Análisis del comportamiento de los Recursos Naturales en los países de la Comunidad Andina de
Naciones. Caso específico Bolivia, período 2000 – 2018
Análisis crítico propositivo
Históricamente, el desempeño de la economía boliviana ha sido determinado por la dinámica
de sectores productores y exportadores de recursos naturales, entre los cuales, el minero y el de
hidrocarburos merecen particular atención. Esta afirmación se sustenta en al menos dos
constataciones: la primera es la importancia creciente de las exportaciones como parte del
producto interno bruto (PIB) boliviano; y la segunda es la concentración de recursos naturales en
estas exportaciones. El valor de las exportaciones bolivianas con relación al PIB ha tomado
magnitudes elevadas en comparación al promedio de América Latina y el Caribe. De acuerdo
con datos del Banco Mundial, entre 1970 y 2013 el valor medio de la relación entre el valor de
las exportaciones y el PIB alcanzó 27 por ciento, un valor superior a la media de la región (17
por ciento). Esta situación se ha hecho más evidente en los últimos años; entre 2006 y 2013 el
valor de las exportaciones bolivianas representó en promedio el 43 por ciento del PIB, período en
el que el valor medio de esta relación para América Latina y el Caribe no superó el 23 por ciento.
En general, las exportaciones de América Latina y el Caribe han estado compuestas, en su
mayoría, por recursos naturales y materias primas. Esto habría generado una conexión particular
entre estas economías y las fluctuaciones de los precios internacionales de estos recursos debido
a su importancia para los ingresos fiscales y para el margen de maniobra de la política pública.
En el contexto de la región, Bolivia es un caso de estudio particularmente importante porque el
producto de los sectores de minería e hidrocarburos, en conjunto, fue predominante en la
estructura de exportaciones bolivianas durante más de un lustro. En el período 2000–2013, por
ejemplo, el valor medio de la relación entre el valor de las exportaciones de estas materias
primas y el total de exportaciones de Bolivia alcanzó 63 por ciento, representando catorce puntos
porcentuales más que el promedio registrado en la región (49 por ciento). Por supuesto, la
estructura de las exportaciones ha sufrido cambios a lo largo del tiempo, pero en general, esta
estructura presenta patrones claros y ordenados. De acuerdo con Morales y Espejo (1994), los
minerales representaron más de la mitad de las exportaciones durante toda la década de los 70.
Asimismo, de acuerdo con la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE)
de Bolivia, durante el período 2005–2015, el sector de hidrocarburos representó, en promedio, el
48 por ciento de las exportaciones y frecuentemente, representó más de la mitad del valor de las
exportaciones anuales.
La importante dinámica económica de los sectores minero y de hidrocarburos da cuenta de su
relevancia en el bienestar de la población. El buen desempeño de estos sectores ha permitido
dinamizar el aparato económico, la generación de empleos directos e indirectos y, sobre todo, ha
ampliado los márgenes de acción pública para promover la reducción de la pobreza y la
desigualdad. Por este motivo, la relación entre el crecimiento económico y la dinámica de estos
sectores en Bolivia ha llamado siempre la atención y ha sido ampliamente estudiada, lo cual
observamos en los estudios de Díaz y Aliaga (2010), Chávez (2013), Machicado (2010),
Lizárraga (2003). Morales (2008), Morales y Espejo (1994) y Zambrana (2002) entre otros.
Todos estos estudios indican que los períodos en los cuales se registran precios altos de los
productos de estos sectores están regularmente asociados a una dinámica económica positiva.
Algunos posibles mecanismos de esta conexión son claros. Precios altos de los recursos naturales
en el mercado internacional incrementan el valor de las exportaciones y brindan mayor
disponibilidad de recursos públicos para expandir el gasto y a partir de éste el consumo y la
inversión pública. Asimismo, los precios altos de los recursos naturales de exportación favorecen
a los términos de intercambio y, consecuentemente, el incremento del poder adquisitivo de la
población boliviana. A través de este efecto, la demanda agregada recibe incentivos expansivos
adicionales. Por el contrario, las reducciones importantes y sostenidas en los precios de los
recursos naturales de exportación están asociadas a presiones contractivas de la demanda
agregada, directamente a través de la reducción del valor de las exportaciones, e indirectamente a
través de la menor capacidad de realizar inversión pública, menor gasto público y
consecuentemente menor consumo privado.[ CITATION Ola00 \l 2058 ]
Las economías que se concentran en la explotación y exportación de recursos naturales
pueden tender a configurar su estructura productiva, identidad nacional y forma de organización
social en torno a la dinámica de estos sectores. y el precio del gas (en el período de 2000–2013),
pueden considerarse como indicadores líderes de la dinámica económica de largo plazo de
Bolivia. Sin embrago, la importancia de estos precios radica, en parte, en el diseño de diferentes
políticas económicas que por naturaleza están concentradas en la generación de excedentes en
los sectores de minería y gas natural, lo que finalmente concentra el análisis del estudio en los
precios y no en los volúmenes de producción. La consolidación de la estabilidad
macroeconómica, fundada en contextos favorables de precios altos, se ve reforzada por el diseño
de políticas públicas sustentadas en este escenario que podrían resultar en períodos largos de
bonanza y, en caso contrario, en largos períodos de contracción.[ CITATION Ola00 \l 2058 ]
La economía de Bolivia ha experimentado una transformación estructural durante la
presidencia de Evo Morales. El PIB real (ajustado a la inflación) per cápita creció en más de un
50% en los últimos trece años. Esto equivale al doble de la tasa de crecimiento de la región de
América Latina y el Caribe. Aún cuando la economía regional latinoamericana sufrió una
desaceleración en los últimos cinco años, Bolivia tuvo el mayor crecimiento del PIB per cápita
en América del Sur. Durante la mayor parte de los últimos 13 años, Bolivia ha tenido superávit
en la balanza de pagos, lo que ayudó a mantener la estabilidad macroeconómica. El sólido
crecimiento económico del país ha contribuido sustancialmente a la reducción de la pobreza y la
pobreza extrema. La tasa de pobreza ha caído por debajo del 35% (estaba por debajo del 60% en
2006) y la tasa de pobreza extrema es del 15.2% (estaba por debajo del 37.7% en 2006). La
transformación económica de Bolivia fue posible gracias a un conjunto de amplias
transformaciones políticas en el país. Estas incluyeron una nueva Constitución con directrices
económicas importantes; la nacionalización y propiedad pública de recursos naturales y de
algunos sectores estratégicos de la economía; una inversión pública redistributiva y una
implementación de políticas salariales; la coordinación de políticas entre el Banco Central y el
ministerio de Economía y Finanzas; y las políticas monetarias y cambiarias dirigidas a
desdolarizar el sistema financiero boliviano. La renacionalización de los hidrocarburos en 2006
fue vital para el progreso económico y social de Bolivia. En los primeros ocho años de la
presidencia de Morales, los ingresos del Gobierno nacional por hidrocarburos aumentaron casi
siete veces, pasando de $731 millones a $4.95 mil millones; y aunque parte de esto fue
consecuencia del aumento de precios, la mayoría fue el resultado de la nacionalización y de los
cambios de política relacionados. Es necesario hacer hincapié en la enorme importancia de la
nacionalización de los hidrocarburos para el progreso económico de Bolivia de los últimos 13
años. Estos ingresos fueron fundamentales a la hora de permitir que el Gobierno lograra una
estabilidad macroeconómica (por ejemplo, evitar problemas en la balanza de pagos, mantener un
tipo de cambio estable, aumentar enormemente la inversión pública), además de financiar el
gasto social.[ CITATION And19 \l 2058 ]
Bibliografía
Arauz, A., Weisbrot, M., Bunker, A., & Johnston, J. (2019). La transformación económica de Bolivia:
Políticas macroeconómicas, cambios institucionales y resultados. Obtenido de
[Link]
Manuel, O., Ricardo, N., Pamela, C., & Brisa, R. (2000). Bolivia: Una nueva mirada al rol de los
recursos naturales en el crecimiento económico. Obtenido de
[Link]
_recursos_naturales_en_el_crecimiento_economico