MANANTIAL
DE VIDA
Querido y estimado hijo, queremos desearte en este día tan
especial para ti, muchas bendiciones en tu vida, sabemos que a
partir de hoy empieza una nueva etapa gloriosa, nos alegra que
hayas podido venir a tu encuentro, aun en medio de los
obstáculos, pero ya estás aquí, tú eres un vencedor, sabemos
que lo que viviste aquí fue una experiencia que recordarás para
siempre ya que Dios hace cosas nuevas, en cada plenaria que se
impartió fueron sanando todas las heridas que ahí estaban,
pero con el amor de Dios ya fueran sanadas, nos sentimos muy
orgullosos de ti, el saber que Dios te ha limpiado para
encaminarte hacia su propósito y llamado, así que las cosas
viejas ya pasaron, porque a partir de hoy todas son hechas
nuevas, se que en estos tres días pasaron muchas cosas
maravillosas en tu vida, descubriste que eres un rey y sacerdote
de Dios, sales con una identidad de hijo, los tres día se
terminan ahí, pero empiezan acá afuera una nueva vida en
Cristo Jesús, te amamos y queremos mucho como un hijo
espiritual, aquí te estaremos esperando.
Atte: tus Pastores Leoncio y Wilma.