Oh gran San Marcos de León, tú que eres conocido por amansar
dragones y leones para doblarlos a tu voluntad, fuiste capaz de amansar
a los toros bravos cuya agresividad era impotente, el día de hoy deseo
pedirte que con tu poder amanses a (Nombre del hijo rebelde), quien a
pesar de haberle criado con amor y valores, el día de hoy se encuentre
perdido entre enfados y odio hacia a mí. Te pido que lo traigas como
oveja a su rebaño, que sus sentimientos negativos cesen. Amén.
“Querido San Marcos de León,
Siervo de Dios, tú que amansas
A dragones, leones y a los hombres más furioso
Amansa hoy el corazón exaltado
De mi hijo.
Vence su rebeldía y siembra en su
Corazón la semilla del amor
Y la justicia, para que todo el mal
Que haya en él se aparte para
Más nunca volver.
Llénalo de motivación para hacer el
Bien y andar por el camino de verdad,
Que cada día quiera ser mejor persona
Y sea un buscador de la justicia divina,
Escucha por favor mi oración
Y convierte a mi hijo
En un hombre de bien.”
Amén.