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Características del Nuevo Pacto

El documento describe los diferentes pactos que Dios ha establecido a lo largo de la historia bíblica, incluyendo los pactos universales con Adán y Noé, los pactos nacionales con Abraham, Moisés y David, y el nuevo pacto profetizado en el Antiguo Testamento y cumplido en el Nuevo Testamento.

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Características del Nuevo Pacto

El documento describe los diferentes pactos que Dios ha establecido a lo largo de la historia bíblica, incluyendo los pactos universales con Adán y Noé, los pactos nacionales con Abraham, Moisés y David, y el nuevo pacto profetizado en el Antiguo Testamento y cumplido en el Nuevo Testamento.

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EL NUEVO PACTO

Objetivos de la lección

 Tener un panorama claro de los antecedentes del nuevo pacto.

 Comprender la diferencia entre el nuevo pacto y los demás pactos.

Bosquejo

 Introducción.

 Desarrollo.

a) Antecedentes del nuevo pacto.

1. Pactos universales.

2. Pactos nacionales.

b) El nuevo pacto.

 Conclusión

 Preguntas de repaso

 Bibliografía
Introducción

La teología del pacto es un sistema de interpretación de la escritura, que nos da una visión

extensa del obrar de Dios con la humanidad, desde los primeros tiempos, y es la base de

toda la enseñanza sobre la salvación y el plan de redención que Dios efectuó para con

nosotros. Un pacto, básicamente; es un acuerdo entre dos o más personas, de manera

formal, que define una relación. En la Biblia, podemos ver que: en los pactos de Dios y los

hombres, Dios es soberano, los términos son soberanamente impuestos sobre el hombre; el

hombre, no negocia estos términos, Dios siempre se ha relacionado con la humanidad por

medio de pactos. Podemos percibir a lo largo de toda la escritura una continuidad entre

estos. La Biblia nos enseña que Dios hizo un pacto en la eternidad y en el antiguo

testamento dio señales para que la gente lo recordara y proclamara. En el nuevo testamento;

el señor modificó las señales, pero su esencia sigue siendo la misma (se sustituyó la

circuncisión y holocausto, por el bautismo y santa cena). Al empezar a leer la Biblia; nos

encontramos con el pacto que Dios hizo con Noé (Génesis 9) pocos capítulos después, Dios

entra en pacto con Abraham (Génesis 17). Después, en el libro de éxodo, vemos el pacto de

Dios con Israel (Éxodo 24). Después, en 2 Samuel, vemos el pacto de Dios con David (2

Samuel 7). En el nuevo testamento, incluso antes, encontramos mención del nuevo pacto.

También puede hablarse de un pacto de Dios con Adán, en edén, aunque Génesis, del

capítulo 1 al 3 no use esta palabra, pero Oseas 6:7 parece mencionarlo. Algunos estudiosos

dudan de que haya habido un pacto con Adán, pero tenemos buenas razones para ver un

pacto en la creación, porque los elementos de este tipo de relación están presentes. La

palabra pacto no necesita estar presente para que este exista. La afirmación de que todos los

pactos son redentores no se confirma por el uso de este término en las Escrituras. Los
elementos de un pacto estuvieron presentes en la creación, porque se prometió bendición

por la obediencia y maldición por la desobediencia. Dios siempre se relaciona de esta

manera con la humanidad. Estos pactos son acuerdos que dan forma a la relación que Dios

sostiene con su pueblo. Esta teología, viene a ser una teología sistemática, es un resumen de

todos los datos Bíblicos que nos hablan de los pactos que Dios ha hecho con su pueblo, y

de la correlación de estos mismos, en toda la historia de la redención.

Desarrollo

a) Antecedentes del nuevo pacto.

La historia de los pactos de Dios en el Antiguo Testamento y el cumplimiento de estos pasó

por varios periodos o épocas distintas, durante cada período o etapa en el reino, Dios hizo

pactos que eran dirigidos esencialmente a los problemas que el pueblo enfrentaba. Vamos

a analizar la historia de la redención por medio de los pactos divinos en tres etapas

principales. Primero, los pactos universales; segundo, los pactos nacionales; y tercero, el

Nuevo Pacto.

 Pactos Universales

A los pactos con Adán y Noé se les denomina "universales" porque se hicieron entre Dios y

toda la humanidad, durante la primera generación, cuando estos pactos fueron hechos, Dios

no había declarado a Israel como su pueblo especial. Entonces Adán y Noé representaban a

todas las personas. Como resultado, lo que ellos hicieran, impactaría las vidas de cada ser

humano que viniera después de ellos. Estos pactos universales suplieron las necesidades

durante este periodo. Aquí fue cuando Dios estableció los acuerdos más básicos de su
relación con humanidad para siempre. El pacto con Adán aparece en los primeros tres

capítulos de Génesis. Aunque no se menciona como tal la palabra pacto en estos capítulos,

pero está implícito el mensaje de que hubo un pacto con Adán, y hay evidencias muy

claras: en Oseas 6:7. Este pasaje compara la maldad de Israel con el pecado de Adán en el

jardín de Edén y habla de que ambos rompieron el pacto. Otra evidencia de que Dios entró

en pacto con Adán aparece en Génesis 6:18 que es el primer pasaje en la Biblia donde el

término "pacto" realmente aparece. “Pero estableceré mi pacto contigo”, este pasaje es

significativo porque el término traducido "estableceré" normalmente no significa "iniciar o

comenzar un pacto" sino "confirmar" un pacto que ya existe. El pacto de Noé se presentó

como una confirmación de un pacto previamente existente, que vendría siendo el pacto que

Dios hizo con Adán.

El pacto con Noé también se estableció en el periodo primigenio del reino de Dios e

involucró algunas de las cuestiones más básicas que enfrenta toda la humanidad. Antes del

diluvio en los días de Noé, Dios indicó que el día vendría en que Él haría un pacto con Noé.

El pacto de Dios con Noé se menciona en dos capítulos en el libro de Génesis. Primero en

Genesis 6:18, y en Génesis 9:9-11. El pacto de Noé fue presentado para asegurar

estabilidad en el orden creado. Y por esta razón se llama debidamente, un pacto de

estabilidad. Noé y su familia dejaron el arca, Dios reconoció que la humanidad estaba

severamente propensa hacia el pecado y reveló una estrategia a largo plazo para cumplir los

propósitos de su reino. Génesis 8:21-22. Para asegurar esta estrategia, Dios estableció su

pacto con Noé y prometió que la naturaleza permanecería estable para que la raza humana

pudiera alcanzar su destino en este mundo caído. Este pacto universal, como el de Adán,

estableció estructuras básicas para la existencia humana, que aplican a todas las personas en
todos los lugares y tiempos. Hemos visto, a grandes rasgos, cómo Dios estableció el orden

básico de su reino y aseguró sus propósitos del reino a través de los pactos con Adán y Noé.

 Pactos nacionales

Dios estableció tres pactos nacionales. Se les llama "pactos nacionales" porque estaban

especialmente enfocados a Israel, como el pueblo especial escogido por Dios.

Los pactos nacionales, son: el pacto con Abraham, siguiendo con Moisés y finalmente con

David.

El primer pacto nacional se hizo con Abraham, Abraham se reconoce como el padre de

todo Israel. El pacto con Abraham es de suma importancia porque apartó a Israel de entre

muchas naciones, para ser el pueblo escogido de Dios, para traer su reino a toda la tierra. El

primer paso en este proceso fue crear una visión para la nación, prometiéndole a Abraham

una gran multitud como descendencia, así como una patria para construir el reino. Y por

esta razón puede caracterizarse como un pacto de promesa. Como leemos en Génesis 15:18.

El pacto con Moisés está unido al pacto con Abraham y en muchos aspectos, iba más allá

del pacto Abrahámico. Moisés no se veía a sí mismo comenzando algo totalmente nuevo.

Al contrario, frecuentemente Moisés recurrió al pacto con Abraham como la base de su

propio trabajo del reino. El pacto nacional con Moisés no era un pacto nuevo que

reemplazó el pacto con Abraham. Más bien, se construyó a la par y en armonía con el pacto

nacional que Dios había hecho previamente con Israel por medio de Abraham.

Encontramos el primer registro de Dios entrando en pacto con Israel a través de Moisés, en

Éxodo, capítulos 19 hasta el 24. Mientras Dios iba incorporando las doce tribus al pie del
Monte Sinaí, también estaba formándolos en una nación, un pueblo políticamente

unificado. Aunque hubo reglas y leyes para el pueblo de Dios antes del tiempo de Moisés,

como en cada nueva nación, una de las cosas principales que Israel necesitaba en este

momento era un sistema de ley, un cuerpo de leyes para gobernar la nación. Por lo que Dios

le dio a Israel los Diez Mandamientos para guiar a la nación. Por esta razón, el pacto con

Moisés puede llamarse un pacto de ley. Así vemos que el segundo pacto con la nación de

Israel fue el pacto con Moisés, un pacto que enfatizó la ley de Dios.

El pacto de David también fue un pacto nacional y por consiguiente estaba íntimamente

relacionado con el pacto anterior con Moisés. Tal como Salomón dejó claro en 2 de

Crónicas 6:16. El pacto de David se fundó en base al pacto anterior con la nación de Israel.

No se sabe precisamente cuándo en la vida de David, Dios estableció este pacto

formalmente, pero un pasaje que menciona explícitamente el contenido del pacto de David

es el Salmo 89:3-4. Este pasaje indica que el pacto de David se enfocó en el reinado en

Israel. O para ser más específicos, le prometió a David que su linaje siempre sería la

dinastía del reino de Israel. Cuando David se volvió rey sobre del pueblo de Dios, él

bendijo a la nación convirtiendo a Israel en un imperio, es decir, los llevó a un nivel más

alto de desarrollo del reino. Y para asegurar el futuro de esta bendición sobre la nación,

Dios prometió la estabilidad de una sucesión permanente de reyes, una dinastía perpetua.

Por lo que se puede llamar al pacto de David, el Pacto del reinado.

Nuevo Pacto

Además de los pactos que ya hemos visto, los profetas del Antiguo Testamento hablaron de

un nuevo pacto que vendría durante la fase final del reino de Dios. Y ellos anunciaron que
sería mayor que cualquier pacto que había venido anteriormente. El nuevo pacto se

menciona en muchos lugares en la Biblia, pero Jeremías capítulo 31 y Ezequiel capítulo 37

son dos pasajes muy importantes. Jeremías 31:31 habla de esto como un "nuevo pacto”. Y

en varias ocasiones, el profeta Ezequiel habló de este mismo pacto como un pacto eterno de

paz. Como leemos en Ezequiel 37:26. Y como todos los cristianos sabemos, cuando Pablo

les recordó a los corintios las palabras de Jesús en la cena del Señor, aclaró que este nuevo

pacto eterno de paz vino a ser completo en Cristo. Pablo plasmó las palabras de Señor en 1

de Corintios 11:25. A través de este nuevo pacto en Cristo, Dios administra su reino en su

fase final, a la que nosotros llamamos la era del Nuevo Testamento. El nuevo pacto fue

diseñado para gobernar al pueblo de Dios durante el tiempo en el que Dios completaría las

metas del reino que Él había establecido durante el periodo primigenio y había llevado más

allá a través de la nación de Israel. Este pacto de cumplimiento fue hecho para gobernar al

pueblo de Dios, cuando Él dio fin a su destierro y extendió su reino a los confines de la

tierra. El nuevo pacto es el compromiso de Dios de transformar a su pueblo en una raza

perdonada y redimida que se le ha concedido todo el poder para servirle sin mancha.

Jeremías describió esta transformación en Jeremías 31:31-34.

La llegada de esta fase final del reino de Dios viene en tres fases. Fue inaugurada a través

del ministerio terrenal de Cristo y el trabajo de sus apóstoles. Continúa en nuestro tiempo, y

alcanzará su plenitud sólo cuando Cristo vuelva a la consumación de todas las cosas.

Para recordar estas tres fases del reino en el Nuevo Testamento es esencial entender cómo

Dios estableció el nuevo pacto. En una variedad de formas, los efectos del nuevo pacto

también vienen en estas fases. Las transformaciones del nuevo pacto empezaron a tomar

efecto en la primera venida de Cristo y continúan a lo largo de la historia entera de la


iglesia cristiana. Pero la realidad final del nuevo pacto tomará lugar sólo cuando Cristo

vuelva. Cuando ese día llegue, el nuevo pacto será el cumplimiento completo de la historia

entera de los pactos de Dios. Los propósitos de Dios llegarán a su realización tras la forma

en la que llevó a cabo los pactos con Adán, Noé, Abraham, Moisés y David.

Dios intervino en la historia para establecer el nuevo pacto enviando a su hijo para guardar

cada detalle de la ley de Dios y ofrecerse como un sacrificio perfecto y completo por el

pecado. Su sacrificio trae perdón eterno a todos los que tienen fe salvadora en él.

El Nuevo Pacto se basa en el sacrificio de Cristo y garantiza la bendición eterna, bajo el

Pacto de Abraham) Ga 3:13-29) a todo aquel que cree. Es un pacto absolutamente

incondicional, y puesto que en su establecimiento no se impone ninguna responsabilidad al

hombre, su naturaleza es de carácter final e irrevocable. El Nuevo Pacto representa la

culminación de la obra salvadora de Dios entre Su pueblo. Dios regenera a Su pueblo por

Su Espíritu y renueva sus corazones para que lo obedezcan. La base para tal renovación es

la cruz y la resurrección de Jesucristo, porque con Su muerte expiatoria y resurrección se

logra el perdón completo de los pecados. Por lo tanto, se obtiene un acceso nuevo y audaz a

Dios, que no estaba disponible en el antiguo pacto. El pacto con Israel ha pasado, y ahora la

promesa se cumple en el Israel restaurado, que consiste en judíos y gentiles. Todas las

promesas hechas a Abraham y David se cumplen en el Nuevo Pacto.

Conclusión

En esta clase, hemos visto la enseñanza bíblica acerca de los pactos divinos. Hemos visto

que Dios administra su reino a través de los acuerdos de los pactos. Hemos visto cómo cada

pacto en el Antiguo Testamento enfatizó cosas particulares que el reino requirió en las fases

diferentes de su historia. Hemos explorado un panorama básico de los pactos que preceden
al nuevo. Hemos visto cómo estos pactos están correlacionados y son parte fundamental en

la historia de la redención, en el pasado y hoy. EL tema de los pactos divinos es un tema de

gran magnitud que no bastan pocas hojas para poder explicar todo, pero si, al menos en esta

muy breve clase podemos saber que: los pactos formaron las estructuras de la vida de fe

para Israel en el Antiguo Testamento y también forman las estructuras de la vida de fe aun

hoy, para nosotros y para nuestros descendientes.

Preguntas de repaso

¿Qué es la teología del pacto?

¿Cuáles son los antecedentes del nuevo pacto?

¿Cuál es la diferencia entre pactos nacionales y pactos universales?

¿Qué es el nuevo pacto?

¿En qué se basa el nuevo pacto, y cuál es su garantia?

Bibliografía

L. Smalling Roger. Sí Jesús. Una introducción a las doctrinas de la gracia. Sept 1990.

Nyenhuis Gerald. 30 doctrinas esenciales del cristianismo. Derechos reservados Gerald Nyenhuis 2010

los estándares de WestMinster 2010 por la Confraternidad Latinoamericana de Iglesias Reformadas

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