UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR
FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA
MEDICINA Y CIRUGIA DE PEQUEÑAS ESPECIES I
ENFERMEDADES REPRODUCTIVAS
Distocia
Carlos Piedra
2020-2021
1. Introducción
Se puede entender a la distocia, como una “alteración del parto vaginal normal asociado a la
incapacidad o dificultad para la expulsión de un neonato desde el útero hacia el exterior”(Angulo,
2011). Los signos clínicos mas frecuente son retraso en el inicio del parto o prolongación de este
una vez iniciado. Su predisposición tiene cierta tendencia racial con el bulldog, scottish terrier y
Boston terrier; pero en general las hembras braquicéfalas tienden a presentar este cuadro clínico,
por lo tanto, estas pacientes deben ser evaluadas de forma particular (pelvimetría, radiografía), más
aún cuando se las quiere considerar como reproductoras. También se ha manifestado que la
distocia puede ser de tipo hereditaria.
Establecer la etiología de los partos distócicos, nos ayudan a establecer mejores planes
terapéuticos. Las causas de origen, se las agrupa de 2 formas, maternal o fetal; se consideran causas
de origen maternal a las asociadas con alteraciones de la motilidad uterina, desproporción feto-
pelvis y anormalidades del embarazo; mientras que las de origen fetal, esta vinculado con el
tamaño del feto, y la presentación anómala tanto de postura como de posición de este.
Dentro del manejo de la distocia, el examen clínico junto a pruebas complementarias, nos permiten
establecer un plan terapéutico efectivo, y decidir si la intervención médica o quirúrgica puede
mejorar el estado del parto. Para esta patología se puede entablar 3 opciones, un tratamiento
manual, farmacológico o quirúrgico. En la mayoría de los casos, independientemente del
tratamiento seleccionado, la educación al cliente es clave para evitar o manejar de mejor manera
este tipo de pacientes. Por lo tanto, las indicaciones nutricionales durante la gestación, como el
chequeo veterinario periódico de hembras reproductoras pueden brindar información valiosa para
el control y prevención de esta patología
2. Revisión Bibliográfica
Para entender la distocia, hay que tener claro las etapas del parto normal; la primera fase consiste
en la preparación, seguida por la etapa de la expulsión fetal y finaliza en la etapa de la expulsión
placentaria. Un parto distócico tiene un desarrollo etiológico, muy amplio, dentro de las causas
maternas, tenemos las atonías, clasificadas como primarias o secundarias. Las causas primarias:
puede darse por alteraciones comportamentales, deficiencias hormonales o minerales, donde las
hembras no tiene ninguna respuesta de contracción uterina. Por otra parte, las de origen secundario,
son casi similares, a las del anterior grupo, pero en este caso, “está asociado a un cese de
contracciones por fatiga muscular”(Root Kustritz, 2010). Las alteraciones del canal del parto
“pueden darse en pacientes con antecedentes de fractura pélvica, hembras que presenten masas o
procesos de fibrosis en vagina o cuello del útero”(England & Heimendahl, 2010). Como tercera
categoría tenemos las anormalidades del embarazo, que en general se debe a rotura o torsión
uterina.
Las causas fetales, están relacionadas con: fetos grandes o con presentaciones anómalas de postura
y posición, este sobre dimensionamiento puede ser absoluto, dado en camadas pequeñas; o relativo
(limitado a una región del cuerpo), por ejemplo, los neonatos con hidrocefalia o anasarca. En
relación con la presentación consideramos, en relación con la primera porción del cuerpo en ser
expulsada por el canal de parto, en este caso tenemos 2 presentaciones normales, la craneal (hocico
y miembros anteriores) y la caudal (cola y miembros posteriores). Como presentaciones anormales
tenemos, “la alteración caudal, con expulsión de la cola y extremidades flexionadas; y la
transversal, con presentación de la columna vertebral”, entre las más comunes. La posición se
valora en relación con la disposición del cuerpo del neonato. Anormales: cuello flexionado hacia
un lado. “Otras causas, están asociadas con el descenso de temperatura rectal, o secreción vulvar
anormal”(Noakes et al., 2019).
Para el diagnóstico, en el caso de hembras con historial clínico de partos, se puede valorar los
tiempos y características de sus anteriores gestaciones. De la anamnesis podemos rescatar
información importante que brinda el cliente en relación con el tiempo de gestación, y del inicio o
duración del parto. Con estos datos, el apoyo en pruebas complementarias nos permite confirmar
nuestro diagnóstico. En un estudio, “el porcentaje de cabezas fetales que podrían detectarse en
proyecciones V-D y L-L de la pelvis materna, fueron 82,61% y 62,50% en perros y 50,00% y
66,70% en gatos, respectivamente”(Limmanont et al., 2019) .
Tratamiento: Puede aplicarse de 3 formas, manual, farmacológico o quirúrgico.
Manual: En casos de posiciones fetales anómalas o fetos grandes, se puede ayudar a la extracción
cuidadosa de la cría. Nos podemos ayudar de vaselina estéril. Siempre hay nuestras acciones no
signifiquen algún riesgo o peligro para la perra.
Farmacológico: La administración de Calcio (Gluconato cálcico) y de oxitocina, se puede
implementar, pero hay que considerar los resultados de nuestro examen clínico. Ante
contracciones uterinas débiles, gluconato cálcico “al 10% en una dosis de 1ml por cada 4,5 kg por
vía SC”(Angulo, 2011). Ante casos con bajas frecuencias entre contracciones uterinas, y ritmo
cardíaco normal, se puede administrar oxitocina, “dosis inferiores a la usadas normalmente y
administradas con mayor frecuencia (0.5 – 2 unidades por hembra IM/SC) son eficaces para
mejorar la frecuencia de las contracciones miometriales”(Angulo, 2011). Según ciertos autores,
“la hiperglicemia puede generar atonía en razas miniaturas, lo cual se puede contrarrestar
administrando 2 ml de dextrosa al 50% (IV lento)”(Pretzer, 2008).
Quirúrgico: En el 60 a 80% de los casos suele ser necesario, pero hay que asegurarse de que la
condición clínica de la perra sea adecuada para la cesárea; Le episiotomía sería la otra opción, esta
“es recomendada en casos que faltan menos de 2 crías por salir”(Sorribas, 2007), de igual forma,
se menciona que “resulta útil solo cuando el neonato se ubica en la apertura de la vulva, es común
en razas de cabeza grande, como los chihuahuas”(Traas, 2008).
3. Conclusiones
A diferencia de otras patologías, los partos distócicos, suelen ser fácilmente diagnosticados; para
los propietarios una tardanza de días para el día del parto, o prolongación de este si se llega a dar;
es claro e indicativo de que existe un parto distócico. Además, basándonos en las causas maternas
y fetales, descritas en la Tabla 1, es muy claro que las causas maternales se dan en alrededor del
70% de las hembras, mientras que causas fetales rodean el 25% tanto perras y gatas. De igual
forma la torsión, prolapso o estrangulación uterina tienen baja incidencia de casos, menos del 1%.
La pelvimetría, nos brinda información de la conformación anatómica de la pelvis, esto nos
permite confirmar o descartar anormalidades que presente una perra. Considerando esto, y si
existiera antecedentes de fractura pélvica, la predisposición de partos distócicos es alta
El manejo de la dieta durante la gestación es de vital importancia, ya que los requerimientos
nutricionales son exigentes, si no se logra este objetivo los cuadros asociados a desequilibrios
nutricionales, como la hipocalcemia, pueden aparecer, aumentando la probabilidad de tener partos
distócicos. Para eso dietas equilibradas de Ca y P, en una relación de 1:0.8 son de gran ayuda, por
otra parte se ha evidenciado que suplementos de Ca, pueden disminuir los mecanismos reguladores
normales del organismo, desencadenando en hipocalcemia
La oxitocina dentro del campo veterinario tiene una amplia aceptación, pero siempre debemos
individualizar y evaluar los casos de forma particular, por los efectos secundarios que conllevan
su administración. Se ha evidenciado, que su aplicación puede “prolongar las contracciones
miometriales, interrumpir el flujo sanguíneo umbilical, generar rotura uterina, desprender la
placenta y hasta generar vasodilatación e hipotensión materna.
4. Recomendaciones
Los datos expuestos en relación con la etiología pueden variar por muchos factores, por lo tanto,
la recopilación estadística de casos clínicos en nuestro entorno nos puede brindar información
importante para delimitar la etiología, y establecer protocolos terapéuticos eficaces
Las razas braquicéfalas, tienen cierta particularidad, es de nuestro conocimiento, su predisposición
por manifestar una gran cantidad de patologías, la distocia no es la excepción, además las razas
miniaturas también se las considera en esta enfermedad. Por este motivo, el establecer rutinas
periódicas de chequeo, en hembras reproductoras, es vital para dar un mejor manejo a los pacientes.
Los exámenes radiológicos deben ser implementados mas en nuestra práctica, para manejar los
partos distócicos con mayor eficacia. Como se evidencia en la tabla, las proyecciones V-D de
pelvis de perras, permiten detectar sobre un 80% las cabezas de los neonatos.
Lo manifestado en relación con los desequilibrios de calcio sérico por suplementación mineral,
deben ser complementados con estudios científicos, por el momento las recomendaciones a los
propietarios sobre una dieta equilibrada en la gestación, sería la sugerencia primordial para la
prevención de distocias.
Para el médico veterinario, dentro de los protocolos farmacológicos, la administración de
oxitocina, suele ser su primera opción, pero considerando los múltiples efectos secundarios que
conllevan su uso, siempre que hay que considerar si la condición del paciente es la adecuada para
su utilización
5. Bibliografía
Angulo, S. M. (2011). Reproducción y neonatología canina y felina (Grupo Asis (ed.); Primera).
England, G., & Heimendahl, A. (2010). BSAVA Manual of Small Animal Reproduction and
Neonatology (Second).
Limmanont, C., Ponglowhapan, S., & Tanhan, P. (2019). Original Article Fetal Head Diameter
in Dogs and Cats Measured by Radiography and Ultrasonography. 49(2), 175–182.
Noakes, D. E., Parkinson, T. J., & England, G. C. (2019). Veterinary Reproduction and
Obstetrics (Elsevier (ed.); Tenth).
Pretzer, S. D. (2008). Medical management of canine and feline dystocia. Theriogenology, 70(3),
332–336. [Link]
Root Kustritz, M. V. (2010). Clinical Canine and Feline Reproduction Evidence-Based Answers.
In John Willey & Sons (Ed.), Wiley-Blackwell (First). John Willey & Sons.
Sorribas, C. E. (2007). Manual de emergencias y patologías frecuentes del aparato reproductor
en caninos (Inter-Médica (ed.); Primera).
Traas, A. M. (2008). Surgical management of canine and feline dystocia. Theriogenology, 70(3),
337–342. [Link]
6. Anexos
Figura 1: Clasificación etiológica de la distocia y su manejo terapéutico
Tabla 1: Porcentaje de presentación de distocia en
perras y gatas (Data from Ekstrand and Linde
Forsberg. 2008 and Walett Darvelid and Linde
Forsberg, 2008)
Figura 2: Diámetros de la cabeza fetal, (A) vista V-D en perra, (B) vista L-L
en una gata.
Figura 2: Neonato con anasarca generalizada
Tabla 2: Porcentajes de HD fetal medido a partir de las proyecciones V-D y L-L, durante el último trimestre de perras y gatas
preñadas. Los números de muestra (n) se indican en paréntesis