Criminología
Psicología
Jurídica
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Criminología
La psicología jurídica colabora con las ciencias jurídicas en la objetivación del
crimen. Junto con la criminalística y la criminología, son las disciplinas que
se ocupan de dicho fenómeno.
Figura 1: Criminología
Fuente: Owen-Wahl, 2006, [Link]
En particular, la psicología jurídica es la rama de esta disciplina que se aplica
al campo legal.
En cuanto a la criminalística, es la doctrina que se ocupa del cómo, cuándo,
dónde y quién del delito. Se basa en el estudio de las técnicas del crimen y
su fundamento es encontrar las pruebas que lleven a la verdad jurídica. Se
ocupa del descubrimiento y de la comprobación científica del crimen y del
delincuente, es decir, se ocupa de la comisión del delito. Se la considera una
disciplina auxiliar del derecho penal. Por ejemplo, busca reconstruir la
historia de un hecho a través de las pruebas (fotografía, balística,
dactiloscopia, etcétera).
La criminalidad es un concepto jurídico que describe los hechos criminales
dados en un medio determinado. ¿Cuáles son los aportes que puede dar la
psicología jurídica a la criminalística? La justicia se encarga de la parte
objetiva, le corresponde considerar si un hecho se trata de una conducta
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típica y antijurídica. A la psicología jurídica le corresponde asesorar en la
parte subjetiva de la teoría del delito (si es culpable).
Aquí se suma el concepto de imputabilidad que se define como la capacidad
de reproche jurídico, es decir, que la persona pueda comprender la
criminalidad de la acción cometida.
De esta manera, según los autores Varela, Sarmiento, Puhl y Izcurdia, la
imputabilidad implica:
1) “Capacidad para comprender la criminalidad del acto.
2) Capacidad para dirigir las acciones de acuerdo a esa comprensión” (2005,
p. 227).
Por lo que, en la evaluación pericial, el psicólogo deberá tener en cuenta,
para determinar esa comprensión, las siguientes variables:
1) Respecto de la facultad para entender la criminalidad del hecho.
“El estado de las funciones que componen la conciencia.
Capacidad intelectual (nivel, rendimiento, etcétera).
Modalidad en que establece vínculos.
Mecanismos defensivos.
Otras variables que surjan de dicha evaluación pericial” (Varela et al.,
2005, p. 227).
2) En la capacidad para dirigir las acciones de acuerdo con dicho
entendimiento.
“Control racional de los impulsos.
Compulsiones.
Tolerancia a la tensión y frustración.
Nivel de tensión interna.
El estado emocional (si se halla dentro de los parámetros normales)”
(Varela et al., 2005, p. 227).
“Así, el aporte de la psicología jurídica a la criminalista es brindar las
herramientas, a través del diagnóstico, para determinar el quién y cómo
del delito” (Varela et al., 2005, p. 229).
Por su parte, la criminología se ocupa del porqué del delito, es la disciplina
que estudia las causas por las cuales una persona delinque. De esta manera,
si la criminalista busca encontrar las pruebas para llegar a la verdad jurídica
(verdad objetiva que busca el derecho, demostrable a través de pruebas, o
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sea, la culpabilidad), la criminología busca la verdad psicológica (qué lo llevó
a hacer lo que hizo, qué produjo en él el acto, es decir, la responsabilidad).
La criminología es considerada más una ciencia del hombre que del delito,
por lo tanto, se ocupa de las causas o de los procesos físicos, psicológicos y
sociales que llevan a la violación de la ley. Su campo es interdisciplinario,
pues recurre a otras ciencias para conocer las causas de la criminalidad.
Entre los aportes de la psicología jurídica a la criminología, se mencionan los
siguientes:
La comprensión del delito.
Que el sujeto pueda responsabilizarse de su accionar.
El estudio de los factores determinantes de los actos humanos.
El conocimiento de la conflictiva intrapsíquica del sujeto que lleva a
cabo conductas antisociales.
La comprensión del sujeto y sus posibilidades de tratamiento (Varela
et al., 2005).
En su etimología, el término criminología procede del latín criminis, que
representa crimen, y del griego logos, que refiere a estudio, es decir, el
estudio del crimen o delito. Aun así, la criminología no se restringe solo al
delito y amplía su campo para abarcar aquellas áreas vinculadas a los
comportamientos que provocan daño intencional a nivel individual, familiar,
social y cultural (Marchiori, 2004).
A lo largo de su desarrollo, la criminología fue definida por varios autores.
Más allá de las diferencias entre estas enunciaciones, hay un consenso en la
definición del concepto que establece a la criminología como la ciencia que
estudia la conducta delictiva y antisocial, como así también, aquellos
mecanismos de reacción social frente a esta (Garrido, y Redondo, 2006).
En este sentido, se desprende un objeto de estudio que es el entrecruce de
los comportamientos antisociales y la reacción de la sociedad ante ellos. La
explicación, la asistencia y la prevención de los hechos delictivos son los fines
que persigue esta ciencia (Garrido, y Redondo, 2006).
Objetivos de la criminología a través de sus etapas
históricas
Según Marchiori (2004), desde sus comienzos la criminología ha planteado
distintos interrogantes, de acuerdo con los problemas que ha enfrentado;
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de esta manera, las etapas históricas están relacionadas con los objetivos de
estudio de la criminología. A continuación, se detalla cada período:
Estudio del delito
Según la autora, se define el delito como una conducta que se aparta de las
normas jurídicas, sociales y culturales establecidas en la sociedad. Este
alejamiento, propio del delito, lleva a que este (ya sea a nivel individual,
social, cultural, económico o institucional) siempre provoque daño
(Marchiori, 2004).
La primera etapa de la criminología se dedicó al estudio del delito, que
consistió en su construcción jurídica y en sus distintos tipos y modalidades
(Marchiori, 2004).
Distintos interrogantes fueron surgiendo en esta etapa, como, por ejemplo:
la naturaleza del delito, el daño causado, el peligro provocado, el lugar, el
tipo de instrumentos, las armas utilizadas, el tipo de participación, el grado
de determinación, entro otros.
Estudio de la pena
Se la considera la segunda etapa de la criminología y se plantea la pregunta
referida a la sanción por el delito cometido. Entre los procesos jurídicos, se
buscó llegar a un equilibrio entre delito (daño causado) y la pena (Marchiori,
2004).
Así, el castigo constituye una respuesta tanto social como cultural para
enfrentar al delito. De esta manera, a esa conducta que transgrede las
normales sociales, se propone una respuesta social que no busca ser
destructiva, sino educativa y resocializadora, para recuperar socialmente a
la persona que delinque (Marchiori, 2004).
Sin embargo, también la pena debe tener en cuenta a la persona que sufre
las consecuencias del delito, es decir, a la víctima (Marchiori, 2004).
Estudio del delincuente
En esta etapa, la criminología se interesa en saber por qué delinque una
persona. En este sentido, en esta etapa se realizan dos interrogantes:
1) “¿Quién es el individuo que comete un delito?
2) ¿Qué respuesta-social cabe a su conducta delictiva?” (Marchiori, 2004,
p. 13).
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En cuanto al primer interrogante, se busca establecer la relación entre la
conducta delictiva, la personalidad y el contexto social. Para ello, interesa
conocer la historia particular, la personalidad y la correspondencia que se
tiene entre el sujeto y el delito (Marchiori, 2004).
De esta manera, la articulación entre el crimen, la manera de ser del
delincuente y el entorno social implica una mirada de los aspectos
biopsicosociales (Marchiori, 2004).
En este sentido, la psicopatología del individuo (su alteración psicológica y
social) se entrelaza con la conceptualización de delito (Marchiori, 2004).
Es en esta etapa donde inician, de manera particular, las clasificaciones de
los distintos tipos de delincuentes (Marchiori, 2004).
Estudio de la criminalidad
Marchiori (2004), a través de un análisis global del fenómeno delictivo,
conceptualiza la criminalidad como el conjunto de hechos delictivos que se
efectúan en un determinado tiempo y lugar.
Los estudios sobre los grupos sociales y de las condiciones económicas y
sociales son propios de esta etapa, ya que se considera que intervienen en
la generación de la actividad delictiva (Marchiori, 2004).
De esta manera, la criminología se va a interrogar sobre las posibles variables
relacionadas con el delito, por ejemplo, los índices de población y los datos
económicos (Marchiori, 2004).
Según Marchiori (2004), existen dos tipos de criminalidad:
La criminalidad conocida: son los hechos delictivos que llegan al
conocimiento de las instituciones, la policía, la administración de
justicia, los hospitales. Forma parte de los delitos que se conocen
(generalmente a través de la denuncia en el sistema penal).
La criminalidad desconocida o la cifra oculta o negra: está constituida
por los delitos que no son conocidos por las instituciones ni por la
administración de justicia.
En esta etapa de la criminología, se pudieron ampliar los conocimientos
referentes a la relación entre el delito y los datos sociales, lo que permitió
brindar nuevas perspectivas en el análisis y en la interpretación de la
criminalidad (Marchiori, 2004).
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Estudio de la reacción social institucional
Según Marchiori (2004), esta etapa se refiere a los modos y a los mecanismos
que utilizan las instituciones frente al delito.
Algunos de los interrogantes que se plantean en esta etapa son: ¿Cómo
reaccionan las instituciones ante un crimen? ¿De qué manera? ¿Cómo opera
el sistema policial? ¿Qué tipos de penas presenta la sociedad frente a la
delincuencia?
La reacción social institucional es diferente en cada región y en cada época.
Esta abarca desde la respuesta institucional al delito hasta las organizaciones
institucionales encargadas de controlar la criminalidad (Marchiori, 2004).
La reacción social institucional requiere atender la problemática de la
criminalidad desde nuevas perspectivas, ya que el delito es un
comportamiento no estático y con influencias individuales, sociales,
económicas y culturales (Marchiori, 2004).
Por lo tanto, en esta etapa de la criminología se plantea el conocimiento de
la estructura y la metodología de la reacción social institucional.
Estudio referente al costo económico-social del delito
Marchiori (2004) menciona que en esta etapa la criminología se interroga
cuál es el costo económico-social de un delito, como también, el de la
criminalidad de una región.
Ejemplos que cita la autora sobre esto:
El costo económico del delito en una región (los presupuestos
asignados a la policía, a la administración de justicia y al sistema
penitenciario).
El costo económico de un determinado delito.
El costo económico de la criminalidad.
El costo económico y social de la pena.
El costo social y el daño moral causado a la víctima (Marchiori, 2004).
Estudio de la víctima del delito
La criminología hasta esta etapa fue estudiando y analizando solamente el
delito, esto es, desde el punto de vista del delincuente, haciendo a un lado
la personalidad de la víctima. Por ello, la problemática victimológica surge
en años más recientes y viene a plantear el otro aspecto de la conflictiva
violenta, el de las personas que sufren el delito.
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Estudio de los programas preventivos
Esta etapa abarca aquellas medidas necesarias para disminuir o evitar el
delito.
Siguiendo a Marchiori (2004), la autora nos dice que en todas las etapas de
la criminología hubo una preocupación por la prevención, pero es en los
últimos años donde se convierte en un tema central.
Así, surgen nuevas conceptualizaciones del delito, del delincuente, de la
víctima, de la criminalidad y de la reacción social-institucional-cultural
(Marchiori, 2004).
Para finalizar este apartado, tomando como referencia lo expuesto
anteriormente, se consideran como principales áreas de estudio:
El delito.
El delincuente.
La víctima.
El control social (Garrido, y Redondo, 2006).
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Referencias
Garrido, V., y Redondo, S. (2006). Principios de criminología. Valencia, ES: Tirant Lo
Blanch.
Marchiori, H. (2004). Criminología. Teorías y pensamientos. MX: Porrúa.
Owen-Wahl, R. (2006). Pistola apuntada [Fotografía]. Recuperado de
[Link]
Varela, O., Sarmiento, A., Puhl, S. M., y Izcurdia, M. (2005). Psicología jurídica.
Buenos Aires, AR: JCE.