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Tesis

Este documento analiza la incertidumbre en la modelación de inundaciones por rotura de presa. Presenta diferentes tipos de falla en presas de concreto y tierra, así como casos históricos. Explora estrategias para la gestión de inundaciones en México, Países Bajos y Reino Unido. Describe modelos para simular la formación y evolución de brechas, así como herramientas de modelado hidrodinámico. Como caso de estudio, analiza la presa El Rejón en Chihuahua, México, identificando
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Tesis

Este documento analiza la incertidumbre en la modelación de inundaciones por rotura de presa. Presenta diferentes tipos de falla en presas de concreto y tierra, así como casos históricos. Explora estrategias para la gestión de inundaciones en México, Países Bajos y Reino Unido. Describe modelos para simular la formación y evolución de brechas, así como herramientas de modelado hidrodinámico. Como caso de estudio, analiza la presa El Rejón en Chihuahua, México, identificando
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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

PROGRAMA DE MAESTRÍA Y DOCTORADO EN INGENIERÍA


INGENIERÍA CIVIL – HIDRÁULICA

INCERTIDUMBRE EN LA MODELACIÓN DE INUNDACIONES POR ROTURA DE


PRESA

TESIS
QUE PARA OPTAR POR EL GRADO DE:
MAESTRO EN INGENIERÍA

PRESENTA:
ÁNGEL OMAR ALCÁZAR MARTÍNEZ

TUTOR PRINCIPAL
DR. JOSÉ AGUSTÍN BREÑA NARANJO, INSTITUTO DE INGENIERÍA UNAM

MÉXICO, D.F. MARZO 2017


JURADO ASIGNADO:

Presidente: Dr. Fuentes Mariles Óscar Arturo

Secretario: Dr. Domínguez Mora Ramón

Vocal: Dr. Breña Naranjo José Agustín

1er. Suplente: Dr. Pozos Estrada Óscar

2do. Suplente: Dr. Pedrozo Acuña Adrián

Lugar donde se realizó la tesis:

INSTITUTO DE INGENIERÍA, UNAM

TUTOR DE TESIS

DR. JOSÉ AGUSTÍN BREÑA NARANJO

__________________________________

FIRMA
A Mariana y Nicolás

La gota de agua perfora la


roca… no por su fuerza,
sino por su constancia
Agradecimientos

A mi esposa:

Mariana, por su gran amor y paciencia en este camino que recorrimos juntos y por
la fe que mantuvo en mí para lograr un objetivo como familia. Por el tiempo que
soportó mi ausencia y el cuidado tan amoroso a nuestro pequeño Nicolás.

A mi familia:

A mi madre, mi hermano Alex, mi otro hermano, no de sangre pero si de alma,


Gerson, que siempre estuvieron apoyándome y dándome aliento para no claudicar
y conseguir una meta más en mi vida. A toda la familia Mendoza Martínez, que es
mi segunda familia, porque así me lo hicieron saber desde que los conocí.

A la Universidad Nacional Autónoma de México por brindarme la oportunidad de


realizar esta meta académica en sus instalaciones, utilizando su equipo y mobiliario,
al Instituto de Ingeniería por el apoyo brindado dentro de sus instalaciones y a todo
el personal que ahí labora, que sin ellos no podría suceder.

A mis profesores:

Al Dr. Adrián Pedrozo y al Dr. Agustín Breña por ser mis tutores en este trabajo de
investigación, que sin duda fueron una motivación personal para mí y un ejemplo a
seguir; con un talento y sencillez envidiable, me brindaron su apoyo y amistad
incondicional siempre con su fe puesta en mí. A la Mtra. Guadalupe Estrada que fue
dentro y fuera del aula un apoyo y una fuente de conocimientos que sin duda
marcaron mi camino hacia esta hermosa rama de la ciencia.

A mis amigos:

A todas esas personas que siempre han estado para mí, brindándome una amistad
incondicional y dándome consejos para todos los planos de mi vida. A mis
compañeros en esta aventura: Homey, Alan, Daniel, Roberto, Marco y Regina que
siempre me tendieron una mano cuando lo necesité.

Al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología por el apoyo económico brindado.


Resumen

A lo largo de la historia se han presentado eventos correspondientes a la falla de


estructuras de retención y almacenamiento de agua, como lo son las presas o diques
construidos con un cierto propósito, como: control de avenidas, asegurar el
abastecimiento de agua a poblaciones y cultivos, o la generación hidroeléctrica, entre
otros. Cuando se presenta una falla o rotura, los impactos ocasionados aguas abajo
de la estructura pueden llegar a ser considerables en términos de vidas humanas,
económicas y ambientales.

En este trabajo se analiza la sensibilidad hidrológica e hidrodinámica como


resultado de la falla en una presa, cuyas variables principales se encuentran en
función de las características propias del vaso y de su cortina, así como de algunas
propiedades hidráulicas de la región ubicada aguas debajo de la cortina. El caso de
estudio se trata de una cortina de materiales graduados, ubicada en la presa El Rejón
en la ciudad de Chihuahua, México.

Finalmente, se identifican los factores de incertidumbre más importantes para fines


de predicción de zonas inundables en un escenario de falla o rotura de una cortina.

Palabras clave

Presa, brecha, hidrograma, inundación


Abstract

Throughout history there have been events corresponding to the failure of


contention or storage water structures, for example dams or dikes built with a
certain purpose, such as flood control, ensure water supply to populations and crops
or hydroelectric generation, and others. When a failure or breakage happens, the
impacts caused downstream of the structure can be considerable in terms of human
lives, economic and environmental.

In this work the hydrological and hydrodynamic sensitivity are analyzed as a result
of the failure of a dam, whose main variables are based on the characteristics of the
reservoir and its embankment, as well as some hydraulic properties located
downstream of the dam. The case study is a zoned-earth embankment, located in El
Rejón dam in the city of Chihuahua, México.

Finally, the most important uncertainty factors for prediction purposes of flood
zones in a scenario of failure or breakage of a dam are identified.

Key words

Dam, breach, hydrograph, flooding


Contenido

Introducción……………………………………………………………………..……. XIV

Gestión del riesgo por inundación producido por la falla de estructuras…...... XV

Objetivo del trabajo………………………………………………………………….. XVI

1. Tipos de falla en presas………………………………………………...…….... 17


1.1 Criterios de diseño y falla en presas de concreto……………………....... 17
1.2 Criterios de diseño y falla en presas de tierra………………………....… 21
1.3 Fallas históricas, estado del arte…………………………………………... 29

2. Estrategias para la gestión de inundaciones………………………………... 38


2.1 México: El Plan Hídrico Integral de Tabasco……………………………. 38
2.2 Países Bajos: The program Room for the River……………….…………. 39
2.3 Reino Unido: Making Space for Water………………………………….... 41
2.4 Modelado de inundaciones por rotura de presa………………………… 43
2.5 Incertidumbre asociada al modelado de inundaciones………………… 47

3. Formación de brechas en cortinas de tierra…………………………...…….. 51


3.1 Erosividad en cortinas de tierra…………………………………………... 51
3.2 Modelos de evolución de brechas………………………………………… 61
3.2.1 Mecanismos de formación de la brecha…………………………... 62
3.2.2 Forma y desarrollo de la brecha…………………………………… 63
3.3 Estudios experimentales…………………………………………………… 68
3.4 Modelos empíricos, paramétricos o de regresión……………………….. 72
3.5 Modelos matemáticos con base física…………………………………….. 75
4. Metodología ………………..…………………………………………………... 80
4.1 Modelo empírico-analítico para la determinación de la falla o evolución
de la brecha de rotura...……………………………………………………. 80
4.2 Modelo digital de elevación……………………………………………….. 86
4.3 Coeficiente de rugosidad…………………………………………………... 87
4.4 Simulación hidrodinámica bidimensional (Lisflood-FP)……………….. 90

5. Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua………………………………………. 94


5.1 Descripción de la presa…………………………………………………….. 94
5.2 Definición de escenarios de rotura y variabilidad de parámetros…….. 97
5.3 Sensibilidad hidrológica e hidráulica…………………………...………. 103
5.4 Incertidumbre en los mapas de inundación……………………..……... 106
5.5 Impactos……………………………………………………………………. 118

6. Conclusiones y recomendaciones……………………………………...…… 122


6.1 Conclusiones………………………………………………………………. 122
6.2 Recomendaciones…………………………………………………………. 124

Referencias…………………………………………………………………….. 125
Anexos………………………………………………………………………….. 129
Lista de figuras
Figura 1.1 Esfuerzos en cortina de tipo arco en concreto……………………… 19
Figura 1.2 Presa Hoover tipo arco-gravedad………………………………….... 19
Figura 1.3 Esfuerzos en cortina de concreto a gravedad………………………. 20
Figura 1.4 Filtración a través de las juntas de concreto en las presa Valle de
Bravo…………………………………….…………………………...… 20
Figura 1.5 Fallas comunes en una presa de tierra……………………………… 22
Figura 1.6 Falla por tubificación en una cortina de tierra………………….….. 22
Figura 1.7 Falla por deslizamiento de talud…………………………....……….. 22
Figura 1.8 Falla por erosión en el talud de la cortina aguas arriba…………… 23
Figura 1.9 Falla por erosión en el talud de la cortina aguas abajo……………. 23
Figura 1.10 Falla por vegetación excesiva en la cortina…………...…………… 23
Figura 1.11 Falla por actividad de roedores…………………………………….. 24
Figura 1.12 Falla por actividad de ganado……………………………...………. 24
Figura 1.13 Falla por agrietamiento transversal………………………………... 24
Figura 1.14 Falla por agrietamiento longitudinal………………………………. 25
Figura 1.15 Falla por depresión en la corona…………...………………………. 25
Figura 1.16 Falla por erosión interna…………………………………………….. 25
Figura 1.17 Falla por filtración a través de la cimentación…………………….. 26
Figura 1.18 Falla por filtración en la ladera de la presa…………………...…… 26
Figura 1.19 Falla por socavación a la salida de la obra de toma………………. 26
Figura 1.20 Falla por fractura en estructura de concreto o mampostería...….. 27
Figura 1.21 Falla por erosión en el talón de la cortina…………………………. 27
Figura 1.22 Falla por escombros o vegetación en vertedor……………………. 27
Figura 1.23 Falla por erosión en el vertedor…………………………………….. 28
Figura 1.24 Falla por tubificación en una presa de Ohio………………………. 28
Figura 1.25 Falla por socavación al pie del vertedor…………………………… 29
Figura 1.26 Fallas de presas en Estados Unidos según su fecha y asociado al
número de víctimas fatales del evento……………………………. 32
Figura 1.27 Ubicación geográfica de las 116 principales presas de México, que
representan casi el 79% de la capacidad total de almacenamiento a
nivel nacional……………………………………………………….... 33
Figura 1.28 Vista del rompimiento de la presa Teton en Junio de 1976...……. 34
Figura 1.29 Vista del rompimiento del dique de Minas Gerais en Mariana,
Brasil…………………………………………...……………………… 34
Figura 1.30 Falla de presa por tubificación en Walla Walla County………….. 35
Figura 1.31 Falla de presas e inundaciones en Carolina del Sur……...………. 36
Figura 1.32 Precipitación acumulada del 1 al 6 de Octubre de 2015 en Carolina
del Sur………………………………………………………………… 37

Figura 2.1 Mapa de amenaza por inundación para la ciudad de Carlisle,


UK………………………………………………………………………. 50

Figura 3.1 Profundidad mínima para cortes, rellenos y presas de tierra…….. 51


Figura 3.2 Vista aguas debajo de las fallas por tubificación presentadas en la
cortina de la presa “La Escondida” en Tamaulipas………….…….. 54
Figura 3.3 Esquema del ensayo pinole…………………………………...……… 55
Figura 3.4 Esquema de un grano de suelo sujeto a flujo de agua y fuerza de
filtración………………………………………………….…………….. 56
Figura 3.5 a) Erosión de contacto externa, b) Erosión de contacto interna...… 58
Figura 3.6 Erosión con una interfaz rígida……………………………….……… 59
Figura 3.7 a) Sufusión externa, b) Sufusión interna, c) Sufusión de contacto.. 60
Figura 3.8 Arrastre de partículas de suelo por efecto de la tubificación
retrógrada……………..…………………………………….…………. 60
Figura 3.9 Parámetros de una brecha de presa idealizada…………………….. 64
Figura 3.10 Formas comúnmente adoptadas para modelar brechas………..... 67
Figura 3.11 Tipos de embrechamiento para una presa de tierra, rebosamiento
de la corona (arriba) y tubificación (abajo)…………………...…… 68
Figura 3.12 Condiciones del modelo experimental…………………………….. 69
Figura 3.13 Forma parabólica observada en la brecha con talud casi vertical. 70
Figura 3.14 Forma de brecha final en la segunda prueba……...………………. 70
Figura 3.15 Esquema geométrico del modelo experimental de Islam y
Tsujimoto………………………………………...…………………… 71
Figura 3.16 Sección transversal de una brecha trapecial…………………...….. 76

Figura 4.1 Probabilidad del tiempo de falla para presas de tierra……………. 81


Figura 4.2 Mapa de cobertura del SRTM vista en plano…………………….…. 86
Figura 4.3 Mapa de cobertura del SRTM vista en globo……………………….. 87
Figura 4.4 Principio físico fundamental con el que trabaja LISFLOOD-FP….. 91
Figura 4.5 Interacción del flujo entre celdas para simular una inundación sobre
una planicie 2D………………………………………………………... 92

Figura 5.1 Ubicación geográfica de la presa El Rejón…………………………... 95


Figura 5.2 Fotografías de algunos elementos de la presa El Rejón. a) Paramento
aguas arriba de la cortina. b) Vista aguas debajo de la cortina y obra
de toma. c) Canal de salida. d) Vertedor cimacio curvo. e) Estanque
amortiguador. f) Torre limnímetro y válvulas de obra de toma…. 96
Figura 5.3 Polígono demarcado para obtener el área de inundación……..… 106
Figura 5.4 Topobatimetría del área de estudio………………...……………… 106
Figura 5.5 Topobatimetría 3D del área de estudio……………………………. 107
Figura 5.6 Evolución de la simulación de una inundación a cada 10
minutos……………………………………………………………….. 108
Figura 5.7 Hidrografía de la ciudad de Chihuahua y ubicación de la presa.. 110
Figura 5.8 Mapa de densidad de población en la ciudad de Chihuahua…… 119
Figura 5.9 Puntos importantes a destacar en la zona de riesgo……………… 120
Lista de gráficas
Gráfica 1.1 Registro de presas falladas en el mundo organizadas por fecha de
evento…………………………………………………………………. 31
Gráfica 1.2 Registro de presas falladas en el mundo organizadas por número
de fatalidades………………………...………………………………. 31

Gráfica 5.1 Distribución estadística para cada rango de tiempo pico……..… 102
Gráfica 5.2 Distribución estadística para cada rango de gasto pico…………. 102
Gráfica 5.3 Hidrogramas de salida, agrupados por escalón inicial Z0…….… 104
Gráfica 5.4 Hidrogramas de salida, agrupados por ancho de brecha B…….. 105
Gráfica 5.5 Hidrogramas de salida, agrupados por coeficiente de erosividad
α2…………………………………...………………………………… 105
Gráfica 5.6 Evolución del área inundada con respecto al tiempo en las
primeras seis horas………………………….……………………… 113
Gráfica 5.7 Relación del área inundada con respecto al gasto pico en intervalos
de tiempo (10 min, 30 min, 2 horas y 6 horas)……………...…… 114
Gráfica 5.8 Gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes
coeficientes de fricción…………………………………….……….. 117
Gráfica 5.9 gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes
coeficientes de fricción………………………………………...…… 117
Lista de tablas
Tabla 1.1 Registro histórico de presas falladas………………………………….. 30

Tabla 2.1 Acciones estructurales y no estructurales consideradas en el Plan


Hídrico Integral de Tabasco……………………………………...……. 39
Tabla 2.2 Medidas estructurales tomadas en cuenta en el programa “Room for
the River”……………………………………………...………………… 41
Tabla 2.3 Programas para modelar inundaciones en simulación hidráulica o
hidrodinámica………………………...………………………………… 49

Tabla 3.1 Ecuaciones de regresión para obtener el ancho final de la brecha… 67


Tabla 3.2 Principales trabajos de investigación experimental sobre
embrechamiento en cortinas de tierra………………...……………… 71
Tabla 3.3 Principales modelos empíricos-paramétricos para el cálculo de
embrechamiento en cortinas de tierra………………………………... 73
Tabla 3.4 Resumen de las geometrías de brechas aconsejadas por el U.S. Army
Corps of Engineers y el National Weather Service…………….……. 74

Tabla 4.1 Especificaciones del producto SRTM-1 arco de segundo…...……… 86


Tabla 4.2 Coeficientes de rugosidad de Manning para canales abiertos……... 88

Tabla 5.1 Valores probables de ancho de brecha para la falla de una cortina de
tierra……………………………………………………………………… 98
Tabla 5.2 Parámetros fijos para la modelación de inundaciones por rotura de
presa…………………………………………………………………........ 98
Tabla 5.3 Parámetros variables para la modelación de inundaciones por rotura
de presa………………………………………………………………….. 99
Tabla 5.4 Valores de referencia de modelos empíricos-paramétricos…….….. 99
Tabla 5.5 Valores pico de salida para cada hidrograma de salida probable... 100
Tabla 5.6 Resumen de las áreas inundadas para cada hidrograma en intervalos
de tiempo (10 min, 30 min, 2 horas y 6 horas)……………………… 113
Tabla 5.7 Diferencia en el área inundada para cada coeficiente de fricción... 114
Introducción

En años recientes el crecimiento poblacional ha traído consigo que las zonas


urbanas crezcan aleatoriamente y con ello, el establecimiento de viviendas en
márgenes de ríos o arroyos, lo cuales constituyen un riesgo potencial para sus
habitantes.

Las presas de almacenamiento son obras que benefician en gran medida a la


sociedad, aunque eso depende de una operación y mantenimientos adecuados de la
presa y de esa manera minimizar el riesgo de falla de ellas.

La falla de una cortina se puede presentar debido a varios factores, individualmente


o en conjunto, y los principales son: diseño pobre o ineficiente de la cortina, fallas en
la construcción, modificación de la cuenca asociada a lo largo del tiempo, mala
operación de las compuertas, falta de mantenimiento o un evento natural extremo
(sismo, huracán, tornado, etc.).

El caso de estudio planteado en este trabajo se encuentra en la ciudad de Chihuahua,


donde en la actualidad hay más de un millón de habitantes y por lo tanto se
considera una ciudad “grande” según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía
e Informática (INEGI). La presa “El Rejón” está ubicada al suroeste de la ciudad,
dentro de la zona urbana; con una capacidad de almacenamiento actual de seis
millones de metros cúbicos, la cual se convierte en una amenaza potencial para los
habitantes que viven a las márgenes de su cauce aguas abajo de su cortina.

La probabilidad asociada a la falla de la presa y por consiguiente a la inundación de


la ciudad de Chihuahua, se encuentra en función de los tipos de falla que se pueden
presentar, las condiciones mismas de la estructura y los agentes externos que
influyan en la falla. Actualmente es posible obtener la respuesta que se tendría ante
un escenario hipotético de falla.

Los mapas de riesgo de daño por inundación se han convertido en una de las
principales herramientas para informar a las autoridades acerca de la vulnerabilidad
de alguna clase de elementos ubicados en una región ante este tipo de catástrofes.
Este tipo de mapas son generados a partir de información obtenida de modelos
numéricos capaces de considerar diferentes variables y parámetros que definan la
magnitud de una inundación (área, tirante, velocidad, etc.).
Gestión del riesgo por inundación producido por la falla
de estructuras
La gestión de riesgos se enfoca a manejar la incertidumbre en función de una
amenaza, por lo cual es necesario definir un análisis de tipo probabilista para conocer
el riesgo. En el caso de la falla de una estructura, el análisis se centra en conocer
todas las variables involucradas en una falla y la probabilidad de ocurrencia de cada
una de ellas.

En el caso específico de una inundación, estas ocurren debido a diversas causas y


factores de origen natural (saturación de la capacidad máxima de un cauce o un
dren) o antropogénico (fallas en el diseño u operación de las obras hidráulicas), los
cuales responden a condiciones extremas asignadas a una cierta probabilidad de
ocurrencia.
Objetivo del trabajo

El objetivo principal de este trabajo de investigación consiste en analizar la


incertidumbre asociada a un evento de inundación provocado por la falla de una
presa. Para esto, el uso de modelos matemáticos y la aplicación de procedimientos
empíricos disponibles para representar una falla de esta naturaleza, son en general,
un esquema de evaluación que permite simular un caso hipotético de falla y su
impacto aguas abajo de la obra de regulación.

El objetivo general se entenderá a través de los objetivos específicos:

 Conocer y entender los tipos de fallas que se pueden presentar en una presa
con cortina de tierra.
 Estimar los posibles hidrogramas de salida provocados por la rotura de la
cortina.
 La simulación del área de inundación dentro de un contexto urbano y en
función de diferentes condiciones iniciales (hidrograma de salida).
 Evaluar las probabilidades del área de inundación en la zona de estudio.
 Comparar resultados de los distintos modelos empleados.
 Cuantía de probables daños.
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

1. Modos de falla en presas

Existen diversas modalidades de falla en una presa, y estas principalmente se


relaciona al tipo de cortina que se tiene, ya sea en arco, rígida o de materiales sueltos,
cada una presenta un patrón de falla diferente en donde dominará su forma
geométrica, capacidad de almacenamiento, erosión de la cortina (principalmente
aquellas construidas en tierra), y el principal, el factor detonante que hará ceder a la
estructura de contención.
El factor detonante es aquel que debilita la estructura (externo o interno) y promueve
el colapso de la cortina en cierta forma y tiempo. Los principales factores detonantes
que conllevan a la falla de una presa son: filtración, tubificación, rebosamiento,
subpresión, cimentación débil, fractura o evento natural extremo.
Las presas de arco o gravedad que están construidas con materiales de concreto de
un tamaño definido, son más fáciles de determinar la formación de su brecha de
falla, ya que la falla se dará en piezas monolíticas completas y la parte más débil
serán sus juntas de construcción. En este tipo de fallas se crea una brecha de tipo
rectangular por donde se vaciará el embalse en un tiempo relativamente corto (arco:
0 - 0.1 horas, gravedad: 0.1 – 0.5 horas) a diferencia de una presa de tierra en donde
la formación de la brecha será comúnmente trapecial y se generará en un lapso de
tiempo más extendido (0.1 – 12 horas) según el U.S. Army Corps of Engineers &
Fread of National Weather Service (1977).

1.1 Criterios de diseño y falla en presas de concreto

Las presas de concreto son de diferentes tipos: arco, doble arco (bóveda), gravedad,
contrafuertes o una mezcla de ellas. En las presas de arco y doble arco, la geometría
curva de la cortina transmite los esfuerzos hidrostáticos hacia sus laderas, las cuales
deben ser propiamente de roca sólida y resistente para absorber los esfuerzos
generados en la cortina (Figura 1.1). La ventaja que brinda una cortina curveada es
que necesita una menor cantidad de material que una de tipo gravedad, por lo que
se considera le mejor opción en valles estrechos con laderas rocosas.

Las presas de gravedad y contrafuertes son aquellas que debido a su propia


geometría y peso detendrán los esfuerzos hidrostáticos, y cuya geometría en su
sección transversal es tradicionalmente de forma trapecial, por lo que, los cálculos
para el diseño de una estructura de este tipo deben de permitir una resistencia al
deslizamiento y al volteo (Figura 1.3).

17
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Los principales elementos de una presa de concreto son: cortina, machones


(contrafuertes), aliviadero (excedencias), obra de toma, desagüe de fondo (algunas),
compuertas (algunas), cimentación, plinto, dentellones (algunas), casa de máquinas
(hidroeléctricas).

Los criterios de construcción siempre están enfocados en la seguridad de la


estructura, por lo que es necesario realizar un cálculo minucioso de tipo vectorial
para el diseño de una estructura de este tipo, además de la mecánica de los
materiales empleados (por ejemplo, el concreto debe tener una resistencia para
evitar fracturas ante esfuerzos grandes de compresión y cortante, mientras que el
acero debe de ser usado como refuerzo, ya que este es el elemento que absorbe los
esfuerzos a tensión presentados en la cortina).

Un detalle importante en la construcción de una presa de concreto es la


deshidratación que sufre el concreto de la cortina al fraguar, al ser un volumen tan
grande de material, la pérdida de humedad en el fraguado se debe supervisar
cuidadosamente, ya que una fractura en el fraguado por la cantidad de agua perdida
durante el proceso de construcción podría provocar una falla.

Para cualquier caso, es ampliamente recomendable el uso de dentellones, los cuales


se encuentran entre la cimentación y la base de la cortina. Este elemento permite que
si el lecho del cauce o la cimentación no son completamente impermeables, las líneas
de corriente por debajo de la estructura sean más extendidas y no ocasionen un
problema de subpresión. El diseño de los dentellones se debe considerar para cada
caso particular y está en función de las características del sitio.

En la mayoría de las ocasiones, el suelo no es lo suficientemente impermeable para


evitar que se infiltre el agua embalsada, por lo que regularmente se procede a
inyectar concreto mezclado con arcillas expansivas para sellar los poros del
subsuelo, esta técnica mejora las condiciones del sitio para evitar pérdidas
importantes por infiltración.

Otro riesgo para la estructura que requiere inyecciones de concreto en las juntas
constructivas corresponde al fenómeno de tubificación, aunque la cortina puede
durar varios años filtrando sin colapsar, esta falla irá siempre en incremento por el
deterioro del concreto (Figura 1.4).

18
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.1 Esfuerzos en cortina de tipo arco en concreto. Gupta A. (2013).

Figura 1.2 Presa Hoover tipo arco-gravedad. (2006).

19
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.3 Esfuerzos en cortina de concreto a gravedad. López W. (2012).

Figura 1.4 Filtración a través de las juntas de concreto en la Presa Valle de Bravo. Elaboración
propia (2016).

20
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

1.2 Criterios de diseño y falla en presas de tierra

En los casos correspondientes a presas de tierra, se debe de tomar en cuenta el tipo


de cortina que será la ideal en el proyecto, existen varios tipos de cortinas de
materiales térreos como lo son: núcleo de arcilla y paramentos de tierra compactada,
pantalla de arcilla impermeable y enrocamiento, materiales graduados y una serie
de combinaciones de estos materiales. Un factor decisivo en la construcción de una
presa de tierra es la disponibilidad de los recursos cerca del sitio de construcción.

Al ser una estructura de materiales sueltos, los esfuerzos ejercidos sobre la cortina
serán su peso propio y los empujes hidrostáticos. Un cálculo básico para su diseño
es el deslizamiento de una sección (mediante el método sueco o por dovelas), para
evitar deslices en el talud. Otros estudios fundamentales en el diseño y construcción
de una presa de tierra estarán relacionados con la mecánica de suelos y la mecánica
de rocas para la estimación de coeficientes de cohesión, permeabilidad y reposo de
los materiales empleados.

La falla de una presa de este tipo es regularmente una falla gradual, donde incluso
se pueden observar señales anticipadas de ello. Las principales fallas en una presa
de este tipo son: desbordamiento, tubificación, erosión, agrietamiento,
deslizamiento, licuación, por vaciado rápido o desastre natural (tornado, huracán,
erupción volcánica o sismo).

A diferencia de una presa de concreto, para estas estructuras un rebosamiento por


el bordo de la cortina implicaría una catástrofe inminente por el arrastre del material
suelto y su posterior colapso. Además, el procedimiento de vaciar muy rápido la
presa también implica riesgos considerables por la razón de que no se podrían
contener los esfuerzos negativos a esa velocidad de flujo. El efecto de licuefacción
sucede cuando se aplica una fuerza externa y en ciertas condiciones el suelo puede
pasar del estado sólido a uno líquido, o adquiere la consistencia de un líquido
pesado, este fenómeno puede afectar el corazón impermeable o la cimentación.

En las Figuras 1.5 a 1.25 se muestran los diferentes tipos de fallas en presas de tierra
causadas por diferentes factores.

21
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.5 Fallas comunes en una presa de tierra. Association of State Dam Safety Officials (2016).

Figura 1.6 Falla por tubificación en una cortina de tierra. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.7 Falla por deslizamiento de talud. U.S. Department of Agriculture (2012).

22
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.8 Falla por erosión en el talud de la cortina aguas arriba. U.S. Department of Agriculture
(2012).

Figura 1.9 Falla por erosión del talud de la cortina aguas abajo. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.10 Falla por vegetación excesiva en la cortina. U.S. Department of Agriculture (2012).

23
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.11 Falla por actividad de roedores. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.12 Falla por actividad de ganado. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.13 Falla por agrietamiento transversal. U.S. Department of Agriculture (2012).

24
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.14 Falla por agrietamiento longitudinal. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.15 Falla por depresión en la corona. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.16 Falla por erosión interna. U.S. Department of Agriculture (2012).

25
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.17 Falla por filtración a través de la cimentación. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.18 Falla por filtración en la ladera de la presa. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.19 Falla por socavación a la salida de la obra de toma. U.S. Department of Agriculture (2012).

26
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.20 Falla por fractura en estructura de concreto o mampostería. U.S. Department of
Agriculture (2012).

Figura 1.21 Falla por erosión en el talón de la cortina. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.22 Falla por escombros o vegetación en vertedor. U.S. Department of Agriculture (2012).

27
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.23 Falla por erosión en el vertedor. U.S. Department of Agriculture (2012).

Figura 1.24 Falla por tubificación en una presa de Ohio. U.S. Department of Agriculture (2012).

28
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.25 Falla por socavación al pie del vertedor. U.S. Department of Agriculture (2012).

1.3 Fallas históricas, estado del arte

“Nada en el mundo es más suave y flexible que el agua. Pero a la hora de afrontar lo fuerte y
lo duro, nada puede superarla.”
Lao Tse (640 a.C. – 531 a.C.)

A continuación se presenta un listado de presas de diferentes tipos que han fallado


en diferentes partes del mundo, donde se muestra la capacidad y la altura de cortina
con la que fueron diseñadas, así como el número de fatalidades en cada uno. Para
fines de comparación, se incluye la presa de estudio “El Rejón” en las gráficas.

29
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

REGISTRO HISTÓRICO DE PRESAS FALLADAS EN EL MUNDO


PRESA AÑO PAÍS FATALIDADES VOLUMEN ALTURA
(Hm3) (m)
Pantano de Puentes 1802 España 608 63 56
Dale Dike Reservoir 1864 Reino Unido 244 114 27
South Fork Dam 1889 Estados Unidos 2209 20 22
Mill River Dam 1874 Estados Unidos 139 2.32 13
Walnut Grove Dam 1890 Estados Unidos 100 85 33
Hauser Dam 1908 Estados Unidos 0 121 23
Lake Toxaway Dam 1916 Estados Unidos 0 19 18
Sweetwater Dam 1916 Estados Unidos 0 23 15
Lower Otay Dam 1916 Estados Unidos 14 61.1 38
Tigra Dam 1917 India 1000 4.8 24
Gleno Dam 1923 India 356 5 46
St. Francis Dam 1928 Estados Unidos 600 47 56
Secondary Dam of Sella Zerbino 1935 Italia 111 18 47
Vega de Tera 1959 España 144 8 33
Malpasset 1959 Francia 423 50 102.5
Panshet Dam 1961 Indonesia 1000 10.6 63.5
Baldwin Hills Reservoir 1963 Estados Unidos 5 1.1 70.7
Swift Dam 1964 Estados Unidos 28 42 48
Pantano de Torrejón-Tiétar 1965 España 54 140 46
Sempor Dam 1967 Indonesia 2000 57 58
Banqiao and Shimantan Dams 1975 China 171000 492 116
Teton Dam 1976 Estados Unidos 11 355.5 92
Machchu-2 Dam 1979 Indonesia 5000 90 22.5
Wadi Qattara Dam 1979 Libia 0 135 55
Presa de Tous 1982 España 25 80 110
Presa de Carsington 1984 Reino Unido 0 35 35
Kantale Dam 1986 Sri Lanka 180 123 15
Aznalcóllar 1998 España 0 6 24
Zeyzoun Dam 2002 Siria 22 71 32
Big Bay Dam 2004 Estados Unidos 0 17.5 15.5
Situ Gintung 2009 Indonesia 98 2 16
Kyzyl-Agash Dam 2010 Kazajistán 43 45 11
Hope Mills Dam 2010 Estados Unidos 0 1 10
Delhi Dam 24/07/2010 Estados Unidos 0 4.6 18
Niedow Dam 07/08/2010 Polonia 1 30 30
Ajka alumina plant accident 04/10/2010 Hungría 10 1.2 23
Fujinuma Dam 11/03/2011 Japón 8 1.5 18.5
Köprü Dam 24/02/2012 Turquía 10 93 109
Tokwe Mukorsi Dam 04/02/2014 Zimbawe 0 1.75 90.3
Bento Rodrigues 05/11/2015 Brasil 24 60 75
Sparmos Dam 27/03/2016 Grecia 0 3.5 18
Presa Rejón -- México -- 6 33

Tabla 1.1 Registro histórico de presas falladas.

30
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

1000

Altura de la cortina (m)

100

10

1
1 10 100 1000
Volumen de almacenamiento (Hm3)

Antes de 1900 1900-1950 1951-1999 2000 a la fecha “El Rejón”

Gráfica 1.1 Registro de presas falladas en el mundo organizadas por fecha del evento.

1000
Altura de la cortina (m)

100

10

1
1 10 100 1000
Volumen de almacenamiento (Hm3)

FATALIDADES: 0 1-100 101-1,000 > 1,000 “El Rejón”

Gráfica 1.2 Registro de presas falladas en el mundo organizadas por número de fatalidades.

31
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.26 Fallas de presas en Estados Unidos según su fecha y asociado al número de víctimas
fatales del evento. Halgren J. (2010).

PRESAS EN MÉXICO

Existen más de 4,462 presas en México, de las cuales 667 están clasificadas como
grandes presas (altura de la cortina superior a los 15 metros), de acuerdo con la
definición de la Comisión Internacional de Grandes Presas (ICOLD, por sus siglas
en inglés).

La capacidad de almacenamiento de las presas del país es de aproximadamente 150


mil millones de metros cúbicos. Mientras que el volumen almacenado en 98 de las
principales presas en el año 2010 es de aproximadamente 106 mil millones de metros
cúbicos. Este volumen depende principalmente de los escurrimientos que entran al
vaso de almacenamiento.

Son 116 presas principales (Figura 1.27) las que representan casi el 79% de la
capacidad total de almacenamiento del país (CONAGUA, 2012).

32
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Presa El Rejón

Figura 1.27 Ubicación geográfica de las 116 principales presas de México, que representan casi el
79% de la capacidad total de almacenamiento a nivel nacional. CONAGUA (2012).

FALLAS HISTÓRICAS EN PRESAS DE TIERRA

Quizá el evento de este tipo más estudiado de la historia es la falla de la presa Teton
en Estados Unidos, con 93 metros de altura y con una capacidad de almacenamiento
de 355,550,000 m3, ubicada en el rio Teton en el estado de Idaho. La construcción de
esta presa fue finalizada en Noviembre de 1975 y tras una falla en la unión de la
cortina con una de las márgenes, se produjo el 5 de Junio de 1976 su rompimiento y
desagüe del embalse, cobrando la vida de 14 personas y cerca de 1 millón de dólares
en reconstrucción e indemnizaciones.

33
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.28 Vista del rompimiento de la presa Teton en Junio de 1976. Department of Earth Science,
University of California (1976).

Otro caso más reciente fue la rotura de la presa de residuos mineros que ocasionó
una avalancha de lodo sobre el distrito de Bento Rodrigues, en la ciudad de Mariana
en Brasil. Hasta la fecha se desconocen las causas que hicieron fallar la presa que
contenía 62 millones de metros cúbicos de agua y residuos minerales. Miles de
toneladas de lodo arrasaron con la población de unos 600 habitantes, las cifras
oficiales son de 17 fallecidos, 11 desaparecidos y 75 heridos, además de millones de
dólares en pérdidas económicas y en daños ambientales.

Figura 1.29 Vista del rompimiento del dique de Minas Gerais en Mariana, Brasil. Globo News (2015).

34
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.30 Falla de presa por tubificación en Walla Walla County. Washington State Department of
Ecology (1993).

35
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Figura 1.31 Falla de presas e inundaciones en Carolina del Sur. National Geographic (2015).

36
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas

Otro ejemplo se pudo observar durante el mes de octubre de 2015 en Carolina del
Sur. En este caso, las lluvias torrenciales provocaron fallas en al menos una docena
de presas y diques.

Figura 1.32 Precipitación acumulada del 1 al 6 de octubre de 2015 en Carolina del Sur. The Weather
Channel (2015).

37
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

2. Estrategias para la gestión de inundaciones

2.1 México: El Plan Hídrico Integral de Tabasco

En el año 2007 ocurrió la peor inundación registrada en el estado de Tabasco, a partir


de la tercera semana del mes de octubre y durante el mes de noviembre, debido a
varias depresiones tropicales y frentes fríos en el sureste del país, se presentaron
precipitaciones acumuladas atípicas que trajeron consigo el desbordamiento de
varios ríos de la región, tales como el Grijalva, Carrizal y La Sierra.

El rompimiento de bordos de protección con los que se contaba, en conjunto con


malas decisiones de infraestructura, trajeron como desenlace que se inundara el 80%
de la ciudad de Villahermosa y que se quedara incomunicada debido a la afectación
en las vías de comunicación. Las inundaciones en algunas regiones de Chiapas y
gran parte de Tabasco dejaron un daño económico que se estimó en 700 millones de
dólares y un millón de personas afectadas (CONAGUA-PHIT, 2012).

Ante estos eventos, se tuvo la necesidad de elaborar un “Plan Hídrico Integral para
Tabasco” (PHIT), el cual se acordó por la CONAGUA (2008) la intervención del
Instituto de Ingeniería de la UNAM para la ejecución de dicho plan; como parte de
las acciones se contempló un Plan de Acción Urgente (PAU) y un Plan de Acción
Inmediato (PAI).

El Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM ha realizado a través de varios años,


diferentes estudios de la zona, entre estos estudios se tiene el de Maza (1997), quién
tras identificar las condiciones de la cuenca Grijalva-Usumacinta y la estructura
existente, propuso la selección de alternativas contra inundaciones a nivel de gran
visión.

Los responsables del proyecto por parte del Instituto de Ingeniería son:

Director Ejecutivo Dr. Fernando González Villareal


Hidrología Dr. Ramón Domínguez Mora
Hidráulica Fluvial Dr. Jesús Gracia Sánchez
Hidráulica e Hidrodinámica Dr. Oscar A. Fuentes Mariles
Geotecnia Dr. Auvinet Guichard
Estructuras Dr. Meli Piralla

38
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

Las acciones propuestas en el PHIT que se dividen en estructurales y no


estructurales son las siguientes:

DESCRIPCIÓN MEDIDA ESTRUCTURAL MEDIDA NO ESTRUCTURAL


 Ubicación geográfica  Instrumentación  Pronóstico
 Eventos  
HIDROLOGÍA

Sistema de monitoreo Sistema de alerta


hidrometeorológicos  Medición en tiempo real  Políticas operativas en presas
extremos  Uso de radar  Gestión de crecidas
 Presencia de huracanes  Reforestación  Determinación de escalas críticas
en cauces

 Modificación de la  Readaptación del sistema de  Programa de supervisión y


hidrología debido a bordos drenaje superficial mantenimiento
y caminos que interrumpen  Rehabilitación de  Revisión de los criterios de diseño
INFRAESTRUCTURA

el drenado natural de la infraestructura  Supervisión adecuada en la


cuenca  Construcción de protección a construcción
 Infraestructura incompleta centros de población  Manual operativo
 Mantenimiento deficiente  Mantenimiento  Asignación clara de
 Operación empírica  Ingeniería básica responsabilidades
 “Diseño emergente”  Evaluación de la interacción
infraestructura-medio ambiente

 Ubicación de personas en  Reubicación  Reglamentos


 Delimitación de zonas 
ORDENAMIENTO

las márgenes de los ríos Leyes


TERRITORIAL

 Construcción de viviendas federales  Supervisión


en zonas de regulación  Delimitación de zonas  Programas de protección civil
 Regulación inadecuada protegidas
 Delimitación de zonas de
regulación y humedales

Tabla 2.1 Acciones estructurales y no estructurales consideradas en el Plan Hídrico Integral de


Tabasco. Carrillo – Sosa (2009).

2.2 Países Bajos: The program Room for the River

Como es sabido, gran parte del territorio de los Países Bajos se encuentra abajo del
nivel del mar.

En el año 1993 y 1995, el nivel de los ríos se elevó peligrosamente dando así paso a
la creación de un programa elaborado por el gobierno de los Países Bajos llamado
“Room for the River”; en 1995 cerca de 250,000 personas y más de un millón de
animales tuvieron que ser evacuados. El presupuesto para este programa se concretó
en los 2.3 billones de euros y su inició fue en el año 2007, teniendo su final en el 2015.

39
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

Los cauces principales en que se trabajó fueron: Rhine, IJsell, Lek y Waal, en los que
se trabajó en más de 34 ubicaciones para ampliar o modificar sus cauces y dar mayor
espacio a sus corrientes. Los responsables en conjunto de este programa son las
localidades, municipalidades, autoridades en temas del agua y la Dirección General
para Trabajos Públicos y Manejo del Agua.

Los principales objetivos trazados contemplaron el hacer las riberas de los cauces
más seguros, dando a su vez mayor espacio para su corriente, como el caso del rio
Rhine donde se contempló que circulara un gasto de 16,000 m³/s hacia el mar con la
mayor seguridad posible; esto significa que se aumentó en más de 1,000 m³/s la
capacidad del rio. Además se implementó el crear atractivos naturales en las
riberas, con ello se creó una oportunidad de tener espacios de calidad para turistas
y locales en donde existen áreas recreacionales que fomentan actividades
económicas.

La protección ante el aumento del nivel del agua para los más de cuatro millones de
habitantes que viven en las zonas potencialmente peligrosas es fundamental, el
impacto ha sido reubicar 150 casa y 40 centro de negocio para generar el espacio
adicional necesario para los cauces y hacerlo más seguro para los habitantes. El
resultado brindó mejores planicies de inundación y un cauce mejor trazado, se
trabajó con medidas tanto estructurales como no estructurales para crear un
programa funcional y único en el mundo.

EXCAVACIÓN EN PLANICIES DE INUNDACIÓN REUBICACIÓN DE DIQUES

Removiendo capas de suelo en ciertas partes de las Los diques que se encontraban en las riberas de los ríos,
planicies de inundación, se creó mayor espacio para se reubicaron alejándolos de las márgenes para dar
cuando se eleven los niveles de los ríos. mayor espacio a una crecida.
INCREMENTO DE DIQUES EXCAVACIÓN EN EL LECHO DEL RIO

40
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

El incremento en el tamaño de los diques se realizó en Se excavó en el lecho del río para tener una plantilla
aquellas ubicaciones donde no era posible crear mayor más baja y con ello una mayor capacidad de captación
espacio en el cauce. en el cauce.
ALMACENAMIENTOS DE AGUA CANALES AUXILIARES

Como resultado de una combinación controlada de Un canal auxiliar está formado entre dos diques, este se
compuertas cerradas y los grandes volúmenes del rio ramifica por fuera del rio y transporta algo del caudal
fluyendo hacia el mar, existen áreas que sirven como por otra ruta cuando crece el nivel del agua.
almacenamientos temporales de agua.
DISMINUCIÓN DE ESPIGONES REMOCIÓN DE OBSTÁCULOS

Los espigones sirven para asegurar que el rio no Donde sea posible, remover o rediseñar los obstáculos
modifique su curso o pierda profundidad, sin embargo, en la ribera o planicie de inundación que asegure que
cuando crece el cauce hace más lento su flujo. Al el agua fluye con mayor velocidad.
disminuirlos, existe la posibilidad de que fluya con
mayor rapidez.
Tabla 2.2 Medidas estructurales tomadas en cuenta en el programa “Room for the River”.
UNESCO-IHE (2013).

2.3 Reino Unido: Making Space for Water

Recientes eventos de inundación, tales como los de 1998 y 2000 y más recientes en
Carlisle, han evidenciado la necesidad por parte del gobierno de desarrollar una
estrategia exhaustiva, integrada y pensando a largo plazo en la gestión de riesgos
por futuras inundaciones y erosión costera en Inglaterra. Esto provocó que el
gobierno publicara el documento “Making space for water” el 29 de Julio del 2004.
Ahora existe una reacción gubernamental que contempla la agenda futura sobre
cómo implementar nuevas estrategias para los próximos 20 años y más allá.

El documento contiene un programa de trabajo que abarca diferentes aspectos en la


gestión del riesgo por inundación y erosión costera, incluyendo la forma en que se
evalúan los riesgos, el enfoque en los asuntos de drenaje urbano, la forma de

41
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

gestionar las inundaciones y erosión costera, como dar a conocer y brindar apoyo a
las personas en situación de riesgo.

En un enfoque más integral, se estarán tomando acciones para asegurar la


adaptabilidad al cambio climático que es una parte importante de las decisiones a
tomar en el tema de inundaciones y erosión costera. Se involucrará a todos los
interesados en todos los niveles para lograr un mejor equilibrio entre los tres pilares
del desarrollo sustentable (económico, social y medioambiental).

El manejo de la información es clave para mejorar en el manejo de riesgos, se incluirá


la erosión costera en los mapas de riesgo para determinar un alcance de trabajo con
el objetivo de incluir otras fuentes de riesgo (agua subterránea, drenaje urbano y
flujo superficial); se empleará una serie de técnicas para tener en cuenta las
consecuencias ambientales y sociales.

También se tomará en consideración el pilar social de desarrollo sustentable,


extendiendo las herramientas del manejo de riesgos con:

 Expandiendo las tareas de alerta y sensibilización contra inundaciones.


 El fomento a las medidas para mejorar la resistencia y la resiliencia a las
inundaciones, incluyendo el alcance de los trabajos en el desarrollo y entrega
de un piloto que ayude directamente a los individuos.
 Trabajando para mejorar la base de evidencias en el caso de erosión costera e
investigar las implicaciones prácticas de un portafolio más amplio de
herramientas (esto es en respuesta a las sugerencias hechas durante la
consulta del documento “Making space for water” donde se necesitaron nuevas
herramientas para ayudar a las comunidades costeras a adaptarse a una costa
en constante cambio).

Las principales directrices en el documento son: Planeación en el Uso de Suelo,


Asuntos Rurales, Manejo Integral del Drenaje Urbano y Asuntos Costeros; todos los
documentos, minutas, ejercicios y reportes están disponibles para su consulta en
[Link]/environ/fcd/policy/[Link]. Se han recibido 268
respuestas formales al ejercicio de consulta de una amplia variedad de
organizaciones interesadas, empresas y particulares.

Esta primera respuesta por parte del gobierno de “Making space for water” propone
incorporar cinco principios establecidos en el manejo de inundaciones y erosión
costera en una estrategia sustentable de desarrollo y son:

42
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

 Viviendo dentro de los límites ambientales.


 Asegurando una sociedad fuerte, saludable y justa.
 Logrando una economía sustentable.
 Promoviendo buena gobernanza.
 Usando la ciencia con prudencia y responsabilidad.

La gestión de riesgos por inundación y erosión costera están claramente incluidos


en una serie de políticas del gobierno que abordan la planificación, desarrollo
urbano y rural, agricultura, transporte, conservación de la naturaleza y conservación
del medio ambiente histórico.

2.4 Modelado de inundaciones por rotura de presa

La superficie de inundación provocada por la rotura de una presa puede variar


considerablemente en función de las características de la región agua debajo de la
cortina y de sus condiciones iniciales. Factores tales como la resolución y calidad del
modelo digital de elevación, el hidrograma de salida generado por la rotura de la
presa, los parámetros físicos de la región inundable, entre otros, definirán la
magnitud de su impacto en la zona afectada.

En general, existen tres posibles escenarios de rotura de una presa, siendo necesario
modelar el comportamiento hidráulico del fenómeno para poder conocer sus
posibles afectaciones aguas debajo de la cortina:
 Rotura sin crecida. Se asume que el embalse se encuentra en su nivel máximo
ordinario (NAMO), siendo las condiciones de desagüe de la presa las
correspondientes a dicho nivel.
 Rotura con crecida. Se asume que la rotura se produce cuando llega una
crecida al embalse y la elevación de éste coincide con el nivel extraordinario
de la presa (NAME). La crecida que se selecciona para el análisis es la mayor
de las dos siguientes: 1) la avenida de diseño del vertedor; 2) si existe una
presa aguas arriba, el hidrograma procedente de la rotura de dicha presa.
 Rotura de compuertas. Éste es un escenario que sólo ha de considerarse
cuando se tenga un vertedor con compuertas; en dicho caso, se asume que el
embalse se encuentra en el nivel máximo ordinario y que las compuertas
fallan de forma secuencial en un tiempo total inferior a 10 minutos.

43
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

MODELACIÓN HIDRÁULICA DE LA ROTURA

La modelación hidráulica de la rotura de una presa consiste en tres fases: 1)


estimación de los parámetros de la brecha de rotura (dimensiones y tiempo de
formación); 2) cálculo del hidrograma resultante de la rotura; y 3) tránsito de la onda
de flujo aguas abajo de la presa.

Existen más de 25 modelos para modelar el proceso rotura -tránsito del hidrograma-
(ICOLD, 1998), los cuales pueden agruparse en las siguientes categorías:

 Modelos con base física. Estiman el desarrollo de la brecha y el hidrograma


resultante de la rotura mediante ecuaciones de erosión basadas en principios
hidráulicos, el transporte de sedimentos y la mecánica de suelos.
 Modelos paramétricos. Predicen la geometría de la brecha y su tiempo de
rotura con ecuaciones empíricas desarrolladas a partir de datos de casos
reales de rotura. La evolución de la brecha se simula de manera lineal, y el
hidrograma se obtiene mediante ecuaciones hidráulicas.
 Modelos empíricos. Estiman directamente el caudal pico del hidrograma
provocado por la rotura, en función de datos como el volumen del embalse,
la altura de la presa, entre otros, asumiendo una determinada forma para el
hidrograma.

INFORMACIÓN REQUERIDA PARA LA MODELACIÓN

Los datos básicos necesarios para cualquier modelo hidráulico de rotura de presas,
en condiciones de flujo variable, corresponden a cada una de las tres fases en la que
se puede caracterizar el problema de la rotura: brecha, hidrograma derivado de una
rotura y tránsito del hidrograma. El modelado de la brecha depende del tipo de
material, composición, granulometría, límites elásticos y plásticos, ángulo de
fricción o reposo, entre otros, mientras que el modelado del hidrograma generado
por la rotura y su propagación agua abajo considerará los siguientes aspectos:

 Datos relativos al vaso de almacenamiento. Nivel al inicio de la rotura, curva


elevación-área-volumen, hidrograma de entrada, hidrograma de salida.
Algunos modelos requieren las curvas de calibración de las estructuras de
evacuación de caudal (vertedores, desfogues, tomas, etc.).
 Datos relativos a la cortina. Altura o cotas de coronación, longitud de la
cortina, coeficiente de vertimiento, geometría de la sección transversal del
cauce en la que se sitúa la presa.

44
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

 Datos relativos al cauce. Geometría (secciones transversales), factores de


rugosidad, coeficientes de expansión y contracción, factores de sinuosidad,
geometría y ubicación de estructuras de cruce (puentes, alcantarillas, etc.),
condiciones existentes en el cauce aguas abajo de la cortina (curva caudal-
nivel y nivel de flujo preestablecido). La longitud total de cauce dependerá
de la zona de interés que pueda ser afectada.

MAPAS DE RIESGO POR INUNDACIÓN

El mapa de inundación constituye el producto final del análisis de rotura de presa y


es la información de mayor interés de los organismos encargados de gestionar la
alerta temprana y evacuación de la población en riesgo. Es por ello que resulta
necesario proveer la mejor información posible para la toma de decisiones. En caso
de inundación por rotura de presa (Morris y Galland, 2000), sugieren tener en cuenta
los siguientes criterios en la elaboración de dichos mapas:

 Escala. En planes de emergencia, los principales usuarios de los mapas serán


los organismos encargados de la protección de la población (por ejemplo,
Protección Civil), por lo que los mapas deberán estar elaborados sobre
cartografía oficial actualizada, mostrando claramente los sitios potenciales de
afectación y el acceso a ellos. Para zonas urbanas se recomienda una escala de
al menos 1:10.000, aunque para fines de esquematización del área total de
inundación, la escala puede ser de menor detalle (1:25.000 o 1:50.000),
dependiendo de la extensión total inundada.
 Esquema del área inundable. El polígono de inundación debe estar
claramente delimitado, de tal forma que su extensión y límites se distingan a
primera vista. Es recomendable no incluir en un mismo mapa distintas franjas
de inundación correspondientes a diferentes hipótesis de rotura, para no
crear confusión.
 Uso del color. El color suele mejorar la apariencia de los mapas y su lectura,
pero es conveniente conocer su aspecto una vez fotocopiados y repartidos a
la población.
 Información proporcionada. Los mapas deben contener toda la información
relativa al área de inundación (tirante y velocidad), y las afectaciones
potenciales, demarcando las infraestructuras viales que quedarían fuera de
servicio.

45
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

En cuanto a los contenidos básicos de los mapas de inundación, es conveniente que


se consideren los siguientes:

 Área de inundación. Corresponde a la envolvente de niveles máximos de


inundación ante un escenario de rotura.
 Parámetros hidráulicos. El mapa debe llevar una tabla en la que se
especifiquen los valores máximos en las diferentes secciones transversales del
cauce tales como: caudal, tirante, velocidad, tiempo de llegada del caudal
máximo y tiempo de llegada del nivel máximo.
 Afectaciones potenciales. Deben identificarse los distintos tipos de
afectaciones provocadas por la rotura de la presa: núcleos urbanos,
infraestructuras viales, presas aguas abajo de la zona afectada, obras de cruce
del cauce (puentes, vados, alcantarillas, etc.), edificaciones industriales
(plantas termoeléctricas, hidroeléctricas, de tratamiento de aguas residuales,
de potabilización de agua, industrias químicas, etc.), edificaciones
comunitarias (escuelas, hospitales, asilos, cementerios, parques, zonas
deportivas, etc.).
 Parámetros de valoración de afectaciones. Dado que la gravedad de las
afectaciones normalmente se determina en función de los valores máximos
de velocidad y profundidad de flujo, es conveniente presentar en los mapas
de inundación una tabla con los valores de esos parámetros en cada sitio de
afectación. En ella debe aparecer también el tiempo posterior a la rotura en
que comienza y termina la inundación en cada sitio y los tiempos en que se
dan los valores máximos de caudal y tirante.
 Tiempos de avance de la onda. Conviene delimitar la posición del nivel
máximo alcanzado cada cierto intervalo de tiempo.

ESTIMACIÓN DE AFECTACIONES

Es conveniente establecer distintos tipos o categorías de afectaciones, con el fin de


priorizar las actuaciones del plan de emergencia en materia de protección y
evacuación. Una posible categorización de los impactos puede ser la siguiente:

 Núcleos urbanos. Grupos de más de diez edificaciones con calles, plazas y


vías urbanas.
 Edificaciones dispersas. Casas normalmente en campo abierto habitadas
permanentemente o temporalmente.

46
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

 Servicios esenciales. Son aquéllos necesarios en las actividades básicas de la


población: sistemas de abastecimiento de agua potable, tratamiento de aguas
residuales, suministro de energía, red de drenaje, sistemas de comunicaciones
y de transporte.
 Bienes materiales. Hacen referencia a industrias, zonas agrícolas, y otro tipo
de infraestructura.
 Bienes ambientales. En esta categoría se incluyen espacios naturales
protegidos, parques nacionales, reservas ecológicas, y en general todos
aquellos elementos y territorios que gocen de alguna figura legal de
protección.
 Otras afectaciones. En esta categoría se incluyen las afectaciones que no sean
clasificables en las categorías anteriores, por ejemplo, plantas químicas,
centrales nucleares, presas aguas abajo de la presa analizada.

La localización y clasificación de las afectaciones se deduce de los mapas de


inundación y de visitas de campo. Después de que se demarque el área inundable
sobre la cartografía oficial a escala adecuada, se hace un inventario de todos los sitios
o puntos clasificables en las categorías anteriores, que están total o parcialmente
incluidos en dicha área. Posteriormente, se asigna para cada elemento afectado los
valores máximos de velocidad y profundidad de flujo, a partir de los resultados de
la modelación hidráulica. Lo mismo se hace con los tiempos de respuesta, inicio y
fin de inundación.

2.5 Incertidumbre asociada al modelado de


inundaciones
La incertidumbre, definida como “la imperfección en el conocimiento sobre los
estados o los procesos de la naturaleza” (FAO, 1995) es una característica
prevaleciente en la modelación de sistemas ambientales. Para el caso de las
inundaciones, la incertidumbre estadística es “la aleatoriedad o el error proveniente
de varias fuentes”, como lo puede ser el uso de una metodología estadística.

Existen varios tipos de incertidumbre en el modelado de inundaciones tales como:


incertidumbre en las mediciones, incertidumbre los procesos, incertidumbre en la
modelación e incertidumbre en la percepción de los resultados.

Los factores que determinan la incertidumbre en los resultados finales de una


modelación de inundación por rotura de presa son los siguientes:

47
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

 Condiciones del embalse al momento de la falla. La capacidad en la que se


encuentra el vaso al momento de la falla es el primer paso en el análisis, de
este dependerá el volumen total que fluya aguas abajo y, en conjunto con la
evolución de la brecha por donde egresa el agua del embalse, proporcionará
el gasto de salida.

Otro aspecto importante, es la existencia del gasto de entrada al vaso en el


momento de la rotura, aunque si es mínimo en comparación al gasto de salida
(menor a 5%), se puede despreciar. También hay que considerar que si al
momento de la falla, los vertedores se encuentran en funcionamiento, este gasto
se sumará al de salida por la brecha.

 Determinación de la brecha de falla. Es quizá el parámetro más variable en


la modelación, porque se desconoce la geometría, su desarrollo y el tiempo
de falla; todo ello está en función de la granulometría de la cortina, la
mecánica del suelo, la compactación, así como el debilitamiento de la cortina
por agentes externos (fauna nociva, avenidas extremas, sismos, hundimiento
de la cimentación, actividades antropogénicas)

 Determinación de los hidrogramas de salida. Existen varios autores que


proporcionan métodos para conocer el gasto pico y algunos otros el tiempo
pico de la falla, además se han desarrollado modelos empíricos y físicamente
basados que arrojan el hidrograma completo en cada instante de la falla, pero
el nivel de dispersión generado con las diferentes metodologías provoca una
gran incertidumbre en todo el análisis.

 Elección del Modelo Digital de Elevación. Se tienen distintas fuentes de


información para obtener el Modelo Digital de Elevación que representará la
topobatimetría del cauce y la topografía de la zona urbana; por ejemplo, en
México una de las mejores opciones existentes es la información de tipo Light
Detection Imaging and Ranging o Laser Imaging Detection and Ranging (LIDAR)
que cuenta con una resolución espacial de 5 metros, pero
desafortunadamente no todo el territorio nacional cuenta con esta
información. Otra fuente de INEGI, es el modelo continuo de elevaciones de
15 metros de resolución, aunque estos valores son una interpolación de los
valores obtenidos del modelo continuo de elevaciones a 30 metros. Una
fuente adicional de topografía digital basada en información satelital son los
productos ASTER GDEM (ASTER es el nombre del radiómetro y GDEM es
Global Digital Elevation Model por sus siglas en inglés) y el Shuttle Radar

48
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

Topography Mission (SRTM), ambos con una resolución espacial de 30 metros.


Adicionalmente, información topográfica de alta resolución mediante
tecnología LIDAR, permite mejorar la nitidez del modelo digital de elevación,
aunque la cantidad de información a gran escala requiere cantidades
significantes de procesamiento para su uso en estudios de modelación
hidrológica e hidrodinámica.

 Elección del software para realizar la simulación de la inundación:

NOMBRE CARACTERÍSTICAS DESARROLLADOR CONSIDERACIONES

1D y 2D (reciente) y Usualmente usado para


HEC-RAS
Tool GeoRAS para U.S. Army Corp cauces naturales y
HEC-HMS
SIG revestidos
Resuelve ecuaciones de
2D, resuelve flujo Instituto Flumen
aguas someras
turbulento a Universidad
IBER bidimiensionales en
superficie libre en Politécnica de
profundidad (Ec. de St.
flujo no permanente Cataluña
Venant 2D)
Escuela de Ciencias
2D, resuelve Alta eficiencia
Geográficas de la
LISFLOOD inundaciones en computacional sobre
Universidad de
planicies topografía compleja
Bristol
2D y 3D, cuenta con Cuenta con múltiples
varias extensiones herramientas y la más
MIKE DHI
para casos avanzada tecnología en
particulares programación

Tabla 2.3 Programas para modelar inundaciones en simulación hidráulica o hidrodinámica

Los diferentes escenarios de inundación se encuentran en función de la probabilidad


derivada de los diferentes rangos de condiciones iniciales y parámetros de los
modelos utilizados. El rango probabilístico de resultados se representa en un mapa
de amenaza por inundación como se muestra en la Figura 2.1.

49
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones

Figura 2.1 Mapa de peligro por inundación para la ciudad de Carlisle, UK en función de su
probabilidad. SSBN Co. (2015).

50
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

3. Formación de brechas en cortinas de tierra

3.1 Erosividad en cortinas de tierra

Los suelos están formados por un conjunto de partículas cuyo tamaño puede variar
en un intervalo muy amplio, que va desde los cantos rodados, con más de 15 cm de
diámetro, hasta las partículas de arcilla coloidal, con menos de dos micras (10-6).
Entre estos extremos se encuentran partículas de tamaños intermedios que se
clasifican principalmente como gravas, arenas, limos y arcillas.

Las propiedades mecánicas e hidráulicas de los suelos son el resultado de la


interacción entre sus partículas. Esta interacción depende de:
 La granulometría, dada por las proporciones relativas de los diferentes
tamaños de las partículas.
 La plasticidad, que es una propiedad físico-química de las partículas
coloidales contenidas en la fracción más fina del suelo, constituida por
partículas menores que 0.074 mm; este es el intervalo de tamaños asignado a
limos y arcillas.

En el muestreo de una presa de tierra se debe de tomar en consideración ciertas


dimensiones como recomendación para la exploración en un corte, relleno o cortina
de tierra (Figura 3.1).

L: Longitud horizontal del talud


H: Altura del talud
Z: Profundidad mínima de exploración (1.25L)
Figura 3.1 Profundidad mínima para cortes, rellenos y presas de tierra. CFE-IIUNAM (2015).

51
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

PROBLEMAS ASOCIADOS A LOS SUELOS DISPERSIVOS

Los problemas ocasionados por los suelos dispersivos en cortinas de tierra están
asociados a la erosión interna del material o tubificación. Este fenómeno suele
manifestarse en el terreno de cimentación de presas, diques o canales. La tubificación
se origina por un fuerte gradiente hidráulico que arrastra las partículas del suelo
formando un túnel que se propaga de aguas arriba a aguas abajo. La turbiedad del
agua es una manifestación del arrastre de partículas de suelo.

En presas y diques, la mayoría de las fallas asociadas con arcillas dispersivas ocurren
durante el primer llenado de la obra. Debido a eso, si no se construyen filtros o si
están mal diseñados es difícil contener el arrastre de los suelos producto de la
erosión.

Las zonas donde se puede iniciar un proceso de tubificación son aquellas donde
existen grietas preexistentes (por secado, por tensión o por asentamientos
diferenciales); también en los contactos defectuosos entre el suelo y tuberías, muros
u otras estructuras de concreto en la interfaz de una cimentación en roca.

Cuando ocurre un caso tubificación bajo el efecto del flujo de agua, el esfuerzo
vertical del suelo se reduce considerablemente, el esfuerzo efectivo se aproxima a
cero y el suelo se encuentra eventualmente en un estado de flotación. Si el flujo de
agua es divergente, además de presencia de grietas, ocurre el fenómeno de
fracturamiento hidráulico lo cual provoca que se propaguen las grietas.

Cuando las arcillas dispersivas se utilizan como material de construcción se


presentan otro tipo de problemas asociados al arqueo, el agrietamiento y el flujo de
agua. A continuación se presentan algunos ejemplos:

 El arqueo se presenta en zonas cercanas a las tuberías, a estructuras de


concreto y a laderas con pendientes fuertes. Este efecto se minimiza
escalonando las laderas, con la compactación manual de las zonas de contacto
con las estructuras o colocando mezclas de suelo-cemento o concreto simple
como separación entre la estructura y el suelo.
 Los agrietamientos se evitan mediante el control de asentamientos totales o
diferenciales excesivos. La estimación de asentamientos se realiza en la etapa
de diseño de estas estructuras tomando en cuenta el proceso constructivo, los
efectos bidimensionales o tridimensionales y la influencia de la
compactación. También se pueden presentar agrietamientos por secado, los
cuales se minimizan controlando el espesor de las capas de compactación y

52
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

el tiempo de colocación de las capas. Si los agrietamientos se presentan en


una cimentación rocosa se pueden sellar con concreto lanzado.
 El mejoramiento con cal de los suelos dispersivos usados en construcción
puede ser una alternativa que se debe evaluar desde el punto de vista
económico. Para ellos, es importante seleccionar las zonas más críticas para
la utilización de los materiales mejorados, como los lugares donde se
concentra el flujo de agua (por ejemplo: alrededores del portal de salida de
conductos, interfaz de una cimentación rocosa y una estructura rígida, zonas
de agrietamiento potencial por tensión, aguas abajo de un corazón de arcilla
impermeable, zonas aguas arriba de filtros que son colocados aguas abajo) y
así reducir costos.
 Para la compactación de estos materiales, la incorporación del agua en la
preparación del suelo debe ser uniforme, evitando la concentración localizada
del agua. Es deseable que se humedezca el suelo en áreas del banco de
préstamo por el método de inundación o de riego. También se debe evitar que
en los materiales de préstamo se tengan cantidades excesivas de gravas y
arenas o bajos porcentajes de partículas finas. Para reducir el potencial de
agrietamiento, se recomienda mantener la humedad de compactación por
arriba del contenido de agua óptimo y posteriormente compactar en capas
delgadas mediante tambores neumáticos. El periodo de curado recomendable
para los suelos dispersivos compactados es de tres a cuatro semanas
dependiendo del contenido natural de agua.
 En presas, el comportamiento de estructuras construidas con estos materiales
se debe monitorear cuidadosamente durante el primer llenado mediante
parámetros básicos como niveles de agua, las presiones de poro y filtraciones
utilizando instrumentación geotécnica.

IDENTIFICACIÓN EN CAMPO

Los problemas en suelos dispersivos se presentan normalmente en suelos formados


en climas áridos y semiáridos y en zonas de suelos alcalinos, con pocos registros en
climas húmedos.

Los suelos dispersivos pueden identificarse en el campo a partir de reconocimientos


visuales de la zona, buscando indicios tales como:

 Erosión visible en taludes expuestos en carreteras o huecos longitudinales a


lo largo del cauce en corrientes naturales de agua o en cortes naturales o
excavaciones.
53
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

 Hondonadas profundas en terrenos planos o casi planos.


 Turbidez excesiva en cualquier depósito de agua.
 Áreas cultivables de bajo rendimiento o crecimiento mal desarrollado que
pueden indicar presencia de suelos altamente salinos.
 Presencia de quebradas profundas y fallas por tubificación en presas
pequeñas.

Si bien las arcillas dispersivas no tienen un origen geológico específico suelen


formarse en ambientes aluviales, en depósitos de laguna, loess y depósitos de
planicies de inundación. Incluso, los depósitos marinos provenientes de lutitas o
argilitas también son dispersivos.

Es común que algunas obras hidráulicas como presas, bordos y canales se


construyan en zonas con ambiente aluvial y planicies de inundación, por lo que la
presencia de suelos dispersivos debe detectarse en la etapa de estudios preliminares.

Figura 3.2 Vista aguas abajo de las fallas por tubificación presentadas en la cortina de la presa “La
Escondida” en Tamaulipas. CFE-IIUNAM (2015).

54
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

ENSAYO DEL ORIFICIO INYECTADO (PINHOLE TEST)

En la prueba desarrollada por Sherard et al. (1976b), se simula el flujo de agua a


través de una grieta o una trayectoria de flujo concentrado en un corazón
impermeable de una presa de tierra. La prueba se realiza en una muestra cilíndrica
de suelo de 0.025 m de altura y 0.035 m de diámetro, en la cual se perfora un orificio
de 0.001 m de diámetro. Se hace fluir agua destilada a través del orificio bajo cargas
hidráulicas de 0.050, 0.180 y 0.380 m que generan velocidades de flujo que oscilan
entre 0.3 y 1.6 m/s bajo un gradiente hidráulico de 2 a 15. Durante la prueba se
registra la rapidez de flujo y la turbiedad del efluente (ASTM D4647-06). En la Figura
3.3 se observa un esquema del montaje de la prueba.

Si la arcilla es dispersiva, el orificio se erosiona y el agua sale turbia en la descarga.


Si el suelo no es dispersivo la erosión no se desarrolla y el efluente permanece limpio.

Se recomienda realizar la prueba en suelos con condiciones naturales, dado que el


secado de la muestra puede alterar el resultado de la prueba. Si el material contiene
partículas de arena o grava, el material se tamiza a través de la malla No. 10 (0.002
m). Este ensayo se diseñó para la medición directa de la dispersividad de suelos
finos compactados.

Figura 3.3 Esquema del ensayo pinhole. CFE-IIUNAM (2015).

55
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

MIGRACIÓN DE PARTÍCULAS

Existen numerosos casos prácticos en los cuales es necesario conocer los efectos del
flujo del agua en la estabilidad de los taludes de materiales térreos, ya sean estos
naturales (laderas) o artificiales (presa o bordo). El flujo del agua a través de los
poros de los materiales, ocasiona fuerzas de filtración, mismas que hacen cambiar el
estado de esfuerzos y promueven deformaciones de los materiales. Los esfuerzos
cortantes generados pueden rebasar la resistencia de los materiales, propiciando
grandes desplazamientos o hasta fallas totales en la masa de suelo.

Así, la migración de partículas asociada a las fuerzas de filtración en estructuras de


suelo responde a un mecanismo específico de erosión interna.

El término de erosión interna está asociado a la erosión de partículas del suelo por
el flujo del agua a través de una capa de suelo. Este flujo de agua genera fuerzas de
filtración (Figura 3.4) que pueden dar lugar a la tubificación del suelo, creando
cavidades debido a la disminución de los esfuerzos efectivos por el aumento de las
presiones de poros, lo que al final provocará el desequilibrio en la estructura del
suelo, ocasionando la migración de materiales finos a través de los materiales
gruesos de la capa de suelo.

Figura 3.4 Esquema de un grano de suelo sujeto a flujo de agua y fuerza de filtración. CFE-IIUNAM
(2015).

56
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Los factores que contribuyen a la erosión interna son los siguientes:

 Compactación deficiente alrededor de conductos o tubos que producen una


permeabilidad alta y una concentración de flujo.
 El agrietamiento por cambios de humedad.
 La desaparición de la cobertura vegetal.
 La presencia de capas impermeables dentro del perfil del suelo.
 La presencia de fracturas, grietas o juntas de construcción.
 Los gradientes hidráulicos internos muy altos.
 La dispersividad o la solubilidad del suelo.

Los fenómenos de erosión interna son en general locales pero complejos, así como
difíciles de medir. Para identificarlos y clasificarlos es necesario tomar en cuenta las
condiciones de frontera, las características del suelo y la dirección del flujo (Ziems
1969). No obstante, a menudo es difícil determinar con precisión la causa de un
accidente o falla de una estructura de tierra ya que varios tipos de procesos y
múltiples modos de falla podrían estar involucrados. Además, la erosión interna
tiene una tendencia a destruir la evidencia de las causas iniciales existentes (Peck,
1980).

La erosión interna produce fallas, movimientos de suelo en bloque (levantamientos)


o bien, puede ser el resultado del fracturamiento hidráulico. Los efectos de la erosión
interna implican transporte o arrastre de partículas y los tres efectos principales son
los que se enuncian a continuación:

Tubificación: Es el modo de falla ocasionado por erosión interna el cual ocurre


mediante algún mecanismo iniciador en una zona permeable (erosión de contacto,
tubificación retrograda, sufusión o por flujo concentrado). Resulta en la formación
de un ducto o tubo que puede variar en longitud desde unos pocos centímetros a
cientos de metros y en diámetros de hasta decenas de metros.

Levantamiento: Es el desplazamiento de un bloque de suelo causado por un


gradiente hidráulico alto. Puede ocurrir en suelos cohesivos y granulares,
generalmente acompañado por lloraderos en taludes, puntos de ebullición de arena
y aparición de volcanes de arena, entre otras evidencias.

Terzaghi (1973) recomendó la construcción de un “filtro invertido cargado”


(materiales gruesos arriba), de tal forma que su peso, colocado en la zona donde
emergen las líneas de flujo concentrado, evite el sifonamiento, incrementando el
factor de seguridad.

57
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Fracturamiento hidráulico: Consiste en una brusca aparición del flujo de agua a


través de las grietas de los terraplenes, bajo los efectos de la carga hidráulica.

Por otro lado, los mecanismos iniciadores de los fenómenos de arrastre de partículas
son de origen erosivo y se describen a continuación:

Erosión de contacto: Este mecanismo puede desarrollarse dentro del cuerpo de un


terraplén, debajo de una cimentación o bien, en la interfaz entre dos medios donde
la capa filtrante no es efectiva. En este caso, el flujo transporta las partículas más
pequeñas entre las oquedades más grandes. De esta manera, los granos son
transportados en forma selectiva, distinguiéndose dos tipos de erosión de contacto:

 Erosión de contacto externa: Se desarrolla en la interfaz entre un material


grueso y uno fino, bajo el efecto de un flujo paralelo a la interfaz (Figura 3.5a).
 Erosión de contacto interna: Se desarrolla en el interior de un suelo donde la
distribución del tamaño del grano no tiene las condiciones que permitan la
filtración (Figura 3.5b).

Figura 3.5 a) Erosión de contacto externa, b) Erosión de contacto interna. CFE-IIUNAM (2015).

Erosión por concentración de flujo: Suele ocurrir a través de una grieta en la


estructura de suelo, causada por asentamientos diferenciales, desecación,
congelación y descongelación, a través de una fractura hidráulica, o bien en los
espacios vacíos cuando existe alguna estructura de concreto o tubería (Figura 3.6);
también puede ocurrir a través de materiales mal compactados en donde exista un
sistema de vacíos interconectados.

58
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Sufusión: Ocurre cuando las partículas más finas de un suelo se transportan a través
de la fracción más gruesa del mismo por un flujo de agua, provocando erosión la
cual se manifiesta mediante una pérdida de material que puede formar grandes
oquedades. Al ocurrir la sufusión queda atrás un cuerpo potencialmente inestable.

La sufusión puede ser de tres tipos:

 Sufusión externa: Se presenta entre la capa superior del suelo y el agua


superficial. Se presenta cuando el volumen de la matriz sólida del suelo es
reducido (Kovas, 1981), lo cual incrementa la permeabilidad de la masa
afectada (Figura 3.7a).
 Sufusión interna: En una misma matriz de suelo, las partículas más finas se
transportan de forma acelerada a través de la estructura de las partículas más
gruesas (Figura 3.7b).
 Sufusión de contacto: Se define como la sufusión en la zona de contacto entre
dos capas con dos composiciones diferentes de materiales. En este caso, el
material fino se transporta hacia el interior del material más grueso (Figura
3.7c).

Figura 3.6 Erosión con una interfaz rígida. CFE-IIUNAM (2015).

59
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Figura 3.7 a) Sufusión externa, b) Sufusión interna, c) Sufusión de contacto. CFE-IIUNAM (2015).

Tubificación retrógrada: Se define como el proceso de remoción de partículas de


suelo bajo un gradiente hidráulico saliente. Al ocurrir este fenómeno se forma un
ducto, el cual crece paulatinamente en dirección contraria a la del flujo de agua
(Figura 3.8). El proceso siempre sucede desde la parte localizada aguas abajo hacia
la parte aguas arriba, contraria a la dirección del flujo de agua.

Figura 3.8 Arrastre de partículas de suelo por efecto de la tubificación retrógrada. CFE-IIUNAM
(2015).

60
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

3.2 Modelos de evolución de brechas

Una falla de una cortina o bordo de tierra, se le conoce comúnmente como


“embrechamiento”, esto porque al momento de la falla de la estructura, ya sea por
cualquier forma de falla como una tubificación, agrietamiento o rebosamiento, se
comienza el proceso de formación de una brecha, la cual provocará la salida no
controlada del volumen almacenado en un río o presa. El factor que desencadena
esta falla puede ser muy variado, pero una vez iniciada la falla, el proceso de
desarrollo de la brecha es casi el mismo para todos los casos; la forma irregular de
la brecha se puede idealizar como una forma geométrica regular, tal como un
rectángulo, un trapecio o un triángulo.

Existen distintos modelos empíricos que proponen una ecuación para modelar la
falla, los cuales se basan en experiencias previas de fallas de presas con información
acerca de las dimensiones y forma de la brecha, el tiempo de formación y el gasto de
descarga. Estos modelos tienen la desventaja de basarse en eventos pasados, que no
garantizan una respuesta similar en casos de fallas que puedan ocurrir en el futuro.

Los modelos basados físicamente tienen una mayor ventaja, debido a que se basan
en ecuaciones fundamentales de la hidráulica, geotecnia y mecánica de suelos para
determinar el comportamiento de la falla en una presa de tierra. El problema en el
uso de estos métodos es que es necesario conocer los valores de los parámetros
utilizados.

Finalmente, los modelos matemáticos consisten en ecuaciones que describen


numéricamente la falla por embrechamiento, como el desarrollado por Cristófano
(1965) o el de Harris y Wagner (1967) que aplica la ecuación de transporte de
sedimentos de Schoklitsch, por otro lado, Brown y Rogers (1977, 1981) presentaron
el modelo BRDAM que era aplicable a brechas inducidas por sobrevertido y por
tubificación. Lou (1981) y Ponce y Tsivoglou (1981) presentaron un modelo que
conjugaba la ecuación de transporte de sedimentos de Meyer-Peter y Müller con las
ecuaciones diferenciales unidimensionales de flujo no permanente y de
conservación de sedimentos.

El modelo BEED (Breach Erosion of Embankment Dams) desarrollado por Singh y


Scarlatos (1985) utiliza las ecuaciones de Einstein-Brown y Bagnold para calcular la
erosión y el transporte de sedimentos. El modelo BREACH (Fread, 1993) es
probablemente el modelo matemático más conocido basado en principios físicos de
hidráulica, transporte de sedimentos y la mecánica de suelos.

61
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

3.2.1 Mecanismos de formación de la brecha

Los mecanismos de formación de un embrechamiento están plenamente


identificados en cada caso, aunque el detonante para que se forme la brecha puede
ser variado, una vez que se inicia el embrechamiento, este sigue prácticamente el
mismo patrón de desarrollo, la erosión que produce el flujo de agua al pasar sobre
el bordo es la responsable de arrastrar el material y abrir la brecha de manera
continua hasta que el vaso se haya vaciado de manera parcial o total.

Sin embargo, existen casos, aunque son la minoría, en donde la brecha se estabiliza
ante la erosión y no termina por abrirse completamente, lo que dificulte que se vacíe
por completo. Cuando se trata de una presa de jales o lixiviados de una empresa
minera, el problema se vuelve más crítico ya que la densidad del fluido es
considerablemente mayor y esto provoca que los empujes que se generan en la
cortina sean mucho mayores que en vasos en donde solo se almacena agua, por lo
que este tipo de presas son más proclives a fallar.

Las presas de materiales sueltos presentan roturas progresivas en el tiempo y cuya


evolución va desde formas geométricas de tamaño pequeño o mediano, hasta
prácticamente la totalidad de la presa. La forma de la brecha en general es
trapezoidal y una vez que la brecha ha comenzado a desarrollarse, la descarga del
agua tiende a erosionar la brecha hasta agotar el volumen del vaso o hasta que la
brecha resista la erosión. Una brecha completamente desarrollada en presas de tierra
tiende a tener en promedio un ancho (b) en el rango de hd<b<3hd, donde hd es la
altura de la presa.

Las longitudes de las brechas para presas de tierra son usualmente menores que la
longitud total de la cortina. La brecha requiere también un intervalo de tiempo para
su formación, cual puede variar desde unos minutos a unas cuantas horas,
dependiendo de la altura de la presa, el tipo de material usado en su construcción,
y la magnitud y la duración de la descarga del agua.

Finalmente, las fallas por sifonamiento ocurren cuando la formación inicial de la


brecha ocurre en algún punto por debajo de la corona debido a la erosión interna
que se da a través un canal.

62
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

3.2.2 Forma y desarrollo de la brecha

Los parámetros de una brecha consisten en todos aquellos necesarios para describir
las características de una brecha (profundidad, ancho, ángulos de los taludes) así
como también aquellos parámetros que definen el tiempo requerido para el inicio y
desarrollo de la misma. Los parámetros físicos según el U. S. Bureau of Reclamation
(1998) son:

Profundidad de la brecha (hb): Es la extensión (en vertical) de la brecha, medida


desde la cresta de la cortina hacia abajo, hasta el invertido de la brecha. En algunas
publicaciones también se habla de carga sobre la brecha (hw), la cual se refiere a la
distancia medida desde el nivel de agua en la presa hasta el invertido de la brecha.

Ancho de la brecha (b): Tanto el ancho final de la brecha como su tasa de expansión,
pueden afectar dramáticamente el flujo de salida y el nivel de inundación aguas
abajo de la presa. Los casos de estudio típicamente reportan el ancho promedio de
la brecha en su parte superior o inferior.

Pendientes laterales de la brecha (z). El valor de las pendientes laterales define la


forma de la brecha. Este factor generalmente tiene poca influencia en el hidrograma
de salida producto de la falla.

Tiempo de inicio de la brecha. Comienza cuando se presentan los primeros


caudales sobre o a través de la presa que da inicio al aviso de alerta o evacuación
por una falla potencial de la presa. Esta fase termina cuando comienza la fase de
formación de la brecha. En la fase de inicio, la presa no presenta una falla
considerable, por lo que la descarga de la presa es pequeña. Durante la fase de
iniciación es posible evitar la formación de una brecha, principalmente si el
sobrepaso o la erosión se detienen. El tiempo de inicio de la brecha es un parámetro
importante debido a que impacta directamente en la cantidad de tiempo disponible
para evacuar a la población ubicada aguas abajo. A pesar de esto, el tiempo de inicio
de brecha no siempre se reporta en los estudios de roturas de presas. Más aun, en
modelos de simulación tales como Dambrk o Fldwav no es un parámetro de del
modelo. Por lo tanto, existen actualmente pocos criterios disponibles para la
selección de los tiempos de inicio de brecha.

Tiempo de formación de la brecha. Algunas veces mencionado como tiempo de


desarrollo de la brecha, es la duración entre la aparición de la primera brecha en la
cara interior de la presa hasta que la brecha está completamente desarrollada. En
caso de falla por sobrepaso, se considera desde el momento en que la presa se haya

63
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

erosionado como resultado del flujo. Dicho flujo puede consistir en un sobrepaso de
apenas unos centímetros sobre el coronamiento o por el flujo a través de un canal de
infiltración. Este tiempo corresponderá con el tiempo pico del hidrograma de salida.

Figura 3.9 Parámetros de una brecha de presa idealizada. USBR (1998).

IMPORTANCIA DE LOS PARÁMETROS DE UNA BRECHA

Singh y Snorrason (1984) utilizaron los modelos DAMBRK y HEC-1 para estudiar
los efectos de la variación de los parámetros de la brecha para predecir el pico de la
descarga en casos de rotura de presas. Los estudios consideraron la influencia en la
variación de: el ancho de la brecha, la profundidad, el tiempo de falla y la carga de
sobrepaso con rangos identificados en 20 casos de estudio de presas falladas.

Se produjeron importantes diferencias en el gasto pico con la variación del tiempo


de falla en embalses con almacenamientos relativamente pequeños. Además dichos
estudios concluyeron que una reducción del 50% en el tiempo pico de falla produce
incrementos en el gasto pico de la descarga que oscilan entre el 13 hasta el 83%. Para
presas con grandes volúmenes de almacenamiento, los resultados mostraron que el
gasto pico presentaba variaciones del 1 al 5% para la misma reducción del 50% en el
tiempo de falla.

Lo contrario ocurría con los cambios en los anchos de brecha, los cuales producían
variaciones del gasto pico del 35 al 87% en grandes presas y del 6 al 50% en
pequeñas. La sensibilidad de la profundidad de la brecha fue relativamente pequeña
en los 20 casos de estudio, ya que solo cerca del 20% mostró un cambio significativo

64
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

en el gasto pico de descarga, por lo que dicho cambio no mostró estar relacionado
con el volumen de almacenamiento.

Petrascheck y Sydler (1984) demostraron la sensibilidad del caudal, los niveles


máximos de inundación, y el tiempo de respuesta a los cambios en el ancho de la
brecha y en su tiempo de formación. Para localidades cercanas a la presa, se encontró
que ambos parámetros pueden tener una influencia importante. No obstante, en
lugares situados justo aguas abajo de la presa, el tiempo pico puede alterarse
significativamente por cambios en el tiempo de formación de la brecha, pero el gasto
pico y los niveles de inundación suelen ser insensibles a los cambios en los
parámetros de la brecha.

Estos resultados corroboran la necesidad de estimar los parámetros de la brecha, y


así inferir el gasto pico y la inundación resultante de manera más confiable. Wurbs
(1987) concluyó que la simulación de la brecha es la principal fuente de incertidumbre en
la modelación de una onda de crecida provocada por rotura de presa. La
importancia de los distintos parámetros depende del volumen del embalse.

Estos resultados mostraron que en grandes almacenamientos, el pico de la descarga


ocurre cuando la brecha alcanza su máxima profundidad y ancho. En estos casos,
los cambios que se producen sobre la falla son relativamente moderados durante el
período de formación de la brecha.

Por otra parte, en pequeños embalses, existirá un cambio significativo en el nivel del
vaso de almacenamiento durante la formación de la brecha. Para estos casos, es
crucial conocer el tiempo de formación de la brecha.

ESTIMACIÓN DE LOS PARÁMETROS DE LA BRECHA

Los métodos para la estimación de parámetros se pueden agrupar en tres categorías:

1. Análisis comparativo: Si una presa bajo análisis es muy similar en tamaño y tipo
de construcción a una presa que falló, y esa falla fue bien documentada, los
parámetros de la brecha y el caudal pico se pueden determinar por comparación.
Sin embargo, la base de datos de fallas en presas es limitada y contiene pocos
ejemplos de presas grandes. Identificar un caso similar para fines de análisis
comparativos puede ser una tarea muy compleja para grandes presas.

2. Ecuaciones empíricas. Estiman el caudal pico mediante ecuaciones empíricas


determinadas de análisis de regresiones sobre casos de estudios y asumen un
hidrograma de salida de magnitud razonable.

65
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

3. Métodos basados en los procesos físicos. Predicen el desarrollo de la brecha y/o


el caudal de salida resultante utilizando modelos de erosión basados en principios
hidráulicos, de transporte de sedimentos y de mecánica de los suelos (Ej. NWS-
BREACH).

Para fallas en presas de material suelto los parámetros pueden ser estimados por
distintos procedimientos, algunos de los cuales se mencionan a continuación:

 McDonald y Langridge-Monopolis (1984) proponen fórmulas para calcular el


volumen de la brecha y el tiempo de formación de ésta, en función del
volumen de agua en el embalse y de su nivel correspondiente.
 Singh y Scarlatos (1988) deducen, a partir de datos de 52 casos reales de
rotura, relaciones entre los anchos superior e inferior de la brecha y dan
rangos de tiempos de formación de la misma.
 U. S. Bureau of Reclamation (1988) propone una expresión para evaluar el
ancho de la brecha en función de la profundidad del agua en el embalse y
otra para estimar el tiempo de desarrollo de la brecha en términos del ancho
previamente calculado.
 Dewey y Gillette (1993) proponen expresiones para la estimación del ancho
medio de la brecha y de su tiempo de desarrollo, en términos de la
profundidad de agua en el embalse y de un coeficiente que es función del
volumen del mismo.
 Froehlich (1995) presenta dos fórmulas para calcular el ancho medio de la
brecha y su tiempo de formación, en función de la profundidad final de la
brecha y del volumen de agua por encima del fondo de la misma, empleando
un coeficiente distinto, según la rotura se haya producido ya sea por
rebasamiento de la corona (overtopping) o por tubificación (piping).
 Ministerio de Medio Ambiente de España, MMA (1996) sugiere, para
estudios de riesgo de rotura de presas, expresiones y rangos de valores para
estimar la forma, las dimensiones y el tiempo de formación de la brecha, en
función del tipo de presa (materiales sueltos, concreto-gravedad, concreto-
bóveda), y del volumen y nivel del embalse.

66
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

FORMACIÓN DE LA SECCIÓN
TRANSVERSAL

 Se define una forma geométrica para la


formación de la brecha.
 Tradicionalmente se elige una forma
de tipo trapecial o rectangular con
taludes rectos o ligeramente
inclinados.
 Esto ayuda a explicar claramente la
estabilidad o el colapso de taludes.
 Se ha concluido que el resultado de la
modelación resulta ser poco sensible a
Figura 3.10 Formas comúnmente adoptadas
para modelar brechas. Froehlich (2008). la forma geométrica que se elija.

Debido a esto, se tienen ecuaciones de regresión con las cuales se puede determinar
el ancho final de la brecha, adoptando una forma rectangular.

AUTOR ECUACIÓN
USBR (1988) b=3.0·Hh
Von Thun y Gillette (1990) b=2.5·Hh+Cb
Reed y Halgren (tubificación) (2011) b=0.1803·k0·(Hb)0.19·(Va)0.32 [k0=1.0]
Reed y Halgren (rebosamiento) (2011) b=0.1803·k0·(Hb)0.19·(Va)0.32 [k0=1.3]
Xu y Zhang (bMax) (2009) bM/Hb=1.062·(Hc/Hr)0.092·(Vw1/3/Hw)0.508·exp(B2)
Xu y Zhang (bmedia) (2009) b/Hb=5.543·(Vw1/3/Hw)0.739·exp(C3)
Xu y Zhang (bmedia) (2009) b/Hb=0.787·(Hc/Hr)0.133·(Vw1/3/Hw)0.508·exp(B3)
Xu y Zhang (bMax) (2009) bM/Hb=0.996·(Vw1/3/Hw)0.558·exp(C2)
Froehlich (tubificación) (1995b) b=0.27·k0·V0.32·Hb0.040 [k0=1.0]
Froehlich (rebosamiento) (1995b) b=0.27·k0·V0.32·Hb0.040 [k0=1.3]
Tabla 3.1 Ecuaciones de regresión para obtener el ancho final de la brecha. Zagonjolli (2007).

67
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Figura 3.11 Tipos de embrechamiento para una presa de tierra, rebosamiento de la corona (arriba) y
tubificación (abajo). Colorado State University (2010).

3.3 Estudios experimentales

El primer estudio experimental sobre embrechamiento para diques de arenas


homogéneas fue realizado a finales de los años 80’s en la Universidad Tecnológica
de Delft (TUD) para desarrollar y validar un modelo matemático (Visser, 1998).
Posteriormente en los años 90’s se siguieron realizando experimentos a gran escala
(1:10 y 1:5) y variando distintos parámetros para entender el fenómeno de
embrechamiento en cortinas de tierra. En resumen se encontró que el aumento en la
inclinación de la cortina en la parte aguas arriba, el oleaje y el tamaño de las
partículas (principalmente las arenas y gravas), generalmente incrementa
sustancialmente la tasa de erosión en diques arenosos, mientras que la disminución
en el grado de compactación aumenta la tasa de erosión únicamente hasta en un 5%
(Visser 1995, Visser, 1998).

Otros trabajos realizados por Bechteler y Kulisch (1998) y Broich (1998a) presentaron
dos casos de una serie de experimentos llevados a cabo por Kulisch (1994) sobre
rebosamiento en cortinas de tierra. El experimento consistió en un canal de 1.3
metros de ancho y 25 metros de largo, en el cual se instalaron sensores de presión y
de velocidad, así como una cámara fotográfica y de video para monitorear la
evolución del embrechamiento. Para iniciar el embrechamiento se abrió una sección
trapecial al centro del dique.

68
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Posteriormente, el estudio de Coleman et al. (2002) presentó los resultados de dos


series de experimentos para embrechamiento realizados en 1996 y 1998. El primer
experimento fue tomando en cuenta diques triangulares (sin ancho de cresta),
usando grava volcánica y pendientes 1:2.5 en ambas caras, mientras que en el
segundo experimento se utilizaron materiales más finos y no cohesivos, con rangos
desde arena media hasta grava fina, un ancho de cresta de 6.5 centímetros y
pendientes de 1:2.7 en ambas caras (Figura 3.12).

Figura 3.12 Condiciones del modelo experimental. Coleman et al. (2002).

Asimismo, Mohamed et al. (1999) presentaron una nueva metodología para evaluar
fallas de taludes en diques, basado en tres experimentos realizados en Wallingford,
UK. Los diques eran homogéneos, construidos con materiales no cohesivos con una
altura de cresta de 30 centímetros y pendientes 1:1, los anchos de cresta que fueron
probados eran de 0.2, 0.3 y 0.5 metros (Figura 3.13). La metodología propuesta en
sus estudios está basada en la influencia de la distribución de esfuerzos cortantes de
frontera en la erosión. Dicho estudio fue posteriormente incorporado en el modelo
numérico HR-BREACH.

69
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Figura 3.13 Forma parabólica observada en la brecha con talud casi vertical. Mohamed et al. (1999).

El estudio presentado por Tingsanchali y Chinnarasri (2001) reporta una serie de


pruebas de laboratorio con diques homogéneos de materiales no cohesivos. El
experimento se llevó a cabo en un canal de 35 metros de largo, un metro de ancho y
un metro de profundidad, la pendiente aguas arriba fue de 1:3, el ancho de cresta de
0.3 metros y la altura de cresta de 0.8 metros, la pendiente aguas abajo fue variada
para siete pruebas diferentes. Con la misma técnica de construcción y de diseño
hidráulico, (Tingsanchali y Chinnarasri, 2003), (con la excepción de que los modelos
fueron recubiertos con una delgada capa de bentonita para controlar la filtración a
lo largo del dique) se investigaron los mecanismos y la tasa de falla en diques
homogéneos no cohesivos debido a rebosamiento. La geometría inicial de la brecha
fue rectangular, pasando por oval-triangular y finalizando en una forma trapezoidal
(tal como se observa en la Figura 3.14).

Figura 3.14 Forma de brecha final en la segunda prueba. Chinnarasri et al. (2004).

El proceso de embrechamiento en barreras de arena en estuarios temporalmente


abiertos/cerrados están descritos en el estudio realizado por Stretch y Parkinson
(2006) y Parkinson y Stretch (2007), el cual consistió en un total de 24 modelos
usando arena como material principal, y con medidas de 2 metros de ancho, 4 metros
de largo y 0.2 metros de profundidad. La investigación se enfocó a describir el

70
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

proceso de embrechamiento dividido en dos fases: iniciación y formación. Durante


la fase de iniciación, la parte aguas abajo sufre un desgaste lo cual provoca la
formación de un pequeño canal sobre la cresta con dirección hacia aguas abajo,
mientras que la parte de aguas arriba no se modifica y el nivel del agua permanece
casi constante. Durante la fase de formación, la erosión inicial provoca el
embrechamiento con erosión lateral y ensanchamiento general.

Recientemente, Islam y Tsujimoto (2015) estudiaron la rotura del dique en un canal


experimental con medidas de 20 metros de largo, 2.2 metros de ancho y un metro de
profundidad, y su posterior inundación, en donde la sección de inundación tuvo
dimensiones de 6 metros de largo y 2.2 metros de ancho, utilizando como materiales
madera y arena (grueso y fino), y con una pendiente de 1:2 para ambos taludes y
una altura de 15 centímetros a partir de la planicie de inundación (Figura 3.15). Este
trabajo asumió el dique como si fuera el bordo de protección de un río, por lo que
consideraron el modelo en estado seco y en estado saturado. El embrechamiento fue
simulado con una dimensión de 10 centímetros de ancho y 5 centímetros de
profundidad para obtener la descarga hacia la planicie de inundación.

Units: mm

Figura 3.15 Esquema geométrico del modelo experimental de Islam y Tsujimoto (2015).

A continuación se presenta un resumen de los principales estudios experimentales


realizados en laboratorio sobre embrechamiento en cortinas de tierra:

ORGANIZACIÓN / PAÍS FUENTE BIBLIOGRÁFICA NO. DE PRUEBAS


Universidad Estatal de Washington, EU Tinney and Hsu (1961) 13
Universidad de Windsor, Canadá Chee (1984) Desconocido
China Pan et al. (1993) > 50
USBR, Estados Unidos Pugh (1985) 8
Universidad Técnica de Graz, Austria Simmler y Samet (1982) 22
China Pan et al. (1993) 6–8
Simons, Li y Asoc. de USDOT FHWA Chen y Anderson (1986) 35
Simons, Li y Asoc. de USDOT FHWA Clopper y Chen (1988), Clopper (1989) 74

71
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

USBR, Estados Unidos Dodge (1988) 9


Universidad de Colorado, Estados Unidos Powledge et al. (1989) 3
Universidad Estatal de Colorado, Estados Unidos AlQaser y Ruff (1993) 2
USDA – ARS – HERU Hanson y Temple (2002) 4
USDA – ARS – HERU Hanson et al. (2005), Hunt et al. (2005) 10
USDA – ARS – HERU Hanson et al. (2010) 4
IMPACT – HR, Wallingford, Reino Unido Morris y Hassan (2005) 22
Morris y Hassan (2005), Vaskinn et al.
Noruega – IMPACT 5
(2004), EBL Kompetanse (2006)
Vaskinn et al. (2004), EBL Kompetanse
Noruega – Investigadores de campo 2
(2006)
Noruega – Inv. De Laboratorio EBL Kompetanse (2006) 23
Universidad Tecnológica de Delft, Holanda Visser (1998) 5
Universidad de Birmingham, Reino Unido Lecointe (1998) 2
Universidad Tecnológica de Berna, Suiza Jandora y Riha (2009) >1
Universidad de Auckland, Nueva Zelanda Coleman et al. (2002) 9
Universidad Tecnológica de Lisboa, Portugal Franca y Almeida (2004) 22
Universidad Tecnológica Estatal de San
Rozov (2003) 4
Petersburgo, Rusia
Tingsanchali y Chinnarasri (2001),
Instituto Tecnológico de Asia, Tailandia 16
Chinnarasri et al. (2004)
Sudáfrica Parkinson y Stretch (2007) 24
Escuela Politécnica de Montreal, Canadá Zerrouk y Marche (2005) 1
Universidad de Ottawa, Canadá Al-Riffai et al. (2009), Orendorff (2009) 14
Nueva Zelanda / Suiza Davies et al. (2007) 2
VAW, Suiza Schmocker y Hager (2009) Aprox. 60
Geisenhainer y Kortenhaus (2006),
Alemania - FLOODsite Aprox. 11
Geisenhainer y Oumeraci (2008)
Japón Fujita y Tamura (1987) 32
Universidad Federal de Fuerzas Armadas,
Kulisch (1994) Aprox. 7
Alemania
Universidad de Wuham, China Cao et al. (2011) Aprox. 50
Instituto de Investigación Hidráulica Nanjing,
Zhang et al. (2009) 5
China
Universidad de Padua, Italia Gregoretti et al. (2010) 168
Tabla 3.2 Principales trabajos de investigación experimental sobre embrechamiento en cortinas de
tierra. Weiming W. (2011).

3.4 Modelos empíricos, paramétricos o de regresión

Los modelos empíricos para representar la falla de una presa de tierra pueden
brindar resultados aceptables en aquellos casos en el que el estudio se realice para
un evento de similares características a los que se utilizaron para calibrar
previamente el modelo. La desventaja de ellos es que la mayoría no toma en cuenta
los procesos del fenómeno físico que pudieran afectar los resultados de manera
significante (propagación de onda, oleaje, transporte de sedimentos, etc.). Algunas

72
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

de las ecuaciones más utilizadas para estimar el caudal pico, el ancho promedio de
la brecha y el tiempo de falla en la rotura de una presa de tierra son:

REFERENCIA ECUACIONES PROPUESTAS NÚMERO DE


CASOS DE ESTUDIO
Qp=1.268(hw + 0.3)2.5 16 (más 5 casos
Kirkpatrick (1977)
hipotéticos de falla)
SCS (1981) Qp=16.6(hw)1.85 (envolvente) 13
Hagen (1982) Qp=0.54(S hd)0.5 6
Qp=1.776(S)0.47 20 fallas reales y 8
Singh y Snorrason (1984)
Qp=13.4(hd)1.89 (envolvente) simuladas
Ver=0.0261 (Vwhw)0.769 (earthfills) Ver=0.00348
(Vwhw)0.852 (nonearthfills)
McDonald y Langridge-
tf=0.0179(Ver)0.364 42
Monopolis (1984)
Qp=1.154(Vw hw)0.412
Qp=3.85(Vw hw)0.411 (envolvente)
Qp=0.981(S hd)0.42 31 presas construidas
Costa (1985)
Qp=1.122(S)0.57 (envolvente)
Evans (1986) Qp=0.72(Vw)0.53 Desconocido
Bavg=3hw
USBR (1988) tf=0.011 Bavg 21
Qp=19.1(hw)1.85 (envolvente)
Bavg=2.5hw + Cb
Von Thun y Gillette (1990) tf=Bavg/(4hw) (resistente a la erosión) 57
tf=Bavg/(4hw + 61) (altamente erosionable)
Froehlich (1995a) Qp=0.607(Vw0.295hw1.24) 22
Bavg=0.1803K0(Vw)0.32(hb)0.19
Froehlich (1995b) 63
tf=0.00254(Vw)0.53(hb)-0.9
0.606
Qp=0.0176(V) h (envolvente)
Pierce et al. (2010) 87
Qp=0.038V0.475h1.09
Tabla 3.3 Principales modelos empíricos – paramétricos para el cálculo de embrechamiento en
cortinas de tierra. Weiming W. (2011).

Donde:
 B: ancho de brecha (m).
 Bavg: ancho promedio de brecha (m).
 Cb: factor de corrección que varía en función del volumen almacenado.
 h: altura del nivel del agua detrás de la cortina (m).
 hb: altura de la brecha (m).
 hd: altura de la presa (m).
 hw: altura del agua en el embalse al momento de la rotura medida desde el
nivel del piso de la brecha final (m).
 K0: 1.4 para rebosamiento y 1.0 para tubificación.
 Qp: caudal pico por la brecha calculada (m3/s).
 S: capacidad de almacenamiento del embalse (m3).
 tf: tiempo de la falla (hr).

73
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

 V: volumen de agua detrás de la cortina (m3).


 Ver: volumen de material erosionado de la cortina (m3).
 Vw: volumen del embalse sobre el piso de la brecha invertida en el momento
de la falla (m3).
 z: talud de la brecha.

Los parámetros que definen la magnitud del caudal pico y la forma del hidrograma
son los siguientes:

 Las dimensiones y la forma de la brecha.


 El tiempo de desarrollo.
 La profundidad y el volumen de agua almacenada en la presa.
 El caudal ingresando al vaso al momento de la rotura.

Un análisis de regresión realizado por Xu y Zhang (2009) basado en datos de 75 fallas


de presas con determinadas categorías de erosionabilidad (alta, media, baja),
concluyó que la erosionabilidad tuvo la mayor influencia en el dimensionamiento
de la brecha de falla, mientras que la altura de la cortina resultó ser el dato más
importante en el cálculo del gasto de salida. Así mismo, los autores describieron
factores a considerar para cada categoría de erosionabilidad en cortinas.

 Rellena de roca y arcilla = media a baja erosionabilidad.


 Arena y limo = alta a media erosionabilidad.
 Condiciones de compactación.
 Periodo de construcción, tipo o equipamiento (China 1950’s, muy poco
equipamiento de compactación mecánica).
 Geometría de la sección transversal y protección de taludes.
 Tamaño de la brecha y tiempo de formación observados.

Whal (1998) documentó los modelos numéricos y empíricos existentes utilizados


para predecir los parámetros de las brechas:
TIPO DE PRESA ANCHO PROMEDIO DE LA BRECHA TALUD LATERAL DE BRECHA TIEMPO DE
(EXPRESADO COMO ALTURA DE LA Zb (Zb HORIZONTAL : 1 FALLA EN
PRESA VERTICAL) HORAS
Presa de Min: 0.4 Min: 0 Min: 0.1
materiales Max:13 Max:6 Max:12
sueltos Prom: 4 Prom: 1 Prom: 2
Presa de Número entero de tamaño de
Vertical a 1:1 0.1 a 0.5
gravedad bloques monolíticos
Presa de arco Ancho total del valle Talud del valle 0 a 0.1
Tabla 3.4 Resumen de las geometrías de brechas aconsejadas por el U.S. Army Corps of Engineers y
el National Weather Service (Fread, 1977).

74
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Para presas de materiales sueltos, las grandes dimensiones de las brechas están
asociadas con presas mal diseñadas o construidas con materiales altamente
erosionables y con grandes volúmenes de almacenamiento. Las fallas rápidas están
asociadas con materiales fácilmente erosionables y con estructuras de concreto con
gran potencial de falla.

Otro modelo empírico funcional es el formulado por Singh y Scarlatos (1988) quienes
deducen, a partir de datos de 52 casos reales de rotura, relaciones entre los anchos
superior e inferior de la brecha y dan rangos de tiempos de formación de la misma.
El principal parámetro de entrada es la geometría del embrechamiento, tales como
la anchura, altura y talud, aunque se ha demostrado que este último tiene muy poca
relevancia en los resultados. Es por ello que normalmente se decide utilizar una
forma rectangular como base de la brecha, simplificando la ecuación del cálculo. El
otro parámetro que se requiere proporcionar al modelo es el coeficiente α2, también
conocido como coeficiente de erosividad y que está en función directa del tipo de
materiales de la cortina, nivel de compactación, granulometría, etc. Y por último, el
escalón inicial en la formación de la brecha, que se asocia al primer fragmento de
material que se desprende de la formación original de la cortina, y puede ir
generalmente desde unos centímetros hasta un metro de espesor.

3.5 Modelos matemáticos con base física

Este tipo de modelos aplica una base física para la simulación de la rotura de una
presa. Esta base utiliza los principios fundamentales de la hidráulica y el transporte
de sedimentos para simular el desarrollo de la brecha. Este enfoque que se ha
desarrollado en las últimas décadas es más complejo, pero también ofrece un mayor
potencial para obtener resultados más detallados, tales como la predicción de la
ocurrencia de la brecha, el tiempo de inicio y la estimación de las dimensiones
intermedias de la brecha, así como los parámetros finales.

El modelo de rotura del National Weather Service (Fread, 1988) es el modelo físico
más ampliamente utilizado y está incorporado a los programas HEC-HMS, HEC-1
y FLDWAV, entre otros.

Qp=CvKs[3.1B(hw-hb)1.5 + 2.45z(hw-hb)2.5] (Unidades inglesas) (3.1)

Qp=CvKs[1.7B(hw-hb)1.5 + 1.35z(hw-hb)2.5] (Unidades internacionales) (3.2)

75
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Donde:

Cv: factor de corrección para la


velocidad de aproximación.

Ks: factor de corrección por


sumergencia debido a la elevación del
agua de la presa.

B: ancho de la presa.

hw: elevación de la superficie del agua


en el embalse. Figura 3.16 Sección transversal de una
brecha trapecial. Weiming W. (2011).
hb: elevación del fondo de la brecha.

z: taludes laterales de la brecha.

La primera parte de la ecuación es considerada como la ecuación de vertedor


estándar, con el ancho de la cresta del vertedor que corresponde al ancho promedio
de la brecha (B) y la altura en el vertedor correspondiente a la profundidad del
embalse (hw). Este término representa el pico de la descarga para un embalse
infinitamente grande donde no existe una reducción del nivel del embalse durante
la erosión de la brecha.

La segunda parte de la ecuación es un factor de reducción, que representa la


reducción del nivel del embalse durante la erosión de la brecha. Para una presa alta
con un embalse relativamente pequeño, puede existir un descenso significativo del
nivel del embalse mientras el agua es vertida durante la formación de una brecha
por erosión.

Estas ecuaciones por lo general se utilizan para simular el tiempo de formación de


la brecha y/o el hidrograma de salida. Entre sus principales ventajas, se pueden
asignar valores promedio para estimar el tiempo de iniciación de la brecha, los
cuales pueden brindar una base para calcular el incremento en la dimensión de la
brecha mediante una función no lineal o definida por el usuario.

76
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

Algunos modelos numéricos se enlistan a continuación:

 GeoDam-BREACH
- Geospatial Dam Break, Rapid EAP, Consequences and Hazards.
- Conjunto de herramientas de la FEMA (Federal Emergency Management
Agency) que utiliza SMPDBK con datos de salida presentados en un
ambiente geoespacial.
- Caudal pico máximo estimado con una ecuación analítica.
 WinDAM
- Modelo de embrechamiento físicamente basado para rebosamiento de
cortinas de material cohesivo homogéneo.
- Se enfoca en los principios de la mecánica de erosión.
- Cuenta con la capacidad para modelar fallas por tubificación.
 HR BREACH (EMBREA)
- Modelo físicamente basado para embrechamiento por rebosamiento y
tubificación de cortinas de tierra homogéneas y de materiales mixtos.
- AREBRA (A Rapid Embankment Breach Assessment), modelo
simplificado para cortinas de tierra homogéneas.
 HEC-HMS y HEC-RAS
- Modelos de tránsito de avenidas en falla de presas que utilizan
parámetros de embrechamiento.
- HMS es un modelo hidrológico 1D muy básico. RAS simula la dinámica
del embalse y recientemente tiene la capacidad para simular en 2D.
 FLDWAV / Geo-SMPDBK / BREACH
- Modelos originalmente desarrollados por el National Weather Service en
los 1980’s.
- FLDWAV es un modelo de tránsito de avenidas para falla de presas que
utiliza parámetros de embrechamiento.
- GeoSMPDBK es una herramienta basada en SIG para una rápida
simulación de los modelos SMPDBK.
- BREACH es un modelo físicamente basado para embrechamiento que
utiliza conceptos tradicionales de transporte de sedimentos.
 DSS-WISE
- Herramienta de análisis para inundaciones por rotura de presa que
requiere acceso desde una red de internet y que utiliza parámetros de
embrechamiento.
- La simulación en 2D describe la propagación de la inundación sobre una
planicie.

77
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

 MIKE
- Modelo 1D y 2D para tránsito de avenidas por rotura de presa que utiliza
parámetros de embrechamiento.
 XP-SWMM
- Modelo 1D y 2D para tránsito de avenidas con capacidad para rotura de
presas.
 Flo-2D
- Modelo 2D para tránsito de avenidas por rotura de presa con simulación
de embrechamiento con un método físicamente basado.
 SMPDBK
- Este modelo es uno de los más usados y supone que la brecha de rotura
es de forma rectangular, definiéndose el caudal instantáneo a través de la
brecha a partir de la conocida ecuación para vertedores de cresta ancha:
Q = cbH1.5 (3.3)
En donde b es el ancho de la brecha (m), H es la carga hidráulica sobre la
brecha (m), c el coeficiente de descarga y Q el caudal a través de la brecha
en m3/s.
- Si la brecha se forma en un tiempo finito Ƭ, y se supone que la superficie
del embalse permanece constante durante este intervalo de tiempo, el
volumen que sale del embalse está dado por la integral del caudal
instantáneo. Este volumen también debe ser igual al producto de la
superficie del embalse As por la integral del descenso del nivel
instantáneo yd sobre el cambio total en el nivel del embalse yf.; así:
Ƭ 𝑌𝑓
𝑐 ∙ 𝑏 ∙ ∫0 𝐻1.5 𝑑𝑡 = 𝐴𝑧 ∙ ∫0 𝑑𝑦𝑑 (3.4)

- La evaluación de la carga instantánea sobre la brecha se puede expresar


en términos del descenso instantáneo del nivel H = (h-yb) - yd, en donde
yb es la altura instantánea del fondo de la brecha alcanzando el valor hbm
al final del proceso y h es la altura de la presa. Del reemplazo directo de
esta expresión en la ecuación anterior, se obtiene una expresión que no
fue integrada en forma analítica. Wetmore y Fread (1981), propusieron
que la carga instantánea sobre la brecha sea calculada por la siguiente
ecuación:
1
𝐻= (h – yd) (3.5)
𝛤

Donde 𝛤 es un coeficiente empírico adimensional que define la carga


equivalente sobre la brecha y que produciría el caudal máximo de rotura.

78
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra

A partir de comparaciones entre los caudales calculados con dicha


simplificación y los obtenidos con el DAMBRK, se asumió que 𝛤=3.

Reemplazando la ecuación (3.5) en la ecuación (3.4), resolviendo y


reordenando se obtiene la expresión para la carga máxima sobre la
brecha:
2
𝐹
H(max) = h - yf = { 𝐹 } (3.6)
Ƭ+
√ℎ

En donde F = 2 𝛤As / (𝑐 ∙ 𝑏). Si en la ecuación del caudal máximo de


salida de la brecha (3.3), se expresa el tiempo de fallo Ƭ en segundos, b y
h en metros y As en metros cuadrados y se asume que el caudal máximo
se alcanza en el momento en que se ha desarrollado por completo la
brecha, entonces el coeficiente de descarga será c=1.7 (en el Sistema
Internacional de unidades) y el caudal máximo sería:
3
𝐹
Q(max) = 𝑐 ∙ 𝑏 ∙ = { 𝐹 } (3.7)
Ƭ+
√ℎ

79
CAPÍTULO 4 – Metodología

4. Metodología

4.1 Modelo empírico-analítico para la determinación de


la falla o evolución de la brecha de rotura
El primer paso para el análisis de la rotura de una presa es establecer las condiciones
iniciales en las que se encuentran todos los elementos de la presa: nivel del embalse,
flujos de entrada al vaso, condiciones particulares de la cortina y sus elementos. El
embrechamiento formado sobre la cortina se estima en función de sus características
físicas, y existen ecuaciones empíricas desarrolladas por diversos autores, que son
mencionadas en el capítulo previo, las cuales predicen la geometría de la brecha y
con ello la estimación del caudal a través de ella.

Los procesos involucrados durante una falla de una cortina de tierra son muy
dinámicos y complejos; a pesar de que los principales modos de falla han sido
identificados, tales como la tubificación o el rebosamiento, poco se sabe de la
ubicación y tamaño de la incipiente brecha formada. Aspectos tales como la
hidráulica, la hidrodinámica, la hidrología, la mecánica de transporte de sedimentos
y la geotecnia están todos involucrados e íntimamente relacionados en la formación
de la brecha y la eventual falla de la presa.

La predicción de la magnitud de una inundación súbita causada por la rotura de una


presa es importante para emitir planes de evacuación, así como para llevar a cabo la
operación segura de las obras hidráulicas. Una vez que se ha formado la brecha, el
caudal de agua erosiona la brecha hasta que se haya vaciado el embalse, o bien, hasta
que la brecha resista la erosión. Este concepto ha sido utilizado para desarrollar
varios modelos matemáticos en los últimos cincuenta años.

La aplicación exitosa de la mayoría de los modelos requiere la especificación de la


geometría de la cortina y el vaso, así como otras características físicas del terraplén
como el diámetro medio de partículas, la resistencia a la erosión, y el ángulo interno
de fricción y cohesión.

El modelo empírico-analítico utilizado para la obtención de los hidrogramas de


salida debido a la falla de la presa, corresponde al desarrollado por Singh y Scarlatos
(1988). Para mayor información, ver el artículo Analysis of Gradual Earth-Dam
Failure publicado en el Journal of Hydraulic Engineering.

80
CAPÍTULO 4 – Metodología

El modelo está basado en los principios de conservación de masa, erosión de suelos


e hidráulica sobre un vertedor de cresta ancha. Las formas de brecha que pueden ser
elegidas son rectangular, triangular y trapezoidal. Para este trabajo se consideró una
brecha de forma rectangular con erosión no lineal. El modelo contiene un análisis de
sensibilidad para determinar los parámetros más importantes y se verificó
utilizando datos históricos de 52 casos de presas falladas.

El tiempo de falla documentado para 33 casos históricos varió entre 30 minutos y 12


horas, sin embargo, en la mayoría de los casos el tiempo de falla ocurrió en menos
de 3 horas. En efecto, un estudio de probabilidad realizado obtuvo existe un 50% de
probabilidad de que el tiempo de falla sea menor a 90 minutos (Figura 4.1).

Figura 4.1 Probabilidad del tiempo de falla para presas de tierra. Singh y Scarlatos (1988).

Conceptualmente, la erosión en un embrechamiento puede ser considerada como


un proceso de interacción entre flujos de agua y sedimento. El flujo de agua a través
de la cortina es la fuerza conductora que erosiona la brecha. No obstante, el
agrandamiento de la brecha también afecta el flujo de salida, el cual
subsecuentemente controla la tasa de erosión. Basado en esto, las ecuaciones
consisten principalmente en la ecuación de balance del volumen del embalse y una
relación entre la tasa de erosión y las características del flujo.

La ecuación de balance del volumen del embalse puede ser escrita como:
𝑑𝐻
𝐴𝑠(𝐻) 𝑑𝑡 = 𝐼 − 𝑄𝑏 − 𝑄 (4.1)

donde H es la elevación de la superficie del agua desde un punto de referencia; I =


el flujo de entrada al vaso; Qb = el flujo de descarga por la brecha; Q = el flujo de
descarga a través de la cresta, el vertedor y/o la obra de toma; y As (H) = el área de

81
CAPÍTULO 4 – Metodología

superficie del agua en el embalse. La ecuación 4.1 puede ser sustancialmente


simplificada asumiendo que la diferencia entre I y Q es mucho menor del orden de
magnitud que Qb. Esta aseveración implica que el vaciado del embalse ha iniciado,
además si As es dependiente de H (embalses cuasi-prismáticos), el flujo de descarga
a través de la brecha (Qb) está dado por la relación de continuidad:

𝑄𝑏 = 𝑢 · 𝐴𝑏 (4.2)

donde u = la velocidad media del agua; y Ab = el perímetro mojado de la brecha, por


lo que la ecuación 4.1 puede ser expresada como:
𝑑𝐻
𝐴𝑠 𝑑𝑡 = −𝑢 · 𝐴𝑏 (4.3)

Observaciones de campo y experimentales han indicado que el flujo sobre y a través


de la brecha pueden ser simulados como un flujo sobre un vertedor de cresta ancha
(Chow, 1959; Pugh y Gray, 1984):

𝑢 = 𝛼₁(𝐻 − 𝑍)𝛽 (4.4)

donde α1 y β son coeficientes empíricos; y Z es la elevación en el fondo de la brecha


desde un punto de referencia. Para condiciones de flujo críticas, esos coeficientes
están dados como α1 = 1.5 m1/2/s, para tomar en cuenta la convergencia del flujo, ya
que en vertedores de cresta ancha este parámetro es del orden de 1.7; y β = ½ (Singh
y Scarlatos, 1998; Singh, 1996). Finalmente la expresión 4.3 se transforma en:
𝑑𝐻
𝐴𝑠 𝑑𝑡 = −𝛼₁(𝐻 − 𝑍)𝛽 · 𝐴𝑏 (4.5)

que es una ecuación diferencial de primer orden con dos incógnitas, H y Z. Una
ecuación adicional puede ser obtenida introduciendo la tasa de erosión como una
función de la velocidad del flujo:
𝑑𝑍
= −𝛼₂ · 𝑢𝛽 = −𝛼₂ · 𝛼₁𝛽 (𝐻 − 𝑍)𝛽/2 (4.6)
𝑑𝑡

en donde α2 y β son coeficientes empíricos. La expresión anterior es muy simple,


pero está basada en procesos físicos, ya que la erosión es directamente proporcional
al esfuerzo cortante que origina la velocidad del flujo. Previos estudios en transporte
de sedimentos han establecido que la magnitud de la erosión está en función de la
velocidad media del flujo elevada a la potencia 4, 5 o 6, de manera que se esperaría
que el coeficiente β tenga un valor similar. Sin embargo, Singh (1986) y, Singh y
Scarlatos (1988) encontraron que ciertas soluciones analíticas exactas solo son
factibles si β es un número entero igual o menor que 2. La corrección para esta
discrepancia en el valor del exponente β puede ser incorporada durante la

82
CAPÍTULO 4 – Metodología

calibración del coeficiente α2. En efecto, si la sección transversal de la brecha Ab es


conocida, el sistema de ecuaciones 4.5 y 4.6 puede ser resuelto respecto a H y Z,
aceptando una tasa de erosión lineal (β =1) o no lineal (β ≠1) y asumiendo las
condiciones iniciales H=H0, Z=Z0 en t=0.

SOLUCIÓN ANALÍTICA

Con base en las ecuaciones y aseveraciones anteriores, se desarrolló una solución


para determinar el embrechamiento en una cortina de tierra, para representar una
erosión lineal (β = 1). En el caso de un embrechamiento en forma rectangular con un
ancho b constante y creciente únicamente en dirección vertical, su área será:

𝐴𝑏 = 𝑏(𝐻 − 𝑍) (4.7)

Combinando la ecuación 4.5 con la 4.7 y dividiendo entre la ecuación 4.6 se obtiene:
𝑑𝐻
= 𝐴₁(𝐻 − 𝑍) 𝐴₂ (4.8)
𝑑𝑍

donde
𝑏 1
𝐴₁ = 𝛼₂ ·𝐴𝑠 𝛼₁1−𝛽 y 𝐴₂ = 2 3 − 𝛽 (4.9)

La solución de la ecuación 4.8 se aplica cuando β=2, lo cual resulta en:


2
1
𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠(𝐻₀ − 𝑍₀)2
𝐻−𝑍 =[ 1 1 ]
𝛼₁2 𝛼₂
(𝐻₀ − 𝑍₀) − [𝑏 · (𝐻₀ − 𝑍₀) − 𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠] exp (−
2 𝑡)
2 2
(4.10)
Esta ecuación, que se encuentra en función de la carga hidráulica, se utiliza en la
siguiente expresión para obtener la nueva elevación del fondo de la brecha,
conforme transcurre el tiempo t.

𝑏 1
𝑏 1 1 1 − 𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠 (𝐻 − 𝑍)2
(𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠) [(𝐻 − 𝑍)2 − (𝐻₀ − 𝑍₀)2 ] + ln [ 1]
𝑏
1 − 𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠 (𝐻₀ − 𝑍₀)2 (4.11)
𝑍 = 𝑍₀ + 2
1 𝑏
( )
2 𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠
Finalmente, cuando el proceso de erosión se ha completado, es decir que Z=0, la
ecuación 4.5 se reduce a:
𝑑𝐻
𝐴𝑠 𝑑𝑡 = −𝛼₁𝑏 · 𝐻 3/2 (4.12)

83
CAPÍTULO 4 – Metodología

cuya solución (Singh, 1986; Singh y Scarlatos, 1988) es:


4
𝐻=
𝛼₁𝑏 · 𝑡 2 2 (4.13)
[ 𝐴𝑠 + ]
(𝐻𝑡)1/2

en la cual, Ht es la carga hidráulica en el instante t en que la erosión terminó (Z=0).

La ecuación 4.13 establece el vaciado del agua del embalse a través de la brecha
rectangular formada. La fórmula que permite evaluar el gasto descargado por la
brecha es:

𝑄𝑏 = 1.5𝑏 · (𝐻 − 𝑍)3/2 (4.14)

En resumen, este modelo empírico-analítico definido por las ecuaciones 4.10, 4.11,
4.13 y 4.14 es válido únicamente cuando el gasto que entra (I) al embalse y el que
sale (Q) son despreciables comparados con el que se descarga a través de la brecha
(Qb), y cuando la función As(H) no varía sustancialmente.

LIMITACIÓN FÍSICA DEL MODELO

Cuando se está calculando el tirante que pasa a través de la brecha a lo largo del
tiempo, debe existir una continuidad en el tirante que represente la falla durante
todo el proceso, esto es durante la erosión y cuando esta ha terminado, al pasar de
una ecuación a otra debe existir esta continuidad en el tirante que demuestre que el
nivel de agua en el vaso se sigue abatiendo a pesar de que la erosión haya terminado.

Este elemento resulta muy importante, ya que el modelo no se puede validar


completamente si no cumple con esta condición fundamental, en este caso, el
coeficiente de erosividad (α2) será el valor a calibrar para lograr dicha continuidad.
Cabe señalar que el pico del hidrograma corresponderá al punto donde se termine
de erosionar la cortina (Z=0) y comience el funcionamiento normal de un vertedor
de cresta ancha.

COEFICIENTE DE EROSIVIDAD (α2)

Singh y Scarlatos (1988) recopilaron información mundial de 52 casos de fallas de


presas para establecer relaciones geométricas entre la forma y el tamaño de la
brecha. De tal recopilación, de los 19 casos con la mayor cantidad de datos, se
seleccionaron 14 para realizar la calibración del coeficiente α2. Los resultados
encontraron que la media aritmética del coeficiente α2 para erosión no lineal fue
0.000725 (m/s)-1 (con valores mínimos y máximos de 0.00038 y 0.00093 (m/s)-1

84
CAPÍTULO 4 – Metodología

respectivamente), magnitud que se recomienda puede ser utilizada como valor


inicial en el modelado de rompimiento de presas pequeñas de tierra.

CONSIDERACIONES PARTICULARES

Los datos de entrada en el modelo incluyen la elevación de la superficie del agua en


el momento de la falla (H0), la elevación de la cortina (H), el ancho medio de la brecha
(b) y el volumen almacenado en el embalse al momento de la falla (V). El área de
superficie del vaso se estima como As=2V/H0, la cual corresponde a un promedio en
la curva de elevación-capacidad. El coeficiente (α1) se asume como 1.5 m1/2/s, para
tomar en cuenta la convergencia del flujo. La calibración del modelo se basa en el
caudal máximo descargado Qbmax y al tiempo de falla tf. El valor inicial de Z0 consistió
en tres diferentes valores: H-0.1, H-0.5 y H-1. Finalmente, la modelación se realizó
con un Δt=60 segundos.

ANCHO DE BRECHA (b)

Este parámetro es necesario en la modelación de rotura de una presa de tierra y se


estima de manera externa al modelo, utilizando ecuaciones descritas en el capítulo
3 (Tabla 3.1). En este trabajo se realizó un análisis de sensibilidad y así conocer la
incertidumbre en los hidrogramas de salida y posteriores mapas de inundación
aguas abajo de la presa. Los valores de b considerados para realizar las modelaciones
fueron los siguientes: 40, 45, 53, 75 y 99, los cuales corresponden a valor mínimo,
promedio, intermedio y máximo.

Este modelo ha sido utilizado para simular el hidrograma de salida de la falla en la


presa Teton (cortina de 90 metros y almacenamiento máximo de 308 hm3), lo que
implica que esta metodología puede ser aplicable a este caso de estudio en
particular.

85
CAPÍTULO 4 – Metodología

4.2 Modelo digital de elevación

El Modelo Digital de Elevación (MDE) elegido en este trabajo fue extraído del Shuttle
Radar Topography Mission (SRTM) con resolución de 1 arco de segundo (~30 metros)
y cobertura a nivel. A continuación se muestran las principales características de este
producto derivado mediante inferometría (señales de radar) satelital.

ESPECIFICACIONES DEL PRODUCTO


Proyección Geográfica
Base horizontal WGS84
Base vertical Elipsoide EGM96 (Earth Gravitational Model 1996)
Unidades verticales Metros
Resolución espacial 1 arco de segundo para cobertura global (~30 metros)
Tamaño del ráster 1 grado por 1 grado

Longitud de onda en banda C 5.6 cm


Tabla 4.1 Especificaciones del producto SRTM 1-arco de segundo. USGS (2015).

Las Figuras 4.2 y 4.3 muestran la cobertura del SRTM sobre el planeta, en colores
está indicado el número de pasadas que hizo por cada punto sobre el globo terrestre,
siendo en color rojo 0 y en verde oscuro 4 o más; esto implica que tendrá una mayor
precisión en los puntos con mayor número de pasadas. Aunque la misión se enfoca
en información terrestre, se realizaron algunas lecturas en el océano (azul) para
propósitos de calibración.

Figura 4.2 Mapa de cobertura del SRTM vista en plano. NASA (2016).

86
CAPÍTULO 4 – Metodología

Figura 4.3 Mapa de cobertura del SRTM vista en globo. NASA (2016).

4.3 Coeficiente de rugosidad

La ecuación empírica para estimar la velocidad del flujo en superficie libre


(Manning, 1891) es: V=C·R2/3·S1/2, donde V es la velocidad media, C el factor de
resistencia al flujo, R el radio hidráulico y S la pendiente. Esta relación fue
modificada posteriormente por otros y expresada en unidades métricas como
V=(1/n)·R2/3·S1/2 (siendo n el coeficiente de rugosidad de Manning).

Debido a su simplicidad por ser una relación empírica y a los resultados


satisfactorios que arroja para aplicaciones prácticas, la fórmula de Manning se ha
hecho la más usada de todas las fórmulas de flujo uniforme para cálculos de
escurrimiento en canal abierto.

Cuando se definen los parámetros hidráulicos de un modelo hidrodinámico, ya sea


este unidimensional o bidimensional, una de las variables que más influyen en
el comportamiento del modelo es precisamente el coeficiente de rugosidad n, el cual
influye en la resistencia del flujo del agua a una superficie a cielo abierto.

A continuación, se muestran valores propuestos del coeficiente n para diferentes


tipos de cauces (canales y ríos) y planicies de inundación:

87
CAPÍTULO 4 – Metodología

TIPO DE CANAL Y DESCRIPCIÓN MÍNIMO NORMAL MÁXIMO


Corrientes naturales – cauces menores (anchura en su parte más alta < 33 m)
1. Canales principales
a. Limpio, recto, sin grietas ni socavones 0.025 0.030 0.033
b. Igual que el anterior, pero con piedras y maleza 0.030 0.035 0.040
c. Limpio, sinuoso, algunas grietas o socavones 0.033 0.040 0.045
d. Igual que el anterior, pero con piedras y maleza 0.035 0.045 0.050
e. Igual que el anterior, pero con secciones y 0.040 0.048 0.055
pendientes menos efectivas
f. Igual que el "d" pero con más piedras 0.045 0.050 0.060
g. Con flujo lento, con maleza y socavones 0.050 0.070 0.080
h. Con mucha maleza, grandes socavones, o 0.075 0.100 0.150
cauces con muchos troncos y hierbajos
2. Cauces montañosos, sin vegetación, generalmente pronunciados, con árboles y
vegetación a lo largo del curso
a. En el fondo: gravas, rocas y cantos rodados 0.030 0.040 0.050
b. En el fondo: con rocas de gran tamaño 0.040 0.050 0.070
3. Planicie de inundación
a. Pasto sin podar
[Link] corto 0.025 0.030 0.035
2. Pasto alto 0.030 0.035 0.050
b. Áreas cultivadas
1. Sin cultivo 0.020 0.030 0.040
2. Cultivos maduros en hileras 0.025 0.035 0.045
3. Cultivos maduros en campo 0.030 0.040 0.050
c. Pasto podado
1. Poda pareja, con un poco de maleza 0.035 0.050 0.070
2. Poca maleza y árboles, en invierno 0.035 0.050 0.060
3. Poca maleza y árboles, en verano 0.040 0.060 0.080
4. Maleza de media a densa, en invierno 0.045 0.070 0.110
5. Maleza de media a densa, en verano 0.070 0.100 0.160
d. Arbolados
1. Rectos con sauces densos, en verano 0.110 0.150 0.200
2. Terreno despejado con troncos cortados y 0.030 0.040 0.050
sin florecimientos
3. Igual que el anterior, pero con crecimiento 0.050 0.060 0.080
de nuevos árboles
4. Muchos troncos de pie, algunos caídos, un 0.080 0.100 0.120
poco de maleza y ramaje
5. Igual que el anterior, pero con ramaje denso 0.100 0.120 0.160
en el área de inundación
4. Canales excavados o dragados
a. De tierra, rectos y uniformes

88
CAPÍTULO 4 – Metodología

1. Limpios, recientemente excavados 0.016 0.018 0.020


2. Limpios, ya intemperizados 0.018 0.022 0.025
3. Limpios, de grava y sección uniforme 0.022 0.025 0.030
4. Con pasto corto y poca maleza 0.022 0.027 0.033
b. De tierra, sinuoso y lento
1. Sin vegetación 0.023 0.025 0.030
2. Con pasto y poca maleza 0.025 0.030 0.033
3. Maleza densa o lirio acuático en el fondo 0.030 0.035 0.040
4. Lecho de tierra y taludes de mampostería 0.028 0.030 0.035
5. Lecho de piedra y maleza aislada 0.025 0.035 0.040
6. Lecho de grava y laderas limpias 0.030 0.040 0.050
c. Excavaciones rectas y limpias
1. Sin vegetación 0.025 0.028 0.033
2. Poca maleza 0.035 0.050 0.060
d. Con corte en roca
1. Corte suave y uniforme 0.025 0.035 0.040
2. Corte irregular y con aristas 0.035 0.040 0.050
e. Canales sin mantenimiento, maleza y pasto
1. Maleza densa y alta en el lecho 0.050 0.080 0.120
2. Lecho limpio, maleza en las laderas 0.040 0.050 0.080
3. Maleza en el lecho y área de inundación 0.045 0.070 0.110
4. Maleza muy densa en el canal 0.080 0.100 0.140
5. Canales construidos o revestidos
a. Cemento
1. Superficie limpia 0.010 0.011 0.013
2. Mortero 0.011 0.013 0.015
b. Madera
1. Lisa sin tratar 0.010 0.012 0.014
2. Lisa y tratada con resina 0.011 0.012 0.015
3. Rugosa 0.011 0.013 0.015
4. Tablones con polines 0.012 0.015 0.018
5. Forrada con papel impermeabilizante 0.010 0.014 0.017
c. Concreto
1. Acabado fino 0.011 0.013 0.015
2. Acabado liso 0.013 0.015 0.016
3. Con acabado y grava en el lecho 0.015 0.017 0.020
4. Sin acabado 0.014 0.017 0.020
5. Lanzado de forma lisa 0.016 0.019 0.023
6. Lanzado de forma ondulada 0.018 0.022 0.025
7. Sobre roca excavada en forma regular 0.017 0.020
8. Sobre roca excavada en forma irregular 0.022 0.027
d. Con concreto alisado en el lecho y taludes de:

89
CAPÍTULO 4 – Metodología

1. Piedra tallada y mortero 0.015 0.017 0.020


2. Piedra colocada a mano y mortero 0.017 0.020 0.024
3. Mampostería con cemento y yeso 0.016 0.020 0.024
4. Mampostería con cemento 0.020 0.025 0.030
5. Piedras o gaviones 0.020 0.030 0.035
e. Con grava en el lecho y taludes de:
1. Formas de concreto 0.017 0.020 0.025
2. Piedra colocada a mano y mortero 0.020 0.023 0.026
3. Piedras o gaviones 0.023 0.033 0.036
f. Ladrillo
1. Barnizado 0.011 0.013 0.015
2. Con cemento o mortero 0.012 0.015 0.018
g. Mampostería
1. Unidas con mortero o cemento 0.017 0.025 0.030
2. Simplemente colocadas sin mortero 0.023 0.032 0.035
h. Piedras talladas y alisadas 0.013 0.015 0.017
i. Asfalto
1. Suave 0.013 0.013
2. Rugoso 0.016 0.016
j. Revestido con vegetación 0.030 0.500
Tabla 4.2 Coeficientes de rugosidad de Manning para canales abiertos. Ven Te Chow (1959).

4.4 Simulación hidrodinámica bidimensional (Lisflood-FP)

ANTECEDENTES

El modelo LISFLOOD-FP fue desarrollado a finales de los años 90 (Bates y De Roo,


2000). El modelo fue diseñado para ser la representación física más simple posible,
capaz de simular inundaciones dinámicas, y por lo tanto, permitiendo el modelado
de grandes áreas a una alta resolución espacial (tamaños de celda de 10-100 metros).
El modelo fue diseñado para trabajar en una malla regular cartesiana que permite la
integración de SIG con los resultados numéricos del modelo.

LISFLOOD-FP es un modelo hidrodinámico 1D-2D basado en los principios


hidráulicos que incorporan la ley de conservación de masa, la conectividad
hidráulica y de llenado de celdas dentro de una malla de tipo ráster.

90
CAPÍTULO 4 – Metodología

Figura 4.4 Principio físico fundamental con el que trabaja LISFLOOD-FP. Universidad de Bristol
(2016).

El flujo en canales es resuelto utilizando un enfoque unidimensional que representa


la propagación de la onda hacia aguas abajo y la respuesta del flujo a la pendiente
de superficie libre, la cual puede ser descrita en términos de continuidad y la
ecuación de momento, respectivamente, como:
𝜕𝑄 𝜕𝐴
+ =𝑞
𝜕𝑥 𝜕𝑡 (4.15)
𝑛2 𝑄 2 𝑃4𝛽 𝜕ℎ
𝑆₀ − 10 −[ ]=0
𝜕𝑥 (4.16)
𝐴3

Donde Q es la tasa de flujo volumétrico en el canal, A es el área de la sección


transversal del flujo, q es el flujo entrante al canal proveniente de otras fuentes (ej.
una planicie de inundación o ríos tributarios), S0 es la pendiente de la plantilla, n es
el coeficiente de fricción de Manning, P es el perímetro mojado del canal y h la
profundidad hidráulica.

El término que soporta a la ecuación 4.16 es el término de difusión de onda, el cual


fuerza al flujo del canal a responder tanto a la pendiente de la plantilla como a la
pendiente de la superficie libre. Esto puede ser incluido o eliminado en el modelo
para permitir tanto la aproximación cinética como la de difusión de onda. Para el
caso de LISFLOOD-FP, las ecuaciones 4.15 y 4.16 se discretizan empleando
diferencias finitas y un esquema implícito para la dependencia del tiempo.

Por otro lado, los ríos tributarios relacionados se discretizan como vectores a lo largo
de su centro y se separa del mallado ráster sobrepuesto en la planicie de inundación.
Estos canales pueden luego estar relacionados para simular la red de drenaje
completa. En cada punto a lo largo del vector-canal, los parámetros requeridos son
el ancho, la n de Manning y la elevación de la plantilla. El último parámetro brinda
la pendiente de la plantilla y además la profundidad del cauce donde el vector-canal
se combina con el MDE. Cada parámetro del canal puede ser especificado en cada

91
CAPÍTULO 4 – Metodología

punto a lo largo del vector y el modelo realiza la interpolación lineal entre ellos. Este
canal interpolado se utiliza después para identificar las celdas en el mallado.

Una vez que se supera la profundidad del cauce, el agua se expande desde el canal
hacia una malla sobrepuesta sobre la planicie de inundación. De igual manera, el
flujo de agua en la planicie se describe de una forma muy similar en términos de
continuidad y momento, y este se discretiza en una malla cuadrada, la cual permite
que el modelo represente en 2D la dinámica del flujo sobre la planicie. Finalmente,
se asume que el flujo entre dos celdas es una simple función de la diferencia de
alturas de la superficie libre entre esas celdas:

𝑑ℎ𝑖,𝑗 𝑄𝑥 𝑖−1,𝑗 − 𝑄𝑥 𝑖,𝑗 + 𝑄𝑦 𝑖,𝑗−1 − 𝑄𝑦 𝑖,𝑗


= (4.17)
𝑑𝑡 𝛥𝑥𝛥𝑦
5 1/2
ℎ𝑓 3 ℎ𝑖−1,𝑗 − ℎ𝑖,𝑗
𝑄𝑥 𝑖,𝑗
= ( ) 𝛥𝑦 (4.18)
𝑛 𝛥𝑥

Donde hi j es la altura del agua en la superficie libre en el nodo (i, j), Δx y Δy son las
dimensiones de las celdas, n es el coeficiente de fricción de Manning en la escala de
mallado efectiva para la planicie de inundación, y Qx y Qy describen el flujo
volumétrico entre las celdas de la planicie. La profundidad de flujo hf representa la
profundidad a través de la cual el agua puede fluir entre dos celdas, y es definida
como la diferencia entre la superficie libre más alta de las dos celdas y la elevación
más alta de la plantilla.

Figura 4.5 Interacción del flujo entre celdas para simular una inundación sobre una planicie 2D.
Universidad de Bristol (2016).

92
CAPÍTULO 4 – Metodología

CONSIDERACIONES DE LISFLOOD-FP

 El flujo en canales se puede representar ya sea por aproximaciones


cinemáticas (sin atenuación del gasto pico) o de difusión de onda (con
atenuación del gasto pico).
 Se asume que el canal es ancho y poco profundo, así que el perímetro mojado
es aproximado al ancho del canal.
 Para planicies de inundación y flujos fuera del cauce, se asume que el flujo
puede ser descrito mediante una serie de celdas de almacenamiento
discretizadas como un mallado ráster.
 El flujo entre las celdas se puede calcular utilizando fórmulas analíticas de
flujo uniforme (ecuación de Manning o de vertedor). Esto conlleva a una
solución aproximada de una difusión de onda en dos dimensiones.
 No existe intercambio de momento entre el flujo del canal principal y el de la
planicie, solo de masa.
 Se asume un flujo gradualmente variado.
 El modelo utiliza unidades estándar del SI para longitud (metros), tiempo
(segundos), caudal (volumen por tiempo en m3s-1), entre otros.

PASOS DE TIEMPO

En el modelo, los pasos de tiempo son definidos por el usuario. Sin embargo, para
pasos de tiempo demasiado largos, pueden surgir ciertas inestabilidades numéricas
que generen errores en el resultado final. Irónicamente, esas inestabilidades se
presentan con mayor facilidad en áreas de superficie libre de gradiente bajo, donde
se supondría obtener una solución más sencilla. Por esta razón, las últimas versiones
del modelo (2.0 y superiores) incluyen una opción con modo de tiempo adaptativo
basado en un análisis de ecuaciones y en una analogía de un sistema de difusión
(Hunter et al., 2005) para determinar el paso de tiempo óptimo y mantener la
estabilidad numérica de los cálculos.

93
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

5. Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

5.1 Descripción de la presa

Esta presa se encuentra ubicada en el municipio de Chihuahua y se terminó de


construir en el año de 1965, consta de una cortina de materiales graduados, esto es,
un corazón de arcilla impermeable, capas de tierra con pequeños boleos y
paramentos de roca rodados a gravedad. La longitud de la corona es de 320 metros
y su altura es de 33 metros. El ancho de la corona es de 9 metros, mientras que en la
base llega a ser de hasta 55 metros. Las coordenadas UTM del centro de gravedad
de la cortina son: 390570 E, 3165820 N.

La cuenca hidrológica contribuyente a la presa El Rejón tiene un área de 247.68 km2


y su uso de suelo dominante es vegetación de bajos matorrales y pastizales. El arroyo
principal de aportación al embalse es llamado Rejón, homónimo de la presa. Dentro
de su cuenca de aportación no tiene secciones urbanizadas, pero se ha observado
que a lo largo del tiempo la deforestación, así como las recientes sequías, han
reducido significativamente su vegetación.

Su capacidad de almacenamiento total es de 6.6 Hm3, aunque ya tiene sedimentado


0.6 Hm3, por lo que su capacidad útil queda reducida a 6 Hm3.

El vertedor es de tipo cimacio en ligero arco, con una longitud de cresta de 27 metros
y tiene una capacidad de descarga de 80m3/s. La salida del vertedor está controlada
por un estanque de amortiguamiento e inmediatamente un canal en línea recta que
devuelve el flujo al cauce con el mismo régimen que antes de entrar al vaso.

Cuenta con una obra de toma de tipo conducto, que tenía la capacidad de descarga
de 35m3/s, pero actualmente no está en servicio, aunque la suelen abrir
esporádicamente por cuestiones de mantenimiento.

También cuenta con un dique auxiliar que tiene una longitud de 400 metros y con
una altura máxima de 10 metros, ubicado en el extremo sureste de la presa. Además
tiene una torre o pozo de visita, donde se controla la válvula de la obra de toma y a
su vez, la pared se utiliza como limnímetro para conocer la elevación-capacidad de
la presa en cualquier momento.

94
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Figura 5.1 Ubicación geográfica de la presa El Rejón.

A continuación se muestran fotografías de algunos de los elementos que conforman


la presa:

95
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

a d

b e

c f

Figura 5.2 Fotografías de algunos elementos de la presa El Rejón. a) Paramento aguas arriba de la
cortina. b) Vista aguas abajo de la cortina y obra de toma. c) Canal de salida. d) Vertedor cimacio
curvo. e) Estanque amortiguador. f) Torre limnímetro y válvulas de obra de toma.

96
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Aguas debajo de la cortina, terminando el canal de salida, el agua regresa al cauce


natural donde luego de 1,200 metros, el cauce se entronca con el rio Chuviscar y a partir
de este punto, el río se encuentra parcialmente revestido durante 3,200 metros.
Posteriormente, el revestimiento de concreto es total durante los 4,650 metros restantes,
en los cuales, el río cruza por la ciudad hasta entroncarse con el rio Sacramento, donde
el cauce vuelve nuevamente a una geometría irregular y sin revestimiento alguno.

5.2 Definición de escenarios de rotura y variabilidad de


parámetros.
El peor escenario para el fallo de cualquier presa se considera que es cuando sus aguas
estén en la cota máxima permisible en el Nivel de Aguas Máximas Extraordinarias
(NAME), y esto ocurre cuando el vaso está completamente lleno y con un tirante de
vertimiento considerable, lo cual genera que la capacidad de su embalse esté en su
máximo nivel (capacidad útil más sobrealmacenamiento) y por lo tanto represente el
mayor riesgo en caso de falla de la cortina.

En este caso particular, para la simulación de falla se consideró que el nivel del agua
estaría en la cota de la corona, esto es a 33 metros de la base y ello implicaría que
además de usar el vertedor de demasías, el agua empezaría a rebosar sobre la corona
de la cortina. Dicho caso podría ocurrir en caso de tener una avenida extraordinaria y
un almacenamiento máximo.

No obstante, existe también la posibilidad de que la cortina falle aun cuando el nivel se
encuentre por debajo del NAMO, tal como se mencionó en el capítulo 3, esto es, por
infiltración de agua a través de la cortina y su posterior embrechamiento.

PARÁMETROS EN LA SIMULACIÓN DE FALLA

Uno de los parámetros más importantes en el modelado de rotura de presa es


precisamente el ancho de la brecha, por lo que con las condiciones propuestas de la
presa y en base a los valores propuestos por distintos autores, se seleccionaron cinco
valores para representar el abanico de probabilidades en la modelación. A
continuación se presenta una tabla con valores, que según la literatura, podrían
representar adecuadamente el ancho de la brecha:

97
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

AUTOR ECUACIÓN VALOR (b)


USBR b=3.0·Hh 99
Von Thun y Gillette b=2.5·Hh+Cb 125.2
Reed y Halgren (tubificación) b=0.1803·k0·(Hb)0.19·(Va)0.32 [k0=1.0] 51.7
0.19 0.32
Reed y Halgren (rebosamiento) b=0.1803·k0·(Hb) ·(Va) [k0=1.3] 72.4
Xu y Zhang (bMax) bM/Hb=1.062·(Hc/Hr) ·(Vw /Hw)0.508·exp(B2)
0.092 1/3
135.3
Xu y Zhang (bmedia) b/Hb=5.543·(Vw1/3/Hw)0.739·exp(C3) 75
Xu y Zhang (bmedia) b/Hb=0.787·(Hc/Hr)0.133·(Vw1/3/Hw)0.508·exp(B3) 45
Xu y Zhang (bMax) bM/Hb=0.996·(Vw1/3/Hw)0.558·exp(C2) 95.6
Froehlich (tubificación) b=0.27·k0·V0.32·Hb0.040 [k0=1.0] 40
0.32 0.040
Froehlich (rebosamiento) b=0.27·k0·V ·Hb [k0=1.3] 53
Tabla 5.1 Valores probables de ancho de brecha para la falla de una cortina de tierra. Zagonjolli (2007).

Los valores que están resaltados en rojo (99, 75, 45, 40 y 53) fueron los elegidos para
representar el ancho de brecha probable en la falla del caso de estudio. Si se toma nota
de que la cortina tiene una longitud de 320 metros, estos anchos de brecha estarían
representando el 30.9, 23.4, 14, 12.5 y 16.5% respectivamente de la longitud total.

PARÁMETROS FIJOS
DESCRIPCIÓN UNIDADES VALOR FIJADO
Elevación de la cortina (H) metros 33
Cota del nivel del agua al momento de la falla (H0) metros 33
Capacidad de conservación (Cc) = capacidad útil +
Hm3 6.6
capacidad muerta
Volumen útil del embalse (V) Hm3 6
Sobrealmacenamiento Sa = V/4 Hm3 1.5
Volumen al momento de la falla Vf = V+Sa Hm3 7.5
Área de la superficie del vaso As = 2Vf/H0 m2 227,273
Coeficiente de convergencia del flujo (α1) m1/2/s 1.5
Paso de tiempo en la modelación (∆t) segundos 60
Resolución espacial del MDE SRTM-30 (∆x, ∆y) metros 30
Tabla 5.2 Parámetros fijos para la modelación de inundaciones por rotura de presa.

98
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

PARÁMETROS VARIABLES
DESCRIPCIÓN UNIDADES VALORES CONSIDERADOS
~0.0004
~0.0006
Coeficiente de erosividad (α2) adimensional
~0.000725
~0.0009
40 (Froehlich)
45 (Xu y Zhang)
Ancho de brecha (b) metros 53 (Froehlich)
75 (Xu y Zhang)
99 (USBR)
32.9 (H-0.1)
Escalón inicial del embrechamiento (Z0) metros 32.5 (H-0.5)
32 (H-1)
0.017 (Concreto)
Coeficiente de rugosidad de Manning (n) m1/6 0.025 (Mixto)
0.035 (Cauce natural)
Tabla 5.3 Parámetros variables para la modelación de inundaciones por rotura de presa.

En la literatura también se pueden encontrar ecuaciones empíricas o paramétricas


(Tabla 5.4) con las cuales se puede estimar el gasto pico y tiempo total de falla por
rotura de presa, estos valores sirven como referencia para comprobar si los resultados
del modelo empleado están dentro de los valores aceptables para una presa de su
tamaño y tipo.

REFERENCIA ECUACIONES PROPUESTAS VALOR


2.5
Kirkpatrick (1977) Qp=1.268(hw + 0.3) Qp = 8,114 m3/s
SCS (1981) Qp=16.6(hw)1.85 (envolvente) Qp = 10,699 m3/s
Hagen (1982) Qp=0.54(S hd)0.5 Qp = 7,598 m3/s
Qp=1.776(S)0.47 Qp = 2,724 m3/s
Singh y Snorrason (1984)
Qp=13.4(hd)1.89 (envolvente) Qp = 9,933 m3/s
Ver=0.0261 (Vwhw)0.769 (earthfills)
Ver = 20.65 m/s
Ver=0.00348 (Vwhw)0.852 (nonearthfills)
McDonald y Langridge- tf = 1.06 hr = 64 min
tf=0.0179(Ver)0.364
Monopolis (1984) Qp = 3,314 m3/s
Qp=1.154(Vw hw)0.412
Qp = 10,844 m3/s
Qp=3.85(Vw hw)0.411 (envolvente)
Qp=0.981(S hd)0.42 Qp = 2,994 m3/s
Costa (1985)
Qp=1.122(S)0.57 (envolvente) Qp = 8,195 m3/s
Evans (1986) Qp=0.72(Vw)0.53 Qp = 2,418 m3/s
Bavg=3hw Bavg = 99 m
USBR (1988) tf=0.011 Bavg tf = 1.09 hr = 65 min
Qp=19.1(hw)1.85 (envolvente) Qp = 12,311 m3/s
Bavg=2.5hw + Cb Bavg = 81 m
Von Thun y Gillette (1990) tf=Bavg/(4hw) (resistente a la erosión) tf = 0.61 hr = 37 min
tf=Bavg/(4hw + 61) (altamente erosionable) tf = 0.42 hr = 25 min
Froehlich (1995a) Qp=0.607(Vw0.295hw1.24) Qp = 4,946 m3/s

99
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Bavg=0.1803K0(Vw)0.32(hb)0.19 Bavg = 55.5 m


Froehlich (1995b)
tf=0.00254(Vw)0.53(hb)-0.9 tf = 0.48 hr = 29 min
Qp=0.0176(V)0.606 h (envolvente) Qp = 11,667 m3/s
Pierce et al. (2010) 0.475 1.09
Qp=0.038V h Qp = 3,167 m3/s
Tabla 5.4 Valores de referencia de modelos empíricos – paramétricos. Weiming W. (2011).

A continuación se presenta una tabla con los valores pico, obtenidos para cada
hidrograma de salida probable de la Presa El Rejón utilizando el modelo de Singh y
Scarlatos (1988), con referencia a sus parámetros variables de entrada:

PARÁMETROS VALORES PARÁMETROS VALORES


1) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 5,840 m3/s 2) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 5,988 m3/s
Ancho de brecha b = 40 Tp = 35 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 27 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32
3) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 6,055 m3/s 4) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,149 m3/s
Ancho de brecha b = 40 Tp = 53 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 50 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.5
5) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 4,994 m3/s 6) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 7,355 m3/s
Ancho de brecha b = 40 Tp = 40 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 30 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32.5
7) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 7,206 m3/s 8) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 6,327 m3/s
Ancho de brecha b = 40 Tp = 44 min Ancho de brecha b = 45 Tp = 34 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.5
9) Erosividad α2 = 0.0007 Qp = 6,248 m3/s 10) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 6,352 m3/s
Ancho de brecha b = 45 Tp = 26 min Ancho de brecha b = 45 Tp = 52 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.9
11) Erosividad α2 = 0.00039 Qp = 3,298 m3/s 12) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,205 m3/s
Ancho de brecha b = 45 Tp = 45 min Ancho de brecha b = 45 Tp = 38 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32.5
13) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 7,432 m3/s 14) Erosividad α2 = 0.00042 Qp = 3,540 m3/s
Ancho de brecha b = 45 Tp = 29 min Ancho de brecha b = 45 Tp = 28 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32
15) Erosividad α2 = 0.00064 Qp = 5,414 m3/s 16) Erosividad α2 = 0.00093 Qp = 7,548 m3/s
Ancho de brecha b = 45 Tp = 27 min Ancho de brecha b = 45 Tp = 22 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32
17) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,372 m3/s 18) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,246 m3/s
Ancho de brecha b = 45 Tp = 80 min Ancho de brecha b = 45 Tp = 60 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.9
19) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 7,792 m3/s 20) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 6,454 m3/s
Ancho de brecha b = 45 Tp = 43 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 32 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.5
21) Erosividad α2 = 0.00067 Qp = 5,928 m3/s 22) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 6,416 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 24 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 50 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.9
23) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 4,865 m3/s 24) Erosividad α2 = 0.00093 Qp = 7,403 m3/s
Ancho de brecha b = 40 Tp = 30 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 23 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32

100
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

25) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,893 m3/s 26) Erosividad α2 = 0.00076 Qp = 6,751 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 20 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 23 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32
27) Erosividad α2 = 0.00092 Qp = 8,170 m3/s 28) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,284 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 21 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 82 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.9
29) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,363 m3/s 30) Erosividad α2 = 0.00038 Qp = 3,811 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 58 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 38 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.5
31) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 8,214 m3/s 32) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,911 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 28 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 74 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32.9
33) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 8,258 m3/s 34) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,512 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 42 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 35 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.5
35) Erosividad α2 = 0.000385 Qp = 3,054 m3/s 36) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,043 m3/s
Ancho de brecha b = 40 Tp = 32 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 61 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.9
37) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 11,336 m3/s 38) Erosividad α2 = 0.00055 Qp = 12,436 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 13 min Ancho de brecha b = 99 Tp = 17 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.5
39) Erosividad α2 = 0.001 Qp = 12,668 m3/s 40) Erosividad α2 = 0.00158 Qp = 18,241 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 20 min Ancho de brecha b = 99 Tp = 16 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32.5
41) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 10,603 m3/s 42) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 10,643 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 44 min Ancho de brecha b = 99 Tp = 41 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.9
43) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 11,219 m3/s 44) Erosividad α2 = 0.000627 Qp = 7,154 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 36 min Ancho de brecha b = 75 Tp = 16 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32
45) Erosividad α2 = 0.001 Qp = 10,420 m /s 46) Erosividad α2 = 0.00054 Qp = 6,613 m3/s
3

Ancho de brecha b = 75 Tp = 17 min Ancho de brecha b = 75 Tp = 27 min


Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.5
3
47) Erosividad α2 = 0.00079 Qp = 8,355 m /s 48) Erosividad α2 = 0.00094 Qp = 9,712 m3/s
Ancho de brecha b = 75 Tp = 26 min Ancho de brecha b = 75 Tp = 24 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32.5
3
49) Erosividad α2 = 0.000424 Qp = 7,611 m /s 50) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 6,741 m3/s
Ancho de brecha b = 75 Tp = 60 min Ancho de brecha b = 75 Tp = 51 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.9
3
51) Erosividad α2 = 0.000722 Qp = 7,667 m /s 52) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 9,433 m3/s
Ancho de brecha b = 75 Tp = 46 min Ancho de brecha b = 75 Tp = 39 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.9
Tabla 5.5 Valores pico de salida para cada hidrograma de salida probable.

101
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

TIEMPO PICO

8% 10% <20 min

11% 20-30 min

31-40 min

41-50 min
17% 35%
51-60 min

>60 min

19%

Gráfica 5.1 Distribución estadística para cada rango de tiempo pico.

GASTO PICO

<4,000 m³/s
10%
17% 4,000-5,000 m³/s
10%
5,001-6,000 m³/s
4%
8% 6,001-7,000 m³/s

7,001-8,000 m³/s
17%
8,001-9,000 m³/s
17%
9,000-11,000 m³/s
17%
>11,000 m³/s

Gráfica 5.2 Distribución estadística para cada rango de gasto pico.

102
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

De acuerdo a los resultados de las simulaciones en las que se obtuvieron varios posibles
hidrogramas de salida, se agrupó el tiempo pico en rangos de diez minutos a partir de
los primeros veinte, la gráfica 5.1 muestra el porcentaje de probabilidad de ocurrencia
de cada rango, donde la probabilidad de ocurrencia entre los 20 y los 30 minutos está
cerca del 35% y que ocurra antes de los primeros 40 minutos representa el 64% de
probabilidad.

Se realizó también un análisis de agrupamiento para los gastos pico (gráfica 5.2),
obtenidos en los hidrogramas de salida debido a la rotura de la presa, los rangos
considerados son a cada 1,000 m3/s a partir de los 4,000 y hasta llegar a los 11,000. Se
encontraron varios rangos con un porcentaje muy similar, por lo que no existe un rango
dominante, lo que se puede apreciar es que existe cerca del 72% de probabilidad de
que el gasto pico no rebase los 8,000 m3/s. Esta información resulta útil al momento de
simular la inundación, ya que se podría tomar como el escenario más desfavorable, con
un alto porcentaje de probabilidad.

El promedio aritmético de los resultados es de un gasto pico de 7,030 m3/s y un


tiempo pico de 37 minutos, la desviación estándar para el gasto pico es de 2,902.7
m3/s y para el tiempo pico es de 16.4 minutos.

5.3 Sensibilidad hidrológica e hidráulica

Una vez concluida la obtención de los 52 posibles hidrogramas de salida debido a la


rotura de la presa, los hidrogramas se reagruparon de tres diferentes formas; el primer
agrupamiento, por escalón inicial Z0, que se define como el primer escalón que se
erosiona de la corona de la cortina hacia abajo y este representa el valor umbral que
desencadena la reacción de su embrechamiento; el segundo agrupamiento está
asociado al ancho de brecha formado B, asumiendo una forma rectangular; y el tercero
y último agrupamiento está dado por el coeficiente de erosividad α2 que representa el
tipo de materiales por el que está conformada la cortina, su proceso de construcción
(composición, compactación, etc.) y su deterioro.

Se observó que el escalón inicial dado está íntimamente relacionado al tiempo pico del
hidrograma, esto es que a mayor escalón de erosión inicial, un menor tiempo pico se
presenta; también se observó que el ancho de brecha está directamente relacionado al
gasto pico del hidrograma, esto es, a mayor ancho de brecha, existe un gasto pico
mayor; y el que es quizá el parámetro más complejo de dictaminar es el coeficiente de
erosividad, se observó que este parámetro se relaciona tanto con el gasto como con el

103
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

tiempo y se combina con los demás parámetros, que implica que a mayor coeficiente
de erosividad, menor tiempo pico y mayor gasto pico.

Las gráficas 5.3, 5.4 y 5.5 muestran estos resultados y brindan una relación entre la
variación de parámetros de entrada para el embrechamiento en una cortina de tierra y
su correspondiente hidrograma de salida que provoca una inundación aguas abajo. La
mayor incertidumbre al modelar una inundación provocada por la rotura de una presa,
radica fundamentalmente en estos tres parámetros que no se pueden obtener con total
precisión, pero que si pueden ser acotados en un cierto rango probabilista. Finalmente,
se omitieron en las gráficas dos hidrogramas cuyo Qp rebasaba los 13,000 m3/s,
tomando en cuenta que la probabilidad de ocurrencia es muy baja.

Q (m3/s) Hidrogramas de Salida (Agrupados por escalón inicial Z0)


13,000
12,000
11,000
Negro: Z0=32
10,000
Rojo: Z0=32.5
Amarillo: Z0=32.9
9,000
8,000
7,000
6,000
5,000
4,000
3,000
2,000
1,000
0
0 1 2 3 4
Tiempo (h)

Gráfica 5.3 Hidrogramas de salida, agrupados por escalón inicial Z0.

104
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Q (m3/s) Hidrogramas de Salida (Agrupados por Ancho de Brecha B)


13,000
12,000
11,000 Negro: B=40
Rojo: B=45
10,000
Amarillo: B=53
9,000 Azul: B=75
8,000 Verde: B=99
7,000
6,000
5,000
4,000
3,000
2,000
1,000
0
0 1 2 3 4
Tiempo (h)
Gráfica 5.4 Hidrogramas de salida, agrupados por ancho de brecha B.

Q (m3/s)
Hidrogramas de Salida (Agrupados por Coef. de Erosividad)
13,000
12,000
Negro: α2 > 0.0009
11,000
Rojo: α2 ≈ 0.000725
10,000 Amarillo: α2 ≈ 0.0006
9,000 Azul: α2 ≈ 0.0004
8,000
7,000
6,000
5,000
4,000
3,000
2,000
1,000
0
0 1 2 3 4
Tiempo (h)
Gráfica 5.5 Hidrogramas de salida, agrupados por coeficiente de erosividad α2.

105
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

5.4 Incertidumbre en los mapas de inundación

Se delimitó un área para representar el polígono en que la inundación fue simulada,


esta área abarca una extensión de 18.94 km2 (1,894 has) y se tuvo la topobatimetría del
río en estudio y su área aledaña mediante el MDE SRTM a una resolución de 30 metros.
El punto más alto es de 1,544 msnm (metros sobre el nivel del mar) en la zona sur del
polígono, mientras que el punto más bajo corresponde a 1,381 msnm en la esquina
noreste del polígono, esto indica que el río fluye en sentido noreste hasta su cruce con
el rio Sacramento, que es el límite norte del polígono. El polígono demarcado en color
rojo (Figura 5.3) abarca aproximadamente una séptima parte de la superficie total del
área urbana de la ciudad de Chihuahua.

Figura 5.3 Polígono demarcado para obtener el área de inundación.

Figura 5.4 Topobatimetría del área de estudio.

106
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Figura 5.5 Topobatimetría 3D del área de estudio.

Los mapas que muestran las áreas de inundación han sido elaborados a partir de los
datos de entrada, que para este caso están dados por el hidrograma de salida producido
por la rotura de la presa. La simulación se realizó para las primeras 6 horas a partir de
la falla, y los intervalos fueron calculados a cada 10 minutos, esto es que se obtuvieron
36 cuadros con un área de inundación para cada simulación. Se utilizaron tres
diferentes coeficientes de fricción para representar el tipo de terreno que se tiene aguas
abajo de la presa, el primero de 0.017, que supone un material de concreto en toda su
longitud, el segundo de 0.025, que sería un valor intermedio entre concreto y terreno
natural, y el tercero de 0.035, que correspondería a terreno natural en toda su extensión.
El total de simulaciones fue de 52 hidrogramas por cada coeficiente de fricción, lo que
da un total de 156 simulaciones con 36 cuadros cada una (cada 10 minutos).

107
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

A continuación se presenta un ejemplo de la evolución temporal de la inundación con


los 36 cuadros a cada 10 minutos, el ejemplo corresponde a valores promedio que
fueron: Z0=32.5, α2=0.0725, B=53 y f=0.025. Los valores pico de este hidrograma de
salida fueron para este caso: Qp=6,454 m3/s y Tp=32 min.

10 min 20 min 30 min 40 min

50 min 60 min 70 min 80 min

90 min 100 min 110 min 120 min

130 min 140 min 150 min 160 min

170 min 180 min 190 min 200 min

108
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

210 min 220 min 230 min 240 min

250 min 260 min 270 min 280 min

290 min 300 min 310 min 320 min

330 min 340 min 230 min 360 min

Figura 5.6 Evolución de la simulación de una inundación a cada 10 minutos.

La Figura 5.7 muestra la hidrografía de la ciudad de Chihuahua y la ubicación de la


presa El Rejón (círculo verde), en la que se puede observar que la cuenca de la presa es
relativamente pequeña y cuyo hidrograma de salida descarga directamente sobre el río
Chuviscar. El otro río importante de la ciudad, el río Sacramento, drena el
escurrimiento de la zona norte y se une con el río Chuviscar en el extremo sur de la
Sierra de Nombre de Dios.

109
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

El Rejón

Figura 5.7 Hidrografía de la ciudad de Chihuahua y ubicación de la presa El Rejón. IMPLAN (2006).

A continuación se muestran siete grupos de mapas que representan distintos


hidrogramas de salida, tomando escenarios extremos e intermedios, esto para observar
las diferencias en la inundación, expresada tanto en área, como en tirantes.

Se designaron seis niveles de profundidad en los tirantes para mostrar los mapas de
inundación: 0 – 0.4, 0.4 – 1.0, 1.0 – 1.5, 1.5 – 3, 3 – 6 y >6 metros respectivamente. Los
cuatro mapas que representan a cada hidrograma están a los 10 minutos, 30 minutos,
2 horas y 6 horas respectivamente. El coeficiente de fricción utilizado en estas
simulaciones es de 0.017, el cual corresponde a una superficie de concreto, ya que la
mayor parte de la urbanización cuenta con asfalto y el río está principalmente revestido
de concreto.

110
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 1 0.4 - 1
Qpico = 3,149 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 50 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32.5 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.0004
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6
- 3horas
3-6
3-6
>6
>6

Profundidad (m)
Cuadro 5.1 Manchas de inundación para el hidrograma #1 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 2 0.4 - 1
Qpico = 5,840 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 35 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32.5 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.000725
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6- 3horas
3-6
3-6
>6
>6

Profundidad (m)
Cuadro 5.2 Manchas de inundación para el hidrograma #2 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 3 0.4 - 1
Qpico = 7,206 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 44 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32.9 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.0009
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6- 3horas
3-6
3-6
>6
>6

Cuadro 5.3 Manchas de inundación para el hidrograma #3 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.

111
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 4 0.4 - 1
Qpico = 7,154 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 16 minutos
Ancho B = 75 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.000627
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6- 3horas
3-6
3-6
>6
>6

Profundidad (m)
Cuadro 5.4 Manchas de inundación para el hidrograma #4 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 5 0.4 - 1
Qpico = 8,355 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 26 minutos
Ancho B = 75 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32.5 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.00079
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6- 3horas
3-6
3-6
>6
>6

Profundidad (m)
Cuadro 5.5 Manchas de inundación para el hidrograma #5 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 6 0.4 - 1
Qpico = 10,420 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 17 minutos
Ancho B = 75 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.001
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6- 3horas
3-6
3-6
>6
>6

Cuadro 5.6 Manchas de inundación para el hidrograma #6 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.

112
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 7 0.4 - 1
Qpico = 12,668 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 20 minutos
Ancho B = 99 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32.5 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.00103
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6- 3horas
3-6
3-6
>6
>6

Cuadro 5.7 Manchas de inundación para el hidrograma #7 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.

Hidrograma Qpico (m3/s) Tpico (min) 10 minutos 30 minutos 2 horas 6 horas


km2 km2 km2 km2
H1 3,149 50 0.2 0.439 1.317 3.613
H2 5,840 35 0.198 0.424 1.292 3.444
H3 7,206 44 0.202 0.441 1.331 3.661
H4 7,154 16 0.236 0.584 1.753 4.975
H5 8,355 26 0.239 0.613 1.795 5.146
H6 10,420 17 0.237 0.588 1.763 5.044
H7 12,668 20 0.3 0.718 2.074 6.199
Tabla 5.6 Resumen de las áreas inundadas para cada hidrograma en intervalos de tiempo (10 min, 30
min, 2 horas y 6 horas).

EVOLUCIÓN DE LA INUNDACIÓN
7
H1
6 R² = 0.9994
Área inundada (km2)

H2
R² = 0.9998
H3
5
H4
4
H5

3 R² = 0.9998 H6

H7
2
Lineal (H3)
1 Lineal (H6)

0 Lineal (H7)
0 1 2 3 4 5 6 7
Tiempo (h)

Gráfica 5.6 Evolución del área inundada con respecto al tiempo en las primeras seis horas.

113
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

EVOLUCIÓN DE LA INUNDACIÓN
Área inundada (km2) 7

6
6 horas
5
2 horas
4
30 min
3
10 min
2

0
0 2,000 4,000 6,000 8,000 10,000 12,000 14,000
Qpico (m3/s)

Gráfica 5.7 Relación del área inundada con respecto al gasto pico en intervalos de tiempo (10 min, 30
min, 2 horas y 6 horas).

Para cada hidrograma de salida se realizó la simulación con tres diferentes coeficientes
de fricción, 0.017, 0.025 y 0.035, esto para simular el escenario de rugosidad asumiendo
una superficie de concreto, mixta y terreno natural respectivamente. Esto se realizó con
la finalidad de observar la diferencia que arroja el modelo de inundación para cada
coeficiente y conocer las discrepancias entre las áreas inundadas. A continuación se
muestran las tablas y mapas obtenidos con los tres coeficientes para los dos escenarios
extremos (concreto y terreno natural) y su diferencia en porcentaje del área inundada
en cada uno.

Qpico = 3,149 m3/s


Área en km2
Tpico = 50 minutos
f 10 minutos 30 minutos 2 horas 6 horas
0.017 0.200 0.439 1.317 3.613
0.025 0.197 0.434 1.311 3.578
0.035 0.193 0.419 1.306 3.530

Qpico = 12,668 m3/s


Área en km2
Tpico = 20 minutos
f 10 minutos 30 minutos 2 horas 6 horas
0.017 0.300 0.718 2.074 6.199
0.025 0.293 0.715 2.072 6.180
0.035 0.290 0.712 2.067 6.148
Tabla 5.7 Diferencia en el área inundada para cada coeficiente de fricción.

114
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 1 0.4 - 1
Qpico = 3,149 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 50 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32.5 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.0004
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6
- 3horas
3-6
3-6
>6
>6
f=0.017 f=0.017 f=0.017 f=0.017

f=0.025 f=0.025 f=0.025 f=0.025

f=0.035 f=0.035 f=0.035 f=0.035

10 minutos 0.017 0.025 0.035 30 minutos 0.017 0.025 0.035


0.017 1.5% 3.6% 0.017 1.2% 4.8%
0.025 1.5% 2.1% 0.025 1.2% 3.6%
0.035 3.6% 2.1% 0.035 4.8% 3.6%

2 horas 0.017 0.025 0.035 6 horas 0.017 0.025 0.035


0.017 0.5% 0.8% 0.017 1.0% 2.4%
0.025 0.5% 0.4% 0.025 1.0% 1.4%
0.035 0.8% 0.4% 0.035 2.4% 1.4%

Cuadro 5. 8 Comparativa del área inundada en el escenario menos desfavorable (H1).

115
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 7 0.4 - 1
Qpico = 12,668 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 20 minutos
Ancho B = 99 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3

Z0 = 32.5 metros 0.4 - 1 0.4 - 1 3-6


Coef. α2 = 0.00103
1- 1.5 >6
1- 1.5
1.5 - 3
10 min 30 min 2 horas 1.5 6- 3horas
3-6
3-6
>6
>6
f=0.017 f=0.017 f=0.017 f=0.017

f=0.025 f=0.025 f=0.025 f=0.025

f=0.035 f=0.035 f=0.035 f=0.035

10 minutos 0.017 0.025 0.035 30 minutos 0.017 0.025 0.035


0.017 2.4% 3.4% 0.017 0.4% 0.8%
0.025 2.4% 1.0% 0.025 0.4% 0.4%
0.035 3.4% 1.0% 0.035 0.8% 0.4%

2 horas 0.017 0.025 0.035 6 horas 0.017 0.025 0.035


0.017 0.1% 0.3% 0.017 0.3% 0.8%
0.025 0.1% 0.2% 0.025 0.3% 0.5%
0.035 0.3% 0.2% 0.035 0.8% 0.5%

Cuadro 5. 9 Comparativa del área inundada en el escenario más desfavorable (H7).

116
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Área inundada para diferentes suelos de H1


10

3.613 3.578 3.530


Área inundada (km2)

1.317 1.311 1.306

1
6 horas
2 horas
0.439 0.434 0.419 30 min

0.200
10 min
0.197 0.193
0.1
0.017 0.025 0.035
Coeficiente de fricción (f)

Gráfica 5.8 Gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes coeficientes de fricción (H1).

Área inundada para diferentes suelos de H7


10
6.199 6.180 6.148
Área inundada (km2)

2.074 2.072 2.067

1
6 horas
0.718 0.715 0.712
2 horas
30 min
0.300 0.293 0.290
10 min
0.1
0.017 0.025 0.035
Coeficiente de fricción (f)

Gráfica 5.9 Gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes coeficientes de fricción (H7).

117
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

5.5 Impactos

Es importante conocer la magnitud de los impactos que provocaría la rotura de la


presa en estudio. La cercanía al centro de población sería la principal afectación,
aunque el número de personas afectadas podría variar considerablemente en
función de la dinámica espacial de la población y sus actividades (día, noche, día
festivo).

Tomando en cuenta el peor escenario posible, se eligió el hidrograma más


desfavorable con un Qpico=12,668 m3/s y un Tpico=20 minutos, así como un
coeficiente de fricción de 0.017. Con esta metodología se estimó el total de población
en riesgo para diferentes tiempos posteriores a la rotura de la presa, que son 10
minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas:

Tiempo 10 minutos 30 minutos 2 horas 6 horas


Área inundada (km2) 0.300 0.718 2.074 6.199
Población en riesgo 140 830 5,395 37,615

Dicha estimación del número de población en riesgo, es estimada a partir de


polígonos trazados según la densidad de habitantes en cada zona y superponiendo
las áreas de inundación obtenidas a partir de los resultados de la modelación
hidrodinámica.

Otro aspecto importante, es la ubicación de puntos importantes de la ciudad, donde


se podría concentrar un número considerable de personas o en las que se tuviera
una importante pérdida de dichas instalaciones. Los lugares más importantes
detectados en la zona de riesgo son diversos y de variada índole, tales como
dependencias de gobierno, centros educativos, lugares de recreación, lugares
históricos o infraestructura vial importante. En la Figura 5.11 se muestran los puntos
que se consideraron importantes de destacar.

118
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Figura 5.8 Mapa de densidad de población en la ciudad de Chihuahua. INEGI (2010).

119
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Figura 5.9 Puntos importantes a destacar en la zona de riesgo.

Infraestructura Vial:

Puente 1, Puente 2, Puente 3, Puente 4, Puente 5.

Dependencias de Gobierno:

Hospital Infantil y Cruz Roja Municipal.

Dirección de Vialidad y Transporte.

Ciudad Judicial.

Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas.

Auditorio Municipal.

Colegios y Escuelas:

Colegio Madison.

Colegio La Salle.

Primaria y Jardín de Niños Públicos.

Jardín de Niños y Secundaria Públicos.

120
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua

Colegio de Ingenieros Civiles, Colegio de Contadores y Escuela de


Arquitectura.

Colegio de Bachilleres.

Otros:

Instituto José David (Padecimientos Neurológicos).

Multimedios Radiodifusora.

Plaza de Toros “La Esperanza”.

Papalote Museo Semilla.

El Santuario (Iglesia y Monumento Religioso).

121
CAPÍTULO 6 – Conclusiones y recomendaciones

6. Conclusiones y recomendaciones

La cercanía de la presa en estudio, El Rejón, a la zona urbana de la ciudad de


Chihuahua, que es capital del estado homónimo y unas de las principales ciudades
del norte de México, justifica el presente estudio, el cual consistió en conocer los
posibles escenarios de inundación aguas abajo de la presa si llegara a fallar su
estructura contenedora, así como los impactos en la población.

6.1 Conclusiones

 El primer punto de incertidumbre en una falla de presa de tierra es la


geometría de la brecha de la cortina por donde sale el agua (trapecial,
triangular o rectangular).
 Los resultados obtenidos mostraron que el área de vertido efectivo no difiere
grandemente y que a pesar de la amplitud de resultados en el hidrograma de
salida, no existen diferencias significativas en la inundación generada aguas
abajo.
 Las dimensiones de la brecha originan cambios significativos en el
hidrograma de salida, por lo que se escogió como ancho efectivo de la brecha
un valor entre 1.5 y 3 veces la altura de la cortina.
 El valor del ancho efectivo de la brecha está asociado proporcionalmente al
gasto máximo resultante en el hidrograma de salida.
 La tasa de erosión del material que conforma la cortina es una de las variables
más difíciles de estimar, ya que depende de varios factores tales como:
granulometría, compacidad, degradación, ángulo de fricción, ángulo de
reposo, cohesión, entre otros.
 En caso de contar con la mayor información posible del anteproyecto y
proyecto, es posible inferir un coeficiente de erosión más confiable.
 El coeficiente de erosionabilidad, cuyo valor se consideró como 0.000725, fue
utilizado como valor medio entre los valores propuestos para la modelación
completa. En este sentido, el modelo tiene una limitante física para
determinar dicho valor, ya que el tirante del agua calculado no puede ser
mayor al inmediato anterior una vez que la erosión ha finalizado. Sin
embargo se demostró que este valor es el que tiene un mayor peso en el
122
CAPÍTULO 6 – Conclusiones y recomendaciones

resultado del hidrograma de salida, por lo que a mayor coeficiente de erosión,


se obtienen picos más elevados de gasto y tiempos pico más cortos.
 La tercer entrada en el modelo fue el escalón inicial que desencadena la
erosión de la cortina, este valor está propuesto por los autores como H-1, lo
cual significa que la erosión comenzará un metro por debajo de la corona.
Debido a esto, se decidió complementar un par de valores adicionales para
mostrar las diferencias en el hidrograma si este valor variaba.
 Se encontró que a un mayor valor del escalón inicial, el tiempo pico del
hidrograma será menor, lo que incidirá en el tiempo de inundación de la zona
urbana.
 Para este caso de estudio, existe un 64% de probabilidad de que el tiempo
pico este por debajo de los 40 minutos y un 72% de probabilidad de que el
gasto pico no rebase los 8,000 m3/s. El promedio de los resultados fue de 7,030
m3/s para el gasto pico y 37 minutos para el tiempo pico.
 En la elección del Modelo Digital de Elevación (MDE) se tomó en cuenta que
era necesaria una buena resolución espacial para efectuar la simulación, ya
que se trata de un área urbana.
 El MDE SRTM a 30 metros fue la opción disponible más viable, pero para este
tipo de casos donde el estudio se centra sobre zonas urbanas, dicha resolución
es insuficiente; de ser posible, es conveniente utilizar un MDE con resolución
LiDAR.
 La sensibilidad del modelo fue analizada mediante la variación del
coeficiente de rugosidad del terreno, los cuales fueron 0.017, 0.025 y 0.035 que
representan a concreto-asfalto, material mixto y por último terreno natural.
En los resultados de la inundación se obtuvo que la diferencia entre los 3
valores, representaron entre el 0 y el 4.8% de diferencia entre las áreas
inundadas, por lo que se concluye que el coeficiente de rugosidad del terreno
no es un factor importante en el tamaño del área inundada.
 Respecto al área inundada, se concluye que la magnitud del hidrograma de
salida provoca diferencias del 50 al 65% en el tiempo de avance, y ello
implicaría la amplia reducción o aumento en el impacto aguas abajo (número
de personas, vehículos e infraestructura urbana en riesgo).

La incertidumbre en la modelación de una inundación producida por la rotura de


una presa es amplia, debido a que existen múltiples factores que se deben estimar
con base en parámetros empíricos, o bien deben ser calculados con ecuaciones
experimentales.

123
CAPÍTULO 6 – Conclusiones y recomendaciones

6.2 Recomendaciones

Las condiciones en las que se encuentre la cortina siempre serán relevantes para la
evaluación del riesgo de falla, por lo que se recomienda implantar programas de
revisión preventiva y mantenimiento para garantizar que la presa pueda llegar a su
vida útil sin ningún fallo.

Las revisiones periódicas de las condiciones de la cortina son necesarias para


conocer el estado en que se encuentra.

La divulgación de la información de áreas susceptibles a sufrir daños por parte del


gobierno hacia la sociedad es muy importante para que la gente esté consciente del
riesgo potencial con el que se vive.

Finalmente, se recomienda continuar con las investigaciones sobre esta línea para
dilucidar en mayor grado las consecuencias ante un evento de este tipo y reducir la
incertidumbre para casos reales.

124
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128
Anexos

Anexos

Zonificación de la ciudad de Chihuahua. INEGI (2010)

129
Anexos

Crecimiento histórico del área urbana de la ciudad de Chihuahua. INEGI (2010).

130
Anexos

Densidad de población para la ciudad de Chihuahua. INEGI (2010).

131
Anexos

ACTUALIZACIÓN DEL PLAN DE DESARROLLO URBANO


DEL CENTRO DE POBLACIÓN CHIHUAHUA (PDU 2040)
CARTA SÍNTESIS
ACTUALIZACIÓN AL PLAN DE DESARROLLO URBANO DEL CENTRO DE POBLACIÓN CHIHUAHUA (PDU 2040)
Folleto anexo al Periódico Oficial de Gobierno del Estado No. 80 Chihuahua, Chih. Sábado 5 de Octubre de 2013

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