Tesis
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TESIS
QUE PARA OPTAR POR EL GRADO DE:
MAESTRO EN INGENIERÍA
PRESENTA:
ÁNGEL OMAR ALCÁZAR MARTÍNEZ
TUTOR PRINCIPAL
DR. JOSÉ AGUSTÍN BREÑA NARANJO, INSTITUTO DE INGENIERÍA UNAM
TUTOR DE TESIS
__________________________________
FIRMA
A Mariana y Nicolás
A mi esposa:
Mariana, por su gran amor y paciencia en este camino que recorrimos juntos y por
la fe que mantuvo en mí para lograr un objetivo como familia. Por el tiempo que
soportó mi ausencia y el cuidado tan amoroso a nuestro pequeño Nicolás.
A mi familia:
A mis profesores:
Al Dr. Adrián Pedrozo y al Dr. Agustín Breña por ser mis tutores en este trabajo de
investigación, que sin duda fueron una motivación personal para mí y un ejemplo a
seguir; con un talento y sencillez envidiable, me brindaron su apoyo y amistad
incondicional siempre con su fe puesta en mí. A la Mtra. Guadalupe Estrada que fue
dentro y fuera del aula un apoyo y una fuente de conocimientos que sin duda
marcaron mi camino hacia esta hermosa rama de la ciencia.
A mis amigos:
A todas esas personas que siempre han estado para mí, brindándome una amistad
incondicional y dándome consejos para todos los planos de mi vida. A mis
compañeros en esta aventura: Homey, Alan, Daniel, Roberto, Marco y Regina que
siempre me tendieron una mano cuando lo necesité.
Palabras clave
In this work the hydrological and hydrodynamic sensitivity are analyzed as a result
of the failure of a dam, whose main variables are based on the characteristics of the
reservoir and its embankment, as well as some hydraulic properties located
downstream of the dam. The case study is a zoned-earth embankment, located in El
Rejón dam in the city of Chihuahua, México.
Finally, the most important uncertainty factors for prediction purposes of flood
zones in a scenario of failure or breakage of a dam are identified.
Key words
Introducción……………………………………………………………………..……. XIV
Referencias…………………………………………………………………….. 125
Anexos………………………………………………………………………….. 129
Lista de figuras
Figura 1.1 Esfuerzos en cortina de tipo arco en concreto……………………… 19
Figura 1.2 Presa Hoover tipo arco-gravedad………………………………….... 19
Figura 1.3 Esfuerzos en cortina de concreto a gravedad………………………. 20
Figura 1.4 Filtración a través de las juntas de concreto en las presa Valle de
Bravo…………………………………….…………………………...… 20
Figura 1.5 Fallas comunes en una presa de tierra……………………………… 22
Figura 1.6 Falla por tubificación en una cortina de tierra………………….….. 22
Figura 1.7 Falla por deslizamiento de talud…………………………....……….. 22
Figura 1.8 Falla por erosión en el talud de la cortina aguas arriba…………… 23
Figura 1.9 Falla por erosión en el talud de la cortina aguas abajo……………. 23
Figura 1.10 Falla por vegetación excesiva en la cortina…………...…………… 23
Figura 1.11 Falla por actividad de roedores…………………………………….. 24
Figura 1.12 Falla por actividad de ganado……………………………...………. 24
Figura 1.13 Falla por agrietamiento transversal………………………………... 24
Figura 1.14 Falla por agrietamiento longitudinal………………………………. 25
Figura 1.15 Falla por depresión en la corona…………...………………………. 25
Figura 1.16 Falla por erosión interna…………………………………………….. 25
Figura 1.17 Falla por filtración a través de la cimentación…………………….. 26
Figura 1.18 Falla por filtración en la ladera de la presa…………………...…… 26
Figura 1.19 Falla por socavación a la salida de la obra de toma………………. 26
Figura 1.20 Falla por fractura en estructura de concreto o mampostería...….. 27
Figura 1.21 Falla por erosión en el talón de la cortina…………………………. 27
Figura 1.22 Falla por escombros o vegetación en vertedor……………………. 27
Figura 1.23 Falla por erosión en el vertedor…………………………………….. 28
Figura 1.24 Falla por tubificación en una presa de Ohio………………………. 28
Figura 1.25 Falla por socavación al pie del vertedor…………………………… 29
Figura 1.26 Fallas de presas en Estados Unidos según su fecha y asociado al
número de víctimas fatales del evento……………………………. 32
Figura 1.27 Ubicación geográfica de las 116 principales presas de México, que
representan casi el 79% de la capacidad total de almacenamiento a
nivel nacional……………………………………………………….... 33
Figura 1.28 Vista del rompimiento de la presa Teton en Junio de 1976...……. 34
Figura 1.29 Vista del rompimiento del dique de Minas Gerais en Mariana,
Brasil…………………………………………...……………………… 34
Figura 1.30 Falla de presa por tubificación en Walla Walla County………….. 35
Figura 1.31 Falla de presas e inundaciones en Carolina del Sur……...………. 36
Figura 1.32 Precipitación acumulada del 1 al 6 de Octubre de 2015 en Carolina
del Sur………………………………………………………………… 37
Gráfica 5.1 Distribución estadística para cada rango de tiempo pico……..… 102
Gráfica 5.2 Distribución estadística para cada rango de gasto pico…………. 102
Gráfica 5.3 Hidrogramas de salida, agrupados por escalón inicial Z0…….… 104
Gráfica 5.4 Hidrogramas de salida, agrupados por ancho de brecha B…….. 105
Gráfica 5.5 Hidrogramas de salida, agrupados por coeficiente de erosividad
α2…………………………………...………………………………… 105
Gráfica 5.6 Evolución del área inundada con respecto al tiempo en las
primeras seis horas………………………….……………………… 113
Gráfica 5.7 Relación del área inundada con respecto al gasto pico en intervalos
de tiempo (10 min, 30 min, 2 horas y 6 horas)……………...…… 114
Gráfica 5.8 Gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes
coeficientes de fricción…………………………………….……….. 117
Gráfica 5.9 gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes
coeficientes de fricción………………………………………...…… 117
Lista de tablas
Tabla 1.1 Registro histórico de presas falladas………………………………….. 30
Tabla 5.1 Valores probables de ancho de brecha para la falla de una cortina de
tierra……………………………………………………………………… 98
Tabla 5.2 Parámetros fijos para la modelación de inundaciones por rotura de
presa…………………………………………………………………........ 98
Tabla 5.3 Parámetros variables para la modelación de inundaciones por rotura
de presa………………………………………………………………….. 99
Tabla 5.4 Valores de referencia de modelos empíricos-paramétricos…….….. 99
Tabla 5.5 Valores pico de salida para cada hidrograma de salida probable... 100
Tabla 5.6 Resumen de las áreas inundadas para cada hidrograma en intervalos
de tiempo (10 min, 30 min, 2 horas y 6 horas)……………………… 113
Tabla 5.7 Diferencia en el área inundada para cada coeficiente de fricción... 114
Introducción
Los mapas de riesgo de daño por inundación se han convertido en una de las
principales herramientas para informar a las autoridades acerca de la vulnerabilidad
de alguna clase de elementos ubicados en una región ante este tipo de catástrofes.
Este tipo de mapas son generados a partir de información obtenida de modelos
numéricos capaces de considerar diferentes variables y parámetros que definan la
magnitud de una inundación (área, tirante, velocidad, etc.).
Gestión del riesgo por inundación producido por la falla
de estructuras
La gestión de riesgos se enfoca a manejar la incertidumbre en función de una
amenaza, por lo cual es necesario definir un análisis de tipo probabilista para conocer
el riesgo. En el caso de la falla de una estructura, el análisis se centra en conocer
todas las variables involucradas en una falla y la probabilidad de ocurrencia de cada
una de ellas.
Conocer y entender los tipos de fallas que se pueden presentar en una presa
con cortina de tierra.
Estimar los posibles hidrogramas de salida provocados por la rotura de la
cortina.
La simulación del área de inundación dentro de un contexto urbano y en
función de diferentes condiciones iniciales (hidrograma de salida).
Evaluar las probabilidades del área de inundación en la zona de estudio.
Comparar resultados de los distintos modelos empleados.
Cuantía de probables daños.
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Las presas de concreto son de diferentes tipos: arco, doble arco (bóveda), gravedad,
contrafuertes o una mezcla de ellas. En las presas de arco y doble arco, la geometría
curva de la cortina transmite los esfuerzos hidrostáticos hacia sus laderas, las cuales
deben ser propiamente de roca sólida y resistente para absorber los esfuerzos
generados en la cortina (Figura 1.1). La ventaja que brinda una cortina curveada es
que necesita una menor cantidad de material que una de tipo gravedad, por lo que
se considera le mejor opción en valles estrechos con laderas rocosas.
17
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Otro riesgo para la estructura que requiere inyecciones de concreto en las juntas
constructivas corresponde al fenómeno de tubificación, aunque la cortina puede
durar varios años filtrando sin colapsar, esta falla irá siempre en incremento por el
deterioro del concreto (Figura 1.4).
18
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
19
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.4 Filtración a través de las juntas de concreto en la Presa Valle de Bravo. Elaboración
propia (2016).
20
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Al ser una estructura de materiales sueltos, los esfuerzos ejercidos sobre la cortina
serán su peso propio y los empujes hidrostáticos. Un cálculo básico para su diseño
es el deslizamiento de una sección (mediante el método sueco o por dovelas), para
evitar deslices en el talud. Otros estudios fundamentales en el diseño y construcción
de una presa de tierra estarán relacionados con la mecánica de suelos y la mecánica
de rocas para la estimación de coeficientes de cohesión, permeabilidad y reposo de
los materiales empleados.
La falla de una presa de este tipo es regularmente una falla gradual, donde incluso
se pueden observar señales anticipadas de ello. Las principales fallas en una presa
de este tipo son: desbordamiento, tubificación, erosión, agrietamiento,
deslizamiento, licuación, por vaciado rápido o desastre natural (tornado, huracán,
erupción volcánica o sismo).
En las Figuras 1.5 a 1.25 se muestran los diferentes tipos de fallas en presas de tierra
causadas por diferentes factores.
21
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.5 Fallas comunes en una presa de tierra. Association of State Dam Safety Officials (2016).
Figura 1.6 Falla por tubificación en una cortina de tierra. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.7 Falla por deslizamiento de talud. U.S. Department of Agriculture (2012).
22
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.8 Falla por erosión en el talud de la cortina aguas arriba. U.S. Department of Agriculture
(2012).
Figura 1.9 Falla por erosión del talud de la cortina aguas abajo. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.10 Falla por vegetación excesiva en la cortina. U.S. Department of Agriculture (2012).
23
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.11 Falla por actividad de roedores. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.12 Falla por actividad de ganado. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.13 Falla por agrietamiento transversal. U.S. Department of Agriculture (2012).
24
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.14 Falla por agrietamiento longitudinal. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.15 Falla por depresión en la corona. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.16 Falla por erosión interna. U.S. Department of Agriculture (2012).
25
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.17 Falla por filtración a través de la cimentación. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.18 Falla por filtración en la ladera de la presa. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.19 Falla por socavación a la salida de la obra de toma. U.S. Department of Agriculture (2012).
26
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.20 Falla por fractura en estructura de concreto o mampostería. U.S. Department of
Agriculture (2012).
Figura 1.21 Falla por erosión en el talón de la cortina. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.22 Falla por escombros o vegetación en vertedor. U.S. Department of Agriculture (2012).
27
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.23 Falla por erosión en el vertedor. U.S. Department of Agriculture (2012).
Figura 1.24 Falla por tubificación en una presa de Ohio. U.S. Department of Agriculture (2012).
28
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.25 Falla por socavación al pie del vertedor. U.S. Department of Agriculture (2012).
“Nada en el mundo es más suave y flexible que el agua. Pero a la hora de afrontar lo fuerte y
lo duro, nada puede superarla.”
Lao Tse (640 a.C. – 531 a.C.)
29
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
30
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
1000
100
10
1
1 10 100 1000
Volumen de almacenamiento (Hm3)
Gráfica 1.1 Registro de presas falladas en el mundo organizadas por fecha del evento.
1000
Altura de la cortina (m)
100
10
1
1 10 100 1000
Volumen de almacenamiento (Hm3)
Gráfica 1.2 Registro de presas falladas en el mundo organizadas por número de fatalidades.
31
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.26 Fallas de presas en Estados Unidos según su fecha y asociado al número de víctimas
fatales del evento. Halgren J. (2010).
PRESAS EN MÉXICO
Existen más de 4,462 presas en México, de las cuales 667 están clasificadas como
grandes presas (altura de la cortina superior a los 15 metros), de acuerdo con la
definición de la Comisión Internacional de Grandes Presas (ICOLD, por sus siglas
en inglés).
Son 116 presas principales (Figura 1.27) las que representan casi el 79% de la
capacidad total de almacenamiento del país (CONAGUA, 2012).
32
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Presa El Rejón
Figura 1.27 Ubicación geográfica de las 116 principales presas de México, que representan casi el
79% de la capacidad total de almacenamiento a nivel nacional. CONAGUA (2012).
Quizá el evento de este tipo más estudiado de la historia es la falla de la presa Teton
en Estados Unidos, con 93 metros de altura y con una capacidad de almacenamiento
de 355,550,000 m3, ubicada en el rio Teton en el estado de Idaho. La construcción de
esta presa fue finalizada en Noviembre de 1975 y tras una falla en la unión de la
cortina con una de las márgenes, se produjo el 5 de Junio de 1976 su rompimiento y
desagüe del embalse, cobrando la vida de 14 personas y cerca de 1 millón de dólares
en reconstrucción e indemnizaciones.
33
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.28 Vista del rompimiento de la presa Teton en Junio de 1976. Department of Earth Science,
University of California (1976).
Otro caso más reciente fue la rotura de la presa de residuos mineros que ocasionó
una avalancha de lodo sobre el distrito de Bento Rodrigues, en la ciudad de Mariana
en Brasil. Hasta la fecha se desconocen las causas que hicieron fallar la presa que
contenía 62 millones de metros cúbicos de agua y residuos minerales. Miles de
toneladas de lodo arrasaron con la población de unos 600 habitantes, las cifras
oficiales son de 17 fallecidos, 11 desaparecidos y 75 heridos, además de millones de
dólares en pérdidas económicas y en daños ambientales.
Figura 1.29 Vista del rompimiento del dique de Minas Gerais en Mariana, Brasil. Globo News (2015).
34
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.30 Falla de presa por tubificación en Walla Walla County. Washington State Department of
Ecology (1993).
35
CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Figura 1.31 Falla de presas e inundaciones en Carolina del Sur. National Geographic (2015).
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CAPÍTULO 1 – Modos de falla en presas
Otro ejemplo se pudo observar durante el mes de octubre de 2015 en Carolina del
Sur. En este caso, las lluvias torrenciales provocaron fallas en al menos una docena
de presas y diques.
Figura 1.32 Precipitación acumulada del 1 al 6 de octubre de 2015 en Carolina del Sur. The Weather
Channel (2015).
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CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
Ante estos eventos, se tuvo la necesidad de elaborar un “Plan Hídrico Integral para
Tabasco” (PHIT), el cual se acordó por la CONAGUA (2008) la intervención del
Instituto de Ingeniería de la UNAM para la ejecución de dicho plan; como parte de
las acciones se contempló un Plan de Acción Urgente (PAU) y un Plan de Acción
Inmediato (PAI).
Los responsables del proyecto por parte del Instituto de Ingeniería son:
38
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
Como es sabido, gran parte del territorio de los Países Bajos se encuentra abajo del
nivel del mar.
En el año 1993 y 1995, el nivel de los ríos se elevó peligrosamente dando así paso a
la creación de un programa elaborado por el gobierno de los Países Bajos llamado
“Room for the River”; en 1995 cerca de 250,000 personas y más de un millón de
animales tuvieron que ser evacuados. El presupuesto para este programa se concretó
en los 2.3 billones de euros y su inició fue en el año 2007, teniendo su final en el 2015.
39
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
Los cauces principales en que se trabajó fueron: Rhine, IJsell, Lek y Waal, en los que
se trabajó en más de 34 ubicaciones para ampliar o modificar sus cauces y dar mayor
espacio a sus corrientes. Los responsables en conjunto de este programa son las
localidades, municipalidades, autoridades en temas del agua y la Dirección General
para Trabajos Públicos y Manejo del Agua.
Los principales objetivos trazados contemplaron el hacer las riberas de los cauces
más seguros, dando a su vez mayor espacio para su corriente, como el caso del rio
Rhine donde se contempló que circulara un gasto de 16,000 m³/s hacia el mar con la
mayor seguridad posible; esto significa que se aumentó en más de 1,000 m³/s la
capacidad del rio. Además se implementó el crear atractivos naturales en las
riberas, con ello se creó una oportunidad de tener espacios de calidad para turistas
y locales en donde existen áreas recreacionales que fomentan actividades
económicas.
La protección ante el aumento del nivel del agua para los más de cuatro millones de
habitantes que viven en las zonas potencialmente peligrosas es fundamental, el
impacto ha sido reubicar 150 casa y 40 centro de negocio para generar el espacio
adicional necesario para los cauces y hacerlo más seguro para los habitantes. El
resultado brindó mejores planicies de inundación y un cauce mejor trazado, se
trabajó con medidas tanto estructurales como no estructurales para crear un
programa funcional y único en el mundo.
Removiendo capas de suelo en ciertas partes de las Los diques que se encontraban en las riberas de los ríos,
planicies de inundación, se creó mayor espacio para se reubicaron alejándolos de las márgenes para dar
cuando se eleven los niveles de los ríos. mayor espacio a una crecida.
INCREMENTO DE DIQUES EXCAVACIÓN EN EL LECHO DEL RIO
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CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
El incremento en el tamaño de los diques se realizó en Se excavó en el lecho del río para tener una plantilla
aquellas ubicaciones donde no era posible crear mayor más baja y con ello una mayor capacidad de captación
espacio en el cauce. en el cauce.
ALMACENAMIENTOS DE AGUA CANALES AUXILIARES
Como resultado de una combinación controlada de Un canal auxiliar está formado entre dos diques, este se
compuertas cerradas y los grandes volúmenes del rio ramifica por fuera del rio y transporta algo del caudal
fluyendo hacia el mar, existen áreas que sirven como por otra ruta cuando crece el nivel del agua.
almacenamientos temporales de agua.
DISMINUCIÓN DE ESPIGONES REMOCIÓN DE OBSTÁCULOS
Los espigones sirven para asegurar que el rio no Donde sea posible, remover o rediseñar los obstáculos
modifique su curso o pierda profundidad, sin embargo, en la ribera o planicie de inundación que asegure que
cuando crece el cauce hace más lento su flujo. Al el agua fluye con mayor velocidad.
disminuirlos, existe la posibilidad de que fluya con
mayor rapidez.
Tabla 2.2 Medidas estructurales tomadas en cuenta en el programa “Room for the River”.
UNESCO-IHE (2013).
Recientes eventos de inundación, tales como los de 1998 y 2000 y más recientes en
Carlisle, han evidenciado la necesidad por parte del gobierno de desarrollar una
estrategia exhaustiva, integrada y pensando a largo plazo en la gestión de riesgos
por futuras inundaciones y erosión costera en Inglaterra. Esto provocó que el
gobierno publicara el documento “Making space for water” el 29 de Julio del 2004.
Ahora existe una reacción gubernamental que contempla la agenda futura sobre
cómo implementar nuevas estrategias para los próximos 20 años y más allá.
41
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
gestionar las inundaciones y erosión costera, como dar a conocer y brindar apoyo a
las personas en situación de riesgo.
Esta primera respuesta por parte del gobierno de “Making space for water” propone
incorporar cinco principios establecidos en el manejo de inundaciones y erosión
costera en una estrategia sustentable de desarrollo y son:
42
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
En general, existen tres posibles escenarios de rotura de una presa, siendo necesario
modelar el comportamiento hidráulico del fenómeno para poder conocer sus
posibles afectaciones aguas debajo de la cortina:
Rotura sin crecida. Se asume que el embalse se encuentra en su nivel máximo
ordinario (NAMO), siendo las condiciones de desagüe de la presa las
correspondientes a dicho nivel.
Rotura con crecida. Se asume que la rotura se produce cuando llega una
crecida al embalse y la elevación de éste coincide con el nivel extraordinario
de la presa (NAME). La crecida que se selecciona para el análisis es la mayor
de las dos siguientes: 1) la avenida de diseño del vertedor; 2) si existe una
presa aguas arriba, el hidrograma procedente de la rotura de dicha presa.
Rotura de compuertas. Éste es un escenario que sólo ha de considerarse
cuando se tenga un vertedor con compuertas; en dicho caso, se asume que el
embalse se encuentra en el nivel máximo ordinario y que las compuertas
fallan de forma secuencial en un tiempo total inferior a 10 minutos.
43
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
Existen más de 25 modelos para modelar el proceso rotura -tránsito del hidrograma-
(ICOLD, 1998), los cuales pueden agruparse en las siguientes categorías:
Los datos básicos necesarios para cualquier modelo hidráulico de rotura de presas,
en condiciones de flujo variable, corresponden a cada una de las tres fases en la que
se puede caracterizar el problema de la rotura: brecha, hidrograma derivado de una
rotura y tránsito del hidrograma. El modelado de la brecha depende del tipo de
material, composición, granulometría, límites elásticos y plásticos, ángulo de
fricción o reposo, entre otros, mientras que el modelado del hidrograma generado
por la rotura y su propagación agua abajo considerará los siguientes aspectos:
44
CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
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CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
ESTIMACIÓN DE AFECTACIONES
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CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
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CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
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CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
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CAPÍTULO 2 – Estrategias para la gestión de inundaciones
Figura 2.1 Mapa de peligro por inundación para la ciudad de Carlisle, UK en función de su
probabilidad. SSBN Co. (2015).
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CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Los suelos están formados por un conjunto de partículas cuyo tamaño puede variar
en un intervalo muy amplio, que va desde los cantos rodados, con más de 15 cm de
diámetro, hasta las partículas de arcilla coloidal, con menos de dos micras (10-6).
Entre estos extremos se encuentran partículas de tamaños intermedios que se
clasifican principalmente como gravas, arenas, limos y arcillas.
51
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Los problemas ocasionados por los suelos dispersivos en cortinas de tierra están
asociados a la erosión interna del material o tubificación. Este fenómeno suele
manifestarse en el terreno de cimentación de presas, diques o canales. La tubificación
se origina por un fuerte gradiente hidráulico que arrastra las partículas del suelo
formando un túnel que se propaga de aguas arriba a aguas abajo. La turbiedad del
agua es una manifestación del arrastre de partículas de suelo.
En presas y diques, la mayoría de las fallas asociadas con arcillas dispersivas ocurren
durante el primer llenado de la obra. Debido a eso, si no se construyen filtros o si
están mal diseñados es difícil contener el arrastre de los suelos producto de la
erosión.
Las zonas donde se puede iniciar un proceso de tubificación son aquellas donde
existen grietas preexistentes (por secado, por tensión o por asentamientos
diferenciales); también en los contactos defectuosos entre el suelo y tuberías, muros
u otras estructuras de concreto en la interfaz de una cimentación en roca.
Cuando ocurre un caso tubificación bajo el efecto del flujo de agua, el esfuerzo
vertical del suelo se reduce considerablemente, el esfuerzo efectivo se aproxima a
cero y el suelo se encuentra eventualmente en un estado de flotación. Si el flujo de
agua es divergente, además de presencia de grietas, ocurre el fenómeno de
fracturamiento hidráulico lo cual provoca que se propaguen las grietas.
52
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
IDENTIFICACIÓN EN CAMPO
Figura 3.2 Vista aguas abajo de las fallas por tubificación presentadas en la cortina de la presa “La
Escondida” en Tamaulipas. CFE-IIUNAM (2015).
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CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
55
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
MIGRACIÓN DE PARTÍCULAS
Existen numerosos casos prácticos en los cuales es necesario conocer los efectos del
flujo del agua en la estabilidad de los taludes de materiales térreos, ya sean estos
naturales (laderas) o artificiales (presa o bordo). El flujo del agua a través de los
poros de los materiales, ocasiona fuerzas de filtración, mismas que hacen cambiar el
estado de esfuerzos y promueven deformaciones de los materiales. Los esfuerzos
cortantes generados pueden rebasar la resistencia de los materiales, propiciando
grandes desplazamientos o hasta fallas totales en la masa de suelo.
El término de erosión interna está asociado a la erosión de partículas del suelo por
el flujo del agua a través de una capa de suelo. Este flujo de agua genera fuerzas de
filtración (Figura 3.4) que pueden dar lugar a la tubificación del suelo, creando
cavidades debido a la disminución de los esfuerzos efectivos por el aumento de las
presiones de poros, lo que al final provocará el desequilibrio en la estructura del
suelo, ocasionando la migración de materiales finos a través de los materiales
gruesos de la capa de suelo.
Figura 3.4 Esquema de un grano de suelo sujeto a flujo de agua y fuerza de filtración. CFE-IIUNAM
(2015).
56
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Los fenómenos de erosión interna son en general locales pero complejos, así como
difíciles de medir. Para identificarlos y clasificarlos es necesario tomar en cuenta las
condiciones de frontera, las características del suelo y la dirección del flujo (Ziems
1969). No obstante, a menudo es difícil determinar con precisión la causa de un
accidente o falla de una estructura de tierra ya que varios tipos de procesos y
múltiples modos de falla podrían estar involucrados. Además, la erosión interna
tiene una tendencia a destruir la evidencia de las causas iniciales existentes (Peck,
1980).
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CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Por otro lado, los mecanismos iniciadores de los fenómenos de arrastre de partículas
son de origen erosivo y se describen a continuación:
Figura 3.5 a) Erosión de contacto externa, b) Erosión de contacto interna. CFE-IIUNAM (2015).
58
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Sufusión: Ocurre cuando las partículas más finas de un suelo se transportan a través
de la fracción más gruesa del mismo por un flujo de agua, provocando erosión la
cual se manifiesta mediante una pérdida de material que puede formar grandes
oquedades. Al ocurrir la sufusión queda atrás un cuerpo potencialmente inestable.
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CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Figura 3.7 a) Sufusión externa, b) Sufusión interna, c) Sufusión de contacto. CFE-IIUNAM (2015).
Figura 3.8 Arrastre de partículas de suelo por efecto de la tubificación retrógrada. CFE-IIUNAM
(2015).
60
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Existen distintos modelos empíricos que proponen una ecuación para modelar la
falla, los cuales se basan en experiencias previas de fallas de presas con información
acerca de las dimensiones y forma de la brecha, el tiempo de formación y el gasto de
descarga. Estos modelos tienen la desventaja de basarse en eventos pasados, que no
garantizan una respuesta similar en casos de fallas que puedan ocurrir en el futuro.
Los modelos basados físicamente tienen una mayor ventaja, debido a que se basan
en ecuaciones fundamentales de la hidráulica, geotecnia y mecánica de suelos para
determinar el comportamiento de la falla en una presa de tierra. El problema en el
uso de estos métodos es que es necesario conocer los valores de los parámetros
utilizados.
61
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Sin embargo, existen casos, aunque son la minoría, en donde la brecha se estabiliza
ante la erosión y no termina por abrirse completamente, lo que dificulte que se vacíe
por completo. Cuando se trata de una presa de jales o lixiviados de una empresa
minera, el problema se vuelve más crítico ya que la densidad del fluido es
considerablemente mayor y esto provoca que los empujes que se generan en la
cortina sean mucho mayores que en vasos en donde solo se almacena agua, por lo
que este tipo de presas son más proclives a fallar.
Las longitudes de las brechas para presas de tierra son usualmente menores que la
longitud total de la cortina. La brecha requiere también un intervalo de tiempo para
su formación, cual puede variar desde unos minutos a unas cuantas horas,
dependiendo de la altura de la presa, el tipo de material usado en su construcción,
y la magnitud y la duración de la descarga del agua.
62
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Los parámetros de una brecha consisten en todos aquellos necesarios para describir
las características de una brecha (profundidad, ancho, ángulos de los taludes) así
como también aquellos parámetros que definen el tiempo requerido para el inicio y
desarrollo de la misma. Los parámetros físicos según el U. S. Bureau of Reclamation
(1998) son:
Ancho de la brecha (b): Tanto el ancho final de la brecha como su tasa de expansión,
pueden afectar dramáticamente el flujo de salida y el nivel de inundación aguas
abajo de la presa. Los casos de estudio típicamente reportan el ancho promedio de
la brecha en su parte superior o inferior.
63
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
erosionado como resultado del flujo. Dicho flujo puede consistir en un sobrepaso de
apenas unos centímetros sobre el coronamiento o por el flujo a través de un canal de
infiltración. Este tiempo corresponderá con el tiempo pico del hidrograma de salida.
Singh y Snorrason (1984) utilizaron los modelos DAMBRK y HEC-1 para estudiar
los efectos de la variación de los parámetros de la brecha para predecir el pico de la
descarga en casos de rotura de presas. Los estudios consideraron la influencia en la
variación de: el ancho de la brecha, la profundidad, el tiempo de falla y la carga de
sobrepaso con rangos identificados en 20 casos de estudio de presas falladas.
Lo contrario ocurría con los cambios en los anchos de brecha, los cuales producían
variaciones del gasto pico del 35 al 87% en grandes presas y del 6 al 50% en
pequeñas. La sensibilidad de la profundidad de la brecha fue relativamente pequeña
en los 20 casos de estudio, ya que solo cerca del 20% mostró un cambio significativo
64
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
en el gasto pico de descarga, por lo que dicho cambio no mostró estar relacionado
con el volumen de almacenamiento.
Por otra parte, en pequeños embalses, existirá un cambio significativo en el nivel del
vaso de almacenamiento durante la formación de la brecha. Para estos casos, es
crucial conocer el tiempo de formación de la brecha.
1. Análisis comparativo: Si una presa bajo análisis es muy similar en tamaño y tipo
de construcción a una presa que falló, y esa falla fue bien documentada, los
parámetros de la brecha y el caudal pico se pueden determinar por comparación.
Sin embargo, la base de datos de fallas en presas es limitada y contiene pocos
ejemplos de presas grandes. Identificar un caso similar para fines de análisis
comparativos puede ser una tarea muy compleja para grandes presas.
65
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Para fallas en presas de material suelto los parámetros pueden ser estimados por
distintos procedimientos, algunos de los cuales se mencionan a continuación:
66
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
FORMACIÓN DE LA SECCIÓN
TRANSVERSAL
Debido a esto, se tienen ecuaciones de regresión con las cuales se puede determinar
el ancho final de la brecha, adoptando una forma rectangular.
AUTOR ECUACIÓN
USBR (1988) b=3.0·Hh
Von Thun y Gillette (1990) b=2.5·Hh+Cb
Reed y Halgren (tubificación) (2011) b=0.1803·k0·(Hb)0.19·(Va)0.32 [k0=1.0]
Reed y Halgren (rebosamiento) (2011) b=0.1803·k0·(Hb)0.19·(Va)0.32 [k0=1.3]
Xu y Zhang (bMax) (2009) bM/Hb=1.062·(Hc/Hr)0.092·(Vw1/3/Hw)0.508·exp(B2)
Xu y Zhang (bmedia) (2009) b/Hb=5.543·(Vw1/3/Hw)0.739·exp(C3)
Xu y Zhang (bmedia) (2009) b/Hb=0.787·(Hc/Hr)0.133·(Vw1/3/Hw)0.508·exp(B3)
Xu y Zhang (bMax) (2009) bM/Hb=0.996·(Vw1/3/Hw)0.558·exp(C2)
Froehlich (tubificación) (1995b) b=0.27·k0·V0.32·Hb0.040 [k0=1.0]
Froehlich (rebosamiento) (1995b) b=0.27·k0·V0.32·Hb0.040 [k0=1.3]
Tabla 3.1 Ecuaciones de regresión para obtener el ancho final de la brecha. Zagonjolli (2007).
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CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Figura 3.11 Tipos de embrechamiento para una presa de tierra, rebosamiento de la corona (arriba) y
tubificación (abajo). Colorado State University (2010).
Otros trabajos realizados por Bechteler y Kulisch (1998) y Broich (1998a) presentaron
dos casos de una serie de experimentos llevados a cabo por Kulisch (1994) sobre
rebosamiento en cortinas de tierra. El experimento consistió en un canal de 1.3
metros de ancho y 25 metros de largo, en el cual se instalaron sensores de presión y
de velocidad, así como una cámara fotográfica y de video para monitorear la
evolución del embrechamiento. Para iniciar el embrechamiento se abrió una sección
trapecial al centro del dique.
68
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Asimismo, Mohamed et al. (1999) presentaron una nueva metodología para evaluar
fallas de taludes en diques, basado en tres experimentos realizados en Wallingford,
UK. Los diques eran homogéneos, construidos con materiales no cohesivos con una
altura de cresta de 30 centímetros y pendientes 1:1, los anchos de cresta que fueron
probados eran de 0.2, 0.3 y 0.5 metros (Figura 3.13). La metodología propuesta en
sus estudios está basada en la influencia de la distribución de esfuerzos cortantes de
frontera en la erosión. Dicho estudio fue posteriormente incorporado en el modelo
numérico HR-BREACH.
69
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Figura 3.13 Forma parabólica observada en la brecha con talud casi vertical. Mohamed et al. (1999).
Figura 3.14 Forma de brecha final en la segunda prueba. Chinnarasri et al. (2004).
70
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Units: mm
Figura 3.15 Esquema geométrico del modelo experimental de Islam y Tsujimoto (2015).
71
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Los modelos empíricos para representar la falla de una presa de tierra pueden
brindar resultados aceptables en aquellos casos en el que el estudio se realice para
un evento de similares características a los que se utilizaron para calibrar
previamente el modelo. La desventaja de ellos es que la mayoría no toma en cuenta
los procesos del fenómeno físico que pudieran afectar los resultados de manera
significante (propagación de onda, oleaje, transporte de sedimentos, etc.). Algunas
72
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
de las ecuaciones más utilizadas para estimar el caudal pico, el ancho promedio de
la brecha y el tiempo de falla en la rotura de una presa de tierra son:
Donde:
B: ancho de brecha (m).
Bavg: ancho promedio de brecha (m).
Cb: factor de corrección que varía en función del volumen almacenado.
h: altura del nivel del agua detrás de la cortina (m).
hb: altura de la brecha (m).
hd: altura de la presa (m).
hw: altura del agua en el embalse al momento de la rotura medida desde el
nivel del piso de la brecha final (m).
K0: 1.4 para rebosamiento y 1.0 para tubificación.
Qp: caudal pico por la brecha calculada (m3/s).
S: capacidad de almacenamiento del embalse (m3).
tf: tiempo de la falla (hr).
73
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Los parámetros que definen la magnitud del caudal pico y la forma del hidrograma
son los siguientes:
74
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Para presas de materiales sueltos, las grandes dimensiones de las brechas están
asociadas con presas mal diseñadas o construidas con materiales altamente
erosionables y con grandes volúmenes de almacenamiento. Las fallas rápidas están
asociadas con materiales fácilmente erosionables y con estructuras de concreto con
gran potencial de falla.
Otro modelo empírico funcional es el formulado por Singh y Scarlatos (1988) quienes
deducen, a partir de datos de 52 casos reales de rotura, relaciones entre los anchos
superior e inferior de la brecha y dan rangos de tiempos de formación de la misma.
El principal parámetro de entrada es la geometría del embrechamiento, tales como
la anchura, altura y talud, aunque se ha demostrado que este último tiene muy poca
relevancia en los resultados. Es por ello que normalmente se decide utilizar una
forma rectangular como base de la brecha, simplificando la ecuación del cálculo. El
otro parámetro que se requiere proporcionar al modelo es el coeficiente α2, también
conocido como coeficiente de erosividad y que está en función directa del tipo de
materiales de la cortina, nivel de compactación, granulometría, etc. Y por último, el
escalón inicial en la formación de la brecha, que se asocia al primer fragmento de
material que se desprende de la formación original de la cortina, y puede ir
generalmente desde unos centímetros hasta un metro de espesor.
Este tipo de modelos aplica una base física para la simulación de la rotura de una
presa. Esta base utiliza los principios fundamentales de la hidráulica y el transporte
de sedimentos para simular el desarrollo de la brecha. Este enfoque que se ha
desarrollado en las últimas décadas es más complejo, pero también ofrece un mayor
potencial para obtener resultados más detallados, tales como la predicción de la
ocurrencia de la brecha, el tiempo de inicio y la estimación de las dimensiones
intermedias de la brecha, así como los parámetros finales.
El modelo de rotura del National Weather Service (Fread, 1988) es el modelo físico
más ampliamente utilizado y está incorporado a los programas HEC-HMS, HEC-1
y FLDWAV, entre otros.
75
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
Donde:
B: ancho de la presa.
76
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
GeoDam-BREACH
- Geospatial Dam Break, Rapid EAP, Consequences and Hazards.
- Conjunto de herramientas de la FEMA (Federal Emergency Management
Agency) que utiliza SMPDBK con datos de salida presentados en un
ambiente geoespacial.
- Caudal pico máximo estimado con una ecuación analítica.
WinDAM
- Modelo de embrechamiento físicamente basado para rebosamiento de
cortinas de material cohesivo homogéneo.
- Se enfoca en los principios de la mecánica de erosión.
- Cuenta con la capacidad para modelar fallas por tubificación.
HR BREACH (EMBREA)
- Modelo físicamente basado para embrechamiento por rebosamiento y
tubificación de cortinas de tierra homogéneas y de materiales mixtos.
- AREBRA (A Rapid Embankment Breach Assessment), modelo
simplificado para cortinas de tierra homogéneas.
HEC-HMS y HEC-RAS
- Modelos de tránsito de avenidas en falla de presas que utilizan
parámetros de embrechamiento.
- HMS es un modelo hidrológico 1D muy básico. RAS simula la dinámica
del embalse y recientemente tiene la capacidad para simular en 2D.
FLDWAV / Geo-SMPDBK / BREACH
- Modelos originalmente desarrollados por el National Weather Service en
los 1980’s.
- FLDWAV es un modelo de tránsito de avenidas para falla de presas que
utiliza parámetros de embrechamiento.
- GeoSMPDBK es una herramienta basada en SIG para una rápida
simulación de los modelos SMPDBK.
- BREACH es un modelo físicamente basado para embrechamiento que
utiliza conceptos tradicionales de transporte de sedimentos.
DSS-WISE
- Herramienta de análisis para inundaciones por rotura de presa que
requiere acceso desde una red de internet y que utiliza parámetros de
embrechamiento.
- La simulación en 2D describe la propagación de la inundación sobre una
planicie.
77
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
MIKE
- Modelo 1D y 2D para tránsito de avenidas por rotura de presa que utiliza
parámetros de embrechamiento.
XP-SWMM
- Modelo 1D y 2D para tránsito de avenidas con capacidad para rotura de
presas.
Flo-2D
- Modelo 2D para tránsito de avenidas por rotura de presa con simulación
de embrechamiento con un método físicamente basado.
SMPDBK
- Este modelo es uno de los más usados y supone que la brecha de rotura
es de forma rectangular, definiéndose el caudal instantáneo a través de la
brecha a partir de la conocida ecuación para vertedores de cresta ancha:
Q = cbH1.5 (3.3)
En donde b es el ancho de la brecha (m), H es la carga hidráulica sobre la
brecha (m), c el coeficiente de descarga y Q el caudal a través de la brecha
en m3/s.
- Si la brecha se forma en un tiempo finito Ƭ, y se supone que la superficie
del embalse permanece constante durante este intervalo de tiempo, el
volumen que sale del embalse está dado por la integral del caudal
instantáneo. Este volumen también debe ser igual al producto de la
superficie del embalse As por la integral del descenso del nivel
instantáneo yd sobre el cambio total en el nivel del embalse yf.; así:
Ƭ 𝑌𝑓
𝑐 ∙ 𝑏 ∙ ∫0 𝐻1.5 𝑑𝑡 = 𝐴𝑧 ∙ ∫0 𝑑𝑦𝑑 (3.4)
78
CAPÍTULO 3 – Formación de brechas en cortinas de tierra
79
CAPÍTULO 4 – Metodología
4. Metodología
Los procesos involucrados durante una falla de una cortina de tierra son muy
dinámicos y complejos; a pesar de que los principales modos de falla han sido
identificados, tales como la tubificación o el rebosamiento, poco se sabe de la
ubicación y tamaño de la incipiente brecha formada. Aspectos tales como la
hidráulica, la hidrodinámica, la hidrología, la mecánica de transporte de sedimentos
y la geotecnia están todos involucrados e íntimamente relacionados en la formación
de la brecha y la eventual falla de la presa.
80
CAPÍTULO 4 – Metodología
Figura 4.1 Probabilidad del tiempo de falla para presas de tierra. Singh y Scarlatos (1988).
La ecuación de balance del volumen del embalse puede ser escrita como:
𝑑𝐻
𝐴𝑠(𝐻) 𝑑𝑡 = 𝐼 − 𝑄𝑏 − 𝑄 (4.1)
81
CAPÍTULO 4 – Metodología
𝑄𝑏 = 𝑢 · 𝐴𝑏 (4.2)
que es una ecuación diferencial de primer orden con dos incógnitas, H y Z. Una
ecuación adicional puede ser obtenida introduciendo la tasa de erosión como una
función de la velocidad del flujo:
𝑑𝑍
= −𝛼₂ · 𝑢𝛽 = −𝛼₂ · 𝛼₁𝛽 (𝐻 − 𝑍)𝛽/2 (4.6)
𝑑𝑡
82
CAPÍTULO 4 – Metodología
SOLUCIÓN ANALÍTICA
𝐴𝑏 = 𝑏(𝐻 − 𝑍) (4.7)
Combinando la ecuación 4.5 con la 4.7 y dividiendo entre la ecuación 4.6 se obtiene:
𝑑𝐻
= 𝐴₁(𝐻 − 𝑍) 𝐴₂ (4.8)
𝑑𝑍
donde
𝑏 1
𝐴₁ = 𝛼₂ ·𝐴𝑠 𝛼₁1−𝛽 y 𝐴₂ = 2 3 − 𝛽 (4.9)
𝑏 1
𝑏 1 1 1 − 𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠 (𝐻 − 𝑍)2
(𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠) [(𝐻 − 𝑍)2 − (𝐻₀ − 𝑍₀)2 ] + ln [ 1]
𝑏
1 − 𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠 (𝐻₀ − 𝑍₀)2 (4.11)
𝑍 = 𝑍₀ + 2
1 𝑏
( )
2 𝛼₁𝛼₂𝐴𝑠
Finalmente, cuando el proceso de erosión se ha completado, es decir que Z=0, la
ecuación 4.5 se reduce a:
𝑑𝐻
𝐴𝑠 𝑑𝑡 = −𝛼₁𝑏 · 𝐻 3/2 (4.12)
83
CAPÍTULO 4 – Metodología
La ecuación 4.13 establece el vaciado del agua del embalse a través de la brecha
rectangular formada. La fórmula que permite evaluar el gasto descargado por la
brecha es:
En resumen, este modelo empírico-analítico definido por las ecuaciones 4.10, 4.11,
4.13 y 4.14 es válido únicamente cuando el gasto que entra (I) al embalse y el que
sale (Q) son despreciables comparados con el que se descarga a través de la brecha
(Qb), y cuando la función As(H) no varía sustancialmente.
Cuando se está calculando el tirante que pasa a través de la brecha a lo largo del
tiempo, debe existir una continuidad en el tirante que represente la falla durante
todo el proceso, esto es durante la erosión y cuando esta ha terminado, al pasar de
una ecuación a otra debe existir esta continuidad en el tirante que demuestre que el
nivel de agua en el vaso se sigue abatiendo a pesar de que la erosión haya terminado.
84
CAPÍTULO 4 – Metodología
CONSIDERACIONES PARTICULARES
85
CAPÍTULO 4 – Metodología
El Modelo Digital de Elevación (MDE) elegido en este trabajo fue extraído del Shuttle
Radar Topography Mission (SRTM) con resolución de 1 arco de segundo (~30 metros)
y cobertura a nivel. A continuación se muestran las principales características de este
producto derivado mediante inferometría (señales de radar) satelital.
Las Figuras 4.2 y 4.3 muestran la cobertura del SRTM sobre el planeta, en colores
está indicado el número de pasadas que hizo por cada punto sobre el globo terrestre,
siendo en color rojo 0 y en verde oscuro 4 o más; esto implica que tendrá una mayor
precisión en los puntos con mayor número de pasadas. Aunque la misión se enfoca
en información terrestre, se realizaron algunas lecturas en el océano (azul) para
propósitos de calibración.
Figura 4.2 Mapa de cobertura del SRTM vista en plano. NASA (2016).
86
CAPÍTULO 4 – Metodología
Figura 4.3 Mapa de cobertura del SRTM vista en globo. NASA (2016).
87
CAPÍTULO 4 – Metodología
88
CAPÍTULO 4 – Metodología
89
CAPÍTULO 4 – Metodología
ANTECEDENTES
90
CAPÍTULO 4 – Metodología
Figura 4.4 Principio físico fundamental con el que trabaja LISFLOOD-FP. Universidad de Bristol
(2016).
Por otro lado, los ríos tributarios relacionados se discretizan como vectores a lo largo
de su centro y se separa del mallado ráster sobrepuesto en la planicie de inundación.
Estos canales pueden luego estar relacionados para simular la red de drenaje
completa. En cada punto a lo largo del vector-canal, los parámetros requeridos son
el ancho, la n de Manning y la elevación de la plantilla. El último parámetro brinda
la pendiente de la plantilla y además la profundidad del cauce donde el vector-canal
se combina con el MDE. Cada parámetro del canal puede ser especificado en cada
91
CAPÍTULO 4 – Metodología
punto a lo largo del vector y el modelo realiza la interpolación lineal entre ellos. Este
canal interpolado se utiliza después para identificar las celdas en el mallado.
Una vez que se supera la profundidad del cauce, el agua se expande desde el canal
hacia una malla sobrepuesta sobre la planicie de inundación. De igual manera, el
flujo de agua en la planicie se describe de una forma muy similar en términos de
continuidad y momento, y este se discretiza en una malla cuadrada, la cual permite
que el modelo represente en 2D la dinámica del flujo sobre la planicie. Finalmente,
se asume que el flujo entre dos celdas es una simple función de la diferencia de
alturas de la superficie libre entre esas celdas:
Donde hi j es la altura del agua en la superficie libre en el nodo (i, j), Δx y Δy son las
dimensiones de las celdas, n es el coeficiente de fricción de Manning en la escala de
mallado efectiva para la planicie de inundación, y Qx y Qy describen el flujo
volumétrico entre las celdas de la planicie. La profundidad de flujo hf representa la
profundidad a través de la cual el agua puede fluir entre dos celdas, y es definida
como la diferencia entre la superficie libre más alta de las dos celdas y la elevación
más alta de la plantilla.
Figura 4.5 Interacción del flujo entre celdas para simular una inundación sobre una planicie 2D.
Universidad de Bristol (2016).
92
CAPÍTULO 4 – Metodología
CONSIDERACIONES DE LISFLOOD-FP
PASOS DE TIEMPO
En el modelo, los pasos de tiempo son definidos por el usuario. Sin embargo, para
pasos de tiempo demasiado largos, pueden surgir ciertas inestabilidades numéricas
que generen errores en el resultado final. Irónicamente, esas inestabilidades se
presentan con mayor facilidad en áreas de superficie libre de gradiente bajo, donde
se supondría obtener una solución más sencilla. Por esta razón, las últimas versiones
del modelo (2.0 y superiores) incluyen una opción con modo de tiempo adaptativo
basado en un análisis de ecuaciones y en una analogía de un sistema de difusión
(Hunter et al., 2005) para determinar el paso de tiempo óptimo y mantener la
estabilidad numérica de los cálculos.
93
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
El vertedor es de tipo cimacio en ligero arco, con una longitud de cresta de 27 metros
y tiene una capacidad de descarga de 80m3/s. La salida del vertedor está controlada
por un estanque de amortiguamiento e inmediatamente un canal en línea recta que
devuelve el flujo al cauce con el mismo régimen que antes de entrar al vaso.
Cuenta con una obra de toma de tipo conducto, que tenía la capacidad de descarga
de 35m3/s, pero actualmente no está en servicio, aunque la suelen abrir
esporádicamente por cuestiones de mantenimiento.
También cuenta con un dique auxiliar que tiene una longitud de 400 metros y con
una altura máxima de 10 metros, ubicado en el extremo sureste de la presa. Además
tiene una torre o pozo de visita, donde se controla la válvula de la obra de toma y a
su vez, la pared se utiliza como limnímetro para conocer la elevación-capacidad de
la presa en cualquier momento.
94
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
95
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
a d
b e
c f
Figura 5.2 Fotografías de algunos elementos de la presa El Rejón. a) Paramento aguas arriba de la
cortina. b) Vista aguas abajo de la cortina y obra de toma. c) Canal de salida. d) Vertedor cimacio
curvo. e) Estanque amortiguador. f) Torre limnímetro y válvulas de obra de toma.
96
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
En este caso particular, para la simulación de falla se consideró que el nivel del agua
estaría en la cota de la corona, esto es a 33 metros de la base y ello implicaría que
además de usar el vertedor de demasías, el agua empezaría a rebosar sobre la corona
de la cortina. Dicho caso podría ocurrir en caso de tener una avenida extraordinaria y
un almacenamiento máximo.
No obstante, existe también la posibilidad de que la cortina falle aun cuando el nivel se
encuentre por debajo del NAMO, tal como se mencionó en el capítulo 3, esto es, por
infiltración de agua a través de la cortina y su posterior embrechamiento.
97
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Los valores que están resaltados en rojo (99, 75, 45, 40 y 53) fueron los elegidos para
representar el ancho de brecha probable en la falla del caso de estudio. Si se toma nota
de que la cortina tiene una longitud de 320 metros, estos anchos de brecha estarían
representando el 30.9, 23.4, 14, 12.5 y 16.5% respectivamente de la longitud total.
PARÁMETROS FIJOS
DESCRIPCIÓN UNIDADES VALOR FIJADO
Elevación de la cortina (H) metros 33
Cota del nivel del agua al momento de la falla (H0) metros 33
Capacidad de conservación (Cc) = capacidad útil +
Hm3 6.6
capacidad muerta
Volumen útil del embalse (V) Hm3 6
Sobrealmacenamiento Sa = V/4 Hm3 1.5
Volumen al momento de la falla Vf = V+Sa Hm3 7.5
Área de la superficie del vaso As = 2Vf/H0 m2 227,273
Coeficiente de convergencia del flujo (α1) m1/2/s 1.5
Paso de tiempo en la modelación (∆t) segundos 60
Resolución espacial del MDE SRTM-30 (∆x, ∆y) metros 30
Tabla 5.2 Parámetros fijos para la modelación de inundaciones por rotura de presa.
98
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
PARÁMETROS VARIABLES
DESCRIPCIÓN UNIDADES VALORES CONSIDERADOS
~0.0004
~0.0006
Coeficiente de erosividad (α2) adimensional
~0.000725
~0.0009
40 (Froehlich)
45 (Xu y Zhang)
Ancho de brecha (b) metros 53 (Froehlich)
75 (Xu y Zhang)
99 (USBR)
32.9 (H-0.1)
Escalón inicial del embrechamiento (Z0) metros 32.5 (H-0.5)
32 (H-1)
0.017 (Concreto)
Coeficiente de rugosidad de Manning (n) m1/6 0.025 (Mixto)
0.035 (Cauce natural)
Tabla 5.3 Parámetros variables para la modelación de inundaciones por rotura de presa.
99
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
A continuación se presenta una tabla con los valores pico, obtenidos para cada
hidrograma de salida probable de la Presa El Rejón utilizando el modelo de Singh y
Scarlatos (1988), con referencia a sus parámetros variables de entrada:
100
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
25) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,893 m3/s 26) Erosividad α2 = 0.00076 Qp = 6,751 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 20 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 23 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32
27) Erosividad α2 = 0.00092 Qp = 8,170 m3/s 28) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,284 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 21 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 82 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.9
29) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,363 m3/s 30) Erosividad α2 = 0.00038 Qp = 3,811 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 58 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 38 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.5
31) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 8,214 m3/s 32) Erosividad α2 = 0.0004 Qp = 3,911 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 28 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 74 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32.9
33) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 8,258 m3/s 34) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,512 m3/s
Ancho de brecha b = 53 Tp = 42 min Ancho de brecha b = 53 Tp = 35 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.5
35) Erosividad α2 = 0.000385 Qp = 3,054 m3/s 36) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 5,043 m3/s
Ancho de brecha b = 40 Tp = 32 min Ancho de brecha b = 40 Tp = 61 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.9
37) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 11,336 m3/s 38) Erosividad α2 = 0.00055 Qp = 12,436 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 13 min Ancho de brecha b = 99 Tp = 17 min
Escalón inicial Z0 = 32 Escalón inicial Z0 = 32.5
39) Erosividad α2 = 0.001 Qp = 12,668 m3/s 40) Erosividad α2 = 0.00158 Qp = 18,241 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 20 min Ancho de brecha b = 99 Tp = 16 min
Escalón inicial Z0 = 32.5 Escalón inicial Z0 = 32.5
41) Erosividad α2 = 0.0006 Qp = 10,603 m3/s 42) Erosividad α2 = 0.000725 Qp = 10,643 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 44 min Ancho de brecha b = 99 Tp = 41 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32.9
43) Erosividad α2 = 0.0009 Qp = 11,219 m3/s 44) Erosividad α2 = 0.000627 Qp = 7,154 m3/s
Ancho de brecha b = 99 Tp = 36 min Ancho de brecha b = 75 Tp = 16 min
Escalón inicial Z0 = 32.9 Escalón inicial Z0 = 32
45) Erosividad α2 = 0.001 Qp = 10,420 m /s 46) Erosividad α2 = 0.00054 Qp = 6,613 m3/s
3
101
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
TIEMPO PICO
31-40 min
41-50 min
17% 35%
51-60 min
>60 min
19%
GASTO PICO
<4,000 m³/s
10%
17% 4,000-5,000 m³/s
10%
5,001-6,000 m³/s
4%
8% 6,001-7,000 m³/s
7,001-8,000 m³/s
17%
8,001-9,000 m³/s
17%
9,000-11,000 m³/s
17%
>11,000 m³/s
102
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
De acuerdo a los resultados de las simulaciones en las que se obtuvieron varios posibles
hidrogramas de salida, se agrupó el tiempo pico en rangos de diez minutos a partir de
los primeros veinte, la gráfica 5.1 muestra el porcentaje de probabilidad de ocurrencia
de cada rango, donde la probabilidad de ocurrencia entre los 20 y los 30 minutos está
cerca del 35% y que ocurra antes de los primeros 40 minutos representa el 64% de
probabilidad.
Se realizó también un análisis de agrupamiento para los gastos pico (gráfica 5.2),
obtenidos en los hidrogramas de salida debido a la rotura de la presa, los rangos
considerados son a cada 1,000 m3/s a partir de los 4,000 y hasta llegar a los 11,000. Se
encontraron varios rangos con un porcentaje muy similar, por lo que no existe un rango
dominante, lo que se puede apreciar es que existe cerca del 72% de probabilidad de
que el gasto pico no rebase los 8,000 m3/s. Esta información resulta útil al momento de
simular la inundación, ya que se podría tomar como el escenario más desfavorable, con
un alto porcentaje de probabilidad.
Se observó que el escalón inicial dado está íntimamente relacionado al tiempo pico del
hidrograma, esto es que a mayor escalón de erosión inicial, un menor tiempo pico se
presenta; también se observó que el ancho de brecha está directamente relacionado al
gasto pico del hidrograma, esto es, a mayor ancho de brecha, existe un gasto pico
mayor; y el que es quizá el parámetro más complejo de dictaminar es el coeficiente de
erosividad, se observó que este parámetro se relaciona tanto con el gasto como con el
103
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
tiempo y se combina con los demás parámetros, que implica que a mayor coeficiente
de erosividad, menor tiempo pico y mayor gasto pico.
Las gráficas 5.3, 5.4 y 5.5 muestran estos resultados y brindan una relación entre la
variación de parámetros de entrada para el embrechamiento en una cortina de tierra y
su correspondiente hidrograma de salida que provoca una inundación aguas abajo. La
mayor incertidumbre al modelar una inundación provocada por la rotura de una presa,
radica fundamentalmente en estos tres parámetros que no se pueden obtener con total
precisión, pero que si pueden ser acotados en un cierto rango probabilista. Finalmente,
se omitieron en las gráficas dos hidrogramas cuyo Qp rebasaba los 13,000 m3/s,
tomando en cuenta que la probabilidad de ocurrencia es muy baja.
104
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Q (m3/s)
Hidrogramas de Salida (Agrupados por Coef. de Erosividad)
13,000
12,000
Negro: α2 > 0.0009
11,000
Rojo: α2 ≈ 0.000725
10,000 Amarillo: α2 ≈ 0.0006
9,000 Azul: α2 ≈ 0.0004
8,000
7,000
6,000
5,000
4,000
3,000
2,000
1,000
0
0 1 2 3 4
Tiempo (h)
Gráfica 5.5 Hidrogramas de salida, agrupados por coeficiente de erosividad α2.
105
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
106
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Los mapas que muestran las áreas de inundación han sido elaborados a partir de los
datos de entrada, que para este caso están dados por el hidrograma de salida producido
por la rotura de la presa. La simulación se realizó para las primeras 6 horas a partir de
la falla, y los intervalos fueron calculados a cada 10 minutos, esto es que se obtuvieron
36 cuadros con un área de inundación para cada simulación. Se utilizaron tres
diferentes coeficientes de fricción para representar el tipo de terreno que se tiene aguas
abajo de la presa, el primero de 0.017, que supone un material de concreto en toda su
longitud, el segundo de 0.025, que sería un valor intermedio entre concreto y terreno
natural, y el tercero de 0.035, que correspondería a terreno natural en toda su extensión.
El total de simulaciones fue de 52 hidrogramas por cada coeficiente de fricción, lo que
da un total de 156 simulaciones con 36 cuadros cada una (cada 10 minutos).
107
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
108
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
109
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
El Rejón
Figura 5.7 Hidrografía de la ciudad de Chihuahua y ubicación de la presa El Rejón. IMPLAN (2006).
Se designaron seis niveles de profundidad en los tirantes para mostrar los mapas de
inundación: 0 – 0.4, 0.4 – 1.0, 1.0 – 1.5, 1.5 – 3, 3 – 6 y >6 metros respectivamente. Los
cuatro mapas que representan a cada hidrograma están a los 10 minutos, 30 minutos,
2 horas y 6 horas respectivamente. El coeficiente de fricción utilizado en estas
simulaciones es de 0.017, el cual corresponde a una superficie de concreto, ya que la
mayor parte de la urbanización cuenta con asfalto y el río está principalmente revestido
de concreto.
110
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 1 0.4 - 1
Qpico = 3,149 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 50 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
Profundidad (m)
Cuadro 5.1 Manchas de inundación para el hidrograma #1 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 2 0.4 - 1
Qpico = 5,840 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 35 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
Profundidad (m)
Cuadro 5.2 Manchas de inundación para el hidrograma #2 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 3 0.4 - 1
Qpico = 7,206 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 44 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
Cuadro 5.3 Manchas de inundación para el hidrograma #3 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
111
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 4 0.4 - 1
Qpico = 7,154 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 16 minutos
Ancho B = 75 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
Profundidad (m)
Cuadro 5.4 Manchas de inundación para el hidrograma #4 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 5 0.4 - 1
Qpico = 8,355 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 26 minutos
Ancho B = 75 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
Profundidad (m)
Cuadro 5.5 Manchas de inundación para el hidrograma #5 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
0 - 0.4
HIDROGRAMA 6 0.4 - 1
Qpico = 10,420 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 17 minutos
Ancho B = 75 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
Cuadro 5.6 Manchas de inundación para el hidrograma #6 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
112
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 7 0.4 - 1
Qpico = 12,668 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 20 minutos
Ancho B = 99 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
Cuadro 5.7 Manchas de inundación para el hidrograma #7 a los 10 minutos, 30 minutos, 2 y 6 horas.
EVOLUCIÓN DE LA INUNDACIÓN
7
H1
6 R² = 0.9994
Área inundada (km2)
H2
R² = 0.9998
H3
5
H4
4
H5
3 R² = 0.9998 H6
H7
2
Lineal (H3)
1 Lineal (H6)
0 Lineal (H7)
0 1 2 3 4 5 6 7
Tiempo (h)
Gráfica 5.6 Evolución del área inundada con respecto al tiempo en las primeras seis horas.
113
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
EVOLUCIÓN DE LA INUNDACIÓN
Área inundada (km2) 7
6
6 horas
5
2 horas
4
30 min
3
10 min
2
0
0 2,000 4,000 6,000 8,000 10,000 12,000 14,000
Qpico (m3/s)
Gráfica 5.7 Relación del área inundada con respecto al gasto pico en intervalos de tiempo (10 min, 30
min, 2 horas y 6 horas).
Para cada hidrograma de salida se realizó la simulación con tres diferentes coeficientes
de fricción, 0.017, 0.025 y 0.035, esto para simular el escenario de rugosidad asumiendo
una superficie de concreto, mixta y terreno natural respectivamente. Esto se realizó con
la finalidad de observar la diferencia que arroja el modelo de inundación para cada
coeficiente y conocer las discrepancias entre las áreas inundadas. A continuación se
muestran las tablas y mapas obtenidos con los tres coeficientes para los dos escenarios
extremos (concreto y terreno natural) y su diferencia en porcentaje del área inundada
en cada uno.
114
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 1 0.4 - 1
Qpico = 3,149 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 50 minutos
Ancho B = 40 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
115
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Profundidad (m)
0 - 0.4
HIDROGRAMA 7 0.4 - 1
Qpico = 12,668 m3/s
Profundidad
Profundidad (m) (m) 1- 1.5
Tpico = 20 minutos
Ancho B = 99 metros 0 - 0.4 0 - 0.4 1.5 - 3
116
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
1
6 horas
2 horas
0.439 0.434 0.419 30 min
0.200
10 min
0.197 0.193
0.1
0.017 0.025 0.035
Coeficiente de fricción (f)
Gráfica 5.8 Gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes coeficientes de fricción (H1).
1
6 horas
0.718 0.715 0.712
2 horas
30 min
0.300 0.293 0.290
10 min
0.1
0.017 0.025 0.035
Coeficiente de fricción (f)
Gráfica 5.9 Gráfica semi-logarítmica del área inundada con diferentes coeficientes de fricción (H7).
117
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
5.5 Impactos
118
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
119
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Infraestructura Vial:
Dependencias de Gobierno:
Ciudad Judicial.
Auditorio Municipal.
Colegios y Escuelas:
Colegio Madison.
Colegio La Salle.
120
CAPÍTULO 5 – Caso de estudio: El Rejón, Chihuahua
Colegio de Bachilleres.
Otros:
Multimedios Radiodifusora.
121
CAPÍTULO 6 – Conclusiones y recomendaciones
6. Conclusiones y recomendaciones
6.1 Conclusiones
123
CAPÍTULO 6 – Conclusiones y recomendaciones
6.2 Recomendaciones
Las condiciones en las que se encuentre la cortina siempre serán relevantes para la
evaluación del riesgo de falla, por lo que se recomienda implantar programas de
revisión preventiva y mantenimiento para garantizar que la presa pueda llegar a su
vida útil sin ningún fallo.
Finalmente, se recomienda continuar con las investigaciones sobre esta línea para
dilucidar en mayor grado las consecuencias ante un evento de este tipo y reducir la
incertidumbre para casos reales.
124
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Anexos
Anexos
129
Anexos
130
Anexos
131
Anexos
132