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Mitos patriarcales en psicoanálisis

El documento presenta una discusión sobre el patriarcado revisitado desde una perspectiva psicoanalítica. Analiza dos mitos fundamentales del psicoanálisis: el mito de "Tótem y Tabú" de Freud, el cual explora los orígenes de la humanidad y la prohibición del incesto; y el mito de "Moisés y la religión monoteísta", que examina el surgimiento del monoteísmo. El autor argumenta que estos mitos, aunque no históricos, son estructurantes a nivel simbólico para la constitución del

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Mitos patriarcales en psicoanálisis

El documento presenta una discusión sobre el patriarcado revisitado desde una perspectiva psicoanalítica. Analiza dos mitos fundamentales del psicoanálisis: el mito de "Tótem y Tabú" de Freud, el cual explora los orígenes de la humanidad y la prohibición del incesto; y el mito de "Moisés y la religión monoteísta", que examina el surgimiento del monoteísmo. El autor argumenta que estos mitos, aunque no históricos, son estructurantes a nivel simbólico para la constitución del

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Marzo 2020 $ 110.- Recargo venta interior: $3.

- AÑO XLV - Nº 493

PSICOLOGICA
Periódico Mensual
Director / Propietario
Lic. Miguel Kohan
ACTUALIDAD Los números atrasados se venden
al precio del último número.
ISSN 0325-2590
Redacción /
Administración y Publicidad:
Paso 505 4º Piso Of. 8 e-mail: info@[Link]
(C1031ABK) Buenos Aires e-mail: publicidad@[Link]
Tel./fax: 4962.6288 http// [Link]

Isidoro Vegh - Alba Flesler - Juan José Calzetta


Adrián José Hinojosa, Juan Luis Linares - Francisco E. González Cobreros
Analía M. Vázquez - Liliana Nieri
Página 2 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

El patriarcado
V
oy a atenerme a lo que fue pro- identificación imaginaria al deseo, como las jóve-
puesto: “El patriarcado revisi- nes que están con otra señorita que recibe en un
tado. Mitos y creencias”. internado una carta del novio que la rechaza, pero
Revisitado, de acuerdo, desde recibe una carta de un novio. Freud dice “ellas
hace tiempo que esto es tema también desearían tener un novio que les enviara

revisitado. de reflexión aunque ahora esté en primera línea.


Ya nuestro maestro Freud lo había hecho.
Me voy a atener a las dos preguntas que me
una carta”. El mérito de Lacan es que toma estas
tres identificaciones como tres tiempos institu-
yentes.
fueron formuladas: ¿hay mitos androcéntricos pro-

Mitos y pios del psicoanálisis?; ¿influye la organización pa-


triarcal en la construcción de la teoría?
Voy a empezar por la primera pregunta: de los
Sé que muchas de ustedes son madres, tal vez
abuelas, recordarán cuando un chiquito tiene
meses, un año o dos, cuantas veces interviene la
orígenes del mito patriarcal, tenemos el gusto, los mamá o el papá para sacarlo cuando va a poner
psicoanalistas, de decir que es el psicoanálisis el los dedos en el enchufe o juega al lado de una

creencias1 que ha producido el único mito de la moderni-


dad, se llama “Tótem y tabú”. Este mito fue pro-
ducto de reflexiones de Freud en relación a los
mesa que tiene vidrio y se puede romper, o quiere
comerse todos los chocolates que trajo la tía. En-
tonces decimos que hay un primer tiempo:
orígenes de la humanidad y de la constitución del cuando el padre o la madre, por ejemplo, apagan
sujeto. Brevemente repasemos lo que ya sabemos: el televisor, ¿qué sucede? ¿Cómo mira el niño, con
Isidoro Vegh Freud parte de la idea que en los orígenes de la hu- ojos de cariño o como si fueran dos puñales? “-
manidad hubo hordas dirigidas por un padre que ¿Me dejas un poquito más?”, “-Bueno”. “-Otro po-
guardaba todo el goce para sí, todas las mujeres quito más, ¿me dejas?” “-No, mañana tenes que ir
eran para él. Era el monopolio del goce. Como al jardín.” En ese momento, esa intervención ma-
suele suceder, la fratría un día se levanta, cues- terna o paterna -la puede hacer cualquiera de los
tiona ese orden y realizan el asesinato del padre. dos- funciona míticamente como el padre que
Quiero decir que el mito de Tótem y Tabú, según guarda todo el goce para sí. Se trata de un mito
como lo leamos dice que ustedes y yo somos estructurante, de un tiempo real.
menos cretinos.
Se asesina al padre, los hermanos se reúnen - ¿Por qué dije que ustedes y yo somos menos
consenso social, está de moda- y hacen un cretinos hablando de “Tótem y tabú” que del
acuerdo, dicen “con mamá y con las hermanas complejo de Edipo? Porque si estamos hoy acá es
ninguno”. Tenía una razón práctica: si no, volve- que todos somos asesinos. ¿Quién puede desearle
mos a la ley de la selva, todos contra todos. Tam- a un padre que viva ciento veinte años?: el que
bién deciden aceptar la prohibición del incesto previamente lo asesinó. Para que se entienda, es
por otros dos motivos: por culpa por haber ma- un asesinato simbólico. ¿Qué quiere decir asesi-
tado al padre y por amor a él. ¿De qué trata, en- narlo?
tonces, este mito? Claude Levi Strauss dice “jamás
se pudo verificar históricamente esto que dijo Este es el mito de “Tótem y Tabú” pero hay
Freud”. Es verdad, pero, el error de Levi Strauss otro mito que está contado también como historia
fue creer que lo único que tenemos que hacer con de nuestro maestro Freud. En castellano se tra-
el mito es desecharlo. Fue mérito de Lacan decir dujo como “Moisés y la religión monoteísta”,
“efectivamente, históricamente nunca fue com- error. Es “Der Mann Moses und die monotheis-
probado que hubiera una horda primitiva con un tische Religion”: “El hombre Moisés y la religión
padre que guardara todos los goces para sí, pero monoteísta”. El error sería creer que ese texto es
lo que Freud está describiendo es algo que corres- una revisita de “Tótem y Tabú” porque también
ponde a un mito estructurante de cada uno de no- allí hay un asesinato del primer Moisés y el en-
sotros” ¿Cómo puede ser eso? Primero: ¿por qué cuentro con el segundo Moisés en una tribu ma-
los hijos después de asesinar al padre lo aman, dianita. ¿Dónde está el error? la tesis de Freud es
cuál es la razón? Es que si el padre guarda todo el que Moisés era un sacerdote del primer monote-
goce para sí, -aunque sea bajo el modo despótico ísmo, surgido en el imperio faraónico. Amenot-
“todo el goce es mío”-, protege a los hijos del in- hep IV que cambia su nombre por Akenatón, pasa
cesto, de quedar atrapados en el deseo y el goce del politeísmo de Amón al monoteísmo de Athon.
del Otro materno, al precio de lo que significa sos- Por primera vez aparece el monoteísmo, Dios está
tener este patriarcado llevado al extremo. representado por un disco solar y representa va-
lores éticos. Todavía se encuentra en El-Amarna
¿Qué tiene que ver este mito con los tiempos donde trasladó la sede de su gobierno, si seguía en
estructurantes del sujeto? Si hablamos del padre Luxor la clase sacerdotal lo hubiese asesinado, es-
o de la función de terceridad, como acabo de es- telas que dicen “Athon-Maat” que quiere decir
cuchar que se mencionó, ella se desglosa en una “verdad y justicia”. Este Moisés es el que trae el
dimensión real, una dimensión simbólica y una Decálogo que dice “Yo soy tu Dios, tu único Dios”
dimensión imaginaria del padre. En el final de su rezo judío cuyo valor subversivo hay que enten-
vida y su enseñanza Lacan mencionó que toda su der. Si yo soy tu Dios, tu único Dios, ningún ser
vida mantuvo una conversación con Freud, y es humano en la tierra puede decir “yo soy Dios”,
más, al estilo de Lacan, reconoció en acto que se ningún ser humano en la tierra puede decir “mi
había equivocado. Freud menciona en “Psicología saber es absolutamente igualable a la verdad”. El
de las masas y análisis del Yo” tres identificaciones: asesinato de Moisés, como lo plantea Freud, no es
una identificación primaria que la remite a un el asesinato del padre de la horda que guarda todo
padre filogenético; una identificación a lo que en el goce para sí. Es el asesinato de alguien que li-
alemán se dice Einziger Zug, el trazo unario; y la mita el goce de cualquier ser humano que quiera
Actualidad Psicológica Marzo 2020 • Página 3

ubicarse como poseedor absoluto del saber y del lero, comentó la caducidad de la referencia a la padre para poder quedarse en la relación inces-
goce. Freud lo advierte cuando dice que el retorno función paterna diciendo que ya no cabía más ha- tuosa con su madre. Esta lectura conduce a un re-
de lo reprimido instaura -como en la religión blar del Complejo de Edipo, pues en esas comu- bajamiento imaginario de lo que Edipo nombra
judía- valores éticos. nidades convivían hijos, madres, tíos, abuelos, no como funciones lógicas: de función paterna, de
cabía plantear un padre, jefe de familia, ordena- función materna. Cuando digo función me refiero
Freud planteaba la contraposición entre dos dor. Le recordé que su comentario nos retrotraía a lo que en primera instancia podemos aceptar en
dioses: Yavhé, el colérico que se hacía presente en a los años treinta del siglo pasado cuando un an- términos de funcionalidad pero también en tér-
las columnas de humo en el desierto, un Dios ctó- tropólogo que sostuvo lo que se llamó el trabajo minos matemáticos: f(x) = y.
nico, y Athon, que era el Dios de los sacerdotes de campo, investigando en las islas Trobriand En el último escrito de Lacan, ya que luego fue-
egipcios, de la nueva religión monoteísta. Lacan (Papúa, Guinea) Bronislaw Malinowski, argu- ron escritos a partir de conferencias o entrevistas
la subraya de otro modo en la única clase de un mentó lo mismo diciendo que había encontrado previamente realizadas, me refiero a “L’etourdit”2
seminario que se llamó “Los nombres del padre”, familias donde quien hacía de padre era el her- leemos que si se desconoce la lógica de lo que
como la oposición entre Elohim, los Elohim exis- mano de la madre, lo que se conoce como el avun- Edipo representa, lo que pueda decirse del psicoa-
tían desde antes, si ustedes van a Luxor van a ver culado. Ya en esos tiempos la respuesta fue que nálisis en extensión cabe ubicarlo bajo el rótulo del
la serie de carneros que están en la entrada, eran estaba identificando el Complejo de Edipo al re- delirio. Es verdad que hay analistas que se dicen
dioses que pedían sacrificios; y por el otro lado, lato imaginario del hijo que desea matar a su deudores de la enseñanza de Lacan, que repiten lo
El- Saday que es otro de los nombres de Dios que
está en la Biblia, es el Dios del pacto, es el dios que
le propone a Abraham el Brith que quiere decir
circuncisión y pacto. Un pacto por el cual el ser
humano acepta la pérdida de goce simbolizada
por ese corte en el órgano, y por el otro lado, el
del Otro divino, no más sacrificios humanos: un
padre no mata a un hijo.

Conviene, entonces, recordar una frase de


Lacan que dice: “Del Nombre del Padre se puede
prescindir -algunos se quedan solo con esto- a con-
GRUPOS CLÍNICOS DE BUENOS AIRES
dición de servirse de él. Ahora diré por qué algunos 1985 – 2020
se quedan con la primera parte. Yo digo que del
padre del goce hay que prescindir para constituir- 35 AÑOS POR LA CAUSA DEL PSICOANÁLISIS
nos como sujetos, a condición de servirnos del
padre del deseo y de la ley. PRESIDENTE HONORARIO: DR. JUAN DAVID NASIO
¿Por qué algunos cortan esa frase por la mitad? DIRECTORA: DRA. ANA MARÍA GÓMEZ
¿Qué relación hay entre la teoría y el sujeto que
hace la teoría?

Cuando Freud propuso el didáctico no lo pro- ACTIVIDADES 2020 – INICIO MES DE ABRIL
puso como Ferenczi para obtener certificado de
salud, dijo “si no se analizan, no podrán leerme”.
La mayoría de los textos de Freud comienzan con SEMINARIO ANUAL:
una conversación con un interlocutor imaginario;
aprendió que un nuevo saber siempre va a encon- “EL DESTINO, LA NEUROSIS Y LA CURA”
trar la resistencia de lo ya sabido, apunta a las re- DURACIÓN: 8 MESES
sistencias. Hoy, hay quienes dicen “no hace falta PRESENCIAL Y A DISTANCIA
más padre”. Podemos hablar de terceridad ahora a cargo de Ana María Gómez y relatores
que se plantea la cuestión igualitaria, se trata de
una función, no de una empiria, una función de CURSO ANUAL:
corte de goce. Pues bien, aquellos que no han te-
nido padre o tuvieron un padre terrible pueden “PARTIENDO DE FREUD, ARRIBANDO A LACAN”
teorizar que no hace falta un padre. No es indife- DURACIÓN 9 MESES
rente, en la construcción de la teoría, quién lo SÓLO A DISTANCIA
haga. En la física dura, en la discusión entre Eins- a cargo de Ana María Gómez y Alberto Nazha
tein y Niels Bohr, padre de la física cuántica, éste 4 clases mensuales
le decía a Einstein “Sí sí, los dos creemos que si no
queda más vida en la Tierra igual el planeta va a
seguir girando alrededor del sol”, no dudaban de
SEMINARIO DE PSICOANÁLISIS CON NIÑOS
la existencia de lo real. Pero hay una diferencia: DURACIÓN: 9 MESES
Einstein creía que las fórmulas físicas escribían lo SÓLO A DISTANCIA
real, Niels Bohr, más del lado nuestro, decía “las a cargo de Alejandra Frías
fórmulas físicas son las que nosotros podemos 1 clase mensual
construir para decir lo real”.
Está abierta la inscripción a la actividad de Grupos Clínicos y
Post- Scriptum además se contará con la presencia de invitados especiales

Luego de las ponencias que dieron lugar al Informes:


texto que antecede hubo un tiempo de preguntas
y comentarios. Una colega, alegando su trabajo en
gruposclinicosba@[Link]
comunidades afro-brasileras en el nordeste brasi- [Link]
Página 4 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

que dijo en uno de sus últimos seminarios: que yoíca que no es determinada por vía hereditaria, Podemos avanzar aún más, y voy a decir algo
sostener el Complejo de Edipo, sostener el Nombre que se constituye en relación al amor del Otro. que quizás sorprenda: en realidad, Edipo no mató
del Padre, es seguir sosteniendo la figura Dios Narcisismo-madre fálica fue el modo en que Freud a su padre ni se acostó con su madre puesto que
como eje de la estructura. También dijo, “el Com- lo expuso, un tiempo necesario de constitución de Yocasta no fue quien lo crió ni Layo fue el padre
plejo de Edipo es un síntoma”. También en esos úl- un Yo-Ideal que por la operatoria de la función pa- que lo ayudó a ubicar de un modo adecuado, en
timos seminarios y aludiendo a su última escritura terna se habrá de desglosar entre Yo e Ideal del Yo. los canales convenientes su relación al goce. Fue-
–la escritura nodal- dijo que el nudo borromeo ron los padres que eludió, por lo que le dijo el orá-
bien anudado, eso es el Edipo. ¿Cómo entender Tiempos estructurantes del sujeto, a Lacan lo culo de Delfos, aquellos que verdaderamente
estas distintas frases? ¿Es que Lacan se contradecía? lleva, en un período posterior, a hablar no solo del cumplieron esa función. Si Edipo muere es por el
¿Es que debemos elegir entre una u otra? ¿O es que Nombre del Padre sino del padre nominante. error primero cuando desde su soberbia no puede
nos está diciendo dos opciones: cuando las funcio- ¿Qué es la nominación? La nominación, -y en esto advertir qué encerraba la pregunta de la Esfinge.
nes lógicas que Edipo nombra funcionan, y no hay duda que está influido por la fundamen- Ante la pregunta del monstruo “¿quién es el vi-
cuando funcionan de un modo fallido? tación lógica de la aritmética3 de Gottlob Frege- viente que camina primero en cuatro patas, luego
recorta un pedazo de Real, prescribe y restringe en dos y finalmente en tres?” responde, entusias-
¿Qué quiere decir función paterna? En el texto goce. Si yo digo mesa, será para apoyar los platos, mado por el premio ofrecido -casarse con la reina
que antecede mencionamos que ella alude a lo que los cubiertos, pero no para dormir, no para bailar. y ejercer el lugar de rey-: el hombre. No tuvo el
concierne a qué es un padre, y Lacan lo dice en el Puede hacerse, como en algunas películas de tiempo, el intervalo necesario, para hacerse una
Seminario “Le sinthome”: que un padre es aquél Hollywood, pero será un modo de indicar la pregunta: “¿por qué los dioses sitúan a la Esfinge
que hace del cuerpo de una mujer el lugar de en- transgresión de lo que la nominación recorta. con esta pregunta, en el umbral de alguien que va
cuentro de los objetos para su goce. También que También, y en un paso siguiente, habló de los a ser rey? No advirtió que la clave estaba en la
es aquél que cuida y protege a sus hijos. ¿Qué dice nombres del padre refiriéndose a las tres dimensio- enunciación y no en el enunciado: si vas a ser rey,
esta frase si queremos avanzar más allá de su as- nes, Lacan hace una homofonía con dit-mensio- recuerda que si ahora estás en el esplendor de tus
pecto descriptivo? Que un padre no gasta todo su nes, dimensiones que son efecto del uso de la dos piernas que te sostienen y te van servir para
goce en ejercitar lo que hoy tanto se critica como palabra fundadas en el lenguaje que el Otro nos sostener también la corona que adornará tu ca-
abuso patriarcal en la medida que deriva parte de dona: lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario. Esas beza, algún día precisarás que te ayude un bastón
su goce en el cuerpo de una mujer que le hace tres dimensiones bien anudadas, para eso apeló al que podrá ser tu hijo o tu hija, que entonces ad-
falta, que en acto presentifica el reconocimiento nudo borromeo, hace que cada una de ellas sea vertirás la vanidad de tu poder que se habrá de di-
que él hace de su falta. Del mismo modo que sus necesaria desde su existencia (ek-fuera, sistere- luir en el tiempo inexorable que hace presente el
hijos también le ponen límite a esa función que lugar) para poner límite a las otras dos. Nueva- límite de la vida.
en relación a la mujer podría ubicarlo en una di- mente, una manera de aludir a la función lógica
mensión pasional planteando también allí otro llamada padre en tanto límite adecuado para que Notas
modo de derivar lo que concierne a su goce. el goce enlace al deseo y no se convierta en un
La función materna también concierne a un goce que interfiere en el encuentro del sujeto con 1
Presentación realizada el día sábado 2 de noviembre de
tiempo necesario, de constitución de la instancia su deseo, lo que llamamos goce parasitario. 2019 en el diálogo latinoamericano “Polimorfismos” en APA/
APDEBA.
2
Lacan, Jacques: “L’etourdit” en Autres écrits. P. 492. Éditions
du Seuil. París, 2001.
3
Gottlob, Frege: “Les fondements de l’arithmétique”. Éditions
du Seuil. París, 1969.
Actualidad Psicológica Marzo 2020 • Página 5

El padre
H
ace años que escucho con in- los niños, hasta la culpabilidad que se hizo recaer
sistencia entre mis colegas y sobre las madres por no darle lugar al padre y el cri-
alumnos una pregunta rela- terio audaz con que actualmente se desdibuja su
tiva a la importancia que re- función acosada de reducirse a ejercer el poder de
viste para el ser humano el un patriarcado, el lugar del padre en la estructura
desautorizado hecho de haber contado en los primeros años de la
infancia con la presencia del padre. Podemos pensar
constitutiva del sujeto merece volver a interrogarse.
¿Es o no necesario un padre? Y si lo es, ¿qué
que la preocupación persistente abreva en las estri- quiere decir un padre?
dentes expresiones con que se han mostrado en la La genética y las pruebas de laboratorio a las que
clínica cotidiana los cambios vertiginosos sufridos tantas veces se recurre para zanjar el dilema no han
Alba Flesler en los últimos tiempos por la familia tradicional. resuelto ni siquiera acercado una solución a la com-
Al abordar el tema me propuse despejar algunos probación frecuente de que ningún gestante o do-
de los prejuicios que he encontrado en el camino nante de esperma ha cumplido ni asumido su lugar
cada vez que se intenta alcanzar una respuesta a un de padre por haber aportado su material genético a la
tema tan controvertido. Desde que Freud articulara conformación de una nueva vida. Todos los intentos
las coordenadas del Complejo de Edipo en cuya es- por intimarlo a que asuma su responsabilidad han
cena el padre ocupa un lugar predominante, pa- fracasado, generando decepciones inevitables en quie-
sando por el afán sacralizado que su presencia o nes se ilusionaron con el intento. Nada de natural ni
ausencia tomó en la causalidad de los síntomas de instintivo lleva al ser humano a cumplir sus funciones
Página 6 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

alimentando o cuidando a su progenie. Un padre no ¿Hace falta un padre? La lógica del Edipo
se nace, se hace. Llegar a serlo es tan dependiente de
operaciones simbólicas, reales e imaginarias, como La polémica está abierta. Nuestra práctica ya nos El Edipo y sus vicisitudes ¿deben reducirse a
alejadas de intenciones voluntarias o de proyectos confronta con las eficacias de un real que merece una constelación mítica? A mi entender, lejos de
asentados en razonabilidades conscientes. Pero esta nuestras reflexiones, pues las respuestas que cada empobrecer sus razones reduciendo sus coordena-
constatación no alcanza para responder a la pregunta uno se dé incidirán en los análisis que [Link] das al cuentito del clásico triángulo: la mamá, el
sobre la incidencia que tiene en la infancia para la Por ende, ¿cuál es la impronta del Otro Real en papá y el nene, versión que se relata cansinamente,
constitución del sujeto la presencia o no del padre. la efectuación del sujeto? debemos atender a la lógica que allí se sostiene.
Que un progenitor puede convivir con un niño El psicoanálisis intentó formalizar sus respuestas En él, madre y padre no son parte de un relato
y sin embargo no estar presente hace saber que la apelando a la operatoria del Edipo que en épocas de fantástico sino operaciones inconscientes que de no
presencia no se dirime ni se reduce a la convivencia, Freud se asentaba en la familia tradicional. Pero realizarse tienen efectos.
que la función de un padre resiste el perfil reduc- desde entonces la familia sufrió una profunda me- De ese modo, ya no se trata de la madre sino de
cionista al que lo arrojó cierta perspectiva psicoló- tamorfosis en la cual ya no ocurrió que el niño del una operación llamada Deseo de la Madre. De ella
gica que insistió, cada vez que no pudo o no supo mismo sexo rivalizara con su genitor disputándose depende el sostén narcisístico del cuerpo que, de no
leer la cifra que arrojaba el síntoma de un niño, en al progenitor del sexo contrario, sino que en no cumplimentarse, hará que el cuerpo de un sujeto no
que el padre “debía” estar más presente. pocas ocasiones encontramos a la jovencita ha- logre erguirse ni caminar. La conformación unifi-
Salvadas estas objeciones que no se resuelven ciendo alianza con su madre para rivalizar con la cada del cuerpo del niño depende de ese deseo que
apelando a una conclusión inversa y simétrica, lle- nueva mujer del padre y al joven adolescente negán- no se alcanza a voluntad. Sus resortes dependen de
vándonos a devaluar la hipótesis que afirma la im- dose a recibir indicaciones del marido de la madre la función fálica que operando como lógica de in-
portancia del lugar del padre, se vuelve esencial una aduciendo que no es su padre. completud hacen que al lugar de la falta vaya un
vez más volver a interrogar qué es un padre, si es o niño como falo imaginario.
no necesario contar con uno y también si la cuestión Esta breve descripción, que solo es un pálido re- Ese deseo se sostiene como todo deseo de un
que venimos de formular es propia de una proble- flejo de lo que encontramos con las llamadas “fami- fantasma inconsciente. Si es deseo de un hijo, el fan-
mática de época o responde a razones de estructura. lias ensambladas”, deja intocada las variables de la tasma será fantasma materno.
paternidad que surgieron luego con el avance de la El debate para el nuevo Código Civil encontró
La historia del padre tecnología y la reproducción asistida, abriendo la dificultades para definir quién es la madre de la
oportunidad a los vientres subrogados, la fertiliza- criatura. ¿La que procreó, la que lo llevó en el vien-
Hace años me ocupé de indagar las versiones del ción asistida, la donación de óvulos y esperma y el tre, la que donó el óvulo?
padre en los textos freudianosi, enmarcados en el avance de la ectogénesis. Para el psicoanálisis la madre no es la que “ex-
discurso victoriano de principios de siglo pasado. Con ellas se estableció decididamente una presa voluntad procreacional”, como dice el Código,
Me interesé en recorrer sus aristas, movida no nueva ruptura, ya que la sexualidad quedó definiti- pues no se trata de tener buena voluntad, querer un
sólo porque considero que el gran debate de este vamente disjunta de la reproducción. Dicho en hijo no es lo mismo que desearlo. El deseo es in-
tiempo coloca en el eje de la discusión qué es un padre otros términos, es posible que una madre sea vir- consciente y se sostiene de una falta.
y qué es una mujer, sino porque en mi práctica con gen. También, que una abuela pueda ser madre con Pero si el deseo de la madre y la función fálica
niños y púberes vengo investigando la incidencia del los óvulos de su hija muerta y una anciana parir in- otorgan cobertura imaginaria al cuerpo real para que
Otro real en los tiempos de constitución del sujeto. definidamente a voluntad con el esperma de su her- la imagen haga de sostén al narcisismo, nada garan-
Cada tiempo tuvo su versión del padre y ella in- mano sin considerar que hubo incesto porque no tiza de modo natural que la coagulación de la imagen
cidió en el ordenamiento de los goces y en los sín- hubo contacto sexual. se pueda mover. Un niño puede ser metáfora del falo,
tomas, si estos pueden leerse. El lugar del padre se desdobló en sus funciones dando lugar a una sustitución o metonimia del falo
Lejos estamos de aquella versión del padre de la biológicas, sociales y educativas y se aceptó que un que la madre no tiene ni tendrá jamás.
antigüedad egipcia, padre trifuncional, genitor, pro- donador de esperma sea anónimo sin verse tocado Dicho en otros términos, el fantasma materno
veedor y educador, orientado a realizar la maat para por la paternidad. bien puede ser anclaje de un goce y de una fijación.
garantizar el pasaje de la vida familiar a la exogamia; A las anteriores opciones se sumó la conforma- No siempre el fantasma materno dará lugar a la res-
lejos también de la unidad padre hijo que la Odisea ción de familias monoparentales y homoparentales, puesta del sujeto. Tal como advirtió Lacan en las
refleja cuando Telémaco reclama un padre clara- y también familias de amigos con dos madres y un “Dos Notas sobre el Niño”iv, el niño puede realizar
mente designado para mantener vivo el linaje, or- padre. la presencia del objeto en la fantasma materno, lo
gullo de los griegos de entonces. Ha pasado el Los efectos de estas variantes sobre la conforma- que no solo dificulta nuestra intervención sino que
tiempo respecto del ‘pater Romanus’ que tenía el ción del sujeto están aún en el terreno de lo conje- muestra la gravedad en la conformación.
poder de decidir sobre la vida y la muerte , consi- tural. Sin embargo, asentar el debate en una Para que pueda haber síntoma de un niño, sín-
derando si un niño era ‘tollere’, acogido como hijo formalización lógica podrá ayudarnos si deseamos toma como respuesta del sujeto a la verdad de la pa-
o expuesto como un desecho, y también estamos acercar algunas reflexiones más allá del terreno de reja familiar, debe operar la función del padre.
apartados de la versión del padre de los excesos que la opinión. Ligada a su operación nominantev, su ley im-
nos refiere el Antiguo testamento. No solo nosotros nos preocupamos por des- plica pérdida de goce en el cuerpo del Otro primor-
Desde aquellas versiones de la antigüedad asis- prender nuestras razones del terreno de una visión dial. Pero no sólo, también donación de letra para
timos a los efectos, hace no tanto tiempo, del padre ideológica, Lacan con sus escrituras apuntó a incluir redistribuir los goces en el cuerpo del sujeto.
humillado que bien retrató Claudel y que Lacan re- al psicoanálisis en el terreno de la cientificidad. Cuerpo real, simbólico e imaginario, que solo en el
tomó para formalizar sus efectos trágicos. También Por eso tal vez recurrió a Jakko Hintikkaiii quien buen anudamiento encontrará el objeto causa de su
nos dedicamos a leer en los textos freudianos las desde la perspectiva lógica epistémica distinguió las deseo. Un goce debe perderse para que sea recupe-
versiones de la impotencia de los padres de Juanito, modalidades epistémicas relativas de la doxáticas re- rado en la escala invertida del deseo.
de Dora y de la Joven homosexual, que a mi vez lativas, y lo hizo para diferenciar el terreno del saber Es posible que todos recordemos esa expresión
nombré como padre teórico, padre desresponsabi- del de la opinión. de Lacan en su seminario sobre ‘Les non dupes
lizado y padre colérico, para señalar los efectos que Podemos opinar al respecto de las nuevas con- errent’vi al decir que “el niño está hecho para apren-
produce en la constitución de un sujeto las fallas de formaciones familiares pero es preferible para for- der algo, es decir para que el nudo se haga bien, por-
la función paterna. Esta y aquella referencia nos lle- malizar las respuestas que nos damos atender a que no hay nada más fácil que lo que falla”
van a plantearnos algunas preguntas: razones de lógica y no de opinión. La recuerdo no sólo porque releva un dato de la
¿Es necesario un padre para cursar los tiempos En el orden de tantas variables ¿es posible sos- experiencia al mencionar que la estructura se hace
del sujeto? tener como necesarias algunas operaciones inva- con fallas, sino porque a los fines de la constitución
De ser así ¿Cuál es su incidencia en la constitu- riantes para la conformación del cuerpo del sujeto de la estructura del sujeto conviene diferenciar
ción de la estructura? y la orientación de sus goces? cuándo una falla está ligada a una equivocación, y
Actualidad Psicológica Marzo 2020 • Página 7

cuándo a un error en el anudamiento. Y esta distin- que recibimos, es posible leer las fallas en la no pro- se coagula como un signo, pero una nominación
ción guarda valor clínico, más aún cuando analiza- gresión de los tiempos del sujeto y una gran deso- puede también ser propiciatoria y dar motor para
mos a un niño. rientación en los goces del cuerpo tanto como en la la secuencia significante, dar letra para orientar el
Si descreemos que el anudamiento de la estruc- constitución del fantasma o en los pasajes del len- goce de la creación.
tura y la constitución del sujeto puedan engendrarse guaje a la palabra y su articulación en discurso. Para crear es preciso que la falta no falte, pues el
por una fuerza vital, la cuestión del padre debe en- Este estado de situación ¿qué relación guarda resto no es el problema salvo cuando funciona de
trar como coordenada para su efectuación. con la paternidad en nuestros días? tapón.
Con la lógica lacaneana ya no hay cabida para Cuando el padre y su función quedan reducidos
reducir el lugar del padre al imaginario edípico ni El padre, hoy al padre gozador, lejos de liberar al sujeto en la
creer que su presencia es temida por el sujeto como orientación de su deseo, se lo deja preso de goces re-
amenaza de castración. Del mito a la lógica, el padre ¿Qué versión del padre nos ofrece lo real de gidos por mandatos superyoicos y por la más auto-
será el padre del nombre y su función operará si se nuestro tiempo? mática tentación [Link]
trata de la nominación. Para eso basta recordar que Constreñido a respetar al niño, cuyos derechos
esa nominación no se reduce a una pura articula- la ley resguarda, la versión del padre actual es la del Notas
ción significante sino que halla su peso específico al padre desautorizado. El discurso de la época con-
enlazar lo real del goce. funde la autoridad del padre con el autoritarismo que i
Flesler, Alba: “Tres versiones de la impotencia del padre” en El
Al nombrar hijo al niño que ha tenido con su ejercía en la sociedad patriarcal. Toda autoridad es niño en análisis y el lugar de los padres, Editorial Paidós, Bue-
partenaire, el padre, su operación, enlaza los goces así desautorizada y quienes deben ejercer su función nos Aires, 2007, Capítulo 2, pág. 52.
en tres vectores, para el hijo, indicando un límite lo hacen amedrentados, temen estar cometiendo ex- ii
Flesler, Alba: “Los padres: el nudo de las entrevistas” y
para gozar en el cuerpo del Otro primordial, para cesos y caen presos de un fantasma de autoritarismo “Transferencias y resistencias de los padres” en El niño en aná-
la madre, haciéndola no toda madre, y para él que les impide autorizarse a realizar su función. lisis y las intervenciones del analista, Editorial Paidós, Buenos
mismo, haciéndolo deudor del nombre. El discurso de la época devalúa también la no- Aires, 2011, Capítulo 2, págs. 52-63.
Ahora bien, si para la formalización del lugar del minación, reduciéndola a una etiqueta de la que es iii
Hintikka, Jaakko: Saber y Creer, Una introducción a la lógica
padre fue necesario pasar del nombre a los nombres preciso liberarse. Toda definición es rechazada por de las dos nociones, Editorial Tecnos, Madrid, 1979, pág. 12.
es porque para que el nudo se haga bien, es decir considerarse restrictiva y se apuesta a la no defini- iv
Lacan, Jacques: “Dos Notas sobre el niño” en Otros escritos,
para que cada uno de los registros tenga su agujero ción, creyendo que la fluidez es equivalente a la libre Paidós, Bs. As., 2012
y sus consistencia, su existencia y su insistencia, el elección y a eludir la pérdida de goce. v
Lacan, Jacques: Seminario XXII R.S.I, (1974-1975), versión
padre es necesario. Es necesario que la nominación En EEUU acaba de sancionarse una ley que per- crítica, traducción de la versión M. Chollet, por Ricardo E.
opere para cada uno de los tiempos del sujeto, para mite colocar una X en el lugar donde debe inscri- Rodríguez Ponte, 1989.
cada redistribución de goce en la infancia. Pues la birse el sexo de un recién nacido. Se considera un vi
Lacan, Jacques: “Les non dupes errent”, Seminario inédito,
nominación no solo implica pérdida de goce sino progreso el rechazo de la nominación. clase del 11 de diciembre de 1973.
también letra para bordear un nuevo goce. Prefiero pensar una nominación en varias ver- vii
Vegh, Isidoro: “Diagrama de flujo” en Senderos del análisis,
En nuestro quehacer cotidiano, en las consultas tientes. Ella puede en ocasiones ser una etiqueta si Editorial Paidos, Buenos Aires, 2015, pág. 59.
Página 8 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

Notas clínicas
A
simple vista el momento actual imago del padre protector en “Introducción del
se caracteriza por un enérgico Narcisismo” hasta la ilusión de protección ante los
combate a la modalidad de vín- infortunios de la vida y la pequeñez del hombre,
culo patriarcal en todos los ám- que se encuentra en “El porvenir de una ilusión” y
bitos de la vida cotidiana. Decir en “El humor”.

sobre el lugar “combate” es señalar que, por otro lado, se hace


notar la fuerte resistencia de las formas tradicionales La función del padre fue mucho más allá del
a abandonar sus posiciones. Los frentes son varios: papel de agente de la prohibición, el encargado de
los medio de comunicación, los ámbitos de la cul- imponer el límite entre el niño y la madre, blan-

del padre tura en general, las instituciones, las familias y, sobre


todo, el escenario íntimo de la subjetividad, tanto
en mujeres como en hombres.
diendo su espada en ambas direcciones, una imagen
que muchos prefieren preservar como la esencia de
la función paterna. Ese sería el aspecto negativo, que
no podría encontrar su eficacia si no en relación con
Pero, tal como se la plantea habitualmente en los su opuesto: el padre que da. En parte objeto, en
Juan José Calzetta medios, la lucha termina superponiendo al “padre parte auxiliar y en parte modelo. En el amor a la
fuente de toda legalidad”, propio del patriarcado, madre el padre sale del lugar de ideal, de padre de
con el “macho dominante”, un deslizamiento de la horda, en la medida en que su deseo, su amor da
sentido que no facilita el análisis riguroso del pro- cuenta de su carencia. Allí es modelo de un modo
blema. Por supuesto, ambas cuestiones están muy de vínculo, el amoroso, definido por la valoración
relacionadas, pero a los fines de su elucidación sería del objeto. Pero la función paterna se completa en
mejor preservar las diferencias. la medida que ofrece a su hijo un camino hacia la
satisfacción más allá de la madre.
En lo que se refiere al padre, está claro que ese
lugar viene padeciendo una crisis de larga data, re- En principio esta orientación se refiere, claro
levada por numerosas aproximaciones. Hace está, a la exogamia: por ejemplo, el recurso tradi-
tiempo que diversos autores, dentro y fuera del Psi- cional en algunos contextos culturales del padre (o
coanálisis, señalan una suerte de inconsistencia, de alguno de sus sustitutos) como iniciador del hijo
pérdida de solidez o de relevancia en la figura pa- en el ejercicio de la genitalidad, propiciando el pri-
terna que le dificultaría el ejercicio de la función mer encuentro a tal fin. Pero la cuestión va más
propia. allá. Se trata de ofrecer el mundo, todos los ámbitos
de la realidad como oportunidades para buscar la
Parece como si el padre sobre el que Freud ela- satisfacción.
boró la hipótesis del “complejo paterno” hubiera
casi desaparecido de escena, con todo lo que eso sig- La ambivalencia
nificaría para los conceptos relacionados: complejos
de castración y de Edipo, formación del superyó, Una viñeta ilustrará una circunstancia bastante
entre otros. Pero convendría tener presente que el típica. Un joven de 20 años se lamenta de que su ti-
del padre fue siempre un lugar ambiguo, donde po- midez le impide el acceso a las mujeres, que no obs-
dían acomodarse tanto el padre del “Hombre de los tante pueblan sus fantasías masturbatorias. A la vez,
lobos” como el de Juanito, o aún el padre omnipo- si bien comenzó una carrera universitaria en la que
tente de Schreber. no le va mal, no logra aprovechar el encuentro con
compañeras y compañeros para impulsar una vida
¿Es la actualidad realmente una época en que la social que se encuentra detenida en algunos amigos
función del padre se encuentra especialmente difi- antiguos. Aunque va pudiendo cumplir con cursa-
cultada? ¿Pueden considerarse mayores los obstá- das y exámenes, no siente que la carrera lo repre-
culos actuales al ejercicio de tal función que los que sente ni que vaya a obtener satisfacción real en su
prevalecieron en otras épocas de la historia? La pre- ejercicio. Parece como si hubiera elegido porque era
gunta no tiene sentido, si no se hacen referencias ex- la elección sensata, sin verdaderas ganas.
plícitas de lugar, ámbito social, circunstancia, y si
no se define con más precisión el tema de la “fun- De su madre, dedicada sólo a la atención de la
ción” y de cuál de sus aspectos sería el que quedaría casa, dice que es demasiado protectora, siempre pre-
perturbado por los escenarios actuales. Parece claro ocupada por él y casi siempre angustiada sin autén-
que sí está generalizada una “crisis de representa- tico motivo. Reconoce sentirse “pegado” en exceso
ción”, según la llamó Castoriadis, en la cual la caída a ella y sus opiniones. De su padre, ejecutivo impor-
de los lugares rígidos en la estructura social no ter- tante de una gran empresa, dice que no recuerda ha-
mina de abrir paso a nuevas formas de relación, berlo visto jamás mostrarse demasiado feliz ni en el
sino que tiende a llevar a la desorientación y a la trabajo ni en la vida conyugal, que es muy capaz de
anomia. Allí la cuestión del padre sería un aspecto sostener a su familia, pero que “siempre se queja”. Si
específico dentro de un contexto más general. bien es cariñoso y proveedor, tiene además un ca-
Conviene tener en cuenta que ya en la obra de rácter que llega a ser colérico, con reacciones que lo
Freud el lugar y función del padre en la teoría fue intimidaron desde chico. De ambos dice que son
adquiriendo complejidad. El “padre seductor” de los “buenas personas”, que lo quieren y se ocupan de él,
“Estudios sobre la histeria” mutó al padre objeto, pero no logra percibirlos como una pareja amorosa:
modelo y rival, intensamente ambivalente, propio siente que sus interacciones están habitualmente
del Complejo de Edipo, a la vez amado, odiado y te- cruzadas por agresiones más o menos encubiertas.
mido, víctima de parricidio y encargado de imponer En resumen, como podría decirse, una “buena fa-
la ley de prohibición del incesto, a partir de su reins- milia” bastante típica.
talación como superyó. Toma luego relevancia la
función de amparo, ejercida por el padre, desde la Sería absurdo reducir el problema a la relación
Actualidad Psicológica Marzo 2020 • Página 9

con el padre, sin embargo, en el transcurso del aná- padre) y se orienta en una dirección que tal vez sividad gozosa frente al poderoso, la que es expul-
lisis se fue haciendo evidente que éste ocupa una aquel no hubiera aprobado; se permite concebir la sada del yo oficial consciente-preconsciente. Ese su-
posición central en la problemática del joven, donde realidad en un sentido menos sujeto a las conven- peryó puede así devenir un tirano implacable, ahora
lo principal es una alteración estable del carácter, en ciones y comienza a acercarse con menos timidez y en el interior del psiquismo. “Cultivo puro de la pul-
el sentido de la fobia, sin mayores síntomas puntua- más fortuna a las experiencias sexuales. A la vez, sión de muerte”, lo llama Freud en “El yo y el ello”,
les claramente egodistónicos, tal vez porque no se pone en escena una compulsión a protagonizar si- el cual como ideal exige al sujeto rendimientos im-
expone a situaciones que presiente peligrosas. El tuaciones “heroicas”, no sin riesgo personal. Este posibles, a la par que castiga con severidad los de-
equilibrio que mantiene su carácter se apoya en la rasgo termina haciéndole padecer algunos peligros seos incestuosos y parricidas.
transacción lograda, y en la solución que ésta signi- reales y no pocos golpes, y resulta trabajosamente
fica desde el punto de vista de la economía libidinal. controlado en el transcurso del tratamiento. En el ejemplo anotado más arriba, la muerte del
Representa en parte una castración asumida, con re- padre sirvió al joven para escapar de un vínculo por
nuncia al ejercicio ostensible de su masculinidad y Como redescubre cada analista en su práctica el que sentía sojuzgado: su poderoso padre no había
represión intensa de la agresividad, percibida como –y en su autoanálisis, en caso de ser hombre- de dejado de ser amenazante para él, y seguía inspirán-
atributo masculino; satisface la necesidad de auto- Freud en adelante, el eje del problema en la rela- dole odio y temor, al mismo tiempo que admira-
castigo por el crimen de quedar secretamente ligado ción del hijo varón con el padre es la ambivalencia. ción, confianza y afecto tierno. El duelo fue
a la madre excluyendo al padre, y, a la vez, vale como La historia que comienza con la identificación pri- doloroso, por la intensidad de la ambivalencia, dado
agresión al padre al privarlo del hijo que hubiera maria con ese otro que de a poco se diferencia de que era un padre muy amado. Pero la liberación se
querido tener y señalarlo como culpable de esa cir- la madre (Freud recuerda que en un comienzo el vivió en el fondo como una victoria, lo cual tuvo se-
cunstancia. niño no hace objeto de una valoración diferente a rias consecuencias. El ideal del yo, alimentado con
cada uno de sus progenitores), va adquiriendo la libido que había abandonado al objeto, se mani-
El reproche latente es que el padre, que siempre densidad a medida que transcurre el proceso de festó como una exigencia insensata de actos heroi-
se había ocupado de él, que ha sido atento y hasta constitución subjetiva. El amor tierno e incluso cos y arriesgados (algo así como caricaturas de los
cariñoso, no ha logrado ofrecerle un mundo en el sensual con ese que satisface con un vínculo y un hechos meritorios que atribuía a su padre), que ter-
cual realizar deseos, fuera del ámbito protector de juego diferente, por lo general más vigoroso y a minaban siendo una ocasión, cada uno de ellos, de
la familia. menudo con más contenidos agresivos incluidos, expiar el crimen del parricidio, cuya realidad se
se contrapone con el odio y el consiguiente terror había manifestado en hechos como el cambio de ca-
La función de corte no debería pensarse sólo en que en un momento despierta, cuando se lo ve en rrera. Se veía obligado a repetir la “Gran Hazaña”,
términos de expulsión del paraíso; no se trata sólo posición de rival: tan grande, poderoso, indestruc- una y otra vez, y en cada ocasión se ponía en situa-
de la espada y la prohibición. En la práctica se pa- tible, y que sin duda busca eliminar al sujeto. Im- ción de buscar castigo por su sentimiento de culpa
rece más bien a la metáfora de la canasta que Freud posible no evocar el contenido reiterado una y otra inconsciente. El padre de la ley es siempre un padre
utilizó para ilustrar el funcionamiento de la repre- vez en los dibujos animados de superhéroes, que muerto, pero cuando el parricidio coincide con una
sión, con una fuerza que empuja (la contrainvesti- los niños tanto disfrutan, en particular cuando los muerte real pueden desatarse fuerzas oscuras.
dura) y otra que tira (la atracción de lo personajes pasan, por diversos motivos, de buenos
inconsciente). En el caso de la función de corte, a la a malos, y viceversa. En la historia del psicoanálisis se ha tendido en
inevitable amenaza de castración debe sumarse una ocasiones a sobrevalorar la función de corte de la
oferta de algo en definitiva mejor del oro lado, una Es un conflicto atroz que se gesta en las sombras, relación edípica entre le hijo y la madre, en tanto
promesa de satisfacción en el mundo real, el premio que, si bien tiene, como señalaba Freud, un com- acto efectivo a realizar por cada padre real. Se llegó
de asumirse como adulto. Pero la oferta no se cree pleto desarrollo en la consciencia, no logra llegar, a pensar que si no estaba allí el padre para ejercer el
si sólo se la verbaliza; su eficacia reside en la identi- en ese momento de la vida, a una formulación lo corte, el niño y la madre jamás podrían separarse lo
ficación. Un padre-modelo, sobre todo en tanto es suficientemente clara como para ser elaborados en suficiente como para que el hijo tuviera un desarro-
capaz de investir para sí mismo el mundo como un términos de proceso secundario. Sólo se puede ce- llo saludable. Esta idea condujo a menudo a un én-
lugar de búsqueda y satisfacción. rrar los ojos y huir de allí, buscar alivio en el olvido fasis excesivo en la cuestión de la función de
y en la ternura de los abrazos. El sistema de identi- separación, que debía ser ejercido por un padre tan
Luego de la muerte inesperada de su padre –un ficaciones cruzadas que sobreviene, con el objeto duro como para que su palabra fuera eficaz. Instru-
hombre poderoso económicamente y muy valorado perdido y con el modelo, para ambas vertientes del mentada como consejo, se tiende a generar la idea
socialmente por su capacidad de acción y su recti- complejo de Edipo, testimonia la intensidad de las de que es preferible limitar la ternura y el afecto ca-
tud- un adolescente comienza a salir del duelo con pasiones a las que se renuncia. Los síntomas de la riñoso para poder ejercer la “función” del padre. La
una serie de identificaciones con rasgos del muerto. neurosis infantil, las alteraciones del carácter, por su imagen que prevalece en esas circunstancias es, en-
Sin advertirlo, modifica la forma de su letra y de su parte, dan cuenta, como restos de un naufragio, de tonces, que el padre es el llamado a limitar real-
firma hasta hacerlas casi idénticas a las del padre. lo que queda reprimido pero se resiste al sepulta- mente al hijo y a la madre para que la simbiosis
También comienza a hacer suyas ciertas costumbres miento, y retorna finalmente. llegue a su final. Es como si el padre real fuera el
que antes caracterizaban a su progenitor. Se pro- agente imprescindible de la cultura, sin cuya acción
duce a partir de eso un movimiento doble bastante Parte de esas identificaciones se especializa y efectiva la relación hijo-madre quedaría en el ám-
sorprendente. Por un lado, asume como propias ac- entra en conflicto con el resto del yo, al constituir el
titudes paternas en la vida cotidiana; por otro, como sistema superyó-ideal del yo. Allí encuentra destino ASOCIACIÓN ARGENTINA
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bito de lo “natural”, inviable para nuestra especie. terminaban dificultando la posibilidad de fundar posiciones feministas, que creen ver en la idea de la
Una posición por cierto patriarcal, que no puede ser para él mismo un desarrollo autónomo. envidia del pene una intrusión de la concepción pa-
tomada en serio, a menos que se quiera generar de- triarcal de Freud en la teoría psicoanalítica. La dis-
sacuerdos y conflicto en el ámbito de la pareja y la Con frecuencia, para más ejemplo, resultan con- cusión de este tema es larga y excedería el límite de
familia. Conviene tener en cuenta que la función de movedores los esfuerzos de algunos niños por sos- este trabajo. Puede decirse, no obstante, que el de-
corte, de terceridad, es en todo caso un producto de tener a un padre cuya imagen se cae a pedazos ¿Cuál sarrollo de Freud tiene consistencia interna, se aco-
la acción conjunta de la pareja parental, o más bien, es el sentido de ese anhelo de padre, que se observa moda bien con el resto de la teoría y permite
de quien ejerza tal función. con claridad en estos casos extremos, pero que explicar unos cuantos hechos observables en la clí-
siempre está presente, de un modo u otro?¿No sería nica. Como toda teoría es un intento de aproxima-
En otras palabras: la existencia del otro, y del más razonable que, liberado desde el inicio de la ne- ción a la elucidación de los fenómenos, no una
hijo como otro, ya está presente en el aparato psí- cesidad de compartir a la madre y de enfrentar a un verdad revelada e inalterable. Por otra parte, no pro-
quico de la madre corriente, en sentido winnicot- rival, el niño aceptara alegremente su situación y se cura agotar la explicación de la sexualidad femenina
tiano. Lo testimonian las madres que han logrado opusiera con vehemencia a cualquier intruso? Pa- ni de la relación con el padre.
criar solas a sus hijos. La presencia del padre ayuda rece evidente que el sujeto en constitución necesita
por cierto a limitar el efecto de las tentaciones a per- del encuentro con el otro, en cada uno de los niveles Una joven recuerda en análisis que de niña había
sistir en la simbiosis más tiempo del necesario, pero posibles: objeto, auxiliar, modelo y aun rival. En el hecho todo cuanto estuvo a su alcance para sentirse
la crianza debería desarrollarse en un contexto de caso del varón, necesita de ese otro con quien me- querida por su padre, un hombre duro y severo por
acuerdo y afecto positivo. Los casos en que el padre dirse, y que se muestre capaz de iniciarlo en el ejer- el que sentía gran admiración. En cuanto pudo se
se ve obligado a enfrentar la necesidad de ejercer él cicio de la masculinidad. Para eso, debe serle interesó por las cuestiones de su trabajo “como si
solo el corte en la realidad son escasos, y correspon- posible, incluso, superar el rechazo a la pasividad fuera un varoncito”, se acercó a herramientas y má-
den a estados de fragilidad extrema en el psiquismo que implica el buscar recibir algo del otro poderoso; quinas, y se impuso tareas que podían parecer ina-
de la madre. una pasividad de la que había gozado siendo pe- decuadas para una nena de su edad. A la vez
queño, pero que se convierte en amenazante cuando participaba de la vida y los juegos con sus amigas
Lo que sí se observa en el análisis de niños que la vertiente negativa del complejo de Edipo culmina de la escuela, pero fundaba en aquella otra actividad
han sido criados sin padre, por lo general, es una también en la amenaza de castración. Necesita per- una sensación secreta de superioridad sobre sus
persistencia en la búsqueda de quien ejerza esa fun- cibir que tanto él como el rival sobreviven al odio y compañeras. No por eso lograba que el padre le
ción, lo que puede prolongarse muchos años más el enfrentamiento, una cuestión especialmente des- brindara las muestras de cariño que anhelaba. De
allá de la niñez, y hasta persistir toda la vida. Un tacada por Winnicott. Y necesita también sentir que gran inteligencia –lo cual era muy valorado por su
niño de siete años, llevado a análisis por su carácter cuenta con quien lo auxilie en la tarea de evitar que- familia- comenzó a estudiar una carrera difícil en la
tímido y su dificultad consecuente de relacionarse dar atrapado por la madre o, sería mejor decir, que que se empeñaba en destacarse.
con pares, había sido criado sin padre desde muy le ayude a enfrentar su propio deseo de quedar atra-
pocos meses después del nacimiento. Produjo al pado para siempre en la madre. Al cabo de un tiempo, por diversos motivos,
tiempo de comenzado el tratamiento –en el que llegó a la conclusión de que el Gran Hombre no era
prevalecía en ese momento una intensa transferen- El padre de la niña lo que parecía. Su infatuación, pensó, encubría en
cia positiva sublimada- una fantasía, que comenzó realidad a un sujeto mezquino, egoísta y poco capaz
a expresarse en alusiones y juegos y terminó casi en En la niña Freud encuentra que el complejo de de dar amor, que manipulaba a quienes lo rodeaban
un pedido: ¿No podían la mamá y el analista casarse Edipo es una formación secundaria. Es decir, pos- y sólo se interesaba en sus propios asuntos.
y formar así una familia feliz? terior al complejo de castración que la obliga a re-
nunciar a la intensa investidura erótica preedípica Cuando se acercó al análisis ya se había alejado
Otro, que creció en circunstancias parecidas, de la madre y la orienta hacia el padre, el cual apa- de su familia. Había terminado su carrera, se sabía
pero cuyo padre reaparecía cada tanto para volver a rece como quien tiene el poder de restaurar su nar- capaz, pero no lograba confiar en sus propios recur-
desaparecer por un período prolongado, encontró cisismo herido. Desde la perspectiva freudiana no sos como para disputar posiciones relevantes en el
en la adolescencia una insuperable dificultad para hay angustia de castración en la niña; el afecto que trabajo. Tampoco se sentía feliz con su vida afectiva.
asumir compromisos y construir proyectos. A la prevalece es la envidia y el complejo deja, a modo En su discurso aparecían dos clases de hombres.
vez, tendía a establecer relaciones de dependencia de cicatriz, un más o menos intenso sentimiento de Unos, encantadores y llenos de virtudes al co-
con otros jóvenes a los que percibía más sólidos y inferioridad. Esta posición ha sido discutida en va- mienzo, con los que intentaba formar pareja y a
con familias mejor estructuradas. Esos vínculos le rios desarrollos posfreudianos y combatida por las quienes creía necesitar para resolver los problemas
de su vida, terminaban invariablemente provocán-
dole una gran desilusión. Otros, a menudo sujetos
en posición de poder, como jefes en el trabajo, eran
desde el comienzo personajes engreídos y machis-
tas, que la asustaban, frente a los que tendía a sen-
tirse pequeña e indefensa pero a quienes en secreto
despreciaba. La insistencia con que aparecían estos
personajes, y el tiempo que dedicaba a relatar sus
desventuras con ellos revelaba la importancia libi-
dinal que para ella tenían.
No tardó en asociar ambos tipos de hombre con
las formas que había tomado la relación con su
padre. Advirtió que se veía obligada a revivir una y
otra vez la historia, a reencontrarse una y otra vez
con la frustración, atrapada en una repetición de la
que no había salida. Como ya se dijo en ocasión de
otro ejemplo, no tiene sentido buscar la explicación
del caso sólo en su relación con su padre, pero es in-
dudable que este vínculo tomó para ella una rele-
vancia fundamental.

Según el modelo freudiano, no sólo el comienzo,


Actualidad Psicológica Marzo 2020 • Página 11

también el final es diferente en el complejo de Edipo demanda de reconocimiento excede cada vez más “Complejo paterno”, “función paterna”, “metáfora
de la niña y el niño. En éste el final es un sepulta- el modelo de mujer-madre, y se refiere a los más paterna”, “nombre del padre”, “nombres del padre”
miento, idealmente una destrucción (nunca total- numerosos caminos en los que una mujer encuen- han sido algunos de los conceptos con los que se
mente lograda en realidad), determinada por el tra su realización personal, antes reservados casi procuró denotar ese lugar cuya importancia en la
impacto del terror de la castración. En la niña, en con exclusividad para los hombres. constitución subjetiva a nadie escapa. Se ha dado
cambio, se trata de una represión simple, paulatina, por supuesto que en la época actual el ejercicio de
en que el objeto es finalmente abandonado bajo la Conclusión tal función es más difícil que nunca antes, pero lo
presión de otra forma de angustia, que adquiere un cierto es que ese lugar, fuente de alegrías, angustias
peso en algún sentido equivalente: la angustia de Está claro que en estas notas se han tomado o tristezas extraordinariamente intensas nunca ha
pérdida de amor. Es que el amor del objeto adquiere ejemplo de casos en los que es posible discernir una sido fácil de ocupar.
aquí un valor especial: es el encargado de restaurar estructura neurótica. No es, por cierto, lo único que
la investidura erótica del yo –en el sentido del nar- ofrece la clínica. En la actualidad abundan los casos En otros tiempos tal vez estuvo más claro lo que
cisismo trófico o de vida- dañado por la forma que en los que el sufrimiento no se debe, en lo funda- un padre debía ser y hacer; pero esas convicciones,
toma en la niña el complejo de castración. El senti- mental, al fracaso de la represión y el retorno de lo como parte del ideal del yo, conformaban a la vez
miento de sí se recupera de su herida en el amor del reprimido, sino a la acción de mecanismo de de- un mandato, una restricción al contacto afectivo y
objeto. El reclamo al padre (que, como señala Freud fensa primitivos, como la disociación y la desmen- una fuente de sentimiento de culpa. En la actualidad
en Sobre la transposición de las pulsiones, se desliza tida, y al efecto de procesos de desinvestidura que no pocos padres se permiten participar con más li-
del anhelo de un pene que la iguale al varón al deseo empobrecen al yo y lo dejan a merced de angustias bertad en el cuidado de sus hijos, sin miedo de sa-
de un hijo) termina siendo, una vez renunciada la severas e incontrolables, de estados depresivos de lirse por eso de su rol. De igual manera, parece
pretensión infantil, sentirse suficiente amada y va- difícil solución o de alteraciones severas del carácter. haber para unos cuantos más permiso para la ter-
lorada como para poder creer en sus propio valor. Constituyen el objeto de lo que se ha llamado la nura y para tomar en cuenta los deseos y elecciones
“nueva clínica psicoanalítica”, bien estudiada por de sus hijos aunque se aparten de lo convencional-
Para el padre a menudo no resulta fácil tolerar André Green y otros autores. Es característico en mente aceptado. Tal vez, más allá de la incertidum-
la ambivalencia de ese amor, heredero de la relación estos casos el fracaso relativo de las identificaciones bre y la anomia, no sea imposible intentar ir
preedipica con la madre, donde la idealización al- fundamentales del psiquismo y, por consiguiente, construyendo formas de vínculo más auténticas y
terna con el rechazo. Por otra parte, su propia re- una función diferente de los complejos principales. satisfactorias para todos.
presión de los impulsos eróticos que la actividad de El lugar del padre, tema de estas reflexiones, es aquí
la niña pone en acción lo lleva a veces a alejarse de menos específico, aunque seguramente no menos
la hija o a limitar su ternura. Como en todos los determinante.
vínculos humanos, cada uno encuentra su propio
equilibrio. Pero el tema de la búsqueda del recono- En toda la historia del psicoanálisis el tema del
cimiento y el amor del padre forma parte reitera- padre ha sido estudiado desde diferentes ángulos, y
damente de los análisis. En la actualidad, esa muchas y excelentes páginas se han escrito sobre él.

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Página 12 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

Y el padre
S
i nos adentramos en los planes de es- los años 50, el modelo sistémico no ha dudado de la
tudios universitario, y además capacidad de daño y reparación que podían tener por
damos un repaso por algunos libros igual madres y padres. En la propuesta de observar
clásicos que forman parte del folc- al grupo familiar habitaba la noción de equidad y
klore bibliográfico podríamos decir: mutua responsabilidad por parte de ambos padres

también “Vaya tradición la que hemos forjado los psicólogos


al señalar a la madre como una fuente primaria, y la
más relevante, para la construcción de muchas pato-
en un problema/psicopatología. Esto es un reflejo de
las ideas que el modelo sostiene desde su epistemo-
logía y que es respetada por todos los que componen
logías”. Este enunciado no es necesariamente falso, la comunidad sistémica, independientemente del
pero encierra una sobrecarga al papel materno y de- área de trabajo o tema sobre el que se aboquen.
Adrián José Hinojosa. sestima las incumbencias paternas. Sobran registros de esta visión sistémica sobre
No hay duda de que la importancia biológica de la equidad de responsabilidades en el dúo parental
la madre supera a la del padre en los primeros mo- de cara a las patologías. Pero quizá el caso más em-
mentos de la creación de una nueva vida, cuando la blemático lo podemos captar al releer aquel famoso
Juan Luis Linares. biología tiene la última palabra. Ello atañe a los nueve artículo titulado “Hacia una teoría de la esquizofre-
meses de embarazo y (ya en grado menor) al subsi- nia” de Bateson, Jackson, Haley y Weakland (1956,
guiente período de lactancia. Sin embargo, la crianza 1963) y con el que saltaron a la fama y a la polémica.
no es sino un progresivo deslizamiento desde los fac- En dicho escrito los autores describían el doble
tores biológicos hacia los relacionales, donde los pa- vínculo como un modo de comunicación patoló-
peles de la madre y el padre se equilibran. gico entre los padres y su hijo, donde lo encierran
No es casual que en la mayoría de los ejemplos comunicacionalmente indicándole que cumpla si-
y casos que se transcriben a los libros los autores multáneamente con dos indicaciones que son
suelen resaltar la figura de la madre, que por hacer opuestas e imposibles de combinar.
mucho o por hacer poco, siempre resulta ser seña- Citando a los autores:
lada como la influencia principal en la vida de un La hipótesis del Doble Vinculo indica que para
paciente, casi única por no decir menos. que tenga lugar esta situación paradojal se necesita
Aunque los tiempos actuales muestran con una serie de ingredientes (Bateson et al. 1956, 1963;
mayor contundencia los diferentes formatos de fa- Bateson, 1977):
milia que pueden existir, en el vox populi sigue • Dos o más personas: Se indica que, a fines prác-
siendo mayoritaria la procreación y crianza de un ticos, se considerará a uno de ellos como “la víc-
hijo a partir de una madre y un padre. Pese a que tima”, aunque no se asume que el doble vínculo sea
ésta es la estructura básica que se ha sostenido a tra- generado únicamente por la madre.
vés del tiempo es pensar en dúos parentales, más de • Experiencias repetidas: La experiencia del
una vez la psicología ha caído en el simplismo de doble vínculo debe ser recurrente. La hipótesis no
describir la colaboración patológica de un padre se aboca a un acto traumático único. Por lo que la
desde una óptica mezquina y reduccionista. experiencia repetida convierte al doble vínculo en
¿La lectura habitual? El padre ausente y con una una estructura habitual.
posición satelital al problema. La tradición diagnóstica • Un mandato primario.
suele indicar que su modo de colaborar es ocupando • Un mandato secundario en conflicto con el
un lugar pasivo, o como suele decirse a modo de me- primero, pero en un nivel más abstracto y, al igual
táfora, “satelital”. Aquí aparece nuevamente el fenó- que el primero, impuesto por señales que, implíci-
meno de “verdad a medias”, ya que es posible que un tamente, amenazan la supervivencia.
padre esté ausente, pero también debemos saber que • Un mandato negativo terciario que prohíbe a
es un lectura incompleta y sobre todo injusta frente a la víctima escapar del campo o meta-comunicar.
la complejidad que habita en las relaciones humanas, • Que la relación entre ambas partes sea signi-
y que el modelo sistémico intenta comprender incan- ficativa
sablemente, y por supuesto, inacabadamente. • Por último, no es necesario que se den todos y
El foco atencional de este artículo será resaltar cada uno de los componentes cuando la víctima ha
algunas propuestas sistémicas para la comprensión aprendido a percibir su universo en pautas doble
de los problemas humanos, y que evitan caer en la vinculares: un único elemento puede desencadenar
observación de una madre por encima de la de un el conjunto.
padre. Quizá una de las premisas más divulgadas
por los terapeutas sistémicos es que es la participa- Bateson (1985) define el doble vínculo como un
ción de un grupo familiar lo que precipita la cons- patrón interactivo caracterizado por la incongruencia
trucción de conductas patológicas y no sólo la entre mensajes que pertenecen a distinto orden, allí
producción individual que haga un miembro de se configuran secuencias comunicativas paradójicas,
una familia a partir de sus vivencias. en las que cualquier respuesta del paciente lo conduce
Pero lo relevante es que los terapeutas sistémi- a recibir un castigo y una negación del principio de
cos-relacionales desde sus inicios se han preocupado identidad. Los modos en que las partes interpreten los
por mirar e incluir en las secuencias patológicas a mensajes siempre serán dicotómicos y mutuamente
más de un miembro de la familia, empezando por el excluyentes, y como consecuencia esto produce un
dúo de padres por igual, y llegando a proponer lec- bloqueo a la capacidad de metacomunicación.
turas verticales y horizontales sobre el árbol genea- Por metacomunicación se entiende el proceso
lógico de una familia. Noten un breve desarrollo que puede hacer una persona cuando comunica
sobre como ha ocurrido esto. sus reflexiones y comprensiones sobre su propio
modo de comunicar y una explicación sobre qué
Parentalidad: Los padres del paciente es lo que decodifica de las comunicaciones que re-
cibe de los otros.
Desde sus inicios comunicacionales, alrededor de Si el doble vínculo es sostenido en el tiempo
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ocurrirá una grave consecuencia para la salud men- calmente diferente entre los autores. Mientras que frente a la vida del hijo, (c) y que son los productos
tal. Se producirá en el hijo/futuro paciente, la sufi- Bateson procuraba conocer la comunicación y el de la interacción y el modo de significarlos lo que
ciente confusión sobre como comprende las modo de interacción que se establecía entre los pro- construye una enfermedad antes que la actuación de
comunicaciones al punto que comenzará a fracturar tagonistas del problema. Fromm Reichman deter- un único personaje.
el modo en que estructura su realidad a través del minaba de manera única y lineal que la situación Este último punto ha sido tan relevante para el
lenguaje, y, por consiguiente, arribará a fórmulas patológica corría indefectiblemente a cargo de la pensamiento sistémico que se ha producido una
psicóticas para procurar dar un poco de sentido ló- madre, dejando un muy escaso margen de cambio vasta teoría y práctica para conocer múltiples di-
gico al mundo que sus padres colocan del revés. y progreso hacia la salud al cerrar y reducir al mí- mensiones del grupo social que conforma la familia.
Pero aquí está el “logro” a resaltar: la construc- nimo el marco de intervención. Sólo por mencionar algunas.
ción de este vínculo patológico no es patrimonio de Aunque el “doble vínculo” y la “madre esquizofre-
las madres, sino que pertenece al mundo de la pa- nógena” respondían al mismo espíritu de investiga- Verticalidad: Los padres de los
rentalidad y dicho mundo es integrado por un ción sobre conocer la génesis de la esquizofrenia, los padres del paciente
padre también. En el mundo sistémico las conduc- postulados eran completamente diferentes. Comen-
tas que definen el quehacer maternal o el quehacer zando por sus posturas epistemológicas y pasando La propuesta de Bateson y compañía sobre cono-
paternal no están definidas. Exceptuando el hecho por el lugar que ocupa el paciente, hasta las concep- cer la comunicación y los modos de relación alrede-
mismo de dar a luz, así como el pecho para mamar ciones sobre las responsabilidades que tiene cada dor del paciente fue tomando mayor profundidad
que pueden ofrecer la mayoría de las mujeres, luego miembro en la construcción de la psicopatología. con las investigaciones de todos sus seguidores. Dicha
del parto no existe un rol o función que no puedan Pese a las notables diferencias entre las teorías, teoría fue un bautismo de fuego y el puntapié inicial
desempeñar ambas partes por igual. para el público fue sencillo asociar ambos postulados para lo que se terminó de convertir en una de las más
Aunque esto último pueda sonar obvio para como hermanos de la misma estirpe ideológica por importantes corrientes actuales de psicología.
muchos lectores, los psicólogos deben reconocer considerarlas como ideas que señalaban y culpabili- De todos los equipos e instituciones que poste-
que no suele ser esta visión de los problemas la que zaban a algún miembro de la familia de los pacientes. riormente se formaron existió un grupo en particu-
resuena a la hora de realizar diagnósticos o lecturas Según los autores era el actuar de la familia y ya no lar que resonó en el mundo sistémico. Desde Milán,
de las secuencias problemáticas. De hecho, este es tanto el de la biología lo que precipitaba la esquizo- Italia, el equipo liderado por Mara Selvini-Palazzoli
uno de los grandes mitos a quebrar durante los pri- frenia. Frente a este nuevo campo de trabajo, que re- procuró conocer la construcción de las patologías
meros años de formación para los terapeutas que se sultaba radicalmente diferente y amenazante, era más allá del vínculo paterno-filial. Puede que estas
adentran en el modelo sistémico; comenzar a pen- esperable que la primera medida de respuesta fuera nociones se deban a la tradición cultural italiana de
sar primero en la construcción de las relaciones bajo completamente defensiva por parte de los familiares pensar a la familia como un espacio que procura
la mutua influencia antes que en los comporta- y otros terapeutas que aún no estaban convencidos abarcar a cuantas generaciones sean posibles. Pen-
mientos esperables de la maternidad y de la pater- de dicho cambio de enfoque (Feixas & Miró, 1993). semos como es que en Argentina las familias italia-
nidad (Linares y Ortega, 2008) El ciclo de confusiones sobre creer a ambas teo- nas sostienen aún este reflejo cuando procuran
rías como iguales, o en su defecto muy similares, fue reunirse a comer pastas en la casa de “la nonna”
Sin embargo, no todo es democracia e igualdad incrementándose al punto de que algunos terapeu- todos los domingos, funcionando de manera centrí-
plenamente comprendida en el historial del modelo tas creían que Fromm-Reichman era de la escuela peta y procurando aglomerar cuantas almas sean ne-
sistémico. Cuando la teoría del doble vínculo se en- comunicacional de Palo Alto o que habían sido Ba- cesarias para que nadie se ausente al festín.
contraba en auge (y por consecuencia también bajo teson y compañía quienes hablaban de una madre El planteo de la escuela de Milán era una clara
un duro cuestionamiento) ocurrió una confusión esquizofrenógena. En definitiva, el modelo relacio- idea de sumatividad, a saber: si conocer los modelos
conceptual que produjo notables y perjudiciales nal terminó pagando durante un largo tiempo los comunicacionales-relacionales entre el paciente y
consecuencias para los nacientes sistémicos. En platos rotos de una propuesta ajena, parcializadora, sus padres otorgaba información relevante para
aquel momento la psicoanalista Frida Fromm que no buscaba conocer la interacción, y sobre todo comprender la patología, entonces conocer la rela-
Reichman había captado la atención de toda la aca- que era completamente opuesta a las bases episte- ción de estos últimos con sus propios padres brin-
demia psicoterapéutica de Estados Unidos al acuñar mológicas sistémicas que se establecían en aquel daba un sinfín de posibilidades.
el concepto de madre esquizofrenógena. momento y que aún se sostienen. Si se proponía que los comportamientos de un
padre eran igual de relevantes que los de una madre,
Con esto la autora indicaba, lisa y llanamente, que La situación anteriormente descripta hoy es anec- con la óptica italiana también la historia y los com-
es la madre la principal causa de la esquizofrenia en dótica para el modelo sistémico ya que la teoría del portamientos de la generación anterior estaban invo-
un hijo, describiendo posturas como la hostilidad y doble vínculo ha mostrado su utilidad y proyección, lucrados en la construcción patológica respondiendo
la frialdad a modo de evidencia para su conclusión. además ha servido como un trampolín para la proli- a la misma lógica, abuelos y abuelas por igual. De esta
Aunque actualmente esta teoría está descartada feración de ideas sobre cómo pensar las relaciones manera postularon la teoría del trabajo trigeneracio-
y no tiene ningún apoyo científico, luego de su pre- humanas hasta convertirse en una robusta corriente nal, la que profesaba una hipótesis: para que una psi-
sentación al mundo y su difusión produjo grandes de la psicología. Tal es así que en la actualidad ha re- copatología tenga lugar en un sistema humano se
daños y confusiones en los intentos terapéuticos de cobrado el suficiente peso y claridad teórico-práctica necesita de la coparticipación y multiplicidad de res-
prestar más relevancia a los factores relacionales como para terminar de diferenciarse y distanciarse ponsabilidades de varios miembros de una familia y
antes que a los factores biológicos. del concepto lineal de madre esquizofrenógena. de por lo menos tres generaciones. Este planteo era
Incluso en la carencia total de datos y criterios Desde los primeros pasos, y hasta el día de hoy, en más complejo que el enfoque puesto en la relación
científicos de este errático concepto, Fromm Reich- nombre del modelo sistémico afirmamos: (a) que un filio-parental, y sin lugar a dudas mucho más pro-
mann jamás habló de un padre esquizofrenógeno. padre es igual de relevante que una madre para la fundo que pensar solamente en la maternidad (Sel-
Nadie cuestionó esta carencia ni se preocupó por salud y la enfermedad mental, (b) que el actuar de un vini, 1990, 2002; Selvini-Palazzoli, 1986, 1991).
esta significativa desnivelación entre los progenito- padre no se limita a la pasividad o “satelitalidad” Pero no sólo eso, el famoso concepto de triangu-
res ¿Cómo es que las mentes terapéuticas de la
época no prestaron ninguna alarma al respecto? El ALQUILO CONSULTORIO CURSO DE FORMACIÓN EN
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lación, que Haley (1963) procuró hacer resonar tanto Pero los terapeutas sistémicos ofrecen una solu- si el objetivo es la salud mental. De allí que pensar
como fuera posible, comenzó a ser dimensionado ción simple y elegante a este dilema: en lugar de pen- en términos de conyugalidad y parentalidad prác-
más allá de la relación padres-paciente, y se comenzó sar que es lo que debe hacer un padre y que es lo que ticamente resulta un acto de justicia y progreso.
a incluir en la dinámica de otros miembros de la fa- debe hacer una madre, lo más conveniente es pensar
milia, suponiendo que esos vínculos también preci- en la parentalidad y la conyugalidad de las personas. A fines de repaso y para sostener el tema de este
pitaban la aparición de los síntomas. El mensaje monográfico diremos:
detrás de esta expansión es que la incumbencia de los Parentalidad y Conyugalidad Definir el lugar de un padre en función de las
padres es importante, pero no podemos creer que Estos dos puntos se entienden como dimensio- conductas de una madre es una lectura incompleta
basta con una madre ansiosa e intromisiva en com- nes relacionales básicas en la familia de origen. Pen- de las secuencias patológicas. Además, resulta en una
binación con un padre distante e incapacitado para sar en ellas es dejar de lado un tipo de categorización subestimación de las capacidades del primero y una
que se produzcan trastornos graves. Al menos debe- que fragmenta y estigmatiza a los padres y a las ma- sobreestimación de las influencias de la segunda.
mos saber que esta fórmula no se adecua a todas las dres. De esta manera comenzamos a pensar en un Independientemente del género, el modelo sisté-
historias de sufrimiento humano que nos ocupan. campo relacional entre el dúo parental que nos mico propone hablar de parentalidad y conyugalidad
En el modelo sistémico el concepto de triangu- muestra en toda regla que la equidad y mutua in- como dimensiones relacionales para la comprensión
lación sirve para describir el modo en que se desen- fluencia entre las partes es un modo central de pen- de las patologías ante que abordar la paternidad y
vuelve una trama familiar conflictiva, considerando sar los roles y funciones que se ocupa en una familia. maternidad en sus esferas individuales.
que es una lucha de poder entre una pareja (supon- Esta comprensión conjunta y relacional muestra
gamos un dúo parental) que se extiende hasta al- Citando las palabras de Linares (2012) como el modelo sistémico ha creído desde sus ini-
canzar a un hijo. Pero esta lucha no puede acontecer Conyugalidad: Es la manera en que se relacio- cios que el lugar del padre en la historia de un pa-
sin la manifestación de ambas partes, cada una lo nan entre sí los padres o las figuras que ejercen las ciente no es satelital, pasivo y/o periférico por
hará con los recursos que disponga, pero plantear funciones parentales (pág. 227). defecto, o que esto sea lo propio de la paternidad.
el conflicto en estos términos invitar a pensar que Parentalidad: Consiste en la manera en que los La definición del padre actual es un debate
el problema va más allá de la pasividad paternal. padres, o figuras delegadas, ejercen las funciones pa- abierto y las fuerzas de la renovada revolución femi-
rentales que vehiculizan el amor o nutrición rela- nista proponen un escenario idóneo para evitar
Horizontalidad: Los hermanos cional (pág. 238) ideas parciales y cerradas. Este cambio será especial-
del paciente mente difícil para las conceptualizaciones clásicas de
Ahora hablamos de responsabilidades compar- la psicología. Pero para los modelos que han nacido
En su firme y exponencial camino de creci- tidas dejando atrás la identificación precisa de lo en la posmodernidad, como lo es la terapia familiar,
miento, podríamos decir que el modelo sistémico que le corresponde a cada uno. Esa disputa acusa- las ideas revolucionarias sobre equidad de respon-
volcó casi todos sus recursos a comprender las re- toria podemos dejarla a los letrados en abogacía y sabilidad parental empezaron algunas décadas atrás.
laciones entre las generaciones, quizá pecando un su trajinar en los divorcios con litigio.
poco de verticalidad. Como consecuencia (pero sin Siguiendo las palabras de Minuchin (2001) dire-
llegar a ser una tragedia) la historia e influencia de mos que los objetivos centrales del dúo parental (o Referencias bibliográficas
los hermanos terminó siendo un área de estudio de quienes oficien como tal) serán ofrecer protec-
poco explorada. Aunque debemos reconocer que ción psicosocial a sus miembros y transmitir la cul- Bateson, G. (1977). Doble vínculo y esquizofrenia. El síndrome
hay excepciones (Droeven, 2002; De Bernart & Bu- tura. Lo que no está definido es como debe ocurrir y sus factores patogénicos interpersonales. Buenos Aires, Argen-
ralli, 2006) esto, y con justo sentido, ya que esto último depen- tina: Ediciones Carlos Lohlé.
Cuando se consigue leer, al menos un poco, las derá del contexto y la subjetividad (Linares, 2012). Bateson, G., Jackson, D. D., Haley, J., & Weakland, J. (1956). To-
teorías sobre los hermanos y su relevancia, se tiene la En la historia personal de cada paciente cada ward a theory of schizophrenia. Behavioral science, 1(4), 251-
percepción de que son ideas claras y hasta obvias, uno de los padres podrá implicarse más o menos en 264.
pero que rara vez se explicitan o consideran en las hi- estos objetivos y dimensiones, pero está claro que Bateson, G., Jackson, D. D., Haley, J., & Weakland, J. H. (1963).
pótesis y diagnósticos que construyen los terapeutas. no existe una manifestación preestablecida a la que A note on the double bind -1962. Family Process, 2(1), 154-161.
¿Por qué enunciamos a los hermanos en un ar- una madre y un padre respondan por defecto. De Bernart, R., & Buralli, B. (2006). Las raíces horizontales: los
tículo sobre los padres? Porque son un ejemplo Aquello que los terapeutas sistémicos profesan hermanos coo recursos terepéutico. Redes: revista de psicotera-
sobre como el modelo sistémico ha procurado am- sobre parentalidad y conyugalidad no siempre es pia relacional e intervenciones sociales, (16), 63-82.
pliar la mirada por sobre la figura de la madre. Los aceptado y comprendido plenamente. Tomemos un Droeven, J. (2002). Sangre o elección, construcción fraterna.
problemas humanos no sólo se transmiten de pa- claro ejemplo con el que cualquier terapeuta puede Buenos Aires. Libros del Zorzal.
dres a hijos, sino que los hermanos también se con- toparse en sus espacios de trabajo: los divorcios Feixas, G., & Miró, M. T. (1993). Aproximaciones a la psicote-
vierten en campos fértiles para que las disputas, los conflictivos. rapia: Una introducción a los tratamientos psicológicos. Barce-
secretos, pactos y traiciones se sostengan. Además, lona: Paidós Ibérica.
considerar el papel de los hermanos en la historia Pero siendo más específicos, dentro de la pro- Haley, J. (1963). Strategies of psychotherapy. New York: Grunne
familiar muestra a los terapeutas que las motivacio- blemática de los divorcios conflictivos, observen us- & Staton
nes para los comportamientos patológicos pueden tedes que, salvo que se demuestre lo contrario (y Linares, J. L. (2012). Terapia familiar ultramoderna: La inteli-
tener orígenes y complejidades más allá de la pareja aun así con gran resistencia) la sociedad, las familias gencia terapéutica. Barcelona: Herder.
parental construida. y el sistema legal continúan abogando y creyendo Linares, L., & Ortega Allué, J. (2008). Terapia familiar: aprendi-
en el mito de la buena madre. La decisión por de- zaje y supervisión. México. Editorial Trillas.
En los tiempos actuales, la disociación entre el fecto: es con ella con quien deben quedarse los Minuchin, S. (2001). Familias y terapia familiar. Editorial Ge-
rol paterno y el género masculino es un hecho con- niños en la separación. Frente a toda declaración disa.
sumado, aunque ya desde hace un tiempo se sospe- asumida con firmeza la semántica hará su magia, y Selvini, M. (1990). Crónica de una investigación: la evolución
chaba que las funciones paternas no son patrimonio si hablamos de una buena madre también hablamos de la terapia familiar en la obra de Mara Selvini Palazzoli. Bar-
exclusivo de los hombres ni las funciones maternas de un incompetente padre. celona: Paidós Ibérica.
lo son para las mujeres. Podemos decir que, observando la historia, los Selvini, M. (2002). El futuro de la psicoterapia: Aprender de los
Siempre que se intente indicar cuales son las padres siempre han gozado de un mayor margen de errores. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría,
funciones paternas o las maternas asociadas al gé- tolerancia y aceptación a sus equívocos a la hora de (82), 9-21.
nero (como lo es la “madre esquizofrenógena” y el desarrollar su participación en la crianza. Como Selvini-Palazzoli, M. (1986). Towards a general model of psy-
“padre satelital”) se estará iniciando una empresa contrapartida las madres se han visto más presio- chotic family games. Journal of marital and family the-
inacabable, frustrante y hasta dictatorial. Incluso si nadas en su papel de cuidadores, ya sea por satani- rapy, 12(4), 339-349.
alguien lo hiciera estaría realizando una propuesta zarlas como esquizofrenogénicas o inmacularlas Selvini-Palazzoli, M. (1991). Las raíces relacionales de la esqui-
del deber ser de un padre. como buenas, ninguna fórmula resulta conveniente zofrenia. Revista de psicoterapia, 2(8), 5-12.
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Del padre… como tal, es algo que en su desarrollo quedará para


otra ocasión.
Temprano también se advierte que esa inclina-
este autor, las representaciones culturales de la reli-
gión, en particular, el deseo y el temor.
En efecto, más allá del error en sentido episte-
ción2 constituye algo a lo que se quiere, y no se mológico o de la mentira en sentido moral, lo que
quiere renunciar (se sabe también que la moral está en juego es la exégesis de la ilusión. Para Nietzs-
Francisco E. González Cobreros habla aquí de deber y no de querer, solo que no se che, es la genealogía de la moral lo que necesita ser
necesita un analista para eso). El sujeto de la confe- desocultada. Ahora bien, lo que esa exégesis descu-
sión se encuentra, como se dice hoy día, dividido. bre es que justamente el origen de esa moral es un
Mala conciencia, trasgresión, síntoma, goce; por lugar vacío. Afirma que es desde ese más allá iluso-
ahora, solo por ahora, pueden esperar en su distin- rio que descienden las condenaciones y las prohibi-
ción y jerarquización. ciones. Entonces, dado que este lugar no es nada,
En un principio es posible pensar, más o menos ¿de dónde procede entonces? La respuesta de
honestamente, que se es libre de renunciar a eso. Nietzsche es tajante: de la debilidad de los esclavos
Ocurre que simplemente no se lo desea. Comienza proyectada a los cielos. Son los valores del resenti-
entonces una larga cadena de justificaciones en las miento los que hacen reinar desde ese lugar vacío al
que con todo derecho se desconfía de sí mismo. Se “Dios moral”. El Dios de la prohibición es el que la
pretenden la chancha y los 20, y eso, en buen ro- metafísica tradicional llama “lo inteligible”: el bien
mance, no solo es imposible sino que es trasgresión absoluto. Este es el lugar trascendente e invisible de
y coartada narcisista: por eso la culpa. los valores. Pero dado que – como ya señalamos –
Ahora bien, la culpa es la marca de una concien- este lugar está vacío, la destrucción o deconstruc-
cia que se considera juzgada. Esta conciencia juz- ción (como la llamarán los postmos después de
gada carga sobre sus espaldas una venerable Heidegger) debe tomar en nuestra época la forma
tradición, atraviesa toda la historia penitencial de del nihilismo. No es entonces Nietzsche quien in-
Israel, gran parte del cristianismo – la patrística, por venta el nihilismo. Él es simplemente el testigo (tal
ejemplo – y encuentra su remate final en Kant, vez privilegiado) de un momento histórico: la ma-
quien reconoce en “La religión dentro de los límites nifestación de esa nada que está en el origen mismo
de la mera razón” que no hay explicación racional de la metafísica.
para el salto cualitativo (así lo caracterizará después El nihilismo es el alma de la metafísica, en la me-
Kierkegaard) que supone el mal. No es posible pro- dida en que esa metafísica es la responsable de la pro-
poner una máxima para la voluntad que dé cuenta moción de ideales, que no son otra cosa que el
de la mala voluntad.3 desprecio por la vida, la maldición sobre la tierra, el
Límite entonces para la “Visión moral del odio hacia la fuerza de los instintos y el resentimiento
mundo”, y resurgimiento de la tragedia. Efectiva- de los débiles ante los fuertes. En esta postura, es ló-
mente, a poco andar se hace claro que las cosas no gico que el cristianismo reciba todos los ataques, ya
son tan sencillas, que ahí donde se supone poder de- que a su juicio, no es más que “un platonismo para
“Mi destino es la lengua castellana” cidir, nos encontramos con ese elemento “demoní- el pueblo”. Solo así se hace “filosofía a martillazos”, y
J. L. Borges aco” que Freud llamó repetición; que es aquel que se realiza la “destrucción de los ídolos”
gobierna todo el juego desde “la otra escena”. La li- Por eso hay que trasmutar los valores y restaurar
“El regreso a la simple escucha de los símbolos bertad se encuentra entonces encadenada y el “libre la “voluntad de poder” como origen de los valores.
es la recompensa por el pensamiento” arbitrio” que suponíamos, se muestra en verdad Feroz crítica, entonces, a la religión y a la conciencia

¿
Paul Ricoeur como “servo arbitrio”. juzgante.
Ahí comienza otra historia (o la historia). La Pero el resentimiento ¿no se deja aún aquí escu-
Cuál es nuestra tarea? Los problemas constelación de los significantes que gobiernan el char? ¿no hay acaso resentimiento contra el resen-
ajenos. Hoy día sabemos que no tan destino (diría un lacaniano), la contingencia que se timiento? Más allá del temor y el consuelo del Dios
ajenos. Por eso los analistas se anali- muestra como necesidad (Hegel dixit), la fuerza de moral, ¿qué pasa con el don?
zan. El relato que con mayor o menor la pulsión pudiendo más que el yo, y para decirlo Freud también nos trae una exégesis. También
coherencia entonces se perfila encuen- todo, el exceso de la ley. Si antes se padecía la arro- él juzga a la conciencia juzgante. Lo hace bajo el
tra rápidamente un límite: es el inicio de la trans- gancia de ser culpable, porque se creía poseer una análisis y la promoción del superyó. Heredero del
ferencia y es también el punto de la resistencia. libertad sin límites; ahora se puede padecer otro complejo de Edipo, con su obscenidad y ferocidad
Comienza entonces lo que solo podemos nom- tipo de arrogancia (tal vez más sutil), la de “saber” a cuestas, con sus raíces sumergidas en las pulsiones,
brar de una manera: la confesión del mal. Es evi- sobre mi destino inexorable. La petulancia de ser se constituye – gracias a la enérgica formación re-
dente: el mal se confiesa – cambio de tono responsable de todo el mal. activa contra Eros – en un cultivo de instinto de
incluido – Si bien no es esta la ocasión para reco- El psicoanálisis, y no solo el psicoanálisis, en- muerte. Su función es elevarse a la categoría de ins-
rrer la fenomenología de la confesión, no pode- cuentra aquí otro tipo de impostura (que también tancia tribunalicia que juzga y condena. Ahora bien,
mos dejar de señalar que ahí nos encontramos requiere su desenmascaramiento). El de la concien- aún cuando se nos impone como absoluto, como
con una ruptura textual.1 Su lenguaje es indirecto, cia, no ya juzgada, sino juzgante. imperativo categórico, Freud nos enseña que es un
es decir mítico-poético. Son diversas sus formas: derivado. También aquí la genealogía se hace nece-
la mancha, la marca la impureza, el agobio de lo Es aquí donde los grandes maestros de la sospe- saria: los análisis de la neurosis obsesiva, la melan-
que pesa en la conciencia, el camino desviado, la cha tienen mucho que enseñarnos: Marx, Nietzsche colía, el masoquismo moral y sus incursiones en los
traición a un pacto que se considera sagrado, y la y Freud sospechan de la conciencia de sí, de la con- símbolos de la cultura, nos descubre una faceta que
metáfora que las envuelve a todas: la esclavitud, ciencia inmediata, de la pretensión de la conciencia no encontramos ni en Nietzsche ni en Kant: una pa-
el sometimiento. Todos debemos liberarnos de de igualarse a sus contenidos, y además – algo que tología de la moral. Así, en sus análisis de la religión,
algún Egipto interior que nos oprime. Su sello, a veces no se subraya lo suficiente - los tres juzgan a Freud encuentra trazas del padre. La profundiza-
como contracara, es inconfundible: la culpa. O la conciencia juzgante: en la ideología, en el mundo ción de este descubrimiento lo empujará hasta lo
bien esas variantes degradadas que Freud llama ideal de los valores, y en el superyó. que, para Lacan, constituye la creación de un mito
“sentimiento inconciente de culpabilidad”. El an- Dejemos por ahora de lado a Marx, al que reto- moderno: “Tótem y tabú”4
claje pulsional de cada una de estas formas y su maremos en ocasión de tratar la sublimación. Este padre omnipotente (proyección de la omni-
contragolpe sintomático, que se extiende desde ¿Qué nos dice Nietzsche? potencia del narcisismo infantil), capaz de todos los
las enfermedades autoinmunes a la culpa vivida Se trata de una nueva crítica que abarca, según excesos, actor constante de todos los “además”, aquel
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para el que no se trata tanto que posea todas las mu- poráneo al pensarlo y habitarlo, nosotros que vivi- quiere de un procedimiento de purificación que no es un simple
jeres, sino que pregona y vive como si no hubiera las mos en el tiempo, no podemos tener sino una idea lavado higiénico, en una palabra, requiere un rito. Esta purifi-
suficientes. Esta bestia debe ser asesinada y devorada fragmentaria de él. cación es un acto tan simbólico como la mancha misma. Hoy
para que muchos procesos importantes advengan a Pero si es cierto que nos engloba, también lo es día, un obsesivo puede ilustrarnos hasta el agobio sobre lo que
partir de esa acto primordial: la identificación par- que se trata no tanto de una verdad que no alcan- significa la contaminación.
cial con el pedazo devorado, la constitución del clan zaríamos a comprender, sino de la verdad que nos En el esquema de la mancha está el ser investido “desde fuera”,
de hermanos, el paso a la cultura con la “justa” dis- comprende a nosotros. Así el logos no es lo que se “el mal que ya está allí” – del que después nos ocuparemos – ya
tribución de las mujeres, la negación de ese crimen nombra, sino aquello por lo cual se nombra es el se encuentra de manera simbólica presente en la fenomenología
con la instauración de la religión que promueve la verbo del cual el nuestro es el eco donde se funde la de la mancha.
inmortalidad de Dios y niega el asesinato, la ley de voz de aquel que pretende averiguar lo que delimita En la tradición judeo-cristiana será trasmutada, no ya en el con-
la cultura y el comienzo de la historia. el lenguaje y renace en cada palabra poética: lo inex- tacto sino en la “separación”. Así dentro de la experiencia de lo
Aquí es importante señalar que para Freud no presable, para lo cual nace toda expresión. Por eso santo surge una nueva categoría: “Delante de Dios”. Lo que es-
se trata simplemente de una “visión de la cultura”, es el significado en busca del cual permanecemos, tará en juego delante de Dios es separarse o no de una alianza:
sino que este texto presupone un compromiso y una que portamos y no hemos creado. Más allá del de- la Berit judía.
invitación – como ya lo había subrayado en Leo- sierto está la trascendencia de la palabra, y paradó- El temor a los tabúes deviene temor ante la “cólera de Dios”, ame-
nardo – en renunciar al padre.5 jicamente, su inmanencia, lo que nos concierne. naza inimaginable. ¿Qué pasa con el símbolo inicial? Ya no es una
Trabajo de duelo, entonces, sobre la figura del También la libertad de la creatividad mítico-po- cosa, sino una relación rota. Un pacto no cumplido, que ya ni si-
padre: asesinato del padre, muerte del Dios moral, ética y la nueva beatitud por la fe en el bien decir. quiera es individual, sino colectivo; y que incluso, no anida en la
muerte del Dios de la ontoteología. Un reinado del Eros sin concesiones por el encuen- conciencia. Lo prueba el hecho de que sean los profetas los que les
Ahora y después de este recorrido, la conciencia tro con lo ineluctable: la muerte. recuerdan a Israel su pacto, bajo la conocida fórmula del “escucha
juzgante aparece emparentada con el deseo, del cual Más allá del padre, de todo consuelo y protec- Israel…” El mal no es algo exterior sino una potencia que somete.
había intentado despojarla Kant. La obligación, in- ción, está ese horizonte abierto por el don del len- El simbolismo de la impureza es retomado ya no a un nivel exterior,
terpretada como acusación, se convierte en una fun- guaje en el que afirmamos el ser en la carencia de ser. sino ético. Si ahora saltamos del pecado a la culpabilidad, la relación
ción del deseo y del temor. al mal se mide por la conciencia que se tiene de la propia falta. La
La institución de la ley queda vinculada a la es- Notas culpabilidad ya es individual y no colectiva; y de ser total, pasa a
cena primaria, y ésta, al asesinato del padre. Por eso graduarse. Ingresamos en el mundo de la culpabilidad razonable,
1
mismo queda abierta de par en par la puerta para “… El oráculo, cuyo señor está en Delfos, no dice ni oculta nada, la que nos habla del juez y de la conciencia escrupulosa. No se
el retorno de lo reprimido. Es este proceso lo que hace signos”. Esta sentencia de Heráclito, fuente de un sinnúmero pierde el símbolo de la impureza, solo que ahora el infierno se ins-
Freud designará como la religión del hijo, donde el de interpretaciones y apropiaciones, es leída por P. Ricoeur de tala en el interior. Incluso la conciencia padece la imposibilidad de
cabecilla de la revuelta pagará lo suyo. Fin y princi- modo tal que dio lugar a otra sentencia, que a su vez hizo for- satisfacer plenamente la ley (nadie es santo). El hombre queda pri-
pio consagratorio. Así, el Dios de la religión, el Dios tuna… “El símbolo da que pensar”. El símbolo otorga, da algo al sionero de su propia injusticia, o peor, en la petulancia de ser justo.
de los hombres, como gusta caracterizarlo P. Rico- pensamiento y también se otorga a sí mismo como objeto para En este punto extremo la impureza se ha convertido con Lutero
eur, no es otra cosa que una trasfiguración del el pensamiento. Pero dado que el símbolo lo otorga de manera en el servo arbitrio.
padre. Tal vez, la última trasfiguración. 6 opaca o enigmática, ante él, todo puede volver a empezar. 2
Inclinación, inclinatio. Este término cotidiano y anodino es-
Por eso la renuncia al padre es la renuncia a toda Más allá de toda teología o creencia mítica, tanto Paul Ricoeur, conde una apasionante historia: la del debate de San Agustín
protección y todo consuelo, y desmitificar la acusa- Rudolf Otto, Mircea Eliade, coinciden en este punto: no hay un con los Gnósticos.
ción, destruir el ídolo es un duelo. Duelo por el con- lenguaje directo, no simbólico del mal del mal padecido o co- Para comprender la postura de Agustín hay que captar la
suelo del padre. Duelo por la idealización y la metido por eso toma la forma de rituales de confesión de los enorme importancia que en la antigüedad tuvo la Gnosis. Para
supuesta seguridad que esa idealización comporta cuales la historia de las religiones testimonian. los gnósticos, obsesionados con el mal, autores incluso de la pre-
(recordemos de pasada como la idealización se ba- Para ilustrarlo vamos a tomar a grandes rasgos la evolución – si gunta “¿de dónde viene el mal?”, el mal es una realidad cuasi-fí-
lancea sobre los abismos de la ansiedad persecutoria. podemos expresarnos así – de la mancha. sica que penetra en el hombre desde fuera, porque para ellos, el
Esto, M. Klein lo sabía de sobra) y por esto, la se- Pero antes una aclaración: dada la diferencia evidente en la con- mal está afuera. Es cuerpo, cosa (sustancia, para decirlo en el
gunda inocencia que pregona Nietzsche es un duelo. cepción del símbolo en estos tres autores, vamos a proponer – lenguaje de la época) que infectó incluso por contagio. De ahí
Todo el mundo lo sabe. Atravesar un duelo no es por cuenta y riesgo personal – una definición de símbolo que la importancia otorgada al espacio. El cosmos mismo, al ser cre-
facial. La ganancia en sabiduría que otorga, no es pre- tal vez los tres aceptarían, y esto si no somos muy puntillosos. ado con materia, es malvado. Por eso en el fondo, el mal es in-
cisamente confortable… y sin embargo, la destruc- La mancha entonces. Efectivamente se trata de un signo porque humano. El mal va de las potencias del mundo hacia el hombre,
ción de los ídolos debe ser instrucción simbólica. está en lugar de otra cosa, y porque – ya lo sabemos – no es la cosa. quien así padece la desgracia de existir. El tiempo es el de la pu-
¿Qué fondo ético se abre para aquel que sitúe su Vamos a llamar un símbolo de primer grado a esa intencionali- rificación a la que debe ser sometida el alma, que debe primero
deseo más allá del consuelo? ¿Qué verdad nos espera dad (en el sentido husserliano, o sea, no psicológico) primera o que nada “saber” (de ahí “gnosis”) de su condición de encierro
más allá de la protección de un saber idealizado? literal que acentúa marcadamente el contacto. Sobre primera in- en el cosmos mismo, que también debe ser purificado.
Esto no es la aventura que el análisis promete, tencionalidad literal – mancha como contacto – se construye una Se lo sepa o no, hoy día, cuando seguimos pensando al estilo pa-
riesgosa tanto para el analizante como para el ana- segunda intencionalidad que apunta a significar la posición del ranoico, que el mal son los otros, o está en los otros, no podemos
lista. De su cometido depende que el análisis tenga sujeto en el bien y el mal, lo que Mircea Eliade llama: lo santo. evitar demonizarlos, ni suponer que con su extirpación o extin-
fin y no devenga simplemente un lugar de instala- Este segundo sentido no está sino en este mismo símbolo, que ción, el paraíso terrenal retornará. Toda idea de depuración po-
ción, lo que lo convertiría en un ritual más. por este motivo se vuelve opaco, y por lo mismo, inagotable en lítica, étnica o ideológica, conlleva este sello. M. Klein ha
Riesgo del desierto y su travesía, más allá del cual su significación. Es donante de significación por el hecho de que descripto demasiado bien la proyección paranoica y su ansiedad
están las profecías – no las realizaciones – de esa sobre la primera intencionalidad – de acuerdo al uso, a la lite- concomitante, como para que nos extendamos más en esto.
sabia escucha del logos. Porque cuando intentamos ralidad – se le agrega una segunda significación. Contra esta postura, los padres de la iglesia griegos y romanos
captar el movimiento que preside la unidad de lo Es en este dinamismo de los signos donde se inscribe la secuen- – San Ireneo, Hipólito, Orígenes, Clemente de Alejandría –
múltiple, penetramos en el mundo del verbo que cia que va de la mancha, pasa por el pecado, y llega a la culpa- según los manuales, respondieron siempre lo mismo. El mal no
nos anima y habla por nuestra boca. Desamparo en bilidad. Y dado que estos movimientos se dan en los símbolos es una cosa, no es algo en sí, no es sustancia. Por el contrario,
el cual se encuentran todos aquellos que intentan mismos, éstos piden o exigen una interpretación, o exégesis, o está en nosotros. La pregunta misma “¿de dónde nos viene el
desentrañar el misterio de la relación aquella a la hermenéutica. mal?” debe ser rechazada y debe ser sustituida por otra: “¿de
que se abre un lenguaje, que como el poético, no Observemos también que con cada movimiento se mantiene la dónde proviene el hecho de que hagamos el mal?”. Por eso, para
traduce un sentido, sino que nos vehiculiza en él. carga simbólica del precedente. Es así como la mancha – tal vez esta tradición, el mal no es un ser sino un hacer; y encontrará
El logos es el sentido y lo que limita, y por eso el símbolo más arcaico – sobrevive en la culpabilidad. en el mito de la caída de Adán la imagen plástica opuesta a la
¿cómo definir lo que define? ¿cómo dar una acep- Así la impureza es desde el inicio más que una mera mancha. gnosis, como punto mítico de la emergencia del mal.
ción o lo que da la acepción? ¿cómo llegar a lo que Por empezar, no solo apunta a la totalidad del ser, se está man- En el seno de esta controversia, San Agustín elabora una visión
es punto de partida? Si como se nos dice es extem- chado o se es impuro, sino que además, quitar esta mancha re- ética del mal, en la cual el hombre es totalmente responsable.
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Separándose de esa visión trágica en donde no es autor, sino víc- mismo, algo de la sutura del hombre al ser. Estamos también noma. La hipótesis de que la memoria genética se comportaría
tima de un Dios cruel. en el límite de la resistencia de lo ético a lo trágico. Y esto sig- como la memoria nerviosa, o sea, ser capaz de aprehender, se
Para pensar el enigma del mal, San Agustín no posee más que el nifica lo siguiente: reveló hoy día como insostenible. No se admite que el medio
neoplatonismo plotiniano. Si dispusiera de la idea de salto cua- Lo trágico humilla a la conciencia que pretende cargar con toda traiga cambios al ADN. Pero como esto es ciencia, nunca se
litativo como momento puramente contingente, San Agustín la responsabilidad del mal. Porque tras esta aparente humildad sabe… nunca está dicha la última palabra.
sería Kierkegaard. se esconde el orgullo de no aceptar limitación alguna. “…soy Por lo tanto, serán otras las vías para justificar ciertas hipótesis
De manera que apoyado en el neoplatonismo, toma la concep- responsable de cada uno de mis actos, y además, sé por qué los a medio camino entre la abducción y la inducción.
ción de “grados del ser”. El mal será interpretado como una in- he hecho…” Este orgullo de la conciencia es lo que lo trágico En este punto, el psicoanálisis parece alejarse de la ciencia bio-
clinación de lo que tiene “más ser” a lo que tiene “menos ser”. destruye. Los símbolos de lo trágico hablan de una conciencia lógica e ingresar en las ciencias humanas. Freud no muy con-
Aquí se unen dos elementos: la fuerza de la nada que opera en humillada (recordemos Edipo Rey) y de cierto misterio de ini- tento que digamos.
el mal, y la libertad que opera en la voluntad. El desfallecer no quidad del cual la libertad no puede dar cuenta por completo. Entremos entonces en el mito:
es la nada, pero tiende a ella. Así se elabora la noción de defectos, También sumerge en las tinieblas el elemento divino, reducido Primero una justificación del propio Freud. Ya que es su propia
que es un consentimiento con una orientación negativa. La nada a ser un juez. Recordemos que el pobre Job no obtiene respuesta experiencia clínica lo que hace que no pueda representarse la
designa aquí una orientación existencial, una aversión al Sumun alguna, inaugurando el tema del justo sufriente. violencia, el terror patógeno de la amenaza de castración, la in-
Esse – Dios – que es la postura simétrica opuesta a la conversión, 4
“… era el tiempo de la monada, no la de Leibnitz, sino la de tensidad implacable del complejo de Edipo y del sentimiento de
que es el movimiento por el cual la criatura converge al creador. Darwin, y había un mono que tenía todas las monas, y los mo- culpabilidad que se relaciona con él, y que renace en cada gene-
Dejemos por ahora a Agustín con dos grandes problemas. El nitos se hacían la del mono, porque las monas eran muy monas. ración, sin darle, en último término, un fundamento biológico
primero es como diferenciar esta nada de la nada de la creación, Lo mataron y le hicieron un monolito. Eso dio origen al mono- anclado en el capital genético. Más precisamente, “un rastro
elemento fundamental en la lucha contra la concepción mani- teísmo y al monótono superyó. Freud y el mito del Urfater mnésico filogenético, recuerdo de la familia prehistórica, en la
quea donde tenemos un demiurgo que hace el mundo con una 5
“… el mito de la muerte del padre no podría jamás ser relacio- que el padre celoso privara realmente a sus hijos de los órganos
materia mala. Y en segundo lugar, esta concepción solo justifica nado con la sociedad, si no incluyera el pacto de los hermanos, genitales, cuando los consideraba como rivales peligrosos junto
el mal actual. San Agustín, con la idea de pecado original – que entonces, también el renunciamiento a todos los vivos de ejercer a la mujer” S.F.
es otro capítulo apasionante en el cual no entraremos – intentó una maestría (en Francia tiene el doble sentido de Amo) real, y La búsqueda freudiana para el psicoanálisis encuentra en la
dar cuenta tanto de la emergencia como de la continuidad del su empeño en aliarse para combatir a cualquiera que lo preten- meta biológica – ya lo señalamos insostenible – un modo de pre-
mal. Con lo que el elemento trágico retorna. diera. Mito, verdad, y nada tan real como eso… la muerte del sentar un valor universal como fundamento antropológico
3
La visión moral del mundo va de San Agustín a Kant. Ya hemos padre no es nada y no conduce a nada (excepto a la repetición sin transcultural.
visto cómo en San Agustín el mal no tiene naturaleza, no es un fin de la situación precedente), sin el pacto de los hermanos. Freud tiene que cercar abismos. El que separa la psicología in-
ser sino un hacer. ¿Qué nos dice Kant en su “Ensayo sobre el mal Ahora bien, el pacto de los hermanos empeña a usted – señor lec- dividual de la de las masas, la tajante distinción hombre-animal,
radical?” tor – a eliminar a cualquiera que pretenda elevarse al lugar de y otro gran abismo: el que separa las ciencias humanas de las
Por empezar, dispone de otros conceptos que no están en San amo real. Si, usted personalmente señor, allá lejos en su profesión ciencias naturales. La metapsicología y la metabiología son las
Agustín. Voluntad, libre albedrío, máxima de la voluntad. Con de psicoanalista, no lo exceptúa, más bien al contrario. La debili- que intentan hacerlo. Pero hay aún más. Citemos dos capítulos
tales conceptos realiza la oposición “voluntad-naturaleza” en el dad circundante, sea de “derecha” o de “izquierda”, no puede en- importantes: “El final del complejo de Edipo” y “Comunicación
sentido de lo inconmensurable de la razón en relación a la sen- mascarar este hecho: en tanto autor de “Tótem y tabú” (y de un caso de paranoia contrario a la teoría analítica”. El pri-
sibilidad. El mal, como mal radical debe instituirse en un puro solamente por ello), Freud pertenece a la tradición democrática mero, cuando tiene que explicar que reprime lo que reprime, o
formalismo moral. Tal formalismo presupone una máxima for- e igualitaria. El mito de Tótem y tabú es también, y sobre todo, la condición de posibilidad de la represión. La necesariedad y
jada por el libre arbitrio de la voluntad. político, restituye el objetivo pensable, en términos psicoanalíti- no la contingencia que hace que el Edipo decline y al mismo
El mal no reside en la sensibilidad (sexualidad). Kant le pone cos, de la institución de la sociedad como sociedad entre iguales. tiempo retorne de lo reprimido. En el caso de Paranoia…,
fin a esto: “las inclinaciones naturales que resultan de la sensi- Esta misma sociedad de la cual Freud dice en esta misma obra cuando tiene que explicar la aparición de la escena primaria aún
bilidad no tienen relación directa con el mal…” pero tampoco que ella es la realidad. CORNELIUS CASTORIADIS “El psicoa- cuando no se encuentran trazas actuales mnémicas en la pa-
puede residir en una subversión de la razón lisa y llana. El ex- nálisis proyecto y elucidación” ciente. Lo prueba el famoso día de la fotografía.
pediente que queda es subvertir la relación, y eso ocurre cuando 6
Aquí se torna importante recordar mínimamente el texto “Si- Más allá de estas justificaciones queda el hecho de que las cons-
se trastoca el orden moral de los motivos. Pierre Klossowski nopsis de las neurosis de transferencia [1915]”. Este texto, en- trucciones metabiológicas, verdaderas abducciones fantásticas,
muestra esto de manera ejemplar en su ensayo “Sade, mi pró- contrado en una correspondencia dirigida a Ferenczi, constituía no dejan de enlazar una “verdad”. Claro que se trata de la
jimo”. Sade justifica su perversión convirtiendo en máxima uni- el décimo segundo trabajo a incluir en la Metapsicología. Freud misma “verdad” que encontramos en la estructura simbólica
versal un punto de vista particular. Es notable observar como la nunca lo editó. de los mitos.
cadena de razonamientos lleva a Sade a excluir al prójimo, que Nos muestra hasta qué punto el lamarckismo y el darwinismo Efectivamente, la segunda parte del trabajo muestra las varia-
siempre será situado como medio, y no como fin. influyeron en él. Observando el espíritu del texto, podríamos ciones posibles ante el URFATER:
El mal supremo no es para Kant la torpe infracción a la ley, sino hablar de una metabiología. La obra está atravesada por con- La permanencia a su lado y la resignada castración consecuente.
la malicia que hace pasar por virtud aquello que la traiciona. cepciones biogenéticas que intentan fundamentar estas ideas La huida de los hermanos que funda una cultura homosexual
Sade es el ejemplo perfecto de esta postura. La maldad del mal mítico-poéticas, que hoy día, consideramos más cercanas al inestable.
es la justificación fraudulenta de la máxima, por la aparente con- mito que a la biología. O la rebeldía que conduce a su asesinato.
formidad con la ley. Esto es: el simulacro de la moralidad. Kant Pese a las críticas que ya en ese entonces se hacían escuchar hacia Que el estiramiento de estas posibilidades desemboque en los
sabiamente anticipa lo que vemos a diario en materia política: las ideas de Lamarck, en 1938 Freud todavía insiste en “los rasgos diferentes tipos de neurosis narcisísticas no parece terminar de
la impostura. mnemónicos relativos a las vivencias de generaciones anteriores”. convencer ni al propio Freud. Así también – no podemos dejar
Kant, por supuesto, rechaza todo elemento condicionante de la Freud no ignora lo que está pasando en biología, si bien los des- de subrayarlo – el hecho de que el mito se adapte a los hombres,
voluntad. La idea de una tara hereditaria o elemento involunta- cubrimientos revolucionarios de la biología molecular sobre la y presente enormes dificultades cuando se trata de mujeres.
rio dentro de la voluntad – como lo es el pecado original – es naturaleza y los mecanismos de la herencia comienzan en los Éstas, en la época del padre primitivo, en tanto objeto de exclu-
para él inadmisible. El concepto de hábito solo suelda la con- años 40. sividad o reparto, no tienen nada que decir.
tingencia actual con el carácter previo del mal. Pero la idea de “La posición de nuestro problema se hace más difícil por la ac- Sin embargo, es hacia otro lugar al que apunta nuestra crítica.
una máxima mala, fundamento de la mala voluntad, permanece titud actual de las ciencias biológicas, que no quieren saber Un mito del origen queda trunco si no se le supone un mito del
incomprensible para Kant. nada de la transmisión de caracteres adquiridos a los descen- final. Porque si la episteme es la actualidad eterna en el arjé y
“… en cuanto al origen de esa inclinación hacia el mal, subsiste dientes” S.F. en el telos, está el mythos.
como algo impenetrable para nosotros, pues debe sernos impu- Si bien la genética moderna confirmaría en sus grandes líneas Lo que faltó a Freud es llevar el mito del padre hasta su simétrico
tada” I. Kant “Ensayo sobre el mal radical” la teoría darwiniana (microestructura de la mutación heredita- opuesto, o su negación, para lo cual, Freud debió abandonar no
El mal comienza por la libertad, pero ya está ahí para la liber- ria), la selección natural forma parte de los mecanismos crucia- el cristianismo sino el catolicismo, y atender la variante protes-
tad. Y este es el enigma: el mal es surgimiento y antecedente. Es les de la evolución. tante. Esto le hubiera hecho valorar la muerte del justo, su sa-
este el punto culminante de la visión moral del mundo. Si el De Lamarck solo se conserva la idea de que la influencia del crificio, que permite que el bien se difunda. El padre que da la
logos es el misterio de la relación, la libertad lo es de la separa- medio puede afectar el fenotipo, no al genotipo. Hasta nueva vida por sus hijos. Postura donde ya no se trata de Dios en el
ción. Los símbolos del mal muestran esta posibilidad, y por lo orden no hay demostración de influencia del medio sobre el ge- cielo, sino como afirma Hegel, del espíritu en la tierra.
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En busca del “No hay soluciones secretas. Para construir y


alimentar una relación padre-hijo, se requiere
la certidumbre de que es posible, la voluntad de
Apoyados en estas premisas es que estimamos
de suma importancia comenzar por la descripción
de nuestra realidad, al menos de la porción de la re-
hacerlo, perseverancia para insistir y valor para alidad que conocemos, transitamos y convivimos.
hacer todo lo necesario a fin de lograrlo”.

padre Glennon, W.
(Sinay, S.,2012)
Además, consideramos sustancial exponer cier-
tas cuestiones a la hora de dedicarnos a hablar de
los padres. Ellas son la desmitificación de lo familiar

C
onvocados a reflexionar acerca y los roles parentales y la tendencia a comparar los
de “el padre actual”, compartire- vínculos actuales con los acontecidos en otras épo-
Analía M. Vázquez mos pensamientos, ideas, per- cas, otras circunstancias, con instrumentos o teorías
cepciones que, más que certezas, generadas bajo otras circunstancias científicas.
responden a observaciones e in-
quietudes que nos acompañan a diario en el trabajo En principio, un recorrido muy breve de aspec-
clínico, como terapeutas familiares, y como simples tos sociales y culturales, de lo macro a lo micro, que
observadores de la realidad repercuten en las realidades de los padres e hijos.
De tal manera, palabras de De Cristóforis, O., re-
La paternidad existe desde siempre, desde que flejan lo que deseamos destacar:
existe la humanidad, si bien la toma de consciencia “(…) así como el tipo de paradigma científico
de ser padre no data desde aquellos tiempos. En un es fundamental para los derroteros por los cuales
principio, y por largo tiempo fue emparentada ex- cada ciencia transita, así las conceptualizaciones,
clusivamente con el origen biológico, la herencia, y creencias, ideologías, mitos, mentalidades que lo
luego, con la provisión de lo económico y la imple- cultural propone, condiciona, limita, hace trama en
mentación de la exogamia. los vínculos y por supuesto en los sentimientos que
los habitan.” (2009, p.176)
El interés por conocer e incluir el mundo pa-
terno en el estudio de las dinámicas familiares es re- Al padre actual no le queda otra posibilidad que
ciente, ya que lo materno ha ocupado el rol central no sea “responder a los tiempos posmodernos”.
en la crianza de los hijos. Además, por cuestiones naturalmente esperables,
también intentan responder y encuadrar a las exi-
Los vaivenes de la paternidad – como todo vín- gencias (mandatos) de la familia de origen, así como
culo - han estado en relación con lo cultural y so- a las propias exigencias y cuestionamientos acerca
ciohistórico de las regiones, las sociedades, y las de cómo ser padre, un buen padre.
épocas.
No existe explicación ni comprensión posible de Tantos cambios, tantas transformaciones, no
los comportamientos desgajados del contexto en el solo en lo público, sino que han alcanzado al espa-
que ocurren. cio privado, están a la orden del día y a cada paso,
expresados en trabajos industrializados, en las iden-
Kurt Lewin ya lo planteaba en los inicios de las tidades y procesos de individuación, en las formas
investigaciones psicológicas, con su Teoría del y estilos de comunicación, nuevas tecnologías, caída
Campo, al decir que la conducta se desarrolla según de los ideales, un malestar generalizado y, sobretodo
las características del lugar donde ocurre, del tipo mucha diversidad y mucha incertidumbre.
de energía que emane, y de las interacciones que allí Los últimos rasgos mencionados, diversidad e
acontezcan. incertidumbre, parecen y aparecen como contradic-
Gregory Bateson, antropólogo y psiquiatra, nos torios, proponen circunstancias peculiares, y hasta
dice que el contexto otorga significado, no hay sig- paradójicas.
nificación posible para toda conducta, si no es em- Ya que permiten valorar los discursos de los pro-
parentada con su contexto. tagonistas de las historias, que van construyendo sus
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realidades, alejados de mandatos uniformes, apren- Amerita unas palabras acerca de lo familiar. Y es res, donde la acción de uno repercute y genera la
didos, sin lugar a ser cuestionados. Logrando tomar que desde siempre, la agrupación llamada Familia, respuesta del otro, y así sucesivamente, a través de
distancia, emergen otros discursos, generando nue- ha sido colocada en un lugar sagrado, noble, único, procesos circulares e interaccionales.
vas perspectivas y estilos de vida. a la vez que eternamente inmodificable. No siempre lo mejor que le puede suceder a un
La existencia de tantas posibilidades demanda La llamada familia tradicional, ha nacido bajo el niño es relacionarse y convivir con sus progenitores,
seguridad en las elecciones, sin contar con apoya- signo del Patriarcado, ese fue su rasgo distintivo y o alguno de ellos. Lo que deseamos plantear es que
tura ninguna, salvo la propia convicción de estar en lo ha portado sin presentar oposición alguna, luego, los vínculos familiares a pesar de responder a la afir-
lo correcto, sin modelos a seguir, bastiones sólidos la familia Moderna, exhibe relaciones simétricas, mación con las mejores intenciones, pueden generar
donde apoyarse. negociaciones, tiempo compartido, e importancia patologías y alteraciones no deseadas.
por las biografías personales. Ejercer el rol de padre fuera del ámbito familiar,
Respecto de la incertidumbre nos lleva directa- es decir, luego de la ruptura de la vida conyugal, ad-
mente a pensar en el paradigma de la Complejidad. En la actualidad, la familia posmoderna se ca- quiere matices que van desde la responsabilidad y
Cuando un fenómeno, cualquiera sea, se presenta racteriza por la diversidad, aceptación de distintos mantenimiento del rol, hasta el desentendimiento,
muy difícil de explicar o comprender decimos es discursos, y nuevas posibilidades de vida. alejamiento e irresponsabilidad, respecto de sus
complejo, lo cual evidencia la presencia de dificul- A pesar de los cambios, se hace notar la distancia hijos. Y aquí también los resultados dependen – ge-
tades, retroacciones e interacciones de ardua eluci- entre discursos y prácticas, ya que los planteos dis- neralmente- del accionar de ambos progenitores.
dación. cursivos resultan más sencillos, se dicen, se expresan
Además, enuncia que nada está realmente ais- pero, encarnarlos, y ejecutarlos no resulta una tarea Otra de las premisas a considerar es la necesidad
lado en el Universo, sino que, todo está en relación, sencilla. de interpelar las teorías y modelos que utilizamos a
conexo. Aún hoy, y a pesar de todas las elucidaciones la hora de pensar qué es o cómo debería ser un
Morin, modifica la premisa la parte está en el compartidas, lo que no se corresponda con el mo- padre hoy
todo, y afirma todo está en todo y recíprocamente. Y delo familiar Tradicional es plausible de ser objeto La creación de marcos teóricos e instrumentos
no es solo una manera de decir, una simple expre- de profundas críticas. Y allí se encuentran los pa- de observación de la realidad- habitualmente- res-
sión, sino todo un cambio de mirada, donde la im- dres, ejerciendo sus roles, respondiendo a lo que se ponden a las necesidades de dar respuesta a los
portancia también está en las partes, que gravitarán espera de ellos. acontecimientos del momento. Ellos también por-
en las manifestaciones y conformaciones de ese tan el cariz de la incertidumbre, y la diversidad de
todo en el cual participan. A la luz de los hechos, no siempre la familia es estos tiempos, con el agregado de la aceptación de
lo mejor que le podría suceder a todos y cada uno todos los discursos,
¿De qué otra manera se podría plantear el ser de los seres humanos, sin embargo, se la sigue ve- El camino a recorrer para alcanzar el conoci-
padre, que no sea bajo el signo distintivo de la in- nerando, casi como un espacio sagrado. miento es una cuestión que ha preocupado y ocu-
certidumbre, relacionado con un todo que lo con- Hablar de familia es incluir a ambos progenito- pado desde los griegos hasta nuestros días. Los
tiene?
Hasta aquí parte de nuestra epistemología. Al
decir de Gregory Bateson, la epistemología siempre
es epistemología del observador, lente a través del
cual no solo se observa sino también se explica y se
comprenden los hechos observados.
Al tiempo que nos es dada la capacidad de dis-
tinguir y diferenciar, por ejemplo, las partes en su
todo, también pensamos en la pauta que las co-
necta. Pensar en pautas que conectan es no perder
de vista la particularidad de la parte en relación con
ese todo, sino nuevamente realizar el esfuerzo de
pensar en las conexiones, las vinculaciones que no
siempre se dejan observar con facilidad pero exis-
ten. Es más, “la pauta que conecta es una metapauta,
Una pauta de pautas. (…) son las pautas las que co-
nectan.” (Bateson, G. 1979)
Al pensamiento complejo lo complementa el
modelo sistémico, también basado en la idea de
procesos e interacciones, en un todo relacionado,
ubicado en un contexto determinado.
¡Cuánto del afuera se entromete en el adentro
familiar!
Respecto al adentro o al afuera familiar pregun-
tamos, Cuando pensamos en el padre, lo hacemos
¿dentro o fuera del ámbito familiar?
Puede parecer una pregunta sinsentido, pero en
los hechos el despliegue de dicho rol en una u otra
situación cambia radicalmente. No es lo mismo
ejercerlo en un clima de buena convivencia, con di-
ficultades, diferencias, pero sin resentimientos ni
frustraciones conyugales o personales, a realizarlo
en condiciones opuestas a las mencionadas.

Contextualizar los roles parentales nos lleva di-


rectamente a pensar en lo familiar, en madres, pa-
dres e hijos, es decir, en todos los que participan de
una u otra manera a construir dicho espacio.
Página 20 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

caminos para lograrlo son cada vez más amplios y Se escuchan interrogantes como por ejemplo, si Recopilando, tal como ha quedado expuesto, di-
variados. está bien la implementación de tal o cual regla de remos que no existe una sola manera de ser padre,
Un rasgo que distingue la acción de conocer es convivencia, si corresponde la rigidez que trata de por lo que se necesitan miradas terapéuticas actua-
la diferencia, percibimos por diferencias, somos ob- imponer mayoritariamente el padre, o la flexbili- lizadas, que nos posibiliten observaciones e inter-
jeto y sujeto al mismo tiempo, y de manera recur- dad, que trata de oponer e imponer la madre. venciones acordes a las realidades actuales, alejadas
siva, como por ejemplo el retrato de las manos que Vaya quizás lo más difícil de lograr: que se pon- de cuestionamientos tradicionales y rígidos
se dibujan a sí mismas. gan de acuerdo en cuestiones básicas respecto de la Al respecto hacemos alusión a la tendencia de
Percibimos, comparamos con lo conocido y di- crianza de sus hijos, y que no de desautoricen entre articular siempre y únicamente los roles parentales
ferenciamos, y de esta manera es que podemos caer ellos. Es frecuente asistir a descripciones de situa- con la familia tradicional, a incluir en nuestros aná-
en equivocaciones, por evaluar lo actual con mira- ciones familiares donde la madre se ha hecho cargo lisis la diversidad de las organizaciones familiares,
das del pasado. de la crianza, por decisión propia o por incumpli- es decir, familias como configuraciones. Para ello,
Tal como lo plantea Irene Meler (2013) se nece- miento del padre, y luego cuando ese niño crece, no requeriremos considerar al contexto terapéutico
sita modificar los modelos teóricos, cambiar los puede continuar la educación en soledad, se recu- como un campo de investigación empírico, abierto
cristales a través de los cuales observamos la reali- rren al padre. a todas las expresiones, soportando la incertidum-
dad, que responderían a pensamientos uniformes, Se lo invita a compartir una realidad de la que bre. Ese sentimiento que nos acompaña a todos: pa-
acerca de una realidad social profundamente con- no ha sido parte en su construcción, por negligen- dres, madres, hijos, profesionales.
mocionada. “De lo contrario estaríamos aferrándo- cia, descuido, irresponsabilidad, indiferencia. Esto
nos a teorías concebidas en universos culturales más lo observamos a diario en un centro de atención No se nace padre, se nace hijo, y esto es indiscu-
estables y reafirmando sin quererlo la vigencia uni- de problemáticas de consumo de sustancias psico- tible. La cultura y la tradición no son creadoras de
versal de arreglos que no están caducos, pero sí co- activas. padres, solo influencian en su conformación. Se
existen con otros de un modo no armónico e llega a ser padre, como constructo personal, con los
incompatible” (P. 183) Se escuchan afirmaciones como “yo de chico cimientos y los materiales adquiridos en la familia
Tal vez la novela de Mark Twain, el diario de nunca actué así”, “si hubiera hecho lo que hace mi de origen, las vivencias personales y las circunstan-
Adán y Eva, nos mostraba el arquetipo de la mujer hijo, mi padre me hubiera…”, “en mi casa, mi cias del contexto.
a los ojos del hombre y viceversa, así como el de papá….”, o también, “yo lo haría, pero ella (la
madre y padre, en su época, principios del siglo XX. madre)….” Si no suena demasiado rimbombante decimos
Con palabras poéticas, entre el drama y la come- Como si solo se tratara de replicar lo experimen- que ¡encontramos al padre actual!, es el que ama, el
dia, se describía al padre como alguien que frente a tado, como si nada hubiese cambiado, y solo se tra- que lo demuestra o es indiferente, el que se permite
algo tan natural, como el llanto de un niño, no com- tara de repetir lo aprendido, o dependiera de los mostrar emociones e inseguridades, o las esconde,
prendía qué le pasaba, ni siquiera qué era eso que otros. No juzgamos sus actitudes, solo observamos el que pone límites y educa, o deja circular el libre
lloraba, no podía significarlo ni nombrarlo. Frente las dificultades para ejercer su rol. albedrío, el que aporta o no aporta desde lo econó-
a semejante tragedia solo su madre actuaba adecua- mico, el que responde a cómo fue criado, el que se
damente, hasta salvar al niño de las garras de ese El padre, como cada ser humano, no es en sole- rebela de su educación y hace lo contrario, el que
hombre, su padre. dad, es con otros, vinculado a otros, es él y las cir- soporta las incertidumbres, y el que no las soporta,
Este es solo un mero ejemplo de mirar hoy con cunstancias, es él y su contexto, en estos momentos, en fin, el que tiene hijos.
lentes del pasado. por estos lugares, con la mirada posmoderna, que
Pero los tiempos han cambiado, vaya si cambia- reivindica los discursos individuales, acepta la di- Todos y cada uno son los padres actuales, en
ron!! versidad, y genera liquidez e incertidumbre. busca de su mejor versión para llevar a cabo seme-
Desde una mirada Sistémica-relacional debe- Resulta imposible pensar en paternidades inde- jante tarea a la que no tendrían que claudicar ante
mos decir que los padres han modificado su des- pendientes de las situaciones a las que se las ads- nada, amar, educar y acompañar la vida de sus
pliegue de rol a expensas de los cambios de las cribe, en los contextos donde acontecen. hijos…. Sin planteos utópicos, ni rozando la perfec-
madres, y viceversa. De manera tal, se encuentran distintas narrati- ción ni el idealismo.
En el consultorio acuden padres y madres des- vas, relatos, identidades emergentes surgidos de in-
concertados por situaciones cotidianas de difícil teracciones sociales que se expresan en los estilos de A veces, Amador, tengo ganas de contarte muchas
resolución para ellos. Desde poner límites, estar vida de la sociedad, las familias, las parejas, y a la cosas. Me las aguanto, estáte tranquilo, porque bas-
más o menos presentes, erigirse como autoridad, manera de un escultor, moldean nuestras vidas, tantes rollos debo pegarte ya con mi oficio de padre
distribución de lo económico, horarios laborales, nuestros vínculos. como para añadir otros suplementarios disfrazado de
permisos, prohibiciones, qué se comparte entre De aquí surgen los padres actuales, “los nuevos filósofo.
todos y que no. padres” como los llama Sullerot. Ética para Amador. Fernando Savater

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Actualidad Psicológica Marzo 2020 • Página 21

Construcción la discordancia entre las parejas sobre la intención


de embarazo, los deseos de fertilidad y la planifica-
ción familiar, es por ello que conocer la salud repro-
de angustia se daba a las 23 semanas de gestación
durante el embarazo, en donde, la actividad sexual
apareció como el factor principal, ya que muchos
ductiva de las mujeres y de los hombres puede padres manifestaban tener mejor relación con su
conducir a un mayor conocimiento acerca de la in- pareja antes del embarazo.

de la tención del embarazo y la participación del padre.


La importancia de la participación del padre en el
May (1995) fue uno de los autores que más se
centró en el apego paternal, la participación de los
bienestar del niño se ha demostrado en numerosos padres durante el embarazo, las reacciones del padre
estudios, tanto en los países desarrollados y en de- ante el parto, entre otros. De esta manera, May

paternidad sarrollo (Flouri & Buchanan, 2004).


Se ha demostrado que el tener a su primer hijo
provoca en los padres diversos sentimientos, dentro de
(1995) halló que durante el embarazo los hombres
se identifican con tres características importantes,
que los ayuda a prepararse para la paternidad. La pri-
ellos y el más recurrente es el de orgullo, que también mera característica fue si querían tener hijos en algún
experimenta el resto de la familia que con emoción momento de su vida. La segunda se relaciona con la
durante el disfruta a su nuevo nieto o sobrino. Todos estos senti-
mientos alegres florecen y perduran por un tiempo.
relación con su pareja, en donde, los hombres dijeron
que el tener una relación estable fue un criterio para
Sin embargo, los sentimientos que produce la llegada tener un niño en sus vidas. Lo que significa que una
de un hijo no siempre son alegría y felicidad. Los sen- relación estable incluye el compromiso de los padres.

embarazo, timientos que desencadene en cada persona la llegada


de un hijo dependen de la situación emocional en la
que el nuevo padre se encuentre, de si deseaba tener
Por último, la tercera característica, que es impor-
tante en la preparación de los hombres, se determina
porque el hombre tenga la sensación de que la parte
un hijo y de muchos otros factores (Lovacono, 2003). joven de su vida había terminado y que habían lo-
Asimismo, Brazelton (1993) sostiene que el padre grado algunos de sus objetivos antes del embarazo,
parto y puede percibir al hijo que está por nacer como a un
rival que lo despoja de su mujer, tal como su padre o
es decir, que se relaciona con la realización personal.
Asimismo, dicha autora, sostiene que en cual-
un hermano lo despojaron de su madre en la infancia. quier embarazo existe cierta ambivalencia, incluso
Debido a que muchas veces la cercana relación entre si los padres han planeado el embarazo, sin em-

puerperio madre e hijo/a durante las primeras semanas o meses


de vida del niño/a, deviene en una exclusión paterna.
Es por ello que cuando comienza el embarazo la mujer
bargo, el conocimiento de cómo las personas a re-
solver sus dudas y ambivalencias sobre el mismo, no
ha sido estudiado en profundidad. De esta manera,
debe hacer lo necesario para que el padre se sienta in- May (1995) observo que los hombres durante el ini-
cluido y de esta manera ampliar la relación. Ya que los cio del embarazo, manifestaban diversas dudas, las
Liliana Nieri celos pueden ser un factor clave en el distanciamiento cuales eran fugaces y no impedían la participación
del hombre frente a la relación madre hijo/a, el monto en el embarazo. Sin embargo, los hombres que se
de los celos dependerá de su historia, de la seguridad oponían al embarazo no redefinían su perspectiva,
en sí mismo y de su madurez, pero también de la lo que significa que cuando un hombre se opone
forma en que desarrolle su paternidad. Para superarlos firmemente al embarazo, se pone en manifiesto las
el padre tiene que incluirse como protagonista y la expectativas no cumplidas, lo que genera como re-
madre tiene que permitírselo (Lovacono, 2003). sultado tensión, que se expresa con frecuencia a tra-
vés de ira durante el primer trimestre del embarazo;
Primer trimestre llevando a que, con frecuencia, mantengan distancia
en relación al embarazo y a su pareja.
Alejándose de las reacciones patológicas, los es- De esta manera, un estudio realizado por Draper
tudios comenzaron a ver el embarazo como un (2000) concluyo que para los hombres, sus expe-
evento de vida normal, centrándose en conocer lo riencias de embarazos fueron marcados fuerte-
que los hombres experimentan. Investigaciones re- mente por su participación en el proceso de
cientes, acerca de lo que les ocurre a los hombres du- confirmación, ya sea participando en la realización
rante el embarazo se han encargado de estudiar los de la prueba de embarazo o de su intento de com-
momentos y eventos particulares que componen el partir las experiencias corporales de sus parejas. Asi-
proceso de embarazo. mismo, los momentos, mediados a través de los
Introducción En relación a los sentimientos que genera la lle- cuerpos de sus compañeras embarazadas, permiten
gada del hijo/a, Arez-Delucchi y Herrera (2010) ob- a los hombres la entrada en una dimensión física,

D
esde el inicio del embarazo, las servaron que esto está estrechamente relacionado ayudando a forjar una participación en el embarazo
actitudes y los comportamien- con la planificación de la paternidad, en donde, los y la conformación de su pronta transición a la pa-
tos de padre pueden afectar el que planificaron la paternidad junto con su pareja ternidad. Los resultados de este estudio sobre la par-
desarrollo del embarazo y el refirieron sentimientos positivos frente a la llegada ticipación de los hombres en la confirmación del
nacimiento del hijo. Por ejem- del hijo, al contrario de los que no lo hicieron reve- embarazo y también otros momentos -como la eco-
plo, un estudio realizado en zonas rurales de Gua- lando sentimientos negativos tales como: temor, grafía- ilustran la forma en que muchos hombres
temala muestra que la participación del padre en el preocupación, entre otros. desean participar en el embarazo (Draper, 2000).
embarazo se asocia con un parto saludable, debido Ser padres es una experiencia abrumadora y es-
a que es el padre quien toma la decisión principal tresante para la mayoría de los hombres y las muje- Segundo trimestre
para facilitar el acceso a la atención (Carter, 2002). res; Condon, Boyce y Corkindale (2004)
Otro estudio realizado en Estados Unidos por Ko- encontraron que los hombres mostraron los niveles Diversas investigaciones demostraron que inte-
renman, Kaestner y Joyce (2002) encontraron que más altos de síntomas de estrés durante el emba- ractuar con el neonato a través de intercambios de
las mujeres que informaron que su embarazo fue razo, los cuales disminuían 3 meses después del señales, pequeños juegos relacionados con un cam-
deseado por ellas, pero no la intención por parte del parto. Dichos hombres parecían no estar prepara- bio en los movimientos fetales y el mantenimiento
padre, eran más propensos a retrasar la atención dos para el impacto de la paternidad en sus vidas, de la vinculación emocional que muchos progenito-
prenatal y menos propensa a amamantar. sobre todo en términos de la relación con sus pare- res son capaces de establecer con sus bebés antes del
Estas investigaciones han puesto en manifiesto jas. Los autores sostienen que el período más agudo nacimiento, puede ser como un período que prepara
Página 22 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

al neonato para sus aprendizajes y recuerdos futuros Tercer trimestre envolvimiento emocional. Puede que esté contento
(Rodrigues, 2001). Según DeGarmo y Davidson con la gestación, pero prefiere ser observador y no
(1978) la percepción de estos primeros movimientos En este trimestre, los padres que se han identifi- actuar. Los futuros padres se ven en gran parte
fetales es el momento en que la mayoría de padres cado efectivamente con el embarazo y sus cambios, como espectadores, reportan poca implicación
expectantes comienzan a aceptar el embarazo. comienzan a estar más involucrados en el proceso emocional en el embarazo e indican que el emba-
Para Lafuente (1995) la relación afectiva prenatal (Antle, 1975). Sin embargo, los padres que no se han razo no es una parte importante de su vida.
es como una corriente emocional positiva de unión involucrado y que no han expresado al menos algu- El segundo, es el hombre reactivo y participante
entre los padres y el neonato, que se va desarrollando nas de sus ansiedades y sentimientos sobre el em- o expresivo, el cual quiere ser parte activo del emba-
a la medida que la pareja empieza a considerar al feto barazo suele escaparse, por ejemplo, permanecer razo y estar presente en todos los momentos impor-
como un individuo separado y distinto del cuerpo más horas en el trabajo o tener cualquier otra dis- tantes, por lo que tomará un interés en el proceso
materno, es decir un ser diferenciado y con caracte- tracción (Antle, 1975). de la gestación. A su vez, hay una respuesta fuerte-
rísticas propia. Esto significa que la vinculación afec- Para Zeanah, Zeanah y Stewart (1990) el proceso mente emocional, en dónde los síntomas psicoso-
tiva con el neonato es una herramienta desde la cual de transición a la paternidad, un período que está es- máticos similares a los síntomas físicos de la madre
los padres expectantes podrían valerse para hacer trechamente relacionada con el nacimiento del pri- pueden estar presentes.
más llevaderos los problemas físicos y emocionales mer hijo, el mismo comienza en los últimos tres Por último, la reacción instrumental, es el del com-
que sufren directa y/o indirectamente uno o ambos meses del embarazo, cuando los movimientos fetales pañero, son más protectores y comprensivos, y que se
miembros de la familia en gestación, ayudándoles en se han convertido en una clara evidencia de la pre- ve a sí mismo como la persona que ayuda a que todo
su mejor adaptación al embarazo. sencia del bebé y estimular a los padres a fantasear salga bien: hace arreglos para las consultas prenatales
En este trimestre, la ecografía fetal permite una acerca de su hijo y su nueva identidad como padres. y más tarde, para el momento del parto, ayuda en mu-
minimización de la diferencia entre la madre y el Hsu y Chen (2001) sostienen que durante este chas formas, prefiere entrar en acción y demuestra sus
padre, permite que los hombres tengan acceso al trimestre los hombres suelen manifestar temores re- emociones. Esto significa que los padres se centran en
niño en desarrollo, esto da lugar a la unión con el feto lacionados: con el comportamiento que exhibirán tareas que tienen que llevar a cabo, haciendo hincapié
(Sandelowski, 1994). Lo que significa que la ecografía como acompañantes de sus parejas durante el parto, en su propia responsabilidad (May, 1995).
facilita la unión entre padres, la misma muestra los sobre la capacidad para desempeñar el nuevo rol, Fonagy, Steele, Moran, Steele y Higgitt (1991) dis-
detalles que habían sido dejadas a la imaginación, miedos referidos a relación de pareja, entre otros. tinguen dos procesos que puede atravesar el futuro
como: el corazón latiendo, cara, pies, manos, órga- Según estos autores, esto influye en los niveles de padre, uno es el auto-reflexivo y el otro es el pre-re-
nos, etc. Para Clinton (1987) se trata de una “ventana ansiedad durante la primera etapa de la transición flexivo. El primero de ello se caracteriza por ser el ob-
en el vientre” a través del cual los futuros padres pue- a la paternidad. servador interno de uno mismo y la vida mental de
den observar el feto en el movimiento. El ultrasonido Antle (1975) sugiere que existe una relación los demás. El mismo se ve reflejado en la experiencia
también da a conocer el sexo de su hijo por nacer, entre el papel activo del padre -sentirse embarazado mental, es decir, sabe lo que siente el mismo, percibe,
esto les permite a los padres nombrar al bebé y que durante el embarazo- con la participación activa en reacciona y construye representaciones de sentimien-
se imaginen como una parte real de su vida. el parto. En clases prenatales, se encontró que el tos y pensamientos, deseos y creencias. Como así,
padre que se ha mantenido separado del embarazo también, tiene la capacidad de observar como es el
Sandelowski (1994) sugiere que para los hom- y ha asumido un papel estereotipado, sostenía ese funcionamiento psíquico del otro, por lo tanto, en-
bres, el ultrasonido es la entrada a la dimensión fí- comportamiento después del nacimiento. Sin em- tender por qué las personas se comportan de mane-
sica del embarazo, el mismo es un mecanismo por bargo, los que participaban activamente en el pro- ras específicas. El pre-reflexivo se define como lo
el cual los hombres fueron llevados a la experiencia ceso estaban ansiosos de adquirir información, inmediato -es decir, sin mediación-, en donde, el otro
del embarazo. asimismo, estos padres, por lo general, expresaban simplemente actúa o hace. La representación del otro
Draper (2000) en su investigación encontró que sus miedos, incertidumbres y expectativas en rela- se limita a la experiencia inmediata.
para los padres ver la ecografía era más significativo ción al parto y la paternidad. Según Rivadero (2002), que el hombre participe
que otros signos externos, tales como: la prueba de May en 1995 descubrió que los padres atraviesan durante el proceso gestacional podría tener benefi-
embarazo, los movimientos del bebé y la panza cre- por tres fases, desde que se enteran del anuncio de cios tales como: mejor comunicación, mayor com-
ciente de su pareja. Por lo tanto, el conocimiento vi- la llegada de su hijo hasta el parto. La primera fase penetración con la pareja y la familia, mejores
sual, es uno de los principales medios para conocer al comienza con la noticia del embarazo y se caracte- modelos para los niños, más apoyo durante el em-
bebé, en donde, la misma es una puerta de entrada al riza por la reacción ante el anuncio del embarazo, la barazo y menos violencia en el hogar.
interior del cuerpo de la mujer. Es por ello, que para misma depende si él mismo fue buscado o no. Se- A nivel psicológico, en el último trimestre del
muchos de los hombres la ecografía fue el momento guido de esta, se encuentra la fase de moratoria, lo embarazo, los padres se preocupan por la salud del
más importante en el embarazo. Ekelin, Crang-Sva- cual ocurre entre la semana 12 y 25, y se caracteriza futuro hijo, sienten ansiedad respecto a la normali-
lenius y Dykes (2004) concluyen que muchos hom- por un distanciamiento emocional consciente acerca dad e integridad del futuro bebé y necesitan ser tran-
bres experimentan la ecografía como una del embarazo, lo cual se caracteriza por la ambiva- quilizados. Un padre que huye en el tercer trimestre
confirmación de una nueva vida y por lo tanto sim- lencia hacia el embarazo y finaliza cuando emergen de embarazo es una defensa contra sus sentimientos
boliza un hito importante en el desarrollo de una los signos visibles del embarazo. de hostilidad hacia su esposa –porque percibe que
identidad de la paternidad. Johnson y Puddifoot ella prefiere al bebé- o contra temores no resueltos
(1998) sostienen que la presencia de los hombres en Y por último, la fase final -la cual ocurre entre la de identificación con ella (Brazelton, 1993).
el ultrasonido puede mejorar el proceso de unión con semana 25 a la 30- la cual consiste en la preparación
el bebé. Rothman (1994) sugirió que ver al bebé en la para la paternidad y el rol que van a ejercer, es decir, Nacimiento y primeros días de vida
ecografía ayudó a los hombres a sentirse más cerca del que el hombre se tiene qué redefinir a sí mismo como
bebé, de esta manera, concluye que la misma permite el padre del niño. Sin embargo, a excepción de las cla- Leathers, Kelley y Richman (1997) hacen hincapié
el fortalecimiento del papel del padre en el embarazo, ses de preparación de parto, los padres tienen pocas en que la participación de los hombres en el parto ha
la cual puede aumentar su compromiso, y la com- oportunidades para aprender a ser una pareja invo- cambiado a lo largo del siglo. El movimiento del
prensión de las necesidades de la mujer. lucrada y activa en el pasaje hacia la paternidad. parto natural en la década del 50, llevo a un cambio
May (1995), también describió tres estilos de de perspectiva, llevando a que los padres participen
A nivel psicológico, en esta etapa, el futuro padre comportamiento del padre ante el embarazo: en el nacimiento de sus hijos. Dicho movimiento fue
elaborara recuerdos de su infancia y su relación con El primero de ellos es el observador, aquí el fu- impulsado por los padres, ya que eran los participan-
los propios progenitores, sienten ambivalencia hacia turo padre se queda en la periferia respecto al em- tes involucrados en el proceso del parto, el apoyo de
el embarazo: ansiedad respecto a su propia madurez barazo -esto no significa que no le importe-, está su pareja durante el parto y el nacimiento.
-ya que el convertirse en padre significa dejar de ser presente, pero no realiza acciones que indiquen su En relación a la presencia o ausencia del padre en
un adolescente- y manifiestan conflictos internos interés, sino espera a ver qué pasa. Tiene alto grado el parto, antiguamente, el parto era sólo cuestión de
relacionados con el rol de padre (Gurwitt, 1976). de control de sí mismo, de sus emociones y sobre su mujeres, en donde asistían la matrona, la madre, la
Actualidad Psicológica Marzo 2020 • Página 23

suegra o la hermana de la parturienta mientras el testigos o más papel más activo como compañeros. (1996) la mayoría de los padres informaron que la
padre esperaba el primer llanto del recién nacido al Asimismo, varios estudios muestran que las deman- paternidad era una experiencia maravillosa y mejor
otro lado de la puerta. En la actualidad el hombre es das sobre la participación activa paterna durante el de lo que esperaban, muchos dijeron que su matri-
protagonista de esta situación y puede acompañar a parto tiene un lado negativo, en donde, muchos pa- monio había mejorado. Asimismo, encontraron que
su pareja en el momento del parto (Oiberman, 2008). dres dicen sentirse estresado por tales demandas y la mayoría de los padres sintió los primeros meses:
Parke (1996) comprobó que el apoyo emocional tienen dudas acerca de si realmente pueden aportar orgullo, felicidad, excitación y un sentido de ser
del marido durante el embarazo contribuye a que algo. Algunos padres han experimentado temor en el amados. Al igual que las mujeres, los hombres ex-
su esposa se adapte satisfactoriamente a su condi- parto, el mismo se relaciona con sus preocupaciones perimentan los primeros meses de crianza como
ción y su presencia durante el parto y el alumbra- en torno a la vida y la salud del niño. una montaña rusa emocional. Los autores destacan
miento se asocia con una menor necesidad que Muchos estudios reflejan que los padres también que en los hombres los cambios de humor durante
tiene la mujer de recibir medicamentos analgésicos pueden desempeñar un papel importante en el apoyo posparto son similares a los experimentados por las
y con una experiencia de parto más positiva. a la madre durante el embarazo y el parto, así como mujeres, los mismos, experimentan: nerviosismo,
Una investigación llevada a cabo por Carrillo después del nacimiento. Por ejemplo, Liamputtong dificultad para concentrarse, fatiga, dolores de ca-
(2007) demostró que la ausencia de modelos paren- y Naksook (2003) afirman que las madres valoran el beza, entre otros.
tales fue más referida en el grupo de varones que no apoyo del padre, manifestando que esto influye en su Taubenheim (1981) sostiene que los hombres
asistió al parto de su hijo/a, a diferencia de los varones transición a la maternidad. Lo que incluye el apoyo pueden vincularse con sus hijos recién nacidos de
que si presenciaron el parto, quienes en su mayoría, psicológico a la mujer durante el embarazo, así como muchas maneras, como por ejemplo: cambiar los
refirieron una relación positiva con sus padres lo que ayuda práctica en la forma de la responsabilidad pañales, bañarlos, cargarlos, mecerlos, calmarlos,
pudo haber influido en su comportamiento y dispo- compartida para el niño después del nacimiento. entre otros. Esto significa que los hombres que se
sición para participar en el proceso gestacional. Los Se ha demostrado que los hombres que están preocupan por sus hijos recién nacidos desarrollan
padres de ambos grupos manifiestan que los modelos presentes durante el parto benefician a la madre, fuertes lazos afectivos que ayudan a facilitar el pro-
parentales percibidos influyen en la adopción del rol. Worth (1997) demostró que las mujeres sufren ceso de transición paterna.
En relación a las funciones que los padres atri- menos dolor y requieren menos medicación du-
buyen como propias de la paternidad pudieron de- rante el parto. Enkin, Keirse, Renfrew y Neilson Discusión
terminarse diferencias en ambos grupos. Para los (1995) hallaron que las mujeres que asistieron a las
padres que no participaron en el parto su función clases prenatales con sus maridos necesitaron Queda demostrado que el padre desde el inicio
principal está relacionada con otorgar sustento eco- menos analgesia en el parto a diferencia de las mu- del embarazo atraviesa un proceso de construcción
nómico a sus hijos, mientras que para los padres jeres que no habían asistido. También se ha demos- hacia la paternidad, a diferencia de las investigacio-
que sí participaron en el parto su función principal trado que la presencia de un compañero durante el nes que plantean que el padre se da cuenta de su re-
está relacionada con la entrega de afecto y valores a período de trabajo puede reducir el dolor, la ansie- ciente paternidad cuando ve por primera vez a su
sus hijos/as (Carrillo, 2007). dad, la fatiga y de la madre. DeGarmo y Davidson hijo, este trabajo demuestra que el padre comienza
(1978) hallaron que los trabajos de parto de madres su transición desde la decisión de tener un hijo. La
A raíz de esto, varios estudios se han encargado de primerizas eran dos horas más corto que en los par- manera en cómo se desarrolle dicha transición de-
analizar las consecuencias de la participación del tos donde los padres no estaban presentes. Gungor penderá de diversos factores tales como: la historia
padre en el parto (Greenberg & Morris, 1974). Gre- y Beji (2007) sostienen que el apoyo de los padres como hijo, su relación con su padre, el tipo de per-
enberg y Morris (1974) estudiaron el impacto signi- en el parto ha ayudado a las madres a que la vivencia sonalidad, la situación de pareja, su situación actual,
ficativo que tiene el recién nacido para el padre, han del mismo sea una experiencia positivas en todos entre otras (Oiberman, 2008).
llamado a esta interacción temprana engrossment, el los aspectos del parto, sin embargo, los mismos no Queda en evidencia que la paternidad no es solo
mismo se trataría de un potencial innato que tiene el encontraron relación entre el apoyo de los padres y un hecho biológico sino que intervienen diversos fac-
padre y se desarrolla en el momento del nacimiento la duración de trabajo de parto.
de su hijo. Este comportamiento paternal implica:
estar totalmente absorbido por la presencia del recién Asimismo, Bornholdt (2006) encontró que el
nacido, manifestar preocupación e interés ante el na- padre ejerce una función afectiva, pero esa función
cimiento del hijo, expresar una emoción intensa ante se limita a ser el sostén de la madre. En donde, el
el nacimiento y experimentar una intensa y caracte- padre apoya a la madre, para que las misma puede
rística emoción al verse convertidos en padres. Chal- entregarse fácilmente a la simbiosis con su hijo.
mers y Meyer (1996) encontraron que el 69,7% de los Después del parto, Barclay y Lupton (1999) sos-
nuevos padres reportaban sentir amor a primera vista tienen que la mayoría de los padres sienten: frustra-
Escuela del pensamiento y
y el 12,1% informaban la aparición de sentimientos ción e incapacidad para más implicarse debido a
de amor después de unas horas de haberse convertido que no tienen bastante tiempo para establecer con- autoconocimiento
en padres, en donde dichos sentimientos paternos si- tacto íntimo con sus bebés, en algunos casos sien-
guen en los primeros meses de la paternidad. ten: deterioro relaciones en las relaciones de pareja, ABIERTA LA INSCRIPCION
Peterson, Mehl y Leiderman (1979) examinaron perdida de libertad con respecto al ocio, percepcio-
la participación del padre en el parto y el apego con nes de no ser experto en el cuidado infantil como
su bebé hasta los seis meses. Encontraron una co- lo eran sus compañeras y necesidad de aprender • Curso de Tarot Junguiano
rrelación positiva y concluyeron que la participa- más sobre las características de sus niños. Para Bar-
ción paterna en el trabajo de parto y el nacimiento clay y Lupton (1999) estas dificultades son creadas Teórico/Vivencial ­ Niveles I, II y III
de su hijo era importante para la construcción de la a partir de la necesidad de crear un nuevo modelo
relación padre y bebé. de padre, el cual se diferencia del modelo propor- • Se realizan prácticas grupales a lo largo del
Dichas investigaciones concluyen que un padre cionado por sus propios padres y está basado en sus curso y al finalizarlo.
que participa durante todo el embarazo y el parto propias capacidades y deseos.
• Se dicta una clase semanal de dos horas.
probablemente será más apegado con su bebé y pase De la misma manera, Quadagno, Dixon, Den-
más tiempo involucrado en la crianza cotidiana y ney y Buck (1986) encontraron que en las primeras
las tareas de cuidado del niño 6 semanas después del nacimiento de sus bebés, los • Sesiones individuales
En general, la mayoría de los padres parecen tener hombres estaban más nerviosos, preocupados, im- Informes: 15 65 32 48 43
experiencias muy positivas al asistir al nacimiento de potentes, ansiosos y menos enérgicos y seguros de [Link]
sus hijos. Chapman (1991) argumenta que los hom- sí mismo. Sin embargo, manifestaban estar más en- irenesfungaristos@[Link]
bres muestran dos tipos principales de conducta du- tusiasmados y felices.
rante el parto: o bien adoptan un papel pasivo como En un estudio realizado por Chalmers y Meyer
Página 24 • Marzo 2020 Actualidad Psicológica

Sumario I 493 tores en la construcción y configuración de la misma;


ya que, al igual que en la madre, en el padre también
se presenta una crisis vital y evolutiva donde se
ponen en juego el desarrollo de su identidad, su his-
Flouri, E. & Buchanan, A. (2004). Early father’s and mother’s
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toria personal, su estructura de personalidad, la si- The capacity for understanding mental states: The reflective
tuación presente, las características del bebé y sus self in parent and child and its significance for security of at-
vínculos pasados y presentes (Oiberman, 2008). tachment. Infant Mental Health Journal, 13, 200-217.
Asimismo, se ha demostrado que el padre esta- Greenberg, M. & Morris, N. (1974). Engrossment: The new-
blece un vínculo único y especificó con su hijo por born’s impact upon the father. American journal of Orthopsy-
nacer, esto significa que un padre que tenga contacto chiatry, 44(4), 520-531.
intrauterino con su hijo, elija el nombre de su hijo, Gungor, I. & Beji, N.K. (2007). Effects of fathers’ attendance to
participe de las consultas médicas, entre otras acti- labor and delivery on the experience of childbirth in Turkey.
tudes; estará estableciendo una relación con su hijo. Western Journal of Nursing Research, 29(2), 213-231.
Finalmente, esta investigación teórica, pone en un Gurwitt, A. R. (1976). Aspects of prospective fatherhood:
lugar central al padre, eso significa que, al igual que A case report. Psychoanalytic Study of the Child, 31, 237-271.
la madre, él también atraviesa por un proceso de Hsu, T. L. & Chen, C. H. (2001). Stress and maternal-fetal at-
cambio, el cual se ve reflejado en las conductas, reac- tachment of pregnant women during their third trimester. The
ciones y emociones que experimente y manifesté du- Kaohsiung journal of medical sciences, 17(1), 36-45.
rante el proceso de gestación y nacimiento de su hijo. Johnson, M. P. & Puddifoot, J. E. (1998). Miscarriage: Is vivid-
Es decir, que el padre comienza a tener un lugar im- ness of visual imagery a factor in the grief reaction of the part-
portante durante este proceso, ya no es visto como ner?. British Journal of Health Psychology, 3(2), 137-146.
un tercero en la diada madre-hijo, cuya función du- Korenman, S., Kaestner, R. & Joyce, T. (2002). Consequences
Marzo 2020 rante el embarazo era sostener a su pareja. for infants of parental disagreement in pregnancy
liliananieri@[Link] intention. Perspectives on Sexual and Reproductive Health, 198-
Ilustración de tapa:
Rodolfo López Martino 205.
Distribución en Interior: D.I.S.A Referencias Lafuente, M.J. (1995). Hijos en camino. Barcelona: Grupo Edi-
Imprenta: Mundo Gráfico S.R.L.
torial CEAC, S.A.
Antle, K. (1975). Psychologic involvement in pregnancy by expec- Leathers, S.J., Kelley, M.A. & Richman, J.A. (1997). Postpartum
Los artículos firmados son de exclusiva tant fathers. Journal of Obstetric, Gynecologic, & Neonatal Nur- depressive symptomatology in new mothers and fathers: Pa-
responsabilidad de sus autores,
y no reflejan necesariamente la opinión
sing, 4(4), 40-42. renting, work, and support. Journal of Nervous and Mental Di-
de la dirección. Arez-Delucchi, N. & Herrera, P. (2010). La Relación del Hombre sease, 185(3), 129–139
con su Primer(a) Hijo(a) Durante los Primeros Seis Meses de Vida: Liamputtong, P. & Naksook, C. (2003). Perceptions and expe-
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Próximo número: Abril 2020 Guide to effective care in pregnancy and childbirth. Toronto: Ox- birth: A descriptive study. Child psychiatry and human develop-
Trastornos de conducta alimentaria ford University Press. ment, 20(3), 191-206.

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