UNIVERSIDAD DE LAS FUERZAS ARMADAS ESPE
DEPARTAMENTO DE CIENCIAS DE LA VIDA Y AGRICULTURA
CARRERA DE INGENIERÍA AGROPECUARIA – IASA 1
NOMBRE: GENESIS MARCILLO
MATERIA: DESARROLLO RURAL Y EXTENSIÓN AGROPECUARIA
DOCENTE: ING. PATRICIA FALCONÍ
FECHA DE ENTREGA: 1/06/2021
ESPACIO, CUESTIÓN AGRARIA Y DIFERENCIACIÓN CULTURAL EN CHIMBORAZO,
ECUADOR. UNA APROXIMACIÓN HISTÓRICA
Dentro de este resumen se hará énfasis de cómo se fue construyendo de manera histórica las
relaciones que existían entre los indios y los conquistadores del nuevo mundo. Con la llegada
de los españoles existió un cambio total no solo en Chimborazo sino en todo Latino América.
La corona Española quiso estratificar la sociedad utilizando relaciones entre españoles e indios,
con el uso de una la estructura que ellos establecieron en su país sin tomar en cuenta las
formaciones sociales de los aborígenes. La sociedad de la época colonial se organizó en
clases sociales las cuales fueron: en primer lugar los encomenderos; siguiendo de los criollos,
hijos de los españoles nacidos en América; en el pues número tres los mestizos y mulatos;
como siguiente los indígenas; y por últimos los negros.
El derecho indiano únicamente constituida la denominadas república de españoles donde
incluían a los mestizos considerados legítimos y la aristocracia indígena hasta un nivel de
caciques. Y las repúblicas de indios se encontraban conformados por los nativos que aceptaron
la soberanía española. Sin embargo, este clasismo no tuvo gran éxito porque no pudo impedir
los constantes conflictos de relaciones entre las repúblicas independientes. Para el siglo XVI
en el periodo de independentista y republicano, los grupos que iban a perdurar durante todo
este tiempo fueron; los oficiales reales, el clero, mineros, los mercaderes y finalmente los
hacendados.
La corona española considero que lo más apropiado era expropiar las tierras de las
comunidades indígenas por derecho de conquista, y pasaban directamente a ser posesión del
soberano quien a su vez les repartía a los españoles residentes en América. En los años 1534
y 1550, los cabildantes y las familias encomenderas poco a poco se iban adueñando de las
mejores tierras que tenía el nuevo mundo, las más aptas para implementación de molinos,
huertos y ganado. Desde el inicio de 1590, Felipe II decreto un aumento de impuestos, esto a
raíz de una difícil situación financiera que se presentó, desarrollando dos nuevas modalidades
fiscales: las composiciones ( legalizaban las propiedades obtenidas de forma ilegítima por
medio de una pago en metal a la hacienda pública) y las ventas( se clasificaban en dos tipo: las
denominadas de mercedes que eran los títulos que se le daba a la nobleza o la clase social y
las de tierras vacantes o bienes baldíos y oficios públicos.
Pero a medida que se manifestaba la pacificación de los indios, los españoles acogieron
patrimonios para realizar fundaciones, en el año 1548 las reparticiones se realizaron hacia el
norte, y el sur (Latacunga, Ambato y Riobamba). Para el año 1594 se entregaron un total de
648 títulos. No obstante, los españoles no eran los únicos beneficiados, la legislación había
dado derecho sobre la propiedad a criollos, mestizos e indígenas, pero esta distribución de
tierras tenía un objetivo más claro que era reducir los indios y maximizar los poblados ya que el
acreedor y titular de este “beneficio” era el español y a su vez se le entregaba con un número
considerable de indios en encomienda. Como un ejemplo en 1548 Francisco de Campos, en
Riobamba se le entregó 700 indios en encomienda para que atributaran una renta entre 1000 y
1500 pesos al año. Para 1561, Ambato y Riobamba tenían aproximadamente 4259 indios en
Punín repartidos en doce pueblos que pertenecían a 8 encomenderos. Dicho esto el español
tenía un papel fundamental la obligación de cristianizar y a culturar al indio en sus
encomiendas.
Las mejores encomiendas que se pudieron apreciar en cuanto a la cantidad de tributarios se
localizaban en Latacunga y Riobamba. Ciertos encomenderos tales como los Galarzas de
Riobamba, lograron subsistir su encomienda hasta el siglo XVIII, pero otros aristócratas
peninsulares mantuvieron encomiendas avanzadas el mismo siglo. Cabe recalcar que la
encomienda era la recompensa más establecida y solicitada por los conquistadores y primeros
pobladores y la forma de acceder al cambio a lo largo de los siglos XVI Y XVII, pero con el paso
del tiempo también se lo consiguió por sucesión y a través del matrimonio. Lorenzo Cepeda
era uno de los tres principales encomenderos del corregimiento de Riobamba en 1605, los
otros dos eran Ana de Zúñiga y Juan López de Galarza.
Existió un poco de controversia por que se dio el caso donde el encomendero no se
encontraban satisfechos con la cantidad de tierras que era acreedor, por ende, tomaron lotes
de tierras ubicadas en sus propias encomiendas, es decir, les quitaban a los indios sus tierras
donde ellos vivían. Realmente, los primeros encomenderos tuvieron un control absoluto sobre
los indígenas y sus familias y eso les daba la autoridad de hacer con ellos lo que quieran, al
igual que utilizarlos para trabajar en sus haciendas y granjas.
En el año 1604 “Juan Pinán Castillo, Justicia Mayor y Juez de Residencia en la villa del
Villardompardo”, le delega la misión de visitar y realizar una descripción de los onces pueblos
que conformaban las villa de Villardompardo a Gaspar Hernández Mariño. Estas misiones se
realizaban dos veces en el año para constatar que todos los mandatos emitidos por el monarca
se cumplan. Sin embargo, en estas visitas muchos gobernantes y caciques antes de que el
delegado llegue ocultaban de forma interesada el verdadero número de tributarios y no
proporcionaban la información sobre las personas que estaban a su cargo, esto lo realizaban
con la finalidad de sustraer atributos onerosos.
Las visitas se hacían de puerta a puerta pero con la llegada de Hernández Mariño cambia
totalmente la forma, les exige a los indios que acudan al visitador. Cambiando de una visita
etnográfica a una autoritario. Para hacer entender al indígena que los españoles únicamente
buscan una representación culturar y no oprimirlos. Anteriores documentos se evidencio que
en la visita puerta a puerta fue necesaria una re-visita para así constatar el número real de
tributarios. La visita se constituyó en una simbólica constitución colectiva, donde las formas de
las visitas cambiaron, los indígenas se resistieron a esos cambios establecidos. Con las
reformas borbónicas y el establecimiento del censo, as visitas se transformaron y fueron
percibidas por los indios con un acto de negación de sus derechos y de su propia identidad.
Cada visita y el registro de ella era una parte de España una oportunidad que buscaban de
poder demostrar las malas interpretaciones sobre la presencia en América a otras naciones de
Europa.
Los documentos que el visitante realizaba describía lo que el indio estaba obligado a tributar a
quien estaba encomendado a continuación se detalla las actividades que realizaban:
granjerías, mitas, alquiler de caballos, carga de pasajeros, cultivos de sementeras (maíz, papa,
quinua y otras legumbres). Se detalla así mismo la comida y vestimenta de los indios de igual
forma el uso de los quipos. También los indios que fueron doctrinados a leer, escribir, aprender
a bailar y tocar instrumentos. La descripción donde se encontraba el pueblo. Cada visitar
terminaba con una relación escrita y firmada por el comisionado, el religioso encargado de la
enseñanza y los caciques indios del lugar.
EL Sr. Miño informó en sus documentos lo que el indios de las distintas poblaciones de
Riobamba tenía o no tenían, pero lo que más le importaba al monarca era exclusivamente la
capacidad tributaria de cada una de las parcialidades indígenas. Pero porque era de gran
significancia para la corona española esto, simplemente era una forma de sujeción al rey. Sin
embargo, para el encomendero solo significaba como un botín de guerra para unas ideas
medievales del señorío por esto muchos encomenderos se opusieron a las visitas ya que se
consideraban que violaban sus derechos. Pero esta supuesta ley fue atribuida para suprimir a
los desmanes de los encomenderos, que en las mayorías de visitas realizadas debieron tener
un castigo por infringir los derechos de los indios.
Los principales problemas que se percataban en el momento de recoger los tributos fue el de
los caciques porque ocultaban el número exacto de indios tributarios de su parcialidad, pero
esto no solo fue de ellos también de los encomenderos. Ocultar a los indios era una forma de
mantener obra de mano privada. Las falsas ausencias o declaración de muerte era lo que más
se utilizaba para ocultar indios, pero además de registros falsos, la incorporaciones vagabundo
y forasteros a la parcialidad fue más fructífera para los grupos étnicos.
No obstante, los caciques ofrecieron a los forasteros una alternativa, aprovechándose de su
pobreza, les ofrecieron tierras a cambio de trabajo personal, esto significó suficientes
trabajadores para operar mayor actividades comunitarias y privadas. Esto fue beneficiosos para
algunos indios y encomenderos; porque le dieron la oportunidad de abandonar su pueblo y
trabajar en otras tierras: en primer lugar , el encomendero le resultaba más factible disponer de
personal desocupado que tener indios encomendados; y en segundo lugar, el encomendero al
ver el nivel económico tan bajo que tenían sus encomiendas era mejor trabajar en otras Las
actividades de los indios giraban en torno al mecanismo introducidos por la colonia orientado
en el pago del tributo nada más.
Además de trabajar en las tierras de los encomenderos, los indios se debían ocupar de las
propias autoridades indígenas, es decir, los trabajos agrícolas, alquiler de animales, el
transporte de pasajeros, los indígenas de la villa Villardompardo se dedicaban a la textilería los
cuales realizaban vestimenta de algodón y sacaban lana para sus vestuario y poder pagar sus
tributos.
Los obrajes como una industria textil se implementaron para aumentar una mayor riqueza en la
audiencia. Muchos grupos étnicos veían en estos obrajes una solución para salir de las
penurias provocadas por la huida, muerte o deuda tributarias. Los oficios están únicamente
orientados en ganar para comer, pagar sus tributos y subsistir.
Para el siglo XVI, la existencia del contra concierto entre un encomendero y los mitayos de otra
encomienda en presencia de un corregidor. El concierto era una manera de trabajo forzado
mediante el cual la corona española atribuía a los funcionarios trabajadores indígenas.
Este tipo de españoles se hacía ricos a costillas de los indios, y como se dijo con anterioridad
era la cobranza de tributos, pero esto no solo defraudaba a los indígenas también al rey. Los
indios que acumulaban deudas eran obligados a pagar años tras años, al no poder liquidarla
esto se quedaba para siguiente generación siendo un círculo sin fin.
En el siglo XIX la guerra de independencia que comenzó el 10 de agosto de 1809, donde le
Ecuador formaba la Gran Colombia acepto préstamos de los ingleses para poder mantener la
guerra contra los Españoles. Pero esto se vio afecto por la parte textil ya que ingresaron
productos ingleses al país. Sin embargo, abrieron fronteras para la exportación de cacao, café
y madera beneficiando a la Costa entrando en una época de agro exportación. Mientras la
Cosa crecía económicamente la Sierra se iba en declive. Esto hizo que algunos hacendados
incrementaran sus posesiones despojando de sus tierras a los indígenas y establecieron una
política de penalizar a quienes se negaran a pagar las deudas contraídas con los hacendados.
El espacio constituido por la Riobamba colonial no es comparado a la actual provincia de
Chimborazo, debido a que en la época colonial era una unidad territorial que articuló una serie
de espacios importantes dentro del flujo monetario entre América y España a través del tributo
obtenido del trabajo del indio mediante la mita textil y agraria. En su forma moderna,
Chimborazo, fue unos de los espacios donde le capital mundial de articuló la modernización de
las haciendas mediante la reforma agraria.
Las comunidades indígenas fueron reestructuras por orden del virrey Toledo con la finalidad de
dotarlas de una mayor funcionalidad para recaudar el tributo. Si bien en Ecuador fue abolido en
1857 durante el segundo mandato del ex presidente Juan José Flores, el tributo ya logró el
surgimiento de instituciones como el huasipungo, el concertaje y la hacienda. Las cuales
hicieron una nueva estructura agraria. Pero no fue hasta el mandato de Eloy Alfaro intento
modernizar el agro liberando la fuerza de trabajo en la serranía para que estos inmigraran a las
haciendas cacaoteras, cafeteras y azucareras de la región costa.
Como conclusión permitió una formación de latifundios los cuales persistirían durante los siglos
XVIII Y XIX. La monopolización de tierras impedía que los indígenas tengan acceso a ellas.
Pero vale reconocer que la prisión de deudas mantenía al indio amarrado generación tras
generación hasta cumplir el pago de la deuda ocasionando una coacción extraeconómica
pasando de algo laborar a explotación.
Bibliografía
Botero, L. F. (2008). Espacio, cuestión agraria y diferenciación cultural en Chimborazo,
ecuador. Una aproximación histórica.