UNIVERSIDAD DE CHILE
FACULTAD DE MEDICINA
ESCUELA DE FONOAUDIOLOGÍA
PRESENTACIÓN DEL INDICE DE DESARROLLO DEL
LENGUAJE “PROMEDIO DE LONGITUD DE LOS
ENUNCIADOS” (PLE)
DOCUMENTO AMPLIADO SEGÚN
TRABAJO REALIZADO POR
GRUPO DE PROYECTO VID SOC 09/03-2
CAP. II: “NORMAS PARA OBTENER EL PLE”
2002 - 2011
MARIA MERCEDES PAVEZ
(DOC. ORIGINAL 2002)
SANDRA PALMA
CHRISTIAN PEÑALOZA
(CAP. AMPLIADO 2011)
CARMEN JULIA COLOMA
CLAUDIA ARAYA
DANIELA VALDÉS
MARIANGELA MAGGIOLO
SANDRA PALMA
MARÍA MERCEDES PAVEZ
CHRISTIAN PEÑALOZA
(GRUPO VID 2010-2011)
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I. PRESENTACION DEL INDICE DE DESARROLLO DE LENGUAJE PLE
El Promedio de longitud de los enunciados (PLE) es un índice que evalúa el
desarrollo del lenguaje infantil a través del análisis del material lingüístico obtenido en
situaciones naturales tales como diálogo, juego, etc. que favorecen la explicitación de
lenguaje espontáneo. Históricamente se ha considerado como un índice de desarrollo
aplicable solo en las primeras etapas de la adquisición del lenguaje, aunque existe
evidencia internacional de su uso clínico incluso con niños de 9 años de edad (Rice et al.
2010).
Se mide la longitud de los enunciados basándose en el supuesto de que la
complejidad estructural, es decir, el rango de programación lingüística, se manifiesta en un
aumento del número de elementos que conforman un enunciado. Así el promedio de
longitud del enunciado es un excelente índice simple del desarrollo gramatical, debido a
que casi cualquier nuevo tipo de conocimiento aumenta la longitud (Brown, 1973).
Este índice PLE corresponde a una adaptación al español del M.L.U. (Mean Length
of Utterance), ampliamente conocido en el mundo de habla inglesa. El MLU surgió en
EE.UU., ha sido aplicado en un gran número de lenguas y es probablemente el índice
usado con mayor frecuencia en estudios sobre el desarrollo del lenguaje infantil desde que
Brown lo propuso en l973. En el ámbito de hablantes del español, suele utilizarse como
Longitud media de los enunciados verbales (LMEV) (Puyuelo, Rondal y Wiig, 2000)
En nuestro país ha sido utilizado en varios estudios, dentro de los cuales es posible
citar los realizados por Acuña, Anguita, Araya, Jordan y Lay (1987), Catalán,
Macchiavello, Mina, Rosenblut y Villarroel (1985), Herrera y Pandolfi (1984), Echeverría
(1979), Peronard (1979) y Santis (1979).
Para utilizar este índice, es necesario manejar el concepto de enunciado y establecer
una unidad de longitud.
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Se entiende por “enunciado” la emisión comprendida entre dos pausas,
normalmente unida por una pauta entonacional completa, es decir, por un tonema
característico (ver mayores detalles en “Normas para transcripción del corpus”).
En cuanto a la unidad de longitud es posible usar el morfema o la palabra,
presentando ambas unidades ventajas y desventajas. El morfema resulta más adecuado para
medir el desarrollo morfemático, pero es difícil de delimitar e identificar. Además,
considerar los morfemas presupone que el niño ya los maneja como unidad significativa.
En relación a la palabra, su principal ventaja es la mayor facilidad con que se
delimita e identifica. Ello reduce el tiempo empleado en el análisis, lo que favorece su
empleo en la clínica. Además, al contar palabras el índice se hace accesible a profesionales
que no son lingüistas y el procedimiento queda a disposición del fonoaudiólogo, psicólogo,
médico, profesor, etc. (Echeverría, 1979). La dificultad al emplear palabras en el análisis
radica en que esta categoría concebida en el habla de los adultos puede no corresponder
con lo que ocurre en el habla infantil. Es decir, no se pueden atribuir a las palabras que el
niño usa las categorías que les dan los adultos, pues muchas veces los niños utilizan
palabras aprendidas en bloque (esto es, como estereotipos aprendidos como un todo). En
casos dudosos, las frecuentes repeticiones infantiles brindan evidencia suficiente acerca del
límite de las palabras.
II. NORMAS PARA OBTENER EL PLE
El procedimiento para obtener el PLE contempla 3 etapas: obtención, transcripción
y análisis del corpus, cada una de las cuales se rige por ciertas normas. Los distintos
autores proponen normas diferentes, en especial para el análisis del corpus. Es por ello que
los procedimientos presentados a continuación corresponden a una selección y adaptación
de lo propuesto por diversos autores, revisados y ampliados por el grupo de trabajo del
proyecto de Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile SOC
09/03-2 “Desempeño lingüístico lector, cognitivo y auditivo en alumnos de 1º Básico con
problemas de lenguaje que asisten a escuelas con proyectos de integración”, dirigido por
Carmen Julia Coloma. El conjunto original de normas se empleó en la investigación
"Aplicación del PLE y estudio de los contenidos en una muestra de niños chilenos de 30 a
48 meses" (Catalán et al., l985) y en una investigación posterior se hizo un estudio
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estadístico para facilitar el uso clínico del PLE (Acuña et al., 1987). Dicho aspecto aparece
en este documento en el apartado “Aplicación clínica del PLE”.
En el caso de que dos o más investigadores transcriban y analicen de manera
separada un mismo corpus, el grado de confiabilidad interinvestigadores se considerará
aceptable cuando se haya alcanzado un grado de coincidencia estable en el tiempo.
Proponemos que ese grado de coincidencia se dé sobre el 90% en al menos tres
transcripciones continuas en los siguientes aspectos:
Número de enunciados delimitados de manera coincidente
Número de palabras por enunciado
Además, hay casos en que dos o más analistas transcriben un mismo número de
palabras dentro de un enunciado y, sin embargo, esas palabras no son las mismas. Es de
esperar, entonces, que en al menos el 90% de los enunciados transcritos por distintos
investigadores todas las palabras transcritas sean idénticas.
2.1. NORMAS PARA OBTENER EL CORPUS
A) Antes de la interacción con el niño:
Se recomienda preparar un conjunto de temáticas de conversación que puedan
resultar interesantes para el niño. Se debe contemplar la edad del menor e idealmente
conocer a priori los intereses del niño.
Puede indicarse que niños muy pequeños (dos a cuatro años) suelen interactuar más
cuando cuentan con objetos concretos como juguetes que medien la interacción. Por
su parte, con niños mayores (cinco a siete años) también se puede mediar la
interacción con láminas y/o dibujos para colorear.
Como consejo particular, se recomienda estar informado sobre los dibujos animados
que ven los menores y tener a mano láminas, dibujos o stickers sobre ellos.
Además de lo anterior, niños mayores de cinco años pueden estar interesados en
ciertos temas de actualidad, por lo que estos también pueden considerarse al preparar
la interacción.
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Idealmente, la persona que va a interactuar con el menor para obtener su PLE debería
haber tenido un acercamiento previo con el niño, por ejemplo una primera instancia
de interacción o de observación.
Por último, se recomienda cuidar algunos aspectos del espacio físico en el que se
realizará la interacción, tales como el nivel de ruido ambiental, contar con una mesa
y sillas para interacciones con niños mayores, o una alfombra para interacciones con
niños pequeños, etc.
B) Para iniciar la interacción con el niño
Primero, se debe crear un ambiente que le genere confianza al niño, de ahí la
recomendación previa de contar, en la medida de lo posible, con instancias previas de
interacción con el menor. Se recomienda, además, considerar un primer momento de
rapport, en la que el evaluador se presente y comente en qué consistirá la actividad.
En general, los niños no se ponen nerviosos con la grabación, por lo cual se les puede
decir que se va a grabar la interacción “para después recordar” lo que ellos cuenten,
sin que se le dé mayor importancia al aparato de grabación. Para muchos niños sirve
mostrarles antes el medio de grabación y dejarlos escuchar alguna palabra, antes de
generar la grabación definitiva.
El rapport debe servir, además para observar si el habla del niño es inteligible y si es
posible discernir sus pausas, especialmente si es la primera interacción con el menor.
El examinador debe estar al mismo nivel de altura con respecto al niño.
C) Para interactuar con el menor (interacción grabada)
El examinador debe usar un tono de conversación normal, con énfasis moderado
sobre ciertas palabras, y un ritmo levemente lentificado, especialmente con menores
de 3 a 4 años. Debe cuidar especialmente que el tono de su interacción no sugiera
una entrevista o un cuestionario, sino una interacción espontánea.
El examinador debe estar muy atento para realizar
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o Una ampliación temática, cuando el niño manifieste interés en un tópico en
específico
o Un cambio de actividad cuando el niño se vea aburrido o cuando el niño no
está ampliando sus respuestas.
El examinador debe evitar preguntas que eliciten respuestas como “sí” o “no”. Si de
todas maneras genera este tipo de preguntas, debe posteriormente ampliarla con una
nueva pregunta o con enunciados valorativos relacionados con lo que el menor
señaló.
El examinador no debe intervenir verbalmente con solo preguntas. Puedo,
igualmente, generar comentarios, ampliaciones temáticas, referir brevemente
experiencias propias, etc.
Una estrategia que ha dado resultado es que el examinador le solicite al menor que le
enseñe algo que él sabe y el evaluador no.
2.2. NORMAS PARA TRANSCRIBIR EL CORPUS
Se recomienda transcribir en una tabla que permita posteriormente un análisis
ordenado de la información, tal como la que se sugiere a continuación.
Nombre:
Diagnóstico:
Edad:
PLE:
Trascriptor:
CONVERSACIÓN Aspectos no verbales relevantes Nº de Palabras x
enunc. enunc.
Se transcribe ordenadamente cada uno de los enunciados del niño con la mayor
fidelidad posible hasta completar 170 (para mayor detalle y análisis con un menor
número de enunciados, ver “Aplicación clínica del PLE”).
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Se recomienda que la transcripción sea fonológica (con adecuaciones simbólicas
específicas, para el caso de los fonemas palatales y vibrantes, cuando no se tenga
acceso al tipo de fuente adecuada).
No obstante lo anterior, se recomienda que se señale claramente cada vez que el
menor realizó aspiración del fonema / s / en posición trabante [ _h ], sobre todo en
casos de pluralidad (para pronombres, adjetivos y sustantivos) y de segunda persona
(para verbos conjugados).
Para delimitar los enunciados emitidos por el menor, se debe considerar las pausas
(silencios) generadas en la emisión de lenguaje, independientemente de la prosodia
que acompañe al enunciado (ascendente, descendente o neutra/mantenida). Para la
transcripción de muestras de lenguaje de menores de 6 años, en la investigación VID
SOC 09/03-2 se identificó una pausa cada vez que el silencio entre una emisión y otra
fue igual o mayor a 0,5 segundos, excepto en los casos que se señalan a continuación.
En niños menores se puede utilizar longitudes de silencio mayores. Para facilitar el
reconocimiento, las transcripciones se realizaron con apoyo del programa de análisis
acústico PRAAT.
Pausas menores a 0,5 que puedan percibirse deben transcribirse dentro de un mismo
enunciado y pueden señalarse con una barra oblicua ( / )
N 80: depué la semiya i depué el agua / dehpué lo platé kon loh deo i aí sí
empensó / a kreser
En caso de pausas iguales o mayores a 1 segundo, debe registrarse entre paréntesis su
duración (01’02’’), sean o no pausas interenunciados, según las indicaciones
posteriores.
N45: si bi mono perooo /(02’03’’) pero bi algunoh monoh
Se transcriben todas las muletillas y las emisiones interjectivas como “ah”, “eh”,
“mm”, “pucha”, dichas como relleno de diálogo o como apoyo para el acceso al
léxico, pero se tachan para que luego no sean contabilizadas como palabras.
N100: mhmhm ĉandíaaaa / (01’01’’) maaannnsannnaaaa / eee / melión (01’01’’)
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Las interjecciones que corresponden a preguntas se transcriben y se contabilizan
como palabras.
N47: eso keh tiene ala
E: ¿aaa un yet?
N48: ¿aahh?
E: ¿era un yet?
Las reformulaciones de enunciado (falsos comienzos, recorrecciones, etc.) y las
repeticiones por tartamudeo se transcribirán dentro de un mismo enunciado, aunque
haya habido pausas mayores a 0,5 segundos en la emisión y siempre que no superen el
1,5 segundo de duración. Todo el material lingüístico reformulado se marcará con un
tachado, con el fin de que no se contabilicen en la obtención del PLE, independiente
de si el menor logra o no, finalmente, emitir una oración gramatical.
N67: de la garganta porkeee nooo / de la garganta porke ehtaba enfermo /
afóniko
Los silencios que emita el niño atribuibles a búsqueda o acceso al léxico
(acompañados de palabras con alargamiento fónico, normalmente) no se consideran
pausas delimitadoras de enunciados, siempre que estos no sean mayores de 1,5
segundo.
Ejemplo 1:
N27: i esas k / esas nosotros teníamos ke ver kual eraaa / ke tenía menoh i máh.
Ejemplo 2:
N143: i pal día deeel / (01’02’’) disfraz binieron kon esos disfraces
Se transcriben también las intervenciones del adulto para clarificar el contexto
lingüístico. Las superposiciones o solapamientos entre adulto y menor se registrarán
entre corchetes cuadrados [ ]
E: a son bakanes los gogos/
N92: [si]
E: [tiene] artos?
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N93: si
Las enumeraciones constituirán una misma frase, excepto que entre los elementos
enumerados haya una pausa mayor a 1,5 segundo. El mismo criterio regirá para las
oraciones que presenten coordinaciones de verbos o de otros elementos.
N98: ke komeeeen / mansana / sanaoria / (01’06’’)
N99: leĉuga lo ke ase bien
E: i tú ke komes de esas kosas?
N100: mhmhm ĉandíaaaa / (01’01’’) maaannnsannnaaaa / eee / melión
(01’01’’) eee (01’07’’)
Las emisiones que se conforman por una pregunta y una respuesta (del tipo “¿ké más?
/ lo ke también tengo es…”) se registrarán como enunciados distintos.
N15: a pintao asen paneta ahora kuando tamo abaxo
N16: kual tarea ehtamo asiendo?
N17: de de de paneta ke ehtá susia kon la kon la/ kon la susiedad [kon la kon
la] [E: aaahhh] kon kon la basura [eso ehtamos asiendo]
E: [aaaahhh es eso?]
No se registran poesías, canciones y cualquier ejemplo de lenguaje automático o
memorizado.
Las emisiones enfáticas se transcribirán con mayúscula.
N117: ke sii ba a empesar el lune ke e bailarina
E: i donde lo bas [a ver?]
N 118: [yo IGUAL] soi bailarina
Se incluyen todas las repeticiones hechas con la finalidad de resaltar una idea.
N71: después kuando loh años pasaaron pasaaron tenía la misma edad
E: sí po
Emisiones ininteligibles se señalarán con ((XXX)). En caso de emisiones sobre las
que no haya certeza absoluta, se transcribirán igualmente entre doble paréntesis
((perro))
La pronunciación como susurro se marcará: º( )º
10
E: ¿ké le bas a poner?
N65: º(le boy a poner ese behtido así)º
Las interrupciones de la grabación se transcribirán de la siguiente manera: ((…))
2.3. NORMAS PARA ANALIZAR EL CORPUS Y OBTENER EL ÍNDICE
Los 20 primeros enunciados se contabilizan y transcriben, pero no se consideran en el
análisis del corpus (a menos que por el rapport previo ellos impliquen realmente
lenguaje espontáneo).
Se cuentan las palabras de cada enunciado y se anota el número de ellas a la derecha
del respectivo enunciado.
Cuando se presentan enunciados con segmentos ininteligibles ((XXX)) ni
reconocibles como palabras, no se enumeran ni se contabiliza su número de palabras.
Sí se enumeran y contabilizan los enunciados con emisiones dudosas ((perro))
No se contabilizan las palabras tachadas en la transcripción y que corresponden a
reformulaciones, repeticiones o falsos comienzos, muletillas o emisiones interjectivas.
En los enunciados que aparezca la emisión “pu” (pues), la expresión no se considera
como una palabra. Ej.: no pu = 1 palabra.
Cuando hay repeticiones para enfatizar una idea, se contabiliza cada repetición.
La expresión interrogativa “¿por qué?”, se contabiliza como dos palabras y la
afirmativa “porque” (Ej. “Llora porque se cayó”) se contabiliza como una palabra.
La interrogativa “¿a dónde?” indicando dirección, se contabiliza como dos palabras y
“¿adónde?” indicando lugar, como una palabra.
Todas las palabras compuestas, nombres propios y duplicaciones ya existentes en la
lengua, se consideran como una palabra. Ej. : sacapuntas, Ana María, taca taca.
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Las unidades que componen las perífrasis verbales (“voy a contar”, “puedes
ayudarme”) y las locuciones (“echar a perder”, “antes de que”) se cuentan como
palabras independientes. Ej.: voy a contar = 3 palabras.
Se suman todas las palabras y se divide ese total por el número de enunciados
analizados para obtener el valor del PLE.
FÓRMULA PARA CALCULAR EL INDICE PLE
NÚMERO TOTAL DE PALABRAS
ÍNDICE PLE= ________________________________
NÚMERO DE ENUNCIADOS
12
ILUSTRACIÓN (Extracto de diez enunciados)
Isidora
Corpus Enunciado Palabras Aspectos no
verbales
relevantes
E: Isi a ver kuéntame lo ké ehtabah asiendo en la sala 18
N: ehtábamoh/(0’8’’)
N: resién abíamos yegao/ 19
N:: etabamo sakandono la kositah /ehtábamos 20
poniendo/(1’06’’)el delantal
E: yaa 21
N: i poniendo nuestro kuaderno debaxo de la mesa/ 11
sakando nuestroh kuadernoh
E: pero me habíah dico ke como ereh la presidenta del 22
curso [N: si] ké ban a aser? 1
N: ehtabamoh ehkribiendo en la pisarra sileeensio 23
E: yaaa 6
N: e íbamos a eskibiiir / una kosa para que lah lehyeran 24
E: aaahh 10
E: ¿Por ké no bino tu profesora?
N: a lo mexor etá enferma 25 5
E: aaahh / (1’66’’) mira Ïsis yo traxe un xuego oidía/ 26
¿Kieres xugar?
N: ya 1
E: mirah/ akí tengo unaaas muñekas// ke les falta la 27
rropa
N: ya 1
E: te gusta este xuego?/ 28
N: si 1
E: tienes ke elexir uno i vestirlo 29
N: ya /// 1 (la niña canta)
E: ¿ké le bas a poner? 30
N: º(le boy a poner ese behtido así)º 7
E: ya /// 31 1
N: º(aí)º (14’68’’) (viste a la
muñeca)
45
palabras
PLE: número de palabras / número de enunciados
PLE: 45 / 10
PLE: 4.5
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III. APLICACIÓN CLÍNICA DEL PLE
El profesional que desee aplicar el índice PLE debe constatar, en primera instancia,
que el niño presente comunicación verbal. Usualmente, el PLE se utiliza en niños muy
pequeños en los que no es factible aplicar con facilidad instrumentos estructurados de
evaluación. Además, el niño debe tener un lenguaje inteligible (para poder transcribirlo y
analizarlo) y ser capaz de interactuar verbalmente con un interlocutor.
En cuanto a la cantidad de enunciados para obtener un índice válido, se comprobó
que el índice obtenido con 30 y con 50 enunciados no difiere significativamente del valor
obtenido con 100 enunciados (Acuña y otros, 1987). Por lo tanto, el PLE puede calcularse
analizando un menor número de enunciados (30 o 50), lo que facilita su aplicación en la
clínica. Además, si el examinador considera, según su criterio, que tiene previamente un
buen rapport con el niño y que este está hablando con espontaneidad, puede reducir los 20
enunciados previos a los utilizados en el análisis.
Es recomendable, sin embargo, obtener 50 enunciados del niño e iniciar el cálculo
del PLE a partir del enunciado número 21 (es decir, el índice se calcula analizando 30
enunciados) y obtener el índice en variadas instancias comunicativas. En la investigación
VID SOC 09/03-2 se transcribió hasta el enunciado 170, para calcular el índice con 150
enunciados y tener una mayor variedad en la muestra de habla, dado que también se realizó
una descripción morfosintáctica del corpus REDACTAR DISTINTO, QUIZÁS CON UN
SIN EMBARGO
3.1 INTERPRETACIÓN DEL VALOR OBTENIDO EN EL PLE
Como todo instrumento de evaluación, el valor del PLE puede servir al
fonoaudiólogo para detectar la existencia de un problema en el desarrollo lingüístico al
comparar el índice PLE de un niño con los valores señalados en las tablas de normalidad.
También brinda información acerca de la etapa de desarrollo lingüístico en la cual
el niño se encuentra. Todo lo anterior puede complementarse con análisis de distintos
aspectos como ocurre siempre frente a un “corpus” de lenguaje (por ej. se pueden analizar
los tipos de estructuras morfosintácticas que usa el niño, la existencia o no de procesos
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fonológicos de simplificación, obtener índices de variedad léxica, observar cómo se da la
interacción comunicativa, etc.). Evidentemente, información de esa naturaleza puede ser
muy útil en el quehacer terapéutico.
Para detectar la existencia de un problema es necesario contar con patrones de
normalidad. Dado que en nuestro medio no existían normas al respecto, se efectuó una
investigación con 60 niños sin problemas de lenguaje que presentaban normalidad
psicológica, fonoaudiológica y de salud mental, determinada tras la aplicación de pruebas
específicas (Catalán y otros, 1985).
El rango de edad estudiado fue desde los 30 a 48 meses. Todos los niños
pertenecían a un nivel sociocultural “medio bajo” con el fin de obtener una pauta de
normalidad mínima que pueda servir de referencia.
Los valores de normalidad obtenidos en la investigación se presentan a
continuación.
TABLA Nº 1
VALOR PROMEDIO DEL PLE CORRESPONDIENTE A CADA RANGO DE EDAD
RANGO DE VALOR DEL PLE
EDAD
EN MESES PROMEDIO DESVIACIÓN ESTÁNDAR
30 a 35 2,14 0,45
(n 20 )
36 a 41 2,53 0,35
( n 20 )
42 a 48 3,05 0,33
(n 20 )
Además, a partir de los valores obtenidos en los rangos de edad estudiados, se
confeccionó una tabla de proyección que se presenta a continuación. En esta tabla, se
consideró como límite inferior los 18 meses porque a esta edad los niños de la muestra
obtenían un valor de PLE igual a 1 (es decir, ya estaban en la etapa lingüística) y como
límite superior los 68 meses, ya que en edades superiores este índice pierde validez.
15
Además, la proyección considera las edades en que con más frecuencia se producen las
consultas de niños al fonoaudiólogo por problemas de lenguaje o se trata de niños que ya
se encuentran en tratamiento fonoaudiológico.
TABLA Nº 2
TABLA DE PROYECCION DE LOS VALORES DEL PLE* SEGÚN LA EDAD DE LOS
SUJETOS
EDAD VALOR EDAD VALOR EDAD VALOR
EN MESES DEL PLE EN MESES DEL PLE EN MESES DEL PLE
18 1.0** 35 2.3 52 3.6
19 1.1 36 2.4 53 3.6
20 1.2 37 2.4 54 3.7
21 1.2 38 2.5 55 3.8
22 1.3 39 2.6 56 3.8
23 1.4 40 2.7 57 3.9
24 1.5 41 2.7 58 4.0
25 1.5 42 2.8 59 4.0
26 1.6 43 2.9 60 4.1
27 1.7 44 3.0 61 4.3
28 1.8 45 3.0 62 4.4
29 1.8 46 3.1 63 4.4
30 1.9 47 3.2 64 4.5
31 2.0 48 3.3 65 4.6
32 2.0 49 3.3 66 4.7
33 2.1 50 3.4 67 4.7
34 2.2 51 3.5 68 4.8
* Se aproximó al valor superior, si el segundo decimal era superior a 0.5.
** Se señala en negrita el valor de PLE que corresponde al inicio de una etapa de desarrollo formal.
En cuanto al sexo, no se encontraron diferencias significativas entre el desarrollo
lingüístico de niños y niñas.
El PLE obtenido por un niño puede ser comparado con los valores propuestos en las
tablas anteriores, a fin de determinar si el desarrollo de su lenguaje corresponde al
16
esperable para su edad y poder así establecer en forma gruesa si presenta o no un déficit en
su desarrollo del lenguaje. Si el valor del PLE no corresponde al esperable según la edad
del niño, es necesario complementar la información con evaluaciones más exhaustivas,
antes de formular un diagnóstico. El PLE es un índice grueso que sólo da cuenta del
aspecto formal del desarrollo del lenguaje y más específicamente del aspecto
morfosintáctico, por ello la información que entrega necesita ser complementada de
acuerdo a las necesidades del fonoaudiólogo.
También los valores del PLE dan cuenta de la etapa de desarrollo lingüístico en la
cual un niño se encuentra. Así, si el PLE de un niño se ubica entre 1.0 y 1.9 significa que
éste se encuentra en la etapa lingüística “pre- sintáctica”, donde lo característico son las
estructuras de 1 palabra (u holofrásticas). Ello no implica por cierto que el niño no emita
estructuras de dos o más palabras. Esta etapa suele comprender el periodo entre los 12 y
18 meses (las referencias a períodos de edad se basan en las descripciones de Acosta,
Moreno, Ramos, Quintana y Espino, 1996).
Si el valor del PLE de un niño se encuentra entre 2.0 y 2.9 significa que su
desarrollo corresponde a la etapa lingüística “sintáctica” y emite ya estructuras de dos
palabras. Se trata de una etapa sintáctica jerárquica inicial (probablemente sin artículos, sin
preposiciones o con un número restringido de ellas, aunque sí con sustantivos y verbos).
Esta etapa suele comprender el periodo entre 24 a 30 meses (o sea dos años a dos años y
medio).
Cuando el PLE es 3.0 o más, el niño inicia una etapa jerárquica compleja (período
comprendido entre los 30 a 36 meses). Aparecen conjunciones, más uso de artículos, de
género y número, se usan pronombres personales (1ª, 2ª, y 3ª persona) tiempos verbales y
adverbios locativos.
Posteriormente, según Acosta, entre los 36 y 42 meses se sigue complejizando la
sintaxis con el uso de subordinación.
En nuestro medio, se establecieron las estructuras más características usadas por los
niños en diferentes rangos de PLE (Acuña y otros, 1987), con lo cual se puede enriquecer
la interpretación del índice.
17
IV. VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL PLE
Las ventajas y limitaciones del índice PLE son las comunes a todas las mediciones
realizadas sobre el habla espontánea de un niño.
4.1 VENTAJAS DEL PLE
Permite precisar el nivel de desarrollo del lenguaje en los inicios del proceso, a edades
tempranas, cuando no se pueden aplicar otras pruebas más estructuradas como los
tests (que suelen requerir otras habilidades como atención, interpretación de estímulos
visuales, etc.). De allí que los índices obtenidos sobre habla espontánea logran a veces
un resultado más próximo a la realidad de la actuación lingüística de un niño.
Al ser un índice de lenguaje espontáneo, refleja de manera más cercana la
competencia real del niño. Es fácil de aplicar por lo cual el tiempo empleado en la
obtención del corpus es menor en relación a otras pruebas existentes y su análisis es
relativamente sencillo.
Favorece la comparación de niños de acuerdo al nivel de desarrollo de lenguaje en
que se encuentran no considerando sólo como punto de referencia la edad.
Puede contribuir en el diagnóstico y orientar los planes del tratamiento, siendo útil
también en las diferentes instancias evaluativas dentro del proceso terapéutico.
Por todo lo anterior, este índice es ampliamente utilizado en los trabajos
psicolingüísticos actuales, tanto en niños normales como con patologías.
4.2 DESVENTAJAS DEL PLE
- Su excesiva dependencia de la situación; la familiaridad con el entrevistador, con el
lugar, el modo como se lleva la conversación y hasta la ubicación relativa de los
interlocutores son factores que pueden alterar los resultados. Claro que estos
inconvenientes pueden ser minimizados, si se tiene clara conciencia de su importancia.
Es sólo útil en las primeras etapas de adquisición del lenguaje, pues cuando el niño
comienza a usar reglas de transformación la complejidad estructural no se refleja de
manera tan evidente en un aumento de los elementos sino más bien en una
disminución de ellos (Peronard, 1979). Bloom y Lahey (1978) plantean que el uso del
PLE es razonable hasta que los enunciados del niño alcanzan una longitud de " 4 o
5".
18
El PLE da cuenta sólo de ciertos aspectos del desarrollo del lenguaje y en especial del
aspecto formal, es por esto que se lo califica como un índice que mide en forma
gruesa el desarrollo del lenguaje.
- La cantidad de enunciados que se requiere para obtener el índice idealmente debiera
ser de 120 (sin considerar para el análisis los 20 primeros). Ello es poco práctico en el
ámbito educacional y clínico, pero en nuestra realidad y con las normas antes
expuestas puede obtenerse un índice válido analizando 50 o 30 enunciados.
V. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Acosta, V.; Moreno, A.; Ramos, V.; Quintana, A. y Espino, O. (1996) La evaluación del
lenguaje, Málaga, Aljibe.
Acuña, W.; Anguita, C.; Araya, N; Jordan, M. y Lay, M. (1987) Relación entre el PLE y
estructuras morfosintácticas. Seminario para optar al título de fonoaudiólogo,
tutoreado por M. M. Pavez, Escuela de Fonoaudiología, Universidad de Chile.
Bloom, L. y Lahey, M. (1978) Language Development and Language Disorders, New
York, John Wiley y Sons.
Catalán, L., Macchiavello, A., Mina, P., Rosenblut, R., Villarroel, M. (1985) Aplicación
del PLE y Estudio de los contenidos en una muestra de niños chilenos de 30 a 48
meses. Seminario para obtener el título de Fonoaudiólogo, tutoreado por M. M.
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