Convención de la Haya sobre la protección de menores y la cooperación en materia de
adopción internacional
La adopción internacional es un fenómeno relativamente reciente. Se fue desarrollando
lentamente después de la Segunda Guerra Mundial, hasta los años 70, momento en que el
número de adopciones internacionales se incrementó de manera espectacular. En los años
80, se reconoció que este fenómeno engendraba problemas jurídicos y humanos graves y
complejos, y que la ausencia de instrumentos jurídicos nacionales e internacionales hacía
necesario un enfoque multilateral, por tanto surge El Convenio de La Haya de 29 de mayo
de 1993 relativo a la protección del niño y a la cooperación en materia de adopción
internacional establece salvaguardas para asegurar que la adopción internacional tenga
lugar en consideración al interés superior del niño y al respeto a sus derechos
fundamentales.
Según datos actualizados en el 2019 por la HCCH, el número de partes contratantes en este
convenio son 102, a continuación hice un desglose de los países que ratificaron, los que se
adhirieron y los que firmaron.
Ratificaron: Albania, Alemania, Australia, Austria, Belarús, Benín, Bolivia, Brasil,
Bulgaria, Burkina Faso, Bélgica, Canadá, Chile, China, República Popular, Chipre,
Colombia, Costa Rica, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, Eslovenia, España,
Estados Unidos de América, Filipinas, Finlandia, Francia, Grecia, Haití, Honduras,
Hungría, India, Irlanda, Israel, Italia, Letonia, Luxemburgo, Madagascar, México, Noruega,
Panamá, Países Bajos, Perú, Poloni, Portugal, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del
Norte, República Checa, Rumania, Sri Lanka, Suecia, Suiza, Tailandia, Turquía, Uruguay,
Venezuela, Vietnam
Adhesión: Andorra, Armenia, Azerbaiyán, Belice, Burundi, Cabo Verde, Congo, Croacia,
Cuba, Côte d'Ivoire, Estonia, Eswatini, Fiji, Georgia, Guyana, Islandia, Kenia, Kirguistán,
Liechtenstein, Lituania, Malta, Malí, Mauricio, Mongolia, Montenegro, Mónaco, Namibia,
Nueva Zelandia, Paraguay, República de Macedonia del Norte, República de Moldova,
República Dominicana, San Marino, Senegal, Serbia, Seychelles, Sudáfrica, Togo, Zambia
Adhesión que da lugar a un procedimiento de adhesión: Camboya, Ghana, Guatemala,
Guinea, Lesotho, Ruanda, Rusia. Firmaron: Corea, Nepal
El Convenio de la Haya sobre la protección de menores y la cooperación en materia
de adopción internacional, en su artículo 1 establece los siguientes objetivos:
a) establecer garantías para que las adopciones internacionales tengan lugar en
consideración al interés superior del niño y al respeto a los derechos fundamentales que le
reconoce el Derecho internacional.
b) instaurar un sistema de cooperación entre los Estados contratantes que asegure el respeto
a dichas garantías y, en consecuencia, prevenga la sustracción, la venta o el tráfico de
niños.
c) asegurar el reconocimiento en los Estados contratantes de las adopciones realizadas de
acuerdo con el Convenio.
Basándome en lo que establece el artículo 1 y lo demás estipulado en este convenio,
podemos ver que su objeto o finalidad, es la de velar por el bienestar de los menores,
respetando los derechos reconocidos por la ONU, recordemos que esta convención se basa
en la declaración Universal de los derechos del niño, para poder brindarles un hogar
cuando estos no pudieron ser adoptados por familias de ese mismo país , entonces se
extienden sus posibilidades para conseguirles una familia permanente a estos niños , pero
siempre velando que estos menores no sean objeto de explotación, eliminar cualquier forma
de abuso.
Obligaciones y derechos de los Estados miembros de esta convención:
incluirán las medidas en que la estructura interna administrativa y jurídica servirá de
apoyo a la implementación y funcionamiento del Convenio.
Los Estados deberán realizar una evaluación detallada de sus prácticas y
procedimientos actuales de adopción, incluyendo los programas existentes para los
niños privados del cuidado parental, y los procedimientos para la evaluación y
preparación de los futuros padres adoptivos, así como la financiación de dichos
programas. La evaluación debe incluir información sobre los niños adoptables que
necesitan ser adoptados internacionalmente
Los Estados partes que reconocen o permiten el sistema de adopción cuidarán de
que el interés superior del niño sea la consideración primordial
Velarán por que la adopción del niño sólo sea autorizada por las autoridades
competentes, las que determinarán, con arreglo a las leyes y a los procedimientos
aplicables y sobre la base de toda la información pertinente y fidedigna
Los Estados de recepción y de origen deben trabajar de manera coordinada para
evitar la sustracción de niños con fines de adopción. Cualquier Estado que tenga
razones para creer que puedan ocurrir sustracciones debe implementar las medidas
de emergencia necesarias para combatir esta práctica. Como cuestión de orden
público, las adopciones logradas a través de la sustracción de niños no deben ser
reconocidas
Es también imperativo que los Estados notifiquen a las demás autoridades,
organismos acreditados o personas autorizadas (no acreditadas) y al público en
general, acerca de la existencia y aplicación de las sanciones penales.
creen sistemas de protección que complementen y fortalezcan los sistemas
implementados por otros Estados contratantes.
consideren el impacto que sus normas en materia de adopción, o la falta de las
mismas, podrían tener en otros Estados.
proporcionen mecanismos para la obtención y difusión de información y estadísticas
para los demás Estados partes, y para aquellos que utilicen el sistema de adopción,
protección y cuidado del niño.
cooperen con los demás Estados partes para enfrentar cambios provisionales o
definitivos en los procedimientos, situaciones de emergencia, y ejecución de
sanciones penales;
proporcionen a la Oficina Permanente información de contacto actualizada sobre
las Autoridades Centrales y los organismos acreditados.
En el artículo 6 de esta convención estipula “Todo Estado contratante designará una
Autoridad Central encargada de dar cumplimiento a las obligaciones que el
Convenio le impone.” Por consiguiente este es un derecho que tiene cada estado
miembro y también este sería el órgano que le dará cumplimiento a esta convención.
Estas Autoridades Centrales deberán cooperar entre ellas y promover una colaboración
entre las Autoridades competentes de sus respectivos Estados para asegurar la
protección de los niños y alcanzar los demás objetivos del Convenio.
Según el artículo 7 de esta convención, las autoridades centrales, tomarán directamente
todas las medidas adecuadas para:
a) proporcionar información sobre la legislación de sus Estados en materia de adopción
y otras informaciones generales, tales como estadísticas y formularios.
b) informarse mutuamente sobre el funcionamiento del Convenio y, en la medida de lo
posible, suprimir los obstáculos para su aplicación.
La importancia del Convenio de La Haya de 1993 para el derecho internacional,
radica en que este:
Se convierte en un instrumento internacional para adoptar.
garantiza las mejores prácticas para la adopción y la eliminación de abusos, a través
de la adopción segura y transparente, otorgando una importancia primordial a los
derechos e intereses del niño.
Promueve Garantías para proteger a los niños contra su sustracción, su venta y
su tráfico.
Promueve la cooperación entre Estados y dentro de los Estados.
Caso hipotético
Un sujeto Español residente en España solicita adoptar a un menor hondureño
residente en Honduras. Este supuesto entra en el ámbito de aplicación del Convenio de
La Haya de 1993, ya que la adopción proyectada implica el desplazamiento del menor
desde Honduras hacia España, también porque Honduras y España son estado parte de
este convenio.
Para ver si la adopción procede se revisara lo estipulado en el artículo 4 que nos dice lo
siguiente:
a. han establecido que el niño es adoptable
b. han constatado, después de haber examinado adecuadamente las posibilidades de
colocación del niño en su Estado de origen, que una adopción internacional
responde al interés superior del niño
c. se han asegurado de que:
1) las personas, instituciones y autoridades cuyo consentimiento se requiera para la
adopción han sido convenientemente asesoradas y debidamente informadas de las
consecuencias de su consentimiento, en particular en relación al mantenimiento o
ruptura, en virtud de la adopción, de los vínculos jurídicos entre el niño y su familia
de origen,
2) tales personas, instituciones y autoridades han dado su consentimiento
libremente, en la forma legalmente prevista y que este consentimiento ha sido dado
o constatado por escrito,
3) los consentimientos no se han obtenido mediante pago o compensación de clase
alguna y que tales consentimientos no han sido revocados, y
4) el consentimiento de la madre, cuando sea exigido, se ha dado únicamente
después del nacimiento del niño; y
d. se han asegurado, teniendo en cuenta la edad y el grado de madurez del niño, de
que,
1) ha sido convenientemente asesorado y debidamente informado sobre las
consecuencias de la adopción y de su consentimiento a la adopción, cuando este sea
necesario,
2) se han tomado en consideración los deseos y opiniones del niño,
3) el consentimiento del niño a la adopción, cuando sea necesario, ha sido dado
libremente, en la forma legalmente prevista y que este consentimiento ha sido dado
o constatado por escrito, y
4) el consentimiento no ha sido obtenido mediante pago o compensación de clase
alguna.
Conclusiones:
el convenio de la Haya de 1993 reconoce que la adopción internacional puede
presentar la ventaja de dar una familia permanente a un niño que no puede encontrar
una familia adecuada en su Estado de origen.
El Convenio de La Haya de 1993 instaura un sistema de cooperación entre las
autoridades de los países de origen y de recepción, creado para asegurar que la
adopción internacional tenga lugar en condiciones que ayuden a garantizar las
mejores prácticas para la adopción y la eliminación de abusos.
En esta convención no es posible hacer reservas.
Recomendaciones
Las autoridades competentes en cada país, deben revisar con cautela cada solicitud
de adopción que se les presente siguiendo lo estipulado en la convención, haciendo
énfasis en el artículo 4 y 5 de esta, para garantizar el debido proceso.
Debe buscarse en cada adopción que esté presente el principio del interés superior
del niño, promoviendo sus derechos fundamentales en cada proceso.
Cada adopción debe prevenir la sustracción, la venta o el tráfico de niños, por ende
debe revisarse detenidamente los perfiles de quienes optan a adoptar y darles
seguimiento al menor al aprobarse la adopción.
Bibliografía:
HCCH. (19 de 12 de 2019). Partes contratantes del convenio de la Haya . Recuperado el
23 de 10 de 2020, de [Link]
table/?cid=69
la Haya. (29 de 05 de 1993). convenio relativo a la Protección del Niño y a la Cooperación
en materia de Adopción Internacional. Recuperado el 22 de 10 de 2020, de
[Link]