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Puertos de Santiago Risso

Este documento contiene una serie de poemas y diálogos entre Santiago Risso y el poeta chileno Raúl Zurita sobre temas como la soledad, el mar, y una visita al hospital de rehabilitación Vigil en el Callao, Perú. Los intercambios exploran conceptos como el dolor, la pobreza y la función de la poesía.
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Puertos de Santiago Risso

Este documento contiene una serie de poemas y diálogos entre Santiago Risso y el poeta chileno Raúl Zurita sobre temas como la soledad, el mar, y una visita al hospital de rehabilitación Vigil en el Callao, Perú. Los intercambios exploran conceptos como el dolor, la pobreza y la función de la poesía.
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1

2
PUERTOS
Antología personal
Santiago Risso

3
PATROCINADOR

Puertos / Antología personal


© Santiago Augusto Risso Bendezú
Email: santiagoaugustorisso@[Link]

1ª ed., noviembre de 2016 ( , serie Celebración 25 años )


2ª ed., febrero de 2020

Selección del autor de sus libros:


Rey del charco (Ediciones Amantes del País, 1995), Cuesta (Orden de
la Legión Mariscal Cáceres, 1999), Transmutaciones (Fondo Editorial
de la Biblioteca Nacional del Perú, 2000), Prosa de Nueva York (Alejo,
2003) y Hospital Callao (Alejo / Estación Callao, 2007).

Carátula: Gaviota Azul Editores.

Óleo del autor: Bruno Portuguez.

Hecho el Depósito Legal en


la Biblioteca Nacional del Perú: 2020-01943

Tiraje: 1,000 ejemplares

Edición:
Gaviota Azul Editores de Víctor Ataucuri García
Email: gaviotaazuleditores@[Link]
Jr. Azángaro 720, Lima, Perú.

Se terminó de imprimir el 14 de febrero de 2020 por


Gaviota Azul Editores de Víctor Ataucuri García
Jr. Azángaro 720, Lima.

Printed in Perú
4
A mi familia,
fuente de toda poesía.

ESTALACTITA

Yo soy el convidado de piedra


una estalactita desprendida
solitaria
navegando en la corriente submarina
de una cueva diminuta
fulgurante como un iceberg
fría como tu desprecio intolerable
mi corazón es duro como la roca
pero basta una certera gota de agua
para quebrarme
provocando un infarto
que es oído
en todo el recorrido de la sangre
como una estalactita desprendida
navegando sola
terriblemente solitaria
como tus ojos clausurados a mi rostro.

5
IN ABSTRACTO

En lo abstracto pergeño tu rostro


con un periscopio te voyereo
hurtándote
Un niño
apoyado en el umbral de su inocencia
Te mira
Sonríe. Tantea el yeso. Juega a ser adulto

Continúas inmutable
escultural
En la seca penumbra
dos labios se acercan:
Tienen ojos y no verán.

6
LA CASCADA…

La cascada se recoge
verticalmente
hacia arriba
el arroyo quedó
seco
Yo paso por donde antes
hubo agua
y ni siquiera una gota
de líquido para remojar
mis pies resecos
de caminante
Yo paso y ni siquiera
un pez que mueva la cola
aleteando en el aire agotado
Yo paso y ni siquiera
rebrota una fuente
un géiser que moje
de luz y sorpresa
mi existencia.

7
BOGO

Bogo como una serpiente


muy largo
o mejor
tieso como madera,
inmóvil me deslizo
al contacto de mi dermis febril
con el agua fresca,
pasión y paz,
rojo incandescente
y cielo acuático.
Lo único verde es mi vuelta al mar,
la condición de anfibio repta en mi historia:
“Marinos mercantes llegaron a inhóspita tierra”,
y yo llegué en futuro,
y volví a un mar,
a un mar rectangular,
una alberca altiva amansaba el estío,
y mi frente es un acantilado
rozando el borde del agua.
Bogo deslizante como un río
y todos los libros que he leído
quedan transparente por el agua diáfana. Acá
el arte es arte,
y yo trato de ser un cisne.

8
POEMA A GAMALIEL CHURATA

Un vasto crisol verdusco


brota del Lago
el oleaje desmorónase del azul
trastabilla
en naufragar hacia el umbral
La totora
tensa de luz
seca sus lágrimas
en la aurora del instante
El Pez de Oro revuelve su caballo
aquieta sus células pétreas
Ha nacido el Mito del Imperio
se escucha el tambor y el galope
la palabra cabalga enfebrecida
la historia comienza en la brisa
azul
del charco de tus labios
fulgurante
brota del Lago
el cuerpo celestial
imperecedero
un vasto crisol verdusco
renace lacustre.

9
LA SOLEDAD

La soledad es el estrépito de la ola


contra la orilla de la playa
viene y va
en un vaivén incansable,
soledad se cultiva en soledad
crece cual hierba
hasta hacerse bosque indescifrable,
la soledad es arena movediza
que me arrastra a lo profundo
un eslabón interminable
con el peso de la vida.

La soledad es conocer tu nombre


y no poderlo pronunciar
estar aquí, allá como un dios
que crea y está solo
un cangrejo en la playa
camina marcha atrás.

10
PAX: VOX CLAMANTIS IN DESERTO

Soy impenitente musgo entre las rocas visitadas


por las ondas marinas.
Me llaman música del silencio, eco
de las cavernas que dormitan al estrépito de los vientos.
Soy
metáfora de armonía en el universo inimaginable.
Habito en las profundidades y recovecos
más oscuros del ser humano.
Allí estoy, siempre enderezando el clavo torcido.
Mirarme
es ver el cielo pintado en la etapa azul de Picasso, es
observar las nubes con la blancura
de las altas montañas en los Apeninos o los Andes.
Situarme
es mi labor donde el fuego deje de calentar y queme
arrasando valles de frutas como hombres, y en
torrenciales selvas donde el cielo acostumbra llorar.
Suelo mantenerme seria,
a veces jugueteo,
salto en la bolsa de mi madre canguro,
acostumbro dar vueltas por el mundo,
soy el mensaje de una paloma que
vuela entre águilas y halcones,
soy el vidente de los niños, el hada protectora
de todo fauno que toca la tierra.

Cierra los ojos hijo:


“Estoy aquí, allá, en ti, en todo lugar”.

11
EL MAR...

El mar
ropaje encendido
fulgor de ondas
llamaradas en el 
horizonte
sigilosamente
el estío
poniente en mi
frente
el sol es un
lagarto
que derrama
sus mañanas
despanzándose
frente a la luz
del tamiz
ondeado en quietud
danzando al viento
Mis ojos han 
caído 
para siempre
en el mar.

12
HOSPITAL
Zurita:
El mar del Callao está picado.
Las olas revuelven incontenibles garfios,
bateas, escafandras
y demás pecados mortales.
El tono muscular del paraíso
es gris vespertino
lejos, lejos, lejos
“Lejos, —no son— esas perdidas cordilleras de Chile”.
Zurita:
Ayer visité Vigil, y toda luz de esperanza
se hizo añicos. Un centro de rehabilitación.
Niños, ancianos, niños, ancianos. Todos
—los que podían—
con las manos juntitas en pos de esperanza.
Y zas, me estrello contra el piso de lo imposible.
No puedo escribir arañando el dolor.
Cómodo frente a la pantalla —también gris— del computador.
Lo que pasa en mi puerto, esta ciudad de bisagras
y puertas que rechinan, no es más que dolor. Inmenso
como la proa de un mar inverosímil
en su abrazo mortal. Perú, perú, al Norte de
tu país. Todas las naciones son nombres comunes.
Pues las mismas montañas de Chile avanzando
se detienen en un Perú de abismos incontenibles.
Zurita:
Ayer visité Vigil. Y luego me vanaglorié con tus palabras
hacia mi Prosa de Nueva York. Y ahora —de seguro— repetiré,
reptaré el plato de la miseria esperando palabras
tuyas, laudatorias, a este poema que escribo
con gran incontinencia azul.
El paraíso es una chuita de patas naranjas
con alas mutiladas en el horizonte sempiterno.

13
Zurita, poeta:
Lloré ayer una sangre que no es mía.
El dolor, la pesadumbre de encontrarme poeta
en un puerto perdido. Aquel puerto del Callao
baña las aguas de Valparaíso. Y todo es lo mismo.
Palabras como Hartazgo, Ardor, Injusticia
son ambulantes en las calles saturadas
de pútrida brisa marinera.
Cómo no agarrar un poema.
Leerlo a todo pulmón
y resolver el mundo en una caricia.
Pero la poesía no sirve para nada.
Un poeta y su puta caminan extraviados
en las calles del puerto como si fuese
Nueva York. Ése es otro poema.
—Aquí están extraviados—
Aquí el puerto existe en el maretazo
de unos ojazos que calzan la omisión de la felicidad.
Zurita, hermano:
Ayer visité Vigil. No hice shoping. No hice luz
a las buenas costumbres de jironear. Agarré un periódico roído
y al abanicarme, en el frío, congelé el vuelo de dos mariposas
que visitaban el Hospital. Intenté cegarme, amoníaco por aquí,
por allá. Ya tú lo habías hecho. No era necesario redimir al mundo.
Era imprescindible Zurita. Cambiar de una vez.
Escupir en la cara a quien te jode, a quien jode al mundo
con el abrazo de los puñales circenses de la fanfarria.
Zurita, Raúl:
Te guardo en este poema como un revólver
con el gatillo de la esperanza en la poesía.
No todo se ha perdido Zurita. Aún es sostenible
la perfección del abrazo sincero. Caen máscaras
de hielo y las bisagras explosionan. Sonidos abundan
en los puertos, el mar da coletazos a todo movimiento
imperceptible. Ayer, como te dije, Zurita, visité Vigil.
“Qué tanta vaina Risso, ya cuéntame de una vez”, observó

14
con la mejilla bronceada Zurita. Y yo quedé solo
en el pabellón.
Z:
Ayer visité Vigil. Un telegrama, un email, una palabra.
Tan sólo una letra. La última, por favor:
Imploro a la poesía que de una vez resuelva el dolor.
Lágrimas de Dios en barlovento
se alzan en vuelo, remontando pasos perdidos, ajenos.
De una buena vez Zurita, te diré sin balbucear,
directo, como una cachetada a tu mejilla incendiada.
K.O. a tus palabras poeta. No hay ninguna posibilidad:
Zurita:
En el Callao las bisagras no avanzan.
No hay puertas que se abran. Es gran mentira todo.
Ayer visité Vigil, y vi niños, bebes,
como mi Pierpaolo o mi Gianfranco,
hijitos míos de mi corazón,
un tipito con la testa de sueños infantiles hasta la frente.
Y arriba, la cabeza en diagonal,
como escapando de un mundo injusto.
Otro tipito, bebé viejo, no Lao Tsé,
sino en Vigil. Aquel Hospital
de “Rehabilitación” donde amé más a mi esposa.
Paola lloró frente a un periódico mural.
No comprendí ese dolor hasta ahora Zurita.
Ya no prendas fuego a tu rostro.
Este “poema” no vale nada
al escuchar el pasillo de los quemados.
Al enterarme, Zurita, que un niño,
con la ternura y la belleza de mis hijos,
señala travieso con muñones
a la fogata que hace aDiós
a sus manitas.
No tengo perdón Zurita.
He escrito este poema
y te lo enviaré por email
con mis dedos talqueados
de eXtrema finura. 15
PROSA DE NUEVA YORK
Dora Espinoza es la fotógrafa. A ella le debo esta prosa,
a ella, conocer Nueva York en la imagen,
en fotos que me llevan a la vida en dicho puerto.

Aprendí a querer el perfume que lleva el dolor…


La melancolía de vivir en este mundo sin una estúpida razón.
Fito Páez

Porque no hay una felicidad absoluta, pensaba.


Apenas se nos da en fugaces y frágiles momentos.
Porque toda la vida es un perpetuo desencuentro, y alguien que
encontramos en nuestro camino no lo queremos
cuando él nos quiere,
o lo queremos cuando ya él no nos quiere, o después de muerto,
cuando nuestro amor es ya inútil;
y porque nada de lo que fue vuelve a ser,
y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día.
Ernesto Sabato
(Abaddón El Exterminador)

La aurora de Nueva York gime…


nardos de angustia dibujada.
Federico García Lorca

Hay ciudades que de pronto,


de noche a mañana, sobre la bulla, 
suelen cantar. Otras callan de golpe, 
porque no las volveré a escuchar
o quizás, porque nunca,
en ningún recoveco de mi memoria,
supe de ellas.

16
Aquietadas en el olvido 
siempre estuvieron tapiadas 
a mi oído.

Mejor hablar de urbes que martillan


mi memoria, Buenos Aires ayer,
en el hemisferio sur, bandoneón, tango 
y cumparsita que no complacía a Borges
y ahora Nueva York, con blues, jazz,
con Charlie Parker, pájaro entonado
por Cortázar en El perseguidor, 
calles diminutas con talento
de hormigueantes hombres
y rascacielos opresoramente paradisíacos. 

Nueva York como símbolo de fracción 


en cada letra y ritmo de este poema.
Nueva York, vista a través de un televisor a color,
y un filme de viejo que manifiesta
la pequeñez de los individuos
en la gran metrópoli «de la libertad».

Acabo de revisar un e mail,


que rápido como el corazón acelerado
de una paloma cruza el océano.
Palpitó hasta mis anteojos:
se trata de Dora, una fotógrafa
compatriota del bajo Manhattan.
Ella estuvo pisando, bandeando
con ternura el 11 de septiembre
el hundimiento de las Torres Gemelas,
aquel día en que aviones de línea
impactaron el orgullo de los diminutos hombres.  
Una maravilla moderna, de un plumazo de avión,
se convirtió en pretérito bizantino.
Dora pretende dar una exposición fotográfica
en la Católica, de nuestra Lima, la horrible.

17
Y en su cartapacio trae historias de hombres,
hombres que hablan y opinan sobre mujeres.
Nos dice en su veloz correo electrónico
que Abraham Goldstein tiene 104 años,
profesor de Leyes, nacido en el estado
de Connecticut, donde vive 
retiradamente mi tío Arturo, 
¿Acaso no estarás buscando marido?, le preguntó.

Luego de un largo viaje por Europa, Dora empezó


a trabajar en una imprenta del Flatiron Building.
Ed Clark, vecino del lugar 
y amante de mujeres orientales
pintaba, muy viejo verde, su sensualidad
manifiesta a través de grandes lienzos
esbozados con fálicos escobillones
(los mismos que servían para asear ventanas
por sudacas en una Torre Gemela).
Ciego, y rodeado de un centenar de ardillas
domésticas, que preguntaban
al unísono qué veía más allá, Steve Cannon
daba clases de literatura
y a Dora le enseñó un Inglés utilitario
—como diría mi samak Mbare Ngom,
PhD and teacher of foreign languages 
in Morgan State University of Baltimore—
Cannon regentaba la organización
«A Gathering of the Tribes», una casa de locos
en el bajo Manhattan,
donde alquilaba una pieza
a un poeta californiano y una hermosa
muchacha, delgada, rubia espiga,
de enormes y tristes ojos azules,
dedicada a la prostitución.
Hogar con rincones, postales, periódicos,
álbumes, discos, libros... y un piano
que nunca compartía sus acordes.
18
A Steve Cannon convenció Dora en abrir 
una galería de arte en su mansión de piano. 
Meses después, piano a un lado,
comenzó la renovación
y otro ambiente invadió la ex casa
del poeta y su puta:
de todas partes del mundo aterrizaban
artistas: escritores, pintores, poetas, escultores,
fotógrafos, actores, músicos, bailarines,
filántropos que pagaban bien, very well,
a una negra, pechos agitados, striptisera
de pezones acorazonados.
Steve no puede ser mejor feliz:
la de pezones acorazonados, todas
las mañanas le lee el New York Times,
y le sirve un café caliente 
y su pieza favorita de jazz.

El proyecto de Dora avanzó


y atrapó con su cámara
y almacenó en su portafolio
a hombres interesantes
como el italiano Edzio Walter,
el mejor restaurador de arte en Europa.
Él se mudó al departamento de Dora
y a la dueña no le gustó. 
Dora, en invierno, se mudó a Harlem, 
donde Lars Westvind le rentó un closet. 
Lars y su familia, los únicos 
blancos del vecindario, 
Lars era un artista
con edificios también blancos,
renovados, limpios.

Leo, ahora, El Comercio


y la poeta Carmen Ollé escribe una reseña
sobre la novela Blues de los sueños rotos, 
19
de Walter Mosley, hijo de padre negro y
madre judía. Un personaje, Atwater Wise, 
viejo cantante de blues, incesta con Chevette,
joven alcohólica que por su experiencia incestuosa
llora todas las noches.
El incesto se repite en ella como pan de cada día. 
Ella quiere empezar a vivir. Sola en Nueva York.
Y pasa la noche con Wise, que por negro
no pudo ser nada. Y ahora, lo es. 

Dora va a una fiesta en Tribeca,


un joven le ofrece un trago. Y lo
conoce:
«Christofer Bell, tablista, vida loca, drogas
y siquiatra de fin de semana. Chris volvió
a su California, y me dejó su departamento. 
Salí del closet y pude estirar mis pies».
Glenn Fouch, viejo amigo, muy querido de Dora,
se compró una casa móvil y la llevó
al Sur de los Estados Unidos,
pasando México, Glenn, luego de girar
por el mundo, de amar la aventura, 
los animales y mitos salvajes, el aire puro, amó
locamente a Dora, y ambos se llevaron
a Machu Picchu. Después Dora
regresó a Nueva York y disparó fotos
por diestra, siniestra y revés: 
foto a James Corcoran, coleccionista de arte,
en su lugar favorito La aguja de Cleopatra, 
donde su pasión de años es apilar cajas.
Luego Gary Stevens, crítico de teatro, Broadway,
leyenda, monólogos, y alguna celebridad.
Lee Klein es poeta, grande, alto, habla gritando, 
le pregunta, le grita a Dora: 
«¿Cuándo me tomarás las fotos?,
Yo soy el más grande poeta de Nueva York».

20
De 17 a 104 años, uno por cada año de edad, Dora tomó fotos.
Viajando por España conoció 
a Dietrich Loezer, le disparó en un café
de Cancurreo, Ibiza, fue la entrevista más larga.
En los años de la Segunda Guerra Mundial
Dietrich, soldado alemán, joven, tímido, volvió
a su villa para realizar el sueño de encontrar
a una muchacha linda y casarse. Encontró 
a muchas, todas las del pueblo: viudas, solteras,
viudas, casadas, viudas, divorciadas, viudas,
jóvenes, viudas, viejas, viudas. 
Todos los hombres del pueblo habían muerto.

De regreso a Nueva York fotografió a Anthony Barton, 


muchacho despierto aunque soñador, ojos brillantes: 
«Me siento en la cima del mundo 
y me gustaría que me tomes la foto cerca de algo
que represente la cima del mundo hoy 
en día... La Estatua de la Libertad». 
La isla de Elis aún no sufría la maretada de las torres naipes.

Dora viene al Perú a exponer fotografías de hombres.


Yo acabo de ver una foto del viejo Harold Bloom,
Él atribuye a Shakespeare la invención de lo humano,
la vida humana como reflejo de un producto artístico.
Ya no está Cortázar ni Parker ni jazz.
Veremos las fotos de Dora,
un poeta y su puta buscan pensión
en la sonrisa de un viejo maldito
llamado Harold Bloom,
judío y profesor en Yale,
de Nueva York.
Un poeta en Nueva York.

21
INTENTO

Intento
darte el quiebre preciso
para calmar el empuje de mis deseos.
Cuando
voy al mercado de abastos
la sangre de las aves de corral
chorrea como ríos salados de coral
de color púrpura
con matiz rosado colonial.

Intento
ser preciso
en las cuentas
de tus entrañas
y hacer, hacerte, hacer té
del deseo
que imantan
las uñas,
palmípedas membranas
de corazas verdiazules
como el viento
que arrasa por debajo del mar
entre cañerías del desagüe
de la flor de plumas
ya compradas
por una roñosa gorda señora matriarcal
con deseos de imponer
y conversar
y dejarse conversar
buscando el preciso quiebre
que garantice el alcance al deseo poético.

Intento
detenerme

22
un tiempo
entre el pasadizo apretado
del paraíso rectilíneo laberíntico
del mercado de abastos,
los ojos de cientos,
de miles, de millones de absurdos animales
ven cautivados al Perú
que pasa como las ventanas azules
del video retro
del tiempo a espasmos antiguos y fecundos.

Intento
motivar el instante
de las lisuras éticas
de la palabra franca
que puede franquear y flamear
como la bandera digna
sin olores de podredumbre
danzando como la música del viento
como una pluma demora en dejar vuelo
-mucho tiempo- al caer de un metro
distancia cercana al matadero
del lavatorio y la lavativa de la esponja oblicua
que esconde
tras de sí las saetas de un cuchillo
que reluce y cuchichea
y es el temor, el respeto y el comentario incierto
de la incertidumbre
de las aves que caen
como gaviotas heridas al mar,
al mar de las uniformes losetas
entintadas del matadero por donde transitan los ojos del Perú.

Intento
describir
las risas del comentario

23
y hacer hincapié equidistante
al tiempo de transcurrencia
de las sombrillas
amaneradas del mercado.

Intento
comunicar
a las aves de corral
y a las gordas del callejón
y hacerlas convivir
convivir con vida
una semana dos o tres.
Toda la bulla
del matadero
acústica
en el seno de mi cabeza
retumba
la tumba de las gallinas es el manjar de la mesa con mantel de
encaje que fue traído de Taiwan por el mar custodiado en la
travesía por dos gaviotas y un pelícano que no cansándose de
aletear no recibieron su pago correspondiente y hallándose en
el mercado de abastos limosnean tras el vuelto del monedero
utilizado para matar aves de corral y alimentar los maternales
manteles con aroma de travesía insular.

Intento
irme y volver
a la poesíacabeza de
y sacudir
las patas
de ancas de ranas que asemejan picudos pálidos que patean
el último subibaja y alborotan el fin de las caídas de las plumas.

Intento
quebrar las condiciones
del sueño
y de la forma racional
24
y camarográficamente subjetivo
correr
como quien “avanza” en el micro
mientras una mosca
no pierda la inercia
y no digita la ventana
de los cuadros computarizados
que aún no llegan al mercado
pues las aves en su “soltar de peso”
jugaron carnaval
con el chisguete de su sangre
y el pica-pica de sus plumas
a ritmo lento.

Intento
hacerme amigo de las gaviotas
para que me enseñen a volar
yo les enseñaré el silencio
el silencio que siento al levantarme en A.M.
y no poder dormir
ante las pisotadas furgonas
de las gordas que no hacen bulla
pero murmullan
entre el suplicar de los ojos trémulos
de las aves
y el mercadillo
de los íconos
que el Dios Inti o Nuevo Sol creó
para que las placeras se crean dueñas del mundo
y de las aves
que somos todos… y s o n e ll a s.

25
REY DEL CHARCO

Me cansé de hablar
la ruta del mundo
gira como el átomo
y la langosta derriba
la caricia del aire al arbusto.

Como el unicornio
la faz desarrolló la fórmula mágica:
“Tienes que andar, tienes que caminar
empolvando
el rostro lacerado de tus zapatos”.

No fomentes más las dudas


de tus congéneres,
marcha de pie,
atrévete
¡Lucha!
sobrevive allende la lluvia,
enlódate
como Rey del charco
esfuérzate en cantar MELODÍAS brillantes
como el espejo de tus ojos
a la lluvia empozada en tu vientre.

Fulmino palabras
cual vocales en corte horizontal,
la puesta del sol
exige mutismo
como tu rostro
contemplación cinematográfica.

Digno deletrear,
apabullante
avispar de las moscas

26
como caquitas
que vuelan a mi superficie,
las alas son como las ideas:
Sirven para volar.

Me aburrí de comentar
lo mismo
a manera de varieté,
las rosas chillonas
dañan
como la espina
del pez que traga agua.

¿Quieres descansar bajo la sombra de tu silencio?


Martín Adán dijo:
“Si quieres saber de mi vida vete a mirar al mar”,
¡Si quiero saber de mi voz, no debo dejar de gritar!

II

Humaredas de silencio
anuncian la erupción volcánica,
la noche viene con ruido
las piedras caerán
tocando las puertas del mundo.
La Ley de la Gravedad nos gobierna
Incansable.

27
TERCER ANDAR POR SAN VICENTE

A José y Enrique.
Como el equilibrio geométrico
del ramaje de un pino,
hablar de poesía con Uds.
es eso.
Con una sonrisa de ojos
recibida
me voy profundo
rumbo a Cañete,
a recibir una mirada
y varios abrazos.

Rumbo a Cañete
el botón de la rosa
se abre,
y el mito
queda más allá de la carretera.

Encontramos
gastándonos la memoria
en innumerables pares de cervezas
y, en el aire, la música
viene de regalo.

En Cañete
nació la cultura *
un habitante
como una larga serpiente,
envenena,
reta al polvo elevándose,
echa aceite en la carretera.

* CULTURA = Música, No mito, Dedicatoria, Cañete.

28
MUJER IMPRESA

El amor a veces no se puede tocar,


¡pero qué bien se mira!
S.R.

La serenidad de mi rostro y abdomen


pierde la inexpresividad
veo puntos ámbares por doquier y
sólo un objeto: La prenda,
la calzoneta de la chica del periódico amarillo,
fondo rojo entorno de los puntos.

Arde mi vista
convertida en ángulo aguilado,
no puedo soportar
ser vampiro con mis ojos
succionar los colores
del diario
besar la hoja impresa,
la mujer más perfecta,
vista jamás, ángel del medio impreso,
reina del silencio
ortográfico.
La foto es perfecta
no interesa el fotógrafo,
sólo mi visión y la inseguridad del poema.
La imagen irradia mis ojos y mi mente,
la poesía cela
¡Quiero ser papel de cualquier tipo!
¡Quiero quedar impreso como un esperma en la loseta!
¡Quiero reeditar tu foto y ponerla sobre mi lecho!
¡Quiero ser poeta por todo tu cuerpo plano!

29
NOSTALGIA AZUL

A Mario Puga.

Cuatro gaviotas
aletean
frente al sol poniente
de una tarde de faena.
El muelle quedó atrás
navega la embarcación caballito de totora
y un viejo con arrugas
y un sombrero muy grande (ya no es chupalla)
que parece pequeño frente al sol.

Un pintor
encuadra la vista
y paleta a mano
da un último toque
con líneas
que dibujan
las curvas de la figura del sol.

Perfil humano
corazón navegante
vida de juergas
viajes de amores
alma arrepentida.

Marino viejo,
enfermo nostálgico
20 años pasados
no te aflijas
pues eres:
El Cholo
El Cholo Navegante
Manuel Fiestas
a secas.
30
Indio costeño
recurre al yerbatero
que te sane
la herida no cerrada
la nostalgia azul
el alma arrepentida.

31
GENERACIÓN GENEREN GENIO

Generación generen genio.


Yo no pido Ley
la relatividad se inclina en este papel
Libertad sin estatua
Paso a poco truenan ruidos, bota bulla
música de poema llega
Silencio por un décimo de hora
(dejemos varias líneas o versos en blanco)

Casi no vuelvo… la poesía se hizo transparente


y la Generación es la marcha
entre las calles del afán de libertad.
A nadie: Santiago Risso.

32
SOLEDAD ONÁN

Poema
te siento
en el ambiente
acústico
de mi habitación,
de mi cuadrado,
mi soledad
Mi retrato en mi carnet universitario
observa mi soledad
con una regla de madera
mido a mi manera
mi soledad
SOLEDAD ONÁN
SOLEDAN ONÁN
No quiero el amor,
pero el amor quiere mi cuerpo.
Mi cama de plaza y media
agita:
ORGASMO
ORGASMO
(Como decía Juan Letras)
Próxima llegada: Miccionario
Torrente cálido Torrente
Manuela ¿Por qué escribo tu nombre?

33
El ser humano
suicida del puente
es como la gota
del caño malogrado:
cae d
e
r
r
a
m
á
n
d
o
s
e

34
midiendo el tiempo a

p
cabeza de i
e
s
regreso al futuro
al pasado voy
no concibo el presente
(ante caso todo un palpitar)
no puedo callar
lo que nunca hablé
Si matemático fuera
haría las cuentas
como soy de las letras
YO NO RINDO CUENTAS A NADIE
CualquierA
que quiera querer
que lo quiera
(A mí qué me importa)
Si de tiempo fuera
estaría ocupado (volando)
.
rriba
p ara a
bajo
de a
llendo con ll
> oyendo <
de futuro a pretérito.

Omito presencia al instante


volátil quimera que me lleva
N E N E
O D A T
Del filme avance
a la fotografía-imagen-palabras
estáticas

QUIETO
Tortuga ciempiés que no puedes andar.

35
Mi vida es una cuenta
transcurre por el “debe haber…”
cuando muera sobre mi epitafio se leerá:

D O
E LA
C
C AN

36
VIAJE POR EL MUNDO Y LA VOZ

Para Gigio
por ser primero
segundo y tercero
en escuchar la voz.

Paulatinamente
mi paladar
enceguece
se acoraza
como la madriguera
de la liebre
y no soy libre
y no me libro
de escuchar
lo que por mí
Oh, se dice
el suspiro
es abrir
la puerta
entregar la llave secreta
que es maestra
como el sueño de Él
el Maestro
Dios
Interrupción
dos soles
por dos
cafés
y la distancia
un restaurant
restaura
mi cuerpo
y pelos
37
uñas sangre lágrimas
sentimientos dolidos
El dolor
es mi fuente suelo
agotar las distancias de los ríos
encañonar mi voz
a la última marejada
la bofetada como bufón
la luz bajo el sol
la sombra del paladar
boca cerrada
desparpajo
natura eximia
fluidez febril
el poeta
una antorcha acerada
contemplar
la duda
como romántica canción
balada absurda
de Dios
del Sol
miradas
que callan el arte
final
del peldaño postrero
muletas
muletillas
danzan
al compás
de la paz
y la esperanza
seriedad
acontecer
virtuosismo
conveniencia
curiosidad
38
tormenta
soy sólo un ser
que palpita
y que incendia el fuego
en cada escape a su
Yo
la industria del alma
Fluir
la voz
otra vez
interrupción
hartazgo
cobrar los cafés
el sol visita otras galaxias
la tierra se viste de café
y a mí llega la noche
que ya no es
ahora es luz del ártico
costumbre
lumbre de la natura
abrigo
de la sangre
que está
abajo de los vellos
abajo de la piel
abajo de los poros
debajo de los huesos
en las venas
dentro
la voz es sangre
la luna azul fulgor
brillo exagerado
piedra lacerada
cae
resbala
como un verso
atrapado
39
en un escupitajo
que tiene
de por sí
sangre
y venas
y huesos
y piel
y pelos
y también
lágrimas llantos gritos
silencio
nuevas interrupciones
Otra oportunidad
canción que no entona
en el tono visceral
paulatina
oportunidad
la vida
vida entre comillas
entre comidas
sosas
la mejor sazón es el alma
de quien cocine
restaurant es alma
en cada pie y suela
zapato tacón
vagón
ir y venir
un dos
un dos
estoy yo
¿estoy yo?
Llega la Primavera
las flores no pueden florecer
el ser
engendrado en el abismo
el bonsái (en sí mismo)
gobierna el acantilado
40
serenidad para subir
vergüenza al bajar
la única escalera
es el empino
me empeño en conocer
como un haiku
y practicar tres líneas
tres peldaños
tres salidas
tal vez
estas:
“Viento
viento
viento”
Parece que la vida es así
el momento del ente
no
es el momento
ya pasó
como pasa el verso
transcurre la vida
el bonsái el haiku
lo demás
el Tao Lao Tsé
no disputaré
las enseñanzas de Él
pero Maestro
permítame añorar
la dicha
y esto no significa
ganar el concurso
el curso
de la vida
la sinfonía más eterna
la hicieron las notas
más simples
los bemoles los Sol
41
los Re los Mi
y qué se yo
sólo a mí
me pasa
y por lo tanto
a Ti
que lees esto
con tus ojos en esto
como si esto fuera el reflejo de tus ojos
muy largo el verso
anterior
disgregaré
la palabra
el infante
que deja en la calle
a su progenitora
y se va a correr
tras la pelota
el mundo
no es un juego
todos juegan al mundo
el mundo
y se disputan
sangre
venas
huesos
piel
(también poros)
vellos o pelos o cabello
o cabezas rapadas
y qué sé
qué sólo sé
ante un juego
donde yo pierdo
y tiran de mis huesos
(y todo lo que está
en la superficie
42
o adentro)
¿Hasta cuándo
interrupción!
Versos
dardos
sin dirección
intuición
que resbala
cual amanecer
canto quebrado
por el gallo
(y mala voz)
agita sus alas
se sacude
alista a volar
y cae
cae y la
carcajada
es la luna boreal
el paraíso
donde la noche
es eterna
y el sufrimiento
y el odio
y el dolor
y el Tao se fue al tacho
tachuelas
por debajo de mis dedos
sorpresa
tengo garfios
y soy un demonio azul
que no se deja ver
en la noche
y como la noche es todo
soy incoloro
soy invisible
transparente invencible
43
Fijo mis garras
en el odio
y de ahí nazco
más odiado
más odiante
más temido
hasta un verso tiembla
y no es el frío
Todo despojo es la voz del grito
el augurio
de la solaz
desolación
un verso que hiere
yace
siendo ser humano
ente intermitente
ente nucleante
porque
es sangre venas huesos
piel interior
cual lomo
de libro antiguo
Otra y enésima
interrupción
ya no sé
a dónde voy
por dónde voy
ni el lenguaje
ni mi voz
ni vine
ni sé
qué pasó
Sueño terrible
engendro
de Mar
con toda su inmensidad
con todo su mar
44
la voz quiero
repetir
y re-comenzar
este poema
indomable
¿Así puede ser?
Domador de
distancias
y ansias
y espejos
y logros y juegos
mi ser rebota
como la tierra
(Hay otros demonios)
yo no soy Gabriel ni Lucifer
ni me alejé volando
del verso
la vida (y todo ello
incluso la muerte
si hay?
Si no hay?)
es un café
mejor dos
yo pago
y me pagan
dos soles
como símbolos de Tao
Ying Yang
blanco negro
equilibrio
Llegar en el mejor
momento
con el saco puesto (y no sacarlo)
y camisa (fuerza)
y corbata (soga)
y pelos y piel y huesos y venas
y sangre otra vez.
45
¿Soy por eso demonio?
Rojo en el aire azul de la noche.

II

La palabra quebrose como un acantilado


donde la forma se hizo vertical y
la historia es una manzana carcomida
sangrienta cual sangre
que emana como gota ininterrumpida al vacío
la soledad no es más testigo
que el quiebre de la palabra
la mariposa incolora que
deshace sus alas a la luz
la esperanza es tan verde
como el prado de tu mirada
me haces fiel, me haces infiel
haces que yo sea fiel/infiel a ti
enamorado de la palabra como un mudo alucinado
que rompe muros
y que paraliza su labor
al término del último ladrillo
aquietado, sólido como la pared
imperceptible
al aleteo de la mariposa transparente
Así eres tú como yo
entre la distancia de la palabra frente al silencio
un ente alucinado
navegando en la orilla,
en la permutación de la sonrisa
frente a la cara inmóvil
como la sombra que queda a oscuras
y ya no es sombra
“la mariposa incolora / que quiebra sus alas a la luz”
“la manzana carcomida / como los dientes de tu silencio”
y ya no es más sombra
46
y te digo
que ya no es más sombra
fuiste tú la cascada de luz
que brotó invadiendo la raíz de la pupila
y fuiste tú la cascada
que vació mi mirada
y fuiste la que conflagró en el vacío
la mariposa incolora
la soledad extrema
el silencio de mi voz
el desafeitar de mi mirada
Ahora arrastro mi verticalidad hasta el acantilado
y ante el extravío
-producto del tedio-
me quedé sin voz
y allí nomás, ahorita nomás
enamorado de la palabra
quédome mudo
cegado por la incoloración
de tu mirada sin sombra
sin el brillo del iris
sin un rezago de luz
que me pueda vislumbrar
la luz
como imaginamos
en el paraíso alucinante
de la palabra quieta a la contemplación.

III

Solamente hay silencio


… y sangre
… y poeta
quieto
enceguecido en la voz de la palabra
y poesía nada más.
47
REINO DE LA VIDA

Cuando veas una forma delicada


atrápala
y si es posible abrázala.
Auden

Una rosa
creció
sobre el tallo espino
altiva, inalcanzable
… y se hizo rosa,
pese a la agreste
naturaleza
de la tierra

La sangre emanó
de pronto
rojísima, alba
azulmente roja
era la flor desflorándose
y un ser humano
quebraba sus dudas
cual alas transparente
de mariposa

Las calles eran vías de vuelo


planeadores azules
solían avizorarse
en el horizonte
prohibido
48
y la luna alargada
como una planta musácea
excitaba
a la mariposa
quien creía ser abeja

y libar, libar
constantemente
libre

Maestro
estoy posando
sobre la cuerda
entre el cielo y el infierno
y el abismo
es tan oscuro
que si caigo
y grito tu nombre
no me escucharás

La rosa se viste de rosa


y
rosa
se
queda
…y
rosa
se
queda

49
No sé si lloro
por el dolor o por el gozo
río y lloro
las espinas agrietaron mi placer
y en caída libre
soltaron mis alas
dejé de ser mariposa
otra vez soy
oruga
y de repente
más tarde
clepsidra

Maestro
ya caí en la peste
y no quise
y sí quise
confírmame
ahora
si el dolor es eterno
o si tengo
una sola esperanza
y un par de alas nuevas

De carnoso bodegón
a desolador autorretrato
el cuadro de mi vida
transmutó
y nadie indagó
si buscaba amor
o el placer
era el templo
de mi pasión suicida
50
*

No me lamento
danzaré
el baile del instante
… y no dejaré de ser
una rosa posada en el pétalo de una mariposa
una mariposa volando en las alas de una rosa
Voy llegando allí:
el fin

El cielo es sombrío y amenazante.


Se eleva un lúgubre hongo atómico.
Las nubes se van disipando.
Una silueta imprecisa aparece sobre las nubes.
Esta silueta se aproxima. Puedo reconocer
al Maestro, con la mano derecha levantada,
inmóvil, * se dirige hacia mí, diciéndome:

“Respira
respira
respira
y verás cómo vuelve
la esperanza
y dejará de ser esperanza
en el reino de la vida
La mariposa y la rosa
han dejado de ser
para ser tú”.

* Versión adaptada del final del guión de cine Agón (El


canto del cisne) escrito por Luis Buñuel y J.C. Carrière.

51
QUIETAPALABRA

medio instante de ruido


permito a mis lectores:
he iniciado el poema

Toma
Atención
Oye

chispea la lluvia
chispea la electricidad
¿chispea el poema?

un verso
tiembla
no por frío

sólo una vez escribí


es
ahora

una mariposa vuela


de un verso a otro
se hizo el poema

*
52
en el estanque salta una rana
croack
ha reventado

el venado
descubrió un incendio
eran sus cuernos

sombra
eres tan bella
como la noche

camina mirando al cielo


pero pisando el suelo
llega hasta el final

los roperos
guardan la ropa
de eros

hay muchas filtraciones


sobretodo
en tus sueños

*
mi pulso
me impulsa
a pulsarte

53
*

mi amor dice que no


mi no dice que amo
mi dice dice no

el amor es una flor


si no riegas
acabó

un poema y una rosa


dicen mucho
de las cosas

tus ojos son la luz


me dicen
cómo eres tú

a Paola
la ola de mi amor.

primavera otoño
verano invierno
mi estación es sólo una: tú

la distancia entre tú
y yo
es un verso
54
*

santa maría
madre de dios
ruega por los dos

bogo nado bogo


nado bogo nado
bodo nago nabo dogo

solo sólo
sólo solo
soso lolo

los poetas:
el último
verso

una eternidad de silencio


pido a mis lectores
he acabado el poema

palabra
quédate quieta
.

55
CUESTA

Cuesta caminar bajo la lluvia


y pensar que la luna es una pendiente
circulando frente al movimiento cíclico
de la tierra
eterna naranja azul
Yo no debí nacer bajo la lluvia
sin embargo el acuoso deseo
me embarga de pies a cabeza
o mejor aún
sumergiéndose
en el lago tibio
de la mañana garuante
eterna pregunta azul

56
EVOLUCIÓN

todas las páginas


de mi destino
fueron dibujadas
en los cómics rupestres
que observo
en el libro de historia
natural
la edición es de 1967
año que me recuerda
mi primer llanto
y aquellas páginas
amarillentas
ahora
me dicen
como un llanto raudo
y cíclico
que mi destino
reposa en el azul
cobijo
de un siguiente llanto
esta vez seco
y de páginas
pulverizadas

57
CREER

si no puedo tocar la luz


entonces cómo me aferro
a la noche
muchacho:
la energía luminosa es intocable
sólo el sol
con sus rayos
puede tocar tus párpados
apenas aprietas el interruptor
y la increíble
descarga
enciende
o se apaga

58
INCOMPRENSIÓN

desde niño
sentí
que las paredes
sofocaban
mi garganta
y un collarín
daba vuelta
a la manzana
de mis deseos
jalaba la falda
a mi madre
y le decía:
“quiero esto”
“aquello”
ella me respondía
con su sonrisa
cuánto me amaba
yo incomprendido
ojeaba el chiste del día
y daba vueltas
haciendo maromas
sobre las páginas

59
REBELDÍA

siempre supe
del mundo de arriba
y del mundo de abajo
alguna vez
tracé la línea
y no hallé equidad
entre ambos universos
entonces puse mis dedos
en ristre
y apunté
con el índice
hasta el firmamento
hacia el mundo de arriba
desde entonces
no deja de garuar
sobre mí
la sublevación de sombreros
que se derriten
en el suelo
al precipitarse
aún mojados

60
LIBERTAD PARA CRECER

siempre la pared
con lápices
de varios colores
marcaba una línea
en paralelo horizontal
acompañaba otra línea
y así y así
sucesivamente
mi rostro iba
apareciendo
como el de un hombre
que crecía
a su silueta
algún día
en que nuevos colores
entraron a mi hogar
dejé de crecer
se fraguó mi intento
de ser omnipresente
habían pintado la pared

61
CULTO AL CUERPO

todos los días


le rindo culto
a mi cuerpo
desparramado
entre sábanas
y hojas
y arbustos
de mi enjunglada
anatomía
deslizo mi silueta
la cual parece
querer detener
la capacidad de
mis frustraciones
sin saber mi piel
que todo dolor
y placer
viene de adentro
y que por lo tanto
al abrir las compuertas
fenecen los males del cuerpo
(los cuales sostienen los del alma)
y se libera
sacramente
la evidencia de mí
en este
universo

62
AMOR

el amor
recorre
cada segundo
el fuego
que inmóvil
prevalece
en la hoguera
del hogar
eterna
mente
eterno

63
MADRE VS. PADRE

mi padre transita
frente al río
pisa la rama
el rocío es herido
por el viento
y de pronto
un charco profundo
inunda el parabrisas
es mi madre
con todo el amor
del mundo
cae como la lluvia
en la noche
que ambos
frente al río
dibujan
mi nombre

64
después de tantas palabras
sólo queda
el silencio
y unas ganas locas
delirantes
de gritar
aunque mi voz
sea
siempre
para
adentro

65
SUMARIO

Estalactita............................................................................................ 5
In abstracto.......................................................................................... 6
La cascada se recoge…....................................................................... 7
Bogo.................................................................................................... 8
Poema a Gamaliel Churata.................................................................. 9
La soledad......................................................................................... 10
Pax: Vox clamantis in deserto............................................................11
El mar…............................................................................................ 12
Hospital............................................................................................. 13
Prosa de Nueva York......................................................................... 16
Intento............................................................................................... 22
Rey del charco................................................................................... 26
Tercer andar por San Vicente............................................................ 28
Mujer impresa................................................................................... 29
Nostalgia azul.................................................................................... 30
Generación generen genio… ............................................................ 32
Soledad Onán.................................................................................... 33
El ser humano… .............................................................................. 34
Midiendo el tiempo… ...................................................................... 35
Cancelado.......................................................................................... 36
Viaje por el mundo y la voz.............................................................. 37
Reino de la vida................................................................................ 48
Quietapalabra.................................................................................... 52
Cuesta................................................................................................ 56
Evolución.......................................................................................... 57
Creer.................................................................................................. 58
Incomprensión................................................................................... 59
Rebeldía............................................................................................ 60
Libertad para crecer.......................................................................... 61
Culto al cuerpo.................................................................................. 62
Amor................................................................................................. 63
Madre vs. Padre................................................................................ 64
Después de tantas palabras… ........................................................... 65

66
67
68

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