Puertos de Santiago Risso
Puertos de Santiago Risso
2
PUERTOS
Antología personal
Santiago Risso
3
PATROCINADOR
Edición:
Gaviota Azul Editores de Víctor Ataucuri García
Email: gaviotaazuleditores@[Link]
Jr. Azángaro 720, Lima, Perú.
Printed in Perú
4
A mi familia,
fuente de toda poesía.
ESTALACTITA
5
IN ABSTRACTO
Continúas inmutable
escultural
En la seca penumbra
dos labios se acercan:
Tienen ojos y no verán.
6
LA CASCADA…
La cascada se recoge
verticalmente
hacia arriba
el arroyo quedó
seco
Yo paso por donde antes
hubo agua
y ni siquiera una gota
de líquido para remojar
mis pies resecos
de caminante
Yo paso y ni siquiera
un pez que mueva la cola
aleteando en el aire agotado
Yo paso y ni siquiera
rebrota una fuente
un géiser que moje
de luz y sorpresa
mi existencia.
7
BOGO
8
POEMA A GAMALIEL CHURATA
9
LA SOLEDAD
10
PAX: VOX CLAMANTIS IN DESERTO
11
EL MAR...
El mar
ropaje encendido
fulgor de ondas
llamaradas en el
horizonte
sigilosamente
el estío
poniente en mi
frente
el sol es un
lagarto
que derrama
sus mañanas
despanzándose
frente a la luz
del tamiz
ondeado en quietud
danzando al viento
Mis ojos han
caído
para siempre
en el mar.
12
HOSPITAL
Zurita:
El mar del Callao está picado.
Las olas revuelven incontenibles garfios,
bateas, escafandras
y demás pecados mortales.
El tono muscular del paraíso
es gris vespertino
lejos, lejos, lejos
“Lejos, —no son— esas perdidas cordilleras de Chile”.
Zurita:
Ayer visité Vigil, y toda luz de esperanza
se hizo añicos. Un centro de rehabilitación.
Niños, ancianos, niños, ancianos. Todos
—los que podían—
con las manos juntitas en pos de esperanza.
Y zas, me estrello contra el piso de lo imposible.
No puedo escribir arañando el dolor.
Cómodo frente a la pantalla —también gris— del computador.
Lo que pasa en mi puerto, esta ciudad de bisagras
y puertas que rechinan, no es más que dolor. Inmenso
como la proa de un mar inverosímil
en su abrazo mortal. Perú, perú, al Norte de
tu país. Todas las naciones son nombres comunes.
Pues las mismas montañas de Chile avanzando
se detienen en un Perú de abismos incontenibles.
Zurita:
Ayer visité Vigil. Y luego me vanaglorié con tus palabras
hacia mi Prosa de Nueva York. Y ahora —de seguro— repetiré,
reptaré el plato de la miseria esperando palabras
tuyas, laudatorias, a este poema que escribo
con gran incontinencia azul.
El paraíso es una chuita de patas naranjas
con alas mutiladas en el horizonte sempiterno.
13
Zurita, poeta:
Lloré ayer una sangre que no es mía.
El dolor, la pesadumbre de encontrarme poeta
en un puerto perdido. Aquel puerto del Callao
baña las aguas de Valparaíso. Y todo es lo mismo.
Palabras como Hartazgo, Ardor, Injusticia
son ambulantes en las calles saturadas
de pútrida brisa marinera.
Cómo no agarrar un poema.
Leerlo a todo pulmón
y resolver el mundo en una caricia.
Pero la poesía no sirve para nada.
Un poeta y su puta caminan extraviados
en las calles del puerto como si fuese
Nueva York. Ése es otro poema.
—Aquí están extraviados—
Aquí el puerto existe en el maretazo
de unos ojazos que calzan la omisión de la felicidad.
Zurita, hermano:
Ayer visité Vigil. No hice shoping. No hice luz
a las buenas costumbres de jironear. Agarré un periódico roído
y al abanicarme, en el frío, congelé el vuelo de dos mariposas
que visitaban el Hospital. Intenté cegarme, amoníaco por aquí,
por allá. Ya tú lo habías hecho. No era necesario redimir al mundo.
Era imprescindible Zurita. Cambiar de una vez.
Escupir en la cara a quien te jode, a quien jode al mundo
con el abrazo de los puñales circenses de la fanfarria.
Zurita, Raúl:
Te guardo en este poema como un revólver
con el gatillo de la esperanza en la poesía.
No todo se ha perdido Zurita. Aún es sostenible
la perfección del abrazo sincero. Caen máscaras
de hielo y las bisagras explosionan. Sonidos abundan
en los puertos, el mar da coletazos a todo movimiento
imperceptible. Ayer, como te dije, Zurita, visité Vigil.
“Qué tanta vaina Risso, ya cuéntame de una vez”, observó
14
con la mejilla bronceada Zurita. Y yo quedé solo
en el pabellón.
Z:
Ayer visité Vigil. Un telegrama, un email, una palabra.
Tan sólo una letra. La última, por favor:
Imploro a la poesía que de una vez resuelva el dolor.
Lágrimas de Dios en barlovento
se alzan en vuelo, remontando pasos perdidos, ajenos.
De una buena vez Zurita, te diré sin balbucear,
directo, como una cachetada a tu mejilla incendiada.
K.O. a tus palabras poeta. No hay ninguna posibilidad:
Zurita:
En el Callao las bisagras no avanzan.
No hay puertas que se abran. Es gran mentira todo.
Ayer visité Vigil, y vi niños, bebes,
como mi Pierpaolo o mi Gianfranco,
hijitos míos de mi corazón,
un tipito con la testa de sueños infantiles hasta la frente.
Y arriba, la cabeza en diagonal,
como escapando de un mundo injusto.
Otro tipito, bebé viejo, no Lao Tsé,
sino en Vigil. Aquel Hospital
de “Rehabilitación” donde amé más a mi esposa.
Paola lloró frente a un periódico mural.
No comprendí ese dolor hasta ahora Zurita.
Ya no prendas fuego a tu rostro.
Este “poema” no vale nada
al escuchar el pasillo de los quemados.
Al enterarme, Zurita, que un niño,
con la ternura y la belleza de mis hijos,
señala travieso con muñones
a la fogata que hace aDiós
a sus manitas.
No tengo perdón Zurita.
He escrito este poema
y te lo enviaré por email
con mis dedos talqueados
de eXtrema finura. 15
PROSA DE NUEVA YORK
Dora Espinoza es la fotógrafa. A ella le debo esta prosa,
a ella, conocer Nueva York en la imagen,
en fotos que me llevan a la vida en dicho puerto.
16
Aquietadas en el olvido
siempre estuvieron tapiadas
a mi oído.
17
Y en su cartapacio trae historias de hombres,
hombres que hablan y opinan sobre mujeres.
Nos dice en su veloz correo electrónico
que Abraham Goldstein tiene 104 años,
profesor de Leyes, nacido en el estado
de Connecticut, donde vive
retiradamente mi tío Arturo,
¿Acaso no estarás buscando marido?, le preguntó.
20
De 17 a 104 años, uno por cada año de edad, Dora tomó fotos.
Viajando por España conoció
a Dietrich Loezer, le disparó en un café
de Cancurreo, Ibiza, fue la entrevista más larga.
En los años de la Segunda Guerra Mundial
Dietrich, soldado alemán, joven, tímido, volvió
a su villa para realizar el sueño de encontrar
a una muchacha linda y casarse. Encontró
a muchas, todas las del pueblo: viudas, solteras,
viudas, casadas, viudas, divorciadas, viudas,
jóvenes, viudas, viejas, viudas.
Todos los hombres del pueblo habían muerto.
21
INTENTO
Intento
darte el quiebre preciso
para calmar el empuje de mis deseos.
Cuando
voy al mercado de abastos
la sangre de las aves de corral
chorrea como ríos salados de coral
de color púrpura
con matiz rosado colonial.
Intento
ser preciso
en las cuentas
de tus entrañas
y hacer, hacerte, hacer té
del deseo
que imantan
las uñas,
palmípedas membranas
de corazas verdiazules
como el viento
que arrasa por debajo del mar
entre cañerías del desagüe
de la flor de plumas
ya compradas
por una roñosa gorda señora matriarcal
con deseos de imponer
y conversar
y dejarse conversar
buscando el preciso quiebre
que garantice el alcance al deseo poético.
Intento
detenerme
22
un tiempo
entre el pasadizo apretado
del paraíso rectilíneo laberíntico
del mercado de abastos,
los ojos de cientos,
de miles, de millones de absurdos animales
ven cautivados al Perú
que pasa como las ventanas azules
del video retro
del tiempo a espasmos antiguos y fecundos.
Intento
motivar el instante
de las lisuras éticas
de la palabra franca
que puede franquear y flamear
como la bandera digna
sin olores de podredumbre
danzando como la música del viento
como una pluma demora en dejar vuelo
-mucho tiempo- al caer de un metro
distancia cercana al matadero
del lavatorio y la lavativa de la esponja oblicua
que esconde
tras de sí las saetas de un cuchillo
que reluce y cuchichea
y es el temor, el respeto y el comentario incierto
de la incertidumbre
de las aves que caen
como gaviotas heridas al mar,
al mar de las uniformes losetas
entintadas del matadero por donde transitan los ojos del Perú.
Intento
describir
las risas del comentario
23
y hacer hincapié equidistante
al tiempo de transcurrencia
de las sombrillas
amaneradas del mercado.
Intento
comunicar
a las aves de corral
y a las gordas del callejón
y hacerlas convivir
convivir con vida
una semana dos o tres.
Toda la bulla
del matadero
acústica
en el seno de mi cabeza
retumba
la tumba de las gallinas es el manjar de la mesa con mantel de
encaje que fue traído de Taiwan por el mar custodiado en la
travesía por dos gaviotas y un pelícano que no cansándose de
aletear no recibieron su pago correspondiente y hallándose en
el mercado de abastos limosnean tras el vuelto del monedero
utilizado para matar aves de corral y alimentar los maternales
manteles con aroma de travesía insular.
Intento
irme y volver
a la poesíacabeza de
y sacudir
las patas
de ancas de ranas que asemejan picudos pálidos que patean
el último subibaja y alborotan el fin de las caídas de las plumas.
Intento
quebrar las condiciones
del sueño
y de la forma racional
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y camarográficamente subjetivo
correr
como quien “avanza” en el micro
mientras una mosca
no pierda la inercia
y no digita la ventana
de los cuadros computarizados
que aún no llegan al mercado
pues las aves en su “soltar de peso”
jugaron carnaval
con el chisguete de su sangre
y el pica-pica de sus plumas
a ritmo lento.
Intento
hacerme amigo de las gaviotas
para que me enseñen a volar
yo les enseñaré el silencio
el silencio que siento al levantarme en A.M.
y no poder dormir
ante las pisotadas furgonas
de las gordas que no hacen bulla
pero murmullan
entre el suplicar de los ojos trémulos
de las aves
y el mercadillo
de los íconos
que el Dios Inti o Nuevo Sol creó
para que las placeras se crean dueñas del mundo
y de las aves
que somos todos… y s o n e ll a s.
25
REY DEL CHARCO
Me cansé de hablar
la ruta del mundo
gira como el átomo
y la langosta derriba
la caricia del aire al arbusto.
Como el unicornio
la faz desarrolló la fórmula mágica:
“Tienes que andar, tienes que caminar
empolvando
el rostro lacerado de tus zapatos”.
Fulmino palabras
cual vocales en corte horizontal,
la puesta del sol
exige mutismo
como tu rostro
contemplación cinematográfica.
Digno deletrear,
apabullante
avispar de las moscas
26
como caquitas
que vuelan a mi superficie,
las alas son como las ideas:
Sirven para volar.
Me aburrí de comentar
lo mismo
a manera de varieté,
las rosas chillonas
dañan
como la espina
del pez que traga agua.
II
Humaredas de silencio
anuncian la erupción volcánica,
la noche viene con ruido
las piedras caerán
tocando las puertas del mundo.
La Ley de la Gravedad nos gobierna
Incansable.
27
TERCER ANDAR POR SAN VICENTE
A José y Enrique.
Como el equilibrio geométrico
del ramaje de un pino,
hablar de poesía con Uds.
es eso.
Con una sonrisa de ojos
recibida
me voy profundo
rumbo a Cañete,
a recibir una mirada
y varios abrazos.
Rumbo a Cañete
el botón de la rosa
se abre,
y el mito
queda más allá de la carretera.
Encontramos
gastándonos la memoria
en innumerables pares de cervezas
y, en el aire, la música
viene de regalo.
En Cañete
nació la cultura *
un habitante
como una larga serpiente,
envenena,
reta al polvo elevándose,
echa aceite en la carretera.
28
MUJER IMPRESA
29
NOSTALGIA AZUL
A Mario Puga.
Cuatro gaviotas
aletean
frente al sol poniente
de una tarde de faena.
El muelle quedó atrás
navega la embarcación caballito de totora
y un viejo con arrugas
y un sombrero muy grande (ya no es chupalla)
que parece pequeño frente al sol.
Un pintor
encuadra la vista
y paleta a mano
da un último toque
con líneas
que dibujan
las curvas de la figura del sol.
Perfil humano
corazón navegante
vida de juergas
viajes de amores
alma arrepentida.
Marino viejo,
enfermo nostálgico
20 años pasados
no te aflijas
pues eres:
El Cholo
El Cholo Navegante
Manuel Fiestas
a secas.
30
Indio costeño
recurre al yerbatero
que te sane
la herida no cerrada
la nostalgia azul
el alma arrepentida.
31
GENERACIÓN GENEREN GENIO
32
SOLEDAD ONÁN
Poema
te siento
en el ambiente
acústico
de mi habitación,
de mi cuadrado,
mi soledad
Mi retrato en mi carnet universitario
observa mi soledad
con una regla de madera
mido a mi manera
mi soledad
SOLEDAD ONÁN
SOLEDAN ONÁN
No quiero el amor,
pero el amor quiere mi cuerpo.
Mi cama de plaza y media
agita:
ORGASMO
ORGASMO
(Como decía Juan Letras)
Próxima llegada: Miccionario
Torrente cálido Torrente
Manuela ¿Por qué escribo tu nombre?
33
El ser humano
suicida del puente
es como la gota
del caño malogrado:
cae d
e
r
r
a
m
á
n
d
o
s
e
34
midiendo el tiempo a
p
cabeza de i
e
s
regreso al futuro
al pasado voy
no concibo el presente
(ante caso todo un palpitar)
no puedo callar
lo que nunca hablé
Si matemático fuera
haría las cuentas
como soy de las letras
YO NO RINDO CUENTAS A NADIE
CualquierA
que quiera querer
que lo quiera
(A mí qué me importa)
Si de tiempo fuera
estaría ocupado (volando)
.
rriba
p ara a
bajo
de a
llendo con ll
> oyendo <
de futuro a pretérito.
35
Mi vida es una cuenta
transcurre por el “debe haber…”
cuando muera sobre mi epitafio se leerá:
D O
E LA
C
C AN
36
VIAJE POR EL MUNDO Y LA VOZ
Para Gigio
por ser primero
segundo y tercero
en escuchar la voz.
Paulatinamente
mi paladar
enceguece
se acoraza
como la madriguera
de la liebre
y no soy libre
y no me libro
de escuchar
lo que por mí
Oh, se dice
el suspiro
es abrir
la puerta
entregar la llave secreta
que es maestra
como el sueño de Él
el Maestro
Dios
Interrupción
dos soles
por dos
cafés
y la distancia
un restaurant
restaura
mi cuerpo
y pelos
37
uñas sangre lágrimas
sentimientos dolidos
El dolor
es mi fuente suelo
agotar las distancias de los ríos
encañonar mi voz
a la última marejada
la bofetada como bufón
la luz bajo el sol
la sombra del paladar
boca cerrada
desparpajo
natura eximia
fluidez febril
el poeta
una antorcha acerada
contemplar
la duda
como romántica canción
balada absurda
de Dios
del Sol
miradas
que callan el arte
final
del peldaño postrero
muletas
muletillas
danzan
al compás
de la paz
y la esperanza
seriedad
acontecer
virtuosismo
conveniencia
curiosidad
38
tormenta
soy sólo un ser
que palpita
y que incendia el fuego
en cada escape a su
Yo
la industria del alma
Fluir
la voz
otra vez
interrupción
hartazgo
cobrar los cafés
el sol visita otras galaxias
la tierra se viste de café
y a mí llega la noche
que ya no es
ahora es luz del ártico
costumbre
lumbre de la natura
abrigo
de la sangre
que está
abajo de los vellos
abajo de la piel
abajo de los poros
debajo de los huesos
en las venas
dentro
la voz es sangre
la luna azul fulgor
brillo exagerado
piedra lacerada
cae
resbala
como un verso
atrapado
39
en un escupitajo
que tiene
de por sí
sangre
y venas
y huesos
y piel
y pelos
y también
lágrimas llantos gritos
silencio
nuevas interrupciones
Otra oportunidad
canción que no entona
en el tono visceral
paulatina
oportunidad
la vida
vida entre comillas
entre comidas
sosas
la mejor sazón es el alma
de quien cocine
restaurant es alma
en cada pie y suela
zapato tacón
vagón
ir y venir
un dos
un dos
estoy yo
¿estoy yo?
Llega la Primavera
las flores no pueden florecer
el ser
engendrado en el abismo
el bonsái (en sí mismo)
gobierna el acantilado
40
serenidad para subir
vergüenza al bajar
la única escalera
es el empino
me empeño en conocer
como un haiku
y practicar tres líneas
tres peldaños
tres salidas
tal vez
estas:
“Viento
viento
viento”
Parece que la vida es así
el momento del ente
no
es el momento
ya pasó
como pasa el verso
transcurre la vida
el bonsái el haiku
lo demás
el Tao Lao Tsé
no disputaré
las enseñanzas de Él
pero Maestro
permítame añorar
la dicha
y esto no significa
ganar el concurso
el curso
de la vida
la sinfonía más eterna
la hicieron las notas
más simples
los bemoles los Sol
41
los Re los Mi
y qué se yo
sólo a mí
me pasa
y por lo tanto
a Ti
que lees esto
con tus ojos en esto
como si esto fuera el reflejo de tus ojos
muy largo el verso
anterior
disgregaré
la palabra
el infante
que deja en la calle
a su progenitora
y se va a correr
tras la pelota
el mundo
no es un juego
todos juegan al mundo
el mundo
y se disputan
sangre
venas
huesos
piel
(también poros)
vellos o pelos o cabello
o cabezas rapadas
y qué sé
qué sólo sé
ante un juego
donde yo pierdo
y tiran de mis huesos
(y todo lo que está
en la superficie
42
o adentro)
¿Hasta cuándo
interrupción!
Versos
dardos
sin dirección
intuición
que resbala
cual amanecer
canto quebrado
por el gallo
(y mala voz)
agita sus alas
se sacude
alista a volar
y cae
cae y la
carcajada
es la luna boreal
el paraíso
donde la noche
es eterna
y el sufrimiento
y el odio
y el dolor
y el Tao se fue al tacho
tachuelas
por debajo de mis dedos
sorpresa
tengo garfios
y soy un demonio azul
que no se deja ver
en la noche
y como la noche es todo
soy incoloro
soy invisible
transparente invencible
43
Fijo mis garras
en el odio
y de ahí nazco
más odiado
más odiante
más temido
hasta un verso tiembla
y no es el frío
Todo despojo es la voz del grito
el augurio
de la solaz
desolación
un verso que hiere
yace
siendo ser humano
ente intermitente
ente nucleante
porque
es sangre venas huesos
piel interior
cual lomo
de libro antiguo
Otra y enésima
interrupción
ya no sé
a dónde voy
por dónde voy
ni el lenguaje
ni mi voz
ni vine
ni sé
qué pasó
Sueño terrible
engendro
de Mar
con toda su inmensidad
con todo su mar
44
la voz quiero
repetir
y re-comenzar
este poema
indomable
¿Así puede ser?
Domador de
distancias
y ansias
y espejos
y logros y juegos
mi ser rebota
como la tierra
(Hay otros demonios)
yo no soy Gabriel ni Lucifer
ni me alejé volando
del verso
la vida (y todo ello
incluso la muerte
si hay?
Si no hay?)
es un café
mejor dos
yo pago
y me pagan
dos soles
como símbolos de Tao
Ying Yang
blanco negro
equilibrio
Llegar en el mejor
momento
con el saco puesto (y no sacarlo)
y camisa (fuerza)
y corbata (soga)
y pelos y piel y huesos y venas
y sangre otra vez.
45
¿Soy por eso demonio?
Rojo en el aire azul de la noche.
II
III
Una rosa
creció
sobre el tallo espino
altiva, inalcanzable
… y se hizo rosa,
pese a la agreste
naturaleza
de la tierra
La sangre emanó
de pronto
rojísima, alba
azulmente roja
era la flor desflorándose
y un ser humano
quebraba sus dudas
cual alas transparente
de mariposa
y libar, libar
constantemente
libre
Maestro
estoy posando
sobre la cuerda
entre el cielo y el infierno
y el abismo
es tan oscuro
que si caigo
y grito tu nombre
no me escucharás
49
No sé si lloro
por el dolor o por el gozo
río y lloro
las espinas agrietaron mi placer
y en caída libre
soltaron mis alas
dejé de ser mariposa
otra vez soy
oruga
y de repente
más tarde
clepsidra
Maestro
ya caí en la peste
y no quise
y sí quise
confírmame
ahora
si el dolor es eterno
o si tengo
una sola esperanza
y un par de alas nuevas
De carnoso bodegón
a desolador autorretrato
el cuadro de mi vida
transmutó
y nadie indagó
si buscaba amor
o el placer
era el templo
de mi pasión suicida
50
*
No me lamento
danzaré
el baile del instante
… y no dejaré de ser
una rosa posada en el pétalo de una mariposa
una mariposa volando en las alas de una rosa
Voy llegando allí:
el fin
“Respira
respira
respira
y verás cómo vuelve
la esperanza
y dejará de ser esperanza
en el reino de la vida
La mariposa y la rosa
han dejado de ser
para ser tú”.
51
QUIETAPALABRA
Toma
Atención
Oye
chispea la lluvia
chispea la electricidad
¿chispea el poema?
un verso
tiembla
no por frío
*
52
en el estanque salta una rana
croack
ha reventado
el venado
descubrió un incendio
eran sus cuernos
sombra
eres tan bella
como la noche
los roperos
guardan la ropa
de eros
*
mi pulso
me impulsa
a pulsarte
53
*
a Paola
la ola de mi amor.
primavera otoño
verano invierno
mi estación es sólo una: tú
la distancia entre tú
y yo
es un verso
54
*
santa maría
madre de dios
ruega por los dos
solo sólo
sólo solo
soso lolo
los poetas:
el último
verso
palabra
quédate quieta
.
55
CUESTA
56
EVOLUCIÓN
57
CREER
58
INCOMPRENSIÓN
desde niño
sentí
que las paredes
sofocaban
mi garganta
y un collarín
daba vuelta
a la manzana
de mis deseos
jalaba la falda
a mi madre
y le decía:
“quiero esto”
“aquello”
ella me respondía
con su sonrisa
cuánto me amaba
yo incomprendido
ojeaba el chiste del día
y daba vueltas
haciendo maromas
sobre las páginas
59
REBELDÍA
siempre supe
del mundo de arriba
y del mundo de abajo
alguna vez
tracé la línea
y no hallé equidad
entre ambos universos
entonces puse mis dedos
en ristre
y apunté
con el índice
hasta el firmamento
hacia el mundo de arriba
desde entonces
no deja de garuar
sobre mí
la sublevación de sombreros
que se derriten
en el suelo
al precipitarse
aún mojados
60
LIBERTAD PARA CRECER
siempre la pared
con lápices
de varios colores
marcaba una línea
en paralelo horizontal
acompañaba otra línea
y así y así
sucesivamente
mi rostro iba
apareciendo
como el de un hombre
que crecía
a su silueta
algún día
en que nuevos colores
entraron a mi hogar
dejé de crecer
se fraguó mi intento
de ser omnipresente
habían pintado la pared
61
CULTO AL CUERPO
62
AMOR
el amor
recorre
cada segundo
el fuego
que inmóvil
prevalece
en la hoguera
del hogar
eterna
mente
eterno
63
MADRE VS. PADRE
mi padre transita
frente al río
pisa la rama
el rocío es herido
por el viento
y de pronto
un charco profundo
inunda el parabrisas
es mi madre
con todo el amor
del mundo
cae como la lluvia
en la noche
que ambos
frente al río
dibujan
mi nombre
64
después de tantas palabras
sólo queda
el silencio
y unas ganas locas
delirantes
de gritar
aunque mi voz
sea
siempre
para
adentro
65
SUMARIO
Estalactita............................................................................................ 5
In abstracto.......................................................................................... 6
La cascada se recoge…....................................................................... 7
Bogo.................................................................................................... 8
Poema a Gamaliel Churata.................................................................. 9
La soledad......................................................................................... 10
Pax: Vox clamantis in deserto............................................................11
El mar…............................................................................................ 12
Hospital............................................................................................. 13
Prosa de Nueva York......................................................................... 16
Intento............................................................................................... 22
Rey del charco................................................................................... 26
Tercer andar por San Vicente............................................................ 28
Mujer impresa................................................................................... 29
Nostalgia azul.................................................................................... 30
Generación generen genio… ............................................................ 32
Soledad Onán.................................................................................... 33
El ser humano… .............................................................................. 34
Midiendo el tiempo… ...................................................................... 35
Cancelado.......................................................................................... 36
Viaje por el mundo y la voz.............................................................. 37
Reino de la vida................................................................................ 48
Quietapalabra.................................................................................... 52
Cuesta................................................................................................ 56
Evolución.......................................................................................... 57
Creer.................................................................................................. 58
Incomprensión................................................................................... 59
Rebeldía............................................................................................ 60
Libertad para crecer.......................................................................... 61
Culto al cuerpo.................................................................................. 62
Amor................................................................................................. 63
Madre vs. Padre................................................................................ 64
Después de tantas palabras… ........................................................... 65
66
67
68