INSTITUCION EDUCATIVA TECNICA INDUSTRIAL DE BARANOA
COORDINACION ACADEMICA.
FORMATO DE GUIA DIDACTICA DE APRENDIZAJE EN CASA
AREA : Ética DOCENTE: Carlos Ditta Rodríguez GRADO: 6° A-B-C
PERIODO : I Periodo TEMATICA : LA PERSONA
FECHA DE ENTREGA 15 Mayo 2020 FECHA DE ENTREGA Por definir Corre al que se debe enviar:
carlosadolfoditarodriguez@[Link]
DE LA GUIA DE RESULTADOS
INTRODUCCION:
Con esta guía puedes reconocer la importante que eres como ser humano único e irrepetible, lleno de valores,
propósitos, metas; con unas cualidades y defectos que hacen de ti una persona con sentimientos y caracteres
propios de tu prototipo, que te desenvuelve en un espacio social y también en un espacio global que gira a través
de un mundo tecnológico y científico.
Para trabajar la guía es importante que lees atentamente el material de apoyo y resuelvas los interrogantes de la
evaluación, los cuales vas a enviar al correo que aparece arriba mediante preguntas y respuestas, con la hoja de
presentación mediante un documento Word.
COMPETENCIA(S) A ALCANZAR:
Identifica y comprende la justicia como un valor de reconocimiento a nuestras diferencias físicas, sociales,
psicológicas.
Analizo las diferentes situaciones en que nos hace diferentes de los demás.
METODOLOGIA:
Se realizará con base a consultas, lecturas individuales, cuyos resultados deberán socializarse en el grupo,
cuando volvamos al aula de clase.
MEDIOS /RECURSOS DE CONSULTA:
1. Textos de Ética
2. Diccionario
3. Computador con acceso a internet
4. Guías
REQUISITOS PREVIOS:
Con base en los temas estudiados anteriormente: ¿quién soy?, el yo, los estudiantes desarrollaran las actividades
asignadas para esta guía
CONTENIDOS TEMÁTICOS: Subtemas: Soy único e irrepetible
Temas: LA PERSONA
EVALUACIÓN: (Presentación y entrega de la guía: preguntas y respuestas)
1. Según la lectura, Por qué es importante que estemos felices con lo que físicamente somos?
Responde en dos párrafos.
2. ¿Qué enseñanza te deja la lectura? Media página
3. Mediante un dibujo represéntate como ser único irrepetible
MATERIAL DE APOYO
Soy único e irrepetible
Había una vez una manada de elefantes. Había elefantes jóvenes, elefantes viejos, elefantes gordos,
elefantes altos y elefantes flacos. Elefantes así y asá y de cualquier otra forma, todos diferentes, pero
todos felices y todos del mismo color. . . menos Elmer.
Elmer era diferente. Elmer era de colores. Elmer era amarillo y naranja y rojo y rosa y morado y azul y
verde y negro y blanco. Elmer no era igual al resto
Y era Elmer el que hacía felices a los elefantes. Algunas veces Elmer jugaba con los elefantes, otras veces
los elefantes jugaban con él; pero casi siempre que alguien se reía era porque Elmer había hecho algo
divertido.
Una noche Elmer no podía dormir porque se puso a pensar que ya no quería ser diferente. “¿Quién ha
oído nunca hablar de un elefante de colores?”, pensó. “Por eso todos se ríen cuando me ven.” Y por la
mañana temprano, cuando casi estaba todavía despierto del todo, Elmer se fue sin que los demás se
dieran cuenta.
Caminó a través de la selva y se encontró con otros animales. Todos le decían:
Buenos días, Elmer. Y Elmer contestaba a cada uno: ¡Buenos días!
Cuando el suelo quedó cubierto de frutos, Elmer se tiró encima de ellos y se revolvió una vez y otra, de
un lado y del otro, hasta que no quedó ni rastro de amarillo, de naranja, de rojo, de rosa, de morado, de
azul, de verde, de negro o de blanco. Cuando terminó de revolcarse, Elmer era igual que cualquier otro
elefante.
Después de esto, Elmer emprendió el camino de vuelta a su rebaño. Se encontró de nuevo con los
animales. Esta vez le decían todos:
Buenos días, elefante. Y Elmer sonreía y contestaba:
Buenos días – y estaba encantado de que no le reconocieran.
Cuando Elmer se encontró con los otros elefantes vio que estaban todos de pie y muy quietos.
Ninguno se dio cuenta de que Elmer se acercaba y se ponía en el centro del rebaño.
Al cabo de un rato Elmer se dio cuenta de que algo raro pasaba; pero ¿Qué podía ser? Miró a su
alrededor: era la misma selva de siempre, el mismo cielo luminoso de siempre, la misma nube
cargada de lluvia que aparecía siempre de vez en cuando y finalmente los mismos elefantes de
siempre. Elmer los miró bien.
Los elefantes permanecían completamente quietos. Elmer no los había visto nunca tan serios.
Cuanto más miraba a aquellos elefantes tan serios, tan silenciosos, tan quietos y tan aburridos,
más ganas le entraban de reír. Por fin no pudo aguantarse más, levantó la trompa y gritó con
todas sus fuerzas:
¡¡¡TURURÚÚÚ. . . .!!!
Los elefantes saltaron por el aire de pura sorpresa y cayeron patas arriba:
Ah, uh, oh . . .! exclamaron, y luego vieron a Elmer que se moría de risa.
¡Elmer! –dijeron. ¡Seguro que es Elmer! Y todos los elefantes empezaron a reírse como nunca se
habían reído antes.
Y mientras se estaba riendo empezó a llover; la nube descargaba toda el agua que llevaba y los
colores de Elmer empezaban a verse otra vez. Los elefantes se reían cada vez más al ver que la
lluvia duchaba a Elmer y le devolvía sus colores naturales.
¡Ay, Elmer! Tus bromas han sido siempre divertidas, pero ésta ha sido la más divertida de todas
–dijo un viejo elefante, ahogándose de risa. Y otro propuso:
Vamos a celebrar una fiesta en honor de Elmer. Todos nos pintaremos de colores y Elmer se
pondrá de color elefante.
Y eso fue justamente lo que todos los elefantes hicieron. Cada uno se pintó como mejor le
pareció y, desde entonces, una vez al año repiten esta fiesta. Si en uno de esos días especiales
alguien ve a un elefante color elefante, puede estar seguro de que es Elmer.
FIRMA DEL DOCENTE:
Carlos Ditta Rodríguez.