Pataj Eliyahu hanabi zajur letob veamar ribón ´almin deant hu jad velá
bejushbán, ant hu ´ilaá´al kol, ilain, setimá ´al kal setimím, let
mejashaba tefisá baj kelal. Ant hu deapakt´eser tikunim vekarenan lon
´eser sefirán leanhagá behón ´almín setimim delá itgallán ve´almin
deitgalian, ubhón itkasiat mibené nashá, veant hu dekashir lon um yajed
lon, ubguin deant milegab kal man deafrish jad min jabré meilén ´éser
itjashib leh keilu afrish baj. Veilén ´eser sefirán inún azlín kedidrán jad
arij vejad katser vejad benoni, veant hu deanhig lon velet man deanhig
laj, la le´ela velá letatá velá mikal sitrá. Lebushin takant lon deitkeriu
gufá legabé lebushin dimjasian ´alehón veitkeriu betikuná da. Jésed
dero´á yeminá, gueburá der´oá semalá, tiferet gufá, nétsaj vehod terén
shokín, yesod siumá degufá ot berit kódesh, maljut pe. Torá sheval´pe
karenan lah, jojmá mojá ihú majashaba milegav, biná liba ubá haleb
mebin, ve´al ilén terén ketib: hanistarot LAdonai Elohenu, keter ´elyion
ihú keter maljut, ve´aleh itmar: maguid bereshit ajarit, veihu karkaftá
ditfilé, milegav ihú yod ke vav ke deihu oraj atsilut, ihú shakyú deilaná
bidro´oi ve´anpoi, kemaya deashké leilaná behahú shakyú.
El Profeta Eliyahu, de bendita memoria empezó y dijo: Señor de
universo, Tu eres el Dios uno y único, más allá de todo cálculo. Tú
eres exaltado por encima de todo ser elevado, misteriosos más allá
de todo misterio, y a Ti ningún pensamiento humano te puede
comprender. Tú fuiste quien hiciste surgir diez fuerzas cósmicas
denominadas Diez Sefirot, con las cuales guías tanto los mundossupra terrenales que no son
revelados como los mundos que si
están revelados, tras de los cuales Tú te ocultas de los seres
humano. Tú eres quien los enlaza y los unifica. Y puesto que ellas
emanan de Ti, todo aquel que separa entre sí estas diez fuerzas
cósmicas (a causa de los pecados) es considerado como si atentará
contra Tu unidad. Estas Diez Sefirot se manifiestan cada una
conforme a su orden, un atributo de bondad seguido por un
atributo de justicia rigurosa, y luego un atributo de misericordia
(que las armoniza). Tú eres quien las gobierna y no existe nada que
afecte Tu voluntad ni en los ámbitos superiores ni en los ámbitos
inferiores, ni en cualquier lado. Has establecido “ropajes” para las
fuerzas, de las cuales afloran las almas de los seres humanos.
Nuestras entidades corporales las estableciste, las cuales son
denominadas “entidades corporales” con respecto a los ropajes que
los cubren, La fuerza de Jésed (bondad) constituye el brazo
derecho; la fuerza de Gueburá (rigor) constituye el brazo
izquierdo, la fuerza de Tiféret (esplendor) constituye el tronco; las
fuerzas de Nétsaj (victoria) y de Hod (gloria) constituyen las dos
piernas (derecha e izquierda respectivamente); la fuerza de Yesod
(fundamento) constituye la culminación del cuerpo, que es el signo
del Pacto sagrado (la circuncisión). La boca es el Maljut
(soberanía) y es denominada la Torá oral (she val pe). La Jojmá
(sabiduría) reside en el cerebro y es el pensamiento conceptual. La
Biná (entendimiento) reside en el corazón, por medio de ella el
corazón comprende. Y acerca de estas dos (fuerzas cósmicas) está
escrito: “Los misterios ocultos pertenecen al Eterno, nuestro Dios”
(Debarim 29:28). El Kéter (corona) superior es el ápice la
soberanía y acerca de ella esta escrito: “Declara el final desde el
principio” (Yeshayahu 46:10). Y esta es la cabeza que está
coronada por los Tefilin (filacterias). Al interior se halla la letra
Yod, la letra He, la letra Vav y la letra He (que forman el Nombre
Inefable), el cual es el sendero del mundo superior de Azilut. Esta
es la sabia que riega el Árbol (de las Sefirot en el mundo de
Yetzirá) en su simiente y en sus ramas, como el agua que riega un
árbol, el cual crece gracias a ellaRibón ´almín ant hu ´ilat ha´ilot vesibat hasibot deashké leilaná
behahú
neb´iú ihu kenishmetá legufá deihi jayim legufá, ubaj let demion velet
diukbá (degufá) mikal ma dilgav ulbar, ubartá shemaya vea´rá, veapakt
minehón shimsha veshirá vejojbayá umazalé, ubar´a ilanin udsahin
veguinetá de´eden, ve´isbin vejebán ve´ofin venun in ub´rin ubné nashá
leishtemode´á behón ´ilain veej itnahagún behón ´´ilain vetataín, veej
histmode´án me´ilaé vetataé, velet devayá baj kelal , ubar minaj let
yijudá vetataé, veant ishtemodá´ adón ´al kolá, vejal sefiránkal jad it leh
shem yedía´ubhón itkireu malajayá, veant lej laj shem yedíadeant hu
memalé kal shemahán veant hu shemilú dejelehú vejad ant tistalak.
Minahón ishtearú kulehu shemadan kegufá belá nishmatá. Ant jakim
velav bejojmá yedí´a. Ant hu veliv mebin velav mibiná yedí´á, lej laj atar
vedi´a ela lishtemode´á tukfaj vejelaj libné nashá, ulajzaá lon
ejitnehig´alma bediná ubrajamé deinún tsédek unushpat kefum
´obadehón dibné nshá, din ihú guevurá, mishpat ´amudá deemtsa´itá,
sétdek maljutákadishá, mozne tsédek terén samké keshot, hin tsédek ot
berit, kolá leajzaa ej itnehig ´almá, abal lab deit laj tsédek yedi´á dehiu
din, velav mishpat yedi´á dehiú rajamé, velav mikal ilén midot kelal,
kum ribi shimón veitjasedeshum milim ´al yedaj, dehá reshutá it laj
legalaa razin temirim ´al yedaj, ma delá yityehib reshú lagalaa leshum
bar nash´ad ke´an.
Señor del Universo Tú eres el origen de todos los orígenes y la
causa de todas las causas, y Tú riegas el Árbol en esa fuente. Y esa
fuente es como el alma al cuerpo. En Ti no hay semejanza ni
imagen tangible, tanto en lo que esta al interior como al exterior.
Tú creaste los cielos y la tierra, y de ellos hiciste surgir el sol, la
luna, las estrellas y las constelaciones. Y en la tierra hay árboles y
plantas, el Jardín de Edén, hierbas, animales salvajes, aves, bestias
domésticas, y seres humanos, para que a través de ellos las
entidades superiores sean reconocidas, y se conduzcan con forme a
ellas tanto los seres superiores como los inferiores De Ti mismo no
hay conocimiento posible: nadie aparte de Ti es Uno, ni en los
seres superiores no en los seres inferiores, y Tú eres quien se
manifiesta como el Amo de todo ello. Cada una de las Sefirot poseeun nombre cognoscible, y por
medio de ella son llamadas las
fuerzas angélicas. Pero Tú no posees nombre cognoscible, pues Tú
eres quien llena todos los nombres y Tú constituyes la plenitud de
todo lo que existe.
Y cuando Tú te alejas de ellos, cada uno de esos nombres
permanece como un cuerpo sin alma. Tú posees sabiduría mas no
una sabiduría cognoscible, Tú posees entendimiento más no un
entendimiento cognoscible, y no posees ningún lugar cognoscible.
(Nuestra comprensión de los mundos superiores y de las Sefirot es
sólo para conocer) la manifestación de Tú poder y Tú fuerza a los
seres humanos, para mostrarles cómo debe conducirse el mundo
con Din (justicia rigurosa) y Rajamim (misericordia), los cuales son
Tzédek (rectitud) y Mishpat (ley de justicia), conforme a los actos
de los seres humanos. El Din es la Guevurá (rigor). El Mishpat
(ley) es el pilar central. El Tzédek es el reino de santidad. Las dos
balanzas de Tzédek sustentan la verdad. El Tzédek es el símbolo
del Pacto. Todo ello para mostrar como ha de gobernarse el
mundo. Pero no es que Tú poseas Tzédek cognoscible, ni Mishpat
ni ninguno de los demás atributos (pues el Creador es infinito y el
ser humano no es capaz de alcanzar su comprensión). Levántate
Rabí Shimón, y que de ti surjan ideas novedosas. Pues tienes
permisos para revelar secretos ocultos que a ningún ser humano se
le había concedido revelar hasta ahora.
Kam ribi shim´on pataj veamar: lejá Adonai haguedulá vehaguevurá.
Vehatiferet vehanétzaj vehahod. ´ilain shema´ú inún demijin dejebrón
vera´yá mehemná ite´arú mishenatjón, akitsú veranenú shojené ´afar,
ilén inún tzadikayá deninún mesitrá dehahú deitmar bah ani yeshená
velibi ´er...velav inún metim, ubguin da itmar behón hakitzu veranenú
Shojené ´afar ýá mehemná ant beabahán hakitzú veranenú leite´arutá
dishijntá deihi yeshena begalutá, de´ád ke´án tzadikayá kulehu demijin
veshintá bejorehón, miyad yahibat shejintá telat kalín legabe ra´yá
mehemná dehá ´alaj itmar kol dodi dofek legabai bearbá´ atvan dileh, veyimá behón pitji li ajotí, ra
´yatí, yonatí, tamatí, dahá tam ´avonej bat
Tziyón lo yosif leaglotej, sheroshi nimiá tal, mai nimla tal elá amar
kudshá berij hu ant jashabt demiyomá deitjarab be makdesha de´alna
bebetá dili ve´alna beyishubá lav haji dela ´alná kal zimná deant
bagalutá, haré Laj simaná sheroshi nimla tal he shejintá begalutá,
shelimú dilah vejayim dilah ihú tal, vedá ihú yod ke vav, vehe ihi shejintá
dela mejushban tal, deihi maliá lishjintá minebi´ú dejal mekorin ´ilain,
miyad kam ra´yá mehemná vaabahán kadishin ´imeh, ´ad kan razá
deyijudá. Baruj Adonai le´olam amén veamén.
Rabí Shimón se levantó y empezó su discurso, diciendo:”Tuyas, oh
Eterno, son la grandeza, la fuerza, el esplendor, la victoria y la
gloria” (Dibré Ha Yamim I, 29:11), Escuchen, ustedes que están
sepultados en Jebrón (los tres patriarcas), y tú Pastor Fiel (Moshé),
despierta de tu sueño. “Despiertén y entonen cantos, ustedes que
moran en el polvo” (Yeshayahu 26:19). Esos son los justos que
perteneces a aquélla de quien fue dicho: “Duermo yo, mas mi
corazón está despierto” (Shir HaShirim 5:2). Y ellos no están
muertos, y por eso de ha dicho de ellos:”Despierten y entonen
cantos, ustedes que moran en el polvo”. Pastor fiel: que tú y los
patriarcas despierten y entonen cantos para conmover la Presencia
Divina, la cual duerme en el exilio. Pues hasta ahora todos los
justos duermen en sus sepulturas. Pero en el tiempo de la
redención los tres patriarcas dirán:¡Levántate Pastor Fiel!, pues de
ti ha sido dicho: “La voz de mi amado llama” con las cuatro letras
del Nombre Divino y dirá: “Ábreme mi hermana, mi amiga, mi
paloma, mi pura”. Pues he aquí que “ya ha terminado tu tiempo,
hija de Tsiyón; Él no volverá a exiliarte” (Eijá 4). “Pues mi cabeza
se ha llenado de rocío” (Shir HaShirim 5:2). ¿Que significa “se ha
llenado de rocío”?. Así dijo el Santo, bendito es: Tu (Yerushaláyim)
pensaste que desde el día que fue destruido el Santo Templo
celestial (yo te abandonaría). N o es así. Pues no te abandonaré
mientras estés en el exilio. Y he aquí un signo para ti:”Pues mi
cabeza se ha llenado de rocío”. Esto se refiere a la Presencia
Divina que esta en el exilio (junto a su pueblo de Yisrael). La paz y
la vida de ella son el rocío (tal), Y estas son las letras Yod, He, Vavque forman el valor numérico de
la palabra tal, pues la letra He
(del Nombre Divino) simboliza la Presencia Divina, y le emana de
las fuentes espirituales superiores. De inmediato de levantaron el
Pastor Fiel y los patriarcas. Hasta aquí el secreto de la
unidad.”Bendito es el Eterno eternamente. Amén y amén.
Adon ´olam asher malaj betérem kol yetsir nibrá: le´et na´ asá bejefsó
kol azay mélej shemó nikrá: veajaré kijlot hakol lebadó yimloj norá: vehú
hayá vehú hové vehú ihyé betifará: vehú ejad veén sheni lehamshiló
ulahajbirá: vehú rishón vehú ajarón lejol jómer vejol tsurá: belí reshit beli
tajlit veló ha´oz vehamisrá: beli shinuy utmurá: beli jibur beli firud
guedol kóaj ugburá: vehú eli vegay goalí vetsurjeblí veyom tsará: beli
reshit beli tajlit veló ha´oz vehamisrá: beli érej beli dimyon beli shinuy
utmurá: beli jibur beli firud guedol kóaj ugburá : vehú eli vegay goali
vetsurjebli beyom tsará: vehú nisi umanusi meat kosi beyom ekrá: vehú
rofé vehú marpé vehú tsofé vehú ´ezrá: beyadó afkid rují be´et ishán
vea´ira, veim rují gueviyatí Adonai li veló irá.
Memikdashó taguel nafshí, meshijenu yishlaj meherá veaz nashir bebet
kodshí amén amén shem anorá
Señor del universo, que reinó antes de que toda cosa formada
fuese creada. Cuando todo fue formado por medio de su voluntad,
entonces fue llamado rey, Y todo cuanto deje de existir, El sólo
reverenciado reinará. El era, El es, Y El será en gloria. Y El es uno
y no hay otro que se le compare ni se le Iguale. Sin principio y sin
fin; la potestad y el dominio suyos son. Sin comparación ni
semejanza, sin alteración ni mutabilidad. Sin conjunción ni
división. Grande es su fuerza y su poder. Y el es mi Dios y mi
viviente Redentor, y roca de mi destino en mi vida de tribulación, Y
El es mi estandarte y mi refugio, la porción de mi copa en el día
que lo invoco. El es el curador y la curación; el vigía y el socorro.
En sus manos encomiendo mi espíritu cuando duermo y cuando
despierto. Y mientras mi espíritu está en mi cuerpo, Dios estará
conmigo y no temeré. En su templo se regocijará mi alma; anuestro Mesías enviará prontamente,
y entonces cantaremos en su
santuario. Amén, Amén, el nombre reverenciado.