TEMA III.
LIBRO DE JUDIT
BIBLIOGRAFÍA: J. M. SÁNCHEZ CARO (ed.), Historia, Narrativa, Apocalíptica (Estella:
Verbo Divino, 2000); J. VILCHEZ LÍNDEZ, Tobías y Judit (Comentario teológico y literario del
AT; Estella: Verbo Divino, 2000); F. VARO, Antiguo Testamento: Libros Históricos (ISCR,
Pamplona, 2002); M. A. TÁBET, Introducción al Antiguo Testamento. I. Pentateuco y Libros
Históricos (Madrid: Palabra, 2004); J. RUIZ MARTORELL, “Rut, Judit, Ester…: mujeres que
hacen historia”, en J. ALEGRE & L. ALONSO SCHÖKEL et alt., Personajes del Antiguo
Testamento II (Estella: Verbo Divino, 22005) 188-199.
El libro de Judit recibe este título del principal personaje de la narración,
Judit («la judía»). Lo conocemos, como Tobías, a través del texto griego y de las
antiguas versiones (latina, etíope, siríaca y copta). La versión griega de los LXX
traduce probablemente un original hebreo o arameo, hoy perdido. JERÓNIMO
afirma que utilizó para su versión de la Vulgata un manuscrito hebreo, del que, sin
embargo, no conocemos nada. Judit es un libro deuterocanónico, no se
encuentra, por tanto, en el canon hebreo. Su ausencia, tal vez, dependa de la
lengua original del libro y de su fecha tardía de redacción. El libro de Judit es un
escrito anónimo. Basándose en el hecho de que los acontecimientos centrales de
la narración se sitúan en la alta Samaría y que el estilo de vida descrito resalta la
observancia ortodoxa de la ley mosaica, se ha indicado como autor de Judit a un
israelita piadoso de Palestina, familiarizado con los lugares de Samaría, cercanos a
Galilea. Las frecuentes referencias al culto y a las tareas de los sacerdotes (4,12-
14; 9,1.13; 11,13; 16,18) hacen pensar que podría ser un levita o sacerdote. Más
difícil es determinar la fecha final de redacción. Parece oscilar entre el V y el II
a.C. Las distintas fechas hipotéticas y sus razones son:
1. Finales del imperio persa (539-333): algunos autores identifican a
Nabucodonosor con Artajerjes III. Además se basan en las analogías existentes
entre la invasión de Palestina por Artajerjes III y el relato de Judit y el uso de
términos y costumbres persas.
2. Época greco-seléucida, en los años posteriores a la rebelión macabea (163-
135 a.C.). Hay en el libro varias alusiones a la cultura, costumbres y terminologías
griegas, como el uso de llevar guirnaldas y coronas de olivo durante las fiestas
(3,7; 15,13), algunso instrumentos musicales (16,1), el término «arcontes» (5,2;
6,14) o «gerusia» para designar al sumo sacerdote (4,6; 15,8), etc. Además la
mención de algunas instituciones desarrolladas después del 165 a.C., como el
ejercicio del poder político y militar por parte del sumo sacerdote (4,6) o la
supremacía del consejo de Jerusalén (4,6.8; 11,14).
Tal vez, la hipótesis más probable para explicar la presencia innegable de
elementos persas y griegos, seléucidas y asmoneos en el libro, sea la de considerar
como época de formación de la obra el período persa, alcanzando su redacción
definitiva durante el período griego y asmoneo.
280
1. Estructura y contenido
El libro se divide en tres grandes partes y un apéndice. Cada una de las partes
está dominada por el protagonismo de un personaje, en la primera parte es doble:
Nabucodonosor y su representante Holofernes, Ajior y Judit. Tres ciudades dan
ritmo también a la narración: Nínive, Betulia y Jerusalén. El esquema del libro
sería:
1. CAMPAÑA ORIENTAL DE NABUCODONOSOR Y VENGANZA CONTRA LAS
DESOBEDIENTES NACIONES VASALLAS DE OCCIDENTE (1,1–7, 32)
A. Introducción a la historia de Nabucodonosor (1,1-16)
B. Holofernes ejecuta la venganza contra los desobedientes (2,1-13)
C. Holofernes ataca a las naciones occidentales (2,14–7,32)
2. JUDIT EJECUTA EL TRIUNFO DE YAHVÉ SOBRE LOS ENEMIGOS (8,1–16,25)
A. Introducción al personaje de Judit (8,1-8)
B. Judit planea salvar a Israel (8,9–10,9a)
C. Judit y su sierva dejan Betulia (10,9b-10)
D. Judit vence a Holofernes (10,10–13,10a)
C´. Judit y su sierva regresan a Betulia (13,10b-11)
B´. Judit planea la destrucción del enemigo de Israel (13,12–16,20)
A´. Conclusión sobre Judit (16,21-25)
La trama del libro está enteramente centrada en un memorable episodio de la
vida nacional del pueblo de Israel: el acto heroico de Judit, joven viuda, rica,
virtuosa y bella, que libera del potente ejército de Holofernes la pequeña ciudad
de Betulia, estratégicamente bien situada. La narración se sitúa alrededor del año
20 del reinado de Nabucodonosor, en el contexto de sus luchas contra Arfacsad,
rey medo. Tras vencerlo, Nabucodonosor se dirige contra las naciones de
Occidente, que no habían acogido su invitación a aliarse con él en la guerra
contra Arfacsad, entre las que se encontraba Samaria y Judea. Elige como
comandante del ejército a Holofernes, que avanza victorioso hasta llegar a las
cercanías de Betulia. Ante la conminación hecha a los jefes de la ciudad, Judit,
llena de confianza en Dios, con ayuno, oración y penitencia, promete la salvación
del pueblo. Con un plan audaz, consigue introducirse en el campamento de
Holofernes y, ganándose su famor, le mata y le corta la cabeza, volviendo
victoriosa a su ciudad, mientras que el ejército enemigo se dispersa y se da a la
fuga. Judit, celebrada por el pueblo, entona un canto de alabanza y acción de
gracias a Dios.
2. Género literario
Los críticos consideran generalmente que el libro de Judit pertenece al género
literario midráshico, narraciones que actualizan un acontecimiento pasado con
una finalidad didáctico-parenética. Es probable que el texto dependa de un
281
evento realmente sucedido, debido a la peculiaridad de la narración, llena de
detalles, que ve en una mujer la salvación del pueblo. La existencia de diversos
midrashim y de una fiesta conmemorativa, de la que los mismos midrashim y la
Vulgata (16,31) informan, parece favorecer esta hipótesis. El problema histórico
surge debido a las numerosas incongruencias anacrónicas y geográficas que
presenta el relato. Por un lado, toda la narración tiene la apariencia de una
historia verdadera, muy detallada y ambientada: hay frecuentes y puntuales
indicaciones de fechas (1,1.13; 2,1), períodos de tiempo (1,16; 3,10; 7,20.30; 8,4;
15,11; 16,20), lugares (1,1.5.7-10.12; 2,24.28; 3,9-10; 4,2) y nombres de
personajes conocidos por la historia (Nabucodonosor, Holofernes, Bagoas). La
descripción de Judit desciende hasta los detalles y de ella se ofrece la más larga
geneaología de una mujer en la Biblia (8,1). Sin embargo, existen datos históricos,
cronológicos y geográficos difíciles de explicar: de Nabucodonosor se dice que
reinó sobre los asirios en la ciudad de Nínive (1,1), cuando, en realidad, fue rey
de Babilonia, muchos años después de la destrucción de Nínive (612 a.C.). Se
afirma además que Nabucodonosor combatió contra Arfacsad, rey de los medos y
que conquistó Ecbatana, eventos que no figuran en los anales históricos. Algunos
datos geográficos (la ciudad de Betulia) o de personajes (Arfacsad, Ajior) son
desconocidos tanto por las fuentes bíblicas como extrabíblicas.
3. Mensaje teológico
El libro aborda el problema de cómo vivir en medio de una población que
persigue a la pequeña comunidad hebrea. Junto al mensaje fundamental de que
Dios protege a su pueblo de de los enemigos interviniendo a través de la debilidad
de una mujer, se encuentra también el tema de la salvación ofrecida a los no
judíos (cfr. Ajior, el amonita: 6,20-21; 14,10).
3.1 La acción escondida de Dios
Lo peculiar de Judit es que la intervención de Yahvé se presenta como
escondida (no aparecen ángeles, ni prodigios milagros, ni acciones inexpicables de
Dios). En la trama, la presencia misteriosa de Yahvé se inserta suavemente,
inspirando la actuación de Judit, orientada a la salvación de su pueblo. Todo
Israel y la misma Judit reconocen que el triunfo es de Dios, que ha operado a
través de la fortaleza y el coraje de Judit (cfr. 13,18-19). Así se subraya la
soberanía de Dios, porque, a través de los protagonistas de la historia, se pone de
manifiesto que es Él quien guía todos los acontecimientos y de Él procede toda
salvación. Él domina el tiempo y la historia, y actúa como y cuando quiere, con
una total libertad de acción (7,30-32; 8,14-17). Dios está siempre dispuesto a
escuchar la oración sincera, que se muestra tal cuando va acompañada de una
voluntad que actúa en conformidad con sus designios (5, 20-21; 8, 18-20).
282
3.2 La fuerza de los débiles
El hecho de que la ciudad haya sido salvada por una mujer, viuda, sin más
protección humana, subraya la preeminencia de la soberanía divina, y evidencia
el hecho de que Dios se sirve generalmente para sus grandes obras de personajes
débiles, que saben unir sus súplicas y ayunos a una acción decidida a poner en
acto los designios de Dios. La clave de lectura del libro se encuentra precisamente
en la convicción de que Dios es «el Dios de los humildes, el defensor de los
pequeños, apoyo de los débiles, refugio de los desvalidos, salvador de los
desesperados» (9,11). Significativo es así el hecho de que el instrumento de
liberación no es un hombre (como Moisés para la liberación de Egipto o Ciro para
el retorno del exilio), sino una mujer, cuyo nombre significa simplemente «judía»;
ella representa a todas las mujeres que han salvado a Israel en el pasado por
medio de su piedad, sabiduría y acción. Judit sostiene las verdades fundamentales
de que la fe no depende de los resultados que pueden verse (8,17) y que «el poder
de Dios no está en el número» (9,11).
3.3 Algunas dificultades
Los medios que Judit emplea para alcanzar su fin pueden dejar desconcertado
al lector: la seducción (10,4; 12,15-16), la palabra fingida y halagadora (9,13;
11,5-23), la muerte de Holofernes (13,8). Todo esto, sin embargo, debe ser
juzgado teniendo presentes las costumbres del tiempo, los principios de la
estrategia militar en caso de guerra justa y el progreso de la revelación bíblica
hacia una moral siempre más perfecta.
283