HEMORROIDECTOMIA
1 ETIOLOGIA
Existen factores relacionados con el origen y la evolución de la patología
hemorroidal:
La edad avanzada.
El embarazo y el parto.
La menstruación, que se asocia a un incremento de las crisis
hemorroidales.
La sedestación prolongada, así como el permanecer largos periodos de pie.
Ciertos hábitos alimentarios que conllevan baja ingesta de fibra y líquidos.
Los procesos diarreicos y el estreñimiento crónico (aunque este último está
más relacionado con el empeoramiento de la enfermedad hemorroidal que
con su origen).
La predisposición genética.
Ciertas actividades deportivas (como ciclismo, correr, buceo).
Causas orgánicas: tumores pélvicos, trombosis de la vena porta, cirrosis
hepática, cáncer colorrectal, obesidad, diabetes, gota.
Estos factores aumentan la fragilidad de los tejidos de sostén y de los plexos
hemorroidales, lo que dificulta el retorno venoso.
1.1 CLASIFICACIÓN
Se clasifican en externas e internas en función de su localización.
Externas: localizadas bajo la línea dentada, están cubiertas por un epitelio
escamoso. Se manifiestan como uno o varios nódulos generalmente
asintomáticos, aunque pueden causar prurito e incluso dolor intenso si se
trombosan, o hemorragias cuando se ulceran.
Internas: en cambio, se sitúan por encima de la línea dentada y están
cubiertas por mucosa. Pueden manifestarse con rectorragia y prolapso.
Debido a la irritación de la mucosa se acompañan de prurito, y en algunos
casos puede haber mucosidad asociada. Raramente dan lugar a trombosis.
CUADRO 1. CLASIFICACION DE LAS HEMORROIDES INTERNAS
GRADO I GRADO II GRADO III GRADO IV
Sangrado por Sangrado por el ano. Sangrado por el ano. Sangrado por el ano.
el ano. Protrusión anal Protrusión anal con Protrusión anal
Sin protrusión reversible de forma reducción manual irreversible.
espontánea efectiva. Puede presentarse:
Puede presentarse: -Secreción
-Secreción -Humedad
-Humedad -Prurito
-Prurito -Escape involuntario
-Escape involuntario de heces
de heces
Las hemorroides internas de grado III y IV requieren intervención quirúrgica.
2 SIGNOS Y SINTOMAS
Prurito anal: Raramente está causado por las hemorroides en sí mismas,
aunque es frecuente su aparición en aquellos casos en los que, debido al
prolapso de la hemorroide interna, existe una producción de moco en la
mucosa rectal que irrita el tejido epitelial perianal.
Rectorragia: En los primeros estadios de las hemorroides, puede aparecer
un leve sangrado anal que se visualiza tras la defecación como pequeñas
hebras sanguinolentas en las heces, salpicaduras en el retrete o manchado
en el papel higiénico tras la limpieza. En caso de producirse un prolapso
hemorroidal, puede presentarse sangrado espontáneo no relacionado con
la defecación. Con menor frecuencia aparecen deposiciones
hematoquécicas, con sangrado abundante por el canal anal.
Prolapso: Es a veces el único síntoma de las hemorroides y puede
resolverse de forma espontánea o precisar diversas maniobras para
reducirlo.
Anemia secundaria debido al sangrado más o menos profuso provocado
en la hemorroide.
Trombosis hemorroidal.
Incontinencia fecal. Es una complicación tardía en hemorroides de grado
IV resistentes a tratamiento.
Dolor anal. Es un síntoma poco frecuente que aparece en hemorroides de
grado IV, y se debe al estrangulamiento de la propia hemorroide. De hecho,
el dolor se considera un signo de la presencia de estrangulamiento, ya que,
como se ha indicado, las hemorroides internas no suelen producir dolor.
Inflamación e irritación anorrectal.
Sensación de evacuación incompleta.
3 TRATAMIENTO
Ante los casos leves, puede ser suficiente la adopción de medidas higiénico-
dietéticas dirigidas principalmente a combatir el estreñimiento y disminuir los
síntomas locales, como picor o escozor.
Si estos síntomas no mejoran, se recomienda el tratamiento farmacológico y, en
aquellos pacientes con hemorroides que no respondan ni a los fármacos ni a las
medidas higiénico-dietéticas, se recurrirá al tratamiento quirúrgico. La cirugía
también será de elección en casos de hemorragia severa aguda o crónica
persistente.
MEDIDAS HIGIÉNICO-DIETÉTICAS
La mayoría de recomendaciones van encaminadas a conseguir un
adecuado hábito intestinal, ya que prevenir el estreñimiento reduce las
recurrencias de la clínica hemorroidal.
Las principales medidas son las siguientes:
Aumentar la ingesta de líquidos y alimentos ricos en fibra (cereales, frutas,
pan integral, etc.).
Usar suplementos de fibra, que son especialmente recomendables tras la
cirugía anorrectal.
Evitar la sedestación prolongada, aumentar la actividad física y perder
peso.
Tomar baños de asiento.
Evitar la limpieza con papel higiénico tras la defecación y usar en su lugar
agua tibia o toallitas húmedas sin alcohol.
3.1 TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
Tratamiento sintomático tópico
Se emplean principalmente corticoides (hidrocortisona, fluocinolona, triam-
cinolona, prednisolona) y anestésicos locales (lidocaína, benzocaína,
dibucaína), de forma aislada o combinándolos entre sí y/o con otros
principios activos, como efedrina, subgalato de bismuto, mentol,
heparinoides, dióxido de titanio, ruscogenina, óxido de zinc, etc.
Están indicados para el tratamiento local sintomático de las manifestaciones
asociadas a hemorroides, como inflamación anorrectal y prurito anal en adultos y
en niños mayores de 12 años.
Posología y forma de administración
Vía rectal y/o anal.
Antes de aplicar la pomada debe limpiarse adecuadamente la zona
anorrectal con un jabón suave y agua templada, y secar con un paño o
gasa limpio. También deben lavarse las manos antes y después de cada
aplicación.
Se aconseja realizar de 1 a 4 aplicaciones diarias (dependerá del
preparado) con una cantidad de pomada equivalente a unos 2 cm. Es
recomendable hacerlo por la mañana y por la noche, o después de cada
deposición.
En caso de que la vía de administración sea intrarrectal, debe usarse la
cánula adjunta en cada preparado. Para ello se enrosca la cánula en el tubo
y se introduce en el recto presionando el tubo para depositar la pomada,
retirando lentamente la cánula a medida que se vacía. También se
aconseja aplicar una pequeña cantidad de producto en la parte exterior del
orificio anal y en los pliegues de los márgenes del ano.
Por razones de higiene, y para evitar infecciones la cánula, sólo debe
usarla un único paciente.
CUADRO 2. PROPIEDADES DE LOS DISTINTOS PRINCIPIOS ACTIVOS
PARA EL TRATAMIENTO TOPICO DE LAS HEMORROIDES
PRINCIPIO ACTIVO CATEGORIA LACTANCIA OBSERVACIONES
Hidrocortisona C Uso seguro
Fluocinolona C Uso seguro Se recomienda el uso de
otro corticoide menos
potente
Prednisolona C Uso seguro
Efedrina C Toxicidad potencial
Lidocaína B Uso seguro
Mentol C Uso seguro
benzocaina C No puede descartarse No utilizar en piel
el riesgo en lactantes erosionada ni herida abierta
Ruscogenina NO DISPONIBLE No puede descartarse
el riesgo en lactantes
Corticoides: Tienen en general acción antiinflamatoria y antipruriginosa, por
ello disminuyen tanto los signos (eritema, edema, exudación) como los
síntomas (prurito, sensación de quemazón, dolor). Su uso prolongado y en
altas dosis o con oclusión aumenta el riesgo de reacciones adversas, que
pueden ser locales (atrofia cutánea, estrías en la piel, dermatitis de
contacto) o sistémicas si se produce una excesiva absorción (posible
supresión reversible del eje hipotálamo-hipofisario, con manifestaciones
tales como síndrome de Cushing, hipertensión, edema, etc.). Estos efectos
sistémicos son improbables si se respetan las dosis recomendadas.
Anestésicos locales: Contribuyen al alivio rápido del dolor asociado a las
hemorroides. Su absorción a través de la piel intacta es escasa, aunque
puede aumentar en caso de que la zona esté erosionada.
Efedrina: Produce una importante vasoconstricción temporal de los vasos
que nutren la piel y las mucosas. Debido a ello, si se administra durante
periodos prolongados podría producir isquemia.
Heparinoides: Previene la formación de trombos y favorece la regresión de
los de pequeño tamaño. Prácticamente carece de reacciones adversas.
Alantoína: Es un agente queratolítico con propiedades astringentes que
ayuda a eliminar los tejidos epiteliales.
9-aminoacridina: Antiséptico de acción lenta, bacteriostático frente a
muchas bacterias grampositivas, pero menos eficaz frente a las
gramnegativas.
Subgalato de bismuto: Tiene propiedades astringentes y prácticamente no
se absorbe a través de la piel.
Mentol. Si se aplica localmente sobre la piel o las mucosas tiene un efecto
antipruriginoso y refrescante. Produce dilatación de los vasos sanguíneos y
consigue una sensación de frescor, seguida de un efecto analgésico.
Presenta escasa absorción a través de la piel.
Ruscogenina: Tiene propiedades antiinflamatorias, antitrombóticas y
venotónicas. Se utiliza en forma de pomada rectal o supositorio en el
tratamiento de hemorroides tanto internas como externas. Los efectos
adversos son escasos, aunque puede ocasionar prurito local.
3.2 TRATAMIENTO ORAL
Fármacos flebotónicos
No se dispone de estudios suficientes que demuestren la efectividad de los
tratamientos con medicamentos flebotónicos en las hemorroides.
Según datos extraídos de una revisión Cochrane de 2012, los flebotónicos reúnen
una clase heterogénea de fármacos utilizados para tratar las hemorroides de
primer y segundo grado y los episodios de trombosis. Su actuación se asocia a
reforzamiento de las paredes vasculares, aumento del tono venoso, drenaje
linfático y normalización de la permeabilidad capilar. Los estudios demostraron un
efecto beneficioso de los flebotónicos en el tratamiento de los signos y síntomas
de la enfermedad hemorroidal, así como en el alivio de síntomas tras la cirugía de
hemorroides. A pesar de ello, son necesarios nuevos estudios que respalden su
utilidad en esta patología, ya que desde 2011 se desaconseja su uso a raíz de una
revisión realizada sobre su balance beneficio-riesgo.
Analgésicos
El analgésico de elección es el paracetamol. La dosis recomendada es de 650 mg
cada 6-8 horas.
Los analgésicos opiáceos están contraindicados, ya que pueden producir
estreñimiento, así como los antiinflamatorios no esteroideos en caso de sangrado
anorrectal.
Fitoterapia
Además de la ruscogenina, que está presente en varios medicamentos de
fabricación industrial, también pueden emplearse algunas plantas medicinales:
Hamamelis. Presenta acción antiinflamatoria y venotónica. Los principios
activos que le confieren estas propiedades son los taninos y heterómidos
flavónicos que se extraen de la corteza.
Castaño de Indias. Tiene acción antiinflamatoria y venotónica además de
antiedematosa. Las partes útiles de la planta son las semillas y la corteza,
de donde extraemos la esciana, las proantocianidinas, los flavonoides y las
cumarinas. En uso tópico debe administrarse de 1 a 3 veces al día, y como
polvo de droga la dosis es de 275 mg de 3 a 6 veces al día. No se
recomienda su uso pediátrico, y tampoco durante el embarazo y la
lactancia.
Ruscus. Ejerce una acción antiinflamatoria y venotónica. En este caso, se
emplea el rizoma y las raíces para extraer la parte activa, la ruscogenina y
los flavonoides. La dosis recomendada es de 7-11 mg de ruscogeninas al
día por vía oral.
Mirtilo. Tiene propiedades astringentes, vasoprotectoras y antiinflamatorias.
La parte útil es el fruto maduro y las hojas. De ahí se extraen los taninos
catéquicos antocianósidos y heterósidos de los flavonoides. Es importante
emplearlo con especial precaución en pacientes con trastornos
hemorrágicos o que tomen anticoagulantes o antiagregantes, debido a las
posibles interacciones con estos medicamentos. La posología
recomendada es de 60-160 mg de extracto seco con un 36% de
antocianósidos, 3 veces al día. No se recomienda en niños menores de 10
años.
Roble. Tiene propiedades astringentes y antiinflamatorias gracias a los
taninos que se extraen de la corteza y las ramas jóvenes. Se aplica en
forma de baños de 20 minutos, preparando una decocción de 5 g por litro.
Es importante no utilizarlo si hay ulceraciones.
Meliloto. Presenta propiedades antiinflamatorias, tónico-venosas y de vasos
linfáticos. Se emplean las partes aéreas desecadas para extraer las
cumarinas y los flavonoides. Se desaconseja su uso en pacientes que estén
en tratamiento con anticoagulantes orales debido a las posibles
interacciones, y en aquellos con problemas hepáticos. Puede provocar
problemas gastrointestinales leves y reacciones alérgicas. La dosis diaria
recomendada es menos de 5 mg de cumarinas por vía oral.
Vid. Tiene propiedades venotónicas, vasoprotectoras y astringentes. La
parte útil son las hojas, de las que se extraen los flavonoides. Al igual que el
meliloto, interacciona con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios.
Debe emplearse con especial precaución en pacientes con úlcera péptica o
que tomen medicamentos con metabolismo del citocromo p450 y
metrotexato (por el aumento de su actividad). Puede ocasionar molestias
gastrointestinales leves. La posología recomendada es de 270-350 mg de
extracto seco 3 veces al día durante 1 semana. Su uso en niños,
embarazadas y madres lactantes está desaconsejado debido a la ausencia
de datos de seguridad.
3.3 Tratamiento homeopático
En función de cuáles sean los síntomas predominantes, en la consulta médica
homeopática se pueden prescribir distintas cepas.
Congestión venosa:
Aesculus hippocastanum. El paciente refiere una sensación de plenitud
rectal, pinchazos en el recto y mucosa seca, ardiente y excoriada. Se puede
prescribir Aesculus tintura madre a la 3 o 6 DH, en forma de gotas, gránulos
o comprimidos, de 2 a 4 veces al día.
Arnica montana. Es el medicamento de las venas y los capilares venosos.
Existe una sensación de contusión agravada con el más ligero roce. Se
prescribe Arnica 7 o 9 CH, en tomas de 5 gránulos cada 1-2 horas.
Nux vomica. Alivia las hemorroides muy dolorosas que mejoran con
aplicaciones frías o heladas. Se prescribe Nux vomica 7 o 9 CH, de 3 a 4
veces al día.
Aloe socotrina. Se usa en caso de hemorroides ardientes en pacientes que
presentan inseguridad esfinteriana o un mucus espeso gelatinoso. Se
prescribe a la 5 o 7 CH, 5 gránulos 2 veces al día.
Sepia officinalis. Está recomendada en episodios hemorroidales agudos
cuando existe congestión pélvica, estreñimiento, dificultad en el retorno
venoso en los miembros inferiores y hemorroides dolorosas con prolapso.
Estas condiciones aparecen frecuentemente durante el embarazo y tras el
parto. Se prescribe a la 7 o 9 CH, de 2 a 4 veces al día.
Hemorroides sangrantes:
Arnica montana.
Collinsonia canadensis. Está indicada en pacientes con estreñimiento que
presentan heces gruesas difíciles de evacuar. Se prescribe a la 3 o 6 DH en
forma de gotas.
Hamamelis virginiana. Se usa en aquellos casos en los que aparecen
hemorragias de sangre negra y sensaciones de dolor o estallido de las
venas, con empeoramiento con el calor y al menor contacto. Puede
prescribirse en diferentes diluciones, 3 DH, 6 DH o 3 CH.
Tromboflebitis hemorroidal:
Lachesis mutus. Está indicada en hemorroides violáceas, con hiperestesia
al contacto, dolores pulsátiles o sensación de constricción del ano. Mejoran
al sangrar y empeoran con el calor.
Muriaticum acidum. Se utiliza en hemorroides inflamadas, de color azul
oscuro, turgentes y muy dolorosas al menor contacto. Se prescribe a la 7 o
9 CH, 5 gránulos cada 1-2 horas, alternándolo con Lachesis mutus y Arnica
montana.
Hemorroides pruriginosas:
Fluoricum acidum. Se usan en aquellos casos en los que, además de
presentar picor, se cumple la condición de que mejoran con el frío y/o
duchas frías y empeoran con el calor.
Paeonia officinalis. El prurito es intenso y produce un incontenible deseo de
rascado, y las hemorroides rezuman. Se utiliza a la 3 o 6 DH, de 3 a 4
veces al día.
Ratanhia. Cumple las mismas condiciones y la misma posología que la
Paeonia.
También puede recomendarse el uso de pomadas o supositorios, ya que aportan
una acción descongestionante y lubricante y facilitan la expulsión de las heces.
4 DATOS DE CORROBORACION PARA PROCEDER A UN PLAN
QUIRURGICO
Sangrado por región anal
Dolor
Presencia de venas hinchadas alrededor del ano.
5 PROCEDIMIENTO DE ENFERMERIA
El día de la cirugía el paciente debe presentarse en ayuno.
Se requiere que el paciente sea sometido a un Enema evacuante (lavado
intestinal).
6 CUIDADOS DE ENFERMERIA DURANTE SU ESTANCIA HOSPITALARIA
Dieta blanda
Beber abundantes líquidos.
Tomar analgésicos para el dolor.
Evitar hacer esfuerzo al defecar.
7 REALIZA UN PLAN DE ALTA CONFORME AL FORMATO DE LA UNIDAD 1