EL PROCESO CIVIL
¿QUE ES EL PROCESO CIVIL?
CONCEPTO
El término “proceso” proviene del vocablo latín processus, procedere que significa
caminar, progresar, avanzar. Constituye un concepto amplio referido a algo que sucede
y se desenvuelve, teniendo un inicio, desarrollo y un final.
Este vocablo se emplea en diferentes ciencias y disciplinas, existiendo por ende
diferentes tipos de procesos (químicos, físicos, fisiológicos, patológicos, orgánicos,
etc.); así en tal sentido Ugo Rocco postula que el término proceso es genérico, ha sido
tomado del lenguaje común, no siendo propio ni exclusivo del lenguaje jurídico, sirve
para representar un momento de evolución de una cosa cualquiera.1
Para los efectos del presente trabajo nos interesa el concepto de proceso civil desde el
aspecto jurídico; por lo que trataremos de conceptualizarlo en este capítulo con el riesgo
de pretender concretizar en palabras lo que por su propia naturaleza es dinámico y
trasciende a la actividad.
Ugo Rocco, señala que:
‘‘el proceso civil viene a ser el conjunto de actividades de los órganos
jurisdiccionales y partes procesales necesarias para la declaración de
certeza o para la realización coactiva de los intereses tutelados por las
normas jurídicas cuando falta certeza o por inobservancia de esas
mismas normas jurídicas’’
DEFINICION
2
Es una rama del derecho que regula el proceso, a través del cual los “sujetos de
derecho” recurren al órgano jurisdiccional para hacer valer sus propios derechos y
resolver incertidumbres jurídicas. Es la rama del derecho que estudia el conjunto de
normas y principios que regulan la función jurisdiccional del estado y que fijan el
procedimiento que se ha de seguir para obtener la actuación del derecho positivo y los
funcionarios encargados de ejercerla a cargo del gabinete político, por el cual quedan
exceptuados todos y cada uno de los encargados de dichas responsabilidades.
1
UGO ROCCO, Tratado de Derecho Procesal Civil, To mo I, Editorial Temis, Bogota, 1969, pagina 113.
2
Moreno, Arriaga, Gómez, Barrera & Poveda Abogados.
1
Suele incurrirse en impropiedad jurídica al sostener que las controversias de
competencia de la jurisdicción civil se adscriben exclusivamente a las suscitadas entre
particulares. Por el contrario una entidad de derecho público puede intervenir en un
proceso como parte actora o demandada en un litigio promovido por o contra un
particular según la naturaleza privada civil (no administrativa) del derecho elevado ante
los juzgados y tribunales de justicia en las instancias
Por otro lado recordemos que el fin del proceso civil consiste en satisfacer las
pretensiones que el demandante y el demandado dirigen al Tribunal para tutelar sus
derechos subjetivos e intereses legítimos. El derecho fundamental a la tutela judicial
efectiva se corresponde con la obligación del órgano jurisdiccional de juzgar, como
cometido que le viene atribuido por el Estado, para la resolución de los conflictos
jurídicos intersubjetivos o sociales.
¿CUAL ES LA NATURALEZA DEL PROCESO CIVIL?
El derecho procesal civil se entiende como una sucesión concatenada de
compartimientos estancos, a fin de ordenar y desarrollar el proceso. Para ello, cada
etapa tiene una serie de normas de procedimiento a las que hay que ajustarse para que el
proceso sea válido, esto es, legal y jurídicamente válido con fuerza de ley.
Es el juez el que debe velar no solo por la prestación de justicia y equidad al momento
de resolver el conflicto llevado al litigio, sino que debe velar también por el
cumplimiento de las normas que hacen al proceso legal. Un proceso que no es legal,
aparte de lesivo, es inútil.
La persona acude ante los tribunales jurisdiccionales del Estado en materia civil para
deprecar la estimación de pretensiones vinculadas en su carácter a derechos subjetivos
de naturaleza patrimonial, en orden a obtener el reconocimiento del derecho, o las
medidas tendentes a hacer efectivo su cumplimiento, mediante el despacho favorable de
las distintas pretensiones del libelo introductor o demanda.
Las normas procesales son un conjunto de directrices o cauces de sustanciación
previstos por el órgano legislativo de cada país, que constituyen el orden de trámites
regulados por la ley procesal civil a efectos de lograr la efectividad de los derechos
reconocidos en la ley sustancial.
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El proceso civil es el cauce por el que discurre una contienda judicial, en la que se
dilucidan pretensiones que se enclavan en el área del derecho privado, y principalmente
las relativas al derecho civil y mercantil. Ahora bien, esa naturaleza privatista hace que
los principios específicos del proceso civil, reúnan unas características específicas, pero
en ningún caso ajenas o contrarias a los principios generales o constitucionales del
proceso.
PRINCIPIOS DEL PROCESO CIVIL
Son construcciones jurídicas normativas de carácter subsidiario, se aplican ante vacíos
de la Ley procesal.
También se dice que los principios son fundamentos, fuente supletoria.
Los principios procesales sirven de guía, son pilares básicos sobre los que se orienta una
determinada concepción del derecho. No son verdades inmutables (son relativos, no
absolutos). Los principios procesales no son verdades absolutas, pueden modificarse en
el tiempo.3
PRINCIPIO DE DIRECCIÓN E IMPULSO DEL PROCESO.
La Dirección del proceso está a cargo del juez, quien la ejerce de acuerdo a lo dispuesto
en este código. El juez debe impulsar el proceso por sí mismo, siendo responsable de
cualquier demora ocasionada por su negligencia. Están exceptuados del impulso de
oficio los casos expresamente señalados en este código.
Denominado también principio de autoridad. Este principio históricamente, limitó los
excesos del principio dispositivo. Este principio es expresión del sistema publicístico,
medio a través del cual el Estado hace efectivo el derecho objetivo vigente, concretando
de paso la paz social en justicia.
PRINCIPIO DE INICIATIVA DE PARTE Y DE CONDUCTA PROCESAL.
El proceso de promueve sólo a iniciativa de parte, la que invocará interés y legitimidad
para obrar. No requiere invocarlo el Ministerio Público, el procurador oficioso, ni quien
defiende intereses difusos.
Las partes, sus representantes, sus abogados y, en general, todos los partícipes en el
proceso, adecúan su conducta a los deberes de veracidad, probidad, lealtad y Buena fe.
3
TICONA POSTIGO, Víctor- “Análisis y Comentario al Código Procesal Civil”, Editorial “San Marcos”.
Cuarta edición. 1998, Lima PERU
3
El Juez tiene el deber de impedir y sancionar cualquier conducta ilícita o dilatoria.
Siempre será indispensable que una persona ejerza su derecho de acción como punto de
partida de la actividad jurisdiccional del estado, no hay juez sin actor. La iniciativa de
parte suele denominarse también en la doctrina como “Principio de la demanda
privada”, para significar la necesidad que sea una persona distinta al juez quien solicite
tutela jurídica
PRINCIPIO DE INMEDIACIÓN, CONCENTRACIÓN, ECONOMIA Y CELERIDAD
PROCESAL.
Las audiencias y la actuación de los medios probatorios se realizan ante el juez, siendo
indelegables bajo sanción de nulidad. Se exceptúan las actuaciones procesales por
comisión.
El proceso se realiza procurando que su desarrollo ocurra en el menor número de actos
procesales.
El Juez dirige el proceso tendiendo a una solución de los actos procesales, sin afectar el
carácter imperativo de las actuaciones que lo requieran.
La actividad procesal se realiza diligentemente y dentro de los plazos establecidos,
debiendo el Juez, a través de los auxiliares bajo su dirección, tomar las medidas
necesarias para lograr una pronta y eficaz solución del conflicto de intereses o
incertidumbre jurídica.
El principio de inmediación tiene por objeto que el juez, quien va en definitiva a
resolver el conflicto de intereses o la incertidumbre jurídica, tenga el mayor contacto
posible con todos los elementos subjetivos (intervinientes) y objetivos (documentos,
lugares, etc) que conforman el proceso.
La idea es que tal cercanía le puede proporcionar mayores o mejores elementos de
convicción para expedir un fallo que se adecúe a lo que realmente ocurrió, es decir, a la
obtención de un fallo justo.
El Juez está en contacto directo con las partes, las pruebas, la oralidad (contacto juez y
protagonista).
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PRINCIPIO DE SOCIALIZACIÓN DEL PROCESO.
El Juez debe evitar que la desigualdad entre las personas por razones de sexo, raza,
religión, idioma o condición social, política o económica, afecte el desarrollo o
resultado del proceso.
Hubo una influencia de la filosofía individualista en el derecho, la tesis “igualdad de las
personas ante la ley”; sin embargo cuando la estratificación no tiene ya un sustento
divino, ni legal, este postulado deviene en discutible.
Es discutible que la Ley trate igual a todos, cuando en la realidad existen profundos
desigualdades por diversas razones: sexo, lo económico, lo social, etc.
PRINCIPIO DE GRATUIDAD EN EL ACCESO A LA JUSTICIA.
El acceso al servicio de justicia es gratuito, sin perjuicio del pago de costos, costas y
multas establecidas en este código y disposiciones administrativas del poder judicial.
Como principio general el código establece que el Estado concede gratuitamente la
prestación jurisdiccional, sin perjuicio de que el litigante de mala fe, deba abonar las
costas, costos y las multas que para cada caso específico establece la Ley.
PRINCIPIO DE VINCULACIÓN Y FORMALIDAD.
Las normas procesales contenidas en este código son de carácter imperativo, salvo
regulación permisiva en contrario. La formalidades previstas es este código son
imperativas. Sin embargo, el juez adecuará su exigencia al logro de los fines del
proceso. Cuando no se señale una formalidad específica para la realización de un acto
procesal, este se reputará válido cualquiera sea la empleada.
Dado que la actividad judicial es una función pública realizada con exclusividad por el
Estado, las normas procesales que regulan la conducta de los intervinientes en el
proceso y las ciencias que las integra son de derecho público.
PRINCIPIO DE DOBLE INSTANCIA
El proceso tiene dos instancias, salvo disposición legal distinta.
El código procesal establece como regla general que el proceso tiene dos instancias
dentro de los cuales se ventila y se resuelve el conflicto de intereses o la incertidumbre
jurídica, ambas con trascendencia jurídica. La doble instancia es renunciable expresa o
tácitamente.
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CAPITULO III
EL PROCESO CIVIL SURREALISTA DEL PERÚ
Una visión general
Cuando se piensa en el proceso civil peruano las ideas que inmediatamente vienen a la
mente son lentitud, ineficiencia, proceso inquisitorio, autoritarismo, hiper formalismo,
y, cómo no, proceso agobiante. Esto último porque, mientras los jueces y los secretarios
se toman largos periodos en responder los pedidos de las partes, los justiciables son
sometidos a plazos agobiantes, de tres a cinco días, –cuando no de dos vía auto judicial-
como si todas las personas tuvieran un vecino abogado, eso sí, a la medida de su
capacidad económica.
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En esta oportunidad me gustaría destacar otras cuestiones que junto a las ya apuntadas
permiten considerar al proceso civil vigente como un proceso surreal, por ser uno donde
prima la irracionalidad, eso sí utilizando el término surreal en sentido figurado porque
no tiene nada de artístico privar a las personas de una justicia digna.
El proceso nacional es uno con características poco democráticas y una de ellas es que
las demandas presentadas por ciudadanos deban ser en su mayoría necesariamente
firmadas por abogados. Ello resultaría inadmisible en un proceso civil con mayores
tintes democráticos como el proceso civil estadounidense donde las personas tienen
ampliamente y en los diversos estados, derecho a defenderse por sí mismas, sin firmas
de abogados y mediante formularios.
En el proceso civil estadounidense, a comparación con el peruano, se trabaja con
formularios que propiamente no contienen estrategias determinantes, sino un pedido de
acceso a la justicia en el que simplemente se describe el tipo de caso. No existe ninguna
limitación a la estrategia ni a los elementos de convicción que puedan presentarse con
posterioridad al juez o jueces, por escrito, y que luego se defiendan en audiencia
CONCLUSIONES
Como conclusiones seria que el abogado no solo debe defender la
institucionalidad y las leyes sino ayudar y orientar la aplicación de la verdadera
justicia orientando a cada quien sobre sus derechos.
En nuestra sociedad aparecen normalmente personas que son Licenciados en
Derecho, pero que no ejercen ni son verdaderos abogados, que no trabajan ni
están acorde con la profesión; que no interactúan con los conceptos de un
abogado, por lo que no tienen las condiciones para enaltecer y fortalecer la
sociedad.
Podemos definir al Derecho procesal civil; Es la disciplina que estudia el
conjunto de normas que regulan el proceso a través del cual se solucionan los
7
litigios que versan sobre la interpretación o aplicación de normas sustantivas
civiles.
La abogacía es la profesión en Derecho que se dedica a brindar asesoría jurídica
o que defiende o representa a una de las partes en un proceso judicial. Donde el
abogado está llamado a organizar y defender la sociedad, contribuir al desarrollo
de la misma y la organización legal de ella, siempre apelando a la justicia, a las
costumbre y al respeto del derecho de los demás desde tiempos antiguos hasta la
actualidad.
En el proceso civil los Jueces tienen el rol y posición de garantes en los
procesos civiles, siendo su obligación que el proceso se desenvuelva con
observancia de las garantías procesales, acorde al contexto constitucional de
respeto de los derechos fundamentales y la dignidad humana.
Podemos concluir que a la fecha se encuentra más precarizado el sistema de
justicia, tanto por la carga procesal, falta de recursos humanos, infraestructura no
adecuada para el libre desempeño de las labores del personal que labora en las
instituciones del estado. Debemos también valorar la iniciativa del estado por
querer resolver las debilidades de un sistema que fue abandonado por mucho
tiempo, y que los cambios que se han realizado hasta la fecha son de vital
importancia para la evolución, mejora y perfeccionamiento del sistema, el
mismo que permitirá a cada ciudadano obtener en la medida idónea justicia a sus
petitorios.
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RECOMENDACIONES
Recomendamos a los abogados y a las universidades reforzar los conocimientos
de éticas y aplicación; además el colegio de abogado debe tomar más seriamente
los reglamentos éticos en la profesión de la abogacía, aplicándolo de manera
efectiva.
Finalmente, queda la satisfacción de haber realizado un trabajo conciso que nos
arrojó luz sobre la base teórica y la aclaración de varios aspectos prácticos
relacionado con dicho tema
Todos los intervinientes en los procesos civiles son personas titulares de
derechos fundamentales, en ese orden y con arreglo a sus derechos deben ser
respetados en todo ámbito incluso en el proceso civil donde estas intervengan.
Se debe tomar en como punto de partida la historia de la abogacía para asi
reconocer y no olvidar cuales son los verdaderos principios de un abogado cuál
era su función y objetivo.
Todos los participantes en el proceso civil son personas titulares de derechos
fundamentales, estos derechos deben ser respetados en todo ámbito incluso en el
proceso donde estos intervengan y los Jueces deben asumir su posición de
garantes, velando por el efectivo respeto de la dignidad de las personas
involucradas y/o afectadas en razón del proceso civil
La finalidad del proceso es la resolución de los conflictos de la población o de
los partes que intervienen en el proceso, a razón de ello, un proceso judicial no
puede estar eternamente paralizado, esto generaría incertidumbre, esta
incertidumbre afectará no solo a las partes, sino a la población, por lo cual, el
Código Procesal Civil establece que el abandono puede ser declarado por el juez
de oficio o a iniciativa de parte o por un tercero legitimado.
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BIBLIOGRAFIA
Lex. (2016) ¿Cuáles son los orígenes de la abogacía? Lpderecho.
Sagaon, R. (1983) Historia de la Abogacia. Memoria Del III Congreso de Historia
Del Derecho. UNAM.
Bastard, B., Vonèche, L (1988). Los abogados de Ginebra: un análisis del cambio en
la profesión jurídica.
TICONA POSTIGO, Víctor- “Análisis y Comentario al Código Procesal Civil”,
Editorial “San Marcos”. Cuarta edición. 1998, Lima PERU
UGO ROCCO, Tratado de Derecho Procesal Civil, To mo I, Editorial Temis,
Bogota, 1969, pagina 113.
LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE)
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ANEXOS
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