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Sabatini. 1999 Conflictos Socioambientales Amarica Latina

Este documento presenta una compilación de artículos sobre conflictos socioambientales en América Latina. Los artículos abordan reflexiones teóricas, metodologías, estudios de caso y propuestas para el manejo de conflictos relacionados con recursos naturales que involucran a comunidades rurales e indígenas. El objetivo es generar conocimiento sobre este tema y apoyar iniciativas comunitarias para la resolución de conflictos socioambientales.

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Diego Aguilar
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Sabatini. 1999 Conflictos Socioambientales Amarica Latina

Este documento presenta una compilación de artículos sobre conflictos socioambientales en América Latina. Los artículos abordan reflexiones teóricas, metodologías, estudios de caso y propuestas para el manejo de conflictos relacionados con recursos naturales que involucran a comunidades rurales e indígenas. El objetivo es generar conocimiento sobre este tema y apoyar iniciativas comunitarias para la resolución de conflictos socioambientales.

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C OM U N ID A D E S Y C ON F L I C T OS

SOCIOAMBIENTALES:
E X P E R I E N C I A S Y D E S A F Í O S EN
AMÉRICA LATINA
CO M U N I D A D ES Y C O N F L I C T O S
SOCIOAMBIENTALES:
E X P E R I E N C I A S Y D E S AF Í O S E N
AMERICA LATINA

Pablo Ortiz - T.
(Compilador)

Embajada Real de los Países Bajos

Ediciones UPS
ABYA -YALA - Programa FTPP/ FAO - COMUNIDEC
1999
COMUNIDADES Y CONFLICTOS SOCIOAMBIENTALES:
E x p e r i e n c i a s y d e s a f í os e n A m é r i c a L a t i n a

Iera Edición
1999 Ediciones ABYA-YALA
12 de Octubre 14-30 y Wilson
Casilla 17-12-719
Teléfono: 562-633 / 506-247
Fax: (593-2) 506-255
Quito-Ecuador
Correo electrónico:
E-mail: [email protected]
[email protected]

Programa Bosques, Arboles y Comunidades Rurales (FTPP)


FAO
Av. 12 de Octubre 1430 y Wilson
Apartado 17-12-833
Telefax: (593-2) 506-267
Correo electrónico:
E-mail: [email protected]

COMUNIDEC, Fundación de Desarrollo


Eloy Alfaro 1824 y Bélgica (3er piso)
Telefaxes: 546362 - 553643
Quito, Ecuador

Compilación y
Edición: Pablo Ortiz-T

Diseño y diagramación: Abya-Yala Editing

ISBN: - 9978-04-478-7

Impresión: Impresiones Digitales Docutech


INDICE

Presentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . III

Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . V

C a pí t u l o I :R e f l e x i on e s y Pr op ue s t a s t e ór ic o - c o nc e p t ua l e s

Apuntes teórico-conceptuales para el diseño de una propuesta metodológica


de manejo de conflictos socioambientales a través de la forestería
comunitaria. Pablo Ortiz-T . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7

Aproximaciones conceptuales y metodológicas


al conflicto social. Patricio Guerrero A. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

Aproximaciones a un marco teórico para la comprensión y el manejo


de conflictos socioambientales. René Orellana H. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89

Territorialidad de pueblos indígenas de las tierras bajas de Bolivia


y el marco conceptual de la resolución de conflictos
según Peter Wallensteen. Roberto Balza A. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 109

Conflictos en forestería comunitaria en América del Sur.


Carlos Villareal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123

La dimensión de género en el manejo alternativo de conflictos


socioambientales: una exploración preliminar.
Susan Poats. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141

Condiciones necesarias para el manejo de conflictos socioambientales


Lourdes Endara Tomaselli . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155

Pauta para el manejo de conflictos. Una perspectiva metodológica.


Víctor Hugo Torres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 161
Ordenamiento territorial: ¿Inventario de recursos o inventario de conflictos?
Manuel Briceño . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 167

Participación comunitaria y alternativas ambientales


Augusto Angel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181

C a p ít u lo I I : E x p e r i e n c i a s y c a s o s

Comunidades rurales en conflicto: Una fotografía. Rolain Borel. . . . . . . . . . . . 193

Casos Yuracarés e Izoceños: Derecho consuetudinario


y recursos naturales. René Orellana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 201

Del otro lado de la luna: litigios y pleitos


Miguel Donayre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 211

Iniciativas locales, voluntarios nacionales y manejo de conflictos


socioambientales en América Latina. Fernando Rosero . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227

Participación en los conflictos ambientales amazónicos.


Esperanza Martinez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 239

Los conflictos socioambientales. Una perspectiva anacrónica.


Teodoro Bustamante . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 257

Paralegales comunitarios y medio ambiente


Manolo Morales F. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 265

Conflicto y manejo sustentable de recursos naturales en la Amazonía


ecuatoriana. Iván Narvaez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 273

Bolivia: la guerra de los pozos en Vinto y Sipe Sipe. Carlos Crespo . . . . . . . . . 293

C a p ít u lo I I I : B a s e s m e t o d o l ó g i c a s p a r a e l t r a t a m i e n t o d e C o n f l i c t o s S o c i o a m b i e n t a l e s

Conflictos…¿sociales, ambientales, socioambientales?…


Conflictos y controversias en la definición de conceptos
René Orellana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 331
Hacia una propuesta de manejo participativo de conflictos socioambientales
Pablo Ortiz T. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 345

Mecanismos legales y alternativos para el manejo


de conflictos ambientales. Liliana Díaz R. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 369

Protegiendo los derechos de propiedad colectiva. La búsqueda


de una solución provisional. Brendan Tobin. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 383

Medios alternativos de solución de conflictos en comunidades indígenas


ecuatorianas. Elizabeth García y Jaime Veintimilla . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 397

La consulta Baha’i: una herramienta para solucionar conflictos


Donald Stewart. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 409

Resolución de disputas públicas. Claudio Creamer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 417

Introducción a las metodologías participativas. Galo Ramón . . . . . . . . . . . . . . 433

Naturaleza de los conflictos socioambientales, estrategias de apoyo utilizadas


y condiciones necesarias para su manejo:
perspectiva desde la planificación. Antonio Bernales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 451

Breve referencia de los autores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 465


Presentación

COMUNIDEC, Fundación de Desa- gida a facilitar y apoyar las iniciativas que


rrollo en nombre del Programa FTPP de la en este campo vienen realizando organiza-
FAO y de la Editorial Abya Yala, pone en ciones de base, entidades especializadas y
consideración de los lectores del país y la personas involucradas en acciones colecti-
región el libro Comunidades y Conflictos vas.
Socioambientales: Experiencias y Desafíos Estamos seguros que este libro será
en América Latina. Este libro representa un un referente clave para todas las personas
esfuerzo de colaboración interinstitucio- e instituciones que de una u otra manera
nal, dirigido a llenar un vacio de informa- están involucradas en el campo del mane-
ción y reflexión sobre temas relacionados jo colaborativo de conflictos socioambien-
con el manejo ciudadano de conflictos. tales.
Los artículos que conforman el libro
y sus autores participaron en diferentes Carlos Moreno M.
eventos: cursos, encuentros, talleres, con- DIRECTOR EJECUTIVO
ferencias nacionales e internacionales y COMUNIDEC
muestran la vocación por constituir una
Plataforma Institucional en el Ecuador diri-

III
Introducción

El propósito del presente libro con- de los recursos de bosques, aguas y suelos
siste en poner a consideración del público de los cuales dependen no solo comunida-
interesado, instituciones públicas y priva- des rurales campesinas e indígenas para su
das, universidades, organismos no guber- sobrevivencia, sino también economías
namentales, de cooperación para el desa- nacionales en su conjunto.
rrollo y organizaciones rurales en general, Y es que a fines de siglo, existe un
los temas y quizás los textos más relevan- creciente interés por la relación estrecha
tes discutidos a lo largo de un proceso de entre recursos naturales, pobreza y conflic-
reflexión colectiva de cerca de dos años en tos. Según la FAO, no debemos perder de
torno a los denominados conflictos so- vista que muchas de las personas despro-
cioambientales que involucran a comuni- vistas de los recursos esenciales para so-
dades rurales, sean campesinas o indíge- brevivir en la región, también viven en las
nas de la región, especialmente Centroa- áreas más vulnerables desde el punto de
mérica y las áreas andino-amazónicas de vista ambiental. El 80% de los pobres en
Ecuador, Perú y Bolivia. América Latina están asentados en tierras
Se trata de 26 autores de varios paí- marginales caracterizadas por su baja pro-
ses que ponen a consideración de un pú- ductividad y una alta susceptibilidad a la
blico más amplio, aquellos avances, en degradación ambiental, incluyendo tierras
unos casos, productos finales o experien- áridas, suelos de baja fertilidad y laderas
cias, en otros, que fueron discutidos en al- pendientes.
gunos de los eventos promovidos por el Sin duda, la degradación ambiental
Programa FTPP en asocio con algunas ins- que resulta cuando las personas utilizan
tituciones locales. Todos ellos, han tenido estas tierras marginales para procurarse
como denominador común, no solo el madera combustible y para sembrar culti-
compromiso por desarrollar una lectura vos de subsistencia y comerciales, empeo-
propia, desde la realidad latinoamericana ra su pobreza y abre la posibilidad a situa-
sobre el tema de manejo o tratamiento de ciones conflictivas.
los conflictos socioambientales, sino la lu- Las estadísticas de conflictos mues-
cha por apoyar las reivindicaciones popu- tran que existe una correlación directa en-
lares por mayor participación y transparen- tre deterioro de los recursos naturales, po-
cia en los procesos que deciden la suerte breza y las probabilidades de surgimiento

V
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

de conflictos. Una variable adicional im- sus características y estrategias recurrentes


portante que debe ser tomada en cuenta en en la región, así como constatar las poten-
ese marco, es la capacidad de presión y cialidades y limitaciones de las opciones
movilización de esas poblaciones involu- alternativas para que las comunidades ru-
cradas. O en otros términos, su nivel de or- rales involucradas puedan manejarlos ade-
ganización y expresión públicas. cuadamente. De hecho, la inquietud fun-
Y a medida que los cultivos comer- damental se concentró en la falta de estra-
ciales desplazan las actividades de subsis- tegias viables y adecuadas en un contexto
tencia, las comunidades rurales se van político, cultural y social complejo como
marginando y excluyendo todavía más, el latinoamericano.
viéndose forzadas a instalarse en tierras La inquietud en referencia fue asu-
ambientalmente frágiles. Esas son las con- mida por el FTPP-Ecuador y, a finales de
diciones que constituyen el telón de fondo ese mismo año, en co-auspicio con la
de los conflictos socioambientales, y la Unión Internacional para la Conservación
FAO, a través de la Unidad de Forestería de la Naturaleza (UICN) y el Instituto Lati-
Comunitaria y las instituciones coasocia- noamericano de Investigaciones Sociales
das al Programa de Bosques, Arboles y Co- (ILDIS), se crearon, dos “Grupos de Traba-
munidades Rurales (FTPP), ha buscado de- jo” en Ecuador y Perú, que en su primera
sarrollar propuestas que lleven a que los fase se propusieron sistematizar y analizar
actores involucrados no solo desactiven los principales conflictos y sus impactos
conflictos y neutralicen su escalada, sino comunitarios y ambientales, derivados de
fundamentalmente a que reflexionen y de- problemas centrales como fueron: la ex-
finan sus responsabilidades o papel frente plotación petrolera en la Amazonía ecua-
a la economía, al medio ambiente y a la toriana; y la tenencia de la tierra en la
cultura o los procesos de toma de decisio- Amazonía Peruana, Departamento de Lo-
nes, y adicionalmente, para que miren en reto. Ambos grupos de trabajo tuvieron
los conflictos la oportunidad para fortale- una actuación regular que se extendió por
cerse y hacer efectiva su participación en algo más de un año; y, en el caso del gru-
la definición del nuevo siglo. po de trabajo ecuatoriano, los resultados se
En América Latina, este proceso se tradujeron en el libro publicado con el
inició en septiembre de 1993 con el “Pri- nombre de “Marea Negra en la Amazonía:
mer Seminario sobre Resolución de Dispu- conflictos socioambientales derivados de
tas en Comunidades Forestales”, celebrado la explotación petrolera” (1995). En Cen-
en San José, Costa Rica, con el co-auspicio troamérica al mismo tiempo, la Universi-
de Resolve, la Universidad para la Paz y el dad de La Paz (UPAZ) con el apoyo del
FTPP. Dicho evento permitió intercambiar FTPP, promovió numerosos talleres con las
información sobre los conflictos existentes, organizaciones campesinas e indígenas,

VI
Introducción

llegando a desarrollar varios materiales de dencia de la República del Ecuador


capacitación en el tema, especialmente a (CAAM), la Unión Mundial para la Natura-
través de programas de radio. leza (UICN) y el Centro de Investigaciones
Dicha etapa dejó en claro dos ele- Derecho y Sociedad (CIDES). Estos dos
mentos importantes en torno al tema: la es- eventos tuvieron la finalidad de compartir
casa atención que las Ciencias Sociales de y analizar los avances teórico y metodoló-
la Región habían dado al análisis de este ti- gicos relativos al manejo alternativo de es-
po de conflictividad, y como corolario ob- te tipo de conflictos. Se presentaron varias
vio, la inexistencia de una propuesta viable ponencias y se discutieron algunos aportes
que recoja opciones estratégicas, metodo- metodológico-instrumentales del trabajo
lógicas e instrumentales para que los acto- que venia desarrollando FTPP América La-
res más vulnerables en una relación de tina. Parte de esos documentos están com-
conflicto en torno a recursos naturales pue- pilados en el presente volumen.
dan recurrir con éxito a canales legítimos, Entre enero y abril de 1996, se reali-
pacíficos, alternativos y participativos. zó la conferencia electrónica mundial
Para entonces, al interior del FTPP, “Tratamiento de conflictos en torno a los
componente latinoamericano, se había de- recursos naturales a través de la forestería
cidido desde 1995, coordinar un proceso comunitaria” cuya coordinación latinoa-
que apunte a profundizar el conocimiento mericana fue encargada al FTPP-Ecuador,
teórico y empírico sobre los conflictos so- con el apoyo de la Facultad Latinoamerica-
cio-ambientales; y a partir de ello, la pre- na de Ciencias Sociales (FLACSO). Este
paración de una “propuesta metodológi- evento permitió acceder a importante in-
ca”. Con ese antecedente, se desarrollaron formación sobre casos y avances teóricos
dos eventos seguidos: el uno en San José, relativos a conflictos socioambientales en
Costa Rica, con el curso denominado “Re- el resto del mundo, particularmente en
solución de Conflictos en el Manejo de Re- Asia y Africa y, de hecho, enriquecer con
cursos Naturales, entre el 3 y el 20 de oc- estas experiencias la construcción de una
tubre de 1995, coordinado por el Centro propuesta metodológica regional. Paralelo
de Derecho Ambiental y de los Recursos a este evento se constituyó la Segunda fase
Naturales (CEDARENA); y el otro en Quito, del Grupo de Trabajo Ecuador, en el que
Ecuador del 13 al 16 de noviembre del participaron representantes de 15 organis-
mismo año, un Seminario Taller Internacio- mos no gubernamentales (ONGs). Dicha
nal sobre “Manejo Alternativo de Conflic- Conferencia Electrónica Mundial, produjo
tos Socioambientales”, al cual asistieron en 1997, un documento titulado “Addres-
especialistas de varios países de la región, sing Natural Resource Conflicts through
de América y Europa, con el coauspicio de Community Forestry”, que consta de cua-
la Comisión Asesora Ambiental de la Presi- tro módulos.

VII
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

Todo el proceso anotado permitió tes del II Curso Regional de “Manejo y Re-
diseñar la primera versión borrador de la solución de Conflictos Ambientales”, que
propuesta metodológica sobre “Gestión tuvo como sede la Universidad Gabriel Re-
Participativa de Conflictos Socioambienta- né Moreno, en Santa Cruz y anfitriones a la
les”, la cual fue sometida a discusión y Red de Forestería Social, al CERES y al
análisis de 17 especialistas de 10 países, a Grupo de Trabajo sobre Conflictos Am-
través del “Taller electrónico internacional bientales de Cochabamba. El segundo
de discusión sobre el documento de pro- evento se desarrolló en coordinación con
puesta para una guía metodológica para el CERES-FTPP Cochabamba, y el Comité
manejo de conflictos en torno a recursos Coordinador de las Cinco Federaciones del
naturales” celebrado entre el 29 de abril y Trópico de Cochabamba, que aglutina a
19 de julio de 1996. Este análisis fue efec- los campesinos cocaleros de la Región del
tuado, paralelamente, por los Grupos de Chapare. Y finalmente, también se imple-
Trabajo nacionales de Ecuador y Perú. mentó un curso de validación y capacita-
Igualmente una segunda etapa de ción en metodologías participativas para el
validación se inició entre junio y agosto de análisis y planeación de estrategias frente a
ese año, en el que se implementaron nue- conflictos, con funcionarios y técnicos de
vos talleres en Centroamérica, Ecuador, varios municipios del distrito de Cocha-
Perú y Bolivia. En el caso peruano, en Li- bamba, involucrados en conflictos por
ma, se desarrolló un Seminario Nacional bosques, aguas y tierras en esa región. En
con la participación de 20 delegados de Costa Rica, en el Centro de Capacitación
ONGs y organizaciones de base de distin- “Montaña Clara María”, se desarrolló en el
tas regiones. También se implementó un mes de agosto de 1996, el Taller de Acción
Taller de validación y capacitación en me- en Manejo Adecuado de Conflictos.
todologías participativas en Manejo de Ha sido fundamentalmente un pro-
Conflictos con la coordinación de FTPP Li- ceso colectivo de trabajo con comunida-
ma y el Centro EORI, en Puerto Maldona- des rurales (sean campesinas o indígenas)
do, en la región de Madre de Dios, al sur en varios países de América Latina, bajo la
de la Amazonía Peruana, cerca de la fron- modalidad de talleres y encuentros de ba-
tera con Brasil y Bolivia. Igualmente en se. Pero también alimentado por la refle-
Cusco, organizado por el Centro Bartolo- xión teórica y académica multidisciplina-
mé de Las Casas y Casa Campesina, se rea- ria. Las herramientas participativas de tra-
lizó un taller con líderes campesinos de la bajo en estos talleres, cursos, seminarios,
denominada Región Inka. conferencias y encuentros, han permitido
En Bolivia, se ejecutaron en este sobre todo que los miembros, hombres y
tiempo tres eventos: el primero, la partici- mujeres por igual, de las comunidades ru-
pación del FTPP y WWF como auspician- rales, excluídas generalmente de los proce-

VIII
Introducción

sos de tomas de decisión, tomen la pala- encuentran empeñados en fortalecer un


bra, se reconozcan y visualicen sus propias equipo técnico de apoyo al trabajo con las
capacidades. organizaciones campesinas de la región
Una vez madurado el proceso, a del sur andino. En Lima, el Grupo Peruano
mediados de 1997, el Programa FTPP, apo- de Resolución Conflictos, ha organizado
yó la organización del III Curso Regional varios eventos y promovido diferentes acti-
de “Gestión Ambiental y Tratamiento de vidades de cara a plantear reformas lega-
Conflictos Socioambientales”, promovida les.
por dos instituciones ecuatorianas, Comu- En Ecuador, en noviembre de 1997
nidec y la Universidad Politécnica Salesia- se constituyó la Red Alternativa de Conflic-
na (UPS). Dicho evento contó con la parti- tos (RAC) por iniciativa de la Corporación
cipación activa de delegados de Bolivia, Latinoamericana para el Desarrollo (CLD)
Colombia y Perú, entre profesionales, fun- de la cual el Programa FTPP forma parte y
cionarios de organismos estatales, no gu- apoyó, a otras instituciones contrapartes
bernamentales e incluso de empresas pri- como Comunidec y el Programa Regional
vadas. También lo hicieron en forma desta- de Bosques Nativos Andinos (Probona) de
cada líderes indígenas y promotores loca- UICN e Intercooperación, en el trabajo
les de varias organizaciones campesinas. con algunas organizaciones indígenas
En este curso, intervinieron además varios amazónicas de las zonas de Pastaza y Na-
especialistas en distintas áreas del tema de po en Ecuador. En esa línea también dio
gestión ambiental y tratamiento de conflic- asistencia técnica al proyecto de capacita-
tos socioambientales. Sus ponencias o do- ción de líderes indígenas de los pueblos
cumentos de apoyo, también se encuen- Shuar y Achuar, ejecutado por la Asocia-
tran recopilados en el presente libro. ción Latinoamericana de Derechos Huma-
A lo largo de 1997 y la primera mi- nos (Aldhu y la Unesco, y a la Universidad
tad de 1998, las oficinas de FTPP Perú, Politécnica Salesiana (UPS) en la imple-
Ecuador y Costa Rica continuaron apoyan- mentación de varios cursos académicos, y
do el trabajo de facilitación capacitación y el diseño curricular.
transferencia de metodologías a varias ins- Es en ese marco de experiencias, re-
tituciones ligadas a las comunidades rura- flexiones preliminares y discusiones, que
les de sus respectivos países. Varios orga- el presente texto debe ser abordado. Son
nismos ya han dado pasos en firme en la los primeros pasos de una búsqueda de
institucionalización de algunas de estas respuestas a múltiples preguntas, todas
propuestas conceptuales o metodológicas ellas complejas y difíciles de responder
de manejo o tratamiento de Conflictos. con fórmulas.
En Perú, la Casa Campesina de Cus- Para facilidad de Ud. amigo/a lecto-
co y el Centro Bartolomé de Las Casas, se r/a, el libro está dividido en tres partes fun-

IX
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

damentales: Se inicia con un capítulo en lladas por las comunidades locales y orga-
torno a reflexiones y propuestas teórico- nizaciones de la sociedad civil, para defen-
conceptuales. Allí, R. Orellana, L. Endara, der derechos y reinvindicar mayor partici-
P. Guerrero, P. Ortiz-T. y R. Balza, tratan de pación, sin que ello se reduzca a una sim-
sintetizar y destacar los aspectos más rele- ple protesta o antagonismo con el orden
vantes del debate teórico conceptual exis- establecido, sino más bien al diseño de
tente alrededor de los denominados con- propuestas alternativas de gestión, de go-
flictos sociales y socioambientales. Otros bierno, de normatividad, de tomas de deci-
textos como los de V .H. Torres, M. Brice- sión, que anuncian, de alguna manera, los
ño o S. Poats, abordan más específicamen- nuevos vientos y parámetros que servirán
te la temática en el contexto del desarrollo de base para la definición de políticas, nor-
local, el ordenamiento territorial y la cues- mas y roles del Estado, las empresas, las or-
tión de género, respectivamente. En todos ganizaciones sociales en torno a la gestión
los autores, incluído A. Angel, es recurren- y aprovechamiento sustentable de los re-
te el énfasis en el problema de la participa- cursos naturales en el nuevo siglo.
ción, la identidad, las capacidades locales Finalmente, en la tercera parte del
y las nociones de desarrollo que atraviesan libro, están recogidas algunas experiencias
y definen las posiciones de los diferentes y reflexiones en torno a “Bases Metodoló-
actores presentes en la dinámica de los gicas para al Tratamiento de Conflictos So-
conflictos en torno a recursos naturales. cioambientales”. G. Ramón plantea una
La segunda parte del libro, a pesar lectura panorámica, retrospectiva, crítica y
de que se denomina “Experiencias y Ca- provocadora en torno al tema de las meto-
sos”, no está exento de algunas reflexiones dologías participativas, destacando, al
teórico-conceptuales generadas a partir de igual que P. Ortiz-T., la importancia de las
procesos concretos y específicos, tal como mismas en cuanto al objetivo de empode-
lo plantean T. Bustamante, I. Narváez y R. rar a las organizaciones de base, promover
Orellana. No se tratan de simples descrip- cambios, enfrentar la pobreza y buscar una
ciones o sistematizaciones de situaciones mayor equidad. D. Stewart, C. Creamer y
locales, o de estudios de caso, en estricto A. Bernales ponen a consideración algunas
sentido, sino de un “pensar en voz alta” o pautas en torno a los denominados proce-
compartir dudas y preguntas, surgidas al sos de consulta y diálogo respectivamente,
calor de la dinámica social y política de al- destacando la importancia de tomar en
gunos de los conflictos a los cuales se re- cuenta las percepciones entre las partes,
fieren. En los casos que nos presentan E. las estructuras comunicativas y los roles
Martínez, R. Borel, F. Rosero, M. Morales, que los terceros pueden cumplir. L. Díaz,
M. Donayre y C. Crespo, queda en claro la B. Tobin, E. García y J. Veintimilla, abordan
enorme riqueza de experiencias desarro- sus experiencias jurídicas y de trabajo con

X
Introducción

comunidades rurales, especialmente indí- dado, con el apoyo del Programa FTP estos
genas, para plantear algunas ideas claves primeros pasos. La continuidad de este
en torno a alternativas de manejo de con- proceso de acompañamiento a las comuni-
flictos, tales como la que cualquier pro- dades y organizaciones rurales dependerá
puesta alternativa de manejo de conflictos, de todos. FTPP agradece al apoyo de cada
tiene que ser compatible con su propia cul- una de las instituciones y personas que hi-
tura, así como con las normas legales del cieron posible esta publicación, con men-
Estado. O aquella que “no se trata solo de ción especial a COMUNIDEC, Abya Yala y
reconocer y crear espacios de participa- Ediciones UPS.
ción para las comunidades rurales, sino de
fortalecer su capacidad para que puedan Programa FTPP
ocupar adecuadamente esos espacios”. Quito, enero de 1999
En suma, el texto que Ud. tiene en
sus manos, marca el final de una etapa y el
inicio de otra. Muchas instituciones y per-
sonas que buscan y trabajan por días me-
jores para que las comunidades locales
eleven su calidad de vida y aprovechen ra-
cionalmente los recursos naturales, han

XI
Capítulo 1

REFLEXIONES Y PROPUESTAS
TEÓRICO-CONCEPTUALES
Apuntes teórico-conceptuales para el diseño
de una propuesta metodológica de manejo
de conflictos socioambientales a través
de la forestería comunitaria

Pablo Ortiz-T.

1. Apunte inicial (Anderson, J.et.al. 1996, p.5 y ss; Orellana,


1996, p.2).
El Programa de Bosques, Árboles y Los objetivos propuestos durante
Comunidades Rurales (FTPP-FAO), dentro esa fase fueron fundamentalmente, desa-
de su proyecto de Análisis, Sistematización rrollar un trabajo colectivo, desde una
y Manejo Alternativo de los Conflictos So- perspectiva popular, de evaluación y diag-
cioambientales en Comunidades Rurales, a nóstico de los conflictos socioambientales
través de la Forestería Comunitaria, ha im- que atraviesan estas comunidades u orga-
pulsado una experiencia colectiva de tra- nizaciones rurales; poner al alcance de los
bajo, de diagnóstico participativo con las participantes herramientas y métodos para
comunidades y organizaciones campesi- el diagnóstico y evaluación de sus propios
nas como base principal para el diseño de conflictos; potenciar el uso de sus propias
una propuesta metodológica aplicable a experiencias y herramientas; conocer las
aquellos conflictos relacionados a los re- experiencias y habilidades individuales de
cursos del bosque. El diagnóstico partici- los participantes en el diseño de marcos
pativo como opción metodológica frente a conceptuales, uso de técnicas y estrategias
los conflictos en torno a los recursos del de manejo de conflictos; sistematizar los
bosque, posibilita una reflexión y aproxi- resultados como fuente para la elaboración
mación no solo al conocimiento y evalua- de una Propuesta Metodológica para el
ción de los conflictos socioambientales, si- Manejo de Conflictos Socioambientales
no que en tanto instrumento y herramienta desde las Comunidades Rurales involucra-
transferida para uso de las comunidades, das (Ortiz-T., 1995, p.10; Varea, et.al.,
potencie sus propias capacidades de cono- 1995, p.108 y ss).
cimiento de los conflictos, diseño de estra- Para ello optamos metodológica-
tegias y propuestas de manejo alternativo mente por el diagnóstico, seguimiento y

7
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

evaluación participativos (DSEP), que se esos saberes, que pueden aportar mucho al
centra en la relación y comunicación recí- ámbito conceptual y teórico del quehacer
proca entre el facilitador y las comunida- investigativo y académico (Orellana, 1996,
des. En el DSEP se combinan tanto elemen- p.4).
tos conceptuales, metodológicos como Sin duda, en todo lo que se refiere
instrumentales. Para ello se ha partido en al saber en torno al fenómeno de los con-
general del intercambio de experiencias de flictos socioambientales, que involucran a
las organizaciones y comunidades partici- las comunidades rurales hay una visión
pantes en los talleres tanto en la Amazonia muy clara de la importancia que tienen las
ecuatoriana (comunidades de campesinos, organizaciones y sus dificultades. Las me-
colonos e indígenas de Sucumbíos, Napo, todologías participativas posibilitan que
Pastaza) y en la región andina, con comu- los actores campesinos, colonos o indíge-
nidades indígenas de la Sierra Central, en nas, manifiesten las posibilidades reales de
la provincia de Chimborazo. La idea ha si- definir demandas e intereses comunes. De
do contrastar y aprender de aquellas lectu- la experiencia desarrollada podemos con-
ras planteadas desde una racionalidad po- cluir que éstas están condicionadas a la sa-
pular, reafirmando todo el tiempo en la ne- tisfacción de demandas diversas, que debi-
cesidad que tienen, las comunidades debi- damente se encuentren expresadas y aco-
damente organizadas, de manejar adecua- gidas en esa demanda común (Ortiz-T.,
damente sus conflictos socioambientales 1995, p.31). La organización por los prin-
(Ortiz-T., 1995, p.23 y ss). Por ello cree- cipios que la justifican, debe premiar en al-
mos precisamente que deben potenciar y guna medida a los que creen en ella.
afinar sus capacidades, conocimientos, re- Cuando las organizaciones de base se
cursos y herramientas teórico-prácticas en plantean la necesidad de comprender me-
procesos de manejo y negociación de con- jor de qué tipo de conflicto se está hablan-
flictos. No se trata de diseñar una propues- do, es muy probable que se planteen tam-
ta al margen de los procesos de conoci- bién las salidas y las estrategias frente al
miento y saber de las comunidades rurales. mismo, así como las herramientas adecua-
Sino tomarlo como un insumo central, que das, para su conocimiento y manejo. La
pueda ser reforzado/complementado o am- comunidad hace o tiene en ese marco, la
pliado con aquellos conceptos y herra- posibilidad de plantear una tipología de
mientas metodológicas provenientes de un conflictos. Estos están asociados básica-
amplio espectro de disciplinas académi- mente a los problemas que los generan, a
cas. Creemos también que las disciplinas las causas y motivaciones: si son recursos
académicas, particularmente en las Cien- económicos en disputa se trata de un con-
cias Sociales deben ser lo suficientemente flicto económico; si son espacios de parti-
flexibles como para acoger y recuperar cipación en toma de decisiones se trata de

8
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

conflictos políticos; si se trata de deterioro de comunidades indígenas), revelan una


de recursos naturales e impactos en las pobreza alarmante en la conceptualiza-
personas y familias se trata de conflictos ción de los conflictos, y más aún de aque-
socioambientales. Es decir, las comunida- llos que se relacionan con el manejo de re-
des tienen la posibilidad concreta de dife- cursos de la naturaleza. Tomaremos en
renciar los conflictos que la atraviesan y cuenta para la discusión, los elementos
hacer una tipología propia, que contribuye que en las Ciencias Sociales se han desa-
a su vez a precisar las tipologías conven- rrollado al respecto. La definición del con-
cionales, como lo señalaremos más ade- cepto “conflicto” sigue siendo evasiva a
lante (Ortiz-T., 1995, p.14; Orellana, 1996, pesar de los esfuerzos de las investigacio-
p.3). nes sociales por clarificarla. Si hacemos un
La legitimidad de la propuesta del poco de historia, no debemos olvidar que
conjunto de las organizaciones de base, la tesis de resolución de conflictos fue una
parte del reconocimiento de una demanda de las preocupaciones centrales de las teo-
sentida a niveles muy particulares. Esto no rías de relaciones internacionales en ese
siempre se logra sin problemas previos que tránsito del paradigma idealista al realista
precisamente pasan por recoger demandas en los años 50 y a principios de los 60. In-
inmediatas -económicas, materiales- a las cluso a finales de esa década estuvo some-
cuales muchas veces tienen que subordi- tida a cuestionamiento y oposición. El rea-
narse las demandas culturales, políticas y lismo por ejemplo, criticó de estas teorías
ambientales. O dicho en otras palabras: lo idealistas aquellos supuestos en torno a la
socioambiental y político-cultural será re- existencia de una simetría entre las partes,
levante en la medida en que acoja lo eco- pasando por alto las asimetrías básicas del
nómico e inmediato. Lo futuro tiene senti- sistema mundial al igual que al interior de
do en la medida que exprese lo coyuntu- las unidades nacionales y las entidades so-
ral. Lo global-regional algún significado ciales. Los trabajos de Coser (1970) y Boul-
adquiere si va subordinado a lo local. ding (1973) en este sentido son ilustrativos.
La influencia del marxismo y del estructu-
2. Nociones básicas del conflicto socioam - ralismo durante los años 60 y 70 posibilitó
b i e n t a l y su s o r í g e n e s poner en evidencia las estructuras asimétri-
cas del orden internacional, a pesar de que
Con este breve apunte inicial, de- los Estados seguían siendo considerados
searíamos pasar a desarrollar el objeto cen- los actores centrales.
tral del presente texto. Una breve revisión La preocupación común por el fe-
de la literatura especializada y el diálogo nómeno del conflicto necesita del trabajo
con comunidades rurales (particularmente teórico sobre conceptos básicos de análi-
campesinas/colonas y ciertos segmentos sis, de modo tal que diferentes perspectivas

9
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

y diferentes observaciones puedan ser salidas o alternativas de solución variable y


puestas en forma conjunta. Hay mucho tra- la acción o conducta de los actores.
bajo por hacer, pero numerosos avances se La escasez y privación de los recur-
han elaborado en lo concerniente a la rela- sos naturales juega un rol muy particular
ción entre la escasez de recursos, su dete- ya que al mismo tiempo es parte de la sali-
rioro y el desarrollo de los conflictos. Las da de la contención (la incompatibilidad) y
sistematización de reflexiones teóricas en un factor en la creación de estructuras so-
torno al tema nos lleva a pensar que aún ciales. Por ejemplo, es un elemento en la
hay un largo camino por recorrer para ir formación de los actores. Como vemos, el
más a fondo en la teoría general del con- análisis del deterioro o privación de los re-
flicto y en su resolución, así que queremos cursos naturales o su escasez es un factor
poner a consideración para la discusión inicial muy importante en los procesos de
otras ramificaciones de éste. manejo de este tipo de conflictos.
El conflicto lo entendemos como Por otro lado, existe la tendencia
una situación social, como un proceso en generalizada a tomar conflicto y violencia
el cual un mínimo de dos partes pugnan al como términos sinónimos y a aceptar de
mismo tiempo por obtener el mismo con- entrada la inevitabilidad de los conflictos
junto de recursos escasos. Esta definición como violentos: una herencia inconciente
significa que los conflictos en torno a los de las concepciones hobbesianas de “esta-
recursos naturales son fenómenos sociales do de naturaleza” de las sociedades huma-
que involucran condiciones mínimas tales nas. Incluso muchos han constatado que la
como: la escasez, el deterioro o la priva- periodicidad de la historia y de los proce-
ción. Y en la actual coyuntura histórica del sos económicos está relacionada al inicio
orden mundial, de expansión del mercado o término de conflictos violentos, cuya ter-
y la respectiva incorporación de territorios, minología se ha generalizado en torno al
está llevando a una agudización de las pre- tema.1
siones en torno a los recursos naturales, in- La existencia de diferencias de or-
cidiendo en su escasez, deterioro y priva- den social, económico, político, étnico, re-
ción. ligioso al interior de las sociedades, y fun-
En ese sentido, hay tres requisitos damentalmente el no reconocimiento de
básicos para que esta escasez, deterioro o las mismas que deriva en disputas, intole-
privación de recursos naturales, particular- rancia y dominación de las fracciones más
mente forestales, conduzca un conflicto fuertes sobre las más débiles, es la princi-
manifiesto, de tal manera que represente pal fuente de la violencia y de los conflic-
un serio desafío para la vida y la propiedad tos.
o el control sobre bienes y recursos: la pre- Esto lleva a considerar que todo
sencia de actores, la existencia de ciertas conflicto surge de las siguientes causas o

10
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

de la combinación de varias: Los bienes en acción. En un nivel básico -como por


juego; Los principios en juego (intereses); ejemplo, los modelos de negociación de
El territorio en juego; Las relaciones implí- conflictos convencionales existentes en
citas (supuestos, creencias). El conflicto in- administración de empresas- los indivi-
cluye así intereses opuestos entre indivi- duos pueden ser actores. Pero en el mo-
duos o grupos en una situación de suma mento en que hablamos de procesos y fe-
cero. Estos intereses opuestos deben ser re- nómenos sociales ligados al control, uso y
conocidos para que exista el conflicto, e manejo de recursos naturales escasos o de-
involucrar la creencia, por cada actor, de teriorados el interés está concentrado en
que su oponente obstaculizará (o ya ha entidades colectivas (grupos sociales, co-
obstaculizado) sus intereses. En ese senti- munidades, organizaciones, gremios) los
do, el conflicto es un proceso que implica mismos que se encuentran dotados de cier-
acciones y re-acciones: surge de relaciones tas capacidades (estructura organizativa,
existentes entre grupos o individuos, aun- identidad, definición de demandas, reco-
que también hay el caso de la inacción o nocimiento). A pesar de todo este señala-
evasión de una de las partes, como forma miento, la orientacióm hacia el actor en el
de enfrentar el conflicto.2 análisis de los conflictos sociombientales
Con frecuencia estos motivos se su- ha sido rebatida y se ha enfatizado la nece-
perponen y actúan simultáneamente. El sidad de estudiar también los conflictos en-
desigual acceso y aprovechamiento de los tre procesos y racionalidades de control,
escasos recursos necesarios para la super- uso y manejo de los recursos naturales. Es
vivencia de las sociedades, junto con las ilustrativo en este sentido, el debate en tor-
contrapuestas percepciones e intereses al- no a la concepción misma de la naturaleza
rededor de los mismos, son en ese sentido presente al interior de ciertos discursos y
fuente de conflictos, como los llamados so- prácticas.
cioambientales. Es necesario que haya por lo menos
una salida (solución) para las incompatibi-
3 . Ne c es i da de s, I nt e r es e s e In co mp at i bi l i - lidades: por lo menos dos partes que simul-
dades entre Actores táneamente pugnan por controlar, adquirir
o beneficiarse de los mismos recursos na-
Obviamente, para hablar de con- turales escasos o deteriorados. Sin embar-
flictos socio-ambientales tienen que existir go, esta salida o solución no necesaria-
actores sociales (partes interesadas) -stake- mente tiene que ser percibida por las par-
holders- para que un conflicto transite de tes.
una fase embrionaria, de latencia, de pro- Finalmente, tienen que existir ac-
blema, a una fase manifiesta y de conflicto ciones, es decir, comportamientos cons-
propiamente dicho, para que sea posible la cientes de las partes a fin de conseguir los

11
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

objetivos. Las acciones van acompañadas conduzca a una transformación del mis-
de actitudes y en algunas ocasiones de ac- mo.
ciones que llevan a cabo las partes en una La imagen de la triple naturaleza de
“zona gris” de las percepciones. El com- los conflictos ha sido ampliamente utiliza-
portamiento rara vez es tan fácil de inter- da en las teorías de resolución de conflic-
pretar como normalmente se cree. Por tos como una manera didáctica de ilustrar
ejemplo, las acciones que una parte perci- sus complejidades. La imagen triangular
be como no conflictivas, o incluso como del conflicto fue originalmente introducida
mutuamente constructivas pueden ser con- por Johan Galtung pero ha sido populari-
sideradas por la otra parte como hostiles y zada por algunos otros como J. P. Lederach
destructivas aun en aquellas situaciones en (1993) o C. Pendzcich (1994). No incluye
que las partes se dan cuenta de los roles a los actores o a la formación de actores y,
opuestos que están jugando y en qué con- además, tampoco se acomoda fácilmente
sisten las incompatibilidades. al proceso de reversión de la formación de
En este sentido las acciones difieren los conflictos, es decir, a la parte teórica
de otros elementos en la definición del que concierne a la construcción o forma-
conflicto. Aun en los casos en que una par- ción de nuevos órdenes sociales y ambien-
te niega que una determinada acción está tales
dirigida contra el oponente, la parte que se Los conflictos socioambientales en
considera víctima encuentra dificultades esa línea, aparecen siempre en muchas de
en compartir este punto de vista. las relaciones sociales, pero tienen una
La naturaleza de “zona gris” que graduación que los hace ir desde simples
poseen algunas acciones tiene que ver con desacuerdos manejados de manera infor-
el hecho que en la mayoría de los conflic- mal, no institucional, hasta confrontacio-
tos socioambientales, hay algo sobre lo nes que implican violencia y tendencia al
cual las partes no están de acuerdo - (por aniquilamiento del otro. Estas relaciones
ejemplo, las incompatibilidades en torno sociales, involucran siempre alguna forma
al concepto de bosque presente en muchas de comunicación. Sin esta comunicación
etnias y aquellas que manejan muchas no se pueden establecer expectativas co-
agencias estatales y empresas). O sea que, munes, interacciones que permitan la rela-
ambos pueden estar luchando de manera ción. En los conflictos socioambientales, la
simultánea por otros objetivos que involu- comunicación permite el intercambio de
cran recursos del bosque aparentemente mensajes reivindicatorios respecto a los
menos escasos. Algunas acciones pueden derechos en disputa y a hacer explícitos
sacar a la luz estas “compatibilidades” y de los procedimientos que las partes determi-
esta manera reducir tensiones en un con- nan, bien unilateralmente cada parte o
flicto determinado que eventualmente bien de mutuo acuerdo, para resolverlo.

12
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

En cuanto a las tipologías, podemos una necesidad fundamental de las perso-


mencionar como criterios generales a con- nas y las sociedades. Por ende, puede ver-
siderar que los conflictos pueden ir, en gra- se como una oportunidad para el cambio y
duación sucesiva, desde sencillos desa- motor del mismo.
cuerdos entre individuos o familias, sin Sin negar las consecuencias negati-
mayor repercusión social (intracomunita- vas de estos conflictos, como por ejemplo,
rios), hasta las guerras que involucran con- el costo personal, familiar y social, la frus-
glomerados amplios (interestatales), pasan- tración, la hostilidad, el gasto de energía,
do por conflictos entre grupos, comunida- la destrucción y/o ruptura de las relacio-
des (intercomunitarios), entre instituciones nes, se puede presumir que estas conse-
de mayor o menor alcance (interinstitucio- cuencias son el resultado de la forma de
nales). Desde el punto de vista de las rela- participar en ellos.
ciones de poder podemos encontrar bási- Se puede decir en consecuencia
camente dos entradas: entre actores más o que hay la posibilidad real de que los acto-
menos iguales (simétricos) y entre desigua- res puedan adquirir conocimientos y apro-
les (disimétricos). Desde el punto de vista piarse de las herramientas necesarias para
de los escenarios y repercusiones, pueden asumirlos y resolverlos de manera creativa,
ser locales, regionales, nacionales y globa- dialogal, democrática y no violenta. De es-
les. ta manera se pueden identificar algunas
La resolución o transformación de consecuencias funcionales del conflicto,
estos conflictos se desarrolla por dos vías como por ejemplo, el incremento de la in-
posibles: la agonal (de agon, conflicto no novación y de la creatividad, la realización
violento, formal, negociado) y la polemial de los cambios necesarios, el aumento de
(de polemos, confrontación violenta, gue- la motivación y la cohesión de grupo, el
rra). Cualquiera que sea la vía, el manejo restablecimiento del equilibrio de poder y
de un conflicto implica cambio en la vo- la concordia en las relaciones, el desarro-
luntad de los oponentes, bien que uno se llo de habilidades, la reasignación de re-
imponga y cambie totalmente la voluntad cursos, etc.
del otro, o bien que cambien, de manera Por todo ello, el Proyecto de Mane-
variable ambas voluntades. La calidad de jo de Conflictos Socioambientales del
resolución del conflicto dependerá de la FTPP considera que no se trata de eliminar
modalidad de cambio elegida. o de desaparecer los conflictos, sino de
Si el conflicto se lo asume como aprender a regularlos o transformarlos, de
inevitable y consustancial a las relaciones manera que se examinen sus efectos cons-
sociales, no necesariamente su connota- tructivos, con la participación de los pro-
ción será negativa. Puede ser entendido pios actores, fundamentalmente las comu-
como un componente clave de la vida y nidades rurales.3

13
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

En las comunidades rurales el con- 1 Primero, la cuestión relativa a la


flicto se lo entiende como parte de la vida formación, origen o surgimiento del con-
cotidiana, familiar, organizativa. En forma flicto conduce a que las comunidades ru-
más latente que manifiesta está presente en rales -con el apoyo inicial de un facilita-
el marco del conjunto de las relaciones so- dor- analicen las contradicciones que
ciales existentes. El problema fundamental afrontan en su interior y en su relación con
radica en su no reconocimiento, asunción otros actores externos. Contradicciones to-
o aceptación. Es frecuente el temor y el das estas inherentes a la estructura social
desconocimiento del conflicto. Priman co- en la cual viven: el proceso de formación
mo se lo puede verificar en muchos casos, de los actores, la influencia de los actores,
los elementos negativos, identificándolo las necesidades, los intereses y las posicio-
con la violencia, la destrucción, la desgra- nes que éstos poseen y/o expresan, en tan-
cia y la irracionalidad o como algo inde- to menos o más favorecidos (topdog-un-
seable y obstáculo que debe evitarse o eli- derdog) en relación al conflicto y al con-
minarse a toda costa. La propuesta del trol, uso o manejo de los recursos natura-
FTPP precisamente plantea a las comuni- les.
dades rurales el cambio de óptica y la dis- Este es el elemento que de manera
cusión a cerca de los prejuicios existentes más clara ha marcado la experiencia de
en torno a los conflictos presentes, particu- nuestro trabajo en el FTPP-FAO en aque-
larmente los socioambientales. Por ello, se llos conflictos ligados a la forestería comu-
considera fundamental promover y difun- nitaria. Este elemento es tan importante
dir una concepción alternativa de los con- para los intereses de las comunidades ru-
flictos, entendiéndolos como situaciones rales, dado que los actores pueden ser (y
que combinan elementos positivos y nega- frecuentemente lo son) formados precisa-
tivos, necesarios para la vida de las perso- mente para emprender un conflicto en
nas y las comunidades. En buena parte su particular, es decir, que el conflicto se
dinámica, su desarrollo, su crecimiento, su construye adentro del proceso de forma-
transformación continua, dependen de la ción de los actores en sí mismo.
existencia de conflictos.
La propuesta del FTPP-FAO en ese 2 Segundo, esta propuesta conduce
marco, busca que los actores, particular- a que las comunidades rurales analicen las
mente las comunidades rurales involucra- incompatibilidades, es decir, los objetivos
das, puedan enfocar su reflexión y diseño que las mismas partes se proponen (o co-
de propuestas alrededor de cinco diferen- mo son vistos por los agentes externos -la
tes problemas en relación a los conflictos visión ex situ o emic-). Con frecuencia los
en torno a los recursos naturales. agentes externos enfocan casi exclusiva-
mente las cuestiones relativas a las posi-

14
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

ciones -o sea, las actitudes, los discursos, entre dos partes contendientes reduce el
las declaraciones formales-. Ambos análi- conflicto y puede incluso transformarse en
sis son necesarios pero la incompatibilidad una relación colaborativa. Como ya seña-
en sí misma requiere ir más allá, para de- lamos anteriormente en todo esto hay in-
sentrañar los intereses y las necesidades de volucrado un problema de percepciones.
los principales actores involucrados. Esto Algunas, y tal vez probablemente la mayo-
requiere un mínimo de información sobre ría de las acciones son entendidas de la
la historia de las partes y, en particular, del misma manera por las partes, pero otras
destino que han tenido las diferentes pro- pueden ser muy difíciles de interpretar.4
puestas de manejo de conflictos. Sólo un Por ejemplo, la interpretación de
análisis de este tipo puede revelar cuáles ciertas acciones estratégicas implementa-
son las incompatibilidades “reales” entre das por actores poderosos, frente a las co-
los actores, muy distintas de sus posicio- munidades locales a través de programas
nes. de desarrollo comunitario o ayuda econó-
mica o asistencia, por una parte puede ser
3 La propuesta, como se señala en entendida como una maniobra destinada a
el Diagrama [1] en la pag.11, muestra un la cooptación y el control, pero por otra
enfoque del comportamiento en sí mismo, puede ser entendida como una acción que
que es tal vez en donde la investigación promueve el fortalecimiento de las comu-
clásica en torno a conflictos interestatales nidades locales. Las percepciones distintas
puso énfasis. No debemos olvidar que el y contradictorias pueden así reflejar las in-
primer ímpetu de la teoría de resolución de compatibilidades existentes entre las par-
conflictos provino de la “revolución con- tes.
ductista” (behavioral revolution) (Vásquez, Un ejemplo de acciones que pue-
1983, p.34); la facilidad con la que se hizo den ser interpretadas como positivas por
posible el comprender la naturaleza del las dos partes antagónicas de un conflicto
conflicto a partir de las acciones públicas y podría ser el caso de Ecuador en 1994, de
plenamente identificables de las partes. Se- la firma del acuerdo en torno a la Ley Agra-
gún estos estudios, el comportamiento de ria entre los gremios de hacendados, las or-
las partes en relación a los conflictos tie- ganizaciones campesino-indígenas y el go-
nen que examinarse en términos de trans- bierno. El tamaño de la “zona gris” de es-
ferencia positiva o negativa de valores en- tas interpretaciones puede variar durante
tre las partes. Las acciones negativas, como un conflicto, y de hecho, el grado de
la conducta hostil y destructiva entre las acuerdo o desacuerdo de estas interpreta-
partes, induce o mantiene el conflicto. Las ciones de la conducta es un indicador del
acciones de índole positiva -lo que deno- estado en que se encuentra un conflicto
minan conducta amistosa y constructiva- como el aludido.

15
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

Si las dos partes -hacendados y 5 Finalmente situamos el compo-


campesino-indígenas concuerdan en que nente de diseño de estrategias de manejo
las acciones son negativas, como ocurrió de conflictos en torno a los recursos, por
con los conflictos de tierra en la región de parte de las comunidades rurales, en espe-
San Pablo del Lago entre 1990 y 1991, el cial para aquellos casos en que enfrentan a
conflicto es muy intenso. Igual con el caso actores con mayores influencias y poder
presentado entre el INEFAN y los colonos (económico, político y de información).
de la Reserva de Producción Faunística
Cuyabeno (Garcés, 1995, p.367 y ss). La Los diferentes vínculos entre todos
dirección del movimiento, por supuesto, estos distintos elementos que pueden ser
puede ser determinada solo por medio del estudiados. Por ejemplo, ¿qué alternativas
análisis de las fases previas del conflicto y son aquellas que más probablemente pue-
establecer si hay incompatibilidades o no, den agudizar conflictos? ¿Cuál es la cone-
es algo a determinarse con diferentes ins- xión entre acción constructiva en un nivel
trumentos analíticos. (la desactivación de los conflictos) y ac-
ción constructiva en otro (satisfacción de
4 Es fundamental que todos los acto- las necesidades de las comunidades rura-
res principales involucrados en el conflicto les e implementación de modelos alterna-
(en particular las comunidades rurales), tivos de uso de los recursos naturales)?
analicen la cuestión de las incompatibili- ¿Qué tipo de compatibilidades se requie-
dades y la asistencia de objetivos compati- ren entre los distintos actores para que una
bles entre las partes. En este aspecto es propuesta de manejo alternativo de apro-
donde menos se ha trabajado, al punto que vechamiento de los recursos naturales y de
no existe un análisis riguroso y serio, reali- tratamiento de conflictos se implemente?
zado en este campo. No existe rigor teóri- Algunas de estas inquietudes surgi-
co y empírico respecto a las incompatibili- das en el seno de los encuentros promovi-
dades. Aún priman los temores, los prejui- dos por el FTPP, nos han llevado a consta-
cios, los mitos, los estereotipos, las visio- tar que existe particularmente en las comu-
nes reduccionistas y simplificadas del otro, nidades rurales, una urgencia respecto a
y sobre esa base definitivamente no se pue- sistematizar sus experiencias y acciones
de seguir pensando en propuestas viables y dentro de los conflictos socioambientales.
fundamentadas de tratamiento de los con- Urgencia que está ligada a los obstáculos y
flictos. limitaciones existentes en su constitución
como actores sociales y políticos. Esa es
una de las razones para que hayamos aco-
metido en este trabajo esa tarea metodoló-
gica no tan fácil de conseguir, pero tampo-

16
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

co tan difícil como para pensar que está al pero el enfoque (la posición) se ha cambia-
alcance solamente de grupos, promotores do a fin de reducir el énfasis en el conflic-
y facilitadores altamente cualificados o ex- to. Esta estrategia de distracción de intere-
perimentados. ses implica, por ejemplo, hacer sobresalir
los múltiples intereses comunes que exis-
4 . E l e m e n t o s d e l d i s e ñ o d e u n a e s t ra t e g i a ten entre dos partes involucradas en un
d e m a n ej o d e c o n f l ic t o s s o c i o am b i e n t al e s conflicto que tiene como escenario origi-
D i ag ra ma ( 1 ) nal un territorio dado: la cuestión de la
conservación o manejo sustantable de re-
Formación del conflicto Incompatibilidades cursos, los problemas de seguridad, la
Control, uso y manejo preocupación por el deterioro de las con-
de Recursos Necesidades, intereses
Naturales y Posiciones
diciones de vida, etc.

Polemial 2. Segundo, la reducción de las ac-


Comportamiento Actores/Vía ciones extremas de no-resolución (represi-
Agonal vas desde el poder y maximalistas desde
los sectores subalternos) pueden ser enfati-
Manejo y Transformación Compatibilidades zadas introduciendo modelos de relación
Pacífica del Conflicto Remover Posiciones, negociada y de mediación, como los desa-
Forestería Comunitaria Necesidades rrollados por Resolve. Algo análogo a lo
Comunidades Rurales que se desarrolla a escala bélica con las
Alternativas uso/manejo
“Peace Keeping Forces” de las Naciones
recursos naturales (bosque)
Unidas (ONU). En esta categoría de acción
se pueden incluir los intentos por cambiar
A continuación concentremos nues-
la percepción que las partes tienen del
tra atención en la cuestión del manejo de
conflicto por medio de la educación para
conflictos socioambientales. Y lo que el
la tolerancia y la convivencia democráti-
diagrama [1] planteado puede sugerir en
ca, educación ciudadana, consideraciones
relación a esto.
normativas respecto a la heterogeneidad
cultural y las acciones no violentas (cons-
1. Primero, el manejo de conflictos
truidas sobre reglas que restrinjan las sali-
socioambientales puede significar mover
das violentas y destructivas) con altos cos-
el sistema entero de actores, salidas y ac-
tos para las comunidades rurales. Lo im-
ciones alejándolo del enfoque de la in-
portante en ese sentido, es que las comu-
compatibilidad y llevándolo hacia un en-
nidades rurales sean fortalecidas, a pesar
foque basado en la compatibilidad. En una
de que se mantengan inalterables las in-
situación así, las incompatibilidades -es
compatibilidades. Solo bajo esa premisa el
decir, los intereses opuestos- permanecen,

17
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

conflicto podrá transitar a otros niveles y encontrar una solución a la incompatibili-


con otros medios (estrategias y tácticas de dad básica (intereses) de manera tal que és-
acción no violenta). tas (libre y voluntariamente) expresan su
El problema o consecuencia -quizás satisfacción con la salida (transformación
inevitable- de estas dos estrategias es el del conflicto) encontrada. Esta estrategia
mismo: ambas pueden ampliar el escena- no implica que de manera prioritaria o ne-
rio original del conflicto en torno a los re- cesaria se intente desviar la atención o re-
cursos naturales. Al introducir nuevas al- ducir el nivel de acción.
ternativas al interior de este tipo conflicto Sin embargo, en ella no se excluyen
con la esperanza de desviar la atención, el primero y el segundo cursos de acción y
éstas pueden acarrear lo contrario, la agu- de, hecho, puede producirse una impor-
dización de la atención y el descubrimien- tante interacción. Por ejemplo, un acuerdo
to de nuevas áreas de conflicto (étnico, re- de no agresión y establecimiento del diálo-
ligioso, político). go frecuentemente se considera como el
Dado que la incompatibilidad bási- primer paso hacia el arreglo de la incom-
ca de por sí ya es suficiente, no se requeri- patibilidad, y por consiguiente puede ser
rá demasiada ingenuidad de ambas partes parte de una estrategia integral que lleve a
para absorber los nuevos elementos dentro la transformación del conflicto. Lo impor-
de los viejos. Sin embargo, hasta ahora no tante en conflictos disimétricos -como los
hay estudios que nos puedan decir cuál es que involucran a las comunidades rurales
la estrategia o bajo qué condiciones una vs. actores hegemónicos como el Esta-
de estas estrategias puede resultar en una do/empresas- es garantizar y procurar pa-
reducción más que en una ampliación de ralelamente en todo ese proceso el fortale-
la contienda. Otras incompatibilidades cimiento de las organizaciones, identida-
pueden ser más fácilmente abordadas de des, consensos y cohesiones internos y ne-
esta manera, por ejemplo, soluciones es- cesidades de los primeros, las mismas que
pecíficas para problemas intra e interco- no son objeto de negociación (en el senti-
munitarios. do de que implique ceder terreno a las pro-
pias comunidades).
3. Tercero, el manejo de conflictos Lo importante en el proceso de ma-
puede ser dirigido a trascender las incom- nejo del conflicto -en su etapa de diseño e
patibilidades, tal como éstas son percibi- implementación de estrategias de negocia-
das por las partes. Esta es una forma de ción y procedimiento- es la idea de encon-
usar el concepto de manera más restringi- trar áreas de mutuo interés, que amplien el
da y es la modalidad que preferimos en el campo de acción y maniobra invitando a
contexto, es decir, cuando “manejo” signi- un cambio de actitud de las partes. De allí
fica que los actores involucrados prefieren la importancia del diseño e implementa-

18
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

ción de propuestas desde las comunidades irrefutable en el caso de las comunidades


rurales (éstas definen sus prioridades e in- rurales forestales y discutible en el caso del
tereses y procuran que la otra parte [Esta- Estado y de las empresas u otros actores
do/empresas] estén convencidas que apo- poderosos-, los intentos de manejar y
yar propuestas basadas en aquellas deman- transformar los conflictos por medio de la
das puede resultar mutuamente conve- eliminación del otro, significan más bien
niente). su prosecución y no la búsqueda de una
En la acción siguiente se trata igual- salida. Es obvio que siempre los poderosos,
mente, de hacer un intento por discutir sis- están en una situación de incomparable
temáticamente los medios para trascender ventaja como para considerar esta opción
incompatibilidades particulares a fin de in- entre las estrategias a adoptar. De allí la in-
dicar la serie de posibilidades que actual- sistencia en el fortalecimiento de las orga-
mente existen/ nizaciones de base como premisa central y
en el establecimiento de un cuadro de
4. Cuarto, aquí se examinan los pro- alianzas múltiples.
blemas de formación del conflicto relacio- Si algún significado debe conside-
nados a las estrategias de manejo y nego- rarse al evasivo (pero políticamente efecti-
ciación, la transformación de los actores y vo) concepto de “interés nacional”, éste
los términos de su relación futura. Esta es- consiste en la supervivencia del proyecto
trategia envuelve la disolución de las for- de Estado-nación como una entidad propia
maciones conflictivas existentes y su trans- y diferenciada. Pocos decidores -en el ca-
formación. La cuestión central radica en la so de los Estados y de las empresas- apare-
relación entre los actores centrales involu- cen dispuestos a abandonar su poder reci-
crados, que es probablemente la básica y biendo a cambio algo que no signifique un
una de las cuestiones más difíciles de tratar incremento de su propia posición, a menos
en el análisis de los conflictos en relación que se establezca un proceso ordenado
al diseño de estrategias alternativas de ma- que proporcione alguna oportunidad para
nejo. recuperar su influencia. Pocas unidades or-
ganizativas aceptarán fácilmente su des-
a) Primero, se debe abordar el pro- mantelamiento. En muchas ocasiones pa-
blema de la existencia de los actores en reciera ser que la esencia de los conflictos
tanto tales. ¿Existen realmente como acto- es siempre política al consistir el móvil de
res? ¿Hay realmente un interés definido, la mayor parte de decisiones y acciones, la
una posición expresada, una demanda supervivencia organizativa, la existencia
configurada? Si es cierto que el interés de como actor, pasando a segundo plano
cada una de las partes es asegurar su pro- otros propósitos de mayor amplitud o que
pia sobrevivencia -lo cual es casi un hecho plantean orientaciones determinadas como

19
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

el impulso a nuevos modelos de aprove- en igual condición -en sentido formal en


chamiento integral y sustentable de los re- un escenario más amplio, nacional o glo-
cursos naturales. Por consiguiente, toda es- bal y en sentido real en un escenario local-
trategia que se proponga como objetivo a fin de ser aceptado como actor -recono-
central la disolución de las partes -en un cido como interlocutor válido- y escucha-
sentido de suma cero- será rechazada por do como tal. En tanto este reconocimiento
éstas de manera enérgica en la mayoría de significa un cambio en la correlación de
casos y situaciones donde exista un míni- fuerzas, el “topdog” o actor dominante es
mo de organización fuerte, identidad, de esperarse que habrá de resistir a ello y
constitución de demandas, etc. de ahí deriva la lucha.
Una rápida mirada a la historia mo-
b) El segundo problema que parece derna muestra que muchos de los conflic-
brindar mayores perspectivas, consiste en tos actuales están ligados a la búsqueda de
que los distintos actores -particularmente reconocimiento por parte de aquellos acto-
las comunidades rurales- también luchan res como los pueblos indígenas que habían
por la obtención de un reconocimiento, el permanecido relegados de los escenarios
cual es visto como el signo del derecho a públicos, viéndose a sí mismos como acto-
existir, preferiblemente en un nivel de res que se levantan en contra de posicio-
igualdad. De parte del Estado o de las em- nes de subordinación (“underdog posi-
presas ese interés puede girar en torno a la tions”).
legitimidad y/o mejoramiento de imagen,
respectivamente. El reconocimiento es un c) El tercer problema en la disolu-
importante valor en sí mismo y es un me- ción de las formaciones conflictivas so-
canismo por medio del cual los actores in- cioambientales también implica tratar con
volucrados implementan o se insertan al la cuestión de la formación de actores en sí
entorno. misma. Con frecuencia acontece que los
Esta cuestión aparece como el suje- actores son portadores del conflicto so-
to de muchas de las discusiones de los cioambiental, lo cual significa que la mera
conflictos entre desiguales (disimétricos), formación de un actor supone de alguna
cuya esencia radica con frecuencia en la manera el inicio del conflicto. Por lo tanto
ausencia de una voluntad de los actores la potencialidad de todo orden social y
dominantes para escuchar, apreciar, incor- ambiental para formar nuevos actores y
porar o tratar con las preocupaciones, ne- nuevos conflictos debe estar permanente-
cesidades (o intereses) de las comunidades mente en la agenda de la investigación (ca-
rurales. El llamado “underdog” (actor su- so del conflicto de tierras, a los conflictos
bordinado o dominado) tiene que protago- por el agua, los bosques, los cerros, y las
nizar así un conflicto para desencadenar áreas protegidas, y conflictos por la biodi-

20
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

versidad y conflictos en torno al patrimo- nocimiento mutuo. Es probablemente rele-


nio genético). vante en ciertos tipos de conflictos (parti-
En este sentido creemos que una cularmente en aquellos que involucran a
agenda de trabajo en materia de manejo de actores simétricos). Pero cuando hablamos
conflictos de ninguna manera tiene que es- de conflictos en torno a recursos naturales
tar limitada al monitoreo, a la sistematiza- del bosque, que involucran a actores disi-
ción, al diagnóstico y a la evaluación, que métricos, la propuesta de manejo de con-
son fundamentales y básicos pero insufi- flictos debe ir más allá del congelamiento
cientes. Los estudios, y el trabajo deben de un determinado status quo social y am-
centrarse también en la sistematización de biental. Un conflicto de esta naturaleza no
experiencias en la formación de propues- es resuelto porque se haya simplemente
tas alternativas de manejo de conflictos, en acordado no agredirse ni adoptar medidas
la construcción de propuestas nuevas o di- de hecho (movilizaciones o represión).
ferentes de uso, control y manejo de los re- Trascender o superar las incompatibilida-
cursos naturales. Reconociendo en ello la des implica impulsar un proceso de remo-
especificidad de cada experiencia, su hete- ción, cambio y transformación del status
rogeneidad y posible conexión/relación/ - quo, sobre la base de una premisa: las ne-
por contraste o semejanza- con un proceso cesidades integrales de las comunidades
local de conflicto presente en otro ámbito rurales y la preservación, cuidado o recu-
nacional y continental. peración de los recursos naturales escasos,
deteriorados o arrebatados.
5 . E s t r a te g i as y es c e na r i os en la S up er a - De estas definiciones se infiere que
c i ó n d e In co mp at i b i l id ad es una incompatibilidad posee tres elementos
básicos: objetivos, posiciones e intereses
Las incompatibilidades pueden de- que se excluyen mutuamente, tiempo es-
finirse como situaciones en las cuales dos caso y recursos naturales escasos o deterio-
o más partes luchan por adquirir al mismo rados en extremo. Todos estos elementos
tiempo, los mismos recursos escasos. El estan articulados de tal suerte que los obje-
análisis y la propuesta de manejo de con- tivos mutuamente excluyentes involucran
flictos al momento de enfocarse en las in- a la escasez de tiempo o de recursos natu-
compatibilidades, trata de superar o tras- rales.
cender la contienda entre los actores. En La manera como las posiciones son
cierto sentido las teorías racionalistas y asumidas por los actores influencian la dis-
convencionales de resolución de conflic- ponibilidad de tiempo y de recursos. Si los
tos son muy conservadoras, en tanto pre- objetivos y posiciones son formulados en
tenden “aceptar” a los actores, “legitimar” una manera absoluta, la salida al conflicto
plenamente su posición a partir del reco- y su transformación puede encontrarse de

21
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

manera más viable, por ejemplo, si los ac- ciendo que el deterioro de la naturaleza es
tores involucrados luchan por obtener un invariable y/o creciente, ¿son las posicio-
cierto número, en lugar de cierta parte de nes de los actores modificables en una for-
los recursos disponibles. Las cantidades ma que se pueda promover una salida o
con número fijo pueden ser incrementadas transformación del conflicto?
o puede encontrarse un mecanismo que dé
un poco a cada quien. Si por el contrario, 6 . Conf li ct os, es ca se z y de te r ior o de l os
los objetivos se proponen y las posiciones r e c u r s o s d e l bo s q u e
se asumen en términos relativos, la salida
al conflicto puede ser muy compleja y difí- Cuando hablamos de bosques, en
cil. Si el actor A desea el 55 por ciento del términos de la forestería comunitaria, no
control y beneficios de todos los recursos estamos hablando solamente de recursos
disponibles en disputa, y el actor B desea forestales, sino fundamentalmente de espa-
la misma parte, obviamente la división no cios de vida en el sentido que le han otor-
funcionará, pues las dos partes desean te- gado muchas culturas y comunidades rura-
ner más que la otra. Más para A que para B les en todo el mundo. Esto significa que el
levanta una barrera al manejo de conflic- bosque no es solamente un conjunto de re-
tos, y sobre todo a las garantías de dura- cursos materiales -en el sentido de stocks-
ción de acuerdos. como se puede desprender de las concep-
En consecuencia, los objetivos y ciones presentes en muchos grupos empre-
posiciones pueden cambiarse, y también sariales y en muchos Estados. Cuando ha-
se pueden cambiar los recursos naturales blamos del bosque como espacio de vida,
por otros recursos intangibles. La escasez estamos hablando de un conjunto de ele-
puede no ser total aun cuando con fre- mentos materiales e inmateriales, a pesar
cuencia parece que lo es. En esta perspec- de que la economía del mercado, y parti-
tiva, los otros recursos pueden estar asocia- cularmente el eco-capitalismo pretenda
dos a la preservación de espacios de vida, otorgarles valores monetarios a estas otras
identidades, organizaciones, etc., por parte variables intangibles (la internalización de
de las comunidades rurales; y a imagen, externalidades) (Martínez-Allier, 1994, p.4
fortalecimiento institucional, reputación, y ss.).
legitimidad, por parte del Estado y/o de las Esto es muy importante al momento
empresas. Como resultado, las incompati- de definir posiciones y plantear objetivos
bilidades envuelven dos interrogantes fun- del conflicto desde la perspectiva de las
damentales en el tratamiento de conflictos comunidades rurales. La más importante
en torno a recursos naturales, ¿es suscepti- distinción desde el punto de vista del ma-
ble de variación la escasez y deterioro de nejo de conflictos en torno a recursos na-
los recursos de la naturaleza? y recono- turales desde las comunidades rurales radi-

22
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

ca precisamente en la manera cómo se for- facilitarse con la ampliación y reconoci-


mulan los objetivos, cómo se construyen miento de estos recursos para las comuni-
las demandas y cómo se toman las posicio- dades rurales por parte de los actores do-
nes, sea que todos éstos se definan en tér- minantes. Si solamente se toman en cuen-
minos de suma variable (cuantitativamen- ta los recursos materiales, ignorando la im-
te) o en términos de suma cero (un cierto portancia y el peso que tienen los recursos
tipo de ordenamiento, una prioridad). simbólicos, cualquier propuesta en torno a
Ilustremos esto con un caso en el los primeros se convierte en obsoleta o
que está presente un recurso inmaterial y irrelevante.
otro material: espacio/identidad y capital. En todo esto es importante mencio-
Si los objetivos de los actores invo- nar que en la cuestión de los procedimien-
lucrados en este conflicto están formulados tos y en el proceso mismo de manejo de
en términos absolutos, la cuestión funda- los conflictos en torno a los recursos natu-
mental radica en saber si los recursos natu- rales, entran en juego dos elementos cla-
rales pueden ser incrementados y/o dividi- ves: el tiempo y el dinero. La combinación
dos. Incrementar los recursos naturales dis- de recursos monetarios y temporales de al-
ponibles en un conflicto que involucra ca- guna forma ayuda a controlar las incompa-
pitales implica que otros recursos moneta- tibilidades particulares, pues hace posible
rios y materiales que previamente no se ha- que los actores encuentren una salida y un
bían incluido deban ser movilizados y ob- acuerdo sin modificar sustancialmente sus
tenidos, por ejemplo, a través de mecanis- intereses (y particularmente las comunida-
mos de financiamiento, donativos o sim- des rurales). Así el actor A (empresa extrac-
plemente redefiniendo los recursos dispo- tiva del bosque) puede satisfacer su de-
nibles. Si los fondos disponibles se incre- manda de X unidades del recurso R duran-
mentan, ambas partes pueden satisfacer si- te el período t1, y el actor B (comunidades
multáneamente sus objetivos. La tarea del locales) pueden obtener las deseadas Y
manejo de conflictos en nuestra propuesta unidades del mismo recurso durante el pe-
se circunscribe entonces a encontrar me- ríodo t2. Es decir, con la ayuda del tiempo
dios para incrementar los recursos disponi- los recursos pueden incrementarse. De es-
bles para las comunidades rurales. En lo ta manera el conflicto encuentra una salida
concerniente a los recursos simbólicos y y se transforma, al tiempo que se puede
no materiales, como el espacio de vida, la mitigar la escasez del recurso natural.
identidad, la participación en la toma de ¿Qué se puede decir de otros recur-
decisiones, estos recursos deben ser exten- sos fijos como el territorio? ¿Qué ha suce-
didos de forma paralela al incremento de dido en los casos de los territorios indíge-
los recursos materiales. Incluso el manejo nas tradicionales en muchas partes del
del conflicto en términos materiales puede mundo, afectados por la expansión de

23
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

fronteras de sus respectivos Estados? En es- de territorio en sí mismo, sino el control de


tos casos, la expansión de las fronteras y éste. Por consiguiente, los dos Estados se
soberanías estatales ha sido a costa de los encuentran interesados en el control sobre
territorios étnicos, por la sencilla razón de esa tierra más que sobre la tierra en sí mis-
que el territorio no puede expandirse. Si la ma. De allí que tales lugares comunes que
actitud de un grupo de actores (como los se especulan como la posible existencia de
Estados y muchas empresas) hacia los terri- minerales o hidrocarburos sea irrelevante.
torios es instrumental -por ejemplo, obte- El recurso escaso que realmente se en-
ner los beneficios la explotación de deter- cuentra en disputa entonces, es el control:
minado territorio-, el conflicto puede ser las dos partes piensan -desde sus respecti-
reformulado en términos de una explota- vas percepciones- que no pueden tener
ción común o en una justa repartición de igual control al mismo tiempo. Sin embar-
los beneficios y de las pérdidas. Si algo ha go, el control es un fenómeno que- aunque
transformado a la Cuenca Amazónica en no sea tan fácilmente medido como un
un escenario de agudos conflictos so- bosque, un lago o ciertas porciones de tie-
cioambientales es precisamente la injusta rra- sigue siendo un recurso variable. De
distribución de costos y beneficios. Estos hecho, la ausencia de una clara definición
últimos, se han concentrado exclusiva- del concepto de “control” simplifica la
mente en las empresas extractivas y en los búsqueda de posiciones compatibles.
Estados, mientras que los costos sociales y No debemos olvidar que hay dife-
ambientales golpean indiscriminadamente rentes formas de control, tales como el
a los pueblos indígenas, colonos y campe- control que se define en función de la so-
sinos que habitan en esta amplia región del beranía o el derecho a la participación. Por
planeta. lo tanto, retomando el ejemplo del conflic-
Si las actitudes -especialmente de to inter-estatal Ecuador-Perú, para una
los actores dominantes- en el caso de la transformación y salida de ese conflicto se
Cuenca Amazónica fuesen semejantes a pueden imaginar formas de dividir el con-
las de muchos pueblos indígenas que habi- trol sobre el territorio actualmente en dis-
tan en esos territorios, más emotivas o sim- puta. Una parte puede ejercer el control en
bólicas y contuviesen valores que son re- términos de soberanía, otra en términos de
verenciados por las creencias, la cuestión administración y a los pueblos indígenas
podría convertirse en un asunto de preser- en esa situación de frontera se les podría
vación y reordenamiento del uso del espa- plantear la posibilidad de elegir entre ciu-
cio. En muchas situaciones como en el dadanía o vecindad (un área territorial de
conflicto inter-estatal entre Ecuador y Perú, residencia sin derechos políticos sobre nin-
un análisis más cercano puede revelarnos guno de los dos Estados). De esta forma no
que el recurso disputado no es la porción es imposible incrementar o dividir un re-

24
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

curso tan limitado como el territorio: pue- también pueden originarse en el temor de
de ser el recurso escaso del control territo- que el acuerdo puede no durar, de modo
rial el que se modifique en lugar del espa- que cada actor desea asegurar su propia
cio físico. Inclusive, es posible encontrar parte.
una salida a un conflicto territorial como el Ser “primero” involucra el recurso
ecuatoriano-peruano, llevando a las partes no material del tiempo: obtener “más” con
a decidir que no se ejercerá control alguno frecuencia implica recursos materiales. En
por ninguna de ellas en ese territorio. La el último ejemplo, el problema de nuevo,
neutralización puede ser así, otra posible es de medida. Tener más depende de
salida. “¿más de qué?”. Las cantidades pueden no
En el caso de los conflictos territo- aparecer como particularmente claras a los
riales inter-étnicos, el control está ligado a actores, y en consecuencia, será preciso
muchos valores tales como el prestigio y el encontrar fórmulas para satisfacer tal rei-
estatus. De manera similar, estos recursos vindicación sin que la parte opuesta tenga
pueden incrementarse creando puestos es- el sentimiento de sufrir una “pérdida”. De
pecíficos al interior de una jerarquía admi- hecho, muchos conflictos basados en una
nistrativa o descentralizando la autoridad distribución relativa de recursos naturales
gubernamental, de tal forma que se creen pueden ser tratados como si fuesen conflic-
más poderes de hecho y éstos puedan divi- tos sobre números absolutos. Las cuestio-
dirse entre los contendientes. nes relacionadas con la prioridad -el ser
La situación se vuelve más proble- primero- suelen ser más complicadas y di-
mática como ya hemos mencionado, fíciles de manejar. Cuando el recurso en
cuándo los objetivos se formulan en térmi- disputa es el tiempo, es evidente quién ob-
nos relativos. Este es el caso cuando el ac- tiene su parte primero; cuando el control
tor A (empresa) demanda más que el actor es lo que se disputa puede ser generalmen-
B (comunidades locales), sin que sea im- te aceptado que ciertos recursos naturales
portante cuanto más obtiene A en términos sean más importantes que otros. Estos con-
absolutos. También un acuerdo según el flictos en el caso de los bosques son muy
cual A y B obtendrán su parte en el debido frecuentes y son muy complejos de superar
tiempo, pude dejar el problema de quién al menos que una de las partes (particular-
va a recibir su parte primero. El conflicto se mente el Estado/o las empresas) cambien
convierte así en un conflicto de prioridad. voluntariamente sus objetivos. Eso no sig-
Estos conflictos pueden basarse en el pres- nifica que las propias posiciones de las co-
tigio, con una de las partes reclamando su- munidades rurales -en muchos casos- no
perioridad de una manera u otra (moral- sean sometidas también a revisión.
mente, con base en la edad, históricamen-
te, legalmente, militarmente, etc.), pero

25
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

7. De las posiciones a los intereses: cam- métricos: desde el actor más fuerte a favor
b i o v o l u nt a ri o d e ob j e t i v os ( C V O ) del más débil y no a la inversa. Para el dé-
bil abandonar ciertas posiciones puede sig-
¿Cuál es la relevancia del modelo nificar un callejón sin salida que ponga en
de resolución convencional de conflictos riesgo su propia existencia. En el segundo
para aquellos casos que involucran a co- caso, también muy importante, ambas par-
munidades rurales forestales? Tanto los tes cambian (en forma simultánea o conse-
conflictos de carácter absoluto como aque- cutiva). No obstante debemos ser enfáticos
llos de naturaleza relativa ya descritos, en señalar que ningún actor puede cam-
pueden superarse por medio del cambio biar fácilmente sus posiciones previas dada
voluntario de objetivos por uno o más de la cantidad de energía, recursos materiales
los actores involucrados. y tiempo invertidos en su formulación y
En nuestra propuesta debemos re- defensa. Por lo tanto, necesitan un formato
saltar el concepto de Cambio Voluntario de legitimidad para cambiar sus posicio-
de Objetivos (CVO), en el sentido de que nes. En el caso de las comunidades rurales
éste no se produzca como resultado de y sus organizaciones, esto es fundamental
una situación de fuerza sobre una de las en la medida en que no se ponga en peli-
partes. La propuesta de manejo alternativo gro su existencia, su integridad o cohesión.
de conflictos socioambientales en ese sen- Según autores como Wallensteen,
tido busca construirse sobre el principio hay por lo menos cinco patrones de pensa-
del libre consentimiento de las partes, co- miento básico que se usan -en forma sepa-
mo garantía de legitimidad y transparencia rada o conjunta- por los distintos actores
de las negociaciones, y de satisfacción de para legitimar cambios de posición en las
las necesidades irrenunciables de las co- deliberaciones públicas (y probablemente
munidades rurales. también en el proceso de toma de decisio-
Cuando hablamos de cambio de nes internas):
objetivos, creemos que esto significa que
una posición previa, sostenida por una o • La validez de las posiciones en fun-
ambas partes, sea modificada o abandona- ción de resultados, costos, benefi-
da. Los cambios de posición en ese sentido cios y riesgos;
pueden ser unilaterales o multilaterales: en • En qué medida (los objetivos e inte-
el primer caso una parte abandona su po- reses centrales) ya han sido alcanza-
sición para favorecer un acercamiento con dos;
el oponente. En ese caso, consideramos • Los procedimientos adecuados (para
desde el punto de vista de las comunida- manejar el conflicto) se están apli-
des rurales que esto es posible casi en una cando ahora;
sola dirección en aquellos conflictos disi-

26
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

• Los objetivos de la otra parte se frus- bilidad. Por ejemplo, los actores pueden
traron; coincidir eventualmente en que la mutua
• Si la contraparte ha cambiado sus sobrevivencia es preferible al continuo pe-
posiciones y objetivos, es probable ligro de destrucción. Los costos de conti-
que entonces nosotros también po- nuar y mantener el conflicto abierto, pue-
damos hacerlo. den sobrepasar los beneficios.
En esta lista, las razones para modi- Las posiciones y los objetivos pue-
ficar las posiciones y los objetivos se des- den cambiarse también cuando uno de los
criben en términos de “correcto” o “equi- actores se da cuenta que sus demandas son
vocado”, de “conveniente” o “inconve- excesivas y sobredimensionadas. De he-
niente” para reforzar el punto. En realidad, cho ésta parece ser la razón más común
los actores que están involucrados en con- para reducir demandas. Al principio, gene-
flictos en torno a recursos naturales, rara ralmente las demandas de un actor pueden
vez van a aceptar de manera explícita que ser muy generales, en la medida que se es-
se haya producido un giro profundo en la pera una rápida victoria, pero cuando el
posición. En la mayoría de los casos, los conflicto enfrenta a un actor muy fuerte y
cambios se anunciarán de manera abierta se prolonga demasiado -con sus respecti-
sólo si se ha producido un cambio drástico vos costos y desgastes- algunas reivindica-
en la posición del actor, a partir de cam- ciones son abandonadas, presumiblemen-
bios en la correlación de fuerzas al interior te en favor de las que el actor considere
del propio actor (nuevo liderazgo, cambios como las más esenciales. El procedimiento
en la jerarquía de las unidades de tomas de inverso es, por supuesto, también posible:
decisión) o si los actores principales opues- en lugar de aferrarse de manera intransi-
tos llegan a establecer un acuerdo (en don- gente definida y muy particular, el actor
de se enfatizará en los logros y beneficios puede hacer posible una salida al conflicto
alcanzados, relegando a un segundo pla- y un acuerdo incluyendo objetivos adicio-
no, aquello que queda pendiente, particu- nales.
larmente lo que la otra parte no ha cumpli- En el caso de los bosques, la justifi-
do). cación clásica (en el cambio de objetivos)
Los actores en ese sentido, pueden suele ser tal vez que la “combinación ade-
llegar a la conclusión que se han venido cuada” se ha alcanzado. El compromiso y
adoptando posiciones y persiguiendo obje- la transacción involucran un dar y un qui-
tivos “equivocados”, al hacer notar que tal tar y en su forma más compleja, un “trato
o cual posición u objetivo no se pueden lo- por paquete” implica tantos elementos dis-
grar y que se han apartado de principios tintos que resulta imposible para los mis-
elementales. Los cambios en las priorida- mos actores (sin mencionar a los que están
des son los que ocurren con mayor proba- afuera) averiguar quién ha ganado y quién

27
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

ha perdido. Por consiguiente, los principa- les son las posibles alternativas de trata-
les actores podrán decir que la “mezcla o miento y resolución.
combinación correcta” se ha alcanzado y
esto puede ser cierto si el acuerdo demues- 8 . L o e s p e c í f i c o d e l o s c o n f l i c t o s d i s i m é t ri -
tra que es durable. cos
Cabe recordar en este marco, la su-
gerencia de Johan Galtung en torno a la Definitivamente la fórmula o el mo-
institucionalización de la resolución de delo que ha dominado las propuestas es-
conflictos. Encontrando un procedimiento tratégicas de manejo de conflictos, en ge-
que está fuera de la contienda, los actores neral ha partido de un supuesto bastante li-
pueden ponerse de acuerdo para cambiar neal: la existencia de un campo de racio-
posiciones y objetivos. En este caso, las de- nalidad común a todos los actores involu-
cisiones serán el resultado de procedi- crados, donde según estas tesis, los actores
mientos que han dado a cada uno de los o partes involucradas comparten en mayor
actores igualdad de oportunidades. Aun- o menor medida, un conjunto de valores
que las salidas propuestas no sean las más centrales, basados en un argumento racio-
deseadas, ni las óptimas desde el punto de nal. Se presume -dentro de un reduccionis-
vista ambiental y social, el procedimiento mo weberiano- que existe un actor racio-
es lo que se ha aceptado por las partes y así nal que opera en función de determinados
éstas pueden aceptar resultados no siem- fines. Si existen tales actores, es posible lle-
pre muy favorables. varlos a una mesa de negociaciones y en-
El momento adecuado para intentar contrar una solución “win-win” (victoria-
intervenir en el manejo de un conflicto, victoria) que sea aceptable para ambas
constituye otro tipo de problema a discutir. partes (Rupesingue, 1994, p.73).
¿Cuál es el momento adecuado o la fase Compartiendo la crítica planteada
del conflicto para intervenir en su manejo por Rupesingue creemos que estos enfo-
y tratamiento? Algunos autores como Tou- ques contienen un fuerte imperativo ideo-
val o Zartan (1990) sugieren que debe dar- lógico de igualdad formal, propio del pen-
se previamente un proceso de maduración samiento jurídico liberal, en el cual existen
del conflicto. El asunto del tiempo, el del Estados consolidados, políticamente esta-
“momento apropiado” pertenece así a los bles y en cuyas sociedades los conflictos
aspectos de procedimiento técnico del ma- son de carácter simétrico. En ese marco,
nejo de conflictos socioambientales. Para estos Estados juegan un rol mediador o de
poder promover una negociación es im- árbitro a través de todo el sistema jurídico
portante que el conflicto se consolide en formal. Sin embargo, desde la perspectiva
forma tal que se clarifiquen quiénes son de sociedades como las nuestras cabría
realmente los actores involucrados y cuá- preguntarnos cuán relevante es ese mode-

28
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

lo de interpretación, y en qué medida los similar, sino que también compartan per-
procesos de constitución de nuestros Esta- cepciones comunes respecto al conflicto o
dos-nación no han generado escenarios y la disputa, a la situación que se encuen-
actores, tales como el propio Estado, que tran. Sólo si se cumple esta última condi-
en lugar de aparecer como mediador o ter- ción, podría considerarse que, mediante
cera parte aparece directamente involucra- normas apropiadas (propias de una cultura
do como actor en los conflictos en torno a con elementos tolerantes) determinen sus
los recursos naturales, a los territorios, etc., acciones conjuntas. La pregunta a respon-
en tanto compite, busca ejercer controles y derse es cuál es la relevancia que estos ele-
dominios, excluye, coopta, hegemoniza, mentos tienen en muchos contextos socio
establece alianzas y fija órdenes. culturales y étnicos.
Muchas veces cuando el nivel de
confrontación es mayor y la voluntad del En síntesis, a nivel de los conflictos
oponente no es respetada o es respetada disimétricos podemos encontrar los si-
sólo en apariencia, hay poca voluntad de guientes elementos particulares:
cambiar su propia posición. A veces una
de las partes no acepta la mediación, y la a) El reconocimiento disimétrico: sólo
búsqueda de un mediador que sea acepta- una de las partes es considerada le-
do por ambas partes, se torna en un desa- gítima, las otras no;
fío difícil de alcanzar, donde probable- b) Una de las partes es favorecida por
mente el arbitraje o la intimidación sean las reglas existentes sobre la otra;
los procedimientos alternos a asumirse.5 c) Participación asimétrica en la toma
Estas normas compartidas funcio- de decisiones: cuando una de las
nan como nexos estables entre las situacio- partes controla la información, po-
nes y las acciones que determinadas con- see recursos y tiene acceso a más
diciones dadas exigen. poder respecto a la otra.
A la vez, “situaciones dadas” -como
una disputa o un conflicto- que son reco- Reuniendo estas asimetrías se cons-
nocidas por los participantes -evocan ex- tituyen los aspectos fundamentales de la
pectativas y disposiciones normativas es- relación dominante-dominado (“topdog-
pecíficas que se manifiestan en una deter- underdog). Obviamente la distribución del
minada conducta. poder en los conflictos en torno a los re-
El modelo de mediación o negocia- cursos naturales es muy sesgada y desi-
ción de disputas o conflictos -que estaría gual. A partir de que el momento que las
dentro de lo que se conoce como acción asimetrías o injusticias se han observado y
concertada- no solo requiere que los acto- descrito, una organización o un conjunto
res hayan tenido una formación normativa de organizaciones pueden establecerse y

29
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

algunas de éstas legítimamente prepararse cisiones y en la distribución de los benefi-


para conducir un conflicto con resultados cios de la extracción de recursos del bos-
inciertos. Por eso la propuesta con comu- que, incorporando propuestas de aprove-
nidades rurales debe considerar este im- chamiento sostenible integral.
portante punto, en torno a la prevención y En conflictos ya abiertos, se puede
la provención. hablar de prevención, entendida ésta en
De acuerdo con Christopher Mit- términos negativos, en el sentido de impe-
chell (1981), el proceso de manejo de con- dir que el conflicto escale a niveles de in-
flictos incluye todas las técnicas emplea- comunicación y violencia. Es fundamental
das para prevenir el desarrollo de situacio- allí establecer puentes, por la vía de la me-
nes conflictivas, impedir que resulten en diación o la conciliación (Pendzich, 1995,
comportamiento destructivo o ponerle fin p.6). Como sugiere Mitchell, el proceso de
al mismo, remover sus causas por medio manejo de los conflictos se concentra prin-
de algún acuerdo o negociación. cipalmente al nivel del comportamiento de
Diferentes técnicas son aplicables los actores adversarios. Donde priman
en cada momento o etapa del desarrollo de conductas y estrategias coercitivas sobre
los conflictos. En una etapa de conflicto la- las consensuales, hay que aclarar que éstas
tente, se podría hablar de evitación de (dentro de una vía polemial) no son efecti-
conflictos, incidiendo en las percepciones vas, ni seguras para resolver el conflicto,
existentes en los distintos sectores involu- especialmente desde una óptica de interés
crados, y por lo tanto en la definición de comunitario -de menos poder.
sus demandas. Por ejemplo, se puede in- La tarea de los mediadores y de los
formar sobre la pertinencia (económica y conciliadores debe centrarse así, en crear
ecológica) de no explotar recursos en can- condiciones de equilibrio de poder -por
tidades y ritmos que afecten a las genera- ejemplo, vía apertura en la toma de deci-
ciones futuras y a las otras especies de ma- siones- entre las partes involucradas en el
nera irreversible. O sobre los efectos posi- conflicto, para que primen los elementos
tivos de incluir a las comunidades rurales consensuales, en los cuales se sacrifican
en los beneficios y en la cadena de toma algunas de las demandas a cambio de la
de decisiones respecto a la extracción de satisfacción de otras.
recursos por parte del Estado o las empre- Esta desactivación o encausamiento
sas, a fin de que sus propuestas o deman- del conflicto a niveles de manejo y diálogo
das tengan cabida. Se puede igualmente entre las partes, puede ser muy parcial y
informar y promover en las empresas y el temporal si no se apunta a las percepcio-
Estado de los impactos positivos (económi- nes y demandas de los actores. El objetivo
cos, políticos y ambientales) de incluir a básico debe centrarse en un manejo dura-
las comunidades rurales en la toma de de- dero, consensual (que no implique una re-

30
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

nuncia total de las demandas e intereses han introducido el vocablo “provención”


básicos de los actores) y de cooperación el cual implica que se tomen medidas pa-
entre las partes. ra remover las fuentes del conflicto e im-
Resulta interesante considerar las plantar condiciones de manera que los
conceptualizaciones de John Burton y comportamientos sean controlados por re-
Frank Dukes, en torno a estos aspectos. Es- laciones valoradas y colaborativas. El reco-
tos autores introducen una diferenciación nocimiento del otro, la comprensión de sus
entre disputas sobre intereses, las cuales intereses, los posibles puntos de confluen-
son una característica normal de las rela- cia o acceso, etc. La provención, por tanto,
ciones y parte integral de un sistema com- implica una anticipación del futuro, de
petitivo, y conflictos que están profunda- manera que se tomen medidas para remo-
mente arraigados en las necesidades hu- ver las fuentes de conflictos probables6,
manas y que con frecuencia requieren una creando un ambiente conducente a rela-
reestructuración importante del ambiente y ciones no conflictivas y cooperativas.
las políticas para su resolución. En resumen, la provención se preo-
Con frecuencia los dos están liga- cupa por los problemas sociales en gene-
dos y los primeros pueden ser síntomas de ral, por alterar el ambiente que conduce al
conflictos subyacentes. En las disputas los conflicto y por crear un ambiente que lo
asuntos son negociables y no involucran la mitigue. El obstáculo epistemológico cen-
alteración de instituciones y estructuras. tral que debe enfrentar todo intento de de-
El arreglo de los conflictos como re- rivar conocimientos a partir de la práctica
sultado de un acuerdo al que se ha llegado y los procesos sociales es asegurar el paso
por medio del regateo o de procesos judi- que saca conclusiones generales (aplicable
ciales puede ser apropiado para las dispu- a distintas circunstancias) a partir de una
tas, pero cuando se trata de conflictos que situación particular (una práctica concre-
giran en torno a necesidades básicas o va- ta).7
lores, el mecanismo adecuado es la resolu- En ese contexto, el diseño de nues-
ción. Es decir, que mientras el arreglo pue- tra propuesta está cargada de intencionali-
de darse por medidas coercitivas (arbitra- dad y opción de trabajo participativo con
je), el regateo o la negociación, en los que las comunidades rurales, con el fin de arti-
el poder relativo de las partes determina el cular objeto, objetivos, circunstancias, ac-
resultado, la resolución exige la transfor- ciones y recursos de manera más o menos
mación de las relaciones mediante el abor- homogénea. La búsqueda de esta articula-
daje de la solución de problemas que ge- ción programática constituye una serie de
neraron el conflicto. estrategias que, en su forma más simplifi-
Puesto que el término de “preven- cada, se pueden expresar así: “si realiza-
ción” denota “control”, Burton y Dukes mos estas actividades es probable que ob-

31
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

tengamos estos resultados”. Todo ello pasa la promoción de la paz”, en revista Estudios Interna-
inevitablemente por la reflexión y el traba- cionales IRIPAZ Nº9, Guatemala, enero-junio.

jo directo con las comunidades rurales, sin Galtung, J.


cuya presencia y participación no es posi- “Three Approaches to Peace: Peacekeeping, Peace-
ble tener certeza alguna de eficacia o vali- making and 1990 Peacebuilding”, en Peace, War and
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32
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

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do de una manera bastante limitada, como el
Pendzich, C. 1994 ejercicio deliberado de la fuerza para causar
The Role of Alternative Conflict Management in daño físico a las personas o su propiedad. Sin
Community Forestry, FAO, Working Paper, Roma. embargo, desde el punto de vista de educa-
ción-acción para la paz, es necesario ampliar
Pruitt, Dean y Jeffrey Rubin 1988 su significado para incluir la coacción de ca-
Social Conflict: Escalation, Stalemate and Entrap- rácter psicológico y la intención de hacer da-
ment, New York, Random House. ño moral, así como la posibilidad de que la
violencia pueda ejercerse contra la naturale-
Rupesingue, K. 1994 za.
“Governance and Conflict Resolution in Multiethnic 2 Siguiendo la propuesta de Juan Pablo Lede-
Societies”, en Ethnicity and Power in the Contempo- rach, es conveniente pensar el conflicto en
rary World, K.Rupesinghe & Valery Tishkov (eds), términos de un triángulo conformado por el
Yokyo, United Nations University, Forthcoming. problema, las partes (personas o grupos) y el
proceso. Johan Galtung lo planteó en térmi-
Touval S., Zartan 1990 nos de estructura, actitudes y comportamien-
La mediación internacional en la teoría y en la prác- to. Las partes serían fundamentalmente los
tica, Boulder, Westview Press. actores.
3 Retomamos la vieja propuesta de Coser, Le-
Touzard, Hubert 1982 wis, “Nuevos aportes a la teoría del conflicto
La Mediación y la Solución de Conflictos, Barcelona, social”, Buenos Aires, Amorrortu Edts., 1970.
Editorial Herder. 4 Las visiones de los actores sociales involucra-
dos en los conflictos, deben por fuerza dejar
Varea, A. (comp.) et.al. 1995 muchos importantes fenómenos sin explica-
Marea Negra en la Amazonía. Conflictos Socioam- ción, o darles solo una explicación ad hoc, o
bientales vinculados a la Actividad Petrolera en el una explicación basada en supuestos incohe-
Ecuador, Abya-Yala, ILDIS, FTPP, UICN, Quito. rentes derivados de más de una visión. La vi-
sión más pura no es necesariamente el funda-

33
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

mento de las teorías más convincentes, y mu- Desde allí que buena parte de lo que se hace
cho menos de las más válidas. En el análisis en nombre de la sistematización, aunque se
de los conflictos podemos tener simplemente quieran añadir otras epistemologías, expre-
datos para discriminar entre una teoría y otra. san el más puro positivismo.
Los hechos no “hablan por sí mismos”. Ha-
blan a favor o en contra de teorías encontra-
das. Los hechos pueden hacer trizas una teo-
ría, pero nunca pueden demostrar que es co-
rrecta. En última instancia, hay tantas visio-
nes como seres humanos, y más de una vi-
sión presente en los actores puede ser cohe-
rente con un hecho dado, pero nunca puede
otorgar a una teoría dada el imprimatur defi-
nitivo. La verificación empírica puede servir
para revelar cuál de las teorías que somete-
mos a nuestra consideración es más coheren-
te con lo que se conoce fácticamente.
5 Entre las principales perspectivas sociológi-
cas que se ocupan del análisis de la acción
social, ha sido tradicional considerar que las
acciones ordinarias están gobernadas por re-
glas o determinadas por normas morales y de
este modo, especificar el mecanismo funda-
mental mediante el cual las colectividades
configuran e imitan las actividades de sus
miembros. Según Talcott Parsons, las normas
morales se interiorizan para constituir las dis-
posiciones de necesidad de los individuos en
un proceso de socialización que, en lo esen-
cial consiste en un condicionamiento me-
diante la administración de premios y casti-
gos.
6 Ibidem., p. 161.
7 Los peligros del paso de una premisa particu-
lar a una conclusión general están ya plan-
teados en la lógica aristotélica pero en la as-
piración de la sistematización, la dificultad
va más allá de los tropezones que arriesga
quien no cumple con las reglas formales. La
consideración de la práctica en sí misma so-
lo permite pasar del particular concreto (una
experiencia singular) a lo particular abstracto
(un rasgo repetido en distintas experiencias),
pero no sale del conocimiento empírico, ni
genera directamente teoría, conocimiento
teórico al de las generalizaciones empíricas.

34
Aproximaciones conceptuales
y metodológicas
al conflicto social

Patricio Guerrero Arias

A m o d o d e i n t r o d uc c i ó n social y pone en peligro el orden estableci-


do, como plantean funcionalistas y positi-
El conflicto es una realidad presente vistas conservadores, para quienes el único
en toda la historia de la sociedad y la cul- modo válido de evitar esa disfunción, es
tura humana; en un sentido general podría- mediante la imposición de una ingeniería
mos decir que abarca todas las dimensio- social que se apoya en técnicas conductis-
nes de la vida, desde la guerra hasta la tas, que garantizan el “buen encauzamien-
elección de helados;1 pues en toda socie- to” de la conducta humana. Por el contra-
dad, así como entre los individuos y las re- rio, el conflicto y el cambio constituyen, la
laciones que establecen, hay tensiones in- condición natural de toda socio-cultura,
ternas que llevan al conflicto y al cambio. mas no la estabilidad y el orden. Por ello,
La perspectiva de la diversidad y la diferen- el conflicto debe ser visto desde su dimen-
cia, como otra realidad que se expresa en sión dialéctica y política, reconociéndolo
las identidades individuales, sociales o de como un hecho normal que está presente
las culturas, nos permite entender que nin- en la cotidianidad y la experiencia del
gún ser humano, sociedad o cultura, es hombre y las sociedades, en toda relación
igual a otra, que cada una tiene sus propias individual o colectiva. Esto no quiere decir
formas de representación, de racionalidad, que no veamos las consecuencias, muchas
de intereses, necesidades y objetivos, que veces graves, deshumanizantes y trágicas
hacen que surjan diferencias, que al no ser que un conflicto puede traer para los hom-
debidamente canalizadas, se convierten en bres y las sociedades y que se evidencian
conflictos. en dolor, muerte, sufrimiento, destrucción,
El conflicto en consecuencia, no miedo, etc. Por ello mismo debemos estar
puede seguir siendo analizado como una claros de que, si bien el conflicto es una
disfunción que conduce al desequilibrio realidad, que no podemos evitar ni deste-

35
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

rrar, pero sí debemos aprender a manejar- pectiva teórica, sino que se hace necesario
lo en la búsqueda de prevenir y eliminar un enfoque multidisciplinario para poder
sus efectos violentos y destructivos y cana- enfrentarlo y buscar solucionarlo. Otra ca-
lizarlo adecuadamente para que sea una racterística importante, es que se empiezan
fuente de transformación, crecimiento y a ver las dimensiones políticas que el con-
desarrollo de las sociedades. flicto encierra, dado que son actores socia-
Si bien la existencia de conflictos es les los que se encuentran presentes en la
algo natural a la sociedad, no lo son las vivencia de la conflictividad. Los nuevos
causas que los provocan, distinción que se enfoques buscan acercarse mucho más al
hace necesario tener presente en su análi- mundo de los actores y sus realidades; es-
sis y en el diseño de metodologías para so- to no sólo se muestra como un recurso me-
lucionarlos, pues en realidades como las todológico imprescindible, sino que es la
de nuestro continente, los conflictos tienen única forma de poder estructurar propues-
su raíz en claras causas estructurales, mar- tas reales de solución de conflictos.
cadas por la dominación, la dependencia, El presente documento busca apro-
el subdesarrollo, la marginalidad y las asi- ximarse a la problemática del conflicto,
metrías sociales, escenario dentro del cual desde algunas perspectivas teóricas; no só-
se profundizan las desigualdades sociales y lo en relación al conflicto ambiental -al
por consiguiente, se agudizan los conflic- cual específicamente hacen referencia los
tos. documentos analizados-; sino que hemos
Si tanto la realidad natural, como la considerado importante hacerlo en rela-
realidad social y cultural -especialmente ción al conflicto social en general, apoyán-
estas últimas- se desarrollan a través de los donos en otras fuentes teóricas, para así
conflictos, la reflexión sobre este tema no poder aportar en algo a la discusión teóri-
puede estar ausente de la discusión teóri- ca y metodológica, así como sobre otras
ca. Es por ello que distintas ciencias bus- cuestiones que en los documentos de eva-
can acercarse desde diferentes perspecti- luación de talleres y seminarios sobre este
vas teóricas y metodológicas al análisis del tema, no han sido suficientemente aborda-
conflicto. Se formulan conceptualizacio- dos.
nes diversas en relación al tema al que ha- Este no busca ser un documento
ce referencia, conflicto social, sicológico, analítico de lo producido, sino sintetizar la
cultural, político, ambiental, etc. Lo que discusión en torno al tema; sin embargo,
está claro, es que la complejidad social hemos creído importante introducir refle-
que atraviesa actualmente el mundo, plan- xiones sobre algunas posturas, que tienen
tea no sólo una diversidad y complejidad la intencionalidad de aportar mínimamen-
de conflictos, lo que hace imposible que te a la discusión de un aspecto tan impor-
puedan ser explicados desde una sola pers- tante de la vida social como el conflicto.

36
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

I. ¿Qué es un conflicto? algunas distincio- narios y se apela a instrumentos fundados


nes conceptuales en la imposición del más fuerte; aunque no
es necesario que exista una violencia física
Un acercamiento etimológico nos efectiva para que exista conflicto. Para Co-
muestra que la voz latina conflictus, signi- ser, en la línea de Weber, lo que diferencia
fica simplemente “colisión”, “choque”; al conflicto de otras formas de interacción
luego fue extendida a la de “batalla”,”con- social, es que éste siempre implica el uso
frontación” y “combate”. Actualmente, de la fuerza, mientras que para Marx, la
con “conflicto” se designa cualquier tipo noción de poder es el eje fundamental.4
de encuentro entre fuerzas opuestas, sea Para algunos autores, el conflicto no
que estén marcadas por la violencia o no; puede ser reducido al concepto de compe-
es decir, alude no sólo a la consumación tencia. De ahí que se hacen necesarias al-
de la lucha entre opuestos, sino a la ten- gunas distinciones conceptuales. La com -
sión entre ellos. Este concepto lo emparen- petencia hace referencia a una lucha esen-
ta con otros como los de “oposición”, “an- cialmente pacífica, en la que los rivales
tagonismo”, “disputa”, “competencia”, buscan alcanzar el mismo fin empleando
“antinomía”, los mismos que deberían dis- los mismos medios y ajustándose a las mis-
tinguirse claramente si se quiere hacer un mas normas; en el conflicto, los objetivos,
estudio sistemático de la conflictividad, los medios y los fines son diferentes. Otros
pues muchos autores ven en ellos diversas van más allá y plantean que se puede dife-
expresiones, intensidades y niveles del fe- renciar competición y conflicto en relación
nómeno que explicarían igualmente tipos a la noción de poder; si la búsqueda de
diferentes de conflicto2. control sobre el otro, ya sea de su conduc-
El concepto de conflicto para ta o sus recursos, es la meta aspirada, el eje
Gluckman3 hace referencia a las tensiones crucial y el único medio de conseguir esa
que se dan en el corazón mismo del siste- meta, es un conflicto; mientras que la com-
ma social, a las oposiciones provocadas petencia motivada por el deseo de ganar,
por la estructura misma de la organización no llega a ser conflicto, salvo en el caso de
social; los otros términos se podrían aplicar que la meta que se busque implique la ne-
a desórdenes superficiales de la vida so- cesidad imperativa del control del compor-
cial. Max Weber encontraba que una rela- tamiento del adversario y conduzca a la
ción social es de lucha cuando la acción se negación del otro.5
orienta a la búsqueda de imponer la propia También se plantea una diferencia
voluntad contra la resistencia de la otra u cualitativa en relación al conflicto y la con -
otras partes, pudiendo ser mediante la vio- tradicción. Se afirma que una característi-
lencia directa, cuando para llegar a una so- ca del conflicto es que éste siempre será
lución se suspenden los instrumentos ordi- observable empíricamente; mientras que la

37
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

contradicción no es observable, sino infe- pueden implicar incompatibilidad, o la


rible de una oposición lógica o ideológica tendencia a su mutua exclusión. El conflic-
entre las partes. Para Firth, el conflicto -que to implica entonces un mínimo de contac-
puede estar basado en percepciones erró- to y visibilidad -no necesariamente cara a
neas, en intereses y fines diferentes, que cara-, es una relación e interacción social
provoquen una temporal falta de ajuste en- en la que las partes relacionadas no se
tre las partes en pugna- puede resolverse; “unen”, sino más bien se “des-unen”; una
pero en la contradicción, no es posible tal relación que establece la ruptura o separa-
resolución. Gluckman sostiene que la con- ción de una forma de relación; la relación
tradicción se refiere a aquellas relaciones conflictiva se verifica dentro de un contex-
de principios y procesos contrapuestos to social, e incluye un componente de po-
dentro de la estructura social, que inevita- der. Consecuentemente, se podría decir
blemente conducirán al cambio radical del que los elementos de todo conflicto son la
modelo. Para Marx, el conflicto se refiere a existencia de partes y motivos, y las rela-
la lucha de grupos rivales de una sociedad ciones de poder7.
cuyos valores y objetivos resultan incom- Es importante considerar este aspec-
patibles, mientras que la contradicción se to relacional del conflicto, en considera-
expresa entre diferentes subsistemas dentro ción a los actores y el poder, pues a menu-
de la estructura social, cuya confrontación do se comete el error de no considerarlo,
sólo puede ser resuelta mediante la trans- cuando en realidad en el conflicto, las par-
formación de la estructura misma de la so- tes están realmente relacionadas, no son
ciedad; dentro de ella, los distintos secto- mutuamente indiferentes, ni están desco-
res sociales que mantienen contradiccio- nectadas entre sí, pues les unen intereses,
nes de clase por ejemplo, con valores y fi- objetivos, necesidades, proyectos, que
nes opuestos, pueden convivir incluso du- pueden o no ser diferentes, frente a los
rante tiempos prolongados sin conflictos; cuales tienen posturas distintas o discor-
pero la falta de conflicto no basta para ne- dantes, que conducen a la negación, ya
gar la contradicción, ésta existe y solo po- que cada parte en conflicto busca negar al
drá ser resuelta con la transformación radi- “otro”, y como consecuencia es igualmen-
cal de la estructura social.6 te negado por el “otro”; sin embargo de
Una cuestión importante a no des- ello, paradójicamente, existe siempre en
cuidar en el análisis del conflicto, es su as- todo conflicto, ya sea en su origen, desen-
pecto relacional, pues se entiende por con- volvimiento o resolución, un elemento re-
flicto a un proceso de interacción social lacional, relación que a su vez está íntima-
básico, un peculiar modo de relación entre mente articulada con el poder.
dos o más partes, que consiste en acciones Se entiende al poder como la capa-
y reacciones mutuamente opuestas, que cidad que tiene un hombre o una agrupa-

38
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

ción de hombres para producir efectos in- que es ahora; allí se enfrentan, lo “retros-
tencionales sobre sí mismos y sobre los de- pectivo” y lo “prospectivo”, la estabilidad
más, así como sobre las cosas. El poder sig- y la renovación, la tendencia a proteger lo
nifica la posesión de una capacidad para logrado o a lograr lo nuevo; allí se confron-
tomar y llevar a cabo decisiones que afec- tan el mantenimiento conservador del or-
tan nuestra propia vida, para controlar la den dominante, o la transformación revo-
conducta de los demás, o para transformar lucionaria del mismo.
objetos y recursos. Por ello, en las relacio- Finalmente, es importante ver que
nes conflictivas siempre se involucra una en la relación entre estas dos estructuras
intencionalidad de poder que pretende ga- básicas de la oposición, se pone de mani-
nar el control sobre los objetos, los recur- fiesto también la confrontación entre iden -
sos o posiciones escasas, o de influir en el tidad y diferencia, pues unidad y perma-
comportamiento del otro en cierta direc- nencia, son formas presentes en la identi-
ción; en definitiva, en todo conflicto se dad y la construcción de la misma, así co-
evidencia la búsqueda por adquirir y la ad- mo multiplicidad y cambio, son formas de
quisición por ejercer y el ejercicio del po- diferencia. Sin embargo, vale aclarar que
der8. la oposición identidad-diferencia, no ex-
Otro aspecto que debe ser conside- plica toda la conflictividad, y se hace ne-
rado es el de la dialéctica de la oposición; cesario, articularla a la dialéctica de la
esto ayuda a ver que en todas las manifes- oposición en su dimensión diacrónica y
taciones específicas de la cultura, se en- sincrónica y ver el juego de relaciones que
cuentran dos estructuras conflictivas bási- entre ellas se establece; por ello podemos
cas: la oposición entre unidad y diversidad ver que pueden construirse identidades
y entre el cambio y la permanencia, oposi- sincrónicas, con una diferencia diacrónica,
ción que se relaciona con los elementos o a su vez una identidad diacrónica con
anotados: actores, causas y poder. A la pri- una diferencia sincrónica; de lo contrario
mera estructura se la denomina también no podríamos llegar a entender el proceso
sincrónica, pues es en sí independiente de de construcción de identidades de los nue-
la dimensión temporal, se trata de la in- vos actores sociales que están emergiendo,
compatibilidad entre lo homogéneo y lo en la búsqueda de definir sus propios espa-
diverso, entre lo regular y lo excepcional, cios simbólicos, de representaciones y sig-
entre la universalidad y la especificidad, nificaciones, así como los nuevos hechos
entre lo simple y lo complejo. En la segun- socio-políticos que crean nuevos escena-
da, se habla de conflictividad diacrónica, rios de conflicto.
pues esta estructura tiene que ver con la di-
mensión temporal del conflicto: con el an-
tes y el después, con el cómo llegó a ser lo

39
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

II. Diversos enfoques teóricos relación a los roles que debe adoptar en re-
lación a su pertenencia a un grupo de refe-
Diversas son las perspectivas de rencia (teoría de los roles), etc. El conflicto
análisis teórico del conflicto; cada una de puede ser intrasíquico, consciente o in-
las ciencias se acerca desde marcos con- consciente; este último corresponde al ni-
ceptuales particulares de su acción, ya sea vel de los deseos, quejas, impulsos, alrede-
desde una perspectiva sicológica -que si- dor del cual gira todo el enfoque psicoana-
túa el conflicto en el nivel de las relaciones lítico que vincula al conflicto con el desa-
individuales-, desde una perspectiva socio- rrollo psíquico del individuo y sin el cual
lógica -que pone su acento en la estructu- no habría evolución.
ra y entidades sociales-, una orientación Un eje de esta corriente es tratar de
psicosociológica -que sitúa al conflicto en explicar el rol de la agresión en el conflic-
la interacción de variables del individuo y to, sea personal o social. La agresión se
la sociedad-, la antropológica -que busca considera, como una conducta cuya finali-
entender los contenidos simbólicos que se dad es la de matar, herir, dañar, perturbar a
encierran en el conflicto desde la perspec- alguien; destruir los bienes o apoderarse de
tiva de la cultura-, los socioambientalistas - los mismos, conducta que puede o no ir
que ven en el ambiente y su relación con acompañada de violencia física. Algunos
lo social las causas del conflicto en que se explican la conducta agresiva y por tanto
pone en juego la calidad de vida de la gen- el conflicto, como un comportamiento cu-
te-, etc. Sin embargo, dado que el conflic- ya fuente está en un impulso instintivo del
to es una situación multidimensional com- hombre, para otros es una respuesta indivi-
pleja, está siendo estudiada desde una dual a la frustración derivada de las restric-
perspectiva multidisciplinaria, como la ciones que tiene frente a la realidad exte-
única estrategia posible que puede posibi- rior, se explica además por la acumulación
litar la elaboración de una teoría más aca- de tensiones en el individuo; la agresión es
bada del conflicto. un comportamiento instrumental, una ma-
nera gratificante para llegar a un fin.
A) El enfoque psicológico
B) El enfoque psicosociológico
El conflicto se define como el estado
de un organismo sometido a fuerzas con- Este busca explicar el conflicto des-
tradictorias. El conflicto es una situación de la perspectiva de la psicología social, la
universal y cotidiana. Cuando un indivi- misma que interrelaciona el plano indivi-
duo frente a un problema debe escoger en- dual con el de la sociedad, buscando com-
tre soluciones posibles (teoría de la deci- prender la interacción del individuo y los
sión), puede enfrentar un conflicto, o en sistemas sociales, considerando que en el

40
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

conflicto interpersonal o intergrupal, siem- tan en los actores que intervienen en el


pre se enfrentan individuos, aunque impli- mismo, aquí se trata en cambio de un con -
que a organizaciones; el conflicto, es pro- flicto latente., en el que se encuentran, las
ducido y conducido por individuos, por percepciones, las representaciones, los
ello este enfoque puede contribuir a acla- imaginarios, los estereotipos, los senti-
rar las variables personales y de situación mientos que los actores acumulan y expe-
en el contexto de los conflictos, que mu- rimentan en relación al otro; este aspecto
chas veces no se consideran. El conflicto subyacente puede connotar los aspectos
se conceptualiza como una situación com- más estratégicos del conflicto, por ello es
pleja, que se define primero por una deter- importante no descuidarlos, pues a veces
minada estructura de las relaciones socia- el conflicto manifiesto, no puede ser sino
les, que puede enfrentar a individuos (con- un aspecto sintomático de un conflicto la-
flicto interpersonal), a grupos (intergrupal), tente.
a organizaciones sociales (conflicto social), Desde un punto de vista metodoló-
a naciones (internacional), etc.; pero la na- gico, se hace igualmente necesario consi-
turaleza del conflicto puede ser muy varia- derar que el desarrollo de un conflicto de-
da, así los actores pueden perseguir metas pende de un sinnúmero de variables, en
diferentes, fines antagónicos, defender va- las que también encontramos variables, es-
lores contradictorios, intereses opuestos, tructurales y estratégicas, así como emo-
que se pueden expresar en los medios, las cionales y afectivas, razón por la cual el
tácticas o estrategias a implementar para análisis del conflicto debe hacerse consi-
alcanzar sus objetivos, así como pueden derando por igual estas dos dimensiones.
darse situaciones conflictivas en las que los Entre las múltiples variables que podemos
adversarios persiguen un mismo fin aun- encontrar se pueden señalar:
que de manera competitiva; en cada situa-
ción, la influencia sobre el otro o el total - Las características de las partes en-
control de la conducta del otro (poder), frentadas, sus valores, aspiraciones
son la meta perseguida, o bien el medio y objetivos, sus actitudes de cara al
para alcanzar la meta. conflicto, sus recursos intelectuales,
Esta perspectiva puede contribuir a estrategias y tácticas posibles.
ver en el análisis del conflicto, no sólo los - Sus relaciones mutuas anteriores, la
aspectos estructurales evidentes, manifies- evolución de las actitudes de uno
tos, instrumentales o estratégicos de éste, respecto al otro.
caso en el cual estaríamos hablando de un - La naturaleza que originó el conflic-
conflicto manifiesto; sino también la nece- to, su extensión, su significado moti-
sidad de considerar los aspectos afectivos, vacional, su periodicidad.
emocionales, expresivos, que se manifies-

41
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

- El ambiente social en cuyo seno se elementos interdependientes, cuya función


desarrolla el conflicto, aliento, resis- es el mantenimiento del orden y el sistema
tencia, apoyo o disuasión para la re- social; éste no es sino un conjunto de indi-
solución del mismo, normas y reglas viduos que cooperan mancomunadamente
institucionales que lo regulan. para obtener un fin común. Desde este en-
- Los públicos y sus relaciones con el foque, el conflicto sólo es una disfunción
tema del conflicto y sus intereses del orden natural de la sociedad, que debe
puestos en juego por éste. ser corregida y eliminada mediante la edu-
- Las estrategias y las tácticas emplea- cación, la formación y una organización
das, utilidades positivas y negativas. que considere la diversidad de intereses
- Las consecuencias del conflicto pa- existentes.
ra cada parte, los cambios posibles La estratificación social, según los
derivados del conflicto, el prestigio funcionalistas, es inherente al propio fun-
o poder que se puede ganar o per- cionamiento del sistema, cuya función es
der. la de proporcionar un sistema de recom-
pensas materiales o simbólicas, para que
C) El enfoque social del conflicto dicha desigualdad funcione y así se man-
tenga el orden social, mediante la integra-
Este se ha hecho desde varias pers- ción de grupos diferentes con intereses
pectivas propias de las ciencias sociales, económicos y políticos comunes; la estra-
especialmente desde la sociología y la an- tificación social se la ve como inhibitoria
tropología. Algunos ven en el conflicto un del conflicto social, la desigualdad social
fracaso, una disfunción social que pone en es así el precio de la estabilidad social. Lo
riesgo el equilibrio y la armonía de la es- que no dice esta teoría es que dicha estabi-
tructura social, mientras que para otros, el lidad sólo es posible mediante mecanis-
conflicto es necesario para el funciona- mos de coacción y represión, y que la es-
miento de la vida social y su progreso. Dos tratificación social, en lugar de atenuar el
posturas se confrontan en relación al con- conflicto, es la base para alimentarlo.
flicto, la que lo explica desde la perspecti- La noción de sistema total integrado
va funcionalista, y la que lo hace desde la y de equilibrio ha sido heredada de la an-
teoría del conflicto. tropología colonial británica de Malinows-
ki y Radcliffe-Bronwn, cuyo análisis desco-
I. Los enfoques funcionalistas noce la posibilidad del cambio y del con-
flicto, la función de los hombres y la cultu-
La teoría funcionalista considera co- ra es la de mantener el equilibrio del siste-
mo principio que toda sociedad es una es- ma social. Esta formulación tiene una pro-
tructura armónica, un sistema estable de funda connotación ideológica y ha sido y

42
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

es utilizada para justificar la dominación y y sostiene que no son el equilibrio, la esta-


la expansión colonial y neocolonial, ideo- bilidad y el orden las condiciones natura-
logización peligrosa que crea una falsa les de la sociedad, pues dicha estabilidad
conciencia, apoyándose en principios ins- se funda en la coerción y la fuerza; por el
trumentales y organicistas, según los cua- contrario, afirma que son el cambio y el
les las fuerzas que luchan por poner fin a conflicto características siempre presentes
la dominación, son equiparadas con las de en toda organización social y la vida mis-
los gérmenes patógenos que provocan la ma.
enfermedad y alteran el equilibrio del or- La teoría del conflicto hace del po-
ganismo sano, vale decir el orden social der, el centro de la situación del conflicto
establecido, razón por la que deben ser eli- social. La distribución desigual del poder,
minados. No ver la existencia del cambio se convierte en el factor y causa determi-
hace del funcionalismo una corriente pro- nante de los conflictos sociales. Como
fundamente conservadora, que niega ade- consecuencia de esa asimetría en la distri-
más la dialéctica de la historia; por ello pu- bución del poder, se expresa una profunda
so a los pueblos oprimidos fuera de la mis- estratificación social, resultante de la lucha
ma y les impuso otra historia de domina- continua y desigual por la posesión de bie-
ción, al negarles la posibilidad de poten- nes, servicios, y recursos escasos, que se
cialidades para el cambio, al no verles co- encuentran monopolizados por las clases
mo sujetos capaces de transformar la histo- que tienen acceso al poder, las mismas que
ria. para mantenerlo y preservar el orden social
dominante no sólo recurren al uso de la
II. La teoría del conflicto violencia y la fuerza, sino también al uso
de una violencia simbólica que se impreg-
Los fundamentos de la misma se for- na en el sistema de valores, creencias, re-
mulan ya con Heráclito y Polibio, pasan presentaciones y en los imaginarios socia-
luego al mundo árabe con Ibn Khaldun; les, que tienden a reproducir y reafirmar el
buscan ser una respuesta a la apología de orden dominante; por tanto la estratifica-
la violencia, a la instrumentalización del ción social no es sólo el resultado, sino
poder descrito por Maquiavelo, cuyas for- además la generadora de conflictos socia-
mulaciones se convertirán en premisas del les; éstos son, sobre todo, auténticos con-
pensamiento político occidental; posterior- flictos de poder.
mente, el análisis del conflicto será reto-
mado por Hobbes, Hegel, y profundizado D) El enfoque socioambiental
por Weber y Marx9.
La teoría del conflicto surge como Si partimos de la consideración de
una respuesta a los modelos de equilibrio, que el medio ambiente es el amplio esce-

43
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

nario donde se desarrolla la vida humana, cando construirse espacios propios para la
donde se articulan los procesos sociales, gestión de sus necesidades11.
ecológicos, tecnológicos, culturales y polí- Es cada vez más claro el hecho de
ticos, y todos aquellos procesos que se re- que existe una íntima relación entre el de-
lacionan con la vida humana, no resulta terioro de la calidad de vida, los conflictos
extraño la cada vez más creciente preocu- ambientales y los conflictos sociales, como
pación por los temas socio-ambientales, consecuencia de la implementación de
pues allí se ponen en juego la cuestión de medidas de ajuste estructural impuestas
la satisfacción de las necesidades básicas y por las políticas macroeconómicas neoli-
el nivel y calidad de vida. En consecuen- berales, que han tenido gravísimas conse-
cia, el ambiente es también un escenario cuencias sociales, económicas, políticas
de conflictos, pues en todas partes del como ambientales, pues sólo han favoreci-
mundo, la búsqueda por un manejo equili- do a los sectores monopólicos y han dete-
brado y sustentable del ambiente y de los riorado cada vez más las condiciones de
recursos que de éste se extraen, inevitable- vida de la población.
mente conduce a conflictos, pues allí se Es importante por ello, no olvidar
enfrentan intereses, necesidades y objeti- que en realidades como las de nuestro
vos de actores sociales que pugnan por la continente, los conflictos tienen su raíz en
apropiación, uso, transformación y control claras causas históricas estructurales, mar-
de los recursos naturales10. cadas por la dominación, por una profun-
El problema ambiental es evidente- da dependencia, por la agudización del
mente un problema político y esto no pue- subdesarrollo, la marginalidad y las asime-
de, por tanto, descuidarse del análisis del trías, desigualdad y verticalidad sociales,
conflicto, pues cada vez está más claro que resultantes de la imposición de un determi-
ambiente, Estado y sociedad civil, se mues- nado orden económico, social y político,
tran como un trinomio que se hace más que favorece la reproducción de las condi-
evidente en las relaciones a nivel mundial. ciones de dominación y reafirma una es-
Así lo muestra la incorporación de los te- tructura vertical del poder ejercido por de-
mas ambientales en el contexto de la insti- terminadas minorías; escenario dentro del
tucionalidad oficial y de la población, y si cual se acentúan profundamente las desi-
bien esto es reciente, tiene una importan- gualdades sociales y por lo tanto se agudi-
cia profunda ya que está directamente re- zan los conflictos. En consecuencia, si las
lacionado con las condiciones y la calidad causas del conflicto ambiental como so-
de vida de una población cada vez más cial, se deben a causas estructurales pro-
numerosa, que enfrenta conflictos muy se- pias de un orden de dominación, se hace
rios para su supervivencia y que está bus- necesaria, la construcción de un nuevo or-
den, que transforme dichas relaciones de

44
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

dominación y de ejercicio de poder, que - El conflicto en sí mismo no es el


abra posibilidades para que los pueblos principal problema, sino más bien el
puedan construir sus propios caminos y cómo éste puede ser manejado.
respuestas, para que puedan por sí mismos - El conflicto requiere por lo menos
decidir sobre su futuro12. de dos partes analíticamente distin-
Una vez que nos hemos aproxima- tas, actores, organismos, grupos, in-
do conceptualmente al conflicto y revisado dividuos, colectividades, comunida-
brevemente el abordaje teórico sobre el des, etc.
mismo, nos referiremos a continuación so- - El conflicto siempre será observable
bre las premisas, tipos, niveles y funciones empíricamente y por lo tanto es po-
del conflicto. sible de ser medido, ya sea en su in-
tensidad, y/o en las manifestaciones
III. Premisas del conflicto e interacciones múltiples que provo-
ca.
En términos generales, podríamos - El conflicto implica un mínimo de
anotar entre las premisas de los conflictos, contacto y visibilidad.
las siguientes: - Los conflictos se ocasionan por la
escasez de “posiciones”, es decir, la
- El conflicto es algo normal, constitu- condición por la cual un objeto no
ye una fuente de cambio de la so- puede ocupar dos lugares al mismo
ciedad. tiempo, o cumplir dos funciones di-
- En todo conflicto esta implícito un ferentes; un rol no puede ser desem-
problema de poder. El conflicto no peñado simultáneamente por dos o
surge por generación espontánea, más actores, ni llevarse a cabo dos
tiene sus causas y sus efectos, mu- comportamientos prescritos distin-
chos de los cuales son profunda- tos.
mente estructurales, en los que se - Se ocasionan también conflictos por
expresa una forma desigual en la la escasez de “recursos”, o sea, la
distribución del poder social; el po- condición en la cual, el suministro
der es el centro de las situaciones de de objetos deseados, es limitado de
conflicto. tal modo que las partes no pueden
- Todo conflicto es una relación de in- poseer todo lo que desean de algo,
teracción entre una o más partes frente a lo que diferentes juicios de
- El conflicto no implica ruptura o ce- valor subyacentes pueden condicio-
se de la interacción social. nar la demanda o necesidad de re-
cursos y posiciones escasas; de ahí
que los valores mutuamente incom-

45
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

patibles, excluyentes u opuestos, IV. Tipos y niveles de conflictos


son características inevitables de
conflicto. Conflicto intrapersonal. Es aquel en
- En el conflicto funciona un principio el que interviene una sola parte, se puede
de “causalidad múltiple”, es decir, considerar un conflicto entre el individuo y
que no existe ninguna fuente básica el ambiente, o entre actor y naturaleza.
o única de conflicto.
- El conflicto no puede existir sin ac- Conflicto interpersonal. Aquel que
ción. se da entre dos o más personas.
- El conflicto es esencialmente diná-
mico, tanto las condiciones, como Conflicto intragrupal. Entre dos o
las situaciones de los actores, se ha- más grupos.
llan en constante cambio, no pue-
den ser estáticas. Ello implica que Conflicto real, o también llamado
también las estrategias, tácticas y conflicto instrumental. Surge más de la in-
métodos de resolución deben ser compatibilidad de objetivos. Se caracteriza
igualmente dinámicos. por la búsqueda de una meta específica a
- Todo conflicto tiene un fin. la cual se opone un adversario, por la exis-
- Todo conflicto implica un costo, sea tencia de fines y medios opuestos, por la
social, económico, político, cultu- incompatibilidad de deseos, necesidades,
ral, simbólico, el mismo que debe valores e intereses. Este cesará cuando los
ser considerado en el momento de actores hayan encontrado un medio satis-
buscar su resolución. factorio para el logro de sus objetivos.
- Todo conflicto es distinto, no hay
conflictos iguales, todos tienen sus Conflicto irreal, conocido también
propias particularidades, sea en re- como conflicto expresivo, surge de la ne-
lación a sus causas, escenarios, o a cesidad de liberar tensiones por lo menos
los actores que intervienen en el de parte de uno de los protagonistas, de la
mismo; por esta razón, deben ser hostilidad desviada, de la ignorancia y el
analizados en forma igualmente error, no se orienta hacia resultados especí-
particular y los métodos, tácticas y ficos y cesará cuando la tensión haya retor-
estrategias que se empleen para su nado a un nivel suficientemente bajo.
resolución dependerán de su propia
especificidad y diferencia. Conflicto latente. Es aquel que hace
referencia a los aspectos subyacentes que
se encuentran en los actores, ya sean afec-
tivos emocionales, expresivos. El conflicto

46
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

latente designa las representaciones, las motín, o la mayoría de los conflictos racia-
actitudes, las percepciones, los estereoti- les.
pos, o los sentimientos que los actores en
conflicto experimentan y que no pueden Conflicto extremo. Es aquel conflic-
dejarse a un lado en el análisis del conflic- to violento agresivo que recurre siempre a
to social, pues ellos pueden connotar los medios coercitivos y en el que hay la inten-
aspectos más racionales y estratégicos del cionalidad de destruir o causar daño a una
conflicto. de las partes.

Conflicto manifiesto. Es aquel que Conflicto diplomático. Es aquel que


hace referencia a los aspectos evidentes no recurre a la violencia y busca medios
del conflicto; éste a veces no es más que persuasivos para su resolución.
un aspecto sintomático de un conflicto la-
tente. Co nfl i ct os pri ma ri os ca ra a c ara .
Son aquellos en los cuales se enfrentan di-
Conflicto inducido. Surge del dese- rectamente la mayoría de actores implica-
quilibrio o ambigüedad de las relaciones dos en los mismos, como puede ocurrir en
de poder. Cuando los representantes de los un mitin o en los contactos raciales o étni-
grupos en conflicto tienen fines propios cos en los que las relaciones conflictivas
que alcanzar, aparte de aquellos fines que son directas.
se encuentran en disputa entre los grupos,
la búsqueda de prestigio puede ser un C on f l i c t os s e c u nd a ri o s o i n t e rp ue s -
ejemplo de ello. Este tipo de conflicto es tos. Aquí no se enfrentan todos los actores
más fácil de solución por los procesos nor- de las partes implicadas, sino aquellos que
males de mediación. son sus representantes. Vale aclarar que si
bien el conflicto influye y tiene consecuen-
Conflicto institucionalizado. Se ca- cias en cada parte en conflicto, en el mo-
racteriza por reglas explícitas, por compor- mento de la búsqueda de su solución, se
tamientos previsibles y continuidad, tal es enfrentarán sólo quienes los representan.
el caso de las negociaciones colectivas. En un conflicto entre comunidades indíge-
nas con una empresa petrolera por ejem-
C on f l ic t o s no i n st i t uc i o na l i za d os . plo, no se enfrentan todas las comunidades
Son en cambio lo contrario, desorganiza- ni todos sus miembros, ni tampoco todos
dos, difíciles de predecir, aunque la bús- quienes hacen la empresa, los valores
queda de solución se dé en marcos institu- opuestos constituyen fuentes de conflictivi-
cionalizados; como serían por ejemplo, un dad; los conflictos ideológicos son conflic-
tos de valores que pueden clasificarse se-

47
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

gún la significación del choque de valores símbolos, de significaciones, de praxis y de


absolutos, entre aquellos que se conside- sentidos que permiten a los individuos y a
ran “superiores” frente a otros que son vis- los grupos ordenar el mundo; al ser un mo-
tos como “inferiores”, confrontación en la do de representar la realidad requiere for-
cual uno de ellos debe triunfar sobre el mas concretas en la conducta humana,
otro. Ejemplo de esto, son los conflictos re- moldeando de manera sorprendente las
sultantes de actitudes etnocéntricas o racis- percepciones de los individuos frente a las
tas, el conflicto entre dogmas religiosos o distintas realidades que construye y enfren-
el de las ideologías políticas. ta, esto es lo que determina que la cultura
esté presente en todas las dimensiones de
Conflicto cultural. Esta expresión en la vida, de la praxis humana y de la acción
tan amplia que su uso abarca a veces los social.
otros tipos de valores referidos y aspectos Otros autores como Colombres13
de la cultura que se encuentran en cada hablan de tres grandes tipos de conflictos:
uno de ellos. Los conflictos entre culturas
podrían abarcar desde los conflictos de re- Confli ctos instit ucionale s. Son
ligiones, de ideologías, de derecho, etc., y aquellos que están provocados y regulados
en ellos pueden encontrarse aspectos ma- por la cultura con la finalidad de buscar la
nifiestos, latentes, reales o irreales o de los reducción o eliminación de las formas de
otros antes anotados. hostilidad y abrir un espacio para el disen-
Considerando lo anterior, pensamos timiento y por tanto, el mantenimiento del
que se plantea como una necesidad cada orden; sin ellos, la ruptura y separación so-
vez más urgente tomar la variable de la cial sería muy frecuente, cumplen una fun-
cultura, como un eje importante - no el ción estabilizadora. En un primer grado de
único- que se expresa en toda situación este tipo de conflictos, estarían los casos
conflictiva, sea ésta social, política, ideoló- simples de rivalidad institucionalizada,
gica, ambiental, etc., y que generalmente que son más bien una competencia en
ha sido ignorada. Muchos de los fracasos donde las metas coinciden con lo querido
en la implementación de proyectos, que en por el orden social. En un segundo grado,
lugar de solucionar problemas se vuelven las situaciones originadas por esta rivali-
fuentes de conflicto, así como el error en la dad, que parecen exceder el marco de la
aplicación de metodologías y técnicas pa- competencia institucional de lo querido
ra la resolución de conflictos, tienen que por la cultura y se convierten en verdade-
ver con la no consideración de la cultura, ros conflictos aunque al no basarse en una
entendida ésta como una construcción es- verdadera contradicción suelen desapare-
pecíficamente humana resultante de la cer al finalizar el evento que los originó,
praxis del hombre, como un sistema de pero no son conflictos profundos que con-

48
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

duzcan a un gran desgaste social. En un conflictos contribuyen a la separación so-


tercer grado está un tipo de conflicto que si cial en facciones con intereses separados.
bien produce daño social, no llega a la ani- Estos conflictos pueden ser también
quilación del adversario ni a la ocupación sociales, económicos, políticos o religio-
del territorio; se trata de expiar un agravio sos. Entre los sociales podemos citar por
a través de un combate ritual, el mismo ejemplo, a los que envuelven a dos comu-
que está regulado por la cultura, regula- nidades vecinas por cuestiones de linde-
ción que tienden a fortalecer la cohesión y ros, de tierra, o control del agua, pero que
el orden social del grupo. no entrañan una real opresión. Entre los
políticos podrían estar la división interna
Conflictos históricos. Son aquellos de un pueblo en torno a los intereses del
que procuran resolver una contradicción ejercicio del poder, las disputas entre caci-
real y profunda de la sociedad y cuya su- ques o autoridades locales. Entre los eco-
peración impulsará el desarrollo social y nómicos, la división de una comunidad en
pasos adelante hacia procesos liberadores. dos empresas cooperativas que se disputan
Así, encontramos los conflictos de clase el control de una misma actividad o del
dentro de un grupo étnico, o los que en- mercado. Entre los religiosos, las frecuen-
frentan a éstos con la sociedad nacional tes divisiones entre católicos y evangélicos
con miras a reducir o poner fin a su discri- que se viven en las comunidades indígenas
minación y explotación. Los conflictos his- o entre miembros de distintas sectas reli-
tóricos pueden ser sociales, económicos, giosas, que pueden muchas veces llegar a
políticos, religiosos, según sean los ele- hechos de violencia y sangre.
mentos y fuerzas que entren en juego. Los conflictos faccionales han sido
siempre un recurso de la sociedad domi-
Conflictos faccionales. Son los que nante para dividir a los sectores explota-
no responden a una contradicción real dos, para minar su unidad y evitar así sus
profunda ni están institucionalizados por la respuestas organizativas, su movilización,
cultura, muchas veces son provocados por y lograr su debilitamiento y evitar se cons-
la misma sociedad dominante ya sea direc- tituyan como sujetos históricos, como lo
ta o indirectamente; por ello resultan per- están haciendo las compañías petroleras
judiciales para las sociedades o grupos que en la Amazonia, al promover conflictos al
sufren la dominación, pues les impiden ver interior de las comunidades indígenas, o
con claridad las razones últimas que los de éstas con los colonos a fin de que no
provocan, así como a los verdaderos res- vean las verdaderas causas y los responsa-
ponsables, y mantener frente a ellos una bles del ecocidio autorizado que están pro-
actitud unitaria para la lucha, pues estos vocando en el Oriente. Lo que buscan los
dominadores al alimentar este tipo de con-

49
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

flictos faccionales, es evitar que éstos se terrelacionan entre sí posibilitando que el


vuelvan conflictos históricos, que permitan conjunto de la sociedad mantenga una in-
el cuestionamiento de las causas más pro- tegración que sería inexistente si los planos
fundas y estructurales de la dominación, permaneciesen aislados, lo que fomentaría
que conduzcan a la maduración política mucho más la desunión y los choques; al
de los dominados, a su fortalecimiento or- enfrentarse entre sí se originan divisiones
ganizativo, y a una acción movilizadora que generan un complejo de grupos, pero
más vital, que impulse su construcción co- que no llegan a romper la unidad social.
mo sujetos históricos, que posibilite avan- Glukman señala que para el análisis
zar en la lucha por su verdadera libera- del conflicto de lealtades es importante ha-
ción. cer algunas distinciones conceptuales. El
conflicto se refiere-como ya antes anotá-
Conflicto de lealtades. Este es un ti- bamos-15 a las oposiciones que son provo-
po de conflicto en el que se expresa mu- cadas por la estructura misma de la organi-
cho más el impacto de la cultura, por ello zación social; emplea cooperación, aso-
consideramos importante hacer una refe- ciación y afiliación, para referirse a los la-
rencia sobre el mismo en base al análisis zos superficiales entre personas o activida-
propuesto por Gluckman desde una pers- des; solidaridad para una interrelación que
pectiva antropológica, que nos permite po- está más arraigada; y, cohesión para seña-
der entrar a tratar de profundizar un poco lar los principios fundamentales que dan
más la complejidad social a partir de la unidad a la estructura misma del sistema
consideración de los elementos simbólicos social. El conflicto de lealtades es un con-
que se expresan en un conflicto y cómo los flicto de afiliación, de deber, de derecho,
actores sociales los operan14. de obediencias, así como también de prin-
Gluckmnan parte de la constatación cipios de organización, considerando que
de que una característica de la organiza- en las sociedades tradicionales, el cómo se
ción social y religiosa de las sociedades hacen valer los derechos y se reparan las
tradicionales, la constituye su entrelaza- ofensas, constituye uno de los mayores
miento, unidad y ramificación, pues una problemas a enfrentar y solucionar. Los
comunidad se halla íntimamente entrela- conflictos de lealtades, cumplen la función
zada y unida, pero al mismo tiempo se en- de impedir que al interior de la organiza-
cuentra profundamente ramificada. Por ción social las facciones que lo integran se
muy grande que pueda ser la división de lancen con toda su fuerza a una lucha en
un grupo, éste se ramifica en otros a través la que intervengan todos sus miembros; es
de innumerables contactos, como una for- allí donde entra en juego la fuerza unifica-
ma de evitar ser absorbido; en dicha rela- dora de los símbolos y de lo ritual, para de-
ción, múltiples planos sistematizados se in- volver la cohesión social y para solucionar

50
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

el conflicto. El papel del ritual, de la reli- los dominados, que anulen la división fren-
gión, de los mitos, las creencias místicas, te a ellos, pero que alimenten la división
es aquí fundamental, pues actúan como entre los dominados, lo que muestra como
una fuerza unificadora, que hace que se dice Gluckman,17 que “dividir para reinar”
respeten los lazos sociales establecidos no no es tan solo una táctica maquiavélica, si-
por la coerción o la fuerza de las sancio- no un principio de cohesión social.
nes. Es inevitable que muchas personas se La importancia de este enfoque so-
muevan por su propio interés, pero sin el bre el conflicto desde la cultura y lo simbó-
reconocimiento de sus obligaciones; si és- lico, aporta una perspectiva teórica y me-
te no se produce, la fuerza de las creen- todológica que se refiere a un aspecto has-
cias, obligará a que ellos las cumplan, ca- ta ahora muy poco considerado en el aná-
so contrario perdería el apoyo de quienes lisis del conflicto y su resolución y que po-
mantienen dichas creencias y crean con sibilita entender cómo los grupos sociales
ese acto un elemento de ruptura en su re- se mantienen unidos por sí mismos, ope-
lación social simbólica, lo que implicaría rando un universo simbólico que es el que
la desgracia del abandono, que en muchas da sentido a sus prácticas sociales; por
de nuestras culturas, equivale a la propia ello, no se puede descuidar el análisis de
muerte social, razón por la cual se encuen- ese mundo simbólico, ver cómo opera la
tra obligado a tener que justificar su fe en racionalidad propia de su cultura, en el
dichas creencias, para no quedar fuera de momento de equilibrar sus relaciones y lle-
la estructura social, la misma que logra así gar a la resolución de sus conflictos; así
mantener su integración16. podríamos comprender mejor por ejem-
Muchas sociedades, así como otros plo, que las sanciones sobrenaturales, las
grupos sociales más pequeños, consiguen normas de autodefensa, la venganza, mu-
su integración a través de las lealtades di- chas veces la guerra, o la violencia, no re-
vididas de sus miembros. En ese tejido de flejan el “instinto primitivo” de dichas so-
relaciones que son establecidas por la cos- ciedades, como sostiene el etnocentrismo
tumbre y la tradición que se ven fuerte- occidental, sino que son respuestas socio-
mente reforzadas por las creencias y reafir- culturales y políticas que actúan para tratar
madas en la acción ritual, se posibilita el el conflicto y dar orden, equilibrio y cohe-
fortalecimiento de la cohesión social. Esta sión al funcionamiento social.
división de lealtades, constituye un factor
general de la vida social, en situaciones de V. El contexto social del conflicto
dominación, una sociedad puede conti-
nuar funcionando en base a la fuerza, pero Un principio de todo conflicto, es
para alcanzar cierta estabilidad, los domi- que éste se produce en el medio circun-
nadores, deben establecer relaciones con dante, del cual recibe su influencia, pero

51
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

sobre el que a su vez influye. Es por ello ciedad comunal menos compleja, se ten-
que se hace necesario, investigar el con- derá a conflictos interpersonales más di-
flicto tomando en consideración el sistema rectos, cara a cara. La diferenciación social
social global en el que ocurre, el cambio determinada por el estatus, roles ocupacio-
social de múltiples formas sobre el conflic- nales, posiciones de poder, etc., tenderá a
to, modificando continuamente las bases generar líneas de coincidencia o de ruptu-
de los intereses potencialmente en disputa ra, a la constitución de grupos diferencia-
y las posiciones relativas de poder de los dos que igualmente pueden entrar en coo-
individuos y los grupos sociales. Es impor- peración o en conflicto.
tante no olvidar que a medida que se mo- En sociedades libremente organiza-
difica la potencialidad del valor del con- das que tienen muchas presiones cruzadas
texto social, surgen nuevas demandas, e influencias distintas sobre sus miembros
nuevas condiciones potenciales para el y grupos, según Coster19, se reduce la po-
aparecimiento de conflictos. El crecimien- sibilidad de conflictos únicos, rígidos e in-
to demográfico, la migración, los procesos tensos, que lleven a la división total de la
de colonización, la acción ecocida de las sociedad o a un gran segmento de ella,
empresas, el incremento del turismo, y de- permitiendo mayor estabilidad a pesar de
más fenómenos resultantes de una mayor que haya un gran conflicto; para ello dis-
complejidad social, se vuelven fuentes de pone de instituciones que cumplen la fun-
conflicto que afectan a la naturaleza y al ción de válvulas de seguridad y canalizan
número de las partes y actores que entran las hostilidades reduciendo las respuestas
en él, así como a los instrumentos y me- conflictivas o haciéndolas manejables.
dios para su resolución18. Conviene no olvidar en relación a esto, lo
De lo anteriormente señalado, señalado por Gluckman sobre los conflic-
Mack/Sneyder hacen algunas proposicio- tos de lealtades.
nes al respecto, como las siguientes: Como Otro aspecto importante del contex-
resultado de los cambios profundos en el to social del conflicto se refiere al hecho
seno de las sociedades, se producen altera- de que por más serio que éste sea entre in-
ciones importantes en el equilibrio de las dividuos o grupos, siempre habrá desinte-
fuerzas de dicha sociedad, pero será la or- resados o neutrales que funcionarán como
ganización social la que determine el nú- terceras partes, que buscarán una solución;
mero y el tipo de las partes que entren en si el conflicto divide totalmente a una co-
conflicto; así, en una sociedad industrial munidad local, nacional o internacional, la
urbana compleja, el conflicto real será lle- solución se torna extremadamente difícil;
vado adelante por grupos altamente orga- por ello la presión que en pro o en contra
nizados que tengan miembros diversos y de su solución puedan ejercer terceras par-
representantes especializados; en una so- tes, vecinos desinteresados pero afectados,

52
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

constituye uno de los principales límites conflictos, frente a los que las normas regu-
para su duración, extensión e intensidad. ladoras permitirán soluciones aceptables,
La permisividad y disponibilidad de o serán modificadas o violadas, lo que de-
los instrumentos del conflicto, dependen notará las verdaderas relaciones de poder
evidentemente del contexto social; el em- entre las partes20.
pleo de armas de fuego para la solución de Una recomendación metodológica
conflictos interpersonales, se encuentra es- que debe ser considerada en el análisis del
trictamente controlado por la mayoría de conflicto, es la necesidad de realizar com-
las sociedades; en muchas culturas, esta paraciones entre los distintos contextos so-
forma de resolución se ha trasladado a la ciales correspondientes, ya que los contex-
esfera ritual simbólica en la que su resolu- tos de los conflictos, industriales, interna-
ción depende de los códigos culturales so- cionales, socioambientales, por ejemplo,
cialmente producidos. Sin embargo, uno difieren enormemente. Por esta razón, las
de los principales problemas del orden so- proposiciones no son igualmente válidas
cial, es el control del conflicto violento; para todos, de allí la necesidad también de
por ello, investigar y determinar qué tipo generar estrategias particulares que consi-
de medidas sociales conducen a un con- deren las condiciones diversas de los con-
flicto no violento, es una preocupación ac- textos sociales. Una de las razones por las
tual. que las proposiciones del conflicto étnico
Otra proposición señala que mien- no son aplicables al conflicto religioso, es
tras más integradas están las partes en con- que el contexto social es diferente aunque
flicto de una sociedad, hay menores proba- los dos se produzcan al interior de una
bilidades que éste sea violento. No olvide- misma sociedad21.
mos que orden y conflicto son estados Finalmente, es importante no dejar
constantes de todo sistema social; si bien de apreciar la importancia que tiene la cul-
pueden parecer opuestos, éstos pueden y tura y lo simbólico dentro del conflicto.
deben existir juntos y, lo que es más, su re- Como venimos insistiendo, esto implica
lación determina el grado de estabilidad que el conflicto deber ser considerado
social; de ahí que el equilibrio estabilidad- también en el contexto de las necesidades,
inestabilidad, es resultante del éxito o fra- creencias, representaciones, imaginarios,
caso del sistema normativo en la regula- percepciones, valores y actitudes de los in-
ción de los conflictos, pues como ya veía- dividuos y grupos societales, pues un con-
mos, el cambio social, su ritmo y dirección flicto real u objetivo, por ejemplo, puede
constituyen una fuente básica de éstos, ya en sí mismo inducir al prejuicio, a los este-
que a medida que el orden social sufre una reotipos, a las descalificaciones desfavora-
transición, surgen nuevos intereses, incom- bles y a la hostilidad; de ahí que la relación
patibilidades y antagonismos que generan entre las características de las partes y la

53
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

interacción conflictiva, es recíproca, no cierra la posibilidad de superación, para


unilateral. que ascienda hacia el “nosotros”. Para el
Lo anterior nos puede permitir com- racismo en cambio, la condición de infe-
prender mucho del porqué de las conflicti- rioridad no es modificable, ya que la raza,
vidades raciales, interétnicas, o la xenofo- el color de la piel, dependen de condicio-
bia que se están haciendo cotidianas en el nes biológicas que son inmutables. En el
mundo; entender que la reacción que el racismo, la lectura de la diferencia se hace
portador de una cultura determinada pue- a partir de lo biológico; eso ha permitido la
de experimentar ante la presencia de re- construcción de una falacia ideológica,
presentantes de culturas diferentes, no res- que es fuente permanente de conflictos,
ponde a características unívocas; la acep- pues conduce a la negación, al odio del
tación de lo diferente, puede ser una fuen- “otro”, que se basa en tres supuestos prin-
te de conflicto, que se expresa en el recha- cipales: la supuesta existencia de razas pu-
zo discriminador de ese otro cultural. Mu- ras; su supuesta superioridad biológica y
chas de las respuestas que resultan funcio- por tanto psicológica y cultural, pero sobre
nales para un determinado grupo social, todo la legitimación de la dominación ejer-
pueden ser una fuente potencial de con- cida por dichas razas en nombre de su su-
flicto. Un ejemplo de ello es el etnocen- puesta superioridad racial, cerrando así to-
trismo; esa actitud que está presente en to- da posibilidad para superar los conflictos
da cultura, por la cual juzgamos y valora- que dicha diferencia genera.
mos la cultura ajena con los parámetros de El racismo no es sino un mecanismo
la propia, que si bien puede ser un factor ideológico, una coartada más de la domi-
de cohesión y afirmación de identidad de nación, que forma parte de un mecanismo
un grupo, se puede convertir en un obstá- más general y agresivo de conflicto con el
culo sociocultural, en una postura ideoló- “otro”, con lo diferente, como lo muestra
gica que nos lleva a descalificar cultural- por desgracia un comportamiento humano
mente al “otro”, a lo diferente, cuando lle- cada vez más corriente, como es el caso de
ga al desconocimiento del “otro”, situa- la xenofobia, que es a su vez una expre-
ción que inevitablemente genera y agudiza sión de una concepción mucho más peli-
los conflictos. grosa; la heterofobia, que se caracteriza
El etnocentrismo se encuentra a po- por una actitud de rechazo más agresivo,
cos pasos de una concepción discrimina- ya no sólo a una cultura, o una raza, sino
dora que genera conflictos más profundos. al mismo prójimo, a la negación del propio
El racismo implica una visión del “diferen- ser humano.
te” mucho más cerrada que conduce a su Tenemos entonces tres dimensiones
agresión. La lectura etnocéntrica del otro ideológicas, el etnocentrismo, el racismo y
cultural, si bien lo ve como inferior, no le la heterofobia, generadoras permanentes

54
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

de conflictos; frente a ellas, una multiplici- contrario, es un factor positivo de sociali-


dad de situaciones interculturales que in- zación en el nivel colectivo -un hecho nor-
ducen, desde las percepciones, los imagi- mal de toda sociedad que determina la di-
narios, las representaciones y valores que rección del cambio social y define el grado
las sociedades y las culturas van creando, de bienestar de la sociedad. Entre las fun-
a los prejuicios, los estereotipos, a las des- ciones más importantes del conflicto social
calificaciones desafavorables, hasta llegar podemos señalar las siguientes:
a la hostilidad, la violencia, la negación El conflicto contribuye al fortaleci-
del “otro” y en muchos casos a su propia miento de la identidad de los grupos en-
liquidación. Por ello, la necesidad de con- frentados, pues establece una delimitación
siderar estas variables ideológicas, en el necesaria de sus fronteras. Es durante un
análisis del conflicto y su resolución, siem- conflicto que un grupo se percata de lo que
pre en relación al contexto en donde se lo une, lo define y lo diferencia de otros,
producen. reafirmando así su conciencia e identidad
El rol de los valores es sumamente social, de clase, cultural o étnica22.
necesario, pues la incompatibilidad de va- El conflicto refuerza la cohesión in-
lores, es siempre causa de conflicto. El es- terna de los grupos en confrontación. La
tudio de los valores, estados de cosas pre- guerra por ejemplo, se vuelve un factor de
feridos, normas de conducta, criterios de centralización de un país. Un ejemplo de
elección entre las diversas metas y accio- esto lo encontramos en relación a los con-
nes, etc., de las partes es inevitable. El con- flictos armados, los mismos que posibilitan
flicto ideológico muchas veces puede im- al poder, no sólo una centralización de las
plicar que un valor básico para una de las distintas fuerzas sociales, sino su desmovi-
partes, es negado por la otra; por ello, es- lización por sus propias propuestas y una
tos tipos de conflictos son los más difíciles manipulación del mismo para viabilizar la
de resolver, pues mientras más grande sea implementación de sus proyectos, en nom-
la pretensión o la negación de los valores bre de la supuesta defensa de la patria.
del otro, como veíamos en las tres dimen- El conflicto reduce la tensión y per-
siones ideológicas analizadas, es menos mite el mantenimiento de la interacción
probable que pueda resolverse el conflicto. social en condiciones de tensión, contribu-
ye a aclarar los objetivos y lleva al estable-
VI. Funciones del conflicto social cimiento de normas grupales, ya que en
ausencia de conflicto, las relaciones de
Como el conflicto forma parte del ajuste terminarían en subordinación y no
proceso social, es necesario analizar sus en acuerdo23.
funciones, para ver si éste es negativo, -una Aunque parezca paradójico, el con-
fuente de desintegración social-; o por el flicto aproxima a las partes beligerantes.

55
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

Generalmente existen normas cultural y quilibrio de fuerzas que vienen a mantener


socialmente establecidas que limitan y re- y consolidar los sistemas sociales25.
glamentan el conflicto y su resolución y Es también el motor no sólo del
que permiten el establecimiento de rela- cambio social, sino de la creación conti-
ciones e interacciones entre las partes; en nua de la sociedad por sí misma, pues to-
el curso del conflicto o a su finalización se da sociedad, como anotaba Touraine26, se
asiste a la elaboración de nuevas normas, crea a sí misma, pues es un sistema de re-
reglamentos, leyes, que ritualizan el con- laciones y de acciones resultantes de una
flicto y establecen una nueva forma de re- acción social, de decisiones o de transac-
lación social que tienden a asegurar un mí- ciones de una dominación o de conflicto
nimo de previsibilidad del conflicto a futu- entre las partes que la conforman; la pro-
ro24. ducción de la sociedad se efectúa por me-
El conflicto establece o mantiene un dio de las relaciones de esas partes en con-
equilibrio de poder. El conflicto es frecuen- flicto, que se articulan en torno a polos de
temente la única posibilidad que tienen las tensión, entre.el pasado y el futuro, lo he-
partes de poner en confrontación y probar redado y lo que está por construirse, la re-
sus fuerzas relativas. El conflicto pone en producción de lo existente, o la produc-
práctica fines, principios, objetivos e inte- ción de lo nuevo; por una parte, la socie-
reses irreconciliables, resultantes de una dad vive de esta tensión y por otra, su crea-
repartición desigual del poder, que carac- ción, su producción y su cambio, no pue-
teriza a toda sociedad humana. La huelga, den ser sino resultantes de conflictos.
el levantamiento por ejemplo, son posibili- Las proposiciones anteriores mues-
dades que tienen los trabajadores y los in- tran que el conflicto es un hecho siempre
dígenas para hacer una demostración de presente en la vida y la sociedad humana,
poder, pero sobre todo, para verificar ese que juega funciones sociales muy impor-
poder. A menudo, las negociaciones en un tantes, lo que no implica desconocer que
conflicto laboral o con nacionalidades in- éste puede ser a menudo disfuncional y te-
dígenas no avanzan, hasta cuando se ha ner elevados costos de distinto tipo; por
declarado la huelga o se ha producido un ello uno de los aspectos más difíciles en el
levantamiento. La función del conflicto por análisis del conflicto social, es llegar a es-
tanto, es la clarificación y estabilización de tablecer cuál es la línea divisoria entre las
las relaciones de poder, cumple así una funciones constructivas y disfuncionales
función social positiva, al permitir que un del conflicto, aunque se sabe que las dos
sistema social no se cosifique, que cambie son dos caras de una misma moneda. Sa-
y refuerce los intercambios y los procesos bemos también que a pesar de los conflic-
de socialización. El conflicto es en conse- tos violentos y costosos, toda sociedad
cuencia, también un mecanismo de ree- subsiste y encuentra una forma de resolver-

56
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

los, de ahí que es importante y necesario, to real en el que interactúan los actores
el distinguir las consecuencias socialmente que se hallan inmersos en un conflicto27.
útiles y perjudiciales del conflicto. Una for- En consideración de esto, pensa-
ma para diferenciar sus aspectos funciona- mos, se hace necesario hacer algunas bre-
les y disfuncionales, consiste en identificar ves referencias, en torno a esta problemáti-
las condiciones en las cuales las conse- ca.
cuencias disfuncionales pueden ser mini- El poder, cuya conceptualización ya
mizadas. Es fundamental por tanto, investi- habíamos hecho anteriormente, indiscuti-
gar cómo y por qué las consecuencias dis- blemente constituye el centro que atravie-
funcionales del conflicto llegan a predomi- sa toda situación de conflicto social. De
nar sobre las funcionales; pero lo es más ahí que ha sido preocupación de los estu-
todavía, avanzar en la búsqueda de res- diosos de la teoría del conflicto, el estudiar
puestas que aminoren los costos del con- las implicaciones del poder en los conflic-
flicto, hacer que éstos sean manejables y tos, ya sean interpersonales o intergrupales
solucionables, o mejor aún, que en lo po- y responder a algunas interrogantes que de
sible, se puedan evitar los conflictos. allí surgen, como: la cantidad de poder
que poseen los adversarios, la igualdad o
VI. El conflicto en relación al poder desigualdad en torno al mismo, y cómo és-
tos inciden en el desarrollo o resolución de
Un análisis holístico del conflicto no los conflictos; conocer cuál es la naturale-
puede limitarse tan sólo a describir los orí- za del poder que se posee y si esto tiene in-
genes, las causas o las funciones sociales fluencia sobre las estrategias y el compor-
del conflicto social, sino a ver cómo se ex- tamiento de los actores sociales involucra-
presa la articulación con uno de los he- dos. Estas interrogantes, a su vez, determi-
chos esenciales que lo provocan: su rela- nan análisis diferentes28.
ción con el poder; aspecto, por otro lado,
que no ha estado suficientemente tratado A) Los aspectos cualitativos del poder
en seminarios-taller y otros eventos que en
torno a la discusión sobre resolución de Al hablar de los fundamentos del
conflictos se han realizado, como por poder social, algunos autores definen el
ejemplo, el organizado en 1993 en Costa poder de un individuo (A) sobre otro (B),
Rica por la FAO y Resolve, el mismo que al como la influencia potencial del primero
ser evaluado dejó claro, que una de sus li- sobre el segundo. El poder de A sobre B, es
mitaciones fue justamente, no haber abor- resultante de todas las fuerzas que actúan
dado temas relacionados con el problema en un momento determinado T. La influen-
del poder, que resulta fundamental -según cia se verifica, en el cambio que se produ-
allí mismo se anota- para ubicar el contex- ce en B originada por la acción de A, in-

57
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

fluencia en la que actúan tanto las fuerzas autoridad, que no es sino una forma de
inducidas por A, como las fuerzas de resis- ejercicio y utilización del poder con el
tencia de B; la influencia de A sólo será consentimiento de los miembros de una
efectiva si las fuerzas inducidas de éste, sociedad; es el poder autorizado que pre-
son superiores a las fuerzas de resistencia supone el consenso entre dos personas o
de B29. grupos, aunque siempre en las sociedades
Touzard señala que las fuentes del estratificadas, quien tiene poder trata de
poder son cinco: hacer aparecer sus intereses como de los
demás para conseguir sus fines, pero siem-
El poder de recompensa. Hace refe- pre también a costa de las metas, objetivos
rencia al poder que tiene A de procurar a B y las necesidades de otros individuos y
una gratificación a cambio de un determi- grupos. Este tipo de poder se encuentra en
nado comportamiento, o de reducir o en- las organizaciones sociales de estructura
cubrir -creemos nosotros-, los efectos ne- jerárquica y caracteriza las relaciones en-
gativos que tal influencia tiene en realidad, tre superiores y subordinados.
para que la percepción de B no perciba el
trasfondo de poder que encierra. Esto se El poder de referencia. Es aquel que
evidencia cotidianamente en nuestras so- descansa en la identificación de B con A,
ciedades en donde la mayoría de actos y el de esta manera B se deja influir por A, por-
control social se ejercen a través de un sis- que valora a A; así tenemos el poder caris-
tema institucionalizado de premios y casti- mático de algunas personas que tienen
gos. prestigio social, político o religioso, el mis-
mo que es manipulado para el ejercicio del
El poder de coerción. Se refiere a la poder.
capacidad que tiene A de someter a casti-
gos a B si éste no acata lo que A ordena. Poder de competencia. Se origina
Este tipo de poder supone que A puede im- en los conocimientos particulares de A,
pedir a B salirse del campo de la situación que son reconocidos por B; es la típica for-
que enfrenta, para escapar a la amenaza de ma de poder del conocimiento, del saber,
castigo, es lo que muchos denominan, la o de la posesión de la información, como
“vigilancia necesaria”. formas evidentes de poder; es el poder que
posee el “experto” y que presupone la con-
El poder legítimo. Es el que se sus- fianza de B de que A no hará mal uso de
tenta en el reconocimiento que B le otorga sus conocimientos para aprovecharse del
a A, para que éste fundamente su derecho desconocimiento o no posesión de B de
para ejercer una forma de poder sobre B. esas fuentes del poder.
Es lo que comúnmente se conoce como

58
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

A estas cinco fuentes se añade tam- der asimétrico, en la que uno posee el po-
bién otra. El poder de información. Este es der y el otro no; y en una situación bilate-
un aspecto muy importante en el desarro- ral, en la que ambos poseen la misma can-
llo del conflicto y que garantiza el éxito de tidad de poder y tratan de extraer las con-
la negociación, del que depende la imple- secuencias previsibles del conflicto. En el
mentación de las estrategias apropiadas y análisis de un conflicto diádico, será nece-
de cómo y cuándo emplearlas, así como la sario tomar en consideración las caracte-
evaluación de su efectividad. El poder de rísticas de las dos partes, de las percepcio-
información, es sin duda uno de los aspec- nes de sí y del otro y de las fuentes de po-
tos tácticos más importantes de una nego- der que pueden utilizar cada una de ellas.
ciación; quien más y mejor información Esto podría ayudar a prever qué base de
tenga sobre el adversario, sobre sus estrate- poder utilice en realidad cada parte, ya
gias, objetivos, intereses, necesidades, tie- que esto alterará las percepciones que ca-
ne mejores posibilidades de resolver el da parte tenga de sí misma y de la otra, así
conflicto a su favor, pues no podemos olvi- como las reacciones de uno frente al otro;
dar que la información es también otra de ya sea para “reaccionar hacia” o para “ale-
las formas y recursos para el ejercicio del jarse”, o para “reaccionar en contra”, ya
poder30. que la utilización de un tipo de poder de
El conocimiento de esta tipología y una de las partes, provoca inevitablemente
de la descripción de las bases del poder so- la reacción de la otra, que puede verse
cial, resultan muy útiles para el análisis del obligada a emplear un poder distinto; de
conflicto, pues allí se expresa una doble ahí la importancia de analizar este juego
interacción del desarrollo del conflicto con de poder ligado a la naturaleza del mismo,
la naturaleza del poder; por ello, es impor- ya que no sólo permitirá un mejor conoci-
tante considerar que el desarrollo del con- miento de los conflictos diádicos, sino que
flicto depende en gran medida del tipo de además podría ayudar a la prevención de
poder que está en juego, y que la intensi- sus resultados.
dad y la resolución del conflicto no depen-
den únicamente de la cantidad de poder B) Los aspectos cuantitativos del poder
que poseen las partes, sino además de la
naturaleza de ese poder, pero a su vez la No se trata aquí tanto de la naturale-
naturaleza de ese poder puesto en acción, za del poder, sino de la cantidad que posee
viene influida por la intensidad del conflic- cada adversario y de las implicaciones que
to. esto tiene en el desarrollo del conflicto. Lo
Es importante en consecuencia, que se pregunta aquí, es si ¿varían las es-
analizar cada tipo de poder en una doble trategias y los resultados de un conflicto
situación, una situación unilateral de po- cuando los adversarios poseen más o me-

59
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

nos poder?, y ¿cuáles pueden ser las estra- Situaciones de poder desigual. Se
tegias del fuerte y del débil?, ¿cuáles son refiere a las situaciones cuando el poder de
las variables que influyen en la implemen- coerción no es el mismo para cada adver-
tación de una determinada estrategia cuan- sario. Aquí el poder consiste en reducir las
do hay asimetría del poder? La manipula- posibilidades de ganancia del adversario;
ción de la cantidad de poder, se hace ya en tales casos, las ganancias conjuntas de
sea por el control que ejerce A sobre los re- las partes son intermedias, más elevadas
sultados de B, como por la cantidad de re- que en el caso de las amenazas bilaterales,
cursos de los que dispone cada una de las pero menores que en la ausencia de ame-
partes en conflicto al inicio del mismo. Po- nazas. El juego de poder que aquí se da,
demos encontrar dos tipos de situacio- muestra que los juegos de poder cuando
nes31: son débiles, son más colaboradores y su-
misos que en situaciones de poder simétri-
Si tu a ci o n e s d e i gu al d ad d e p o d e r . co y que las ganancias son más elevadas
En este caso pueden darse hipotéticamente cuando más marcada sea la disparidad de
varias situaciones: que las dos partes pue- poder. Conjuntamente con esto, la noción
dan manipular una respuesta que cierre al de credibilidad de la amenaza y la impor-
adversario la posibilidad de control, a lo tancia del castigo, están relacionadas a la
que algunos llaman “amenaza bilateral”, o sumisión, ya que en una situación de dis-
sea que los dos o ninguno posean ese po- paridad de poder, el débil no tiene otra op-
der. Se ha demostrado que como resultado, ción que no sea la de someterse, aunque
se obtiene que las ganancias conjuntas de antes de hacerlo puede que busque un res-
las partes son menores en situación de tablecimiento del equilibrio, recurriendo a
amenaza bilateral, intermedias en las de veces a la amenaza, pero cuando no es
amenaza unilateral, y hay ganancias más grande la desigualdad con el adversario, o
altas para las partes, cuando ninguna de empleando otras estrategias, como pueden
ellas emplea el recurso de la amenaza, lo ser, el quitarle al fuerte algún elemento que
que se explica porque la amenaza actúa el débil supone que el fuerte valoriza, co-
como un mecanismo de “escalada del con- mo un modo de reducir la disparidad ini-
flicto”, pues el empleo de una amenaza cial de poder; la huida de la situación, o
provoca una contra-amenaza, y así sucesi- una acción agresiva desesperada, estrate-
vamente. Este proceso de escalada se ca- gias que la parte débil buscará innovar, ac-
racteriza, por la inducción de actitudes titud que posee una actitud constructiva
hostiles y por la escasez de la comunica- para la parte débil en el curso del conflic-
ción entre las partes, lo que refuerza las ba- to y que resultan ser las únicas manifesta-
ses efectivas del conflicto, agravándolo y ciones de poder del débil para oponerse al
dificultando su resolución32. más fuerte33.

60
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

C) Las coaliciones 3 Ningún miembro posee el poder ab-


soluto sobre todos los demás.
Constituye un aspecto importante a 4 Ningún miembro posee poder de ve-
considerar en el análisis en relación al po- to.
der y el conflicto. Hablamos de coalición Junto con ello se deberán considerar
cuando se establece la unión entre dos o varios parámetros como: El poder de cada
más individuos o grupos que mantienen di- uno de los miembros, el conocimiento de
vergencias en relación a principios, valo- las ganancias y las pérdidas de los que no
res, o frente a los medios a emplearse para son miembros de la coalición, las preferen-
lograr sus objetivos a largo plazo, pero que cias estratégicas no utilitarias, como las afi-
deciden unirse temporalmente dejando a nidades interpersonales o ideológicas, así
un lado sus diferencias, para enfrentar a como del “punto de decisión eficaz”, o sea
uno o más adversarios, frente a quienes ha- la cantidad de poder necesario para con-
cen causa común por encontrarse en situa- trolar la decisión.
ción de desigualdad de poder para enfren- A lo anterior se añade la considera-
tarlo por separado. Es importante distinguir ción de dos nociones: la de coalición ga -
la diferencia entre coalición y grupo. En un nadora mínima, esto es una coalición tal
grupo es necesario un consenso funda- que la defección de uno solo de sus miem-
mental mínimo, y se mantiene una identi- bros le impedirá ganar, y la coalición gana -
dad con especificidad propia, mientras que dora menos costosa, o sea la coalición ga-
la coalición apunta a un objetivo inmedia- nadora mínima que disponga de un total
to y no presupone un profundo consenso, de recursos lo más cercano posible al pun-
pues cada miembro de la coalición man- to de decisión; finalmente considerar que
tiene su identidad; por ello, una coalición para que se forme coalición es necesario
puede llegar a romperse cuando la situa- que haya reciprocidad de elección entre
ción, o una de las partes considera que ya los participantes; así, la coalición que se
no se hace necesaria dicha unión34. constituye dentro de estos límites es la coa-
Las condiciones para una coalición lición ganadora menos costosa. No hay
efectiva, las señala Touzard basándose en que olvidar, sin embargo, que en la reali-
la teoría de Gamson35, y son las siguientes: dad social y política estas preferencias no
utilitarias que forman parte de los aspectos
1 La decisión debe tomarse en el seno afectivos y subyacentes del conflicto, co-
de un conjunto de más de dos partes mo las ideológicas o personales, hacen
que buscan elevar sus ganancias. más complicado el problema, ya que nun-
2 Ninguna solución logra maximizar ca resultan ser iguales entre quienes esta-
las ganancias de todos los miem- blecen una coalición, diferencia que a ve-
bros. ces puede llevar a su ruptura, de ahí la im-

61
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

portancia de considerar el peso que cada tos de larga duración, el legitimarse políti-
parte da a estas preferencias no utilitarias camente ante una comunidad local o na-
en el momento de establecer o evaluar una cional, disponer de mayor información so-
coalición36. bre recursos locales, así como ir desarro-
Todo lo anteriormente anotado en llando su capacidad para la movilización
relación a los aspectos cualitativos y cuan- social. Por ello es imprescindible realizar
titativos del poder, resulta particularmente un balance distintivo de la naturaleza del
útil en situaciones de países como los lati- poder que está en juego, considerando no
noamericanos, que mantienen y reprodu- sólo los mecanismos formales, sino funda-
cen una profunda desigualdad de poder, mentalmente las respuestas culturales no
que provoca conflictos entre instituciones formales que emplean las partes más débi-
sociales que tienen abismales diferencias les para la resolución de conflictos, impul-
en relación a la cantidad de poder que dis- sándolas y revitalizándolas en la perspecti-
ponen para su ejercicio; de ahí que una va de lograr la afirmación organizativa, po-
preocupación central, es la de “¿cómo uti- lítica y movilizadora de dichas organiza-
lizar las técnicas de resolución de conflic- ciones38.
tos cuando existen grandes diferencias de De todo lo anteriormente anotado,
poder?”37. En situaciones de desigualdad podemos concluir que el conflicto es una
de poder, los problemas de negociación se situación multidimensional y que por lo
tornan serios y complicados por distintas tanto debe ser estudiada desde una pers-
causas. Así, un sector podría estar en con- pectiva multidisciplinaria e integrada, ha-
diciones de negarle a otro recursos que le ciéndose necesario establecer una plurali-
son necesarios: agua, empleo, tierra, etc. dad y diversidad de niveles de análisis, de
Podría estar más articulado al sistema for- estrategias y métodos, que hagan posible
mal institucional para hacer pesar más sus su manejo y resolución, que respondan a
propuestas, así como las partes más débiles la propia diversidad y pluralidad de la rea-
podrían optar por ampliar su relación con lidad social y cultural de nuestros países.
grupos más fuertes para desarrollar estrate-
gias conjuntas tendientes a equilibrar un VII. La resolución de conflictos
poco su situación desigual de poder, y ele-
var su capacidad de negociación, pues Si partimos del hecho de que un
cuando un grupo más débil considera y va- grupo social es un sistema de tensiones,
lora su capacidad para negociar termina que encuentra en su cultura y en sus insti-
asumiendo un poder que creyó no tenía al tuciones los mecanismos para su equilibrio
principio, lo que le permite ir afirmando y estabilidad, a través de un continuo pro-
distintas fuentes de poder, como pueden ceso de conflicto, de escisiones, de exclu-
ser: buenas ideas de cómo resolver conflic- siones, de confrontaciones, por el choque

62
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

de discusiones, que de no producirse no por aquellas que han sido construidas por
sería posible la recreación social, su cam- la cultura. La antropología ha contribuido
bio, transformación y desarrollo y podría a demostrar que toda sociedad ha produci-
significar que la sociedad se anquilose y do formas diversas de procedimientos de
pueda incluso desaparecer, entenderemos mediación, de arbitraje, de conciliación,
la importancia que tiene en toda cultura, la de convenios, de acuerdos o transacciones
negociación para la solución del conflicto. para la resolución de sus conflictos, sea al
Una sociedad es también una negociación interior de sus propias sociedades y cultu-
permanente entre sus miembros, así como ras, ya entre sus miembros, o con otras so-
con su entorno, y más profundamente en- ciedades.
tre las variables de las que sus miembros
son portadores: poder, comunicaciones, A) Modos formales y no formales de reso-
afinidades, moral, principios, creencias, lución
ideologías, etc.,. De ahí que negociar a
partir de las relaciones de poder que las Ya antes habíamos señalado la im-
marcan, hace surgir como dice Anzieu39, portancia de considerar desde una pers-
relaciones de sentido. pectiva antropológica, la función que la
Si todo conflicto resulta más o me- cultura juega dentro del conflicto y su re-
nos costoso para cada una de las partes en solución, pues esto nos permitirá acercar-
confrontación, éste no puede durar dema- nos a la comprensión de cuáles son los in-
siado y por tanto es imprescindible que tereses socio-políticos de un grupo dentro
una situación en disputa termine, ya sea de una sociedad, y cuáles los mecanismos,
mediante la aniquilación de una de las las respuestas, tácticas y estrategias que di-
partes, o por la discusión y el arreglo entre chas sociedades emplean para la resolu-
ellas, que impone que éstas deban entrar ción de sus conflictos, ver que muchas de
en un proceso de negociación y diálogo las disputas son resueltas no en referencia
para solucionarlo. La tendencia actual en a un derecho formal dominante regulado
el mundo es la de buscar que todo conflic- por el poder, el derecho occidental, sino
to se resuelva por procedimientos de dis- que se aplican mecanismos informales de
cusión, negociación o mediación. Pode- resolución que han sido desarrollados por
mos ver por tanto, la importancia que tie- toda sociedad, los mismos que se anclan
ne el tratamiento de la resolución de con- en la racionalidad propia de su cultura, en
flictos, ya que la negociación es una res- lo simbólico, en un derecho que tiene pro-
puesta sociocultural, no sólo porque se fundas raíces de ancestralidad, en las que
sustenta en el lenguaje, sino porque ade- fundamenta su sistema jurídico y su nor-
más la resolución de conflictos impone el matividad para la administración de justi-
reemplazar ciertas leyes de la naturaleza cia, que responde a sus características so-

63
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

cio-políticas y culturales y que durante tan- currir en una equívoca abstracción mítica
to tiempo no sólo se ha preservado, sino propia del funcionalismo, sino que lo que
que ha mostrado su efectividad. se restablecerá, es el equilibrio social y la
Este es un hecho que no podemos integración del grupo, mediante sanciones
descuidar en el momento de un proceso de que van desde los castigos físicos, hasta las
resolución de conflictos, y mucho más en sanciones sobrenaturales y rituales. La an-
realidades pluriculturales, multiétnicas co- tropología jurídica, la antropología políti-
mo las nuestras, marcadas por la diversi- ca, la etnopolítica, están ahora poniendo
dad y la diferencia, frente a las que el sis- énfasis en el análisis de los modos forma-
tema impositivo, vertical, coercitivo y ho- les e informales de regulación de la con-
mogeneizante de administración de “justi- ducta social y de la resolución de conflic-
cia” del Estado, resulta ineficaz, pues gene- tos41.
ralmente no contribuye a la real resolución Es importante señalar que la organi-
de los conflictos, sino que más bien, mu- zación social y el derecho, son caracterís-
chas de las veces, ha ayudado a agravarlos ticas propias de todas las sociedades, pero
y reproducirlos. no todas poseen mecanismos formales pa-
Como la propia diversidad de las ra ejercer la autoridad e imponer la ley. Un
culturas, los conflictos que se presentan punto importante en relación a la variación
son diversos; éstos pueden ir desde la dis- en la organización social, es el grado en
puta por la posesión, el uso o la distribu- que los roles políticos, las instituciones y
ción de recursos escasos, conflictos fami- los procesos son diferenciados de otros as-
liares, entre vecinos, interfamiliares, inter- pectos de dicha organización social, y otro
comunales, por el incumplimiento de ta- es el grado en que la autoridad y el poder
reas comunales, o la violación de normas se centraliza o se difunde por la sociedad;
sociales o culturales, simbólicas del grupo, estos dos aspectos de la variabilidad se re-
para cuya resolución entran en acción me- lacionan con la complejidad social, el nú-
canismos culturales de sanción, que por lo mero de grupos, clases, etc., y los modos
general tienen una intencionalidad educa- como se interrelacionan entre sí42.
tiva y buscan la resocialización del infrac- En relación a esta complejidad so-
tor, ya sea para que se dé una reparación cial, los antropólogos han definido varios
efectiva de los daños o las violaciones de tipos de organización social según el grado
la normatividad, o para que así pueda in- de complejidad, a cada uno de los cuales
sertarse al grupo social, funcionando, co- corresponde una forma concreta de resol-
mo plantea Gluckman, conflictos de lealta- ver su subsistencia de densidad poblacio-
des; estos mecanismos simbólicos posibili- nal, un sistema económico y de ordena-
tarán, no la “armonía del todo social” co- miento social. Pero en todas la sociedades,
mo a veces se propone40, haciéndonos in- incluso las sencillas, sus miembros tienen

64
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

intereses contrapuestos, ya sea entre viejos de privilegios especiales. Aunque la coo-


y jóvenes, hombres y mujeres, etc., que no peración y la reciprocidad minimizan los
desean lo mismo; unos desean cosas que conflictos entre sus miembros, éstos de he-
otros poseen o se entra en conflicto por el cho existen e implican a casi todos ellos.
manejo y control de bienes escasos; por Existen pocas instituciones formales para
ello, todas las culturas han desarrollado resolver los conflictos, pero operan meca-
disposiciones estructurales para resolver nismos sociales que entran en juego para
los conflictos de un modo ordenado y que su resolución y el mantenimiento del or-
eviten consecuencias perturbadoras, y da- den; así, entre algunos grupos, los conflic-
da la existencia de una gran diversidad de tos se resuelven por medio de amenazas
formas de organización social, así como simbólicas, de disputas rituales, que pue-
del tipo de conflictos que en ellas se pro- den ser combates físicos, o duelos de can-
duce, existen también diversos métodos y to, en los que se pelea con las palabras,
mecanismos empleados para la resolución quien más aplausos recibe del público ga-
de conflictos. De ahí que el análisis que se na la contienda; así se resuelve el conflic-
haga de la resolución de conflictos en los to y se restablece el orden social. Los ma-
diversos tipos de sociedad, implica no des- yores, los consejos de ancianos, o una au-
cuidar además, los tipos de relaciones so- toridad ritual, cumplen el papel de media-
ciales en las que surgen las disputas, así dores.
como las relaciones sociales sobre las que La organización tribal es caracterís-
actúan sus sistemas jurídicos. Veamos unos tica de las sociedades de horticultores y
pocos casos, como los que Nanda nos pro- pastores. Sus unidades políticas son los
pone a modo de ejemplo43. grupos de parentesco unilineal, que son los
La organización de banda es un tipo dueños de los recursos económicos bási-
de sociedad menos compleja, propia de cos. Están integradas económicamente tan-
los cazadores y recolectores, y compuestos to por la reciprocidad como por la redistri-
por familias nucleares que viven juntas y se bución. No existen diferencias marcadas
asocian en un territorio para el desarrollo en relación a la riqueza, el status y el po-
de sus actividades productivas. La recipro- der. Tienen líderes pero carecen de una je-
cidad es su patrón económico dominante. fatura centralizada y de posiciones forma-
Son comúnmente “igualitarias”, hay poca les que sean fuentes de poder político. La
especialización de roles y diferenciación resolución de conflictos se la hace por me-
en cuanto a riqueza, prestigio y poder en- dios más formales que en las bandas; a ve-
tre sus miembros. No hay liderazgo formal, ces se encuentran sistemas complejos y es-
los líderes suelen ser personas de cierta pecializados para su resolución; se acos-
edad y se caracterizan por sus cualidades tumbra el uso de mediadores, que pueden
en sus actividades centrales, pero no gozan ser los ancianos o quienes posean autori-

65
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

dad simbólico-ritual como los shamanes, zada ejerce el control social y mantiene el
que actúan como mediadores y jueces en orden a través de un sistema ya institucio-
la resolución del conflicto. No todas las nalizado para ello. El conflicto y la violen-
ofensas terminaban en un proceso; éstos cia interna son reducidos, pues el cacique
sólo se producían cuando se tenía una du- tiene la autoridad de dictar sentencia, cas-
da sobre lo que se juzgaba; la carencia de tigar a quienes infringen la ley y resolver
autoridad política central para imponer las los conflictos, ya sea recurriendo a las le-
decisiones, hacía que los mediadores recu- yes, o con el apoyo de las fuerzas sobrena-
rriesen a la influencia adicional de las fuer- turales; la autoridad del cacique para man-
zas sobrenaturales para asegurar que la tener el orden y resolver conflictos, es res-
gente cumpliese, y se procedía por jura- paldada por su control del poder simbólico
mento o por una ordalía, que era un modo de las fuerzas sobrenaturales, así como por
de comprobar la inocencia o culpabilidad el control administrativo, económico, polí-
de una persona sometiéndola a pruebas ri- tico y militar, al que recurre para evitar un
tuales dolorosas y peligrosas, que eran desorden interno que ponga en riesgo su
controladas por fuerzas sobrenaturales poder.
quienes definían su inocencia o culpa; así Las sociedades Estado constituyen
los jueces y mediadores no tenían que po- una forma más compleja de organización
ner en prueba su prestigio. A veces se po- social. El Estado es una forma jerárquica y
dían producir también conflictos violentos centralizada de organización política, en
que conducían a la guerra; ésta sin embar- la que un gobierno central tiene el mono-
go, podía verse como una respuesta adap- polio legal sobre el uso de la fuerza. Se ca-
tativa para limitar el crecimiento poblacio- racterizan por una profunda estratificación
nal, o para proveerse de recursos escasos y social; la estructura social ya no se funda-
mujeres. menta en el parentesco, sino que incorpo-
En las jefaturas o cacicazgos, el pa- ra otros grupos y clases propias de su es-
rentesco es el más importante principio de tructura estratificada, una persona ya no es
la organización social, pero se compone miembro de la sociedad por el parentesco,
de segmentos que son estructural y funcio- sino por la ciudadanía. En las sociedades
nalmente diferentes entre sí. Existe un sis- Estado, el gobierno tiene como tarea poner
tema de rangos, lo que implica diferencias en funcionamiento la sociedad. El Estado
de posición y status entre ellos y sus miem- mantiene absoluto control de todas las ac-
bros. Existe también un liderazgo centrali- tividades; controla el proceso económico,
zado; el cacique, que tiene una posición el trabajo; intervienen en el intercambio,
de autoridad socialmente reconocida, sus- distribución y consumo de bienes y servi-
tenta mucho de su poder en la redistribu- cios mediante una compleja red de merca-
ción ritual de bienes; la autoridad centrali- do.

66
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

Para ejercer el monopolio del uso de medios pacíficos para su resolución, a


de la fuerza, el Estado ha creado un códi- fin de lograr que las partes puedan llegar a
go de leyes que determina cómo y cuándo resolver sus problemas y obtener resulta-
ejerce dicha fuerza para el control social. dos que les sean mutuamente beneficiosos
La resolución de conflictos se hace por me- y les permitan satisfacer sus intereses y ne-
dio de este conjunto de leyes dictadas por cesidades y por tanto la consecución de la
un cuerpo legislativo, autorizadas e im- paz entre los distintos actores sociales.
puestas por instituciones formales como La resolución de conflictos para
los aparatos judiciales o los aparatos de re- Pendzich45, hace referencia a un campo
presión, que también controla; las leyes multidisciplinario de investigación acción,
tienen un carácter coercitivo, jerárquico, que incluye estudios sobre economía, psi-
vertical y homogeneizante, pues se aplican cología, comunicación, estudios sobre la
en forma general para todos, sin considerar paz. Es clara la omisión que se hace de la
las diferencias ni la diversidad social y cul- necesidad del enfoque antropológico, si se
tural de los grupos que la integran, apoya- considera la importancia de la función que
das en sus aparatos de represión a quienes juega la cultura, en el origen, desarrollo y
el poder acredita para aplicar todo tipo de resolución de los conflictos. La resolución
castigos, desde multas, encarcelamiento, de conflictos busca además, la aplicación
tortura y hasta la muerte; leyes y medidas de ciertas metodologías y una participa-
que responden a los intereses de las clases ción activa de los actores en la toma de de-
que detentan el poder y buscan su repro- cisiones, pues trata de orientar el cómo la
ducción. gente puede tomar mejores decisiones co-
lectivamente sobre problemas que le son
B) Consideraciones básicas sobre la resolu- vitales, por ello “reconoce” -tal vez sería
ción de conflictos mejor decir “valora”- que las formas tradi-
cionales de resolución de conflictos son
Como vemos, toda sociedad desde fuentes de cambio y fuerza, que pueden
su cultura ha generado respuestas, sean és- contribuir a un reforzamiento del poder de
tas formales o no formales, para la resolu- las organizaciones locales o a la creación
ción de los conflictos que enfrenta. Es tan- de otras nuevas sustentadas en la tradición,
ta la importancia que tiene la resolución de para poder hacer frente a las nuevas situa-
conflictos, que para algunos se ha conver- ciones que a diario tiene que enfrentar. Va-
tido en una verdadera ciencia multidisci- le no olvidar sin embargo, como se advier-
plinaria44 que contribuye a la identifica- te, que la resolución de conflictos es tan
ción de las raíces de los conflictos y al aná- sólo una de las posibles estrategias que las
lisis de la dinámica de los mismos, y que personas o grupos pueden emplear para el
tiene como objetivo promover el empleo logro de sus objetivos; las estrategias lega-

67
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

les, la acción política, los programas de culturales del conflicto, mediante la apli-
conciencia educacional y pública, entre cación de normas y reglas que ritualizan,
otras, son igualmente válidas. Es importan- por así decirlo, la situación conflictiva, po-
te considerar que cuando hablamos de re- sibilitando su ordenamiento y resolu-
solución de conflictos, como señala Tou- ción47.
zard,46 nos referimos a una perspectiva a Estas normas de resolución de con-
corto plazo y localizada, en la que el con- flictos, se hallan más o menos precisadas
flicto se define por unas metas que cada en ciertas culturas como las tradicionales,
parte busca alcanzar; de ahí que el fin de en las que los enfrentamientos están clara-
un conflicto no implica que la situación mente codificados, como en el caso de los
conflictiva haya desaparecido, y que el combates rituales -anteriormente citados-;
conflicto abierto haya quedado descartado mientras en otras culturas, como la occi-
para siempre, ya que en muchas ocasio- dental, los conflictos están menos codifica-
nes, si bien se han logrado soluciones in- dos y su resolución dependerá del acuerdo
mediatas que son aceptables para las par- e interacción entre los beligerantes; esto
tes y los acuerdos han podido alcanzar al- implica en consecuencia, el intercambio
gunos objetivos y otros no, esto ha permi- de signos, de referentes simbólicos sobre la
tido que el conflicto abierto se detenga, representación de la victoria o la derrota
pero no que se anule definitivamente, pues entre los adversarios; el conflicto se detie-
puede ser que la situación conflictiva se ne en estos casos luego de la evaluación
mantenga en forma latente. de la fuerza de las partes, y porque la paz
En relación al costo del conflicto, obtenida de una negociación, es preferible
éste es diverso. Desde el plano psicológi- a la paz resultante del exterminio de una
co, porque todo conflicto exige un movi- de ellas. De ahí que una investigación que
miento mayor de energías para alcanzar se oriente a la búsqueda de comprensión
las metas propuestas, de los individuos, de de esta dimensión simbólica que hace que
los grupos o de las categorías sociales que los individuos acepten soluciones negocia-
se confrontan; desde el punto de vista, so- das, intermedias, e incluso a veces la de-
cial, cultural o económico, basta ver las rrota, es de vital importancia en el análisis
consecuencias del último conflicto bélico de la resolución de conflictos, como lo es
con el Perú. La consideración de lo costo- también la investigación para conocer los
so que puede resultar un conflicto, deter- elementos simbólicos que conducen al
mina muchas veces la detención del mis- conflicto48.
mo, pues una de las partes o las dos se de-
tienen al considerar que el costo del con-
flicto resulta muy elevado; será aquí, don-
de intervengan las regulaciones sociales y

68
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

VIII. Los modos de resolución de conflictos el cómo llegar a una resolución que sea sa-
tisfactoria para la mayor parte de los acto-
Los modos de resolución de conflic- res sociales y que haga posible, no tanto
tos pueden considerarse como un conjun- una unidad quimérica, sino más bien en-
to de estrategias, de tácticas, de métodos, contrar soluciones viables a sus problemas.
de reglas, de procesos, que se aplican para Una segunda premisa sostiene que
poder manipular la necesidad de resolu- cuando las partes llegan a un nivel de mu-
ción de un conflicto que tienen las partes tua agresividad, se hace necesario restable-
beligerantes. Es importante considerar que cer la comunicación entre ellas, pero sin
existen estrategias, tácticas, reglas, proce- olvidar que no es suficiente llegar a esta-
sos diferentes, que producirán resultados blecer un proceso de relaciones comunica-
distintos en situaciones diversas. Esto se tivas y constructivas entre las partes, sino
debe a que cada conflicto en sí mismo que se deben abordar los aspectos reales
también es diferente, tanto por las motiva- del conflicto para avanzar hacia la solu-
ciones que lo originan, las circunstancias ción del mismo.
en que se producen, los escenarios donde La premisa tercera reconoce la legi-
se desarrollan, como por los actores que timidad de los diferentes puntos de vista de
intervienen. Por tanto, cada conflicto debe cada una de las partes sobre lo que se con-
ser tratado de acuerdo a sus propias parti- sidera mejor para una determinada socie-
cularidades y especificidad y requiere de dad. Muchas veces, cada una de las partes
una estrategia, de un proceso, que respon- en conflicto mantiene en forma particular-
da a cada caso, pues existen modos de re- mente exclusiva una postura sobre cómo
solución que son apropiados para algunos resolver sus problemas; de ahí la importan-
sistemas conflictivos, pero para otros no, lo cia de mejorar la comunicación entre los
que permite concluir que los modos de re- distintos grupos de interés, para ayudar a
solución están íntimamente relacionados una mejor comprensión de los intereses y
con la naturaleza misma del conflicto49. necesidades de los otros; esto generará me-
La resolución de conflictos, según jores condiciones para una resolución mu-
Pendzich50, se refiere a un conjunto de tua de sus diferencias.
premisas sobre el conflicto, el cambio y Otra premisa íntimamente ligada a
poder. Una primera premisa señala que to- ésta, es el respeto del derecho -que tienen
do conflicto es indispensable para el desa- todos los afectados por un problema- de
rrollo y cambio social, y que además es un ejercer un rol directo y ampliamente parti-
derecho de los actores, considerando que cipativo en la solución de sus problemas;
cada actor tiene perspectivas diferentes pe- por lo tanto, hay que buscar su participa-
ro válidas y legítimas; por lo tanto, el pro- ción activa en la toma de decisiones que
blema no es el conflicto en sí mismo, sino tienda a reforzar el poder de decisión local

69
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

de las comunidades, entendiendo que una miento de los derechos y el poder, recurrir
solución será más duradera si todos los in- a las estrategias legales hasta llegar a la ne-
volucrados se comprometen para que ésta gociación. Hay que estudiar por tanto, las
sea posible. El reforzamiento del poder de ventajas o desventajas de dichas estrate-
las comunidades, deberá tomar en consi- gias, que pueden ir desde el no hacer na-
deración los aspectos socioculturales de da, hasta el uso de la violencia sea ésta di-
las mismas, procurando potenciar los as- recta o simbólica, la negociación directa,
pectos más positivos, funcionales y efecti- la mediación, o a la adopción de la vía le-
vos que éstas han desarrollado tradicional- gal51.
mente para la resolución de conflictos; así, Los procesos o modos de resolución
los ancianos o las autoridades con poder de conflictos que sugieren las premisas an-
simbólico, podrían actuar como sus legíti- tes anotadas son la mediación, la concilia-
mos mediadores, pero el objetivo más im- ción, la facilitación y la negociación. Estos
portante es el reforzamiento del poder en constituyen procesos colaborativos y vo-
la toma de decisiones de las comunidades. luntarios, puesto que definen situaciones
en conflicto cuya resolución está en manos
A) Procesos para la resolución de conflic- de las partes beligerantes y se deriva de la
tos interacción que se establece entre ellas,
puesto que los grupos en conflicto se reú-
Si existe una diversidad de conflic- nen voluntariamente con la finalidad de
tos y cada uno con una particularidad pro- tratar de lograr una solución, no tanto “ar-
pia, se debe considerar que también deben moniosa” como se afirma52 -cosa que pen-
ser diversas las estrategias y procesos em- samos resulta muy idílica-, sino más bien
pleados para la resolución de los mismos. de hallar una resolución real, que sea mu-
Para ello, es importante no olvidar que to- tuamente aceptable y ventajosa para las
do conflicto, como un sistema de interac- partes en conflicto.
ción social, se verifica dentro de un con- La resolución del conflicto no impli-
texto social e incluye un componente de ca, como hemos dicho, la aplicación de un
poder; por eso, en el momento de la imple- sólo proceso para todas las situaciones, si-
mentación de un proceso de resolución, no que éstos varían según la diversidad de
hay que tener siempre presente el rol que circunstancias, así como las barreras exis-
cumplen los elementos claves de todo sis- tentes para resolverlo, como puede ser el
tema de conflicto: las partes, los motivos y grado mayor o menor de polarización o
las relaciones de poder; así como conside- desconfianza entre las partes, el nivel de
rar la trayectoria que sigue el conflicto, que comprensión de los problemas que éstas
puede expresarse en el aumento de la ten- tengan, el número de actores involucrados,
sión entre las partes, pasar luego al reforza- la conciencia sobre el costo que puede im-

70
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

plicar el conflicto, los diferentes niveles del entre las partes y la búsqueda de una solu-
poder en disputa; todo esto implicará el ción del conflicto55.
empleo de un modo de resolución o la
combinación de varios, pero siempre estos Conciliación. Es la tentativa de un
procesos deben adaptarse a las situaciones tercer grupo neutral de comunicarse sepa-
y circunstancias específicas de cada con- radamente con los grupos en conflicto, con
flicto, deben considerar las situaciones la finalidad de lograr una reducción de las
concretas de cada escenario y no descui- tensiones y establecer un acuerdo sobre el
dar, las necesidades y las características so- proceso para la solución del conflicto56.
cioculturales de los actores involucra-
dos53. Facilitación. Se refiere a la ayuda de
Entre los modos o procesos más em- un tercer grupo neutral, para posibilitar el
pleados de resolución de conflictos pode- que se lleve a cabo una reunión producti-
mos encontrar: va y se amplíen los canales de comunica-
ción entre las partes en conflicto.
Negociación. Es un proceso social A más de éstas, Touzard señala otra
de resolución de conflictos, que consiste estrategia importante para la resolución de
en un procedimiento de discusión que se conflictos:
establece entre partes adversas, cara a ca-
ra, por medio de representantes oficiales, Arbitraje. Aquí las partes en conflic-
cuyo objetivo es llegar a un acuerdo que to se someten al juicio de una tercera par-
sea mutuamente aceptable para todos. La te neutral. A diferencia del mediador, que
negociación se produce generalmente cumple un mero papel funcional y carece
dentro de un marco más o menos codifica- de poder para imponer una decisión, el ár-
do y normativo, que determina las condi- bitro goza de todo el poder para formular
ciones en las que se deben dar las discu- una resolución que tiene fuerza de ley y
siones54. que por lo tanto debe ser acatada por las
partes beligerantes.
Mediación. Se trata de una negocia-
ción entre las partes en conflicto, en pre- B) Aspectos estratégicos de la resolución
sencia de una tercera que es neutral, que de conflictos
busca un acuerdo entre ellas que lleve a la
solución del conflicto. Los mediadores no Dos puntos de vista se pueden con-
tienen poder para tomar una resolución, o siderar en relación al problema de la reso-
peor para imponer una solución a las par- lución del conflicto social: La necesidad de
tes beligerantes, sólo son un catalizador, efectuar cálculos anticipados de los resul-
cuyo papel consiste en facilitar la relación tados del poder, y la sustitución por méto-

71
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

dos en pequeña escala (discusión o voto) mentalmente por los sectores menos favo-
de los métodos en gran escala (levanta- recidos, a fin de construir y fortalecer el
miento, huelga o guerra) en las oposicio- poder de la parte más débil, que permita
nes de poder. En efecto, las partes que en- incrementar su potencialidad para que
tran en conflicto necesitan saber con anti- puedan acumular fuerza para las negocia-
cipación si se puede llegar a una decisión ciones y para la toma de decisiones; el re-
con un modo de resolución o con otro. Si, forzamiento del poder de las comunidades
como ya señalábamos, una de las funcio- constituye el aspecto más estratégico de to-
nes del conflicto es la clarificación y esta- do proceso de resolución de conflictos59.
bilización de las relaciones de poder, los El reforzamiento del poder de las
modos de resolución que omitan este as- comunidades implica necesariamente un
pecto o no puedan influir en estas relacio- fortalecimiento de su cohesión interna y de
nes, resultarán evidentemente inefecti- sus instrumentos organizativos, así como la
vos57. ampliación y afirmación de sus procesos
Es importante no olvidar el papel de participación comunitaria en la discu-
que juega en la resolución de conflictos la sión de sus problemas y en la toma de de-
proporcionalidad del poder de las partes; cisiones, una revitalización de su acción
casi siempre éstas manejan diferentes pro- movilizadora, una maduración de sus pro-
porciones de poder, más-menos capacidad puestas y discursos políticos; todo ello le
económica, influencia política, informa- permitirá construirse como sujeto político.
ción, apoyo institucional y de la opinión Este avance en la construcción de la
pública, acceso o control de los medios de comunidad como sujeto político, está suje-
información, etc.; esto determina que to a una dialéctica de tres momentos60,
quien tenga una mayor proporcionalidad que van desde la necesidad que implica el
de poder, aunque no tenga la justicia de su “yo carezco”, el de la aspiración, que
parte, tiene posibilidades mayores de que equivale al “yo espero”, y finalmente el de
el conflicto se resuelva a su favor; de allí la demanda, que equivale al “yo lucho”.
que se sostiene, que la cantidad y calidad Cada uno de estos momentos tiene conte-
de los actores involucrados en un conflic- nidos cualitativos socio-políticos propios.
to, y la proporción de poder que éstos dis- Así, responder sólo a las necesidades y as-
ponen, resulta determinante en la forma piraciones, no posibilita desarrollar proce-
como un conflicto llega a su resolución58. sos de acción, de organización y lucha de
En consideración de lo anterior, la los sectores sociales que sufren la domina-
búsqueda de soluciones a los conflictos so- ción, cuando más, se establecen institucio-
ciales que sean ventajosas para las partes nes para solucionar las necesidades más
involucradas, requiere de ciertas estrate- inmediatas; en cambio responder a las de-
gias que deben ser implementadas funda- mandas implica reconocer un proceso de

72
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

lucha de la población, para enfrentar pro- más democrática y menos cacical, a fin de
blemas estructurales y de poder, que re- que la mayoría de los miembros de una co-
quiere de una estructura organizativa forta- munidad tenga la capacidad y la oportuni-
lecida, de una más vital acción moviliza- dad de representación61.
dora; pero sobre todo, implica la construc- Es importante no olvidar la dialécti-
ción de propuestas políticas en las que se ca que se produce en el conflicto, en rela-
evidencie la maduración de su discurso ción a las identidades de los actores socia-
ideológico y político. Hacer que la comu- les, pues éstas también entran en confron-
nidad avance a este nivel de demandas, tación; sabemos que los actores sociales
implica en consecuencia, fortalecer su po- no son estáticos, ni lo son las identidades
der, y ése es, como hemos dicho, el objeti- colectivas que construyen, por lo tanto hay
vo estratégico más importante de la resolu- que considerar continuamente la variación
ción de conflictos. de su identidad y tener claro que cada uno
Otro aspecto importante es exami- de ellos representa una forma particular de
nar la extracción social de los representan- racionalidad, de identidad propia y distin-
tes y buscar su legitimación en la medida ta, resultante de su especificidad cultu-
en que respondan a los objetivos, intereses ral62.
y necesidades de aquellos a quienes repre- Igualmente, en relación a los acto-
sentan; esto posibilitará que exista cohe- res, un aspecto estratégico es el de conse-
rencia entre lo que los representantes ne- guir la legitimación social de los actores
gocian, con lo que ha sido definido colec- comunitarios, para que estén en mejores
tivamente por la comunidad. Por ello, re- condiciones de ganarse el entorno, la opi-
sulta imprescindible el fortalecimiento de nión pública, el apoyo de otras fuerzas so-
la capacidad organizativa de las bases y es- ciales, nacionales o internacionales. La le-
tablecer mecanismos de control de la ges- gitimación de los actores hará posible la
tión de sus representantes. Esto impone a consecución del eje estratégico de la reso-
su vez, la necesidad de superar las limita- lución de conflictos, legitimar el derecho
ciones de la representación y el liderazgo, de participación de las comunidades y sus
estableciendo canales más eficaces de par- organizaciones en la toma de decisiones,
ticipación comunitaria, lo que implica por sobre aspectos que atañen a su propia exis-
una lado, viabilizar flujos continuos y per- tencia; en definitiva, el reforzamiento del
manentes de información entre los repre- poder comunitario, su fortalecimiento or-
sentantes y el resto de la comunidad, y por ganizativo, una más efectiva acción movi-
otro -y eso es lo más importante- impulsar lizadora y su construcción como sujeto po-
procesos de democratización interna que lítico.
se orienten sobre todo a cambiar el sentido
de la representación misma, haciéndola

73
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

C) El análisis y manejo del conflicto63 de las que pueden aparecer en la superfi-


cie. El análisis estructural, permite enton-
El manejo de conflictos no puede ces llegar a descubrir las causas subyacen-
ser posible sin un previo análisis profundo tes del conflicto, que son las que general-
sobre los mismos, que nos permita ubicar mente lo complican. El análisis estructural
con precisión el conflicto en su ámbito co- del conflicto permite clarificar además los
rrespondiente, conocer cuál es el contexto escenarios donde éste se produce.
en el que se produce, las causas que lo En relación al concepto de escena-
provocan, sus dinámicas estructurales, el rio, para el análisis del conflicto, pensamos
desarrollo que tiene, ubicar a los actores que puede resultar también útil aplicar el
involucrados, los intereses que defienden y concepto de arenas, propuesto por Gluck-
las posiciones que mantienen; así como man64. El escenario ubica el espacio don-
conocer los escenarios en los que se desa- de se produce el conflicto, las arenas
rrolla, todo lo que resulta necesario para muestran espacios distintos que pueden es-
definir las tácticas y estrategias que se re- tar fuera de los límites del escenario del
quieren para su resolución. conflicto, pero precisan el espacio o espa-
Un aspecto clave para el análisis y cios reales concretos donde éste se desa-
el manejo de conflicto, es el de disponer rrolla, confronta y resuelve. Las arenas no
de información completa, clara, ordenada, sólo se refieren a los contextos materiales,
sistematizada, que posibilite a la comuni- sino también a otros donde se expresan
dad un conocimiento real de todo el desa- contenidos simbólicos, como en la comu-
rrollo del proceso del conflicto. La pro- nicación, lo jurídico, etc. Por ejemplo, el
puesta metodológica del grupo de trabajo escenario del conflicto de las nacionalida-
FTPP, ILDIS, UICN sobre manejo de con- des indígenas del Oriente con las petrole-
flictos, plantea inicialmente la necesidad ras, es la Amazonía Ecuatoriana o un espa-
de ubicar al conflicto en el ámbito corres- cio delimitado de ella, pero las arenas rea-
pondiente, es decir, caracterizarlo, darle les donde se disputa su resolución no ne-
un nombre, ya que esto posibilitará la defi- cesariamente están allí mismo, ni una sola,
nición de una estrategia a aplicarse, lo que sino que pueden ser los diversos espacios
ayuda a ver hacia dónde se va a llegar. donde se asientan las instituciones que in-
Es indispensable articular el análisis tervienen en su resolución; por ejemplo: el
del conflicto, por más local que pueda pa- Congreso Nacional, el Tribunal de Garan-
recer, en relación a las dinámicas estructu- tías Constitucionales, los tribunales de jus-
rales que allí se expresan, considerando ticia, los medios de información, etc., o co-
que ninguna comunidad vive aislada y que mo en el caso de los Cofanes, la arena del
todo conflicto social tiene causas estructu- conflicto sale del escenario nacional para
rales subyacentes, mucho más profundas

74
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

trasladarse a la arena de los tribunales es- emic, es decir, desde adentro de la comu-
tadounidenses. nidad, y la versión ethic, o sea desde afue-
Este concepto de arena puede resul- ra, por ejemplo: la visión del Estado, de los
tar más útil y preciso, cuando se propone medios de información, o de las ONGs, -lo
el diseño de “escenarios” donde se preven que en la guía consta en el numeral 4, en
las etapas de resolución. Allí en realidad lo relación al proceso mismo del conflicto-.
que se encuentran son diversas arenas en En cuanto al análisis de La naturale-
donde el conflicto surgido en un escenario za del conflicto (numeral 5 de la guía), es
específico, se traslada y continúa a un es- imprescindible analizar si el énfasis es eco-
pacio nuevo, a una arena real en la cual el nómico, cultural, político, ambiental. Esto
conflicto se confronta y se resuelve. nos permitirá determinar el tipo de conflic-
Si bien la guía metodológica plantea to, así como su naturaleza espacial, para
un corte sincrónico, como puerta de entra- saber si el conflicto es local, intracomunal
da para el análisis del conflicto -es decir, o intercomunal, intrarregional o interregio-
abordar los aspectos históricos (Item 2 de nal, o internacional, y determinar los sec-
la guía), para poder conocer el contexto tores afectados por el conflicto.
sociopolítico regional y los antecedentes En relación a los actores (numeral 3
en relación al conflicto, pensamos que de la guía) es necesario que se considere la
puede resultar metodológicamente más multiplicidad de actores involucrados en el
conveniente65, no sólo para la presenta- conflicto, no sólo en relación a la comuni-
ción del informe sobre el conflicto, sino dad como señala la guía, o sea a los acto-
para el trabajo concreto con la comunidad res intracomunales, sino involucrando
en su tratamiento, el discutir el conflicto también a otros actores con quienes una
inicialmente desde una perspectiva sincró- comunidad interactúa, sean éstos interco-
nica; es decir, la situación presente del munitarios, extracomunales, o los que per-
conflicto, pues eso esta más ligado a la vi- tenecen a la sociedad nacional, como pue-
vencia inmediata de la gente, a una situa- den ser, entre otros, los agentes externos,
ción real que enfrenta todos los días y an- las empresas, las ONGs, la Iglesia, movi-
te la cual busca soluciones concretas, lo mientos sociales solidarios, así como el Es-
que puede facilitar una participación co- tado y sus representantes, que son los acto-
munitaria más amplia. res que están generalmente presentes en
La consideración de la situación los conflictos.
presente o sincrónica del conflicto, nos de- A más de analizar los aspectos seña-
be permitir llegar a precisar las causas evi- lados en la guía en relación a los actores,
dentes o detonantes que desencadenaron no se puede dejar de considerar la cues-
el conflicto y junto con ello, conocer cómo tión de la identidad de los mismos; ésta no
surge, cómo se ha desarrollado, la versión puede verse sólo desde un punto de vista

75
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

individual, sino esencialmente cultural; de talecimiento organizativo, el avance hacia


ahí la importancia de incorporar como va- su consolidación como sujeto político.
riables necesarias de análisis, la cuestión
de los valores, las representaciones, las D) Condiciones necesarias para una nego-
percepciones y el mundo simbólico de los ciación
actores involucrados en un conflicto.
No se puede descuidar tampoco el Es evidente que la importancia de la
modo como interviene cada actor, qué ac- negociación como un proceso social para
ciones desarrolla, cuándo lo hace; para es- la resolución de conflictos es cada vez ma-
to, será importante medirlo en considera- yor en el mundo contemporáneo. El obje-
ción a otras variables, como su identidad tivo de la negociación consiste en que dos
de género, su posición social, su status o o más partes en conflicto puedan llegar a
situación de clase, su edad, su formación, un acuerdo por medio de conversaciones o
etc., que nos permitirán tener una visión intercambio de opiniones entre sus repre-
mas holística sobre los actores societales sentantes, pero para que se produzca un
involucrados en el conflicto y sus interac- verdadero proceso de negociación, son in-
ciones múltiples. dispensables ciertas condiciones.
En relación al análisis de los resulta- Un punto de partida para toda nego-
dos o de los posibles resultados (numeral 7 ciación, es el papel fundamental que juega
de la guía), la capacidad del actor para la la motivación de negociar. Sin una sólida
solución del conflicto o para la consecu- motivación de una parte y de la otra para
ción de sus intereses (7. 1), debe hacerse, llegar a un acuerdo mutuamente acepta-
considerando la forma como éste maneja o ble, toda negociación fracasa. La motiva-
accede a las diversas fuentes de poder ana- ción deviene de la existencia, junto a las
lizadas, pues esto posibilitará evaluar me- divergencias que genera el conflicto, de
jor las estrategias utilizadas (7. 3) por los otra condición importante: la existencia de
actores, así como, si se han llegado a cum- un mínimo de intereses comunes o com-
plir los objetivos propuestos, o parte de plementarios. Cuando hay un interés co-
ellos (7. 3. 2); pero creemos, se debe in- mún o intereses complementarios, las par-
cluir además en la guía, el análisis de por tes pueden lograr un beneficio mutuo sola-
qué se logro o no tal cosa. mente mediante la cooperación y suman-
Finalmente, si se realiza el análisis do mutuamente esfuerzos, si falta este mí-
de conflictos que ya han ocurrido, es im- nimo de intereses comunes o complemen-
portante no olvidar evaluar si en el mane- tarios ninguna negociación puede llevarse
jo y la resolución de los mismos se cum- a efecto66.
plió con su aspecto más estratégico, el re- Seguidamente hay que tener claro
forzamiento del poder comunitario, su for- que el uso de la negociación a veces tiene

76
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

resultados limitados, ya que supone una si- de poder de las fuerzas sociales, ni termina
tuación de independencia y de autonomía con las bases estructurales en las que se
que sea recíprocamente reconocida por las sustenta el poder real, que son las que cau-
partes. Esta es otra condición necesaria, san y reproducen los conflictos y la desi-
que implica no tanto un verdadero equili- gualdad social. La negociación puede ayu-
brio de fuerzas entre las partes, sino una re- dar a lograr cierto equilibrio de esas fuer-
lación de fuerzas que no sea demasiado zas sociales, pero no es un factor de cam-
desigual. La negociación no puede em- bio del poder. La negociación es otra forma
prenderse si el conflicto no ha hecho posi- más de resolver conflictos, una vez que
ble cierto equilibrio del poder entre las que se han producido y llegar aunque sea
partes; cuando no se produce este reajuste en forma parcial, a cambios en las relacio-
de fuerzas y el poder de uno prevalece nes de fuerza entre las partes en conflic-
considerablemente sobre el otro, el con- to68.
flicto no se resolverá mediante la negocia-
ción, sino por el aniquilamiento del más E) El proceso de la negociación
débil. La negociación supone una relación
de poder no demasiado asimétrica entre Para poder establecer los mecanis-
las partes, sin embargo, es evidente que lo mos que entran en juego en un proceso de
importante, es considerar la naturaleza y la negociación, no se puede dejar de lado la
distribución del poder entre las partes y lo referencia a las fuentes de poder. Así: po-
referente a los puntos del conflicto67. der de coerción, de recompensa, de com-
No hay que olvidar en consecuen- petencia, de referencia, el poder legítimo y
cia, que la ruptura de esa asimetría y de el poder que se basa en la posesión de la
ese relativo equilibrio de fuerzas, ha sido el información, deben ser considerados en el
resultado de la emergencia de los actores proceso de negociación, pues en él, siem-
sociales generalmente excluidos del poder, pre estarán presentes una o varias de estas
que en su proceso de constitución como fuentes de poder69. La cuestión en relación
sujetos históricos han logrado disminuir tal al poder en juego no sólo permite aclarar
asimetría y obligar a los más fuertes a tener la situación del conflicto, sino que además
que negociar; han sido entonces las luchas es aplicable para el proceso de negocia-
sociales, los mismos conflictos, los que ción, que también consiste en el ejercicio
han impulsado este proceso de resolución de una forma de poder, pues cada parte
de conflictos. trata de influir sobre la otra u otras con el
Vale sin embargo no olvidar que es- fin de obtener las mayores ventajas posi-
te modo de resolución tiene limitaciones, bles; aunque a diferencia del conflicto, la
pues la negociación en sí misma no gene- negociación supone unas reglas que evitan
ra un proceso de cambio de las relaciones el intento de alguna de las partes de ejer-

77
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

cer el control total sobre la otra. Entre los partes hagan de sus riesgos y sus costos,
procesos que se pueden encontrar en una pues si el adversario la percibe como más
negociación siguiendo a Touzard tene- costosa para él que para quien la profiere y
mos70: ejecuta, tratará de que la amenaza no se
cumpla y llegar a un acuerdo; pero si la
F) El proceso de coerción amenaza se ignora, quien la formuló debe-
rá entonces elegir entre cumplirla a pesar
Esta es la fuente de poder más em- del costo anunciado o renunciar a hacerlo.
pleada en los conflictos sociales. La coer- Al cumplir con la amenaza, las posiciones
ción se encuentra en la negociación, no de quien la formuló pueden verse reforza-
como expresión de violencia directa, sino das en las negociaciones posteriores, su fir-
en el plano verbal, ya que toda negocia- meza y determinación será una carta de
ción no es sino una prolongación del con- triunfo, así como el no llevarla a efecto de-
flicto entre las partes, por ello el proceso bilitará sus posiciones. Lo aconsejable es
de coerción es un recurso que lo continúa tratar de llegar a acuerdos que eviten el te-
en forma distinta en el plano de la negocia- ner que proferir amenazas y peor aún el
ción. llevarlas a cabo.
La amenaza es otra forma muy fre- Junto con el poder basado en la
cuente de presión en las negociaciones. La coerción, la negociación pone en juego un
amenaza de endurecer posiciones, la ame- poder basado en la información y en la
naza de ir a un levantamiento si no se competencia. En la negociación se expresa
aceptan las propuestas, amenaza de rom- lo incierto y lo probable; quien posee más
per una tregua establecida o de terminar información tiene poder sobre su adversa-
con las mismas negociaciones, etc., son al- rio. El desarrollo de la negociación tiene
gunos ejemplos de este recurso, que se por objeto permitir esa adquisición progre-
aplica con el objetivo de disuadir al adver- siva de información, pues el primero que
sario de que persista en su comportamien- logre saber un poco más sobre los móviles
to intransigente, pues esa actitud generará del adversario, de su voluntad real o no de
consecuencias (sanciones, perdidas, da- llegar a un acuerdo, de su estrategia, de sus
ños). Con frecuencia, la amenaza se plan- puntos débiles y de los de su irreductible
tea como medio de presión, con la espe- intransigencia, tendrá un cierto poder so-
ranza de no ponerla en práctica, pues la bre éste. Es por ello que muchas de las ne-
ejecución de una amenaza no sólo reaviva gociaciones se asemejan a un juego de po-
el conflicto, sino que tiene costos para las siciones, en el que cada uno quiere hacer
dos partes. creer al otro lo que no es, disfrazar lo que
Una amenaza tendrá efectividad, pretende, para que sea el otro el primero
según la percepción y evaluación que las

78
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

en descubrirse, a fin de minar un poco el posiciones iniciales, habiendo sido las


poder del adversario. concesiones recíprocas, aunque no nece-
sariamente simétricas, las que posibilitan
G) El proceso de persuasión un acuerdo. El compromiso es una posi-
ción intermedia, no el único mecanismo
Es aquél en el que aparecen todas de conciliación; a veces puede hacerse uso
las tácticas de argumentación. Cada uno de la innovación cuando ante posiciones
tratará de demostrar al otro de que le asis- hasta ese momento inamovibles, germina
ten razones para plantear sus demandas y una idea nueva, una posible solución; al
tratar de convencer del beneficio que el plantearse el problema en nuevos térmi-
adversario puede obtener cuando cede a nos, el obstáculo infranqueable puede ser
sus exigencias. Se trata de un juego muy rodeado y se puede llegar a un acuerdo
sutil en el que las fuentes de poder que em- que lo más habitual es que sea un compro-
plea quien argumenta pueden ser muy va- miso en el cual nadie ha ganado ni ha per-
riadas: la información, la competencia, la dido realmente y que las dos partes pue-
gratificación y con menos frecuencia, la dan estar más o menos satisfechas. Las par-
coerción. Es en este terreno en el que se tes que se han puesto ya de acuerdo en al-
despliegan mejor las habilidades de los ne- gunos puntos importantes, tendrán la sen-
gociadores, de ahí que las cualidades per- sación de haber logrado algo y de que la
sonales y la habilidad del negociador, sean negociación no es un fracaso, sino que por
una condición esencial para el éxito de la el contrario está resultando útil.
negociación.
I) Criterios básicos de una buena negocia-
H) El proceso de acomodación que lleva al ción
acuerdo
Una buena negociación para la re-
Se inicia con las cuestiones que solución de conflictos, a más de considerar
pueden facilitar un acuerdo entre las par- los aspectos antes señalados, debe consi-
tes, para ello es importante postergar las derar algunas variables, como por ejem-
cuestiones espinosas y crear un clima de plo, establecer reglas claras para que se lle-
confianza relativa. Esto ayuda para que se ve adelante este proceso entre ellas, tener
continúe el juego del regateo y las contra- claridad de los objetivos que se buscan,
propuestas, en las que cada parte irá modi- disponer de actores con capacidad para
ficando poco a poco su posición inicial, enfrentar la negociación, conocer los fac-
hasta que se hagan posible mutuas conce- tores, valores, representaciones que parti-
siones. El compromiso se establece enton- cipan en una negociación, para poder eva-
ces en un punto intermedio entre las dos luar no sólo cuánto se gana en ella, sino

79
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

cuánto se deja de perder; se deben precisar vos propuestos y solucionar definitivamen-


los aspectos que son o no negociables, tra- te el problema.
tando de que no sea una simple concesión, Un aspecto que garantiza el éxito de
o llegar obligatoriamente a consensos, sino la negociación es la información. No olvi-
un acuerdo que satisfaga los intereses de demos la referencia que hacíamos a ella
cada parte; pero sobre todo, como ya antes como fuente de poder, pues de ésta depen-
mencionamos, que permita la potenciali- de la implementación de las estrategias
dad de los sujetos en conflicto, a fin de apropiadas y de cómo y cuándo emplear-
construir poder fortaleciendo la parte más las, así como la evaluación de su efectivi-
débil, para que puedan acumular fuerza dad. Disponer de información en relación
para futuras negociaciones, pues saber có- al conflicto, puede contribuir a generar
mo se puede negociar es ya una forma de opinión pública, ampliar aliados y obligar
adquirir algo de poder, éste constituye el a la otra parte a sentarse en la mesa de ne-
aspecto más estratégico de todo proceso gociaciones. La información que se mane-
de resolución de conflictos71. je sobre las debilidades de la otra parte, es
Entre los criterios básicos que se se- sin duda, uno de los aspectos tácticos más
ñalan para una buena negociación72, po- importantes de una negociación. De ahí la
demos anotar los siguientes: importancia de la información, pues una
Hay una etapa previa muy impor- negociación no es sino una confrontación
tante a la realización del diálogo, éste no de argumentos en la que quien tiene más y
es el comienzo de un proceso de negocia- mejores argumentos puede resolver el con-
ción, previamente se debe saber qué se va flicto a su favor, y ello depende de quien
a llevar a la mesa de negociación y llegar más y mejor información maneje, no olvi-
a ésta con varias propuestas. demos que también en la información se
Resulta útil hacer una distinción en- muestra otra forma de poder73.
tre una negociación táctica y una negocia- No se debe descuidar la importan-
ción estratégica. La negociación táctica, cia del conocimiento de las diferencias
permite que el negociador logre aminorar culturales y cognoscitivas entre negociado-
la actitud tirante e intransigente que puede res, pues el conocimiento de la cultura y
mantener la otra parte, eliminar los ele- de los valores del adversario parece produ-
mentos no racionales del conflicto, aportar cir un efecto positivo sobre la percepción
nuevas soluciones para que la otra parte del grupo y la percepción recíproca de los
pueda abandonar posturas rígidas que difi- negociadores. Orígenes étnicos y cultura-
cultan la negociación sin sentir que pierde. les distintos suponen casi siempre diferen-
La negociación estratégica está dirigida a cias en el plano de los valores y la estruc-
buscar conseguir en lo posible, los objeti- tura cognoscitiva. Una negociación inter-
cultural ofrece menos ocasión de hacer

80
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

emerger los valores de los negociadores analizábamos las expresiones de etnocen-


que en una negociación intracultural, de trismo, racismo y heterofobia, que de-
ahí que en un contexto intercultural la ne- muestran que las representaciones parecen
gociación será mas trabajosa que en un estar más estereotipadas cuando más difie-
contexto de cultura idéntica. Igualmente ren los grupos entre sí; por ello, la impor-
cuanto mayores sean las diferencias cog- tancia del conocimiento de las representa-
noscitivas entre negociadores de culturas ciones entre los grupos.
diferentes o de la misma cultura, mayor se- Negociar de buena fe es una norma
rá el desacuerdo en el plano de las opinio- importante para una buena negociación,
nes y por tanto más difícil la negociación. norma que es quizá la más general de to-
Todo esto reafirma la importancia que tie- das, pero que tiene una enorme importan-
ne el conocimiento de los puntos claves de cia ética y moral, pero es también la más
la cultura del otro, pues hace más positiva difícil de definir. Negociar de buena fe sig-
la percepción del adversario, mejora la nifica evitar mantener sistemáticamente
percepción del clima del grupo y en defini- posiciones que se sabe que son inacepta-
tiva, facilita la negociación74. bles para el adversario, así como evitar
Otra variable que no puede descui- comportarse de manera tal que cualquier
darse se refiere a las actitudes y representa- acuerdo sea parcial o no, resulte imposi-
ciones entre partes y negociadores, aspec- ble. No negociar de buena fe implica que
tos que se vinculan con la historia de las una de las partes llega a la negociación sin
relaciones entre las partes y la mayor o me- la voluntad y el interés de llegar a algún
nor distancia social existente entre ellas. acuerdo75.
Por lo general, los miembros pertenecien- Es importante entrar a negociar con
tes a un mismo grupo tienden a una mejor fuerza, a fin de mejorar las alternativas de
comunicación y a dar opciones más coo- un acuerdo, evaluando si una alternativa
perativas que aquellos que pertenecen a responde al interés de quien negocia. La
grupos distintos; vale no olvidar sin embar- fuerza no implica la aplicación de la hosti-
go, que la comunicación entre las partes lidad, la agresividad o la violencia perso-
no es de ninguna manera un elemento de nales; por el contrario, éstas deben ser evi-
disminución del conflicto, lo que hace es tadas, pues pueden producir efectos desas-
reforzar su tendencia sea competitiva o trosos en la negociación. Se debe tener la
cooperativa. En una situación de conflicto, capacidad de manejar las diversas fuentes
las diferencias en las representaciones en- de poder, entre las que junto a las ya ana-
tre las partes despierta estereotipos recípro- lizadas, también podemos encontrar otras
cos, que generan un refuerzo circular de que podrían ser empleadas por las comuni-
las actitudes y el conflicto entre las partes; dades locales: el poder de la creatividad y
un ejemplo de esto lo veíamos cuando de buenas ideas sobre cómo resolver satis-

81
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

factoriamente un conflicto, la legitimación evaluándolas objetivamente, sin cerrarse


política ante la comunidad local, regional, en una sola posición, sino considerando
nacional o internacional, para aprovechar opciones múltiples.
la siempre ventajosa influencia de fuerzas Dar muestras de flexibilidad es una
externas, como por ejemplo el apoyo de norma indispensable para una buena ne-
organismos internacionales, pero sobre to- gociación, pues la inflexibilidad sistemáti-
do el poder de la organización y la capaci- ca se considera un error. La flexibilidad
dad de movilización comunitaria para po- puede adoptar diversas formas, formular
ner las soluciones en práctica76. algunas modificaciones en la posición ini-
La consideración de la función que cial, mostrar la intención de considerar las
cumple la presión del tiempo en la nego- proposiciones del adversario, o incluso
ciación, es un aspecto muy importante a modificar la propia posición, cuando se
considerar, pues la presión del tiempo y la vea la necesidad de un cambio mutuamen-
existencia de plazos facilitan la conclusión te favorable. La noción de flexibilidad es
de un acuerdo. esencial para cualquier proceso de innova-
El fortalecimiento de la cohesión in- ción y creación en la negociación, que tie-
terna de una comunidad, de sus formas or- ne como corolario evitar cualquier ultimá-
ganizativas, fortalece también la capaci- tum que implique la terminación de un
dad de negociación, afirma su identidad y proceso de negociación78.
por tanto incrementa su poder. De igual La reciprocidad en las concesiones
forma, el establecimiento de alianzas más es también una consecuencia de las nego-
amplias con otro tipo de organizaciones ciaciones de buena fe y de flexibilidad. No
solidarias, contribuye a un incremento del conceder nada cuando la otra parte ha he-
poder, que fortalece la capacidad de la co- cho concesiones, significa una inobservan-
munidad para la presión y la negociación cia de las reglas del juego que están pre-
con la otra parte en conflicto, reafirmando sentes en toda negociación79.
el principio de que es mejor “unirse para Hacer honor a los acuerdos parcia-
ganar, que aislarse para perder”77. les constituye una norma importante, que
Es indispensable saber diferenciar implica que cuando en el desarrollo de la
entre asuntos, posiciones e intereses, para negociación se ha llegado a acuerdos so-
poder sentarse prioritariamente; más en los bre algún punto en disputa, éste no podrá
intereses, que en las posiciones, ya que volver a ser cuestionado y deberá ser res-
quedarse en las posiciones dificulta la con- petado por las partes, aunque lo más co-
certación; de ahí la necesidad de desarro- mún es que esto frecuentemente no se
llar una capacidad de flexibilidad y apertu- cumpla, pero esta norma viene a cumplir
ra, para entender las razones propias y de una función instrumental específica, evitar
los otros frente a las diversas situaciones, que la negociación se convierta en una

82
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

cuestión interminable, y que los acuerdos ferentes actores sociales, hace difícil la
parciales vayan abriendo caminos para un comprensión y la mutua aceptación de las
acuerdo definitivo entre las partes en con- partes en conflicto.
flicto80. Si los procesos de negociación son
Es más importante impulsar la coo- muy prolongados, pueden provocar un
peración que la competencia; tratar no só- desgaste de los aliados, a lo que contribu-
lo de satisfacer el propio interés, sino tam- ye la situación de pobreza, lo que impone
bién el de la otra parte. La inversión de po- como una necesidad el realizar un balance
siciones en la negociación, avanzar de la temporal del proceso de negociación, para
competencia a la cooperación, permite adoptar con prontitud las acciones que
una ganancia mutua, pues la colaboración sean necesarias.
puede lograr resultados ventajosos para las El no llevar varias propuestas alter-
dos partes. nativas para manejarlas conforme la situa-
Los acuerdos deben ser viables, téc- ción lo requiera, y el no tener flexibilidad
nica y políticamente factibles, y procurar para escuchar las propuestas de la otra par-
satisfacer los intereses de las partes y desa- te, puede entrampar la negociación.
rrollar incentivos, ya que éstos posibilitan En relación al papel del arbitraje, se
que se dé un mejor cumplimiento de los cuestiona la supuesta neutralidad del me-
acuerdos. diador. El problema de la neutralidad del
mediador es una cuestión siempre espino-
J) Obstáculos a la solución de conflictos sa; si bien el mediador es útil, porque a ve-
ces las partes enfrentadas tienen poca ex-
El incumplimiento de los criterios periencia de negociación y a veces se ge-
básicos para una buena negociación pue- nera una dependencia de éste; se señala
de ser considerado uno de los primeros que debe haber un compromiso del media-
obstáculos para llegar a la solución de dor, ya que también tiene su propia racio-
conflictos; pero además, consideramos im- nalidad y principios, los mismos que no
portante referirnos a otros, que han sido pueden coincidir con los de alguna de las
formulados a partir del estudio comparati- partes, lo que es mucho más evidente en la
vo de distintas experiencias, realizadas en parcialidad que continuamente ejerce el
el Seminario-taller organizado por FAO y Estado.
Resolve en Costa Rica; allí se discutieron Débil compromiso institucional por
diversas limitaciones, que requieren ser la dependencia de personas; si éstas se
consideradas y que por su pertinencia, las cambian, se pierden esfuerzos, tiempo, re-
señalamos a continuación81: cursos, igualmente los cambios de dirigen-
La existencia de diferencias cultura- tes y políticos pueden generar dificultades.
les y de racionalidades distintas de los di-

83
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

La falta de una consulta permanente Para poder hacer posible la conse-


con las bases y de una mayor fluidez de la cución de este eje estratégico de la resolu-
comunicación entre éstas y sus represen- ción de conflictos, nos referiremos final-
tantes, el no prevenir a la comunidad del mente a las recomendaciones que al res-
posible riesgo del fracaso, en función de pecto se hicieron en el taller ya referido, y
los intereses de los adversarios, el predeter- que pensamos resultan igualmente perti-
minar a las comunidades con expectativas nentes. Las siguientes son las recomenda-
y objetivos de los agentes externos que no ciones82:
corresponden a su especificidad cultural ni El conocimiento de los problemas
a sus necesidades e intereses, dificulta la que tiene que enfrentar una comunidad,
resolución del conflicto. contribuye a su consolidación social.
La poca consolidación de los sujetos Fortalecer las organizaciones exis-
de las comunidades, una vez que ha sido tentes, y de ser necesario crear otras nue-
resuelto el conflicto, y la dificultad de ga- vas; contribuir, por ejemplo, a la formación
rantizar la vigencia y el cumplimiento de de uniones para constituir organizaciones
los acuerdos. de segundo grado, así como también bus-
car ampliar las alianzas con otras organiza-
K) El fortalecimiento comunitario ciones, locales, regionales o nacionales, a
fin de lograr que los actores se ganen el en-
Considerando que son las comuni- torno, la opinión pública y puedan conse-
dades las que se encuentran en menor des- guir su legitimación social.
ventaja en un conflicto, el aspecto estraté- Socializar el conflicto en la pobla-
gico más importante de la resolución del ción, a fin de elevar la conciencia sobre el
conflicto, es buscar, no tanto que la comu- papel protagónico que juega toda la comu-
nidad “gane”, sino lograr su fortalecimien- nidad en el mismo. Hay que clarificar con
to comunitario y organizativo, en definiti- la comunidad, su participación en todos
va, el reforzamiento del poder de la comu- los momentos del conflicto, reflexionar
nidad. Este fortalecimiento del poder co- con ella sobre sus causas y sus consecuen-
munitario permitirá una elevación de su cias, los costos que le pueden implicar, así
autoestima, de su autoconfianza, así como como sobre la forma de solucionarlos, los
la reafirmación de su identidad, y hará que objetivos que se propone alcanzar en ello,
la comunidad se encuentre reafirmada, ca- y sobre todo en el proceso de negociación,
pacitada, en mejores condiciones para en- resolver cuáles serán sus representantes,
frentar nuevos retos, pero sobre todo forta- ver qué otros actores entran en juego, así
lecida orgánicamente, madura política- como considerar los intereses, los valores
mente y con fuerza movilizadora para exi- de la otra parte en conflicto y su proporcio-
gir sus demandas. nalidad del poder que maneja; en particu-

84
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

lar, lograr la participación comunitaria en mo, contrastando las propias experiencias


la toma de decisiones para la resolución con las de otros, y así poder aprender de
del conflicto. los errores y evitar en lo posible el volver a
Es importante ampliar la difusión y cometerlos.
la capacitación de la comunidad, imple- Coordinación permanente entre las
mentando metodologías participativas so- bases y sus representantes; mejorar los ca-
bre manejo alternativo de conflictos, así nales de comunicación que hagan posible
como sobre los mecanismos formales de una mayor fluidez comunicativa entre
negociación y otros aspectos jurídicos y ellos. Junto con ello, hay que desarrollar y
políticos. perfeccionar los mecanismos comunitarios
Para ampliar la capacitación sobre de control de las bases sobre los dirigentes
manejo y resolución de conflictos se hace o sus representantes.
necesario organizar cursos, seminarios, ta- Si bien puede ser necesaria la ayuda
lleres, etc., dirigidos fundamentalmente a externa, ésta no puede en ningún caso sus-
los líderes y dirigentes, que actúan general- tituir la capacidad y el derecho de la co-
mente como representantes de la comuni- munidad para resolver por sí misma sus
dad en el proceso de negociación, para problemas. Por ello el técnico no debe atri-
romper la dependencia que a veces se ge- buirse la representación de la comunidad,
nera frente a mediadores externos; junto ni el informe técnico sustituir la opinión de
con ello, elaborar materiales didácticos pa- ésta; de ahí la necesidad de evaluar en for-
ra ampliar la capacitación y la difusión co- ma comunitaria dichos informes, así como
munitarias. la gestión de los técnicos y demás agentes
Contribuir al fortalecimiento de los externos.
procesos autónomos comunitarios, agili- Organizar sistemas de información a
tando la resolución de conflictos de la for- través de canales continuos, que actúen en
ma participativa más amplia posible, y varios sentidos, ya sea hacia la comunidad
siempre tomando en consideración sus es- internacional o hacia la comunidad nacio-
pecificidades socioculturales. nal y la local, que permitan el intercambio
Elaboración de diagnósticos partici- de información en relación a los diversos
pativos que ayuden a desarrollar la autoes- problemas que enfrenta la comunidad,
tima, a incrementar su capacidad negocia- sean éstos sobre aspectos ecológicos, eco-
dora y a fortalecer las formas jurídicas y de nómicos, sociales, políticos o culturales. Es
derecho de la comunidad, que se sustentan importante buscar un intercambio de infor-
en su tradición cultural. mación con comunidades que han enfren-
Es importante en el proceso del con- tado conflictos. Estas redes de información
flicto, sistematizar las prácticas cotidianas posibilitarán un intercambio más fluido de
para elevar el conocimiento sobre el mis-

85
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

experiencias tanto a nivel nacional como GARCIA, Maria Pilar 1991


“Presentación”. En: Ambiente, Estado y Sociedad.
internacional.
CENDES-USB. Caracas.
Estandarizar el uso del lenguaje en
relación a la resolución de conflictos, dada GLUCKMAN, Max. 1978
la posibilidad de divergencias semiológi- Política, derecho y ritual en la sociedad tribal. Akal
Editores. Madrid.
cas que pueden darse entre las partes.
Diseñar metodologías e instrumen- KOWII, Ariruma 1992
tos de resolución de conflictos, que se “El derecho Internacional y el Derecho de los pue-
ajusten a las características económicas y blos indios”. En: Pueblos indios Estado y Derecho.
C.E.N. Quito.
socioculturales de nuestros países, sin des-
cuidar el aspecto estratégico de la resolu- LEDERACH, Juan Pablo 1992
ción de conflictos que no es otro que -vale Enredos, pleitos y problemas. Una guía práctica para
la pena reiterarlo- contribuir a lograr el re- ayudar a resolver conflictos. Ediciones Clara Semilla.
Guatemala.
forzamiento del poder de la comunidad,
pues esto permitirá su fortalecimiento or- MACK, Raymond / SNYDER, Richard. 1974
ganizativo, la reafirmación de su identi- El análisis del conflicto social. Ediciones Nueva Vi-
dad, su maduración política, la mayor po- sión. Buenos Aires.
tencialidad de su acción movilizadora pa-
MALIANDRI, Ricardo. 1984
ra luchar por sus demandas; en definitiva, Cultura y conflicto. Investigaciones éticas y antropo-
su construcción como sujeto político e his- lógicas. Editorial Biblos. Buenos Aires.
tórico.
MARCs 1993
Desfaciendo entuertos IPRECONM. Lima.
Bi bl iog r af ía
NANDA, Serena 1994
BALLON, Francisco/IZKO, Xavier. Et. Al. 1993 Antropología Cultural. Adaptaciones socioculturales.
Derecho pueblos indígenas y reformas del Estado. Instituto de Antropología Aplicada. Quito.
Colección Abya-Yala. # 2 Ed. Abya-Yala. Quito.
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COLOMBRES, Adolfo 1991 “Manejo de conflictos y disputas en el sector forestal.
La hora del Bárbaro. Ediciones del sol. Buenos Aires. ¿Un sendero fuera de los bosques?” En: Revista Bos-
ques, Arboles y Comunidades Rurales. #19-20. FTPP-
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ques, Arboles y Comunidades Rurales, # 22. FTPP- TOUZARD, Hubert 1981
FAO. Quito. La mediación y la solución de los conflictos. Editorial
Herder. Barcelona.
FTPP - ILDIS - UICN s/f
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nía. Guía para la elaboración de trabajos. (Mecano- Estudio de caso: Conflicto OPIP-CIA ARCO. Comen-
grafiado) Quito. tario.(Mecanografiado) Quito.

86
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

N ot a s 38 Cfr. Pendzich. Op. cit.: 8


39 Cit. por Touzard. Op. cit.: 14
1 Cfr. Mack/Snyder. 1974: 8 40 Cfr. Mecanismos no estatales de resolución
2 Cfr. Maliandi. 1984: 8 de conflictos. En : Desfaciendo entuertos: 12
3 Cfr. Gluckman. 1978: 138 41 Cfr. Ballon/Izko. Et. Al. 1993. También Cfr.
4 Cfr. Colombres. 1993: 284 Kowii. 1992. Cfr. Nanda. Op. cit.
5 Cfr. Touzard. 1991: 49 42 Cfr. Nanda. Op. cit.: 265-266
6 Cfr. Gluckman. Op. cit.: 139. También Cfr. 43 Cfr. Nanda. Op. cit.261-284
Colombres. Op. cit.: 284-285 44 Cfr. Desfaciendo entuertos.: 4
7 Cfr..Mack/Snyder. Op. cit.:22 45 Op. cit.: 4-7
8 Cfr. Ibid. También.\ Colombres. 1993: 293 46 Cfr. Op. cit.: 77-78
9 Cfr. Colombres. Op. cit.: 283. También en 47 Cfr. Touzard. Ibid
Desfaciendo entuertos. 1993: 4 48 Cfr. Touzard. Op. cit.: 79
10 Cfr. Pendzich. En: Revista árboles y comuni- 49 Cfr. Mack/Snyder. Op. cit.: 62-63
dades rurales. No. 19-20: 4 50 Cfr. Op. cit.: 4-7
11 Cfr. García. 1991: 17 51 Cfr. Aprendiendo a tratar los conflictos: 43
12 Cfr. FTPP-ILDIS-UICN. Metodología de solu- 52 Cfr. Pendzich. Op. cit.: 7
ción de conflictos en la Amazonía 53 Cfr. Pendzich.: Ibid
13 Cfr. Colombres. Op. cit.: 286-291 54 Cfr. Touzard. Op. cit.: 80. También Cfr. Pen-
14 Cfr. Gluckman. Op. cit.: 138-139 dizch. Ibid
15 Vr supra. Distinciones conceptuales 55 Cfr. Touzard. Ibid. También Cfr. Pendizch.
16 Cfr. Gluckman. Op. cit.: 140 Ibid
17 Cfr. Glickman. Op. cit.: 141 56 Cfr. Pendizch. Ibid
18 Cfr. Mack/Snyder. Op. cit.: 35-36 57 Cfr. Mack/Snyder. Op. cit.: 71
19 Cit por Mack/Snyder. Op. cit.: 37 58 Cfr. Villarreal: 5
20 Cfr. Mack/Snyder. Op. cit.: 39 59 Cfr. Aprendiendo a tratar los conflictos: 46
21 Mack/Snyder. Ibid 60 Tomado de las reflexiones de Lourdes Enda-
22 Cfr. Touzard. Op. cit.: 42 ra. Comunicación personal
23 Cfr. Mack/Snyder. Op. cit.: 40-41 61 Cfr. Ibid
24 Cfr. Touzard. Op. cit.: 44 62 Cfr. Ibid
25 Cfr. Touzard. Op. cit.: 45 63 En relación a este punto, se considera la pro-
26 Cit por Touzard. Ibid puesta metodológica diseñada por el Grupo
27 Cfr. Aprendiendo a tratar los conflictos. En: de trabajo de FTPP, ILDIS y UICN sobre el
Arboles, bosques y comunidades rurales. No. manejo de conflictos socioambientales en la
23: 47 Amazonia por efecto de la actividad petrole-
28 Cfr. Touzard. Op. cit.: 56 ra. Dicha propuesta, consideramos, resulta
29 Cfr. Touzard. Ibid útil no sólo para el análisis y manejo del con-
30 Cfr. Villarreal: 4 flicto socioambiental, sino también para el
31 Cfr. Touzard. Op. cit.: 59 conflicto social en general y frente a la cual
32 Cfr. Touzard. Op. cit.: 60 hacemos algunas sugerencias
33 Cfr. Touzard. Op. cit.: 61 64 Cfr. Gluckman. Op. cit.
34 Cfr. Touzard. Op. cit.: 62 65 Esta recomendación fue discutida por los
35 Cfr. Touzard. Op. cit.: 63 equipos del CIDES y de Antropología Aplica-
36 Cfr. Touzard. Ibid da, de la UPS
37 Cfr. Aprendiendo a tratar los conflictos. Op. 66 Cfr. Touzard. Op. cit.: 102
cit.: 44 67 Cfr. Touzard. Op. cit.: 99

87
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

68 Cfr. Touzard. Ibid


69 Ver supra: Aspectos cuantitativos del poder
70 Cfr. Touzard. Op. cit.: 122-136. También. Cfr.
Lederach. 1992.
71 Cfr. Op. cit.: 44
72 Cfr. Ibid
73 Cfr. Villarreal: 4
74 Cfr. Touzard. Op. cit.: 189-190
75 Cfr. Touzard. Op. cit.: 119
76 Cfr. Pendzich. Op. cit.: 8
77 Cfr. Villarreal. Ibid
78 Cfr. Touzard. Op. cit.: 120-121
79 Ibid
80 Ibid
81 Op. cit.: 46
82 Cfr. Aprendiendo a tratar los conflictos:46-47

88
Aproximaciones a un marco teórico para la
comprensión y el manejo de conflictos
socioambientales

René Orellana H.

Introducción de los conflictos socioambientales, es de-


cir, a la esencia de los mismos.
En la medida en que el tema que La voluntad de deambular en los
motiva el presente ensayo está relacionado mundos subjetivos que producen percep-
con los llamados recursos naturales, y por ciones, nos exigirá movernos en dos di-
consiguiente con los escenarios “rurales”, mensiones: la dimensión del fenómeno y
la pregunta que guía nuestra reflexión, en la de la esencia; con incidencia en la se-
este documento, es ¿cuál es la percepción gunda, en la perspectiva de ponernos en
existente en nuestras sociedades con res- los zapatos de los actores, protagonistas de
pecto al medio ambiente?, o más bien, ob- estos conflictos, abstrayéndonos de sus ac-
viando este concepto que ya resulta elabo- tos, y entender cómo es que ellos ven a la
rado, ¿cuál es la percepción existente en naturaleza, y cómo esta visión se traduce
nuestras sociedades con respecto a la natu- en prácticas, lógicas y procesos.
raleza? ¿cuáles son las características de Ciertamente hemos de partir de al-
estas percepciones? ¿a qué lógicas y proce- gunos estudios de caso, para aprehender el
sos responden? ¿cuáles son los actores o imaginario que explica la acción de las so-
sociedades que los enarbolan?, y finalmen- ciedades sobre la naturaleza.
te, ¿cuáles son las actitudes concomitantes El documento desprende una preo-
con estas percepciones? cupación, la necesidad de trabajar un mar-
co teórico que nos permita llegar justa-
Esperamos que discurrir a lo largo mente a comprender la naturaleza de los
de posibles respuestas a las interrogantes conflictos.
planteadas pueda permitirnos un acerca- Las propuestas aquí planteadas se-
miento a la comprensión de la naturaleza rán por consiguiente tan sólo intentos de
aproximación a este marco teórico, que re-

89
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

quiere una construcción colectiva y proce- cuya comprensión exige perspectivas de


sual. lectura que consideren la dialéctica de su
existencia.
I.Lo ideológico en la concepción de la na- La escasez es sin duda una perspec-
turaleza tiva de abordaje, pero tiene el peligro de
estancarse en la forma, en lo manifiesto, y
La teoría de los recursos escasos nos no permitirnos trascender a la esencia. Ha-
parece insuficiente para entender los con- blar de escasez de determinados valores,
flictos. La escasez hace alusión a aspectos por ejemplo, puede obviar la variedad y vi-
cuantitativos, a razones formales y mani- talidad dialéctica de muchas valoraciones
fiestas de los conflictos pero no escarba en concomitantes con cada uno de los valo-
las motivaciones invisibles, en las percep- res. Así, sostenibilidad puede tener diferen-
ciones. tes valoraciones dependiendo de diferen-
Por otro lado, entender la escasez tes imaginarios o mundos ideológicos y
de recursos como motivación causal, dis- culturales, o para hacerlo más simple, de
trae nuestra atención de otros aspectos re- diferentes percepciones, lo mismo puede
lacionados con recursos naturales, aspec- ocurrir con conceptos como equidad o con
tos que tienen que ver con sistemas de te- acceso, uso, etc.
nencia, irracionalidad en las formas y ex- De modo que no podemos hablar
tensiones poseídas y explotadas, desigual- de escasez de sostenibilidad si no conside-
dad en la distribución de recursos, etc. ramos la variedad de concepciones que
La teoría de la escasez parece ser lo pueden existir alrededor de este término y
suficientemente elástica como para permi- el hecho de que estas concepciones res-
tir explicaciones de disputas incluso alre- ponden a sistemas de pensamiento, a siste-
dedor de valores y normas. Así, se preten- mas de valores y percepciones diferentes.
de explicar aquellos conflictos, cuya com- La hipótesis de que partimos es que,
prensión escapa a una manifestación pura- alrededor de la naturaleza o con respecto a
mente cuantitativa de los recursos materia- ella, el hombre produce concepciones, va-
les (léase naturales), como escasez de de- lores, percepciones, es decir, una visión de
rechos, escasez de reconocimiento, de le- la naturaleza y de sí mismo dentro de ella.
yes, de equidad, de sostenibilidad, etc., de- Esta visión es una construcción subjetiva
pendiendo de las circunstancias que en- que se produce y reproduce socialmente.
vuelven a éstos. Es a partir de esta visión que el hom-
Lo socioambiental es parte de diná- bre desarrolla hábitos y prácticas con res-
micas más complejas, en las cuales se ven pecto a la naturaleza.
implícitas muchas variables, que al entrar Las ideas o conceptos construidos
en juego configuran problemas y disputas, con respecto a la naturaleza conformarán

90
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

un mundo ideológico, una racionalidad Las normas forman sistemas, que


determinada, que guiará la actitud y las ac- pueden ser tradicionales, es decir, que res-
ciones sobre o con la naturaleza. Estos ponden a comunidades o sociedades tradi-
mundos ideológicos son creados y recrea- cionales que producen un conjunto de re-
dos por sociedades. Su encuentro o desen- glas que guían sus acciones; o pueden ser
cuentro puede, por lo tanto, resultar en formales u oficiales, es decir, responder a
conflictos en la medida en que unos pien- sistemas mayores representados por un po-
san de manera distinta a otros. der institucionalizado (el Estado).
Hay pues, en síntesis, factores con- Las posibilidades de convivencia
ceptuales, imaginarios y simbólicos en el entre sistemas normativos tradicionales y
nivel ideológico y cultural de las socieda- formales son variadas. Los primeros pue-
des, los cuales hacen referencia a la natu- den existir dentro de los segundos, sin ser
raleza. reconocidos por éstos; pueden existir bajo
formas simbióticas, subterráneas, o como
II. El nivel ideológico y los conflictos expresión de actores no reconocidos como
tales en el mapa de relaciones sociales de
El nivel ideológico se traduce a su las sociedades modernas; y ser enarbola-
vez en dos niveles: en un nivel normativo dos justamente como parte de interpela-
y otro operacional. El primero hace alusión ciones y demandas de actores que portan
a reglas y normas y el segundo a prácticas mundos ideológicos y culturales diferentes
(que traducen una actitud) relacionadas al hegemónico.
con la naturaleza. El nivel operacional está relaciona-
Entre ambos niveles existe una rela- do con prácticas de uso, acceso, manejo
ción interactuante y por consiguiente mu- y/o explotación de la naturaleza. Cada una
tuamente determinante. de estas prácticas forma casi un entramado
El nivel normativo está formado por con el nivel normativo y su referente ma-
reglas y normas formales, no formales, ofi- dre, el nivel ideológico.
ciales, institucionales, estatales, tradiciona- Estos tres niveles, unidos, forman
les, etc. Es decir, son aquellas reglas y nor- una totalidad.
mas que responden a una percepción de la Ciertamente no se trata de un com-
naturaleza, a un mundo de valores relacio- pacto sólido, todo lo contrario, se trata de
nados con esta última, y se traducen en un tejido vivo y movedizo, cuyo discurrir
instituciones que norman (o intentan ha- vital manifiesta cambios y contradicciones
cerlo) el nivel operacional. En cualquier a su interior y con respecto a otros tejidos
caso, el espíritu del sistema normativo ra- ideológicos normativos y operacionales.
dica en el nivel ideológico. El nivel operativo, por tanto, puede
manifestar conflictos a su interior, en térmi-

91
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

nos de inaplicabilidad de ciertas normas o tanto tales, harán referencia al mundo


reglas y su desencuentro con prácticas ideológico y cultural.
contrarias, lo que ya manifiesta cambios al Pero las necesidades y los intereses
interior del mundo subjetivo de la socie- no son estáticos, surgen de los desencuen-
dad. O puede manifestar conflictos con tros, y encuentran en el conflicto un espa-
otros sistemas normativos (formales o tradi- cio de realización, entendido éste como
cionales), al producirse un desencuentro satisfacción.
con respecto a cierta práctica relacionada Los intereses y necesidades pueden
con el nivel operacional. o no reflejarse en el nivel normativo -y el
El nivel operacional puede manifes- hacerlo o no puede ser causal de conflicto-
tar también conflictos en términos de uso, . Pero de hecho dibujan su espacio de de-
acceso, manejo y explotación de la natura- sencuentro en el nivel operacional, en tér-
leza. Estos conflictos pueden darse al inte- minos de necesidades e intereses por acce-
rior de una sociedad (entendida como una so, uso, manejo y/o explotación de la natu-
totalidad, es decir, como un entramado raleza. Volveremos sobre ésto, más tarde.
normativo, operacional e ideológico), o
entre sociedades que expresan diferentes III. El concepto socioambiental a partir de
totalidades. dos ejes conceptuales y valóricos
El conflicto, que engloba a los tres
niveles de la totalidad -en la medida en En términos generales, existen dos
que existe un nivel de comunicación entre conceptualizaciones y valoraciones de la
éstos-, es un evento en el que juegan otras naturaleza. Una la concibe como recurso,
dos variables emergentes de la dinámica es decir, como un medio para lograr fines
dialéctica de la totalidad o de ésta con res- (de ganancia, lucro, sobrevivencia, “desa-
pecto a otra u otras, a saber, las necesida- rrollo”). Esta visión asume a la naturaleza
des y los intereses. como una “cosa”, como un objeto, y se
Las necesidades y los intereses pue- aproxima a ella con ánimo de dominación,
den ser societales (colectivos, comunales, control y sujeción a fines determinados.
étnicos, dependiendo de la sociedad que La otra valoración de la naturaleza
se habla) o parciales (individuales o grupa- es asumida como espacio de vida, es decir,
les, incluso étnicos si es parte de un con- como un espacio de convivencia de natu-
glomerado societal) en la forma; y opera- raleza y hombre, como un espacio vivo en
cionales, ideológicos o normativos en el sí mismo. Este espacio no es un medio pa-
contenido. ra fines predeterminados, sino que es un
Tanto las necesidades como los inte- fin en sí mismo, que tiene la particularidad
reses expresarán conceptos y valores, y en de ofrecer medios para reproducirse como
espacio de vida.

92
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

A) La naturaleza como recurso de los recursos naturales, hacen alusión a


diferentes actores y procesos, y por consi-
La concepción de la naturaleza co- guiente a diferentes necesidades e intere-
mo recurso desagrega el todo en un con- ses.
junto de cosas: tierra, agua, minerales, ár- Los actores y sus procesos, constru-
boles, petróleo, etc. Y se acerca a ella con yen, por su parte, y dependiendo de las ne-
ánimo extractivo y explotador. cesidades e intereses, contextos y situacio-
Dependiendo de las necesidades e nes conflictivas.
intereses presentes en el escenario social, Estos actores pueden ser industria-
concibe a la naturaleza como mina, como les, madereros, ganaderos, mineros, cam-
recurso de sobrevivencia, como cosa sus- pesinos, colonos, etc. Cada uno de ellos
ceptible de ser poseída, apropiada y usada. desarrollará determinadas necesidades e
Así, la naturaleza se convierte en un intereses sobre determinados recursos (tie-
enemigo que debe ser vencido por la fuer- rra, madera, petróleo, etc.). El desencuen-
za de la tecnología y sus instrumentos de tro entre diferentes necesidades e intereses
explotación. producirá problemas y conflictos.
Esta concepción produce un discur-
so de desarrollo, el cual se traduce en B) La naturaleza como espacio de vida
prácticas extractivas (“mineras”, con res-
pecto a los recursos en general), de ocupa- La concepción de la naturaleza co-
ción del territorio (colonización dirigida o mo espacio de vida, diseña una concep-
estimulada), de estímulo a la producción y ción de “medio ambiente”, aunque en los
la exportación como forma de superación términos culturales de las comunidades
del subdesarrollo y la crisis (productivismo tradicionales, que son las que lo portan.
a ultranza casado con la estadística como Es un espacio de vida en tanto forma
medidor incuestionable, etc). un sistema en el cual cada uno de sus ele-
Sin embargo, esta visión de la natu- mentos es una forma viviente, interdepen-
raleza también ha producido un discurso diente de la dinámica de las partes. Es un
de medio ambiente y de sostenibilidad que escenario vivo, en el que la vida se produ-
lentamente está pasando a formar parte de ce y reproduce bajo su propia lógica. El
su nivel ideológico y normativo e intentan- hombre es parte de este espacio, no es un
do hacerse operacional. Sin embargo, la ente foráneo y ajeno. Aquel que agreda la
premisa, inherente aún a su nivel ideológi- dinámica del espacio vital es un “no hom-
co, sigue siendo: “La naturaleza como re- bre”.
curso”. La naturaleza es pues concebida co-
En esta concepción, las formas y ti- mo un conjunto habitable hombre-natura-
pos de uso, acceso, manejo y explotación leza, como un todo entramado interac-

93
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

tuante. No es una cosa o conjunto de co- cuales las prácticas con respecto a los “re-
sas utilizables, explotables, no es un con- cursos” tienen expresiones lingüísticas.
junto de recursos, en el sentido utilitario e La cuestión lingüística es inherente
instrumental, la naturaleza es un ente vivo a las lógicas internas de las llamadas co-
que proporciona medios de autorreproduc- munidades locales. Así, es muy común que
ción. Alrededor de esta concepción el los términos de planificación y desarrollo
hombre construye un conjunto de creen- no sean conocidos ni tengan similares en
cias y valores que se expresan en prácticas, los mundos lingüísticos tradicionales.
hábitos y lenguajes. La imposición de lenguajes de ges-
Las formas y tipos de acceso, uso y tión es también una forma de intervención
manejo con respecto al espacio de vida, cultural, que responde ciertamente, aun-
hacen alusión a diferentes actores y proce- que se tomen las previsiones más exagera-
sos, que traslucen diferentes necesidades e das, a ciertas racionalidades. Esta interven-
intereses; éstos construyen diferentes con- ción puede, y de hecho genera conflictos,
textos y situaciones conflictivas. pues actúa o interviene en procesos, pro-
El término de comunidades tradicio- duciendo cambios1.
nales hace alusión a grupos étnicos y a co- Asumiendo que el término manejo
munidades que al establecer relaciones a es vacío, podemos plantear que existen -si-
través de sus prácticas pueden crear fric- guiendo el análisis hasta ahora desarrolla-
ciones en términos operacionales y norma- do- dos conceptos de manejo.
tivos. Uno de ellos es el manejo de recur-
sos naturales, entendidos como cosas. Este
C) El manejo desde dos perspectivas se concibe en términos de gestión econó-
mico administrativa. Las cosas se adminis-
Es importante hacer una distinción tran a partir de una visión económica, in-
de aquellas categorías operacionales que cluso, puede ser, bajo una lógica sosteni-
hacen referencia a prácticas sociales con ble o sustentable, pero en el sentido de
respecto a la naturaleza. Los términos de manejo de cosas o medios para determina-
uso, manejo y acceso, tienen connotacio- dos fines.
nes culturales, y como tales son muy enga- Otro concepto relacionado con la
ñosos. concepción de la naturaleza como espacio
Cuando estos términos son usados de vida, se expresa en términos de uso y
en los procesos de “planificación” y “desa- acceso a espacios de vida, o de uso “tradi-
rrollo” por organizaciones gubernamenta- cional” de espacios de vida.
les y no gubernamentales, sin la precau-
ción cultural necesaria, lo que se hace es
intervenir, sobre lógicas y procesos, en los

94
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

Desde la concepción de recurso, el El encuentro de estos dos mundos o


uso y el acceso, motivados por necesida- racionalidades se traduce en términos de
des de sobrevivencia, se referirán siempre intervención de una racionalidad hegemó-
a un ente cosificado, a un recurso suscep- nica sobre otra; por lo tanto, se trata de un
tible de ser dominado y usado. La catego- desencuentro que implica interferencia en
ría de sostenibilidad no hiere necesaria- procesos diferentes, bajo una lógica de do-
mente la cosificación de la naturaleza. minación.
Así vistos, hay usos y usos, accesos Las manifestaciones de este encuen-
y accesos, manejos y manejos. tro se dan en términos operacionales y nor-
El término de explotación es más ex- mativos. Aquí se produce un conflicto.
plícito; y su connotación destructiva y uti- En teoría podemos concluir que el
litaria es altamente notable. encuentro de estos dos mundos es un en-
Lo que tratamos de hacer hasta aquí cuentro conflictivo. La forma de este con-
es ubicar estos elementos operacionales en flicto es muy variada y se explicita en tér-
diferentes racionalidades, o en diferentes minos de encuentro de actores. Es decir,
formas de idear y concebir la naturaleza. madereros con comunidades tradicionales,
Estos elementos son, de hecho, prácticas ganaderos con comunidades tradicionales,
que expresan, por lo tanto, mundos ideoló- colonos con comunidades tradicionales,
gicos. Estado con comunidades tradicionales,
etc.
IV. Dos mundos inter e intra actuantes Los binomios de conflicto no son,
en la realidad, así de puros, son ciertamen-
Como ya se ha dicho, en la concep- te dialécticos, por lo tanto más complejos,
ción de la naturaleza como recurso natu- en términos de actores, necesidades, inte-
ral, existe un conjunto de actores que pro- reses, grados de tensión, propensiones al
ducen prácticas y lenguajes relacionados conflicto, tipos y formas de manifestación
con los recursos. Estas prácticas y lengua- conflictiva, etc.; definiendo procesos cuali-
jes expresan necesidades e intereses. Los tativamente diferentes.
actores presentes en este escenario de rela- Pero, en el fondo, de lo que se trata
ciones pueden ser colonos, ganaderos, ma- es de entender estas fricciones como de-
dereros, etc. sencuentros de dos mundos que perciben y
En la concepción de la naturaleza actúan sobre la naturaleza de manera dife-
como espacio de vida, las comunidades rente.
tradicionales producen prácticas y lengua- Ciertamente, estos mundos no son
jes relacionados con su espacio y expresan puros en términos ideológicos. Existen cru-
también intereses y necesidades. zamientos bastante notables debido a la
comunicación -asimétrica, por cierto- de

95
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

uno con otro -o de uno sobre el otro. Co- recurso natural, implica el relacionamiento
municación que se expresa en términos de necesidades e intereses diferentes. Las
culturales. Así, el mundo que concibe a la diferencias pueden o no ser divergencias.
naturaleza como espacio de vida puede te- Si son divergentes, se producen los conflic-
ner en su interior contrastes, sincretismos y tos.
simbiosis culturales, resultantes de asimila- Para hacerlo explícito, podemos ha-
ciones de encuentros culturales diversos. blar de conflictos entre colonos y ganade-
Sin embargo, lo que tratamos de ha- ros, colonos y madereros, colonos y Esta-
cer aquí es “construir” la realidad en dos ti- do, madereros y Estado, etc.
pos -siguiendo la metodología de Max We- Otra vez: los conflictos no se mani-
ber-, vamos a decir, puros, para poder fiestan solamente como binomios. Son mu-
aprehender, después, el todo en su com- cho más complejos y sus tonalidades pue-
plejidad entramada. Para ello, como diji- den entenderse en términos de gradacio-
mos, hemos rehuido al fenómeno, buscan- nes de conflicto, propensiones al conflicto,
do la esencia, lo que explica por qué he- grados de tensión, etc.
mos obviado hasta ahora una ejemplifica- Construir un mapa de conflictos en
ción exagerada; cosa que no descartamos función de actores (especificando necesi-
y que pretendemos hacer posteriormente, dades e intereses), de acuerdo a la realidad
al desarrollar más la presente ponencia. de cada país, podría ser muy útil para iden-
Concluyamos en esta parte, enton- tificar estas variables (propensiones al con-
ces, que el desencuentro entre estos dos flicto, grados de tensión, posibles alianzas,
mundos genera conflictos. etc). Intentaremos hacer esto en un acápite
Hasta aquí hemos reflexionado so- posterior.
bre un nivel de conflictos, entre mundos En la concepción de la naturaleza
interactuantes. Este nivel definirá un tipo como espacio de vida, las comunidades
de conflicto, como lo explicaremos poste- tradicionales expresan también necesida-
riormente. Pero existen también conflictos des e intereses a través de sus prácticas y el
al interior de estos dos mundos. En la me- desencuentro de éstas puede generar fric-
dida en que éstos no son líticos, sino, todo ciones y conflictos, en términos de acceso
lo contrario, ampliamente movedizos y vo- y uso de los espacios. Aquí se dibujan con-
lubles; son mundos intraactuantes. flictos interétnicos e intercomunales.
Ciertamente la “intraactuación” no Estos conflictos, al interior de las co-
es deslindable de la “interactuación”. Entre munidades tradicionales, pueden explicar-
ambas hay una dinámica compleja que se también a partir de la influencia cultural
puede explicar a una y a otra. de prácticas y lenguajes, o mundos, para
Por ejemplo, el encuentro entre ac- decirlo de una manera general, pertene-
tores, relacionados con la concepción de cientes a la concepción de la naturaleza

96
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

como recurso. Son notables los conflictos políticas que, aunque ambiguas, aún pro-
intercomunales por prácticas extractivas curan arraigarse en el nivel operacional a
comerciales que no responden a la norma- través de su inyección en el nivel ideológi-
tividad y a la subjetividad tradicional. Estas co cultural -ahí radica el peligro en su in-
prácticas extractivas son resultantes de pre- fluencia sobre la concepción de espacio de
siones ideológicas provenientes del mundo vida- y en el nivel normativo.
externo. El criterio de desarrollo sostenible
Si seguimos el gráfico, anexo al pre- es, por lo tanto, uno de los referentes de
sente acápite, veremos que existen dos globalización. Es decir, uno de los elemen-
grandes conceptos de desarrollo concomi- tos -correspondientes a una de las corrien-
tantes con cada uno de los mundos con- tes mundiales, puesto que hay varias que
ceptuales (de la naturaleza). Se trata, en el son diferentes y divergentes- que está inter-
caso de la concepción de recurso, de una viniendo en los procesos culturales e ideo-
teoría desarrollada en escenarios intelec- lógicos de las sociedades nacionales y de
tuales, a partir de reflexiones sobre las ac- las sociedades locales.
titudes destructivas y pobremente sustenta- En consecuencia, no se pueden en-
bles de la explotación de los recursos. Jus- tender los conflictos actuales (entre mun-
tamente de esta corriente emergen los con- dos intra e interactuantes) sin hacer refe-
ceptos de gestión relacionados con la ne- rencia a la globalización. Sin duda, las po-
cesidad de introducir la sostenibilidad co- blaciones locales y las comunidades tradi-
mo criterio regulador de la explotación de cionales, en particular, son focos conflicti-
los recursos. Este es hoy en día, el espíritu vos para el proceso de globalización. Lo
de los programas y proyectos entablados y global y lo local son pues dos referentes
estimulados por el Estado, sus agencias e opuestos en términos de valores, imagina-
instituciones no gubernamentales. rios y subjetividades -en nuestro caso, alre-
La particularidad del criterio de de- dedor de los llamados recursos naturales-
sarrollo (humano) sostenible (con equi- en general.
dad), estriba en que corresponde aún a la En el otro mundo, el del concepto
concepción de la naturaleza como una co- del espacio de vida, flota, en las prácticas
sa susceptible de ser poseída, explotada, cotidianas, un criterio de manejo sosteni-
usada e instrumentalizada. La variante es ble alrededor de espacios de vida.
que subraya la necesidad de gestionar la Este criterio se enfrenta, sin embar-
renovación de los recursos a través del ma- go, a la influencia permanente y determi-
nejo sostenible. nante del desarrollo sostenible en base a la
Adicionalmente se trata de un crite- explotación de recursos.
rio emergente de presiones y demandas Esta relación de influencia e inter-
mundiales, que empiezan a traducirse en vención, denota la comunicación asimétri-

97
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

ca y explica los conflictos (o la propensión Por otra parte, la protección y la


a ellos) entre ambos mundos y al interior conservación son también referentes de
del mundo de las comunidades tradiciona- globalización; y como tales, expresan a
les. ciertas corrientes mundiales que tienen
Siguiendo el gráfico, observamos eco en espacios y escenarios globales de
que entre ambos mundos conceptuales definición de criterios y políticas mundia-
existe una concepción/práctica (vamos a les de desarrollo. Y expresan también ne-
llamarla así) que intenta casar a ambos cesidades (e intereses) de protección de
mundos. Se trata del criterio de protección ambientes naturales que garanticen cierta
y conservación de la naturaleza (aquí radi- estabilidad ambiental mundial.
ca la influencia de la concepción de espa-
cio de vida). Criterio que, sin embargo, no V. Un paréntesis: Ubicación política del
se expresa en términos de prácticas socia- Estado
les, sino en términos de prácticas estatales
dirigidas a la protección y preservación de Hasta aquí, la pregunta es dónde
áreas naturales. ubicamos al Estado, considerando el mapa
El término de conservación cierta- que el gráfico señalado construye.
mente hace alusión a manejo sostenible de ¿Es el Estado un actor? ¿Produce y/o
áreas, pero bajo la premisa de proteger y reproduce prácticas y lenguajes? ¿En térmi-
preservar. nos ideológicos, es parte del mundo de
Este criterio se manifiesta en la defi- concepto de naturaleza como recurso? ¿Es-
nición vía decretos y leyes (nivel normati- tá nadando en el criterio de desarrollo sos-
vo), de áreas protegidas, parques, biósfe- tenible alrededor de recursos o en el de
ras, etc. protección y conservación? ¿Intenta conci-
Se trata de un criterio que no fusio- liar ambas concepciones de la naturaleza?
na ambas concepciones, al menos en tér- Primero, el Estado es un escenario
minos de definición, logrando, apenas, de producción y reproducción de prácticas
conciliarlas en una convivencia simbióti- y lenguajes, en la medida en que opera,
ca. Así, y no por concesión gratuita y filan- actúa e influye sobre ellas. En términos
trópica de protecionistas y conservacionis- ideológicos es pues un escenario creador y
tas, las áreas protegidas y los territorios in- re-creador de racionalidades. En resumen,
dígenas pueden coincidir, en términos le- el Estado es uno de los escenarios (quizás
gales (normativos), sin provocar grandes el más importante) en el que se debate y
descalabros en la visión privatista indivi- polemiza el nivel ideológico.
dual del valor propiedad, que el concepto Siendo así, el Estado influye sobre el
de la naturaleza como recurso (y todo el nivel normativo y sobre el nivel operacio-
mundo que éste construye) trasluce. nal.

98
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

En la medida en que el nivel norma- La posición que asuma en los con-


tivo y el operacional desarrollan una rela- flictos o en su generación, dependerá de
ción mediatizada también por fricciones y los grados de presión e influencia que los
conflictos -demandas, desacuerdos, inter- actores nacionales e internacionales ten-
pelaciones, protestas y desobediencia con gan sobre él.
respecto al sistema normativo-, el Estado es A nivel internacional existen refe-
reflejo de estas fricciones y disputas, y su- rentes de globalización claros que presio-
fre el impacto de los reacomodos y cam- nan al Estado a asumir ciertas posiciones
bios. Más que remitirse a sufrirlos, ofrece ideológicas y políticas con respecto a lo
un espacio para legalizar prácticas y tradu- socioambiental. Estos referentes de globali-
cirlas en términos de políticas. zación han sido discutidos en el anterior
Las prácticas y lenguajes producidos acápite. Pero podemos resumirlos así: cri-
y formalizados por el Estado, son también terio de desarrollo sostenible alrededor de
resultantes de presiones políticas de los di- recursos naturales, protección, conserva-
ferentes actores ubicados en el mapa de re- ción, internacionalización de la economía,
laciones de poder nacionales e internacio- etc.
nales. Estas presiones políticas tienen que Estos son factores de presión que ex-
ver con necesidades e intereses de los ac- plican los posicionamientos y direcciona-
tores. mientos de las políticas y las normas al in-
Cuando el Estado ha asumido una terior de las sociedades.
práctica y la ha oficializado en términos de Sin embargo, al interior de las socie-
políticas y normas, es responsable de en- dades nacionales, el Estado experimenta
trar en el escenario como ejecutante o ga- también presiones políticas importantes,
rante de ejecución. Es decir, es aquel que las cuales tienen que ver con intereses de,
hace seguimiento de la ejecución de cier- por ejemplo, ganaderos, madereros, petro-
tas normas. En este momento entra a la di- leros, etc.; y necesidades e intereses de
námica de relacionamiento de actores y se campesinos, colonos, comunidades tradi-
constituye en uno. Así, el Estado pasa a ser cionales y otros.
sujeto interactuante en los conflictos. Un mapa de presiones (que impli-
Si el estado no da seguimiento a que niveles, formas y contenidos), podría
ciertas normas constituidas, es debido a permitirnos entender las políticas, es decir,
presiones e influencias de otros actores y las actitudes asumidas por el Estado.
corrientes políticas. Incluso en estas cir- La ambigüedad de ciertas políticas
cunstancias, el Estado es un actor. con respecto a determinados actores de-
Hoy en día, y a partir de los proce- mandantes, puede explicarse por presiones
sos de ajuste estructural, el Estado es bási- de otros actores discordantes con dichas
camente un actor político insoslayable. políticas y demandas, o por presiones de

99
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

corrientes políticas e ideológicas prove- la naturaleza, sin comprometer y


nientes de fuentes externas. garantizando la calidad de vida de
La vaguedad de ciertas definiciones las generaciones futuras” (Alianza
y políticas también expresa el desacuerdo Centroamericana para el Desarrollo
entre actores, y la imposibilidad de defini- Sostenible, CCAD)
ción de políticas claras, favorables o desfa- Un análisis rápido del documento,
vorables a uno o a varios actores, define partiendo sólo de la redacción, podría per-
tensiones latentes e irresueltas entre acto- mitirnos deducir la existencia de diferentes
res. En estas circunstancias, el Estado se puntos de vista emergentes justamente de
puede constituir en un actor vagamente in- presiones (relacionados con intereses y ne-
terviniente sobre hechos conflictivos. cesidades) nacionales y globales.
Un ejemplo interesante para graficar Si hacemos una autopsia, en vivo,
lo antes dicho, nos lo da la definición de podríamos ubicar las partes de la siguiente
desarrollo sostenible de la Cumbre Ecoló- manera.
gica Centroamericana para el desarrollo
Sostenible (a la cual asistieron representan-
tes de diferentes Estados), realizada en Ni- OBJETIVO : Mejoramiento
de la calidad de vida.
caragua en Noviembre de 1994. CENTRO: El hombre (ser humano)
COMO: “Cambio progresivo”
Dice: MEDIO: Transformación de
métodos de producción
Transformación de
“El Desarrollo Sostenible es un pro- patrones de consumo
ceso de cambio progresivo en la ca- BASE/SUSTENTO: Equilibrio ecológico
lidad de vida del ser humano, que Soporte vital regional
lo coloca como centro y sujeto pri-
IMPLICACIONES/PREMISAS/
mordial del desarrollo, por medio CONDICIONES:
del crecimiento económico con - Respeto a la diversidad
equidad social y la transformación étnica.
de los métodos y de los patrones de - Fortalecimiento
de la participación.
consumo y que se sustenta en el - Armonía con la
equilibrio ecológico y el soporte vi- naturaleza.
tal de la región. Este proceso impli- - Calidad de vida futura.
ca el respeto a la diversidad étnica y
cultural regional, nacional y local,
así como el fortalecimiento y la ple-
na participación ciudadana, en con-
vivencia pacífica y en armonía con

100
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

Primero, la calidad de vida es asu- son resultantes de un referente de globali-


mida como una necesidad colectivamente zación: la internacionalización de la eco-
entendida y homogénea. El concepto es nomía.
cultural, en tanto hace alusión a la concep- De esta forma lo que se hace es
ción de la naturaleza como recurso, en cu- crear condiciones para la aparición de
yo mundo existe una acepción de calidad conflictos, en la medida en que este con-
de vida que se diferencia de aquella que cepto se traducirá (a pesar de su vaguedad
expresa sistemas tradicionales de vida y expresiva) en políticas (actitudes y accio-
conocimiento. nes).
Si el centro es el hombre, es decir, el El carácter aparentemente concilia-
humano como fin, la naturaleza es el me- dor de varias corrientes de pensamiento
dio. con respecto al concepto de desarrollo sos-
El cambio progresivo es entendido a tenible, refleja de alguna manera las pre-
partir del crecimiento económico, el cual siones a las cuales los Estados están some-
se logra a través de dos medios, la trasfor- tidos.
mación de los métodos de producción y de
los patrones de consumo; trasluce una ac- VI. Tipos de conflicto
titud de intervención sobre los saberes lo-
cales y tradicionales (sobre la concepción Hasta aquí creemos haber desarro-
de espacio de vida), en la medida en que llado el análisis de una manera tal que nos
subestima los métodos de producción y los permita construir una tipología en términos
patrones de consumo de las comunidades gruesos, o al menos aproximarnos a ella.
tradicionales y asume como tarea la nece- Creemos haber identificado tres
sidades de mejorar, por este medio, su ca- grandes tipos de conflicto socioambiental,
lidad de vida. Esta es quizás la parte más a saber:
interventora del concepto. Además, estos
medios, se contradicen con el llamado a) Naturaleza como recurso natural
“Fortalecimiento de la participación”, en la frente a naturaleza como espacio de
medida en que la transformación de los pa- vida.
trones de consumo y los métodos de pro- Se trata de dos grandes mundos en-
ducción (medida de intervención cultural frentados, cuyo relacionamiento
drástica), cohiben la voz de las comunida- tenso se traduce en términos de in-
des tradicionales, y por tanto niegan su tereses y necesidades.
participación. Los actores en conflicto pueden ser
Por otra parte, la transformación de colonos frente a comunidades tradi-
patrones de consumo particularmente (y cionales, madereros frente a comu-
también la de los métodos de producción) nidades tradicionales, etc.

101
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

b) Naturaleza como recurso natural: rá, en ambos mundos existen conflictos


Conflictos internos (intra) así como entre ellos (inter).
Estos conflictos internos pueden ex- Adicionalmente, hemos intentado
presarse como conflictos de uso, ac- definir grados de tensión, que implícita-
ceso, explotación y manejo de re- mente nos hablan acerca de propensiones
cursos. También aquí flotan intere- al conflicto.
ses y necesidades. Comencemos por el conflicto entre
En términos de actores, el conflicto los dos mundos. El conflicto entre el Esta-
se puede expresar así: colonos fren- do y los indígenas tuvo como punto nodal
te al Estado, colonos frente a gana- a la marcha indígena realizada en 1990, la
deros, madereros, etc. cual demandaba la definición de territorios
indígenas para diferentes grupos étnicos.
c) Naturaleza como espacio de vi- Esta demanda emergió a raíz de la presen-
da: Conflictos internos cia dominante y atropelladora de empresas
Estos conflictos pueden ser por uso, madereras así como de ganaderos en los
acceso y manejo de espacios (la territorios tradicionales de ocupación indí-
ocupación de espacios puede ser gena. Estas presiones motivaron el proceso
una manifestación). de organización de los pueblos indígenas
Las variables intereses y necesida- que culminó con la movilización indígena
des también están presentes. hacia la capital del país (La Paz).
Los conflictos interétnicos e interco- De hecho, el conflicto continúa, en
munales son parte de este tipo. la medida en que existen una serie de de-
mandas que tienen que ver con la clara de-
VII. Bolivia: Mapa de actores en conflicto finición de los territorios y la expulsión de
actividades de empresas y estancieros en
En el gráfico adjunto al presente los territorios.
acápite, hemos intentado construir un ma- El conflicto entre madereros e indí-
pa de actores y procesos conflictivos que genas permanece aún latente, así como
dibujan una parte de los conflictos existen- también con los ganaderos. Las empresas
tes en Bolivia alrededor de los “recursos madereras siguen explotando los árboles
naturales”. de los territorios indígenas a través de me-
La concepción de la naturaleza co- canismos hábiles que sortean los obstácu-
mo recurso está expresada en el triángulo los de la ley.
formado por campesinos- colonos, made-
reros y Estado. La otra concepción está re- Los conflictos en el Bosque Chima-
presentada por los indígenas. Como se ve- nes (Beni), en el Territorio Indígena Mul-
tiétnico (TIM) y el Territorio Indígena Chi-

102
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

mán (TICH), son un ejemplo de ello. Con conflictivo, pero propenso a crear proble-
respecto a los ganaderos, en ambos territo- mas y conflictos.
rios, así como en el Territorio Indígena Par- En algunas regiones existen conflic-
que Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), se tos entre colonos y madereros. En la pro-
presentan este tipo de problemas. vincia Chapare de Cochabamba, se han vi-
Entre campesinos-colonos e indíge- vido, por ejemplo algunos conflictos debi-
nas, existe también un grado de conflicto, do a la explotación de la madera.
debido al proceso de colonización de Entre los colonos y el Estado, la rela-
áreas protegidas y territorios indígenas, lo ción es bastante conflictiva, sobre todo en
que supone la invasión de territorios de la región del Chapare ( zona productora de
uso tradicional indígena. coca) y particularmente en el sur del TIP-
El TIPNIS (ubicado en la frontera en- NIS, debido al factor coca.
tre el departamento de Cochabamba y Be- Entre los madereros y el Estado la re-
ni) es un ejemplo claro de este tipo de con- lación es de comunicación fluida y de re-
flicto. Se trata de un territorio (declarado lativa tensión (debido justamente a la otor-
como Parque Nacional) en el que existe gación de territorios indígenas y la elimina-
una importante presencia de colonos (en la ción de concesiones en ellos). Esta relación
parte sur, en la zona productora de coca, es variable, dependiendo de la coyuntura y
llamada Chapare) productores de coca, de la capacidad de presión de los actores.
que presionan al bosque. El factor coca le Justamente ahora uno de los temas alrede-
ha añadido un componente que hace más dor de los cuales existe presión es la Ley
explosiva aún a la región, en la medida en Forestal.
que los productores están dentro el Territo- El mapa nos muestra que el grado de
rio-Parque, y son objeto de permanente re- tensión es variable. Entre colonos y made-
presión por parte de las Fuerzas Policiales reros existe una relación tensa. Entre ma-
que imponen la reducción de la coca. dereros y Estado, relativamente tensa. Entre
Los grados de tensión manifiestos Estado y colonos la relación es altamente
por los actores son diferentes. Entre made- tensa, con rasgos de crisis.
reros e indígenas existe una relación alta- En el mundo indígena también exis-
mente tensa. Entre el Estado y los indígenas ten conflictos, de carácter interétnico e in-
la relación es por el momento tensa. Fue tercomunal. El tema de la madera y su
altamente tensa durante el proceso de de- aprovechamiento es uno de los detonan-
manda de territorios indígenas. Sin embar- tes. Muchos de estos conflictos se explican
go, la propensión al crecimiento de la ten- por la influencia y presión de los madere-
sión es latente. ros sobre los indígenas (dirigentes, comu-
Entre colonos e indígenas existe narios y comunidades), y justamente por
eventualmente un grado de tensión, no los cambios de patrones de consumo que

103
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

hieren los valores tradicionales de las co- alrededor de las variables Intereses y Nece-
munidades y las predisponen a la división, sidades.
haciendo difícil la consolidación de algu- Ellos plantean que las necesidades
nos territorios. son factores que, en su evolución, crean
El TIM y el TICH son un ejemplo de conflictos, así como también los intereses.
ello. En estos territorios, existen graves pro- Consideran que la evolución de las necesi-
blemas debido a la venta de madera por dades se da de la siguiente manera: Las ne-
parte de comunarios y dirigentes, lo que cesidades son parte de la vida, y cuando
está repercutiendo sobre sus organizacio- éstas se presentan y no son resueltas, se
nes. transforman en problemas. Cuando los
Otro conflicto interesante (entre va- problemas no son resueltos, se transforman
rios) es el que existe en el Río Chapare (al en conflictos. Y, finalmente, cuando los
norte de la provincia del mismo nombre), a conflictos no son resueltos, se transforman
lo largo del cual se han asentado los Yura- en crisis.
carés. Este grupo étnico, ha estado ingre- El proceso de resolución de necesi-
sando a otro territorio ubicado hacia el Es- dades, siguen los autores citados, persigue
te, para extraer madera (otra vez la influen- dos pasos: la concertación y el consenso.
cia de presiones externas), en espacios de Estos son los dos niveles de resolución de
uso tradicional de los Yuquis. Aquí se ha las necesidades. Es decir, las necesidades
presentado un conflicto por uso y acceso no se negocian, se concertan o hacen con-
de espacios. sensuales.
A grandes rasgos, este mapa que es- Por su parte, los intereses, en su pro-
boza una parte de los conflictos, puede ceso de resolución, pueden seguir los si-
ayudarnos a entender los reflexiones reali- guientes pasos: negociación, mediación,
zadas en el documento. arbitraje. Los intereses, desde su perspecti-
va, son más difíciles de tratar, en la medi-
VIII. Intereses y necesidades: entre tensión da en que no se pueden consensuar, sino
y resolución sólo negociar.
Por nuestra parte, creemos que el
Julio Quan y Maralise Hood, “con- proceso de evolución de necesidades ha-
flictólogos destacados”, han desarrollado cia la crisis, está construido de una mane-
un interesantísimo trabajo de análisis sobre ra interesante; y que los intereses parecen
teoría de conflictos, el cual aparecerá en seguir también el mismo proceso evoluti-
un libro que editarán próximamente. Va- vo, es decir, hacia problema, conflicto y
mos a permitirnos tomar una parte de sus crisis.
reflexiones para continuar nuestro análisis Con respecto al proceso de resolu-
ción, parece ser que las necesidades en

104
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

ciertas circunstancias críticas, no pueden sidad: sobrevivencia) e indígenas (interés:


concertarse, y se ven obligadas a ser nego- territorio).
ciadas. Los conflictos intercomunales pue-
En base a estas ideas, hemos cons- den ser conflictos entre necesidades.
truido un gráfico (adjunto) que intenta di- Conflictos entre intereses, pueden
bujar la articulación de estas variables en darse entre madereros y ganaderos, made-
dos direcciones: Tensión (la flecha que cru- reros y petroleros, entre grupos étnicos, en-
za verticalmente el gráfico hacia arriba) y tre comunidades o parcialidades étnicas,
resolución (la flecha que cruza vertical- etc.
mente el gráfico hacia abajo). Un dato importante: necesidades e
Tanto las necesidades como los inte- intereses no son variables fijas. Unas se
reses, tienen la misma dirección evolutiva pueden transformar en otras. Por ejemplo,
cuando se dirigen hacia arriba (hacia la las necesidades se pueden transformar en
tensión), es decir, se transforman en pro- intereses. Un conjunto de necesidades a lo
blemas, conflictos y crisis. largo de su evolución hacia arriba (ten-
Cuando se trata de conflictos de in- sión), se puede transformar en un alegato,
tereses, la evolución conflictiva puede ser en una demanda política. Si la demanda se
más rápida, en la medida en que los inte- constituye en un elemento identificador y
reses definen más rápidamente posiciones, unificador, el sujeto demandante se cohe-
y por lo tanto, se transforman en elementos siona alrededor de sus reivindicaciones sis-
irreductibles y poco flexibles. Los intere- tematizadas en un alegato y se transforma
ses, por supuesto, tienen que ver con deter- en un actor, cuyo cuerpo es más compac-
minados actores, y con su ubicación en los to. Los intereses hacen alusión a cohesión
mundos antes analizados. social, organizativa, política, imaginario,
Los conflictos pueden ser entre ne- poder, etc.
cesidades, entre intereses, entre intereses y El proceso de constitución de los
necesidades o entre intereses/necesidades pueblos indígenas como actores, es un
e intereses/necesidades. Las posibilidades ejemplo de cómo las necesidades se con-
de variación son muchas. vierten en intereses y compactan a los gru-
En nuestro mapa de conflictos en pos sociales a través de un principio de
Bolivia, por ejemplo, los conflictos entre identificación y de oposición, convirtién-
colonos y madereros o ganaderos, son dolos en actores que exigen reconocimien-
conflictos entre necesidades (colonos) e in- to como tales en el mapa de relaciones po-
tereses (ganaderos, madereros); lo mismo líticas de las sociedades. El caso de la mar-
con respecto al Estado. Un conflicto simi- cha indígena en Bolivia, la peregrinación
lar, se da entre campesinos-colonos (nece- indígena en Honduras (en la cual los mis-
kitos tuvieron una presencia importante),

105
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

la movilización de los pueblos indígenas ferencia resolutiva entre necesidades e in-


de Pastaza en Ecuador, etc., son ejemplos tereses, estriba en que las necesidades, si
notables. son consensuadas, producen una convi-
Este es un paso importante en la vencia consensual, en cambio, los intere-
evolución de los sistemas políticos en la ses, en la medida en que son más rígidos y
medida en que visibiliza a actores ocultos, su resolución resulta más difícil, producen
subestimados y poco considerados por los una situación de respeto concertado.
Estados. Ahora bien, las sociedades cierta-
Pero, los intereses, también se pue- mente evolucionan en base al conflicto. El
den transformar en necesidades, es decir, conflicto no es negativo, es una forma de
puede haber un paso regresivo de descom- evolución de las sociedades, sea en su for-
pactación de actores y alegatos, desorgani- ma de problema o crisis.
zación y atomización de sus demandas. El Sin embargo, si necesidades e inte-
caso de El Salvador, por ejemplo. Durante reses no se mueven con agilidad hacia arri-
la Guerra Civil, las necesidades de las po- ba o hacia abajo, buscando su realización,
blaciones fueron compactándose proce- se produce una suerte de equilibrio tenso,
sualmente y agrupándose en un pliego de que se manifiesta en términos de tensión
demandas convertidas en banderas de lu- latente. Es decir, si estas variables perma-
cha. Las demandas se transformaron en in- necen latentes y trepidantes en la línea ho-
tereses políticos, en la medida en que lo- rizontal (que cruza el eje resolución-ten-
graron la identificación de los demandan- sión), se produce una estabilidad endeble y
tes y la oposición de los demandados. Sin negativa. Las variables deben moverse pa-
embargo, después de iniciado el proceso ra encontrar realización y por tanto resolu-
de paz y la desmovilización, los actores se ción.
descompactaron y disgregaron, transfor- La forma en que éstas se mueven ha-
mando sus intereses en necesidades. cia arriba o hacia abajo (sobre todo hacia
Los programas de ajuste estructural, abajo), sin embargo, no es la misma en
por ejemplo, tuvieron el mismo impacto nuestras sociedades. En esto quizás discre-
sobre las organizaciones sindicales obreras pamos con el establecimiento de un mode-
y populares en general. lo de resolución muy occidental basado en
Por consiguiente entre necesidades mediación, negociación, arbitraje, etc.,
e intereses hay un movimiento evolutivo que conlleva también un discurso cultural.
(véase la línea horizontal que cruza el eje La resolución tiene que ver con la cultura
“resolución”-”tensión”). política de las sociedades nacionales y lo-
Hacia abajo, la resolución tiene va- cales.
rios pasos, cuyo objetivo es la democracia,
entendida como espacio resolutivo. La di-

106
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

IX. Formas de manejo y resolución de con- los medios locales comunitarios de resolu-
flictos ción. Esto implica determinar aquellos me-
canismos de manejo de conflictos en las
Las preguntas que nos hacemos los poblaciones locales en base a Diagnósti-
que estamos trabajando en esta línea son cos de Cultura Política Local, ubicando los
generalmente ¿Cómo resolver conflictos? mecanismos democráticos, comunicativos
¿Qué técnicas y mecanismos de resolución y participativos y facilitando sus procesos
utilizamos? de fortalecimiento.
Usualmente nos contestamos usan- Esto bajo una premisa: Facilitar el
do manuales de resolución y dinámicas de fortalecimiento desde abajo y desde aden-
manejo de conflictos que expresan realida- tro2.
des y racionalidades diferentes a las nues-
tras. B ibl io gr a fí a
Nuestra responsabilidad, sin embar-
Rosario León 1994
go, en la medida en que estamos compro-
Desarrollo del IFRI en Bolivia, ponencia, inédito.
metidos con la facilitación del fortaleci-
miento de capacidades locales, debería ser Julio Quan y Maralise Hood 1995
aprehender la lógica de los procesos con- Derechos Legales y Forestería Comunitaria, ponen-
cia, inédito. Apuntes de sus conferencias.
flictivos de nuestras sociedades; y en parti-
cular, en nuestro caso, las que giran alrede- Lauren Umans 1993
dor de los llamados recursos naturales. Analysis and Typology of Indigenous Forest Manage-
Asumiendo que la lógica de estos procesos ment in the Humid Tropics of Asia, ed: IKC-NBLC.
dibuja una cultura política.
Carlos Brenes 1995
Existen mecanismos de resolución Guía Metodológica para los Diagnósticos Comunita-
formales, oficiales, comunitarios y tradi- rios sobre Cultura de Paz y Democracia, Universidad
cionales, a los que recurren los actores pa- para la Paz, Costa Rica.
ra manejar y resolver sus problemas. Estos
Guillermo Hoyos s/f.
mecanismos varían dependiendo de las Herramientas Filosóficas de Conocimiento para la
necesidades o intereses implicados en el Comprensión y el Manejo de Conflictos, Universidad
tema. Nacional de Colombia, Departamento de Filosofía.
Los mecanismos pueden ser familia-
No t as
res, comunales, locales, institucionales, ju-
rídicos, etc. Hay, sin duda, un nivel de
1 Rosario León ha trabajado de manera brillan-
elección de éstos en las poblaciones de te el tema de la intervención a partir del aná-
acuerdo a la particularidades presentes. lisis de la participación. Sugiere que las po-
Fortalecer las capacidades locales blaciones locales generan sus propias lógicas
de participación, como parte de sus propios
tiene que ver seguramente con fortalecer
procesos societales, y que las lógicas de par-

107
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

ticipación siguen patrones culturales. Así, las


llamadas metodologías de investigación y
planificación participativa, encarnan tam-
bién discursos culturales. Una parte de estas
reflexiones figuran en “Desarrollo del IFRI en
Bolivia. Diagnóstico y Estrategia”, R. León.
2 Esta idea ha sido propuesta por Carlos Bre-
nes, y está expresada en su “Guía metodoló-
gica para los diagnósticos comunitarios sobre
cultura de paz y democracia”.

108
Territorialidad de pueblos indígenas de las
tierras bajas de Bolivia y el marco
conceptual de la resolución de conflictos
según Peter Wallensteen

Roberto Balza Alarcón

Introducción sobre la resolución de conflictos, formula-


do a partir de la problemática bélica entre
El manejo alternativo de conflictos Estados, ya que dichos conceptos aparen-
existe desde tiempos inmemoriales. Las di- temente están siendo utilizados para tratar
ferentes sociedades no occidentales tienen el tema de la resolución de conflictos so-
sus propias normas para resolver los con- cioambientales en Centroamérica y Suda-
flictos, normas que pueden ser verticales, mérica.
horizontales e inclusive pasando por la Cuando hablamos de conflictos so-
guerra. cioambientales por lo general debemos re-
El reconocimiento que se debe dar a mitirnos a los sujetos indígenas y a la afec-
este tipo de normas se encuentra presente ción de su situación territorial.
en la agenda política de algunas organiza- Partiendo de ese criterio nos hemos
ciones. formulado básicamente dos preguntas:
Sin embargo, existen también otras - ¿La situación de las demandas terri-
formas alternativas de resolver o enfrentar toriales pueden ser efectivamente
conflictos ejercidos por sociedades occi- entendidas y tratadas desde el punto
dentalizadas, que ya tienen un marco con- de vista de la resolución de conflic-
ceptual avanzado. tos?
El problema surge cuando estas for- - ¿Cuáles son las limitaciones en la
mas alternativas occidentales son aplica- aplicación de tales conceptos?
das a contextos ajenos a esa realidad.
Nuestra intención es abordar este proble- Para responder a estas interrogantes,
ma. nuestro análisis efectúa una descripción
En función a ello, el presente docu- general de la problemática de territoriali-
mento pretende partir de un marco teórico dad de los pueblos indígenas de las tierras

109
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

bajas de Bolivia y a la luz de ésta, preten- asentamientos indígenas amazónicos (co-


de someter a prueba el marco teórico pro- munidades) sólo deben tener acceso a una
puesto por Peter Wallensteen en su estudio superficie de tierra según sus necesidades
“un marco teórico para la resolución de de “producción” agropecuaria.
conflictos”. Las áreas colindantes han sido ocu-
padas de manera creciente por fundos ga-
I. La situación de territorialidad naderos de población no-indígena. En al-
gunas zonas, este expansionismo de las es-
A) La Ley de Reforma Agraria tancias ha conducido a la absorción o de-
saparición de las comunidades.
Uno de los elementos que configu- Otro de los sectores sociales que in-
ran el cambio estructural en la historia de cide de manera notable en la territorialidad
Bolivia ocurrido en 1952, junto con la na- de los pueblos indígenas de Bolivia es el
cionalización de las minas y el voto uni- sector forestal. La legislación actual permi-
versal, es la reforma agraria (1953). te que existan concesiones forestales su-
La promulgación de esta ley preten- perpuestas a dotaciones agrarias tanto co-
de eliminar el latifundio y fomentar la pro- munales como privadas.
ductividad agrícola, otorgando la posibili- Como consecuencia de esta última
dad de que el Estado reconozca el derecho situación, insostenible para la mayoría de
propietario de las tierras a las comunidades los pueblos indígenas de Bolivia, surge un
campesinas, que hasta ese momento ha- movimiento social que marca un impor-
bían sido sujetos de despojo por parte de tante hito en la historia del país:
las capas criollo-mestizas.
El eslogan de dicha ley fue: La tierra B) La Marcha por el Territorio y la Dignidad
es para el que la trabaja.
En esa frase se puede notar que esta Este trascendental acontecimiento
la ley no reconoce la territorialidad de los tiene su escenario en la región del Beni
pueblos indígenas amazónicos. Estos no (departamento ubicado en la Amazonia
practican una agricultura intensiva, sino boliviana) en el denominado Bosque de
más bien aplican un sistema productivo Chimanes. Este espacio de 1,2 millones de
que combina la agricultura de autoconsu- hectáreas constituye el hábitat tradicional
mo con la cacería, la pesca y la recolec- de 4 pueblos indígenas: Mojeños, Movi-
ción, necesitando para ello superficies mas, Yuracarés y Chimanes. Todos ellos
geográficas relativamente amplias. tienen características de cazadores-reco-
Como resultado de este proceso, en lectores1; sin embargo, los dos últimos las
la actualidad -en el mejor de los casos- se presentan mucho más acentuadas que los
tiene la noción generalizada de que los dos precedentes.

110
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

A fines del año 1986 el Bosque de lares -de tal manera que fuera com-
Chimanes cambia su situación legal: de re- prensible para empresarios y otros-
serva de inmovilización, 579 Ha pasan a creencias religiosas que dado el
ser declaradas como bosque de produc- contexto provocarían burla más que
ción permanente, lo cual lo habilita para entendimiento? (ob.cit. 15).
que empresas madereras privadas tengan
acceso al aprovechamiento del mismo b) La presencia gravitante de intere-
(Lehm 1993: 6). ses económicos.
El inicio de las operaciones foresta- El bosque de Chimanes tiene (¿tu-
les, fuera de toda norma de sostenibilidad, vo?) importantes cantidades de una
significó una alteración negativa para el de las especies maderables más pre-
desarrollo del sistema productivo e ideoló- ciada del mundo: la mara (o caoba).
gico de los indígenas, ocasionando inme- Los empresarios privados jamás es-
diatamente la protesta de éstos, la que se tuvieron dispuestos a renunciar a la
plasma en un documento que demandaba disponibilidad de este valioso recur-
territorio propio para los indígenas y la sa- so. De otro lado, las instancias re-
lida de las empresas madereras. gionales de la sociedad civil, como
A partir de ese momento se efectúan por ejemplo, el Comité Cívico del
una serie de acontecimientos (negociacio- Beni, también se manifestaron con-
nes) que expresan algunos elementos cons- trarios a la dotación de territorio a
tantes: los indígenas, por cuanto ello impli-
caría una reducción del 11% de los
a) La dificultad para que los repre- ingresos del departamento sobre la
sentantes de las instituciones occi- extracción forestal.
dentales (madereros, comités cívi-
cos, personeros del gobierno, etc.) c) Intentos de debilitar/dividir la or-
comprendan las necesidades que ganización y demanda indígena e
obligan a las organizaciones indíge- incumplimiento de los compromisos
nas a reivindicar el territorio propio. asumidos por sectores (instituciones
Si bien el hecho de sentarse en una y gobierno) de la sociedad occiden-
mesa a negociar significaba un tal.
avance en el reconocimiento mu- Se formaron comisiones intersecto-
tuo, se ponían en evidencia los pro- riales que debían atender el proble-
blemas de comunicación entre dos ma; sin embargo, nunca efectuaron
mundos culturalmente distintos y el trabajo. Con claro afán de dividir
ubicados en posiciones desiguales. el movimiento indígena, se formuló
¿Cómo transmitir en términos secu- otra demanda territorial del pueblo

111
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

Chimán, que se superponía a la de- del Beni) hasta la ciudad de La Paz, sede
manda inicial. Esta última fue in- del gobierno de Bolivia.
fluenciada por la misión Nuevas Tri- Esta movilización que duró 34 días,
bus, que siempre estuvo a favor de entre agosto y septiembre de 1990, fue de-
los intereses de la empresa privada. nominada “Marcha por el Territorio y la
Se violó una resolución suprema Dignidad”. Anteriormente, en 1989 se
que, surgida de las gestiones de las convocó a otra movilización similar deno-
organizaciones indígenas, identifi- minada “Marcha por el Derecho al Territo-
caba la necesidad del “reconoci- rio y la Vida”; sin embargo, esta última no
miento, asignación y tenencia de se llegó a ejecutar, debido a que el Gobier-
áreas territoriales en favor de los no había dictado Estado de Sitio por con-
grupos selvícolas y comunidades flictos con otros sectores (ob.cit. 21).
del Oriente y la Amazonia bolivia- Se debe notar aquí que la nomina-
na”. Tal resolución prohibía la otor- ción de ambas movilizaciones habla no so-
gación de derechos a terceros en el lamente del territorio, sino también del re-
área demandada por los indígenas, conocimiento que debe haber hacia su
hasta que la situación fuese solucio- existencia, a la “vida” a la “dignidad”. Am-
nada. Sin embargo, luego de aque- bos conceptos tienen una connotación
llo se otorgaron nuevos permisos de bastante amplia y, por ello, ambigua2.
corte a empresas privadas. (ob.cit. Las respuestas del gobierno a la mo-
26). vilización indígena fueron, a decir de Zu-
lema Lehm (ob.cit. 23), ambiguas. Se ame-
d) Las organizaciones indígenas has- nazó con enviar tropas del ejército para
ta ese momento y en los futuros detener el movimiento. De otro lado, ofre-
acontecimientos, tuvieron como im- cieron camiones del ejército para que los
portantes instrumentos de apoyo a marchistas sean trasladados a La Paz y así
algunas ONGs y otras instituciones evitar las adversidades del clima. A pesar
que cooperaron con ellas en la rea- de ello, las acciones del gobierno eran cla-
lización de investigaciones para la ras en términos de deslegitimar el movi-
formulación y sustentación de sus miento, quebrar la unidad del mismo o,
demandas. cuando menos (como vimos líneas arriba),
restarle fuerza. Lo cual no hacía otra cosa
Al no tener éxito las negociaciones, que favorecer a los intereses privados.
las organizaciones indígenas determinan, El resultado de la marcha fue la emi-
como mecanismo de presión, efectuar a sión de tres Decretos Supremos que reco-
pie un recorrido de más de 600 Kms desde nocían, por primera vez en la historia de
Trinidad (ciudad capital del departamento Bolivia, cuatro territorios indígenas para

112
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

los pueblos Chimán, Mojeño, Movima, Yu- A pesar de los intentos serios por lle-
racaré y Sirionó. Las empresas madereras var a cabo esta inicitativa, la propuesta no
tenían un límite de 3 meses para salir de pudo ejecutarse, entre otras razones por la
sus territorios. presión ejercida por la empresa privada a
Como era de esperarse, la empresa través de la compra de la madera (Balza
privada, representada por la Cámara Fores- 1995: 28).
tal y los sectores que en el proceso se ha- Siempre como consecuencia de la
bían aliado a ésta, como la Federación de histórica marcha, en 1991 se promulgan
Ganaderos del Beni y la Confederación de nuevos decretos que reconocen derechos
Empresarios Privados, expresaron su des- territoriales de los pueblos indígenas Arao-
contento con los decretos. Sin embargo las na, Mosetenes, Chimanes, Yuquis, Chiqui-
protestas fueron aplacadas en la medida tanos y Weenhayek.
que el gobierno declaraba otorgar garan- Esta figura jurídica aparentemente
tías para que los empresarios continuasen resulta muy progresista; sin embargo, en la
sus actividades en la zona (ob.cit. 28). práctica es insuficiente ya que los decretos
Al año siguiente, a pesar de estas supremos no otorgan derecho propietario
medidas de carácter legal, las empresas alguno. Dentro de muchos de los territo-
continuaban con sus actividades. Después, rios indígenas pueden haber propiedades
para acceder al precioso recurso natural, de terceros. Inclusive cualquier Decreto
utilizaron como instrumento la compra de Supremo puede ser derogado.
la madera. En articulación algunos funcio-
narios del gobierno, lograron firmar conve- Otro de los decretos que se emite
nios de venta de madera derribada con al- como consecuencia de la marcha es el que
gunos dirigentes de las organizaciones, en determina la “constitución de una comi-
algunos casos a espaldas de sus comunida- sión para que redacte un proyecto de ley
des de base (ob..cit. 30-31). de los Pueblos Indígenas del Oriente y la
Luego de la marcha, con el apoyo de Amazonía...”
la ONG CIDDEBENI3 los indígenas elabo-
raron un Plan Preliminar de Protección y C) La propuesta de Ley de la Confedera-
Desarrollo del Territorio Indígena Multiét- ción Indígena del Oriente Chaco y Ama-
nico, que tenía por objeto consolidar la zonia de Bolivia (CIDOB)
posesión real y efectiva del territorio a tra-
vés de la ejecución de proyectos de desa- La comisión que debía formular la
rrollo sostenible. Uno de ellos es el proyec- ley para las comunidades indígenas del
to de manejo y aprovechamiento integral Oriente y Amazonia, nunca llegó a sesio-
de los recursos forestales. nar. En consecuencia, aprovechando la co-
yuntura política generada por la Marcha

113
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

por el Territorio y la Dignidad, la CIDOB 6 A la autonomía cultural política y


formula una propuesta de Ley Indígena de- administrativa dentro de su jurisdic-
nominada “Proyecto de Ley de Pueblos In- ción territorial;
dígenas del Oriente Chaco y Amazonía 7 A la participación en la estructura
Boliviana”. político administrativa del Estado;
El referido documento, de julio de 8 Al respeto de su derecho consuetu-
1992, en algunas de sus partes introducto- dinario, su incorporación y aplica-
ras señala: ción en la justicia ordinaria;
Bolivia sólo puede ser una verdade- 9 Al desarrollo económico y social.
ra nación si reconoce de hecho en sus le- (ob.cit.: 11)
yes a nuestras culturas y pueblos. Somos
conscientes también que la historia pasada La propuesta de ley indígena, a pe-
y nuestro futuro es posible si contamos con sar que a través de una campaña de solida-
un territorio para poner en práctica nuestro ridad recibió el apoyo de miles de firmas,
sistema sustentable de desarrollo... fue desestimada por la Comisión de Régi-
La constitución política del Estado men Agrario y Campesino de la Cámara de
ha de ser modificada para reflejar la reali- Diputados, por ser considerada como anti-
dad de nuestro país. Nosotros presentare- constitucional (Mainissen 1995 : 58).
mos nuestra propuesta, sobre las modifica- En la agenda de CIDOB para la pre-
ciones que tienen que hacerse a la Carta sente gestión figura la reformulación de la
Magna (CIDOB 1992 : 2,3). Propuesta de Ley Indígena según la nueva
Las principales propuestas que con- Constitución Política del Estado.
tiene la ley formulada por CIDOB son el
reconocimiento a: D) La Ley de Reforma a la Constitución
Política del Estado (CPE)
1 A la personería jurídica;
2 A preservar y desarrollar su cultura, Para que una reforma a la CPE pue-
sus propias formas de socialización da darse, la norma legal señala que debe
cultural y fortalecer su identidad ét- darse en dos gestiones de gobierno. En la
nica; primera se precisa de una Ley de Necesi-
3 A la educación intercultural bilin- dad de Reforma de la Constitución, donde
güe; ya se mencionan explícitamente las corres-
4 A la propiedad de su territorio, al pondientes enmiendas. La segunda gestión
control y manejo de los recursos na- de gobierno es la que aprueba y virtual-
turales que lo componen; mente modifica algunos artículos de la an-
5 A desarrollar sus propias formas de terior ley (ob.cit.: 8).
gobierno y organización social;

114
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

La Ley de Necesidad de Reforma a dígenas ante el Estado, apoyados por una


la Constitución Política del Estado fue pro- ONG de asesoramiento jurídico.
mulgada por el Gobierno de Jaime Paz Za- Indudablemente no se puede negar
mora el 1 de abril de 1993, que es el mis- que con la inclusión de estos articulados,
mo que otorga el reconocimiento de los te- existe cierto progreso de la situación de de-
rritorios indígenas del Beni. recho de los pueblos indígenas de las tie-
Esto no hace otra cosa que expresar rras bajas de Bolivia. Sin embargo, está cla-
los alcances que tuvo la interpelación de ro que no existe un reconocimiento explí-
las organizaciones indígenas protagonistas cito al derecho territorial. En su lugar se
de la marcha hacia el Estado. menciona a “las tierras comunitarias de
Los artículos cambiados en la nueva origen” sin que hasta ahora quede claro
versión de la CPE son 35, de los cuales 5 qué se debe entender por éstas.
están referidos explícitamente a los indíge- Esta ambigüedad que crea un dere-
nas. De éstos, los más importantes son el 1 cho y no así la forma de ejercerlo, genera
y el 171 que señalan: una laguna jurídica que se constituye en
violación del derecho ya que la inexisten-
Artículo 1. Bolivia libre, independiente, so- cia de la normatividad “es una forma de in-
berana, multiétnica y pluricultural, consti- constitucionalidad, porque frustra la plena
tuida en República unitaria, adopta para su realización de la Constitución” (ISA 1995:
gobierno la forma democrática representa- 11).
tiva, fundada en la unión y la solidaridad Otras situaciones que expresan esta
de todos los bolivianos. falta de claridad con respecto a los dere-
chos territoriales indígenas son : la Ley
Artículo 171. I. Se reconocen, respetan y 1257 que reconoce el convenio 169 de la
protegen en el marco de la ley, los dere- OIT, pero que carece de la correspondien-
chos sociales, económicos y culturales de te reglamentación, lo cual impide su apli-
los pueblos indígenas que habitan el terri- cabilidad.
torio nacional, especialmente los relativos De igual modo, la también reciente
a sus tierras comunitarias de origen, garan- Ley de Participación Popular que, según
tizando el uso y aprovechamiento sosteni- versión del gobierno recoge las preocupa-
ble de los recursos naturales, a su identi- ciones territoriales de los pueblos indíge-
dad, valores, lenguas, costumbres e institu- nas, en realidad simplemente constituye
ciones... una redistribución administrativa basada
Cabe mencionar que para que tales en los municipios, sin que esta medida
modificaciones sean incluidas hubieron di- afecte en algún sentido los derechos pro-
ferentes gestiones de las organizaciones in- pietarios sobre el territorio.

115
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

E) Las demandas territoriales II. Aplicabilidad del marco conceptual de


la resolución de conflictos según Peter
A pesar de las lagunas jurídicas exis- Wallesteen
tentes para la titulación de territorios indí-
genas, algunas organizaciones de base, A) La superación de las incompatibilidades
con el apoyo de ONGs especializadas en y la escasez de recursos
temas legales, están en proceso de formu-
lación de demandas territoriales, buscando El autor nos dice que una incompa-
alternativas para llegar al objetivo de con- tibilidad posee tres elementos básicos: ob-
solidación legal de sus territorios. jetivos [de las partes] que se excluyen mu-
Es así que la demanda del pueblo tuamente, tiempo escaso y recursos esca-
Chiquitano de Concepción, San Javier y sos.
Lomerío, denominada “demanda de Mon- Al estar estos tres elementos estre-
te Verde” fue presentada al presidente de la chamente articulados, la manera cómo se
república varios meses atrás en el presente formulen los objetivos determina la dispo-
año, sin tener hasta ahora respuesta algu- nibilidad de los recursos y el tiempo. Si los
na. objetivos son formulados de manera ambi-
De todo esto se pueden sacar una gua, el proceso de resolución del conflicto
serie de conclusiones, algunas de ellas las será problemático.
presentamos en el siguiente punto; sin em- A pesar de ello, Wallesteen afirma
bargo, aquí queremos resaltar la siguiente: que tanto los objetivos, como los recursos
Los indígenas marcaron un hito en el y el tiempo, en el proceso de negociación,
reconocimiento de sus derechos territoria- pueden cambiarse. Pero cuando habla del
les a través de la aplicación de un meca- recurso territorio afirma que “si las actitu-
nismo de presión. Como consecuencia de des [de las partes] son más emotivas o sim-
esa movilización se obtuvieron una serie bólicas y contienen valores que son reve-
de medidas referidas a los derechos de los renciados por las creencias, la cuestión
pueblos indígenas que fueron llevadas puede convertirse en un asunto de preser-
adelante mediante la negociación. Estas vación o de acceso. En otras palabras, en
medidas resultaron insuficientes. las disputas territoriales el análisis se vuel-
ve muy importante” (ob. cit. 90).
Como hemos visto en nuestro análi-
sis, uno de los aspectos que se plantean en
la problemática territorial indígena es el
desconocimiento de la forma cómo los in-
dígenas perciben la noción de territorio, la
misma que se encuentra al margen de la

116
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

forma en que la sociedad occidental la como consecuencia de la Marcha por la


concibe. En este punto existe un choque Dignidad y el Territorio. Ese es el paradig-
entre un sistema económico que accede al ma que permite experimentar los siguien-
territorio con una lógica de antiacumula- tes cambios.
ción y la otra totalmente opuesta que tiene Por otro lado, mientras existen medi-
una lógica de generación de excedentes. das de negociación y diálogo sin ningún
La comunicación entre ambos sujetos se mecanismo de presión, los logros son rela-
hace entonces bastante complicada. tivos, ya sea porque los gobiernos no cum-
Por otro lado, las reivindicaciones plen los compromisos asumidos, o porque
territoriales de los indígenas están apareja- no atienden las peticiones de fondo y asu-
das a otras demandas referidas al reconoci- men actitudes dilatorias, distraccionistas,
miento de valores culturales distintos y a mientras -en el peor de los casos- se apli-
identidades diferentes, que buscan el reco- can estrategias para debilitar a las organi-
nocimiento de ser sujetos activos de la so- zaciones indígenas.
ciedad boliviana. Esto, sumado al carácter proteccio-
Vemos pues que, al no concebirse la nista hacia los sectores privados, hace que
percepción que los indígenas tienen del los organismos gubernamentales pierdan
concepto territorio y los otros elementos credibilidad, lo cual también perjudica a la
reivindicativos que contienen las deman- resolución del conflicto.
das territoriales, la formulación del objeti- En consecuencia, para que exista
vo de este actor se torne confuso, dificul- predisposición al cambio, hasta ahora, es
tándose de esta manera la resolución del preciso ejercer mecanismos de presión.
conflicto.
C) Disolviendo formaciones conflictivas
B) Cambio voluntario de objetivos
La categorización que hace nuestro
El cambio voluntario de objetivos autor de las situaciones asimétricas de las
debe entenderse “en el sentido que éste no partes en conflicto son:
se produzca como resultado de una situa-
ción de fuerza sobre una de las partes” 1 Reconocimiento asimétrico: sólo
(ob.cit. 91) una de las partes es legítima. La otra
¿Qué es lo que hasta ahora se ha da- se considera ilegítima.
do en el tema que estamos analizando? Se- 2 Principios asimétricos del conflicto
gún lo ocurrido hasta ahora, el único quie- y su resolución: una de las partes es
bre importante en las disposiciones guber- favorecida por las reglas existentes
namentales respecto a la territorialidad de sobre la otra.
los pueblos indígenas, ha sido el que surge

117
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

3 Participación asimétrica en la toma ha sido tratada en las cámaras alta y baja


de decisiones: una de las partes tie- del Parlamento sin que hasta ahora, por la
ne acceso a más poder respecto a la enorme influencia que tiene el sector fores-
otra. ( ob. cit. 93) tal, que ha visto en la propuesta la afección
a sus intereses, pueda ser aprobada.
En nuestro caso debemos señalar Tomando en consideración estos
que los tres tipos de situaciones de asime- elementos, difícilmente se puede ingresar a
tría se presentan con frecuencia; sin em- las negociaciones con una por lo menos
bargo, debido al ejercicio de la práctica aceptable simetría de las partes, tal como
política ya sea a través de negociaciones o lo sugiere Wallensteen.
de mecanismos de presión, ahora es más
difícil que antes restar legitimidad a las or- D) El reconocimiento mutuo
ganizaciones indígenas.
No ocurre lo mismo con los puntos “En un conflicto en el que los com-
2 y 3. Hemos visto que las lagunas o vacíos batientes no se consideren como iguales,
legales en torno a la situación territorial, las interacciones positivas o la negociación
económica y sociocultural de los pueblos serán muy difíciles” (ob. cit. 93).
indígenas son considerables. Los princi- En un país como Bolivia, con una
pios y normas legales hasta hace pocos tradición colonialista bastante marcada, se
años desconocían a los indígenas como su- hace bastante difícil que se supere esta si-
jetos de derecho. tuación. Mientras que los criollo-mestizos
En la reciente reforma a la Carta se consideran superiores en todos los nive-
Magna, los articulados referidos a los indí- les, los indígenas son considerados hasta
genas han surgido por la capacidad movi- ahora como personas incapaces de razo-
lizadora del sector en cuestión y si bien nar por sí solas y peor aún de proponer al-
constituyen avances, importantes, resultan ternativas de solución a diferentes proble-
todavía insuficientes y ambiguos. máticas. Baste para demostrar ello que los
De igual modo los sectores forestal y primeros se dicen a sí mismos civilizados y
ganadero, por la posición económica que categorizan a los indígenas como inferio-
ocupan, en la generalidad de los casos po- res o bárbaros.
seen conexiones directas con los organis- Los primeros son los que buscan el
mos del Estado. De este modo ejercen in- “desarrollo económico del país” siguiendo
fluencia en las determinaciones que éste siempre esquemas occidentales, los otros
pueda tomar. son más considerados como una carga ne-
Otro ejemplo claro de ello lo consti- gativa que impide la superación del país.
tuye la Reforma a la Legislación Forestal, En algún momento de enfrentamien-
que después de casi tres años consecutivos to respecto a la situación territorial entre el

118
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

sector privado e indígenas, un representan- ticipación formula y aplica sus leyes, afir-
te de la empresa privada argumentó su ex- mando que con éstas soluciona el proble-
posición señalando que mientras el sector ma planteado, sembrando la confusión y la
forestal necesita el bosque para aportar im- desazón en las organizaciones indígenas.
portantes ingresos económicos para el Hasta aquí hemos seguido las líneas
país, por concepto de impuestos y regalías, de reflexión que nos propone el texto de
los indígenas utilizan el bosque sólo para Wallensteen; no obstante, es necesario
criar mosquitos. precisar otros elementos que se presentan
en las situaciones conflictivas con los indí-
E) Acuerdo mutuo sobre principios de re- genas. Estos son: las características de la
ducción y la participación igualitaria organización indígena y la intervención de
otros actores.
Wallensteen indica que “si hay me- Como dijimos al inicio del texto, las
dios disponibles y confiables para el arre- organizaciones indígenas amazónicas po-
glo no violento, las partes muy probable- seen la peculiaridad de tener una lógica
mente los preferirán en lugar de acciones contraria a la acumulación tanto en el as-
militares”(ob.cit 96). pecto económico como de poder. Esto im-
Evidentemente, la ley boliviana en sí plica que su estructura política carece de
misma constituye o establece mecanismos estructuras centralizadas, la única figura
para la resolución de conflictos; sin embar- que posee características de líder es el
go, la pregunta es ¿en qué medida ésta “hombre de prestigio” que para acceder al
puede ser útil si durante toda la vida repu- mismo -entre otras cosas- debe ser un buen
blicana el sector indígena no ha sido reco- redistribuidor de sus bienes y a pesar de
nocido como sujeto de derecho?. ello, no es considerado una autoridad.
¿Cómo puede ser confiable o útil un Aunque en la actualidad son relati-
parámetro legal si en la formulación de és- vamente pocos los pueblos indígenas que
te no han participado de manera real los mantienen estas características4, tampoco
actores indígenas? Si no existe la posibili- se puede afirmar que las mismas hayan de-
dad de argumentar proponer y discutir sus saparecido definitivamente.
demandas?. Por otro lado los asentamientos indí-
La Ley de Participación Popular y la genas que durante los procesos reduccio-
Reforma a la Constitución Política del Esta- nales jesuitas estuvieron concentrados en
do son un claro ejemplo de lo anterior. Los cantidades importantes, con la desestruc-
indígenas exigen derechos territoriales e turación de las misiones en la segunda mi-
igualdad de condiciones con el resto de la tad del siglo XVIII, viveron un proceso de
población, el Estado recibe estas deman- continua dispersión, reproduciendo en ca-
das y sin utilizar mecanismos reales de par-

119
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

da segmento sus características organizati- se puede decir que son absolutamente de-
vas experimentadas en las misiones. terminantes, sí son cuando menos gravi-
En consecuencia se tuvo que esperar tantes en la toma de decisiones de las or-
hasta el presente para que los diferentes ganizaciones indígenas.
pueblos indígenas, con el apoyo de ONGs Las ONGs de apoyo a los indígenas,
identifiquen por un lado la necesidad de por lo general están especializadas en
articularse en torno a una organización áreas determinadas. Unas son especializa-
que a nivel nacional defienda sus derechos das en investigación social y antropológi-
y, por otro lado en tener, a nivel del un ca, otras en aspectos legales, algunas otras
mismo grupo indígena (regional), una or- en la ejecución de proyectos productivos o
ganización similar más pequeña o macro- en el manejo de sistemas geográficos de in-
comunal. formación.
Esto nos expresa que las organiza- Fuera de la Coordinadora de Solida-
ciones indígenas de las tierras bajas de Bo- ridad con los Pueblos Indígenas, que se
livia son bastante recientes y que por su reúne con dificultad pocas veces al año,
“pensamiento político” no existe un rela- no existen esfuerzos serios para efectuar un
cionamiento fluido entre las direcciones y apoyo sistemático acorde a la realidad de
las bases. Este problema se profundiza aún los indígenas. Por un lado los abogados
más cuando alguna organización no tiene probablemente perciben la situación desde
una articulación muy estrecha con las es- un punto de vista extremadamente jurídico
tructuras organizativas tradicionales. y por otro los investigadores sociales traba-
Esta situación ha sido bien aprove- jan desestimando el aporte que puede sig-
chada por la empresa privada, por ejem- nificar tener un panorama de la situación y
plo, en el caso del TIM, para frenar la con- posibilidades legales.
solidación del territorio indígena. El resultado de esto es que se da un
Por otra parte, al momento de efec- apoyo desarticulado e inclusive contradic-
tuar las negociaciones se deberían respetar torio y que, por ser tal, conduce al movi-
los mecanismos de toma de decisiones de miento indígena a cometer errores en su
los pueblos indígenas, lo cual implica una práctica política y en la resolución de sus
dimensión de tiempo y comportamientos a conflictos.
la que el mundo occidental no está acos- Por otra parte, son precisamente las
tumbrado. ONGs quienes tienen el rol de coadyuvar
Finalmente, en los conflictos de te- a eliminar la percepción colonialista que
rritorialidad indígena siempre han estado los diferentes sectores de la sociedad boli-
presentes otros actores, al margen de las viana tienen respecto a la situación de los
partes antagónicas. Los organismos no gu- indígenas.
bernamentales en muchos casos, si bien no

120
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

III. Conclusiones deben existir mecanismos de pre-


sión. La pregunta que sugiere esta
- El marco teórico propuesto por Pe- aseveración es: ¿hasta dónde la filo-
ter Wallensteen permite aproximar- sofía de la resolución de conflictos
nos al análisis de posibles esque- (según la cual ambas partes deben
mas a aplicarse en la resolución de salir del conflicto victoriosas y sin
conflictos sobre problemas so- que haya existido una situación de
cioambientales. fuerza sobre una de las partes) per-
- Al mismo tiempo muestra que mu- mite la adopción de esta media sin
chos conceptos para su aplicabili- cuestionar su propia naturaleza?
dad, considerando las diferencias
existentes entre las sociedades occi- B ibl io gr a fí a
dentales y no occidentales (indíge-
nas), en países con características BALZA, Roberto 1992
Uso y tenencia de la tierra en las comunidades chi-
societales neocoloniales como Boli-
quitanas de la micro-región San José. Santa Cruz.
via, son inadecuados. Se deberá en- PRODESA. 45 p.
tonces considerar tales diferencias
para la formulación de estrategias BALZA, Roberto 1992
Estudio de delimitación de áreas especiales para co-
adecuadas
munidades indígenas (micro-regiones Roboré , Puer-
- Las medidas legales por sí mismas to Suárez y Santo Corazón/Rincón del Tigre). Santa
no constituyen alternativas viables Cruz. IP/KFW.
para la resolución del conflicto ya
BALZA, Roberto 1995
que éstas desconocen a los indíge-
Proyecto de manejo y aprovechamiento integral de
nas como sujetos de derecho. Sin los recursos forestales en el territorio indígena mul-
embargo, esto tampoco significa tiétnico. Análisis de las condiciones sociales para la
que las leyes sean la causalidad del certificación de la madera. Santa Cruz. CIDOB/SNV.
36 p. 1995
conflicto entre indígenas y otros
sectores5. CIDOB 1992
- En consecuencia, el único mecanis- Proyecto de ley de pueblos indígenas del oriente
mo viable lo constituyen las formas chaco y amazonia. Santa Cruz.
CIDOB. 55 P.
alternativas de resolución de con-
flictos que a la larga deberán ser re- FISHER, Roger s/f
conocidas dentro de la normativi- William Ury y Bruce Patton. Sí... de acuerdo! Cómo
dad formal. negociar sin ceder. (s.l.) Norma. 123 p.
- La experiencia muestra que para FTTP et.al. 1995
que exista una voluntad seria en la Memoria del seminario taller sobre resolución de
atención a las demandas indígenas, conflictos socio-ambientales. Santa Cruz, FTTP. 32 p.

121
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

HOYOS, Guillermo s/f. 2 ¿Qué implica, en términos precisos, el dere-


Herramientas filosóficas de conocimiento para la cho a la vida y a la dignidad? Igualdad de
comprensión y el manejo de conflictos. Colombia. condiciones con relación a otros agentes so-
Universidad Nacional de Colombia. Dpto. de Filoso- ciales, la eliminación de la discriminación y
fía. 14 p. opresión. Respeto a normas de comporta-
miento cultural diversas, tanto de orden polí-
INSTITUTO SOCIOAMBIENTAL 1995 tico, jurídico (no formal), religioso, etc.
Relatorio da consultoria do instituto socioambiental 3 Centro de Información para el Desarrollo del
à confederación indígena del oriente, chaco y ama- Beni.
zonia de Bolivia (CIDOB), para criacão de um Cen- 4 Las intervenciones externas como las misio-
tro de Planejamento Territorial Indígena. Borrador. nes jesuitas, los sistemas administrativos re-
Brasil ISA. 38 p + anexos. publicanos, los nuevos agentes como las
ONGs han determinado que tales estructuras
JÖBERG, Anders 1993 se vayan transformando paulatinamente.
Aprendiendo a tratar los conflictos. Ecuador. FTTP 5 Así lo entiende el autor del texto para el de-
Revista No 22. bate del seminario taller Resolución de Con-
flictos Socioambientales, realizado en Santa
LEHM, Zulema 1993 Cruz.
El bosque de Chimanes: un escenario de conflictos
sociales (1986-1993). Bolivia FAO/ FTTP/ RESOLVE.
51 p.

LEON, Rosario 1994


Desarrollo del IFRI en Bolivia: diagnóstico y estrate-
gias.

LEON, Rosario 1995


Derechos legales y la foresteria comunitaria. (s.p.i.).
8 p.

MARINISSEN, Judith 1995


Demandas indígenas y la legislación boliviana. Un
inventario y análisis de la situación actual y de las
nuevas tendencias. Santa Cruz. CEJIS/SNV. 107 p.

WALLENSTEEN, Peter 1988


“Un marco teórico para la resolución de conflictos”
En : Peace Research: Achievements and Challenges.
USA. Wallensteen; Pres, Boulder Co. pp. 82-100.

No ta s

1 Esto implica que tienen una lógica de razo-


namiento contraria a la acumulación, tanto
desde el punto de vista económico como po-
lítico.

122
Conflictos en forestería comunitaria en
América del Sur

Carlos Villarreal

I . ¿C ó mo se o rig in ó el t ema e n la r egió n ? Ecuador, Brasil, Costa Rica y México) a


partir de los cuales se reunió a un grupo de
El origen del tema en, en general, especialistas latinoamericanos para su aná-
tiene sus raíces en una geografía algo dis- lisis (Universidad para la Paz, Costa Rica).
tante a la región; y es cuando, a propósito Las conclusiones respecto a la conflictivi-
de la realización de estudios de caso de dad en forestería comunitaria en la región
manejo comunal de bosques en algunos fueron nutridas, aunque considero que una
países africanos, saltó en forma persistente de las de mayor significación fue el con-
el hecho de que las experiencias menos senso de que no se puede prescindir para
exitosas relativas al manejo de este recurso el análisis y la proposición de opciones de
estaban caracterizadas por la persistencia manejo, de la consideración de los aspec-
de los conflictos y por la falta de mecanis- tos estructurales de los modelos de desa-
mos para abordarlos. rrollo de los países latinoamericanos, ca-
La realidad mencionada en nada ha racterizados por la presencia de formas de
resultado extraña a lo que también sucede dependencia, neo-colonialismo; etc., co-
en Latinoamérica. Esta consideración indu- mo fuentes primarias de gran parte de las
jo a la FAO, a través del Programa Bosques formas conflictivas.
Arboles y Comunidades Rurales (FTPP) y la Como corolario de conclusión,
Organización Resolve (USA), a un aborda- mencionada también, se destacó que aún
je del tema de manejo de conflictos en fo- no se contaba en la región con propuestas
restería comunitaria desde una perspectiva endógenas que, considerando las particu-
latinoamericana. laridades políticas, culturales, sociales y
El proceso comenzó (1993) con la económicas de nuestros países, puedan
elaboración de cinco estudios de caso rea- constituirse en opciones estratégicas y me-
lizados en igual número de países (Bolivia, todológicas para el manejo de los persis-

123
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

tentes conflictos socio-ambientales, en ge- A) Los conflictos socioambientales y de


neral, y de la forestería, en particular. forestería comunitaria
En todo caso, a partir de este estímu-
lo inicial que constituyó la iniciativa FTPP- Al aludir a los conflictos socioam-
Resolve, el tema ha comenzado a ganar es- bientales, de seguro estamos entrando a un
pacio en varios niveles, y a través de varias escenario por demás amplio. El hecho de
formas, particularmente en Colombia, Pe- que tocamos al ambiente, estamos abar-
rú, Ecuador y Bolivia: Se han formado gru- cando entonces a la totalidad de los recur-
pos de trabajo para el desarrollo teórico y sos bióticos y abióticos que los componen,
metodológico. También el tema ha comen- dentro de los cuales los bosques, y de ello
zado a ser parte de los contenidos de for- la forestería como actividad humana basa-
mación académica a nivel de pre y post da en éstos, son tan sólo una parte.
grado; e inclusive ha comenzado a ser par- Al tocar el tema de la forestería, por
te de los planes de política gubernamental. su parte, no aludimos a un modelo- proce-
Hasta ahora se han venido logrando so único sino que, por el contrario, esta-
avances y aportes al conocimiento de los mos dando un nombre común a un sinnú-
aspectos teóricos para la interpretación del mero de modalidades dentro de las cuales
conflicto considerando los ya enunciados la de tipo comunitario, asimismo, es tan
aspectos estructurales y, asimismo, tam- solo una de varias tipologías.
bién existe una mejor aproximación al En consecuencia, la conflictividad
contenido de lo que debe ser una propues- en forestería comunitaria es apenas una
ta de estrategias y de métodos para el ma- parte reducida de la conflictividad so-
nejo de conflictos en el ámbito de la fores- cioambiental. ¿Cuán reducida es ella?: las
tería. dimensiones están dadas por la trascen-
dencia y dependencia que una colectivi-
II. Algunos conceptos fundamentales dad pueda tener respecto a esta actividad.

Tomando en cuenta que el objetivo B. ¿Qué es forestería y cuándo es comuni-


de esta exposición se concentra en la con- taria?
flictividad en el ámbito de la forestería co-
munitaria, cabe entonces comenzar plan- Existen muchas definiciones al res-
teando algunos aspectos de concepto en pecto y no es interés de esta exposición in-
torno al tema. troducir un nuevo concepto, sino -simple-
mente- mencionar lo que en común se in-
cluye como parte de los múltiples concep-
tos:

124
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

- La forestería no se refiere solamente sociales y las relaciones técnicas de pro-


al árbol, sino al bosque en su con- ducción.
junto, el cual no es únicamente con- Las relaciones sociales se refieren a
tenedor del recurso madera sino de, la forma cómo las personas se encuentran
además, un conjunto amplio de re- organizadas entre sí y con el resto de la so-
cursos como la tierra, productos no ciedad para la producción y distribución
maderables, fauna y flora, agua, etc. de los bienes y servicios derivados de los
- Es la relación entre una comunidad recursos del bosque. Esto hace notar, por
rural1 y/u otros productores silvíco- ejemplo, que hay diferencias de las rela-
las con los recursos forestales, con ciones sociales entre comunidades indíge-
la finalidad de obtener los bienes y nas, que aún mantienen el esquema de la
servicios destinados a satisfacer sus “reciprocidad” y entre las comunidades
objetivos productivos. campesinas en cuyo relacionamiento inter-
no predomina el intercambio mercantil -
La forestería pasa a obtener el carác- monetario. También, dentro del tipo de co-
ter comunitario cuando en la relación munidades no indígenas (campesinas)
mencionada concurren algunas caracterís- existen diferencias de relaciones sociales
ticas, especialmente cuando en ella inter- entre las comunidades más vinculadas con
viene colectivamente la comunidad rural un mercado que entre las comunidades
para propósitos y beneficios de interés y que, siendo parte de esta economía, su re-
participación común, lo cual incluye obje- lacionamiento es menos intenso. En el pri-
tivos comerciales o no comerciales. En es- mer caso hay un predominio del propósito
tos términos, la forestería comunitaria no de acumulación, mientras que en el segun-
significa necesariamente que ella sea una do el propósito es más próximo al de sub-
actividad para la subsistencia sino también sistencia.
puede ser, y de hecho sucede, una estrate- Las relaciones técnicas se refieren a
gia de la comunidad rural para insertarse los medios materiales (técnicos y tecnoló-
mejor a la economía de mercado. gicos) que, en términos medios, una comu-
nidad determinada utiliza para extraer y/o
C. La heterogeneidad y el cambio en la fo- aprovechar los recursos del bosque. De he-
restería cho, este tipo de relaciones está estrecha-
mente ligada con las de tipo social. Una
La relación a la que se hace alusión comunidad que requiere poco, no necesita
en el título anterior es diferente en el espa- generar excedentes para un mercado y
cio y en el tiempo, diferencia que se expre- tampoco necesita ni utiliza el uso de ma-
sa a través de dos aspectos: las relaciones quinaria sofisticada; menos aún se organi-
zará para esquemas de producción en es-

125
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

cala; por el contrario, una comunidad cu- 2 intereses divergentes que compiten
yas necesidades básicas se atienden a tra- por un mismo recurso;
vés de un mercado recurrirá a instrumentos 3 recursos forestales no madereros
productivos y técnicas que le permitan ex- que se reconocen como fuente de ri-
traer del bosque más allá de lo que requie- queza;
re para su subsistencia. 4 uso insostenible de bosques por in-
Sin embargo, estas relaciones nunca tereses comerciales, sin beneficio al-
han sido estáticas y, por el contrario, están guno para las comunidades que vi-
sujetas a cambios cuyas características e ven en el bosque;
intensidad en mucho dependen de facto- 5 falta de legislación que tome en
res de contexto ligados, generalmente, a lo cuenta las preocupaciones comuni-
que se define como “factores estructurales” tarias;
de la sociedad de la cual son parte las co- 6 promoción de políticas técnicamen-
munidades locales. Aquí comienza a apa- te inadecuadas por organismos esta-
recer una de las principales fuentes de con- tales debido a la falta de informa-
flicto y, en general, dentro de la región es- ción;
to ha resultado totalmente evidente duran- 7 concentración de la propiedad del
te las últimas décadas, que ha sido cuando bosque o los derechos a explotar sus
las sociedades y economías nacionales recursos en muy pocas manos;
han trastrocado sus modelos en función de 8 marginación política de comunida-
articularse a un proceso industrializador, des indígenas aisladas;
primero, y actualmente a lo que se define 9 limitada participación de las comu-
como “globalización”. nidades en los procesos de toma de
decisiones que se relacionan con los
D. La forestería y sus conflictos bosques;
10 reubicación forzosa de comunida-
En el documento de trabajo “El pa- des por causa de la compra de terre-
pel del manejo alternativo de los conflictos nos para parques nacionales o agri-
en eldesarrollo forestal comunitario”2 se cultura comercial;
recoge en inventario, que aún siendo pre- 11 disputas sobre el manejo de las exis-
liminar, registra veintitrés fuentes de con- tencias de leña;
flictos que resultan frecuentes y hasta co- 12 insuficiencia de la tecnología dispo-
munes en toda Latinoamérica. Incluye las nible en las comunidades para el
siguientes tipologías: manejo forestal;
13 presión del sector privado y gobier-
1 traslape de las concesiones foresta- no sobre las comunidades para lle-
les;

126
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

var a cabo políticas que no convie- ción espontánea y, por el contrario, emer-
nen a sus intereses; gen a partir de procesos económicos, so-
14 falta de información dentro de las ciales, políticos y culturales que se van “fil-
comunidades sobre las opciones de trando” en las comunidades rurales y que
mercadeo; devienen en cambios o imposiciones de
15 falta de acceso a importantes tipos modelos en dos niveles fundamentales: en
de información; las modalidades de uso de los recursos fo-
16 falta de criterios aceptados por co- restales; y, en los objetivos del proceso
mún acuerdo sobre el uso del suelo económico. De ello nos ocuparemos a
u otros recursos naturales; continuación.
17 allanamiento de los derechos tradi-
cionales de las comunidades sobre III. BOSQUES, CAMBIOS Y CONFLICTOS
la tierra en favor de los grupos que
pueden comprarla; se transforman En el transcurso de las últimas déca-
los campesinos en meros ocupantes das, el auge y consolidación de la econo-
de la tierra que fue suya; mía de mercado ha sido particularmente
18 intereses agrícolas frente a los fores- intenso. En este contexto y no por coinci-
tales; dencia, en gran parte de los países de Amé-
19 promoción de la plantación de espe- rica Latina, y particularmente entre los que
cies exóticas frente a las nativas en poseen bosques tropicales, los efectos y
los planes de manejo forestal; conflictos en torno a este recurso ha toma-
20 falta de reconocimiento y respeto do proporciones evidentes.
hacia los conocimientos y culturas Los bosques tropicales dejaron de
locales; ser una fuente de recursos para el sosteni-
21 el rol de los actores, como producto- miento de economías locales y pronto pa-
res y consumidores urbanos, que es- saron a ser el escenario de formas de ex-
tán ubicados fuera de los límites de plotación a escala para satisfacer las de-
la comunidad; mandas de mercados regionales, naciona-
22 la falta de aporte y perspectiva feme- les e internacionales, en otros términos,
ninos sobre el uso de los recursos; pasaron a ser objeto de una economía de
23 conflictos entre grupos étnicos, a mercado.
menudo dentro de una misma co- Este cambio ha sido el resultado de
munidad. una compleja gama de factores; pero, a su
vez, es la fuente de amplia variedad de
Revisando este amplio conjunto de conflictos, como los enunciados en el títu-
formas de conflictos en la forestería se pue- lo anterior. Es un tránsito que ha llevado
de prever que éstas no surgen por genera- otros actores hacia al bosque a compartir y

127
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

competir con las comunidades nativas los económicos no suficientemente evaluados


recursos allí disponibles, dando como re- e, incluso, claramente inadecuados res-
sultado los conflictos. pecto de las condiciones específicas de
En la actualidad, se encuentran cla- esos bosques, resultando -en la mayoría de
ramente establecidos en los bosques tres los casos- efectos adversos e irreversibles
actores económicos principales: el empre- sobre el sistema natural de sustentación de
sario forestal, el campesino migrante y el los procesos productivos y sociales.
indígena. Todos ellos son esencialmente Llegó también la intensificación di-
diferentes; y aunque todavía se los puede recta o indirecta de la explotación de los
desagregar por sus características particu- recursos del bosque, principalmente ma-
lares, han comenzado a generalizarse ele- derables, intensificación que, por sus pro-
mentos que son típicos de los actores que pias formas técnicas y tecnológicas, signifi-
responden al mercado. có la generalización de procesos de so-
Aunque el escenario en el que se breexplotación altamente degradantes de
desenvuelven es el mismo, cada uno res- los sistemas naturales y el efecto de una
ponde a sus propias y diferentes y hasta an- grave merma de su disponibilidad y hasta
tagónicas lógicas y, por tanto, a la atención de su capacidad de regeneración, con lo
de sus particulares prioridades. Las lógicas cual se han producido abruptos cambios
que mueven a cada uno de ellos en su re- en el paisaje.
lación productiva con el bosque son expre- Se presentaron un nuevo tipo de pa-
siones de las economías dentro de las cua- trones socio-productivos con una capaci-
les están inmersos y a las que responde ca- dad de hegemonía tal que ha logrado, en
da actor, de ahí que pasan de compartir el la mayoría de los casos, efectos de asimila-
bosque a competir por sus recursos y en ción hacia ellos y, con esto, de disolución
este proceso a una sucesión de cambios y de los modelos de economía tradicional
conflictos. locales. Exceptuando los muy pocos pue-
Antes de la llegada de la lógica de blos indígenas no contactados, práctica-
mercado con el empresariado forestal y el mente todos, en mayor o menor grado, se
campesino migrante, los bosques tropica- encuentran ya vinculados o influenciados
les eran objeto de un sólo tipo de acción por la economía monetaria a la cual han
productiva predominante: la de la econo- combinado elementos de la economía tra-
mía indígena tradicional. Con la llegada de dicional.
estos nuevos actores, los efectos llegaron De este conjunto de cambios y con-
con fuerza tal que comenzaron a disolver flictos nos ocupamos a continuación, acla-
y/o absorber la modalidad económica tra- rando que es apenas una somera síntesis.
dicional y, al mismo tiempo, llegó la im-
plantación de sistemas y procesos técnico-

128
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

A. Colonización y conflictos I. Modernización y transformación de la


estructura agraria
La pobreza es un conflicto que afec-
ta al conjunto de la sociedad latinoameri- Durante los años 60 y 70, la genera-
cana y, dentro de ella, se acentúa en las lidad de nuestros países se adhirió a la pro-
poblaciones y regiones más deprimidas puesta de un modelo de desarrollo alterna-
que son, precisamente, las que tienen me- tivo basado en la sustitución de sus impor-
nos alternativas para enfrentar la crisis. Es- taciones con el objeto de emprender un
tas poblaciones y regiones son el escenario proceso que conduzca, a través de etapas
próximo donde se forman los problemas sucesivas, a la industrialización de nues-
que se trasladan hacia las zonas forestales. tras economías y, per se, a la reducción de
En América del Sur estas zonas se ubican las inequidades a las que la dependencia
principalmente en la cuenca amazónica. nos mantenía sometidos.
Uno de los principales fenómenos Para empujar este proceso de indus-
que ha repercutido sobre la Amazonia es la trialización se concibió como indispensa-
migración de grandes contingentes pobla- ble la abolición de las estructuras econó-
cionales obedeciendo a estímulos de ex- micas “obsoletas”. De hecho, esta visión
pulsión campesina en zonas extra amazó- condujo al agro. La idea de “modernizar”
nicas con fuertes conflictos socioeconómi- el campo se ligó a la concepción de que el
cos y/o ambientales (sur y noreste brasile- crecimiento agrícola, tal como había suce-
ños, Andes colombianos, ecuatorianos, pe- dido en los albores del despegue industrial
ruanos y bolivianos, por ejemplo). de los países desarrollados, constituiría el
La forma concreta que toma la ex- prerrequisito para entrar en un primer esla-
pulsión campesina es la colonización con bón: la agroindustrialización.
fines agrícolas y gran parte de los colonos La intención original fue el cambio
tienen como objetivo común la búsqueda del grosero desequilibrio de la propiedad
de un pedazo de tierra y de oportunidades de la tierra, que se expresaba en la concen-
de trabajo que les fueron negados por in- tración de inmensas proporciones en po-
capacidad de acceso o exclusión en sus quísimas manos y, como contrapartida, en
propias zonas de origen como consecuen- grandes masas campesinas apretujadas en
cia directa de procesos como los siguien- minifundios.
tes: En algunos casos, particularmente
entre los países andinos, la aludida rees-
tructuración de la propiedad se orientó
también hacia la disolución de las formas
precarias de tenencia de la tierra que man-
tenían a una inmensa mayoría de campesi-

129
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

nos, especialmente indígenas, atados a los reas, representaban -en 1987- el 55% de
terratenientes a través de una gama de me- todas las propiedades agrícolas que, en su
canismos serviles. conjunto, cubrían apenas el 5% de la su-
Los propósitos de estos cambios fue- perficie agrícola censada del país; mientras
ron múltiples, aunque los de mayor signifi- que las propiedades de más de 100 hectá-
cación fueron el incremento de la produc- reas representan el 3,6% del total de las
tividad de la relación fuerza laboral/tierra; propiedades y el 50% de la superficie agrí-
la monetarización de la economía, el au- cola.
mento de la demanda agregada mediante En Colombia, el 40% de las familias
el incremento del mercado interno y, en rurales carecen de tierras donde trabajar y
general, la reducción de la pobreza rural. un 24% adicional laboran en tierras degra-
Con la finalidad de conseguir esta dadas.
modificación de la estructura de tenencia En Brasil, el 70% de las familias ru-
de la tierra se dictó en nuestros países, ca- rales carecen de tierras y el 10% adicional
si simultáneamente, un paquete de leyes labora en parcelas virtualmente improduc-
de reforma agraria y de fomento (creci- tivas. Un 70% de las familias rurales brasi-
miento) de la producción. leñas se encuentra en condiciones de po-
Todas estas intenciones chocaron breza, desposeídas y sirviendo de instru-
contra una estructura de poder político mentos para la invasión de bosques para
consolidada por los terratenientes que hi- agricultura y ganadería.
cieron que, finalmente, los cambios en el En todo caso, la perspectiva de afec-
desequilibrio de la propiedad de la tierra tación de la propiedad indujo a los grandes
apenas si fueran perceptibles. La informa- propietarios a optar por un conjunto de es-
ción actual recogida por Centeno3 es una trategias para minimizar el riesgo, todas
confirmación de la inamovilidad de la es- ellas planeadas de manera que se reduzca
tructura de tenencia de la tierra. De acuer- la participación laboral campesina. Los
do a esta fuente: principales mecanismos fueron los siguien-
En Venezuela, según el censo de tes:
1988, el 73% del número de propiedades Mecanización de las actividades
corresponde a parcelas menores a 20 hec- productivas y/o cambio de uso de la tierra
táreas y apenas cubren el 4% de la super- para actividades en las cuales la participa-
ficie agrícola nacional. Como contraste, las ción de mano de obra es más extensiva
parcelas de más de 500 hectáreas, que re- (principalmente ganadería). Esta política
presentan el 3% de las propiedades, ocu- fue ampliamente apoyada a nivel guberna-
paban el 70% de la superficie agrícola. mental a través de incentivos, principal-
Los pequeños propietarios del Ecua- mente crediticios.
dor, con superficies de menos de 5 hectá-

130
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

Distribución a los campesinos de las en la sobreexplotación de la pequeña pro-


tierras marginales del latifundio. Entre los piedad (reduciendo los períodos de des-
países andinos aquello significó relegar a canso, cultivando áreas sin potencial, agrí-
la población indígena a las tierras altas de cola, introduciendo la sobrepastura, etc.);
muy restringido uso agropecuario. y, a la transformación del minifundio en
Todos estos cambios orientados ha- microfundio.
cia la “modernización del agro” consiguie- En Bolivia, para citar un ejemplo, las
ron, en cierto modo, los objetivos inversos. zonas altoandinas o cabeceras de cuenca
Los resultados más concretos tomaron la se encuentran erosionadas por la intensa
forma de desempleo y descenso de los ya deforestación de la que fueron objeto y por
paupérrimos niveles de vida campesinos. el uso inadecuado de los suelos, reducién-
En cierta manera acentuaron los conflictos. dose la productividad y disminuyéndose
la superficie laborable. Se estima que entre
2
II. Crecimiento demográfico, sobreexplota- 35% y el 41% (cerca de 418.000 km ) de
ción de recursos naturales, expulsión de las tierras presentan este problema.
población En Ecuador, en la provincia de Loja,
se estima que las tierras aptas para la agri-
Particularmente entre los países an- cultura apenas alcanzan al 3%. La so-
dinos, la tasa de crecimiento poblacional breexplotación de tierras es intensa. Más
es, comparativamente, elevada4, haciendo de 103 mil hectáreas que no son aptas pa-
que, en promedio, la población se dupli- ra la agricultura se cultivan actualmente, lo
que cada tres décadas. Además de ello, la cual ha derivado en un deterioro sistemáti-
distribución demográfica no ha sido homo- co del suelo y de los niveles de vida y em-
génea y, por el contrario, históricamente se pujado una masiva emigración que, según
ha concentrado en las regiones más favora- los dos últimos censos, alcanzó al 28,4%
bles dentro de cada país. De hecho estas de la población total. Este es el origen de la
tierras han sido las más demandadas, en ciudad de Nueva Loja, en la Amazonia de
las cuales, a la postre, se generó una es- este país.
tructura de tenencia latifundio/minifundio. Los resultados concretos de este
La asociación entre la concentra- proceso son el deterioro de la capacidad
ción de la propiedad de la tierra y el creci- productiva de extensas áreas, reducción de
miento demográfico ha conducido a un es- la productividad, pauperización y expul-
tado de cosas altamente depresivo desde sión de la población hacia otras regiones
los enfoques social, económico y ambien- no saturadas que, por lo general, se ubican
tal, en tanto se han cerrado las posibilida- en la selva tropical.
des de acceso a la tierra de la cada vez más
creciente población campesina, derivando

131
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

III. Una vez en los bosques... erosión que causa el pisoteo de los vacu-
nos pesados y con el lavado y lixiviación
El campesino migrante convertido acelerados de los suelos por su exposición
en colono comienza con la “instalación” a la intemperie, las zonas sujetas a mono-
en tierras sobre las cuales desconoce su ca- cultivos se vuelven más y más improducti-
lidad y potencialidad. Generalmente se en- vas.
cuentra desprovisto de medios técnicos y Lo expuesto explica, lo que muchos
recursos económicos. La fuente inmediata expertos han confirmado, que las granjas
de ingresos es la tala forestal para extraer sometidas a la agricultura extensiva o a la
madera y, al mismo tiempo, para adecuar ganadería sólo rinden por espacio máximo
las tierras para la agricultura de subsisten- de diez años luego de lo cual disminuye
cia; que incluye -sobre todo- cultivos tradi- notablemente la productividad e ingresos,
cionales para el mercado. Obviamente es- obligando a los dueños a talar más bosque.
ta forma de agricultura sobre suelos gene-
ralmente pobres como son la mayoría de IV. Una expectativa frustrada
las zonas tropicales presenta un decai-
miento rápido en producción y obliga a Las zonas de colonización acogie-
transformar cada vez más bosques en áreas ron a toda una masa poblacional empobre-
agrícolas. Las antiguas áreas agrícolas se cida que buscaba mejorar sus condiciones
convierten -a su vez- en potreros que, ade- de origen; sin embargo, pronto se encarga-
más de no ofrecer una solución satisfacto- ron de frustrar sus expectativas. Las condi-
ria para las necesidades campesinas, ace- ciones de vida no han variado sustancial-
leran el desequilibrio ecológico general mente y toda esta gente ha encontrado tan-
del área. tas o más dificultades que las que dejaron
La introducción del monocultivo en los lugares de los que fueron expulsa-
significa la imposición de un sistema extre- dos.
madamente simplificado sobre extensos Los indicadores sobre las condicio-
trechos de terreno. Representa la creación nes de vida de la población amazónica,
de un verdadero semi desierto biológico en por ejemplo, así lo confirman y, con fines
donde se presentan tan sólo unas pocas es- ilustrativos, mostramos los siguientes casos
pecies de plantas y animales dentro de un nacionales:
medio que requiere, para ser productivo y En Brasil, la mortalidad infantil es de
libre de plagas y enfermedades_, una co- 75 por cada 1000 nacidos vivos y la tasa
munidad mixta de cientos de especies in- de desnutrición es de 31% en menores de
terdependientes entre sí. A lo largo de los 12 años. El analfabetismo y déficit de esco-
años, con la disminución del aprovisiona- larización representa 29 y 28%. El déficit
miento orgánico, con la compactación y

132
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

de vivienda es de 37% y los servicios bási- social que toma la forma, principalmente,
cos llegan sólo al 18% de esta población. de profundos impactos en el medio natu-
En Colombia, el 62% de la pobla- ral.
ción amazónica se encuentra con necesi- En efecto, la explotación industrial a
dades básicas insatisfechas (NBI) y el 29% escala, ha demostrado ser altamente inefi-
está en la miseria. Para los colonos disper- ciente desde el punto de vista de la conser-
sos la situación es más grave: el 82% se en- vación ambiental y, desde la perspectiva
cuentra con NBI y el 44% está en la mise- económica, es un proceso productivo con
ria. Los niveles de escolaridad son bajos y muchas dificultades. El problema de fondo
las tasas de analfabetismo son superiores a radica en el carácter excesivamente des-
la nacional. En salud la mortalidad infantil tructivo que, sobre los ecosistemas tropica-
y la desnutrición son altas, abundando en- les, provocan el tipo de procesos técnicos
fermedades como la malaria, las diarreas, y tecnológicos aplicados para este propósi-
respiratorias agudas y la leishmaniaosis. to.
De lo expuesto, la conclusión gene- El análisis de los datos existentes
ral es que el campesino migrante se en- muestra que hasta un 55% del bosque que
cuentra atrapado dentro de lo podríamos se tala comercialmente acaba deforestado.
denominar como “círculo vicioso de la Es, sin embargo, más alarmante el caso de
destrucción forestal y de pobreza”, es de- la explotación de los bosques tropicales
cir, de conflictos socioambientales ecuatorianos en donde se ha constatado
que el 70% de cada hectárea sujeta a la ac-
B. Industria forestal y conflictos ción de la maquinaria pesada queda tan
profundamente afectado (removidos los
El empresario forestal es el otro ac- suelos y destruida la vegetación residual)
tor presente en los bosques con el auge de que su rehabilitación resulta poco proba-
la economía de mercado. El ha llegado ble.
motivado por el interés de obtener lucro en
el menor plazo y con los menores costos Además, del diagnóstico de los pro-
económicos posibles. Ha llegado también cesos industriales de extracción de la ma-
con la idea de que los bosques se encuen- dera de los bosques tropicales de la región
tran deshabitados y de que los efectos que queda en evidencia que, de manera gene-
se pueden producir en éstos es algo que ral, los problemas de la explotación son si-
apenas se deberá tomar en cuenta. milares confirmando la persistencia de
Ha llegado acompañado de una tec- conflictos como los que se presentan a
nología que arroja, como saldo final, pro- continuación:
cesos productivos cuya relación costo-be-
neficio se inclina hacia un excesivo costo

133
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

I. Sub-aprovechamiento del potencial fo- radas como maderas finas y, obviamente,


restal orienta la extracción hacia esas especies.
En Bolivia, por ejemplo, la extrac-
En todos los países con bosques tro- ción comercial de la madera gira alrededor
picales de la región, el proceso extractivo de la “mara” (Swietenia macrophylla) y
muestra un particular desaprovechamiento “cedro” (Cedrela sp.), y eventualmente
del potencial cuantitativo de madera; y de otras especies como Hura crepitans y Am-
la variedad cualitativa de las especies. burana cearensis. En Venezuela, por su
En el primer caso, resultan ilustrati- parte, se aprovechan, preferentemente, las
vas las siguientes estadísticas promedio na- especies comerciales y, en menor grado,
cionales: En Surinam, a pesar de que los las potencialmente comerciales. En el Perú
inventarios forestales muestran un poten- la economía forestal depende de especies
cial maderable de 28,5 m3/ha. apenas se de alto valor comercial como el cedro,
aprovecha 14,4 m3/ha. En Venezuela el caoba, tornillo, ishpingo, cumala, catahua,
promedio por hectárea de bosques mane- lupuna, aguano masha y moena.
jados oscila entre 12 y 16 m3/ha. En el Pe- Estructura del bosque.- Una de las
rú sólo se está aprovechando un volumen características de los bosques tropicales es
que no supera los 5 m3/ha. En Bolivia ape- la existencia de una elevada biodiversidad
nas se obtiene un promedio de 3 m3/ha., en un mismo lugar en dimensiones tales
dentro de lo cual las maderas finas repre- que, como en el caso de Yanamomo (Pe-
sentan un volumen que oscila entre 1,09 y rú), se pueden encontrar cerca de 300 es-
2,7 m3/ha. pecies de más de 10 cm de diámetro a la
Para ilustrar la segunda forma de altura del pecho (DAP) por hectárea.
sub-aprovechamiento recordemos el caso A partir de este hecho se puede
brasileño. En este país, que posiblemente comprender que las especies maderables
es donde más especies se utilizan dentro finas apetecidas por el mercado son tan só-
de la Amazonia, se aprovecha y/o comer- lo una parte muy pequeña de toda esta in-
cializa un número que no supera las 50 es- mensa variedad y, obviamente, aquello ex-
pecies. Nótese que el Instituto de Investiga- plica el bajo volumen de madera que se
ciones Amazónicas del Brasil tiene clasifi- extrae por unidad de superficie.
cadas 2.786 especies maderables. Los conflictos de esta estructura pro-
Las causas de esta sub-utilización ductiva están asociados con un caso típico
son varias, aunque se destacan las siguien- de dependencia de un limitado número de
tes: productos (especies forestales) y, en parti-
Mercado selectivo.- Que demanda cular se destacan: el riesgo de agotamiento
un número reducido de especies conside- del recurso por sobreexplotación de un ex-
cesivamente pequeño número de especies;

134
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

y, la posibilidad de reducción o suspensión por concepto de exportación de madera de


del consumo como consecuencia de ve- las selvas tropicales del Ecuador, el país
das, restricciones comerciales, etc. En asume un costo derivado del daño emer-
cualquiera de los dos casos, son induda- gente y lucro cesante ocasionado por la
bles los conflictos sociales y económicos destrucción de los suelos y de la vegeta-
que ocasionan a las economías locales que ción residual que resultan del uso de ma-
dependen de estas actividades. quinaria forestal inadecuada, equivalente,
al menos, a US 27 dólares. Este análisis no
II. Manejo inadecuado o ausencia de ma- incluye el enorme costo social derivado de
nejo del bosque. la pérdida de la incuantificable biodiversi-
dad5.
El análisis de la eficiencia de cual-
quier proceso productivo parte de la rela- III. Ausencia de controles
ción costo/beneficio: ¿Cuánto cuesta pro-
ducir y qué/cuánto se obtiene como resul- Desde la perspectiva técnica, la ex-
tado? plotación del bosque -en la generalidad de
El primer elemento de constatación los casos- es desordenado (el manejo se
corresponde a los costos totales de produc- realiza sin planificación), no se respeten la
ción. Estos no constituyen únicamente la legislación, los reglamentos de extracción
inversión monetaria sino también los de- y los términos de referencia, falta infraes-
nominados costos sociales, en este caso, lo tructura de comercialización y normas de
que significa perder o desaprovechar la va- control de calidad. etc. Frente a esto -para
riedad de especies, el daño a los suelos, agravar el problema- los aparatos estatales
etc. tienen una disminuida capacidad de super-
Si evaluamos las actividades de ex- visión y control o, en algunos casos, han
tracción comercial de la madera, particu- actuado, bajo modalidades de corrupción.
larmente dentro de los bosques no maneja- Todo esto es causa de conflictos.
dos, tal como se realiza en la actualidad, y
tomamos en cuenta los costos totales y no C. Mercado, indígenas y conflictos
únicamente los económicos, contrastamos
con los beneficios resultantes (ingresos Es un hecho que el manejo tradicio-
monetarios, empleo, etc.) obtenemos una nal que los pueblos indígenas han dado a
relación tan perjudicial que este proceso sus bosques constituye el elemento central
productivo se convierte en socialmente de sus estrategias de subsistencia, es decir,
inaceptable. de su economía tradicional. Para entender
Para ilustrar con un ejemplo: se ha mejor los conflictos que la relación con el
estimado que por cada dólar que ingresa mercado ocasiona en estas culturas revisa-

135
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

remos brevemente los aspectos básicos de sujeción a una ética económica particular;
esta economía: la dispersión y movilidad de la población,
entre otros.
I. Principios básicos de la economía indí- La subsistencia.- Que se define co-
gena tradicional mo la práctica cotidiana para satisfacer,
dentro de la unidad productiva local, sus
Referirnos a los fundamentos sobre necesidades materiales básicas: alimenta-
los cuales se apoya la economía indígena ción, salud y vivienda. Para ello, la genera-
tradicional significa procurar comprender lidad de los pueblos indígenas de los bos-
una visión diferente del mundo y hasta ex- ques tropicales combinan una gama de ac-
traña para quienes no participan de la cul- tividades: agricultura de roza y quema, ca-
tura indígena. Esos son los pilares que han za, pesca, recolección; y, manufacturas
mantenido a los pueblos indígenas a lo lar- domésticas.
go de la historia, de manera que es necesa- La importancia que cada una de es-
rio conocerlos. tas actividades mantiene dentro de la eco-
Según la visión tradicional del indí- nomía interna depende de factores como
gena respecto al medio ambiente y su ma- la disponibilidad de recursos naturales, la
nejo, todos los componentes del ecosiste- tradición cultural y las formas de vincula-
ma tienen vida animada y exigen respeto. ción con la economía de mercado.
El ecosistema es integral, cada componen- La reciprocidad en las relaciones del
te mantiene una relación equilibrada con intercambio inter-comunitario.- El inter-
los demás componentes. Las relaciones en- cambio de productos en la sociedad indí-
tre todos estos elementos vivos se basa en gena tradicional no es comercial; y, por el
el principio de la reciprocidad: no se pue- contrario, se da en el marco de las obliga-
de tomar del ecosistema sin devolver algo; ciones recíprocas que se generan a partir
siempre se está endeudado con el ecosiste- de las relaciones sociales.
ma y el hombre es parte integral de éste, y La ética económica.- Cada uno de
por tanto debe ciudar mucho el equilibrio los pueblos indígenas ha desarrollado una
de poderes y deudas. ética que regula la economía de subsisten-
Asociados con esta cosmovisión, la cia. Esta ética norma la relación entre el in-
economía tradicional ha desarrollado algu- dígena y el medio ambiente, el uso y ma-
nos principios básicos que rigen las rela- nejo de los recursos naturales, las relacio-
ciones de producción que la hacen dife- nes sociales de producción, distribución e
rente de la economía de mercado, tales co- intercambio, tanto de recursos para la pro-
mo: la orientación hacia el autoconsumo ducción como los productos para el consu-
(subsistencia), la reciprocidad en las rela- mo interno. Esta ética está compuesta por
ciones del intercambio intercomunitario; la

136
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

valores, normas y modales cuyo elemento global y por lo tanto han creado necesida-
central es el principio de reciprocidad. des que no se pueden satisfacer dentro de
Por otra parte, resulta evidente que su sistema de subsistencia. Para poder sa-
los pueblos no han desarrollado una ética tisfacer estas necesidades deben desarro-
de manejo de dinero, ni de recursos, ni de llar actividades generadoras de ingresos
relaciones laborales frente al mercado. Es- monetarios. En aquellos lugares donde los
te hecho lleva a mucha confusión y/o con- indígenas han sido despojados de sus terri-
tradicción en el comportamiento social en torios o han quedado reducidos en espa-
relación con el dinero. En algunos casos, cios muy pequeños, (ejemplo: la región
tratan de imponer la ética de subsistencia multiétnica del departamento de Pando en
para ordenar las relaciones en torno al Bolivia, las comunidades Quichuas y
mercado; en otros casos imitan el compor- Shuaras de la Amazonia ecuatoriana), las
tamiento de los patrones, misiones, colo- estrategias tradicionales de subsistencia no
nos, madereros y otros actores que les ro- se pueden seguir, y aun para abastecerse
dean, que a menudo contradice la ética de de alimentos deben participar en una eco-
subsistencia propia. nomía de mercado como jornaleros u otra
Dispersión y movilidad de la pobla- actividad análoga.
ción.- Hasta hace poco, en la mayor parte En todo caso, para proyectar lo que
de los pueblos indígenas de los bosques podría suceder entre las comunidades indí-
tropicales, se constataba la existencia de genas involucradas en esta situación, cabe
un amplio rango de patrones de asenta- recordar que son varios los casos de comu-
miento aunque, en general, en mayor o nidades indígenas que se han visto “trans-
menor medida, éstos se han caracterizado formadas” en comunidades con rasgos so-
por ser de tipo disperso. bresalientemente campesinos. Son aque-
La dispersión en los patrones de llas que no tuvieron la opción de disponer
ocupación del espacio está asociada al sis- de alternativas que, en el marco de su eco-
tema de aplicación de las estrategias de nomía indígena tradicional, les permitieran
acuerdo con las variaciones ecológicas y, enfrentar la influencia sistemática de la
para ello, se requiere de una frecuente mo- economía de mercado.
vilidad que permite un uso extendido y di- Entre estas comunidades la econo-
versificado de los recursos naturales. mía indígena tradicional simplemente re-
trocedió y fue ocupada por nuevos patro-
II. En el mercado comenzaron los cambios nes productivos. Se dio una erosión de los
y los conflictos conocimientos y la diversidad de estrate-
gias y productos utilizados necesarios para
Los pueblos indígenas llevan una mantener vigorosa la práctica de subsisten-
larga historia de contacto con la sociedad cia.

137
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

La adopción de nuevas estrategias de la población indígena y no indígena, la


dirigidas hacia el mercado dio lugar a mu- demanda comercial por la carne de monte,
chos cambios al interior de la unidad do- el abandono de la visión religiosa que re-
méstica productiva y, además, a nuevas gula la relación hombre-fauna, la defores-
formas de usos y afectación de los recursos tación y la colonización.
naturales, de manera que las actividades
sostenibles de subsistencia han tendido a IV. Algunas conclusiones
ser reemplazadas por actividades no soste-
nibles dirigidas al mercado. De la breve información expuesta
En este contexto, se han dando en este documento estimo que se pueden
transformaciones conflictivas como las que extraer algunas conclusiones y, las que sal-
se mencionan a continuación: tan a la vista son las siguientes:
Cambios en las relaciones de pro- Los conflictos que se presentan en el
ducción.- A través de un movimiento hacia campo de la forestería comunitaria son
el reemplazo del sistema de cultivos aso- parte de una conflictividad más compleja;
ciados, que es la base del sistema produc- de manera que una propuesta de manejo
tivo sostenible, por pastos o cultivos para de conflictos deberá, al menos, realizar un
el mercado. Estas actividades han competi- cubrimiento analítico de esos aspectos de
do con la economía de subsistencia por re- contexto.
cursos naturales, por mano de obra e, in- Siguiendo la idea de una propuesta
clusive, han afectado la división social del de manejo de conflictos en forestería co-
trabajo puesto que algunos cambios signi- munitaria se puede anticipar, en honor al
fican más trabajo para la mujer y menos realismo, que sus alcances y posibilidades
para el hombre o a la inversa. La conse- de actuación tal vez se limitarían a aque-
cuencia a largo plazo puede ser el empo- llas manifestaciones de conflicto para cuyo
brecimiento de la población. manejo no se precisa necesariamente de
Pérdida de especies de fauna terres- transformaciones estructurales. Esto es algo
tre.- En general, la mayoría de las comuni- que no se podría cambiar con una metodo-
dades indígenas, que modificaron sus pa- logía.
trones de producción tradicionales por los Se ha visto que no hay conflicto
de la economía de mercado, mencionan “químicamente puro”. Varias expresiones
como uno de sus problemas a la pérdida de conflicto que afectan a los bosques y
de especies de fauna, sobre todo las espe- sus comunidades están, en varias ocasio-
cies preferidas para la caza. Algunos facto- nes, ligados directamente con procesos
res importantes que explican esta situación económicos cuyo objetivo central no son
son, entre otros, el uso casi universal de ar- los bosques, como por ejemplo, explota-
mas de fuego, el crecimiento demográfico ción de petróleo, gas, minerales, etc., que

138
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

sin embargo tienen un fuerte y decisivo im- LANDAZURI H. & JIJON C. 1988
pacto sobre lo forestal. En este sentido la El Medio Ambiente en el Ecuador ILDIS. Quito.

idea de manejo de conflictos circunscrita MENDOZA R. 1989


únicamente a lo que a primera vista atañe Conservación Ambiental y Desarrollo Sostenido,
a la forestería sería una forma muy reduci- Quito.
da de entender el tema y con seguridad,
OVIEDO G. 1986
cualquier propuesta metodológica basada “Colonos y Tierras Vírgenes”, Revista Colibrí No. 1,
en este error tendría una validez muy limi- Fundación Natura, Quito.
tada.
Notando que las causas de muchos No t as
conflictos constituyen situaciones de difícil
transformación en el corto plazo como son 1 El término comunidad rural, para efectos de
este documento, se refiere a un grupo de fa-
las que están ligadas a los propios modelos
milias, circunscritas en un espacio determi-
de las sociedades nacionales, la idea de nado donde éstas ejercen sus actividades co-
manejo de conflictos debe entenderse no tidianas; y que comparten características
únicamente como la resolución de éstos; económicas, sociales y culturales homogé-
neas. No se hace distinción del carácter indí-
sino también como la creación de condi-
gena o campesino de ésta.
ciones para ir forjando dicha resolución 2 Christine Pendzich, Garry Thomas, Tim
hacia el futuro; y, además, debería enten- Wohlgenant, FAO/FTPP - RESOLVE, 1994
derse como una acción para mitigar o re- 3 CENTENO, J. César, 1991. Amazonía 2000
Dimensiones Políticas y Económicas del Ma-
ducir los efectos adversos de aquellas ma-
nejo Sostenible del Amazonas. Julio 1991,
nifestaciones conflictivas cuya modifica- pp. 149.
ción resulte poco probable. 4 Tasas de crecimiento poblacional anual
(1988): Bolivia 2,6%, Brasil 1,9%, Colombia
B ibl iogr a fía 2,0%, Ecuador 2,5%, Perú 2,4%, Venezuela
2,3%. (WWF, 1991).
5 VILLARREAL C. 1989-B, Contexto Nacional
COLCIENCIAS-ICFES-UNIVERSIDAD DE LA AMA-
para la Conservación en el Ecuador, mimeo,
ZONIA 1985
54 pp. Quito.
Primer Encuentro Nacional de Investigadores de la
Amazonia, Conclusiones y Recomendaciones, Flo-
rencia (Colombia).

CONADE-CIESE-ILDIS 1982
Políticas y Procesos de Colonización, Quito.

LANDARURI H. 1987
“El Ecosistema Natural Amazónico”, en HOMBRE Y
MEDIO AMBIENTE No. 2, Ed. Abya-Yala, Quito.

139
La dimensión de género en el manejo
alternativo de conflictos socioambientales:
una exploración preliminar1

Susan Poats

I n tro du cc i ón del contexto de este Seminario Internacio-


nal.
Desde 1991, la resolución o el ma- El objetivo de esta presentación es
nejo de conflictos socioambientales ha si- explorar la relevancia de la dimensión de
do identificado como una de las activida- género y del análisis de género para el ma-
des prioritarias del Programa Bosques, Ar- nejo alternativo de conflictos socioambien-
boles y Comunidades Rurales (FTPP) de la tales. Antes de iniciar esta exploración, es
FAO (Hoskins 1995). El FTPP ha hecho in- necesario aclarar por qué decidí iniciarla, y
vestigaciones sobre las dimensiones am- cómo lo hice, y definir ciertos términos.
bientales, sociales y políticas de los con-
flictos relacionados a los problemas fores- I. Aclaraciones y definiciones
tales y ambientales, sin embargo, el FTPP
reconoce que se necesita recolectar y ana- Cuando Carlos Villarreal me invitó a
lizar mucha más información para poder realizar una presentación en el Seminario
entender mejor los factores locales relacio- sobre género y conflictos socioambienta-
nados con la resolución de conflictos am- les, mi primera respuesta fue que no tenía
bientales, sobre todo en cuanto al uso y experiencia suficiente en el campo de con-
disponibilidad de los recursos forestales. flictos ambientales para abarcar tal trabajo.
Entre estos factores locales, un área que ha Pero después de pensar un poco, lo vi co-
recibido muy escasa atención dentro del mo una oportunidad de explorar una nue-
campo de la resolución de conflictos so- va área con los “lentes de género”. Mi tra-
cio-ambientales es la dimensión de género. bajo profesional como antropóloga me ha-
Entonces, es muy oportuno tener el espacio bía llevado en el pasado a explorar otras
y el tiempo para explorar este tema dentro áreas nuevas con el análisis de género, por
ejemplo, en la investigación y extensión en

141
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

sistemas agrícolas (IESA), en el manejo in- a) ¿Qué es “género”?


tegrado de plagas (MIP) y más reciente-
mente en el contexto de los Proyectos Inte- Diferente al término “sexo” que alu-
grados de Investigación y Desarrollo de la de a los aspectos fisiológicos y biológicos
Yuca (ICRDP). Así, me sentía capaz por el que distinguen entre macho y hembra, el
lado “género” de esta nueva exploración, término “género” se refiere a las diferen-
pero necesitaba ayuda por el lado de “con- cias y las relaciones entre hombres y muje-
flictos”. Decidí comunicarme con Christi- res que son construidos y aprendidos so-
ne Pendzich, una especialista en media- cialmente y que varían de acuerdo a dife-
ción de conflictos, del Resolve, un centro rentes situaciones, contextos o tiempos.
especializado en la resolución de conflic- Un enfoque de género puede servir para
tos ambientales, ubicado en Washington, “abrir la puerta” hacia otras variables so-
DC. Ella me ayudó a seleccionar los mate- ciales interrelacionadas, como edad, etni-
riales de conflicto para consultar en la pre- cidad, clase, o nivel socioeconómico.
paración de este trabajo. Con su apoyo,
decidí orientar mi exploración hacia la in- b) ¿Qué es el “análisis de género”?
tegración de género en el marco organiza-
tivo de procedimientos para mediar con- El “análisis de género” es el término
flictos, hecho por Resolve en colaboración comúnmente aceptado para el esfuerzo
con el FTPP/FAO (Pendzich et al, 1994). sistemático de documentar, analizar y
Debido al poco tiempo disponible para la comprender los roles, derechos y respon-
preparación de este trabajo, no se ha he- sabilidades, problemas y necesidades del
cho un examen profundo de toda la litera- hombre y de la mujer en un determinado
tura pertinente a la resolución de conflic- contexto; las dinámicas internas y entre
tos. Esta tarea quedará para un momento hogares dentro de un área de trabajo; y la
futuro. aplicación de este análisis sobre las deci-
Como resultado de nuestra colabo- siones de una actividad o un proyecto. En
ración, Christine y yo hemos decidido se- este análisis se considera fundamental te-
guir esta exploración de género y conflic- ner en cuenta:
tos socioambientales para producir en el
futuro análisis y recomendaciones más am- 1. La división del trabajo por género
plios. Por eso, el presente trabajo debe ser en las actividades productivas, re-
considerado como una primera explora- productivas, de gestión comunal y
ción del asunto para orientar trabajos futu- de manejo de recursos naturales;
ros. 2. El acceso a los recursos y los be-
Seguimos ahora con algunas defini- neficios derivados de dichas activi-
ciones para orientar la exploración. dades, así como su control; y

142
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

3. Los factores sociales, culturales, aceptamos también que el género es una


económicos, institucionales, políti- variable social con mucha utilidad para
cos, geográficos y ambientales que descifrar y entender el comportamiento
condicionan o influencian los dos humano, entonces podemos (y debemos)
aspectos anteriores en el presente, y enriquecer nuestras formas de manejo de
la historia local del área de trabajo y conflictos con la inclusión de género den-
los factores que han contribuido en tro de nuestro paquete de métodos de aná-
el pasado para construir el contexto lisis y acción.
actual. En segundo lugar, durante los últi-
mos diez años, hemos sido testigos de una
c) ¿Qué es un conflicto? verdadera explosión de estudios que docu-
mentan las relaciones explícitas de las mu-
Un conflicto es un fenómeno social jeres, a nivel global, con los recursos natu-
normal que ocurre porque individuos o rales, y, tal vez de mayor importancia, las
grupos tienen diferentes necesidades o in- diferencias (frecuentemente bastante gran-
tereses, y éstos están en competencia. Los des) entre mujeres y hombres en cuanto a
conflictos son comunes y corrientes, “tan estas relaciones. Si la mujer tiene una rela-
normales como el aire y el agua” (Pend- ción íntima y distinta del hombre acerca
zich, 1994:2). Precisamente por ser tan co- del mismo recurso, y si este recurso está en
munes, los conflictos han sido el foco de conflicto, las necesidades y los intereses de
bastante literatura de desarrollo, pero ma- la mujer deben tener igual trato y peso que
yormente desde una perspectiva muy teó- los del hombre en la búsqueda de meca-
rica. A pesar de casi 20 años de trabajos de nismos de negociación del conflicto.
resolución de conflictos en América Lati-
na, todavía existen muy pocos estudios de- III. ¿Por qué hay tan pocos ejemplos de la
tallados sobre casos explícitos de resolu- inclusión de género en el manejo de con-
ción. flictos socioambientales en América Lati-
na?
II. ¿Por qué incluir la dimensión de género
en el manejo de conflictos socioambienta- Como una persona con una cierta
les? experiencia en el análisis de género aplica-
do a cuestiones de investigación y desarro-
Hay dos razones principales para llo rural (sin embargo, nueva en el campo
apoyar la inclusión de género: de manejo de conflictos), me sorprendió
En primer lugar, propongo que si descubrir lo poco que se ha usado el aná-
aceptamos que el conflicto es un proceso lisis de género en las estrategias para en-
social, común, corriente y normal, y si tender o manejar conflictos del tipo so-

143
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

cioambiental. Desde mi punto de vista, de relaciones y roles entre los hombres y


pienso que pueden existir varias razones mujeres de las comunidades en donde es-
para la poca inclusión de género en este tán llevando a cabo la mediación. Esta in-
campo hasta el momento. Primero, en la terpretación de la intencionalidad de la in-
mayoría de los casos de resolución de con- clusión de género puede frenar la conside-
flictos, la unidad de análisis de las distintos ración de la dimensión de género en los
posiciones e intereses ha sido la “comuni- trabajos de mediación. Finalmente, la poca
dad” frente a otra entidad grupal. Este en- inclusión también se debe a que, en gene-
foque analítico, frecuentemente puede ha- ral, a nivel de la región latinoamericana, el
cer que se presuma que todos los miem- uso del análisis de género es débil y sólo
bros de la comunidad tienen posiciones e esporádicamente aplicado a cuestiones de
intereses comunes. Tiende a invisibilizar la desarrollo y mucho menos a los asuntos de
existencia de grupos dentro de la misma conservación.
comunidad que pueden tener intereses dis-
tintos en relación al conflicto en cuestión. IV. ¿Existen ejemplos del análisis de géne-
Conjuntamente con esto, hay una fuerte ro en otros campos de investigación o me-
tendencia para las personas u organizacio- diación de conflictos?
nes de mediación de trabajar con los líde-
res existentes de la comunidad. En la ma- Al encontrar que existen muy pocos
yoría de los casos, estos líderes son hom- ejemplos del análisis de género dentro del
bres y sus perspectivas sobre un conflicto campo de la mediación de conflictos so-
pueden esconder o hacer invisibles otros cioambientales, hice una pequeña explo-
intereses en la comunidad, sobre todo, los ración del tema de género dentro del área
de las mujeres. más amplia de conflictos sociales. Esta lite-
Pienso también que la fuerte y rica ratura es bastante extensa y viene de las
atención a los temas de etnicidad en las disciplinas de la sicología, sociología, y del
experiencias hasta la fecha, con la media- campo legal. Según Kolb y Coolidge (n.d.),
ción de conflictos socioambientales, pue- el género es una de las variables más utili-
de haber servido para invisibilizar las dife- zadas en el campo de investigación y ac-
rencias de género dentro de comunidades, ción en negociaciones sociales. A través de
o tal vez minimizado cuestiones de género más de 100 ejemplos de investigaciones en
frente a la complejidad de las variables ét- laboratorios, ellos presentan un resumen
nicas. Otro motivo puede ser que existan de las diferencias de género que han sido
inquietudes entre los profesionales traba- observadas en conflictos creados en expe-
jando en la mediación de conflictos socio- rimentos sociales. He extraído de este resu-
ambientales, de que el “género” implica men la lista presentada en el Cuadro 1 de
necesariamente la promoción de cambios

144
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

las tendencias de comportamiento de nidad de los participantes, tipo de conflic-


hombres y mujeres en las negociaciones. to, y tipo de comunidad.
Es necesario calificar esta lista con
ciertas observaciones. Primero, los autores V. Algunos ejemplos de conflictos de géne-
explican que los resultados sobre estas ten- ro en proyectos sobre uso y manejo de re-
dencias observadas son muy contradicto- cursos naturales
rios. Exhiben tendencias muy generales,
pero hay enormes excepciones. También, A) El género y los viveros forestales
las tendencias están muy afectadas por
otros factores, como por ejemplo si el gru- Un buen ejemplo de los conflictos
po (o dyad) de negociación estuvo com- de género en el uso y manejo de recursos
puesto de mujeres, de hombres o si ocurrió naturales viene de los esfuerzos a través de
en un grupo mixto. Los comportamientos varios proyectos e iniciativas de establecer
de las personas involucradas en una nego- viveros forestales comunitarios. Muchos
ciación también son influenciados por el han encontrado en los procesos de deter-
sexo de los mediadores. Otro elemento de minar cuáles serán las especies para incluir
caución es que la mayoría de los experi- en un vivero forestal comunitario, que hay
mentos fueron hechos en EE.UU o Canadá. grandes diferencias entre las variedades
No incluyen análisis de diferencias regio- deseadas por los hombres y las que prefie-
nales, de status social, condiciones econó- ren las mujeres. Con frecuencia, los hom-
micas o diferencias culturales y étnicas. bres prefieren sembrar especies madera-
Por este motivo, no deben ser usados en bles que tengan un valor en el mercado o
una forma determinista, sino que su utili- que se puedan usar en construcciones lo-
dad radica en poder contemplar las posi- cales. Esta preferencia coincide con sus
bles tendencias de comportamiento y bus- responsabilidades de proveer tablas para
car mecanismos para efectuar otras investi- construcciones o en sus roles de llevar el
gaciones más concretas. Sugiero que sería comercio hacia afuera de la comunidad.
útil para el campo de manejo de conflictos Pueden también resultar de sus conexiones
socioambientales, iniciar unos estudios de con personas dedicadas a la extracción de
comportamiento en el campo para docu- madera de los bosques.
mentar sistemáticamente la existencia de En cambio, se encuentra con igual
diferencias en el comportamiento por gé- frecuencia el deseo de mujeres campesinas
nero en las actividades de negociación. Es- para obtener especies que sirven para múl-
tos estudios deberían incluir fuertes ele- tiples usos, tales como leña, medicinas, la
mentos comparativos tales como etnici- producción de frutas para el consumo fa-
dad, edad, experiencias fuera de la comu- miliar y alimento para los animales meno-
res. A veces expresan preferencias por es-

145
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

pecies antiguas, ahora desaparecidas, que ran preferido sembrar árboles frutales, en
utilizaban sus abuelas y que ya no se pue- vez de los maderables, para poder ayudar
den encontrar. En otros lugares, las mujeres en la alimentación de su familia, pero sus
han expresado su deseo por árboles sim- preferencias y necesidades no fueron con-
plemente porque son bonitos. Estos deseos sideradas en el diseño del proyecto del vi-
también coinciden con los roles que llevan vero. Por no responder a sus intereses, las
las mujeres en sus actividades productivas mujeres dejan de aportar su mano de obra
y reproductivas o con los espacios que al vivero, y el proyecto, literalmente, mue-
ellas frecuentan mayormente. re.
Enfrentados con estas diferencias,
los agentes que promueven los viveros fo- B) Conflictos de género con los agentes de
restales han tenido que acomodar los inte- desarrollo forestal: El caso del Proyecto de
reses de los dos géneros, habitando espa- Desarrollo Forestal Comunitario (DFC) en
cios en los viveros para mayor número de Ecuador
especies y buscando materiales de siembra
de variedades locales. En los casos donde No sólo existen conflictos de género
los agentes sólo han tomado en cuenta las en cuanto a las actividades técnicas de un
preferencias de un género, como las de los proyecto, como las diferencias de género
hombres, han encontrado a veces situacio- en las preferencias por ciertas variedades o
nes de conflicto o incumplimiento en las especies de árboles, o por diferencias rela-
tareas necesarias para sustentar el buen de- cionadas a actividades de proyectos como
sarrollo del vivero. en el establecimiento de viveros forestales.
Christine Pendzich relata un intere- También existen conflictos de género rela-
sante caso hipotético que demuestra lo que cionados a las personas que trabajan con
pueda pasar cuando no se consideran las los proyectos de conservación o desarrollo
diferencias de género en el desarrollo de forestal. Aquí presento un ejemplo de un
un vivero forestal (Pendzich, comunica- conflicto de género que existe en el Pro-
ción personal, 1995). yecto Desarrollo Forestal Campesino-DFC
Los hombres en la comunidad pue- (FAO/INEFAN) en el Ecuador.2
den decidir que quieren producir un cierto El Proyecto DFC es financiado por el
tipo de árbol que es propicio para la cons- Gobierno Holandés a través de FAO e im-
trucción o que tiene un mercado seguro. plementado por un equipo mixto de profe-
Deciden iniciar un proyecto para estable- sionales nacionales e internacionales,
cer un vivero para producir esta variedad. hombres y mujeres, dentro del INEFAN.
Pero en esta comunidad, son las mujeres Como requisito del donante, el proyecto
quienes tienen la responsabilidad de regar tiene un fuerte compromiso con la incor-
las plantas y cuidar el vivero. Ellas hubie- poración de género dentro del campo del

146
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

desarrollo forestal campesino, e incluye años). Algunas son ya líderes comunitarias


fondos para asegurar la capacitación en con experiencias en otras actividades,
género a los técnicos del DFC y un puesto mientras para la mayoría es su primer ex-
a tiempo completo para un experto inter- periencia en liderazgo de este tipo. Lo que
nacional en asuntos de género. También comparten en común es un fuerte prejuicio
incluye en el proyecto, especialistas en gé- de género que limita significativamente sus
nero para cada una de las cuatro oficinas trabajos y que, en ciertos casos, ha sido
del DFC en las diferentes regiones del país motivo para dejar de ser promotora.
donde el proyecto opera. Los especialistas Las mujeres solteras encuentran
incluyen mujeres y hombres. El DFC traba- conflictos entre los requisitos de trabajo y
ja bajo un esquema de participación co- el “rol” que deben jugar en la comunidad
munitaria en todas las actividades de cam- como “buenas hijas de familia”. La necesi-
po apoyados por el Proyecto, y trabaja a dad de viajar a otras comunidades, hacer
través de organizaciones de segundo grado el trabajo en colaboración con otros hom-
(OSGs) que representan a varias comuni- bres, y asistir a reuniones por la noche, ha-
dades de base. ce que otros miembros de la comunidad y
Para iniciar sus actividades en una sus mismas familias juzguen su comporta-
comunidad nueva, el DFC entra en un pro- miento como incorrecto para una mujer de
ceso de negociación para establecer los buena reputación. Dicen que las promoto-
compromisos de las dos partes: el DFC y la ras parecen como “mujeres de la calle”.
OSG. Uno de los requisitos del DFC es que Los rumores y las críticas a nivel de la co-
la OSG tiene que nombrar promotores co- munidad pueden resultar en un ostracismo
munitarios para efectuar las actividades del de la promotora. Ellas corren riesgo de no
proyecto. Estos promotores reciben capaci- poder contraer matrimonio en el futuro o
tación del DFC y actúan como enlace en- de ocasionar problemas para su familia,
tre las comunidades y el Proyecto. El DFC que, según la comunidad, no está orientan-
aspira que una buena proposición de los do o controlando suficientemente a la mu-
promotores pudieran ser mujeres. El objeti- jer soltera. En los casos donde la familia de
vo de este requerimiento es para tratar de la promotora la apoya en su trabajo, toda-
asegurar que haya una conexión operativa vía se pueden crear problemas entre la fa-
entre el DFC y las mujeres de las comuni- milia y la comunidad.
dades. Para las promotoras casadas, los
Se reconoce que el ejercicio de pro- problemas se concentran en conflictos con
motoras comunitarias no es fácil. Ellas son el esposo, quien se puede oponer a sus sa-
mujeres solteras, madres solteras, viudas, y lidas para el trabajo, diciendo que ella es-
mujeres casadas, tanto jóvenes (25-35) co- tá buscando otro hombre. El esposo puede
mo mujeres de mediana edad (35-45 recibir presión de otros miembros de la co-

147
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

munidad, criticándole que él no está con- gias que un proyecto puede considerar pa-
trolando a su mujer cuando ella sale a tra- ra promover la inclusión de género. La po-
bajar fuera de su casa. lítica de promover la participación femeni-
Estos problemas de aceptación co- na para la promoción comunitaria ha cau-
munitaria de las promotoras han causado sado conflictos de género en las comuni-
la salida de algunas promotoras de sus dades, pero tal vez estos mismos conflictos
puestos. Cuando el DFC ha tratado de ex- están promoviendo una consideración lo-
plorar el motivo de la salida, algunas dicen cal sobre posibles cambios en los roles de
al inicio que han salido porque el trabajo las mujeres, que pueden ser, a más largo
les quita demasiado tiempo, pero al inda- tiempo, saludables para la comunidad. Las
gar más, resulta que el motivo principal es promotoras que sobrevivan al conflicto y
el conflicto entre su rol de promotora y su consigan ejercer su trabajo, van a servir de
otro rol de hija o de esposa. modelo para otras mujeres de la comuni-
El DFC está empezando a tratar el dad. También sirven como ejemplos visi-
problema en una serie de talleres con gru- bles de que la mujer sí participa en las ac-
pos de los promotores. Para no enfatizar tividades de conservación, y que sí puede
aún más el problema que sufren las promo- ejercer roles de liderazgo comunitario.
toras, están organizando los talleres alrede- Por otro lado, no debemos confun-
dor de temas más amplios, como el de dir la contratación de mujeres para promo-
“problemas de desarrollo comunitario” toras con la inclusión de una dimensión de
donde se incluyen actividades para tratar género en el DFC. El acto de contratar las
explícitamente los problemas de las pro- mujeres es un resultado del análisis de gé-
motoras. Utilizan los métodos de las tarje- nero aplicado al campo del desarrollo fo-
tas para crear árboles de problemas y pro- restal comunitario, que ha revelado la ne-
mover discusiones sobre alternativas de so- cesidad de mejorar la comunicación direc-
lución. Aunque el DFC procura siempre ta con mujeres en el campo y el reconoci-
bajar las tensiones, reconocen también miento de que en la sociedad andina, la
que la aceptación de un rol nuevo a nivel comunicación “mujer a mujer” puede te-
de las comunidades, como es el de la pro- ner efectos mejores que la comunicación
motora, va a llevar un buen tiempo. La ne- de “hombre promotor hacia mujeres de la
cesidad del DFC en este momento es la de comunidad”. Esto no quiere decir que no
reconocer el problema abiertamente, apo- existan hombres con excelentes destrezas
yar a las promotoras en sus trabajos, y tra- para comunicarse con las mujeres campe-
tar de aliviar, en lo que pueda, las tensio- sinas, sino que esta comunicación necesa-
nes locales. ria para el buen funcionamiento del DFC
El caso de las promotoras del DFC puede ser mejorada con la inclusión explí-
imparte interesantes ideas sobre las estrate- cita de mujeres promotoras. La estrategia

148
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

de las promotoras del DFC va de la mano gráficos pueden ser adecuados sin mucho
con un programa de capacitación en aná- esfuerzo para recoger y analizar informa-
lisis de género y asistencia técnica en el ción sobre diferencias de género en la de-
uso del variable género en las otras activi- finición de un problema, quiénes partici-
dades del DFC. Esta combinación de estra- pan en un conflicto y quiénes son afecta-
tegias es una buena lección para otros pro- dos por éste. Lo esencial en esta fase diag-
yectos similares. nóstico es adicionar la palabra ¿quién? a
cada nueva pregunta de investigación. Su-
VI. ¿Cómo incluir género como una varia- giero que las herramientas analíticas, co-
ble en la resolución de conflictos socioam- mo el acceso y control, análisis de prefe-
bientales? Algunas sugerencias rencias, análisis de condición y posición
y oportunidades ante cualquier solución de un conflicto, y
el análisis de los interesados con la óptica
Queda en frente de nosotros un tra- de género, serán las más útiles para aplicar
bajo bastante grande para determinar las en esta fase. Es importante recordar que el
mejores avenidas para la inclusión de gé- análisis de género no tiene que ser hecho
nero en el campo del manejo de conflictos únicamente por personas profesionales es-
socio-ambientales. Sin embargo, es posible pecializadas. Miembros de la comunidad
sugerir algunas áreas inmediatas que po- misma pueden ser involucrados en las ac-
drían beneficiar si bien en una considera- tividades de diagnosis y análisis.
ción, aun parcial, la variable género.
B) La inclusión de género en la organiza-
A) La inclusión de género en los diagnósti- ción de reuniones formales en comunida-
cos del conflicto en la fase de pre-negocia- des en la fase de negociación
ción
Otra área importante del manejo de
El área más propicia para iniciar la conflictos para la inclusión de la dimen-
inclusión de la perspectiva y metodología sión de género es el de la organización
del análisis de género es en la fase de pre- (“setup”) de las reuniones formales para
negociación. Una parte importante de esta discutir el conflicto. Hay varias cosas que
fase es la definición del conflicto y la de- pueden hacer los/las mediadores para pro-
terminación de los actores en el conflicto y mover una participación más equitativa de
los interesados. El análisis de género puede las mujeres y los hombres de la comunidad
ser útil para entender cómo se define el en tales reuniones.
conflicto para las mujeres y para los hom- El sitio de la reunión: Se debe esco-
bres, incluyendo también diferencias por ger un sitio donde todos puedan entrar y
edad. Los métodos participativos y etno- sentarse cómodamente. En espacios muy

149
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

chicos, hay una tendencia para las mujeres asistencia con sus responsabilidades case-
de quedarse escuchando desde afuera. En ras.
espacios muy grandes, las mujeres en mu- El arreglo (ubicación de los partici-
chas situaciones se sientan muy lejos de la pantes) en la reunión: Es importante preve-
“acción” y su participación tiende a bajar. nir el arreglo del sitio de la reunión para lo-
Si el sitio de la reunión es un sitio donde grar la participación de todos. Los círculos
normalmente sólo se reúnen los hombres, amplios donde todos pueden ver las caras
las mujeres no se van a sentir cómodas al de los otros es recomendable. A veces es
entrar a él, aunque el evento pueda ser ex- necesario invitar especialmente a las muje-
traordinario. res a sentarse más cerca, o a entrar en el
El día de la reunión: ¿Es un día en el grupo. Si esto es culturalmente difícil, uno
que tanto los hombres como las mujeres puede tratar de incluir distintas agrupacio-
están disponibles para asistir? Con frecuen- nes y actividades en grupos pequeños para
cia, se selecciona un día en el que los acomodar una necesidad de separación
hombres no tienen trabajo, pero no se con- dentro de la participación.
sidera que los trabajos de las mujeres sí Las dinámicas: Es muy útil incluir di-
continúan. A veces es mejor buscar una námicas sociales breves para aliviar tensio-
tarde en el fin de semana cuando no se in- nes y el cansancio durante las reuniones.
terfiere con las tareas de la cocina y el cui- Se pueden aprovechar éstas para bajar ten-
dado de los niños. Hay organizadores de siones de género u organizar momentos
eventos comunitarios que ofrecen comida donde los participantes jueguen roles dis-
para el evento para evitar así que la gente tintos a los normales. Esto ayuda a variar
tenga que salir a comer, y organizan activi- las perspectivas de un conflicto, generar
dades separadas para los niños para permi- distintas opciones de solución, y dejar, a
tir una activa participación de los padres. veces, que personas marginales puedan
La hora y la duración de la reunión: experimentar con roles más céntricos.
En adición a lo arriba expuesto, es impor- El idioma: Es esencial que el idioma
tante considerar cuáles son los horarios del discurso de la reunión sea accesible a
más convenientes para la comunidad y es- todos los participantes. Se debe evitar en lo
tablecer reglas de tiempo de duración. La posible la necesidad de traductores. Tam-
puntualidad es una condición que debe ser bién se debe cuidar el lenguaje de la reu-
aplicada no sólo a la comunidad sino a los nión y asegurar que todos entiendan bien
agentes de afuera. A veces es mejor dividir la “jerga” que puede usarse en una reunión
las reuniones en varias de menor duración, sobre conflictos.
a través de varios días seguidos para que la Los espacios/tiempos de reflexión
gente no se canse tanto y para que las mu- con la familia: Una estrategia que puede
jeres y los hombres puedan combinar la ser útil es la de programar en las reuniones

150
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

formales, espacios y tiempos de reflexión vos hacia la negociación equitativa de gé-


en la familia. Como sabemos que existe nero en los conflictos.
mucha negociación y discusión entre los
géneros dentro de la cas a y en los espacios VII. ¿Qué deberíamos hacer?
privados, y que estos momentos pueden
ser los precisos para formular opiniones y Para terminar esta exploración preli-
respuestas, se pueden programar estos mo- minar de la dimensión de género en el ma-
mentos dentro de la reunión y orientarlos a nejo de conflictos socioambientales, quie-
discusiones específicas para encaminar el ro hacer cinco recomendaciones.
proceso.
En adición a estas opciones, existen a ) Revisar la literatura formal y
algunas otras cosas que se pueden consi- “gris” sobre género y conflictos.
derar para incluir la dimensión de género Existe mucha más información en
en el manejo de conflictos. Se podría in- otras literaturas que puede ser útil
cluir esta capacitación para los que traba- para el manejo de conflictos so-
jan en mediación de conflictos como parte cioambientales. Deberemos exten-
integral de su formación. Esto sería útil tan- der nuestra búsqueda hacia campos
to para los profesionales cuanto para los más amplios de nuestras disciplinas.
mediadores comunitarios. Se puede tam-
bién introducir el tema de género dentro b) Organizar las experiencias actua-
de los manuales y guías para los mediado- les del campo para compartirlas.
res. También se podrían hacer esfuerzos en También existen experiencias entre
el fortalecimiento de las capacidades y las personas actualmente involucra-
destrezas de las mujeres de la comunidad das en el manejo de conflictos so-
en las formas de negociar o en cómo parti- cioambientales, que podrían ser ins-
cipar mejor en reuniones de resolución de tructivas para otros. Se podrían ini-
conflictos. Este tipo de capacitación previa ciar actividades de sistematizar es-
a los eventos de mediación, beneficiaría a tas experiencias personales para
todos los participantes y no sólo a las mu- después compartirlas y examinarlas
jeres. Finalmente, se pueden hacer esfuer- para obtener posibles lecciones.
zos para incluir siempre mujeres mediado-
ras en los equipos de manejo de conflictos. c) Diseñar experimentos a nivel de
Para que esta estrategia sea útil, y no sólo laboratorios de investigación social
simbólica, se deben planificar los roles que sobre la comunicación y género, in-
cada mediador/a va a tomar durante el cluyendo análisis de factores cultu-
evento, y definir por qué y cómo se pue- rales y de etnicidad.
den demostrar los comportamientos positi-

151
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

d) Incorporar (a través de la capaci- Este esfuerzo nos dará una base de


tación de los mediadores profesio- experiencias para mejorar nuestro entendi-
nales y comunitarios y la asistencia miento del rol que realmente juega este
técnica de especialistas en asuntos factor en los conflictos socioambientales
de género y conflictos) el análisis de en nuestro medio y ayudará a diseñar me-
género en los diagnósticos de con- jores estrategias y métodos para trabajar
flictos socioambientales. con el tema de género en este campo.
Con estas sugerencias, concluyo es-
e) Diseñar observaciones formales e ta exploración preliminar. Espero que este
investigaciones sistemáticas com- análisis sirva para motivar a otras personas
plementarias en el campo sobre las a poner sus nuevos “lentes de género” y
diferencias de género en el compor- examinar lo que suelen hacer en sus traba-
tamiento comunitario hacia conflic- jos, para ver dónde se podrían considerar
tos, incluyendo comparaciones en- cambios. Espero también que esta contri-
tre distintos tipos de sociedades y de bución al seminario motivará al FTPP a se-
comunidades. guir recorriendo el camino de exploración
que he iniciado en este trabajo.

C u a dr o N º 1
Tendencias de Comportamiento de Hombres y Mujeres a la Negociación
MU J ER HOMBRE

cooperativo competitivo
expresivo asertivo
integrativo distributivo
integrativo y situacional individual
contextual aislado
pasivo agresivo
indirecto, relacional directo, lineal
personal despersonalizado
hablar poco hablar mucho
interrrumpido interrumpe
empatía antipatía
armonía conflicto
evitar conflictos confrontar conflictos
escuchar activamente escuchar a distancia

152
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

B i b l i o g ra f í a Townsend, Janet Gabriel 1995


Women’s Voices from the Rainforest. New York, Rou-
Balarezo P., Susana 1994 tledge.
Guía Metodológica para Incorporar la Dimensión de
Género en el Ciclo de Proyectos Forestales Participa- No t as
tivos. FAO/ FTPP/ DFPA, Quito, Ecuador.
1 Ponencia preparada para el Seminario Inter-
Bingham, Gail, Aaron Wolf and Tim Wohlgenant nacional del FTPP/FAO sobre “Manejo Alter-
1994 nativo de Conflictos Socioambientales”, 13-
Resolving Water Disputes: Conflict and Cooperation 16 de noviembre de 1995, Quito, Ecuador.
in the United States, the Near East and Asia. ISPAN/U- Agradezco a los participantes del Seminario
SAID. por sus comentarios hechos después de mi
presentación, los cuales han sido incorpora-
Bozzo, Sandra I. 1995 dos en este borrador.
Gender and Power in Mediation. York University. Ma- 2 La información sobre este caso de conflicto
nuscript. fue recolectada durante entrevistas informa-
les con Miguel Andrade e Ineke van der Pol,
CIDES 1994 quienes trabajan con el proyecto DFC/FAO/I-
Guia para Mediadores Comunitarios. Proyecto sobre NEFAN. Les agradezco mucho por haber
Medios Alternativos en la Solución de Conflictos Le- compartido esta información.
gales, II Fase. Centro Sobre Derecho y Sociedad, Qui-
to.

Hisham, Mohamed Ahmed, Jan Sharma, Anthony


Ngaiza and Nicholas Atampugre 1991
Whose Trees: A People’s View of Forestry Aid. Lon-
don: Panos Publications Ltda.

Hoskins, Marilyn 1995


“Announcing an Electronic Conference on Conflict
Management”, in Gender and Property Rights EMAIL
Conference, CGIAR, 13 October.

Kolb, Deborah M. and Gloria G. Coolidge.


“Her Place at the Table: A Consideration of Gender Is-
sues in Negotiation” In: Culture, Race, Gender and
Style.

Pendzich, Christine, Garry Thomas and Tim Wohige-


nant 1994
The Role of Alternative Conflict Management in Com-
munity Forestry. RESOLVE/ FAO.

Tannen, Deborah 1990


You Just Don’t Understand: Women and Men in Con-
versation. New York: Ballantine Books.

153
Condiciones necesarias para el manejo de
conflictos socioambientales

Lourdes Endara Tomaselli

I n tro du cc i ón Las confrontaciones concretas que


surgen constantemente en el uso de los
Asumimos en este documento que, recursos naturales pueden ser fruto de es-
al hablar de conflictos, nos estamos refi- tas contradicciones estructurales cuando
riendo a aquellas oposiciones causadas los actores intervinientes representan in-
por la estructura de la organización econó- tereses antagónicos, tal es el caso de las
mica y política de una sociedad, y que en confrontaciones entre comunidades indí-
la esfera de lo ambiental se traducen en la genas y compañías petroleras, o por el
confrontación entre actores sociales por contrario pueden obedecer solamente a
sus intereses contrapuestos sobre los recur- posiciones discrepantes cuando los acto-
sos naturales. En palabras de Gluckman1, res comparten una misma ubicación den-
un conflicto es la tensión que surge “en el tro del entramado socioeconómico y po-
corazón mismo del sistema”, expresando lítico de la sociedad, como por ejemplo,
con ello que es el centro vital de la socie- la confrontación entre comuneros por el
dad el que está afectado por una contra- uso de los páramos comunales. En el pri-
dicción y que su superación provocará ine- mer caso, se trata de expresiones del con-
vitablemente “el cambio radical del siste- flicto estructural de la sociedad; en el se-
ma”. gundo, son expresiones de desacuerdos
Sin embargo, es necesario también coyunturales.
señalar que el conflicto no es patrimonio En estos términos, al hablar aquí de
de un determinado sistema socioeconómi- las condiciones para el manejo de conflic-
co, sino que -al menos todos los sistemas tos socio-ambientales, habrá que tener pre-
que han existido y existen actualmente- es- sente que estamos restringiendo el trata-
tán atravesados por contradicciones, aun- miento del tema a situaciones en que las
que éstas correspondan a distintas causas. condiciones objetivas de los actores socia-

155
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

les que intervienen son heterogéneas y sus ser las bases para alterar la correlación de
intereses antagónicos. En caso contrario fuerzas entre los actores al ser entendidos
deberíamos modificar la expresión o -más como procesos de aprendizaje y fortaleci-
bien dicho- ampliarla a “manejo de con- miento de las organizaciones populares.
flictos y disputas socio-ambientales”, con El actor social se constituye como
lo cual también el análisis de las condicio- tal en la medida que representa un interés
nes para hacerlo deberían modificarse, y ocupa una posición en la sociedad, es
pues, aunque sea redundante, no es lo mis- decir que “encarna una idea, una reivindi-
mo aproximarnos al tema si nos referimos cación, un proyecto, una promesa, una de-
a disputas entre iguales que a conflictos nuncia”2 y en función de ellos actúa en el
entre desiguales. escenario social. Un individuo, un grupo,
Las confrontaciones puntuales cau- una comunidad o una institución pueden
sadas por un conflicto ocurren cuando los ser actores sociales y por lo tanto pueden
distintos actores sociales antagónicos se ser parte de un conflicto socioambiental en
colocan frente a frente -de manera real o fi- el momento en que sus intereses sobre de-
gurada- y pugnan por lograr que sus intere- terminado recurso son contradichos por
ses sean aceptados por el otro. En el caso los de otro u otros actores sociales. Los fac-
de los conflictos socioambientales, el inte- tores que intervienen en la constitución de
rés es sobre un determinado recurso natu- los actores sociales son su posición econó-
ral. Ese frente-a-frente tiende en la mayoría mica, su poder político, la cultura a la que
de los casos a ser violento o impositivo por pertenecen y su adscripción a una identi-
parte de los actores que concentran mayor dad3. Es el cruce de estas cuatro variables
poder político o económico, que pertene- el que provoca, por un lado, la diversidad
cen a culturas dominantes o cuyas identi- de actores sociales que intervienen en los
dades han sido hegemonizadas. A pesar de conflictos socioambientales y por otro, la
esta tendencia, hay cada vez más una con- complejidad de la caracterización de sus
ciencia de la necesidad de buscar medios intereses4.
que permitan alcanzar concertaciones o En todo caso, el papel que desempe-
acuerdos particulares sobre el uso de de- ñan los actores confrontados tiene un peso
terminados recursos naturales, aun entre fundamental en la manera en que el con-
actores estructuralmente antagónicos. Este flicto se desarrollará. Por esta razón, en es-
esfuerzo no debe olvidar que todos estos te trabajo se presentarán algunas condicio-
medios deberían procurar disminuir los nes a tener en cuenta en el manejo de con-
riesgos que reviste una confrontación vio- flictos socioambientales desde la perspec-
lenta para los actores menos favorecidos, tiva de los actores sociales que intervienen,
pero que en ningún caso serán soluciones dejando a un lado otro tipo de condiciones
definitivas al conflicto, aunque sí pueden que pueden derivarse de las causas que lo

156
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

generan o de los escenarios donde se desa- destruido. Pero si además de pertenecer a


rrollan. un sector socioeconómicamente domina-
No pretendemos hacer un análisis do, los actores más débiles son parte de
exhaustivo de las condiciones que se re- culturas que han sido durante siglos discri-
quieren para manejar un conflicto, sino minadas por la cultura dominante (hispano
simplemente anotar algunas de las que nos y portugués hablante en América Latina),
parecen han sido consideradas con menos la representación construida sobre sus
frecuencia en el tratamiento del tema. Nos agentes es producto de la desvalorización
referimos a aquellas que se desprenden de de la cultura propia y la sobrevaloración
las dos últimas variables que intervienen de la cultura ajena5. Esta representación
en la constitución de los actores sociales, general está compuesta por un sinnúmero
esto es la cultura y la identidad. de representaciones menores sobre las ca-
pacidades, destrezas, habilidades, recursos
I. Representación de los actores externos e inclusive artimañas de los actores perte-
necientes a la cultura dominante, muchas
En la mayoría de los casos, en los de ellas míticas o estereotipadas, pero co-
conflictos socioambientales de Latinoamé- mo dice Godelier, más reales que la reali-
rica los actores intervinientes son princi- dad misma para quien las piensa.
palmente comunidades rurales frente a ins- Esta representación provoca que, a
tituciones estatales o privadas nacionales y más de poder real, los actores externos go-
transnacionales extractoras a gran escala cen de una fuerza simbólica frente a las co-
de los recursos naturales. Si bien esta con- munidades locales, que potencia su poder
dición desequilibrada ya establece una co- y predispone una condición de debilidad
rrelación de fuerzas a favor de los actores en el manejo del conflicto por parte de las
foráneos, hay un “valor agregado” a ellos, comunidades rurales.
que les dota de mayor poder. Esto es la re- Por esta razón es necesario, antes de
presentación que le asignan las comunida- intentar un manejo alternativo del conflic-
des rurales, lo que no es un escollo fácil de to, conocer cuáles son esas representacio-
salvar. En términos generales se puede nes sobre el actor externo para actuar so-
plantear que, por los efectos ideológicos bre ellas, desestructurarlas, y eliminar al
de la estructura socioeconómica, quien es- menos su fortaleza simbólica cuando no su
tá en condición de dominación la asume fuerza política o económica. Muchas de
como producto de la superioridad del do- las estrategias diseñadas para la resolución
minador. Los procesos organizativos de los alternativa de conflictos dejan a un lado
sectores populares han ido desarmando es- esta condición y se construyen como si los
te basamento ideológico de la domina- actores sociales antagónicos tuvieran la
ción, sin embargo, éste no está totalmente misma fuerza. Habría que pensar en lo que

157
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

puede ocurrir en una mesa de negociacio- canismos que emplean a la hora de inter-
nes cuando un actor se siente y se repre- venir en los conflictos han sido asumidos
senta a sí mismo como débil frente a uno por las poblaciones rurales como las úni-
que lo mira también como débil. El juego cas instancias válidas a las que recurrir.
de palabras expresa lo difícil de esta situa- Aun en el momento en que surge una dis-
ción. puta en el espacio intracomunitario, se
acude a ellos para que resuelvan sobre la
II. Legitimidad de los medios y de los agen- disputa o al menos “legalicen” la resolu-
tes de la resolución ción tomada. La “autoridad” que represen-
tan les otorga una legitimidad que rebasa
Más allá de las ventajas objetivas los límites de la legalidad. En muchas oca-
que pueden tener las estrategias colabora- siones hemos constatado cómo la solución
tivas en el manejo de conflictos socioam- final de una disputa intracomunal sólo se
bientales, debemos tomar en cuenta la va- alcanza cuando se ha pasado por los me-
loración que los actores más débiles hacen dios oficiales ejecutados por los agentes de
de ellas y la que hacen de las estrategias le- autoridad.
gales o impositivas. En este caso estamos En nuestras acciones de capacita-
tratando también de un aspecto que co- ción a sectores populares sobre el manejo
rresponde al plano del imaginario. alternativo de conflictos y a la hora de im-
Si nos acercamos a la realidad rural pulsar estas estrategias, deberíamos tomar
de América Latina, podemos observar que en cuenta los elementos o referentes más
las autoridades locales que representan a profundos a través de los cuales se constru-
la sociedad nacional (tenientes políticos, ye esa legitimidad de los medios y de los
guardias rurales, párrocos, maestros, ha- agentes que intervienen en la resolución
cendados, caudillos, etc.) gozan de un ele- de conflictos. En muchos casos podremos
vado prestigio al interior de las comunida- descubrir que parte de esos referentes giran
des, más aún si se trata de poblaciones in- en torno al sexo, a la edad, al manejo de la
dígenas; esto tiene mucho que ver con lo expresión oral, al desplazamiento y la ges-
que señalamos antes, es decir, la manera tualidad; son aspectos tan “triviales” los
en que lo perteneciente a la sociedad cul- que pueden revestir de legitimidad a un
turalmente dominante es representada por agente de autoridad y a través de él a la es-
las comunidades dominadas. Estos agentes trategia empleada. Podemos preguntarnos
de autoridad son, además, parte de un teji- también si el cambio de los roles asignados
do de relaciones de dependencia y sumi- a cada género, y que es impulsado sutil o
sión que se ha ido construyendo desde la bruscamente por los agentes de desarrollo,
colonia, pasando por la época de la ha- no infringe las normas culturales que pre-
cienda, hasta nuestros días. Ellos y los me-

158
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

tendemos respetar y hacer respetar con el Pueden aparecer a nuestros ojos (es decir,
uso de estrategias colaborativas. a nuestros filtros culturales) como actos
atentatorios a la dignidad, antidemocráti-
III. Estructura política interna de las comu- cos, autoritarios y hasta “salvajes”. Cabe
nidades locales nuevamente preguntarnos si somos capa-
ces de ser respetuosos solamente con
En el contexto latinoamericano coe- aquello que se asemeja a lo gestado en
xisten sociedades con sistemas políticos di- nuestra cultura o si aun aquellas prácticas
versos; entre ellos muchos que tienen un que contradicen nuestro sistema de valores
modelo altamente jerarquizado en el cual (y estoy hablando como miembro de la
un individuo concentra en sí prestigio, po- cultura hispano hablante latinoamericana)
der y fuerza naturales y sobrenaturales. deben ser respetadas y reconocidas como
Hablamos principalmente de las socieda- válidas y legítimas en el momento de la re-
des de floresta tropical, aunque en el con- solución de un conflicto.
texto andino también encontramos estruc- Sin ir tan lejos, constatamos también
turas de poder sumamente verticales. En que hay una gran diferencia entre un siste-
ellas, por lo tanto, el ejercicio de la autori- ma democrático (propio de las sociedades
dad tiende a ser vertical e impositivo. El originadas en la matriz cultural greco-lati-
mandato de un chamán es algo que no se na) y un sistema consensual (propio de las
puede obviar en el contexto intracomunal sociedades andinas). En principio, la de-
amazónico; la sanción comunal a quien mocracia es exactamente lo opuesto al
provocó un daño grave a otro de sus consenso. La primera implica la renuncia
miembros debe ser imperativamente cum- de todo por parte de algunos, mientras que
plida, como único mecanismo posible pa- el consenso implica la renuncia de algo
ra que el infractor se reincorpore a la vida por parte de todos. Pero, al menos en las
comunal en el contexto andino; el castigo comunidades andinas, esos consensos se
físico, la burla o el ridículo para quienes logran después de poner en acción todo un
alteran la vida comunitaria no son justa- juego de relaciones de reciprocidad, de
mente estrategias colaborativas en el senti- prestigio, de lealtades que poco o nada tie-
do usual (y muchas veces descontextuali- nen que ver con el tema sobre el que se
zado) del término, pero son estrategias ha- pretende alcanzar el consenso.
bituales en las comunidades indígenas del Las decisiones consensuales difícil-
continente. mente pueden ser contradichas o altera-
Todos estos mecanismos correspon- das. Este factor puede ser un aspecto favo-
den a sistemas peculiares de organización rable en el manejo de conflictos socioam-
política y son legítimos para quienes han bientales, pues fortalece la postura comu-
sido modelados en la cultura que los gestó. nitaria; pero también puede ser un impedi-

159
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

mento a la hora de entablar una negocia- N ot a s


ción con otros actores o intentar mediar
1 Cfr. Gluckman, Max, Política, Derecho y Ri-
entre ellos, pues esta estrategia implica tual en la sociedad tribal, AKAL Editor, Ma-
apertura de las dos partes para llevarse a drid, 1978, pp. 138 y ss.
cabo. 2. De Souza, Herbert José, “Como se faz Análi-
se de Cojuntura”, 6a. ed., VOZES, Petrópolis,
IV. Interferencias en la comunicación 1988, pp. 2
3 En América Latina, hasta la década de los
ochenta, nos habíamos acostumbrado a in-
La lengua es el sistema donde mejor terpretar la condición de los actores sociales
se refleja la diversidad cultural. Sabemos a partir de dos variables: la económica y la
que al tratarse de sujetos que tienen len- política; es durante los primeros años de esa
década cuando empieza a ser considerada
guas maternas distintas, al emplear una de una nueva variable: la cultura; en la de los
ellas para comunicarse siempre este proce- noventa debemos sumar la cuarta: la identi-
so tendrá límites que procuran ser supera- dad
dos con giros, explicaciones, ejemplifica- 4 Un ejemplo de esta complejidad es la coinci-
dencia de intereses entre las compañías fo-
ciones. Aun en el caso de lenguas de la restales y la población negra del norte de Es-
misma familia lingüística y que se han de- meraldas, frente a la población Chachi. Para
sarrollado en procesos más o menos simi- la población negra, la extracción forestal re-
lares hay ciertas interferencias en la comu- presenta un mecanismo de desarrollo, que lo
contraponen con la negativa de progresar”
nicación. Pero los límites son mucho ma- de los “indios”. Por “identidad” ellos se reco-
yores cuando se trata de lenguas que na- nocen como pertenecientes a la civilización
cen en matrices culturales totalmente dis- de la que son parte las compañías, frente al
pares y que provocan que el registro y los “salvajismo” de los indios, aunque estructu-
ralmente, indios y negros pertenezcan a la
contenidos que ellos guardan sean suma- misma condición.
mente distintos. 5 La multiplicidad cultural obliga a relativizar
En todas las metodologías para ma- estas reflexiones pues evidentemente no to-
nejo alternativo de conflictos deberíamos das las poblaciones indígenas han estado su-
jetas a las mismas condiciones de domina-
tomar en cuenta las diferencias semánticas ción. Pensamos que la población más afecta-
y la influencia que éstas pueden tener en la da ha sido la quichua hablante andina; pero
comprensión de las propuestas elaboradas igualmente, la presencia mayoritaria de esta
en base al “discurso” de las lenguas domi- población en Ecuador, nos hace pensar que
esta condición debe ser tomada en cuenta.
nantes. Pero también hay que preguntarse
sobre la influencia de este factor en el mo-
mento de entablar una negociación.

160
Pauta para el manejo de conflictos
del desarrollo local
Una perspectiva metodológica

Víctor Hugo Torres

1 . Intro d ucción que metodológicamente se puedan rastrear


los aspectos comunes e identificarlos para
La propuesta metodológica para el reconstruir el proceso de un conflicto, y a
tratamiento colaborativo de conflictos en partir del aprendizaje diseñar formas de in-
contextos de desarrollo local, que a conti- tervención. En este sentido, creemos que
nuación voy a exponer, es el resultado del no hay un camino único para el tratamien-
seguimiento y sistematización de COMU- to de las incompatibilidades, ni un formato
NIDEC a las experiencias implementadas estandarizado para el manejo de conflic-
por varias asociaciones cívicas de la socie- tos, pues estos por naturaleza son multi-
dad civil ecuatoriana. En este sentido, ca- causales, surgen en ámbitos inter-proble-
be una primera aclaración: no se trata de máticos, y activan intereses plurales.
un proceso concluido, sino de una pro- El hecho es que para las organiza-
puesta metodológica en gestación, cuyos ciones populares, los pequeños munici-
instrumentos y procedimientos están vali- pios, ongs, las diferentes asociaciones ciu-
dándose, por tanto abiertos a la crítica, a dadanas que cotidianamente enfrentan in-
recibir aportes y recomendaciones que compatibilidades de diverso orden y mag-
mejoren la metodología en los aspectos nitud, el manejo de conflictos incluye mu-
instrumentales y teóricos. cho más que procedimientos. Apela a la
Desde la perspectiva del desarrollo capacidad creativa de las organizaciones,
local, la experiencia testimonia que los a las destrezas de sus líderes, se remite a
conflictos son singulares, cada uno exhibe los valores culturales de sus asociados, y se
características propias, detona diversos asienta en la participación consensual.
procesos de acción y reacción social. Sin De ahí que no prometemos una
embargo, una cosa es la específica reali- “formula mágica” para tratar eficientemen-
dad de un conflicto, y otra muy distinta es te los conflictos, sino una pauta que es an-

161
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

te todo un enfoque participativo dirigido a i) Las técnicas participativas que


promover la acción colaborativa, a estimu- provienen de la administración corporati-
lar la capacidad negociadora, y a facilitar va, especialmente las relacionadas con la
la toma de decisiones de las organizacio- construcción de consensos y negociación
nes cívicas que actúan en procesos locales. de problemas.
ii) Los métodos de la investigación
2 . P r i n c i p i o s me t o d o ló gi c o s acción participativa y sus procedimientos
para recolectar información, y diseñar in-
Los conflictos son inherentes al or- tervenciones de calidad.
den social, y se expresan en condiciones iii) Las tradiciones participativas de
espaciales y temporales específicas, tienen las organizaciones de base, especialmente
historicidad e impactos en la acción colec- aquellas de mayor cohesión étnica, que
tiva. Para no remontarnos en el tiempo, se- confieren legitimidad a las acciones.
ñalemos simplemente que los conflictos
son parte de la existencia de las asociacio- B. La Convergencia Disciplinaria
nes ciudadanas (léase organizaciones po-
pulares), las cuales contribuyen a impedir La Pauta demanda de una efectiva
la dominación y ejercer control mutuo, convergencia interdisciplinaria, puesto que
aunque no garanticen la justicia y equidad; incide en cuatro dimensiones anudadas en
es decir, los conflictos son naturales a la el tratamiento colaborativo de conflictos,
democracia (Dahl, 1991, pp. 39-60). cada una de las cuales demanda un perfil
Basada en la premisa de que los específico de las personas involucradas , a
conflictos son propios a la existencia de or- saber:
ganizaciones con intereses plurales, y co- i) La influencia en políticas sociales
mo tales no son necesariamente aconteci- y sus implicaciones a nivel sectorial.
mientos negativos, la Pauta que propone- ii) El manejo de la justicia y la lega-
mos para el tratamiento colaborativo de los lidad de los procedimientos, decisiones, y
mismos, se sustenta en la convergencia de acciones en juego.
tres principios metodológicos. iii) La animación con instrumentos y
procedimientos colaborativos de negocia-
A. El Pluralismo Ecléctico ción y concertación.
iv) La facilitación de la participación
En tanto enfoque participativo la social durante las diferentes fases del con-
Pauta combina tres vertientes de métodos e flicto.
instrumentos:

162
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

C. El Momento Oportuno vos, es indispensable para las organizacio-


nes populares y municipios cuya acción se
La Pauta se encuentra en el umbral orienta a lograr el bienestar colectivo, po-
de nuevos métodos participativos, pues el niendo primero las esperanzas de la gente.
tratamiento colaborativo de conflictos exi- De ahí que la Pauta destaca la im-
ge creatividad e innovación. Ahora es el portancia del tratamiento “desde adentro”
momento oportuno para liberar la creativi- de las incompatibilidades, en tanto incor-
dad, ya que atravesamos un momento ca- pora los valores, prácticas, conductas, y
racterizado por la “preocupación globali- expectativas de las organizaciones popula-
zada” de gobiernos, de la cooperación in- res. Se diferencia de los procedimientos
ternacional, de ONGs, de las organizacio- asistidos, que usualmente recurren a ex-
nes populares, y las empresas privadas con pertos asépticos de las dinámicas vecinales
vocación de responsabilidad social, por la y/o comunales, desconocedores del “mo-
participación y los acuerdos concertados. dus operandi” del liderazgo, de sus cade-
No obstante, también es oportuno nas de mando, de las distintas formas de
preguntarse sobre la direccionalidad del legitimidad jerárquica, en fin distantes de
momento, sobre el sentido de la creativi- la cultura política local, porque descarga
dad que apelamos, de inquirir de acuerdo toda la responsabilidad del tratamiento de
con Chambers (1997): ¿La realidad de los conflictos en las propias organizacio-
quién cuenta? La Pauta no es un instru- nes de base.
mento neutro, ni una herramienta cuyo uso Sin desconocer la importancia y ne-
depende de quién la use; contrariamente, cesidad de la mediación estatal y/o espe-
es una propuesta de acción que se alinea cializada a través del sistema jurídico, la
en el campo de las metodologías participa- Pauta se propone ser de utilidad para el
tivas, especialmente de aquellas que bus- ejercicio de la justicia dinámica entre las
can deliberadamente el empoderamiento organizaciones que intervienen en los pro-
de las organizaciones de los de “abajo”, de cesos de desarrollo local.
los más necesitados, de los sectores popu-
lares. A. La Renovación del Liderazgo

3. La pauta como enfoque colabor ativ o Los conflictos son viejos y hay es-
cuelas para su tratamiento, pero el tema
En la implementación de planes sos- desplazado hacia la sociedad civil es rela-
tenibles de desarrollo local, juega papel tivamente nuevo. En el caso de los países
clave la concertación entre actores. Saber andinos, en los últimos tres años el mane-
tratar con los conflictos, al igual que tener jo de conflictos se está aclimatando a tra-
habilidad para negociar intereses y objeti- vés de la problemática medio ambiental, y

163
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

en Colombia se registra una variante en do la autoridad-decisiones de los líderes.


contextos de paz y ejercicio ciudadano. La acción descentralizada con responsabi-
Paulatinamente el manejo colabora- lidades compartidas en equipo, es más
tivo de conflictos ingresa en la agenda de efectiva que la acción centralizada en au-
las organizaciones populares, de aquellas toridades.
que logran adaptarse en una época de iii) Invertir en el recurso humano, ya
cambios rápidos provocados por la globa- que fortalecer las capacidades locales para
lización económica, los avances tecnoló- unos o fomentar el capital social para
gicos, y la internacionalización de las prio- otros, constituye la “ventaja comparativa”
ridades del desarrollo. Adaptaciones que de las organizaciones populares.
van por el lado de transformaciones en las
estructuras autocráticas, y los modelos de 4 . C o n t en id o s d e l a p a u t a
toma de decisiones. El paso desde organi-
zaciones verticales y jerárquicas a organi- Sumariamente, a continuación, re-
zaciones horizontales y participativas, se señamos los seis segmentos que contiene
impone. la Pauta para el manejo colaborativo de
La Pauta no es ajena a esta tenden- conflictos en contextos de desarrollo local.
cia. Su aplicación tiene implicaciones para
las organizaciones vecinales y comunita- A. Conflictos en ámbitos locales.
rias, en cuanto supone renovación de la
estructura organizativa para actuar de ma- Empieza con la caracterización de
nera ágil y efectiva durante un conflicto. los conflictos del desarrollo local, conside-
En esta perspectiva, tres tipos de cambios rando los cuatro elementos concurrentes
presupone la Pauta. en los procesos locales: espacio, colectivi-
dad, asociación, y cultura.
i) Innovar líneas de comunicación
informales y directas entre los estamentos- B. Hacia un Lenguaje común.
miembros de la organización, para comu-
nicarse velozmente, y funcionalizar las je- Distingue entre varios términos de
rarquías. No es suficiente acceder a infor- uso común durante el manejo de conflic-
mación de calidad, confiable, y provecho- tos, así como varios conceptos inter-rela-
sa, sino además manejarla adecuadamente cionados que son útiles para precisar los
dentro de líneas de comunicación eficien- hechos, los problemas, y las intenciones de
tes. los protagonistas. Es conveniente hablar un
ii) Impulsar la acción de equipo, mismo lenguaje para facilitar la comunica-
promoviendo en su interior la creatividad e ción entre las partes intervinientes.
iniciativa de los individuos, y compartien-

164
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

C. El ciclo de conflictos. orientadas para el manejo del conflicto,


con sus respectivos instrumentos y herra-
Propone una forma de interpretar mientas prácticas.
las distintas fases por las que puede evolu-
cionar un conflicto local, con la finalidad Uno: promover la interacción, a
de reconocer el momento del conflicto en través de preparar la concertación y reco-
que se inscribe el protagonismo de las or- nocer las condiciones especialmente de
ganizaciones vecinales y comunitarias. comunicación.

D. Tipología de clasificación. Dos: identificar intereses por medio


del diálogo y la aceptación de la agenda.
Es un método operativo para clasifi-
car los conflictos locales según los escena- Tres: proponer opciones, luego de
rios-actores, y según su intensidad-alcan- despejar las interrogantes.
ce. Diferencia lo que es una clasificación
con fines prácticos para la acción, de lo Cuatro: arribar a acuerdos y deci-
que es el ámbito de intereses y necesidades siones expresados en planes de acción
de carácter estratégico. La finalidad es re- concertados.
conocer en detalle el tipo de conflicto, y
diseñar los procedimientos de interven- Cinco: ejecutar, supervisar, y seguir
ción. el plan a través de veedurías o sistemas de
vigilancia local, e identificar nuevos con-
E. Manejo colaborativo. flictos.

Destaca el carácter de proceso que Seis: evaluar el proceso de manejo


tiene la Pauta, poniendo énfasis en la ne- para fines de mejorar la acción.
gociación, en la calidad del protagonismo
colectivo de las organizaciones locales, en 5 . E l ap r e n d iz a j e co m o p e r s e p e c t iv a l o c a l
las condiciones necesarias para que la pre-
disposición al cambio logre resultados, y La aplicación de esta Pauta o de
en el papel del facilitador comunitario o cualquier otra metodología de manejo, por
vecinal en todo el proceso de manejo. si solas no garantizan efectividad en el tra-
tamiento de conflictos, ya que la Pauta es
F. Pasos recomendados. simplemente un método colaborativo que
ayuda a mejorar el desempeño de las orga-
Son pasos secuenciales para inter- nizaciones locales, pero no las sustituye.
venir con opción de impulsar acciones Los resultados están ligados a la calidad

165
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

del liderazgo, y a la eficiencia de la orga- sado en la sistematización de sus propias


nización vecinal o comunitaria. experiencias, es la demanda de la época.
No obstante, promover acciones co- Este es el sentido último, en nuestra
laborativos en el tratamiento de las incom- opinión, de la Pauta: servir como instru-
patibilidades, o impulsar iniciativas de mento de aprendizaje para promover la
concertación y negociación de alternativas cultura colaborativa legítima, que repre-
en contextos locales, no es tarea fácil. Más sente al “telón de fondo” en el manejo de
aún, debido a las características patrimo- conflictos del desarrollo local.
niales de las culturas políticas en nuestros
países, casi siempre las iniciativas devie- 6 . B i bl i og r a f í a
nen en acciones pletóricas de buenas in-
tenciones que encuentran duras resisten- Chambers, Robert: 1997
Beyond “Whose Reality Counts?” New Methods We
cias. Now Need?, Paper for the Panel on Methodology,
Ello no se debe solamente a la exis- Convergence in Knowledge, Space and Time Con-
tencia de autoritarismos y despotismos in- gress, Cartagena, Colombia.
dividuales, sino a la generalizada descon-
Dahl, Robert 1991
fianza y falta de credibilidad en los siste- Los dilemas del pluralismo democrático, Alianza Edi-
mas legales. Esta relacionada también con torial, México.
la erosión de la moralidad civil, con la ge-
neralización de la corrupción en todos los Spencer, Laura 1994
Ganar Mediante la Participación, The Institute of Cul-
estamentos de la justicia, y el consecuente
tural Affairs, Kendall/Hunt Publishing Company, Io-
deterioro de los valores que sustentan la wa, United States of America.
ciudadanía. De igual forma, se debe a la
ausencia de grandes pactos sociales, y Torres D., Víctor Hugo 1997
Conflictos y Desarrollo Local, Pauta metodológica
consensos nacionales para enfrentar los para el manejo colaborativo (versión borrador), CO-
principales problemas de pobreza e ine- MUNIDEC, Fundación Interamericana, Quito, Ecua-
quidad. dor.
Para revertir esta realidad y ejercer
Varios autores, 1995
una cultura colaborativa que tiene algunas Solución de Conflictos, Instituto Popular de
de sus raíces en las mejores tradiciones Capacitación, Medellín, Colombia.
participativas locales, el fortalecimiento
del protagonismo colectivo y la renova-
ción del liderazgo en las organizaciones,
se vuelve prioritario. Contar con organiza-
ciones vecinales y comunitarias dispuestas
al aprendizaje continuo y permanente, ba-

166
Ordenamiento territorial:
¿Inventario de recursos o inventario de
conflictos?

Manuel Briceño Méndez

Resumen Introducción

En el presente trabajo hemos inten- Medir las consecuencias positivas o


tado sistematizar algunas consideraciones negativas de las actividades del hombre,
en torno al ordenamiento territorial, asu- desde el momento mismo de su aparición
miéndolo como una estrategia política pa- en el escenario terrestre, nos enfrenta a un
ra orientar la distribución espacial del de- complejo sistema de interacciones donde
sarrollo. Se trata de establecer las dimen- actúan factores de muy diversa naturaleza:
siones sociales, económicas y ecológicas ecológico-ambientales, sociales, históri-
del ordenamiento territorial, en términos cos, económicos, políticos y espaciales.
de lo que hemos denominado los nuevos En términos geográficos, esto lo po-
paradigmas del desarrollo: la globaliza- dríamos resumir en:
ción, la descentralización y los desarrollos
locales, la biodiversidad y el desarrollo 1. Interrelaciones entre el hombre y
sustentable. el medio natural, del cual él mismo
En torno a esta problemática, propo- forma parte.
nemos que el Ordenamiento Territorial
conforme opciones políticas que se expre- 2. Interacciones entre el hombre y la
sen en la valoración social de los recursos naturaleza, entendiendo ésta última
y en la gestión del territorio, teniendo co- como el medio natural modificado o
mo fundamento el Inventario de los recur- transformado por la presencia del
sos naturales disponibles y el inventario de hombre.
conflictos a que el uso y explotación de es-
tos recursos da lugar. 3. Interrelaciones entre los hombres,
las cuales dan lugar a una acción

167
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

colectiva y a una organización so- El progreso por sí mismo ha traído


cial, que se expresa en los paisajes nuevos problemas a resolver, al mismo
humanizados y en la formación y or- tiempo que ha dado lugar a nuevas necesi-
ganización del espacio geográfico. dades. Pero el problema no estriba en el
impacto de las nuevas tecnologías per se,
Cabe destacar que estas interrela- argumento falaz en el cual se sustentan al-
ciones descansan en el acto de sobrevivir y gunas corrientes ideológicas y políticas pa-
en el hecho productivo. Se trata de produ- ra promover una visión catastrófica sobre
cir para satisfacer necesidades, colectivas e el futuro de la humanidad.
individuales, de la sociedad en general y El quid del asunto se sitúa quizás, en
de cada uno de sus miembros. No obstan- el uso de esas tecnologías, en la racionali-
te, la satisfacción de las necesidades mate- dad económica y social que prima en su
riales y no materiales de las sociedades, utilización; pero muy particularmente, ra-
también responde a un conjunto de valores dica en la valoración social de los recursos
que varían y cambian en el tiempo y de disponibles y en la distribución de los be-
una sociedad a otra. neficios que de ellos se deriva.
Actualmente, a nivel mundial, se ha
planteado como una necesidad inmediata, I. Ordenamiento territorial, calidad de vi-
normar el uso de los recursos naturales, da y desarrollo
pues los mismos han sufrido un deterioro
tal que pone en peligro la sobrevivencia de Pudiéramos decir que el ordena-
la especie humana. Si bien esto es cierto, miento territorial es una estrategia para
también lo es el maniqueísmo que se hace orientar la distribución espacial del desa-
-particularmente a los países el Tercer rrollo en razón de los recursos disponibles,
Mundo-, sobre las catástrofes ecológicas mediante un uso que racionalice su explo-
como consecuencia de la utilización y ex- tación en términos sociales, económicos y
plotación de los recursos naturales. ambientales, con el objeto de generar me-
La humanidad entera ha estado su- jores condiciones en la calidad de vida de
jeta permanentemente a procesos de cam- la población.
bio, que han dado lugar a lo que común- En este sentido, la calidad de vida se
mente llamamos progreso; el gran proble- sitúa en la naturaleza de las interrelaciones
ma a resolver ha sido y sigue siendo, cómo que se generan entre el hombre y la natu-
transformar ese progreso en desarrollo, en- raleza, vale decir, entre la sociedad y su
tendiendo que este último significa bienes- base territorial. Evidentemente, estas inte-
tar para todos y cada uno de los miembros rrelaciones son función del grado de desa-
de la sociedad. rrollo de sus fuerzas productivas y de los
equilibrios que se plantean entre el uso, la

168
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales..

explotación y la conservación de los recur- la búsqueda de mejores condiciones para


sos disponibles en esa base territorial, lo el desarrollo armónico e integral, por tan-
cual se expresa en la organización del es- to, debe descansar sobre la participación
pacio geográfico, el ordenamiento territo- de la población afectada. Importa enton-
rial y la gestión de los recursos. ces, destacar los rasgos cualitativos de esa
Los mayores problemas ambientales población, su dinámica de cambios, las
actuales, se derivan de la conjunción de modificaciones que se producen en su
múltiples factores: la presión demográfica, composición, derivadas tanto de su propia
la expansión de la frontera agrícola, el cre- evolución como del impacto provocado
cimiento urbano-industrial. No obstante, por la presencia de otros grupos o agentes
habría que destacar el uso y el abuso de sociales, con otras raíces, otros comporta-
tecnologías creadas en los países desarro- mientos y sobre todo, otros intereses y ob-
llados-transferidas o impuestas a los demás jetivos.
países en aras de un supuesto desarrollo-, Actualmente, hablar de desarrollo
donde prevalece la rentabilidad económi- establece una serie de connotaciones que
ca y el beneficio inmediato. De allí que trascienden lo económico, lo social y lo
cualquier intento de ordenamiento territo- político, y replantean la naturaleza misma
rial tendiente a privilegiar la condición hu- de los recursos disponibles, estableciéndo-
mana, tendrá como contrario una raciona- les nuevas valoraciones. Convendría en-
lidad que privilegie el beneficio y la renta- tonces, redimensionar el marco referencial
bilidad económica a ultranza. Vale la pena sociohistórico y geopolítico del desarrollo,
preguntarse entonces: ¿Para qué y para en lo que podríamos establecer como sus
quién es el ordenamiento territorial? ¿Qué nuevos paradigmas: el manejo integral de
se propone? ¿ Cúal es la prioridad de fon- los recursos naturales, la sustentabilidad de
do? ¿Cúales son las acciones para lograrla? su explotación, la globalización de la eco-
Las respuestas a estas preguntas nomía y los desarrollos locales.
conllevan, necesariamente, la considera-
ción de conflictos de intereses, cuya conci- II. Ordenamiento territorial: inventario de
liación sólo es viable en la medida en que recursos o inventario de conflictos
exista voluntad política para dar respuesta
a problemas sociales, lo cual es el otro fac- Es lugar común referirse a la necesi-
tor determinante para poder llevar a buen dad de conservar el ambiente, establecer
término una estrategia de ordenamiento los impactos ambientales de las activida-
del territorio y una adecuada gestión de los des del hombre, y más recientemente a la
recursos. sensibilidad del ambiente. Todo ello en ra-
Una acción cualquiera tendiente al zón del cuestionamiento a las tendencias
ordenamiento del territorio, lleva implícita probadas de deterioro de las condiciones

169
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

de vida, como producto del progreso tec- actualmente en las reformas del Estado y
nológico-industrial y de sus requerimientos los procesos de descentralización.
de consumo. Particularmente se ha venido Paradójicamente, las nuevas opcio-
insistiendo en el cuestionamiento a los mo- nes para el manejo de los recursos natura-
delos de desarrollo más recientes, que han les, se plantean por la vía de la revaloriza-
privilegiado la concentración de pobla- ción ecológica, social y económica de sis-
ción, bienes, servicios, capitales y empleo, temas tradicionales de uso y explotación
en algunos lugares históricamente favore- de los recursos, de probada eficiencia en la
cidos, asumiendo que ello traduce ventajas conservación de los mismos y cuyo funda-
comparativas para el crecimiento econó- mento ha sido el uso múltiple de los recur-
mico, pero que de hecho han significado sos.
una enorme distorsión en la integración te- El uso múltiple de los recursos esta-
rritorial y en la organización de los espa- blece entonces una opción de grandes
cios geográficos. perspectivas por la vía de las complemen-
Los requerimientos de las nuevas taridades ecológicas, sociales y económi-
tecnologías y la importancia de otras esca- cas, y plantea un reto sociopolítico de gran
las de integración, han llevado a plantear trascendencia en la investigación, la cual,
la necesidad que tienen los países posee- a la hora actual, no puede ni debe perma-
dores de un patrimonio ecológico impor- necer como coto cerrado, en nombre de la
tante, de asumir nuevos roles en la econo- especialización necesaria de las ciencias.
mía internacional, en “beneficio de la hu- Es preciso abrirse a la integración de
manidad”. equipos interdisciplinarios y multidiscipli-
Se replantean las opciones del desa- narios, donde los problemas específicos se
rrollo, enfatizando la necesidad de promo- ubiquen dentro de las nuevas perspectivas
ver nuevas formas de manejo de los recur- del desarrollo, no como contraparte de los
sos naturales, que permitan su uso y explo- desarrollos urbano-industriales, sino como
tación, su conservación y una rentabilidad procesos integradores ecológica, social y
económica que responda a las exigencias económicamente necesarios; con un rol de
de las economías de mercado, en el marco capital importancia en el avance de las so-
de las nuevas integraciones que plantean ciedades hacia un mejor y mayor bienes-
los procesos de globalización de la econo- tar, cuyo fundamento se ubica actualmen-
mía mundial. te en el valor que sepamos otorgar a la bio-
Esto que, de hecho, implica cam- diversidad.
bios cualitativos importantes en la división En este orden de ideas, el ordena-
internacional del trabajo, requiere de ade- miento territorial como estrategia para
cuaciones también importantes en la ges- orientar la distribución espacial del desa-
tión político-administrativa representados rrollo, requiere, obviamente, de un conoci-

170
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales..

miento pleno y exhaustivo de los recursos nes de naturaleza política, frecuentemente


disponibles. extrañas al hecho mismo de gestionar. Un
Es necesario un inventario de recur- primer nivel de conflicto estaría dado por
sos, para poder precisar su valor social, el conflicto de competencias.
económico y ecológico dentro de los espa- Un segundo nivel de conflicto se
cios geográficos nacionales, ya no como plantea en el acto de usar y explotar los
una potencialidad explotable, sino como elementos de la naturaleza, utilización que
una posibilidad de gestión territorial. se traduce por alteraciones significativas
Evidentemente, esto plantea otras en el funcionamiento de los sistemas eco-
dimensiones a lo que convencionalmente lógicos naturales. Definir el grado de tole-
llamamos recursos: por una parte, la exis- rancia para alterar o modificar los sistemas
tencia material de elementos naturales, naturales responde a muchas valoraciones
susceptibles de ser utilizados y explotados sociales que tampoco son, muchas veces,
en provecho de la sociedad, bien por su ni coherentes ni compatibles.
utilización directa para satisfacer necesida- Los impactos ambientales o la sensi-
des propias e inmediatas, o bien por su uti- bilidad del ambiente son parámetros que
lización para generar beneficios que supo- permiten medir en ambos sentidos -socie-
nen una compensación que permite cubrir dad y naturaleza-, los efectos de las activi-
las necesidades sociales. A esto es necesa- dades productivas del hombre, no obstan-
rio agregar la población misma como re- te estos parámetros siempre están relativi-
curso; no es posible la consideración de un zados por el valor de los beneficios espera-
elemento como recurso sin una población dos: económicos, políticos y geopolíticos.
que le otorgue ese valor, y haga posible su Este nivel plantea los conflictos de uso.
uso y explotación. Pero por otra parte se Finalmente, un tercer nivel de con-
plantean las diferentes percepciones que flicto está representado por la diferencia de
se tienen de esos elementos naturales, por valoraciones que se plantea entre la socie-
parte de la sociedad, vale decir, el estado, dad global y las sociedades locales. El va-
la población nacional y las poblaciones lo- lor otorgado a las posibilidades de los re-
cales. cursos presentes en un territorio es percibi-
La gestión del territorio y por ende, do de manera diferenciada por los diferen-
de los recursos, establece un marco de tes grupos, estratos o etnias de la sociedad
competencias y jurisdicciones entre las global, pero al mismo tiempo la visión del
instancias institucionales del Estado, que recurso responde a contextos espaciales
no siempre son coherentes ni compatibles, diferentes. Se contraponen, muchas veces,
y que, por el contrario, muchas veces se los intereses y los objetivos de la sociedad
contraponen, resolviéndose como conflic- global con los de la sociedad local; prime-
to o como consenso en función de decisio- ro en cuanto al uso y explotación del re-

171
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

curso pero más significativamente en en torno a una estrategia político-


cuanto a los beneficios que este recurso administrativa, pero en última ins-
implica. Se plantea entonces, un conflicto tancia geopolítica.
de valores.
Como puede apreciarse, el ordena- b ) L os s is t e m a s g e og r á f i co s d e i n f or -
miento territorial no sólo exige un inventa- mación, como la base operativa del
rio de recursos como fundamento para es- ordenamiento territorial, para su ne-
tablecer las orientaciones de la distribu- cesaria desagregación en planes es-
ción espacial del desarrollo, sino que re- pecíficos tanto de ordenamiento te-
quiere de un inventario de conflictos como rritorial, como de manejo de recur-
contexto indispensable para relativizar ob- sos. Esto implica el diseño funcional
jetivamente el valor y la función social, y operativo de estos sistemas a dife-
económica y ecológica de eso que actual- rentes niveles y escalas, para poder
mente se ha dado en llamar ambiente. integrar en ellos los inventarios de
Sólo dentro de esta perspectiva ad- recursos y los inventarios de conflic-
quieren sentido socio-histórico el manejo tos, necesarios para el ordenamien-
integral de los recursos naturales y la sus- to territorial y para los planes de ma-
tentabilidad de su explotación, cuyas posi- nejo de recursos.
bilidades, promoción y desarrollo deben
orientarse entonces, como una respuesta a c ) El Ma n ej o I n te g r a l d e lo s R e c ur -
las necesidades de la población, por la vía sos, como la expresión misma del
de una racionalidad donde sus comple- ordenamiento territorial, pues las
mentaridades ecológicas, sociales y eco- opciones de manejo asumidas en el
nómicas, encuentren su punto óptimo, es aprovechamiento de los recursos
decir, el desarrollo sustentable. disponibles, redundan en la defini-
Dentro de este marco, cabe consi- ción de la organización del espacio
derar entonces, tres categorías estratégico- geográfico necesaria para el desa-
metodológicas: rrollo. En este sentido, las diferentes
opciones de manejo, probables y/o
a) El ordenamiento territorial, co- posibles, no tienen otro fundamento
mo la pauta indispensable para refe- que la investigación científica -Bási-
rir e integrar las valoraciones socia- ca y Experimental- puesta al servicio
les, económicas y políticas del patri- del ordenamiento territorial.
monio nacional de recursos, cuya
distribución geográfica implica la Como quiera que las nuevas opcio-
formulación de planes de ordena- nes del desarrollo implican una diversidad
miento, orgánicamente integrados extraordinaria de espacios geográficos con

172
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales..

situaciones particulares y potencialidades 2. Problemas centrales


diferentes, se hace necesaria la considera- a-Valoración de recursos
ción de un modelo global nacional, en el b- Dinámica espacial actual
cual puedan inscribirse los ordenamientos c- Conflictos
locales, como una opción geoestratégica, d- Perfil socieconómico actual
que en sí misma representa una posibilidad e- Orientaciones del desarrollo
integradora del territorio nacional, pero f- Perfil propuesto: Reorientaciones
que al mismo tiempo expresa una opción de la dinámica espacial
geopolítica para todo el territorio.
3. Instrumentos de análisis
III. Opciones metodológicas del plan de a- Matriz general de conjunto:
ordenamiento Unidades territoriales
x Político - administrativas
Formular un plan de ordenamiento x Físico - naturales: Unidades
territorial, requiere necesariamente de una geomorfológicas
propuesta metodológica que permita siste- x Socioculturales
matizar los fundamentos que hemos asu- x Urbano - rurales
mido en nuestro enfoque. x Hidrográficas: Cuencas
En este sentido proponemos la si- x Sistemas ecológicos naturales
guiente opción metodológica: x Sistemas ecológicos implantados
x Sistemas urbano-industriales
b- Matrices específicas o de detalle
1. Aspectos a homogeneizar: x Centros, equipamiento, servicios
a- Cartografía y funciones urbanas
b- Presentación de la información x Centros, equipamiento, servicios
de campo y funciones rurales
Fases de la investigación x Sistemas Agrícolas
c- Estructura general de la información x Conflictos
c- Cartografía: una Serie Cartográfica
-Procesamiento de la información para cada matriz
d- Conceptos de base
e- Criterios de zonificación
-Versión preliminar
f- Unidades territoriales
-Versión definitiva

173
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

Ma t ri z g e ne ra l d e c o nj u nt o

Unidades político-administrativas
Unidades geomorfológicas
Unidades socioculturales
Unidades hidrográficas
Sistemas ecológicos naturales
Sistemas ecológicos implantados
Sistemas urbano-industriales

M atriz d e cen tro s ur b ano s

Unidades político-administrativas
Centros urbanos
Equipamiento
Servicios
Funciones urbanas

M atriz d e cen tro s ur b ano s

Unidades político-administrativas
Centros urbanos
Equipamiento
Servicios
Funciones urbanas

174
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales..

M at ri z de c onf l ic t os

Unidades político-administrativas
Conflicto de competencia
Conflicto de uso
Conflicto de valores

M atriz d e sistemas agríco las

Unidades político-administrativas
Sistemas agrícolas
Plantación
Horticultura comercial
Fruticultura comercial
Cultivos anuales mecanizados de ciclo corto
Subsistencia y semi-comercial
Ganadería extensiva
Ganadería semi-intensiva
Ganadería intensiva
Complejos agropecuarios

175
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

4. Series cartográficas g- Aspectos socioeconómicos de las áreas


a- Mapa base: Detallado y simplificado protegidas
b- Serie cartográfica de base
x Variables del medio físico 6. Criterios para zonificar
x Actividades económicas a- Unidades geomorfológicas, tomando
x Distribución espacial de la población como base los elementos clima, suelos, ve-
c- Serie cartográfica de síntesis getación, los cuales definen aspectos im-
x Zonas de vida portantes de la realidad estudiada, con sus
x Capacidades agroecológicas limitaciones y sus potencialidades, lo que
x Mapa de flujos explica la dinámica actual.
x Mapa de conflictos b- Unidades administrativas o político-ad-
ministrativas: competencias institucionales
- I n f o rm a c i ón do c u m e n t a l y jurisdicción.
x Información de campo/encuestas c- Unidades urbanas y unidades rurales
x Información de talleres participativos d- Unidades socioculturales
realizados con la población
A partir de estas zonificaciones, se
5. Elementos de Análisis infiere el Espacio Geográfico como una o
a- Relación población - unidades territoria- varias unidades espaciales. Esto implica un
les nivel descriptivo en el que intervienen fac-
Ocupación del territorio tores y agentes que explican la dinámica
b- Jerarquía de centros poblados espacial.
x Rango-tamaño - Factores y agentes: Conflictos, po-
x Base económica der local, decisiones
x Funciones
x Condición político-administrativa IV. Conclusiones
c- Centros poblados externos : Flujos
d- Mapa de relevamiento de la 1. El ordenamiento territorial, más
información que un instrumento de planificación como
x Circuítos recorridos se le ha venido considerando, es una estra-
x Circuítos de la encuesta tegia política para orientar la distribución
x Chequeo de campo espacial del desarrollo. En este sentido, ne-
e- Talleres participativos cesariamente debe plantearse dentro del
f- Estructura funcional de las unidades po- marco de un enfoque holístico y sistémico,
lítico-administrativas que permita trascender la naturaleza espe-
x Relaciones intra-unidad territorial cífica de los conflictos que genera el creci-
x Relaciones extra-unidad territorial miento urbano-industrial, para replantear-

176
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales..

los en el contexto global de los sistemas ur- los elementos histórico-culturales, socioe-
bano-rurales, locales, regionales y nacio- conómicos y geopolíticos que definen ese
nales. espacio en sus componentes locales, regio-
nales, nacionales y transnacionales. Es
2. Los planes de ordenamiento que dentro de este contexto donde se sitúan las
se derivan de esta estrategia, son instru- opciones políticas del desarrollo y las alter-
mento para la toma de decisiones, que par- nativas socio-económicas de integración
ticularizan las pautas a seguir en las orien- local, regional y nacional.
taciones de los procesos de desarrollo lo- Definir estas alternativas como op-
cales, regionales y nacionales, pero que al ciones para generar mejores condiciones
mismo tiempo constituyen una estrategia de calidad de vida, es lo que finalmente
para la gestión de los recursos que permite conduce a un proceso de desarrollo equili-
conformar un sistema nacional de gestión brado, que permite armonizar las desigual-
e integración del territorio. dades espaciales y las diferenciaciones ur-
bano-rurales.
3. El plan de ordenamiento, como
expresión material y concreta de una estra- 4. La gestión del territorio implica
tegia política, es un instrumento para la to- entonces, la toma de decisiones para el
ma de decisiones, pero que no se define manejo de los recursos disponibles y la im-
por la vía de la estructuración clásico-con- plementación del plan de ordenamiento
vencional de los planes de desarrollo, en como pauta para orientar el desarrollo. De
su versión diagnosis-prognosis-modelo esta manera, el plan de ordenamiento se
normativo. constituye en el fundamento de esa toma
La formulación de un plan de orde- de decisiones en la medida en que estable-
namiento debe partir de las valoraciones ce una visión global y sistémica de la diná-
del territorio: mica espacial del desarrollo; un cuerpo va-
a.Valoración ecológico-ambiental lorativo de las disponibilidades materiales
b.Valoración sociocultural de ese proceso y las opciones posibles pa-
c.Valoración económica ra reorientarlo.
d.Valoración geopolítica
Estas valoraciones son las que per- 5. La implementación del plan de
miten dimensionar los recursos naturales y ordenamiento conlleva entonces, a la for-
los recursos humanos y explicar la dinámi- mulación de planes de manejo de recur-
ca espacial del desarrollo en su diversas sos, planes globales o sectoriales de desa-
expresiones rurales y urbanas. rrollo, proyectos de equipamiento e in-
Se trata pues, de entender e interpre- fraestructura y planes de inversión, toman-
tar la organización del espacio geográfico,

177
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

do como base el inventario de recursos y el to de Geografía y Conservación de Recursos Natura-


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179
Participación comunitaria
y alternativas ambientales

Augusto Angel

Resumen I n tro du cci ón

La participación comunitaria ha sido Las conferencias internacionales re-


exigida como una de las condiciones bási- lacionadas con problemas de medio am-
cas, en la conferencia sobre el medio hu- biente han insistido en la exigencia de la
mano de Estocolmo y la del habitat de Van- participación comunitaria en la solución
couver. No se ve, sin embargo, con clari- de problemas ambientales tanto urbanos
dad, qué entienden estas y otras conferen- como rurales. Desde entonces se vienen
cias por participación. De hecho, la activi- desarrollando metodologías que propicien
dad ambiental puede tener, por lo menos, la participación de las comunidades en la
dos significados. Puede significar el desor- solución de sus propios problemas. Sin
den introducido por la actividad humana embargo, puede decirse que las corrientes
en la trama de la vida, o también el esta- participativas no han tenido un ámbito am-
blecimiento de nuevos estilos de desarro- plio ni una consistencia metodológica que
llo, ambiental supone dos maneras de en- les permita competir con las metodologías
tender la participación comunitaria, o para tradicionales.
organizar con las comunidades un nuevo El problema de las metodologías de
desarrollo. Esta segunda manera, supone participación no es, sin embargo, fácil de
por fuerza una modificación de los para- encarar. La participación de las comunida-
digmas científicos y del papel social de los des en la construcción de sus propias for-
profesionales para el logro de una investi- mas de desarrollo implica una organiza-
gación interdisciplinaria y participativa. ción sociopolítica que lo permita. Las posi-
bilidades de participación comunitaria no
pueden medirse por las declaraciones ofi-
ciales, sino por las posibilidades de acceso

181
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

real a las ventajas del desarrollo. El proble- década de los treinta. Habían sido incluso
ma de la participación está, por tanto, ínti- impulsados por las tendencias desarrollis-
mamente vinculado a la consolidación de tas prevalecientes en los círculos económi-
las democracias reales y no a las intencio- cos y políticos de los países centrales y
nes constitucionales, legales o discursivas ahora esos mismos países querían frenarlos
de las democracias formales. a mitad de carrera. De estas preocupacio-
nes surgió la tendencia media del ambien-
I. Los dilemas ambientales talismo de Estocolmo, que reconocía que
la fuente principal de deterioro ambiental
Por consiguiente, cuando se habla en los países periféricos era la pobreza y
de participación en problemas de medio que, en consecuencia, el desarrollo era in-
ambiente es indispensable dilucidar a qué dispensable para construir un ambiente sa-
tendencia ambientalista se alude. En efec- no.
to, no existe una sola perspectiva para
afrontar los problemas ambientales. En la II. Ambiente y subdesarrollo
Conferencia Internacional de Estocolmo se
plantearon claramente dos posiciones di- Estas ingenuas posiciones de centro
vergentes. Los países industrializados ten- se han visto desmentidas por los hechos. El
dían a comprender el problema ambiental desarrollo no ha traído consigo el anhela-
dentro del ámbito exclusivamente ecológi- do equilibrado, sino que marca cada vez
co o tecnológico. más las tendencias al desequilibrio am-
Se trataba de establecer medidas co- biental insertas en el desarrollo dependien-
rrectivas de tipo técnico a los graves pro- te.
blemas de contaminación y deterioro de Las ciudades de América Latina es-
los recursos que habían sido ocasionados tán superando rápidamente no sólo las
por el propio proceso de desarrollo. Se densidades poblacionales, sino las cotas
planteaba además, por parte de algunos de contaminación de los países centrales.
grupos más radicales dentro de esta ten- El crecimiento urbano no sigue las tenden-
dencia, la necesidad de pasar de una eco- cias clásicas del desarrollo industrial que
nomía abierta a una economía cerrada, to- predominaron en Europa y Estados Unidos
mando en consideración los límites im- durante el surgimiento del capitalismo. Por
puestos al desarrollo por un sistema de re- el contrario es un crecimiento caótico alre-
cursos finitos. dedor de dos ejes fundamentales: la con-
Ante estas tendencias los países del centración del excedente agrario en las
Tercer Mundo vieron amenazados sus es- grandes torres de cristal que adornan los
fuerzos para alcanzar el desarrollo que ha- centros habitacionales y la congestión tu-
bían emprendido con entusiasmo desde la

182
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

gurial que no es más que el resultado de la ambiental de carácter sociopolítico que


concentración del ingreso. empieza a plantear criterios para una so-
A su vez el desarrollo agrícola tam- ciedad alternativa. Vista desde esta pers-
poco ha seguido las pautas ortodoxas de pectiva, la participación comunitaria tiene
los países industrializados. La dependencia un cariz eminentemente distinto, al que
se trasladó simplemente de la economía pretenden darle los movimientos conserva-
minera a la economía agraria y la intensifi- cionistas o los planteamientos oficiales.
cación de la producción no ha servido pa- Las metodologías de participación comu-
ra aumentar la dieta proteínica de la pobla- nitaria están íntimamente vinculadas al
ción, sino para fortalecer las exportaciones modelo de sociedad que se pretende esta-
o la producción de materia industrial. blecer o conservar, como están vinculadas
La revolución verde trajo consigo la por igual a la perspectiva ambiental que se
expulsión de mano de obra hacia los cen- asuma.
tros urbanos o hacia la frontera agrícola, lo
que ha ocasionado una intensa presión so- III. Límites de participación oficialista
bre los bosques tropicales. Ello sin enume-
rar las consecuencias ecológicas del uso Las tendencias actuales del desarro-
intenso de químicos prohibidos en ocasio- llo, al intensificar la concentración de la
nes en los países industrializados. propiedad y alejar a vastas masas del acce-
Los problemas ambientales se han so directo a los recursos, sólo pueden plan-
venido intensificando, por consiguiente, tear la participación comunitaria como un
tanto en el campo como en la ciudad en desiderátum político dentro de una demo-
relación directa a las tendencias e intensi- cracia formal y exclusivamente jurídica.
dad del desarrollo. La fórmula de Estocol- Tienden a la formación de democracias re-
mo ha resultado falaz. Fue un buen pretex- presentativas, en las que la participación
to para los gobiernos cuya políticas esta- política se ejerce solamente a través del
ban vinculadas estrechamente al estilo de voto y el libre ejercicio de éste se ve inte-
desarrollo dependiente. El desarrollo no rrumpido por los juegos ocultos o mani-
trajo consigo solución a los problemas am- fiestos del poder.
bientales. Por el contrario, los ha aumenta-
do en una intensidad tal que empieza a Fuera de ese nivel de participación
suscitarse la conciencia en vastas masas de exclusivamente formal e ilusoria, las co-
la población y en los movimientos sociales munidades tienen escasa o ninguna inge-
vinculados antes a una estrecha política rencia en la organización de los planes que
reivindicacionista. se arreglan secretamente en las oficinas
Por estas razones ha empezado a centrales. A lo más, se busca una cierta
surgir en América Latina un movimiento anuencia a la ejecución de los mismos, por

183
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

lo menos para que no se vean abiertamen- desarrollo, la participación empieza a ser


te entorpecidos. Los presupuestos se cana- desestimulada o francamente reprimida. La
lizan para impulsar la inversión, aumentar participación dentro del actual estilo de
la rentabilidad, incrementar el producto in- desarrollo, tiene por tanto sus límites es-
terno bruto, favorecer el ahorro. Este cau- tructurales. No puede inferir el sistema de
dal acrecentado de bienes incrementa las propiedad ni los procesos de concentra-
tendencias a la concentración de la propie- ción y consecuentemente de desplaza-
dad y al desplazamiento de amplios secto- miento de mano obra.
res hacia las fuentes subterráneas de sub-
sistencia que se conocen como economía IV. El rol del científico y la participación
informal.
¿Qué posibilidades de participación Esta forma de entender la participa-
comunitaria se les puede otorgar o pueden ción dentro de las democracias formales
adquirir los tugurianos, dedicados a la trae consigo una distinción nítida de roles
“subsistencia informal”, o los colonos con- sociales asignados a los diferentes esta-
tinuamente desplazados hacia las nuevas mentos. El científico o el técnico es posee-
fronteras agrícolas? La participación comu- dor de la verdad. El conocimiento le sirve
nitaria se puede ir convirtiendo, y así ha para escalar la pirámide social. La educa-
venido sucediendo, en un nuevo embeleco ción se organiza como un sistema de as-
metodológico que propicia la ilusión de censo que permite acceder a los puestos
estar participando en decisiones tomadas disponibles, siempre y cuando la ciencia o
de antemano. Las decisiones son produc- la técnica se mantengan alejadas de los fi-
tos sociales antes que iniciativas persona- nes políticos de la acción. El fundamento
les. Las maquinarias políticas están dis- teórico de esta estrategia se halla sólida-
puestas a seguir organizando las decisio- mente establecido en la filosofía kantiana o
nes electorales para poder seguir orientan- en la sociología weberiana con la distin-
do a su favor los caminos del desarrollo. ción clásica entre ciencia y política, entre
En muchas ocasiones, el Estado pro- razón práctica y razón teórica.
picia la participación por exigencia de los La ciencia o la técnica vistas como
sistemas democráticos. Sin embargo, la pasaporte de ascenso social traen consigo
participación encuentra pronto sus límites. la exigencia creciente de la especializa-
Sólo puede llegar a las decisiones que se ción, encuadrada dentro de la insularidad
encuadren en las orientaciones económi- gnoseológica. Las disciplinas científicas
cas y políticas definidas de antemano. Tan tienden a convertirse en campos aislados
pronto como las decisiones comunitarias de competencia, sin puentes de comunica-
se aglutinan alrededor de los objetivos po- ción entre sí. La insularidad científica se
líticos que interfieren las orientaciones del defiende con el concepto de profesionali-

184
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

zación que significa que ese campo del sa- medicina popular, la autoconstrucción, la
ber tiene dueños y no puede ser invadido artesanía, nada de ello reúne las caracterís-
impunemente. Las ciencias se ejercen co- ticas sagradas de la ciencia.
mo batallas de competencia y no campos Dentro de este esquema conceptual
de complementariedad. Cada científico se hace imposible cualquier metodología
pretende llevar en su mochila de conoci- de participación comunitaria. La ciencia se
mientos la receta eficaz y el diagnóstico impone, no se consulta. Está hecha para
certero. imponer modelos de desarrollo preestable-
Por supuesto, de estas visiones par- cidos, no para encontrar alternativas socia-
ciales sólo resultan recetas ineficaces, pero les. Cumple una función social de ascenso
eso poco importa porque el conocimiento que no está vinculada a la solución de los
no está en razón directa con la función so- problemas populares. Está hecha para
cial que se le asigna al profesional. La in- competir, no para articularse en un proce-
vestigación se realiza en otra parte y tiene so de cambio.
que ver muy poco con las necesidades bá- Interdisciplina y participación co-
sicas de la población. Consulta más bien munitaria están íntimamente ligadas. Den-
las necesidades del mercado dirigido por tro del esquema monodisciplinar y reduc-
la propaganda. La universidad es un semi- cionista, no es posible entrar en un contac-
llero de profesionales, no un santuario de to creativo con la comunidad para propi-
la investigación. La escuela, por su parte, ciar alternativas de desarrollo. La transfor-
sirve para modelar los comportamientos de mación de los sistemas naturales está ínti-
sumisión a través de un curriculum oculto mamente ligada a las formas de organiza-
que no está contenido en los libros de tex- ción social y, por lo tanto, la cooperación
to. de las ciencias naturales, tecnológicas y
Frente a la comunidad, el científico sociales es indispensable para encontrar
o el técnico sólo están hechos para impo- propuestas alternativas.
ner modelos o extraer datos. Su instrumen-
to de investigación es la encuesta, no la V. El rol del burócrata y la participación
participación. La ciencia, para poder ser
competitiva se ha tenido que alejar del co- El papel social del burócrata está
nocimiento popular, relegado con Platón también articulado dentro del modelo ac-
al oscuro dominio de la opinión cuando tual en tal forma que difícilmente puede
no de la superstición. El conocimiento actuar como agente de un nuevo desarro-
científico se ha convertido así en un afeite llo. El burócrata es un ejecutor de los pla-
aristocrático, alejado de los vaivenes po- nes, con muy poco poder decisorio sobre
pulares. No tiene por qué mezclarse con la orientación del desarrollo. Ejecuta órde-
las tradiciones folclóricas del pueblo. La nes dentro de un ejército rigurosamente or-

185
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

ganizado. El traslada a la comunidad las VI. Participación y sociedad alternativa


decisiones definidas en los altos niveles
políticos. Trabaja sobre la comunidad y lle- Se ha intentado describir somera-
va consigo la imagen paternalista del Esta- mente en los párrafos anteriores, las difi-
do. Imagen, sin embargo, que sólo puede cultades estructurales de la participación
ser mantenida esporádicamente y por es- comunitaria dentro del actual estilo de de-
pacios cortos. El fracaso de las políticas es- sarrollo, para comprender con más efica-
tatales para solucionar los problemas in- cia el significado de los métodos de parti-
mediatos de las comunidades, obliga al cipación en la búsqueda de sociedades al-
burócrata a esconderse tras las cortinas del ternativas. El ambientalismo ha descrito en
formalismo mientras pasa la tormenta o es ocasiones con colores bastantes cercanos
reemplazado por rostros distintos que co- los perfiles críticos de la ciencia y la apli-
mienzan de nuevo la comedia de simula- cación tecnológica actual. Ha planteado la
ción. Maquiavelo lo entendió bien. La po- exigencia de la investigación interdiscipli-
lítica basada en la desigualdad se basa ne- naria y ha insistido en la obligación de
cesariamente en la simulación o en la vio- orientarse hacia el estudio de las necesida-
lencia. des concretas de las comunidades. Ha exi-
Ello no significa que el Estado sea gido igualmente la participación de éstas
una maquinaria monolítica de imposición, en la búsqueda y ejecución de las solucio-
sin fisuras posibles para el desarrollo de nes.
tendencias alternativas. El Estado no con- Todo ello es encomiable y atina ha-
densa solamente el dominio de clase, sino cia la orientación requerida, pero puede
que representa igualmente las contradic- convertirse en una utopía o en la fuente de
ciones entre los diferentes sectores socia- frustración si estas críticas no están inscri-
les. tas dentro de un proyecto social alternati-
Es un conglomerado con cierta verti- vo. La participación comunitaria no puede
calidad en los procesos de decisión, pero servir solamente para lamentarse de los
muchas veces entorpecido por sus propias problemas presentes, sino para buscar las
contradicciones. Para conservar un cierto bases sociales de su solución. Si se orienta
equilibrio político, el estado tiene que en la búsqueda de una simple de coopera-
abrirse y cerrarse en un cíclico diapasón ción con el Estado para que éste solucione
que posibilita momentáneamente la in- los problemas, se encontrará pronto con
fluencia de corrientes más democráticas. los límites estructurales de la acción del Es-
Los flujos de apertura son aprovechados tado en el contexto del actual desarrollo. Si
con frecuencia para impulsar corrientes de se fomenta la acción subjetiva y atomizada
participación popular más efectivas. presidida por la buena voluntad, ésta aca-

186
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

bará por verse acorralada en la sumisión nía de los países industrializados tiende a
ineficaz o en la rebeldía estéril. la concentración transnacional de la pro-
Para que el conocimiento de la rea- piedad y de este ambiente han venido sur-
lidad no se convierta en frustración, los giendo, desde el tercer informe Club de
métodos de participación comunitaria de- Roma, alusiones a la necesidad de una
berían llevar la exigencia de nuevas formas centralización de la producción y conse-
de desarrollo que permitan a las mismas cuentemente a un control centralizado de
comunidades tener acceso a los recursos y los recursos del planeta.
orientar la producción hacia la satisfacción Por su parte, el oficialismo de los
de las necesidades biológicas y culturales. países tercermundistas sometidos a la he-
Este modelo alternativo es quizás igual- gemonía central del capital va perdiendo
mente la única salida para el estableci- cada vez más iniciativa de una propuesta
miento de un equilibrio entre producción y ambiental. Una vez difuminadas las espe-
sistemas de vida. Coinciden, pues, los pro- ranzas de Estocolmo, estos países se deba-
pósitos de la metodología de participación ten en la actualidad en los pantanos de la
con las alternativas ambientales hacia so- deuda y en las patrióticas utopías de la re-
ciedades más estables. cuperación.
Son los movimientos sociales los
VII. Modelos ambientales alternativos que han venido tomando conciencia de la
necesidad de una sociedad alternativa pa-
En efecto, al parecer la única salida ra evitar tanto el desangre de la violencia
alternativa ambiental viable consiste en la social como el agotamiento de los sistemas
descentralización de la producción. No es, vivos. Los movimientos sociales educados
por supuesto, la única que haya sido pro- tanto en la ideología de la armonía social,
puesta. El ambientalismo político ha for- como los que exigían un cambio revolu-
mulado propuestas que van desde el neo- cionario concebido dentro de la ortodoxia
fascismo ambiental, hasta el regreso puro y marxista no se planteaban una transforma-
simple a las leyes ecosistémicas, tal como ción de los sistemas productivos, sino una
funcionaron antes de la aparición del hom- aceleración del proceso económico cam-
bre. Existe todavía mucha confusión acer- biando o no las relaciones sociales de pro-
ca de las perspectivas políticas del ambien- ducción. El desarrollismo marxista podía
talismo y cada tendencia ha propuesto su coincidir e incluso ir más allá del desarro-
propio modelo, como continuación o co- llismo capitalista en las propuestas del cre-
mo ruptura del presente. cimiento indefinido de las fuerzas produc-
Las diferentes alternativas coinciden tivas. Es ese esquema el que se rompe con
con los intereses sociales contradictorios la aparición de la crisis ambiental.
entre países y clases sociales. La hegemo-

187
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

VIII. Un modelo tercermundista nes de inflación no requieren una metodo-


logía de investigación participativa. Los
Los países del Tercer Mundo han si- mecanismos gremiales se organizaron en
do las víctimas y no los protagonistas del primera instancia para alcanzar esos logros
saqueo. Sus problemas ambientales están y lo están logrando, bien que mal, a fin de
íntimamente vinculados a la dependencia conservar los niveles mínimos de energía
económica organizada sistemáticamente biológica que requiere el trabajo. A través
desde la Colonia. La alternativa, por lo tan- del esquema reivindicacionista no es posi-
to, es clara, si se la quiere ver o si se tienen ble vislumbrar las distorsiones ambientales
las posibilidades de verla. La preservación del proceso productivo. El obrero ejerce
de los sistemas tropicales está íntimamente una función compartimentada y por ello
ligada a una alternativa social que oriente recibe un salario. Su función social tam-
la producción hacia la satisfacción de las bién está estrictamente delimitada, como
necesidades básicas de la población y no la del científico o la del burócrata.
hacia el incremento de la plusvalía trans- Por estas razones, la metodología
nacional. Lo que se escapa a través de “las participativa se viene aplicando con más
venas abiertas” de los países pobres no es facilidad en las comunidades campesinas
sólo la posibilidad de subsistencia de las minifundistas que tienen una cierta versati-
mayorías, sino igualmente la riqueza de lidad, muy restringida también, para esta-
sus recursos biológicos. blecer pequeños cambios en sus sistemas
La conciencia de esta realidad está productivos. Igualmente se viene aplican-
siendo comprendida cada vez con más do en los sectores urbanos bajos o margi-
claridad por los movimientos sociales y las nados, en relación a las condiciones de vi-
poblaciones desplazadas de América Lati- da y a las situaciones ambientales de su
na. Es todavía un movimiento incipiente, hábitat.
pero posible y válido. Es con estos sectores De todos modos, la metodología es
sociales, minifundistas, colonos, margina- válida si se inserta en la prospectiva de una
dos urbanos, obreros, con los que vale la sociedad alternativa que se plantee tanto la
pena trabajar en las metodologías de parti- igualdad en las condiciones de vida, como
cipación comunitaria. en el manejo adecuado de los ecosistemas.
Sin embargo, se puede ver con clari- No es de por sí una metodología útil exclu-
dad lo que significaría aplicar las metodo- sivamente para diagnosticar las situacio-
logías de participación comunitaria con los nes, desplazando indefinidamente las posi-
sectores obreros sin plantear alternativas bilidades de acción y de organización po-
de solución social de la producción. Las lítica. Una metodología de participación
exigencias reivindicativas para lograr un que no concluya en la formulación de una
aumento de salario acorde con los márge- política alternativa sólo puede llevar a la

188
Capítulo I: Reflexiones y Propuestas teórico-conceptuales.

frustración. Ello no significa que se requie-


ra la aplicación de un catecismo metodo-
lógico previamente diseñado, sino la
orientación para un análisis estructural de
las variables que entran como componen-
tes de la cotidianidad. El análisis de esta
metodología está siendo presentado a este
encuentro por otras ponencias a las que
una prolongada práctica de campo les da
más autoridad para plantearlo.

189
Capítulo 2

EXPERIENCIAS Y CASOS
Comunidades rurales en conflicto:
Una fotografía

Rolain Borel

I n tro du cc i ón otra parte, es probable que éstas hayan de-


sarrollado sus propios instrumentos, de los
Los conflictos socio-ambientales se que ahora se puede aprender.
encuentran en la raíz de muchos proble- La Universidad de La Paz (UPAZ) y
mas del mal manejo de recursos naturales, otras organizaciones asociadas en América
y este a su vez tiende a agudizar las situa- Central y del Sur llevan a cabo un proyec-
ciones conflictivas externas e internas de to que pretende elaborar propuestas meto-
las comunidades rurales. El manejo de dológicas, con base en las percepciones,
conflictos puede por lo tanto considerarse experiencias e instrumentos desarrollados
como uno de los instrumentos del manejo por las comunidades rurales del continen-
de los recursos naturales. Como hipótesis te en materia de manejo de conflictos so-
se plantea que el manejo de conflictos cio-ambientales. La descripción de casos
transforma las relaciones de poder y, como de conflictos, que involucran a comunida-
tal, contribuye a la viabilización del desa- des rurales es la primera fuente de informa-
rrollo sostenible de las comunidades rura- ción sobre la que se desarrolla este proyec-
les, este último definido como el equilibrio to. El presente documento parte de un ma-
dinámico de las tensiones económicas, terial preliminar, para esbozar un modelo
ecológicas y sociales. de análisis de la situación actual.
El manejo de conflictos socio-am-
bientales es un tema relativamente nuevo Metodología de análisis
en América Latina. Las formas de abordaje
de este tema elaboradas en el Norte, aún Los participantes a los Cursos sobre
cuando son inspiradoras y dan pautas úti- Manejo de Conflictos en Recursos Natura-
les, pueden no caber en el contexto de las les de la UPAZ presentaron casos de situa-
comunidades rurales latinoamericanas. Por ciones conflictivas, en las que sus institu-

193
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

ciones están involucradas. A veces los par- Tema.


ticipantes provenían de la base (organiza-
ciones campesinas o indígenas), mientras Una gran mayoría de los casos se re-
que otros eran miembros de ONG e insti- lacionan con situaciones específicas de
tuciones gubernamentales. Por lo tanto las áreas protegidas o bosques (comunales o
situaciones presentadas podían tener ópti- reservas) y solo unos pocos conflictos con
cas diferentes, pero casi sin excepciones temas más generales de impacto ambien-
involucraban de una u otra forma a comu- tal, especialmente alrededor de aglomera-
nidades rurales. ciones urbanas. Un solo caso se refiere a
El análisis que sigue se hizo con ba- políticas de incentivos forestales.
se en 30 resúmenes de tales casos, usual-
mente de 1-2 páginas de largo, o sea con- Naturaleza del conflicto.
densados al máximo y fuertemente esque-
matizados. La información de cada caso Los conflictos más frecuentes se dan
fue vertida en una matriz, cuyas columnas en relación al uso de los recursos, en las
incluían variables tales como ; el país, el áreas protegidas o los bosques, pero una
tema, la naturaleza y la causa principal del proporción también importante de ellos
conflicto, la identificación de los actores o tiene que ver con el acceso a los recursos,
involucrados y las etapas recorridas. El sin que ambas situaciones sean excluyen-
análisis consistió entonces en el resumen tes.
comparativo de cada columna de la ma- Por una parte las comunidades rura-
triz, buscando elementos comunes o dis- les (tanto las “criollas o mestizas” como las
pares. “indígenas”) tienen percepciones diferen-
tes, en cuanto al tipo de uso que se podría
Re su lt ad o s dar en áreas protegidas, que las institucio-
nes estatales “con autoridad” sobre estas
Cobertura. mismas áreas. Ejemplos típicos son : la de-
finición de la tasa “permitida” de extrac-
Los casos presentados provienen de ción de huevos de tortugas o bien las nor-
América del Sur (Bolivia, Brazil, Colombia, mas restrictivas de uso de la tierra impues-
Ecuador y Venezuela), Central (todos los tas a los agricultores, que residen en la
países) y Norte (México). Un caso proviene cuenca productora de agua potable de una
de España. ciudad.
Por otra parte las comunidades rura-
les se ven restringidas en su acceso a recur-
sos importantes, por ejemplo en el mo-
mento que se establece la prohibición de

194
Capítulo II: Experiencias y casos

sacar cualquier producto de una reserva Otro gran grupo de causas de los
forestal, siendo los “subproductos” esen- conflictos en torno a los recursos naturales
ciales para la sobrevivencia de las comuni- es por supuesto la pobreza rural, traducida
dades colindantes, o bien en los casos, en la necesidad de tierras y la sobre explo-
desgraciadamente frecuentes, de la decla- tación de recursos, etc.
ratoria de un área protegida en una zona Los problemas organizaciones apa-
previamente habitada. recen sólo marginalmente en los conflictos
Otras categorías de conflicto se dan estudiados, sea que estos se encuentren a
en relación al impacto ambiental y social la raíz misma, como en el caso, donde la
de las actividades industriales (especial- base de una organización indígena estaba
mente de la prospección petrolera) en terri- opuesta a las ventas de madera de bosques
torios indígenas o bien cuando se produ- comunales llevadas a cabo por sus dirigen-
cen invasiones en áreas protegidas o en te- tes, o bien sea que las organizaciones vean
rritorios indígenas. incrementados sus conflictos internos, co-
mo producto de una situación conflictiva
Causas de los conflictos. externa.

Resulta excesivamente somero in- Involucrados.


tentar identificar una sola causa principal
de cualquier conflicto, cuando ha sido de- Las comunidades rurales, los gobier-
mostrado de sobra que son verdaderos “ár- nos y las ONG son los involucrados más
boles de problemas”, los que se encuen- frecuentes en los conflictos estudiados.
tran en la raíz de los conflictos. Con esta Aunque a veces cuesta diferenciarlas, con
restricción en mente, llama la atención la base en las breves descripciones disponi-
alta frecuencia de situaciones en las que bles, parecen pocos frecuentes los conflic-
los conflictos surgen a raíz de decisiones tos entre las comunidades “mestizas” o
tomadas unilateralmente por algunos de “criollas” y las “indígenas”, salvo en los ca-
los involucrados -usualmente el gobierno. sos de invasiones de campesinos en territo-
La más común de ellas, nuevamente, es la rios o reservas indígenas.
declaratoria o cambio de categoría de un Como se ha indicado en la discu-
área protegida o de una reserva forestal. sión de las causas de los conflictos, los go-
Otra causa, correlacionada con la primera, biernos (representados por los servicios de
es la falta de imaginación para proponer, parques o forestales), aparecen en muchos
de antemano, soluciones que podrían sa- conflictos a menudo como “autoridad”, sin
tisfacer los intereses diversos de los grupos consideración para, ni conocimientos de
involucrados en relación a un área de uso las comunidades que afectan con sus pla-
restringido. nes de “protección” de recursos naturales.

195
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

Sin embargo, en muchos casos “El ejemplo : protección de acuífero, zonas


Gobierno” no puede ser considerado co- de recreación, preocupaciones ambienta-
mo una entidad monolítica, con objetivos listas “globales” y ejercen presión sobre las
y enfoques únicos, sino al contrario abun- instituciones gubernamentales o las ONG.
dan los ejemplos en que diferentes depen- Por otra parte los “usuarios urbanos” pue-
dencias de los Gobiernos tienen intereses y den también manifestarse desde el “otro”
formas de actuar opuestas. Algunos ejem- lado de la baranda, ejerciendo presión sig-
plos ; el Ministerio de Hacienda suprime nificante sobre los recursos, al conformar
los incentivos forestales sin coordinar con un mercado para los productos de las áreas
el Ministerio de Recursos Naturales; el Mi- protegidas. Un ejemplo típico de este com-
nisterio del Ambiente decreta un área pro- portamiento es la demanda por huevos de
tegida en un parcelamiento de la Reforma tortugas, que fortalece al tráfico ilegal de
Agraria ; las Comisiones Indígenas no re- este producto.
conocen los planes, elaborados por los Los empresarios (compañías petrole-
Servicios de Parques para el manejo de ras, madereros desde los aserraderos hasta
áreas protegidas, en las que viven pobla- los camioneros y motosierristas, buscado-
ciones indígenas, etc. res de oro, etc.), se encuentran frecuente-
Una confusión parecida puede pre- mente en conflicto con las comunidades
sentarse en el caso de las ONG. En mu- rurales por la contaminación que provo-
chos casos estas son “aliadas” de las comu- can, por los impactos sociales de sus acti-
nidades de base, pero también se dan si- vidades y por los derechos de explotación
tuaciones en que su papel es diferente o, al de recursos en áreas controladas por las
menos, poco transparente. Muchas de las comunidades. Por otra parte, se dan (po-
ONG involucradas son “ecologistas” o cos) casos en que las empresas son aliadas
“conservacionistas” y tienden a manejar de las comunidades, cuando estas defien-
un discurso “pro-comunidad” (participa- den sus derechos de uso de recursos natu-
ción, desarrolla, etc.), cuando sus intereses rales frente a la autoridad gubernamental.
a largo plazo van más en la dirección de la Las fuerzas armadas (tanto los ejérci-
“protección”, léase “exclusión”. A menudo tos nacionales como los movimientos de
estas incongruencias no son explícitas, sal- guerrilla) se involucran de diferentes for-
vo excepciones en las que las comunida- mas: las típicas de represión (por ejemplo;
des han emplazado las ONG a definirse. uso de la fuerza por el ejército para el con-
Un grupo de involucrados, mal defi- trol de extracción de huevos de tortugas, o
nido e indirecto, se deja percibir en varios el bloqueo por la guerrilla del desarrollo de
conflictos y se puede caracterizar como los procesos participativos de manejo forestal
“usuarios urbanos”. Estos, no raras veces, por las comunidades) y otras más comple-
tienen intereses en las áreas rurales, por jas, en las que las fuerzas armadas tienen

196
Capítulo II: Experiencias y casos

sus propios intereses, como en el caso de Varios de los casos se caracterizan


la “protección” dada por ele ejército a los también por las actividades de educación
buscadores de oro -los que a su vez tienen o capacitación que forman parte del mane-
relaciones comerciales con las comunida- jo del conflicto. Estas toman a menudo la
des indígenas-, o al contrario, el apoyo da- forma de cursos de “educación ambiental”
do a empresas petroleras en contra de las en un probable intento de provocar un
comunidades o también el apoyo por la cambio de actitud, más “conservacionis-
guerrilla a los campesinos en la búsqueda ta”, en algunos de los actores. La efectivi-
de tierras. La prevalencia de las fuerzas ar- dad de la educación ambiental puede ser
madas señala el carácter (potencialmente) discutida y su validez cuestionada en tér-
violento de muchas situaciones conflicti- minos éticos, pero, si esta es considerada
vas en torno a los recursos naturales. como una forma de diálogo, de informa-
ción a los otros actores, para que estos en-
Proceso del conflicto. tiendan los puntos de vista de las otras par-
tes, sin que necesariamente los compartan,
En todos los casos estudiados existe la educación ambiental puede ser un paso
un pre-diagnóstico de la situación conflic- útil para hacer progresar el proceso de re-
tiva, y, en una cuarta parte de ellos, es lo solución de un conflicto socio-ambiental.
único que existe, o sea que el conflicto no Se encuentra también otro tipo de
pasa de una percepción relativamente con- capacitación, en el que se ayuda a algunos
fusa de una situación problemática, con de los actores en adquirir nuevas habilida-
pocas posibilidades de evolucionar. des, las que puedan contribuir a reducir los
En no pocos casos, sin embargo, el problemas de necesidades insatisfechas,
manejo del conflicto se iniciar con la orga- que originaron el conflicto. El manejo mis-
nización de los involucrados y se fortale- mo del conflicto puede ser también objeto
cen las organizaciones existentes para en- de la capacitación de todos los actores,
frentar la situación. Aunque la organiza- porque en la medida de que todos los in-
ción de los involucrados no es un pago volucrados estén bien preparados para ma-
“obligado”, antes de entablar el proceso de nejar el conflicto, es mayor la posibilidad
negociación, hay una alta correlación en- de llegar a una solución equitable y dura-
tre ambos eventos. Por otra parte, en un ble. Un ejemplo de tal capacitación se dio
tercio de los casos, el conflicto está marca- en el proceso de resolución de un conflic-
do por la violencia : represión, amenazas, to en cuanto a la extracción de huevos de
encarcelación, incendios, hasta asesinatos, tortugas en un parque nacional, y contribu-
etc. yó sustancialmente a mejorar el diálogo
entre las partes y su actitud positiva hacia

197
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

el inicio de un proceso autónomo y no- de valores negativos o peyorativos, se aso-


violento. cia con la presencia de una crisis o sea per-
En la muestra estudiada, solo dos de cibido como un problema, cuando en rea-
los conflictos llegaron a una “resolución lidad es un elemento necesario para permi-
definitiva”, uno sobre el derecho de uso de tir cambios en la sociedad. Se puede con-
un área colindante de la Comarca Kuna y siderar asimismo como un derecho, que
el otro sobre la ubicación de un muelle de debe ser manejado con responsabilidad
carga de astillas de Gmelina en la vecin- para ser productivo.
dad de un área protegida. Ambos casos Es importante, por lo tanto, que los
fueron procesos relativamente largos, con actores perciban el proceso de conflicto de
la creación de alianzas, el desarrollo de es- una manera menos negativa. Por ejemplo,
trategias complejas de comunicación, me- de igual manera que se puede considerar
sas de negociación “multi-actores” con al binomio salud-enfermedad como un
participación gubernamental de alto nivel, conjunto vital indisociable, los conceptos
etc. El hecho que la gran mayoría de los conflicto-paz, crisis desenlace, amenaza-
casos estudiados no estén ni siquiera cerca oportunidad, etc. pueden ser presentados
de una resolución durable, deja percibir como un conjunto creador de oportunida-
que el manejo deficiente de estas situacio- des. Todo debe comenzar con una percep-
nes las hace perdurar. ción clara de la situación, la proyección de
cambios posibles, que permitan asumir po-
Discusión sitivamente el conflicto y transformarlo en
un proceso positivo para la organización.
Los conflictos no se resuelven porque no se Actualmente, se están desarrollando meto-
asumen como tales dologías para facilitar este proceso, espe-
cialmente para realizar el diagnóstico.
Una proporción sustancial de los
casos presentados describe situaciones, Conflictos : peligros y oportunidades para
que se han estancado desde años. En este las organizaciones de base
contexto, la falta de un diagnóstico claro
puede considerarse como un impedimento La imagen caricaturesca (y sin em-
mayor, para dar inicio al proceso de toma bargo a veces real) de la comunidad pelea-
de conciencia, organización, definición de da con el dueño del aserradero vecino tie-
objetivos y estrategias, etc., que conduce ne a esconder la situación, probablemente
al manejo de un conflicto. mucho más frecuente, de los conflictos
El no-asumir los conflictos por parte dentro de las organizaciones (cualquier sea
de las comunidades puede deberse a que su nivel). Que estos problemas organiza-
el “conflicto” es frecuentemente cargado cionales no sobresalen entre los casos de

198
Capítulo II: Experiencias y casos

conflicto estudiados, subraya probable- cadena de situaciones conflictivas o sim-


mente su carácter solapado, pero hay razo- plemente que la implementación de la so-
nes de pensar que estos prevalecen en la lución puede tomar años y su verificación
realidad. Para cualquier organización, el ser, a su vez, fuente de nuevos problemas.
enfrentamiento con otros actores externos, Tomando algunos ejemplos citados ante-
puede contribuir a fortalecerse, pero tam- riormente, la presión externa sobre la co-
bién puede provocar la transformación de marca Kuna sigue tan fuerte como antes, y
las relaciones de poder hacia adentro. la reubicación del muelle de astillas de
El manejo de un conflicto puede ser Gmelina cerca de un pueblo puede crear
un proceso desgastante, que, independien- nuevos conflictos con la comunidad veci-
temente de los beneficios que trae, tienen na, por el incremento del tránsito de los
también “costos” para todos los actores. camiones de la compañía. En otra situa-
Prácticamente estos consideraciones su- ción, un conflicto que se inició para permi-
brayan la necesidad de que las comunida- tir la participación de la comunidad en el
des en conflicto hagan una cuidadosa pla- manejo de un área protegida, una vez lo-
neación del proceso, incluyendo la estima- grado, se “continuó” para darle verdadero
ción de sus costos y beneficios. significado a la “participación” y asegurar
Una posible sobrevaloración inicial un lugar en los órganos de decisión del
de los costos de un conflicto por parte de área.
las comunidades que se encuentran en una En estas circunstancias, el desarrollo
situación conflictiva es tal vez otra razón de la capacidad de aprendizaje y el forta-
por la que no lo enfrentan y prefieren el lecimiento de la capacidad reflexiva de las
status quo. En este sentido, la amplia difu- comunidades rurales se vuelve un factor
sión de metodologías adaptadas de mane- clave, si se pretende que puedan manejar
jo no-violento de conflictos sería por lo sus conflictos con efectos positivos en el
tanto un aporte valioso para el desarrollo largo plazo.
de las comunidades.
Manejo de conflictos ¿Prevención o resolu-
Aún cuando se manejan, los conflictos no ción ?
se “resuelve” nunca
Se observa en esta muestra que de-
Los conflictos se conciben a menu- masiadas instituciones practican la meto-
do como “eventos aislados” en el tiempo dología “DAD”: Decida, Anuncie, Defien-
(el tratamiento de “casos” en el presente da. Además están tienden a favorecer la
documento tiende, dicho sea de paso, a aplicación de medidas “estándares”, que
fortalecer esta percepción), y se olvida que no toman en consideración las circunstan-
un conflicto en particular es parte de una cias locales, ni los potenciales de las co-

199
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

munidades. Tomando un punto de vista


práctica, resultaría probablemente mucho
más eficiente tener el esfuerzo de fomentar
un diálogo preventivo, que ignorar los po-
sibles intereses de los afectados por las po-
líticas institucionales, crear un conflicto
con todos los desgastes que esto represen-
ta y tener que resolverlo más tarde precisa-
mente con base en la elaboración de solu-
ciones imaginativas y adaptativas.

Bi bl iog r af ía

Upaz,1995.
Manejo de conflictos en recursos natura-
les. Informe de curso. Octubre de 1995

Upaz,1996.
Manejo de conflictos en recursos natura-
les. Informe de curso. Octubre de 1996

Reunión sobre Manejo de Conflictos So-


cio-ambientales. San José, 12 y 13 de junio
de 1997. Ayuda Memoria. UPAZ-CEDARE-
NA-OET.CCAP/AP-FTPP-FAO (Borrador).

Ortíz-T P. 1997.
Guía metodológica de manejo comunita-
rio de conflictos socio-ambientales. FTPP-
FAO (Versión borrador).

Upaz, 1997
Guía metodológica para el análisis y el ma-
nejo de conflictos (Borrador) UPAZ. Junio
de 1997.

200
Casos Yuracarés e Izoceños:
derecho consuetudinario
y recursos naturales

René Orellana

N o rm a s y a u t o r i d a d e s e n e l d e re c h o c o n - minan un conjunto de prácticas y acciones


s ue t u d i n a ri o sociales, haciendo de unas delitos y con-
travenciones y de otras actitudes y accio-
En las sociedades locales, al igual nes permisibles.
que en todo tipo de sociedades, existen La particularidad de las sociedades
normas o reglas que son constitutivas de locales es que son generadoras de un con-
un orden social, es decir, de un conjunto junto de normas que regulan la vida social
de actitudes de comportamientos que se y económica, es decir, son productoras de
traducen en prácticas y relaciones. un Derecho dinámico, poco rígido en tér-
Algunas normas se refieren específi- minos de cambio y transformación de sí
camente a lo conductual o comportamen- mismo, legítimo, en la medida en que es
tal, es decir, perfilan ciertas conductas co- de generalizado uso social (o uso normati-
mo aceptables y otras como repudiables o vo). Este derecho es además alimentado
no aceptables; de esta manera, ciertas ac- por la creatividad social emergente de la
titudes y prácticas son tipificadas como necesidad de administrar la complejidad
punibles o sujetas a castigo. de actividades y relaciones existentes en
Pero también existen normas que ri- los espacios sociales.
gen la relación entre el hombre y los recur- Para sustentar las normas, las socie-
sos naturales, y establecen formas acepta- dades locales, al igual que toda sociedad,
bles y no aceptables de uso y aprovecha- constituyen instituciones y autoridades. Es
miento de dichos recursos. decir se organizan, crean entes destinados
Tanto en lo conductual y comporta- a ejercer funciones de gestión normativa y
mental como en lo referente a los recursos política. Envisten de poderes a personas,
naturales y “las cosas” existen prohibicio- constituyendo autoridades.
nes, restricciones y permisiones que deter-

201
Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

Estas autoridades, individuales o co- opina que propiedad es una variable que
lectivas, ejercerán roles de dirección, pres- implica uso, gozo y disposición, en tanto
cripción, permisión y sanción. Pero tam- posesión implica uso y gozo.
bién son parte de la institucionalidad de El acceso supone disponibilidad y
gestión del espacio y los recursos natura- facilidad que tienen los miembros de una
les. sociedad para acceder y aprovechar deter-
En resumen, las autoridades tienen minados recursos para satisfacer intereses
atribuciones de decisión, dirección, admi- o necesidades.
nistración, sanción y resolución. Son, por El control alude al poder de admi-
consiguiente, parte del sistema de regula- nistrar o gestionar el espacio y sus recur-
ción de las sociedades. sos. Esta gestión tiene que ver con el uso,
Desde el enfoque de análisis del de- el aprovechamiento y el acceso a los re-
recho, el entramado de autoridades y nor- cursos naturales.
mas constituye la juridicidad indígena. Estas tres dimensiones están regidas
Pero hay un rol importante que lo por un conjunto de normas que facilitan a
vamos a analizar más adelante, se refiere a las sociedades el ordenamiento de su te-
la resolución de conflictos en términos de rritorio.
administración de justicia, es decir, al juz-
gamiento de personas por haber contrave- Recursos y normas: Casos Yuracaré y Gua -
nido normas y a la sanción. Proceso que r an í-Izo ceñ o
corresponde quizás más a un enfoque del
derecho penal, pero que para fines de Vamos a tomar dos grupos étnicos
comprensión de la dinámica comunitaria para desarrollar la relación de recursos y
de resolución de conflictos es importante normas en las dimensiones de tenencia,
puntualizar. acceso y control de recursos naturales.
Subrayaremos de manera resumida
D e r e c h o c o n s u e t u d i n a ri o y r e c u rs os n a t u - los aspectos comunes o relativamente co-
r a l es munes entre ambos grupos en relación a
diferentes recursos, obviando las diferen-
En nuestro análisis, tres elementos cias.
forman parte del conjunto de normas que El pueblo indígena yuracaré se en-
median en la relación de las sociedades cuentra ubicado en el Río Chapare, en la
con los recursos naturales, a saber: tenen- región del Chapare Tropical del departa-
cia, acceso y control. mento de Cochabamba (Bolivia). El pueblo
Vamos a entender tenencia como indígena Izoceño Guaraní, está ubicado
las formas de posesión y propiedad de un en la región chaqueña del Río Parapetí, en
recurso determinado. Henry Escalante,

202
Capítulo II: Experiencias y casos

la provincia Cordillera del departamento ganaderos) conviviendo en las comunida-


de Santa Cruz (Bolivia)1. des pero sometidos -más bien incorpora-
La tierra, es de propiedad comunal, dos a través de la internalización de la cul-
el control es ejercido por la comunidad a tura normativa- al sistema de autoridades .
través de sus autoridades, de modo que el Está prohibida la venta de la tierra,
acceso y la distribución están regulados en la medida en que el comunario no es
por las autoridades comunales. En cuanto propietario de ésta, aunque sí lo es de su
a las normas de acceso, se las puede resu- chaco (es decir, de los productos genera-
mir de la siguiente manera: cualquier co- dos por su trabajo).
munario puede acceder a la tierra previa Los usos que el comunario le dé a la
autorización de las autoridades comuna- tierra pueden ser diversos; no existen ma-
les. Los hijos pueden heredar la tierra, pe- yores restricciones al respecto.
ro ésta sigue perteneciendo a la comuni- No existe legalidad en la tenencia
dad. comunal de la tierra, en la mayoría de los
Se prohibe que las personas ajenas casos, aunque en el caso izoceño algunas
a la comunidad accedan a la tierra sin au- comunidades tienen títulos comunales. Sin
torización de la comunidad. En la medida embargo, las normas de tenencia son legí-
en que la tierra es un recurso escaso exis- timas, a pesar de algunos conflictos que
te un rígido control en este aspecto. cuestionan la tradición al respecto provo-
Las familias yuracarés que migraron cando la introducción de otros valores, los
de una comunidad a otra, dejando sus cuales analizaremos más adelante.
chacos en barbecho, y estableciéndose Ríos y lagunas son de acceso colec-
por muchos años en otra comunidad, tie- tivo. En el caso Izoceño, el agua es un re-
nen derecho de acceso a la tierra de la co- curso escaso, por lo que las comunidades
munidad que abandonaron, siempre y poseen pozos los cuales son de propiedad
cuando retornen a vivir a ésta. Este dere- comunal.
cho se extiende al acceso y aprovecha- Los recursos de pesca y caza son de
miento de los árboles del territorio comu- propiedad colectiva. Sin embargo, existen
nal de la comunidad en la que tienen sus formas de control comunal para evitar de-
barbechos. predación y escasez, esto sobre todo en el
En los yuracarés, la prohibición de caso izoceño, en la medida en que su or-
acceso es mucho más estricta con respec- ganización étnica, la Capitanía del Alto y
to a los karai (blancos). Estos sólo pueden Bajo Izozog (CABI) es parte de la adminis-
acceder a la tierra -por tanto convertirse en tración del Parque Nacional KAA IYA, que
comunarios- casándose (concubinándose) es considerado parte del territorio izoceño.
con un o una yuracaré. En los izoceños es- En las comunidades se evita el ingreso de
to no existe, es común ver karais (incluso

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Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

karais que desarrollan la caza como de- solver conflictos con foráneos recurriendo
porte. al derecho oficial y sus instituciones.
En el caso de yuracaré, la presencia En los bosques comunales, el aceso
de asociaciones comerciales de pescado- a los árboles está restringido a los miem-
res que realizan pesca indiscriminada en bros de la comunidad. Los comunarios
grandes cantidades, sin respetar las épocas marcan los árboles con sus iniciales, es-
de veda y usando dinamita (prohibida por tampando así un derecho de propiedad so-
normas legales vigentes), los ha obligado a bre éstos. Esta práctica es legítima y forma
recurrir a las autoridades oficiales buscan- parte de la tenencia de árboles madera-
do control sobre el recurso en la medida bles. Sin embargo -aquí viene una prohibi-
en que sus autoridades comunales no son ción- personas de otras comunidades están
reconocidas por las foráneas al grupo étni- vetadas de acceso a manchas de madera
co y por tanto sus normas no funcionan en que no sean de su comunidad.
la resolución de conflictos. He aquí un ca- Existen áreas de explotación colec-
so de resolución de conflictos en el que el tiva, en las que no se distingue a los miem-
grupo étnico recurre al derecho oficial y bros de las comunidades. Estas están ubi-
sus instituciones para intermediar en sus cadas, en el territorio yuracarés, monte
relaciones interétnicas. adentro, lejos de la ribera, por tanto de los
La caza en el monte no tiene restric- territorios comunales.
ción, en el caso de los yuracarés, pero es Un componente fundamental para
mal vista cuando se trata de ajenos. entender el control del espacio y sus recur-
Los bosques ubicados en los territo- sos es el Territorio. Todas las comunidades,
rios comunales son propiedad de éstos; en los casos señalados, tienen territorios,
por tanto son controlados por las autorida- es decir, jurisdicciones conocidas y reco-
des comunales. Existen comunidades yu- nocidas. La delimitación es hecha a través
racarés que definen ciertas manchas de de mojones o el uso de otros referentes co-
madera como reservas, de modo que pue- mo chacos. También existen límites natu-
dan ser explotadas cuando los árboles al- rales. Diferentes comunidades miembros
cancen el fuste adecuado. En este grupo, de un mismo grupo étnico configuran en-
se ha creado una asociación maderera de tonces diferentes construcciones territoria-
yuracarés a fin de facilitar el relaciona- les.
miento con otras asociaciones comerciales Por otra parte existe el Territorio
que explotan madera en la región, dispu- Grande, o sea, aquel que aglutina a todas
tándola con los yuracarés. las comunidades. Se trata de otro espacio
Aquí observamos la presencia de de gestión, por tanto de normas de control,
otra autoridad, que busca el reconoci- de acceso y tenencia sobre diferentes re-
miento de su personería jurídica para re- cursos.

204
Capítulo II: Experiencias y casos

El territorio grande no equivale ne- En los sistemas consuetudinarios


cesariamente a la suma de territorios co- aquí observados, las autoridades investi-
munales, generalmente lo excede. Apare- das de poderes judiciales, ejercen las fun-
cen entonces otras áreas que no han sido ciones concomitantes sobre distintos tipos
apropiadas por las instituciones comuna- de contravenciones o delitos, tal como, ca-
les pero que son de acceso colectivo, es sos administrativos (recursos naturales, por
decir, de todos los comunarios de las dife- ejemplo), penales o civiles en general.
rentes comunidades. Ahí, por ejemplo, en Vamos a entender por función judi-
el caso yuracaré, la tenencia de los bos- cial, aquella relacionada con el juzga-
ques varía. miento y la sanción, y por funciones de
Los izoceños, consideran al Parque control, aquellas que están relacionadas
Kaa Iya como parte de su territorio, aun- con el control del funcionamiento del sis-
que no existan comunidades poblando el tema social según las normas de la socie-
parque. dad.
En síntesis, múltiples normas sobre En las poblaciones locales, como
diferentes espacios y territorios rigen el las analizadas en el anterior acápite, la co-
control, acceso y tenencia del mismo tipo munidad ejerce el control social, es decir,
de recursos naturales. no existen instituciones supracomunales
que expropien el control, el poder de or-
A d m i ni s t r a c i ó n d e j u s t i c i a y r e s o l u c i ó n de denar su sociedad. O, para decirlo mejor,
c o n f li c t o s e n e l á m b i t o c o m u n a l las sociedades locales tienen en sus manos
mayor “cantidad de poder” para ejercer el
Al interior de las comunidades exis- control de sus dinámicas propias.
te una dimensión jurídica que forma parte Usualmente las asambleas o reunio-
del entramado normativo y que es funda- nes comunales son las máximas autorida-
mental para entender las formas consuetu- des de este tipo de sociedades. Estas, por
dinarias de resolución de conflictos, se tra- tanto, tienen funciones judiciales además
ta de la administración de justicia. de políticas, así, juzgan, sancionan o dele-
Cuando las normas son transgredi- gan estas funciones a otras autoridades
das por algún o algunos comunarios, éstos componentes de la estructura institucional
son sometidos a un proceso de juzgamien- comunal.
to y sanción; éste proceso involucra a au- En el caso de los Izoceños, el Capi-
toridades con determinadas funciones y tán, segunda autoridad (después de la
atribuciones y a determinados procedi- asamblea), ejerce funciones políticas y ju-
mientos de juzgamiento y sanción. Vamos diciales. Pero la autoridad judicial por ex-
a denominar a esto administración de jus- celencia es el Corregidor2.
ticia.

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Comunidades y conflictos socioambientales: experiencias y desafíos en América Latina

En los yuracarés la segunda autori- citatorios y a veces de policías, aprehen-


dad después de la reunión comunal es el diendo.
Corregidor. El corregidor izoceño suele desarro-
En ambos casos, el corregidor oficia llar un procedimiento especial en casos
de mediador, árbitro y notario; así, media complicados, este procedimiento consta
entre partes, toma decisiones definiendo la de