Ensayo Madres de la
Plaza de Mayo
Nombre: Yanira Quintriqueo Jara
Catedra: Diplomado Ciudadania y DDHH
Docente: Oscar Antonio Vega Gutierrez
Sección: 5, amarillo.
Índice
Portada 1
Introducción 2
Desarrollo 2-5
Conclusión 5
Bibliografía 6
Introducción
La violación a los derechos humanos en América latina es un proceso que se ve reflejado desde el mismo proceso de
colonización. La tortura, el asesinato, la persecución política, la violencia sexual y la violación son heridas que
Latinoamérica no ha logrado sanar y que se reabren cada cierto tiempo de manera dolorosa e inhumana.
El problema fundamental es que los mandatarios latinoamericanos a lo largo de la historia no han priorizado la
protección y perpetuación de los derechos humanos como un derecho fundamental, sino todo lo contrario, la
violencia, la impunidad y la restricción a la libertad de expresión han marcado nuestra historia y aún lejos de lo que
podríamos llegar a creer, en la actualidad están atrocidades se intensifican de manera violenta según el último
informe anual de amnistía internacional.
Hay mucho que podemos aprender de la historia pasada, no repetir los mismos errores y defender aquello que para
algunos parece indefendible es primordial, inspirarnos de aquellos que lucharon y que vencieron con sus actos de
amor y rebeldía.
Desarrollo
El proceso crítico de violación sistemática a los DDHH en Latinoamérica surge a través un proceso de militarización
a partir de la segunda mitad del siglo XX, en donde diferentes países como Argentina, Paraguay, Bolivia, Nicaragua y
Chile son despojados de sus gobiernos democráticos de manera violenta, para ser avasallados por dictaduras que
duraron años y que aun después de décadas marcan la vida de aquellos que fueron violentados por un Estado que
debe proteger y velar por la integra y seguridad de sus ciudadanos.
Después de leer con atención la declaración universal de los derechos humanos, y ser parte del conversatorio que la
Dra. María Adela Antokoletz, miembro de la agrupación argentina Madres de la plaza de mayo, que se dedicó
inicialmente a recuperar con vida a los detenidos desaparecidos y luego establecer quiénes fueron los responsables
de los crímenes de lesa humanidad y promover su justo enjuiciamiento, vislumbre 7 artículos fundamentales que se
violan durante el proceso dictatorial en Argentina entre los años 1997-1983 y que son de vital importancia para la
plena realización del ser humano en dignidad y derecho, estos fueron los siguientes:
Artículo 3: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona
Artículo 9: Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
Artículo 5: Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Artículo 7: Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos
tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda
provocación a tal discriminación.
Artículo 9: Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
Artículo 12: Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su
correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de
la ley contra tales injerencias o ataques.
Artículo 14; 1: En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en
cualquier país.
Artículo 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no
ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Elegí mencionar estos artículos porque a mi parecer, son los más frecuentemente vulnerados en los procesos
dictatoriales en Latinoamérica, las detenciones ilegales surgieron a partir de la libre expresión contra los regímenes
que oprimían las libertades personales de sus ciudadanos, el arresto arbitrario por expresar opiniones diferentes y
difundirlas de manera libre, significaron actos que agredieron y aún agreden directamente al derecho a la libertad y la
seguridad de las personas.
Cómo bien lo decía la Dra. Antokoletz en su conferencia, la violación de los derecho humanos es un acto cruel que
no solo afecta a la personas que sufrieron dichas agresiones en primera persona, si no que a su entorno, sus
familiares, sus amigos y la comunidad que los rodea. Al reflexionar sobre el articulo Nº12 pensaba en los cientos de
niños, niñas y adolescentes, madres, esposas y familias completas que arbitrariamente les fueron arrebatados seres
queridos en detenciones irregulares, irrumpiendo en casas de madrugada, sometiéndolos a actos crueles como ver
torturas, golpes y muchas veces violaciones. En la mayoría de estos casos, no hay protección judicial que valga, la
situación se torna más difícil cuando es tu propio estado el que viola tus derechos humanos con tal agresividad.
Cuando hablamos de dictaduras cívico-militares, lo primero que se nos vine a la mente son las violaciones a los
derechos humanos en los territorios de origen, sin embargo se estima que el número de exiliados políticos en Chile
podría haber alcanzado a más de 200.000 (Comisión Chilena de Derechos Humanos, 1983). Lo que nos remite al
artículo Nº 14 anexo 1, donde se afirma que en caso de persecución, todos tenemos derecho a buscar asilo y vivir en
libertad, sin embargo más de medio centenar de chilenos exiliados fueron detenidos, asesinados y/o hechos
desaparecer en el extranjero por agentes del Estado chileno y civiles a su servicio durante los años de la dictadura.
Bajo la premisa de resguardar la seguridad nacional como valor supremo, los actos de persecución estuvieron por
encima de la ética y el estado autorizó la violación de derechos individuales en pos del supuesto interés general. Bajo
esos conceptos los servicios de seguridad cometieron todo tipo de violaciones a los derechos de las personas dentro
y fuera de Chile. Esto último fue corroborado por el hallazgo de cientos documentos encontrados en Asunción,
Paraguay en diciembre de 1995, que evidencian la coordinación que se estableció a partir de 1975 entre los
servicios de inteligencia de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay y de alguna manera Brasil, para eliminar
la “subversión” en el continente. (Aguirre y Chamorro, 2009)
Frente a todos los atropellos mencionados con anterioridad, hubieron grupos que ofrecieron una fuerte resistencia a
los regímenes totalitarios, este es el caso de la agrupación surgida en la ciudad de Buenos Aires-Argentina
denominada Las madres de la plaza Mayo, quienes como mencionábamos en un principio fueron y son, una
asociación de madres, hijas, hermanas y esposas victimas del arrebatamiento de algún ser querido en situaciones de
violencia, Su labor fue muy importante, lucharon incansablemente por la búsqueda de la verdad y la justica, y son un
ejemplo claro de la rebeldía y constancia, iniciaron una lucha permanente a pesar de las múltiples violaciones de los
derechos humanos que ellas también sufrían, entre las que se destacan el temprano secuestro y desaparición de tres
de las fundadoras del movimiento social: Esther de Balestrino, Azucena Villaflor y Mary Ponce de Bianco. (Ortiz,
2012). Las adversidades que enfrentaron dieron fuerza a la agrupación y la consolido como un movimiento social, a
lo largo de su historia destacan estrategias políticas como la exposición del testimonio sobre lo que estaba ocurriendo
en Argentina ante la Organización de los Estados Americanos en 1979 y la ocupación de la Plaza de Mayo durante
veinticuatro horas seguidas, acción que se denominó “Marchas de la Resistencia” originadas en 1981 y realizadas
continuamente durante veinticinco años (Ortiz, 2012).
Sus acciones dejaron valores importantes para nuestra generación y para las venideras, tales acciones como resistir
a gritos a la realidad injusta, a partir del reconocimiento de sus procesos de lucha y su memoria histórica, la
importancia de incursionar en otros espacios sociales, involucrarse en todos los actos políticos. Nos enseñan la
importancia de nutrirse con otras causas sociales con demandas similares para así exigir justicia desde la experiencia
y el enriquecimiento de esta. Sin olvidar su gran tenacidad, su fuerza inconmensurable y, sobre todo, su coherencia
entre sus idea iniciales y la conformación del movimiento: defender la vida y la dignidad humana.
Es importante rescatar todas las enseñanzas que organizaciones como esta pueden dejarnos, aprender de ellas, de
sus triunfos y de sus errores para así conseguir una sociedad más justa y digna. Trabajar desde nuestras propias
trincheras es fundamental, desde nuestros espacios cotidianos. La universidad, es un espacio donde se violan los
Derechos Humanos de diversas formas, entre las que destacan; el mechoneo, el maltrato en forma verbal entre la
comunidad universitaria general, el acoso sexual, los exámenes represivos, el maltrato y el menosprecio al personal
de aseo y seguridad, las evaluaciones subjetivas o de contenidos no desarrollados, las amenazas intimidatorias en
momentos de movilizaciones, la contratación de personal subcontratado, etc. La Universidad, como institución
educativa tiene el deber de promover el respeto de los DDHH entre sus estudiantes, académicos y comunidad
universitaria en general. Una forma de hacerlo es incorporar en sus mayas curriculares de manera obligatoria
la enseñanza de los DDHH, y de esta misma forma, entre sus académicos, lo que generaría un cocimiento importante
que aportara valiosa información alrededor de la cual, la comunidad adquiera un aprendizaje que trasciende hacia
sus acciones, sus sentimientos y sus valores, no solo en su vida universitaria, si o en su desarrollo vital. Es primordial
forjar una cultura de paz, respeto y solidaridad entre todos lo que hacemos la universidad. De esta manera, visibilizar
estas problemáticas entre todos los estamentos universitarios es tarea de todos, pero para esto es fundamental que
la universidad, como entidad que promueve el conocimiento hacia sus estudiantes, contribuya a que estos actúen de
manera solidaria y responsable, para lograrlo es necesario que UTEM deje sus limitaciones de lado, promueva la
comunicación y la participación entre todo sus estamentos, pero de manera primordial, se preocupe de forjar no solo
operarios calificados, sino más bien personas integras, capaces de cortar la histórica perpetuación de abusos y
violación, para crear así una sociedad universitaria más justa, más democrática, más libre y más humana, un mundo
mejor.
Conclusión
Recordar, comprender, empatizar, buscar incansablemente la justicia sin rendirse jamás ante la adversidad y trabajar
en comunidad por un bien en común, es lo que aprendí al realizar este ensayo. Respetar y promulgar los DDHH es
tarea de todos. Las Madres de la plaza de Mayo nos enseñan la importancia de lograron articular un discurso y una
práctica política sobre la vida, el amor, la justicia y los Derechos Humanos frente a un sistema represor (Ortiz, 2012).
Nos motivan a trabajar en nuestras propias comunidades, forjar movimientos sociales y políticos que estén a
disposición de aquellos más desposeídos y oprimidos, y luchar incansablemente por la búsqueda de la verdad y
justicia, por años, recordando que su potente lucha duro 30 años sin dar pie atrás y su recompensa fue la admiración
y la justicia.
Bibliografía
Charla Magistral con María Adela Antokoletz de Madres de la Plaza de Mayo.
Declaración Universal de Derechos Humanos Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217
A (III), de 10 de diciembre de 1948.
Informe Anual 2019, Amnistía internacional.
L memoria gráfica del exilio chileno 1973-1989, Estela Aguirre y Sonia Chamorro.
Las Madres de la Plaza de Mayo y su legado por la defensa de los Derechos Humanos, Karen Ortiz.
Testimoniar e informar: exiliados argentinos en París (1976-1983), Marina Franco.