Cultivo de plátano
Hojas: se originan en el punto central de crecimiento o meristemo terminal,
situado en la parte superior del rizoma. Al principio, se observa la formación del
pecíolo y la nervadura central terminada en filamento, lo que será la vaina
posteriormente. La parte de la nervadura se alarga y el borde izquierdo
comienza a cubrir el derecho, creciendo en altura y formando los semilimbos.
La hoja se forma en el interior del pseudotallo y emerge enrollada en forma de
cigarro. Son hojas grandes, verdes y dispuestas en forma de espiral, de 2-4 m
de largo y hasta 1,5 m de ancho, con un peciolo de 1 m o más de longitud y un
limbo elíptico alargado, ligeramente decurrente hacia el peciolo, un poco
ondulado y glabro. Cuando son viejas se rompen fácilmente de forma
transversal por el azote del viento. De la corona de hojas sale, durante la
floración, un escapo pubescente de 5-6 cm de diámetro, terminado por un
racimo colgante de 1-2 m de largo. Éste lleva una veintena de brácteas ovales
alargadas, agudas, de color rojo púrpura, cubiertas de un polvillo blanco
harinoso. De las axilas de estas brácteas nacen a su vez las flores.
Flores: flores amarillentas, irregulares y con seis estambres, de los cuales uno
es estéril, reducido a estaminodio petaloideo. El gineceo tiene tres pistilos, con
ovario ínfero. El conjunto de la inflorescencia constituye el “régimen” de la
platanera. Cada grupo de flores reunidas en cada bráctea forma una reunión de
frutos llamada “mano”, que contiene de 3 a 20 frutos. Un régimen no puede
llevar más de 4 manos, excepto en las variedades muy fructíferas, que pueden
contar con 12-14.
Fruto: baya oblonga. Durante el desarrollo del fruto éstos se doblan
geotrópicamente, según el peso de este, determinando esta reacción la forma
del racimo. Los plátanos son polimórficos, pudiendo contener de 5-20 manos,
cada una con 2-20 frutos, siendo su color amarillo verdoso, amarillo, amarillo-
rojizo o rojo. Los plátanos comestibles son de partenocarpia vegetativa, o sea,
desarrollan una masa de pulpa comestible sin ser necesaria la polinización. Los
óvulos se atrofian pronto, pero pueden reconocerse en la pulpa comestible. La
partenocarpia y la esterilidad son mecanismos diferentes, debido a cambios
genéticos, que cuando menos son parcialmente independientes. La mayoría de
los frutos de la familia de las Musáceas comestibles son estériles, debido a un
complejo de causas, entre otras, a genes específicos de esterilidad femenina,
triploidía y cambios estructurales cromosómicos, en distintos grados.
Figura 2. Fruto de la platanera.
3. IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA.
El plátano es la fruta tropical más cultivada y una de las cuatro más importantes
en términos globales, sólo por detrás de los cítricos, la uva y la manzana. Los
países latinoamericanos y del Caribe producen el grueso de los plátanos que
entran en el comercio internacional, a pesar de que los principales productores
son India y China, siendo el principal cultivo de las regiones húmedas y cálidas
del sudoeste asiático. Los principales importadores son Europa, EE.UU., Japón
y Canadá. Los consumidores del norte lo aprecian sólo como un postre, pero
constituye una parte esencial de la dieta diaria para los habitantes de más de
cien países tropicales y subtropicales.
El plátano es uno de los cultivos más importante del mundo, después del arroz,
el trigo y el maíz. Además de ser considerado un producto básico y de
exportación, constituye una importante fuente de empleo e ingresos en
numerosos países en desarrollo.
4. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS.
4.1. Clima.
El banano exige un clima cálido y una constante humedad en el aire. Necesita
una temperatura media de 26-27 ºC, con lluvias prolongadas y regularmente
distribuidas. Estas condiciones se cumplen en la latitud 30 a 31º norte o sur y
de los 1 a los 2 m de altitud. Son preferibles las llanuras húmedas próximas al
mar, resguardadas de los vientos y regables. El crecimiento se detiene a
temperaturas inferiores a 18 ºC, produciéndose daños a temperaturas menores
de 13 ºC y mayores de 45 ºC.