Tesis Doctoral
Tesis Doctoral
_____________________
Dra. Betsi Fernández
C.I: 6.426.785
DEDICATORIA
pp.
LISTA DE CUADROS.......................................................................................... vi
LISTA DE GRÁFICOS......................................................................................... vii
RESUMEN............................................................................................................ ix
INTRODUCCIÓN................................................................................................. 10
CAPÍTULO
I. EL PROBLEMA................................................................................................. 14
Aproximación a la problemática abordada........................................................ 14
Interrogantes de la Investigación....................................................................... 25
Objetivos de la investigación............................................................................. 26
Justificación e Importancia................................................................................ 26
II. REFERENTES TEÓRICOS.............................................................................. 30
Antecedentes de la Investigación...................................................................... 30
Antecedentes internacionales........................................................................ 30
Antecedentes nacionales............................................................................... 33
Teorías y Enfoques vinculados con la investigación......................................... 36
La atención educativa en la primera infancia................................................ 36
Importancia de la atención educativa en la primera infancia................. 36
Conceptualización y alcances de la Educación de la Primera
Infancia........................................................................................................ 41
Principios Rectores de la Educación infantil................................................ 42
Caracterización del sujeto pedagógico de la Educación Infantil................. 45
Modelos Pedagógicos que orientan la Educación de la Primera Infancia... 50
La educación de la primera infancia en el contexto venezolano................. 54
Las Habilidades Sociales en el Marco del Desarrollo Infantil............................ 57
Definición e importancia de las habilidades sociales en el desarrollo
infantil............................................................................................................ 58
Estrategias didácticas para el aprendizaje de habilidades sociales en
Educación Inicial........................................................................................... 64
Teorías que sustentan el desarrollo de las habilidades sociales en la
primera infancia............................................................................................. 65
Formación del docente de Educación Inicial....................................................... 76
Definición de formación docente................................................................. 76
Modelos de Formación Docente.................................................................. 77
La formación docente bajo el enfoque de competencias............................. 81
Las competencias del docente de Educación Inicial................................... 88
III. PROCESO METODOLÓGICO............................................................................. 95
Paradigma y perspectivas ontológicas, epistemológicas y metodológicas de la
investigación.............................................................................................................. 95
Consideraciones Éticas.............................................................................................. 97
Diseño de la investigación........................................................................................ 99
Contexto de la investigación..................................................................................... 101
informantes clave..................................................................................................... 101
Técnicas e Instrumentos de recolección de datos.................................................... 102
Técnica de Análisis de Datos.................................................................................... 103
Criterios de validación de la investigación........................................................ ...... 105
IV. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LA INFORMACIÓN....................... ..... 107
Análisis del Currículo de Educación Inicial.................................................... ....... 107
Síntesis del análisis del Currículo de Educación Inicial...................................... 134
Análisis de las entrevistas......................................................................................... 139
Visión general de la Formación del Docente de Educación Inicial.................... 140
La práctica real del Docente de Educación Inicial en la mediación de la
dimensión social.................................................................................................... 169
Los saberes necesarios para mediar los aprendizajes sociales............................ 190
Hacia la transformación del proceso de formación docente............................... 224
Integración de las categorías de estudio............................................................... 248
V. CONSTRUCCIÓN TEÓRICA................................................................................. 251
Aportes teóricos para la formación de las docentes de Educación Inicial en
competencias para mediar el aprendizaje de las habilidades sociales..................... 251
Presentación....................................................................................................... ....... 251
Adecuaciones curriculares para formar en competencias de mediación del
aprendizaje de habilidades sociales.......................................................................... 252
Los saberes necesarios para el desarrollo de las competencias docentes de
mediación del aprendizaje de las habilidades sociales........................................ 253
Adecuaciones en la administración del currículo................................................ 262
El papel del docente formador.............................................................................. 267
Apoyo al desarrollo estudiantil............................................................................. 268
CONSIDERACIONES FINALES................................................................................ 272
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS......................................................................... 277
ANEXOS....................................................................................................................... 290
CURRÍCULUM VITAE............................................................................................ 314
LISTA DE CUADROS
pp.
CUADRO
viii
LISTA DE GRÁFICOS
pp.
GRÁFICO
ix
17. Categoría “Práctica poco potenciadora de la dimensión social”............... 188
x
UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO PEDAGOGICO DE CARACAS
DOCTORADO EN EDUCACIÓN
Línea de Investigación: Formación Docente
RESUMEN
La presente investigación tuvo como propósito realizar una aproximación a la
realidad de la formación del docente de Educación Inicial, específicamente en el
desarrollo de las capacidades necesarias para abordar de manera consciente e
intencionada la mediación de las habilidades sociales en los primeros años de vida,
tomando en cuenta la vinculación de dichas habilidades con la estructuración de una
sana personalidad. De manera que, al observarse la existencia de debilidades en la
formación de los docentes para abordar debidamente este aspecto del desarrollo
infantil, se profundizó en la problemática a través de la mirada de las informantes
seleccionadas, conformadas por docentes egresadas de la UPEL-IPC de la especialidad
de Educación Inicial pertenecientes tanto al contexto del aula como al contexto
universitario del IPC. El proceso investigativo se enmarcó en el paradigma naturalista
interpretativo, con el relativismo como perspectiva ontológica, el interaccionismo
simbólico como perspectiva epistemológica y la investigación cualitativa como
perspectiva metodológica. Para el cumplimiento de los objetivos se analizó el currículo
de Educación Inicial y se entrevistó a las informantes seleccionadas, empleándose
como técnicas de recolección de datos el análisis de contenido y la entrevista en
profundidad, y como instrumentos el guión de entrevista y la matriz de análisis. La
información se analizó a través del Método Comparativo Continuo, a partir de lo cual
se develaron una serie de categorías que subrayan la existencia de vacíos conceptuales,
procedimentales y actitudinales en la formación docente para desarrollar competencias
que permitan un abordaje consciente e intencional de la dimensión social, pero que
también permitieron desarrollar los constructos que sirvieron de base para generar los
aportes teóricos surgidos de esta investigación y que se reflejan en las adecuaciones
curriculares consideradas pertinentes para el desarrollo de competencias de mediación
del aprendizaje de habilidades sociales, en la formación del Docente de Educación
Inicial.
xi
Descriptores: Educación Inicial; mediación de habilidades sociales; formación
docente; desarrollo de competencias.
xii
INTRODUCCIÓN
EL PROBLEMA
17
cognición y la adquisición de patrones sociales y culturales.
En este contexto, Guerrero (2005) y Escobar (2006), señalan que en sus
investigaciones han constatado que los docentes del nivel, enfatizan su acción
pedagógica en la mediación preferencial de la dimensión cognoscitiva, y dejan a un
lado la potenciación de aspectos importantes de la personalidad, como es el caso del
desarrollo social. En consecuencia la acción educadora se ha concentrado en el
desarrollo de la capacidad de simbolización de los más pequeños, en el aprendizaje de
formas, texturas, colores, nociones lógico matemáticas, las rutinas de psicomotricidad
y las actividades gráficas, dando menor relevancia el desarrollo de habilidades que le
permitan aprender a convivir: autonomía, autoconfianza, asertividad, interacción
social, aprender a resolver problemas, capacidad para evaluar situaciones sociales,
entre otros.
Encontrándose, igualmente, la persistencia de una práctica pedagógica rutinaria,
repetitiva y plena de estereotipos, donde la acción de los niños no va más allá del
recortar, pegar, dibujar, pintar entre otras; y carece en muchos casos, de una
intencionalidad definida por parte del docente para favorecer en los niños y niñas la
construcción una adecuada autoestima y ofrecerle mayor seguridad en sí mismo y en
su entorno.
Por otro lado, Alzurú (2010) refiere que en Venezuela, aun cuando el currículo de
Educación Inicial, privilegia una metodología que se fundamenta en los intereses y
potencialidades de niños y niñas y la mediación de aprendizajes a través de
experiencias significativas, un gran número de docentes presentan una práctica
pedagógica que descuida dichas prioridades, y se promueve más bien en el niño la
dependencia, por lo que se minimiza las posibilidades de que viva y experimente el
valor y el placer de descubrir y aprender juntos, de compartir y de cooperar con otros
niños y también con los adultos.
Esta situación se percibe en las aulas de clase del Instituto Pedagógico de Caracas,
uno de los ocho núcleos que conforman la Universidad Pedagógica Experimental
Libertador, y que constituye la universidad formadora de formadores por excelencia
de Venezuela, donde la investigadora ejerce como profesora, de la especialidad de
18
Educación Inicial.
Específicamente, en el Programa de Profesionalización ofrecido a docentes en
ejercicio, donde se parte del supuesto que las estudiantes pudieran tener un alto
desempeño por estar en pleno ejercicio de la carrera; se denota a través de las
discusiones grupales y los resultados de las evaluaciones en cursos del componerte
especializado como Didáctica de la Educación Inicial, que estas se mantienen
apegadas a un enfoque donde se enfatiza en el desarrollo de habilidades
instrumentales como la lectura, la escritura, las nociones básicas de matemática y, en
general, el conocimiento del mundo físico; por lo que dan mayor relevancia al
desarrollo cognoscitivo y a aquellos procesos que preparen a niños y niñas para la
escolaridad, por lo que se relega el desarrollo de las habilidades que son la base de la
dimensión social.
Dentro de los argumentos esgrimidos por las estudiantes, destaca el hecho de que,
aunque reconocen que su práctica está alejada del deber ser, es la presión ejercida por
los directivos de las instituciones o los padres y representantes, los que las llevan a
desarrollar actividades que prácticamente escolarizan el aula, y que abarcan la mayor
parte de la rutina diaria, dejando poco espacio para que los niños (as) compartan
libremente, socialicen, intercambien ideas, se expresen, entre otras cosa; por lo qur se
limita, el desarrollo de las habilidades y destrezas que lo hagan competentes para
vivir en sociedad.
Como consecuencia de ello, se pudiera estar bloqueando el desarrollo de las
capacidades de los niños y niñas, para su desempeño en el ámbito social, relegándolas
a la condición de dimensión inmadura y subordinada a la evolución natural de su
desarrollo. Tal situación se considera un factor de riesgo que favorece la aparición de
comportamientos disfuncionales en el ámbito familiar, escolar y social. (Guerrero,
2005; Betina y Contini; 2011)
Dentro de las causas que pudieran ocasionar esta problemática, se encuentra el
hecho que, desde el ámbito de la formación docente, se percibe un distanciamiento
entre la preparación teórica y preparación práctica. En el caso específico de la
Universidad Pedagógica Experimental Libertador, de acuerdo a lo referido por Olmos
19
de M (2010) se percibe una práctica pedagógica caracterizada por una tendencia
escolarizante, academicista, que a decir de la autora, conduce a la formación de un
docente acrítico, que fragmenta el conocimiento, no establece vinculación con el
contexto, ni ejerce una acción transformadora en las realidades educativas y sociales,
donde se destaca un saber especializado que pudiera obstaculizar el desarrollo
integral del egresado.
Al respecto, es importante destacar que, estas afirmaciones se sustraen del análisis
realizado por la referida autora a la administración del currículo aún vigente aplicado
en esta Universidad, que data de 1996, (próximo a ser reemplazado), y cuya
estructura y organización se presenta con un carácter fundamentalmente disciplinario,
que conduce a la separación entre la teoría y la práctica, lo cual evidentemente
conduce a la fragmentación del conocimiento.
Esta situación se vincula con diferentes aspectos. En primer lugar, la
configuración de la estructura curricular, plantea que la carrera docente en el área de
pregrado tenga una duración de cinco años, conformada por cuatro componentes:
formación especializada, formación pedagógica, formación general y práctica
profesional.
En este aspecto, a juicio propio, de acuerdo a lo percibido en la administración de
los cuatro componentes que conforman la actual matriz curricular, y en función de los
comentarios de un gran número de estudiantes, se presenta un conocimiento
atomizado, y existe un divorcio entre los contenidos de los componentes de
formación general y pedagógico con los conocimientos relacionados con el
componentes especializado, pues; de acuerdo a lo manifestado por las estudiantes, los
docentes que administran los cursos de los dos primeros componentes desconocen los
enfoques y metodologías propias de la Educación Inicial, y por tanto los estudiantes
son obligados a realizar las actividades prácticas que se incluyen en dichos cursos, en
otros niveles educativos.
Otro aspecto a considerar tiene que ver con el componente de práctica
profesional, que en muchos casos constituye el primer acercamiento de las
estudiantes al campo laboral. Este está constituido por cuatro fases; observación que
20
es visto en cuarto semestre, ensayo didáctico del séptimo semestre, integración
docencia-administración correspondiente al noveno semestre y ejecución de proyecto
educativo que corresponde al décimo semestre.
En el caso de la fase de observación, por ser un curso homologado a todas las
especialidades, en numerosas ocasiones los docentes que la imparten no son del área
de la especialidad, y por tanto las estudiantes son obligadas a realizar las prácticas en
otros niveles educativos. Igualmente, existe una distancia bastante considerable entre
el momento que reciben los cursos del componente especializado relacionados con las
áreas de desarrollo infantil y en el que ejecutan la práctica de ensayo didáctico; que
para muchas estudiantes constituye su primera inmersión práctica en el campo de su
especialidad; con lo cual se plantea cierta desventaja en cuanto a la aplicación de
unos conocimientos, que probablemente yacen en el olvido.
Por otro lado, se evidencia una disparidad entre el modelo de formación, y las
exigencias que se le hace a estas docentes de ejecutar una práctica constructivista
promotora de experiencias significativas lideradas por una mediación pedagógica
consciente e intencionada, que ayude al infante a construir y enriquecer sus
estructuras de cognición y a “adquirir patrones sociales y culturales que les permitan
integrarse y transformar a la sociedad en la que viven y se desarrollan”. (Ministerio
de Educación y Deportes: MED, 2005; p. 12)
Esto tiene que ver con la tendencia que subyace en el modelo de formación, el
cual; a pesar de lo planteado en el diseño curricular de 1996, donde se “hace
referencia a la formación integral de los docentes, mediante la interdisciplinariedad y
la globalidad del conocimiento frente a la atomización” (Lara, 2008; p. 42), persiste
en los docentes formadores un esquema que varía entre lo academicista y tecno-
eficientista, con un estilo predominantemente teórico; que en muchos casos no
vinculan la teoría con la realidad, por lo que se prepara a las docentes para atender a
un sujeto pedagógico ideal, y luego al enfrentar la realidad se encuentran con
situaciones complejas, sin poseer herramientas que le permitan afrontar con éxito
tales dificultades, por lo que llegan al campo de trabajo con algunos conocimientos
teóricos acerca del deber ser de su praxis docente, pero con escasas competencias
21
para llevarlos a la práctica.
Destaca aquí el término de competencia que, en palabras de De Zubiría (2006)
deben ser entendidas como aprehendizajes integrales que implican un saber hacer, un
saber sentir y un saber pensar; y sólo se puede considerar que alguien es competente
cuando acompaña la comprensión de algo, con la pasión y la acción, cuando logra
niveles de idoneidad en ello y cuando puede operar con los conceptos en contextos
diversos. Lo cual, lamentablemente no ocurre en el caso de las egresadas de la
especialidad de la Educación Preescolar en el IPC, particularmente para abordar su
práctica en la mediación del aprendizaje de las habilidades sociales.
Sobre la base de esta visión preliminar de la problemática abordada, se realizó un
primer acercamiento empírico a la realidad, a fin de obtener mayores evidencias que
permitan precisar algunos elementos de base, para argumentar de manera sólida la
situación que genera el desarrollo de esta investigación. Para ello, se realizó una
entrevista a una profesional especialista en el área, quien posee una larga trayectoria
como docente especialista en el área de Educación Inicial; y que ha desempeñado
cargos como docente de aula, directivo de Centros de Educación Inicial, Supervisora
de centros educativos y Profesora Universitaria del IPC en la especialidad. Esta
trayectoria le permite tener una amplia visión acerca del desempeño de las docentes
de Educación Inicial como agentes mediadores del desarrollo infantil,
específicamente en el ámbito de la dimensión social.
De esta manera, de acuerdo a lo surgido del análisis de la entrevista, existe una
percepción poco favorable de la especialista con respecto al proceso de formación y
desempeño de las docentes de Educación Inicial para el abordaje del aprendizaje
social en este nivel educativo. Lo cual ha podido percibir en cada una de las
funciones que le ha tocado desempeñar. A tales efectos, menciona algunos elementos
que le permiten hacer estas consideraciones como es el caso del perfil de ingreso,
donde se percibe una ausencia de elementos relevantes que permitan a las aspirantes
que optan por ingresar a la Especialidad de Educación Inicial, comenzar con éxito la
carrera, pues inician con poco convencimiento vocacional y desconocen, en muchos
casos, la naturaleza del sujeto pedagógico. Incluso, muchas de las aspirantes toman la
22
carrera como una opción más o como última opción, al no poder ingresar en la
especialidad que realmente les interesas.
Igualmente, el proceso de formación se mantiene centrado en lo académico, al
existir poca vinculación teórico-práctica con respecto a los contenidos relacionados
con la dimensión social. Se percibe, además, poca profundidad del abordaje teórico
de contenidos relacionados con esta área, y una valoración negativa en cuanto a los
conocimientos adquiridos vinculados a la misma. Por otro lado, no hay un
acompañamiento efectivo del estudiante durante su proceso de formación que lo
ayude a superar sus debilidades académicas, y la noción de formación permanente es
escasa para los egresados, pues les preocupa muy poco formarse más allá del recinto
universitario, lo que impide el desarrollo de competencias para el mediar el desarrollo
integral, donde se incluye lo social.
Por otro lado, la ejecución de la práctica docente refleja debilidades en la
mediación del aprendizaje de habilidades sociales; al observarse que la planificación,
ejecución y desarrollo de la acción docente adolece de actividades pedagógicas que
permitan abordar de una manera intencionada, la mediación efectiva del aprendizaje
de las habilidades sociales, al favorecer más bien otras dimensiones como la
cognitiva; lo cual viene dado por presiones externas que irrespetan las características
y naturaleza del desarrollo infantil, por tanto se percibe poca pertinencia del
desempeño docente para ejercer una práctica que potencie la dimensión social, como
aspecto fundamental para el desarrollo de una sana personalidad. Finalmente, existe
poca reflexión del docente en cuanto a los resultados de su acción pedagógica, con
carencias en el manejo de sus contingentes emocionales y afectivos, lo que lo hace
poco idónea para modelar conductas relacionadas con este aspecto de la personalidad.
Estas consideraciones reflejan un panorama preocupante, sobre todo para los que
estamos a cargo de formar a los docentes que se desempeñan en el nivel de Educación
Inicial, por lo que resulta necesario desarrollar acciones orientadas a generar los
cambios requeridos en el proceso de formación de estos profesionales; pues la
sociedad actual requiere que dicha formación conduzca al desarrollo de recursos
humanos comprometidos con una docencia de calidad, con competencias integradoras
23
de los recursos cognoscitivos, actitudinales y procedimentales; para la ejecución de
una práctica eficiente, efectiva y pertinente, con miras a lograr transformaciones que
favorezcan el desarrollo infantil y contribuyan con la transformación de la sociedad.
Es así como, en el marco de este estudio, se busca profundizar con respecto a las
competencias que debe desarrollar el docente de Educación Inicial en su labor como
mediador del aprendizaje y desarrollo infantil, durante su proceso de formación
inicial y permanente, como pilar fundamental de una educación inscrita en los
parámetros de calidad, que dé respuesta pertinentes a las exigencias de la sociedad y
que brinde el máximo potencial para que niños y niñas logren desarrollar las
habilidades y destrezas necesarias que les permitan; a corto, mediano y largo plazo,
enfrentar las complejidades del mundo actual. (Blanco y Bigott, 2010), lo cual
implica que este docente posea una visión amplia de la multidimensionalidad
humana, y reflejarla en su praxis pedagógica.
En el marco de esta multidimensionalidad, la dimensión social ha sido objeto de
atención durante las dos últimas décadas, al existir múltiples llamados para que la
escuela se transforme en un espacio donde los alumnos, además de las competencias
intelectuales, también desarrollen capacidades y habilidades relacionadas con los
aspectos afectivos y sociales. (Torres y Figueroa, 2007). De allí que se considere
igual de importante educar, tanto el corazón como la mente. (Goleman, 2000).
Por lo que, la mediación del aprendizaje de las habilidades sociales, se constituye
en un elemento fundamental para lograr el desarrollo integral de los niños y niñas, al
tomar en cuenta que el desarrollo social de la persona (relación herencia- medio
ambiente) determina la condición humana, lo que tiene un profundo impacto en el
desarrollo de una sana personalidad, dado la vinculación que existe entre el progreso
de las habilidades sociales en el ambiente escolar y el bienestar del individuo,
proyectado incluso en su etapa adulta.
Resalta, entonces, la centralidad del desarrollo de habilidades sociales dentro del
desarrollo integral infantil, dada la característica de vinculación social natural del ser
humano, que se inicia desde los primeros meses de vida, donde los infantes
despliegan progresivamente, una serie de habilidades que van desde establecer
24
sólidos vínculos afectivos con las personas más cercanas, el inicio de las primeras
relaciones amistosas, correlacionar sentimientos y acciones, desarrollar empatía,
resolución de conflictos, reconocimiento y expresión de sus propios sentimientos y
conductas espontáneas a favor de otros, lo que se vincula directamente con el
posterior funcionamiento social, académico y psicológico. (Guerrero; 2005).
Es tan importante la dimensión social en el desarrollo y aprendizaje del ser
humano que, según Goleman (2006) diversos investigadores plantean la hipótesis de
“que lo que ha permitido al homo sapiens eclipsar al resto de los humanoides no ha
sido tanto su superioridad física ni sus destrezas cognitivas sino, precisamente, sus
habilidades sociales”. (p. 329). Según este autor, el descubrimiento más importante de
la neurociencia es que el cerebro humano está programado para conectar con los
demás, pues su mismo diseño transforma a los individuos en seres sociales, “al
establecer inexorablemente un vínculo intercerebral con las personas con las que nos
relacionamos”. (ibíd.).
Para Goleman, las clave neurológicas de las relaciones humanas, explican como el
hombre está programado biológicamente para ser sociable, al participar
constantemente en una especie de “ballet neuronal” que conecta -de cerebro a
cerebro- a cada ser, con las personas que le rodean, de manera que existe una
predisposición natural humana hacia la empatía, la cooperación y el altruismo
En consecuencia, dado el profundo impacto que tienen las relaciones
interpersonales en la vida de cada sujeto, es necesario desarrollar la inteligencia
social, concebida esta como la capacidad humana para relacionarse. Por lo que, los
elementos que configuran las habilidades sociales, constituyen parte fundamental de
ese aprender a convivir consigo mismo y con los demás, en un espacio de respeto por
el otro, como un legítimo otro en la convivencia con uno (Maturana, 1996).
Ahora bien, ciertamente que la construcción de las habilidades sociales se inicia
desde el hogar, pues es aquí donde niños y niñas reciben los primeros modelos
generadores del repertorio de conductas que le permitirán desenvolverse socialmente.
Sin embargo, al integrarse a la escuela, aún no han consolidado sus patrones de
actuación social, por lo que esta tiene una marcada influencia al constituirse en el
25
segundo agente socializador, que le permitirá desarrollar relaciones con personas
nuevas y ajenas a su círculo familiar, y que demanda la construcción de nuevas
habilidades sociales, encaminadas a lograr la aceptación entre iguales, lo que puede
revestir como un “factor protector” en la infancia, al existir vinculación entre el
progreso de las habilidades sociales en el ambiente escolar y el bienestar del
individuo, proyectado incluso en su etapa adulta. (Romero, 2002; López, 2008)
Desde esta perspectiva, en el caso de aquellos infantes que tengan dificultades en
el desarrollo de habilidades y comportamientos sociales aceptados, pudieran ser
víctimas de aislamiento social, rechazo y, por consiguiente, tendrían menor
posibilidad de tener una vida plena; dado que las habilidades sociales tienen una
importancia crítica tanto en el funcionamiento adaptativo presente (adquisición de
normas sociales) como en su desarrollo futuro, a mediano y largo plazo en la
adolescencia y en la vida adulta. Tales apreciaciones tienen en la actualidad especial
vigencia, dado el surgimiento de fenómenos sociales como el bullyng o acoso escolar
y más recientemente el bullyng a través de las redes sociales virtuales, que consiste en
el maltrato físico y psicológico entre niños y adolescentes en los espacios escolares y
virtuales.
En tal sentido, la aplicación de estrategias orientadas al logro de habilidades
como la escucha activa, entender otros puntos de vista, seguir instrucciones, expresar
emociones, saludar, entre otras; permiten que niños y niñas construyan
progresivamente los aprendizajes sociales que impactan, de manera favorable, en su
actuación. Donde resalta el papel del docente como mediador de procesos que
generen confianza y autoafirmación, frente a las acciones que potencien su
aprendizaje social.
De allí que los educadores de Educación Inicial, tienen como un deber
fundamental ejercer una acción pedagógica potenciadora bajo la visión de los niños
(as) como seres sociales, por lo que deben promover interacciones positivas y
coherentes, como elementos compensatorios de las carencias que niños y niñas
puedan traer desde del hogar. Contrario a ello, si las interacciones en estos centros,
son insuficientes o muy problemáticas pueden ser elementos que obstaculicen un
26
adecuado desarrollo socioafectivo, que puede llegar a perjudicar, incluso, a aquellos
infantes que contaban con un buen nivel de seguridad básica al ingresar al centro.
(Gutiérrez. 2008; Paniagua. 2012)
En función de este deber ser y en contraste con la realidad descrita, surge la
inquietud con relación a la falta de vinculación de las estrategias de aula con las
características, nivel evolutivo y realidad social de los niños y niñas de Educación
Inicial, y a la prioridad que se le estaría dando a la mediación de la acción
cognoscitiva, que deja de lado la potenciación del desarrollo social. Por lo que se
observa un énfasis en la enseñanza de la lectura, la escritura y las matemáticas, con la
aplicación de enfoques que promueven un aprendizaje mecanizado y poco
significativo. Donde se obvia, en muchos casos; las capacidades, potencialidades,
intereses y características individuales de cada niño o niña, y los conocimientos
previos que trae de su entorno social.
Este primer acercamiento a la realidad del fenómeno estudiado, según lo plantean
Murcia y Jaramillo (2001) constituye el primer momento metodológico de la
investigación, denominado por los autores citados “Preconfiguración de la realidad”,
desde donde se asume la dirección inicial de la investigación, para lo cual es
necesario establecer una estrecha relación entre la teoría y la realidad observada, pues
la sola descripción de la realidad es insuficiente para interpretar y comprender
ampliamente el fenómeno estudiado.
En tal sentido, el análisis y reflexión acerca de las evidencias presentadas en este
escenario inicial permitió develar aspectos relevantes que se proponen como
categorías iniciales, considerándose la formación docente, el desarrollo de
competencias y la mediación consciente e intencionada como elementos íntimamente
relacionados que posibilitan una práctica potenciadora del aprendizaje de habilidades
sociales en los niños y niñas de Educación Inicial, tal como se refleja en el gráfico 1:
27
Gráfico 1: Categorías Iniciales de la Investigación
Interrogantes de la Investigación
28
¿Cuál es la visión que poseen las docentes de Educación Inicial en torno a la
administración del Diseño Curricular de la UPEL (1996) y sus implicaciones en el
desarrollo de las competencias necesarias para el ejercicio de su profesión?
¿Cuál es la percepción que tienen los docentes de Educación Inicial, en relación
con su formación en el desarrollo de competencias para el abordaje del aprendizaje
social en la primera infancia?
¿Qué elementos perfilan las líneas de acción para el desarrollo de competencias
de mediación del aprendizaje de habilidades sociales, en la formación del docente de
Educación Inicial?
Objetivos de la investigación
Objetivo General
Objetivos Específicos
29
Justificación e Importancia
30
encontrar en sus aulas docentes capaces de generar mayores oportunidades de
aprendizaje, para que se pueda producir un verdadero mejoramiento de la calidad
educativa.
De allí la necesidad promover profundos cambios en la formación docente, para
trascender la concepción bancaria y transmisiva de la educación; que generalmente
convierte al docente en un consumidor de cursos y repetidor de conocimientos y
teorías. Y que se asuma, desde los centros de formación de formadores, una
metodología que lo transforme en un productor de conocimientos, propuestas y
soluciones problemáticas que le plantea la práctica; y privilegie la reflexión sobre el
ser, el hacer y sobre el acontecer; sobre su propia persona, sobre su acción pedagógica
cotidiana y su impacto transformador. (Pérez Esclarin, 2004)
Sobre la base de estas consideraciones, el estudio pretende ser un aporte para la
reflexión y la adecuación de la acción docente, en el marco de los desafíos de la
Educación Inicial para el presente siglo, los cuales exigen una práctica pedagógica
renovada, actualizada y que incorpore dentro del aula las más novedosas
herramientas, para darle pertinencia social y relevante significatividad a la educación
de los más pequeños.
A esto cabe agregar que el docente de Educación Inicial, como cualquier
profesional, también está expuesto a las exigencias del desarrollo de la sociedad y los
avances en los campos científicos y tecnológicos, lo cual impacta en su proceso de
formación e implica el desarrollo de un amplio perfil, que le permita abordar las
tareas que se derivan de la complejidad social donde se encuentra inmerso. (Peralta,
2014)
Dentro de este contexto es bueno reflexionar acerca la importancia que se le
asigna a los centros universitarios, como es el caso de UPEL, en relación la
necesidad de responder de manera pertinente a las demandas, desafíos e intereses que
los diferentes grupos que integran el entorno social, desde su labor docente en cuanto
la formación profesional, y de su trabajo en el ámbito de la investigación científica.
Por tales razones, la presente investigación se considera importante, pues se
orienta a brindar elementos de reflexión y teorización que puedan ser incorporados al
31
proceso de formación de los docentes de Educación Inicial, como líneas orientadoras
que contribuyan al desarrollo de competencias de mediación del aprendizaje de
habilidades sociales, y se ofrece además, la oportunidad de innovar la práctica
pedagógica en este nivel educativo; a través de experiencias que combinen la
dimensión social con la educativa, y que permitan originar aquellos procesos de
aprendizajes, de manera consciente y significativa, que niños y niñas requieren para
poder enfrentar los retos de la tan convulsionada sociedad que les ha tocado vivir.
En esta dirección, el estudio aporta valores con pertinencia social, ya que por la
esencia interactiva y relacional del tema; se logrará producir un efecto cascada, pues
al develar la praxis del docente para generar construcciones teóricas acerca de su
actuación, las mismas contribuirán a la formación de futuros ciudadanos con
competencias que le permitan interactuar exitosamente con su entorno.
Desde el punto de vista científico, la investigación asume el enfoque emergente
de la investigación cualitativa, que le da cabida tanto al investigador como a los
investigados, particularmente en la cotidianidad de los actores. Además, se asumirá el
paradigma interpretativo por cuanto su propósito consistirá en comprender las
estructuras significativas que dan razón a la actuación de los docentes en su praxis
pedagógica, al establecer una vinculación dialógica con los actores informantes; para
de esta forma conocer y comprender acerca del fenómeno del cual emergerán los
aportes que beneficiarán la calidad de la formación del profesional de la docencia.
Finalmente, desde el punto de vista metodológico, la investigación incorpora
elementos trascendentes para el estudio de las realidades educativas, sin
artificialidades y atiende la globalidad de la situación educativa pero desde sus
particularidades, lo que constituye un valioso aporte para enriquecer el proceso de
transformación curricular que se adelanta en la Universidad Pedagógica Experimental
Libertador y cuya finalidad es “garantizar la pertinencia social y académica del
currículo de acuerdo a los saberes, valores culturales, científicos y humanísticos, los
cambios y transformaciones educativas nacionales e internacionales ” (UPEL, 2008;
p. 2).
32
CAPÍTULO II
REFERENTES TEÓRICOS
Antecedentes de la Investigación
Antecedentes internacionales
33
relación con el desarrollo cognitivo y los aprendizajes que se van a realizar en la
escuela.
Como resultados preliminares, se reflexionó en la necesidad de que en la escuela
se enseñe directa y sistemáticamente las habilidades sociales, e incluye la promoción
de la competencia social como uno de los objetivos generales de la educación infantil,
que integra la enseñanza de las habilidades sociales en su quehacer diario. La
importancia de este trabajo para la presente investigación, reside en que en ella se da
relevancia de la formación de los docentes y la adquisición de competencias
fundamentales para abordar de manera efectiva la mediación del aprendizaje de las
habilidades sociales en la educación infantil.
Otro estudio considerado relevante es el de Betina y Contini (2009), quienes
realizan un estudio en la República de Argentina, acerca de las habilidades sociales
en niños preescolares en contexto de pobreza, cuyo objetivo fue describir las
habilidades sociales en 318 niños de 3 a 5 años de S.M. de Tucumán (Argentina) de
bajos niveles económicos y analizar la cualidad de las habilidades sociales más
recurrentes.
Los resultados permitieron concluir que, a pesar del contexto de pobreza, los
niños participantes mostraron una serie de habilidades sociales positivas, los que les
permitían un ajuste psicológico en su contexto más próximo. Lo que se considera un
factor protector de la salud, comprobándose que las habilidades sociales positivas
pueden actuar como un amortiguador de los efectos negativos propios de la pobreza y
la desigualdad social, pues contribuyen al funcionamiento adaptativo. De allí que este
estudio se considere relevante, pues destacan la importancia de las habilidades
sociales como aspecto fundamental en un sano desarrollo infantil.
En el ámbito de la formación del docente de Educación Inicial, como mediador
de aprendizajes que incluye el aprendizaje de las habilidades sociales, destaca en la
actualidad, el enfoque de formación basado en competencias que ofrece la posibilidad
de elevar la pertinencia de la educación con las necesidades reales del entorno.
En este sentido, Mérida (2009) realiza en España, una propuesta de competencias
para el docente de Educación Inicial, diseñada sobre la base de las dimensiones del
34
aprendizaje expuestas por la UNESCO, y divide las competencias en: cognitivas
(saber), referidas a los conocimientos que debe adquirir el docente en los aspectos
psicológicos, pedagógicos, curricular, didácticos, epistemológicos y sociales sobre el
mundo de la infancia, así como del contexto donde desarrolla su acción y los avances
tecnólogos y de la información. Procedimentales (saber hacer); abarcan el saber hacer
de su praxis pedagógica que implica el desarrollo de una metodología intencionada,
activa, participativa y creativa que permita el desarrollo de una educación integral en
la infancia. Las competencias actitudinales incorporan aspectos personales
relacionados con actitudes y valores intra e interpersonales, donde destaca lo
vocacional, la sensibilidad, respeto, afectividad, equilibrio emocional, valoración
personal, entre otros.
El desarrollo de estas competencias les permitirá a los docentes de Educación
Inicial, enfrentar el reto de la formación de valores humanos como elemento
fundamental para el avance significativo de la igualdad de oportunidades dentro de
una línea del desarrollo de las potencialidades de cada uno, de respeto a las
diferencias de todo tipo, de solidaridad, en un marco de mayor democratización de las
sociedades. Lo cual es perfectamente compatible con los propósitos que guían esta
investigación.
Estrada (2011) en su estudio relacionado con las competencias didácticas en la
educación preescolar, realizado en México, describe cuáles son las competencias que
emplea el educador de preescolar al momento de diseñar y ejecutar su planeación de
clase. La información obtenida en la realidad educativa a través de la revisión de
planes de clase, el discurso de los educadores y el análisis de la práctica
dentro del aula, permitió precisar que los educadores han dejado de lado las
prácticas tradicionales que frecuentemente no tenían un propósito didáctico, y hoy en
día planean y trabajan bajo la consideración de algunas características del enfoque
por competencias.
Sin embargo, es necesario que los educadores fortalezcan conocimientos y
habilidades que le permitan una mediación más efectiva, y tomar decisiones en el
diseño y ejecución de las secuencias didácticas que atiendan a las etapas de desarrollo
35
de sus alumnos y respeten sus individualidades, intereses y potencialidades, por lo
que, se diseña la propuesta de un programa formativo que les brinde los
conocimientos, habilidades y actitudes que les permita un mejor ejercicio de su
práctica. Lo que coincide con los propósitos que persigue esta investigación, en el
sentido de generar aportes para fortalecer la formación del docente de Educación
Inicial.
Antecedentes Nacionales
36
dirigidas a enseñar sólo conceptos descuidando la parte formativa como son las
actitudes y los valores.
A partir de este diagnóstico se ejecutó un taller dirigido a las docentes, orientado
a mejorar las actitudes de los docentes en el trato hacia los niños(as) y a diseñar
estrategias activas y participativas que incluyan elementos generadores y
transformadores de actitudes y valores. Este estudio es relevante, pues destaca la
formación del docente para fomentar actitudes positivas en los infantes de Educación
Inicial.
En el área de la formación docente, se consideró importante la investigación de
Fernández (2005), quien diseñó un modelo teórico para el desarrollo de la dimensión
ética en la formación docente en la UPEL- IPC, con una orientación cualitativa
etnográfico y un enfoque fenomenológico; contando con once informantes clave y
donde utilizó como técnicas para la recolección de la información: el análisis de
documentos, la observación participante y la entrevista en profundidad.
La discusión, análisis e interpretación de la información se realizó con el uso del
método comparativo continuo, a partir de la saturación de las categorías encontradas
para generar los criterios necesarios en la construcción del modelo teórico para el
desarrollo de la dimensión ética en la formación docente, sustentado en los principios
de autonomía, libertad y voluntad. La investigación constituye un referente
importante al ofrecer aportes relevantes para la formación docente
Igualmente García (2012) en su investigación tuvo como objetivo construir un
modelo de praxis pedagógica para el desarrollo de competencias personales,
sustentado en la dimensión holística de la educación, se enmarcó dentro del
paradigma interpretativo, desarrollándose como una investigación cualitativa con
enfoque etnográfico y naturalista.
El contexto fue el Instituto Pedagógico de Caracas con once informantes entre
docentes y estudiantes de diversas especialidades. El análisis e interpretación de la
información permitió concluir que existen debilidades en la formación docente al
revelarse una praxis educativa ubicada en el modelo academicista donde la docencia
entendida como instrucción, y los conocimientos se presentan descontextualizados,
37
igualmente la praxis se muestra poco comprometida con el crecimiento integral del
estudiantado al considerar, en poca medida, la connotación humana del hecho
educativo, por lo que resalta la necesidad de que el formador se aboque a su proceso
de crecimiento y desarrollo personal, al valorar el hecho de que debe ser un modelo a
seguir, y por tanto ser ejemplo de congruencia entre el pensar, el sentir y el actuar.
Estos elementos y las categorías definidas como: dimensión académica, personal,
social, axiológica e institucional de la praxis pedagógica, orientaron el diseño del
modelo teórico propuesto, con el que se pretendió responder a las necesidades
encontradas. Esta investigación resulta reveladora, y sustenta de alguna manera el
planteamiento acerca de las debilidades de la formación docente de las estudiantes de
Educación Inicial.
Se destaca también la investigación de González (2012) quien propuso en su tesis
doctoral un Corpus teórico para la formación del docente de Educación Inicial,
basado en el desarrollo humano, donde asume desde el punto de vista teórico,
elementos referidos a la formación docente, educación universitaria, teorías
humanistas y teorías constructivistas. El estudio estuvo orientado hacia la búsqueda y
descubrimiento, de nuevos conocimientos, con especial interés hacia las acciones
humanas y la práctica social.
Se asumió el paradigma constructivista, enmarcándose dentro de la metodología
cualitativa interpretativa. Los informantes clave fueron docentes de preescolar,
egresados de la UPEL-IPC, a quienes se les aplicó una entrevista en profundidad. El
análisis de la información, develó los elementos que permitieron la construcción del
Corpus Teórico propuesto basado en cuatro categorías superiores: Concepción de
Desarrollo Humano, Formación Académica basada en el Desarrollo humano,
Necesidades Personales y Profesionales relacionadas con el Desarrollo Humano,
Elementos del Desarrollo Humano considerados para orientar la Formación del
docente de Educación Inicial. El presente trabajo se relaciona con la investigación
citada, debido a que existe un elemento primordial en común, que es el desarrollo del
ser humano como prioridad.
38
Teorías y Enfoques vinculados con la investigación
Conceptualización y alcances
39
Internacional del Trabajo, 2012; Alegre, 2013)
Para efectos de esta investigación se asume la denominación de Educación Inicial, de
acuerdo a los referentes legales y curriculares que, en Venezuela, respaldan la atención
educativa de niños y niñas desde la gestación hasta los seis años o al ingresar a la
educación primaria, referidas a todas aquellas acciones dirigidas a niños y niñas menores
de seis años, orientadas a satisfacer sus necesidades, intereses y ofrecer experiencias de
aprendizaje para desarrollar sus potencialidades, que deben estar coordinadas entre el
Estado, la familia y la Sociedad. Su propósito fundamental es crear las condiciones
idóneas que brinden los cuidados necesarios y las máximas posibilidades de desarrollo, a
los niños y niñas que son atendidos. (MED, 2005; UNICEF, 2009; UNESCO, 2010;
OREALC/UNESCO, 2012)
Por contemplar un amplio rango de edades, se puede decir que es una etapa
educativa compleja por las diferencias del desarrollo infantil que existen entre una y otras
edades, debiéndose ajustar la acción pedagógica a las características específicas de cada
uno de los dos ciclos en que se estructura la etapa. Por tanto, la atención educativa en este
período etáreo constituye un proceso de atención integral, y se considera la fase de
desarrollo más importante de todo el ciclo vital, donde se generan procesos de
maduración y aprendizaje que son los que permiten interactuar, integrarse y desarrollar al
máximo las potencialidades como persona, según lo plantea Peralta (2004)
En concordancia con esto, las investigaciones en el campo de la neurociencia, han
dado cuenta de hallazgos importantísimos con respecto al desarrollo cerebral desde el
período de gestación, donde se producen cambios sustanciales en el desarrollo del
sistema nervioso y que constituye una ventana importante de oportunidades para
aprender. Tales investigaciones comprobaron que desde la gestación hasta los 6 años,
niños y niñas viven un período fundamental en su desarrollo físico, cognitivo,
emocional y social, que influye sobre su salud, aprendizaje, relaciones, comunicación,
competencias y conductas para el resto de su vida. (Peralta, 2004). Lo que resalta la
importancia de ofrecer un ambiente estimulante que brinden, a niños y niñas en esta
etapa, experiencias de aprendizajes potenciadores del desarrollo.
Otro elemento a considerar aquí, es la Declaración de los Derechos del Niño,
40
aprobada por la asamblea de la Organización de las Asambleas Unidas en el año
1989, y que se sustenta en el paradigma del niño (a) como sujeto de derecho, bajo la
doctrina de protección integral; cuyo eje principal es el reconocimiento que todos los
niños y niñas gozan de los mismos derechos que los adultos, por lo que el Estado, la
sociedad y la familia deben respetar, garantizar, cumplir y hacer cumplir, tales
derechos y adecuarlos a los más pequeños, como sujetos en formación.
Para fortalecer la idea que los niños y niñas son portadores de los derechos
consagrados en la Convención, en el año 2005 el Comité de los Derechos de los niños
de la ONU proclamó la Observación General Nro. 7: “Realización de los derechos del
niño en la primera infancia”, donde se reitera que la primera infancia constituye la etapa
fundamental para la realización de dichos derechos. Esta observación permite dar mayor
peso a la necesidad de ofrecer las condiciones necesarias para el desarrollo integral de los
niños y niñas desde el inicio de la vida.
41
investigaciones que se interesan desde hace mucho tiempo por la atención educativa
desde la más temprana infancia y su impacto en el desarrollo humano, por lo que en
la actualidad es innegable que el desarrollo físico y psicológico del infante lo
determinan las experiencias de sus primeros años de vida. De manera que, se puede
decir que existe consenso entre los estudiosos del tema que comparten la “perspectiva
del desarrollo” desde la gestación hasta los seis años, desde donde se afirma que:
Desde la más temprana infancia hasta el principio de la escolarización se
producen numerosas transformaciones en las facultades físicas, mentales,
cognitivas y socioa-fectivas del niño. Esas transformaciones dejan una
impronta en la adquisición de competencias y capacidades, así como en las
formas de relacionarse, comunicar, aprender y jugar. (UNESCO, 2007; p. 120)
De esta manera se puede afirmar que el período que abarca los seis primeros años
de viva, es el período en el que los seres humanos somos más dependientes de una
relación segura con los adultos significativos y el resto de las personas que conforman
el círculo familiar y social, para asegurar tanto la supervivencia, como la seguridad
afectiva, la integración social y el desarrollo de las capacidades cognitivas.
Tal proceso de desarrollo posee unos principios generales, que pueden
considerarse de carácter universal, pero que a su vez se sustenta en elementos
individuales, dados por las características y condiciones específicas de cada niño o
niña, desde el punto de vista biológico, psicológico, social y cultural. En función a
ello, los hallazgos en el campo de la neurociencia han dado cuenta sobre las “enormes
potencialidades en estos primeros años, y sobre la necesidad de estimular el
desarrollo desde los momentos iniciales de la vida, cuando aún las estructuras
biofisiológicas y psíquicas están menos conformadas”. (Ministerio de Educación y
Deportes: MED, 2005; p. 6)
En esta perspectiva la Organización Internacional del Trabajo (2012), expone que,
al igual que el aprendizaje que comienza antes que los infantes ingresen a educación
formal, las ventajas y desventajas que signarán su desarrollo también se inician antes
de que sean escolarizados; pues a pesar de que los primeros años de vida poseen un
gran potencial de desarrollo; si en este período no se dan las condiciones favorables
de atención y educación el desarrollo queda la saga.
42
Ello en función de la condición de vulnerabilidad que encierra este segmento de la
vida humana, donde los estímulos del ambiente, a la calidad de los cuidados y de las
relaciones entre el niño y sus cuidadores, son fundamentales para lograr un el
máximo desarrollo de las potencialidades infantiles, por lo que: “un cuidado
negligente, que no atienda adecuadamente las necesidades del niño, podría actuar en
detrimento de su desarrollo a largo plazo, y de sus capacidades de aprendizaje”.
(Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe;
OREALC/UNESCO; 2012, p. 34)
Es por ello que, para Organización Internacional del Trabajo (op. cit), la atención
educativa de calidad en los primeros años de vida, es sumamente importante, pues las
aptitudes desarrolladas durante estos años “constituyen la base para el aprendizaje y
el éxito profesionales posteriores, lo que hace de (los primeros años de vida) un
período crítico de acumulación de capital humano” (p. 5). Ante esta afirmación, es
importante referir los avances que en materia de educación infantil han monitoreado
tanto UNESCO como la UNICEF, en diversos países, dando cuenta que las
experiencias basadas en una educación de calidad durante los primeros años, pueden
reducir “la desigualdad de oportunidades (así como) las desventajas vinculadas con la
pobreza o con características étnicas o lingüísticas” (UNESCO, 2010, págs. 55-57).
Por el contrario, aquellos infantes a los que no se les ofrece una atención y
educación adecuada, tienen mayor riesgo de sufrir retrasos cognitivos y de desarrollo
general que sobrevienen mucho antes de que ingresen en la enseñanza primaria, lo
que tiene consecuencias a largo plazo para los niños, sus familias y la sociedad en su
conjunto, además de ser los más costosos de remediar. (Organización Internacional
del Trabajo, 2012)
Tales planteamientos se suscriben a los acuerdos expresado por el Consejo de la
Unión Europea (2011) y los argumentos esgrimido por la Oficina Regional de
Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO, 2012), para
reconocer los beneficios sociales, académicos y económicos que se derivan de una
atención y educación infantil de calidad a corto y largo plazo tanto para los niños,
especialmente para los que proceden de un entorno socioeconómico desfavorecido,
43
así como para la sociedad en general.
De allí que, los beneficios sociales vienen dados por la posibilidad de revertir la
desigualdad económica, social y de género presente en las sociedades, al permitir
mayor movilidad social e inclusión de los más desfavorecidos. Los beneficios
académicos, están definitivamente vinculados con un buen desempeño académico en
los años posteriores, lo que disminuye la necesidad de recurrir a políticas paliativas
de dificultades cognitivas o de alguna dificultad en el desarrollo durante la infancia
intermedia o adolescencia, pues contribuye con la adquisición de las bases esenciales
para el desarrollo del lenguaje, el éxito del aprendizaje permanente, la integración
social, el desarrollo personal y la capacidad de empleo.
Desde una visión economicista, la atención y educación en estos primeros años,
se considera una “inversión en capital humano”, pues al establecer sólidas bases en la
formación de niños y niñas, el aprendizaje posterior será más eficaz, lo que posibilita
que continúe a lo largo de la vida, aumente la equidad de los resultados educativos y
reduzca los costos para la sociedad en pérdida de talento y en gasto público en
bienestar, sanidad e incluso justicia, lo que sin duda, repercutiría también en una
mayor productividad de la sociedad en su conjunto.
No obstante, es necesario trascender esta visión utilitarista de la educación
infantil, y plantearse su importancia bajo un enfoque de los niños (as) como sujetos
de derechos, al atender a los principios de respeto, protección, equidad social,
diversidad y calidad educacional, tal como lo establece la Convención de los derechos
del niño (Alegre, 2013), donde el respeto a la diversidad, la no discriminación, la
igualdad de oportunidades y la justicia social de todos los niños y niñas, son
elementos fundamentales que imprimen una dimensión ética a la educación de los
más pequeños.
Es por ello que, para ser consecuente con esta perspectiva, es necesario promover
desde los primeros años, una educación no discriminatoria, que iguale las
posibilidades de los niños y las niñas, pues la infancia debe ser considerada “como el
punto de partida natural y lógico para el comienzo de las políticas y prácticas de
desarrollo educativo y humano” (Alegre, op. cit; p. 123). En tal sentido, dentro los
44
objetivos de la educación infantil, se debe privilegiar “el pleno desarrollo del niño de
una manera culturalmente relevante (además de) promover la socialización positiva
entre los géneros y reconocer sin prejuicios sus diferencias”. (Declaración de
Albacete, citado en Melograno, 2008; p. 295), lo que se considera factores esenciales
para el desarrollo progresivo de una sociedad mundial más justa y más humana.
En síntesis, existen argumentos suficientes para declarar la importancia sustantiva
de ofrecer a la población infantil una atención y educación con calidad y pertinencia,
al constituir un factor de desarrollo humano que encierra la semilla de una sociedad
más justa y equilibrada, pues posibilita la adquisición de competencias cognitivas,
afectivas y sociales desde la más tierna edad, que garanticen un futuro más
prometedor para las presentes y futuras generaciones.
Dada las particularidades del desarrollo humano en los primeros años de vida, su
proceso educativo está provisto de una serie de elementos que lo hacen especialmente
singular y diferente a la forma en que se organiza dicho proceso en las subsiguientes
etapas escolares. Es así como, la práctica pedagógica para el período de la Educación
Inicial, abarca una serie de principios, fundamentados en factores y condiciones que,
de acuerdo con la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (2008), implican tres
aspectos primordiales:
(a) El cuidado de niños y niñas, que involucra acciones orientadas a la
preservación de la vida, la integridad y velar por un sano crecimiento, donde resalta la
satisfacción de necesidades básicas como: alimentación, sueño y vigilia, salud y
nutrición.
(b) La formación y educación, conformada por todas aquellas acciones educativas
que promuevan el desarrollo global y armónico, y la formación como persona.
(c) La atención integral, donde convergen todas las acciones promovidas por los
actores educativos vinculados con la formación y educación de niños y niñas: “el
centro infantil o la educación en la vía no formal, la familia, la comunidad, para
garantizar su crecimiento, desarrollo y formación adecuada, y que surge como un
45
resumen de los dos primeros aspectos considerados.” (op. cit, s/n)
Paralelo a ello, Manhey (2012), plantea algunos principios más específicos,
relacionados con la metodología con que se aborda el trabajo con niños pequeños.
Dentro de estos destacan:
(1) Existencia de un ambiente afectivo, grato y acogedor; que ofrezca seguridad
física y emocional, y que a su vez genere interacciones afectivas de niños y niñas con
sus pares, adultos y con el mismo ambiente físico; donde el modelo adulto es un
factor clave para crear estas condiciones.
(2) El juego como estrategia predominante para el trabajo pedagógico en la
educación infantil, pues constituye la actividad rectora de los infantes; razón por la
cual debe ser considerado como el elemento fundamental en las estrategias
desarrolladas por los docentes. El juego constituye la vía más expedita para que niños
y niñas se apropien de la realidad, pues además de producir placer, implica un rol
activo en los niños, ya que escogen, se mueven, crean, y les permite otorgar mayor
significatividad a los aprendizajes adquiridos.
(3) El niño y la niña como centro de la actividad pedagógica, lo que implica una
participación activa en su propio proceso educativo. Por tanto, el docente debe
propiciar una comunicación efectiva para que los infantes puedan expresar sus
deseos, intereses, necesidades y opiniones; ofreciéndoles la libertad para que estos
tomen decisiones y elijan sus propias actividades, entre las diferentes alternativas que
se le ofrecen. De esta manera construirán, paulatinamente, aquellas habilidades que le
permitan desarrollar una personalidad autónoma e independiente. En este sentido, el
adulto juega un rol principal como orientador del proceso de enseñanza-aprendizaje,
pues es el que organiza, estructura y orienta el proceso pedagógico que ha de
conducir al desarrollo.
(4) Organización de experiencias que promuevan el aprendizaje significativo,
dado que los niños aprenden cuando lo nuevo se relaciona con sus experiencias y
conocimientos previos; para lo cual es necesario mantener una interacción constante
con estos y sus familiares, a fin de indagar cuáles son sus conocimientos previos
acerca de los diferentes temas a trabajar en el aula, para planificar las diversas
46
experiencias sobre la base de dichos conocimientos, y ofrecérselas de una manera
vivencial, de manera que puedan otorgarle verdadero sentido a los nuevos
aprendizajes adquiridos.
(5) Atención a las diferencias individuales, a través del desarrollo de una
metodología flexible que permita respetar fortalezas, limitaciones, ritmos, estilos de
aprendizaje y personalidad de cada infante, dando lugar a que cada uno se
manifiesten tal cual es, para lo cual se requiere la ejecución de un trabajo docente
diversificado, que permita responder a las necesidades, intereses, características y
fortalezas de cada niño y niña.
Los principios mencionados, aunque no son exhaustivos, presentan un panorama
general de los elementos a considerar dentro del proceso educativo de la Educación
Inicial, y que deben ser conocidos profundamente por el educador que se forme para
el trabajo en este segmento educativo pues ellos son los que le permiten alcanzar una
comprensión cabal de las particularidades de los niños de esta edad y de la manera en
que se ha de concebir de forma general su proceso educativo.
De todas las etapas evolutivas que atraviesa el ser humano, la infancia es, sin
duda, el período en el que tienen lugar más procesos de desarrollo y se producen
cambios con una mayor intensidad. Si bien es cierto que el desarrollo se prolonga a lo
largo de toda la vida, lo que ocurre durante los primeros años tiene radical
importancia tanto para la vida futura de una persona como para el grupo social al que
pertenece. Por ello, abundan las investigaciones interesadas en conocer los procesos
que se suceden en los primeros años de vida; además de erigirse, durante las últimas
décadas, el interés por defender y salvaguardar los derechos de niños y niñas a un
crecimiento sano y adecuado,
Tal proceso de desarrollo posee unos principios generales, que pueden
considerarse de carácter universal, pero que a su vez se sustenta en elementos
individuales, dados por las características y condiciones específicas de cada niño o
niña, desde el punto de vista biológico, psicológico, social y cultural.
47
En primer lugar, se debe destacar que los niños y las niñas son seres únicos, con
características biológicas, psíquicas, sociales y culturales propias. Son seres sociales,
cuyo desarrollo depende de la calidad de las relaciones y ambientes en los que crecen.
Son seres que desean, tienen expectativas, generan y captan sentimientos en sus
relaciones consigo mismos, con los otros y con el entorno. (Peralta, 2004)
Pero además, según lo planteado por Hidalgo, Sánchez y Lorence (2008) y
Melograno (2008), al nacer los infantes vienen al mundo provistos de una serie de
capacidades, con una dotación genética concreta que va a determinar en parte su
desarrollo, pero la influencia del ambiente también es muy importante, por lo que se
debe tener presente que la maduración biológica de este período canaliza y posibilita
potencialidades de desarrollo, pero la estimulación procedente del contexto es
necesaria para plasmar esas potencialidades en capacidades y nuevos logros.
Igualmente, los autores citados coinciden al señalar que el organismo infantil se
encuentra desde el mismo nacimiento en este constante proceso de maduración. De
manera que el desarrollo físico de los niños está relacionado con el proceso intenso de
crecimiento y desarrollo de las diferentes estructuras y tejidos. Por otro lado, el
desarrollo infantil no debe considerarse como una secuencia prefijada, cerrada a las
influencias externas, sino que este se presenta como un sistema abierto a toda la
estimulación procedente del medio que rodea a los infantes.
Esta última consideración se desprende de los enfoques teóricos que explican el
desarrollo desde una perspectiva contextualista (Vigotsky, Brofembrener, Bandura,
entre otros), para dar a entender la evolución del organismo humano dentro de las
complejidades del contexto socio-cultural.
Así mismo, en consideración a los aportes de la neurociencia, es en los primeros
años de vida del ser humano, donde se producen la mayor cantidad de conexiones
neuronales y el cerebro muestra mayor plasticidad a los estímulos ambientales a los
que son expuestos los infantes, lo que se considera como factor determinante, para
que se produzca el desarrollo de habilidades y capacidades que dan lugar al
aprendizaje.
También es importante, señalar aquí, que el desarrollo y aprendizaje infantil no se
48
produce de manera homogénea y lineal, sino que fluctúa y pasa por períodos más o
menos estables y por períodos donde se producen cambios cualitativamente
complejos, que produce grandes transformaciones en los pequeños y se han
denominado “crisis del desarrollo” o “períodos sensitivos”. (Melograno, op. cit.)
Estas crisis o períodos, son las que permiten que una habilidad o capacidad
adquirida por el infante, en un momento dado, pueda ser rápidamente sobrepasada y
sustituida por otra adquisición más compleja, en un plazo corto, por lo que estos
primeros años de vida constituye una ventana de oportunidades, para potenciar la
capacidad de aprendizaje de los niños a partir del conocimiento de las condiciones en
que se produce el desarrollo cerebral. (Melograno, op. cit; Alegre, 2013)
Ello implica que, los profesionales de la docencia encargados de atender a niños y
niñas en esta etapa, conozcan con absoluta propiedad, los rasgos que caracterizan el
desarrollo infantil y los procedimientos pedagógicos más apropiados, para ejercer una
práctica potenciadora:
...tomando como base el nivel de adquisiciones reales del niño, y partiendo del
mismo determinar todo lo más que el niño puede aprender mediante la acción
del adulto y el contacto con sus iguales, unido a su propia actividad y
experiencia individual. (Melograno, op. cit; p. 38)
49
físico, hasta el dominio de distintas habilidades motrices, y pasan por los progresos en
los conocimientos, el desarrollo del habla, la forma de actuar sobre el mundo, en la
expresión y reconocimiento de las emociones y en las relaciones sociales con los
demás. Tales cambios avanzan con una rapidez considerable, y configuran
progresivamente, las bases fundamentales de las particularidades físicas y
psicológicas de la personalidad. Sin perder de vista el hecho de que el ser humano es
un todo y como tal hay que entenderlo.
En esta secuencia de cambios, según Melograno (2008), se distinguen una serie de
etapas cualitativamente diferentes, que permite caracterizar las particularidades de
cada una de ellas, establecer sus principios fundamentales y determinar sus
actividades directrices. Al respecto, los primeros años de vida se caracterizan por un
desarrollo irregular, con períodos de relativa estabilidad acompañada por períodos de
cambios significativos que se dan en un breve espacio de tiempo, y que transforman
totalmente la actividad del organismo, lo que propicia el desarrollo de habilidades
cualitativamente superiores.
Por ejemplo, en concordancia con Hidalgo, Sánchez y Lorence (2008), durante los
dos primeros años de vida, niños y niñas casi duplican su altura y cuadriplican su
peso respecto a los valores del nacimiento. Junto al crecimiento físico, se percibe el
dominio de habilidades motoras, que va desde una falta absoluta de control sobre el
cuerpo a realizar acciones motoras complejas, voluntarias y coordinadas gracias al
desarrollo madurativo y a la estimulación ambiental. Este control corporal que se
completa hacia el final del segundo año de vida supone, sobre todo, una gran
autonomía en los movimientos y una creciente independencia de los cuidadores.
A partir de los dos años en adelante, aumenta la actividad física y corporal,
produciéndose procesos madurativos que posibilitarán que niños y niñas adquieran un
mayor control corporal e importantes logros psicomotores, lo que permitirá una
progresiva independencia y diferenciación de sus movimientos, al mismo tiempo que
muestran un control y una coordinación mucho mayor que en los años anteriores.
Todos estos logros permiten a niños y niñas entre 5 y 6 años conseguir destrezas
psicomotoras complejas como usar instrumentos o herramientas y desarrollar la
50
grafomotricidad (escritura y dibujo).
Igualmente, de acuerdo con estos autores, en el ámbito cognitivo, la estimulación
sensorial, la exploración física y social, la participación en juegos y rutinas, permitirá
la adquisición progresiva del conocimiento de la realidad, que en los dos primeros
años será de carácter sensoriomotor, es decir, basado en la acción y apoyado en las
capacidades perceptivas de los bebés; para, posteriormente, adquirir un carácter
simbólico, lo que permite a los niños y niñas pasar de actuar sobre la realidad a
representarse mentalmente dicha realidad.
A partir de los dos años, niños y niñas disponen de procesos cognitivos básicos
más flexibles y adaptados permitiéndoles captar la regularidad de las situaciones y
experiencias, aspecto clave para avanzar en el conocimiento del mundo que les rodea,
mediante la elaboración de esquemas y categorías de conocimiento.
El desarrollo del lenguaje, tienen también una gran importancia en estos primeros
años; pues si no existe una adecuada estimulación en este período, surgirán
deficiencias en la apropiación normal de esta habilidad, pues “el cerebro humano está
especialmente preparado para adquirir una lengua hasta una determinada edad, a
partir de la cual la adquisición del lenguaje se convierte en una tarea difícil o
incompleta”. (Melograno, 2008; p. 46).
De esta manera, Ferri (2001) plantea que se pueden determinar algunos
prerrequesitos fundamentales que constituyen las bases sobre las que el lenguaje
articulado puede desarrollarse, entre los que menciona: “la capacidad respiratoria y el
control del soplo, la disponibilidad anatómica y fisiológica de los elementos móviles
del aparato fonador, resonador y articulador y el procesamiento auditivo adecuado”
(p. 23)
El autor mencionado, indica la existencia de dos etapas en el desarrollo del
lenguaje, la primera denominada etapa pre-lingüística, que se produce durante el
primer año de vida, y donde el infante adquiere “una serie de conductas y habilidades
de interrelación entre el niño y el adulto desde cómo se adapta e integra a los
estímulos dados por el medio”. (p, 44). Este período se caracteriza por la emisión que
hace el infante de una serie de sonidos inespecíficos, denominados comúnmente
51
“balbuceo”.
Al respecto, Serrano (2006) describe el desarrollo de esta fase en los siguientes
términos:
...en un principio, el niño/a se comunica por movimientos y gestos, con la
finalidad de atraer la atención, lograr una respuesta o manifestar una
conducta. Pronto, antes de que pueda emitir las primeras palabras, comienza a
comprender el lenguaje de los adultos cuando se dirigen a él. Poco a poco,
manifiesta interés por reproducir los sonidos que oye, es la etapa de los laleos
o balbuceos en que el niño/a emite silabas en un estado placentero (parloteo).
(p. 3)
52
ingredientes esenciales para el desarrollo de este vínculo.
En tal sentido la UNICEF (2012) expresa que “La necesidad de ser sostenido
emocionalmente por otro y la búsqueda de interés en la relación humana son rasgos
de salud mental que el niño manifiesta desde el comienzo de su vida.” (p. 11), por lo
que el desarrollo de un apego seguro en estos primeros años, constituirá la base
fundamental para configurar su desarrollo social-personal, y promueve una formación
adecuada del conocimiento de sí mismo y de los demás, al tiempo que favorece la
adquisición de estrategias relacionadas con el control emocional y las habilidades
sociales, según lo plantean Hidalgo, Sánchez y Lorence (2008)
A partir de los dos o tres años, niños y niñas experimentan emociones más
complejas, al surgir la necesidad de expresar, comprender, compartir, regular y usar
socialmente las emociones, pudiéndose observar los primeros indicios de
comprensión y control emocional. Además, con el ingreso a la educación formal, se
amplían las posibilidades de interactuar socialmente con personas distintas al hogar,
lo que facilita la interiorización de normas y valores sociales, la adquisición de
nuevos aprendizajes, la promoción de los comportamientos prosociales, la
construcción de la propia personalidad y la comprensión de los propios estados
mentales. (op. cit)
Como se desprende de esta breve caracterización del desarrollo infantil, el mismo
se presenta impregnado de cierta complejidad, y cuyo conocimiento profundo es
absolutamente necesario para que los educadores y adultos significativos ajusten sus
prácticas formadoras a las particularidades de dicho desarrollo.
53
¿Qué, cuándo y cómo evaluar? (Flórez, 1999; De Zubiria, 2006: Calvache, 2012).
Desde esta perspectiva, se tomarán como referentes para este estudio la
clasificación realizada por Flórez, (1999), y la realizada por De Zubiría, (2006). En
atención a ello, Flórez clasifica los modelos pedagógicos en: tradicional,
transmisionista conductista, romántico, cognitivo y social. Igualmente, caracteriza
cada uno de ellos en función de las metas de cada modelo, el concepto de desarrollo
que sostienen, los contenidos curriculares, como se concibe la relación entre maestros
y alumnos, su metodología y el proceso de evaluación.
Por su lado, De Zubiría propone la clasificación de modelos heteroestructurantes
y autoestructurantes. En los modelos heteroestructurantes el saber se concibe como
una construcción siempre externa al salón de clase y la educación como un proceso de
asimilación desde el exterior basado en la repetición y la copia.
Así mismo, la escuela representa un espacio para reproducir conocimiento y
favorecer el trabajo rutinario, al predominar un enfoque magistrocentrista; pues el
proceso educativo se encuentra centrado en la actividad del docente, quien
monopolizan la palabra y las decisiones. Finalmente, los propósitos y contenidos de la
enseñanza están dirigidos al aprendizaje de informaciones y normas. Bajo este
modelo se pueden ubicar los modelos tradicionales y transmisionistas descritos por
Flórez (op. cit)
Es bajo estos modelos que se ubican los primeras instituciones de atención
educativa a los niños(as) menores de seis años, surgidas a mediados del siglo XVIII,
donde la educación infantil estaba concebida como un proceso de atención y
protección maternal, practicada bajo un enfoque de la enseñanza derivado de la
tradición escolástica cuyo método estaba basado en la repetición, memorismo y
verbalismo, con un régimen totalmente rígido, que en nada tenía en cuenta la
naturaleza de los infantes
Con respecto a los modelos autoestructurante, De Zubiria destaca que en ellos, la
educación se concibe como un proceso de construcción desde el interior del
estudiante, pues el conocimiento es producto de una construcción interna;
considerándose que este tiene todas las condiciones necesarias para halar su propio
54
desarrollo. Fundamentado en un enfoque paidocentrista, el proceso educativo se
centra en los intereses del propio estudiante y las estrategias más apropiadas son
aquellas que promuevan el descubrimiento y la creatividad.
El papel del docente, bajo este enfoque es el de acompañante o guía del proceso
educativo. Dentro de esta visión, se ubican los modelos de la escuela activa y aquellos
basados en el enfoque contructivista, con sus diferentes corrientes; desde donde se
reconoce el papel activo del sujeto en el proceso de conceptualización y se reconoce
la existencia de elementos personales, matices y acepciones en el proceso de
aprendizaje; pudiéndose vincular estos modelos con los modelos romántico, cognitivo
y social, propuestos por Flórez (1999).
En el caso del modelo romántico, surge de la mano de teóricos y pedagogos que
se ocupan de ofrecer directrices para darle un sentido diferente a la educación de los
más pequeños, con ideas novedosas que han trascendido la historia y que hoy día se
consideran precursoras de la educación infantil. Alguno de ellos como: Rousseau y
Pestalozzi, son considerados como los clásicos precursores que aportaron ideas para
abordar las prácticas en educación para niños (as) menores de seis años, que tienen
como centro al propio niño (a) y respeto a su naturaleza, necesidades y posibilidades.
A estos ilustres personajes, se suceden otra serie de innovadores como Federico
Froebel, María Montessory, Ovidio Decroly entre los más importantes, que proponen
y aplican diferentes metodologías, donde destaca la inclusión del juego como
estrategia favorecedora del desarrollo infantil, propuesta por Froebel, el desarrollo de
una metodología estrictamente científica para trabajar con niños pequeños por parte
de Montessory y la creación del método globalizado de la enseñanza propuesto por
Decroly. Dichos autores, forman parte del conjunto de pedagogos y especialistas que
dieron vida a la llamada escuela activa. Dentro de esta visión, Flórez (1999)
categoriza el modelo de la pedagogía romántica, y de acuerdo a lo sugerido por De
Zubiría, (2006), el mismo posee un carácter autoestructurante.
Progresivamente, los avances de la psicología y de las teorías del aprendizaje
realizadas durante el pasado siglo XX, nutrieron la pedagogía en la formación de los
niños en las primeras edades; por lo que es relevante considerar los aportes de
55
investigadores como Piaget, Vigotsky, Ausubel; dentro de los más destacados; que sin
duda ofrecieron un marco psicológico lo suficientemente firme, para sustentar la
concepción que subyace en el desarrollo de la educación que se imparte en el Nivel
Inicial.
Los aportes de estos autores, constituyen la base conceptual del denominado
enfoque constructivista de la educación, desde donde se reconoce el papel activo del
estudiante en todo el proceso de aprendizaje, entendiéndose este como un proceso de
construcción y reconstrucción, y donde se le da la mayor relevancia a la interrelación
humana en este proceso de construcción del aprendizaje.
Es así como en la actualidad, los modelos pedagógicos que sustentan la educación
infantil se inscriben dentro de lo Flórez (1999) plantea como modelos cognitivos y
social; y que según se desprende de lo sugerido por De Zubiría (2006), se categorizan
dentro de los modelos autoestructurantes.
Desde esta perspectiva Melograno (2008), plantea que en los diversos modelos
curriculares que orientan la educación infantil, se pueden precisar algunos principios
básicos que son comunes a casi la totalidad de dichos modelos. Estos son:
(1) La educación como una necesidad y un derecho fundamental, la cual debe ser
oportuna y gozar de pertinencia, adaptándose a las necesidades y características de
cada niño y niña. Debiéndose considerar la atención a la diversidad en consideración
a las particularidades étnicas, sociales, culturales, familiares, religiosas; entre otras.
(2) Concebir a niños y niñas como centro del proceso educativo, y además, como
seres humanos en proceso de formación y por tanto como sujetos que aprehenden al
mundo de manera progresiva, de acuerdo con las capacidades y potencialidades
acordes a su edad y sus características individuales.
(3) La educación concebida como un proceso que potencie el desarrollo integral y
el aprendizaje infantil, y que abarca todas las dimensiones de la personalidad de niños
y niñas, y que toma en cuenta igualmente, todos aquellos factores que condicionan
dicho desarrollo y aprendizaje
(4) La educación en el Nivel Inicial, como complemento de la educación familiar,
ya que esta última constituye la base fundamental del proceso de formación y
56
educación del niño, imposible de sustituir por otro agente educativo, sino que más
bien debe ser potenciada para que niños y niñas puedan obtener mayores beneficios
en su proceso de formación. Ello implica un acuerdo en común entre educadores y
padres para la realización de actividades conjuntas que optimicen la educación
infantil.
(5) Promover una educación con altos niveles de calidad para los infantes más
desfavorecidos, a fin de compensar las desigualdades y carencias que pudieran
derivar de un ambiente empobrecido.
(6) Tomar en cuenta el contexto donde se encuentran los centros educativos para
la selección y aplicación de modelos operativos de la educación en los seis primeros
años de vida, que respondan más adecuadamente a necesidades de niños, niñas y
familia.
(7) Considerar la corresponsabilidad de los diferentes agentes educativos en la
educación integral del Nivel Inicial, que incluyen a la familia, la comunidad y la
sociedad en su conjunto, como valor agregado para imprimir una mayor pertinencia a
la Educación Infantil.
Estos principios contienen un carácter general, aplicables a cualquier modelo
curricular para la educación infantil.
57
Currículo Bolivariano de Educación Inicial, sin embargo, el mismo no se ha
oficializado por lo que, para efectos de esta investigación se asume como currículo
oficial del nivel el promulgado en el año 2005, el cual es objeto de análisis en el
capítulo cuatro para dar cumplimiento al primer objetivo de este estudio.
De acuerdo a lo señalado en las bases curriculares de la Educación Inicial
Venezolana (MED, 2005), esta se sustenta en las normas establecidas en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), donde se concibe a la
educación como un derecho humano y un deber social para el desarrollo de la
persona, desde una perspectiva de transformación socio - humanista, que se orienta a
la formación del ciudadano dentro de las pautas de diversidad y participación.
Asimismo, los aspectos inherentes a la atención y protección integral, tienen su
sustento dentro de las normas constitucionales y en la Ley Orgánica de Protección del
Niño y el Adolescente (LOPNNA, 2007), que señalan las exigencias al Estado
Venezolano de ofrecer y mantener instituciones y servicios que garanticen la
adecuada atención y educación a los niños y niñas y la obligatoriedad de la familia de
participar en el proceso de desarrollo y aprendizaje de sus hijos.
Es importante señalar que en este nivel el proceso educativo está concebido como
un período de atención integral desde la gestación hasta los seis años de edad, o al
ingresar al primer grado, con la participación de la familia y la comunidad. Tiene
como finalidad propiciar el máximo desarrollo de las potencialidades socio-afectivas,
cognitivas, lingüísticas, motoras y físicas de niños y niñas; y considera sus
experiencias socio-educativas, intereses y necesidades, con la participación de la
familia y de la comunidad.
Comprende la atención de niños y niñas de 0 a 3 años en la fase maternal y desde
los 3 a 6 años en la fase preescolar, instrumentándose mediante dos vías de atención:
Atención Convencional y No Convencional. En el caso de la Atención Convencional,
esta se aborda en espacios institucionalizados, denominados Centros de Educación
Inicial, con aulas de maternal y/o de preescolar, donde se ofrece atención pedagógica
y la prestación de servicios sociales o desarrollo de programas diversos, que
garanticen el desarrollo integral infantil.
58
La Atención No Convencional, se ofrece en espacios diversos que incluyen
ambientes comunitarios, familiares, ludotecas, centros comunitarios de atención
integral y arreglos espontáneos de cuidado infantil, donde se ofrece atención
pedagógica a los niños y niñas entre cero y tres años, sin excluir aquellos entre tres y
seis años que no tengan acceso a la atención convencional, con la participación de
docentes y adultos significativos o promotores de las comunidades.
Igualmente, se enfatiza en la atención pedagógica como un proceso continuo,
dirigido a potenciar los aprendizajes y el desarrollo con un sentido humanista y social,
con una educación mediada desde los primeros años de vida, tanto en el seno familiar
como en el aula, a fin de formar el insumo social y cognitivo básico que el niño
requiere, por lo que amplía en cada interacción, la calidad de los retos que deba
confrontar, proyectados desde el entorno familiar, escolar y extra escolar.
Desde esta perspectiva, la Educación Inicial venezolana se plantea como
finalidades:
Contribuir al aprendizaje y al desarrollo integral de niños y niñas, desde su
gestación hasta los 6 años o su ingreso a la Educación Básica, como sujetos de
derechos y garantías, en función de sus intereses, sus potencialidades y el
contexto social y cultural en el cual se desenvuelven.
Formar niños y niñas, sanos(as), participativos(as), creativos(as),
espontáneos(as), capaces de pensar por sí mismos(as), de tomar decisiones, de
resolver problemas y de desenvolverse armoniosamente en diferentes
contextos. Con valores de identidad personal, cultural, local y nacional, de
respeto y cuidado del entorno, de amor por el trabajo, de libertad, de justicia,
de honestidad, de comprensión, de tolerancia y convivencia. (MED. 2005; p.
72)
59
Propiciar oportunidades y condiciones para la integración a la Educación
Inicial a los niños y niñas en situación de riesgo y con necesidades especiales.
Promover la creación, ampliación y consolidación de redes de atención
integral infantil entre los distintos servicios y organizaciones de las
comunidades.
Promover el desarrollo pleno de las potencialidades de la niña y el niño, para
que puedan encarar con éxito la escolarización de la Educación Básica.
Fortalecer a las familias, los adultos significativos y a las comunidades en su
formación para mediar en el desarrollo infantil, así como en su participación
en la acción educativa dentro de un proceso de corresponsabilidad entre la
familia, la sociedad y el Estado. (op. cit; p. 72/73).
60
Estos y otros aspectos, serán analizados con mayor profundidad en el capítulo
cuatro de esta investigación, en función de describir los elementos incorporados en
Currículo de Educación Inicial que orientan la práctica pedagógica para mediar el
aprendizaje de las habilidades sociales de los niños y niñas que cursan este nivel.
61
enfrentar eficazmente las exigencias y retos de la vida diaria.
Dentro de este orden se considera necesario realizar una distinción entre
habilidades sociales y competencia social, en el ámbito de la Educación Inicial.
La competencia social infantil se puede entender; “como el conjunto de
habilidades, conocimientos sociales y otros componentes cognitivos y
comportamentales que sustentan en el niño una conducta social.” (Castilla, 2004; p.
94), dado que su desarrollo se produce a partir del repertorio de comportamientos,
que pueden ser adquiridos mediante el aprendizaje y que implican un proceso
interpersonal indispensable para integrarse a la sociedad, ya sea en el ámbito
pedagógico, como recreativo o profesional.
En esta misma línea, las habilidades sociales se refieren a un conjunto de
comportamientos y capacidades que permiten la ejecución de conductas eficaces en
situaciones interpersonales para enfrentar con éxito situaciones de intercambio social,
en tanto que la competencia social se puede definir como el mantenimiento de la
conducta adecuada en un contexto social, que constituye un nivel general de eficacia
en el área relacional. (Monjas, 2002; Romero, 2002; Vaello Orts, 2005)
Igualmente, es importante reseñar lo que en épocas recientes se ha denominado
“inteligencia social”. En relación a ello, Goleman (2006) explica que uno de los
primeros autores en utilizar este término fue Thondirke, quien en 1926 “definió, por
vez primera, a la inteligencia social como «la capacidad de comprender y manejar a
los hombres y las mujeres», habilidades que todos necesitamos para aprender a vivir
en el mundo.” (p. 15).
Sin embargo, ante la posibilidad, que se desprende de esta afirmación, de concluir
que la manipulación es un rasgo distintivo de este tipo de inteligencia, el mismo
Goleman la conceptualiza con una visión más amplia, definiéndola como “una aptitud
que no sólo implica conocer el funcionamiento de las relaciones, sino comportarse
también inteligentemente en ellas”. (ibíd.).
De manera que la inteligencia social, abarca aspectos personales e intrapersonales,
que incluyen capacidades como la empatía y el interés por los demás que enriquecen
las relaciones interpersonales y permiten actuar sabiamente en las relaciones
62
humanas. El autor citado considera que la inteligencia social es gemela de la
inteligencia emocional, ya en ambas se desarrollan habilidades que, al combinarse,
permiten un exitoso desempeño de los sujetos, tanto en el ámbito personal como
social.
Desde la perspectiva del desarrollo infantil, Mc Clellan y Katz (2004), ponen de
manifiesto la importancia de fortalecer estas habilidades desde los primeros años de
vida, ya que las mismas constituyen un factor de éxito “en la adaptación emocional-
social de un niño a largo plazo, así como su desarrollo académico y cognitivo y su
sentido de ciudadanía” (p. 13).
Al respecto, en atención a lo planteado por Romero (2003), existe una base
afectiva y emocional en el desarrollo de las habilidades sociales, que permite la
identificación, expresión y elaboración adecuadas de sentimientos y emociones en los
intercambios sociales.
Esto tiene que ver con el desarrollo de capacidades para sentir y hacerse sensible
frente a lo que rodea las personas, traducir estas emociones y sentimientos
selectivamente en acciones y extraer aprendizaje de los logros y dificultades que
implican estas acciones. Esa capacidad selectiva “surge de una necesidad de ir
matizando nuestras reacciones frente a nosotros mismos y los demás, para lograr una
convivencia socialmente aceptable”. (Romero, op. cit; p. 35)
Se desprende de esta afirmación que las habilidades sociales requieren el
desarrollo de la capacidad para manejar el repertorio de sentimientos y emociones
que caracterizan al ser humano, aprendiéndolas reconocer en sí mismo y en los
demás, y las maneras socialmente aceptadas para ser expresadas, para poder emitirlas
de manera oportuna en el lugar adecuado.
Esto le permitirá desarrollar su percepción social para acercarse, lo más que
pueda, a la interpretación acertada de las señales y mensajes verbales y no verbales
que se producen en las interacciones sociales, e incluyen la percepción de normas y
valores, la capacidad de entender los mensajes explícitos y los que no lo son tanto, y
captar las cargas afectivas que se expresan en la comunicación.
En tal sentido, aspectos como la capacidad de relacionarse con compañeros, de
63
expresar emociones y experiencias, de iniciarse en el progreso de la independencia y
autonomía, tanto en el terreno personal como en el de autocuidado, son condiciones
que facilitan el crecimiento de niños y niñas, en otras áreas como la cognitiva y
afectiva.
La relación existente entre competencia social y logros escolares, sociales y ajuste
personal y social, se le ha otorgado tanta relevancia, observándose una marcada
tendencia mundial de orientar el proceso educativo hacia el desarrollo de habilidades
que faciliten en el ser humano su adaptación a las exigencias del medio social,
referidas “al conjunto de cogniciones, emociones y conductas que permiten
relacionarse y convivir con otras personas de forma satisfactoria y eficaz” (Monjas,
2002, p. 39), y que representan la capacidad para interactuar eficientemente con el
entorno, al elegir la combinación adecuada de conductas que permitan abordar con
éxito, las distintas interacciones sociales.
Las habilidades sociales tienen también valor para reducir el uso de agresión
física entre los niños, fortalecer los factores protectores y promover la competencia
necesaria para lograr una transición saludable hacia la madurez y la adopción de
conductas positivas deseables, tales como socialización, mejor comunicación, toma
efectiva de decisiones, solución de conflictos y prevención de conductas negativas o
de alto riesgo, en síntesis la adquisición de habilidades para la vida como aspecto
clave del desarrollo humano . (Tremblay, Gervais y Petitclerc; 2008; Escobar, 2006)
En tal sentido, la UNESCO (1999) a través del informe Dellors estableció la
necesidad de configurar el acto educativo en torno cuatro aprendizajes
fundamentales: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a
ser; todos ellos relacionados con la adquisición de instrumentos para lograr la
comprensión, la acción positiva, la participación, la cooperación y las competencias
necesarias que posibiliten alcanzar la autorrealización como seres humanos, en el
entramado de las relaciones originadas en el contexto social.
Igualmente Morín (2000), propuso “Los Siete Saberes Necesarios para la
Educación del Futuro”, donde destaca la necesidad de enseñar la cultura planetaria, y
eliminar el egocentrismo que impide la comprensión no sólo intelectual sino la
64
comprensión de los demás, a través de métodos que permitan aprehender las formas
de interacción mutua y las relaciones recíprocas, bajo la conciencia de la unión sólida
entre la unidad y la diversidad de lo humano y de la identidad terrenal común.
Siguiendo esta misma línea conceptual, Maturana y Nisis (2000), argumentan, con
“La Biología del Amor”, sobre la necesidad de tener en cuenta las emociones en la
convivencia de los seres humanos, y vuelcan su reflexión hacia una línea metódica
práctica, en la que se debe experimentar una nueva dinámica de comunicación basada
en el respeto a sí mismo y en la aceptación del otro como persona.
Al respecto, se reitera que el período que comprende desde el nacimiento hasta los
seis años; constituye un período de adquisiciones significativas en el ámbito del
desarrollo social infantil, considerado un período crítico para que niños y niñas
adquieran los principios básicos de una interacción social: el compartir, el
compromiso, la cooperación y la comunicación verbal, lo que ejerce una influencia
muy importante en el desenvolvimiento personal y social, para la vida futura.
De esta manera se debe resaltar que el proceso de socialización del ser humano, se
inicia prácticamente desde el momento de nacer, por lo que su desarrollo, al igual que
el resto de las áreas de desarrollo infantil; se configura de manera progresiva,
mediante experiencias que ofrece el entorno, en virtud que “El comportamiento
humano es tanto biológicamente innato como socialmente aprendido, genéticamente
heredado y culturalmente adquirido”. (Romero, 2002, p. 32)
En este sentido, Guerrero (2005), manifiesta que investigaciones relacionadas con
este tema, ponen de manifiesto la existencia de un potencial innato relacionado con
las habilidades sociales que comienza a desplegarse desde los primeros años de vida,
pues desde los primeros meses los pequeños parecieran reconocer al otro como «otro
yo», al percibir y distinguir una serie de características físicas y psicológicas típicas
del ser humano. Igualmente, se ha demostrado que antes del año, los niños (as) tienen
cierta capacidad para conocerse a sí mismos mediante el conocimiento de las
personas de su entorno, pues poseen una naturaleza inherentemente social que los
lleva a buscar en el comportamiento de otros indicios para empezar a entender quién
es él mismo.
65
Es así como, los infantes demuestran capacidades para establecer relaciones
sociales cada vez más inteligentes, de acuerdo a los medios y oportunidades de
experiencias que se les brinden para madurar y enriquecer estas capacidades, donde
resulta esencial que los adultos que rodean a niños y niñas, estén conscientes de su
papel mediador en este aspecto del desarrollo, por lo que deben ofrecer todo el apoyo
y confianza en las posibilidades infantiles de aprendizaje social y alentar
constantemente su autonomía, si por el contrario se descuida este aspecto, y se obliga
a los más pequeños a cumplir:
...reglas, exigencias y demandas de obediencia perjudica una inserción
saludable y satisfactoria en su grupo de pares, tanto como sus posibilidades
mismas de lograr con éxito otro tipo de aprendizajes, esenciales para su
inserción en otros ambientes y experiencias en los que debe participar.
(Guerrero, [Link]; p. 7)
66
para ir comprendiéndonos nosotros mismos, por lo que propone una visión de la
niñez centrada en la dimensión interpersonal, y el entendimiento del desarrollo de las
habilidades intrapersonales a partir de una natural orientación hacia los otros, al tomar
en cuenta que el conocimiento progresivo de los otros constituye la vía para lograr
conocer la propia naturaleza.
Visto de esta manera, la inteligencia intrapersonal se apoyaría en la interpersonal,
aunque las discriminaciones internas realizadas rutinariamente para reconocer y
entender los propios sentimientos, intereses y expectativas puedan ser siempre
aprovechadas para mejorar la capacidad de relación con otros. Gardner plantea que
las inteligencias personales constituyen un elemento clave de la acción humana, las
cuales no se encuentran al mismo nivel de las otras inteligencias, sino que cumplen
un rol diferente, una función organizadora.
67
Comunicación clara, sencilla y explicita por parte del docente. Incorporación del
contexto familiar en el hecho educativo. Promover la observación permanente de los
fenómenos y acontecimientos que ocurren en el ambiente. Propiciar el pensamiento
divergente. Tomar en cuenta el contexto de niños y niñas. Seguimiento
individualizado para potenciar las capacidades e intereses de cada niño o niña.
Tales criterios son atribuibles a las estrategias que permiten mediar el aprendizaje
de las habilidades sociales. Pero además, dichas estrategias deben apuntar a la
formación de hábitos adecuados al contexto social de niños y niñas, así como
favorecer la creación de las relaciones positivas entre los ellos en las diferentes
actividades y crear condiciones favorables para el desarrollo de los juegos infantiles
de todo tipo, como tarea fundamental, de manera que se pueda favorecer las
relaciones sociales dentro del grupo, ya que de esta manera se forma la personalidad
de niños y niñas, a la vez que se desarrollan sentimientos de cooperación,
competencia, solidaridad y ayuda mutua. (Melograno, 2008)
Son variadas las teorías que sustentan el desarrollo de las habilidades sociales en
los primeros años de vida; básicamente estas teorías provienen del campo
psicológico, aunque estudios recientes sobre el desarrollo cerebral, otorgan una base
neurocientífica al aprendizaje de estas habilidades, tal como lo plantea Goleman
(2006). En tal sentido, a continuación se exponen brevemente, aquellas teorías
consideradas más relevantes para respaldar este estudio.
Psicología Humanista
68
estaban atribuidos a factores externos, y para Freud se remitían a conceptos
biologicistas innatos (Hernández, 1997).
Contrario a estos enfoques, la psicología humanista se orientó a estudiar al ser
humano con una perspectiva integral, en su condición como persona y con total
respeto a su dignidad, además de tomar en cuenta su contexto interpersonal y social.
Algunos de los principales promotores y divulgadores de la corriente por esos años,
fueron Maslow, Allport, Moustakas, Murphy y Rogers.
Los humanistas consideran la educación como la práctica de la libertad, abierta a
la vida y la felicidad, al enriquecimiento y engrandecimiento del ser, a la búsqueda de
la autonomía individual y la realización plena de la personalidad, por lo que su
principal función es lograr una formación integral, al contribuir con el desarrollo de la
persona (autorrealización) y la educación de los procesos afectivos y emocionales,
con un acentuado énfasis en promover una educación basada en el desarrollo de una
conciencia ética, altruista y social. (Hernández, op. cit).
Un principio fundamental que se desprenden de este enfoque, y que se considera
importante en el marco de la mediación de las habilidades lo constituye el respeto al
individuo y a sus capacidades al igual que al derecho a su autodirección, así como al
valor y significación de cada individuo. (González, 2010)
Para los humanistas, el aprendizaje se concibe como un proceso permanente, y de
participación activa por parte de los aprendices, como ser individual y total, donde
interviene de manera directa y al mismo tiempo su capacidad de entendimiento, sus
sentimientos y emociones. Por lo tanto, se le da un sentido protagónico a aspectos
tales como: lo motivacional intrínseco, al interés y la curiosidad natural que tiene la
persona por aprender y a la situación de confianza, seguridad, libertad, seguridad y
alegría; aspectos bajo los cuales debe transcurrir el proceso de aprendizaje.
Otro aspecto a resaltar tiene que ver con la importancia asignada al medio social
externo, que de alguna manera condiciona la psicología interna de la persona, y estos
dos elementos (lo psicológico interno y las condiciones sociales), inciden en el
desarrollo de las habilidades del individuo para interactuar en su medio social.
De acuerdo con Rojas (2009), dentro de esta corriente se otorga al ser humano un
69
papel relevante en el proceso que configura su realización para desenvolverse en el
seno de una determinada sociedad. De manera que el medio psicológico interno de la
persona está condicionado por su medio social externo y ambos condicionan su
interactuar en la sociedad a la cual pertenece, lo que permite configurar una
personalidad centrada en su conformación intrínseca y en las vivencias obtenidas, a
partir de lo cual puede comenzar a configurar su autorrealización, autodeterminación
y su autoformación como un ser social necesario para adecuar su sociedad a los
nuevos tiempos.
Bajo esta concepción se considera a las y los estudiantes, el eje central del
proceso educativo, en los cuales se deben concentrar todos los esfuerzos pedagógicos,
que para que estos puedan desarrollar todos los aspectos de su personalidad, y por
ende contribuir con el logro de su autorrealización, lo cual implica el desarrollo de
capacidades que le permitan “reflexionar ante los momentos que se le presenten, con
iniciativa propia; y siempre tomar en cuenta su auto capacidad de regulación y de
acomodo a su esfera social-ambiental-cultural-educativa”. (op. cit; s/p).
Planteada por Erik Erickson (1963), quién, orientó sus estudios hacia la sociedad
y la cultura, al explorar el impacto de estas en el desarrollo de la personalidad, e
intentar explicar las etapas de desarrollo psicosexual de Freud, por lo que integró la
dimensión social y el desarrollo psicosocial.
Según Erickson, el desarrollo de la personalidad se produce bajo la aparición
secuenciada de etapas estructuralmente organizadas, y la sociedad interactúa en la
formación de la personalidad en cuanto a los aspectos de las relaciones sociales
significativas, así como en los principios relacionados de orden social y en las
ritualizaciones vinculantes o desvinculantes.
Estas etapas, explican el desarrollo psicosocial, mediante ocho períodos de edad
de la vida humana. Cada etapa representa una crisis en la personalidad que implica un
conflicto diferente y cada vez mayor. Cada crisis es un momento crucial para la
resolución de aspectos importantes; éstas se manifiestan en momentos determinados
70
según el nivel de madurez de la persona.
Si el individuo se adapta a las exigencias de cada crisis el ego continuará su
desarrollo hasta la siguiente etapa; si la crisis no se resuelve de manera satisfactoria,
su presencia continua interferirá el desarrollo sano del ego. La solución satisfactoria
de cada una de las ocho crisis requiere que un rasgo positivo se equilibre con uno
negativo. Igualmente, establece que se debe aprender que existe un balance, cada fase
tiene un tiempo óptimo también, debiéndose respetar estos tiempos, para que el
desarrollo se produzca sin ningún problema.
Si se resuelven adecuadamente los conflictos que surgen en cada estadio, se
adquieren ciertas virtudes o fuerzas psicosociales que ayudarán en el resto de los
estadios que se presenten en la vida. Por el contrario, si no se resuelven
satisfactoriamente, se pueden desarrollar malas adaptaciones que ponen en peligro el
desarrollo en la próxima etapa. De allí la importancia de favorecer el desarrollo de
personalidades sanas y valorar las primeras experiencias y relaciones de la vida de los
niños., pues para este autor, el ambiente social influye en la eficacia con que se
satisfacen las necesidades del desarrollo en cada etapa.
Dichas etapas son las siguientes: Confianza frente a desconfianza, desde el
nacimiento hasta el 1er año de edad. Autonomía frente vergüenza y duda: desde el
1er año a los tres. Iniciativa frente a culpa: entre los 3 y los 6 años. Laboriosidad
frente a inferioridad: desde los 7 a los 11 años. Identidad frente a confusión; abarca el
período de la adolescencia. Intimidad frente aislamiento: corresponde al período de la
edad adulta. Generatividad frente a estancamiento. Se produce alrededor de los 40
años. Integridad del yo frente a desesperación: Se da hacia el final de la vida.
Según lo expone Bordignon, (2005), algunos aspectos a destacar en esta teoría
son:
(a) Diferencias individuales. Que viene dada por las condiciones biológicas de
cada ser humano, y por el sexo al que pertenecen. Las diferencias de sexo en la
personalidad son fuertemente influenciadas por las diferencias del ‘aparato genital’
(b) Adaptación y ajuste de la personalidad, en virtud que el desarrollo de un ‘yo’
fuerte es consecuencia de una adecuada solución de las fuerzas en conflicto, en cada
71
una de las ocho fases de desarrollo del ‘yo’, con predominancia de las fuerzas
positivas sobre las negativas, y constituye la base para una salud mental; totalmente
sana.
(c) Procesos cognitivos: el inconsciente es una fuerza importante en la formación
de la personalidad; la experiencia es influenciada por modalidades biológicas que se
expresan por medio de símbolos y juegos.
(d) La sociedad: modela la forma con que las personas se desenvuelven (de ahí el
término ‘desarrollo psicosocial’); las instituciones culturales dan soporte a las fuerzas
del ‘yo’ (la religión da sustentación a la confianza y a la esperanza, etc.).
La teoría propuesta por Erikson modifica y amplía la teoría freudiana al sostener
que la búsqueda de la identidad es el tema más importante a través de la vida,
conceptuando a la sociedad como una fuerza positiva que ayuda a moldear el
desarrollo del ego o el yo. De allí la importancia de favorecer el desarrollo de
personalidades sanas y valorar las primeras experiencias y relaciones de la vida de los
niños.
Dado que las experiencias de los primeros años influyen en la estructuración de la
personalidad adulta; en el ámbito educativo esta teoría implica ofrecer un ambiente
escolar seguro, y que promueva el establecimiento de relaciones afectuosas con los
adultos para conservar el sentido de confianza indispensable para su desarrollo
personal.
Pero además, se deben ofrecer experiencias que permitan a los niños y niñas,
aumentar la confianza en sus posibilidades, elevar sus niveles de autonomía y
autoestima, construir progresivamente su autoconcepto y, en general, para avanzar
adecuadamente en el desarrollo socio-personal,
72
diferentes modelos a la que las personas están expuestas desde la niñez, donde la
observación, imitación y el refuerzo tienen un papel fundamental para que se
produzca el aprendizaje.,
Para asumir posteriormente que, entre la observación y la imitación, intervienen
factores cognitivos que ayudan al sujeto a decidir si lo observado se imita o no, donde
intervienen: la capacidad de reflexión y simbolización así como la anticipación de
consecuencias basadas en procesos de comparación, generalización y auto
evaluación. (Pascual, 2000).
A partir de estos argumentos, resalta el papel de los procesos cognitivos, vicarios,
autorreguladores y auto-reflexivos, para determinar el funcionamiento psicosocial,
donde resalta que el pensamiento humano constituye un poderoso instrumento para la
comprensión del entorno.
Para este autor, el aprendizaje puede darse, tanto por experiencia directa, como
por experiencia indirecta a través de la observación y la representación simbólica de
otras personas y situaciones, a lo que llamó experiencia vicaria,
Según lo plantea, el único requisito para el aprendizaje puede ser que la persona
observe a otro individuo, o modelo, llevar a cabo una determinada conducta. Más
tarde, especialmente si el modelo recibió una recompensa visible por su ejecución, el
que lo observó puede manifestar también la respuesta nueva cuando se le proporcione
la oportunidad para hacerlo. De esta manera, enfatizó el rol del modelo adulto en la
transmisión social, y planteó una nueva forma de explicar las condicionantes del
desarrollo durante la niñez. (Pascual. 2000).
Dentro de sus aportes para entender el aprendizaje infantil, destaca el de presentar
al desarrollo como producto de los procesos de socialización y autorregulación por
parte del individuo, el cual es consecuencia de la exposición real, vicaria y simbólica
del mismo a modelos influyentes dentro del entorno social.
Así mismo, resalta el papel de los reguladores cognitivos, procesos descritos y
explicados a través de la representación y utilización del conocimiento, la
importancia del pensamiento como construcción simbólica, la necesidad de las metas,
la dirección de las intenciones humanas y las formas de verificación del pensamiento.
73
(Pascual, op. cit)
Con respecto al proceso de modelado, se puede reflexionar que, el mismo se
produce constantemente, en el entorno social humano, tanto más de manera implícita
que explícita. Especialmente, en el aprendizaje de habilidades sociales, desde los
primeros años las personas se encuentran expuestas a modelos, con los cuales se
identifican y cuyas habilidades sociales, suelen reproducirse, sin ser conscientes de
ello.
De esta la teoría, se sustraen algunos aspectos a considerar en el proceso
educativo, especialmente para el aprendizaje de las habilidades sociales, tales como:
Ofrecer modelos adecuados que obtengan consecuencias positivas por las conductas
deseables y reforzar dichas conductas. El y la docente, se convierten en modelos que
sirven de aprendizaje al educando; y constituyen un marco de referencia para la
adquisición de habilidades, normas y desarrollo de capacidades relacionadas con los
aspectos sociales.
En virtud que los demás niños, también se consideran un marco de referencia
para el aprendizaje de las habilidades sociales, se debe crear un clima de
interacciones positivas, donde sean reforzadas frecuentemente las conductas
positivas, y reflexionar sobre las consecuencias de aquellas conductas consideradas
negativas.
Teoría Sociocultural
Tiene como principal representante a Lev Vigotsky quien ofreció una nueva
manera de entender el desarrollo, al concebir al ser humano como un ser
“eminentemente social en la línea del pensamiento, y al conocimiento mismo como
un producto social (estableciendo que) todos los procesos psicológicos superiores
(comunicación, lenguaje, razonamiento, etc.), se adquieren primero en un contexto
social y luego se internalizan" (Carretero, 1998, p. 24).
Desde esta perspectiva, su teoría es socio-histórica, pues el producto final del
desarrollo del sujeto, está en función del medio social en donde vive. Todos los
procesos superiores consisten en la utilización de estímulos del medio y los recursos
74
del individuo. Vigotsky sostiene que el desarrollo humano, si bien tiene una base
genética, es cultural y va a depender del tipo de experiencias que se tenga.
Considera que toda buena enseñanza se adelanta al desarrollo y tracciona al
conocimiento. Dicho conocimiento, se empieza a construir desde lo intersubjetivo (en
el contacto con los otros, donde empieza a generarse como necesidad) y al hacerlo
propio, aparece lo intrasubjetivo (la internalización, la apropiación). De esta manera,
los procesos psicológicos superiores han aparecido y evolucionado en el ser humano
debido a la participación de este en las actividades compartidas con otros, es decir
que el origen de estos procesos es de carácter eminentemente social. (Carretero,
1998; Peña y Poggioli, 1999).
De esta manera, en el desarrollo cultural del niño toda función aparece dos veces:
la primera a nivel social (interpsicológica) y luego en el interior del propio niño
(intrapsicológica). En este orden, Vigotsky establece el concepto de "zona de
desarrollo próximo", el cual se define como:
La distancia entre el nivel real del desarrollo, determinado por la capacidad
de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo
potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía
de un adulto o en colaboración con un compañero más capaz (Vigotsky,
1978, p. 25).
Teoría cognitiva
Esta teoría tiene como principal representante a Jean Piaget, a partir de la cual se
ofrece una amplia visión del desarrollo cognitivo, y cuya idea central plantea que el
conocimiento es el producto de una interacción entre la realidad y la actividad mental del
sujeto, quien construye su conocimiento a medida que interactúa con la realidad a través
75
de los procesos de asimilación y acomodación. (Carretero, 1998, p. 34).
Se considera así, que la inteligencia es la capacidad de comprender y resolver
problemas para poder adaptarse. El motor de esta adaptación es el proceso de
equilibración-desequilibración que permitirá luego una nueva equilibración. De esta
manera, el aprendizaje se produce mediante un proceso de reorganización y
reestructuración cognitiva, Lo que indica que se ha asimilado la información del medio y
al mismo tiempo se han acomodado los conocimientos que se tenían previamente a los
nuevos datos recientemente adquiridos. Este proceso de autorregulación cognitiva se
denomina “Proceso de Equilibración”. (op. cit)
Así mismo Piaget comprende que el desarrollo está regido por la consolidación de
estructuras mentales representativas del conocimiento, reguladas por los fundamentos
biológicos del desarrollo, así como por el impacto de los factores de maduración. Estas
estructuras, las cuales organizó en categorías denominadas sensorio motrices,
preoperacionales, concretas y abstractas, dependen de un ambiente social apropiado e
indispensable para que las potencialidades del sistema nervioso se desarrollen. Consideró
la actividad de los niños como una construcción solitaria, más que en una actividad
social, y el rendimiento como un logro individual dependiente de las estructuras
mentales. No obstante, enfatizó que la vida social es una condición necesaria para el
desarrollo de la lógica, desde donde se desprende que el
desarrollo progresa desde un aspecto exclusivamente individual y privado hasta lo social
y colectivo. (Vielma V. y Salas M, 2000)
Al resaltar el hecho de que, en Piaget, todo el proceso de desarrollo individual y
social tiene como eje el proceso de equilibración, este explica el proceso de
simbolización, o la función simbólica como unos de los mecanismos del pensamiento
que permiten al sujeto representarse internamente el mundo real, en la medida que
interactúa con esta realidad, y como un prerrequisito fundamental en la construcción de
sentido o significados; dado que la socialización es un proceso de representación, de
imitación e interiorización del proceso social, es decir, una etapa del proceso de
acomodación.
De esta manera la imitación, el juego simbólico y la representación cognoscitiva
76
demuestran el progresivo establecimiento, sobre la base del equilibrio entre la
asimilación y la acomodación; de la correlación intersocial y del desarrollo de la
dimensión social en los infantes (Rodríguez, 1995)
77
subcultura en la que se desenvuelve la persona y todos los individuos de su sociedad.
Bronfenbrenner argumenta que la capacidad de formación de un sistema depende de
la existencia de las interconexiones sociales entre ese sistema y otros. Todos los niveles
del modelo ecológico propuesto dependen unos de otros y, por lo tanto, se requiere de
una participación conjunta de los diferentes contextos y de una comunicación entre ellos.
78
instantáneamente a imitar ese movimiento y, en consecuencia, a sentir lo mismo que
ellos.” (op. cit, p. 14). De esta manera, imitar lo observado en otra persona, prepara al
sujeto para dar respuestas apropiadas y rápidas.
Por tanto, estas neuronas parecen ser esenciales para el aprendizaje y hacen que las
emociones sean contagiosas, permiten que los sentimientos que alguien presencia fluyan
a través de él, ayudándolos a conectar y entrar en sincronía con los demás, por lo que las
neuronas espejo, activan “la empatía primordial”, lo que evidencia que la mente humana
es algo permeable y en continua interacción con otras mentes unidas con una especie de
vínculo invisible, por lo que el hombre en sociedad se encuentra sumido en un diálogo
inconsciente con las personas que se relaciona, y sintoniza los propios sentimientos con
los de los demás, en virtud de lo cual la vida mental es una co-creación, una matriz de la
relación interpersonal.
79
como la carrera docente.
Por su lado, López (2004), concibe la formación docente desde una perspectiva
integral del individuo como profesional, como persona y ciudadano, por lo que resalta la
importancia de reconocer que los problemas son de carácter social y cultural, para lo que
se requiere capacidad de análisis social.
Bajo estas consideraciones, de acuerdo a las reflexiones de Feo (2011) se puede
concebir la formación docente con una doble vertiente procesual que vincula lo
pedagógico y lo didáctico, de manera de integrar los diferentes tipos de saberes que
implican tal profesión, y conectar estos saberes con acciones pertinentes a las exigencias
del hecho educativo, a fin de promover el desarrollo integral de los sujetos que están bajo
el radio de la acción docente.
Conjuntamente con ello, es importante promover la dimensión reflexiva del docente,
para lograr un mayor discernimiento acerca de sus propias capacidades y de lo que le
exige el contexto, a manera de pivotar su formación permanente para potenciar sus
competencias profesionales y personales, que le permitan estar a tono con los modelos y
tendencias, y con las exigencias del momento social que le corresponda vivir.
Todo ello, si bien es cierto que abarca a todos los profesionales de la docencia en
general, en el marco de la Educación Inicial es bastante trascendental, en virtud de lo
delicado de este período del desarrollo humano que posee características propias que la
diferencian de cualquier otra etapa del desarrollo, tal como se ha venido planteando, lo
cual la hace particularmente compleja a la hora de pensar en el tipo de educador que se
requiere para estas edades. (Melograno, 2008), los cuales deben ser docentes altamente
capacitados, cuya formación se ha desarrollado históricamente bajo varios modelos de
formación docente.
Los modelos de formación docente permiten concretar los enfoques o visiones desde
donde se concibe la escuela, la enseñanza, el currículo y el docente en su relación con la
sociedad. (Fernández B. 2005; Mérida S. 2007). De esta manera, a lo largo de la historia
han surgido diversos modelos de formación docente que responden a una manera de
80
entender el origen y la organización del conocimiento profesional del docente, en
correspondencia con los fundamentos ontológicos, epistemológicos, axiológicos y
metodológicos que sustentan las bases de dichos modelos.
Para efectos de este estudio, se tomará como referente la clasificación hecha por
autores como Davini, De Lella y Tejada y que han sido asumidos por diversos
investigadores, entre ellos: Zaccagnini, (2003), Gorodokin (2006), Fernández (2005),
Mérida (2007), Melograno (2008) y Feo (2011), quienes coinciden en señalar la
existencia de tres modelos que han prevalecido en la formación docente y la
conformación de un modelo alternativo que ha surgido en las últimas décadas, pero que
aún no se ha posicionado totalmente, al menos en el proceso de formación en el contexto
venezolano.
En tal sentido, los modelos de formación a presentar son: El modelo práctico-
artesanal, el modelo academicista, el modelo tecnicista eficientista y el modelo
hermenéutico reflexivo. A continuación, se presenta un cuadro resumen, sobre la base de
las variables propuestas por Zaccagnini, (2003), para caracterizar cada modelo; a saber:
Tesis que orienta el modelo, Base filosófica/epistemológica, Base histórico-social, Base
psicológica y Modelo didáctico, a lo cual se le agrega la concepción de la formación
docente.
81
Cuadro 1
Modelos de formación docente
MODELOS MODELO PRÁCTICO – MODELO ACADEMICISTA MODELO TECNICISTA MODELO HERMENÉUTICO
ARTESANAL EFICIENTISTA REFLEXIVO
VARIABLES
Tesis La enseñanza como una La enseñanza como proceso de La tecnología de la instrucción, El conocimiento se genera en el
actividad artesanal, un oficio transmisión del conocimiento y permite la transferencia de espacio experiencial, donde la
que se aprende en el taller. de adquisición de la cultura información básica para que la enseñanza se considera una
Destacan el carácter moral de pública que ha acumulado la acción educativa tenga lugar actividad compleja, determinada por
toda enseñanza, la humanidad. el contexto y espacio temporal
caracterización de la sociopolítico; cargada de conflictos
enseñanza como arte y de los de valor que requieren opciones
docentes como creadores del éticas y políticas.
currículo.
Base filosófica/ Positivismo: aplicación de Enfoque epistemológico del Empirismo inglés (Hobbes; La hermenéutica de Gadamer, la
epistemológica bases científicas a la racionalismo Locke; Hume) teoría de la acción comunicativa de
configuración de los métodos El conocimiento se encuentra El conocimiento es el resultado Habermas y de los diversos estudios
didácticos. en el conjunto de teorías de la suma del saber sobre la acción humana y
nacidas alrededor de la académico-escolar, ubicándose profesional.
Iluminismo: saberes racionalidad científica. Concibe en una realidad externa. Visión inductivista y relativista del
rigurosamente clasificados en el aprendizaje como la conocimiento ya que este es una
disciplinas. apropiación formal de acción social, que tiene su origen en
Se fundamenta en la significados abstractos la realidad y se logra a través de la
transmisión de conocimientos, experiencia.
mediante el ejercicio de la
imitación
Base La perspectiva conductista (las Aportes del paradigma Aportes del paradigma Orientación cognitiva del proceso
teorías conexionistas) conductista, nutriéndose, luego, conductista, con la educativo puesta de manifiesto en su
psicológica
contribuirá a aportar el soporte con el cognitivismo: acción del medio ambiente como interés por las nociones de
psicopedagógico al modelo. procesamiento de la determinante de la conducta comprensión, significado y acción.
información.
82
Continuación cuadro 1
MODELOS MODELO PRÁCTICO – MODELO ACADEMICISTA MODELO TECNICISTA MODELO HERMENÉUTICO
ARTESANAL EFICIENTISTA REFLEXIVO
VARIABLES
Modelo Se enseña la síntesis del saber Se enseña para formar a los Enseñanza programada por El currículo se concibe como un
disciplinar. Predominio de las alumnos en los saberes de una objetivos; fundamentada en proyecto de ejecución que se verifica en
didáctico
"informaciones" de carácter disciplina determinada, Saberes disciplinares, con la acción del aula.
conceptual. centrando la enseñanza la contenidos preparados por La acción se encamina hacia saber-
Metodología transmisionista. reproducción de conocimientos expertos para ser utilizados. hacer-reflexión durante la acción,
Actividades centradas en la relacionados con los Saberes Metodología vinculada con partiendo de situaciones concretas que
exposición del profesor, con disciplinares métodos de las disciplinas. intenta reflexionar y comprender y
apoyo en el libro de texto y El docente como experto. Es un Combinación de la exposición y vuelve a la práctica para modificar.
ejercicios de repaso. expositor y máxima autoridad prácticas, en forma de Posteriormente volverá a reflexionar
Papel del alumno: del aula. secuencia de descubrimiento sobre la acción realizada, lo que le
escuchar atentamente, El alumno como receptor dirigido. permitirá mejorar día a día en su
"estudiar" y reproducir en los pasivo y reproductor de El papel del alumno consiste formación.
exámenes los contenidos conocimientos. en la realización sistemática de El papel del profesor es no directivo;
transmitidos. Metodología vinculada a los las actividades programadas. La coordina la dinámica general de la clase
El docente mantiene autoridad métodos de las disciplinas. labor del docente es el de una como líder social y afectivo.
absoluta sobre el alumno. Evaluación: Centrada en la función estrictamente Evaluación: Centrada tanto en destrezas
Evaluación: Centrada en medición de los aprendizajes. instructiva, como en actitudes. Atiende al proceso,
"recordar" los contenidos En este paradigma es donde Evaluación: Centrada en la mediante la observación directa y el
transmitidos. Atiende, sobre cobra significación el concepto medición de los aprendizajes. análisis de trabajos
todo al producto. Realizada “rendimiento académico”
mediante exámenes.
Concepción de El conocimiento profesional Se forma al docente como un La formación docente se Se forma a profesionales reflexivos que
requiere sumergirse en la especialista en los contenidos concibe como un proceso de integren las capacidades de búsqueda e
la formación
cultura escolar, aceptando la disciplinares que tiene que adiestramiento y entrenamiento investigación con las actitudes de
cultura profesional heredada y transmitir en clase en competencias técnicas. apertura mental, honestidad y
los roles profesionales responsabilidad.
correspondientes.
Fuente: construida a partir de los aportes de Zaccagnini, (2003), Fernández (2005), Gorodokin (2006), Mérida (2007), Melograno (2008) y Feo
(2011)
83
Sobre la base de esta panorámica de la formación docente, se debe resaltar que,
de acuerdo con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (OEI), citado por Melograno (2008), la formación de los
docentes de Educación Inicial en el caso de América Latina, se encuentra
desvinculada con las condiciones de la escuela y de la educación en su conjunto, por
lo que se entiende que, este problema, se debe en parte al modelo de formación que
les prepara para enseñar a una población uniforme que no existe, por lo que luego de
graduarse tiene que enfrentar múltiples problemas para vincularse al educando y a la
comunidad.
En todo caso, la formación parece estar sujeto a modelos tecnológicos que
dirigen aún, muchas prácticas formativas, y donde además, se observan modelos
abstractos de los que se espera que funcionen en una realidad mucho más compleja
que ellos.
Es por ello que, desde diversas instancias se aboga por generar cambios
significativos, para que la educación se adecue a los requerimientos de un entorno
cada vez más exigente, por lo han surgido propuestas educativas que apuntan hacia la
formación integral y pertinente de los ciudadanos que requiere la actual y futura
sociedad, tal es el caso de la formación por competencias cuyo análisis se abordará
seguidamente.
84
De acuerdo a la literatura revisada, no existe un constructo totalmente acabado
que de consistencia teórica a la noción de formación por competencias. Por ello
Jonnaert, Barrette, Masciotra y Yaya, (2008) y Tobón, (2010), coinciden en señalar
que las competencias no pueden contemplarse como un modelo pedagógico pues no
ofrecen una representación ideal de la totalidad del sistema educativo, sino que más
bien se deben abordar como un enfoque que puntualiza algunos elementos
conceptuales que permiten concebir, organizar y desarrollar el proceso educativo y la
formación del talento humano, por lo que se puede decir, sobre la base de lo
planteado por Fernández (2009), que constituye una propuesta singular, flexible,
abierta e hipotética que permite reajustes sobre la marcha.
Con base en el análisis realizado a la definición de competencias, esbozados por
diversos autores (Perrenoud, 2007 y 2008; Tobón, 2007; Argudín, 2009; Monereo y
Pozo 2007; Coll, 2007; Comisión Nacional de Currículo 2011); se desprenden
algunos elementos en común, que permiten afirmar que las competencias se
evidencian en un saber actuar, que constituye el desempeño ideal de una persona, en
término de acciones y actitudes asumidas, concretándose en operaciones de
movilización y de integración de recursos cognitivos diversos (saberes, maneras de
hacer y actitudes) para hacer frente a situaciones específicas, en la ejecución de una
actividad de índole profesional o personal. En tal sentido, implican el desarrollo de
amplias capacidades que integran conocimientos conceptuales, procedimentales,
valorativos y éticos, movilizados conscientemente y de manera articulada.
De esta manera, el desempeño ideal corresponde a un saber actuar con eficacia,
tanto profesional como personalmente; mediante el cual, el ejecutante demuestra ser
un experto en el área donde desarrolla su acción. Las capacidades corresponden al
cúmulo de recursos internos de orden cognitivo, prácticos, sociales, emocionales,
valorativos y éticos, que deben ser potenciados en las personas, para que logren ser
competentes en los contextos donde deba actuar.
Dichos recursos se encuentran íntimamente relacionados con los conocimientos
que se deben movilizar para demostrar ser competente en una área de desempeño, ya
que se refieren al conjunto de saberes a internalizar para el logro de la competencia,
85
conformados por: Saberes conceptuales; vinculados con el desarrollo intelectual pues
constituye la adquisición de los instrumentos del pensamiento para aprender a
comprender el mundo. Saberes procedimentales que implican el desarrollo de
habilidades para poner en práctica los conocimientos adquiridos, configura el
aprender a hacer; es decir, transferir el conocimiento teórico a la realidad. Los saberes
valorativos y éticos, relacionados con las actitudes que demuestren el interés de la
persona en la comprensión del conocimiento, y la reflexión que pueda hacer acerca de
ese conocimiento, además de la práctica de valores en su vida personal y en sus
relaciones con los demás, evidenciados en un compromiso moral y ético consigo
mismo y con la sociedad.
Otro aspecto a resaltar dentro de estas definiciones, tiene que ver con la
movilización de estos saberes, es decir, su aplicación en contextos reales de
actuación; aún en situaciones totalmente nuevas, que requiere la capacidad de la
persona para convocar los saberes necesarios que le permitan comprender la situación
que enfrenta, explorar las posibles soluciones y optar por la que se considera más
pertinente; para dar la respuesta más acertada; e inclusive generar nuevos
aprendizajes, a partir de las experiencias vividas.
De acuerdo con estas consideraciones, es posible afirmar que: el desarrollo de
una competencia lleva intrínseca la movilización de saberes vinculados a múltiples
recursos de orden cognitivo, pautas de acción, actitudes y valores; relacionados con
un área de desempeño específica, que al ser ejecutados de manera integrada ante
situaciones problematizadas, permite enfrentar con éxito las exigencias emanadas de
esta situación. Pero que, además, se puedan trasladar a otros contextos similares, los
recursos y posibilidades de acción que forman parte de la competencia; e inclusive,
desarrollar nuevos saberes a partir de los que ya se poseen lo que incrementa, la
potencialidad de dicha competencia.
En virtud de ello, el enfoque basado en competencias, responde a dos inquietudes
de la sociedad; la primera impulsar un trabajo educativo con una orientación clara
hacia la resolución de problemas del entorno. La segunda corresponde al rechazo que
se hace, desde diversas instancias, a la perspectiva enciclopédica de la educación que
86
ha privado durante muchísimo, con una enseñanza eminentemente memorística, que
además “ha creado un <saber escolar> como parte de los rituales de las instituciones
educativas, cuya relevancia empieza y termina en la escuela, careciendo de alguna
utilidad o ventaja para la vida real de los individuos”. (Díaz Barriga, 2011; p. 5)
De manera que las competencias aplicadas al ámbito educativo, de acuerdo con
Garagorri (2007) permite hacer una transición de la lógica del “saber” a la lógica del
“saber hacer”, donde lo relevante será que el estudiante, además de adquirir
conocimientos, desarrolle también habilidades para aplicarlos en situaciones de la
vida real, “acortándose la brecha entre la teoría y la práctica, entre el conocimiento y
la acción”. (op. cit; p. 48).
En Venezuela, como ya se señaló, es en el sistema de educación universitaria
donde esta tendencia ha cobrado mayor fuerza, fundamentado en la necesidad de
promover un cambio en las prácticas formativas actuales y lograr el desarrollo de una
educación que ofrezca un alto grado de pertinencia y eleve sus índices de calidad, a
fin de trascender la práctica educativa centrada en contenidos. (Comisión Nacional
de Currículo, 2011).
Es evidente que los docentes en este proceso, también deben contar con
competencias que aseguren el éxito en la implementación de una educación bajo el
enfoque analizado, lo que viene aparejado de cambios en sus praxis, pues sus
funciones han de trascender la transmisión de conocimientos propios de una
disciplina, por lo que debe generar estrategias basadas en la resolución de problemas
surgidos la realidad de los estudiantes y crear escenarios que propicien el desarrollo
de habilidades como: “buscar información complementaria a la suministrada en clase,
comunicar ideas a sus compañeros o al/a la profesor/a, seleccionar la mejor solución
al problema que se plantea, valorar las consecuencias técnicas, sociales y ambientales
de la decisión tomada,...” (Torra et al, 2012; p. 23).
De allí que, la UPEL, como universidad que forma a los futuros docentes en todos
los niveles y modalidades del sistema educativo venezolano que incluye al
especialista de Educación Inicial; y en el marco de la transformación curricular,
contempla la formación del docente, en el contexto de un perfil basado en
87
competencias que le permitan “construir, reconstruir y transformar permanentemente
su realidad. Desarrollada como un proceso dinámico, continuo, permanente y
humanizado de ciudadanía, sustentada en el respeto como dimensión ética.”
(Comisión de Currículo de la UPEL, 2012; p. 18)
Cabe destacar que la transformación curricular en la UPEL, se encuentra ya en la
fase final para su implementación definitiva, y en este se contemplan una serie de
innovaciones, donde resalta en primer término la metodología adoptada para la
construcción del currículo, que se realizó de manera colectiva mediante la
participación activa de toda la comunidad académica de los ocho núcleos que
integran a esta prestigiosa universidad.
Dicho currículo, además, se centra en el desarrollo humano integral y la educación
permanente. En este orden, los Fundamentos Filosóficos, Psicológicos,
Socioculturales y Pedagógicos, que lo sustentan asumen a la educación como un
fenómeno social, motor de la promoción humana, de la transformación social y como
dimensión dinamizadora que permita la creación, contribuya al desarrollo de la
persona y proporcione mayor calidad de vida a los ciudadanos, lo que obliga a
repensarla como derecho humano y deber social fundamental. (UPEL, 2011)
Se establece, además, el Modelo de Formación Docente, orientado por las
siguientes dimensiones: armonía global, diversidad concertada, desarrollo universal,
integralidad, multiculturalidad y diversidad. Considerándose dentro del proceso de
formación la multiculturalidad, la diversidad, la multidisciplinariedad, la
interdisciplinariedad, la transdisciplinariedad, la equidad de género, la
corresponsabilidad y la identidad nacional y latinoamericana, todo ello a los fines de
de promover en los futuros egresados el desarrollo de competencias asumidas como
un “...sistema complejo de conocimientos, habilidades, disposiciones y compromisos
que las personas manifiestan en el desempeño idóneo de sus actividades, integrando
las dimensiones del ser, conocer, saber, convivir y emprender, enmarcados en la ética
y en los valores”. (Comisión Nacional de Currículo, 2011; citado en UPEL, 2011; p.
24).
De manera que el perfil del egresado UPEL se expresa bajo la noción de
88
competencias que permitan la articulación “del desarrollo personal, profesional y
social, mediante la integración de la teoría, la práctica y la reflexión para consolidar
en el estudiante una praxis pedagógica cónsona con las demandas socioeducativas del
país ” (UPEL, 2008; p. 4), con lo que se aspira formar profesionales de la docencia
capaces de de conocer y comprender la realidad, además de construirla, reconstruirla
y transformarla permanentemente. (UPEL, 2011)
Sobre la base de estos elementos, entre otros, se construyeron las competencias
genéricas y específicas que desarrollarán los estudiantes a lo largo del proceso
formativo, además de establecerse una nueva estructura curricular lo cual conduce a
modificaciones sustanciales en torno a la administración del currículo, donde se
incluye la práxis de los formadores universitarios.
Y es precisamente en torno a este último tópico donde es importante reflexionar en
el hecho necesario de que esta transformación, para que tenga el éxito esperado, más
allá de los cambios estructurales, requiere también modificaciones en las prácticas
educativas. Al respecto es importante señalar que en el caso del proceso educativo
centrado en el desarrollo de competencias implica un cambio radical en el enfoque
tradicionalmente aplicado a las metodologías docentes, que generalmente se perciben
en el ámbito universitario. De acuerdo a lo señalado por Conchado (2011):
Tradicionalmente la enseñanza proporcionada por las Instituciones de
educación Superior se ha fundamentado en que los estudiantes estudien los
contenidos, asistan a clase para comprender mejor dichos conceptos y
finalmente demuestren sus conocimientos en los exámenes finales. Así estas
clases teóricas se estructuran fundamentalmente en torno a la presentación de
los contenidos de la materia de forma sistemática por parte del profesor. (p. 64)
89
fundamental del proceso educativo centrado en el sujeto que enseña y trascender
hacia un proceso centrado en el sujeto que aprende. De allí que, de acuerdo con
Marcelo (2002):
El papel del profesor debería de cambiar desde una autoridad que distribuye
conocimientos hacia un sujeto que crea y orquesta ambientes de aprendizaje
complejos, impulsa a los alumnos en actividades apropiadas, de manera que los
alumnos puedan construir su propia comprensión del material a estudiar,
trabajando con los alumnos como compañeros en el proceso de aprendizaje.
(p.17)
90
privilegiar la vinculación de los conocimientos teóricos con la realidad del ámbito
donde se desempeñará cada estudiante. Para ello, se contempla el desarrollo de
competencias “que le permitan interacciones efectivas, creativas y la incorporación a
diferentes contextos, mediante la confrontación de teoría y práctica para clarificar y
consolidar su vocación profesional de manera que optimice permanentemente su
labor.” (op. cit.; p. 15)
La formulación de dichas competencias se ha construido de manera colectiva,
mediante una metodología de participación de todos los actores que hacen vida en los
ocho núcleos que conforman la universidad, mediante mecanismos de participación y
consulta; aspirándose que, en un corto plazo, se pueda comenzar a implementar el
nuevo diseño curricular bajo este novedoso enfoque.
91
su actividad nerviosa superior, como concebir su alimentación y nutrición
apropiadas, como atenderle en sus necesidades básicas fundamentales, como
resolver las problemáticas que puedan presentarse en su conducta, como juzgar la
acción de los componentes sociales del desarrollo.(Asociación Mundial de
Educadores Infantiles, 2008; s/n)
El docente podrá obtener así, una visión integral del desarrollo de los niños y niñas,
y tomar las mejores decisiones que lo guíen acertadamente en su accionar pedagógico,
dado que cada uno de los aspectos mencionados en el párrafo anterior, tienen una
incidencia relevante en el proceso educativo de los infantes, por lo que debe desarrollar
competencias que le permitan abordar con éxito los desafíos que se desprenden del
trabajar con seres humanos en la etapa más delicada de su existencia.
En este sentido, Mérida (2007), sobre la base de las dimensiones del aprendizaje
expuestas por la UNESCO, propone una serie de competencias para el docente de
Educación Inicial, clasificándolas en competencias cognitivas (saber), procedimentales
(saber hacer) y actitudinales (saber ser).
Las competencias cognitivas se desglosan en tres: poseer conocimientos
psicológicos, pedagógicos, curriculares, didácticos, epistemológicos y sociales sobre el
mundo de la infancia, referidos especialmente al período 0-6 años. Conocer las
características de las organizaciones educativas que atienden a los niños y niñas de 0-6
años. Poseer unos conocimientos básicos de las TIC y de una segunda lengua para
aplicarlos en contextos formativos.
Las procedimentales abarcan seis: tomar decisiones fundamentadas al organizar,
planificar y realizar intervenciones educativas, y analizar el contexto educativo de la
etapa 0-6 años. Desarrollar una metodología activa, participativa y creativa que permita
el desarrollo de una educación integral en la infancia. Investigar sobre la propia práctica
e introducir propuestas de innovación encaminadas a la mejora. Emplear recursos
diversificados que contribuyan a mejorar la experimentación y el aprendizaje del
alumnado. Adquirir las estrategias necesarias que les permitan comunicarse con las
familias para establecer criterios de actuación coherentes e implicarlas en la dinámica
del centro. Observar y evaluar de forma continua, formativa y global el desarrollo y el
aprendizaje del alumnado de 0-6 años, y adoptar las medidas educativas necesarias para
92
atender sus peculiaridades personales.
Las competencias actitudinales incorporan las siguientes: Mostrar inquietud e ilusión
por la importante labor educativa que se desarrolla en la infancia. Ser sensible a la
nueva realidad social, plural, diversa y multicultural al desarrollar estrategias para la
inclusión educativa y social. Comprometerse en actuaciones para desarrollar la
igualdad de oportunidades y compensar las desigualdades de origen que afectan a la
infancia cuando ingresa en el centro. Colaborar con los distintos sectores de la
comunidad educativa y del entorno. Poseer una actitud de respeto, afecto y aceptación
en el centro y en el aula que facilite las relaciones interpersonales y la autoestima del
alumnado infantil. Adoptar una actitud positiva ante la formación continuada,
entendiendo que el hecho educativo es una tarea inacabada y mejorable.
En el caso de la formación del docente de Educación Inicial en Venezuela,
específicamente en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, se han
desarrollado iniciativas para actualizar el plan de estudio y los contenidos de los cursos
que conforman el programa de la especialidad, todo ello inscrito en el marco de la
transformación curricular que se viene adelantado en esta universidad durante los
últimos años y cuyos lineamientos se encuentran plasmados en el documento base
promulgado en el año 2011.
Vale destacar que una de estas iniciativas la constituye el cambio de denominación
que pasa de Educación Preescolar a Educación Inicial, aprobado según la Resolución
N° 2013.392.997, emanado del Consejo Universitario de la UPEL en el año 2013. Ello
en función de establecer la pertinente correspondencia con las políticas emanadas del
ente rector y los fundamentos legales que sustentan el proceso educativo en este
período del desarrollo humano, donde se establece que la Educación Inicial constituye
el primer nivel educativo del subsistema de Educación Básica, que atiende a niños
desde la gestación hasta los seis años de edad o hasta su ingreso al primer grado,
estructurado en dos etapas: maternal y preescolar.
Por tanto, a partir de la implementación de esta resolución, las docentes egresadas en
esta área se les otorgará el título como Profesoras en la especialidad de Educación
Inicial, las cuales deben ser formadas en competencias que le permitan atender y educar
93
los niños y niñas tanto de maternal como los de preescolar.
Desde esta perspectiva, e igualmente dentro del proceso de transformación curricular
de la UPEL, se asume para la elaboración del currículo de pregrado el diseño de un
perfil de egreso basado en competencias genéricas y específicas. En tal sentido, el
programa que formará a los docentes de Educación Inicial; de acuerdo a la Comisión de
Currículo de Pregrado de la UPEL (2013), establece 11 competencias genéricas,
transferibles y comunes a todo profesional de la docencia. Estas competencias
surgieron, como producto de la sistematización de las mesas de trabajo realizadas en
febrero de 2013, coordinadas por la Comisión de Currículo de Pregrado, con la
participación de los Coordinadores de la especialidad de cada uno de los núcleos que
conforman la Universidad.
De esta manera, las competencias genéricas que quedaron consesuadas fueron las
siguientes:
1. Valora al ser humano desde sus perspectivas de acción, en el desarrollo de
procesos de construcción, gestión y actuación de saberes de la praxis educativa, en el
marco de situaciones de estudio a fin de generar la formación del pensamiento crítico,
reflexivo y ético.
2. Asume compromiso consigo mismo, con la profesión y con la sociedad en
correspondencia con los fines del Estado venezolano, para la consecución de una
educación de calidad y la formación de las nuevas generaciones desde las áreas del
saber incorporándose proactivamente en la transformación de la realidad que propicie
el desarrollo humano.
3. Asume la investigación con sentido ético, como un servicio social y público,
orientada hacia la construcción del conocimiento y la solución de problemas, haciendo
uso de los métodos pertinentes, valorando el quehacer científico desde su pertinencia
socio-comunitaria, al promover la socialización, la participación de la comunidad y las
relaciones de cooperación e intercambios.
4. Da respuestas pertinentes a problemáticas socioeducativas inherentes a las
necesidades locales, regionales, nacionales y mundiales desde la investigación como
acción humanizadora, reflexiva, creativa e innovadora, bajo un marco ético, legal y
94
metodológico, en contextos urbano, rural, indígena y de fronteras.
5. Produce materiales de enseñanza centrado en el aprendizaje, en los cuales se
evidencia la integración de la realidad social, educativa y comunitaria, mediante el uso
racional de las TIC con énfasis en procesos.
6. Gestiona el conocimiento creando objetos de aprendizaje que respondan a las
necesidades de formación del ciudadano, apoyados en las TIC, mediante la
planificación, diseño, ejecución y evaluación de estrategias que combinen las nuevas
formas de presencialidad.
7. Procede éticamente en su desempeño personal y profesional para impulsar la
formación social de valores democráticos, de libertad, respeto, responsabilidad y
diálogo orientadores de paz, solidaridad, bien común y convivencia.
8. Asume la educación como un proceso de formación continuo y permanente
centrado en el desarrollo humano, a partir de la armonía global, la diversidad
concertada y el desarrollo universal para mejorar su propia calidad de vida, aplicando
estrategias de integración en su praxis educativa.
9. Domina el saber pedagógico y centra la didáctica en el aprendizaje con base en
las teorías de la enseñanza y el aprendizaje con atención al lenguaje, interculturalidad,
gestión de riesgos, ambiente, creatividad, diversidad y ética y valores.
10. Valora la lengua como derecho humano que fortalece los lazos de
convivencialidad, enriquece la cultura y favorece la calidad de vida, usando el lenguaje
oral y escrito en la construcción de discursos, los cuales se desarrollan como estrategia
didáctica para la comunicación efectiva, orientada a la construcción de saberes.
11. Reconoce la diversidad desde la concepción de la dignidad humana, respetando
el ambiente, el saber popular, el acervo cultural, y creencias a partir de la identidad de
los pueblos, al generar innovaciones y acciones para su conservación a partir de la
construcción y deconstrucción del conocimiento que conformen una conciencia de
respeto mutuo, equidad social e identidad nacional.
En cuanto a las competencias específicas para la especialidad; se establecieron las
siguientes:
95
1. Promueve la articulación entre la Educación Inicial y la Educación Primaria
mediante estrategias que favorezcan el aprendizaje y el desarrollo del niño y la niña.
2. Aplica estrategias de evaluación a través de pautas y parámetros con técnicas e
instrumentos apropiados para diagnosticar sus necesidades, potencialidades y planificar
su práctica pedagógica.
3. Manifiesta conocimiento y sensibilidad hacia la atención del niño y la niña
desde la gestación hasta los ocho años , mediante una práctica profesional de calidad
para el desarrollo integral con estrategias pedagógicas significativas
4. Operacionaliza las políticas, leyes y reglamentos que en materia de atención y
educación en los primeros años genera el Estado Venezolano mediante la participación
en círculos de estudios para promover desde una postura crítica los derechos, deberes
de los niños, niñas, adultos significativos y familia relacionados con la vida en
sociedad.
5. Emplea documentos legales nacionales e internacionales que garantizan la
atención a la diversidad en su accionar pedagógico como medio de compensación de
desigualdades, respetando la condición del ser humano.
6. Genera acciones innovadoras en proyectos de investigación para solventar
situaciones que impacten la Educación Inicial al participar en contextos urbanos,
rurales, indígenas y de frontera.
7. Diseña estrategias didácticas de Educación Inicial relacionados con los
diferentes espacios de aprendizaje por medio de actividades y recursos para favorecer el
aprendizaje y el desarrollo integral del niño y la niña.
8. Promueve el desarrollo del cuerpo, mente y afectividad, propiciando
experiencias creativas mediante actividades pedagógicas para estimular el sentido
estético de niños y niñas de Educación Inicial.
9. Demuestra principios y valores éticos en el desempeño de la práctica
profesional con una actitud congruente entre su pensar y actuar como modelo
significativo para el niño y la niña.
10. Promueve conciencia ecológica utilizando métodos didácticos para la
conservación del ambiente como principio de vida, sensibilizando al niño y la niña en
96
el desarrollo sustentable y la biodiversidad.
11. Demuestra identificación consigo mismo y con la especialidad de Educación
Inicial manteniendo una práctica profesional congruente para desarrollar un sentido
armónico en situaciones de enseñanza y aprendizaje actualizándose permanentemente.
12. Crea y valida nuevas tendencias pedagógicas propiciando la innovación y el
desarrollo educacional a través del estudio permanente para responder a la dinámica
social.
13. Demuestra conocimiento y sensibilidad hacia la atención a la infancia mediante
una práctica profesional pertinente con estrategias pedagógicas significativas para
fortalecer el aprendizaje y el desarrollo integral del niño y la niña.
14. Desarrolla capacidades para comunicarse con los adultos significativos que
rodean al niño a través de procesos de formación con encuentros comunitarios para
fortalecer las interrelaciones entre las madres cuidadoras, miembros de la familia y la
comunidad.
15. Promueve el respeto por las diversas perspectivas culturales mediante acciones
pedagógicas que favorezcan el encuentro de las diferentes lenguas para fortalecer la
identidad nacional por medio de estrategias de atención Convencional y No
Convencional de Educación Inicial.
Cabe destacar que a partir de estas competencias se generaron los saberes
declarativos, procedimentales y actitudinales que conformarán las unidades curriculares
y las estrategias formativas que orientarán el proceso formativo de las estudiantes en el
área especializada, lo cual debe manifestarse de acuerdo la Comisión de Currículo de la
UPEL (2012), en la formación de un egresado instruido, competente, emprendedor,
productivo, respetuoso de los derechos humanos, de los valores e identidad nacional y
proveedor permanente de sabiduría.
97
CAPÍTULO III
PROCESO METODOLÓGICO
98
orden específico.
La perspectiva epistemológica está relacionada con el interaccionismo simbólico,
ya que se intenta determinar qué significado simbólico tienen los diferentes aspectos
que conforman la vida social para los individuos o los grupos sociales y cómo
interactúan unos con otros y que, de acuerdo con Blumer (1982) se resumen en tres
grandes aspectos:
1. El ser humano orienta sus actos hacia las cosas en función de lo que éstas
significan para él.
2. El significado de estas cosas se deriva de, o surge como consecuencia de
la interacción social que cada cual mantiene con el prójimo.
3. Los significados se manipulan y modifican mediante un proceso
interpretativo desarrollado por la persona al enfrentarse con las cosas que va
hallando a su paso.
De manera que, en dicho enfoque, la realidad depende del modo en que los
sujetos la ven y la piensan y el conocimiento es producto de las propias intuiciones,
vivencias y conciencia individual; por lo que la Teoría constituye una especie de
definición o de traducción del modo en que los grupos sociales y los individuos
perciben los hechos desde su propia internalidad o desde su propia conciencia.
(Padrón, 2004).
Se concede, así, un rol fundamental los actores que forman parte de la
investigación como intérpretes del contexto social en que se encuentran inmersos, por
lo que se utilizan procesos metodológicos de investigación que le confieren una
importancia significativa a los puntos de vista de a dichos actores, a fin de interpretar
los significados que estos otorgan al proceso de formación de las docentes de
Educación Inicial y su relación con el desarrollo de competencia de mediación del
aprendizaje social.
La perspectiva metodológica se fundamentó en la investigación cualitativa,
orientada hacia el estudio de fenómenos sobre los que se conoce poco y que se
aspiran comprender ampliamente, estudiándolos desde la perspectiva de los
participantes en un ambiente natural y en relación con su contexto. Bajo esta
99
metodología, el investigador observa el espacio y el escenario desde una perspectiva
holística, considerándolos como un todo. Y su principal función es, examinar la forma
en que los individuos perciben y experimentan los fenómenos que los rodean,
profundizando en sus puntos de vista, interpretaciones y significados. (Hernández,
Fernández y Baptista; 2014)
Es así como, con la presente investigación se conoció de parte de los informantes
seleccionados para el estudio (docentes de Educación Inicial en ejercicio, egresados
de la UPEL-IPC y profesoras del componente especializado y con experiencia en el
componente de práctica profesional), su realidad, la forma en que la viven y de qué
manera la perciben, lo que permitió forma realizar las respectivas interpretaciones,
dar las explicaciones y hacer las develaciones inherentes a las percepciones en
relación con su proceso de formación para la mediación del aprendizaje social.
Diseño de la investigación
100
sus percepciones en relación con su formación en el desarrollo de competencias para
el abordaje del aprendizaje social en la Educación Inicial.
De esta manera, la investigación se estructuró en atención a los tres momentos
señalados por Murcia y Jaramillo (2001), relativos a: Preconfiguración, o
acercamiento a la realidad, Configuración de la realidad y Reconfiguración de la
realidad, tal como se señala en el cuadro 2:
Cuadro 2:
Momentos de la Investigación
101
un primer acercamiento empírico a la realidad.
La configuración de la realidad corresponde al trabajo de campo, del cual surge la
teoría sustantiva como producto de la interacción y comprensión de la realidad
investigadas, a partir del análisis de los testimonios de los informantes clave.
La reconfiguración de la realidad es el momento de confrontación logrado desde la
realidad empírica, y contrastada con la realidad conceptual, donde se redimensiona el
fenómeno estudiado a partir de la relación de los elementos teóricos, la interpretación
del investigador y los datos culturales, y se replantea la teoría emergente para construir
“la comprensión con sentido del fenómeno; es decir, se redimensiona la estructura
desde la comprensión que la teoría nos aporta sobre las categorías culturales.” (op. cit.;
p 10), que para el caso de este estudio sería generar aportes teóricos para el desarrollo
de competencias de mediación del aprendizaje de habilidades sociales, en la formación
del Docente de Educación Inicial.
Contexto de la investigación
Informantes clave
102
dos o más años, de manera tal que tengan las suficientes vivencias para brindar
aportes significativos al presente estudio. Igualmente, se incluyeron en el estudio
profesoras de la especialidad, que administran cursos relacionados con el desarrollo
de la dimensión social y que haya tenido experiencias en el ámbito de la práctica
profesional.
De esta manera las informantes clave quedaron seleccionadas de la siguiente
manera:
Una docente egresada de la UPEL-IPC en la especialidad de Educación
Preescolar, con dos años de egresada de la Universidad y tres años de experiencia
como docente en el Nivel de Educación Inicial.
Cuatro profesoras de la UPEL-IPC, todas egresadas de la Especialidad en esta
misma institución y con más de diez años como formadoras en el área. Todas han
impartido cursos relacionados con la dimensión social infantil en diferentes
oportunidades. Una de ellas se desempeñó como personal directivo de Centros de
Educación Inicial. Igualmente, dos de las informantes han tenido la oportunidad de
desempeñarse como profesora del componente de Prácticas Profesionales, tanto en el
IPC como en otras universidades. Otras dos informantes se han desempeñado como
coordinadoras de la especialidad. Finalmente, una de las informantes se desempeña
como jefe de la Unidad de Currículo del IPC.
Bajo esta panorámica, las informantes seleccionadas poseen las condiciones
necesarias para proveer suficiente y confiable información relevante para la
investigación.
Técnicas e Instrumentos de recolección de datos
103
Así mismo, se elaboró un guión de entrevista (Anexo A), de acuerdo a lo
recomendado por Taylor y Bogdan (op. cit.), conformada por preguntas acerca de
temas clave que orientaron la conversación con las entrevistadas.
En el caso del análisis del Currículo de Educación Inicial, se utilizó el análisis
documental mediante una lectura rigurosa, resumen de los aspectos esenciales
relacionados con la investigación y análisis crítico del documento estudiado. Como
instrumento se utilizó una matriz de análisis (cuadro 4), con el propósito de
sistematizar la información objeto de análisis, seleccionar los contenidos textuales
relevantes, facilitar su estudio y posterior interpretación.
104
la data, de acuerdo a lo planteado por sus autores Glaser y Strauss (1971).
De acuerdo con los autores, los aspectos básicos que se deben seguir para generar
una teoría son tres: La codificación y categorización de la información, el muestreo
teórico y, finalmente, la comparación constante entre las categorías.
Según lo plantean Glaser y Strauss (op. cit.), los pasos a seguir en el Método
Comparativo Continuo son: comparación de incidentes, integración de categorías y
sus propiedades, delimitación de la teoría y, finalmente, la elaboración de la teoría; en
la que el procesamiento del análisis cualitativo surge de los datos codificados y de los
apuntes realizados por el investigador
Así mismo, los conceptos, básicos de la teoría están representados por los
conceptos, las categorías y las proposiciones. En tal sentido, los datos, luego de ser
comparados y etiquetados, se convierten en conceptos y constituyen la unidad de
análisis desde los cuales se desarrolla la teoría. Luego estos se agrupan, de acuerdo a
sus atributos, configurando así las categorías que se ubican en un nivel más alto de
abstracción que los conceptos o lo que estos representan. De esta manera, se
presentan tres tipos de codificación: Abierta, Axial y Selectiva.
De acuerdo a los pasos descritos para el análisis de resultados se procedió de la
siguiente manera:
Se transcribieron todos los contenidos de las entrevistas de manera detallada.
Luego se realizó una revisión minuciosa de cada una de ellas; a fin de extraer
aquellos pasajes relevantes o incidentes, que evocaban alguna idea relacionada con el
objeto de estudio, lo que permitió la conformación de unidades temáticas de acuerdo
a las preguntas planteadas en el guión de entrevista.
Cada incidente se codificó en categorías de análisis tantas veces como fue
posible, a medida que las categorías y los datos iban apareciendo, para luego
encajarlos en la categoría existente. Mientras se codificaban los incidentes para cada
categoría se comparaban con incidentes previos en los mismos y diferentes grupos
codificados en la misma categoría.
Luego se compararon las categorías surgidas en el primer momento, revisando los
incidentes respectivos y se integraron a aquellas que tenían elementos en común. Una
105
vez que se llegó a la saturación teórica, se estructuraron las categorías, se ordenaron y
se integraron. Inicialmente se realizó una estructuración individual y posteriormente
se procedió a relacionarlas. Seguidamente, se aplicó la contrastación, destacándose
los puntos de coincidencia o diferencias en relación a los insumos aportados por las
entrevistas. Ello implicó la comparación constante entre los datos, los significados y
las teorías del marco referencial. Asimismo, los resultados se relacionaron con los de
estudios similares lo cual permitió analizar otras perspectivas teóricas, así como una
integración mayor y el enriquecimiento del estudio.
Después de ser codificados y analizados los datos, se realizó una síntesis con el
propósito de desarrollar una aproximación conceptual, lo que permitió teorizar sobre
la formación docente desde la perspectiva trazada en esta investigación.
La investigación dentro del paradigma cualitativo, debe adoptar vías claras para
garantizar la validez y confiabilidad de la información obtenida, para lo cual se
adoptan los criterios de credibilidad y fidelidad propuestos por Guba y Lincoln de
acuerdo a lo referido por Rojas (2010). En el caso de la credibilidad, relacionada con
la validez interna, se define por el grado de acuerdo y de aceptación que muestran los
informantes clave en relación con las interpretaciones realizadas por el investigador
de las observaciones o entrevistas realizadas, para lo cual luego de realizar las
respectivas transcripciones y análisis de las entrevistas, se devolvieron a los sujetos
entrevistados para su aprobación.
En cuanto a la fidelidad, está relacionada con la constancia interna y
“determinada por la estabilidad, consistencia, predictibilidad y precisión de los
resultados” (Rojas, op. cit.; p 164). Para asegurar la fidelidad, se adoptaron los
criterios de fiabilidad, confirmabilidad y confiabilidad. La fiabilidad, corresponde a
la calidad del registro y la documentación de los datos, de allí que el guión de la
entrevista en profundidad y la data de las entrevistas se incluyen al final del trabajo.
La confirmabilidad, busca asegurar que todos los elementos involucrados en la
investigación (información, interpretación, comprensión del fenómeno), se
106
desprendan del contexto y se vinculan con los informantes (Fernández, 2005), esto se
corroboró a través de la comparación entre las entrevistas y los sujetos declarados
como participantes de la investigación.
La confiabilidad, vinculada con la auditabilidad, busca dar fe de que “el proceso
siguió las pautas teóricas y metodológicas esenciales”. (Rojas, 2010; p 160). Así, al
evaluar el producto se comprueba si los resultados tienen apoyo en las evidencias
recolectadas y es internamente coherente. Para ello, Guba y Lincoln recomiendan
realizar después de la categorización correspondiente, una triangulación, con la
finalidad de “de protegerse del sesgo del investigador y de someter a control
recíproco relatos de diferentes informantes” (Taylor y Bogdan, 1994; p. 92). Con lo
cual se garantizará la credibilidad o validez interna de la investigación; y se
incrementa la posibilidad de que los hallazgos sean creíbles.
La triangulación, posibilitó obtener una perspectiva más amplia de la
problemática estudiada, al contrastar los resultados de las entrevistas con el análisis
del Currículo de Educación Inicial y demás referentes documentales tales como
investigaciones precedentes y bibliografía relacionada con el tema, que permitió
conseguir la confirmación necesaria para elevar la credibilidad de la investigación.
Consideraciones Éticas
107
realización de proyectos de investigación cuando se presuma la posibilidad de daño
para cualquier forma de vida, impactos desfavorables en el ambiente y cualquiera de
sus componentes, o sobre la diversidad cultural” (p/p: 29-30)
Principio de Justicia: relacionado con el reconocimiento y la aplicación del
“criterio de equidad proporcionando las oportunidades que le corresponden a cada
sujeto de estudio”. (p. 30)
Principio de Beneficencia: desde donde se considera que toda investigación debe
estar guiada por el deseo de hacer el bien en aras de mejorar la calidad de vida de los
sujetos de estudio.
Principio de Autonomía: está relacionado con la “potestad que tiene toda persona
para tomar decisiones en torno a su vida personal, tratándose de un ser racional y
consciente, con capacidad de discernimiento para orientar sus acciones y objetar
aquellas instrucciones y mandatos contrarios a su conciencia”. (p. 32), con respecto a
este principio se asumieron dos criterios fundamentales que guiaron esta
investigación, ellos son:
La dignidad de la persona, como “un valor inalienable, expresado en el respeto
por su integridad física y psicológica, el reconocimiento de sus derechos y el respeto
por los objetos y logros que le pertenecen”. (p. 33)
El consentimiento previo y libre de los sujetos que integraron este estudio, el cual
se fundamentó en una información suficiente, veraz; haciendo especial énfasis en que
las personas involucradas comprendan de que se trata el estudio.
Principio de precaución: tomando en cuenta los riesgos que puedan existir en
cualquier investigación, este principio establece que
En caso de incertidumbre acerca del nivel del riesgo, se tratará de subsanar
esa incertidumbre solicitando información adicional sobre los asuntos
específicos motivo de preocupación o poniendo en práctica estrategias de
gestión de riesgo apropiadas, y/o vigilando el medio ambiente receptor de un
determinado organismo, sus derivados o productos que lo contengan. (p. 35)
En el caso particular de este estudio se consideró que los riesgos son mínimos, no
obstante, se dió la más amplia información a los sujetos de estudio, a fin de satisfacer
las interrogantes o expectativas que expresaron con respecto a la investigación.
108
Por otro lado, la investigación se realizaó atendiendo a las siguientes normas:
(1) Respeto a los principios bioéticos ya descritos
(2) Respeto a la integridad de los sujetos de estudio, y resguardo a su intimidad.
(3) Se asume la responsabilidad de todo el proceso de investigación y las
consecuencias derivadas de las mismas, en caso de algún suceso adverso.
(4) Se preserva el derecho de confidencialidad de la información personal de los
sujetos de estudio.
(5) Se asume el compromiso de retroalimentar a los participantes con los
resultados del estudio, a fin de que ellos puedan obtener el mayor beneficio del
mismo.
(6) La investigación se rigió por el consentimiento informado de los
implicados en el estudio, para lo cual se les informó previamente del propósito de la
investigación y solicitó su participación voluntaria.
109
CAPÍTULO IV
110
Para ello se procedió a hacer una revisión del citado documento bajo la técnica del
análisis de contenido, a partir del cual se revisa cada aspecto que lo conforma para
destacar aquellos que pudieran aportar elementos significativos para la mediación
efectiva de las habilidades sociales, en virtud de lo cual se construyó una matriz
conformada por las unidades de análisis seleccionadas, la selección de aquellos
párrafos del currículo que se consideraron pertinentes en relación con la mediación de
las habilidades sociales y las categorías iniciales surgidas, tal como se expone en el
cuadro 3
Cuadro 3
Matriz de análisis del Currículo de Educación Inicial
111
Aprendizaje proceso que se produce a lo largo de toda la vida y que se Contexto socio-cultural
Infantil: origina por la combinación de estructuras biológicas (lo Desarrollo y aprendizaje
genético) y las condiciones sociales y culturales (medio Aprendizaje experiencial
ambiente). El desarrollo social de la persona (relación Desarrollo social
herencia-medio ambiente) determina la condición humana. Las Condición humana
particularidades del individuo en un ambiente que le provea de
actividades y experiencias de vida humana, de aprendizajes,
dan lugar al desarrollo.
[Link] El proceso pedagógico se entiende como una práctica donde el Aprendizaje experiencial
Pedagógicos educando actúa sobre la realidad para conocerla y Experiencias previas
112
transformarla, de ahí que niños niñas construyen su Construcción de los
conocimiento a medida que interactúan con el ambiente donde aprendizajes:
se desenvuelven, desde su cultura y experiencias previas.
La práctica pedagógica procura el desarrollo de aprendizajes Practica pedagógica
significativos para asegurar que los conocimientos adquiridos Contexto infantil
en los espacios educativos puedan ser utilizados en Aprendizajes significativos
circunstancias de la vida cotidiana del niño y la niña. Para Intereses
lograr este tipo de aprendizaje, la metodología que utilice el/la Potencialidades
maestro(a) debe tomar en cuenta los intereses y potencialidades Utilidad de lo aprendido
de los niños y niñas, así como sus conocimientos previos, para Educación integradora
lograr que estos relacionen la nueva información, en forma Organización del
racional y no arbitraria, con sus conocimientos anteriores, de conocimiento
tal manera, que la nueva información sea comprendida y Nivel de desarrollo
asimilada significativamente. Contexto socio-cultural
La percepción infantil de la realidad no es fragmentada, sino Didáctica globalizadora
que la capta por totalidades, lo que implica una organización Desarrollo de capacidades
didáctica basada sobre las relaciones y no sobre elementos Conexión con la realidad
aislados. Por lo que se debe organizar el conocimiento
atendiendo las potencialidades e intereses y los niveles de
desarrollo de los niños y las niñas, formándolos(as) para que
sean capaces de enfrentar situaciones futuras. Es decir, no se
trata que adquieran habilidades por separado, desconectadas
entre sí, sino conjuntos de capacidades, conectadas con la
realidad.
5. El/la Maestro(a) El rol del/la educador(a) como mediador(a) requiere de un Rol mediador
de Educación profundo conocimiento del desarrollo del niño y la niña, de las Formación docente
Inicial como formas como aprende, de sus derechos, sus intereses, sus Conocimientos
Mediador(a) potencialidades y de su entorno familiar y comunitario. Por Desarrollo y aprendizaje
ello es necesario que éste(a) tenga una formación que le Derechos
permita fortalecer el desarrollo de las potencialidades del niño Intereses
y la niña, lo que se logra a través de una adecuada mediación Potencialidades
de los aprendizajes. Mediación de aprendizajes
El trabajo educativo debe estar orientado a lograr un Aprendizajes significativos
aprendizaje significativo, más integrador, comprensivo y Práctica pedagógica
autónomo. La práctica del y la docente parte siempre de lo que Educación integradora
el niño y la niña tienen y conocen, respecto de aquello que se Conocimientos previos
pretende que aprendan. Sólo desde esa base se puede conectar Intencionalidad pedagógica
con sus potencialidades e intereses y puede ampliar sus
esquemas perceptivos
Se aspira que él y la docente o adulto significativo en su rol de Aprendizaje experiencial
mediador(a), organice y planifique las actividades en función Organización
de las experiencias que dan lugar a los aprendizajes; todo en Planificación
concordancia con la situación.
6. Perfil del niño y Se define en función de los cuatro aprendizajes fundamentales Formación integral
la niña que egresa señalados por la UNESCO: aprender a conocer, aprender a Áreas de acción educativa
de Educación hacer, aprender a convivir y aprender a ser. Concebidos de una Educación integradora
Inicial manera global e integral, debido a que el conocimiento infantil Contexto socio-cultural
se produce en un proceso que implica componentes cognitivos,
interactivos, afectivos y emocionales, así como su aplicación y
comunicación en el contexto social y cultural.
7. Perfil del y la Formar un docente reflexivo, crítico e investigador que Formación docente integral
docente de incorpore en el ámbito de la Educación Inicial, habilidades, Conocimientos y actitudes
Educación Inicial conocimientos y actitudes para diseñar, desarrollar, evaluar y Crítico, reflexivo e
formular estrategias y programas de intervención educativa en investigador:
contextos socio-educativos y culturales cambiantes. Creación de estrategias
Formación integral profundamente humana que reúna tanto didácticas contextualizadas
113
aspectos personales, afectivos, actitudinales, intelectuales y Formación humana
habilidades como la relación con los demás. En concordancia Relaciones interpersonales
con los pilares del conocimiento: aprender a hacer, aprender a Acción pedagógica.
conocer, aprender a convivir y aprender a ser; los cuales están
asociados a los distintos roles y competencias del y la docente
requeridos en la cotidianidad de la acción pedagógica.
Finalidades, Formar niños y niñas, sanos(as), participativos(as), Habilidades sociales
Objetivos y creativos(as), espontáneos(as), capaces de pensar por sí Contexto socio-cultural
Estructura mismos(as), de tomar decisiones, de resolver problemas y de Convivencia social
Curricular de
desenvolverse armoniosamente en diferentes contextos. Con
Educación Inicial
valores de identidad personal, cultural, local y nacional, de
1. Finalidades
respeto y cuidado del entorno, de amor por el trabajo, de
libertad, de justicia, de honestidad, de comprensión, de
tolerancia y convivencia.
114
permiten convivir con ellos. Afectividad
Habilidades sociales
Comunicación y representación: considera las distintas formas Contexto social
de comunicación y representación sirven de nexo entre el
mundo interior y exterior del individuo. En ella se articulan la
comprensión y utilización del lenguaje y las otras formas de
representación, para canalizar los sentimientos y emociones de
los niños y niñas, con el propósito de convertirlo en una fuente
de disfrute y placer, así como también propicia aprender a Desarrollo y aprendizaje
comunicarse en contextos múltiples, para establecer relaciones Formación integral
sociales progresivamente complejas Aprendizaje experiencial
115
la Educación infantiles, así como de las condiciones del entorno que los Potencialidades
Inicial afectan, es individualizado, ya que cada niño o niña es un ser Contexto infantil
único que se desarrolla en un colectivo social-cultural. Desarrollo individual
Destaca su carácter preventivo al permitir detectar a tiempo Desarrollo social
situaciones de riesgo físico, social y psicológico del desarrollo Prevención de problemas
infantil, así como aspectos inadecuados del proceso educativo, socio-educativos
con el propósito de tomar decisiones pertinentes y oportunas. Respeto
Considera el respeto al niño y la niña como seres individuales y Desarrollo individual
como seres sociales. Significa que concibe al individuo con Desarrollo social
características propias, como ser único, tomando en cuenta sus necesidades, intereses y
necesidades, intereses y potencialidades; pero también como potencialidades
personas que forman parte de un contexto familiar, social y Contexto socio-cultural
cultural.
116
Atención en la Educación Inicial, Ambiente de aprendizaje y La Evaluación y la
Planificación en la Educación Inicial.
Una vez que se consideró suficientemente saturada esta primera categorización, se
procedió a su integración en categorías más abarcativas, agrupadas en función de la
vinculación que se evidenció entre ellas, lo que permitió la construcción de categorías
intermedias, para finalmente realizar un última integración que dio paso a la
construcción de las categorías finales que permiten la profundización en la
comprensión del documento estudiado y los elementos que ofrece para orientar una
práctica educativa potenciadora de la dimensión social como aspecto fundamental para
lograr el desarrollo integral de niñas/os adscritos al Nivel de Educación Inicial.
De esta manera se presenta la integración inicial de las categoría que surgieron, de
acuerdo a lo expresado en el cuadro Nro. 4
Cuadro 4
Integración de categorías del Currículo de Educación Inicial
Categorías Iniciales Categorías Intermedias Categorías finales
Condición humana Construcción de la personalidad FORMACIÓN PARA LA VIDA
Condiciones biológicas EN SOCIEDAD
Construcción de la personalidad
Ser social Desarrollo de la persona como
Persona ser social
Convivencia humana
Desarrollo individual
Desarrollo social
Desarrollo del ser social
Derechos
Deberes Educación para la vida social
Educación
Educación para la vida
Habilidades sociales
Interacción social
Prevención de problemas
socioeducativos
Prevención de problemas
sociales
Relaciones interpersonales
Valores morales
Cont. Cuadro 4
117
Categorías Iniciales Categorías Intermedias Categorías finales
Colectivo social. Educación contextualizada PRÁCTICA EDUCATIVA
Contexto infantil INTEGRADORA
Realidad infantil
Contexto socio-cultura
Conexión con la realidad
Pertinencia social
118
Cont. Cuadro 4
Una vez realizado este análisis preliminar, a continuación, se profundiza sobre los
hallazgos encontrados en relación a como se concibe desde el currículo el desarrollo
y aprendizaje de las habilidades sociales y las orientaciones que se desprenden de este
documento para guiar a los y las docentes en el desarrollo de una práctica educativa
mediadora de este aspecto del desarrollo infantil.
En tal sentido uno de los primeros aspectos que llama la atención es la alta
valoración que se le impregna a la dimensión social del desarrollo infantil, lo cual se
evidencia desde las primeras páginas del currículo. Allí se reconoce que la dimensión
social es la que determina la condición humana de nuestra especie y es la base de la
construcción de la personalidad
Se contempla, además el entorno social y cultural como aspecto fundamental para
el desarrollo infantil, y se concibe a los infantes como seres humanos, sujeto de
derecho que poseen un potencial de desarrollo que le permite avanzar a etapas
sucesivas a través de las cuales se producirán los cambios que les conducirán hasta la
adolescencia y la adultez.
Así mismo, dentro de la concepción asumida para abordar la Educación Inicial, se
plantea la garantía absoluta de los derechos de niñas/os establecidos en todos
documentos legales que los respaldan, tales como la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica de Educación, la Ley Orgánica de
Protección a Niños, Niñas y Adolescentes, entre otros, a partir de los que la
Educación Inicial se direcciona hacia el desarrollo de la persona como ser social y la
119
universalización de los derechos fundamentales, desde la perspectiva humanista
social.
Se realiza un profundo énfasis en una educación para la vida, al tomar en cuenta el
desarrollo de habilidades que faciliten la convivencia social, los valores morales y
una acción educativa que dote de herramientas a niñas y niños para la prevención de
problemas educativos y sociafectivos. En síntesis, se promulga abiertamente una
educación dirigida a formar individuos para vivir en sociedad, tal como se evidencia
en la Gráfico 2
120
Bajo esta visión se entiende que, niñas/os se desarrollan en un entramado de
relaciones, que se amplian y complejizan en la medida que estos crecen e interactuan
en los diferentes entornos sociales. Y es en ese mundo de relaciones, donde se va a
modelar su personalidad, el sentimiento de su propia identidad, la visión de sí mismo,
de los demás y del mundo. Por eso, el proceso de crecimiento de niñas/os se entiende
correctamente sólo dentro de un ambiente relacional adecuado, que contribuya al
desarrollo de su persona como ser social.
De allí la importancia de orientar el proceso educativo hacia el desarrollo de
habilidades que faciliten en el ser humano, su adaptación a las exigencias del medio
social, que incluyen el “conjunto de cogniciones, emociones y conductas que
permiten relacionarse y convivir con otras personas de forma satisfactoria y eficaz”
(Monjas, 2002, p. 39), y que representan la capacidad para interactuar eficientemente
con el entorno, al elegir la combinación adecuada de conductas que permitan abordar
con éxito, las distintas interacciones sociales.
Lo que precisa que, desde los primeros años de vida, se promueva desde los
centros de Educación Inicial, el desarrollo de habilidades que permitan a niñas/os
aprender a conocerse a sí mismos y a los demás, preparándolos para asumir los retos
que plantean la vida en sociedad, es decir una educación para la vida social. Se
garantiza, además, el cumplimiento de sus derechos fundamentales y la incorporación
de la familia y la comunidad al hecho educativo, a fin de posibilitar que los infantes
puedan configurar una personalidad equilibrada desde el punto de vista físico,
psicológico, social, emocional y moral “con un proyecto de vida y un proyecto social
en colectivo”. (MED, 2005; p. 30)
Pero para dar concreción a estas aspiraciones es necesario adoptar una práctica
educativa que vaya más allá de la simple transmisión de conocimientos, ya que la
escuela como institución social, debe ofrecer los medios más idóneos para que el
estudiantado pueda desarrollar todo su potencial que contempla el despliegue
progresivo de habilidades y capacidades de orden biológico, psicológico, cultural y
social que necesita cada ser humano para adaptarse, adecuadamente, al ambiente que
lo rodea y al mundo social que le corresponde vivir.
121
Así, tal como lo plantean Maturana y Nisis (1995), la tarea de la educación, como
un espacio artificial de convivencia, es permitir y facilitar el crecimiento de las
personas como seres humanos que se respetan a sí mismos y a los otros, con
conciencia social y ecológica, de manera que puedan actuar con responsabilidad y
libertad en la comunidad a la cual pertenecen.
Para ello se hace necesario articular todos los elementos que conforman el entorno
infantil, incorporándolos al hecho educativo a partir de una práctica que posibilite el
desarrollo integral, y que resulte pertinente con las expectativas de la sociedad a la
cual pertenecen los infantes, de acuerdo a lo que se evidencia en el gráfico 3
Es así como, dentro de este análisis surge como segunda categoría: Práctica
Educativa Integradora; desde donde, el Currículo de Educación Inicial, enfatiza en
la formación integral de niños y la niñas enmarcado dentro de una labor conjunta,
interactiva, cooperativa coordinada, por partes de los distintos actores educativos que
concurren en una comunidad, en función a las características de desarrollo y al
contexto social - cultural en el cual los infantes se desenvuelven, al tomar en cuenta
que los mismos viven en un contexto familiar, comunitario y sociocultural, y sus
necesidades son mejor satisfechas en relación con esos contextos, ya que el desarrollo
y el aprendizaje se dan como un resultado de la interacción de niñas/os con las otras
personas y objetos de su medio circundante. (MED, 2005).
De allí que se evidencie un enfoque de educación contextualizada como punto de
partida para la organización de la práctica docente, a partir de las características,
necesidades y potencialidades del medio donde se desarrollan niñas/os, que deben ser
122
analizadas e interpretadas por los y las docentes a los fines de utilizarlas como
herramientas socio-pedagógicas que sirvan de base para la adecuación del hecho
educativo: “a la diversidad de contextos personales, sociales, culturales y lingüísticos,
para contribuir a la formación ciudadana de acuerdo a las culturas particulares y a la
identidad local y nacional”. (op. cit.; p, 31)
De tal manera que la práctica de los y las docentes de Educación Inicial debe estar
sustentada en estrategias que incorporen experiencias provenientes del medio familiar
y comunitario, a fin de contextualizar el aprendizaje y desarrollo infantil y otorgar, a
su vez, la mayor pertinencia social y cultural al currículo. (op. cit.)
En concordancia con esto, se aprecia que la Educación Inicial se fundamenta en la
visión de una educación integradora, que promueve el desarrollo integral infantil, así
como la formación de los agentes significativos de niñas/os, es decir la familia y la
comunidad, y su vinculación e integración al hecho educativo.
De esta manera, en términos de integralidad el desarrollo de niñas/os abarca lo
físico, biológico, psíquico, cultural y social bajo un enfoque globalizado, requiriendo
una atención que abarca el cuidado, educación, protección de los derechos infantiles,
higiene, recreación, alimentación y salud infantil. Lo que suscribe la importancia de
orientar la acción educativa en torno a la integración de los pilares de la educación:
Conocer, Hacer, Convivir y Ser, donde se interrelacionan el conocimiento intelectual,
el conocimiento práctico, las actitudes y los valores personales y sociales, tomando
en cuenta que la construcción del conocimiento infantil “implica componentes
cognitivos, interactivos, afectivos y emocionales, así como su aplicación y
comunicación en el contexto social y cultural”. (op. cit.; p, 63)
Por otro lado, una educación integradora requiere también involucrar a todos los
actores educativos, bajo el sentido de corresponsabilidad planteada en la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela (1999) en su artículo 75, donde se resalta la
importancia de vincular a la familia, la sociedad y el Estado, para promover el
desarrollo armónico e integral de los más pequeños y la garantía de sus derechos, en
el entendido que la familia constituye el primer escenario de desarrollo infantil.
Visto de esta manera, dentro de este análisis emerge la importancia que se plantea
123
desde la Educación Inicial, de adoptar una práctica educativa integradora “que
considere las múltiples variables o entornos -y sus interacciones- que influyen para
que el desarrollo se produzca en forma integral y armónica”. (MED, 2005; p. 40),
para lograr el desarrollo del ser social, desde una perspectiva humanista y holística
que concibe a los infantes como una totalidad, donde se entrelazan mente y cuerpo de
manera individual, con un ser humano en convivencia social.
Obviamente, el papel del y la docente es fundamental para dar vida a estas
aspiraciones, pues es el encargado principal de generar experiencias didácticas
potenciadoras del desarrollo infantil. De allí que su formación desde el punto de vista
personal y académico, resulta estratégica para ejercer una práctica pedagógica que
favorezca ampliamente el desarrollo de la dimensión social en niñas/os de Educación
Inicial.
Dentro de este marco, el análisis del currículo devela una serie de rasgos deseables
que deben impregnar el perfil del y la docente del nivel, para su desempeño idóneo
como mediador del aprendizaje de habilidades sociales, en concordancia con los
pilares del conocimiento: Conocer, Hacer, Convivir Y Ser, planteados por la
UNESCO (1996) y que apuntan “hacia una formación integral profundamente
humana que reúna tanto aspectos personales, afectivos, actitudinales, intelectuales y
habilidades como la relación con los demás” (MED, 2005; p. 67)
En atención a ello, se desprende en primer término, la necesidad de una formación
docente que le dote de los más amplios conocimientos y de las capacidades
intelectuales necesarias para abordar una educación que permita la formación de
niñas/os con un perspectiva holística e integral, que los prepare para la vida, desde la
perspectiva del desarrollo del ser social, tal cual lo plantea el Currículo de Educación
Inicial.
Por lo que, en el citado documento, emergen algunos elementos relacionados con
los conocimientos que deben poseer él y la docente para abordar una educación
potenciadora del desarrollo social, tal como se muestra en el gráfico 4
124
Gráfico 4: Categoría “Saberes docentes”
125
su atención, en todas sus dimensiones, que le permitan una comprensión amplia de sus
necesidades, potencialidades e intereses y de los requerimientos propios de estos, para
lograr un sano desarrollo de la personalidad.
Esto va de la mano con el manejo pertinente de las áreas de acción donde debe
desarrollar su práctica educativa que involucran el desarrollo y aprendizaje infantil, así
como los ámbitos de influencia que inciden en el desarrollo de la personalidad de niñas
y niños; en virtud que la Educación Inicial, se propone como fin último, posibilitar el
máximo desarrollo de las potencialidades de la niña y el niño, así como sus capacidades
y habilidades, por lo que debe vincular al proceso educativo el contexto familiar y
sociocultural, así como los espacios naturales que condicionan el desarrollo infantil.
Lo cual amerita un profundo conocimiento del desarrollo infantil, las formas como
aprenden, de sus derechos, sus intereses, sus potencialidades y de su entorno familiar y
comunitario. Para ello, en el currículo se abordan las perspectivas teóricas que deben
sustentar el trabajo de los/las docentes de Educación Inicial, conformadas por las más
actuales tendencias filosóficas, psicológicas y pedagógicas, que intentan explicar el
desarrollo y el aprendizaje infantil, desde la diversidad y complejidad del desarrollo
humano.
Específicamente, en el caso de las habilidades sociales, destaca la visión humanista
social, desde donde se explica el desarrollo como una combinación entre las estructuras
innatas del sujeto en formación, y las condiciones proporcionadas por el medio cultural
donde se desenvuelve, lo cual permite el surgimiento de la condición humana y por
ende el desarrollo social de la persona. Entendiéndose que el proceso educativo debe
procurar un ambiente que provea actividades y experiencias de aprendizajes de vida
humana, lo cual dará lugar al desarrollo.
Igualmente, se incorporan aportes de diversos teóricos (Erickson, Bowlby,
Kohlberg, Bronfenbrenner, Bandura, Vigotsky, Piaget; entre otros) que dan cuenta de la
importancia del aspecto social y afectivo, en el desarrollo integral infantil,
considerándolos como la base fundamental, a partir de las cuales, los más pequeños
logran desarrollar sus capacidades y habilidades físicas, cognitivas, personales y
sociales para desenvolverse en el ambiente y en su contexto personal.
126
Otro aspecto a considerar, dentro de los conocimientos que debe desarrollar este/a
docente, tiene que ver con las áreas de acción educativa que se deben trabajar y
profundizar para que los infantes avancen en su desarrollo y su aprendizaje,
constituidas por las áreas de aprendizaje, a partir de las cuales se conciben los objetivos
que orientan los procesos de enseñanza y aprendizaje, y se organizan las experiencias
que permitan potenciar el desarrollo integral de los niños y niñas que cursan el nivel de
Educación Inicial.
Dichas áreas se basan en principios que implican una educación desarrolladora,
donde se concibe al desarrollo infantil como un proceso global e integral, producto de
aprendizajes fundamentales y que “se produce por la organización integrada y
diferenciada de determinados procesos, que tienen en lo biológico, psicológico y
social-cultural una base común”. (MED, 2005; p. 54), por lo que cada una de ellas está
conformada por componentes y aprendizajes esperados que constituyen los elementos y
saberes esenciales que se deben potenciar en el marco de la acción pedagógica
desarrollada en el nivel.
Las áreas consideradas son: Formación personal y social, Relación con el ambiente
y Comunicación y representación que, en la práctica, están interconectadas, por lo que
contribuyen al desarrollo integral de los infantes, y específicamente, en el caso de las
habilidades sociales, cada una de ellas realiza aportes específicos para contribuir con su
desarrollo.
En el caso del área de formación personal y social, se promueve la construcción
gradual de la propia identidad como persona e integrante de una familia y una
comunidad; desarrollo de la madurez emocional, de la seguridad y confianza en sus
propias capacidades; la construcción de relaciones afectivas con los demás y desarrollo
de la autonomía personal.
El área relación con el ambiente está dirigido a favorecer en niños y niñas el proceso
de descubrimiento y representación de los diferentes contextos que componen el
entorno infantil, así como facilitar en ellos su inserción de manera reflexiva y
participativa, ofreciéndoles experiencias formadoras que les permitan interactuar con el
medio físico, social y natural.
127
Finalmente, el área de comunicación y representación ofrece experiencias que
permitan a niños y niñas relacionarse de manera óptima, con el medio donde se
desenvuelve. Los elementos que la conforman permiten establecer vínculos entre el
mundo interior y exterior de los sujetos, al ser instrumentos que hacen posible la
representación de la realidad, la expresión de pensamientos, sentimientos y vivencias y
las interacciones con los demás.
Igualmente, el/la docente debe dominar los conocimientos pedagógicos necesarios
para abordar; de manera fundamentada, un verdadero proceso formativo desarrollador
de la dimensión social de sus pequeños estudiantes; cuyas bases serán desarrolladas en
las próximas páginas.
Por tanto, el Currículo de Educación Inicial, ofrece aportes básicos que tributen a los
saberes docentes, aprendizajes y conocimientos relevantes para la mediación del
aprendizaje de habilidades sociales.
No obstante, estos saberes docentes necesitan ser validados en la práctica, para lo
cual se requiere una acción pedagógica, sustentada en una metodología didáctica que
ofrezca experiencias de aprendizajes debidamente estructuradas, organizadas y
orientadas a favorecer el máximo desarrollo infantil, al tener como centro a niñas/os,
sus particularidades, potencialidades, nivel de desarrollo, y que les permitan otorgar
sentido a los conocimientos que construyen.
Ello se puede percibir dentro de las orientaciones emanadas del currículo de
Educación Inicial, de donde surgen una serie de aspectos que deben ser tomados en
cuenta por los y las docentes para abordar una práctica mediadora del aprendizaje de
las habilidades sociales y que se exponen en el gráfico 5
128
Dentro del análisis, emerge entonces la categoría Práctica pedagógica, donde se
aprecian los elementos que se desprenden del currículo para orientar una acción
pedagógica para la mediación consciente de las habilidades sociales, en el ámbito de
la Educación Inicial.
Surge así, la concepción de una didáctica mediadora del aprendizaje social, que
implica; al igual que los demás aspectos del desarrollo infantil, una cuidadosa
organización de la intervención docente, deliberada y sistemática. Para ello, el y la
docente debe crear, planificar y ejecutar un conjunto de estrategias y actividades,
sobre la base de una observación profunda de cada aspecto que incide en el desarrollo
infantil, que tome en cuenta los intereses, las vivencias, las experiencias y el entorno
que rodea al alumnado, y valorice de manera cualitativa, los avances y progresos de
manera individualizada.
Para abordar la mediación del aprendizaje de las habilidades sociales, desde el
punto de vista práctico, en el currículo se conjugan tres elementos fundamentales: el
ambiente de aprendizaje, la evaluación de los aprendizajes y la planificación.
Con respecto al ambiente de aprendizaje, este constituye uno de los elementos
fundamentales, dado que ayuda a desencadenar las potencialidades innatas del
niña/ño. De acuerdo con el MED (2005) los niños/ñas aprenden en todo momento,
por ello él y la docente, al organizar el entorno, debe procurar un ambiente cálido,
nutritivo, comunicativo y enriquecedor para facilitar y promover sus potencialidades
y en esta forma contribuir con su desarrollo integral y con la construcción de sus
aprendizajes.
En el caso del proceso de evaluación, este se concibe como “un proceso
permanente de valorización cualitativa de los aprendizajes adquiridos y de sus
potencialidades, así como de las condiciones del entorno que lo afectan”. (MED, op.
cit.; p. 72). El mismo es de carácter individual y reconoce la unicidad de cada niño o
niña, pero, igualmente reconoce, que su desarrollo está estrechamente vinculado con
su entorno social-cultural.
Así, el profesional de la docencia, debe desarrollar la capacidad de diagnosticar y
evaluar el nivel real de competencia de niñas/os, y la dinámica del proceso de
129
desarrollo de cada uno de ellos de manera sistemática, de modo tal de poder ejercer
acciones para potenciar el desarrollo infantil, al tomar en cuenta todos los elementos
que inciden en dicho desarrollo.
Así mismo, la planificación se concibe como una herramienta técnica que permite
la toma de decisiones para lograr “una mediación educativa activa, planificada e
intencional, con el objeto de garantizar los aprendizajes significativos para el
desarrollo integral de niños y niñas”. (op. cit.; p. 74),
Vale decir, que la Educación Inicial se sustenta en una concepción pedagógica
globalizadora de los aprendizajes, que toma en cuenta que niñas/os son seres
globales, pues, en cualquier proceso de aprendizaje intervienen aspectos cognitivos,
motrices, emocionales, por lo que en estos primeros años el aprendizaje no se da de
manera fragmentada, sino que la realidad se capta de manera global, por lo que es
fundamental que las estrategias didácticas para abordar los aprendizaje relacionados
con la dimensión social, estén conectadas con la realidad y basadas “sobre las
relaciones y no sobre elementos aislados” (op. cit.; p. 41), lo cual posibilitará la
formación “de un significativo número de relaciones entre lo nuevo que se aprende y
la estructura cognoscitiva del alumno”. (ibíd.).
Para concretar esta globalización en la práctica, se propone como metodología la
planificación por proyectos centrados en los intereses infantiles, y la organización de
la acción docente en torno a tres ejes curriculares que deberán estar presentes en cada
una de las acciones desarrolladas: la afectividad, lo lúdico y la inteligencia, los cuales
atienden a los principios didácticos de la globalización; pues en torno a ellos se
organizará la acción docente y tenderá un puente entre el contexto familiar y el
escolar.
En atención a ello, la afectividad tiene que ver con el clima emocional positivo
que se debe brindar a niñas/os para favorecer el avance en sus aprendizajes y
desarrollo integral, el eje inteligencia está dirigido a ofrecer experiencias que
permitan el desarrollo de las potencialidades físicas, psicológicas e intelectuales de
los infantes.
Finalmente, lo lúdico se relaciona con la incorporación del juego como estrategia
130
pedagógica fundamental y reviste especial importancia para el aprendizaje de las
habilidades sociales, ya que este constituye una actividad vital en la infancia, como
forma espontánea de ser, actuar, explorar, inventar, disfrutar y aprender; que permite
a niñas/os, la posibilidad de descubrir el mundo de los conflictos y de las relaciones
que existen entre los adultos, sus derechos, sus deberes, imitar a los adultos y situarse
en la realidad del otro para comportarse socialmente.
De igual manera, el currículo aboga por una práctica mediadora del aprendizaje, la
cual, según Ríos (1998), se entiende como:
La experiencia de aprendizaje donde un agente mediador, actuando como
apoyo, se interpone entre el aprendiz y su entorno para ayudarle a organizar y a
desarrollar su sistema de pensamiento y facilitar la aplicación de los nuevos
instrumentos intelectuales a los problemas que se le presenten (p. 38).
Esta noción forma parte de la teoría de Vigotsky quien otorgó un papel primordial
al carácter mediador del contexto social en el desarrollo infantil, representado
específicamente por los y las docentes y adultos, e incluso en algunas ocasiones, por
compañeros o pares que se encuentren en la capacidad de hacerlo, por lo que cumple
entonces con un papel de guía y de apoyo fundamental para el desarrollo. (Vigotsky,
1988).
Concebida como un elemento de ayuda para filtrar y organizar los estímulos que
de otra forma llegarían de una manera confusa y volver evidentes las relaciones entre
los estímulos cualquiera que sea la naturaleza de estas, la mediación ayuda a lograr
un sentido del mundo donde se desenvuelve el aprendiz, por lo que, en el ámbito de
los aprendizajes sociales, él y la docente cumplirá el rol de mediador en la medida en
que promueve que niñas/os logren interiorizar aspectos que permitan su integración
con el ambiente, relacionarse adecuadamente con otras personas y desarrollar todas
las habilidades, normas y valores necesarios para entender la vida en sociedad.
En concordancia con ello, para que esta mediación del desarrollo social surta el
efecto deseado, debe estar respaldada por un conjunto de actividades deliberadamente
intencionadas, por lo que resaltaí la intencionalidad docente para potenciar las
habilidades sociales.
De esta manera, desde el currículo se promueve la concepción del desarrollo
131
infantil como un proceso global e integral producto de aprendizajes fundamentales,
que requieren de una mediación consciente e intencional para cimentar las bases de
un proceso equilibrado del conjunto, pues “El desarrollo se produce por la
organización integrada y diferenciada de determinados procesos, que tienen en lo
biológico, psicológico y social -cultural una base común”. (MED op. cit.; p, 79). Lo
cual está sustentado en los planteamientos de Vygotsky acerca de la construcción del
conocimiento como un proceso de interacción entre el sujeto y el medio, entendido
este último como algo social y cultural, no solamente físico.
Para ello, en el caso del aprendizaje de las habilidades sociales, la acción docente
debe estar estructurada por una deliberada secuencia de acciones mediadoras,
ordenadas de acuerdo al propósito que se persigue; en este caso todo lo relacionado
con el desarrollo social infantil; y tomar en cuenta lo que los infantes manejan con
respecto a lo que se espera que aprendan, lo que requiere un debido análisis del nivel
del desarrollo infantil que incluye potencialidades, capacidades e intereses; y
realizarse a un nivel que permitan sus posibilidades de comprensión, para desde esta
base ampliar sus esquemas de percepción. Esto en función de que, en estas edades, el
desarrollo se produce sobre estructuras que están en pleno proceso de formación,
maduración y perfeccionamiento. (Melograno, 2008)
Todo lo anterior apunta hacia la construcción de aprendizajes sociales
significativos, con lo que se aspira que los más pequeños otorguen sentido a los
aprendizajes adquiridos, puedan internalizarlo y aplicarlo a otros contextos de su
vida, por lo que desde el Currículo de Educación Inicial se plantea que los tres
aspectos clave que deben favorecerse con el proceso educativo son: el logro de
aprendizajes significativos, la memoria comprensiva y la funcionalidad de lo
aprendido.
Este planteamiento se fundamenta en el enfoque constructivista de la educación,
que hace mayor hincapié en la actuación del niño o niña sobre su propia realidad,
constituyéndose en agentes activos dentro de su propio aprendizaje, capaces de
interactuar con el mundo que los rodea y, con la posibilidad de crear para sí mismos
las circunstancias de su propio desarrollo, lo que implica el que pueda participar
132
activamente en la determinación de que hacer y cómo hacerlo, para que comprenda la
finalidad de sus acciones. (Melograno, 2008, MED, op. cit.)
Ello implica que él y la docente debe conocer tanto la zona de desarrollo real del
infante, como su zona de desarrollo potencia tal y como lo plantea Vigotsky (1983).
De esta manera, la intervención docente siempre debe partir “de lo que el niño y la
niña tienen y conocen, respecto de aquello que se pretende que aprendan. Sólo desde
esa plataforma se puede conectar con sus intereses y puede remodelar y ampliar sus
esquemas perceptivos”. (MED, op. cit.; p. 45)
Es así como, desde este documento se hace énfasis en una acción pedagógica
fundamentada en la idea de que el conocimiento no es una copia de la realidad, sino
una construcción que el niño y la niña realiza con los esquemas que ya posee, es decir
con lo que ya construyó en su relación con el medio que le rodea, lo que conduce a la
creación de estructuras de conocimiento mediante la relación sustantiva entre la
nueva información y las ideas previas que se posee de dicha información.
Sólo así, pueden otorgar un verdadero sentido a los nuevos conocimientos e
incorporarlos a sus estructuras cognitivas, al lograr relacionar “la nueva información,
en forma racional y no arbitraria, con sus conocimientos anteriores, de tal manera,
que la nueva información es comprendida y asimilada significativamente.” (op. cit; p.
54). Esto constituye la base del enfoque del aprendizaje significativo planteado
por Ausubel y sus colaboradores (op. cit.), según el cual, cuando el aprendizaje tiene
significados para la persona, se integra a ella, por lo tanto no se olvida y puede
aplicarse prácticamente en la vida diaria.
Por lo que, para mediar el aprendizaje de las habilidades sociales, el proceso
pedagógico debe estar orientado a lograr que los pequeños construyan su
conocimiento al interactuar con su propio ambiente, desde su cultura y sobre la base
de sus experiencias previas. Esto le permitirá integrar a sus estructuras cognitivas
todos aquellos conocimientos, principios, conceptos y circunstancias necesarias que
le permitan desarrollar sus capacidades y habilidades personales y sociales para
desenvolverse en el medio social y en su contexto personal.
De manera que, el Currículo de Educación Inicial provee orientaciones claras a los
133
y las docentes, para que ejerciten una práctica pedagógica que promueva la
mediación consciente del aprendizaje de las habilidades sociales de niñas/os que son
atendidos en este nivel educativo; sobre la base de una didáctica mediadora,
totalmente intencionada que promueva la construcción de aprendizajes sociales
significativos.
Concatenado con los saberes docentes y la práctica pedagógica, resalta la
dimensión personal del y la docente, planteado en el Currículo de Educación Inicial,
que debe caracterizar la formación de este profesional vinculado con el aprender a
convivir y el aprender a ser, y en perfecta coherencia con las competencias a
desarrollar para la mediación del aprendizaje de habilidades sociales, tal como se
aprecia en el gráfico 6
134
conocimientos y habilidades hacia la formación integral, a través del fortalecimiento
de las capacidades intelectuales, la potenciación de la innovación y la transformación,
el fomento de la creación de nuevos conocimientos para atender los problemas
sociales, así como la búsqueda y desarrollo de la personalidad.
De lo que se trata es de una formación integral humanista, que implica, tal como
lo plantea Fernández (2010), el desarrollo de racionalidad y criticidad para el
conocimiento de la realidad de su contexto, su adecuación y compromiso ético-social
establecido en las normas sociales legales. Además de la orientación y el estímulo de
la auto-realización para el logro de una integración social útil, favorable al individuo
y a la sociedad.
Bajo esta perspectiva, la práctica docente se orienta a contribuir con el desarrollo
de la persona y por ende hacia su autorrealización y a la educación de los procesos
afectivos y emocionales, lo que otorga un acentuado énfasis en promover una
educación basada en el desarrollo de una conciencia ética, altruista y social.
Igualmente, el y la docente requiere desarrollar una serie de actitudes personales
para mediar el aprendizaje social, donde destaca el aspecto reflexivo, actitud
crítica, demostrar respeto ante la diversidad social y cultura infantil , impregnar su
actuación de afecto hacia niñas/os y promoverlo entre los adultos significativos,
proporcionar apoyo individual y colectivo, y constituirse en un modelo coherente con
los principios, valores y actitudes sociales que requieren ser desarrollados en los
infantes, lo cual es compatible con los planteamientos de Bandura, al considerar el
desarrollo como producto de los procesos de socialización y autorregulación por parte
del individuo, el cual es consecuencia de la exposición real, vicaria y simbólica del
mismo a modelos influyentes dentro del entorno social. (Pascual, 2000)
En relación con este último aspecto, de acuerdo con García, (2012), él y la docente
como persona y modelo debe predicar con el ejemplo, por lo que requiere ser
ampliamente consciente de lo que es y de lo que vale como persona, poseer respeto
por ello y reconocer su valor e individualidad propios y de los demás. Todo lo cual es
necesario para generar el clima de autenticidad y confianza necesarias para que sus
estudiantes puedan construir relaciones interpersonales positivas, bajo una atmósfera
135
de congruencia y aceptación.
Ello en virtud que la educación es un proceso social, y en el caso de la Educación
Inicial, como primer nivel del sistema educativo venezolano, se concibe como una
etapa donde se inicia la construcción de las bases para la formación de la
personalidad, el aprendizaje, el desarrollo afectivo, la capacidad de diálogo y
tolerancia en las relaciones interpersonales, así como el entendimiento entre pueblos
y culturas, según lo plantea la Organización de Estados Iberoamericanos para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI, 2000)
Desde esta perspectiva, el currículo de Educación Inicial resalta como elemento
fundamental de este nivel educativo, generar las condiciones necesarias para
favorecer la socialización de los infantes, al brindar las mayores oportunidades para
que estos adquieran aquellos patrones sociales y culturales que les permitan
integrarse y transformar a la sociedad en la que viven y se desarrollan.
De manera que, la dimensión humana, dentro del perfil del y la docente como
mediador del aprendizaje de habilidades sociales, responde al papel fundamental que
tiene como adulto significativo, al tener una relación directa con sus pequeños
estudiantes y abordar la tarea de identificar sus potencialidades e intereses para
favorecer los cambios y el crecimientos personal que posibilite formar desde lo
humano del individuo, a un ser crítico, reflexivo y participativo, que se incorpore en
los espacios sociales con otros; y pueda producir transformaciones desde el punto de
vista individual y colectivo, tal como lo señalan Tremblay, Gervais y Petitclerc
(2008)
Una vez realizado todo este análisis, vale la pena un último intento de
reagrupación de las categorías que emergieron, en categorías superiores, dirigidas a
construir una categoría central que sintetice los hallazgos develados en este análisis.
Esta reagrupación se inicia con las categorías emergentes: Formación para la vida
en sociedad y Práctica educativa integradora, de donde surge la categoría superior:
Desarrollo de la dimensión social; tal cual se señala en el gráfico 7
136
Gráfic
o 7:
Categorí
a
superior: “Desarrollo de la dimensión social”
Grá
137
fico 8: Categoría superior: “Competencias docentes”
138
Una vez presentadas estas categorías emergentes, agrupadas en las categorías de
orden superior denominadas: Desarrollo de la dimensión social y Competencias
docentes, que describen las elementos que se desprenden del Currículo de Educación
Inicial para orientar la práctica pedagógica en el abordaje de una mediación efectiva
del aprendizaje de las habilidades sociales de los niños y niñas que cursan este nivel,
es posible agruparlas en una categoría central que ha sido denominada: Acción
docente congruente con las orientaciones curriculares, de acuerdo a lo que se
expresa en el gráfico 9
139
desarrollar el máximo potencial que permita, a niños y niñas, desarrollar las
habilidades y destrezas necesarias para enfrentar con éxito, las complejidades de la
sociedad presente y futura.
Lo cual implica que el/la docente desarrolle competencias que le permitan tener
una visión amplia de este aspecto de la personalidad infantil, así como su importancia
en el marco del desarrollo integral, y reflejarla en su praxis pedagógica, de acuerdo a
las orientaciones teóricas y metodológicas que se reflejan en el currículo.
140
LA FORMACIÓN DEL DOCENTE DE EDUCACIÓN INICIAL PARA LA
MEDIACIÓN DEL APRENDIZAJE SOCIAL DESDE LAS VOCES DE LOS
ACTORES
141
Visión general de la Formación del Docente de Educación Inicial
En este primer momento del análisis, las informantes nos dejan conocer su visión
de cómo se desarrolla la formación del profesional de la docencia, en el Instituto
Pedagógico de Caracas; específicamente en el caso que ocupa esta investigación, que
es el de la formación de los docentes que atienden el nivel de Educación Inicial; y
cómo este proceso ha incidido en el desarrollo de competencias para mediar el
aprendizaje de las habilidades sociales. En atención a ello, los testimonios reportan la
existencia de Vacíos en la formación docente para el abordaje de la dimensión
social, lo cual surge como primera categoría emergente, a partir de las evidencias,
subcategorías, dimensiones e indicadores; reflejados en el cuadro 5:
Cuadro 5
Subcategorías, propiedades, indicadores y evidencias de la Categoría Vacíos en
la formación docente para el abordaje de la dimensión social
142
Cont. Cuadro 5
Categoría: Vacíos en la formación docente para el abordaje de la dimensión social
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Pero, este, si observé, en algunos, en parte de mi formación, que hubo personas o
profesionales en el área que no manejaron la parte de la guía; sino que simplemente <esto
es lo que yo te doy, y tu cáete a golpes con la información>. Y es ya tu asunto, lo que tú
quieras aprender o no. O sea, no hubo esa, de, esa disposición, o esa postura del docente de
decir, <ya va, yo lo que quiero es que tu aprendas, y no simplemente que pases la
materia>” (Inf. 3)
Fragmentación
del saber
Visión Seguir formando a las estudiantes, otra vez con las áreas de desarrollo infantil por
fragmentada del separado. Porque como hemos involucrado asignaturas como las didácticas, donde si
desarrollo. queremos darles competencias a las estudiantes, para que ellas aborden los desarrollos;
Conocimiento entonces viéndolo fragmentado...(Inf. 4)
parcelado Mira, una de las cosas que podría ser es que, quizás; esto lo digo de esta manera. No sé si
es porque lo trabajamos de manera parcelada. Okey, que trabajamos un desarrollo
cognitivo por un lado, aún cuando le decimos a las alumnas: lo trabajamos de esta manera,
porque es una manera más sencilla de que ustedes lo entiendan. Para que lo puedan
trabajar, lo puedan entender, pero ustedes saben que el desarrollo es integral. (Inf. 2)
Yo creo que se ve parcelado. Nuestro diseño 96 es parcelado. El desarrollo es parcelado.
Te enseña, en un semestre te enseña una cosa, en otro semestre te enseña otra cosa; y así,
posteriormente, se va haciendo el proceso de aprendizaje del estudiante. (Inf. 2)
Yo creo que es una de las cosas por la que nosotros -a pesar de que nosotras también
fuimos formadas así-. En estos momentos, a nuestras estudiantes, les cuesta mucho
unificar los desarrollos. (Inf. 4)
143
Cont. Cuadro 5
Categoría: Vacíos en la formación docente para el abordaje de la dimensión social
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Desarticulación
entre los
componentes
del pensum
Escasa Porque otro problema, es también las asignaturas de los otros componentes, en la que los
vinculación entre profesores ponen a nuestras estudiantes a hacer actividades propias de otros niveles
los cursos de los educativos, que nada tienen que ver con Educación Inicial, por ejemplo. Porque son
diferentes muchas las quejas, que las alumnas dan”. (Inf. 1)
componentes Hay un desfase entre los cursos y las fases del componente profesional. Porque, de repente
Desfase entre el yo en los cursos te puedo acentuar un énfasis, pero cuando tú vas la práctica, es otra cosa
componente totalmente diferente, le dan otro enfoque. Pero si tenemos unas profesoras de la cátedra y
especializado y la tenemos otras profesoras en la práctica; donde no hay una vinculación entre profesoras de
práctica la cátedra y las profesoras en la práctica, entonces por supuesto; no podemos hacer
profesional vinculación en esos aspectos tan importantes. (Inf. 2)
Limitaciones Carencias en el En cuanto a la parte vocacional del estudiante que se está formando para ser docente de
en el desarrollo perfil de ingreso Educación Inicial hay una diferencia abismal del docente a que se formaba antes, porque
estudiantil Debilidades en el ahora se debe formar para dos etapas: para maternal y para preescolar, con los mismos
factor vocacional. principios; entendiendo que es un mismo desarrollo como un continuo. Pero que pasa, a
Desconocimiento veces yo escucho estudiantes que dicen: imagínate, yo voy a tener que estudiar cinco años
de los ámbitos de para cambiar pañales, para limpiar rabitos o para que me llenen de moquitos o para cargar
acción muchachos... (Inf. 1)
pedagógica. Tal vez no tienen o tienen una idea equivocada de lo que es el sujeto pedagógico con que
va a trabajar. (Inf. 1).
La docencia Muchas veces el estudiante se busca esto como una opción, porque a la larga esta fue
como una opción como su última opción. Pienso que además de esto, ocurre mucho también que están
más. ingresando estudiantes que transcurrido unos semestres, optan por cambiar de
especialidad, porque consideran que tienen más campo de trabajo; bueno en estos caso por
lo menos las chicas son honestas y se van; pero me preocupa que estamos haciendo con las
que se quedan. (Inf. 1)
Inclinación hacía Porque muchas veces, su bajo rendimiento es porque en realidad querían estudiar arte, o
otra especialidad. porque querían estudiar integral, o porque querían ir por otra rama de la educación y no
Inicial. El problema es que, muchas veces, cuando nos encontramos con esos elementos, o
los descubrimos; yo, particularmente, doy mis asignaturas más hacía los últimos años. He
estado ubicado entre el séptimo, octavo o noveno semestre, Nadie va a echar una carrera
para atrás a esa altura. Pero, muchas estudiantes; de hecho, muy buenas en cuanto al
rendimiento, quiero decir la nota. Porque están pendientes <Voy a sacar la nota para
ganarme el premio a la excelencia>. Me han dicho, me lo han dicho; incluso con cargos de
preparadoras en el área que: -Me equivoqué en esto profesora, esto no era lo que quería
estudiar, yo realmente quería era ser músico- (Inf. 1)
Bajo compromiso Siento que estamos estudiando por estudiar. Por tener un título, y no vemos lo esencial de
con la los aspectos que estamos estudiando. Lo que..., nosotros estamos siendo “capacitadas” y lo
especialidad pongo entre comillas, para manejar un ser humano. (Inf. 3)
Fallas en la
asesoría
académica.
Ausencia de Fallas en cuanto a la asesoría académica, porque muchas te dicen: Profe, yo no volví a ver
orientación a mi profesor asesor; y yo me perdí, ya yo no sé ni por donde voy. Entonces eso, además te
pertinente. dice la desorganización que tiene el estudiante. Cuando ya esté viendo “Proyecto”, puede
Desorganización que este viendo, entonces, una asignatura como desarrollo cognoscitivo; porque no le
en el seguimiento prelaba nada, y era algo que tenía que verlo en los primeros semestre. Entonces, allí, hay
del plan de elementos que no se están vinculando; cuando deben estar para una verdadera
estudio. configuración, de ese egreso para el campo laboral del docente (Inf. 1)
Incertidumbre
en la prosecución
académica
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Cont. Cuadro 5
Categoría: Vacíos en la formación docente para el abordaje de la dimensión social
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Ausentismo por
conflictos
gremiales
Ausentismo Creo que los docentes, en este momento histórico del Pedagógico de Caracas hay ausentismo.
docente. Entonces sí, hay un ausentismo del docente, hay ausentismo en clase porque tenemos al
Ausentismo estudiantado; tenemos dos años en horarios críticos. Que, a la final, termina afectando el
estudiantil. desarrollo académico del estudiante. (Inf. 5)
Impacto negativo
en el desarrollo
académico
Vacíos en la Debilidades En una oportunidad, teniendo yo un grupo de asesoradas, me di cuenta de algunas chicas que
formación académicas tenían graves problemas de ortografía y redacción. Y yo misma fui y les averigüé en UDBE
docente Escasa formación acerca de cursos relacionados con estos aspectos, Les puse como condición para aprobar los
en competencias cursos que les estaba dando que por lo menos me presentaran el certificado de haber realizado
básicas los cursos. Está problemática de la ortografía también lo he observado en cursos más avanzado,
siendo una cuestión que raya en lo ético, egresar estudiantes con deficiencias en la lengua
escrita... (Inf. 1)
Obstáculos Si, si, hay muchas debilidades en cuanto a la formación del docente. (Inf. 2).
académicos para Nosotros estamos siendo “capacitadas” y lo pongo entre comillas, para manejar un ser humano.
valorar el Treinta seres humano distintos que vamos a tener en aula. Entonces, ese desarrollo, es de un niño
desarrollo infantil integral. Es un desarrollo integral. Y, siento que no estamos valorando, o sea, no lo están viendo.
O no lo estamos viendo; me incluyo dentro de todos los egresados. (Inf. 3)
Vacíos en el
desarrollo de Hay vacíos emocionales, sociales, académicos, cognoscitivos, de todos los estilos; ese vacío está
competencias llegando a las aulas de Educación Inicial. Entonces, si tú tienes una vacío en la universidad, no
docentes. tienes al profesor que te ayuda, que te comparte, que te dice, que te hace leer, que te hace <oye,
Personales. vamos a llevar una práctica adecuada> ¿Cómo aprendes? Y sí no aprendiste en la universidad,
Sociales. por lo menos la teoría adecuadamente, ¿cómo aplicas en el aula? Y eso son los vacíos que
Académicas estamos viviendo en las aulas de Educación Inicial. (Inf. 5)
Profesionales
Vacíos en el Vacíos El trabajo con la dimensión social, oye; hoy en día debería tener muchísimo más peso en esa
desarrollo de conceptuales balanza. Y si te puedo decir, no lo tiene; por lo menos lo que yo he podido percibir desde mi
competencias para abordar lo experiencia...” (Inf. 1);
para el social Es escaso. No vamos a decir que no existe pues. Pero es escaso. (Inf. 4)
abordaje de la Escaso abordaje Eh, por supuesto deberían existir otros cursos que puedan abordar este tipo de conocimientos o
dimensión de la dimensión este tipo de aspectos. Aún cuando está la materia desarrollo social, emocional y moral. También
social social. en la materia familia, comunidad y preescolar, se aborda un poquito lo que es la parte social.
Poco énfasis en Sobre todo cuando vemos la parte de comunidad. Pero son muy pocas las materias que
los cursos que realmente se le da este énfasis. (Inf. 2)
abordan sus Yo no veo abordaje inadecuado, lo que yo veo es que hay poco abordaje. Porque yo siento , que
contenidos. mis colegas...Porque yo, por ejemplo; justamente la di una sola vez -donde la tenemos
tácitamente, que es en desarrollo emocional, social y moral del niño- yo solamente la administré
una sola vez. Y yo siento que es un curso que tiene muy poquito. A pesar de que es desarrollo
socio-emocional; como lo dividen en: Social, moral,...como en tres partes; entonces yo siento
que le estábamos dando, muy poco de lo social. (Inf. 4)
Además siento que, yo sentía que le daba; aunque tuve diferencias con mis colegas en eso, yo
sentí y yo les decía: -este programa está como muy fácil- Si, yo les decía: -no tiene nada- Es así
como darle autoestima, darle no se qué. Y yo, de verdad, con ese curso no pude. O sea, yo sentía
que ese curso, había que darle como más énfasis... (Inf. 4)
Pocos cursos que Mira, yo creo que primeramente; materias así que, como que aborden el aspecto social, si, yo
aborden lo social. creería que solamente... socio-emocional es la que hace más énfasis en el aspecto social; pero
evidentemente hay otras materias del currículum que también hacen énfasis en el aspecto social,
pero no es algo como predominante. No?, sino que está allí, y bueno, lo abordamos y punto.
Este...pudiera ser eso. (Inf. 2)
Poca profundidad En cuanto a la formación general este; yo considero que salí bastante preparada para atender a la
en el manejo población infantil en las dos etapas o las tres etapas incluyendo primer grado. Sobre todo en el
conceptual aspecto cognitivo, en el aspecto motor, de lenguaje; o sea, fueron bastantes herramientas. El
desarrollo socio-emocional, siento que me faltó, a mi me faltó. (Inf. 3)
145
Cont. Cuadro 5
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Vacíos Es difícil que tú lo logres abordar. Es difícil que le digas a tus estudiantes, como ellas van
procedimentales a trabajar eso; si tú misma todavía no tienes claro como lo vas a abordar, o cuando lo ibas a
para abordar lo abordar en la escuela, no lo abordabas de una forma tan adecuada; porque sentías que
social tenías...<cónchale, como hago para abordar este aspecto en el niño>. (Inf. 4)
Debilidades en la Específicamente en lo social: Allí fue donde más hubo falla en ese caso. Ahí es donde más
mediación de las vi la, la...presentación de no estar en aula, o de no estar con la práctica directamente. Ahí
habilidades tuve que hacerlo yo, desde mi campo, como tal; y después ir a preguntar: profe (a
sociales. distintas, ya, profesionales en el área, que están en el aula ) ¿Cómo manejas usted este
Ausencia de aspecto, de esta manera? Tengo situaciones emocionales con los papás,. O sea, fue bastante
herramientas complicado, en el trabajo como tal. (Inf. 3)
metodológicas. Yo creo que -desde mi punto de vista- no estamos profundizando debidamente en el
Poca vinculación contenido. Y no estamos colocando al estudiante, en posibilidades prácticas para aplicar el
de la teoría con la contenido. (Inf. 5)
práctica. No se están afianzado adecuadamente, creo yo, competencias para abordar al niño en la
Poco parte social, cómo yo puedo abordar con estrategias adecuadas el proceso de adaptación
afianzamiento de del niño en la Educación Inicial, o en las aulas de preescolar, como medio; cómo ser
estrategias de mediador de ese proceso del niño. Cómo, yo maestro, hago para adecuar eso. Cómo yo
mediación puedo hacer estrategias cuando tenemos niños que están en el proceso de divorcio de sus
padres. Que es la parte emocional. Como yo adapto al niño para que; aprenda a compartir,
aprenda a planificar, aprenda a decir lo que le gusta, lo que quiere. Aprenda a respetar la
opinión del otro, si yo no sé cómo hacerlo, si no me han dicho como lo debo hacer. (Inf. 5)
Yo creo que todavía nos falta para que salgan bien, con esas competencias. Están saliendo
con la competencia, si el profesor tiene la competencia. Pero si no la tiene, él queda con
ese vacío. Y he visto ese vacío.” (Inf. 5)
No está en las de las egresadas de hace unos cinco años para acá, por ejemplo, cuando yo
Ausencia de fui coordinadora. Y estoy pensando aquí, ya que tú me estás hablando de eso; que tampoco
condiciones para lo estamos abordando, en el nuevo diseño. Es decir, sí yo pienso que en el nuevo diseño;
formar que va a venir, que no está implantado; viéndolo desde el punto de vista de ¿qué está en las
competencias de asignaturas?, no lo veo. Es decir, quizás la hay en la parte , no recuerdo orita la materia.
mediación de la Pero, quizás si hay, lo que tiene que ver con la mediación de las habilidades sociales en el
dimensión social. niño, eso pudiese estar como contenido, más no como competencia. Es decir, pudiese
permearse como contenido, pero no como competencia. (Inf. 4)
Vacíos Pienso que la idea sería, formar un docente innovador, que no se está formando hoy en día.
actitudinales Tener un docente con iniciativa, un docente transformador. Y pienso que en eso, nosotros
para abordar lo tenemos algunas debilidades”. (Inf. 1)
social El perfil del egresado debería estar dirigido hacía un docente que realmente se empático,
Debilidades en el que sea un docente que realmente valore y le dé importancia a ese aspecto social,
desarrollo de emocional y moral. Eso no sucede.” (Inf. 2)
actitudes para Me parece , por lo que hemos estado viendo; que, nuestras alumnas, simplemente se
mediar lo social interesan en adquirir conocimientos para pasar la materia. Pero no realmente en
Poca valoración internalizar ese conocimiento, el ponerlo en práctica, me parece que fundamentalmente
de los aprendizaje nuestras alumnas, su actitud es muy distinta a la que uno quiere que sea. Su actitud, su
relacionados con falta de interés, eeeh; simplemente tengo que ver esta materia porque me corresponde
el desarrollo verla y punto. Cubro un contenido y punto. (Inf. 2)
social. En cuanto al desarrollo de la parte de las actitudes, de los valores, del ser: No sentí, de
Poco impacto en repente que me formaron en ese aspecto, sino que yo fui, simplemente, soltando la
el desarrollo personalidad en cuanto a valores, actitudes y aptitudes. No hay una formación personal,
personal de las sino más académica. Eso es lo que siento. Ahí, y eso se empata con las debilidades,
egresadas también, pues. (Inf. 3)
Poca atención a Yo trabajo mucho, la parte emocional de mis estudiantes, porque ellas van a una materia
la dimensión que tienen que ver con lo emocional, que es trabajo con niños en situación de riesgo. Pero
personal-social de no es el común denominador, que ellas me dicen que ven en los profesores. No solamente
las estudiantes de la especialidad; del Pedagógico. Hay profesores que te dicen: bueno si usted tiene un
Poco énfasis en el problema eso es problema suyo, ese problema lo deja en su casa. Y es mentira, usted no
desarrollo de deja los problemas en su casa, usted se los trae consigo. Ah bueno, que aprendiste
actitudes para emocionalmente y socialmente, a resguardar ese problema para poder aprender, eso es otra
abordar lo social, cosa. Pero ese problema te afecta. Entonces, ¿cómo yo profesor, educo desde otra
perspectiva? (Inf. 5)
146
Cont. Cuadro 5
Categoría: Vacíos en la formación docente para el abordaje de la dimensión social
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Y, creo que a la cátedra, le cuesta ver lo social. Mucho. Vernos reflejadas en que, tenemos
que entender al otro; no solamente desde lo académico, que lo académico es importante.
Que nuestras estudiantes sepan mucho, es importante. Pero que también sepan ver al otro,
es importante también. Y nosotras ahí, nos falta un gran camino por recorrer. (Inf. 5)
Y no hay una reflexión, o no se invita a la reflexión en las aulas de clase por parte de los
formadores. (Inf. 3)
Poco impacto Eh, fíjate. Tiene que ver, por supuesto mucho con la personalidad del profesor. Esa parte
del docente que tú dices que...um, para muchos profesores la parte cognitiva es lo más importante; es
formador ciertamente. Y hay muchos profesores que cuando les dicen: Mira ¿tu puedes dar socio-
Personalidad del emocional?, te dicen : mira no, yo no estoy preparado para eso. Yo no me veo dando socio-
formador. emocional. (p. 2)
Si tú le preguntas a mis compañeras de trabajo, si yo debería dar [Link], te van
Ausencia de a decir que no. No porque yo no tenga la capacidad, o no tenga algunas habilidades
habilidades sociales. Pero si carezco de algunas que me impiden hacerles llegar a mis estudiantes,
sociales del contenidos de una materia como esa. La verdad lo hemos discutido, y hasta lo he
formador trabajado; porque yo digo: -tampoco puede ser así-. (Inf. 4)
Mira, debilidades, yo creo que es más que todo, en la formación del docente formador del
Poca disposición Pedagógico. Porque siento que las personas que dan clases en el Pedagógico de Caracas; o
del formador los egresados de allí, debería poseer el desarrollo social, emocional y moral de sí mismos
hacia los y, manejarlos; porque lo poseemos, pero es manejarlo y aprenderlos a manipular y a
contenidos concientizar; diría yo, para poder impartir. Entonces , siento que hay personas que todavía
sociales. no lo dominan en sí mismo, para impartirlo..., y si vas a enseñar a enseñarlo; entonces es
sumamente delicado. (Inf. 3)
Este, primero mi proceso de formación, que yo recuerde algo relacionado con la materia
Poca influencia socio-emocional. No me acuerdo. Pero es que tú me preguntas y no me acuerdo. ¡No¡.
del formador. Creo que eso influye mucho en el tipo de docente que tienes. Pero que yo recuerde, nada,
es que nada. (Inf. 2)
Fuente: Elaboración propia
147
conocimientos”. (Inf. 2). “A nivel de conocimientos, o sea la teoría como tal, si la
internalicé; o bueno, creo yo. La internalicé y la llevo a cabo de esa manera.” (Inf.
3). “Pero como tenemos el chip de conocimientos, conocimientos, nada más; lo
social, a mi me parece que la dábamos así como <no, este curso es así>” (Inf. 4).
“Nos quedamos en la teoría. Y no le estamos dando la competencia al estudiante”.
(Inf. 5)
Ello va de la mano con la escasa importancia dada a la evaluación formativa, como
elemento esencial de la formación docente, manteniéndose el paradigma de
evaluación centrada en los resultados, tal como se aprecia en los siguientes
testimonios:
Lo formativo, no lo estamos aplicando en el proceso de evaluación de los
cursos que se están administrando actualmente desde la especialidad. “Por lo
tanto, el alumno si la actividad no vale nota, ese día no viene. Ves?, entonces
quien está creando ese paradigma, ¿Ellos o nosotros? (Inf. 1).
148
estimación eminentemente cuantitativa, que desestima las necesarias orientaciones
para superar las debilidades encontradas en las estudiantes de la especialidad.
De acuerdo con ello, la evaluación como uno de los dispositivos fundamentales en
la formación docente, se centra en la verificación del aprendizaje de los contenidos
con énfasis en los resultados, y obvia el proceso formativo que busca enfatizar la
importancia de los contenidos más valiosos, al dirigir el aprendizaje sobre las vías de
procedimientos que demuestran mayor eficacia y suministra el feedback constructivo
respecto de cómo progresan los estudiantes, para poder tomar decisiones que
permitan optimizar su proceso de aprendizaje. (Rosales, 2010; Villardon, 2006)
Todos estos elementos, dan cuenta de una formación centrada en lo académico,
que evidencia lo enraizado que aún se encuentra en el Instituto Pedagógico de
Caracas, la cultura academicista de la formación docente, cuyas implicaciones se
revelan en los siguientes testimonios, donde, las informantes describen una práctica
formativa que presenta una visión fragmentada del desarrollo, tal como lo indica la
siguiente informante:
Seguir formando a las estudiantes, otra vez con las áreas de desarrollo
infantil por separado. Porque como hemos involucrado asignaturas como las
didácticas, donde si queremos darles competencias a las estudiantes, para que
ellas aborden los desarrollos; entonces viéndolo fragmentado...(Inf. 4)
149
Por supuesto que al existir un currículo parcelado, se producen obstáculos
epistemológicos en el estudiantes que le dificultan realizar transferencia de lo
aprendido; tal como lo aseveran las informantes: A muchas de les dificulta realizar
transferencia de lo aprendido. (Inf. 1). Yo creo que es una de las cosas por la que
nosotros -a pesar de que nosotras también fuimos formadas así-. En estos momentos,
a nuestras estudiantes, les cuesta mucho unificar los desarrollos. (Inf. 4)
Al respecto, otra de las informantes reflexiona: Entonces, quizás podría ser que,
como lo trabajamos parcelado; ellas, en algún momento no logran hacer esa
integración. (Inf. 2)
La siguiente entrevistada reafirma esta percepción, al comentar lo siguiente:
150
en la atención al docente, cada una de las asignaturas deben tener vinculación con la
realidad” . (Inf. 1)
Ello trae como consecuencia, debilidades para vincular los conocimientos teóricos
con los conocimientos prácticos, de acuerdo a lo señalado por otra de las entrevistada:
Y las fallas que yo estoy viendo o, las debilidades que yo estoy viendo; porque
más que fallas son debilidades -Que además, nosotros somos corresponsables
de la debilidad-. Es eso, que no saben cómo llevar lo que sé teórico, de la
mano con lo que puedo hacer en la práctica. (Inf. 5)
Esta misma informante reporta las inquietudes de muchas estudiantes, con respecto
a las dificultades para vincular la teoría y la práctica; al expresar que
151
Todos los elementos presentados has ahora, permiten establecer una primera
subcategoría, que se ha denominado Formación docente fragmentada, que revela
que la formación de las docentes de Educación Inicial, estaría impregnada de un
fuerte acento teórico, donde priva más lo cognitivo; privilegiándose el conocimiento,
bajo una visión académica de la formación docente; que denota una marcada
ausencia de la evaluación formativa. Todo lo cual se sustenta en una visión
fragmentada del desarrollo, donde los conocimientos se presentan de manera
parcelada, existe desarticulación entre los componentes del pensum que dificulta a
los estudiantes realizar transferencia de los aprendizajes adquiridos, y se evidencia
una desvinculación entre la teoría y la práctica, todo lo cual se refleja en el gráfico 10
Se percibe entonces, que una de las grandes debilidades que aún persiste en la
formación docente, tiene que ver precisamente, con esa tendencia de privilegiar lo
académico en detrimento de una formación verdaderamente integral, dado que, al
parecer, aún “se encuentra profundamente arraigada la concepción del saber académico
como referente del ejercicio de la profesión docente” (Sandoval, 2001; s/n), pues existe
una tendencia hacia la especialización en la formación del docente, y se obvian los sesgos
sociales que se arraigan en lo concerniente a la transmisión y adquisición de los
conocimientos, instaurados en el sistema educativo. Lo que contradice la misión de la
UPEL, que es lograr la formación integral del docente.
Igualmente, la existencia de un saber fragmentado concuerda con los planteamientos
de Lara (2006) y Olmos (2010), cuyas investigaciones pusieron de relevancia la
desarticulación y descontextualización de los conocimientos entre cursos clave dentro de
152
los componentes del diseño curricular de la UPEL, y la existencia de la segmentación y
fraccionamiento del conocimiento incluso en cursos de un mismo departamento; a lo que
se le agrega la separación de los cursos en teóricos y prácticos, y el desarrollo de la
práctica profesional a partir de semestres avanzados de la carrera, lo cual desvincula la
práctica profesional de la totalidad de la formación, así como de la realidad donde
ejercerá el egresado; por lo que, la organización y la estructura curricular, presenta una
visión desintegradora del currículo.
Paralelo a estos planteamientos, las entrevistadas reportan otras situaciones
relacionadas con el desarrollo del estudiante, en su proceso de formación; que indican
algunos elementos que pudieran obstaculizar el adecuado desarrollo de las estudiantes de
la especialidad, y que de alguna manera, inciden negativamente para que estas puedan
avanzar, de forma regular, durante la carrera y posteriormente tener éxito profesional. En
este sentido, una de las informantes percibe alguna debilidad en cuanto a los elementos
que deberían configurar el perfil de ingreso del aspirante a cursar la especialidad:
En cuanto a la parte vocacional del estudiante que se está formando para ser
docente de Educación Inicial hay una diferencia abismal del docente a que se
formaba antes, porque ahora se debe formar para dos etapas: para maternal y
para preescolar, con los mismos principios; entendiendo que es un mismo
desarrollo como un continuo. Pero que pasa, a veces yo escucho estudiantes que
dicen: imagínate, yo voy a tener que estudiar cinco años para cambiar pañales,
para limpiar rabitos o para que me llenen de moquitos o para cargar
muchachos.. (Inf. 1)
153
esta fue como su última opción. Pienso que además de esto, ocurre mucho
también que están ingresando estudiantes que transcurrido unos semestres, optan
por cambiar de especialidad, porque consideran que tienen más campo de
trabajo; bueno en estos caso por lo menos las chicas son honestas y se van; pero
me preocupa que estamos haciendo con las que se quedan. (Inf. 1)
154
desarrollo cognoscitivo; porque no le prelaba nada, y era algo que tenía que verlo
en los primeros semestre. Entonces, allí, hay elementos que no se están vinculando;
cuando deben estar para una verdadera configuración, de ese egreso para el
campo laboral del docente (Inf. 1)
155
que se percibe en las aulas del Pedagógico de Caracas, durante los últimos años, tanto de
los docentes como de los estudiantes.
Creo que los docentes, en este momento histórico del Pedagógico de Caracas hay
ausentismo. Entonces sí hay un ausentismo del docente, hay ausentismo en clase
porque tenemos al estudiantado; tenemos dos años en horarios críticos. Que, a la
final, termina afectando el desarrollo académico del estudiante. (Inf. 5)
Esta ausencia, tiene que ver con los conflictos gremiales que se han suscitado durante
los últimos años, donde la calidad de vida de los docentes universitarios se ha visto
mermada, debido a las escasas reivindicaciones por parte del ente rector, por lo que se
han desarrollado acciones gremiales como la suspensión de actividades docentes de
manera recurrente, que indudablemente, perturban el funcionamiento institucional e
interfieren en el desarrollo académico de los estudiantes.
Todos los aspectos abordados aquí, permiten configurar la subcategoría: Limitaciones
en el desarrollo estudiantil, al percibirse carencias en el perfil de ingreso de las futuras
egresadas, incertidumbre en su prosecución académica y un marcado ausentismo debido
a los conflictos gremiales; tal como se expone en el gráfico 11
Gr
áfi
co
11:
Su
bca
tegoría “Limitaciones en el desarrollo estudiantil”
156
sistemático de atención integral al estudiante, según lo plantea Lara (2006), debe
conjugar experiencias y logros educativos, que apunten “hacia el cultivo de las
potencialidades pluridimensionales del mismo, lo cual contribuye con el
mejoramiento de la calidad de su desempeño académico”. (op. cit; p. 120).
En el caso de los estudiantes universitarios, si bien es cierto que su desarrollo es
responsabilidad propia, en función de de sus capacidades, vocación, esfuerzo y
disposición a aprender; también es cierto que la universidad debe procurar
implementar todos los mecanismos necesarios para apoyar al estudiante, en su
desarrollo tanto personal como académico, a fin de trascender esquemas remediales; y
adoptar enfoques holísticos, centrados en la persona humana.
No obstante, en el Instituto Pedagógico de Caracas, al parecer, aún quedan escollos
que superar en este sentido, de acuerdo a los testimonio del grupo de informantes
seleccionados, pues no se le da la debida atención a aquellos aspectos, que de una u
otra forma, afectan este desarrollo del estudiante, por lo que su dimensión académica
también se ve afectada
Todo lo planteado hasta ahora, configuran un panorama bastante preocupante, con
respecto a la formación del docente, que indica la existencia de vacíos importantes, en
dicho proceso. En tal sentido, una de las cosas que más preocupa a los docentes
formadores, y que es un preocupación propia, tiene que ver con las fuertes
debilidades académicas que presentan los estudiantes universitarios, y que ha sido
una constante durante los últimos años. Algunas de estas debilidades son reportadas
por las informantes en los siguientes relatos:
157
competencias básicas, como lo es el lenguaje escrito; y que por supuesto, incide de
manera negativa, en el rendimiento académico. Por lo que quizás, otra de las
informantes afirma: Si, si, hay muchas debilidades en cuanto a la formación del
docente. (Inf. 2).
Tales debilidades se reflejan en un proceso de formación deficiente, que permite
percibir ciertos vacíos en el desarrollo de competencias de los docentes para ejercer
su labor, de manera idónea; lo que impide valorar el desarrollo infantil desde una
perspectiva integral, tal como se desprende del siguiente relato:
Nosotros estamos siendo “capacitadas” y lo pongo entre comillas, para
manejar un ser humano. Treinta seres humano distintos que vamos a tener en
aula. Entonces, ese desarrollo, es de un niño integral. Es un desarrollo
integral. Y, siento que no estamos valorando, o sea, no lo están viendo. O no
lo estamos viendo; me incluyo dentro de todos los egresados. (Inf. 3)
158
Gráfico 12: Subcategoría “Vacíos en la formación docente”
De esta manera, nos encontramos con una situación donde, al parecer, la universidad
no da las respuestas necesarias a una sociedad que exige la adecuación de los procesos
formativos de sus ciudadanos; para que estos puedan afrontar con éxito las demandas de
un contexto en constante cambio, y que “sea capaz de desarrollar nuevas habilidades,
conciencia crítica, adopción de valores, actitudes, comprensión de su historia individual y
social en relación al vertiginoso mundo que les toca vivir, adaptarse a él y transformarlo”
(Comisión Nacional de Currículo, 2010; p. 26)
Desde esta perspectiva, los vacíos observados en la formación del docente de
Educación Inicial, parecieran tener un gran énfasis en el desarrollo de competencias para
abordar la dimensión social, como aspecto fundamental para potenciar el desarrollo
integral infantil.
Al respecto, las informantes nos dejan conocer sus impresiones, de acuerdo a los
relatos extraídos, donde se evidencia preocupación por parte de las entrevistadas, en
cuanto al poco énfasis que se le da, a los saberes relacionados con la dimensión social; en
el marco del desarrollo infantil, dentro del proceso de formación de las docentes de
Educación Inicial; tal como lo dejan ver estas informantes: “El trabajo con la dimensión
social, oye; hoy en día debería tener muchísimo más peso en esa balanza. Y si te puedo
decir, no lo tiene; por lo menos lo que yo he podido percibir desde mi experiencia..” (Inf.
1); “Es escaso. No vamos a decir que no existe pues. Pero es escaso.” (Inf. 4)
La razón del por qué se hace poco abordaje de la dimensión social, dentro del proceso
de formación, es razonada en los siguientes fragmentos:
Eh, por supuesto deberían existir otros cursos que puedan abordar este tipo de
conocimientos o este tipo de aspectos. Aún cuando está la materia desarrollo
social, emocional y moral. También en la materia familia , comunidad y
159
preescolar, se aborda un poquito lo que es la parte social. Sobre todo cuando
vemos la parte de comunidad. Pero son muy pocas las materias que realmente se le
da este énfasis. (Inf. 2)
Yo no veo abordaje inadecuado, lo que yo veo es que hay poco abordaje. Porque
yo siento , que mis colegas...Porque yo, por ejemplo; justamente la di una sola vez -
donde la tenemos tácitamente, que es en desarrollo emocional, social y moral del
niño- yo solamente la administré una sola vez. Y yo siento que es un curso que tiene
muy poquito. A pesar de que es desarrollo socio-emocional; como lo dividen en:
Social, moral, ...como en tres partes; entonces yo siento que le estábamos dando,
muy poco de lo social. (Inf. 4)
De esta manera, se puede decir que hay muy poco abordaje de los contenidos
relacionados con el desarrollo social infantil, ya que estos se encuentran diluidos dentro
de algunos cursos del componente especializado; y, tal como lo expresan las
entrevistadas, se da muy poco énfasis a este aspecto del desarrollo en los programas de
dichos cursos.
Evidentemente, lo planteado hasta aquí, genera consecuencias desfavorables en
proceso formativo de las futuras docentes; concretándose en vacíos que obstaculizan el
desarrollo de las competencias necesarias, para que estas profesionales potencien de
manera eficaz; el desarrollo integral infantil en general, y el desarrollo de la dimensión
social, en particular.
En tal sentido, los testimonios apuntan a considerar los vacíos conceptuales que se
generan, como consecuencia del abordaje insuficiente de los contenidos relacionados con
la dimensión social, de acuerdo a lo que reporta esta informante:
Mira, yo creo que primeramente; materias así que, como que aborden el aspecto
social, si, yo creería que solamente... socio-emocional es la que hace más énfasis
en el aspecto social; pero evidentemente hay otras materias del currículum que
también hacen énfasis en el aspecto social, pero no es algo como predominante.
No?, sino que está allí, y bueno, lo abordamos y punto. Este...pudiera ser eso. (Inf.
2)
Además siento que, yo sentía que le daba ; aunque tuve diferencias con mis
colegas en eso, yo sentí y yo les decía: -este programa está como muy fácil- Si, yo
les decía: -no tiene nada- Es así como darle autoestima, darle no se qué. Y yo, de
verdad, con ese curso no pude. O sea, yo sentía que ese curso, había que darle
160
como más énfasis.. (Inf. 4)
Se sustrae así, la existencia de vacíos conceptuales de los saberes relacionados con los
aprendizajes sociales que se deben potenciar en el los niños y niñas de Educación Inicial,
durante el proceso de formación de las docentes que atienden el nivel.
Esta falta de claridad conceptual, se refleja en la poca claridad procedimental que
pareciera existir en nuestras egresadas, para potenciar lo social; pues, de acuerdo a lo
expresado por esta informante:
Es difícil que tú lo logres abordar. Es difícil que le digas a tus estudiantes, como
ellas van a trabajar eso; si tú misma todavía no tienes claro como lo vas a
abordar, o cuando lo ibas a abordar en la escuela, no lo abordabas de una forma
tan adecuada; porque sentías que tenías...<cónchale, como hago para abordar
este aspecto en el niño>. (Inf. 4)
Específicamente en lo social: Allí fue donde más hubo falla en ese caso. Ahí es
donde más vi la, la...presentación de no estar en aula, o de no estar con la
práctica directamente. Ahí tuve que hacerlo yo, desde mi campo, como tal; y
después ir a preguntar: profe (a distintas, ya, profesionales en el área, que están
en el aula ) ¿Cómo manejas usted este aspecto, de esta manera? Tengo
situaciones emocionales con los papás,. O sea, fue bastante complicado, en el
trabajo como tal. (Inf. 3)
La entrevistada deja ver lo complejo que fue para ella, abordar en su praxis docente,
problemáticas relacionadas con la dimensión socio-afectiva sin las herramientas
161
metodológicas necesarias para intervenir adecuadamente, y dar las respuestas necesarias
a dichos problemas.
Situación esta, que pudiera ser consecuencia de una inadecuada administración de los
cursos, de acuerdo al siguiente testimonio: “Yo creo que -desde mi punto de vista- no
estamos profundizando debidamente en el contenido. Y no estamos colocando al
estudiante, en posibilidades prácticas para aplicar el contenido” (Inf. 5)
Al respecto, la entrevistada profundiza en las razones por la que considera que las
estudiantes no están se están formando con las competencias necesarias, para mediar lo
social:
No se están afianzado adecuadamente, creo yo, competencias para abordar al
niño en la parte social, cómo yo puedo abordar con estrategias adecuadas el
proceso de adaptación del niño en la Educación Inicial, o en las aulas de
preescolar, como medio; cómo ser mediador de ese proceso del niño. Cómo, yo
maestro, hago para adecuar eso. Cómo yo puedo hacer estrategias cuando
tenemos niños que están en el proceso de divorcio de sus padres. Que es la parte
emocional. Como yo adapto al niño para que; aprenda a compartir, aprenda a
planificar, aprenda a decir lo que le gusta, lo que quiere. Aprenda a respetar la
opinión del otro, si yo no sé cómo hacerlo, si no me han dicho como lo debo
hacer. (Inf. 5)
Por tanto, se puede decir que no se está formando a las futuras egresadas en
estrategias y herramientas que le permitan ejercer un proceso de mediación eficaz y
oportuno, para potenciar el aprendizaje de las habilidades sociales, por lo cual existen
vacíos también, en los saberes procedimentales para abordar este aspecto del desarrollo
infantil.
Paralelo a ello, los relatos dan cuenta de algunas debilidades que se se observan en el
desarrollo de actitudes para mediar lo social, por lo que una entrevistada reflexiona:
“Pienso que la idea sería, formar un docente innovador, que no se está formando hoy en
día. Tener un docente con iniciativa, un docente transformador. Y pienso que en eso,
nosotros tenemos algunas debilidades”. (Inf. 1)
Esto tiene concordancia con lo planteado por la siguiente informante: “El perfil del
egresado debería estar dirigido hacía un docente que realmente se empático, que sea un
docente que realmente valore y le dé importancia a ese aspecto social, emocional y
moral. Eso no sucede.” (Inf. 2), la misma entrevistada reporta que también ha visto
162
actitudes poco favorables hacia la valoración de los aprendizaje relacionados con el
desarrollo social, por parte de los estudiantes, al expresar:
Me parece , por lo que hemos estado viendo; que, nuestras alumnas, simplemente
se interesan en adquirir conocimientos para pasar la materia. Pero no realmente
en internalizar ese conocimiento, el ponerlo en práctica, me parece que
fundamentalmente nuestras alumnas, su actitud es muy distinta a la que uno
quiere que sea. Su actitud, su falta de interés, eeeh; simplemente tengo que ver
esta materia porque me corresponde verla y punto. Cubro un contenido y punto.
(Inf. 2)
163
abordar lo social, y fortalecer el desarrollo personal del estudiante, lo cual pudiera afectar
su dimensión académica, reflejándose; en muchos caso, en una disposición poco
favorable para lograr internalizar los conocimientos necesarios que le permitan construir
los saberes esenciales para desempeñarse, adecuadamente, en su vida profesional.
Es evidente entonces que, al existir estos vacíos durante el proceso de formación, hay
ausencia de condiciones para que las estudiantes puedan desarrollar las competencias que
le permitan mediar el desarrollo de habilidades sociales en los niños que estarán a su
cargo. Por lo que esta informante reporta: “Yo creo que todavía nos falta para que salgan
bien, con esas competencias. Están saliendo con la competencia, si el profesor tiene la
competencia. Pero si no la tiene, él queda con ese vacío. Y he visto ese vacío.” (Inf. 5)
No obstante, la siguiente informante es más contundente al afirmar que las
competencias, en el ámbito de la dimensión social:
No está en las de las egresadas de hace unos cinco años para acá, por ejemplo,
cuando yo fui coordinadora. Y estoy pensando aquí, ya que tú me estás hablando
de eso; que tampoco lo estamos abordando, en el nuevo diseño. Es decir, sí yo
pienso que en el nuevo diseño; que va a venir, que no está implantado; viéndolo
desde el punto de vista de ¿qué está en las asignaturas?, no lo veo. Es decir,
quizás la hay en la parte , no recuerdo orita la materia. Pero, quizás si hay, lo que
tiene que ver con la mediación de las habilidades sociales en el niño, eso pudiese
estar como contenido, más no como competencia. Es decir, pudiese permearse
como contenido, pero no como competencia. (Inf. 4)
164
conocimiento adquirido. (Inf. 2)
Se desprende de este fragmento, lo fundamental que es, que los docentes formadores
crean en la importancia de la dimensión social, y que profundicen en su propia formación
para poder impactar positivamente en sus estudiantes, llevándolo más allá de lo
informativo, porque de lo contrario carecen de claridad para orientar y generar
conciencia acerca de la importancia de este aspecto del desarrollo.
Otro aspecto a considerar dentro del impacto del docente formador para formar en los
contenidos sociales, tiene que ver con su propia personalidad, de acuerdo a lo que se
evidencia en los siguientes relatos:
Eh, fíjate. Tiene que ver, por supuesto mucho con la personalidad del profesor.
Esa parte que tú dices que...um, para muchos profesores la parte cognitiva es lo
más importante; es ciertamente. Y hay muchos profesores que cuando les dicen:
Mira ¿tu puedes dar socio-emocional?, te dicen : mira no, yo no estoy preparado
para eso. Yo no me veo dando socio-emocional. (p. 2)
165
las mismas formadoras, de acuerdo a lo que se desprende del siguiente relato:
Este, primero mi proceso de formación, que yo recuerde algo relacionado con la
materia socio-emocional. No me acuerdo. Pero es que tú me preguntas y no me
acuerdo. ¡No¡. Creo que eso influye mucho en el tipo de docente que tienes. Pero
que yo recuerde, nada, es que nada. (Inf. 2)
representada en el gráfico 13
De acuerdo a los descrito hasta ahora, se puede decir que las docentes
entrevistadas, perciben que la formación del docente de Educación Inicial, ha estado
plagado de insuficiencias para desarrollar competencias que permitan una
mediación efectiva del aprendizaje social de los niños(as) atendidos en este nivel,
como consecuencia de un modelo de formación que no ha sido superado, al
mantenerse centrado en lo académico, con énfasis en la adquisición de
166
conocimientos y el saber especializado, mediante una estructura curricular
parcelada, que proyecta un saber fragmentado y dificulta la vinculación entre la
teoría y la práctica.
A lo que se le debe agregar, las limitaciones que presentan los estudiantes en su
desarrollo, que van desde ausencia en sus elementos vocacionales que le permitan
generar afinidad con la especialidad, falta de orientación para tener una prosecución
académica exitosa, así como los efectos colaterales que deben sufrir por los
conflictos gremiales, que cada día se agudizan más en nuestras universidades,
debido a la falta de reivindicaciones laborales dignas por parte del Estado, lo que
afecta la continuidad de las actividades docentes.
Todos estos elementos se conjugan y devienen en debilidades académicas y
vacíos en el desarrollo de competencias que reflejan, a su vez, vacíos en la
formación docente en general; y de manera particular, vacíos en el desarrollo de
competencias para abordar la dimensión social. Ello en virtud que, en la actualidad,
se proporciona un escaso abordaje a este aspecto del desarrollo, unido al hecho de
que algunos docentes formadores que administran los cursos impactan muy poco
para la apropiación consciente de estos saberes, por parte de los estudiantes, por lo
que se generan vacíos conceptuales y procedimentales, además de percibirse poco
énfasis en el desarrollo de actitudes para abordar la dimensión social.
De manera que, al integrar todos estos elementos, del análisis de las entrevistas
surge la primera categoría emergente: Vacíos en la formación docente para el
abordaje de la dimensión social, tal como se refleja en el gráfico 14
167
Desde esta visión general, es innegable que nuestra universidad se mantiene
sujeta a un modelo de formación Academicista, cuya tendencia formativa “ubica al
docente como transmisor de las verdaderas certezas que proporcionan los últimos
contenidos científicos de la Academia” (De Lella, 1999; s/n); caracterizada por un
fuerte énfasis en la adquisición de conocimientos, con un currículo centrado en los
contenidos; y donde los conocimientos se disponen de acuerdo con un régimen de
verdad, desplegados por un dispositivo pedagógico centrado en la enseñanza y
reproducción de conocimientos relacionados con los saberes disciplinares, bajo una
visión fragmentada del conocimiento. Por consiguiente, la evaluación se orienta
hacia la medición de los aprendizajes, en función de los "objetivos logrados". (
Zaccagnini, 2003, Fernández, 2005; Olmos, 2010)
Esta visión de la formación, percibida por las informantes, se corresponde con lo
planteado por la UPEL (2005) en el documento base del Proyecto de
Transformación y Modernización del Currículo para la Formación Docente de
Pregrado, donde los resultados del proceso de evaluación curricular, evidenció la
existencia de debilidades, como:
[Link] fragmentación del conocimiento en asignaturas o cursos aislados
uno o otros, aún dentro de un mismo componente curricular, lo que
impide la necesaria integración de las disciplinas en áreas del
conocimiento, es decir el trabajo transdiciplinario e interdisciplinario; la
orientación de la práctica docente centrada en la transmisión de los
contenidos más que en el aprendizaje del alumno, lo que limita las
posibilidades de desarrollo autónomo del estudiante y sus capacidades
de aprender a aprender.
2. La falta de integración entre la formación especializada y la formación
pedagógica y entre estos dos componentes y la práctica profesional, es
desmedro de una formación que permita establecer las debidas
conexiones entre los conocimientos disciplinarios y el desarrollo de
sólidas perspectivas epistemológicas éticas y cívicas. (p.11)
168
especializada, práctica profesional), que en teoría deberían estar articulados para
lograr la formación integral del egresado; pero que en la realidad presenta una
organización curricular de carácter disciplinario, conformado por una serie de
cursos, asignaturas, fases (en el caso del componente de Práctica Profesional) o
actividades de extensión electivas, que no se integran para ofrecer una formación
interdisciplinaria, tal como lo plantea la UPEL (op. cit.)
Paralelo a ello, se evidencian una serie de condiciones que limitan el desarrollo
estudiantil, reflejados en una preocupante ausencia de elementos vocacionales por
parte las estudiantes que obstaculiza su identificación con la carrera, así como la
poca eficacia del proceso de asesoría académica para orientarlas en su prosecución
académica a lo que se le une los efectos de los conflictos gremiales que inciden
negativamente en la continuidad de las actividades docentes.
Los aspectos señalados plantean una formación deficiente reflejada en vacíos
académicos, personales y sociales que impiden un desempeño idóneo por parte de
las egresadas, y específicamente en el caso del desarrollo de competencias para
mediar los aprendizajes sociales, se evidencian vacíos conceptuales,
procedimentales y actitudinales que no permiten un abordaje pertinente de la
dimensión social, dado el poco énfasis que se da a este aspecto del desarrollo
infantil, a lo largo de la carrera.
En atención a ello, resulta necesario equilibrar el proceso de la formación de las
futuras egresadas de la especialidad, tanto en lo académico como en lo personal,
pues su desempeño, tanto en el proceso de formación como en el campo laboral,
está ligado a su desarrollo como persona; lo que requiere la conjugación de
esfuerzos orientados a transformar los procesos formativos en nuestro recinto
universitario, para poder dar respuesta
A las necesidades fundamentales de formación, que sea socialmente más
relevante y más pertinente, en fin, que propicie la generación de
conocimientos y una práctica pedagógica mediante una cultura académica
inter y transdisciplinaria, conectada a la comprensión de nuestra realidad y
con los propósitos sociales que persigue la nación. (Comisión Nacional de
Currículo, 2010; p. 6)
169
Esto cobra especial relevancia en el trabajo que debe desarrollar el docente de
Educación Inicial, para mediar el aprendizaje de las habilidades sociales; pues es en
lo social que se construye lo eminentemente humano, en combinación con las
estructuras biológicas, lo que impulsa el desarrollo integral del ser en formación.
Sin embargo, de acuerdo a los resultados que emergen de las entrevistas, existe
una inconsistencia entre este deber ser y la realidad percibida por las informantes,
que sin duda se refleja en desempeño del docente en el aula, tal como se expone en
las próximas líneas.
Cuadro 6:
Práctica Práctica En el aula visualizo actividades un poco repetitivas, pudiera haber descuido en la
escolarizante tradicional aplicación de actividades que tienen que ver con el aspecto creativo, temor a salir con los
Práctica rutinaria niños a paseos fuera de la institución. Poca diversificación en sus experiencias
Actividades pedagógicas. (Inf. 1)
poco atractivas Porque entonces, tenemos una cantidad de maestras que no te cantan, que no te leen un
Poca cuento. Ni siquiera se sientan en el piso con los niños. La maestra siempre está sentadita en
diversificación una silla: <No, déjame sentarme aquí> Y los niñitos por allá abajo sentaditos.
de El juego lo hacemos a un lado. Porque el niño tiene que estar tranquilo. El niño no se
experiencias puede levantar. El niño no puede correr. El niño no puede jugar. Tiene que aprender a
pedagógicas sumar, a restar, a dividir y a multiplicar. (Inf. 2)
170
He conseguido y me ha preocupado muchísimo, salones de Educación Inicial con
Enseñanza escritorios. La maestra sentada detrás del escritorio, en Educación Inicial. Entonces, eso
pasiva preocupa. Maestras que yo he llegado, y no han cantado durante todo el tiempo que yo he
Cont. Cuadro 6
Categoría: Práctica poco potenciadora de la dimensión social
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
estado.
Niños sentados todo el día en las mesas, en Educación Inicial. Qué, el que se ganaba la
carita feliz, era él que no se paraba de la sillita durante todo el día. Entonces he visto..., así
como he visto aulas donde la maestra; a pesar de que no canta, hace actividades de
integración, trabajo con los niños <vamos a hacer el trabajo en equipo>. Pero, esa
experiencia, es la mínima. La experiencia más fuerte, es la experiencia que la maestra le
da; la suma importancia, al trabajo del niño en mesa. (Inf. 5)
Aunque todas las leyes de protección del niño la niña y el adolescente, te dicen que los
Protagonismo exámenes de admisión están suspendidos prohibidos, la palabra que quieras adjudicarle,
de los intereses comienzan los padres a presionar por que vienen los exámenes de admisión y los niños
del adulto. tienen que salir bien porque tienen que asumir un primer grado, o un preparatorio, porque
nuevamente se está escuchando esa palabra, para aquellos niños que van a pasar al tercer
grupo, entonces para ellos garantizarles el cupo en primer grado, necesitan prepararlos en
lectura escritura y cálculo. (Inf. 1)
Pero esa parte no les importa, no les interesa. ¿Por qué? Porque entonces tenemos una
institución educativa; que ¿Qué es lo que nos dice?. El niño tiene que aprender es a leer, es
a escribir, a sumar, a multiplicar, a restar a dividir, a tomar dictado, Más nada. (Inf. 2)
Lo que pasa es que siento. Por ejemplo, los que dirigen el colegio, que serían la directora,
la parte administrativa; siento que se basan más en la ganancia económica, dinero.
Pero bueno, siento que las. Al menos, la directiva de los colegios privados, se basan más
en lo monetario que, en lo que puede generar, como estudiantes egresados de su escuela,
pues.
Yo siento que los papás deberían estar más preocupados por ese aspecto. No lo están.
Siempre están pendientes de la parte cognitiva y de la parte del lenguaje, para que estén
preparados pa' primer grado. <Porque, el colegio en que lo voy a meter, es súper exigente,
y tengo...y hacen una prueba y...>(Inf. 3)
Desarrollo de Cuando llegan estos momentos, ya hacia marzo-julio, en aula quiero decir, tu las vez a
habilidades todas muy concentradas en lectura, escritura y cálculo; como si las emociones, creatividad,
instrumentales es más, incluso la actividad física no tuviera mayor relevancia. (Inf. 1)
Lectura A ellas lo que les interesa es la parte cognitiva. Vuelvo y te repito: como aprenden a leer,
Escritura como aprenden a escribir. A tomar dictado, a sumar. Incluso desde maternal. He tenido
Nociones caso en que las alumnas me reportan cuando les pregunto ¿y qué haces en maternal?:
básicas de Bueno, que aprendan a agarrar el lápiz, aprender las vocales, hay muchos niños que ya en
matemática la etapa maternal empiezan a inculcar lo de la letra cursiva (Inf. 2)
Se enfatizan más en lenguaje y cognitivo. Inclusive desplazan hasta el motor. O sea,
desplazan motor y social. Siempre pasa lo mismo. Entonces <No, no sabe leer, no sabe
sumar> Pero resulta que el muchacho tiene habilidades y destrezas en pintura, a nivel
social; y no le paran. O sea, lo desplazan. Entonces, siento que juegan un papel importante,
pero no lo toman en cuenta. (Inf. 3)
Todo se enfoca en la parte cognitiva. En la parte de leer cuentos, por ejemplo, pero ni
siquiera en leer cuentos relacionados con que tu cargaste al niño y le permitiste ver la
figura, ni siquiera...., no; es lo cognitivo lo que prevalece en las planificaciones de los
docentes. (Inf. 5)
Ausencia de Pero cuando suceden esas cosas así, <Bueno, vamos a hacer una escala de estimación y
reflexión en la marcas con una X>, entonces ¿dónde está ese proceso de innovación, ese proceso de
práctica transformación, donde está la investigación?. Entonces allí yo digo: bueno, eres un docente
Poco ejercicio en ejercicio, pero, no estás investigando. (Inf. 1)
del rol Entonces no hay como una influencia de, ¿Cómo puedo potenciar mejor el desarrollo? O
investigador sea, no hay motivación, no hay investigación. O sea, de qué manera puedo hacer yo, para
Poca innovación que mis profesores de la institución, puedan mejorar la calidad del estudiante, o de la vida
Poca motivación del estudiante. No lo hay. No lo veo, no lo siento. Simplemente es sacar el trabajo. (Inf. 3)
Poca vinculación Porque tú como institución, eres responsable de hacer que la familia se acerque, y no que
familia-escuela. la comunidad y la familia te incluya. Es al contrario, la escuela es la que tiene que ....Y no
Poca capacidad hay. Si no hay motivación desde el docente, no hay motivación para decirle al papá que se
de reflexión en la acerque. O darles, de repente talleres de la importancia de los desarrollos o de qué manera
acción. podemos potenciar la escuela. <Papás, este desarrollo; papás vamos a compartir, vamos a
171
llevarlo al baño juntos, o sea...> Se basan más en la parte académica. (Inf. 3)
Siento que no existe una profunda reflexión de muchos docentes, en cuanto al impacto de
su acción pedagógica, en el desarrollo de la personalidad del niño y, quizás por eso no den
mayor énfasis al aprendizaje de las habilidades sociales. (Inf. 1)
Cont. Cuadro 6
Categoría: Práctica poco potenciadora de la dimensión social
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Es sacar el trabajo por sacarlo: <¿Qué me pidió el ministerio? Me pidió que los niños no
utilizaran los cuadernos. Entonces vamos a hacer los trabajos en papel, y vamos a lo
mismo: trabajos estereotipados.> Entonces no hay como una influencia de, ¿Cómo puedo
potenciar mejor el desarrollo? O sea, no hay reflexión, Simplemente es sacar el trabajo.
(Inf. 3)
Ausencia de Baja Pienso yo que como el trabajo con las habilidades implica un trabajo pedagógico y
intencionalidad organización didáctico; y lúdico, debidamente planificado y justificado, las maestras parecieran darle
pedagógica pedagógica escasa importancia en sus planes. (Inf. 1)
para mediar los para abordar lo “Siento igual que está escaso esa parte. Creo que ellas no especifican. Lo dejan que salga
aprendizajes social solo, pues. (Inf. 4)
sociales Escasa Entonces siento que hay deficiencias para trabajarlo.(Inf. 3)
importancia en Siento que es falta de reflexión y análisis de la importancia que tiene. Eeeh, siento que los
los planes. que estudian o lo que estudiaron, o los profesores; no hay motivación para ver la
Deficiencia para importancia que tiene este desarrollo. (Inf. 3)
abordarlo. Es decir, ellas si organizan, y tú las ves. Porque se acercan a uno, con actividades
Actuación más específicas vinculadas a la integración del niño, al trabajo del niño con lo de los valores, a
bien intuitiva en veces les cantan, como el niño se va a integrar lo que es el primer día de clases. A la parte
el marco de la de cómo hacer, para que el niño llegue sin trauma al preescolar la primera vez; o cuando
cotidianidad pasa del preescolar al primer grado. Pero no las veo que lo han hecho así, de una forma tan
intencionada; más bien, se lo dejan a como eso surja dentro de las planificaciones que
llevan. (Inf. 3)
Para las estudiantes lo social, es saludar el niño en las mañanas cuando ellos llegan, es
preguntarles como pasaron el día” (Inf. 5)
Entonces, cuando me veo en el salón de clase con el niño, que veo un conflicto que es
netamente social o emocional, <porque quiero un juguete de mis compañeros> no sé cómo
actuar. Actúo por; no por conocimientos de lo que sé de la teoría, sino por el conocimiento
que tengo en mi día a día. (Inf. 5)
Acción Pero que tengan estrategias para el trabajo social; no. Yo no lo vi, por lo menos cuando
pedagógica estuve apoyando prácticas profesionales; yo no vi que ellas hicieran esas estrategias para el
poco área social. Si me transpolo para didácticas I y II, que es donde he trabajado; tampoco
favorecedora hacen estrategias para el trabajo social, sí tu las dejas. Sí tu no les dices: mira, hay que
del desarrollo hacer estrategias para tal y tal cosa, sino que les permite hacer las primeras actividades
social solas, <vamos a hacer una planificación para tal momento del semestre, háganla primero
Ausencia de ustedes para ver cómo va> Sí tu no les dices eso, ellas no incluyen lo social. (Inf. 5)
Estrategias Puedo decirte que; porque lo hemos observado en nuestros niños y algunos egresados, la
significativas capacidad de interactuar, saber ir de lo intra a lo inter personal, obviamente al no
para abordar lo aprovechar esa ventana de oportunidades que da la infancia, que es donde nosotros
social tenemos un rol fundamental, todos esos elementos prosociales pues se están descuidando y
Descuido en el obviamente el niño se va con menos herramientas sociales y vinculadas con lo afectivo
desarrollo de las para esa escolaridad. (Inf. 1)
habilidades Y como sabemos pues, eso repercute en su rol familiar y en su rol comunitario y todas las
sociales normativas que tenemos que cumplir como ciudadanos de un país. Creo que eso es parte.
Impacto La posibilidad de que el pueda entender que hay proceso de cambio, hay despedidas y hay
negativo en el encuentros. Suena un poquito romántico e idílico pero si tiene mucho que ver cuando lo
desarrollo social descuidamos, porque al tener menos herramientas para eso: emocionales, afectivas,
y personal intrapersonales e interpersonales; entonces hay procesos que no se están dando. Y de
infantil. alguna manera, lo estamos dejando un tanto desarmado para lo que viene que es duro.(Inf.
1)
pero siento que sí. Puede repercutir negativamente, o crear debilidades en la personalidad.
Y después, este, en el trabajo, con la socialización, con los papás. Puede ser un niño,
incluso reprimido e introvertido. Pero hace falta, el trabajo social. Entonces, si no, se
crean inseguridades. Va a ser una persona insegura, Porque hace falta reforzarlo en lo
social y en lo emocional. (Inf. 3)
¿Consecuencias? Terribles. Porque, el no trabajarlas implica que nosotros vamos a seguir
formando niños o adultos, ya más adelante que no tengan la capacidad de integrarse en
172
esta sociedad que tanto lo necesita. Porque en esta sociedad en la que estamos, realmente
los valores están siendo...; yo sé que no es específicamente valores a lo personal y social;
Cont. Cuadro 6
Categoría: Práctica poco potenciadora de la dimensión social
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
pero niños con valores para que comprendan a la otra persona, y para que sean capaces de
partir del reconocimiento de ellos mismos, como seres sociales y entonces, ayudar a otros,
poder integrarse en una sociedad, etc. (Inf. 4)
EL niño, si no vive la etapa que le toca vivir en la infancia: el de jugar, el de compartir, el
de...; ¿Cuándo la va a vivir?. Es como una etapa que pareciera que se quemara. Entonces,
tú ves al niño que juega, que canta; va quemando como esa etapa de cercanía. Y el niño
que ves feliz. El niño que cognitivamente está preparado, porque se siente bien en la
escuela. (Inf. 5)
Yo creo que, nosotros, tenemos que hacer cambios en la universidad, para que el maestro
que vaya al aula, sepa lo importante que es eso. Porque algo está pasando. Yo todavía no se
si eso es algo como que 2 + 2 son 4. Pero yo creo que, sí formamos a docentes pocos
sociales en el proceso, emocionalmente más apegado a lo cognitivo, estamos formando
maestro que van a hacer lo mismo. (inf. 5)
Reflejo en el
aula del modelo
de formación
Poca Por tanto considero que no lo abordan con intencionalidad pedagógica, es decir, dejan de
intencionalidad aprovechar momentos relevantes durante la jornada diaria, para mediar con mayor
para abordar lo profundidad en aspectos socio-afectivos, realizar una intervención verdaderamente
social pedagógica. (Inf. 1)
Desaprovecha- No digo que en el día a día dejen de orientar a los niños en estos aspectos, pero eso no se
miento de de ve reflejado en sus planes. Cuesta mucho que incluyan en sus planes actividades que
oportunidades promuevan aspectos relacionados con la dimensión social como la participación. Los
relevantes. docentes argumentan que no lo van a poder hacer. Pero si tu partes del paradigma de que
Intervención no se puede, entonces no se hace nada.....en el fondo si saben que ellos si pueden, no? Lo
pedagógica poco que pienso es que, obviamente, ninguna actividad que se vaya a hacer en aula, o en el
profunda. ámbito educativo puede carecer de una planificación, puede carecer de unas estrategias.
Poca inclusión (Inf. 1)
consciente de los Y, bueno, ellas en ese sentido me dicen: Mire profe estas son las actividades de personal y
aprendizajes social. Pero tú las observas poco intencionadas, o sea con poca intencionalidad. Para
sociales. decirlo como debiera ser, con poca intencionalidad. (Inf. 4)
Fuente: Elaboración propia
173
Porque entonces, tenemos una cantidad de maestras que no te cantan, que no te
leen un cuento. Ni siquiera se sientan en el piso con los niños. La maestra siempre
está sentadita en una silla: <No, déjame sentarme aquí> Y los niñitos por allá
abajo sentaditos.
El juego lo hacemos a un lado. Porque el niño tiene que estar tranquilo. El niño no
se puede levantar. El niño no puede correr. El niño no puede jugar. Tiene que
aprender a sumar, a restar, a dividir y a multiplicar. (Inf. 2)
174
Aunado a esto, el proceso educativo pareciera responder más a los intereses de los
adultos, que a los de los propios niños, según lo referido en los siguientes relatos:
Aunque todas las leyes de protección del niño la niña y el adolescente, te dicen que
los exámenes de admisión están suspendidos prohibidos, la palabra que quieras
adjudicarle, comienzan los padres a presionar por que vienen los exámenes de
admisión y los niños tienen que salir bien porque tienen que asumir un primer
grado, o un preparatorio, porque nuevamente se está escuchando esa palabra,
para aquellos niños que van a pasar al tercer grupo, entonces para ellos
garantizarles el cupo en primer grado, necesitan prepararlos en lectura escritura y
cálculo. (Inf. 1)
Pero esa parte no les importa, no les interesa. ¿Por qué? Porque entonces tenemos
una institución educativa; que ¿Qué es lo que nos dice?. El niño tiene que
aprender es a leer, es a escribir, a sumar, a multiplicar, a restar a dividir, a tomar
dictado, Más nada. (Inf. 2)
Lo que pasa es que siento. Por ejemplo, los que dirigen el colegio, que serían la
directora, la parte administrativa; siento que se basan más en la ganancia
económica, dinero.
Pero bueno, siento que las. Al menos, la directiva de los colegios privados, se
basan más en lo monetario que, en lo que puede generar, como estudiantes
egresados de su escuela, pues.
Yo siento que los papás deberían estar más preocupados por ese aspecto. No lo
están. Siempre están pendientes de la parte cognitiva y de la parte del lenguaje,
para que estén preparados pa' primer grado. <Por qué, el colegio en que lo voy a
meter, es súper exigente, y tengo...y hacen una prueba y...> (Inf. 3)
De acuerdo con estos comentarios, el trabajo dentro las aulas de Educación Inicial
parece responder a las expectativas de los adultos con respecto a los resultados que
debería tener el proceso educativo en este nivel, donde se obvian las particularidades
infantiles. Por lo que las docentes, basan su trabajo en atender las exigencias
institucionales y de los padres y representantes, para quienes lo más importante es que el
niño adquiera los conocimientos instrumentales necesarios para poder ser admitidos sin
ningún problema, en las instituciones que imparten el nivel de primaria; por lo que se
otorga una función escolarizante a este nivel educativo, lo cual se encuentra alejado de
los propósitos que persigue.
En tal sentido, se deja de responder a las finalidades de la Educación Inicial que
involucra la formación integral de los niños y niñas desde una perspectiva humanista y
social, sobre la base de experiencias de aprendizaje que faciliten un desarrollo pleno de
175
sus potencialidades; a partir de sus intereses, capacidades, características y
particularidades del contexto al que pertenecen. (MED, 2005)
En concordancia con estos hallazgos, las informantes advierten el énfasis en la
enseñanza de aspectos relacionados con el desarrollo de habilidades instrumentales,
dejando de lado otros aspectos del desarrollo infantil, según lo reportado en los siguientes
fragmentos:
Cuando llegan estos momentos, ya hacia marzo-julio, en aula quiero decir, tu las
vez a todas muy concentradas en lectura, escritura y cálculo; como si las
emociones, creatividad, es más, incluso la actividad física no tuviera mayor
relevancia. (Inf. 1)
A ellas lo que les interesa es la parte cognitiva. Vuelvo y te repito: como aprenden
a leer, como aprenden a escribir. A tomar dictado, a sumar. Incluso desde
maternal. He tenido caso en que las alumnas me reportan cuando les pregunto ¿y
qué haces en maternal?: Bueno, que aprendan a agarrar el lápiz, aprender las
vocales, hay muchos niños que ya en la etapa maternal empiezan a inculcar lo de
la letra cursiva (Inf. 2)
Todo se enfoca en la parte cognitiva. En la parte de leer cuentos, por ejemplo, pero
ni siquiera en leer cuentos relacionados con que tu cargaste al niño y le permitiste
ver la figura, ni siquiera...., no; es lo cognitivo lo que prevalece en las
planificaciones de los docentes. (Inf. 5)
176
docente, al exigir que el énfasis educativo se posicione sobre enseñanza de aquellos
conocimientos que preparen a los niños (as) para ingresar al primer grado con ciertas
nociones básicas adquiridas. Con lo que se obtiene, al final, un aprendizaje mecanizado,
bajo una visión única y limitada del niño (a) y de sus posibilidades de desarrollo y
aprendizaje, que impide cumplir con el propósito de un desarrollo integral y pleno.
Por otro lado, al parecer un gran número de docentes que se desempeñan en el nivel,
no están plenamente conscientes en cuanto a los roles que les corresponde ejercer dentro
de su acción pedagógica, para lograr una mediación efectiva de los aprendizajes en los
niños y niñas, por lo que las informantes reportan que existen escasas evidencias de
aplicación de procesos importantes que denoten un proceso de reflexión acerca de su
práctica y como esta impacta en el desarrollo infantil.
Al respecto, las docentes hacen poco uso de unos de los roles que debe caracterizar a
todo profesional de esta área como lo es el rol investigador, y se muestran igualmente,
poco innovadoras de su acción docente y con escasa motivación, de acuerdo a los
siguientes extractos:
Pero cuando suceden esas cosas así, <Bueno, vamos a hacer una escala de
estimación y marcas con una X>, entonces ¿dónde está ese proceso de innovación,
ese proceso de transformación, donde está la investigación?. Entonces allí yo digo:
bueno, eres un docente en ejercicio, pero, no estás investigando. (Inf. 1)
Entonces no hay como una influencia de, ¿Cómo puedo potenciar mejor el
desarrollo? O sea, no hay motivación, no hay investigación. O sea, de qué manera
puedo hacer yo, para que mis profesores de la institución, puedan mejorar la
calidad del estudiante, o de la vida del estudiante. No lo hay. No lo veo, no lo
siento. Simplemente es sacar el trabajo. (Inf. 3)
177
(op cit.) la capacidad para:
Dar una respuesta educativa personalizada y diversa con atención a las diferencias
individuales de sus educandos, para trazar las estrategias más adecuadas, que le
permitan introducir oportunamente las transformaciones metodológicas necesarias
y lo conduzcan al éxito educativo, de acuerdo con las capacidades y necesidades de
cada uno de ellos (p. 248)
Esta poca capacidad para dar respuestas educativas pertinentes, se pone de manifiesto
en la escasez de oportunidades que desde las instituciones educativas, se da a los padres
y representantes, para incorporarse de manera efectiva al proceso educativo, según lo
expone esta informante:
Visto de esta manera, al parecer, se deja de lado uno de los principios fundamentales
que guían el proceso educativo en el nivel de Educación Inicial, como lo es la estrecha
vinculación que debe existir entre el entorno familiar y el entorno escolar, dado que los
padres son agentes esenciales en la educación de sus hijos.
Ante esto se perfila una realidad como lo es la de no incentivar la integración de
padres y representantes al hecho educativo, de una manera más efectiva, lo que coincide
con lo planteado por Blanco (2011), quien reporta que en las instituciones de Educación
Inicial investigados por ella, ubicados en los centros urbanos de la Gran Caracas, la
participación de los padres se limita a reuniones para la entrega de boletines o solamente
los incorporan a actividades de limpieza y acondicionamiento de la estructura de la
planta física, lo que no se puede considerar como un verdadero proceso integrativo y
participativo de la familia en el proceso educativo.
En todo caso, la integración de los padres y representantes en el proceso educativo en
la Educación Inicial, constituye una necesidad primordial para facilitar los procesos de
aprendizajes de niños y niñas; que debe ir más allá de llevar y buscar a los infantes a la
178
escuela, o acudir solamente para cumplir con las convocatorias efectuadas por la
institución; sino que deben crearse instancias que permitan que los padres se conviertan
en parte activa del proceso educativo de sus hijos, para lo cual es necesario un
compromiso real y constante tanto de las docentes como del personal directivo de las
escuelas, mediante un proceso de cooperación y coordinación entre las partes, es decir:
padres, docentes e institución. (Echenique, 2014)
Al respecto, Bronfenbrenner (1983) plantea en su teoría ecológica, que las personas no
se desarrollan por sí mismas, sino que son afectadas por todos los diferentes sistemas de
los que forman parte (por ejemplo, la familia, la escuela o programa educativo, la iglesia,
entre otros), por lo que también tiene relevancia, la forma en que dichos elementos
interactúan unos con otros. Por esta razón, la interacción entre hogar y escuela es un
hecho de suma importancia para el desarrollo armónico de niños y niñas.
Todos estos elementos indican que las docentes, al parecer, no han desarrollado la
suficiente capacidad de reflexión, que las concientice acerca de la máxima
responsabilidad que tienen para lograr los fines y objetivos de la Educación Inicial, tal
como lo reflejan las siguientes informantes:
Siento que no existe una profunda reflexión de muchos docentes, en cuanto al
impacto de su acción pedagógica, en el desarrollo de la personalidad del niño y,
quizás por eso no den mayor énfasis al aprendizaje de las habilidades sociales.
(Inf. 1)
Es sacar el trabajo por sacarlo: <¿Qué me pidió el ministerio? Me pidió que los
niños no utilizaran los cuadernos. Entonces vamos a hacer los trabajos en papel, y
vamos a lo mismo: trabajos estereotipados.> Entonces no hay como una influencia
de, ¿Cómo puedo potenciar mejor el desarrollo? O sea, no hay reflexión,
Simplemente es sacar el trabajo. (Inf. 3)
Estos comentarios dan pie para afirmar que, uno de los procesos más importantes
dentro de componente personal de cada docente, es el desarrollo de la capacidad de
reflexión sobre su acción, pues esto le permite auto-analizar sus aciertos y desaciertos en
relación con los resultados obtenidos en su praxis, determinar el efecto transformador
ocasionado en sus estudiantes y en su entorno, y la adecuada toma de decisiones para ir
mejorando la calidad de sus acciones.
Por tanto, al denotarse la ausencia de reflexión en la práctica de nuestros docentes,
179
estamos ante una acción educativa que pierde su significado transformador,
convirtiéndose en un proceso reproductor de situaciones estereotipadas, que en nada
favorecen el desarrollo de un pensamiento crítico, creativo, innovador, autónomo, de
acuerdo a lo previsto en los fines y objetivos de la Educación Inicial.
Recapitulando lo que se planteó en esta sección, tenemos que en una primera instancia
se observa que muchas de las egresadas de la especialidad presentan una práctica con
fuerte tendencia tradicionalista, al percibirse una práctica rutinaria, plena de actividades
poco atractivas para los infantes, con poca diversificación de experiencias pedagógicas,
tendencia hacia una enseñanza pasiva y donde el protagonismo del proceso educativo
pareciera inclinarse hacia los intereses del adulto.
En concordancia con ello, la acción docente se orienta más hacia el desarrollo de
habilidades instrumentales al direccionarse hacia la enseñanza de la lectura, la escritura y
nociones básicas de matemática, y deja a un lado otros aspectos básicos del desarrollo
infantil. Todo ello salpicado por una evidente ausencia de reflexión con respecto al
impacto de la práctica docente en la formación de niños y niñas, pues no se estaría
ejercitando el rol investigador. Además, se percibe poca innovación y escasa motivación
en el desempeño de la profesión, aunado a la falta de estrategias para lograr una
vinculación efectiva entre la familia y la escuela.
Todos estos elementos indican la existencia de una Práctica Escolarizante, que
emerge como una subcategoría a considerar en este análisis, tal como se refleja en el
gráfico 15
Visto de esta forma, la práctica del docente de Educación Inicial al parecer aún se
encuentra enraizada en una visión tradicionalista de la enseñanza, que de acuerdo con De
180
Zubiría (2009) mantiene predominio como modelo educativo generalizado y dominante
en las escuelas del mundo entero, aún cuando demuestra su obsolescencia para afrontar
con pertinencia los cambios sociales, económicos y políticos que se desarrollan de
manera continúa a nivel mundial.
En el caso de la Educación Inicial, Sarlé y Arnaiz (2010) y Peralta (2012), coinciden
en señalar que en la región latinoamericana, persiste una práctica docente donde se
impone una clase frontal, focalizada en actividades reproductivas de ejercicios de apresto
para la escritura o cálculo, que obliga a los infantes a mantenerse en actividades pasivas
con el protagonismo del lápiz y el papel, bajo un ejercicio memorístico de la enseñanza
donde “el asombro, el descubrimiento, la fantasía, la música y los juegos de imaginación,
la dramatización, casi han desaparecido”. (Peralta, op. cit; p. 11), lo cual sucede en
algunos casos, en razón de la necesidad de universalizar la educación y evitar el fracaso
en los primeros grados; y en otros se busca acelerar el aprendizaje, saltar tiempos y dotar
a los niños de herramientas y experiencias que no responden a las necesidades, intereses
o posibilidades de la edad.
Igualmente, Blanco (2011) en su evaluación de la calidad de la Educación Inicial en
los centros urbanos de la ciudad de Caracas, refleja el escaso impacto y pertinencia de la
acción docente para propiciar la construcción de conocimientos por parte del niño, y
garantizar también que éstos sean realmente significativos y trascendentes.
Lo que coincide con lo que ha emergido en esta parte del análisis, donde las
entrevistadas perciben en la praxis de los docentes, una tendencia de manejar la
Educación Inicial como una extensión hacia abajo de la educación primaria, bajo un
formato academicista (Sarlé y Arnaiz, 2010) que irrespeta las particularidades del
desarrollo de los niños y niñas atendidos en este nivel educativo, y que puede conducir a
problemas serios en su atención, y a la no consecución de los logros esperables en cada
uno de ellos.
Lo cual se encuentra alejado del planteamiento educativo, previsto en el currículo
vigente de la Educación Inicial en Venezuela, donde se promueve una práctica centrada
en el educando como sujeto activo constructor de su propio aprendizaje, y que implica
una organización didáctica basada en sus intereses y potencialidades, a fin de procurar el
181
desarrollo de aprendizajes significativos que permitan otorgar sentido a los
conocimientos adquiridos; donde los aprendizajes construidos apuntan al desarrollo de un
conjunto de capacidades que estén conectadas con la realidad. (MED, 2005)
Bajo esta práctica escolarizante, se observa una pérdida de sentido de los fines
establecidos para la Educación Inicial, y una instrumentalización de la enseñanza
como resultado de la presión ejercida por factores de competencia del ámbito de los
adultos y la ausencia de reflexión docente, que limita el aprendizaje al desarrollo de
algunas habilidades básicas en detrimento de un desarrollo integral, donde la dimensión
social pareciera ser uno de los aspectos más debilitados, pues dentro de las impresiones
que se rescatan de los relatos de las informantes, se encuentra el poco espacio que se da a
la dimensión social dentro del proceso de planificación de las docentes, pues una de las
informantes reflexiona lo siguiente:
Pienso yo que como el trabajo con las habilidades implica un trabajo pedagógico
y didáctico; y lúdico, debidamente planificado y justificado, las maestras
parecieran darle escasa importancia en sus planes. (Inf. 1)
Tal percepción lo confirma otra de las informantes, cuando expresa: “Siento igual que
está escaso esa parte. Creo que ellas no especifican. Lo dejan que salga solo, pues. (Inf.
4)
Por lo que otra de las informantes realiza la siguiente consideración: Entonces siento
que hay deficiencias para trabajarlo.(Inf. 3), resaltando la poca importancia que a su
parecer, se da a esta área del desarrollo infantil cuando afirma: Siento que es falta de
reflexión y análisis de la importancia que tiene. Eeeh, siento que los que estudian o lo
que estudiaron, o los profesores; no hay motivación para ver la importancia que tiene
este desarrollo. (Inf. 3)
Estos relatos inciden en la escasa importancia dada al desarrollo de la dimensión
social en los planes didácticos de las docentes, evidenciados en una baja organización de
actividades para mediar este aspecto del desarrollo, de acuerdo a lo reflexionado en este
relato:
Es decir, ellas si organizan, y tú las ves. Porque se acercan a uno, con actividades
específicas vinculadas a la integración del niño, al trabajo del niño con lo de los
valores, a veces les cantan, como el niño se va a integrar lo que es el primer día de
182
clases. A la parte de cómo hacer, para que el niño llegue sin trauma al preescolar
la primera vez; o cuando pasa del preescolar al primer grado. Pero no las veo que
lo han hecho así, de una forma tan intencionada; más bien, se lo dejan a como eso
surja dentro de las planificaciones que llevan. (Inf. 3)
De esta manera, pareciera que los aprendizajes sociales son manejados en el devenir
de lo cotidiano por cuanto, según lo plantea de esta informante: “para las estudiantes lo
social, es saludar el niño en las mañanas cuando ellos llegan, es preguntarles como
pasaron el día” (Inf. 5). Y comenta, además, que esta situación se refleja también, en el
ámbito de las instituciones escolares, pues en su experiencia como docente de práctica
profesional, ha constatado como las maestras manejan las situaciones conflictivas en el
aula, más por lo que ellas creen correcto que por lo que las teorías indican, según el
siguiente relato:
Entonces, cuando me veo en el salón de clase con el niño, que veo un conflicto que
es netamente social o emocional, <porque quiero un juguete de mis compañeros>
no sé cómo actuar. Actúo por; no por conocimientos de lo que sé de la teoría, sino
por el conocimiento que tengo en mi día a día. (Inf. 5)
Se evidencia así, una actuación más bien intuitiva por parte de las docentes para
abordar los aprendizajes sociales, en el marco de la cotidianidad, denotándose ausencia
de experiencias que permitan a los niños y niñas, otorgarle sentido a los conocimientos
que deben construir con respecto a lo social, de acuerdo a esta referencia:
Pero que tengan estrategias para el trabajo social; no. Yo no lo vi, por lo menos
cuando estuve apoyando prácticas profesionales; yo no vi que ellas hicieran esas
estrategias para el área social. Si me transpolo para didácticas I y II, que es donde
he trabajado; tampoco hacen estrategias para el trabajo social, sí tu las dejas. Sí
tu no les dices: mira, hay que hacer estrategias para tal y tal cosa, sino que les
permite hacer las primeras actividades solas, <vamos a hacer una planificación
para tal momento del semestre, háganla primero ustedes para ver cómo va> Sí tu
no les dices eso, ellas no incluyen lo social. (Inf. 5)
Nos encontramos así, con una ausencia importante de estrategias significativas para
abordar lo social, lo que indudablemente repercute en el proceso de formación de los
niños y niñas de una manera negativa, al carecer de oportunidades para adquirir
herramientas que le permitan enfrentarse exitosamente a las exigencias del entorno
183
social. Al respecto las informantes expresan:
Puedo decirte que; porque lo hemos observado en nuestros niños y algunos
egresados, la capacidad de interactuar, saber ir de lo intra a lo inter personal,
obviamente al no aprovechar esa ventana de oportunidades que da la infancia, que
es donde nosotros tenemos un rol fundamental, todos esos elementos prosociales
pues se están descuidando y obviamente el niño se va con menos herramientas
sociales y vinculadas con lo afectivo para esa escolaridad. (Inf. 1)
De acuerdo a lo que surge en este relato, es fácil inferir que al no existir un abordaje
sistemático de los aprendizajes relacionados con la dimensión social, se deja a los niños y
niñas desprovistos de herramientas fundamentales para afrontar los subsiguientes años
escolares, dado que muchas investigaciones han comprobado que el poseer habilidades
sociales adecuadas, repercuten en el éxito académico de los estudiantes, tal como lo
plantea López (2008), al afirmar que: “Un niño/a socialmente habilidoso asimilará más
conocimientos en el aula, contribuirá a reducir los problemas en el centro educativo y se
convertirá paulatinamente en una persona mejor preparada para la vida”. (p. 19)
Paralelo a ello, al no potenciar adecuadamente el aprendizaje de las habilidades
sociales en la etapa infantil, se descuidan procesos importantes que impiden el desarrollo
de una personalidad equilibrada, expresado por las informantes en los siguientes
términos:
Y como sabemos pues, eso repercute en su rol familiar y en su rol comunitario y
todas las normativas que tenemos que cumplir como ciudadanos de un país. Creo
que eso es parte. La posibilidad de que el pueda entender que hay proceso de
cambio, hay despedidas y hay encuentros. Suena un poquito romántico e idílico
pero si tiene mucho que ver cuando lo descuidamos, porque al tener menos
herramientas para eso: emocionales, afectivas, intrapersonales e interpersonales;
entonces hay procesos que no se están dando. Y de alguna manera, lo estamos
dejando un tanto desarmado para lo que viene que es duro.(Inf. 1)
Se deriva entonces que los niños y niñas pudieran tener dificultades para enfrentar
situaciones sociales y afectivas futuras, lo que crea debilidades en su desarrollo personal,
de acuerdo al siguiente planteamiento:
Pero siento que si. Puede repercutir negativamente, o crear debilidades en la
personalidad. Y después, este, en el trabajo, con la socialización, con los papás.
Puede ser un niño, incluso reprimido e introvertido. Pero hace falta, el trabajo
social. Entonces, si no, se crean inseguridades. Va a ser una persona insegura,
Porque hace falta reforzarlo en lo social y en lo emocional. (Inf. 3)
184
El próximo relato reafirma lo aquí expresado, al considerar las consecuencias que trae
el descuido en la mediación de las habilidades sociales
¿Consecuencias? Terribles. Porque, el no trabajarlas implica que nosotros vamos
a seguir formando niños o adultos, ya más adelante que no tengan la capacidad de
integrarse en esta sociedad que tanto lo necesita. Porque en esta sociedad en la
que estamos, realmente los valores están siendo...; yo sé que no es específicamente
valores a lo personal y social; pero niños con valores para que comprendan a la
otra persona, y para que sean capaces de partir del reconocimiento de ellos
mismos, como seres sociales y entonces, ayudar a otros, poder integrarse en una
sociedad, etc. (Inf. 4)
185
social, lo que exige a los docentes del nivel Inicial: “Ampliar su comprensión respecto
del desarrollo temprano de este potencial, en el contexto de sus procesos de
socialización.” (p. 12).
Sin embargo, al parecer los docentes no reflejan estos aspectos en su práctica
cotidiana, lo cual también se puede vincular con las debilidades reportadas en el proceso
de formación, reflejado por esta informante:
Yo creo que, nosotros, tenemos que hacer cambios en la universidad, para que el
maestro que vaya al aula, sepa lo importante que es eso. Porque algo está
pasando. Yo todavía no se si eso es algo como que 2 + 2 son 4. Pero yo creo que, sí
formamos a docentes pocos sociales en el proceso, emocionalmente más apegado
a lo cognitivo, estamos formando maestro que van a hacer lo mismo. (inf. 5)
Este planteamiento concuerda con lo expresado con Imbernon (2009), con relación a
que el modelo aplicado en la formación de los docentes se perpetúan en el ejercicio de su
profesión, convirtiéndose en pautas de actuación que van a guiar su práctica docente,
incluso de manera involuntaria; lo que hace necesario replantearse tanto los contenidos
de la formación como la metodología con que éstos se transmiten.
Todos estos argumentos indican que, el abordaje de los aprendizajes relacionados con
desarrollo social carece de intencionalidad pedagógica, tal como lo dejan ver las
siguientes informantes:
No digo que en el día a día dejen de orientar a los niños en estos aspectos, pero
eso no se ve reflejado en sus planes. Cuesta mucho que incluyan en sus planes
actividades que promuevan aspectos relacionados con la dimensión social como la
participación. Los docentes argumentan que no lo van a poder hacer. Pero si tu
partes del paradigma de que no se puede, entonces no se hace nada.....en el fondo
si saben que ellos si pueden, no? Lo que pienso es que, obviamente, ninguna
actividad que se vaya a hacer en aula, o en el ámbito educativo puede carecer de
una planificación, puede carecer de unas estrategias. (Inf. 1)
186
Situación que es reiterada en el próximo relato:
Y, bueno, ellas en ese sentido me dicen: Mire profe estas son las actividades de
personal y social. Pero tú las observas poco intencionadas, o sea con poca
intencionalidad. Para decirlo como debiera ser, con poca intencionalidad. (Inf. 4)
A partir de estos incidentes, se puede decir que existe una ausencia de intencionalidad
pedagógica para abordar lo social, por parte de un gran número de docentes de Educación
Inicial; pues al parecer sus acciones en este ámbito carecen de experiencias debidamente
organizadas y planificadas, y con claros objetivos que brinden oportunidades para que los
niños y niñas construyan activamente sus aprendizajes sociales.
De manera que se evidencia la poca importancia dada a la dimensión social, al no ser
incorporado en los planes didácticos de manera organizada y sistemática, pues este
aspecto del desarrollo se maneja, más bien, en el devenir de lo cotidiano, con una
marcada ausencia de estrategias significativas que permita a los niños construir de
manera activa sus aprendizajes sociales, lo que ocasion un impacto negativo en el
desarrollo social y personal infantil; a partir de lo cual surge la subcategoría: Ausencia de
intencionalidad pedagógica para mediar los aprendizajes sociales, representada en el
gráfico 16
187
y que parta de las potencialidades e intereses de niños y niñas, a fin de brindar
oportunidades de interacciones constructivas de modo intencional, mediante la
organización de ambientes variados y desafiantes que potencien el desarrollo y “posibilite
su avance hacia niveles superiores, en lo que Vigotsky (1979) denominó Zona de
Desarrollo Próximo; y donde el carácter afectivo tenga igual relevancia que el cognitivo.”
(op. cit.; p. 137)
No obstante, de acuerdo a lo reflejado en los relatos, la práctica de los docentes de
Educación Inicial se encuentra alejado de este deber ser, específicamente en el marco del
aprendizaje de las habilidades sociales, lo que unido a la existencia de una práctica
escolarizante; de acuerdo a lo analizado líneas atrás, nos arroja una Práctica poco
potenciadora de la dimensión social que constituye la segunda categoría emergente
construida en el marco del análisis de las entrevistas, expresada en el gráfico 17
188
que debe estar respaldada por un conjunto de actividades deliberadamente
intencionadas orientadas a la construcción de aprendizajes sociales significativos, con
lo que se aspira que los más pequeños otorguen sentido a lo que aprenden, puedan
internalizarlo y aplicarlo a otros contextos de su vida.
De esta manera se infiere que las docentes mantienen una práctica poco
congruente con las orientaciones curriculares relacionadas con la mediación de los
aprendizajes de habilidades sociales en la Educación Inicial, con lo cual se estaría
obstaculizando la formación de aptitudes y actitudes que permita a los más pequeños,
desarrollarse como personas y adaptarse a la diversidad de contextos sociales y
culturales, donde le tocará vivir.
Lo cuál parece ser una constante en las instituciones educativas, tanto del nivel
Inicial como en otros niveles, pues de acuerdo con López (2008) en su revisión hecha
a los currículos educativos de diferentes países latinoamericanos, “se evidencia la
asunción de la transmisión de conocimientos académicos como única tarea de la
escuela, dejando un faltante de metodologías sistemáticas que impulsen -explícita y
transversalmente- el desarrollo y crecimiento social.” (p. 17), lo que plantea una
debilidad que obstaculiza el desarrollo integral de los educandos, y que impide la
posibilidad de garantizar, desde los primeros años de vida, un “aprendizaje vinculado
a la formación de la identidad de las personas y de su capacidad para convivir, hacer y
emprender de un modo continuo” UNESCO (1999).
En el caso de la Educación Inicial, plantea Guerrero (2005) que los educadores
infantiles mantienen una visión del desarrollo de niños y niñas, como un proceso que
gira alrededor del desarrollo cognitivo, y relegan el desarrollo social y emocional a la
condición de una dimensión aún inmadura y subordinada a la evolución natural de sus
facultades racionales, al persistir la creencia de que en estas edades, aún no se han
madurado lo suficiente las capacidades cognitivas que permitan razonar las
situaciones sociales desde perspectivas distintas a las propias.
Por lo que en la acción educativa de este nivel, se evidencia un mayor énfasis
hacia el desarrollo de nociones y habilidades que preparen a los infantes para
incorporarse al primer grado, y da menor relevancia a la atención pedagógica de
189
procesos como: la autonomía, la autoconfianza, la asertividad o las habilidades de
relación interpersonal, lo que a juicio del autor conduce a una situación de bloqueo
del desarrollo de las capacidades infantiles para afrontar conflictos sociales, y
advierte además, que para los docentes pareciera ser más importante desarrollar en los
niños la docilidad y la obediencia, censura la independencia de criterio y la libre
expresión de sus sentimientos de oposición o desagrado, por lo que trata de evitar en
el aula alguna “manifestación del temperamento que ponga en riesgo la ejecución de
rutinas preestablecidas o rompa la uniformidad de la conducta grupal”. (op. cit; p. 1)
Lo anterior corrobora la visión de las informantes acerca de la práctica real del
docente de Educación Inicial, que evidencia debilidades y la hacen poco pertinente
para la mediación efectiva del aprendizaje de las habilidades sociales de los niños y
niñas que cursan este nivel, lo que indica la necesidad de formular propuestas y
acciones que posibiliten la oportunidad de revertir esta situación, y transformar las
aulas de Educación Inicial en verdaderos escenarios potenciadores del desarrollo
integral infantil, desde donde se pueda ofrecer una atención oportuna y pertinente,
que responda a las exigencias de la sociedad de hoy y que ofrezca oportunidades
concretas para que, niños y niñas “desarrollen competencias efectivas para hacer
frente a las adversidades del mundo actual y puedan ser agentes de cambio en la
sociedad de mañana”. (Blanco, 2011; p. 137).
190
partir de los testimonios reflejados en el cuadro 7:
Cuadro 7
Bueno, yo siento que debe integrar absolutamente los cuatro desarrollos; que no lo hacen.
Entonces, vamos a ver cómo, de qué manera se entrelazan unos a otros y; a partir de allí
Conocimiento generarlos. (Inf. 3).
equilibrado Yo creo que todo tiene que ser en un equilibrio perfecto. Uno tiene que manejar todas las
del desarrollo teorías, manejar todo el conocimiento, pero no se le puede olvidar lo social que, la parte
infantil. social que; además de ser teoría, que además de ser conocimientos, fundamenta la
sensibilidad del niño para otras cosas. (inf. 5)
Fundamentos Aunque hay un área de personal y social. Porque hay un área, es decir; que nosotros hoy
curriculares. en día estamos hasta mejor de cuando yo trabajé. Porque yo tenía un área de desarrollo que
era socio-emocional. Pero ahorita hay una parte, que es una dimensión: Personal y social.
(Inf. 4)
Porque una de las cosas que tiene la guía nueva pedagógica didáctica, que también tiene
sus fallas, pero que rescatando algunos elementos allí se habla de elementos como la
autonomía, la autoestima, incluso te hablan de la educación vial; y aunque no lo explotan
en toda su extensión para eso está el docente, okey. (inf. 1)
Hay que trabajar y tomar en cuenta lo que teníamos antes. Que tampoco es que uno hizo
algo nuevo y deseche lo viejo. Sino que tú tienes unas guías prácticas, que trabaja la parte
socio-emocional. Ellas si tenían planteado, una buena parte relacionado con lo socio-
emocional. Tenemos unos documentos de transición, que son del año 2002, que también
trabajaban mucho la parte social, y le daban el valor que estaban trabajando en este
proceso de cambio
191
Cont. Cuadro 7
Categoría: Competencias para mediar el aprendizaje de habilidades sociales
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Aprendizajes Porque además la Educación Inicial tiene y nosotros no podemos negarlo, la función
fundamentales socializadora de la Educación Inicial. O sea, una función per se. Una función que se la da
con énfasis la Ley Orgánica del 2009. Se la da la LOPNNA. Es decir, que a lo mejor nos dirán bueno
social: ¿Dónde está el artículo que dice lo social? no. Pero lea todo lo que un niño necesita
Función social alcanzar, para lograr consolidar su personalidad. (Inf. 4)
de la Educación Bueno, es importante el aspecto social porque de esa manera aprendes a relacionarte,
Inicial. aprendes a compartir, aprendes a conocer al otro. Aprendes a poderte defender en una
sociedad. Aprendes a convivir. Aprendes a valorar. A través del aspecto social, ese es el día
a día del ser humano. Relacionarse. Entonces, si no le damos la importancia y si no
enseñamos a eso a nuestros niños, entonces como van a ser niños que en un futuro puedan
desarrollar todas esas habilidades (Inf. 2)
Atención a la Hay mucho temor al trabajo con la diversidad en el aula, a lo que debo decir: las docentes
diversidad le tiene terror, y plantean que: ellas no están preparadas para asumir niños con alguna
e inclusión. diversidad o con algún compromiso visual, auditivo o motor. (Inf. 1)
La universidad ha hecho algunos intentos. Tenemos la asignatura neurociencias, diversidad
e inclusión. Pero como es una asignatura que se ve ya casi en los últimos semestres de la
carrera, la persona que tenga ese paradigma; difícilmente, con esa asignatura va a
modificar o hacer grandes cambios en su consciencia; o en algún momento pueda apreciar,
auténticamente o genuinamente, el proceso de aceptación de la diversidad y la atención a
esa diversidad (Inf. 1)
Por ejemplo hay un boom de niños con hiperactividad, de niños con autismo, etc. Por
nombrar algunos pues. Desarrollo social, entonces siento que; todo eso forma parte del
desarrollo social, moral y emocional. O todas esa condiciones, como tal, si lo podemos
llamar así. Entonces, no hay como un manejo de información adecuado sobre esto, si no
que lo llevamos directamente a la Educación Especial, y siento que no es así. Siento que es
más desarrollo de habilidades sociales y de inclusión y diversidad. Entonces, no hay como
una atención para la diversidad y la inclusión. Este, y es lo que siento; que a nivel
192
Categoría: Competencias para mediar el aprendizaje de habilidades sociales
cognitivo, a nivel de conocimientos se debe trabajar más. (Inf. 3)
Cont. Cuadro 7
Categoría: Competencias para mediar el aprendizaje de habilidades sociales
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Formación en El trabajo con los derechos del niño. La misma LOPNNA te habla de una dimensión que
Derechos es la participación, en donde el elemento social tiene un peso fundamental (Inf. 1)
Humanos. Entonces, sí estamos hablando del desarrollo del ser social, ese es un área que está...,
incluso, creo que es la única; eso si, es la única que está en las leyes pues. Si buscamos las
leyes realmente...Porque hacia dónde va la sociedad. Ah bueno, y la sociedad inicia con la
formación del hombre, que se inicia; valga la redundancia, en la Educación Inicial.
Nosotros arrancamos ahí. (Inf. 4)
Yo incorporaría la formación en Derechos Humanos. ¿Porqué? Porque no está. Nosotros
nombramos el derecho desde la ley. Pero no desde la realidad social que eso implica. (Inf.
5)
Enfoques “Y tantas nuevas tendencias que hay; la inteligencia emocional, el trabajo de lo intra e
teóricos interpersonal, de lo intra e interpsicológico.” (Inf. 1)
actualizados.
Saberes Integración Entonces, me parece que -no sé si todos los cursos por su naturaleza- yo creo que tienen
prácticos reflexiva que tener..., yo creo que sería un factor importante una parte teórica y una parte práctica.
para mediar el de la práctica y Entonces, esa parte teórica, como harían para llevarlo a la práctica. Porque como yo
aprendizaje la teoría: siempre les digo a ellas: recuerden que aquí siempre vemos el deber ser, pero cuando
social Práctica vamos a la práctica es totalmente diferente a ese deber ser. Entonces yo, como maestra,
reflexiva que habilidades tengo, que habilidades poseo para yo poder engranar esa parte teórica, y
esa parte práctica. Ok. Porque es muy bonita la teoría pero, aja, y cuando se me presentan
ciertos caso en el aula; que debo hacer. Entonces, por eso es importante que los cursos sean
parte teórica y parte práctica. (Inf 2)
Entonces yo considero que en la parte de conocimientos, deberíamos de ir a la práctica y
saber qué es lo que pasa comparándolo con la teoría: Esto lo dice Erick Erikson que habla
de no sé qué; bueno vamos ver como lo manejas tú, como estudiante o, tú como persona.
Para..., yo siento que para enseñar, primeros tienes aprender tú. Entonces, vamos a
conocerte, conócete tú: qué eres, cómo eres, cuáles son tus virtudes, qué es lo que
consideras tu como virtudes. Cuáles son tus potencialidades. Y a partir de allí, se va
generando...Siento que el conocimiento se genera a partir..., desde la teoría, vinculándola;
contigo como estudiante, y luego irte ya a la práctica con los niños . (Inf. 3)
Por ejemplo la vinculación teoría-práctica, nosotros hemos avanzado allí, aunque si
tenemos debilidades pues. Tenemos que continuar con el trabajo que se está haciendo. Más
aún, como te digo, en la parte de lo social. Bueno, yo considero que ahí es donde debemos
llevar al estudiante. Desde la teoría; por decir, la mitad del semestre en teoría y la otra
mitad aplicando estas teorías. Vamos a llegar, o sea que cada uno de los desarrollos; en este
caso que son la parte más densa, pues, que son las materias más densas, llevarlas a aula y,
o incorporar de alguna manera acá en el pedagógico; teniendo el preescolar, teniendo
primer grado cerca. (Inf. 4)
Transferencia de Siento que hace falta formación académica. Y que es la debilidad que yo más noto, la
Aprendizajes transpolación de la teoría a la práctica.(Inf. 3).
Entonces, es eso, es también la transferencia de conocimientos a la práctica y el buscar,
mira, si tú sientes que hay debilidad -todavía- Hoy en día, como te digo, tanto en el área
193
social como en otras áreas que quizás son de mayor conocimiento, siempre busco apoyo de
quien conoce, de quien sabe y pregunto.(Inf. 4)
Conexión con la Pienso que debemos forzar un poco, por decirlo así, a las estudiantes; a que cada una de
realidad las asignaturas que nosotros administremos, tengan contacto con la realidad aúlica que
estamos viviendo hoy en día. que no todo se quede en el acento de la teoría, sino que las
estudiantes puedan validarlo, en un ambiente real. (Inf. 1)
Cont. Cuadro 7
Categoría: Competencias para mediar el aprendizaje de habilidades sociales
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Entonces, es llevarlas a esa realidad. Que las prácticas docentes, también sean nuestro
apoyo. Porque el escenario donde ellas más se acercan, es en la práctica docentes; aquellas
que no trabajan. Tenemos estudiantes que trabajan. Pero que cuando les dices: Ajá, y como
hace usted en el trabajo. <Bueno, porque yo les llevo una lámina> Pero, no ves lo social
tampoco. Entonces, hay que transpolar, hay que llevarlas. Sí yo tengo el conocimiento
teórico, y además, tengo las prácticas profesionales que me acercan a la realidad; mientras
me estoy formando, eso me ayuda. (Inf. 5)
Lo social como O sea diría que tratarán de incorporar el elemento social, dentro de todas las actividades
eje pedagógico: diarias de las estrategias. Todas las estrategias que ellas hagan, tienen que ir llevadas a
Énfasis en los cabo, mediante lo social, la interacción. (Inf. 3)
proceso Pero si siento que hay que tener claro nosotros; que somos los que vamos a administrar el
sociales currículo, que cada vez que trabajemos con nuestras estudiantes debemos hacer énfasis en
todas las áreas, pero también en lo social. Y cuando nos demos cuenta <mira, estamos
dejando de lado lo social, ¿Qué pasa. Qué pasó?> . Y bueno, por supuesto, en los cursos
que nosotros vamos a tener en todos de la especialidad; trabajar el área personal y social.
(Inf. 4)
Formar en lo Lo social y emocional debe estar afianzado, para que ese niño pueda tener las
social herramientas, para evolucionar en un desarrollo integral -para mi casi que perfecto-. (Inf.
5)
Yo creo que es fundamental. En una sociedad donde, precisamente valga la redundancia, lo
social está siendo afectada, el maestro de Educación Inicial, que es el que da la base, es el
que coloca la base de todo el proceso educativo; tiene que formar lo social. . (Inf. 5)
Práctica Hay que generar estrategias para darle intencionalidad al trabajo de cada una de ellas. No
intencionada por separados, sino qué debo hacer en lo social, qué debo hacer en el lenguaje, etc.
para mediar lo Entonces, de esa forma nosotros vamos a poder trabajarlas todas, en equilibrio. (Inf. 4)
social: Cuando; el docente va a hacer algo o va a trabajar algo, tiene el objetivo claro de lo que va
Intencionalidad hacer y hacia dónde se dirige. Entonces, esa intencionalidad tiene que: abordar el
Pedagógica desarrollo o el aprendizaje en el momento oportuno y pertinente. Es decir, cuando
realmente corresponde. Y, saber que estoy haciendo y para qué lo estoy haciendo. Tener
claro los objetivos, el porqué, el para qué. Y por supuesto, el momento específico donde lo
debo hacer.(Inf. 4)
El juego como El juego. Bueno, va inmerso en toda la, la carrera o la práctica. El juego social
estrategia cooperativo. Ese me parece fundamental. También el competitivo, porque todo eso genera
didáctica una interacción. Esa es mi herramienta primordial. Y lo segundo, es la interacción en la, en
la ronda. Me parece que es esencial, esencial; totalmente. Y también, a nivel musical.
También introduzco...Lo que pasa es que ya forma parte de toda la jornada. Pero si, yo
creo que la herramienta fundamental sería el juego. (Inf. 3)
Saberes Actitudes
actitudinales personales y
con énfasis sociales:
social Habilidades intra Tiene que ser un docente empático. Tiene que ser un docente amoroso. Tiene que ser un
e inter- docente culto. Ok. Tiene que ser un docente que conozca de todo. Un docente que te sepa
194
personales hablar, Un docente que sepa expresar. Un docente que sepa relacionar. Un docente
positivo. Más que optimista, positivo. (Inf. 2)
Entonces, cuando hablo de esa parte personal, me refiero a trabajar lo que es autoestima, lo
que es auto-concepto, lo que es la parte de valores, lo que es la parte de relacionarse, lo
que es la parte de expresión de sentimiento. El desarrollo socio-emocional, qué para mi,
incluso en trabajo con las alumnas, es la parte más importante del ser humano. Porque si
tú, emocionalmente no estás bien, así seas brillante cognitivamente; la cosa como que va a
quedar hasta ahí.(Inf. 2)
Cont. Cuadro 7
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Yo siento que eso hace falta. Porque además, estamos en una sociedad demasiado
estresante. Entonces siento que, evaluarme yo emocionalmente, hacer talleres de
inteligencia emocional. Digo talleres, porque es como me formo. (Inf. 3)
Sobre todo la parte, que yo creo importantísimo en estos momentos, es trabajar la parte de
valores. Y que por supuesto el docente las trabaje primero en el, para luego poderla
trabajar con los niños y las personas que con las que vaya a trabajar. (Inf. 2)
Desarrollo de Cuando yo veo que las estudiantes, yo siempre les participo que tienen que trabajar la
valores Sociales parte social, lo importante que es ponerse en el lugar del otro, en la parte empática, en
cómo esa sinergia tiene que estar adaptada al niño; que no es lo que yo quiera sino lo que
queremos todos. (Inf. 5)
Valoración de la Que sea un docente que realmente valore y le dé importancia a ese aspecto social,
dimensión social emocional y moral. (Inf. 2)
Actitudes
profesionales: Yo pienso que la pregunta que hagas, la actividad que coloques, tú tienes que ver más allá.
Capacidad Tu, tú tienes que ver más allá de la simple pregunta. Ok, y que tenga esa intención porque
reflexiva. yo quiero que esa persona reflexione aquí; sobre la esencia y la importancia de lo que está
Capacidad de aprendiendo, pero la reflexión no la voy a hacer yo por la persona; pero puedo tener la
introspección. intención de que esa persona lo logre, y que más adelante, en el ejercicio de su profesión
Auto- pueda reflexionar sobre su propia actuación. (Inf. 1)
evaluación. Tiene que ser un docente crítico. (Inf. 2)
Docente Es ese docente capaz de proponer alternativas para mejorar su labor, y que me diga que ese
innovador. docente es investigador. Que ese docente está proponiendo constructivamente y que está
Docente participando para el proceso de transformación que él quiere. (Inf. 1)
investigador. El docente tiene que investigar, aunque hace diez años no estudies, mira no importa hay
Docente muchas docentes que están dando talleres, tú misma puedes buscarlo. (Inf. 1)
transformador. Leer, investigar, llevar a cabo investigaciones propias; que no necesariamente tienen una
evaluación, sino vamos a investigar; Ok, cuáles son los fenómenos que se están dando en
la actualidad con respecto a lo social, emocional y moral, y todo lo que abarca esto; que es
absolutamente todo. (Inf. 3)
Compromiso Sinceramente tiene que ser un docente comprometido, comprometido con lo que está
personal. haciendo, comprometido con lo que estas estudiando. Comprometido, primero contigo
mismo y después con ese niño. (Inf. 2)
Actitudes ética Nadie da lo que no tiene. Y si yo desde lo interpersonal, tampoco uso las herramientas que
Congruencia tengo ya como adulto que soy, formado académicamente, como ciudadano de un país,
entre su como docente pues también, si no utilizo yo esas herramientas, no abrazo, no beso, no
ser y su hacer hablo de la importancia de interactuar con el otro, creo que estoy modelando ya una
actitud en el niño. (Inf. 1)
Todo eso es importante trabajarlos en ella, para que ellas de alguna manera; eso lo puedan
transmitir luego a los niños con los que vayan a estar. Yo siempre parto de eso, si tu no lo
tienes, tu no lo vas a dar. Y una manera de tenerlo es, introducir una materia que tenga que
ver con ese desarrollo personal primero, para luego poder trabajarlo con otras personas.
(Inf. 2)
Y lo otro, lo que te dije: nadie puede dar lo que no tiene. Quiere decir que las habilidades
sociales hay que trabajarlas desde el docente como persona. Desde su dimensión personal.
Y después de eso; bueno después o en paralelo, en el mismo proceso de aprendizaje y de
transformación; entonces que ellas, en ese desarrollo o su desarrollo personal, pueda ir
trabajando con el niño y la niña: en el aula y con su familia. (Inf. 4)
195
Respeto al otro Y cuando tu respetas al otro, respetas al niño como niño, respetas al maestro que está al
lado tuyo, al docente, al compañero, a la familia a la comunidad. El proceso de cambio en
la formación y en aula, en el sitio, cambia. (Inf. 5)
Respeto a los Sí tú formas al docente en el respeto a los derechos humanos, donde él esté involucrado
derechos como ser humano, vamos a empezar a formar seres humanos capaces de reconocerse,
humanos. capaces de ser socialmente exitosos. Que a la final, son tus derechos. Todo eso se reduce a
que, sí usted respeta el derecho del otro, el va a respetar el tuyo. Y ahí empezamos con el
proceso. (Inf. 5)
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Responsabilidad Tiene que ser un docente responsable. Evidente, evidente que tenemos mucha
responsabilidad. Primero cuando estamos...Primero con nosotros mismo, ok. Porque,
muchas veces los docentes pregonamos algo en nuestras aulas, y cuando salimos a la calle
somos totalmente diferentes. Entonces, primero nosotros mismos. Segundo, en lo que
estamos formando. Eso es, como cuando tú tienes un hijo que todos los días le tienes que
repetir las cosas y a cada rato; en nuestras alumnas es igual. Y tercero, este, cuando
estamos en aula con ese niño, de igual manera pues (Inf. 2)
Fuente: Elaboración propia
Para mi trabajar lo que tiene que ver con lo social en el niño implica, bueno, más
que implicar tiene una gran importancia, porque permite integrar el resto de las
196
otras. Entonces, sí hay debilidades, si no la trabajamos adecuadamente, si las
seguimos dejando de lado; porque bueno eso es social ...; entonces las otras áreas
de desarrollo están en desequilibrio. Porque ellas están juntas, para mi ella es una
piedra angular y equilibra todo lo que tiene que ver con las áreas de desarrollo.
(Inf. 4)
197
En virtud de lo que surge en párrafos anteriores, donde se refleja que la formación y el
desempeño docente se parcializa por favorecer el desarrollo intelectual y relegar el
desarrollo social, la siguiente informante reflexiona:
Yo creo que todo tiene que ser en un equilibrio perfecto. Uno tiene que manejar
todas las teorías, manejar todo el conocimiento, pero no se le puede olvidar lo
social que, la parte social que; además de ser teoría, que además de ser
conocimientos, fundamenta la sensibilidad del niño para otras cosas. (inf. 5)
Aunque hay un área de personal y social. Porque hay un área, es decir; que
nosotros hoy en día estamos hasta mejor de cuando yo trabajé. Porque yo tenía un
área de desarrollo que era socio-emocional. Pero ahorita hay una parte, que es
una dimensión: Personal y social. (Inf. 4)
198
curriculares, para superar situaciones como la siguiente:
Porque para nuestras estudiantes, a veces lo social también es un berrinche, que
me contestó feo, profe que no se sienta. Entonces, tratar de decirle: Cómo eso lo
podemos llevar a lo que...Vámonos al currículo, a lo que aquí dice el currículo en
el área personal y social. Entonces ellas lo ven de otra manera. (Inf. 4)
Hay que trabajar y tomar en cuenta lo que teníamos antes. Que tampoco es que
uno hizo algo nuevo y deseche lo viejo. Sino que tú tienes unas guías prácticas, que
trabaja la parte socio-emocional. Ellas si tenían planteado, una buena parte
relacionado con lo socio-emocional. Tenemos unos documentos de transición, que
son del año 2002, que también trabajaban mucho la parte social, y le daban el
valor que estaban trabajando en este proceso de cambio. (Inf. 5)
Paralelo a ello, es importante que las estudiantes también manejen otros materiales
bibliográficos emanados del ente rector, que complementan las orientaciones del
Currículo del nivel como lo es la Guía pedagógica-didáctica, publicada en el año 2012,
mencionada en el siguiente relato:
Porque una de las cosas que tiene la guía nueva pedagógica didáctica, que
también tiene sus fallas, pero que rescatando algunos elementos allí se habla de
elementos como la autonomía, la autoestima, incluso te hablan de la educación
vial; y aunque no lo explotan en toda su extensión para eso está el docente, okey.
(inf. 1)
199
planificación, estrategias y actividades en el marco de las áreas de aprendizaje y sus
componentes.
Dichas orientaciones:
...están enmarcadas en una Pedagogía Crítica, humanista, social, trasformadora,
participativa, integral, flexible y contextualizada, que atienda la diversidad social y
cultural. Adecuada, pertinente con la realidad; sujeta a procesos continuos de
construcción, desde las experiencias del ambiente natural, histórico, geográfico y
social. (Ministerio del Poder Popular para la Educación, 2012; p. 11)
A partir de lo cual se pretende potenciar una pedagogía que oriente la mediación de los
aprendizajes necesarios para contribuir con la formación integral de los educandos, y
siente las bases necesarias para crear una nueva estructura social y económica del país, a
fin de concretar las aspiraciones expresadas en la Constitución venezolana y refrendadas
por la Ley Orgánica de Educación (2009), desde donde se plantea una formación que
apunta hacia una cultura ciudadana, humanista, integral y de calidad para todos y todas.
(op. cit.)
En este orden de ideas, las informantes consideran la profundización de contenidos
fundamentales para la comprensión de la importancia de la dimensión social, que en la
actualidad se trabajan con cierta superficialidad, y la incorporación de nuevos
conocimientos que no se encuentran contemplados dentro del pensum de estudio.
Unos de los aspectos que se considera necesario profundizar es la concepción de la
Educación Inicial desde la perspectiva de su función social de acuerdo a la siguiente
opinión:
Porque además la Educación Inicial tiene y nosotros no podemos negarlo, la
función socializadora de la Educación Inicial. O sea, una función per se. Una
función que se la da la Ley Orgánica del 2009. Se la da la LOPNNA. Es decir, que
a lo mejor nos dirán bueno ¿Dónde está el artículo que dice lo social? no. Pero
lea todo lo que un niño necesita alcanzar, para lograr consolidar su personalidad.
(Inf. 4)
200
y a los demás, preparándolos para asumir los retos que plantean la vida en sociedad; es
decir, una educación para la vida social, tal como lo refleja otra de las informantes.
Bueno, es importante el aspecto social porque de esa manera aprendes a
relacionarte, aprendes a compartir, aprendes a conocer al otro. Aprendes a
poderte defender en una sociedad. Aprendes a convivir. Aprendes a valorar. A
través del aspecto social, ese es el día a día del ser humano. Relacionarse.
Entonces, si no le damos la importancia y si no enseñamos a eso a nuestros niños,
entonces como van a ser niños que en un futuro puedan desarrollar todas esas
habilidades (Inf. 2)
Y además, que es muy importante, y aunque eso suene a cliché; yo les digo a ellas
que: ustedes se van a cansar de escucharme; pero además, herramientas para
trabajar con la familia. Si nosotros seguimos pensando, que la familia es un
invitado y no el otro sujeto social de la Educación Inicial: sujeto pedagógico. Un
sujeto pedagógico es el niño y el otro sujeto pedagógico es su familia. Entonces, yo
lo tengo que acompañar en el aula, pero también lo tengo que acompañar cuando
sale del aula. Y la única manera de hacerlo es que yo oriente a la familia. Pero no
que me ponga a decirle a la mamá: mire usted no puede hacer eso, no. Sino que la
201
acompañe en lo que ella está haciendo. Yo sé que se van a encontrar con papás,
como ellas dicen <Ay, pero usted no sabe cómo son los papás> Si , yo sé como son
los papás, pero no podemos...Cuando decidimos trabajar en esta carrera,
decidimos también que, los papás eran parte de esto. O los papás, los tíos, los que
estén con el niño. Creo que tiene que ver con ambas cosas. Con generar
estrategias para el abordaje de la parte social en el niño, en el aula; y fuera de
ella, trabajando en conjunto con la familia: abuelos, tíos; todos los que hoy en día
forman parte de esos escenarios. (inf 4)
Hay mucho temor al trabajo con la diversidad en el aula, a lo que debo decir: las
docentes le tiene terror, y plantean que: ellas no están preparadas para asumir
niños con alguna diversidad o con algún compromiso visual, auditivo o motor. (Inf.
1)
202
las estudiantes, lo cual para la siguiente informante es motivo de preocupación:
Por ejemplo hay un boom de niños con hiperactividad, de niños con autismo, etc.
Por nombrar algunos pues. Desarrollo social, entonces siento que; todo eso forma
parte del desarrollo social, moral y emocional. O todas esa condiciones, como tal,
si lo podemos llamar así. Entonces, no hay como un manejo de información
adecuado sobre esto, si no que lo llevamos directamente a la Educación Especial,
y siento que no es así. Siento que es más desarrollo de habilidades sociales y de
inclusión y diversidad. Entonces, no hay como una atención para la diversidad y la
inclusión. Este, y es lo que siento; que a nivel cognitivo, a nivel de conocimientos
se debe trabajar más. (Inf. 3)
Entonces, sí estamos hablando del desarrollo del ser social, ese es un área que
está..., incluso, creo que es la única; eso sí, es la única que está en las leyes pues.
Si buscamos las leyes realmente...Porque hacia dónde va la sociedad. Ah bueno, y
la sociedad inicia con la formación del hombre, que se inicia; valga la
redundancia, en la Educación Inicial. Nosotros arrancamos ahí. (Inf. 4)
203
bases de una educación fundamentada en los Derechos Humanos, que en la actualidad
no tiene un espacio suficiente o presencia consistente en los planes y programas de
nuestra universidad.
Otro aspecto importante a mencionar corresponde con la incorporación de los enfoque
teóricos actualizados, que ponen de relevancia el desarrollo de la dimensión social,
resaltado en este relato: “Y tantas nuevas tendencias que hay; la inteligencia emocional,
el trabajo de lo intra e interpersonal, de lo intra e interpsicológico.” (Inf. 1)
La informante hace mención a las teorías que han surgido en las últimas décadas,
donde se da un gran valor al desarrollo de habilidades emocionales y sociales dentro del
marco escolar, y que amplian el espectro de la acción educativa generalmente reducida a
desarrollar el aspecto intelectual, pero que no son tocadas con mayor profundidad dentro
del proceso de formación de las especialistas de Educación Inicial.
A partir de estas consideraciones, surge entonces la subcategoría Saberes Teóricos de
significación social, a ser incorporados dentro del proceso de formación docente, según
lo reflejado en el gráfico 18
204
de que las docentes del nivel de Educación Inicial adquieran los instrumentos del
pensamiento necesarios “para aprender a comprender el mundo que lo rodea, al menos
suficientemente para vivir con dignidad, desarrollar sus capacidades profesionales y
comunicarse con los demás”. (p. 68), lo que favorece el desarrollo de un pensamiento
crítico y curiosidad intelectual que le permita descifrar la realidad con autonomía de
juicio.
Por tanto, estos saberes teóricos deben ser acompañados con el desarrollo de saberes
prácticos que permitan a las futuras docentes potenciar las habilidades sociales y llevar a
la práctica los conocimientos relacionados con la mediación de dichas habilidades.
En tal sentido, las informantes exponen la importancia de vincular la teoría y la
práctica, según se desprende de los próximos relatos:
Entonces, me parece que -no sé si todos los cursos por su naturaleza- yo creo que
tienen que tener..., yo creo que sería un factor importante una parte teórica y una
parte práctica. Entonces, esa parte teórica, como harían para llevarlo a la
práctica. Porque como yo siempre les digo a ellas: recuerden que aquí siempre
vemos el deber ser, pero cuando vamos a la práctica es totalmente diferente a ese
deber ser. Entonces yo, como maestra, que habilidades tengo, que habilidades
poseo para yo poder engranar esa parte teórica, y esa parte práctica. Ok. Porque
es muy bonita la teoría pero, aja, y cuando se me presentan ciertos caso en el aula;
que debo hacer. Entonces, por eso es importante que los cursos sean parte teórica
y parte práctica. (Inf 2)
205
manera acá en el pedagógico; teniendo el preescolar, teniendo primer grado cerca.
(Inf. 4)
206
hay que llevarlas. Sí yo tengo el conocimiento teórico, y además, tengo las
prácticas profesionales que me acercan a la realidad; mientras me estoy formando,
eso me ayuda.(Inf. 5)
Para las entrevistadas, resulta fundamental que las estudiantes, conecten los saberes
teóricos con la realidad donde les tocará desenvolverse profesionalmente, para así poder
realizar la contrastación necesaria que le permita confirmar los supuestos que subyacen
en las teorías estudiadas, además de “saber lo que realmente hacen y construir una
imagen realista de sus propias competencias profesionales”. (Perrenoud, 2006; p. 5)
En el caso de la mediación de las habilidades sociales, se consideran fundamental que
dentro de la práctica docente se enfatice con mayor profundidad en los procesos inmersos
en la dimensión social, tal como lo expresa la siguiente informante: “O sea diría que
tratarán de incorporar el elemento social, dentro de todas las actividades diarias, de las
estrategias. Todas las estrategias que ellas hagan, tienen que ir llevadas a cabo mediante
lo social, la interacción.” (Inf. 3)
Lo cual debe ser incentivado desde el mismo proceso de formación, según esta
informante:
Pero si siento que hay que tener claro nosotros; que somos los que vamos a
administrar el currículo, que cada vez que trabajemos con nuestras estudiantes
debemos hacer énfasis en todas las áreas, pero también en lo social. Y cuando nos
demos cuenta <mira, estamos dejando de lado lo social, ¿Qué pasa. Qué pasó?> .
Y bueno, por supuesto, en los cursos que nosotros vamos a tener en todos de la
especialidad; trabajar el área personal y social. (Inf. 4)
207
que formar lo social. (Inf. 5)
Se considera así, que el docente debe planificar actividades, dirigidas a potenciar los
aprendizajes sociales, de una manera intencionada y consciente, pues esta intencionalidad
se refleja: Cuando; el docente va a hacer algo o va a trabajar algo, tiene el objetivo claro
de lo que va hacer y hacia dónde se dirige. .(Inf. 4)
De esta manera, la acción docente para mediar las habilidades sociales debe ser
intencionada al constituirse en una acción deliberada que busca dar respuesta a las
necesidades de potenciación de la dimensión social, en el marco de una intervención
mediadora que permita:
Abordar el desarrollo o el aprendizaje en el momento oportuno y pertinente. Es
decir, cuando realmente corresponde. Y, saber que estoy haciendo y para qué lo
estoy haciendo. Tener claro los objetivos, el porqué, el para qué. Y por supuesto, el
momento específico donde lo debo hacer.(Inf. 4)
208
cooperativo. Ese me parece fundamental. También el competitivo, porque todo eso
genera una interacción. Esa es mi herramienta primordial. Y lo segundo, es la
interacción en la ronda. Me parece que es esencial, totalmente. Y también, a nivel
musical. También introduzco...Lo que pasa es que ya forma parte de toda la
jornada. Pero si, yo creo que la herramienta fundamental sería el juego. (Inf. 3)
209
En función de estas evidencias, los saberes prácticos incluyen los saberes
necesarios para que las futuras docentes apliquen efectivamente los conocimientos
adquiridos, que vaya más allá de realizar una simple vinculación, sino que se
constituya en una integración reflexiva de la práctica y la teoría, desde los inicios de
la carrera; y que permita contrastar la teoría con la realidad a fin de posibilitar la
oportunidad de construir saberes a partir de la propia práctica, y fundamentar el
proceso de formación más en el saber hacer que en el saber por sí solo, tal como lo
plantean Ibernon (2006) y Perrenoud (2011).
De allí la necesidad de incorporar a las estudiantes al entorno real donde se
desempeñarán desde los primeros semestres, además de considerar en todas las
unidades curriculares, la aplicación de los conocimientos adquiridos; que incluyen los
relacionados con mediación de las habilidades sociales, en contextos reales de
actuación, lo cual facilitará la transferencia de conocimientos al poder convalidar o
contrastar los supuestos teóricos manejados en el aula, con la realidad donde les
tocará desenvolverse profesionalmente.
Igualmente, la consideración de los aprendizajes que están en la base de lo social
como un eje pedagógico, parte de la sólida relación que existe entre dichos
aprendizajes y la adaptación social, académica y psicológica tanto en la infancia
como en la vida adulta, por lo que es necesario potenciarlas desde los primeros años
de vida, del mismo modo que se potencian los otros aspectos del desarrollo infantil;
mediante una intervención directa, deliberada y sistemática, es decir, mediante una
práctica educativa intencionada, que debe ser incorporada de manera habitual en las
planificaciones de los docentes, y como parte fundamental de las actividades
desarrolladas en el aula. (Guerrero, 2005; Ruiz, 2010)
Dentro de esta perspectiva, se da relevancia al juego como estrategia fundamental
para promover el aprendizaje de las habilidades sociales, pues constituye la actividad
rectora infantil, considerándose una necesidad vital y un derecho fundamental como
primer instrumento de aprendizaje de que disponen niños y niñas para conocerse a sí
mismos y el mundo que le rodea, además de servirle como medio de interacción con
210
las personas y los objetos (MED, 2005; Ruiz, op. cit.), y en el caso de la dimensión
social configura un camino natural para que niños y niñas se desarrollen y puedan
integrarse en la sociedad, coadyuvando en el desarrollo su personalidad y habilidades
sociales al proporcionar experiencias que le enseñan a vivir en sociedad, a conocer
sus posibilidades y limitaciones, a crecer y madurar.
Conjuntamente con estos saberes prácticos y los saberes teóricos, declarados líneas
atrás, de la data emerge un conjunto de afirmaciones y reflexiones, que permiten
inferir los saberes actitudinales, que desde la perspectiva de las informante, requieren
ser desarrolladas por las docentes para mediar las habilidades sociales, de acuerdo a
lo reflejado en los próximos relatos, donde se consideró la importancia que dichas
docentes desarrollen y consoliden durante su proceso de formación, una serie de
actitudes personales, sociales y éticas, que las haga conscientes de la trascendencia de
su tarea en la formación de las bases de la personalidad de niños y niñas como seres
sociales, desde una perspectiva humanista e integral, tal como lo plantea el MED
(2005)
Por ello en una primera instancia plantean que, para lograr este propósito, una
docente de Educación Inicial debe desarrollar una serie de características que
personales, de acuerdo a lo manifestado en los siguientes relatos:
Tiene que ser una docente empática. Tiene que ser una docente amorosa. Tiene
que ser una docente culta. Ok. Tiene que ser una docente que conozca de todo.
Una docente que te sepa hablar, Una docente que sepa expresar. Una docente
que sepa relacionar. Una docente positiva. Más que optimista, positiva. (Inf. 2)
Yo siento que eso hace falta. Porque además, estamos en una sociedad
demasiado estresante. Entonces siento que, evaluarme yo emocionalmente,
hacer talleres de inteligencia emocional. Digo talleres, porque es como me
formo. (Inf. 3)
211
Es importante, de acuerdo con estas opiniones, que en el marco de la formación
del docente de Educación Inicial, se promueva el desarrollo y la consolidación de
habilidades interpersonales e intrapersonales, que incluyen el dominio de actitudes
para establecer sanas relaciones con las demás personas y consigo mismo.
Conjuntamente con estas habilidades, se plantea el desarrollo de valores:
Sobre todo la parte, que yo creo importantísimo en estos momentos, es
trabajar la parte de valores. Y que por supuesto el docente las trabaje primero
en el, para luego poderla trabajar con los niños y las personas que con las que
vaya a trabajar. (Inf. 2)
La informante hace referencia a una de las exigencias, que cada vez con mayor
intensidad, se hace a la educación como lo es la formación en valores, dado que las
escuelas son reflejo de la realidad social, y por tanto representan espacios idóneos
para propiciar transformaciones, tanto en lo cultural como en el comportamiento
individual y colectivo, por lo que debe fortalecer sus propios valores para poder
fomentarla en sus estudiantes, a través del ejemplo.
En coherencia con lo anterior, se resalta la importancia que las docentes valoren el
desarrollo social de niños y niñas, percibido en los siguientes relatos:
Cuando yo veo que las estudiantes, yo siempre les participo que tienen que
trabajar la parte social, lo importante que es ponerse en el lugar del otro, en la
parte empática, en cómo esa sinergia tiene que estar adaptada al niño; que no
es lo que yo quiera sino lo que queremos todos.
212
personales y sociales, así como un conjunto de actitudes inherentes a la profesión
entre las cuales, las informantes resaltan las siguientes:
Yo pienso que la pregunta que hagas, la actividad que coloques, tú tienes que
ver más allá. Tú tienes que ver más allá de la simple pregunta. Ok, y que tenga
esa intención porque yo quiero que esa persona reflexione aquí; sobre la
esencia y la importancia de lo que está aprendiendo, pero la reflexión no la voy
a hacer yo por la persona; pero puedo tener la intención de que esa persona lo
logre, y que más adelante, en el ejercicio de su profesión pueda reflexionar
sobre su propia actuación. (Inf. 1)
Se plantea así el desarrollo de una capacidad reflexiva del docente, que le permita
valorar su propio aprendizaje y más adelante su propio desempeño, pero además:
“Tiene que ser un docente crítico”. (Inf. 2) lo que es una condición indispensable
para su mejoramiento continuo.
Conjuntamente con ello: “El docente tiene que investigar, aunque hace diez años
no estudies, mira no importa hay muchas docentes que están dando talleres, tú misma
puedes buscarlo. (Inf. 1).
Lo anterior es reiterado en otro relato:
Leer, investigar, llevar a cabo investigaciones propias; que no necesariamente
tienen una evaluación, sino vamos a investigar; Ok, cuáles son los fenómenos
que se están dando en la actualidad con respecto a lo social, emocional y
moral, y todo lo que abarca esto; que es absolutamente todo. (Inf. 3)
213
Tal compromiso se puede traducir en la fidelidad que, desde el inicio de su
formación, el docente debe desarrollar hacia su labor para desempeñarse
exitosamente y por consiguiente asumir, de manera consciente, su responsabilidad en
la mediación del desarrollo social de los niños y niñas a su cargo, por lo que debe
tomar las iniciativas que sean necesarias para lograr los mejores resultados, que se
concretan en un verdadero desarrollo integral infantil.
De manera que el desarrollo de capacidades reflexivas, de instropección, de auto-
evaluación, de innovación, de investigación, de transformador y de compromiso;
convergen en el desarrollo de actitudes profesionales cónsonas con las
responsabilidades que debe asumir el docente de Educación Inicial, en el marco de
una práctica potenciadora de la dimensión social infantil.
Estas actitudes profesionales deben ir acompañadas de una actuación ética, que en
principio se reflejan en una actuación congruente del docente, enfatizado en los
siguientes relatos:
Nadie da lo que no tiene. Y si yo desde lo interpersonal, tampoco uso las
herramientas que tengo ya como adulto que soy, formado académicamente,
como ciudadano de un país, como docente pues también, si no utilizo yo esas
herramientas, no abrazo, no beso, no hablo de la importancia de interactuar
con el otro, creo que estoy modelando ya una actitud en el niño. (Inf. 1)
214
Esta visión es totalmente compartida por otra de las informantes, cuando expresa:
Y lo otro, lo que te dije: nadie puede dar lo que no tiene. Quiere decir que las
habilidades sociales hay que trabajarlas desde el docente como persona. Desde
su dimensión personal. Y después de eso; bueno después o en paralelo, en el
mismo proceso de aprendizaje y de transformación; entonces que ellas, en ese
desarrollo o su desarrollo personal, pueda ir trabajando con el niño y la niña:
en el aula y con su familia. (Inf. 4)
215
de Maturana significa: la aceptación del otro como un legítimo otro en la
convivencia, que para el autor mencionado es el verdadero sentido del respeto.
Este respeto también debe abarcar el respeto a los derechos humanos pues:
Sí tú formas al docente en el respeto a los derechos humanos, donde él esté
involucrado como ser humano, vamos a empezar a formar seres humanos
capaces de reconocerse, capaces de ser socialmente exitosos. Que a la final,
son tus derechos. Todo eso se reduce a que, sí usted respeta el derecho del otro,
el va a respetar el tuyo. Y ahí empezamos con el proceso. (Inf. 5)
En tal sentido, los Derechos Humanos conformados por un conjunto de valores
que enaltecen la dignidad humana y las libertades fundamentales universalmente
reconocidas, se materializan en normas y principios que deben regir la convivencia
humana, para garantizar una relación armónica entre todas las personas. (Instituto
Interamericano de Derechos Humanos, 2003). De manera que el respeto hacia los
Derechos Humanos, por parte de las docentes implica su reconocimiento, aceptación,
defensa y divulgación; haciéndolos efectivos en ella, y evitando su vulneración en el
resto de las personas que están en el ámbito de su influencia, al dar dimensión y
significado a la dignidad humana.
Otro aspecto considerado por las informantes fue el desarrollo de una actitud
responsable, según se desprende de este relato:
Tiene que ser un docente responsable. Evidente, evidente que tenemos mucha
responsabilidad. Primero cuando estamos...Primero con nosotros mismo, ok.
Segundo, en lo que estamos formando. Eso es, como cuando tú tienes un hijo
que todos los días le tienes que repetir las cosas y a cada rato; en nuestras
alumnas es igual. Y tercero, este, cuando estamos en aula con ese niño, de igual
manera pues (Inf. 2)
Esta actitud responsable de las docentes de Educación Inicial, tiene que ver con
mantener una permanente disposición positiva hacia la ejecución de las diferentes
tareas derivadas de la profesión docente y que, estando consciente de los
compromisos que ha adquirido, sepa responder ante las consecuencias de sus
acciones.
Es así como la actitud congruente entre el ser y el hacer, el respeto al otro, el
respeto a los derechos humano y la responsabilidad configuran actitudes éticas
216
consideradas por las informantes, que deben desarrollar los docentes en el marco de
una práctica mediadora de las habilidades sociales,
Esta consideración ética en el actuar de las docentes se corresponde con lo
planteado por Melograno (2008) al considerar que el profesional de la educación
infantil debe ejercer de manera responsable sus funciones y poseer una actitud
totalmente favorable a su trabajo, en el que sea modelo de disciplina y ejemplaridad.
Sintetizando este aparte, de acuerdo a lo manifestado en los testimonios la
formación del docente de Educación Inicial en competencias para mediar el
aprendizaje de habilidades sociales, debe considerar el desarrollo de actitudes
personales, sociales, profesionales y éticas; lo que configura la subcategoría Saberes
actitudinales con énfasis social, presentada en el gráfico 20
De acuerdo con las evidencias presentadas, los saberes actitudinales que las
informantes resaltan para mediar los aprendizajes sociales en Educación Inicial,
reflejan un conjunto de actitudes, habilidades y valores que abarcan aspectos
personales, sociales, profesionales y éticos, y que, de manera integrada conforman el
saber ser y el saber convivir vinculadas a las dimensiones: personal y social-cultural,
a considerar en la formación docente, de acuerdo a lo planteado por el MED (2005)
En concordancia con ello, las entrevistas contemplan el desarrollo de actitudes
personales y sociales, que según lo planteado por Galvis (2006) y Melograno, (2008),
incluyen; en el plano personal: el proceso de conocerse a sí mismo, de estar
consciente de sus emociones, de sus sentimientos y control sobre su proceso
cognitivo. El plano interpersonal incluye habilidades para relacionarse, desarrollar
217
una comunicación activa y afectuosa, comportarse de manera educada y diplomática,
es decir de manera académica: con una amplia cultura y con buenas relaciones para
defender los intereses a los que representa.
Igualmente se refleja el desarrollo de los valores como parte integrante de la forma
de percibir a los otros y vivir en un contexto social, considerando que los docentes
deben fortalecer sus propios valores, para poder fomentarla en sus estudiantes, pues
estos se construyen y se ejercen en la interacción con los otros. Y en la medida que
los docentes desarrollan sus propios valores, se hacen conscientes de ellos y los
ponen en práctica; necesariamente cambia su forma de relacionarse con los
estudiantes y se convierte en modelo y estímulo para generar aprendizajes en ellos.
(Rodríguez y Jiménez, 2008; Mejía y Daza; 2008).
A la par de ello, los docentes deben valorar la dimensión social, en el marco del
desarrollo integral infantil; por lo que deben aceptar y respetar la identidad de niños y
niñas, confiar en sus posibilidades, reconocerlos como seres que poseen una gama de
emociones y que tienen derecho a expresarlas, pero también como seres sociales,
capaces de observar y percibir en los otros esos estados internos; lo que requiere
generar acciones didácticas que impulsen el desarrollo de las habilidades necesarias
para que estos construyan su autonomía, su identidad y el conocimiento, interacción y
convivencia con los demás y con su entorno. Todo lo que contribuye al desarrollo de
su capacidad de participar, manifestar opiniones y plantear soluciones ante
situaciones de la vida diaria. (Guerrero, 2005; López, 2008; Melograno, op. cit.)
Con respecto a las actitudes profesionales, las docentes deben formarse con
capacidad reflexiva, de introspección y autoevaluación, ser un docente innovador,
transformador y poseer compromiso personal, lo cual es compatible con los
señalamientos de Melograno (op. cit.), quién al describir el perfil ideal de un
profesional de la educación infantil considera que este debe poseer capacidades que le
permitan auto-evaluarse y someter a la evaluación externa su comportamiento
profesional, como vía para valorar crítica y autocríticamente su propio trabajo,
rectificar sus errores, perfeccionar sus métodos y asimilar y utilizar, de manera
reflexiva las observaciones y señalamientos que se le hagan a su labor.
218
Además debe ser capaz de investigar y reflexionar acerca del efecto transformador
de su trabajo educativo, a fin de maximizar las potencialidades de todos los actores
involucrados en el hecho educativo: Niños y niñas, familia, comunidad e institución,
así como dar respuestas pertinentes a problemas derivados de su práctica docente.
Finalmente, en cuanto a la actitudes éticas consideradas, incluyen: la congruencia
entre su ser y su hacer, respeto al otro, respeto a los derechos humanos y
responsabilidad, lo cual se complementa con lo planteado por Fernández (2010), en
relación a la necesidad de abordar la formación docente desde la perspectiva de la
armonía global, sustentada “en el respeto como dimensión ética que permite elevar el
nivel de conciencia respecto a las necesidades de los demás miembros de la
comunidad y del planeta”. (p. 5)
Esto saberes actitudinales con énfasis social deben desarrollarse de manera
totalmente integrada con los saberes teóricos de significación social y los saberes
prácticos para mediar los social, ya señalados, para poder configurar las
Competencias para mediar el aprendizaje sociales, que representa la tercera
categoría emergente de este análisis, presentada en gráfico 21
Gráfic
o 21:
Catego
ría
emerg
ente
“Competencias para mediar el aprendizaje de habilidades sociales”
219
propio aprendizaje, y potenciar capacidades, habilidades, destrezas, aptitudes y
actitudes que le permitan aprender a aprender y aprender a actuar, en diferentes
contextos, de manera flexible y con un desempeño exitoso.
Desde esta perspectiva, las competencias se evidencian en un saber actuar, que
constituye el desempeño ideal de una persona, en término de acciones realizadas y
actitudes asumidas, concretándose en operaciones de movilización y de integración
de recursos cognitivos diversos (saberes, maneras de hacer y actitudes) para hacer
frente a situaciones específicas, en la ejecución de una actividad de índole profesional
o personal; (Perrenoud, 2008). Por lo que implican el desarrollo de amplias
capacidades que integran conocimientos conceptuales, procedimentales, valorativos y
éticos, movilizados conscientemente y de manera articulada.
Ello exige abordar simultáneamente lo cognitivo que provee las herramientas para
saber lo que se hace, cómo y por qué se hace; lo valorativo para tener presentes las
intenciones, la voluntad y la responsabilidad; y lo praxiológico que orienta hacia la
consecución de las habilidades reflexivas y conscientes a un alto nivel de idoneidad.
Destacándose, además, lo necesario que es enseñar a los estudiantes a transferir lo
aprendido a situaciones diferentes a aquellas donde se adquirió el aprendizaje, por lo
que el contexto - tanto en el que se desarrollan las competencias como en el que serán
aplicadas en el futuro- adquiere una importancia fundamental. (Coll, 2007; Zubiría,
2009)
En atención a estos planteamientos, el desarrollo de competencias para mediar el
aprendizaje de habilidades sociales por parte de las docentes de Educación Inicial,
requiere que en el proceso de formación adquieran un sólido dominio de todos los
elementos conceptuales relacionados con la dimensión social, que contempla la
función integradora que cumple en el desarrollo integral infantil, dándole el mismo
estatus de importancia que al resto de las dimensiones de la personalidad del ser
humano, así como el reconocimiento de la familia como el otro sujeto pedagógico de
la Educación Inicial cuya incidencia en el desarrollo de la dimensión social es
fundamental. Considerándose además la adquisición de una amplia visión de la
diversidad e inclusión, profundización conceptual en las bases de una educación
220
fundamentada en los Derechos Humano e incorporación de enfoque teóricos
actualizados que dan gran relevancia el desarrollo de la dimensión social.
Estos saberes deben ser validados mediante una integración reflexiva de la
práctica y la teoría fundamentada en el hacer, para lo cual es necesario incorporar a
las estudiantes en contextos reales de actuación profesional desde el inicio de la
carrera, a fin de desarrollar la capacidad de transferir dichos saberes, conectándolos
con la realidad. Se considera igualmente, concebir a los aprendizajes de las
habilidades sociales como un eje pedagógico que sea incorporado de manera
intencional, mediante una intervención directa, deliberada y sistemática, como parte
fundamental de las actividades en el aula, y el uso del juego como estrategia didáctica
al constituir el primer instrumento de aprendizaje infantil que proporciona
experiencias significativas para la construcción de aprendizajes sociales.
Totalmente integrados al desarrollo de las saberes teóricos y prácticos, es
fundamental que las futuras egresadas desplieguen un conjunto de actitudes en el
plano personal, social, profesional y ético, por lo que, dentro de las habilidades inter e
intra personales resaltan el proceso de auto-cocimiento, manejo de emociones, saber
relacionarse, habilidades comunicativas, comportamiento académico, práctica
consciente de valores sociales, valoración de la dimensión social en el marco del
desarrollo integral infantil.
En el plano profesional, las docentes deben poseer capacidades de reflexión,
introspección, autoevaluación , innovación e investigación, lo que le permitirá estar
plenamente consciente del efecto transformador de su trabajo educativo; al mantener
un amplio compromiso personal en el desempeño de su profesión. Todo ello
arraigado en una actuación ética que refleje congruencia entre su ser y su hacer,
profundo respeto a las demás personas así como a los derechos humanos, y demostrar
absoluta responsabilidad en el ejercicio de sus funciones, constituyéndose en modelo
de disciplina y ejemplaridad.
De esta manera, para lograr que las futuras egresadas desarrollen las competencias
necesarias para demostrar un desempeño idóneo en una práctica mediadora de las
habilidades sociales, se requiere un proceso formación que trascienda la lógica del
221
“saber” a la lógica del “saber hacer”, donde lo relevante será que el estudiante,
además de adquirir conocimientos, desarrolle también habilidades para aplicarlos en
situaciones de la vida real, “acortándose la brecha entre la teoría y la práctica, entre el
conocimiento y la acción”. (Garagorri, 2007; p. 48). Pero que además, contemple
como aspecto fundamental de la formación, los saberes valorativos y éticos,
relacionados con las actitudes que demuestren el interés de la persona en la
comprensión del conocimiento, y la reflexión que pueda hacer acerca de ese
conocimiento, además de la práctica de valores en su vida personal y en sus
relaciones con los demás, evidenciados en un compromiso moral y ético consigo
mismo y con la sociedad.
De allí se deriva lo imperioso de generar un proceso de transformación en la
formación docente, lo cual es compartido por las informantes entrevistadas, según lo
revelado en sus testimonios.
Cuadro 8
Subcategorías, propiedades, indicadores y evidencias de la Categoría
Transformar el proceso de formación docente
222
proceso de docente es lo que nos hace falta enseñarles a nuestras estudiantes. Que creo que, eso empezó a
formación Unificar criterios hacerse cuando comenzamos con el proceso de mirarnos con nuevas materias, con nuevos
para la procesos. Y, los cambios son duros, pero nosotros tenemos que ir hacia lo social, aunque
formación nos cueste. (Inf 5)
Formación con Pero siento que seguimos en lo mismo, en dador de clases y no formadores. Entonces
énfasis en el siento que, se debe ir más hacia el desarrollo social. A hacer, de repente, encuentros que,
desarrollo social entre profesores. Que tengan discusiones de saberes. Allí estas colocando en importancia la
parte académica y la parte social. Siento que eso hace falta. (Inf. 3)
Innovar la Tenemos que cambiar la forma de enseñar. Eso es lo que yo creo. O sea, como yo les digo:
administración tienen que ser diferentes, tienen que tener actividades donde el niño se mueva, comparta,
del currículo toque al otro, es importante que venga la familia. Pero es que yo, en el aula de clase soy:
Con el cuaderno viejo, la guía amarilla de los años ochenta, que; no es que no sean
importantes, pero hay que cambiar. Ese cambio, es lo que va a permitir que la maestra
cambie en el aula. (Inf 5)
Cont. Cuadro 8
Categoría: Transformar el proceso de formación docente
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Es impactar, es impactar en nuestro currículo. Porque nosotras estamos comprometidas a
hacer cambios. Y nuestras estudiantes están solicitando cambios. Cambios en todo; no
solamente en lo cognitivo, no solamente en lo académico, sino también en ese ser social
que ellas necesitan. (Inf 5)
Incorporar Hacer grupos focales, hacer que ellas participen, que ellas lean. (Inf. 5)
enfoques Pienso que debemos forzar un poco, por decirlo así, a las estudiantes; a que cada una de
didácticos las asignaturas que nosotros administremos, tengan contacto con la realidad aúlica que
actualizados estamos viviendo hoy en día. que no todo se quede en el acento de la teoría, sino que las
Aprendizaje estudiantes puedan validarlo, en un ambiente real.
grupal Y que las mismas estudiantes puedan ver <Oye, esto si ocurre, yo lo pude constatar aquí>
Aprendizaje Esto es muy necesario. Y brindar distintas oportunidades. Porque no solamente es: el
vivencial aprender en un ambiente aúlico convencional, sino también el no convencional.(Inf. 1)
Aprendizaje Entonces , buscar en lo más actual posible, inclusive con experiencias, este, vivas; en el
Experiencial campo como tal. (Inf. 3)
Aprendizaje Y la aplicación de eso, para que los niños puedan realmente tener un desarrollo integral.
basado en (Inf. 4)
problemas reales Nos falta muchas lecturas. Y lecturas que tengan que ver con la sociedad. Porque a veces
Aprendizaje queremos que ellas lean, cosas que son muy teóricas y que no la conectan con la realidad.
reflexivo Sí tu por ejemplo, traes la teoría de Piaget, pero le traes ejemplos de la realidad, con
lecturas más contemporáneas, pudiese funcionar. (Inf. 5)
Evaluación Cuando yo estudie, aquí en la universidad siempre recuerdo a profesoras clave, que en el
centrada en lo plan de evaluación incorporaban lo formativo conjuntamente con lo sumativo, y bueno,
formativo igual era evaluación; no tenía una nota, pero precisamente, con eso formativo es que vas a
obtener una mejor calificación; pero lo que a estos docentes más le importaba era que en
realidad los estudiantes reflexionaran sobre la esencia y la importancia de lo que
estábamos aprendiendo. (Inf. 1)
Dimensión Y no solamente que no tenga los conocimientos, sino que encuentre la manera de poderlos
didáctica transmitir de la forma que le llegue más sencillo a las alumnas. Y que los puedan, primero
implementar en ellas. Para luego poderlos implementar en los niños. Si señor. (Inf 2)
Que tengan las habilidades, que tengan la actitud, que les guste trabajar esta parte social,
emocional y moral. Para de alguna manera, poder engranar eso y que ellas puedan ver lo
importante que es desarrollar esas competencias en esos niños. Sobre todo lo de la
habilidad social, de la parte social (Inf 2)
Entonces, yo siento que se debería de elegir una persona que este, socialmente y
Dimensión moralmente , en perfectas condiciones. O en una condición favorable para los estudiantes.
humana Porque sí... Yo siento que es tan importante eso; sobre todo en esa asignatura; porque las
demás son un poco más prácticas. Si este es el desarrollo social; estamos hablando de un
ser crítico, reflexivo, analítico; creo que es la parte más importante. Y sí esta persona no
domina eso, en sí mismo, no creo que pueda manejarlo satisfactoriamente pues. (Inf 3)
Un formador capaz de reconocer lo que el otro trae. Capaz de decir que el otro tiene
223
aprendizajes (...) Es ponerte en el lugar del otro, sin bajar la calidad educativa. (Inf 5)
Yo creo en ese ir creciendo juntos en el proceso de formación, y que no me las se todas. Yo
siempre les digo a mis estudiantes: yo no me sé todo, yo quiero aprender de ustedes algo
nuevo. (Inf 5)
Yo creo que la calidad educativa va tomada de la mano con lo social, en lo afectivo, en lo
emocional. Si esas dos cosas se conjugan, haces un buen ser humano. Por eso yo digo: si,
yo soy muy exigente, siempre lo he sido; pero también soy en eso, muy humana. Porque
yo, sí yo paso por cosas, entonces ¿porqué los estudiantes no?. Yo creo que uno tiene que
hacer un equilibrio: entre lo social, lo emocional y lo académico. (Inf. 5)
Cont. Cuadro 8
Categoría: Transformar el proceso de formación docente
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Acciones para Desarrollo
impactar la personal-social
formación como base de la
docente formación El eje de formación del ser humano yo lo incorporaría, con los derechos humanos como un
docente eje común; como un eje en la formación del docente, que es la tendencia mundial. No
La formación solamente de Educación Inicial, del docente. Porque ellos dicen que; sí los derechos
humana y humanos y el ser social, invaden la formación, la sociedad va a cambiar. Entonces, yo
los DDHH como creo que eso le hace falta a nuestro currículo, a nuestro currículo y a la sociedad, pues. (Inf
eje de 5)
formación
Desarrollo Yo creo que debería incorporarse dentro del proceso de formación docente, debería haber
sostenido de la un curso, una materia de trabajo personal de las alumnas o hacia las alumnas. Yo,
dimensión colocaría, dentro de las asignaturas o dentro de un programa ya de la universidad, talleres
personal-social de liderazgo, autoestima, oratoria, coutching creo que también podría ser posible, porque
es una manera de como liderar la escuela o sencillamente el aula. Yo siento que, talleres,
como insisto: oratoria, coutching, liderazgo, la parte introspectiva, meditación. (Inf 3)
Yo creo que lo primero que hay que hacer es: incorporar elementos que tengan que ver, no
con su rol en principio, sino con él como persona. Es decir, que eso no necesariamente va
en las materias de la especialidad, pero que si pueden ir en otros cursos; para que él se
forme como ser social. Nosotros no tenemos por qué asumir porque llegó a la universidad,
ya, ya está listo, ya es adulto. No, por el contrario. Creo que hay que trabajar: habilidades
comunicativas, habilidades de interacción social, habilidades..., yo no sé cómo se llama
eso; porque te digo no soy experta, pero que le permitan generar empatía. Habilidades que
tengan que ver con el docente como ser social. Pero él como persona, en principio. Y
bueno, por supuesto, en los cursos que nosotros vamos a tener en todos de la especialidad;
trabajar el área personal y social. (Inf 4)
Formación Sí no nos centramos en la persona del estudiante en términos de Carl Rogers; lo vemos
humanista como el estudiante, no hay un proceso transformativo como quisiéramos. (Inf. 1)
centrada en el Yo escucho mucho en la universidad; no solamente de nosotras sino de la universidad en
estudiante general: bueno, es que si es uno es buena gente con los estudiantes, ellos se acostumbran a
no ser académicos. Y no, yo no creo en eso. Porque usted tiene que ser un ser humano
cordial, un ser humano afectuoso, un ser humano que sea capaz de reconocer que, en un
momento determinado, el estudiante no puede hacer cosas que usted necesite; porque es su
necesidad no la de él. (Inf 5)
Acciones Creo que debe haber actividades colaterales vinculadas con la carrera, que lo hagan
complementaria ponerse en contacto con elementos reales, con elementos sociales y con elementos
s de formación educativos convencionales y no convencionales, más allá de la práctica profesional, más
Mecanismos de allá del servicio comunitario, Ok. Sino que a la larga se van configurando una serie de
apoyo al cosas que van complementando ese proceso de formación del estudiante. (Inf. 1)
desarrollo A través de la preparaduría, otros lo logran a través de ser becas- trabajo, esas personas
224
estudiantil tienen un componente diferente, no; no digo que con eso sea suficiente; pero yo te puedo
decir que yo tuve aquí chicas que egresaron hace poco, y tuvieron casi toda su carrera aquí
como ayudantes en las aulas, y son personas muy equilibradas con una visión muy clara de
a que van al aula, (Inf. 1)
Asesoría Tal vez desde el proceso de asesoramiento académico también pudiésemos hacer un
centrada en el trabajo, no solamente firmarle la planilla al estudiante y olvidarlo, pienso que también hay
estudiante debe haber un trabajo obligado. Pero obligado moralmente, para que nosotros nos
involucremos. (Inf. 1)
Si, de motivación, este; más que asesoría asesoramiento, y centrado en la persona del
estudiante (Inf. 1)
Pero si lo vemos de la competencia, creo que allí tendríamos que; tal vez nosotros meterle
Trabajar los el ojo a la manera en cómo estamos formando y, creo que, los elementos vocacionales
elementos tienen que ser trabajados. (Inf. 1)
vocacionales
Cont. Cuadro 8
Categoría: Transformar el proceso de formación docente
Subcategorías Propiedades e Evidencias
Indicadores
Sensibilización
para
la Formación Cada vez son menos los procesos de formación para el docente en ejercicio que hay, por
permanente tanto…prácticamente hoy en día, o a medida que ha pasado el tiempo, me he dado cuenta
Desarrollo que lo que tu vayas a obtener de conocimiento para poder potenciar mejor el desarrollo de
profesional los niños en aula, tienes que tú mismo, buscarlos. (Inf. 1)
continuo Si de la formación permanente. Entonces, si ya el ente rector, el ente empleador, no te lo
aporta, entonces tú estás en capacidad también y es tu derecho y tu deber seguirte
preparando en eso (Inf. 1)
Profundización Yo creo que el hecho de que en tu formación no esté no significa no debas trabajarlo; más
de bien se debe investigar y profundizar en aspectos como: la autoestima, la auto-valoración,
conocimientos bueno etc. A todos aquellos que tienen que ver con la relación social con el otro; sí esos
aspectos en tu formación, en tu propia formación; no estuvieron, como quien dice,
acomodaditos unos al lado del otro, bien marcados. Entonces, cuando tú vayas a dar un
curso como ese debes investigar y profundizar en los mismos (Inf 4)
Fuente: elaboración propia
Entonces, yo creo que a nosotros nos hace falta empezar a unificar criterios, y
225
unificar que es lo que nos hace falta enseñarles a nuestras estudiantes. Que creo
que eso empezó a hacerse cuando comenzamos con el proceso de mirarnos con
nuevas materias, con nuevos procesos. (Inf 5)
Estas sugerencias dan pie para resaltar la necesidad de, que desde el seno de la
especialidad, los docentes formadores nos avoquemos a visualizar con nuevas miradas
el proceso de formación docente, especialmente a la luz de los actuales requerimientos
del modelo de formación asumido en el proceso de transformación curricular de la
UPEL, el cual “está centrado en el desarrollo humano con énfasis en lo personal, social,
profesional y ético”. (UPEL, 2011; p. 17),
De manera que, para abordar con nuevas perspectiva la formación docente es
importante abrir espacios de reflexión académica para identificar las necesidades
básicas de formación de las futuras egresadas, a fin de unificar criterios que sirvan de
base para introducir las modificaciones necesarias en las prácticas educativas, que
aseguren el éxito esperado.
Dentro de estos criterios, se habrá de considerar aquellos que permitan trascender la
226
práctica formativa actual, centrada en la transmisión de conocimientos, y abordar con
mayor énfasis el desarrollo social de las estudiantes, según se desprende de las
siguientes reflexiones:
Pero siento que seguimos en lo mismo, en dador de clases y no formadores.
Entonces siento que, se debe ir más hacia el desarrollo social. (Inf. 3)
Y, los cambios son duros, pero nosotros tenemos que ir hacia lo social, aunque
nos cueste. (Inf 5)
Esta importancia que dan las informantes de imprimir un giro social a la formación
docente, se entiende en la necesidad de asegurar la construcción social de aprendizajes
significativo y relevantes, para un desempeño idóneo que adquiere sentido al influir y
ser influido por actitudes y valores, pues, en el marco del desarrollo de competencias,
los conocimientos deben estar enraizados en las motivaciones, en las actitudes y en los
valores que marcarán la direccionalidad de las actividades profesionales de las futuras
egresadas.
Para lograr estos propósitos, es obvio que se deben dar cambios en la administración
del currículo, tal como se desprende del siguiente relato:
Tenemos que cambiar la forma de enseñar. Eso es lo que yo creo. O sea, como yo
les digo: tienen que ser diferentes, tienen que tener actividades donde el niño se
mueva, comparta, toque al otro, es importante que venga la familia. Pero es que
yo, en el aula de clase soy: Con el cuaderno viejo, la guía amarilla de los años
ochenta, que; no es que no sean importantes, pero hay que cambiar. Ese
cambio, es lo que va a permitir que la maestra cambie en el aula. (Inf 5)
227
comprometidas a hacer cambios. Y nuestras estudiantes están solicitando
cambios. Cambios en todo; no solamente en lo cognitivo, no solamente en lo
académico, sino también en ese ser social que ellas necesitan. (Inf 5)
Esta opinión plantea un desafío importante que se encuentra en el centro del proceso
de transformación de nuestra universidad, como los el de generar los cambios
necesarios para concretar las intenciones curriculares, las cuales solo se pueden
cristalizar con acciones educativas novedosas, impulsadas por cada uno de los actores
encargados de administrar el currículo. Ello es considerado en la siguiente opinión:
Yo creo que tenemos que cambiar estrategias de acuerdo al momento que
estamos viviendo. Y la sociedad cambia. O sea, no puede ser que, nosotras no
formamos en el siglo 20. Estamos en el siglo 21, que además, ha sido un siglo
donde el cambio ha sido muchísimo, a nivel mundial. No es Venezuela, sino que
mundialmente estamos cambiando. Entonces, como nosotros eso, lo vamos a
transpolar a nuestras aulas de Educación Inicial, para que ellas puedan hacer
esa transferencia con los niños. Porque tu empiezas la diferencia en la
formación. (Inf 5)
Pienso que debemos forzar un poco, por decirlo así, a las estudiantes; a que
cada una de las asignaturas que nosotros administremos, tengan contacto con la
realidad aúlica que estamos viviendo hoy en día. que no todo se quede en el
acento de la teoría, sino que las estudiantes puedan validarlo, en un ambiente
real. Y que las mismas estudiantes puedan ver <Oye, esto si ocurre, yo lo pude
constatar aquí> Esto es muy necesario. Y brindar distintas oportunidades.
Porque no solamente es: el aprender en un ambiente aúlico convencional, sino
también el no convencional.(Inf. 1)
Entonces , buscar en lo más actual posible, inclusive con experiencias, este,
vivas; en el campo como tal. (Inf. 3)
Y la aplicación de eso, para que los niños puedan realmente tener un desarrollo
integral. (Inf. 4)
Nos falta muchas lecturas. Y lecturas que tengan que ver con la sociedad. Porque
228
a veces queremos que ellas lean, cosas que son muy teóricas y que no la
conectan con la realidad. Sí tu por ejemplo, traes la teoría de Piaget, pero le
traes ejemplos de la realidad, con lecturas más contemporáneas, pudiese
funcionar. (Inf. 5)
229
las docentes de Educación Inicial para mediar los aprendizajes sociales, centrándose las
opiniones en cuanto a la necesidad de que los formadores también posean competencias
relacionadas con este aspecto del desarrollo humano, donde resalta en primer lugar los
saberes teóricos de dichos formadores. Al respecto una de las informantes plantea: “Si
la experiencia que tenga el profesor, el conocimiento. El que realmente crea que eso es
importante, que es un aspecto importante. Eso es fundamental.” (Inf 2)
La informante se refiere a los conocimientos relacionados con el desarrollo social
infantil, y a la debida importancia que a su juicio, los formadores deben dar a este tipo
de conocimiento. Esta opinión es respaldada por otra de las informantes:
Propondría que las mismas profesoras fueran preparadas para el área, se
formaran en estos aspectos. Sobre todo en la parte de autoestima. Porque siento
que es lo que más falla a nivel social (...) Ah y que el docente formador se forme
en el aspecto emocional. Más que todo emocional. Porque si logras tu, formarte
en el nivel emocional y todo, te va a ir bien en todos los aspectos; incluyendo el
ambiente laboral que tienes dentro del aula (Inf 3)
De acuerdo con las informantes, el docente formador debe tener un manejo fluido
de los procesos inherentes al desarrollo social, lo que implica un conocimiento basado
en su propia experiencia y una profunda formación que le permita estar mentalmente
organizado y bien preparado para orientar de la mejor manera, los aprendizajes
relacionados con este aspecto, pues el conocimiento que los formadores poseen del
contenido a enseñar también influye en el qué y el cómo enseñan, y dan sentido al
proceso educativo fundamentándolo en su propio conocimiento práctico, personal, y en
su propia experiencia. Lo quiere decir que el docente interpreta y redefine la enseñanza
en función de su conocimiento práctico, de su manera de pensar y entender la acción
educativa. (Tejada, 2001; Vaillant y Marcelo, 2008)
Ello va de la mano con los saberes prácticos, por lo que las informantes consideran:
Y no solamente que no tenga los conocimientos, sino que encuentre la manera de
poderlos transmitir de la forma que le llegue más sencillo a las alumnas. Y que
los puedan, primero implementar en ellas. Para luego poderlos implementar en
los niños. Si señor. (Inf 2)
Que tengan las habilidades, que tengan la actitud, que les guste trabajar esta
parte social, emocional y moral. Para de alguna manera, poder engranar eso y
que ellas puedan ver lo importante que es desarrollar esas competencias en esos
230
niños. Sobre todo lo de la habilidad social, de la parte social (Inf 2)
Yo, si ciertamente preparo mis clases, me fundamento, les enseño la teoría y todo
eso; pero le doy una gran importancia a la parte que ellas traen, la parte social.
De cómo, ellas pueden transformar la sociedad, desde la educación. Y, desde la
Educación Inicial. (Inf 5)
231
asignatura; porque las demás son un poco más prácticas. Si este es el desarrollo
social; estamos hablando de un ser crítico, reflexivo, analítico; creo que es la
parte más importante. Y sí esta persona no domina eso, en sí mismo, no creo que
pueda manejarlo satisfactoriamente pues. (Inf 3)
En este relato se percibe que, además de la disposición del formador para abordar lo
social, el mismo debe poseer estas habilidades en virtud que, de la personalidad de éste
y de su nivel de relación con de sus estudiantes, depende en gran medida el éxito o no
de su trabajo.
Ante ello es relevante mencionar que, tal como lo plantea Martínez (2011), no es
posible formar en habilidades sociales, si estas no están interiorizadas en el formador, si
no forman parte de su esencia como persona; en consecuencia un formador que
carezca de habilidades sociales transmitirá contenidos teóricos relacionados con el
tema, pero el mensaje que dará con su comunicación no verbal no se corresponderá
con aquel que transfiere verbalmente, por lo que estos conocimientos carecerán de
propiedades significativas que calen profundamente en la conciencia de los estudiantes.
Conjuntamente con ello, se requiere: “Un formador capaz de reconocer lo que el
otro trae. Capaz de decir que el otro tiene aprendizajes (...) Es ponerte en el lugar del
otro, sin bajar la calidad educativa.” (Inf 5).
De esta reflexión surge la importancia de que los formadores posean la capacidad
de empatía, que se considera el mecanismo fundamental que nos lleva a comprender lo
que viven o sienten las demás personas, aunque no lo expresen (Goleman, 2006), y que
a su vez implica un acercamiento afectivo para lograr comprender a los docentes en
formación, poder apreciar sus cualidades y entender cuáles son sus carencias y
potencialidades, a fin de orientar de manera más efectiva los procesos formativos,
basándose en el reconocimiento y el respeto hacia las posibilidades del estudiante.
Para ello, la misma informante reflexiona: “Yo creo en ese ir creciendo juntos en el
proceso de formación, y que no me las se todas. Yo siempre les digo a mis estudiantes:
yo no me sé todo, yo quiero aprender de ustedes algo nuevo.” (Inf 5)
Se desprende de esta reflexión, la capacidad de valoración y aceptación de las
propias posibilidades y la visión positiva hacia los estudiantes, lo cual requiere una gran
dosis de humildad, madurez emocional, capacidad de introspección, capacidad
232
valorativa, dado que el docente se construye cada día, con el aporte de sus estudiantes,
gracias a las situaciones por las cuales atraviesa, por lo que se debe concebir como un
profesional en permanente proceso de aprendizaje, y entender que tanto profesores
como estudiantes convivivimos en un espacio en el que todos aprendemos. (Moncada,
2012).
Además el formador debe dar el mismo énfasis al desarrollo académico y personal-
social de sus estudiantes, según se percibe en el siguiente comentario
Yo creo que la calidad educativa va tomada de la mano con lo social, en lo
afectivo, en lo emocional. Si esas dos cosas se conjugan, haces un buen ser
humano. Por eso yo digo: si, yo soy muy exigente, siempre lo he sido; pero
también soy en eso, muy humana. Porque yo, sí yo paso por cosas, entonces
¿porqué los estudiantes no?. Yo creo que uno tiene que hacer un equilibrio: entre
lo social, lo emocional y lo académico. (Inf. 5)
Desde esta perspectiva se puede afirmar que el docente formador debe poseer
cualidades humanas que permitan una relación profunda, enriquecedora y eficaz con las
estudiantes, donde convergen rasgos como: autenticidad, madurez cognitiva, afectiva y
volitiva, responsabilidad y sociabilidad, tal como lo plantea Moncada, (op. cit).
De esta manera se plantean un conjunto de saberes teóricos, prácticos y actitudes
desde el punto de vista humano, que deben configurar las competencias de los docentes
formadores para orientar un proceso formativo pertinente, con el desarrollo de
competencias para mediar los aprendizajes sociales de las docentes de Educación
Inicial.
Estas competencias del docente formador se unen a la necesidad de innovar la
formación docente y de incorporar enfoques didácticos actualizados en el proceso de
formación, para configurar la subcategoría: Generar cambios en el proceso de
formación, reflejado en el gráfico 22:
233
Gráfico 22: Subcategoría “Generar cambios en el proceso de formación”
234
aprendizaje, y que incentiven la aplicación de los conocimientos teóricos a problemas
reales.
Desde esta perspectiva, se demandan también cambios en el proceso de evaluación
estudiantil; pues resultaría insuficiente la tradicional evaluación de resultados, por lo que
la evaluación debe asumirse como una experiencia formativa donde se valore tanto el
proceso como los resultados del aprendizaje, en función de brindar sugerencias y apoyo
para que los estudiantes pueda avanzar en el fortalecimiento de sus competencias.
De aquí se sustrae, que los docentes formadores también deben contar con
competencias que aseguren el éxito en el proceso formativo de las docentes de Educación
Inicial para abordar los aprendizajes sociales, por lo que debe conocer profundamente
todos los aspectos relacionados con la dimensión social infantil, poseer amplias
capacidades para integrar los referentes teóricos, metodológicos y procedimentales, a fin
de promover la transferencia de los aprendizajes relacionados con este aspecto. Por lo qu
debe actuar cómo un elemento mediador del proceso educativo, creador y organizador de
escenarios de aprendizaje complejos, y colocar a sus estudiantes ante eventos
impulsadores del aprendizaje surgidos la realidad, de manera que estos puedan construir
su propia comprensión de los contenidos a estudiar.
Paralelo a ello, se plantea que el formador posea un conjunto de recursos personales,
sociales y éticos que reflejen una sólida condición humana, con amplias capacidades para
crear un clima de afectividad, de comprensión, de respeto y de empatía, con actitudes
coherentes con la naturaleza de los aprendizajes a desarrollar en el marco de la dimensión
social infantil, para que estos puedan calar con mayor profundidad en las estudiantes y
con un compromiso ético que le permita transformarse en un acompañante y orientador
del las docentes en formación.
En correspondencia con lo anterior, surgen algunas acciones que a juicio de las
entrevistadas, pueden impactar el proceso de formación y profundizar los cambios
requeridos para lograr que las futuras docentes de Educación Inicial desarrollen
competencias para mediar el aprendizaje de las habilidades sociales, por lo que una
informante opina:
El eje de formación del ser humano yo lo incorporaría, con los derechos humanos
235
como un eje común; como un eje en la formación del docente, que es la tendencia
mundial. No solamente de Educación Inicial, del docente. Porque ellos dicen que
sí los derechos humanos y el ser social, invaden la formación, la sociedad va a
cambiar. Entonces, yo creo que eso le hace falta a nuestro currículo, a nuestro
currículo y a la sociedad, pues. (Inf 5)
Yo creo que lo primero que hay que hacer es: incorporar elementos que tengan que
ver, no con su rol en principio, sino con él como persona. Es decir, que eso no
necesariamente va en las materias de la especialidad, pero que si pueden ir en
otros cursos; para que él se forme como ser social. Nosotros no tenemos por qué
asumir porque llegó a la universidad, ya, ya está listo, ya es adulto. No, por el
contrario. Creo que hay que trabajar: habilidades comunicativas, habilidades de
interacción social, habilidades..., yo no sé cómo se llama eso; porque te digo no
soy experta, pero que le permitan generar empatía. Habilidades que tengan que
ver con el docente como ser social. Pero él como persona, en principio. Y bueno,
por supuesto, en los cursos que nosotros vamos a tener en todos de la
especialidad; trabajar el área personal y social. (Inf 4)
236
Desde perspectiva se plantea el desarrollo sostenido de la dimensión personal-social,
al considerar la posibilidad de implementar acciones de formación paralelas al plan de
estudio, como talleres, seminarios o espacios que enfaticen en el desarrollo personal y
social de las estudiantes.
Tal planteamiento implica una formación profundamente humanista centrada en la
persona del estudiante, pues “Sí no nos centramos en la persona del estudiante en
términos de Carl Rogers; lo vemos como el estudiante, no hay un proceso transformativo
como quisiéramos”. (Inf. 1). De esta opinión se deriva un cambio de paradigma en la
visión de los formadores con respecto al trato que creen que deben dar a los estudiantes,
en las interacciones académicas, de acuerdo a lo expresado por otra informante:
Yo escucho mucho en la universidad; no solamente de nosotras sino de la
universidad en general: bueno, es que si es uno es buena gente con los estudiantes,
ellos se acostumbran a no ser académicos. Y no, yo no creo en eso. Porque usted
tiene que ser un ser humano cordial, un ser humano afectuoso, un ser humano que
sea capaz de reconocer que, en un momento determinado, el estudiante no puede
hacer cosas que usted necesite; porque es su necesidad no la de él. (Inf 5)
237
La informante hace alusión a la incorporación de acciones paralelas al plan de
estudios, a lo largo del proceso de formación, que coadyuven a lograr el desarrollo
integral de los estudiantes. La misma informante parte de su experiencia como directora
del Centro de Educación Inicial adscrito al Instituto Pedagógico de Caracas, desde donde
reflexiona:
A través de la preparaduría, otros lo logran a través de ser becas- trabajo, esas
personas tienen un componente diferente, no; no digo que con eso sea suficiente;
pero yo te puedo decir que yo tuve aquí chicas que egresaron hace poco, y tuvieron
casi toda su carrera aquí como ayudantes en las aulas, y son personas muy
equilibradas con una visión muy clara de a que van al aula, (Inf. 1)
Se destaca aquí, el importante papel que cumplen algunos programas de apoyo al
desarrollo estudiantil como el de preparadores -adscrito a la subdirección de docencia-, y
becas-trabajos -adscrito a la Unidad de desarrollo y beneficio estudiantil: UDBE-, desde
donde se puede ofrecer a los estudiantes acciones complementarias para contribuir con su
crecimiento personal y profesional, y les permita desarrollar sus competencias y apropiar
para su adecuada utilización, los conceptos trabajados en los diferentes espacios
académicos.
Otra de las acciones consideradas para complementar la formación docente la
constituye la asesoría académica, según esta opinión:
Tal vez desde el proceso de asesoramiento académico también pudiésemos hacer
un trabajo, no solamente firmarle la planilla al estudiante y olvidarlo, pienso que
también hay debe haber un trabajo obligado. Pero obligado moralmente, para
que nosotros nos involucremos.
Si, de motivación, este; más que asesoría asesoramiento, y centrado en la persona
del estudiante (Inf. 1)
238
éxito, a lo largo del proceso de formación.
En tal sentido, la asesoría académica debería asumirse como una estrategia de
orientación y acompañamiento que durante toda la trayectoria de formación, preste
atención tanto en los aspectos académicos como el desarrollo de la personalidad de los y
las estudiantes.
Otro aspecto que la informante da relevancia tiene que ver con la parte vocacional de
las estudiantes que ingresan al programa de Educación Inicial, ante lo cuál opina:
Pero si lo vemos de la competencia, creo que allí tendríamos que; tal vez nosotros
meterle el ojo a la manera en cómo estamos formando y, creo que, los elementos
vocacionales tienen que ser trabajados. (Inf. 1)
La informante saca a relucir uno de los aspectos más importantes que deberían
configurar el perfil de entrada de los aspirantes a cursar la carrera de educación, como lo
es la vocación docente; que constituye esa inclinación natural hacia la docencia como
actividad profesional, manifestada en la entrega personal del docente hacia su labor, bajo
el signo de un compromiso ético, y demostrar que está consciente de la trascendencia de
su labor.
Sin embargo, no basta con sentirse especialmente inclinado hacia la docencia como
actividad profesional. Esta predisposición inicial debe ser cultivada a lo largo del proceso
de formación, de manera que las futuras docentes desarrollen una verdadera afinidad con
su profesión, sentido de pertinencia e identidad profesional.
Igualmente se resalta la importancia de la formación permanente, al considerar la
necesidad de un desarrollo profesional continuo, de acuerdo a las siguientes opiniones:
Cada vez son menos los procesos de formación para el docente en ejercicio que
hay, por tanto…prácticamente hoy en día, o a medida que ha pasado el tiempo, me
he dado cuenta que lo que tu vayas a obtener de conocimiento para poder
potenciar mejor el desarrollo de los niños en aula, tienes que tú mismo, buscarlos.
(Inf. 1)
Se hace referencia aquí al proceso de formación continua que deben asumir los
docentes en ejercicio, una vez que han culminado sus estudios de pregrado, para poder
estar a tono con los avances e innovaciones que en el campo educativo, como en todos
los sectores del quehacer humano, se suceden con vertiginosa rapidez.
239
Sin embargo, al parecer a este aspecto no se le ha dado la debida atención desde los
diferentes sectores asociados al sistema educativo, lo cual coincide con lo señalado por
González (2012) quien expone que en caso de los docentes de Educación Inicial, son
pocas las oportunidades que les ofrece el órgano rector. De manera que, son los mismos
docentes que deben sentirse auto-motivados para acceder a mecanismos de formación y
actualización, según lo plantea la misma informante:
Si de la formación permanente. Entonces, si ya el ente rector, el ente empleador, no
te lo aporta, entonces tú estás en capacidad también y es tu derecho y tu deber
seguirte preparando en eso (Inf. 1)
Esto se refuerza con otras opiniones que plantean la necesidad de actualización, para
armonizar la acción docente con la realidad actual, pues según esta informante: “Bueno,
yo siento que es más buscar lo actual. Nos estamos quedando, siento que en el pasado y,
cada generación es distinta.” (Inf. 3)
Lo cual, en el caso de la Educación Inicial, es ejemplificado claramente en esta
opinión:
Orita se ha creado una denominación de docente de Educación Inicial para
espacios alternativos. Nosotros como asesores en materia de Educación Inicial,
deberíamos estar al tanto de eso, y deberíamos, también, formar; no sé si a través
de extensión o través de un componente, contenidos que se incluyan en algunas de
las asignaturas, introducir estos elementos alternativos nuevos, que se están
presentando en el país. (Inf. 1)
240
bien marcados. Entonces, cuando tú debes investigar y profundizar en los mismos
(Inf 4)
241
2011; p. 10)
En atención a ello, dentro de las acciones propuestas para impactar la formación
docente se encuentra contemplar el desarrollo personal-social como base de la
formación de las docentes de Educación Inicial, al tomar en cuenta que los niños y
niñas que deben atender, se encuentran en una etapa de gran vulnerabilidad y
sensibilidad por lo que “las particularidades de la personalidad de quienes los forman
y educan cobran una importancia fundamental” (Melograno, 2008; p. 229).
Particularmente se consideró la incorporación de la Formación humana y los
Derechos Humanos que de manera conjunta, constituyan un eje de formación que
debe estar presente en todo el proceso de formación docente.
Al respecto, la formación humana se concibe como un proceso que promueve la
expansión de las capacidades que permiten entender la vida humana como formas de
ser y hacer y que implica el ejercicio de la capacidad decisoria, libre, y autónoma,
orientada a la vida participativa, constructiva, responsable, e innovadora; más la
aplicación de los principios éticos, que viabilizan el comportamiento solidario y
altruista (Sen, 2000; Tapia, 2001)
En el caso de la formación en Derechos Humanos, desde instancias como el
Instituto Interamericano de Derechos Humanos, (IIDH), se reclama que su presencia
permee todas las acciones educativas en los procesos de formación del ser humano,
lo cual es de especial relevancia en el caso de la formación las docentes de Educación
Inicial, si se aspira que estas se constituyan en sujetos activos de derecho que
reconocen y defienden sus propios derechos, y que a la vez reconocen, respetan,
defienden y promueven los Derechos Humanos de sus estudiantes y de las personas
que se encuentran dentro de su rango de acción, al brindar las herramientas y
elementos necesarios para hacerlos efectivos. (Instituto Interamericano de Derechos
Humanos, 2003; Magendzo, 2005)
Esto tiene amplia relación con el desarrollo de competencias docentes para mediar
el aprendizaje de habilidades sociales en niños y niñas de Educación Inicial, pues de
lo que se trata es de propiciar una formación que reconozca las dimensiones humanas
y sociales de la educación y que se base “en los valores, principios, mecanismos e
242
instituciones relativos a los Derechos Humanos en su integralidad y en su relación de
interdependencia e indivisibilidad con la democracia, el desarrollo y la paz”
(Magendzo, op. cit; p. 31).
En estrecha vinculación con lo anterior, el desarrollo sostenido de la formación
personal-social de las estudiantes se plantea como una necesidad a la que se debe dar
respuesta mediante diversas opciones de formación, que proporcione las bases
fundamentales para el desarrollo de habilidades personales, sociales y éticas, que
posibiliten el asumir de la manera más idónea, el papel que le corresponde en la
formación de niños y niñas desde la perspectiva de su desarrollo como seres sociales.
Todo lo anterior implica asumir una educación humanista centrada en las
estudiantes, que fortalezca su personalidad, al coadyuvar en el desarrollo de su auto-
conciencia o la afirmación de sí mismas, auto-valoración, su auto-control, auto-
determinación y auto-decisión, (Melograno, 2008), lo que les permitirá convertirse en
autoras de su propia existencia y a su vez valorar positivamente al resto de las
personas, y forjar así las bases para aprender a convivir, pues la condición humana se
construye en el entramado de relaciones sociales con las demás personas.
En esta misma línea surgen propuestas de acciones complementarias de formación,
que contribuyan con el desarrollo integral de las estudiantes, considerándose oportuno
realizar un proceso de vinculación entre los profesores de la especialidad y los
especialistas del Servicio de Orientación y Bienestar Estudiantil, a fin de desarrollar
estrategias conjuntas para coadyuvar en el crecimiento personal y profesional de las
estudiantes.
Por otro lado, la asesoría académica debe retomar su esencia de proceso orientador
y de acompañamiento en la prosecución académica de los estudiantes, y atender de
manera oportuna aquellos déficits que desde lo académico o personal, pudieran estar
obstaculizando el adecuado proceso formativo. Por lo que debería considerarse como
una estrategia de atención tanto en los aspectos académicos como el desarrollo de la
personalidad de los y las estudiantes, que contribuya a optimizar el proceso de
formación.
Igualmente es necesario fortalecer el aspecto vocacional de las estudiantes, al
243
tomar en cuenta que la profesión docente demanda mucho más que conocimientos;
pues, entre otras cosas, demanda un profundo compromiso y entrega personal del
profesional de la docencia, y tener claro que la educación es un proceso humanizador
(Pérez Esclarin, 2001), que requiere desarrollar desde los inicios de la carrera, una
amplia identificación del estudiante con la profesión, apropiarse de los elementos
relacionados con su rol y del quehacer educativo, desarrollar progresivamente los
valores implícitos en la educación y los elementos personales y profesionales para
ejercer la docencia desde la afectividad y con efectividad. (García, 2012)
Finalmente se sustrae que, en el proceso de formación también se sensibilice a las
estudiantes para la formación permanente, de manera que se enlacen afectivamente
con la profesión, y desarrollen la capacidad de autodirigir su crecimiento personal y
profesional una vez que culminen los estudios de pregrado.
Al retomar todos los elementos considerados en esta sección, la reflexión de las
informantes proporciona argumentos que permiten afirmar la necesidad de generar
cambios en el proceso de formación y surgen propuestas de acciones orientadas a
impactar la formación docente, lo que demanda Transformar el proceso de
formación docente, que constituye la cuarta categoría emergente que surge de este
análisis, reflejada en el gráfico 24
G
r
á
f
i
c
o
2
4
:
C
a
tegoría emergente “Transformar el proceso de formación docente”
244
transformar el proceso de formación docente tal como está concebido en la
actualidad, en total correspondencia con los planteamientos emanados de las bases
curriculares que sustentan el proceso de transformación de la UPEL (2011), desde
donde se proyectan las bases para reorientar la formación docente hacia formas
nuevas de organizar el conocimiento bajo tendencias educativas y curriculares
actualizadas, que superen los procesos de instrucción y transmisión aún vigentes en
esta casa de estudio, de acuerdo a lo surgido en el análisis.
Se requiere así, partir de una visión compartida por los encargados de administrar
el currículo, en cuanto a los criterios de formación que se deben asumir para innovar
la formación; tienen aquí, un papel fundamental los docentes formadores, en quienes
recae el mayor peso de la responsabilidad en este proceso, pues somos los
responsables de administrar directamente el currículo, y por tanto, también nos
corresponde movilizar nuestros recurso internos; para demostrar idoneidad en el
desempeño de nuestra praxis y abordar exitosamente la formación docente en el
marco de la transformación curricular, bajo referentes personales, sociales y éticos
que reflejen una sólida condición humana y compromiso personal para actuar como
acompañante y orientador de las docentes en formación.
Bajo esta visión, surge la concepción de una formación centrada en el desarrollo
personal-social de las estudiantes, impregnada de una visión profundamente humana,
que contribuya al desarrollo progresivo de sus potencialidades, como respuesta a la
necesidad inherente a todo ser humano como lo es el lograr la plena autorrealización
como persona, según lo plantea Maslow (1982). Se considera así el desarrollo
sostenido de las dimensiones personales y sociales de las estudiantes, y además, la
incorporación conjunta de la formación humana y los derechos humanos, como un eje
común de formación, con la finalidad de fortalecer: “la creación de nuevos
conocimientos para atender los problemas sociales, así como la búsqueda y desarrollo
de la personalidad”. (UPEL, 2011, p. 11 )
Para ello resulta insuficiente el trabajo eminentemente académico, por lo que será
necesario desarrollar acciones complementarias de formación, contemplándose la
necesidad de mejorar cualitativamente los programas de apoyo al desarrollo
245
estudiantil como mecanismos de refuerzo educativo y de atención a las debilidades
del estudiante de manera organizada, permanente y holística. Retornar la asesoría
académica a su esencia original, como un proceso de orientación y acompañamiento
tanto en el ámbito académico como personal de las estudiantes, y trabajar de manera
sostenida el aspecto vocacional, con miras a lograr en las estudiantes el desarrollo de
una profunda identidad profesional, compromiso personal y la firme creencia en lo
trascendental de su labor educativa.
Todo lo cual debe ir acompañado de una sostenida sensibilización para la
formación permanente, desde donde las futuras docentes asuman que su proceso de
formación no culmina en un momento determinado sino que se desarrollará durante
toda su vida profesional, pues uno de los atributos del docente actual, tiene que ser, el
de un aprendiz permanente, dado los cambios constantes que se producen en el
campo del conocimiento, y que obviamente impactan en ámbito de las exigencias
sociales y educativas que deben ser atendidas dentro de las aulas de clases.
Esto plantea un interesante desafío a las universidades formadoras de docentes,
como la UPEL, desde donde se debe fomentar el aprendizaje para toda la vida,
dotando a las y los estudiantes de competencias para aprender a aprender y desarrollar
la capacidad de autonomía e iniciativa personal.
246
Cuadro 9
Integración de las categorías surgidas de las entrevistas
Cont. cuadro 9
Categorías Categorías de orden
Subcategorías Categoría central
emergentes superior
Saberes teóricos de Competencias para
significación social. mediar el aprendizaje de
Saberes prácticos para habilidades sociales Transformar la
mediar el aprendizaje social. formación con miras
Saberes actitudinales con al desarrollo de
énfasis social. competencias para
Generar cambios en el Transformar el proceso mediar la dimensión
proceso de formación. de formación docente social
Acciones para impactar la
formación docente.
Fuente: Elaboración propia.
247
en la praxis y Transformar la formación con miras al desarrollo de competencias
para mediar la dimensión social, se integran para derivar en la categoría central:
Adecuaciones curriculares para formar en competencias de mediación del
aprendizaje de habilidades sociales, según lo expresado en el gráfico 25
248
CAPÍTULO V
CONSTRUCCIÓN TEÓRICA
Presentación
249
términos de las adecuaciones curriculares requeridas para superar las deficiencias
académicas, personales y sociales que impiden un desempeño idóneo por parte de las
egresadas y contribuir con el desarrollo de las competencias necesarias para mediar el
aprendizaje de las habilidades sociales en los niños y niñas que son atendidos en este
nivel educativo.
250
una formación abierta a los ámbitos del ejercicio de la docencia que se presenten.
En el plano teleológico, se considera que formación docente debe orientar sus
fines hacia una formación que integre aspectos sociales, humanos, éticos,
intelectuales y profesionales, con énfasis en el desarrollo humano, a fin de contribuir
con el pleno desarrollo del docente como persona, y crear las condiciones necesarias
para el auto-descubrimiento personal así como la construcción de su dignidad.
En el plano epistemológico, la construcción del conocimiento se concibe bajo una
visión interdisciplinaria, reflexiva y crítica, que permita vincular la teoría y la práctica
a partir del análisis de la realidad, y posibilite al docente en formación, reconstruir
el proceso educativo desde su práctica en el aula hasta las teorías que explican dicha
actuación y puedan, además, elaborar sus propias teorías.
Desde el plano axiológico – ético, se considera necesario promover el desarrollo
de valores y actitudes personales, profesionales y sociales; con firmes valores éticos
que hagan congruente la actuación del docente con los principios y valores sociales
que se pretenden desarrollar en los niños y niñas, a fin de contribuir con la formación
de un profesional crítico, contextualizador de los aprendizajes, transformador de las
realidades educativas y sociales, que trascienda el saber especializado.
Es por ello que, en el marco de estas adecuaciones curriculares, en primera
instancia se realiza una aproximación hacia los saberes docentes necesarios para
configurar las competencias requeridas, en la mediación de los aprendizajes sociales.
251
ser formadas en un conjunto de saberes teóricos, prácticos y actitudinales que den una
mayor relevancia a la dimensión social infantil, cuya atención debe ser entendida
como un verdadero proceso formativo buscado, debidamente organizado y
deliberadamente intencionado.
De esta manera, en primer lugar se presentan un conjunto de saberes teóricos a ser
considerados en la formación de las competencias requeridas para mediar las
habilidades sociales.
252
dimensiones de la personalidad, sino que está totalmente vinculado con ellas. Por
lo que se entiende que las habilidades sociales constituyen elementos clave para la
adaptación de los niños y niñas a su entorno y para el posterior desenvolvimiento
a lo largo de su vida en la esfera social, pues constituye la base fundamental para
sobrevivir de manera sana a nivel individual y en colectivo.
Visión integral del desarrollo infantil y profunda comprensión de las
características y particularidades de niños y niñas, por lo se debe dar igual
importancia a la dimensión social que al resto de las demás dimensiones, a fin de
propiciar un desarrollo equilibrado de la personalidad.
Manejo y profundización de los fundamentos curriculares que sustentan la
Educación Inicial, y que ofrece suficientes elementos para orientar la acción
docente en la mediación de habilidades sociales, a fin de complementar la
formación para fortalecer los conocimientos de las estudiantes, en virtud de que
puedan incorporar experiencias curriculares anteriores y vigentes, donde se
promueve el desarrollo de la dimensión social desde una función integradora del
desarrollo infantil, y de esta manera estén preparadas académicamente para hacer
uso de todos los recurso que estén a su alcance, para enriquecer su praxis
educativa.
Concepción de la Educación Inicial desde la perspectiva de su función
social que contribuye a potenciar las habilidades que permitan a los infantes,
aprender a conocerse a sí mismos y a los demás, y proporciona las herramientas
necesarias para la vida social. Lo que se encuentra refrendado en los diferentes
documentos legales que sustentan el Nivel de Educación Inicial -Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela, Ley Orgánica de educación, Ley Orgánica
de protección a niños, niñas y adolescentes; entre otras-, desde donde se promulga
a la Educación como el proceso fundamental para desarrollo del ser social, que
enfatiza en la experiencia humana como punto de partida para organizar la práctica
educativa, dándole concreción al hecho pedagógico como praxis social y como
elemento para la transformación social. (MED, 2005)
La formación de la familia como primer escenario del desarrollo social
253
infantil y actor fundamental dentro del proceso educativo impartido en la
Educación Inicial, reconociéndola como otro de los sujetos pedagógicos
(Echenique, 2014), que se deben orientar, educar y formar, para que impacten
positivamente en el aprendizaje de los más pequeños; sobre todo en la dimensión
social infantil, debiéndose generar acciones de acompañamiento y orientación que
fortalezcan el cumplimiento de sus funciones y conduzcan a la creación de
escenarios favorables potenciadores del desarrollo de los aprendizajes sociales.
Incorporar el tema de la diversidad e inclusión, más allá de contenidos
puntuales dentro de algunos cursos, con un abordaje profundo que permita a las
estudiantes desarrollar una amplia visión de esta temática, y que le dote de
herramientas conceptuales y metodológicas para trabajar estos aspectos en
diferentes contextos, tal como lo plantea el Currículo del nivel, y dar así respuesta
a las necesidades de aprendizaje de niños de diferentes contextos sociales y
culturales y con distintas capacidades y situaciones de vida, de manera que la
educación cumpla con una de sus grandes finalidades: contribuir a la cohesión
social y al sentido de pertenencia a la sociedad, avanzando así, hacia en el
desarrollo de una generación que respete y valore la diversidad como parte de la
condición humana.
Formar en derechos humanos como elemento estratégico para la promoción
del respeto universal y efectivo de todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales de todas las personas, de conformidad con los principios de
universalidad, indivisibilidad e interdependencia de tales derechos, tal como lo
plantea la Organización de las Naciones Unidas (2011) en su Declaración sobre
educación y formación en materia de derechos humanos. Este constituye un
proceso que debe interrelacionar aspectos de orden pedagógico, social, cultural,
político e institucional, que más allá de la construcción de conocimiento sobre el
tema, se oriente a la transformación de la cultura en el marco del reconocimiento y
el respeto a los derechos, las garantías y las libertades del ser humano.
Incorporación de enfoques teóricos actualizados que ofrezcan suficientes
elementos conceptuales para entender profundamente el desarrollo y evolución de
254
las habilidades sociales, su importancia central dentro del desarrollo integral del
ser humano y lo necesario que es, potenciar su desarrollo desde los primeros años
de vida para lograr la formación de ciudadanos socialmente competentes.
255
práctica reflexiva y comprometida, que se instale en todas las instancias de la
formación.
Obviamente, esta integración reflexiva de teoría y práctica, debe estar
fundamentada en el hacer, lo que obliga a la vinculación de las estudiantes con
contextos reales de actuación profesional desde el inicio de la carrera,
colocándolas ante situaciones didácticas complejas, que le permitan movilizar los
saberes que construyen durante el trayecto académico relacionados con la
dimensión social infantil, lo cual asegurará el desarrollo de la capacidad de
transferir dichos saberes “de extrapolarlos, de cruzarlos, de combinarlos, de
construir una estrategia original a partir de recursos que no la contienen y que no
la dictan” (Perrenoud, 2008; p. 4)
Incorporación de la dimensión social como un eje pedagógico que permee
todo el proceso educativo, para potenciar de manera sostenida el conjunto de
habilidades, que permitirán a los infantes adaptarse adecuadamente, al ambiente
que lo rodea y al mundo social que le corresponde vivir. Por lo que será necesario
que desde la formación docente, se promueva una práctica que enfatice el
desarrollo de dichas habilidades, que deben ser colocadas en el centro del quehacer
docente, al existir suficientes evidencias acerca de la existencia de un potencial
innato relacionado con las habilidades sociales, que corrobora la presencia
temprana en los seres humanos de la habilidad básica para establecer vínculos
positivos con los demás, mediante la aceptación y sintonía de las expectativas en
los otros, influyendo en ellos desde las propias, lo cual exige a las docentes del
nivel inicial ampliar su comprensión respecto del desarrollo de este potencial en el
contexto de sus procesos de socialización y en consecuencia, ejecutar acciones
pertinentes para maximizar dicho potencial.
Práctica intencionada para mediar las habilidades sociales, lo cual implica
que las docentes incorporen en su práctica docente la atención deliberada,
sistemática e intencional del desarrollo de las habilidades sociales, para dar
respuestas oportunas y pertinentes a este aspecto del desarrollo, con objetivos
claros y fundamentados en la propia realidad infantil que brinden oportunidades
256
para que los niños y niñas construyan activamente sus aprendizajes sociales,
organizando, planificando y ejecutando acciones que ofrezcan experiencias de
aprendizaje significativo de naturaleza social y profundamente humana.
Estas experiencias deben enmarcarse en metodologías adecuadas al nivel,
donde el juego constituye la herramienta pedagógica por excelencia para proveer
experiencias significativas, que potencien la construcción de los aprendizajes
sociales, al constituir la actividad rectora en los primeros años de vida, cuya
naturaleza permite a los infantes experimentar con lo que le rodea, relacionarse y
comenzar a descubrir el mundo, lo que configura el camino más natural para que
niños y niñas se desarrollen y puedan integrarse en la sociedad, por lo que las
docentes deben estar formadas en uso eficiente de la actividad lúdica como eje
fundamental para impulsar el proceso de desarrollo de niños y niñas.
Estos saberes teóricos y prácticos deben estar acompañados de un saber actuar que
conjugan una serie de actitudes personales, sociales, profesionales y éticas, que
permitan concientizar a las futuras docentes la trascendencia de su tarea en la
formación de las bases de la personalidad de niños y niñas como seres sociales, desde
una perspectiva humanista e integral. De esta manera, los saberes actitudinales se
plantean en los siguientes términos:
Las actitudes personales y sociales incluyen el dominio de actitudes para
establecer sanas relaciones con las demás personas y consigo mismo, desde lo
intra e inter-personal. En el plano intra-personal destaca la importancia de que las
docentes en formación desarrollen la capacidad de conocerse a sí mismas y valorar
positivamente sus propias capacidades, así como reconocer sus limitaciones y
poseer la disposición de trabajar en ellas para superarlas, manifestando así una
autoestima elevada. Es importante también un manejo adecuado de emociones y
expresión de sentimientos, que reflejen una personalidad equilibrada, con grandes
dosis de optimismo y actitud positiva ante la vida.
En el plano inter-personal es fundamental el desarrollo de habilidades para
257
relacionarse mediante una comunicación activa y afectuosa, actuar de manera
educada y demostrar una amplia cultura. Con capacidad de empatía para ponerse
en lugar del otro y comprenderlo realmente. Vinculado a ello se encuentra el
fortalecimiento de valores sociales que les permitan demostrar solidaridad y
capacidad de ayuda ante las necesidades ajenas, tolerancia; y el desarrollo de todas
aquellas capacidades que le permitan aprender y enseñar a convivir bajo el
absoluto respeto a las demás personas en su diversidad y complejidad.
Así mismo, se considera fundamental que las docentes valoren
ampliamente el desarrollo social de sus pequeños estudiantes, por lo deben hacer
un esfuerzo consciente para dar la misma importancia a este aspecto del desarrollo
infantil que al resto de las demás esferas de la personalidad, desde el
reconocimiento, la aceptación y el respeto hacia las características y posibilidades
de niños y niñas como seres sociales, que requieren de una acción educativa que
impulse el desarrollo de aquellas habilidades que le van a permitir sentar las bases
de una sana personalidad.
Las actitudes profesionales incluyen el desarrollo de capacidades de
reflexión, introspección, auto-evaluación y crítica que le permita a las futuras
docentes, valorar su propio aprendizaje y su desempeño, con miras a tomar las
decisiones pertinentes para darle direccionalidad a su propia formación y su
mejoramiento profesional permanente. Igualmente debe poseer una capacidad
investigativa para profundizar en todos los aspectos relacionados con su profesión
e ir más allá de lo aprendido en las aula de clase, buscar nuevas alternativas y
soluciones novedosas a los problemas que deba ir enfrentado en el ejercicio de su
labor, para poder innovar y transformar continuamente su propia praxis.
Demostrar, igualmente, una actitud comprometida en el ejercicio de su
labor, bajo una absoluta fidelidad a los principios de la profesión docente, al
asumir de manera consciente su cuota de responsabilidad en la potenciación de la
dimensión social infantil, e impulsar los eventos de aprendizajes necesarios para
lograr este propósito.
En el plano ético, el docente de Educación Inicial como agente mediador
258
de las habilidades sociales, debe tener una desempeño congruente con los valores
ciudadanos y constituirse en un modelo de civismo, por lo que debe ser formado
en y desde lo axiológico, para que transmita el mismo código de valores humanos
positivos a los niños y niñas que están a su cargo, tomando en cuenta que la ética
del docente se manifiesta principalmente en su práctica educativa, desde dentro y
fuera del aula.
Todos estos saberes: teóricos, prácticos y actitudinales, no pueden darse de manera
aislada, sino que deben desarrollarse de manera totalmente integrada, para poder
configurar las competencias necesarias que permitan a las docentes de Educación
Inicial mediar, de la manera más efectiva, el aprendizaje de las habilidades sociales
en los niños y niñas que están a su cargo.
A continuación se presenta el gráfico 26 donde se refleja, a manera de síntesis, los
saberes docentes considerados en esta investigación, para configurar el desarrollo de
competencias para mediar las habilidades sociales en Educación Inicial.
259
orientaciones emanadas del currículo de Educación Inicial, desde donde se desprende
que el aprendizaje de las habilidades sociales debe asumirse como un proceso
formativo, que requiere una práctica mediadora que potencie las habilidades y
destrezas necesarias para que los niños y niñas puedan desarrollarse como seres
sociales y poder enfrentar con éxito los retos que se derivan de su entorno social, por
lo que en la formación de las docentes que atienden este nivel, se deben desarrollar
competencias que le permitan tener una visión amplia de este aspecto de la
personalidad infantil, así como su importancia en el marco del desarrollo integral, y
reflejarla en su acción pedagógica, conformándose en un modelo coherente con los
principios, valores y actitudes sociales que deben desarrollar los niños y niñas de este
nivel educativo.
De allí que, al tomar en cuenta que la formación docente tal como se desarrolla en
la actualidad presenta serias deficiencias que obstaculizan el desarrollo de tales
competencias, a continuación de plantean una serie de consideraciones que permitan
adecuar la administración del currículo para avanzar hacia nuevas formas de abordar
el proceso educativo, en el marco de enfoques actualizados que generen cambios en
la formación docente, a partir de nuevos escenarios formativos donde el
protagonismo se centre en el estudiante como sujeto activo y responsable de su propia
formación.
260
comunes y complementariedades entre los saberes de las diferentes disciplinas, que
permitan comprender la realidad como una totalidad.
En el caso de los saberes relacionados con las habilidades sociales, será necesario
el trabajo coordinado de los formadores que administren unidades curriculares
vinculadas a este aspecto, en los diferentes componentes que conforman el plan de
estudios, para diseñar un conjunto de estrategias que promuevan la interrelación de
los conocimientos relacionados con la dimensión social con los demás aspectos del
desarrollo infantil, así como el desarrollo de habilidades para su implementación
práctica, pues se considera que el pensamiento interdisciplinario permitirá interpretar,
comprender los hechos, los fenómenos y las situaciones relacionadas con la
dimensión social, con una visión integradora de totalidad, dado que los problemas
sociales a los que se quiere dar respuestas presentan múltiples aristas y no pueden
resolverse desde una sola perspectiva teórica.
De esta manera, se deben generar espacios de reflexión académica en el seno de la
especialidad, y generarun permanente diálogo de saberes para identificar los
necesidades básicas de formación de las futuras egresadas en el ámbitos de las
competencias para mediar las habilidades sociales, a fin de establecer acuerdos
consensuados que permitan desarrollar nuevas miradas el proceso de formación
docente, para hacerlo cónsono con el proyecto de transformación curricular de la
UPEL, donde se asume la formación docente como un “proceso holístico, general e
interdisciplinario”. (UPEL, 2011; p. 37)
261
la autorreflexión modifica la base de los conocimientos, sustenta y somete a
revisión permanente el saber hacer. (UPEL, op. cit.)
262
Formación humanista centrada en el desarrollo personal-social
263
identidad personal más madura que le permitan actuar de la manera más acertada
dentro de las complejidades sociales que le corresponda vivir.
Igualmente, la comprensión profunda y reflexiva de los Derechos Humanos les
permitirá crear espacios de convivencia basados en los principios de respeto, de paz,
de convivencia, de participación plena en valores compartidos. Además de desarrollar
la sensibilidad necesaria para velar por el cumplimiento de los principios de la
igualdad y la justicia social plasmados en la Declaración de los Derechos del Niño, y
coadyuvar en la generación de condiciones para que, desde los primeros años de vida,
se inicie el ejercicio de la ciudadanía, que a decir de Fernández (2010), constituye el
ejercicio consciente de los deberes y derechos en función del bien común.
264
solucionar problemas reales desde diversas áreas del conocimiento, por lo que poseen
un carácter interdisciplinario con una base integradora de aprendizajes, que precisa la
inmersión del estudiante en una situación o una problemática real que requiere
solución o comprobación.
Los estudios de caso, donde el estudiante debe aplicar sus conocimientos y
habilidades para resolver un problema a partir de un suceso real o simulado complejo,
al poner en marcha tanto contenidos conceptuales y procedimentales como actitudes
en un contexto y una situación dados.
Aprendizaje basado en problemas que facilita la conexión entre la teoría y su
aplicación, donde el estudiante desempeña un papel activo al investigar, interpretar,
argumentar y proponer soluciones a problemas relacionados con su ámbito de
formación, mientras que el docente es un mediador que guía al estudiante para
solucionar dichos problemas.
La evaluación como experiencia formativa
265
sugerencias y apoyo a través de tutorías, espacios de reflexión u otros mecanismos,
para que pueda avanzar en el fortalecimiento de las competencias que debe
desarrollar.
266
personal, en nuestro rol como orientadores y acompañantes de las futuras docentes.
De esta manera, los docentes formadores debemos asumir conscientemente,
nuestro propio proceso de formación, asumiéndonos como profesionales en
permanente proceso de aprendizaje.
Para ofrecer una respuesta más efectiva a las necesidades de formación, se hace
necesario desarrollar acciones paralelas al plan de estudios que complementen dicha
formación, por lo que se considera potenciar los mecanismos de apoyo al desarrollo
estudiantil que pueden implementarse de una manera más sistemática, mediante un
enfoque holístico de atención al estudiante, que vaya más allá de prestar una ayuda
económica, sino que se transformen en mecanismos que permitan atender las
necesidades de refuerzo académico en escenarios que trasciendan las aulas de clase.
Para ello será pertinente que estos mecanismos se transformen en estrategias de
apoyo compartidas por los académicos y los especialistas del Servicio de Orientación
y Bienestar Estudiantil, con miras a la exploración, diagnóstico, orientación, y
reconducción de las debilidades de las estudiantes de manera organizada, permanente
y holística, y donde programas como la preparaduría estudiantil y el de beca-trabajo
se puedan concebir como espacios de formación que pongan en contacto a las
estudiante con la realidad laboral donde les tocará desenvolverse profesionalmente, y
trascender así las aulas de clases, al convertirse en mecanismos de refuerzo
académico que potencien el desarrollo de las competencias docentes.
En este mismo orden, es importante retomar la esencia original de la asesoría
académica, como una acción docente de orientación al alumnado con la finalidad de
participar en su formación integral, y potenciar su desarrollo académico y personal,
así como su proyección social y profesional para que se integre plenamente en la
labor docente y en la vida universitaria.
La idea es que, mediante un proceso de asesoría centrado en la persona del
estudiante, se puedan detectar las necesidades y carencias que estos puedan tener
desde su ingreso hasta el término de la carrera, así como establecer las acciones
267
necesarias para abordar y reducir, de manera efectiva esas situaciones, al atender de
manera oportuna aquellos déficit que desde lo académico o personal, pudieran
obstaculizar el adecuado proceso formativo.
De especial importancia se plantea la incorporación de experiencias formativas
para fomentar el cultivo de la vocación docente e identidad profesional, de manera
que las futuras docentes desarrollen una verdadera afinidad con su profesión, sentido
de pertinencia e identidad profesional, que será reflejada luego en la entrega personal
hacia su labor, con un claro compromiso ético, al demostrar que está consciente de la
trascendencia de su trabajo, y desarrollar un ejercicio impecable de su praxis
pedagógica.
Igualmente se debe promover el desarrollo de un pensamiento creador,
autodidacta, de valores, orientados a desarrollar la sensibilización de las futuras
docentes para que asuman que su formación no culmina al obtener el título
universitario que las acredita como profesionales de la docencia, sino que este es un
proceso que debe ser continuo y permanente, lo que determinará en gran medida que
su desempeño profesional en el tiempo sea realmente exitoso. Razón por la cual,
desde la universidad se debe fomentar el aprendizaje para toda la vida, y el desarrollo
de competencias para aprender a aprender y desarrollar la capacidad de autonomía e
iniciativa personal.
A continuación el gráfico 27, sintetiza los aspectos presentados en esta sección
considerados como los aportes teóricos producto de esta investigación, para la
formación de las docentes de Educación Inicial en competencias para mediar el
aprendizaje de las habilidades sociales.
268
Gráfico 27: Aportes teóricos para la formación de las docentes de Educación
Inicial en competencias para mediar el aprendizaje de las habilidades sociales
269
CONSIDERACIONES FINALES
270
Educación Inicial que orientan la práctica pedagógica para el abordaje de una
mediación efectiva del aprendizaje de las habilidades sociales de los niños y niñas
que cursan este nivel, el análisis realizado al mencionado documento reveló una serie
de orientaciones en el plano teórico y práctico para abordar una acción educativa que
promueva el desarrollo del ser social de los más pequeños, planteándose claramente
una orientación hacia la formación de los infantes para la vida en sociedad, mediante
una práctica educativa integradora bajo una concepción humanista, donde niños y
niñas son concebidos como personas representados en una totalidad que constituye
mente y cuerpo individual, y a la vez como seres humanos en convivencia social y
con el entorno natural.
Se entiende así que, para dar respuestas a la finalidad de la Educación Inicial, de
promover la construcción de la personalidad de niñas y niños como seres sociales; es
necesario desarrollar una práctica pedagógica mediadora, que promueva el
aprendizaje de contenidos, procedimientos y actitudes, para potenciar al máximo las
habilidades y destrezas necesarias para enfrentar con éxito, las complejidades de la
sociedad presente y futura.
Para ello, las docentes del nivel deben contar con competencias que le permita
tener una amplia visión del desarrollo social, su importancia en el marco del
desarrollo integral, y reflejarla en su praxis pedagógica; y demostrar así, un
desempeño idóneo que demuestre congruencia con las orientaciones curriculares.
En este orden, de acuerdo a lo planteado en el segundo objetivo de la
investigación, se buscó conocer la visión de las docentes de Educación Inicial en
torno a la administración del Diseño Curricular de la UPEL (1996) y sus
implicaciones en el desarrollo de las competencias necesarias para el ejercicio de su
profesión, para lo cual se entrevistó a docentes en ejercicio y profesoras de la
especialidad de Educación Inicial de la UPEL-IPC, desde cuya visión, se percibe que
la formación docente, tal como se desarrolla en la actualidad, se mantiene dentro de
un modelo centrado en lo académico, con énfasis en la adquisición de conocimientos
y el saber especializado, mediante una estructura curricular parcelada que proyecta un
saber fragmentado y dificulta la vinculación entre la teoría y la práctica.
271
Igualmente, las docentes consideraron la presencia de limitantes que obstaculizan
el desarrollo estudiantil reflejados en la ausencia de elementos vocacionales, poca
eficacia de la asesoría académica en su función orientadora y la sostenida presencia
de conflictos gremiales que inciden negativamente en el proceso de formación, todo
lo cual se traduce en la existencia de vacíos importantes en la formación docente,
desde el punto de vista académico, personal y social, que dificultan el desempeño
profesional de las egresadas, y que se reflejan en su práctica pedagógica.
De esta manera, al interpretar sus percepciones en relación con su formación en el
desarrollo de competencias para el abordaje del aprendizaje social en el niños(as) de
Educación Inicial, que constituye el tercer objetivo de estudio; se presenta una
situación donde se evidencian vacíos en la formación docente para desarrollar
competencias que permitan una amplia atención de la dimensión social en su práctica
pedagógica, al develarse un escaso abordaje de este aspecto dentro de los planes de
estudio actuales y el poco impacto que existe, por parte del docente formador, para
fomentar la apropiación consciente de estos saberes, generándose vacíos
conceptuales, procedimentales y actitudinales para abordar la dimensión social.
Ello se ve reflejado en el desempeño real de las docentes, donde se evidencia un
mayor énfasis hacia el desarrollo de nociones y habilidades instrumentales, que deja
en un segundo plano la mediación de los procesos relacionados con el desarrollo
social, al percibirse un escaso abordaje intencional de estos procesos, que los deja
relegados a una dimensión aún inmadura y subordinada a la evolución natural
infantil, por lo que la práctica docente se vislumbra poco pertinente para la mediación
efectiva del aprendizaje de las habilidades sociales en los infantes que cursan la
Educación Inicial.
Todo lo cual indicó la necesidad de generar cambios sustanciales tanto en el
proceso de formación, como en la práctica desarrollada en las aulas de Educación
Inicial, a fin de transformar la acción docente en un potente ecualizador del cambio
que requiere nuestro sistema educativo, donde las aulas deben convertirse en
verdaderos escenarios potenciadores del desarrollo integral infantil, al ofrecer una
atención oportuna y pertinente, en consonancia con las exigencias sociales, que
272
requieren de una educación que preparen a niños y niñas con las habilidades sociales
necesarias para enfrentar los retos del mundo actual y futuro, y que a la vez puedan
liderizar los cambios que necesita la sociedad de los tiempos por venir.
Por ello, y en atención al cuarto objetivo de la investigación, al develar los
elementos que perfilan las líneas de acción para el desarrollo de competencias de
mediación del aprendizaje de habilidades sociales, en la formación del docente de
Educación Inicial, emergen un conjunto de acciones que sirven de base para proponer
las adecuaciones curriculares consideradas pertinente para formar a las futuras
docentes en competencias de mediación del aprendizaje de habilidades sociales.
Por lo que surgió en primer lugar, los saberes necesarios que deben configurar
dichas competencias, y que se traducen en un conjunto de saberes teóricos, prácticos
y actitudinales que permitan el desempeño idóneo de las docentes, en el abordaje
pertinente de la dimensión social infantil, mediante una práctica sistemática,
debidamente organizada y deliberadamente intencionada, bajo una actuación
coherente con los principios, valores y actitudes sociales a desarrollar en sus
pequeños estudiantes.
Seguidamente se plantearon propuestas relacionados con las adecuaciones a
realizar en la administración del currículo, considerándose la adopción de una visión
interdisciplinaria y una perspectiva reflexiva y crítica del proceso de formación,
debiéndose realizar esfuerzos para integrar todos los componentes del currículo, y
promover una reflexión crítica que permita a las futuras docentes vincular la
formación con la realidad del ejercicio profesional, y acerquen la teoría a la práctica,
e inclusive teorizar desde la misma práctica
Se requiere, además, trascender hacia una concepción humanista de la formación,
desde una perspectiva de integralidad centrada en el estudiante; considerándose
fundamental atender su desarrollo personal-social durante toda la carrera, mediante
diversas estrategias formativas, y proponiéndose la Formación humana y los Derechos
Humanos como un eje común de formación.
Otra de las propuestas consideradas fue la incorporación estrategias novedosas
que contribuyan al desarrollo de contextos activos de aprendizaje, que incrementen la
273
participación activa de los estudiantes en el proceso de aprendizaje, y que incentiven
la aplicación de los conocimientos teóricos a problemas reales, entre las que destacan
la resolución de problemas, la metodología de proyectos, el aprendizaje situado o
aprendizaje en contexto, que demandan también, cambios en el proceso de evaluación
estudiantil, que debe ser asumida como una experiencia formativa, bajo criterios que
permitan valorar el aprendizaje de los estudiantes de una manera integral; que tome
en cuenta tanto el proceso formativo como el resultado final, dado que las
competencias se traducen en ejecuciones donde se movilizan los diferentes saberes.
Con particular relevancia se presenta la transformación del papel del docente
formador en agente mediador de aprendizaje, quien también debe poseer
competencias que reflejen saberes, haceres y actitudes que aseguren el éxito en el
proceso formativo de las docentes de Educación Inicial para el desarrollo de
competencias mediadoras de los aprendizajes sociales.
Otro de los aspectos considerados fundamentales lo constituye la atención
permanente al desarrollo estudiantil, donde los mecanismos diseñados para tal fin así
como la asesoría académica, requieren elevar su eficacia para ofrecer una verdadera
atención integral, transformándose en estrategias de refuerzo académico, desarrollo
personal y orientación oportuna que coadyuven en el desarrollo de las competencias de
las futuras docentes.
Finalmente, se plantea la importancia de incentivar el cultivo de la vocación docente
e identidad profesional, así como la sensibilización para la formación permanente, a fin
de garantizar el compromiso ético y un sostenido desempeño profesional exitoso de las
futuras docentes.
A partir de estas adecuaciones, se pretende que la formación de las docentes de
Educación Inicial se impregne de aires innovadores que conduzcan a la transformación
del proceso formativo y que esto se traslade a nuestras aulas de Educación Inicial, donde
hoy como nunca, se requieren docentes con amplias capacidades para establecer
interacciones didácticas bajo una perspectiva humanista-social que le permita propiciar
en todo tipo de actividad, el aprendizaje de las habilidades necesarias para que niños y
niñas se adapten de manera exitosa a las exigencias de la sociedad actual y futura. Así
274
como poseer las condiciones personales y sociales requeridas para establecer las
relaciones necesarias con otros educadores, con la familia y con la comunidad a los
efectos de unificar criterios educativos en la socialización de sus pequeños estudiantes y
lograr que todo lo que los rodea influya positivamente en su formación y desarrollo.
275
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Vaello Orts (2005). Las habilidades sociales en el aula. Madrid. Editorial Santillana
288
ANEXOS
289
ANEXO A
PROPÓSITO
PREGUNTAS GENERADORAS
-Considera que existe alguna debilidad en la formación del docente relacionadas con
este aspecto, por ejemplo vacío en los conocimientos teóricos adquiridos, poca
vinculación de la teoría con la práctica, abordaje inadecuado de la administración de
los cursos relacionados con el área; otros que pueda considerar.
290
ANEXO B
Objetivo general
Objetivos específicos:
Describir los elementos incorporados en Currículo de Educación Inicial que orientan la
práctica pedagógica para el abordaje de una mediación efectiva del aprendizaje de las
habilidades sociales de los niños y niñas que cursan este nivel
Interpretar las percepciones de los docentes de Educación Inicial, en relación con su
formación en el desarrollo de competencias para el abordaje del aprendizaje social en la
primera infancia
Develar los elementos que perfilan las líneas de acción para el desarrollo de competencias de
291
mediación del aprendizaje de habilidades sociales, en la formación del docente de Educación
Inicial
Al usted, estimado participante, aceptar ser parte de esta investigación se le solicitarán las
siguientes tareas:
292
Documento de declaración de aceptación de participación en el proyecto de
investigación
Fecha: _____________________
293
ANEXO C
Entrevista Evidencias
Cómo
describiría su Informante 1: Tanto en lo académico como en lo personal. Sí no nos centramos en la
experiencia en persona del estudiante en términos de Carl Rogers; lo vemos como el estudiante, no
el proceso de hay un proceso transformativo como quisiéramos.
formación del
docente de la
Existen elementos que no se están vinculando entre la teoría y la práctica, tenemos
Especialidad? muchas debilidades en la atención al docente, cada una de las asignaturas deben tener
(Fortalezas y vinculación con la realidad. A muchas de les dificulta realizar transferencia de lo
debilidades): aprendido.
Yo siento que si tiene muchas debilidades. Pienso que debemos forzar un poco, por
decirlo así, a las estudiantes; a que cada una de las asignaturas que nosotros
administremos, tengan contacto con la realidad aúlica que estamos viviendo hoy en
día. que no todo se quede en el acento de la teoría, sino que las estudiantes puedan
validarlo, en un ambiente real.
Fallas en cuanto a la asesoría académica, porque muchas te dicen: Profe, yo no volví a
ver a mi profesor asesor; y yo me perdí, ya yo no sé ni por donde voy. Entonces eso,
además te dice la desorganización que tiene el estudiante. Cuando ya esté viendo
“Proyecto”, puede que este viendo, entonces, una asignatura como desarrollo
cognoscitivo; porque no le prelaba nada, y era algo que tenía que verlo en los
primeros semestre. Entonces, allí, hay elementos que no se están vinculando; cuando
deben estar para una verdadera configuración, de ese egreso para el campo laboral del
docente.
Pienso que la idea sería, formar un docente innovador, que no se está formando hoy en
día. Tener un docente con iniciativa, un docente transformador. Y pienso que en eso,
nosotros tenemos algunas debilidades.
Pero cuando suceden esas cosas así, <Bueno, vamos a hacer una escala de estimación
y marcas con una X>, entonces ¿dónde está ese proceso de innovación, ese proceso de
transformación, donde está la investigación? Entonces allí yo digo: bueno, eres un
docente en ejercicio, pero, no estás investigando.
Informante 2: para muchos profesores la parte cognitiva es lo más importante.
Mira, una de las cosas que podría ser es que, quizás quizás; esto lo digo de esta
manera. No sé si es porque lo trabajamos de manera parcelada. Okey, que trabajamos
un desarrollo cognitivo por un lado, aún cuando le decimos a las alumnas: lo
trabajamos de esta manera, porque es una manera más sencilla de que ustedes lo
entiendan. Para que lo puedan trabajar, lo puedan entender, pero ustedes saben que el
desarrollo es integral. Entonces, quizás podría ser que, como lo trabajamos parcelado;
ellas, en algún momento no logran hacer esa integración.
Informante 3: Bueno, a nivel general este, siento que sí. A nivel de conocimientos, o
sea la teoría como tal, la, la, si la internalicé; o bueno, creo yo. La internalicé y la
llevo a cabo de esa manera. En relación a lo que es la práctica como tal, este; me
llama la atención, porque, en muchas asignaturas me permitían llevar a la práctica de
repente, para ver como se unía esa teoría con esta praxis como tal. Pero hubo otras
que no. Entonces era más teórico, o más inventado, a la invención, lo que se hacía.
Entonces sí, hay Hubo allí. Tuve que enfrentarme, ya en mi campo laboral, para saber
cómo era; y si funcionaba realmente.
Informante 4:
Seguir formando a las estudiantes, otra vez con las áreas de desarrollo infantil por
294
separado
Porque como hemos involucrado asignaturas como las didácticas, donde si queremos
darles competencias a las estudiantes, para que ellas aborden los desarrollos; entonces
viéndolo fragmentado, ya la cosa no funciona igual como cuando yo estudie.
Pero estamos trabajando, iniciándolas a ellas en cómo abordar el aprendizaje.
Entonces por allí creo que nuestras estudiantes; y ellas lo han manifestado, poseen
debilidad en el momento de integrar. Como en didáctica les toca planificar para todas
las áreas de aprendizaje, entonces no hallan donde colocar, las áreas de desarrollo que
han visto en los años anteriores.
No lo integran, y ellas lo manifiestan. Entonces hay que hacer un trabajo maratónico
en las dos didácticas, que son poquitas. Las dos didácticas son poquitas para que,
ellas, integren todo esto. Entonces me parece que allí tenemos esa debilidad.
Y la aplicación de eso, para que los niños puedan realmente tener un desarrollo
integral.
Informante 5: Lo más importante es; y tiene un fuerte acento (que me he dado
cuenta) es la parte cognitiva. Para ellas, lo más importante, es la parte cognitiva.
Porque la universidad, creo, que le está dando un peso; y puedo hablar por mi cátedra;
le dé está dando un peso mayor a la parte cognitiva. A la parte motora, a la parte como
más formal del conocimiento; y a veces se nos olvida la parte social del conocimiento.
Yo creo que se ve parcelado. Nuestro diseño 96 es parcelado. El desarrollo es
parcelado. Te enseña, en un semestre te enseña una cosa, en otro semestre te enseña
otra cosa; y así, posteriormente, se va haciendo el proceso de aprendizaje del
estudiante. Yo creo que es una de las cosas por la que nosotros -a pesar de que
nosotras también fuimos formadas así-. En estos momentos, a nuestras estudiantes, les
cuesta mucho unificar los desarrollos.
Y las fallas que yo estoy viendo o, las debilidades que yo estoy viendo; porque más
que fallas son debilidades -Que además, nosotros somos corresponsables de la
debilidad-. Es eso, que no saben cómo llevar lo que sé teórico, de la mano con lo que
puedo hacer en la práctica. Entonces, cuando me veo en el salón de clase con el niño,
que veo un conflicto que es netamente social o emocional, <porque quiero un juguete
de mis compañeros> no sé cómo actuar. Actúo por; no por conocimientos de lo que sé
de la teoría, sino por el conocimiento que tengo en mí día a día.
Fortalezas:
Informante 1: Sí hay algo que tiene el pensum de la especialidad de preescolar es
teoría. Y eso desde el inicio de la carrera hasta la etapa final se recalca, Y también
hay asignaturas que de una u otra forma en ellas se habla, y se dan herramientas
suficientes para, que luego como docentes en ejercicios tú puedas trabajar las
dimensiones.
Ahora se debe formar para dos etapas: para maternal y para preescolar, con los
mismos principios; entendiendo que es un mismo desarrollo como un continuo.
Informante 2: el desarrollo del docente de Educación Inicial en formación, va más
orientado hacia la adquisición de conocimientos
Informante 3: En cuanto a la formación general este; yo considero que salí bastante
preparada para atender a la población infantil en las dos etapas o las tres etapas
incluyendo primer grado. Sobre todo en el aspecto cognitivo, en el aspecto motor, de
lenguaje; o sea, fueron bastantes herramientas. El desarrollo socio-emocional, siento
que me faltó, a mi me faltó.
...sin embargo, en cuanto a los otros, los otros desarrollos, si me siento un poquito más
preparada. Eh, pero bueno, las fortalezas las veo en eso ámbitos, además de mi
desarrollo sobre todo en el aspecto de la planificación y de la evaluación. A partir de
las estrategias y herramientas a utilizar. Si me siento fortalecida en esa parte.
Informante 4: Aunque tengo que afirmar, que la fortaleza es que estamos abordando
más edades. Estamos trabajando ya, desde la gestación.
295
Informante 5: Yo creo que, lo; la fortaleza es que estamos en el proceso de, un
proceso constante de mejorar.
Yo creo que tenemos una vinculación, orita; aprovechando un proceso de
transformación. Que podemos hacer cambios significativos. Tenemos una cátedra de
Educación Inicial joven. O sea, que todas estamos en el proceso, nos falta muchísimos
años para irnos. Y creo que estamos o queremos generar un cambio en el proceso de
formación del estudiantado, y no lo veo desligado.
Yo creo que, estamos en un momento histórico. Histórico para la universidad y para el
país, porque además la sociedad no está exigiendo cosas nuevas. Nos está exigiendo,
precisamente, la parte de sociedad y sociabilización del ser humano. Y eso nos ayuda
a nosotros a cambiar. Entonces, ¿qué estamos en este momento, un poco más frenados
por todo lo que estamos viviendo? Si, pero yo creo que estamos haciendo cambios
significativos.
Desde su Informante 1: Ciertamente se observan en ellas competencias importantes, hay una
experiencia: ética docente, que en la mayoría de los caso es alta, congruente y coherente con el
¿Qué trabajo realizado. Con respecto a lo académico y lo cognitivo, en líneas generales, el
competencias trabajo se lleva bien. Soy discreta en cuanto al juicio de valor, porque no puedo
considera que
han prevalecido
decirte que hay excelencia.
en la formación En cuanto a la parte vocacional del estudiante que se está formando para ser docente
del docente del de Educación Inicial hay una diferencia abismal del docente a que se formaba antes,
área, a nivel porque ahora se debe formar para dos etapas: para maternal y para preescolar, con los
general y mismos principios; entendiendo que es un mismo desarrollo como un continuo. Pero
específicamente que pasa, a veces yo escucho estudiantes que dicen: imagínate, yo voy a tener que
para la estudiar cinco años para cambiar pañales, para limpiar rabitos o para que me llenen de
mediación de la moquitos o para cargar muchachos. Y dejan de lado el elemento importante que tiene
dimensión que ver con el cuidado, el que tiene que ver con, también con que esos son períodos
social?
sensibles. Sobre todo en la etapa maternal, en la que considero que ocurren y hay
muchísimas ventanas de oportunidades para ser estimuladas, y que de pronto, el
estudiante no lo está viendo de esa manera.
Pero si lo vemos de la competencia, creo que allí tendríamos que; tal vez nosotros
meterle el ojo a la manera en cómo estamos formando y, creo que, los elementos
vocacionales tienen que ser trabajados.
El trabajo con la dimensión social, oye; hoy en día debería tener muchísimo más peso
en esa balanza. Y si te puedo decir, no lo tiene; por lo menos lo que yo he podido
percibir desde mi experiencia.
Informante 2: El perfil del egresado debería estar dirigido hacía un docente que
realmente se empático, que sea un docente que realmente valore y le dé importancia a
ese aspecto social, emocional y moral.
Eso no sucede. Por lo menos cuando uno da la materia. Uno por lo menos en ese
semestre, trata de orientarla hacia ese objetivo. Okey? Sobre todo la parte, que yo creo
importantísimo en estos momentos, es trabajar la parte de valores. Y que por supuesto
el docente las trabaje primero en el, para luego poderla trabajar con los niños y las
personas que con las que vaya a trabajar. ¿Por qué?; porque seguimos viendo que la
parte cognitiva, la parte motora, la parte de lenguaje; entonces le dan más
importancia, que a esta parte.
Informante 3: En cuanto a las competencias de conocimientos: Si, la teoría, existe.
La abarco. Puedo investigar, puedo devolverme a mis cuadernos, si tengo alguna
duda; y está allí. Pero en cuanto a la práctica, tuve que enfrentarlo. Y caer a preguntas
después.
Específicamente en lo social: Allí fue donde más hubo falla en ese caso. Ahí es donde
más vi la, la...presentación de no estar en aula, o de no estar con la práctica
directamente. Ahí tuve que hacerlo yo, desde mi campo, como tal; y después ir a
preguntar: profe (a distintas, ya, profesionales en el área, que están en el aula) ¿Cómo
296
manejas usted este aspecto, de esta manera? Tengo situaciones emocionales con los
papás, O sea, fue bastante complicado, en el trabajo como tal.
En cuanto al desarrollo de la parte de las actitudes, de los valores, del ser: No sentí, de
repente que me formaron en ese aspecto, si no que yo fui, simplemente, soltando la
personalidad en cuanto a valores, actitudes y aptitudes
Informante 4: Bueno, como egresada de la especialidad, nosotros adquiríamos
muchísimas competencias, específicamente vinculadas en las distintas áreas de
desarrollo, es decir; tenía un énfasis básicamente desde el punto de vista psicológico,
porque nos formábamos en cada uno de los aspectos de las áreas de desarrollo, por
separado. Así, de hecho, fuimos formadas. Eso hacía que se dejaran de lado algunas
competencias que estaban vinculadas a cómo abordar esas áreas del desarrollo; en
general. Es decir, porque las veíamos, pero como las veíamos aisladas de la práctica,
no teníamos tantas competencias para el abordaje en función de las estrategias
El manejo de ese desarrollo infantil. Tienes la integración teoría-práctica, que yo
siento que; aunque tenemos cosas por hacer, como quién dice; tenemos desafíos, es
una fortaleza, es una competencia. Pudiésemos decir que la tenemos.
En el ámbito de la dimensión social, no está en las de las egresadas de hace unos
cinco años para acá, por ejemplo, cuando yo fui coordinadora. Y estoy pensando aquí,
ya que tú me estás hablando de eso; que tampoco lo estamos abordando, en el nuevo
diseño. Es decir, sí yo pienso que en el nuevo diseño; que va a venir, que no está
implantado; viéndolo desde el punto de vista de ¿qué está en las asignaturas?, no lo
veo. Es decir, quizás la hay en la parte, no recuerdo orita la materia. Pero, quizás si
hay, lo que tiene que ver con la mediación de las habilidades sociales en el niño, eso
pudiese estar como contenido, más no como competencia. Es decir, pudiese permearse
como contenido, pero no como competencia.
Es escaso. No vamos a decir que no existe pues. Pero es escaso.
Informante 5: Nos quedamos en la teoría. Y no le estamos dando la competencia al
estudiante.
Porque ¿sí yo me aplico nada más la teoría? Yo me la puedo aprender de memoria. Me
puedo aprender a Piaget, a Vigotsky... Y además lo trabajamos con psicología
evolutiva, psicología aplicada, lo trabajamos en filosofía, lo trabajamos...Pero ¿Cómo
lo aplico? Cuando tengo el niño ahí; ajá. Cuando las estudiantes me dicen: profe, es
que a veces tengo la teoría y yo no sé cómo hacer. ¿qué hago con todo esto?. Entonces
es cuando tú escuchas a los estudiantes decir; en la universidad no me enseñaron todo.
Yo creo que todavía nos falta para que salgan bien, con esas competencias. Están
saliendo con la competencia, si el profesor tiene la competencia. Pero si no la tiene, él
queda con ese vacío. Y he visto ese vacío.
No se están afianzado adecuadamente, creo yo, competencias para abordar al niño en
la parte social, cómo yo puedo abordar con estrategias adecuadas el proceso de
adaptación del niño en la Educación Inicial, o en las aulas de preescolar, como medio;
cómo ser mediador de ese proceso del niño. Cómo, yo maestro, hago para adecuar
eso. Cómo yo puedo hacer estrategias cuando tenemos niños que están en el proceso
de divorcio de sus padres. Que es la parte emocional. Como yo adapto al niño para
que; aprenda a compartir, aprenda a planificar, aprenda a decir lo que le gusta, lo que
quiere. Aprenda a respetar la opinión del otro, si yo no sé cómo hacerlo, si no me han
dicho como lo debo hacer.
-¿Cuál es la Informante 1: En ese momento cuando se sientan las bases del desarrollo humano, es
importancia, darle esa oportunidad al niño de tener contacto con eso. El trabajo con la autoestima,
que posee la la autonomía, la expresión de sentimientos y emociones, trabajo con los símbolos
dimensión patrios o la identidad nacional, son cosas que hoy en día se están exigiendo con
social en el
desarrollo
muchísima firmeza y que tiene que ver con lo social. El trabajo con los derechos del
infantil, desde la niño
Informante 2: Bueno, es importante el aspecto social porque de esa manera aprendes
297
perspectiva del a relacionarte, aprendes a compartir, aprendes a conocer al otro. Aprendes a poderte
desarrollo defender en una sociedad. Aprendes a convivir. Aprendes a valorar. A través del
integral? aspecto social, ese es el día a día del ser humano. Relacionarse. Entonces, si no le
damos la importancia y si no enseñamos a eso a nuestros niños, entonces como van a
ser niños que en un futuro puedan desarrollar todas esas habilidades
A través del aspecto social, por lo menos, en la parte intelectual ayuda mucho a
relacionarme con otro y, sí yo comparto; ese otro a lo mejor tiene vivencias que me
pueden aportar a mí para mis conocimientos. De repente necesito ayuda para construir
algo, para hacer algo, y esa persona me aporta y yo a través de eso lo puedo hacer, lo
puedo construir. Por supuesto, el aspecto social es básico, es imprescindible, es
importantísimo.
Informante 3: Para mí es el desarrollo más importante, ¿Verdad? En todo. Porque a
partir de lo social es que generas conocimientos. Si vamos a las teorías como tal, lo
dice Vigotsky y todos los demás, lo que pasa es que él es que lo afianza más. Pero
para mi, el desarrollo social es más importante que el resto. No quitándole, o no más
importante. Pero es el que desarrolla el resto. O sea, a partir de él es que se crea.
Entonces, el desarrollo social abarca lenguaje, porque estas comunicándote. Abarca
desarrollo motor, porque al final creas un clima y en un ambiente te desarrollas. Y
desarrollo cognitivo, obviamente, va inmerso en todos los demás. Este, entonces a
partir de allí, con afecto se logra el aprendizaje, con amor se logra el aprendizaje, con
comunicación y sociabilidad; lo que pasa es que no quería utilizar el término otra vez;
es que se logra, pues. Para mi es el que lleva la batuta.
Informante 4: Para mi trabajar lo que tiene que ver con lo social en el niño implica,
bueno, más que implicar tiene una gran importancia, porque permite integrar el resto
de las otras.
Entonces, sí hay debilidades, si no la trabajamos adecuadamente, si las seguimos
dejando de lado; porque bueno eso es social ...; entonces las otras áreas de desarrollo
están en desequilibrio. Porque ellas están juntas, para mi ella es una piedra angular y
equilibra todo lo que tiene que ver con las áreas de desarrollo.
Porque además la Educación Inicial tiene y nosotros no podemos negarlo, la función
socializadora de la Educación Inicial. O sea, una función per se. Una función que se
la da la Ley Orgánica del 2009. Se la da la LOPNNA. Es decir, que a lo mejor nos
dirán bueno ¿Dónde está el artículo que dice lo social? no. Pero lea todo lo que un
niño necesita alcanzar, para lograr consolidar su personalidad.
Entonces, sí estamos hablando del desarrollo del ser social, ese es un área que está...,
incluso, creo que es la única; eso sí, es la única que está en las leyes pues. Si
buscamos las leyes realmente...Porque hacia dónde va la sociedad. Ah bueno, y la
sociedad inicia con la formación del hombre, que se inicia; valga la redundancia, en la
Educación Inicial. Nosotros arrancamos ahí.
Informante 5: Yo creo que es fundamental. En una sociedad donde, precisamente
valga la redundancia, lo social está siendo afectada, el maestro de Educación Inicial,
que es el que da la base, es el que coloca la base de todo el proceso educativo; tiene
que formar lo social. Lo social y emocional debe estar afianzado, para que ese niño
pueda tener las herramientas, para evolucionar en un desarrollo integral -para mi casi
que perfecto-. Porque él, si en lo social y emocionalmente está consolidado, él va a
poder hacer todo lo demás. El niño que, socialmente, está formado, va a poder tener
un proceso cognitivo adecuado, un proceso de desarrollo psicomotor adecuado, un
proceso de desarrollo lingüístico adecuado. En cambio, esto, si ve afectado sí el niño,
socialmente y emocionalmente, no está bien.
298
Considera que Informante 1: Para mí, como docente formador de formadores, es básico que mis
existe alguna estudiantes y las docentes que dirijo en el preescolar vivan permanentemente en un
debilidad en la proceso de reflexión sobre su acción, lo cual cobra mayor importancia en el ámbito
formación del del aprendizaje social. Sin embargo lo que he visto hasta ahora, deja mucho que
docente
relacionadas
desear. Siento que no existe una profunda reflexión de muchos docentes, en cuanto al
con este impacto de su acción pedagógica, en el desarrollo de la personalidad del niño y, quizás
aspecto, por por eso no den mayor énfasis al aprendizaje de las habilidades sociales.
ejemplo vacío Cuando yo estudie, aquí en la universidad siempre recuerdo a profesoras clave, que en
en los el plan de evaluación incorporaban lo formativo conjuntamente con lo sumativo, y
conocimientos bueno, igual era evaluación; no tenía una nota, pero precisamente, con eso formativo
teóricos es que vas a obtener una mejor calificación; pero lo que a estos docentes más le
adquiridos, importaba era que en realidad los estudiantes reflexionaran sobre la esencia y la
poca importancia de lo que estábamos aprendiendo. Y como, el día de mañana lo vas a
vinculación de
la teoría con la
aplicar con niños reales. Y aunque fue poca la oportunidad, en esos momentos, de ir a
práctica, un aula a poner en práctica los conocimientos, (aunque yo afortunadamente ya estaba
abordaje en aula) pero yo siempre me quede con eso, pues. Lo que me da pie para decir que lo
inadecuado de formativo, no lo estamos aplicando en el proceso de evaluación de los cursos que se
la están administrando actualmente desde la especialidad. Por lo tanto, el alumno si la
administración actividad no vale nota, ese día no viene. Ves?, entonces quien está creando ese
de los cursos paradigma, ¿Ellos o nosotros?
relacionados Informante 2: Este, primero mi proceso de formación, que yo recuerde algo
con el área; relacionado con la materia socio-emocional. No me acuerdo. Pero es que tú me
otros que pueda
considerar.
preguntas y no me acuerdo. ¡No¡. Creo que eso influye mucho en el tipo de docente
que tienes. Pero que yo recuerde, nada, es que nada.
Si, si, hay muchas debilidades en cuanto a la formación del docente. Por supuesto,
como te dije, si el docente cree en eso, se va a formar, Va buscar información y de esa
manera lo va a transmitir al alumno. Si es una materia más, simplemente te voy a
llenar de conocimientos y tu veras que haces con la, con ese conocimiento adquirido.
Eeeh, por supuesto deberían existir otros cursos que puedan abordar este tipo de
conocimientos o este tipo de aspectos. Aún cuando está la materia desarrollo social,
emocional y moral. También en la materia familia , comunidad y preescolar, se
aborda un poquito lo que es la parte social. Sobre todo cuando vemos la parte de
comunidad. Pero son muy pocas las materias que realmente se le da este énfasis y;
como vuelvo y te repito -Norys- va a depender mucho del profesor que tengas allí
presente. Ok. Y, por supuesto, hay un desfase entre los cursos y las fases del
componente profesional. Ok. Porque, de repente yo en los cursos te puedo acentuar un
énfasis, pero cuando tu vas la práctica, es otra cosa totalmente diferente, le dan otro
enfoque. Pero si tenemos unas profesoras de la cátedra y tenemos otras profesoras en
la práctica; donde no hay una vinculación entre profesoras de la cátedra y las
profesoras en la práctica, entonces por supuesto; no podemos hacer vinculación en
esos aspectos tan importantes.
Mira, yo creo que primeramente; materias así que, como que aborden el aspecto
social, si, yo creería que solamente... socio-emocional es la que hace más énfasis en el
aspecto social; pero evidentemente hay otras materias del currículum que también
hacen énfasis en el aspecto social, pero no es algo como predominante. No?, sino que
está allí, y bueno, lo abordamos y punto. Este...pudiera ser eso. En segundo lugar;
¿Por qué a las alumnas no les llega, de esa manera; sobre todo el aspecto social? Me
parece , por lo que hemos estado viendo; que, nuestras alumnas, simplemente se
interesan en adquirir conocimientos para pasar la materia. Pero no realmente en
internalizar ese conocimiento, el ponerlo en práctica , en darle la verdadera
importancia que se necesita. Quizás tienes un docente que hace el esfuerzo porque,
eso llegue de esa manera; pero me parece que fundamentalmente nuestras alumnas, su
actitud es muy distinta a la que uno quiere que sea. Su actitud, su falta de interés,
299
eeeh; simplemente tengo que ver esta materia porque me corresponde verla y punto.
Cubro un contenido y punto, y por supuesto, evidente, cuando vas al aula de clase, te
enrolas en esa dinámica que, bueno a lo mejor la parte cognitiva es lo que vale y más
nada. Entonces si yo, desde la universidad no tengo una actitud, no tengo un interés
para realmente abordar esa parte, desarrollar esa parte; olvídalo que no se va a lograr.
No, es que no se le dan las herramientas. Y como insisto, Norys; insisto, insisto. Va a
depender del profesor que tengas en ese momento, en ese semestre. Porque hay
profesores que se pueden interesar, de repente; bueno, en encauzar esa parte
mediadora, o darles estrategias, o pueden trabajar de esta manera. Como hay docentes
que , mira, que simplemente evalúan a través de un taller, o un trabajito; y lo demás ,
bueno te lo doy como conocimiento, y hasta ahí; y tu veras como haces y como
resuelves.
Si, lo he vivido. Los profesores, este.... Eh, fíjate. Tiene que ver, por supuesto mucho
con la personalidad del profesor. Esa parte que tú dices que...um, para muchos
profesores la parte cognitiva es lo más importante; es ciertamente. Y hay muchos
profesores que cuando les dicen: Mira ¿tu puedes dar socio-emocional?, te dicen :
mira no, yo no estoy preparado para eso. Yo no me veo dando socio-emocional.
Porque nos cuesta mucho, de repente, enfrentarnos a nosotros mismos en cuanto
emociones. Porque a veces se abren procesos. Porque...bueno, a veces no....Entonces
nos cuesta mucho como enfrentarlos, como abordarlos
Informante 3: Mira, debilidades, yo creo que es más que todo, en la formación del
docente formador del Pedagógico. Eeh, porque siento que las personas que dan clases
en el Pedagógico de Caracas; o los egresados de allí, debería poseer el desarrollo
social, emocional y moral de sí mismos y, manejarlos; porque lo poseemos, pero es
manejarlo y aprenderlos a manipular y a concientizar; diría yo, para poder impartir.
Entonces , siento que hay personas que todavía no lo dominan en sí mismo, para
impartirlo..., y si vas a enseñar a enseñarlo; entonces es sumamente delicado.
Entonces, yo siento que se debería de elegir una persona que este, socialmente y
moralmente , en perfectas condiciones. O en una condición favorable para los
estudiantes. Porque sí... Yo siento que es tan importante eso; sobre todo en esa
asignatura; porque las demás son un poco más prácticas. Si este es el desarrollo social;
estamos hablando de un ser crítico, reflexivo, analítico; creo que es la parte más
importante. Y sí esta persona no domina eso, en sí mismo, no creo que pueda
manejarlo satisfactoriamente pues.
Bueno, lo que pasa es que se va mucho a la teoría. Entonces yo considero que en la
parte de conocimientos, deberíamos de ir a la práctica y saber qué es lo que pasa
comparándolo con la teoría: Esto lo dice Erick Erikson que habla de no sé qué; bueno
vamos ver como lo manejas tú, como estudiante o, tú como persona. Para..., yo siento
que para enseñar, primeros tienes aprender tú. Entonces, vamos a conocerte, conócete
tú: qué eres, cómo eres, cuáles son tus virtudes, qué es lo que consideras tu como
virtudes. Cuáles son tus potencialidades. Y a partir de allí, se va generando...Siento
que el conocimiento se genera a partir..., desde la teoría, vinculándola; contigo como
estudiante, y luego irte ya a la práctica con los niños .
Siento que es falta de reflexión, y análisis de la importancia que tiene. Eeeh, siento
que los que estudian o lo que estudiaron, o los profesores; no hay motivación para ver
la importancia que tiene este desarrollo. Siento que estamos estudiando por estudiar.
Por tener un título, y no vemos lo esencial de los aspectos que estamos estudiando. Lo
que..., nosotros estamos siendo “capacitadas” y lo pongo entre comillas, para manejar
un ser humano. Treinta seres humano distintos que vamos a tener en aula. Entonces,
ese desarrollo, es de un niño integral. Es un desarrollo integral. Y, siento que no
estamos valorando, o sea, no lo están viendo. O no lo estamos viendo; me incluyo
dentro de todos los egresados. Este, y no hay una reflexión, o no se invita a la
reflexión en las aulas de clase por parte de los formadores. O sea <vamos a ver porque
300
es importante, porque sientes tú, dime desde tu experiencia en aula, cómo fue tu
maestro de primer grado, de preescolar. O sea, y cómo es tu familia>. No hay una
formación personal, sino más académica. Eso es lo que siento. Ahí, y eso se empata
con las debilidades, también, pues
Informante 4: Por ejemplo la vinculación teoría-práctica, nosotros hemos avanzado
allí, aunque si tenemos debilidades pues. Tenemos que continuar con el trabajo que se
está haciendo. Más aún, como te digo, en la parte de lo social.
Yo no veo abordaje inadecuado, lo que yo veo es que hay poco abordaje. Porque yo
siento , que mis colegas...Porque yo, por ejemplo; justamente la di una sola vez -
donde la tenemos tácitamente, que es en desarrollo emocional, social y moral del
niño- yo solamente la administré una sola vez. Y yo siento que es un curso que tiene
muy poquito. A pesar de que es desarrollo socio-emocional; como lo dividen en:
Social, moral, ...como en tres partes; entonces yo siento que le estábamos dando, muy
poco de lo social. Además siento que, yo sentía que le daba ; aunque tuve diferencias
con mis colegas en eso, yo sentí y yo les decía: -este programa está como muy fácil-
Si, yo les decía: -no tiene nada- Es así como darle autoestima, darle no se qué. Y yo,
de verdad, con ese curso no pude. O sea, yo sentía que ese curso, había que darle
como más énfasis. Tanta importancia, como le damos a cognoscitivo. Pero como
tenemos el chip de conocimientos, conocimientos, nada más; lo social, a mi me parece
que la dábamos así como <no, este curso es así> No le dábamos tanta importancia.
Entonces yo no creo que sea un abordaje inadecuado. Yo creo que hay poco abordaje
de esa área.
Porque yo creo que además es una cosa de transferencia. Yo estoy segura que los
docentes tienen muchas herramientas, que a lo mejor yo las sentí aisladas. Y en el
momento que tenía enfrente los niños; yo decía: ya va; yo con esto no puedo.
Entonces uno siente así como que: ya va, tengo que buscar la ayuda, no. Entonces, es
eso, es también la transferencia de conocimientos a la práctica y el buscar, mira, si tú
sientes que hay debilidad -todavía- Hoy en día, como te digo, tanto en el área social
como en otras áreas que quizás son de mayor conocimiento, siempre busco apoyo de
quien conoce, de quien sabe y pregunto.
Tú sabes que yo siempre he dicho, en lo personal, que nadie puede dar lo que no tiene.
Si tú le preguntas a mis compañeras de trabajo, si yo debería dar [Link], te
van a decir que no. No porque yo no tenga la capacidad, o no tenga algunas
habilidades sociales. Pero si carezco de algunas que me impiden hacerles llegar a mis
estudiantes, contenidos de una materia como esa. La verdad lo hemos discutido, y
hasta lo he trabajado; porque yo digo: -tampoco puede ser así- Yo creo que el hecho
de que en tu formación no esté no significa no debas trabajarlo; más bien se debe
investigar y profundizar en aspectos como: la autoestima, la auto-valoración, bueno
etc. A todos aquellos que tienen que ver con la relación social con el otro; sí esos
aspectos en tu formación, en tu propia formación; no estuvieron, como quien dice,
acomodaditos unos al lado del otro, bien marcados. Entonces, cuando tú vayas a dar
un curso como ese debes investigar y profundizar en los mismos.
Considero que la formación va más allá de un curso. No es solamente que te den el
curso para dictarlo. Es los resultados que debe dar ese curso con tus estudiantes. Es
difícil que tú lo logres abordar. Es difícil que le digas a tus estudiantes, como ellas van
a trabajar eso; si tú misma todavía no tienes claro como lo vas a abordar, o cuando lo
ibas a abordar en la escuela, no lo abordabas de una forma tan adecuada; porque
sentías que tenías...<cónchale, como hago para abordar este aspecto en el niño>.
Informante 5: Y, creo que a la cátedra, le cuesta ver lo social. Mucho. Vernos
reflejadas en que, tenemos que entender al otro; no solamente desde lo académico,
que lo académico es importante. Que nuestras estudiantes sepan mucho, es
importante. Pero que también sepan ver al otro, es importante también. Y nosotras
ahí, nos falta un gran camino por recorrer.
301
Cuando yo veo que las estudiantes, yo siempre les participo que tienen que trabajar la
parte social, lo importante que es ponerse en el lugar del otro, en la parte empática, en
cómo esa sinergia tiene que estar adaptada al niño; que no es lo que yo quiera sino lo
que queremos todos. Las estudiantes, muchas veces, me comentan: profe, pero es
que eso nada más lo dice usted, o lo dicen dos o tres profesores. Lo más importante
es; y tiene un fuerte (que me he dado cuenta) la parte cognitiva. Para ellas, lo más
importante, es la parte cognitiva. Y yo doy materias que tienen que ver con lo social.
Cuando las mando a planificar las unidades didácticas; prevalece lo cognitivo. Son
pocas estrategias que ellas utilizan para lo social.
Yo creo que lo estamos -desde mi punto de vista- no estamos profundizando
debidamente en el contenido. Y no estamos colocando al estudiante, en posibilidades
prácticas para aplicar el contenido. No es que tengamos que salir en todas las clases.
Pero yo recuerdo que, cuando yo fui estudiante, los profesores te daban la teoría y
después te ponían un conflicto <¿Cómo usted aplica esta teoría en este conflicto?> Sin
salir, ni siquiera del aula, porque no en todas las materias salíamos. Te decían: Ah
bueno, esta es la teoría; ah bueno, este el conflicto. ¿Cómo lo aplicarías?. ¿Sí usted
fuese un docente de aula en este momento, y tuviera este conflicto; que aplicaría? Y te
hacía pensar. O sea, cómo hacer para...Y no solamente en lo cognitivo o en lo
matemático, era también en lo social. Emocionalmente ¿Cómo haces? Porque además
el niño que es de tres años, la parte más propensa, es la parte emocional, la parte
social. Entonces, te ayudaban a pensar, a reflexionar. <Ah bueno: qué hago, cómo
puedo hacer, qué debo hacer> Por lo menos, así me formaron a mi en el Pedagógico.
Y cuando yo hago eso en el salón de clases, oye; las estudiantes les cuesta muchísimo.
Estando ya en el décimo semestre. Yo orita, por ejemplo, tengo décimo semestre con
“niños en situación de riesgo”; y les estoy dando dilemas, estoy trabajando con
dilemas. Cines foros y dilemas. Doy la teoría y después les digo: ahora en este dilema
¿Cómo usted aplica la teoría? Mira, me ha costado, muchísimo. Estamos repitiendo,
por tercera vez, el dilema que estamos trabajando. Y todavía no saben cómo abordar,
les cuesta abordar en la práctica, eso.
Creo que los docentes, en este momento histórico del Pedagógico de Caracas hay
ausentismo. Entonces sí, hay un ausentismo del docente, hay ausentismo en clase
porque tenemos al estudiantado; tenemos dos años en horarios críticos. Que, a la final,
termina afectando el desarrollo académico del estudiante, entonces hay como vacíos.
Y esos vacíos no sabemos cómo llenarlos; porque, todo lo que queda vacío queda
vacío, pues. Entonces, el estudiantado que está sintiendo, que su derecho esta
vulnerado, y hay vacíos emocionales, sociales, académicos, cognoscitivos, de todos
los estilos; ese vacío está llegando a las aulas de Educación Inicial. Entonces, si tú
tienes una vacío en la universidad, no tienes al profesor que te ayuda, que te comparte,
que te dice, que te hace leer, que te hace <oye, vamos a llevar una práctica adecuada>
¿Cómo aprendes? Y sí no aprendiste en la universidad, por lo menos la teoría
adecuadamente, ¿cómo aplicas en el aula?. Y eso son los vacíos que estamos viviendo
en las aulas de Educación Inicial.
Hay profesores que te dicen: bueno si usted tiene un problema eso es problema suyo,
ese problema lo deja en su casa. Y es mentira, usted no deja los problemas en su casa,
usted se los trae consigo. Ah bueno, que aprendiste emocionalmente y socialmente, a
resguardar ese problema para poder aprender, eso es otra cosa. Pero ese problema te
afecta. Entonces, ¿cómo yo profesor, educo desde otra perspectiva? Por eso es que
para mi el ser humano es importante. Incluso, tú a veces, yo siempre les digo a ellas:
sí usted llegó al salón de clases, y se dio cuenta que sus niños hoy necesitan más, la
parte social y emocional, deje lo que va a enseñar para el día siguiente. Porque eso lo
va a aprender en cualquier momento. El te necesita, en estos momentos, en otra
función.
Nos faltan muchas lecturas. Y lecturas que tengan que ver con la sociedad. Porque a
302
veces queremos que ellas lean, cosas que son muy teóricas y que no la conectan con la
realidad. Sí tu por ejemplo, traes la teoría de Piaget, pero le traes ejemplos de la
realidad, con lecturas más contemporáneas, pudiese funcionar.
303
valores, para trabajar la familia, para trabar la comunidad. O sea, que con el juego tu
puedes hacer muchas cosas. Y eso lo tenemos a un ladito.
Entonces, tenemos una cantidad de maestras que no te cantan, que no te leen un
cuento. Ni siquiera se sientan en el piso con los niños. La maestra siempre está
sentadita en una silla: <No, déjame sentarme aquí> Y los niñitos por allá abajo
sentaditos.
Pero esa parte no les importa, no les interesa. ¿Por qué? Porque entonces tenemos una
institución educativa; que ¿Qué es lo que nos dice?. El niño tiene que aprender es a
leer, es a escribir, a sumar, a multiplicar, a restar a dividir, a tomar dictado, Más nada
Informante 3: El juego. Bueno, va inmerso en toda la, la carrera o la práctica. El
juego social cooperativo. Ese me parece fundamental. También el competitivo, porque
todo eso genera una interacción. Esa es mi herramienta primordial. Y lo segundo, es la
interacción en la, en la ronda. Me parece que es esencial, esencial; totalmente. Y
también, a nivel musical. También introduzco...Lo que pasa es que ya forma parte de
toda la jornada. Pero si, yo creo que la herramienta fundamental sería el juego.
Lo veo deficiente. Este, por qué no, no siento que le dan la importancia adecuada. Se
enfatizan más en lenguaje y cognitivo. Inclusive desplazan hasta el motor. O sea,
desplazan motor y social.
Entonces siento que hay deficiencias para trabajarlo. No veo, tampoco, que haya, las
mismas docentes quieran interrelacionarse con los mismos papás. O sea siempre están
predispuestas a ese contacto. Y es esencial, porque; a partir de allí es que se genera lo
social.
lo que pasa es que siento. Por ejemplo, los que dirigen el colegio, que serían la
directora, la parte administrativa; siento que se basan más en la ganancia económica,
dinero.
Pero bueno, siento que las. Al menos, la directiva de los colegios privados, se basan
más en lo monetario que, en lo que puede generar, como estudiantes egresados de su
escuela, pues. Y, en los colegios públicos , siento que más bien es una dejadez. Ese
sacar el trabajo por sacarlo: <¿Qué me pidió el ministerio? Me pidió que los niños no
utilizaran los cuadernos. Entonces vamos a hacer los trabajos en papel, y vamos a lo
mismo: trabajos estereotipados.> Entonces no hay como una influencia de, ¿Cómo
puedo potenciar mejor el desarrollo? O sea, no hay motivación, no hay investigación.
O sea, de qué manera puedo hacer yo, para que mis profesores de la institución, este,
puedan mejorar la calidad del estudiante, o de la vida del estudiante. No lo hay. No lo
veo, no lo siento. Simplemente es sacar el trabajo.
Yo siento que los papás deberían estar más preocupados por ese aspecto. No lo están.
Siempre están pendientes de la parte cognitiva y de la parte del lenguaje, para que
estén preparados pa' primer grado. <Por qué, el colegio en que lo voy a meter, es
súper exigente, y tengo...y hacen una prueba y...> Siempre pasa lo mismo. Entonces
<No, no sabe leer, no sabe sumar> Pero resulta que el muchacho tiene habilidades y
destrezas en pintura, a nivel social; y no le paran. O sea, lo desplazan. Entonces,
siento que juegan un papel importante, pero no lo toman en cuenta. Y siento que
también es falla de la institución. Porque tú como institución, eres responsable de
hacer que la familia se acerque, y no que la comunidad y la familia te incluya. Es al
contrario, la escuela es la que tiene que ....Y no hay. Si no hay motivación desde el
docente, no hay motivación para decirle al papá que se acerque. O darles, de repente
talleres de la importancia de los desarrollos o de qué manera podemos potenciar la
escuela. <Papás, este desarrollo; papás vamos a compartir, vamos a llevarlo al baño
juntos, o sea...> Se basan más en la parte académica que...
Informante 4: siento igual que está escaso esa parte. Creo que ellas no especifican.
Lo dejan que salga solo, pues. Es decir, ellas si organizan, y tú las vez. Porque se
acercan a uno, con actividades específicas vinculadas a la integración del niño, al
trabajo del niño con lo de los valores, a veces les cantan, como el niño se va a integrar
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lo que es el primer día de clases. A la parte de cómo hacer, para que el niño llegue sin
trauma al preescolar la primera vez; o cuando pasa del preescolar al primer grado.
Pero no las veo que lo han hecho así, de una forma tan intencionada; más bien, se lo
dejan a como eso surja dentro de las planificaciones que llevan. Considero que dentro
de las planificaciones..., aunque ellas aquí no sé cómo están planificando. Aunque hay
un área de personal y social. Porque hay un área, es decir; que nosotros hoy en día
estamos hasta mejor de cuando yo trabajé. Porque yo tenía un área de desarrollo que
era socio-emocional. Pero ahorita hay una parte, que es una dimensión: Personal y
social. Y, bueno, ellas en ese sentido me dicen: Mire profe estas son las actividades de
personal y social. Pero tú las observas poco intencionadas, o sea con poca
intencionalidad. Para decirlo como debiera ser, con poca intencionalidad.
Informante 5: Mira, para las estudiantes lo social, es saludar el niño en las mañanas
cuando ellos llegan, es preguntarles como pasaron el día. Pero que tengan estrategias
para el trabajo social; no. Yo no lo vi, por lo menos cuando estuve apoyando prácticas
profesionales; yo no vi que ellas hicieran esas estrategias para el área social. Si me
transpolo para didácticas I y II, que es donde he trabajado; tampoco hacen estrategias
para el trabajo social, sí tu las dejas. Sí tu no les dices: mira, hay que hacer estrategias
para tal y tal cosa, sino que les permite hacer las primeras actividades solas, <vamos a
hacer una planificación para tal momento del semestre, háganla primero ustedes para
ver cómo va> Sí tu les dices eso, ellas no incluyen lo social. Todo se enfoca en la
parte cognitiva. En la parte de leer cuentos, por ejemplo, pero ni siquiera en leer
cuentos relacionados con que tu cargaste al niño y le permitiste ver la figura, ni
siquiera...., no; es lo cognitivo lo que prevalece en las planificaciones de los docentes.
En los últimos tres, cuatro semestres; que me han tocado materias que he podido
llevar las estudiantes a los centros de atención, la maestra mientras más lejos esté del
niño está mejor. O sea, he conseguido y me ha preocupado muchísimo. salones de
Educación Inicial con escritorios. La maestra sentada detrás del escritorio, en
Educación Inicial. Entonces, eso preocupa. Maestras que yo he llegado, y no han
cantado durante todo el tiempo que yo he estado.
Niños sentados todo el día en las mesas, en Educación Inicial. Qué, el que se ganaba
la carita feliz, era él que no se paraba de la sillita durante todo el día. Entonces he
visto..., así como he visto aulas donde la maestra; a pesar de que no canta, hace
actividades de integración, trabajo con los niños <vamos a hacer el trabajo en
equipo>. Pero, esa experiencia, es la mínima. La experiencia más fuerte, es la
experiencia que la maestra le da; la suma importancia, al trabajo del niño en mesa.
REPERCUSIONES
Informante 1: Puedo decirte que; porque lo hemos observado en nuestros niños y
algunos egresado, la capacidad de interactuar, saber ir de lo intra a lo inter personal,
obviamente al no aprovechar esa ventana de oportunidades que da la infancia, que es
donde nosotros tenemos un rol fundamental, todos esos elementos prosociales pues se
están descuidando y obviamente el niño se va con menos herramientas sociales y
vinculadas con lo afectivo para esa escolaridad. Y como sabemos pues, eso repercute
en su rol familiar y en su rol comunitario y todas las normativas que tenemos que
cumplir como ciudadanos de un país. Creo que eso es parte. La posibilidad de que el
pueda entender que hay proceso de cambio, hay despedidas y hay encuentros. Suena
un poquito romántico e idílico pero si tiene mucho que ver cuando lo descuidamos,
porque al tener menos herramientas para eso: emocionales, afectivas, intrapersonales
e interpersonales; entonces hay procesos que no se están dando. Y de alguna manera,
lo estamos dejando un tanto desarmado para lo que viene que es duro. Uno de los
elementos de los que repercute más y en esto no me refiero solamente a lo
cognoscitivo. Me refiero a niños que no saben asumir que cambio de maestra, que
cambio de ambiente y de escuela, y si a eso le sumas el proceso de divorcio, de
mudanza, de pérdida del hogar, y todo aquello que pueda sufrir un niño que se
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enfrente a esas situaciones difíciles que prevalecen en nuestra sociedad actual; por
ejemplo los niños que se encuentran en situación de refugio, por citar un caso entre
muchos; el trabajo con la dimensión social, oye; hoy en día debería tener muchísimo
más peso en esa balanza. Y si te puedo decir, no lo tiene; por lo menos lo que yo he
podido percibir desde mi experiencia.
Nadie da lo que no tiene. Y si yo desde lo interpersonal, tampoco uso las herramientas
que tengo ya como adulto que soy, formado académicamente, como ciudadano de un
país, como docente pues también, si no utilizo yo esas herramientas, no abrazo, no
beso, no hablo de la importancia de interactuar con el otro, creo que estoy modelando
ya una actitud en el niño
Informante 3: En todo. A lo largo de la vida, este; el contacto con la escuela ya le
crea algo; en algún aspecto en lo social, pero hace falta trabajarlo. Pero siento que si.
Puede repercutir negativamente, o crear debilidades en la personalidad. Y después,
este, en el trabajo, con la socialización, con los papás. Puede ser un niño, incluso
reprimido e introvertido. Este, y no...Yo tengo , de repente, alguna visión distinta con
quedarme solo, no. O sea, yo considero que si, uno debe tener momentos de soledad
y así, uno refuerza. Pero hace falta, el trabajo social. Entonces, si no, se crean
inseguridades, esa es la palabra que estaba buscando. Va a ser una persona insegura,
Porque hace falta reforzarlo en lo social y en lo emocional. Si no....
La responsabilidad la tenemos total, la familia y maestros; digo yo, porque; la familia
como ente fundamental formador si. Pero los profesores, tenemos total
responsabilidad, casi que en noventa por ciento, diría yo, con relación a lo que
estamos viviendo. Porque hace falta seguridad, crítica, reflexión; y no lo hay en el
país. Los niños, están siendo una copia de lo que estamos pasando. También, siento,
siento, lo que se está trabajando en este momento. Generar copias, y no seres
individuales , críticos y reflexivos.
Informante 4: ¿Consecuencias? Terribles. Porque, el no trabajarlas implica que
nosotros vamos a seguir formando niños o adultos, ya más adelante que no tengan la
capacidad de integrarse en esta sociedad que tanto lo necesita. Es decir, que necesita
personas pro-activas, que necesita personas que estén claros de cómo son como
personas para poderse integrar con otros; para poder ayudar a otros. Ahorita, yo creo
que necesitamos formar niños que se pongan en el lugar de la otra persona. Es decir,
nosotros necesitamos a un niño que entienda que él no está sólo en el mundo, que hay
otros, y que no puede pasar encima de nadie. Porque en esta sociedad en la que
estamos, realmente los valores están siendo...; yo sé que no es específicamente valores
a lo personal y social; pero niños con valores para que comprendan a la otra persona,
y para que sean capaces de partir del reconocimiento de ellos mismos, como seres
sociales y entonces, ayudar a otros, poder integrarse en una sociedad, etc. Yo creo que
sería...., a mi me parece que, ni siquiera deberíamos pensar en que eso no se trabaje.
Sí ya lo trabajamos en casa, lo que hay que hacer es reforzar, para trabajarlo
muchísimo más. Para continuar con ese trabajo. Y darle mayor énfasis.
Informante 5: el niño, si no vive la etapa que le toca vivir en la infancia: el de jugar,
el de compartir, el de...; ¿Cuándo la va a vivir?. Es como una etapa que pareciera que
se quemara. Entonces, tú ves al niño que juega, que canta; va quemando como esa
etapa de cercanía. Y el niño que ves feliz. El niño que cognitivamente está preparado,
porque se siente bien en la escuela.
Yo creo que, nosotros, tenemos que hacer cambios en la universidad, para que el
maestro que vaya al aula, sepa lo importante que es eso. Porque algo está pasando. Yo
todavía no se si eso es algo como que 2 + 2 son 4. Pero yo creo que, sí formamos a
docentes pocos sociales en el proceso, emocionalmente más apegado a lo cognitivo,
estamos formando maestro que van a hacer lo mismo.
Yo creo que todo tiene que ser en un equilibrio perfecto. Uno tiene que manejar todas
las teorías, manejar todo el conocimiento, pero no se le puede olvidar lo social que, la
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parte social que; además de ser teoría, que además de ser conocimientos, fundamenta
la sensibilidad del niño para otras cosas.
-Dada la Informante 1: Yo pienso que la pregunta que hagas, la actividad que coloques, tú
importancia de tienes que ver más allá. Tu, tú tienes que ver más allá de la simple pregunta. Ok, y
la Formación que tenga esa intención porque yo quiero que esa persona reflexione aquí; sobre la
Docente en esencia y la importancia de lo que está aprendiendo, pero la reflexión no la voy a
Educación
Inicial, ¿Qué
hacer yo por la persona; pero puedo tener la intención de que esa persona lo logre, y
aspectos que más adelante, en el ejercicio de su profesión pueda reflexionar sobre su propia
incorporaría en actuación.
dicho proceso Creo que debe haber actividades colaterales vinculadas con la carrera, que lo hagan
para que las ponerse en contacto con elementos reales, con elementos sociales y con elementos
futuras educativos convencionales y no convencionales, más allá de la práctica profesional,
egresadas más allá del servicio comunitario, Ok. Sino que a la larga se van configurando una
desarrollen serie de cosas que van complementando ese proceso de formación del estudiante.
competencias A través de la preparaduría, otros lo logran a través de ser becas- trabajo, esas
que le permitan
mediar de
personas tienen un componente diferente, no; no digo que con eso sea suficiente; pero
manera efectiva yo te puedo decir que yo tuve aquí chicas que egresaron hace poco, y tuvieron casi
el aprendizaje toda su carrera aquí como ayudantes en las aulas, y son personas muy equilibradas
de habilidades con una visión muy clara de a que van al aula,
sociales en los Tal vez desde el proceso de asesoramiento académico también pudiésemos hacer un
niños que están trabajo, no solamente firmarle la planilla al estudiante y olvidarlo, pienso que también
a su cargo? hay debe haber un trabajo obligado. Pero obligado moralmente, para que nosotros nos
involucremos.
Si, de motivación, este; más que asesoría asesoramiento, y centrado en la persona del
estudiante
Informante 2: Y es básico, Norys, la profesora que tengas al frente. Si esa profesora
no...primero que no esté casada con que con la parte emocional es lo más importante.
Que no tenga los conocimientos. Y no solamente que no tenga los conocimientos, sino
que encuentre la manera de poderlos transmitir de la forma que le llegue más sencillo
a las alumnas. Y que los puedan, primero implementar en ellas. Para luego poderlos
implementar en los niños.
Si señor. Si la experiencia que tenga el profesor, el conocimiento. El que realmente
crea que eso es importante, que es un aspecto importante. Eso es fundamental.
Yo creo que debería incorporarse dentro del proceso de formación docente, debería
haber un curso, una materia de trabajo personal de las alumnas o hacia las alumnas.
Cuando me refiero a trabajo personal es, primero que nada trabajar en ellas. Porque sí
ellas no lo tienen, olvidarlo. Fíjate que, por más que tu le abras el entendimiento, y
trates de decirle lo importante que es, si ellas no lo tienen, no tienen como
transmitirlo. Entonces, cuando hablo de esa parte personal, me refiero a trabajar lo
que es autoestima, lo que es auto-concepto, lo que es la parte de valores, lo que es la
parte de relacionarse, lo que es la parte de expresión de sentimientos. Todo eso es
importante trabajarlos en ella, para que ellas de alguna manera; eso lo puedan
transmitir luego a los niños con los que vayan a estar. Yo siempre parto de eso, si tu
no lo tienes, tu no lo vas a dar. Y una manera de tenerlo es, introducir una materia que
tenga que ver con ese desarrollo personal primero, para luego poder trabajarlo con
otras personas.
Entonces, me parece que -no sé si todos los cursos por su naturaleza- por la
naturaleza, yo creo que tienen que tener..., yo creo que sería un factor importante una
parte teórica y una parte práctica. Entonces, esa parte teórica, como harían para
llevarlo a la práctica. Porque como yo siempre les digo a ellas: recuerden que aquí
siempre vemos el deber ser, pero cuando vamos a la práctica es totalmente diferente a
ese deber ser. Entonces yo, como maestra, que habilidades tengo, que habilidades
poseo para yo poder engranar esa parte teórica, y esa parte práctica. Ok. Porque es
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muy bonita la teoría pero, aja, y cuando se me presentan ciertos caso en el aula; que
debo hacer. Entonces, por eso es importante que los cursos sean parte teórica y parte
práctica. Por allí, podría ser una vía. Otra vía podría ser, como te dije anteriormente,
que las prácticas formaran parte de la especialidad. Y que esas prácticas la abordaran
las profesoras de la especialidad. Y aquellas profesoras el conocimiento, que tengan
las habilidades, que tengan la actitud, que les guste trabajar esta parte social,
emocional y moral. Para de alguna manera, poder engranar eso y que ellas puedan ver
lo importante que es desarrollar esas competencias en esos niños. Sobre todo lo de la
habilidad social, de la parte social
creo firmemente que primero hay que trabajarlas a ellas. Y en función de que tu las
trabajes a ellas, y les logres transmitir la importancia, este ese conocimiento. Eh, esa
actitud, ese comprometerse, este, en la mayor medida; ellas van a poder transmitir eso,
de manera más efectiva a esos niños que tienen allí.
también trabajamos la parte de la familia. Como la familia es garante de ese aspecto
socio- emocional, incluso desde el vientre materno. Entonces, trabajamos ese aspecto
de la familia, trabajamos el aspecto de la comunidad. Cómo la comunidad, como la
comunidad también es garante en ese aspecto social, emocional y moral.
Informante 3: Yo, colocaría, dentro de las asignaturas o dentro de un programa ya de
la universidad, talleres de liderazgo, autoestima, oratoria, coutching creo que también
podría ser posible, porque es una manera de como liderar la escuela o sencillamente
el aula. Propondría que las mismas profesoras fueran preparadas para el área, se
formaran en estos aspectos. Sobre todo en la parte de autoestima. Porque siento que es
lo que más falla a nivel social. Dependiendo de cómo me sienta yo, en estado de
ánimo, y como sepa manejar mis emociones, es como contribuyo con eso o no.
Entonces siento que me formaría más en autoestima, desarrollo de mi personalidad,
como soy quien soy. Talleres , de repente exámenes o evaluaciones psicológicas
consecutivas en la universidad.
Pero siento que seguimos en lo mismo, en dador de clases y no formadores. Entonces
siento que, se debe ir más hacia el desarrollo social. A hacer, de repente, encuentros
que, entre profesores. Que tengan discusiones de saberes. Allí estas colocando en
importancia la parte académica y la parte social. Siento que eso hace falta.
Bueno, yo siento que es más buscar lo actual. Nos estamos quedando, siento que en el
pasado y, cada generación es distinta. Entonces , buscar en lo más actual posible,
inclusive con experiencias, este, vivas; en el campo como tal. Que es lo que se está
dando ahorita. Por ejemplo hay un boom de niños con hiperactividad, de niños con
autismo, etc. Por nombrar algunos pues. Desarrollo social, entonces siento que; todo
eso forma parte del desarrollo social, moral y emocional. O todas esa condiciones,
como tal, si lo podemos llamar así. Entonces, no hay como un manejo de información
adecuado sobre esto, si no que lo llevamos directamente a la Educación Especial, y
siento que no es así. Siento que es más desarrollo de habilidades sociales y de
inclusión y diversidad. Entonces, no hay como una atención para la diversidad y la
inclusión. Este, y es lo que siento; que a nivel cognitivo, a nivel de conocimientos se
debe trabajar más.
Bueno, yo considero que ahí es donde debemos llevar al estudiante. Desde la teoría;
por decir, la mitad del semestre en teoría y la otra mitad aplicando estas teorías.
Vamos a llegar, o sea que cada uno de los desarrollos; en este caso que son la parte
más densa, pues, que son las materias más densas, llevarlas a aula y, o incorporar de
alguna manera acá en el pedagógico; teniendo el preescolar , teniendo primer grado
cerca. Incorporarlas y llevarlas a fundamentar esta teoría, en la práctica. E ir, no
solamente en la fase. Yo siento que hace falta más vinculación con los colegios. Y con
los niños como tal, no solamente es ir a los colegios, sino llevarlas a ambientes no
convencionales, porque eso también hace falta.
Leer, investigar, llevar a cabo investigaciones propias; que no necesariamente tienen
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una evaluación, sino vamos a investigar; Ok, cuáles son los fenómenos que se están
dando en la actualidad con respecto a lo social, emocional y moral, y todo lo que
abarca esto; que es absolutamente todo. Este , y yo como formadora, motivarme a
ello. O, es lo que considero esencial. Yo siento que, talleres, como; insisto: oratoria,
coutching, liderazgo, la parte introspectiva, meditación. Yo siento que eso hace falta.
Porque además, estamos en una sociedad demasiado estresante. Entonces siento que,
evaluarme yo emocionalmente, hacer talleres de inteligencia emocional. Digo talleres,
porque es como me formo. Un poco, como yo lo haría.
Formación permanente del docente. Actualización. Actualización docente.
Bueno, yo siento que debe integrar absolutamente los cuatro desarrollos; que no lo
hacen. Entonces, vamos a ver cómo, de qué manera se entrelazan unos a otros y; a
partir de allí generarlos.. Eso lo digo en la planificación. Va a sonar como un poquito
egocéntrico, no sé si suene así. Pero, haría lo que yo hago. O sea diría que tratarán de
incorporar el elemento social, dentro de todas las actividades diarias de las estrategias.
Todas las estrategias que ellas hagan, tienen que ir llevadas a cabo, mediante lo social,
la interacción.
Siento que hace falta formación académica. Y que es la debilidad que yo más noto, la
transpolación de la teoría a la práctica. Allí, o sea la formación, incluirlo; y que el
docente formador se forme en el aspecto emocional. Más que todo emocional.
Porque si logras tu, formarte en el nivel emocional y todo, te va a ir bien en todos los
aspectos; incluyendo el ambiente laboral que tienes dentro del aula
Yo siento que la escuela debe incluir más a la familia y decirles el por qué. O sea, es
decir: un taller, una charla. Lo que pasa es que es un poco, como difícil en la época,
pedirles a los papás que se acerquen. Pero cada vez que los van a buscar, puedes
generar un encuentro. Está el cuaderno de enlace, has una cita. Habla con los papás. Y
como cada niño es distinto, y son seres individuales; y cada familia es un mundo, eh;
puedes hacerlo personalmente. <Mira Papá, yo siento que hay, aspectos aquí que
debemos trabajar. Vamos a socializar más, vamos a compartir más. El niño tiene
primos, tiene hermanos, tiene sobrinos, tíos. Vamos a compartir> Eso es súper
esencial.
Informante 4: Yo creo que lo primero que hay que hacer es: incorporar elementos
que tengan que ver, no con su rol en principio, sino con él como persona. Es decir, que
eso no necesariamente va en las materias de la especialidad, pero que si pueden ir en
otros cursos; para que él se forme como ser social. Nosotros no tenemos por qué
asumir porque llegó a la universidad, ya, ya está listo, ya es adulto. No, por el
contrario. Creo que hay que trabajar: habilidades comunicativas, habilidades de
interacción social, habilidades..., yo no sé cómo se llama eso; porque te digo no soy
experta, pero que le permitan generar empatía. Habilidades que tengan que ver con el
docente como ser social. Pero él como persona, en principio. Y bueno, por supuesto,
en los cursos que nosotros vamos a tener en todos de la especialidad; trabajar el área
personal y social.
Pero si siento que hay que tener claro nosotros; que somos los que vamos a
administrar el currículo, que cada vez que trabajemos con nuestras estudiantes
debemos hacer énfasis en todas las áreas, pero también en lo social. Y cuando nos
demos cuenta <mira, estamos dejando de lado lo social, ¿Qué pasa. Qué pasó?>
Porque para nuestras estudiantes, a veces lo social también es un berrinche, que me
contestó feo, profe que no se sienta. Entonces, tratar de decirle: Cómo eso lo podemos
llevar a lo que...Vámonos al currículo, a lo que aquí dice el currículo en el área
personal y social. Entonces ellas lo ven de otra manera.
Y además, que es muy importante, y aunque eso suene a cliché; yo les digo a ellas
que: ustedes se van a cansar de escucharme; pero además, herramientas para trabajar
con la familia. Si nosotros seguimos pensando, que la familia es un invitado y no el
otro sujeto social de la Educación Inicial: sujeto pedagógico. Un sujeto pedagógico es
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el niño y el otro sujeto pedagógico es su familia. Entonces, yo lo tengo que acompañar
en el aula, pero también lo tengo que acompañar cuando sale del aula. Y la única
manera de hacerlo es que yo oriente a la familia. Pero no que me ponga a decirle a la
mamá: mire usted no puede hacer eso, no. Sino que la acompañe en lo que ella está
haciendo. Yo sé que se van a encontrar con papás, como ellas dicen <Ay, pero usted
no sabe cómo son los papás> Si , yo sé como son los papás, pero no
podemos...Cuando decidimos trabajar en esta carrera, decidimos también que, los
papás eran parte de esto. O los papás, los tíos, los que estén con el niño. Creo que
tiene que ver con ambas cosas. Con generar estrategias para el abordaje de la parte
social en el niño, en el aula; y fuera de ella, trabajando en conjunto con la familia:
abuelos, tíos; todos los que hoy en día forman parte de esos escenarios.
Hay que generar estrategias para darle intencionalidad al trabajo de cada una de ellas.
No por separados, sino qué debo hacer en lo social, qué debo hacer en el lenguaje, etc.
Entonces, de esa forma nosotros vamos a poder trabajarlas todas, en equilibrio. Y lo
otro, lo que te dije: nadie puede dar lo que no tiene. Quiere decir que las habilidades
sociales hay que trabajarlas desde el docente como persona. Desde su dimensión
personal. Y después de eso; bueno después o en paralelo, en el mismo proceso de
aprendizaje y de transformación; entonces que ellas, en ese desarrollo o su desarrollo
personal, pueda ir trabajando con el niño y la niña: en el aula y con su familia.
Cuando; el docente va a hacer algo o va a trabajar algo, tiene el objetivo claro de lo
que va hacer y hacia dónde se dirige. Entonces, esa intencionalidad tiene que: abordar
el desarrollo o el aprendizaje en el momento oportuno y pertinente. Es decir, cuando
realmente corresponde. Y, saber que estoy haciendo y para qué lo estoy haciendo.
Tener claro los objetivos, el porqué, el para qué. Y por supuesto, el momento
específico donde lo debo hacer.
Informante 5: Entonces, yo creo que a nosotros nos hace falta empezar a unificar
criterios, y unificar que es lo que nos hace falta enseñarle a nuestras estudiantes. Que
creo que, eso empezó a hacerse cuando comenzamos con el proceso de mirarnos con
nuevas materias, con nuevos procesos. Y, los cambios son duros, pero nosotros
tenemos que ir hacia lo social, aunque nos cueste.
Tenemos que cambiar la forma de enseñar. Eso es lo que yo creo. Hacer grupos
focales, hacer que ellas participen, que ellas lean.
Yo creo que tenemos que cambiar estrategias de acuerdo al momento que estamos
viviendo. Y la sociedad cambia. O sea, no puede ser que, nosotras no formamos en el
siglo 20. Estamos en el siglo 21, que además, ha sido un siglo donde el cambio ha
sido muchísimo, a nivel mundial. No es Venezuela, sino que mundialmente estamos
cambiando. Entonces, como nosotros eso, lo vamos a transpolar a nuestras aulas de
Educación Inicial, para que ellas puedan hacer esa transferencia con los niños. O sea,
como yo les digo: tienen que ser diferentes, tienen que tener actividades donde el niño
se mueva, comparta, toque al otro, es importante que venga la familia. Pero es que yo,
en el aula de clase soy: Con el cuaderno viejo, la guía amarilla de los años ochenta,
que; no es que no sean importantes, pero hay que cambiar. Ese cambio, es lo que va a
permitir que la maestra cambie en el aula. Que yo le diga, bueno, es importante
cantar; que el niño cante, que el niño a la primera hora de la mañana socialice. Haga
algo distinto, para que él después. pueda bajar las energías, y poder aprender, después,
a leer; sí estoy en el nivel que tiene que aprender a leer. Sí estoy en el nivel donde él
tiene que dar sus primeros pasos para el proceso de la motricidad fina. Entonces si
desde que llego estoy en el aula de clases <tienen que estar sentados, no tienen que
hacer bulla, tienen que hacer caso> Porque así las formamos. Entonces, es llevarlas a
esa realidad. Que las prácticas docentes, también sean nuestro apoyo. Porque el
escenario donde ellas más se acercan, es en la práctica docentes; aquellas que no
trabajan. Tenemos estudiantes que trabajan. Pero que cuando les dices: Ajá, y como
hace usted en el trabajo. <Bueno, porque yo les llevo una lámina> Pero, no ves lo
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social tampoco. Entonces, hay que transpolar, hay que llevarlas. Eso es un proceso
lento. La parte social es un proceso muy lento.
Es llevarlas más a la competencia. No a la teoría. Al hacer de la competencia. Es
llevarlas al hacer. Es llevarlas a la competencia. Porque es que nos quedamos en la
teoría. Y no le estamos dando la competencia al estudiante. Que el vea que es capaz de
hacer; qué lo que dice Piaget; oye se ve en el aula, y como resuelvo en el aula. Qué lo
que me dice Vigotsky; que es lo social, ¿Cómo lo hago?.
Un formador capaz de reconocer lo que el otro trae. Capaz de decir que el otro tiene
aprendizajes. Nosotros no venimos vacíos, ni siquiera al venir al mundo. Cuando el
niño viene al mundo, trae aprendizajes de genética, que va a ser que el niño tenga su
manera de ser, su manera de pensar, su personalidad. Nosotros lo que vamos es,
afianzando cosas- Pero nosotros no es que <Ah bueno, es que ese niño está formado
así, porque yo lo hice así>. Ni siquiera tus hijos. Yo tengo cuatro hijos y todos son
totalmente distintos, y tienen la misma formación.
yo creo en ese: ir creciendo juntos en el proceso de formación, y que no me las se
todas. Yo siempre les digo a mis estudiantes: yo no me sé todo, yo quiero aprender de
ustedes algo nuevo. Y me ha pasado desde que estoy aquí. Yo, si ciertamente preparo
mis clases, me fundamento, les enseño la teoría y todo eso; pero le doy una gran
importancia a la parte que ellas traen, la parte social. De cómo, ellas pueden
transformar la sociedad, desde la educación. Y, desde la Educación Inicial.
Yo incorporaría la formación en Derechos Humanos. ¿Porqué? Porque no está.
Nosotros nombramos el derecho desde la ley. Pero no desde la realidad social que eso
implica. Sí tu formas al docente en el respeto a los derechos humanos, donde él esté
involucrado como ser humano, vamos a empezar a formar seres humanos capaces de
reconocerse, capaces de ser socialmente exitosos. Y cuando tu respetas al otro,
respetas al niño como niño, respetas al maestro que está al lado tuyo, al docente, al
compañero, a la familia a la comunidad. El proceso de cambio en la formación y en
aula, en el sitio, cambia.
El eje de formación del ser humano yo lo incorporaría, con los derechos humanos
como un eje común; como un eje en la formación del docente, que es la tendencia
mundial. No solamente de Educación Inicial, del docente. Porque ellos dicen que; sí
los derechos humanos y el ser social, invaden la formación, la sociedad va a cambiar.
Entonces, yo creo que eso le hace falta a nuestro currículo, a nuestro currículo y a la
sociedad, pues.
Hay que trabajar y tomar en cuenta lo que teníamos antes. Que tampoco es que uno
hizo algo nuevo y deseche lo viejo. Sino que tú tienes unas guías prácticas, que
trabaja la parte socio-emocional. Ellas si tenían planteado, una buena parte
relacionado con lo socio-emocional. Tenemos unos documentos de transición, que son
del año 2002, que también trabajaban mucho la parte social, y le daban el valor que
estaban trabajando en este proceso de cambio. Yo siempre digo; cuando uno se queda
con lo que quiere quedarse, es porque; bueno, no has aprendido que puedes usar
muchas cosas. Y puede trabajar, también, con lo que se está haciendo a nivel mundial,
a través del proceso de formación. Porque, además, a nivel mundial la Educación
Inicial ha tomado auge. Porque se dieron cuenta que la Educación Inicial es la base.
La educación, desde la gestación hasta los doce años.
Porque tu empiezas la diferencia en la formación
Es impactar, es impactar en nuestro currículo. Porque nosotras estamos
comprometidas a hacer cambios. Y nuestras estudiantes están solicitando cambios.
Cambios en todo; no solamente en lo cognitivo, no solamente en lo académico, sino
también en ese ser social que ellas necesitan. Yo escucho mucho en la universidad; no
solamente de nosotras sino de la universidad en general: bueno, es que si es uno es
buena gente con los estudiantes, ellos se acostumbran a no ser académicos. Y no, yo
no creo en eso. Porque usted tiene que ser un ser humano cordial, un ser humano
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afectuoso, un ser humano que sea capaz de reconocer que, en un momento
determinado, el estudiante no puede hacer cosas que usted necesite; porque es su
necesidad no la de él. Es ponerte en el lugar del otro. Sin bajar la calidad educativa, yo
creo que la calidad educativa va tomada de la mano con lo social, en lo afectivo, en lo
emocional. Si esas dos cosas se conjugan, haces un buen ser humano. Eso es lo que yo
creo, siempre he creído en eso. Por eso yo digo: si, yo soy muy exigente, siempre lo
he sido; pero también soy en eso, muy humana. Porque yo, sí yo paso por cosas,
entonces ¿porqué los estudiantes no?. Yo creo que uno tiene que hacer un equilibrio:
entre lo social, lo emocional y lo académico. Ese es mi punto de vista.
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CURRÍCULUM VITAE
DATOS PERSONALES:
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