Sátrapa
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Representación de algunos sátrapas persas.
Sátrapa (en griego: σατράπης satrápēs, del antiguo persa xšaθrapā(van), «protector de
la tierra/país») es el nombre que se dio a los gobernadores de las provincias de los
antiguos imperios medo y persa, incluyendo la dinastía Aqueménida y varios de sus
herederos, tales como el Imperio sasánida y los imperios helenísticos.
El término ha pasado a utilizarse en sentido coloquial y peyorativo hacia una persona
que gobierna despóticamente.1
Los sátrapas eran elegidos directamente por el rey, generalmente entre miembros de la
nobleza. Ejercían el poder judicial y administrativo, cobraban los impuestos (Inscripción
de Behistún), se encargaban del orden público y de reclutar y mantener el ejército. El
propio Darío I se encargaba de su supervisión y control para evitar que se excedieran en
sus funciones.
Índice
1Sátrapas medo-persas
2Sátrapas helenísticos
3Sátrapas partos y sasánidas
4Referencias
Sátrapas medo-persas[editar]
Mapa con las provincias (satrapías) del antiguo Imperio aqueménida o persa.
El primer uso a gran escala de las satrapías, o provincias, data de la concepción del
primer Imperio persa bajo Ciro II el Grande, alrededor del año 530 a. C. No obstante,
las satrapías se originaron durante la época de los medos, al menos, desde el año
648 a. C. Hasta la época de la conquista de Media por Ciro el Grande, los emperadores
medos gobernaban sus territorios conquistados como provincias, a través de reyes y
gobernadores vasallos. Como en la cultura persa el concepto de dignidad real era
inseparable del concepto de divinidad, los veinte sátrapas establecidos por Ciro nunca
fueron reyes, sino virreyes que gobernaban en nombre del rey, aunque en realidad
muchos se excedieron en sus atribuciones políticas.
Darío I dio a las satrapías una organización definitiva, e incrementó su número a 23.
Los sátrapas eran elegidos directamente por el rey, generalmente entre miembros de la
nobleza. Ejercían el poder judicial y administrativo, cobraban los impuestos (Inscripción
de Behistún), se encargaban del orden público y de reclutar y mantener el ejército. El
propio Darío I se encargaba de su supervisión y control para evitar que se excedieran en
sus funciones.
Cambises, el predecesor de Darío I, desconfiando respecto a la lealtad de algunos
gobernadores, situó un secretario al lado de cada sátrapa, para vigilar sus actos, y
organizó un grupo de funcionarios conocidos como los «ojos y oídos del rey», que
recorrían el Imperio para valorar sobre el terreno la situación y emitir un informe.
Cuando a pesar de estos controles se producía un acto de sedición, la rápida
intervención del ejército, facilitada por la red viaria de comunicaciones, acababa con el
peligro antes de que el movimiento provocara el levantamiento de otras regiones por
motivos semejantes.
El sátrapa se encargaba del cobro de los impuestos, controlaba a los oficiales locales y a
las tribus y ciudades vasallas y era el juez supremo de la provincia, ante el cual cada
criminal debía ser llevado para ser juzgado. También era el responsable de la seguridad
de los caminos y tenía que eliminar a los forajidos y rebeldes. Para cumplir con sus
funciones contaba con la ayuda de un consejo de persas y era controlado por el
secretario real y los emisarios del rey, en especial por el funcionario «ojos y oídos del
rey», quien hacía una inspección anual y ejercía un control permanente.
Sátrapas helenísticos[editar]
La administración por medio de satrapías y el título de sátrapa en sí fueron preservados,
incluso para funcionarios greco-macedonios, por Alejandro Magno, quien conquistó el
Imperio persa e incluso lo amplió, y por sus sucesores, los Diádocos (y sus dinastías)
quienes lo dividieron, en especial en el Imperio seléucida, donde el sátrapa era
generalmente designado como strategos; pero sus provincias eran mucho más pequeñas
que las que mantenían los persas.
Sátrapas partos y sasánidas[editar]
En el Imperio parto, el poder del rey se fundamentaba en el apoyo de
familias nobles que gobernaban grandes estados, y proveían de soldados y tributos al
rey. Las ciudades-estado dentro del imperio gozaban de cierto grado de independencia,
y pagaban tributo al rey. La administración del Imperio sasánida era considerablemente
más centralizada que la del Imperio parto; el sistema de gobierno de reinos semi-
independientes y ciudades-estado independientes del Imperio parto fue reemplazado por
un sistema de «ciudades reales» que servía de sede de gobernadores designados por la
administración central llamados «shahrabs», así como también
de guarniciones militares. Los shahrabs gobernaban tanto la ciudad como
los distritos rurales cercanos.
Referencias[editar]
↑ Diccionario de la Lengua Española «Sátrapa» Consultado el 13 de mayo de 2010