AMPARO
AMPARO
EL AMPARO CONSTITUCIONAL
ACCION DE AMPARO
Definicion
El amparo constitucional es la garantía o medio a través del cual se protegen los derechos
fundamentales que la Constitución reconoce a las personas. Esta acción está destinada a
restablecer a través de un procedimiento breve los derechos lesionados o amenazados de
violación, siendo un instrumento para garantizar el pacífico disfrute de los derechos y garantías
inherentes a la persona, operando la misma según su carácter de extraordinario, sólo cuando se
dan las condiciones previamente expuestas y aceptadas como necesarias de la institución de
amparo de conformidad con la ley que rige la materia.
Reseña Historica
El origen del amparo en Venezuela, concebido como instrumento de defensa de los derechos y
libertades, es de creación relativamente tardía, comparándolo con los ordenamientos jurídicos
de su ámbito cultural latinoamericano.
Las influencias más perceptibles de Amparo en nuestro país, son la anglosajona y la tradición
hispánica. Respecto a la primera, tiene su origen en Inglaterra mediante el habeas Corpus,
declaraciones de derechos y culmina su desarrollo con el Estado Constitucional norteamericano,
cuya influencia penetró con gran fuerza en las nuevas repúblicas iberoamericanas durante los
primeros años de la vida de éstas.
Sin embargo podemos señalar que los antecedentes del amparo constitucional en Venezuela
datan en principio de 1947. En la Constitución Nacional aprobada por la Asamblea Nacional
Constituyente el cinco de Julio de ese año solo se desglosan de manera, diríamos efímera, los
llamados deberes y derechos individuales y sociales , tal y como lo disponían los artículos 20 al
28 del mencionado texto.
Naturaleza jurídica
Es un derecho constitucional, lo que implica que toda persona puede ser amparada ante la
violación de cualquier derecho que este consagrado en la Carta Magna incluso cuando no lo esté,
siempre y cuando sea un derecho que se considere inherente a la persona. Lo característico de
este derecho es que comprende un procedimiento breve, público, oral, gratuito y sencillo lo que
garantiza una verdadera y urgente atención. Es por ello una garantía de restablecimiento de la
lesión actual o inminente.
Entonces, la situación que busca restituir el Amparo, es aquella cuya garantía estaba
resguardada por la Norma Fundamental, y fue lesionada con ocasión de efectuada una situación
o de dictado un acto, bien sea, porque los agentes públicos o los particulares, debiendo
conducirse de acuerdo con un precepto de este rango, lo desconocieron o aplicaron mal.
Aunque, también puede deducirse que, el Amparo puede ser utilizado como mecanismo de
prevención ante una inminente violación de derechos fundamentales, ya que a través de éste se
pueden suspender los efectos del acto considerado lesivo y así evitar daños irreparables. Por lo
tanto, su procedencia no solo se da cuando hay una violación sino que también cuando hay
amenaza de violación, permitiendo así evitar la materialización o permanencia del hecho lesivo
y de sus efectos.
El Amparo Constitucional goza de una serie de principios que lo particularizan de otras figuras,
al respecto tenemos que dentro del proceso no se pueden relajar las normas de procedimiento ni
las constitucionales, a excepción del desistimiento de la acción de amparo constitucional solo en
casos en que el orden constitucional no sea tan trágico, esto es, principio del orden publico del
proceso.
Dado el tipo de derecho que se encuentra en juego, el juicio de Amparo se encuentra revestido
de los principios de celeridad y urgencia, lo que por consiguiente nos lleva al principio de la
informalidad, simplicidad procesal y gratuidad, es por ello que a propósito el articulo 254 de la
constitución elimino el pago de aranceles judiciales para todo proceso jurisdiccional. Esto
también se hace ver en lo dispuesto en los artículos 26, 27 y 257 de nuestra Carta Magna, donde
dice, que no se requieren largos procesos, lentos y llenos de formalismos, por el contrario, se
busca agilizar la justicia mediante procedimientos rápidos, breves, orales, públicos, gratuitos,
sin formalismos, imparciales, independientes, responsables, equitativos y expeditos.
Cabe resaltar que la Constitución de 1961 consagro en su parte dogmática todo un mosaico de
derechos, los cuales resultan obligantes para un estado que se precie de ser garante de los
derechos humanos. Antes de la Constitución de 1961 existía el amparo como recurso, pero no
como una autentica acción, ya que siempre eran tanto su solicitud como su trámite, aplicación y
ejecución de carácter extraordinario.
Artículo 27. Toda persona tiene derecho a ser amparada por los tribunales en el goce y ejercicio
de los derechos y garantías constitucionales, aun de aquellos inherentes a la persona que no
figuren expresamente en esta Constitución o en los instrumentos internacionales sobre derechos
humanos.
El ejercicio de este derecho no puede ser afectado, en modo alguno, por la declaración del estado
de excepción o de la restricción de garantías constitucionales.
Existen en la Ley Orgánica del Amparo sobre derechos y garantías constitucionales 5 tipos o
modalidades del amparo:
Si bien el artículo establece que la acción procede cuando la violación derive de una norma que
colida con la constitución, el máximo tribunal de la república ha establecido en sala
constitucional que “realmente procede contra el acto de aplicación de la norma y no contra esta
directamente, puesto que las normas por si solas no son capaces de incidir en la esfera jurídica
de los sujetos de derecho por su carácter abstracto, sino que requieren un acto de aplicación que
produzca el vinculo entre la norma y la situación jurídica lesionada de un particular” (Sala
constitucional, 4/marzo/2004 sentencia nro. 282)
Asimismo la sentencia de esa sala constitucional asienta que la incapacidad del acto normativo
de lesionar directamente al sujeto de derechos deviene que no sería, en principio una amenaza
inminente y no sería realizable por el imputado (el legislador) puesto que este no tiene a su
cargo la ejecución de las normas que dicta. Por ello, se ha concluido que en los casos de amparo
contra actos normativos, la norma no es objeto del amparo, sino la causa del acto de aplicación
que resulta lesivo de derechos o garantías constitucionales.
Amparo judicial
También conocido como amparo contra sentencias, es una acción de carácter extraordinario,
que permite fortalecer el control constitucional de las decisiones de los tribunales de la
república, para mitigar la angustia y desesperación causada por algún fallo judicial lesivo de
normas fundamentales. Está previsto en el artículo 4 de la ley Orgánica de Amparo sobre
derechos y garantías constitucionales que reza:
En estos casos, la acción de amparo debe interponerse por ante un tribunal superior al que
emitió el pronunciamiento, quien decidirá en forma breve, sumaria y efectiva.
Vale la pena acotar lo que la jurisprudencia de la sala constitucional del TSJ, configura dentro
del supuesto de la norma:
Amparo cautelar
Esta modalidad se encuentra consagrada en el primer aparte del artículo 5 de la Ley Orgánica de
Amparo sobre derechos y garantías constitucionales cuando nos dice:
Articulo 5.
La sala constitucional con respecto a esta forma de amparo ha dicho que es una pretensión
accesoria del recurso contencioso administrativo de anulación y por ello sigue el destino de
aquella, en relación con el tribunal competente para conocer del amparo cautelar se determina a
través de la competencia de la pretensión principal. (Sala constitucional, sentencia nro. 887, del
31 mayo de 2001)
Está previsto en el último titulo de la ley orgánica de amparo sobre derechos y garantías
constitucionales, en los artículos 38 y 39.
Con respecto a la legitimidad activa: por razones obvias no será el agraviado quien interponga la
acción, por ello el art. 41 de la ley especial de amparo establece que cualquier persona puede
gestionar la acción a favor del agraviado, de forma escrita, verbal o vía telegráfica, e incluso sin
necesidad de abogado que lo asista.
Conforme al artículo 42, una vez admitida la solicitud el juez competente decidirá en un máximo
de 96 horas sobre la privación de libertad, si encontrare que fue hecha de forma ilegal ordenara
la inmediata libertad del agraviado. Dice el mismo artículo que si el juez lo considera necesario
ordenara caución personal o prohibirá la salida del país de la persona agraviada por un término
no mayor de 30 días.
La Ley Orgánica de Amparo en el ordinal 5to del articulo 6, se refiere a las causales de
inadmisibilidad de la acción de amparo constitucional, si embargo, de manera muy particular,
además de señalar uno de los principios básicos de esta institución (su carácter extraordinario),
establece la figura del amparo sobrevenido, destinada a proteger algún derecho o garantía
constitucionales, vulnerado con posterioridad a la interposición de una vía ordinaria distinta a la
del amparo.
5) Cuando el agraviado haya optado por recurrir a las vías judiciales ordinarias o hecho uso de
los medios judiciales preexistentes. En tal caso, al alegarse la violación o amenaza de violación
de un derecho o garantía constitucionales, el Juez deberá acogerse al procedimiento y a los
lapsos, establecidos en los artículos 23, 24 y 26 de la presente Ley, a fin de ordenar la
suspensión provisional de los efectos del acto cuestionado.”
“En tal caso, al alegarse la violación o amenaza de un derecho o garantía constitucionales, el juez
deberá acogerse al procedimiento y los lapsos establecidos en los artículos 23, 24 y 26 de la
presente Ley, a fin de ordenar la suspensión provisional de los efectos del acto cuestionado”.
De modo que debe seguirse el trámite procesal ordinario del amparo, y consecuencialmente
tomar en cuenta para ello las disposiciones emanadas de la jurisprudencia en esta materia.
Esta tramitación deberá desarrollarse en un cuaderno separado a la vía judicial preexistente, a
los efectos de no entorpecer, el medio ordinario utilizado originalmente por el agraviado. Cabe
también la posibilidad, si la urgencia así lo requiere, de acordarse medidas cautelares en estos
procesos de amparo sobrevenido, en cuyo caso estas cautelas, tendrán la misma naturaleza que
las medidas provisionalísimas.
El Juez que conoce del amparo sobrevenido, debe tener amplias facultades para suspender la
lesión constitucional de que se trate, si ello puede hacerse mediante una simple suspensión d
efectos, muy bien, pero si se requiere de pronunciamientos distintos o adicionales, el Juez podrá
ordenar todo lo que considere prudente para evitar que se le cause un daño durante el proceso a
la parte que parece que va a tener la razón. Lógicamente, el Juez debe respetar aquí, los
principios de toda cautela, principalmente los de proporcionalidad y provisionalidad, de modo
de evitar que la sentencia no pueda ser ejecutada por cualquiera de las partes.
El carácter cautelar del Amparo fue confirmado, por la Sala de Casación Civil (en sentencia del
09-10-97, caso: Joao Avelio Gómez) la cual, señalo:
“así, dicha figura posee carácter cautelar por cuanto está dirigida a evitar la materialización o
continuidad de los efectos lesivos de un derecho o garantía constitucional en la situación
concreta de la parte, mientras se decide sobre el fondo del asunto que le dio lugar, a diferencia
de los efectos restitutorios plenos que ha de producir el amparo autónomo. Es, además,
provisional o temporal, pues como pretensión accesoria de la principal, es obvio que ella deja de
existir en el momento de la emisión del fallo que decida acerca de la procedencia del medio
procesal ordinario; y por último, la urgencia con que dicha providencia debe ser dictada, ha de
ser siempre el resultado de un sumario proceso Cognición, bajo riesgo de no ser eficaz en la
práctica, la protección del derecho constitucional que se alega vulnerado”.
Sin embargo, luego de haberse mantenido la tesis del carácter cautelar del amparo sobrevenido
por largo tiempo, la Sala constitucional ( en sentencia de 28-7-2000, caso: Luís Alberto Baca)
acoge una extraña concepción del amparo sobrevenido, sugiriendo que contra una sentencia
cuya apelación deba ser oída en un solo efecto, el perjudicado tiene la opción de intentar la
apelación correspondiente o el amparo constitucional, en caso de violación de derechos
fundamentales, e incluso, pudiera ejercer ambos recursos paralelamente. Pero en ambos
supuestos pareciera que ya no estaríamos hablando de una medida cautelar, sino de una acción
distinta y ante un tribunal diferente.
Por ello, la sala en la mencionada sentencia hace unas precisiones, en cuanto a quien puede
perjudicar esa actividad procesal (las partes o los terceros), distinguiendo los siguientes casos:
En cuanto a las partes, los fallos cuya apelación se oye en ambos efectos, no generan (en
principio) acción de amparo alguno, si ellos contienen transgresiones constitucionales
que hagan necesario acudir a dicha acción, ya que al oírse la apelación en ambos efectos,
dichas sentencias no se ejecutan y los efectos de la lesión no se concretan; no
pudiéndose considerar ni siquiera que hay amenaza de infracción, ya que el Juez de
Alzada o de Casación, si la infracción Constitucional la contiene el fallo de la ultima
instancia recurrible en casación, puede impedir la concreción de los efectos lesivos a la
situación jurídica.
Cuando se trata de fallos cuya apelación se oye en un solo defecto o a los que se negó la
apelación o el recurso de hecho, si lo acordado en dichas sentencias si se ejecuta; pero
solo cuando esa ejecución va a causar agravio constitucional a la situación jurídica de
una parte, es que ella podrá acudir a la vía del amparo para proteger su situación
jurídica, ya que concretado el agravio, las cosas no podrán volver a la situación anterior,
ni a una semejante, o la parte lesionada puede optar por la vía de apelación. por una
parte si el agraviado hace uso de la apelación, es porque considera que este recurso es el
optimo para lograr el restablecimiento de la situación jurídica infringida, ante tal
escogencia, el amparo que se incoare seria inadmisible a tenor de lo dispuesto en el
numeral 5 del artículo 6 de la Ley Orgánica de Amparo.
Sin embargo, señala, además la sala que si la apelación no fuera resuelta en el tiempo
pautado por la ley, el apelante podrá incorporar amparo autónomo, para que el Juez
competente conozca de la infracción que genero la dilación indebida, y además, resuelva
la apelaron no decidida. Por lo tanto considera la sala que la apelación y el amparo
pueden coexistir, cuando el recurso de apelación tiene por objeto, la decisión de
infracciones distintas a las constitucionales, por lo tanto el objeto de cada proceso es
diferente.
Con relación a las sentencias de última instancia, dictadas por juzgados superiores, que
no admiten legalmente ningún otro recurso y que infrinjan derechos y garantías
constitucionales de las partes, estas podrán acudir ante la sala constitucional, cuando
dicha sala fuera competente, dentro de las condiciones establecidas en el numeral 4 del
artículo 6, dentro de los seis meses de conocimiento de la parte lesionada .Si así no lo
hicieren, habrán convenido expresamente en las infracciones constitucionales, si como
lo habrían hecho tácitamente si existieren signos inequívocos de la aceptación del
dispositivo.
Cuando los fallos contentivos de las transgresiones constitucionales son los emanados
de las Salas del Tribunal Supremo de Justicia, distintos a la Sala Constitucional, esta
sala puede corregir las infracciones, por la vía de la revisión prescrita en el numeral 10
del articulo336 de la vigente Constitución.
En materia de amparo constitucional las sentencias que dicten en primera instancia los
tribunales distintos a la sala constitucional, solo podrán ser objeto de amparo si ellas
contienen infracciones a derechos y garantías constitucionales de las partes, que versen
sobre un agravio no juzgado en dichas causas.
Con relación a los autos de mera sustanciación, la sala considera que no pueden ser
motivo de amparo, porque ellos no causan gravamen y si los causaran, ya no tratan de
meros autos de sustanciación y por ello el régimen aplicable seria el dispuesto en el
artículo 2.
Los actos procesales como tales, lesivos de bienes jurídicos constitucionales, son objeto
de peticiones de nulidad por las partes afectadas por ellos, y el amparo realmente
procederá contra la sentencia que resuelva la nulidad, o contra la omisión del Juez o del
funcionario judicial de dictarla en el lapso legal. Pero a pesar de ello, los actos judiciales
que violen derechos o garantías constitucionales de las partes, que de no corregirse de
inmediato sus efectos se harían irreparables, serán objeto de amparo.
Las omisiones judiciales lesivas de derechos y garantías constitucionales que vienen a
actuar como una vía de hecho y que vienen a actuar dentro del artículo 4 de la Ley
orgánica de Amparo, son objeto inmediato de acción de amparo, ya que la situación
jurídica se convierte en sujeto de una lesión indefinida, mientras no se cumple la
actuación.
Las partes en caso de que las violaciones infrinjan el orden público, siempre tendrán
expedita la vía del amparo, sin las limitaciones del numeral 4 del artículo 6 de la Ley
especial.
En cuanto a los terceros, el proceso puede afectarlos directa o indirectamente. Dentro del
derecho común, los terceros tienen en las tercerías para oponerse a los terceros la posibilidad
para oponerse a los efectos lesivos a su situación jurídica que le causen los fallos, actos u
omisiones procesales, que contengan infracciones a sus derechos y garantías constitucionales.
En este sentido cuando sobre el mismo tema del amparo exista un juicio en curso diverso al del
amparo, ya que ello significa que el accionante no consideraba de carácter inmediato la lesión de
su situación jurídica o que haya usado otros medios judiciales para reparar su situación, como
pedir al juez de la causa la aplicación del control difuso de la constitucionalidad. Cuando esto
ocurra el lesionado, no tiene derecho al amparo ya que el ha considerado que la vía utilizada es
de igual entidad que la del amparo para obtener la reparación de su situación jurídica.
La Sala Constitucional en sentencia del 12-03-2003, nro. 515, preciso que “El amparo
sobrevenido no procederá en todo supuesto de irregularidades o alteraciones del orden procesal
que impliquen lesiones o menoscabo de los derechos constitucionales de las partes en el
proceso, sino solamente en aquellos casos en los que concurran los siguientes supuestos:
1. Que dichas situaciones ex novo, esto es, en forma sobrevenida, con posterioridad a la
interposición del recurso ordinario, por ejemplo, a la apelación ante el juzgado superior
a quien compete conocer en primera instancia.
2. Que tales situaciones (actos u omisiones), una vez constatada su fragancia, justifiquen la
adopción inmediata de una tutela constitucional cautelar que impida la irreparabilidad
de la situación infringida.
3. Que la vía ordinaria activada por la parte presuntamente agraviada (verbigracia, la
apelación) no sea idónea para restablecer oportunamente la injuria constitucional
invocada.”
Legitimación activa
“la legitimación activa en una acción de amparo la tienen, en principio, quienes hayan sido
directamente afectados en sus derechos constitucionales, y no los que tengan un simple interés
en que la misma sea procedente, salvo, cuando se trate de un hábeas corpus, en donde la
legitimación activa deja de ser determinada por la afectación directa para ser extendida a
cualquier persona, que actúe en nombre del afectado, o cuando se trate de personas colectivas e
intereses difusos conforme lo dispone el artículo 27 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, y el artículo 41 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y
Garantías Constitucionales” (sentencia numero 2177 S.C, de 12 de septiembre de 2002)
Legitimación pasiva
Requisitos de admisibilidad
a) Hecho ilícito.
Aclarando en lo que consiste la Universalidad del Amparo debemos decir que existen
características que dicho control debe poseer para que su admisibilidad proceda, dejando claro
que no por ello dejan de existir causales que impiden dicha admisión. (Artículo 6 de la Ley
Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías).
Este requisito consiste en lo real de la lesión y el tiempo en el que debe presentarse, es decir,
esta debe ser actual, presente o que si bien ya aconteció el mismo debe aun repercutir en la
actualidad.
Quiere decir este requisito que las violaciones que se presenten puedan restablecerse a través de
la decisión del Juez competente, bien sea evitando que se consuma, si no se ha iniciado;
suspenderla, si ya comenzó; o suspenderla si ya se ha cumplido.
Ahora bien, esta causal no es aplicable cuando se trate de situaciones que infringen el Orden
Publico o las Buenas Costumbres, es decir, que existen casos en que es necesario la intervención
del Juez Constitucional por tratarse de prerrogativas del Poder Público en la cual no correrá el
lapso de caducidad contemplado en el ordinal 4 articulo 6 de la Ley Orgánica de Amparo
sobre Derechos y Garantías Constitucionales.
4) La amenaza como hecho lesivo.
Anteriormente había quedado claro que debían tratarse de hechos presentes o pasados pero que
estos repercutieran en la actualidad. Pues bien el ordinal 2 del artículo 6 de la ley bajo estudio se
refiere al hecho lesivo que interesa al futuro, quiere decir que este control se ocupara de hechos
que no sean remotos, o sea, inciertos o eventuales, sino que va a prevenir toda clase de lesión
que resulte de indudable cometido, cuyo requisito es pues más que una mera probabilidad, una
verdadera certeza fundada en un agravio, es decir, que la amenaza sea inmediata, posible y
realizable por el imputado.
Versa en la inexistencia de otro medio procesal ordinario y adecuado que pueda resolver la
situación infringida o por infringir, sino que el control bajo estudio debe ser utilizado en
situaciones extremas. Es precisamente a esto a que se refiere el carácter subsidiario o
extraordinario de la Acción de Amparo Constitucional, incluso vías que no sean las de Amparo,
constituye una causal de inadmisibilidad para esta acción (ordinal 5 del artículo 6 de la ya
mencionada ley) pero esto hoy día ha sido superado, diciendo pues que el carácter
extraordinario de esta acción suele hacerse con el resto de las causales de inadmisibilidad, es
decir, que el Juez puede desechar in limine litis dicha acción cuando considere que no hay dudas
de que se cuenta con otros medios para resolver la situación que ha sido o que puede ser
infringida.
Con respecto al numeral 7 del art. 6 de la ley especial de amparo, cuando exista un estado de
excepción no puede interponerse una acción de amparo. Este numeral es abiertamente
antagónico al último aparte del art. 27 de la actual constitución nacional, el cual reza:
“El ejercicio de este derecho no puede ser afectado, en modo alguno, por la declaración del
estado de excepción o de la restricción de garantías constitucionales”
Asimismo la ley de estados de excepción en su artículo 7, numeral 12 establece que no se puede
restringir el amparo constitucional.
Por tanto a nuestro criterio este numeral no debería ser considerado una causal de inadmisión
del amparo.
Del amparo de la libertad y seguridad personales conocerán los Tribunales de Primera Instancia
en lo Penal, conforme al procedimiento establecido en esta ley.
El legislador en este artículo hace referencia a 3 aspectos para determinar la competencia del
tribunal que conocerá del amparo. En primer lugar al grado de competencia cuando establece
que conocerán las acciones de amparo los tribunales de primera instancia. La sala constitucional
en sentencia nro. 26 del 25 de enero de 2001 estableció:
“En lo que concierne a la competencia por razón del grado, las disposiciones previstas en los
artículos 7 y 35 de la citada Ley Orgánica establecen que, en primera instancia, el órgano
competente es el Tribunal de Primera Instancia, y, en segunda instancia, lo es el Tribunal
Superior respectivo. Ahora bien, los tribunales pueden conocer, según el caso, en primera
instancia, en segunda instancia o en instancia única. En el caso de los Tribunales Superiores en
lo Civil y Contencioso Administrativo, los mismos conocen, en segunda instancia, en la materia
civil, de las decisiones que pronuncian los Tribunales de Primera Instancia en lo Civil; en
cambio, conocen en primera instancia, en materia administrativa, de las causas que tienen
atribuidas por ley, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 181 de la Ley Orgánica de la
Corte Suprema de Justicia”
En tercer lugar el legislador establece el criterio territorial en el art. 7 cuando dispone: “en la
jurisdicción correspondiente al lugar donde ocurrieren el hecho, acto u omisión que motivaren
la solicitud de amparo. Es decir que además de advertir los criterios legales en razón de la
materia para identificar el tribunal que conocerá del amparo, es necesario aplicar el criterio del
territorio, entonces será competente el tribunal de la jurisdicción donde ocurrió el hecho lesivo.
Recordemos que la ley orgánica de amparo fue promulgada en el año 1988, es decir que es
anterior a la constitución actual del año 99, razón por la cual muchos aspectos de la ley vigente
de amparo no se corresponden con la actual constitución, así el art. 8 establece:
Artículo 8.- La Corte Suprema de Justicia conocerá, en única instancia y mediante aplicación de
los lapsos y formalidades previstos en la ley, en la sala de competencia afín con el derecho o
garantía constitucionales violados o amenazados de violación, de las acciones de amparo contra
los hechos, actos y omisiones emanados del Presidente de la República, de los Ministros, del
Consejo Supremo Electoral y demás organismos electorales del país, del Fiscal General de la
República, del Procurador General de la República o del Contralor General de la República
Este artículo recoge lo que la doctrina ha denominado el criterio orgánico o privilegiado para
conocer de las acciones de amparo que se intenten contra los actos emanados por los
funcionarios allí mencionados. La disposición in comento a raíz de las transformaciones sufridas
como consecuencia de la nueva constitución de 1999 y sobre todo con la creación de la sala
constitucional se altero notablemente, toda vez que esta sala paso asumir en forma monopólica,
la competencia asignada por el art. 8 de la ley orgánica de amparo. Así lo asentó la sala
constitucional en sentencia nro. 1 del 20 de enero de 2000 en ponencia del magistrado Jesús
Cabrera:
“Por ser función de esta Sala, según el artículo 335 de la Constitución, la interpretación de dicha
Carta Magna, es claro que la materia de su conocimiento abarca las infracciones
constitucionales, como lo demuestran las atribuciones que la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela otorga a la Sala Constitucional en su artículo 336. Esta circunstancia la
convierte en la Sala que por la materia tiene la competencia para conocer, según el caso, de las
acciones de amparo constitucional propuestas conforme a la Ley Orgánica de Amparo Sobre
Derechos y Garantías Constitucionales. Por otra parte, debido a su condición de juez natural en
la jurisdicción constitucional, la competencia que contempla el artículo 8 de la Ley Orgánica de
Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales ha desaparecido, ya que la materia
constitucional corresponde a esta Sala (téngase presente que la creación de una Sala con
competencia constitucional, origina un criterio orgánico para delimitar la competencia en el cual
se encuentran comprendidos, necesariamente, todos los asuntos relacionados con la
Constitución).
Por las razones expuestas, esta Sala declara que, la competencia expresada en los artículos 7 y 8
de la ley antes citada, se distribuirá así:
Es apreciable la diferencia entre el artículo 8 de la ley, y el mandato nro. 1 que estableció la sala
constitucional, mientras la ley daba competencia a las salas de la extinta Corte Suprema de
Justicia en razón de la materia a fin con el derecho violado para conocer del amparo contra los
altos funcionarios del gobierno, la jurisprudencia transcrita establece que la jurisdicción para
conocer de estos amparos corresponde exclusivamente y en única instancia a la sala
constitucional. La jurisprudencia también establece que la sala constitucional conocerá no solo
de los amparos contra los funcionarios del art. 8, sino contra los funcionarios que actúen por
delegación de estos.
La misma sentencia configura otros aspectos como el establecido en el numeral 4to, que cambia
el ultimo aparte del art. 7, al especificar mas claramente los tribunales competentes en materia
de habeas corpus, el amparo que tengan por objeto la seguridad y libertad personal será el Juez
de control, y los demás amparos relativos a materia penal pero que se refieran a otros derechos
corresponden a los tribunales de juicio. Las cortes de apelaciones conocerán en apelación de las
causas que se lleven en los tribunales mencionados anteriormente (de control y juicio)
Para garantizar el acceso a la justicia y la interposición del amparo, la ley especial trae un
mecanismo para tramitar un amparo en aquellos lugares donde no haya tribunales de primera
instancia, así el artículo 9 establece cuando los hechos, actos, u omisiones constitutivos de la
violación del derecho o de la garantía constitucional se produzcan en lugar donde no funcionen
tribunales de primera instancia, se interpondrá la acción de amparo ante cualquier juez de la
localidad (o municipio) quien lo decidirá
”La Sala Electoral conocerá de los amparos autónomos contra actos sustantivamente electorales
de los titulares de los órganos administrativos distintos a las máximas autoridades de la
República mencionadas en el artículo 8 de la Ley Orgánica de Amparo, e igualmente de los entes
mencionados en el artículo 293, numeral 6, constitucional”(Sentencia nro. 90 sala electoral 26
julio de 2000)
Artículo 14.- La acción de amparo, tanto en lo principal como en lo incidental y en todo lo que de
ella derive, hasta la ejecución de la providencia respectiva, es de eminente orden público.
Las atribuciones inherentes al Ministerio Público no menoscaban los derechos y acciones de los
particulares. La no intervención del Ministerio Público en la acción de amparo no es causal de
reposición ni de acción de nulidad.
Con ponencia del magistrado Jesús Eduardo Cabrera la sentencia del 1 de febrero del año 2000,
la sala constitucional estableció el procedimiento de amparo, e hizo una distinción entre el
procedimiento general de amparo y el procedimiento de amparo contra sentencia.
a) Fase de admisión
El procedimiento se inicia a través de una solicitud que conforme al artículo 16 de la ley puede
ser oral o escrita
Artículo 16.- La acción de amparo es gratuita por excelencia. Para su tramitación no se empleará
papel sellado ni estampillas y en caso de urgencia podrá interponerse por vía telegráfica. De ser
así, deberá ser ratificada personalmente o mediante apoderado dentro de los tres (3) días
siguientes. También procede su ejercicio en forma verbal y, en tal caso, el Juez deberá recogerla
en un acta.
La tramitación de amparo no está sujeta a formalidad razón por la cual puede interponerse
como dice el art. por vía telegráfica, hoy día no hablamos de telégrafos pero si de Internet, La
sala constitucional en sentencia del 9 de abril del 2001, en decisión nro. 523 estableció la
idoneidad del correo electrónico para la interposición de acciones de amparo. Pero como reza en
el art. 16 de la ley orgánica de amparo esta solicitud electrónica deberá ser ratificada
personalmente o por medio de apoderado dentro de los 3 días siguientes. En virtud de lo
anterior en el portal electrónico del Tribunal Supremo de Justicia [Link] existe una
herramienta para interponer amparos a través de un formulario electrónico.
Dice el mismo artículo que en caso de que la solicitud se hiciere en forma oral se exigirán en lo
posible los mismos requisitos.
A este artículo la jurisprudencia de la sala constitucional del 1 de febrero del año 2000:
“…pero el accionante además de los elementos prescritos en el citado artículo 18 deberá también
señalar en su solicitud, oral o escrita, las pruebas que desea promover, siendo esta una carga
cuya omisión produce la preclusión de la oportunidad, no solo la de la oferta de las pruebas
omitidas, sino la de la producción de todos los instrumentos escritos, audiovisuales o gráficos,
con que cuenta para el momento de incoar la acción y que no promoviere y presentare con su
escrito o interposición oral; prefiriéndose entre los instrumentos a producir los auténticos. El
principio de libertad de medios regirá estos procedimientos, valorándose las pruebas por la sana
crítica, excepto la prueba instrumental que tendrá los valores establecidos en los artículos 1359 y
1360 del Código Civil para los documentos públicos y en el artículo 1363 del mismo Código para
los documentos privados auténticos y otros que merezcan autenticidad, entre ellos los
documentos públicos administrativos”
En el caso que la solicitud de amparo no cumpla con los extremos del art. 18, el tribunal
notificara al solicitante para que corrija los defectos u omisiones dentro del lapso de 48 horas
siguientes a la notificación.
Artículo 19.- Si la solicitud fuere oscura o no llenare los requisitos exigidos anteriormente
especificados, se notificará al solicitante del amparo para que corrija el defecto u omisión dentro
del lapso de cuarenta y ocho horas siguientes a la correspondiente notificación. Si no lo hiciere,
la acción de amparo será declarada inadmisible.
Como se desprende del art. 19 citado el solicitante deberá corregir el defecto dentro del lapso de
48 horas siguientes a la notificación que se le haga de estas, y si no lo hace se le declarara
inadmisible la solicitud. Por el contrario si subsana las omisiones o defectos el tribunal admitirá
el amparo.
b) Fase de Notificación
Esta notificación según la misma sentencia de la Sala Constitucional del 1/02/2000, podrá ser
practicada mediante boleta, o comunicación telefónica, fax, telegrama, correo electrónico, o
cualquier medio de comunicación interpersonal, bien por el órgano jurisdiccional o bien por el
Alguacil del mismo, indicándose en la notificación la fecha de comparecencia del presunto
agraviante y dejando el Secretario del órgano jurisdiccional, en autos, constancia detallada de
haberse efectuado la citación o notificación y de sus consecuencias.
c) Fase oral
Además, en la audiencia ante el Tribunal que conozca en primera instancia en que se evacuen
estas pruebas de lo actuado, se levantará un acta que firmarán los intervinientes
Incomparecencia del agraviante a la audiencia oral:
La falta de comparecencia del presunto agraviante a la audiencia oral aquí señalada producirá
los efectos previstos en el artículo 23 de la Ley Orgánica de Amparo Sobre Derechos y Garantías
Constitucionales.
En caso de litis consorcios necesarios activos o pasivos, cualquiera de los litis consortes que
concurran a los actos, representará al consorcio.
d) fase de decisión
El órgano jurisdiccional, en la misma audiencia, decretará cuáles son las pruebas admisibles y
necesarias, y ordenará, de ser admisibles, también en la misma audiencia, su evacuación, que se
realizará en ese mismo día, con inmediación del órgano en cumplimiento del requisito de la
oralidad o podrá diferir para el día inmediato posterior la evacuación de las pruebas.
Si decide inmediatamente, deberá exponer en forma oral el dispositivo del fallo. El fallo lo
comunicara el juez o el presidente del tribunal colegiado si es el caso, pero la sentencia escrita
deberá ser redactada por el ponente o quien decida el presidente del tribunal.
Si el juez decide diferir la audiencia, podrá hacerlo, pero por un lapso no mayor a 48 horas por
estimar que es necesaria la presentación o evacuación de alguna prueba que sea fundamental
para decidir el caso, o a petición de alguna de las partes o del Ministerio Público.
En esta modalidad de amparo el legitimado pasivo es el tribunal que dicto la sentencia lesiva de
derechos constitucionales. La misma decisión de carácter vinculante de la sala constitucional
(fecha: 1 de febrero de 2000) que venimos analizando estableció el procedimiento a seguir
cuando se intentan acciones de amparo constitucional contra decisiones judiciales y al efecto
determina que las formalidades se simplificaran aun mas, debiendo notificarse al presunto
agraviante (al juez que dicto la sentencia) así como a las partes que intervinieron en ese proceso
la oportunidad en que se realizara la audiencia oral para que estas presenten sus alegatos y
argumentos respecto a la acción. Si el presunto agraviante, el juez no comparece a la audiencia
no se le tendrá por confeso.
Estos amparos se intentaran con la copia certificada del fallo que se pretende impugnar a menos
que por la urgencia no pueda obtenerse a tiempo la copia certificada, caso en el cual se
admitirán las copias previstas en el artículo 429 del Código Procedimiento Civil, no obstante en
la audiencia oral deberá presentarse copia auténtica de la sentencia.
Unas vez notificadas, la oportunidad de la audiencia será igual que en el procedimiento
anterior es decir dentro de las 96 horas siguientes la ultima notificación.
“…que el carácter accesorio e instrumental del amparo cautelar hace posible asumirlo en los
mismo términos que una medida cautelar, con la diferencia de que el primero alude
exclusivamente a la violación de derechos y garantías de rango constitucional, circunstancia ésta
que por su trascendencia, hace aún más apremiante el pronunciamiento sobre la procedencia de
la medida solicitada” (sentencia nro. 3303 SPA, 24 octubre 2006)
“…en tanto se sancione la nueva ley que regule lo relacionado con la interposición y tramitación
de esta especial acción, es necesaria la inaplicación del trámite previsto en los artículos 23, 24 y
26 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, por considerarlo
contrario a los principios que informan la institución del amparo, lo cual no es óbice para que
continúen aplicándose las reglas de procedimiento contenidas en dicha Ley, en todo aquello que
no resulte incongruente a la inmediatez y celeridad requerida en todo decreto de amparo
En su lugar, acordó una tramitación similar a la seguida en los casos de otras medidas
cautelares, por lo que, una vez admitida la causa principal por la Sala, debe emitirse al mismo
tiempo un pronunciamiento sobre la providencia cautelar de amparo solicitada, con
prescindencia de cualquier otro aspecto, cumpliéndose así con el propósito previsto en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”
Afirmó la Sala en dicho fallo y así lo ratifica en esta oportunidad, que la tramitación así seguida
no reviste en modo alguno, violación del derecho a la defensa de la parte contra quien obra la
medida, pues ésta podrá hacer la correspondiente oposición, una vez ejecutada la misma,
siguiendo a tal efecto el procedimiento pautado en los artículos 602 y siguientes del Código de
Procedimiento Civil; ello ante la ausencia de un iter indicado expresamente por la Ley, conforme
a la previsión contenida en el artículo 102 de la entonces vigente Ley Orgánica de la Corte
Suprema de Justicia, ahora previsto en el artículo 19 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo
de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela…”
“… Contra la decisión dictada en primera instancia, podrá apelarse dentro de los tres (3) días
siguientes a la publicación del fallo, la cual se oirá en un sólo efecto a menos que se trate del fallo
dictado en un proceso que, por excepción, tenga una sola instancia” (Como el caso del amparo
contra altos funcionarios del gobierno art. 8)
“La Sala considera, después de un cuidadoso análisis del asunto y de la observación, a través del
tiempo, de las circunstancias que fueron expuestas, que la consulta a que se refiere el artículo 35
de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, tal como se razonó,
antagoniza con lo que disponen los artículos 26, 27 y 257 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, por lo que se declara que ella, la consulta, fue derogada por la
disposición Derogatoria Única de la Constitución vigente. Así se declara. Cabe destacar que
nuestro legislador ha ido suprimiendo la consulta en materias sensibles, incluso de orden
público, por cuanto ha estimado que la garantía del recurso, sin necesidad de que se supla la
voluntad del justiciable, es suficiente para la protección de los altos intereses cuya tutela le ha
sido confiada. Así, fue eliminada la consulta en materia de divorcio y separación de cuerpos que
existía en el Código de Procedimiento Civil derogado (artículo 557) y lo fue también en materia
penal general y de Salvaguarda del Patrimonio Público, en la transición del Código de
Enjuiciamiento Criminal y la Ley Orgánica de Salvaguarda del Patrimonio Público (en materia
de procedimiento) al Código Orgánico Procesal Penal”
BIBLIOGRAFÍA