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AMPARO

El documento habla sobre la definición, historia y naturaleza jurídica de la acción de amparo constitucional en Venezuela. Explica que el amparo es un mecanismo para proteger los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución y que ha sido influenciado por las tradiciones anglosajona e hispánica.

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AMPARO

El documento habla sobre la definición, historia y naturaleza jurídica de la acción de amparo constitucional en Venezuela. Explica que el amparo es un mecanismo para proteger los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución y que ha sido influenciado por las tradiciones anglosajona e hispánica.

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E FEBRERO DE 2009

EL AMPARO CONSTITUCIONAL
ACCION DE AMPARO

Definicion 

El amparo constitucional es la garantía o medio a través del cual se protegen los derechos
fundamentales que la Constitución reconoce a las personas. Esta acción está destinada a
restablecer a través de un procedimiento breve los derechos lesionados o amenazados de
violación, siendo un instrumento para garantizar el pacífico disfrute de los derechos y garantías
inherentes a la persona, operando la misma según su carácter de extraordinario, sólo cuando se
dan las condiciones previamente expuestas y aceptadas como necesarias de la institución de
amparo de conformidad con la ley que rige la materia.

Reseña  Historica 

El origen del amparo en Venezuela, concebido como instrumento de defensa de los derechos y
libertades, es de creación relativamente tardía, comparándolo con los ordenamientos jurídicos
de su ámbito cultural latinoamericano. 

Las influencias más perceptibles de Amparo en nuestro país, son la anglosajona y la tradición
hispánica. Respecto a la primera, tiene su origen en Inglaterra mediante el habeas Corpus,
declaraciones de derechos y culmina su desarrollo con el Estado Constitucional norteamericano,
cuya influencia penetró con gran fuerza en las nuevas repúblicas iberoamericanas durante los
primeros años de la vida de éstas.

La influencia estadounidense se percibe claramente en su formulación no sólo de la rígida


división de poderes, sino en el sentido de la limitación de los mismos; así, en el proceso
constituyente norteamericano confluyen los factores necesarios para determinar la supremacía
de los jueces bajo la reforma de la "judicial law", continuidad de la tradición inglesa que
contempla a los jueces como órganos independientes creadores de derecho, y el controvertido
concepto de la soberanía parlamentaria que se complementa con la idea de que la Constitución
es una ley fundamental ante la que han de someterse el resto de las leyes, y que es función
propia de los jueces, no de la legislatura, interpretar y aplicar las leyes. 
Respecto a la influencia hispánica, ésta no es menor que la anglosajona, simplemente diferente,
así desde el propio término amparo, que tiene su origen en el derecho español y que ha sido
adoptado por los diversos ordenamientos latinoamericanos. Sin embargo, la influencia más
clara en cuanto a protección de derechos se refiere se contienen la Leyes de Indias, en cuyo
corpus se proclaman las formulaciones emanadas por el Rey de Castilla referente al tratamiento
de que debían ser objeto los indígenas de las tierras americanas por parte de los conquistadores
primero y de la Administración colonial posteriormente, a las que limitaba en gran medida su
actuación.

En Venezuela, la influencia más reciente es la mexicana donde primeramente se conformó el


amparo en un texto constitucional, haciéndose en la constitución del Yucatán de 16 de mayo de
1841, en sus artículos 8, 9, y 62, aunque su ámbito de aplicación se refería sólo al estado en
referencia. El objeto de la introducción de esta institución era proteger a los habitantes del
Estado contra actos de la autoridad que violara la Constitución y los derechos fundamentales.
El ejemplo mexicano  produjo algunos intentos de establecer una figura similar en la
constitución de 1811, aunque su proclamación no se producirá hasta el texto de 1961, en su
artículo 49, reglamentándose por la Ley orgánica de Amparo sobre derechos y Garantías
Constitucionales del 22 de Enero de 1988.

Sin embargo podemos señalar que los antecedentes del amparo constitucional en Venezuela
datan en principio de 1947. En la Constitución Nacional aprobada por la Asamblea Nacional
Constituyente el cinco de Julio de ese año solo se desglosan de manera, diríamos efímera, los
llamados deberes y derechos individuales y sociales , tal y como lo disponían los artículos 20 al
28 del mencionado texto.

Luego en la Constitución Nacional de 1953, la cual surgió en un sistema de fuerza no existe


ningún desarrollo en materia de amparo Constitucional, más bien queda reducido el campo
conceptual de la Constitución de 1947 por motivo del sistema imperante.
La Constitución del 23 de Enero de 1961 consagra el amparo constitucional en los artículos 49 y
50, dentro de los llamados derechos o disposiciones generales que engloban los artículos 43 al
50.

Naturaleza jurídica

Es un derecho constitucional, lo que implica que toda persona  puede  ser amparada ante la
violación de cualquier derecho que este consagrado en la Carta Magna incluso cuando no lo esté,
siempre y cuando sea un derecho que se considere inherente a la persona. Lo característico de
este derecho es que comprende un procedimiento breve, público, oral, gratuito y sencillo lo que
garantiza una verdadera y urgente atención. Es por ello una garantía de restablecimiento de la
lesión actual o inminente.  

Entonces, la situación que busca restituir el Amparo, es aquella cuya garantía estaba
resguardada por la Norma Fundamental, y fue lesionada con ocasión de efectuada una situación
o de dictado un acto, bien sea, porque los agentes públicos o los particulares, debiendo
conducirse de acuerdo con un precepto de este rango, lo desconocieron o aplicaron mal.
Aunque, también puede deducirse que, el Amparo puede ser utilizado como mecanismo de
prevención ante una inminente violación  de derechos fundamentales, ya que a través de éste se
pueden suspender los efectos del acto considerado lesivo y así evitar daños irreparables. Por lo
tanto, su procedencia no solo se da cuando hay una violación sino que también cuando hay
amenaza de violación, permitiendo así evitar la materialización o permanencia del hecho lesivo
y de sus efectos. 

El Amparo es considerado como  una garantía constitucional específica, para restablecer


situaciones que provengan de violaciones de derechos y garantías fundamentales inherentes a la
persona, pero de ninguna forma de las reguladas legalmente ya que, si así fuere, el Amparo
perdería todo sentido y alcance y se convertiría en un mecanismo ordinario de control de la
legalidad. 

El Amparo Constitucional goza de una serie de principios que lo particularizan de otras figuras,
al respecto tenemos que dentro del proceso no se pueden relajar las normas de procedimiento ni
las constitucionales, a excepción del desistimiento de la acción de amparo constitucional solo en
casos en que el orden constitucional no sea tan trágico, esto es, principio del orden publico del
proceso. 

Además es importante rescatar que en materia de amparo constitucional se encuentran


habilitados todos los días incluso los de vacaciones, por lo tanto, los jueces así sean temporales,
están en la obligación de tramitarlo y sentenciarlo. Esto es, principio de la doble instancia y de la
habilitación permanente, respectivamente. 

En el Amparo Constitucional, se da el principio de Inquisitividad, donde el juez, dado el tipo de


derecho que se encuentra en discusión, tiene facultades amplias hasta el punto de poder mejorar
las peticiones del accionante, evacuar pruebas que considere necesarias para hacerse un mejor
criterio del asunto, y en fin puede realizar actos oficiosos revestidos de carácter inquisitivo
conforme a lo previsto en el articulo 11 del Código de Procedimiento Civil. 

Dado el tipo de derecho que se encuentra en juego, el juicio de Amparo se encuentra revestido
de los principios de celeridad y urgencia, lo que por consiguiente nos lleva al principio de la
informalidad, simplicidad procesal y gratuidad, es por ello que a propósito el articulo 254 de la
constitución elimino el pago de aranceles judiciales para todo proceso jurisdiccional. Esto
también se hace ver en lo dispuesto en los artículos 26, 27 y 257 de nuestra Carta Magna, donde
dice, que no se requieren largos procesos, lentos y llenos de formalismos, por el contrario, se
busca agilizar la justicia mediante procedimientos rápidos, breves, orales, públicos, gratuitos,
sin formalismos, imparciales, independientes, responsables, equitativos y expeditos.
Cabe resaltar que la Constitución de 1961 consagro en su parte dogmática todo un mosaico de
derechos, los cuales resultan obligantes para un estado que se precie de ser garante de los
derechos humanos. Antes de la Constitución de 1961 existía el amparo como recurso, pero no
como una autentica acción, ya que siempre eran tanto su solicitud como su trámite, aplicación y
ejecución de carácter extraordinario.

La primera ley de Amparo y Garantías Constitucionales apareció publicada en la Gaceta Oficial


de la República de Venezuela nro. 33.891 de fecha 22 de Enero de 1988.  La misma sufrió una
reforma circunscrita únicamente al texto del artículo 8 y se publico en Gaceta Oficial nro.
34.060, del 27 de Septiembre de 1988. En esta reforma se incluyen las acciones de amparo
constitucional en contra del Consejo Supremo Electoral y demás organismos electorales del país.
Al dictarse la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en 1999, esta establece
nuevos principios procesales destinados a garantizar la protección de los derechos de las partes
en proceso, pero tales disposiciones resultan incompatibles con la dictada Ley de Amparo y
Garantías Constitucionales, por ello, esta ley ha sido objeto de innumerables interpretaciones y
modificaciones por vía jurisprudencial, situación que se mantendrá hasta tanto  sea dictada una
nueva ley especial de amparo.

Base constitucional del amparo

En el título III, capítulo I, art. 27 se encuentra ubicada la acción de amparo constitucional. En


efecto establece el artículo:

Artículo 27. Toda persona tiene derecho a ser amparada por los tribunales en el goce y ejercicio
de los derechos y garantías constitucionales, aun de aquellos inherentes a la persona que no
figuren expresamente en esta Constitución o en los instrumentos internacionales sobre derechos
humanos.

El procedimiento de la acción de amparo constitucional será oral, público, breve, gratuito y no


sujeto a formalidad, y la autoridad judicial competente tendrá potestad para restablecer
inmediatamente la situación jurídica infringida o la situación que más se asemeje a ella. Todo
tiempo será hábil y el tribunal lo tramitará con preferencia a cualquier otro asunto.
La acción de amparo a la libertad o seguridad podrá ser interpuesta por cualquier persona, y el
detenido o detenida será puesto o puesta bajo la custodia del tribunal de manera inmediata, sin
dilación alguna.

El ejercicio de este derecho no puede ser afectado, en modo alguno, por la declaración del estado
de excepción o de la restricción de garantías constitucionales.

Base legal de la acción de amparo 

La encontramos en la ley orgánica de amparo sobre derechos y garantías


constitucionales publicada en el año 1988, y que sirvió para desarrollar el precepto
constitucional sobre amparo que traía la antigua constitución de 1961 en su art. 49. En razón de
que la vigente ley de amparo es de 1988 y la actual constitución es de 1999, muchos de sus
preceptos no se corresponden con la vigente carta magna razón por la cual la sala constitucional
del Tribunal Supremo de Justicia ha hecho algunas modificaciones de la actual ley de amparo.

Modalidades del amparo

Existen en la Ley Orgánica del Amparo sobre derechos y garantías constitucionales 5 tipos o
modalidades del amparo:

1. Amparo contra normas (art. 3)


2. Amparo contra decisiones judiciales o amparo judicial ( art.4)
3. Amparo cautelar ( primer aparte del art. 5)
4. Habeas corpus (art. 38)
5. Amparo sobrevenido (art. 6 ordinal 5)

Amparo contra normas


Está previsto en el artículo 3 de la mencionada ley orgánica de amparo sobre derechos y
garantías constitucionales en los términos siguientes:

“También es procedente la acción de amparo, cuando la violación o amenaza de violación


deriven de una norma que colida con la Constitución. En este caso, la providencia judicial que
resuelva la acción interpuesta deberá apreciar la inaplicación de la norma impugnada y el Juez
informará a la Corte Suprema de Justicia acerca de la respectiva decisión”

Si bien el artículo establece que la acción procede cuando la violación derive de una norma que
colida con la constitución, el máximo tribunal de la república ha establecido en sala
constitucional que “realmente procede contra  el acto de aplicación de la norma y no contra esta
directamente, puesto que las normas por si solas no son capaces de incidir en la esfera jurídica
de los sujetos de derecho por su carácter abstracto, sino que requieren un acto de aplicación que
produzca el vinculo entre la norma y la situación jurídica lesionada de un particular” (Sala
constitucional, 4/marzo/2004 sentencia nro. 282)

Asimismo la sentencia de esa sala constitucional asienta que la incapacidad del acto normativo
de lesionar directamente al sujeto de derechos deviene que no sería, en principio una amenaza
inminente y no sería realizable por el imputado (el legislador) puesto que este no tiene a su
cargo la ejecución de las normas que dicta. Por ello, se ha concluido que en los casos de amparo
contra actos normativos, la norma no es objeto del amparo, sino la causa del acto de aplicación
que resulta lesivo de derechos o garantías constitucionales.

Excepción: existen situaciones en las que se puede prescindir del acto de aplicación o


ejecución de la norma cuestionada, e igualmente es procedente el amparo in comento, tal es el
caso de la norma autoaplicativa. Está definida como aquella que con su sola promulgación
adquiere operatividad inmediata sin que haya necesidad de un acto posterior de reglamentación
o siquiera de aplicación 1. Verbigracia: la ley que establece el impuesto al valor agregado (I.V.A),
toda vez que su sola promulgación implica una obligatoriedad efectiva y actual para las personas
allí previstas.

Competencia para conocer del amparo contra norma

La sala constitucional estableció:


“… que en esta modalidad de acción de amparo constitucional lo que viene a determinar la
competencia del órgano jurisdiccional que ha de conocerla es el objeto de la acción, es decir, la
situación jurídica concreta cuya violación se alega, que debe ser subsumida objetivamente
dentro de los principios de competencia que establece la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales. De manera que, deberá determinarse, en principio, cuál
es el sujeto encargado de la aplicación de la norma cuestionada por inconstitucionalidad, para
verificar la regla de determinación de la competencia, ratione materiae y ratione loci, a que se
refiere el artículo 7 de la referida Ley Orgánica, conforme a la cual la competencia para conocer
del amparo contra actos normativos le correspondería a los tribunales de primera instancia de
acuerdo con la afinidad con las materias que le han sido asignadas, en la jurisdicción
correspondiente al lugar donde ocurrió el hecho, acto u omisión que haya motivado la acción en
cuestión; será competente, en cambio, esta Sala Constitucional de acuerdo a la regla de
determinación de la competencia, ratione personae, prevista en el artículo 8 eiusdem, si se
verifica que el acto, hecho u omisión adoptado en ejecución de la norma procede de una de las
altas autoridades allí mencionadas, o de las que la jurisprudencia de esta Sala ha venido
incorporando”  (Sentencia nro. 104 S.C 1 febrero 2006)

Amparo judicial 

También conocido como amparo contra sentencias, es una acción de carácter extraordinario,
que permite fortalecer el control constitucional de las decisiones de los tribunales de la
república, para mitigar la angustia y desesperación causada por algún fallo judicial lesivo de
normas fundamentales. Está previsto en el artículo 4 de la ley Orgánica de Amparo sobre
derechos y garantías constitucionales que reza:

Articulo [Link] procede la acción de amparo cuando un Tribunal de la República,


actuando fuera de su competencia, dicte una resolución o sentencia u ordene un acto que lesione
un derecho constitucional.” 

En estos casos, la acción de amparo debe interponerse por ante un tribunal superior al que
emitió el pronunciamiento, quien decidirá en forma breve, sumaria y efectiva. 

Vale la pena acotar lo que la jurisprudencia de la sala constitucional del TSJ,  configura dentro
del supuesto de la norma:

Amparo contra omisión o falta de pronunciamiento


En sentencia nro. 80 fechada el 9 de marzo del 2000 y con ponencia del doctor José Delgado
Ocando se estableció que si bien se menciona en la norma el amparo contra una resolución,
sentencia o acto del tribunal, debe entenderse comprendida además en la misma disposición, la
posibilidad de accionar en amparo contra un tribunal por su falta de pronunciamiento;
situaciones que constituyen una omisión que podría también ser susceptible de conformar un
caso de violación de derechos de rango constitucional. 

Amparo contra un tribunal que actué fuera de su competencia

Se ha analizado la frase que contiene el articulo 4 cuando dice “actuando fuera de su


competencia” y establece la sala que cuando la norma habla de competencia no se refiere
exclusivamente al concepto técnico procesal, esto es a la materia, cuantía y territorio sino que
involucra también el supuesto de abuso de poder y extra limitación de las
atribuciones. (Sentencia nro. 1, 24 de enero de 2001)

Competencia para conocer del amparo judicial

Conforme al propio artículo 4 de la ley especial de amparo el tribunal competente es el superior


jerárquico del juez que dicto la sentencia.

Amparo cautelar

Es el resultado de la interposición conjunta de amparo constitucional con los recursos


contenciosos administrativos, en cuyo caso el amparo funge como una medida cautelar de
suspensión de efectos.

Esta modalidad se encuentra consagrada en el primer aparte del artículo 5 de la Ley Orgánica de
Amparo sobre derechos y garantías constitucionales cuando nos dice:

Articulo 5. 

"…Cuando la acción de amparo se ejerza contra actos administrativos de efectos particulares o


contra abstenciones o negativas de la Administración, podrá formularse ante el Juez
Contencioso-Administrativo competente, si lo hubiere en la localidad conjuntamente con el
recurso contencioso administrativo de anulación de actos administrativos o contra las conductas
omisivas, respectivamente, que se ejerza. En estos casos, el Juez, en forma breve, sumaria,
efectiva y conforme a lo establecido en el artículo 22, si lo considera procedente para la
protección constitucional, suspenderá los efectos del acto recurrido como garantía de dicho
derecho constitucional violado, mientras dure el juicio”

La Jurisprudencia de la Sala Político Administrativa en sentencia nro. 00159 del 5 de febrero de


2002 asentó: 

"Cuando, (...) se ejerce el amparo constitucional conjuntamente con el recurso contencioso


administrativo de anulación de un acto administrativo de efectos particulares, conforme al
segundo párrafo del artículo 5 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías
Constitucionales, esta acción tiene el carácter y la función de una medida cautelar, mediante la
cual el Juez con su pronunciamiento, debe evitar que al accionante le sean violentados derechos
o garantías de rango constitucional, mientras dure el juicio principal."

Competencia para conocer del amparo cautelar

La sala constitucional con  respecto a esta forma de amparo ha dicho que es una pretensión
accesoria del recurso contencioso administrativo de anulación y por ello sigue el destino de
aquella, en relación con el tribunal competente para conocer del amparo cautelar se determina a
través de la competencia de la pretensión principal. (Sala constitucional, sentencia nro. 887, del
31 mayo de 2001)

Amparo de la libertad y seguridad personal o Habeas Corpus

Está previsto en el último titulo de la ley orgánica de amparo sobre derechos y garantías
constitucionales, en los artículos 38 y 39. 

El penalista venezolano Fernando Fernández  lo define como un procedimiento constitucional


breve, directo y efectivo mediante el cual el juez penal competente y del lugar, revisa si una
detención es ilegal o no. Se trata de un proceso especialísimo que protege la libertad personal
frente a los abusos de los funcionarios y del Estado mismo en perjuicio de los ciudadanos. 
En tal sentido el juez que conoce del habeas corpus no determina culpabilidad o no del detenido.
Solo verifica si fue hecho preso según lo permiten la Constitución y las leyes. De constatar que la
detención fuere ilegal, debe ordenar la inmediata libertad del detenido mientras se instaura el
juicio que conocerá del fondo de la causa, en caso de que procediere. Mientras, podrá imponer
medidas cautelares. 

A partir de la vigencia del COPP y la Constitución de 1999 el habeas corpus previsto en la


legislación de amparo es modificado parcialmente: ya no tiene vigencia la detención policial
prevista en el artículo 44 de la ley especial de amparo, en la ley se prevé el período de 8 días
máximo bajo control de la policía. En todo caso, menos por flagrancia,  ningún policía puede
detener a alguien sin orden judicial, de acuerdo con el artículo 44 constitucional. 
Este tipo de amparo presenta particularidades en varios aspectos:

Con respecto a la legitimidad activa: por razones obvias no será el agraviado quien interponga la
acción, por ello el art. 41 de la ley especial de amparo establece que cualquier persona puede
gestionar la acción a favor del agraviado, de forma escrita, verbal o vía telegráfica, e incluso sin
necesidad de abogado que lo asista.  

Conforme al artículo 42, una vez admitida la solicitud el juez competente decidirá en un máximo
de 96 horas sobre la privación de libertad, si encontrare que fue hecha de forma ilegal ordenara
la inmediata libertad del agraviado. Dice el mismo artículo que si el juez lo considera necesario
ordenara caución personal o prohibirá la salida del país de la persona agraviada por un término
no mayor de 30 días.

Competencia para conocer de un habeas corpus

Conforme a la jurisprudencia de la sala constitucional el juez competente para conocer de una


detención policial o administrativa de libertad es el juez de control. Aunque vale la pena aclarar
que en virtud del art. 44.1 constitucional las detenciones solo pueden ser judiciales. Ahora en el
supuesto que la detención emane de órgano judicial también es posible atacar este
pronunciamiento cuando sea violatorio de garantías y derechos constitucionales, pero ya no a
través de la modalidad del habeas corpus sino por el amparo contra sentencia previsto en el art.
4 de la ley especial de amparo, y el juez competente para conocer será el superior jerárquico de
aquel que emitió el pronunciamiento. (S.C sentencia nro. 165, 13 febrero 2001)
Amparo Sobrevenido

La Ley Orgánica de Amparo en el ordinal 5to del articulo 6, se refiere a las causales de
inadmisibilidad de la acción de amparo constitucional, si embargo, de manera muy particular,
además de señalar uno de los principios básicos de esta institución (su carácter extraordinario),
establece la figura del amparo sobrevenido, destinada a proteger algún derecho o garantía
constitucionales, vulnerado con posterioridad a la interposición de una vía ordinaria distinta a la
del amparo.

En efecto señala la referida disposición: 

“Articulo 6. No se admitirá la acción de amparo: omissis…

5) Cuando el agraviado haya optado por recurrir a las vías judiciales ordinarias o hecho uso de
los medios judiciales preexistentes. En tal caso, al alegarse la violación o amenaza de violación
de un derecho o garantía constitucionales, el Juez deberá acogerse al procedimiento y a los
lapsos, establecidos en los artículos 23, 24 y 26 de la presente Ley, a fin de ordenar la
suspensión provisional de los efectos del acto cuestionado.”

Competencia para conocer de la acción de Amparo sobrevenido.

La Sala Constitucional, en sentencia de 20-01-2000, mencionada anteriormente, establece


claramente la competencia para conocer  de este tipo de amparo señalando que esta dependerá
del tipo de acto denunciado como lesivo, si este es una decisión judicial, habrá que aplicar el
régimen de competencia previsto en el artículo 4 de la Ley Orgánica de Amparo, en cambio si la
lesión es causada por un tercero distinto al Juez, la competencia le pertenecerá a ese mismo juez
que viene conociendo el asunto. 

Procedimiento para tramitar el amparo sobrevenido.

El procedimiento para tramitar el Amparo Sobrevenido, lo encontramos en el artículo 6 ordinal


5to, el cual establece:

“En tal caso, al alegarse la violación o amenaza de un derecho o garantía constitucionales, el juez
deberá acogerse al procedimiento y los lapsos establecidos en los artículos 23, 24 y 26 de la
presente Ley, a fin de ordenar la suspensión provisional de los efectos del acto cuestionado”.

De modo que debe seguirse el trámite procesal ordinario del amparo, y consecuencialmente
tomar en cuenta para ello las disposiciones emanadas de la jurisprudencia en esta materia.
Esta tramitación deberá desarrollarse en un cuaderno separado a la vía judicial preexistente, a
los efectos de no entorpecer, el medio ordinario utilizado originalmente por el agraviado. Cabe
también la posibilidad, si la urgencia así lo requiere, de acordarse medidas cautelares en estos
procesos de amparo sobrevenido, en cuyo caso estas cautelas, tendrán la misma naturaleza que
las medidas provisionalísimas.

Efectos del Amparo Sobrevenido.

El Juez que conoce del amparo sobrevenido, debe tener amplias facultades para suspender la
lesión constitucional de que se trate, si ello puede hacerse mediante una simple suspensión d
efectos, muy bien, pero si se requiere de pronunciamientos distintos o adicionales, el Juez podrá
ordenar todo lo que considere prudente para evitar que se le cause un daño durante el proceso a
la parte que parece que va a tener la razón. Lógicamente, el Juez debe respetar aquí, los
principios de toda cautela, principalmente los de proporcionalidad y provisionalidad, de modo
de evitar que la sentencia no pueda ser ejecutada por cualquiera de las partes.

El Carácter Cautelar del Amparo Sobrevenido.

El carácter cautelar del Amparo fue confirmado, por la Sala de Casación  Civil (en sentencia del
09-10-97, caso: Joao Avelio Gómez) la cual, señalo:

“así, dicha figura posee carácter cautelar por cuanto está dirigida a evitar la materialización o
continuidad de los efectos lesivos de un derecho o garantía constitucional en la situación
concreta de la parte, mientras se decide sobre el fondo del asunto que le dio lugar, a diferencia
de los efectos restitutorios plenos que ha de producir el amparo autónomo. Es, además,
provisional o temporal, pues como pretensión  accesoria de la principal, es obvio que ella deja de
existir en el momento de la emisión del fallo que decida acerca de la procedencia del medio
procesal ordinario; y por último, la urgencia con que dicha providencia debe ser dictada, ha de
ser siempre el resultado de un sumario proceso Cognición, bajo riesgo de no ser eficaz en la
práctica, la protección del derecho constitucional que se alega vulnerado”.

Sin embargo, luego de haberse mantenido la tesis del carácter cautelar del amparo sobrevenido
por largo tiempo, la Sala constitucional  ( en sentencia de 28-7-2000, caso: Luís Alberto Baca)
acoge una extraña concepción del amparo sobrevenido, sugiriendo que contra una sentencia
cuya apelación deba ser oída en un solo efecto, el perjudicado tiene la opción de intentar la
apelación correspondiente o el amparo constitucional, en caso de violación de derechos
fundamentales, e incluso, pudiera ejercer ambos recursos paralelamente. Pero en ambos
supuestos pareciera que ya no estaríamos hablando de una medida cautelar, sino de una acción
distinta y ante un tribunal diferente.

Por ello, la sala en la mencionada sentencia hace unas precisiones, en cuanto a quien puede
perjudicar esa actividad procesal (las partes o los terceros), distinguiendo los siguientes casos:

 En cuanto a las partes, los fallos cuya apelación se oye en ambos efectos, no generan (en
principio) acción de amparo alguno, si ellos contienen transgresiones constitucionales
que hagan necesario acudir a dicha acción, ya que al oírse la apelación en ambos efectos,
dichas sentencias no se ejecutan y los efectos de la lesión no se concretan; no
pudiéndose considerar ni siquiera que hay amenaza de infracción, ya que el Juez de
Alzada o de Casación, si la infracción Constitucional la contiene el fallo de la ultima
instancia recurrible en casación, puede impedir la concreción de los efectos lesivos a la
situación jurídica.
 Cuando se trata de fallos cuya apelación se oye en un solo defecto o a los que se negó la
apelación o el recurso de hecho,  si lo acordado en dichas sentencias si se ejecuta; pero
solo cuando esa ejecución va a causar agravio constitucional a la situación jurídica de
una parte, es que ella podrá acudir a la vía del amparo para proteger su situación
jurídica, ya que concretado el agravio, las cosas no podrán volver a la situación anterior,
ni a una semejante, o la parte lesionada puede optar por la vía de apelación. por una
parte si el agraviado hace uso de la apelación, es porque considera que este recurso es el
optimo para lograr el restablecimiento de la situación jurídica infringida, ante tal
escogencia, el amparo que se incoare seria inadmisible a tenor de lo dispuesto en el
numeral 5 del artículo 6 de la Ley Orgánica de Amparo.
 Sin embargo, señala, además la sala que si la apelación no fuera resuelta en el tiempo
pautado por la ley, el apelante podrá incorporar amparo autónomo, para que el Juez
competente conozca de la infracción que genero la dilación indebida, y además, resuelva
la apelaron no decidida. Por lo tanto considera la sala que la apelación y el amparo
pueden coexistir, cuando el recurso de apelación tiene por objeto, la decisión de
infracciones distintas a las constitucionales, por lo tanto el objeto de cada proceso es
diferente.
 Con relación a las sentencias de última instancia, dictadas por juzgados superiores, que
no admiten legalmente ningún otro recurso y que infrinjan derechos y garantías
constitucionales de las partes, estas podrán acudir ante la sala constitucional, cuando
dicha sala fuera competente, dentro de las condiciones establecidas en el numeral 4 del
artículo 6, dentro de los seis meses de conocimiento de la parte lesionada .Si así no lo
hicieren, habrán convenido expresamente en las infracciones constitucionales, si como
lo habrían hecho tácitamente si existieren signos inequívocos de la aceptación del
dispositivo.
 Cuando los fallos contentivos de las transgresiones constitucionales son los emanados
de las Salas del Tribunal Supremo de Justicia, distintos a la Sala Constitucional, esta
sala puede corregir las infracciones, por la vía de la revisión prescrita en el numeral 10
del articulo336 de la vigente Constitución.
 En materia de amparo constitucional las sentencias que dicten en primera instancia los
tribunales distintos a la sala constitucional, solo podrán ser objeto de amparo si ellas
contienen infracciones a derechos y garantías constitucionales de las partes, que versen
sobre un agravio no juzgado en dichas causas.
 Con relación a los autos de mera sustanciación, la sala considera que no pueden ser
motivo de amparo, porque ellos no causan gravamen y si los causaran, ya no tratan de
meros autos de sustanciación y por ello el régimen aplicable seria el dispuesto en el
artículo 2. 
 Los actos procesales como tales, lesivos de bienes jurídicos constitucionales, son objeto
de peticiones de nulidad por las partes afectadas por ellos, y el amparo realmente
procederá contra la sentencia que resuelva la nulidad, o contra la omisión del Juez o del
funcionario judicial de dictarla en el lapso legal. Pero a pesar de ello, los actos judiciales
que violen derechos o garantías constitucionales de las partes, que de no corregirse de
inmediato sus efectos se harían irreparables, serán objeto de amparo.
 Las omisiones judiciales lesivas de derechos y garantías constitucionales que vienen a
actuar como una vía de hecho y que vienen a actuar dentro del artículo 4 de la Ley
orgánica de Amparo, son objeto inmediato de acción de amparo, ya que la situación
jurídica se convierte en sujeto de una lesión indefinida, mientras no se cumple la
actuación. 
 Las partes en caso de que las violaciones infrinjan el orden público, siempre tendrán
expedita la vía del amparo, sin las limitaciones del numeral 4 del artículo 6 de la Ley
especial.

En cuanto a los terceros, el proceso puede afectarlos directa o indirectamente. Dentro del
derecho común, los terceros tienen en las tercerías para oponerse a los terceros la posibilidad
para oponerse a los efectos lesivos  a su situación jurídica que le causen los fallos, actos u
omisiones procesales, que contengan infracciones a sus derechos y garantías constitucionales.
En este sentido cuando sobre el mismo tema del amparo exista un juicio en curso diverso al del
amparo, ya que ello significa que el accionante no consideraba de carácter inmediato la lesión de
su situación jurídica o que haya usado otros medios judiciales para reparar su situación, como
pedir al juez de la causa la aplicación del control difuso  de la constitucionalidad. Cuando esto
ocurra el lesionado, no tiene derecho al amparo ya que el ha considerado que la vía utilizada es
de igual entidad que la del amparo para obtener la reparación de su situación jurídica.

Con la interposición anteriormente expuesta, pareciera que el amparo sobrevenido ha perdido


su carácter cautelar, pues ya no estaríamos hablando de un amparo dependiente de un recurso
principal, sino más bien de una acción autónoma y aislada de la vía judicial preexistente. El
particular afectado en sus derechos fundamentales por un fallo interlocutorio tendría entonces
la opción de ejercer  la vía ordinaria (apelación), la extraordinaria (el amparo), o incluso ambas;
para cuestionar las lesiones constitucionales (el amparo), la otra para atacar el resto el resto de
los vicios del fallo (apelación).

Requisitos del amparo sobrevenido.

1. Que se trate de violaciones o amenazas de violaciones de derechos y garantías


constitucionales, producidas durante la tramitación de un proceso.
2. Que no exista una vía ordinaria para atacar eficazmente en el transcurso de un mismo
proceso, el nuevo acto, hecho u omisión de los derechos fundamentales.
3. Que el presunto agraviante sea el juez, las partes, terceros o algún órgano auxiliar de
justicia.

Supuestos en los cuales será admisible una acción de amparo sobrevenido.

La Sala Constitucional en sentencia del 12-03-2003, nro. 515, preciso que “El amparo
sobrevenido no procederá en todo supuesto de irregularidades o alteraciones del orden procesal
que impliquen lesiones o menoscabo de los derechos constitucionales de las partes en el
proceso, sino solamente en aquellos casos en los que concurran los siguientes supuestos:

1. Que dichas situaciones ex novo, esto es, en forma sobrevenida, con posterioridad a la
interposición del recurso ordinario, por ejemplo, a la apelación ante el juzgado superior
a quien compete conocer en primera instancia.
2. Que tales situaciones (actos u omisiones), una vez constatada su fragancia, justifiquen la
adopción inmediata de una tutela constitucional cautelar que impida la irreparabilidad
de la situación infringida.
3. Que la vía ordinaria activada por la parte presuntamente agraviada (verbigracia, la
apelación) no sea idónea para restablecer oportunamente la injuria constitucional
invocada.”

Aspectos procesales de la acción de amparo 

Legitimación activa

En cuanto a la cualidad activa para intentar un amparo la sala constitucional señalo: 

“la legitimación activa en una acción de amparo la tienen, en principio, quienes hayan sido
directamente afectados en sus derechos constitucionales, y no los que tengan un simple interés
en que la misma sea procedente, salvo, cuando se trate de un hábeas corpus, en donde la
legitimación activa deja de ser determinada por la afectación directa para ser extendida a
cualquier persona, que actúe en nombre del afectado, o cuando se trate de personas colectivas e
intereses difusos conforme lo dispone el artículo 27 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, y el artículo 41 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y
Garantías Constitucionales” (sentencia numero 2177 S.C, de 12 de septiembre de 2002)

Legitimación pasiva

La legitimación para comparecer en el proceso de amparo constitucional como parte


demandada corresponde a la persona u órgano del estado que se señale como presunto
agraviante, el cual debe estar perfectamente identificado en el escrito de solicitud de tutela. La
jurisprudencia ha considerado que el sujeto pasivo es la autoridad que se denuncia como
trasgresora de derechos fundamentales y por tanto la acción va dirigida directamente contra
ella.

Requisitos de admisibilidad

a)  Hecho ilícito.

Debemos  empezar refiriéndonos  a su universalidad, y esta lleva consigo:

 Aparte de proteger  derechos y garantías constitucionales.


 Permite el control de cualquier  acto, hecho u omisión que emane de cualquier órgano
del Poder Público y que incluso aquellos que parezcan estar excluidos de control judicial
no lo serán, esto según decisión de la Sala Político Administrativa del 3 de Enero de
1991, caso: Anselmo Natale.

Aclarando en lo que consiste la Universalidad del Amparo debemos decir que existen
características que dicho control debe poseer para que su admisibilidad proceda, dejando claro
que no por ello dejan de existir causales que impiden dicha admisión. (Artículo 6 de la Ley
Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías).

Pues bien, dichos requisitos de admisibilidad son:

1- Actualidad de la lesión Constitucional.

Este requisito consiste en lo real de la lesión y el tiempo en el que debe presentarse, es decir,
esta debe ser actual, presente o que si bien ya  aconteció el mismo debe aun repercutir en la
actualidad.

2- Debe ser reparable.

Quiere decir este requisito que las violaciones que se presenten puedan restablecerse a través de
la decisión del Juez competente, bien sea evitando que se consuma, si no se ha iniciado;
suspenderla, si ya comenzó; o  suspenderla si ya se ha cumplido.

3- Que la lesión Constitucional no haya sido consentida.

Este consentimiento lo tenemos en dos sentidos:

 Cuando el actor ha estado de acuerdo con la lesión constitucional; o 


 Si no estando de acuerdo ha dejado transcurrir más de 6 meses desde la violación.

Esta ultima en el sentido de la perdida de la urgencia y de la no necesidad del restablecimiento


del derecho o garantía vulnerada.

Ahora bien, esta causal no es aplicable cuando se trate de situaciones que infringen el Orden
Publico o las Buenas Costumbres, es decir, que existen casos en que es necesario la intervención
del Juez Constitucional por tratarse de prerrogativas del Poder Público en la cual no correrá el
lapso de caducidad contemplado en el ordinal 4 articulo 6 de la Ley Orgánica de Amparo
sobre Derechos y Garantías Constitucionales.
4) La amenaza como hecho lesivo.

Anteriormente había quedado claro que debían tratarse de hechos presentes o pasados pero que
estos repercutieran en la actualidad. Pues bien el ordinal 2 del artículo 6 de la ley bajo estudio se
refiere al hecho lesivo que interesa al futuro, quiere decir que este control se  ocupara de hechos
que no sean remotos, o sea, inciertos o eventuales, sino que va a prevenir toda clase de lesión
que resulte de indudable cometido, cuyo requisito es pues más que una mera probabilidad, una
verdadera certeza fundada en un agravio, es decir, que la amenaza sea inmediata, posible y
realizable por el imputado.

b)  La lesión de un derecho o garantía Constitucionales.

Consiste básicamente en aquellos derechos y garantías consagradas en la Carta Magna


inherentes a la persona humana y cuya infracción debe ser grave.

c)  El carácter extraordinario del Amparo Constitucional.

Versa en la inexistencia de otro medio procesal ordinario y adecuado que pueda resolver la
situación infringida o por infringir, sino que el control bajo estudio debe ser utilizado en
situaciones extremas. Es precisamente a esto a que se refiere el carácter subsidiario o
extraordinario de la Acción de Amparo Constitucional, incluso  vías que no sean las de Amparo,
constituye una causal de inadmisibilidad para esta acción (ordinal 5 del artículo 6 de la ya
mencionada ley) pero esto hoy día ha sido superado, diciendo pues que el carácter
extraordinario de esta acción suele hacerse con el resto de las causales de inadmisibilidad, es
decir, que el Juez puede desechar in limine litis dicha acción cuando considere que no hay dudas
de que se cuenta con otros medios para resolver la situación que ha sido o que puede ser
infringida.

d) No debe tratarse de decisiones emanadas del Tribunal Supremo de Justicia.


Esto en virtud de que el Tribunal Supremo de Justicia es la máxima instancia de la jurisdicción
venezolana.

La sala Constitucional en decisión No. 694 de fecha 7 abril de 2003 acento 


“Al respecto, esta Sala observa que, el numeral 6 del artículo 6 de la Ley Orgánica de Amparo
sobre Derechos y Garantías Constitucionales establece lo siguiente: Artículo 6.-´No se admitirá
la acción de amparo: ...omissis... 6) Cuando se trate de decisiones emanadas de la Corte
Suprema de Justicia.´ De conformidad con la norma antes transcrita y de la jurisprudencia
aceptada pacíficamente por la extinta Corte Suprema de Justicia y por este Tribunal Supremo de
Justicia (caso: Isabel Valdivia Rivera, del 23 de marzo de 2001), no es posible el ejercicio de la
acción de amparo constitucional en contra de las decisiones u omisiones de la extinta Corte
Suprema de Justicia, hoy Tribunal Supremo de Justicia. Como se observa, existe una
prohibición expresa de la ley que rige la materia del amparo constitucional, del ejercicio de tal
acción en contra de las sentencias, actuaciones u omisiones de alguna de las Salas de este
máximo organismo jurisdiccional, la cual la hace inadmisible, y así se declara”

d) Ejercicio de la acción de amparo en estado de excepción. El numeral 7 del art. 6 establece: 


Artículo 6.- No se admitirá la acción de amparo:

7) En caso de suspensión de derechos y garantías constitucionales conforme al artículo 241 de


la Constitución, salvo que el acto que se impugne no tenga relación con la especificación del
decreto de suspensión de los mismos; 

Con respecto al numeral 7 del art. 6 de la ley especial de amparo, cuando exista un estado de
excepción no puede interponerse una acción de amparo. Este numeral es abiertamente
antagónico al último aparte del art. 27 de la actual constitución nacional, el cual reza:
“El ejercicio de este derecho no puede ser afectado, en modo alguno, por la declaración del
estado de excepción o de la restricción de garantías constitucionales”
Asimismo la ley de estados de excepción en su artículo 7, numeral 12 establece que no se puede
restringir el amparo constitucional.

Por tanto a nuestro criterio este numeral no debería ser considerado una causal de inadmisión
del amparo.

Competencia de acuerdo a la ley y la jurisprudencia para conocer de un amparo

El título III de la ley especial de amparo establece la competencia en los artículos 7 y 8. El


artículo 7 establece:
Artículo 7.- Son competentes para conocer de la acción de amparo, los Tribunales de Primera
Instancia que lo sean en la materia afín con la naturaleza del derecho o de la garantía
constitucionales violados o amenazados de violación, en la jurisdicción correspondiente al lugar
donde ocurrieren el hecho, acto u omisión que motivaren la solicitud de amparo.

En caso de duda, se observarán, en lo pertinente, las normas sobre competencia en razón de la


materia. 

Si un Juez se considerare incompetente, remitirá las actuaciones inmediatamente al que tenga


competencia. 

Del amparo de la libertad y seguridad personales conocerán los Tribunales de Primera Instancia
en lo Penal, conforme al procedimiento establecido en esta ley.

El legislador en este artículo hace referencia a 3 aspectos para determinar la competencia del
tribunal que conocerá del amparo. En primer lugar al grado de competencia cuando establece
que conocerán las acciones de amparo los tribunales de primera instancia. La sala constitucional
en sentencia nro. 26 del 25 de enero de 2001 estableció: 

“En lo que concierne a la competencia por razón del grado, las disposiciones previstas en los
artículos 7 y 35 de la citada Ley Orgánica establecen que, en primera instancia, el órgano
competente es el Tribunal de Primera Instancia, y, en segunda instancia, lo es el Tribunal
Superior respectivo. Ahora bien, los tribunales pueden conocer, según el caso, en primera
instancia, en segunda instancia o en instancia única. En el caso de los Tribunales Superiores en
lo Civil y Contencioso Administrativo, los mismos conocen, en segunda instancia, en la materia
civil, de las decisiones que pronuncian los Tribunales de Primera Instancia en lo Civil; en
cambio, conocen en primera instancia, en materia administrativa, de las causas que tienen
atribuidas por ley, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 181 de la Ley Orgánica de la
Corte Suprema de Justicia”

En segundo lugar encontramos lo que la doctrina ha llamado el criterio de afinidad, consiste en


atribuir competencia de las acciones de amparo a los tribunales que se encuentren mas
familiarizados por su competencia ordinaria con los derechos y garantías constitucionales
denunciados. Este criterio lo ubicamos en el artículo cuando dice “…que lo sean en la materia
afín con la naturaleza del derecho o de la garantía constitucionales violados o amenazados de
violación…” De esta manera en criterio del autor patrio Rafael Chavero la intención de la ley fue
atribuir la competencia en materia de amparo a aquel juez que tuviera mejor conocimiento del
derecho o garantía constitucional que se iba a debatir durante el proceso de amparo.

En tercer lugar el legislador establece el criterio territorial en el art. 7 cuando dispone: “en la
jurisdicción correspondiente al lugar donde ocurrieren el hecho, acto u omisión que motivaren
la solicitud de amparo. Es decir que además de advertir los criterios legales en razón de la
materia para identificar el tribunal que conocerá del amparo, es necesario aplicar el criterio del
territorio, entonces será competente el tribunal de la jurisdicción donde ocurrió el hecho lesivo.

Criterio orgánico para determinar la competencia en el art. 8

Recordemos que la ley orgánica de amparo fue promulgada en el año 1988, es decir que es
anterior a la constitución actual del año 99, razón por la cual muchos aspectos de la ley vigente
de amparo no se corresponden con la actual constitución, así el art. 8 establece:

Artículo 8.- La Corte Suprema de Justicia conocerá, en única instancia y mediante aplicación de
los lapsos y formalidades previstos en la ley, en la sala de competencia afín con el derecho o
garantía constitucionales violados o amenazados de violación, de las acciones de amparo contra
los hechos, actos y omisiones emanados del Presidente de la República, de los Ministros, del
Consejo Supremo Electoral y demás organismos electorales del país, del Fiscal General de la
República, del Procurador General de la República o del Contralor General de la República

Este artículo recoge lo que la doctrina ha denominado el criterio orgánico o privilegiado para
conocer de las acciones de amparo que se intenten contra los actos emanados por  los
funcionarios allí mencionados. La disposición in comento a raíz de las transformaciones sufridas
como consecuencia de la nueva constitución de 1999 y sobre todo con la creación de la sala
constitucional se altero notablemente, toda vez que esta sala paso asumir en forma monopólica,
la competencia asignada por el art. 8 de la ley orgánica de amparo. Así lo asentó la sala
constitucional en sentencia nro. 1 del 20 de enero de 2000 en ponencia del magistrado Jesús
Cabrera:

“Por ser función de esta Sala, según el artículo 335 de la Constitución, la interpretación de dicha
Carta Magna, es claro que la materia de su conocimiento abarca las infracciones
constitucionales, como lo demuestran las atribuciones que la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela otorga a la Sala Constitucional en su artículo 336. Esta circunstancia la
convierte en la Sala que por la materia tiene la competencia para conocer, según el caso, de las
acciones de amparo constitucional propuestas conforme a la Ley Orgánica de Amparo Sobre
Derechos y Garantías Constitucionales. Por otra parte, debido a su condición de juez natural en
la jurisdicción constitucional, la competencia que contempla el artículo 8 de la Ley Orgánica de
Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales ha desaparecido, ya que la materia
constitucional corresponde a esta Sala (téngase presente que la creación de una Sala con
competencia constitucional, origina un criterio orgánico para delimitar la competencia en el cual
se encuentran comprendidos, necesariamente, todos los asuntos relacionados con la
Constitución). 

Por las razones expuestas, esta Sala declara que, la competencia expresada en los artículos 7 y  8
de la ley antes citada, se distribuirá así: 

1. Corresponde a la Sala Constitucional, por su esencia, al ser la máxima protectora de la


Constitución y además ser el garante de la supremacía y efectividad de las normas y
principios constitucionales, de acuerdo con el artículo 335 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, el conocimiento directo, en única instancia, de las
acciones de amparo a que se refiere el artículo 8 de la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales, incoadas contra los altos funcionarios a que se
refiere dicho artículo, así como contra los funcionarios que actúen por delegación de las
atribuciones de los anteriores. Igualmente, corresponde a esta Sala Constitucional, por
los motivos antes expuestos, la competencia para conocer de las acciones de amparo que
se intenten contra las decisiones de última instancia emanadas de los Tribunales o
Juzgados Superiores de la República, la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo
y las Cortes de Apelaciones en lo Penal que infrinjan directa e inmediatamente normas
constitucionales.
2. Asimismo, corresponde a esta Sala conocer  las apelaciones y consultas sobre las
sentencias de los Juzgados o Tribunales Superiores aquí señalados, de la Corte Primera
de lo Contencioso Administrativo y las Cortes de Apelaciones en lo Penal, cuando ellos
conozcan la acción de amparo en Primera Instancia. 
3. Corresponde a los Tribunales de Primera Instancia de la materia relacionada o afín con
el amparo, el conocimiento de los amparos que se interpongan, distintos a los
expresados en los números anteriores, siendo los Superiores de dichos Tribunales
quienes conocerán las apelaciones y consultas que emanen de los mismos, de cuyas
decisiones no habrá apelación ni consulta.
4. En materia penal, cuando la acción de amparo tenga por objeto la libertad y seguridad
personales, será conocida por el Juez de Control, a tenor del artículo 60 del Código
Orgánico Procesal Penal, mientras que los Tribunales de Juicio Unipersonal serán los
competentes para conocer los otros amparos de acuerdo a la naturaleza del derecho o
garantía constitucional violado o amenazado de violación que sea afín con su
competencia natural.  Las Cortes de Apelaciones conocerán de las apelaciones y
consultas de las decisiones que se dicten en esos amparos”

Es apreciable la diferencia entre el artículo 8 de la ley, y el mandato nro. 1 que estableció la sala
constitucional, mientras la ley daba competencia a las salas de la extinta Corte Suprema de
Justicia en razón de la materia a fin con el derecho violado para conocer del amparo contra los
altos funcionarios del gobierno, la jurisprudencia transcrita establece que la jurisdicción para
conocer de estos amparos corresponde exclusivamente y en única instancia a la sala
constitucional. La jurisprudencia también establece que la sala constitucional conocerá no solo
de los amparos contra los funcionarios del art. 8, sino contra los funcionarios que actúen por
delegación de estos. 

La misma sentencia configura otros aspectos como el establecido en el numeral 4to, que cambia
el ultimo aparte del art. 7, al especificar mas claramente los tribunales competentes en materia
de habeas corpus, el amparo que tengan por objeto la seguridad y libertad personal será el  Juez
de control, y los demás amparos relativos a materia penal pero que se refieran a otros derechos
corresponden a los tribunales de juicio. Las cortes de apelaciones conocerán en apelación de las
causas que se lleven en los tribunales mencionados anteriormente (de control y juicio)

Competencia de los tribunales de municipio

Para garantizar el acceso a la justicia y la interposición del amparo, la ley especial trae un
mecanismo para tramitar un amparo en aquellos lugares donde no haya tribunales de primera
instancia, así el artículo 9 establece cuando los hechos, actos, u omisiones constitutivos de la
violación del derecho o de la garantía constitucional se produzcan en lugar donde no funcionen
tribunales de primera instancia, se interpondrá la acción de amparo ante cualquier juez de la
localidad (o municipio) quien lo decidirá

Competencia de acuerdo a la jurisprudencia de la sala electoral para conocer de


amparos

”La Sala Electoral conocerá de los amparos autónomos contra actos sustantivamente electorales
de los titulares de los órganos administrativos distintos a las máximas autoridades de la
República mencionadas en el artículo 8 de la Ley Orgánica de Amparo, e igualmente de los entes
mencionados en el artículo 293, numeral 6, constitucional”(Sentencia nro. 90 sala electoral 26
julio de 2000)

Procedimiento para tramitar un amparo

El título IV de la ley orgánica de amparo se denomina “del procedimiento“ Establece algunos


aspectos importantes relativos por ejemplo al carácter de orden público que tiene el
procedimiento de amparo, razón por la cual siempre que haya un procedimiento de amparo se
notifica el ministerio público, aunque la no intervención de este al procedimiento no es causal
de reposición. Así lo establece el art. 14

Artículo 14.- La acción de amparo, tanto en lo principal como en lo incidental y en todo lo que de
ella derive, hasta la ejecución de la providencia respectiva, es de eminente orden público. 
Las atribuciones inherentes al Ministerio Público no menoscaban los derechos y acciones de los
particulares. La no intervención del Ministerio Público en la acción de amparo no es causal de
reposición ni de acción de nulidad. 

Con ponencia del magistrado Jesús Eduardo Cabrera la sentencia del 1 de febrero del año 2000,
la sala constitucional estableció el procedimiento de amparo, e hizo una distinción entre el
procedimiento general de amparo y el procedimiento de amparo contra sentencia. 

Procedimiento general de amparo

En un análisis referente a la jurisprudencia citada, el procedimiento de amparo lo podemos


resumir en las siguientes fases:

a) Fase de admisión 

El procedimiento se inicia a través de una solicitud que conforme al artículo 16 de la ley puede
ser  oral o escrita

Artículo 16.- La acción de amparo es gratuita por excelencia. Para su tramitación no se empleará
papel sellado ni estampillas y en caso de urgencia podrá interponerse por vía telegráfica. De ser
así, deberá ser ratificada personalmente o mediante apoderado dentro de los tres (3) días
siguientes. También procede su ejercicio en forma verbal y, en tal caso, el Juez deberá recogerla
en un acta.

Interposición de amparo vía correo electrónico

La tramitación de amparo no está sujeta a formalidad razón por la cual puede interponerse
como dice el art. por vía telegráfica, hoy día no hablamos de telégrafos pero si de Internet, La
sala constitucional en sentencia del 9 de abril del 2001, en decisión nro. 523 estableció la
idoneidad del correo electrónico para la interposición de acciones de amparo. Pero como reza en
el art. 16 de la ley orgánica de amparo esta solicitud electrónica deberá ser ratificada
personalmente o por medio de apoderado dentro de los 3 días siguientes. En virtud de lo
anterior en el portal electrónico del Tribunal Supremo de Justicia [Link] existe una
herramienta para interponer amparos a través de un formulario electrónico.

De acuerdo al art. 18 la solicitud de amparo deberá contener:

1. Los datos concernientes a la identificación de la persona agraviada y de la persona que


actúe en su nombre, y en este caso con la suficiente identificación del poder conferido; 
2. Residencia, lugar y domicilio, tanto del agraviado como del agraviante; 
3. Suficiente señalamiento e identificación del agraviante, si fuere posible, e indicación de
la circunstancia de localización; 
4. Señalamiento del derecho o de la garantía constitucional violado o amenazado de
violación; 
5. Descripción narrativa del hecho, acto, omisión y demás circunstancias que motiven la
solicitud de amparo; 
6. Y, cualquiera explicación complementaria relacionada con la situación jurídica
infringida, a fin de ilustrar el criterio jurisdiccional. 

Dice el mismo artículo que en caso de que la solicitud se hiciere en forma oral se exigirán en lo
posible los mismos requisitos.

A este artículo la jurisprudencia de la sala constitucional del 1 de febrero del año 2000:

“…pero el accionante además de los elementos prescritos en el citado artículo 18 deberá también
señalar en su solicitud, oral o escrita, las pruebas que desea promover, siendo esta una carga
cuya omisión produce la preclusión de la oportunidad, no solo la de la oferta de las pruebas
omitidas, sino la de la producción de todos los instrumentos escritos, audiovisuales o gráficos,
con que cuenta para el momento de incoar la acción y que no promoviere y presentare con su
escrito o interposición oral; prefiriéndose entre los instrumentos a producir los auténticos. El
principio de libertad de medios regirá estos procedimientos, valorándose las pruebas por la sana
crítica, excepto la prueba instrumental que tendrá los valores establecidos en los artículos 1359 y
1360 del Código Civil para los documentos públicos y en el artículo 1363 del mismo Código para
los documentos privados auténticos y otros que merezcan autenticidad, entre ellos los
documentos públicos administrativos”

En el caso que la solicitud de amparo no cumpla con los extremos del art. 18, el tribunal
notificara al solicitante para que corrija los defectos u omisiones dentro del lapso de 48 horas
siguientes a la notificación. 

Artículo 19.- Si la solicitud fuere oscura o no llenare los requisitos exigidos anteriormente
especificados, se notificará al solicitante del amparo para que corrija el defecto u omisión dentro
del lapso de cuarenta y ocho horas siguientes a la correspondiente notificación. Si no lo hiciere,
la acción de amparo será declarada inadmisible. 

Como se desprende del art. 19 citado el solicitante deberá corregir el defecto dentro del lapso de
48 horas siguientes a la notificación que se le haga de estas, y si no lo hace se le declarara
inadmisible la solicitud. Por el contrario si subsana las omisiones o defectos el tribunal admitirá
el amparo.

b) Fase de Notificación 

Luego de admitida la acción se ordenara la citación del presunto agraviante y se notificara al


ministerio publico a los fines de que se presenten al tribunal para conocer el día en que tendrá
lugar la audiencia oral, cuya fijación y celebración deberá realizarse dentro de las 96 horas luego
de la ultima notificación. 

Esta notificación según la misma sentencia de la Sala Constitucional del 1/02/2000, podrá ser
practicada mediante boleta, o comunicación telefónica, fax, telegrama, correo electrónico, o
cualquier medio de comunicación interpersonal, bien por el órgano jurisdiccional o bien por el
Alguacil del mismo, indicándose en la notificación la fecha de comparecencia del presunto
agraviante y dejando el Secretario del órgano jurisdiccional, en autos, constancia detallada de
haberse efectuado la citación o notificación y de sus consecuencias.
c) Fase oral 

En la fecha de comparecencia se celebrara la audiencia oral y pública las partes, oralmente,


propondrán sus alegatos y defensas ante la Sala Constitucional o el tribunal que conozca de la
causa en primera instancia, y ésta o éste decidirá si hay lugar a pruebas, caso en que el presunto
agraviante podrá ofrecer las que considere legales y pertinentes, ya que este es el criterio que
rige la admisibilidad de las pruebas. Los hechos esenciales para la defensa del agraviante, así
como los medios ofrecidos por él se recogerán en un acta, al igual que las circunstancias del
proceso.

Además, en la audiencia ante el Tribunal que conozca en primera instancia en que se evacuen
estas pruebas de lo actuado, se levantará un acta que firmarán los intervinientes
Incomparecencia del agraviante a la audiencia oral: 

La falta de comparecencia del presunto agraviante a la audiencia oral aquí señalada producirá
los efectos previstos en el artículo 23 de la Ley Orgánica de Amparo Sobre Derechos y Garantías
Constitucionales.

Artículo 23.- Si el Juez no optare por restablecer inmediatamente la situación jurídica


infringida, conforme al artículo anterior, ordenará a la autoridad, entidad, organización social o
a los particulares imputados de violar o amenazar el derecho o la garantía constitucionales, que
en el término de cuarenta y ocho (48) horas, contadas a partir de la respectiva notificación,
informe sobre la pretendida violación o amenaza que hubiere motivado la solicitud de amparo.
Incomparecencia del agraviado a la audiencia oral:

La falta de comparecencia del presunto agraviado dará por terminado el procedimiento.

En caso de litis consorcios necesarios activos o pasivos, cualquiera de los litis consortes que
concurran a los actos, representará al consorcio. 

d) fase de decisión 

El órgano jurisdiccional, en la misma audiencia, decretará cuáles son las pruebas admisibles y
necesarias, y ordenará, de ser admisibles, también en la misma audiencia, su evacuación, que se
realizará en ese mismo día, con inmediación del órgano en cumplimiento del requisito de la
oralidad o podrá diferir para el día inmediato posterior la evacuación de las pruebas.
Si decide inmediatamente, deberá exponer en forma oral el dispositivo del fallo. El fallo lo
comunicara el juez o el presidente del tribunal colegiado si es el caso, pero la sentencia escrita
deberá ser redactada por el ponente o quien decida el presidente del tribunal.

Si el juez decide diferir la audiencia, podrá hacerlo, pero por un lapso no mayor a 48 horas por
estimar que es necesaria la presentación o evacuación de alguna prueba que sea fundamental
para decidir el caso, o a petición de alguna de las partes o del Ministerio Público.

Procedimiento de amparo contra sentencia

En esta modalidad de amparo el legitimado pasivo es el tribunal que dicto la sentencia lesiva de
derechos constitucionales. La misma decisión de carácter vinculante de la sala constitucional
(fecha: 1 de febrero de 2000) que venimos analizando estableció el procedimiento a seguir
cuando se intentan acciones de amparo constitucional contra decisiones judiciales y al efecto
determina que las formalidades se simplificaran aun mas, debiendo notificarse al presunto
agraviante (al juez que dicto la sentencia) así como a las partes que intervinieron en ese proceso
la oportunidad en que se realizara la audiencia oral para que estas presenten sus alegatos y
argumentos respecto a la acción. Si el presunto agraviante, el juez no comparece a la audiencia
no se le tendrá por confeso. 

Estos amparos se intentaran con la copia certificada del fallo que se pretende impugnar a menos
que por la urgencia no pueda obtenerse a tiempo la copia certificada, caso en el cual se
admitirán las copias previstas en el artículo 429 del Código Procedimiento Civil, no obstante en
la audiencia oral deberá presentarse copia auténtica de la sentencia. 

Unas vez notificadas,  la oportunidad de la  audiencia será igual que en el procedimiento
anterior es decir dentro de las 96 horas siguientes la ultima notificación. 

La incomparecencia del presunto agraviante (juez) no significará aceptación de los hechos, y el


órgano que conoce del amparo, examinará la decisión impugnada.

Y también deberá decidirse la acción el mismo día de la audiencia oral.

Procedimiento de amparo cautelar


Como se dijo anteriormente la naturaleza de esta especial acción es accesoria, toda vez que sigue
el destino de la acción principal. En este sentido como el amparo cautelar se ejerce
conjuntamente con un recurso contencioso administrativo de nulidad, quienes son competentes
para conocer de los amparos cautelares en consecuencia son los juzgados contenciosos de la
república. Dejando claro quiénes son competentes para conocer de esta modalidad de amparo
procedemos a explanar el tratamiento que conforme a la sala político administrativa se da al
amparo conjunto.

La sala político administrativa ha dicho:

“…que el carácter accesorio e instrumental del amparo cautelar hace posible asumirlo en los
mismo términos que una medida cautelar, con la diferencia de que el primero alude
exclusivamente a la violación de derechos y garantías de rango constitucional, circunstancia ésta
que por su trascendencia, hace aún más apremiante el pronunciamiento sobre la procedencia de
la medida solicitada” (sentencia nro. 3303 SPA, 24 octubre 2006)

Establece la sala además en la misma sentencia: 

“…en tanto se sancione la nueva ley que regule lo relacionado con la interposición y tramitación
de esta especial acción, es necesaria la inaplicación del trámite previsto en los artículos 23, 24 y
26 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, por considerarlo
contrario a los principios que informan la institución del amparo, lo cual no es óbice para que
continúen aplicándose las reglas de procedimiento contenidas en dicha Ley, en todo aquello que
no resulte incongruente a la inmediatez y celeridad requerida en todo decreto de amparo

En su lugar, acordó una tramitación similar a la seguida en los casos de otras medidas
cautelares, por lo que, una vez admitida la causa principal por la Sala, debe emitirse al mismo
tiempo un pronunciamiento sobre la providencia cautelar de amparo solicitada, con
prescindencia de cualquier otro aspecto, cumpliéndose así con el propósito previsto en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”

Afirmó la Sala en dicho fallo y así lo ratifica en esta oportunidad, que la tramitación así seguida
no reviste en modo alguno, violación del derecho a la defensa de la parte contra quien obra la
medida, pues ésta podrá hacer la correspondiente oposición, una vez ejecutada la misma,
siguiendo a tal efecto el procedimiento pautado en los artículos 602 y siguientes del Código de
Procedimiento Civil; ello ante la ausencia de un iter indicado expresamente por la Ley, conforme
a la previsión contenida en el artículo 102 de la entonces vigente Ley Orgánica de la Corte
Suprema de Justicia, ahora previsto en el artículo 19 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo
de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela…”

Conforme a la jurisprudencia de la Sala Político Administrativa el procedimiento de amparo


cautelar se puede resumir en los siguientes términos:

1. Se decide primero sobre la admisibilidad de la acción principal.


2. En caso que se declare inadmisible la acción principal, se dará por concluido el juicio y
se ordenara el archivo del expediente.
3. Para el supuesto que la acción principal sea declarada admisible. Se procederá
inmediatamente a decidir de la procedencia o no del amparo cautelar. Para ello el
accionante debe probar la existencia de dos requisitos concurrentes: El fumus boni
iuris, esto es la probabilidad de que el resultado del proceso sea favorable al actor.  El
periculum in  mora, o riesgo de que durante el tiempo que transcurra hasta la
decisión definitiva se puede frustrar la efectividad del fallo.
4. En caso de cumplir el accionante con los requisitos anteriores, el tribunal declarara
procedente la acción de amparo cautelar y en consecuencia suspenderá los efectos de la
providencia o resolución que se pretende anular a través de la acción principal.
5. Publicada la sentencia que suspende provisionalmente los efectos de la resolución, se
notificara al presunto agraviante, para que si lo estima conveniente formule oposición
conforme al 601, y 602 del código de procedimiento civil.

Apelación de la decisión de amparo

En el mismo fallo de la sala constitucional que establece el procedimiento de amparo, se


establece la apelación:

“… Contra la decisión dictada en primera instancia, podrá apelarse dentro de los tres (3) días
siguientes a la publicación del fallo, la cual se oirá en un sólo efecto a menos que se trate del fallo
dictado en un proceso que, por excepción, tenga una sola instancia” (Como el caso del amparo
contra altos funcionarios del gobierno art. 8) 

De no apelarse, pero ser el fallo susceptible de consulta, deberá seguirse el procedimiento


seguido en el artículo 35 de la Ley Orgánica de Amparo Sobre Derechos y Garantías
Constitucionales, esto es, que la sentencia será consultada con el Tribunal Superior respectivo,
al cual se le remitirá inmediatamente el expediente, dejando copia de la decisión para la
ejecución inmediata. 

Derogatoria del art. 35 de la ley orgánica de amparo sobre derechos y garantías


constitucionales. 

Es importante destacar que por sentencia de la sala constitucional de 22 de junio de 2005,


expediente numero 03 – 3267 el art. 35 de la ley orgánica de amparo sobre derechos y garantías
constitucionales que preveía la consulta en materia de amparo quedo derogado por la única
disposición derogatoria de la constitución vigente. 

“La Sala considera, después de un cuidadoso análisis del asunto y de la observación, a través del
tiempo, de las circunstancias que fueron expuestas, que la consulta a que se refiere el artículo 35
de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, tal como se razonó,
antagoniza con lo que disponen los artículos 26, 27 y 257 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, por lo que se declara que ella, la consulta, fue derogada por la
disposición Derogatoria Única de la Constitución vigente. Así se declara. Cabe destacar que
nuestro legislador ha ido suprimiendo la consulta en materias sensibles, incluso de orden
público, por cuanto ha estimado que la garantía del recurso, sin necesidad de que se supla la
voluntad del justiciable, es suficiente para la protección de los altos intereses cuya tutela le ha
sido confiada. Así, fue eliminada la consulta en materia de divorcio y separación de cuerpos que
existía en el Código de Procedimiento Civil derogado (artículo 557) y lo fue también en materia
penal general y de Salvaguarda del Patrimonio Público, en la transición del Código de
Enjuiciamiento Criminal y la Ley Orgánica de Salvaguarda del Patrimonio Público (en materia
de procedimiento) al Código Orgánico Procesal Penal”

En conclusión el procedimiento de consulta ha sido derogado, razón por la cual no se aplica en


la actualidad

BIBLIOGRAFÍA

1. REQUENA, José Leonardo y otros. Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y


Garantías Constitucionales. Exégesis jurisprudencial. Colección Doctrinal Nro. 5.
Caracas. Venezuela. 2003.
2. CASTILLO, José Luis y otros. El Amparo Constitucional y la Tutela Cautelar de la
Justicia Administrativa.
3. CHAVERO, Rafael. El nuevo régimen del amparo constitucional de Venezuela. Editorial
Sherwood. Caracas. Venezuela.
4. MONTOYA, Cesar. El amparo constitucional. Editorial LIVROSCA. Caracas. Venezuela.

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