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Registro de Pensamientos Automáticos

Este documento describe los primeros pasos para mejorar la autoestima, incluyendo tomar conciencia de los pensamientos negativos automáticos, llevar un registro de estos pensamientos y realizar un ejercicio en terapia donde el paciente expresa libremente sus pensamientos negativos para analizarlos y reestructurarlos de manera lógica.
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Este documento describe los primeros pasos para mejorar la autoestima, incluyendo tomar conciencia de los pensamientos negativos automáticos, llevar un registro de estos pensamientos y realizar un ejercicio en terapia donde el paciente expresa libremente sus pensamientos negativos para analizarlos y reestructurarlos de manera lógica.
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Autoestima

1er Paso: Toma de consciencia

 El paciente se debe hacer consciente de estos pensamientos automáticos


negativos que constantemente tiene sobre sí mismo.
 Hay que pedirle que observe. Que se de cuenta en el momento que aparecen los
pensamientos que es lo que se dice, como lo dice y en cuales situaciones
aparecen.

Ejercicio para Casa: Registro de Pensamientos Automáticos Negativos

 Proponerle al paciente que compre una libreta y que cada vez que se
detecte teniendo un discurso automático negativo hacia sí mismo, lo
apunte. El registro debe contener los siguientes datos:
 Fecha
 Situación (¿Qué ha pasado? Por ejemplo, se me quema la comida)
 Pensamiento (¿Qué he pensado? Por ejemplo, pienso “soy un inútil, con
32 años y no sé ni freír un huevo”)
 Emoción (¿Qué he sentido? Por ejemplo, siento enojo hacia mí mismo por
no haber estado más atento. Ojo: no confundir sensaciones o sentimientos
con pensamientos. Cuando el “siento” va seguido de un “que”, no estamos
hablando de una emoción sino de un pensamiento. Por ejemplo, “siento
que no valgo para nada” no es una emoción, es un pensamiento. Una
emoción sería: “me siento impotente”)
 Conducta (¿Qué hago? Por ejemplo: tiro la comida quemada y me quedo
sin comer, ya da igual, se me ha quitado el hambre).

Ejercicio en Terapia: Darle rienda suelta al demonio

Es importante que realices este ejercicio sólo con personas que observas que
ya tienen previamente un diálogo destructivo hacia sí mismas, aunque no lo
exterioricen.
No es recomendable realizarlo con personas que no tienen previamente ese
“automachaque”, porque entonces, las estarías invitando erróneamente a
focalizarse en su parte más negativa.

Comienza diciéndole a tu paciente que todos tenemos una especie de


“demonio” en un lado del brazo que dice cosas negativas sobre nosotros
mismos, sobre nuestros aspectos más negativos y que comenta nuestra vida
cotidiana haciéndonos sentir mal. Incluso aunque a veces pensemos que no es
del todo cierto lo que este demonio está diciendo, ese pensamiento está ahí
presente.

Este ejercicio consiste en “darle rienda suelta al demonio”. Debes ser tú quien
lance inicios de frases para que tu paciente los complete libremente, como si
fuera este “demonio interno” quien contestara.

Cuantos más finales aporte a cada frase, mejor. Pídele al paciente que intente
contestar ajustándose a la realidad de los pensamientos que normalmente tiene en
su vida cotidiana, sin exagerar ni tampoco minimizar.

Algunos de los inicios de frases que puedes lanzarle para que complete son
éstos, más los que se te ocurran a ti:

 “Soy (un/una) …”
 “Me molesta de mí…”
 “Me doy rabia cuando…”
 “Siempre me he comportado como…”
 La gente dice que soy
 Algunas veces pienso que
 Lo que me estanca es

Este ejercicio funciona porque es una forma, para ti como terapeuta, de explorar
qué es lo peor que corre por la mente de tu cliente. Le dará pie a hablar y a
profundizar en temas como la culpa, el miedo, o el rencor.
Para el paciente también será útil exteriorizar todo aquello que normalmente
funciona como un “machaque sordo”. Poner en palabras estos pensamientos y
decirlos en voz alta es, en sí mismo, un primer paso que impacta.

Como terapeuta, es importante que juegues con la reestructuración cognitiva


para ayudar al paciente a darse cuenta de la irrealidad de esos
pensamientos, la falta de sentido o de justificación concreta para pensar de esa
manera. En otras palabras, darle un pensamiento lógico a la situación sin
alteraciones. Ej:

Éstas van a ser sesiones complejas para el paciente y también para ti como
profesional, porque como terapeuta tendrás que gestionar de forma adecuada los
ataques que el paciente va a desplegar hacia sí mismo, procurando que no se
vayan de las manos y se conviertan en algo contraproducente.

Un consejo: no dejes que tu propio miedo a perder el control de la situación te


haga cortar al paciente, interrumpirle, suavizar la situación, consolarle o ninguna
otra conducta que pretenda aplacar su emoción por evitar tu propio malestar.

[Link]

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