LENGUAJE: Capacidad de poder establecer comunicación mediante signos, ya
sean orales o escritos. De esta manera, el lenguaje presenta muchísimas
manifestaciones distintas en las diversas comunidades que existen en nuestro
planeta. Estas manifestaciones son lo que conocemos por lenguas o idiomas, como
el español, el inglés, el francés o el alemán. No sería correcto hablar, por tanto, de
“lenguaje español” o de “lenguaje francés”. Es importante saber emplear los
términos con la precisión que merecen.
LENGUA: Sistema de signos que los hablantes aprenden y retienen en su
memoria. Es un código, un código que conoce cada hablante, y que utiliza cada
vez que lo necesita. Este código es muy importante para el normal desarrollo de la
comunicación entre las personas, pues el hecho de que todos los hablantes de una
lengua lo conozcan es lo que hace que se puedan comunicar entre sí.
HABLA: Es un acto singular, por el cual una persona, de forma individual y
voluntaria, cifra un mensaje concreto, eligiendo para ello el código, los signos y las
reglas que necesita. Se podría de igual forma definir como el acto por el cual el
hablante, ya sea a través de la fonación (emisión de sonidos) o de la escritura,
utiliza la lengua para establecer un acto de comunicación.
Función referencial, representativa o informativa
Es aquella donde el emisor elabora mensajes relacionados con su entorno o con
objetos externos al acto comunicativo. Es el tipo de función característica de los
contextos informativos, o de los discursos científicos o divulgativos, enfocados en
transmitir conocimiento.
Por ejemplo:
El teléfono no sirve.
Otra vez llueve.
El fuego es producto de una combustión.
Qué es Función referencial:
La función referencial es un tipo de función del lenguaje empleado para
mencionar los factores externos del propio acto comunicativo y del emisor, lo que
permite exponer la realidad de manera concreta y objetiva.
La función referencial del lenguaje también se conoce como función denotativa,
función informativa o como función simbólica, según Karl Bühler.
Asimismo, forma parte de otras funciones del lenguaje definidas por el lingüista
Roman Jakobson, quien distinguió las diferentes formas en que los seres
humanos nos comunicamos y transmitimos diversos mensajes según su propósito,
bien sean deseos, órdenes, sentimientos, opiniones, entre otros.
Las otras funciones del lenguaje son: función poética, función apelativa o conativa,
función fática, función emotiva y función metalingüística.
Por su parte, la función referencial permite verificar la veracidad del mensaje, y su
relación con el referente y el contexto.
En este sentido, es de las más importantes y empleadas en el acto
comunicativo, ya que nos permite transmitir información y características de todo
aquello que nos rodea, es decir, objetos, animales, personas, acciones,
acontecimientos, entre otros.
De allí que sea ampliamente utilizado en los textos científicos, periodísticos o en
todos aquellos discursos destinados a transmitir algún tipo de conocimiento e
información que haga referencia a nuestra realidad.
Por ejemplo, cuando se le dice la hora a un transeúnte, cuando se describe la
postura de un amigo con respecto a una situación o cuando se expone el
resultado de una investigación, entre otros.
Principales recursos lingüísticos
A continuación se presentan los principales recursos lingüísticos empleados en la
función referencial del lenguaje:
Deícticos: son palabras y expresiones que sirven para señalar aquellas
personas, espacios o situaciones a los que se hace referencia quien lo
expone. Por ejemplo, nosotros, este, aquel, allá, hoy, ayer, entre otros.
Denotativo: se refiere al significado principal de las palabras.
Sustantivos y verbos: son de las palabras más utilizadas en esta función
del lenguaje porque permiten dar a conocer la información de manera más
objetiva.
Entonación: se emplea la entonación enunciativa.
Modo verbal indicativo: que hace referencia a la acción real y objetiva.
Ejemplos de la función referencial
A continuación se presenta diferentes ejemplos del uso de la función referencial
del lenguaje.
La cena está lista y servida.
Ellos son mis padres.
En verano conocí la ciudad de París.
El teléfono móvil de mi hermana se averió.
Ayer hubo temperaturas elevadas.
El autobús salió media hora después.
Mi hermano tiene una hija.
Mi tía está embarazada.
Mañana es viernes.
Qué es Función metalingüística:
La función metalingüística se refiere al uso del lenguaje para explicarse a sí
mismo, es decir, para explicar el código de la lengua. En otras palabras, es el
lenguaje que usamos para describir y reflexionar sobre la propia lengua.
Esta función del lenguaje se usa frecuentemente, tanto al nivel oral como escrito,
cuando se pretende explicar el código de la lengua, su forma y su funcionamiento.
Por lo tanto, en la gramática se usa recurrentemente la función metalingüística del
lenguaje. Por ejemplo, «Los adjetivos calificativos sirven para señalar la cualidad
del sujeto»; «Antes de “p” y “b” siempre se escribe “m”».
Todos los discursos que explican las normas, reglas y condiciones para el uso
correcto de la lengua hablada o escrita, son discursos con función metalingüística.
La función metalingüística expresa la preocupación y la reflexión sobre los
elementos propios del lenguaje, lo que permite aclarar dudas en el uso de la
lengua, comprender los significados de las palabras y funciones y encontrar
formas para expresar correctamente los mensajes.
En la función metalingüística, es frecuente el uso de las comillas para distinguir
aquellas palabras de las que se está hablando con respecto al enunciado. Por
ejemplo, «La palabra ‘“él” solo lleva tilde cuando cumple la función de pronombre
personal; de lo contrario, "el" funciona como artículo masculino»; «¿Qué significa
“otorrinolaringología”?».
La función metalingüística forma parte de una de las seis funciones del lenguaje
identificadas por el lingüista Roman Jackobson, y completa el grupo junto a la
función apelativa, la función referencial, la función fática, la función poética y la
función expresiva o emotiva.
La función fática del lenguaje, también conocida como función relacional, es
aquella que se centra en el canal comunicativo que permite la
transmisión física de la información entre emisor y receptor. En el caso,
por ejemplo, del lenguaje hablado, el canal son las ondas sonoras de la voz,
transmitiéndose a través del aire.
Esto quiere decir que la función fática tiene lugar cuando se utiliza el
lenguaje para verificar la disponibilidad e idoneidad del
canal comunicativo, antes de comenzar el intercambio de información. De este
modo, se verifica que no existan tropiezos o barreras en el canal, los cuales
podrían deteriorar la calidad de la comunicación, cuando no impedirla del todo.
Para ello, se emplean alocuciones que carecen mayormente de significado propio,
pero que sirven para retroalimentar la comunicación, o sea, para confirmar que
todo está listo para que el emisor emita y el receptor reciba.
Puede servirte: Habla
Recursos de la función fática
La función fática se manifiesta a través de diferentes piezas de lenguaje, como
son:
Saludos, que pueden servir para iniciar un canal de comunicación o expresarle al
emisor que uno está listo para oírle.
Preguntas no referenciales, o sea, preguntas que no tienen que ver con el
mensaje comunicado, sino con el propio acto comunicativo, como “¿me escuchas?”
o “¿Sigues allí?”.
Frases y partículas de acompañamiento, como “ok”, “ajá”, “claro” y otro tipo
de palabras que realmente carecen de sentido propio, pero sirven para hacerle
saber al interlocutor que su mensaje llega sin interrupciones y puede continuar
emitiéndolo.
Ejemplos de la función fática
Algunos ejemplos de uso fático del lenguaje son:
Cuando atendemos el teléfono y decimos “¿aló?” o decimos “¿hola?”, estamos
realmente indicando que estamos listos para empezar a emitir o recibir un
mensaje.
Cuando nos están contando una anécdota, y el emisor nos hace preguntas como
“¿sabes?” o “¿me explico?”, son formas de verificar que su mensaje se
entendió a cabalidad.
Lo mismo ocurre cuando nos están contando algo y cada cierto tiempo
añadimos un “sí”, “ok”, “claro”, “umjum” y otras palabras que no tienen
significado en sí mismas, pero le confirman al emisor que seguimos prestándole
atención.
La prosodia trata la manifestación concreta en la producción de las palabras. Desde el punto
de vista fonético-acústico, la variación de la frecuencia fundamental, la duración y la
intensidad que constituyen los parámetros prosódicos físicos. La prosodia puede dividirse
convenientemente en dos aspectos:
El primero considera aspectos suprasegmentales, es decir, que trata la entonación
de la frase en su conjunto.
El segundo controla la melodía, fenómenos locales de coarticulación, acentuación.
La prosodia se generaba mediante sistemas basados en reglas, obtenidas a partir de estudios
lingüísticos y retocadas empíricamente hasta conseguir un habla sintética aceptable.
Actualmente se empiezan a utilizar métodos estadísticos sobre bases de datos para generar
automáticamente modelos prosódicos.
Modelos prosódicos[editar]
En la generación de modelos prosódicos se pueden abordar cuatro características básicas:
la duración segmental
la intensidad segmental
las pausas
los movimientos melódicos.
La entonación es básicamente la evolución de la frecuencia fundamental, mientras que el
ritmo incluye tanto las duraciones de cada uno de los signos de síntesis como la localización y
duración de las pausas.
Las variables típicamente utilizadas en el análisis de la prosodia son, por ejemplo, el tipo de
oración, la duración en tiempo, el número de sílabas del grupo entonativo, la distancia a la
última sílaba acentuada, la categoría gramatical de la palabra, etc. Las variables útiles son
diferentes para cada modelo (entonación, duración o pausas) y, en general, pueden ser
numéricas o simbólicas. Los patrones entonativos tienen carácter suprasegmental, es decir,
que afectan globalmente a todo un grupo entonativo en lugar de hacerlo particularmente sobre
cada unidad. Básicamente, la generación de los patrones consiste en la determinación de la
posición y valor de una serie de codos de un modelo lineal a tramos.
a paralingüística es parte del estudio de la comunicación humana que se interesa por los
elementos que acompañan a las emisiones propiamente lingüísticas y que constituyen señales
e indicios, normalmente no verbales, que contextualizan, sugieren interpretaciones
particulares de la información propiamente lingüística. 1
Existe cierta evidencia en favor de que, tal como sucede con las emisiones propiamente
lingüísticas, la información paralingüística implica un código aprendido. Los hablantes de chino
mandarín, por ejemplo, no utilizan las mismas variantes sonoras que
los hispanohablantes para expresar sorpresa o ira.
Índice
1Principales elementos paralingüísticos
2Perspectiva más amplia que la del «lenguaje oral»
3Véase también
4Referencias
5Bibliografía
Principales elementos paralingüísticos[editar]
Algunas características que acompañan a la información lingüística son las siguientes:
Intensidad o volumen de la voz:1 Debe ser el apropiado al tipo de conversación
que se está manteniendo y procurando un equilibrio con el volumen adoptado por
el interlocutor.
Velocidad de emisión de los enunciados: Se refiere a la fluidez verbal que tiene
una persona. Puede ser lento o entrecortado, el cual implica una huida de la
comunicación y un rechazo al contacto social, siendo, por el contrario, un ritmo
fluido, ligero, modulado y animado condicionante de una buena comunicación y de
un deseo de contacto interpersonal.
Tono, variantes y matices de la entonación y duración silábica.1 Es el mejor
indicativo de las emociones en la comunicación. Una emotividad excesiva, ahoga
la voz y el tono se vuelve más agudo, por ello, la mayor proyección hacia los tonos
agudos indica inhibición emocional. Por ejemplo, al consolar a alguien, al titubear,
al negar con énfasis, etc, se producen alargamientos silábicos, mientras que con
los acortamientos se expresa impaciencia, irritación, etc.1
Volumen: Debe ser el apropiado al tipo de conversación que se está manteniendo
y procurando un equilibrio con el volumen adoptado por el interlocutor. Un
volumen alto implica dominio, sobreposición en la conversación, esa voz quiere
hacerse oír; por el contrario, un volumen bajo se asocia a personas introvertidas,
cuya voz no tiene intención de hacerse oír.
Llanto, risa, ritmo, fluidez, grito, suspiro, tos, jadeo, bostezo, carraspeo, silen
cios, control de órganos respiratorios y articulatorios, entre otros.1
Permiten extraer información sobre el estado anímico u otra información contextual sobre el
emisor y constituyen algunos de los principales elementos paralingüísticos.
La proxemia (del latín, proximus «muy cercano») se entiende como el uso que se hace
del espacio personal, es decir, el espacio que rodea nuestro cuerpo. Esto permite crear un
marco de interacción conforme con las dimensiones espacio-temporales que expresan
diversos significados, los cuales responden a un complejo sistema de restricciones sociales,
relacionado con el sexo, la edad y la procedencia social y cultural de las personas. 1
Se trata de una disciplina de la semiótica dedicada al estudio de la organización del espacio
en la comunicación lingüística. Más concretamente, la proxémica estudia las maneras que
siguen las personas a la hora de estructurar y utilizar el espacio. Es decir, la proxémica se
dedica a estudiar las relaciones de distancia y espacio que hay o no entre los interactuantes
que están relacionadas también con el tema de la conversación, las posturas y el contacto
físico y su significado.2
El término proxémica se refiere al empleo y a la percepción que el ser humano hace de su
espacio físico, de su intimidad personal y de cómo y con quién lo utiliza.
Además, la proxémica está relacionada con las culturas y la territorialidad, es decir, la
estructuración de los espacios y de la distinta percepción de ellos como el análisis de la
influencia en el comportamiento comunicativo.
El antropólogo Edward T. Hall es quien acuñó el término proxémica, llevando a cabo un
estudio para transcribir el comportamiento proxémico. Entiende la misma como la
estructuración inconsciente por parte de los seres humanos del espacio micro, conocido como
la distancia entre los interactuantes en las comunicaciones diarias, la organización del espacio
en nuestras casas o el diseño de las ciudades.
En resumen, la proxémica hace referencia a la disciplina que estudia las maneras
inconscientes que las personas emplean para estructurar, utilizar y percibir el espacio en el
proceso de interacción diaria, es decir, la proximidad y el alejamiento entre los interlocutores
durante la interacción, sus posturas, gestos y la presencia o ausencia del contacto físico
Qué es la Ironía:
La ironía es una forma de dar a entender algo expresando lo contrario de lo
que se quiere decir o se piensa. La palabra proviene del griego εἰρωνεία
(eirōneía), que significa ‘disimulo’ o ‘ignorancia fingida’.
La ironía es también el arte de burlarse de alguien, de denunciar, criticar o
censurar algo, pero sin expresarlo de manera explícita o directa, sino dándolo a
entender.
En este sentido, la ironía valoriza algo cuando realmente lo quiere desvalorizar, o,
al contrario, desvaloriza algo cuando en realidad busca realzar su valor.
La ironía, además, es cierto tono de voz o de postura mediante los cuales se
buscar caracterizar o enfatizar más la verdadera intención de lo que se dice.
Así, una ironía puede ser verbal cuando se dice una cosa distinta a lo que se
quiere significar. En este sentido, también es usada como figura literaria. Por
ejemplo: “Nunca entraría en un club que me admitiera como socio” (Groucho
Marx).
Una ironía también puede referirse a situaciones en que aquello que ocurre
resulta contrario a lo supuesto o esperado. Por ejemplo: una estación de
bomberos se incendia, una comandancia de policías es asaltada, un perro es
mordido por una persona, etc. A este tipo de situaciones paradójicas también se
las llama ironías de la vida.
En el lenguaje escrito, para señalar una ironía, puede emplearse un signo de
exclamación encerrado entre paréntesis (!), uno de interrogación (?), comillas, con
un emoticono, etc.
Ejemplos de ironía
Se ofrece a continuación una lista de ejemplos de expresiones que pueden resultar
irónicas en ciertas situaciones, o de situaciones irónicas:
1. ¡Menos mal que seguí tus consejos! (en forma de reproche, cuando algo sale
mal)
2. ¿No estás cansado de estudiar? (una madre a un joven que no estudia nada)
3. Valoro mucho tu comentario (cuando alguien dice algo que no viene para nada
al caso)
4. ¡Claro que me encanta estar acá trabajando de 8 a 22! (a un compañero de
trabajo)
5. Pasé una hermosa tarde, llorando sola en mi habitación (a una amiga, tras una
pelea con el novio)
6. ¿Cuánto tiempo más tardarás? (cuando alguien está tardando mucho en hacer
algo sencillo, a modo de reproche)
Qué es Sarcasmo:
Un sarcasmo es una burla pesada, una ironía mordaz, un comentario hiriente
que ofende o maltrata. La palabra, como tal, procede del latín sarcasmus, que a
su vez proviene del griego σαρκασμός (sarkasmós), que significa, literalmente,
‘mordedura de labios’
El sarcasmo, en este sentido, es una especie de ironía amarga, humillante y
provocadora que, a veces, raya en el insulto. A menudo, un comentario sarcástico
puede resultar cruel al punto de ofender y afectar al destinatario.
El sarcasmo sirve para menospreciar, poner en ridículo, manifestar desagrado y
despreciar a una determinada persona o cosa de manera directa o indirecta. A
pesar de las reacciones dramáticas, el sarcasmo también se asocia con la
comedia.
Sinónimos de sarcasmo son ironía, burla, desprecio, socarronería, pulla,
mordacidad.
En inglés, sarcasmo puede traducirse como sarcasm. Por ejemplo: “Sarcasm
increases creativity” (el sarcasmo aumenta la creatividad).
ejemplos
¡Por favor, no me pongas tanta atención! ...
¡Se nota que tienes mucha disposición de escucharme! ...
¡Qué puntual eres! ...
¡Tarda todo lo que quieras, al cabo que tengo todo el tiempo del mundo! ...
¡Haz lo que quieras, no te preocupes! ...
¡Me siento mejor que nunca! ...
Qué es el Sentido figurado:
Como sentido figurado se conoce aquel significado que ciertas palabras o
expresiones adquieren según el contexto, la situación o la intención con que
se hayan dicho o que se les haya imprimido. Es lo opuesto al sentido literal.
Como tal, el sentido figurado se establece en función de la semejanza que guarda
una palabra con una idea, concepto o sentimiento. Es decir, en el lenguaje
figurado, una palabra expresa una idea valiéndose de otra con la que guarda
determinada analogía, sea real o imaginaria.
Las palabras, en este sentido, poseen un valor connotativo, esto quiere decir que
su significado puede ampliarse o alterarse en función del contexto o la situación en
que sean empleadas. Esto puede verse, por ejemplo, en la siguiente frase:
“Antonio es una tumba, nunca va a cantar”. En ella, hay dos términos usados en
sentido figurado.
El primero, “tumba”, alude a la capacidad o decisión de Antonio para callar de
manera absoluta y definitiva. El segundo, “cantar”, refiere la idea de confesar o
delatar. Debido al contexto y la situación que nos sugiere la combinación de
ambas palabras, podemos, entonces, determinar que se refieren a una situación
en que alguien que sabe un secreto y está decidido a guardarlo hasta el final.
El uso de palabras y expresiones en sentido figurado es muy común del habla
coloquial. En este sentido, es muy semejante al lenguaje figurativo empleado por
la literatura para sugerirnos ideas, conceptos o sentimientos que adquieren un
nuevo valor semántico, distinto del original. Algunas figuras retóricas que se valen
del lenguaje figurado son la metáfora, el símil, la personificación, la hipérbole, la
ironía o la paradoja, entre otras.
Vea también Sentido literal.
Ejemplos de frases con sentido figurado
Marta puso una muralla entre nosotros.
Me morí del susto.
Defendía a sus hijos como una leona recién parida.
Para ser bella, hay que ver estrellas.
Esa oficina es un nido de serpientes.
Caí dormido como piedra en pozo.
No es burro, pero rebuzna.
Te he llamado mil quinientas veces a tu casa.
os elementos de la comunicacion son todos y cada uno de los
componentes que participan en el desarrollo del envío y recepción de
cualquier mensaje. Cada elemento tiene su rol dentro de una comunicación y
de todos influyen de una u otra manera que tenga éxito dicho proceso. A
continuación vamos a detallar cada uno de los principales elementos de la
comunicación:
Emisor
El emisor es la persona, organización o tecnología que emite un mensaje, es
decir, es la fuente que genera el mensaje a comunicar.
El emisor emite y transmite el mensaje a través de un canal a un receptor.
Si queremos que tenga éxito la comunicación, el emisor ha de utilizar el mismo
código de comunicación y el mismo canal que el receptor. De lo contrario será
imposible que se produzca la comunicación con éxito.
Ejemplo: Una persona que emite un correo electrónico para enviar información a
otra.
Receptor
Entre los principales elementos de la comunicacion, el receptor es quien
recibe e interpreta el mensaje del emisor. Como mencionaba anteriormente, el
receptor ha de conocer el sistema de código de comunicación empleado por el
emisor, sólo así se producirá la comprensión del mismo.
Una vez ha recibido el mensaje y lo ha decodificado, existe la posibilidad que el
receptor responda, convirtiéndose así en emisor.
Ejemplo: La persona que ha recibido el correo electrónico y lee el contenido del
ejemplo anterior.
Código
El código en comunicación es un sistema de señales o signos que se
utilizan para poder transmitir un determinado mensaje. Algunos ejemplos
son:los diferentes idiomas con sus letras, signos, ortografía, fonética o su
gramática. El código binario utilizado por la computación. Las señales de tráfico,
el sistema braille o el código morse son también otros ejemplos de código de
comunicación.
Ejemplo: el idioma en el que está escrito el correo electrónico que ha enviado el
emisor.
Mensaje
El mensaje es el elemento de la comunicacion que contiene la información
que manda el emisor al receptor a través de un canal de comunicación. El
mensaje traslada una idea o concepto a comunicar a través de un código
conocido por ambos. Un mensaje puede ser verbal, no verbal, visual o escrito.
Ejemplo: el contenido que incluye el email, ya sea una noticia, informes, etc.
Canal de comunicación
El canal de comunicación es el medio por el cual se transfiere el mensaje
entre el emisor y el receptor. Existen diferentes canales, por ejemplo el aire en
una comunicación oral, el escrito, soportes visuales, etc. También se consideran
canales de comunicación un teléfono, el papel, la televisión, un email…
Ejemplo: Siguiendo con el ejemplo que nos acompaña a lo largo del artículo, en
este caso el canal de comunicación sería el correo electrónico.