0% encontró este documento útil (0 votos)
73 vistas5 páginas

Veneno en Las Plumas: January 2012

Cargado por

juan porto
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
73 vistas5 páginas

Veneno en Las Plumas: January 2012

Cargado por

juan porto
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

See discussions, stats, and author profiles for this publication at: https://www.researchgate.

net/publication/270495026

Veneno en las plumas

Article · January 2012

CITATIONS READS

0 1,034

1 author:

Lorenzo Pérez-Rodríguez
University of Castilla-La Mancha
86 PUBLICATIONS   2,205 CITATIONS   

SEE PROFILE

Some of the authors of this publication are also working on these related projects:

Complex colour patterns as indicators of individual quality in the red-legged partridge View project

All content following this page was uploaded by Lorenzo Pérez-Rodríguez on 06 January 2015.

The user has requested enhancement of the downloaded file.


Texto: Lorenzo Pérez Rodríguez La ciencia es la única herramienta del ser humano Portada de la revista Science, donde se
publicó el descubrimiento de las aves
para luchar contra el oscurantismo y las supersti-
Departamento de Ecología Evolutiva venenosas de Papúa Nueva Guinea.
ciones. Algunas de las mejores y más emocionantes
Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) historias de investigación son precisamente las que
han llevado a científicos de cualquier época a retar

Veneno en
y vencer los mitos y falsedades de su tiempo. Sin
embargo, en ocasiones la trama cambia cuando la
ciencia se acerca a las supersticiones o la tradición
popular y, en lugar de rebatirlas, acaba encontrando
en ellas la clave para resolver sus propios enigmas.
Este es el caso de la historia que me propongo con-

L
tarles, la del descubrimiento de las aves venenosas
ouis Pasteur no andaba desen-

las plumas
de Papúa Nueva Guinea.
caminado cuando afirmó que
“la casualidad sólo favorece a las
mentes preparadas”. Si bien la labor del
investigador se fundamenta en la cons-
tancia, el trabajo y el esfuerzo, a menudo
el desencadenante de un descubrimiento
está en una observación casual, en un
hecho apenas relevante para cualquier
persona. La habilidad del buen científico
a menudo reside en no pasar por alto
esos pequeños hechos aparentemente
intrascendentes, en interpretarlos como
se merecen y tener la intuición de partir
de ellos para seguir la pista adecuada.
Algo de eso fue lo que llevó hace unos
veinte años al llamativo descubrimiento
que les cuento aquí: el de la existencia
de aves con veneno en las plumas.
Hacia 1989, John P. Dumbacher era
un estudiante de doctorado de la Uni-
versidad de Chicago, que participaba
en una expedición financiada por la
El efecto irritante sobre la piel, ojos y boca de las plu-
mas del pitohuí encapuchado (Pitohui dichrous) fue el
National Geographic Society a Papúa
desencadenante del descubrimiento de su toxicidad a Nueva Guinea para investigar el com-
principios de los años 90. Foto: John P. Dumbacher. portamiento reproductor del ave del
paraíso de Raggi (Paradisaea raggiana).
Como parte del estudio los investigado-
res, debían colocar redes japonesas en
el Parque Nacional Virirata. En ellas
a menudo capturaban ejemplares de la un pitohuí encapuchado. Además, todo de determinar qué sustancia era la res-
abundante avifauna local que no eran de aquel que manipulaba aquellas aves aca- ponsable de las propiedades irritantes
su interés, por lo que los investigadores baba con un penetrante y desagradable de esas aves. Pero aquello no era tarea
se limitaban a desenredarlos y liberarlos escozor en las manos, que se mantenía fácil. ¿Quién iba a tomar en serio a un
de nuevo. Entre estas aves se encontra- durante el resto del día. La siguiente vez joven estudiante que hablaba de aves
ban varias especies de pitohuíes, unas que capturaron una de aquellas aves, venenosas? Las toxinas están presentes
aves del tamaño aproximado de un mir- John le arrancó una pluma y se la in- en muchos grupos de invertebrados y en
lo, bastante comunes en la zona. En una trodujo en la boca: el sabor intenso y vertebrados como los peces, anfibios, y
ocasión, cuando trataba de liberar de su la inmediata sensación de quemazón y algunos reptiles. Entre los mamíferos, se
red un ejemplar de pitohuí encapuchado tumefacción que le acompañó durante había descrito en algún caso aislado y
(Pitohui dichrous), John sufrió un ligero horas era inconfundible. Claramente, exótico, como el del ornitorrinco. Pero
arañazo en la mano e inmediatamente había algo irritante en aquellas aves y, ¿en aves? Nadie parecía dispuesto a per-
sintió un agudo escozor, similar al que desde luego, estaba en sus plumas. der su tiempo -y su dinero- en analizar
producen muchas plantas urticantes. Durante la siguiente temporada de muestras para comprobar una idea tan
Instintivamente, se llevó la mano a la trabajo de campo, John prestó mucha descabellada. Por suerte, Dumbacher
boca, y esa misma irritación se transmi- más atención a los pitohuíes, recolectan- acabó encontrando al profesor John W.
tió a sus labios, permaneciendo durante do plumas y varias aves enteras de las di- Daly, un farmacólogo del National Insti-
horas. ferentes especies que encontró: pitohuí tute of Health, que había trabajado años
Aquello podría no haber pasado de encapuchado, pitohuí variable (P. kirho- atrás en la descripción y caracterización
una simple anécdota y haber caído en el cephalus) y pitohuí herrumbroso (P. fe- de las toxinas de diversas especies de
olvido, pero días más tarde, otro de los rrugineus). De vuelta a Estados Unidos, anfibios y reptiles. Daly realizó unos
Foto: Bill Schofield. miembros del equipo tuvo una experien- trató de encontrar algún laboratorio con primeros ensayos con aquellas plumas,
cia similar, y de nuevo el responsable era la tecnología de análisis químico capaz obteniendo extractos de las mismas y

48 Investigación Investigación 49
observando que si los administraba en horas”. De hecho, entre los miembros llas descripciones eran, por tanto, muy posibilidades. Una de ellas era que las
soluciones concentradas a ratones de del pueblo Kalam, el carácter venenoso similares a las que John había oído ya aves sintetizaran la toxina por si mismas
laboratorio, éstos morían en unos mi- del pitohuí encapuchado es bien cono- acerca de los pitohuíes y a sus propias y poseyeran una ruta metabólica que la
nutos. Efectivamente, las plumas de cido, hasta el punto de que la palabra experiencias con éstos. Con el ifrita en depositara en la piel y en las plumas. La
pitohuí contenían toxinas, pero ¿de qué que emplean para referirse a este ave, el punto de mira, John se desplazó a las segunda era que las aves la consiguie-
tipo? Excitados por aquel primer resul- “wobob”, se aplica también a una enfer- zonas donde habitaba la especie y logró ran de una fuente externa (una planta
tado, iniciaron una serie de minuciosas medad de la piel que se manifiesta por capturar varios ejemplares. A su vuelta a o un fruto, por ejemplo) y la aplicaran
pruebas analíticas y en unas semanas un picor intenso e incómodo. Estados Unidos, los resultados del labo- de algún modo sobre su plumaje. Y una
empezaron a vislumbrar la identidad de La tradición oral de los Kalam tam- ratorio confirmaron lo que la tradición tercera posibilidad es que ingirieran la
aquel compuesto. bién dice que para poder comerse un oral papúa sabía desde hacía generacio- toxina por la dieta y que esta pasara lue-
pitohuí, hay que despellejarlo comple- nes: el ifrita era también un pájaro ve- go al plumaje en crecimiento.
Batracotoxinas, el veneno de las tamente, cubrirlo de carbón y cocinar- nenoso, pues contenía batrachotoxina y Desde los primeros análisis se sabía que
ranas dardo sudamericanas lo. Para cualquiera, esto podría parecer sus derivados en su plumaje. Se añadía aunque la batracotoxina estaba mucho
En cualquier laboratorio de química una superstición absurda, pero tiene un así una nueva especie (y un nuevo géne- más concentrada en piel y plumas, tam-
podían haber necesitado meses para dar bién estaba presente en órganos internos
con la identidad de aquella extraña mo- de las aves. Esta presencia sistémica, ade-
lécula y posiblemente habrían perdido el más de demostrar que las aves eran inmu-
interés o desistido antes de encontrar la nes al veneno de su plumaje, descartaba
respuesta. Pero la suerte estuvo de parte la segunda hipótesis, que proponía una
de John Dumbacher, pues aquel com- aplicación por vía tópica como origen de
puesto era un viejo conocido de Daly y la toxicidad. Sin embargo, si la sustancia
su equipo. Se trataba de un alcaloide, la está por todo el organismo del ave, ¿cómo
batracotoxina, acompañado de algunos saber si la produce ella misma o no?
derivados de ella. Daly había identifica- Cuando Daly y sus colaboradores es-
do por primera vez esta toxina en los tudiaban las batracotoxinas de las ranas
años setenta, describiéndola como res- del género Phyllobates, descubrieron
ponsable de la toxicidad de las ranas Pitohuí encapuchado (Pitohui dichrous). Foto: Nigel Voaden. que si éstas eran criadas en cautividad y
dardo (género Phyllobates) de las selvas alimentadas con una dieta de termitas y
de Colombia. Estas ranas, en particular incluso la muerte inmediata cuando se concentración- en el músculo, corazón gusanos de la harina, acaban perdiendo
la rana dardo dorada (P. terribilis), son administra en una alta concentración y glándula uropigial. La existencia de su carácter venenoso. Esto parecía suge-
famosas por su potente veneno, hasta (como lo está en la piel de las ranas neurotoxinas en aves quedaba así for- rir que, fuera cual fuera el origen de la
el punto de que los nativos de la zona dardo). En el plumaje de los pitohuíes, malmente descrita y se publicaba en el batracoxina de las ranas, estaba en algún
impregnan sus flechas en la piel de es- sin embargo, la concentración de este número de octubre de 1992 de la pres- componente de la dieta que estos anfi-
tos pequeños y coloridos anfibios para compuesto es mucho menor, por lo que tigiosa revista Science, que le dedicaba bios sólo encontraban en su hábitat natu-
hacerlas más letales, costumbre que dio sus efectos en humanos se limitan a cau- además su imagen de portada. ral. Desafortunadamente, a mediados de
origen a su nombre cuando fueron des- sar irritación en la piel y ojos, moqueo o El ifrita de Kowald (Ifrita kowaldi) es la única especie del género Ifrita. La presencia de la década de los ochenta la situación polí-
cubiertas por los primeros naturalistas quemazón y adormecimiento en la boca, El conocimiento tradicional batracotoxinas en sus plumas se descubrió en el año 2000. Foto: John P. Dumbacher. tica en Colombia cambió y los científicos
que se internaron en aquellas selvas. De tal como comprobaron John y sus cole- y la ciencia se dan la mano extranjeros pasaron a tener graves limita-
hecho, el término “batracotoxina” (de gas en el campo. El descubrimiento de la toxicidad de fundamento químico: el carbón tiene la ro) a la lista de aves tóxicas conocidas. ciones para continuar su trabajo de cam-
batrachos, rana o sapo, en griego) re- Una vez identificada la naturaleza del los pitohuíes tuvo gran repercusión en- propiedad de adherir a su superficie mu- po en el país. Las ranas dardo y el origen
fleja el organismo donde la molécula se compuesto, Daly cuantificó las concen- tre los ecólogos. Lo más llamativo del chas sustancias tóxicas (como la batra- En busca del origen de la toxina de su toxina quedaron así envueltos en la
había encontrado por primera vez. Por traciones en todas las muestras que asunto es que estas aves no son en ab- cotoxina) y esta manera de procesar la Año tras año, Dumbacher y su equi- neblina misteriosa de sus selvas.
primera y única vez… hasta que apare- Dumbacher había recolectado. A pesar soluto esquivas o escasas. El pitohuí en- carne del animal las elimina, haciéndola po fueron acumulando información so- En las aves de Papúa Nueva Guinea
cieron, desde el otro extremo del mun- de existir diferencias entre las tres espe- capuchado, de hecho, es una de las es- comestible. bre las aves venenosas de Papúa Nueva también había algunas evidencias que
do, los pitohuíes. cies (mostrando el pitohuí encapuchado pecies más frecuentes de Nueva Guinea Lejos de menospreciar este tipo de Guinea y sus toxinas. Sin embargo, una apuntaban un origen alimenticio de la
La batracotoxina actúa sobre las mayores niveles que el resto), las toxinas y puede encontrarse en las afueras de historias, Dumbacher y sus colabora- pregunta obvia permanecía sin respues- toxina. Así, las muestras recolectadas a
membranas de las neuronas y las células estaban presentes en la piel y plumas de casi cualquier ciudad del país. Desde que dores las usaron como pistas en su in- ta: ¿de dónde provenía la batracotoxi- lo largo de los años mostraban que exis-
musculares, pudiendo causar parálisis e todas ellas, y también -aunque en menor las expediciones europeas describieron vestigación. De hecho, algunas de esas na del plumaje? Existían al menos tres tían enormes variaciones a muy peque-
las principales especies del género, a historias hacían referencia al ifrita de
mediados del siglo XIX, museos de casi Kowald (Ifrita kowaldi), un pájaro que Los escarabajos del
todo el mundo poseen pitohuíes entre a primera vista tiene poco que ver con género Choresine
sus colecciones. ¿Cómo es posible que los pitohuíes, bastante más pequeño que (fam. Melyridae),
nadie antes se hubiera percatado de las estos y que habita en zonas montaño- como este C. pulchra
peculiaridades de estas aves? parecen ser la fuente
sas. En la provincia de Madang, en la
de batracotoxinas de
Sin embargo, para los nativos papúa costa norte de Papúa Nueva Guinea, los pitohuíes e ifritas.
que convivían a diario con estas especies, el nombre que la población local da al El nombre que reciben
las particularidades de los pitohuíes eran ifrita es “slek-yakt”, literalmente “pája- de los lugareños,
La batracotoxina, el
bien conocidas desde antiguo. Cuando ro amargo”, en clara referencia al sabor “nanisani”, es el mismo
alcaloide presente
en las aves de Papúa
John Dumbacher comentó sus primeras de su carne. Comerse un ifrita, decían, que recibe el ifrita y la
observaciones con sus guías locales, és- provocaba una intensa sensación de pi- sensación urticante ori-
Nueva Guinea, fue
tos le dijeron que aquellos eran “pájaros cor y quemazón, similar a la de la ca- ginada por el contacto
descrita por primera
basura, que huelen mal y no sirven ni con ellos o con las
vez en las ranas del yena, y aspirar fuertemente su plumaje
plumas del ifrita. Foto:
género Phyllobates, siquiera para comer, pues su sabor es provocaba toses y lagrimeo, como si de John P. Dumbacher.
como esta rana dardo horrible y se queda en la boca durante una reacción alérgica se tratara. Aque-
dorada (P. terribilis).

50 Investigación Investigación 51
ña escala geográfica en la cantidad de tras que los pitohuíes incluyen una cierta flotaran en el aire y fueran más fácilmen- reunir información de decenas de espe-
toxina del plumaje de estas aves. Estas proporción de semillas en su dieta, los te inhaladas por un potencial depreda- cies, Cott encontró una clara correlación
variaciones eran más compatibles con ifrita parecen ser estrictamente insectí- dor. Además, este plumón está en con- negativa entre el colorido del plumaje de
diferencias en el hábitat (y, por tanto, en voros, lo cual apoyaría con fuerza la idea tacto directo con la puesta durante la una especie y la palatabilidad de su car-
la dieta) que con cuestiones genéticas. de que son los escarabajos y no un vege- incubación, lo que podría impregnar los ne: las aves con plumaje más llamativo
Tentativamente, los investigadores reco- tal la fuente de batracotoxinas de estas huevos de batracotoxina y protegerlos eran las menos apreciadas por los depre-
lectaron decenas de especies de arañas, aves. de posibles depredadores de nidos. dadores. Su conclusión fue que en mu-
hormigas, ciempiés y todo tipo de ar- Para darle una vuelta de tuerca más En cualquier caso, las funciones insec- chas de esas especies el color del plumaje
trópodos que pudieran formar parte de aún a la historia, resulta que esta familia ticida y antidepredatoria de las batraco- podría haber evolucionado no como un
la dieta de estas aves, pero ninguno de de escarabajos es cosmopolita, estando toxinas son totalmente compatibles en- ornamento sexual, sino como una señal
ellos mostró en el laboratorio siquiera también presente en las selvas donde tre sí. De hecho, la evolución a menudo aposemática. Es decir, aquellos colores
trazas de batracotoxinas o sus precur- habitan las ranas dardo. Si se confirma “recicla” caracteres que aparecen como brillantes y llamativos estarían advirtien-
sores. ¡En la diversidad desbordante de que estos escarabajos están efectiva- adaptación a una función y acaban sir- do a los depredadores del carácter tóxico
las selvas de Papúa Nueva Guinea era mente formando parte de la dieta de es- viendo para otra (fenómeno que en del individuo, exactamente como ocurre
verdaderamente como buscar una aguja tas ranas, tendríamos una bonita historia biología evolutiva se denomina “exapta- en muchos insectos, peces o reptiles ve-
en un pajar! de ida y vuelta a lo ancho del globo: las ción”). En este caso, es posible que la nenosos.
En este punto de la historia entra de ranas dardo colombianas dando la cla- acumulación de toxinas se desarrollara Los hallazgos de Dumbacher en los
nuevo en juego el saber popular y la tra- ve para desvelar la toxicidad de las aves en un principio por su valor antiparasi- pitohuíes han resucitado las ideas de
dición oral. Los lugareños de Herowana de Papúa Nueva Guinea, y las aves de tario y, como efecto colateral, hiciera a Cott sobre la relación entre palatabilidad
(en la provincia de Eastern Highlands, Papúa Nueva Guinea ayudando a des- las aves menos apetecibles a los depre- y coloración, hasta el punto de haber-
en el centro de Papúa Nueva Guinea) cubrir el origen de la toxina de las ranas dadores, con lo que el valor adaptativo se sugerido que los llamativos colores
llaman al ifrita “nanisani”. Lo intere- dardo. de este carácter se multiplicó y se poten- de estas aves, especialmente de la más
sante es que “nanisani” es también el ció generación tras generación. Aunque tóxica de ellas, el pitohuí encapuchado,
nombre que dan a unos pequeños es- Tóxicas… ¿para quién? también es posible que el orden de los podrían ser también un caso de apose-
carabajos del género Choresine (familia La ciencia es un juego de preguntas factores fuera el inverso, claro. matismo.
Melyridae) que -¿lo adivinan?- también encadenadas. Cada vez que se responde
causan picor y escozor si entran en con- una, aparecen otras nuevas. En el caso Redescubriendo Las aves tóxicas:
tacto con la piel o las mucosas. Por si de las aves tóxicas, la nueva pregunta las aves no comestibles ¿poco más que un caso aislado?
esto fuera poco, “nanisani” es además surge inmediatamente: ¿por qué ha evo- La historia de la ciencia está plagada El de las aves de Papúa Nueva Gui-
el término que la gente de estas aldeas lucionado la toxicidad en estas aves? O, de descubrimientos y observaciones que nea podría parecer un caso anecdótico.
emplea para referirse a la sensación de dicho de otra forma, ¿para quién son pasan desapercibidas en su tiempo y Sin embargo, desde su descubrimiento,
comezón y entumecimiento que uno ex- tóxicas? Una posibilidad (de hecho, la sólo se rescatan del olvido muchos años se han descrito otros similares. Entre
perimenta en la piel y los labios cuando única que se ha analizado formalmente después. El caso de las aves venenosas ellos cabe destacar al chipe rojo (Erga-
entra en contacto con estos escarabajos hasta la fecha) es que la batracotoxina de Papúa Nueva Guinea ayudó a desem- ticus ruber), un pequeño paseriforme
o con las plumas del ave. proteja a los pitohuíes e ifritas de ciertos polvar los estudios del ornitólogo inglés de un intenso color que habita en Méji-
Los investigadores recolectaron ejem- ectoparásitos. En un experimento de la- Hugh B. Cott. Durante la Segunda Gue- co, cuyas plumas también contienen un
plares de varias especies de estos pe- boratorio se observó que los malófagos rra Mundial, Cott fue destinado a África alcaloide tóxico aún por identificar en
queños escarabajos y, efectivamente, (parásitos que se alimentan del plumaje), como miembro de la Armada Británica. detalle; o el ganso de espolones (Plec-
los análisis de laboratorio confirmaron cuando tenían la posibilidad de alimen- Cuando disfrutaba de un permiso en tropterus gambensis), cuyo organismo
la presencia de batracotoxinas en ellos. tarse sobre plumas de pitohuí o sobre Egipto, aprovechó la oportunidad para puede acumular gran cantidad de una
Además, analizaron el contenido del bu- plumas de especies similares no tóxicas, capturar ejemplares de la avifauna local toxina denominada cantharidina, la cual
che y molleja de varios pitohuíes e ifritas tendían a preferir siempre las segun- y conseguir así pieles y muestras para consigue mediante la ingesta de unos es-
y en algunos de ellos encontraron restos das. Y no sólo eso: los malófagos que las colecciones de los museos británicos. carabajos de la familia Meloidae que la
de escarabajos Choresine. La hipótesis se alimentaban sobre plumas de pitohuí Mientras diseccionaba en el campo al- contienen. No parece descabellado pen-
de que estos escarabajos eran la fuente tenían una menor tasa de supervivencia gunas de las aves capturadas, observó sar que posiblemente la toxicidad esté
de las toxinas encontradas en las aves que el resto, resultados que apoyan la que las avispas se agolpaban sobre los más extendida entre las aves de lo que
ganaba fuerza. ¿Y no es posible que en función repelente de las batracotoxinas despojos de algunas especies de aves, pensábamos y que el escaso número de
realidad la fuente de batracotoxina sea frente a los ectoparásitos del plumaje. ignorando completamente los de otras. especies en que se ha detectado se debe,
una planta o una semilla, y que la pre- Otra posibilidad es que la batracotoxi- Aquella observación casual no cayó en simplemente, a que apenas se han he-
sencia de la toxina en los escarabajos y na del plumaje actúe como una defensa saco roto para Cott. “Descubrir consis- cho estudios sobre el tema. En cualquier
aves se deba a que ambos se alimentan frente a depredadores. Sobre la base de te en ver lo que otros muchos han visto caso, resulta interesante que las espe-
de ella? Cabría la posibilidad, y de he- los testimonios recogidos por Dumba- antes y pensar lo que ninguno de ellos cies con toxinas en el plumaje descritas
cho, lo más probable es que los propios cher y colaboradores parece claro que, ha pensado”, afirmó en una ocasión hasta la fecha no están emparentadas
escarabajos Choresine obtengan a su al menos frente a los depredadores hu- el premio Nobel Albert S. Gyorgyi. A entre sí. Además, recientes estudios han
vez los precursores de las batracotoxinas manos, el mecanismo funciona: los ca- partir de entonces, Cott diseñó y llevó mostrado que el propio género Pitohui
de alguna planta. Sin embargo, mien- zadores locales aborrecen y evitan cap- a cabo una serie de estudios en los que es en realidad un grupo polifilético, es
turar cualquiera de estas aves. Por otro determinó la afinidad o aversión de las decir, que las especies que lo forman (in-
lado, las plumas cobertoras del pecho, avispas, los gatos y los hurones hacia los cluidas las tres venenosas mencionadas
el vientre y las patas de los pitohuíes son cuerpos de muchas especies de aves. No anteriormente) no pertenecen a un tron-
La abubilla (Upupa epops) es un ejemplo las que tienen mayor concentración de contento con ello, revisó la bibliografía y co evolutivo común sino que han sido
bien cercano de especie que podría ex- toxina. Este tipo de plumón suele des- recopiló datos propios sobre la “palata- agrupadas “artificialmente” por los taxó-
plotar mecanismos químicos para resultar prender pequeñas partículas cuando un bilidad” (es decir, cuánto de agradable o nomos. Esto implica que la toxicidad ha
poco atractiva a sus potenciales depreda- ave se mueve o cuando se toca su plu- apetecible resultaba el sabor) de la carne aparecido de manera independiente va-
dores. Foto: Rafael Palomo. maje, lo que podría hacer que las toxinas de diversas aves para el ser humano. Tras rias veces en la historia evolutiva de las

52 Investigación Investigación 53
aves, y que por tanto no es improbable
que otros muchos grupos la hayan de-
sarrollado también de forma aislada en
otros parientes cercanos suyos, resultan
poco atractivas para buena parte de sus
potenciales depredadores por el sabor y
turnismo sigue rodeado de incógnitas y
pendiente de la realización de estudios ri-
gurosos, existen referencias a la toxicidad
Pitohuí encapuchado
otras familias u órdenes de aves. olor de sustancias generadas en su glán- de las codornices en escritos de los clási- Ficha técnica oscuro, armadas de largas Fo
to:
Jo
uñas. El resto del cuerpo hn
Pero podemos ir un paso más allá y dula uropigial y que impregnan todo su cos griegos y romanos. Incluso hay quien
ampliar el concepto de toxicidad para plumaje. atribuye al coturnismo cierto pasaje de la Gustavo Sánchez Romero (nuca, cuello, flancos,
P. D
um
ba
vientre, espalda, lomo ch
incluir aquellas especies que usan meca- Otro caso cercano y más llamativo aún Biblia (Libro de los Números, 11:31-35) er
Nomenclatura y clasificación y rabadilla) además
nismos químicos (endógenos o no) para es el de la codorniz común (Coturnix que describe cómo una gran mortandad
El Pitohui Encapuchado es un ave de coberteras su-
resultar poco apetecibles a los depreda- coturnix). Notas médicas y comunica- diezmó al pueblo de Israel tras saciar éste
paseriforme proveniente de Oceanía, pra e infra cauda-
dores. Haría falta retomar los estudios ciones dispersas por toda Europa hacen su apetito (y su gula, seguramente) con
agrupada en la familia Pachycephalidae les, presenta tonos
de Cott y su larga lista de especies poco referencia a un síndrome denominado una gran cantidad de codornices que lle-
(Paquicefálidos), que engloba a especies que van del anaranja-
palatables para investigar los detalles de “coturnismo”, caracterizado por la apa- gó volando desde el mar.
eminentemente tropicales como los Silba- do intenso (dorsalmente)
este fenómeno en cada una de ellas. Sólo rición de vómitos, insuficiencia respira- Los pocos estudios que han analiza-
dores, Chifladores y los Tordos-Alcaudón. pasando a tonos marrones/
así tendríamos una imagen veraz de la toria e incluso parálisis en personas que do los casos actuales de coturnismo han
Los Pitohuíes (género Pitohui) son las pri- anaranjados suaves (ventralmen-
frecuencia con que las aves emplean de- han ingerido algunas de estas aves. Por permitido determinar que éstos se dan
meras aves estudiadas que presentan toxi- te). Iris rojizo, pupila negra. No existe
fensas químicas y, muy probablemente, supuesto, como muchos de ustedes ha- sólo por la ingesta de aves cazadas du-
nas en su piel y plumas. El Encapuchado dimorfismo sexual. Muchos de los orga-
descubriríamos que existen “aves tóxi- brán tenido la oportunidad de comprobar rante la migración. En poblaciones de
(Pitohui dichrous) comparte el género nismos vivos que presentan este tipo de
cas” mucho más cerca de lo que pensa- por sí mismos, no todas las codornices codorniz que migran por la ruta del este
con otras cinco especies: Pitohui crista- coloración contrastada, como por ejemplo
mos. Uno de estos casos parece ser el son tóxicas (ni lo son siempre, ni en to- (a través del estrecho del Bósforo), los
tus (Crestado) Pitohui ferrugineus (he- ranas o peces, “anuncian” con sus colores
de la abubilla (Upupa epops) que, como dos sitios). Aunque en la actualidad el co- casos esporádicos descritos de coturnis-
rrumbroso) Pitohui incertus (de vientre que son tóxicos. Este patrón cromático es
mo se dan sólo cuando las aves migran
blanco) Pitohui kirhocephali (Variable) y denominado aposemático y advierte de
hacia el sur, entre finales de verano y medio predilecto: la selva lluviosa y bosques
el Pitohui nigrescens (Negro), siendo el manera visual a sus posibles depredado-
principios de otoño. Por el contrario, las selváticos. Aún así, está presente en todos
de más brillantemente colorido. Todas son res.
codornices que siguen la vía del oeste y los hábitats, desde zonas de cultivo, planta-
cruzan a través del Estrecho de Gibraltar aves medianas, del tamaño de un mirlo, ciones, áreas urbanas y jardines a regiones
caracterizadas por un cuerpo compacto, Alimentación
sólo se han vinculado a casos de intoxi- montañosas. Ligado principalmente a zo-
una cabeza redondeada y un pico robusto, Aves insectívoras, que patrullan en bus-
cación en su migración prenupcial hacia nas densamente boscosas. Generalmente
ganchudo, similar al del alcaudón. ca de escarabajos, hormigas, larvas y otros
el norte, en primavera. Se sospecha que en pequeños grupos de forrajeo, aunque no
invertebrados entre las ramas y el dosel
el causante del coturnismo podrían ser se sabe a ciencia cierta si estos representan
Distribución geográfica arbóreo. Además, no dudarán en atacar
algunas plantas de las que se alimen- grupos familiares o clanes compuestos por
Papúa Nueva Guinea e islas circun- pequeños vertebrados, como lagartijas y
ta la especie, particularmente la cicuta individuos no relacionados que se mantie-
dantes (Aru y Halmahera, archipiélago de ratones. Otras presas incluyen huevos, po-
(Conium maculatum), el beleño negro nen unidos.
Bismarck e islas Salomón). También pre- lluelos y aves jóvenes. También consumen
(Hyosciamus niger) o la hierba mora
sente en Indonesia (Irian Jaya). con avidez frutas y bayas selváticas.
(Solanum nigrum). Posiblemente la in- Reproducción
gesta ocasional de suficientes cantidades Cría cooperativa en la que varios adul-
Biología Hábitat natural
de estas plantas venenosas durante la tos atienden, y defienden, a los pichones.
Descripción Este tipo de ave resulta común en mu-
migración podría conferir propiedades Este comportamiento reproductor, único
Ave que destaca por su contrastado chas áreas de su distribución geográfica, es-
tóxicas a su carne. Sin embargo, los po- en el grupo que nos ocupa, ha sido recien-
patrón cromático, a base de tonos marro- pecialmente en la isla de Papúa Nueva Gui-
cos estudios llevados a cabo no aportan temente descubierto por investigadores
nes, anaranjados y amplias zonas en ne- nea. No obstante, es difícil de observar en su
resultados claros al respecto, y mucho australianos. El nido, situado
menos se sabe si esta supuesta toxicidad gro. La cabeza y el pico son muy oscuros, a unos 2 m del suelo y
del ave es algo accidental o realmente se así como la región gular y parte del pecho, en forma de
trata de un mecanismo activo de defensa que presentan tonos negros. Coberteras copa abier-
de la especie. alares (medias, grandes, escapulares y ta y teji-
Sea como fuere, la investigación so- terciarias) también negras, así como las ti- da, suele
bre los mecanismos químicos de protec- moneras (cola). Las patas son de color gris alojar de
ción frente a parásitos o depredadores 2-4 pichones,
en aves está aún en sus fases iniciales. que ya cuando emplumados
Quien sabe, quizás dentro de poco des- muestran la contrastada co-
cubramos que existen más alas veneno- loración de los adultos (negro-
sas volando sobre nuestras cabezas de lo anaranjada). Los huevos suelen
que ahora mismo imaginamos. m ser amarillentos, moteados por manchas
marrones. El periodo de incubación es de
14-18 días. Los polluelos permanecen en
el nido unos 13-17 días. Al parecer tanto
hembras como machos se encargan de
El “coturnismo” es la denominación que
alimentar, e incubar, a los pichones.
recibe una intoxicación alimentaria su-
puestamente asociada a la ingesta de co-
dorniz común (Coturnix coturnix). Aunque Llamada
el origen de la enfermedad está aún por Resonantes silbidos, nítidos y melo-
determinar con certeza, podría deberse a diosos. Llamadas de contacto y aproxima-
la acumulación de toxinas en la carne de ción bastante más duras. Estas melodías
estas aves cuando alimentan de plantas aflautadas son a veces emitidas en duetos
venenosas como la cicuta, el beleño o la por parejas cercanas. m
hierba mora. Foto: Vidyasagar Devalla. Dibujo: © Gustavo Sánchez Romero

54 Investigación Divulgación 55

View publication stats

También podría gustarte