El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), a través de reciente
concepto, explicó que el derecho de alimentos es el que le asiste a una persona para
reclamar de quien está obligado legalmente a dar lo necesario para su
subsistencia, cuando no está en capacidad de procurárselo por sus propios medios.
Esto quiere decir que dicha obligación se radica por ley en cabeza de una persona
que debe sacrificar parte de su propiedad y tiene la responsabilidad de seguir el
deber de solidaridad que une a los miembros más cercanos de una familia. Esto con
el fin de garantizar la supervivencia y desarrollo del acreedor de los alimentos .
Esto significa que el deber de asistencia alimentaria se establece sobre dos
requisitos fundamentales: la necesidad del beneficiario y la capacidad del deudor,
quien debe ayudar a la subsistencia de sus parientes, sin que ello implique el
sacrificio de su propia existencia.
Justamente, la entidad indicó que el elemento esencial para extinguir la obligación
alimentaria lo constituye la superación de las condiciones que dieron origen a la
solicitud. (Lea: Visitas comprenden poder quedarse a dormir en la casa del padre
que no tiene la custodia)
Mientras no se presente esta circunstancia, el sentido de solidaridad humana, la
existencia de parentesco y la filiación no admiten barreras temporales para cesar la
ayuda. Por lo tanto, concluyó, es viable la demanda de alimentos presentada por el
hijo que cumplió la mayoría de edad, está estudiando e, inclusive, tiene un hijo,
teniendo en cuenta el deber de solidaridad y la incapacidad económica, hasta los 25
años.
Parámetros para la fijación de cuota alimentaria
Para definir el concepto del derecho de alimentos el artículo 24 del Código de
Infancia y Adolescencia consagra distintos requisitos para fijar la cuota alimentaria
de un hijo, como son: el suministro de todo lo indispensable para su sustento,
habitación, vestido, asistencia médica, recreación, educación y para su desarrollo
integral.
Cabe señalar que en la legislación colombiana no existe una fórmula exacta que
determine la cuantía de la obligación para el progenitor o progenitora; sin
embargo, existen factores a tenerse en cuenta para ello, a saber:
- Las obligaciones alimentarias del progenitor o progenitora con otras
personas que por ley también les debe alimentos.
- El límite máximo del embargo del salario del alimentante asalariado
es del 50 % por parte de la autoridad judicial, de conformidad con el artículo
130 de la Ley 1098 del 2006.
- La capacidad económica del alimentante. Las necesidades fácticas,
sociales y económicas del hijo.
- Si el obligado a suministrar alimentos no labora o sus ingresos son
irrisorios, el cálculo de la cuota alimentaria se determina sobre el salario
mínimo legal vigente.
- la cuota se reajustará periódicamente cada 1º de enero siguiente,
teniendo como base el índice de precios al consumidor, pero el juez o las
partes pueden pactar otra fórmula de reajuste periódico.
ICBF, Concepto 109, Sep. 15/17