Componentes de las rocas sedimentarias
Los procesos erosivos, de transporte, sedimentación y biológicos asociados a
la formación de las rocas sedimentarias producen una gran cantidad de
componentes constitutivos. Los componentes principales son:
Componentes Terrígenos o Clásticos: Cristales sueltos, fragmentos
de cristales o fragmentos de rocas procedentes de rocas
preexistentes por procesos de alteración y disgregación. Su
morfología y tamaño están directamente relacionadas con el
transporte sufrido desde el área fuente al área de depósito.
Componentes Ortoquímicos: Materiales formados por precipitación
química o bio-química directa en la propia zona de sedimentación,
durante o inmediatamente después del depósito.
Componentes Aloquímicos: Materiales de origen químico o bio-
químico formados en la propia cuenca de sedimentación pero que se
incorporan al sedimento como clastos. Estos materiales han podido
sufrir un leve transporte dentro de la cuenca, pero su origen está muy
relacionado con el de la roca sedimentaria donde se encuentra.
La distinción entre precipitación química o bioquímica (para componentes
ortoquímicos y aloquímicos) es a veces dudosa ya que el metabolismo de
formas de vida macro y microscópicas implica el aprovechamiento de
sustancias en disolución que finalmente acaban fijadas como o en
precipitados directos o como sustancias sólidas en los esqueletos o partes
duras de los seres vivos implicados. Esto aplica, sobre todo, al carbonato de
calcio (calcita y/o aragonito) de los sedimentos. Por ello, es conveniente
hablar de componentes procesos bio-geoquímicos para aludir a estos
precipitados.
Origen de los componentes:
Los materiales componentes de los sedimentos, de acuerdo con su origen, se
pueden clasificar:
Volcánicos. Comprende los materiales arrojados por los volcanes y
depositados en tierra o en el mar, y constan de polvo fino, ceniza,
arena, escoria, etc.
Terrígenos. Son los productos de la denudación que ocurre en los
continentes tales como gravas, arenas, fangos, arcillas, además de
sales, carbonates, etc.
Magmático. Son muy pocos, están representados por sustancias
disueltas que fueron transportadas desde las profundidades unidas a
cámaras magmáticas y que alcanzan la superficie por medio de
chorros de agua caliente o geyser y depositadas en tierra
Tipos de rocas sedimentarias según su composición
Otra manera de clasificar las rocas sedimentarias es atendiendo a su
composición, de esta manera podemos encontrar los siguientes tipos:
Terrígenas: este tipo de rocas sedimentarias se componen
de elementos terrígenos, especialmente de partículas orgánicas silíceas o
de granito, que a su vez contiene grandes cantidades de cuarzo. El tipo más
abundante de rocas sedimentarias terrígenas son los conglomerados,
formados por clastos redondeados y las areniscas, cuyos clastos son
granos de arena.
Carbonáticas: son aquellas compuestas principalmente por minerales
de carbonato cálcico, aunque también pueden estar formadas por otro tipo
de carbonato. Este tipo de rocas sedimentarias constituye entre el 25 y el
30% del total. Las más abundantes en esta categoría son las calizas y las
dolomías.
Silíceas: formadas, como su propio nombre indica, por partículas
orgánicas de sílice, es decir, una combinación de silicio y oxígeno. Este
tipo de rocas sedimentarias se distingue por ser muy duras y compactas.
Orgánicas: estas rocas son las compuestas por rocas de origen
organógeno, es decir, formadas a partir esqueletos o materia celular
proveniente de seres vivos. Las rocas más comunes dentro de este tipo son
el carbón, el coral y el petróleo.
Ferro-alumínicas: compuestas a partir de procesos de meteorización,
es decir, por desintegración o ruptura de otra roca. Está compuesta por
menas, mineral del que se pueden extraer distintos elementos porque
aparecen en una cantidad lo suficientemente abundante como para su
aprovechamiento, estos elementos suelen ser metales, en este caso son el
hierro y el aluminio.
Rocas fosfáticas: estas rocas sedimentarias compuestas
por derivados del átomo de fósforo no son muy abundantes, pero aún así
se encuentran presentes en muchas y diversas partes del mundo y hasta en
fosas marinas.
Tipos de rocas sedimentarias según su formación
Al hablar de la formación de las rocas sedimentarias hay que tener en cuenta
que muchas de ellas cuentan con miles de años en los que han ido
modificándose y formándose, algunas de ellas albergan incluso fósiles. Según
la manera en la que han sido formadas se distinguen varios tipos de rocas
sedimentarias:
Rocas detríticas: estos tipos de rocas sedimentarias han sido
compuestas a lo largo del tiempo por la acumulación de excedentes
procedentes de la erosión de laderas o grandes unidades rocosas. Según
sea el tamaño de sus clastos, es decir, de las partículas que las han ido
formando, pueden diferenciarse a su vez entre conglomerados, areniscas y
rocas arcillosas.
Rocas organógenas: son aquellas rocas sedimentarias que han sido
formadas con restos de seres vivos. Se distinguen dos tipos dentro de las
rocas sedimentarias organógenas según su material:
1. Formadas por procesos de biomineralización: compuestas a
partir de esqueletos de seres vivos. Es el tipo más abundante.
2. Rocas orgánicas: su formación se debe a partes orgánicas, es
decir, de la materia celular procedente de seres vivos. Aunque
este tipo de roca sedimentaria organógena es menos abundante
que el otro, muchas veces se tiende a llamar “rocas orgánicas” al
grupo completo.
Rocas químicas: estas rocas sedimentarias han sido formadas debido a
la deposición de sustancias disueltas por procesos químicos. Un ejemplo de
formación de estas rocas es el de la evaporación del agua del mar dejando
sal que tiene a ser acumulada por sobresaturación, es decir, por
acumulación de minerales. También son llamadas rocas de precipitación
química.
Margas: muchos científicos no las consideran un tipo de roca
sedimentaria aparte porque se trata de una mezcla formada por la
acumulación de restos de detríticas y químicas o bioquímicas, es decir, de
sedimentos de alguno de los tres grupos anteriores. Las rocas margas están
formadas por calcita y arcilla, siendo más predominante la primera, lo que le
confiere un aspecto blanquecino.