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UCDM La-Relación-Santa-Hilda-Núñez-López

1. La relación santa se refiere a una relación que ha sido transformada y ahora se ve desde una nueva perspectiva de compleción e igualdad más allá de las apariencias. 2. Una relación santa es aquella que ya no se basa en la carencia o el juicio, sino que reconoce que el otro forma parte de uno mismo y que al entregar los errores de percepción puede sanarse la relación. 3. Este tipo de relación santa sirve como medio para acelerar el proceso de despertar y recordar nuestra verdadera n

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UCDM La-Relación-Santa-Hilda-Núñez-López

1. La relación santa se refiere a una relación que ha sido transformada y ahora se ve desde una nueva perspectiva de compleción e igualdad más allá de las apariencias. 2. Una relación santa es aquella que ya no se basa en la carencia o el juicio, sino que reconoce que el otro forma parte de uno mismo y que al entregar los errores de percepción puede sanarse la relación. 3. Este tipo de relación santa sirve como medio para acelerar el proceso de despertar y recordar nuestra verdadera n

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14 – LA RELACIÓN SANTA

Hilda Núñez – Intensivo UCDM Agosto 2018 20/08/2018

El tema de hoy es la Relación Santo, que como nos enseña Jesús no es más que la
relación especial pero que ha sanado y que ahora se ve con otros ojos, que se ve con
la Visión de Cristo, con la Visión del Espíritu Santo.

La Relación Santa es el paso de abandonar el


sistema de pensamiento del ego que es el
marco de referencia que usábamos para estar
en este mundo cuando creíamos ser un ser
separado, un individuo, puesto que creíamos
que la separación era posible y que podíamos
existir al margen de nuestra divinidad, del Ser
que compartimos. Tenemos este esquema
general que representa el Reino de los Cielos, la
mente Uno, de donde creímos poder arrancarle
una parte de la mente, el ego, a Dios.

En el sueño, desde la raya que separa la percepción del conocimiento hacia abajo,
entra directamente el Espíritu Santo con nosotros, la mente recta, para que siempre
tengamos la opción de elegir de nuevo el experimentarnos como ese ser único que
somos en realidad. El Espíritu Santo lo que quiere para nosotros es nuestra perfecta
felicidad, es la Voz de Dios y nos lo va a estar recordando continuamente.

Carlos: La Relación Santa no se refiere únicamente a las relaciones de pareja, sino que
abarca a las relaciones con todos los hermanos; puedo tener una relación santa con
mi jefe, con mis vecinos, con mi pareja, con mis padres, con mis hijos, e incluso con
los objetos inanimados, todas esas relaciones se pueden convertir en santas. Una
relación santa es la misma relación especial pero vista desde otra perspectiva, y es
que ya no me acerco a las cosas, o a mis hermanos, desde la carencia, sino desde la
totalidad, y desde ahí yo veo a mi hermano como igual a mí; yo ya no me acerco a
una relación para absorber todo lo que pueda de ella y dejarla, sino que yo ahora me
doy cuenta de que mi hermano es tan total como yo, veo a Jesús en él y me estoy
reconociendo como quien realmente soy.

Hilda: Vamos a comenzar con el punto V “La relación que ha sanado” del capítulo 17,
donde Jesús nos dice:
1. La relación santa es la expresión del instante santo mientras uno viva en este mundo.

Hemos querido empezar con el siguiente esquema que ya se trabajó en la charla


sobre la Expiación. El sistema de pensamiento del Amor es muy simple como nos dice
la ley del Reino “El Amor ama”, el Amor es amor, se da de sí mismo y simplemente se
extiende indefinidamente.

Lo que parece ser muy complicado para la mente enferma, cuando la mente sana se
va viendo que todo se vuelve uno. Este esquema se llama la Expiación porque
realmente el Perdón es la llave de todo lo demás; cuando perdonamos, estamos
perdonando el deseo de ser especial y entonces abandonamos el sistema de
pensamiento errado, enfermo, y acogemos el sistema de pensamiento sano que lo
contiene todo. Al perdonar tenemos el Instante Santo, porque perdonar supone
abandonar los juicios. El tiempo lineal solo existe en un sistema de pensamiento que
hemos inventado para que pareciera que podíamos existir separados los unos de los
otros, inventamos el tiempo y el espacio para que pudiera parecer que nos
separábamos los unos de los otros, pero al abandonar ese sistema de pensamiento,
abandono la idea del tiempo como algo lineal y me sitúo en un tiempo presente, que
es una muestra de la eternidad aquí. Al no tener pasado abandonamos de forma
natural los juicios, solo va a haber una manera de ver todo lo que me rodea, que es
mediante la Visión de Cristo, la Visión de la santidad, de la pureza, de la inocencia.

Por lo tanto, tengo el Instante Santo donde me estoy comunicando de nuevo con el
Creador y con todo, porque “Dios está en todo lo que veo porque Dios está en todas
partes, es lo que somos”, realmente siempre estamos en Dios, lo que parecía pasar es
que no éramos conscientes de ello. Pero al abandonar el sistema de pensamiento del
ego que me impedía reconocerme como lo que soy, empiezo a ser consciente de qué
soy y dónde estoy realmente, hemos salido del campo de batalla y volvemos a
experimentar el amor total.
Al perdonar una sola relación totalmente la mente es devuelta a la Totalidad, y ahí
volvemos a ser Uno, y ahí tenemos los milagros para compartirlos, porque en primer
lugar recibimos nosotros el milagro, la comunicación de Dios, la Voz de Dios, que va a
venir a nuestro espacio mental en la forma o en el símbolo que sea más útil, y desde
ahí lo compartimos a través de las relaciones santas, como dice Jesús. La Relación
Santa es la expresión del Instante Santo mientras uno viva en este mundo, nos vamos
a ver con una percepción que ha sanado, vamos a estar viéndonos correctamente,
viendo la Luz en todo lo que nos rodea; una relación que ha sanado es una relación
que se comparte con todo el mundo por igual.

Hemos puesto en el esquema la Visión de Cristo, la bendición y el toque de Cristo


porque serían los sentidos que habitualmente utilizamos más y que son los que os
refleja Jesús en el Curso, de la vista física a la Visión de Cristo, de estar maldiciendo y
blasfemando, engañándonos a nosotros mismos creyéndonos un cuerpo, a bendecir,
a decir correctamente, a hablar solo la Verdad y nada más que la Verdad, este es un
Curso de no dualidad porque se acoge a la Verdad como única, como totalmente
abarcadora, este es un sistema de pensamiento que no tiene resquicios, es total e
íntegro, y el toque de Cristo que es la idea de “me relaciono con los demás utilizando
ahora el cuerpo simplemente para comunicarme, porque el cuerpo va a ser nuestro
medio de comunicación mientras estemos aquí, mientras la comunicación no sea
exclusivamente mental, utilizaremos el cuerpo para juntarnos para comunicarnos la
Verdad, ahora como un medio y no como un fin que era lo que ocurría antes, ya
sabemos que desde el sistema de pensamiento de la locura, el cuerpo era el “héroe
del sueño”, todo por y para el cuerpo, la satisfacción solo era a través del cuerpo, de
hecho la libertad desde el ego era que cuanto más libre soy es cuando más gusto le
puedo dar al ego; una mente que se pone al servicio de cómo darle gusto al cuerpo,
como si el cuerpo pidiera cosas por su cuenta. Ese es el doble truco, yo, la mente, le
digo al cuerpo que me pida cosas y luego me siento esclavizada por él porque es solo
a través de él como me puedo satisfacer en este mundo. Pero eso ya hemos probado
a hacerlo y no conseguimos ser felices de forma estable. Entonces, perdonamos,
elegimos el sistema de pensamiento correcto donde sólo hay errores de percepción
que sanan al querer ir más allá de ellos, al estar dispuestos a entregárselos a aquél
que sabe como des-hacerlos, y al des-hacerse todos los errores de percepción por
habernos percibido incorrectamente como un cuerpo, tenemos a nuestra disposición
el Amor perfecto a través de la Expiación.

Pregunta: La Relación Santa ¿También conmigo?

Respuesta: Por supuesto que sí, somos una parte de la Totalidad. En el Curso Jesús
nos dice que no te dejes engañar porque el ego va a intentar colarse por todas las
vías posibles; cuando ya es evidente que yo no quiero atacar afuera, lo único que me
va a quedar es atacar adentro, atacarme a mí mismo, y de hecho, solemos
fabricarnos las ilusiones de enfermedad para castigarnos a nosotros mismos, porque
mientras quede un atisbo de culpa, mientras yo todavía no reconozca totalmente la
Expiación, que no es más que el reconocimiento total de que no hemos hecho nada,
de que somos completamente inocentes; mientras quede el más mínimo resquicio de
culpa acudiremos, bien a atacar al otro o bien a atacarnos a nosotros mismos, y como
ya atacar al otro resulta evidente que lo puedo evitar, parece que atacarme a mí es
más aceptable, esa loca del ego de que puedo dirigir un ataque de forma parcial, y ya
sabemos que eso también es un engaño, porque cuando ataco estoy atacando a toda
la Filiación. Esto siempre es, o todo o nada, si condeno una cosa lo condeno todo, en
cambio cuando perdono totalmente una cosa lo perdono todo.

LA RELACIÓN SANTA
 La misma relación transformada.

 Unión desde la compleción.

 Unión a lo que en verdad forma parte de ti.

 En todo es diferente a la relación NO santa.

 Igualdad más allá de las evidencias.

 Estado donde se entregan los errores para sanar ambos.

 Medio para ahorrar tiempo.


Continuamos con el punto V “La relación que ha sanado” del capítulo 17, donde en el
párrafo 2 Jesús nos dice:

2. La relación santa, que es un paso crucial hacia la percepción del mundo real, es algo que se
aprende. 2Es la relación no santa de antes, pero transformada y vista con otros ojos. 3La relación
santa es un logro educativo extraordinario. 4La relación santa es en todos sus aspectos -comienzo,
desarrollo y consumación- lo opuesto a la relación no santa. 5Consuélate con esto: la única fase
que es difícil es el comienzo. 6Pues en esa etapa, el objetivo de la relación cambia de súbito a
exactamente lo opuesto de lo que era antes.

Esto ya lo vimos en la charla anterior, que podía haber una etapa de inestabilidad, de
zozobra, pero que el Espíritu Santo nos pedía que tuviéramos fe en que se nos van a
facilitar los medios para que todo se dé de una forma amorosa, suave y amable. Todo
esto es un trabajo de confiar, habíamos puesto toda nuestra fe en el sistema de
pensamiento del ego y parecería que tenemos que hacer un salto cuántico, abismal,
pero no lo vamos a hacer solos, por eso con una pequeña dosis de buena voluntad
todo lo demás se nos da y lo que llega a nuestra vida es el Sistema de Pensamiento
del Espíritu Santo que lo trae todo, es completo, y desde ahí también vamos a tener
nuestra función especial que llevar a cabo.

Pregunta: Cuando dices “veo luz”, ¿Se podría decir que esa luz es entendimiento de
que ese aparente otro soy yo?

Respuesta: Sí, por supuesto. Estamos hablando de que, como mientras estamos en
este mundo de forma todo es simbólico aquí, en el mundo de la percepción la mente
se ha vuelto simbólica y Jesús nos da los símbolos que nos ayudan a comprender lo
que es una visión lo más parecida posible a lo que en el Reino de los Cielos es
Conocer, ver luz quiere decir que no me quedo en el mundo de la forma y voy más
allá, que estoy dispuesto a ver Unidad, y como de alguna manera, el simbolismo de la
Visión nos ofrece una luz que lo abarca todo, de hecho en el Curso hay ejercicios en
los que se nos lleva a hacer una visualización en la que vemos cómo sale la luz de
todas las partes de la persona, porque queremos ir más allá de simplemente
quedarnos en lo concreto; cuando estamos acostumbrados a percibir desde el ego la
mente está preparada para seleccionar, la percepción es intrínsecamente
enjuiciadora, es selectiva, yo no puedo percibir sin diferencias ya que no puedo
percibir un objeto como distinto de otro si no hubiera diferencias entre ellos. Si
quiero trascender ese tipo de percepción lo que se me propone es ver luz, y ver luz es
comprender que somos iguales y que por eso no puedo elegir (priorizar) una relación
por encima de otra, y esto como explicaba el maestro Carlos no va a ser únicamente
referido a las personas sino referido a todo, yo estoy entrando en relación continua-
mente. Por eso, una relación especial que se convierte en Santa, cuando yo sano una
relación lo que estoy haciendo es salir del sistema de pensamiento de la separación,
del ego, y entrar en el sistema de pensamiento sano, del Espíritu Santo, donde lo que
percibo es Unidad, ya no me quedo con lo que me diría la percepción errada de que
me fije en las diferencias. Como nos dicen los primeros ejercicios del Curso “Nada de
lo que veo significa nada”, “Yo le he dado a todo lo que veo todo el significado
personal que tiene para mí”, según mi historia personal, que siempre es una historia
de conflicto, ya que tendemos olvidarnos de que venimos aquí para que se hagan las
cosas a mi manera, pero nada de esto es real, Jesús nos enseña a percibir de otra
manera, no hay amenaza, no puede haber ataque.

Pregunta de Julia: Cuando se santifica una relación, se hace santa, las relaciones que
se creen después con otras personas ¿Serán santas desde el inicio? Porque uno vive ya
en la mentalidad recta.

Respuesta: Claro, esa es la propuesta del Espíritu Santo, que nos mantengamos
conscientes de que podemos vivir en Unidad. La propuesta de Jesús, que estamos
diciendo en este intensivo de diferentes formas, es: “Deja de juzgar, Santo Hijo de
Dios”. Si yo abandono el pasado, porque Jesús nos dice que podemos elegir vivir en el
perfecto presente y desde ahí relacionarnos en santidad con todo lo que nos rodea; si
yo no acudo al pasado ¿Cómo voy a seleccionar? Perdonar es abandonar todas las
historias, todos los resentimientos que tenía de cómo tenían que ser las cosas,
porque el ego me lleva a decir que quiero que las cosas sean de una manera determi-
nada, y el otro hace lo que espero de él o no lo hace, es una fuente de placer para mí
o es una fuente de dolor, como si ambas cosas se pudieran separar, que ese es el
truco de este mundo en el que parece que causa y efecto se pueden separar, lo cual
es mentira; siempre que crea conseguir placer a través del cuerpo en este mundo,
tendré dolor en la misma proporción. Por eso Jesús nos dice “Antes usabas el cuerpo
para atacar a tu hermano”, porque además como vemos en las leyes del caos, Jesús
nos dice “Vas a por el especialismo del otro como si su cuerpo ocultase esa preciada
perla tan valiosa que se te ha quitado a ti y que la tiene él, por eso buscas el
especialismo en el otro porque tú no te sientes lo suficientemente especial”. La
relación especial está formada por seres que se creen carentes y que se juntan para
ver qué es lo que pueden sacar cada uno del otro.

Estas cosas las expone Jesús de una forma muy cruda para que realmente nos
hagamos conscientes de la diferencia de entablar una relación desde la santidad,
porque además no es que haya que romper la relación que era n santa, sino que solo
hay que entregársela al Espíritu Santo para que sea reconvertida; ahora yo, desde la
Plenitud de mi Ser, no tengo que ir a buscar nada en el otro, porque reconozco que lo
tengo todo, ahora son seres completos que se relacionan juntos dándose de sí
mismos “Soy un Ser pleno y vengo a compartir contigo la felicidad que ya siento,
porque sé que estoy siendo pensado por Dios y Dios me piensa feliz, lo tengo todo”, y
desde ahí, con la gúia del Espíritu Santo, estamos para obrar milagros, para dar Amor,
para relacionarnos de forma santa y, de esta manera, llevar a cabo aquí, en este
mundo, nuestra función especial, el tiempo que sea útil que estemos aquí.

Pregunta: A mí me gustaría que, más que enseñar la teoría, dieran ejemplos de cómo
practican ustedes. Ya hay muchos que enseñan la teoría.

Respuesta: Realmente, la práctica es instante a instante. La práctica nuestra de cada


de día es, en primer lugar, al abrir los ojos por la mañana hacernos conscientes de
que Somos el Amor y estamos en Dios, y de que no vamos a hacer nada por nuestra
cuenta. A partir de ahí vamos pidiendo, instante a instante, guía al Espíritu Santo
¿Qué quieres que haga, cómo te puedo ser útil, cómo puedo dar amor en esta
situación?, empiezo a relacionarme con todo desde esa conciencia.

Por eso estamos diciendo que aunque parezca que la relación especial se ciñe a
relaciones entre personas, es una relación con todo, porque nos relacionamos de
forma santa o no santa a cada instante según el maestro que elijamos para que nos
interprete lo que parece ocurrir. Por eso, todos los medios se convierten en un vigila
tu mente y elige al intérprete adecuado.

Voy a poner un ejemplo lo que aprendí de una relación que tuve con una perrita
anterior con la que estuve 8 meses en el mundo de la forma. Esa perrita pareció que
tuvo un accidente y en ese momento pareció dejar su trajecito, su cuerpo. La relación
que yo tenía con esa perrita, cuando ese suceso se dio, la tuve que perdonar, porque
me di cuenta de que la relación que yo tenía con ella, aunque yo ya estaba
trabajando con el Curso, era una relación especial porque, de alguna manera todavía
creía que mi felicidad dependía de que la perrita estuviera o no. Gracias a Dios, como
ya sabía utilizar el Perdón, llevé esa relación a la Luz de la comprensión del espíritu
Santo, y me pude dar cuenta de que en realidad el amor que yo sentía por esa perrita
seguía estando ahí, aunque aparentemente la figurita del sueño ya no estaba.

¿Qué pasa cuando hay una relación especial? Que creemos que la causa de nuestra
felicidad está fuera, y si la causa de mi felicidad está fuera, eso es un ídolo, un
sustituto del amor de Dios. Yo en cambio, me puedo relacionar de forma santa
porque reconozco que soy un ser pleno, que lo tiene todo y que, con la guía del
Espíritu Santo, me voy a relacionar con todo; cuando sanamos, todas nuestras
relaciones se vuelven santas si así lo permitimos.

¿Cómo es ahora mi relación con la ilusión de perrita que tengo ahora? Desde la
consciencia de que mi felicidad no depende de que la perrita esté o no esté, y con la
guía del Espíritu Santo vamos dando amor tal y como se nos indique en cada
momento. Por lo tanto, no dejamos de tener relaciones, porque no se nos quiere
quitar las relaciones, sino que el Espíritu Santo hace que esas relaciones se vuelvan
santas; ahora nos podemos relacionar desde la paz, desde la tranquilidad, y con la
conciencia de que el tiempo que esté, en este caso con la perrita, será maravilloso, y
cuando la perrita, si es que deja el trajecito antes que yo, deje de estar, será también
maravilloso, porque el amor que yo siento cuando me relaciono con ella es el amor
que yo soy. Esa es la diferencia. Somos seres plenos a los que no falta nada porque
las figuritas parezcan ir o venir de este espacio mental en el que estamos.

Gloria: Podemos compartir también lo que estamos viviendo aquí todos los
compañeros. Desde que estamos aquí, hace más de 20 días, ha sido una práctica
constante de Relación Santa con todo. Pudiera parecer que estamos haciendo un
intensivo del Curso de Milagros, pero no, estamos practicando el Curso de Milagros,
estamos viviendo el Curso de Milagros. Conocemos todas las herramientas del Curso,
lo que es el Perdón, el Milagro, el Instante Santo, y sobre todo el Perdón. Aquí
estamos constantemente relacionándonos, las 24 horas del día, y hemos podido
aplicar toda la teoría del Curso. Al principio hubo un trabajo con los horarios, porque
vinimos de Colombia y Chile y había un desajuste de horarios. El mismo día de
nuestra llegada se inició el intensivo, por lo que hubo que entregar y perdonar la
ilusión de cansancio, y esa es la primera relación, la relación con el cuerpo y con todo
lo que tiene que ver con el cuerpo. Hemos practicado la verdad de que no somos un
cuerpo, de que somos Espíritu, como nos enseña Jesús, somos la mente que elige en
cada momento con qué maestro, con qué guía, quiere ver el mundo e interpretarlo.
También hemos trabajado la relación con la comida, ya que aparentemente tremos
gustos especiales, había una relación especial con la comida que a día de hoy
podemos decir que ya ha sido sanada a través del Perdón. Por ejemplo, el trabajo
práctico en relación a la comida; en Colombia se toma el desayuno sobre las 8 de la
mañana, aquí nos estamos despertando a las 5 de la mañana, tomamos alguna
bebida caliente, pero el desayuno aquí se toma sobre las 10 u 11 de la mañana por
exigencias del intensivo, y eso aparentemente suponía una incomodidad; pero nada
nos puede sacar de nuestro centro de paz, por lo que no se trataba de ocultar esa
aparente incomodidad y resignarse, sino que cuando ese sentimiento llega a mi
campo de conciencia es para darle la bienvenida en el sentido de pararme y ver qué
es lo que me estoy creyendo, qué idea y de que maestro estoy acogiendo, en mi caso
era que llegaban las 8 de la mañana y no tenía la fruta a la que estaba acostumbrada,
entonces me paraba y con la ayuda de Hilda miraba qué pensamiento me estaba
comprando, que claramente era la idea del ego colectivo, entonces tomaba
conciencia de que me estaba comprando esta idea y que si yo no hacía eso no era
feliz, no, Espíritu Santo, te entrego esta relación con la comida para que tú la
santifiques y me devuelvas a mí el residuo bendito, hermoso, bello y santo, y llegaba
la paz. Y en tres o cuatros días desapareció esa incomodidad. Y lo mismo con las otras
comidas y con el sueño. Aparentemente estamos durmiendo muy pocas horas,
creíamos en la ilusión que teníamos que acostarnos temprano y dormir una serie de
horas, y sin embargo, hemos estado durmiendo menos horas y todo en perfecta paz.
Hemos trabajado la relación con la comida, con el sueño, con el clima, con las
moscas… y nos hemos dado cuenta de que el Perdón definitivamente funciona, que
es la llave de la felicidad. Pero cuando parece que no funcionan, como dice el
principio de los Milagros “Todos los milagros son naturales, cuando no funcionan,
cuando no se ven es porque algo está sucediendo equivocadamente, algo está mal, y
ese algo que está mal es que realmente no queremos perdonar, nos estamos dejando
guiar por el intérprete equivocado, que es el ego, y entonces si las moscas me siguen
incomodando es porque no me ha dado la gana de perdonarlo, pero no pasa nada, te
paras, vuelves a tomar conciencia y perdonas de nuevo.

Carlos: En el caso de relación personal, la experiencia mía ha sido con mi madre, me


di cuenta de que algunas de las cosas las apliqué sin haber asimilado toda la
enseñanza de la relación santa, vivíamos una relación especial, mucho rencor, mucho
odio, muchos recuerdos del pasado, trayendo a la mente cosas que habían ocurrido
hace ya mucho tiempo, recuerdos dolorosos. Cuando llegué al Curso comenzamos un
proceso de Perdón, hasta ese momento no había diálogo entre nosotros, y los pocos
que había eran con gruñidos, silencios e ignorando a la otra persona, era una tensión
bastante grande. Así que comenzamos un proceso de Perdón, como dice el Curso
guiados por el Espíritu Santo y te vas dando cuenta que se producen cambios
comparando la relación actual con la que había antes; se fueron dando momentos de
diálogo, empezó a haber un poco más de comprensión hacia el otro y se fue dando el
Perdón, paso a paso. Y cuando llegamos a la Relación Santa, me di cuenta de que
había cosas que no había perdonado porque así lo había decidido y me encuentro
que aún había muchas cosas que seguía recriminando de esa relación, y algunas de
ellas tenían que ver con cómo veo yo a esa persona, estoy hablando de una persona
que en la ilusión tiene más de ochenta años, que según la ilusión debería estar muy
enferma, con achaques. Yo veía a esta hermana madre como alguien todo el tiempo
enferma, todo el tiempo necesitando, y entonces, en la ilusión me dejo agobiar por
ese tipo de relación, no estaba viéndola con amor, no la había convertido en una
relación santa, sino en una relación especial. Cuando entregas la relación al Espíritu
Santo, Él te lleva, ya que nosotros no lo decidimos por un esfuerzo de buena voluntad
por nuestra parte, tenemos que entregarlo porque por uno mismo no es posible.
Cuando entrego la relación me voy dando cuenta de que lo que yo veo en ella no son
más que mis temores de que se repitan pasados inexistentes, de que se repitan
situaciones que ya ocurrieron en su momento, o de seguir viendo a la persona como
enferma, cuando es una Hija de Dios que es sana. Cuando comencé a estudiar el
Curso de Milagros no entendía muchas cosas, pero comencé a orar, sin que mi madre
supiera que estoy en Un Curso de Milagros, por su salud y a visualizarla en la luz,
como una persona sana, como alguien que simplemente escogió un camino de
enfermedad pero que en realidad es plena. Más o menos a los cuatro meses de estar
con estos ejercicios, sin que nadie supiera lo que yo estaba haciendo, me senté con
ella a almorzar y me dijo que llevaba cuatro mese que no le dolía nada y que había
reducido los medicamentos. Entonces le conté que estaba haciendo Un Curso de
Milagros, le expliqué lo que era y que llevaba 4 meses orando por su salud. En este
momento, mi madre está haciendo también el Curso, pero para mí fue una evidencia
de la realidad de Jesús y la realidad de que se puede llevar una relación especial a una
relación santa, y eso es aplicable a todo tipo de relaciones, cuando nos damos cuenta
de que nos estamos dejando llevar por un pensamiento no amoroso,
inmediatamente lo perdonamos y volvemos a practicar el Instante Santo viendo a
nuestro hermano como realmente es, y todo cambia.

Pregunta: Quiero saber si es válida la manera en que entrego lo que tengo que
perdonar al Espíritu Santo. Me inventé unos papelitos en blanco y escribo en ellos, por
ejemplo si es miedo, se lo paso al Espíritu Santo, Él lo des-hace y lo entrega a la Luz y
eso me genera paz, ¿Es aceptable esta manera de hacerlo?

Respuesta: No hay ninguna manera estipulada, concreta, que el Perdón se tenga que
hacer de una forma determinada. Todo son símbolos que nos van a ayudar a llevar a
cabo el Perdón, lo importante es que seamos conscientes de que la causa es un
pensamiento egóico, un pensamiento falto de amor; la causa del miedo es un
pensamiento que no viene de Dios, sino que viene del sistema de pensamiento del
ego y que aparece en mi pantalla mental, en mi espacio mental, y en el cuál yo me
intereso, lo cual hace que parezca que tengo miedo. ¿Qué es lo que pasa ahí? Me
tengo que parar para mirar ese pensamiento; la manera de hacerlo, si lo quiero
escribir en un papel y entregárselo así al Espíritu Santo, o cualquier otra forma, está
todo bien, en ese sentido no hay normas, no hay reglas determinadas; además, poco
a poco, iréis viendo que todo se va automatizando, con lo cual se vuelve mucho más
sencillo.

Pero lo importante es ser siempre conscientes de que es un pensamiento, que


realmente no tiene ningún poder, a no ser que yo se lo otorgue. Pero si ya le he
otorgado el poder de ser cierto para mí, si ya me he interesado por él, he acogido la
tentación del ego y me lo estoy creyendo, pues entonces está claro que lo tengo que
perdonar, porque si no me siento mínimamente bien, esa es la señal de alarma de
que tengo que pararme a perdonar. Y, a partir de ahí, como sea más útil, de hecho, a
veces hemos comentado la idea de el Perdón risoterapia, vamos a reírnos de este
pensamiento absurdo, qué cosa más maravillosa y qué sencilla es, miro el
pensamiento de la mano de la Divinidad, y como realmente siempre es un único
pensamiento, ese primer pensamiento que creímos que era un pecado porque
creímos que nos habíamos separado de Dios, se ha dividido y subdividido en tantas
partes que ahora no parece que siempre es el mismo pensamiento, pero siempre
estoy perdonando la misma idea, como se refleja en las lecciones 79 y 80 de UCDM,
“Permítaseme reconocer cuál es el problema”, porque el único problema que
creemos tener es que creemos estar separados, y así se va a poder resolver, porque
además la buena noticia es que ya se ha resuelto, ya nos hemos salvado, y eso es
maravilloso que así sea, tenemos que estar dando las gracias continuamente. O sea
que podemos perdonar como nos sea más útil.

Pregunta: Si yo tengo una relación especial con mi hermano/marido ¿Cómo quedaría


si se la entrego al Espíritu Santo para que la reconvierta?

Respuesta: Lo que nos explica Jesús es que lo que ocurre con una relación especial es
que es una relación de amor/odio, y lo que pasa es que unas veces creo ser muy feliz,
pero luego llega el bajón, la desilusión, primero viene el subidón y luego el bajón; si
creo que es tan posible ser feliz, como sufrir, estoy creyendo en la dualidad. El
Espíritu Santo no nos va a despojar de nuestras relaciones, las va a sanar, va a hacer
que veamos solo lo bueno, lo hermoso, lo santo, lo puro…, de hecho tenemos una
maravillosa invocación en el capítulo 18 “El Final del Sueño”, en el punto V “El sueño
feliz”, donde en el párrafo 7, Jesús nos dice:

7. Él que esté más cuerdo de los dos en el momento en que se perciba la amenaza, debe
recordar cuán profundo es su endeudamiento con el otro y cuánta gratitud le debe, y alegrarse
de poder pagar esa deuda brindando felicidad a ambos. 2Que recuerde esto y diga:
3
Deseo que éste sea un instante santo para mí, a fin de compartirlo con mi
hermano, a quien amo.
4
Es imposible que se me pueda conceder a mí sin él o a él sin mí.
5
Pero nos es totalmente posible compartirlo ahora.
6
Elijo, por lo tanto, ofrecerle este instante al Espíritu Santo, para que Su bendición
pueda descender sobre nosotros, y mantenernos a los dos en paz.

Lo que acabamos de decirle al Espíritu Santo es que por encima de las críticas, de los
juicios condenatorios que me ofrece el ego “Mira lo que te ha dicho o lo que te ha
hecho…” yo quiero la Unidad, quiero la Paz, quiero vivir en armonía, quiero amar
incondicionalmente, estoy reconociendo que mi felicidad depende de la felicidad del
otro, como nos dice Jesús “Curar es hacer feliz”. Por lo tanto, si mi hermano es infeliz,
si mi hermano es pecador y yo le condeno, realmente me estoy condenando a mí
mismo, mi hermano es mi salvador. El Curso de Milagros es tan sencillo porque tengo
hermanos por todas partes, tengo hermanos cosas, hermanos plantas, hermanos
animales, hermanos persona, etc. ¿Cómo me quiero relacionar continuamente, en
paz o en conflicto?, y ¿Qué es lo que va a eliminar el Espíritu Santo de todas nuestras
relaciones? Los elementos conflictivos. No es que no vayamos a seguir comiendo o
durmiendo, no es que no vayamos a seguir relacionándonos los unos con los otros,
sino que lo vamos a hacer de una forma en la que ya no nos hacemos daño, porque
solo vamos a ver lo bueno, lo santo, lo hermoso, en los demás; eso es lo que quiere el
Espíritu Santo, ayudarnos a eliminar los obstáculos que nos impedían ver la verdad en
el otro, porque al acoger el sistema de pensamiento del Espíritu Santo lo que voy a
ver en mi hermano es santidad e inocencia, y ese es el camino del despertar, ver la
inocencia en todas partes, seres de luz en todas partes, un único Ser, Unidad,
perfecta comunicación, en lugar de atacar, compartir, esa es la oferta, compartir,
“Para poder tener, da todo a todos”, no nos olvidemos de las lecciones del Espíritu
Santo, si Dios es Amor y es pensamiento, las ideas se refuerzan al compartirse; lo que
podemos hacer es darnos de nosotros mismos.

Lo que va a pasar con una relación que se la entregamos al Espíritu Santo es que va a
ser una fuente de paz, de felicidad, de alegría en este mundo, para que volvamos a
casa juntos. La propuesta del Espíritu Santo es “El Sueño Feliz”, que tengamos un
sueño feliz mientras estemos aquí. ¿Cuál es el proceso de despertar de este mundo?
En primer lugar, abandono el sueño de conflicto, percibo felizmente y desde ahí Dios
dará el último paso.
Comentario: Cuando la relación es santa se pierde esa relación de dependencia que
caracteriza a la relación especial.

Respuesta: Claro que sí. Ya hemos visto que los sueños felices, mientras sean duales,
se van a transformar en pesadillas en cualquier momento, porque además como nos
creemos con el derecho de exigir al otro cómo queremos que sea, ya que cómo
nosotros nos sacrificamos por ellos, el otro tiene que hacer lo que yo espere de él
para que yo sea feliz, y si no lo hace, le sustituyo.

Comentario: Antes del Curso, hacía culpable a mi hermano/marido de todo mi


sufrimiento. Con mis palabras le entregué la relación al Espíritu Santo, y no sé cómo lo
hizo, pero sé que lo hizo, esto es un hecho. Hoy comprendo que él no cambió, sino que
fui yo la que cambió de maestro, al Maestro que todo lo puede y sabe…

Respuesta: Claro que sí. Como nos dice Jesús un poco antes de la invocación, en el
párrafo 6 del punto V:
4
El poder de haberos unido a su bendición reside en el hecho de que ahora es imposible que tú o
tu hermano podáis experimentar miedo por separado, o intentar lidiar con él por vuestra cuenta.
5
Jamás pienses que eso es necesario o incluso posible. 6Pero de la misma manera en que es
imposible, es imposible también que el instante santo le llegue a uno de vosotros y no al otro. 7Y
os llegará a ambos a petición de cualquiera de los dos.

Con que uno de nosotros haga la petición, nos llega a ambos. El Espíritu Santo está en
todos nosotros, y por lo tanto, si yo le permito al Espíritu Santo que bendiga a través
de mí, si yo no le cierro las puertas al Amor, le va a llegar Su Bendición al hermano,
porque el Espíritu Santo en el hermano es el que recibe la bendición, la acoge y la
acepta por él, y tan solo estará esperando a la aceptación consciente por parte de ese
aspecto de la mente para recibir el milagro. Pero como el tiempo y el espacio no nos
gobiernan, yo sé que ya se ha dado, y que aunque no parezca todavía que se ha
recibido, realmente el milagro ya se ha recibido, mi hermano ya lo ha aceptado.

Pregunta: La práctica no termina ¿cierto?, ¿estamos aquí en apariencia para practicar


en este sueño?

Respuesta: Jesús nos dice que necesita maestros dedicados, los cuales no son
perfectos, pero están aquí aprendiendo a recordar su perfección, y en la medida en
que la aprendemos, la enseñamos, y cuando ya no sea útil que estemos más tiempo
aquí porque ya lo hayamos aprendido, se nos despertará.
Pregunta de Julia: En una relación especial, aunque uno de los aparentes cuerpos
intente transformar la relación en santa, ¿El otro se puede cerrar en banda o caerá, sí
o sí, en las garras de la Santidad?

Respuesta: (Risas) Tal como lo has dicho, casi mejor que no caiga en las garras de la
Santidad. Pues, antes o después caerá en las garras de la Santidad, y nuestro papel
únicamente es confiar en ello.

Pregunta de Julia: ¿O sea que no puede haber casos en que el otro diga que no y sea
que no?

Respuesta: El guión está escrito y todos ya hemos tomado la decisión adecuada,


aunque pudiera parecer que pasa tiempo entre el momento en que se ofrece la
relación al Espíritu Santo y se ven los efectos observables. Pero eso ya no nos
compete a nosotros, porque lo que pasa cuando yo he perdonado es que yo estoy
con la guía del Espíritu Santo, a mí lo único que me compete es dar y sé que en el dar
está el recibir, por lo tanto, yo no necesito nada más, esa es la seguridad que yo
tengo, que ya se ha recibido, y esa es precisamente la confianza del maestro. La única
diferencia entre el maestro y el alumno en esa situación sería que el maestro es
consciente de su plenitud, mientras que el alumno es alumno porque todavía no es
consciente de que la Expiación es para sí mismo, ya que si lo fuera, ya la habría
aceptado y sería tan maestro como el maestro, y entonces estarían simplemente
regocijándose.

Pregunta de Ktita: ¿Me imagino que la exclusividad de la relación especial se deja?

Respuesta: Claro, porque si todos somos Luz, una relación que ha sanado es una
relación que se comparte con todo el mundo por igual, no hay diferencias, comparto
tal como me lleve el Espíritu Santo a hacerlo.

Gloria: En relación santa hay que tener en cuenta ¿Qué es lo que tú quieres que
resulte de esa relación?, es la primera pregunta que uno se hace ¿Para qué me quiero
aparentemente extender?, ya como estudiantes de UCDM, vamos aprendiendo que
nos vamos relacionando, y ya no es la pareja como tal, sino que es un compañero de
camino, con el que voy de la mano y con la guía del Amor, de la Paz. Lo que hace
santa una relación es el propósito, a quién se le ha entregado esa relación, al ego o al
Espíritu Santo. Y no pasa nada si en la relación uno de los dos está, como dice Jesús,
más “cuerdo”, es más consciente, ya que todos tenemos la verdad en nosotros, en la
mente recta está la Verdad, en la mente recta somos el Espíritu Santo, en la mente
recta soy Dios mismo, soy el Amor, soy la Paz, en la mente recta me reconozco como
el único Hijo de Dios, como Espíritu, como Mente, y no como cuerpo. Puede ocurrir
que yo esté en UCDM y ya tenga una pareja que no sea practicante de UCDM, es
milagroso, ocurre el milagro, la relación se santifica sin ninguna duda, porque simple-
mente con que uno esté más cuerdo que el otro, va a entregar esa relación que
aparentemente es especial y que aparentemente está llena de especialismos, porque
n el mundo de la ilusión, en el mundo de la forma todas las relaciones de pareja,
entre madre e hijo, entre amigos, entre compañeros de trabajo, hasta entre maestros
y alumnos del Curso de Milagros, son especiales. No pasa nada, con que únicamente
uno de ellos se pregunte por el propósito de la relación y la entregue al Espíritu
Santo, el Plan del Espíritu Santo se despliega, y el Plan de la Salvación, de la Expiación,
siempre tiene éxito, nunca fracasa, y simplemente se van a reacomodar todas las
situaciones para que ese aparente hermano, que se cree separado, que está pidiendo
amor… por ejemplo, se llega a un punto de conciencia en que no se necesita la
sexualidad, pero si la persona con la que convives te pide atención, te pide
exclusividad, eso es una petición de amor, y simplemente uno no se va a reprimir a
eso, pero con la conciencia de que simplemente te extiendes en el amor que eres y
acompañas al otro, hasta que esta persona ya llegue al punto en que va a vivir lo
mismo que tú vives, y si no lo llega a vivir nunca, no pasa nada, el Espíritu Santo
nunca te va a decir que lo sueltes o que lo dejes. Se trata de preguntar, instante a
instante, al Espíritu Santo lo que tenemos que hacer en cada situación, pero lo
importante sigue siendo lo que tú quieres de esta relación, cuál es el propósito. Si se
lo preguntamos al ego, siempre nos va a llevar a la separación, a que entremos en
conflicto. Una relación es santa si en el propósito, por encima de todas las cosas, está
Dios, está el Amor, está la Felicidad, está la Paz; primero la Paz, por encima de
cualquier ídolo, ya que no puede haber un ídolo, ni la pareja, ni la relación con el
dinero, con el trabajo, ni con los hijos; si te das cuenta de que tu ídolo es un hijo,
párate y entrega esa creencia al Padre, entrega esa relación, santifícala “Espíritu
Santo, te entrego esta aparente necesidad, apego, carencia, que siento de creer que
un hijo me va a dar a mí todo lo que yo ya soy”, me creo carente si no tengo a mi hijo
físicamente conmigo, resulta que los cuerpos no son los que se unen, la unión es en
la mente, lo que Dios ha creado no lo puede separar el ego, y el ego es la creencia de
que somos un cuerpo, ver a mi hijo separado porque él es un cuerpo y yo soy otro,
pero no, en la unión del amor Soy.

Y lo mismo con la pareja. En una relación de pareja tú no pones tus intereses


personales, hasta en lo más simple. Por ejemplo, ¿Qué vamos a hacer estas
vacaciones? Párate y pregunta al Espíritu Santo, al Amor, al Maestro que nos guía, y
la respuesta nos llega a los dos, y si los dos miembros de la pareja estamos
practicando UCDM, nos llega la misma respuesta. Si uno de los dos no está
practicando UCDM y se reciben dos respuestas diferentes, simplemente, el que esté
más cuerdo de los dos le pregunta al Espíritu Santo ¿Qué quieres que haga? Y la
respuesta con toda seguridad será “Atiende a tu hermano, atiende su petición de
amor”, porque en primer lugar está siempre la paz, primero está el amor. El Espíritu
Santo sabe que si van a entrar en conflicto, la respuesta está en extender el Amor, no
es para nada resignación, con extender el amor, con compartirlo, uno se siente ya
pleno y no necesita hacer lo que aparentemente quiere para ser feliz. LO más
importante es ser feliz, y nuestro hermano, solamente de ver todo el amor que le
estoy dando, el resultado es maravilloso, pero no se trata de creerlo, hay que
verificarlo. Se trata de confiar, de tener fe en que nosotros por hacer lo que nuestro
hermano quiera, no solo no vamos a perder nada, sino que vamos a ganarlo todo. LO
único que sí que vamos a perder en este camino son las ilusiones y los intereses del
ego, pero vamos a ganar el reconocimiento de lo que somos, vamos a recordar lo que
ya somos. Santificar una relación no es estudiar ni aprender la Verdad, santificar una
relación es reconocer, conocer de nuevo, y conocer de nuevo es aceptar, abrirme,
recibir y extender. La Plenitud, el gozo, el Amor me da el reconocimiento de lo que
soy; si somos estudiantes sinceros, si somos fervientes alumnos, no del maestro que
aparentemente nos enseña, sino de Dios, del Amor, del Espíritu Santo, si
verdaderamente somos alumnos de la Paz, no vamos a tener el más mínimo miedo
en saber que vamos a poner por encima de todos los ídolos, llámense pareja, hijos,
dinero, belleza…, a Dios, y si lo hacemos vamos a ser completamente felices, pacíficos
y confiados, porque simplemente lo que vamos a dar es tomar conciencia de unos
pasos que ya fueron dados, esto ya sucedió, las relaciones que tenemos ya
sucedieron y ya están santificadas. Esto es un sueño que ya sucedió, solamente
tenemos que ser conscientes instante a instante, y aquí viene el Instante Santo, esa
certeza que nos da Dios cuando en cada momento de la relación, a cada instante, en
cada situación…, es una práctica que se vuelve automática, así es con la relación de
pareja y con todas las relaciones santas.

Como dice Jesús en el capítulo 30, “Cómo inicia su día un estudiante de Un Curso e
Milagros”, en primer lugar le entrega su día al Maestro de Amor, pero después se
pasa el día testeando, se va haciendo las preguntas ¿Qué estoy sintiendo, qué estoy
experimentando, que estoy viviendo…?, ya que no significa que ya seamos perfectos,
que estemos iluminados y que ya no vayamos a volver a salirnos de la paz, cuando
nos demos cuenta de que nos hemos salido de nuestro centro, y eso sucede cuando
se nos mueve un solo pelo de la cabeza, nos paramos y pedimos un Instante Santo, y
si en una relación de pareja “entramos al campo de batalla”, nos paramos y
rápidamente salimos del campo de batalla, nos damos cuenta de que no somos esto,
me paro y me observo, tomo consciencia de que aparentemente está sucediendo
eso, pero yo no soy eso que está aparentemente sucediendo allí, soy la mente que
elige tomar una decisión aquí, elijo de nuevo, me pregunto ¿Cuál es mi propósito en
esta relación?, estoy seguro de que no es el ego, sé que es el Amor, es Dios, es la Paz,
tomo conciencia de esto y elijo de nuevo, voy a un Instante Santo, y si los dos
miembros de la pareja son practicantes de UCDM, los dos lo pueden hacer, se pide el
Instante Santo y ahí se acaba todo, ya no hay más preguntas que hacer, ya no hay
más dudas ni más análisis que hacer. Y cuando uno de los dos aparentemente no
está, el otro lo hace aunque no esté físicamente con el otro. El que esté más cuerdo
de los dos pide un Instante Santo al Espíritu Santo y se le da.

Se trata de tener mucha fe, el Espíritu Santo se vuelve un compañero de camino y es


un disfrute total, se acaba la sensación de carencia que teníamos, el especialismo en
el que el otro me va a dar lo que yo no tengo. Al principio cuesta un poco, pero se
trata de confiar y de obrar milagros perdonando, y esto es importantísimo, ya que
ese hermano que está allí soy yo misma, me uno a él en la Unidad porque la relación
es con Dios, me pregunto qué es lo que a Dios le gustaría que yo pensara en este
momento de mi hermano y escucho el pensamiento que me llega del Espíritu Santo
que siempre será “Tu hermano es inocente, es tal como Dios o creó”. Tenemos que
soltar la fe que le teníamos al ego y abrazar la fe que le tenemos a Dios. Y todo esto
no lo hace el personaje, no lo hace la mente que se cree separada, lo hace Dios por
nosotros, que al final somos nosotros mismos cuando estamos en la mente recta.

Comentario: Tengo la ilusión de que para ustedes es más fácil porque se dedican todo
el día al Curso, y lo comparo con los que tenemos que convivir con personas en el
trabajo, familia… Aún veo grados de dificultad en la vida diaria.

Respuesta: Llevamos esa creencia ante la luz de la Verdad, porque no hay grados de
dificultad en los milagros. Da igual donde estemos, ya sabemos que nuestra vida
puede ser un Instante Santo continuo, y esa es la propuesta de Jesús en el Curso, que
yo viva en un Instante Santo de forma continua, porque da igual la situación, lo
importante es entregársela al Espíritu Santo para mirarlo todo a través de Su Visión,
eso es lo único que se nos pide hacer. Podemos vivir en la mente recta si dejamos de
juzgar, lo único que tenemos que querer es abandonar los juicios, solo hay una
manera posible de verlo todo, de ver la Inocencia, la Pureza, la belleza, que
realmente es lo único que existe.
Pregunta: Entonces, ¿mi relación con mi pareja sería preguntando a cada momento al
Espíritu Santo para que Él guíe anteponiendo el Instante Santo?
Respuesta: Claro, cada instante que decidamos que sea santo, lo es. Así termina el
Curso en el Libro de Ejercicios “Te entrego este Instante Santo”. El hecho de que un
instante sea santo o no depende de mí, yo elijo a qué maestro acudir para que me
guíe y me diga quién soy y dónde estoy.

Comentario: Es igual donde estemos en apariencia, siempre nos va a contrariar el


entorno para tener le posibilidad de perdonar y trascender.
Respuesta: Es una misma situación que se va a ver desde el ego, y entonces todo me
contraría, porque el ego nunca está de acuerdo con nada, el ego es la queja, el
conflicto, para el ego las cosas deberían ser de otra manera, mi deseo de ser especial.
En cambio, el Espíritu Santo lo que hace es decirnos “Está todo bien, estás en Dios, no
necesitamos nada porque ya lo tenemos todo”, y ahí suelto el control y disfruto de
ser el Ser, y empiezo a volver a deleitarme en compartirme, en darme de mí mismo.

Pregunta: ¿El Perdón es lo único que funciona?


Respuesta: Perdonamos y obramos milagros, porque es un Curso de Milagros, Jesús
no lo llamó un Curso de Perdón, lo llamó Un Curso de Milagros porque Jesús lo que
quiere es que aceptemos la Expiación para nosotros mismos, aceptemos que ya se
nos ha perdonado y que vivamos felices; no es una utopía eso de amarnos
incondicionalmente los unos a los otros, ahora ya podemos reconocer que es un
hecho, si es la Voluntad de Dios, ¡cómo va a ser difícil!

Pregunta: ¿Puedo pedir la relación santa con mi esposo sin él saberlo no decírselo?
Respuesta: Sí, con que uno de los dos esté cuerdo y la pida, con eso es suficiente.

Comenta Hilda que había escuchado una tremenda frase en una película, donde uno
de los personajes dice “Vamos a hacer nada, porque a veces el no hacer nada te lleva
a hacer grandes cosas”. En verdad, esto es un hecho, no tenemos que hacer nada,
solo dejarnos guiar por el Espíritu Santo; no tenemos que hacer nada por nuestra
cuenta, pero de manos del Espíritu Santo tenemos una función especial que llevar a
cabo, y que solo la podemos llevar a cabo nosotros.

Pregunta: ¿Qué pasa con las relaciones sexuales en una relación santa?
Respuesta: El Espíritu Santo nos habla bien claro de que los cuerpos no se pueden
unir, pero cuando hay una pareja ya establecida, hay un matrimonio, y uno de los dos
miembros del matrimonio empieza a estudiar el Curso y se va dando cuenta de que
realmente la unión no se produce a través de los cuerpos, sino que la unión es a
través de la mente. Lo que el Espíritu Santo nos va a decir es que respetemos a aquél
que esté menos cuerdo, si un hermano insiste en que quiere tener relaciones
sexuales, no pasa nada por tenerlas, ya que realmente no es nada; Jesús nos dice que
aunque un hermano parezca estar diciendo tonterías o parezca que hace una petición
absurda, podemos hacer lo que se nos lleve a hacer porque sabemos que es un sueño
y nunca perdemos, el Hijo de Dios no puede perder, solo puede ganar. Por eso, como
nos dice Jesús “Si un hermano te pide que le acompañes durante una milla,
acompáñale dos”. Todo está bien, el Espíritu Santo no condena las relaciones
sexuales, simplemente sabe que no son nada; realmente es lo mismo que comer o
dormir. Lo que pasa es que normalmente vamos a ir prescindiendo de todo lo
prescindible, porque vamos a ir ocupando nuestro tiempo en aquello que sí que sea
útil, donde la comunicación se dé de forma que pueda llegar a más personas. Pero lo
mismo que decimos que el Espíritu Santo es el que tiene el Plan, Él sabe, por lo tanto,
se trata siempre de preguntar ¿Qué quieres que haga? Aquí no hay nada que sea
bueno o malo de por sí, lo que vamos a ir viendo es que vamos a ir renunciando a las
cosas de este mundo porque vemos que no nos ofrecen nada, que no nos dan el
placer. De hecho, el ego intentará tentarnos siempre con todo lo que sea que
pareciera que nos da placer a través del cuerpo. Por ejemplo, lo que el ego hace con
la comida es decirnos “Cómete eso que está riquísimo”, y cuando te lo has comido te
va a decir “gordo, eres un comedor compulsivo, no te sabes controlar”, primero te
hace caer en la tentación y luego te machaca por haber caído. Entonces, como ya lo
sabemos, el Espíritu Santo sabe mi grado de conciencia, y por lo tanto, según mi nivel
de conciencia me va a llevar a perdonarlo, si realmente quiero perdonarlo, y a partir
de ahí pues a lo mejor me dice que me coma un trocito, que no pasa nada. Se trata
de pedir guía al Espíritu Santo, y Él nos lleva muy dulce y amablemente.

Comentario: A nosotros como pareja parecía que uno iba por las ilusiones y yo
perdonando. Sinceramente me movió toda la situación, pero gracias al Perdón,
reconociendo a mi hermano pareja como el mismo Ser, ahora mi pareja está
realizando los ejercicios, que comenzaron en Julio, eso ha traído un cambio en la
convivencia y un gran agradecimiento a la Divinidad y a Hilda por su entrega a ser un
instrumento.

Respuesta: Gracias a todos, porque aquí sanamos todos juntos. Por eso todo lo que
un hermano da, se lo da a la Filiación al completo y siempre lo estamos recibiendo
todos a la vez.
Comentario: Qué hermoso encontrarme a mí mismo en cada hermanito, a través de la
relación santa, darme cuenta de que soy yo mismo en los demás, un solo Ser unido a
mi Creador. Todo conflicto queda en la nada, en donde nunca fue nada.

Pregunta: Digamos que la abstinencia se haya tenido por más de 30 años y que en el
caso de los mayores hayan desarrollado amargura, ¿Cómo sería bueno enfocarlos
para ser felices?

Respuesta: Es lo que explicaba Gloria. No se trata de resignación, porque realmente,


como nos enseña Jesús, cuando creemos que la ilusión nos va a producir placer o
dolor, entonces eso está ahí para ser perdonado. Reprimirnos o creer que nos
podemos sacrificar estaría todo dentro del sistema de pensamiento del ego;
volvemos a decir lo mismo, se trata de perdonar la situación: “Espíritu Santo, ¿qué
soy? Un cuerpo que necesita cosas de este mundo para ser feliz o soy una mente que
ya lo tiene todo y reconoce su Plenitud.” ¿Qué quiero ser? Espíritu inmortal o un
cuerpo necesitado, carente, falto, vacío.

Gloria: Si te estás haciendo esta pregunta, en primer lugar párate a perdonar, porque
te estás comprando una idea de carencia, de que necesitas algo, eso se deduce
cuando hablas de resignación. Se necesita estudiar con disciplina, de la mano de
Jesús, cada una de las ideas del Curso, pedir guía al Espíritu Santo, ya que Él nos habla
y nos guía. En la página 488 del capítulo 20 “La Visión de la Santidad”, en el epígrafe
VI “El templo del Espíritu Santo” y en el párrafo 8, Jesús nos dice:
8. Las relaciones no admiten grados. 2O son o no son. 3Una relación no santa no es una relación. 4Es un
estado de aislamiento que aparenta ser lo que no es. 5Eso es todo. 6En el instante en que la idea
descabellada de hacer que tu relación con Dios fuese profana pareció posible, todas tus relaciones
dejaron de tener significado. 7En ese instante profano nació el tiempo, y se concibieron los cuerpos para
albergar esa idea descabellada y conferirle la ilusión de realidad.

Esto es algo que hay que experimentarlo, que hay que sentirlo, que hay que vivirlo. A
medida que tú practicas el Curso, a medida que vas entregando, que vas perdonando,
cuando una relación es especial y aparecen esos impulsos milagrosos, ese deseo por
esa persona, hay que llamarlo por su nombre, se trata de carencia, y no pasa nada, no
significa que te reprimas, sino que te paras a mirarlo, lo llevas a la luz del Espíritu
Santo, lo observas, lo perdonas y pides Su Guía, y con toda seguridad se te indicará lo
que tienes que hacer. Si tienes que tener tu relación sexual, pues la tienes, pero ya le
vas quitando importancia, ya no ves tu relación sexual como un ídolo, como el
propósito de tu relación, ya la sexualidad no es el propósito de la relación con ese
aparente hermano. El propósito tiene que ser siempre Dios, el propósito de cualquier
relación tiene que ser el Amor y la Paz. Bajo ese enfoque clarísimo y con la práctica
que vas integrando tú realmente lo que eres; no se trata simplemente de decirlo, sino
de verdad, ¿Qué soy? Y aceptar la Expiación para uno mismo. Siempre se trata de la
misma idea, lo que hace que una relación no sea santa es solamente la culpabilidad,
la atracción de la culpabilidad es lo que hace que las relaciones sean especiales. Y con
la sexualidad es lo mismo, si tú tienes una sexualidad con tu pareja, quítale y entrega
la culpabilidad, y se entrega perdonando a través del Espíritu Santo “Te entrego esta
relación para que tú la santifiques”, y llega un momento en que te das cuenta de que
en realidad la sexualidad no es necesaria. El Plan de estudios del Espíritu Santo es
perfecto, y Él se encargará de desplegar todas las circunstancias que sean justas y
necesarias para que se dé la situación que se tenga que dar, siempre va a suceder
exactamente lo que tiene que suceder para el único propósito. Hay que preguntarse
cuál es mi propósito en esta vida, y si tu propósito en esta vida es la Salvación, no hay
que preocuparse porque dentro del Plan de estudios del Espíritu Santo estará todo
diseñado dulcemente para que llegues a una relación santificada, para que
santifiques tu relación con Él. No hay que preocuparse de cómo hay que hacerlo,
porque no lo haces tú, hay que soltar la necesidad de control, simplemente no se
controla nada, nosotros no hacemos aquí nada, es el Instante Santo en que tú le
entregas a Dios, te haces a un lado, reconoces que en este momento no tienes ni idea
de lo que hacer y pides un instante santo, te unes a ti mismo porque todo es siempre
con uno mismo. Hay que llegar a ese punto de no ver separación, pero se llega con fe,
con confianza, de la mano de Jesús. Al final nos estamos relacionando siempre con
Dios y con nosotros mismos. Se trata de soltar el control, tener confianza y tener la
certeza de que si tu propósito es siempre primero Dios, primero el Amor, recordar la
Verdad, todo el Plan se despliega para que así sea.

Pregunta: ¿La homosexualidad es condenada bajo la luz de Un Curso de Milagros?

Respuesta: El Curso de Milagros no condena nada, precisamente es todo lo contrario,


el Curso de Milagros lo que viene es a eliminar de nuestra mente toda condenación.
El que condena, el único que señala y que dice “Esto está mal y quiero que sea de
otra manera”, es el ego. El ego es el que busca las diferencias y busca que yo me
sienta inocente por comparación con lo culpable que es el otro; esa ha sido siempre
nuestra locura, el hecho de creer que había diferencias entre los unos y los otros, el
ego es el que hace comparaciones, es el que rechaza; como no lo quiero ver en mí, yo
creo que eso es un pecado, pero lo veo en el otro en vez de verlo en mí “Mira qué
bueno soy yo en comparación con los demás, que son los malos”. El Curso de
Milagros no condena, precisamente nos libera de la culpabilidad; la culpa viene de la
condenación, me siento culpable de haberme separado de Dios, siempre es el mismo
error, cuando yo me siento separado es cuando creo que puedo ser culpable porque
creo que he traicionado a Dios, le he atacado y estoy usurpando Su función de ser mi
propio creador; esa ha sido nuestra locura, pero se puede perdonar, se puede
entregar.

Para leer sobre “La atracción de la culpabilidad”, ir a la página 456.

Comentario: Entonces yo soy la relación.

Respuesta: Claro que sí, somos un ser en relación. De hecho Jesús nos dice “Te voy a
enseñar a relacionarte de nuevo”. Antes creíamos que nos teníamos que relacionar
atacándonos los unos a los otros para ver que conseguíamos arrancarle a los demás,
y esa ha sido nuestra locura. Y ahora me puedo relacionar en paz con todo lo que
veo, porque me estoy relacionando con Dios en todas partes.

Carlos: Como Jesús dice “La única lección del Espíritu Santo es que el Hijo de Dios es
inocente” y de esa idea se deriva todo lo demás, el Hijo de Dios no ha abandonado al
Padre, este es únicamente un mundo de percepción que el mismo Hijo de Dios se ha
fabricado y por eso es importante entregarle todo al Espíritu Santo. Hay que tener en
cuenta que nosotros no hacemos nada por nuestra cuenta, aunque aparentemente
hacemos todo por nuestra cuenta y eso, desde el sistema de pensamiento del ego
nos va a llevar siempre a lo que ya conocemos todos los que estamos haciendo el
Curso, que es que nos acabamos cansando de hacer magia, de ir por caminos que no
nos llevaban nunca a nada, mientras que en el Perdón que Jesús nos enseña
encontramos de verdad el camino de paz, de ver a mi hermano como soy yo,
independientemente del tipo de relación y de lo que esté pasando, es la clave para
recordar quién soy. Y en el caso de las relaciones homosexuales, exactamente lo
mismo; cualquier persona que esté teniendo una relación homosexual se la tiene que
entregar al Espíritu Santo, y el Espíritu Santo no le va a llevar a que la cancele, ni le va
a llevar a hacer algo que le haga sufrir. El quid de la situación es entregar mi vida al
Espíritu Santo, preguntarle lo que tengo que hacer y Él me lo dirá. Pero Jesús nos dice
en el Curso que no intentemos cambiar nuestra mente desde las acciones de nuestro
cuerpo, ya que eso nunca va a funcionar. Nunca funciona intentar hacer las cosas
porque las tengo que hacer por mí mismo, ya que ése es precisamente el plan del
ego, el cual siempre nos lleva al fracaso. Lo que tengo que hacer es entregárselo al
Espíritu Santo, y Jesús no dice en ninguna parte que tengamos que ser de una manera
determinada, esos son las leyes morales de las diferentes sociedades, y simplemente
son cosas dentro de la ilusión y por lo tanto no tienen la menor importancia, ya que
ni siquiera estamos aquí. Por lo tanto, si alguien está en ese tipo de relaciones es tan
bendito como cualquiera. Jesús solo nos pide que le dejemos que nos guíe para
mostrarnos lo que es realmente importante, y Él nos llevará de la mano para
indicarnos qué es lo que importa y qué es lo que no importa, y nos iremos dando
cuenta de que nos va a guiar en el sentido de que el cuerpo no es lo que importa,
porque tú eres ahora y siempre el Hijo de Dios, eterno, inocente, bendito. Jesús solo
nos pide que no hagamos nada que no sea de Su mano, porque es desde Su mano
donde haremos lo que nos corresponde hacer y desde donde seremos felices.

Hilda: hay un punto, para que veamos la hermosura de lo que nos ofrece la Relación
Santa, se trata del punto III “La razón y las distintas formas del error”, del capítulo 22
“La Salvación y la Relación Santa”, y en la frase 7 del párrafo 9, donde Jesús nos dice:
7
La razón, en cambio, ve una relación santa como lo que realmente es: un estado mental común, donde
ambos gustosamente le entregan sus errores a la corrección, de manera que los dos puedan ser
felizmente sanados cual uno solo.

Y de ahí nos vamos, en la página 534, al párrafo 5:

5. Cualquier error que cometas, el otro ya lo habrá corregido tiernamente por ti. 2Pues para él tu
hermosura es su salvación, y la quiere proteger de cualquier daño. 3Y cada uno será para el otro su firme
defensor contra todo lo que parezca surgir para separaros. 4Y así caminaréis por el mundo conmigo, pues
tengo un mensaje que aún no se ha llevado a todos. 5Y vosotros estáis aquí para permitir que se reciba.
6
La oferta de Dios todavía sigue en pie, pero aguarda aceptación. 7Se recibe de vosotros que la habéis
aceptado. 8En vuestras manos unidas se deposita confiadamente, pues vosotros que la compartís os
habéis convertido en sus devotos guardianes y protectores.

La santidad de mi hermano es la mía propia, yo salvaguardo la santidad de mi


hermano, y de esta manera salvaguardo la mía. Por lo tanto, me entrenaré en ver
salud, en ver la inocencia y la pureza en todo lo que me rodea, ese es mi
entrenamiento mental. Este es un Curso en el que el Espíritu Santo nos lleva a que
podamos eliminar nuestros errores de percepción para simplemente percibir la
Santidad en nosotros, la pureza.

LO que queremos que quede claro, que se entienda, es que cuando estamos sanos,
cuando comprendemos que el mundo no es nada, cuando aceptamos la Expiación
para nosotros mismos, no necesitamos la unión de los cuerpos para ser felices. De
hecho, podemos ser felices en todo momento, tengamos cuerpos cerca o no, “no
somos un cuerpo, somos libres, pues aún somos tal como Dios nos creó”

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