I.
Introducción
La educación o enseñanza escolar de acuerdo a las normas y políticas
preestablecidas, es un derecho universal. Es decir, todos y todas ⎯en un momento
dado⎯, podríamos sin ningún problema acceder a ella. Sin embargo, las probabilidades
de que una niña llegue a concluir satisfactoriamente una carrera universitaria, en
comparación con las de un niño, son menores; esta situación en nuestro país se acentúa
de forma más notoria, dentro de los contextos indígenas. Una de las consideraciones
importantes al respecto sin duda, es la cultura de procedencia, desde el esquema de
Bonfíl, una aproximación para definir la cultura es considerarla como “el elemento que
sirve de vehículo para trasmitir sistemas de creencias y valores que permiten la
perpetuación de los grupos indígenas de México; a partir de los diferentes elementos
que conforman la cultura, se recrean las identidades que son, por un lado negadas,
pero que en la realidad persisten en el ethos de los distintos pueblos indígenas” (Bonfíl,
1990:13).La cultura es el vínculo formal que regula en las prácticas de crianza que las
madres –sobretodo- utilizan día a día en la instrucción de sus pequeños y pequeñas
desde que nacen y a lo largo de gran parte de sus vidas y que en el momento de la
incorporación del niño o la niña en el ámbito educativo escolarizado, incide de manera
considerable.
Ernesto Díaz- Couder en su texto Diversidad Sociocultural y Educación en
México, explica que para entender el concepto de cultura, es necesario explorar varias
posibilidades, de las que se consideran relevantes dos: “Cultura como cosmovisión y
sistemas de creencias”, en donde se debe de considerar a la cosmovisión no como
acción, sino como el pensamiento o modelo que guía la acción y contempla dos
vertientes: una que considera la visión del mundo como un conjunto de valores y
creencias y la otra que analiza a la cultura en base a modelos cognitivos o culturales. La
otra posibilidad de explicación sería “Cultura como interpretación de significados en la
interacción social”, desde esta postura, lo relevante es poner menos atención a la
descripción de los patrones cognitivos que estructuran la acción y la conducta, y poner
énfasis a entender su utilización social cotidiana (Díaz-Couder, 1999:116-117). De tal
3
manera que, la presente investigación surge a partir de varios cuestionamientos: ¿Cómo
se educa a las hijas e hijos en el hogar?, la educación que reciben ¿es equitativa?...
¿Existen diferencias en la educación que reciben unas y otros? Si hay diferencias, éstas,
¿limitan las oportunidades que las niñas tienen para concluir una profesión y/o carrera
universitaria? En el afán de entender los procesos de socialización a partir de la cultura.
Las prácticas o estilos de crianza se instituyen básicamente en el hogar, que es
por tradición ancestral el lugar en donde se origina la interacción con el mundo social
próximo. Y es en este acercamiento naciente, que las niñas y niños tienen contacto con
los primeros aprendizajes generados por el contexto que se da tanto en el ámbito
familiar, como en el social. Generalmente, se dice que los padres y madres constituyen
las figuras centrales en una familia, pues son los responsables principales de su salud,
educación y formación en los primeros años de su vida. Está comprobado que los padres
son los mejores maestros de sus hijas e hijos y que de manera consciente o inconsciente,
les transmiten sus ideas, valores, atribuciones, etc. (Braumrind, 1973); asimismo, se
persigue que las hijas e hijos sean independientes y cognitivamente competentes, por lo
que se requiere que padres y sobre todo las madres de familia ⎯que se encuentran aún
más cerca de ellas y ellos⎯ promuevan la independencia y favorezcan el intelecto en
sus descendientes (Woollett y Phoenix, citadas por Luke, 1999:89). Al respecto,
Vygotski postula que las interacciones del individuo con el medio contribuyen al éxito
en el aprendizaje. Las experiencias son en gran medida, las situaciones didácticas con
las que el individuo accede al conocimiento (Schunk, 1997).
La Declaración sobre los Derechos del Niño en su conjunto, aspira a ofrecer tanto
a niñas y niños una infancia feliz que les permita desenvolverse enteramente (UNESCO,
2006). Bajo este tenor, en el artículo 3º de la citada Declaración, se hace hincapié en el
acceso a la educación y se subraya a la vez, la importancia de crear ambientes que
favorezcan la equidad en todo momento hacia los educandos. Para el desarrollo de este
trabajo, es necesario aclarar que se considerará a la primera infancia, “…que sólo
abarca los primeros tres o cuatro años de vida” (Buisson, citado por Durkheim,
1998:21) por ser el período de crecimiento más importante del individuo en las tres
esferas básicas: lo cognitivo, afectivo y social.
4
Se considera a la etapa comprendida entre el nacimiento y los tres años de edad,
como la infancia o la edad en la que aún no se sabe hablar. El vocablo infancia ⎯
proviene del latín infans ⎯ y quiere decir: no puede hablar. Por otra parte, a la
expresión que se refiere a la infancia, el diccionario enciclopédico la define como el
período de vida humana que abarca desde el nacimiento hasta la pubertad. Si bien es
cierto que la educación que reciben en el hogar, es enriquecida y fortalecida por el
contexto en el cual se desenvuelven los individuos, resulta igualmente cierto que esta
educación familiar se perfecciona con su ingreso a la escuela.
La educación como lo asevera Durkheim (1998:18) “Es... lo que supera la esfera
de las puras sensaciones: nuestra voluntad como nuestro entendimiento son moldeados
a su imagen”. Desde este punto de vista, se reconoce que la educación es
eminentemente social, no sólo pretende desarrollar las capacidades, aptitudes y
destrezas del ser humano sino que también conlleva por objeto la creación del ser
humano creativo, naciente, nuevo, y esto se realiza a través de la socialización, como
aspecto fundamental de las relaciones familiares.
Musitu y Cava (2001:116) argumentan que, “entenderemos la socialización
familiar como el proceso a través del cual el niño asimila conocimientos, actitudes,
valores, costumbres, sentimientos y demás patrones culturales…” reconocen por otra
parte que, es un proceso en doble dirección, dinámico y complejo, más aún cuando las
hijas e hijos crecen.
En la socialización intervienen todas las instituciones e instancias sociales con
los que cada persona establece alguna forma de interrelación, no obstante el sistema
educativo y los medios de comunicación siguen desempeñando un papel muy
destacado, aunque no necesariamente se les debe atribuir toda la responsabilidad de
socialización, a pesar de que muchos de los cambios significativos se realizan en el
ámbito educativo (Subirats, 1999).
Si bien la socialización establece de manera figurada y no visible, diferentes
vínculos que tienen que ver con el desarrollo cognitivo, afectivo y social del individuo,
5
también tiene que ver con que los aprendizajes emanados de esta socialización a través
de la cual se mantiene la diferenciación entre los géneros, particularmente entendible si
revisamos las prácticas de crianza que la misma sociedad mantiene y practica para la
educación de unas y otros. Entender las diferencias de género a la luz de las prácticas
de crianza de niñas y niños con énfasis en las diferencias culturales en la primera
infancia, permitirá entender la cosmovisión en sociedades indígenas e interculturales y
el trasfondo de éstas, a su vez, construir relaciones más equitativas y justas entre niñas y
niños, mujeres y hombres que promuevan la equidad de oportunidades en el ámbito
educativo, formativo, profesional e individual a que toda persona tiene derecho. Las
implicaciones a futuro se encuentran soportadas por la calidez que ilustra el binomio
madre-hijo (a) al momento de las experiencias de aprendizaje, en la socialización
temprana, dado que la calidez es sinónimo de paciencia, cariño, amor, ternura,
paciencia, expectativas de logro, entre otros valores que en el hogar se practican y que
al mismo tiempo permitirá observar una calidad en la educación que reciben los
infantes. El estudio se realizó en la colonia Tlilostoc y se identifica primordialmente por
un alto grado de movimiento migratorio e interculturalidad, entre familias indígenas y
mestizas.
1.1 Antecedentes
La experiencia adquirida al ser coordinadora estatal de educación inicial
indígena durante dos ciclos escolares consecutivos, el observar la falta de acercamiento
de las autoridades directivas (Jefes de Zonas y Supervisores) al trabajo que las docentes
del nivel realizan, el escaso crecimiento del nivel y la falta de espacios educativos
propios y la falta de dominio de algunos términos como: socialización, prácticas de
crianza, hábitos de enseñanza, estilos de enseñanza, etc, entre otras limitantes, son
algunas de las preocupaciones que generaron la inquietud por realizar esta
investigación. En las reuniones realizadas con las docentes, que se incorporaron al
servicio con una escolaridad mínima – secundaria y bachillerato inicialmente, y han
continuado su formación profesional estando en servicio - se discutían algunos términos
y en ocasiones se dejaban tareas para clarificar algunos conceptos usados de manera
frecuente, más el debate seguía una constante, cada una de las docentes argumentaba
con fundamento en sus experiencias. Igualmente formó parte de estos debates el hecho
6
de que si es en esta etapa de la vida del ser humano, en la infancia, en donde las
madres, familia, entorno, docentes, etc. contribuyen o no en la distinción de los géneros,
de lo permitido y lo no permitido, de lo que es o no propio para una niña en relación con
un niño, temas que con frecuencia, las docentes cuestionaban; fue así como se comenzó
a perfilar el tema a investigar, con la intención de ampliar mi entendimiento y contar
con más elementos para apoyar a las compañeras en servicio.
1.2. Establecimiento del problema
El papel que la mujer desempeña habitualmente es el de ser hija, esposa, ama
de casa, y madre de familia. Las madres en su mayoría, se dedican al cuidado de sus
hijas e hijos, dejando al padre la responsabilidad del sustento económico de la familia,
situación que se agudiza en escenarios rurales, semi-urbanos y sobre todo indígenas,
manteniendo a las mujeres en desventaja con los hombres. Aunque esta situación se esta
modificando al ir ganando cada vez más espacios en el ámbito laboral y productivo,
para transformar esta antigua concepción. Sin embargo, en Tlilostoc, la tradición
cultural enfatiza situaciones de desventaja, reduciendo el ámbito de participación de
las mujeres a la realización de las labores domésticas y al cuidado de los hijos, algunas
mujeres además de atender su hogar y familia, realizan actividades que les permiten
apoyar el ingreso familiar, como lo es la elaboración y venta de tortillas de maíz,
memelitas – platillo elaborado a base masa y fríjol cocido en el comal, una vez cocida
se acompaña de salsa picante, cebolla y queso -, lavado y planchado de ropa ajena,
venta ambulante de dulces, entre otras en menor medida. Esta situación de
desigualdad es resultado de un sistema de jerarquías sociales que no favorece su
condición de mujer y muchas de las veces, la mujer antepone el bienestar familiar al
personal y sacrifica sus expectativas e intereses personales por los de la familia.
En escenarios indígenas, desde el nacimiento las niñas tienen que mostrar
sumisión y acatar las disposiciones que sus mayores le imponen, limitando sus
actividades al hogar, aseo, mantenimiento y elaboración de alimentos. Por tanto, cabe
aquí plantear la interrogante ¿Qué papel juega la cultura de procedencia en la
7
apropiación de las costumbres hasta ahora practicadas?
En tanto los hombres, disfrutan de ciertos privilegios inspirados en el mito de
ser el que ejerce control debido a su condición de proveedor. Los hombres gozan de
mayor libertad, ⎯según el contexto⎯ salen al campo, cuidan el ganado, y pueden
después de su faena, salir a jugar y divertirse con su grupo de amigos. Cuando crecen,
las madres y padres de familia, prefieren que sus hijos sean los que concluyan una
educación, de ahí que se esfuercen para que puedan estudiar una carrera técnica o hasta
universitaria, que les permitirá en un futuro el sostenimiento familiar. Las hijas por su
parte, pasan a segundo término, ya que su futuro depende del hecho de casarse y con
ello de que las mantengan, y por consiguiente a la procreación familiar. Con este
escenario, si desde la primera infancia se establecen las condiciones necesarias para que
las niñas tengan las mismas oportunidades de elección y crecimiento personal que los
niños, se aspirará a que la educación en ese mismo contexto sea realmente un derecho
universal. En consecuencia y ante la necesidad de estudios que sustenten esta condición
de desventaja, este estudio cobra relevancia, ya que pretende contribuir en la ampliación
de información que permita clarificar el ejercicio de las prácticas de crianza
dependiendo de la cultura de la que proceda y la manera diferenciada en la que se
traducen en hombres y mujeres.
1.3. Propósito
Esta tesis intenta un acercamiento a las concepciones y experiencias de las
madres sobre la educación familiar que recibieron y su incidencia en la que ofrecen a
sus hijas e hijos. Subrayando algunas de las prácticas de crianza que inciden en la
diferenciación de género y su relación con la cultura de origen –náhuatl y mestiza- Las
madres tienen o han tenido relación con el Centro de Educación Inicial, al llevar y
asistir sus hijas e hijos durante uno o más períodos escolares, se pretende aportar al
conocimiento de las concepciones educativas de las familias, para avivar el vínculo
entre comunidad e instituciones que atienden a la primera infancia.
8
El estudio se realizó en la colonia Tlilostoc y se caracteriza principalmente por
un movimiento migratorio permanente así como por un alto grado de interacción
cultural, entre familias indígenas y mestizas.
1.4. Justificación
Existen diversos estudios relacionados con las diferencias de género entre
hombres y mujeres, en diferentes ámbitos, en lo familiar y en lo escolar, sobre todo en
la educación básica, no obstante, debemos aceptar que aún hay mucho por observar. Los
estudios relacionados con la primera infancia son pocos, de ahí la urgente necesidad de
darles una mayor importancia por ser el período humano en el que se cuenta con una
mayor disposición para el aprendizaje, así como también la etapa donde se afianzan las
conductas, formas de vida, etc. Esta investigación es la primera que se realiza en el
estado de Puebla en un Centro de Educación Inicial Indígena, servicio educativo que se
desprende de la Dirección General de Educación Indígena (DGEI1) perteneciente a la
Secretaría de Educación Pública (SEP). Este servicio tiene como objetivo principal el
desarrollo de las competencias básicas de niñas y niños indígenas2 de cero a dos años
once meses, es decir, la población de la primera infancia.
Hacen falta estudios que ayuden a entender las formas tradicionales con las que la
familia y el contexto seleccionado [urbano-marginal-migrante] socializan a sus hijos e
hijas en su primera infancia. Recordemos que las culturas indígenas tienen distintas
formas y características propias en sus cosmovisiones, en la manera de apreciar el
mundo traducidas precisamente en lo que Bonfíl (SEP, 2000) traslada como elementos y
recursos propios de la cultura indígena. Este entendimiento permitirá imaginar si las
niñas podrán en un futuro contar con las mismas oportunidades que los niños y elegir
libremente su destino, además de que por otra parte, en la escalera del ascenso
educativo, sean cada vez más mujeres las que puedan concluir una carrera profesional.
1
Instancia Normativa de orden Federal cuya acción es normar las líneas de acción de los
programas y proyectos de la modalidad de Educación Indígena bajo el enfoque Intercultural Bilingüe,
incidiendo en 25 estados de la República Mexicana.
2
De origen o procedencia, si bien es cierto que hay comunidades en donde sólo se utiliza su
lengua materna (cualquiera que ésta sea) también las9hay en donde su origen refiere una de las lenguas
indígenas, sin embargo, ahora la materna es el español como lo es en el caso de la colonia Tlilostoc.
1.5. Alcances y limitaciones
Este estudio es una contribución al trabajo de las docentes del nivel de
Educación Inicial Indígena, en el sentido de que al identificar la diferenciación de
género en las prácticas de crianza que en el hogar se practican, permitirá que las
docentes puedan fortalecer los mecanismos o estrategias educativas pertinentes que
regulen estas prácticas, incidiendo de manera particular en el hogar desde la escuela,
para favorecer con ello una mejor inclusión de las niñas en las modalidades de estudio
subsecuentes, así mismo, aportar un nuevo conocimiento en la socialización de infantes
abre una línea de investigación poco explorada.
Las limitantes son básicamente de carácter metodológico para el trabajo
etnográfico, se trata de un estudio de tipo cualitativo de corte transversal, sumado el
número reducido de entrevistas realizadas y a la dificultad de traslado a los servicios
educativos, lo que implicaría una inversión económica y de tiempo considerable.
1.6. Descripción de la comunidad de estudio
Tlilostoc
Cueva tiznada donde nace agua.
Indudablemente, las prácticas de crianza en contextos indígenas o semi urbanos
son un tema poco explorado y del cual se sabe muy poco; no obstante los escasos
intentos de algunos investigadores por entender y comprender el proceso de
socialización al interior de las familias. Por lo que este trabajo de investigación
pretende, contribuir a la comprensión del tema y para ello se focaliza en una colonia
ubicada a 30 minutos del centro de la ciudad de Puebla; Tlilostoc que proviene del
vocablo náhuatl y se compone de dos palabras TLIL= Negro o negra, OSTOC= cueva,
su significado literal sería cueva negra o tiznada, más a decir de sus primeros
pobladores, en el lugar encontraron un yacimiento natural de agua, por lo que se le ha
denominado como “cueva tiznada donde nace agua”.
10
La colonia Tlilostoc se funda el 8 de diciembre de 1981, principalmente en
busca de mayores espacios y para consolidar el patrimonio familiar en parejas jóvenes,
inquietud que promovieron inicialmente ocho familias oriundas de la Junta Auxiliar de
la Resurrección la cual tiene esta categoría a partir del decreto del 30 de octubre de
1962. En aquella época el municipio de Puebla estaba conformado por diecisiete Juntas
Auxiliares y la cabecera municipal. De acuerdo al INEGI (2000) la Resurrección se
distribuye en 3 secciones, pertenece al 2do. Distrito local, cuenta con 7,749 habitantes,
de los cuales 2,500 viven en Tlilostoc. De esta forma se establece muy cerca de ahí y de
la capital del Estado, conservando su lengua indígena náhuatl – hablada por la gente
mayor y en un porcentaje muy reducido por jóvenes, con tendencia a la extinción -
además del uso del español.
Para el establecimiento de los predios y de las familias utilizaron inicialmente el
método de “paracaidistas”3 en un asentamiento irregular ubicado en la que antiguamente
se denominaba la Hacienda de Joaquín Colombres, es así que establecen y consolidan
un patrimonio para las generaciones futuras. Las familias iniciadoras procedentes de la
Resurrección al tomar en posesión el predio, repartieron en proporciones iguales de
terrero a cada una. Con el tiempo y por sus mismas necesidades económicas, fueron
vendiendo los lotes de terreno que poseían, con lo que se fue dando un crecimiento
mayor de la población. Una de las personas que sufrió este desplazamiento de su lugar
de origen a Tlilostoc comenta “mi esposo es albañil y tiene un amigo que le dijo que
aquí vendían lotes en facilidades de pago, él venía atrabajar de allá del rancho, somos
de Teziutlán y pues nos venimos a vivir aquí”…”la verdad es que es muy tranquilo y
no, no hay problemas aquí, bueno, como en todas partes hay quienes les gusta
emborracharse tomarse sus copitas, pero todo tranquilo”
Hoy en día la colonia Tlilostoc forma parte de la jurisdicción Municipal de la
ciudad de Puebla, su extensión territorial esta compuesta de 100 hectáreas colindando al
norte con el Cerro del Márquez, al sur con la colonia los Ángeles, al este con la colonia
Noche Buena y al oeste con la barranca(agregar colindancias como sugiere el mapa).
3
Las personas de común acuerdo deciden habitar un espacio de terreno generalmente ejidal y lo
11 y después buscan darle legalidad a la posesión
hacen suyo, lo reparten a partes iguales entre las familias
territorial.
Dicha extensión se distribuye en 448 predios de aproximadamente 20 x 10 mts2. Se
denota una diversidad en el tipo de construcciones, desde las más modestas de tabicón y
lámina, hasta las de buen material y finos acabados.
Gráfica 1. Mapa de ubicación y distribución de la colonia Tlilostoc.
BOSQUES DE LOS ANGELES
C. MANUEL AVILA CAMACHO
CARRETERA - PIRAMIDES
COL. NOCHEBUENA
C. FRANCISCO I. MADERO
C. LAZARO CARDENAS
C. IGNACIO ZARAGOZA
BARRANCA
C. PIÑA OLAYA
C. MIGUEL HIDALGO
C. PORFIRIO DÍAZ
Preescolar Iglesia
C. EMILIANO ZAPATA
Primaria
CERRO DEL MARQUÉZ N
Tlilostoc forma parte de la región 1: Angelópólis4, esta área está conformada
por 33 municipios incluida la ciudad de Puebla donde se concentra el poder político y
de desarrollo por la infraestructura industrial y de servicios, sin embargo existen
diferencias significativas sociales, económicas y étnicas. Las áreas de población
indígena se encuentran en zonas aledañas del interior de la entidad o de otros Estados;
ya que por fenómenos migratorios se han asentado en los alrededores de centros
comerciales o de trabajo formando colonias urbano-marginadas; claro ejemplo es
Tlilostoc en donde prevalece la pobreza y marginación en función del desarrollo y
4
12
CONAPO. Índice de marginalidad
crecimiento económico. Las principales actividades en las que basan su economía, es en
el oficio de albañilería, el campo, obreros en empresas textiles, en caso de los hombres y
las mujeres; en la elaboración y venta de tortillas, memelitas, lavar y planchar ropa
ajena, el trabajo en casas particulares haciendo la limpieza y como obreras en
maquiladoras. El rango de percepción económica es de 400 a 600 pesos semanalmente;
lo que varía dependiendo si en el matrimonio trabajan ambos o sólo el esposo. Las
calles tienen un trazado lineal y perfecto, sin embargo aún no se cuenta con
pavimentación, en algunas calles existe el servicio de drenaje y en las que no, se usan
letrinas. En su mayoría, las viviendas cuentan con energía eléctrica y es escaso el
alumbrado público.
Proceso migratorio
Dado la constante movilización de familias que provienen de diferentes puntos
del estado y aún de otros estados, sobre todo en la presente década, se observa una
importante concentración de migrantes, de los cuales se incorporan hablantes del
tutunakú de la sierra norte (principalmente de regiones como Huehuetla, Zacapoaxtla y
Teziutlán) y mazateco del estado de Oaxaca en una proporción mínima. De acuerdo a la
información recabada de varias personas entrevistadas y como una aproximación o
referente, los hablantes se distribuyen de la siguiente manera:
Tabla 1. Distribución de hablantes en porcentajes.
Lengua Porcentaje de población
Náhuatl 62%
Tutunakú 10%
Mazateco 4%
Español 24%
Fuente: Recopilación propia.
Evangelización y religión
Una de las situaciones que en consecuencia de las interacciones cotidianas entre
esta amplia gama de saberes, valores y creencias; alude a la diversificación de las
13
creencias religiosas. La libertad de culto religioso que hoy día existe, ha permitido la
expansión de doctrinas o cultos religiosos, de tal forma que en Tlilostoc interactúan al
menos cuatro de estas expresiones religiosas.
Parte de sus usos y tradiciones son: las fiestas del 8 de diciembre fecha en que
conmemoran un aniversario más de la creación de la colonia, el carnaval en febrero,
todos santos5 y los casamientos, éstos últimos duran en ocasiones, hasta cuatro días. La
población manifiesta su fe en diferentes religiones como lo son: Testigos de Jehová,
Nazarenos, Apostólicos, La luz del mundo y la católica, esta última es practicada por la
mayoría de la gente, una aproximación en porcentajes es la siguiente:
Tabla 2. Distribución de habitantes en porcentajes de acuerdo a religión.
Religión Porcentaje de población
Católica 65%
Testigos de Jehová 25%
Nazarenos 5%
Apostólicos 3%
La Luz del Mundo 2%
Fuente: Recopilación propia.
Las desigualdades también se reflejan en la religión, como es visible en la tabla
anterior, el grupo mayoritario es el que cuenta con un templo – Iglesia – de mayor
capacidad aún siendo que se encuentra en construcción, con las aportaciones
económicas y de faenas en fines de semana de los integrantes que profesan esta religión,
siendo mayoría. Inicialmente el conjunto de colonos ejercía el catolicismo, tal vez por
su gran influencia en el proceso de castellanización en América, desde la llegada de los
españoles. Sin embargo y a consecuencia de la diversificación de sectas o subcategorías
emanadas del catolicismo, algunas personas han decidido cambiar de religión, al
respecto, una mujer narra su experiencia “Yo era católica, desde chiquita. Después ya
crecida, mi mamá me obligaba a ir todos los domingos a misa… a las seis y media de
la mañana. Ella me decía que a esa hora por que las mujeres que iban a medio día,
iban a buscar marido” “cuando regresaba de misa, mi mamá que aún estaba acostada
en su catre, me preguntaba ¿que dijo el cura? Y yo le decía: ay mamá déjame acordar.
Para mí era aburrido y no me gustaba ir tan temprano a la iglesia, en mi pueblo hacía
5
Se refiere a la fiesta de muertos en el mes 14
de noviembre, en donde acuden al panteón a dejar
flores a sus difuntos.
mucho frío”…”Que por qué me cambié: bueno es que unos parientes de mi esposo
llegaron un día a la casa y nos empezaron a dar a conocer la palabra de ‘Dios’ y me
empezó a gustar. Me acuerdo que me leyeron un versículo que decía: [las mujeres no
deben cortarse el cabello] y yo dije, ¡eso nadie me lo había dicho! Ahora voy cuatro
veces a la semana al templo y he aprendido a amar a mi prójimo y a creer en la
palabra de ‘Dios’.
En el caso del casamiento, existe un alto grado de ceremoniosidad a pesar de que
cada vez son menos las personas que siguen con la tradición del compromiso
matrimonial ya que implica un gran desgaste económico. Cuando un hombre y una
mujer deciden comprometerse en matrimonio, que generalmente es entre los 18 y 20
años de edad, para realizar el pedimento de la muchacha, el novio tiene que cumplir una
serie de requisitos previos al matrimonio, el siguiente ejemplo es el caso de una pareja
que profesa la religión católica y con ascendencia cultural del norte del estado –
Huehuetla, comunidad que se encuentra localizada entre Zacapoaxtla y Cuetzalán,
siguiendo la carretera interserrana , recordando que Tlilostoc es una colonia con un
proceso migratorio muy alto y que una parte de la población que habita actualmente
aquí, proviene de la sierra norte -.
Los padres de la joven piden al muchacho ciertos productos que deberá entregar
tres días después del pedimento; como son: 25 kilos de carne de puerco, un cuarto de
leña, 100 piezas de pan, 3 litros de mezcal y un bulto de maíz. Una vez que el joven
entrega los obsequios a la familia de su amada, donde determina la fecha en la que se
debe realizar la boda, no sin antes recomendar y aconsejar sobre la responsabilidad que
habrán de adquirir al momento del matrimonio. Dos semanas antes de la boda, el joven
y su familia llevan nuevamente los mismos productos a la casa de la joven y se
renuevan los consejos y las recomendaciones a la nueva pareja.
Una vez fijada la fecha se comienzan las amonestaciones ya sea en la iglesia o
en el registro civil o en ambos si es el caso. Una vez en estas instancias tienen que
seguir el procedimiento que tanto una como otro les solicite. Tanto en la iglesia como
en el registro, tienen que entregar acta de nacimiento, firmar los padres su
15
consentimiento y se pega la fotografía de ambos contrayentes con sus datos
particulares, domicilio, edad, hijos de quienes, etc. y se exponen durante tres meses
antes de la fecha de la boda. Si no ocurre algún impedimento durante ese periodo de
tiempo, se realiza el matrimonio.
La vestimenta para la muchacha se compone de falda blanca, blusa bordada,
faja, kexkemel, huarache, listones, collares brillosos, esto lo compra la madrina de
velación y viste a la novia en su casa, de ahí salen la novia acompañada de los padrinos
y ocasionalmente se acompaña de música. Para el muchacho es calzón de manta –
actualmente ha sido sustituido por el clásico pantalón - camisa blanca, paliacate para el
cuello, sombrero y guarache de correa y le corresponde al padrino.
La comida típica consiste en mole poblano con pollo ranchero. Los gastos para
la comida los absorben los familiares del muchacho, quienes contribuyen en estos
gastos haciéndolo no en efectivo si no en especie y ayudando en la preparación de los
alimentos. La preparación de la comida comienza desde un día antes por la tarde, para
limpiar pollos, preparar el nixtamal. Al día siguiente se sirve un desayuno que consiste
en atole, pan y café, y se ofrece especialmente para los familiares de la novia.
Después de la ceremonia – o ceremonias, si es que deciden casarse por el civil y
la iglesia - y ya en la casa del novio - lugar en donde realiza la fiesta - se sirve la comida
que consta de caldo, tortillas y pan. Una vez terminada la comida se hace la entrega de
la esposa al esposo por parte de padrinos y padres, acto en el cual el nuevo matrimonio
recibe recomendaciones y consejos de lo que deben de hacer cada uno de ellos para que
su matrimonio perdure. En este acto sólo participan los padres de la novia, los del
novio, los padrinos y los nuevos esposos. Los ponen de rodillas en el centro de la
habitación y por parejas, primero hacen la entrega los padrinos y les dan sus consejos y
recomendaciones a la pareja de recién casados y luego los padres de la novia,
recomiendan y entregan a la hija y por último los padres del novio, reciben a la nueva
como hija y dan sus consejos a los esposos, destinando el lugar en donde iniciarán su
vida de casados. Al término de esta ceremonia y ya casi por la noche, se brinda el mole
poblano a todos los invitados y se continúa la fiesta con música y aguardiente.
16
Dependiendo de las familias y de los recursos destinados para la fiesta del nuevo
matrimonio, es su duración en días, puede ser desde uno hasta cuatro días de fiesta
Actividades productivas
El tipo de suelo es arenoso y permite la producción de maíz, fríjol, haba y
calabacita; la vegetación es escasa debido a la ocupación de los espacios para casas
habitación. El maíz sigue siendo el principal producto de siembra y cosecha en el
contexto de Tlilostoc, como lo demuestran los datos de las hectáreas sembradas, para el
caso de la Resurrección como Junta Auxiliar, lugar en donde aún cuentan con predios
en donde siembran las semillas y cuidan el ganado que poseen.
Tabla 3. Distribución de actividades productivas a las que se dedica la población en
Tlilostoc.
HECTÉREAS SEMBRADAS CABEZAS DE GANADO
SEMILLA TOTAL ESPECIE TOTAL
Maíz 10,948 Bovino 6,272
Fríjol 618 Porcino 9,724
Haba 30 Ovino 1,466
Maíz forraje 20 Caprino 4,720
Calabaza 24 Equino 2,796
Espinaca 10 Aves 75,793
Alfalfa 33 Guajolotes 10,426
Colmenas 988
Fuente: Presidencia Auxiliar de la Resurrección, 2005.
Prácticas cotidianas y de crianza
En relación al tema sobre el cuidado de la salud e higiene personal en Tlilostoc,
lo observado y lo expresado por los habitantes del lugar; al presentarse alguna situación
de enfermedad en infantes o en algún otro miembro de la familia, recurren con más
frecuencia al médico que a las prácticas tradicionales. Evidentemente las farmacias y la
17
venta de medicamentos genéricos, son, para esta parte de la población, la alternativa
médica a la cual pueden recurrir. Las prácticas tradicionales en la colonia son frecuentes
en casos más simples como en el caso de empacho - Molestia estomacal que presenta
falta de apetito, dolor e inflación del estómago y en algunos casos temperaturas muy
altas. El remedio tradicional es untar el estómago del pequeño (a) con manteca de cerdo
y bicarbonato, sobar la parte de aplicación y cubrir con un pedazo de papel de estraza o
con hojas de una planta silvestre llamada higuerilla - dolor de estómago o diarrea que
lleguen a presentar los pequeños, ambos casos los resuelven con tesitos que preparan de
manzanilla, hierbabuena, canela, estafiate o de preparados con cominos, anís y flor de
muerto o sempoalxochitl, llegando hasta la toma de purgas preparadas.
Los casos en los que las madres dan a luz a sus hijos, existen toda una gama de
prácticas, desde las que van al hospital a atenderse ya sea en clínicas particulares que
ofrecen el servicio de “parto sin dolor” y van desde los $2,500.00 a $3,500.00, las que
prefieren el hospital de la mujer – ubicado al sur de la ciudad – o las pocas que cuentan
con el seguro social, debido a que sus esposos trabajan en fabricas industriales.
Actualmente existen casos muy aislados y me atrevería de decir que ya no existen, en
donde como refiere una de las mujeres entrevistadas “pues nosotros primeramente yo me
aliviaba en mi casa, todos mis hijos nacieron en mi casa, nada mas me ponía una inyección si
se podía, sino solita”.
No obstante la cercanía de la ciudad, aún en estos días, después del alumbramiento
sigue siendo un uso/costumbre tradicional el baño en temascal – o lo que comúnmente
llaman baño de enferma - para cuidar a la mujer y al bebé después de dar a luz. Este
baño consiste en meter a la enferma en lugar destinado para ello, es una especie de
cavidad simulando un pequeño cuarto cerrado, previo al baño, el lugar y piedras que
son colocadas dentro, son calentados con leña. Una vez caliente, se mete a la post-
parturienta y se le avienta agua fría a las piedras para que expidan vapor, la untan con
preparados de alcanfor, azufre y alcohol y luego con agua de hierbas previamente
hervidas, la enjuagan con el bebé en brazos para que reciba también el calor y los
efectos de las hierbas. Al término del baño, la mujer es envuelta en cobijas y llevada a la
cama, le dan una porción de la infusión de hierbas y la dejan reposar durante unos
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momentos.
Después que la mujer ha recibido al menos tres baños similares, se le “da” de
alta, es decir ya esta cerrada de la cintura. Tradicionalmente se dice que la mujer que
esta expuesta al frío cuando da a luz, y que ese frío es dañino, tanto para la mujer como
para el bebé, por lo que con este método, eliminan la frialdad que la mujer halla recibido
durante el alumbramiento. En el caso de las madres recién paridas este medio puede ser
utilizado más como remedio casero, no obstante a muchas personas les gusta darse un
baño en el temascal de vez en cuando, en estos casos, es usado como esparcimiento o
relajación.
Por las observaciones realizadas, se percibe que el uso del rebozo que antaño las
mujeres indígenas usaban para el cuidado de sus pequeños, en este lugar cada vez es
menos frecuente, en especial con la gente que no es nativa del lugar. Ocasionalmente, la
gente refiere su uso para el cuidado de sus pequeños, ya que la mayoría de las mujeres
con hijos pequeños, tal vez por su juventud y por la introducción del comercio que
promueve el consumo de accesorios como corrales, cunas, andaderas, sillas etc. han
dejado de usar el rebozo para cargar a sus pequeños. Hoy día es más práctico para ellas
llevar en brazos a su pequeño y cubrirle con una cobija en caso de hacer frío, para darle
mayor libertad de movimiento.
En el caso de las mujeres mayores el rebozo cumplía varias funciones –según
ellas – después de dar a luz y pasados los cuarenta días de la cuarentena, se levantaban
de sus camas a realizar sus actividades diarias, el rebozo lo usaban para cargar a su
pequeño ya sea en la espalda o cerca del pecho, acción que les permitía realizar sus
actividades y darle de comer al bebé cuando lloraba. Comentan que había ocasiones en
que se iban al campo ya sea a cuidar el ganado o a sembrar todo el día, y además de que
permitía tener movimientos libres a la madre, cubría y protegía del sol o aire a su bebé.
Actualmente y en caso de estas madres ahora ya mayores y que no tienen hijos
pequeños –de brazos- su uso ha pasado más bien a tener una función de adorno y para
cubrirse la cabeza del sol, en el caso del trabajo en el campo. Además de que un
porcentaje considerable de las mujeres de la colonia Tlilostoc, usan el rebozo, como
accesorio de trabajo, en el que cargan o enredan sus tortillas, y las transportan de la
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colonia a los principales mercados de la ciudad de Puebla, para su comercialización en
apoyo a la economía del hogar.
En la colonia Tlilostoc, sucede que la mayoría de las familias a pesar de que dan
las mismas oportunidades de estudiar y prepararse tanto para hombres como para
mujeres, se sigue proyectando una cultura que favorece a que los varones sean los que
puedan culminar en promedio la educación secundaria, en desventaja con las mujeres
que aún en estos días se siguen casando muy jóvenes y dejan inconclusos sus estudios
superiores. Una de las mujeres del lugar que fueron de las iniciadoras de la colonia
Tlilostoc, argumenta que sus hijos como hombres que son tienen la obligación y
responsabilidad de mantener sus hogares, y que por tanto, prefiere que sean ellos los
que tengan oportunidad de estudiar y prepararse hasta donde les sea posible; en cambio
con sus hijas no sucede lo mismo, pues comenta que con el expendio de leche con el
que cuenta y al cual sus hijas le ayudan a atender, las niñas ordeñan las vacas, ⎯y por
su condición de mujeres⎯ deben ocuparse más de la casa, hacer tortillas para vender;
lavar, planchar, cocinar, además de dar de comer a los animales y otras labores
domésticas. Así que conserva el criterio de que el día que ellas se casen, el marido las
tendrá que mantener, por lo que le da más importancia al hecho de que ellas, las niñas,
sus hijas, (las mujeres de casa), tienen que saber más que otra cosa... hacer bien el
quehacer, lavar la ropa, cuidar animales, echar tortillas, preparar la comida y,
naturalmente... atender al marido.
En el caso de los hombres – que son mayoría – y la mujeres que trabajan el
campo, es una actividad que practican básicamente para el autoconsumo, es decir, para
la elaboración de tortillas que conforman la dieta diaria de la población mexicana.
Siembran principalmente maíz y fríjol, ambos comprenden la canasta básica de la
mayoría de familias mexicanas.
Servicios educativos
Existen tres centros educativos del sistema indígena: Inicial, preescolar y
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primaria, en donde existe una sobre población en las aulas, a razón de ello, la apertura
de varios grupos en cada nivel, excepto en educación inicial o maternal, donde
manifiesta la docente que no hay una cobertura total, debido a la carencia de personal y
a la falta de un inmueble propio que cuente con los espacios necesarios. Sin embargo
los padres que asisten a las platicas dirigidas a la atención de las niñas y niños de 0 a 3
años y a las orientaciones a padres y madres de familia para fortalecer el cuidado de sus
pequeños, comentan estar agradecidos por el apoyo, ya que como dicen ellos, no hay
escuela para padres y madres de familia, y que esto los ayuda a aportar y mejorar la
atención de sus niñas y niños.
Acceso y vías de comunicación
Existe acceso y vías de comunicación accesibles, que permiten el ir y venir
rápidamente de la ciudad de Puebla a la colonia, la carretera principal es la
Resurrección-Canoa y el otro es la ruta que llega del centro de Puebla a la colonia,
pasando por varias colonias pequeñas y en proceso de asentamiento, el trasporte es
frecuente y son cuatro las rutas que dan el servicio. Tal vez esta facilidad de acceso sea
uno de los factores que hace que los habitantes de Tlilostoc, prefieran realizar sus
compras en la ciudad y no en la Resurrección, ya que aún siendo junta auxiliar, se
observa poco movimiento comercial en comparación con la ciudad de Puebla. El
traslado a la ciudad lo realizan en escasos veinte minutos, y tienen a su alcance
mercados como: La central de abastos, Morelos, Hidalgo, Ignacio Zaragoza, La cocota,
tianguis “los lavaderos”, el centro y plazas comerciales como Loreto, Gigante de la
Pepsi, San Pedro, entre otros.
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