0% encontró este documento útil (0 votos)
689 vistas16 páginas

Trabajo LA VIA EJECUTIVA Derecho Procesal Civil III

El documento describe la vía ejecutiva, un procedimiento especial mediante el cual un acreedor puede embargar los bienes de un deudor usando un título público o auténtico que pruebe una deuda. Explica la diferencia entre la vía ejecutiva y un juicio ordinario, así como entre la vía ejecutiva y la ejecución de una sentencia. También cubre los requisitos para la vía ejecutiva, el tribunal competente y los pasos para preparar y prescribir una vía ejecutiva.

Cargado por

Norma Sepulveda
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
689 vistas16 páginas

Trabajo LA VIA EJECUTIVA Derecho Procesal Civil III

El documento describe la vía ejecutiva, un procedimiento especial mediante el cual un acreedor puede embargar los bienes de un deudor usando un título público o auténtico que pruebe una deuda. Explica la diferencia entre la vía ejecutiva y un juicio ordinario, así como entre la vía ejecutiva y la ejecución de una sentencia. También cubre los requisitos para la vía ejecutiva, el tribunal competente y los pasos para preparar y prescribir una vía ejecutiva.

Cargado por

Norma Sepulveda
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL

DE LOS LLANOS OCCIDENTALES “EZEQUIEL ZAMORA”


VICERRECTORADO DE PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO SOCIAL
PROGRAMA CIENCIAS SOCIALES
SUB-PROGRAMA: DERECHO

LA VÍA EJECUTIVA
(De Los Juicios Ejecutivos)

Autores: C.I.Nº
Lobo Jesús 11.188.759
López P. Lennys del Mar 14.550.336
Michelangelli Luisa 9.592.131
Monsalve Enrique 4.257.034
Morales Carmen 10.981.714
Quintero Oscar 17.989.034
Rodríguez Ronald 18.191.395
Sepúlveda G. Norma O. 9.181.433

Sección: N-01
Sub-Proyecto: Derecho Procesal Civil III

Prof. Dr. José Toro

Barinas, 16 de abril de 2018


ÍNDICE

1
Pág.
INTRODUCCIÓN 3
LA VÍA EJECUTIVA 4
La Vía Ejecutiva. Concepto 4
Diferencia con el juicio Ordinario y la ejecución de Sentencia 4
Requisitos de procedencia de la Vía Ejecutiva 7
Tribunal Competente 10
Preparación de la Vía Ejecutiva 11
Prescripción de la Vía Ejecutiva 13
CONCLUSIÓN 14
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 15

INTRODUCCIÓN

2
La Vía Ejecutiva, es uno de los juicios ejecutivos contenidos en el Título II, Parte
Primera, Libro Cuarto del Código de Procedimiento Civil, que regula los procedimientos
especiales contenciosos, compuestos por los procedimientos de Intimación, Vía Ejecutiva,
Ejecución de Hipoteca, Juicio de Cuentas, Ejecución de Créditos Fiscales y el de Ejecución
de Prenda, y la cual para acudir a ella, requiere un título público o autentico que no exige el
juicio ordinario, mediante ella se procede cuando hay reconocimiento de una obligación en
ese título público, procediendo cuando hay una prueba pre constituida de la obligación,
ejecutándose todos los tramites preparatorios del remate, publicación de carteles, justiprecio
y cualquiera otra que tenga relación con el embargo y venta de dichos bienes,
suspendiéndose el procedimiento hasta que haya una sentencia definitivamente firme.

En este trabajo trataremos el tema de la Vía Ejecutiva, su concepto, diferencia con el


juicio ordinario y la ejecución de la sentencia, requisitos de procedencia, tribunal
competente, preparación y prescripción.

LA VIA EJECUTIVA

3
CONCEPTO. DEFINICIÓN
Se hace necesario citar varias definiciones que sobre la Vía Ejecutiva, varios autores han
dado:

Para CABANELLAS; 1976:391: La Vía Ejecutiva constituye “un expedito


procedimiento judicial del pago, que busca la conversión en dinero de los bienes del deudor
reacio, mediante el previo embargo de bienes bastante”.

Por otra parte, MOROS; 1979:29 define la Vía Ejecutiva como “un procedimiento
especial mediante el cual el acreedor, valiéndose de instrumento público o autentico, vale o
instrumento privado reconoce legalmente, que prueba una obligación morosa de dar o
hacer, lograr bienes suficientemente a su deudor para que le garantice las posteriores
resultas del juicio cobro”.

No obstante, nuestro Código de Procedimiento Civil señala que la Vía Ejecutiva es el


procedimiento especial mediante el cual el acreedor valiéndose de instrumento público o
autenticado, vale o instrumento privado reconocido legalmente, que pruebe a una
obligación del demandado de pagar una cantidad de dinero con plazo cumplido, permite
lograr embargar bienes suficientes a su deudor para que le garantice las posteriores resultas
de juicio, incluyendo las costas.

DIFERENCIA CON EL JUICIO ORDINARIO Y LA EJECUCIÓN DE


SENTENCIA

Diferencia entre Vía Ejecutiva y Juicio Ordinario:


1.- En la vía ejecutiva, desde la introducción de la demanda puede el demandante solicitar
se decrete medida de embargo ejecutiva sobre los bienes del deudor publicándose en los
carteles y efectuándose el avalúo correspondiente. En el juicio ordinario, al introducirse
la demanda solo puede acordarse embargo preventivo de los bienes.
2.- En la vía ejecutiva se requiere que la demanda este fundamentada en el título ejecutivo
público o auténtico y en el juicio ordinario no, cualquier título sirve.
Diferencia entre la fase de ejecución de la sentencia y la vía ejecutiva:

4
1.- En la fase de ejecución de la sentencia ya existe una sentencia definitivamente firme, en
la vía ejecutiva se van a ejecutar los bienes sin existir todavía una sentencia definitiva, esta
vía es el comienzo de un juicio.
2.- En la vía ejecutiva puede levantarse la medida de embargo mediante una fianza judicial,
en la fase de ejecución de sentencia la medida de embargo no puede levantarse con fianza.

Al respecto, el Magistrado ANTONIO RAMIREZ JIMENEZ en su ponencia (Exp. Nº


02-873, dec Nº 278); señala que “la Vía Ejecutiva la consagra el legislador como uno de los
procedimientos especiales contenciosos y cuya especialidad, con respecto al juicio
ordinario radica en que desde que se inicia el juicio el acreedor tiene derecho al embargo y
demás actos anticipados de ejecución, con excepción del remate, para lo cual deberá
esperarse la sentencia definitivamente firme que decidirá si debe ultimarse o no la
ejecución, tramitándose ésta en cuaderno separado del expediente del juicio principal. Por
tanto, la Vía Ejecutiva, es característicamente un procedimiento “in executives” dentro del
juicio ordinario, del cual se diferencia porque en ella son procedentes de inmediato medidas
ejecutivas sobre los bienes del deudor antes de la sentencia. Pero, cosa distinta son el
procedimiento, inicial ejecutivo y la fase de ejecución de la sentencia con las incidencias
que ella posibilita”.

Por otra parte, el Magistrado CARLOS OBERTO VELEZ en su ponencia (Exp. Nº 99-
1030, dec Nº 117), indica: “A mayor abundamiento, la Sala observa que la especialidad de
la Vía Ejecutiva consiste en que paralelamente a la cuestión de fondo, se adelantan y
substancian en cuaderno separado, medidas de ejecución: embargo de bienes, publicación
de carteles, justiprecios, fianzas destinadas a lograr la ejecución anticipada. Por tanto, los
vicios o errores en que se incurra en alguno de los dos procedimientos, que marchan
desligados, no afectan al otro; se corrigen separadamente como si se tratara de litigios
distintos. Las incidencias surgidas en el expediente sobre la cuestión de fondo (pruebas,
tercerías, apelaciones, recursos de hecho), nada tienen que ver con las actuaciones habidas
en el cuaderno de ejecución y viceversa. Por consiguiente, si en el procedimiento de la
Vía Ejecutiva hay oposición, se siguen dos tramitaciones paralelas, la del juicio ordinario y

5
la de ejecución, por lo que mal podría el Juez pronunciarse sobre una oposición formulada
en un procedimiento sustanciado de manera separada al principal”.

También, el Magistrado CARLOS TREJO PADILLA (Caso: Sociedad Financiera de


Occidente, C.A. y Otros Aluminios de Occidente, C.A. ALDOCA), señala: “El
procedimiento de la Vía Ejecutiva opera como la anticipación de la fase de ejecución de la
sentencia, en virtud de la presentación por el actor de un documento público, u otro
instrumento auténtico que pruebe clara y ciertamente la obligación del demandado de pagar
alguna cantidad liquida con plazo cumplido, o cuando acompañe vale o instrumento
privado reconocido por el deudor. Además, el Magistrado Trejo indica que la Vía Ejecutiva
es un procedimiento anexo y paralelo al ordinario, en que para seguridad del acreedor,
desde que éste instaura su acción se procede como si ya hubiese recaído sentencia
ejecutoriada contra el deudor, continuándose la ejecución hasta el estado de sacarse a
remate los bienes depositados y deteniéndose allí hasta que, según lo disponga la sentencia
definitivamente firme que se dicte en el procedimiento ordinario paralelo deba ultimarse o
no la ejecución. El decreto que abre la Vía Ejecutiva es dictado luego de un proceso de
cognición sumaria que el Juez realiza del título que le está presentando el actor.

Los extremos estructurales de procedencia de la Vía Ejecutiva, se analizan y se


determinan sin contención de la parte contra quien se ejerce la pretensión, por lo que se
evidencia que la fuerza del decreto no es definitiva, en vista de que el destinatario tendrá
derecho a objetarlo y obtener eventualmente su revocatoria.

No ha prevenido el legislador un procedimiento especial para la sustanciación de los


reparos que el demandado formule al decreto de embargo en la Vía Ejecutiva, que si existe
para las medidas cautelares, por lo tanto, como lo ha establecido este Alto Tribunal, el
medio de gravamen a la orden del interesado será el recurso de apelación.

Es claro, como lo explica Moros Puentes, en su obra “La Vía Ejecutiva en el Derecho
Procesal Civil”, Ediciones Fabretón, páginas 104 y 105, Caracas 1979, que “la facultad de
apelar el auto que decretó la medida no puede tratar de lograr un procedimiento sobre la
validez del título que la motivó, ya que ésta vendría a ser materia del juicio ordinario de

6
cognición que se sigue paralelo. Luego cuando no se cuestiona la aptitud o mérito del título
para hacer procedente la medida, puede y debe el Juez examinar el planteamiento sin temor
a que una decisión adversa al presentante del título equivalga a dar por terminada la Litis”.
Por lo tanto, la parte contra quien obra el decreto de embargo en la Vía Ejecutiva, se
impugna por la vía de apelación, haciendo valer ante el Juez de la Alzada todos aquellos
elementos que lo vicien, sea en la forma o en el fondo. La posibilidad de excepcionarse
contra el decreto que da apertura a la Vía Ejecutiva, está en concordancia con lo previsto en
los artículos 636 y 637 del Código de Procedimiento Civil, donde se establece la autonomía
de cuadernos, pues como explica Borjas, “Los dos procedimientos (el principal ordinario y
el de la Vía Ejecutiva) se siguen separadamente y para nada influyen en el ejecutivo las
peripecias del principal”.

Concluye el autor, que “esta separación de expedientes es de palpable conveniencia, no


solo para evitar embarazos y complicaciones, sino de necesidad, pues cualquier apelación
que debiera ser oída libremente en el pleito o que fuera intentada maliciosamente por el
deudor bastaría a detener el curso de las medidas de ejecución por hacerse menester la
remisión del expediente a la superioridad respectiva”.

La Vía Ejecutiva, como ya se indicó, es característicamente un procedimiento in


executivis dentro del juicio ordinario, del cual se diferencia porque en ella son procedentes
de inmediato medidas ejecutivas sobre los bienes del deudor antes de la sentencia. Pero,
cosa distinta son el procedimiento inicial ejecutivo y la fase de ejecución de la sentencia
con las incidencias que ella posibilita.

REQUISITOS DE PROCEDENCIA DE LA VÍA EJECUTIVA

De conformidad con el Artículo 630 del Código de Procedimiento Civil que expresa:
Artículo 630: ”Cuando el demandante presente instrumento público u otro instrumento
auténtico que pruebe clara y ciertamente la obligación del demandado de pagar alguna
cantidad líquida con plazo cumplido; o cuando acompañe vale o instrumento privado
reconocido por el deudor, el Juez examinará cuidadosamente el instrumento y si fuere de

7
los indicados, a solicitud del acreedor acordará inmediatamente el embargo de bienes
suficientes para cubrir la obligación y las costas, prudentemente calculadas”.

Se desprende de dicha disposición legal, que la Vía Ejecutiva tiene tres presupuestos o
requisitos esenciales a saber:

1. Que se trate de una obligación de dar.

2. Que esa obligación sea líquida y de plazo vencido.

3. Que dicha obligación conste en documento público o auténtico o en vale o documento


privado reconocido legalmente por el deudor.

a. Que se trate de una obligación de dar

El legislador utiliza los términos de “pagar” y “cantidad” y así expresa en su artículo 630
de “pagar alguna cantidad” lo cual se pudiera interpretar como si se tratara de obligación
de dinero, pero dichos términos debemos entenderlos de una manera extensiva a cualquier
obligación del demandado de entregar no solamente cantidades de dinero, sino también en
cualquier otro tipo de obligación o sea, de una especie diferente al dinero. Por lo tanto, las
obligaciones de dar son aquellas, las “que tienen por objeto la trasmisión de la propiedad o
de otro derecho real” (Maduro, L., 1987).

b. Que la obligación sea líquida y de plazo vencido

La obligación del deudor demandado ha de ser de pagar  necesariamente una cantidad


liquida. y exigible de plazo cumplido,  o sea que tanto el monto del dinero o el número de
especies de las  cosas que deben entregarse deben estar bien determinadas, es decir,  en
forma clara y precisa en el documento constitutivo de la  obligación demandada; por tanto,
por este procedimiento no puede  hacerse valer una acción meramente declarativa o
constitutiva, sino  de condena, ya que la obligación de pagar ha de constar en forma  clara y
precisa, es decir, que no se presente dudas sobre la cantidad  del dinero o del número de
especies al cual está obligado a pagar el  demandado. Y que dicha obligación está de plazo
cumplido o  vencido para que prospere la Vía Ejecutiva. En consecuencia, no  puede
presentarse duda sobre la liquidez de la obligación y que el  plazo para pagar este cumplido.

8
c. Que la obligación conste en documento público o  auténtico o en vale o
documento privado reconocido legalmente por el deudor

Debemos entender por el Título Ejecutivo que debe producir  el demandante con su
demanda, que la obligación debe constar en  documento público auténtico o bien en vale o
instrumento privado reconocido legalmente por el deudor que pruebe de manera clara y 
precisa la obligación de pagar una cantidad líquida y tiene plazo  cumplido o vencido.

En primer lugar, el documento fundamental de la acción debe  ser público o auténtico y


entendemos como tal de conformidad con  lo dispuesto en el artículo 1.357 de nuestro
Código Civil, que “el  instrumento público o auténtico es el que ha sido autorizado con  las
solemnidades legales por un Registrador, por un Juez u otro  Funcionario o empleado
público que tenga facultad para darle fe  pública, en el lugar donde el instrumento se haya
autorizado".

En segundo lugar, tenemos el vale o instrumento privado   reconocido por el deudor y


por lo cual entendemos, todos los  instrumentos privados reconocidos  por el deudor en las
formas previstas en la ley y así tendríamos los documentos reconocidos  legalmente por
ante un Juez o ante un Notario público.

Por lo tanto, es suficiente para el actor con instrumento público o auténtico o un vale o
cualquier instrumento privado reconocido legalmente donde conste que se trata de una
obligación de pagar una cantidad y que la misma sea liquida o de plazo vencido o
cumplido, para que proceda la Vía Ejecutiva y se decrete el embargo de bienes suficiente
del deudor o demandado.

Por su parte, el procesalista RICARDO HENRIQUEZ LA ROCHE en su obra CODIGO


DE PROCEDIMIENTO CIVIL, TOMO V. Centro de Estudios Jurídicos del Zulia, Caracas
1998, págs. de la 69 a la 75, ambas inclusive; 81 y 82, en la interpretación que hace del
Artículo 630, con toda claridad señala: 
“El embargo ejecutivo lo decreta el juez, previo examen del documento fundamental
consignado, sea público o privado reconocido. Dicho instrumento, según la norma, debe

9
probar clara y ciertamente el derecho de crédito del demandante respecto a la cuantía o
monto (liquidez) y exigibilidad (plazo o condición cumplida). La virtualidad de la vía
ejecutiva radica, antes que en la posibilidad de adelantar el proceso ejecutivo, en la
obtención, sin prestación de garantía alguna, de un embargo sobre bienes muebles o
inmuebles, indistintamente. Según la Corte (cfr abajo Sent. 25-1-77), no basta que la ley dé
a un documento el calificativo de título ejecutivo para que proceda sin más la vía ejecutiva;
es necesario examinar el contenido de la escritura a los fines de constatar el cumplimiento
de los requisitos señalados por este artículo 630. 
Si el juez libra el decreto de embargo ejecutivo solicitado con fundamento en esta norma,
no significa su providencia una emisión de opinión anticipada (prejuzgamiento) que le
inhabilite (Art. 82) y le obligue a inhibirse de conocer y decidir la causa.

TRIBUNAL COMPETENTE

Debemos definir con Guillermo Cabanellas en su Diccionario Jurídico, que Jurisdicción


Voluntaria es: "Aquella en la que no existe controversia entre las partes; la que no requiere la
cualidad de !as mismas. Se trata de actuaciones entre los jueces, para solemnidad de ciertos actos o
para el pronunciamiento de determinadas resoluciones que los Tribunales deben dictar" (1963: 605).
Es por ello entonces, que decimos, hay Jurisdicción Voluntaria cuando no hay contención o
conflicto entre las partes.

De acuerdo con el artículo 631 del Código de Procedimiento Civil el acreedor que tenga un
documento privado que contenga una obligación de pagar una cantidad determinada o determinable
y que la misma sea liquida o de plazo vencido, puede recurrir ante cualquier Juez del domicilio del
deudor o del lugar donde se encuentra éste, a fin de solicitar el reconocimiento del mismo.

Como se podrá observar el legislador patrio no distingue el tipo de Juez, pudiendo por lo tanto
ser un Juez de Municipio o un Juez de Primera Instancia, también un Juez Superior en lo Civil y
Mercantil, es decir que podemos hacer la solicitud ante cualquier Juez Civil de la Jurisdicción del
Deudor.

Una vez que el Juez, reciba la solicitud correspondiente de reconocimiento, se emitirá una boleta
de citación en donde debe indicarse el motivo y por lo menos un extracto del documento del litigio.
Lo más aconsejable es remitir una copia del mismo. La citación ha de ser personalmente en la

10
persona del deudor y no en la persona de su apoderado, aun cuando se puede nombrar apoderado
judicial especial para que le asista al acto correspondiente. En caso de no conseguir el deudor, no se
le podrá citar por carteles ni mucho menos nombrársele defensor ad-litem por cuanto es un
procedimiento de jurisdicción voluntaria.

PREPARACIÓN DE LA VÍA EJECUTIVA


Procedencia y Fundamento Legal. Para que sea procedente la Vía Ejecutiva se hace
necesario que se cumplan los tres presupuestos o requisitos esenciales, que se trate de una
obligación de dar, o sea, de pagar una cantidad de dinero o de especies, que con una simple
operación aritmética le sea fácil al tribunal determinar en forma clara y precisa el numero o
las cantidades convenidas, que la misma sea de plazo vencido o cumplido y que conste en
documento público o autenticado o bien en un vale o documento privado reconocido
legalmente por el deudor.

Ahora bien, para el caso de que el acreedor tenga el documento privado donde conste la
obligación de pagar alguna cantidad y que la misma es de plazo o cumplido, pero dicho
instrumento no ha sido reconocido en forma amistosa, el Código de Procedimiento Civil
nos señala en su artículo 631 la forma de preparar la Vía Ejecutiva, solicitando ante
cualquier Juez del domicilio del deudor o del lugar donde se encuentre éste, el
reconocimiento de su firma extendida en el instrumento privado y el Juez le ordenará que
declare sobre dicho procedimiento de reconocimiento. Dicha norma nos expresa
textualmente:

“Artículo 631: Para preparar la vía ejecutiva puede pedir el acreedor, ante cualquier Juez
del domicilio del deudor o del lugar donde se encuentre éste, el reconocimiento de su firma
extendida en instrumento privado, y el Juez le ordenará que declare sobre la petición. La
resistencia del deudor a contestar afirmativa o negativamente dará fuerza ejecutiva al
instrumento. También producirá el mismo efecto la falta de comparecencia del deudor a la
citación que con tal objeto se le haga; y en dicha citación deberá especificarse
circunstancialmente el instrumento sobre que verse el reconocimiento. Si el instrumento no
fuere reconocido, podrá el acreedor usar de su derecho en juicio. Si fuere tachado de falso,

11
se seguirá el juicio correspondiente si el Tribunal fuere competente, y de no serlo, se
pasaran los autos al que sea”.

Al respecto nos dice el Dr. Pedro Pineda León; que: “Cuando el acreedor tiene contra su

deudor un crédito que no resulte evidenciado por un documento público o autentico o

reconocido, tiene que ocurrir a la vía ordinaria para que el Juez declare la legitimidad de su

acción. Si el crédito está reconocido, tiene expedita la Vía Ejecutiva” (1964:163).

La no comparecencia o negativa a contestar. Desconocimiento del instrumento.

Recursos. El deudor o su apoderado judicial, en la oportunidad fijada podrá decir que

reconoce la firma que aparece en el instrumento privado o bien negarla. En caso de que se

reconozca la firma o se resista el deudor o bien su apoderado judicial a contestar

afirmativamente o negativamente dará fuerza ejecutiva al instrumento o documento

privado. Pero, en caso contrario de que el deudor o su apoderado judicial especial no

reconociera el instrumento privado, podrá el acreedor por Vía Principal en juicio, tratar de

obtener el reconocimiento de dicho instrumento.

Ahora bien, para el caso de que el supuesto deudor, tachare de falso el instrumento

privado, se seguirá el juicio correspondiente si el Tribunal fuere competente, y de no serlo,

se pasaran los autos al que lo sea.

De las situaciones planteadas tenemos que el reconocimiento puede ser tacito o expreso,

cuando el deudor comparece y reconoce de manera expresa la firma extendida en el

documento no hay ningún tipo de problema. Los problemas se presentan cuando el deudor

no reconoce el instrumento o niega su firma. Cuando el reconocimiento se produce queda

expedita la Vía Ejecutiva. Pero cuando el deudor niega su firma tenemos que ir a juicio a

12
fin de tratar de conseguir el reconocimiento por Vía Principal. En el caso de que el deudor

se negare a contestar afirmativamente o negativamente; o que no comparezca, se considera

reconocido tácitamente el documento.

Si se produce el desconocimiento del documento por parte del deudor o del apoderado

judicial especial constituido al efecto, como lo señala el artículo 631 del Código de

Procedimiento Civil, el acreedor deberá intentar su reconocimiento por vía principal y será

un juicio declarativo de reconocimiento. Este juicio deberá proponerse ante el Juez

Competente de la Jurisdicción del deudor y la prueba fundamental en este proceso será el

cotejo de la firma estampada en el documento con la firma, que aparece en los documentos

indubitados indicados en el periodo de pruebas correspondientes.

Si el actor logra comprobar la autenticidad de la firma del deudor por via principal,

queda entonces expedita la Vía Ejecutiva, y si no lo logra, queda desechado el documento y

no se podrá utilizar la Vía Ejecutiva ni ningún otro procedimiento.

PRESCRIPCIÓN DE LA VÍA EJECUTIVA


El artículo 1977 del Código Civil nos establece en su último aparte que el derecho de
hacer uso de la Vía Ejecutiva se prescribe por diez años. En esta disposición el legislador
patrio ha establecido muy claramente que es el lapso de diez años que tiene todo acreedor
que pretenda ejercer la Vía Ejecutiva para el cobro de una obligación que conste en un
documento público o autentico, en vale o instrumento privado reconocido judicialmente
que prueba claramente la obligación de pagar una cantidad liquida y exigible o de plazo
cumplido. Para el caso que se proponga una demanda después de ese lapso de diez años,
corresponderá a la parte demandada oponer en la contestación al fondo dicha defensa o
excepción perentoria y corresponderá al Juez de la causa examinarla y decidirla en la
sentencia definitiva del juicio ordinario.

13
CONCLUSIÓN

De lo que antecede podemos concluir que la Vía Ejecutiva es donde se establece si


debe procederse o no al remate de los bienes embargados por el actor que funda su libelo en
un título ejecutivo; por tanto, en nuestro derecho procesal civil la Vía Ejecutiva es un
procedimiento anexo y paralelo al ordinario, en que, para seguridad del acreedor, desde el
momento en el cual intenta la acción se procede como si ya hubiese recaído sentencia firme
contra el deudor, y continuándose la ejecución hasta el estado de sacar a remate los bienes
embargados y depositados en la espera de lo que decida la sentencia definitivamente firme,
a los fines de ultimar la ejecución.

14
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Cabanellas G. (1976). "Diccionario de Derecho Usual'. Bibliografía Omega. 10" Edición.
Argentina.

Código Civil de Venezuela. (1982). Gaceta Oficial de la República de Venezuela N°


2.990. Fecha: Julio 26, de 1982.

Código de Procedimiento Civil. (1990). Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº


4.209 Extraordinario. Fecha: Septiembre 18, de 1990.

Maduro L., E. (1987). Curso de Obligaciones, Derecho Civil III. Caracas, Venezuela:


Fondo Editorial Luis Sanojo.

15
16

También podría gustarte