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Ejemplos de Autodeterminación de Pueblos

El documento define el concepto de autodeterminación como el derecho de los pueblos a decidir por sí mismos su futuro político y a perseguir su desarrollo económico, social y cultural. Explica que la autodeterminación implica tanto la capacidad de un pueblo para elegir su forma de gobierno como su soberanía sobre los recursos naturales de su territorio. Además, señala que la autodeterminación es reconocida en instrumentos internacionales como derecho fundamental de los pueblos.
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Ejemplos de Autodeterminación de Pueblos

El documento define el concepto de autodeterminación como el derecho de los pueblos a decidir por sí mismos su futuro político y a perseguir su desarrollo económico, social y cultural. Explica que la autodeterminación implica tanto la capacidad de un pueblo para elegir su forma de gobierno como su soberanía sobre los recursos naturales de su territorio. Además, señala que la autodeterminación es reconocida en instrumentos internacionales como derecho fundamental de los pueblos.
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La autodeterminación se refiere a la capacidad de un individuo, pueblo o nación, para decidir por sí mismo en los temas que le

conciernen.

La palabra autodeterminación se forma a partir de auto-, que significa ‘propio’, y determinación, que alude a la acción y efecto de
decidir.

El concepto de autodeterminación es usado en política para referirse a la capacidad de los ciudadanos de un territorio conformado
legalmente como Estado para tomar las decisiones referentes a su futuro político.

Autodeterminación de los pueblos: también conocida como derecho de libre determinación de los pueblos, es la potestad que cada
pueblo tiene de decidir, elegir y determinar ordenación jurídica, organización política y forma de gobierno, así como de perseguir su
desarrollo tanto a nivel económico como tecnológico y social.

El derecho de autodeterminación de los pueblos es constantemente referido sobre todo en política internacional al aparecer alguna
amenaza a la soberanía nacional por parte de las potencias económicas y militares del mundo.

Conviene, sin embargo, aclarar que la autodeterminación de los pueblos no tiene nada que ver con la separación de un territorio
para formar un nuevo Estado, lo cual se conoce como independentismo, ya que la autodeterminación es un derecho que se abrogan
pueblos históricamente constituidos.

Autodeterminación personal: En el área de psicología, la autodeterminación personal se refiere a la capacidad que tiene una
persona para decidir por sí misma aquello que le concierne.

Según la autodeterminación personal, cada quien tiene el poder de tomar las decisiones y determinar el propósito de su vida de
acuerdo con su voluntad.

La autodeterminación en un individuo implica no solo un sentido de la libertad propia, sino de la responsabilidad ante las decisiones
que toma y que le ayudan a crecer como persona.

Derecho de autodeterminación
El derecho de libre determinación de los pueblos, más conocido como derecho de autodeterminación, es el derecho de un pueblo a
decidir sus propias formas de gobierno, perseguir su desarrollo económico, social y cultural, y estructurarse libremente, sin
injerencias externas y de acuerdo con el principio de equidad. La libre determinación está recogida en los Pactos Internacionales de
Derechos Humanos, aunque no en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. También numerosas resoluciones de la
Asamblea General de la ONU hacen referencia a este principio y lo desarrollan: por ejemplo, las resoluciones 1514 (XVI) o 1541 (XVI),
relativas al derecho de autodeterminación de los pueblos coloniales. Es un principio fundamental del Derecho internacional público
y un derecho de los pueblos, que tiene carácter inalienable y genera obligaciones erga omnes[1] para los Estados. Incluso, de
acuerdo con muchos autores, la libre determinación ha devenido norma de ius cogens.[2] La ONU afirma que este derecho solo se
puede aplicar a territorios sin autogobierno y que tengan motivos históricos.

El concepto de libre determinación tiene una gran fuerza y un carácter especialmente polémico. El Comité de Derechos Humanos ha
puesto de manifiesto su naturaleza fundamental al señalar que es requisito necesario para la plena efectividad de los derechos
humanos individuales. Pero su mención en el discurso político contemporáneo puede levantar temores de desestabilización, incluso
violenta; también se ha asociado con posiciones políticas extremistas y chauvinismos étnicos.[3] La Revolución francesa se considera
un paradigma básico de cómo el pueblo derrocó a la monarquía y a la aristocracia en el poder, y estableció un régimen republicano
donde el pueblo se gobernaría a sí mismo.[4]

Esta multiplicidad de sentidos se deriva de que la libre determinación está estrechamente ligada al término «pueblos», término que
es a su vez problemático y que no ofrece un único significado. Por el contrario, tanto la doctrina como los Estados u otros agentes
internacionales han tratado de hacer valer sus respectivas concepciones.[5] A partir de 1960, la definición de los pueblos coloniales
como sujetos de la libre determinación supuso un impulso esencial para la descolonización y colaboró en una auténtica
universalización de la sociedad internacional. Una concepción mayoritariamente occidental considera también «pueblo» al conjunto
de habitantes de un Estado unitariamente considerado, mientras que diversas minorías nacionales o pueblos indígenas dentro de
Estados se han autodefinido como pueblos. Sus reivindicaciones ponen de manifiesto la tensión y los conflictos que existen entre el
derecho de libre determinación de los pueblos y la integridad territorial de los Estados.[6]

Por otra parte, el derecho de autodeterminación no se articula exclusivamente con la fórmula de la independencia, sino que tal
como aseguró la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos puede articularse en "independencia, autogobierno,
gobierno local, federalismo, confederalismo, unitarismo o cualquier otra forma de relación conforme a las aspiraciones del pueblo,
pero reconociendo los otros principios establecidos, como la soberanía e integridad territorial".[7]

EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS:


LA SOBERANÍA PARA EMPEZAR

En este artículo vamos a abordar, desde una perspectiva crítica, el concepto de la autodeterminación como derecho humano. Hay
que usar este concepto con precaución: es fácil su manipulación política según el contexto donde se utilice.

Partimos de la definición jurídica internacional de autodeterminación como «el derecho de los pueblos a la soberanía sobre las
riquezas y los recursos naturales de los territorios que habitan».

La legislación internacional reconoce el derecho a la autodeterminación como un presupuesto básico para el desarrollo del resto de
derechos. No podríamos hablar del derecho a la vivienda o a la alimentación si no existiese el derecho a acceder a unos materiales
para construir casas o a una tierra que dé alimentos.

El derecho de los pueblos a la libre determinación tiene un lugar privilegiado en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas
(ONU) y en los dos Pactos Internacionales de Derechos Humanos de 1966.

La Carta proclama como objetivo de las Naciones Unidas «fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto
al principio de la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos».

Los pactos internacionales de derechos humanos consagran en los mismos términos el derecho de los pueblos a la
autodeterminación.

Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y
proveen a sí mismos su desarrollo económico, social y cultural.
Para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales […]. En ningún caso
podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia.
Así pues, el derecho internacional reconoce el derecho a la autodeterminación con una vertiente política y otra económica.
Entiende, eso sí, que la económica es prioritaria, es decir, que la soberanía de los recursos naturales es prioritaria para que pueda
existir este derecho.

La independencia política no puede separarse de la soberanía económica. Sin la soberanía económica, la independencia política
quedaría en un plano teórico.

Ahora que sabemos qué es, ¿qué no es el derecho a la autodeterminación?

Para defender el derecho a la autodeterminación no hace falta defender al Estado. Quien puede ejercer este derecho es el pueblo,
no el Estado. El Estado es un instrumento del que se valen los pueblos para poder ejercer la autodeterminación, pero no es el único.

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