TÉCNICA DE REDECISIÓN
Ilustración clínica de un caso real
CONTRATO
“Quiero expresar lo que pienso y siento sin tener miedo a la ruptura ni provocarla
antes para evitar que me hagan daño o me abandonen”.
ACONTECIMIENTO RECIENTE
Una de las reuniones familiares recientes en las que la paciente renuncia a expresarse
por miedo a la crítica y a la humillación.
ESCENA ARCAICA
Mediante la técnica de SPEC (Situación, Pensamiento, Emoción, Conducta) se
propone trabajar con una escena arcaica para ver si emergen las decisiones tempranas
del estado del yo Niño: Sentada en la silla del Niño se le pide que cierre los ojos y vaya
al pasado, que se convierta en la niña pequeña que era y que busque una situación
similar a la que acaba de explicar:
Terapeuta: “¿En qué momento has sentido algo parecido, o has actuado o pensado de
manera similar?”
(Silencio)
Terapeuta: “¿Alguna situación parecida? Escucha estas palabras: ¡No des tu opinión,
Natalia!, ¡Cállate!, ¡No digas lo que piensas!, ¿Quién te decía cosas parecidas?
Visualiza una escena”
(Más silencio)
Natalia: “Tengo una imagen. Estamos en casa los cuatro, un domingo.
Terapeuta: “¿Qué edad tienes?
Natalia: “Tengo unos diez años, más o menos, y estamos sentados en la mesa
comiendo”
Terapeuta: “Ya. ¿Y qué está sucediendo?”
Natalia: “Mis padres y mi hermano están hablando sobre varios temas, y yo estoy
callada, pero quiero hablar, me interesa lo que están hablando, porque están hablando
de una serie que me gusta mucho y la están criticando”
Terapeuta: “¿Por qué estás callada, Natalia, por qué no dices nada, con la de cosas
que se te están ocurriendo?”
Natalia: (inquieta) “Porque tengo miedo que me digan que me calle o que lo que digo
son tonterías”
Terapeuta: “¿Quiénes? ¿Todos?”
1
Natalia: (sollozando) “No, esta vez sobre todo mi madre, sí, mi madre”
Terapeuta: “Bien, ¿qué más está pasando?”
Natalia: “Entonces yo digo lo mucho que me gusta esa serie y lo bien que me lo paso
cuando la veo, y se empiezan a reír de mi”
Terapeuta: “Escucha lo que te está diciendo tu madre, Natalia”
Natalia: “Me está diciendo que cómo me puede gustar esa serie tan mala, que no hago
más que perder el tiempo viendo la tele y que a ver si hago cosas de provecho, como
ayudar en casa”
Terapeuta: “Ahora abre los ojos, Natalia (…) Vamos a colocar una silla aquí, y quiero
que dialogues con tu mamá y le digas cómo te sientes cuando ella te riñe, te dice que te
calles porque tú no sabes…”
(Silencio)
Natalia: (llora) “Me siento como una mierda, mamá y tengo miedo”. (Dirigiéndose a
mí) “Hasta tengo miedo de que me vean con miedo, así que me quedo quieta y callada,
pero con mucha impotencia por dentro…”
Terapeuta: “Decides callarte para no hacer enfadar a mamá y decides también dejar
de pensar”
Natalia: “Sí, llega un momento en que creo que no merece la pena seguir pensando,
que para qué si al final se van a reír de mi o se van a enfadar y me van a dar de lado”
Terapeuta: “¿Algo así como: ‘si expreso lo que pienso o siento van a dejar de
relacionarse conmigo, no voy a ser importante para ellos’?”
Natalia: “Sí, aunque igualmente si no lo expreso tampoco siento que sea importante
para ellos, al contrario…”
Terapeuta: “Cierto, pero al menos si te callas estás segura de que seguirán vinculados
a ti”
Natalia: “Eso es verdad…”
…/…
Terapeuta: “Creo que deberías decirle a tu madre a qué tienes derecho a partir de
ahora, Natalia”
Natalia: “Mamá, tengo derecho a expresar mis opiniones cuando me dé la gana…”
Terapeuta: “Sin miedo… “
Natalia: “Sin miedo a que se rompa la relación contigo, y también con papá y mi
hermano, y sin miedo a que me abandonéis”
(…)
Terapeuta: “¡Y es por eso que a partir de ahora lo que voy a hacer, mamá…! Díselo,
Natalia”
2
Natalia: “Mamá, por eso lo que voy a hacer a partir de ahora, mamá, voy a decir lo
que piense cuando necesite hacerlo”
Terapeuta: “Díselo más alto, Natalia, que te escuche bien”
Natalia: (en voz alta) “¡Es por eso que lo voy a hacer a partir de ahora, mamá, voy a
expresar lo que pienso y mis sentimientos cuando lo necesite!
Terapeuta: “¡Y no voy a tener miedo de que me dejéis!”
Natalia: “¡Y no voy a tener miedo de que me dejéis!”
(Pausa)
Terapeuta: “Muy bien, Natalia, ¿Y a qué crees que tienes derecho en lo referente a
enfadarte, a sentir rabia?”
Natalia: “También tengo derecho a enfadarme cuando alguien me ofenda o me
ataque”
Terapeuta: “Eso es. ¿Sin miedo a.…? Acaba la frase”
Natalia: “Sin miedo a que se acabe la relación o a que yo no le guste
Terapeuta: “Y lo voy a hacer a partir de ahora ¿es…?”
(…)
COMPROBACIÓN EN EL ESTADO DEL YO PADRE
El terapeuta le pregunta si está de acuerdo con la decisión que ha tomado y me contesta
que sí. Comprueba posibles elementos introyectados en el estado del Yo Padre que se
opongan a la decisión del Niño:
Terapeuta: “De acuerdo Natalia. Y ahora dime, ¿tus padres también están de acuerdo
con lo que acabas de decidir?
Natalia: (silencio) “No (bajando el tono de voz, triste). No lo creo, más bien se
enfadarían conmigo si se enteran de mi decisión (…)”
Terapeuta: “Entonces Natalia, si esto fuera así, ¿qué vas a tener que aceptar sobre tus
padres?”
Natalia: “Pues que no me van a apoyar en este cambio ¿no?, que no están de acuerdo
con esto que estamos hablando”
Terapeuta: “¡Exactamente, Natalia! Porque tus padres y tú sois diferentes. ¿Lo crees
así?”
Natalia: “Sí, cada vez más, y si consigo llevar a la práctica lo que he dicho cada vez
nos distanciaremos más (…)”
3
El terapeuta coloca una silla más al lado de la silla de la madre, que representa la figura
del padre:
Terapeuta: “Diles lo siguiente, Natalia: ‘Acepto que no estéis de acuerdo con mi
manera de sentir y de pensar y también acepto vuestras diferencias y os sigo queriendo
y quiero tener una nueva relación con vosotros’”
El objetivo es que Natalia pueda aceptar la frustración sin que ello suponga que
vayan a romper el vínculo, aunque sí transformarlo.
COMPROBACIÓN DE LA PRESENCIA DEL ESTADO DEL YO ADULTO
Antes de acabar el terapeuta hace preguntas para comprobar si el Adulto ha
estado presente y qué ha observado, finalizando la sesión aquí.
ENTREVISTA EN EL PADRE
En sesiones posteriores el terapeuta aplica la entrevista en el Padre (tanto con la figura
del padre como con la de la madre), con el fin de que emerjan las resistencias al cambio
provenientes de contenidos introyectados. El procedimiento consistió en colocar una
silla vacía y entrevistar al padre y a la madre para informarles de la decisión de su hija y
conocer su opinión al respecto. La técnica acaba en la la silla del Adulto para comprobar
qué ha observado el estado del yo Adulto de la paciente.
Antonio Armada