Función y Anatomía de la Válvula Nasal
Función y Anatomía de la Válvula Nasal
El tercio medio de la piramide nasal es una zona a menudo 1. Lateralmente: por el relieve m6vil formado por
descuidada en el examen inicial yen el curso de la interven- horde inferior del cartflago triangular (limen nasi) J .~~ ..
cion; sin embargo, su papel es esencial, tanto en el pIano mor- dos hlandos que 10 atan al orificio piriforme y, por ~~,.
fologico como en el funcional. cahezadel cornete inferior .
Los cartflagos triangulares contribuyen a la resistencia y 2. Por dehajo: el horde inf;rior de la ahertura piriforme.
solidez del tercio medio, condicion fundamental' para el buen 3. Por dentro: el tahique al nivel de .
funcionamiento de la valvula nasal. El revestimiento cutaneo que es la proyecci6n perpendicular ,
mas o menos grueso desempefia tambien un papel en el sos- inferior del cartflago triangular).
ten que aporta a los cartflagos triangulares: una piel gruesa re-
fuerza este sosten, que, por el contrario, es mas debil en el La valvula nasal
caso de piel fina. nariz; examinada
.~~ en un
--~-corte horizontal, la regi6n
/
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I
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, Fig.6-2. ~ --.~ ~.. ~uJv
I
\ la acci6n de las mUsculas dilatadares y
a b prueba de Cattle.
~
Injertos funcionales. Tercio medio de la pirclmide nasal. Alas de la nariz 107
Funcion valvular
a
lamina osteocartilaginosa lateral
Fig. 6-4. Con la osteotomfa lateral y fractura alta, el pa- de un retroceso importante del dorso nasal, y de resecciones
nel osteocartilaginoso queda m6vil y puede luxarse hacia el cartilaginosas excesivas.
tabique. Pero cuando los huesos propios son convexos y la
fractura alta incompleta o demasiado alta, el grado de despla-
zamiento esta limitado con relaci6n al del cartflago que, por Causas del colapso del tercio medio
su consistencia elastica y debilidad de sus conexiones, tiene
mayor tendencia a aproximarse al tabique (fig. 6-4 a). Las condiciones que producen el colapso del tercio medio
La inclinaci6n del cartflago triangular en relaci6n al tabi- deben ser desveladas.
que, que corresponde al angulo de la valvula, es normalmen-
te de 10 a 15°. Existe el riesgo de reducir dicho angulo por la Antes de la intervencion. Cuando existe una b6veda car-
supresi6n de «T septal» y por la mayor facilidad que tiene tilaginosa estrecha contrastando con una b6veda 6sea 'ancha
el cartilago, en relaci6n al hueso, de acercarse al tabique (fi- (fig. 6-5) y los huesos propios son convexos existiendo un as-
gura6-4b). pecto preoperatorio en «V invertida», es decir, una clara se-
La conservaci6n de .la funci6n, igual que el soporte asegu- paraci6n entre los huesos y los cartflagos triangulares. En la
rado por el cartflago triangular, depende: inspiraci6n se aprecia la tendencia al colapso de los cartflagos.
Por palpaci6n se aprecia la existencia de una convexidad del
1. De su configuraci6n anat6mica propia: dimensiones, borde inferior de los huesos propios que se prolonga en la b6-
forma y resistencia de los cartilagos ( que tienen una altura, veda cartilaginosa subyacente por un claro retroceso.
anchura y elasticidad variables). Es importante apreciar la longitud de los huesos nasales
2. De las caracterfsticas anat6micas de su soporte 6seo: (fig. 6-6) y el aspecto de la piel y de los cartflagos triangulares.
longitud, convexidad y anchura de los huesospropios. Los huesos propios cortos reducen el soporte 6seo; una piel
3. De la extensi6n del despegamiento subcutaneo o sub- fina y los cartflagos triangulares c6ncavos y debiles son facto-
peri6stico efectuado previamente a la osteotomfa; de la inte- res que favorecen el colapso y pueden actuar aisladamente o
grid ad de la uni6n hueso-cartilago, que debe ser preservada; en conjunto.
a b e
Fig.6-5. Esta paciente presentaba originariamente una nariz bastante ancha (a). La correcci6n se efectu6 por resecci6n de la giba 6sea, inclu-
yendo parte de la raiz, por osteotomfas laterales bajas con resecci6n de los fondos de saco 6seos y reposici6n sobre el dorso de la giba recortada,
Despuesde 2 aflos (b) no existfa deformidad alguna. A los 8 aflos (c) el dorso parece mas fino y se puede notar la aparici6n de una discreta defor-
midad en «y invertida». Pueden invocarse varias causas:una reabsorci6n lenta del injerto repuesto, una anchura insuficiente de este o incluso la
desaparici6n progresiva del tejido cicatrizal. Estando fijos los huesos propios, los bordes anteriores de los cartflagos triangulares se aproximan li-
geramente a la linea media provocando la deformidad en «V invertida». Esto podia prevenirse colocando el injerto dorsal mas ancho o por me-
dio de los injertos expansivos.
Injertas funcianales. Tercia media de la pircimide nasal. Alas de la nariz 109
Fig.6-6. Huesos nasalesmuy cortos. Tras la resecci6n de la «T sep- Fig.6-7. Giha nasal que en su superficie posterior muestra la existen-
tal" y la practica de osteotomias laterales. el cartflago triangular dis- cia de un horde anterior del tahique muy ensanchado. El riesgo de
pone de un soporte 6seo aUnmas debil con mayor riesgo de colapso. colapso de los cartflagos triangulares es mayor en estos casos si no se
reconstruye el techo.
Durante la intervencion. Es util, una vez resecadala giba 2. Una osteotomia demasiado alta.
nasal,examinar su cara profunda para apreciar la anchura de 3. Resecci6n excesiva de la giba nasal, especialmente en
la «T septal» (fig. 6-7). Despues de ejecutar la osteotomfa la- narices anchas.
teral y el acercami~nto de las laminas osteocartilaginosas a la 4. Despegamiento cutaneo previo demasiado extenso.
linea media, el examen en vista oblicua de los lados derecho e
izquierdo, asf como pasareldedo sobre las partes laterales del
dorso,permite descubrir si existe una interrupci6n de laco~ti-
nuidad hueso-cartflago triangular, un resalte que es signo de
Correccion quirurgica
colapsoode un debilitamiento del cartflago triangular .
Es preciso restablecer la anatomfa de la b6veda cartilagi-
Fig. 6-8. Los factores operatorios que debilitan el so- nosaen particular d~ la «T septal», es decir, reproducir la an-
porte de los cartilagos triangulares y favorecen el colapso con chura de antes en el horde anterior del tabique con un angulo
deformaci6n en «y invertida» son: valvular normal.
Con esta finalidad se pueden suturar las cupulas mucosas
1. La desinserci6n, el desgarro de los cartflagos triangula- cuando se ha realizado una disecci6n submucosa (fig. 6-9). Se
res por la acci6n agresiva de la lima o una resecci6n excesiva pueden tambien colocar injertos cartilaginosos sobre el dorso
de estos cartflagos, que pueden ocasionar una depresi6n del nasal para obtener un efecto de separaci6n de los cartflagos
tercio media de la piramide nasal, pero sin colapso alar. triangulares y de elevaci6n de la cobertura cutanea, favore-
Existe, por el contrario, una hiperactividad de los musculos ciendo su juego funcional.
dilatadores de la narina que entrafia la dilataci6n relativa e in- Preferentemente se utiliza el cartflago septal para los injer-
clusoa vecesfija, que se observa en ciertas rinoplastias. tos sobre el dorso y los injertos expansivos. El cartflago puede
a Fig. 6-8 b
a b
Fig. 6-9. Sutura de los «rechos mucosos» en el tercio medio por uno o Fig.6-10
dos puntos que incluyen el horde anterior septal.
aplastarse ligeramente y ser colocado despues en la cara su- ginosas. Estos dos injertos estaran unidos entre sf, 10 que ase-
perficial del cartilago triangular para reforzarlo. gura a cada uno la mejor estabilidad.
La concha puede utilizarse para reconstruir o reforzar los
cartilagos triangulares inexistentes o insuficientes. Fig. 6-10. Por 10 que respecta a 10S injertos
Sobre el dorso nasal es posible recurrir ala asociaci6n de
un injerto en «onlay» y otro en «inlay» colocado en la cara
profunda del primero, mas ancho que el borde anterior septal
y encajado de algun modo entre las dos laminas osteocartila-
Via de abordaje
Todas estas correcciones pueden ser llevadas a
via intranasal, pero con mayor dificultad cuando .
nasalesson estrechos.
_.Q-- J ---
su estabilizaci6n por las suturas que se realizan ~~.1 ~~"..~.
directo y con una excelente exposici6n de la regi6n valvular.
Ademas, ese abordaje permite suturar la extremidad infe-
rior de un injerto colocado sobe el dorso.
b I Casos cllnicos I
d e
Fig.6-13. Paciente que presenta una puma cuadrada con b6veda 6sea de anchura normal y estre-
chez relativa del tercio medio. El revestimiemo cutflneoes de buena calidad. Los cart£lagosson fir-
mes y resistemes. El problema de esta paciente reside: 1. en perfil, se ha de acortar ligeramente
la nariz y resecar la giba 6sea; 2, de frente, el problema es mayor; se deben equilibrar los tres seg-
mentos de la pirarnide nasal. La b6veda osea no precisa modificaci6n, la punta ancha y cua--
drada sera reducida y el tercio medio estrecho ha de ser ensanchado.
a b
c
Injertas funcianales. Tercia media de la piramide nasal. Alas de la nariz 113
Fig.6-13. (Continuacion.)
Resultado a los 2 aiios: las Ifneas supraorbitarias interrumpidas en el tercio medio (a) se si-
guen basta las cupulas de forma natural (b) .En vista inferior, la proyecci6n de la punta esta
ligeramente aumentada a expensasde la ancbura del 16bulo (e).
114 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
COLAPSO ALAR
Ciertos pacientes se quejan de una mayor molestia respira-
toria durante la inspiraci6n asociada a menudo a la excesiva
aproximaci6n del ala contra el tabique (colapso), que se ma-
nifiesta segun su importancia durante la inspiraci6n normal y
la forzada.
El diagn6stico de esta molestia inspiratoria debe hacerse
considerando 10 que es responsabilidad de la valvula, que
puede estar a veces influida por las relaciones estrechasentre
10Scartflagos triangulares y 10Salares. Un ala nasal debilitada
tiene mas facil tendencia a aproximarse al tabique arrastrada
por el colapso del cartflago triangular .
Fig.6-14
Causas del colapso alar
a b
Fig.6-15. a) El colapso alar esta favorecido por los crus liiteraleslargos, debiles y c6ncavos, y los pies sa-
lientes de los crus mediales. Se manifiesta especialmente en la inspiraci6n. b) La reducci6n de la altura de
los crus laterales y la resecci6n de las cupulas desempeftan un papel agravante en presencia de estos fac-
tores.
Correccion quirurgica el borde superior del crus lateral cuando este no sea dema-
siado c6ncavo y el colapso sea moderado.
SegUnel aspecto de la piel, la forma, la longitud y la elasti-
cidad de los cartflagos alares y la importancia del colapso en Las cUpulasalares agudasdeben modificarse por medio de
inspiraci6n forzada, est6 indicado reforzar la armadura carti- incisiones o escisiones adecuadas y eventualmente por injer-
laginosa,modificar su forma, cambiar el aspecto de las cupu- tos o suturas cartilaginosas.
las y rectificar las relaciones de la uni6n crus lateral-cartflago Cuando el pie de la columela es ancho, hay que ver si es
triangular. consecuenciade un tabique ancho, que pueda ser adelgazado,
La exteriorizaci6n de los crus laterales por incisi6n margi- ode los bordes laterales de la espina nasal, que en este caso
nal o abordaje extemo transcolumelar favorece la realizaci6n serfan resecados.Los pies divergentes de los crus mediales se-
de estasmodificaciones de un modo preciso. ran parcialmente resecadosdespuesde haber escindido los te-
Los crus laterales muy c6ncavos hacia fuera ser6n corregi- jidos blandos que los separan; unas suturas de transfixi6n ase-
dosmodificando su curvatura por medio de incisiones cartila- guran el estrechamiento del pie de la columela.
ginosasincompletas asociadas a la colocaci6n de injertos de Un exceso de mucosa en el pie de la columela puede for-
cartflago(figs. 6-16 y 6-17). mar un ribete: un procedimiento util consiste en resecar mu-
cosa del tabique e introducir la piel que recubre el cartflago
1. Si la piel es tina, el exceso superior del crus lateral re- en la narina, despues de resecar parcialmente la cola del crus
secadopuede ser acomodado sohre la cara superficial del car- medial.
tIlago remanente y suturado a el, despues de haherle dado la
vuelta poniendo cara c6ncava contra cara c6ncava.
2. Si la piel es gruesa o los cartilagos dehiles y c6ncavos,
es necesario emplear un cartilago mas resistente: un frag-
I Caso clfnico I
mento del tahique aprovechando .suscurvaturas eventuales o
bien un fragmento de la concha. Es igualmente posihle inver-
tir las relaciones del horde inferior del cartilago triangular con (fig.6-17)
a b
d
-
PEOROl.l). '.
CIRU""",,-, "'LASr,cU
c.-P. , ~ ~.c. 71.)
.Alas de la nariz 117
e f 9
h i
Fig.6-17. (Continuacion.)
Uno de los objetivos de la cirugia de la punta nasal es af- punta redonda, sin contar con la debilidad del ,
monizaf su forma, posici6n y pfoyecci6n con las otfas estruc- sus consecuenciasmorfol6gicas y funcionales.
tufas o «volumenes» de la pif:imide nasal, buscando sobfe Es preferible, cuando las condiciones no son .~.~.~
todo: ser mas conservador para resolver mejor los problemas
provocan la presencia de una piel gruesa, .
1. Una punta ligeramente saliente en relaci6n al dorso. biles, una columela corta, etc. ~~ ..~~
2. Un perfil co1umeloapicalarmonioso Con doble angulo zaci6n frecuente de injertos cartilaginosos.
co1umelary, por 10 menos, una curvatura de la co1umelalige-
ramente Convexacon relaci6n armoniosa co1umeloalar.
MECANISMOS DE AUMENTO
Fig. 7-1. Con el fin de obteneruna proyecci6n satisfacto-
ria con relaci6n al dorso, es a veces posible rebajar este ul- DE LA PROVECCI6N
timo por medio de pequefios recortes sucesivos en el borde DE LA PUNT A NASAL
anterior del tabique y de los cartilagos triangulares basta con-
seguir el perfil deseado.Esto es viable cuando: La base de la nariz estll
nos resistentes, .
1. La proyecci6n de la punta nasal es suficiente. ~-- ..'---
2. La b6veda osteocartilaginosa es estrecha con piel fina les mas o menos divergentes. Los tejidos ~
cubren son igualmente de espesor y elasticidad .~..
yelastica.
3. Los cartflagos alares y triangulares presentan una dos estos factores entraran en juego en cualquier
buena resistencia. ci6n que se efectue en la punta.
Todo intento de aumento de la proyecci6n de la
Pero en ocasionesla .columela es corta, los cartflagos, debi- ~ ..
les y poco resistentes,la piel, gruesa y sin elasticidad, y la giba tructuras cartilaginosas y los tejidos que las recubren.
cartilaginosa, muy marcada, de modo que, si se rebaja el tejidos poseen una elasticidad cuyo valor es .'...
borde anterior septal de manera sistemlitica, se corre el riesgo puesto que de ella dependera el aumento conseguido.
de terminar con defectos cllisicos como el pico de loro y la
Figs. 7-2 y 7-3. En vista inferior se pueden discernir
bre la piel cuatro segmentos diferentes de .
dos blandos.
b) \
cionar las cupulas-~ en
~- su parte externa, para adosar ;; ~-.-
Fil!.7-1
Fig. 7-2. I. Segmento subapical correspondiendo a los crus interme-
Fig.7-3
dios. Representa el tercio de la altura total de la base nasal. II. Seg-
mento columelar (crus mediales). III, Segmento que corresponde a los
pies de los crus mediales. IV, Segmento desprovisto de cartilago,
y situado entre los pies de los crus mediales y la espina nasal.
Los injertas cartilaginasas tienen la ventaja de praparcia- 4. Segmento situado entre los pies de los crus mediales y
nar la carrecci6n simultclnea de la definici6n y del valumen la espina nasal. En general es corto, pero sobre todo es bas-
del 16bulay una mejar prayecci6n de la punta. tante extensible porque es el unico de los cuatro segmentos
Se cual fuere el tipa de carrecci6n prayectada, este seg- que no tiene cartilago.
menta debe canservar una langitud igual al tercia de la altura A este nivella aplicaci6n de un puntal columelar, apoyado
de la basenasal, la cual na siempre es pasible. sobre la espina nasal, consigue hacer avanzar la columela y
obtener su alargamiento. Tambien puede conseguirse una
2. Segmento columelar. Esta situado entre el apex de mejor proyecci6n con cambio de la forma: de las narinas que
los orificios nasalesy el punto donde el pie de la columela co- sean mas alargadas de delante hacia atras. Esto se logra des-
mienzaa ensancharse. plazando la piel del umbral de la narina hacia la columela, 10
Este segmento donde los crus mediales estan adosados es que acarrea un ligero estrechamiento de la distancia interalar
maso menos largo y responsable de la proyecci6n de la punta y una disminuci6n del aplastamiento de las alas.
y de la forma de las narinas: estas son muy alargadas cuando Los crus mediales adosados constituyen pues el pie medio
dicho segmento es largo, o por el contrario tienen su eje ma- de un trfpode, compuesto por el conjunto de los cartilagos
yor horizontal, cuando es corto, como sucedeen ciertas nari- alares. La mejora en la proyecci6ft puede obtenerse por un
cesafricanas o en el sfndrome de Binder yen las secuelasde puntal cartilaginoso colocado entre los dos crus mediales, y
fisurasnasolabiales. por injertos que, colocados a nivel de la espina nasal, contri-
A este nivel no es posible ningun alargamiento, pues la piel buyen a aumentar la altura del cuarto segmento y, por ende,
seadhiere fntimamente a los cartflagos. la proyecci6n de la columela.
Un examen previo con palpaci6n minuciosa de la piel, de
3. Segrnento que corresponde a los pies de los crus me- los cartilagos y de los otros elementos que forman la piramide
diales. Presenta un ensanchamienta variable, ligada a la di- nasal, as! como la buena apreciaci6n en el transcurso de la in-
vergenciamas a menas marcada de 1as cartilagas hacia atras. tervenci6n de las consecuenciasde cada intervenci6n quirUr-
Tambien puede estar en relaci6n con una espina nasal ancha gica sobre la proyecci6n de la punta, son medidas indispensa-
y un tabique desbordado hacia abajo. bles para obtener un resultado armonioso.
El alargamienta de este segmento es pasible par escision Cuando se proyecta la colocaci6n de un injerto cartilagi-
de las tejidos blandos redundantes, situadas entre los pies de noso en la punta nasal, pueden efectuarse, en un primer
los crus mediales, a vecespor seccion del cartilago en la union tiempo, las reseccionesplanificadas tanto en la punta como en
conel crus medial y por suturas de transfixion que apr~ximen el dorso, a fin de preparar luego los despegamientospara alo-
los pies de los crus mediales; el efecta obtenido es comparable jar los injertos despuesde realizada su extracci6n (del tabique
al de una plastia en V- Y que logra una pequefia ganancia en 0 de la concha auricular). La colocaci6n de los injertos sera el
proyecciongracias al mejor apoyo del soparte medial sobre la final de la intervenci6n. Esquematicamente pueden encon-
espinanasal. trarse tres situaciones diferentes:
122
a h
2. La concha auricular, cuyas formas convexas se prestan este es un cartflago blando que a\¥¥¥" AA¥¥¥"A."~_AA_."'A
a la perfecci6n para su aplicaci6n sobre la punta (fig. 7-5); utilizando dos capas superpuestas por sus caras c6ncavas.
3. Ademlis del cartflago del tabique
.."~". -~...l'"~- ~.~ ~ 0 '
litarlo, es utilizado como injerto en la punta (fig. 7-6).
la piel es gruesa, sera necesario disponer de un , .--
cientemente rfgido como para resistir la presi6n cutanea.
segmento 6seo de la giba puede ser modelado y ur""'"U" ,
~omo injerto de ~heen, y el segmento cartilaginoso, como in-.
]erto en «golondnna». ~
Fig.7-6
Fig. 7-9
'-
Despues de levantar el colgajo columeloapical, el injerto se
ubica y estabiliza por varios puntos de sutura a los tejidos ve-
cinos: crus mediales y tejido subcutaneo (fig. 7-10).
Como norma general es preferible utilizar un injerto de ta-
mafio algo mayor. Una vez colocado en su sitio, es mantenido .
con la ayuda de uno o dos puntos de sutura, y la correcci6n
conseguida puede comprobarse inmediatamente recolocando
Fig.7-11
el colgajo cutaneo. Si el resultado es bueno, el injerto se su-
tura definitivamente con nailon de 6-0, o en caso contrario se
puedereadaptar y retocar en el mismo lugar o extrayendolo y
volviendo a colocarlo.
El interes de este abordaje reside en poder controlar mejor
la simetrfa del subsuelo, es decir, de los bordes inferiores de
los crus mediales, en corregir mejor las asimetrfas yen colo-
car mas c6modamente un puntal columelar, asi como en efec-
tuar otros montajes con injertos cartilaginosos.
En los injertos catilaginosos colocados en la punta de la
nariz, aun sin la mas minima imperfecci6n, en el caso de piel
tina se puede observar, transcurridos unos meses,un pequefio
salientecartilaginoso, en particular en el borde anterior pro-
vocandouna pequefia zona de palidez de la piel (fig. 7-11).
I Casos clfnicos I
I Casos cllnicos I
Injerto en C'C'golondrina~~
El segmento cartilaginoso de la giba nasal puede propor-
cionar, en algunos casos, un injerto anatomico: el injerto en
«golondrina».
El cartilago triangular presenta en su tercio superior una
continuidad con la expansion lateral del borde anterior del ta-
bique, union que, por otro lado, es debil y puede ser facil-
mentedestruida al extraer la giba.
Su extraccion en un solo bloque y sin lesionar el cartilago,
con un volumen suficiente, constituye la primera etapa. AI ex-
traerlo, para evitar que se rompa, es conveniente hacer presa
en la porcion osea que es mas solida y da mayor seguridad.
Fig.7-14. Nariz larga con punta globulosa sin definici6n, columela demasiado visible y espina na-
sal algo saliente. La piel es fina, los cart£lagos alares, moderadamente resistentes y los crus mediales,
un poco cortos. La desviaci6n del tabique se manifiesta por una luxaci6n hacia la izquierda del
borde anteroinferior.
a b c
d e
Injertos de la punta de lariz v de la columela 127
h
9
i j
a b
c
-
. .
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I, ,,4ith"!~
"V.
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~
Injertos de la punta de la nariz V de la columela 131
d e
f 9
Fig.7-16. (Continuaci6n.)
d "
f 9
Fig.7-17. (Continuaci6n.)
Fig. 7-18. Nariz en tensi6n con giba cartilaginosa muy desarrollada, columela muy corta, punta
caida (acentuandoseal sonreir) y piel muy fina. Por efecto de la tensi6n ejercida por la giba, la
columela y los tejidos blandos dellabio superior son arrastrados hacia delante, dando la sensaci6n
de existir un exceso de espina nasal. En efecto, al recortar el dorso cartilaginoso se relaja la ten-
si6n y se restablece la anatomia normal de la regi6n de la espina nasal (que no precisa ser rese-
cada). Por el contrario, el retroceso de la punta debe ser compensado por injertos cartilaginosos.
a h
c d
e
Incision intracartilaginosa.
Acortamiento (mucosa y cartflago) en forma triangular de 5 mm hacia delante.
Reseccion en monobloque de la giba cartilaginosa por osteotomo.
Injertos cartilaginosos «en golondrina» (dos piezas) (v. fig. 7-13).
Puntal columelar: fragmento de vomer adelgazado y osteotomfas laterales.
Resultado a los 5 aiios.
136 Atlas de rinoplastia y de la via de
a b
Fig.7-19
de transfixi6n. En ciertos casos,cuando los pies son muy di- Forma del injerto. Dehe tener una forma rectangular y su
vergentes, sera preciso seccionarlos o resecarlos para escindir extremidad anterior no dehe sohrepasar el nivel de las cupu-
los tejidos intermedios y facilitar su acercamiento por las su- las. Su horde inferior y sus caras laterales dehen ser 10 has-
turastranscolumelares. tante finas como para no ensanchar la columela, si el injerto
se inserta entre los crus mesiales; en este caso, su horde infe-
Material. El material id6neo es el cartilago septal que por rior puede ser modelado de modo que contrihuya a ohtener
ser pIano conviene muy bien a este tipo de injerto: no obs- un dohleftngulo columelar.
tante, pueden emplearse tambien 10Scartilagos auricular o Fig. 7-21. Es conveniente que el puntal columelar sea
costal, as! como el vomer o hueso cortical. La indicaci6n de mas grueso en su parte posterior, de modo que se sustente
uno U otro depende de las posibilidades de tomarlo de Uno U
otro lugar y de la consistenciaque se precisedarle.
El cartflago auricular es elastico y falto de rigidez; pueden
unirse dos fragmentos por su cara c6ncava y fijarse Con sutu-
ras para darles mayor rigidez y mejor soporte.
En 10que respecta al puntal 6seo, puede utilizarse:
'\
1. El pie oseo del tabique, fragmento de vomer a veces
grueso que precisara ser adelgazado para no ensanchar la co-
lumela.
2. Un fragmento oseo de cortical o de hueso parietal, en
especial cuando el aumento de proyeccion deseado sea im-
portante o la piel sea gruesa.Es recomendableefectuar varias I--"
perforaciones en el injerto oseo, que facilitan, junto con las
suturas de transfixion, mantener el injerto en buena posicion. / Fig. 7-20
!~~..
~
Iniertos de la Dunta de la nariz v de la columela 7
I
bien sobre la espina nasal y su extremidad posterior no se
desvielateralmente, 10 cual disminuirfa el efecto perseguido;
a tal fin puede ensancharsela extremidad posterior por dos
fragmentos de cartflago adosados, o hacer un montaje tipo
«torre Eiffe1» o en «A», consiguiendo un buen apoyo sobre la
espinanasal. La via bucal facilita la ubicacion de este montaje
en el sitio adecuado y susutura al periostio de la espina nasal
facilita mantenerlo en buena posicion.
Cuando el angulo nasolabial es agudo, se asocia frecuente-
mente un acortamiento triangular anterior a un injerto trian-
gular septal cuya base mas ancha y gruesa reposa sobre la es-
pina nasal. Con este procedimiento se logra, al mismo tiempo,
una mejor exposicion del tercio posterior de la columela (fi-
gura7-24).
El puntal columelar es util y puede asociarsea otros injer-
tos como: injertos en «onlay» 0 injertos de Sheen. Su coloca- a b
cion debe ser esmeraday con un cierto grado de sobrecorrec-
cion en prevision de una perdida parcial de la proyeccion
obtenida. Fig.7-21. «A» o en «torre Eiffel».
--
-
Fil!.7-22 Fig.7.23
Via de abordaje. Utilizando la via intranasal, el puntal 110previamente preparado dentro del tabique membranoso,
columelar sera alojado a traves de una incisi6n marginal en la manteniendolos en posici6n por suturas de transfixi6n.
mitad anterior de los crus mediales. Se diseca entre los dos Cuando la columela esta retraida, es necesario disponer de
cartilagos o en el tabique membranoso, segun el fin perse- una cierta laxitud de la mucosa; para ello se debe despegarla
guido, y se coloca, dependiendo del volumen del puntal el ha- mucosa por encima del suelo y a nivel de este, y eventual-
cerlo con mas o menos facilidad. mente hacer sobre ella incisiones de descarga,manteniendo el
La via externa transcolumelar facilita la precisi6n en la co- alargamiento obtenido por medio de suturas de colchonero.
locaci6n del injerto. Puede tambien utilizarse la incisi6n me- La eficacia del puntal columelar depende, en IQ que se re-
diocolumelar corta en el segmento columeloapical que per- fiere al aumento de proyecci6n, de su longitud adecuaday de
mite la colocaci6n rapida y precisa aI precio de una cicatriz un apoyo estable sobre la espina nasal. El injerto debe repo-
invisible de unos 4 mm. sar sobre la espina nasal a la que sera suturado, incluso por
osteosintesissi se trata de un injerto 6seo.
Lugar del injerto (figs. 7-22 y 7-23). El puntal columelar Este injerto puede en ocasiones ser algo mas largo que el
puede estar situado entre los dos crus mediales -cuando se alojamiento que se le ha creado buscando un efecto de alarga-
quiera obtener un aumento de la proyecci6n de la punta; no miento.
debe sobrepasar el borde inferior de los crus. Una vez en su
lugar, se avanzan los crus y por medio de suturas de transfi-
xi6n aplicadascerca de su borde superior se mantiene el pun-
tal columelar en buena posici6n.
Tambien se le puede colocar dentro del tabique membra-
noso, en especial en columelas retrafdas o cuando se quiere I Casos clinicos I
corregir un angulo nasolabial agudo. En este caso, despuesde
suturar la incisi6n de transfixi6n, se ponenuno o dos injertos
(figs. 7-24 a 7-26)
adosadossujetos entre sf por puntos de sutura, en un bolsi-
138 Atlas de rinoplastia V de la via de abordaje externo
Fig. 7.24. Nariz larga con tingulo nasolabial agudo debido a ascensode la columela en su mitad
posterior. La giba osteocartilaginosa es moderada si se considera que la raiz nasal estti retrafda.
En vista de frente se aprecia igualmente la disarmonia entre la mitad superior de la pir8mide na-
sal, reducida y estrecha, y la base que es ancha con narinas aplastadas y cuyo eje oblicuo hacia
abajo y afuera constituye una indicaci6n de resecci6n de los pies de las alas de la nariz.
a b
d e
f
9
Fig.7-25. Joven paciente antillana que padece un sindrome de Binder bien desarrollado. Dorso de
la nariz muy pIano e hipoplasia nasomaxilar muy marcada, sobrepasandolos limites de la prema-
xila. Articulacion dentaria normal. La piel es bastante extensible, como puedeuno darse cuenta
pinzando ellobulo entre los dedos (h). El caracter racial esta acentuado por el retroceso impor-
tante de la punta, con 10que los labios parecen mas voluminosos. La correccion quirurgica consis-
tio en infiltrar, en un primer tiempo, abundante cantidad de suero con adrenalina a fin de crear
una cierta expansion cutanea, mientras tanto se efectuo la toma de injertos en la cresta ilfaca
(fragmentos de cortical y esponjosa).
a b
Injertos de la punta de la nariz y de la columela 141
Abardaje nasal. Se eligio la incision de Rethi, par via externa, habida cuenta
de la extensibilidad cutBnea que dejaba prever un aumento nasal importante con
posibilidad de cierre cutBneo sin tension.
La amplia diseccion subperiostica se extendio hasta la raiz de la nariz por el
dorso y, lateralmente, hasta las paredes laterales.
Fig.7-25. (Continuacion.)
Abordaje intrabucal (d, e, 1; g). Una incision vestibular intrabucal que abarca
de canino a canino permite efectuar una diseccion subperiostica amplia hacia el
sue 10 de las fosas nasales y la cara anterior del maxilar superior hasta la salida
de IDs nervios suborbitarios que son descubiertos y aislados. Se aprecia la exis-
tencia de la espina nasal de volumen reducido y la ausencia del reborde anterior
del suelo de las fosas nasales, reemplazado por dos pequelias fosas a ambos la-
dos de la espina nasal (d).
La reconstrucci6n se Ileva a cabo, a nivel del dorso, colocando un injerto to-
mado de la cresta ilfaca (corticoesponjoso de 1 cm de grosor) e insertado en la
rafz nasal despues de avivar ellecho con tijera con ramas dentadas y lima.
Con una tira de injerto cortical de 4 cm de longitud, adelgazado, se efectua un
montaje en llL" que es ubicado en la columela. Este puntal columelar se incluye
en el centro de la espina nasal en una hendidura vertical efectuada a proposito
con tijeras dentadas y fijado luego por medio de un punto de osteosfntesis con
acero inoxidable; se realizan numerosas perforaciones en el puntal oseo con el
fin de permitir el paso de las suturas de transfixion columelares que complemen-
tan las suturas del final de la intervencion.
142 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
h i
Fig.7-25. (Continuaci6n.)
m n
Fig.7-25. (Continuaci6n.)
144 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
Fig. 7-26. Paciente con secuelas de fisura nasolabial izquierda y nariz tipo africano con su raiz
algo excavada, giba cartilaginosa moderada y, sobre .todo, base ancha, lobulo asimetrico y alas
aplastadas.
a b
c
d e
Fig.7-26. (Continuaci6n.)
Los fracasos en las rinoplastias pueden ser la consecuencia Los problemas que presentan las rinoplastias secundarias
de faltas tecnicas o errores de planteamiento. Una nariz cuya estAnfrecuentemente asociadosy dependen:
correcci6n ha sido bien realizada tecnicamente, pero que no
encaja bien en la cara del individuo o en su conjunto, debe ser 1. De la longitud de la nariz mas o menos reducida.
considerada como un fracaso. 2. De la importancia y dellugar de las resecciones6seasy
Las faltas tecnicas son de variable gravedad y pueden con- cartilaginosas, asf como de las caracterfsticas de los cartflagos
ducir a deformidades de los diversos componentes de la pira- remanentes.
mide nasal con secuelasque afectan la estetica y la funci6n. 3. De la calidad del soporte mesial.
Sin embargo, en los casosbien operados yen los que el ci- 4. De las caracterfsticas (flexibilidad, grosor) del revesti-
rujano queda satisfecho del resultado inmediato, es decir sin miento cutaneo.
faltas tecnicas aparentes, es posible observar defectosmenores
en una proporci6n que oscila, segun el cirujano, entre el 5 al En caso de piel muy gruesa: ciertos defectos quedan disi-
20 %; a veces esos defectos aparecen como tales, ya que el mulados por el grosor de los tegumentos que no puede ser re-
sentido de observaci6n del paciente esta mucho mas agudi- ducido. El resultado esperado no es sino una mejoria mode-
zado despues de la intervenci6n. Un ejemplo frecuente son rada, justificando el empleode despegamientoslimitados, en
las desviaciones discretas, a menudo desconocidasantes de la especial con el fin de la aplicaci6n de injertos cartilaginosos
operaci6n, pero que son apreciadasdespues. en el dorso, en la punta O en las alas.
En cuanto a los defectosmayores estan en relaci6n con re- En el caso de tejidos muy adheridos, esta indicada la utili-
seccionesexcesivaso irregulares, aunque en verdad no siem- zaci6n de un abordaje por via extema, teniendo en cuenta
pre hay un paralelismo entre la importancia del defecto ob- que el despegamiento debe llevarse a efecto muy minuciosa-
servado y las dificultades operatorias encontradas. mente a ras del cartilago (si quedan restos) y del hueso, si hay
Los defectosmasfrecuentes son observados en aquellas na- necesidad del bisturi o despegador cortante, y siempre des-
rices que han perdido la 'naturalidad y parecen artificiales a pues de haber infiltrado abundantemente la zona para engro-
causa de ciertos rasgos observados regularmente: angulo na- sar los pIanos cutaneos.
sofrontal insuficientemente excavado, nariz demasiado recor- Las dificultades son, pues, de grado variable, y los proble-
tada, dorso demasiado rebajado, poniendo en evidencia un mas pueden localizarse en los tejidos de recubrimiento, la mu-
pico de loro o una punta demasiado redonda falta de defini- cosa o el esqueleto osteocartilaginoso.
ci6n (fig. 8-1). Los tejidos de recubrimiento pueden ser cicatrizales, escle-
rosos y adheridos al esqueleto osteocartilaginoso, situaci6n
especialmente favorecida por los actos quirUrgicos quirurgi-
cos agresivos sobre las cubiertas muscular y subcutanea.Los
pIanos cutaneos pueden igualmente adherirse a la mucosa
cuando la resecci6n cartilaginosa ha sido excesiva.La falta de
flexibilidad de los orificios nasales acrecienta las dificultades
de exposici6n de las lesiones.
Las resecciones 6seas y cartilaginosas necesitan una re-
construcci6n anat6mica a menudo con la ayuda de injertos
cartilaginosos, siendo, como es, el objetivo de la reconstruc-
ci6n, anat6mico y funcional.
Fi2.8-1
Rinoplastias secundarias 149
Las desviaciones discretas constituyen las deformidades riesgo que se corre en tal caso no es s6lo no conseguir su CO-
mas dificiles de corregir; corresponden a menudo a una des- rrecci6n, sino provocar otros problemas. Por ello es preferible
viaci6n cartilaginosa residual o a una asimetria de las resec. tomar la simple soluci6n de camuflarlas por medio de injertos
ciones. Su correcci6n es dificultosa, siendo casi siempre mas cartilaginosos colocados en el lado opuesto a la desviacion,
facil lograrla por medio de pequefias maniobras quirurgicas maniobra esta que suele resultar muy eficaz.
que a traves de anchos despegamientos y osteotomfas; el
Fig. 8.3. Nariz secundaria un poco corta y disarm6nica. Su falta de equilibrio se evidencia
muy bien en vista oblicua: la mitad superior del dorso nasal est1iligeramente hundida, la nariz
parece muy reducida y la punta, poco proyectada. En vista de frente, la anchura muy marcada
de la b6veda 6sea se debe a la ausenciade osteotomias laterales.
a b
-
Fig.8-3. (Continuacion.)
Resultado a los 15 meses: moderado alargamiento de la nariz. A esto se aiiade una ilusi6n
6ptica de alargamiento por los injertos colocados sobre el dorso, con 10que se sube un poco el
angulo nasofrontal.
152 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
f 9
h i
Fig.8-3. (Continuaci6n.)
montada por una giba mas o menos marcada (verdadera o La correccion quirUrgica de estas deformidades en silla de
falsa) (fig. 8-4). montar comprende dos etapas:
La causapuede ser una resecci6n excesivade la giba osteo-
cartilaginosa o un traumatismo frontal, que originan una nariz 1. La reposici6n de los elementos desplazados,asimetri-
aplanada,cuya base da la sensaci6nde ser mas grande. cos.
Una cirugfa septal demasiado agresiva con resecci6n im- 2. La reconstrucci6n del dorso por injertos de cartilago o
portante de los cartflagos triangulares y del borde anterior del de hueso, conforme alas posibilidades de extracci6n de cartf-
tabique puede producir un hundimiento limitado a la regi6n lago del tabique y a la importancia del hundimiento. El cartf-
supraapical. lago de la concha auricular no es 10suficientemente largo y su
ab c
Fig. 8.4. a) Nariz en silla de montar con falsa giba. No debe ser resecada sino ligeramente
raspada para permitir alojar un injerto de relleno que se remonte hacia la raiz. b) Giba ver-
dadera que si debe resecarse y utilizar el fragmento como injerto. c) Hundimiento total
(postraumatico o por excesivaresecci6n del dorso osteocartilaginoso).
forma curva no conviene al dorso nasal. Los soportes de la tivo al injerto, parecera menos ancho. Por consiguiente, las
punta estan muchas veces afectados por el traumatismo o osteotomias no son siempre indispensables.
la intervenci6n precedente, yes util, presioriando la punta ha-
cia atras, averiguar la resistencia de los crus mediales. Via de abordaje. El abordaje intranasal es generalmente
suficiente si la deformidad es aislada. Cuando hay otros de-
Previa disecci6n submucosa, se secciona la uni6n de los fectos asociados, en especial a nivel de la punta, la via trans-
cartflagos triangulares con el tabique, y mediante incisiones columelar suele estar indicada, maxime si se preve una re-
cartilaginosaspuede corregirse la desviaci6n del borde ante- construcci6n dificil de la punta O es necesario reforzar el
rior del tabique, o bien colocando ferulas cartilaginosas del soporte septal anteroinferior con un puntal columelar ancho.
tipo de injertos expansivos,cuyo interes estriba en reforzar el
soporte septal anteroinferior debilitado por reseccionescarti-
laginosaso de la espina nasal.
El angulo nasofrontal debe ser ligeramente acentuado
cuandoel injerto dorsal se extienda basta la raiz.
Las osteotomfas mediales y laterales permiten corregir una
I Casos cllnicos I
asimetrfa o una ancbura excesiva de la b6veda, pero no bay
que olvidar que el bundimiento produce la ilusi6n de un
(figs. 8-5 a 8-7)
dorso aplanado y mas ancbo V QUe,con el aumento consecu-
154 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
Fig. 8-5. Paciente que presenta una deformidad en silla de montar con hundimiento muy marcado
del dorso, secundaria a reseccion excesiva. Esto da lugar a la ilusion optica de una nariz con punta
muy proyectada.
a b
c
d e
Fig.8-5. (Continuaci6n.) Desviaci6n del dorso hacia la izquierda y asimetria de las cupulas;
la izquierda es mas saliente.
Resultado a los 2 aiios: se consigui6 establecer un equilibrio, sobre todo con el aumento
del dorso. La proyecci6n de la punta ha disminuido muy ligeramente.
156 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
Fig. 8-6. Paciente que ha sufrido una resecci6n «entusitistica» del dorSO, 10 que conlleva el aspecto
aplanado del tercio medio de la cara, punta aparentemente demasiado proyectada y orificioS nasales
aplastados y demasiado visibles.
a b
c
Rinoplastias secundarias 157
d e
Fig.8-6. (Continuacion.) En perfil, la nariz se aprecia hundida y acortada con las narinas
aplastadas.Existe, ademas,una retrogenia.
El aumento que necesita el dorso es importante y se preve la toma de un injerto 6seo.
Resultado a los 10 meses:el aumento del dorso y el reforzamiento de la punta logran corre-
gir el hundimiento y la curvatura supraapical, porporcionando una buena definici6n a la
punta.
160
NARICES PLANAS SIN SOPORTE Este soporte actua a la manera del palo de una tienda de cam-
DE LA PUNT A pafia, reduciendo la distancia entre las bases alares y modifi-
cando la forma de los orificios nasales cuyo eje mayor hori-
zontal se verticaliza. La extremidad posterior del soporte se
Son narices secundarias a traumatismos anteriores o qui-
inserta en una muesca hecha con un oste6tomo en la parte
rUrgicos que presentan los cartflagos alares debilitados.
media de la espina nasal, siendo conveniente fijarlo par un
AI examinarlas, se aprecia que la distancia que separa la
punto de osteosfntesis (por via vestibular). Se adelantan las
base de las alas es importante con relaci6n a la longitud de la
crus mediales y se efectuan suturas de transfixi6n a traves del
columela; la punta se deprime con facilidad cuando se pre-
puntal que ha sido previamente perforado. Su extremidad an-
siona sobre ella, al no haber un soporte columelar ni cartilagi-
terior es cubierta con un injerto cartilaginoso a fin de evitar
noso adecuado; a todo esto se puede afiadir un hundimiento
un resalte sobre la piel.
dorsal por resecci6n excesiva del tabique, necesitando una re-
construcci6n por injertos.
Esta reconstrucci6n tiene como finalidad armar la colu-
mela con un soporte s6lido y bastante largo para recuperar la
proyecci6n deseada. Puede utilizarse un puntal cartilaginoso I Casos cllnicos I
del tabique, pero uno 6seo (fragmento de hueso cortical) sera
mejor, especialmente en los casos de punta muy hundida. (figs. 8-8 a 8-10)
Fig. 8-8. Rinoplastia secundaria: nariz con base ancha y retraida, mientras que el tercio superior
de la piramide nasal presenta una proyecci6n normal. El hundimiento supraapical es discreto; el an-
gulo nasolabial entrante es consecutivo a la resecci6n de la espina nasal.
h
f& Fig.8-8. (Continuaci6n.) 9
Fig. 8.9. Nariz secundaria y postraumfltica. Se aprecia que el flngulo nasofrontal estfl poco mar-
cado en contraste con la base retraida. Las alas estfln caidas y aplanadas, y la columela, retraida.
Existe, ademas, una perforaci6n del tabique secundaria a una operaci6n anterior.
a b
d
Rinoplastias secundarias 163
e f
Fig.8-9. (Continuaci6n.)
Resultado a los 3 aiios: la proyecci6n de la punta sostenida por el puntal columelar s61ido
conlleva una modificaci6n del eje de los orificios nasalesque estan mas alargados.
164 Atlas de rinoplastia v de la via de abordaje externo
Fig. 8-10. Paciente con nariz aplanada secundaria a dos intervenciones precedentes, de las cuales
en la primera se coloco un injerto oseo. Es una nariz con la boveda osea aplanada y ancha, sobre
todo a nivel de la base, donde no hay ningun sosien de la columela.
a h
c
d e
9 h
i j
Fig.8-10. (Continuacion.)
Rinoplastias secundarias 167
a b
168 Atlas de rinoplastia V de la via de abordaje externo
c d
e
Fi2.8-11. (Continuaci6n.)
-
f 2
Fig.8-11. (Continuaci6n.)
Extraccion del tabique a partir del borde anterior pasando por encima y por
detras de la zona de adherencias consecutivas a la intervencion precedente.
Extirpacion de la concha, para injerto.
Injertos cartilaginosos (e):
1. Sobre el dorso se colocan un injerto con dos capas de cartilago septal y
dos injertos expansivos.
2. Puntal columelar !fragmento de concha) para corregir una ligera retrac-
cion del pie de la columela.
3. Injerto de Sheen !fragmento de concha).
4. Relleno de una depresion del ala derecha, utilizando un fragmento de car-
tilago.
Osteotomias mediales y lateralestipo «curva ascendente», efectuadas por via
externa con un osteotomo de 3 mm.
a b
c
d e
Fig.8-12. (Continuaci6n.)
Abordaje externo por incision columelar que es adoptado en razon de las di-
versas correcciones que se presume seran necesarias en el tercio medio, punta y
columela.
La rafz se profundiza con un osteotomo hiselado.
Despues de reducir el exceso anterior del tahique y los cartflagos triangulares,
se extrae para injerto una parte del tahique partiendo de su horde anterior.
Los injertos cartilaginosos se colocan:
1. Uno en la mitad superior del dorso.
2. Lateralmente, en la cara superficial de los cartflagos triangulares (no re-
producido en el esquema).
3. Utilizando un fragmento de vomer previamente adelgazado se coloca en-
tre los crus mediales para sosten de la columela.
4. Un injerto tipo Sheen en la punta logra mejorar, de un lado, la proyeccion
y, del otro, la definicion del lohulo y del horde inferior de la columela, dema-
siado recto.
Fig.8-13. Paciente que presenta una retrusi6n insuficiente del dorso y un saliente muy marcado de
la cupula cartilaginosa. La correccion se efectlia por incision marginal con exteriorizacion de los
cartilagos alares que son regularizados. Despues de un despegamiento subcutaneo de la regi6n su-
praapical se extirpa el excesode cartilago del tabique.
a b
Rinoplastias secundarias 173
a h
Fig.8-14
temporanea rotacion cefalica de la punta. Para paliarla, se La correccion tendra por finalidad compensar por injertos
puede doblar el injerto o bloquearlo con un tope: un frag- o por otros medios las reseccionesefectuadas.
mento de cartilago colocado por encima desu extremidad an- El alargamiento debe afectar las tres estructuras que com-
terior y suturado al borde anterior septal o a los tejidos veci;. ponen la piramide nasal: la piel, la mucosa y el esqueleto OS-
nos de la region supraapical (fig. 8-14). teocartilaginoSO. LoS revestimientos, interno mucoSOy ex-
En el postoperatono debe vigilarse el color del colgajo: si terno cutaneo, no pueden «seguir» mas que en funci6n de sus
aparece una ligera cianosis, debe suprimirse toda compresion caracteristicas (integridad, elasticidad) y de las disecciones
por debajo dellobulo, y la cianosis desapareceraen 24 horas. practicadas antes.
La infiltracion abundante de xilocaina con adrenalina de-
sempefia un cierto papel, pues prepara la disecci6n y dis-
Narices cortas tiende la piel y la mucoSa,que debe.ranser ampliamente dise-
cadas. La expansi6n rapida por infiltraci6n masiva puede ser
Nariz corta es aquella que tiene disminuida la distancia considerada y llevada a cabo mientras se toma el injerto 6seo.
desde el angulo nasofrontal a las cupulas. Si se trata tanto de El despegamientosubcuttlneo o subperiostico es extenso y
una rinoplastia primaria o como secundaria, su correcci6n puede alcanzar basta la raiz y lateralmente basta la mejilla (si
quirUrgica es siempre diffcil y mas cuando, despues de una o no esta previsto realizar osteotomias.laterales).
varias operacion_esprecedentes,los tejidos de recubrimiento y La raz6n de esta amplia disecci6n es aprovecbar la elastici-
las mucosasson cicatrizales, adheridos e inextensibles. dad de la piel, esperando que esta se adaptara a una infraes-
En las secuelasde la rinoplastia, el acortamiento excesivo tructura mas larga al final de la operaci6n. En 10Scasosgra-
suele estar asociado a una reducci6n inmoderada de los cartf- ves, el despegamiento se extiende por debajo de 10Sbuesos
lagos alares y a veces a una deformidad en silla de montar . propioS, las ap6fisis frontonasales y el reborde de la abertura
(,Por que es corta la nariz? Considerando aparte las narices piriforme, separando 10Scartilagos triangulares, con 10 cual
congenitamente cortas, las observadas en las rinoplastias se- sera posible bajar toda la nariz cartilaginosa. A todo esto
cundarias son la consecuencia de varias maniobras que aso- debe afiadirse la ubicaci6n de un injerto, siempre que sea po-
cian reseccionesconsiderables: sible, superficialmente en la uni6n osteocartilaginoSa.
1. Resecci6n del «exceso»superior de los crus laterales y Fig. 8-15 a. La diseccion de la mucosa debe ser igual-
las cupulas. mente extensa. El alargamiento en la mucosa nasal se logra
2. Acortamiento del tabique. cuando esta es flexible, no cicatrizal y f6cil de disecar:
3. Resecci6n mucosa al borde inferior del tabique y a ve-
cestambien lateralmente. 1. La disecci6n bilateral del tabique se extiende por de-
4. Retracci6n de la cobertura cutanea que se adapta mas bajo de los cartflagos triangulares.
o menos bien a la nueva estructura osteocartilaginosa. 2. El despegamiento del suelo de las fosas nasalesse hace
por via vestibular;se prolonga por el orificio piriforme.
Se produce despues la abertura del cingulo nasolabial con Asi se consigue una especie de funda o forro mucosoque
exposici6n de los orificios nasales muy visibles en vista de puede alargarse en la medida en que la mucosa sea mas o me-
frente, asociadaa un pico de loro y punta redonda. nos flexible:
a) Por incisiones paralelas horizontales del pericondrio.
b) Pero sobre todo por una secci6n alta de la mucosa a
nivel del tercio medio (fig. 8-16). El alargamiento mucoso
conseguidose estabiliza por puntos de sutura colocados inme-
diatamente por encima del borde inferior septal y asociadosa
un injerto cartilaginoso insertado en el tabique membranoso.
Se pueden insertar uno o dos injertos de forma triangular con
baseanterior y solidarizarlos.
Este amplio despegamientode la mucosa facilita la toma de
una porci6n ancha del tabique que puede ser usada de injerto.
El alargamiento del armazon osteocartilaginosose realiza:
Fig.8-16
Rinoplastias secundarias 175
Fig.8-17. Nariz secundaria de tipo africano, demasiado reducida, con orificios nasales expuestos,
muy visibles y asimetricos. El dorso tiene una proyecci6n normal, pero estli desviado a causa del
desplazamientode un injerto costal.
a b
176 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
d e
, t
9
Fig.8-17. (Continuacion.)
Fig.8-17. (Continuaci6n.)
Debajo del lobulo se aplican tres injertos triangulares fijados entre sf, utili-
zando fragmentos de concha y vomer adelgazado, conformando un montaje
grueso por delante y fino hacia atrBs (f; g).
Reduccion de 105 pies de las alas en el umbra' nasal.
a b
Fig.8-18. (Continuaci6n.)
Rinoplastias secundarias 179
e ..
9 h
Fig.8-18. (Continuaci6n.)
Puntal columelar. Para ello es preferible utilizar un frag- to columeloapical o desbordarlo ligeramente hacia atras, ha-
mento pIano de cartflago septal, si se dispone de el, o un frag- biendose adelgazado previamente su extremidad posterior,
mento de vomer; incluso el borde externo de la concha puede segun se necesite. Un cartflago suficientemente rfgido consi-
servir. El sosten o puntal se coloca entre los dos crus mediales gue dar al16bulo la forma deseada.
(por una incision marginal, o por via externa, o incluso por via La vfa de abordaje externo transcolumelar es la preferida:
vestibular si se prefiere que el injerto sea grueso en su porcion el injerto triangular puede suturarse a los tejidos vecinos y al
posterior). Puede apoyarse sobre la espina nasal, pero en nin- puntal columelar, que ya ha sido fijado por suturas de transfi-
gun caso su extremidad anterior debe sobrepasar el nivel de xi6n; todo esto contribuye a la estabilidad del montaje.
las cupulas reconstruidas.
Su borde inferior estara tallado de maneraque reconstruya
el contorno columeloapical. Si es grueso puede constituir un
mejor apoyo y dar mas estabilidad al segundo injerto.
El puntal columelar se fija por puntos de sutura de transfi-
xiOn.
~sos Cllni~
Injerto triangular tipo Sheen. Se coloca debajo del puntal
(figs. 8-20 a 8-22)
columelar y perpendicular a el, puede ubicarse en el segmen-
Fig. 8-20. Paciente que despues de dos rinoplastias presenta una nariz alga gruesa con la ra{z poco
ahondada, dorsa ancho y punta demasiado elevada. La intervenci6n, en este casa, tendr1i par fi-
nalidad alargar ligeramente la nariz y definir mejar la punta.
Rinoplastias secundarias 181
a c
Fig. 8-2L Paciente que rue operada de rinoplastia de reduccion por via externa con retrusion del
dorso y reseccion excesiva de las cupulas que producen, en vista de perril, un dorso retraido, raiz
nasal insuricientemente excavada y, sobretodo, una punta redonda muy retraida.
a b
c d
Rinoplastias secundarias 183
e f
~ h
Fig.8-2L (Continuacion.)
Fig. 8-22. Paciente que aiioS antes habia sido operada de rinoplastia con reseccionexcesivade las
cupulas y parte anterior de los crus mediates,to que dio lugar a una punta muy retraida, redonda y
sin definicion, poniendo en evidencia la region supraapical que parece excesiva.Seria un error dis-
minuir el dorso tratando de definir mejor la punta. Basta con tapar la punta sobre la fotografia,
tanto la de frente como la de perfil, para darse cuenta de que la proyecci6n del dorso y su anchura
son normales; por consiguiente, s61ola punta debe ser corregida para aumentarla y armonizarla
con el dorso. Se pretende, pues, dar mayor definici6n y proyecci6n all6bulo. La b6veda 6sea no
precisa osteotomia lateral.
a b
c
Rinoplastias secundarias 185
Fig.8-22. (Continuacion.,
Resultado a los 2 aiios: a pesar de unadiscreta perdida de proyecci6n, observada entre el sexto mes y el final del se-
gundo afio, la definici6n y proyecci6n de la punta son satisfactorias. El exceso supraapical ha quedado disimulado por
"I "V"",,.. ti.. 1" "'mt"
186 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
~
Rinoplastias secundarias 187
Fi2. 8-25
queda una cicatriz vertical en el dorso. i,Es preferihle tener tilago triangular, no hay inconveniente en reducir este ex-
una cicatriz, generalmente discreta, o un saliente disarm6- ceso.
nico? La respuestacorresponde al paciente.
En caso de piellacia e inelastica que se deja pinzar fcicil-
mente (con conexiones dehiles del tejido suhcutcineo), la co-
rrecci6n consiste igualmente en aumentar el dorso por medio
de un injerto cartilaginoso, si ello es posihle. I Casos clinicos I
Si la piel es tina y elastica, y cuando hay un exceso del
horde anterior del cartilago del tahique, crus lateral o car- (figs. 8-26 a 8-28)
Fig. 8-26. Paciente que despues de dos intervenciones presenta una deformidad en pico de
loro, dorso retraido con malformacion en «V invertida» y asimetria de la punta, en parte debida
a una desviacion del tabique. El revestimiento cutoneo es flexible, suave y de buena calidad.
a b
e f
Fig.8-26. (Continuaci6n.)
Fig.8-27. Deformidad nasal secundaria. Piel bastantegruesa. En perfil se apcecia (a) la caiz li-
gecamenteexcavada,la giba muy acentuada y la punta cedonda muy maccada con «pico de loco"
en parte cartilaginoso. El ala esta caida y el angulo nasolabial es entcante.
a b
c d
Rinoplastias secundarias 191
f 9
Fig.8-27. (Continuacion.) En vista de frente (f) se aprecia una depresi6n del ala disimu-
lada en parte por el grosor de la piel. Interesa rellenar un poco la depresi6n de la raiz y asi
contribuir a mejorar el equilibrio de las estructuras.
192 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
.i
Fig.8-27. (Continuacion.
Resultado alos 9 meses:el exceso supraapical ha sido corregido esencialmente por la ele-
vaci6n de la piel supra y subyacente gracias a injertos cartilaginosos. Las relaciones ala-colu-
mela han mejorado con la combinaci6n del puntal columelar y la resecci6n del reborde del
orificio nasal (i, j).
Rinoplastias secundarias 193
Fig. 8-28. Paciente con deformidad nasal secundaria, cuya piel, bastante gruesa en la base, acentua
el contraste entre el dorso rebajado en demasia y la punta grande y muy proyectada. La deformi-
dad en «V invertida» es, en este caso, secundaria al rebaie excesivo del dorso.
a b
c d
Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
194
e f
Fig.8-28. (Continuaci6n.)
Rinoplastias secundarias 195
h i
Fig.8-29. lnjerto en «ancla marina» de Juri, que en caso de colapso alar puede ser completado con
injertos cartilaginosos colocados en la cara superficial de los crus laterales.
Rinoplastias secundarias 197
Fig. 8.30. Paciente con detormidades nasales acentuadas consecutivas a dos intervenciones ante-
riores: dorso muy reducido, maltormaci6n en" V invertida» y pinzamiento del tercio medio del
dorso que muestra un aspecto sinuoso (g). La punta estli demasiado levantada, pinzada y asimetrica
con retracci6n de las alas, en especial la dellado izquierdo. La piel es tina y estli adherida. Existe,
ademlis, una retrogenia.
a b
c d
Irjil La operaci6n se hace empezando par la correccion del menton par osteoto-
~
ii~11I.
mia supra basilar y avance de 8 mm.
Jr El abordaje externo permitirB visualizar las resecciones excesivas que se reali-
l"rlllrl zaron en IDs crus laterales y IDs cartilagos triangulares: el crus lateral izquierdo
Iij ' ha sido resecado casi en su totalidad; la cupula derecha es un poco saliente y el
U crus lateral ha sido resecado parcialmente.
198 Atlas de rinoDlastia V de la via de abordaje externo
Fig.8-30. (Continuaci6n.)
Fie.8-30. (Continuaci6n.)
200 Atlas de rinoplastia y de la via de abordaje externo
Fig. 8-31. Paciente que habia sido operado de rinoplastia por via externa con una incision colume-
tar mal situada, demasiado anterior y a la altura del vertice de Ios orificios nasales. Se aprecia pin-
zamiento de la punta, mas evidente en el Iado izquierdo (c). Dorso retraido y nariz que da la impre-
sion de ser ancha y corta con Ios orificios nasales visibles en exceso. Su proyeccion es correcta, pero
el soporte de Ios crus mediates es debit.. La piel es mas bien gruesa.
a b
c d
La operacion se hace por abordaje por via extern a a traves de la incision anterior. Se
aprecia que los crus laterales y las cupulas han sido resecadas casi en su totalidad, sobre
todo en el lado izquierdo; la piel gruesa asegura un soporte relativo y en mascara en parte
los defectos.
Extraccion del tabique a partir de su borde anterior y extirpacion de la concha auricular.
Injertos cartilaginosos para:
1. Dorso, donde se aplica un fragmento del pie oseo del tabique (vomer) adelgazado,
regularizado y cubierto con un fragmento de cartflago aplastado.
2. La punta y las alas: los crus laterales son reforzados con dos fragmentos de concha
suturados al borde inferior de los fragmentos remanentes del crus lateral. Debajo dellobulo
(g, h) se coloca un fragmento de la concha, de forma triangular.
Osteotomfas mediales y laterales bajas.
Reseccion de las alas en 2 mm.
f
e
J
9
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~i
; Fig.8-31. (Continuaci6n.)
;
~
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