Cara posterior: La cara posterior del cuerpo del maxilar presenta en la línea
media cuatro pequeñas eminencias designadas con el nombre de apófisis geni.
Están dispuestas dos a dos y presentan inserción, los dos superiores, a los
músculos genihioideos, y las dos inferiores, a los músculos genihioideos. Como
en la cara precedente, en la posterior se encuentra también una línea saliente y
oblicua, la línea oblicua interna o milohioidea, la cual, lo mismo que la oblicua
externa, va a confundirse por detrás con el borde anterior de la rama; esta línea
presta inserción al músculo milohioideo. Por debajo de ella y a cada lado de las
apófisis geni se encuentra una pequeña depresión transversal, la fosita
sublingual, destinada, como indica su nombre, a prestar alojamiento a la
glándula sublingual. Por debajo de ella y a nivel de las dos o tres últimas
muelas, existe una nueva depresión mucho más pronunciada que la anterior, la
fosita submaxilar, en la cual se aloja en parte la glándula del mismo nombre.
Maxilar inferior visto por su cara
posterior: 1. cóndilo; 2. apófisis
coronoides; 3. orificio del conducto
dentario; 4. cañal milohioideo; 5. espina
de Spix; 6. ángulo de la mandíbula
(gonion); 7. sínfisis; 8 y 9. apófisis geni;
10 y 11. fositas di gástricas.
Maxilar inferior, cara interna:
1. cóndilo; 2. apófisis coronoides; 3.
escotadura sigmoidea; 4. orificio
superior del conducto dentario, con 4’,
espina de Spix; 5. canal milohioideo; 6.
borde posterior de la rama; 7. ángulo de
la mandíbula; 8. fosita submaxilar; 9.
sección del maxilar a nivel de la sínfisis;
10. línea oblicua interna; 11. apófisis
geni superior; 12 apófisis geni inferior;
13. fosita sublingual; 14. fosita
digástrica.
Bordes: Los cuatro bordes de la rama ascendente del maxilar inferior se
dividen en anterior, posterior, superior e inferior:
Borde anterior. El borde anterior, oblicuo de arriba abajo y de atrás a delante,
representa un canal cuyos dos bordes, confundidos por arriba, se separan el
uno del otro a medida que descienden y se continúan respectivamente, a nivel
del cuerpo del hueso, con las dos líneas oblicuas anteriormente descritas.
Borde posterior. El borde posterior, igualmente oblicuo hacia abajo y adelante
y ligeramente contorneado en S itálica, es redondo y liso; está en relación con
la parótida; y de ahí el nombre, que le dan algunos autores, de borde parotídeo.
c) Borde superior.
El borde superior: dirigido de delante atrás, lo forman dos apófisis
voluminosas: una anterior, llamada apófisis coronoides; otra posterior,
designada con el nombre de cóndilo del maxilar inferior. Estas dos apófisis
están separadas por una escotadura profunda llamada escotadura sigmoidea.
El cóndilo del maxilar inferior es una eminencia elipsoidea, aplanada en sentido
anteroposterior, cuyo eje mayor se dirige oblicuamente de fuera a dentro y de
delante atrás. Sensiblemente inclinado hacia dentro, sobresale
aproximadamente un centímetro del plano interno de la rama ascendente, se
articula, como veremos más adelante, con la cavidad glenoidea y el cóndilo del
temporal. El cóndilo está unido a la rama del maxilar por una porción
estrechada llamada cuello del cóndilo. En la parte antero interna de este cuello
se ve una depresión o fosita, siempre muy marcada, destinada a la inserción
del pterigoideo externo (para más detalles, véase el capítulo dedicado a
Artrología).
La apófisis coronoides presta inserción al músculo temporal. Aplanada en
sentido transversal, tiene la forma de un triángulo, cuyo vértice dirigido hacia
arriba es liso, y la base forma cuerpo con la rama del maxilar. Las dos caras se
distinguen en interna y externa. De sus dos bordes, el anterior se continúa con
el borde anterior de la rama y el posterior se dirige oblicuamente hacia el cuello
del cóndilo, formando la vertiente anterior de la escotadura sigmoidea.
Borde superior del maxilar inferior,
cara interna: 1. rama del maxilar; 2.
orificio superior del conducto dental; 3.
espina de Spix; 4. apófisis coronoides; 5.
escotadura sigmoidea; 6. Cóndilo; 7. fosita
para el músculo pterigoideo externo; 8.
nervio y vasos masetéricos; 9. nervio y
vasos dentales Inferiores; 10. nervio
milohioideo.
La escotadura sigmoidea o semilunar tiene la forma de media luna cuya
concavidad mira hacia arriba. Separa una de otra las dos eminencias que
acabamos de describir, y por otra parte establece una amplia comunicación
entre la región masetérica, situada en la cara externa de la rama del maxilar, y
la fosa cigomática, colocada al otro lado de esta rama. Por esta escotadura
pasan los nervios y vasos masetéricos.
Borde inferior: El borde inferior de la rama se continúa sin ninguna línea de
demarcación con el borde inferior del cuerpo. El punto saliente en donde se
encuentra, hacia atrás, con el borde posterior o parotídeo, constituye el ángulo
del maxilar inferior o ángulo de la mandíbula, importante punto de referencia
para la mayor parte de las medidas que en antropología se toman sobre el
maxilar inferior.
Conformación interior conducto dentario inferior: La estructura del maxilar
inferior es la de todos los huesos planos: está constituido por una masa central
esponjosa circunscrita en toda su extensión por una capa bastante gruesa y
muy resistente de tejido compacto. El tejido central es tan denso, que casi
únicamente puede llamarse tejido esponjoso al que rodea el conducto dentario.
A nivel del cóndilo, la capa periférica del tejido compacto se adelgaza
extremadamente. La eminencia ósea está constituida casi enteramente por
tejido esponjoso cuyas trabéculas ofrecen en su mayoría una dirección vertical.
Esta dirección se hace más manifiesta a nivel del cuello. La apófisis coronoides
difiere del cóndilo en que no presenta más que una delgada capa de tejido
esponjoso, envuelta por otra muy gruesa y muy densa de tejido compacto. Un
largo conducto, llamado conducto dentario inferior, recorre la mayor parte de la
extensión de cada mitad del maxilar inferior. Por arriba, empieza este conducto
en la cara interna de la rama, cerca del centro de la misma, inmediatamente
por detrás de la espina de Spix. Desde este punto se dirige oblicuamente hacia
abajo y adelante, y al alcanzar las raíces de las piezas dentarias, y llegada a la
altura del segundo premolar, se divide en dos ramas, externa e interna: la rama
externa o conducto mentoniano, dirigiéndose oblicuamente hacia arriba y
afuera, se abre en la cara externa del hueso por el agujero mentoniano
anteriormente descrito; su rama interna o conducto incisivo, continuando su
trayecto por el lado de la sínfisis, viene a terminar debajo de las raíces de los
incisivos. El conducto dentario inferior se encuentra situado a 8 ó 9 milímetros
por encima del borde inferior del maxilar. Visto en sección, presenta el aspecto
de un círculo o de un óvalo con su eje mayor vertical situado en el tejido
esponjoso del hueso; mide, según los puntos en donde se le examine, 2 ó 3
milímetros de diámetro; de su pared superior parten numerosos conductillos de
dirección ascendente, que van a terminar en las cavidades alveolares. En
estado fresco, el conducto dentario es recorrido por el nervio y los vasos
dentarios inferiores, y los conductillos precitados dan paso a las ramificaciones
colaterales que este nervio y estos vasos envían a las raíces de los dientes.