Los Siete Principios Herméticos
Los Siete Principios Herméticos
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1 Todo es Mente
2 Historia de El Todo
3 Preguntas y respuestas del hermetismo
4 Cualidades de El Todo
5 Visualicemos a El Todo
6 Creación del universo
o 6.1 Involución
o 6.2 Evolución
o 6.3 Interacción
7 ¿Por qué crea universos el todo?
8 ¿El universo es irreal?
9 El Todo está en todo
10 Los siete Principios Herméticos
o 10.1 Subplanos del Principio de Correspondencia
11 Conocimiento actual sobre el Universo
Todo es Mente
De por sí los temas que integran lo espiritual y ciencia u otras posturas de
raciocinio humano se vuelven un poco complejos porque acercarnos a ellos no
implica un proceso de aprendizaje de un culto o una religión sino más allá, es
como asistir al proceso mismo del pensamiento. Por eso a modo de introducción
te invitamos a que leas sobre física cuántica y espiritualidad.
En este artículo con sumo cuidado abordaremos las diferentes posturas filosóficas
y hasta ocultistas, misma doctrina que está conformada por un conjunto de
prácticas relacionadas con la magia, la alquimia y la astrología, mediante las
cuales desde hace muchos siglos personas como Hermes Trimegisto han
explicado que es El Todo y porque el todo es mente.
Ese todo del que veníamos hablando, ese extraño y magnánimo es un ente de
donde surge todo saber y toda existencia y que conoceremos a profundidad
según lo que nos dejan ver las diferentes posturas filosóficas y espirituales a lo
largo de la evolución del hombre.
Son siete esos principios que según la filosofía hermética son en los que se basa
la existencia del cosmos y fueron hallados entre todos los libros escritos
por Hermes Trimegisto, sobre todo en la llamada Tabla Esmeralda, estos son:
Aunque sus orígenes son muy ancestrales, en la actualidad cada vez se hace más
presente sobre todo después de la publicación de El Kybalión que recoge gran
parte de lo que es el Hermetismo como un conjunto de creencias filosóficas y
devociones que se basan en lo escrito por Hermes Trismegistus como son: la
mencionada Tabla Esmeralda; el Corpus Hermeticum; el Libro de los Muertos o
los Textos Herméticos.
Lo que sabemos de este misterioso personaje es que vivió en Egipto en el siglo XX
antes de Cristo y fue contemporáneo con Abraham, se dice que vivió por 300 años
y que además fue tomado por dios en algunas culturas no solo en la egipcia,
aunque en este fue deificado como: Thot el dios de la sabiduría, escritura, música
y que tiene como símbolo a la Luna; en Grecia fue entendido como Hermes
Trimegistus, el dios de la sabiduría y quien más tarde sería Mercurio en Roma.
Fue apreciado tanto por los griegos como por los egipcios y era considerado el
padre de todas las ciencias, tanto como Thot, el dos veces grandes por ser gran
rey y gran sacerdote, como siendo llamado Hermes Trimegistus, que viene a
significar tres veces grandes donde se le añade a sus virtudes la de gran filósofo.
Para muchos Hermes Trimegistus o Thot fue quien fundó la alquimia que es una
práctica que se entiende como la búsqueda de transmutación del plomo en oro,
que por cierto fue comprobado por la ciencia que sí es posible aunque la
alteración haga del oro resultante un elemento muy inestable que se desintegra
en segundos, misma que para otros es la precursora de la química moderna.
Otro de estos conocidos postulados herméticos es que por bajo y detrás del
universo se encuentra la verdad fundamental, la verdad que le da vida y porque a
todo. Esa verdad es El Todo que a su vez es espíritu y que por ser es absoluto,
infinito e inmutable, ambos extractos dejan mucho que pensar, sobre todo porque
se cuestiona un realidad que para nosotros es tan tangible como es el universo.
Según ellas el universo no los es todo, hay algo más allá, un principio creador que
contiene este universo en el que vivimos con todas su galaxias, agujeros negros y
andromedas, etc., pero en las que todo es mente, todo eso fue o es pensado por
algo llamado El Todo.
Y tiene tiempos finitos, nuestro universo no existió desde siempre, en algún
momento El Todo lo empezó a pensar y no existirá para siempre los científicos,
que estiman que 35.000 millones de años será el tiempo de duración de todo esto
que vivimos y aunque aún estamos lejos de ese final con sus diversas teorías de
cómo será, es increíble pensar que más allá de nuestra vida hay un tiempo para
todo así como podemos ver en la biblia.
Es un poco abrumador sabernos tan vulnerables, sabernos una idea de El Todo,
porque todo es mente, toda nuestra vida, la vida de nuestro planeta y nuestro
universo es de 13.700 millones de años, mientras que la edad del planeta es de
4.500 millones de años y la aparición del hombre puede ser desde 140 mil años a
70 mil años atrás hasta el presente.
Es relativamente joven nuestra raza comparada con los tiempos del universo, pero
no deja de ser abrumador el hecho de entender que a pesar de que tanto tiempo
se pierda de vista para lo que es una vida humana, que dura cuando mucho 100
años aproximadamente, de todos modos todo esto llegara a un fin.
Lo que quiere decir que para el hermetismo el espíritu, el todo y la mente, son
referencia a lo mismo que es un poder viviente, con energía viviente que tiene en
su simiente una esencia de vida que lo mueve y es una fuente de vida que está
presente en todo, el todo está en todo como principio animador.
Este ejercicio es como una meditación guiada que nos permitirá imaginar el
proceso del Big Bang, teoría de creación del universo, y puede ser muy rápido o
lento teniendo la opción de que si prefiere puede pedirle a alguien más que se lo
lea mientras usted cierra los ojos y entra en la visión.
Empecemos por cerrar los ojos, respirar mínimo tres veces inhalando y
exhalando a su ritmo y relajándose, cualquier ritmo está bien. Sin pensar en
nada más ubique su atención en un fondo negro que está en su mente, él
está hecho de energía mental que es energía oscura. En esta pantalla infinita
y tridimensional usted va a proyectar la creación, evolución y final del
universo.
Toda su atención debe estar fija en el centro de la pantalla negra en su
mente e imagine que ese centro está en un cono o túnel que va
estrechándose, es muy profundo y usted lo va a empezar a recorrer ahora.
Este túnel se estrecha cada vez más hasta ser un punto pequeño del que
solo sabemos que es color rojo oscuro pero que aunque no tiene un calor y
densidad infinitos.
Puede quedarse observando durante un tiempo pero al decidirlo ese punto
rojo comienza a ensancharse poco a poco y de repente van surgiendo de él
manchas oscuras, naranjas y amarillas al principio, que según va
continuando el afluente se van convirtiendo en puntos de materia de
diferentes tamaños, formas y colores que van surgiendo en grupos y con
forma de espiral.
Esta imagen se va expandiendo y cada vez está más cerca del inicio del cono
también vacío y negro en el que estamos desde el principio.
La energía mental está cada vez más presente, siéntala cada vez más cerca
de usted, recuerde que ella se visualiza como el espacio negro mismo que
cada vez aumenta más de tamaño en la maraña de formas y colores que
cada vez es más nítido que esas formas han dado paso a las estrellas a los
planetas, satélites, etc. y sus posteriores agrupaciones en galaxias.
La energía oscura o energía mental va separándose cada vez más de cada
materia y ya casi todo el cono está lleno de materia y energía oscura.
La energía mental u oscura ha continuado separando o desgarrando todo lo
que se ha creado, empezando por las galaxias, cuerpos celestes, formas de
vida, átomos y partículas subatómicas pero ahora esa compleja imagen ya
abarca toda la pantalla mental.
La energía oscura se sigue expandiendo, pero de repente empezó a
interpenetrar cada átomo y a desintegrarlo todo, cada punto de materia
empieza a estallar y a volver al fondo negro original de la mente, la
proyección ha terminado, las galaxias terminaron, el universo, todo. Ya
puede volver a abrir los ojos.
Si nosotros fuéramos él habríamos acabado de crear un universo, nuestra obra
estaría hecha e incluso habría llegado a su fin, ¿ven como todo es mente?, es así
como El Todo nos está creando.
Es así como estamos siendo creados en su mente según las propuestas
herméticas de creación, evolución y final del universo. Si quieres aprender más
sobre estas creaciones rituales y artísticas lee sobre los mandalas de colores.
Creación del universo
A la luz de las ideas herméticas todo es uno y de acuerdo con ellas no hay nada
fuera de él de El Todo ¿Recuerdan que aprendimos que es absoluto? De aquí
inferimos que no se reproduce porque esto implicaría que hay algo externo de sí
mismo que fue extraído o transferido.
Por esto según El Kybalión al explicar el Principio del mentalismo encontramos
que todo es mente, que el universo es mental porque existe en la mente de El
Todo.
Tal como visualizamos anteriormente, el universo que imaginamos con todas sus
realidades internas para cada planeta y para la vida en cada planeta todo eso se
terminó cuando abrimos los ojos y en términos de tiempo todo eso fue tan real
como lo es esta realidad para nosotros aunque para nosotros fueran minutos lo
que para la imagen que creamos fueron millones de siglos.
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Así como es abajo es arriba, de allí en base al hermetismo es que consideremos
que el todo nos crea mentalmente de un modo semejante a como la persona
elabora imágenes mentales. Otro de los principios herméticos que sustenta la
creación, mantenimiento y final del universo este es el Principio de Género que
manifiesta que todo está divido este plantea que El Todo crea el universo con el
poder es Dios, el padre o el Padre Mente lo llama desde un principio masculino.
Pero, por el otro lado, para complementarlo está la madre mente que es la
Naturaleza sobre la cual el todo proyecta su voluntad, es una relación muy sutil y
mística porque están conectados pero separados. Mientras Dios es ser, la
Naturaleza es devenir, lo que será, la duda, las posibilidades infinitas y es a su vez
quien emprende el trabajo de hacer que el universo evolucione.
Involución
Durante esta etapa se puede comparar el proceso de creación con el rebajamiento
de la vibración mental al grado en el que lo hacen los artistas o inventores, es
decir, cuando una persona creativa está creando solo está pensando en eso que
está creando no en miles de asuntos externos, su atención está 100% en eso que
está creando y la etapa de involución es similar a esto puesto que aunque todo va
hacia adentro, todo es potencia, El Todo que es mente, es en potencia todo lo que
será.
Se entiende también como un proceso en el que la energía creativa se manifiesta
de forma compacta, como conjunto, y las vibraciones se vuelven cada vez más
bajas hasta que desaparecen o el impulso termina dándole paso al proceso de
evolución, este es el proceso de Dios padre.
Evolución
Se le llama también como volver al hogar, en él todo va tomando forma
aparentemente por sí mismo. Es ese momento de la creación en el cual la energía
se empieza a mover en dirección hacia el espíritu, es decir, hay una transmutación
de lo que está abajo hacia arriba, un movimiento desde lo más básico hasta lo
más sutil. La etapa evolutiva es también llamada la etapa de absorción, en una
referencia quizá al aprendizaje.
Interacción
El universo mismo se crea gracias a la interacción entre la etapa involutiva y la
etapa evolutiva, así como nosotros mismo creamos imágenes que de momento
nos parecen dependientes de nosotros y por otros nos sorprenden por la libertad
que tienen. Desde el punto de vista de los humanos la creación de nuestro
universo ha tomado eones, que para los que no los sepan corresponden cada uno
según la geología a mil millones de años.
Pero para El Todo que es mente, esto no ha sido más que un parpadeo y de un
momento a otro retirara su atención del universo porque la gran obra estará
terminada y todo será atraído nuevamente hasta el interior de su ser.
Sin embargo, el espíritu de la creación no desaparece, el retorna a la fuente pero
expandido habiéndose igualado y fundido con el creador, vuelve nutrido, fuerte,
más sabio, habiendo vivió la experiencia de la evolución y así como muere el
hombre y deja de manifestarse en el plano material así el espíritu interno se retrae
dentro de sí hacia lo divino de El Todo.
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Pasa lo mismo con las ideas que los creativos tratan de plasmar o sacar a flote,
todo ese movimiento les parece muy real pero siendo solo mentes finitas ¿Cuál es
el grado de realidad de todo aquello? Ninguna de esas ideas es el todo creador
que las origina y aunque en cada muerte y renacimiento o cada cambio se eleven
volviendo a la fuente con más experiencia nunca podrán ser El Todo.
Lo mismo pasa con nosotros para conocer el universo tendríamos que ser El Todo,
no ninguna parte en específico, conforme vamos naciendo y renaciendo como
especie más vamos evolucionando (Etapa de evolución) y mientras estamos en ese
proceso vemos todo muy real.
Si quieres conocer acerca de algunas versiones históricas de cómo se creó el
universo te invitamos a que leas nuestro artículo sobre el origen del universo
según los mayas para dar un poco más de contexto a cómo la mente humana a
observado este fenómeno desde su evolución supuestamente más primitiva.
El Todo está en todo
Desde las espirales que conforman las galaxias, hasta los patrones en espiral de la
mayoría de plantas todo está conectado, la fractalidad de la materia o el código
áureo todo parece compartir un mismo lenguaje de desarrollo y es como si
pudiéramos apartar una parte y a partir de ella reproducir nuevamente todo el
conjunto.
El Todo es mente y está en todo, está dentro y fuera de cada parte, partícula,
unidad, mezcla y dentro del universo mismo, para entender esto el Principio de
Correspondencia es clave ya que si así como es arriba es abajo entendemos que
somos semejantes a lo que nos creó y por lo tanto tenemos su misma energía.
Si el espíritu de la fuente de creación está dentro y reside dentro de todo lo que
ha creado se explicaría que en seres sencillos como un gusano de tierra esté
presente El Todo, desde las partículas que lo constituyen hasta en sí mismo, e
igualmente en nosotros y todo ser más elevado que esté por encima de nosotros.
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Y he aquí algo muy importante, todo esto que solemos escuchar en la actualidad
de que es importante encontrar realizarnos personalmente es también muy
importante para El Todo porque en la medida en que cada ser de su creación se
realice, su espíritu interno también lo hará y en el desarrollo espiritual lo que
encontrará será reconocimiento, realización y manifestación del espíritu dentro
suyo.
El plano de sustancia A.
El plano de sustancia B.
El plano de sustancia C.
El plano de materia del éter.
El plano de fuerza A.
El plano de fuerza B.
El plano de fuerza C.
Para explicar un poco cada uno debemos primero que nada entender que el
hermetismo no entiende necesariamente la sustancia o materia como algo físico y
tangible si no también como una especie de hálito inherente a todo lo que
mencionaremos.
El éter o lo etéreo lo hallamos en el plano de materia del éter, una muy tenue y
elástica sustancia que está presente en todo el espacio universal además como un
conductor de ondas de energía como la luz, el calor y la electricidad. Es la
conexión entre las sustancias y las fuerzas o la energía. Así como pasa en los
otros planos, este se subdivide en otros siete por lo que entendemos que hay 7
éteres como 7 planos menores de sustancia y fuerza.
El plano de fuerza A es el de las fuerza o energías uno de los que más podemos
entender desde los ojos humanos que no son el todo, aunque todo es mente,
porque contiene palabras que se nos hacen conocidas ya que en él hallamos las
energías ordinarias conocidas por la ciencia y en sus siete subplanos
respectivamente hallamos:
Magnetismo.
Electricidad.
Atracción.
Calor.
Claridad.
Gravedad.
Relación química.
Y varias otras que aún la ciencia no ha descubierto, continuando con el plano de
fuerza B encontramos que sus subdivisiones son nombres no descubiertos todavía
y se relacionan con las fuerzas más finas de la naturaleza haciendo posible ciertos
fenómenos dentro de la misma.
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En lo referente a los planos de mente de los elementos o planos de mente
elemental A, B y C se hace desde el hermetismo una suerte de conexión
indisoluble que conecta cada dos planos, por ejemplo, el mineral con el de las
plantas y así sucesivamente. En ellos la sutileza de la energía que se mueve es
mucho mayor y funciona como una protección y una guía del pasado para los
siguientes niveles.
El Big Bang, o gran explosión, es la teoría más aceptada del nacimiento del
universo y todo a causa de una singularidad espacio temporal que a medida que
se fue expandiendo fue creando el espacio, esta fue una explosión del espacio
mismo que se ha ido expandiendo desde entonces hace 13.730 millones de años,
con un margen de error de la NASA de 120 millones de años.
Esta es una teoría que nos brinda una imagen menos cataclísmica de lo que
pudiéramos creer porque realmente no fue una explosión como explotaría una
bomba atómica, fue más bien una expansión regular que fue llenando y
abarcando un espacio que iba creando mientras iba naciendo. De hecho de un
modo muy parecido a nuestro ejercicio de visualización hecho anteriormente.
Este principio encierra la verdad de que "todo es mente". Explica que el TODO, que es la
realidad sustancial que se oculta detrás de todas las manifestaciones y apariencias que
conocemos bajo los nombres de "universo material", "fenómenos de la vida", "materia",
"energía", etc., y en una palabra, todo cuanto es sensible a nuestros sentidos materiales,
es espíritu, quien en sí mismo es incognoscible e indefinible, pero que puede ser considerado
como una mente infinita, universal y viviente. Explica también que todo el mundo fenomenal
o universo es una creación mental del TODO en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos
nuestro ser. Este principio, al establecer la naturaleza mental del universo, explica fácilmente
los varios fenómenos mentales y psíquicos que tanto han preocupado la atención del público, y
que sin tal explicación no son comprensibles y desafían toda hipótesis científica. La
comprensión de este principio hermético de mentalismo habilita al individuo a realizar y
conocer la ley que rige el universo mental, aplicándola a su bienestar y desarrollo. El
estudiante de la Filosofía Hermética puede emplear conscientemente las grandes leyes
mentales, en vez de usarlas por casualidad o ser usado por ellas. Con la clave maestra en su
poder, el discípulo puede abrir las puertas del templo del conocimiento mental y psíquico y
entrar en el mismo, libre e inteligentemente. Este principio explica la verdadera naturaleza
de la energía, de la fuerza y de la materia, y el cómo y el porqué todas estas están
subordinadas al dominio de la mente. Uno de los antiguos Maestros escribió largo tiempo ha:
"El que comprenda la verdad de que el universo es mental, está muy avanzado en el sendero
del adepto". Y estas palabras son tan verdad hoy en día como lo eran cuando fueron escritas.
Sin esta clave maestra el adeptado es imposible, y el estudiante que no lo posea, en vano
llamará a la puerta del Templo.
Este principio encierra la verdad de que hay siempre una cierta correspondencia entre las
leyes y los fenómenos de los varios estados del ser y de la vida, y el antiquísimo axioma
hermético se refiere precisamente a esto, y afirma: "Como arriba es abajo, como abajo es
arriba", y la comprensión de este principio da una clave para resolver muchos de los más
obscuros problemas y paradojas de los misteriosos secretos de la Naturaleza. Hay
muchos planos que no conocemos, pero cuando aplicamos esa ley de correspondencia a
ellos, mucho de lo que de otra manera nos sería incomprensible se hace claro a nuestra
conciencia. Este principio es de aplicación universal en los diversos planos, mental,
material o espiritual del Kosmos: es una ley universal. Los antiguos hermetistas
consideraban este principio como uno de los más importantes auxiliares de la mente, por cuyo
intermedio se puede descorrer el velo que oculta lo desconocido a nuestra vida. Su aplicación
puede desgarrar un tanto el Velo de Isis, de tal manera que nos permita ver, aunque más no
sea, algunos de los rasgos de la diosa. De igual manera que el comprender los principios de la
geometría habilita al hombre para medir el diámetro, órbita y movimiento de las más lejanas
estrellas, mientras permanece sentado en su observatorio, así también el conocimiento del
principio de correspondencia habilita al hombre a razonar inteligentemente de lo conocido o lo
desconocido; estudiando la mónada se llega a comprender al arcángel.
Este principio encierra la verdad de que todo está en movimiento, de que nada permanece
inmóvil, cosas ambas que confirma por su parte la ciencia moderna, y cada nuevo
descubrimiento lo verifica y comprueba. Y, a pesar de todo, este principio hermético fue
enunciado cientos de años ha por los Maestros del antiguo Egipto. Este principio explica las
diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de la fuerza, de la mente y aun
del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios. Desde el
TODO, que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración:
cuanto más alta es esta, tanto más elevada es su posición en la escala. La vibración del
espíritu es de una intensidad infinita; tanto, que prácticamente puede considerarse como si
estuviera en reposo, de igual manera que una rueda que gira rapidísimamente parece que está
sin movimiento. Y en el otro extremo de la escala hay formas de materia densísima, cuya
vibración es tan débil que parece también estar en reposo. Entre ambos polos hay millones de
millones de grados de intensidad vibratoria. Desde el corpúsculo y el electrón, desde el
átomo y la molécula hasta el astro y los Universos, todo está en vibración. Y esto es
igualmente cierto en lo que respecta a los estados o planos de la energía o fuerza (la
que no es más que un determinado estado vibratorio), y a los planos mentales y
espirituales. Una perfecta comprensión de este principio habilita al estudiante hermético a
controlar sus propias vibraciones mentales, así como las de los demás. Los Maestros también
emplean este principio para conquistar los fenómenos naturales. "El que comprenda el
principio vibratorio ha alcanzado el cetro del poder", ha dicho uno de los más antiguos
escritores.
Este principio encierra la verdad de que todo es dual; todo tiene dos polos; todo su par
de opuestos, afirmaciones que son de otros tantos axiomas herméticos. Explica y dilucida las
antiguas paradojas que han dejado perplejos a tantísimos investigadores, y que literalmente
decían: "La tesis y la antítesis son idénticas en naturaleza, difiriendo solo en grado";
"los opuestos son idénticos en realidad, diferenciándose en su gradación"; "los pares de
opuestos pueden conciliarse, los extremos se tocan"; "todo es y no es al mismo tiempo",
"toda verdad no es sino media verdad"; "toda verdad es media falsa", etc. Este
principio explica que en cada cosa hay dos polos, dos aspectos, y que los "opuestos" no
son, en realidad, sino los dos extremos de la misma cosa, consistiendo la diferencia,
simplemente, en diversos grados entre ambos. El calor y el frío, aunque opuestos, son
realmente la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados de
aquella. Mirad un termómetro y tratad de averiguar donde empieza el calor y donde termina
el frío. No hay nada que sea calor absoluto en realidad, indicando simplemente ambos
términos, frío y calor, diversos grados de la misma cosa, y que ésta se manifiesta en esos
opuestos no es más que los polos de eso que se llama Calor, o sea la manifestación del principio
de polaridad que nos ocupa. El mismo principio se manifiesta en la "luz" y la "obscuridad", las
que, en resumen, no son sino la misma cosa, siendo ocasionada la diferencia por la diversidad
de grado entre los dos polos del fenómeno. ¿Dónde termina la obscuridad y dónde empieza la
luz? ¿Cuál es la diferencia entre grande y pequeño? ¿Cuál entre duro y blando? ¿Cuál entre
duro y blando? ¿Cuál entre blanco y negro? ¿Cuál entre alto y bajo? ¿Cuál entre positivo y
negativo? El principio de polaridad explica esta paradoja. El mismo principio opera de idéntica
manera en el plano mental. Tomemos, por ejemplo, el amor y el odio, dos estados mentales
completamente distintos aparentemente, y notaremos que hay muchos grados entre ambos;
tantos, que las palabras que nosotros usamos para designarlos, "agradable" y "desagradable",
se esfuman una en la otra, hasta tal punto que muchas veces somos incapaces de afirmar si
una cosa nos causa placer o disgusto. Todas no son más que gradaciones de una misma cosa,
como lo comprenderéis claramente por poco que meditéis sobre ello. Y aun más que esto, es
posible cambiar o transmutar las vibraciones de odio por vibraciones de amor, en la propia
mente y en la mente de los demás, lo que es considerado como lo más importante por los
hermetistas. Muchos de los que leéis estas páginas habréis tenido experiencias en vosotros
mismos y en los demás de la rápida e involuntaria transición del amor en odio y
recíprocamente. Y ahora comprenderéis la posibilidad de efectuar esto por medio del poder
de la voluntad, de acuerdo con las fórmulas herméticas. El "Bien" y el "Mal" no son sino los
polos de una misma y sola cosa, y el hermetista comprende y conoce perfectamente el arte de
transmutar el mal en el bien aplicando inteligentemente el principio de polaridad. En una
palabra, el "arte de polarizar se convierte en una fase de la alquimia mental, conocida y
practicada por los antiguos y modernos Maestros herméticos. La perfecta comprensión de
este principio capacita para cambiar la propia polaridad, así como la de los demás, si uno se
toma el tiempo y estudia lo necesario para dominar este arte.
Este principio encierra la verdad de que todo efecto tiene su causa, y toda causa su
efecto. Afirma que nada ocurre casualmente y que todo ocurre conforme a la Ley.
La suerte es una palabra vana, y si bien existen muchos planos de causas y efectos,
dominando los superiores a los inferiores, aun así ninguno escapa totalmente a la Ley. Los
hermetistas conocen los medios y los métodos por los cuales se pude ascender más allá
del plano ordinario de causas y efectos, hasta cierto grado, y alcanzando mentalmente
el plano superior se convierten en causas en vez de efectos. Las muchedumbres se dejan
llevar, arrastradas por el medio ambiente que las envuelve o por los deseos y voluntades
de los demás, si éstos son superiores a las de ellas. La herencia, las sugestiones y otras
múltiples causas externas las empujan como autómatas en el gran escenario de la vida.
Pero los Maestros, habiendo alcanzado el plano superior, dominan sus modalidades, sus
caracteres, sus cualidades y poderes, así como el medio ambiente que los rodea,
convirtiéndose de esta manera en dirigentes, en vez de ser los dirigidos.
Ayudan a las masas y a los individuos a divertirse en el juego de la vida, en vez de ser ellos los
jugadores o los autómatas movidos por ajenas voluntades. Utilizan el principio, en vez de ser
sus instrumentos. Los Maestros obedecen a la causación de los planos superiores en que se
encuentran, pero prestan su colaboración para regular y regir en su propio plano. En lo dicho
está condensado un valiosísimo conocimiento hermético: que el que sea capaz de leer entre
líneas lo descubra, es nuestro deseo.
VII. - EL PRINCIPIO DE GENERACION
"La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y
femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.".