Noemi Guzmán Nina
Definición entre logos y rhema
Introducción. -En griego, el idioma en que se escribió el Nuevo Testamento, existe dos
vocablos que se han traducido al español como ‘palabra’. Uno es logos, y el otro
es rhema. Si bien el significado general es palabra, en griego, los dos vocablos
mencionados tienen matices diferentes, que el español no refleja. Esto supuestamente
nos revelaría que en verdad hay dos clases de “palabra de Dios” (una escrita, la otra
hablada) y que todo creyente necesita conocer esta distinción y como aplicarla.
Desarrollo. – La palabra logos se refiere a la revelación objetiva, es la palabra de dios
escrita, es la palabra eterna de dios, está absolutamente para todo creyente en todo
lugar. Logos es la Palabra de Dios que ha sido dicha una vez. Rhema es la Palabra
que ha sido dicha por segunda vez. La Biblia entera es la Palabra (logos) de Dios. Es
lo que Dios ya ha hablado en la historia, es la palabra de verdad, una revelación
completa, cabal, de la voluntad de Dios para el hombre.
Pero la Biblia no es el rhema de Dios, porque el rhema es lo que Dios nos habla por
segunda vez, por medio del Espíritu Santo, en forma específica, a nuestro corazón.
El logos es la Palabra objetiva; en cambio el rhema es la Palabra subjetiva. Cuando
María recibió la visita del ángel, él le trajo el rhema de Dios. Por eso María pudo
decir: «Hágase conmigo conforme a tu palabra (rhema (Luc. 1:38). Dios le había
hablado a ella específicamente. La palabra rhema se refiere a la palabra subjetiva,
particular para una persona, la palabra hablada
Aunque es cierto que en el griego existen ambas palabras LOGOS y RHEMA, y que
ambas se usan en el N.T., no existe la distinción alegada entre las mismas. Ni los griegos,
ni Cristo, ni los apóstoles jamás enseñaron o dejaron ver semejante distinción entre las
dos palabras. Por lo contrario, RHEMA y LOGOS son simples sinónimos, y fueron usados
por Cristo y los apóstoles como tales. El Dr. Palma comenta:
Las formas verbales cognadas de las dos palabras también ayudan a ver que no se pretende
establecer ninguna verdadera distinción. La palabra griega corriente para “decir, hablar” en el
tiempo presente es LEGO; el sustantivo equivalente es LOGOS. Pero la palabra LEGO es lo que
en la gramática española llamamos un verbo irregular; la raíz del tiempo presente no se encuentra
en otras partes principales del verbo (como en español, “ir” y su forma pretérita “fui, fue, etc.”).
Otras partes principales del verbo griego LEGO (por ejemplo: ERO, EIREKA) vienen de otra raíz,
¡pero no hay ninguna diferencia de significado! La palabra RHEMA emplea esta otra raíz. El
punto es que dos sustantivos sinónimos del griego emplean raíces diferentes. Esto es similar a los
sinónimos españoles tales como “obtener” y “adquirir” que obviamente no vienen de la misma
raíz, pero que no difieren en significado” (Palma, p. 84).
Conclusiones. - Afirmamos que el Espíritu Santo ayuda al creyente hoy a comprender las
verdades bíblicas mediante su acción que llamamos “iluminación”, como también es cierto
que el Espíritu Santo se expresa a la iglesia mediante el don de lenguas con el don de
interpretación, los dones de profecía, palabras de ciencia y palabras de sabiduría. (I Cor.
12). Sin embargo, afirmamos que dichas palabras o mensajes no son lo mismo que la
revelación bíblica y siempre han de ser juzgadas a la luz de las Escrituras para así
comprobar su autenticidad, corrección y pureza.
Pero descartamos como falsa la idea que los dos vocablos griegos LOGOS y RHEMA se
refieren a la Palabra de Dios en esos dos sentidos – el escrito y el iluminado. La distinción
alegada entre “RHEMA” y “LOGOS” no existe en verdad y es inútil insistir que sí hay tal
diferencia. Las dos palabras son sinónimas y usadas de manera intercambiable a través
de las Escrituras.
Es falsa la enseñanza que las palabras “LOGOS” cuando son creídas en fe se convierten
en “RHEMA”, y que estas pueden ser empleadas o manipuladas por el creyente para crear
dinero, sanidad u otro bien. Tales enseñanzas caen peligrosamente cerca de la metafísica
y las ideas del gnosticismo y de la ciencia cristiana.