Contratos Preparatorios y Preliminares
Contratos Preparatorios y Preliminares
CONTRATOS PREPARATORIOS
I. GENERALIDADES
La complejidad de los negocios, la falta de acuerdo sobre todos y cada uno
de los elementos del contrato, el no poder cumplir de momento con la
formalidad legal, el no estar en condiciones de asumir de inmediato las
obligaciones que se quieren contraer, el no poder todavía obtener el
consentimiento de un condómino que se encuentra ausente, son algunos de los
requisitos para que las partes desdoblen el iter contractus recurriendo a los
contratos preparatorios de otros contratos futuros o definitivos.
Se suele distinguir entre “contratos preliminares”: El compromiso de
contratar y la opción, y los “contratos preparatorios”: los contratos
reglamentarios y los normativos. El contrato preliminar es el que sienta los
lineamientos básicos de un contrato futuro determinado, obligándose las
partes, ambas o una de ellas, a prestar su consentimiento ulteriormente para
que el contrato definitivo se perfeccione. El contrato preparatorio, en cambio, se
realiza previendo y sentando las bases que servirán de marco para la probable
celebración de una serie de contratos futuros, pero sin que las partes estén
obligadas a su celebración. El ordenamiento jurídico peruano no distingue entre
contratos preliminares y contratos preparatorios. En nuestro medio, estas
expresiones son usadas como sinónimas.
En el pasado se ha encontrado dificultad para distinguir entre contrato
preliminar y contrato definitivo. Así, si las dos partes están vinculadas para la
celebración del contrato, ya han manifestado su voluntad con miras a tal
contrato, el que no puede ser objeto de una nueva voluntad negocial. De otro
lado, se ha sostenido que quien promete el hecho de prometer una prestación,
ya queda obligado a tal prestación sin necesidad que se realice una promesa
adicional (VON TUHR)1. El Code Napoleon equiparó los efectos de la promesa de
venta con la venta al establecer: la promesa de vender, hace venta habiendo
consentido mutuamente las dos partes, respecto de la cosa y el precio.
El Derecho moderno admite el contrato preliminar o preparatorio de un
contrato definitivo. El Código regula los contratos preparatorios de compromiso
de contratar y contrato de opción. Por estos contratos se crea la obligación de
cooperar para la conclusión de un contrato futuro, denominado contrato
definitivo, que las partes de momento, debido a obstáculos de hecho o de
derecho no pueden o simplemente no quieren concluir. La obligación de
contratar es la única que se crea con los contratos preparatorios. Las partes se
obligan provisionalmente mientras se remueve algún obstáculo de hecho o de
derecho o que se integre algún presupuesto del contrato definitivo que se
pretende celebrar. El contrato preparatorio es instrumental respecto del interés
en concluir el contrato definitivo.
1
Citado por BIANCA, Diritto civile, cit., t. III, p. 183.
No hay que confundir precontrato con oferta. El precontrato es un contrato
perfeccionado por el acuerdo de las partes. Es provisional y previo, destinado a
preparar la celebración de un contrato futuro definitivo. La oferta de contrato es
un acto unilateral; no hay acuerdo de voluntades mientras no exista aceptación.
Si el proponente se ha obligado a no revocar su oferta, no es en virtud de un
acuerdo de las partes, sino en razón de su compromiso unilateral. El contrato
preparatorio obliga a las partes como cualquier contrato. En cambio la oferta
obliga solamente a su autor, mas no al destinatario.
2
SALANDRA, “Contratti preparatori e contratti di coordinamento”, cit., p. 12.
definitivo. Además, por economía jurídica, no se puede obligar a las partes a
perfeccionar un nuevo contrato que resulte innecesario para la obtención de las
prestaciones finales.
3
Cfr. LARROUMET, Teoría general del contrato, cit., vol. I, pp. 224 y ss.
4
ALBALADEJO, Derecho civil, t. II, vol. I, p. 406.
VI. LOS CONTRATOS PREPARATORIOS EN EL CÓDIGO CIVIL
1. Compromiso de contratar
1.1. Concepto
5
Casación N.º 1097-95-Lima, publicada el 07.02.1997: “[El] artículo 1414 establece que por
el compromiso de contratar las partes se obligan a celebrar en el futuro un contrato
definitivo, y entendiéndose como un contrato preparatorio, en el que existen los elementos
inherentes a la contratación, como son el concierto de voluntades, el consentimiento, el
objeto y la causa; se trata de un verdadero contrato, cuya finalidad consiste en el
compromiso de celebrar otro a futuro; que, el actor alega que la carta de fecha 8 de marzo
de 1993, que corre a fojas 7, constituye la obligación del Banco demandado para que
suscriba el contrato de crédito de reestructuración financiera, que por el citado instrumento
el Banco demandado aceptó la petición de la accionante manifestando ante la
fideicomisaria COFIDE su intención de reestructurar sus obligaciones [...] la intención
manifestada por el Banco no importa la aceptación del contrato de refinanciación, sino
solamente la manifestación de voluntad encaminada a celebrarlo, conforme a lo estatuido
en la Resolución Ministerial, que asimismo debe tenerse presente que no se han dado los
elementos inherentes a la contratación, para solicitar la obligación de cumplimiento del
mismo”.
6
En la doctrina comparada se admite que el contrato preliminar pueda prever la ejecución
anticipada y parcial de las prestaciones finales, por ejemplo, el promitente comprador
anticipa una parte del precio y el promitente vendedor anticipa la entrega del bien. Por el
contrario, el contrato preliminar no podría prever la actuación integral de la relación final,
pues en tal caso se pondría el mismo como contrato definitivo, y la estipulación prevista
de un contrato posterior, en la realidad no sería otra cosa que un compromiso respecto
de la repetición del contrato; en BIANCA, Diritto civile, cit., t. III, p. 184. Nuestro
ordenamiento jurídico civil no admite contrato preliminar con efectos definitivos parciales,
estos son efectos del contrato definitivo.
contrato definitivo de compraventa crea la única obligación de celebrar en el
futuro este contrato (art. 1414), el cual, a su vez, crea la obligación del vendedor
de transferir la propiedad un bien y la obligación del comprador de pagar el
precio en dinero (art. 1529).
El recurso al contrato preliminar de promesa es frecuente, sobre todo en
las compraventas inmobiliarias. Por medio del contrato preliminar las partes
constituyen inmediatamente una relación obligatoria provisional, mientras se
regularizan algunas situaciones que de momento les impiden comprometerse
definitivamente, con miras a la enajenación de un inmueble, dejando para el
futuro la celebración del contrato definitivo por el cual el vendedor se obliga a
transferir el bien y el comprador a pagar el precio en dinero. La Corte Suprema
ha establecido que el “compromiso de contratar un contrato definitivo de
compraventa crea la obligación de celebrar este contrato, el cual, a su vez, crea
la obligación de transferir la propiedad de un bien y la obligación de pagar su
precio en dinero [...] en consecuencia, el pago de una parte del precio importa
la ejecución del contrato definitivo, por cuanto en el contrato preparatorio solo
se determinan los elementos esenciales del contrato definitivo. Anotamos que
nada impide que el compromiso de contratar contenga todos los elementos,
esenciales y accesorios, del contrato definitivo, la diferencia radica en que con
el contrato definitivo se crea cualquier obligación, sea con prestación de dar,
hacer o no hacer, mientras que con el compromiso de contratar solamente se
crea la obligación de contratar (celebrar el contrato definitivo)”7.
Con la celebración del contrato definitivo se extingue la obligación asumida por
las partes en el contrato de promesa. El contrato de promesa es un verdadero
contrato, por el cual las partes a lo único que se obligan es a celebrar un contrato
futuro; las partes no se obligan a transferir la propiedad, el uso o la posesión de un
bien, o a gravarlo o constituir cargas sobre él, o a prestar servicios distintos al
consentimiento que deben otorgar para perfeccionar el contrato definitivo, o a
abstenerse de hacer algo. La única obligación que nace del contrato de promesa es
una obligación de hacer consistente en cooperar prestando su consentimiento para
que se celebre el contrato futuro.
El contrato de promesa puede ser con prestación a cargo de una sola de
las partes (prestación unilateral), cuando una sola de ellas se obliga frente a la
otra, para el caso de que esta decida celebrar el contrato definitivo, por
ejemplo, una promesa de venta; o puede ser con prestaciones recíprocas
cuando cada una de las partes se compromete con la otra a celebrar el
contrato definitivo, por ejemplo, una promesa de compraventa.
Se puede celebrar un contrato de promesa de cualquier tipo de contrato,
salvo que la ley lo prohíba o la naturaleza del contrato definitivo no permita un
contrato de promesa.
Un sector de la doctrina niega la posibilidad conceptual del contrato de
promesa, por estimar que no es admisible que las partes se obliguen a prestar
un consentimiento futuro, dado que la voluntad contractual debe estar libre de
toda coacción que la vicie. De otro lado, se le niega toda utilidad práctica, por
considerar que el contrato de promesa es un contrato completo que se
7
Casación N.º 768-02-Lima, publicada el 03.02.2003.
identifica con el definitivo, y, por ello, el contrato de promesa es inútil, bastando
con otorgar un contrato a plazo o sujeto a condición. Pero esta corriente de
opinión ha sido dejada de lado por la realidad práctica, la doctrina
predominante y la legislación admiten la existencia y utilidad del contrato de
promesa.
Para distinguir el contrato de promesa del contrato definitivo, por lo menos,
se debe indagar la voluntad de diferir los efectos contractuales definitivos. Las
expresiones, como por ejemplo, “promesa de vender” o “promesa de adquirir”
no son decisivas, porque con frecuencia son usadas impropiamente en
contratos definitivos8. Así, por el contrato de promesa de contratar un contrato
definitivo de compraventa se crea la obligación de celebrar este contrato, el
cual, a su vez, crea la obligación de transferir la propiedad de un bien y la
obligación de pagar su precio en dinero. En nuestro medio ocurre con
frecuencia que las partes declaran que celebran un contrato de promesa de
compraventa, pagando el comprador parte del precio, lo que importa la
ejecución del contrato definitivo de compraventa. Por principio, los contratos
son lo que de su naturaleza y contenido se deriva y no el nombre que le
pongan las partes, en la mayoría de los casos por ignorancia del lenguaje
técnico jurídico.
El hecho de que en el contrato de promesa haya acuerdo sobre la cosa y el
precio u otros elementos del contrato definitivo no lo califica como contrato
definitivo de compraventa. El contrato preparatorio puede contener los
elementos esenciales o todos los elementos del contrato definitivo. Pero si en
la denominadas promesa una de las partes se obliga a transferir la propiedad
del bien y la otra a pagar el precio, entonces ya no es promesa, sino contrato
definitivo de compraventa, con mayor razón si se entregó parte o la totalidad
del bien al comprador9. Por la promesa solamente se crea la obligación de
celebrar el contrato definitivo indicándose por lo menos sus elementos
esenciales (art. 1415) o todas las estipulaciones que contendrá.
8
TRIMARCHI, Pietro, Istituzioni di Diritto Privato, Giuffrè, Milán, 1991, p. 326.
9
Casación N.º 646-97-Junín,publicada el 15.10.1998: “El contrato celebrado entre la partes
es uno de compraventa y no de promesa de venta, como se le titula, pues hay acuerdo en
la cosa y en el precio, y se establece obligaciones propias del vendedor y del comprador,
así, la obligación del pago del precio en la forma estipulada, e inclusive se entregó la
posesión del inmueble, de donde resulta evidente su naturaleza consensual y
sinalagmática, por los que son de aplicación los artículos 1529, 1549 y 949 del Código
Civil”.
definitivo que requiere de un nuevo acuerdo de voluntades, es decir, que para
que el contrato definitivo quede constituido tienen que concurrir
necesariamente ambas partes contratantes prestando su consentimiento. Es
suficiente que el compromiso de contratar contenga los elementos esenciales
particulares que identifique el contrato definitivo, en el cual las partes acordarán
sobre los elementos accesorios, por ejemplo, en un contrato de promesa de
venta las partes deben acordar el bien y el precio (elementos esenciales de la
compraventa), pudiendo reservarse lo relativo al momento y lugar de la entrega
del bien y pago del precio, y todos los demás elementos accesorios para ser
acordados en el ulterior contrato de compraventa que celebren10.
No puede existir contrato de promesa si no contiene por lo menos los
elementos esenciales del contrato definitivo. Nada impide que el contrato de
promesa contenga todos los elementos (esenciales y accesorios) del contrato
definitivo. Así como nada impide que en el contrato definitivo, las partes (en
ejercicio de su autonomía y en consideración a que el contrato de promesa y el
contrato definitivo son dos contratos diferentes, autónomos el uno del otro)
modifiquen el contenido (sea en lo relativo a los elementos esenciales o
accesorios) del contrato de promesa.
En el contrato de compromiso de contratar solamente se determinan los
elementos esenciales, no se ejecutan las prestaciones del contrato definitivo. Si
por ejemplo, las partes declaran que celebran un contrato de promesa de
compraventa, y se paga parte del precio, ello implica que ya no estamos ante
una promesa de compraventa, sino frente a un contrato definitivo de
compraventa. Los contratos son lo que de su contenido se deriva y no el
nombre que le pongan las partes.
10
Casación N.º 1900-00-Arequipa, publicada el 03.02.2003: “Del contrato de promesa de venta
se advierte que el precio del mismo se encuentra determinado, toda vez que se expresa que
el valor del ‘Topo’ es de dos mil dólares americanos, especificándose que la parcela ‘El
Rosario uno’, objeto de la promesa de venta, es de una extensión mayor a dicha unidad,
indicándose que la misma sería de un Topo y una ‘cuartilla aproximadamente’,
determinándose con ello que con relación al precio, el mismo se encuentra determinado
desde el momento que se señala el valor de la unidad de referencia, en este caso el valor del
‘topo’, reuniendo uno de los elementos de un contrato definitivo y no una sola promesa de
venta. Anotamos que el topo es una unidad de medida de longitud usada en el sur del Perú.
En esta resolución se expresa el precio se encuentra determinado desde el momento que se
señala el valor de la unidad de referencia, en este caso el valor del ‘topo’, reuniendo uno de
los elementos de un contrato definitivo y no una sola promesa de venta. Esta afirmación es
errónea, porque el contrato de promesa debe contener por lo menos los elementos esenciales
del contrato definitivo, los mismos que en la compraventa son el bien y el precio (art. 1415).
Una cosa es señalar el precio y otra obligarse a pagarlo. Sería compraventa definitiva si las
partes se hubiesen obligado, no ha celebrar el contrato definitivo, sino a transferir la propiedad
y a pagar el precio acordado, o si cualquiera de las partes hubiese ejecutado su prestación o
parte de ella”.
11
Artículo modificado por Ley N.º 27420, publicada el 07.02.2001.
Concordancias: CC: arts. 183, 1414, 1417, 1418, 1423, 1425.
13
Cfr. MOSSET ITURRASPE, Jorge, Contratos, Ediar, Buenos Aires, 1978, p. 117. Considera
que los contratos preparatorios solo pueden existir como previos a los contratos
consensuales, pero no frente a los contratos reales, ni a los formales solemnes.
existe.
Con la promesa las partes no persiguen solamente obtener la
indemnización de daños si es que la otra se abstiene de prestar su
consentimiento para la celebración del contrato definitivo. Para las partes, la
promesa es una res inter alios acta, por lo que están obligados a prestar su
consentimiento para el perfeccionamiento del contrato futuro, no pudiendo
alegremente pretender sustraerse a la ejecución de su prestación alegando que
ya no es su deseo perfeccionar el contrato a que se obligó. Por estas razones,
es correcta la solución contenida en el artículo 1418, al disponer que frente a la
injustificada negativa del obligado a celebrar el contrato definitivo, el acreedor
puede solicitar judicialmente la celebración del contrato definitivo o que se deje
sin efecto el contrato de promesa y, en uno u otro caso, la indemnización de los
daños que le ha causado el obligado con la inejecución de su prestación.
Cuando el contrato de promesa es de prestaciones recíprocas, la solución
que da el artículo 1418 es concordante con la del artículo 1428 que dispone:
“En los contratos con prestaciones recíprocas, cuando alguna de las partes
falta al cumplimiento de su prestación, la otra parte puede solicitar el
cumplimiento o la resolución del contrato y, en uno u otro caso, la
indemnización de daños y perjuicios”.
Solamente se puede exigir judicialmente la celebración del contrato
definitivo programado en el contrato preliminar. Para hacer modificaciones se
requiere del acuerdo de ambas partes.
La celebración del contrato definitivo puede ser inútil para el acreedor
cuando situaciones de hecho o de derecho impiden que produzca sus efectos,
por ejemplo, el prometiente vendedor ha enajenado el bien que un tercero lo ha
adquirido a título oneroso y de buena fe, o el bien se ha destruido o perdido, o
no ha sido edificado, o ha sido expropiado. En tal caso, el acreedor solamente
puede solicitar se deje sin efecto el compromiso de contratar, acumulando la
acción de indemnización de daños si estos existen.
Si el obligado no acata la sentencia de condena firme que le impone el
cumplimiento de su prestación de celebrar el contrato definitivo que debe
formalizarse en un documento, el acreedor puede promover la ejecución de tal
sentencia (art. 688 del CPC), proceso en el que el juez mandará que el
ejecutado cumpla con la obligación dentro del plazo de tres días. Vencido el
plazo sin que se formule contradicción o resuelta ésta declarándose infundada,
el juez ordenará al ejecutado cumpla con el mandato ejecutivo, bajo
apercibimiento de hacerlo en su nombre (art. 709 del CPC)14.
2. Contrato de opción
2.1. Concepto
14CPC: Art. 709. Obligación de formalizar. Cuando el título contenga obligación de formalizar un
documento, el Juez mandará que el ejecutado cumpla su obligación dentro del plazo de tres días.
Vencido el plazo sin que se formule contradicción o resuelta ésta declarándose infundada, el Juez
ordenará al ejecutado cumpla con el mandato ejecutivo, bajo apercibimiento de hacerlo en su nombre.
y la otra tiene el derecho exclusivo de celebrarlo o no.
Concordancias: CC: arts. 1420-1425, 1477, 2019.2, 2023. LGS: art.
103. Ley N.º 26702: arts. 295, 330. D.S. N.º 014-92-EM: art. 165.
Antecedentes normativos: CC peruano de 1852: art. 1333. CC
peruano de 1936: art. 1392. CC italiano: art. 1331.
15
Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios, aprobado por Resolución N.º 097-
2013-Sunarp/SN del 3.5.2013: Artículo 148 (Anotación preventiva del contrato de
opción): “El asiento registral de contrato de opción a que se refiere el artículo 1419 del
Código Civil, tendrá la calidad de anotación preventiva.
Al extender el asiento registral, el registrador deberá consignar expresamente lo siguiente:
i. El plazo previsto por las partes para ejercitar el derecho de opción, o en su defecto el
plazo legal previsto en el artículo 1423 del Código Civil;
ii. El término inicial del plazo, de acuerdo a lo pactado por los contratantes, o en su
defecto la fecha del contrato;
iii. En su caso, el plazo adicional que los contratantes hubieran pactado para efectos de
formalizar el ejercicio del derecho de opción concedido.
El contrato de opción, y de ser el caso, su prórroga, podrán ser anotados
preventivamente, siempre que se encuentre vigente el plazo para el ejercicio de la
opción.
El contrato de opción podrá ser anotado preventivamente, una vez vencido el plazo para
su ejercicio, si es que es presentado conjuntamente con su renovación.
La renovación podrá ser anotada preventivamente, aún después de haber caducado la
anotación del contrato de opción por vencimiento del plazo, siempre que hubiese sido
pactado antes de tal vencimiento y que no conste en la partida registral un asiento
incompatible”.
Artículo 149 (Caducidad de la anotación del contrato de opción): “La anotación
preventiva del contrato de opción caducará automáticamente y de pleno derecho, al
cumplirse el plazo para el ejercicio de la opción, salvo que las partes hubieran pactado el
plazo adicional a que se refiere el segundo párrafo del numeral iii del artículo precedente.
No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, la anotación del contrato de opción
caducará antes de dicho término, en mérito de una declaración unilateral del optante,
formalizada mediante escritura pública o formulario registral, salvo que se trate de un
contrato de opción recíproca”.
contrato definitivo queda perfeccionado y comienza a producir todos sus
efectos. Si el optante renuncia a la opción o deja transcurrir el plazo
convencional o legal sin ejercitarla, el concedente queda liberado de su
obligación.
Si el ejercicio de la opción está supeditado al cumplimiento de una
condición suspensiva, el plazo convencional o legal comenzará a correr desde
que se cumple la condición16.
El consentimiento del concedente y el del optante para el
perfeccionamiento del contrato futuro no se producen simultáneamente, sino
que el consentimiento de aquel se produce en el momento en que se
perfecciona el contrato preliminar de opción y el del optante el día en que este
perfecciona el contrato definitivo. Por ejemplo, en el contrato de opción de
venta, si el concedente el día en que se celebró el contrato preliminar es
incapaz, tendrá el derecho de pedir la nulidad (absoluta o relativa, según el
caso) del contrato de opción y, también, del definitivo, puesto que es ese día en
que prestó su consentimiento por adelantado para la conclusión del contrato
definitivo de compraventa.
Un contrato puede ser anulado por vicios del consentimiento (error, dolo,
violencia, intimidación). Para determinar si el consentimiento del concedente
está viciado, conviene colocarse en el día del perfeccionamiento del contrato
preliminar y no en el día del ejercicio de la opción con el que se perfecciona el
contrato definitivo.
No hay que confundir “oferta irrevocable” y “opción”. La primera consiste en
una declaración unilateral que vincula al oferente a mantener su oferta durante
un tiempo determinado; la opción tiene naturaleza contractual, y consiste en el
acuerdo para que una de las partes permanezca vinculada a su propia
declaración de celebrar un contrato futuro y la otra tenga la facultad de utilizar
esa opción (oferta contractual) para perfeccionarlo.
El fin que se persigue con el contrato de opción consiste únicamente en
hacer irrevocable la oferta contractual del concedente, en otras palabras, el
concedente presta por adelantado su consentimiento para que el optante con
su sola declaración de voluntad perfeccione el contrato futuro definitivo. El
consentimiento del optante consiste solamente, de momento, en aceptar esa
irrevocabilidad que se le ofrece. En esto consiste exclusivamente el
consentimiento precontractual. En cambio, el consentimiento definitivo consiste
en la conjunción de esa oferta formulada con anterioridad y mantenida como
irrevocable por el concedente, y la aceptación de la misma por el optante, con
16
Casación N.º 2676-2005-Lima, publicada el 30.11.2006: “El contrato de opción es un
contrato preparatorio por el cual una de las partes, el optante, tiene la facultad de elegir
entre la celebración o no del contrato definitivo en las condiciones prefijadas, y la otra, el
opcionista, queda vinculada a su obligación de celebrar en un futuro dicho contrato,
obligación de la cual solo podrá librarse en el supuesto que el titular de la opción
renuncie a la misma o que transcurra el plazo pactado, o en su defecto el establecido por
la ley, sin que el optante ejercite su opción. Si el ejercicio de dicha opción de contratar
definitivamente se hallare supeditado al cumplimiento de una determinada condición por
parte del opcionista, se entenderá que el plazo señalado empezará a correr desde el
momento en que se cumpla dicha condición, la cual, de no cumplirse dará lugar a que el
optante pueda exigir al opcionista la celebración del contrato definitivo”.
lo que queda perfeccionado el contrato definitivo. La celebración del contrato
futuro depende únicamente de la voluntad del optante; él tiene el derecho
exclusivo de dar por celebrado o no el contrato definitivo.
El artículo 165 del Decreto Supremo N.º 014-92-EM, Texto Único
Ordenado de la Ley General de Minería, regula el contrato de opción minera, el
cual dispone: Artículo 165: “Por el contrato de opción, el titular de una
concesión se obliga, incondicional e irrevocablemente, a celebrar en el futuro
un contrato definitivo, siempre que el opcionista17 ejercite su derecho de exigir
la conclusión de este contrato, dentro del plazo estipulado. El contrato de
opción deberá contener todos los elementos y condiciones del contrato
definitivo, pudiendo pactarse que la opción puede ser ejercitada indistintamente
por cualesquiera de las partes. El contrato de opción minera se celebrará por
un plazo no mayor de cinco años, contado a partir de su suscripción”.
El convenio de opción puede constituir un contrato autónomo, independiente, o
puede estar incluido como una estipulación accesoria dentro de otro contrato.
Como ejemplo de esta segunda modalidad señalemos al contrato de leasing, por el
cual una parte (la sociedad leasing) se obliga a adquirir para sí la propiedad de un
bien a solicitud de la otra parte, a quien lo cede en uso por cierto plazo, a cuyo
vencimiento tendrá la opción de comprar el bien por el precio pactado18.
El contrato de opción de un predio puede registrarse preventivamente. Al
respecto, el Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios19 dispone:
Artículo 148 (Anotación preventiva del contrato de opción): “El asiento registral de
contrato de opción a que se refiere el artículo 1419 del Código Civil, tendrá la
calidad de anotación preventiva.
Al extender el asiento registral, el registrador deberá consignar expresamente lo
siguiente:
i. El plazo previsto por las partes para ejercitar el derecho de opción, o en su
defecto el plazo legal previsto en el artículo 1423 del Código Civil;
ii. El término inicial del plazo, de acuerdo a lo pactado por los contratantes, o en
su defecto la fecha del contrato;
iii. En su caso, el plazo adicional que los contratantes hubieran pactado para
efectos de formalizar el ejercicio del derecho de opción concedido.
El contrato de opción, y de ser el caso, su prórroga, podrán ser anotados
preventivamente, siempre que se encuentre vigente el plazo para el ejercicio de la
opción.
El contrato de opción podrá ser anotado preventivamente, una vez vencido el
plazo para su ejercicio, si es que es presentado conjuntamente con su renovación.
La renovación podrá ser anotada preventivamente, aún después de haber
17
Aquí, la ley denomina opcionista al optante. En la doctrina y legislación comparada no hay
un acuerdo al respecto. Unos llaman opcionista al optante, y otros, al concedente.
18
En el leasing mobiliario el precio de la opción de compra es un valor residual
(generalmente simbólico).
19
Resolución N.º 097-2013-Sunarp/SN, publicada el 04.05.13.
caducado la anotación del contrato de opción por vencimiento del plazo, siempre
que hubiese sido pactado antes de tal vencimiento y que no conste en la partida
registral un asiento incompatible”.
Artículo 149 (Caducidad de la anotación del contrato de opción): “La anotación
preventiva del contrato de opción caducará automáticamente y de pleno derecho,
al cumplirse el plazo para el ejercicio de la opción, salvo que las partes hubieran
pactado el plazo adicional a que se refiere el segundo párrafo del numeral iii del
artículo precedente.
No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, la anotación del contrato de
opción caducará antes de dicho término, en mérito de una declaración unilateral
del optante, formalizada mediante escritura pública o formulario registral, salvo
que se trate de un contrato de opción recíproca”.
20 Texto Único Ordenado de la Ley General de Minería DECRETO SUPREMO Nº 014-92-EM. Art. 165. Por
el contrato de opción, el titular de una concesión se obliga, incondicional e irrevocablemente, a celebrar
en el futuro un contrato definitivo, siempre que el opcionista ejercite su derecho de exigir la conclusión
de este contrato, dentro del plazo estipulado. El contrato de opción deberá contener todos los
elementos y condiciones del contrato definitivo, pudiendo pactarse que la opción puede ser ejercitada
indistintamente por cualquiera de las partes. El contrato de opción minera se celebrará por un plazo no
mayor de cinco años, contado a partir de su suscripción.
21
“Corte di Cassazione”, en Rassegna di Diritto Civile, N.º 2/87, 1987, p. 480.
22
Texto modificado por el Artículo Único de la Ley N.º 27420, publicada el 07.02.2001.
contrato de opción regirá el plazo de un año fijado por el artículo 1423.
23
MESSINEO, Doctrina general del contrato, cit., t. I, p. 163.
La prohibición de celebrar contratos preliminares consensuales de
contratos definitivos formales solemnes se justifica en los contratos de opción
por cuanto el concedente queda obligado por su manifestación de voluntad que
presta por adelantado para la celebración del contrato futuro, en tanto que el
optante tiene el derecho potestativo de perfeccionar o no el contrato definitivo
con su sola declaración de voluntad, sin requerir de la concurrencia de la
declaración del concedente. Para que el contrato definitivo quede
perfeccionado con la sola declaración de voluntad del optante, es necesario
que el contrato preliminar de opción cuente con todos los requisitos o
elementos exigidos para el contrato definitivo, incluida la forma solemne
prevista por ley.
Pero no vemos razón que justifique que para que sea válido el contrato de
compromiso de contratar debe celebrarse en la misma forma solemne exigida
para el contrato definitivo.
El contrato de promesa es autónomo del contrato definitivo; solamente es
preparatorio de la celebración del contrato definitivo, no es el contrato definitivo.
Para que se perfeccione el contrato definitivo deben concurrir necesariamente
las partes intervinientes en el contrato preliminar. El contrato de promesa no es
traslativo ni constitutivo de derechos reales o personales, solamente crea la
obligación de celebrar en el futuro un contrato definitivo; se cumple con la
celebración del contrato definitivo. Precisamente porque las partes no pueden
de momento cumplir con la solemnidad exigida para el contrato definitivo,
pueden acordar preparar ese contrato definitivo mediante un contrato de
promesa. Por ejemplo, es requisito para la validez de la hipoteca que se
inscriba en el registro de la propiedad inmueble (art. 1099.3). Puede ocurrir que
se está tramitando la inscripción de la primera de dominio de un inmueble que
el propietario ofrece hipotecar a su acreedor y este está de acuerdo; ¿cuál
sería la razón para que no se pueda celebrar un contrato consensual de
promesa del contrato definitivo de constitución de hipoteca? No vemos que
exista alguna razón seria, por el contrario, advertimos que con la celebración
del contrato de promesa consensual de hipoteca se facilita y asegura la
constitución futura del derecho real de hipoteca. Con el contrato de promesa, el
prometiente está obligado a prestar su consentimiento para la celebración de
contrato definitivo de constitución de hipoteca, pero todavía no se ha
constituido el derecho real a favor del acreedor hipotecario. El que promete la
hipoteca en un contrato preparatorio está obligado a constituirla en un contrato
definitivo. El contrato de promesa obliga a celebrar el contrato definitivo de
constitución de hipoteca, pero no constituye el derecho real de hipoteca; no se
constituye la hipoteca, sino se crea la obligación de constituirla. El derecho real
de hipoteca existirá solamente si se cumple con la obligación asumida en el
contrato preparatorio de celebrar el contrato definitivo y su inscripción en el
registro de la propiedad inmueble.
Consideramos que debe permitirse el contrato preliminar de compromiso
de contratar consensual de un contrato definitivo formal solemne, con el fin de
facilitar las relaciones sociales sin ponerles obstáculos innecesarios, como
ocurre cuando se establece que la promesa de contrato será nula si no se ha
hecho en la misma forma prescrita para el contrato definitivo.
4. La opción de compra en el D. Leg. N.º 1177, que regula el
Régimen de Promoción del Arrendamiento para Vivienda, y su
Reglamento aprobado por D.S. N.º 017-2015-Vivienda
4.1. Generalidades
El contrato de arrendamiento, el arrendador se obliga a ceder
temporalmente al arrendatario el uso de un bien por cierta renta convenida;
está regulado en el Código (art. 1666 y ss.). Mediante los Decretos Legislativos
1177 y 1196 se han creado cuatro modalidades especiales de contratos de
arrendamientos de predios para vivienda.
Para reactivar el mercado de construcción a través de la promoción de la
inversión en inmuebles destinados al arrendamiento para vivienda, a fin de
reducir el déficit cuantitativo y cualitativo habitacional, y facilitar el acceso a la
vivienda de personas con bajos recursos económicos y de segmentos medios,
mediante el D. Leg. N.º 1177, publicado el 18.07.2015, se establece el
Régimen de Promoción del Arrendamiento para Vivienda aplicable a los
siguientes contratos:
1) Arrendamiento de inmueble destinado a vivienda;
2) Arrendamiento con opción de compra de inmueble destinado a
vivienda; y
3) Arrendamiento financiero (leasing) de inmuebles destinados a vivienda.
4.2. Formularios
Se crean los siguientes formularios:
a. Formulario Único de Arrendamiento de inmueble destinado a vivienda-
FUA
b. Formulario Único de Arrendamiento con opción de compra de
inmueble destinado a vivienda-FUAO
c. Formulario Único de Arrendamiento Financiero (leasing) de inmueble
destinado a vivienda-FUAL
Los formularios contractuales constituyen título ejecutivo por el solo mérito
de la certificación notarial de las firmas de las partes contratantes. El formulado
con la certificación notarial es suficiente para la inscripción del contrato en el
RAV y en la Sunarp. No se requiere de la escritura pública (art. 2010 del CC).
24
En el Formulario Único de Arrendamiento con Opción de Compra de Inmueble destinado
a Vivienda-FUAO, aprobado por D.S. N.º O17-2015-Vivienda, se consignan las
.
El FUAO y su prórroga de ser el caso deben ser obligatoriamente inscritos
en el Registro de Predios de la Sunarp y caduca un mes después del
vencimiento del contrato. La vigencia de dicha inscripción impide la inscripción
de actos de disposición del inmueble o que afecten el derecho de opción de
compra del arrendatario, el mismo que tiene prelación respecto de cualquier
carga o gravamen registrada con posterioridad a la celebración del FUAO.
El arrendador debe dispones de una cuenta en una empresa del sistema
financiero, en la que el arrendatario abonará la renta y demás conceptos que
acuerde con el arrendador, así como el precio de la opción. De este modo se
eliminan problemas sobre el monto de los pagos y la fecha de su realización.
El arrendador puede ceder sus derechos sin autorización del arrendatario,
si así se pactó en el FUAO. La cesión surte sus efectos desde su celebración,
sin perjuicio de comunicarla al arrendatario por carta notarial al domicilio
consignado en la FUAO.
El arrendatario es responsable por los daños que cause al inmueble desde
el momento que lo recibe del arrendador.
Los pagos de la renta no constituyen pagos a cuenta para la adquisición
del inmueble.
El no ejercicio de la opción de compra por parte del arrendatario o en caso
este no cumpla con las condiciones para su ejercicio, no conlleva a la
siguientes cláusulas:
“NOVENA: EJERCICIO DE LA OPCIÓN DE COMPRA
9.1 Para ejercer la opción de compra, el ARRENDATARIO debe comunicar por escrito
su decisión al ARRENDADOR, dentro de los ___ (__) días calendario previos al
__________________, fecha en que concluye el arrendamiento del inmueble.
9.2. Para ejercer la opción de compra, el ARRENDATARIO debe pagar las rentas
convenidas, conceptos complementarios e intereses, de corresponder, el precio de
compra pactado en la Cláusula Octava.
9.3. El ARRENDATARIO deberá comunicarle notarialmente al ARRENDADOR el
ejercicio de la opción de compra del inmueble para la firma de la minuta de
compraventa respectiva.
9.4. Para formalizar la transferencia de propiedad, la minuta referida en el numeral
precedente deberá elevarse a escritura pública e inscribirse en el Registro de Predios
de la Sunarp.
9.5. El ARRENDADOR cuenta con un plazo de ___ (__) días hábiles, después de
recibida la comunicación del ARRENDATARIO, para suscribir los documentos de
formalización de la transferencia de propiedad que fueran necesarios y devolver el
importe entregado en garantía.
9.6. En caso de ejercerse la opción de compra, cualquiera de las partes podrá solicitar a
través del notario, el Bloqueo de la Partida Registral del inmueble hasta que se
inscriba la transferencia de propiedad, adjuntando copia de la minuta correspondiente.
9.7. El ejercicio de la opción de compra antes del vencimiento del plazo del presente
contrato, no exonera al ARRENDATARIO del pago del total de las rentas convenidas
hasta el vencimiento del contrato, las que se acumularán, a valor presente, al pago
del precio de la opción de compra.
DÉCIMA: NO EJERCICIO DE LA OPCIÓN DE COMPRA
Si el ARRENDATARIO no ejerciera la opción de compra, debe devolver el inmueble al
ARRENDADOR a la fecha de vencimiento del presente contrato, salvo que las partes de
mutuo acuerdo y en forma expresa prorroguen el arrendamiento, con o sin dicha opción,
conforme a lo establecido en los numerales 5.2 y 5.3 de la Cláusula Quinta del Contrato”.
devolución de ningún concepto dinerario a su favor, ya que los pagos
realizados por el arrendatario en el marco del presente contrato, no constituyen
pagos a cuenta para la adquisición del inmueble, por lo que al término del
contrato debe proceder a la devolución del inmueble.
25
LAVALLE, Jorge y Carlos PINTO, Leasing mobiliario, Astrea, Buenos Aires, 1982, p. 24.
26
BUONOCORE, V.; A. FANTOZZI; M. ALDERIGHI y G. FERRARINI, Il leasing. Profili privatistici e
goce a un sujeto —normalmente un empresario— de bienes muebles o
inmuebles, por parte de otro sujeto —la empresa de leasing—, que los
adquiere o hace construir por expresa indicación del primero, al solo efecto de
cedérselos en locación o en uso y goce. El usuario se obliga a pagar a la
empresa de leasing un canon periódico correspondiente a dicho goce. Y es
facultad del usuario adquirir la propiedad de los bienes locados, a la expiración
del tiempo convenido, pagando un determinado precio residual”.
27
En el Formulario Único de Arrendamiento con Opción de Compra de Inmueble Destinado
a Vivienda-FUAO, aprobado por D.S. N.º O17-2015-Vivienda, se consignan la siguiente
cláusula: “QUINTA: PRECIO DE LA OPCIÓN DE COMPRA Las partes acuerdan fijar
como precio de opción de compra la suma de _______________
(_______________/100 _______________), que será cancelada en la cuenta de abono
señalada en la Cláusula Tercera por el ARRENDADOR”.
5. La opción de compra en el Contrato de Capitalización
Inmobiliaria (D. Leg. N.º 1196)
El Decreto Legislativo N.º 1196 tiene por objeto promover la capitalización
inmobiliaria para facilitar el acceso a la vivienda; mediante la modificación de la
Ley N.º 26702, Ley General del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros y
Orgánica de la Superintendencia de Banca y Seguros, facultando a las
entidades del sistema financiero a realizar operaciones de capitalización
inmobiliaria y promover las actividades de las empresas de capitalización
inmobiliaria; así como mediante la modificación de la Ley N.º 28364, Ley que
regula el Contrato de Capitalización Inmobiliaria para promover el acceso a
vivienda a través de contratos de capitalización inmobiliaria que permiten a las
personas naturales ocupar una vivienda y simultáneamente constituir una
cuenta de capitalización individual que permitirá la adquisición de dicho
inmueble.
Las entidades del sistema financiero pueden realizar operaciones de
capitalización inmobiliaria que permitan a las personas naturales ocupar una
vivienda y al mismo tiempo constituir una cuenta de capitalización individual
que permita la adquisición del inmueble.
El inmueble o la capitalización individual no son objeto de embargo ni
afectación o gravamen judicial o administrativo.
Se promueve el Contrato de Capitalización Inmobiliaria como un
mecanismo alternativo al financiamiento hipotecario para el acceso a la
vivienda, así como otorgar incentivos fiscales para el desarrollo de estas
operaciones.
Las Empresas de Capitalización Inmobiliaria (ECI) son sociedades
anónimas que se constituyen de conformidad con lo señalado en la Ley general
(Cap. I, Tít. I, Sección Primera). Tal como lo establece el artículo 295 de la Ley
General. Este artículo es modificado en los siguientes términos:
Artículo 295 (Operaciones permitidas): “Empresa de capitalización inmobiliaria es
aquella cuya actividad consiste en comprar y/o edificar inmuebles para fines de
vivienda, y, con relación a los mismos, celebrar contratos de capitalización
inmobiliaria individual con terceros, entregando en arrendamiento al cliente la
correspondiente unidad inmobiliaria. Estos contratos de arrendamiento incluyen el
derecho de opción de compra de la unidad inmobiliaria por parte del cliente al
precio pactado a la suscripción del referido contrato. El derecho de opción de
compra se ejerce en cualquier momento. Estas empresas pueden celebrar
contratos pasivos para el prefinanciamiento de los inmuebles y emitir cédulas
hipotecarias. La capitalización individual del cliente se constituye progresivamente
con los aportes que este realice. Las empresas de capitalización inmobiliaria solo
podrán efectuar operaciones vinculadas con programas de capitalización
individual relacionados al mercado inmobiliario con fines de vivienda, y no podrán
efectuar otras colocaciones distintas del contrato de capitalización inmobiliaria. La
Superintendencia dictará las normas que regulen las diversas materias vinculadas
con este tipo de empresas y con sus operaciones, incluyendo, entre otras, las
siguientes: 1. Las características de los contratos de capitalización inmobiliaria
que celebren con los clientes debe considerar como mínimo la entrega de
unidades inmobiliarias en arrendamiento, la opción de compra del inmueble por el
cliente y que no estará sujeto al plazo a que se refiere el artículo 1423 del Código
Civil. 2. El régimen de su prefinanciamiento y la emisión de instrumentos
hipotecarios, en moneda nacional o extranjera”.