Ponencia 2019 Seorl
Ponencia 2019 Seorl
EDITORES:
Isam Alobid, Manuel Bernal-Sprekelsen
CO-EDITORES:
Cristobal Langdon, Joaquim Enseñat
Ponencia Oficial de la Sociedad
Española de Otorrinolaringología
y Cirugía de Cabeza y Cuello
2019
Referencias anatómicas
para la cirugía endoscópica
de senos paranasales
y base de cráneo
EDITORES
Isam Alobid
Coordinador Unidad de Base de Cráneo
Hospital Clínic. Universidad de Barcelona
Manuel Bernal-Sprekelsen
Catedrático de ORL
Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia
CO-EDITORES
Cristobal Langdon
Especialista del Departamento de ORL. Unidad de Base de Cráneo
Hospital Clínic. Universidad de Barcelona
Joaquím Enseñat
Jefe de Servicio del Departamento de Neurocirugía
Hospital Clínic. Universidad de Barcelona
© [Link] Alobid, Dr. Manuel Bernal-Sprekelsen, SEORL CCC Sociedad Española
de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello
ISBN: 978-84-8198-974-8
IBIC: MJP
Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en las leyes, queda rigurosamente prohi-
bida, sin autorización por escrito de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta
obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático,
así como la distribución de ejemplares mediante el alquiler o préstamo público.
La responsabilidad sobre los contenidos de los textos y su documentación gráfica corresponde a los
autores que firman cada uno de los trabajos integrados en este volumen.
Índice
1. INTRODUCCIÓN 13
Es un honor como pupilo de los directores de este trabajo ser el encargado de escribir
el prólogo de esta excelente ponencia, que trata sobre un tema que ha avanzado tanto y
sigue evolucionando como la cirugía endoscópica de senos paranasales y base de cráneo.
Los directores, Isam Alobid y Manuel Bernal-Sprekelsen han plasmado en ella su amor
por esta subespecialidad y el carácter crítico y científico que tanto les caracteriza. En
todo momento, transmiten ese espíritu apasionado que, junto con su gran capacidad de
trabajo, estoy seguro de que lograrán que esta ponencia sea una autentica contribución
y un punto de referencia para todos aquellos interesados en este área.
No podría terminar sin mencionar al doctor Joaquim Enseñat, neurocirujano con espí-
ritu innovador, que tanto ha contribuido a ampliar los horizontes de este campo, y al
doctor Cristóbal Langdon por ese ánimo de superación infatigable que ha logrado hacer
de la cirugía endoscópica un arte.
Gracias profesores,
Me han honrado con la tarea de escribir el prólogo para el compendio Ponencia oficial
de la SEORL 2019: referencias anatómicas para la cirugía endoscópica de senos
paranasales y base de cráneo. Me tomaré la libertad de usar algunos axiomas que
resaltarán la importancia de esta obra, editada por los Dres. Isam Alobid, Manuel Bernal-
Sprekelsen, Cristobal Langdon y Joaquim Enseñat.
Existen fuerzas sociales y económicas que empujan a todas las especialidades quirúr-
gicas a simplificar y acortar nuestro entrenamiento, lo que implica solo enseñar la ana-
tomía relevante para cierto abordaje, creo que esto deja a la próxima generación de
cirujanos en una gran desventaja para innovar o adaptar nuevas técnicas.
La endoscopia es el estándar actual, sin embargo, este será reemplazado por tecnologías
rápidamente emergentes que incluyen la endoscopia virtual, robótica, inteligencia arti-
ficial y dispositivos implantables. La anatomía, sin embargo, persistirá como la base de
todos éstos avances.
Los cirujanos deben dominar tanto la anatomía pertinente a su abordaje elegido como la
anatomía alrededor a su corredor. Esto permite al cirujano anticipar y proteger las es-
tructuras anatómicas, controlando mejor el campo quirúrgico y evitando contratiempos
en cirugía.
Quizás el proceso de aprendizaje más difícil y prolongado tenga que ver con el reentre-
namiento del cerebro para identificar la anatomía normal y anormal desde una nueva
perspectiva; y, por tanto, desarrollar un mejor reconocimiento de patrones. Contraria-
mente a la creencia popular, esto no es solo el resultado de observar un gran volumen de
imágenes o disecciones. Requiere un análisis decidido y perspicaz, ya que más del 80%
de lo que «vemos» es el resultado del procesamiento central y no la percepción de cierta
imagen por las vías visuales distales.
“Cada paso del procedimiento debe realizarse bajo la Las primeras descripciones de anatomía y patología
supervisión del operador” de los senos paranasales se encuentran el “Corpus
HARVEY CUSHING Hippocraticum”, en el siglo V AC. Estas descripcio-
The Pituitary Body and its Disorders, 1912 nes anatómicas fueron ampliamente perfeccionadas
y detalladas en el renacimiento a través de las disec-
Iniciamos con esta cita de Harvey Cushing para enfa- ciones anatómicas realizadas por Leonardo Da Vinci
tizar la importancia que ha obtenido la cirugía endos- (2), Figura 2.
cópica y su evolución a lo largo de los años en el per-
feccionamiento de los abordajes de la base de cráneo.
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de senos paranasales y base de cráneo
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Evolución de la cirugía endoscópica de senos
paranasales y de base de cráneo
• Tercio Medio
• Panclival El camino y evolución de la cirugía endoscópica naso-
Trasodontoides y foramen magno / abordaje craniovertebral sinusal y de base de cráneo anterior ha sido de apor-
taciones individuales y colaborativas, de múltiples
especialidades, que se nutren de los últimos avances
Con cada nueva aproximación y en la medida que se y a su vez contribuyen a desarrollar nuevos instru-
realizan abordajes más extensos, aparecen nuevos mentos y nuevas técnicas, permaneciendo siempre el
desafíos, el principal ha sido la necesidad de cerrar mantra: resección tumoral con márgenes negativos,
los amplios defectos en la base del cráneo resultantes preservación de función neurológica, minimizar com-
de aquellas grandes cirugías, logrando el cierre com- plicaciones y mejoría estético–funcional.
pleto de fístulas de líquido cefalorraquídeo y, por con-
siguiente, evitando el desarrollo secundario de infec-
ciones ascendentes. El alto índice de fístulas de LCR
secundario a estos procedimientos ha sido reseñado ❚ ❚ BIBLIOGRAFÍA
y establecido. En 2011, Kassam et al., publican una
revisión de 800 pacientes analizando las complicacio- 1. Ahmed OH, Marcus S, Lebowitz RA, Jacobs JB.
nes de la cirugía endoscópica endonasal de base de Evolution in visualization for sinus and skull base
cráneo (47), en el que se describe que el porcentaje surgery: from headlight to endoscope. Otolaryng
de fístula postoperatoria está directamente relacio- Clin N Am. 2017 Jun 1 and 50(3):505-19.
nado con la extensión de la resección, presentándose
en un 12% de los casos en los niveles I- II y en un 19% 2. Castelnuovo P, Dallan I, Battaglia P, Bignami M.
en los niveles III – IV. En respuesta a esta necesidad, Endoscopic endonasal skull base surgery: past,
surgen técnicas de reconstrucción de la base del crá- present and future. Eur Arch ORL. 2010 May 1
neo, entre las que cabe resaltar el colgajo nasoseptal and 267(5):649-63.
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22
// CAPÍTULO 2
Colaboración de equipo multidisciplinar
Juan David Bedoya Gutiérrez | Cristóbal Langdon | Joaquim Enseñat
Manuel Bernal Sprekelsen | Isam Alobid
23
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
24
02
Colaboración de equipo
multidisciplinar
Procesos del equipo del paciente, logrando con esto dirigir las motivacio-
nes individuales hacia el fin común (8). Es fundamen-
La estructura de equipo multidisciplinar demanda tal que múltiples disciplinas trabajen juntas para unir
para su funcionamiento eficiente la automatización habilidades, experiencia y conocimiento, y en última
de procesos como la programación y ejecución de instancia, obtener el mejor desenlace posible. El em-
las actividades y la forma como estas se desarrollan. poderamiento del concepto y la consciencia colectiva
Tener reuniones regulares permite a los miembros de trabajo en equipo en búsqueda de un objetivo es
actualizar el equipo sobre el logro de los objetivos y esencial para el desempeño efectivo del equipo.
la proyección de otros nuevos, además de aclarar los
roles y responsabilidades (5). De la misma forma, la Podemos definir los resultados que obtenemos con los
retroalimentación efectiva y constructiva a través de pacientes de diferentes maneras, se pueden analizar
la comparación con datos históricos permite al grupo en términos de supervivencia y grado de recupera-
evaluar sus desenlaces y desarrollar nuevas herra- ción, según indicadores de calidad de vida, estancia
mientas para optimizar el mejoramiento de los mis- hospitalaria, etc. La planificación adecuada y la coor-
mos. dinación de la atención del paciente como eje central
hacen que este proceso complejo se traduzca en una
prestación más eficiente para el sistema (7). En estas
Coordinación Logística e Intercambio de condiciones se pueden generar entornos que permitan
Recursos en el Trabajo Multidisciplinar desarrollar el trabajo integral efectivo, por ejemplo, fa-
voreciendo citas conjuntas, las cuales además eviden-
La coordinación es un factor esencial para el desarro- cian el trabajo enlazado entre servicios. Es evidente
llo del trabajo en equipo ya que al interior de los gru- que, al interior del sistema, el trabajo en equipo mejo-
pos se presentan habitualmente diferentes miembros ra las relaciones profesionales entre los servicios, pero
donde cada uno realiza, de forma rutinaria, múltiples además las personales entre sus integrantes (4).
tareas interdependientes simultáneamente y de for-
ma frecuente con recursos y espacios compartidos
(1). Para una coordinación efectiva se requiere un
conocimiento íntimo de los roles y procedimientos ❚ ❚ TRABAJO EN EQUIPO Y CIRUGÍA
individuales, de forma que los equipos realicen sus DE LA BASE DE CRÁNEO
procesos por medio de elementos que vayan más allá
de la comunicación verbal, el mismo entorno de tra- Las opciones de tratamiento de las condiciones com-
bajo debe favorecer la ejecución de los roles indivi- plejas de la base del cráneo han cambiado dramáti-
duales y las actividades compartidas. La planeación camente en los últimos años, se ha obtenido un cre-
del trabajo en equipo juega un papel importante en cimiento acelerado de información que ha exigido
este aspecto, ya que permite comprender las necesi- la Integración de técnicas quirúrgicas innovadoras
dades de los recursos y su adecuada adjudicación y y la consolidación en el tiempo ha logrado reducir
utilización. Los recursos deben potenciar el trabajo, la morbilidad y la mortalidad quirúrgica, preservar la
no hacer que los elementos del sistema riñan (8). función y mantener al máximo la apariencia estética.
Está claro que para el grupo quirúrgico la experiencia
asistencial mejora en la medida que se avanza también
en tener una visualización aumentada de las estruc-
❚ ❚ EL PACIENTE COMO EJE CENTRAL turas anatómicas intervenida a través de una mejor
DE LA ATENCIÓN EN SALUD iluminación y una visión angulada que permiten un
mejor control de situaciones críticas que no se lograba
No se puede concebir un equipo sin un objetivo, la con los métodos anteriores, en términos prácticos la
motivación centrada en el paciente articula el talento cirugía endoscópica de la base del cráneo busca usar el
en salud en torno a un desenlace común: el bienestar corredor más directo y menos destructivo (5).
25
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Pero esto también ha llevado a que los retos en los La remisión de los pacientes a los grupos de base de
grupos de base de cráneo hayan cambiado significati- cráneo no depende del ejercicio único de una espe-
vamente, antes se trataba de conocer la factibilidad y cialidad, generalmente están relacionado con el ejer-
seguridad del procedimiento, ahora los abordajes en- cicio de cada uno de quienes lo conforman y de su ac-
doscópicos son considerados el manejo más apropia- tividad profesional (ver Tabla 2). El trabajo en grupo
do para la mayoría de los pacientes con estas enfer- complementa las disciplinas logrando un crecimiento
medades. El desafío actual se trata de cómo integrar intelectual y técnico que no se daría si se realizara de
efectivamente las técnicas al cuidado del paciente, es la manera individual y de forma separada.
tácito que se debe hacer, la pregunta actual es cómo
ejecutarlo de la mejor manera. Comprendemos ahora Tabla 2. Referencia de pacientes a los grupos de base de cráneo. LCR: líquido
que la práctica multidisciplinaria de la cirugía endos- cefalorraquídeo
cópica de la base de cráneo es un reto que va más allá
de un cirujano ofreciendo una nueva técnica quirúr- Especialidad Motivos de Remisión Ejemplos
gica, se trata de tener un grupo que quiere tener el Neurocirugía Intracraneal Meningiomas,
mejor cuidado del paciente. tumores pituitarios
Rinología Sinonasal Fístulas de LCR
El principal componente de cualquier grupo son las complejas, tumores
personas, por tanto, el objetivo fundamental del ma- sinonasales
nejo del recurso humano es el de potenciar las ca- Otología Hueso temporal Hipoacusia
pacidades individuales en el entorno de la estrategia asimétrica
de la organización, se trata de alinear los esfuerzos Oftalmología Orbitarias Hemangioma del
para obtener un resultado. En los grupos de base de ápex orbitario
cráneo la relación entre especialistas va más allá de Cirugía de Tumores en cuello Metástasis
una diada otorrinolaringología-neurocirugía. Se trata cabeza y cuello cervicales
de la integración de diferentes especialidades y espa-
cios, ver Tabla 1.
Revisión multidisciplinaria de casos
Tabla 1. Conformación del grupo de base de cráneo
26
02
Colaboración de equipo
multidisciplinar
juntas de tumores son fundamentales para mejorar comunicación efectiva y el liderazgo. Esto conlleva
la seguridad del paciente, la atención y optimizar los no solo a generar un mejor resultado en atención sa-
resultados en términos de la obtención del desenlace nitaria sino también al interior del equipo un incre-
esperado. mento en la percepción de la mejoría en el ambiente
laboral, en la relación profesional entre los servicios
y la personal entre sus integrantes, favoreciendo ade-
Cirugía multidisciplinaria más de forma relevante el incremento de la confianza
del paciente en el sistema de salud.
La cirugía de la base del cráneo es un claro ejem-
plo de cómo la estrecha colaboración entre especia-
lidades quirúrgicas permite generar el refinamiento
de los enfoques convencionales y la concepción de ❚ ❚ REFERENCIAS
nuevos procedimientos en el manejo de condiciones
complejas (5). La intervención quirúrgica es el acto 1. Manser T. Teamwork and patient safety in dyna-
central de la atención en los grupos de base de crá- mic domains of healthcare: a review of the litera-
neo, es el momento donde se evidencia la madurez ture. Acta Anaesthesiol Scand 2009;53: 143–151.
en la toma de decisiones, donde se ponen a prueba
las interrelaciones, no sólo entre seres humanos, sino 2. Haynes AB, Weiser TG, Berry WR, et al; Safe Sur-
entre estos y su entorno. gery Saves Lives Study Group. A surgical safety
checklist to reduce morbidity and mortality in a glo-
La comunicación, el respeto, la confianza para emitir bal population. N Engl J Med. 2009;360(5):491-499.
opiniones sin ser juzgado, entre otros, son elementos
clave para la interrelación del grupo en un proceso crí- 3. Neily J, Mills PD, Young-Xu Y, et al. Association bet-
tico y cambiante como es el quirófano (8). La participa- ween implementation of a medical team training pro-
ción y las motivaciones de cada uno dentro del grupo gram and surgical mortality. JAMA. 2010;304(15):
son siempre valiosas y deben ser conciliadas a la luz del 1693-1700.
objetivo principal. El ejercicio de un equipo multidisci-
plinario debe buscar potenciar las capacidades de cada 4. Indwani, R; Woodard, T; Recinos, P. Building a suc-
uno de los elementos, de tal manera que el resultado cessful endoscopic skull base and pituitary surgery
obtenido sea mayor a la simple suma de sus partes (9). practice. Otolaryngol Clin N Am 49 (2016) 1–8.
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2019
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28
// 02
Anatomía nasal
y senos paranasales
❚ ❚ INTRODUCCIÓN
31
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
(Figura 4). En la figura 4 se puede apreciar la conca- La lámina cribosa posee una lámina lateral con dis-
vidad de esta región para recibir los bulbos olfatorios, posición vertical y en dirección superior para su arti-
denominándose fosa olfatoria (1-3). La lámina cribo- culación con el hueso frontal, y otra lámina horizon-
sa constituye la zona más fina que separa la cavidad tal en situación más inferior. Esta configuración es
craneal de las fosas nasales. Su forma es cuadrangu- muy importante porque deja en una situación más o
lar y alargada de adelante hacia atrás, articulándose menos inferior el techo de la fosa nasal, y también
lateralmente con el techo del etmoides (porción hori- una porción medial del techo del etmoides más o
zontal del hueso frontal) (1, 2) (Figura 5). menos amplia que constituye una zona frágil duran-
te la cirugía endoscópica en el abordaje de los senos
etmoidales (Figura 6a). Las variantes en la altura
de los surcos olfatorios, que pueden ser asimétricos
para cada lado (5) (Figura 6b), han sido clasificadas
por Keros en 3 tipos; tipo I con profundidad d 1 a
3mm, tipo II con profundidad de 4 a 7mm y tipo 3
entre 8 a 16mm (4). Stammberger et al. (4) con-
cluyeron por sus estudios anatómicos que mientras
más estrecha es la fosa olfatoria, ésta adquiere más
profundidad, y de esta forma aumenta el riesgo qui-
rúrgico según el tipo de Keros. Por otro lado, Gera
et al (6) clasificaron el ángulo formado por la lámina
lateral de la lámina cribosa y el plano horizontal que
pasa a través de su lámina horizontal, y basándose
en el riesgo teórico de lesiones iatrogénicas de la lá-
mina cribosa describiendo 3 clases: I (>80 grados),
Figura 4. Vista de la cara superior del etmoides. Se aprecian los orificios de la II (45 a 80 grados) y III (<45 grados). En relación
lámina cribosa (en verde la mitad derecha). a, anterior; p, posterior. a este riesgo de entrada a la cavidad craneal, Preti
et al. (7) concluyeron recientemente en un estudio
retrospectivo sobre la utilidad de la clasificación pu-
blicada por Gera et al. (6), que este nuevo sistema
tiene una buena sensibilidad y especificidad para
predecir el daño a la porción lateral de la lámina cri-
bosa durante la cirugía endoscópica nasosinusal, y
añaden que en conjunto con el tipo de Keros pue-
den ser útiles en la valoración preoperatoria.
Figura 6. Pared medial del techo del etmoides. a. K, niveles de medición para los
tipos de Keros; f, componente frontal del techo del etmoides; c, lámina lateral de
la lámina cribosa. b. Asimetría en tipo de Keros contralateral.
Figura 5. Vista de la cara superior de la articulación del hueso etmoides (e) y el
frontal (f). Escotadura etmoidal del hueso frontal (eef).
32
03
Anatomía de los senos
etmoidales
Las masas laterales del etmoides, que contienen los Su cara anterior presenta semiceldillas (Figura 9) que
senos etmoidales anteriores y posteriores, están com- se completarán con la apófisis frontal del maxilar, el
prendidas entre la cavidad orbitaria por fuera, las fosas hueso unguis por delante, y el frontal por arriba, incluso
nasales por dentro, el hueso frontal por arriba (Figura formando parte del suelo del seno frontal (8).La celda
7), posteriormente el esfenoides, anteriormente el hue- más importante por ser la más constante (93%), incluso
so frontal, la apófisis frontal del hueso maxilar y el un- que la bulla etmoidal, es la celda de Agger nasi (9).
guis, e inferiormente el cornete inferior y la pared me-
dial del maxilar en su porción inferior (1, 2) (Figura 8).
Figura 9. Cara anterior del etmoides. an, celda de agger nasi; au, apófisis unciforme.
Figura 7. Límites del etmoides en vista coronal en TC. f, hueso frontal; p, lámina
papirácea; o, órbita; ci, cornete inferior; fn, límite con fosa nasal. La cara posterior en su porción superior presenta
una o varias semiceldillas que en su articulación con
el esfenoides conforman celdillas etmoidales poste-
riores y en su caso esfenoetmoidales de Onodi (42%)
(1, 10). También se identifican las caras posteriores
de los cornetes medios y el extremo posterior de las
apófisis unciformes (Figura 10).
33
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
En la cara superior de las masas laterales (Figura 11a, b) En la cara externa (Figura 13) destaca una superfi-
se identifican principalmente las semiceldillas que se ar- cie plana y lisa de forma rectangular, que va a formar
ticularán con el hueso frontal. Se pueden visualizar los parte de la pared medial de la órbita, nos referimos
canales etmoidales anterior y posterior por donde dis- a la lámina papirácea. También podemos identificar
currirán las arterias correspondientes si su posición es semiceldillas etmoidales que en el cráneo articulado
lo suficientemente superior (Figura 11b). Las arterias se completan con el hueso unguis y la apófisis frontal
pueden discurrir también en un canal completo o en del maxilar. En relación a la cara medial de las masas
un mesenterio dentro de las celdas etmoidales (1, 2). laterales, destacan lo cornetes medio y superior, su
relación con el techo formado por el frontal (Figu-
ra 14), y visualizaríamos la presencia de un cornete
supremo. Si la disposición del cornete medio lo per-
mite, es posible visualizar la apófisis unciforme en su
cara medial (1, 2).
Figura 11. a. Correspondencia de la cara superior de las masas laterales del etmoides
con la fóvea etmoidalis del hueso frontal. f, hueso frontal; e, hueso etmoides; p, lámina
papirácea. b. Cara superior del etmoides. Se pude observar los canales para las arte-
rias etmoidales anterior y posterior, en su trayecto desde la órbita hasta la línea media.
Figura 13. a. Cara lateral del etmoides articulada; traslucen las celdas etmoida-
les. b. Relación de la lámina papirácea (amarillo), identificamos el unguis (rojo)
y puede observarse como su mitad posterior está relacionado medialmente con
La cara inferior es muy ilustrativa de la conformación celdillas etmoidales. La apófisis ascendente (azul) del maxilar superior, limitará
laminar del etmoides (Figura 12). En esta cara se iden- por delante al etmoides.
tifican los bordes inferiores de los cornetes medios y
la apófisis unciforme, de los primeros quedarán libres
y de la segunda, se articularán con el hueso maxilar
formando parte de la pared medial del seno maxi-
lar, dejando el espacio a las fontanelas (1).
Figura 12. Esquema de la cara inferior del etmoides. p, lámina perpendicular Figura 14. Cara medial del etmoides articulado. f, hueso frontal; cs, cornete
del etmoides; c, lámina cribosa; cm, cornete medio; au, apófisis unciforme; pa, superior; rre, receso esfenoetmoidal; e, seno esfenoidal; cm, cornete medio; ci,
lámina papirácea. cornete inferior; * porción vertical de la lámina basal del cornete medio.
34
03
Anatomía de los senos
etmoidales
Para entender el interior de las masas laterales tene- aparecen 5-6 evaginaciones más superiores, que por
mos que visualizar la conformación del etmoides como regresión y fusión de las mismas formarán 3 a 5 es-
la asociación de diferentes estructuras laminares (la- tructuras llamadas etmoturbinales (Figura 15). El
mellae) que van de la cara medial a la lateral y superior primero, llamado también nasoturbinal da origen al
las mismas. Esta disposición se relaciona con la que Agger nasi en su porción ascendente, y a la apófisis
se puede observar desde el origen embriológico de las unciforme en su porción descendente. El segundo et-
mismas. Las celdas etmoidales son aquellas circunscri- moturbinal forma el cornete medio, y el tercero for-
tas por las diferentes láminas, y algunas originadas por ma el cornete superior. Los etmoturbinales cuarto y
la neumatización de las láminas mismas. quinto involucionan, pero en ocasiones se fusionan
y dan origen al cornete supremo, que es inconstante.
Estas evaginaciones se transforman en estructuras
Embriología de los senos etmoidales laminares que nacen de la cara lateral del etmoi-
des, hacia el interior de la misma. Entre el primer y
La descripción de los senos etmoidales y las estruc- el segundo etmoturbinal, se configura una evagina-
turas que les rodean y delimitan, es mejor si recor- ción más que va a dar origen a la bulla etmoidal. Las
damos su origen embriológico. La pared lateral de neumatizaciones etmoidales que van a conformar los
las fosas nasales, en sus séptima y octava semana de senos (celdillas) etmoidales se dividen en anteriores
gestación (8, 11, 12) forma una serie de rebordes o y posteriores, y quedan delimitadas por estas lámi-
evaginaciones, con hendiduras entre ellas. La prime- nas del etmoides. Entre sí, estas láminas dejan unos
ra de ellas, la más inferior y próxima al paladar, se co- espacios en forma de laberinto que constituyen las
noce como maxiloturbinal (Figura 15), y dará origen vías de drenaje de los senos etmoidales, de los senos
al cornete inferior. En la octava semana de gestación frontales y maxilares (11-13).
Figura 15. a. Esquema de los precursores embrionarios de las estructuras de la pared lateral de la fosa nasal. MT, maxiloturbinal; 1-5, primero a quinto etmoturbinal. b.
Esquema de un corte coronal de una micrografía de un embrión de 8 semanas. Están presentes los esbozos de los cornetes medios (m) e inferiores (c), y de la apófisis
unciforme (a).
35
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Los senos etmoidales inician su desarrollo hacia el endoscopio flexible hacia la región más posterosupe-
tercer mes de gestación. Las celdas del etmoides que rior en el caso que mostramos de una fosa nasal dere-
denominamos etmoides anterior, se desarrollan por cha, se identifican el cornete superior y supremo, y los
delante del segundo etmoturbinal, mientras que las orificos de drenaje de las celdas al meato correspon-
celdas etmoidales posteriores lo hacen por detrás del diente (Figura 18), también se aprecia la relación del
mismo, y de esta manera se definen sus drenajes en cornete supremo con el ostium esfenoidal a nivel de su
relación a la lámina basal del cornete medio. Están cola. Sin la presencia de un cornete supremo, la cola
presentes al nacimiento y sufren un proceso de neu- del cornete superior adopta la misma relación (16).
matización incluso hasta los 12 años de edad (11).
Figura 16. a. Corte sagital de TC. Se pueden identificar las raíces tabicantes de la
apófisis unciforme (rojo), bulla etmoidal (azul), cornete medio (amarillo) y cornete Figura 18. a. Visión endoscópica dirigiendo un fibroscopio flexible hacia el receso
superior (verde). b. Corte transversal del mismo TC de a. con las estructuras esfenoetmoidal desde el suelo de fosa nasal. cm, cornete medio; cs, cornete
referenciadas en el mismo color. superior; csm, cornete supremo; oe, ostium esfenoidal; sn, septo nasal. b. Acer-
camiento del endoscopio al receso esfenoidal en el paciente de la imagen a. Se
ha mejorado la visión del meato superior y supremo. cs, cornete superior; csm,
cornete supremo; sn, septo nasal.
Ahora progresaremos en estas estructuras desde un
punto de vista endoscópico, que nos llevará hasta la
base de cráneo. En la figura 17, mediante endosco- El espacio entre el borde libre del cornete medio y el
pia, podemos observar los cornetes inferior y medio, cornete inferior es la entrada al meato medio, su lí-
con su cabeza, cuerpo y cola. Dirigiéndonos con un mite anterior tiene una posición superior, en el punto
36
03
Anatomía de los senos
etmoidales
en que la estructura libre del cornete medio se fu- en la cresta etmoidal de la apófisis frontal del hueso
siona con la pared lateral de la fosa nasal (Figura 17, maxilar; esta porción del cornete medio delimita me-
19), y se extiende hacia abajo y atrás hasta el nivel de dialmente la celda de Agger nasi y celdillas frontoet-
la cola de ambos cornetes. Para visualizar el conteni- moidales (Figura 22) (17).
do del meato medio debemos medializar el cornete
medio para introducir la óptica (Figura 20).
Figura 21. Esquema de la disposición de las inserciones del cornete medio. pa,
porción anterior; an, Agger nasi; ps, porción superior; pv porción vertical; ph,
porción horizontal.
Figura 19. Visión endoscópica del límite anterior de la entrada al meato medio.
sn, septo nasal; cm, cornete medio; ci, cornete inferior.
Figura 20. a. Visión endoscópica del meato medio derecho. un, unguis; au, apó-
fisis unciforme; be, bulla etmoidal; rf, receso frontal; rrb, receso retrobullar o
drenaje de la bulla etmoidal; cm, cornete medio. b. Ampliación de la visión del
meato medio en a. Se identifica en verde una parte de la porción vertical de la
lámina basal del cornete medio. be, bulla etmoidal; cm, cornete medio. Figura 22. Corte axial (izquierda) y corte coronal (derecha) en TC. Se muestra al
cornete medio (verde), constituyendo la pared medial del Agger nasi (an). El eje
azul confirma la posición coronal en an.
El meato medio está delimitado entonces por el cor-
nete medio. La figura 21 muestra la disposición de la La porción más superior del cornete medio se inserta
inserción del cornete medio en su porciones anterior, en la unión de la lámina cribosa con la porción horizon-
superior en la base de cráneo, la situación de su lámi- tal del frontal o la unión entre las porciones horizontal
na basal (porción vertical) y de su porción horizonal. y vertical de la lámina cribosa, como se puede apre-
El extremo más anterior del cornete medio se inserta ciar en la Figura 23, en un corte coronal en TC. Esta
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
inserción es una referencia quirúrgica importante por- Su última porción, con una disposición más horizon-
que nos indica la presencia de la lámina cribosa en la tal, también se lateraliza y se inserta en la cresta et-
pared medial del meato medio o medialmente a ella moidal del hueso palatino; esta cresta en su posición
según el tipo de Keros. La siguiente porción de la in- a nivel del agujero esfenopalatino conforma un sa-
serción del cornete medio es de dirección vertical y un liente que se conoce como “pointer” en la cirugía de
tanto oblicua, pero sobre todo, se ha de destacar su la arteria esfenopalatina (Figura 25). En la figura 26
lateralización ya que busca la lámina papirácea (Figu- mostramos las porciones vertical y horizontal de la lá-
ra 24), con ello limita posteriormente el meato medio mina basal del cornete medio, mediante una secuen-
(8). cia en la que partimos de la exposición del meato
medio medializando el cornete (Figura 26a-b), luego
se exponen disecando en orden la apófisis unciforme
(Figura 26c-d) y luego de la bulla etmoidal (Figura
26e-f). En la figura se mantiene la imagen original sin
leyenda (Figura 26a, c, e) para una mejor apreciación
de las estructuras. De las estructuras laminares del
etmoides, conocidas también como raíces tabicantes
del etmoides, la más importante es la del cornete me-
dio, porque divide los senos etmoidales en anteriores
y posteriores.
38
03
Anatomía de los senos
etmoidales
justo por detrás de la entrada al meato medio (Figura unciforme que tiene una disposición oblicua al pa-
26b). La apófisis unciforme es un hueso delgado con sar de vertical a horizontal; se identifica también su
orientación sagital, fino y curvado, en forma de hoz, drenaje posterior en el corte axial, y en el corte co-
con una porción vertical anterior y una horizontal ronal y axial observamos su relación con el cornete
posteroinferior. Las inserciones de la porción vertical medio; se puede observar la presencia de múltiples
son muy variables. Su porción horizontal es menos celdas suprabullares, que si no las hubieren y pudié-
compleja, y se articula inferiormente con la apófisis ramos identificar un espacio entre su pared superior
etmoidal del cornete inferior, posteriormente con el y el techo del etmoides, estaríamos ante un receso
hueso palatino y tiene un borde superior libre. Esta suprabullar.
porción horizonal forma parte de la pared medial del
seno maxilar y su morfología irregular junto con la
mucosa de la pared lateral de la fosa nasal, dan ori-
gen a las fontanelas. La porción vertical de la apófisis
unciforme se inserta superiormente de forma varia-
ble y se describen tres variantes (9, 18) (Figura 27).
La primera variante, es la inserción en la lámina pa-
pirácea y es la más común. La segunda es hacia el
cornete medio y la tercera es directamente a la base
de cráneo, en conjunto con la inserción del cornete
medio. Esta porción vertical también se articula por
delante con el unguis anterosuperior, quedando libre
su cara lateral, borde posterior y cara medial, luego
se curva de forma paralela a la bulla etmoidal. En la
figura 28 podemos observar en TC la relación de la
apófisis unciforme con la bulla etmoidal.
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 27. Esquema clásico con las variantes de la inserción de la apófisis unci-
forme. El cornete medio en rojo. La variante más frecuente en negro, generando
un fondo de saco sobre el infundíbulo etmoidal (i). En verde la siguiente variante
en frecuencia, insertándose en el cornete medio. En amarillo la variante menos
frecuente, en la que se inserta directamente en la base de cráneo junto al cornete
medio (rojo).
Figura 29. Cortes axial (izquierda) y coronal (derecha) de TC. Se resalta el infun-
díbulo etmoidal y se identifica el hiato semilunar inferior (h). Se puede apreciar su
relación con el el ostium maxilar en el corte coronal.
40
03
Anatomía de los senos
etmoidales
Figura 30. Corte sagital de TC con una representación 2D del receso frontal.
Se pueden identificar su límites. f, frontal; af, apófisis frontal del maxilar
superior; an, Agger nasi; au, apófisis unciforme; be, bulla etmoidal; fe, fovea
etmoidalis.
❚ ❚ NEUMATIZACIONES ESPECIALES
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 34. Corte coronal de TC. Se identifican celdas del septo intersinusal (S)
drenando conjuntamente con el receso frontal (RS).
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03
Anatomía de los senos
etmoidales
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44
// CAPÍTULO 4
Seno esfenoidal
Gabriel Martínez-Capoccioni | Christian Calvo-Henriquez
Ramón Serramito-García | Carlos Martín-Martín
❚ ❚ INTRODUCCIÓN
Su abordaje es esencial cuando existe enfermedad Figura 1. Corte sagital de la pared lateral nasal derecha. Se puede apreciar en
amarillo el seno esfenoidal (SE) y su localización, por detrás y ligeramente por
esfenoidal o cuando se expone la base del cráneo
debajo del seno etmoidal (SET).
media o posterior. El conocimiento de su anatomía
es esencial para no lesionar las estructuras nobles y
evitar complicaciones catastróficas. En este capítulo El seno esfenoidal debido a los diferentes grados de
se centra en la anatomía quirúrgica endoscópica del pneumatización presenta una gran variabilidad. Sus
seno esfenoidal, la evaluación de imágenes preope- cavidades rara vez son simétricas, generalmente divi-
ratorias, los abordajes quirúrgicos detallados paso a dido por una sola tabicación vertical que, a menudo
paso y las complicaciones potenciales y cómo evitar- continúa posteriormente a la cara de la silla turca;
los durante la cirugía. sin embargo, puede insertarse en cualquiera de los
sifones carotídeos, enfatizando la necesidad de una
disección atraumática en la extirpación de estas ta-
bicaciones para evitar daños en las estructuras vas-
❚ ❚ ANATOMÍA DEL SENO ESFENOIDAL culares subyacentes. En algunos casos, no es raro
encontrar múltiples tabicaciones completas e incom-
El seno esfenoidal aparece durante el segundo a ter- pletas que dividen el seno en varias celdas.
cer año de vida cuando el cartílago correspondiente
al osículo Bertini se adhiere al hueso esfenoidal y co- Según el diferente grado de pneumatización se clasi-
mienza la pneumatización. Progresivamente la pneu- fica sagitalmente (Figura 2), en sellar (80%), prese-
matización continúa durante la edad de 9 a 12 años llar (17%) y conchal (3%). Un seno esfenoidal sellar
(y más) y se expande lateralmente, posteriormente e tiene una extensa pneumatización anterior e inferior
inferiormente hasta obtener la proporción observada a la protuberancia selar, lo que facilita la identifica-
en el adulto (1) (Figura 1). ción de las referencias anatómicas intraesfenoidales
45
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 2. Representación grafica de los diferentes tipo de seno esfenoidales según el grado de pneumatización: sellar (A), preselar (B), conchal (C) y postselar (D).
46
04
Seno
esfenoidal
47
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
en sentido rostrocaudal: canal óptico, el ápex del porciones de la arteria carótida interna cavernosa,
seno cavernoso y la segunda y la tercera rama donde es denominada paraclival caudalmente, y
del trigémino (V2, V3); 3 depresiones óseas: el re- parasellar cráneo-rostralmente (3-5).
ceso opticocarotídeo, el entre V1 y V2, y entre V2
y V3; 3 triángulos una vez extirpado el hueso que La carótida paraclival se subdivide en dos segmentos.
recubre cada una de las depresiones descritas: El primer segmento es el lacerum, caudalmente deter-
minado por el foramen lacerum, el cual, para su locali-
–– Los recesos ópticos laterales y medial, son re- zación es el canal vidiano la referencia principal. El se-
ferencias anatómicas importantes. El receso gundo segemento es el trigeminal, determinado por la
lateral está delimitado superomedialmente por tercera rama del trigémino, que cursa lateral y superior
el canal óptico e inferomedial por la carótida a este segmento carotídeo. Justo por detrás de este seg-
protuberancia. El receso corresponde al pun- mento se encuentra el ganglio de Gasser y lateralmente
tal óptico y al proceso clinoideo anterior por aparecen sus subdivisiones (V1, V2 y V3) (3-5).
vía intracraneal y medial está relacionada con
el segmento clinoideo de la arteria carótida La carótida parasellar se subdivide en cuatro segmen-
interna. El nervio oculomotor también se en- tos. El primer segmento es el Sellar posterior, caudal
cuentra en la parte inferior dentro de los con- y oculto por el suelo de la silla turca. El segundo, es
fines de este receso. El receso óptico medial se el horizontal inferior, anterior al segmento sellar y a
corresponde con la cara lateral del tuberculum nivel del suelo y la pared lateral de la silla turca. El
sellar, está delimitado superolateralmente por tercer segmento es el vertical anterior, en forma de
el canal óptico e inferolateralmente por la pro- C, se sitúa lateralmente a la pared anterior de la silla
tuberancia carotídea, y se corresponde con el turca. Y el cuarto segmento, horizontal superior, está
clinoide medial por vía intracraneal (3). compuesto por una porción clinoidea y otra subarac-
–– Triángulo V1-V2: V1 (superior) y V2 (inferior); noidea, donde se encuentra el mencionado receso op-
su base separa la fisura orbitaria superior del fo- ticocarotídeo medial (2-4).
ramen rotundum. Este triángulo lleva al lóbulo
temporal medial y puede ser origen de fístulas
de líquido cefalorraquídeo espontáneas (3).
–– Triángulo V2-V3: V2 (superior) y V3 (inferior) ❚ ❚ EVALUACIÓN PREOPERATORIA
y, en su interior, el lóbulo temporal inferome-
dial. También puede ser origen de fístulas de
líquido cefalorraquídeo espontáneas (3). Endoscopia nasal
›› Las paredes laterales del seno esfenoidal se en- La endoscopia nasal es obligatoria cuando existen en-
cuentran en relación a los senos cavernosos (Figu- fermedades sinonasales que requieren cirugía. Se pue-
ra 5). Estos se extienden desde la fisura orbital su- de realizar con o sin descongestión, y conduce a la vi-
perior en dirección anterior al ápice del peñasco en sualización de los meatos y cornetes inferiores, medio y
sentido posterior. Las paredes medial de los senos superior. En pacientes intervenidos, la endoscopia na-
cavernosos colindan con las paredes laterales de sal no se correlaciona necesariamente con los síntomas.
la glándula hipofisis, generalmente separadas por
una sola capa de duramadre. Los senos caverno-
sos contienen varias estructuras neurovasculares; Tomografía computarizada
que incluyen de superior a inferior, el nervio mo-
tor ocular (PC III) superiormente, seguido por el La tomografía computarizada es útil para evaluar las
nervio troclear (PC IV), la división oftálmica (V1), referencias óseas de los senos paranasales, valorar las
maxilar (V2) y mandibular (V3) del nervio trigé- variaciones anatómicas debido a los grados de pneuma-
mino (PC V) y el nervio abducens el (PC VI); y las tización, cambios en pacientes operados previamente,
48
04
Seno
esfenoidal
Figura 5. Imágenes TAC donde se evidencia variabilidad de pneumatización de seno esfenoidal (A-B). En la figura C se evidencia un meningocele esfenoidal izquierdo en el
receso lateral por persistencia del canal de Stemberg.
evaluar la extensión y clasificación de la gravedad de la del seno esfenoidal hasta cada orificio nasal debe
rinosinusitis crónica (Figura 5). ser de aproximadamente 7 cm cuando se realiza
una TC coronaria secuencial estándar de 3 mm.
Para los senos etmoidales posteriores y del seno esfe-
noidal se deben considerar, son los siguientes puntos:
Imágenes de Resonancia Magnética
›› Verifique el grado de pneumatización del seno es-
fenoidal. La resonancia magnética permite una mejor defini-
›› Verificar la altura del seno etmoidal posterior, su ción de los tejidos. Es una prueba suplementaria ideal
relación con el seno esfenoidal y el grado de pneu- para CT. La comparación de la precisión de estadifica-
matización superior / medial del seno maxilar. Las ción de la enfermedad nasosinusal entre la tomogra-
estructuras óseas en el seno esfenoidal evaluadas fía computarizada y la resonancia magnética muestra
en una TC coronal indican la extensión del seno una estrecha correlación entre las dos modalidades
etmoidal posterior sobre el seno esfenoidal pneu- (3). La resonancia magnética permite diferenciar las
matizado. células de tejido a las secreciones retenidas. Esto es
›› Identifique el meato superior y el cornete supe- particularmente útil en los casos en que el tumor ha
rior, que son básicos para mantener una orien- obstruido el seno, lo que conduce a una sinusitis se-
tación adecuada dentro del etmoides posterior cundaria, por ejemplo, en angiofibromas juveniles o
y para encontrar con seguridad en el sitio de la donde el problema es más que uno inflamatorio (Fi-
esfenoidotomía. gura 6).
›› Revisar la relación de las arterias carótidas inter-
nas con el esfenoides, las paredes intersinus o las
tabicaciones (mejor identificadas en la vista axial).
›› Buscar variaciones anatómicas del seno esfenoi-
dal, como las células esfenoetmoidales o celda de
Onodi, y la posible dehiscencia del canal óptico
(especialmente con una reconstitución sagital).
›› El ostium esfenoidal se muestra bien en la recons-
titución del TC sagital paramédial, pero se ve me- Figura 6. RMN de senos paranasales, corte sagital (A) y axial (B) donde se evi-
jor en el plano axial. La longitud desde el ostium dencia ocupación de seno esfenoidal izquierdo por meningocele.
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Esfenoidotomía transetmoidal
❚ ❚ TÉCNICA QUIRÚRGICA Este abordaje se inicia una vez extirpada la lamella
basal vertical del cornete medio, al realizar la etmoi-
La esfenoidotomía se puede realizar a través de un dectomía posterior, queda una cavidad entre la base
abordaje transnasal, transetmoidal y transeptal. del cráneo superiormente, la lamina papirácea lateral-
mente y el fondo, la porción lateral de la pared ante-
Esfenoidotomía transnasal rior del seno esfenoidal. El seno esfenoidal debe ser
abierto en la región el inferomedial (De 3-6 h en el lado
Este abordaje no requiere la realización de una an- derecho y 6-9 horas en el lado izquierdo), evitando así
trostomía media o etmoidectomía. Una ventaja de este las estructuras laterales y superiores del seno (Figu-
abordaje es que mantiene los instrumentos en la lí- ra 8). No es necesario extirpar los cornetes medios o
nea media, evitando su lateralización a estructuras superiores para abrir el seno esfenoidal.
Figura 7. Se visualiza un abordaje transnasal al seno esfenoidal. A. Se visualiza como referencia el arco coanal y el ostium a 1,5 cm. B. Se observa el ostium del seno
esfenoidal (circulo amarillo), y las arterias septales posteriores. C. Se visualiza la ostiotomía esfenoidal.
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04
Seno
esfenoidal
Figura 8. Se visualiza un abordaje transetmoidal al seno esfenoidal a través de una celda etmoidal posterior de Onodi. A. Se visualiza lateralmente el nervio óptico (NO) y
medial la pared anterior del seno esfenoidal, y como limite lateral la l. Se realiza la apertura del seno esfenoidal medialmente, en este caso entre las 3-6 horas ya que es un
seno esfenoidal derecho. B. Se amplia la esfenoidotomía con una pinza punch de Stamberger, medialmente. C. Se visualiza seno esfenoidal.
Abordaje transeptal al seno esfenoidal ›› La clave de este abordaje es la exposición del ros-
trum esfenoidal, posteriormente el colgajo mucope-
Este abordaje se realiza cuando el objetivo es erradi- riostico hacia lateral evitando rebatir la/las arteria/s
car la enfermedad esfenoidal extensa de forma bilate- septales, y localizar ambos ostiums esfenoidales. La
ral o para procedimientos transesfenoidales extendi- extirpación del rostrum esfenoidal debe realizarse
dos, como la cirugía hipofisiaria para macroadenomas con pinzas de corte óseo (Kerrison) o instrumenta-
o abordajes transclivales, etc. En un seno bien pneu- ción motorizada. Una esfenoidotomía transnasal se
matizado, la fosa hipofisiaria a menudo muestra una puede realizar previamente.
convexidad en el techo de la cavidad esfenoidal. En ›› Posteriormente se procede a la ampliación lateral
abordajes endoscópicos extendidos, por ejemplo, del ostium.
transclivales, el suelo del seno debe extirparse para ›› Seguidamente los septos intersinus que tienden a
permitir una adaptación del colgajo nasoseptal, que, insertarse en la carótida, se recomienda eliminar-
de lo contrario, no tendría contacto óseo en su camino los de forma atraumática con pinzas tipo kerrison
hacia el clivus (Figura 9). o fresa. Romperlos puede conducir a una lesión
de la arteria interna carótida.
Figura 9. Se visualiza un abordaje transeptal al seno esfenoidal. A. Se expone el septum nasal (SN), y se rebate el colgajo mucoperiostio (CMP) lateralmente al igual que la
arteria septal posterior, con visualización del arco coanal inferiormente y el ostium del seno esfenoidal (OE). B. Se visualiza rostrum esfenoidal (R), ambas ostiotomías del
seno esfenoidal (OE) y colgajos mucoperiostios rebatidos lateralmente (MP). C. Esfenoidotomía amplia vía transeptal.
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
❚ ❚ RECOMENDACIONES ❚ ❚ REFERENCIAS
›› Localizar el ostium del seno esfenoidal. 1. Wise S, Orlandi R, DelGaudio J. Sinonasal deve-
›› Para realizar la esfenoidotomía mediante cualquier lopment and anatomy. En: Kennedy DW, Hwang
abordaje quirúrgico, tenga localizadas las referen- PH, eds. Rhinology: Diseases of the Nose, Sinuses
cias anatómicas. and Skull Base. New York, NY: Thieme; 2012:1–20.
›› Sea cuidadoso en todos los abordajes; siempre
realice los cortes y perforaciones en la región me- 2. Hammer G, Radberg C. The sphenoidal sinus: an
dial y en inferior para evitar estructuras vitales anatomical and roentgenologic study with refe-
laterales y superiores; y luego extenderse a las rence to transsphenoid hypophysectomy. Acta
regiones laterales. Radiol. December 1961;56:401-422.
›› Haga una buena exposición del seno esfenoidal.
›› No realice arrancamientos. 3. Wang J, Bidari S, Inoue K, Yang H, Rhoton A Jr.
›› Tenga cuidado con la rama septal posterior y pe- Extensions of the sphenoid sinus: a new classi-
dículo esfenopalatino para evitar hemorragias y fication. Neurosurgery. 2010 Apr;66(4):797-816.
preservar colgajos mucoperiostios.
›› Utilice pinzas de corte óseo (Kerrison) o instru- 4. H. Massegur Solench y M. Lorente. Anatomía
mentación motorizada endoscópica de la región sellar, parasellar y fosa
pterigopal. Acta Otorrinolaringol Esp. 2007;58
Supl. 1:4-7.
❚ ❚ CONCLUSIÓN 5. Eduardo Lehrer, Isam Alobid, Arturo Cordero
Castillo, Manuel Bernal-Sprekelsen. Sphenoid
La variabilidad en la pneumatización del seno esfenoi- Sinus. Capitulo 5, en Endoscopic Approaches to
dal tiene un impacto directo en la planificación quirúr- the Paranasal Sinuses and Skull Base. A Step-by-
gica para casos endoscópicos con base de cráneo. Step Anatomic Dissection Guide 2017 Thieme
Publishers Stut tgart.
Un conocimiento detallado de las relaciones intracra-
neales relacionadas con la pared sellar del seno es- 6. Fokkens WJ, Lund VJ, Mullol J, et al. EPOS 2012:
fenoidal desde una visión endonasal es esencial para European position paper on rhinosinusitis and
realizar de forma segura procedimientos transnasa- nasal polyps 2012. A summary for otorhinolaryn-
les en las áreas sellares y parasellares. gologists. Rhinology 2012;50(1):1–12.
52
// CAPÍTULO 5
Seno frontal
Mata Castro N* | García Fernández A
53
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 2. Cara anterior del seno frontal. La espina nasal forma parte de la cara inferior y se inserta en la escotadura nasal de la cara anterior del seno frontal.
Figura 3. Relación de la espina nasal (*) con los huesos propios (visión anterior y lateral del hueso frontal)
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05
Seno
frontal
Figura 5. Draf IIa: Eliminación del suelo del seno frontal entre cornete medio y unguis (a). Draf IIb: Eliminación del suelo del seno frontal entre septum y el unguis (b). Draf
III: Eliminación suelo de ambos senos frontales, de unguis a unguis (c).
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 6. Visión endoscópica de disección en cadáver (óptica de 30º) tras eliminar el agger nasi y las celdas del receso frontal derecho. AN: agger nasi, CM: cornete medio,
RF: receso frontal, SF: seno frontal.
Figura 7. Secuencia de imágenes endoscópicas, fosa derecha: Draf IIa y draf IIb. SF: seno frontal. Flecha: ranura de rama septal de la arteria etmoidal anterior derecha
Asterisco: primera fibra olfatoria.
Figura 8. Secuencia de imágenes endoscópicas: Draf III. SF: seno frontal. Asterisco: 1ª fibra olfatoria. SO: celda supraorbitaria. LP: lámina papirácea.
56
05
Seno
frontal
A partir de estos abordajes, se han ido describiendo diferenciarla de la técnica “outside-in” (7). La sis-
diferentes modificaciones que persiguen obtener una tematización del Draf III facilita la realización del pro-
mejor adaptación de la técnica quirúrgica a las nece- cedimiento y minimiza las complicaciones (figura 10).
sidades específicas de cada caso concreto.
Nosotros realizamos habitualmente la técnica vía rece- Figura 9. Representación gráfica de suelo frontal (base inferior). Zona de elimi-
so frontal (figura 9), referida recientemente en la lite- nación del suelo frontal (área en blanco) en relación con la inserción de cornete
ratura anglosajona como técnica “inside-out” (6) para medio (guiones) y septum (línea de puntos).
1. Identificación de la 1ª fibra
olfatoria
2. Disección de ambos recesos
frontales
3. Septectomía
4. Eliminación del suelo
del frontal
5. Ampliación posterior
y eliminación del tabique
intersinusal
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 11. Reconstrucción 3D de secciones coronales que muestran la localización de la espina nasal del frontal y el límite posterior del beak.
Beak
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Seno
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 14. Visión inferior del hueso frontal con la escotadura etmoidal y los canales etmoidales anterior y posterior.
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frontal
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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05
Seno
frontal
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63
// CAPÍTULO 6
Vascularización nasal, septum
y senos paranasales
Juan Ramón Gras Cabrerizo* | María Martel Martín | Joan Ramon Montserrat Gili
Esther Granell Moreno | Joan Manuel Ademá Alcover | Katarzyna Kolanczak
Humbert Massegur Solench
* Juan Ramón Gras Cabrerizo, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Av. Mas Casanovas 90. 08041. Barcelona. España, jgras@[Link]
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 3. Osteología del agujero esfenopalatino. ApO: apófisis orbitaria. ApE: apó- Figura 5. Recorrido de la arteria septal posterior derecha. SM: seno maxilar. CM:
fisis esfenoidal. LP: lámina perpendicular. cornetes medio. CS: cornete superior. ASP: arteria septal posterior. S: septum.
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06
Vascularización nasal, septum
y senos paranasales
En su recorrido a lo largo del septum estas ramas irri- La ANPL desciende a lo largo de la lamina perpendicu-
gan los dos tercios inferiores de la mucosa septal. La lar del hueso palatino proporcionado irrigación a la mu-
rama superior se anastomosa con las arterias etmoida- cosa del seno maxilar, al área de las fontanelas, al cor-
les mientras que la rama inferior o arteria nasopalatina nete medio (arteria turbinal media) y al cornete inferior
desciende a lo largo del septum para atravesar el agu- (arteria turbinal inferior) (8) (Figura 8). En aproxima-
jero incisivo y anastomosarse con la arteria palatina damente un 20% de los casos proporciona irrigación
mayor (1, 2). Tanto la rama superior como la rama in- al cornete superior (9). Característicamente la arteria
ferior se anastomosan en la parte anterior del septum turbinal inferior recorre anteriormente el cornete in-
con ramas de la arteria labial superior (Figuras 5-7). ferior formando una doble arcada arterial (Figura 9).
Figura 6. Distribución arterial del septum nasal. AEA: arteria etmoidal anterior. Figura 8. Distribución arterial de la arteria nasal posterolateral derecha. SM: seno
AEP: arteria etmoidal posterior. ASP: arteria septal posterior. sup: rama superior. maxilar. ANPL: arteria nasal posterolateral. ATM: arteria turbinal media. ATI: ar-
inf: rama inferior. ANP: arteria nasopalatina. APM: arteria palatina mayor. ALS: teria turbinal inferior.
arteria labial superior.
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
68
06
Vascularización nasal, septum
y senos paranasales
Ramas arteriales posteriores La arteria Vidiana (AV) nace en el seno de la fosa pte-
rigopalatina y se dirige posteriormente a través del
Las arterias posteriores del segmento pterigopalatino canal pterigoideo hasta el foramen lacerum (segmen-
de la AM son de superior y lateral a inferior y me- to petroso de la arteria carótida interna). En un 30%
dial, la arteria del agujero redondo mayor, la arteria de los casos la AV, dependiendo de su evolución em-
del canal pterigoideo o arteria Vidiana y la arteria briológica de la arteria mandibular primitiva, puede
palatovaginal o rama faríngea (Figura 12). Algunos originarse directamente de la carótida interna y di-
estudios arteriográficos han identificado una cuarta rigirse desde la misma a la fosa pterigopalatina (20).
rama, la arteria de la fisura orbitaria superior, que Irriga la mucosa de la nasofaringe y de la trompa de
en ocasiones puede presentar un tronco común con Eustaquio. Esta arteria participa en una compleja red
la arteria del agujero redondo mayor. Estas ramas vascular y se anastomosa con otras ramas de la arte-
posteriores pueden formar a través de sus canales, ria maxilar (arteria meníngea media y arteria palatina
anastomosis con ramas de la arteria carótida interna descendente) ,con ramas de la arteria facial (arteria
(tronco inferolateral del seno cavernoso y/o con la palatina ascendente) y con ramas directas de la ca-
arteria oftálmica) (16-18). rótida externa (arteria faríngea ascendente) (18-20).
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Arteria palatovaginal o rama faríngea (ramus pharyngeus) Arteria labial superior (arteria labialis superior)
La rama faríngea (RF) discurre infero-medial a la AV La arteria labial superior (ALS) tiene su origen en la
o formando un tronco común con ella. Discurre a tra- arteria facial, cerca de la comisura labial. Discurre en-
vés del canal palatovaginal, formado por la apófisis tre el músculo orbicular y la mucosa, irrigando el labio
esfenoidal del palatino y por la apófisis vaginal del superior. Se anastomosa con la ALS contralateral y
esfenoides, e irriga la parte posterior del techo de la en la línea media emite una rama que asciende e irriga
nasofaringe, la región de la coana, el seno esfenoidal la columela, el septum membranoso y el área anterior
y la trompa de Eustaquio. Puede formar anastomosis del septum (rama del tabique nasal). En aproxima-
entre la AM y la arteria faríngea ascendente o con la damente la mitad de los casos esta rama del tabique
artería palatina ascendente (21). se presenta como un tronco único y en el resto de
casos como varias ramas arteriales (2, 22). Entre el
1-7% de los casos, la ALS está ausente y la arteria
facial finaliza su trayecto como una rama rudimen-
❚ ❚ RAMAS DE LA ARTERIA FACIAL taria (23, 24).
(ARTERIA FACIALIS)
Arteria nasal lateral (arteria lateralis nasi)
La arteria facial proporciona irrigación a la fosa nasal
a través de dos ramas: la arteria labial superior y la La arteria nasal lateral (ANL) puede nacer de la ALS o
arteria nasal lateral (Figura 13). directamente de la arteria facial. Es el principal aporte
arterial para la punta, el ala y el vestíbulo nasal (22).
Algunas ramas del ALS o del ANL pueden no única-
mente vascularizar el vestíbulo y el tabique nasal, sino
igualmente alcanzar la cabeza del cornete inferior.
70
06
Vascularización nasal, septum
y senos paranasales
Las ramas mediales son la arteria etmoidal anterior ramas meníngeas para la duramadre de la fosa cra-
(AEA), la arteria etmoidal posterior (AEP) y la arte- neal anterior. Intracranealmente la arteria etmoidal
ria supraorbitaria (ASO) (Figura 15). anterior recibe el nombre de arteria meníngea ante-
rior (AMA). La AMA da origen a la arteria de la hoz
del cerebro (falx cerebri) que irriga la porción anterior
de la hoz del cerebro y la duramadre adyacente que
cubre el lóbulo frontal (28). La arteria continúa hacia
delante y desciende de nuevo a la fosa nasal a través
del agujero criboetmoidal situado por delante de la
primera fibra olfatoria (29, 30). Suministra ramas para
irrigar la parte anterior y superior del septum (ramas
septales anteriores) y las celdas etmoidales anterio-
res, el seno frontal y el cornete medio a través de sus
ramas nasales anterolaterales (Figura 6, 16).
Figura 14. (A) Origen de la arteria oftálmica en la arteria carótida interna
derecha(región supraclinoidea). (B) Recorrido de la arteria oftálmica en el interior
del conducto óptico derecho (fresado previamente). NO: nervio óptico. *: arteria
oftálmica. ACI: arteria carótida interna. Q: quiasma. H: hipófisis.
71
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
se localiza entre ambas arterias etmoidales, normal- 4. Lund VJ, Stammberger H, Fokkens WJ et al. Eu-
mente más próxima a la AEP (32, 33). ropean position paper on the anatomical termi-
nology of the internal nose and paranasal sinu-
ses. Rhinol Suppl. 2014Mar;(24):1-34.
Las venas que discurren junto con las ramas de la arte- 6. Eordogh M, Grimm A, Gawish I, Patonay L, Reisch
ria maxilar drenan en el plexo venoso pterigoideo situa- R, Briner HR, Baksa G. Anatomy of the spheno-
do en la fosa infratemporal. El plexo venoso pterigoi- palatine artery and its implications for transnasal
deo conecta con la vena maxilar, la cual se anastomosa neurosurgery. Rhinology. 2018 Mar 1;56(1):82-
con la vena temporal superficial y después con la vena 88.
retromandibular, para formar la vena yugular externa.
La vena infraorbitaria puede acceder directamente a la 7. Zhang X, Wang EW, Wei H et [Link] of the
fosa infratemporal por la zona lateral de la fisura orbita- posterior septal artery with surgical implications
ria inferior, sin penetrar en la fosa pterigopalatina (1). on the vascularized pedicled nasoseptal flap.
Head Neck. 2014 May 21.
El drenaje venoso de la porción superior de las fosas
nasales depende de las venas etmoidales y lagrimales 8. Rosano G, Taschieri S, Gaudy JF, Del Fabbro M.
que drenan a la vena oftálmica superior (VOS) y pos- Maxillary sinus vascularization: a cadaveric stu-
teriormente al seno cavernoso a través de la fisura dy. J Craniofac Surg. 2009 May;20(3):940-3.
orbitaria superior.
9. Lee HY, Kim HU, Kim SS et [Link] anatomy
Las venas procedentes de regiones anteriores las ca- of the sphenopalatine artery in lateral nasal wall.
vidades nasales se asocian con la vena facial, formada Laryngoscope. 2002 Oct;112(10):1813-8.
por la unión de las venas supraorbitaria y supratro-
clear en la vena angular. 10. Solar P, Geyerhofer U, Traxler H, Windisch A, Ulm
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74
// CAPÍTULO 7
Sistema lacrimal
Francesc Cruellas Taischik | Xavier González Compta | Enric Cisa Lluis
Ricardo Bartel Arensburg | Manel Mañós Pujol
75
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
❚ ❚ EMBRIOLOGÍA
❚ ❚ OSTEOLOGÍA
La fosa del saco lagrimal es una depresión en el borde
orbital inferomedial, formada por los huesos maxila-
res y lagrimales. Está bordeado por la cresta lagrimal Figura 2. Distancias anteroposteriores de los agujeros desde la parte anterior de
la cresta lagrimal.
anterior del hueso maxilar y la cresta lagrimal pos-
terior del hueso lagrimal. La fosa mide aproximada-
mente 16 mm de alto, de 4 a 9 mm de ancho, y 2 mm La pared orbitaria medial está formada, de anterior a
de profundidad, y es más estrecho en las mujeres. posterior, por el proceso frontal del maxilar, el hueso
lagrimal, el etmoides y el ala menor del hueso esfe-
Paralela a la cresta lagrimal anterior (figuras 1 y 2) dis- noidal.
curre un surco vascular a través del cual pequeñas ra-
mas de la arteria infraorbitaria pasan a través del hueso La porción más delgada de la pared medial es la lá-
y mucosa nasal que pueden dañarse durante la cirugía. mina papirácea, que cubre el etmoides y los senos
76
07
Sistema
lacrimal
paranasales lateralmente. Esta pared orbitaria es más verticalmente, y un 12% los hace lateralmente.
gruesa en sus extremos posterior (esfenoides) y an- Lang J. (1) determinó que la distancia entre el
terior (cresta lagrimal). ostium maxilar y el canal palatino mayor oscila de
32,3 – 45 mm y que hay diferencias entre lado iz-
La sutura frontoetmoidal es importante en la descom- quierdo y derecho.
presión ósea orbital o cirugía lagrimal, ya que marca el
techo del seno etmoidal. Si se sobrepasa corremos El canal lacrimonasal Forma un ángulo deaproxima-
el riesgo de crear una fístula de LCR. Las forámenes damente entre 5º-33º con el plano vertical (4).
etmoidales anterior y posterior marcan esta sutura
y por ella discurren las ramas de la arteria oftálmica y
el nervio nasociliar (en la sutura frontoetmoidal). El
foramen etmoidal anterior está a 24 mm de la cresta
lacrimal anterior y el foramen posterior está a 36 mm
del mismo.
77
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
›› Evaporación.
›› Gravedad. DISFUNCIONES DE LA FISIOLOGÍA
›› Capilaridad.
›› Mecanismo de bomba: Parece ser que el mecanis- ›› Debilidad del musculo orbicular.
mo de bomba se debe a la contracción de las fibras ›› Mal posiciones de los Punctum o de los párpados.
del músculo orbicular pretarsal durante el parpa- ›› Obstrucción nasal con vía lagrimal normal.
deo. El cierre comprime y acorta los canalículos,
bombeando lágrimas hacia el saco lagrimal. Ade-
más, el movimiento lateral simultáneo del saco la-
grimal, por contracción de la cabeza profunda del
❚ ❚ EVALUACION DEL PACIENTE
músculo orbicular preseptal, genera una presión
negativa dentro del saco lagrimal que extrae lágri- “No toda epífora es tributaria de DCR” (2) (1)
mas de los canalículos al saco lagrimal (9).
›› Absorción de fluido lagrimal a través del epitelio
de revestimiento del saco lagrimal y del conducto ANAMNESIS
nasolagrimal.
›› Mecanismo de expulsión intraluminal por cam- Epífora, eritema del canto interno, legaña o secreción
bios de volumen del cuerpo cavernoso y sistema purulenta, dacriocele son sugestivos de dacriocistitis.
helicoidal de estructuras fibrilares.
Dolor latero nasal sugiere dacriocistitis pero dolor ocu-
Parece ser que la capilaridad ayudada por el meca- lar es debido a cuerpo extraño, queratitis recurrente,
nismo de bomba puede tener un papel principal a erosión corneal, iritis o glaucoma.
través de los movimientos de compresión y dilata-
ción del saco lagrimal a través de los movimientos del Picor es más sugestivo de conjuntivitis alérgica que
músculo orbicular (3). Un 70% del volumen lagrimal de dacriocistitis. Por otro lado la sensación de que-
evacua por el canalículo inferior. mazón asociada es más sugestivo de queratoconjun-
tivitis seca o sd. del ojo seco.
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07
Sistema
lacrimal
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
›› ECO doppler: de éxito del sondaje disminuye hasta tal punto que
es preferible tratar la obstrucción con una DCR (7).
• Actualmente la eco es capaz de analizar es-
tructures de hasta 4 mm con lo cual se pueden ›› Adquirida: puede ser específica e inespecífica.
estudiar los canalículos.
• Inespecífica:
›› TC nasosinusal: Linberg and McCormick proponen una evolu-
ción de inflamación aguda a cónica con resultado
• Muy útil parta valorar pacientes con obstrucción de estenosis sin causa específica (8). Predomina
lagrimal causada por enfermedades de estruc- en el tramo inferior de la vía y es más frecuen-
turas adyacentes al lagrimal. Se puede inyectar te en Mujeres y caucásicas.
contraste para aumentar resolución.
• Específica:
›› Endoscopia nasal:
1. Enfermedades inflamatorias como la sar-
• Imprescindible evaluar la fosa nasal en la obs- coidosis y la granulomatosis de Wegener.
trucción lagrimal y de gran interés para eva- 2. La infección: Staphylococcus, Actinomyces,
luar los pacientes con recidiva o re-estenosis Streptococcus, Pseudomonas, mononucleo-
post DCR. sis, papillomavirus humano, Ascaris, Tuber-
culosis, Lepra.
La endoscopia canalicular se encuentra en un estado 3. El trauma.
incipiente y en un futuro puede jugar un papel im- 4. Las lesiones quirúrgicas: CENS, rinoplastias,
portante (7). descompresiones orbitarias.
5. Los cuerpos extraños.
6. Las neoplasias primarias del saco y el con-
ducto lagrimal o los tumores secundarios de
❚ ❚ OBSTRUCCIÓN DEL SACO Y DUCTO los senos adyacentes son poco frecuentes.
NASOLAGRIMAL
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07
Sistema
lacrimal
TRATAMIENTO DACRIOCISTITIS
❚ ❚ DACRIOCISTOIRRINOSTOMÍA
ENDOSCÓPICA
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Localizada la apófisis ascendente maxilar realizamos Progresamos cranealmente y el hueso es cada vez más
colgajo mucoperióstico (Figura 5). Este puede tener grueso y duro. Si lesionamos tejido blando subyacente
forma piramidal con base superior, inferior o en for- compuesto de vasos y tejido cavernoso produce una
ma de “C”, siempre que respete la vascularización de hemorragia que ralentiza la cirugía. El ostium no debe
la mucosa. Afortunadamente en esta zona la vasculari- extenderse por detrás de la cresta lagrimal posterior o
zación proviene de múltiples arterias. por encima del saco lagrimal para evitar complicacio-
nes como hematoma orbitario o fístula LCR.
Debajo del colgajo apreciamos el canal lacrimonasal
cuya mitad posterior está formada por el hueso la-
grimal (Unguis) que es muy delgado y consecuente-
mente más blando, por lo que por palpación cede.
Figura 8.
Figura 6. Colgajo levantado.
Llegados a nivel del saco lagrimal pasamos al trabajo
Introducimos Kerrison y mordemos la parte anterior de canulación lagrimal. Dilatamos los punctum con
correspondiente al maxilar, respetando el saco lagri- dilatador Castroviejo e introducimos sonda Bow-
mal subyacente. mann. Ésta debe cambiar de dirección 3 veces en 90º
aproximadamente cada vez (Figuras 9, 10 y 11).
82
07
Sistema
lacrimal
Figura 10.
Figura 12.
Figura 11.
83
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 14.
Figura 16.
Figura 15.
84
07
Sistema
lacrimal
85
// 03
Fosa pterigopalatina
e infratemporal
❚ ❚ ANATOMÍA
❚ ❚ PATOLOGÍAS
La FPP es una cavidad en forma de pirámide inver-
tida, no mayor de 2 cm en su máxima extensión y ›› Tumores benignos: Papiloma invertido, angiofi-
con volumen promedio de 0,7 cm cúbicos (1, 2). Se broma nasal juvenil ANJ, lipoma, schwannoma,
ve delimitada principalmente por el hueso esfenoidal, quiste óseo y quistes dermoide (3).
maxilar y palatino. ›› Tumores malignos: Carcinoma de células escamosas,
adenocarcinoma, carcinoma indiferenciado nasosi-
›› Anteriormente, se encuentra la pared posterior nusal, cordoma y tumores de origen neuronal como
del seno maxilar. glioma.
›› Medialmente se encuentra la lámina vertical del ›› Neoplasias que se extienden a la cavidad desde
hueso palatino. En su porción superior se encuentra senos paranasales y base de cráneo, son más fre-
el agujero esfenopalatino, permite el paso de nervios cuentes, que las que se originan en PFF.
y vasos esfenopalatinos hacia la cavidad nasal.
›› Lateralmente, comunica con la fosa infratemporal Otras patologías que requieren dominio quirúrgico
a través de la hendidura pterigomaxilar. Permite de la anatomía de PFF:
el paso de la arteria maxilar AM.
›› Posteriormente la FPP, se encuentra conformada ›› Epistaxis posterior: se realiza cauterización de ra-
superolateralmente por el ala mayor del esfenoi- mas de art. maxilar en caso de fallo en hemostasia
des, en cuya superficie inferior se encuentra el de la arteria esfenopalatina.
foramen rotundum (por donde discurre el nervio ›› Procesos inflamatorios: rinitis vasomotora y alér-
maxilar) e ínfero-medialmente se conforma por el gica, pueden mejorar con neutralización del gan-
proceso pterigoideo. glio pterigopalatino y/o el nervio vidiano.
›› Superiormente se comunica con la órbita a tra- ›› Meningoceles o meningoencefaloceles del receso
vés del canal infraorbitario, por el que discurre lateral del esfenoides.
89
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Se descongestiona la cavidad nasal con vasoconstric- También se lleva a cabo una etmoidectomía antero-
tores aplicados en el meato medio y suelo de la ca- posterior con exposición amplia del corredor nasal,
vidad nasal (e.g. epinefrina 1/10000 u oximetazolina pared lateral nasal, lámina papirácea, periostium or-
0,05%). La posición del paciente es supina, con ca- bitario y base de cráneo. Para terminar de exponer
beza ligeramente inclinada a un lado (del cirujano). referencias anatómicas, se realiza una esfenoidoto-
De ser posible, se utiliza el navegador para confirmar mía amplia, fresando el suelo del esfenoides hasta
límites de disección y elementos neurovasculares crí- llegar a su pared lateral y a la raíz de la placa medial
ticos. Se prefiere el endoscopio de 00 para infiltra- del pterigoides, mediales al pilar (strut) maxilar. El
ción local y disección inicial. La infiltración se lleva a pilar maxilar es la porción ósea que separa la fisura
cabo con lidocaína al 1% en concentración 1:100.000 orbitaria superior del foramen rotundum.
de epinefrina en el proceso uncinado, cornete medio
y mucopericondrio septal, bilateralmente. La exposición de FPP generalmente se inicia locali-
zando el foramen esfenopalatino. Para esto se eleva
Se prefiere un abordaje bilateral a través de una sep- un colgajo mucoperiosteal, desde una incisión verti-
tectomía posterior, permitiendo un abordaje endos- cal en la porción posterior del meato medio. La mu-
cópico a cuatro manos (4). Esto garantiza que uno de cosa nasal se separa del proceso vertical del palatino,
los cirujanos se pueda encargar de aspirar posibles hasta llegar a la cresta etmoidal la cual se reseca con
sangrados de alto flujo. Así mismo, se puede conside- fórceps, pinza tipo Kerrison o con fresas de diaman-
rar un abordaje unilateral en tumores muy pequeños te. Posteriormente se identifica la arteria esfenopala-
que invaden mínimamente la fosa, como en el caso de tina, saliendo a través del foramen (Figura 2A).
encefaloceles pequeños del receso lateral esfenoidal
o tomas de biopsias. La preparación del área incluye El foramen esfenopalatino se encuentra, en un 80%
una uncinectomía con fractura del cornete inferior de los casos, en la transición entre el meato medio y
de forma lateral, resección total del cornete medio el superior, cubierto por la parte posterior de la in-
ipsilateral (sobre todo en abordajes unilaterales) y serción del cornete medio; mientras que en un 20%
una antrostomía amplia (Figuras 1A, B). La maxilec- se encuentra superior a la lámina horizontal del cor-
tomía medial extendida permite la exposición de la nete medio (5). Tiene forma ovalada con diámetro
pared posterior del seno maxilar, siendo especial- promedio vertical de 6,2mm (4, 5-7, 5mm) y hori-
mente útil en proceso que invaden la FIT. Si el objeti- zontal de 5,1mm (3, 5-6mm) (6), rodeado superior-
vo quirúrgico se encuentra significativamente posterior mente por el cuerpo del esfenoides, inferiormen-
o lateral a FPP, podría necesitarse de una resección te, se encuentra entre la lámina perpendicular del
90
08
Abordaje a la fosa
pterigopalatina
hueso palatino anteriormente y el proceso orbitario En caso de control hemostático en epistaxis posterio-
posteriormente. res, hay que tomar en cuenta las variantes anatómicas y
se deben de cauterizar o ligar todas las arterias involu-
La arteria esfenopalatina se divide en dos ramas que cradas (Figura 2C), para evitar sangrados recurrentes,
avanzan a la cavidad nasal. Una nasal lateral poste- una de las complicaciones más frecuentes. Si se hace
rior, que se dirige superior y medialmente para irri- necesario ligar la maxilar interna se trata de conservar la
gar cornetes y senos paranasales, y una arteria septal división maxilar del nervio trigeminal, y el nervio vidia-
posterior, que se orienta inferior y lateralmente; y no, los cuales se encuentran posteriores. Al tratar una
luego se dirige al septum nasal a través de la porción epistaxis posterior, un abordaje transantral tiene una
inferior del rostrum esfenoidal. Esta ultima irriga los tasa de éxito de 91,3%, comparado a 96,4% de ligadura
colgajos nasoseptales pediculados. En 89% de los ca- endoscópica y 91,9% con cauterio endoscópico (6).
sos, la arteria maxilar AM se bifurca antes de llegar
al foramen esfenopalatino (7) y en 10% de los casos Una vez expuesto el foramen esfenopalatino en su bor-
puede haber un foramen esfenopalatino accesorio de anterior se procede a la exéresis de la cresta etmoi-
(Figura 2B). dal y la apófisis orbitaria del palatino en dirección an-
Figura 2. Exploración y apertura del foramen esfenopalatino. A. Elevación de un colgajo en la pared lateral nasal hasta localizar foramen y paquete vascular esfenopalatino B.
Foramen esfenopalatino accesorio. C. Cauterización intraoperatoria de arteria esfenopalatina y ramas vasculares D. Disección cadavérica de foramen esfenopalatino detrás
de cresta etmoidal. E. Foramen esfenopalatino y ramas terminales de arteria F. Exposición de FPP anterior y medial. PP: Pared posterior de seno maxilar. A: Antro maxilar. PL:
Pared lateral nasal. PLn Rama arterial posterior lateral nasal. Ps: Rama arterial posterior septal. CE: Cresta etmoidal. aPD: Arteria palatina descendente.
91
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
terior y lateral, alcanzando la pared posterior del seno Lo primero que se encuentra al resecar la pared pos-
maxilar, así exponiendo la porción anterior y medial de terior y escindir el periostio de la FPP es el tejido
FPP (Figuras 2D-F), e incluso la totalidad del proceso adiposo que envuelve todas las estructuras de la mis-
pterigoides y el piso del esfenoides. Por otro lado, téc- ma y las ramas terminales de la AM, que se dirigen
nicas transpterigoideas o abordajes a tumores con in- desde la esquina inferolateral de la fosa, a nivel del
vasión significativa de la fosa, requieren una disección margen anterior del músculo pterigodeo lateral. La
más extendida a través de la pared posterior del seno tercera porción de la AM y sus ramas forman un muro
maxilar. anterior al contenido neurológico de la FPP y su for-
ma más común es en doble asa (82% de los casos).
Al abordar FPP a través de la pared posterior del seno A diferencia de las dimensiones de la FPP, la arteria
maxilar, se debe garantizar la integridad de las estruc- maxilar generalmente es simétrica con su corres-
turas nerviosas. Se puede tratar de reconocer en la pa- pondiente contralateral (6). Anteriormente y en el
red posterior del seno maxilar una prominencia, verti- medio, generalmente se encuentra la arteria alveolar
cal y elongada en su porción superior que corresponde posterior superior. La arteria infraorbitaria surge me-
al nervio infraorbitario (Figura 3A). Una disección in- dial a esta y se eleva a la fisura infraorbitaria junto al
ferior y medial al origen de la prominencia del nervio nervio infraorbitario.
infraorbitario, permitiría un abordaje directamente a
las ramas de la AM, sin riesgo de lesionar los nervios La retracción lateral de las estructuras vasculares
infraorbitarios y maxilares (8). Para esta cuidadosa di- permiten una disección del compartimiento poste-
sección se prefiere cauterización bipolar. rior de la FPP abordando las estructuras neuronales
y los forámenes de los cuales provienen (Figura 4). Si
La totalidad de PPF se puede exponer con solo resecar bien el contenido vascular es variable y no permite la
parcialmente la pared posterior del seno maxilar (Figu- orientación dentro de la fosa, el foramen esfenopala-
ra 3B). Por otro lado, la resección de segmentos adicio- tino y el nervio infraorbitario sirven de referencia de
nales de la pared posterior aumenta maniobrabilidad y los elementos neuronales. El ganglio esfenopalatino
visualización, ofreciendo una apertura cuadrangular de GEP, el nervio vidiano y el maxilar son siempre me-
hasta 2,71cm x 2,38cm en promedio (7). El acceso a la diales al nervio infraorbitario, y a su vez, todos estos
pared lateral del seno maxilar puede estar limitado por elementos se ubican por encima del plano horizon-
la apertura piriforme y se puede facilitar su abordaje tal del foramen esfenopalatino, a no más de 1 cm de
con el procedimiento de Denker endoscópico. distancia (9). Sin embargo, la presencia de tumores
puede distorsionar significativamente la anatomía lo-
cal. En estos casos, es especialmente importante se-
parar cuidadosamente la porción superior del tumor
de la superficie inferior de las estructuras nerviosas.
92
08
Abordaje a la fosa
pterigopalatina
❚ ❚ ABORDAJES TRANSPTERIGOIDEOS
93
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
laterales (preauriculares), las disecciones transpte- canal, luego se libera el techo, para retraer superior-
rigoideas permiten mejor exposición de la nasofarin- mente el nervio vidiano y terminar de resecar con
ge, trompa de Eustaquio, región sellar y clivus. Ade- seguridad el área inferior al canal.
más de permitir la exposición de PPF y FIT en forma
comparable a un abordaje preauricular subtemporal
(4).
❚ ❚ RECONSTRUCCIÓN
La reconstrucción de la zona se puede llevar a cabo
con una técnica combinada en capas de materiales
sintéticos, fascia autóloga, grasa o injertos libres, car-
tílago o hueso (14). Estos pueden ser reforzados por
Figura 6. A. Lateralización del contenido de PPF durante acceso a encefalocele colgajos nasoseptales pediculados ipsilaterales en
ocupando seno esfenoidal izquierdo. B. Encefalocele de fosa craneal media NV: los casos en los que se haya preservado el paquete
Nervio vidiano. vascular local, aunque con mayor frecuencia se debe
recurrir a la elevación de colgajos nasoseptales con-
Los abordajes al ápex petroso requieren la identifica- tralaterales (Figura 8A), o a colgajos de la fascia tem-
ción de la lamina pterigoidea medial y el seguimiento poroparietal.
del canal vidiano. Una pequeña fresa de diamante se
utiliza para disecar inferior y medialmente el canal Recientemente se han propuesto colgajos de grasa bu-
vidiano hasta llegar al foramen lacerum y al genu an- cal (Figura 8B) los cuales pueden ser especialmente
terior de la arteria carótida interna (Figura 7). La li- valiosos después de acceder a la FPP, dado que no de-
beración y transposición del nervio vidiano para su penden del aporte vascular distal de AM. El abordaje
preservación durante abordajes endoscópicos fue a la fosa pterigopalatina, comprende gran parte de la ex-
descrita por Prevedello et al. (12) Se inicia con remoción posición necesaria para la obtención de estos colgajos,
ósea inferior y medial hasta verificar la anatomía del permitiendo su rápida preparación y medialización (15).
94
08
Abordaje a la fosa
pterigopalatina
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96
// CAPÍTULO 9
Abordaje a la fosa infratemporal
Juan C. Yanez Siller | Juan M. Revuelta Barbero | Guillermo Maza
Daniel M Prevedello | Ricardo L. Carrau
97
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
98
09
Abordaje a la fosa
infratemporal
Con el objetivo de ampliar el corredor nasosinusal, La siguiente etapa consiste en el acceso a la fosa pte-
inicialmente se fracturan y lateralizan ambos corne- rigopalatina a través de la pared posterior del seno
tes inferiores, al igual que los cornetes medio y supe- maxilar. Inicialmente, se eleva un colgajo vasculari-
rior contralateral. A continuación, se lleva a cabo una zado centrado en la cresta etmoidal, dependiente de
turbinectomía media parcial seguido de etmoidecto- las ramas nasal y septal de la arteria esfenopalatina. Las
mías anterior y posterior, permitiendo aumentar el mismas son localizados a nivel del agujero esfenopa-
corredor nasal ipsilateral hasta permitir un acceso latino a través del cual ingresan a la cavidad nasal,
transpterigoideo. Con frecuencia, suele ser necesario y a continuación son coaguladas. Posteriormente, se
realizar una esfenoidotomía amplia, lo que permite el procede a la ampliación del foramen esfenopalatino
reconocimiento de referencias anatómicas útiles para mediante el empleo de pinzas tipo Kerrison, y la re-
la orientación al igual que facilita la maniobrabilidad sección de la cresta etmoidal y de la apófisis orbitaria
quirúrgica. Tras completar esta etapa inicial se lle- del hueso palatino, así permitiendo el acceso de la
va a cabo una maxilectomía parcial media. La misma fosa pterigopalatina (11, 19-21, 24). Tras la apertu-
implica la resección mucosa y ósea con una exten- ra de la fosa pterigopalatina se identifican elementos
sión cráneo-caudal, desde el suelo orbitario hasta el neurovasculares inmersos en tejido adiposo (Figu-
suelo de la fosa nasal y, en el plano antero-posterior, ras 1B-C). Por medio de una lateralización delicada
desde el conducto lagrimal hasta la pared posterior y atraumática se exponen a continuación diferentes
del antro maxilar (Figura 1A). A continuación, con ramas de la arteria maxilar interna; el foramen redon-
el propósito de obtener un mejor ángulo de ataque do y las estructuras que lo atraviesan, como son el
en la porción lateral del la FIT, puede ampliarse la segmento V2 del trigémino; el ganglio pterigopalatino,
disección hacia el extremo anterior maxilar, aborda- reposando sobre el extremo distal del canal vidiano.
je descrito y popularizado por Denker endoscopico Cabe destacar que en la fosa pterigopalatina, las es-
(también conocido como el abordaje de Sturman-Can- tructuras vasculares siempre se localizan anterior a
field) (31-34). los nervios (21) (Figuras 2 y 3).
Figura 1. A. Vista endoscópica del seno maxilar después de la maxilectomía Figura 1. B. proceso de resección de la mucosa de la pared posterior del seno
medial y turbinectomia inferior. Se puede también apreciar el origen de la arteria maxilar. C: de la pared posterior del seno maxilar. Art. esfenopalatina: arteria es-
esfenopalatina desde la fosa pterigopalatina. fenopalatina (recortada); Coana: coana; Pared post. Seno maxilar: pared posterior
del seno maxilar.
99
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
100
09
Abordaje a la fosa
infratemporal
La base de la apófisis pterigoides es identificada la- 2. Isolan GR, Rowe R, Al-Mefty O. Microanatomy
teral al canal vidiano (11). A continuación, el nervio and surgical approaches to the infratemporal fos-
vidiano es separado del ganglio esfenopalatino y este sa: an anaglyphic three-dimensional stereoscopic
último es lateralizado. Con este paso se identifican printing study. Skull Base. 2007;17(5):285-302.
la lámina pterigoidea lateral y, lateral a la misma, el
origen del músculo pterigoideo lateral. Este múscu- 3. Vrionis FD, Cano WG, Heilman CB. Microsur-
lo es disecado, respetando el plano subperiosteal, y gical anatomy of the infratemporal fossa as
posteriormente es lateralizado. Esta maniobra, con- viewed laterally and superiorly. Neurosurgery.
siderada como la puerta de entrada a la FIT, permite 1996;39(4):777-85.
visualizar el segmento V3 del trigémino, distal al fo-
ramen oval (Figura 4). 4. Theodosopoulos PV, Guthikonda B, Brescia A,
Keller JT, Zimmer LA. Endoscopic approach to
the infratemporal fossa: anatomic study. Neuro-
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❚ ❚ COMPLICACIONES Y SECUELAS
POSTQUIRÚRGICAS 5. Barbosa JF. Surgery of extensive cancer of para-
nasal sinuses. Presentation of a new technique.
Arch Otolaryngol. 1961;73:129-38.
Dada la complejidad anatómica de la zona, existe
un alto riesgo de repercusiones. Entre ellas, el san- 6. Fisch U. Infratemporal fossa approach for lesions
grado por daño a la arteria maxilar interna o a una in the temporal bone and base of the skull. Adv
de sus ramas, es una de las más comunes. También Otorhinolaryngol. 1984;34:2
existe el riesgo de complicaciones, tal como el sín-
drome del ojo seco, por sacrificio de el nervio vidiano 7. Sekhar LN, Schramm VL, Jones NF. Subtempo-
y/o al ganglio esfenopalatino, como también epifora ral-preauricular infratemporal fossa approach
postquirúrgica por daño al conducto lagrimal (34), to large lateral and posterior cranial base neo-
aunque estas ocurren con menor frecuencia. Otras plasms. J Neurosurg. 1987;67(4):488-99.
complicaciones comunes, incluyen casos de hipoes-
tesia facial que resultan de lesionar las ramas de los 8. Sekhar LN, Janecka IP, Jones NF. Subtemporal-
nervios maxilar y mandibular, como también proble- infratemporal and basal subfrontal approach to
mas de masticación por daño y cicatrización de los extensive cranial base tumours. Acta Neurochir
músculos temporal y pterigoideos (19,20,34). Menos (Wien). 1988;92(1-4):83-92.
común, aunque de suma importancia, es la hemorra-
gia masiva por daño a la ACI, tanto en su segmento 9. Guinto G, Abello J, Molina A, et al. Zygomatic-
parafaríngeo como petroso (35). transmandibular approach for giant tumors of
the infratemporal fossa and parapharyngeal spa-
ce. Neurosurgery. 1999;45(6):1385-98.
101
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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102
09
Abordaje a la fosa
infratemporal
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103
// 04
Fosa craneal
anterior
107
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 1. Ramas de la arteria carótida interna en relación con el abordaje transcribiforme. ACA, arteria cerebral anterior; AcoA, arteria comunicante anterior; AFO, arteria
frontoorbitaria; AFP, arteria frontopolar; ACI, arteria carótida interna; QO, quiasma óptico.
Figura 2. Corte sagital de cadáver. Observe los puntos de reparo óseo sagitales Primer paso
del abordaje y las estructuras vasculares. a, distancia entre la pared anterior
y posterior del seno frontal (12,65 mm; rango, 7-21,3 mm) (Lang and Haas Se realiza una esfenoidotomía bilateral exponiendo el
1979)1; b, medida de la lámina cribosa (24,7 mm; rango, 11,5-32,8 mm)(Lang
planum esfenoidal. Es conveniente lograr extender
and Haas 1979)1; c, planum esfenoidal (14,19 mm; rango, 6,1-23,6mm)(Lang
and Haas 1979)1; d, altura del suelo de la cavidad nasal hasta la base de cráneo la disección hasta el nivel de las apófisis pterigoideas
(45,73 mm; rango, 38-52 mm) (Lang and Baumeinster 1982).2 GR, gyrus recti; mediales, no sólo para una adecuada visualización
ACI, arteria carótida interna; BO: bulbo olfatorio. sino también para garantizar un acceso apropiado para
108
10
Abordaje
transcribiforme
controlar cualquier tipo de complicación vascular. La logra una exposición completa de la duramadre. Ahora
arteria septal posterior debería preservarse en caso la duramadre puede ser coagulada para proporcionar
de programar la reconstrucción mediante un colga- hemostasia adicional y devascularización del tumor.
jo nasoseptal pediculado. Posteriormente se realiza Luego se realiza una incisión sobre la duramadre y
una septectomía posterior con el fin de exponer el se abre en ambos lados de la hoz para evitar dañar la
planum esfenoidal y el tercio posterior de la lámina arteria falcina anterior y sus ramas falcinas asociadas
cribiforme. (que irrigan el tumor y la hoz) que discurren por la
línea media. Debemos recordar que esta arteria es el
principal vaso sanguíneo residual que irriga los me-
Segundo paso ningiomas. En estos casos, una vez expuesto el me-
ningioma, puede continuarse el debridamiento (de-
Etmoidectomía anterior y posterior bilateral. Se iden- bulking) interno hasta identificar el borde de la hoz y
tifican las AEA y PEA en ambos lados (ver capítulo 7), los vasos de la arteria falcina anterior para coagular
su cauterización o ligadura bajo visión directa, previe- y lograr finalmente la devascularización tumoral y he-
ne sangrados sin control y contribuye a la devasculari- mostasia respectiva. En caso de que la extensión del
zación precoz del tumor (especialmente en meningio- tumor alcance la órbita, es aconsejable liberar primero
mas) (3, 4). La AEA sigue un trayecto anteromedial a la duramadre del aspecto supraorbitario antes de su
través del canal etmoidal anterior, que se suele ubicar incisión, esto facilitará no sólo la reconstrucción over
entre la segunda y tercera lamela, posterior al receso y underlay, sino también una potencial ampliación de
frontal. La PEA sigue un curso horizontal en el canal los márgenes a lo largo de la duramadre.
etmoidal posterior, usualmente ubicada a unos 10 a
12 mm de la AEA, a 7-8 mm del foramen óptico y 18
mm del tubérculo de la silla turca (5, 6). En este pun-
to, se debiese haber completado la exposición hacia la
base de cráneo anterior desde el aspecto posterior del
seno frontal, hasta el plano esfenoidal y lateralmente
hacia ambas láminas papiráceas. Si se necesita mayor
exposición, se puede obtener mediante una sinusoto-
mía frontal Draf tipo III.
Tercer paso
109
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 4. Abordaje transcribiforme finalizado. ST, silla turca; Cpc, arteria carótida
paraclival; CG, cresta galli; LF, lóbulo frontal; SF, seno frontal; NO, nervio óptico.
❚ ❚ CASO CLÍNICO
Una mujer de 68 años presentó hiposmia progresiva,
cefalea y dolor facial, posteriormente se agregó prop-
tosis y disminución de la agudeza visual derecha. En
la endoscopia se observó un tumor en la fosa nasal
derecha. La resonancia nuclear magnética (RNM) de-
mostró una masa en la fosa olfatoria con extensión al
lóbulo frontal y fosa nasal derechas (Figuras 5 y 6). La Figura 6. RNM con contraste (plano coronal). Tumor que afecta fosa nasal dere-
extensión intracraneal reveló captación de contraste cha, base de cráneo anterior derecha y la fosa olfatoria.
110
10
Abordaje
transcribiforme
Figura 7. Visión endoscópica del tumor. CI, cornete inferior derecho; Tumor, neu- Figura 9. Disección cerebral intraparenquimatosa del tumor.
roblastoma olfatorio.
111
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
La fístula de LCR postoperatoria es una complicación Puede producirse un hematoma intracraneal cuando
frecuente, pero a la fecha numerosos estudios han la hemostasia durante y al final del procedimiento no
demostrado la viabilidad y eficacia de la reparación fue meticulosa. Las arterias cerebrales anteriores se
endoscópica para defectos de la base de cráneo, me- encuentran dentro del campo de disección durante la
diante la utilización de colgajos vascularizados de resección intracraneal del tumor. Se debe tener pre-
mucopericondrio/mucoperiósteo. El colgajo nasosep- caución para prevenir una torsión excesiva o traccio-
tal para reconstruir la base de cráneo, ha reducido nar el tumor adyacente a estos vasos, ya que ello pue-
la tasa global de fístula de LCR postoperatoria hasta de provocar una hemorragia de los troncos principales
un 5,4% (8). Si este colgajo falla o la patología afecta o de sus ramas. En casos de revisión con marcada
el septo nasal, entonces se puede utilizar un colgajo fibrosis y adhesión de tejidos, debe considerarse un
de pared lateral con pedículo anterior o posterior. El abordaje abierto si el tumor no puede disecarse de los
factor más importante para reducir la fístula posto- vasos de forma segura por vía endoscópica. Para pro-
peratoria de LCR es obtener un cierre dural hermético. teger el tejido nervioso adyacente, se recomienda utili-
El uso de drenaje lumbar en este contexto es todavía zar cauterización bipolar en vez de monopolar durante
controversial. Sin embargo, los autores creen que su la hemostasia. Si se descubre un hematoma intracra-
uso disminuye la presión intracraneal y reduce la pre- neal en el postoperatorio, el tratamiento consiste en el
sión en el punto de reparación, de esta forma previ- drenaje con control de la hemorragia (frecuentemente
niendo la fuga. Otros autores piensan que el drenaje no se encuentra un origen específico) y es necesaria la
de LCR a través de la columna lumbar puede elevar el prescripción de antibióticos profilácticos para preve-
cerebro de la base de cráneo anterior, traccionando nir la meningitis o el absceso intracraneal.
la reconstrucción de la base craneal hacia adentro.
(9) Los que respaldan la segunda teoría también sos- El absceso intracraneal puede ocurrir después de
tienen que la presión hacia inferior del lóbulo fron- cualquier procedimiento de base de cráneo. Un ori-
tal, teóricamente ayudaría al selle del defecto, y que gen frecuente es la fístula de LCR que provoca una
la posibilidad de aspirar aire a través de un defecto meningitis y la eventual formación de un absceso.
craneal anterior puede predisponer a los pacientes Está demostrado que el uso de antibióticos endove-
al neumoencéfalo y consecuente hernia cerebral. El nosos que crucen la barrera hemato-encefálica du-
neumoencéfalo a tensión ocurre generalmente como rante el perioperatorio disminuyen este riesgo.
consecuencia de un efecto de válvula de un defec-
to pequeño en la reparación, asociado al uso inade- Aunque infrecuente, todos los pacientes que se van a in-
cuado del drenaje lumbar. Nosotros recomendamos tervenir de una cirugía de base de cráneo anterior debie-
usar el drenaje lumbar y la reparación meticulosa sen ser informados de la posibilidad de una complicación
para prevenir esta complicación con riesgo vital. El mortal. Sin el reconocimiento oportuno y el tratamiento
tratamiento depende del estado neurológico del pa- médico o quirúrgico adecuado, cualquiera de las compli-
ciente. El principal tratamiento consiste en cerrar el caciones previamente mencionadas puede evolucionar
drenaje lumbar y administrar antibióticos endoveno- rápidamente y llevar a una muerte prevenible (3).
sos. En pacientes sin cambios neurológicos, se deben
programar evaluaciones neurológicas y tomografías
cerebrales seriadas (10). En pacientes con cambios
neurológicos agudos, la descompresión inmediata ❚ ❚ TIPS AND TRICKS
está justificada además de las medidas previamente
mencionadas. En el raro caso de una convulsión, el Localice los senos frontales, ambas AEA y PEA y el
tratamiento consiste en la administración endoveno- planum esfenoidal como el primer paso para asegurar
sa de uno de los diferentes tipos de anticonvulsivan- un abordaje amplio y accesible.
tes y protección de la vía aérea en el contexto agudo.
Los ictus después de la resección endoscópica de Realice un Draf tipo III para obtener un margen ante-
base de cráneo anterior son muy infrecuentes. rior amplio que facilite el trabajo.
112
10
Abordaje
transcribiforme
Los endoscopios angulados facilitan y aseguran una 6. Erdogmus S, Govsa F. The anatomic landmarks
disección completa del tumor, ya que todas las cavi- of ethmoidal arteries for the surgical approaches.
dades puedes ser exploradas. J Craniofac Surg 2006;17(2):280–285.
1. Lang J., Haas R. Neue Befunde zur Bodenre- 9. Anand VK, Schwartz TH. Surgical approaches to
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sal cavity. Gegenbaurs Morphol Jahrb. 1982;128(3) 10. Enseñat J, de Notaris M, Sanchez M, et al. Endos-
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technique and preliminary results in a consecuti-
ve case series report. Rhinology 2013;51(1):37-46.
113
// CAPÍTULO 11
Abordaje transtuberculum/transplanum
Eugenio Cardenas | Ariel Kaen | Ramón Moreno | Serafín Sánchez | Ignacio Martín
115
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
seno esfenoidal. Aunque en este libro se han sepa- causas que se han postulado para explicar el pronós-
rado con fines docentes, en realidad se trata de un tico visual.
conjunto de abordajes utilizados para cirugía endo-
nasal de lesiones que ocupan la cisterna supraselar.
El tubérculo representaría el módulo básico o punto
de partida. El planum esfenoidal, los nervios ópticos
o el dorso selar constituirían diferentes módulos o
hipotéticas extensiones que habría que considerar
dependiendo de la forma de la lesión a tratar.
Indicaciones
Los tumores que hacen más frecuentes la indicación Figura 2. RM potenciada en T1 con contraste. A) Plano sagital. Meningioma del
de un abordaje transtuberculum y sus variantes son: TS con extensión al planum esfenoidal. Se aprecia la glándula hipófisis y el tallo
hipofisarios íntegros. B) Plano coronal. El tumor no se extiende lateral a la caróti-
da clinoidea o a la bifurcación carotídea lo que lo hace susceptible de resección
›› Adenomas con gran extensión supraselar. endoscópica endonasal. C) Plano axial. Permite la evaluación completa de la
›› Meningiomas del tubérculo selar. extensión y relaciones tumorales.
›› Craneofaringiomas.
La presentación clínica habitual generalmene comien- La afectación del eje hipotálamo-hipofisario por com-
za por un déficit visual objetivado por un defecto cam- presión del hipotálamo, tallo o de la glándula hipofi-
pimetrico debido a la compresión lenta y progresiva saria suele ser más tardío e incluso en lesiones muy
del quiasma o de los nervios ópticos (Figura 2). Sería grandes puede llegar a no presentarse. En cualquier
esperable una hemianopsia bitemporal pero debido caso, el estudio hormonal completo es necesario pre-
a la habitual forma irregular y a las diferentes exten- vio a plantear un procedimiento invasivo.
siones caprichosas a lo largo de la base del cráneo la
pérdida visual suele ser asimétrica. La campimetría y De forma genérica la afectación visual, especialmen-
la tomografía de coherencia óptica OCT son exáme- te si es progresiva, y el crecimiento datado mediante
nes de gran relevancia en el estudio de estas lesiones. estudios de imagen de estas lesiones suelen ser indi-
cadores de la necesidad de cirugía.
La pérdida de campo visual puede pasar desapercibi-
da al tratarse de lesiones de lento crecimiento. Koto-
mar et al. (1) no encontraron en su metaanálisis dife-
rencias estadísticamente significativas en cuanto al
pronóstico visual al utilizar técnicas abiertas trans- ❚ ❚ TÉCNICA QUIRÚRGICA
craneales o endoscópicas para la resección de los me-
ningiomas del tubérculo selar (TS) pero si una evi- A continuación describimos los pasos básicos para
dente tendencia hacia la mejoría visual en el brazo de completar un abordaje transtuberculum y sus variantes.
las técnicas endoscópicas vs abiertas (73.5% vs 58.7%,
P=0.039). Todavía quedan sin esclarecer las causas
exactas por las cuales estos pacientes no recuperan Posición
visión (20-25%) o incluso empeoran (10-15%) tras
una cirugía adecuada sin complicaciones aparentes. La cabeza del enfermo debe de estar sujeta con ce-
El daño de los aportes vasculares desapercibido, el falostato de Mayfield, esto impedirá el más mínimo
edema crónico o el deterioro de los vasa vasorum de movimiento del campo durante fases complejas de
los nervios durante la intervención son diferentes la disección. La cabeza debe de situarse por encima del
116
11
Abordaje transtuberculum/
transplanum
corazón para favorecer el retorno venoso y es recomen- nasales desde que se introduce la cámara en el ini-
dable que se coloque de forma neutra o ligeramente cio de la fosa nasal hasta la pared posterior del es-
extendida. Cuanto más planum esfenoidal deseemos fenoides permite disminuir las probabilidades de
exponer más extendida debería de estar la cabeza del daño desapercibido al pedículo vascular del colgajo
paciente. Esto nos aporta diferentes ventajas. Mejora nasoseptal.
la visualización del planum y posibilita la disección de las
lesiones que lo afectan con instrumentos no angulados, La resección del tercio posterosuperior del tabique
permite una menor etmoidectomía posterior (2) y mejo- nasal es el siguiente paso ya que permite comenzar
ra las posibilidades de conservar el olfato (Figuras 1a, 3). a trabajar de forma binarinal. La resección del tabi-
que no ha de ser grande pero si lo suficiente como
para dejar cruzar un instrumento dentro del seno
esfenoidal desde un lado hacia el otro sin ofrecer
resistencia.
Esfenoidectomia
117
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Los ROC mediales delimitan su extensión lateral. Los asegurarse de que la exposición del planum esfenoidal
meningiomas del TS son irregulares y sus dos exten- (en caso de extensión al mismo) ha sido suficiente y a
siones más asiduas comprenden el planum esfenoidal su vez crea un plano de disección hacia detrás y hacia
y los canales de los nervios ópticos. La disección de los lados para el rápido reconocimiento del quiasma y
los canales de los nervios ópticos conlleva una mayor arterias afectadas (Figura 4). Continuar la disección
dificultad en la reconstrucción al estar comprometida en el polo inferior del tumor es la mejor opción antes
la protección de los nervios y ser más susceptibles de de abordar planos posteriores. La hipófisis suele estar
compresiones mecánicas. Igualmente, la apertura in- comprimida en la mayoría de las lesiones meningioma-
necesaria del planum esfenoidal puede acarrear una tosas, no así en los craneofaringiomas cuya invasión
mayor dificultad técnica en el cierre y añadir mayor es habitual. El tallo hipofisario frecuentemente se en-
riesgo de fistula. Nuestra resección ósea ha de ser cui- cuentra elongado y desplazado hacia detrás por lo que
dadosa y planificada a medida dependiendo de la for- no se visualiza hasta llegar a planos más posteriores.
ma tumoral estudiada con detalle en la RM previa a la La disección de la porción inferior del tumor habitual-
intervención (Figura 2, 3). mente permite el reconocimiento precoz de las seccio-
nes más proximales del tallo lo que permite evaluar su
compresión o invasión rápidamente.
Disección tumoral
118
11
Abordaje transtuberculum/
transplanum
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
en relación con el borde posterior del quiasma. En del Hospital Clinic de Barcelona por permanecer en
un 20% la arteria se relaciona con el borde anterior la vanguardia del conocimiento.
del quiasma.
›› Arteria recurrente de Heubner: pequeña arteria de
gran importancia cuyo sacrificio puede derivar en
hemiplejia. Nace en el segmento A1 (41%), AcomA ❚ ❚ BIBLIOGRAFÍA
(31%) o A2 (27%). Cursa inicialmente en una tra-
yectoria descendente y paralela a A1 desde la pers- 1. Komotar, Starke, Raper , Anand, Schwartz. En-
pectiva endoscópica. En el 40% es anterior a A1, doscopic Endonasal versus Open Transcranial
en el 22% es superior a A1 y en el 38% es posterior Resection of Anterior Midline Skull Base Menin-
a A1 y queda oculta desde una visión endonasal. giomas. World Neurosurgery 2012;77: 713-724.
›› Arteria fronto-orbitaria: arteria cortical de gran
calibre. Habitualmente nace en el segmento A2, 2. Simal JA, Miranda P, Pancucci G, Sanromán P,
cursa con una trayectoria descendente y se apoya Botella C. Avoiding Olfactory Impairment After
en el planum esfenoidal. En el 85% de los casos Endoscopic Endonasal Expanded Approaches.
sigue una trayectoria de medial a lateral cruzando Neurosurgery 2013;73: 562-563.
los gyrus rectos y el tracto olfatorio.
3. Kassam AB, Thomas A, Carrau RL, Snyderman
La principal morbilidad derivada del abordaje transtu- CH, Vescan A, Prevedello D, Mintz A, Gardner
berculum y sus extensiones (transplanum) viene deri- P: Endoscopic reconstruction of the cranial base
vada por el daño vascular. La más pequeña arteria pue- using a pedicled nasoseptal flap. Neurosurgery
de ser importante y antes de sacrificar cualquier rama 2008; 63(1 suppl1):ONS44-ONS52.
se debe de estar seguro de que se trata de una arteria
tumoral y no un vaso de paso. La evaluación conjunta 4. Kassam A, Snyderman CH, Mintz A, Gardner P,
del origen, la dirección y el posible destino de los dife- Carrau RL. Expanded endonasal approach: the
rentes vasos es el dato más relevante ya que su calibre rostrocaudal axis. Part II. Posterior clinoids to
suele estar modificado en condiciones tumorales. the foramen magnum. Neurosurg Focus 2005;
19(1):E4.
120
11
Abordaje transtuberculum/
transplanum
8. de Notaris M, Solari D, Cavallo LM, D’Enza AI, 10. Charles Kulwin, Theodore H. Schwartz, Aaron A.
Ensenat J, Berenguer J et al. The “suprasellar Cohen-Gadol. Endoscopic extended transsphe-
notch,” or the tuberculum sellae as seen from noidal resection of tuberculum sellae meningio-
below: definition, features, and clinical implica- mas: nuances of neurosurgical technique. Neuro-
tions from an endoscopic endonasal perspective. surg Focus 35 (6):E6, 2013.
J Neurosurg 2012; 116(3):622-629.
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121
// CAPÍTULO 12
Abordaje Supraselar
Matteo de Notaris*, MD, PhD | Juan Carlos Ceballos, MD | Andrea De Rosa, MD
Alberto Di Somma, MD, PhD | Joaquim Enseñat, MD, PhD | Giuseppe Catapano, MD
Jose Pineda, MD | Alberto Prats Galino, MD, PhD
❚ ❚ ABORDAJE ENDOSCÓPICO
TRANSPLANUM TRANSTUBERCULUM
* Matteo de Notaris, MD, PhD, División of Neurocirugía, A.O. di Benevento “G. Rummo”, Correo electrónico: matteodenotaris@[Link]
123
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
El dominio anatómico de estas estructuras de refe- Intracranealmente se encuentra muy cerca o inclu-
rencia es fundamental para realizar correctamente so en contacto con la parte dural del canal óptico
este abordaje. Una división esquemática de la pared (ligamento falciforme). Cualquier extensión ósea
posterior esfenoidal en subregiones es importante adicional anterior a dicha área se debe considerar
para su análisis. Los puntos de referencia son el piso como un abordaje transtuberculum-transplanum. El
selar que está en el centro, el plano esfenoidal arriba receso óptico-carotídeo lateral no está directamente
y la fosa clival abajo. Tres líneas dividen el área para- involucrado en el abordaje, ya que se encuentra en
selar: las líneas carótida medial, media y lateral, se- una posición inferior al nervio óptico y lateralmente
gún la clasificación radiológica y quirúrgica de Knosp a la arteria carótida interna, sin embargo, representa
(18). un punto de referencia útil para identificar el limbus
esfenoidal junto con las prominencias del nervio óp-
Entre la porción superior de la silla turca y la porción tico, la arteria carótida y el receso óptico-carotídeo
descendente del planum esfenoidal, se observa una medial.
“indentación” en la mayoría de los casos. A esta es-
tructura la hemos denominado escotadura supraselar,
la cual coincide con la “imagen especular” transcra-
neal del tubérculo selar limitada superiormente por
una línea que une los dos recesos óptico-carotídeos
laterales, inferiormente por una línea que pasa enci-
ma del límite superior de la silla turca y lateralmen-
te por la línea carotidea medial. En nuestra opinión,
esta “escotadura supraselar” debe considerarse como
el nombre más apropiado, pues no puede considerar-
se un “tubérculo” si se observa desde una perspecti-
va endonasal (19). Lateral al piso selar se reconocen
las prominencias óseas de la arteria carótida interna
intracavernosa y el nervio óptico. Entre el tracto pa-
raselar de la arteria carótida interna y las prominen-
cias del nervio óptico se encuentra el receso óptico-
carotídeo lateral mientras que el medial ya descrito Figura 3. Imágenes endonasales endoscópicas tomadas de una disección de
en la literatura (20), se encuentra en la confluencia cadáver que muestra un seno esfenoidal bien neumatizado donde se pueden
del canal óptico, el canal carotídeo y la parte superior apreciar todos los puntos de referencia óseos de la pared posterior de la cavidad
esfenoidal. *: receso opto-carotídeo medial; **: receso opto-carotídeo lateral; C:
de la silla turca. Este pequeño receso corresponde fosa clival; CPs: porción selar de la prominencia carotídea; CPc: porción clival de
intracranealmente con una neumatización de la apó- la prominencia carotídea; OP: prominencia óptica; S: suelo selar ; SSN: cresta
fisis clinoides medial y media (20-22), mientras que supraselar ; PD: planum esfenoidal.
el receso lateral corresponde a la neumatización del
strut óptico (Figura 3).
Se inicia el fresado en el tercio superior del piso selar y
Los límites quirúrgicos para un abordaje estándar la escotadura supraselar utilizando una fresa diaman-
transtuberculum están limitados por una línea que tada. Justo detrás de la duramadre que cubre la mitad
pasa sobre el tercio superior de la silla, lateralmente superior del piso selar, el seno intercavernoso superior
por la línea de la carótida medial y por la línea que se puede apreciar por transparencia. Representa un ca-
une el margen superior de los canales ópticos, que nal venoso transverso que conecta los senos cavernosos
se corresponde transcranealmente con el limbus es- derecho e izquierdo. La escotadura supraselar se fresa
fenoidal. Esta estructura se define como la cresta del centro hacia ambos recesos óptico-carotídeos me-
del borde anterior del surco prequiasmático o, sim- diales; una vez resecada dicha estructura, la disección
plemente, el borde posterior del plano esfenoidal. podría extenderse con seguridad lateralmente hasta la
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Abordaje
Supraselar
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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Abordaje
Supraselar
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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128
// CAPÍTULO 13
Abordaje de la silla turca
Joaquim Enseñat | Alejandra Herranz | Matteo de Notaris | Vincenzo Seneca
Lili Laleva Cristobal Langdon | Isam Alobid
129
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 2. Fase esfenoidal del abordaje endonasal endoscópico (fosa nasal dere-
cha): A: Lateralización del cornete medio B: Identificación del ostium esfenoidal; C:
corte inicial de la mucosa que cubre el tabique nasal; D: perforación de la pared
anterior del seno esfenoidal, a partir del ostium esfenoidal. Abreviaturas: awSphS
- pared anterior del seno esfenoidal; Co - coana; ET- trompa de Eustaquio; IT - cor-
nete inferior; MT - cornete medio; NS - Tabique nasal; RHP- rinofaringe posterior;
SER - receso esfenoetmoidal; SO- ostium esfenoidal; ST- cornete superior.
130
13
Abordaje
de la silla turca
La flexión o extensión de la cabeza es de especial im- Antes de comenzar el procedimiento, se deben aplicar
portancia para la trayectoria de aproximación, ya que en la cavidad nasal lentinas empapadas en una pre-
un cambio mínimo de la posición de la cabeza podría paración antiséptica basada en una dilución al 50%
llevar a una modificación importante de la trayectoria de povidona yodada. La mucosa se prepara con al-
y, por lo tanto, a la desorientación del cirujano. godones impregnados en una solución de adrenalina
(1:10.000) / Lidocaína (1:20) o Clorhidrato de Xilome-
tazolina, colocados durante al menos 5 minutos en el
Ergonomía espacio entre el tabique y los cornetes. El objetivo de
esta maniobra es obtener el máximo efecto vasocons-
Lo más importante a considerar es la posición cómo- trictor y controlar así el sangrado de la mucosa.
da del cirujano, el asistente y la enfermera instru-
mentista con vista directa a la pantalla dela torre de
endoscopia. Dependiendo de la técnica utilizada, los Técnicas de neuroimagen para planificar la
cirujanos pueden pararse a uno o ambos lados de la cirugía
cabeza del paciente, con el cirujano principal en el
lado derecho (si es diestro) y la enfermera instru- La aparición de modelos 3D generados por ordena-
mentista en el lado contrario. dor ha posibilitado el desarrollo de reconstrucciones
precisas y específicas de cada paciente a partir de da-
tos de neuroimagen y dispositivos de realidad virtual,
Instrumentos mejorando la curva de aprendizaje en neurocirugía
endoscópica.
La visualización se logra mediante un endoscopio rígi-
do de 0º, 30º y 45º grados (18 cm de longitud, 4 mm de Nuestro grupo ha desarrollado modelos computacio-
diámetro) y un equipo de video de alta definición9. La nales con fines educativos aplicados a la perspectiva
lente de 0º grado reduce el riesgo de desorientación transesfenoidal, guiando la adquisición de informa-
intraoperatoria, pero los instrumentos permanecen en ción visual específica para los abordajes endoscópicos
la periferia del campo de visión. Con los endoscopios de la base del cráneo (11-13). Los estudios preope-
de 30 grados, hay un mejor control de los instrumen- ratorios de neuroimagen se desarrollaron principal-
tos y un ángulo de visión más amplio (10). El uso de mente utilizando el Dextroscope (Volume Interac-
irrigación proporciona una imagen clara sin la necesi- tions Pte. Ltd, Singapur) y Osirix®, (el software de
dad constante de quitar y limpiar la punta de la lente. imágenes de código abierto OsiriX (Versión 5.8.1; des-
Se debe disponer de motores de alta velocidad, varios carga gratuita desde [Link]
disectores, legras, tijeras y aspiradores; así como de (Figura 5).
131
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 5. Reconstrucciones basadas en TAC de la base del cráneo (utilizando Dextroscope / Volume Interactions Pte. Ltd, Singapur) y Osirix®, (software de imágenes de có-
digo abierto OsiriX (Versión 5.8.1; descarga gratuita desde http: //[Link]- [Link]/)) que muestran puntos de referencia anatómicos y relaciones con la región selar:
A: Trayecto de los segmentos lacerum, petroso, paraclival y paraselar de la arteria carótida interna. B: Reconstrucción de tabiques óseos del seno esfenoidal; Abreviaturas:
Co - coana; PC - protuberancia carotídea (parte intracavernosa); CP - protuberancia de la carótida interna; OC- Canal óptico; PS- planum esfenoidal; SS - seno esfenoidal;
SF – suelo selar; TS – tuberculum sellae; V-vómer, *, ** - tabiques del seno esfenoidal.
132
13
Abordaje
de la silla turca
de no desplazarse cranealmente al cornete superior y pterigoideo (que contiene la arteria y el nervio vidia-
dañar el sentido del olfato. nos). El suelo selar debe abrirse en la línea media,
que es una zona de entrada segura, y luego extenderse
La fase esfenoidal lateralmente para alcanzar el aspecto medial de cada
prominencia carotídea (Figura 4). El grosor del sue-
La esfenoidotomía comienza desde ostium esfenoidal lo selar puede variar y debe comprobarse en el TAC
a ambos lados y ambos se ensanchan circunferen- preoperatorio, incluso utilizando reconstrucciones
cialmente. Es crucial resecar suficiente hueso para 3D (Figura 5). Los márgenes de la abertura del suelo
obtener la máxima exposición para la fase selar. Los selar son: la muesca supraselar (20) y el tuberculum
márgenes de una esfenoidotmoia correcta incluyen la esfenoidal, clivur y seno cavernoso bilateral. Después
pared anterior e inferior del seno esfenoidal (Figura de una apertura amplia y correcta, “los cuatro azules”
3). Se debe prestar atención al agrandar la abertura (18, 21) deben ser visibles: ambos senos cavernosos,
inferiormente para evitar una lesión de la arteria nasal lateralmente y los senos intercavernosos superiore e
posterior, una rama de la esfenopalatina que corre a lo inferior (Figura 6).
largo de la pared anterior del seno esfenoidal (Figura
3C). En caso de sangrado, se recomienda llevar a cavo
la coagulación con bipolar, ya que el monopolar puede
incrementar el riesgo de hemorragia tardía. Cuando se
planifica un abordaje selar para macroadenomas, en
los que el corredor quirúrgico debe agrandarse y el
riesgo de fístula de LCR es mayor, se debe considerar
la posible reconstrucción con un colgajo pediculado.
En tal situación, la incisión en el mucoperiostio del
vómer se puede realizar para crear un «colgajo de res-
cate» que incluya la arteria nasal posterior, diseccio- Figura 6. Vista final del abordaje. A: Resección del suelo selar; B- Visualización
nándola y empujándola inferiormente con la mucosa de la anatomía intracraneal (extirpación más amplia del hueso). Abreviaturas:
AcomA - arteria comunicante anterior; dm - duramadre; C- clivus; PC - protu-
septal (vea el capítulo XX). Se debe resecar también berancia carotídea (parte intracavernosa); CPc - Protuberancia de la carótida
el tabique esfenoidal. paraclival; ACI - arteria carótida interna; LOCR- receso óptico-carotídeo lateral;
MOCR- receso óptico-carotídeo medial; OCR-receso optico-carotideo; ON - ner-
Una vez que se completa la disección dentro del seno vio óptico; OP - Protuberancia del nervio optico; PG - Glándula pituitaria; PS-
esfenoidal, los puntos de referencia anatómicos en el planum esfenoidal; SF – suelo selar; SPA - arteria esfenopalatina; SSN - muesca
supraselar; TS - tuberculum sellae; V-vómer.
suelo de la silla turca deben ser claramente visibles
(Figura 3D).
Disección intradural
La fase selar
La duramadre selar se abre en forma de cruz, de for-
Desde un punto de vista transfenoidal, la región se- ma que la glándula pituitaria queda expuesta. Como
llar tiene los siguientes puntos de referencia (cuando principio general en neurocirugía, es aconsejable uti-
están bien neumatizados): suelo selar (SF), promi- lizar la neuronavegación antes de abrir la duramadre.
nencia carotídea (PIC), prominencia óptica y el re- En este punto, el micro-Doppler también podría ser
ceso optico-carotídeo lateral (OCR) (Figura 4). La útil para identificar la posición exacta de la ICA. Esta
profundidad de este último depende de la neumati- estructura podría desplazarse de su ubicación anató-
zación del proceso clinoideo anterior. En caso de una mica habitual por la patología subyacente o despla-
buena neumatización del seno esfenoidal, en la por- zarse mientras se eliminan los macroadenomas que
ción inferolateral se pueden visualizar las prominen- comprimen o engloban la carótida. La figura 8 mues-
cias de las ramas V2 y V3 del nervio trigémino. A lo tra la vista anatómica de la región selar después de la
largo del suelo esfenoidal lateral puede verse el canal incisión dural.
133
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Se han llevado a cabo múltiples estudios para inten- Para la fase esfenoidal, la complicación potencial de
tar orientar sobre una estrategia correcta en la téc- mayor gravedad es la lesión del nervio óptico mien-
nica de cierre. Un algoritmo útil es el descrito por tras se extraen las celdillas etmoidales posteriores,
Esposito y Kelly (26). sobre todo si el paciente presenta celdilla de Onodi.
134
13
Abordaje
de la silla turca
2. Kanter AS, Dumont AS, Asthagiri AR, Oskouian 12. de Notaris M, Solari D, Cavallo LM, et al. The use
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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136
// CAPÍTULO 14
Abordajes Trans-orbitarios. Abordaje asistido
con endoscopía por párpado superior
Iacopo Dallan | Daniella Alejandra Monroy Llaguno | Giacomo Fiacchini | Christina Cambi
❚ ❚ INTRODUCCIÓN
137
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
de la superficie craneal externa y es una lámina mem- elevador del párpado. La glándula lacrimal se divide
branosa. El septum superior se origina en el borde or- en dos porciones: una orbitaria (o superior) que se
bitario y en el arco marginal. Supero-medialmente es aloja en la fosa lacrimal (hueso frontal) y una por-
perforado por vasos y nervios. Está localizado medial- ción palpebral que se extiende a través del cuerno
mente detrás del ligamento palpebral medial y late- lateral de la aponeurosis del elevador hacia el fornix
ralmente está ubicado anterior al ligamento palpebral supero-lateral (Puede verse brillar a través de la capa
lateral. El septum superior se adelgaza a medida que conjuntival).
se acerca al margen libre del párpado. Se adhiere al
músculo de Muller y al tarso superior inferiormente. Los tendones tarsales superior e inferior forman el
Termina en la piel pretarsal. tendón cantal lateral. Se inserta en la periorbita sobre
el tubérculo lateral de Whitnall. En el tendón cantal
En el tejido adiposo del párpado superior hay un medial podemos identificar dos cabezas, superficial
compartimento medial de apariencia blanquecina y y profunda. La cabeza superficial es más gruesa y se
un compartimento central amarillento. adhiere anteriormente a la fosa lacrimal y al hueso
del proceso frontal del maxilar. La cabeza profunda
El párpado se apoya en la placa tarsal superior, que es más delgada y se adhiere a la cresta lacrimal pos-
se forma con los tendones cantales lateral y medial terior. La rama posterior del tendón cantal medial da
el anclaje tarso-ligamentoso. El elevador del párpa- el componente medial del septum orbitario.
do y su aponeurosis forman el sistema de retracción
del párpado, que transcurre inferior al ligamento de
Whitnall para encajar en la placa tarsal y en la piel Abordaje trans-orbitario asistido por endoscopia
palpebral pretarsal. El ligamento de Whitnall es una por párpado superior. Abordaje lógico paso
condensación de cubiertas de fascia alrededor del a paso
musculo elevador del párpado superior. En cuanto a
la aponeurosis del elevador, su cuerno lateral se in- Se realiza una incisión en el pliegue de la piel del
serta en el tubérculo de Whitnall, mientras que su párpado superior (Figura 2A). El músculo orbicular
cuerno medial se inserta en la cresta lacrimal pos- del ojo se debe identificar y la incisión se debe hacer
terior. El músculo de Muller debe ser considerado horizontalmente, siguiendo el curso de las fibras del
como un tendón accesorio del músculo elevador en el músculo (Figura 2B). Se levanta un colgajo suborbi-
contexto del párpado superior. A lo largo de la super- cular. Se continúa la disección en una dirección su-
ficie anterior del tarso superior corre la arcada arte- pero-lateral hasta alcanzar el borde orbitario (Figura
rial marginal, principalmente de las arterias palpebral 2C).
medial y lacrimal. Esto significa que el aporte sanguí-
neo para el párpado superior viene principalmente A la esqueletonización del borde orbitario prosigue
de la arteria oftálmica. Un menor aporte proviene de la disección subperióstica hasta identificar las fisuras
las arterias infraorbitaria, temporal, facial transversa orbitarias superior e inferior (Figura 2D). Durante la
y angular (10). disección es posible observar varios vasos que deben
cauterizarse y cortarse para evitar sangrado. En 50-
Por encima del septum orbitario encontramos la gra- 60% de los sujetos el foramen craneo-orbitario puede
sa retro-orbicular que se expande del borde medio encontrarse, se encuentra cerca a la fisura orbitaria
supraorbitario al borde orbitario lateral. Al movernos superior. Usualmente la arteria meníngea recurrente
al lado alcanzamos el borde orbitario al nivel de la o la rama meningolacrimal pasan a través del fora-
sutura fronto-cigomatica. El lóbulo superior de la men, puede incluso pasar a través de la fisura orbi-
glándula lacrimal es visible por detrás del septum taria superior (FOS). Cuando la periórbita se expone
orbitario, en su parte supero-lateral. Se encuentra puede respetarse o cortarse, dependiendo del objeti-
arriba de la extensión lateral del sistema fascial del vo primario de la cirugía.
138
14
Abordajes Trans-orbitarios. Abordaje asistido
con endoscopía por párpado superior
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 7. Abordaje por fosa craneal anterior. HC-hoz del cerebro, LF- lóbulo fron-
tal, PS- planum sphenoidale, NOd-nervio óptico derecho, NOi-nervio óptico iz-
quierdo.
140
14
Abordajes Trans-orbitarios. Abordaje asistido
con endoscopía por párpado superior
En abordajes orbitarios la periorbita se incide. La gra- No hay otras estructuras significativas que puedan
sa extraconal se identifica. Al frente, la cara posterior encontrarse anteriormente antes de alcanzar la arte-
de la glándula lacrimal puede verse. El musculo recto ria ciliar postero-lateral y los nervios ciliares cortos
lateral MRL representa la referencia más importan- que emergen del ganglio ciliar. La estructura más po-
te y es más discernible en una dirección posterior sterior se localiza cerca del nervio óptico en su cara
(Figura 9). Sobre la cara superior del MRL, antes de lateral. Posteriormente la rama superior del III par
su inserción en la cápsula de la glándula lacrimal, se craneal es visible, cerca de la región de la fisura orbi-
encuentra el haz neurovascular lacrimal. La arteria taria superior. Inerva el músculo recto superior MRS
lacrimal, en proximidad con el canal óptico, se se- y el elevador del párpado. La vena oftálmica superior
para de la arteria oftálmica AO. Sigue adelante, su- sale del cono muscular entre el MRS y el MRL.
pero-lateral, saliendo del cono muscular y se dirige
hacia la glándula lacrimal. La arteria lacrimal puede En la parte anterior de la órbita, debajo del MRL, no
dar origen a una rama que pasa a través del FOS para hay más estructuras críticas por encontrar antes de
anastomosarse con una rama orbitaria de la arteria llegar al ganglio ciliar postero-lateral. De la fisura or-
meníngea media. bitaria inferior emerge la rama cigomática del nervio
infraorbitario. Puede encontrarse en el espacio ex-
traconal lateral donde se divide en: ramas cigomátic-
o-facial y cigomático-temporal. Cada una de ellas sale
de la órbita a través de pequeños forámenes.
❚ ❚ CONCLUSIÓN
El abordaje por párpado superior asistido con en-
doscopio es un abordaje versátil para el manejo de
lesiones seleccionadas localizadas en áreas profun-
das y también dentro del compartimento lateral de
la órbita.
❚ ❚ BIBLIOGRAFÍA
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142
// 05
Fosa craneal media
y posterior
❚ ❚ ANATOMÍA
El concepto anatómico es de extremada importan-
cia para un buen desarrollo del abordaje quirúrgico:
Los senos cavernosos se sitúan, aproximadamente, en
el centro geométrico de la cabeza, a cada lado de la
Figura 1. A: Visión endoscópica de la pared posterior del seno esfenoidal con
silla turca, en las paredes postero-laterales del seno los puntos de referencia. B, C y D: Seno cavernoso e hipófisis recubierto de la
esfenoidal (Figuras 1 y 2). Se consideran dilatacio- capa dural. Ps: planum sphenoidale; co: canal óptico; CPs: carótida parasellar;
nes venosas que forman una estructura, a modo de CPc: carótida paraclival; cl :clivus; ST: silla turca; SIS, sics: seno intercavernoso
esponja, que se aplica contra las paredes laterales del superior; SC: seno cavernoso; H: hipófisis; CI,aci: arteria carótida interna.
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 2. Carótida intracavernosa. Ps: planum sphenoidale; no: nervio óptico; Figura 4. Carótida intracavernosa, después de la disección de la capa dural del
rocl: receso óptico-carotídeo lateral; CPs: carótida parasellar; CPc: carótida para- seno, con visión de los compartimentos del seno cavernoso. no: nervio óptico;
clival; st: silla turca; SC: seno cavernoso; H: hipófisis. rocl: receso óptico-carotídeo lateral; cps: compartimento posterosuperior; cl:
compartimento lateral; cm: compartimento medial; cai: compartimento anteroin-
ferior; dh: dura hipofisaria; H: hipófisis; CI: carótida interna; ahí: arteria hipofisaria
inferior; III: nervio oculomotor; IV: nervio troclear; V1:n oftálmico; VI: nervio ab-
ducens; rn: ramus nervorum.
Figura 3. Visión esquemática del seno cavernosos (en azul) y de la carótida in- Figura 5. Compartimento lateral del seno cavernosos con las estructura neuro-
tracavernosa con sus ramas. Cic: carótida intracavernosa; of: arteria oftálmica; vasculares. El nervio abducens (VI) transcurre entre la carótida interna y la dura
hs: hipofisária superior; rt1: ramus basalis tentorium; rt2: ramus marginalis ten- que recubre el resto de pares craneales. ROCL: receso óptico-carotídeo lateral;
torium; rc: ramus clivi; rgt: ramus ganglionis trigeminalis; hi: hipofisaria inferior; CI: carótida interna; CO: canal óptico; AHÍ: arteria hipofisaria inferior; III: nervio
rsc: ramus sinus cavernosi; Rm: ramus meningeus; rn: rami nervorum. oculomotor ; IV: nervio troclear ; VI: n abducens; V1: n oftálmico; V2: n maxilar.
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Abordaje del seno
cavernoso
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 11. A: Visión sagital de la silla turca e hipófisis con las capas durales
meníngeas y periósticas. B: RM sagital de la región de silla turca-hipófisis SC:
seno cavernoso; H,h: hipófisis; ST: silla turca; SE: seno esfenoidal; cp: clinoides
posterior.
Arterias
148
15
Abordaje del seno
cavernoso
que es un segmento extradural intraóseo, deja el con- ›› Con el plexo pterigoideo por venas emisarias del
ducto carotídeo y pasa por debajo del nervio trigé- plexo venoso carotídeo y del agujero oval.
mino y del ligamento petrolingual , donde se curva ›› Con las venas faciales por la vena oftálmica.
hacia arriba , asobrepasa el foramen lacerum, junto ›› Con la hipófisis por las vena portales hipofisarias.
a la apófisis clinoides posterior y sigue el canal caro- ›› Con el plexo basilar que se extiende sobre el cli-
tídeo. A nivel parasellar se curva hacia delante, en un vus.
trayecto horizontal, para después curvarse, de nuevo,
hacia arriba a la altura de la apófisis clinoides anterior Los senos intercavernosos inferior y superior rodean
penetrando en el techo del seno cavernoso, entre los la glándula hipófisis y pueden conectar entre ellos,
anillos durales carotídeos inferior y superior, es éste, formando el llamado seno coronario, aunque las co-
por tanto, un segmento interdural intracavernoso. nexiones entre ambos senos cavernosos pueden exis-
Las ramas de la carótida intracavernosa son: rama tir en cualquier punto de la silla turca.
meningo-hipofisaria (con las ramas tentorial (rami
tentori), hipofisaria inferior (rami hypophysialis
inferior) y meníngea dorsal (ramus meningeus), Nervios
rama del seno cavernoso inferior o tronco inferola-
teral (Ramus sinus cavernosi), Rami nervorum , Los nervios oculomotor (oculomotorius) (III) y tro-
Ramus clivi, Ramus ganglionis trigeminalis. La clear (trochlearis) (IV) perforan el techo del seno
arteria oftálmica no es rama de la pars cavernosa de cavernoso y pasan por debajo de la apófisis clinoides
la carótida interna, sino de la pars cerebralis (Figura anterior.
3) (12, 13)
El nervio oftálmico (ophtalmicus) (V1) tiene un re-
corrido oblícuo y ascendente hasta la fisura orbitaria
Venas superior. Estos tres nervios transitan en la pared la-
teral del seno cavernoso entre la capa meníngea y la
El seno cavernoso puede ser considerado una caver- hoja lateral de la capa perióstica de la dura , siendo el
na venosa trabeculada por abundantes bridas fibrosas, nervio oftálmico (ophtalmicus) el que se encuentra
o un plexo o red de venas que rodea la arteria carótida en la posición más inferior.
interna. Tiene cuatro compartimentos de variable ta-
maño: Medial, entre la glándula hipofisaria y la caró- El nervio abducens (VI) perfora la pared dural del
tida interna; Anteroinferior, por debajo de la prime- seno en su parte más inferior y posterior, entra en el
ra curvatura de la carótida; Posterosuperior, entre cavum de Meckel por el canal de Dorello, por deba-
la carótida interna y la mitad posterior del techo del jo del ligamento petroesfenoidal, se curva en sentido
seno, donde desemboca el seno basilar; Lateral, muy ascendente y transcurre entre la carótida y el nervio
estrecho, entre la carótida y la pared lateral del seno. oftálmico (ophtalmicus) (V1) en la luz del seno ca-
Se conecta con: vernoso.
›› La órbita a través de las venas oftálmicas. Alrededor de la arteria carótida , en el segmento del
›› Con los hemisferios cerebrales a través de las ve- foramen lacerum , y en el seno cavernoso se encuen-
nas cerebrales inferior y media. tra el plexo nervioso carotídeo , formado por fibras sim-
›› Con la retina por la vena central de la retina que páticas postganglionares procedentes del ganglio cer-
desemboca en las venas oftálmicas. vical superior y que proporcionan la raíz simpática al
›› Con la dura por las venas meníngeas medias. ganglio ciliar. Para alcanzar su destino algunas ramas
›› Con el seno transverso por el seno petroso superior. se integran en el VI par y V1 (Figuras 4-7). El canal
›› Con la vena yugular interna, a través del seno pe- pterigoideo o vidiano, que contiene el nervio y arteria
troso inferior. del mismo nombre ( N canalis pterygoidei-radix
149
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
facialis), transcurre por la pared inferior del seno del seno cavernoso (Grados 0-1-2 de Knosp) pueden
esfenoidal y constituye un punto de referencia para ser abordados por la vía transesfenoidal medial, pero
la localización de la carótida interna en su transición los que invaden también los compartimentos ante-
desde su porción intrapetrosa a la porción paraclival roinferior y lateral (Grados 3A, 3B y 4 de Knosp) es
(Figura 8). recomendable abordarlos por la vía etmoido-pterigo-
esfenoidal (Figura 12).
150
15
Abordaje del seno
cavernoso
ampliados que requieran la disección del seno caver- (Figura 14 C-D). En algunos casos existe una neu-
noso, puede ser necesaria la entrada por ambas fosas matización del vómer que facilita la entrada al seno
nasales (Figura 13). esfenoidal puesto que la pared ósea es más delgada.
En otros casos es necesario el fresado, tanto de la pa-
red anterior como del suelo del esfenoides, debido al
grosor del hueso. Es recomendable abrir una amplia
ventana extirpando la totalidad del la pared anterior
del esfenoides, tanto en el sentido cráneo-caudal,
como hacia las paredes externas. Hay que ser cui-
dadoso al aproximarse al ángulo ínfero-lateral para
no lesionar la rama septal posterior de la arteria es-
fenopalatina (que nutre el colgajo septal) o el nervio
y arteria del canal pterigoideos(vidiano) que se sitúa
en la confluencia de la pared lateral y la inferior del
Figura 13. Abordaje transesfenoidal medial, transetmoido-esfenoidal, transmaxi- seno esfenoidal.
lo etmoido-pterigoideo-esfenoidal.
151
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
siendo el tipo sellar más frecuente y el conchal el más el nivel de la pared clival, de forma que se facilita la
excepcional (Figura 15). Tanto el tipo conchal como disección del tumor desde su parte más inferior. Una
el presellar requerirán un fresado cuidadoso y bajo vez expuesta la dura hipofisaria, se realiza un corte
control del navegador y el micro ecodoppler. A par- de la misma, que puede ser “en cruz” o cuadrangu-
tir de este momento es extremadamente importante lar, justo en la zona media, iniciándola con bisturí y
localizar los puntos de referencia más importantes y, ampliándola con microtijeras (Figura 16 D). Se dise-
sobre todo, el centro de la pared clival y sellar, entre ca la dura del tumor y de la glándula con disectores
ambas carótidas. El septum interesfenoidal puede in- planos o con cucharillas de distinta angulación y, uti-
sertarse en el centro de la pared clival, pero en los lizando el aspirador y la cucharilla evitando realizar
casos en que tiene tendencia a lateralizarse suele in- tracciones, se extirpa la tumoración separándola de
sertarse directamente sobre el relieve carotídeo, por los tejidos circundantes y de la glándula, hasta llegar
lo que no es conveniente practicar movimientos de a las paredes de los senos cavernosos y permitir el
cizalla para su extirpación, dado el riesgo de lesión descenso del diafragma sellar (Figuras 17 A-D). Es
de la carótida paraclival. Por tanto, se utilizará fresa conveniente explorar cuidadosamente las paredes
o pinzas cortantes para conseguir la plena identifica- mediales, con ópticas de 30 ó 45 grados) para identi-
ción de los puntos de referencia, es decir: Silla turca, ficar posibles extensiones de la tumoración a través
tuberculum sellae, planum sphenoidale, carótida de las dehiscencias (Figura 18). Si la tumoración se
paraclival y parasellar, canal óptico, receso óptico- extiende al compartimento posterosuperior, la resec-
carotídeo lateral que representa la base de la apófisis ción se realizará con aspiradores curvos y de punta
clinoidea anterior, canal del nervio pterigoideo o vi- roma, micropinzas y cucharillas anguladas.
diano, que indicará la unión entre la carótida petrosa
y la paraclival.
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Abordaje del seno
cavernoso
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
de lesión de estructuras neurovasculares. Por ello, ophtalmicus (V1), nervio maxillaris (V2) y ner-
para el abordaje endonasal transetmoido-pterigo- vio abducens (VI). En la parte más inferior, cerca
esfenoidal, en los casos en que sea necesario expo- del segmento del foramen lacerum de la arteria, se
ner correctamente la porción antero-inferior del seno localiza el nervio y arteria vidianos, procedentes de la
cavernoso y/o, sobre todo, el compartimento lateral, fosa pterigopalatina
será necesario ampliar el abordaje realizando una
etmoidectomia anterior y posterior, así como la ex- Desplazando la carótida interna y el nervio medial-
tirpación del cornete medio y superior. El acceso al mente, se puede definir un área cuadrangular, limi-
compartimento lateral del seno cavernoso puede re- tada por el nervio abducens en el extremo superior,
querir un abordaje transmaxilo-pterigo-esfenoidal, por el segmento petroso de la carótida en el extremo
que implica el fresado de la pared posterior del seno inferior, por el segmento parasellar de la carótida,
maxilar, la ligadura y sección de la arteria esfenopala- medialmente, y por el nervio maxilar en el extremo
tina y la localización del canal pterigoideo y del fora- lateral, que representa la entrada al cavum de Meckel
men rotundum. El canal pterigoideo o vidiano nos (22) (Figuras 20-24).
marca el límite superior de nuestro fresado y la direc-
ción a seguir para localizar la carótida intrapetrosa
y el codo carotídeo correspondiente a la porción del
foramen lacerum. Lógicamente, en este caso, debe-
rá preparase un colgajo nasoseptal del lado contrala-
teral del tumor:
154
15
Abordaje del seno
cavernoso
Figura 23. Cordoma localizado en el compartimento lateral del seno cavernoso de-
recho. A: Imagen coronal. B: Imagen axial C: Visión de la cavidad quirúrgica después
de la extirpación del tumor. D: Detalle de los compartimentos lateral y medial del
seno cavernosos con la carótida interna completamente liberada de su canal óseo y
del tumor. CI: carótida interna; cl: compartimento lateral; cm: compartimento medial.
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
156
15
Abordaje del seno
cavernoso
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157
// CAPÍTULO 16
Abordaje al cavum de Meckel
Juan Antonio Simal Julián | Maria Rosa Sanchis Martín | Alfonso García Piñero.
159
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
La ACI posee un segmento intrapetroso horizontal que trigeminales que habitualmente afectan a varios com-
se continúa con su codo lacerum (referenciado por partimentos fuera del CM (5).
el nervio vidiano) y posteriormente con el segmento
paraclival que sigue una dirección vertical, por tanto, Descripción de la técnica.
formando un ángulo aproximado de 90 grados con el
segmento petroso de dicha arteria. Consideraciones perioperatorias: La neuronavega-
ción mediante TC contrastado resulta de utilidad. Ha-
El EC se corresponde con la pared anterior del CM y bitualmente utilizamos profilaxis antibiótica con ce-
sus relaciones con los nervios craneales y la ACI deben falosporinas de tercera generación. Tras la intubación
ser destacadas. El EC está limitado medialmente por orotraqueal, el paciente se coloca en posición decúbito
el segmento paraclival de la ACI, inferiormente por el supino, con cabeza ligeramente lateralizada hacia la iz-
segmento petroso de la ACI, superiormente por el VI quierda y rotada hacia la derecha, fijada con cefalostato
par craneal y superolateralmente por la segunda rama de Mayfield. Se aplica povidona iodada en la región pe-
del trigémino (V2) (Figura 2). rinasal, así como solución de clorhidrato de tetracaína
con adrenalina 0,1% embebido en lentinas y aplicado
vía tópica sobre mucosa nasal durante 10 minutos. Ge-
neralmente nuestro grupo no usa drenajes lumbares
externos en estas cirugías. A nivel postoperatorio, el
paciente seguirá controles fibroscópicos quincenalmen-
te tras la retirada del taponamiento nasal, dependiendo
del proceso de cicatrización endonasal los curas endos-
cópicas pueden durar entre 1 a 3 meses.
160
16
Abordaje al cavum
de Meckel
por donde pasa V2, las prominencias de los diferen- la ACI en su segmento paraclival, lo que en algunos
tes segmentos de la ACI (paraselar y paraclival), el casos permite desplazarla medialmente para aumen-
nervio vidiano (en consecuencia el codo lacerum de tar el campo quirúrgico a nivel del EC. Lo anterior es
la ICA) y finalmente la referencia horizontal del hue- una maniobra de riesgo que generalmente no aporta
so petroso y del segmento petroso de la ICA repre- un gran espacio y en caso de reintervención futura
sentado por la línea intervidiana que se correlaciona, dificulta en gran medida el nuevo abordaje. La aper-
a su vez, con la base del seno esfenoidal. Por tanto, tura dural debe realizarse siempre por debajo de la
habremos referenciado los límites del EC. segunda rama trigeminal para evitar la lesión del VI
par craneal. Merece la pena destacar, que el EC es
un corredor muy estrecho en condiciones no pato-
Exposición dural lógicas, pero que en aquellos casos en los que el CM
está ocupado por una lesión tumoral, especialmente
La región ósea en relación al EC es fresada utilizando cuando ocupa los compartimentos más anteromedia-
irrigación continua de suero salino, para evitar la le- les, el tumor genera una prominencia significativa,
sión térmica a estructuras circundantes. Dependien- ensanchando el EC, lo que facilita en gran medida el
do de la lesión a tratar se puede desesqueletonizar acceso a éste (Figura 3).
Figura 3. Caso ilustrativo. A: Imagen de RM cerebral potenciada en T2 en la que se advierte lesión ocupante de espacio (*) en cavum de Meckel izquierdo. B: Imagen RM
difusión evidenciando la restricción a la difusión típica de los quistes epidermoides. C: Imagen postoperatoria tras resección completa del quiste epidermoide de cavum de
Meckel. D: Imagen intraoperatoria bajo óptica endoscópica de 0 grados en la que se visualiza el espacio cuadrangular y su relación con la arteria carótida interna (ACI). E:
Imagen intraoperatoria bajo óptica endoscópica de 0 grados en la que se visualiza el interior del cavum de Meckel y la ACI petrosa en su límite inferior.
161
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Fase de cierre
❚ ❚ DISCUSIÓN
Figura 4. Esquema de las vías de acceso al cavum de Meckel.
Los diferentes abordajes quirúrgicos para lesiones
que se alojan en el CM son muy diversos pudiéndo-
se clasificar en cuatro grandes grupos: anteromedial, Los abordajes laterales al CM (abordajes extendidos
anterolateral, lateral y posterolateral (Figura 4) (2). a fosa media, abordaje de Kawase, abordaje combina-
Todos ellos presentan limitaciones dependiendo de do subtemporal/presigmoideo) requieren de una re-
las diferentes presentaciones tumorales. La neuro- sección de hueso petroso en mayor o menor medida,
cirugía contemporánea desarrolló estas tres últimas así como de la apertura del tentorio (9). Las ventajas
vías. La vía anterolateral representada por las va- del abordaje combinado comprenden la capacidad de
riaciones del abordaje pterional (orbitozigomática y facilitar un campo quirúrgico amplio, múltiples ejes
transcavernosa) (6). Estos abordajes alcanzan la fosa de disección y acceso precoz a los vasos que alimen-
media de un modo oblicuo, siguiendo una dirección tan la lesión. Como desventajas cabe señalar la nece-
lateromedial en la elevación de la duramadre de la sidad de retracción cerebral, el riesgo de lesión de la
fosa media, de manera que para alcanzar la porción vena de Labbé y estructuras petrosas tales como el
anterior del CM es necesario atravesar los triángulos oído medio, el nervio facial y el segmento petroso de
anteromedial y anterolateral de la fosa craneal me- la arteria carótida interna.
dia. En aquellos casos en los que las lesiones se alojan
en el compartimento posterior del CM podría resultar Los abordajes posterolaterales son modificaciones del
necesaria la transgresión del nervio trigeminal (7). abordaje estándar retrosigmoideo, con extensiones
162
16
Abordaje al cavum
de Meckel
suprameatales para permitir el acceso al CM (10). combinados, abiertos y endoscópicos, pueden supo-
Es especialmente útil en aquellos casos en los que la ner una ventaja significativa a la hora de plantear el
lesión ocupa predominantemente la fosa posterior. tratamiento de ciertas lesiones con afectación mul-
Requiere de un fresado petroso en una dirección pos- ticompartimental. El abordaje endonasal expandido
terior que permite conseguir una resección petrosa suprapetroso viene a complementar el armamentario
similar al abordaje de Kawase. Estos abordajes evitan neuroquirúrgico para el tratamiento de lesiones com-
la necesidad de una craniotomía supratentorial y la plejas localizadas en esta región anatómica.
retracción del lóbulo temporal, pero presentan como
desventajas la presencia de los pares craneales en
posición superficial o dorsal a la lesión y por tanto la
necesidad de manipulación de estos. Los riesgos inhe- ❚ ❚ BIBLIOGRAFÍA
rentes a estos abordajes son lesión de pares craneales,
riesgos relacionados con la retraccción cerebelosa y 1. Yasuda A, Campero A, Martins C, Rhoton AL Jr, Ribas
del troncoencéfalo, el sangrado de grandes arterias o GC: The medial wall of the cavernous sinus: Micro-
arterias perforantes y de venas como la vena petrosa surgical anatomy. Neurosurgery2004;55:179–190.
superior o senos petrosos (11).
2. Kassam AB1, Prevedello DM, Carrau RL, Snyder-
Todos los abordajes contemporáneos han probado man CH, Gardner P, Osawa S, Seker A, Rhoton AL
su eficacia para acceder a los diferentes compar- Jr. The front door to meckel’s cave: an anteromedial
timentos del CM. En general, la mayor limitación corridor via expanded endoscopic endonasal ap-
de estos abordajes es la exposición de la porción proach- technical considerations and clinical series.
antero-inferomedial del CM. Por su parte, lesiones Neurosurgery. 2009 Mar;64(3 Suppl):ons71-82;
alojadas en las porciones posterolaterales del CM
con función trigeminal preservada, constituyen una 3. Kassam AB, Vescan AD, Carrau RL, Prevedello
limitación para el abordaje anterior endonasal. DM, Gardner P, Mintz AH, Snyderman CH, Rho-
ton AL: Expanded endonasal approach: Vidian
La vía anteromedial está representada por el aborda- canal as a landmark to the petrous internal caro-
je endoscópico endonasal expandido suprapetroso al tid artery. J Neurosurg 2008;108:177–183.
CM, desarrollada en este capítulo, que otorga una vía
directa de acceso a la porción anteromedial del CM, 4. Kassam AB, Prevedello DM, Carrau RL, Snyder-
desde su puerta de entrada anterior. Su fundamental man CH, Thomas A, Gardner P, Zanation A, Duz
ventaja es que evita la retracción cerebral y permite B, Stefko ST, Byers K, Horowitz MB. Endoscopic
la disección entre el nervio trigeminal y la capa pe- endonasal skull base surgery: analysis of compli-
riosteal de la duramadre para lesiones en el compar- cations in the authors’ initial 800 patients. J Neu-
timento inferomedial del CM (2). rosurg. 2011 Jun;114(6):1544-68.
163
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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164
// CAPÍTULO 17
Abordaje a la arteria carótida interna
Paolo Battaglia | Juan Carlos Ceballos | Mario Turri-Zanoni | Stefano Margherini MD* |
Alberto Daniele Arosio | Giacomo Pietrobon | Paolo Castelnuovo
*Via Guicciardini 9, Varese, Italy, Teléfono: (+39) 0332.393278 - Fax: (+39) 0332.393279, Correo electronico: [Link]@[Link]
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Aci petrosa
El segmento petroso de al ACI se extiende desde el
orificio externo del canal carotideo del hueso petro-
so medial hasta la región posterolateral del foramen
lacerum. En este segmento, la ACI se eleva vertical-
mente antes de girar horizontalmente al nivel de la
rodilla lateral (Figura 2) para seguir una trayectoria Figura 2. Visión endoscópica de la rodilla lateral antes (A) y después (B) de retirar
la trompa de Eustaquio. Abreviaciones: ET, trompa de Eustaquio; lgICA, rodilla
de posterior a anterior y de lateral a medial hacia el
lateral de la arteria carótida interna; mgICA, rodilla medial de la arteria carótida
borde posterior del foramen lacerum, donde el canal interna; pcICA, segmento paraclival de la arteria carótida interna; ppICA, seg-
está limitado lateralmente por el surco tubario, que mento parafaríngeo de la arteria carótida interna; TC, canal óseo de la trompa de
sirve como sitio de unión para la porción cartilagi- Eustaquio; VN, nervio vidiano; V3, tercer rama del nervio trigémino; línea puntea-
nosa de la trompa de Eustaquio. La transición con el da blanca, región de la trompa de Eustaquio.
166
17
Abordaje a la arteria
carótida interna
167
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Aci supracavernosa
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17
Abordaje a la arteria
carótida interna
En el pasado, los dos principales abordajes abiertos Acceso a la fosa infratemporal ITF y a la porción
a la fosa infratemporal y el espacio parafaríngeo su- superior del espacio parafaríngeo UPPS. Se lo-
perior eran los abordajes laterales (pre-auricular y gra resecando la porción vertical del hueso palatino,
post-auricular) (10, 11) y los abordajes transfaciales junto con el nervio palatino descendente y la arteria
anteriores (maxilectomía extendida, translocación palatina mayor. Posteriormente se identifica y seccio-
facial, “degloving” facial y rinotomía lateral) (12). na el nervio vidiano NV y la arteria vidiana (si está
Ahora, los abordajes endoscópicos transnasales son presente) junto con la arteria palatovaginal (16) De
parte del arsenal con el que cuenta el cirujano en la esta manera, el contenido de la fosa pterigo-palatina
169
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
(FPP) se pueden lateralizar (transposición) exponien- El límite lateral viene dado por el MPM anterolateral y
do la lámina pterigoidea lateral y medial. Para poder el músculo pterigoideo lateral MPL y el epineuro de V3
terminar de exponer la fosa infratemporal mediante posterolateral. Durante la disección, una correcta he-
una ventana transmaxilar, se reseca la pared posterior mostasia con cauterización delicada, proporciona un
del seno maxilar de preferencia de medial a lateral, ya campo quirúrgico limpio. Una vez que se establece la
sea con pinzas para hueso de Kerrison o con fresado. posición de la arteria, la disección puede proceder su-
Manteniendo identificado en la región superior el ner- perior o inferiormente según lo requiera la patología.
vio infraorbitario en todo momento el cual que divide
la fosa infratemporal de la fosa pterigo-palatina. En La parte medial de la vaina carotidea es continua con
este paso, el periostio maxilar debe conservarse para la capa profunda de la fascia cervical profunda DLDF.
evitar la herniación del tejido adiposo al seno maxilar. Por lo tanto, la disección se puede lograr de manera
segura hacia el plano sagital mediano al seguir tam-
Aproximación a la ACI. Como hemos menciona- bién este plano facial.
do antes debemos siempre basar nuestra disección
en referencias anatómicas constantes. Siguiendo un
plano subperióstico, el foramen rotundum por donde Segmento petroso: abrodaje trans etmoido-
emerge V2 se encuentra superolateralmente al NV. Al esfeno-pterigoideo
disecar el periostio que se encuentra posterior al an-
tro maxilar la primera estructura que vemos es el te- Los abordajes quirúrgicos relacionados con el seg-
jido adiposo de la FIT continuación de la bolsa de Bi- mento petroso se dividen en los dirigidos a su por-
chat (17). Dentro de este tejido adiposo encontramos ción medial (rodilla anterior) y los que requieren una
a la arteria maxilar interna AMI y su múltiples ramas. exposición completa del vaso desde la rodilla ante-
Colocamos un clip en la porción lateral del AMI para rior hasta la posterior.
evitar sangrado mientras trabajamos en esta región.
Después de retirar el tejido adiposo, identificamos las Los procedimientos enfocados sólo a la porción medial
2 cabezas del músculo pterigoideo lateral MPL inserta- son el abordaje al ápex petroso (dirigido medial a la
das en la lámina pterigoidea lateral (LPL), lateralmen- ACI paraclival y posterosuperior a la ACI petrosa), el
te encontramos la porción más profunda del músculo abordaje petroclival inferior (dirigido medial a la ACI
temporal, el músculo esfenomandibular (18). Al re- petrosa, anterior al foramen yugular a lo largo del seg-
secar al MPL de su inserción medial y fresando de la mento inferior y horizontal de la fisura petroclival),
región de inserción de la lámina pterigoidea lateral la puerta principal hacia el cavum de Meckel (lateral
siguiendo el trayecto del NV encontramos la rodilla a la ACI paraclival y debajo del nervio V2, que puede
medial de la ACI. Al realizar lo mismo con la lámina seguirse posteriormente hacia el ganglio de Gasser)
pterigoidea medial LPM, vamos a encontrarnos con (3) y finalmente el abordaje al seno cavernoso inferior
la porción mas medial del segmento cartilaginoso de (muy similar al anterior, pero realizado lateralmente a
la trompa de Eustaquio TE. En esta fase se busca la la ACI paraclival y superior a la ACI petroso) (3).
inserción del músculo pterigoideo medial MPM y se
reseca de la LPM. Los abordajes quirúrgicos que requieren una expo-
sición completa de la ACI en su segmento petroso
Inmediatamente posterior al MPM se encuentra el mús- se dirigen generalmente debajo del vaso y se extien-
culo tensor del velo del paladar MTVP, el cual discurre den lateralmente hasta el segmento parafaríngeo.
verticalmente de lateral a medial, y el músculo elevador La ACI petrosa se encuentra en el margen supero-
del velo del paladar MEVP, en una dirección más obli- medial de estos abordajes. Por esta razón, el aspec-
cua. Realizamos una disección roma a través del tejido to inferior de la ACI petrosa está completamente
adiposo entre el MPM lateralmente y MTVP medial- disecada, desde la rodilla anterior hasta la posterior,
mente, a lo largo de la fascia tensor-vascular-estiloide a para identificar con seguridad el foramen carotideo
la altura del borde inferior de las láminas pterigoideas. y, por lo tanto, el segmento parafaríngeo del ACI.
170
17
Abordaje a la arteria
carótida interna
Los principales procedimientos quirúrgicos que con- segmento petroso y hasta el ápex petroso o continuar
llevan la exposición completa de la ACI petrosa son la superior a esta hacia el cavum de Meckel y la porción
nasofaringectomía endonasal extendida para incluir inferior de el seno cavernoso (3).
la resección de la TE (resección endoscópica naso-
faríngea tipo III) (4) y los abordajes endoscópicos de
la fosa infratemporal FIT y los espacios parafaríngeos Segmento cavernoso: abordaje transesfenoidal
superiores UPPS (19) como se describió anterior-
mente. Las principales indicaciones para el abordaje endos-
cópico transnasal al esfenoides y al compartimento
Abordaje a la porción medial de la ACI. Se realiza sellar son el adenoma hipofisario (especialmente cuan-
una hemiturbinectomía media, una etmoidectomía do se extienden al seno cavernoso), meningiomas
y una esfenoidotomía ipsilateral con ampliación del esfeno-orbitarios, biopsias o drenaje de enfermedad
ostium natural. Se diseca cuidadosamente la mucosa inflamatoria esfenoidal (micosis, mucocele o polipo-
del margen inferior de la esfenoidotomía y se eleva sis) (3). La patología dictará la extensión quirúrgica
preservando el pedículo vascular del colgajo naso- necesaria utilizando estas tres diferentes técnicas:
septal como colgajo de rescate. Para obtener mayor
espacio y poder trabajar a cuatro manos se realiza ›› Abordaje transeptal directo DP.
esfenoidotomía bilateral y resección del tercio poste- ›› Abordaje transesfenoetmoidal TES.
rior del tabique nasal. Posteriormente se eliminan los ›› Abordaje trans etmoido-pterigo-esfenoidal TEPS.
tabiques interesfenoidales que se pudieran encontrar
evitando la instrumentación agresiva que pueda le- La indicación para el abordaje DP son lesiones locali-
sionar la ACI. Se identifican referencia anatómicas zadas en la región sellar o que se extienden a la parte
dentro del seno esfenoidal, planum esfenoidal, silla medial del seno cavernoso (SC). La indicación para
turca, receso de clival, canal óptico, receso óptico- el abordaje TES es cuando la patología se extiende
carotídeo medial y lateral y el canal de la carótida. anterolateral al tumor hipofisario, mientras que el en-
foque TEPS está indicado cuando el tumor se ha di-
Al fresar el piso del esfenoides, identificamos el canal seminado lateral al SC, a la fosa craneal media o a la
pterigoideo del vidiano y el foramen rotundum en la fosa infratemporal.
cara anterior de los procesos pterigoideos. El canal
pterigoideo sirve como referencia para conocer la Exposición Sellar y Parasellar. Se recomienda rea-
profundidad de la ACI en su transición del segmento lizar un colgajo nasoseptal descrito anteriormente y
petroso al paraclival justo a nivel del foramen lace- se procede a realizar una esfenoidotomía bilateral
rum. amplia con resección de 0,5-1 cm del tabique nasal
posterior que nos permita trabajar por ambas fosas
Con estas estructuras a la vista la arteria y nervio nasales y de ser necesario a cuatro manos. El aborda-
vidiano se cauterizan y seccionan, y se continua el je de la región sellar es similar en las tres técnicas y
fresado siguiendo por completo el canal pterigoideo requiere la identificación precisa de referencias ana-
hasta exponer completamente la rodilla anterior de tómicos apoyándonos de herramientas que corrobo-
la ACI a nivel del foramen lacerum (1). Se reseca ren nuestra orientación espacial como son el neuro-
el tejido fibrocartilaginoso hasta llegar a la porción navegador y el doppler intraoperatorio. La extensión
mas superior de la TE y accediendo utilizando una del tumor lateral hacia la región parasellar requiere de
fresa diamantada a la porción paraclival y petrosa de la resección de la pared ósea que cubre el segmento
la ACI. cavernosa de la ACI y la pared posterolateral del es-
fenoides que se extiende hasta el ápex orbitario (20).
Una vez que se visualizan los segmentos paraclival
(vertical) y petroso (horizontal) de la ACI, se puede Si se identifican el proceso clinoide medio, que sirve
proceder con el fresado posteroinferiormente por el como referencia del techo del SC sitio de transición
171
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
del segmento cavernoso al paraclinoideo de la ACI. medial del SC por la apertura del seno petroso inferior
Se requiere la resección completa de este proceso hacia el SC.
clinoide medio, excepto cuando se identifica el anillo
óseo carótido-clinoideo, En este caso, su resección Abordaje transcavernoso para liberar la inserción
parcial será suficiente ya que es más seguro (21). de la pared medial del SC. La ACI cavernosa y sus
ramas (arteria hipofisaria inferior) deben ser reconoci-
Cuando nos encontramos en el compartimento sellar, das utilizando doppler intraoperatorio identificando la
llamada “cirugía de buceo”, por el lavado constante y trayectoria de los vaso dentro del SC. Posteriormente
la hidrodisección de la cavidad sellar, necesaria para identificamos patrón de inserción de la pared medial
identificar infiltraciones pequeñas del SC y verificar del SC pues esto dicta la secuencia en la resección.
la integridad del tallo hipofisario (20, 22). Generalmente, el primer ligamento que se encuentra
es el ligamento parasellar inferior, que está unido a la
Se continua la disección de la dura sellar superior- porción vertical corta de la arteria carótida, seguido
mente hasta el anillo dural distal y el tubérculo sellar, del ligamento parasellar, unido a la porción horizontal
el cual no se requiere fresar a menos que se busque de la ACI. La arteria hipofisaria inferior debe identifi-
un acceso suprasellar. Hacia inferior, es importante carse, se extiende entre el ligamento parasellar infe-
fresar el piso sellar hasta el dorso del sellar. rior y posterior, cuidadosamente se coagula y reseca
para evitar desgarro la ACI en futuras manipulaciones.
Un paso esencial para exponer el área crítica don- Este paso es crucial para permitir una mayor moviliza-
de el segmento paraclival del ACI ingresa en el SC ción de la pared medial lejos de la ACI y continuar su
para convertirse en el segmento vertical corto del ACI disección posteriormente hasta el proceso crinoideo
cavernoso, es la resección cuidadosa del hueso que posterior y el dorso sellar, y superiormente donde se
cubre la porción más inferior de la pared anterior del adhiere a la ACI paraclinoidea.
SC.
Resección dural para la extracción de la pared me-
Resección del tumor sellar e inspección de la pared dial del SC. Este último paso consiste en completar
medial. El límite superolateral de la resección dural las incisiones durales. Se realiza una incisión medial
está dado por el clinoides medial, que corresponde al e inferior, que separa la pared medial del piso dural
techo del SC medialmente. El límite inferolateral esta que cubre la glándula posterior, una incisión superior,
dado por la divergencia de las capas durales en el piso que desconecta la pared medial del diafragma sellar y
sellar. En los casos de invasión selectiva a la pared me- finalmente una incisión lateral que desconecta la pa-
dial, esta evita la diseminación hacia el interior del SC a red medial de la ACI paraclinoidea del el anillo dural
pesar que el tumor se encuentran firmemente adheridos proximal. El procedimiento continúa con la resección
a esta pared. del ligamento carótido-clinoideo que comienza justo
medial a la ACI a nivel de la rodilla anterior y la ACI
Apertura de la pared anterior de la SC. Este siguien- paraclinoidea y se procede de anterior a posterior para
te paso consiste en identificar la separación de la capa interrumpir claramente todas las bandas fibrosas del
dural perióstica de la meníngea en el suelo y región ligamento carótido-clinoideo hasta que el ligamento
frontal de la silla turca y así comenzar a movilizar sua- interclinoideo y la duramadre del triángulo oculomo-
vemente la pared medial. Esto se facilita abriendo la tor se identifican. En casos de invasión mínima, la pa-
pared anterior del SC directamente. La zona de entra- red medial se puede extirpar mediante la resección
da más segura dentro del SC es la porción más infe- de la duramadre justo debajo del ligamento carótido-
rior de la pared anterior, donde con frecuencia hay un clinoideo. Este paso disminuye la dificultad y el riesgo
gran espacio venoso entre el ACI cavernosa y la pared del procedimiento (21).
172
17
Abordaje a la arteria
carótida interna
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174
// CAPÍTULO 18
Abordaje endoscópico endonasal-transclival
Joaquim Enseñat | Alejandra Herranz | Elena d’ Avella | Isam Alobid
175
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
con el fin de mejorar el campo visual hacia el clivus. Las El colgajo nasoseptal, pediculado en el paquete esfe-
referencias anatómicas de los siguientes los pasos se nopalatino, se crea en uno de los lados siguiendo la
pueden consultar en la Tabla 1. técnica de Hadad (11) (ver Capítulo 34). A continua-
ción, se elimina la mitad posterior del tabique nasal
para exponer el rostrum ampliamente (ver el Capítulo
Fases nasales y esfenoidales 5). Se retiran el rostrum y la pared anterior del seno
esfenoidal. El siguiente paso es el fresado del suelo es-
Para la parte inicial del procedimiento, se utiliza un fenoidal al ras junto con el receso clival, exponiendo el
equipo de endoscopia similar al utilizado en cirugía de hueso clival.
senos paranasales.
Los recesos opticocarótideos medial y lateral y las pro-
Para comenzar, se lleva a cabo la resección de uno o am- tuberancias clivocarótideas son referencias quirúrgi-
bos cornetes medios. Se puede crear una antrostomía cas importantes durante el resto del procedimiento;
amplia en el meato medio para alojar el flap de septo su visualización se consigue mediante el fresado del
nasal y mantenerlo seguro durante el procedimiento. receso lateral del esfenoides (Figura 1).
Tabla.1 Referencias anatómicas que se deben exponer durante el abordaje endoscópico endonasal transclival
176
18
Abordaje endoscópico
endonasal-transclival
Abordaje transclival Figura 2. En las lesiones se extiendan a la región del foramen magnum, la
extracción ósea debe extenderse a la parte inferior del clivus. La unión vomer-
esfenoidal, el platisma pterigoideo medial, y el canal vidiano se identifican en
Una vez alcanzado este punto, la lesión a tratar será sentido medial a lateral. Iwsphs: apred inferior de seno esfenoidal. SS: seno esfe-
a menudo visible, especialmente si el clivus ha sido noidal. V: vómer; VC: canal vidiano; vsj: articulación vómer-esfenoides.
fresado anteriormente.
177
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Exposición intradural
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18
Abordaje endoscópico
endonasal-transclival
La resección del tumor se lleva a cabo con la misma angiografía cerebral reveló un aneurisma de 1,2 mm en
técnica bimanual utilizada en la técnica micrsocópi- el origen de la arteria cerebelosa ínfero-posterior dere-
ca, pero con una campo de visión significativamente cha. Se consideró que el aneurisma no era tributario de
más amplio bajo visualización endoscópica. embolización. El abordaje endoscópico endonasal trans-
clival extendido permitió la exposición precisa del aneu-
risma y la realización de un clipaje exitoso (Figura 10).
Reconstrucción de la base del cráneo
❚ ❚ CASOS CLÍNICOS
Una mujer de 52 años inició un cuadro de diplopía. La
exploración neurológica reveló una parálisis del ner- Figura 10. Utilización de un abordaje endonasal transclival para tratar un aneu-
risma de arteria cerebelosa inferoposterior. Imagen intraoperatoria de clipaje del
vio abducens derecho. En la resonancia magnética se
aneurisma. A: aneurisma; AICAr: arteria cerbelosa inferoanterior derecha; AS:
objetivó un cordoma petroclival. Utilizando un abor- aspirador; PICAr: arteria cerebelosa posteroinferior derecha. VAr: arteria vertebral
daje endoscópico endonasal transclival se logró una derecha.
resección completa de la lesión. Algunas imágenes
intraoperatorias muestran la perforación del canal
vidiano y su relación con la arteria carótida interna
petrosa, el tumor y el hueso clivus (Figuras 9a, b). ❚ ❚ COMPLICACIONES
El plexo venoso basilar está situado entre las dos
capas de duramadre. Se puede extender desde el
tercio superior del clivus a toda su longitud. El ple-
xo basilar está conectado al seno cavernoso supe-
riormente, al seno petroso inferior lateralmente y al
seno marginal inferiormente. El sangrado en el ple-
xo basilar debe ser manejado mediante apertura du-
Figura 9. Imágenes intraoperatorias que muestran (a) la identificación del nervio ral (2-5, 12). No se puede cauterizar con seguridad,
vidiano y la arteria carótida interna petrosa, y (b) exéresis de la porción clival pero generalmente se controla con un empaquetado
del tumor, medial a la arteria carótida interna. ClivalD: Dura clival; ICAc: arteria
carótida interna clival; ICAp: arteria carótida interna petrosa; VN: nervio vidiano. suave utilizando un material hemostático, como el
Floseal. Las principales lesiones vasculares durante
el abordaje transclival afectan a las arterias carótidas
Una mujer de 74 años de edad acudió a nuestro cen- internas bilateralmente y a la arteria basilar, especial-
tro con una hemorragia subaracnoidea difusa asociada mente en pacientes sometidos a cirugía de revisión
a hemorragia intraventricular e inicio de hidrocefalia. La tras tratamiento con radioterapia (1, 9, 13, 14).
179
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
180
18
Abordaje endoscópico
endonasal-transclival
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182
// CAPÍTULO 19
Abordaje a la unión craneo-cervical
Ariel Kaen | Eugenio Cardenas | Juan Maza | Francisco Esteban | Ignacio Martín
Estas lesiones pueden causar un aumento del ta- Figura 1. Imagen sagital donde se puede observar las opciones de abordajes a
la unión cráneo-cervical por vía anterior.
maño de la apófisis odontoides que a si vez pueden
comprimir el tronco cerebral y la medula espinal
(3). La impresión basilar o invaginación basilar con- Abordaje endoscópico transcervical
siste en la elevación del suelo de la fosa posterior,
con desplazamiento de la apófisis odontoides hacia En 2007, Wolisnsky publica los primeros 3 casos de
el interior del agujero occipital (1, 4, 5). La compre- odontoidectomia endoscópica transcervical (10). Es-
sión del tejido neurológico por la odontoides pro- tos autores modifican en este abordaje el acceso a
duce alteraciones motoras y sensitivas y la cirugía la cara anterior de la columna cervical para poder
puede ser necesaria para liberar la presión sobre el alcanzar C2. Con la ayuda de un retractor metálico
tronco cerebral y evitar la progresión de la enfer- tubular y la neuronavegación se consigue descompri-
medad (2). mir la cara anterior cervical. La ventaja de esta vía
es la ausencia de lesión de la mucosa nasofaríngea,
es decir una cirugía limpia de flora bacteriana. Exis-
ten dos limitaciones importantes de esta técnica: el
❚ ❚ ABORDAJES A LA UNIÓN acceso al clivus inferior es prácticamente imposible
CRÁNEO-CERVICAL por la inclinación del campo quirúrgico y además el
canal de trabajo es extremadamente largo, dificultan-
do los movimientos precisos en la región sobre todo
Los abordajes a la unión cráneo-cervical o también en columnas artrosicas o pacientes con obesidad. Se
conocido como abordajes al foramen mágnum puede recomienda este abordaje en la población pediátrica
realizarse desde varios sitios, es decir, posterior a que no presente afectación del clivus inferior.
través de un abordaje sub-occipital, lateral a través
un abordaje extremo lateral o finalmente anteriores.
Estos últimos son los descritos con mayor detalle en Abordaje transoral
este capítulo.
El abordaje transoral ha sido considerado el procedi-
Los abordajes anteriores al clivus inferior y a la odontoi- miento estándar en las pasadas décadas para acceder
des pueden realizarse por vía endonasal endoscópica, a la porción anterior del clivus y primeras vértebras
por vía oral (endoscópica o abierta) o por vía cervical cervicales. Precisa de la distracción de la mandíbu-
(esta última reservada habitualmente a la población la, retracción continuada de la lengua y apertura del
183
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
paladar blando (11). Aunque la morbi-mortalidad se Tabla 1. Comparación de las diferentes vías de abordaje a la unión cráneo-
ha reducido en los últimos años como en todos los cervical.
procedimientos quirúrgicos, persiste el alto riesgo
secundario a la infección por la flora bacteriana bu- Abordaje Ventajas Desventajas
cal, la necesidad de intubación postoperatoria pro- Abierto Gran exposición Necesidad
estándar Visualización 3D de intubación
longada o traqueotomías pre-operatorias regladas,
postoperatoria
alimentación parenteral o gastro-duodenal y la posi- prolongada
ble afectación de la fonación secundaria a la apertura Riesgo de
del paladar duro y/o blando (5, 8, 12-14). En la ac- contaminación por
tualidad se sigue utilizando en los centros cuya expe- flora bacteriana oral
Requiere apertura de
riencia en endoscopia endonasal expandida es baja.
paladar blando
Endoscópico No incisión en la Visión en 2D
Transcervical mucosa Distancia de trabajo
Abordaje endonasal endoscopico excesivamente larga
Exposición limitada
Alfiere y Jho en 2002 identifican las primeras bases No indicado en
anatómicas del abordaje a la odontoides vía trans- pacientes obesos, con
torax anchos o cifosis
nasal endoscópica (15,16). Posteriormente en
cervical
2005, Kassam (7) publica con éxito el primer caso Dificultad para alcanzar
de resección endoscópica endonasal de la apófisis lesiones clivales
odontoides de un paciente de 73 años con artri- Endoscópico No precisa Visión en 2D
tis reumatoides. Durante la última década se han Transnasal apertura del palada Distancia de trabajo
estandarizado los diferentes tipos de abordajes a re- blando larga
alizar mediante Abordajes Endoscópico Endonasal Extubación precoz Dificultad para alcanzar
Menos índice de lesiones por debajo de
Expandido en el plano sagital y se han establecido
complicaciones la línea nasopalatina
de forma más o menos precisa los territorios que infecciosas Costras en la mucosa
diferencian unos abordajes de otros. Sin embargo, nasal
en la actualidad el porcentaje de publicaciones Endoscópico Intubación no muy Visión en 2D
relacionadas con el abordaje endoscópico a la un- Transoral prolongadas Mayor posibilidad
ión cráneo-cervical es bajo, esto podría explicarse Mayor exposición de contaminación
por la alta complejidad del proceso quirúrgico, solo que por vía de la herida por flora
reservado a unidades de base de cráneo compleja. endonasal bacteriana oral
El acceso endonasal presenta claros beneficios en
relación con la movilización precoz postoperatoria
del paciente, mínima disfunción de la deglución, ex-
tubación temprana postquirúrgica y excelente ex-
❚ ❚ BASES ANATOMICAS
posición del clivus inferior y de la unión cráneo-cer- DEL ABORDAJE ENDONASAL
vical. La principal limitación de la vía endonasal está ENDOSCOPICO
determinada por el paladar duro y el hueso nasal
que restringen el acceso a la porción inferior de C2 El abordaje a la unión cráneo-cervical precisa de
(Tabla I). conocimientos anatómicos precisos para evitar
184
19
Abordaje a la unión
craneo-cervical
185
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
186
19
Abordaje a la unión
craneo-cervical
Figura 4. Para identificar el limite inferior del abordaje endonasal se utilizan distintas mediciones. La línea “nasopalatina” sobre estima el acceso, mientras que la línea
“rhino-palatina” representa la medición más precisa.
Figura 5. Abordaje clivus inferior central. Espacio comprendido entre dos líneas verticales que van desde el foramen lacerum y la porción medial extracapsular del cóndilo occipital.
187
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Abordaje clivus inferior: “far medial” o medial (trantubercular (limite craneal) y el nervio hipogloso (limite cau-
y transcondilar) dal) y permite el acceso a la porción más medial de
los nervios del foramen yugular (IX, X, XI).
El abordaje a la UCC conocido como “far medial” ›› Un acceso inferior al canal del hipogloso o abordaje
es en realidad un abordaje más lateral en el plano “transcondilar” (fresado de la porción del cóndilo
coronal (Figura 6). Como se comentó en el aparta- occipital por encima de la línea articular del C0-C1).
do de anatomía, la fosa supracondilea representa la Este abordaje “supra-articular” puede ser unilateral,
proyección anterior del canal del nervio hipogloso. aumentando la extensión del abordaje en 22 mm
El canal hipogloso divide el clivus lateral inferior (70% longitud transversa del foramen magno).
en dos partes: el tubérculo yugular (superior) y el
cóndilo occipital (inferior). Además, el canal hipo- Abordajes clivus inferior: “extreme far medial” o medial
gloso (por su trayectoria oblicua) divide el cóndilo extremo (pre o retrotubarico)
en medial y lateral(26). La porción antero-medial
del canal hipogloso se puede fresar con seguridad En ocasiones, es necesario expandir el abordaje aún
expandiendo el abordaje de forma significativa. Sin más lateral, siguiendo la nomenclatura del apartado
embargo, es crítico no romper la cortical del canal anterior se conoce a estos abordajes como aborda-
hipogloso en su cara posterolateral, ya que esto re- jes “extremo medial” aunque en realidad son más la-
sultará en la eliminación de más de la mitad del cón- terales (Figura 7) (27). Para acceder a esta región
dilo occipital y dará como resultado la inestabilidad es preciso realizar previamente un abordaje trans-
de la articulación occipito-cervical (25). Por todo pterigoideo y especialmente fresar la porción medial
ello, este abordaje puede dividirse en: de la apófisis pterigoidea. La trompa de Eustaquio
divide este abordaje en un compartimiento anterior
›› Un acceso superior al canal del hipogloso o abor- (pre-tubarico) y un compartimiento posterior (retro-
daje “transtubercular” (fresado de la porción es- tubarico). Este último, precisa en la mayoría de los
ponjosa del tubérculo yugular). En este abordaje el casos realizar una resección parcial de la trompa para
límite supero-lateral del compartimento tubercular poder acceder a la porción más anterior del espacio
es la cara medial del foramen yugular. Este com- estiloideo. Este abordaje está reservado para lesiones
partimento se ubica entre el seno petroso inferior extradurales.
Figura 6. Abordaje clivus inferior “far medial” o medial, como se observa en la figura es un abordaje más “lateral” por encima del cóndilo occipital (transcondilar) o por
encima del canal del nervio hipogloso (transtubercular).
188
19
Abordaje a la unión
craneo-cervical
Figura 7. Abordaje al clivus inferior: “extreme far medial” o medial extremo, como se observa en la foto es un abordaje aún más lateral que el cóndilo occipital. Está condicionado por
la posición de la tromba de Eustaquio (abordaje pre o retrotubarico).
189
2019
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Abordaje a la unión
craneo-cervical
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191
// CAPÍTULO 20
Nasofaringectomia
López Delgado, I. | Casanova González, C. | Vargas Gamarra, M. | Bernal Sprekelsen, M.
193
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
La pared posterior o vertebro basilar está formada so- Las paredes laterales son musculoaponeuróticas, sal-
bre la línea media por la parte basilar del occipital y vo su parte anterior, que está formada por la lámina
por la membrana atlantooccipital anterior, la cual se medial de la apófisis pterigoides. Su parte inferior
fusiona con las fascias faríngea y faringobasilar. La- está formada por el músculo constrictor superior de
teralmente, está formada por los músculos largos de la faringe cuyas fibras laterales se insertan en la parte
la cabeza que forman dos relieves parietales y parti- inferior del borde posterior y el gancho (o hamulus)
cipan en la formación de los recesos faríngeos (fosita de la lámina medial de la apófisis pterigoides. Está
de Rosenmüller). Inferiormente se continua con las fi- tapizado por dentro por la fascia faringobasilar y por
bras del constrictor superior y por detrás del mismo se fuera por la fascia bucofaríngea, las cuales se fusio-
encuentra el arco anterior del atlas (C1) (Figura 1). nan a este nivel.
La región central de la pared posterior está ocupado En la parte central de cada pared lateral se encuen-
por una masa de tejido linfoide: la amígdala faríngea tra el orificio faríngeo de la trompa auditiva de Eus-
(adenoides), que ocupa el espacio comprendido entre taquio, con forma triangular de base inferior (8 mm
las coanas y el tubérculo faríngeo, y mide 25 mm de de alto y 5 mm de ancho). Mira hacia abajo, adentro y
longitud, 4 a 6 mm de espesor y 20 mm de ancho. Sus adelante hacia las coanas. Está delimitado, hacia arri-
criptas están dispuestas en surcos rectilíneos o sinuo- ba y por detrás, por un relieve denominado pabellón,
sos. Generalmente existe uno más profundo a nivel de torus o rodete tubárico, producido por la porción car-
la línea media que es el recessus mediano que lleva el tilaginosa de la trompa auditiva, mucho más saliente
nombre de bolsa faríngea de Thornwald, que a veces en la parte posterior. Este relieve se continúa ventral-
puede alojar una formación quística. mente por el pliegue anterior o salpingopalatino, que
194
20
Nasofaringectomia
se prolonga hasta el velo del paladar, y, dorsalmen- no queratinizado, abrazado todo ello por una hemi-
te, por el pliegue posterior o salpingofaringeo, que cápsula de tejido conectivo. Esta última se trata de
se prolonga hasta la pared lateral. Ambos pliegues un entramado de colágeno tipo III reticular con un
contienen en su interior el músculo homónimo El parénquima linfoide similar al de las amígdalas pala-
musculo periestafilino interno o elevador del paladar tinas (6).
se origina en la porción petrosa del hueso temporal,
en frente de la apertura inferior del canal carotídeo.
Otras fibras adicionales se originan del aspecto infe-
rior de la porción cartilaginosa de la trompa de Eus- ❚ ❚ ABORDAJE ENDOSCÓPICO
taquio , cruzando medialmente al ala medial pterigoi- DE LA NASOFARINGE
dea. Su inserción se encuentra en el paladar blando Y REFERENCIAS ANATÓMICAS
medial a la inserción del músculo palatofaríngeo. El
músculo periestafilino externo o tensor del paladar
se origina en la espina del esfenoides, en la base de la Según la extensión de la lesión tumoral, la resección
lámina pterigoidea media y en la pared anterolateral endoscópica nasofaríngea se clasifica en tres tipos se-
del cartílago de la trompa de Eustaquio. De ahí se gún Castelnuovo et al. (7) (Figura 2).
dirige hacia abajo para rodear el hamulus del esfenoi-
des y dirigirse en tendón en forma de abanico, que se
inserta en la parte anterior y media de la aponeurosis
palatina. Ambos músculos intervienen en la apertura
de la trompa de Eustaquio (5).
195
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
TIPO II
Figura 3. Inicio de NER I tras septoplastias posterior con exéresis parcial de vómer
y lámina perpendicular etmoidal.
TIPO III
196
20
Nasofaringectomia
197
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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20
Nasofaringectomia
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// 06
Reconstrucción
de base de cráneo
203
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 1B. Diseño del colgajo nasoseptal (esquema en línea discontinua). Cor-
te parasagital, fosa nasal derecha, visión lateral. 1, seno esfenoidal; 2, rostrum Figura 2. Incisiones para el levantamiento del colgajo nasoseptal. Visión endos-
esfenoidal; 3, paladar óseo; 4, lámina perpendicular del etmoides; 5, cartílago cópica, fosa nasal derecha. A, incisión posterior; B, incisión inferior; C, incisión
cuadrangular; 6, lámina cribosa; 7, narina; 8, arteria septal posterior. superior; D, incisión anterior. 1, cornete inferior; 2, arco coanal; 3, septum nasal;
4, suelo de la fosa nasal; 5, cornete medio.
204
21
Colgajo
nasoseptal
otros autores (12), llevamos anteriormente la incisión Aunque se recomienda ser muy cuidadoso en esta
superior del colgajo enfrentada al borde inferior del elevación del colgajo, se ha observado que el hecho
cornete medio, para hacerla ascender hasta la parte de que se produzca alguna pequeña perforación en
alta del septum una vez superada la cabeza del cornete el mucopericondrio al despegarlo del septum, no
medio, con el ánimo de preservar este área de la mu- contraindica su utilización, puesto que no aumenta
cosa septal olfatoria. Las incisiones horizontales, supe- el riesgo de pérdidas de LCR posteriores (15). Los
rior e inferior, se unen anteriormente con otra vertical. autores ya señalaban en este primer artículo la posi-
En la zona posterior del septum, la incisión superior bilidad de añadir modificaciones en el tamaño y la for-
se extiende lateralmente sobre el rostrum esfenoidal ma del colgajo, que podrían incluir al suelo de la fosa
con una leve inclinación inferior a nivel del ostium na- nasal, con el fin de adaptarlo a grandes defectos que
tural del seno esfenoidal y la incisión inferior, que se se extiendan desde el seno frontal hasta la silla tur-
ha extendido superiormente a lo largo del borde libre ca y desde una órbita a la otra. Asimismo, indicaban
posterior del septum, se prolonga lateralmente a ni- la posibilidad de levantar colgajos nasoseptales de
vel del arco coanal, por debajo del seno esfenoidal. La forma bilateral, ante grandes defectos basicraneales.
mayoría de autores utiliza el cauterio monopolar con Otra técnica recientemente descrita para ampliar
aguja fina para realizar los cortes (13), aunque otros anteriormente el área de cobertura del CNS hasta
prefieren utilizar un bisturí frío con el fin de evitar la la pared posterior del seno frontal consiste en inde-
retracción del colgajo y mantener la vascularización de pendizar completamente el pedículo vascular de su
los bordes del mismo, así como de los bordes de la zona “estuche” óseo en el foramen esfenopalatino, de tal
dadora septal (14). La elevación del colgajo se inicia manera que la arteria maxilar interna queda liberada,
desde su zona anterior mediante un disector/elevador permitiendo avanzar el colgajo e incrementar su área
y se completa hacia atrás preservando en todo momen- de cobertura (16). Hadad y colaboradores recomen-
to el pedículo neurovascular posterolateral (Figura 3). daban mantener el colgajo durante la cirugía alma-
cenado en la rinofaringe para evitar que sea dañado
y tener precaución con la remoción de hueso lateral
al canal pterigoideo con el fin de no lesionar inad-
vertidamente el pedículo vascular. El colgajo debe
idealmente aplicarse contra las paredes denudadas de
la cavidad quirúrgica nasosinusal y del defecto en la
base craneal. Esto mejora la adherencia del colgajo y
previene la formación de mucoceles (14). Se ha des-
crito la posibilidad de realizar una incisión en la zona
preesfenoidal del colgajo, en su pedículo y en parale-
lo a las ramas arteriales septales posteriores, con el
fin de permitir que el CNS pueda avanzar distalmente
hasta la pared posterior del seno frontal y, al mismo
tiempo, que en su parte proximal quede bien adhe-
rido sobre al área del planum esfenoidal (17). Si se
deja un espacio aéreo entre el colgajo y estas pare-
des, se le expone a la fuerza de la gravedad y al con-
tacto con el aire, lo que puede provocar la desecación
del pedículo y hacer que las áreas denudadas cicatri-
cen por segunda intención. Todo esto puede generar
Figura 3. Levantamiento del colgajo nasoseptal (CNS). Visión endoscópica, fosa unas fuerzas de torsión que separarían el colgajo del
nasal derecha. A, levantamiento anterior; B y C, levantamiento posterior; D, le-
vantamiento del rostrum esfenoidal. 1, cornete inferior; 2, cartílago cuadrangular
defecto, dando lugar a la fuga de LCR (2). Nosotros
septal; 3, lámina perpendicular del etmoides; 4, vómer; 5, suelo de la fosa nasal; usamos una capa de fragmentos de Surgicel® para fijar
6, cornete medio; 7, rostrum esfenoidal; 8, ostium natural del seno esfenoidal. los bordes del colgajo en su posición. En cuanto a la
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
fijación del colgajo tras la reconstrucción del defec- Se ha llegado a proponer para los cirujanos menos
to (que ellos recomendaban en técnica “multicapa”), experimentados el marcado con tinta del lado mu-
sugerían la utilización de adhesivos biológicos y la coso del CNS antes de levantarlo y almacenarlo en la
colocación de un taponamiento nasal con el balón de rinofaringe, con la intención de que no se confunda
una sonda de Foley hinchado bajo visión directa para con el lado del pericondrio y se coloque inadvertida-
evitar la excesiva compresión del colgajo. El uso de mente volteado, lo que podría dar pie a la formación
un sellador dural, como DuraSeal® en nuestro caso, de un mucocele (19).
o cola de fibrina es optativo, según algunos autores
(14). Nosotros utilizamos habitualmente el balón de Po lo que respecta al manejo postoperatorio, como
una sonda de Foley para sujetar el CNS, aunque otros con el resto de técnicas de reconstrucción, se debe
prefieren un taponamiento de tipo Merocel® impreg- seguir los principios de manejo de una fístula de LCR.
nado en pomada antibiótica (14) (Figura 4). Recien- Esto es, evitar el sonado de la nariz y las actividades
temente se ha descrito la posibilidad de suturar el que puedan aumentar la presión intracraneal, como
CNS a su lecho quirúrgico con una sutura barbada las maniobras de Valsalva, el inclinarse hacia delante,
que hace innecesario el difícil proceso de realizar o levantar peso. Se puede administrar laxantes si es
nudos endonasalmente (18). De esta manera el CNS necesario y se debe aconsejar al paciente estornudar
queda firmemente sellado a la zona del defecto basi- con la boca abierta. Aunque el uso de antibióticos de
craneal. Esta técnica ha resultado útil en la cirugía de forma profiláctica es controvertido, está ampliamente
defectos clivales, suturando el CNS a la fascia naso- extendida la administración de cefalosporinas de ter-
faríngea. cera generación al menos mientras el paciente lleve
el taponamiento nasal (13, 14), que suele ser unos 3
a 5 días.
206
21
Colgajo
nasoseptal
Figura 5. Colgajo de rotación evertido. Visión endoscópica, fosa nasal derecha. A, colgajo nasoseptal (CNS) en el seno maxilar y septectomía posterior ósea realizada; B,
incisión superior; C, incisión inferior; D, incisión posterior; E, eversión anterior del colgajo; F, colgajo evertido aposicionado sobre el área septal denudada. 1, mucopericondrio
del lado izquierdo tras septectomía posterior; 2, cornete medio; 3, cornete inferior; 4, vómer; 5, suelo de la fosa nasal; 6, colgajo evertido.
En el artículo original de Hadad y colaboradores (1), En una revisión de más de 500 casos en 20 años, se
se describe una tasa de éxito en el cierre de las fís- concluye que no es el tamaño del defecto per se lo
tulas de LCR, producidas en 44 pacientes por una que hace compleja la reconstrucción o aumenta el
amplia variedad de patologías, de casi el 100%. Sola- riesgo de fracaso, sino que es más importante la co-
mente 2 pacientes precisaron una cirugía de revisión rrecta identificación y exposición de los bordes del
y se pudo preservar el colgajo realizado en el primer defecto para una correcta colocación del colgajo (26).
tiempo. No describieron complicaciones mayores.
Recientemente, el grupo de Pittsburgh ha señala-
El origen del fracaso por necrosis del CNS sería una do la posibilidad, de causa poco aclarada, de que la
falta de flujo sanguíneo del pedículo vascular (25). Dos utilización del CNS pueda suponer un cierto riesgo
pueden ser las causas: intraoperatoria, por retorcer el para el desarrollo más o menos tardío de deformi-
pedículo vascular sobre sí mismo y postoperatoria, dades nasales (aunque indican que faltaría aclarar la
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2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
responsabilidad que pueda tener la extensión del En 1952, Hirsch describió el uso de un colgajo septal
abordaje). En concreto, señalan un aumento de la para el cierre endonasal de una fístula de LCR (32).
incidencia de la deformidad nasal en silla de montar, Otros autores, en los años siguientes, describieron
por colapso del soporte septal del dorso nasal carti- modificaciones de esta técnica o el uso de colgajos
laginoso (27). La mayoría de complicaciones descri- procedentes del cornete medio para el cierre extra-
tas, aunque poco frecuentes, son menores, ocurren craneal de fístulas de LCR, con buenos resultados en
durante el postoperatorio precoz y hacen referencia general (33, 34). Sin embargo, se trataba de colgajos
a la zona septal donante: perforaciones septales, for- de vascularización aleatoria, no pediculados arterial-
mación de costras prolongadas y la ya nombrada de- mente y diseñados de tal manera que las fuerzas tor-
formidad nasal en silla de montar(28). sionales de cicatrización tendían a desplazar el colga-
jo respecto al defecto.
Kang y colaboradores (29) estudiaron las imágenes de
resonancia magnética RM postoperatoria antes de Kassam y colaboradores señalan que la elevación del
las primeras 48 horas tras la cirugía y a los 3-7 meses CNS puede suponer entre 10 y 45 minutos añadidos
tras la cirugía. Evaluaron las posibles variaciones del a la cirugía, pero que este tiempo adicional se recu-
aspecto del colgajo que pudieran predecir un poten- pera a la conclusión del procedimiento, dado que en
cial fallo del mismo. Aunque el realce en secuencias muchas ocasiones no va a ser necesario extraer fascia
T1 y T2 y el grosor del colgajo fueron variables, en la o grasa y a que el posicionamiento del CNS suele ser
mayoría de los casos (todos viables) se apreció real- más sencillo que la colocación de los injertos libres
ce y un colgajo engrosado en la RM precoz y un realce inlay (13).
mantenido aunque un grosor en disminución en la RM
tardía. En general, los colgajos tendieron a contraerse En general, se acepta que las situaciones que no con-
ligeramente y se pudo observar la presencia de tejido lleven un riesgo significativo de fuga de LCR, como
de granulación en el lecho quirúrgico, lo que parcial- puede ser la apertura sellar mínima de un microa-
mente explicaría el aumento de grosor tardío. Por este denoma, no precisan estrictamente la utilización de
motivo sería más valorable la RM precoz, antes de que un colgajo vascularizado pediculado, pudiendo ser
aparezca el tejido de granulación. En conclusión, la au- suficiente el cierre en multicapa con aloinjertos o in-
sencia de realce sería el factor predictivo más asociado jertos libres mucopericóndricos (35). Si estaría reco-
al riesgo de compromiso vascular del colgajo. En este mendado cuando la carótida interna petrosa o ascen-
estudio, los autores señalan algo que también a noso- dente queda expuesta, a pesar que el abordaje sea
tros nos parece clave, como es la necesidad de que los extradural. Kassam y otros autores lo recomiendan
radiólogos estén familiarizados con el aspecto posto- también en los casos en que se prevea radioterapia
peratorio de los colgajos, irradiados o no, para evitar la adyuvante (13). Se ha propuesto la creación de un
confusión con la enfermedad oncológica persistente o colgajo “de rescate” para los casos en que el defecto
recurrente (30). También otros estudios han señalado dural sea mayor de lo esperado o si se produce una
la importancia de este aspecto: parece que la secuen- fuga de LCR inesperada (36). Este colgajo consistiría
cia T2 es más valorable para distinguir la persistencia en dejar parcialmente levantada la porción más pos-
o recurrencia de enfermedad tumoral (hipointensidad terosuperior del pedículo del CNS, sin desarrollarlo
tumoral en T2, contra hiperintensidad del tejido infla- en su parte septal, de tal manera que esto permita
matorio, que puede ser muy persistente) (31). realizar la esfenoidotomía y la cirugía en el área selar
teniendo el pedículo protegido y sin haber levantado
el CNS en su integridad.
208
21
Colgajo
nasoseptal
colgajo, se ha mostrado más efectivo que retrasar la médico-legales (41). Los segundos, arguyen que exis-
creación del mismo al final de la cirugía, poniendo ten otras múltiples técnicas desarrolladas con una
en riesgo su integridad (37). Varios estudios han de- eficacia probada, incluyendo el uso de injertos libres,
mostrado que el CNS puede alcanzar un tamaño sufi- y que pueden ser incluso más útiles en determina-
ciente para cubrir defectos en la base del cráneo que das situaciones como puede ser los defectos ante-
alcancen la práctica totalidad de la fosa craneal ante- rosuperiores a la crista galli, la invasión neoplásica
rior, desde la pared posterior del seno frontal hasta la del septum o del rostrum esfenoidal o incluso la
silla turca en el plano sagital (2, 38), siempre que presencia de vasculopatía periférica diabética. En
la incisión vertical anterior se sitúe por delante de la general, creemos que la técnica reconstructiva debe
cabeza del cornete inferior y en toda su extensión adaptarse a cada caso concreto y debe tener en
latero-lateral, ampliando el CNS inferiormente hacia cuenta las preferencias y la experiencia del equipo
el suelo de la fosa nasal. Puede haber dificultad en quirúrgico.
cubrir con el CNS defectos muy amplios en el plano
sagital en el área clival o en el plano coronal si la se- Anecdóticamente, señalamos que se ha descrito la uti-
paración entre las órbitas es superior a lo esperable lización del CNS para otros usos distintos al del sellado
debido a una profusa neumatización etmoidal. Lo que de los defectos postquirúrgicos de la base del cráneo.
sí parece claro es que este colgajo es adecuado para Es el caso del cierre de una fístula oroantral mediante
cubrir amplios defectos en cualquiera de estas áreas este colgajo, lo cual apoya su versatilidad (42).
de forma separada, si bien pueden ser necesarias otras
estrategias, como el uso de un doble CNS o la combi-
nación con otro colgajo, para los defectos más exten-
sos, producidos por la suma de varios abordajes (2). ❚ ❚ CONCLUSIÓN
Gras y colaboradores realizaron un estudio anatómi-
co en especímenes cadavéricos en el cual midieron El pedículo vascular que conforma la arteria nasosep-
las dimensiones máximas del CNS no extendido al tal provee de una base altamente confiable al CNS, le
suelo de la fosa nasal (39). En su estudio, la longi- confiere un amplio arco de rotación, una alta capa-
tud del colgajo varió entre 5,2 y 6,4 cm (hasta 7,7 cidad de alcanzar defectos distantes y una superfi-
cm llevando la incisión anterior al limen nasi) y su cie total superior a cualquier otro colgajo intranasal.
anchura entre 3 y 4,5 cm, considerando los autores Esta superficie le permite reconstruir cualquier área
que este colgajo es útil para reparar todas las áreas de la base craneal anterior abordada de forma indi-
basicraneales en el eje sagital. vidual.
Por lo que respecta al impacto de la realización de Su principal desventaja es la necesidad de tener que
un CNS sobre la calidad de vida en relación con los levantar el colgajo previamente a la septectomía pos-
síntomas nasosinusales, en varios estudios se ha ob- terior que conlleva casi cualquier abordaje expandi-
servado que éste es mínimo a medio y largo plazo, a do a la base del cráneo.
pesar del “deterioro” anatómico que podamos apre-
ciar en los exámenes endoscópicos (10, 40). Incluso Una septectomía posterior previa, una amplia esfe-
se ha llegado a observar una mejoría subjetiva de la noidotomía previa o la presencia de infiltración tu-
permeabilidad nasal en algún grupo de pacientes. moral del septum o de la fosa pterigopalatina pueden
comprometer la viabilidad del CNS, lo que obligaría a
Aunque algunos autores han denominado al CNS recurrir a otras técnicas reconstructivas.
como el “caballo de batalla” y el estándar en la re-
constucción endonasal de los defectos de la base del Tomarse el tiempo necesario para una cuidadosa y
cráneo (21), otros señalan que se debe ser cuida- meticulosa elevación del CNS es un factor clave para
doso con esta denominación por sus implicaciones un resultado favorable.
209
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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Colgajo
nasoseptal
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212
// CAPÍTULO 22
Colgajo de Cornete Medio
Mauricio López-Chacón* | José de Ossó | Alfonso Santamaría | Cristóbal Langdon | Isam Alobid
❚ ❚ INTRODUCCIÓN ❚ ❚ CONTRAINDICACIONES
Y DIFICULTADES
El objetivo de la reconstrucción de base de cráneo es
proveer una barrera impermeable que permita separar Este colgajo esta contraindicado en cualquier pacien-
la cavidad nasal de la intracraneal para evitar complica- te que haya sido sometido a una ligadura de la arteria
ciones como meningitis, meningoencefaloces a tensión, esfenopalatina en el sitio donante. La disección del
abscesos, fístulas de líquido cefalorraquídeo FLCR, colgajo de cornete medio CCM es técnicamente difi-
entre otros. Múltiples técnicas pueden ser utilizadas cultosa debido a que el mucoperiostio del CM está fuer-
cuando los defectos son menores de 1 cm logrando una temente adherido al hueso. La presencia de variantes
alta tasa de eficacia (1-4). A continuación se describe anatómicas como una concha bullosa, hipoplasia o un
el colgajo de cornete medio como otra opción dentro CM paradójico complican la maniobrabilidad al mo-
del arsenal que el cirujano de base de cráneo debe con- mento de la disección y pueden estar presentes en
ocer para el cierre de defectos de base de cráneo. un 25% de los casos. Hay que tomar en cuenta que
si el paciente ha sido sometido a cirugías previas en
el cornete medio, la fibrosis del tejido podría limi-
tar de forma importante el tamaño del colgajo (87-
❚ ❚ ANATOMÍA 8). Dentro de las dificultades técnicas cabe resaltar
el riesgo de avulsión del sitio de unión del CM a la
La arteria esfenopalatina, una de las ramas termina- lámina cribiforme con la consecuente formación de
les de la arteria maxilar interna, se divide en dos ra- FLCR (10).
mas principales, la arteria nasal posterior y la arteria
nasal posterolateral ANPL. Esta última, se divide en
dos ramas que irrigan el cornete inferior y, la que dis-
curre inferiormente, al cornete medio CM. La rama ❚ ❚ TÉCNICA QUIRÚRGICA
de la ANPL que irriga el cornete medio se divide en
múltiples ramas anteriores y posteriores que irrigan ›› Preparación de la cavidad nasal con lentinas im-
el mucoperiostio de la cara medial, lateral y parte del pregnadas en una solución de lidocaína y adrena-
complejo etmoidal anterior (5-8). lina (1:10000). Se puede infiltrar las zonas de inci-
sión teniendo precaución de no lesionar o infiltrar
el pedículo del colgajo para evitar vasoespasmo
(Figura 1, en la siguiente página).
❚ ❚ INDICACIONES ›› Se realiza una incisión vertical en la cara anteroin-
ferior de la cabeza del CM usando un bisturí hoja
El colgajo de cornete medio tiene una superficie apro- 11/15 o un bisturí eléctrico con punta de aguja ex-
ximada de 5.6 cm2 y está diseñado para cubrir pe- tendido y angulado a 90 grados (Colorado). Du-
queños defectos menores de 1 cm de la fosa craneal rante este paso se debe evitar lesionar el pedículo
anterior, planum esfenoidal, fóvea etmoidal y defec- de el colgajo.
tos selares (7-9).
*Servicio de Otorrinolaringología, Unidad de Rinología y Clínica del Olfato,Hospital Clínic, Villarroel 170, 08036, Barcelona, España, Teléfono: (+34) 932 275400, E-mail:
[Link]@[Link]
213
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
214
22
Colgajo del
cornete medio
Se debe tener mucho cuidado al realizar la incisión, cribiforme izquierda. Confirmación intraoperatoria del
sobre todo en los pacientes con una base de cráneo defecto con uso de fluoresceína. Se realizó cierre con
baja, para evitar entrar en la cavidad craneal. fascia lata liofilizada y colgajo de CM de fosa nasal
›› El paso más importante en la confección de este col- izquierda. Controles posteriores sin evidencia clínica
gajo es la identificación del pedículo y su disección de fístula de LCR (Figura 6A, B, C y D).
hasta aproximadamente el nivel del foramen esfe-
nopalatino. Una correcta disección del pedículo per-
mitirá un mayor capacidad de rotación del colgajo.
›› Una vez terminado el colgajo se procede a colo-
carlo en la zona de reconstrucción en la base de
cráneo (Figura 5).
❚ ❚ CONCLUSIÓN
❚ ❚ CASO CLÍNICO
El uso del colgajo de CM, si bien brinda una superfi-
Mujer de 65 años, hipertensa, IMC 35 kg/m2. Trau- cie limitada de reconstrucción, puede ser combinado
ma craneoencefálico hace 20 años. Dos episodios de con otros colgajos y técnicas de reconstrucción para
meningitis. Consulta por rinolicuorrea por fosa na- defectos en los cuales no se puede contar con la mu-
sal izquierda, beta-trace test positivo. Estudio con cosa septal. Hay que tener en cuenta que el colgajo
tomografía de base de cráneo que sugiere presen- de CM requiere una técnica más avanzada de disec-
cia de defecto en base de cráneo a nivel de lámina ción y mayor experiencia que el colgajo nasoseptal.
215
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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216
// CAPÍTULO 23
Reconstrucción de base de cráneo
Anna Nogués Sabaté* | Cristobal Langdon | Isam Alobid
❚ ❚ ANATOMÍA
El área del colgajo engloba la axila del cornete medio
superiormente, se dirige inferiormente hacia la aper- Figura 1. A) Incisión del colgajo de pared lateral nasal. Fosa nasal derecha de
tura piriforme y de aquí hasta el suelo de la fosa nasal. cadáver. (a) incisión anterosuperior; (b) incisión anterior; (c) incisión inferior; (d)
incisión posterior; (e) incisión en la fontanela; (f) incisión línea maxilar. B) Dibujo
En un plano sagital inferior, se dirige posteriormente
esquemático del colgajo de pared lateral pediculado a posterior de una fosa na-
desde el suelo de la fosa nasal hacia la inserción de sal derecha; CM, cornete medio; ANPL, arteria nasal posterolateral; AEA, arteria
la cola del cornete inferior. Finalmente, un plano sa- etmoidal anterior; línea de puntos, superficie del pedículo posterior del colgajo de
gital superior limita su extensión a nivel de la pared pared lateral nasal derecho.
*Dirección para correspondencia: anogues@[Link], Hospital Clínic de Barcelona, Calle Villarroel 170, Barcelona, 08035
217
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
En función del defecto a reconstruir uno puede uti- cadáveres y observaron que el diámetro externo pro-
lizar un colgajo de base anterior o de base posterior. medio de la ANPL es 1,10 ± 0,11 mm (rango de 0,82-
Entender la anatomía vascular del colgajo es crucial 1,30 mm). Esta entra al cornete inferior en la parte
para realizar este colgajo (1, 2). más superior de su inserción lateral, 1,0 – 1,5 cm des
de su punta posterior, y se divide en 2,50 ± 0,52 ar-
En el caso de los colgajos de base anterior el soporte terias (rango de 2-3) que irrigan el cornete inferior.
sanguíneo viene principalmente de la arteria etmoidal
anterior, rama de la arteria oftálmica, y de la arteria Por lo que a la anatomía del colgajo se refiere, Alobid
nasal anterolateral, rama de la arteria facial. Cuando et al. (5) realizaron un estudio con 40 angiotomo-
se trata de colgajos de base posterior el aporte san- grafías anónimas y 20 cadáveres hemicraneales para
guíneo proviene de la arteria esfenopalatina, sobreto- correlacionar el área y la longitud del CPLN con el
do de la rama nasal posterolateral ANPL (Figura 2). septo nasal y así planificar la cirugía de cierre de per-
foración septal con dicho colgajo.
❚ ❚ INDICACIONES
Figura 2. Fotografía endoscópica de las arterias del cornete inferior. ANPL, ar- ›› Defectos de base de cráneo extensos.
teria nasal posterolateral; <, arteria superolateral del cornete inferior; > arteria
inferomedial del cornete inferior; *, rama de la arteria palatina descendente al –– De base anterior: permite reconstruir de órbita a
cornete inferior.
órbita en sentido laterolateral y desde crista ga-
lli a tuberculum sella en sentido anteroposteior.
La ANPL discurre en la pared nasal lateral en senti- –– De base posterior: permite reconstruir desde
do antero-inferior, encima de la lámina perpendicular ápex orbitario/canal arteria carótida interna a
del hueso palatino, dando ramas a los cornetes infe- ápex orbitario/canal arteria carótida interna
rior y medio y a la fontanela. Lee et al. (3) estudiaron contralateral en sentido laterolateral y des-
50 cadáveres y observaron que la ANPL discurre en de nasofaringe a plano esfenoidal en sentido
sentido inferior en la lámina perpendicular del hueso anteroposterior.
palatino, a continuación se dirige posterior a la pa-
red posterior del seno maxilar (en el 42% de los es- ›› Posibilidad de combinarlo con un colgajo nasosep-
pecímenes) y anterior a la pared posterior del seno tal en caso de defectos muy extensos.
maxilar (en el 18% de los especímenes). Wu et al. (4) ›› Casos en los que no se pueda realizar un colgajo
estudiaron la anatomía vascular de la ANPL en once nasoseptal.
218
23
Recontsrucción de
base de cráneo
219
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
›› La incisión posterior del pedículo une una incisión ›› Cuando el colgajo se ha elevado (Fig. 5) se rota y
en el plano sagital que se extiende por encima de se coloca en el defecto de la base de cráneo.
la parte superior del cornete inferior, justo infe-
rior a la apófisis unciforme. En la parte posterior
de la unciforme la incisión se puede dirigir supe-
riormente e incluir la fontanela del seno maxilar.
O por otro lado, se puede realizar una antrostomía
maxilar ipsilateral para facilitar la incisión previa-
mente descrita.
›› En la parte más posterior de la incisión nos en-
contraremos con el foramen esfenopalatino y las
arterias correspondientes. Es de gran importan-
cia preservar todas las arterias, puesto que el col-
gajo de pedículo posterior va a nutrirse de ellas.
›› El colgajo se despega subperiósticamente, con la
ayuda de un Cottle o cualquier otro elevador de pe-
riostio, y la disección se continúa a lo largo de la
parte medial del hueso del cornete medio.
›› La apertura del saco lacrimal se puede ahorrar
curvando la incisión horizontal anterior a su al-
rededor o realizando una incisión elíptica alrededor
de su apertura. Cuando se han completado las Figura 5. Disección en cadáver de una fosa nasal izquierda mostrando el colgajo
incisiones alrededor del conducto nasolacrimal la de pared lateral nasal totalmente elevado. CPLN, colgajo de pared lateral nasal;
CM, cornete medio.
mucosa se eleva. Es útil fracturar el cornete in-
ferior medialmente para facilitar la visualización
y elevación del mucoperiosteo del lado meatal o ›› Hay que tener en cuenta que el colgajo en su po-
lateral del cornete. sición original se encuentra en un plano sagital
›› Cuando se trata de colgajos pediculados anterior- mientras que una vez colocado en el defecto de
mente el pedículo se extiende desde el techo de la base de cráneo el pedículo rota para colocarse en
fosa nasal pasando por delante del cornete medio un plano axial.
hasta la cabeza del cornete inferior. La incisión an- ›› El colgajo se mantiene en su posición con la ayuda
terior del pedículo se realiza en la cara más caudal de taponamiento nasal.
de los huesos nasales hasta la cara superior del ›› Para prevenir la formación de costras se aconseja a
cornete inferior. La incisión posterior del pedículo los pacientes el uso de lavados nasales hipertónicos.
se realiza siguiendo el hueso lacrimal, anterior a la
unciforme, esta incisión se extiende sagitalmente
sobre la cara superior del cornete inferior hasta el
foramen esfenopalatino. Se cauterizan la arteria
❚ ❚ CONSEJOS Y TRUCOS
esfenopalatina y sus ramas. En la parte posterior
del cornete la incisión llega hasta el suelo de la Se describen posibles complicaciones y sus solucio-
fosa nasal y se dirige en un plano sagital hacia an- nes técnicas (Tabla I):
terior donde se une con la incisión anterior del
pedículo. ›› La elevación del colgajo debe ser siempre subpe-
›› La mucosa remanente del aspecto lateral del cor- rióstica para evitar dañar las arterias del pedículo.
nete inferior y del meato inferior se eleva y el hue- ›› Es importante mantenerse por lo menos 1cm an-
so del cornete se elimina mediante gubias o ins- terior a la inserción posterior del cornete inferior
trumentos cortantes. para evitar lesionar la arteria nasal posterolateral.
220
23
Recontsrucción de
base de cráneo
›› El corte del conducto nasolacrimal con un instrumen- Esta es una técnica novedosa que ha sido descri-
to afilado reduce el riesgo de sinequia del conducto. ta recientemente (1, 2) para reconstruir defectos
›› El mucoperiosteo del cornete inferior tiende a man- de base de cráneo. El colgajo de pared lateral nos
tener la forma convexa del cornete. Con la ayu- proporciona tejido ampliamente vascularizado que
da de ambas manos este área debe extenderse y permite reconstrucciones amplias de defectos de
aplanarse cuidadosamente. base de cráneo (7). Por otro lado se puede com-
›› En caso de los colgajos de base posterior el pe- binar con otro tipo de colgajos pediculados como
dículo debe liberarse del foramen esfenopalatino el colgajo nasoseptal (8). Al tratarse de un colgajo
para facilitar su rotación. La liberación del pedí- vascularizado se espera una mayor tasa de éxito en
culo previene la retracción del colgajo. el cierre de defectos amplios de base de cráneo,
en comparación con colgajos libres por ejemplo. Y a
Tabla I: Complicaciones y soluciones técnicas. la vez, se espera una cicatrización más rápida de la
zona receptora.
Complicaciones Soluciones técnicas
Sangrado procedente Elevación cuidadosa del colgajo El mayor inconveniente de este colgajo es que la su-
de la arteria nasal en un plano subperióstico para
posterolateral o ramas del mantener las arterias en el
perficie de la zona donante debe cicatrizar por se-
cornete inferior durante la colgajo gunda intención, produciendo abundante fibrina y
elevación del cornete costras en el postoperatorio (9).
Preservación de la ANPL Mantenerse 1cm anterior al la
inserción posterior del cornete En cirujanos con experiencia en cirugía endoscópica
inferior nasosinusal la elevación del colgajo no es dificultosa.
Infección del remanente Eliminar todo el hueso denudado No obstante, la disección en el plano subperióstico es
de hueso denudado del y realizar curas postoperatorias de gran importancia para obtener buenos resultados.
cornete inferior puede prevenir la infección
Sinequia nasal Eliminar la fibrina
postoperatoriamente reduce el
riesgo de sinequia ❚ ❚ CONCLUSIÓN
Los estudios recientemente publicados demuestran,
❚ ❚ DISCUSIÓN a través de estudios anatómicos, radiológicos y clíni-
cos, que el colgajo de pared lateral nasal es una bue-
na opción de reconstrucción de defectos de base de
Los recientes avances en la cirugía endoscópica de cráneo en pacientes seleccionados.
base de cráneo han resultado en un aumento del tama-
ño y localización de las lesiones que pueden resecarse
por vía endoscópica. Como resultado de lo anterior, se
han desarrollado nuevas técnicas para reparar los de- ❚ ❚ BIBLIOGRAFÍA
fectos de base de cráneo resultantes. Mientras los
defectos de pequeño tamaño se pueden reparar con 1. Rivera-Serrano CM, Bassagaisteguy LH, Hadad
una amplia variedad de técnicas, aquellos defectos de G, Carrau RL, Kelly D, Prevedello DM, et al.. Pos-
mayor tamaño requieren opciones reconstructivas ro- terior pedicle lateral nasal wall flap: new recons-
bustas. La tasa de fístula de líquido cefalorraquídeo ha tructive technique for large defects of the skull
disminuido de forma muy considerable con la intro- base. Am J Rhinol Allergy. 2011;25(6):e212-6.
ducción de los colgajos pediculados (6).
221
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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222
// CAPÍTULO 24
Colgajo pericraneal
Alfonso Santamaría-Gadea | Fernán Vicario-Quiñones | Cristóbal Langdon
Mauricio López-Chacón | Isam Alobid
Figura 1: Anatomía del cuero cabelludo: Esta imagen representa las capas del
cuero cabelludo. MF: Musculo frontal. HC: Hueso craneal. PC: Pericráneo. TCL:
❚ ❚ ANATOMÍA Tejido conectivo laxo. GA: Galea aponeurótica. TS: Tejido subcutáneo. P: Piel.
223
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
fascia innominada. Toda esta área temporal se en- colgajo durante su disección, es aconsejable evitar
cuentra recubierta, al igual que en la zona central, disecar los últimos 10 mm superiores al reborde or-
por el tejido celular subcutáneo y la piel (4, 21). bitario (25).
Irrigación
224
24
Colgajo
pericraneal
›› Imposibilidad de utilizar colgajos pediculados en- Esto permite tener una segunda opción recons-
donasales por uso previo. tructiva extranasal en casos de recaídas tumo-
rales o fallos de la reconstrucción. En todos los
El uso del CP estaría contraindicado en pacientes casos, es importante alcanzar el plano óseo con
con antecedentes de cirugía previa en el área frontal la incisión para evitar dañar el colgajo durante su
que haya podido afectar su irrigación, o en fracturas elevación.
del reborde orbitario que se sospeche afectación de ›› Mediante visión externa y ayuda de transilumina-
los pedículos SO y ST. ción endoscópica, se identifica el margen superior
del seno frontal. Se realiza una osteotomía en la
pared anterosuperior del seno frontal, conectan-
do así, la vía externa con la cavidad endonasal (Fi-
❚ ❚ TÉCNICA QUIRÚRGICA gura 3). Durante este paso, se retira la mucosa del
seno frontal restante para evitar la formación de
El primer paso es la preparación de la cavidad nasosi- mucoceles postoperatorios (30).
nusal. Se aplican lentinas impregnadas con lidocaína
al 2% y adrenalina 1:10000 en ambas fosas nasales.
Tras ello, se realiza la exéresis de la tumoración que-
dando como resultado un defecto de base de cráneo.
La introducción del CP en la cavidad nasal y la re-
construcción de la base del cráneo, se lleva a cabo
como se describe a continuación:
225
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
❚ ❚ CONCLUSIÓN
❚ ❚ TIPS & TRICKS 1. Wolfe SA. The utility of pericranial flaps. Ann
Plast Surg. 1978;1:147–153.
›› La disección del primer centímetro sobre el reborde 2. Johns ME, Winn HR, McLean WC, et al. Pericra-
orbitario (margen de seguridad) aumenta el riesgo nial flap for closure of defects of craniofacial re-
de daño del pedículo del CP (25). Al introducir el sections. Laryngoscope 1981;91:952-9.
CP en el área más superior del seno frontal permite
evitar manipular dicho margen de seguridad. 3. Argenta LC, Friedman RJ, Dingman RO, Duus
›› En el área temporal, es recomendable disecar EC. The versatility of pericranial flaps. Plas Re-
sin dañar la capa superficial de la fascia temporal constr Srg. 1985;76(5):695-702.
profunda, para evitar daños de la arteria temporal
superficial y la rama frontal del nervio facial. 4. Tolhurst DE, Carstens MH, Greco RJ, Hurwitz
›› Marcar los extremos distales del CP con suturas DJ. The surgical anatomy of the scalp. Plast Re-
facilita su introducción en la cavidad endonasal. constr Surg 1991;87:603-614.
›› Una osteotomía pequeña podría comprometer la
vascularización del colgajo y una osteotomía muy 5. Price JC, Loury M, Carson B, Johns ME. The pe-
grande puede generar una deformidad facial a ricranial flap for reconstruction of anterior skull
nivel del área frontal. Por ello, es recomendable base defects. Laryngoscope. 1988;98(11):1159-
una osteotomía biselada con mayor amplitud en 1164.
la cara interna del hueso frontal.
›› La superficie perióstica del CP debe situarse hacia 6. Schuller DE, Goodman JH, Miller CA. Reconstruction
la cavidad endonasal, facilitando así, su posterior of the skull base. Laryngoscope. 1984;94(10):1359-
reepitelización. 1364.
226
24
Colgajo
pericraneal
7. Sinha UK, Johnson TE, Crockett D, Vadapalli S, 14. Santamaría A, Langdon C, López-Chacon M, Cor-
Gruen P. Three-layer reconstruction for large dero A, Enseñat J, Carrau R, Bernal-Sprekelsen
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228
// CAPÍTULO 25
Colgajo fascia temporoparietal
María Jesús Rojas-Lechuga | Nesly González-Sánchez
Cristóbal Langdon | F. Xavier Avilés-Jurado*
❚ ❚ INTRODUCCIÓN ❚ ❚ HISTORIA
Los colgajos vascularizados son una excelente alter- El colgajo TPF fue descrito por primera vez por Monks
nativa reconstructiva en pacientes con defectos de y Brown en la reconstrucción del párpado y pabellón
base de cráneo; permiten prevenir fístulas de líquido auricular. En 1976, Fox y Edgerton lo denominaron
cefalorraquídeo postoperatorias, pueden ser usados “fan flap” por su uso como complemento en la recons-
en defectos extensos, hipertensión endocraneal, di- trucción del pabellón auricular. En 1974 fue reportado
sección amplia de cisternas aracnoídeas o de la du- su uso como colgajo libre de cuero cabelludo y en 1980
ramadre (1). como colgajo libre microvascular por Smith (3).
* Dirección de trabajo: Carrer Villarroel 170, 08036, Barcelona, Catalonia, 93275400 ext 3279, Correo electrónico: faviles@[Link]
229
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
230
25
Colgajo fascia
temporoparietal
Ventajas
Inconvenientes
231
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
g. El desplazamiento inferior de los tejidos blandos e. La disección se realiza con un bisturí, se deben
dentro de la fosa pterigopalatina expone la cara identificar los vasos temporales superficiales, par-
anterior del proceso pterigoideo. Esto requiere ticularmente la vena que se encuentra directa-
la sección del paquete neurovascular del nervio mente debajo de los folículos pilosos.
Vidiano. Se debe ser cuidadoso para no lesionar f. Los vasos temporales superficiales se disecan en
la arteria maxilar interna durante esta maniobra. el área pretragal.
h. Reducción de la porción más anterior de la lámi- g. La disección del plano superficial continúa hasta un
na lateral de la apófisis pterigoidea, con el fin de punto, a unos 4 cm de la línea media, donde los vasos
ampliar el paso de éste corredor, para la transpo- entran al plano subcutáneo. Se recomienda electro-
sición del colgajo de TPF. coagular los vasos sangrantes con cauterio bipolar.
h. La incisión se realiza a través de la fascia tempo-
3. Elevación del colgajo TPF8, 12:(Figura 5 y 6): roparietal teniendo cuidado de evitar dañar la fas-
cia innominada subyacente.
a. Se puede utilizar una sonda doppler para identifi- i. Una vez que se han incidido los márgenes, la fas-
car la ubicación de la arteria temporal superficial. cia temporoparietal puede ser elevada. El plano
b. Infiltrar con anestésico local la piel demarcada. de disección se debe hacer cerca de la superficie
c. Realizar incisión en el área pretragal, donde hay inferior del colgajo para evitar dañar la vasculari-
menos riesgo de dañar el pedículo, ya que aquí se zación de la fascia innominada subyacente.
encuentra anterior y en un plano más profundo. A j. Durante la disección, se pueden ver los vasos per-
pesar de esto, la incisión debe hacerse con cuida- forantes temporales superficial y medial, respon-
do y no profundizar más que la grasa subcutánea. sables de la vascularización de la fascia innomina-
d. La incisión sigue una forma de Y en la región tem- da. Los distales deberán dividirse para permitir la
poroparietal; debe permanecer superficial y no elevación del colgajo, pero los que se encuentren
hacerse más profunda que los folículos pilosos. más cerca deben conservarse para garantizar la
Figura 5. Disección de fascia temporoparietal (superficial) y fascia temporal (pro- Figura 6. Elevación de colgajo de fascia temporoparietal.
funda).
232
25
Colgajo fascia
temporoparietal
❚ ❚ CONCLUSIONES
233
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
un túnel transpterigoide. Debido a su versatilidad, es 7. Larrabee WF Jr, Makielski KH. Surgical Anatomy
considerado una buena alternativa en aquellos casos of the Face. New York, NY: Raven Press; 1993.
donde no es posible usar un colgajo nasoseptal para
la reconstrucción de base de cráneo. 8. Masia J, Garusi C, Kolb F, Koshima I, Pons G, Teo
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// 07
Anatomía
radiológica
237
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
238
26
Anatomía radiológica nasal
y senos paranasales
habitualmente en su pared posterior. El tamaño varia- También debe tenerse en cuenta la variabilidad de
ble de la bulla etmoidal puede distorsionar al infundí- las celdas fronto-etmoidales (celdillas de Kuhn) que
bulo etmoidal, al hiato semilunar y al receso frontal (3). pueden estar o no presentes. Se localizan sobre las
celdillas del Agger nasi y se categorizan en cuatro ti-
pos de los que el más común es el de una celda que
no se extiende al seno frontal, pero también pueden
presentar proyección al seno frontal e incluso estar
completamente contenidas en el mismo (3).
Figura 3 a, b. Celdas agger nasi y bulla etmoidal. Reconstrucciones corona- Figura 4a. Fosa olfatoria, canal etmoidal anterior y lámina papirácea. Recons-
les de TC mostrando la localización de las celdas etmoidales más anteriores, trucciones coronales de TC que muestran elementos de la fosa olfatoria en a)
celdas Agger nasi en a) (flechas) y la mayor celda etmoidal anterior o bulla fóvea etmoidal (flecha amarilla), fosa olfatoria (flecha roja), lámina cribosa (flecha
etmoidal en b) (flechas). verde); también se aprecia una celda de Haller (flecha blanca).
239
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 4b. Fosa olfatoria, canal etmoidal anterior y lámina papirácea. Recons- El techo de las celdas etmoidales se sitúa en un ni-
trucciones coronales de TC que muestran elementos de la fosa olfatoria en b) vel superior respecto al techo de la cavidad nasal
Canal etmoidal anterior (flechas amarillas) y lámina papirácea (flechas rojas). llamada nicho y formado por la lámina cribosa. La
lamela lateral que constituye la pared medial etmoi-
Las celdas etmoidales posteriores pueden extenderse dal y la lámina papirácea forman la rima olfatoria
de forma variable entre los senos esfenoidales y la base que dependiendo de la lamela lateral puede tener
de cráneo, pudiendo situarse completamente por en- distintas profundidades (3) (Figura 4a). Además,
cima de las celdas esfenoidales. Con esta composición este conjunto puede ser asimétrico comparando am-
sus tabiques adquieren una morfología cruciforme (3). bos lados.
La más posterior de estas celdas esfeno-etmoidales o
de Onodi (Figura 5) puede extenderse superior y/o Otro elemento de gran importancia es el canal etmoi-
lateralmente en el seno esfenoidal llegando a relacio- dal anterior en el que se aloja la arteria y el nervio
narse ínfero-lateralmente con el canal del nervio ópti- etmoidal anterior (Figura 4b). Este canal usualmente
co que en ocasiones es dehiscente proyectándose al está incrustado en el fondo del techo etmoidal por
interior de esas celdas (3). Es importante identificar la detrás de la bulla etmoidal, pero en ocasiones atravie-
presencia de celdas esfeno-etmoidales y sus variantes sa las celdas etmoidales posicionándose por debajo
porque pueden predisponer a iatrogenia (3). del techo etmoidal.
240
26
Anatomía radiológica nasal
y senos paranasales
❚ ❚ SENOS FRONTALES
Los senos frontales son los más variables de morfo-
logía y tamaño pudiendo ser muy pequeños o bien
extenderse a toda la fosa craneal anterior. Represen-
tan proyecciones de celdas áreas etmoidales anterio-
res que se desarrollan de forma independiente (1).
Este desarrollo normalmente no es completo hasta
después de la pubertad (1, 3). El suelo de los senos
frontales se inclinan hacia abajo a medida que se
acercan a la línea media para facilitar el drenaje al
receso frontal que está formado por la paredes de las
celdas aéreas adyacentes y presenta una forma de
embudo invertido en cuyo ápice está el ostium fron-
tal (3). Está limitado anterior e inferiormente por las
celdillas del Agger nasi, por detrás por la bulla etmoi-
dal, lateralmente por las celdas etmoidales y por la
pared lateral de la fosa olfatoria y, medialmente, por
el cornete medio y a nivel superior por la fóvea et-
moidal (3). La región del receso frontal (Figuras 7a y
b, en la página siguiente) constituye una localización
anatómica peligrosa debido a que existe una estrecha
Figura 6 a, b. Drenaje de las celdas etmoidales anteriores y posteriores. Recons- relación con la lámina papirácea, la base craneal an-
trucciones sagitales de TC del drenaje de las celdas etmoidales anteriores y la
terior y la arteria etmoidal anterior (3).
lamela basal (flechas) en a) y del drenaje de las celdas etmoidales posteriores
en b) a través del receso esfeno-etmoidal (flecha amarilla). Ostium del seno es-
fenoidal (flecha roja).
241
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
242
26
Anatomía radiológica nasal
y senos paranasales
en un tercio de los casos con desviación septal se ob- la concha bullosa puede contener mucoceles (1, 5),
servan espolones septales (6) (Figura 9a) que en oca- pólipos y quistes (5).
siones presentan adherencias con el cornete adyacente.
La neumatización de la lamela basal puede simular
También se pueden apreciarse neumatizaciones sep- una celda aérea etmoidal anterior (2).
tales anteriores o posteriores. Estas últimas pueden
estrechar el receso esfeno-etmoidal dificultando el Cuando el cornete medio presenta convexidad lateral
acceso al ostium esfenoidal (2). se denomina cornete paradójico y al igual de la concha
bullosa si son grandes usualmente se asocian a desvia-
Cornetes: las variantes del cornete medio son fre- ción septal y pueden obstruir cualquier elemento del
cuentes y pueden comprometer al complejo ostio- complejo ostiomeatal (1, 3).
meatal. Las más comunes son la concha bullosa y el
cornete paradójico. La concha bullosa bilateral es la No referimos a cornetes supranumerarios principal-
variante más común del área nasal (7) y representa mente cuando se presenta el cornete supremo estas
la neumatización del cornete proveniente de las cel- estructuras pueden representar compromiso de mea-
das etmoidales (5) que afecta especialmente al cor- to medio (1).
nete medio y, más raramente, al superior (6, 7). En
el inferior es muy poco frecuente (6). Puede incluir El cornete medio secundario en una rara variante
a la porción bullosa (tipo bulloso), a la lamelar (tipo que consiste en un cornete accesorio que se localiza
lamelar) o de ambas (concha bullosa completa) (7) entre el cornete superior y el medio (8).
y usualmente es bilateral y asimétrica (Figura 9b).
El ostium del tipo bulloso preferentemente drena al Crista galli, lámina cribosa, fóvea etmoidal y fosa ol-
hiato semilunar y el de la concha bullosa completa fatoria: la neumatización de la crista galli depende
al receso frontal (7). Las conchas bullosas significa- de los senos frontales, no debe confundirse con una
tivas son las de gran tamaño porque con frecuencia celda etmoidal (9) y predispone a mucocele cuando
se acompañan de desviación del septo nasal y condi- se comunica con el receso frontal (1, 2). La posición
cionan conflicto de drenaje del meato medio compro- baja de la lámina cribosa frecuentemente se asocia
metiendo a la unidad ostiomeatal (1, 3, 8). Además, con una situación también baja de la fóvea etmoidal.
Figura 9 a, b. Reconstrucciones coronales de TC mostrando en a) espolón septal (flecha amarilla) y en b) desviación septal (flecha roja) y concha bullosa (flecha amarilla).
243
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Esta variante junto a la asimetría de altura (Figura el drenaje y la ventilación etmoidal anterior, frontal y
10) y la dehiscencia de la fóvea etmoidal son críticas del seno maxilar (5). Excepcionalmente el proceso
y potencialmente peligrosas en el procedimiento qui- uncinado puede extenderse hacia la base de cráneo
rúrgico (1). Según la posición de la lámina cribosa se y obstruir el drenaje del infundíbulo etmoidal (3). Si
definen tres tipos de posición anatómica de la fosa la desviación lateral es muy importante existe riesgo
olfatoria en relación a la profundidad de la lamela la- quirúrgico de lesión de la lámina papirácea (1).
teral de más plana a más profunda, ambos extremos
y la asimetría de las fosas olfatorias son situaciones
más propensas a la lesión quirúrgica (2).
Figura 11. Dehiscencia de lámina papirácea y del canal etmoidal anterior. Re-
Figura 10. Asimetría de fosas olfatorias. Reconstrucción coronal de TC que construcción coronal de TC que demuestra una amplia dehiscencia de la lámina
muestra la asimetría de la lámina cribosa apreciándose la situación baja de la papirácea con herniación de la grasa extraconal (flechas amarillas) junto a un
misma (flecha amarilla) y de la fóvea etmoidal (flecha roja). canal de la arteria etmoidal anterior dehiscente (flecha roja).
Lámina papirácea y arteria etmoidal anterior: la dehis- Ocasionalmente el proceso uncinado puede estar neu-
cencia congénita y la deformidad postraumática de matizado (Figura 12a) constituyendo la bulla uncinada
la lámina papirácea, especialmente a nivel posterior que estrecha al el infundíbulo (2, 5).
(2), predisponen a riesgo quirúrgico de la estructu-
ras intraorbitarias (1, 4). Además, a ese nivel normal- La fijación variable de la porción anterosuperior del pro-
mente el hueso cubre a la arteria etmoidal anterior, ceso uncinado puede impactar en el receso frontal (3).
pero el canal puede ser inferiormente dehiscente a la
altura de las celdas etmoidales anteriores con gran Debido a su la variabilidad, la uncinectomía puede da-
riego para la cirugía (2) (Figura 11). ñar a la base de cráneo y a la lámina papirácea (3).
Proceso uncinado: existen varias desviaciones morfo- En los casos en los que existe atelectasia del proceso
lógicas del proceso uncinado. Si su margen superior uncinado se produce hipoplasia del seno maxilar y asi-
se desvía medialmente puede obstruir al meato medio metría facial (1, 2) y mayor riesgo quirúrgico de lesión
(1, 5) y, si desvía lateralmente, puede comprometer orbitaria (2) (Figura 12b).
244
26
Anatomía radiológica nasal
y senos paranasales
Es poco frecuente que el proceso uncinado esté au- Senos frontales: la variabilidad de la neumatización
sente (2). frontal y las dehiscencias de su pared posterior incre-
mentan el riego quirúrgico de penetración intracra-
Complejo lamelar: el conjunto de laminillas puede estar neal (2).
deformado, remodelado, desplazo o roto. La quinta la-
minilla no se identifica cuando el seno esfenoidal no La neumatización del septo interfrontal puede obs-
está neumatizado (2). truir al ostium frontal (2) (Figura 14).
245
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
246
26
Anatomía radiológica nasal
y senos paranasales
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247
// CAPÍTULO 27
Anatomía radiológica y patología
de la base de cráneo
Laura Oleaga
Constituye el suelo de la fosa craneal anterior, sepa- Figura 1. Anatomía base de cráneo anterior. Tomografía Computarizada, imagen
rándola de los senos paranasales y las órbitas situa- axial sin contraste intravenoso que muestra la localización de la lámina cribosa,
das por debajo de la misma. lamela lateral y nervio olfatorio (*).
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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27
Anatomía radiológica y patología
de la base de cráneo
❚ ❚ PROTOCOLO DE IMAGEN
251
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Las imágenes de RM deben incluir imágenes poten- Las imágenes de TC y/o RM proporcionan datos com-
ciadas en T1 y T2 en los tres planos sagital, axial y plementarios y determinantes, que pueden condicio-
coronal. Además, deben incluirse secuencias poten- nar las opciones de tratamiento (Tabla III).
ciadas en T1 con gadolinio en los tres planos y se-
cuencias potenciadas en T1 con gadolinio en los tres Tabla III. Evaluación de lesiones base de cráneo en imagen
planos (14-17). La utilización de secuencias poten- ›› Localización y extensión de la lesión
ciadas en T1 con saturación grasa puede ser de uti- ›› Afectación ósea
lidad al aumentar el contraste entre los tejidos y la ›› Invasión orbitaria
grasa (Tabla II). ›› Invasión de base de cráneo
›› Invasión senos cavernosos
›› Extensión perineural
Tabla II. Protocolo de imagen RM ›› Invasión vascular
›› Infiltración dural
Bobina cráneo/cuello
Sagital/axial/coronal T1
Axial/coronal T2
Sagital/axial/coronal T1+ gadolinio (saturación grasa opcional)
Difusión Axial ❚ ❚ PATOLOGÍA DE BASE DE CRÁNEO
Grosor de corte 3-4mm
FOV 200mm
La patología de base de cráneo incluye procesos con-
génitos, infecciosos y tumorales benignos y malignos.
Dependiendo de la patología de estudio se pueden El tipo de lesiones y su frecuencia varía dependiendo
utilizar secuencias adicionales, como las secuencias del compartimento en el que se origine la lesión (Ta-
dinámicas con gadolinio, para la evaluación de lesio- bla IV, V, VI).
nes vasculares o para la caracterización y predicción
de la respuesta al tratamiento de determinados tu- Tabla IV. Patología base de cráneo anterior
mores (18). Lesiones congénitas
Meningoencefalocele
Las secuencias de difusión pueden servir para la
Glioma nasal
caracterización de los tejidos en función del movi-
Dermoide
miento de las moléculas de agua. Los tumores sólidos
malignos con una alta densidad celular y con escaso Infecciones (piógenas, fúngicas, tuberculosis)
espacio extravascular y extracelular presentan una Granulomatosis (sarcoidosis, granulomatosis)
restricción del movimiento aleatorio de las moléculas Mucoceles
de agua que se traduce en una baja señal en secuen- Tumores benignos
cias de difusión. Las áreas de inflamación o de necro-
Osteoma
sis tienen un escaso contenido celular que favorece
el movimiento libre de las moléculas de agua y pre- Displasia fibrosa
sentan una alta señal en las secuencias de difusión Meningioma
(19, 20). Neurinoma
Tumores vasculares
En general la TC es el primer estudio que se realiza
Tumores malignos
para la evaluación de procesos inflamatorios y para la
identificación de la anatomía, referencias y variantes Estesioneuroblastoma
anatómicas que puedan dificultar o ser factores de Carcinoma escamoso
riesgo durante la cirugía endoscópica. Para la evalua- Adenocarcinoma
ción de la extensión tumoral la RM proporciona una Carcinoma indiferenciado
mayor información fundamentalmente de la exten-
Carcinoma neuroendocrino
sión perineural e intracraneal.
252
27
Anatomía radiológica y patología
de la base de cráneo
Tabla IV. Patología base de cráneo anterior (cont.) Tabla VI. Patología base de cráneo posterior
Linfoma Cordoma
Melanoma Epidermoide
Sarcoma Tumores malignos
Plasmocitoma Cordoma
Metástasis Metástasis
Mieloma
Schwannoma
Meningioma
Tumores del saco endolinfático (localmente agresivo)
253
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Figura 6. Mucocele. Resonancia Magnética imagen coronal potenciada en T1. Le- ❚ ❚ NEOPLASIAS BENIGNAS
sión de alta intensidad de señal, por alto contenido en proteínas, bien definida en
celdas etmoidales anteriores derechas que abomba hacia la pared medial orbitaria.
Schwannoma
254
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Anatomía radiológica y patología
de la base de cráneo
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Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
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Anatomía radiológica y patología
de la base de cráneo
debido a cambios inflamatorios o vasculares. Para ase- en los senos etmoidales o en cavidad nasal e invaden
gurar que existe invasión de la fosa craneal, el real- con frecuencia el cráneo y la órbita (33).
ce dural debe ser grueso superior a 5mm, nodular o
demostrarse realce leptomeníngeo que traduce inva-
sión pial (1, 2, 11, 12, 30, 31). Adenocarcinoma
Melanoma
Se localizan en la cavidad nasal, se desarrollan a par-
tir de melanocitos que han emigrado de la cresta neu-
ral durante el desarrollo embrionario, constituyen
aproximadamente el 2,5% de todos los melanomas. Figura 13. Adenocarcinoma. Resonancia Magnética, imagen coronal potenciada
en T1 con gadolinio. Masa que ocupa las celdas etmoidales, invade la base de
Generalmente se localizan en el septo nasal o corne-
cráneo anterior y la dura, que presenta un realce irregular grueso (flechas).
tes. En la RM presentan una alta señal en secuencias
potenciadas en T1 debido al efecto paramagnético de
la melanina o por sangrado intratumoral. Tanto en Cordoma
TC como RM son tumores muy vascularizados y con
gran realce de contraste endovenoso (30, 31, 32). Son tumores que derivan de restos de la notocorda,
se localizan en la línea media a diferencia de los con-
drosarcomas que son más frecuentes en la sincon-
Carcinoma indiferenciado nasosinusal drosis petro-clival (7, 31). Son masas expansivas, en
RM pueden tener una apariencia variable, presentan
Es un tumor maligno más frecuente en varones, son tu- alta señal en secuencias potenciadas en T2 y realce
mores agresivos. En imagen son masas que se localizan heterogéneo (Figura 14).
257
2019
Referencias anatómicas para la cirugía endoscópica
de senos paranasales y base de cráneo
Son masas no necróticas, homogéneas con captación La base de cráneo es una región compleja surcada
homogénea de contraste. En las imágenes de RM por múltiples canales óseos a través de los cuales
muestran baja intensidad de señal en las imágenes discurren vasos y nervios que comunican las región
T1 T2 ADC Gadolinio
258
27
Anatomía radiológica y patología
de la base de cráneo
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