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Revista Vispera #19 y 20

Esta publicación bimestral presenta información sobre América Latina y provee una lista de distribuidores en varios países de la región. También incluye detalles sobre precios de suscripción.

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Revista Vispera #19 y 20

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víspera

19/20

hernani maria fiori


concientización y educación
c lberto methol ferré
r edescubrir la iglesia en el tercer mundo
raúl f. abadie aicardi
b alivia: revolución en la contrarrevolución

informe:
la via chilena
_____________
Bi víspera
Publicación bimestral / año 4. Número 19-20. Octubre-Diciembre de 1970

Redacción y Administración: Canelones 1486, Montevideo / Teléfono: 4 79 02.


Dirección cablegráfica: Paxromana / Montevideo.

Editor: Héctor Borrat.


Secretario de Redacción: Carlos Horacio Urán R.
Redactores: César Aginar (Montevideo), Rolando Ames Cobián (Lima), Gonzalo Arroyo (Santiago), Carlos Baraibar (MonlM
Horacio BojoTíge (Montevideo), Ernesto Caroénal (Solentiname, Nicaragua), Luis A. Carriquiry (Montevideo), Guzmán Citr
(Montevideo), José Croatto (Buenos Aires), Pablo Dabezies (Montevideo), Luciano Dourado Mattos (París), Enrique Dussol
doza), José Gaido (Córdoba), Bayardo José García Núñez (Managuai), Lucio Gera (Buenos Aires), Gilberto Giménez (Asm
Gustavo Gutiérrez Merino (Lima), Enrique Mareque (Buenos Aires), Alberto Methol Ferre (Montevideo), José Alfonso dn
Nunes (Belo Horizonte), Bryan Palmer (Montevideo), Antonio Pérez García (Montevideo), Guillermo Rodríguez Melgarejo II
Aires), Alberto Silva (París), Paulina Spinoso (Buenos Aires), Darío Ubi lia (Montevideo), José A. Viera Gallo (Santiago), li i
Wanderley (Río de Janeiro).

Precio Suturi
i Distribuidores:
de venta •a
U$S U

r ARGENTINA Buenos Aires: José L. Cassanovas, José Cubas 3543


Córdoba: Héctor Bruno, 9 de Julio 508
Mendoza: Pbro. Carlos Pujol, Espejo 567
0.80

Santa Fe: Alberto Estrubla, Gral. Paz 5051


BRASIL Sâo Paulo: Livraria Duas Cidades, Rua Bentos Freitas 158 0,70
BOLIVIA La Paz: Librería San Pablo, Casilla 3152 0,70
Cochabamba: Mario Suárez, casilla 1239
COLOMBIA Bogotá: Pablo Enrique Cabal, Apartado aéreo 21056 0,70
Luis Bernai, Librería Nueva, Carrera 69, N9 12-85
M edellin: Librería Aguirre, calle 53, N9 49-123
Calí: Julián Arboleda, calle 2 sur N9 1243 - 49 piso
CHILE Santiago: P atricio León Gálvez - AUC. V illavrcencio 337 0,80
COSTA RICA San José: Mercedes U libarri, Apartado 2715 0,70
ECUADOR Quito: Francisco Ron, Chile 451 0,80
Guayaquil: Jorge Bohorquez, Apartado 5230
EL SALVADOR San Salvador: P. Esteban A lliet, Apartado 11112 ■0,80
MEXICO México: "L ib ro s de Hoy", Serapio Rendón 43 0,80
Morelia: P. Francisco Villaseñor, Em iliano Zapata 40
NICARAGUA Managua: Bayardo García, 59 Calle S. O. 1007 0,80
PARAGUAY Asunción: A. C. Especializada, Apartado 394 0,80
PERU Lima: Juan Mondet, Casilla 5132 1,00
PUERTO RICO San Juan: Isabel C. Escabi, Ramón Ramos 270, Roosevelt, PR 00918 0,70
REP. DOMINICANA Santo Domingo: Manuel de Js. Olivos, Espina 2 0,80
VENEZUELA Caracas: Librería Nuevo Orden, Mijares a Jesuítas 1.50
U. S. A. W ashington: M ichael Lenaghan, Latin American Bureau, Tower B uilding, 1.50
1401 “ K " Street, N .W . D.C. 20005
CANADA Montreal: Pierre Beemans, 5145 Côte Saint-Luc 1,50
EUROPA Bruxelles: Hugo Neira, Av. Legrand 45

■URUGUAY Montevideo: Librería América Latina, 18 de Julio 2089 200

Los precios señalados para suscripciones corresponden a envíos por vía terrestre desde el distrib u id o r más próxim o o desde Mi
por la misma vía.
Por suscripciones aéreas certificadas, consultar a la ad m inistra ción.
Las opiniones vertidas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores.
Se autoriza la reproducción del material publicado con mención de la fuente y envío de dos números de la publicación a la |
torial de VISPERA.
La revista se reserva el derecho de retener los originales que se le envíen, así como de de cid ir sobre su publicación.


!
víspera

un servicio para América Latina

del Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos

publ. bimestral / año 4, núm. 19/20. octubre-diciembre 1970

redacción y administración: Canelones 1486, Montevideo

Dirección cablogràfica: Paxromana / Montevideo.


B! víspera
Publicación bimestral / ario 4. Número 19-20. Octubre Diciembre de 1970

Redacción y Administración: Canelones 1486, Montevideo / Teléfono: 4 79 02.


Dirección cablegràfica: Paxromana / Montevideo.

Editor: Héctor Borrat.


Secretario de Redacción: Carlos Horacio Urán R.
Redactores: César Aginar (Montevideo), Rolando Amas Cobián (Lima), Gonzalo Arroyo (Santiago), Carlos Baraibar (Monica
Horacio Bojoíge (Montevideo), Ernesto Cara'enal (Solentiname, Nicaragua), Luis A. Carriquiry (Montevideo), Guzmán Can
(Montevideo), José Croatto (Buenos Aires), Pablo Dabezies (Montevideo), Luciano Dourado Mattos (París), Enrique Dusnnl
doza), José Gaido (Córdoba), Baya-do José García Núñez (Managuai), Lucio Gera (Buenos Aires), Gilberto Giménez (Aquí
Gustavo Gutiérrez Merino (Lima), Enrique Mareque (Buenos Aires), Alberto Methol Ferre (Montevideo), José Alfonso <1«
Nunes (Belo Horizonte), Bryan Palmer (Montevideo), Antonio Pérez García (Montevideo), Guillermo Rodríguez Melgare)» III
Aires), Alberto Silva (París), Paulina Spinoso (Buenos Aires), Darío Ubilla (Montevideo), José A. Viera Gallo (Santiago), tt
Wanderley (Río de Janeiro).

Precio Su«»*4
de venta • hJ
Distribuidores: U$S III

ARGENTINA Buenos Aires: José L. Cassanovas, José Cubas 3543 0.80


Córdoba: Héctor Bruno, 9 de Julio 508
Mendoza: Pbro. Carlos Pujol, Espejo 567
Santa Fe: Alberto Estrubia, Gral. Paz 5051
BRASIL Säo Paulo: Llvraria Duas Cidades, Rúa Bentos Freitas 158 0,70
BOLIVIA La Paz: Librería San Pablo, Casilla 3152 0,70
Cochabamba: Mario Suárez, casilla 1239
COLOMBIA Bogotá: Pablo Enrique Cabal, Apartado aéreo 21056 0,70
Luis Bernai, Librería Nueva, Carrera 69, N9 12-85
M edellin: Librería Aguirre, calle 53, N9 49-123
Calí: Julián Arboleda, calle 2 sur N? 1243 - 49 piso
CHILE Santiago: P atricio León Gálvez - AUC. V illa vicencio 337 0,80
COSTA RICA San José: Mercedes U libarri, Apartado 2715 0,70
ECUADOR Quito: Francisco Ron, Chile 451 0,80
Guayaquil: Jorge Bohorquez, Apartado 5230
EL SALVADOR San Salvador: P. Esteban A lliet, Apartado 11112 •0,80
MEXICO México: "L ib ro s de Hoy” , Serapio Rendón 43 0,80
Morelia: P. Francisco Villaseñor, Em iliano Zapata 40
NICARAGUA Managua: Bayardo García, 59 Calle S. O. 1007
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PARAGUAY Asunción: A. C. Especializada, Apartado 394
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PUERTO RICO San Juan: Isabel C. Escabi, Ramón Ramos 270, Roosevelt, PR 00918 0,70
REP. DOMINICANA Santo Domingo: M anuel de Js. Olivos, Espina 2 0,80
VENEZUELA Caracas: Librería Nuevo Orden, M ijares a Jesuítas 1.50
U. S. A. W ashington: Michael Lenaghan. Latin American Bureau, Tower B uilding , 1.50
1401 " K " Street, N .W . D.C. 20005
CANADA Montreal: Pierre Beemans, 5145 Côte Saint-Luc
1,50
EUROPA Bruxelles: Hugo Neira, Av. Legrand 45

URUGUAY Montevideo: Librería América Latina, 18 de Julio 2089 200

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“1
Los precies señalados para suscripciones corresponden a envíos por vía terrestre desde el d is trib u id o r más próxim o o desde

Las opiniones vertidas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores.
Se autoriza la reproducción del m aterial publicado con mención de la fue nte y envío de dos núm eros de la p u blicación a In H
torial de VISPERA.
La revista se reserva el derecho de retener los originales que se le envíen, así como de d e c id ir sobre su p u b lica ció n .
'spera

un servicio para América Latina

del Movimiento Internacional de Estudiantes Católicos

publ. bimestral / año 4, núm. 19/20. octubre-diciembre 1970

redacción y administración: Canelones 1486, Montevideo

Dirección cablegráfica: Paxromana / Montevideo.


Impreso en forma cooperativa en los
talleres gráficos de la Comunidad del
Sur, Canelones 1484, Montevideo, Uru­
guay, en el mes de diciembre de 1970.
Comisión del Papel. Edición ampara­
da en el artículo 79, de la ley 13.349.
Precio de venta al público, sujeto a
modificación de acuerdo a la ley
13.720 de 16 de diciem bre de 1968.
$ 200
CENTRO DE DOCUMENTACION
MIEC JECI
—un servicio para equipos, comunidades y militantes comprometidos en una transfor­
mación radical de la sociedad latinoamericana.
—un apoyo para la maduración del compromiso cristiano en la sociedad.
—un servicio de los Secretariados Latinoamericanos del Movimiento Internacional de Es­
tudiantes Católicos (MIEC - Pax Romana) y de la Juventud Estudiantil Católica Inter­
nacional (JEC-I).

PUBLICACIONES
Servicio de Documentación — un folleto mensual de documentación es­
pecializada.
SPES — boletín informativo de los Secretariados La­
tinoamericanos del MIEC y la JECI
Libros:
1. La Pastoral de la Iglesia en América Latina, del P. Gustavo Gutiérrez
(Agotado).
2. Iglesia-Universidad, del P. Gilberto Giménez, César Aguiar y Guzmán
Carriquiry ......................................................................................... $ 1.—
3. América Latina: protesta estudiantil y fe cristiana, de Almery Bezerra de
Meló .................................................................................................. $ 1.20
4. Apuntes para una interpretación de la Iglesia Argenitna, de Lucio Gera
y Guillermo Rodríguez Melgarejo ............................................... $ 150.00
Próximamente:
HISTORIA POLITICA del Movimiento Estudiantil:
50 años de reforma y la revolución, de Carlos H. Urán R.

SUSCRIPCIONES
América Latina USA o Europa
Servicio de Documentación
12 números por año
—Suscripción General U$S 8 U$S 12
—Suscripción estudiantes " 4 * 6
— Números atrasados " 1 * 2
—Números sueltos " 0,80 " 130

SPES

12 números por año


—Suscripción General U$S 8 U$S 12
—Suscripción estudiantes ^ " 4 " 6
—Números atrasados,. ” 1 " 2
— Números sueltos " 0,80 " 1.50
NOTA: los precios uruguayos deben consultarse. Los precios en el extranjero incluyen
franqueo por tierra. Franqueo aéreo debe consultarse. Afiliaciones colectivas, precios
especiales.

OTROS SERVICIOS
—Bibliografías: se elaboran bibliografías especializadas en problemas universitarios, culturales, políticos
y religiosos de América Latina.
—Contratos de investigación y asesoramiento: sobre los mismos temas citados, se acuerdan contratos
con instituciones y/o personas interesadas en temas específicos.
Dirección: Canelones 1486, Montevideo, Uruguay. T e!.: 4.79.02. Dirección cablegráfica: Paxromana
Montevideo.
Impreso en forma cooperativa en los
talleres gráficos de la Comunidad del
Sur, Canelones 1484, Montevideo, Uru­
guay, en el mes de diciembre de 1970.
Comisión del Papel. Edición ampara­
da en el artículo 79, de la ley 13.349.
Precio de venta al público, sujeto a
modificación de acuerdo a la ley
13.720 de 16 de diciembre de 1968.
CENTRO DE DOCUMENTACION
M liC JECI
—un servicio para equipos, comunidades y militantes comprometidos en una transfor­
mación radical de la sociedad latinoamericana.
—un apoyo para la maduración del compromiso cristiano en la sociedad.
—un servicio de los Secretariados Latinoamericanos del Movimiento Internacional de Es­
tudiantes Católicos (MIEC - Pax Romana) y de la Juventud Estudiantil Católica Inter­
nacional (JEC-I).

PUBLICACIONES
Servicio de Documentación — un folleto mensual de documentación es­
pecializada.
SPES — boletín informativo de los Secretariados La­
tinoamericanos del MIEC y la JECI
Libros:
1. La Pastoral de la Iglesia en América Latina, del P. Gustavo Gutiérrez
(Agotado).
2. Iglesia-Universidad, del P. Gilberto Giménez, César Aguiar y Guzmán
Carriquiry ........................................................................................ $ 1.—
3. América Latina: protesta estudiantil y fe cristiana, de Almery Bezerra de
Meio ................................................................................................. $ 1.20
4. Apuntes para una interpretación de la Iglesia Argenitna, de Lucio Gera
y Guillermo Rodríguez Melgarejo ...............................................$ 150.00
Próximamente:
HISTORIA POLITICA del Movimiento Estudiantil:
50 años de reforma y la revolución, de Carlos H. Urán R.

SUSCRIPCIONES
América Latina USA o Europa
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12 números por año
—Suscripción General U$S 8 U$S 12
—Suscripción estudiantes " 4 * 6
— Números atrasados * 1 • 2
—Números sueltos " 0,80 " 1^0

SPES

12 números por año


—Suscripción General U$S 8 U$S 12
—Suscripción estudiantes ” 4 " 6
—Números atrasados " 1 ” 2
— Números sueltos " 0,80 " 1,50
NOTA: los precios uruguayos deben consultarse. Los precios en el extranjero incluyen
franqueo por tierra. Franqueo aéreo debe consultarse. Afiliaciones colectivas, precios
especiales.

OTROS SERVICIOS
—Bibliografías: se elaboran bibliografías especializadas en problemas universitarios, culturales, políticos
y religiosos de América Latina.
—Contratos de investigación y asesoramiento: sobre los mismos temas citados, se acuerdan contratos
con instituciones y/o personas interesadas en temas específicos.
Dirección: Canelones 1486, Montevideo, Uruguay. T e l.: 4.79.02. Dirección cablegráfica: Paxromana
Montevideo.
CRISTIANISMO Y SOCIEDAD"
(Aparece trimestralmente)

necesita obtener el decidido apoyo de los cristianos latinoamericanos que se intere­


sen por el tema de la responsabilidad social cristiana. A tal efecto invitamos a usted a
suscribirse enviando el siguiente formulario a.-

ISAL
Secretaría Administrativa
Casilla de Correo 179, Montevideo, Uruguay.

Señor Administrador de “ Cristianismo y Sociedad".


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DIRECCION .................... ...........................................................................................................
Ciudad .................. .............. E stado...................... ......... País .............................................
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Adjunto cheque por: ........... .'....................................................................................................

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(Cada suscripción anual comprende una entrega de 4 números)

URUGUAY y DESCUENTOS ESPECIALES


ARGENTINA ............. U$S 2.00 Suscripción por 2 años .. 10 %
AMERICA y EUROPA . " 2.50 Suscripción por 3 años .. 20 %
Número suelto ....... ” 0.75
Número atrasado...... " 1.00

“ CRISTIANISMO Y SOCIEDAD”

PUBLICA EN SU N<? 24-25:

TEOLOGIA Y LIBERACION

Gustavo Gutiérrez Merino — Jungen Moltmann — Julio de Santa Ana — Noel Olaya —
Pedro Negre.
Gracia y
condición humana
por / . L. Segundo y otros
Tomo II de la obra Teología abierta para el laico adulto.

U na obra que destruye los mitos que ocultan en latino-


américa el verdadero restro del Evangelio.
Vida en el amor
por Ernesto Cardenal
Nuestra idea de Dios
El amor no es un sueño, es el verdadero centro del por / . L. Segundo y otros
dinamismo creador que llamamos vida. El amor es el
ser. El tercer número de Cuadernos Latinoamericanos. T omo iii de la obra Teología abierta pare el laico
adulto. Una revisión global de la teología necesaria
para la vida y el compromiso del laico. El trabajo de
un equipo de teólogos latinoamericanos pensando con
De la sociedad laicos para laicos. -t

a la teología La verdad
por / . L. Segundo

La palabra latinoamericana de Dios nos interpela y


convoca a una dura pero creadora y fecunda tarea.
os hará libres
El segundo número de Cuadernos Latinoamericanos. por P . van der Meer de Walcheren

C risto ha dicho Yo soy la Vida. Nunca dijo Soy la


teología. Una contestación a Le paysan de la Garonne.
Servidores
del aggiornamento Salmos
por Ernesto Cardenal
por R. J. Bunnik
T raducida ya a siete idiomas» la obra de este gran
El autor estudia-el ámbito de la acción y vida sa­ poeta nicaragüense —que protesta, ora y blasfema, agra­
cerdotal, su teología y su crisis actual. Una profunda dece y exige— es el testimonio de un mundo Heno de
reflexión sobre la función pastoral en una Iglesia que extremos.
mira al mañana.

Alianza y creación
La respuesta por P. Schoonenberg

de los teólogos E l conocido teólogo nos presenta en este libro al Dios


de la Creación cual se revela en la Alianza que funda­
por K . Rahner, E. Schillebeeckx y otros menta la historia de la salvación.

Los MÁS reputados teólogos de hoy contestan a los


problemas que afronta la Iglesia. La imagen una
reflexión teológica viva sobre una Iglesia que marcha En Perú: Librería Studium S.A . Camaná 939, Lima. En
al mañana. México: Ediciones Carlos Lohlé , Berlín 17, México
6 D.F. y en todas las buenas librerías de América
latina y España, y en:

El Padre Lebret
La economía al servicio del hombre,
por F. Malley

Un homenaje a quien fuera profeta de nuestro tiem­


po, pionero del desarrollo y do la promoción humana
universal y especialmente latinoamericana.
envido
Revista de política y ciencias sociales

• Sumario del N? 2

Noviembre de 1970

* La situación del investigador científico en


la Argentina por ......................................... Héctor Abrales
* El neocolonialismo en la Argentina (Etapa
inglesa) por . . . ............ ................................ NI. Fernández López
* Leopoldo Marechal: el potro de la muerte
por ............................................................... Santiago González
* Reportaje biográfico a José María Rosa por Tomás Saraví
* Felipe Varela y la lógica de los he ch o s_ José Feinmann
* Salida política y conciliación nacional por Claudio Ramírez
* La explotación de la sociología p o r Ernesto Villanueva
.

* Arquitectura y dependencia p o r ...... Tupau


* Alma encadenada de E. Cleaver, p o r G. Bruno Roura
.

* Documentos: Ley de Industrias del Perú,


Carta abierta del P. Carbone, Mensajes de
Perón a Ongaro y a las “ 62” ........................
* Bibliografías: sobre peronismo, p o r Héctor Cordone
.

Pedidos y suscripciones a: Precio del ejemplor: 4,00 $a.


Independencia 3113, Buenos Aires,
Rep. Argentina. Suscripción a 4 números: $a. 15,00.
carta del editor

A los dos años del ascenso al poder de la junta militar que, en Perú,
ha iniciado un ciclo de grandes cambios de fuerte entonación naciona­
lista, volvió a corcovear el espinazo andino. Dos veces. En Chile, fue eJ
triunfo electoral de la Unidad Popular que lleva a la presidencia al mar-
xísta Salvador Allende y en Bolivia, apuntalado por las fuerzas armaaas
pero también con el rápido apoyo de obreros, campesinos y estudiantes,
el ascenso al poder del General Torres, llamado a afirmar y acentuar, s&
espera, las mejores líneas del régimen del General Ovando.
Las expectativas se multiplican. Una vez más, para mejor calibrarlas
parece oportuno memorizar antecedentes. Ya en Octubre del 67, en nues­
tro tercer número, Romeo Pérez volvía de un viaje a Santiago con un
diagnóstico que los años siguientes confirmarían "Chile en ebullición".
Ahora, ante la expectativa de todos, queda abierta “ la vía chilena” .
A ella le dedicamos el "informe” de este número doble.
Junto a un análisis suyo, publicamos el ensayo que tuvo la gentileza
de escribir para VISPERA Vivián Trías, del Partido Socialista del Uruguay,
que asistió, como este editor, a la celebración del cambio de mando en
Santiago d§ Chile^,
Allí realizamos las entrevistas que nutren buena parte de este “ in­
forme” .
Por su parte, la nueva coyuntura boliviana da motivo a un segundo
trabajo para VISPERA de Raúl F. Abdie-Aicardi, profesor de historia, cu­
ya colaboración con esta revista comenzó en el número anterior con una
interpretación política de la década del 60. Antiguo especialista en el
proceso boliviano, AbadieAicardi ha dedicado un libro a “ Economía y So­
ciedad de Bolivia en el siglo XX: El antiguo régimen".
El frente electoral chileno, sin duda heterogéneo, seguirá unido, ahora
que conquistó el poder? ¿Cuál será la impronta que su mayoría marxis-
ta pondrá en el nuevo régimen? ¿Y el rol a asumir por la democracia
cristiana? La firme vocación latinoamericana que distinguió a la can­
cillería de Gabriel Valdés ¿en qué términos se expresará ahora? El área
de los tres grandes procesos andinos, geográficamente unida, ¿lo estará
también en una política liberadora? Es más necesario que nunca el sos­
tén recíproco entre Perú, Bolivia y Chile.
¿Cómo habrá de resolver a su vez el nuevo gobierno militar boliviano
esa permanente alternativa entre inestabilidad anárquica o la reacción
tipo Barrientes? Podrá acaso el nuevo presidente, con problemas in­
ternos en el ejército y una clase obrera que sigue operando por sepa­
rado, construir un sistema más sólido que el que pudo armar Ovando
y sobrevivir haciendo lo que ante todo urge, en Bolivia como en tantas
otras partes, esto es, capitalizar al país?
¿Y cuál será la reacción de los dos "colosos" sureños, Argentina y Bra­
sil, ante el nuevo giro que está tomando la zona andina? Una “ situa­
ción", por Bryan Palmer, enfoca esta otra dimensión del problema, sin
dejar de referirla, claro está, a la presión decisiva, la que viene de los
[Link].
Desde Santiago de Chile, el filósofo brasilero Hernani M? Fiori, hasta
hace un tiempo vice rector de la Católica, nos hace llegar un ensayo
sobre Concientización y Educación; desde Porto Alegre, el jesuíta Matías
Martinho Lenz describe e interpreta otro tema muy vasto, el de los mo­
vimientos mesiánicos que tanto han proliferado en su país.
Finalmente, Horacio Bojorge, habla de la fundamentación bíblica de
una “ Teología de la liberación en los temas del Exodo de Israel” .
Y Alberto Methol Ferré explora el sentido del itinerario asiático de
Pablo VI y su redescubrimiento de la iglesia en el Tercer Mundo.
ALBERTO METHOL FERRE
perspectivas

Redescubrir la Iglesia
en el Tercer M u n d o

I. Pablo V I en Asia y Oceania. sita fraternal, toda la Iglesia se volviese a ma­


nifestar verdaderamente misionera en todos sus
miembros. ¡Qué llamada surgirá, esperamos, de
estos inmensos continentes, en los que habita
No sólo su nombre, sino su práctica, evoca al más de la mitad de la humanidad! Estos son los
infatigable Pablo, apóstol de los gentiles. Así, al problemas más urgentes de la Iglesia de hoy,
término de su inmenso y agotador recorrido pas­ después del Concilio: cómo anunciar a Cristo,
toral por Asia y Oceanía, ya adquiere pleno per­ cómo dar testimonio de su Evangelio, cómo es­
fil y consistencia el designio “tercermundista” tablecer el diálogo entre la Iglesia y aquellas
que será uno de los rasgos dominantes del Pon­ muchedumbres”. (23/6/70)
tificado de Pablo VI. Apenas se ha movido en
el centro tradicional de la Iglesia Católica, es
El gran tránsito del Concilio Vaticano II ha
decir, Europa. Sólo una peregrinación a Fátima
aportado a la Iglesia innumerables bienes y
(Portugal) y una significativa visita a Ginebra,
nuevos y fecundos problemas. Pero también, co­
símbolo protestante, a la Organización Interna­
mo todo, ha suscitado nuevas perplejidades. En
cional del Trabajo y al Consejo Ecuménico. Y
el mundo rico del Norte, gran parte de la ac­
una sesión en la UN en Nueva York. Pero el
tividad de teólogos y laicos católicos se ha di­
énfasis resulta, no sólo de su peregrinaje inau­
luido en cuestiones intraeclesiásticas. Han que­
gural a las fuentes, Jerusalem, y su visita a Es­
rido renovar contemplándose el ombligo. Y es­
tambul, al Patriarca Ortodoxo Athenagoras, sino
to ha generado también una peligrosa quiebra
de Bogotá y Medellín (América Latina), Kam-
del espíritu misionero, de la responsabilidad mi­
pala y Uganda (Africa), Bombay (India) y
sionera de muchos. Y muchos han desertado,
ahora en su reciente periplo por Persia, Pakis­
como siempre, con los mejores pretextos, que
tán, Filipinas, Samoa, Australia, Indonesia, Hong
son los que nunca faltan. ¿Cuando en la Igle­
Kong (China) y Ceilán. Gigantesco esfum o pa­
sia no se ha invocado a Cristo, para dejar a
ra este misionero de 73 años, siempre tenaz, fuer­
Cristo? ¿Cuando no se ha invocado la “pure­
te y dueño de sí. Con Pablo VI el Papado rom­
za” de la Iglesia, para descomprometerse con
pe en su praxisi el cascarón europeo, camina per­
la misión de la Iglesia?. Eso ocurre también
severante desde el Norte hacia el Sur. Quiere li­
entre nosotros. Pablo VI, con discreción cari­
berar a la Iglesia del Norte y reencontrarla en
tativa, no ha hecho alusión directa a tal y tan
el Sur. Vasta, compleja, difícil tarea. Como lo
real situación, pero la alude cuando convoca a
ha dicho Pablo VI: “A tiempos nuevos, destino
todos los católicos a “volverse a manifestar mi­
nuevo, con la única preocupación de ser fiel a
sioneros”. Pues la misión, es un hecho, está os­
nuestra misión pastoral, que, por disposición di­
curecida. De ahí su insistencia: “Toda la Igle­
vina, se ejerce como servicio”.
sia, hoy, por medio de sus obispos, de sus sacer­
dotes, de sus laicos más generosos y sensibles,
“Desearíamos ardientemente que, con esta vi­ debe vivir en estado de misión”. Y la misión ha-
y '
s
cía “adentro”, se hace misión hacia “afuera”. archiconocida por todos, fieles o profanos? ¿No
Por eso Pablo acude no sólo a la palabra, sino ha hablado el Concilio con exhaustiva sobrea­
al lenguaje de la fortaleza de sus actos. Con bundancia? Sí, sí; pero recordemos ante todo
ellos, establece la jerarquía de las urgencias. Y que a la Iglesia nunca se le conoce bastante; es
con esa jerarquía de urgencias, hace pasar a un “misterio”; es una realidad que incluso en
segundo plano, a su auténtico lugar mezquino, sus aspectos “visibles” e institucionales se pre­
muchas disputas narcisistas de la Europa de hoy senta como “sacramento” esto es, como signo y
que, por natural influjo metropolitano, influ­ como instrumento de un plan divino en el mun­
yen, distorsionantes, en nuestras tierras. Pero do. Nunca será suficientemente conocida y ex­
aquí también, no faltan buenas razones -—per­ plorada . . . Debemos descubrirla siempre”. Y
sonales, políticas, sociales o las que fueren— ahora ¿qué pasa? ¿Cuales los nuevos motivos?.
para crucificar a Cristo y su Iglesia. Nunca fal­
taron, nunca faltarán.
Pablo VI registra un hecho: “Después que
el Concilio nos ha hablado tanto de la Iglesia,
Tarea difícil, esta de anunciar el escándalo
nos encontramos hoy con una cierta sensación
de la Cruz, de la muerte y resurrección del Dios- de vértigo conceptual, de tal manera que no
hombre, Cristo, en el mundo ancho y ajeno. Es­ permanecemos adheridos atentamente a lo que
cándalo y desproporción de la misión en el verdaderamente la Iglesia nos ha enseñado de
mundo. Pablo VI hizo referencia a tal situación. sí misma en la hora de la plenitud del espíritu
A los tres personajes, que son las multitudes hu­
y de su propia autoridad (cfr. Ac 1.5.28) po­
manas de hoy, el misionero y Cristo, protago­ demos estar expuestos a desequilibrios concep­
nistas de esta historia. Y tras mentar la mu­ tuales que derivarían la mayor parte de las ve­
chedumbre dé los hombres, sabios e ignorantes, ces de una visión parcial, aislada y subjetiva de
dominadores y esclavos, conquistadores de cie­ algún aspecto de la Iglesia misma”. Ese “vértigo
lo y tierra, prodigio de bien y mal, dijo del conceptual” nos es patente a todos, tiene más
otro' personaje mediador: “pequeño como una
olor a encierro que a apertura. Es más de con­
hormiga, débil, inerme, es el apóstol, el men­
ventículos que de Iglesia planetaria, sal de la
sajero del evangalio, el testimonio, el Papa mis­ tierra, semilla en campos con cizaña. Hay so­
mo, en este caso, que osa medirse con los hom­
ciólogos que sólo ven la Carne de la Iglesia, pe­
bres . ., ¿David y Goliat? Otros dirán: Don
ro no saben encontrarla y descubrirla allí mis­
Quijote. Escena sin importancia, escena supera­
mo en Cristo. Hay teólogos que espiritualizan
da, escena embarazosa, escena peligrosa, escena a la Iglesia y a Cristo, y menosprecian su car­
ridicula. Eso se oye decir y las apariencias pa­
nalidad institucional. Nuevos dualismos, nuevos
recen i justificar esos comentarios. Pero cuando
maniqueismos, nuevas formas de descoyuntar y
el pequeño hombre logra obtener un poco de ocultar a la Iglesia. Así, nos dice: “actualmen­
silencio y algún oyente, habla con un tono de
te está de moda observar a la Iglesia en su as­
certidumbre totalmente singular. Sin embargo,
pecto sociológico, en los fenómenos y en las for­
dice cosas inconcebibles, misterios de un mun­
mas que su vida expresa en un plano humano,
do invisible pero próximo, el divino, el mundo
institucional, estadístico, económico e histórico,
cristiano, pero misterioso”. Pero existe además
con cierto rigor científico y con la convicción
otro personaje, el fundamental: “Una persona
final de haber delineado el cuadro de la rea­
que es esencialmente palabra, un verbo hecho
lidad eclesial, sin recordar siempre las causas,
hombre, el verbo de Dios ¿Donde estaba y don­
ciertamente no todas humanas y ponderables,
de está el verbo de Dios hecho carne? Porque
de las que surge tal cuadro. Quien centra la
ya era — y es— claro, que él estaba y está pre­
atención en este cuadro como meta adecuada
sente. Es el tercer personaje de la escena mun­
del estudio sobre la Iglesia, deberá sentir, en vv
dial: el personaje que la domina y la ocupa to­
determinado momento, el deber y la necesidad
talmente”. (24/11/70) de redescubrirla.

II. Descubrir de nuevo a la Iglesia. Una observación análoga se puede hacer


acerca de la concepción espiritualística y caris-
Tal el propósito manifiesto de Pablo VI. Ex­ málica de la Iglesia, que profesan algunos alum­
plicando el objetivo eclesial de su viaje, Pablo nos de escuelas protestantes ya superadas, como
VI manifiesta: “¿Qué vamos a hacer a llí? ... si este valor, puramente “pneumático”, es decir
Nos urge más bien ahora advertir que se trata espiritual, fuese el único verdaderamente inte­
de un acontecimiento que debería estimular el resante ofrecido por la Sagrada Escritura y el
pensamiento de todos a descubrir la Iglesia. Pe­ único constitutivo de la Iglesia (Cfr. Allo-Pre-
ro ¿acaso no ha sido ya descubierta, conocida y miere Epitre aux Cor. pas. 87 ss). También en
este caso será recomendable un redescubrimien­ III . Las etapas significativas del itinerario.
to de la verdadera realidad eclesial”.
Primero, un esquema de los países recorridos.
¿Y cómo conseguir ese redescubrimiento? En Pakistán: 100 millones de habitantes, 500.000
losi libros, en los estudios? No alcanza, en el católicos, dos arzobispos y nueve obispos. Fi­
sentido profundo de nuestra actualidad. “No es lipinas: 36 millones de habitantes, inmensa ma­
superfluo, dada nuestra necesidad actual de un yoría católica. Islas de Samoa: 135 mil habi­
conocimiento experimental, existcncial de la Igle­ tantes y 40 mil católicos con un Obispo. Aus­
sia, el testimonio que nuestro viaje quiere tri­ tralia: 12 millones de habitantes y 3 millones
butarle. ¿De qué testimonio se trata? Lo he­ de católicos. Un cardenal, 25 obispos. Indo­
mos dicho ya. Queremos testimoniar sus íntimas nesia: 110 millones de habitantes y 3 millones
y misteriosas propiedades, y sus admirables no­ de católicos, 1 cardenal y 32 obispos. Hong
tas exteriores. La Iglesia es una, santa católica Kong: 4 millones de habitantes y 250 mil ca­
y apostólica. Reflexionad sobre ello y rereis có­ tólicos. Un obispo. Ceilan: 12 millones de ha­
mo estos aspectos característicos de la Iglesia bitantes y casi un millón de católicos. 1 carde­
pueden aparecer con mayor evidencia por este nal y 6 obispos.
episodio sencillo, y al mismo tiempo singular, de La visita a Pakistán Oriental se programó a
su historia... Nuestro viaje quiere ser princi­ último momento, ante las dramáticas noticias
palmente un encuentro... Un encuentro de her­ del cataclismo que hizo cientos de miles de víc­
m anos... Constituirá para nosotros un autén­ timas. El breve pasafe de Pablo VI por Dacca
tico gozo eclesial el descubrir qué hermanos te­ tuvo el propósito de manifestar su solidaridad.
nemos, y en qué número, en tierras desconoci­ Previamente, pasó en escala por Teherán. Tie­
das y lejanas... Un encuentro con pueblos rras musulmanas. Pero el centro principal es­
exhuberantes, como son los países que visitare­ taba en Filipinas, el único país masivamente ca­
mos: y ¿no podrá ser esta estupenda experien­ tólico del Asia.
cia una confirmación, un redescubrimiento que
la Iglesia realiza, podríamos decir sola en me­ Allí, a su llegada a Manila, ocurrió el inten­
dio de los acatares del mundo, el prodigio histó­ to de asesinato en el aeropuerto. Días antes la
rico y espiritual de la victoria sobre el tiempo? policía había anunciado estar en los hilos de
¿No será una confirmación de la victoria no un complot. Luego apareció un curioso asésino,
mediante el efecto típico del tiempo que pasa, un pintor boliviano Benjamín Mendoza, rápi­
de la caducidad por las vías de la revolución o damente calificado de “demente”. Nos referire­
de la muerte, sino mediante la vitalidad secreta mos luego a esta cuestión, nada superflua por
propia de la Iglesia, que hace de su pasado un cierto. Allí en Manila Pablo VI desplegó una
manantial de su perenne resurgimiento y de su intensa actividad. Tuvo la más gigantesca re­
porvenir por medio de la fidelidad viva y ope­ cepción multitudinaria. Y se ofició la misa pú­
rante de su tradición? blica más inmensa de la historia cristana; se
congregaron al aire libre dos millones de per­
Descubriremos las huellas de los misioneros sonas. Hizo un extenso discurso, insistiendo en
heroicos que fueron los primeros en anunciar denunciar la “brecha entre los países pobres y
allí el Evangelio e implantar la Iglesia. Descu­ los países ricos” y abogó por la paz en el Viet­
briremos la vocación original de aquellas cris­ nam.
tiandades, que tienen ahora la posibilidad de Se reunió con la conferencia episcopal de Fi­
afirmarse con las energías y los valores de sus lipinas. Este fue también un objetivo primordial
civilizaciones seculares y de proporcionar al ár­ de Pablo VI: trabajar colegialmente con los
bol antiguo de la Iglesia nuevas hojas, nuevas obispos. Así como en América Latina inauguró
flores y nuevos frutos”. ^ la Conferencia de Medellín, y clausuró en Kam­
pala el primer simposio de los obispos africa­
¿A quien se dirige Pablo en este discurso? nos, ahora participaba la primera de Filipinas.
Sin duda, sólo a los noratlánticos se les puede Ya lo había manifestado: Daba prioridad a “un
mentar los “hermanos de tierras desconocidas y encuentro con los obispos. Descubriremos una
lejanas”. De tal modo, a los “vértigos concep­ vez más cómo la colegialidad es efectiva y ope­
tuales” de la sociedad del consumo, Pablo VI rante”.
abre las ventanas al viento cálido del mundo
del Sur- Esa es su marcha, esa es su corrección De tal modo, Pablo VI realiza las directivas
fraterna a los fieles del Norte. Pasar de los con­ del Concilio, promueve la colegialidad y afianza
testatarios de salón a las muchedumbres del Ter­ al Sínodo. Pedro actúa verdaderamente como ca­
cer Mundo. Del vértigo conceptual existencia- beza del colegio episcopal. Más aún. Actúa como
lista, pasamos al vértigo innumerable de las exis­ incentivador. Pues uno de los rasgos de la Igle­
tencias del Tercer Mundo. sia en Filipinas es el conservatismo y el inmovi-
lismo de sai primado, el cardenal Santos y de acentuando más sus anticipaciones de Cristo que
parte del episcopado. Pablo actuó como potente sus diferencias: “La Iglesia no rechaza nada de
promotor de los sectores más dinámicos y avan­ lo verdadero y santo que hay en las religiones.
zados. Y aquí se muestra como el “centro” pue­ Ella considera con un respeto sincero sus modos
de operar para remover a la “periferia”. La de obrar y de vivir, sus reglas y sus doctrinas.
“verticalidad” como amparo y correctivo cató­ La Iglesia mira con estima a los musulmanes que
lico de inmovilismos “horizontales” locales. ¡Las adoran al Dios uno, vivo y subsistente, miseri­
cosas no son nunca en una sola dirección! cordioso y todopoderoso, creador del cielo y de
la tierra y que ha hablado a los hombres; ella
Tras las abigarradas multitudes filipinas, su admira en el hinduismo a aquellos que buscan
visita a los barrios pobres de Tondo, Manila, de la liberación de las angustias de nuestra condi­
sus fervientes alocuciones a grandes masas ju­ ción, ya por los ejercicios de la vida ascética, ya
veniles, y a los trabajadores, Pablo VI pasó a por la meditación profunda, ya por el refugio en
Oceanía y se detuvo en Pago Pago, isla de Sa- Dios mediante el amor y la confianza. Ella cons­
moa. Luego, otro mundo, casi en las antípodas tata que en el budismo es reconocida la insufi­
del que dejaba: Australia. La solitaria y recelosa ciencia radical de este mundo que cambia”. Re­
sociedad rica de vastas clases medias, de la enor­ cibió el obsequio de un Buda hecho por los
me Australia, apenas bordeada por el hombre. bonzos.

En Signey, los actos de Pablo VI fueron tam­ Luego a Hong Kong, las puertas de China. Va­
bién altamente significativos. Advirtió a los aus­ le aqui recapitular, por su importanda. La Chi­
tralianos del peligro de su confort, denunció las na tiene rotos sus vínculos con la Iglesia Cató­
murallas racistas, la exclusión de razas no blan­ lica desde 1947. Los analistas recordaron que
cas, con que se protegían del búhente mundo po­ a fines de 1967, Pablo VI —ante las conmocio­
linesio y asiático, pobre, que desborda y al que nes y ecos de la “revolución cutural” en China—
los australianos cierran las puertas de sus tierras había declarado con énfasis: “Queremos reanu­
de vastos horizontes. Participó de la primera dar con el pueblo chino del continente, las rela­
Conferencia de los obispos de Australia y Ocea­ ciones que no hemos roto voluntariamente. Que­
nía. Fue rodeado por entusiastas y más sobrias remos reanudar los contactos para hacer saber
multitudes en el Signey angloparlante. Hubo al­ a la juventud china con qué emoción y afecto
gún acto de protesta de protestantes extremos: consideramos sus aspiraciones presentes hacia
“Cristo salva, Roma esclaviza”. Y tuvo lugar un un ideal de vida nueva, laboriosa y próspera, en
memorable acontecimiento ecuménico: Pablo VI la concordia. Desearíamos también hablar de la
participó en el servicio religioso con los obispos paz con aquellos que presiden hoy los destinos
anglicanos. Era la primera vez que el Papa rea­ de China continental. Esos son nuestros deseos
lizaba el Oficio Divino con hermanos separados. y nuestros votos. .. Pero conocemos bien las di­
De tal modo, en este retoño extremo de la vieja ficultades de la hora presente”- Y ahora, desde
Inglaterra, a poco de canonizar en Roma a 40 el Vaticano, se había insistido en la importancia
mártires católicos que se negaron a someterse del mensaje de Pablo VI a “todo el pueblo chi­
al cisma estatal de Enrique VIII, Pablo VI en­ no” desde Hong Kong, que es la diócesis más
viaba su más claro mensaje ecuménico a la Igle­ numerosa de católicos chinos.
sia de Inglaterra. Pero también señaló, con ple­
na responsabilidad, lejos de concordismos fáciles Ya Pekín había dado también muestras de bue­
y blanduzcos que “la unidad ecuménica sólo po­ na voluntad al liberar al obispo Walsh, de Shan-
drá lograrse a costa de sufrimientos”. Pues la gay, y el Vaticano agradeció al embajador chino
historia no puede cerrarse de la noche a la ma­ en Belgrado ese acto. Es de todos conocida la
ñana. “No puede borrarse la historia”. No se trágica vicisitud de la Iglesia Católica en China,
debe incurrir en tamaña frivolidad. Y los sufri­ con su jerarquía, sacerdotes, etc., en mayor parte
mientos mutuos de la separación, tan reales y encarcelados y perseguidos. Los intentos de fun­
desgarradores sólo podrán rescatarse a los mis­ dación de una “iglesia nacional católica”. Hace
mos costos: “La unidad que el movimiento ecu­ poco el órgano Bandera Roja reconocía, sin em­
ménico se empeña en lograr debe ser comprada bargo, la obstinación y perseverancia de los ca­
a un precio similar”. Lo contrario sería impie­ tólicos en las “creencias reaccionarias”. Ahora la
dad y no obediencia a Cristo, único camino. prensa de la China de Mao guardó silencio en
toda la gira papal. Es un claro gesto amistoso,
Luego, de Australia nuevamente al abigarrado pues lo normal ha sido la más violenta diatriba
mundo de Indonesia. Allí, en Yakarta, evocó la contra la Iglesia. Por otra parte, estos movimien­
presencia católica desde 1546, en las huellas de tos ocasionaron roces con el gobierno de For-
San Francisco Javier. Allí se refirió a las gran­ mosa, el retiro del nuncio, y el evitar que obispos
des religiones musulmana, hinduista y budista, de Formosa fueran a Hong Kong. Las palabras
de Pablo fueron muy generales, pero el contexto nes de ayuda que se elevan del tercer mundo y
es lo que realza su incalculable valor. Ya se ha­ que se transforman de espera confiada en terri­
bla ahora de próximas conversaciones en Sui­ ble denuncia, que podría explotar en una cólera
za, Berna, entre delegados de China de Mao y que nadie está en posibilidad de frenar”. El Pa­
de Roma. Este, sin duda, es otro de los elemen­ pa se ha mostrado decidido a llevar a la Igle­
tos más importantes y significativos de Pablo sia a romper con las viejas y santas alianzas, sin
VI. Tiende su mano a la China de Mao. Como choques ni gritos (pero ¿será posible realizar
apóstol del amor de Cristo. Pues Cristo es tam­ una ruptura sin dolor?) . . . En conclusión, hay
bién de los chinos. También desde Hong Kong, que constatar que las opciones que ha llevado
Pablo VI envió su bendición al pueblo de Viet­ a cabo el Papa no han sido fáciles. . . le es pre­
nam del Norte. Y es sabido que en este viaje pas­ ciso ser, a la vez el Papa de los obispos reaccio­
toral Pablo VI evitó el Vietnam, a pesar de su narios y de los sacerdotes guerrilleros, de las
numerosa población católica, aunque insistió de personas que se resignan a la injusticia y de
continuo sobre la necesaria paz en el Vietnam. aquellos a quienes ésta lleva a la lucha en nom­
bre mismo del Evangelio. . . ”
Finalmente, su último pasaje fue por Colombo
en Ceilam, donde también se anunció el descu­ En una descripción valedera de rutas y difi­
brimiento de un muy raro complot contra el cultades de un Pastor de un pueblo diseminado
Papa. Allí, en esta nación budista gobernada entre todas las contradicciones de la tierra. Só­
por la primera ministro marxista Sra. Sirimavo lo que Zizola pretende que este es un viraje del
Bandaranaike, recibido por otra inmensa mu­ último año del Pontificado de Pablo VI. Nada
chedumbre, ofició misa en una Pagoda budista. más inexacto. Quien da un viraje en su compren­
Y de allí, de vuelta, siempre enérgico, a la plaza sión de la política pastoral de Pablo VI es el
de San Pedro, donde recapituló brevemente 6U propio Zizola. En buena hora. Pues esta política
periplo. Es de notar que durante su viaje pas­ pastoral se esboza desde los comienzos de su
toral se aprobó la ley de divorcio en Italia. Pa­ Pontificado, y ahora, simplemente, rompe los
blo VI manifestó su protesta, pero esto quedó ojos. Nadie ignora la verdad de aquella máxima,
perdido como un episodio parroquial italiano. repetida por Nikita Kruschev, que en la vida la
Ya el Pontificado, abierto sobre toda la tierra, línea recta se hace de zig-zag. Veamos un ejem­
no se dejará encerrar por ninguna “cuestión ita­ plo “interno”. Antes de partir hacia el extremo
liana”. Por el contrario, pronto fue dejada atrás Oriente, Pablo VI en un “motu propio” decidió
por nuevos anuncios. No sólo el Papado recono­ que los cardenales de más de 80 años no tuvieran
cía la buena voluntad del gobierno italiano de voto en el cónclave para la elección del Papa.
respetar los convenios de Letrán, sino que una De una plumada pasó a retiro a 25 cardenales,
nueva perspectiva quería abrir este Papa misio­ en su mayoría italianos, europeos y conservado­
nero. Se hizo público su deseo de ir a los países res. No es un acto aislado, sino que se inscribe
socialistas, Polonia o Yugoeslavia. en una marcha paulatina, lenta pero incesante,
de renovación total de la Curia en Roma. Ahora
por boca de Tisserand y Ottaviani se manifes­
4 . ¿ V ira je d e P *b !o Vi? taron los más mezquinos resentimientos integris-
tas contra Pablo VI. Resentimientos y rumores
Algún comentario final. Un reciente artículo que sirvieron a las agencias para bombardear
de Giancarlo Zizola, que nos ofreciera interesan­ noticias durante todo el periplo asiático de Pa­
tes reflexiones en Víspera 13, publicado en In­ blo acerca de la renuncia, o la veJez, o la enfer­
formaciones Católicas (N. 369), expone algunos medad de Pablo. Fue el telón de fondo con que
enfoques sobre lo que él cree es “El viraje del las agencias noratlánticas pretendieron herir,
pontificado de Pablo VI”. El artículo tiene ob­ oblicuamente, el significado del viaje, dar la fi­
servaciones atinadas y agudas. Dejemos de lado sonomía de un Papa en “sus últimas”. El vigor
cuestiones referentes a la visión implícita de la y la firmeza de Pablo VI fueron un desmentido
Iglesia que nos muestra Zizola y que nos pare­ de esto, paso a paso. Y a la vez, es de señalar,
ce muy discutible y hasta ingenuas, como buena esas agencias que removieron día a día rumo­
parte de lo que se dice por Europa al respecto. res de pasillo, sólo se ocuparon dos días del in­
Me refiero a un cierto espiritualismo profètico tento de asesinato de Pablo VI en Manila. Lue­
y pobrista, un poco de salón. No es eso lo que go, le siguió el silencio más absoluto.
ahora importa. En cambio sí estas anotaciones:
“Parece ser que el Papa también ha hecho una Pero también vale un ejemplo “externo”. El
opción política. Ha criticado la creciente explo­ discurso de Pablo VI ante la Fao, pocos días
tación del tercer mundo, en términos de siste­ antes de su viaje. Allí, con lenguaje bien di­
ma, ha pedido a las organizaciones internacio­ recto y duro, Pablo VI condenó abiertamente
nales que cambien de ruta en cuanto a “peticio­ la política de precios de los países ricos contra
lo‘i.; países pebres, acusó a la sociedad opulenta Parece entonces una locura demasiado purificada
de sus despiltarros, de su carrera armamentista, y demasiado próxima al cinismo. Por otra par­
y de su intento de solución malthusiana de los te, aquí en Montevideo se propaló por radio que
problemas del Tercer Mundo. Allí, en ese solem­ durante el pasaje por Uruguay de Benjamín
ne 'aniversario de la Fao, Pablo VI volvió a Mendoza éste había sido agente de servicios de
referirse a la “tentación” a que hiciera men­ información norteamericanos, y todo condice en
ción en su discurso en la UN y en la encíclica señalar a Mendoza como un aventurero merce­
Humanae Vitae: “Ciertamente, ante las dificul­ nario. De todos modos, sin dramatizar, el intento
tades que hay que superar, existe la gran tenta­ de asesinato contra Pablo VI en Manila debe ser
ción de usar la autoridad para disminuir el nú­ esclarecido a fondo.
mero de comensales más que multiplicar el pan
a repartir. No ignoramos niguna de las opinio­ Esta disgresión, que no es tal, sólo sirve para
nes que en los organismos internacionales pro­ mostrar cómo Zizola, en su hermenéutica, como
ponen un control planificado de los nacimien­ otros europeos, expurga de todo significado po­
tos, capaz — así se cree—, de aportar una solu­ lítico a la Humanea Vitae, y que esta omisión en­
ción radical a los problemas de los países en cierra demasiadas consecuencias. Lógico es en­
vías de desarrollo”. Y aquí vuelve a repetir Pa­ tonces, que tal ceguera sólo le permita entender
blo VI su no más rotundo. Y bien, ¿a qué se a Pablo en el último año. Pero es necesario que
refiere eso de “no ignorar ninguna de las opi­ quienes emprenden tan saludable revisión ahora,
niones” que en organismos internacionales pro­ alcancen desde nuestro hoy el ayer. Comprende­
pugnan el control de los nacimientos como ta­ mos que para los católicos del Atlántico Norte
rea prioritaria ante los países del Tercer Mun­ sea difícil pues la mayoría deberá entonces rec­
do?. Pues muy claramente, la campaña desem­ tificar sus juicios de ayer. Por fortuna, la fir­
bozada de Mac Ñamara desde el Banco Mun­ meza de Pablo VI resistió durante dos años las
dial y que estallara nuevamente un mes antes, innumerables presiones para forzar un paso atrás
en la reunión efectuada en Dinamarca. ¿Y con respecto a la Humanae Vitae. Ahora, su im­
quién es Mac Ñamara, un cualquiera? Es el que plicaciones, tan vastas, son de más en más evi­
permanece, como poder detrás del trono, bajo dentes. No creemos por cierto que la Humanae
Kennedy, Johnson, Nixon. Es el Secretario de Vitae sea más que un punto de partida. Un nuevo
Defensa, impulsor de la “escalada en Vietnam”. punto de partida, que pasa por ahondar toda la
Es quien luego pasa al Banco Mundial, para la dramática cuestión del Tercer Mundo en su re­
nueva “escalada demográfica”. Pues es el propio lación dependiente con la Sociedad opulenta. Así,
Mac Ñamara quien sostiene que la línea de se­ el camino que Pablo VI abre hacia el Sur no
guridad del Estado Norteamericano ya no es mi­ es reciente: tiene sobre sus espaldas el mayor
litar, sino económica. Y que en ese terreno, la escándalo de su Pontificado.
seguridad implica como cuestión prioritaria el
control demográfico de los pueblos dependientes.
Y si Pablo VI se ha erigido desde la Humanae Responsabilidad de los del Sur.
Vitae en el principal escollo de ese objetivo prin­
cipal de seguridad de un Imperio, ¿cómo no pen­
Zizola nos dice que en 1970 “es como si de
sar que grupos inconfesables de ese imperio no
repente Pablo VI se hubiera dado cuenta de la
deseen su eliminación? Por mucho menos, mata­
miopía de muchas de las disputas con las que
ron a los dos Kennedy y a Luther King. Esto es
el mundo eclesiástico occidental se ha venido fa­
lo que nos lleva a suponer que el criminal frus­
tigando en el curso de los últimos años”. Ya he­
trado de Manila, el boliviano Benjamín Mendoza,
mos visto que los que comienzan a atisbar, a
pertenezca probablemente a la estirpe de los
darse cuenta, no es Pablo VI, sino algunos crí­
Oswald y de los victimarios de Luther King. ¡Y
ticos europeos. También ahora el Congreso de
qué pensar si a tales antecedentes se agrega la
teólogos noratlánticos de Bruselas queda redu­
apertura hacia la China, ante anunciada! Todos
cido a proporciones minúsculas. Es hora que
sabemos del clima de sórdida violencia con que
sigan los caminos que Pablo VI abre hacia el
se mueven los grupos de derecha norteameri­
Sur.
canos. ¿Y qué pensar del prontamente exhorci-
zado como “loco” de Benjamín Mendoza, lum-
pen extraño, que asevera que sus fines eran Pero no basta a la Iglesia ese camino de Pa­
“terminar con la superstición” y a la vez pro­ blo VI hacia el Sur. Quedará inevitablemente
clama que “la política le parece un juego”? La trunco, sd nosotros, los del Sur, no sabemos tam­
locura de Benjamín Mendoza está minuciosa­ bién redescubrir a la Iglesia. Nadie tiene más
mente expurgada de toda posible referencia con­ obligación que nosotros. Muchas son las dificul­
creta a la’ situación histórica: es un “loco” in­ tades. Nuestras dependencias coloniales en el ám­
temporal. No compromete a nada ni a nadie. bito cultural Las dificultades objetivas, sociales.
para una reflexión sostenida. Con cierta amarga Assmann, en los caminos de un Dumas sobre el
ironía un venido de Tanzania recordó a los teó­ sentido eclesial, en el intento de raigambre na­
logos de Bruselas que la “teología es cara” en cional y popular de un Gera, y tantos otros.
el Tercer Mundo. Y sin embargo, en nuestra po­
breza, es nuestro deber. Ya la vemos balbucear
en la “teología de la liberación”, en el “vértigo Pablo VI misionero, en su décimo viaje, más
conceptual” que estalla por la inteligencia apa­ que nunca, abre las puertas hacia el Sur, pero
sionante de nuestra realidad de un cristiano como el Sur mismo debe articular susi palabras.
RAUL F. ABADIE AICARDI

Bolivia, ¿revolución
en la contrarrevolución?

I — G U IA CRONOLOGICA 1964 - 1970 29 diciembre — Alcanza su culminación el cre­


ciente enfrentamiento entre los sectores del MNR
que contribuyeron a derrocar al presidente Paz—
grupo “Bloque” de Siles Suazo y Chávez, escin­
dido en 1964 y Partido Revolucionario Auténtico
1 _ AÑO 1964 (PRA) de Walter Guevara, escindido en 1969—
y los demás partidos: la Falange Socialista Bo­
liviana (FSB) eleva a la Junta un violento es­
4 noviembre — El Pte. Paz Estenssoro es exila­ crito en el cual exige que también esos disiden­
do al Perú por decisión del Comandante de las tes carguen con sus responsabilidades. Al día si­
PFAA, general Alfredo Ovando, quien se revela guiente, el semanario "El Sol” (dirigido por Mar­
solidario con el alzamiento del Vioe presidente, celo Quiroga Santa Cruz) se escandaliza por la
general René Barrientos, en Cochabamba impunidad con que Siles Suazo desconoce las
conminaciones judiciales y recoge la cáustica
5 noviembre — Barrientos y Ovando asumen la opinión del jefe de FSB, Mario Gutiérrez: “De
co-Prescidencia de una Junta Militar, pero al perdón y olvido pueden hablar las víctimas, no
atardecer renuncia el segundo, tras haber sido los verdugos” Esta ofensiva desmorona las úl­
abucheado ante el Palacio Quemado. Entre los timas posibilidades de Siles Suazo para desviar
ministros de la Junta figuran los coroneles Ro­ en su favor la situación política, empujándolo
gelio Miranda y Juan José Torres y el mayor Sa­ hacia la oposición, en tanto que Walter Gueva­
muel Gallardo. Barrientos reitera lo expresado en ra prefiere someterse incondicionalmente al
su inicial manifiesto cochabambino: lo ocurrido “barrientismo”.
no es un golpe retrógrado, sino solamente “una
revolución dentro de la revolución” para termi­
nar con el despotismo y la corrupción del go­
bierno derrocado.
9 noviembre — Barrientos declara, en Cocha- 2 — AÑO 1965
bamba, que la revuelta fue preparada durante
diez meses, siendo su “cerebro” el general Ovan­
do. Agrega que él no será candidato presidencial 23 enero — El Ing. Ptoberto Arce (último geren­
“ya que perderé mi popularidad al no hacer po­ te del grupo Patino en Bolivia) presenta el “In­
lítica desde la Junta” En realidad está en el va­ forme sobre rehabilitación de la minería” que
lle haciendo política y acaba de conquistar para le solicitara la Junta en su carácter de asesor
su obediente red de milicias campesinas al po­ oficial de ésta. Lo esencial del documento en un
deroso cacique José Rojas. alegato y un plan de decidida “liberalización”
de la economía minera. Plantea una serie de
15 noviembre — Se crea un “Comité Pro De­ medidas —la mayor parte de las cuales habían
mocracia Cristiana” tendiente a preparar la uni­ sido exigidas, en vano, por los Estados Unidos
ficación de todas las agrupaciones de esa ten­ al presidente Paz Estensoro desde años atrás
dencia. Participan en él, por Falange Socialista —que van a ser subsiguientemente adoptadas
Boliviana (FSB) Alfredo Flores y Jorge del Vi­ por la Junta Militar y a su vez abrirán camino
llar, por el Partido Social-Demócrata (PSD) Luis a una política de concesiones antinacionales.
Adolfo Siles Salinas y Rolando Kempf Mercado
y por Acción Democrática Boliviana (ADB) Mar­ 5 febrero — Barrientos anuncia que será can­
celo Quiroga Santa Cruz y Juan Pereira Fiori- didato presidencial en las próximas elecciones,
lo. Sus intentos fracasan por la indiferencia del sin renunciar a la Presidencia de la Junta con
grupo mayor de tal orientación, que es el Parti­ los seis meses de anticipación que exige la Cons­
do Demócrata Cristiano (PDC). titución de 1947, que la Junta ha restablecido.
24 marzo — Ovando anuncia que él no será can­ 6 octubre — Encabezada por el Arzobispo de La
didato a ningún cargo, permaneciendo como Co­ Paz, la Iglesia pide una revisión radical de la
mandante de las FFAA. política obrera del régimen.
20 abril — La Junta Militar propone que, en vis­
ta de la desorganización de los partidos, por ellos
mismos reconocida, todos respalden al binomio 3 — AÑO 1966
Barrientos-Ovando en las futuras elecciones. La
propuesta es rechazada por todos los partidos, a
excepción del “Movimiento Popular Cristiano”
(MPC), flamante organismo del "barrientismo” 3 enero — Barrientos renuncia, con la anticipa­
y del PRA de Walter Guevara. ción de seis meses prescripta, para poder can-
didatear a la Presidencia el 3 julio. Recién el
21 abril — Si Ovando no lo acompaña en la fór­
9 de abril queda formalizada su candidatura. Su
mula, dice Barrientos que él tampoco será can­ compañero de fórmula es Luis Siles Salinas
didato, quedando en la Presidencia de la Junta. (PSD).
3 julio — Realizanse las elecciones, ganando
30 abril — Barrientos retira su candidatura. El Barrientos, “un izquierdista moderado, que pro­
sordo enfrentamiento entre ambos generales al­ metió un gobierno de conciliación” (cable de
canza su culminación: desconfiándose mutua­ James Benham, AP de día 3). El presidente de
mente, ninguno de ellos se atreve a dejar su bas­ la Junta manifiesta que “los militares observa­
tión actual —Presidencia de la Junta para Ba­ rán al nuevo gobierno y obrarán nuevamente si
rrientos, Comandancia de las FFAA para Ovan­ opinan que el interés del pueblo no es bien ser­
do— por una candidatura futura, que el rival vido”. El vencedor jurará el cargo el próximo 6
podría desbaratar aprovechando el “descenso al agosto.
llano” del aspirante. Barrientos hace entonces
una demostración de fuerzas: su poderosa or­ 20 julio — Para impulsar la metalurgia se crea
ganización de milicias campesinas paraliza al la “Empresa Nacional de Funciones” (ENAF),
país los días 2 y 3 de mayo mediante el bloqueo proyecto caro al general Ovando.
de ciudades y caminos, exigiendo que Barrien­
tos sea candidato. Las tres semanas son críticas 2 agosto — Se firma en Alemania un acuerdo
y terminan de definir al régimen. de Bolivia con la “Klochner Industries Anla-
gen” para instalar hornos de fundición de esta-
7 mayo — La Junta pone en práctica las reco­ taño en Oruro. Estarán terminados dentro de
mendaciones del “informe Arce”, levantando la tres años y su capacidad total será de 20.000
reserva fiscal sobre los ricos e inexplotados ya­ toneladas anuales. El costo total es de 9 millo­
cimientos del subsuelo de las provincias Norte nes de dólares.
Lípez y Sur Lípez (Sudeste del pais) y se pone
en vigencia el nuevo Código Minero, una de cu­ Octubre — Barrientos reconoce tácitamente que
yas disposiciones clave es la libre comerciali­ la "Bolivian Gulf Oil Co” tiene también derecho
zación de los minerales de las empresas priva­ sobre el gas del subsuelo, riqueza más impor­
das, que ya no se hará exclusivamente a través tante que el petróleo mismo.
del Banco Minero.

8 mayo — En vista del estado de “conmoción


interna” se suspende la realización de eleccio­ 4 — AÑO 1967
nes dispuestas para octubre.
13 a 25 mayo — La Junta “pone orden en las 14 febrero — Promúlgase la ley concediendo
minas”. La detención de dirigentes gremiales de­ por veinte años la explotación del gigantesco ya­
sata una huelga general el día 16, ocurriendo cimiento de zinc Matilde a la “Philip Brothers”,
numerosas manifestaciones y tiroteos en La subsidiaria de la "O.S. Steel Corp”. El contrato
Paz. El 17 Barrientos proclama que “ha llegado se había firmado en julio y fue violentamente
la hora de las supremas decisiones”, decretando resistido en el Congreso por la Falange. Ba­
la movilización general y la vacancia de todos los rrientos dice que firma “con mano limpia y con­
cargos directivos sindicales. El 19 se dicta el Es­ ciencia también limpia” esta concesión que sus
tado de Sitio y Barrientos proclama que “pon­ adversarios consideran infamante.
drá fin a la dictadura sindical y demagógica” El
22 ordena la intervención militar en las minas, 11 abril — Se declara “zona militar” el Sudes­
lo que determina choques armados en varias de te del pais, cobrando cuerpo las versiones sobre
ellas. El 23, los sindicatos proponen una tregua existencia allí de un núcleo guerrillero.
y Ovando se apresura.a concretarla con algunos
de ellos, lo que marca el comienzo de la disten­ 8 octubre — Es apresado y ejecutado el Coman­
ción Pero hasta tres días más tarde no cesaron dante Guevara, que al frente de unos cuarenta
los tiroteos y desórdenes, que dejaron centenares hombres armados intentara promover un foco
de muertos y heridos. El Ejército acampa en las guerrillero en la zona del río Nancahuazú (Sud­
minas, más de un centenar de dirigentes son exi­ oeste del Depto. de Santa Cruz). La decisión
lados y la Junta prepara una fuerte rebaja de de ejecutarlo se adoptó en reunión del Presi­
salarios y el despido de unos 6060 supernume­ dente con los mandos militares.
rarios.

26 mayo — Ovando accede a la Co-Presidencia


de la Junta (dice que “sin haberlo buscado ni 5 _ AÑO 1968
deseado”) y Barrientos a la Co-Comandancia de
las FFAA. Ambos llegan a una convivencia con
igualdad de poder, pero de hecho Ovando es el 20 julio — El ministro de Gobierno, Antonio
astro en ascenso. Arguedas —uno de los propulsores de Barrien-

n
tbU a! poder— se refugia en Chile. Es la con- 10 octu°re — Estados Unidos reconoce al nuevo
firiááción de qúe fue él quien “pasó” a Cuba el gobierno
“Diario” de Guevara. Huyó cuando Ovando, en
nombre de las FFAA, exigió a Barrientos una 17 octubre — Es nacionalizada la “Bolivian Gulf
minuciosa investigación de las responsabilidades 011 Co”.
en este asunto, lo que dañó el prestigio del pre­
sidente. 12 diciembre — Argentina acepta respaldar a Bo-
livia para que siga avanzando el tendido del ga­
soducto de Santa Cruz al Norte argentino, ofre­
ciéndose como garantía para los 23,5 millones de
dólares que el Banco Mundial otorgaría a Boli-
via para mantener el desarrollo de su riqueza pe­
6 — AÑO 1969 trolera y gaseosa.
13 diciembre — El gobierno vuelve al régimen
tradicional de comercialización del mineral de
28 enero — Desde su exilio en Río, el Jefe de la las empresas privadas a través del Banco Mine­
Falange Socialista Boliviana (FSB), Mario Gu­ ro, derogando asi una de las medidas adoptadas
tiérrez, se manifiesta dispuesto a respaldar una por la Junta Militar en 1965.
candidatura de Ovando en 1979, por considerar­
lo a éste una garantía en la lucha por estable­ 30 y 31 diciembre — Salen a relucir diferencias
cer una industria pesada nacional. básicas entre Ovando y el ministro de Minas y
Petróleo. El dia 30 Marcelo Quiroga Santa Cruz
23 febrero — El presidente de la ENAF, Gene­ dice que “No hay más que dos vías de desarro­
ral Eduardo Méndez, concreta en Praga un llo: la capitalista y la socialista; el Gobierno ha
acuerdo para estudiar la factibilidad de un hor­ elegido la revolución nacional y el capitalismo de
no de fundición de antimonio. Estado, que son etapas en la vía socialista”. Al
día Siguiente Ovando “corrige”, diciendo que “el
27 abril — Muere el presidente Barrientos en modelo nacional - revolucionario es diferente del
un accidente aéreo. El Vice-presidente Siles Sa­ modelo socialista”.
linas asume el gobierno, afirmando que las FFAA
garantizan la continuidad institucional. Ovando
está en Estados Unidos.
2 mayo — La “Confederación de Trabajadores 7 — AÑO 1970
Campesinos Bolivianos” (CTCB) proclama que el
nuevo Presidente no representa al pueblo, pidien­
do a Ovando que lo sustituya. Este responde que
el campesinado debe estar vigilante y que "si la 23 enero — El jefe del Partido Comunista maoís-
Revolución se desvía” él la salvará con la ayuda ta, Oscar Zamora, declara que la revolución sola­
de militares y campesinos. mente puede hacerse por la insurrección armada
23 setiembre —- En el Congreso un diputado acu­ del proletariado.
sa a Ovando de estar financiando sus actividades 6 febrero — El Pte. de ENAF, Gral. Eduardo
políticas con dinero de la “Bolivian Gulf Oil Co”. Méndez, alude a las versiones provenientes de
Ovando renuncia a la Comandancia de las FFAA, Gran Bretaña en el sentido de que por desper­
diciendo que la acusación tiene por objeto “ser­ fectos en uno de sus hornos es posible que la
vir a la ocupación extranjera” El Pte. Siles Sa­ “William Harvey” no pueda fundir todo el esta­
linas rechaza dicha renuncia, brindándole su con­ ño boliviano. Considera que se trata de una ma­
fianza. niobra o amenaza y que “cada vez que pueda ha­
cerlo, la William Harvey saboteará el ideal de
26 setiembre — El general Ovando derroca a Si­ las fundiciones bolivianas.
les Salinas y toma el poder “en representación
de las FFAA” Se da a conocer el documento ti­ 18 marzo — Bolivia acuerda con una empresa es­
tulado “Mandato revolucionario de las Fuerzas tatal de España que dicha empresa asumirá la
Armadas” —firmado por los titulares de los altos tarea de comercializar el petróleo boliviano en
mandos, coa el general Torres a la cabeza— que sustitución de la “Bolivian Gulf Oil Co.” y que
const’tuye el programa de gobierno a desarrollar. brindará además asesoría técnica a YPFB.
(Aludimos a él por separado). En el gobinete
—predominantemente militar— participan algu­ 1r» abril — El XIVo Congreso de la “Federación
nos civiles jóvenes que son definidos como de Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia”
“izquierda nacionalista”: Marcelo Quiroga Santa (FSTMB) aprueba como programa la llamada
Cruz (Minas y Petróleo), Mariano Baptista Gu- “Tesis de Siglo XX”. En ella se postula como
mucio (Educación)), José Ortiz Mercado (Plani­ única revolución auténtica y posible la revolución
ficación) y Alberto Bayley (Informaciones). Las proletaria violenta y conducente inmediatamente
dos primeras medidas del nuevo gobierno son el al socialismo pleno. Denuncia al actual gobierno
destablecimiento de las libertades sindicales y la como pequeño burgués y destinado al fracaso.
derogación del Código del Petróleo de 1956, favo­ Tras muchas discusiones y resistencias, Juan Le­
rable a la instalación de empresas extranjeras y chín es reelegido Secretario General de la
puerta de ingreso de la “Bolivian Gulf Oil Co” FSTMB. Entretanto el gobierno descubre un
complot y exilia a un ex ministro “barrientista”
27 setiembre — El Pte. Ovando anuncia que la y a un expulsado del MNR, Víctor Andrade. que
“Bolivian Gulf Oil Co” no será nacionalizada, pe­ es el apoderado legal de Rockefeller en Bolivia.
ro deberá pagar regalía más elevada al Estado.
Dos días más tarde dirá que se le pedirá el 50% 9 mayo — El Pte. Ovando denuncia como "sub­
a dicha empresa. Manifiesta que buscará una versiva y antinacional” la Tesis aprobada en el
“confederación ideológica” con Perú. Congreso minero.
14 mayo — La policía allana la Universidad pa­ trangulamiento económico” y la opresión social,
ceña, recogiendo abundante folletería pro-guerri­ de las que son responsables el capitalismo y sus
llera Se produce así el primer choque ent-e el criaturas como la “Bolivian Gulf Oil Co” y la
gobierno Ovando y los organismos estudiantiles. derecha.

18 mayo — Marcelo Quiroga Santa Cruz renun­ 17 agosto — El gobierno anuncia que habrá elec­
cia al gabinete, evidenciándose así el malenten­ ciones en 1971.
dido entro Ovando y sus ministros civiles radi­ 15 al 21 setiembre — Alcanza su culminación la
cales. A Quiroga se le reprochaba haber obteni­
do del Gobierno autorización para que operasa agitación estudiantil. Cinco sacerdotes son ex­
con entera libertad el XIVo Congreso minero y pulsados por “actividades políticas subversivas”
el haberse presentado al desfile del Io mayo pa­ y la Orden de los Oblatos, a que pertenece uno
ceño junto a la plana mayor de la “Central Obre­ de ellos, manifiesta que “paralizará todas sus ac­
ra Boliviana” (COB). tividades” si no se anula rápidamente la medi­
da. Ovando manifiesta que tales amenazas no
21 mayo — En Oruro, ante los hornos en cons­ han de intimidarlo y rehuye una entrevista con
trucción, el general Torres repudia la Tesis del el Arzobispo.
Congreso minero, acusa a sus promotores de ser
“provocadores” y sostiene que la única vía posi­ 4 octubre —- Se alza en Cochabamba el; Gral. R.
ble es la de la alianza de clases revolucionarias. Miranda. ,
5 octubre — La guarnición paceña pide la sepa­
10 junio — Se firma un convenio URSS - Bolivia ración tanto de Ovando como de Miranda por
para compra de estaño por la primera. El precio comprometer al Ejército en política.
es el mundial, pero el trato directo entre las par­
tes —sin la intermediación británica— supondrá 6 octubre — Un triunvirato toma posesión del
una ventaja apreciada. Cinco días después se gobierno, asilándose Ovando en la Embajada de
firmará otro convenio, sobre ayuda técnica so­ Argentina. Pero el Gral Torres se niega a acatar
viética a la minería boliviana. y se instala en el aeropuerto El Alto. La “Cen­
tral Obrera Boliviana” lo respalda declarando una
22 junio — Tras varios días de disturbios estu­ huelga y los universitarios se declaran moviliza­
diantiles, Ovando pide calma y comprensión, rei­ dos a su favor.
terando que su gobierno no' se desviará del rum­
bo proyectado. En Cochabamba, el general Torres 7 octubre — Pacificamente, las fuerzas de Torres
manifiesta que “grupos aventureros pretenden bajan y ocupan el Palacio Quemado. Un “Co­
desviar el curso natural del proceso revoluciona­ mando Político del Pueblo” con representantes
rio” y que “engañosas especulaciones empujan a de los partidos, sindicatos y estudiantes, discute
los estudiantes, a las calles, en aventuras irres­ la conveniencia de exigir el 50% del gabinete.
ponsables”. El Partido Comunista (Moscú) y el MNR, se in­
30 julio — Juan Lechín manifiesta que Ovando clinan por dejar las manos libres al Gral. Torres.
marcha hacia “una dictadura completa” y Ovan­ 10 octubre — Jura el nuevo gabinete, mientras
do replica que Lechín “ha vivido en un eterno el “Comando Político del Pueblo” sigue sin tomar
carnaval y cree que aun continúa en él”. decisión. Los universitarios deciden retirar su
apoyo a Torres, en tanto que en los sindicatos
6 julio — El semanario “Prensa” publica decla­ hay posiciones distintas.
raciones de Marcelo Quiroga Santa Cruz en el
sentido de que se prepara un golpe militar “a lo 16 octubre — El Pte. Torres manifiesta a la
argentino”. prensa que su gobierno no busca instaurar el so­
9 julio — Se dicta el esperado decreto eliminan­ cialismo en Bolivia. Que su tarea primordial es
do la Comandancia de las FFAA —cuyo actual eliminar el subdesarrollo mediante el estableci­
titular es el general Torres— a fin de sustituirla miento de la industria pesada y que “progresiva­
por un Consejo colegiado a integrar por los je­ mente” se irán deduciendo los principios de ac­
fes de las tres armas. Interinamente Ovando ción y las finalidades del gobierno.
mismo asume la Comandancia. Su plan es llevar
a Torres al Ministerio de Defensa, para poder
seguir contando con él. Al mismo tiempo des­
plazará del Comando del Ejército al general Mi­
randa cabeza del grupo conservador acusado de || _ U N A DECADENCIA ECO NO M ICA
conspirar.
Y SUS CONSECUENCIAS
19 iulio — Se anuncia la existencia de un peque­
ño brote guerrillero en la ladera andina al Norte
de La Paz, zona de los rios Kaka y Tipuani.
21 jubo — Brigadas civiles anticomun’stas ocu­
pan la Universidad de La Paz en el 24° aniver­ T I AY perogrulladas que conviene recordar-
sario del colgamiento de Villarroel. * ® las oportunamente y ésta es una: sin ca­
pitalización nacional no hay posibilidad real de
10 a 12 agosto — La clausura del diario “Pren­
sa” y el hecho de que al renovar su gabinete proceso revolucionario.
Ovando haya mantenido al ministro responsable,
provoca una huelga periodística y tanto la “Cen­ El esquema ideal de una revolución en Boli­
tral Obrera Boliviana” (COB) como la “Confe­ via era la nacionalización de la gran minería
deración Universitaria Boliviana” (CUB) anun­ como medio de asegurar al Estado la renta con
cian que retiran su apoyo a Ovando. El Arzobis­ la cual promover la diversificación de la pro­
po paceño emite una pastoral pidiendo una radi­
cal transformación del país y caracterizando al ducción, la reforma agí aria y la industrializa­
foco guerrillero como una consecuencia del “es- ción, tareas inseparables.
Pero a mediados del siglo, en vísperas de la lado a los sindicatos, en cuyo seno las penurias
Revolución de Abril de 1952, Bolivia marcha­ y la competencia de capillas alimentaban tanto
ba hacia una catástrofe, ya que su economía mi­ el conformismo economista como las ensoñacio­
nera sufría las consecuencias de la improvisa­ nes extremistas. Desbordadas, las altas jerar­
ción y del aprovechamiento desatinado, de la quías atinaron unas veces a actuar según una
exclusiva dedicación al estaño y de la contra­ estrategia de composición y superación, pero
dicción profunda con el resto del país: no exis­ otras veces se dejaron llevar por cálculos polí­
tía un relevamiento sistemático de las riquezas ticos personalistas y por el temor a enfrentar
del subsuelo, careciéndose por tanto de un plan la corriente. No estuvieron siempre a la altura
a largo plazo de mantenimiento de la producti­ de las circunstancias, aunque hay que recono­
vidad y del adecuado volumen de exportación; cer que éstas fueron tremendamente difíciles.
la ley del mineral extraído bajaba inexorable­ El esquema sustitutivo adoptado por el gobier­
mente y la suba de los costos los acercaba al no tras un momento de vacilación implicó, ob­
mediocre precio mundial del estaño, incluso du­ viamente, un retroceso con relación al esquema
rante el efímero período de bonanza suscitado inicial. Consistió esencialmente en intentar una
por la guerra de Corea. Paralelamente, el nivel rápida capitalización mediante una alteración
del consumo interno subía aceleradamente, de­ del orden de prioridades hasta entonces conce­
biendo ser atendido —incluso en materia de ali­ bido y tapando entretanto el grave boquete
mentos— por crecientes importaciones. abierto por la crisis medíante la única fuente
Lógicamente, cuando el régimen revoluciona­ de ayuda financiera exterior existente. Con par­
rio del “Movimiento Nacionalista Revoluciona­ te de la magra renta minera se desarrollarían
rio” (MNR) quedó establecido, su problema algunos elementos del sector agropecuario su­
fundamental era el de poner en pie un progra­ mamente atrasados pero susceptibles de rápido
ma de lucha contra las consecuencias de la des­ y jugoso rendimiento, puesto que permitirían
capitalización. un muy importante ahorro de divisas por sus­
titución de importaciones (1) : ganado vacuno,
Descartada la vía de la inyección de capita­ arroz, azúcar, harina y algodón. También con
les privados extranjeros en la gran minería na­ parte de la renta minera se desarrollaría la ex­
cionalizada el 31 de octubre 1952, lo que era plotación petrolera por el organismo estatal
política y técnicamente impensable, no quedaba “Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos”
otra solución inmediata que la suba de la co­ (YPFB) y se realizarían obras de infraestruc­
tización del estaño en el mercado mundial. Pe­ tura caminera y equipamiento industrial rela­
ro era algo que no dependía del gobierno boli­ cionado con el crecimiento agropecuario (texti­
viano y, además, lo que ocurrió fue justamente les, ingenios azucareros). En cuanto al aporte
lo contrario1 ya en 1952 comenzó a desdibu­ exterior, se manifestaría en dos aspectos esca­
jarse la bonanza y en abril 1953 se produjo el lonados en el tiempo: el primero fue la recep­
derrumbe vertical de la cotización. Esta se man­ ción de un fondo de ayuda del gobierno de Es­
tuvo profundamente deprimida durante virtual­ tados Unidos “para el sostenimiento del Presu­
mente todo el período de gobierno del MNR. puesto” ; más tarde, por una participación de
Luego del máximo “coreano” de 1.28 dólar por los petroleros norteamericanos en la exploración
libra fina en 1951, el precio promedial de 1953 y explotación de los hidrocarburos, que se lo­
a 1963 fue de 1 dólar por libra fina y esta gró al precio de un “Código del Petróleo”
cifra promedial todavía atenúa la real hondura (1956) netamente favorable a sus intereses.
del desastre, pues vela fases de aguda caída
—aniquiladoras de todo plan de acción cohe­ Es preciso hacer aquí una disgresión. Para
rente—■como la de agosto 1953, cuando la co­ quebrar la amenaza de una pequeña burguesía
tización bajó a solamente 0,78 centavos la libra rural políticamente movilizada contra el regimen
fina. y que gracias a los daños de la inflación co­
menzaba a extender sus redes en las ciudades,
Ante esa situación, todo el esquema ideal de el gobierno adelantó el planteo de la cuestión
ación revolucionaria se veía resquebrajado y de la tierra: comenzó a preparar una ley y
ello se tradujo no menos desfavorablemente en alentó la sindicalización campesina. Apretando
el plano político. Por de pronto, debilitó a los a fondo el acelerador, el “ala izquierda” del
cuadros del MNR y de la “Central Obrera Bo­ MNR y activistas trotskizantes desataron un
liviana” (COB) con la desilusión y cierto clima proceso de expulsión de los patrones y de ocu­
de “sálvese quien pueda” que alentaron la co­ pación de la tierra antes que se firmase la ley
rrupción. Además, comprometió la alianza po- de reforma agraria del 2 de agosto 1953. Con
liclasista en que se apoyaba el regimen: una esta realización se liberó de la servidumbre, se
fuerza centrífuga tironeaba hacia un lado a la afirmó psicológicamente y se comenzó a incor­
clase media, angustiada por la brutal inflación porar al mercado el campesino; pero la moda­
y el soberbio separatismo obrerista y hacia otro lidad del proceso limitó seriamente por largo
plazo la posibilidad de poner en marcha ciertas exportaba un 10% del crudo producido (4).
transformaciones revolucionarias que la ley con­ Lo grave fue que —aparte de su influjo corrup­
templa. Porque, aferrado a lo que ahora era tor sobre la Administración, que hacía decir al
“su” atrasado fundo —y muchasi veces “su” an­ Pte. Paz Estensoro que “los Gulfmen forman
tieconómico minifundio—- el campesino tendió la mitad del gobierno y la mitad del país” (5) —
a fijarse en su conservatismo tradicional, defi­ la “Bolivian Gulf Oil Company”, virtualmente
niéndose así el nuevo problema crucial que una la única concesionaria que no abandonó el país,
continuación de la reforma agraria deberá ata­ no suscitó el esperado “boom” petrolero, sino
car a fondo. El golpe sufrido por los pequeños que —por el contrario— procedió conciente-
propietarios progresistas y el lógico descenso mente a aplicar por varios años la política de
de productividad agraria suscitado por el cam­ mantener bajo reserva el petróleo boliviano y
bio, llamado a prolongarse más de la cuenta también el gas natural, riqueza muchísimo más
en relación a algunos productos, provocó la importante.
aclimatación de la “ayuda agrícola” norteame­
ricana —competitiva en muchos casos para la
producción nacional y que desenvolvió intensas
actividades especulativas basadas en las dife­
rencias cambiarías— reforzando todo un apa­
rato que, legal y clandestinamente, acentuaba la III — EL PROCESO DE RECUPERACION
capacidad de presión norteamericana sobre el DE LA M IN E R IA
regimen.

El antes aludido esquema sustitutivo muestra


que el regimen del MNR -—en vez de sentarse
a esperar una hipotética acumulación de renta U S T O volvía a postergar para un mañana im-
minera gracias a una suba duradera de la coti­ ■*-J precisable la capitalización del país y el
zación del estaño— tentaba una carta riesgosa desarrollo del sector minero. En tiempos del
pero no disparatada. El autoabastecimiento en Pte. Siles Suazo el regimen del MNR llegó a
productos alimenticios es lo normal en un país su máxima debilidad: mientras la cotización de
como Bolivia y el monto de divisas que ese los minerales seguía moviéndose a niveles an­
logro hubiese liberado era, como hemos visto, gustiantes y se acentuaban las rupturas entre
muy apreciable. En cuanto a una renta petro­ los dirigentes del MNR —movidos tanto por am­
lera, fue definida como la única posibilidad biciones personales como por la inquietud que
cierta para generar a corto plazo divisas que suscitaban 1 a crisis, 1 a presión norteameri­
por un período largo no podrían redituar las cana y la conciencia de los errores cometidos—
exportaciones de mineral (2). En otros térmi­ nuevas promociones de oficiales ascendían en
nos : el regimen buscaba, mediante las regalías el nuevo Ejército, menos comprensivos y solida­
resultantes de un “boom” petrolero —el fenó­ rios que los viejos nacionalistas de la logia “Ra­
meno venezolano concitó por entonces especial zón de patria”, y la tensión entre los grupos
atención de los dirigentes— no solamente poner sociales llevaba al policlasismo revolucionario al
fin a la descapitalización sino para continuar borde del estallido.
el plan de diversificación pero atendiendo prio­ Entretanto, era la gran minería nacionaliza­
ritariamente el desarrollo y la integración de da, la CMB, la que seguía pagando con sus exi­
la gran minería nacionalizada —regida por la guas rentas —e inflación mediante, en una pri­
“Corporación Minera Boliviana” (CMB)— que mera etapa— los proyectos sustitutivos del re­
no dejaba de ser considerada como el eje del gimen. Ello hacía que la oposición interna y
futuro país y el reducto dentro del cual el re­ los círculos financieros internacionales acusa­
gimen no permitiría ninguna penetración de ca­ sen al regimen de estar sacrificando a “la galli­
pital privado, fuese extranjero o nacional (3). na de los huevos de oro”, movido por un anti­
nacional y orgulloso empecinamiento en hallar
El mayor problema en materia petrolera no
fue, por entonces, que empresas extranjeras se salidas falsas, cuando la verdadera y única era
la de inyectar capitales privados extranjeros en
llevasen al exterior ingentes riquezas y aniqui­
el sector minero (inyección que muchos desea­
lasen al ente estatal. Ciertamente, la producción
ban tan fuerte como para que de hecho la gran
de crudo, que se había sextuplicado en 1952-56,
minería quedase desnacionalizada a corto o me­
fue creciendo muy lentamente a partir de enton­
diano plazo).
ces; pero en 1964 el 90% de los 530.000 me­
tros cúbicos extraídos lo había sido por YPFB Aprovechando un clima favorecido por la
la cual, disponiendo del monopolio de refinado distensión, mundial, una apabullante oferta de
y comercialización, refinaba el 88% del total ayuda hecha por Kruschov y la mayor flexibi­
y una vez satisfechas las necesidades internas, lidad que llegara a la Casa Blanca con el Pte.
Kennedy —luego de dos cuatrienios de Presi­ El cuerpo principal de las exigencias recién
dencia Eisenhower— Bolivia pudo concretar en pudo ser consagrado bajo la Junta Militar,
agosto 1961 el “Plan de rehabilitación de la mi­ porque el regimen del MNR fue perdiendo una
nería” o “plan triangular” de ayuda a la CMB por una sus posiciones, pero atinó a defender
por parte de Estados Unidos, el BID y Alema­ sobre todo el reducto central y cayó antes de
nia. Esa operación —un crédito de 37,5 millo­ perderlo. Hay una razón que puede haber pro­
nes de dólares a entregar en tres cuotas anua­ longado —aun disminuida y plena de contra­
les— fue precedida y acompañada por una dicciones— esa resistencia y que puede haber
ofensiva general norteamericana tendiente a ro­ sido el factor que terminó de embarcar al Pte.
bustecer sus posiciones de influencia en Bolivia Paz Estenssoro en la reelección para 1964-68:
y a convencer al regimen que de poco le servi­ la fundada esperanza de hallarse el país en el
rían esos dólares si no aprovechaba la ocasión comienzo de una coyuntura favorable para re­
para “poner orden en las minas”. componer las fuerzas políticas y replantear la
conducción económica.
Era éste un eufemismo de vastos alcances.
Desde el punto de vista económico significaba Es que desde 1960 cobraba consistencia pau­
la “liberalización” del sector minero mediante latinamente una tendencia alcista en el precio
el levantamiento de reservas fiscales, el dictado del estaño. No se trataba de un fenómeno fu­
de un “Código de Minería” entregador, etc. Des­ gaz, sino de una tendencia de larga duración:
de el punto de vista político-social significaba comenzaba a manifestarse la avidez de los con­
que una demostración de fuerza —sangrienta o sumidores ante una producción que despertaba
no— del Estado debía “liberarlo” del policlasis- lentamente a sus incitaciones tras varios años
mo revolucionario, precipitando de una vez por de achatamiento a causa de factores contrarios
todas el separatismo obrerista y dejando al MNR a su normal progresión. En su primera etapa,
reducido a dócil partido de las clases medias dicha suba fue moderada y el mecanismo del
dependientes. Desde el punto de vista adminis­ Convenio Internacional se encargó de “suavi­
trativo era una incitación a poner en práctica zarla” aun más lanzando al mercado sus reser­
con sumo vigor una serie de medidas de refuer­ vas de mineral: de 1960 a 1963 el precio de
zo de la disciplina burocrática y laboral y de la libra fina paso de 1,01 dólar a 1,17 dólar.
abatimiento de los 'determinantes “sociales” de Pero el mantenimiento de una firme demanda
los costos de producción (revisión de salarios, desató luego un ascenso más rápido: de 1963
reorganización del regimen de beneficios socia­ a 1964 el precio pasó de 1,17 dólar a 1,59 dó­
les, rápida eliminación de los supernumerarios, lar la libra fina. Y esto pese a que listados Uni­
etcétera). dos -—desoyendo la protesta de los países pro­
ductores— lanzó al mercado durante dicho bie­
En torno a esa consigna, el debilitado régi­ nio unas cuarenta mil toneladas de su “reserva
men del MNR libró sus últimos combates con­ estratégica”, volumen equivalente a casi dos
tra la penetración norteamericana y contra una años de exportación boliviana. La vigorosa to-
oposición interna que no siempre sirvió a esa nificación del mercado determinó un fuerte as­
penetración, pero que objetivamente la facilitó censo del valor de la exportación de Bolovia:
y la última instancia ofició como su punta de subió un 22% en 1960-63 y un 42% en 1963-
lanza. 64. La tasa de crecimiento del producto bruto
interno, que alcanzara a 4,1% en 1962, llegaba
El líder sindical Juan Lechín se alzó contra al 6,3% en 1964 (7), superando la ambiciosa
el regimen en 1963, creando un partido propio meta del “Plan Bienal 1963-64”. El ejercicio
—el “Partido Revolucionario de Izquierda Na­ 1964 de la CMB fue el primero de su historia
cionalista” (PRIN)— con el cual desencadenó que no cerró con déficit y el organismo ya ha­
la resistencia sindical contra el “plan triangu­ bía anunciado que renunciaría a cobrar la ter­
lar”. Escribe Sergio Almaraz que los obreros cera cuota del “plan triangular”, previéndose
“clamaron con ingenuidad que estaban dispues­ también un descenso intenso del volumen de la
tos a llegar hasta las últimas consecuencias. Pen­ ayuda norteamericana para “sostenimiento pre-
saban que se batían bizarramente contra el opor­ supuestal”.
tunismo del gobierno de Paz Estenssoro, per­
“La tendencia alcista se acentuó durante el
diendo de vista que la verdadera batalla se pro­
segundo semestre de 1964, superando en oc­
ducía silenciosamente entre éste y los norteame­
tubre los niveles máximos que se habían alcan­
ricanos . . . El gobierno vacilaba, se sentía aplas­
zado en 1951”, informa CEPAL (8). Y el 3 de
tado por dos presiones. Los dirigentes mineros,
noviembre se alzaba en armas en Cochabamba
habituados al viejo estilo de lucha, no sabían
el general Barrientos.
o no querían saber que los norteamericanos te­
nían la cuerda puesta al cuello del gobier­ Parece indudable que esa coyuntura alcista
no” (6). era la gran ocasión para capitalizar a Bolivia
de acuerdo a un criterio revolucionario. La ve­ fíciles de desarmar, pese a las recomendaciones
rificación no fue posible a causa de la avalan­ del Ejército y a la periódica recogida de fusi­
cha entreguista desatada por la Junta Militar. les. Fue por la via del “poder campesino” que
Si la primera etapa de la contrarrevolución se hizo su fulminante carrera política el general
cumplió dificultosamente bajo el MNR debili- Barrientos, de acuerdo a un plan pentagonal
tado, fue recién a partir del 4 de noviembre conducido por “Acción Cívica”, movimento
1964 que se dieron las condiciones decisivas pa­ aparentemente apolítico (9). Bajo el nuevo ré­
ra su aceleración y asentamiento. La pendiente gimen, el campesinado siguó estando tan contro­
sembrada de escollos se transformó ahora en lado como antes en tanto fuerza de choque y
un pulido tobogán. masa electoral: para imponerse en el seno del
regimen militar, Barrientos lo lanzaba al bloqueo
de caminos y ciudades y su voto fue decisivo
para llevarlo a la Presidencia el 3 de Julio 1966.
Puede decirse que por entonces el poder políti­
co estaba asentado sobre la condición de gene­
ral-campesino que aquel tenía.
IV — EL ESQUEMA PO LITIC O ­
ECO NO M ICO DEL "B A R R IE N TIS M O " La segunda fuerza básica era la de una nue­
va “rosca” minero-comercial, girando en torno
del “Banco Industrial”, de la “W. Grace Com-
pany” y de la “Bolivian Gulf Oil Companv”,
T? L nuevo regimen surgía a fines de 1964
por la confluencia de dos fuerzas básicas, El “Banco Industrial” fue fundado por capi­
que rápidamente construyeron un sistema de po­ tales norteamericanos en 1963, al cabo de una
der y abrieron un cauce al proceso económico, serie de postergaciones logradas por el gobierno
utilizando muchos elementos del período ante­ de entonces. La función que tenía asignada era
rior, pero en general con una intención distinta. la de alentar los negocios mineros privados —
vale decir los de la minería pequeña y la mine­
Una de esas fuerzas fue la de los jefes mili­ ría mediana— con vistas a que progresivamen­
tares inspirados en la línea del Pentágono. Va­ te fuesen desplazando de la cúspide a la CMB.
le decir, de militares que no están llamados a Esta pretensión se consideró a partir de comien­
la defensa del viejo orden semicolonial, sino al zos de 1965 como legitimada por la aceptación
cumplimiento de un plan estratégico antisubver­ del “informe Arce”. Un corolario de éste fue lá
sivo, en el cual pueden hallarse inscriptas con­ virtual confesión del Pte. de CMB, Cnel. Juan
cesiones a las necesidades del crecimiento de Lechín Suárez, hecha en Washington en marzo
los países subdesarrolados, en tanto que dichas 1966: “Por razones sociales y psicológicas la
concesiones sean consideradas susceptibles de CMB tendrá que seguir operando, pero será co­
cumplir un papel antisubversivo valioso. Fun­ mo el casco viejo en tomo al cual se establece­
ción ambigua, la de estos militares. Puede enco­ rá la nueva industria boliviana” (10).
gerse hasta un mero cesarismo conservador, ex-
plicitarse en un reformismo más o menos am­ Entre los beneficiarios de esta nueva orienta­
bicioso y sistemático o elevarse hasta un nivel ción se hallaban, por de pronto, los “rescatado­
revolucionario. En sus formas de aplicación, ese res” del mineral de los pequeños mineros. Desde
plan estratégico no desdeña en lo más mínimo hacía casi treinta años el rescate del monopo­
las operaciones de captación psicológica de sec­ lio del “Banco Minero”, que en su momento li­
tores interesantes de la población. Y en Bolivia berara a los pequeños productores de la explo­
el sector elegido fue el campesinado. tación a que los sometiera la empresa Hochs-
child. Pero con los decretos de mayo 1955 fue
Como fuerza social, éste cumplía un papel derrotado el “Banco Minero” y se inició la tarea
destacado desde comienzos del regimen del MNR, de someter al millar y medio de pequeños mi­
cuando milicias obreras y campesinas fueron neros mediante una “libre comercialización” de
constituidas en sostén armado decisivo hasta sus minerales y créditos al 12% que los obliga­
tanto no alcanzase su madurez el nuevo Ejérci­ ban a caer en manos de la organización o pre­
to nacionalista. Los conatos de separatismo pararse para una quiebra. Paralelamente, arre­
obrerista y el interés en asegurarse una holgada ciaba la solicitud de concesiones mineras por
mayoría en las elecciones —que a partir de la parte de los mineros medianos y los especula­
de 1956 se realizaban con regimen de sufragio dores, a quien otro de los decretos de mayo
universal— llevaron al regimen a cuidar atenta­ 1965 daba entrada en las reservas fiscales. Or­
mente del respaldo político campesino. Por su questando la conquista del subsuelo aparecía el
propia índole, las milicias rurales eran más di­ grupo capitaneado por Jorge Lavadenz, portavoz
de la empresa Hochschild —hoy denominada tas minas de la CMB y privadas. Además, se
SAMINCORP— pero vinculando al mismo tiem­ ha calculado su volumen total en alrededor de
po a los negocios petroleros y en tal sentido 1 millón de toneladas que ya están “puestas en
hombre de confianza de la “Bolivian Gulf Oil superficie”. De ese total, los ingenios podrían
Company”. El promotor de negocios Mr. Sy- rescatar medio millón de contenido en estaño,
kes, Rolando Kempf Mercado, prominente di­ con un valor de 1.700 millones de dólares. La
rigente del pequeño “Partido Social-Demócrata” concesión fue ganada por la firma “Philip Bro­
(PSD) del efímero Pte. Siles Salinas, así como thers”, la que paga al Estado la exigua retribu­
el también correligionario ingeniero Arce, son ción de un 12% de regalía más un 8% del pro­
integrantes del grupo Lavadenz (11). Por las ducto bruto. Es altamente significativo que este
vinculaciones múltiples de sus miembros, ese gru­ negocio haya sido tramitado tan rápida y reser­
po parece haber sido la fragua de los proyectos vadamente que su culminación tomó por sor­
de la nueva “rosca” y logró su apogeo durante presa a la “Williams Harvey and Company Li­
la época de Barrientos, para perder abrupta­ mited”, vale decir a la cabeza del grupo de las
mente influjo al ser derrocado el Pte. Siles fundiciones Patiño, que desde Gran Bretaña se­
Salinas por el general Ovando. guía ejerciendo una celosa “supervisión” del
negocio del estaño boliviano. Más adelante he­
El mayor empuje en la 'lucha contra la prima­ mos de volver a este aspecto político, que tiene
cía de la CMB ha correspondido, dentro de la suma importancia.
minoría mediana, al grupo de empresas de la
“W. Grace Company”, otro de los ejes de la
La concesión de los gigantescos yacimientos
nueva “rosca”. La principal entre esas empre­ de zinc de Matilde a la misma empresa “Philip
sas es la “International Mining Company”. Aun­
Brothers” provocó aun mayor conmoción y mo­
que en los últimos años ésta ha absorbido a va­
tivó un complejo debate parlamentario, en el
rias otras empresas, su punto fuerte sigue sien­
cual fue principal denunciante el diputado opo­
do el conjunto de yacimientos de estaño de
sitor Mario Gutiérrez, jefe de la “Falange So­
Chojlla, con una gran reserva pero de ley muy
cialista Boliviana”.
mediocre (12). Nos resulta difícil en este mo­
mento calcular y comparar la potencia de la
Grace y la CMB. Seguramente es excesivo igua­ Las minas de Matilde eran consideradas por
larlas en importancia. Pero de todos modos, con­ Hochschild como su conjunto más promisor. Du­
viene subrayar que la gran minería nacionali­ rante veinticinco años —Hochschild primero y
zada ha estado hasta hoy a la defensiva y per­ la CMB después— fueron cuidadosamente pre­
diendo lentamente terreno: el 60% del valor de paradas para una explotación altamente tecni-
las exportaciones totales de mineral correspon­ ficada. El gobierno del MNR había acordado
dían a la CMB y el 40% restante parece repar­ entregar la explotación a un grupo japonés* que
tirse en partes aproximadamente iguales entre se comprometía a partir las ganancias, cons­
una treintena de mineros medianos y millar y truir en el lugar mismo un horno de fundi­
medio de mineros pequeños; pequeños y media­ ción y comprar toda la producción. Pero bajo
nos sumados producen hoy la tercera parte del la junta Militar el acuerdo fue archivado y
estaño boliviano y la quiebra de la tradicional cuando los japoneses se presentaron a la lici­
alianza entre CMB y pequeños ha sido dañina tación, fueron derrotados por la filial de la “U.
para ambos, beneficiando a la penetración de S. Steel Corporation” en condiciones que de­
los medianos. terminaron el comienzo del “escándalo Matilde”.
Se ha comprobado en el conjunto la existencia
Sin embargo, es preciso subrayar que la aper­ de 4 millones* de toneladas de mineral bruto,
tura del subsuelo a los capitales extranjeros no equivalentes en contenido fino a 600.000 tone­
tuvo por única beneficiaría a la “W. Grace Com­ ladas de zinc, además de 90.000 toneladas de
pany”, sino que dos sonadas concesiones de plomo, 6.000 de plata y 15.000 de cobre. Des­
explotación marcaron la penetración de filiales de hace casi un decenio los grandes grupos mun­
del enorme grupo norteamericano “United Sta­ diales han multiplicado la búsqueda de yaci­
tes Steel Corporation” (grupo Morgan) en el sub­ mientos de zinc y el interés de la concesionaria
suelo boliviano. se explica fácilmente cuando se sabe que la ley
del zinc norteamericano es del 1% y la ley del
El primero de ellos fue la concesión de los zinc de Matilde es del 19%. Las condiciones de
“relaves” o residuos de la concentración del es­ esta concesión no fueron nada ventajosas, so­
taño, que durante muchos años han ido acumu­ bre todo si la “Philip Brothers” no cumple con
lándose, acreditando el atraso técnico y el de­ la construcción del horno de fundición exigido,
saprovechamiento de la riqueza minera local. respecto del cual parece haberse limitado a com­
Esos residuos tienen, naturalmente, una baja ley, prometerse a realizar un “estudio de factibili­
pero similar a la que hoy registran una cuan­ dad” a cuyos resultados las partes se atendrían.
El tercer pilar de la nueva “rosca” era la “Bo- menzaron a hacerse notar en la acción del régi­
livian Gulf Oil Company”. Anteriormente nos men militar: en julio 1966, retomando una
referimos a la estrategia que puso en práctica decisión del régimen depuesto, se creaba la
durante su primera etapa en Bolivia. Ahora hay “Empresa Nacional de Fundiciones” (ENAP) y
que señalar que hacia 1966 la empresa cambió se ponía al frente al general Eduardo Méndez
radicalmente de criterio, lanzándose a la explo­ Pereira, un decidido partidario de la rehabili­
tación intensiva del petróleo y del gas. Las ci­ tación de la CMB; en agosto 1966 se firmaba en
fras de la producción total del país lo acredi­ Alemania el “contrato Klockner” para la cons­
tan claramente: mientras que en 1964 Bolivia trucción de un horno estatal de estaño. En 1969
producía 530.000 metros cúbicos de crudo y esos elementos retomaban intensidad, contratán­
194 milones de metros cúbicos de gas, en 1967 dose en febrero con Checoslovaquia la construc­
había subido a 2.270.000 metros cúbicos de ción de un horno estatal de antimonio y en se­
crudo y 305 millones de metros cúbicos de gas tiembre con una firma privada de Bélgica la de
(13). Y, hecho a subrayar, la casi totalidad de uno de bismuto. Fue recién a partir de entonces,
ese aumento correspondía a la acción de dicha con la nacionalización de la “Bolivian Gulf Oil
empresa concesionaria, quedando YPFB com­ Company” el 17 octubre 1969, la eliminación de
pletamente relegado. la libre comercialización de los minerales extraí­
dos por las empresas privadas el 13 de diciembre
Este gran crecimiento de producción tenía 1969 y los dos convenios boliviano-soviéticos de
por finalidad la exportación, con vistas a aten­ junio 1970 cuando ese clima favorable a los in­
der las necesidades de Brasil y Argentina, den­ tereses bolivianos se elevó a rango de política
tro del esquema “integracionista” dirigido des­ temática, imputable sobre todo al general
de Estados Unidos y con vistas a servir prefe- Ovando, que el 26 de setiembre 1969 se adue­
rencialmente los proyectos de expansión indus­ ñara del poder.
trial concertados en Río por la empresa madre
norteamericana “Gulf Oil Corporation” y la Debemos, aquí, hacer una disgresión sobre la
“Refinería e Exploracáo de Petróleo Uniao S. cuestión de los hornos de fundición de minera­
A.”. (14). Sirviendo ese esquema, Bolivia pa­ les, que durante más de medio siglo ha ocupado
recería considerarse cumplida con el beneficio a Bolivia. Las características geográficas de la
que arrojaba su participación en las ganancias zona minera, ciertas peculiaridades del mineral
de la empresa: con el aumento de la produc­ local, la ignorancia sobre el volumen total de la
ción, el valor exportado, que redituara 0,7 mi­ reserva de estaño del subsuelo andino y otros
llón de dólares en 1964, subía en 1967 a 23 factores técnicos de peso fueron —conjunta o
millones de dólares (15). separadamente— argumentos esgrimidos contra
Además, la expansión petrolera compensó con la instalación de hornos de fundición en Bolivia.
creces un retroceso del estaño en el mercado En algunos casos se concluía que eran técnica-
mundial. En efecto, tras su culminación en 1965 mete inviables y en otros, que podría funcionar
con una cotización promedial de 1,81 dólar la pero a un costo antieconómico. La cuestión tomó
libra fina, el estaño valió promedialmente 1,66 contornos oscuros y altamente polémicos desde
en 1966 y 1,57 en 1967. Volvía así, por obra el momento en que, al comprar Simón Patino
de nuevas ventas de la “reserva estratégica” los hornos británicos y formar el oligopolio mun­
norteamericana, que en el bienio 1965-66 alcan­ dial del estaño con los fundidores holandeses,
zaron a 36.000 toneladas —a un nivel aproxi­ su doble carácter de productor de mineral en
mado al de 1964. El cambiante juego de las Bolivia (“Patiño Mines and Enterprises Conso­
circunstancias resultaba llevando a la práctica lidated Ine.” ) y de fundidor del mismo en Gran
lo que buscara el régimen del MNR con su plan Bretaña (“Williams Harvey and Company Li­
sustitutivo, o sea acentuar la diversificación de mited” ) determinó su veto tajante a la construc­
la producción para compensar la debilidad de ción de hornos en suelo boliviano, ni siquiera
la minería: en 1967 el estaño solamente re­ hornos suyos. Desde entonces, sobre todo in­
presentó el 55% del valor de las exportacio­ forme técnico contrario a la factibilidad de los
nes y el petróleo un 14% del mismo. Y el hornos, pesó la sospecha de “maniobra patiñis-
aumento del valor total exportado se debió casi ta”, lo que era cierto la mayor parte de lasi veces.
exclusivamente al acrecido papel del petróleo <ia). Con la Revolución de abril 1952 se instauró
un régimen plenamente consciente de la impor­
tancia económica y geopolítica de la integración
V — H A C IA U N A REASUNCION DE de la industria minera. Pero ya hemos visto en
LAS TAREAS NACIONALES qué condiciones de debilidad y aislamiento le
tocó vivir al régimen del MNR. Luego del fulmi­
T 4 ESDE 1966, en plena segunda etapa “ba- nante aplastamiento de un intento inicial suya
rrientista”, algunos elementos positivos co­ con un concesionario argentino, el régime optó
por postergar sus aspiracioes en la materia y Aludiendo al estado de la cuestión en vísperas
respetar lo que había de esencial en el statu quo del golpe militar, opina Sergio Almaraz que “La
tradicional. Se limitó a una modesta tarea de posición de los norteamericanos respecto de la
preparación del terreno: por un lado, se hicieron fundición (de estaño) podía resumirse en que,
nuevas investigaciones mediante contratación de sin ser partidarios de ella y causándoles desa­
empresas alemanas, norteamericanas y holande­ grado como todo proyecto industrial, sin em­
sas, mientras los técnicos de la CMB proseguían bargo no la vetaban” (19).
un desilusionado pero persistente compulsar de
experiencias ajenas y propias; por otro lado se Es a la luz de estos antecedentes que debe ser
respaldó a las dos esforzadas pequeñas plantas apreciada la obra del general Ovando.
fundidoras privadas bolivianas, las cuales cua­
druplicaron en doce años su producción, eleván­ En sí misma, la integración de la industria
dola a cinco mil toneladas, vale decir, el 25% minera es netamente positiva, por supuesto. Pe­
de la exportación anual promedial del período ro la actual coyuntura da particular importan­
1952-1964. Hacia 1961 una coyuntura mundial cia a una pregunta: ¿hornos, para qué?
rtiás favorable se va afirmando. En primer lu­
gar, a excepción de Bolivia, todos los países Con la presencia de hornos estatales, la única
productores de estaño logran ahora contar con víctima segura es el patiñismo fundidor en Gran
hornos en su propio suelo, amoldándose el oli- Bretaña, aunque haya otras víctimas portencia-
gopolio fundidor al proceso de paulatina inte­ les e intenciones de no dejarlas escapar. El
gración; mundial, aun al precio de un exceso de influjo patiñista fue aceptado a regañadientes
la capacidad fundidora en relación a la oferta por el debilitado régimen del MNR, que atinó
mundial del mineral. En segundo lugar, la dis­ por lo menos a sacarle provecho como poderoso
tensión y la “competencia pacífica” ,entre las dos freno a una penetración norteamericana que a
superpotencias se ha traducido en octubre 1960 través de la concesión petrolera y de la ayuda
en una oferta de Kruschov a Bolivia en el sen­ económica buscaba el copamiento total de la si­
tido de financiarle la rehabilitación de la mine­ tuación. Los preacuerdos con Checoslovaquia pa­
ría y un horno estatal de estaño. Esto desata so­ ra el horno de antimonio y con Japón para ex­
bre Bolivia una sorda y compleja lucha de in­ traer y fundir el zinc de Matilde -—ambos frus­
fluencias. Gracias a ella pudo el Pte. Paz Esten- trados, el primero en 1963 mismo y el segundo
soro sacar adelante el ya aludido “plan trian­ en febrero 1967 por la Junta Militar— estaban
gular”, crédito de tres fuentes occidentales para concebidos como formas complementarias para
rehabilitar la minería estatal. Pero cuando osó un mayor equilibrio: quedan tareas en la lucha
rebasar por propia determinación la barrera de antimperialista y hay que irlas atacando “con
seguridad del Bloque al que se hallaba adscripto realizaciones que disminuyen la dependencia, no
su país, el gobierno era derrotado: tras penosas importa que para ello nos sirvamos de las con­
alternativas debió dejar sin concretar el contrato tradicciones que existen entre las grandes po­
con Checoslovaquia para la construcción de un tencias”, manifestaba el 17 enero 1964 el Pte.
hórno estatal de antimonio. Una vez asegurada Paz Estenssoro ante la IX Convención del MNR.
su victoria, la “National Lead” ofreció reserva­ Pero bajo el “barrientismo” esa aspiración a un
damente financiar ella dicho horno con la con­ equilibrio desaparece y la incorporación de un
dición de que luego toda la producción de mi­ coloso como la “United States Steel Corporation”
neral le fuera vendida en exclusividad, incluso (contratos de los “relaves” y de Matilde) al
por encima de la capacidad fundidora del homo. frente de penetración antipatiñista montado por
La difusión de dicha propuesta —que hizo pú- la “W. Grace Comnany” y la “Bolivian Gulf
blíca el semanario de un sector del MNR (17) a Oil Company” vuelca decisivamente la balanza
pedido del propio Pte. Paz Estenssoro— paralizó a favor del influyo norteamericano.
la maniobra. Apuntemos, de paso, que el desen­
lace de este episodio és casi un símbolo de la De aquí la importancia radical que tiene la
enéonada defensiva de un régimen agotado. En decisión de Ovando de nacionalizar la “Bolivian
lo concerniente al estaño, la batalla se libró entre Oil Company”. Bajo Barrientos ésta asumió el
el grupo norteamericano presidido por el chino papel de vanguardia en la conducción de Bolivia
Wa-Chang, a quien respaldaba en La Paz la y sus riquezas hacia la Latín American Integra-
*^W. Grace Company” y la patiñista “Williams Ron, a través de un “cono sur” en que el Sa-
HarVey and Company Limited”, que acudió agre­ telismo Privilegiado brasileño marcaba las gran­
sivamente a defender su tutoría sobre el mineral des pautas y una Argentina “desconfiada” y
local y logró contener la ofensiva norteamericana. vacilante acompañaba. Al quebrar el poderío de
Fue al cabo de esa violenta lucha que el gobierno la empresa petrolera, Ovando quebró el esquema
de los Estados Unidos hizo saber que estaba dis- de desarrollismo dependiente al que antes aludía­
püesto, en adelante, a financiar un homo estatal mos como una de las posibles explicitaciones de
de fundición de estaño (18). la función de los militares iniciados en el pen-
tagonismo. Solamente con la nacionalización del el predominante desde el primer instante (lo que
petróleo y la derogación de la “libre comercia­ se afirma de Ovando) no nos parece muy pro­
lización” minera cobran pleno sentido liberador bable y al fin y al cabo es lo de menos. Lo
los hornos de fundición en suelo boliviano, y importante es que estos miiltares redescubren
viceversa. bajo las formas “feas” del proceso revolucio­
nario, la esencia necesaria e ineludible de éste
Bajo el “ovandismo” Bolivia parecía encami­ y se disponen a rasumirlo. El origen de dichos
narse rápidamente a una decisión política revo­ militares puede suscitar desconfianza y su estilo
lucionaria. Pese a losi errores y vacilaciones del desconcertar a los más apegados a un clasicismo
régimen y pese a la acción desquiciante de una revolucionario que se desmorona, pero las dudas
oposición en endémico estado de “manifesta­ no pueden ser muy duraderas, porque ese pro­
ción”, no comprometida con las realidades del ceso revolucionario pasa necesariamente por cier­
poder y armada con unos cuantos trocitos de la tos caminos cuya adopción acredita sinceridad.
verdad pero no con la verdad, la tendencia del
“ovandismo” era a insertar al país en un cuadro El detonante que determinó el paso del pri­
regional con pretensiones autonómicas en el cual mer al segundo momento indicados, fue la si­
—tanto por su potencial económico como por una niestra experiencia del año 1965. Si las movili­
recomposición del equilibrio político interno— zaciones campesinas del “barrientismo” bloquean­
podría pesar positivamente. Bajo el general To­ do ciudades y caminos no evocaba más que an­
rres esa política parece mantenerse. teriores prácticas de los grupos rivales del MNR,
el hecho de que Barrientos se valiese de tales
■Ella es la única actitud revolucionaria —y bien demostraciones de fuerza para influir sobre las
que debe aprenderlo la Bolivia aislada de las tensas discusiones entre los jerarcas a causa del
dos últimas décadas— porque conduce a a for­ lento ascenso “ovandista” era interpretado co­
mación de un bloque meridional autónomo y hoy mo una amenaza desde fuera a la unidad de las
solamente en la Patria Grande se vislumbra un FF.A A ., algo que ya no se estaba dispuesto a
desenlace revolucionario. admitir. Y los decretos económico-financieros
de mayo, junto con la ocupación armada de las
Es útil preguntarse cómo se ha desenvuelto el minas y el aplastamiento sangriento de los cona­
proceso conducente a estos cambios de criterio tos de revuelta obrera retroxtrajeron a los ofi­
dentro del régimen militar que en estos mo­ ciales a los penosos recuerdos del Antiguo Re­
mentos cumple seis años de vida. En tal sen­ gimen muerto en 1952, cuando el Ejército fue
tido, hay un indiscutible hilo conductor que es disuelto por complicidad con la entrega de las
la actitud de rechazo y de reabsorción de la riquezas bolivianas y por su aceptación de fun­
experiencia revolucionaria anterior por parte de ciones de mera guardia pretoriana de la Rosca.
las FF. AA. En un primer momento, éstas es­
tuvieron dominadas por el doble impulso de li­
Esta afiliación del “ovandismo” a la Revolu­
berarse de un régimen que había triunfado gra­
ción de Abril fue expresamente afirmada por el
cias a su destrucción y que persistía en asig­
general Ovando y luego por el general Torres,
narse una tutoría sobre el retoño por él mismo
entendiéndola ambos —naturalmente— no como
propiciado y de cerrar el paso a una eventual
una fijación en el pasado, sino como un punto
disolución del régimen del MNR “en la anar­
de partida y de reordeamiento de programas de
quía”, conducente, por virtualidades implícitas
acción. Es sintomático que el “ovando-torrismo”
en dicho régimen a una “subversión comunista”.
se haga los mismos planteos que la Revolución
Ambiciones personalistas, rencores y afanes de
de Abril sobre el apoyo policlasista para la
venganza, además de un influjo decisivo de las
obra revolucionaria, con apenas una variante
cosignas pentagonales caracterizaron ese momen­
destinada a justificar el papel “conductor” de
to inicial y aparejaron sus peores frutos': los de
las FFAA.
1965, culminación de la violencia y el entre-
guismo. En un segundo momento, soterradas
raíces “nacionalistas” y el aprendizaje de lo que Al margen de contingencias pasajeras y de
es gobernar un país como Bolivia suscitan un rivalidades personales, esa afiliación ha de en­
instinto de readopción de los planteos de la Re­ riquecer las posibilidades del nuevo regimen bo­
volución Nacional que protagonizara el MNR. liviano con una experiencia histórica de primera
Que en algún jefe determinado este instinto fuese importancia.
N O T A S (9) “A c c i ó n C í v i c a ” f u e u n m o v i m i e n t o f i n a n ­
ciado p or e n tid a d e s n o rte a m e ric a n a s. P o r i n t e r ­
m edio de la s F F . A A . , q u e o c u p a b a n en ello a
(1) H e m o s c a lc u la d o q u e a m e d ia d o s d e l sig lo g u a r n i c i o n e s de d i s t i n t a s r e g io n e s del país, h a c ía
1/3 del c o s to t o ta l de la s im p o r ta c io n e s del p a ís c o n s t r u i r e s c u e l i t a s r u r a l e s . C o n d u c í a el p r o g r a ­
(74 m i l l o n e s d e d ó l a r e s ) a t e n d í a l a s n e c e s i d a d e s m a el C n e l. J u l i o S a n j i n é s G o i t í a , u n i n g e n i e r o -
a l i m e n t i c i a s d e é s t e y q u e en el p e r í o d o 1925- c o r o n e l q u e e n 1952 f u e s e p a r a d o d e l E j é r c i t o .
1950 B o l i v i a g a s t ó 537,4 m i l l o n e s d e d ó l a r e s e n i m ­ T r a s u n a e t a p a en W a s h in g to n , r e g r e s ó a L a Paz,
p o rta r alim en to s y m a te ria s p rim a s p a ra a lim e n ­ t r a b a j a n d o e n el e n g r a n a j e c o m e r c i a l n o r t e a m e ­
to s . V e r “ E c o n o m í a y s o c i e d a d e s d e B o l i v i a e n el r i c a n o l o c a l. P o r s u s f u n c i o n e s v e n í a a e s t a r u b i ­
s i g l o X X . E l a n t i g u o r é g i m e n ” , ed. R í o d e l a c a d o e n t r e el j e f e d e l a M i s i ó n E c o n ó m i c a , A l e -
P l a t a , M o n t e v i d e o 1966, p á g i n a 63. x a n d e r F i r f e r y el A g r e g a d o M i l i t a r , C n el. E d -
(2) M i n i s t r o d e H a c i e n d a , F e d e r i c o G u t i é r r e z w a r d F o z . E s t e f u e e l h o m b r e a q u i e n el G r a l .
G r a n i e r , e n “ L a N a c i ó n ” , L a P a z 9 o c t u b r e 1953. C u rtis Le M ay en c a rg ó la p ro m oción de B a rr ie n -
(3) P e n s a m o s , p o r t a n t o , q u e e x a g e r a R e n é Z a - t o s a l e s t r e l l a t o . B a j o l a J u n t a M i l i t a r , el C nel.
b a l e t a a l d e c i r q u e u n a c o r r i e n t e “a g r a r i s t a ” d o ­ S a n jin é s fu e u n o s m e s e s M in istro de E c o n o m ía ,
m in ó de h e c h o al MNR, d e c id id a a p o n e r fin a la p a s a n d o lu e g o com o E m b a ja d o r a E s ta d o s U nidos,
p r i o r i d a d m i n e r a . Su o b s e r v a c i ó n d e q u e h u b o s u b - donde aú n perm anece.
c o n c i e n t e m e n t e c i e r t a c o n f u s i ó n e n t r e el p a p e l n e ­ (1 0) “ P r e s e n c i a ” , L a P a z 12 a b r i l 1966.
f a s t o de la e x p lo ta c ió n del e s ta ñ o p o r la R o s c a con (1 1) S e r g i o A l m a r a z ; id . a n t . ; p p . 108-109.
l a e x p l o t a c i ó n d e d i c h o m i n e r a l e n sí m i s m a , es
en cam bio atin a d a . Lo m ism o o b se rv a R ené D u- (1 2) F . A h l f e l d y A. S c h n e l d e r - S c h e r b i n a , “ L o s
m o n t r e s p e c t o de l a e x p l o t a c i ó n d e l a c a ñ a d e a z ú ­ y a c i m i e n t o s m i n e r a l e s y d e h i d r o c a r b u r o s de B o -
c a r e n l a p r i m e r a e t a p a d e l r é g i m e n c a s t r i s t a : se l i v i a ” ; L a P a z 1964 (2.® e d ) ; pp. 233 y s i g u i e n t e s .
la e n te n d ió com o n e o c o lo n ia lis ta ( “C uba, so c ia- (1 3) C E P A L , " E s tu d io económ ico de A m é ric a
l i s m e e t d e v e l o p p e m e n t ” , ed. D u S e u i l , P a r í s 1964. L a t i n a : 1967” ; N e w Y o r k 1968.
(4) C E P A L , “ E l d e s a r r o l l o e c o n ó m i c o d e B o l i ­ (1 4) R o g e l i o G a r c í a L u p o , “B a r r l e n t o s , a g e n ­
v i a ” , M é x i c o 1958 y C E P A L , “ E s t u d i o e c o n ó m i c o t e v i a j e r o d e l a G u l f ” ; “M a r c h a ” 16 d i c i e m b r e
d e A m é r i c a L a t i n a : 1965” , N e w Y o r k 1966. 1966.
(5) S e r g i o A l m a r a z , “ B o l i v i a , r e q u i e m p a r a u n a (15) C E P A L , “ E s t u d i o e c o n ó m i c o d e A m é r i c a
r e p ú b l i c a ” ; ed. M a r c h a ; M o n t e v i d e o 1970; p. 52. L a t i n a : 1967” ; N e w Y o r k 1968.
(6 ) S e r g i o A l m a r a z ; id. a n t . ; pp. 56-57. (1 6) C E P A L , “E s tu d io eco nóm ico de A m é ric a
(7) C E P A L , “ E s t u d i o e c o n ó m i c o d e A m é r i c a L a ­ L a t i n a : 1967” ; id. a n t .
t i n a : 1964” ; N e w Y o r k 1965, C E P A L , “ E s t u d i o e c o ­ (1 7) “ E l s o c i a l i s t a ” , L a P a z 13 j u l i o 1962.
n ó m i c o d e A m é r i c a L a t i n a : 1965” ; N e w Y o r k 1966 (18) “ E l m u n d o ” , C o c h a b a m b a 16 e n e r o 1961
y C E P A L , “ E s tu d io económ ico de A m é ric a L a tin a : ( D e c l a r a c i o n e s d e l E m b a j a d o r d e E E . U U .).
1967” , N e w Y o r k 1968.
(8) C E P A L , “ E s t u d i o e c o n ó m i c o d e A m é r i c a L a ­ (19) S e r g i o A l m a r a z ; id. a n t . ; p. 62.
t i n a : 1964” , N e w Y o r k 1965.
HERNANI MARIA FIORI

Concientización y Educación

T I ABLAR de educación concientizadora e» nadora de la situación y del momento. Es un


demasía verbal. Educación y concientiza- principio de concientización que podrá ser fac­
ción se implican mutuamente. tor decisivo en su liberación y que, en todo ca­
so, deberá finalmente marcar el significado hu­
La concientización es el retomar reflexivo mano de sus proyectos históricos. Las luchas de
del movimiento de la constitución de la concien­ liberación, desde sus primordios, deben resti­
cia como existencia. En este movimiento, el hom­
tuir a los hombres su responsabilidad de re-pro-
bre se constituye y se asume, al producirse y re­ ducirse, esto es, de educarse y no de ser educado.
producirse. En este rehacerse consiste su hacer­ En esta emergencia de una autoconciencia crí­
se v su hacer. La verdadera educación es parti­ tica de nuestros pueblos, es de vital importancia
cipación activa en este hacer en que el hombre una reflexión comprometida con la praxis de la
se rehace continuamente. Educar, pues, es con- liberación, que nos permita captar, con lucidez
cientizar, y concientizar equivale a buscar esa y coraje, el sentido último de este proceso de
plenitud de la condición humana. concientización. Sólo así será posible reponer
Si la conciencia es existencia e historia, que­ los términos de los problemas de una educación
dan descartadas, desde luego, las dos falsas con­ auténticamente liberadora: fuerza capaz de ayu­
cepciones de la concientización: aquella que la dar a desmontar el sistema de dominación y pro­
reduce, exclusivamente, a efecto inevitable de mesa de un hombre nuevo, dominador del mun­
cambios estructurales o aquella que la eleva a do y liberador del hombre.
la única causa determinante de éstos. En ambas Esta reflexión es también existencia. Sus re­
queda rota la unidad de la praxis y negada su sultados no se anticipan. Tal vez sólo pueden ser
dialecticidad. insinuados algunos de sus presupuestos teórico»
Las estructuras pueden aprisionar al hombre — estos mismos no anteriores a la praxis, y su­
o propiciar su liberación, pero quien se libera jeto a su revisión y reelaboración. Es lo qu»
es el hombre mismo. La concientización, como nos proponemos en esta breve presentación: es­
proceso interior a las contradicciones estructura­ bozar algunos presupuestos que nos parecen vá­
les. puede ser factor relevante de transforma­ lidos para proseguir en una reflexión que no
ción socio-cultural; de cualquier manera, debe­ concluye nunca, pues su término y su principio
rá ser siempre su acabamiento. No puede el se dinamizan juntos en una dialéctica existen­
hombre liberarse, si él mismo no protagoniza cia!.
su historia, si no toma su existencia en sus ma­ Hemos distribuido algunos de estos presu­
nos. A eso conduce la dinámica de la concien­ puestos en dos partes:
tización.
I Sentido del movimiento de constitución de
Desde adentro de un sistema articulado de do­ la conciencia como existencia y su retomar
minación externa e interna, que subyuga, con­ reflexivo: la concientización.
funde y mistifica a los pueblos de América La­
tina, comienza a emerger una conciencia ilumi­ II La función concientizadora de la educación
I. C O N C IE N T IZ A C IO N 2

N la conciencia del mundo, el mundo, atra­


1 E vés de ella, va apareciendo como un hori­
zonte englobante de significados. Estos signi­
1 A imaginación espacializante hace de la ficados no son puestos sólo por el mundo, o de­
^ conciencia el receptáculo de un mundo dos por la conciencia. El mundo se descubre al
que la colma y la desborda. Es la imagen ocul­ mismo tiempo en que la conciencia, al expre­
ta en todos los dualismos, que separan concien­ sarlo, se expresa en él.
cia y mundo, y los estabilizan en dos entida­ Ni la conciencia, pues, es reflejo del mundo,
des, de cuyo encuentro surgiría la conciencia ni éste es simple proyección de aquella. El mun­
del mundo. do es significado en el permanente significar ac­
El encuentro referido, sin embargo, no es el tivo, que no es actividad de una conciencia pu­
resultado de dos entes que se encuentran, sino, ra, sino desarrollo dialéctico de la conciencia
más bien, el origen de ambos: “encuentro ori­ del mundo o del mundo conciente. Este signi­
ginario”. No decimos que el encuentro sea cau­ ficar activo no termina en un significado que
sa, sino origen de la conciencia y del mundo. sería como su producto estático y acabado. El
significar es el dinamismo interior del signifi­
Antes del mundo conciente, la conciencia es cado, como un hacer que no termina en produc­
vacio total; fuera de la conciencia del mundo, to hecho, sino en que lo hecho es una continua
éste es ausencia sin nombre. Juntos, conciencia manifestación de un hacer que se rehace con­
y mundo, asoman a la realidad. Uno no se pier­ tinuamente. Es el mundo mismo que se consti­
de en el otro, perdiendo su identidad: se iden­ tuye y reconstituye en este rehacerse.
tifican uno a través del otro.
Así, en la expresión del mundo por la con­
El yo conciente es presencia que se presenti- ciencia, el mundo mismo se expresa como con­
fica a si misma, al presentificar el otro. Y el ciencia del mundo. El mundo no puede refle­
otro —una estrella, una flor o un pájaro— es jarse en la conciencia antes de ser mundo con­
presente sólo en esta luz de la presencia. A una ciente. Y la conciencia no puede ser determinada
la llamamos interioridad y, a la otra, exterio­ por el mundo antes de ser conciencia del mundo.
ridad, metáforas debidas, una vez más, a las ilu­ Mundo y conciencia no se oponen estáticamente:
siones de la imaginación espacializante. se dialectizan en el seno de 9U unidad radical y
originaria. Por eso, entre los dos, la verdad de
El camino de nuestra interioridad pasa, pues, uno se recupera a través del otro: no está dada;
por la exterioridad, y viceversa. El adentramiento ella se conquista y se hace; es, a la vez, descu­
en nosotros mismos supone una vuelta por el brimiento e invención.
mundo. La conciencia no se deja aprisionar en
ninguna situación vivida, sobrepasándolas a to­ En este sentido, la expresión del mundo no
das y, por esto, puede volver sobre sí misma: es antecede ni sucede a su transformación: una
capaz de reflexión. A su vez, la penetración en contiene a la otra; una sobrepasa a la otra, y
el mundo exige esfuerzo de volverlo más pre­ coinciden. Retomar reflexivamente el movimien­
sente, en la transparencia de la presencia. Así, to constitutivo de la conciencia es retomar el
adentrarse en el mundo no es salir de la con­ movimiento de su significar activo, en que los
ciencia. significados mundanos se constituyen. En la me­
dida en que el hombre significa al mundo, en
La conciencia es “para — si”, siendo “para éste se reencuentra, reencontrando, siempre y
el otro” : simultáneamente, implicadamente, dia­ cada vez más, la verdad de ambos.
lécticamente. Una conciencia que fuera presen­
cia presente a si misma, sin la mediación de En este punto, la concientización ya se pre­
presente alguno, no sería “para si” sino el “Si figura como acción transformadora y no como
mismo” absoluto. Por esto, el “para si” de la visión especular del mundo: rehacerse con au­
conciencia es una abertura, que sería nada, si tenticidad implica reconstruir el mundo.
el otro no es, en la relación para el cual, ella,
la conciencia, se constituye.
3
Uno no preexiste al otro — conciencia y mun­
do. Desde ahora, por lo mismo, queda rechaza­ TJ1 L yo consciente también se sitúa entre las
do todo dualismo, que los separa, para reunir- cosas del mundo, pero, extrañamente, él
los. Juntos aparecen y desaparecen. Desde este mismo es la luz que revela el lugar y el mo­
primer punto, pues, la concientización ya se mento de su situación. Llega a ser objeto entre
anuncia como movimiento en que la concien­ objetos, sin dejar de ser sujeto, aunque nunca
cia se reconquista, al conquistar al mundo. en plenitud.
Como yo corpóreo, se sitúa físicamente; co­ La comunicación de las conciencias (la in­
mo cuerpo consciente, puede trascender su ubi­ tersubjetividad) supone un mundo común. Si
cación especio-temporal, para visualizarla, apre­ cada uno constituyese su mundo, éste no podría
henderla y determinarla. ser la mediación para el encuentro de las con­
ciencias —o éstas se comunicarían sin el mun­
No es el cuerpo del yo que se integra en el do, lo que no es el caso, pues somos seres de
mundo; no es el cuerpo que el yo tiene, sino encarnación, o no se comunicarían. Una vez
el cuerpo que él es; es su cuerpo que se obje­ más: las conciencias no se encuentran, sino se
tiva el mundo. Y así experienciamos la obje­ constituyen en intersubjetividad originaria.
tividad en una experiencia que nunca puede
llegar a s<u término, pues en éste reaparece la Nuestros caminos personales son los más di­
presencia que presentifica y objetiva: el sujeto. versos, en un horizonte necesario de comuni­
Al revés, si experienciamos el sujeto como pre­ dad. Dentro de este encuentro radical, podemos,
sencia presente a sí misma, esa experiencia tam­ cuando nuestras intencionalidades no tienen el
poco se agota en pura subjetividad, puesi en la mismo sentido, desencontrarnos. Pero cualquiera
transparencia de ésta, el yo corpóreo se reen­ objetivación nuestra se inserta en ese horizonte
cuentra también como objetividad. Yo y mundo de comunidad: es significado comunicable. No
no se yerguen uno frente al otro; se convocan hay objetividad exclusiva de una conciencia;
mutuamente a la existencia; que es el movi­ ésta es siempre abertura con amplitud de uni­
miento en el cual el yo se sitúa y se proyecta, versalidad. En nuestra encarnación histórica no
esto es, en el cual se dialectiza como hecho que constituimos una objetividad propia, sólo núes*
se trasciende y trascendencia que se factualiza. tra, sino participamos de una objeflyidad común.
El significar activo en que el mundo es sig­ El dinamismo significante de mundo co­
nificado, no se efectúa como actividad de una mún, como dijimos, no es intenpjppplidad de
conciencia pura, pura subjetividad. Este signifi­ conciencia pura: es praxis transformadora. Sig­
car, al contrario, es un comportamiento corpó- nificar existehcialmente el mundo en un com­
reo-mundano y existencial, en el cual se cons­ portamiento corpóreo equivale a construirlo. Ln
tituye y se reconstituye el mundo significado. elaboración de este mundo, «n intersubjetividadi
es colaboración.
El sujeto de ese significar es logos y praxis.
No es un logos que ilumina el mundo como La encarnación en el mundo coincide con la
espectáculo: ilumínase en la interioridad de una promoción mutua de las conciencias: una es
praxis que lo transforma. Dice el mundo en un Condición de la otra, en reciprocidad dialéctica.
discurso que es existencia. Nuestra encarnación es comunión. Y así se acla­
ra un poco más el sentido de la concientiza­
El hombre no es, pues, un sujeto dentro de ción: tarea mundana y compromiso personal de
un mundo de objetos: es una subjetividad en­ amor.
carnada en una objetividad. No se pierde en la
objetividad ni se reencuentra en la subjetividad.
Se realiza, cada vez más, por una más pro­
funda encarnación de la subjetividad en la obje­
5
tividad. Esto quiere decir que, en este sentido,
el mundo va disminuyendo su opacidad y resis­
tencia, ganando mayor transparencia humana I A subjetividad encarnada no sumerge al yo
en cuanto el hombre lo va dominando y asu­ en una inmanencia de una objetividad que
miendo como factor intrínseco de su propia re­ lo absorbe y disuelve. Al contrario, el mundo
novación. se incorpora al yo corpóreo cuanto más éste
presentifica a aquél, en una presencia que so­
En este punto, la concientización esboza ya brepasa todas las estrecheces situacionales co­
el trazado esencial de su movimiento: el de la mo una luz interior que, cuanto más interior,
encarnación histórica. más traslúcida hace la realidad iluminada, y
que, cuanto más traslúcida la hace, más des­
dibuja sus límites exteriores, difundiéndose en
todos los sentidos. Cuanto más profundamente
4 se encarna la subjetividad, tanto menos limitan­
te se hace la objetividad de su mundo. No hay
¥ A subjetividad no se comensura con la ip- un yo puro; es imposible una proyección de
seidad de un yo cerrado en su propio un yo en el vacío, en una total ausencia de
mundo. Si cada conciencia fuera la conciencia mundo. La vía de acceso que lleva más allá del
de su mundo, aislado éste de los demás mundos, momento vivido,- pasa por la interioridad del
la subjetividad moriría sofocada dentro de mó­ mundo y es este mismo mundo en sus dimen­
nadas incomunicables. siones de pasado y futuro.
El yo no se distiende, pues, en estas dimen­ comensura consigo misma, al comensurarse con
siones, dentro de un mundo que sería como el su objetividad.
lecho inmóvil del río que fluye. El yo expresa,
incorpora y transforma el mundo, en un mo­ Para evitar confusiones con el idealismo, tal
vimiento en que lo trasciende y lo reconstituye vez fuese preferible no decir que el sujeto pe
-—trascender que no niega el mundo y sí lo aliena al objetivarse sino que, en la objetiva­
asume y transforma. En este movimiento, el yo ción, él no llega a encarnarse exhaustivamente,
se proyecta y se recupera continuamente. Esto esto es, no llega a reconstituirse en una forma
es la historia: temporalización del yo y del mun­ acabada — la plenitud humana del sujeto.
do, en un mismo proceso en que, juntos, se De cualquier modo, en la interioridad de esta
constituyen y reconstituyen, respondiendo a la dialéctica de objetivación, el sujeto corre el
destinación de su encuentro originario. riesgo de opacar su subjetividad, cuando el fun­
Este encuentro no es un comienzo en el tiem­ cionamiento de las estructuras socioeconómicas
po, es el origen permanente de donde, perma­ lo reducen a la simple objetividad de otros su­
nentemente, brota este proceso temporalizador en jetos. La subjetividad de tal sujeto no es reco­
que el hombre busca rehacerse. El dinamismo nocida por los otros; para estos otros, ella se
de ese encuentro originario, aún oculto a sí reduce a mundo, y mundo dominado. Aquí po­
mismo, condiciona la propia repetición del tiem­ demos hablar, con propiedad, de alienación. En
po mítico, pues él es quien genera la esencial ella, el hombre pierde su condición humana de
historicidad hasta incluso de los llamados “pue­ sujeto de su propia historicización —trágica
blos sin historia”. situación de quien se objetiva sin poder, en la
objetivación, encarnar su subjetividad. La con­
Esta unidad originaria está en la raíz de to­ ciencia del mundo se escinde en un dualismo
dos los momentos del proceso, a través del an­ que deforma y niega al hombre. La conciencia
tagonismo de subjetividad y objetividad. El sen­ pasa a ser prisionera de un mundo de otras
tido del proceso está marcado por la idea límite conciencias; la intersubjetividad no es más re­
de la perfecta coincidencia de subjetividad y conocimiento sino dominación de conciencia, ya
objetividad, esto es, de un mundo enteramente sea por grupos pequeños, clases o pueblos en­
iluminado y asumido por la plenitud de la inter­ teros.
subjetividad. Como idea límite de la historia, Entre tanto, incluso la más feroz dominación
sólo podrá ser meta-historia, no la negación, no es capaz de cosificar totalmente al hombre;
sino la glorificación de la historia — “el nuevo siempre ha de quedarle suficiente subjetividad
Cielo y la nueva Tierra”. para integrar funcionalmente el sistema de la
dominación. Desde ahí, esta pequeña faia de
Mientras las conciencias no se intersubjeti-
luz, de subjetividad, podrá pasar por las bre­
ven plenamente, a través de un mundo sin más
chas estructurales del sistema, crecer, hacerse
obscuridades y resistencias; mientras la huma­
conciencia crítica y praxis liberadora. Esta es
nización sea un esfuerzo de incorporación del
la condición de posibilidad de la desalienación.
mundo o de encarnación del yo, el hombre no
podrá eximirse de una dialéctica histórica que La concientización retoma este proceso: tem­
lo aliene y desaliene. poralización e historicización. Dialéctica ene nos
aproxima a la idea límite de la historia. No ca­
En su incesante existenciarse, el hombre obje­ rece, pues, de dirección definida; no puede bus­
tiva un mundo en que él mismo se objetiva. car cualquier meta. Su dinámica es praxis v,
En esta objetivación, la subjetividad se cons­ en un sistema de dominación, esta nraxis sólo
tituye, se encarna y se plenifica. En ella, en la puede tener el sentido de la liberación.
objetivación, el mundo se incorpora al yo, pero
también se le resiste. Dentro de este coeficiente
mayor o menor de resistencia, la objetivación es­ 6
conde siempre una cierta forma de alienación.
U S A historicización no es desarrollo de las
En la necesaria objetivación del sujeto —pa­ virtualidades de un ente cuya forma ideal
ra existenciarse— éste se rehace constantemen­ se sitúa antes o después de la historia. En ella,
te, sin llegar jamás a acabarse. Siempre sobre en esa historicización, el hombre plasma su for­
una cierta espesura de objetividad que el sujeto ma concreta e histórica, produce la forma de
no alcanza a asumir, dominar y reconstituir, es­ su mundo y, por su mediación, la suya propia.
to es, siempre queda una porción de mundo que No educe su forma como algo hecho, sino la
no se historiciza. Dentro de ella, el sujeto no produce en su hacer: educación y producción
se reencuentra enteramente. El encuentro origi­ se implican. El hombre no es una esencia deter­
nario de conciencia y mundo es un proceso que minante de la existencia, ni una existencia crea­
no se totaliza en cuanto la subjetividad no se dora de esencia: su esencia es incesante con­
quista existencial. Es persona: aun dentro de poder de mistificación que el propio dominado
todos los condicionamientos y determinismos, busca valorizarse según los padrones y las es­
puede disponer de la suficiente energía de ser, calas del sistema dominante. E incluso pseudo-
para existenciarse, esto es, para re-trazar su fi­ revoluciones, a través de ciertos cambios estruc­
gura histórica en las líneas del propio movi­ turales, persiguen, en el fondo de sus intencio­
miento de constitución de la conciencia como nes, los mismos valores que justificaban las es­
existencia. tructuras antiguas. La lucha contra la domina­
ción sólo alcanza sus fines si rompe las estruc­
Este movimiento, por tanto, no es dinamismo turas para dar surgimiento al hombre nuevo.
ciego, ni aventura sin rumbo: tiene un sentido Un hombre nuevo, para realizarse, exige la me­
—señalado en la dialéctica de la encarnación diación de un mundo nuevo; y el mundo nuevo
histórica de la intersubjetividad— sentido fuera requiere la luz de una nueva constelación de
del cual la faz del hombre se deforma o se des­ valores, una nueva cultura.
vanece.
Por esto, la revolución verdadera, verdadera­
El comportamiento existencial, en que el hom­ mente liberadora, es la que propicia el apare­
bre se autoconfigura, se diseña en un contorno cimiento del hombre nuevo, la revolución cul­
axiológico, marcado por el sistema de valores tural.
implicado en las estructuras de un determinado
mundo histórico. Si el hombre es la búsqueda
permanente de su forma, el hombre auténtico
7
coincide con el hombre nuevo. Lo que perma­
nece prisionero de formas estáticas, resiste el
movimiento de su historicización: hominizado, [ A acción cultural, concientizadora, que
no se humaniza. Y esta renovación del hombre reivindica para el hombre, en intersubje­
supone una constante revalorización de la exis­ tividad, la posición de sujeto en el proceso his­
tencia, en el mismo sentido del movimiento de tórico, parece llegar demasiado tarde. Podero­
constitución existencial de la conciencia del mun­ sas corrientes del pensamiento contemporáneo
do o del mundo consciente; lo que quiere decir anuncian el perecimiento de la subjetividad y
que los nuevos valores no son creación arbitra­ la muerte del hombre, al menos en el actual
ria de una conciencia pura, sino el paciente y campo epistemológico de las “ciencias humanas’ .
valeroso descubrimiento de un comportamiento Coincide con la muerte de Dios, en la “teolo­
dispuesto a asumir los riesgos de la historia. gía radical”, de nuestros días.
Si ésta no es del todo absurda, ha de ser en
El hombre no es más un sujeto, es una es­
su camino que el hombre se reencontrará como
tructura inconsciente. Pero, el descubrimiento
hombre nuevo — al descubrir su sentido en ca­
de tal estructura es una historia consciente. Si
da situación histórica, desvelará, ahí, los va­
en ésta no hubiese ninguna verdad, también se
lores que configurarán su encarnación renova­
desvanecería la verdad de aquélla. O, en el me­
dora del mundo y recreadora de sí mismo.
jor de los casos, no se manifestaría.
No hay transformación del hombre sin cam­ Es con esa mayor o menor verdad de la exis­
bio estructural, pero el hombre no rehace su tencia que nos comprometemos, cuando la asu­
forma si el sistema de valores continúa el mis­ mimos como proyecto nuestro. Y en la propor­
mo. Buscar nuevos valores para revalorizar el ción en que la asumimos, nos hacemos sujetos
hombre es la substancia de la revolución cul­ de la historia. Dentro de todas las determina­
tural; la cultura, aquí entendida como humani­ ciones estructurales, lo que distingue al hombre
zación, esto es, como valorización del hombre. de los demás seres, es su responsabilidad de
Todas las actividades humanas, en cuánto carga­ superar lo dado de la naturaleza por el hacer
das de una significación valorativa (sea econó­ de la cultura; de transformarse a sí mismo, por
mica, religiosa u otra) representan dimensiones su capacidad reflexiva y por su poder de libe­
de la cultura. La globalidad de estas activida­ ración.
des vistas en una perspectiva axiológica, dilata
el territorio de la cultura a todo lo que es La concientización no pretende rehacer el
humano. Y todo dinamismo humano tiene di­ hombre desde sus recónditos más ocultos; pre­
rección axiológica. Siendo así, en un sistema tende, sí, retomar el movimiento de constitu­
estático de valores, no hay renovación del ción de la conciencia como existencia, esto es,
hombre. retomarse en aquel instante en que el hombre
se reconstituye concientemente, en un sentido his­
Los intereses de la dominación de concien­ tórico que es visión y compromiso. Aceptando
cias se mistifican en valores supuestos, capaces que nuestra historicización sea enmarcada por
de uniformar y adaptar los comportamientos a líneas estructurales dadas, asumirla será siem­
la funcionalidad del sistema. Tan fuerte es su pre una aventura existencial, de la conciencia
como existencia, y el sentido de la existencia sujeto no se reencuentra más en el mundo que
será aquel que esa conciencia rehace en su com­ ayuda a reconstruir; en él, en ese mundo des­
portamiento de encarnación y comunión, de humanizado, queda retenido como objeto de otro
recreación y liberación del hombre. sujeto: se aliena. Para liberar a este hombre,
esto es, para devolverlo a su condición de su­
Podemos llegar a explicar todo lo que la con­ jeto, es necesario romper las estructuras socio­
ciencia significa, sólo que no hay explicación económicas que lo cosifican. Sólo así el mundo
exhaustiva para el significado de la propia con­ podrá recuperar también su virtud mediadora,
ciencia, pues, dadas las respuestas a las últimas de socialización personalizante. Por medio de la
preguntas, siempre permanece el sujeto que for­ interioridad de este proceso de cambio estruc­
mula las últimas preguntas y da las últimas res­ tural pasa la vía de renovación del hombre: el
puestas — que nunca son las últimas. Esta úl­ hombre no se puede recrear, si no renueva el
tima realidad subjetiva no es sólo un hecho mundo en nuevas formas de vida. El sistema de
dado y recibido; es un sujeto que se hace y valores de una sociedad se delinea en la tesi­
se rehace. Por esto, la explicación de lo hecho tura estructural de ésta; en estructuras anti­
no recubre el sentido de este hacerse. Su sen­ guas no es posible configurar una imagen nue­
tido radical no es resultado de un descubrimien­ va del hombre. No son, pues, verdaderamente
to, es el objeto de una conquista: se descubre nuevas, estructuras que retienen el proceso re­
en la medida en que se conquista. creador de la existencia. Por esto, el hombre nue­
vo no es producto de una revolución cultural,
El hombre está expulsado de la historia, no y el mundo nuevo, de una transformación es­
tanto por las “ciencias” que pretenden disol­ tructural; la revolución, si es revolución, es una
verlo, sino por el sistema imperante, que lo sola, aunque tenga dos nombres: revolución es­
aliena como objeto en el mundo de la domi­ tructural y revolución cultural. Una está con­
nación. La concientización busca restaurarlo en tenida en la otra, una promueve a la otra, en
su debido lugar, como un sujeto de la domi­ un proceso en que no hay primera, ni segunda.
nación del mundo. La concientización no es,
pues, una ciencia de la conciencia; aunque in­ El dinamismo de la cultura tiene una direc­
tegrando la práctica teórica de las ciencias o ción axiológica, aunque, de hecho, participe de
su praxis total, es, sobre todo, opción y lucha. la ambigüedad de la historia: en ella, el hombre
Opción por el hombre y lucha por su desalie­ puede conformarse o renovarse, perfeccionarse o
nación. desfigurarse. La forma humana no pre-existe a
la historia como una idea eterna que ésta re­
fleja o deforma. La forma humana se va defi­
niendo históricamente en el movmiento de cons­
titución de la conciencia como existencia, tal
II. EDUCACION
como procuramos esbozarla en los puntos rela­
tivos a la concientización. El sentido del movi­
1 miento es uno, aunque el movimiento mismo no
sea uniforme. La forma humana se recrea en
I NETRAS de cada concepto de cultura —y diferentes formas de vida — en la concreción
' son tantos— está presente una diversa teo­ histórica, la cultura se rehace y se reasume en
ría del hombre. Ya expresamos anteriormente la diversidad de las culturas.
nuestro concepto de cultura, cuando la defini­
mos, en un sentido amplio, por la valorización La cultura se diversifica y se determina por
del hombre. La humanización, insistimos, se la particular forma de vida de un grupo hu­
realiza por la encarnación y comunión: subje­ mano, en la cual se reconstituye la forma del
tividad que se reconoce activamente en la obje­ hombre — su forma histórica. Si el respectivo
tividad en que se constituye y, a través de la grupo humano debe ser el sujeto de su propio
cual, en permanente reconstitución de la unidad proceso histórico-cultural, entonces a él le cabe
originaria, también se constituye como intersub­ el riesgo y la responsabilidad de autoconfigurar
jetividad. En otros términos: cultura es el mis­ su particular forma de vida. Esto quiere decir
mo proceso histórico en que el hombre se cons­ que el hombre de esta cultura tiene el derecho
tituye y reconstituye, en intersubjetividad, a tra­ de autovalorizarse, según valores propios. El
vés de la mediación humanizadora del mundo. sentido del proceso de constitución del hombre
El proceso de la cultura, por tanto, implica dia­ por la cultura contiene, pues, una exigencia de
lécticamente perfeccionamiento personal y domi­ autonomía. Cultura sin autonomía es anti-cul-
nio del mundo: al separar cultura y civilización, tura, porque, como vimos en tal hipótésis, la
formación del hombre y transformación del objetivación de la subjetividad, al revés de li­
mundo, el hombre se divide internamente y el berar al sujeto, lo cosifica como objeto de
mundo deja de ser mediación humanizadora. El dominación.
Cultura autónoma no se identifica con cultura y el de su aprehensión reflexiva. El mínimo ges­
autóctona. Los valores ancestrales pueden ser to humano ya es vitalmente reflexivo. El medio
tan alienantes cuanto los valores impuestos ex­ vital se transforma en mundo, exactamente cuan­
trínsecamente a una cultura particular. Tampoco do el hombre lo trasciende en un retomar re­
cultura autónoma supone repudio a la univer­ flexivo. El mundo humano no es espectáculo
salidad de la cultura. El hombre se existencia, de inteligencia pura ni modelaje de acción ciega:
siempre, en formas particulares de vida. Los es obra de manos inteligentes. El logos no pre­
valores que las significan, si son valores y son cede a la praxis, ni es su producto; es su lumi­
humanizadores, tienen, forzosamente, la univer­ nosidad interior. Interioridad que es, dialéctica­
salidad del hombre, no del hombre abstracto, mente, trascendencia. En esa trascendencia se
sino del que se reproduce en la singularidad de desenvuelve la facticidad del acontecer humano.
la praxis-universal concreto. En el propio hecho de este acontecer se en­
ciende la luz en que él se desvela como facti­
Lo que la cultura auténtica repudia, en su cidad histórica.
dinamismo, es la imposición de valores extra­
ños, esto es, de valores que no fueron descu­ La cultura se hace, pues, en un hacer que,
biertos, conquistados, reelaborados y asumidos reflexivamente, se apercibe, haciendo :es el sa­
libremente por el sujeto del respectivo proceso ber de la cultura. Mas, el hacer humano sólo
histórico. Como estos valores están presentes en lo es en cuanto se sabe haciendo. Este saber
todos los planos estructurales, económicos u otro es el íntimo reverso del hacer, que lo torna
la dislocación del sujeto de su función esencial, transparente a sí mismo y permite, al respectivo
en cualquiera de ellos, afecta el proceso global sujeto, asumirlo subjetivamente. Saber que, ex­
de la cultura. Reducir el sujeto a objeto, en trañamente, trasciende el hacer, pero, en ese ha­
cualquiera de los referidos planos ,ya lo des­ cer se rehace. Es reflexión y crítica. Porque
valoriza radicalmente, deshumanizándolo. La trasciende y se trasciende, puede saltar fuera de
pérdida de su condición humana, en tal plano, las situaciones limitantes, retomarse conciente-
ya expresa algún modo de dominación cultural. mente y reconstituirse críticamente: un movi­
La cultura no es un plano, al lado de los demás miento que también es existencia y cuyo sen­
— es la globalidad de todos, en cuanto están tido apunta a la liberación.
ellos cargados del sentido de valorización del
hombre. La alienación cultural no se sitúa, por . El saber de la cultura es la cultura que se
tanto, solamente en superestructuras artísticas, sabe. Por destinación originaria, pues, el saber
científicas, ideológicas o religiosas, sino en la no debería nunca desligarse de la función hu-
raíz y en la substancia axiológica de todas las manizadora de la cultura. El solo saber no libera
actividades humanas. La desalienación cultural al hombre, pero su correcto ejercicio no podría
es liberación total — la libertad del hombre perseguir otro fin. No es una práctica teórica
nuevo. junto a otras prácticas. Si así fuese, su inte­
gración en la praxis quedaría ininteligible.
Poco significa el combate a ciertos epifenó­ Cuando rompe su compromiso con la vida, se
menos de dependencia cultural, en el sector de aliena; y no se aliena solo, separadamente, para
las letras, de las ciencias, de las costumbres o después alienar a la cultura toda. Su separación
de las técnicas, sin la radicalidad de la lucha ya es reflejo, mistificado y mistificador, de la
por la total desalienación del hombre, para que alienación cultural, como proceso total de des­
se reencuentre, en cualquier plano, como sujeto humanización del munáo. Y el reflejo es lo
de su propia historia. La recuperación de la contrario de la reflexividad, lo contrario de la
autonomía cultural es obra de una revolución criticidad, el no comprometimiento.
que, por ser total, es esencialmente cultural.
Una cultura alienada y alienante no se desa­
liena, pues, tan sólo por el esfuerzo exclusivo
de un saber crítico. En cuanto el saber se
2 compromete existencialmente y asume su fun­
ción de reflexividad concreta, en el proceso glo­
O ARA reconstruir su mundo, el hombre tiene bal de la praxis, responde a su vocación esen­
* que excederlo. El hombre, porque puede cial: la de ser conciencia crítica del referido
lanzarse más allá de su naturaleza, se cultiva. proceso. Esta conciencia no se constituye fuera,
Y la misma cultura se desarrolla en un perma­ sino dentro del proceso: es historia también.
nente trascenderse a sí mismo. El hombre se Conciencia crítica es conciencia histórica. No
define por esta liberación de límites. Puede lo­ es sobredeterminación que empuja el proceso
calizarse en su mundo, porque lo trasciende y lo desde fuera, ni fuerza que lo impulsa desde den­
ilumina. Y, al trascenderlo, puede volverse refle­ tro. El mundo humano es historia: conciencia
xivamente sobre sí e iluminar su mundo. No son histórica es también conciencia del mundo. Y
dos momentos: el de la construcción del mundo ésta, como hemos repetido tantas veces, no es
un dualismo, sino unidad originaria. El solo sa­ no dominan por su validez, sino, eso sí, por el
ber no desaliena, ni se desaliena, sino implicado poder de los intereses que, simultáneamente,
en las tensiones dialécticas que dinamizan in­ ocultan y manifiestan. Y así, la cultura alie­
ternamente esa unidad originaria, esto es, soli­ nada toda es un sistema de dominación de
dario con todo el proceso que lo generó y de conciencia; en este sentido, un sistema de ense­
que él debe ser la más lúcida expresión de ñanza. El sistema educacional dominante no es
conciencia histórica — el proceso de encarna­ más que el sistema de la dominación cultural.
ción objetivamente y comunión intersubjetivante, Dentro de él, separado del proceso en que la
los dos aspectos de la cultura auténtica que cre­ gente se historiciza, el saber se institucionaliza
cen juntos, uno en razón directa del otro. al margen de la vida del pueblo, se encastilla
dentro de los muros de las escuelas y acade­
mias, asume las falsas apariencias democráticas
4 de los medios masivos de comunicación; ahi, y
desde ahí, defiende, mantiene y propaga los en­
¥ A cultura es un proceso vivo, de perma- gañosos valores de una civilización de esclavos.
nente creación: se perpetúa, rehaciéndose
en nuevas formas de vida. Sólo se cultiva real­ La educación se define, dentro de la funcio­
nalidad de este sistema, como adaptación. Si
mente quien participa de este proceso, al deha­
aceptamos los presupuestos anteriores, si la cul­
cerlo y rehacerse en él. La transmisión de lo ya
tura debe ser creadora del hombre nuevo, si
hecho es cultura muerta. Lo hecho es sólo me­
el hombre se renueva por la superación de to­
diador de cultura en cuanto manifiesta interior­
dos los límites, en un retomar reflexivo que
mente quien participa de este proceso, al reha-
lo rehace siempre más allá de si mismo, enton­
elaboración del mundo sólo es cultura y huma­
ces educación es exactamente lo contrario: es
nización, si intersubjetiva las conciencias. Ela­
esfuerzo de permanente desadaptación. El hom­
boración que postula necesariamente colabora­
bre que se conforma, renuncia a la historiciza-
ción activa, comprometida, en el proceso histó-
ción: se deshumaniza.
rico-cultural.
Participación que radica en la comunicación
3
del saber de la cultura: participación en el sa­
ber, en el saber hacer, en el hacer que se sabe.
Y en esto consiste, esencialmente, el aprendi­ T OS pueblos del Tercer Mundo, objeto de do-
*■ J minación interna y externa (conjugadas en
zaje. Nadie aprende lo que sie le enseña: cada
uno aprende lo que aprende. un sistema de gratificaciones mutuas), no pue­
den pensar, pues, en desarrollar su conciencia
Ahora, si el saber, como vimos, es el reverso crítica y comprometida a través de la red edu­
translúcido de la cultura (es la misma cultura cacional en que el sistema imperante domestica
que se va diciendo a sí misma, como conciencia y aprisiona las conciencias. No se puede espe­
crítica y, en ese decirse, se va constituyendo), rar que los dominadores concedan las condicio­
entonces el verdadero aprendizaje es participa­ nes de la liberación, aunque podamos tomar
ción activa, comprometida, en el proceso de sus instrumentos de dominación para volverlos
concientización. contra ellos. Es lo que, por ejemplo, aún puede
Toda cultura es, así, medularmente, aprendi­ dar un sentido revolucionario a ciertos movi­
zaje. En su dinámica, el hombre se hace, apren­ mientos de reforma universitaria.
diendo a rehacerse, aprendiendo a humanizarse
y a liberarse. Cultura auténtica es aprendizaje, Coherentemente, pues, los agentes de la do­
y aprendizaje auténtico es concientización. minación, externa e interna, apoyan y promue­
ven, con apariencia de gran generosidad, todas
En la cultura alienada, el saber deja de ser las medidas que fortalecen y extienden el sis­
la cultura que se sabe, en un saber que critica tema educacional vigente. Es uno de los medios
y promueve; pasa a ser un reflejo ideológico, más eficaces de volver funcional al sistema de
mistificante, de la dominación aue impide al dominación el comportamiento de los domina­
sujeto recuperarse en la objetividad — lo cosi- dos.
fica en el mundo v el dominio del mundo se
confunde con la dominación de las conciencias. Las aspiraciones que despiertan, se determi­
El saber se vuelve instrumento de mistificación nan por las pautas y valores propuestos e im­
de las conciencias: no libera, justifica la servi­ puestos por el sistema - aspiraciones que el sis­
dumbre. En la cultura alienada, el aprendizaje tema, con satisfacción, absorbe y capitaliza a
se transforma en domesticación. La enseñanza su favor. Las reivindicaciones que provocan, ga­
no propicia la participación común; transmite nan sentido dentro del sistema de valores vi­
lo hecho e impone los valoresi dominantes, que gentes.
Los referidos agentes son partidarios de la producción de éste, deberían reencontrarse, en
llamada “democratización de la enseñanza”, el proceso, como sujetos de su propia destina­
mientras ésta sea factor de mayor integración ción histórica, autores de su existencia. La con­
de los dominados en el sistema de dominación. dición de sujeto sólo puede ser llenada por los
En tanto, son implacables adversarios de la con- que trabajan el mundo. Estos son verdadera­
cientización, ya que ésta es aprendizaje. Apren­ mente el pueblo - la comunión personal solo
dizaje en que aprender no es recibir, repetir tiene un nombre: colaboración en el mundo co­
y ajustarse, sino participar, desadaptarse y re­ mún.
crear. En esta perspectiva del sistema estableci­
do, la alfabetización masiva, la educación de En el sistema establecido, los que dominan,
adultos, la extensión universitaria, etc. son otros aunque trabajen, no es que dominen por el tra­
tantos medios de “socializar”, esto es, de fun- bajo. Este, por su vocación original, debería
cionalizar más perfectamente las actividades hu­ intersubjetivar las conciencias, al contrario de
manas en las estructuras de una sociedad inhu­ la dominación, que las objetiva y esclaviza.
mana. En tal sistema, la institución escolar, du­
rante largo tiempo, segrega al educando de la Los que tienen este título, el del trabajo, el
elaboración viva de la cultura. En ese mundo único que legitima la dominación del mundo,
de la dominación, él es un objeto más para ser son excluidos de la dirección activa del proce­
plasmado, según cánones establecidos; no par­ so histórico-cultural - ellos, y los que ni siquie­
ticipa de la dirección del proceso histórico-cul- ra tienen oportunidad de trabajar, marginados
tural, ni incluso de su historia escolar. La re­ por el sistema. Y son el pueblo, constructores
belión de gran parte de la juventud actual, con­ del mundo, también Pueblo de Dios, porque
tra la escuela, tal vez radique en una concien­ ayudan a edificar el Reino. Los que traicionan
cia cada vez más clara de que el sistema sólo la colaboración humanizadora, dejándose ven­
le permite participar de la construcción del cer por la seducción luciferina de la domina­
mundo, cuando la considera preparada para ción, no son pueblo, son opresores del pueblo.
hacerlo en las exactas medidas de sus intereses,
esto es, de los intereses de los grupos y clases Esta es la misión de la lucha liberadora del
dominantes. La enseñanza es, así, técnica hábil pueblo oprimido: devolverle la situación de su­
para conformar y uniformar, al contrario del jeto de su propio proceso histórico-cultural. En
aprendizaje como método de liberación y auto- la alienación cultural, es objeto. Al desalienar­
se, retoma reflexivamente, libremente, el movi­
configuración, descubrimiento histórico de valo­
res de humanización, de invención del hombre miento de constitución de su conciencia como
nuevo. Es lo que resalta nítidamente de la ac­ existencia: se concientiza. La concientización no
titud de los representantes, concientes o incon­ es exigencia previa para la lucha de liberación;
cientes del sistema ,en las luchas por la refor­ es esa misma lucha. El retomar de conciencia
ma universitaria: no recelan la modernización se identifica con la reconquista del mundo: es
institucional, antes la propician, para ajustar praxis liberadora.
mejor la universidad al pleno funcionamiento La concientización es ese esfuerzo del pue­
del sistema, pero rechazan, violentamente, su po­ blo por retomar su destino histórico, su cultu­
litización, como esfuerzo por comprometerla en ra, en sus propias manos. Cultura del pueblo,
una dinámica de desalienación cultural. pues, y no cultura para el pueblo: cultura po­
Y cuando el sistema abre sus compuertas pa­ pular.
ra alargar los “beneficios” de la cultura hasta
los últimos grupos marginados, una vez más no De todo lo que antecede se desprende, ine­
lo hacen para liberar. El “beneficiado” sólo cam­ vitablemente, que cultura popular no es exten­
bia de posición: de marginal pasa a servidor sión de las sobras del sistema de enseñanza es­
del sistema. Este fiel servidor podrá, quizás, tablecido a la multitud de los ignorantes y mi­
avanzar mucho dentro del sistema, pero los con­ serables que no tuvieron “valor” suficiente pa­
ductos abiertos deben cerrarse, siempre, antes ra incorporarse a él. Sería, entonces, algo ne­
de las fronteras policiadas del orden establecido. cesario al sistema educacional, que serviría a
Entre esta enseñanza “funcional” (escolar y los objetivos de adaptar, uniformizar y mistifi­
extraescolar) y la educación concientizadora, car, volviendo al dominado más funcional a la
dominación.
hay enemistad irreconciliable.
Para nosotros, cultura popular es cultura del
5 pueblo - del hombre que trabaja y humaniza
al mundo y, al producirlo, se re-produce a si
I" A educación es, pues, proceso histórico en mismo libremente, en comunión con los demás.
que el hombre se re-produce, producien­ En vez de ser extensión secundaria del sistema
do su mundo. Todos los que colaboraban en la educacional establecido, en ella, en la cultura po­
pular,, la institucionalización dinámica de la en­ En el sistema actual, entre tanto, la verdade­
señanza debería, pues, enraizarse y nutrirse. El ra cultura popular está forzada a refugiarse en
más alto saber no sería el más distante, sino, las organizaciones populares de base. Desde ahí
eso sí, el más profundamente comprometido con debe enfrentarse con el sistema, no como sim­
una reflexión crítica, en que la cultura debe, ple educación popular organizada por el pro­
continuamente, reverse, promoverse, renovarse. pio pueblo, sino como lucha contra todo lo que
Y de una cultura como proceso global, históri­ obstaculiza al pueblo para asumir su historia:
co, de que el pueblo debería ser el sujeto y el volverse sujeto, desalienarse, liberarse. Lucha,
beneficiario. por tanto también para tomar la dirección del
respectivo proceso histórico: concientización
Esto, entre tanto, no ocurre. El sistema de­ equivale, pues, a politización. No se identifica,
nuncia el carácter subversivo de la cultura po­ por lo demás, con la toma del poder. Es una
pular. Y con razón. Entre ella y el sistema, la acción permanente, válida antes, durante y des­
incompatibilidad es radical y total. Podría pa­ pués de este momento eminentemente político.
recer extraña la acusaeión para quien conside­
ra la cultura popular como simple “método” de El hombre lucha por obtener condiciones de
educación. Sin duda es método, por muy varia­ renovación; obtenidas, debe renovarlas para re­
das que sean sus técnicas, pero método al fin: novarse. La concientización es un proceso cres-
retoma los caminos que se dirigen a rumbos ciente e inacabado — como el hombre.
que rápidamente indicamos, el de la concienti- En nuestros pueblos latinoamericanos, grupos
zación del pueblo. cada vez más numerosos despiertan a las acti­
vidades concientizadoras. ¿Cuáles son los cami­
La contradicción entre la conciencia históri­ nos a seguir para apresurar nuestra liberación?
ca emergente y la dominación de las conciencias La teoría de la acción cultural se justifica por
por el sistema establecido, produce la eclosión su fecundidad histórica. En la praxis, ella en­
de la conciencia de clase de los dominados y ex­ cuentra su principio, su inspiración y su prueba.
plotados. Las contradicciones estructurales 6e
desmitifican, se manifiestan y se agudizan en En estosi puntos, apenas enunciados, hemos
la clara conciencia con que los dominados se buscado tan solo el sentido original de la con­
levantan contra la dominación. Ahí comienza cientización. Y encontramos que coincide con el
a despertar el hombre nuevo. de la revolución cultural.
A
HORACIO BOJORGE

Exod o y liberación

El Exodo de Israel de Egipto, la historia bí­ traslaticio, fundada sólo en cierta analogía de
blica de la magna obra de salvación y libera­ situaciones? Si así fuera, dicha teología de la
ción, por la cual Dios sacó a su pueblo de liberación reposaría sobre un fundamento her-
Egipto, o sea de la Casa de la esclavitud donde menéutico muy débil. Se estaría reeditando una
gemía oprimido y sometido a trabajos forza­ hermenéutica alegórica, que no per remozada
dos, ofrece un tentador término de compara­ diferiría sustancialmente de las alegorías patrió­
ción a los que buscan dar una interpretación ticas ante las que sonríen muchos contemporá­
de fe y una respuesta creyente a las múltiples neos. La novedad de este alegorismo redivivo
situaciones de injusticia y opresión que ven a estaría sólo en que saca sus términos de com­
su alrededor hoy en día. Este es el caso, sobre paración de la realidad política y sociológica, o
todo —aunque no exclusivamente— en esta de las modernas ciencias de la sociedad y del
parte del mundo que es América Latina. hombre, pero como método hermenéutico no
aportaría nada nuevo, haría lo mismo que un
El tema del Exodo es tentador como fuente Orígenes o un Agustín, por no hablar de las
y cantera de imágenes directamente aplicables exhuberancias alegóricas de sus sucesores.
a muchas situaciones actuales, humanas e inhu­
manas a la vez. La salida de los egipcios de la Paralelamente a este alegorismo, existe tam­
casa de la esclavitud es motivo de esperanza bién la posibilidad de que se vuelva a un “uso”
para los oprimidos. Los castigos que se aba­ de la Biblia, como “argumento de Escritura”
tieron sobre el faraón y su pueblo, son una al servicio de una teología especulativa que es­
ejemplar amenaza contra las fuerzas de re­ tima coqueto o de buen tono adornar de Escri­
presión y opresión. Moisés se presta a ser tura sus filosofías.
presentado como modelo de virtudes para todo
Y esto sea dicho, no para combatir la teolo­
jefe insurrecto. Israel esclavo es paradigma de
gía de la liberación, sino para que no cedamos
la apatía de un pueblo oprimido. Y el Israel
a las tentaciones de facilidad ni al simplismo,
que sigue a Moisés al desierto, es modelo de
en la necesarísima tarea de crearla, formularla
un pueblo rebelde.
y darle sólidas bases bíblicas.
Parece pues que la teología de la liberación
Por lo tanto, veamos qué principios de inter­
tiene en el relato del Exodo un “Locus scrip-
pretación bíblica debemos tener en cuenta para
turae” privilegiado —forzoso se diría— al que
una interpretación sólida y a la vez actual de
debe hacer referencia y sobre el cual debe, o
los temas del Exodo, con miras a una teología
por lo menos puede construir con segura con­
de la liberación, de la salvación o de la espe­
fianza.
ranza. Dicho en forma de pregunta: ¿Cuáles
Se impone sin embargo —a nuestro parecer— serían las condiciones de una hermenéutica ac­
una cierta cautela. ¿No será que se está cons­ tualizada y a la vez seria de los temas del Exo­
truyendo una teología de la liberación fundada do? Vamos a apuntar algunas, sin la pretensión
sobre un sentido extrabíblico, acomodado o de ser completos.
I. LIBERTAD PARA U N A TIERRA bajo es ya servicio de Dios. O sea donde culto
y cultivo, culto y cultura, han sido pacificados y
reconciliados, y donde pueden recobrar el ori­
ginal parentesco —dolorosamente extraviado—
Una primera condición que hay que tener en
que unía ambas realidades hasta en su mismo
cuenta, deriva del principio hermenéutico de
arranque semántico. Egipto en cambio, es el
totalidad: “para descubrir el verdadero sentido
país donde el trabajo es esclavitud, y el culto
del texto sagrado hay que tener en cuenta el
imposible y prohibido. En Egipto el culto es
contenido y la unidad de toda la Escritura...” (I>
tiempo robado al trabajo, porque trabajo y
En nuestro caso, este principio de totalidad culto están disociados en la óptica faraónica (5).
nos invita a considerar que la salida de Egipto
es un momento de una historia. Concretamente, Serían muchos los textos bíblicos aducibles
la salida de Egipto (éxodos) tiene por finali­ para mostrar la inseparable unión entre éxodo
dad correlativa una entrada (eisodos) en la y eisodos. Bastará con hacer referencia a al­
Tierra Prometida. No se trata pues de una sa­ gunos.
lida liberadora autárquica y aislada, compren­
sible en sí misma por separado y con prescin- En el Deuteronomio, numerosas leyes, como
dencia de un término correlativo. La Libera­ por ejemplo las referentes a la liberación de
ción-salvación a que se refiere el Antiguo Tes­ los esclavos, se fundamentan e inspiran explíci­
tamento abarca inseparablemente ambos hechos: tamente en el hecho de la liberación de Egip­
éxodos-eisodos (2). Dejar el eisodos, o sea la to (0). El capítulo 13 del libro del Exodo nos
entrada en la Tierra Prometida y el goce de muestra cómo las fiestas que han de celebrarse
ella, equivaldría a empobrecer la noción de li­ en la Tierra hallan su explicación en el recuerdo
beración-salvación que es propia del Antiguo de la liberación de Egipto. Estos textos legales
Testamento en su conjunto. Israel ve consuma­ y litúrgicos, demuestran que el hecho central
da su liberación en el doble hecho de ser sacado es la existencia de este pueblo en esta tierra.
de Egipto para ser introducido en una Tierra Es aquí donde tiene lugar propiamente la acción
donde será libre y fuera de la cual todavía no salvífica. El relato de la salida de Egipto fun­
lo sería plenamente. Pero más aún. Su liber­ ciona al servicio del presente, de la vida en la
tad dentro de esa tierra no será plena, mientras Tierra, Tiene como función iluminar la posesión
su existencia en ella no se ajuste a la voluntad de ella, ayudar al israelita a habitarla en la
del que se la ha dado; mientras la habite sin correcta actitud del que nada puede atribuirse
reconocerla como don del Mismo que lo sacó a si mismo, porque la ha recibido en posesión
de Egipto. Servir a Dios en la Tierra constituye y condicionada al cumplimiento de una Ley que
el término de la Salvación y de la Libertad, es estipulación de una Alianza. La liberación
su culminación y consumación suprema. Y ese pasada, la historia, ilumina así el presente, le
servicio es doble: cultural y cotidiano. Vivir da su exacta dimensión y permite al israelita
en la Tierra de acuerdo a la Lev es ya rendir darse su verdadero lugar frente a la tierra y a
culto, y la vida en esa buena Tierra, que se sus fuerzas de fecundidad, frente a sus coterrá­
reconoce como recibida, de acuerdo con los neos israelitas y a los extranjeros. Egipto no
mandamientos y preceptos del que la ha dado, es término de liberación propiamente dicho, sino
debe expresarse, proclamarse, rememorarse en punto de referencia para vivir en libertad en el
el culto y nutrir en él el gesto religioso delicado presente y para asegurar la libertad futura, me­
y exacto que es el habitarla. diante la fidelidad al ser nacional, que es ser-
de-Dios.
En una palabra: El Exodo es liberación, no
sólo porque libra de la esclavitud y saca de A una similar convicción obedece sin duda
Egipto, sino —y principalmente— porque es la el hecho de que el libro de Josué una la salida
etapa previa e imprescindible para entrar en una de Egipto con la entrada en la Tierra, mediante
Tierra donde sea posible servir a Dios, y sólo a una repetición del milagro de la separación de
Él, no sólo en y por el culto, sino mediante toda las aguas, en el momento en que Israel entra
la vida, en la observancia de sus preceptos, o por fin, tras años de desierto, en la Tierra. La
sea habitando en el País de Dios según el be­ abertura de las aguas del Jordán forma una in­
neplácito de Dios <8). clusión, (una repetición al final de una etapa,
de lo que sucediera a su comienzo), con la
Curiosamente, una misma palabra hebrea de­ abertura de las aguas del Mar Rojo. Las largas
signa en muchos textos la servidumbre en Egip- peripecias del desierto, quedan así reducidas a
po y el culto a Dios. Los israelitas dejan la la dimensión correcta: una etapa intermedia, al
ábodah de Egipto por la ábodah de su Dios (4). fin de la cual es posible retomar el hilo de los
La Tierra Prometida es el país donde el servicio acontecimientos y del verdadero designio histó­
a Dios es posible en el trabajo, y donde el tra­ rico (T).
Para terminar con estar referencias a los tex­ que incluía la promesa de darles la Tierra, has­
tos bíblicos que unen éxodos y eisodos como ta llegar a los lamentos de la esclavizada des­
términos inseparables de una única obra de sal­ cendencia de sus aliados. En la segunda parte
vación-liberación, recordemos Exodo 6,2-9: del texto, en cambio (6,6-8), que está dirigida
al pueblo, el movimiento de ideas que se sugie­
6,2 Dios habló a Moisés y le dijo: re es inverso:
Yo soy Yahvé.
Dios comienza hablando de la situación en
3 Yo me manifesté a Abraham, a Isaac y
que se encuentra el pueblo, sigue prometiéndo­
a Jacob con el nombre de El Saddai, pero
les que los librará y castigará a sus opresores,
no me di a conocer a ellos con el nombre
continúa manifestando su intención de hacer
de Yahvé.
alianza con los hijos de los patriarcas, con todo
4 También establecí mi alianza con ellos pa­ lo cual se les hará manifiesta, por medio de una
ra darles la tierra de Canaán, esa tierra revelación más perfecta, la identidad de Yahvé.
donde ellos residieron como extranjeros. Conocido ahora por su verdadero nombre, el
mismo Dios que los libró de Egipto, los intro­
5 Y cuando escuché los gemidos de los israe­ ducirá en la Tierra que habia prometido a sus
litas reducidos por los egipcios a la con­ padres.
dición de esclavos, me acordé de mi alianza.
6 Por eso anuncia esto a los israelitas: Al término del pasaje, mediante una inclu­
sión, nos hallamos remitidos al comienzo. Es
Yo soy Yahvé. el mismo Dios que hizo alianza con los padres
Yo los libraré de los trabajos forzados que y les prometió la Tierra, el que ahora anuncia
les imponen los egipcios su alianza con los hijos y los promete la libe­
los salvaré de la esclavitud a que ellos los ración y la tierra. Dice Gerhard von Rad <9>
someten, que “la idea de que Canán era el país de Yahvé,
y los rescataré con el poder de mi brazo que sólo a él pertenecía este país y que sólo él
infligiendo severos castigos. podía disponer de él, es, sin duda muy antigua.
7 Haré de ustedes mi pueblo y yo seré su Ella se convirtió en patrimonio común de las
Dios. Y entonces tendrán que reconocer que tribus de la confederación muy poco después de
Yo soy Yahvé. su entrada al País. Esta idea era al comienzo
su Dios, el que los libró de los trabajos de netamente sacral, en el sentido de que Israel
Egipto. identificaba el país que ocupaba con el domi­
nio cultual de Y ahvé... Pertenecer a Yahvé,
8 Yo los introduciré en la Tierra que juré era sinónimo de “tener parte en el País de
dar a Abraham, a Isaac y a Jacob y se la Yahvé”.
Yo soy Yahvé.
Egipto, la esclavitud y la liberación, apare­
Yo soy Yahvé.
cen así como un interludio entre dos Alianzas,
cuyo objeto es la Tierra.
Como se puede apreciar, este texto está ar­
ticulado en dos partes. En la primera (6,2-5)
Y ambas Alianzas son en el fondo casi una
Dios se explica con Moisés. En la segunda
— Uno mismo es el Dios (El Saddai = Jabvé)
(6,6-8) está el mensaje de Dios al Pueblo dic­
— Uno mismo el pueblo (patriarcas = Israe­
tado por medio de Moisés. El verso final cuen­
litas)
ta que
— Una misma la Tierra
9 Moisés refirió estas palabras a los israeli­ en la que los primeros fueron peregrinos y sus
tas pero ellos no quisieron escucharlo, por­ descendientes se afincarán. Y esa Tierra es la
que estaban desalentados a causa de la du­ Tierra de Jahvé, que El da a quien quiere (10>,
ra servidumbre. que prometió a los patriarcas y entregó a sus
descendientes.
La fórmula Yo soy Yahvé, que se repite
cinco veces, y los verbos en primera persona En pocos textos como en Exodo 19,4-6 se re­
(13 formas sobre un total de 17) hacen de Yah- sume tan claramente todo lo que antecede:
ve el agente soberano y omnipresente de todo
4 Ustedes han visto cómo traté a Egipto, y
el relato, que es “un magnífico resumen de la
cómo los conduje sobre alas de águila y
historia sagrada” (8). En la primera parte del los traje hasta mí [— hasta la tierra):
relato (6,2-5) Dios se explica ante Moisés par­
tiendo de la revelación a los patriarcas, bajo 5 Ahora, si escuchan mi voz y guardan m i
el nombre de El Saddai, pasando por la alianza alianza, serán mi propiedad exclusiva en­
tre todos los pueblos porque toda la tierra central que debe plantearse una teología de la
me pertenece; liberación es acerca de la índole de la libertad
que ofrece Cristo. Un salto hacia el Exodo,
6 serán para mí un reino de sacerdotes y una omitiendo esta pregunta, equivaldría a una re­
nación que me está consagrada.
gresión, a una vuelta al pasado que no está
lejana a las estructuras y procedimientos de la
mentalidad y el pensamiento míticos.

.11. VIEJA LIBERTAD - NUEVA


LIBERTAD
III. CODA EN FORMA DE PREGUNTAS

Una segunda condición que hay que tener en


cuenta para no interpretar arbitrariamente I09 El principio hermenéutico de totalidad, exige
temas del Exodo para fundar sobre ellos una que consideremos los temas del Exodo como un
teología de la liberación deriva del principio momento de una historia. La teología de la li­
hermenéutico de la unidad de ambos Testamen­ beración no puede desentenderse del “para qué”
tos: “para descubrir el verdadero sentido del y el “hacia dónde” de una liberación.
texto sagrado hay que tener en cuenta el con­
tenido y la unidad de toda la Escritura (11).
El principio de unidad de ambos testamentos,
impide a su vez un salto mítico a los orígenes
Si los temas del Exodo (y de la Posesión de y enfrenta a la tarea de desentrañar las impli­
la Tierra, etc.) tienen algo para decir al cristia­ caciones actuales de la libertad cristiana. Este
no de hoy, es a través de Cristo que se debe in­ principio plantea a la teología de la liberación
terpretar ese algo. “Dios es el autor de ambos una pregunta doblemente difícil: ¿Cómo libera
Testamentos, de modo que el Antiguo encubrie­ Cristo? ¿Y como nos libera Cristo hoy?
ra al Nuevo, y el Nuevo descubriera el Anti­
guo (12).
La consideración combinada de ambos prin­
cipios coloca a la teología entre otras preguntas
Dice Orígenes que Cristo es quien había de igualmente serias: ¿Cuál es el papel de las rea­
esclarecer los misterios que se encerraban en lidades terrenas en la economía de salvación-
la Ley y los Profetas: “ya que porque El vino liberación cristiana? Parece claro que en el cris­
y porque realizó la encarnación del Evangelio, tianismo, la salvación ya no está vinculada a
hizo por medio de este Evangelio suyo, que un lugar geográfico: Palestina. Pero ¿qué sig­
todo (lo escrito en la Ley y los Profetas) fue­ nifica esta desvinculación? ¿Es ahora toda la
ra como un Evangelio” (13). En otras palabras: Tierra una tierra prometida?
El Antiguo Testamento es Evangelio desde Cris­
to y gracias a Cristo. Porque Cristo “levantan­
Esto es lo que sugeriría la teología subyacen­
do el velo que recubría la Ley y los Profetas,
te en el evangelio según San Lucas y en los He­
mostró el carácter divino de las Escrituras, ha­
chos de los Apóstoles, donde el centro se des­
ciendo comprender claramente a los que quie­
plaza desde Jerusalén (centro de Palestina) ha­
ren ser discípulos de su sabiduría, las realida­
cia Roma (centro del mundo habitado de en­
des ocultas en la ley de Moisés; haciendo com­
tonces) .
prender a quién rendían los antepasados un culto
que no era más que una imagen y una sombra, ¿O habrá que pensar que las primeras gene­
y cuál es el verdadero sentido de los aconteci­ raciones cristianas, convencidas como estaban
mientos contenidos en los libros históricos: aque­ de la inminencia del fin del mundo, se desinte­
llas cosas les sucedían a los judíos en figura y resaron del valor soteriológico de la Tierra, no
han sido consignadas para nosotros, que esta­ sólo de Palestina, sino de “este mundo’’ a
mos al fin de los tiempos” (14). secas?

La fundamentación bíblica de una teología


de la liberación debe pues tener en cuenta, al
acudir al Antiguo Testamento, la trasposición ¿EXODO O EXILIO?
cristológica y. escatològica de los temas vetero-
testamentarios que ha tenido lugar en el Nuevo
Testamento. Retroceder al Exodo saltándose a Estas preguntas, que se desprenden de los
Cristo, equivaldría a cerrarse las puertas a la principios hermenéuticos analizados en estas pá­
comprensión de la auténtica liberación del cris­ ginas, desbordan la finalidad de las mismas.
tianismo y del hombre. Por lo tanto la pregunta Ellas merecen un estudio ulterior. Pero si bien
son las preguntas finales de este trabajo, no son los temas del Exilio por ejemplo? ¿Porqué
las preguntas últimas. Nos quedan todavía al­ Egipto y no Babilonia? ¿Porqué el Faraón j
gunas preguntas que tocan las raíces mismas no Nabucodonosor?
del esfuerzo teológico al que hemos deseado
hacer un aporte: ¿Cuál es la autocomprensión Aunque no sean estas las preguntas que sue­
del hombre que hoy en día busca elaborar una le plantear el hombre de hoy a la Biblia, bien
teología de la liberación? ¿Porqué echa tan es­ pudieran ser preguntas que la Biblia le plantee
pontáneamente mano de los temas del Exodo? al hombre de h o y ... o que le pueda plantear
¿Porqué se siente más inclinado a ellos que a si éste se deja interpelar por ella.

N O T A S d e l S e ñ o r d e I s a í a s 42,1-2; 49,1-7; 50,4-9; 52,


13-53,12 n o s r e m i t e p o r s u n o m b r e h e b r e o
a l a m i s m a p o l i v a l e n c i a d e l a r a í z ‘bd.
(1) C o n c il i o V a t i c a n o II. C o n s t i t u c i ó n D e l V e r ­ (5 ) E x 5,8.
b u m ( D V ) N9 12. (6) D e u t 15,15; 1 6 ,6 .1 2 ; 20,1
(2) A L O N S O - S C H Ö C K E L , L u is , E l T rip le Exodo. (7) J o s 3,14ss ; c f r . E x 14,15ss.
A pu n tes de Soterlologln del A n ticu o T e s ta ­
m ento ( A p u n t e s d e c u r s o m i m e o g r a f i a d o s (8) ATJZOU G e o r g e s , D e la Servttnde an Service
p o r C aro, U r b á n y L ópez b a jo l a d ire c c ió n ( C o l C o n n a i s s a n c e d e l a B i b l e 3) E d . de
d e L. A l o n s o - S c h ö c k e l ) P o n t i f i c i o I n s t i t u t o l ' O r a n t e , P a r i s , 1961, p á g 102. E x i s t e v e r s i d n
B í b l i c o , R o m a 1968-1969; p. 42 y ss. c a s t e l l a n a : De la Servidum bre a l Servicio.
(3) B U B E R M a r t i n , Israel und P alästin a. Zur (9) V O N R A D , G e r h a r d , T h éolo gie de TAnelen
G eschichte einer Idee. D e u t s c h e r T a s c h e n ­ Testam en t, E d . L a b o r e t F i d e s , G e n è v e , 1967;
b u c h V e r l a g G m b H & Co K G , M ü n c h e n 1968, p. 261.
p p 8-65. E s t a m i s m a o b r a e x i s t e en e d i c i ó n (1 0) E x 19,5-6; V e r t a m b i é n D e u t 10,14-15; L e v
a n t e r i o r a le m a n a : A r te m is V erlag . Z ürich, 25,23.
1950. S u p r i m e r a e d i c i ó n e n h e b r e o es d e 1944 (1 1 ) D V N» 12
en Jeru salén .
(1 2 ) D V N® 16
(4) E n E x 6.5-6 d e s i g n a l a e s c l a v i t u d d e E g i p ­
t o ; e n 20,5; 23,24 d e s i g n a el c u l t o p r o h i b i d o (13) O R I G E N E S , I n E v m . J o a n n l s L i b [Link].3X
a d i o s e s e x t r a n j e r o s ; e n E*x 23,25 d e s i g n a el ( S o u r c e s C h r é t i e n n e s N.° 120, p. 79).
c u l t o a l v e r d a d e r o D io s. E l S i e r v o ( E b e d ) (1 4) Ibid.
MATIAS MARTINHO LENZ

El M e sia n ism o y C risto M e s ía s en


la religiosidad p op u lar brasilera

1 LOS MESIAS DEL BRASIL RUSTICO tropólogos y sociólogos, es definido hoy con
bastante precisión. Hans Kohn, por ejemplo, lo
define como “la creen cia en la venida de un
1. El mesianismo como fenómeno socio- redentor que pondrá fin al orden presente de
religioso. cosas, universalmente o para un solo grupo, ins­
tituyendo en este mundo un nuevo orden de
NA de las características más notorias de justicia y de felicidad” (M. Queiroz, [Link].p.
la religiosidad popular brasilera es la pro­ 10). La creencia mesiánica generalmente se
pensión a lo maravilloso. “Santos” y “milagre­ encarna en la figura de un Mesías: un redentor
ros” pueblan la imaginación y la historia de (salvador) que trajo la salvación colectiva o
nuestro pueblo, de las ciudades pequeñas y del terrena (por lo menos iniciada en este mundo,
interior sobre todo. En 1969, asistimos en San materialmente). En torno del Mesías y bajo su
Leopoldo al aparecimiento de un “santo misio­ liderazgo, surgen en muchos casos los movi­
nero”, al cual acuden las capas más pobres de mientos mesiánicos que envuelven a colectivida­
la población en forma creciente y sobre quien des bajo la dirección de un mensajero de Dios,
ya corren rumores de “curas milagrosas”. el Mesías, para apurar la instauración del rei­
no mesiánico en este mundo.
En la historia religiosa de Brasil se cuentan
por millares estos “santos”, “beatos” y “mila­ En el Brasil estos movimientos aparecen 1) en
greros”. Algunos de ellos se vuelven “santos” poblaciones indígenas, con grandes migraciones
nacionales o de grandes regiones, como es el religiosas de tribus enteras, en dirección al es­
caso del Padre Cicero, “Santo Padim-Cigo” pa­ te (hacia el mar), en busca de la Tierra sin
ra todo el Nordeste, y, en proporciones más mo­ Males y 2) entre las poblaciones rústicas del in­
destas, el monje Joáo María, para las poblacio­ terior, vinculados a la cultura rústica y oral de
nes interiores de los Estados del Sur. nuestro caboclo o caipira, al universo de las
La antropóloga María Isaura Pereira de Quei- culturas tradicionales del hombre de campo. No
roz, profesora de la Facultad de Filosofía de entraremos al análisis de los mesianismos secu­
la Universidad de San Pablo, escribió su tesis larizados, como fueron las varias formas de
doctoral sobre “El Mesianismo en el Brasil y en populismo (getulismo, janismo).
el Mundo”. De ella hemos extraído gran parte A medida que estudiábamos estos movimien­
de los datos sobre el movimiento mesiánico bra­ tos y los comparábamos a la religiosidad po­
silero que a continuación presentaremos. Nos pular brasilera descrita por autores como Do-
valemos también de los trabajos de Rui Faco y nald Pierson, “Cruz das Almas”, o T. L. Smith,
de Mauricio Vinhas de Queiroz, relacionados “Brasil, Povo e Instituigoes”, un punto funda­
en la bibliografía. mental se hizo cada vez más claro: las religio­
El fenómeno del mesianismo es universal, en sidades de los movimientos mesiánicos son una
el espacio y en el tiempo: Estudiado por an­ expresión exagerada, fanática a veces, de ten-
astián volviese, las personas sacrificadas “si eran
mos tenido ocasión de sentir y confirmarlo en negras, se volverían blancas como la luna, in­
investigaciones sociales realizadas en las fave- mortales, ricas y poderosas; y si eran viejas se
volverían jóvenes. . . ”.
las de Rio de Janeiro. Una gran parte de los fa-
velados son “ciudadanos” con mentalidad de En esta exaltación fanática fueron sacrificadas
campesino. del 14 al 16 de mayo de 1838, 30 criaturas, 12
hombres, 11 mujeres y 14 perros. Después, el
propio rey, J. Ferreira. La matanza sólo fue sus­
pendida por la intervención armada de las fuer­
2. Los Movimientos Mesiánicos zas estatales.
O Imperio do Belo Monte. Dirigido por An­
ONOCIDOS desde comienzos del siglo XIX tonio Conselheiro (Antonio Vicente Mendes
Maciel) se volvió el movimiento más famoso y es­
los numerosos movimientos mesiánicos tudiado en el Brasil. Canudos, ciudad en el valle
rústicos en el Brasil, se extienden hasta media­ de Vaza-Barris, en el sertáo alagoiano, fue su
dos del actual. Fenómenos del pasado, ya no sede; por veinte años, se expandió por los secto­
parece haber condiciones para su resurgimien­ res de Bahía, de Pernambuco, de Río Grande del
Norte y de Ceará. Después de tres tentativas
to en el Brasil. Pero no por eso su estudio pier­ frustradas para "develar” el movimiento, el cam­
de interés. El comportamiento religioso del pue­ pamento fue arrasado por un ejército de 4.000
blo de hoy tiene raíces profundas en el pasado, soldados.
que después de todo no es tan distante; ellas Euclides da Cunha grabó en una frase la fi­
continuarán pesiando todavía por mucho tiempo. gura del Mesías: “. . . y surgía en la Bahía el
anacoreta sombrío, de cabellos crecidos hasta los
Damos a continuación un resumen de los prin­ hombros, barba insurta y larga, cara calavérica,
cipales movimientos mesiánicos del Brasil. mirar fulgurante” (Os Sertóes, 1936, p. 162). En
el apogeo del movimiento, los habitantes del Im­
Creenqas Seb astianistas. Traídas de Portugal, perio del Monte Santo llegaron a ser unos 8.000.
popularizadas por los versos de Bandarra (entre El movimiento tuvo sobre todo un carácter re­
1540 y 1550), prometían la venida de un gran ligioso-fanático y sólo accidentalmente un ca­
príncipe o señor, el Encoberto, que daría a Por­ rácter político. El Consejero combatía a la Re­
tugal la hegemonía sobre todas las naciones. Mu­ pública no como régimen de gobierno (que no
chos identificaban al Encoberto con D. Sebastián conocía) sino DOr considerarlo representante del
rey portugués trágicamente desaparecido en Ceu­ diablo.
ta. El Padre Antonio Vieira predicando en Ma-
ranháo los sermones de las exequias de D. Joño Al comienzo, el grupo de penitentes y peregri­
VI, afirmaba que éste era el Enviado. Dos mo­ nos que oían ai “Mesias” en sus andanzas por
vimientos mesiánicos brasileros se basaron es­ los “sertóes”, no lo tomaron por un santo popu­
trictamente en la leyenda de la vuelta de D. lar. Más adelante, sin embargo, con el creci­
Sebastián: la Ciudad del Paraíso Terrestre y la miento de su fama y después de su instalación
de Pedra Bonita. en Canudos, pasaron a confundirlo con el propio
Jesucristo, llamándole el Buen Jesús Consejero.
A Cidade do Paraíso Terrestre. Surgió en Sin embargo, parece que él mismo nunca afirmó
Pernambuco, en un lugar llamado Monte Ro- su naturaleza “divina”, considerándose apenas un
deador. El jefe era José Silvestre dos Santos, enviado, un intermediario de Dios en la tierra.
ex soldado de batalla de las Milicias del Estado;
llamado “el profeta”, reunió en su torno algunas La organización del campamento obedecía a
centenas de adeptos sometidos a una disciplina una rígida jerarquía, de carácter religioso. Las
religiosa rígida. Analfabeto, pero con algunos principales actividades eran las religiosas y de
conocimientos religiosos, construyó una capilla manutención, a las que se vino a agregar más
junto a una laja considerada encantada y dentro tarde la tarea de organizar la guerra santa.
de la cual hablaba una Santa que sólo el profeta El Consejero no hostilizaba a la Iglesia, sino a
y su acólito oían. Profetizaba que desde dentro los padres "heréticos y masones” que interpreta­
de la Piedra saldría el Rey D. Sebastián con su ban erróneamente la doctrina de Cristo. “Sus ser­
ejército, transformando a los dos líderes en mones y oratoria bárbara y erizante ( . . . ) , mez­
principes, a los pobres en ricos, y aumentando la cla intrincada y confusa de consejos dogmáticos,
riqueza de los afortunados. El movimiento, sos­ preceptos vulgares de la moral cristiana y de
pechado de sedición política, fue violentamente las profecías esdrújulas. . . giraban siempre en
extirpado por tropas del gobierno estatal, en torno a determinados temas, sobresaliendo las
1820. profecías relacionadas con esperanzas milenarias
en torno al eminente regreso de D. Sebastián”,
O Reino Encantado. Surgido en la comar­ (en portugués, Calazans, O ciclo folclórico do
ca de Flores, en el Estado de Pernambtfco, fue Bom Jesús Conselheiro).
tal vez el más trágico de los movimientos mesiá­
nicos brasileros. Los "jacunqos” (habitantes del interior del ser­
táo) de Antonio Consejero lucharían denodada­
Joáo Ferreira jefe' del movimiento que se ca­ mente y a pecho descubierto contra las tropas
racterizó por el fanatismo, instaló su Reino junto del gobierno, por ellos irónicamente llamadas "la
a dos grandes piedras, en forma rectangular, den­ flaqueza del gobierno”, creyendo que “si morían,
tro de las cuales deberla surgir D. Sebastián, resucitarían luego para gozar, en este o en otro
con toda su corte. Exhortados por su gula, los mundo mejor, existencia holgada en el medio de
adeptos —cerca de 300— entrarían en estado de las delicias o placeres embriagantes”, (en por­
exaltación creciente, a la espera del desencanta- tugués, A. Milton, A Campanha de Canudos).
Euclides da Cunha observó con mucha agude­ de la Santísima Trinidad, con el Padre, o con el
za sociológica que Canudos “no traducía el más Hijo, o con el Espíritu Santo. Después de su
pálido designio político” (Os sertóes, p. 182). muerte, su nombre empezó a figurar en las ora­
Fue el embate entre el Brasil del litoral y el del ciones al lado del de Nuestra Señora o de otros
sertáo”, entre el Brasil desarrollado y el Brasil Santos. “La leyenda del mesianismo evolucionó,
subdesarrollado. Pues entre el modo de vida de transformándolo en Apóstol del Nordeste, cuyo
la ciudad y el del sertáo mediaban siglo s... retorno se dará algún día’”. (I. Queiroz).

Os Santarroes ou Muckers. Localizado en Fe- La Guerra Santa. En el interior de los Esta­


rrabraz, en el interior del Municipio de Sapi- dos de Santa Catarina y del Paraná, entre los
ranga, en Rio Grande do Sul el movimiento años de 1910 y 1914, se mezcló más que en los
de los Muckers surgió y quedó restringido a la otros mov’mientos, intenciones políticas con mo­
colonia alemana. Jacobina Maurer jete y pro­ tivos religiosos. Domina la figura del monje
fetisa de un grupo de colonos que nunca pasó de Joáo Mar’a, nombre bajo el cual en verdad se
700, prometía a sus adeptos que “dentro de po­ escondían diversos eremitas laicos, que sucesiva­
cos años el mundo, esto es, la humanidad, habría mente recorrían el interior de la región de Con­
de perecer. Apenas los elegidos quedarán sal­ testado, predicando una vida austera, realizando
vos” . (A. Schupp, Os Muckers). Por excesos de “milagros”, oponiéndose al nuevo régimen de la
fanatismo y por la intranquilidad semejada por Repúbl'ca y granjeando la confianza de los mes­
los Muckers en toda la zona de colonización ale­ tizos. Después de una primera época más reli­
mana, la fuerza pública tuvo que intervenir, ex­ giosa, y con la muerte del monje, fue fundado
terminando a los jefes que resistían a la fuerza en Taquaraqu, municipio de Curitibanos, Estado
y conduciendo a los demás a la prisión (1873). da Santa Catar'na, un campamento, comandado
por Ensebio Ferreira dos Santos, adepto del mo­
je, sometido a un régimen religioso y moral aus­
A Cidade Santa Juazeiro. Se trata del mo­ tero, esperando la vuelta del monje y preparán­
vimiento en torno del famoso Padre Cicero dose para la lucha contra el Gobierno. En se­
Romao Batista, el "Santo-Padim-Cieo” de los guida, el bando se envolvió en las cuestiones de
mestizos del Nordeste, el mayor "santo” del ser­ lit'gios fronterizos entre los Estados de Santa
táo nordestino. “La ciudad que fundó persiste Catarina y Paraná. El General Setembrino de
hasta hoy con características de ciudad mística”, Carvalho tomó el reducto y extirpó el movi­
escribe M. Pereira de Queiroz (p. 231). Al mo­ miento, en Setiembre de 1914.
rir en 1934, después de 62 años de actividades en
su Juazeiro, el Padre Cicero era indiscutiblemen­
te la figura más discutida del Nordeste, un jefe O Beato do Caldeiráo e o “Circo Dos Santos”.
político temido por los coroneles, un “santo” ve­ La fama del Padre Cicero y del monje Joáo
nerado, invocado y cantado por millones de ser- María, las dos expresiones más importantes
tanejos. Todos los años venían los devotos pere­ del mesianismo rústico del Brasil, provocarían
grinos, en millares, a recibir la bendición y la la aparición de otros héroes mesiánicos que se
protección del Padrino, oían sus consejos, iban a decían reencamac'ones de uno de estos santos,
trabajar en sus tierras. En los años en que las juntando bandos de devotos a su alrededor.
sequías apretaban más (1877), multitudes de re­ Fue éste el caso del beato José Lourenqo, ahi­
tirantes buscaban arrimarse junto al Padre Ci­ jado del Padre Cicero, que formó un campa­
cero. mento religioso en la hacienda del Caldeiráo, en
la S'erra do Araripe, en Ceará (a partir de 1934).
Las relaciones que se establecieron entre los El “Circo dos Santos”, del Beato José Senhorinho
peregrinos y el Padrino eran de carácter pater­ fue un posterior desarrollo de Caldeiráo.
nal: a la obediencia y el acatamiento de los pe­
regrinos, el Padre Cicero respondía con la pro­ O Povo do Velho Pedro. Un movimiento de
tección y el acogimiento. Con ocasión de las se­ un mesianismo atenuado, y que persiste hasta
quías, distribuía víveres, instalaba a los retiran­ hoy, es el Pueblo del Viejo Pedro. Iniciando en
tes en sus tierras, para que las cultivaran gra­ 1942 su activ’dad como predicador y penitente,
tuitamente, aconssjaba sobre nuevas culturas, ini­ Pedro Batista, después de largos años de pere­
ciaba obras públicas (el Padre era la autoridad grinación por el interior de Alagoas y Sergipe,
de hecho, en Juazeiro, habiendo sido su primer acabó instalándose en S. Brígida, cerca de Ge-
prefecto); pedía auxilio al gobierno estatal o fe­ remoabo, en el Sertáo da Bahía. Su actividad de
deral, tornándose con esto portavoz de los afli­ mis’onero y curandero transformó S. Brígida en
gidos, protector de los humildes, abogado de los centro de peregrinaciones. Pedro Batista se vol­
pobres. vió jefe religioso y político de la ciudad, elevada
a municipio en 1963. El pueb’o de la ciudad lo
Su fama de santo se expandió principalmente trata como a un santo, hincándose para besarle
a partir de una serie de milagros, de que fue pro­ la mano y recibir la bendición. Se considera la
tagonista la beata María de Araújo que, en mar­ reencarnación del Padre Cicero. No realiza ritos
zo de 1889, al recibir la comunión de manos del religiosos, pero fomenta procesiones, fiestas re­
Padre Cicero, sintió la hostia sagrada transfor­ ligiosas, novenas. En la vida comunitaria revivió
marse en sangre, en su boca. Nadie se acordó la costumbre del “batalháo” (una especie de "mu-
de pensar que se trataba de una epiléptica. Era tiráo”) . Pedro Batista es hoy uno de los agricul­
el milagro por todos esperado, que se extendió tores más ricos de S. Brígida.
por el sertáo y en el cual el propio Padre Cicero
creía firmemente. Rehusando someterse a la de­ Además de estos nueve movimientos rústicos,
cisión del Tribunal del Santo Oficio, que negaba María Isaura Pereira de Queiroz cita otros once
fuerza de autenticidad para tal milagro, el Pa­ mov!m!entos mesiánicos brasileros, de menor ex­
dre Cicero fue suspendido de las órdenes por su presión, sobre los cuales no existe suficiente do­
obispo. El pueblo no se daba cuenta de estas cumentación. Basta sin embargo con la síntesis
órdenes oficiales contra su Santo. Muchos de que hemos hecho para tener una base para el
esos fieles lo identificaban con alguna Persona análisis del mesianismo rústico en el Brasil.
' UALES serían los factores condicionan- NALIZANDO los movimientos arriba des­
J tes del aparecimiento y la propagación critos, podemos extraer de ellos algunas
de los movimientos mesiánicos» en el Brasil? constantes características que nos parecen im­
Desde el comienzo, advertimos que, a excep­ portantes para nuestra finalidad.
ción del caso del Monje Joño María y de los
La fundamental es, a nuestro modo de ver,
Muckers, todos los movimientos mesiánicos rús­
su ambigüedad en cuanto a motivaciones y ob­
ticos se situaron en el área de mayor pobreza
jetivos. En ellos se mezclan de manera más pri­
y subdesarrollo brasilero, en el Nordeste. Esto
mitiva y confusa, factores religiosos y políticos,
es sintomático y nos lleva a creer que la miseria
espirituales y materiales, la salvación eterna y
' [Link]ón mística no sólo andan juntas,
el bienestar material, la imanencia y la trascen­
sino que la primera es factor propicio al surgi­
dencia. Hay explicaciones religiosas o fantásti­
miento de la segunda.
cas para todos los acontecimientos cuya expli­
El misticismo, más o menos exaltado, na sido cación natural se desconoce.
el escape histórico de las poblaciones campesi­
nas explotadas de Europa y de América. Nada En el caso del Padre Cicero, la alianza entre
el poder político y el religioso, en su propia
de nuevo en el Brasil, por tanto. La religiosi­
personalidad, es manifiesta. Su influencia polí­
dad exaltada es, para el pueblo pobre de las
regiones subdesarrolladas, un opio, un calman­ tica le venía en gran parte de su autoridad de
líder religioso carismàtico, que todos respetaban,
te, o una evasión de su miseria y, al mismo
tiempo, un anticuerpo espiritual, que permite coroneles y gobernadores. Por su influencia, se
pacificó la vida perturbada del sertño do Cariri,
sobrevivir al virus de la miseria. En efecto, el
mediante la firma del “pacto de los coroneles”
mesianismo conjuga la impotencia ante las fuer­
—un pacto de reconciliación entre partidos y
zas de la naturaleza y los acontecimientos de
bandos que parecían irreconciliables—, arbi­
la vida a las que las poblaciones pobres analfa­
betas del interior se sienten expuestas, con una trado por el Padre Cicero. Los del Padrino de­
esperanza, todavía mitológica, de días mejores, cidían la® pugnas electorales del Estado. Fue
todavía el Padre Cicero quien animó a los mes­
de una vida más decente y de mayor justicia.
tizos devotos suyos para la “guerra santa” para
El aislamiento de las poblaciones sertanejas
parece ser otro factor condicionante del surgi­ el gobierno estatal, bajo el comando de Barto-
lomeu Floro. Las tropas de Juazeiro, bajo el
miento de movimientos mesiánicos. La ausen­
comando de Floro, tomaron Crato, Barbalha y
cia de contactos con los centros del país y con
el mundo limita el campo de conciencia del Quixada, acampando delante de Fortaleza, mo­
mento en que fue decretada la intervención fe­
pueblo del interior, que entonces se torna presa
deral en el Estado y depuesto el Gobernador
fácil de misticismo.
Franco Rabelo.
La acción de los misioneros populares y los
El “Reino celeste” que el Consejero instaló
predicadores comunes, sacerdotes o laicos, con
en Canudos» tenia características muy terrenas
sus predicaciones apocalípticas, con sus doctri­
y prometía un mundo de felicidad material,
nas semi-pelagianas y jansenistas, sus amena­
después que D. Sebastián volviese. El comienzo
zas de castigos inminentes de justicia divina
del reinado del Anti-Cristo (la República) era
contra el mundo pecador, parece haber contri­
para los fanáticos de Canudos señal cierta del
buido poderosamente para crear el clima pro­
inminente regreso de D. Sebastián.
picio a los movimientos mesiánicos.
Una segunda característica es el carácter ex­
Otro factor nos parece ser la incapacidad del
clusivista de la escatologia de estos movimien­
culto oficial de la Iglesia Católica, en su forma
tos. Los mesías prometen a sus adeptos la liber­
tradicional, bierática y distante del pueblo, de
tad de toda la miseria y sufrimiento a través
satisfacer el sentimiento religioso de gente anal­
de un pase de magia, de una intervención es­
fabeta y no preparada para comprender la sim-
pectacular de Dios en la historia para castigar
bología refinada y difícil del culto oficial (hasta
a los malos (no adeptos), y salvar a los esco­
hace poco rezado en latín). El distanciamiento
gidos (adeptos). Los fieles quedan pasivos an­
con que el pueblo asistía y todavía asiste a los
te la expectativa de este acontecimiento. Podrán
actos más solemnes del culto católico contras­
si es necesario apurarse a la llegada del milenio
tan con su desenvoltura, su participación inten­
a través de obras de penitencia y de una vida
sa en los actos meramente devocionales como
(aparentemente) austera.
las procesiones y las letanías. A partir de ahí
apenas hay que dar un paso más para desem­ El carácter colectivo de salvación prometida
bocar en formas de comportamiento religioso a los fieles es otro trazo típico de los movi­
heterodoxo o aún fanático. mientos mesiánicos y de su religiosidad. Todos
o a T a U Ü S

Advenimiento del Reino. \ NUNCIADO por el Antiguo Testamento,


En cuanto a la figura del Mesías, reina la mis­ Jesús, el Mesías de la fe cristiana, apa­
ma ambigüedad y confusión que arriba com­ reció en la historia de los hombresy fue recono­
probamos para los mesianismos en cuanto a los cido y anunciado por sus discípulos como el
movimientos colectivos. ¿Quién es el Mesías, Salvador prometido y enviado por Dios. Es a
esperado y prometido? ¿Jesucristo? ¿D. Sebas­ él a quien vamos a aproximarnos ahora, para
tián? ¿El Padre Cicero o el Monje Joño María? luego comparar con él las figuras mesiánicas
de la religiosidad popular brasilera, para ha­
Una comprobación hasta cierto punto sor­ cer su crítica y sugerir actitudes pastorales.
prendente es que, en medio de estos movimien­
tos de fundamentación cristiana, la figura his­ 1. En el Antiguo Testamento
tórica y viva de Jesucristo Mesías está ausente
de la predicación de los mesías y de la expecta­ 17' 1N la época del aparecimiento histórico de
tiva de los fieles. En su lugar surge, o un Dios *-J Jesucristo, las doctrinas mesiánicas ocu­
impersonal, o la figura escatològica de Enco- paban un lugar prominente en las preocupacio­
berto (D. Sebastián). Cuando Jesús aparece, no nes religiosas y políticas de los judíos y en la
es como el Mesías sino como un santo, uno de enseñanza de los escribas.
los muchos santos de la devoción popular, gene­
El mesianismo del Antiguo Testamento se
ralmente bajo el título de alguno de sus san­
presentaba como una creencia escatològica, es­
tuarios: Sào Bom Jesus da Cana Verde, Sao
to es, un conjunto de ideas, esperanzas y es­
Bom Jesus de Bomfim, Sào Bom Jesús de Ma-
peculaciones que tenían por objeto el estable­
tosinhos, Sào Bom Jesus de Pirapora, etc.
cimiento sobre la tierra del Reino de Dios en
En este trazo, como en otros, la religiosidad los últimos tiempos. En las creencias sobre el
de los movimientos mesiánicos poco diverge de mesianismo, la obra tomaba predominancia so­
la religiosidad rústica del Brasil tradicional, pa­ bre la persona del Mesías. Se acentuaba más
ra la cual Jesucristo es uno de tantos santos de el reino mesiánico, entendido como restauración
poder milagroso, al cual se hacen y pagan pro­ del reino de Israel, que la persona del Mesías.
meses, para cuyos santuarios se va en peregri­ El mesianismo integrábase además con especu­
nación. Donald Pierson, en su libro “Cruz das laciones apocalípticas. El tiempo del Mesías era
Almas”, un estudio sociológico de la cultura considerado como el comienzo del establecimien­
caipira, trae una lista de 42 santos, de los más to del “siglo futuro”.
conocidos y venerados en la villa de Cruz das Mesías significaba, en hebreo, ungido (Cris­
Almas, entre los cuales se cuentan 13 títulos de
to, en griego) : ser marcado por la unción sa­
Nuestra Señora, 5 de Jesús, el Divino Espíritu
grada. El rey de Israel era un “ungido del Se­
Santo, y otros 23 santos “mas”, Rezo a todos
ñor”. La figura del Mesías nunca fue presenta­
los santos”, dice un caboclo de Cruz das Almas,
da en líneas nítidas. En la esperanza de la in­
“pero para mí Sao Bom Jesús de Pirapora es
tervención divina para la fundación de un or­
más milagroso”. Otro dice: “Prefiero Sào Bom
den nuevo, la sed de felicidad material predo­
Jesús de Pirapora y San Benedito”.
minaba con rara frecuencia sobre el interés es­
Los líderes mesiánicos de mayor proyección, piritual del reino de Dios.
ei Consejero y el Padre Cicero, fueron identifi­ El monoteísmo rígido de Israel le impedía
cados por muchos de sus adeptos con Jesucris­ esperar un Mesías Hijo de Dios, en el sentido
to. Pero por lo que vimos, esto no implica su propio del término. El Mesías siempre sería un
divinización, ya que Jesús, para estas mentes representante de Dios. La esperanza mesiánica
simples, es apenas un gran santo. El Padre Ci­ se basaba sobre la convicción de que Dios cum­
cero, decía un verso de un canto popular, es pliría las promesas hechas a Abraham de enviar
“una de las figuras de la SS. Trinidad”. El mis­ un Mesías que restaurase a Israel.
mo “nada hacía, en nada contrariaba el cato­
licismo, sólo desarrollaba prácticas que sie ins­ Hay en el Antiguo Testamento tres tradicio­
cribían en la tradición religiosa popular” . . . nes o concepciones del Mesías. La primera era
“Novedad, solo la institución de la bendición la del Mesías Hijo del Hombre —Dan. 7, pará­
que daba dos veces desde la ventana de su ca­ bolas de Henoc— : figura escatològica, no iden-
sa. . . La bendición era el rito religioso más im­ tificable con el Hijo de Dios, consustancial al
portante de la comunidad; hacía indispensable, Padre. La segunda es la de Hijo de David: fi­
sustituía enteramente para los devotos el minis­ gura totalmente terrestre, presentado sobre todo
terio sacerdotal, los sacramentos. . . ” que ha­ por los oráculos sibelinos (3,47-50), los Salmos
bían sido arrojados al padre (M. Queiroz). de Salomón (17), el apocalipsis de Baruc (Caps.
39 y 70) y número 4*? libro de Esdras; exento historia de Jesús una aureola mesiánica, elección
de todo pecado, revestido de la fuerza de lo y santidad mesiánica. Cuando alguien mencio­
alto, rico en ciencia y sabiduría, él congregará naba el carácter mesiánico de Jesús (por ejem­
las tribus» dispersas, vengará a los oprimidos plo, Pedro, y Mt 16,16), él prohibía que lo
calcará sobre su yugo a los pueblos paganos y hicieran público. La explicación más plausible
apacentará en la justicia el rebaño del Señor. para esta reserva es que Jesús no quería ser
La tercera corcepción del Mesías, que difiere identificado como un Mesías político, un res­
profundamente de las dos precedentes, es la tra­ taurador nacional. El propio Pedro no estaba
dición de Siervo de Yavé, de Justo perseguido, exento de esta tentación cuando rechazaba un
que sufre y muere para expiar los pecados del Mesís sufriente.
pueblo: Isaías 53. Esta concepción, sin embargo,
Pero en la hora de la Pasión, Jesús reconoce
permaneció extraña al pensamiento judaico,,, que
públicamente ser el Mesías (Me. 14,61-62), el
no podía concebir a un Mesías sino como a un
rey triunfante. Los propios discípulos de Jesús Mesías Rey de Israel (Juan 18,37).
no entendían lo que les anunciaba el Maestro 3. El Mesías en el kérygma
cuando hablaba de la necesidad de su pasión.

2. Jesús, el Mesías T OS apóstoles y discípulos reconocieron en


^ Jesús el Mesías prometido en el Antiguo
Testamento. Sin embargo, en los Hechos de los
IESUCRISTO se manifestó como el Mesías
del Nuevo Testamento, no tanto por la
Apóstoles, Cristo todavía no es nombre propio,
sino predicado mesiánico, por el cual se signi­
palabra cuanto por las obras y actitudes, auto- fica que Jesús es el enviado, prometido por Dios
identificándose como el Mesías, al aplicar a sí (Hechos 2,36).
mismo los diversos predicados mesiánicos del
Antiguo Testamento. Una profundización del kérygma mesiánico se
da con el anuncio de que Jesús es el Guía y el
El título Hijo del Hombre aparece 70 veces Conductor para la Vida (He, 3,15), esto es,
en los Evangelios. Jesús lo usó principalmente fuente primordial de la vida que nos viene de
para designar a su humanidad, en oposición a Dios y conductor para la vida en Dios. Cristo
su divinidad, como un paso para la revelación como Guía del Pueblo es el iniciador y el
de su divinidad. Sin embargo, Jesús también lo fundador de una nueva vida de orden superior,
usa para designar a su persona (“el Hijo del como el ancestro de una nueva humanidad, co­
Hombre es señor también del sábado”, “sen­ mo un nuevo Moisés (He. 7,35).
tado a la derecha del poder de Dios”). Jesús
coloca así en este predicado dos aspectos que A esta idea de Guía del Pueblo, aparece des­
habían sido separados en el Antiguo Testamento, pués vinculada la de Salvador (Hechos, 5,31).
esto es, el sufrimiento y la exaltación de Mesías. Pablo dice en Filipenses 3,20: “Esperamos del
Esta es la grande originalidad de la autoiden- cielo el Salvador, Jesús, el Señor”.
tificación mesiánica de Jesús: un Mesías po­
deroso y sufriente, al mismo tiempo. La idea de Salvador no es propiamente cris­
tiana sino universal y propia de la mayor parte
Jesús también se proclama Hijo de Dios. La de las religiones. La historia de las religiones
expresión Hijo de Dios usada en el Evangelio, nos guarda la tradición de muchos mitos de sal­
según los mejores exégetas, no significa propia­ vación corrientes en las religiones del Oriente
mente identidad con Dios, pero sí un título me- Antiguo, al tiempo de Cristo. El judaismo y el
siánico. Así, Cristo, delante del Sumo Sacer­ cristianismo aceptaron una idea del Salvador,
dote Caifás, no habría afirmado su divinidad, despojándola de su contenido místico. El cristia­
sí su mesianidad. La afirmación de su divinidad nismo en particular usó esta concepción para
consta en otros pasajes, por ejemplo, aquellos explicar a través de sus conceptos la realidad
en que Jesús llama a Dios su padre, o cuando histórica de la Persona de Jesús, el Salvador.
reivindica para sí el poder de perdonar los pe­ La insistencia de este predicado, en la predica­
cados. ción de los apóstoles, tenía el objeto de presen­
tar a Cristo como el único Salvador, en oposi­
JesÚ3, el Mesías: Jesús es sorprendentemente ción a las figuras de los supuestos salvadores,
reservado en relación al uso del título de Mesías de los cultos misteriosos del César Romano. El
(=C risto), que se convertiría en el kérygma himno cristológico de Pablo, en Col. 1,15-20,
cristiano en su nombre propio. Durante su vida manifiesta la fe en la superioridad de Cristo,
pública Jesús nunca reivindicó explícitamente exaltado por encima de todas las criaturas, en
para sí el título de Mesías, nunca se designó a la cual Dios hace habitar toda la plenitud, y
sí mismo como tal. Y con todo aparece en la que es la imagen de Dios invisible.
Los primeros cristianos ponían su esperanza Brasil constituyen ejemplos vivos de alienación
en Cristo, esperando su nueva venida y la ins­ plemente subdesarrollado, incapaz de tomar las
tauración de su reino. Pero Pablo dejó bien claro riendas de la vida y de la organización social
que este reino, como ya dijera el Maestro, no en sus propias manos. Apelan entonces a un
era de este mundo. “Si fuera sólo para esta vida dios mágico para que él venga a resolver, por
que hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, una intervención espectacular, sus frustraciones.
somos, de todos los hombres, los más dignos de El sentido trascendente de la salvación, esencial
lástima” (I Cor. 15,19). en el Mesianismo Cristiano, descansa así en una
magia grosera. La religión se transforma en opio.
4. Un enfrentamiento crítico
La crítica de este mesianismo no se debe inter­
pretar como canonización del cristianismo de
C I miramos ahora el mesianismo popular bra- otros que pudieren desarrolladse mejor en esta
^ sileño y lo comparamos al mesianismo bí­ misma tierra, pero con un amor que no supo
blico, son inevitables diversas contestaciones. ver las necesidades del pueblo.
La primera, es que el mesianismo rústico bra­
sileño se presenta con las características del
mesianismo vétero-lestamentario. Sus esperanzas III. DOS PREGUNTAS
son predominantemente terrenas, materiales. Su
Mesías, un Encoberto, un ser escatològico, mis­ 1. ¿Hasta qué punto la idea mesiánica es una
terioso, impersonal y sin cara, que se hace anun­ fuerza actuante en la religiosidad popular y
ciar o se torna visible en la figura de un jefe rústica brasileña?
carismàtico. Su cielo, es una tierra de abun­
dancia. una tierra sin males, un reino encantado. 2. ¿Qué aspectos deben ser resaltados en el
Nos parece que, en la medida en que los mo­ anuncio del kérygma cristiano para que se
vimientos mesiánicos no son esencialmente más eviten los peligros de un mesianismo falso
que exacerbaciones de sentimientos o de espe­ y alienador?
ranzas no formuladas de la mayoría de nuestro
pueblo rústico, él vive, bajo este aspecto, una
religiosidad del Antiguo Testamento, una reli­ 1 — Los movimientos mesiánicos parecen cons­
gión de navor y temor, una religión sin fe tituir hoy, y cada día más, un asunto del pa­
en una Persona viviente, un Cristianismo sin sado. En la medida en que vayan siendo supri­
el Cristo Vivo, cuyas posibles raíces islámicas midas las condiciones para su surgimiento —el
sería interesante analizar. aislamiento, la miseria sin esperanza de mejora
para este mundo, las predicaciones de misione­
Esta crítica en relación al mesianismo se ex­ ros y profetas apocalípticos—, el pueblo dejará
tiende también a la figura del Mesías. Jesu­ de ser víctima del misticismo fanático, de carác­
cristo, el centro del kérvgma cristiano, está au­ ter religioso.
sente del mesianismo rústico, ausente en cuanto
Mesías. El Mesías esperado es otro, un Rey, Esto no elimina la posibilidad de que surjan
un Encoberto, un Vengador de Pobres, y no otros mesianismos, de carácter secular, basados
Dios Encarnado. Las figuras de los mesías ca- sobre mitos modernos y los medios de propa­
rismáticos, encargados de preparar el adveni­ ganda.
miento del “Reino Mesiánico”. representan, fren­
te a Cristo, contrafacciones del verdadero Me­
La pregunta podría también ser formulada de
sías del Nuevo Testamento. Pregonan sobre to­ otra manera: ¿Sentirá el pueblo simple necesi­
do la austeridad y la penitencia, anuncian los dad de salvación? ¿De qué especie de salva­
castigos inminentes de Dios, para caer después ción siente falta el pueblo? ¿Es la misma pre­
en las más groseras aberraciones. No anuncian
dicación tradicional, o aún la predicación reno­
el Cristo, Señor de la Vida, pero sí la figura vada, una respuesta para una necesidad sen­
apagada de un santo, de un Señor muerto, a
tida, y una respuesta adecuada a la fase de
quien se hacen promesas. desenvolvimiento v su nivel de conciencia de
El Cristo Mesías de la Historia y del Evan­ ngestro pueblo? No tengo respuesta pronta pa­
gelio Cristiano, en suma, no es el Mesías-Com- ra estas preguntas. Pero urge que cada predi­
pensación de los sufrimientos y frustraciones de cador las tome para sí y procure honestamente
esta vida, de un pueblo explotado y subdesarro- responderlas.
llado, aislado y abandonado. No se sustituye al
esfuerzo de los hombres en la construcción de Una cosa parece cierta y necesaria: un Cristo
una ciudad terrena más justa y habitable, pero panacea debe ser eliminado de la imaginación
valoriza este esfuerzo en la medida del amor con de nuestro pueblo y de las predicaciones de los
curas. Cristo no quiere sustituirse a nuestro mana, viva de Jesucristo, Hijo de Dios,
esfuerzo de construir un mundo más humano y presente en medio de nosotros, actuando in­
una civilización mási fraternal. En lenguaje del visiblemente en nosotros y en el mundo, pa­
Vaticano II, respeta la justa autonomía de las ra transformarlo con el amor.
realidades terrestres, el opuesto de la mentalidad
mágica y milagrosa de los mesianismos rústicos. b) Superación de una mentalidad fatalista y
Pero, por otra parte, ¿será verdad que a me­ mágica en relación con los males de este
dida que nuestros hermanos subdesarrollados se mundo y creación de una mentalidad ma­
desarrollen tendrán condiciones más propicias dura del hombre de nuestra época, que pro­
no sólo para la práctica de las virtudes (un mí­ cura resolver los problemas materiales cien­
nimo de bienes normalmente necesarios para tíficamente, con los medios de la técnica, y
una vida decente!), sino también para captar no con procesiones y promesas a los santos.
la verdadera dimensión del mesianismo del
Nuevo Testamento: la dimensión trascendente, la c) Anuncio de una escatología sobria. Nada de
chantajes por el miedo de amenazas sinies­
dimensión del Amor de Dios en la Historia, to­
mando la libre iniciativa de nuestra Redención, tras, de castigos inminentes de un Dios Ven­
ofreciéndonos en Cristo la participación en su gador.
propia vida divina?
d) Hacer de las responsabilidades del cristiano,
2 — La predicación popular sobre Cristo Me­ exhortado a colaborar en una construcción
sías, especialmente a las poblaciones rústicas, de este mundo en beneficio de sus hermanos,
debería atender los siguientes puntos: una base para un auténtica mística del desa­
rrollo y no una reedición secular de un mito
a) Presentación nítida de la figura serena, bu- mesiánico.

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IVES VAILLANCOURT
inquieto qu e be c

Y v e s V a i l l a n c o u r t ( 2 9 ) , n a c id o e n Q u e b e c ( C a n a ­ —¿Y por qué eliges América Latina? ¿Qué hay


d á F r a n c é s ) , e s t u d i a n t e d e T e o lo g ía y d e C ie n c ia s de común entre la situación latinoamericana y la
P o l í t i c a s e n la U n i v e r s i d a d d e M o n tr e a l, v i s i t a del Canadá francés? ¿No te sería más útil ir a
L a t i n o a m é r i c a e s t u d i a n d o la s e x p e r i e n c i a s d e lo s recoger experiencias en los Estados Unidos o en
c r i s t i a n o s c o m p r o m e t i d o s e n e l c a m p o s o c ia l y el Canadá inglés, o en Francia, que parecen
p o l í t i c o . B u s c a p u n t o s d e c o m p a r a c ió n y r e f e r e n ­ países más cercanos a la cultura y al nivel de
c ia q u e le p e r m i t a n d e d ic a r s e e n s u p a ís a la s i n . desarrollo económico y social de tu patria?
v e s t i g a c i o n e s y a la a c c ió n , c o n e l f i n d e t r a n s ­ —We parece que somos más vecinos cultural­
f o r m a r r a d i c a l m e n t e la m a n e r a d e v i v i r y la s a c ­ mente de los países latinoamericanos que de los
t i t u d e s d e la I g l e s i a y d e los c a tó lic o s e n e l C a . Estados Unidos y del Canadá Inglés o Francia.
n a d ó fr a n c é s . H a a p r e n d id o c a ste lla n o e n C u e r­
navaca. —¿Más vecinos de nosotros que del resto de
Norteamérica?! ¿Dónde ves esas semejanzas?!
— Las veo en muchos aspectos, aunque no en to­
LOS LEJAN O S V E C IN O S
dos asuman la misma im portancia. En prim er
lugar tenemos una misma historia de coloniza­
—¿Qué vienes a hacer en América Latina? ción política, cultural y económica. En segundo
lugar, desde 1960 en adelante, estamos experi­
— En los tres o cuatro países latinoamericanos
mentando una misma toma de aguda conciencia
que he visitado hasta ahora, no es la primera
de ese pasado y de la situación de alienación ac­
vez que me hacen esa pregunta, en la que a
tu al. Con esta toma de conciencia, surge la ur­
veces late cierta desconfianza. Puedo asegurar­
gencia de buscar un camino político para libe­
te para tu tranquilidad que lo que me trae a
rarnos de esa alienación. Dado este contexto
mí es algo muy diferente de lo que trae a tan­
histórico, político, cultural y social, que tiene
tos otros visitantes. Si quieres puedes form u­
puntos paralelos en la historia y en el presente,
larlo diciendo que no vengo a enseñar sino a
el parentesco mayor entre nuestras situaciones,
aprender.
lo veo yo en el terreno eclesial. Es en lo ecle-
—Eso suena lisonjero. Pero, ¿qué puedes apren­ sial donde sobre todo pedemos sentirnos solida­
der por aquí? rios los cristianos de la Iglesia de Quebec con
muchas de las Iglesias latinoamericanas.
— Principalm ente lo que pueda cuestionar mi —¿Dónde encuentras tú esas semejanzas entre
compromiso como teólogo en la transformación tu contexto eclesial y el nuestro?
radical de la Iglesia. En segundo lugar, como es­
tudiante, estoy comprometido en el movimiento — En un momento histórico de crisis o de emer­
estudiantil de la Universidad de M ontreal. Y esas gencia social, nuestras Iglesias, — que dicho sea
son las dos formas concretas en que vivo actual­ de paso, están en situación m ayoritaria dentro
mente mi compromiso total en la sociedad como de sus países— pueden ser freno o motor en el
alguien que vive y trabaja para alcanzar el cam­ proceso de liberación. Pueden optar por dos ac­
bio' cultural y político que son muy importantes titudes: o bien luchar por salvar intereses y pri­
en Quebec. Desde este triple interés y compro­ vilegios, o bien aceptar la pérdida defálgunos de
miso me intereso en las experiencias que haya a esos intereses por salvar los valores del Evan­
estos tres niveles en los países latinoamericanos. gelio. La historia de la Iglesia en Quebec es una
historia muy tradicional y conservadora, una his­ de o debe haber entre la teóloga y las ciencia!
toria de resistencia al cambüo, de instituciones sociales en estos contextos concretos?
educativas, asistenciales y sociales de corte con­
fesional, de influjo sobre los poderes políticos. —¿Tú crees que en América Latina se ha dado
Las élites sociales y políticas estaban muy vin­ respuesta a estas preguntas? ¿Crees que se está
culadas a la Iglesia, lo mismo que en América respondiendo a estas interrogantes?
Latina, y respetando por supuesto las diferen­
— Hasta ahora he encontrado en muchos países
cias de país a país. Pienso que la Iglesia en paí­
gente, cristianos, que tienen elementos de solu­
ses como Colombia y Argentina tiene muchos
ción. Y cuando digo elementos de solución, me
puntos comunes con la historia de la Iglesia en
refiero más a la praxis que a la teoría. Esta es
Quebec. Las actividades típicas de nuestra Igle­
a mi entender la gran diferencia con lo que ac­
sia en el pasado era casi exclusivamente de tipo
tualmente nos ofrece Europa, que se queda en
religioso y caritativo. Antes de 1960 la Iglesia,
teorías. Podría citar nombres que he encontrado
allá entre nosotros y aquí entre ustedes, tenía
en México, Perú, Uruguay. Gente que trabaja en
actitudes semejantes. La llamada actitud apolí­
esta línea de investigación experimental, donde
tica de la Iglesia era a menudo una actitud de
praxis y teoría están íntimamente y armónica­
compromiso con el orden existente, con las éli­
mente imbricadas. Creo que han acertado en in-
tes socio-culturales y los poderes políticos. La
tu ír que las soluciones vendrán de la realidad
Iglesia declaraba que no tenía misión o función
más que de las teorías de gabinete. Más impor­
p o lític a ... pero de hecho era conservadora, no
tante que disertar como lo hace un Moltmann
estaba comprometida y su falta de compromiso
sobre la esperanza, es actuar como un hombre
era ya un compromiso.
que posee la esperanza. En Latinoamérica estoy
Hoy en día, en un contexto de cambio acelerado, viendo gente que en vez de decir cosas hermosas
están los que piensan en los intereses y los que sobre lo que no hacen, hacen cosas hermosas
piensan en los valores evangélicos. Creo que de­ aunque no puedan explicitar mucho acerca de
bemos tener el coraje de optar por los valores. ellas.
Y me parece que u t/i solidaridad con los secto­
res comprometidos de las iglesias latinoamerica­ M E T R O P O L I O C O LO N IA
nas puede fortalecernos mutuamente en estas op­
ciones, puede enriquecer y fecundar nuestra bús­ —Tú dijiste que ustedes en Quebec tienen los
queda en esta segunda dirección, y tiene muchas mismos problemas que nosotros. Esta afirmación
sugerencias prácticas que ofrecernos me deja un poco perplejo. En Canadá francés no
hay miseria ni una situación socio-económica
explosiva como en Latinoamérica. ¿No te pare­
AQ UI SE HACE EL FU T U R O ce que eso hace toda la diferencia?
— Es cierto que económicamente nosotros esta­
¿Por qué te parece que los cristianos comprome­ mos en la metrópolis — por lo menos más cerca
tidos en Latinoamérica pueden da'te inspiración de la metrópolis— . y aunque seamos un elemento
en tu búsqueda? ¿Qué pueden aportarte? próspero y un satélite de la máquina explotado­
ra, compartimos con ustedes una buena medida
— Me parece que en los países donde, como en de sumisión, dependencia y humillación.
estos, hay un proceso de cambio socio-político
rápido y profundo, hay más posibilidades para —Me da la impresión de que te cuesta decir es­
las iglesias locales de ser más creadoras. Y esto t o ...
es lo que me parece que pasa en América Latina.
— Ante un latinoamericano aparecemos como par­
Aquí habrá menos papel y menos artículos de
te de la máquina exp lo tad o ra... eso es compren­
teología que en Europa, pero cuando uno empie­
sibles, p e ro ... nosotros mismos, los cinco millo­
za a conocer las experiencias concretas de los
nes de canadienses de Quebec, hemos vivido his­
cristianos, comunidades e iglesias, que toman
tóricam ente y vivimos actualmente una situa­
parte en los procesos de cambio en países como
ción de dependencia económica, que aunque no se
Brasil, El Salvador, Colombia, Argentina, uno des­
manifieste en formas tan crueles como aquí, pro­
cubre que el futuro se está gestando aquí.
duce más de un treinta por ciento de m arginali-
—¿Puedes explicarte mejor? áA qué experien­ dad en una ciudad como Montreal, y se hace sen­
cias concretas te refieres? tir lo suficiente como para sensibilizarnos ants
los aspectos injustos del sistema económico. Lo
— T ra ta ré de ser más preciso. Los cristianos poco que nos toca su frir a nosotros en estos en­
comprometidos en contextos políticos de clima granajes, nos pone en situación de comprender
en cambio revolucionario en Américt -atina' — y mejor lo que debe sufrir todo marginado: el me­
revolucionario no quiere decir forzosamente: vio­ xicano y el negro dentro de los Estados Unido!
lento— se ven enfrentados actualmente con los y grandes sectores de la población latinoam eri­
mismos problemas que nosotros. El problema cana. Ustedes no deben olvidar que la línea divi­
principal es a mi entender: ¿cuál es e| papel de soria pasa muchas veces dentro del sistema in­
la fe en el campo político? Pero hay otros pro­ justo, no por fronteras geográficas. Más decisi­
blemas como: ¿Cuál debe ser la actitud del cris­ vas son las fronteras culturales y sociales. Lo
tiano ante las situaciones de violencia institucio­ que nos sucede en Quebec, hace del Canadá fran­
nalizada? ¿Cómo lograr una participación de las cés el único lugar de América del Norte en el
comunidades cristianas en la transformación de que puede prender el socialismo. Puede ser una
la sociedad que no sea un nuevo clericalismo? cierta utopía de mí parte, pero me parece que
¿Qué tipo de descentralización necesitamos en la hay mucha gente entre nosotros que se está ra­
Iglesia para dar la autonomía a las iglesias lo­ dicalizando actualmente en esta dirección. No
cales en su tarea de inventar sus modos origi­ creo estarme justificando cuando te digo que es­
nales de participación en los procesos locales de tamos muy cerca de ustedes y que los compren­
cambio y de construcción de la nueva sociedad? demos, porque padecemos, en el fondo, una situa­
¿Hasta dónde pueden diferenciarse entre si las ción humana semejante en lo esencial: depen­
iglesias locales? ¿Qué tipo de colaboración pue­ dencia y humillación.
de Información del gobierno peruano, Augusto Z im m erm a nn (con quien sostuvi­
mos un “encuentro” en VISPERA 17), anunció que “el Perú no ha programado ni
ejecutará una política de control de natalidad. Nuestro país) con trece millones
de habitantes, no puede ser considerado superpoblado. El control de natalidad no
puede ser aceptado por razones no sólo éticas sino también de Indole económica” .
El presidente del episcopado mexicano, Mons Ernesto Corripio Ahumada, expre­
só: “Desde el punto de vista moral, la posición del presidente del Banco Mundial
es censurable. Suprimir o impedir el nacimiento, contra lo mandado por la ley
natural, sea quien fuere quien lo diga, es una aberración”. (El presidente electo
de México, Luis Echeverría, había afirmado un tiempo antes, en el curso de su
campaña electoral: “Gobernar es poblar. Por razones no solamente morales sino
también económicas, ante la gran geografía y los recursos potenciales de nuestro
país, la población tendría que crecer pues todavía tiene donde establecerse”.
Pocas semanas antes, el único norteamericano
U N A A B IE R T A C O N S P IR A C IO N .
actualmente a la cabeza de una congregación romana (la Congregación para el
Clero), el Cardenal John Wright, se expedía con notable claridad sobre la misma
cuestión. Traducimos de “U. S. News y World Report”, Agosto 31:
—¿Qué gravedad alcanza la amenaza de superpoblación?
—Ha habido una cantidad de expresiones intimidantes acerca de la explosión de­
mográfica. La nuestra es una época en la que todo está explotando. Es una época
de explosión del conocimiento y ese conocimiento deberla producir medios de ex­
plotar la tierra y el mar —de hecho, ya ha empezado— en cantidades suficientes
como para producir la alimentación necesaria para sustentar tanta gente como
queramos en torno nuestro.
La principal queja de la iglesia acerca de este argumento de la “explosión demo­
gráfica”, y los que se ligan a él, es que no se ha hecho ningún esfuerzo serio —en
la línea del “know why”— para enseñar una planificación familiar congruente con
la dignidad humana y los standards morales. Al contrario: hay una obvia, abierta
conspiración en favor de la limitación familiar políticamente controlada.
Nosotros los norteamericanos buscamos incluso ligar la limitación familiar a
nuestra ayuda exterior. Tenemos expertos en población con oficinas consulares
por tolo el mundo, especialmente en América Latina. Tenemos senadores que
ahora están proponiendo que precisamente los pobres —por quienes se supone que
están, o pretenden estar, hablando— van a ser objeto de impuestos si tienen más
de dos niños.
Toda esta campaña, del principio al fin. se suma a algo que un reciente ar­
tículo ha llamado “the nonsense explosión” . Es la elaboración de una tiranía hasta
ahora sin igual: la que hará necesaria una licencia para tener un niño, o un per­
miso de la autoridad para permanecer fértil y capaz de tener hijos. Es contra
esto que está luchando la iglesia. Por el desarrollo en un grado mucho mayor del
“know how” que produce alimentos y espacio.
—¿La Tierra tiene suficientes recursos a esos efectos?
—Si usted vuela a través de los Estados Unidos por avión, una vez que deja el
Kennedy Airport (en la ciudad de Nueva York) y desciende en el O’Hare de Chica­
go y luego quizás en Los Angeles o San Francisco, se encuentra con un conti­
nente vacio. La posición de la iglesia no es que el número de habitantes sea mer­
mado sino que se realicen esfuerzos para que hay^ vida en las vastas áreas abier­
tas que quedan en el globo y la vida sea a la vez habitable y placentera.
Tome a Perú por ejemplo: es una nación que, irrigada, podría producir una ali­
mentación más que suficiente —en Perú sólo, por su cuenta— para mantener una
población infinitamente más grande que su actual subpoblación. Cuando nos ha­
blan del problema de la superpoblación, es respecto a los barrios y a todas las
barriadas multitudinarias en torno a Lima. Pero de Lima al norte, hasta Chim­
bóte. hay 285 millas a lo largo de un espacio absolutamente abierto que podría ser
irrigado una vez que se tomaran el trabajo de perfeccionar la desalinización del
Pacífico y mantener así una población varias veces más grande que la actual.
HB
lecturas

tras iglesias del Tercer M unlo debe expresarse por


una cultura propia, "pesada", de rigor teológico, su­
Congar, Daniélou, Schilebeeckx, perando la cultura eclesial de consumo de teologías
Sch&jnenberg, Rahner, M e t í europeas.

La muestra que ofrece este libro recoge un plura­


LA RESPUESTA DE LOS TEOLOGOS lismo rico de reacciones e interpretaciones de la teo­
logía europea — hoy por hoy la teología de la Iglesia
Rd. O. R oldé universal— con respecto a la realidad de la Iglesia.
liiien o s A ires 1970 Se comprueba no sólo en los diferentes contenidos
de las seis respuestas sino en la propia selección exi­
gida dentro de la problemática inmensa de la Igle­
sia, que implica una necesaria definición por jerar-
¿Cuáles son los cinco problèmes capitales que quización.
emergen de la actual situación de la Iglesia y su teo­
logía? Nadie puede dudar de la importancia de la
pregunta 1 que da motivo a este libro, en especial en DESMANTELAMIENTO IDEOLOGICO...
estos años posteriores del acontecimiento conciliar.
Una institución que cambia de modo tan tremendo Una primera anotación, compartida en general, es
en escaso lapso bien puede ofrecerse como enigma que "los temas que trató explícitamente el Vaticano
para el análisis de sociólogos e historiadores. Es fuen­ II no son realmente los problemas centrales de la
te de tensiones e inquietudes, preocupaciones y des­ Iglesia pos-conciliar". ¿Cuáles son éstos entonces?
conciertos para el pueblo cristiano y sus pastores. Un común denominador que puede deducirse de las
diferentes respuestas jerarquiza en primer plano el
En cualquier campo que se manifieste de la vida problema de la secularización y las consecuencias
social, el activismo desenfrenado puede llegar a ser que trae aparejadas en relación al sentido de la fe y
peligroso, suicida. Un optimismo "ro sa " que oscurez­ la Iglesia en y para un mundo secularizado.
ca o descarte ambigüedades y contradicciones puede
toparse con golpes imprevistos, caídas, revolcones. Schillebeecks y Schoonenberg, en planteos muy si­
¿Quién que viva esta renovación eclesial no siente la milares, distinguen entre "secularización y la inter­
necesidad de tomar distancia de la vorágine de acon­ pretación de ese fenómeno". No se trata de adm itir
tecimientos que la realizan para situarse y orientarse un "mundo sin Dics" (interpretación atea/secularis-
frente a ellos. De importancia 1 capital es que la teo­ m o ) "sino justamente el descubrir a Dios en el mun­
logía — como instancia crítico-reflexiva— dé elemen­ do y no en una zona sacra, separada". ¿Pero cómo
tos para una respuesta. descubrirlo? Si ese mundo secularizado, esa totalidad
comprendida racional, científicamente, no relega la
Los que responden son seis teólogos "reconocidos fe como superestructura inútil, es porque en su seno
y cualificados": Congar, Daniélou, Schillebeeckx, existen elementos empíricos que apuntan más allá de
Schoonenberg, Rahner y M etz. Todos ellos europeos. sí mismos, hacia Dios, hacia el misterio que se reve­
Congar lo explica: "De hecho hasta ahora las regio­ la en Cristo. "El interés radical por el mundo y sui
nes que no pertenecen a la civilización cristiana oc­ semejantes", la "confianza en la bondad de la vida
cidental no han contribuido en nada al pensamiento humana", el "diálogo y la comunicación", el
de la Iglesia. Es tiempo que la vitalidad humana del "amor", son experiencias seculares interrogantes que
Tercer Mundo se refleje en el campo de la religión". abren camino a la fe. La "fe no agrega nada a la
Aunque no explique el por qué de esa carencia, su rea'idad"; explícita lo que ya está presente en la v i­
afirmación es absolutamente real. Es hora de ofrecer da, en el corazón de esas experiencias humanas.
a la Iglesia universal algo más que el puro vitalismo, ("Se trata de observar o deducir el sentido y no de
experiencias interesantes, etc. La madurez de nues­ darle sentido").
diciones que ciertas formas de protestantismo Dios: así por ejemplo, algunos marxistas como
para presentar el Evangelio al siglo XX. el francés Garaudy o el checo Garodavsky (que
hace un par de años escribió que “Dios no está
—Se suele decir que la historia es escrita por completamente muerto”), poetas como Evtuchen-
los vencedores. ¿Sería este el caso de Lutero y ko, escritores como Norman Maller, etc., sin
Miinzer? contar con el fenómeno que describí más arriba
del creciente Interés de la juventud norteame­
— Si. Es importante reconocer que la historia ricana por las religiones orientales, la mística,
eclesiástica tradicional, convencional, la que no­ la meditación y las experiencias religiosas en
sotros hemos aprendido, enfatiza fuertemene a general.
aauéllos hombres que han producido institucio­
nes eclesiásticas. Sin embargo para nosotros son Lo que realmente acontece es una crisis en
más importantes aquellos movimientos que re­ la que la experiencia de lo trascendente se halla
sultaron en un impacto del Evangelio en la vida desvinculada de Dios tal como lo representa la
política y social de su tiempo (aunque hayan tradición eclesiástica. Este hiato entre símbolo
sido derrotados por los poderes ecle siá stico s). y experiencia representa un desafío para la teo­
Hay dos movimientos muy importantes que nos logía futura.
han sido enseñados como marginales: la Refor­
ma Radical y, en la Edad Media, e| joaquinismo. —¿Cuáles son las bases filosóficas o ideológi­
Dentro de la Reforma Radical no sólo hay que cas de los teólogos de la muerte de Dios?
mencionar a Thomas Münzer, sino también a los — Hay tres backgrounds fundamentales que
reformadores del N. de Italia y el Tirol que sustentan la teología de la muerte de Dios.
trataron de organizar una sociedad más Igualita­
ria y fueron derrotados por los mismos protes­ PAUL VAN BUREN depende de la escuela bri­
tantes y, en otros casos, por los católicos. Para tánica del análisis del lenguaje y su argumento
Informarse sobre este movimiento recomiendo es que la palabra “dios” no tiene referencia em ­
un libro de un amigo mío: The Radical Refor­ pírica, no tiene un contenido experimental y que,
mation, de John W illiams. El joaquinismo es un por ende, no se la puede seguir usando. La teo­
movimiento medieval que, anhelando una nueva logía debería usar conceptos que tengan refe­
venida del Espíritu Santo, criticó la fórmula rencia empírica. Este autor se encierra en el
constantlnlana como la mejor relación entre empirismo sin percibir los estrechos límites de
Iglesia y sociedad. tal filosofía.
THOMAS ALTIZER deriva su teología de la
UN ECLIPSE DE DIOS muerte de Dios de sus estudios sobre religiones
orientales, especialmente del budismo. Altlzer
representa la incursión de la teología occidental
—Pasando a otro tema, me interesaría que ha­ en la oriental no olvidemos que es un esp ec!a!:sta
bláramos un poco del movimiento denominado en religiones orientales. Si leemos con atención
“teología de la muerte de Dios”. ¿Cómo inter­ su obra principal (Mlrcea Ellade and the Dia'ec-
preta usted la aparición de este nuevo tipo de tic of the Sacred), veremos con asombro cómo
reflexión cristiana que intenta prescindir de la su pensamiento es una especie de budismo en
noción de Dios? moldes cristianos. Y el budismo es, sin duda,
una religión de la muerte de Dios.
— Durante los últimos treinta años los teólogos
han trabajado sobre todo en dos vertientes: la WILLIAM HAMILTON proviene de Karl Barth
eclesiología y la cristología. Pero durante ese y de Dletrlch Bonhoeffer. Estos dos teólogos han
tiempo no hubo, al menos en el ámbito protes­ insistido en que no hay conocimiento natural de
tante, ningún buen trabajo sobre Dios, que per­ Dios, el único conocimiento que el hombre puede
maneció como una ¡dea subdesarrollada. Por eso tener de Dios es a través de Jesucristo. En ri­
mismo, cuando apareció la “teología de la muer­ gor, no hay teo-logía, sino sólo cristo-logia.
te de Dios” no encontró ninguna resistencia y Cualquier Intento de teología natural o de inves­
se popularizó y divulgó rápidamente. tigación especulativa sobre Dios queda exclui­
do. Ahora bien, es bastante fácil deslizarse des­
La aparición de esta nueva corriente coincidió de la afirmación de Bonhoeffer de que el cris­
además con un fenómeno notable: para muchos tiano debe vivir “etsl Deus non daretur” (como
cristianos había desaparecido la experiencia de si Dios no existiera) a la afirmación de que,
Dios, de ahí el gran eco encontrado por los nue­ efectivamente. Dios no existe. Ese es un paso
vos teólogos dentro de las Iglesias y no sólo natural y normal.
fuera de ellas. Para gran parte de los fieles se­
guían teniendo sentido la Iglesia y la figura de Como ve, tenemos tres fundamentaclones dis­
Jesucristo, pero Dios como tal caía completa­ tintas para la teología de la muerte de Dios: el
mente fuera del marco de su experiencia cris­ análisis del lenguaje, el estudio comparado de
tiana. las religiones y la teología de Barth.A pesar de
que son puntos de partida completamente dife­
Con todo, la palabra “muerte” es muy definí- rentes los tres confluyen hacia el mismo lugar.
tlva, yo prefiero hablar, como lo hace Martín
Buber de un “eclipse” de Dios; Dios se ha ocul­
tado, es un Deus absconditus para la cultura a c­ UNA VUELTA A LA PNEUMATOLOGIA
tual. Para muchos de nuestros contemporáneos
la expresión “muerte de Dios” es válida, pero no
debe significar un aserto teológico, sino cultu­ -—¿No piensa usted que este último punto al
ral. La extrapolación de esta situación cultural que se refirió (no es posible ningún conocimiento
al plano teológico es totalmente injustificada. natural de Dios), es común a toda la teología
Es sorprendente por otra parte, que mientras al­ protestante en general, y que es uno de los te­
gunos teólogos de los E E .U U . hablan de “muer­ mas que la separan de la teología católica, que
te de Dios”, fuera de la Iglesia haya cada vez afirma que sí es posible un conocimiento natu­
más gente que se interesa en el problema de ral de Dios?
— La dificultad que subyace a este problema rol que juega el pensamiento teológico en la ac­
que usted me plantea es la dicotomía entre na­ ción de la Iglesia?
tural y sobrenatural, que yo creo que en sí m is­
ma es una categorlzación equivocada y que pro­ — Ante todo debo aclarar que recientemente he
viene de una noción muy estrecha de lo natural. sido muy influenciado por ciertas corrientes teo­
lógicas de América Latina, especialmente por la
Es esencial al pensamiento protestante tradi­ caracterización que hace de la teología Gustavo
cional la afirmación de que el hombre conoce a Gutiérrez (de Perú), quien dice que la teología
Dios sólo cuando Dios desea revelársele, pero es una ciencia en desarrollo y que su propia de­
eso no quiere decir que el hombre no tenga un finición cambia a lo largo de ese desarrollo. S e ­
conocimiento natural de Dios. No creo que se gún Gutiérrez en el mundo antiguo la teología
pueda pasar de una afirmación a la otra. Espe­ se interesaba fundamentalmente por la vida e s ­
cialmente no creo que deba afirmarse que Dios piritual; en la Edad Media se preocupó por cons­
se revela sólo a través de las enseñanzas, vida, truir una estructura sistemática; y actualmente
muerte y resurrección de Cristo. Personalmente es una reflexión crítica sobre la Iglesia y el mun­
estimo que la teología protestante ha estado de­ do. Esto es, que la Iglesia, su historia, su misión,
terminada preponderantemente por una perspec­ su autoentendlmlento, su lugar en la sociedad,
tiva cristocéntrlca en los últimos cuarenta años, comienzan a ser el objeto del escrutinio teoló­
y que ha descuidado su reflexión sobre la Pri­ gico. Y así la teología es exclusivamente norma­
mera Persona de la Trinidad y mucho más aún tiva, trata de corregir a la Iglesia cuando ésta
sobre la Tercera Persona. El próximo paso de viola sus normas y su tradición. Yo acepto este
la teología protestante debería ser una vuelta planteo, pero con una reserva importante que
a la doctrina de Dios (Dios Padre, Dios Creador) proviene de mis lecturas de un sociólogo ale­
y a la doctrina de la Revelación General. Tam­ mán, Theodor Lockman. En su obra LA RELI­
bién sería importantísimo una vuelta a la Pneu- GION INVISIBLE, Lockman advierte varías eta­
matología, a la doctrina del Espíritu Santo, que pas en la sociología de la religión: la primera
es Dios y que revela a Dios no solamente en la es cuando la religión está expandida en toda la
Iglesia y a través de la figura de Cristo, sino de cultura, no tiene ni Instituciones ni funciones
muchas otras maneras. Esto nos llevaría además especializadas; más tarde viene un período en
a la antigua disputa entre Orlente y Occidente que emergen Instituciones religiosas especializa­
acerca del “ Fllloque” ; es decir, acerca de si toda das, aparecen los sacerdotes, la Iglesia, el culto,
la revelación de Dios se efectúa desde el Padre el sistema de creencias y se constituye así un
a través del Hijo, o no. Personalmente creo que sector dlferenclable dentro de la sociedad, en
los ortodoxos tenían razón respecto de esta dis­ una etapa ulterior la Iglesia misma se divide en
cusión . distintos grupos y queda marglnallzada de la
La consideración del Espíritu Santo se impo­ sociedad; la última etapa, en la que según Lock­
ne, además, si tenemos en cuenta la gran can­ man estaríamos entrando, asiste a una especie
tidad de movimientos proféseos y "espirituales” de re-esparcimlento y ya no es posible para el
que hoy recorren el mundo, que son auténticos sociólogo Investigar la religión de la Iglesia en
movimientos de liberación, es decir, animados por el sentido estrecho de este término. Como con­
el Espíritu, pero que no tienen vínculos con la clusión diría que acepto el rol que Gutiérrez atri­
Iglesia institucional. buye a la teología — ser reflexión crítica sobre
la Iglesia y el mundo— pero reconociendo que
—En la primera edición de LA CIUDAD SECU­ los límites entre lo que es Iglesia y lo que no
LAR usted expresó repetidas veces que la meta­ lo es no están muy claros. En LA CIUDAD SECU­
física era una actitud o actividad superada, pero LAR traté de estudiar ciertos aspectos del cam­
en el Prólogo a la segunda edición francesa bio social en el cristianismo, que son cortados
atempera un poco esa afirmación. Me interesa por la Iglesia institucional, pero que sin embar­
conocer su actual posición al respecto. go, operan en la cultura. La tarea de la teología
tiene que ver primordialmente con estos asp ec­
— La causa de mi actitud en 1965 era una con­ tos, evaluarlos y criticarlos. La teología en pri­
cepción demasiado estrecha de lo que era la me­ mera instancia no debe ser una disciplina es­
tafísica. Lisa y llanamente la Identificaba con peculativa o sistemática, sino más bien crítica,
los sistem as construidos por Kant, Lelbnlz, T o­ y para esto deberá Ir trabajando cada vez más
más de Aqulno o Platón. Es decir, un sistema con las herramientas conceptuales de las cien­
en el que se incluyen todas las experiencias po­ cias sociales que con las tradicionales catego­
sibles sobre la realidad. Volver a realizar una rías filosóficas. )*(
empresa así me parece harto dudoso en la socie­
dad secular. Pero he descubierto que la meta­
física tiene además un aspecto crítico que es
muy Importante. También algunos representan­ ( * ) Th e Secular C ity , T h e M a c m i ll a n Co., N ew
Y ork, 1965. H a y t r a d u c c i ó n e s p a ñ o l a : L a ciudad se­
te s de la fenomenología tienen Importantes con­ cular, ed . P e n í n s u l a , B a rc e l o n a , 1968.
tribuciones que hacer a la teología. Pero debo O t r a s p u b lic a c io n e s d e Cox:
confesar que hasta el presente no he podido In­ “R e v o lt in t h e C h u r c h ” , P l a y b o y ( e n e r o 1967), p p ,
tegrar tal tipo de Investigaciones fenomenológi- 129 y s t e s .
cas en mi quehacer telóglco. Me gustaría hacerlo, "G o d a n d t h e h i p p i e s ” . P l a y b o y ( e n e r o 1968), p p .
pero hasta el presente no he podido. 92 y s t e s .
On N ot Leaving I t T o T h e Snake, T h e M a c m illa n
Co., N e w York, 1967
SEGUN GUSTAVO GUTIERREZ A c e r c a d e l a s t e s i s d e La ciudad secular se o rig in ó
u n a i n t e r e s a n t e p o l é m i c a q u e fu e r e c o g i d a p o r
C A L L A H A N , D A N I E L : T h e Secular C ity D ebate,
—Una última pregunta. ¿Cuál es, para usted, el T h e M a c m illa n Co., N e w Y ork, 1966.
el topo gigio: la lógica del sistema
SOLO UNOS MINUTOS. Hace algunos meses el anuncio de un programa infan­
til de televisión con la simpática figura de un ratoncito, títere de increíble cali­
dad, concitó la expectativa general. Una larga espera para que el programa em­
pezara no podía ser interpretada sino como la ineficiencia que caracteriza a
nuestros países y toma nuestras instituciones. Después de muchas semanas vino
el primer programa y con él la frustración de chicos y grandes (porque los
grandes habíamos empezado a enternecernos con la figurita suave que hacía vi­
brar a nuestros hijos); el Topo Gigio se presentó sólo unos minutos fugaces y
el resto fue un soso relleno de actores disfrazados de niños. En los días suce­
sivos la critica de los periódicos fue clara: el programa era mediocre, el raton­
cito debía estar más tiempo en cámaras, se debía eliminar los chistes para
adultos y hacer un verdadero programa infantil. Estas criticas no lograron cam­
biar nada: el programa siguió igual y . . . los niños seguían embrujados por el
Topo Gigio.
Durante algunas semanas seguimos criticando a la televisora y reflexionando so­
bre la obvia carencia de calidad e imaginación para producir un programa infan­
til. Y entonces, una fábrica de productos plásticos hizo una reproducción del
ratoncito que se vendió a millares. Tener al Topo en casa era comprensible y
una excelente idea comercial. Luego salieron algunos adornitos o imágenes
para colgar. Se estrenó una película en colores con el muñeco (hablando en
italiano). Y así sucesivamente.
Un dia revisando la colección del diario oficial “El Peruano” tropecé con la fi­
gura del ratoncito entre las marcas de fábrica y me detuve. Se trataba del re­
gistro como marca de fábrica del nombre y la figura del Topo Gigio, por María
Perego Caldura. La amplitud del registro, que da la exclusiva a quien registra
para explotar la marca, puede encontrarse en “El Peruano” del 6 de Enero de
este año y los días sucesivos. Quedan comprendidos: servicios de publicidad,
de alojamiento, de esparcimiento, hoteles, pensiones y comida, restaurantes y
análogos; tejidos, productos de cuero, pieles, baúles, utensilios domésticos y re­
cipientes, productos limpiadores y cristalería; café, té pastelería, confiteria y
análogos; cervezas, aguas minerales y gaseosas; vestidos, zapatos, perfumería y
cosm éticos... etc.
LA OTRA PRODUCCION. ¿Qué significa lo anterior? El deseo de la Srta. Pe­
rego de que su topo no sea mal usado por cualquiera que quiera fabricar una
pelota o unas chompas con él. No, si se relaciona este registro con el anuncio
hecho por Panamericana Televisión de la compra de los derechos registrados.
Panamericana —el canal que nos “regala” al Topo— obviamente no quiere
“proteger” el nombre, quiere explotarlo comercialmente. Y una de las formas
más felices que han iniciado la explotación es la del álbum de figuritas. Todos
conocemos la historia de estos álbumes sin fin, con dos figuritas que nunca sa­
len. Ahora el negocio es excelente porque los compradores tampoco tienen fin.
El panorama empieza a aclararse. Se trata de un proceso cuidadosamente pla­
neado para vender una linea de productos inacabable, contando con el recurso
inacabable de un público infantil embrujado por el delicioso muñequito.
Dentro de la lógica del proceso se entiende con claridad por qué se “preparó”
al público durante tanto tiempo para que esperase al ratoncito. Lo que es más
cruel todavía: se entiende por qué el Topo Gigio se presenta fugazmente en
cada programa y por qué se vuelven a pasar de vez en cuando escenas ya vis­
tas: no son errores de producción, son condiciones de la otra producción, la que
vende. Así, el Topo Gigio se prolongará indefinidamente permitiendo mientras
tanto que toda la línea de productos cuya marca ha sido registrada se nos ven­
da dosificadamente.
Aquí hay una lógica de alienación capitalista mucho más clara que en “Simple­
mente María”, la telenovela de circulación latinoamericana que cuenta la vida
de una empleada doméstica inverosímil. En la famosa telenovela el opio distri­
buido diaria y generosamente, para hacer que los verdaderos problemas que vi­
vimos se pierdan en las intranscendentes aventuras de María, no lleva directa­
mente al consumo. En cambio el Topo Gigio es un elemento fundamental de
productividad: aumenta las ventas. Y además, crea condiciones para el consumo
de bienes que de otro modo no sería consumibles, como las figuritas del ál­
bum. Esto último, en medio de un pueblo que tiene hambre, que debe consumir
para lograr la supervivencia, debería ser penado por la ley como delito.
La empresa privada requiere de esto para subsistir. El veneno que contiene el
Topo Gigio y que vierte inocentemente entre nosotros es el del consumo absur­
do del que se alimenta este capitalismo explotador.
Lima, Julio de 1970.
LUIS PASARA.

Copenhague
Washington

dos veces zarandeada

UNA. En el curso de la reunión del Fondo Monetario Internacional y del Banco


Mundial que culminó en Copenhague el 25 de Setiembre pudieron escucharse fuer­
tes críticas dirigidas por delegados latinoamericanos contra la Agencia Interna­
cional para el Desarrollo (AID).
Según datos procedentes de la propia AID, dijeron, América Latina recibe el 50%
del total de los créditos otorgados por el organismo. Africa se beneficia con
casi i veces más y Asia, 16. El pago de los intereses de la deuda latinoameri­
cana viens a subsidiar, aunque sea en parte, los préstamos que reciben otros
países del Tercer Mundo pertenecientes a comunidades de naciones más ricas,
hicieron notar, que se benefician con su comercio. Aludían, claro, a estados li­
gados a la comunidad francesa y la mancomunidad británica de naciones.

DOS. En Washington por su parte el Secretario Ejecutivo del Latín America


Bureau (de la Conferencia Episcopal de los E E.U U .), P. Louis Colonnese, ha
solicitado a la Comisión Internacional de Juristas que investigue las actividades
del que fuera; asesor policial de la AID en el Uruguay, Daniel A. Mitrione, recien­
temente raptado y ultimado (v. “Pacheco, Mitrione y los 160”, en V. 18).
Antes de prestar servicios en el Uruguay, —recuerda Colonnese—, Daniel A.
Mitrione había asesorado a la policía de Belo Horizonte, sobre cuyas torturas
hay bastante documentación (por ej.: el expediente preparado por el Comité
Norteamericano para la Información acerca de Brasil). La tortura en el Uruguay
—agrega— ha sido comprobada por el informe de una comisión investigadora desig­
nada por el Senado uruguayo, que la califica de “normal y frecuente" señalando
que un gran número de sus víctimas se encuentra entre los estudiantes y los
líderes sindicales. “ Esta es la policía a la que Mitrione asesoraba”, dice el director
del Latin America Bureau. “Mitrione y otros asesores de seguridad pública de la
AID trabajan en una situación que en muchas formas asemeja a una guerra.
Estoy seguro que este hecho es comprendido así por las partes en confrontación.
Es cierto que en Brasil y Uruguay la guerra no ha sido declarada, pero tampoco
ha sido declarada formalmente en Vietnam” .
Las observaciones formuladas por el P. Colonnese “conciernen al Programa de
Seguridad Pública de la AID en América Latina y a su3 espantosas Implicaciones”,
dijo. “ Mitrione era parte de este programa. Por lo mismo, si una Investigación
imparcial aclara la posición de la AID, entonces Mitrione también estará libre de
una posible complicidad en las torturas disfrazadas de seguridad Interna. Si esa
investigación, competente e imparclal, encuentra que la AID Inspira los actos
inhumanos de tortura, entonces Mitrione comparte también dicha culpa, aunque
no fuera sino por asociación” .
H B
a !a del Amazonas en Sudamérica (5). Cubre una superficie de poco más de tres
millones de kilómetros cuadrados y la población comprendida en el área era,
para 1967, de aproximadamente 53.3 millones de habitantes.

El proyecto de desarrollo conjunto de la cuenca del Plata, lanzado formalmente


en una reunión celebrada el 10 de Febrero de 1967 por los cancilleres de los
países miembros, adoptará fundamentalmente el curso que determinen los intereses
expansionistas de Brasil y Argentina. Paraguay y Uruguay sólo podrán jugar un
papel secundario, pero Bolivia seguramente hará sentir su voz.

LA R ESPUESTA. “Argentina y Brasil enfrentarán unidas la infiltración de ideo­


logías perniciosas para América latina”, afirmó el 22 de Octubre, en San Pablo,
el general de brigada Alcides López Aufranc, jefe del Estado Mayor del Ejército
Argentino. López Aufranc realizó una visita al Brasil invitado por el ejército bra­
sileño, y formulaba estas declaraciones en el cuartel general del comando del
Segundo Cuerpo del Ejército. Allí, en este núcleo industrial expansivo con forma
de ciudad ultramoderna, señaló luego "la importancia de la actual coyuntura en
América Latina, cuya seguridad depende de la unión de Brasil yArgentina” .
Afirmó, además, que “la guerra moderna, desencadenada por la subversión en la
América Latina, encontrará a Brasil y Argentina unidos en armas para evitar la
infiltración de ideologías perniciosas” . Los cables informan, complementariamente,
que el comandante dei Segundo Cuerpo del Ejército de Brasil general Canavarro
Pereira, había destacado “la importancia de la unión de las fuerzas armadas
brasileñas y argentinas en la lucha contra quienes, por medio de la violencia o
elecciones, pretenden romper las tradiciones democráticas” .

Nadie ha desmentido estas afirmaciones, partes de un diálogo ahora recompuesto.


¿Puede ser este el primer signo de una nueva fase en la estrategia imperialista
frente a América Latina? Aunque se puede pensar, también, que ciertos sectores
militares de ambos países no requieren exclusivamente estímulos externos directos
para defender los intereses de la oligarquía.

(1) “ I m p e r i a l i s m o y G e o p o l í t i c a en A m é r i c a L a t i n a ” , V i v i á n T ría s .
(2) “ D o c u m e n t o s I n t e r n a c i o n a l e s ” , S a n t i a g o de Chile, D i c i e m b r e 69-Mayo 70, A l b e r t o
S ep ú lv ed a.
(3) A l b e r t o S ep ú lv ed a, op. cit.
(4) “ L a i n t e g r a c i ó n e c o n ó m i c a d e A. L a t i n a ” , i n f o r m e d e I N T A L .
(5) O b s é rv e s e l a p o t e n c i a l i d a d b r a s i l e ñ a .
BP

bruselas

¿ demasiado a la izquierda?
ALLA ELLOS. “ Las comunidades cristianas deben adquirir una conciencia crítica
de sus situaciones históricamente condicionadas y tomar una posición en favor
de la libertad en las diversas sociedades de las cuales forman parte”, afirma una
de las conclusiones del Congreso Internacional de Teología celebrado en Bruselas
del 12 al 17 de Setiembre, bajo el patrocinio de Concilium y con la asistencia de
225 teólogos con participación plena, 800 observadores y 150 periodistas. Pero
¿cuál fue la conciencia crítica que caracterizó al evento?

Habrá que esperar la publicación íntegra de las conclusiones para redondear una
respuesta. Entretanto, y a partir de varias reseñas, conviene destacar algunos
datos y juicios sobre un evento que pareció funcionar como grupo de presión,
básicamente nordatlántico, sobre la sede de Pedro. “ El futuro de la iglesia” fue
el lema del congreso. La agenda señalaba, entre otros puntos, la determinación
de métodos más democráticos para elegir al papa, los obispos y los sacerdotes;
el pluralismo, tanto en teología como en la estructura de la iglesia; el rol de las
mujeres en el ministerio; el compromiso cristiano en asegurar la libertad política.
La dirección corrió por cuenta de Schillebeeckx, Rahner, Küng y Congar, quienes
tuvieron que experimentar sobre sí mismos, en la jornada inaugural, acremente
formuladas por otros concurrestes, las sólitas quejas que tantas veces dirigen
contra Roma: habrían procurado imponer sobre la asamblea su propia perspectiva,
elaborada con anterioridad al evento.
Primado del país sede de la Conferencia, el Cardenal Suenens venía de perlas para
el staff de este “progresismo intraeclesiástico”: en su discurso de apertura, insistió
en que debía encontrarse una respuesta al creciente “foso de crediDilidad” existente
entre obispos y teólogos, y propuso (¡oh vastedades irónicas!) un segundo Con-
cilio de Jerusalén que incluyera, junto a los católicos, a ortodoxos y protestantes.
También fue el encargado de responder, en una conferencia de prensa posterior al
congreso, la queja lanzada anteriormente por catorce participantes latinoameri­
canos y trece españoles que impugnaron la pretendida “universalidad” del congreso
alegando la ausencia de otras corrientes teológicas, entre las cuales la “Teología
del Tercer Mundo”. Replicó Suenens: el Congreso había procurado reunir el
mayor número posible de teólogos de todas las escuelas; si no habían venido,
allá ellos.

UN CUASI-FRACASO. “ El Congreso fue progresista, pero tal vez con excesiva


tendencia de izquierda”, recapituló Schillebeeckx. Pero ¿qué es “izquierda” para
el ilustre dominico de lengua holandesa? ¿Y para las conclusiones de Bruselas?
Una de ellas expresa la solidaridad de la conferencia “c°n aquellos que están
trabajando realmente por la liberación de los hombres, en particular con quienes
están exilados, en prisión o torturados por causa de este compromiso” . Otra,
empero, parece expurgar ascéticamente toda problemática política cuando quiere
idílicamente, tomando todo para sobrevolar todo, que “la tarea del teólogo ha
de ser realizada a la luz, a la vez, del mensaje del Evangelio y de la sociedad,
es decir, la contribución de las diversas culturas, sus ciencias, artes, literatura
y religiones. Esto implica un pluralismo teológico” .

Por su parte, el argentino Jorge Mejía, uno de los latinoamericanos con partici­
pación plena, juzga en “Criterio” (Octubre 8, n.° 160-5) que el congreso fue un
“cuasi fracaso” y sus conclusiones resultan “mediocres, cuando no francamente
ambiguas” . Por momentos, dice, parecía “ un encuentro de jóvenes universitarios
dispuestos a ganar la calle y no una reunión de serenos y avezados especialistas” .
Y señala como una de las causas del “cuasi fracaso” que “se pretendía hacer
prospectiva pero se hacía más bien programa político. Ahora bien, en la Iglesia
no se puede mirar al futuro sin mirar simultáneamente al pasado. Hay que
tener los ojos en la frente y en la espalda, como los animales de Ezequlel (cf. la
correspondiente homilía de San Gregorio Magno) . Hay que ser capaz de abarcar
todo el horizonte teológico de una sola mirada. Pero mirada implica contemplación,
antes que acción, y este Congreso fue muy poco contemplativo. Los Padres no
tenían en él ningún lugar, la Escritura (a pesar de la buena exposición de
Raymond Brown) uno muy estrecho, los teólogos antiguos podían igualmente haber
existido, si no es porque muchas cosas que se decían los suponía existentes.
Cortada de estas raíces, la teología no florece, no sólo como ciencia, sino ante
todo como actitud espiritual.”

¿QUE POLITICA? Permítasenos un juicio provisorio, condicionado hasta tener


información más completa A veces, la primera impresión no se equivoca. Por
otra parte, es lícito suponer que si hubiera habido algo detonante, es posible que
la prensa mundial no lo hubiera silenciado. Y la impresión que tenemos es
francamente pobre. El holandés Schillebeeckx encontró un “excesivo izquierdismo”.
El argentino Jorge Mejía señala un estado de agitación político, con poco sentido
de la tradición y misión de la Iglesia. A la verdad lo que aparece hasta ahora
es que los teólogos de Bruselas más que política hacen mímica, la gesticulación
de la política. Por eso se exponen a quedarse sin teología y sin política. ¿Podemos
llamar política a cualquier declaración que invita al compromiso político? Invitar
al compromiso y nada más, es descomprometido. No inviten, háganlo con su
sociedad e infórmennos concretamente de qué se trata. ¿Para qué tantas vueltas
y circunloquios? Pero ¿y no se condenan las torturas? Cierto, pero los pronun­
ciamientos de estos teólogos cuentan, sobre la cuestión torturas, con el mayor
consenso universal, en toda la gama de clases y personas, desde Onassis a
Shirley Temple. No es avanzar ni arriesgar demasiado por gentes que no tienen
responsabilidad directa en el gobierno de una institución. ¿No podrán generar
acontecimientos más fuertes? En cambio ¿qué nos dicen de las relaciones y las
estructuras europeas-norteamericanas en su conexión con el Tercer Mundo? ¿Qué
nos dicen de lo que teníap allí cerca, a Mac Ñamara en Dinamarca, clamando por
el control imperialista de la natalidad en el Tercer Mundo? Nada.

Que los teólogos hablan, claro, si de política quieren hablar. No basta la agitación e
intención. Nada dicen del neocolonialismo ni del imperialismo Y entonces, ¿qué di­
cen? Y si nada dicen, entonces pierden como teólogos y no ganan como políticos.
No sea que la única política real que tengan sea contra Pablo VI y no contra los
dominadores del mundo que están en sus casas. Que la única política la más fácil,
sea criticar a la Iglesia para sustituir así la critica o su propia sociedad.

Lo que al holandés Schillebeeck le parece “excesivamente izquierdista”, a nosotros


nos parece “excesivamente derechista” Y sus compromisos, compromisos contra
nadie, salvo Roma. Quiera Dios que estemos equivocados.
BOMEU
el topo gigio: la lógica del sistema
SOLO UNOS MINUTOS. Hace algunos meses el anuncio de un programa infan­
til de televisión con la simpática figura de un ratoncito, títere de increíble cali­
dad, concitó la expectativa general. Una larga espera para que el programa em­
pezara no podía ser interpretada sino como la ineficiencia que caracteriza a
nuestros paisss y toma nuestras instituciones. Después de muchas semanas vino
el primer programa y con él la frustración de chicos y grandes (porque los
grandes hablamos empezado a enternecernos con la figurita suave que hacía vi­
brar a nuestros hijos); el Topo Gigio se presentó sólo unos minutos fugaces y
el resto fue un soso relleno de actores disfrazados de niños. En los días suce­
sivos la critica de los periódicos fue clara: el programa era mediocre, el raton­
cito debía estar más tiempo en cámaras, se debía eliminar los chistes para
adultos y hacer un verdadero programa infantil. Estas críticas no lograron cam­
biar nada: el programa siguió igual y . . . los niños seguían embrujados por el
Topo Gigio.
Durante algunas semanas seguimos criticando a la televisora y reflexionando so­
bre la obvia carencia de calidad e imaginación para producir un programa infan­
til. Y entonces, una fábrica de productos plásticos hizo una reproducción del
ratoncito que se vendió a millares. Tener al Topo en casa era comprensible y
una excelente idea comercial. Luego salieron algunos adornitos o imágenes
para colgar. Se estrenó una película en colores con el muñeco (hablando en
italiano). Y así sucesivamente.
Un dia revisando la colección del diario oficial “El Peruano” tropecé con la fi­
gura del ratoncito entre las marcas de fábrica y me detuve. Se trataba del re­
gistro como marca de fábrica del nombre y la figura del Topo Gigio, por María
Perego Caldura. La amplitud del registro, que da la exclusiva a quien registra
para explotar la marca, puede encontrarse en “El Peruano” del 6 de Enero de
este año y los días sucesivos. Quedan comprendidos: servicios de publicidad,
de alojamiento, de esparcimiento, hoteles, pensiones y comida, restaurantes y
análogos; tejidos, productos de cuero, pieles, baúles, utensilios domésticos y re­
cipientes, productos limpiadores y cristalería; café, té pastelería, confitería y
análogos; cervezas, aguas minerales y gaseosas; vestidos, zapatos, perfumería y
cosm éticos... etc.
LA OTRA PRODUCCION. ¿Qué significa lo anterior? El deseo de la Srta. Pe­
rego de que su topo no sea mal usado por cualquiera que quiera fabricar una
pelota o unas chompas con él. No, si se relaciona este registro con el anuncio
hecho por Panamericana Televisión de la compra de los derechos registrados.
Panamericana —el canal que nos “regala” al Topo— obviamente no quiere
“proteger” el nombre, quiere explotarlo comercialmente. Y una de las formas
más felices que han iniciado la explotación es la del álbum de figuritas. Todos
conocemos la historia de estos álbumes sin fin, con dos figuritas que nunca sa­
len. Ahora el negocio es excelente porque los compradores tampoco tienen fin.
El panorama empieza a aclararse. Se trata de un proceso cuidadosamente pla­
neado para vender una línea de productos inacabable, contando con el recurso
inacabable de un público infantil embrujado por el delicioso muñequito.
Dentro de la lógica del proceso se entiende con claridad por qué se “preparó”
al público durante tanto tiempo para que esperase al ratoncito. Lo que es más
cruel todavía: se entiende por qué el Topo Gigio se presenta fugazmente en
cada programa y por qué se vuelven a pasar de vez en cuando escenas ya vis­
tas: no son errores de producción, son condiciones de la otra producción, la que
vende. Así, el Topo Gigio se prolongará indefinidamente permitiendo mientras
tanto que toda la linea de productos cuya marca ha sido registrada se nos ven­
da dosificadamente.
Aquí hay una lógica de alienación capitalista mucho más clara que en “Simple­
mente María”, la telenovela de circulación latinoamericana que cuenta la vida
de una empleada doméstica inverosímil. En la famosa telenovela el opio distri­
buido diaria y generosamente, para hacer que los verdaderos problemas que vi­
vimos se pierdan en las intranscendentes aventuras de María, no lleva directa­
mente al consumo. En cambio el Topo Gigio es un elemento fundamental de
productividad: aumenta las ventas. Y además, crea condiciones para el consumo
de bienes que de otro modo no sería consumibles, como las figuritas del ál­
bum. Esto último, en medio de un pueblo que tiene hambre, que debe consumir
para lograr la supervivencia, debería ser penado por la ley como delito.
La empresa privada requiere de esto para subsistir. El veneno que contiene el
Topo Gigio y que vierte inocentemente entre nosotros es el del consumo absur­
do del que se alimenta este capitalismo explotador.
Lima, Julio de 1970.
LUIS PASARA.

Copenhague
Washington

dos veces zarandeada

UNA. En el curso de la reunión del Fondo Monetario Internacional y del Banco


Mundial que culminó en Copenhague el 25 de Setiembre pudieron escucharse fuer­
tes críticas dirigidas por delegados latinoamericanos contra la Agencia Interna­
cional para el Desarrollo (AID).
Según datos procedentes de la propia AID, dijeron, América Latina recibe el 50%
del total de los créditos otorgados por el organismo. Africa se beneficia con
casi 4 veces más, y Asia, 16. El pago de los intereses de la deuda latinoameri­
cana viene a subsidiar, aunque sea en parte, los préstamos que reciben otros
países del Tercer Mundo pertenecientes a comunidades de naciones más ricas,
hicieron notar, que se benefician con su comercio. Aludían, claro, a estados li­
gados a la comunidad francesa y la mancomunidad británica de naciones.

DOS. En Washington por su parte el Secretario Ejecutivo del Latin America


Bureau (de la Conferencia Episcopal de los [Link].), P. Louis Colonnese, ha
solicitado a la Comisión Internacional de Juristas que investigue las actividades
del que fueral asesor policial de la AID en el Uruguay, Daniel A. Mitrione, recien­
temente raptado y ultimado (v. “Pacheco, Mitrione y los 160”, en V. 18).
Antes de prestar servicios en el Uruguay, —recuerda Colonnese—, Daniel A.
Mitrione había asesorado a la policía de Belo Horizonte, sobre cuyas torturas
hay bastante documentación (por ej.: el expediente preparado por el Comité
Norteamericano para la Información acerca de Brasil). La tortura en el Uruguay
—agrega— ha sido comprobada por el informe de una comisión investigadora desig­
nada por el Senado uruguayo, que la califica de “normal y frecuente” señalando
que un gran número de sus victimas se encuentra entre los estudiantes y los
líderes sindicales. “ Esta es la policía a la que Mitrione asesoraba”, dice el director
del Latin America Bureau. “ Mitrione y otros asesores de seguridad pública de la
AID trabajan en una situación que en muchas formas asemeja a una guerra.
Estoy seguro que este hecho es comprendido así por las partes en confrontación.
Es cierto que en Brasil y Uruguay la guerra no ha sido declarada, pero tampoco
ha sido declarada formalmente en Vietnam” .
Las' observaciones formuladas por el P. Colonnese “conciernen al Programa de
Seguridad Pública de la AID en América Latina y a sus espantosas implicaciones'',
dijo. “ Mitrione era parte de este programa. Por lo mismo, si una Investigación
imparcial aclara la posición de la AID, entonces Mitrione también estará libre de
una posible complicidad en las torturas disfrazadas de seguridad Interna. SI esa
investigación, competente e imparcial, encuentra que la AID inspira los actos
inhumanos de tortura, entonces Mitrione comparte también dicha culpa, aunque
no fuera sino por asociación” .
H B
buenos aires

dos modelos de acción católica


E l l la m a d o d e V I S P E R A — t a n t a s v e c e s r e p e ti d o — p a r a h a c e r d e la r e v i s t a un
l u g a r d e c o m u n i c a c ió n e i n t e r c a m b i o d e e x p e r i e n c i a s t a n t o d e l c a m p o p o l ít i c o c o m o
d e la v id a d e la I g l e s i a , h a s id o e s c u c h a d o p o r la g e n te d e lo s C o n s e jo s S u p e r i o r e s
d e la J u v e n t u d d e A c c ió n C a tó lic a A r g e n t i n a . N o s h a n e n v i a d o la c a r ta q u e n o s o tr o s
p u b l ic a m o s a c o n ti n u a c ió n e s p e r a n d o c o n t r i b u i r c o n e llo a la p r o f u n d i z a c i ó n d e
lo s p r o b le m a s d e la I g l e s i a la tin o a m e r ic a n a -t y a q u e la e x p e r i e n c i a a r g e n t i n a p u e d e
s e r s i m i l a r a la d e o t r a s c o m u n id a d e s .

Buenos Aires, julio de 1970. — Al Sr Director de la Revista VISPERA. Sr Director:


Nos dirigimos a Ud. en su carácter de Director de una revista católica, a
efectos de solicitarle tenga a bien publicar la presente, en la que intentamos in­
formar a la opinión pública de la Iglesia de las definiciones habidas en el seno de
la A.C.A. Con ello creemos contribuir a la formación progresiva de una opinión
madurada de los problemas de Iglesia, a través de la cual, Jerarquía y laicado
avancen en un diálogo profundo y fructífero.
Como es de público conocimiento el Episcopado Argentino dedicó su reunión
de abril del cte. año a estudiar la A.C.A. y demás Movimientos de apostolado
laico. De allí surgió un documento sobre la A.C.A. En base a dicho documento
los Consejos Superiores de las ramas juveniles de la A.C.A. elaboraron un plan
de acción que elevaron a la consideración de los señores Obispos integrantes de
ja comisión Episcopal para el Apostolado Laico (CEAL).
En dicho plan de acción se definia la concepción que dichos organismos tie­
nen del Movimiento que dirigen y que venían aplicando durante los últimos años.
En apretada síntesis se exponía a la A.C.A. como un Movimiento de laicos qm
comprometidos por el bautismo, ejercían en la Iglesia y en el mundo la acción
salvífica de la íelesia. con el respaldo de' Movimiento y a partir de la formación
recibida en el mismo. La acción del laico debía cumplirse “en las naturales con­
diciones de su vida familiar y social, con la que su existencia está como entrete­
jida”, y allí ser instrumentos para la Evangelización, santificación y formación
cristiana de las conciencias de los hombres.
Toda esta tarea debiera cumplirse en el seno de la Institución, en íntima unión
con la Jerarquía, ya que este es uno de los rasgos definitorios de la A .C .A .
La militancia en la A .C.A. no puede de ningún modo sacar al militante de
su ambiente especifico, sino que por lo contrario debe fortalecerlo para mejor
cumplir en él su misión salvadora. No descartamos la posibilidad de realizar ta­
reas de auxilio directo a la Jerarquía más vinculadas al ministerio Jerárquico (co­
mo la catequesis o la liturgia) pero entendemos que "o es tarea esencial de la
A .C .A ., ya que existen movimientos especializados de Iglesia que aborden esa
tarea, que por lo demás requiere una vocación especial y una capacitación espe­
cífica. Entendemos que fundamentalmente el lugar de apostolado de la A.C.A.
está en el mundo, para ser la presencia de la Iglesia que salva en los ambientes
naturales.
Por otra parte, la orientación propuesta por los Consejos Superiores estaba
firmemente basada en la realidad juvenil actual que tan acertadamente describie­
ran los Obispos en el Documento de Medellín sobre la Juventud, señalando tanto
los aspectos positivos como negativos, pero poniendo énfasis en aquellos, como
no podía ser de otra manera, a los fines de desarrollar una eficaz tarea pastoral.

Sólo una orientación que en sus métodos tuviera en cuenta esta realidad pue­
de asegurar una tarea fructífera y perecedera.
Mediante una tarea de concientización creciente, con aquella orientación y
dentro del marco de la realidad juvenil, el Movimiento conoció en los últimos años
la posibilidad de una A.C. que permitiera a sus militantes su pleno desarrollo
personal, una encarnación profunda y viva de su fe, una unidad total y vital entre
la fe y la vida. Su concreta vida personal y social entraba en la dimensión ecle-
sial. Se superaba así la dicotomía Iglesia-mundo que nos es tan incomprensible
a los jóvenes de hoy.
El plan de acción de los Consejos Superiores fue observado por la Comisión
de Apostolado Laico, quien luego de una reunión en la que primó un prolongado
y sincero diálogo, solicitó una reíormulación del mismo. Asi se hizo y la segunda
presentación también fue observada por su acentuada orientación ‘'temporalista”.
Una tercera presentación solicitada recibió la misma clasificación, a partir de la
cual se objetaba la conducción que los Consejos Superiores imprimían a sus Mo­
vimientos .
Entendemos que nos encontramos frente a dos modelos de A .C .A ., el uno’
volcado fundamentalmente hacia una tarea intraeclesial como auxiliar de la Je­
rarquía, el otro —que nosotros sostenemos— orientado esencialmente para la pre­
sencia evangelizadora en el mundo, a través de la cual el laico por su testimonio
debe hacer presente la acción salvifica de la Iglesia, ejerciendo para ello desde la
predicación directa de la palabra y la exposición sistemática de la doctrina, hasta
la promoción de la vida litúrgica —fuente y cima de la vida cristiana— la conver­
sión de los hombres y el cambio de las estructuras, buscada a través de la tarea
de concientización y de la denuncia profètica, e impulsando a los militantes hacia
el compromiso temporal, incluso el compromiso político dentro de un proceso de
liberación (asumido éste a nivel estrictamente personal). De este modo entende­
mos que la A .C.A. cumple una tarea esencialmente eclesial al ejercer una acción
salvadora en el mundo.
Pensamos que en la definición adoptada por los sefiores Obispos integrante*
de la C .E .A .L ., subyace una concepción teológica distinta a la que inspira el
compromiso cristiano en el mundo y la misión del laico en la Iglesia y en el mun­
do. Percibimos en ello un dualismo que entendemos superado por la teología ca­
tólica que ha consagrado en sus grandes documentos del Concilio y de Medellin
una concepción más integrada de las realidades sobrenaturales y terrenas y de
la vinculación que existe entre éstas. Creemos que ahondar en el estudio y com­
prensión de esa teología es tarea de todo cristiano, y es por ello que le enviamos
esta carta como un elemento que consideramos de interés para el esclarecimiento
de la opinión de la Iglesia.
Entendemos también que por ser la A .C .A . una institución íntimamente uni­
da al Episcopado y que en Argentina posee incluso mandato explícito, corresponde
a los Obispos en última instancia definir qué A.C. quieren para la Iglesia Argen­
tina.
Finalmente no podemos dejar de subrayar la disposición para el diálogo de­
mostrado por los Obispos integrantes de la C .E .A .L ., quienes en todo momento
han escuchado nuestros fundamentos, razones y que a pesar de haber decidido
una línea distinta a nuestro pensamiento, significa un avance positivo par* el
diálogo interno de la Iglesia.
CONSEJOS SUPERIORES DE LA JUVENTUD DE ACCION CATOLICA
ARGENTINA, 1967/1970. (JAC — AJAC).

omèrica latina

contra la demofobìa
DISCORDES. La reunión en Copenhague, del Fondo Monetario Internacional y del
Banco Mundial, clausurada el 25 de setiembre, dio ocasión a una nueva arenga
del presidente del Banco, Robert S. McNamara, en apoyo del genocidio con píldo­
ras: de aquí al año 2000, clamó, habrá que “prevenir" mil millones de nacimientos.
La discordia de los latinoamericanos no tardó en manifestarse, una vez más. Se­
gún Alberto Carbone, que cubrió el evento para France Presse, “el choque entre
las teorías de Rpbert McNamara para contener la explosión demográfica y la ré­
plica del Tercer Mundo que prefiere industrializarse a imponer el control de na­
talidad, constituyó para América Latina el elemento más destacado de la reunión” .
El ministro de Hacienda de Brasil, Delfín Netto, sugirió que McNamara padece
síntomas de “demofobia” en tanto que ponía énfasis sobre los verdaderos proble­
mas del subdesarrollo, como la liberación del comercio. El embajador en Europa
de la OEA, el argentino Gerardo Schamis, sostuvo que el problema principal de
América Latina “no es la aparición de nuevos bebés, sino su industrialización” .
La natalidad “es un problema a resolver por los gobiernos —añadió— de acuerdo
a las prioridades fijadas por los intereses nacionales”. El director de la Oficina
de Información del gobierno peruano, Augusto Zimmermann (con quien sostuvi­
mos un “encuentro” en VISPERA 17), anunció que “el Perú no ha programado ni
ejecutará una política de control de natalidad. Nuestro país, con trece millones
de habitantes, no puede ser considerado superpoblado. El control de natalidad no
puede ser aceptado por razones no sólo éticas sino también de índole económica”.
El presidente del episcopado mexicano, Mons Ernesto Corripio Ahumada, expre­
só: “Desde el punto de vista moral, la posición del presidente del Banco Mundial
es censurable. Suprimir o impedir el nacimiento, contra lo mandado por la ley-
natural, sea quien fuere quien lo diga, es una aberración”. (El presidente electo
de México, Luis Echeverría, había afirmado un tiempo antes, en el curso de su
campaña electoral: “Gobernar es poblar. Por razones no solamente morales sino
también económicas, ante la gran geografía y los recursos potenciales de nuestro
país, la población tendría que crecer pues todavía tiene donde establecerse”.
UNA ABIERTA CONSPIRACION. Pocas semanas antes, el único norteamericano
actualmente a la cabeza de una congregación romana (la Congregación para el
Clero), el Cardenal John Wright, se expedía con notable claridad sobre la misma
cuestión. Traducimos de “TJ. S. News y World Report”, Agosto 31:
—¿Qué gravedad alcanza la amenaza de superpoblación?
—Ha hab'do una cantidad de expresiones intimidantes acerca de la explosión de­
mográfica. La nuestra es una época en la que todo está explotando. Es una época
de explosión del conocimiento y ese conocimiento debería producir medios de ex­
plotar la tierra y el mar —de hecho, ya ha empezado— en cantidades suficientes
como para producir la alimentación necesaria para sustentar tanta gente como
quejamos en torno nuestro.
La principal queja de la iglesia acerca de este argumento de la “explosión demo­
gráfica”, y los que se ligan a él, es que no se ha hecho ningún esfuerzo serio —en
la línea de! “know why"— para enseñar una planificación familiar congruente con
la dignidad humana y lós standards morales. Al contrario: hay una obvia, abierta
conspiración en favor de la limitación familiar políticamente controlada.
Nosotros los norteamericanos buscamos incluso ligar la limitación familiar a
nuestra ayuda exterior. Tenemos expertos en población con oficinas consulares
por rodo el mundo, especialmente en América Latina. Tenemos senadores que
ahora están proponiendo que precisamente los pobres —por quienes se supone que
están,, o pretenden estar, hablando— van a ser objeto de impuestos si tienen más
de dos niños.
Toda esta campaña, del principio al fin, se suma a algo que un reciente ar­
tículo ha llamado “the nonsense explosión”. Es la elaboración de una tiranía hasta
ahora sin igual: la que hará necesaria una licencia para tener un niño, o un per­
miso de la autoridad para permanecer fértil y capaz de tener hijos. Es contra
esto que está luchando la iglesia. Por el desarrollo en un grado mucho mayor del
“know how” que produce alimentos y espacio.
—¿La Tierra tiene suficientes recursos a esos efectos?
—Si usted vuela a través de los Estados Unidos por avión, una vez que deja el
Kennedy Airport (en la ciudad de Nueva York) y desciende en el O’Hare de Chica­
go y luego quizás en Los Angeles o San Francisco, se encuentra con un conti­
nente vacío. La posición de la iglesia no es que el número de habitantes sea mer­
mado sino que se realicen esfuerzos para que hayai vida en las vastas áreas abier­
tas que quedan en el globo y la vida sea a la vez habitable y placentera.
Tome a Perú por ejemplo: es una nación que, irrigada, podría producir una ali­
mentación más que suficiente —en Peni sólo, por su Cuenta— pára mantener una
población infinitamente más grande que su actual subpoblación. Cuando nos ha­
blan del problema de la superpoblación, es respecto a los barrios y a todas las
barriadas multitudinarias en torno a Lima. Pero de Lima al norte, hasta Chim­
bóte, hay 285 millas a lo largo de un espacio absolutamente abierto que podría ser
irrigado una vez que se tomaran el trabajo de perfeccionar la desalinización del
Pacífico y mantener así una población varias veces más grande que la actual.
HB
lecturas
L3

tras Iglesias del Tercer M unlo debe expresarse por


una cultura propia, "pesada", de rigor teológico, su­
Congar, Daniélou, Schilebeeckx, perando la cultura eclesial de consumo de teologías
Schoonenberg, Rahner, M etz europeas.

La muestra que ofrece este libro recoge un plura­


LA RESPUESTA DE LOS TEOLOGOS lismo rico de reacciones e interpretaciones de la teo­
logía europea — hoy por hoy la teología de la Iglesia
r I kl. O. L o h lé universal— con respecto a la realidad de la Iglesia.
llu cn o s A ires 1 9 7 0 Se comprueba no sólo en los diferentes contenidos
de las seis respuestas sino en la propia selección e x i­
gida dentro de la problemática inmensa de la Igle­
sia, que implica una necesaria definición por jerar-
¿Cuáles son los cinco problemas capitales que quización.
emergen de la actual situación de la Iglesia y su teo­
logía? Nadie puede dudar de la importancia de la
pregunta que da motivo a este libro, en especial en DESMANTELAMIENTO IDEOLOGICO. . .
estos años posteriores del acontecimiento conciliar.
Una institución que cambia de modo tan tremendo Una primera anotación, compartida en general, es
en escaso lapso bien puede ofrecerse como enigma
que "ios temas que trató explícitamente el Vaticano
para el análisis de sociólogos e historiadores. Es fuen­
II no son realmente los problemas centrales de la
te de tensiones e inquietudes, preocupaciones y des­
Iglesia pos-conciliar". ¿Cuáles son éstos entonces?
conciertos para el pueblo cristiano y sus pastores.
Un común denominador que puede deducirse de las
diferentes respuestas jerarquiza en prim er plano el
En cualquier campo que se manifieste de la vida problema de la secularización y las consecuencias
social, el activismo desenfrenado puede llegar a ser que trae aparejadas en relación al sentido de la fe y
peligroso, suicida. Un optimismo "rosa“ que oscurez­ la Iglesia en y para un mundo secularizado.
ca o descarte ambigüedades y contradicciones puede
toparse con golpes imprevistos, caídas, revolcones. Schillebeecks y Schoonenberg, en planteos muy si­
¿Quién que viva esta renovación eclesial no siente la milares, distinguen entre "secularización y la inter­
necesidad de tomar distancia de la vorágine de acon­ pretación de ese fenómeno". No se trata de ad m itir
tecimientos que la realizan para situarse y orientarse un "mundo sin Dios" (interpretación atea/secularis-
frente a ellos. De importancia capital es que la teo­ m ol "sino justamente el descubrir a Dios en el mun­
logía — como instancia crítico-reflexiva— dé elemen­ do y no en una zona sacra, separada". ¿Pero cómo
tos para una respuesta. descubrirlo? Si ese mundo secularizado, esa totalidad
comprendida racional, científicamente, no relega la
Los que responden son seis teólogos "reconocidos fe como superestructura in ú til, es porque en su seno
y cualificados": Congar, Daniélou, Schillebeeckx, existen elementos empíricos que apuntan más allá de
Schoonenberg, Rahner y M etz. Todos ellos europeos. sí mismos, hacia Dios, hacia el misterio que se reve­
Congar lo explica: "De hecho hasta ahora las regio­ la en Cristo. "El interés radical por el mundo y sus
nes que no pertenecen a la civilización cristiana oc­ semejantes", la "confianza en la bondad de la vida
cidental no han contribuido en nada al pensamiento humana", el "diálogo y la comunicación", el
de la Iglesia. Es tiempo que la vitalidad humana del "amor", son experiencias seculares interrogantes que
Tercer Mundo se refleje en el campo de la religión". abren camino a la fe. La "fe no agrega nada a la
Aunque no explique el por qué de esa carencia, su rea'idad"; explicltaí lo que ya está presente en la v i­
afirmación es absolutamente real. Es hora de ofrecer da, en el corazón de esas experiencias humanas.
a la Iglesia universal algo más que el puro vitalismo, ("Se trata de observar o deducir el sentido y no da
experiencias interesantes, etc. La madurez de nues­ darle sentido").
Pero para conciliar de tal modo la fe con el mun­ materialmente suceden en el mundo objetivo de la
do secularizado debe aquélla purificarse, desligarse historia. La reducción de esa materialidad histórica
del "elemento cultural religión", de las estructuras por desmitologización trae como consecuencia — co­
culturales en que se formula, inaceptables e inaccesi­ mo lo advierte Daniélou— un elemento de duda que
bles para un hombre moderno, adulto, de m entali­ puede llegar a cuestionar "hasta de la posibilidad de
dad positiva. El tránsito de análisis de la fe secular hablar acerca de Dios". Así, "todo razonamiento
a la hermenéutica se explica así perfectamente. No acerca de Dios se convierte en mera expresión de
puede extrañar, pues, que ambos teólogos planteen nuestras propias categorías subjetivas y no significa
como problema capital de la Iglesia de hoy la rein­ nada real".
terpretación — desm itificación/rem itificación— del
evangelio, dogmas y tradición de la Iglesia; una nue­ A nivel de la cristología, la desmitologización del
va proclamación de la fe que "al mismo tiempo fue­ Jesús histórico por un Cristo Kerygmático lleva consi­
te fiel a la palabra de Dios e hiciese que esa palabra go la tendencia a reducir el cristianismo a un "géne­
tonase a verdad en el siglo X X ". No cuesta vincular ro de humanismo secularizado". La condición sacri­
en la misma línea de desarrollo la distinción que tam ­ ficial, redentora, de la vida real de Jesús se empuja
bién ambos levantan entre ortodoxia como interpre­ hacia las sombras del m ito para que no obstruya
tación del pasado y ortopraxis como un hacer la ver­ aquella conciliación y acomodo de la fe para el hom­
dad en perspectiva de futuro (que verifica, replan­ bre moderno. Por eso se repiten los teólogos Subra­
tea y relativiza la ortodoxia). yando el problema. Daniélou se angustia ante la re­
ducción del cristianismo a una "doctrina social". M etz
Impresionan estos planteos como búsquedas, inten­ afirma con agudeza que "el puro culto al prójimo aca­
tos de cierto desmantelamiento ideológico, de cierta ba reduciendo al cristianismo a una especie de pará­
minimización doctrinal en el seno de la Iglesia, guia- frasis de la conciencia humanitarista del progreso;
do por un nuevo afán apologético pastoral en aras tendencia... que trata de alcanzar, o más bien da
de conciliar, acomodar, facilitar — sin saltos, ni so­ robar, por el camino de un mero humanitarismo, la
bresaltos— la aceptación de la fe por ese hombre mo­ universalidad que no logró por el camino de su mi­
derno y adulto. No se duda de la necesidad de cierta sión en la historia". Y Rahner plantea como afirm a­
reformulación necesaria de la fe, pero ¿será impres­ ción dura, dogmática, la presentación de Cristo "como
cindible esa especie de kénosis de la Iglesia, ese va­ salvador insustituible para nuestra vida cristiana". Só­
ciamiento doctrinal que — como veremos— conlleva lo de esta manera, Daniélou y Rahner rescatan la po­
también un cierto vaciamiento institucional? sibilidad y el valor de la oración, del culto, de la ado­
ración y los sacramentos, del conocimiento y amor
¿Hasta dónde puede llegar aquella conciliación? de Dios.
¿Cómo lograrla cuando se interponen la concepción
de María, la encamación de Dios, la doble condición Todos estos desarrollos teológicos tienen enormes
humano-divina de Cristo, su muerte de cruz, su resu­ resonancias e implicancias prácticas para la vida de la
rrección, la Iglesia en su realidad sacramental, la v i­ Iglesia. Si los elementos teológicos fundamentales
da e te rn a ...? ¿No atenían contra aquella m entali­ que manejan los dos holandeses tienen un aporte im ­
dad? ¡ Pura locura y escándalo del hombre moderno! portantísimo de pensadores protestantes y si se tie n ­
de naturalmente en aquellos al vaciamiento doctrinal
de que se habla, ¿cómo no concluir entonces — del
modo como lo hace el propio Schillebeeck— con la
insistentemente repetida afirmación de que no hay
...Y VAC IA M IEN TO INSTITUCIONAL ninguna "diferencia fundamental" entre católicos y
protestantes? "¿Se trata de una interpretación funda­
mentalmente distinta de Cristo o es nada más que
una diferente interpretación puramente teológica me­
A l borde de los límites señalados se plantean los diante la cual en último término se dice lo mismo?".
riesgos. No se trata de cum plir ahora con la molesta Pero — y ¡oh maravillosa hilación de planteos,— có­
función de advertir peligros a cada avance del pen­ mo no abocarse entonces al tema de estructuras de la
samiento teológico, sino de constatar fenómenos rea­ Iglesia a lo Suenens: la unidad entre las Iglesias
les en la vida del pueblo cristiano que se reflejan en "im plica. . . que la Iglesia católica romana se vea
la teología y que ella misma proyecta y genera. Por­ reflejada a sí misma en lo que hoy llamamos la Igle­
que pasos más en la misma línea descrita y se dese­ sia protestante y que las Iglesias protestantes se re­
cha como puro mito buena parte de lo que los evan­ conozcan plenamente a sí mismas en las Iglesias ca­
gelistas vieron, oyeron y vivieron como propia expe­ tólicas locales. . . Eso ya es unidad: encontrarse a sí
riencia; o se elude — con más elegancia y cuidado— mismo en los demás". Pero para lograr este encuen­
este testimonio para encerrarlo y lim itarlo en la ex­ tro molesta "Roma" y por ello hay que relegarla co­
presión espiritualista de un "signo o símbolo de una mo "una Iglesia local más' cuyo obispo tendrá una
experiencia interior". La radicalización en ese sen­ primacía que se ejercerá de modo diferente. "Proba­
tido — lógica interna coherente al fin— lleva de la blemente pasará a un segundo plano y sólo aparece­
mano hasta Bultmann y buena parte del protestantis­ rá en contadas ocasiones". Todo esto dicho sea sin
mo moderno: reducción no sólo del elemento m ito­ mengua de afirm ar que el oficio de Pedro seguirá
lógico sino tombién de la objetividad histórica de la siendo elemento central de nuestra fe y advertir su
palabra de Dios. importancia como centro coordinador y de estímulo
para evitar el aislamiento de las Iglesias locales (acom­
De ahí que Daniélou en su planteo — más preocu­ pañando el proceso de centralización que se da a
pado por el secularísmo que por la secularización— nivel de las naciones, del mundo entero y también
recalque que la fe presupone acontecimientos obje­ de las iglesias protestantes). A aquel vaciamiento
tivos; es decir la intervención objetiva de Dios que ideológico se corresponde este vaciamiento in stitu­
"va desde la creación del mundo hasta la resurrec­ cional. Postura y actitud radicalmente diferente a la
ción de Cristo, incluyendo la historia de Israel y se de Daniélou cuando afirma que no se puede inter­
extienda hasta la historia objetiva que representan la pretar el diálogo como "liberalismo fofo o falso in­
Iglesia y los sacramentos". La fe opera entonces no tento de conciliación, o una forma de sincretismo"
como reconocimiento de meros signos o símbolos o que llevarían a pura confusión intelectual, renuncian­
mensajes etéreos sino de acontecimientos que real y do a parte de verdades heredadas.
UN A APOLOGIA NECESARIA su encarnación en la cultura europea y al mismo
tiempo la necesidad también afirmada de encarnarlo
en otras culturas para no seguir exportando cristia­
De la dicotomía fe-ciencia, fe-realidad secular, nismo a la europea. No se trata de disociar sino de lo­
sólo se exige un replanteamiento total, una revisión grar una presencia del cristianismo en las culturas y
a fondo del prim er térm ino de la misma. La realidad las instituciones sociales. De este modo se evitarán
secular se acepta como algo dado, como dato. "Teo­ soluciones idealistas que se conformen con el "peque­
ño resto", la "élite espiritual" para posibilitar llevar
logía funcional — dice Rahner— que *e interroga
el mensaje de Cristo a los pobres, a las masas, al pue­
aún qué es lo importante para la vida en la fe cris­
blo humilde, a las familias. "La humanidad en bloque
tiana tradicional pero (y esto es lo importante) que
puede ser cristiana en un mundo secular" afirma co­
interpreta de antemano esa vida como la única nor­
mo reacción tajante el P. Daniélou. Esta critica — que
ma y lo único significativo para el cristiano; la vida
contiene muchos elementos de verdad— desemboca
en su acepción secularizada no podria ser cuestiona­
planteando como desafío una pastoral para la Igle­
da por la revelación ni conmovida Hasta su misma
sia, que no podemos analizar críticamente en este
raix".
trabajo.
Del mismo modo, habla Daniélou de Iglesia subor­
dinada y no servidora del mundo. Ambos reconocen
en la trama de este problema una cierta "neurosis
que significa el poner como presupuesto que, cuando SECULARIZACION — Y... ?
se choca con la incredulidad, la contradicción, etc., a
quien hay que atribuir la culpa es siempre a la Igle­ De la densidad de material ofrecido por el libro
sia" y cargar y centrar en sus defectos. Aparte de — tan provocativo, lleno de incitaciones y rico de in ­
que esto debilita interiormente, y hace perder una tuiciones— queda sin embargo la sensación de una
"convicción gozosa y avasalladora", también invita carencia grande.
a componer cualquier clase de arreglos, compromisos
y concesiones con esa realidad aceptada tal cual es. Los diferentes desarrollos teológicos siguen movién­
dose en el mundo de las puras ideas, planeando so­
Contrastan evidentemente en todos estos planteos bre una realidad que dejan en el olvido. Encerradas
la visión optimista, armoniosa de los holandeses con en el ámbito teológico, las respuestas hacen total
la inquietud, la preocupación de Rahner y Daniélou. abstracción del "fu e ra histórico", de referencias em­
M etz se mueve a dos aguas, advirtiendo si los pro­ píricas, desconociendo totalmente la situación y pro­
blemas y peligros que no parecen reconocer los ho­ cesos económicos y sociales que condicionan ese pro­
landeses pero matizando y precisando con cuidado. pio ámbito de pensamiento. Carecen de todo realis­
mo histórico, como lo ha subrayado repetidas veces
Hay afirmaciones en el libro que impresionan co­
el compañero Methol en esta revista. ¿Cuál es la vida
mo demostrativas de una muy especial actitud espiri­
que no cuestiona (o debe cuestionar) la fe cristiana?
tual. Rahner — que reconoce su fama de teólogo pro­
¿Qué aspecto de esa vida? ¿A qué mundo sirve lo se
gresista— dice que su papel hoy día es el de defen­
subordina) la Iglesia? ¿De dónde proceden ese libe­
der los puntos fundamentales de la tradición de la
ralismo y ese positivismo que se subrayan pero que­
Iglesia. Y llegan a un acuerdo con M etz en la impe­
dan aislados? Si la Iglesia tiene que ser una in stitu ­
riosa necesidad de una apología ad intra de la Iglesia
ción con función "crítico-co nstructiva " de la reali­
no par a defender la fe frente al mundo sino para
dad — como dice M etz— , ¿de qué realidad está ha­
prestar mayor atención al kérygma y a la fundamen-
blando? "Mundo", "realidad", "experiencia", van co­
tación de la fe en el seno mismo de la Iglesia para
afirmación del propio pueblo cristiano. Y más aún; mo perdiendo contenidos, esfumándose en rótulos va­
con todas las precisiones del caso, Rahner sugiere que gamente universalistas que esconden los mundos con­
no se puede estar muy lejos del momento en que la cretos, con experiencias y realidades diferentes, con­
tradictorias.
autoridad eclesiástica deba decir un "no" bien claro
frente a "herejía* internas" a la propia Iglesia. . . Lo único que puede deducirse de las respuestas de
Comprobación, pues, de problemas graves y cam­ los teólogos es que esta sociedad de la que hablan
bio de actitud frente a la nueva situación. Pero pa­ es una sociedad secularizada. De la sociedad secula­
rece no bastar con esta postura. Habría que tentar rizada poco sabemos. Se acepta como modelo; no se
interpretar todo ese panorama crítico de la Iglesia plantea (¿ni importa?) la historia en su génesis. La­
que se presenta. En ese sentido, se puede encontrar teralmente Schillebeeckx se refiere — cuanto más— al
una carencia seria. Hay continuas menciones a un tránsito del mundo agrario al industrial y a una vaga
"♦ardió liberalismo' que penetra la lalesia, a una conciencia de la existencia de sociedades no secula­
"blanda teología liberal", a "individualismo", etc., rizadas. Pero no llega a inscribirse esa secularización
pero no se desarrolla ni su origen ni su incidencia. en su verdadera historia; la del capitalismo. La se­
cularización como resultado de un desarrollo cie nti-
Quien ensaya — al parecer— una interpretación fico-tecnológico que acompaña, dinamiza y refleja
más profunda es Daniélou. La médula de los proble­ el proceso de industrialización europeo bajo pautas
mas planteados radica según él en la disociación de capitalistas y a costa por consiguiente — en buena
la fe y la cultura. Siendo el objeto de la razón sólo medida— de la explotación de las más diversas re­
la realidad empírica, la fe queda relegada al "mun­ giones del contexto extra-europeo. La ignorancia de
do de las experiencias internas o al mundo de la pro­ esta historia — mala memoria europea que permite
t e s t a ..." . El positivismo tiende a convertirse en el su bueno conciencia— concluve por aceptar, con
tip o único de cultura, operando ya no como media­ conciencia o sin ella, junto a la bondad de un pro­
ción sino como barrera filosófica para una síntesis de ceso de secularización en el plano de la fe y la cu l­
la ciencia y la fe. Para superar esa barrera se entra tura, la bondad del proceso material que la engendra
en aquellas concesiones de la fe, pero ésta igual y del todo social, económico y político que es su con­
queda marginada a puro estado anímico, inspiración ciencia.
interior, mediación étida, de conciencia, realidad
existencial, no teoría. Planea en el más puro idealis­ En ese mismo mundo europeo bien concreto — que
mo. De allí que Daniélou plantee la contradicción en­ condiciona sus propias respuestas teológicas— , es esa
tre la necesidad proclamada de liquidar la cristiandad, sociedad de la abundancia del capitalismo remoza­
de desoccidentalizar el cristianismo, de disociarlo de do — que ha amortiguado sus problemas y conflictos
internos gracias a la acentuación de los mismos en miento de Cristo crucificado, de valentía hasta arries­
las saciedades subdesarrolladas— la que genera con gar esta existencia terrena por la voluntad de Dios,
naturalidad una ideología neo-liberal y neo-positivis­ es en la Ig'esia lo suficientemente fuerte; o si la
ta de su seno. Son estos elementos ideológicos — y Iglesia, conservadora o progresista, tendrá al fin de
por ideológicos justificativos de un orden social— los cuentas que instalarse burguesamente en este mundo.
que se han colado en una Iglesia post-conciliar desde Digo expresamente que veo la misma problemática
su realidad europea, por asgiornamento a1 las estruc­ en el sector conservador y en el progresista. Todos
turas culturales del mundo dominante de su encar­ nos hemos vuelto medianamente burgueses y todos
nación. Aquella fe que quería desligarse del elemen­ estamos muy lejos de la locura de la cruz, de la di­
to cultural religión se contamina espontáneamente de ferencia radical entre el cristianismo y un pensar y
éste. Su neoformulación — en las nuevas categorías una manera de vivir que no se basa en la fe, la es­
socio-culturales y filosóficas— , responde a los mitos peranza y el amor".
liberales y positivistas. Coopera asi a la justificación
de su mundo. La conciliación de la fe y ese mundo ¿Una crítica que subraya de modo algo atrevido
se da asi — como vimos— en el replanteo, revisión, los aspectos negativos de ias respuestas teológicas
e inseguridad tota1! de la fe para mayor acomodo, dadas? Puede ser. . . ; pero, . .¿no es en últim a ins­
arreglo y seguridad de ese mundo que no se cuestio­ tancia la negación, la critica, el vaso previo y nece­
na, sino del que se parte. sario — aunque no suficiente— para trabajar en o r­
den a una teología de y para nuestra situación, la ti­
Sólo alguna mención de la guerra y el racismo noamericana?
abre un elemento de duda en la coherencia interna
de las respuestas teológicas. Los planteos abstractos Si el Tercer Mundo no ha aportado aún nada al
de revolución y violencia son sólo un apéndice agre­ pensamiento dé la Iglesia se debe fundamentalmente
gado a los problemas capitales y, al fin de cuentas, a la Situación de dependencia en que se encaman
sus iglesias y que lleva a la pura importación de los
se refieren a otras sociedades.
productos culturales tanto de la teología conservadora
como de la teología progresista europeas.

La emergencia histórica de los pueblos pobres, la


LA LEJANA LOCURA materialidad acuciante de Sus problemas económicos
y sociales, su realidad política exige a sus iglesias
L a 'crítica positivista de las ideologías desecha las abrir las puertas de la elaboración teológica a la irrup­
infranquilizadoras preguntas y cuestionamientos de la ción de ese, su mundo propio, y aventar toda tenta­
religión. "Racionalismo de responsabilidad limitada" tiva alienante de teologías idealistas.
— afirma Aranguren— que lim ita la mirada al hori­ La iglesia en América Latina debe tener bien pre­
zonte inmediato y sólo ofrece respuestas muy con­ sente que la Nación vivirá su propio y particular
cretas y bien determinadas. Pero guarda silencio, por proceso de secularización. Mucho más que como re­
no sentirse Capaz, ante las cuestiones capitales de la sultado de la difusión de los sub-productos tecnoló­
existencia. gicos del mundo desarrollado — que generan y sus­
tentan el sector "m oderno" en el subdesarrollo— ,
Permítasenos transcribir algunos párrafos muy ilus­
trativos y claros de un artículo del P. Segundo: "No la-secularización pasará por la integración de los pue­
blos y su toma de conciencia en la lucha de libera­
es una casualidad que el hombre occidental desarro­
ción social e independencia nacional. He ahí el lugar
llado se vuelva pragmático, funcional. Insensib’e-
privilegiado de la reflexión teológica y del compro­
mente pasó de la negación de intervenciones de Dios
miso de la Iglesia Latinoamericana.
que pudieran modificar el orden na!u al de los fenó­
menos, a la negación de cualquier intervención di­ América Latina, en su doble condición de inte­
vina en el mundo de los bomb es, aunque fuera para grante del Tercer Mundo -y patio trasero de ¡a c i­
ayudar al hombre a preguntarse sobre el para qué de vilización occidental, está en condiciones de poder ir
lo que hace. ( . . . ) No es casualidad entonces que ampliando el marco y el contenido de la catolicidad
el para qué sea instintivamente relegado ( . . . ) Pre­ del pensamiento de la Iglesia.
cisamente cuando su pragmatismo es la última barre­
ra contra los para qué fundamentales que trastorna­ GC
rían su seguridad". Se encuentra sí a Dios en el se­
no de la realidad, pero funcional a ella; hasta se lle­
ga a "m a ta rlo " para cortar de cuajo todo motivo de
inseguridad.
Desideologizados — en un mundo positivo que Clovis Lugon
anuncia el " fin de las ideologías"— reducida la doc­
trina a lo mínimo indispensable, católicos y protes­
tantes pueden darse de la mana sin recaer en pasa­ LA RÉPUBLIQUE DES GUARANIS
das discusiones. Desinstitucionalizados — en un mun­
do liberal, individua'ista— los católicos no se senti­ Les Jésuites au Pouvoir (1610-17 68)
rán con el lastre de estructuras "feudales" que los Col. Foi Vivante 125
separan de sus hermanos. Volvemos así a aquella ké-
nosis que se indicaba para la renovación de la Igle­ Économie et Humanisme
sia. El mundo europeo ayuda con su "aporte cultural" Éd. Ouvrières
a la unidad de los cristianos aí precio de costo del P aris, 1970 ______________ ______
papel justificador, adaptativo, conservador, que debe
desempeñar la teología ecuménica. Qué cerca y qué
lejos se encuentra Rahner de llegar a una misma con­ El autor de "La République Communiste Chrétien­
clusión cuando afirma: "el verdadero y último inte­ ne des Guaranis" (Paris, Ed. Economie et Humanis­
rrogante sobre y a la Iglesia no es acerca de su teo­ me 1949) vuelve a publicar, después de 20 años,
logía como ciencia abstracta, acerca de teología filo­ acerca de las comunidades guaraníes reunidas en un
sófica o filosofía teológica, sino el interrogante sobre extenso territorio sobre los ríos Paraná y Uruguay en
si la vivencia de una existencia religiosa de fe, de los 150 años que van de 1610 a 1768. Este nuevo
esperanza y caridad realmente maduras, de segui­ libro europeo viene a hacernos sentir la lamentable
falta de reflexiones latinoamericanas sobre un tema tarmente a España y Portugal. Es d ifíc il aventurarse
que es nuestro: el testimonio de originalidad en la por los caminos "d e lo que hubiera ocurrido s i". Pre­
organización social de las Reducciones. Pocas y hon­ ferimos llamar la atención al lector sobre la frágil
rosas excepciones, como por ejemplo el Fascículo 5 condición histórica de los pueblos débiles que se
de la Enciclopedia Uruguaya, titulado "L a Conquista atreven a iniciar un camino de autonomía económica
Espiritual" por Alberto Methol Ferré (Montevideo, y cultural que choca con los intereses de las potencias
19.681 emergen aisladas en esta sensible laguna, y los vecinas. El margen de libertad real para las decisio­
capítulos del colombiano Indalecio Liévano Aguirre nes es muy estrecho, y tan importante es aprovechar
en "Los grandes conflictos sociales y económicos de firmemente lo que se puede hacer, como frenar con
nuestra historia" y del argentino Jorge Abelardo Ra­ igual firm eza lo que no se puede hacer. ¿Y qué es
mos ( Historia de la Nación Latinoamericana). lo que puede y lo que no puede hacer el débil con­
trariando al fuerte? A falta de superioridad en la
Reseñemos brevemente algunos hechos caracterís­ fuerza, es necesaria una gran astucia. Pero en el
ticos de esas comunidades: propiedad común de ciu­ caso de la "república guaraní", ni siquiera la famosa
dades, campos y ganados; trabajo obligatorio en jo r­ astucia jesuítica pudo evitar pasos en falso al "Estado
nadas de seis horas; educación prim aria obligatoria, tapón" entre España y Portugal (p. 2 5 ), y todo acabó
universal y gratuita; vivienda gratuita para cada fa ­ en ruina y destrucción, sin posteridad y sin recupe­
m ilia; asistencia social asegurada para ancianos, v iu ­ ración posible.
das, huérfanos y enfermos; firm e desarrollo de las
artes, especialmente de la música, escultura y p in tu ­ Quienes vivimos hoy en América Latina y escu­
ra;- mutua asistencia entre comunidades, sea para chamos cómo se habla hasta la saciedad de la "lucha
distribuir5 ciertos trabajos, sea para asistir proporcio­ por la liberación", del "m odelo’ cubano", de la "b a ­
nalmente a la formación de nuevas poblaciones; mo­ talla contra el im perialism o", de "encontrar nuestro
nopolio del comercio exterior, cuya balanza de pagos propio destinó", etc., podremos hacer una provechosa
estaba equilibrada; aumento de población con pros­ lectura de este libro, que nos introducirá simultánea­
peridad constante en la agricultura y la ganadería, mente por una parte al esperanzado entusiasmo ante
en las artesanías y colonización de nuevas tierras; las posibilidades que ofrece una organización social
fuerzas militares suficientes para defender la autono­ humanista, y por otra a una precavida inteligencia de
mía contra todo intento de pillaje de los vecinos es­ los estrechos límites dados a la acción libre para rea­
pañoles o portugueses; industrias de la construcción, lizar ese intento y perpetuarlo.
c
astilleros para navegación fluvial, estancias modelos, Daniel Gil
industria textil aún para exportar, fundición de hie­
rro y acero para las necesidades militares y civiles
más urgentes; no había uso de dinero, ni comer­
ciantes estables, ni intermediarios; cada grupo fa m i­
liar .recibía gratuitamente la comida y el vestido se­
gún el número de miembros; las mujeres estudiaban
y trabajaban, los niños de cinco años iban a una Lewis Mumford
guardaría, y los pre'adolescentes eran orientados ha­
cia los oficios más adaptados a su ingenio; au tori­
dades y tribunales elegidos popularmente, aunque
bajo la autoridad moral del Cura, aplican leyes sim­
EL M IT O DE LA M A Q U IN A
ples, vigilan y sancionan benignamente. . . Otras ca­
racterísticas llamarán también la atención del in te­
resado en problemas eclesiales: esas comunidades v i­ Ed. Eineoé
vieron sin llegar nunca a tener ni sacerdotes ni re li­ Huenos Aires, 1970
giosas salidos del pueblo guaraní, y sólo esporádicas
visitas del Obispo cada quince o veinte años; los
jesuítas organizaron así las comunidades guaraníes, y
su función rectora, de gran autoridad moral, perma­
neció1 siempre indiscutida e indispensable, hasta el Desde las intuiciones geniales del católico italiano
punto que una vez expulsados de América, las co­ Vico, con su "Ciencia Nueva" que se proponía una
munidades guaraníes no pudieron mantener su in ­ interpretación orgánica del proceso histórico—- ha
dependencia y sus características; sin clero propio, ido creciendo sin cesar el material empírico que se
sin re'igiosas, sin Obispo cercano, esas comunidades remonta a los orígenes del hombre y la1hilación y d i­
vivieron sin embargo una vida cristiana pujante, ba­ ferencias de innumerables culturas. Y a la vez que
sada en una catequesis y liturgia adaptadas a la mo­ los "d ates" que recogían las investigaciones se han
dalidad indígena. multiplicado casi infinitam ente, ha acrecido la1 nece­
sidad del hombre de ensamblarlos en conjuntos co­
La literatura reunida sobre el tema de las misiones herentes, es decir, regidos por principios rectores para
guaraníes ha sido siempre polémica. Se habla de " r e ­ una interpretación unificada. Así, desde el siglo
pública comunista cristiana", de "U topía realizada", X V III hasta hoy, se han levantado y deshecho nume­
de "teocracia", de "im perio jesuítico", de "re p ú b li­ rosas filosofías de la historia, con nombres señeros
ca de Platón", de "prim itiva-com unidad cristia na ". . . que van desde Herder, Fichte y Hegel hasta Freyer,
Ese estilo polémico y apasionado, si por una parte Dawson, Weber, Toynbee, etc., en nuestros días. Por
distorsiona los datos, por otra parte tiene la ventaja supuesto, Marx está entre ellos. Los "sociólogos", los
de darnos acceso a la realidad histórica con una ma­ "economistas", también, aunque rehusaran tal nom­
yor densidad existencial. También las pasiones hu­ bre: son filósofos de la historia vergonzantes en fu n ­
manas descubren las dimensiones de lo real, mostrán­ ción de una humildad "c ie n tífic a " que los llena de
donos los latentes intereses colonialistas, los temores soberbia, y les hace ¡nsconscientes de sus propios
a ser tenidos por revolucionarios, las perp'ejidades presupuestos filosóficos generales que, de suyo, apun­
de la conciencia cristiana ante los problemas de la tan necesariamente hacia una visión orientada de la
violencia mercantil, jurídica, política, m ilitar. Clovis historia que quieren registrar. Y bien, Lewis M um ­
Lugon no oculta su admiración por las realizaciones ford es uno de los que más empecinadamente, en el
económicas y culturales de las Reducciones, y parece curscrde su vida, ha intentado aprehender el sentido
reducir la explicación de su trágica desaparición a la y la procesualidad concreta de la historia universal.
falta de decisión de los jesuítas para enfrentar m ili­ Este norteamericano comenzó — ¡qué excelente ave-
nidal— por una "Historia de las Utopías" (1 9 2 2 ) y
prosiguió con "Técnica y Civilización", "La cultura
de las ciudades", "La condición del hombre", "Las
transformaciones del hombre", entre sus principales. "Ritos, arte, poesía, drama, música, danza, fi­
Ahora presenta, a nuestro criterio, el más decantado losofía, ciencia, mitos, religión, son todos compo­
y riguroso fruto de su vida: "El mito de la máquina". nentes del alimento diario del hombre, pues la au­
Si hasta hoy su público principal han sido los ar­ téntica vida del hombre no sólo consiste en las ac­
quitectos, con su última obra, M um ford — inquirien­ tividades laboriosas que directamente lo sustentan,
do sobre los "orígenes del hombre", en la prehisto­ sino también en las actividades simbólicas que da*
ria y el nacimiento de las "altas culturas"— requiere sentido tanto a los procesos de su quehacer como a
la atención de todos. sus últimos productos y consecuencias". La prime­
ra parte del libro de M um ford se orienta a sostener
esta tesis, contra la estrecha visión tradicional del
hombre como "anim al hacedor de herramientas", tal
— II — como dijera un "e spiritu alista" como Carlyle, y pro­
siguieran tantos otros hasta hoy, y que origina la
ordenación histórica en "edad de piedra", "d e hie­
¿Cuál es la base primordial del enfoque de M um ­ rro ", "d e l carbón', "d e la energía", "d e la auto­
ford. El mismo se remite para señalarla a aquella mación, etc., etc., que es tributaria de una visión
reflexión del renacentista Pico de la Mirándola: exclusivamente "tecnológica" de la historia. M um ­
"Dios tomó al hombre como una criatura de natura­ ford intenta mostrar las bases de una antropolo­
leza indeterminada, y asignándole un lugar en medio gía diferente, a través de una indagación en la pre­
dal mundo, se dirigió a él asi: "Adán (que en hebreo historia del hombre, en los caracteres primarios de
la "hom inización". Así, los tres capítulos inicíale*
significa "hombre") : no te hemos dado ni un cuer­
po fijo ni una forma peculiar, para que, de acuerdo son los decisivos: I) La mentalidad del hombre. II)
En la época de lo* sueños. I II) El don de lenguas.
con tus anhelos y tu juicio, puedas tener y poseer
Aquí enuncia su antropología fundamental a través
de modo duradero la forma y funciones que prefieras.
de una investigación histórica. Animal de herramien­
La naturaleza de todas las otras cosas las hemos cir­
tas no distingue al hombre de los otros animales,
cunscripto y constreñido con los límites y leyes que
les hemos prescripto; pero a tí no te hemos puesto su especificidad radica en dos diferencias, que no se
encuentran en el resto del mundo animal, y que
límite alguno. . . y debes ordenar por tí mismo los
transfiguran su capacidad cualitativa misma de ha­
límites de tu naturaleza. Como hacedor y moldeador
cedor de herramientas: el hombre como animal de
de ti mismo en la forma que más prefieras, tendrás
sueños y el hombre como animal religioso, es de­
la facultad de degenerarte, adoptando las formas in­
feriores de la vida, que son las de los brutos, como cir, simbólico. A este nivel, las reflexiones de M um ­
tendrás poder, por tu alma y tu juicio, de renacer, ford son extremadamente estimulantes, preñadas de
elevándote hasta las formas superiores, que son las inmensas posibilidades a desarrollar.
divinas". Y tal elección, acota Mumford, se repite Los capítulos siguientes pueden a su v ez d iv i­
en cada etapa del desenvolvimiento del hombre. dirse en dos etapas principales. La primera se ocupa
De tal modo, Mumford se inscribe en la tradi­ de fabricantes y cazadores y las características de la
ción cristiana, aunque de un modo un tanto liberal gran revolución neolítica, la revolución agrícola. La
e informe. En su interpretación de la historia tiene visión de M um ford es aquí mucho más compleja que
indudables puntos de contacto con otro liberal co­ las simplificaciones de un Gordon Childe. La segun­
mo Jaspers. En especial en lo que se refiere a las da etapa está presidida por lo que M um ford llama U
"religiones axiales" ("tiem po eje" de Jaspers) con "megamámica", es decir las monarquías de las altas
Zoroastro, Buda, Confusio, el profetismo hebreo, culturas y que hoy se denominan de modo equi­
Isaías, etc. Aunque mezcla mucho más que Jaspers valente como "el despotismo oriental". Para M um ­
todas las barajas. Por otra parte, es menos "b u r­ ford el "despotismo oriental" es una calificación im­
gués" que Jaspers, y creo que podría sostenerse perfecta, pues no acuña un concepto de generalidad
que grandes sectores "hippies" de la actual Norte­ suficente y es demasiado empírico, sujeto a una
américa encuentran su correspondencia ideoKógica casuística localizada. Porque la característica esencial
en Mumford. Un buen sentido cristiano recorre la de la etapa cultural del llamado despotismo oriental
obra de Mumford, y por ello no es aventurado de­ (que no fue sólo oriental) es el siguiente aconteci­
cir que es un talante que conjuga en su in tim i­ miento: la "máquina modelo" es primariamente la
dad los de Santo Tomás y Kropotkin. Y como quien "organización social como máquina" y es de la
predomina es Kropotkin, en la visión general, pierde megamáquina social" que el hombre generará herra­
potencia intelectual, y deja al centro "a x ia l" de la mientas maquinistas. En el antiguo Egipto, prime­
historia, Cristo, en las brumas de lo "d iv in o ", donde ra sociedad de la abundancia, el hombre creará la
lo "sobrenatural" que anuda en los abismos con el máquina ante todo como estructura social. Las otras
"inconsciente" quizá se reduzca, en Mumford, a lo máquinas vendrán por "añadidura".
"inconsciente" total. Lo "inconsciente" se convierte
La indagación de M umford hace hincapié en la
asi en el Dios escondido de Mumford. Una desem­
construcción primaria de esa "megamáquina" social,
bocadura del protestantismo liberal, y por ende, lo
para a partir de ella poder interpretar el movimien­
más endeble para asumir el sentido de la historici­
dad concreta del hombre. to de la historia hasta nuestros días. Aquí M um ­
ford se pone en un terreno similar al de las investi­
Sin embargo, a pesar de esa vaguedad fundamen­ gaciones de un Wittfogel (El Despotismo Oriental.
tal, este libro es a la vez un modelo de esfuerzo Ed. Guadarrama), pero su perspectiva axiológica es
crítico, una indagación sin desmayo, empujada por radicalmente diferente. W ittfog el ve en el socialis­
varias intuiciones primarias profundas y de inago­ mo contemporáneo la versión industrial del "despo­
table fecundidad. Abre excelentes senderos para una tismo oriental" y defiende el pluralismo de los gru­
reasunción católica de sus intuiciones, para confir­ pos económicos de la sociedad capitalista norteame­
marlas al trascenderlas y rectificarlas. Todo M um ­ ricana. Mumford ve también en la sociedad capita­
fo rd apunta a Cristo y su Iglesia, pero sólo mero­ lista norteamericana una versión siniestra de la "m e ­
dea en sus alrededores. Sólo un pasito, pero qué gamáquina". ¿Cuál es el ángulo de su crítica? Es
precipicio! un ángulo modernizado del anarquismo. Una vuelta
a la federación de comunidades. De ahí que lo ha­ rial G rijalbo — casi 50 años después de su publica­
yamos considerado una versión teórica de ciertas co­ ción!— ; y así podríamos seguir con W eber — cuyos
rrientes "hippies" del mundo metropolitano. Kro­ estudios fundamentales sobre sociología de la re li­
potkin (no Bakunin) es quien asoma otra vez su gión y textos metodológicos son casi desconocidos en
i rostro a través de Mumford, este inconformista, este español— o cualquiera del equipo de Francfort
disidente de la sociedad opulenta opresora norteame­ — Adorno, Horkheimer, Habermas— , cuya producción
ricana. Mumford es un derrotero intelectual que, sustancial, en la que fundamentan una crítica radical
a su niyel, hermana conjugados los film "En búsque­ de la epistemología de las ciencias sociales contem­
da de su destino" y "La odisea del Espacio". poráneas, aparece muchos años después que una in ­
vestigación bastante discutible como "La personalidad
AMF autoritaria". ¡Dificultades de la "le c tu ra " en colo­
nias, que no se arreglan sólo con lecturas "sintom a-
les"!

En este contexto, cabe alegrarse con la1 aparición


de este enjundioso trabajo, que a lo largo de 350
G. E. Rusconi páginas expone concienzudamente un panorama glo­
bal de la autodeterminada1— fundamentalmente en sus
TEORIA C R IT IC A DE LA orígenes— "teoría crítica de la sociedad" que, a par­
t ir de una interpretación netamente hegeliana del
SOCIEDAD marxismo se vincula con Lukacs, Korsch, Horkheimer,
Adorno y — luego de desviaciones, rutas abandona­
E d. M artínez R oca das y rutas retomadas— "c u lm in a " en Marcuse. Una
B arcelona, 1 9 0 9 exposición prolija, que sitúa cabalmente los términos
fundamentales de la empresa científica y política a
que se abocaron sus gestores desde Lukacs en adelan­
te, en confrontación con la cultura alemana de su
tiempo — W eber y Manheim en sociología, Heidegger
y Husserl en filosofía— y estrictamente vinculados
con el desarrollo de las diferentes coyunturas p o líti­
La asimilación en América Latina del pensamiento cas que sacudieron a Alemania y a toda Europa, a lo
social — por darle un nombre suficientemente gene­ largo del siglo: el triu n fo de la Revolución Rusa y su
ral— - alemán fue d ifícil y despareja. Mal y poco es­ desarrollo posterior, pasando por el stalinismo hasta
tudiado Hegel que, en un orden, también puede ca­ la coexistencia pacífica; el nazismo; el hiperdesarro-
racterizarse como un "pensador social"— lo mismo llo del capitalismo contemporáneo y las alternativas
se puede decir de W eber, y aún de Marx, que, hasta de una revolución en la sociedad de consumo con­
poco tiempo atrás, se recibió medianamente a través temporánea.
de "pensamientos pensados" y por canales in stitu ­
D ifícil temática, básicamente lograda en su inten­
cionales definidos. Las traducciones fueron pocas y
ción fundamental de exponer el desarrollo de la
malas, aparte de sumamente diferidas y despareja«
"teoría critica ". Pueden anotarse detalles que no le
en el tiempo, y las dificultades de lenguaje obstacu­
hacen mella a la utilidad fundamental del trabajo,
lizaron y dificultaron un conocimiento directo de los
en el orden de sus juicios políticos, especialmente al
textos. Por eso se conocieron, más propiamente, d i­
"sacarle poco ju g o " a la problemática relación que,
vulgadores y comentadores, traducciones de fragm en­
en el seno del pensamiento marcusiano, tienen los
tos u otra« adaptaciones que, en todo caso, se inser­
pueblos del Tercer Mundo y los diversos grupos a
taban en un contexto cultural cuyos lazos con el o ri­
quienes Marcuse les adjudica un papel revolucionario
ginal dificultaban seriamente la asimilación. Sólo en
en las sociedades opulentas — estudiantes, intelectua­
algunas cátedras universitarias — y pocas— se pue­
les, movimientos negros y minorías oprimidas en ge­
den encontrar excepciones, y en todo caso estas son
neral— . Pero esos detalles, repito, no le hacen mella
casi todas posteriores a la segunda guerra, lo que
a la utilidad fundamental del trabajo como introduc­
i las hace tardías. De este modo, recibimos a Francia
toria a una problemática sustancial, cuya asimilación,
y los franceses, y a través suyo intentamos entender
en América Latina, era y es fragmentaria y trabajosa.
a los alemanes. Esto, claro está, en líneas muy grue­
Bienvenido entonces, pese a su aridez terminológica
sas y generales.
en bastantes ocasiones.
La situación comenzó a cambiar hace poco. Cua­
tro o cinco años, a lo más. La traducción y difusión
masiva de algunos "clásicos" del pensamiento social
alemán, o la ruptura de los canales institucionales que — II —
asimilaban en su interior, por ejemplo, al marxismo.
Asi, a la par que, masivamente, M arx se comenzó a El libro es ú til, también, más allá de la inform a­
leer mucho más allá de los partidos comunistas y de ción y critica de un sector clave del pensamiento
... los intelectuales marxistas, se tradujeron más y me­ contemporáneo, como contribución a una discusión
jor Weber, Adorno, 'Lukacs — que, aunque húngaro actualmente en curso en América Latina y de im por­
de nacimiento, "p ien sa" en alemán— , Marcuse, Ha- tancia sustancial, sobre el papel de las ciencias so­
bermas y Horkheimer, para apuntar algunos. Claro ciales o humanas, sus relaciones con las ciencias na­
está: en su mayoría, fuera de su contexto original y turales y el rol del materialismo histórico y dialéctico
no respetando en lo más mínimo el "o rd e n " de su en esta problemática. Es sobre este punto final — la
»■. pensamiento hablando en términos cronológicos, si no relación entre el marxismo y las ciencias— que el
genéticos. Así, por ejemplo, conocimos "Eros y C¡- libro parece más importante, no por sus aportes crí­
vi'izaeión" y "El hombre unidimensional" de Marcu­ ticos sino como introducción global a un pensamiento
se bastante antes que su ya lejana "Ontología de He­ critico. La actual difusión de Althusser, cuya orienta­
g e l" — que esta misma editorial presenta ahora— ción parece dominante en él seno de la teorización
que es, sin duda, un texto clave en el pensamiento del marxismo no comunista en América Latina, apa­
•■ del autor; leimos muchos años antes variadísimos tex- reja un determinado modelo de planteamiento de la
f tos de estética de Lukacs, que su "Historia y Con- relación entre el marxismo y las ciencias cuya pro-
cv ciencia de Clase", difundido recién ahora por Edito­ blematicidad no es poca; en un prim er sentido, en la
medida en que parece clara la dificultad de estable­ gico y el momento político, fructificará luego en los
cer la coherencia epistemológica intrínseca al pensa­ planteamientos de Adorno y Marcuse especialmente,
miento de Althusser, y, en un segundo sentido, en en aquél como crítica de la lógica a través de una
la medida en que la identificación del marxismo con revinculación de su génesis y su valor, y en el ú lti­
la relectura althusseriana es cosa harto discutible. Es mo, por su crítica de la racionalidad que en realidad
en este segundo sentido que la lectura del libro es es irracionalidad tecnológica — que ya fue analizada
ú til y problematizadora. detalladamente en VISPERA 8 y 9 por Jean B. Lasseg-
gue-—■ y a quien Rusconi le hace alguna observación
En términos generales se sabe que la "solución" interesante.
althusseriana al problema de la cientificidad adviene
mediante la distinción radical entre conciencia y cien­ Los temas tratados en el libro, por cierto, dan pa­
cia — ideología y ciencia— : la ciencia no es simple­ ra mucho más, y sobre estos temas, más de una in ­
mente una forma "su pe rior", "más precisa", "más terpretación del autor puede discutirse. Pero son
acabada" de conciencia. Es otra cosa: la ideología es, ejemplares la enjundia y el rigor, y el libro en todo
como dice bien Ranciere, "lo otro que la ciencia", y caso merece leerse.
esta, a falta de criterios adecuados de decisión, puede
CA
definírsela como "lo otro que la ideología". Una se
define como la negatividad de la otra, y esta como
la negatividad de la primera. Pero a esto se añade
una segunda caracterización: la ciencia "de las for­
maciones sociales" — el materialismo histórico— es
una ciencia "natural"; o mejor dicho, no hay distin­ Roger Bastide
ción entre ciencias naturales y ciencias "sociales":
esa distinción parte de una problemática "ideológica",
"humanista": la separación de hombre y naturaleza
en términos "ontológicos" — este término no es de LAS AMERICAS NEGRAS
Althusser, por supuesto— y la atribución al "hom­
bre" de variados atributos "metafisieos" como la
"libertad', la "creatividad", la "subjetividad", etc. A lian za E d itorial
Todos estos atributos son creaciones ideológicas, y M adrid, 1900
cualquier epistemología que los Incluya es, por defi­
nición, también ideológica; es una no-epistemología
(En este sentido — y probablemente en otros— , pese
a que lo niegue, Althusser está dominado por una Un panorama histórico de las colectividades negras,
problemática estructuralista. Con el propio instru­ desde la época infame de la trata de esclavos hasta
mental althusseriano podríamos decir que una lectura nuestros días. Bastide, que publicara en 1961 "Les
"sintomal" de sus textos demuestra claramente esa religicns africaines au Brésil", se mueve con una
problemática, y que aceptar sus "declaraciones", su enorme erudición y conocimiento de tan complejo pro­
discurso sobre sí mismo, como verdadero, es comen­ ceso, dividido en etapas bien deslindadas, y que fa­
zar por negar su propio método. En todo caso, él cilitan un punto de partida para una interpretación
también piensa con conceptos prestados: como Marx, más global, más unitaria y rica de América Latinar
como Freud, no alcanza a crear los conceptos que como totalización. Esta no parece ser, empero, la in­
"le permitan pensar su propia práctica". tención de Bastide que tiende a aislar al negro de
América Latina: toda transculturación se muestra
Pero dejemos de lado las disgresiones. Como lo siempre como capitulación forzosa africana, del A fr i­
muestra con claridad el articulo de Sasso en VISPERA ca de los siglos XVI al X IX , y culmina en una idea,
17 — "Para leer a Althusser"— las corrientes ale­ rectora de la obra: "la sociedad negra", la negritud.
manas hegelianizantes — el "izquierdismo teórico" Esta categoría final del Bastide puede tener, circuns­
de la década del 20— llegan a muy otras soluciones. tancialmente, quizá, contenidos positivos y progresis­
Para Lukacs, sustancialmente, esas dos columnas bá­ tas en EE. UU. o en Africa Francesa (Ver VISPERA
sicas de la epistemología althusseriana pertenecen a 8 ) , pero es totalmente reaccionaria1 y divisionista en
un materialismo "predialéctico": la ideología no es la América Latina oprimida y en formación.
discontinua con la ciencia — en realidad ésta sólo tie ­
ne "lu g a r" en la "conciencia posible" del proletaria­ Herkowivtz, el antropólogo cultural funcionalista
do— y las ciencias humanas, el materialismo histó­ yanqui, sostuvo la irreductibiIidad de la "cu ltura ne­
rico, son de otra "naturaleza" que las ciencias na­ gra africana", su fidelidad ancestral, su imposible
turales, porque, en la sociedad, todo "ob|jeto" es pro­ "fu sió n ". Esta tesis y sus fundamentos fueron im ­
ducción de un "sujeto", por más social que este sea. pugnados por el sociólogo norteamericano negro Fra-
Y al ser producto, no se explica cabalmente si es se­ zier, quien la califica de "segregacionistas". En el
parada de su "cre ado r": "En oposición a la acepta­ fondo, de modo más ecléctico y velado, Bastide está
ción dogmática de una realidad simplemente dada y en la posición de Herkowivtz. Sus supuestos no son
ajena al sujeto, surge la de comprender, a partir de "científicos", aunque se mueva con probidad de in­
la identidad sujeto-objeto, todo dato como producido vestigador. La investigación implica la elucidación de
por este sujeto-objeto, toda dualidad como caso par­ sus ideas directrices. Y Bastide idealiza la tradición
ticular, derivado de esta unidad primitiva. Ahora esta africana y busca congelar, último reducto, a los ne­
unidad es activa" (Lukacs, citado por Rusconl, p. gros en la "negritud". Lo "auténtico" negro para
5 3 ). La ciencia social es una forma de conciencia, siempre es lo africano de un momento histórico, lo
atribuida a un sujeto histórico. Así, la verstehen d ilt- demás será adventicio, contaminación. Contamina­
heyana se introduce en el marxismo, como lógica con­ ción con los blancos dominadores. Y si lo "afro"
secuencia de la problemática en que se debatía el se diluye, por difusión o agotamiento, pues queda
pensamiento social alemán antes de 1930. Luego, la negritud. De la cultura africana pasamos a la raza
otros serán sus temas. como destino cultural. El resultado de esto es cla­
ro: la dominación blanca definitiva.
Pero no se acaban acá los puntos de vista intere­
santes de la "teoría critica", y Lukacs no es, por Sin duda, una diferenciación capital de los ne­
cierto, su único ni mejor expositor. El planteo hege- gros en América ha sido su inserción ya en el área
liano de la coincidencia entre el momento gnoseoló- cultural anglosajona, con Iglesias protestantes ya
en el área cultural latina, con la Iglesia Católica. Pero, aunque contiene una base empírica de induda­
Esto introduce diferencias decisivas entre "las Am é- ble valor, esta obra ofrece vicios metódicos que nos
ricas negras". Bastide no las sopesa debidamente imponen controlar sus conclusiones con espíritu crí­
en sus implicancias políticas y religiosas. Por ejem­ tico.
plo, su idea central, reiterada, respecto de la Igle­
sia Católica es esta vacua tontería: "es más social Presentemos primero una crítica global y de fondo
que mística". De tal modo toda fusión del catoli- para pasar luego a exponer sus tesis principales y
lismo con el ámbito animista africano originario, le term inar con observaciones críticas más pormenori­
parece a Bastide espúreo, o "sim ulación". Con una zadas, que recogerán las críticas planteadas al co­
¡dea tan simplista, nos encontraríamos, valga la mienzo.
exageración, que nosotros decimos Dios (Deus),
o sea "Z e u s ", por lo que suplantamos a Jehová por
Júpiter. Bastide tiene una idea estática, estereoti­
pada de la Iglesia Católica: no ve que ella está I
formada con los más variados elementos culturales,
hebreos, helenistas, latinos, germanos, etc., etc. Esa
visión ahistórica de la Iglesia Católica de Bastide es La autora va — en nuestra opinión— más allá de
compartida también por numerosos católicos que la lo que permite un estricto análisis sociológico des­
confunden con una "Id e a " que salió armada de la criptivo, pero se queda corta en el análisis del as­
Cabeza de Cristo: "semper ídem". La misma jerar­ pecto religioso del fenómeno que analiza en su
quía católica, que en la misión había promovido el obra. Es ésta una obra sobre los movimientos me-
sincretismo (¿qué otra comunicación histórica, real?) siánicos que omite un análisis del mesianismo cris­
de las asociaciones y cofradías negras, luego movida tiano. Peor aún: que por un lado subsume al mesia­
por una visión racionalista de los modos de vivir nismo cristiano en su raíz judía, minim izando la o ri­
y expresar la fe, de los modos innumerables de ginalidad de su aporte (con la excusa increíble de
"cristianizació n" (y todos estamos en trance de cris­ que ha sido estudiado "sólo de manera fragmenta­
tianización, no somos cristianos acabados), sacó en r ia ! " ) ; y que, por otro lado, reduce permanente­
el siglo X IX a esas cofradías de su seno por "su­ mente el mesianismo cristiano a formas aberrantes
persticiosas". ¡ Impaciencias abstractas y formales! del mismo. La obra evapora así el fenómeno mesiá-
Las marginalizó de la Iglesia por "europeocentris- nico cristiano en sus grandes manifestaciones (como
m o", por falta de asumir y dejarse asumir y enri­ por ejemplo el catolicismo y la ortodoxia).
quecer por el "o tro ". Bien caro ha pagado la Igle­
sia ese radical error pastoral. Les llevó el apunte a La restricción delata ya una opción metódica, un
los liberales racionalistas. punto de partida recortado, que retacea gran parte
de la realidad que "de hecho" cae bajo su patrocinio
Tienen aquí los católicos una vasta tarea, intelec­ semántico. Este retaceo se explica por un enfoque
tual y pastora!, un campo de reorientación para re­ sociológico tan estrecho, que encorseta la realidad
cuperar significados profundos de la1 "religiosidad po-
hasta el punto de mutilarla. ¿Pero cómo es posible
pu’ar". Está enjuiciada la pedantería de las élites,
hacer una demarcación metódica del objeto que cer­
que sólo la transfigurarán si se dejan también trans­
cena partes del objeto mismo? La raíz de este v i­
figurar por ella. ¿No hay signos de Cristo y la Igle­
cio metódico de la obra, está en el hecho de que es­
sia en la religiosidad de origen africano? Los misio­
tudiando un objeto religioso, no haya tenido más en
neros del denostado "b arroco " parece que lo sabian
cuenta (hasta el punto de parecer que se desentien­
mejor que nosotros. Y no se trata de hacer arqueolo­
gía religiosa, sino de ingresar desde nosotros mis­ de de ellos), los datos que le ofrece la Ciencia de
mos a la modernidad latinoamericana. Es mejor las Religiones.
aprender pastoral, en Brasil por ejemplo, con la ma- Una base más amplia de bibliografía acerca del me­
cumba o el espiritismo, que en Innsbruck o Bruselas. sianismo judío, del mesianismo y la escatología cris­
tianos, habrían aconsejado y guiado mejor a la au­
Si el afro sufre nuevas modificaciones con la u r­ tora. Ignorándolos, la autora se fija un patrón arbi­
banización e industrialización, su camino no es la trario de lo que es mesianismo que no le permite dis­
"n e g ritu d " de Bastide, sino la integración y libe­ tin g u ir lo religiosamente noble y lo que es religio­
ración nacional de América Latina. Con esa concien­
samente aberrante. Se desentiende de esa distinción
cia, la lectura puede ser muy provechosa.
que parece a su enfoque sociológico como irrelevan­
AMF
te. Reduce la realidad para poder operar en el sec­
tor sociológico. Pero esta reducción refluye sobre sus
trabajos sociológicos comprometiendo sus resultados.
Adelantemos un ejemplo: Con la reducción socioló­
gica operacional del concepto de mesianismo, la au­
M . I. Pereira de Queiroz tora excluye automáticamente todas las formas de
mesianismo que presenta la sociedad que ella llama
H ISTO R IA Y ETNOLOGIA DE LOS "m oderna", en oposición a las sociedades "tra d ic io ­
M O V IM IE N T O S M ESIANICOS nales", que serían según ella las sociedades mesiá-
nicas por excelencia. Pero ignorando la verdadera en­
Reforma y revolución en las tidad religiosa de la actitud mesiánica, que persiste,
sociedades tradicionales aunque metamorfoseada en las sociedades moder­
nas, la autora está falseando los prenotandos y ade-
S iglo V ein tiu n o E d itores S. A. patibilidad entre mesianismo y sociedades moder-
M éxico, A rgentina, E spaña, 1!K)9 patibilidad sobre mesianismo y sociedades moder­
nas, podrá ser verdad respecto de los movimientos
mesiánicos que ella ha pre-definido, pero no es tan
En momentos en que crece en Latinoamérica el in ­ cierto del hecho mesiánico, tal como nos lo descri­
terés por la religiosidad popular, por los problemas be la Ciencia de las Religiones, y tal como lo viven
sociales y el tema de la liberación, este libro, en el
y conciben grupos no despreciables de cristianos.
que convergen estos elementos, está llamado a des­
pertar gran interés. Es así como, paradójicamente, y en oposición frontat
a las conclusiones de este libro, las aberraciones me- ben que deben y pueden tratar de mejorar o de cam­
siánicas no desaparecen en la sociedad tradicional, biar la existencia, pero lo hacen de acuerdo con su
sino que se prolongan y sobreviven, aunque trans­ perspectiva social, dominada por la tradición y la
formadas, en la sociedad moderna; y un auténtico religión. En esta perspectiva, los movimientos mesiá­
mesianismo cristiano no está atado a la sociedad tra­ nicos constituyen una de sus técnicas particulares
dicional y puede subsistir en la moderna. para instaurar lo que sus sociedades definen como
socialmente justo".

II
III
Esta obra de la profesora de sociología rural de la
Universidad de San Pablo, presenta el resultado de Pormenoricemos y profundicemos todavía las c ríti­
diez años de investigaciones, comenzadas en los mo­ cas que apuntamos globalmente al comienzo.
vimientos mesiánicos populares brasileños. El libro No parece que la autora haya tenido en cuenta — de­
los estudia en una perspectiva sociológica y compa­ cíamos— los datos que sobre el mesianismo nos su­
rados con los principales movimientos similares de ministran los estudios de la Ciencia de las Religio­
otras naciones y continentes. De este estudio com­ nes, como los de G. Van der Leeuw, J. Wach, ni los
parativo, la autora1 concluye que hay un profundo de otros autores imprescindibles para estudiar el me­
parentesco de los movimientos mesiánicos con un t i ­ sianismo judío y cristiano, como son E. Schürer, G.
po bien definido de sociedad -— que la autora llama F. Moore, Lagrange, Bonsirven, Volz, Charles, Klaus-
sociedad tradicional, (en oposición a la moderna) — ner, Brox, Schnackenburg, Feuillet, por citar sólo al­
caracterizado por su configuración interna, por la gunos.
calidad de sus relaciones sociales y por su dinamismo
especifico. Su visión del mesianismo judío se apoya sobre la
angosta base de la hipótesis sociológica de Max W e-
" . . . l o s movimientos mesiánicos surgen en general ber en su Ancient Judaism; la presentación de los
asociados a la sociedad organizada según los linajes movimientos mesiánicos medievales (únicas formas
o las familias ampliadas, cuyas relaciones son perso­ del período cristiano que retienen su atención!) es
nales, afectivas, directas. Los movimientos no se en­ la que hace un autor no cristiano: N. Cohn, en su
cuentran en las sociedades modernas estratificadas Pursuit of the Millenium; y su rechazo del enlace
en clases sociales, más que cuando coexisten con so­ genético entre los movimientos mesiánicos y los mo­
ciedades de tipo tradicional, formando sociedades glo­ vimientos de inspiración marxista, establecido por
bales mixtas". Mircea Eliade, N. Cohn y H. Desroche entre otros,
lo funda en criterios sociológicos, a los que son aje­
La autora distingue dos subclases de movimientos me­ nas las consideraciones de las Ciencias de la Re­
siánicos. Unos, cuyos adeptos provienen de todas las ligión.
capas sociales, responden a las crisis de desorgani­
zación social y tienen como meta una reforma. Otros, Es pues fundadamente que Roger Bastide, reclama
cuyos adeptos provienen de una capa social inferior, en el prólogo a la obra, que la autora complete su
responden a la opresión, juzgada insoportable, ejer­ estudio prestando mayor atención al polo religioso
cida por la capa social superior o por un grupo é tn i­ del binomio: religión-sociedad: "lo religioso — di­
co dominante (situación colonial) y determinan reac­ ce Bastide— tiene derecho a un lugar más impor­
ciones revolucionarias. La clasificación de los movi­ tante que el que parece concedérsele en este libro".
mientos mesiánicos sólo puede hacerse en función de Solo que la motivación que da Bastide a esta exigen­
las crisis sociales: "Ya sea que nazcan por factores cia encierra una más sutil y radical unilateralización,
internos o externos, ya sea que aparezcan en socie­ una reducción mucho más absoluta del hecho religio­
dades occidentales o en sociedades primitivas, los so a categorías sociológicas, aunque pueda parecer
movimientos mesiánicos se manifiestan como res­ magnánimo con lo religioso, su magnanimidad equi­
puestas voluntarias y conscientes de los grupos so­ vale a un vaciamiento:
ciales a sus problemas estructurales y dinámicos;
constituyen una solución de esos problemas. . . los "Para ser completo, el análisis del mesianismo debe
cuales "emanan de una crisis de anemia o de los acabar con un análisis de las redes matafóricas, que
desequilibrios causados por el cambio social abrup­ vuelven a situarnos en la subjetividad humana, lu­
to". gar de paso obligatorio entre lo sagrado y lo social".
"La importancia del aspecto religioso, viene por un
Los movimientos mesiánicos son pues la forma que lado de que a través de los símbolos míticos se ex­
adopta en las sociedades tradicionales, la toma de presan los problemas del individuo, que provienen
conciencia de los defectos de la sociedad y la vo­ de los de su colectividad. Y por otro lado de que el
luntad de ponerles remedio. "La toma de conciencia mito, considerado en sus raíces oníricas, no es un
se opera mediante la religión, que mostrándoles el mero "relato", sino que pertenece a la "praxis", es
modelo de una sociedad ideal — el Paraíso, la "Tierra c'eador de gestos o de ritos; y así lo sagrado se trans­
sin M al", el país de los antepasados— les ofrece forma de simple metáfora en suscitador de noveda­
un punto de comparación para la evaluación de la des sociales. Lo sagrado es pues el lenguaje, a tra­
sociedad existente". vés del cual pueden hacerse conscientes los cambios
de la sociedad. La sintaxis de los enlaces de imá­
La autora defiende así a las sociedades tradicionales genes repercute en el sistema de normas sociales,
de la acusación de vivir "dominados por el confor­ convirtiéndose entonces lo social, en la metáfora de
mismo y amordazados por la tradición". La socie­ lo religioso" (Prólogo).
dad tradicional tiene sus medios para combatir la
desorganización y promover el cambio social, defen- Bastide ha visto que el acento de la obra cae más
, diéndose a la vez contra la transformación radical. sobre la tipología que sobre el análisis estructural,
La reconstrucción deliberada de la sociedad no es un aunque esté empeñada por su método en evitar el
privilegio de nuestros contemporáneos. "Los indivi- conflicto entre estructuralismo y dinamismo socio­
dúos pertenecientes a las sociedades tradicionales sa­ lógico. Pero la autora está demasiado polarizada por
el hecho sociológicamente más fácilmente controlat- saber: el del papel redentor del Justo (el elegido, el
ble de los movimientos mesiánicos en el que se in i­ ungido, el inocente, el mensajero; en nuestros días
ció como sociologa e investigadora. Y esta polari­ el proletariado), cuyos sufrimientos son llamados a
zación le cierra el paso al hecho religioso del "m e - cambiar el estatuto ontológico del mundo. En efecto,
sianismo", hecho que no se deja estudiar adecuada­ la sociedad sin clases de Marx y la desaparición sub­
mente con instrumentos exclusivamente sociológicos siguiente de las tensiones históricas encuentran su
mis exacto precedente en el mito de la Edad de Oro,
En esta obra: "Se deja de lado la perspectiva reli­ que según múltiples tradiciones, caracteriza el co­
giosa — dice la autora— ; es en la correlación entre mienzo y el fin de la historia. Marx ha enriquecido
los movimientos mesiánicos por una parte, y las con­ este mito venerable con toda una ideología mesiá­
diciones dinámicas de las sociedades globales a que nica judeocristiana: por una parte el papel profético
pertenecen, por otra parte, donde queremos investi­ y la función soteriológica que asigna al proletariado,
gar la posibilidad de una tipología". Dejar de lado por otra, la lucha final entre el Bien y el Mal, que
la perspectiva religiosa significa — entre otras co­ puede parangonarse sin dificultad con el conflicto
sas— considerar irrelevante el problema de la ob-f apocalíptico entre Cristo y el Anticristo, seguida de
jetividad de la revelación mesiánica en cada caso, y la victoria decisiva del primero". (M . Eliade, "L o
concederles a todos ellos una objetividad social, que Sagrado y lo P rofa no").
es en el fondo subjetividad. Maestro y discípula no
pueden dilucidar sociológicamente — y no podía ser Y no sólo en los movimientos revolucionarios o
de otro modo— la problemática religiosa de la re­ de reforma contemporáneos se detectan estructuras
velación. mesiánicas. El mundo de las sociedades llamadas mo­
dernas no escapa a ciertos aspectos y funciones del
A l lector interesado por los problemas de los m ovi­ pensamiento mítico. A través de sus mass-media d i­
mientos mesiánicos populares en Brasil, lo rem iti­ funde figura? de neto corte m ítico-m esiánico: el
mos al trabajo de Matías M artinho Lenz en este nú­ agente secreto, el ubicuo y siempre victorioso poli­
mero de Víspera. Permítasenos también llamar la aten­ cía, el juez incorruptible y el médico, son los inven-
ción sobre el comentario que hace A. Methol Ferré, cibes custodios y protectores del orden y del bien,
también en Vísperal9 /2 0 , al libro "Las Américas contra las fuerzas disgregantes del crimen, de la lo­
Negras" de Roger Bastide, que consideramos útil para cura, la enfermedad y la muerte. FBI y C IA son, en
comprender ciertos aspectos y limitaciones de los en­ el nuevo Panteón, cuyos dioses son siglas, los dos
foques de la "escuela" de la que proviene nuestra rostros del nuevo Jano protector del imperio contra
autora. los males y enemigos externos e internos.

Por fin nos quela sólo profundizar la crítica que Y como afirma Mircea Eliade "no se trata de su­
toca precisamente a la relación que la autora esta­ pervivencias de una mentalidad arcaica sino que
blece entre movimientos mesiánicos y sociedades tra ­ ciertos aspectos y funciones del pensamiento mítico
dicionales y en particular a la incompatibilidad en­ son constitutivos del ser humano".
tre movimientos mesiánicos y sociedades modernas:
El método de María Isaura Pereira de Queiroz no
"En el momento en que la sociedad moderna ha sabido integrar en su análisis los movimientos me­
organizada en clases sociales parece sólidamente ins­ siánicos de las sociedades modernas y amenaza con
talada en una región o en un país, el movimiento recluir, por lo menos implícitamente al mesianismo
mesiánico tiende a desaparecer: el dinamismo lineal cristiano en el pasado. Es su tesis fundamental la
y antirregresivo de la sociedad moderna se opone a responsable, a la vez que el producto, de ambos
la esencia misma del ritmo mesiánico, de carácter desaciertos.
cíclico". HBC

En primer lugar:

¿Distingue la autora suficientemente entre el tipo


de linearidad que caracteriza al tiempo bíblico y al Robert S. McNamara
tiempo de las sociedades modernas? Más que de
tiempo lineal, se debería hablar de tiempo vectorial,
es decir dirigido hacia una finalidad. Pero entonces, THE ESSENCE OF SECURITY
no es indiferente cuál sea el fin hacia el cual tiende
el vector tiempo. Según esa vectorialidad seaí inma­ REFLECTIONS O N OFFICE
nente o trascienda al tiempo mismo, estará más cer­
cana o más lejana del tiempo cíclico de lo que ambos
tiempos vectoriales lo están entre sí. Como señala H arper y R ow
el P. Croatto en un artículo reciente (Stromata 26
N ew Y ork, 1 9 0 8
(1 9 7 0 ) 5 9 -7 5 ) hay incluso diferencias sustanciales
entre una escatologia profètica y una teleología apo­
No nos ha parecido conveniente seguir esperan­
calíptica.
do a la traducción de este libro para darlo a cono­
En segundo lugar: ¿no está la sociedad moderna cer a nuestros lectores porque ayuda a compren­
mucho más cercana de lo que a primera vista parece der muchas cosas acerca del cómo y del por qué de
de los productos de las sociedades tradicionales? A la política de los EE. UU. en Latinoamérica. Con­
los ojos de un perspicaz historiador de las religiones tiene "los principios y la filosofía" de acuerdo a los
como es Mircea Eliade, el marxismo se presenta co­ cuales McNamara dirigió durante siete años, desde
mo un mesianismo redivivo, pero mucho más cerca­ su Secretariado de Defensa, bajo las presidencias de
no de las formas aberrantes que encontramos en los Kennedy y de Johnson, todo el aparato defensivo
movimientos mesiánicos, de lo que los criterios so­ norteamericano. A llí inició McNamara una política
ciológicos de la autora están dispuestos a conceder: que había de continuar luego — lo demuestran sus
hechos y sus dichos— desde la presidencia del Ban­
"M arx recoge y continúa uno de los grandes mi­ co M undial, a donde fuera promovido por Johnson
tos escatológicos del mundo asiano-mediterráneo, a en mayo de 1968. Por obra de este civil, cuya en-
r~'—,
medida en que parece clara la dificultad de estable­ gico y el momento político, fructificará luego en los
cer la coherencia epistemológica intrínseca al pensa­ planteamientos de Adorno y Marcuse especialmente,
miento de Althusser, y, en un segundo sentido, en en aquél como crítica de la lógica a través de una
la medida en que la identificación del marxismo con revinculación de su génesis y su valor, y en el ú lti­
la relectura althusseriana es cosa harto discutible. Es mo, por su crítica de la racionalidad que en realidad
en este segundo sentido que la lectura del libro es es irracionalidad tecnológica — que ya fue analizada
ú til y problematizadora. detalladamente en VISPERA 8 y 9 por Jean B. Lasseg-
gue— y a quien Rusconi le hace alguna observación
En términos generales se sabe que la "solución" interesante.
althusseriana al problema de la cientificidad adviene
mediante la distinción radical entre conciencia y cien­ Los temas tratados en el libro, por cierto, dan pa­
cia — ideología y ciencia— : la ciencia no es simple­ ra mucho más, y sobre estos temas, más de una in ­
mente una forma "su p e rio r", "más precisa", "más terpretación del autor puede discutirse. Pero son
acabada" de conciencia. Es otra cosa: la ideología es, ejemplares la enjundia y el rigor, y el libro en todo
como dice bien Ranciere, "lo otro que la ciencia", y caso merece leerse.
esta. 3 falta de criterios adecuados de decisión, puede
CA
definírsela como "lo otro que la ideología". Una se
define como la negatividad de la otra, y esta como
la negatividad de la primera. Pero a esto se añade
una segunda caracterización: la ciencia "de las for­
maciones sociales" — el materialismo histórico— es
una ciencia "natural"; o mejor dicho, no hay distin­ Roger Bastide
ción entre ciencias naturales y ciencias "sociales":
esa distinción parte de una problemática "ideológica",
"humanista": la separación de hombre y naturaleza
en términos "ontológicos" — este término no es de LAS AMERICAS NEGRAS
Althusser, por supuesto— y la atribución al "hom­
bre" de variados atributos "metafísicos" como la
"libertad', la "creatividad", la "subjetividad", etc. A lian za E d itorial
Todos estos atributos son creaciones ideológicas, y M adrid, 1 9 6 9
cualquier epistemología que los incluya es, por d e fi­
nición, también ideológica; es una no-epistemología
(En este sentido — y probablemente en otros— , pese
a que lo niegue, Althusser está dominado por una Un panorama histórico de las colectividades negras,
problemática estructuralista. Con el propio instru­ desde la época infame de la trata de esclavos hasta
mental althusseriano podríamos decir que una lectura nuestros días. Bastida, que publicara en 1961 "Les
"siritomal" de sus textos demuestra claramente esa religiens africaines au Brésil", se mueve con una
problemática, y que aceptar sus "declaraciones", su enorme erudición y conocimiento de tan complejo pro­
discurso sobre sí mismo, como verdadero, es comen­ ceso, dividido en etapas bien deslindadas, y que fa ­
zar por negar su propio método. En todo caso, él cilitan un punto de partida para una interpretación
también piensa con conceptos prestados: como Marx, más global, más unitaria y rica de América Latina
como Freud, no alcanza a crear los conceptos que como totalización. Esta no parece ser, empero, la in­
"le permitan pensar su propia práctica". tención de Bastide que tiende a aislar al negro de
América Latina: toda transculturación se muestra
Pero dejemos de lado las disgresiones. Como lo siempre como capitulación forzosa africana, del A fr i­
muestra con claridad el artículo de Sasso en VISPERA ca de los siglos X V I al X IX , y culmina en una idea,
17 — "Para leer a Althusser"— las corrientes ale­ rectora de ia obra: "la sociedad negra", la negritud.
manas hegelianizantes — el "izquierdismo teórico" Esta categoría final del Bastide puede tener, circuns­
de la década del 20— llegan a muy otras soluciones. tancialmente, quizá, contenidos positivos y progresis­
Para Lukacs, sustancialmente, esas dos columnas bá­ tas en EE. UU. o en A frica Francesa (Ver VISPERA
sicas de la epistemologia althusseriana pertenecen a 8 ) , pero es totalmente reaccionaria y divisionista en
un materialismo "p redialéctico": la ideología no es la América Latina oprimida y en fo'mación.
discontinua con la ciencia — en realidad ésta sólo tie ­
ne "lu g a r" en la "conciencia posible" del proletaria­ Herkowivtz, el antropólogo cultural funcionalista
do— • y las ciencias humanas, el materialismo histó­ yanqui, sostuvo la irreductibilidad de la "cu ltura ne­
rico, son de otra "naturaleza" que las ciencias na­ gra africana", su fidelidad ancestral, su imposible
turales, porque, en la sociedad, todo "objeto" es pro­ "fu s ió n ". Esta tesis y sus fundamentos fueron im­
ducción de un "sujeto", por más social que este sea. pugnados por el sociólogo norteamericano negro Fra-
Y al ser producto, no se explica cabalmente si es se­ zier, quien la califica de "segregacionistas". En el
parada de su "cre ado r": "En oposición a la acepta­ fondo, de modo más ecléctico y velado, Bastide está
ción dogmática de una realidad simplemente dada y en la posición de Herkowivtz. Sus supuestos no son
ajena al sujeto, surge la de comprender, a partir de "cie n tífico s", aunque se mueva con probidad de in ­
la identidad sujeto-objeto, todo dato como producido vestigador. La investigación implica la elucidación de
por este sujeto-objeto, toda dualidad como caso par­ sus ideas directrices. Y Bastide idealiza la tradición
ticular, derivado de esta unidad primitiva. Ahora esta africana y busca congelar, último reducto, a los ne­
unidad es activa" (Lukacs, citado por Rusconi, p. gros en la "negritud". Lo "auténtico" negro para
5 3 ). La ciencia social es una forma de conciencia, siempre es lo africano de un momento histórico, lo
atribuida a un sujeto histórico. Asi, la verstehen d ilt- demás será adventicio, contaminación. Contamina­
heyana se introduce en el marxismo, como lógica con­ ción con los blancos dominadores. Y si lo "afro"
secuencia de la problemática en que se debatía el se diluye, por difusión o agotamiento, pues queda
pensamiento social alemán antes de 1930. Luego, la negritud. De la cultura africana pasamos a la raza
otros serán sus temas. como destino cultural. El resultado de esto es cla­
ro: la dominación blanca definitiva.
Pero no se acaban acá los puntos de vista intere­
santes de la "teoría crítica", y Lukacs no es, por Sin duda, una diferenciación capital de los ne­
cierto, su único ni mejor expositor. El planteo hege- gros en América ha sido su inserción ya en el área
liano de la coincidencia entre el momento gnoseoló- cultural anglosajona, con iglesias protestantes ya
en el área cultural latina, con la Iglesia Católica. Pero, aunque contiene una base empírica de induda­
Esto introduce diferencias decisivas entre "las Am é- ble valor, esta obra ofrece vicios metódicos que nos
ricas negras''. Bastide no las sopesa debidamente imponen controlar sus conclusiones con espíritu crí­
en sus implicancias políticas y religiosas. Por ejem­ tico.
plo, su idea central, reiterada, respecto de la Igle­
sia Católica es esta vacua tontería: "es más social Presentemos primero una crítica global y de fondo
que mística". De tal modo toda fusión del catoli- para pasar luego a exponer sus tesis principales y
lismo con el ámbito animista africano originario, le term inar con observaciones críticas más pormenori­
parece a Bastide espúreo, o "sim ulación". Con una zadas, que recogerán las críticas planteadas al co­
¡dea tan simplista, nos encontraríamos, valga la mienzo.
exageración, que nosotros decimos Dios (Deus),
o sea "Z e u s ", por lo que suplantamos a Jehová por
Júpiter. Bastide- tiene una1 idea estática, estereoti­
pada de la iglesia Católica: no ve que ella está I
formada con los más variados elementos culturales,
hebreos, helenistas, latinos, germanos, etc., etc. Esa
visión ahistórica de la Iglesia Católica de Bastide es La autora va -—en nuestra opinión— más allá de
compartida también por numerosos católicos que la lo que permite un estricto análisis sociológico des­
confunden con una "Id e a " que salió armada de la criptivo, pero se queda corta en el análisis del as­
Cabeza de Cristo: "semper Ídem". La misma jerar­ pecto religioso del fenómeno que analiza en su
quía católica, que en la misión había promovido el obra. Es ésta una obra sobre los movimientos me-
sincretismo (¿qué otra comunicación histórica, real?) siánicos que omite un análisis del mesianismo cris­
de las asociaciones y cofradías negras, luego movida tiano. Peor aún: que por un lado subsume al mesia­
por una visión racionalista de los modos de vivir nismo cristiano en su raíz judía, minimizando la o ri­
y expresar la fe, de los modos innumerables de ginalidad de su aporte (con la excusa increíble de
"cristianizació n" (y todos estamos en trance de cris­ que ha sido estudiado "sólo de manera fragmenta­
tianización, no somos cristianos acabados), sacó en r ia ! " ) ; y que, por otro lado, reduce permanente­
el siglo X IX a esas cofradías de su seno por "su­ mente el mesianismo cristiano a formas aberrantes
persticiosas". ¡ Impaciencias abstractas y formales! del mismo. La obra evapora así el fenómeno mesiá-
Las marginalizó de la Iglesia por "europeocentris- nico cristiano en sus grandes manifestaciones (como
m o", por falta de asumir y dejarse asumir y enri­ por ejemplo el catolicismo y la ortodoxia).
quecer por el "o tro ". Bien caro ha pagado la Igle­
sia ese radical error pastoral. Les llevó el apunte a La restricción delata ya una opción metódica, un
los liberales racionalistas. punto de partida recortado, que retacea gran parte
de la realidad que "d e hecho" cae bajo su patrocinio
Tienen aquí los católicos una vasta tarea, intelec­
semántico. Este retaceo se explica por un enfoque
tual y pastora!, un campo de reorientación para re­
sociológico tan estrecho, que encorseta la realidad
cuperar significados profundos de la1 "religiosidad po-
hasta el punto de m utilarla. ¿Pero cómo es posible
pu'ar". Está enjuiciada la pedantería de las élites,
hacer una demarcación metódica del objeto que cer­
que sólo la transfigurarán si se dejan también trans­
cena partes del objeto mismo? La raíz de este v i­
figurar por ella. ¿No hay signos de Cristo y la Igle­
sia en la religiosidad de origen africano? Los misio­ cio metódico de la obra, está en el hecho de que es­
neros del denostado "b arroco " parece que lo sabían tudiando un objeto religioso, no haya tenido más en
mejor que nosotros. Y no se trata de hacer arqueolo­ cuenta (hasta el punto de parecer que se desentien­
gía religiosa, sino de ingresar desde nosotros mis­ de de ellos), los datos que le ofrece la Ciencia de
mos a la modernidad latinoamericana. Es mejor las Religiones.
aprender pastoral, en Brasil por ejemplo, con la ma- Una base más amplia de bibliografía acerca del me­
cumba o el espiritismo, que en Innsbruck o Bruselas. sianismo judío, del mesianismo y la escatología cris­
tianos, habrían aconsejado y guiado mejor a la au­
Si el afro sufre nuevas modificaciones con la u r­ tora. Ignorándolos, la autora se fija un patrón arbi­
banización e industrialización, su camino no es la trario de lo que es mesianismo que no le permite dis­
"n e g ritu d " de Bastide, sino la integración y libe­ tin g u ir lo religiosamente noble y lo que es religio­
ración nacional de América Latina. Con esa concien­
samente aberrante. Se desentiende de esa distinción
cia, la lectura puede ser muy provechosa.
que parece a su enfoque sociológico como ¡rrelevan-
AMF
te. Reduce la realidad para poder operar en el sec­
tor sociológico. Pero esta reducción refluye sobre sus
trabajos sociológicos comprometiendo sus resultados.
Adelantemos un ejemplo: Con la reducción socioló­
gica operacional del concepto de mesianismo, la au­
M . I. Pereira de Queiroz tora excluye automáticamente todas las formas de
mesianismo que presenta la sociedad que ella llama
H ISTO R IA Y ETNOLOGIA DE LOS "m oderna", en oposición a las sociedades "tra d ic io ­
M O V IM IE N T O S M ESIANICOS nales", que serían según ella las sociedades mesiá-
nicas por excelencia. Pero ignorando la verdadera en­
Reforma y revolución en las tidad religiosa de la actitud mesiánica, que persiste,
sociedades tradicionales aunque metamorfoseada en las sociedades moder­
nas, la autora está falseando los prenotandos y ade-
Siglo Veintiuno Editores S. A. patibilidad entre mesianismo y sociedades moder-
M éxico, A rgen tin a, E spaña, 1969 patibilidad sobre mesianismo y sociedades moder­
nas, podrá ser verdad respecto de los movimientos
mesiánicos que ella ha pre-definido, pero no es tan
En momentos en que crece en Latinoamérica el in ­ cierto del hecho mesiánico, tal como nos lo descri­
terés por la religiosidad popular, por los problemas
be la Ciencia de las Religiones, y tal como lo viven
sociales y el tema de la liberación, este libro, en el
y conciben grupos no despreciables de cristianos.
que convergen estos elementos, está llamado a des­
pertar gran interés. Es así como, paradójicamente, y en oposición frontal
De todos modos, recomendamos la lectura dad” y ponen toda la primacía en el “bien” o
atenta de Molnar, pues está en una de las prin­ la “vida”.
cipales encrucijadas contemporáneas, y es sin
duda hombre “al tanto”, bien informado. Sirve No se trata, por supuesto, de negar el sentido y
para aventar muchas “beaterías seculares” . Por el valor de la “racionalidad pragmática”, sino
lo demás, transitar un gran error, puede ser un de precisar su significado en la articulación del
buen camino para mirar mejor la verdad. saber, de sus limites y conexión con otras mo­
dalidades del saber. Y esto, no sólo en el terreno
estrictamente epistemológico, sino también en
la comprensión de la “función” del pragmatismo
tanto en determinados tipos de sociedad como de
clases sociales a que se liga, necesariamente, su
“extrapolación” dominadora. Hay una epistemo­
logía y una sociología del pragmatismo. Es bueno
Max Scheler que los sociólogos latinoamericanos — y los teó­
logos— tan dependientes de las “ciencias socia­
les” norteamericanas, sean bien conscientes de
CONOCIMIENTO Y TRABAJO
los problemas aquí involucrados. Max Scheler
nos abre magníficos —y discutibles— accesos a
E d. N ova esta cuestión capital.
B u en os A ires, 1 9 6 9

Max Scheler es un olvidado por las generacio­


nes latinoamericanas. Sin embargo, ejerció una
gran influencia en nuestro ámbito en la década
de los años 30. Perteneció al momento turbu­
Fernando Egea
lento e intelectualmente tan fecundo de los años
20 de Alemania. Judío, de origen luterano, su
trágica existencia estuvo signida por su conver­ DIOS Y EL HOMBRE CONTEMPORANEO
sión a la Iglesia Católica y su ruptura. Fue
hombre rebosante de ideas, casi atiborrado, fle­ Col. Pueblo de Dios
xible, tenso, dramático, siempre en movimiento. E d. Z y X
Tuvo muchos discípulos católicos, que se ligaron M adrid, 1 9 7 0
a él por su reivindicación del realismo contra
el idealismo, de la objetividad de los valores
contra el subjetivismo, etc. Por eso no es ex­
traño que en nuestras tierras hayan aparecido
recientemente, signo de aquella poderosa impre­ Una perspectiva de conjunto sobre la evolución
sión, dos obras que intentan una visión global de la teología católica relativa a la cuestión del
de Max Scheler como las del argentino Man- conocimiento de Dios, “ planteada hoy exclusi­
drioni o el uruguayo Llambías de Azevedo. vamente bajo puntos de vista prácticos. Por tan­
to, una discusión sobre el tema, ciertamente ha
“Conocimiento y Trabajo”, obra que se inscribe de ocuparse de las consideraciones fundamenta­
en la última etapa de Scheler, es de la más can­ les, pero a la vez y preferencialmente debe ocu­
dente actualidad. Se pone en un centro decisivo parse de los aspectos psicológicos, sociales y po­
de nuestros problemas más urgentes: es una líticos. Con otras palabras: el método filosófico
crítica al pragmatismo. Una avaluación del sig­ y teológico cede terreno frente al método pas­
nificado epistemológico, historie» y social del to ral”. Así fija el prologuista el clima, la inten­
pragmatismo, tan ligado a la constitución de las ción y el objeto de la obra de Egea.
ciencias físico-m atem áticas y al ascenso y pre­
dominio de la burguesía y la dinámica capita­
Es una obra oportuna y útil, pues expone con
lista. La tesis pragmatista esencial, a la que
limpia claridad la situación actual, y el lector
puede reducirse en sus múltiples expresiones es: tendrá una visión despejada de los motivos que
todo saber es, genéticamente, sólo la consecuen­
imprimen la dirección contemporánea al pensa­
cia de una especie de acción interior y se cons­
miento católico en su núcleo más esencial: el ac­
tituye en preparación para un cambio en el mun­
ceso a Dios y el acceso de Dios.
do. En realidad, el trabajo absorbe al conoci­
miento, el saber es un modo de transform ar al
mundo, se juzga por el éxito de esa transform a­ El centro del libro (Cap. ilV) trata de "La doc­
ción, por el resultado. Es un acto eminente­ trina sobre Dios en la teología y en la pastoral ac­
mente “productivo”. Y bien, nadie puede igno­ tual de la Iglesia” . Allí estudia con solvencia
rar que ese pragmatismo, característico de la crítica la división clásica entre el tratado “ de
sociedad capitalista norteamericana, impregna la Dios Uno” y el "de Dios T rin o ”, a través del
atmósfera intelectual de nuestro tiempo. Desde análisis de manuales al uso, de Teodicea (Do-
el marxismo, que se debate en lucha continua nat, Hellín, Alvarez González) —el acceso de
contra el pragmatismo, pero que lo lleva en su la razón humana a Dios— y de Teología (Ler-
propia sangre, en especial en numerosas ver­ cher y Dalmau), desde la fe y la Revelación.
siones del marxismo como “filosofía de la pra­ Y el momento de transición que representa
xis”, hasta la teología desde las versiones prag­ Schmaus hacia la problemática actual. Luego
máticas y funcionales de la “ciudad secular” de pasa revista a los catecismos contemporáneos,
un protestante norteamericano como Cox hasta aunque no incluye al “holandés”, de difusión pos­
numerosas versiones del pensamiento católico ac­ terior a este libro, pero que lo confirma inscri­
tual, que relegan el valor intrínseco de la “ver- biéndose en su línea. Finalmente, se detiene
en los “prerrequisitos actuales de una doctrina la Iglesia Católica. Y se planta, por lo general,
teológica sobre Dios”. El inspirador de Egea es con buenas razones. En segundo lugar, porque
sin duda Rahner. Daniélou es uno de los portavoces más decididos
de Pablo VI. Y esto hoy es casi una hazaña, pues
Fiel a su propósito de una visión de conjunto, el • oficialismo” de las vigencias, la moda, san­
Egea no se encierra en lo “contemporáneo” y se ciona con aplauso cualquier despropósito contra
extiende sobre sus raíces históricas, la época pa­ el Papado. Hoy, quien quiera tener buena pren­
trística y la teología medievel, en una sinopsis sa, pues que ataque a Roma. Pero, a Dios gra­
d9 las características y la evolución del pensa­ cias, es saludable sospechar de “la buena pren­
miento cristiano, así como de la problemática sa”.
de la “analogía” en nuestra concepción de Dios.
Por otra parte, muestra el proceso moderno de ¿Quién puede ignorar que los mayores dramas
la teología protestante desde Scheleirmacher a de la Iglesia se han manifestado siempre, ante
Karl Barth. El libro se cierra con una breve todo, como un ataque contra el Papado?
presentación del ateísmo contemporáneo en sus
versiones corrientes, positivismo, marxismo, etc.
Buen discípulo de San Ignacio de Loyola, fiel a
su visión eclesiológica esencial, Daniélou no ha
En América Latina, donde las evoluciones del tenido temor de enfrentar las corrientes, sin
pensamiento más que promovidas por nosotros resentimiento, con espíritu abierto, con respon­
desde dentro, nos llegan desde fuera, y por tanto sabilidad, desde la confianza y la certeza de Cris­
en forma “abrupta”, “sorpresiva”, lo que genera to y su Iglesia. Aún las mediocridades de un
grandes desconciertos, es indispensable —más Jeanson, denunciadas sin condescendencia, mues­
que en otros ámbitos— ver el conjunto, el bos­ tran un sentido del diálogo más auténtico que
que bien delineado, para no extraviarse irracio­ el de muchos blandos “irenistas” de hoy. Existe
nalmente entre los árboles que, no plantados por hoy entre los cristianos “ una especie de desazón,
nosotros, no sabemog ni cómo ni por qué apa­ de duda de si mismo, de derrotismo, difíciles de
recen, en función de qué necesidades, y que definir, que no son favorables a la creación,
terminan siendo sombras aterradoras para “con­
porque no se crea más que en un estado de sa-
servadores” o regalos miríficos para “repetido­
res” que con facilidad se creen “renovadores”. relación entre el Tercer Mundo y la Comunidad
Tener una buena perspectiva histórica evita as­ lud y de alegría”.
fixias, euforias o miedos, de distinto signo pero
Igualmente infantiles. La obra de Agea da pie A pesar de nuestras diferencias con Daniélou —él
para una fructífera discusión, en especial sobre no entiende el significado en la Iglesia de la
las relaciones entre filosofía y teología y entre relación entre el Tercer Mundo y la Comunidad
teoría y práctica (pastoral). Pues hoy muchos Nortatlántica— preferimos a quienes tienen la in­
separan fácilmente filosofía y teología y todavía teligencia de la fe, lejos de “ un cristianismo que
más teoría y práctica. Si el vicio del teoricismo se redujera a una moral humana perdiendo así
resulta una estructura ósea y aburrida, el pasto- lo esencial de su interés. No tenemos necesidad
ralismo librado a sí mismo, puede ser de colo­ de un profesor más de moral. Los hemos ten i­
rido delicuescente e invertebrado. Hay dos vicios do desde los comienzos del mundo y no han sal­
contrarios, no uno solo. vado Jamás a nadie. ...E x is t ir ya es ser amado.
Yo no existo más que en tanto cuanto soy e| ob­
Recomendamos vivamente esta introducción de jeto de un acto de amor. Yo estoy puesto en la
Egea. Es una perspectiva histórica bien propor­ existencia por esta voluntad de Dios que me quie­
cionada. Y da una información ordenada e in­ re, y ella me quiere, no por ella, porque no tie ­
teligente. ne ninguna necesidad de mí, sino por mí. El amor
de Dios no es el resultado de lo que es amable
en mí, como nuestro amor, sino la causa de lo
que es amable en mí. Dios no me ama porque
yo soy amable, sino que yo soy amable porque El
Jean Daniélou me a m a ... porque me ama, existo”.

EL FUTURO DE LA RELIGION Si Cristo viene a cumplir la voluntad del Padre


¿cómo separarlo del Padre? Sin la afirmación
Ed. E uroam érica radical de la trascendencia, carece de sentido la
Madrid, 1 9 6 9 inmanencia, anónima para siempre. El hombre
con el hombre, solos, es sólo la muerte.
A. M. F.
Más que sobre el futuro de la religión, es sobre
el futuro de la Iglesia Católica. Se trata de una
pequeña obra polémica, fervorosa, que toca va­
rios de los puntos más candentes de la situación Sister Sylvia Mary
de los católicos hoy. (Los enfrentamientos de la
fe, Religión y Cultura, El sentido de Dios, Cris­ NOSTALGIA DEL PARAISO
tologia y desmitificación, ¿quienes s°n hombres
libres? La Iglesia. Responsabilidad de los sacer­ E d . A riel. L ibros N opal
dotes, de los laicos). Conocida es por todos la B arcelon a, 1909
personalidad y trayectoria intelectual del P. Da­
niélou. Su pensam’ento interesa por muchas ra­
zones. Vayan sólo dos. En primer lugar, porque
encara con firmeza a varias corrientes “liquida- La acción humana está dinamizada por el ape­
cionistas” que hoy hacen estragos en el seno de tito del bien. Todo hombre, todo grupo social,
internos gracias a la acentuación de los mismos en miento de Cristo crucificado, de valentía hasta arries­
las sociedades subdesarrolladas— la que genera con gar esta existencia terrena por la voluntad de Dios,
naturalidad una ideología neo-liberal y neo-positivis­ es en la Iglesia lo suficientemente fuerte; o si la
ta de su seno. Son estos elementos ideológicos — y Iglesia, conservadora o progresista, tendrá al fin de
por ideológicos justificativos de un orden social— los cuentas que instalarse burguesamente en este mundo.
que se han colado en una Iglesia post-conc¡l¡ar desde Digo expresamente que veo la misma problemática
su realidad europea, por aggiornamento a1 las estruc­ en el sector conservador y en el progresista. Todos
turas culturales del mundo dominante de su encar­ nos hemos vuelto medianamente burgueses y todos
nación. Aquella fe que quería desligarse del elemen­ estamos muy lejos de la locura de la cruz, de la di­
to cultural religión se contamina espontáneamente de ferencia radical entre el cristianismo y un pensar y
éste. Su neoformulación — en las nuevas categorías una manera de vivir que no se basa en la fe, la es­
socio-culturales y filosóficas— , responde a los mitos peranza y el amor".
liberales y positivistas. Coopera así a la justificación
de su mundo. La conciliación de la fe y ese mundo ¿Una crítica que subraya de modo algo atrevido
se da así — como vimos— en el replanteo, revisión, los aspectos negativos de ias respuestas teológicas
e inseguridad total de la fe para mayor acomodo, dadas? Puede ser. . .; pero, . .¿no es en últim a ins­
arreglo y seguridad de ese mundo que no se cuestio­ tancia la negación, la crítica, el vaso previo y nece­
na, sino del que se parte. sario — aunque no suficiente— para trabajar en or­
den a una teología de y para nuestra situación la ti­
Sólo alguna mención de la guerra y el racismo noamericana?
abre un elemento de duda en la coherencia interna
de las respuestas teológicas. Los planteos abstractos Si el Tercer Mundo no ha aportado aún nada al
de revolución y violencia son sólo un apéndice agre­ pensamiento de la Iglesia se debe fundamentalmente
gado a los problemas capitales y, al fin de cuentas, a la situación de dependencia en que se encarnan
se refieren a otras sociedades. sus iglesias y que lleva a la pura importación de los
productos culturales tanto de la teología conservadora
como de la teología progresista europeas.

La emergencia histórica de los pueblos pobres, la


LA LEJANA LOCURA materialidad acuciante de sus problemas económicos
y sociales, su realidad política exige a sus iglesias
La crítica positivista de las ideologías desecha las abrir las puertas de la elaboración teológica a la irrup­
intranquilizadoras preguntas y cuestionamientos de la ción de ese, su mundo propio, y aventar toda tenta­
religión. "Racionalismo de responsabilidad limitada" tiva alienante de teologías idealistas.
— afirma Aranguren— que lim ita la mirada al hori­
La iglesia en América Latina debe tener bien pre­
zonte inmediato y sólo ofrece respuestas muy con­ sente que la Nación vivirá su propio y particular
cretas y bien determinadas. Pero guarda silencio, por proceso de secularización. Mucho más que como re­
no sentirse capaz, ante las cuestiones capitales de la sultado de la difusión de los sub-productos tecnoló­
existencia. gicos del mundo desarrollado — que generan y sus­
Permítasenos transcribir algunos párrafos muy ilus­ tentan el sector "m oderno" en el subdesarrollo— ,
trativos y claros de un artículo del P. Segundo: "No la secularización pasará por la integración de los pue­
es una casualidad rué el hombre occidental desarro­ blos y su toma de conciencia en la lucha de libera­
llado se vuelva pragmático, funciona!. Insensib'e- ción social e independencia nacional. He ahí el lugar
meníe pasó de la negación de intervenciones de Dios privilegiado de la reflexión teológica y del compro­
que pud;eran modificar el orden natu-al de les fenó­ miso de la Iglesia Latinoamericana.
menos, a la negación de cualquier intervención di­ América Latina, en su doble condición de inte­
vina en el mundo de los hombres, aunque fuera para grante del Tercer Mundo y patio trasero de la ci­
ayudar al hombre a preguntarse sobre el para qué de vilización occidental, está en condiciones de poder ir
lo que hace. ( . . . ) No es casualidad entonces que ampliando el marco y el contenido de la catolicidad
el para qué sea instintivamente relegado ( . . . ) Pre­ del pensamiento de la Iglesia.
cisamente cuando su pragmatismo es la última barre­
ra contra los para qué fundamentales que trastorna­ GC
rían su seguridad". Se encuentra sí a Dios en el se­
no de la realidad, pero funcional a ella; hasta se lle ­
ga a "m a ta rlo " para cortar de cuajo todo motivo de
inseguridad.
Desideologizados — en un mundo positivo que Clovis Lugon
anuncia el " f in de las ideologías"— reducida la doc­
trina a lo mínimo indispensable, católicos y protes­
tantes pueden darse de la mano sin recaer en pasa­ LA RÉPUBLIQUE DES GUARANIS
das discusiones. Desinstitucionalizados — en un m un­
do liberal, individualista— los católicos no se senti­ Les Jésuites au Pouvoir (1610-17 68)
rán con el lastre de estructuras "feudales" que los Col. Foi Vivante 125
separan de sus hermanos. Volvemos así a aquella ké-
nosis que se indicaba para la renovación de la Igle­ É conom ie e t H um anism e
sia. El mundo europeo ayuda con su "apote cultural" Étl. O uvrières
a la unidad de los cristianos al precio de costo del P aris, 1 9 7 0 ____
papel justificador, adaptativo, conservador, que debe
desempeñar la teología ecuménica. Qué cerca y qué
lejos se encuentra Rahner de llegar a una misma con­ El autor de "La République Communiste Chrétien­
clusión cuando afirma: "el verdadero y último inte­ ne des Guaranis" (Paris, Ed. Economie et Humanis­
rrogante sobre y a la Iglesia no es acerca de su teo­ me 1949) vuelve a publicar, después de 20 años,
logía romo ciencia abstracta, acerca de teología filo­ acerca de las comunidades guaraníes reunidas en un
sófica o filosofía teológica, sino el interrogante sobre extenso territorio sobre los ríos Paraná y Uruguay en
si la vivencia de una existencia religiosa de fe, de los 150 años que van de 1610 a 1768. Este nuevo
esperanza y caridad realmente maduras, de segui­ libro europeo viene a hacernos sentir la lamentable
falta de reflexiones latinoamericanas sobre un tema tarmente a España y Portugal. Es d ifíc il aventurarse
que es nuestro: el testimonio de originalidad en la por los caminos "d e lo que hubiera ocurrido s i". Pre­
organización social de las Reducciones. Pocas y hon­ ferimos llamar la atención al lector sobre la frágil
rosas excepciones, como por ejemplo el Fascículo 5 condición histórica de los pueblos débiles que se
de la Enciclopedia Uruguaya, titulado "L a Conquista atreven a iniciar un camino de autonomía económica
Espiritual" por A lberto Methol Ferré (Montevideo, y cultural que choca con los intereses de las potencias
1968) emergen aisladas en esta sensible laguna, y los vecinas. El margen de libertad real para las decisio­
capítulos del colombiano Indalecio Liévano Aguirre nes es muy estrecho, y tan importante es aprovechar
en "Los grandes conflictos sociales y económicos de firmemente lo que se puede hacer, como frenar con
nuestra historia" y del argentino Jorge Abelardo Ra­ igual firm eza lo que no se puede hacer. ¿Y qué es
mos (Historia de la Nación Latinoamericana). lo que puede y lo que no puede hacer el débil con­
trariando al fuerte? A falta de superioridad en la
Reseñemos brevemente algunos hechos caracterís­ fuerza, es necesaria una gran astucia. Pero en el
ticos de esas comunidades: propiedad común de ciu ­ caso de la "república guaraní", ni siquiera la famosa
dades, campos y ganados; trabajo obligatorio en jo r­ astucia jesuítica pudo evitar pasos en falso al "Estado
nadas de seis horas; educación prim aria obligatoria, tapón" entre España y Portugal (p. 2 5 ) , y todo acabó
universal y gratuita; vivienda gratuita para cada fa ­ en ruina y destrucción, sin posteridad y sin recupe­
m ilia; asistencia social asegurada para ancianos, v iu ­ ración posible.
das, huérfanos y enfermos; firm e desarrollo de las
artes, especialmente de la música, escultura y pintu­ Quienes vivimos hoy en América Latina y escu­
ra; mutua asistencia entre comunidades, sea para chamos cómo se habla hasta la saciedad de la "lucha
distribuir ciertos trabajos, sea para asistir proporcio­ por la liberación", del "m odelo cubano", de la "b a ­
nalmente a la formación de nuevas poblaciones; mo­ talla contra el im perialismo", de "encontrar nuestro
nopolio del comercio exterior, cuya balanza de pagos propio destino", etc., podremos hacer una provechosa
estaba equilibrada; aumento de población con pros­ lectura de este libro, que nos introducirá simultánea­
peridad constante en la agricultura y la ganadería, mente por una parte al esperanzado entusiasmo ante
en las artesanías y colonización de nuevas tierras; las posibilidades que ofrece una organización social
fuerzas militares suficientes para defender la autono­ humanista, y por otra a una precavida inteligencia de
mía contra todo intento de pillaje de los vecinos es­ los estrechos límites dados a la acción libre para rea­
pañoles o portugueses; industrias de la construcción, lizar ese intento y perpetuarlo.
astilleros para navegación fluvial, estancias modelos, Daniel Gil
industria textil aún p3ra exportar, fundición de hie­
rro y acero para las necesidades militares y civiles
más urgentes; no había uso de dinero, ni comer­
ciantes estables, ni intermediarios; cada grupo fam i­
liar recibía gratuitamente la comida y el vestido se­
gún el número de miembros; las mujeres estudiaban
y trabajaban, los niños de cinco años iban a una Lewis Mumford
guardería, y los preadolescentes eran orientados ha­
cia los oficios más adaptados a su ingenio; a u to ri­
dades y tribunales elegidos popularmente, aunque
bajo la autoridad moral del Cura, aplican leyes sim­
EL M IT O DE LA M A Q U IN A
ples, vigilan y sancionan benignamente. . . Otras ca-
racterírticas llamarán también la atención del inte­
resado en problemas eclesiales: esas comunidades v i­ E d. E in ecé
vieron sin llegar nunca a tener ni sacerdotes ni re li­ ltu en o s A ires, 1970
giosas salidos del pueblo guaran!, y sólo esporádicas
visitas del Obispo cada quince o veinte años; los
jesuítas organizaron así las comunidades guaraníes, y
su función rectora, de gran autoridad moral, perma­
neció siempre indiscutida e indispensable, hasta el Desde las intuiciones geniales del católico italiano
punto que una vez expulsados de América, las co­ Vico, con su "Ciencia Nueva" — que se proponía una
munidades guaraníes no pudieron mantener su in ­ interpretación orgánica del proceso histórico— ha
dependencia y sus características; sin clero propio, ido creciendo sin cesar el material empírico que se
sin re'igiosas, sin Obispo cercano, esas comunidades remonta a los orígenes del hombre y la hilación y d i­
vivieron sin embargo una vida cristiana pujante, ba­ ferencias de innumerables culturas. Y a la vez que
sada en una catequesis y liturgia adaptadas a la mo­ los "d a te s" que recogían las investigaciones se han
dalidad indígena. multiplicado casi infinitam ente, ha acrecido la nece­
sidad del hombre de ensamblarlos en conjuntos co­
La literatura reunida sobre el tema de las misiones herentes, es decir, regidos por principios rectores para
guaraníes ha sido siempre polémica'. Se habla de " r e ­ una interpretación unificada. Asi, desde el siglo
pública comunista cristiana", de "U topía realizada", X V III hasta hoy, se han levantado y deshecho nume­
de "teocracia", de "im perio jesuítico", de "re p ú b li­ rosas filosofías de la historia, con nombres señeros
ca de Platón", de "p rim itiv a comunidad cristia na ". . . que van desde Herder, Fichte y Hegel hasta Freyer,
Ese estilo polémico y apasionado, si por una parte Dawson, Weber, Toynbee, etc., en nuestros dias. Por
distorsiona los datos, por otra parte tiene la ventaja supuesto, M arx está entre ellos. Los "sociólogos", los
de darnos acceso a la realidad histórica con una ma­ "economistas", también, aunque rehusaran tal nom­
yor densidad existencial. También las pasiones hu­ bre: son filósofos de la historia vergonzantes en fu n ­
manas descubren las dimensiones de lo real, mostrán­ ción de una humildad "c ie n tífic a " que los llena de
donos los latentes intereses colonialistas, los temores soberbia, y les hace ¡nsconscientes de sus propios
a ser tenidos por revolucionarios, las perpiejidades presupuestos filosóficos generales que, de suyo, apun­
de la conciencia cristiana ante los problemas de la tan necesariamente hacia una visión orientada de la
violencia mercantil, jurídica, política, m ilitar. Clovis historia que quieren registrar. Y bien, Lewis M um ­
Lugon no oculta su admiración por las realizaciones ford es uno de los que más empecinadamente, en el
económicas y culturales de las Reducciones, y parece curso de su vida, ha intentado aprehender el sentido
reducir la explicación de su trágica desaparición a la y la procesualidad concreta de la historia universal.
falta de decisión de los jesuítas para enfrentar m ili­ Este norteamericano comenzó — ¡qué excelente ave-

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jnfoirm i

1 - hacia el gobierno
popular
2 - la votación de
setiem bre 4
3 - el asesinato del gral.
schneider
4 - la vía chilena
5 - unidad popular y
gobierno popular
€-ios comités de la unidad
popular
7 - la central única de
trabajadores
8 - la reforma agraria
^-política exterior
10-la iglesia
-c h ile : la esperanza y Eos
desafíos
romeo pérez

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HACIA EL GOBIERNO POPULAR

J.T L triunfo electoral de la Unidad Popular emerge de un proceso largo


1 ^ en luchas que, lejos de clausurarse ahora, habrá de conocer otras nue­
vas. Los adversarios todavía son poderosos y las dificultades a enfrentar
por el nuevo gobierno, inmensas. El proyecto del Chile nuevo —y la vo­
luntad de llevarlo adelante, pese a quien pese— surgen del seno de una
historia de masas cada vez más conscientes de su rol, básicamente dinami-
zadas por los dos grandes partidos marxistas, que aportaron el grueso de
votos que llevó a Allende a la presidencia de Chile.
A Volodia Teitelboim, del Comité Central del Partido Comunista, y a Aniceto
Rodríguez (Secretario General) y Adonis Sepúlveda, del Partido Socialista,
propusimos una suerte de rápida relectura de esta historia de la Unidad
Popular, a la luz de la coyuntura que celebramos y desde el ángulo de sus
respectivos partidos. Sus respuestas:

TEITELBOIM — El 4 de Setiembre en Chile no instalar allí humildes casas. . . Es una lucha a


triunfó sólo la vía electoral: sería una simpli­ menudo fertilizada por la sangre, una larga ca­
ficación decir eso. La verdad es que el pueblo de dena de masacres. Es la lucha de los obreros, la
Chile luchó al menos un siglo, dijo Allende, por lucha de los estudiantes, la lucha de los cam­
todas las formas, incluso en algunos momentos pesinos que incluso han llegado a tomar las
con contenidos diferentes, a través de la guerra armas en ciertos períodos de nuestra historia y
civil y teniendo que enfrentarse siempre con la han sido derrotados por una represión sangrien­
reacción. La nuestra es la historia de formas de ta. Pero el pueblo chileno, entre sus formas de
lucha diferentes y acumulativas. Las huelgas de lucha, usó también las elecciones. Para nosotros
muchos días, la toma de terrenos sin cultivar para ellas no son incompatibles sino complementarias
de las otras formas, unas y otras no se excluyen membresía es sin duda el primer partido obre­
entre sí, no pueden excluirse en un país que tiene ro, casi 100.000 si se incluye a la juventud. El
un congreso nacional que ha funcionado du­ Partido Socialista surgió en 1332, pero no por
rante 160 años y que también en cierto sentido una escisión sino por el movimiento del jefe de
es reflejo de 1a historia: comenzó como asam­ aviación Marmaduke Grove, que por 12 días
blea de notables, fue una especie de club aris­ creó una república socialista y luego fue enviado
tocrático durante el siglo X IX donde los ricos en exilio a la Isla de Pascua; él fundó el Par­
compraban sus asientos con su dinero y en con­ tido Socialista en 1933 y elegido senador por
secuencia nada debían al pueblo, hasta que con Santiago fue un símbolo de la voluntad de cam­
el nacimiento y el desarrollo, sobre todo, de las bios. Por entonces, el Partido Comunista salía
clases obreras chilenas, una de las clases más an­ de experimentar una persecusión muy fuerte por
tiguas en cuanto a su aparición en América La­ la dictadura de Ibáñez del Campo, del 27 al 31;
tina, las cosas comenzaron a cambiar. estaba deblitado, mientras el Partido Socialista
era fuerte, pero ya comenzaba a verse la nece­
—¿Cómo explica esta antigüedad? ¿Por qué en sidad de una unión popular en términos nuevos.
Chile antes que en otros países? En 1936 fue el Frente Popular, integrado por
fuerzas bien similares: Partido Radical, el más
—Como todos los países de América Latina, poderoso a esa fecha, Partido Socialista, Partido
Chile fue un país de economía agraria. Pero tam­ Comunista y Partido Demócrata. El Frente se
bién, a partir de la independencia, es un país mi­ impuso en el 38 y ello muestra una vez más que
nero. Por eso, la clase obrera, en sus formas el triunfo de la Unidad Popular no es debido
primitivas, comenzó a existir, sin organizarse, al azar. La dirección por entonces estaba en
desde largo tiempo atrás. La historia habla de manos del Partido Radical, compuesto por algu­
huelgas de mineros desde hace 130 años; Sar­ nos elementos reaccionarios y otros de avanza­
miento se refiere a una huelga que vió en la mina da. Comparados con él, los partidos obreros apa­
La Cocinera cuando vivía en Chile. Lo más im­ recían más débiles. El Frente Popular trajo para
portante es que a partir de la guerra del Pací­ Chile tres presidentes sucesivos, radicales los tres:
fico, con la conquista de las provincias del nor­ Pedro Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos, Ga­
te por el ejército chileno, el salitre — sobre lodo briel González Videla.
propiedad del Imperio Británico— creó una con­
centración obrera al atraer campesinos del sur Bajo la influencia de la guerra fría, la dirección
que viajaban en busca de trabajo al desierto de del Partido Radical, y sobre todo González Vi­
Atacama. Allí se formaron grandes fábricas con dela, traicionaron al pueblo. El Partido Comu­
decenas de miles de obreros chilenos que no nista fue puesto en la clandestinidad en Octu­
tenían relación con patronos chilenos sino con bre del 47, sufrió una cruel persecusión en nom­
extranjeros, con ingleses. En 1880 ya eran 40 bre de la así llamada “ley de defensa de la de­
mil obreros, y la conciencia antimperialista era mocracia”. Pero el Partido trabajó desde la clan­
ya muy fuerte. destinidad para rehacer la unidad popular. La
historia es larga. En el 32, el Partido Comunis­
La masacre más grande tuvo lugar en 1.907, en ta, desde la clandestinidad, proclamó la candi­
un conflicto con ingleses. Murieron de 2.000 a datura de Allende y sólo fue acompañado por
3.000 obreros por el hecho de descender, para un pequeño sector del Partido Socialista, mien­
sostener sus reivindicaciones, hasta el puerto de tras el Partido Socialista oficial proclamó a Ibá-
Iquique. En 1.912, a la par que se acentúa la ñez, el anterior dictador. Allende comenzó pues
crisis de la influencia política del anarquismo, su carrera allí, enfrentándose a Ibáñez. Los vo­
se produce la aparición del fundador del Par­ tos logrados en el 52 por él fueron ridículos:
tido Comunista, Emilio Recabarren. Obrero, re­ apenas 52.000. Pero Allende gusta decir que en
volucionario, se manifestó contra la primera esa campaña solitaria y aislada fue donde se co­
guerra mundial por imperialista, saludó la re­ menzó a sembrar el triunfo de la izquierda. En
volución rusa del 17 e incluso había celebrado ya el 58, la combinación que le apoyó fue ya más
él, personalmente, la del 5, fundó el movimiento amplia. Pero las dos fuerzas principales y casi
obrero y el Partido Socialista. Que en 1922, sin únicas eran, por ese entonces, el Partido Comu­
escisión, pasa a ser el Partido Comunista. Ello nista y el Socialista. Aún asi, obtuvimos un re­
explica las profundas raíces que los comunistas sultado inesperado: apenas 30.000 votos menos
tenemos en este país: ya pueden computarse unas que el candidato triunfante, que fue Alessandri.
cuatro generaciones de comunistas. Por ese El éxito sobrepasaba nuestros cálculos, y el mar­
tiempo, el partido era un 98% de integración gen de diferencia nos hizo ver que necesitába­
obrera. Ahora la composición no es la misma mos la presencia de otra fuerza. En el 64, Allen­
pero la mayoría de su miembros, más de la mi­ de obtuvo casi un millón de votos, pero Frei lo
tad, son obreros; también hay campesinos, gente derrotó apoyado no sólo por la democracia cris­
de la clase media, muchos intelectuales. Por su tiana sino también por la derecha. La concep-
ción de la unidad era ya para nosotros una con­ gobierno, no podría ser de un partido solo. El
cepción referida a todo el pueblo, unidad de la poder compartido es una filosofía permanente
clase obrera con ¡as capas medias decididas a del PC chileno. Porque no hay un partido que
participar en ¡a realización de los cambios de represente a todo el pueblo. Ello no obstante, las
estructura. En el Partido Radical se manifestaba similitudes revolucionarias son grandes entre los
una aguda lucha entre el ala derecha y la iz­ partidos. Somos hombres de principio pero tam­
quierda; esta última ganó desde años atrás y bién muy realistas, y para gobernar hace falta
adoptó en la última convención un programa so­ actuar según cierta situación táctica. Veinticinco
cial expulsando a los grandes duques que apro­ años atrás estuvimos muy apasionados por la
vechaban del partido para labrar su fortuna per­ idea del Partido Unico de la clase obrera, pero
sonal. Respecto del PDC, ya en el 6 í dijimos las condiciones no estaban maduras y fracasa­
que dentro de él había que distinguir dos alas, ron. Preferimos que las condiciones maduren.
puesto que se trataba en rigor de un partido No somos entusiastas de la atomización de los
pluripartidista, con su sector de derecha, la bur­ partidos pero reconocemos en Chile la tradición
guesía, pero también con gente de la clase me­ pluripartidista.
dia, intelectuales, pobladores, obreros, campesi­
nos. El desacuerdo del ala izquierda con Freí, al RODRIGUEZ — Lo ocurrido en el 70 no es el
no hacer éste la “revolución en libertad” que ha­ fruto del azar. Se justifica por el grado de de­
bía prometido, provocó el abandono del partido sarrollo que han alcanzado nuestras fuerzas po­
para formar el Movimiento de Acción Popular líticas y sociales. Una clase obrera madura, par­
Unitaria, el MAPU, ahora en la Unidad Popu­ tidos obreros con influencia en la masa, ya que
lar. Pero incluso hoy en el PDC hay mucha gente han contribuido a crear una conciencia colec­
de izquierda, y ello muestra que el proceso de tiva antimperialista, antioligárquica y antifeudal.
la Unidad Popular no está completo todavía. Es el fruto del entendimiento entre los dos par­
tidos básicos de la clase obrera, el PC y el PS,
—Unidad pluripartidista. que han tenido un frente único desde hace 13
años aproximadamente. Esta unidad no le ha he­
—Sí, la política de Unidad Popular que nosotros
cho perder a cada partido sus perfiles propios,
postulamos contempla la unidad de todos los que
incluso hemos llegado a discrepar públicamente
en Chile quieren hacer el cambio de estructuras
y la revolución que la situación chilena exige. ante cuestiones internacionales, como los casos
El pluripartidismo se encuentra en la sociedad de Hungría y Checoeslovaquia y a veces también
chilena. Y en la Unidad Popular también. Con sobre problemas de América Latina, y ante cues­
ello, nosotros obedecemos cierta tradición chile­ tiones internas. Pero esos criterios diferentes no
na. Respetamos la forma y cambiamos el con­ han significado jamás que se lesione la unidad
tenido. La UP no se formó en primer lugar en básica existente entre ambos jxirtidos. Y ahí está
torno a un candidato sino a un programa común. el fundamento histórico de la Unidad Popular.
La base de ese entendimiento fue un programa
— ¿Propio de ella, distinto al de sus componen­ común, un estilo político en la conducción de la
tes? campaña y la composición del gobierno: plu­
ral, con igual responsabilidad y con el mismo
-—El programa de la UP no es una copia del empeño en llevar adelante el programa. Antes
programa del PC. En su elaboración hubo dis­ de la elección del candidato a la presidencia se
cusión y aportaciones de los diversos partidos; suscribió un programa, un acuerdo sobre la con­
por ejemplo, en lo económico, el Partido Radical ducción y el estilo que habríamos de dar a la
aportó mucho. Puede decirse, en verda l. q::e en campaña, su lenguaje, sus ideas generales, un
este proyecto no hay nada que resulte contrario compromiso de gobierno compartido, pluralista,
al programa de cada una de las fuerzas que in­ donde ningún partido tendrá la hegemonía en el
tegran la Unidad Popular pero a la vez en él no gobierno ni habrá gérmenes de sectarismo.
se encuentra la totalidad del programa de cada
partido. En ese sentido es que corrcspon-le decir SEPULVEDA —- La UP misma resulta de la
que el programa de la UP contempla parcial­ convergencia de dos posiciones estratégicas en
mente el punto de vista del PC. No se trata de Chile, la del PC por un lado, la del PS por el
una claudicación de parle nuestra; simplemente, otro. Nosotros como partido mantuvimos por
que el programa PC no está completo en el de años nuestra política de Frente de Trabajadores.
la UP. Concretamente significa que en nuestro país el
— ¿Qué es lo que falta, entonces? proceso de revolución democrático burguesa no
cumplida por la burguesía nacional no puede ser
— Para el PC, el ritmo de la transformación de­ realizado sino por los trabajadores en el poder,
bería ser más rápido. Y la reforma agraria, más lo que implica que no se ha de detener en ese
radical. Pero nosotros siempre pensamos que el proceso democrático burgués sino que se une
¡arrollamos con varias raíces. La concepción teó­ de la clase obrera, una conducta y una práctica
rica de la posibilidad de realizar una revolución revolucionarias, y una campaña electoral conce­
democrático burguesa y nuestra, apoyando a bida como parte del progreso social de la lucha
distintos sectores de la burguesía nacional en de clases en el país. Habíamos tenido una discu­
programas avanzados significó, en cada etapa, sión muy grande con los radicales. Pero el lla­
una frustración para las masas. Y con González mado fue del PC y del PS, de modo que que­
Videla culminó con un desastre. Después, el re- dara sentada desde el comienzo esta base hege-
formismo de la Democracia Cristiana que, como mónica de los partidos obreros. Fue así un lla­
movimiento burgués, fue más avanzado que el mado del FRAP a las otras fuerzas.
de los radicales, llevó a varias medidas que ayu­
daron a movilizar campesinos y no los frenaron. El nuevo gobierno chileno —aseguró el presi­
Pero también afirmó la impotencia de este re- dente Allende en su conferencia de prensa al
formismo. Todo esto nos indujo a concluir que día siguiente de recibir el poder •—no es un go­
no podíamos avanzar sino en enfrentamiento so­ bierno unipersonal sino “de cuatro partidos y
cial con partidos dirigidos por la clase obrera dos movimientos”. Entre estos últimos, sin duda
que tuvieron como efe fundamental una política el más significativo es el MAPU (Movimiento
de lucha de clases. Tuvimos la posibilidad de de Acción Popular Unitario), cuya historia es
aplicarla en el 58 postulándonos independiente­ mucho más breve que la de los dos grandes par­
mente, con Allende como candidato, y en el 61 tidos marxistas.
repitiendo la experiencia: la postulación de Allen­
de era del PS y el PC. Nuestra posición no era Tal como la presentó el actual ministro de Agri­
la de concebir la lucha del 64 como simplemente cultura, JACQUES CHONCHOL en su informe
electoral sino utilizar el proceso electoral para al primer congreso nacional del movimiento,
desalar el proceso social. Significó un gran mo­ (Octubre 30) :
vimiento, fuimos un movimiento de masas ex­
traordinario que obligó a la reacción a unirse La lucha social del pueblo chileno tiene ya uno
con el imperialismo: todos los medios se con­ larga historia. Ella está unida al desarrollo de
centraron en Chile y el movimiento popular dio nuestra nacionalidad y de nuestra democracia
una batalla prácticamente en concepción demo- en el presente siglo y es la auténtica continua­
crático-burguesa y con una política a la defen­ dora de la lucha patriótica del siglo pasado por
siva. Se hizo mucho por diluir, y esos pasos hacer de Chile una república independiente de
nuestros nos llevaron a la derrota sin atenuantes toda dominación extranjera.
ni perspectivas, porque centramos el trabajo en
la lucha electoral. Nos defendimos sin atacar. La necesidad objetiva y urgente de cambiar la
sociedad capitalista en nuestro país se formuló
— ¿Cómo marchó la alianza con las otras fuer­ ya, con suficiente claridad, en las elecciones pre­
zas hasta llegar a la integración actual de la sidenciales de 1.964, que tuvieron el carácter de
Unidad Popular? un enfrentamiento de clases, donde el FRAP y
en parle la DC expresaban esta necesidad de
-—Nosotros siempre entendimos fundamental la efectuar cambios fundamentales en la sociedad
alianza con el PC pero, mientras, hablábamos chilena.
de la necesidad de constituir un ¡rente revolu­
cionario ubicando en él a todos los que están Debemos recordar que, no obstante su carácter
dispuestos a un planteo anticapitalista y a la heterogéneo y contradictorio, la DC definió, en
revolución concreta, a cambiar el sistema capi­ 1963, la revolución chilena como democrática,
talista. La línea del PC era la de la amplitud anti-oligárquica y antiimperialista. Concordante
de fuerzas superestructurales políticas, una suma con esto planteó en Abril de 1.964, en la llamada
de fuerzas políticas; decían que después de per­ Tercera Declaración de Millahue: “El Gobierno
der en el 58 y el 64 necesitábamos sumar más de Freí pondrá término al poder del dinero acu­
fuerzas para ganar. Nosotros dijimos que el pro­ mulado y de los privilegios que tal poder engen­
blema no era cuantitativo sino cualitativo; de dra en el control por una minoría de los medios
lo contrario, nos exponíamos a quedar en ma­ de producción, del precio del trabajo humano,
nos de la burguesía. Fue una larga disputa, el de los artículos de consumo, de la banca, del
PS durante una fase quedó solo, queríamos pri­ crédito y de todos los recursos de la nación”.
mero la unidad PC-PS y luego ampliarla hacia El candidato Eduardo Freí aseguró que los tra­
aquellos sectores que estuvieren dispuestos a una bajadores tendrían una participación muy im­
actitud revolucionaria. Todo esto culminó en que portante: “. . . se incorporará a los trabajadores,
nosotros, el PS, planteamos las bases fundamen­ a través de sus propias instituciones a las enti­
tales para la IIP. Ellas hacen un programa re­ dades representativas de la producción y el co­
mercio en sus varias ramas, a fin de que expre­ un reformismo capitalista. Era inevitable por
sen, ante los organismos superiores del Estado, otra parte, que esto se tradujera en el interior
el interés integral de la actividad respectiva”. del Partido en un conflicto entre sus sectores
Y en la aludida declaración de Millahue se con­ de derecha e izquierda. Lo cierto es que él se
firmaba esta participación de los trabajadores: inició ya a mediados de 1.965 y que en Agosto
“En el Gobierno de Erei el principal instrumento de 1.966, en el Segundo Congreso Nacional de
para modificar las estructuras económico-socia­ PDC, asumía formas nítidas.
les del país y, al mismo tempo, el factor más
importante del plan de desarrollo integral de la Aquellos de nosotros que militábamos en el PDC
comunidad chilena será el trabajador organizado libramos una larga y dura batalla dentro de él
a través de sus sindicatos, gremios, cooperativas para obtener una rectificación política en tér­
o asociación. Nuestra revolución consistirá en minos de una apertura a la izquierda y de la
dar al trabajador organizado una influencia de- adopción de una vía no capitalista de desarrollo.
cisva y el rango más elevado ante los poderes Nada de lo cual se obtuvo.
públicos y ante la sociedad”.
Es de este proceso de contradicción y lucha in­
El programa contenía, además, una serie de re­ terna del PDC, que nace, finalmente, el MAPI],
formas muy importantes: Reforma Agraria, en Mayo de 1969, al desechar el partido la línea
de la unidad popular y tomar la del llamado
Constitucional, Urbana Reforma de la Empresa,
Tributaria, Minera, Bancaria y de las Sociedades “camino propio”, provocándose de esta suerte
nuestra renuncia a sus filas.
Anónmas, etc.
Lo cierto es que ante las primeras medidas adop­ El MAPU nace con un resuelta decisión de im­
tadas y la presentación de algunos proyectos, es­ pulsar la unidad del pueblo, la lucha de las ma­
pecialmente la reforma de la propiedad y la re­ sas y el socialismo.
forma agraria, se generó una fuerte resistencia El 18 de Mayo de 1969, al formarse el MAPU,
empresarial y derechista que amenazaba con la junto con reafirmar nuestras posiciones, expli­
deserción de la empresa privada y las graves camos claramente la tarea que nos proponíamos
consecuencias que traería para la economía del emprender. Dijimos entonces: “El camino reco­
país, exigiendo a la vez toda clase de garantías rrido, las luchas libradas, los fracasos experi­
y seguridades. Esta actitud logró influir pode­ mentados, nos enseñan una lección que no esta­
rosamente en el gobernó DC y en los sectores mos dispuestos a olvidar, que hemos aprendido
dominantes del PDC, encontrando un ambiente duramente. No hay política revolucionaria, no
muy receptivo. hay cambios en la conducción del país, si el pue­
El éxito relativo de las cifras e índices del de­ blo no está unido; si sus fuerzas más avanzadas
sarrollo económico y social durante los dos pri­ no asumen solidariamente la tarea revoluciona­
meros años de gobierno también fue usado por ria”.
este sector para embotar el sentimiento de re­
chazo al sistema capitalista pretendiendo, inclu­ Pero la unidad popular, que proclamamos hoy
so, hacer creer que la revolución consistía en el día nuestra primera tarea, no es nuestro último
logro de ciertas metas de tipo cuantitativo. objetivo. Queremos la unidad de lodos los que
están por cambios de fondo, por sustituir el sis­
El predominio del sector de derecha de la DC tema capitalista, porque aspiramos a hacer la
se produjo, pues, desde el primer instante. Ello revolución en Chile. La Unidad Popular es el
iba a significar que en definitiva el proceso de instrumento revolucionario para construir en
cambios planteado por la DC no pasaría de ser Chile una sociedad socialista y comunitaria.

2 _______________________________________

LA VOTACION DE SETIEMBRE 4

ÓMO ganó Allende el primer lugar en las elecciones presidenciales?


¿C ¿Por un efectivo crecimiento de las fuerzas de izquierda? ¿0, más bien,
por la división de sus adversarios?
RODRIGUEZ — Un sector de periferia electo­ ces, que Tomic sacara votos a la derecha, pero
ral del Partido Radical se desplazó de hecho no tantos como para asegurarse esa posición.
hacia el alessandrismo. Por eso no recogimos el Nosotros teníamos que salir primeros o segun­
porcentaje total del PR. Los sectores inmaduros dos para imponer a Allende por las buenas o las
de la izquierda tampoco estuvieron con nosotros: malas; pero si salíamos segundos, el primero
elementos sueltos, que al ver que perdimos en tenía que ser Alessandri.
el 58 y el 64 pensaron que también íbamos a
perder ahora. El más alto porcentaje de votan­ CHONCHOL — El triunfo de la Unidad Popu­
tes nuestros se registró en los sectores proleta­ lar el 4 de Setiembre se produce en las condi­
rios y en la juventud chilena, sin desdeñar la ciones de un crecimiento general de las fuerzas
presencia de una inmensa mayoría de intelectua­ del pueblo en el mundo. Crecimiento en número,
les. A ellos se agregaron los sectores de mayor en organización, en conciencia propia, lo que
conciencia de la clase media. Ahora, las bases determina una extensión a todos los ámbitos de
sociales y materiales de la derecha van a ir dis­ sus ideas, sus valores, su poder. Crecen las fuer­
minuyendo día a día. Hasta el triunfo nuestro,
zas de los pueblos de Asia, Africa y América
contaban con todos los instrumentos de poder: Latina que luchan por su emancipación nacio­
los económicos, la banca, la radio y la prensa,
nal y social. El mundo socialista se desarrolla
el dominio sobre la tierra. Tenían un peso que y su influencia aumenta.
no guardaba relación con su fuerza real. Ahora
cambian las relaciones de clase. Al destruir el
latifundio, los monopolios y la banca privada, En todas partes la irracionalidad del ca­
y al desalojar al imperio, las bases anteriores pitalismo se acentúa. Cada vez atrae más sobre
se debilitarán y aumentará la preponderancia sí la repulsa de los hombres honestos. La ju­
de la clase mayoritaria, la trabajadora, que ele­ ventud se radicaliza y asume la lucha de la nueva
vará sus niveles de participación real en el pro­ sociedad contra la vieja, a veces con heroica im­
ceso. paciencia. Los sectores medios, en gran parte
socializados ya en su trabajo y forma de vida,
se vuelven hacia la izquierda.
SEPULVEDA — Nosotros ganamos no sólo por
nuestra política sino por los errores de los ad­
versarios. Nosotros no aumentamos la votación. El imperialismo ya no puede aplastar a los pue­
Tenemos un 30% : quiere decir que el resto de blos sin enormes dificultades y riesgos. Ni en
las fuerzas integrantes de la UP no aportaron Vielnam, ni en Cuba, ni en otros lugares ha
más del 5%. ¿Qué nos llevó al triunfo, enton­ podido imponer su voluntad ni aún recurriendo
ces? El hecho de que los adversarios se dividie­ a su poder armado. Importantes sectores cristia­
ran como obedeciendo a una circunstancia muy nos, aún del clero, se radicalizan y presionan
particular del momento. El rejormisrno de la sobre la propia Iglesia. Es el crecimiento del po­
Democracia Cristiana creó una pugna muy ás­ der de las fuerzas populares, de las fuerzas so­
pera con los sectores reaccionarios del país. Hi­ cializadas, el que determina la revolución, aun­
zo difícil el entendimiento político. Hirió la piel que no necesariamente la “circunstancia” revo­
de la oligarquía. No resolvió problemas nacio­ lucionaria, la que puede originarse a raíz de
nales, agravó problemas de la agricultura. To- problemas de muy diversa índole y de factores
mic habló un lenguaje más radical que la UP contingentes.
y eso le enajenó la derecha; a su vez, él no po­
día entenderse con la derecha porque en ese En Chile, en los últimos años, ha crecido la or­
caso se le iban las bases. Al mismo tiempo, la ganización y el poder de las fuerzas obreras y
derecha política creyó resucitar a través de Ale- campesinas, de los trabajadores en general. Ha
ssandri, sin duda un hombre con gran arrastre seguido un curso acelerado la radicalización de
individual. Por él se explica que la derecha tu- la juventud, lo que se advierte especialmente
vera tantos votos. Sobrio, no politiquero, reta en la juventud estudiantil y universitaria. Se ha
a medio mundo y manda al diablo a quien quie­ hecho más evidente la impotencia del capitalis­
re. Todo eso le gusta a la gente. Con ese arras­ mo para resolver los problemas de las grandes
tre, el viejo se sintió muy arrogante, y ello im­ masas y del subdesarrollo. El subdcsarrollo ha
pidió que los sectores “sensatos” de la derecha sido la gran preocupación mundial de los últi­
—sensatos, digo, porque saben bien cómo defen­ mos 10 o 15 años. Pero el subdesarrollo aumen­
der sus intereses— impusieran fórmulas más ta. En nuestro Continente la Alianza para el
sutiles de asegurarse el triunfo. Nuestra táctica Progreso se reveló incapaz de alterar el curso de
fue además llevada a tres bandas. Si Tomic sa­ este proceso. Fracasó su “rejormisrno” y su “de-
lía segundo estábamos liquidados porque en ese sarrollismo”. Algunos de sus más fervientes apo­
caso la derecha lo apoyaría para elegirlo presi­ logistas no atinan hoy sino a lamentarse de que
dente en el congreso pleno; hacía falta, enton­ su mayor contribución fue la de despertar ex-
fue derrotada en el debate interno. Pero a la
Después del ocaso de ¡a Alianza para el Pro­ vez le era imposible entenderse con la derecha,
greso los norteamericanos han quedado sin po­ salvo que tal entendimiento se produjera en tor­
lítica para América Latina. El pragmatismo ca­ no a su propio candidato Radomiro Tomic, co­
rece de mitos para embaucar a nuestros países mo ocurrió en 1964 con Frei. Pero ahora no
y de ahí que no dispongan ya, no digamos de fue así, debido principalmente a que la dere­
una respuesta seria sino ni siquiera de una re­ cha hasta el último momento, estuvo conven­
ceta para nuestros problemas. Lo cual ha con­ cida que su candidato, Jorge Alessandri sería
tribuido también a liberar nuestras propias fuer­ el ganador seguro de la elección. Además, es­
zas. Y la izquierdización de importantes secto­ ta vez el candidato de la DC no era del agra­
res de las capas medias se ha producido tnm do de la derecha como el de 1964.
bién entre nosotros. Era muy importante desa­
tar las fuerzas de izquierda que estaban aprisio­ El ario 1964, después del “liaranjazo” perdie­
nadas en los partidos de centro. Fue lo que se ron a tiempo la seguridad del triunfo con Ju­
llamó por nosotros “romper la ambigüedad para lio Darán y prefirieron ponerse a salvo frente
unir al pueblo”. Ello se logró no del todo pero a la posibilidad cierta de Allende, apoyando
sí en una medida suficiente como para inclinar a Frei. Pero ahora, no dudaban del triunfo de
la balanza en favor de las fuerzas populares y Alessandri. Su optimismo, alimentado por las
obtener el gran triunfo del 4 de Septiembre. encuestas, fue lo que los perdió.
La Unidad de Izquierda, la Unidad Popular,
pudo alcanzar este triunfo histórico que com­ Sólo el 4 de Setiembre en la tarde se dieron
prueba la validez de esta política. Ello fue po­ cuenta del histórico error en que habían incu­
sible porque las fuerzas de izquierda de nues­ rrido. La promesa posterior de Alessandri de
tro país y las fuerzas sociales del pueblo, a tra­renunciar si era elegido por el Congreso Pleno
vés de su propia experiencia, habían adquirido con el fin de provocar una nueva elección en
la madurez necesaria para comprender la impor­ que él no postularía, fue el reconocimiento de
tancia decisiva de la Unidad y por eso, a pesar que se habían equivocado, que estaban arrepen­
de algunas dificultades naturales, como por ejem­ tidos y que prometían enmendarse apoyando
plo, la definición de un programa común y luego a la DC con la nueva elección que proponían.
la elección del candidato, la unidad fue más Pero esta maniobra increíble de deleznable po­
fuerte que estas dificultades y se sobrepuso a litiquería, de fraude constitucional y de burla
ellas. El triunfo del 4 de Septiembre fue el triun­
al pueblo no pudo prosperar por los graves
fo de la unidad del pueblo, concebida como una riesgos de trastorno social y político que envol­
unidad amplia y a la vez revolucionaria. vía y la poca acogida encontrada en el ánimo
público que, como es habitual en Chile, recono­
Sin embargo, la legítima satisfacción de la vic­ ció de hecho como Presidente a quien resultó
triunfador en las urnas.
toria no debe impedirnos un análisis frío de cir­
cunstancias. La verdad es que la relación de fuer­
zas en esta oportunidad no ha sido fundamen­ La victoria del pueblo no ha podido ser es­
talmente distinta a la del 1964. Fueron más bien camoteada. Demasiado tarde se ha venido a
determinadas circunstancias las que cambiaron. dar cuenta la derecha de que sólo repitiendo el
La principal de ellas fue el optimismo casi irra­ esquema de 1964 habría podido otra vez evitar
cional que Alessandri despertó en la derecha, el triunfo de Salvador Allende.
impidiendo que se produjera la alianza de fuer­
zas que llevó al poder a Eduardo Freí en 1964. En la América Latina de hoy se desarrollan am­
Decimos esto no para disminuir el valor del pliamente las fuerzas populares y ello hace ine­
triunfo popular sino para tener conciencia de vitable la ruptura del sistema. El movimiento
su real dimensión y hacer claridad en una ma­ social presiona de mil modos sobre las viejas
teria en que cualquier error se paga muy caro. estructuras y la revolución se abre paso con
Es notorio que la contradicción interior del distintas modalidades. Cuba, Perú y Chile, ca­
PDC impone de hecho una rigidez en su polí­ da cual por su propio camino, están viviendo
tica que le impide aliarse tanto con la derecha procesos de transformación revolucionaria de
como con la izquierda. A lo más puede aceptar profundos alcances.
EL ASESINATO DEL GRAL. SCHNEIDER

(JANDO a la tarde del miércoles 4 las FF. AA. desfilaron ante el nue-
^ vo presidente en el hemiciclo del Parque Cousiño, un crespón de luto
sobre cada pabellón recordaba el asesinato, por grupos de la ultraderecha,
del comandante en jefe del ejército chileno. Soldado y mártir, dice y repite
de él el presidente Allende. La cruenta maniobra de la derecha se ha vuel­
to contra ella misma alistando en la defensa del orden constitucional —
que ahora es el orden de la UP— a las FF. AA. enteras. Sublevarse contra
Allende representarla, para cualquier militar bien nacido, traicionar la me­
moria del camarada de armas, y bien se encarga de recordarlo ahora la
izquierda, con una insistencia significativa.

Lo dijo el propio Presidente Allende en su discurso del Estadio Nacional

Chile inicia su marcha hacia el socialismo sin Permítaseme, en esta solemne ocasión, rendir
haber sufrido la trágica experiencia de una gue­ en su persona, el reconocimiento de nuestro
rra fraticida. Y este hecho, con toda su gran­ pueblo a las Fuerzas Armadas y al Cuerpo de
deza, condiciona la vía que seguirá este Gobier­ Carabineros fieles a las normas constituciona­
no en su obra transformadora. les y al mandato de la Ley.

La voluntad popular nos legitima en nuestra Este episodio increíble que la Historia registra­
tarea. Mi gobierno responderá a esta confianza rá como una guerra civil larvada que duró ape­
haciendo real y concreta la tradición democrá­ nas un día, demostró una vez más la demencia
tica de nuestro pueblo. criminal de los desesperados. Ellos son los re­
presentantes, los mercenarios de las minorías
que, desde la Colonia, tienen la agobiante res­
Pero en estos sesenta días decisivos que acaba­
ponsabilidad de haber explotado en su provecho
mos de vivir, Chile y el mundo entero han sido
egoísta a nuestro pueblo; de haber entregado
testigos, en forma inequívoca, de los intentos
nuestras riquezas al extranjero. Son estas mi­
confesados para conculcar frudulentamente el
norías las que, en su desmedido afán de perpe­
espíritu de nuestra Constitución; para burlar la
tuar sus privilegios, no vacilaron en 1891 y no
voluntad del pueblo; para atentar contra la eco­
han titubeado en 1970 en colocar a la nación
nomía del país y, sobre todo, en actos cobar­
ante una trágica disyuntiva.
des de desesperación, para provocar un choque
sangriento, violento, entre nuestros conciuda­
danos. Fracasaron en sus designios antipatrióticos. Fra­
casaron frente a la solidez de las instituciones
Estoy personalmente convencido de que el sa­ democráticas, ante la firmeza de la voluntad po­
crificio heroico de un soldado, del Comandan­ pular, resuelta a enfrentarlo y a desarmarlo
te en Jefe del Ejército Rene Schneider, ha sido para asegurar la tranquilidad, la confianza y
el acontecimiento imprevisible que ha salvado la paz a la nación, desde ahora bajo la respon­
a nuestra Patria de una guerra civil. sabilidad del poder popular!
LA VIA CHILENA

l A conquista del poder político mediante elecciones por un frente ma-


yoritariamente marxista que lleva a la presidencia a un marxista notorio
y promete mantener vigentes en Chile los mecanismos de la democracia
representativa, el pluralismo y el pluripartidismo ¿qué significado tendrá den­
tro del proceso de la liberación latinoamericana? ¿qué validez alcanza a la
luz del marxismo? ¿qué representa frente a la vía de acción directa que
otros han abierto dentro de América Latina?

ALLENDE (en el Estadio Nacional): Ya es Nuestra herencia es una sociedad sacrificada


tiempo de decir que nosotros los pueblos sub- por el desempleo que lanza masas crecientes
desarrollados fracasamos en la historia. de la ciudadanía a la cesantía forzosa y a la
marginalidad, masas que no son un fenómeno
Fuimos colonias en la civilización agrario-mer- de superpoblación como dicen algunos, sino las
cantil. multitudes que testimonian, con su trágico des­
tino, la incapacidad del régimen para asegu­
Somos apenas naciones neo coloniales en la ci­
rar a todos el derecho elemental al trabajo.
vilización urbano-industrial.
Nuestra herencia es una economía herida por
Y en la nueva civilización que emerge, amena­
la inflación, que mes tras mes, va recortando
za continuar nuestra dependencia. el mísero salario de los trabajadores y redu­
Hemos sido los pueblos explotados. Aquellos ciendo a casi nada, cuando llegan a los últimos
que no existen para si, sino para contribuir a años de su vida, el ingreso de una existencia
la prosperidad ajena. de privaciones.

¿Y cual es la causa de nuestro atraso? Por esta herida sangra el pueblo trabajador de
Chile, costará cicatrizarla, pero estamos segu­
¿Quién es responsable del subdesarrollo en que ros de conseguirlo, porque la política económi­
estamos sumergidos? ca del Gobierno será dictada, desde ahora, por
los intereses populares.
Tras muchas deformaciones y engaños, el pue­
blo ha comprendido. Nuestra herencia es una sociedad dependiente,
cuyas fuentes fundamentales de riqueza fueron
Sabemos bien, por experiencia propia, que las enajenadas por los aliados internos de grandes
causas reales de nuestro atraso están en el sis­ empresas internacionales. Dependencia económi­
tema. ca, tecnológica, cultural y política.
En este sistema capitalista dependiente que, en Nuetra herencia es una sociedad frustrada en
el plano interno opone las mayorías necesita­ sus aspiraciones más hondas de desarrollo au­
das a minorías ricas y en el plano internacio­ tónomo. Una sociedad dividida, en que se nie­
nal opone los pueblos poderosos a los pobres ga a la mayoría de las familias, los derechos
y los más costean la prosperidad de los menos. fundamentales al trabajo, a la educación, a la
Heredamos una sociedad lacerada por las de­ salud, a la recreación y hasta a la misma espe­
sigualdades sociales. ranza en un futuro mejor.

Una sociedad dividida en clases antagónicas de Contra todas estas formas de existencia se ha
explotadores y explotados. alzado el pueblo chileno. Nuestra victoria fue
dada por la convicción, al fin alcanzada, de que
Una sociedad en que la violencia está incorpo­ sólo un gobierno auténticamente revolucionario
rada a las instituciones mismas, que condenan podría enfrentar el poderío de la clase domi­
a los hombres a la codicia insaciable, a las más nante y al mismo tiempo, movilizar a todos los
inhumanas formas de crueldad e indiferencia chilenos para edificar la República del Pue­
frente al sufrimiento ajeno. blo Trabajador.
Esta es la gran tarea que la Historia nos entre­ cional y en las normas políticas fundamentales
ga. Para acometerla, les convoco hoy, trabaja­ surgen los antagonismos y contradicciones en­
dores de Chile, sólo unidos hombro a hombro tre las clases, esto ocurre en forma esencialmen­
todos los que aman esta Patria, los que creen en te política. Nunca ha roto nuestro pueblo esta
ella, podremos romper el subdesarrollo y edi­ línea histórica.
ficar la nueva sociedad.
Las pocas quiebras institucionales fueron siem­
Vivimos un momento histórico, la gran trans­ pre determinadas por las clases dominantes.
formación de las instituciones políticas de Chi­
Fueron siempre los poderosos quienes desen­
le. El instante en que suben al poder, por la
cadenaron la violencia, los que vertieron la san­
voluntad mayoritaria, los partidos y movimien­
gre de chilenos, interrumpiendo la normal evo­
tos portavoces de los sectores sociales más ne­
lución del país. Así ocurrió cuando Balmaceda,
gados.
consciente de sus deberes y defensor de los in­
Si nos detenemos a meditar un momento y mi­ tereses nacionales, actuó con la dignidad y el
ramos hacia atrás en nuestra Historia, los chi­ patriotismo que la posteridad ha reconocido.
lenos estamos orgullosos de haber logrado im­
Las persecusiones contra los sindicatos, los es­
poner la vía política por sobre la violencia.
tudiantes, los intelectuales y los partidos obre­
Esta es una noble tradición. Es una con­
ros, son la respuesta violenta de quienes de­
quista imperecedera. En efecto, a lo largo de
fienden privilegios.
nuestro permanente combate por la liberación,
de la lenta y dura lucha por la igualdad y por Sin embargo, el combate ininterrumpido de las
la justicia, hemos preferido siempre resolver los clases populares organizadas ha logrado impo­
conflictos sociales con los recursos de la per- ner progresivamente el reconocimiento de las
suación, por la acción política. libertades civiles y sociales, públicas e indivi­
duales.
Rechazamos, nosotros los chilenos, en lo más
profundo de nuestras conciencias, las luchas Esta evolución particular de las instituciones en
}raticidas. Pero sin renunciar jamás a reivin­ nuestro contexto estructural, es lo que ha per­
dicar los derechos del pueblo. Nuestro escudo mitido este momento histórico en que el pueblo
lo dice: “Por la razón o la f u e r z a P e r o dice asume la dirección política del país.
primero por la razón.
Las masas en su lucha para superar el sistema
Esta paz cívica, esta continuidad del proceso capitalista que las explota, llegan a la Presiden­
político, no es la consecuencia fortuita de un cia de la República integradas, fundidas en la
azar. Es el resultado de nuestra estructura so­ unidad popular y en lo que constituye la mani­
cio-económica, de una relación peculiar de las festación más relevante de nuestra Historia: la
fuerzas sociales que nuestro país ha ido cons­ vigencia y el respeto de los valores democráti­
truyendo de acuerdo con la realidad de nues­ cos, el reconocimiento de la voluntad mayori­
tro desarrollo. taria.

Ya en nuestros primeros pasos como país so­ Sin renunciar a sus metas revolucionarias, las
berano, la decisión de los hombres de Chile y fuerzas populares lutn sabido ajustar su actua­
la habilidad de sus dirigentes, nos permitieron ción a la realidad concreta de las estructuras
evitar las guerras civiles. chilenas, contemplando los reveses y los éxitos
no como derrotas o victorias definitivas sino
Ya en 1845, Francisco Antonio Pinto escribía como hitos en el duro y largo camino hacia la
al General San Martín: “Me parece que noso­ emancipación.
tros vamos a solucionar el problema de saber
cómo ser republicanos y continuar hablando la Sin precedentes en el mundo, Chile acaba de
lengua española”. Desde entonces la estabilidad dar una prueba extraordinaria de desarrollo po­
institucional de la República fue una de las lítico, haciendo posible que un movimiento an­
más altas de Europa y América. ticapitalista asuma el poder por el libre ejerci­
cio de los derechos ciudadanos.
Esta tradición republicana y democrática, llega Lo asume para orientar el país hacia una nue­
así a formar parte de nuestra personalidad, va sociedad, más humana, en que las metas úl­
impregnando la conciencia colectiva de los chi­
timas son la racionalización de la actividad eco­
lenos. nómica, la progresiva socialización de los me­
El respeto a los demás, la tolerancia hacia el dios productivos y la superación de la división
otro, es uno de los bienes culturales más signi­ en clases.
ficativos con que contamos.
Desde el punto de vista teórico doctrinal, como
Y, cuando dentro de esta continuidad institu­ socialistas que somos, tenemos muy presente
cuáles son las fuerzas y los agentes del cambio La miseria y el atraso generalizado dificultan
histórico. Y, personalmente, se muy bien, para el dinamismo de las instituciones políticas y
decirlo en los términos textuales de Engels, que: el fortalecimiento de las organizaciones popu­
lares.
“Puede concebirse la evolución pacífica de En la medida que en Chile no se dan, o no se
la vieja sociedad hacia la nueva en los paí­ den, estos factores, nuestro país, a partir de sus
ses donde la representación popular concen­ tradiciones, dispondrá y creará los mecanismos
tra en ella todo el poder, donde, de acuerdo que, dentro del pluralismo apoyado en las gran­
con la constitución, se puede hacer lo que se des mayorías, hagan posible la transformación
desee, desde el momento en que se tiene tras radical de nuestro sistema político.
de sí a la mayoría de la nación”.
Este es el gran legado de nuestra historia. Y es
también la promesa más generosa para nuestro
Y este es nuestro Chile. Aquí se cumple, por fin,
futuro. De nosotros depende que sea un día
la anticipación de Engels.
realidad.
¿Cual será nuestra vía, nuestro camino chile­
RODRIGUEZ — Para nosotros se trata de se­
no de acción para triunfar sobre el subdesa­
guir ahora un camino táctico, la unificación de
rrollo ?
las fuerzas populares, y estratégico, hacer po­
Nuestro camino será aquel construido a lo lar­ sible el cumplimiento del programa de la UP
go de nuestra experiencia, el consagrado por para ganar el poder real destruyendo las vie­
el pueblo en las elecciones, el señalado en el jas estructuras, de manera que puedan echarse
programa de la Unidad Popular: las bases de una nueva sociedad para llegar al
socialismo. Lo haremos sin necesidad de par­
El camino al socialismo en democracia. tido único ni de milicia popular. Cuba repre­
Pluralismo y libertad. senta un factor dinámico que alertó a todas las
corrientes revolucionarias del Continente con
Chile reúne las condiciones fundamentales que, un aporte en verdad inavaluable. Hizo ver a
utilizadas con prudencia y flexibilidad, permi­ América Latina que el imperio no era invenci­
tirán edificar la sociedad nueva, basada en la ble: a pesar del cerco, ahí está, creciendo, la
nueva economía. revolución cubana. Luego esa revolución creó
una conciencia nueva en las generaciones jó­
La Unidad Popular hace suyo este lema no
venes. Pero cada país tiene su camino propio
como una consigna, sino como su vía natural.
para el socialismo, y nosotros ni importamos
Chile, en su singularidad, cuenta con las ins­ el de otros ni intentamos exportar el nuestro.
tituciones sociales y políticas necesarias para En el grueso de América Latina no hay, es cier­
materializar la transición del atraso y de la de­ to, otro camino que la vía armada. Por eso se­
pendencia al desarrollo y a la autonomía, por ría falso comparar la situación chilena con las
la vía socialista. otras. Aquí hubo un desarrollo democrático, una
gran lucha de masas, permanente. En otras par­
La Unidad Popular es, constitutivamente, el ex- tes, en cambio, notamos la ausencia de parti­
ponente de esta realidad. Que nadie se llame a dos vigorosos y solamente hay vanguardias muy
engaño, los teóricos del marxismo nunca han pequeñas que crecerían con el tiempo. En las
pretendido, ni la historia demuestra que un condiciones nuestras, hablar de lucha armada
partido único sea una NECESIDAD en el pro­ sería aplicar un esquema falso; tan falso como
ceso de transición hacia el Socialismo. exportar a otros países la vía nuestra. Desde
luego, así como la revolución cubana fue una
Son circunstancias sociales, son vicisitudes po­ dinámica para toda América Latina, la chilena
líticas, internas e internacionales, las que pue­ va a estimular los otros movimientos revolucio­
den conducir a esta situación: narios. Pero nuestras bases materiales son dife­
La guerra civil, cuando es impuesta al pueblo rentes que en Cuba. En Cuba es la economía
como única vía hacia la emancipación, conde­ agraria, en Chile se da un estadio de desarro­
na a la rigidez política. llo industrial y económico bastante avanzado
dentro de la calidad de países en subdesarrollo
La intervención foránea en su afán de mante­ en que nos situamos también nosotros. Las ba­
ner a cualquier precio su dominación, hace au­ ses materiales nuestras son más favorables que
toritario el ejercicio del poder. las que encontraron los cubanos en su caso.
UNIDAD POPULAR Y GOBIERNO POPULAR

I A alianza electoral de cuatro partidos y dos movimientos que llevó a


la presidencia a Allende reúne fuerzas heterogéneas tanto por su tex­
tura ideológica cuanto por su relevancia numérica. Logrado el poder polí­
tico, ¿habrá de mantenerse la unidad popular como alianza de gobierno?

TEITELBOIM. — Hay documentos muy impor­ cual triunfó la posición de Rodrigo Ambrosio,
tantes: el Programa, las Medidas Inmediatas, elegido por unanimidad secretario general, quien
y el Pacto. Este último es un contrato público forma abierta. Luego otra cosa podría ser con­
entre el Presidente y los partidos y movimien­ siderada también el congreso del MAPU en el
tos de la UP. De allí que pueda asegurarse sustentó la tesis de que el MAPU debía con­
que, en grandes términos políticos, el Presiden­ tribuir a consolidar el triunfo de la UP frente
te trabajará de acuerdo con la UP. a la posición de ultraizquierda que pasó a ser
minoritaria entre los jóvenes.
RODRIGUEZ. — Hay una firme, clara volun­
tad de mantener la UP como un frente unido. Todo esto indicaría que varias de las contra­
Para ello contamos con una dirección nacional dicciones internas de los partidos y movimientos
política integrada en la cúspide por los repre­ que conforman la UP podrían superarse. So­
sentantes de partidos y movimientos que segui­ bre todo en lo que respecta a posiciones tácti­
rán en contacto con el Presidente. Este trabajo cas dentro de una estrategia común de lucha
colegiado es fundamental. Hacia abajo, se man­ anticapitalista y antiimperialista. Con todo, una
tendrá la unidad requerida mediante los CUPS consolidación más definitiva del bloque de la
en barriadas, talleres, fábricas. . . La perspecti­ UP necesitaría un apoyo y participación im­
va de un partido único en cambio no aparece portante de las masas del pueblo para quienes
próxima. Porque entendemos, los dos grandes las divisiones, resquemores y aún la búsqueda
partidos marxistas, que es conveniente seguir de posiciones favorables en la distribución de
individualizando la política de cada cual.. responsabilidades gubernativas no tienen ma­
yor significación. Esto queda reflejado en la
ARROYO [Sacerdote jesuíta, ingeniero agró­ unión y alegría de militantes de distintos par­
nomo (1951), doctorado en economía en Iowa tidos y movimientos de izquierda en la noche
(1959), con estudios de Filosofía en Montreal del triunfo del 4 de Setiembre. Allí no había
y de Teología en Lovaina, redactor de “Mensa­ distinción entre comunistas, socialistas, radica­
je” y VÍSPERA]. Naturalmente que aún es de­ les, mapusistas, y aún militantes populares par­
masiado prematuro para una respuesta más fun­ tidarios de Tomic se unieron para celebrar el
damentada, pero algunos indicios señalan que triunfo contra la derecha y el capitalismo.
hay posibilidades de una consolidación en el go­
bierno de lo que fue una unión electoral. Indicios — ¿El gabinete, en tu opinión, sería un buen
como la posición que han asumido los grupos indicio de la unidad en el gobierno?
que algunos llaman de ultraizquierda. Me re­
fiero específicamente al MIR y sus tomas de —Sí, me parece un signo positivo. El gabinete
posición en la revista “Punto Final” y su cam­ parece quizás tener menos figuras espectacula­
bio de posición ya manifiesto en la última eta­ res — la excepción sería un Chonchol, un Vus-
pa de la lucha electoral y sobre todo después covic— pero refleja más la formación de un
del triunfo de Allende en que apoyando el pro­ gobierno que integra diversos partidos de iz­
grama de la UP manifiesta sin embargo la ne­ quierda. Podría también señalarse que los pues­
cesidad de vigilancia para defender el triunfo tos técnicos como son por ejemplo los cargos
electoral de las maniobras de la burguesía y el directivos de ODEPLAN (Oficina de Planifica'
imperialismo. Asimismo, la actitud de apertura ción Nacional), Corporación del Cobre, etc., han
manifestada por el gobierno a través del Minis­ sido ocupados por técnicos de izquierda aunque
tro del Interior José Toha a raíz de una peti­ no pertenecientes o afiliados a un partido. Esto
ción de declaración de amnistía para los presos significa que ha primado la elección por motivos
políticos de izquierda; acaba de responder en funcionales sobre los intereses de los partidos.
—Otra cuestión pendiente, íntimamente conexa gos ha habido partidos “grandes” y partidos y
con la primera: ¿cuál es la relación real entre movimientos “chicos”, eso corresponde al ma­
ese centro de poder que forma el presidente con yor poder que tienen por ejemplo el Partido Co­
su gabinete y el otro, de índole pluripartidista munista y el Partido Socialista seguido del Par­
también, pero de integración paritaria, que es tido Radical y dejando al MAPJJ, al Partido So­
el famoso “comando político de la UP” ? cial Demócrata y al API en una situación desfa­
vorable a ese respecto. Esto se refiere a una
— Esa es una pregunta bien fregada. Yo creo que evaluación de su respectivo poder electoral, el
depende un poco eso de los mismos partidos, de cual probablmente será reevaluado en las próxi­
los cuales algunos son más centralizados en sus mas elecciones municipales de Marzo entrante.
decisiones políticas, y por lo tanto tendrán en
ciertos casos más influencia sobre las decisio­ —En las cuales sin embargo MAPU y API, por
nes tomadas por sus ministros de gobierno. ser movimientos y no partidos, estarán ausentes.

—Pero en ese caso se trataría de la influencia -—Otro factor que debe tomarse en cuenta es la
de un partido determinado, no de la que ejer­ influencia y autoridad personal del compañero
cería el comando pluripartidista como tal. Presidente Allende. A juzgar por los aconteci­
mientos de las últimas semanas se podría qui­
— También en el comando hay predominancia zás augurar que aunque el régimen de la UP
de hecho, de algunos partidos. Creo que no es no será “presidencial”, con todo su personalidad
mera coincidencia que en la distribución de car­ tenderá a imponerse en muchos casos.

LOS COMITES DE LA UNIDAD POPULAR

O ASES, populares del triunfo han sido los ya famosos CUPs, (Comités
* * de la Unidad Popular), esparcidos por todo el país, en fábricas, fun­
dos, poblaciones, oficinas, escuelas, a impulso de los militantes de par­
tidos y movimientos de izquierda. El programa de gobierno de la Unidad
Popular los entiende no sólo como organismos electorales sino también como
intérpretes y combatientes de las reivindicaciones inmediatas de las masas.
Sobre todo, destaca el programa que ellos habrán de prepararse para ejer­
cer el Poder Popular. Pero ¿de qué manera? ¿Qué vínculos tienen con el
gobierno? ¿Y con las bases sindicales?

RODRIGUEZ. — Los CUPs son la base orgá­ — ¿Y cómo funcionan?


nica que explica el triunfo. Hay unas 15.000
unidades de base, que se organizaron en pocos — La democracia de los comités es real, y noso­
meses; una red de bases indispensable. tros les asignamos un rol fundamental en el
nuevo Chile. No los quisimos llamar “de defen­
Hay que reconocer que todavía falta darles una sa” porque no son sólo defensivos, sino de par­
organicidad mayor. ticipación. Así por ejemplo en una población,
el CUP debe participar en cumplimiento del
TE1TELBOIM. — Los CUPs, muy importantes,
programa UP en esa zona; en cada barrio hay
convocan al trabajo conjunto no sólo a miem­
cuatro o cinco para la luz, la electricidad, el
bros de los diversos partidos y movimientos que
agua, el pavimento, las escuelas, el servicio so­
integran la Unidad Popular sino también a gen­
te que no tiene partido alguno. Se trata de una cial, incluso para lograr que allí haya policía.
concepción de bases muy amplias y los CUPs son Sus autoridades tendrán voz en el gobierno mu­
verdaderamente organismos pluripartidistas. Hayt nicipal: la Junta de Vecinos, un órgano demo­
claro, regiones donde los del PC son mayoría, crático que llega hasta la Intendencia y que va
en otras los del PS, en otras los del PR, en otras a resolver los diversos problemas que se pre­
izquierdistas sin partidos... En general puede senten. Igualmente en los lugares de trabajo, por
decirse que en los CUPs de gente muy pobre hay ejemplo los problemas que tengan que ver con
muchos PC. las huelgas: cada vez que se daban antes había
un abismo entre obreros y patrones, los obreros tro de los organismos como los sindicatos y
no escuchaban, casi siempre se llegaba a la huel­ otros. De ahí que la CUT seguirá siendo impor­
ga; ahora esperamos que los CUPs puedan tra­ tante.
bajar junto con los sindicatos para evitar huel­
gas. Desde luego, la huelga es un derecho sagra­ —Aquí en tu casa, en la calle Rossini esquiná
do del trabajador, pero esperamos que sea la Club Hípico, en una población obrera, del po­
excepción y no la norma, porque ahora, con el puloso barrio San Miguel, la “comuna roja” de
Gobierno Popular, los trabajadores tendrán una Santiago, ¿dónde se encuentra el CUP? ¿quién
participación mayor. lo formó? ¿quiénes lo integran actualmente?
— El CUP de este barrio funcionó en el período
—No entiendo bien cuál será el rol de los sin­ electoral en el local de la célula comunista in­
dicatos en relación con los CUPs. Parecerían tegrado por vecinos del barrio, hombres y mu­
converger en áreas comunes. jeres de varias edades, principalmente iniciado
— Los sindicatos serán reforzados por el traba­ por miembros del Partido Comunista predomi­
jo de los CUPs, puesto que en los CUPs se in­ nante o más organizado en el barrio, pero con
tensificará la aplicación del programa de la UP. participación de otros partidos de izquierda y
El sindicato tendrá intervención en la produc­ de gente independiente. Funcionó bastante bien
ción. La maduración política se incrementará: en el período electoral, sobre todo en los últimos
fíjese que hubo obreros del cobre que votaron meses, logrando movilizar a los vecinos hacia
por Alessandri porque se sintieron como privi­ las concentraciones electorales, y también estu­
legiados, en función de sus salarios altos, ame­ diando aspectos del programa de la UP. Sin
nazados por la UP, de acuerdo a esa imagen te­ embargo me parece que esto fuera una caracte­
rrible de nosotros que impuso la derecha. rística algo generalizada, el CUP ha perdido
impulso después de la elección. Se habría cum­
ARROYO. — En el programa de la UP se pone plido así solamente su acción en la fase electo­
énfasis en que sólo “la acción unitaria y com­ ral pero no estaría realizando lo que es más im­
bativa de las fuerzas trabajadoras podrá rom­ portante dentro de esta idea del comité o del
per las actuales estructuras y avanzar en la ta­ poder popular, subrayada por el programa. Se
rea de su liberación”. Por eso se constituyen los verá en adelante si priman los intereses partidis­
CUPs para estimular y orientar la movilización tas a nivel de las masas populares en que cada
del pueblo de Chile, “articulados en cada fábri­ partido o movimiento trata de ganar adeptos y
ca, fundo, población, oficina o escuela por los hacer una acción separadamente o si triunfa una
militantes de los movimientos y los partidos de idea más unitaria en que estos CUPs serían co­
izquierda e integrados por esa multitud de chi­ mo ¡a correa transmisora de las aspiraciones del
lenos que se deciden por cambios fundamenta­ pueblo hacia las esferas gubernativas y de toma
les”. El mismo programa señala que los CUPs de decisión política y al mismo tiempo mecanis­
no serán solamente organismos electorales. “Se­ mo de participación popular en que el pueblo
rán intérpretes y combatientes de las reivindi­ pueda críticamente hacer su aporte y poner sus
caciones inmediatas de las masas y sobre todo exigencias. Resulta quizás algo fácil comparar
se prepararán para ejercer el Poder Popular”. esta acción posible y deseable de los CUPs con
Podría inferirse de lo anterior que los CUPs rem­ la de los guardias rojas de la revolución cultural.
plazarían en la práctica a los sindicatos, orga­ —Suponiendo que todos los CUPs funcionaran
nizaciones vecinales y otros organismos en que en plenitud y con regularidad, ¿quedaría toda­
se integra el pueblo, y que actualmente están re­ vía por resolver su peso global dentro del pro­
conocidos por la ley. Sin embargo, las aclara­
ceso desde algún órgano que a escala nacional
ciones hechas por el mismo presidente Allende
los expresara, coordinándolos e integrándose por
muestran que los comités de la UP no deben su­
representaciones de las bases?
plantar a éstos sino más bien deben estimular
su acción para hacerla más efectiva en la satis­ — Me parece que no es necesario y aún que no
facción de las necesidades del pueblo, y al mis­ sería coherente la existencia de un organismo
mo tiempo movilizar al pueblo políticamente ha­ que representase a los CUPs. En verdad éstos
cia el cambio de estructuras. En otras palabras, están representados por distintos partidos políti­
estos comités tendrían sobre todo una acción de cos y movimientos de izquierda, y en sí son el es­
concientización política para sus miembros, los bozo de un posible partido único revolucionario
cuales realizarían una acción impulsadora den­ que lograse superar las divisiones de la izquierda.
LA CENTRAL UNICA DE TRABAJADORES

P L lunes 2 de Noviembre, en vísperas de la toma de mando, el presi-


^ dente de la CUT (Central Unica de Trabajadores), Luis Figueroa, tomó
la palabra en un homenaje a los delegados de centrales sindicales extran­
jeras. Al anunciar el apoyo irrestricto al gobierno no dejó de clarificar que
la CUT mantendría su independencia como centro sindical tanto respecto
de los patronos y de los partidos políticos como del propio gobierno. ¿Qué
rol cabe asignarle, entonces, a la CUT dentro del régimen que se ha puesto
en marcha?

ARROYO. — Bueno, en primer lugar, la CUT activa del país, aunque se han hecho progresos
no es un gran centro de poder, pues hasta aho­ notables en los últimos años en que se han agre­
ra no ha tenido en forma suficiente una política gado a ella gremios como el de los empleados
que represente autónomamente a los trabajado­ particulares y también de campesinos. Ahora
res. Hay muchas razones, entre ellas su propia bien: si bajamos de los centros a las bases, nos
debilidad, pues la unidad que se ha logrado pe­ encontramos con que el peligro de este tipo de
nosamente y con altos y bajos a través de cerca organización algo superestructural es alejarse del
de 40 años de historia — en ciertos períodos han obrero de base, sobre todo el de pequeñas in­
existido dos centrales de trabajadores, una de dustrias o de actividades marginales que son
influencia comunista y otra de influencia socia­ quizás los que pueden dar más dinamismo revo­
lista— es relativamente débil: hay bastante hete­ lucionario en su lucha reivindicativa. Precisa­
rogeneidad, tanto en la composición política, con mente el programa de la UP recalca la partici­
predominancia comunista y socialista, sobre to­ pación de las masas en el gobierno y al parecer
do comunista, como en las confederaciones y fe­ éste proyecta realizarlo sobre todo a través de
deraciones representadas, varias de las cuales, la CUT. Resta por ver en qué forma concreta
sobre todo las más grandes, como la del cobre, esta participación se hará en los distintos niveles
tienen un poder quizás mayor que el de la mis­ de decisión, comenzando por la fábrica y hasta
ma CUT. Además, la CUT no representa a to­ llegar a los organismos públicos nacionales co­
dos los trabajadores, especialmente a los llama­ mo son CORFO, el Banco Central, los organis­
dos marginales. Según algunos estudios, su re­ mos de reforma agraria, etc.
presentación no alcanzaría el 40% de la fuerza

LA REFORMA AGRARIA

1 AS dos líneas más destacadas de la administración Frei parecen haber


' sido la puesta en marcha de la reforma agraria y una política inter­
nacional de clara entonación latinoamericana y por eso mismo molesta a
Washington. Sobre el primer punto, el Gobierno Popular hereda una vasta
realización que ha introducido modificaciones sensibles en el agro chileno.
La propia presencia de Jacques Chonchol al frente del Ministerio de Agri­
cultura parece marcar a la vez la continuidad (fue él uno de los técnicos
más destacados del proyecto democristiano, durante los primeros años del
gobierno Frei), y la ruptura (también fue Chonchol uno de los disidentes
de la DC que, fundando el MAPU, se insertaron en la UP). ¿Qué evaluación
corresponde hacer de lo ya realizado por la DC? ¿Qué innovaciones deberá
aportar la UP?
ARROYO. — Sin duda que la reforma agraria 25.000 favorecidos por tierras hasta ahora son
ha sido una de las realizaciones más positivas principalmente inquilinos de hacienda, categoría
de la administración Freí. El programa de la De­ que constituye sólo una pequeña parte del sector
mocracia Cristiana buscaba corregir el grave es­ asalariado y del campesinado sin tierras. El in­
tancamiento de la producción agrícola pero tam­ dividualismo del antiguo inquilino de hacienda
bién trataba de alcanzar un objetivo social. Una en muchos casos no habría variado. A juzgar por
evaluación somera de la labor realizada desde su rechazo frecuente de la empresa cooperativa
W64 permite afirmar en la práctica que la po­ comunitaria como forma de tenencia, su contra­
lítica del gobierno ha dado más importancia al tación de otros asalariados sin derecho a recibir
objetivo económico que al redistributivo y so­ tierras, la falta de dinamismo de las asociacio­
cial. Más aún, si este objetivo económico se ha nes de asentados, su débil vinculación con las
logrado, no ha sido tanto en las tierras redistri­ otras confederaciones campesinas más comba­
buidas por CORA a los campesinos sino parado- tivas.
jalmente en las explotaciones capitalistas grandes
—Algunos interpretan los resultados electorales
que se han modernizado como resultado indi­
en las provincias agrícolas como francamente ad­
recto de la reforma agraria. En efecto, la redis­
versos al candidato deinocristiano. ¿Se confirma
tribución de tierras no ha alcanzado la meta ini­
así una vieja tradición? ¿O más bien ese re­
cial de hacer 400.000 nuevos propietarios en seis
chazo del PDC responde a una decepción nueva,
años. CORA ha logrado incorporar algo más de
provocada por deficiencias en la realización de
3.000 familias al proceso, de las cuales una par­
los planes de reforma agraria?
te ha recibido ya títulos de dominio después de
dos o tres años de “asentamiento” en que CORA ■
— Los resultados electorales son difíciles de in­
y los campesinos trabajan al fundo expropiado terpretar. Resulta claro que Tomic fue derrotado
en forma de sociedad agrícola. por Alessandri en la mayoría de las provincias
agrícolas de la zona central donde la reforma
—¿Podrías precisar un poco más el régimen de agraria fue más activada. Sin embargo, Allende
los “asentados” ? también obtuvo buena votación en esas mismas
—Bueno: el fundo expropiado es trabajado en provincias, llegando a triunfar en varias de ellas.
sociedad entre CORA y los antiguos inquilinos Sería aventurado concluir que los asentados vo­
del fundo — que pasan a ser así los “asenta­ taron más bien por Alessandri que por Tomic y
dos”— por un período provisorio de dos o tres que la fuerza de Allende en el campo provino
años, después del cual la sociedad se disuelve y de algunos sectores de asalariados agrícolas y de
se transfiere el dominio de la tierra a una em­ campesinos minifundistas y sin tierra que care­
presa cooperativa o a los mismos campesinos en cen de empleo permanente.
forma de propiedad familiar o también en for­ La situación que estaba describiendo se puede
mas mixtas entre ambas. explicar, creo, proponiendo tres hipótesis sobre
los resultados de la reforma agraria chilena.
Los resultados económicos de los asentamien­
tos mostrarían — porque aún no se han hecho —Primera hipótesis.
avaluaciones completas— que ha habido cierto
aumento de la producción, sobre todo en el ru­ — La primera dice que no habiendo contribuido
bro de cultivos anuales, sin que esto tenga im­ en la medida pretendida a constituir un nuevo
pacto apreciable en el conjunto de la produc­ sistema de tenencia centrado en las unidades
ción nacional. Por lo demás, la renlabilida i de cooperativas de producción, permitió sin embar­
las inversiones relativamente cuantiosas del go­ go acelerar la transformación del fundo o ha­
bierno en la reforma agraria, es cuestionable cienda tradicional en explotaciones capitalistas
económicamente, pues de aplicar esos fondos de modernas en correlación con el surgimiento de
otra manera en otros sectores de la economía sus un sector industrial y de servicios ligados a la
retornos para el país podrían haber sido ma­ agricultura. La acción redistributiva de CORA,
yores. aunque cuantitativamente restringida, afectó con
todo a los latifundios de familias tradicionales
Pero la reforma agraria no perseguía fines sola­ en posesión de las tierras más fértiles del valle
mente económicos y por eso conviene preguntarse central. Esto tuvo un valor simbólico y un efec­
si los asentamientos han cumplido su cometido to psicológico condicionante sobre los terrate­
de concientizar al campesino para que asuma un nientes cuyas tierras no fueron expropiadas al
papel activo y solidario en la agricultura y en inicio. No hay que olvidar que el gobierno Frei
lo social. Los resultados sociales resultan aún además de la reforma agraria promulgó una ley
más difíciles de evaluar que los económicos, de­ de sindicalización agrícola menos publicitada que
bido a las diferencias existentes entre las dis­ permitió al gobierno sobre todo a través de
tintas zonas de la reforma agraria y aún entre INDAP, el organismo dirigido por Jacques
asentamiento y asentamiento. Notemos que los Chonchol, promover efectivamente la organiza­
ción sindical: de las tres confederaciones cam­ mano de obra, y contribuyó a aumentar aún más
pesinas que hoy día afilian a más de 100.000 el número de campesinos de la agricultura mar­
asalariados, la mayor es la dependiente de ginal. La misma modernización permitió conso­
INDAP, seguida por la de filiación comunista - lidar una distribución desequilibrada del ingreso
socialista y una tercera que reunió a movimientos en favor de los que trabajan en las empresas
campesinos promovidos anteriormente por la capitalistas y efectuar una transferencia de la
Iglesia. Este movimiento sindical creció rápida­ secular explotación del peón de hacienda —aho­
mente y los conflictos se multiplicaron astronó­ ra mejorado económicamente junto con el ase
micamente. La ley sindical, al permitir la nego­ lado— hacia el minifundista y a los trabajado­
ciación colectiva de pliegos de peticiones no res no permanentes (voluntarios y aforinos) cu­
sólo a nivel comunal sino aun provincial, per­ yas aspiraciones crecientes al consumo y a la
mitió a los sindicatos ejercer una presión con­ participación se ven así frustradas. En efecto,
siderable sobre los dueños de fundos ineficien­ si algunos son beneficiados por la reforma agra­
tes que, o modernizaban sus haciendas, o tenían ria, hay muchísimos más que no logran tierra;
que retirarse de la agricultura. Lo cual va acom­ si otros obtienen salarios más altos en empre­
pañado al surgimiento de un gremialismo em­ sas tecnificadas, y pueden constituir sindicatos
presarial — permitido por la misma ley de sindi- para defender sus intereses, hay cuatro veces más
calización— con una linea ideológica desarro- asalariado con empleos esporádicos o ce­
llista. Los empresarios tecnifican sus empresas santes sin posibilidad de hacer valer sus
para escapar a la expropiación por causa de derechos. Pero los que son incorporados a un
abandono o de ineficiencia y para aumentar la nivel de vida algo más elevado, aunque sean una
productividad que permite absorber costos más minoría, crean en la mayoría expectativas de
altos de insumos, salarios y leyes sociales y tam­ ascenso que al no ser satisfechas desembocan en
bién para competir como empresas privadas tensiones y conflictos. De hecho, resulta claro
contra la empresa “estatizada” por CORA. que la política del gobierno no se orientó a ayu­
dar a la pequeña agricultura, salvo acciones más
—Sería éste un efecto indirecto.. . ¿o acaso in­ bien aisladas de organismos estatales como IN-
tencional? DAP y SAG, la cual continúa postergada y que
— Indudablemente que en el gobierno demócra­ hoy debe cargar además con los inquilinos y asa­
ta-cristiano subsistieron muchas ambigüedades lariados desplazados de la empresa moderna.
ideológicas que en este caso de la reforma agra­

—Tercera hipótesis, Conzalo.
ria fueron más notorias. Tanto CORA como so­
bre todo INDAP, mientras estuvo bajo la direc­ — La tercera hipótesis señala que este proceso de
ción de Chonchol, tuvieron una posición más modernización-marginalización señalado produ­
revolucionaria. Pero el gobierno no sólo impulsó ce una nueva configuración de las fuerzas so­
la reforma agraria a través de estos organismos ciales en agricultura. Surge al menos en forma
sino a través de otros, sobre todo del sector eco­ incipiente un proletariado rural entre los obre­
nómico, CORFO, Banco del Estado, etc., e im­ ros sindicalizados del fundo que entra en pug­
pulsó una política de créditos y de asistencia na contra los empresarios agrícolas capitalistas
técnica que favorece en gran medida a la em­ que a su vez se organizan en torno a la defensa
presa mediana y grande en desmedro del pe­ de sus intereses y con una nueva ideología plan­
queño productor. Más aún, la política de mejo­ tean que el problema del agro no es uno de lu­
ramiento de precios agrícolas que efectuó el go­ cha de clases sino al contrario de lucha secto­
bierno Frei y que en la práctica resultó incom­ rial contra la ciudad que, con la complicidad de
patible con su política anti-inflacionista, afectó gobierno y políticos, acapara injustamente los
más desfavorablemente al pequeño monoproduc- beneficios del desarrollo. Existen también los
tor de trigo, producto cuyo precio tiene mucha subproletariados agrícolas, marginados de los
incidencia en el costo de la vida y por lo tanto beneiieios sociales, principalmente asalariados
es fijado por el gobierno. no permanentes en las grandes explotaciones
— ¿Es tiempo ya de pasar a la segunda hipó­ agrícolas y que forman el sector más numeroso
tesis? y deprimido de la población agrícola activa. Se
confunden con los anteriores los que trabajan
— La segunda hipótesis de interpretación es que en condiciones precarias la pequeña agricultu­
el proceso de modernización descrito más arriba ra con subempleo crónico, escasa participación
genera dialécticamente un proceso de margina- en el crédito y la asistencia técnica; aunque al­
lización. En la agricultura chilena esto se puede gunos sostienen que éstos constituían el grupo
constatar por el subempleo creado en las empre­ más abierto al cambio social, sin embargo no
sas que se modernizan. La tecnijicación siguió cuentan con organización gremial efectiva. Una
pautas tecnológicas y modelos organizativos de última categoría, y hasta ahora al margen de la
países capitalistas desarrollados, ahorrativos de lucha sindical, son los asentados de la reforma
agraria, que aunque organizados en una confe­ algunos casos la pequeña propiedad privada fa­
deración nacional no han tenido participación ac­ miliar y también dejando abierta la posibilidad
tiva en el proceso conflictivo protagonizado por de la existencia de explotaciones estatales. Res­
los asalariados permanentes de los fundos Apro­ pecto a los agricultores, a los terratenientes ac­
letariado rural) y no mantienen vinculaciones tuales, se garantizará una reserva probablemen­
orgánicas con el resto del movimiento campe­ te menor que la contemplada por el gobierno
sino. Más aún: se observó en los asentamientos, Freí de 80 hectáreas de riego básicas como má­
especialmente en algunas zonas, una tendencia ximo. El tercer elemento novedoso de esta polí­
creciente de parte de estos asentados a contra­ tica de reforma agraria es la creación de
tar mano de obra asalariada entre la población organismos regionales cooperativos y también
agrícola sin trabajo permanente en los fundos. de crédito y la creación de una serie de empre­
Esta situación estructural posiblemente lleve en sas verticales orientadas a desarrollar específi­
alguna medida a los asentados a identificar sus camente algunos rubros por ejemplo de expor­
intereses gremiales con los grandes empresarios tación (vinos, maderas, conservas, frutas). Yo
y sería la explicación de por qué el candidato creo que el éxito de la reforma agraria y el pro­
Tomic tuvo baja votación campesina en las úl­ grama de la UP dependerá en última instancia
timas elecciones. de que el programa de la reforma agraria es­
tará menos centrado en el sistema de asentamien­
—Miremos hacia el futuro inmediato. ¿Qué lí­ tos demasiado costoso y lento en esta segunda
neas básicas propone la UP en materia de re­ etapa y pondrá más énfasis en cooperativas re­
forma agraria? gionales y organismos que socialicen el crédito,
la comercialización y la agro-industria. Depende­
— Están contenidas en las veinte medidas agrí­ rá en última instancia de una participación y
colas complementarias al programa de la UP. un apoyo decidido de los sindicatos y organi­
Básicamente propone una aceleración y profun- zaciones campesinas que den respaldo político al
dización de la reforma agraria. La medida más gobierno. Esto supondría que las distintas cate­
sobresaliente es la creación de los consejos cam­ gorías que forman las fuerzas sociales campe­
pesinos a nivel provincial y nacional que aseso­ sinas deberán superar sus contradicciones, por
rarán al gobierno en la realización de la refor­ ejemplo entre el proletariado y los asentados y
ma agraria y de la política agrícola. Estarán in­ la pequeña agricultura, en torno a los grandes
tegrados por los elementos más representativos intereses de clase que a largo plazo permitirán
de las organizaciones obreras. Otro elemento in­ resolver los problemas serios de desempleo, de
teresante de la política de reforma agraria es que mala distribución del ingreso, que generan ni­
ésta no será realizada más expropiando fundos veles de vida muy bajos e injustos para una
aislados sino será tomando un área, por ejemplo gran parte del campesinado. Sólo así se logrará
una provincia entera, transformando totalmente un aumento de producción que al mismo tiem­
la estructura de la tenencia de la tierra. Se con­ po incorpore a los sectores rurales hasta ahora
templan diversas formas de tenencia poniendo marginados al consumo de bienes industriales
énfasis en la propiedad cooperativa, aceptando en logrando así una tonificación de la economía.

9________________

POLITICA EXTERIOR

o AJO la presidencia Frei, la cancillería de Gabriel Valdés tuvo una in-


* discutida proyección latinoamericana, localizando en este extremo aus­
tral del continente el margen de mayores disponibilidades e iniciativas regis­
tradas en el correr de los últimos años. Por su parte, los hombres que ahora
son gobierno en Chile se han caracterizado por una drástica actitud anti­
imperialista, que incluyó la participación activa, hace tres años, en la OLAS,
de quienes hoy ocupan la presidencia y la cancillería del primer gobierno
de la Unidad Popular. ¿En qué medida entonces el nuevo gobierno retomará,
para prolongarlas y radicalizarlas, las grandes líneas de política exterior di­
señadas bajo la presidencia Frei? ¿Dónde, cómo, cuándo, en esa esperada
radicalización, llegará a trazar otras, nuevas?
TEITELBOIM — Gabriel Valdés fue un hombre ALLENDE (en el Estadio Nacional) — Nues­
notable, el más distinguido ministro de Freí, ma­ tra política intemacionalista hoy BASADA, co­
yor que el presidente mismo. Frei está muy orgu­ mo lo estuvo ayer, en el respeto a los compro­
lloso de su imagen personal internacional. Pero misos internacionales libremente asumidos, en
de hecho su canciller se vio limitado por su con­ la autodeterminación y en la no intervención.
dición de ministro de un gobierno que bailaba en
la cuerda floja. Aún cuando fuera una figura tan Colaboraremos resueltamente al fortalecimiento
relevante, con personalidad propia, que dijo pala­ de la paz a la coexistencia de los Estados. Cada
bras muy valientes delante del mismísimo Ni- pueblo tiene el derecho a desarrollarse libremen­
xon y supo asumir una posición buena ante Cu­ te, marchando por el camino que ha elegido.
ba aunque el presidente no fuera capaz de resta­
Pero bien sabemos que, por desventura, como
blecer las relaciones diplomáticas. La posición
claramente denunció Indira Gandid en las Na­
VP será diferente, porque Frei quiso por norma
ciones Unidas:
sagrada ser fiel a Washington incluso cuando
restablecía relaciones con los países socialistas.
Frei padecía de un respeto supersticioso por “El derecho de los pueblos a elegir su pro­
Washington; afirmaba un criterio de fatalismo pia forma de Gobierno se acepta sólo so­
geográfico. Por eso el comercio con los países bre el papel. En lo real ■ — afirma Indira
socialistas fue en verdad escaso. La CP postula Ghandi—- existe una considerable intromi­
en cambio una política de paz, de amistad, de sión en los asuntos internos de muchos paí­
relaciones con todos los países del mundo. No ses. Los poderosos hacen sentir su influen­
se trata de nosotros de salir de un bloque para en­ cia de mil maneras”.
trar en otro. Esperamos tener las mejores relacio­
nes con la Unión Soviética pero no en términos
de privilegio. Querríamos tener buenas relaciones Chile, que respeta la autodeterminación y practi­
con los [Link]. Incluso relaciones económicas ca la no intervención, esta legitimado para ele­
en términos importantes. Nos mantendremos en gir de cualquier Gobierno que actúe hacia él en
la OEA, pero no para acompañar el coro inter­ la misma forma. El pueblo de Chile reconoce en
nacional sino para decir nuestra verdad, y es­ si mismo al único dueño de su propio destino.
peramos que el gobierno de Nixon comprenda Y el gobierno de la Unidad Popular, sin la me­
que se trata para él de sostener relaciones con nor debilidad velará para asegurar este derecho.
un país pequeño pero soberano, que no desea la
ruptura, que tiene derecho a tener todos los ami­ Quiero saludar especialmente a todas las dele­
gos que quiera sin discriminación alguna. Por gaciones oficiales que nos honran con su pre­
eso el gobierno chileno va a establecer relacio­ sencia.
nes con Corea del Norte sin romper las ya exis­
Quiero igualmente, saludar a las delegaciones de
tentes con Corea del S u r ...
países con los que aún no tenemos relaciones di­
RODRÍGUEZ ■ — Los socialistas recogemos la plomáticas. Chile les hará justicia al reconocer
concepción bolivariana como meta finalista: lu­ sus Gobiernos.
chamos por una gran confederación de pueblos Señores representantes de Gobiernos, pueblos e
de América Latina. Una anfictionía continental instituciones:
donde los problemas se resuelvan en común. To­
do lo que sea un acercamiento de la UP y su go­ Este acto de masas es un fraterno y emocionado
bierno a los problemas latinoamericanos será homenaje a ustedes.
bienvenido. Ya la política exterior de Valdés
fue bastante independiente pero tuvo sus lími­ Soy un hombre de América Latina, que me con­
tes: en las Naciones Unidas, siguió al grupo nor­ fundo con los demás habitantes del continente
te y latinoamericano en la exclusión de China, en los problemas, en los anhelos y en las inquie­
por ejemplo; nosotros en cambio vamos a votar tudes comunes, por eso, en esta hora entrego mi
por su ingreso, y nos reconocemos el derecho a saludo de Gobernante a los hermanos latinoame­
tener relaciones con todos los países del mundo. ricanos, esperanzado en que algún día el man­
Vamos a caminar a paso firme pero sin ser es­ dato de nuestros proceres se cumpla y tengamos
tridentes. una voz continental.
LA IGLESIA

f ' (JANDO, el martes 3 de Noviembre, Eduardo Freí (de frac) transfirió la


banda presidencial a Salvador Allende (de calle), el contraste entre los
dos viejos rivales saltaba a los ojos de parlamentarios, diplomáticos, invitados
especiales y periodistas reunidos en la sobria sala de sesiones del parla­
mento chileno. Grave, mayestático el democristiano, con un empaque más
rotundo y áspero el presidente del Gobierno Popular. Todo transcurrió rápi-
pido, sin desbordes de efusión: a la chilena.

La masa partidaria acompañó a Allende hasta el atrio de la Catedral pero


también allí el cambio se hacía visible. Por primera vez, en ceremonias de
este tipo, la liturgia romana cederla el sitio a una acción de gracias ecu­
ménica. La había pedido el propio Allende, como él mismo se cuidó de
recalcarlo al día siguiente, en la conferencia de prensa: ‘‘Podrá señalarse
lo que representa el respeto a todas las creencias, cuando por petición mía
se ha realizado un Te Deum en que han estado presentes, además de los
dignatarios de la Iglesia Católica, los representantes de todos los credos,
hecho que no es habitual y no es tradicional y que sin embargo lo hemos
vivido con la dignidad que implica que el pueblo sabe que el gobernante
que tiene jamás permitirá que se atente contra el venero íntimo y la con­
ciencia de cada cual en esta materia”.

El cardenal Silva Henríquez, que en el parlamento había sido el primero en


saludarlo cuando el nuevo presidente descendió del estrado para cruzar el
recinto, le esperaba en el atrio. Luego, sentado en la silla episcopal, ocupa­
ba el lugar central entre ministros de otras iglesias. Era el dueño de casa
pero no el protagonista. El marxista y masón Allende asistía con su'gabi­
nete en pleno; por los menos uno de sus miembros, Jacques Chonchol, ex
democristiano y actual directivo del MAPU, participaba a título de católico
notorio. Las raíces democristianas del MAPU, la fe de muchos de sus miem­
bros, el auge de que dispone entre los universitarios católicos, hacen de
este sector minoritario pero relevante una prueba más —en el seno mismo
de la Unidad Popular— del pluralismo que enarbola el nuevo presidente.
Los cristianos ya no se localizan sólo en la DC o en los partidos de dere­
cha: también integran, junto a marxistas y radicales, el Gobierno Popular,
también trabajan en los CUPS, también celebraron, en la Alameda y el
Estadio Nacional, dispersos entre el vasto pueblo de la UP, el triunfo de
la izquierda. Los tiempos cambian.
“CUENTE CONMIGO, SEÑOR PRESIDENTE” televisión, a las 22h30, “a todos los hombres y
mujeres de buna voluntad en nuestra Patria”,
encareciendo el “lujo”, el “privilegio, no muy
I ) OMPER las cadenas injustas... devolver la común en nuestra América”, de poder elegir con
* * libertad a los oprimidos... compartir el tal libertad a sus representantes, pero alertando
pan con el ham briento...” Leído por el Presi­ a la vez que “la verdad y las personas no han
dente del Movimiento de Reconciliación y Paz, sido siempre respetadas”. El Cardenal invitaba a
el viejo Isaías hablaba el lenguaje de la UP. Un conquistar la paz y a entenderla como obra y
ortodoxo anunció a su vez la bienaventuranza fruto de la justicia. Y en la tradicional actitud
a los pobres. La predicación correspondió al car­ eclesiástica ante estos eventos, exaltaba una uni­
denal; las peticiones reunieron a católicos, angli­ dad bastante lejana de la historia reciente y de
canos, metodistas, luteranos y hasta un inespera­ las dramáticas tensiones que explotarían sema­
do pentecostal, representante del movimiento nas después con un asesinato político sin pre­
evangélico más numeroso y populista de Chile, cedentes próximos.
habitualmente refractario a cualquier cosa que
pudiere parecerse al compromiso político. Al im­ “Lo que nos une es mucho más fuerte que lo
pulsar esta acción de gracias ecuménica sin pre­ que nos separa —pretendía—. Todos deseamos
cedentes en el país, el nuevo presidente se ganaba pan, respeto y alegría. Todos somos y nos senti­
la buena voluntad de esa importante minoría que mos chilenos, celosos de nuestra soberanía, acos­
es el protestantismo chileno, sobre todo en su tumbrados a la libertad. Todos entendemos que
expresión pentecostal, la de los más pobres, la en nuestra mesa común no puede haber privile­
de pastores con trazas de caudillos. Si se recuer­ giados ni marginados, todos queremos que esta
de esta gravitación popular que en Chile deten­ tierra de todos la disfruten todos, con los mis­
tan los “canutos” queda muy claro que no se mos derechos y las mismas oportunidades. To­
trataba, de parte del nuevo gobierno, de una me­ dos anhelamos la paz. Diferimos, sí, en los ca­
ra cortesía simbólica. minos, en los métodos, en la velocidad para al­
canzarla. Hay quienes quisieran dos acelerado­
Antes de las elecciones, el 2 de Setiembre, res, mientras otros preferirían dos frenos. Pero
MONS. CARLOS OVIEDO CAVADA, Obispo todos nos sentimos en el mismo coche”.
Auxiliar de Concepción y Secretario General de
la Conferencia Episcopal de Chile, había anun­ El día de la elección presidencial, era el Presi­
ciado que los representantes de la Conferencia dente de la Conferencia Episcopal, MONS. JOSE
Episcopal harían la tradicional visita al candida­ MANUEL SANTOS A., Obispo de Valdivia,
to triunfante que obtuviere la mayoría absolu­ quien se dirigía al pueblo chileno con no menos
ta de los sufragios. “Si esta mayoría absoluta conciliadores propósitos: “Al concurrir a las ur­
no fuera alcanzada, (y tal fue el caso de las nas estamos votando, más que por un candida­
elecciones del 70), los representantes de la Con­ to, por un sistema de convivencia en que es po­
ferencia Episcopal de Chile esperarán — para el sible elegir candidatos”. “Porque la Patria no
efecto de dicha visita— la siguiente etapa del puede identificarse con una elección, con un par­
proceso electoral”. En los tensos días que me­ tido o con un nombre”. La unidad volvía a ser
diaron entre la votación popular y la decisión reclamada: “Quienquiera que sea el elegido, la
del Congreso Pleno más de un católico hizo oir tarea es la misma: acelerar el advenimiento de
sus quejas por el hecho de que los obispos no una sociedad más justa. Apresurar el acceso de
imitaran el gesto de Tomic, que adelantó su sa­ los más a las aspiraciones y derechos tanto tiem­
ludo a Allende apenas se le supo el candidato po reservados a los menos. La tarea es la Patria.
más votado; de haber procedido así, decían, ha­ Su protagonista, el pueblo entero”. Mons. San­
brían conjurado las amenazas de golpe o de tos encomendaba el destino de Chile a la Virgen
fraude electoral que tanto enrarecieron la atmós­ del Carmen, “Madre de Chile”, y terminaba su
fera chilena por esos días hasta estallar —frus­ texto recordando que aquí en la tierra se está
trándose— en el asesinato del comandante en preparando el reino eterno.
jefe General Schneider (por grupos de derecha
entroncados, dicen, con el catolicismo integrista Resuelta ya por el Congreso Pleno la alección
que aún sobrevive en Chile). La crítica es injus­ presidencial, el CARDENAL visitó el sábado 22
ta puesto que los obispos no hicieron más que de Setiembre a Allende para presentarle los res­
ajustarse a lo que habían anticipado cuando na­ petos de la iglesia católica por su elección. El
die sabía cuál sería el resultado de las eleccio­ 27, Allende le devolvió su visita y conversaron
nes del 4. por 25 minutos, durante los cuales el Cardenal
tuvo la feliz idea de regalarle un ejemplar de
El jueves 3, en la víspera de las elecciones, el la versión en castellano de la Biblia de Jerusa-
CARDENAL SILVA HENRIQUEZ se dirigió por lén. “Dedico con todo afecto y respeto el libro
por excelencia —escribió allí— al Excelentísimo como si el Cardenal recogiera sin citarla ex­
Señor Presidente Don Salvador Allende”. Al presamente la perícopa que presidió todo el sal­
agradecer, el marxista masón señaló que a pesar to hacia la vanguardia política de los católicos
de lo que se pensara, él había dedicado buenas latinoamericanos a lo largo de la última década,
horas de su existencia a releer partes del libro Mateo 25, 31ss.
santo. “Cuente conmigo, Señor Presidente” —di­
jo el Cardenal al despedirse Allende—, “Esto sig­ “Este momento religioso no se limita, sin em­
nifica —explicó después a otros interlocutores— bargo —agregó el Cardenal—, a recordarnos y
que la Iglesia de Chile, la Iglesia de Santiago urgimos una misión: quiere animarnos, tam­
desde luego, está dispuesta a ayudar en todo al bién, en una común alegría. No es la euforia
Señor Presidente de la República. Todos debe­ fácil de quienes se embriagan con palabras y
mos servir a la causa de nuestro pueblo y acep­ dan de antemano por resueltos todos los proble­
tar la voluntad de la nación expresada por los mas. No es la ilusión ingenua de inaugurarse ya,
medios constitucionales como ha sido en este y con mínimo empeño, un Paraíso en la tierra.
caso. Creo que la labor del Presidente, como él Nuestra alegría de hoy es la alegría, sobria y
mismo me lo ha dicho aquí, es muy seria. *Otra muy serena, la alegría también muy pura del
cosa es con guitarra», dijo él, y debemos de que construye una obra bella. Nosotros —to­
apoyarlo en toda esta labor de bien común. Por­ dos—- somos constructores de la obra más be­
que todos los chilenos podemos hacer que los lla: la Patria. La Patria terrena que prefigura y
grandes ideales de bien público, los grandes idea­ prepara la Patria sin fronteras. Esa Patria no
les de redención social que tiene el Presidente, comienza hoy, con nosotros; pero no puede cre­
sean una realidad”. cer y fructificar sin nosotros”. Historia, presen­
te, promesa: un límpido nacionalismo cobraba de
Días después, ya instalada en el poder la Uni­ golpe dimensión escatológica al dar un signo
dad Popular, el Cardenal Silva Henríquez tuvo precursor de la tierra nueva. Mateo 25, 31ss era
la gentileza de declarar para VISPERA, en su objeto así de una lectura completa. Y ejemplar­
residencia en un tranquilo barrio de Santiago: mente discreta.

— Nosotros esperamos tranquilos y esperanzados


que el trabajo del actual gobierno de transfor­
mación de las estructuras y de progreso y de EN LA ALAMEDA
desarrollo dentro de los grandes moldes tradi­
cionales en Chile de respeto a los valores tradi­
cionales de libertad, sea llevado a cabo por este f P ERMINADA la acción de gracias, y en me-
gobierno, o a lo menos sea impulsado grande­ * dio de una multitud de partidarios, Allen­
mente por él y después sea completado por otros de marchó desde la Catedral hasta La Moneda
que han de venir. (la casa de gobierno de Santiago) para decir
desde allí sus primeras palabras como presidente.
Sol rajante, pueblo de pie, agolpado en la plaza
y en la calle, salvas de aplausos de vez en cuan­
DOS MANDATOS, UNA TAREA do: Chile no es Cuba y Allende no calza la es­
tatura carismàtica de Fidel. La culminación de
ese primer día de gobierno popular no tuvo por
Tj' N la acción de gracias ecuménica, enalte- protagonista al nuevo presidente sino a los cien­
^ ció el CARDENAL “el delicado respeto por tos de miles de chilenos que se lanzaron a la
los valores religiosos del pueblo de Chile” que Alameda (una ancha avenida a dos vias sepa­
implicaba la venida del presidente hasta el Tem­ radas por canteros centrales), al caer la tarde,
plo. “El reino que esperamos comienza a cons­ para celebrar el triunfo caminando cuadras y
truirse aquí —anunció— y uno de sus pilares cuadras en columnas compactas, muchos obre­
es la justicia. Por eso es que en un acto neta­ ros, muchas familias enteras de obreros, mu­
mente religioso como el presente no dudamos en chos jóvenes, sin estruendos, con una alegría so­
hablar de una misión urgente que nos compro­ segada donde la celebración tenía algo de vigilia,
mete a todos. A todos, sí: a los que han reci­ de lúcida conciencia colectiva de lo que resta
bido un legítimo mandato del pueblo y a los que por hacer. Algunos se detenían ante grandes es­
hemos recibido un auténtico mandato de Dios. cenarios callejeros donde se codeaban cuecas con
Dos mandatos que por distintos y complemen­ sinfonías, ballets sobre canciones de Edith Piaf
tarios caminos apuntan á una misma, urgente con animadores populares, poemas revoluciona­
tarea de liberación. El Dios que en Jesucristo se rios con representaciones infantiles. Otros im­
identificó con los pobres y oprimidos nos juz­ provisaban farándulas, se deslizaban dinámica­
gará según nuestra fidelidad a ese mandato”. Era mente entre la multitud, multiplicaban en ban­
derines la imagen del primer presidente de la que ninguno de los candidatos era el suyo pro­
Unidad Popular, reclamaban aportes para cam­ pio”: ella dejó a los católicos “que se decidie­
pañas financieras, cambiaban saludos en encuen­ ran según los dictados de su conciencia, confia­
tros fortuitos, disfrutaban los espléndidos mu­ da en que ninguno de los candidatos ponía en su
rales pintados por los jóvenes en sitios estraté­ programa intenciones contrarias a la libertad re­
gicos para celebrar el triunfo, para advertir a ligiosa y a sus legítimos derechos”. El 12 de Se­
los “momios” (conservadores, en la fecunda jer­ tiembre, la Carta del Padre Provincial de Chi­
ga chilena) y al imperio, para personalizar en le, MANUEL SEGURA, destacó a su vez que el
algunos países la bienvenida a las delegaciones programa de la Unidad Popular fija algunas no­
visitantes. Tranquilamente, con un señorío hu­ tas “auténticamente cristianas” y algunas líneas
milde que no podrá olvidarse más, los pobres de acción que obligarán a una revisión de ac­
de Santiago estaban dando una alta lección, de tividades y actitudes de la Compañía. “Para nos­
ética y también de estilo, a tantos sectores oli­ otros debe ser un motivo de profunda alegría
gárquicos que habían urdido contra la Unidad —dijo— el hecho de que el grupo que ha ob­
Popular provocaciones y conspiraciones, que ha­ tenido la mayoría en las urnas prometa traba­
bían desangrado a la economía chilena, que ha­ jar por el pueblo y por los pobres. Seguramen­
bían intentado ganar tramposamente la victoria te, las nuevas estructuras económicas nos obliga­
que les negó las urnas, que habían llegado al rán a una mayor austeridad y pobreza, lo cual
asesinato del propio comandante en jefe de las debe ser también para nosotros motivo cristia­
FF. AA. El pueblo triunfante no lanzó contra no de alegría. Si antes, tal vez por pereza, no
los “momios” la menor provocación, no desen­ fuimos capaces de llegar a esa austeridad y au­
cadenó incidente alguno. En la hora del triunfo, tenticidad evangélica, debemos alegrarnos de
confirmó la disciplina con que un año atrás su­ que ahora el Señor, por medio de las circuns­
po bloquear con una rápida movilización gre­ tancias, nos apremie a ella”. La actitud de los
mial el intento golpista del Gral. Viaux, la al­ jesuítas debe ser —agregaba el provincial— de
tura con que había festejado el triunfo electo­ “colaboración real en todo lo que redunde en
ral un mes antes. Bien lo habría de destacar el bien de los pobres y en la creación de una so­
presidente Allende en la conferencia de pren­ ciedad más justa. De ninguna manera deben
sa1 “Habiéndose reunido anoche, ustedes lo han aparecer como aliados con los que se oponen a
presenciado, más de 300.000 personas aquí en estas transformaciones. Pero tampoco han de
Santiapo, no sólo en la Alameda y no sólo aquí caer en la ingenuidad adolescente de intentar
en la Plaza de la Constitución sino que en dis­ subir al carro de la victoria, llegando a un com­
tintas comunas, no ha habido vidrios rotos, au­ promiso con el nuevo poder que limitara su li­
tos abollados, algún adversario político nuestro bertad crítica”. Por su parte, el MOVIMIENTO
malherido, ni siquiera la más leve jaita de res­ OBRERO DE ACCION CATOLICA saludó el
ponsabilidad”. triunfo de Allende y también “a los trabajado­
res que no apoyaron la Unidad Popular” recha­
zando “Jos dilemas marxismo o democracia,
cristianismo o marxismo, en la actual situación
SIN CANDIDATO PROPIO chilena” puesto que “con ello sólo se pretende
aumentar el confusionismo y mantener las ac­
tuales estructuras injustas”; en Santiago, los sa­
TV! O eran pocos los católicos participantes en cerdotes Jaime Roy, Rogelio Moreau y José
* ~ la gran demostración popular. Del MAPU Wagener y 28 miembros de la COMUNIDAD
muchos, independientes otros, ellos no se hacen DE CONCIENTIZACION, condenando el boy-
problemas de incompatibilidad con el marxismo, cott económico intentado por sectores de la de­
aduciendo que este régimen, lejos del partido recha y la campaña desatada para provocar pá­
único, se anuncia como el gobierno de cuatro nico en el pueblo, llamaron a colaborar “para
partidos y dos movimientos, uno de los cuales construir una sociedad nueva, en qu habrá posi­
el MAPU. Ya el 6 de Setiembre, el obispo de bilidades y derechos iguales para todos”; en
Puerto Montt, MONS. JORGE HOURTON, Valparaíso, un grupo de DIECIOCHO SACER­
cuando todavía el congreso pleno no había re­ DOTES subrayó que “es un deber de los cristia­
suelto la elección de Allende, hizo un llamado nos y de los hombres de buena volutad colaborar
“para que el veredicto del sufragio universal sea a costa de sacrificios personales con las formas
recibido con serenidad y confianza por todos de gobierno que libremente el país ha escogido
aquellos que apoyaron a otro candidato” recor­ para construir una sociedad más justa en la cer­
dando que “este proceso eleccionario no giró en teza de que también Dios está comprometido en
torno a debates religiosos y la Iglesia declaró esta tarea”.
“JUSTA ORIGINAL Y CREATIVA” nos a El en la oración, con un corazón purifi­
cado y sereno.

Quitar de nosotros todo odio, todo rencor, lle­


ELDE24 LOS
de Setiembre, una DECLARACION
OBISPOS CHILENOS SOBRE
nar nuestra alma de los sentimientos de Cristo:
rectitud, coraje, autenticidad, bondad.
LA SITUACION ACTUAL DEL PAIS pretendía
que “nadie en Chile quiere ver al episcopado
Y actuar. Comprometidos en la vida, en el es­
o al clero actuando en política. Nosotros tam­
tudio, en el trabajo, siempre al servicio de la
poco”. A partir de la certeza de que Dios con­
verdad, de la justicia, con el pueblo, con la fa­
duce la historia, destacaba que “nuestra actitud
milia, con la juventud y con todas las fuerzas
básica es, por lo tanto, la confianza, la sereni­
vivas de la patria, siempre con comprensión,
dad”. La coyuntura chilena no es sino un epi­
con bondad para todos, e inteligente vigilancia
sodio o una etapa en el proceso de realización
ocmo enseña el Evangelio (Cfr. Mateo 10,16).”
del plan de Dios para el hombre; como tal, debe
“Hemos cooperado y queremos cooperar con los
ser juzgada a la luz del proceso total.
cambios, especialmente con los que favorecen a
los más pobres”. Ello unido a una defensa de la
¿De qué manera? continuidad “en el régimen y estilo de libertad”
por el cual viene luchando el pueblo chileno
“Mientras dure la actual incertidumbre recurra­ desde hace 160 años y de la ampliación y per­
mos más que nunca a la oración. ( . . . ) Espe­ feccionamiento de la libertad existente: “Que
cialmente recurramos a María, en quien el pue­ llegue a ser igual y plena para todos, sin discri­
blo chileno siempre puso su confianza. Y difun­ minaciones, con iguales oportunidades, adecua­
damos en torno nuestro la serenidad, la forta­ da a la dignidad y a la creatividad del hombre”.
leza y la esperanza, en el diálogo, la búsqueda
y la colaboración con todos”. Los obispos dis­
tinguen dos reacciones diversas en la sociedad
chilena. Por un lado, “el temor se ha apoderado A DISCUTIR
de una parte de la familia chilena. Se teme cam­
bios precipitados, excesivos, errados. Se teme la
cesantía, la escasez, la crisis económica. Se teme T A declaración, firmada por el presidente de
una dictadura, un adoctrinamiento compulsivo, la Conferencia Episcopal de Chile, José
la pérdida del patrimonio espiritual de la pa­ Manuel Santos (obispo de Valdivia) y su secre­
tria”. Por el otro, “otros en cambio no ven esos tario general Carlos Oviedo Cavada (obispo au­
peligros o los aceptan. Se sienten animados por xiliar de Concepción), fue acompañada por otro
una gran esperanza y una voluntad construc­ documento dado en el mismo lugar y fecha,
tiva”. La declaración procura una vez más la Punta de Tralca, Septiembre 24 de 1970: el
“unidad” de los cristianos: COMUNICADO DE LOS OBISPOS DE CHILE
A LOS CONSEJOS DE PRESBITERIO Y A
“Los Obispos somos pastores de los unos y de LOS SUPERIORES DE CONGREGACIONES
los otros. Sabemos que hay creyentes en todos RELIGIOSAS. Un ámbito más reducido; un
los sectores. Y queremos hablar a todos ellos. texto complementario del anterior. Vivimos en
un tiempo nuevo, dicen. Hay un conjunto de
¿Cuál debe ser la actitud del cristiano en Chile realidades complejas que exigen una reflexión
hoy? teológica seria. “A manera de ejemplo”: Igle­
sia y mundo / Sacerdote en lo temporal / Mar­
¿Evadirse, huir de los problemas? Nunca ha xismo y cristianismo / Eclesiología del Orden
sido la enseñanza ni la actitud de Cristo. y ejercicio de la autoridad / Pastoral y proceso
de secularización / Caridad y revolución, etc.
¿Permanecer atemorizado y detenido en espera Los obispos piden colaboración para afrontar es­
resignada de lo que venga? Tampoco. te tiempo nuevo y reflexionar juntos sobre estas
realidades complejas, esperando trabajar “con
¿Recurrir a la violencia? De ningún modo. Uds. y con todo el pueblo de Dios, con serie­
dad, en la clarificación de estos delicados asun­
El camino cristiano es otro. tos”. Anuncian como especialmente importante
“continuar en la línea pastoral de evangeliza-
Buscar, junto con los demás, una solución justa, ción, de creación y desarrollo de comunidades
original y creativa a la problemática chilena. de base y en la formación de personas. Es la
línea del Vaticano 11, de Medellín y de los Sí­
Tenemos primero que convertirnos a Dios, unir­ nodos Diocesanos y las Orientaciones Pastorales
de Chillán, La Serena y Concepción”. Y luego El comunicado llama asimismo a reflexionar so­
pasan a dar forma a “precisar la línea de la pas­ bre “los peligros de un neo-clericalismo en una
toral de Chile en la relación sacerdote y política politización mal entendida” y quiere aplicarse
de partidos”. Pero ¿cómo marcar límites entre también a seminaristas, religiosas y personal de­
la política a secas y la “política de partido? dicado a la pastoral.
Es así que el comunicado del 24 de Setiembre
deja abierta “una más profunda y actual dis­
cusión doctrinal” y presenta su interdicción de
actuación sacerdotal en la política de partidos “MUY BUENAS RELACIONES”
como una “determinación prudencial de pastores
de la Iglesia”.
E todas maneras, conviene subrayar que la
“Tal orientación pastoral está basada en dos ra­ Iglesia mantuvo esta vez una actitud mu­
zones que nos preocupan: cho más fluida, mucho más favorable a un au­
téntico pluralismo que en las elecciones del 64.
Si seis años atrás algunos católicos pudimos
1. En la realidad politizada del país dentro
objetarle su decidida intervención en favor de
de un clima de tentación de temporalismo; pen­
la Democracia Cristiana, ahora en cambio son
samos, como nos dice Medellín, que ‘en el orden
los propios marxistas quienes reconocen una
económico y social, y principalmente en el or­
respetuosa actitud de la Iglesia.
den político, en donde se presentan diversas op­
ciones concretas, al sacerdote como tal no le
incumbe directamente la decisión, ni el lideraz­ VOLODIA TEITELBOIM sostiene:
go, ni tampoco la estructuración de soluciones’
(M. 11,19). — La iglesia evolucionó mucho después del Va­
ticano II. Antes era sanción moral de la reac­
B. En la actual crisis de la comunidad cris­ ción chilena, ahora ya no. En el 64 apoyó a
tiana en cuanto tal; esta situación exige a los Frei con una participación activa, y un jesuíta,
sacerdotes, portadores del ‘ministerio de la co­ el P. Vekemans, muy inteligente, muy vivaz,
munidad’, una dedicación plena a la construc­ creyó en la “promoción popular” profetizando
ción de la unidad en la caridad más allá de tan­ una era democristiana para todo Chile que se
tas tensiones actuales. Es esta una tarea indis­ extendería, en sus cálculos, hasta el año 2000.
pensable y urgente para la pastoral de nuestro El P. Vekemans acaba de irse del país después
pueblo y es propiamente a los Obispos y Presbí­ de perder influencia sobre los sacerdotes y los
teros que nos incumbe realizarla por mandato jóvenes. Por nuestra parte, nosotros tuvimos
del Señor”. conversaciones con sacerdotes, sobre todo con
los jesuítas, que tienen un alto coeficiente inte­
lectual y publican una revista de gran nivel,
A renglón seguido el mismo documento episco­ “Mensaje”. Son muy abiertos. La prohibición
pal reitera la interdicción particularizándola
pontificia que declara al comunismo intrínseca­
ahora en el clero extranjero:
mente perverso no jugó aquí, no fue un muro,
la iglesia reconoció la libertad de los votantes,
“Rogamos a los sacerdotes de otros países que incluso los miembros de la jerarquía eclesiás­
nos acompañan con tanta abnegación una espe­ tica aunque en el fondo son PDC. Muchos sa­
cial delicadeza y respeto para no dar opiniones cerdotes votaron por Allende. En general, pode­
sobre política de partidos. No parece adecuado mos decir pues que la iglesia, en estas últimas
que personas que no siempre conocen la tradi­ elecciones, ha tomado una posición muy positiva
ción e idiosincracia del país emitan juicios u y que tenemos muy buenas relaciones con ella
opiniones sin una convivencia profunda y pro­ y los sacerdotes. El Te Deum de Allende vino
longada por largos años con nuestro pueblo. a reconocer todo esto.
En la pastoral, como en la vida política de los
pueblos, debe evitarse toda intervención artifi-
oial y extraña que desvíe el desarrollo homogé­
neo de lo propio. TIERRA DE TRANSITO

El espíritu misionero, tan característico de la


vocación cristiana, implica, antes que nada, sa­ A todo esto ¿qué actitudes ha asumido el sec-
ber encarnarse plenamente en la realidad y men­ tor estudiantil, uno de los más dinámicos
talidad del pueblo al que se sirve, sin querar dentro del catolicismo chileno?
imponer una cultura y unos criterios extranje­
ros (Cfr. el decreto Ad Gentes).” Asesor nacional del movimiento de estudiantes
católicos ( que en Santiago llaman “parroquia de la unidad popular o en cosas de su escuela,
universitaria”, y en las provincias a veces AUC, un poco con el entusiasmo de construir algo
a veces MUC) estudiante él mismo en la Uni­ nuevo.
versidad de Chile; PABLO FONTAINE ALDU-
NATE, un hombre de humor cordial, de sereno — ¿Cómo se explica entonces que en la Univer­
señorío, tiene títulosi más que suficientes para sidad Católica haya triunfado, en las elecciones
hablar con autoridad de la acción de los estu­ estudiantiles, la derecha?
diantes católicos en este momento privilegiado
que está viviendo su país. — En primer lugar hay una baja en la izquierda
sencillamente porque no estuvo presente el gran
— ¿Cómo incidió en el movimiento el proceso líder Migeul Angel Solar, que ya dejó el trabajo
electoral? directo en la Universdad, supongo que para re­
cibirse y prepararse para la política extrauni-
-1-Desde antes de este proceso electoral en el verstaria. En seguida me imagno que el mismo
movimiento se fue produciendo una mayor poli­ temor al marxismo ha hecho aumentar a la de­
tización y una radicalización hacia la izquierda. mocracia cristiana. Tengo la impresión que en
Esto es muy notable en las provincias, puesto general en Chile la Democracia Cristiana subió
que hubo un tiempo en que este proceso se ob- su prestigio en estos días de los convenios con
serava nada más que en Santiago. A comienzos Allende. En realidad, en la Católica, los de la
de este año, en el encuentro de Chillan, me ad­ derecha no han aumentado mucho; lo notable
miré de ver la sintonía entre las diversas pro­ fue que la izquierda le entregó sus votos a Ir-
vincias, prácticamente un pensamiento homogé­ Democracia Cristiana, que en cambio no recibió
neo con predominio muy grande de un compro­ votos de la derecha. De todos modos, hay unos
miso de izquierda. 800 votos de diferencia entre los gremialistas x
la segunda fuerza, que en la Católica no es la
—¿Izquierda se traduce MAPU? ¿0 acaso tam­ Democracia Crstiana sino el frente de izquierda.
bién Tomic?
— ¿Hay miembros del movimiento que militen
— Sobre lodo MAPU. Hablando de Chile entero en el Partido Socialista y en el Comunista?
MAPU y Tomic, pero hablando de Santiago es
más bien MAPU. No había problema de que —No. Los hay sí en el MIR y en el Partido
el movimiento como tal hiciera una opción ofi­ Comunista Revolucionario Chino.
cial. Pero de hecho en Santiago el movimiento
ha aparecido como teñido en un solo sentido, el — ¿De manera que, con respecto a la Unidad
del MAPU. Popular, puede decirse que el MAPU —-y “ma-
pu” significaba precisamente “tierra”, en ma­
-r~Y ahora que de la izquierda como opción puche— hizo las veces, digamos, de una tierra
electoral se ha pasado a un gobierno de izquier­ de tránsito entre la iglesia y una conjunción
da ¿qué dicen los estudiantes católicos? electoral primordialmente marxista?

— Llegada la elección misma, se produjo una —Claro, una especie de puente.


alegría serena, casi cautelosa, y así ha venido
toda una reflexión sobre cómo estar presente — ¿EL MAPU mismo de algún modo explícita
en este proceso de modo crítico. Incluso diría esta función de “puente” ? ¿0 más bien son los
que inmediatamente después de la elección el marxistas los que reputan cristianos a los mi­
temor se había apoderado de algunos de estos litantes del MAPU? Bien que me acuerdo de las
mismos jóvenes radicalizados, estaban un poco palabras de Luis Corvalán en un acto organi­
serios, en parte por el hecho de que muchos de zado por el Partido Comunista en Montevideo.
ellos son de familias burguesas y dentro de ellas La Unidad Popular, dijo, resulta de la conjun­
había una conmoción muy fuerte, que los afectó ción de las tres grandes corrientes de la nación
personalmente. Era una cosa de clima, simple­ chilena, el marxismo, el cristianismo y la maso­
mente. Tuvimos un campamento en La Leonera, nería.
en las cercanías de Santiago, y ahí se estudió
esta presencia crítica del cristianismo. La reu­ r engo la impresión de que la mayoría del
nión era del grupo de Santiago. Se hizo al co­ MAPU son cristianos. En seguida, que una parte
mienzo un análisis de la situación política de muy importante, cuyo peso no alcanzo a valo­
la nación, hubo después una búsqueda de lo rar, ha perdido la fe, son antiguos cristianos.
que nos decía la fe, pero no fue fácil ensamblar Todos estos tienen un análisis claramente mar­
estos dos esfuerzos. En cambio después he em­ xista y son ellos los que están en la directiva.
pezado a ver a la gente trabajando en comités De manera que en este momento al salir Chon-
chol [por decisión del primer congreso nacional xismo y cristianismo. Hubo cartas a los obispos
del MAPU, celebrado en Santiago el fin de protestando por esto.
semana previo al ascenso al poder de la UP, fue
elegido nuevo secretario general del MAPU el — ¿Pero no había algo de justicia en esas crí­
joven dirigente Rodrigo Ambrosio] la directiva ticas? Parecería que últimamente para muchos
es claramente rio cristiana. En general el MAPU jóvenes católicos de izquierda la iglesia se ha
no levanta explícitamente una bandera cristia­ vuelto una suerte de aliada eventual: la aceptan
na; precisamente son ellos los que critican a cuando, como grupo de presión, sirve a la iz­
la Democracia Cristiana por hacer eso. quierda; la rechazan por reaccionaria o irre­
levante en los demás casos.
—No me caben dudas que la crítica es muy
justa con respecto a la campaña del 64. Pero — En Chile pasa exactamente eso, y hay la mis­
¿puede mantenerse respecto de la elección úl­ ma incoherencia en cuanto a, por un lado, pe­
tima? dirle a la iglesia que pierda su peso, y por el
otro, enojarse cuando no lo usa en el sentido
— En el nivel universitario se habló bastante de de la izquierda.
la “izquierda cristiana”. Ciertamente que no
hubo ese catolicismo tan marcado de la elección —La reducción de la iglesia a una aliada even­
de Frei, pero en las elecciones internas univer­ tual implica asimismo una dramática pérdida
sitarias siempre aparecía este slogan de la iz­ de roles, cuando no de la propia identidad, den­
quierda cristiana. A lo cual los del MAPU con­ tro de la iglesia reunida. Si la iglesia es sólo
testaban que hay una sola izquierda. grupo de presión, ¿para qué reunirse en ella?
Si nada específico tiene que decir, ¿a qué per­
der el tiempo en un movimiento de estudiantes
católicos?
CIERTO BUEN HUMOR
—Los que se reúnen en el movimiento nuestro
tienen muy claro que en ellos su fe lleva a un
¿¿'T 'IM E ” citó una frase de Hernán Larraín, compromiso político. Se reúnen para reflexio­
* el ex director de “Mensaje”, sosteniendo nar sobre la incidencia de su fe y de su acción
que no existía incompatibilidad entre cristia­ comprometida. Los que se reúnen son los que
nismo y marxismo. ¿Fueron palabras muy oí­ tienen un interés de fe todavía.
das? ¿Sonaban a insólitas?
— ¿Con cuántos miembros cuentan actualmente?
— No sé en ese caso, pero se trata de algo muy
dicho en el medio universitario, muy aceptado. — Eso es tan indefinido como decir cuántos son
los cristianos en Chile. Yo creo que si uno qui­
—La jerarquía chilena no se ha referido últi­ siera tomar a los más comprometidos o los que
mamente a este punto. Se ha mostrado mucho se reúnen en comunidades de reflexión en el
más discreta en el 70 que en el 62, cuando lanzó país no son más de 200.
aquella famosa pastoral que prácticamente po­
día traducirse por una alternativa drástica de — ¿En un total d e ..?
la cual los obispos sólo aceptaban el primer tér­
mino: democracia cristiana o marxismo. — En un total de 75.000 universitarios.

— Este año no. Pero hace muy poco, no más —Minoría ínfima.
atrás del 68, hubo un documento de la jerar­
quía que despertó muchas resistencias por mu­ —Infima. Hay otros grupos de estudiantes ca­
chos motivos poniendo en guardia contra el tólicos, como el Schdnstadt y los jesuítas.
marxismo en forma muy tajante. Procedía de
todo el episcopado y era la aplicación para Chile —Y los grupos no institucionales, del tipo de la
de Medellín. Precavía contra el horizontalismo Iglesia Joven o la Iglesia del Pueblo, ¿siguen
de los cristianos, condenaba algunos artículos representando algo para estos jóvenes? ¿Son
aparecidos en “Mensaje” sin decir cuáles (se preferidos a grupos como los de ustedes, o a
sabía que era uno que alababa al Che) y tam­ la inversa?
bién condenaba las actitudes de algunos diri­
gentes universitarios de la Universidad Católica — Los que están en el movimiento son bastante
que estaba en manos de grupos de izquierda, sin críticos para estos grupos porque los ven como
decir de qué actitudes se trataba. Y ahí hablaba una opción política confesional, sin más. Un
el episcopado de la incompatibilidad entre mar­ grupo político de cristianos.
—Aunque sean correligionarios del MAPU. — ¿Qué matices propios destacarías en el mar­
xismo chileno?
— Algunos lo son. No todos.
— Yo tengo la esperanza de un cierto buen hu­
—¿Y cuántos sacerdotes hay en el movimiento mor que haga menos dramática ¡a situación. En
de estudiantes católicos? este mes han ocurrido a velocidad muy grande
muchos chistes sobre la situación política. Hay
expresiones culturales que a la vez proceden de
—Montones. Pero nadie full time. Diez de ellos una ideología marxista y son manifestación muy
son los más dedicados. auténtica del espíritu chileno: el grupo folkló­
rico Quilapayún, los Parra — todos los Parra,
— ¿En qué fecha podría decirse que comenzó a desde el poeta hasta los folkloristas—, Neruda,
desgajarse la militancia política de los miem­ el cine. . . También, es cierto, hay expresiones
bros del movimiento de aquella casi general agresivamente anticatólicas como el Evangelio
identificación con la Democracia Cristiana? según San Jaime, de Jaime Silva.

— ¿Se ha publicado algún análisis marxista de


— Hasta el 64 o 65 puede decirse que hubo un
la iglesia chilena?
predominio demócrata cristiano en el movimien­
to, a tal punto que los dirigentes de la Federa­
ción de Estudiantes de la Católica y aún los de — No.
la Universidad de Chile brotaban un poco de
lo que se llamaba AUC: Solar, Rodrigo Ambro­ — ¿Son frecuentes los coloquios entre cristianos
s io ... Luego inciden dos fenómenos distintos. y marxistas?
Por una parte, la AUC fue abandonando ciertas
labores de suplencia, al igual que la iglesia. Ella — Van en disminución. Hubo un tiempo que se
inició por ejemplo los trabajos de verano, que dieron con la gente de mayor nivel, como por
después fueron tomados por las universidades, ejemplo del lado católico Hernán Larraín, Ma­
la construcción de casas, las tareas de educación, nuel Ossa, Arturo Gaete. Un poco a imitación
la realización de foros sobre marxistas y cris­ de la cosa europea. Hoy día, como que se siente
tianos que hoy no tendrían sentido porque se menos la necesidad de una discusión académica
hacen ya en las universidades, hacía estudios y la posición de muchos marxistas es decir “ve­
sobre la reforma universitaria misma. Por otra remos al cristiano en la acción”, muchos son los
parte, se produjo esta diferenciación con la De­ que dicen que no nos divide nada importante,
mocracia Cristiana cuando ella fue gobierno. y del lado cristiano los jóvenes quieren saber
Eso es más nuevo y no sé qué desilusión se va qué posibilidades tiene su fe de subsistir en un
a producir ahora. De hecho, con la desilusión compromiso político inspirado por el marxismo.
demócrata cristiana se empezó a producir una Puede ser que ahora haya un repunte del inte­
mapucización de los miembros del movimiento. rés en el diálogo a causa de la situación actual.
ROMEO PEREZ

Chile: La e sp e ran za y los d e safío s

T> ECHINANDO, el sistema político chileno la nueva etapa que inicia su país y regresa a
* *- ha dado la Presidencia de la República a éste, no se sabe si para colaborar con o conspi­
un marxista, candidato de una coalición domi­ rar contra el gobierno.
nada por dos fuertes partidos marxistas. Pro­ En el momento en que Salvador Allende asu­
fundizar el sentido del acontecimiento supone re­ me la Presidencia, cuesta distinguir el dato cief-
gistrar, eludiendo despistamientos, la sólida com­ to de la previsión cautelosa del vaticinio frívolQ.
plejidad de una estructura y la sabiduría de al­ Esta crónica no intenta más que proponer
gunas estrategias resistentes a las categorizacio- un ordenamiento de los primeros o, mejor dichQ,
nes corrientes. Supone también abrirse a una de algunos de los primeros.
expectativa —que alcanza a toda nuestra Amé­
rica— y temperarla, al mismo tiempo, desde una
tesitura crítica. LAS ELECCIONES

Para desarmar, en el arranque, ingenuidades 1. Los candidatos y la campaña


de cualquier origen, conviene mencionar las fa­
cetas más visibles del singular esquema andino.
La sangre del Comandante en Jefe del Ejército, STA vez la derecha (política y económica,
víctima de un atentado derechista, sella el triun­ 1 en la distinción corriente en Chile) cui­
fo del Presidente electo socialista. Un gobierno dó no cometer los errores que en 1964 la obli­
controlado por dos movimientos marxistas leni­ garon a optar por un “mal menor” (la candida­
nistas se inscribe en un régimen de pluralismo tura de Frei), lo que significó para ella la pér­
democrático que poco tiene que ver con la dic­ dida del gobierno y un grave deterioro de su
tadura del proletariado, inaugurando una situa­ aparato político-partidario. Dos circunstancias le
ción sin precedentes. La Democracia Cristiana, infundían optimismo. Primeramente, la recupe­
el oficialismo saliente, obtiene una formidable ración electoral que había logrado tras el desas­
votación, que lo confirma como el mayor parti­ tre de las elecciones parlamentarias de 1965. La
do de Chile, no obstante lo cual deja el poder unificación de los viejos partidos Conservador
afectado por una grave crisis y con un conven­ y Liberal en el Nacional coincidió con resultados
cimiento generalizado de relativo fracaso. La comiciales que, en 1968, mostraban la inversión
campaña preelectoral, planteada sobre la base de de la tendencia: la derecha política, que se en­
tres candidaturas, se transforma rápidamente en caminaba tres años antes a la desaparición, te­
un dos-contra-uno (Allende y Tomic por un la­ nía asegurada por lo menos la sobrevivencia.
do, Alessandri por otro) que a nadie pasa desa­
percibido. Ante la proximidad de la toma del Pero en segundo término, y principalmente,
poder por parte de la Unidad Popular, el Pre­ fue la aceptación por Jorge Alessandri de su
sidente del Banco Interamericano de Desarrollo, postulación presidencial lo que suscitó la eufo­
Felipe Herrera, renuncia un cargo que sirvió a ria de los conservadores andinos. En un sistema
satisfacción de Estados Unidos, la OEA y el res­ acusadamente presidencialista como el chileno,
to del interamericanismo, declara su júbilo por la personalidad de los aspirantes a la primera
magistratura opera decisivamente en las eleccio­ sin vigor ni sorpresa. Habló pocas veces, tentó
nes ejecutivas. A su turno, los partidos, sus pro­ las concentraciones imprescindibles, no se aven­
gramas y tradiciones pasan a jugar una influen­ turó a buscar apoyo fuera de los ámbitos donde
cia predominante en los comicios parlamenta­ de antemano se sabía que lo tenía. Procuró ofre­
rios, sin perjuicio obviamente de la existencia cer una alternativa conservadora pero no reac­
de caudillos regionales con positiva gravitación. cionaria; aseguró que no cancelaría la reforma
agraria del período de Frei, entre otras cosas.
La izquierda buscó —particularmente en lo Pero en su torno, organizaciones derechistas de­
que al Partido Comunista respecta— paciente­ sataron una oleada de terrorismo propagandís­
mente la ampliación del FRAP, derrotado en tico, profetizando atrocidades para el caso de
1964. Lo consiguió mediante un desprendimien­ que triunfara Allende y asimilando el significa­
to en la Democracia Cristiana que dio origen al do de la candidatura de éste y la de Tomic.
Movimiento de Acción Popular Unitaria (MA-
PU) y mediante la transformación de la direc­ Allende se puso, como decíamos, al frente de
ción del Partido Radical; a costa de una esci­ un ejército de propagandistas y aprovechó el
sión, este último se orientó hacia un izquierdis- tiempo relativamente escaso de que dispuso —fue
mo marcado por grandes despliegues verbales. el último de los postulantes proclamados— mo­
Otros dos pequeños grupos, el Partido Social vilizándose intensamente. Controló su prédica,
Demócrata y la Acción Popular Independiente, esforzándose por ampliar el electorado de la iz­
se sumaron también a la Unidad Popular. Pac­ quierda, apoyado en un programa que podía
tada la coalición, las seis fracciones de izquier­ atraer a una gran variedad de núcleos sociales.
da debieron cumplir un penoso trámite al cabo
del cual emergió Salvador Allende como candi­ En lo que a Tomic respecta, debió afrontar
dato presidencial común. Aunque derrotado tres una ardua tarea que comenzaba por la dinami-
veces antes y cuestionado por gran parte de su zación de su propio partido, debilitado por la
propio Partido Socialista, Allende aportaba la polémica interna. Lo consiguió en base a un vi­
autenticidad de una larga militancia, veteranía gor inagotable que le permitió realizar una cam­
y vinculaciones dentro y fuera de Chile. Era un paña extremadamente exigente, durante la cual
nombre adecuado para encabezar una campaña sumó una enorme cantidad de giras, discursos,
electoral disciplinada, metódica, apoyada en la reportajes, visitas, debates. Aunque la DC no
movilización de enormes contingentes de acti­ alcanzó la eficacia de 1964, su candidato salvó
vistas. Casi veinte mil “Comités de la Unidad carencias en virtud de dotes de tribuno, de una
Popular” brotaron en todos los sectores de la vistosa personalidad que lo define. En lo pro­
sociedad chilena, reuniendo de a uno los sufra­ gramático, Tomic prometía la profundización de
gios del viejo luchador que ahora ejerce la Pre­ los cambios iniciados en el curso de la adminis­
sidencia. tración de Frei.
La Democracia Cristiana superó con escaso
daño la separación del MAPU. Este movimiento,
en efecto, sólo arrastró algunos dirigentes y par­
2. Los resultados
te de los cuadros sindicales y campesinos del
oficialismo. Entre los primeros, Jacques Chon-
chol, Rafael Agustín Gumucio y Alberto Jerez
constituían las pérdidas más importantes para | 3 OCO puede añadirse a las interpretaciones,
el PDC. Sin embargo, la escisión fue precipita­ * profusamente difundidas, de los números
da por la opción que llevó al partido a la pér­ que arrojó el escrutinio. Ya se sabe que Allen­
dida del gobierno. Dos tesis se plantearon con de apenas sobrepasó el porcentaje obtenido en los
vistas a la resolución de la instancia electoral: comicios presidenciales anteriores y que —más
una propiciaba la formación de un agrupamien- importante— sus votos son pocos más que los
to de todos los movimientos populares para en­ correspondientes a los de los partidos Socialista
frentarse al alessandrismo; la otra sostenía la y Comunista en las últimas elecciones parlamen­
conveniencia de que la DC levantara una candi­ tarias. De lo que cabe inferir —porque el elec­
datura individual contra las de derecha e izquier­ torado de estas dos agrupaciones se manifiesta
da. La fracción inspirada por Frei volcó —por bastante disciplinado— que muy escaso resultó
estrecho margen— la decisión hacia la segunda el aporte del MAPU y los radicales, medido en
tesis. Radomiro Tomic, aunque partidario de la sufragios.
posición derrotada, se convirtió con respaldo
unánime en el candidato democristiano. Efectivamente, el 34,93% que ostenta Alessan­
dri incorpora el contingente que en consultas
Alessandri hizo —con arreglo a su edad, tem­ parlamentarias vota al Partido Nacional, a una
peramento y antecedentes— una campaña sobria, parte de los votantes independientes —abundan­
tes en Chile—, pero también al grueso del elec­ finirse como de regreso al orden, en lo político,
torado radical; de otro modo, el porcentaje y a la sensatez, en lo económico. Buscó, como se­
alessandrista aparece inexplicablemente alto. De­ ñalamos, disimular el formidable revanchismo
be recordarse, además, que cuando el Partido Ra­ aristocrático que impulsaba su candidatura. Cen­
dical adhirió a la Unidad Popular, una parte suró sin reservas a la administración de Frei
francamente derechista de su dirigencia sepa­ imputándole un insoportable aumento del gasto
ró para constituir la llamada Democracia Ra­ público y la tributación, demagogia, incremento
dical, que militó desde el principio en favor de de la inflación, estancamiento económico deri­
la candidatura conservadora. Puede conjeturar­ vado de los “cambios de estructura” —entreco­
se, empero, que ese vuelco mayoritario de la millados por Alessandri—. Excluyó la posibili­
base radical hacia la fracción derechista del dad de instaurar el socialismo en Chile, con su­
partido no pase de un fenómeno circunstancial, maria argumentación: “...E sto — 775 escudos
determinado por la personalidad de Alessandri, mensuales por persona activa—, y nada más que
tan atrayente para las capas medias donde se esto, es lo que en último término puede ofrecer
ubica dicha base; en las próximas elecciones al país la socialización llevada hasta las últimas
parlamentarias, la dirección integrada a la Uni­ consecuencias. Esta cifra, pues, demuestra que
dad Popular estará en condiciones, presumible­ en Chile no puede establecerse un régimen so­
mente, de recuperar al menos parte del arrastre cialista igualitario, porque su establecimiento no
perdido. sólo importaría la nacionalización de todas las
empresas, el despojo de todos los que en Chile
Existen buenas razones para creer que, salvo se consideran ricos, menos ricos y a los que al­
una reducida porción, la votación de Radomiro go han acumulado en su vida, sino también, y
Tomic se compone de ciudadanos que se identi­ muy especialmente, sacrificar a muchos cente­
fican con el Partido Demócrata Cristiano. En nares de miles de empleados, obreros, profesio­
primer lugar, porque la fuerte polarización que nales y técnicos, que gozan de rentas superiores
los tópicos de la campaña prelectoral provoca­ a ésa, y porque nadie se atrevería a rebajar los
ron actuó, obviamente, en perjuicio de la candi­ sueldos y jornales de esos cientos de miles de
datura centrista. Aunque Tomic procuró no que­ chilenos. Eos márgenes remuneracionales logra­
dar en esa posición —y con tal objeto limitó dos en Chile por ciertos grupos de trabajadores,
al mínimo las expresiones de solidaridad con el alejan pues la posibilidad de que se establezca
gobierno de Frei—, la índole de las fuerzas que en Chile un régimen marxista.” (1)
respaldaban su postulación y la de Allende, así
como los antecedentes respectivos, lo colocaron, En cambio, ofreció un gobierno amplio, que
ante la consideración del votante, en el centro. volviese las aguas a sus cauces: “Si el voto de
mis conciudadanos me favorece, haré un gobier­
En segundo lugar, el 27,84% logrado por el no nacional e independiente, sin exclusiones...
candidato democristiano se aproxima sugestiva­ Satisfaciendo un sentido anhelo del pueblo, da­
mente al porcentaje que su partido consiguió en ré a Chile un gobierno esencialmente rectificador
los más recientes comicios parlamentarios. de los errores promovidos por la demagogia.”
Como condición para ello, anunció el reforza­
La compulsa de los resultados provinciales
miento de la autoridad presidencial, de modo que
destruye una afirmación que circuló inmediata­
el primer magistrado constituyese efectivamente
mente después de conocerse el escrutinio prima­
el jefe de la nación, sin posibilidad de desbor­
rio. Se dijo que en las zonas donde más intensa­
des parlamentarios. Teniendo en cuenta el régi­
mente se llevó adelante la reforma agraria, en
men netamente presidencialista que existe en
el mandato de Frei, Alessandri había derrotado
Chile, la orientación alessandrista en lo institu­
a sus adversarios. Los números, muy heterogé­
cional sobrepujaría, por proponer un término
neos, de ninguna manera autorizaban una con­
de comparación, el autoritarismo inherente al
clusión de ese tipo. Por lo demás, un primer aná­
esquema gaullista.
lisis de la distribución del caudal de las candi­
daturas entre las diversas provincias y regiones Alessandri defendió expresamente, por último,
o entre las mesas de varones y mujeres no per­ a través de su programa, la empresa privada, la
mite observar desviaciones respecto de las ten­ inversión extranjera, el régimen económico com­
dencias establecidas en función de comicios an­ petitivo y —con retoques admisibles— la dis­
teriores. tribución del ingreso actual.

LOS PROGRAMAS 4. Un sesgo clasista.

3. Autoritarismo y libre empresa. L programa con que la Democracia Cristia-


1 J na promovió la candidatura de Tomic in­
J ORGE Alessandri inscribió su postulación
dentro de una perspectiva que podría de­
tentaba articularse con el que, en 1964, enmar­
có la campaña de Frei y con la gestión de go­
bierno efectuada por éste. Se advierte, compa­ nos referimos a la institucionalización de un Es­
rando los dos textos, una tónica más decidida­ tado Popular—, de un documento evidentemen­
mente transformadora en el de 1970. La plata­ te débil como fundamento de una acción de go­
forma freísta constituía, básicamente, la apela­ bierno. Como, naturalmente, se ha divulgado
ción a un vasto esfuerzo nacional de desarrollo, con profusión, omitimos la relación de las prin­
que suponía integrar a la nación los ingentes cipales medidas en él contenidas y pasamos di­
sectores marginales de la sociedad chilena, en rectamente a exponer las reservas que nos me­
primer término el campesinado. Con Tomic, la rece.
DC estructuró un proyecto socialmente más Las resumiremos en dos temas: la política
avanzado, destinado a movilizar la combatividad económica y la política internacional. En el
de las clases bajas a las que se ofrecía un as­ primero de ellos, el programa allendista anun­
censo importante, en el contexto de una etapa cia reformas estructurales (nacionalizaciones,
de nivelación de la sociedad chilena. En este particularmente) y una larga serie de resulta­
sentido, debe mencionarse la categórica afirma­ dos pero no explica cómo —en términos po­
ción de la necesidad de nacionalizar el cobre y líticos— llegará a éstos últimos. Transcribimos,
la banca extranjera, cooperativizar paulatina­ para ejemplificar, parte del capítulo titulado
mente el sistema bancario privado y facilitar “Política de desarrollo económico”, que forma
el desarrollo unitario del movimiento sindical. parte de los esmirriados fragmentos dirigidos
El Estado tendría —en la concepción del progra­ a definir la “Construcción de la Nueva Econo­
ma tomicista— como misión primordial la trans­ mía”:
formación de la sociedad y para ponerlo en ap­
titud de cumplir esa finalidad se preveía el de­ “La política económica del estado se llevará
sarrollo de los organismos y procedimientos de adelante a través del sistema nacional de plani­
planificación económica, la modernización del ficación económica y de los mecanismos de con­
Parlamento y la Justicia y la aprobación de nor­ trol, orientación, crédito a la producción, asis­
mas que favorecieran la funcionalidad de los tencia técnica, política tributaria y de comercio
partidos políticos en una estructura política muy exterior, como asimismo mediante la propia ges­
abierta y democrática. tión del sector estatal de la economía. Tendrá
como objetivos:
La parte dedicada a delinear una política in­
ternacional se destaca como una de las/ mejo­ 1,. Resolver los problemas inmediatos de las
res. Toca con precisión los aspectos relevantes grandes mayorías. Para esto se volcará la capa­
del tema. Esboza una actitud firme y realista cidad productiva del país de los artículos su-
de independencia, apoyándola en la comunidad perfluos y caros destinados a satisfaces a los
de intereses que determina la integración lati­ sectores de altos ingresos hacia la producción
noamericana; fija criterios claros acerca del de artículos de consumo popular, baratos y de
Pacto Andino, la tesis de las 200 millas de mar buena calidad.
territorial, etc. 2. Garantizar ocupación a todos los chilenos
en edad de trabajar con un nivel de remunera­
En conjunto, el programa de Tomic manifies­
ciones adecuado. Esto significa diseñar una po­
ta la maduración cierta de un partido en el po­
lítica que genere un alto grado de empleo pro­
der. Si bien lo afecta la falsa retórica que sue­
poniéndose el uso adecuado de los recursos del
len cultivar los movimientos demócrata cristia­
pxiís y la adaptación de la tecnología a las exi­
nos y a menudo cae en abstractas expresiones
gencias del desarrollo nacional.
de buenos propósitos, más allá de esas deficien­
(...)
cias exhibe la seguridad de sus referencias a
4. Asegurar un crecimiento económico rápi­
los problemas decisivos de la realidad chilena y
do y descentralizado que tienda a desarrollar al
promete avances considerables pero factibles,
máximo las fuerzas productivas procurando el
ajustados a los intereses de los núcleos donde
óptimo aprovechamiento de los recursos huma­
el PDC se encuentra mejor arraigado.
nos, naturales, financieros y técnicos disponibles
a fin de incrementar la productividad del tra­
bajo y de satisfacer tanto a las exigencias del
5. La primera decepción. desarrollo independiente de la economía como
a las necesidades y aspiraciones de la población
I'k E alguna manera, el repaso de la platafor- trabajadora, compatibles con una vida digna
ma de la Unidad Popular implica una de­ y humana.
cepción preliminar en la trayectoria de un ré­ En el mismo capítulo, se aborda uno de los
gimen que suscita excepcional esperanza en la más arduos problemas de la economía chilena,
conciencia progresista de toda América Latina. la inflación. No falta, al respecto, optimismo
Se trata, en efecto, sin perjuicio de aspectos que al programa, que despacha el tópico en los si­
denotan encomiables inquietudes —sobre todo guientes términos:
“6. Tomar todas las medidas conducentes a en el retiro de Chile del Pacto Andino y hasta
la estabilidad monetaria. La lucha contra la in­ en un cierto aislacionismo: “La integración la­
flación se decide esencialmente con los cambios tinoamericana deberá ser levantada sobre la ba­
estructurales enunciados. Debe, además, incluir se de economías que se hayan liberado de las
medidas que adecúen el flujo de circulante a formas imperialistas de dependencia y explota­
las reales necesidades del mercado, controle y ción. No obstante se mantendrá una activa po­
redistribuya el crédito y evite la usura en el lítica de acuerdos bilaterales en aquellas mate­
comercio del dinero; que racionalice la distri­ rias que sean de interés para el desarrollo chi­
bución y el comercio; que estabilice los precios; leno”, (5) La Unidad Popular insiste en negar
que impida que la estructura de la demanda la conexión y simultaneidad necesarias de la
proveniente de las altas rentas incentive el alza liberación y la integración, ignora los progresos
de los precios.” (2) que, contemporáneamente, logra la conciencia
de la Patria Grande —que poco tienen que ver,
Se debe tomar en cuenta, para estimar este obviamente, con la ALALC pero algo más con
último texto, que el programa está preñado de el Pacto Andino— y ofrece menos a Latinoa­
medidas “distributistas” (aumentos de salarios, mérica que a los países socialistas asiáticos.
jubilaciones y pensiones; extensión del sistema
previsional; útiles gratuitos para los escolares;
supresión de impuestos a las casas modestas y
EL FUTURO PRO XIM O
medianas; medicina completamente gratuita en
los hospitales; mayor número de becas para es­
tudiantes; eliminación del impuesto a la com­ 6. Estructura del nuevo gobierno.
praventa, etc.) (3)
La lectura del programa puede inducir una OMO dij irnos, procuramos evitar los vati-
cinios fáciles sin soslayar algunas previ­
impaciencia por la “elevación del standard de
siones legítimas. Dentro del último rubro pue­
vida” que poco tiene que ver con las rígidas
den caber unas pocas consideraciones prelimi­
exigencias del desarrollo en un país dependien­
nares acerca de elementos que compondrán la
te como Chile. Si bien por otra patre la Uni­
estructura del régimen que acaba de instalarse.
dad Popular no se propone instaurar el socia­
lismo, tiende a adelantar en ese sentido; parece­ Eduardo Frei constituyó un equipo que, con
ría, por lo tanto, indispensable formar concien­ escasas variaciones, lo acompañó a lo largo de
cia en las masas respecto a la profundidad de toda su gestión y al que controlaba estrecha­
un cambio de régimen económico. El “socialismo mente. El Presidente dirigió el gobierno y, con
como distribución” que insinúa el programa respecto a él, ministros y jefes parlamentarios
puede quizás operar en el futuro inmediato co­ oficialistas ocuparon siempre un segundo pla­
mo una imagen harto perniciosa para el gobier­ no. Para bien o para mal, obligó al PDC a con­
no popular. En este estricto sentido, el documen­ formarse también con un papel secundario.
to de referencia fue probablemente útil como ¿Cuál será, en este punto, la intención de Sal­
plataforma electoral pero no sirve como pauta vador Allende y en qué medida podrá llevarla
de gobierno: la compleja coalición que asume a la práctica? Indicamos solamente un ángulo
el poder deberá elaborar —de una vez o pro­ de observación.
gresivamente— otra.
Esta y otras cuestiones capitales se resolve­
En lo referente a política internacional, el rán, decisivamente, en las relaciones del Pre­
programa allendista sufre una peligrosa miopía. sidente socialista con el Partido Comunista, que
Enumera objetivos enteramente plausibles y representa, innegablemente, la fuerza más cohe­
sienta —con más fuerza que el de Tomic— al­ rente dentro de la coalición triunfante en las
gunas directrices oportunas que traducen un an- recientes elecciones. Múltiples indicios sugieren,
timperialisano activo (en particular, la revisión a esta altura, que los comunistas no pretenden
de los convenios que limitan injustificadamente gobernar, manejando a Allende como a un in­
la soberanía chilena, incluidos los básicos del termediario dócil; especialmente significativa
panamericanismo). Junto a ello, anuncia que resulta la parvedad de las aspiraciones que el
“las luchas que libran los pueblos por su libe­ PC interpuso en el momento de integrarse el
ración y por la construcción del socialismo reci­ gabinete ministerial. De todos modos, el Presi­
birán la solidaridad efectiva y militante del go­ dente no cuenta con un respaldo partidario su­
bierno popular” (4), lo que se parece demasia­ ficiente para dirimir a su favor eventuales con­
do a un slogan; pero reduce a tres párrafos sin flictos dentro de la Unidad Popular; ya seña­
vigor lo que titula “Política latinoamericana”. lamos que el Partido Socialista se encuentra se­
El segundo de dichos párrafos contiene un pro­ riamente dividido y que Allende no deja de pro­
nunciamiento sobre la unificación de América vocar resistencia entre otros influyentes líderes
Latina que, si se lee estrictamente, hace pensar de la misma colectividad.
El MAPU, la Socialdemocracia y la API no de las celebraciones que en la noche del 4 de
jugarán, ciertamente papeles protagónicos, aun­ Setiembre siguieron a la difusión de los cómpu­
que aporten algunas figuras de talla, particular­ tos que consagraron el triunfo izquierdista. Una
mente el primero. En cuanto a los radicales fuerte corriente se inclinará a interpretar ese
—muy favorecidos en la distribución de carte­ triunfo como la ratificación popular de la línea
ras—, quizás después de los comicios parlamen­ de cambios, como expresión de la vocación re­
tarios cuenten, para hacer valer sus posiciones, volucionaria que está madura en Chile; la DC
con argumentos que se sumen a los anteceden­ podría asumir, en función de tal óptica, un pa­
tes democráticos que, por ahora, explican la pel como de “oposición dentro del nuevo régi­
buena fortuna de referencia. men” o de “alternativa crítica pero no menos
revolucionaria”. Radomiro Tomic encabezará,
Los acontecimientos que se produjeron entre probablemente, esa tendencia.
el 4 de Setiembre y el 24 de Octubre— fecha
de la ratificación de Allende como Presidente Otros, sin embargo, verán en la victoria de
electo— demuestran el sólido arraigo del siste­ Allende un paso hacia el abismo y querrán po­
ma chileno de pluralismo político, garantías in­ ner al PDC, como en 1964, en la posición de
dividuales y sociales, autonomía universitaria y alternativa democrática frente al totalitarismo
de las Fuerzas Armadas, etc. En ese marco, sin marxista. El debilitamiento de la derecha polí­
duda, deberá plantear aquél su gestión, realizar tica y la segura desaparición de Alessandri de
su programa, “abrir las puertas al socialismo”. la vida pública abrirán a esta tesis una pers­
Es preciso no perder de vista, entonces, que só­ pectiva favorable en lo electoral. Eduardo Frei
lo en cierto modo la victoria de la izquierda -—que deja el poder gozando de considerable
inaugura una nueva etapa en la evolución po­ prestigio— podría constituirse en el conductor
lítica de la nación andina. y principal beneficiario de la misma.

7. Dos caminos ante la Democracia 8. En resumen.


Cristiana.
T A presidencia de Allende abre, sin discusión,
IENTRAS resulta difícil pronunciarse so­ ■^una etapa en la historia chilena e irradia
M bre las alternativas que tiene ante sí la pode rosamente en todo el ámbito de América La­
derecha política (fracasadas inclusive las aven­ tina. Quizás nunca, en la nación andina, asu­
turas golpistas), bastante más clara se presen­ mió el gobierno un movimiento tan inequívo­
ta la opción que enfrenta el PDC. Un partido camente arraigado en la conciencia que el pue­
que extrajo excelentes lecciones de una azarosa blo ha ido tomando de sus intereses. Pero sólo
experiencia de gobierno, que superó satisfacto­ los ingenuos pueden absolutizar la victoria elec­
riamente para sus intereses una escisión al ca­ toral —por un lado— y la aptitud de la Unidad
bo de una polémica que comprometió la tota­ Popular para conducir un esfuerzo revoluciona­
lidad de los niveles de su justificación o razón rio, de liberación y de desarrollo nacionales.
de ser, que continúa como el mayor agrupa- Una parte de la izquierda continental es peligro­
miento político chileno. Pero que, al mismo samente proclive al triunjalismo. De allí que la
tiempo, sufre todavía explosivas tensiones. El reafirmación de un enfoque crítico suponga una
rumbo que tome la DC interesa, por lo demás, forma legítima de adhesión a un positivo avan­
primordialmente a la coalición gobernante y a ce popular.
cada uno de los componentes de ésta.
(1) Las citas de los programas de los distin­
No parece aventurado adelantar —en reali­ tos candidatos están tomadas de “CHILE”, nú.
dad, existen ya circunstancias que lo revelan— mero 40 de los Cuadernos de Marcha; editado en
un conflicto dentro de la Democracia Cristiana Montevideo en Agosto de 1970. Debe señalarse que
en torno a la actitud a adoptar acerca del go­ esta publicación no contiene sino las bases del
programa de Tomic, bases que fueron luego no­
bierno de la izquierda. Por un lado, son noto­ tablemente desarrolladas. El fragmento transerip
rias las coincidencias de los programas de To- to corresponde a la pág. 33.
mic y Allende, así como el tratamiento de can­ (2) Obra citada, pág. 57
didaturas populares —contra la oligárquica de (3) Ver pág. 61 y sgtes., obra citada.
Alessandri— que mutuamente se dieron. Mili­ (4) Obra citada, pág. 61
tantes democristianos participaron, en Santiago, (5)' Obra citada, pág. 61
VIVIAN TRIAS

Un "Chile Nuevo"
pero más "Chile" que nunca

| ^ A fascinante y polémica experencia libe­ Corresponde esta aclaración eliminar para no


radora que se ha inaugurado en Chile es engatusar al lector desprevenido.
un fenómeno histórico plural, protagonizado
—en primera línea— por el conjunto de parti­ Estudiamos la apasionante coyuntura chilena,
dos y movmientos que configuran la Unidad desde un aspecto parcial, aunque fundamental,
Popular victoriosa el 4 de Setiembre. de la misma.

Cada parte del todo cumple su función y po­


see gravitación, mayor o menor, en el decurso
integral de los sucesos. Esto no se puede igno­ LOS HOMBRES Y LA HISTORIA
rar; es el fiel reflejo de la compleja y, aún,
contradictoria realidad de la izquierda chilena. Yj'EDERICO ENGELS expresó una de las ver-
dades más profundas y útiles del marxis­
Sin embargo, el presente análisis se encara mo al afirmar que los hombres hacen la histo­
a través de la óptica de uno de esos compo­ ria pero no en las condiciones que ellos eligen.
nentes : el Partido Socialista chileno. Todo acontecer histórico está regido por leyes
generales y particulares. Los analistas apelan
Digamos que tratamos de precisar el rol que sistemáticamente a las primeras, se preocupan
desempeña el socialismo chileno en la gran em­ ante todo de lo que la historia tiene de universal.
presa, común con otras fuerzas, de liberar a su Pero olvidan, con peligrosa frecuencia, las se­
patria del imperialismo y del subdesarrollo. gundas; omiten lo que la historia tiene de sin­
gular. Es una forma de quedar atrapados y con­
Adoptamos este ángulo porque es el que co­ fusos en la trampa esterilizante de los esque­
rresponde a nuestra propia militancia política mas; un modo de rehuir la rica y fluida rique­
en el Uruguay y existe una evidente similitud za de la vida. Y, por supuesto, es un rumbo que
entre nuestro socialismo y el trasandino. Am­ desemboca, casi inevitablemente, en el error.
bos constituyen el esfuerzo sostenido y terco
para realizar un marxismo nacional, para re­ La ley del desarrollo desigual, o la que esta­
crear las leyes esenciales del marxismo con la blece que el modo de producción determina las
argamaza de la patria oprimida. superestructuras políticas y culturales, son leyes
generales.
La unidad de las fuerzas liberadoras no es­
capa a la dialéctica; es unidad y, también, lu­ Pero toda sociedad humana constituye una
cha ideológica entre sus vertientes. “formación económico-social” compleja, hete­
rogénea, contradictoria, regida por aquellas le­
Tal es nuestro enfoque, porque tal es nuestra yes generales y por otras que le son propias e
tesitura. intransferibles.
No hay sociedades químicamente “puras” ; ELECCIONES Y ELECTORALISMO
exclusivamente capitalistas, o exclusivamente so­
cialistas.

En cada comunidad existe, es cierto, una


“formación económico-social” subordinante (que PL Partido Socialista arribó a su decisión
determina su calificación), pero combinada con de partiepar en la Unidad Popular y dis­
remanentes, restos, factores de etapas históricas putar el gobierno en el plano electoral después
superadas y gérmenes de fases aún en gestación. de cumplir una experiencia plural y compleja.
El conjunto es una combinación específica y No hay que olvidar que cuenta con muchos
única, irrepetible, con leyes que surgen de su militantes presos o en la clandestinidad, por in­
originalidad y que sólo alli se cumplen. tervenir orgánicamente en resonantes episodios
de luchas violentas con las armas en la mano.
Los hombres construyen su destino dentro de
tales coordenadas, condicionados por estas ine­ Su tesitura ante los comicios encuadra en la
ludibles limitaciones, que alguna vez Laski lla­ más ejemplar ortodoxia leninista.
mara los “factores impersonales de la historia”.
No hay victoria revolucionaria sin la presen­
Así es como los camaradas socialistas chile­ cia de las masas en la lucha. Sin movilizar a
nos en sus afanes —exitosos afanes, por cier­ toda, o a casi toda la clase o las clases explota­
to— por erigir una fuerza marxista-leninista das. Esa es la regla de oro de la estrategia leni­
nacional de vanguardia, deben tener en cuenta, nista.
y no pueden soslayar, el ascenso vertical de las
clases medias chilenas en los últimos años y el De ahí que la intervención en los procesos
sesgo pequeño-burgués que ellas confieren al electorales sea una conducta indiscutiblemente
medio social en que deben moverse. Deben con­ revolucionaria en determinadas condiciones (y
tar con que la abrumadora mayoría del pueblo lo mismo puede decirse, es obvio, de la lucha
piensa en política en términos de participación por conquistar formas legales para intervenir
electoral, como lo demuestran los insignifican­ en la vida política).
tes 7 mil votos en blanco en un total de tres
millones; no pueden eludir la existencia de un La primera de ellas es que las masas aprecien
gran Partido Comunista, con honda gravitación
las contiendas electorales como un camino 3'
en la clase obrera y alineado en el bando pro­ berador. Entonces hay que ir a su encuentro
soviético dentro del raultifacético campo socia­ allí, donde ellas se sitúan.
lista.
Lenin lo explica insuperablemente: “Como es
Es imprescindible no desprenderse de tales rea­
natural, para los comunistas de Alemania el par­
lidades, aunque ello le resulta muy difícil a gran
lamentarismo «ha caducado políticamente», pe­
parte de la izquierda latino-americana.
ro se trata precisamente de no creer que lo ca­
duco para nosotros haya caducado para la cla­
Entre las muchas alienaciones que frustran y
se, para la masa. Una vez más vemos aquí que
desvirtúan las luchas de nuestras corrientes iz­
los “izquierdistas” no saben razonar, no saben
quierdistas, hay una especialmente grave, a ve­
conducirse como el partido de la clase, como el
ces positivamente letal.
partido de las masas. Vuestro deber consiste en
Cada grupo elabora el estereotipo de lo que no descender al nivel de las masas, al nivel de
debe ser el proceso revolucionario y cuando la los sectores atrasados de la clase. Esto es indis­
vida se les escabulle y los sorprende, con una cutible. .. Pero, al mismo tiempo, debéis obser­
insurgencia revolucionaria al margen de sus es­ var con serenidad el estado real de conciencia y
quemas, reaccionan con un reflejo intelectual de preparación precisamente de toda la clase (y
simplista y paralizante; niegan que “eso” sea re­ no sólo de su vanguardia comunista), de toda la
volución. ¡Cómo va a ser revolución, si ha co­ masa trabajadora (y no solo de sus elementos
metido la irreverencia de no ajustarse al “mo­ avanzados).” (los subrayados en el texto).
delo” discutido y pulido en tan largas vigilias
de deliberación! Lo válido es el esquema y no Luego de explicar que aunque sólo fuera un
la vida. importante sector de trabajadores el que estu­
viera en un nivel político electoralista, afirma
Lo peor es que este tipo de alienación suele “podría asegurarse ya sin vacilar, que el parla­
derivar en actitudes objetivamente contrarrevo­ mentarismo en Alemania no ha caducado toda­
lucionarias. Todo lo que se haga por comba­ vía políticamente, que la participación en las
tirlo es poco. elecciones parlamentarias y en la lucha desde
la tribuna parlamentaria es obligatoria para el Setiembre pueda desglosarse, aislarse —como
partido del proletariado revolucionario precisa­ un virus en una probeta de laboratorio— de la
mente para educar a los sectores atrasados de larga y convulsa gestación que incluye —para
su clase, precisamente para despertar e instruir no referirnos más que a los últimos años— des­
a la masa aldeana, inculta, oprimida e ignoran­ de la matanza de mineros con que la Democra­
te”. (Los subrayados en el texto). cia Cristiana estrenó su gobierno, pasando por
la masacre de Puerto Montt y por los violentos
enfrentamientos campesinos con las autoridades
Traducido a nuestras realidades latino-ame­ dirigidos por militantes socialistas, o por los
ricanas significa que, cuando la “democracia sucesivos “estados de sitio” a que Frei recurrió
burguesa” ofrece un mínimo de garantías, par­ para reprimir la protesta popular, las ocupa­
ticipar en las elecciones no es sinónimo de “vi­ ciones de viviendas por los “sin casa”, etc.:
cio electoralista”. No implica confundir al pue­ hasta culminar en el complot derechista para
blo, que sigue aferrado a los mecanismos polí­ impedir el acceso de Salvador Allende a la Pre­
tico-electorales, afirmando que el triunfo en los sidencia, los atentados criminales de sus coman­
comicios es la revolución. Por el contrario, el dos y el asesinato del Gral. René Schneider que,
alto grado de temperatura política que vive una según palabras del Primer Magistrado, salvó a
sociedad en los meses previos a una elección la nación de la guerra civil.
general, la permeabilidad de la opinión pública,
su receptividad a los planteos y formulaciones
de partidos y candidatos, se convierte en pre­ En efecto, el plan de los “momios” consistía
cioso instrumento para disipar neblinas de ilu- en simular un rapto perpetrado por un grupo
sionismo electoral y para ubicar el acto de vo­ de izquierda que reclamara, a cambio de la li­
tar en su valoración correcta; sin sobreestimar­ bertad del Comandante en Jefe, la nominación
lo y sin subestimarlo. de Allende sin pasar por la instancia constitu­
cional del Congreso.
El Congreso de campesinos socialistas lleva­
do a cabo el domingo 10 de Noviembre en la Con ello pretendían volcar a la mayoritaria
zona de Rancagua demostró la lúcida concien­ tendencia civilista de las fuerzas armadas ha­
cia de las bases ante esta problemática que a cia el golpismo, en nombre de la defensa de la
tantos confunde, y esa conciencia esclarecida Constitución que la izquierda amenazaba atro­
no es otra cosa que el fruto de la ceñida posi­ pellar.
ción asumida por el Partido al respecto.

Schneider resistió; lo asesinaron y el plan 6e


Allí escucbamos a los campesinos exponer 6u
les dio vuelta como un vengativo “bumerang”.
concepto sobre la victoria del 3 de Setiembre,
en términos muy sencillos y tremendamente elo­
cuentes. 0 sea que el ascenso al gobierno de la Uni­
dad Popular es un hecho inmerso en una lar­
El triunfo electoral —dijeron— no es la re­ ga crisis revolucionaria y donde la violencia ha
volución. dejado su trágica estela de sangre. Muy bien lo
expresó Allende en su histórico discurso del Es­
tadio Nacional: “Hoy aquí con nosotros por fin
Ni siquiera es —agregaron— la captura del vencen las víctimas de la población José María
poder. Caro, caídas por pedir condiciones de vida dig­
nas. Hoy aquí vencen los muertos de El Salva­
Significa ni más ni menos que haber logra­ dor y Puerto Montt, cuya tragedia atestigua
do mayores y mejores medios para emprender por qué y para qué hemos llegado al poder”.
una nueva fase en ese largo y tortuoso proceso
que es la lucha por el socialismo en Chile. Las
elecciones son, simplemente, una instancia de Lo que sí prueba la crisis revolucionaria chi­
dicho proceso. lena —que aún deberá recorrer un luengo ca­
mino— es que los reales orfebres de la violen­
cia y la muerte son los oligarcas y agentes del
Es casi superfluo acotar que tal criterio su­ Imperio; los que claman por los “cambios pa­
pone no confundir la victoria de Allende con cíficos” mientras no ocurren, pero que en cuan­
un ejemplo de transición hacia el socialismo por to asoma la posibilidad de que se concreten y
la “via pacífica”. sus privilegios se tambalean, no trepidan en
recurrir al crimen y a la traición para defen­
Nadie osará afirmar que la jornada del 3 de derlos.
EL FUTURO: ¿OPTIMISMO O PESIMISMO? de felicitación a Allende, y más sugestivo toda­
vía que en Diciembre se retire la Misión aérea
norteamericana compuesta de 89 oficiales y
soldados.
ü L marxismo se edifica, en buena medida,
sobre la fe inquebrantable en la capacidad Es que el “Chile-Frei” era el único laborato­
del hombre para labrar su propio destino y es, rio supértiste del desarrollismo civilista que la
por tanto, entrañablemente optimista. Alianza para el Progreso ensayó sin éxito en
varios países meridionales. Después del Brasil
—subimperio gorila—, la nación trasandina fue
Pero no creo que esa sea la pregunta más el receptáculo preferido de la “ayuda” finan­
importante que deban formularse los militantes ciera implementada desde el Departamento de
revolucionarios de América Latina sobre Chile Estado.
y, ante todo, los que se sitúan en la óptica del
marxismo nacional.
La Democracia Cristiana utilizó ese apoyo —y
los beneficios del elevado precio del cobre—
Lo fundamental es: ¿el Partido Socialista en extender su obra social, en mejorar las con­
chileno —y la Unidad Popular en su conjunto, diciones de vida y el nivel cultural de las ma­
como resultante de un complejo de fuerzas dis­ sas, pero sin tocar las enfermas estructuras del
pares— han emprendido una tarea auténtica­ subdesarrollo y de la dependencia. El chileno
mente revolucionaria, tal es su propósito, en ese medio se capacitó, justamente, para comprender
sentido han diseñado su estrategia? la fragilidad de esa estrategia que no sólo agotó
sus chances, sino que asentó sus conquistas so­
La respuesta es rotunda: sí. ciales/ en las arenas movedizas del estatuto co­
lonial.
Es claro —no lo olvidemos jamás—, ellos
protagonizarán su historia en condiciones que He ahi una de las razones de la mayoría allen-
no han elegido y que erizan de dificultades la dista del 4 de Setiembre. O sea, que la AID
ruta. y CIA tiraron los dólares por la ventana, incu­
baron su propio fracaso.
Intentemos un inventario de las principales.
La pérdida de Chile afecta a toda una línea
de acción que se encuentra a prueba en Vene­
zuela, Colombia, etc. Es una derrota muy peli­
grosa, ya que se precipita cuando la crisis eco­
EL IMPERIALISMO Y LA ALTERACION
nómico-financiera del Imperio no le permite
DE SU TRAMA GEOPOLITICA
“otro Vietnam”, cuando le impone gambitos dis­
tensivos. Es el Informe Rockefeller el que se
derrumba en Santiago.
17 L imperialismo ya ha movido sus largas y
^ siniestras manos en el escenario chileno y Y no sólo eso. Chile liberado es la quiebra
ha fracasado. Pero no cejará en su afán por del esquema geopolítico del imperialismo en
conseguir el aborto de este ensayo de libera­ el sur.
ción; no puede dejar de hacerlo.
Su ajedrez se ha fundado —herencia sabia
Los servicios de seguridad han detectado la de los ingleses— en un Chile pro-brasileño y
introducción de alrededor de 400 norteameri­ anti-argentino y en un Perú anti-brasileño y
canos sospechosos de ser agentes de la CIA y pro-argentino. Todo ello sobre el eje del anta­
que ya no llegan en sus habituales “disfraces” gonismo que enfrenta a Chile con Perú y Bo-
de turistas ingenuos, o pulcros funcionarios de livia desde la Guerra del Salitre en 1879.
organismos oficiales, sino como relevo de altos
cuadros de la burocracia empresarial privada Hoy ese trazado discurre por los nuevos ca­
yanqui. rriles del integracionismo, que sin embargo no
borra, sino que se complementa con el juego
Un explosivo documento del MIR publicado de las artificiales rivalidades.
en “Punto Final” el 12 de Noviembre revela
que la conspiración sigue latente. Si Brasil es el gendarme mayor en la cuenca
del Plata y en el total del subcontinente aus­
Es sugestivo, por otra parte, que Richard tral, Chile es el satélite privilegiado del “Gru­
Nixon haya “olvidado” el protocolar mensaje po Andino”.
Un Chile liberado hace añicos ese damero. los vulnerables que presentaba el agotado Jorge
Alessandri.
Se aproxima a Perú y Bolivia y ello signifi­
ca el dominio anti-imperialista del conglomera­ Por otra parte, se manejará en dos campos
do andino. Por otro lado, disuelve los sustentos que le permiten amplitud y flexibilidad en su
de la ambivalencia Brasil-Argentina, que siem­ estrategia.
pre se ha diseñado con los respaldos de Chile
para el primero y de Perú para la segunda. Por un lado, la asustada y numerosa alta cla­
se media; allí puede encontrar la apoyatura ne­
No es una casualidad que la Venezuela del cesaria para una oposición vigorosa y frenadora.
denio-cristiano Caldera, que nunca quiso ingre­
sar al Pacto Andino en virtud de las peculiari­ Por otro, los cuadros institucionales de la de­
dades de su economía petrolera, ahora, después mocracia burguesa con su lento y paralizante
del 4 de Setiembre, se muestre ansiosa por ha­ parlamentarismo, sus equilibros y morosidades.
cerlo. Ello puede constituir una ciénaga para los en­
granajes del “Chile Nuevo”.
La mano del Departamento de Estado mueve
esas marionetas y el propósito de compensar la Por algo Allende piensa en una rápida refor­
privanza anti-imperialista (determinada por el ma institucional que adecúe las super-estructuras
acercamiento tripartito Perú-Chile-Bolivia) se jurídico-políticas a las nuevas realidades econó­
trasluce en el propio apresuramiento de Ca­ mico-sociales que emergerán de sus decisiones.
racas.

Es el primer espinoso problema que se le pre­


senta a la nueva Cancillería chilena y a muy
corto plazo. EL ECONOMISMO SINDICAL

No es de extrañar, pues, la información apa­


recida en “El Mercurio” de Santiago el 5 de 1 7 L “economismo” de importantes sectores
Noviembre: “Menos de dos semanas después del *—1 fiscales, especialmente del cobre, no es el
triunfo de Allende en las elecciones presiden­ menor de los obstáculos que debe superar la
ciales del 4 de Setiembre último, un alto fun­ Unidad Popular.
cionario de la Casa Blanca que se negó a ser
identificado, expresó su convicción de que el Es sabido que la relación de los trabajadores
nuevo Presidente acabaría dando paso a un ré­ con la gran empresa extranjera en un país sub­
gimen comunista que convertiría a Chile en un desarrollado se asemeja bastante al vínculo en­
foco de inestabilidad política en la región, par­ tre obreros y burgueses en las metrópolis. Exis­
ticularmente en lo que se refiere a la Argentina, te una especie de compromiso “objetivo”, deri­
Bolivia y Perú. Esta tesis, calificada en los Es­ vado de mejores condiciones salariales en re­
tados Unidos de teoría del dominó chileno, es lación con el resto de los trabajadores del país.
aparentemente defendida por algunos funciona­
rios de la Casa Blanca y del Departamento de En una asamblea gremial realizada por los
Estado. . . ” obreros de la mina “El Teniente” el 2 de No­
viembre, afloró ese “economismo” —hábilmen­
te manipulado por la Democracia Cristiana—
y se tradujo en un pliego con 79 nuevas con­
quistas bajo el reclamo de “si los gobiernos
EL NUEVO JEFE DE LA DERECHA Y reaccionarios no nos daban, este gobierno po­
EL INSTITUCIONALISMO DEMO-BURGUES pular nos debe dar”.

No será fácil convencer a la masa de los tra­


L Imperio posee eficientes asideros en la bajadores del cobre que la riqueza que ellos
vida económica y política de Chile. La producen es de toda la nación y a todo el pue­
derecha es fuerte y numerosa. No está quebra­ blo debe brindar sus beneficios. No es el pa­
da ni mucho menos. Es más, ahora cuenta con trimonio de un sector, sino un bien común.
un jefe indiscutido, de probada capacidad y re­
levancia política: Eduardo Freí. Oímos el nue­ Otro riesgo que no puede ni debe ocultarse,
vo slogan de la “juventud dorada” ; “Chilefrei son las contradicciones entre los partidos y mo­
vuelve en el 76”. vimientos que integran la Unidad Popular y
también las disensiones en el seno de alguno de
Frei no ofrece los flancos débiles, los ángu­ ellos.
Tales son las principales dificultades, pero no mente revolucionaria, en la arquitectura política
todas, que se atraviesan en el derrotero de go­ de la Unidad Popular.
bierno popular.
Esta es una de las claves para el cambio, no
sólo en Chile, sino en todo el continente latino­
Corresponde, ahora, que tentemos un balan­
americano; la alianza entre marxistas y cristia­
ce con aquellos factores que lo favorecen, que
nos tras un programa revolucionario.
pueden allanarle el camino.
Son dos fuerzas de raiz filosófica ecuménica
que enfrentan el mismo problema: cómo recrear
sus principios con la arcilla de la tradición his­
LA CRISIS DEL IMPERIO Y EL DOBLE tórica y de las realidades nativas. Ambas son
FILO DEL LIDERAZGO DE FREI auténticamente revolucionarias y humanistas,
ambas son porfiadamente desalienantes. El de­
sencuentro entre la Iglesia y el marxismo ha
C 1L fracaso de la primera aventura interven- sido un sustento tradicional del stalu quo y ese
cionista de la CIA no obedece al azar. Es, desencuentro facilitó la enajenación de las dos
en buena medida, el efecto de la crisis econó­ corrientes.
mico-financiera y política que aqueja al Impe­
rio y que lo debilita, lo limita, reduce su capa­ Uno de los rasgos más explosivos de las so­
cidad operativa. ciedades australes en el presente, es precisa­
mente, la poibilidad de esa conjunción. Y esa
Cuba acometió la ardua tarea de construir
posibilidad posee una cierta y tangible perspec­
la nueva sociedad, cuando se iniciaba una lar­
tiva en Chile.
ga y formidable explosión de poder imperial
fundada en el boom Kennedy-Johnson.
Pero la Unidad Popular no sólo se ha de en­
Chile emprende su marcha hacia el socialis­ riquecer con la afluencia del torrente cristiano
mo cuando esa tremenda fuerza está en reflujo, post-conciliar.
cuando no puede permitirse “otro Vietnam”.
La campaña de “terrorismo ideológico” em­
De no ser así, la presión que ejerció Was­ prendida por el alessandrismo en el período pre­
hington para que la derecha se uniera en torno electoral se está convirtiendo en una trampa
a Frei en 1964, hubiera logrado, en 1970, el mortal para la derecha.
mismo éxito.
Se afirmó y se juró —siguiendo la diabólica
Pero entonces tenía mucho para ofrecer y hoy calumnia de Juanita Castro en 1964— que de
no está en condiciones de apuntalar financiera­ cada tres niños uno iba a ser trasladado a Ru­
mente una aventura política de tal envergadura.
sia o Cuba, que se le quitaría su casita al mo­
desto propietario y su tienda al sacrificado ten­
La crisis imperialista abre resquicios, hendi­
dero, que habría “paredón” y que las cárceles
duras alentadoras para el esfuerzo liberador de
se colmarían de presos políticos, etc.
los pueblos.

Además, el liderazgo de Frei es un arma de Sólo visitando Chile y hablando con los chi­
doble filo para la oligarquía. Por un lado la lenos es posible captar la hondura a que caló
fortalece; por otro, la desangra. esa campaña atemorizante y los miles y miles
de adhesiones humildes que le quitó a la Uni­
Eduardo Frei jefe de la reacción significa, a dad Popular.
corto o largo plazo, la división de la Democra­
cia Cristiana. Hoy los hechos, con su muda e inapelable
elocuencia, dejan al desnudo la mentira, el en­
Cientos de miles de votos Tomic son since­ gaño. El gobierno de la izquierda recogerá, así,
ramente favorables a un cambio profundo en en sus primeros meses, un inmenso apoyo po­
las estructuras de Chile. Los jóvenes demo-cris- lítico de toda aquella buena gente estafada por
tianos festejaron el triunfo de la Unidad Po­ la inescrupulosidad desvergonzada de los “mo­
pular al grito de “Allende Presidente y Tomic mios”. Una joven que trabajaba en una cafete­
presente”. ría, me decía expresivamente: “ ¡Pero mire si
había resultado mentirosita la tal Juanita Cas­
El MAI’U puede ejercer un rol primordial en tro! ¡Y pensar que no voté a don Salvador, yo
la articulación de esa masa cristiana, latente­ que estoy contra los gringos y los ricachos!”
El vuelco de una considerable masa de ori­ Allende es un leader con arraigo, con inmenso
gen demo-cristiano y de esa inmensa corriente prestigio personal, por encima de los partidos, y
popular burlada puede cambiar decisivamente puede golpear fuerte en la mesa del gabinete con
la correlación de fuerzas políticas en el Chile derecho propio. Por otra parte, en la gestación
de 1971. De ahí la justeza de la postura de del Ministerio ha revelado un vigor, una destre­
Allende al enfatizar los propósitos de la iz­ za de estadista, una claridad de objetivos y una
quierda por llevar adelante los cambios sin san­ firmeza en su propósito revolucionario que ha
gre, ni persecusiones; de ahi la oportuna cita sorprendido hasta a sus más acérrimos parti­
de Engels. darios.

De todo ello quedará algo muy claro para la Lo más trascendente del “allendismo” -—aco­
gran mayoría del pueblo chileno; si en el porve­ tó Andró Gunder Frank con su acerado e im­
nir inmediato estalla la violencia —nadie pue­ placable juicio crítico—, es que radica más en
de negar tal eventualidad— no sólo la respon­ la masa que en el propio Allende.
sabilidad recaerá en la oligarquía y los agentes
imperiales que defienden sus inauditos privile­ Chile tiene un Presidente no sólo orgánica­
gios, sino que encontrará a la sociedad chilena mente comprometido con el programa y la es­
en una situación política mucho más favorable trategia de un frente político sino, también, con
a la Unidad Popular que la que revela el resul­ una muchedumbre que le responde, que confía
tado electoral del 4 de Setiembre. en él, que le demandará cuentas constantemen­
te y que lo impulsará con entusiasmo.

Si el gobierno popular de Chile es la quie­


bra del esquema geopolítico del Imperio —se­
SU MAJESTAD EL COBRE
gún lo explicamos más arriba—, ello implica,
es su contracara, que favorece los afanes libe­
radores de su pueblo.
HILE vive del cobre y el cobre es un me-
tal de creciente demanda en los mercados
internacionales, porque su uso se ha acrecenta­ La acechanza de la vieja rivalidad con Perú
do con las nuevas industrias de avanzada (elec­ será sustituida por un progresivo acercamiento.
trónica, etc.), por ser el mejor conductor de Y lo mismo acaece en relación con Bolivia. En
la electricidad. medios bien informados de Santiago recogimos
la versión de que la primera sugerencia amis­
tosa que Fidel hizo llegar al nuevo mandatario,
Ello asegura excelentes precios. Además, se
es que iniciara la inmediata aproximación al
ha producido una diversificación muy conve­
régimen revolucionario peruano. Nótese que la
niente de los mercados. Las exportaciones to­
primera cita del “compañero Presidente” en el
tales subieron de 592 millones de dólares en
discurso del Estadio Nacional provino del Gral.
1964 a 1.200 millones en 1970. De ese total,
Velazco Alvarado y que este elogió encendida­
390 van al MCE, 190 a Estados Unidos, 140
mente a su colega chileno en conferencia de
al Japón, 130 a la ALALC, 35 a España, 40 a
prensa recogida por “El Mercurio” el 5 de No­
Suecia.
viembre. Ya es un hecho la línea aérea que uni­
rá Santiago con Lima y La Habana.
Por este lado no hay que temer estrangula-
mientos, ni dumpings, como los que sufrió Bo-
livia con el estaño en 1958. Escribe Alain Joxe: “ .. .el sentimiento del pe­
ligro argentino continúa profundamente arrai­
La mayor amenaza en el cobre proviene des­ gado en la tradición militar chilena. La hipó­
de dentro, en la medida que no logre superarse tesis de un posible conflicto se basa actualmen­
el “economismo” sindical. te —para algunos— en la idea de que, en caso
de elecciones de izquierda, Estados Unidos de­
legaría en Argentina la tarea de intervenir con­
tra Chile”.

ALLENDISMO Y GEOPOLITICA Producidas las “elecciones de izquierda”, no


puede ocultarse el riesgo que significa la exten­
sa frontera con una Argentina bajo el dominio
UNgobierno
factor muy importante en el porvenir del
de la Unidad Popular es lo que
gorila. Máxime si tenemos en cuenta las re­
cientes diligencias intervencionistas, por delega­
podríamos llamar el “allendismo”. Salvador ción, del Tnte. Gral. Lanusse en Bolivia.
Pero tres hechos permiten deducir que el avance tecnológico. La violencia eficaz es, hoy
riesgo no es tan grave. día, un hecho cientifico, muy complejo y difícil.
Lo que distingue un ejército socialista profesio­
a) Lanusse pudo digitar el acceso del Gral. nal de un ejército capitalista profesional, es la
Miranda al poder, pero en cuanto el Gral. J . diferente cualidad de su conciencia política, de
J. Torres encabezó la resistencia, los yanquis su mentalidad, del rol que sus integrantes se
retiraron su apoyo al mirandismo por miedo atribuyen en la sociedad.
a una guerra civil que pudiera desembocar en
“otro Vietnam”. La post-guerra, por otra parte, ha mostrado
otra posibilidad. Que en un pais dado se den con­
Miranda se quedó en el aire y Lanusse tuvo diciones objetivas revolucionarias, y no haya una
que meter violín en bolsa. No estamos en los fuerza política popular revolucionaria capaz de
años de la “Doctrina Johnson”, sino en los instrumentarlas. En algunos casos las fuerzas
tiempos de la inflación y del déficit creciente armadas cubrieron ese vacío y destruyeron el
en la balanza de pagos. orden vigente, realizando un arduo aprendizaje
político hasta convertirse en herramientas polí­
ticas populares y revolucionarias, un proyecto
b) La propia Argentina es un polvorín como
que va de la vida a la idea.
lo prueban los recientes sucesos de Tucumán
y Catamarca.
El nasserismo es un ejemplo conspicuo de
ello en el Medio Oriente.
el Y, en último caso, Allende puede jugar
un as decisivo: invitar a Juan Domingo Perón
a residir en Santiago. ¿Qué pasaría entonces en A nuestro juicio las fuerzas armadas perua­
la Argentina? nas están constituyendo el ejemplo, de la mis­
ma índole, en América Latina. Aquí el proceso
es inverso. No es la revolución la que crea su
No se precisa ser muy imaginativo para su­
ejército profesional revolucionario, sino el ejér­
ponerlo.
cito profesional el que adquiere, en un pro­
ceso pleno de alternativas y contradicciones,
conciencia revolucionaria. Lo cierto es —con­
LAS FUERZAS ARMADAS, ESA INCOGNITA clusión común a ambos casos— que sin ejér­
cito revolucionario no hay poder revoluciona­
rio (3). Otra regla de oro del leninismo.
J j A tradición europea de la toma de la Bas­
tilla, el romanticismo de las barricadas del 30 Chile puede protagonizar, en este campo, una
y del 43, nuestro propio pasado heroico de mon­ nueva vía. La alianza entre la fuerza política
toneras victoriosas contra los batallones de lí­ revolucionaria y el sector de las fuerzas arma­
nea, y un conocimiento parcial de los procesos das que adquiera conciencia revolucionaria.
revolucionarios del siglo XX, han contribuido
a acuñar la imagen del “pueblo en armas”, de ¿Es una utopía? ¿Un esquema de tertulia de
la milicia ciudadana, del trabajador o el cam­ café? No parece así, después de leer el exce­
pesino con el fusil o la metralleta en la mano, lente trabajo sobre las fuerzas armadas chilenas
como única forma del poder revolucionario. del sociólogo francés Alain Joxe.

La intervención popular en la lucha armada Por lo pronto, existe una tradición popular y
ha desempeñado, sin duda, un papel primordial revolucionaria en las fuerzas armadas de Chile
en el ascenso revolucionario de distintas na­ que no sólo cuenta con el hito independentista.
ciones.
Un ejército poderoso y moderno era término
Pero la verdad es que si, por lo menos, una esencial en la ecuación progresista y liberadora
parte del ejército profesional, con su oficialidad del Presidente Balmaceda.
y sus mandos, no se hubiera pasado al campo
liberador, no hubiera habido victoria ni en la El populismo militar tuvo un intérprete activo
Rusia del 17, ni en la China del 49, ni en la —aunque versátil —en el Gral. Ibáñez, du­
Cuba del 58. rante los años 20 y 30.

Es más, todos los regímenes socialistas/ han lle­ Pero lo más singular es la efímera República
gado a la profesionalización y especialización Socialista dinamizada por el comodoro del aire
de sus fuerzas armadas. Es un imperativo del Marmaduke Grove en 1932.
Es el Partido Socialista quien mejor se ha pre­ Desde 1953 a 1966 Chile recibió 143.400.000
ocupado de la gravitación de las fuerzas arma­ dólares por concepto de ayuda militar.
das en nuestras repúblicas. Grove era socialista
y el Ministerio populista de Ibáñez en 1952 Está segundo, después de Brasil. Y la ayuda se
contó, entre otros, al actual Canciller Clodomiro acentúa en los períodos pre-electorales en que
Almeida. el FRAP tenía chance de ganar.

Por otra parte, el P.S. fue la única fuerza de Pero hoy ha descendido mucho la asignación
izquierda que supo distinguir el manejo de la presupuestal a las fuerzas armadas.
derecha en el “tacnazo” del Gral. Viaux Ma-
rambio, de las legítimas aspiraciones de la ofi­ Joxe resume su situación: “Así, pues, las fuer­
cialidad y de la tropa. zas armadas activas se encuentran acorraladas
al mismo tiempo por dos tipos de descontento:
Hoy otro socialista, José Toha, ocupa el Mi­ la reivindicación de los sueldos y la reivindi­
nisterio del Interior, y como tal tiene bajo su cación profesional. «No podemos vivir con esta
control los Servicios de Inteligencia y los Cara­ suma» y «No podemos defender al país con es­
bineros, cuyo poder de fuego, según Joxe, su­ tas armas». La primera reivindicación es más
pera al de las fuerzas armadas. sensible a nivel de los suboficiales de poca gra­
duación; la segunda, al nivel de los oficiales su­
periores y del Comando”.
Los “Carabineros de Chile” fueron creados por
Ibáñez en 1927. Joxe dice de ellos: “Su cuerpo
He aquí un punto de partida para una fecunda
de oficiales, de origen más popular y campe­ política militar de la Unidad Popular.
sino que el del ejército, representa uno de los
canales de movilidad social de las clases infe­ Política que debe sustentarse en un nuevo con­
riores hacia las capas medias, y desde los cam­ cepto del papel de las fuerzas armadas en la
pos hacia las ciudades”. defensa de la soberanía nacional, que tan bri­
llantemente han desarrollado los militares pe­
Es cierto que han sido la clásica fuerza repre­ ruanos y que significa ubicar al imperialismo
siva de la derecha y que su acción es uno de y al subdesarrollo como los principales enemi­
los motivos de la prescindencia de las fuerzas gos de la nación.
armadas en la vida política.

Pero su magra condición económica y el can­


sancio que provocan en ellos los continuos en­ EL PARTIDO DE VANGUARDIA
frentamientos con sus hermanos de clase no los
han hecho muy de confiar para la oligarquía
en ciertas circunstancias.
f^ L problema de crear un ejército liberador
Por ejemplo, el primer Alessandri, decidida­ y la superación de los obstáculos más
mente volcado a la derecha en el período arriba reseñados, sólo podrá conseguirse con el
1933-36, tuvo que crear las Milicias Republi­ funcionamiento de verdaderos partidos de van­
canas reclutadas en las clases altas para contra­ guardia.
rrestar el peligro militar de izquierda que pro­
venía del ejército y de los Carabineros. Dos hechos claves de la reciente historia latino­
americana, prueban la importancia decisiva del
partido de vanguardia en la conducción revo­
La lucha de clases no deja intactas ni a las
lucionaria.
fuerzas armadas, ni a las policías.
1) El formidable discurso autocrítico de Fidel
¡Que lo diga el Presidente Levingston después
Castro; la más revolucionaria de sus expresio­
de la sublevación policial de Catamarca!
nes, a nuestro entender. Todo lo que allí se
confiesa, todo lo que allí se analiza, denuncia
De ahí que los Carabineros pueden llegar a inmadurez, insuficiencias, carencias en la orga­
cumplir en Chile un papel muy diferente del nización del Partido de vanguardia. Sin Parti­
que, hasta ahora, les asignaban los “momios” . do de vanguardia no hay “hombre nuevo” y
sin “hombre nuevo” no hay socialismo.
El problema se plantea, en rigor, como una
pugna de influencias entre el sistema oligarco- 2) El empantanamiento de la situación boli­
imperialista y la Unidad Popular sobre las fuer­ viana en una sociedad con la más alta tempe­
zas armadas. ratura revolucionaria del continente revela la
lamentable ausencia de la fuerza de vanguardia Es socialista el Canciller, compañero Clodomi­
que concrete en revolución el enorme potencial ro Almeida, y su dinámica da la tónica del nuevo
combativo de aquel pueblo. gobierno: en pocos días se anuncia el voto fa­
vorable para el ingreso de la China de Mao
¿Existe ese Partido, o esos Partidos, en Chile? a la UN, la reanudación de relaciones diplo­
máticas con Cuba, el establecimiento de rela­
Es indudable la tradición organizativa —en lo ciones con Corea del Norte y se proclama la
político y en lo sindical— de la clase obrera lucha por la Patria Grande latinoamericana co­
chilena. Esa es la principal fuerza, la más firme mo línea básica de la política exterior de Chile.
esperanza en el futuro que ha empezado a vi­
virse. Es socialista el Ministro de Vivienda, compa­
ñero Carlos Cortés, y lo es el Ministro sin car­
La noche de la victoria, cuando la derecha ten­ tera, compañero Jaime Suárez.
tó sus primeras y audaces provocaciones, la
orden de los partidos de izquierda fue no salir Son socialistas los subsecretarios de Trabajo y
a la calle hasta que se diera la autorización Educación. En cuanto a Pedro Vuskovic, hom­
pertinente. Ni un solo militante desobedeció la bre sin partido, que desempeña Economía, es
consigna. Disciplina y conciencia política es lo un conocido allendista y simpatizante socialista.
que puede superar el “economismo” sindical,
disciplina y conciencia política es la mejor ar­ En ese caso también está el nuevo Director de
ma del “Nuevo Chle”. ODEPLAN y es socialista el Presidente del
Banco Central.
Pero no sólo la organización y politización de
los cuadros garantiza la vigencia, por lo me­ También será socialista el Embajador en posi­
nos, de un Partido marxista-leninista de van­ ción tan decisiva como Lima.
guardia.
¿Cuál es el rol del P.S. en la arquitectura de
No conocemos a todos los partidos de la Uni­ la Unidad Popular?
dad Popular por dentro y, por ende, no pode­
mos abrir juicio sobre ellos. Por un lado, un frente que cuente con un solo
partido fuerte, con un solo polo de atracción
Pero sí podemos hacerlo con respecto al Parti­ política tenderá, fatalmente, por el imperio de
do Socialista, y no nos cabe la menor duda de los hechos y al margen de las intenciones, a
que en él, en sus cuadros, en su línea política, satelizarse. El P.S. es el otro polo de la U.P.,
en su interpretación de la realidad chilena, en junto con el P.C. (no asignamos esa importan­
el trazado de su estrategia, en su nivel teórico, cia al Partido Radical). O sea que su presencia
está madurando, a pasos de siete leguas, un garantiza la independencia de los grupos me­
auténtico Partido de vanguardia, creador, na­ nores que se integran a la alianza, porque una
cional, vivo y en tumultuoso crecimiento. estructura bipolar impide la satelización.

Pero, por otro lado, el P.S. ha abierto una nue­


LA APERTURA A DOS PUNTAS va perspectiva al “foquismo” chileno represen­
tado por el MIR. Después de las elecciones se
entabló áspera polémica entre miristas y co­
/^A D A partido, cada movimiento de la Uni- munistas, pero, en cambio, ha habido un inocul­
dad Popular cumple su rol en el conjunto. table acercamiento entre el P.S. y el movimiento
clandestino de acción directa.
Al referirnos al P.S. y a su papel no preten­
demos —por cierto— subestimar, ni minimizar, El MIR, como ocurre en general a nivel con­
la trascendente gravitación de los demás. tinental con el foquismo, se encuentra, en Chile,
en un callejón sin salida desde el punto de vista
Es una verdad objetiva que se trata de la fuer­ político-militar. El foquismo se ha mostrado
za más radicalizada del actual gobierno. Y es, inepto para organizar a las masas, para con­
también, un hecho que Allende le ha confe­ vertirse en una real vanguardia, que no es una
rido decisiva participación en él. élite heroica y sacrificada, sino una parte es­
clarecida de la clase o clases explotadas y hon­
Es socialista el Ministerio del Interior y Vice­ damente enraizada en ellas.
presidente de la República, compañero José
Toha. Los miristas comprendieron admirablemente la
nueva situación. Es que para quienes esgrimen CONCLUSIONES
los argumentos de la sangre vertida y de la pri­
sión de sus militantes, no alcanza la mera dia­
léctica para convencerlos de que viren en su T i O mejor es que las conclusiones las extrai­
rumbo táctico. ga el lector.

Hacen falta hechos, hacen falta alternativas re­ Lo ayudaremos con una breve historia.
volucionarias reales y tangibles.
Cierta vez Salvador Allende manejaba su auto
Ese tipo de “argumento” es la victoria de la por la noche y se le cruzó un tambaleante “ro-
Unidad Popular y dentro de ella, es el P.S. tito” con demasiado vino en el cuerpo. Lo rozó
quien lo ha usado para abrirle al MIR la posi­ sin lastimarlo y se bajó de inmediato a ver 6Í
bilidad de utilizar su capacidad operativa, su necesitaba ayuda. Obtuvo una altanera y des­
militancia, en una estrategia más amplia y fle­ preciativa respuesta: “ ¡La vas a ver tú cuando
xible, de masas, y con evidente perspectiva re­ suba Allende!”
volucionaria.
Pues Allende “ha subido” y al parecer en Chile
La dirección mirista captó al vuelo la nueva ha llegado el tiempo de decir “basta”.
coyuntura y ello se ha traducido en un desdi-
bujamiento de la estrecha concepción foquista.
No sabotearon las elecciones, no impulsaron el
voto en blanco, se sabe de militantes en la clan­
destinidad que se ingeniaron para sufragar por
Allende y luego proclamaron la línea de “de­
fender la victoria popular”, cooperar con la ac­
ción revolucionaria de la Unidad Popular. Esa
colaboración ya se ha producido y ha sido muy NOTAS:
valiosa su ayuda en la frustración del complot
derechista. (1) Lenin - “'La enfermedad infantil del «iz-
quierdismo» en el comunismo’’.
Se puede afirmar que el MIR nunca ha sido
(2) Alain Joxe - “Las fuerzas armadas en el sis­
más consecuentemente revolucionario que aho­ tema político político de Chile”.
ra, cuando se inserta en una estrategia de ma­
sas y, de hecho, abandona las limitaciones del (3) Lenin - “Ejército revolucionario y gobierno
foquismo. revolucionario”.
DESEA UD. LEER

• sobre las formas nuevas que puede tomar nuestra


Iglesia en la realidad que vivimos en el Uruguay y
América Latina?

• qué tiene que decir el mensaje cristiano sobre la


nueva sociedad que buscamos?

• qué obstáculos frenan el diálogo Iglesia - Mundo?

• qué acontecimientos parecen anunciar un diálogo


más cordial y profundo entre todos los que buscan
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Una revista mensual dirigida por un grupo de jesuítas y laicos chilenos que busca en­
tablar un diálogo serio y abierto con todo hombre y grupo social que anhele más justicia,
verdad y fraternidad en América Latina y el mundo.
Una reflexión critica y renovada sobre la actualidad, inspirada en la Buena Nueva que
Cristo trajo a la tierra, y deseosa de encontrar caminos de solución a los muchos pro­
blemas que inquietan hoy a los hombres y a los pueblos.

EN CADA EDICION
■ la actualidad nacional e internacional
■ artículos de fondo
■ signos de los tiempos
■ teatro, cine, libros
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NUMEROS ESPECIALES
1962 Revolución en América Latina (agotado)
1963 Reformas revolucionarias en América Latina
1965 Integración de América Latina
1966 La Iglesia en el mundo de hoy
1968 Violencia en América Latina

ALGUNOS TEMAS TRATADOS EN 197 0


• América Latina:: ¿defensa o destrucción del hombre? (enero-febrero)
• Cristianismo y políica (marzo-abril)
• La miseria, raíz de la violencia (mayo)
• [Link]. Izquierda y fascismo crecientes (julio)
• Joan Manuel Serrat: juglar <Je guitarra y verso (julio)
• Obispos chilenos y reforma agraria (ju lio )
• La sociedad de consumo (agosto)
• La autogestión: ¿una alternativa al capitalismo y al socialismo (agosto)
• Católicos de izqueirda en América Latina (agosto)
• Mesa redonda sobre Cuba (setiembre)
• Althuser (setiembre)

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han acelerado notablemente el ritmo de cambios en la Iglesia. VISPERA los ha se­
guido muy de cerca, dedicándoles unas cuantas perspectivas, situaciones e informes
redactados por un vasto elenco de colaboradores.

Por ejemplo:

V. 1 Marcos McGrath: Los fundamentos teológicos de la presencia de la iglesia en el de­


sarrollo socio-económico de América Latina.
Luis Alberto Gómez de Souza: El postconcilio o el riesgo del ghetto narcicista.

V. 2 Ricardo Cetrulo: Populorum Progressio: de la “animación” de la sociedad al análi­


sis de situación.
Héctor Borrat: Vanguardia, retaguardia, postconcilio.

V. 3 Arturo Paoli, Héctor Borrat, Juan Luis Segundo: ¿Con gozo y esperanza?

V. 4 Almeri Bezerra de Meló: El primer sínodo.


Segundo Galilea: Notas sobre lenguaje y evangelización.

V. 5 Luis Carriquiry, Miguel Angel Solar, Luis Hevia, Eduardo Vio Grossi, Luciano Ro­
dríguez Cisterna, Mario Krieger: Buga.
Jordán Bishop: Prudencia y revolución.
José S. Croatto: El hombre bíblico no es un Prometeo.
Jesús Manuel Martínez: Aparecida sem Norte.

V. 6 César Aguiar, Alberto Methol Ferré, Héctor Borrat: Obispos de la Patria Grande.

V. 7 Darcy Ribeiro, Iván lllich, Alberto Methol Ferré, Guillermo Rodríguez Melgarejo, Ri­
cardo Bernardi, César Aguiar, Jean-Baptiste Lasségue: Humanae Vitae, pareja y
poder.

V. Benoit Dumas, Pablo Otero; Presión liberadora, política de Dios.

V. 9 Rodolfo Obermüller, Gilberto Gorgulho, Francisco López, Timoteo Anastasio, Sinval


de Itacarambí Leao: El Cristo de la fe y los Cristos de América Latina.

V. 10 Aldo J. Büntig: Interpretación motivacional del catolicismo popular.

V. 11 Julio de Santa Ana: Revelación y sentido de la historia.

V. 12 Buenaventura Pelegrí: Meditación ante el cadáver del Padre Henrique.


Felipe Berryman: Concientización y religiosidad popular.
Alberto Methol Ferré: Iglesia y Sociedad opulenta.

V. 13/14 Javier Darío Restrepo: Colombia: una iglesia en tensión.


Leoncio Clavel: El conflicto Iglesia-Estado en Paraguay.

V. 16 Lucio Gera, Guillermo Rodríguez Melgarejo: Apuntes para una Interpretación de la


Iglesia Argentina.

V. 16 Gustavo Gutiérrez Merino: De la. Iglesia colonial a Medellín.

V. 17 Benoit Dumas: Los dos rostros visibles y alienados de la Iglesia Una.


Arturo Paoll: La comunidad eucarística en el mundo capitalista.
J. Severino Croatto: El pecado original como resacralizaclón de la sexualidad y de
la sabiduría.
Héctor Borrat: Para una cristología de la vanguardia.

V. 18 Horacio Bojorge: A los cien años de Vaticano I.


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LA VICTORIA DE LOS TRABAJADORES
Dijo el Pueblo:
Venceremos y vencimos.
Aquí estamos hoy, compañeros, para conmemorar el comienzo de nuestro triunfo.
Pero alguien más vence hoy con nosotros. Están aquí Lautaro y Caupolicán hermanos en la distancia di
Cuauhtemoc y Tupac-Amaru.
Hoy, aquí con nosotros, vence O’Higgins, que nos dio la independencia política celebrando el paso hacia l<
independencia económica.
Hoy aquí con nosotros vence Manuel Rodríguez víctima de los que anteponen sus egoísmos de clase al pro
greso de la comunidad.
Hoy, aquí con nosotros, vence Balmaceda combatiente en la tarea patriótica de recuperar nuestras riqueza:
del capital extranjero.
Hoy, aquí con nosotros por fin vencen las víctimas de la población José María Caro, caídas por pedir con
diciones de vida dignas.
Hoy, aquí con nosotros vencen los muertos de El Salvador y Puerto Montt cuya tragedia atestigua por qué
y para qué hemos llegado al poder.
De los trabajadores es la victoria.
Del pueblo sufrido que soportó, por siglo y medio, bajo el nombre de Independencia, la explotación de uní
clase dominante incapaz de asegurar el progreso y de hecho desentendida de él.
la verdad, lo sabemos todos, es que el atraso, la ignorancia, el hambre de nuestro pueblo y de todos lo:
pueblos del Tercer Mundo, existen y persisten porque resultan lucrativos para unos pocos privilegiados.
Pero ha llegado, por fin, el día de decir basta. Basta a la explotación económica.
Basta a la desigualdad social.
Basta a la opresión política.
Hoy con la inspiración de los héroes de nuestra patria, nos reunimos aquí para conmemorar nuestra victo­
ria, la victoria de Chile y también para señalar el comienzo de la liberación.
El pueblo al fin hecho Gobierno asume la dirección de los destinos nacionales.
¿Pero cuál es el Chile que heredamos?
Excúsenme, compañeros, que en esta tarde de fiesta y ante las delegaciones de tantos países que nos
honran con su presencia, me refiera a temas dolorosos. Es nuestra obligación y nuestro derecho denun­
ciar sufrimientos seculares como dijo el Presidente peruano, Velasco Alvarado :
“ Una de las grandes tareas de la revolución
es romper el cerco del engaño que a todos
nos ha hecho vivir de espaldas a la realidad” .
Del Discurso de SALVADOR ALLENDE en el
Estadio Nacional.

DEJE LO QUE TUVE ..


“ Día 12 de setiembre, sábado. "Mi querido Señor: te voy a escribir después de mucho tiempo. Hoy en ver­
dad me siento necesitado de Tí y de Tu presencia, quizá sea la cercanía a la muerte o el relativo fracaso
de la lucha. Tú sabes que he buscado siempre y por todos los medios serte fiel. Consecuente con mi ser
en plenitud. Por eso estoy aquí. El amor lo siento y lo entiendo como una urgencia por solucionar el pro­
blema del otro, donde estás tú.
Dejé lo que tuve y me vine. Hoy quizás es mi jueves y esta noche mi viernes. Entrego enteramente en tus
manos lo que soy con una confianza sin límites porque te amo. Lo que me duele es quizás dejar lo que
más quiero: a tí, a Cecy y mi familia, y quizás no poder palpar el triunfo del pueblo, su liberación. Somos
un grupo lleno de plenitud humana, “ cristiana” , y eso yo creo basta para empujar la historia. Esto me re­
conforta. Te amo, y te entrego lo que soy y lo que somos, sin medida porque eres mi padre.
Ninguna muerte es Inútil si esa vida ha estado cargada de significado y eso creo que es válido aquí con
nosotros. Chau Señor mío, quizás hasta tu cielo, esa tierra nueva que tanto ansiamos".
Del Diario de Guerrilla de NESTOR PAZ,
guerrillero boliviano muerto en la región del
Alto Beni en Octubre/70.
sum ario
1 Carta del editor ............. <* ' 'HT'J :

p ers p ectivas
3 Redescubrir la Iglesia en el Tercer Mundo Alberto Methol Ferré
10 Bolivia: Revolución en la contrarrevolución? Raúl F. Abadie Aicardi
23 Concientización y educación Hernani M? Fiori
33 Exodo y liberación Horacio Bojorge
38 El Mesionismo y el Cristo Mesías en la
religiosidad popular brasilera Matías Martinho Lenz

en cu en tro s
46 Inquieto Quebec Ives Vaillancourt
48 Los laberintos de la Ciudad Secular Harvey Cox

situaciones
52 América del Sur: Temor en el Atlántico (BP) — Bruselas: Demasiado a la izquier­
da? (Bomeu) — Lima: El Topo Gigio: la lógica del sistema (Luis H. Pasara) — Co-
penhague/Washington: Dos veces zaran deada (HB) — Buenos Aires: Dos modelos
de Acción Católica (Consejo Superior JAC-AJAC) — América Latina: Contra la de­
mofobia (HB).

lecturas
61 La respuesta de los teólogos (GC) Clovis Lugom La Republique des Guaranis (Da­
niel Gil) Lewis Munford: El mito de la máquina (AMF) G. E. Rusconi: Teoría críti­
ca de la sociedad (CA) Roger Bastide: Las Américas negras (AMF) M. 1. Pereira de
Queiroz: Historia y Etnología de los movimientos mesiánicos (HBC) Robert S. Me
Ñamara: The Essence of Securuty refle ctions in The Office (HBC) — INDICE.

inform e: la vía chilena

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