Laringitis Aguda y Obstructiva
Definición:
La laringitis aguda es una inflamación de la mucosa laríngea que tiene una
presentación súbita que provoca diversos grados de obstrucción, pudiendo así
comprometer la epiglotis, glotis (cuerdas vocales) o la región subglótica. Si la
duración es mayor, se denomina laringitis crónica. Es la enfermedad más
frecuente de la laringe y tanto su etiología como las manifestaciones clínicas
son distintas según la edad de presentación. En adultos es más frecuente entre
los 18-40 años y en niños a partir de los 3 años.
Existe una mayor incidencia en las estaciones frías del ario, susceptibles de
influenciarse por la aparición de brotes epidémicos de las enfermedades
causales. Es una afección que predomina manifiestamente en el lactante
mayor y preescolar.
Sintomatología:
La laringitis aguda obstructiva se presenta con síntomas respiratorios altos,
Asocia la típica tríada: disfonía, tos perruna y estridor inspiratorio. (Es un
sonido respiratorio anormal, causado por un bloqueo en la garganta o la
laringe. Generalmente se escucha al inhalar.)
Sólo en algunas ocasiones, la inflamación de la laringe puede dificultar la
entrada de aire y provocar dificultad respiratoria (respiración rápida, en la que
se le marcan las costillas al respirar o se le hunde el pecho).
Además, la inflamación provoca disminución de la movilidad de las cuerdas
vocales, lo que se traduce en disfonía.
Causas:
Constituye la causa más frecuente de estridor en pacientes pediátricos.
Representa un 15 a un 20% de las consultas pediátricas en los servicios de
urgencia por infecciones respiratorias.
La etiología principal es vírica, el 75% de los casos el agente causal es el Virus
parainfluenzae tipo 1(son un grupo de organismos, tipos del 1 a 4, que ocasionan
varias infecciones respiratorias diferentes.). Otros virus implicados son el Virus
parainfluenzae tipo 2 y 3. Sólo en menos del 3% de los casos la etiología es
bacteriana, siendo mayoritariamente el germen implicado el Micoplasma
pneumoniae.( produce infecciones de vías respiratorias altas, siendo el segundo agente
causal)
La transmisión del virus ocurre de forma directa por gotitas, infectando
inicialmente el epitelio de la nasofaringe, diseminándose posteriormente hacia
el resto del epitelio respiratorio, incluyendo la laringe y tráquea. Los niños,
tienen como zona más estrecha de la vía aérea superior la región subglótica,
que además es inextensible por la presencia del cartílago cricoides, por lo
tanto, ante la presencia de edema en el epitelio laríngeo, aumenta la
resistencia al flujo aéreo, lo que explica el estridor audible y la tos
característica.
Medios de Diagnóstico:
El diagnóstico es clínico. Los exámenes se podrían solicitar ante duda
diagnóstica, para descartar diagnósticos diferenciales.
En el examen físico es importante evaluar la presencia de los siguientes
parámetros:
Estridor (identificar momento del ciclo respiratorio en el que se
evidencia: inspiración-espiración)
Frecuencia respiratoria
Retracciones
Cianosis
Saturación de Oxígeno
Tratamiento:
En todos los casos es esencial garantizar la permeabilidad de la vía aérea del
paciente, su adecuada oxigenación y ventilación utilizando las medidas
terapéuticas necesarias.
Los corticoides (por vía oral, IM o nebulizados) proporcionan un
tratamiento efectivo en la laringitis leve, moderada y grave. Han
demostrado su utilidad mejorando la clínica, disminuyendo los días
de estancia hospitalaria, menor necesidad de adrenalina, menor
número de consultas por el mismo proceso y disminución del número
de pacientes que precisan el traslado a la UCI.
La dexametasona en dosis única oral, es el corticoide de elección,
por su eficacia y seguridad bien conocidas, facilidad de
administración y duración de acción más larga.
La budesonida nebulizada ha demostrado ser tan efectiva como la
dexametasona oral o IM para el tratamiento de la laringitis, podría
proporcionar una alternativa para niños con vómitos o con dificultad
respiratoria grave, en la que la budesonida podría utilizarse mezclada
con adrenalina y ser administrada simultáneamente.
La adrenalina nebulizada en los casos moderados y graves de
laringitis está demostrada en distintos estudios. Su efecto es rápido,
comenzando a los 10 minutos, con un pico máximo de acción a los 30
minutos y una duración de 2 horas.
Cuidados de Enfermería:
Explorar la garganta para examinar el eritema, el exudado y el edema
de las amígdalas.
Valorar signos vitales c/4h
Monitorizar saturación de oxígeno y frecuencia respiratoria.
Mantener en una posición fowler o sentado
Valorar accesos de tos y características.
Vigilar aparición e estridor, sibilancias, tiraje, aleteo nasal y/o
polipnea.
Administrar analgésico por prescripción médica.
Realizar nebulización con adrenalina 1 ampolla con 10ml de suero
fisiológico, durante 10 minutos, vigilar algún efecto secundario.
Vigilar la aparición de signos de dificultad de deglución.
Control de ingesta y eliminación.
Mantener el reposo, (fase aguda) para prevenir un sobreesfuerzo.