VAN DIJK El Estudio Del Discurso
VAN DIJK El Estudio Del Discurso
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Teun A. van Dijk los siguientes títulos sobre
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LINGÜÍSTICA Y ANÁLISIS
Te u n A. van Dij e
El discurso como estructura y proceso:
introducción multidisciplinaria, vol. I
Ge o f f r e y Sa m ps o n Sistemas de escritura
Introducción lingüística
Pe t e r Bu r e e Hablar y callar
¿Cómo se genera, se comprende y se rccuerópppp
„ . urnoa oaiifjüjb 13 en (a mente lo hablado y lo escrito? ¿Cuál e -ffi Funciones sociales del lenguaje
njjgio ** orneo ioifcjz» interacción existeme entre
estos distintos procesos a través de la historia
rnentaU'A? El discurso corno
estructura y proceso explica
cómo se organiza el discurso,
cuál es H relnrlón enere tu
Gio r g io Ra im o n d o Ca r d o n a Los lenguajes del saber
forma discursiva y el sentido,
y cuáles son los funciones del
estilo y de la retórica en el Ra f f a e l e Sim o n e Diario lingüístico de una niña
Cnntcxtc^c Luomunicadón.
JE 4
B. Fe in b e r g y R. Ka s r il s
Mit s o u Ro n a t
Bertrand Russell responde
Ar m a n d o Ve r d ig l io n e Psicoanálisis y semiótica
y OTROS
Indice
Co l a bo r a d o r e s ..............................................................................................9
Pr e f a c i o ....................................................................................................... 17
In d ic e d e n o mb r e s .................................................................................... 491
In d i c e t e má t i c o .........................................................................................499
discurso comparten en la actualidad. En cierto sentido, pues, este
capítulo constituye una introducción a las introducciones que confor-
man el resto del libro.
26
condiciones que definen la “discursividad” de secuencias de oraciones. El discurso como estructura verbal
De aquí en adelante, el sentido común y los conocimientos
escolares del lenguaje y la gramática pronto resultan insuficientes El sonido, la vista y el cuerpo
para responder las preguntas más específicas y técnicas acerca de las
estructuras del discurso. Es necesario saber más acerca de las propie-
Tal como sucedió históricamente en la lingüística moderna, el
dades de las oraciones y de otros componentes y de las construcciones
del discurso, así como también es necesario saber más acerca de sus análisis del discurso puede comenzar por el análisis de un nivel de
relaciones mutuas, acerca de las reglas que determinan cómo pueden manifestaciones observables o expresiones, a saber, sonidos audibles
o deben combinarse, o acerca de otras condiciones o restricciones que y marcas visuales (cartas, figuras, colores, etc.) inscriptas sobre papel,
puedan estar involucradas. La afirmación anterior vale no sólo para pizarras o pantallas de ordenadores (e incluso, por supuesto, huellas
una descripción del discurso como uso del lenguaje, sino también magnéticas en un disco de ordenador). De este modo usamos el
para sus otras dos dimensiones, a saber, el estudio del discurso como lenguaje cuando hablamos o escribimos, cuando escuchamos o leemos
comunicación de creencias o como forma de interacción social, así discursos. Podemos entonces concentrarnos, como lo hace la fonolo-
como para las relaciones entre el uso del lenguaje, la comunicación y
gía, en las estructuras abstractas de estos sonidos en el discurso
la interacción con el contexto social.
hablado y analizar cómo contribuyen la pronunciación, el énfasis, la
Es evidente que no se trata de una empresa sencilla. Por
consiguiente, tal como ocurre con la especialización en otras discipli- entonación, el volumen y otras propiedades al sonido característico de
nas, los analistas del discurso pueden concentrarse en un aspecto, las estructuras del discurso. Así, los sonidos pueden establece!' rela-
nivel o dimensión del texto o la conversación o, incluso, en una clase ciones entre oraciones (por medio, por ejemplo, del énfasis contrasti vo),
general de discurso, como el de los medios. Esta división del trabajo señalar actos verbales como las preguntas, indicar el comienzo o el
puede hacerse según las distinciones teóricas que se establecen entre final de un segmento de discurso o caracterizar la alternancia de
diferentes propiedades del discurso, como yo mismo lo hice aquí hablantes.
cuando discriminé las tres dimensiones del discurso: uso del lenguaje, Lamentablemente no hay lugar en este libro para dedicar un
comunicación (cognición) e interacción. capítulo independiente al estudio fonológico de la estructura sonora
Cada una de estas dimensiones puede tener distintas caracterís-
del discurso, que constituiría una parte absolutamente legítima de
ticas. Por ejemplo, cuando nos concentramos en el discurso como una
una introducción al estudio del discurso. Se incluye en cambio un
forma de uso del lenguaje, es decir en el aspecto verbal de las
emisiones, la lingüística distingue metafóricamente diversos niveles capítulo acerca de los aspectos escritos, impresos o gráficos del
de esas emisiones, como si se tratara de edificios o construcciones. discurso (véase el cap. 10, escrito por Gunther Kress, Regina Leite-
Análogamente, yo comienzo aquí mi exposición por lo que metafórica- García y Theo van Leeuwen). En razón también del sesgo de la
mente puede denominarse el nivel “superficial” u “observable” de la lingüística tradicional hacia el lenguaje hablado, el aspecto visual
expresión y luego prosigo “hacia abajo” a los niveles más “profundos” del discurso a menudo fue omitido (y todavía lo es) en los estudios del
o “subyacentes” de la forma, el sentido y la acción. Una vez que discurso. Sin embargo, en la disciplina hermana de la semiótica
sepamos algo más acerca del discurso en su calidad de utilización del (el estudio de los signos), se hace hincapié en que un análisis de las
lenguaje, nos dedicaremos a caracterizarlo en sus dimensiones de dimensiones visuales del discurso resulta indispensable, especial-
comunicación e interacción. Este orden de análisis es en buena mente en estos tiempos de comunicación multimedial. El estudio de la
medida arbitrario: podríamos también haber comenzado por estas publicidad, de los libros de texto o de los programas de televisión exige
últimas dimensiones, puesto que a menudo se recurre a ellas para
evidentemente un enfoque multimedial o multimodal.
explicar por qué el lenguaje tiene las propiedades que tiene.
En el discurso hablado los sonidos tampoco ocurren aislados.
Habitualmente están acompañados por diversos tipos de actividad no
verbal, como los gestos, las expresiones faciales, la posición del cuerpo,
la proximidad, el aplauso y la risa, acciones todas que acompañan de
manera pertinente a las conversaciones y por consiguiente requieren
27 por derecho propio un análisis del papel que juegan en el suceso de
comunicación como totalidad. Nuevamente, debo decir que se trata
de un aspecto del análisis del discurso relativamente inexplorado
28
hasta el momento. No obstante, junto con los sonidos del discurso, la
actividad no verbal juega un papel importante en la interpretación del
sentido y de las funciones del discurso en la interacción cara a cara (y
que lo componen: el orden de las palabras, las frases o las cláusulas u
por supuesto, en la comprensión del discurso en las películas). El
otras propiedades que estudia la sintaxis.
hecho de que un interlocutor esté enojado no sólo se manifiesta en la
A diferencia de los lingüistas tradicionales, sin embargo, los
elección particular de palabras que hace, o en el volumen, altura o
analistas del discurso van más allá de la frontera de la oración en este
entonación de los sonidos que emite, sino también en la expresión de
caso: estudian cómo influyen en la forma de las oraciones otras
su cara y en sus gestos. Este ejemplo muestra sin lugar a dudas que
oraciones próximas en el texto o la conversación. Por consiguiente, en
los eventos de comunicación no sólo están constituidos por palabras.
un enfoque discursivo de la gramática la buena formación o grama-
Hablar de los aspectos auditivos, visuales y corporales del discur-
ticalidad de las oraciones es relati va. Por ejemplo, una oración aislada
so presupone una diferenciación bien conocida por los propios usua-
formada únicamente por un verbo no sólo sería agramatical en el
rios del lenguaje y por los analistas del discurso, que establece dos
sentido tradicional, sino que resultaría en buena medida incompren-
modalidades distintas de discurso: la 'conversación y el texto. La
sible. No obstante, como parte de una secuencia discursiva de oracio-
conversación o el discurso hablado 'comprende las conversaciones
nes, esta inconipletitud sería relativamente normal porque una ora-
cotidianas propiamente dichas y otros tipos de diálogo, como los
ción anterior podría aportar la información “faltante”, sea esta grama-
debates parlamentarios, las reuniones de cuerpos colegiados o la
tical o de otra naturaleza.
interacción entre médico y paciente.ÍE1 texto o discurso escrito, como
El orden de las palabras o de las frases en una oración no es
el que usted lee en este momento, define un conjunto grande de tipos
arbitrario. Puede cumplir diversas funciones con respecto a otras
de discurso que comprende, por ejemplo, las noticias de los diarios, los
oraciones del discurso. Por ejemplo, es habitual que en inglés y
artículos académicos, las novelas, los libros de texto y la publicidad.
muchas otras lenguas, la primera frase nominal (FN) de una oración
En un sentido más técnico, el término “texto” se ha utilizado en el
exprese información ya conocida (“dada”) por el receptor (porque es
análisis del discurso para hacer referencia, por ejemplo, a las estruc-
posible inferirla, por ejemplo, de oraciones anteriores o del contexto),
turas abstractas (“subyacentes”) del discurso o para hacer referencia
mientras que las últimas partes de la oración suelen expresar infor-
a la conversación transcripta. En el presente libro, sin embargo,
mación “nueva”. El orden de las palabras puede también desempeñar
utilizamos este término con su sentido cotidiano no estricto de “discur-
otras funciones, como la de indicar contrastes, énfasis o una elección
so escrito”.
entre varias alternativas. De modo análogo, el orden “normal” de las
Las listas de distintos tipos de discurso mencionados hasta ahora
palabras de una oración puede cambiar en función de la estructura de
también indican algo más. Las propiedades del discurso, como la de
las oraciones anteriores o de la información que estas brindan.
ser hablado o escrito, pueden utilizarse asimismo como criterios para
Uno de los fenómenos más estudiados en la sintaxis del discurso
establecer una tipología', definen conjuntos o clases de tipos de
es cómo la forma de las oraciones opera como indicador de la distribu-
discursos. La combinación de estos criterios puede a su vez utilizarse
ción de la información a través del discurso. Si contamos una historia
para definir tipos “naturales” de discurso, o géneros, es decir, tipos
acerca de una mujer determinada, podemos comenzar refiriéndonos
conocidos y empleados por los usuarios del lenguaje, entre los cuales
a ella por su nombre, por ejemplo, “María Contreras”, o bien podemos
se cuentan las conversaciones, los textos publicitarios, los poemas y
utilizar una frase nominal indefinida para identificarla: “una aboga-
las noticias periodísticas escritas.
da”. Más tarde, podemos hacer referencia a la misma persona con una
frase nominal definida como “la mujer” o “la abogada”, o simplemente
Orden y forma
pronombres como “ella” o “suya”.
En síntesis, la estructura formal de las oraciones en el discurso
Se puede seguir avanzando en esta descomposición del discurso
no es independiente del resto del discurso (o del contexto). Es intere-
en sus diversos niveles o dimensiones hasta abarcar otros aspectos sante observar, no obstante, que no sólo la forma de las oraciones
que caracterizan la conversación o el texto. Siguiendo los pasos de la ‘ anteriores juega un papel aquí, sino también la información contenida
gramática de la lengua, por ejemplo, cabe esperar que el análisis del en ellas: a qué o a quién se refieren, qué se supone que los receptores
discurso también preste atención a la forma abstracta de las oraciones ya saben, o en qué focalizan su atención. Todas estas son nociones que
29 corresponden más bien a un enfoque semántico o cognitivo del discur-
so (véase el apartado inmediato posterior). En consecuencia, el estu-
30
dio sintáctico del discurso (tal como el de las funciones discursivas del más que ver, de hecho, con otros aspectos más observables del discurso
orden de las palabras, de las frases nominales o de los pronombres)
—sobre todo con las palabras— que con el sentido).
debe integrarse con un estudio de los otros niveles o dimensiones del
Cada nivel de descripción del discurso cuenta con conceptos
discurso. Por esta razón, entre otras, los autores del capítulo 4,
Susanna Cumming y Tsuyoshi Ono, dedicado, precisamente, a estos propios. Así, en la semántica hay un término especial que se aplica al
aspectos del discurso, no lo titularon “Sintaxis del discurso” sino “El sentido de toda una cláusuhi u oración, a saber,proposición. Mientras
discurso y la gramática”, que es menos restringido. que la sintaxis del discurso se ocupa de la estructura formal de las
oraciones, la semántica del discurso estudia, más bien, la estructura
Sentido de las proposiciones, en especial las relaciones entre las proposicio-
nes de un discurso. Tal como ocurre en todos los otros niveles de
Un aspecto crucial de muchas descripciones del discurso es el análisis del discurso, encontramos aquí el principio de relatividad del
nivel del sentido, tal como lo analiza típicamente la semántica. No
discurso: las proposiciones están influenciadas por las proposiciones
obstante, el término “sentido” es muy escurridizo y puede tener, él
previas en el texto o la conversación. De hecho, no es necesario ser un
mismo, varios sentidos distintos. En este momento de nuestra expo-
sición, sin embargo, hacemos referencia con este término a los senti-
analista del discurso para saber que el significado de una oración
dos abstractos y conceptuales propios de las palabras, de las oracio- determinada depende de lo dicho (significado) previamente.
nes, de las secuencias de oraciones y de discursos enteros. Los Existe una noción semántica, mencionada al pasar en lo que
lingüistas suelen referirse a estos sentidos abstractos del discurso con llevamos dicho, que es en buena medida crucial para este análisis: la
la expresión representaciones semánticas. noción de coherencia, es decir, la conexión del sentido de las oraciones
Los psicólogos y los especialistas en lingüística cognitiva adop- (o sea, las proposiciones). Podemos estudiar las relaciones de cohe-
tan un enfoque más empírico hacia el significado y dicen que no se rencia en el caso en que las proposiciones aparecen una a continua-
trata tanto de que el discurso “tenga” un sentido intrínseco, sino de ción de la otra (micronivel de análisis), pero también podemos
que el sentido es algo que los usuarios del lenguaje asignan al estudiarlas en el discurso en su totalidad (macronivel de análisis). En
discurso. Este proceso de asignación de sentido es lo que todos
ambos casos, explicamos qué es lo que hace que el discurso tenga
conocemos como “comprensión” o “interpretación”. En este caso, se
sentido, y en qué difiere un discurso de un conjunto arbitrario
asocia el sentido a la mente de los usuarios del lenguaje. En estos
enfoques más psicológicos del sentido, se utiliza también la noción de (incoherente) de oraciones.
información, aunque debemos hacer notar que esta es una noción más En el micronivel, las relaciones de sentido entre las proposicio-
general: las personas tienen mucha información (incluso muchos nes de un discurso obedecen a un cierto número de condiciones de
conocimientos) que no se expresa necesariamente en el sentido del coherencia que pueden ser de naturaleza funcional. Por ejemplo, una
discurso. proposición puede funcionar como especificación, generalización,
Análogamente, algunos científicos sociales pueden alegar que ilustración o contraste con respecto a una proposición previa. En una
estos sentidos son compartidos o sociales y que, por consiguiente, no secuencia simple como la siguiente: “Pedro se retrasó. Siempre llega
se debería establecer una relación entre ellos y la mente, sino entre tarde”, la segunda oración expresa una proposición que es una
ellos y la interacción, los grupos o las estructuras sociales. Ya volve- generalización de la proposición expresada en la primera.
remos más adelante a estos enfoques cognitivos y sociales del sentido La especificación constituye otro ejemplo típico de relación funcio-
y otros aspectos del discurso. nal que podemos encontrar todos los días en el diario o en los noticiarios
Es necesario advertir que en el lenguaje cotidiano (y enjas
de televisión. Los discursos correspondientes suelen comenzar con
ciencias sociales) también se utiliza el término contenido para hacer
oraciones que expresan proposiciones muy generales (en el titular y la
referencia al sentido o a la información presente en un discurso. Los
entradilla), seguidas de otras que expresan proposiciones que aportan
analistas del discurso evitan por lo general este vocablo tan impreciso,
detalles cada vez más específicos. Así también, en los capítulos de este
empleado todavía en algunos métodos de análisis de textos como el
que se denomina “análisis del contenido” (el cual, por otra parte, tiene libro se hace uso de otra relación funcional, el ejemplo o ilustración:
después de mencionar una propiedad general de un discurso, se puede
31 aportar un ejemplo o varios (como lo hice en el párrafo anterior).
De la misma manera, un análisis semántico del discurso puede
esclarecer cómo el sentido o la información se enfatiza, o se pone y se
32
n
saca de/oco. También, según cuál sea el “entorno” discursivo, el sentido
puede funcionar como el tópico de una oración, es decir, puede indicar Cuando explicitamos el (los) tópico! s) de un texto o una conversación,
de qué o de quién “trata” la oración. Así, en el ejemplo antes mencio- en realidad estamos contestando preguntas tan prosaicas como “¿De
nado, el concepto Pedro (expresado explícitamente en la palabra Pedro qué está hablando?”, preguntas en este caso relativas al resultado o el
y en el sujeto tácito (él) del verbo llega} es el tópico de las dos oraciones. meollo de un discurso, aquello que constituye su información más
En todos estos casos, las diversas funciones semánticas dependen importante. Los tópicos son elementos cruciales del texto y la conver-
asimismo del sentido de la parte previa del discurso o del contexto y sación. Sin ellos, no sabríamos de qué estamos hablando oque estamos
de la información que este brinda (más precisamente, del conocimien- leyendo. Definen la “unidad” global del discurso y se expresan habi-
to que el usuario del lenguaje depositó en ellos o infirió de ellos).
tualmente en ciertos segmentos del discurso como los titulares, los
La semántica del discurso no está restringida a estas relaciones
resúmenes o las conclusiones. Por otra parte, suelen ser la informa-
funcionales o a otras relaciones de sentido entre las proposiciones.
ción que mejor recordamos de todo un discurso. En síntesis, los tópicos
Necesita también otra noción, la de referencia', el modo como el
discurso y sus sentidos se relacionan con los sucesos reales o imagina- o sentidos globales son esenciales para el proceso de la comuni-
rios de los cuales se habla, es decir, los referentes. Una regla aparen- cación.
temente sencilla para la coherencia local de un discurso es que sus Por ejemplo, la noticia de primera plana del periódico de hoy
proposiciones deben referirse a (ser acerca de) sucesos o situaciones puede tener como tópico principal que “se ha firmado un acuerdo de
que tienen alguna relación entre sí (según el hablante al menos). Así, paz en Bosnia”. Este tópico contiene en un nivel más abstracto y
el discurso puede ser coherente si las oraciones que lo componen se elevado del significado la información detallada que el resto del
refieren a hechos causalmente relacionados, como ocurre en el si- artículo proporciona y define así la coherencia global del texto. En
guiente ejemplo: “Laura se retrasó. Su vuelo se demoró. Tuvo que cierto sentido, el tópico “resume” los significados más detallados de un
esperar varias horas en el aeropuerto”. discurso. De forma análoga, los artículos académicos, las conversacio-
Como ya se sugirió, esta coherencia es relativa a los hablantes y nes de todos los días o los debates parlamentarios pueden tener uno
su conocimiento. Esto introduce en el análisis un aspecto cognitivo o varios tópicos.
que trataremos más adelante. A menudo esta condición de coherencia
también implica que las proposiciones de un discurso tratan de las Estilo
mismas personas o de los mismos objetos, que a veces se denominan
referentes del discurso. Ya hemos visto en la sección dedicada a la La mayor parte de las gramáticas lingüísticas se limita a estu-
sintaxis que se puede aludir a estos referentes del discurso mediante diar los niveles de expresión (sonido y forma) y el sentido de las
distintas expresiones según se suponga que el receptor sabe de ellos oraciones. Hemos ido más allá de las limitaciones de esas gramáticas
o piensa o no acerca de ellos. Para identificar un nuevo referente del
y dedicamos también nuestra atención a las relaciones de sentido y de
discurso (o recordar uno mencionado previamente) pueden ser nece-
referencia que existen entre distintas oraciones e, incluso, al sentido
sarias descripciones extensas, pero una vez identificado este, un
(global) de los discursos en su totalidad. De todas maneras, ni la
simple pronombre (y a veces ni siquiera esto) puede ser suficiente
gramática ni la lingüística dan cuenta habitualmente de muchas
para que el receptor sepa de qué o de quién se habla (véase al respecto
otras propiedades del discurso.
el cap. 3, escrito por Russell S. Tomlin, Linda Forrest, Ming Ming Pu
Otro aspecto del discurso es, por ejemplo, su estilo, una noción
y Myung Hee Kim, donde se exponen en detalle estos aspectos del
notablemente difícil de definir. Se lo puede intentar definir en térmi-
sentido del discurso).
nos de variación. Por ejemplo, para describir la guerra civil de Bosnia,
Con la descripción del macronivel del sentido del discurso,
podemos hacer referencia a los diversos grupos beligerantes como
dejamos atrás la lingüística y la gramática tradicionales y encontra-
“luchadores”, “rebeldes”, “insurgentes”, “terroristas”, etc. La elección
mos nociones típicas del discurso propiamente dicho, como los tópicos
de una determinada palabra en este caso puede depender del tipo de
y los temas. Los tópicos de un discurso (que no son lo mismo que los
discurso (por ejemplo, noticia periodística, editorial o propaganda
tópicos de una oración) constituyen, por así decirlo, los sentidos
política) o de la pertenencia del hablante o el escritor a un determina-
globales del discurso y definen su coherencia global o macrocoherencia.
do grupo, de su posición u opinión particular sobre el tema. Es decir
33 que para referirnos a las mismas personas, podemos utilizar ítems
léxicos diferentes. Cuando estas variaciones ocurren en función del
34
contexto (hablante, perspectiva, auditorio, grupo, etc.), se dice que (véase al respecto el cap. 6, escrito por Ann M. Gilí y Karen Whedbee).
estamos frente a características del estilo del discurso. En este sentido más amplio, que se remonta a la Antigüedad, podemos
Para describir los mismos sucesos pueden también utilizarse considerar a la retórica como la precursora de lo que hoy denomina-
variaciones en la pronunciación, en la escritura, en los elementos mos estudios del discurso. Uno de los ejes vertebrales de la retórica
visuales o en los gestos que acompañan al discurso, en el orden de las clásica estaba constituido por el estudio de los medios específicos que
palabras, en el orden de las oraciones: todas estas variaciones funcio- hacen a un discurso más memorable y, por ende, más persuasivo: las
nales forman parte del estilo. En síntesis, el estilo es habitualmente
figuras de la retórica. Si bien todo discurso entraña necesariamente
una variación dependiente del contexto del nivel de expresión del
un estilo, no todo discurso presenta estas figuras, que también
discurso. Los significados son los mismos: de lo contrario, no hablaría-
podemos denominar “estructuras retóricas”: aliteración, rima, ironía,
mos de una variante estilística del discurso, sino de un discurso
diferente. Pero aun así, existen variaciones estilísticas: se puede metáfora, hipérbole, etcétera.
hablar de los mismos tópicos o sucesos (referentes) y hacerlo con Por consiguiente, los análisis retóricos habitualmente se ocupan
distintos sentidos locales (detalles), como ocurre en el caso de la de estos “recursos” de persuasión, es decir, de las estructuras especia-
información que brindan sobre el “mismo” hecho un diario “serio” y les del discurso que atraen la atención en razón, por ejemplo, de una
otro sensacionalista. Por supuesto, dos noticias diferentes de un repetición inesperada, de un orden invertido, de estructuras que
mismo periódico que se refieren a sucesos o tópicos distintos no quedan incompletas o de cambios del sentido. Aunque estas estructu-
constituyen variantes de estilo. En otras palabras, el concepto de ras se estudian tradicionalmente dentro de las oraciones, no es
estilo supone usualmente que al menos algo (el sentido, el tópico, los necesario decir que secuencias enteras de oraciones o discursos
sucesos) permanece igual, de modo que podemos comparar cómo completos pueden ser más o menos hiperbólicos, irónicos o metafó-
los discursos “dicen lo mismo”. ricos. Por otra parte, si bien las estructuras retóricas tienen relación
Un análisis estilístico puede también definir un conjunto de con la persuasividad del discurso, tampoco es necesario insistir en
características discursivas típicas de un género (relato versus cróni-
que la función persuasiva del texto o la conversación no está limitada
ca), de un hablante (sosegado versus emocional), de un grupo humano
a la retórica, puesto que también puede depender del estilo, del
(mujeres versus hombres), de una situación social (formal versus
sentido o de la coherencia.
informal), de un período literario (clásico versus romántico) e incluso
de toda una cultura (anglosajona versus latina). Por lo general nos
ocuparemos entonces no sólo de las variaciones contextúales en la Esquemas
forma de las palabras o las oraciones, sino además de otras propieda-
des del discurso que expondremos más adelante, como ciertos modos Existe otro nivel del discurso que a menudo no recibe un trata-
característicos de contar historias o ciertas estrategias de cortesía. miento independiente y homogéneo: el de sus estructuras formales
Existen, sin embargo, muchos otros aspectos del estilo que no mencio- globales, denominadas también estructuras esquemáticas o superes-
no aquí y que se tratarán en detalle en el capítulo 5, escrito por tructuras. Sin embargo, este nivel no es difícil de definir. Si por
Barbara Sandig y Margret Selting (para las variaciones culturales del ejemplo aceptamos que los discursos tienen un sentido global o tópico,
estilo véase asimismo el cap. 9 del vol. 2, escrito por Cliff Goddard y faltaría definir unaforma global abstracta que albergue esos sentidos
Anna Wierzbicka; otros capítulos también hacen referencia regular- globales. En otras palabras: así como la forma de una oración se
mente al tema del estilo). describe en términos del orden de las palabras (sintaxis), podemos
descomponer la forma de textos y conversaciones enteros en cierta
Retórica cantidad de componentes convencionales o categorías fijas y formular
reglas que establecen su orden característico. De hecho, y aun sin
Hay otro aspecto del discurso estrechamente vinculado al análi- conocimientos teóricos sobre tales estructuras esquemáticas, pode-
sis estilístico, que podríamos denominar la dimensión retórica del mos por lo general identificar el “comienzo” y el “fin” de un discurso,
discurso, aunque el término retórica tuvo en su origen un sentido el titular de un artículo periodístico, los saludos que inician una
mucho más amplio: el arte del discurso público persuasivo y su estudio conversación o las conclusiones de una argumentación. Debemos
35 subrayar una vez más que se trata en todos los casos de nociones
formales: cualquiera sea el sentido (contenido) de un artículo periodís-
36
tico, siempre tendrá un titular que cumple la función de presentar
y resumir lo que en él se dice. Asimismo, con independencia de lo que
das de la esfera tradicional de la lingüística. De hecho, ingresamos
se diga para finalizar una conversación o una reunión, o de lo que se
ahora en un ámbito más próximo al de las ciencias sociales: el de la
escriba para dar fin a un artículo, usualmente funcionará como una
acción y la interacción. Esto es, los discursos no sólo consisten en
especie de categoría de clausura.
(estructuras de) sonidos o imágenes, y en formas abstractas de
En síntesis, en un sentido abstracto podemos analizar un discur-
oraciones (sintaxis) o estructuras complejas de sentido local o global
so en términos de una cantidad de categorías formales típicas, su
y formas esquemáticas. También es posible describirlos en términos
orden y funciones específicos, realizando un proceso similar al que
de las acciones sociales que llevan a cabo los usuarios del lenguaje
practicamos cuando analizamos una oración en términos del sujeto,
cuando se comunican entre sí en situaciones sociales y dentro de la
el objeto, etc. Así, muchos tipos distintos de discurso comienzan con
sociedad y la cultura en general. Por esa misma razón, los capítulos
un resumen y terminan con una categoría de conclusión. Los argu-
dedicados al discurso en su carácter de acción e interacción social se
mentos, por ejemplo, pueden estar integrados por diversas premisas
han agrupado en un volumen independiente.
y una conclusión. Los relatos pueden estar compuestos, en abstracto,
por varias categorías, entre las cuales la complicación de la intriga y
su resolución parecen cruciales. En otras palabras, junto con su Actos de habla
estilo, es posible describir diversos géneros en términos de estas
categorías esquemáticas típicas. Mientras que las informaciones El primer enfoque del estudio del lenguaje como acción es aún
periodísticas y otras historias, así como muchos discursos académi- relativamente abstracto y tuvo su origen en la filosofía del lenguaje.
cos, por lo general comienzan con un resumen y terminan con alguna Es un enfoque que pone de relieve el hecho de que, al utilizar el
clase de conclusión, los poemas, los artículos publicitarios y otros lenguaje, las personas realizan al mismo tiempo varias actividades.
tipos de discurso no lo hacen. Así, las que antes describimos como estructuras abstractas de soni-
Es necesario destacar que, como en buena parte de lo dicho hasta dos, también se pueden describir más activamente como actos loca ticos,
ahora, estamos hablando de estructuras abstractas. Otro tipo de es decir, como la producción de emisiones en algún lenguaje. De
análisis sería necesario para establecer cómo los usuarios del lenguaje manera análoga, el “sentido” puede verse también más activamente
construyen concretamente sus textos y conversaciones y, por ende, como verbo y no como sustantivo, es decir, como un acto semántico (o
cómo “se plasman” en el discurso la coherencia, los tópicos, los proposicional). Lo radicalmente nuevo en este enfoque, sin embargo,
resúmenes, los titulares y las conclusiones. Más aún, un relato tiene fue la percepción de la dimensión social de nuestra actividad cuando
habitualmente estructuras narrativas, pero es evidente que también producimos una emisión en algún contexto, es decir, cuando produci-
incluye muchas otras propiedades además de esta organización es- ' mos un acto de habla o un acto ilocutiuo'. una aserción, una pregunta,
quemática. Según el contexto y el género narrativo, por ejemplo, una promesa, una amenaza o una felicitación.
puede presentar relatos y explicaciones de acciones, descripciones de Mientras que las formas abstractas de las oraciones obedecen
personajes y situaciones, una organización temporal, variaciones reglas sintácticas que determinan su buena formación, y la semánti-
de estilo y de perspectiva. Estos y otros aspectos de los textos ca, por su parte, establece condiciones de sentido propias, los actos de
narrativos y argumentativos se estudian en detalle, respectivamente, habla deben cumplir también una serie de condiciones específicas que
en el capítulo 7, escrito por Elinor Ochs, y en el capítulo 8, cuyos denominamos condiciones de adecuación \appropriateness\. Sin em-
autores son Frans H. van Eemeren, Rob Grootendorst, Sally Jackson bargo, no sólo la expresión (palabras, sintaxis, etc.) o el sentido de la
y Scott Jacobs. emisión incumben a estas condiciones, sino también el contexto
situacional del hablante, es decir, sus intenciones, sus conocimientos
o sus opiniones. Por ejemplo, la condición para que una promesa
El discurso como acción e interacción
sea adecuada es que el hablante tenga la intención de hacer algo y
en la sociedad
crea que ese acto futuro complacerá al oyente. El campo teórico
específico que da cuenta de estos actos de habla y sus condiciones se
Con cada nuevo paso que damos en el camino de la definición y
localiza habitualmente dentro de la pragmática, disciplina que estu-
el análisis del discurso, encontramos estructuras cada vez más aleja- dia en general el uso del lenguaje como acción en un contexto
sociocultural. Puesto que los estudios del discurso tienen este tema
38
como una de sus metas principales, podemos considerar la pragmáti-
ca como una rama del análisis del discurso (véase al respecto el cap. “vertical” de todos los actos que podemos llevar a cabo “mediante” la
2 del vol. 2, escrito por Shoshana Blum-Kulka). realización de otros actos, como cuando compramos una casa median-
Si bien los estudios iniciales de los actos de habla, de acuerdo con te la firma de un contrato.
la tendencia tradicional de la lingüística y la filosofía del lenguaje, se El vasto dominio del análisis de la conversación —y, más gene-
orientaban de manera predominante hacia la oración y analizaban ralmente, todos los estudios del discurso como interacción— se abocan
actos de habla aislados, no es de extrañar que el enfoque discursivo se a los diversos tipos de actos sociales tal como se realizan en los
interese, una vez más, por las secuencias de actos de habla tal como se correspondientes contextos sociales y culturales. Así, los turnos que
concretan en los textos y la conversación. Así, en este nivel también “simplemente” nos concedemos en una conversación obedecen a com-
podemos establecer condiciones de coherencia pragmática para tales plejas reglas y estrategias destinadas a seleccionar quién hablará en
secuencias. Por ejemplo, un acto de habla es adecuado cuando expresa
determinados momentos de la conversación. Análogamente, en el
una razón aceptable para un acto de habla previo o posterior. (“¿Po-
“intercambio” cortés las personas hacen jugadas complejas, por ejem-
dría cerrar la puerta, por favor? Hace tanto frío.” En este caso, la
plo, para evitar dañar el prestigio de sus interlocutores. Por otra
afirmación que expresa la segunda oración constituye una explicación
parte, las conversaciones no se detienen abruptamente: los partici-
del pedido que la precede y pone de manifiesto su razonabilidad.)
Tal como ocurría en el caso de la explicación semántica del pantes llevan a cabo un complejo “trabajo” de colaboración para
sentido del discurso, podemos suponer además que es posible “resu- terminar como corresponde una conversación. Lo mismo vale para el
mir” secuencias de actos de habla integrándolos en un nivel más inicio, el cierre o el cambio de tema. Se han dado a conocer estudios
abstracto, un macroacto de habla. De hecho, la totalidad de un artículo muy detallados, lindantes con la sociolingüística, el análisis del
periodístico puede funcionar como una aserción compleja, un editorial discurso, la etnografía y la sociología, de una miríada de estas y otras
puede hacer las veces de una macroacusación y una nota donde se propiedades de la “conversación” como interacción social “situada”,
exige rescate por un secuestro puede cumplir la función de una sea en conversaciones informales entre amigos en un bar o en
macroamenaza, aun cuando los actos de habla que la constituyen conversaciones más formales desarrolladas en instituciones. Anita
sean de naturaleza diferente (un pedido de rescate puede estar Pomerantz y B. J. Fehr en el capítulo 3 del volumen 2 de esta obra, así
formado por aserciones exclusivamente). En otras palabras, el como Paúl Drew y Marja-Leena Sorjonen en el capítulo 4 del mismo
macroacto de habla puede definirse por la función ilocutiva global del volumen, exponen en detalle los distintos aspectos de este influyente
discurso en su totalidad, lo que a la vez define su coherencia pragmá- enfoque del discurso.
tica global.
Estructuras abstractas y uso concreto del lenguaje
La conversación como interacción
El análisis del discurso como interacción no se limita a estudiar
Resulta interesante observar que, una vez elegido este enfoque otro “nivel” de las emisiones verbales, además de las expresiones, las
del discurso como acción e interacción, el texto y la conversación formas y los sentidos. De hecho, tiene en cuenta todos los niveles
aparecen como una compleja jerarquía de actos distintos. Así, además descriptos hasta ahora, siempre como parte de lo que los usuarios del
de los actos de habla que mencionábamos antes, las personas lenguaje realizan activamente como participantes de la conversación.
interactúan entre sí: se conceden turnos en la conversación, atacan a En otras palabras, del discurso participan diversas actividades, entre
los otros y se defienden, inician y cierran diálogos, negocian, manifies- ellas la producción de sonidos, la gestualización, la construcción de
tan su acuerdo o su desacuerdo, responden a los turnos anteriores o
representaciones semánticas o la realización de actos de habla, todas
preparan su intervención en los próximos, se presentan ante los otros
ellas llevadas a cabo de un modo estratégico y contextualmente
de manera positiva, intentan mantener el prestigio, se muestran
relevante, así como formas de interacción como la toma de turnos, la
corteses, tratan de persuadir al otro, enseñar, etc. Y muchos de estos
formación de impresiones, la negociación, la persuasión o la reproduc-
actos pueden ocurrir simultáneamente; eso significa que, además del ción de prejuicios raciales. De todas maneras, en cierto sentido
análisis secuencial de tales acciones, es necesario realizar un análisis
podemos decir que los primeros niveles de actividad verbal están
b 39 orientados hacia la realización de acciones sociales pertinentes. Los
usuarios del lenguaje hablan con el objeto de que se los entienda, para
40
comunicar ideas, y lo hacen en su calidad de individuos y de miembros
de grupos sociales, para informar, persuadir o impresionar a los otros forma implícita en una determinada comunidad de habla. Incluso los
o bien para llevar a cabo otros actos sociales en situaciones, institucio- errores aparentes, incorrecciones, problemas, incoherencias, desvia-
nes o estructuras también sociales. ciones y otras transgresiones a las reglas pueden administrarse
Además, si bien muchos de los primeros estudios del discurso dentro de la interacción de una manera significativa y ordenada. Esto
inspirados en la lingüística tienen a menudo un carácter más abstrac- permite no sólo a los participantes, sino también a los analistas del
to, y aportan descripciones estructurales y formulan reglas gene- discurso, darle un sentido a lo que está ocurriendo.
rales, como las de la coherencia o las estructuras narrativas, la
concepción del discurso como interacción es algo que se aviene intrín- Cognición
secamente con el enfoque sociolingüístico del estudio del uso concreto
del lenguaje. Dotar de sentido, entender, interpretar y muchas otras nociones
Así, en lugar de estructuras abstractas e ideales, el análisis del utilizadas en párrafos anteriores no pertenecen exclusivamente al
discurso, aun en los estudios que no se dedicaban a la conversación, dominio de las estructuras del discurso y la interacción social, sino
ha preferido evitar tales estructuras y ocuparse en cambio de cómo las
también al ámbito de la mente. Por ejemplo, tanto las explicaciones
personas hablan y escriben concretamente en situaciones sociales.
abstractas como las más concretas del orden de palabras, del signifi-
Esto significa que podemos encontrarnos con oraciones incompletas,
cado de las oraciones, de la coherencia y los esquemas narrativos, de
o parcialmente sin sentido, con actos de habla no adecuados, negocia-
los actos de habla o de las interacciones propias de la conversación
ciones, cambios de tópico o cierres de conversaciones que parecen
fracasar. Podemos encontrarnos también con falsos inicios, repeticio- siempre presuponen que los usuarios del lenguaje tienen conocimien-
nes, contradicciones, irrelevancias, redundancias y otras violaciones tos. Conocen las reglas que rigen tales estructuras, conocen las
de las reglas normativas que determinan qué constituye un discurso estrategias de aplicación de esas reglas y los contextos en los que se
adecuado. En síntesis, el uso concreto del lenguaje, tal como se da aplican. Las actividades de comprender una oración, de establecer la
especialmente en la comunicación mundana y espontánea de todos los coherencia de distintas oraciones o de interpretar un texto para
días, puede parecer muy “desprolijo”. determinar su tópico presuponen que los usuarios del lenguaje com-
No obstante, en lugar de considerar estas manifestaciones de parten un repertorio muy vasto de creencias socioculturales. La
desprolijidad como “errores” o “desviaciones” de las reglas generales, elección de ciertos ítems léxicos, las variaciones de estilo o el uso de
es necesario estudiarlas por derecho propio. De hecho, lo que puede recursos retóricos suponen, asimismo, que los usuarios del lenguaje
parecer una violación de alguna regla o uso habitual puede desempe- expresan sus opiniones o ideologías y así contribuyen a la construcción
ñar, en realidad, una función contextual o de interacción específica. de nuevas opiniones o ideologías o a la modificación de las existentes
Es decir, además de los aspectos “normativos” del lenguaje y del en los receptores.
discurso, tal como los conocemos a partir de las reglas de la gramática, Así, aunque a veces es conveniente hacer abstracción de la
las reglas de buena formación de la producción de noticias periodís- naturaleza mental de las gramáticas, las reglas, las normas, el
ticas o las condiciones abstractas de los actos de habla, este enfoque conocimiento o las opiniones cuando se intenta dar cuenta del discurso
más realista y “empírico” toma en cuenta el texto y la conversación, tal y de la comunicación, una teoría del discurso que merezca el nombre
como estos son concretamente. de tal quedaría gravemente incompleta sin un componente mental
Sin embargo, la mayor parte de los especialistas busca un orden,
(cognitivo o emocional). Es la psicología cognitiva la que se ha
aun en lo que a primera vista sólo aparece como irregularidad y
dedicado especialmente al estudio de estos temas, por ejemplo en
desprolijidad. Así, incluso en los actos espontáneos de habla y de
términos de los diversos procesos y representaciones mentales involu-
escritura, los usuarios del lenguaje se atienen a ciertas reglas y
crados en ellos, que habitualmente se localizan en la memoria de los
estrategias eñcaces cuando construyen una oración o un tópico,
usuarios del lenguaje. Estos procesos y representaciones desempeñan
cuando escriben un titular, cierran una reunión, se felicitan o mani-
un papel específico en la producción y en la comprensión del texto y de
fiestan su desacuerdo. Estas reglas y estrategias no son individuales,
la conversación.
sino que son algo socialmente compartido, conocido y utilizado en
En un determinado nivel de análisis, estos procesos y represen-
41 taciones son exclusivos, en el sentido de que caracterizan individual-
mente a los usuarios del lenguaje en contextos comunicativos especí-
42
1
7
44
1
correspondientes a un enfoque cognitivo del discurso. Pueden encon- adultos, supervisores versus subordinados; o los diversos participan-
trarse más detalles en el capítulo 11, cuyos autores son Arthur C. tes en la educación, el parlamento, los tribunales o la policía). Véanse
Graesser, Morton A. Gernsbacher y Susan R. Goldman.
a este respecto el capítulo 4 del volumen 2, escrito por Paúl Drew y
Aun cuando los principios fundamentales de este análisis cognitivo
Marja-Leena Sorjonen, y el capítulo 7 del mismo volumen, cuyos
del procesamiento del discurso son aceptados por casi todos en la
autores son Dennis K. Mumby y Robín P. Clair.
psicología, algunos enfoques interaccionistas prefieren estudiar ex-
En síntesis, apenas tomamos con seriedad un punto de vista
clusivamente lo observable y social, y por ende, las construcciones
contextual del discurso, muchos aspectos de la sociedad y de la cultura
discursivas de las representaciones y procesos mentales. En este caso,
se considera a la mente como algo pertinente desde el punto de vista se incorporan en nuestro análisis. Por ejemplo, la elección de ciertos
interaccional y social sólo cuando aparece concretamente en el texto pronombres específicos como formas de tratamiento más o menos
o la conversación. En lugar de especular sobre esas mentes invisibles, cortés (como es el caso del tu o vous en francés) presupone que los
en la presente obra proponemos un análisis sistemático de la natura- usuarios del lenguaje (y los analistas del discurso) poseen conocimien-
leza discursiva de la mente (véase al respecto el cap. 12, escrito por tos acerca de las relaciones sociales. La variación léxica (la que se
Susan Condor y Charles Antaki). manifiesta, por ejemplo, cuando se opta por “terrorista” o por “lucha-
dor en pro de la libertad”) implica que los hablantes tienen opiniones
Discurso y sociedad e ideologías diferentes. Actos de habla como los comandos presuponen
diferencias de poder y de autoridad. En todos los niveles del discurso
La mayor parte de los estudios del discurso se desenvuelve en encontramos entonces “huellas” de un contexto en el que las caracte-
alguno de los ámbitos descriptos hasta ahora o en varios de ellos a la rísticas sociales de los participantes desempeñan un papel fundamen-
vez: la forma, el sentido, la interacción y la cognición. Sin embargo, tal, se trate del género, la clase, la filiación étnica, la edad, el origen,
hemos visto también que el contexto desempeña un papel fundamen- la posición u otros rasgos que determinan su pertenencia a un grupo.
tal en la descripción y la explicación del texto y la conversación. Lo anterior no quiere decir que estos contextos sociales estén
Aunque no existe una teoría explícita del contexto y aunque la noción siempre “dados” o sean “estáticos”, ni tampoco implica que los usua-
es utilizada por distintos estudiosos del tema con una amplia variedad rios del lenguaje y sus respectivos discursos “obedecen” pasivamente
de significados, podemos definirlo brevemente como la estructura de
las restricciones impuestas por el grupo, la sociedad o la cultura. Por
todas las propiedades de la situación social que son pertinentes para
el contrario, el discurso y sus usuarios mantienen una relación
la producción o recepción del discurso. No sólo las características
“dialéctica” con el contexto: además de estar sujetos a las restricciones
del contexto influyen sobre el discurso; lo inverso también es cierto: el
sociales del mismo, también contribuyen a él, lo construyen o lo
discurso puede asimismo definir o modificar las características del
modifican. Se producen negociaciones flexibles en función de las
contexto.
demandas de cada contexto concreto y las restricciones más generales
Así como distinguimos entre las estructuras locales y globales
impuestas por la sociedad y la cultura. El discurso puede obedecer el
del discurso, también podemos hablar de estructuras locales y glo-
poder de un grupo, pero también puede desafiarlo. Es posible cambiar
bales del contexto. Entre las restricciones contextúales locales del
discurso tenemos, por ejemplo, la situación (tiempo, lugar, circuns- o romper creativamente las normas y las reglas sociales y estas
tancias), los participantes y sus diversos papeles comunicativos y violaciones pueden dar origen a nuevas organizaciones sociales.
sociales (hablante, coordinador, amigo, etc.), las intenciones, metas o
propósitos. El contexto global se vuelve relevante tan pronto como Género
identificamos el discurso u otras acciones corrientes como una parte
constituyente de acciones o procedimientos institucionales u Muchos hombres —a veces de manera manifiesta, a veces más
organizativos (legislación, sesión de tribunales, enseñanza, comuni- sutilmente— adoptan los modos de hablar sexistas (cuando se dirigen
cación de noticias, etc.), y cuando los participantes interactúan en a las mujeres o cuando hablan de ellas) que predominan en su grupo.
calidad de miembros de categorías sociales, grupos o instituciones Cuando lo hacen de manera activa, también contribuyen a la repro-
(mujeres versus hombres, negros versus blancos, jóvenes versus ducción del sistema de desigualdad de los géneros. Por supuesto,
también pueden modificar (en parte) esas restricciones sociales y
45 desafiar el statu quo, por ejemplo, absteniéndose de ejercer el control
46
sobre virtualmente todos los aspectos del texto, la conversación o el
como los miembros de un grupo étnico o de una cultura se comunican
contexto, como pueden ser el género, el tópico, el estilo, la toma de
con (o acerca de) los miembros de otros grupos o culturas, las diferen-
turnos o la narración de historias, que se realizan a costa de las
participantes de género femenino en los sucesos comunicativos. El cias en el discurso pueden aceptarse de manera cooperativa y toleran-
capítulo 5 del volumen 2, escrito por Candace West, Michelle M. Lazar te o suscitar malentendidos y conflictos, e incluso pueden originar la
y Cheris Kramarae, analiza en detalle el papel desempeñado por el dominación, la exclusión o la opresión de los menos poderosos. Por
género en el discurso y la comunicación. consiguiente, el estudio de la comunicación intracultural e intercultural
constituye un dominio importante del análisis multidisciplinario del
Filiación étnica discurso (véanse diversos capítulos de este libro y, más específicamen-
te, el cap. 9 del vol. 2, escrito por Cliff Goddard y Anna Wierzbicka).
Observaciones similares son válidas para las relaciones entre
el texto y la conversación por un lado y la “raza” o filiación étnica Análisis social del discurso
por el otro, y más generalmente, para el discurso y la comunicación
intraculturales e interculturales. Así, una historia de la esclavitud y Precisamente, esta interpretación más amplia del discurso en la
de la segregación, un permanente racismo, además de otros factores sociedad y la cultura constituye el punto culminante de los estudios
culturales, crearon las condiciones de surgimiento de patrones del discurso. En un marco de semejante complejidad y amplitud,
discursivos especiales en la comunidad afroamericana de los Estados podemos ir más allá de los límites del mero estudio discursivo de las
Unidos. Más en general, los grupos étnicos o “raciales” pueden combinaciones de oraciones, de la coherencia, de los actos de habla, de
desarrollar modos específicos de hablar que pueden dar origen a los turnos en la conversación y de los cambios de tópico. Aunque
influencias y adaptaciones mutuas, así como a problemas intercul- muchas propiedades de estas estructuras y estrategias son relativa-
turales en la comunicación y la comprensión. Las relaciones inter- mente autónomas e independientes del contexto, muchas otras
culturales o interétnicas pueden también adoptar la forma de la
interactúan con las propiedades de los contextos local y social que
dominación: las personas participan en la reproducción del etnocen-
resumimos brevemente en los párrafos anteriores.
trismo y el racismo al hablar de manera prejuiciosa sobre las minorías
En efecto, si pretendiéramos explicar qué es el discurso, no nos
étnicas o “raciales” y sobre (otros) inmigrantes del Sur (este tema se
bastaría analizar su estructura interna, las acciones que se desarro-
expone con mayor detalle en el cap. 6 del vol. 2, cuyos autores son Teun
llan o las operaciones cognitivas involucradas en el uso del lenguaje.
A. van Dijk, Stella Ting-Toomey, Geneva Smitherman y Denise
Para hacerlo, debemos dar cuenta del discurso como acción social,
Troutman).
dentro de un marco de comprensión, comunicación e interacción que
Cultura a su vez forma parte de estructuras y procesos socioculturales más
amplios. De esta forma, la narración de historias puede ser una parte
Lo que hemos dicho hasta aquí con respecto al papel del discurso constitutiva de la cultura de las grandes corporaciones, la argumen-
en la sociedad vale también para el papel del discurso en la cultura. tación y la retórica en el parlamento puede ser una parte intrínseca
Casi todas las formas del discurso mencionadas hasta ahora presen- de la legislación y el discurso educativo puede definir el proceso so-
tan variaciones según los actores sociales y especialmente según los cial de la educación. Ya hemos visto que ciertas propiedades especí-
grupos. Lo mismo ocurre con las características culturales y la ficas de la manera de hablar acerca de los inmigrantes pueden
variación. Contar una historia, cumplir una orden, manifestar corte- contribuir a la reproducción del racismo. Textos y discursos masculi-
sía o cambiar de tema son actividades que no están (sólo) sujetas a nos pueden expresar y confirmar la desigualdad de los géneros, pero
reglas generales o universales: las personas en todo el mundo realizan el discurso feminista puede también desafiarla. El abuso del poder
estas cosas de distintos modos. político se manifiesta habitualmente a través de distintas propieda-
Estas diferencias culturales pueden estar vinculadas a otros des del discurso y puede abarcar la propaganda, la manipulación o la
aspectos de la cultura, por ejemplo, las normas y los valores, las legitimación en su calidad de tipos y funciones de la comunicación
relaciones sociales o las instituciones. Hemos visto que, tan pronto discursiva, pero la resistencia política puede asimismo expresarse con
recursos análogos (véase al respecto el cap. 8 del vol. 2, cuyos autores
47 son Paúl Chilton y Christina Scháffner). En síntesis, lo que parece ser
una mera conversación o un mero texto implementa de diversos
modos, a la vez que constituye, estructuras y procesos complejos en un basada en el género, la filiación étnica, la clase, el origen, la religión,
nivel social más global. el lenguaje, la orientación sexual y otros criterios que definen diferen-
Es evidente que estas formas de análisis social del discurso no cias entre las personas. Su meta última es no sólo científica, sino
son, precisamente, simples. Exigen un análisis integrado en todos los también social y política, a saber, el cambio. En este caso, decimos que
niveles y dimensiones que hemos mencionado hasta ahora. Si bien, el análisis social del discurso adopta la forma de un análisis critico del
incluso en este aspecto, podemos concentrarnos sólo en unas pocas discurso.
propiedades del discurso tales como el uso (y el abuso) de un pronom- Cada vez es mayor el número de analistas del discurso que
bre o de un acto de habla, o la forma en que se controlan los tópicos, demuestran interés por este enfoque crítico del texto y de la conver-
las relaciones entre el discurso y las estructuras sociales son a menudo sación. Más allá de la observación, la descripción sistemática y la
indirectas y muy complejas. Así, puede ser necesario vincular el uso
explicación, optan por dar un paso decisivo y ver el análisis del
de los pronombres, por ejemplo, con la estructura de las oraciones, el
discurso como una empresa también política y moral de investigado-
sentido, la interacción, los modelos mentales, la identidad y las
res responsables. Destacan el hecho de que no siempre es posible, ni
creencias socialmente compartidas antes de establecer un vínculo con
deseable, establecer una distinción neta entre un análisis del discurso
las diferencias de poder entre (miembros de) distintos grupos o con la
técnico e “independiente de los valores” por un lado y la crítica social,
estructura y la rutina institucionales.
En resumen, si el análisis del discurso ya es una empresa cultural o política por el otro. Los que se enrolan en esta corriente
multidisciplinaria, lo es mucho más el análisis social del discurso. Lo alegan que estudiar, por ejemplo, el discurso racista sin adoptar una
mismo vale para todas las formas de análisis aplicado del discurso que posición moral acerca del racismo es tan imposible para un analista
se dedican a estudiar las aplicaciones del discurso en la educación, los del discurso como para el investigador médico lo es el estudio del
medios, la política, el derecho y otros campos donde las diversas cáncer o el SIDA sin tomar posición acerca de la índole letal de tales
formas y usos del texto y de la conversación desempeñan un papel enfermedades, o para el sociólogo, estudiar el levantamiento de
fundamental (véase el cap. 11 del vol. 2, cuya autora es Britt-Louise campesinos explotados sin tomar conciencia de la naturaleza de su
Gunnarsson). opresión y la legitimidad de su resistencia.
En síntesis, el discurso es una parte intrínseca de la sociedad y
Análisis crítico del discurso participa de todas sus injusticias, así como de las luchas que se
emprenden contra ellas. Los analistas críticos del discurso no se
Por último, empeñados ya en la tarea del análisis del discurso, los limitan a observar tales vínculos entre el discurso y las estructuras
analistas pueden llevarla a cabo con distancia y desinterés, intentan- sociales, sino que se proponen ser agentes del cambio, y lo hacen como
do ser “objetivos”, como lo exigen las normas académicas dominantes. expresión de solidaridad con todos los que necesitan con urgencia ese
Pero también pueden comprometerse más activamente con los temas cambio (véase al respecto el cap. 10 del vol. 2, escrito por Norman
y los fenómenos que estudian, como es probable que ocurra (delibera- Fairclough y Ruth Wodak).
damente o no) siempre que se estudian el abuso de poder, la domina-
ción y la desigualdad tal como se expresan o reproducen en el discurso.
Tipos de estudios del discurso
Los estudiosos críticos explicitan su posición social y política: toman
partido y participan activamente a fin de poner de manifiesto, des-
Luego de esta breve introducción a las diversas estructuras,
mistificar o cuestionar la dominación con sus análisis del discurso.
niveles y dimensiones del discurso y los correspondientes enfoques en
En lugar de meramente concentrarse en la disciplina, sus teorías
los estudios del discurso, podemos retroceder un instante y plantear-
y paradigmas, estos analistas del discurso se interesan en problemas
nos el marco resultante en términos más generales. Como veremos
sociales importantes. Es decir, su trabajo está más orientado a los
más adelante, cuando estudiamos algunos de los principios básicos del
problemas que a las teorías. El análisis, la descripción y la formula-
análisis del discurso, podemos distinguir algunos tipos, estilos o
ción de teorías desempeñan sin duda un papel, especialmente en la modalidades generales de análisis.
medida en que permiten comprender mejor la desigualdad social Una distinción frecuente es la que se establece entre los estudios
49 del texto y de la conversación. El análisis de textos se dedica en
general alas estructuras (abstractas) del discurso escrito como objeto
50
fijo, mientras que el estudio de la conversación se concentra más bien
Pero en este aspecto también habrá muchos que, al menos en
en aspectos más dinámicos de la interacción espontánea. El primero
principio, rechacen una división del campo de estudio en direcciones,
está más inspirado en la lingüística y el segundo, en las ciencias
sociales. Sin embargo, pese a las enormes diferencias que separan enfoques o escuelas diferentes. Argumentarán, precisamente, que la
estos dos enfoques, ambos se proponen encontrar orden, reglas, permanente renovación del campo proviene de nuevas combinaciones
regularidades en el análisis pormenorizado de las estructuras y de enfoques, a través de las subdisciplinas, los métodos, las teorías o
estrategias que gobiernan el texto y la conversación. Ambos tipos de los tipos de fenómenos estudiados. Podrán rechazar la distinción
estudio son más descriptivos, menos explicativos, y tienden a pasar artificial entre teoría, descripción y aplicación y podrían estudiar los
por alto contextos más amplios de análisis (como pueden serlo los fenómenos tanto en el texto como en la conversación, y hacerlo tanto
contextos cognitivo y social). en términos abstractos como en los términos más empíricos del uso
Análogamente, podemos distinguir los estudios más abstractos y concreto del lenguaje y de la interacción. En razón de su orientación
formales, por ejemplo en la gramática y la inteligencia artificial, de los tan amplia, los investigadores críticos, por ejemplo, podrían querer
estudios más concretos del texto y de la conversación en contextos tener en cuenta todos los niveles y dimensiones, todos los métodos y
sociohistóricos específicos, es decir, de los modos en los que los enfoques en tanto aporten algo a la comprensión del papel que
usuarios concretos del lenguaje y los actores sociales realizan (a desempeña el discurso en la sociedad y en la reproducción de la
menudo muy imperfectamente) las actividades de hablar, imprimir desigualdad. Semejante diversidad es, precisamente, una de las carac-
un sentido y hacer cosas con las palabras. terísticas más atrayentes del análisis contemporáneo del discurso.
Otra distinción frecuente es la que se establece entre los enfoques
Al mismo tiempo, como veremos más adelante, la integración de
teóricos y descriptivos por un lado y los enfoques aplicados y críticos
distintos enfoques puede avanzar en forma paralela a la diversifica-
por el otro. Estos últimos se concentran en los temas sociales, la
ción y especialización en subdisciplinas. Entre las muchas líneas de
pertinencia y el uso del análisis del discurso en la sociedad.
investigación expuestas en esta introducción hemos identificado tres
Podríamos incluso hacer un corte transversal en las diversas
clasificaciones expuestas hasta ahora y hablar de “estilos” de investi- enfoques principales: a) los que se concentran en el discurso “mismo”,
gación, estableciendo una distinción entre las investigaciones más es decir, en las estructuras del texto y de la conversación; b) los que
empíricas que trabajan sobre datos concretos del discurso, corpora, y estudian el discurso y la comunicación como cognición y c) los que se
sus respectivos análisis y experimentos por una parte y las investiga- concentran en la estructura social y la cultura. Esta figura triangular
ciones más filosóficas, especulativas o impresionistas por la otra. cuyos vértices son el discurso, la cognición y la sociedad constituye,
Otro criterio de clasificación de los diferentes enfoques proviene de hecho, el terreno del análisis multidisciplinario del discurso.
de los tipos o géneros de discurso estudiados. En efecto, muchos Hemos visto, sin embargo, que cada vértice de ese triángulo está
analistas del discurso estudian exclusivamente la conversación, mien- vinculado con los otros dos. Nos es imposible explicar la estructura del
tras que otros prefieren estudiar las noticias, la publicidad, la narra- texto y la interacción en ausencia de un enfoque cognitivo. Igualmen-
tiva, la argumentación o el discurso político, para citar sólo algunos te, no es posible dar cuenta de la cognición sin comprender que el
entre millares de géneros o dominios posibles en el universo del texto conocimiento y otras creencias se adquieren y utilizan en el discurso
y de la conversación. Cada uno de estos enfoques, a su vez, puede y los contextos sociales. Asimismo, la cognición, la sociedad y la
haber desarrollado conceptos, métodos y procedimientos que le son cultura, así como su reproducción, necesitan del lenguaje, del discurso
propios. y de la comunicación. Así, en cualquier lugar del triángulo donde
Pueden hacerse otras distinciones o categorizaciones. Todas ellas iniciemos el recorrido, pronto descubrimos que la descripción sistemá-
tienen su utilidad y los analistas del discurso ya experimentados, al tica, el análisis y la explicación deben recorrer esos segmentos
igual que los principiantes y los que son ajenos a esta disciplina, interdisciplinarios que constituyen los lados de la ñgura y que conec-
frecuentemente las emplean en su vida cotidiana. A menudo prefieren tan con los otros vértices del triángulo. Cualquier forma de exclusión
una dirección u orientación más que otra. Algunos estudiosos se sienten o reducción encuentra bien pronto problemas irresolubles cuando se
más inclinados al análisis meticuloso de conversaciones concretas ve impedida de dar cuenta de parte de los fenómenos que se propuso
mientras que otros se dedican a la construcción abstracta de teorías. estudiar “en forma independiente”. En síntesis, cualquier análisis del
discurso adecuado, aun cuando estudie provisoriamente sólo un
51
aspecto parcial del triángulo del discurso, no tarda en advertir la
52
necesidad de convertirse en una herramienta multidisciplinaria e
integrada.
Gramática del discurso
El surgimiento de los estudios del discurso
Algunos lingüistas, especialmente los que no pertenecían a la
Bajo diferentes nombres, este estudio moderno del discurso, tal
corriente generativista predominante, advirtieron entonces que el
como lo describimos anteriormente surgió en la década de 1960 más
estudio del lenguaje excedía la definición de gramáticas formales de
o menos al mismo tiempo en diversas disciplinas de las humanidades
oraciones aisladas. Comenzaron a pensar en términos de gramáticas
y las ciencias sociales. Por supuesto, el texto y el discurso habían sido
del texto o del discurso y otros enfoques lingüísticos que apuntaban
analizados con anterioridad, por ejemplo en los estudios literarios, en
especialmente a la semántica y las relaciones funcionales entre las
el campo de la historia y de la comunicación de masas, y cuando menos
oraciones. Estudiaron, por ejemplo, en qué reside la coherencia de un
desde que la antigua retórica proporcionó una formulación detallada
texto y cómo se distribuye la información o el foco dentro de los textos.
de las propiedades de la oratoria.
Tal como había ocurrido con los enfoques estructuralistas (literarios,
semióticos), de nuevo se dejó de lado el uso concreto del lenguaje y, por
Etnografía
consiguiente, las dimensiones sociales del discurso. Sin embargo,
estas gramáticas del discurso sí establecieron relaciones con ideas que
Sin embargo, fue sólo a mediados de la década de 1960 que
provenían del procesamiento del discurso en la psicolingüística y la
empezó a tomar cuerpo la idea de un enfoque transdisciplinario más
psicología cognitiva.
sistemático y explícito. La antropología preparó el terreno con los
primeros estudios etnográficos de “sucesos comunicativos” o “mane-
Sociolingüística y pragmática
ras de hablar” en sus contextos culturales. Puso de relieve el hecho
de que los hablantes de una lengua no sólo conocen su gramática, sino
Al mismo tiempo, las ciencias del lenguaje dieron origen a dos
que poseen además una competencia comunicativa mucho más am-
nuevas líneas de investigación: la sociolingüística y la pragmática. Se
plia como miembros de una cultura. Los hablantes también compar-
publicaron trabajos dedicados al estudio de la naturaleza discursiva
ten el conocimiento cultural de las reglas acerca de cómo hablai' entre
del uso del lenguaje, los actos de habla y la interacción verbal. Tal
ellos de modo apropiado, por ejemplo, para advertir a alguien de un
como sucedió en la “etnografía de la comunicación” que mencionamos
peligro, contarle una historia o participar de controversias o debates
anteriormente, los nuevos enfoques no se conformaban con una
políticos.
descripción formal de las estructuras del discurso, sino que subraya-
ban la necesidad de estudiar el lenguaje concreto en sus contextos
Estructuralismo y Semiótica
sociales y culturales variables.
Inspirado en los formalistas y otros estudiosos rusos de las
Etnometodología
décadas de 1920 y 1930, el estructuralismo aportó un marco más
amplio para el estudio de la narrativa, los mitos, la literatura, las
A fines de la década de 1960, surgió una nueva rama de la
películas cinematográficas y otras prácticas semióticas, primero en
microsociología fenomenológica denominada “etnometodología” que
Francia y luego en otros países. Estos enfoques tuvieron una gran
comenzó a estudiar el riquísimo campo de la interacción cotidiana,
influencia sobre los análisis estructuralistas de ámbitos que iban especialmente en la conversación. Analizaba en detalle fenómenos
más allá de los textos literarios o historias, por ejemplo, el estudio tan evidentemente cotidianos como el cambio de turnos en una
de los medios. Pero habitualmente dichos estudios no daban cuenta de conversación y el tipo de interacción social implícito en tal conversa-
los procesos cognitivos ni de la interacción o las estructuras sociales. ción. Este enfoque estaba llamado a tener una influencia extraordi-
naria en muchas otras disciplinas: el análisis de la conversación pasó
a ser uno de los campos principales de la nueva transdisciplina de
los estudios del discurso. En este enfoque se establecieron pocos
vínculos con la lingüística formal y los estudios de la cognición del
53
texto o la conversación y se mantuvo cierta distancia con respecto a
54
otros enfoques (macro) sociológicos clásicos que intentaban dar cuen- Otras disciplinas
ta de la estructura social.
Observaciones similares pueden hacerse acerc¿i del surgimiento
Psicología cognitiva del análisis del discurso en otras disciplinas de las humanidades y las
ciencias sociales. Así, es interesante hacer notar que el estudio de la
Unos años más tarde, a principios de la década de 1970, como
respuesta a interrogantes que se planteaban sobre el aprendizaje y la interacción en los tribunales convocó la atención no tanto de los
adquisición de conocimiento, la psicología cognitiva y la educativa estudios legales sino de la sociología y la psicología social de la
iniciaron sus exitosas e influyentes investigaciones acerca de los conversación y de la interacción. Por otra parte, apenas era necesario
procesos mentales involucrados en la comprensión de textos. Dentro recordara los historiadores la índole textual de la mayor parte de sus
del marco de lo que luego sería la “ciencia de la cognición”, se hicieron fuentes, así como los aspectos narrativos de la historiografía, o el caso
estudios que recurrían a la simulación en ordenador del proceso de de la teología, que estudia la Biblia y otros textos sagrados. De hecho,
comprensión de textos y se comenzó a investigar el papel del conoci- en esta larga lista de disciplinas que se ocupan del discurso, sólo la
miento en el campo de la inteligencia artificial. Como dijimos antes,
ciencia política parece estar sistemáticamente ausente. No obstante,
algunos de estos trabajos integraban conceptos e intuiciones prove-
casi no es necesario decir que el texto y la conversación son partes
nientes de la lingüística textual.
centrales y constitutivas del proceso político. En lugar de un análisis
Psicología social y psicología discursiva detallado del discurso político, existe en cambio una rica tradición de
estudio de la comunicación y la retórica en la política, tradición que se
Sorprendentemente retrasada, pese a la atención que había remonta por lo menos a la retórica de Aristóteles y otros autores de la
prestado a muchos fenómenos pertinentes al discurso (como la socia- retórica clásica.
lización, la persuasión y la atribución), la psicología social sólo se
incorporó a estos estudios a fines de la década de 1980. Sin embargo, Diversidad e integración
en razón de la importancia obvia del discurso en la interacción social
y en la construcción de representaciones sociales, algunos psicólogos
Tal como ocurre en otros nuevos campos del estudio académico,
sociales desarrollaron una “psicología discursiva” propia, especial-
mente en Gran Bretaña. Partiendo del paradigma cognitivo predomi-
como la bioquímica o la ciencia cognitiva, los esfuerzos interdiscipli-
nante e inspirados en los principios de la etnometodología, destacaron narios a menudo producen formas muy interesantes de renovación
en particular la realización interactiva de fenómenos psicológicos teórica. Del mismo modo, los entusiastas descubrimientos relativos al
como la comprensión, la explicación, las opiniones y las ideologías. fascinante mundo del discurso y su contexto sociocultural acaecieron
en las fronteras de las disciplinas establecidas, allí donde la fertiliza-
Estudios de la comunicación ción cruzada teórica y metodológica es más intensa.
Sin embargo, como resultado de las distintas filosofías, enfoques
Lentamente, a lo largo de las décadas de 1970 y 1980, en las y métodos propios de las “disciplinas madre”, los diversos avances en
diversas ramas de los estudios de la comunicación fue creciendo la el análisis del discurso casi no dieron origen a una empresa unificada.
conciencia sobre la utilidad del análisis detallado del discurso tal como
Es verdad que los gramáticos del texto y los psicólogos de la cognición
este aparecía en los mensajes de los medios masivos y en las comuni-
lograron entenderse y trabajar juntos. Y que pronto ocurrió lo mismo
caciones interpersonales, interculturales y comerciales. De hecho,
con la microsociología, la sociolingüística y la etnografía. Pero exis-
cabe esperar que la superposición actual entre los temas de interés
propios del estudio del discurso y de la comunicación se resolverá en
tían, no obstante, vastas zonas del estudio del discurso que permane-
el futuro en una integración más cabal, incluso en una fusión de estos cían aisladas, como fue el caso de la estilística, la retórica y los estudios
distintos enfoques de la comunicación y el uso del lenguaje. de la argumentación.
No se establecieron vínculos evidentes, como el que se verifica
entre la mente y la interacción, de modo que la mayor parte de los
55 enfoques psicológicos y sociales del discurso se mantuvieron separa-
dos entre sí hasta el día de hoy. En los estudios de la coherencia en las
conversaciones, se dejaron de lado ciertas ideas relativas a la coheren-
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cia de los textos escritos y viceversa. En el estudio de textos escritos
por sí mismo promovió la influencia y la integración transdisciplina-
a menudo no se tuvieron en cuenta las estrategias de interacción en
ria. Por consiguiente, pese a l¿i especialización habitual, cabe esperar
la conversación en situación. Nociones fundamentales, como la de
en el futuro una mayor integración de las diversas orientaciones de
“sentido”, se abordaban de manera totalmente distinta en la semán-
tica del discurso, en la psicología cognitiva y en la sociología y los estudios del discurso. Esta será la situación especialmente cuan-
etnografía de la interacción. do los investigadores jóvenes ya no estén formados tan sólo en una de
Hubo otras lamentables formas de fragmentación debidas a las las disciplinas madre que hemos mencionado, sino en el análisis del
barreras idiomáticas, especialmente las que separaban el análisis del discurso como disciplina independiente. Para ellos, definir gramáti-
discurso en el mundo de habla inglesa y en el de habla francesa. Más cas, analizar la cognición o estudiar la interacción o las estructuras
tarde o más temprano, algunos famosos autores estructuralistas y sociales no serán ya tareas correspondientes a distintos campos, sino,
postestructuralistas franceses se dieron a conocer en inglés e incluso simplemente, diferentes aspectos de una única empresa académica
se pusieron de moda internacionalmente, en especial en las ramas compleja: describir y explicar el discurso.
más literarias y filosóficas de los estudios del discurso. Los trabajos
provenientes de Italia, España y América Latina siguieron inicial- Los principios del análisis del discurso
mente la orientación de los enfoques franceses. La orientación más
analítica y empírica propia de la mayor parte de los estudios escritos Una vez expuestas las distintas propiedades del discurso y los
en inglés ejerció poca influencia en el mundo latino. A la inversa, los correspondientes dominios del análisis del discurso, es necesario
que escribían en inglés raramente leían trabajos escritos en francés, hacer un resumen de los principios básicos de nuestra “práctica”. Pese
alemán o ruso. Así, en buena parte sin proponérselo, los investigado- a la enorme diversidad de enfoques y métodos utilizados, todas las
res en los Estados Unidos o Gran Bretaña expresaron y reprodujeron
disciplinas, incluso las ciencias transdisciplinarias como el estudio del
la hegemonía cultural de la tradición académica en inglés. Lamenta-
discurso, se ajustan a ciertas normas que los investigadores deben
blemente, ocurre lo mismo con este libro.
atender para que sus trabajos sean “apropiados” en ese dominio.
No obstante, pese a esta diversidad en el vasto territorio
Algunas de estas normas surgieron como reacción crítica en contra de
“transdisciplinario” de los estudios del discurso, se pueden observar
los paradigmas dominantes en las respectivas disciplinas madre. Lo
en la última década muchos intentos de integración. En el caso del
que implica que estas normas son históricas y pueden cambiar. Si bien
estudio del “aspecto mental” del discurso, la ciencia de la cognición
aportó un marco unificado para la integración y mutua inspiración de cada uno de los principios normativos que expondré a continuación
los enfoques lingüísticos, cognitivos, neurológicos, lógicos y filosóficos exigiría una larga explicación, me limitaré aquí a resumirlos y remitir
formales. En el aspecto sociocultural, el interés común por la interacción al lector a los capítulos correspondientes de este mismo libro donde
social y la conversación situadas exigió una síntesis y estimuló un podrá encontrar una exposición pormenorizada y los ejemplos perti-
interés mutuo entre los estudiosos que trabajaban en el campo de la nentes. En algunos casos, sin embargo, indico brevemente mi propia
pragmática, la sociolingüística, la sociología y la etnografía. posición (crítica) frente a los principios en boga en la actualidad.
Algunos investigadores jamás aceptaron la honda división que se
hacía entre la cognición por una parte y la interacción, la sociedad y 1. Texto y conversación naturales. Tal vez la actitud omnipre-
la cultura por la otra y promovieron el estudio de la antropología sente en los estudios del discurso sea el interés prácticamente exclu-
cognitiva y de la cognición social como base del análisis del discurso yente por la conversación y los textos tal como estos ocurren natural-
que, para ellos, entrañaba una dimensión sociocultural y otra cognitiva. mente. A diferencia de las investigaciones de la lingüística formal y
En síntesis, por un lado los estudios del discurso reprodujeron la filosofía, se evitan aquí los ejemplos inventados o construidos (co-
parcialmente las bien conocidas limitaciones propias de las discipli- mo los que presenté en este capítulo) y se prefieren ejemplos o corpora
nas especializadas o las divisiones arbitrarias propias del trabajo y de “datos reales”, como grabaciones de vídeo o audio de conversaciones
las esferas de interés de los investigadores (como las que separa a los o textos concretos extraídos de los medios masivos de comunicación o
psicólogos cognitivos de los psicólogos sociales o a los sociólogos de del ámbito educativo. En principio, los datos no se corrigen ni se
los etnógrafos). Por otro lado, definieron un dominio de estudio que “higienizan”: se estudian “como son”, es decir, en estrecha relación
con su apariencia o utilización concreta en los contextos originales.
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2. Contextos. El discurso debería estudiarse como parte constitu-
tiva de sus contextos local y global, social y cultural. En la conversa-
ción y en los textos hay muchas indicaciones de su pertinencia 6. Secuencialidad. Tanto en la producción como en la compren-
contextual, lo que obliga a observar y analizar en detalle las estructu- sión de la conversación y el texto. la práctica del discurso es fundamen-
ras del contexto también como consecuencias posibles del discurso: las talmente lineal y secuencial. Esto implica que, en todos los niveles, las
situaciones, los participantes y sus papeles comunicativos y sociales, unidades estructurales (oraciones, proposiciones, actos) deben descri-
sus metas, el conocimiento social pertinente, las normas y valores, las birse e interpretarse en relación con las precedentes, como ocurre,
estructuras institucionales u organizativas, etc. Pese a que todos evidentemente, en las diversas formas de coherencia. Esta relatividad
reconocen en general la importancia del análisis contextual, se trata del discurso supone además funcionalidad: los elementos que apare-
de un principio más pregonado que practicado concretamente. cen más tarde pueden cumplir funciones especiales con respecto a los
que aparecen primero. También implica que, tanto en el plano mental
3. El discurso como conversación. Mientras que la mayor parte como en el interaccional, los usuarios del lenguaje operan de un modo
de los estudios tempranos del discurso, como los realizados en la “en línea” o “permanente”, es decir, de manera tentativa, posiblemen-
literatura o los medios, se interesaba en los textos escritos, la mayor te errónea, pero siempre con la oportunidad de reinterpretar o reparar
parte de los estudios contemporáneos del discurso se orienta hacia el las actividades e interpretaciones previas.
análisis de la interacción verbal tal como se presenta en las conversa-
ciones informales y en otros diálogos más formales o institucionales. 7. Constructivismo. Además de secuencial, el discurso es cons-
En efecto, a menudo se considera que la conversación es la forma tructivo en el sentido de que sus unidades constitutivas pueden
básica o primordial del discurso. Por otro lado, si bien esta nueva utilizarse, comprenderse o analizarse funcional mente, como elemen-
orientación de los estudios del discurso fue una reacción ante el olvido tos de unidades superiores y más amplias, proceso que da origen a
en que quedó relegada la conversación cotidiana y mundana, esto no estructuras jerárquicas. Esto es válido para las formas, así como para
debería llevar a un abandono similar del vasto dominio de los textos el sentido y la interacción.
escritos (a veces igualmente mundanos y cotidianos) en la sociedad.
8. Niveles y dimensiones. Los analistas del discurso suelen
4. El discurso como práctica social de los integrantes de un
analizarlo en diversas capas, dimensiones o niveles y relacionar estos
grupo. Tanto el discurso hablado como el escrito son formas de la
niveles entre sí. Estos niveles representan distintos tipos de fenóme-
práctica social en un contexto sociocultural. Los usuarios del lenguaje
nos como los sonidos, las formas, los sentidos o la acción. En cambio,
participan del discurso no sólo como personas individuales, sino
los usuarios del lenguaje operan estratégicamente con varios niveles
también como miembros de diversos grupos, instituciones o culturas.
o dimensiones del discurso al mismo tiempo.
Así, a través del discurso, los usuarios del lenguaje pueden realizar,
confirmar o desafiar estructuras e instituciones sociales y políticas
9. Sentido y función. Tanto los usuarios como los analistas del
más amplias.
lenguaje persiguen el sentido. En los procesos de comprensión y de
5. Las categorías de los miembros de un grupo. Una de las análisis formulan preguntas como estas: “¿Qué quiso decir aquí?” o
“¿Qué sentido tiene tal cosa en el contexto en cuestión?” Como ocurre
prácticas más difundidas, especialmente en el análisis de la conver-
con otros principios, este tiene implicaciones funcionales y explicati-
sación, es la de no “imponer” nociones ni categorías preconcebidas
vas: “¿Por qué se dice/se significa tal cosa en este momento?”
propias de los analistas sino (también) respetar las maneras como los
mismos miembros de un grupo interpretan, orientan y categorizan las
10. Reglas. Se supone que el lenguaje, la comunicación y el
propiedades del mundo social y su conducta dentro de este mundo,
discurso están gobernados por reglas. La conversación y el texto se
incluido el discurso. Evidentemente, este principio no debe interpre-
analizan como manifestaciones o implementaciones de reglas gra-
tarse en el sentido de que los analistas no van más allá de las maticales, textuales, comunicativas o interaccionales. Al mismo
categorías del sentido común de los usuarios del lenguaje, ni tampoco tiempo, sin embargo, el estudio del discurso concreto se concentra en
en el sentido de que no deben desarrollar teorías que den cuenta cómo se pueden violar, pasar por alto o modificar esas reglas y qué
sistemática y explícitamente del discurso como práctica social. funciones discursivas o contextúales cumplen tales transgresiones
reales o aparentes.
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11. Estrategias. Además de aplicar reglas, los usuarios del
lenguaje también conocen y emplean estrategias mentales e interac-
cionales expeditivas en el proceso de comprensión o producción del conversaciones que van desde la lingüística formal y la inteligencia
discurso y en el proceso de consecución de sus metas comunicativas o artificial hasta la psicología cognitiva, social y educacional, los estu-
sociales. La relevancia de las estrategias puede compararse con el dios literarios, la semiótica y casi todas las ciencias sociales.
juego del ajedrez: para poder jugar, los ajedrecistas deben conocer en En el curso de esta introducción he caracterizado al discurso a
primer lugar las reglas, pero también recurren a tácticas, estratage- través de tres dimensiones, a saber: el uso del lenguaje, la cognición y
mas y movidas especiales dentro de una estrategia global destinada la interacción en sus contextos socioculturales. En lugar de resumir en
a defenderse o a ganar. forma imprecisa, hacer paráfrasis o citar un discurso como todavía se
hace en los enfoques de las ciencias sociales, los estudios de análisis del
12. Cognición social. No menos importante, aunque menos reco-
discurso discriminan varios niveles, unidades o construcciones dentro
nocido, es el papel fundamental que desempeña en la producción y
de cada una de estas dimensiones y formulan las reglas y estrategias
comprensión del texto y la conversación la cognición, es decir, los
procesos y representaciones mentales. Muy pocos aspectos del discur- que constituyen su normativa o su uso concreto. Establecen también
so (sentido, coherencia, acción, etc.) pueden comprenderse y explicar- relaciones funcionales entre unidades o niveles y así explican por qué
se como corresponde sin remitirnos a la mente de los usuarios del son utilizados. Del mismo modo, establecen una conexión funcional
lenguaje. Además de los recuerdos y experiencias personales de entre las estructuras del discurso y las estructuras del contexto social
sucesos (modelos), las representaciones socioculturales compartidas y cultural, así como la relación existente entre estos dos tipos de
(conocimientos, actitudes, ideologías, normas, valores) de los usuarios estructuras y las estrategias cognitivas. Así, el análisis del discurso se
del lenguaje como miembros de un grupo también desempeñan un mueve permanentemente entre el micro y el macronivel de la conver-
papel fundamental en el discurso, así como en su descripción y sación, del texto, del contexto o de la sociedad y viceversa. Puede hacer
explicación. De hecho, en muchos sentidos, la cognición constituye un análisis descendente del discurso, comenzando por esquemas
una interfaz entre el discurso y la sociedad. generales abstractos, o ascendente, empezando por los elementos
esenciales de los sonidos, las palabras, los gestos, los sentidos o las
Conclusión estrategias concretamente utilizados. Más importante aún, tal vez, es
que el análisis del discurso proporciona las herramientas teóricas y
El análisis contemporáneo del discurso ha recorrido un largo
metodológicas necesarias para un enfoque crítico fundamentado del
camino desde los primeros estudios lingüísticos de los pronombres y
estudio de los problemas sociales, el poder y la desigualdad.
la coherencia semántica, las primeras observaciones de la toma de
turnos en la conversación, los estudios etnográficos iniciales acerca Siguiendo cierto número de principios característicos, el análisis
de las “maneras de hablar” en diversas culturas o los primeros ex- del discurso ha ocupado así su propio lugar entre las humanidades y
perimentos acerca de la comprensión de textos. El análisis del discur- las ciencias sociales. Ha demostrado que es capaz de aportar discer-
so se ha transformado en una empresa vasta y multidisciplinaria de nimiento en el caso de muchos fenómenos sociales y mentales que
la cual participan por lo menos media docena de disciplinas distintas, otras disciplinas no tienen en cuenta u olvidan. En este sentido, el
una empresa bastante compleja en algunas de sus ramas. Tanto es así análisis del discurso no es un método que uno puede aplicar simple-
que se ha producido una inevitable especialización y no siempre está mente mientras lleva a cabo una investigación psicológica, sociológi-
asegurada la comprensión mutua. El análisis del discurso ha alcanza- ca, antropológica o política. Tal como ocurre con otras nuevas ciencias
do su mayoría de edad y no difiere mucho en este momento de otras transdisciplinarias, como las ciencias cognitivas y neurológicas, o
disciplinas del campo de las humanidades y las ciencias sociales, si interdisciplinarias, como la biología molecular o la bioquímica, el
bien su naturaleza transdisciplinaria garantiza su continua reno- análisis del discurso reivindica para sí el carácter de dominio autóno-
vación y su permanente inspiración en las fronteras de los dominios mo de estudio, con objetos, fenómenos, teorías, métodos y principios
de conocimiento existentes. Es decir que, pese a las diferencias de propios. Para los lingüistas y los psicólogos, los estudios del discurso
enfoque y de método, existen ahora casos de análisis de textos y destacan el hecho de que la utilización del lenguaje y el pensamiento
típica y funcionalmente se plasma en la interacción social discursiva.
61
Para los enfoques de las ciencias sociales, el análisis del discurso
subraya la necesidad de estudiar las instituciones sociales y políticas,
las organizaciones, relaciones de grupo, estructuras, procesos, ruti-
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ñas y muchos otros fenómenos relevantes en el nivel de sus manifes- discurso que se dedica especialmente a aspectos semánticos tales como el
taciones concretas, su expresión o realización en el discurso como uso tópico, el foco, la información, la coherencia y la referencia.
del lenguaje, comunicación e interacción. Coulthard (1994): además de recopilar y reseñar artículos acerca del análisis
No existen muchas disciplinas que brinden un enfoque tan del discurso hablado, este volumen presenta en especial los distintos
amplio del lenguaje humano, la cognición, la comunicación y la aspectos del texto escrito, como el discurso expositivo, los editoriales de los
interacción, y a la vez multidisciplinario, multicultural y socialmente periódicos, la narrativa y el discurso académico.
relevante. Tampoco hay muchas disciplinas que permitan estudiar los Drew y Heritage < 1992): esta obra brinda reseñas y selecciones acerca de las
pequeños detalles significativos de la conversación y del texto y a la conversaciones informales; asimismo, extiende el análisis de la conversa-
vez investigar los fascinantes procesos y representaciones de la mente ción al estudio del discurso hablado en situaciones institucionales, por
social, así como indagar en los temas y problemas políticos y sociales ejemplo, en las entrevistas de los medios, la interacción médico-paciente,
fundamentales de nuestra época. Pocas disciplinas ofrecen tantas las entrevistas laborales y la interacción propia de los tribunales.
oportunidades de combinar la precisión formal con vastos marcos Fairclough (1995): uno de los libros más recientes que se dedica a los diversos
explicativos que den cuenta de cómo las personas usan el lenguaje, aspectos de un enfoque más crítico del discurso y aborda temas como la
cómo piensan e interactúan, y de esta manera realizan y reproducen ideología, el poder y la hegemonía.
sus propios grupos, sociedades y culturas. Renkema (1993): traducido al inglés del holandés, este libro constituye una
introducción elemental al análisis del discurso hablado}- escrito. También
Lecturas recomendadas analiza los aspectos psicológicos de la comprensión de textos.
Schiffrin (1993): esta obra resulta particularmente útil como introducción
Quien desee referencias y lecturas recomendadas acerca de los al estudio del discurso en su calidad de interacción v aborda los temas
diversos niveles y dimensiones del análisis del discurso, deberá con- pertinentes: pragmática, análisis de la conversación y etnografía del
sultar los capítulos correspondientes de este libro. Con respecto a la habla.
historia de los estudios del discurso, especialmente en el campo de Tannen (1994): esta es una de las obras más recientes de una autora que ha
la lingüística, véanse el capítulo 2, escrito por Robert de Beaugrande, escrito profusamente acerca de la conversación y las diferencias existen-
y las referencias bibliográficas que allí se mencionan. En los otros tes entre el hombre y la mujer en su práctica conversacional. Si se desea
capítulos también se presenta una reseña histórica del respectivo una exposición de este enfoque y referencias más detalladas al respecto,
dominio y de las distintas orientaciones en el análisis del discurso. véase el capítulo 5 del volumen 2, cuyos autores son Candace West,
Los lectores que quieran ponerse en contacto con los avances más Michelle M. Lazar y Cheris Kramarae.
recientes en diversos dominios del análisis del discurso pueden Van Dijk (1985): ofrece un panorama detallado de todo el campo del análisis
consultar la revista Text. Los que se interesen por las dimensiones del discurso y dedica el volumen 1 a las diversas disciplinas que participan
sociales, políticas y críticas del análisis del discurso pueden consultar de él, el volumen 2 a los distintos niveles de análisis, el volumen 3 a la
la revista Discourse and Society. En el Journal of Pragmatics podrán interacción conversacional y el volumen 4 a las funciones sociales del
encontrar enfoques pragmáticos del discurso. Asimismo, pueden discurso.
remitirse a la revista Discourse Processes quienes que se interesen por Van Dijk y Kintsch (1983): ofrece una exposición general que aún tiene
los estudios psicológicos (y también de otra índole). vigencia de las diversas estrategias cognitivas propias de la comprensión
Reseñamos a continuación algunos textos muy conocidos de del discurso y del papel que desempeñan el conocimiento y los modelos en
introducción al análisis del discurso y sus principales dominios. el procesamiento del discurso.
Atkinson y Heritage (1984): la obra ofrece una selección clásica de artículos Referencias bibliográficas
acerca de la interacción en la conversación. Véanse también los capítulos
3 y 4 del volumen 2, que contienen otras referencias. Atkinson, J. M. y Heritage, J. (comps.) (1984) Structure and Social Action:
Beaugrande y Dressler (1981): es una introducción ya clásica pero todavía Studies in Conuersation Analysis. Cambridge: Cambridge University
muy útil a la gramática y otros aspectos lingüísticos del discurso. Press.
Brown y Yule (1983): constituye una conocida introducción al análisis del Beaugrande, R. de y Dressler, W. U. (1981) Introduction to Text Linguistics.
Londres: Longman. [Introducción a la lingüística del texto. Barcelona,
63 Ariel, 1997.]
Brown, G. y Yule, G. (1983) Discourse Analysis. Londres: Cambridge University
Press. [Análisis del discurso. Madrid, Visor, 1993.)
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