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"Átomos: Estructura y Propiedades"

El átomo es la unidad más pequeña de la materia que conserva las propiedades de un elemento químico, compuesto por un núcleo de protones y neutrones rodeado por electrones. Su tamaño es microscópico y su comportamiento es descrito por modelos cuánticos, ya que la física clásica no es suficiente para explicar su naturaleza. Además, los átomos pueden formar compuestos químicos y están relacionados con conceptos como la antimateria y la materia oscura.
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"Átomos: Estructura y Propiedades"

El átomo es la unidad más pequeña de la materia que conserva las propiedades de un elemento químico, compuesto por un núcleo de protones y neutrones rodeado por electrones. Su tamaño es microscópico y su comportamiento es descrito por modelos cuánticos, ya que la física clásica no es suficiente para explicar su naturaleza. Además, los átomos pueden formar compuestos químicos y están relacionados con conceptos como la antimateria y la materia oscura.
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Átomo

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Representación de un átomo del elemento helio en la tierra.

El átomo es la unidad constituyente más pequeña de la materia que tiene las


propiedades de un elemento químico.1 Cada sólido, líquido, gas y plasma se
compone de átomos neutros o ionizados. Los átomos son microscópicos; los
tamaños típicos son alrededor de 100 pm (cien mil millonésima parte de un
metro).2 No obstante, los átomos no tienen límites bien definidos y hay diferentes
formas de definir su tamaño que dan valores diferentes pero cercanos. Los
átomos son lo suficientemente pequeños para que la física clásica dé resultados
notablemente incorrectos. A través del desarrollo de la física, los modelos
atómicos han incorporado principios cuánticos para explicar y predecir mejor su
comportamiento. El término proviene
del latín atŏmus, calco del griego ἄτομον (átomon) < ἄτομος, unión de α (a, que
significa «sin»), y τόμος (tómos, «sección»), que literalmente es «que no se
puede cortar, indivisible»,3 y fue el nombre que se dice les dio Demócrito de
Abdera, discípulo de Leucipo de Mileto, a las partículas que él concebía como
las de menor tamaño posible.4
Cada átomo se compone de un núcleo y uno o más electrones unidos al núcleo.
El núcleo está compuesto de uno o más protones y típicamente
un número similar de neutrones. Los protones y los neutrones son
llamados nucleones. Más del 99,94 % de la masa del átomo está en el núcleo.
Los protones tienen una carga eléctrica positiva, los electrones tienen una carga
eléctrica negativa y los neutrones no tienen carga eléctrica. Si el número de
protones y electrones son iguales, ese átomo es eléctricamente neutro. Si un
átomo tiene más o menos electrones que protones, entonces tiene una carga
global negativa o positiva, respectivamente, y se denomina ion (anión si es
negativa y catión si es positiva).
Los electrones de un átomo son atraídos por los protones en un núcleo atómico
por la fuerza electromagnética. Los protones y los neutrones en el núcleo son
atraídos el uno al otro por una fuerza diferente, la fuerza nuclear, que es
generalmente más fuerte que la fuerza electromagnética que repele los protones
cargados positivamente entre sí. Bajo ciertas circunstancias, más acentuado
cuanto mayor número de protones tenga el átomo, la fuerza electromagnética
repelente se vuelve más fuerte que la fuerza nuclear y los nucleones pueden ser
expulsados o desechados del núcleo, dejando tras de sí un elemento
diferente: desintegración nuclear que resulta en transmutación nuclear.
El número de protones en el núcleo define a qué elemento químico pertenece el
átomo5: por ejemplo, todos los átomos de cobre contienen 29 protones. El
número de neutrones define el isótopo del elemento.6 El número de electrones
influye en las propiedades magnéticas de un átomo. Los átomos pueden unirse
a otro u otros átomos por enlaces químicos (en los cuales se comparten
los electrones de dichos átomos) para formar compuestos químicos tales
como moléculas y redes cristalinas. La capacidad de los átomos de asociarse y
disociarse es responsable de la mayor parte de los cambios físicos observados
en la naturaleza y es el tema de la disciplina de la química.
Existe la antimateria, la cual está compuesta también por átomos pero con las
cargas invertidas;7 los protones tienen carga negativa y se denominan
antiprotones, y los electrones tienen una carga positiva y se
denominan positrones. Es muchísimo menos frecuente en la naturaleza. Al
entrar en contacto con la respectiva partícula (como los protones con los
antiprotones y los electrones con los positrones) ambas se aniquilan generando
un estallido de energía de rayos gamma y otras partículas.
No toda la materia del universo está compuesta de átomos; de hecho, solo el 5%
o menos del universo está compuesto por estos. La materia oscura, que
constituye según algunas estimaciones más del 20% del universo, no se
compone de átomos, sino de partículas de un tipo actualmente desconocido.
También cabe destacar la energía oscura, la cual es un componente que está
distribuido por todo el universo, ocupando aproximadamente más del 70% de
este.

Índice

• 1Introducción
• 2Estructura atómica
o 2.1Partículas subatómicas
o 2.2El núcleo atómico
o 2.3Nube de electrones
• 3Propiedades del átomo
o 3.1Masa
o 3.2Tamaño
o 3.3Niveles de energía
o 3.4Interacciones eléctricas entre protones y electrones
• 4Historia de la teoría atómica
• 5Evolución del modelo atómico
o 5.1Modelo de Dalton
o 5.2Modelo de Thomson
o 5.3Modelo de Nagaoka
o 5.4Modelo de Rutherford
o 5.5Modelo de Bohr
o 5.6Modelo de Sommerfeld
o 5.7Modelo de Schrödinger
o 5.8Modelo de Dirac
o 5.9Modelos posteriores
• 6Véase también
• 7Notas y referencias
o 7.1Notas
o 7.2Referencias
• 8Bibliografía
• 9Enlaces externos

Introducción

Demócrito, máximo exponente de la escuela atomista griega (s. V a. C.). Retrato por Johannes
Moreelse en la actitud jocosa con la que se identificó al filósofo.

El concepto de átomo como bloque básico e indivisible que compone


la materia del universo fue postulado por la escuela atomista en la Antigua
Grecia, en el siglo V a. C., siendo Demócrito uno de sus exponentes.
Aristóteles, posteriormente, postula que la materia estaba formada por cuatro
elementos, pero niega la idea de átomo. La teoría atomista fue sin embargo
mantenida por diversas escuelas filosóficas, entre ellas la epicúrea. Para
Epicuro, los átomos son unidades indivisibles que poseen tres propiedades:
forma, tamaño y peso. Se encuentran permanentemente en movimiento y se
unen unos a otros en virtud de sus formas. Su número es infinito y la cantidad de
sus formas también es muy grande (aunque no necesariamente infinita). Las
propiedades de los cuerpos derivan de las propiedades atómicas.
Tras la Revolución científica, la escuela atomista griega fue reconsiderada por
las nuevas generaciones de científicos de mediados del siglo XIX, cuando sus
conceptos fueron introducidos para explicar las leyes químicas. Con el desarrollo
de la física nuclear en el siglo XX se comprobó que el átomo puede subdividirse
en partículas más pequeñas.89
Los átomos son objetos muy pequeños con masas igualmente minúsculas: su
diámetro y masa son del orden de la diez mil millonésima parte de un metro y
cuatrillonésima parte de un gramo. Solo pueden ser observados mediante
instrumentos especiales tales como un microscopio de efecto túnel. Más de un
99,94 % de la masa del átomo está concentrada en su núcleo, en general
repartida de manera aproximadamente equitativa entre protones y neutrones. El
núcleo de un átomo puede ser inestable y sufrir
una transmutación mediante desintegración radioactiva. Los electrones en la
nube del átomo están repartidos en distintos niveles de energía u orbitales, y
determinan las propiedades químicas del mismo. Las transiciones entre los
distintos niveles dan lugar a la emisión o absorción de radiación
electromagnética en forma de fotones, y son la base de la espectroscopia.

Estructura atómica
Partículas subatómicas
Véase también: Partículas subatómicas
A pesar de que átomo significa ‘indivisible’, en realidad está formado por varias
partículas subatómicas. El átomo contiene protones, neutrones y electrones,
con la excepción del átomo de hidrógeno-1, que no contiene neutrones, y del
catión hidrógeno o hidrón, que no contiene electrones. Los protones y neutrones
del átomo se denominan nucleones, por formar parte del núcleo atómico.
El electrón es la partícula más ligera de las que componen el átomo, con una
masa de 9,11 · 10−31 kg. Tiene una carga eléctrica negativa, cuya magnitud se
define como la carga eléctrica elemental, y se ignora si posee subestructura, por
lo que se considera una partícula elemental. Los protones tienen una masa de
1,672 · 10−24 g, 1836 veces la del electrón, y una carga positiva opuesta a la de
este. Los neutrones tienen una masa de 1,69 · 10−27 kg, 1839 veces la del
electrón, y no poseen carga eléctrica. Las masas de ambos nucleones son
ligeramente inferiores dentro del núcleo, debido a la energía potencial del
mismo, y sus tamaños son similares, con un radio del orden de 8 · 10−16 m o
0,8 femtómetros (fm).10
El protón y el neutrón no son partículas elementales, sino que constituyen
un estado ligado de quarks u y d, partículas fundamentales recogidas en
el modelo estándar de la física de partículas, con cargas eléctricas iguales a +2/3
y −1/3 respectivamente, respecto de la carga elemental. Un protón contiene
dos quarks u y un quark d, mientras que el neutrón contiene dos d y un u, en
consonancia con la carga de ambos. Los quarks se mantienen unidos mediante
la fuerza nuclear fuerte, mediada por gluones —del mismo modo que la fuerza
electromagnética está mediada por fotones—. Además de estas, existen otras
partículas subatómicas en el modelo estándar: más tipos de
quarks, leptones cargados (similares al electrón), etc.
El núcleo atómico
Artículo principal: Núcleo atómico
Los protones y neutrones de un átomo se encuentran ligados en el núcleo
atómico, en la parte central del mismo. El volumen del núcleo es
aproximadamente proporcional al número total de nucleones, el número
másico A,11 lo cual es mucho menor que el tamaño del átomo, cuyo radio es del
orden de 105 fm o 1 ángstrom (Å). Los nucleones se mantienen unidos mediante
la fuerza nuclear, que es mucho más intensa que la fuerza electromagnética a
distancias cortas, lo cual permite vencer la repulsión eléctrica entre los
protones.12
Los átomos de un mismo elemento tienen el mismo número de protones, que se
denomina número atómico y se representa por Z. Los átomos de un elemento
dado pueden tener distinto número de neutrones: se dice entonces que
son isótopos. Ambos números conjuntamente determinan el nucleido.
El núcleo atómico puede verse alterado por procesos muy energéticos en
comparación con las reacciones químicas. Los núcleos inestables
sufren desintegraciones que pueden cambiar su número de protones y
neutrones emitiendo radiación. Un núcleo pesado puede fisionarse en otros más
ligeros en una reacción nuclear o espontáneamente. Mediante una cantidad
suficiente de energía, dos o más núcleos pueden fusionarse en otro más pesado.
En átomos con número atómico bajo, los núcleos con una cantidad distinta de
protones y neutrones tienden a desintegrarse en núcleos con proporciones más
parejas, más estables. Sin embargo, para valores mayores del número atómico,
la repulsión mutua de los protones requiere una proporción mayor de neutrones
para estabilizar el núcleo.13
Nube de electrones
Artículo principal: Nube de electrones

Los cinco primeros orbitales atómicos.

Los electrones en el átomo son atraídos por los protones a través de la fuerza
electromagnética. Esta fuerza los atrapa en un pozo de potencial electrostático
alrededor del núcleo, lo que hace necesaria una fuente de energía externa para
liberarlos. Cuanto más cerca está un electrón del núcleo, mayor es la fuerza
atractiva, y mayor por tanto la energía necesaria para que escape.
Los electrones, como otras partículas, presentan simultáneamente propiedades
de partícula puntual y de onda, y tienden a formar un cierto tipo de onda
estacionaria alrededor del núcleo, en reposo respecto de este. Cada una de
estas ondas está caracterizada por un orbital atómico, una función matemática
que describe la probabilidad de encontrar al electrón en cada punto del espacio.
El conjunto de estos orbitales es discreto, es decir, puede enumerarse, como es
propio en todo sistema cuántico. La nube de electrones es la región ocupada por
estas ondas, visualizada como una densidad de carga negativa alrededor del
núcleo.
Cada orbital corresponde a un posible valor de energía para los electrones, que
se reparten entre ellos. El principio de exclusión de Pauli prohíbe que más de
dos electrones se encuentren en el mismo orbital. Pueden ocurrir transiciones
entre los distintos niveles de energía: si un electrón absorbe un fotón con energía
suficiente, puede saltar a un nivel superior; también desde un nivel más alto
puede acabar en un nivel inferior, radiando el resto de la energía en un fotón.
Las energías dadas por las diferencias entre los valores de estos niveles son las
que se observan en las líneas espectrales del átomo.
Propiedades del átomo
Masa
La mayor parte de la masa del átomo viene de los nucleones, los protones y
neutrones del núcleo. También contribuyen en una pequeña parte la masa de los
electrones, y la energía de ligadura de los nucleones, en virtud de la equivalencia
entre masa y energía. La unidad de masa que se utiliza habitualmente para
expresarla es la unidad de masa atómica (u). Esta se define como la doceava
parte de la masa de un átomo neutro de carbono-12 libre, cuyo núcleo contiene
6 protones y 6 neutrones, y equivale a 1,66 · 10−27 kg aproximadamente. En
comparación el protón y el neutrón libres tienen una masa de 1,007 y 1,009 u.
La masa de un átomo es entonces aproximadamente igual al número de
nucleones en su núcleo —el número másico— multiplicado por la unidad de
masa atómica. El átomo estable más pesado es el plomo-208, con una masa de
207,98 u.14
En química se utiliza también el mol como unidad de masa. Un mol de átomos
de cualquier elemento equivale siempre al mismo número de estos (6,022 · 1023),
lo cual implica que un mol de átomos de un elemento con masa atómica de 1 u
pesa aproximadamente 1 gramo. En general, un mol de átomos de un cierto
elemento pesa de forma aproximada tantos gramos como la masa atómica de
dicho elemento.
Tamaño
Artículo principal: Radio atómico
Los átomos no están delimitados por una frontera clara, por lo que su tamaño se
equipara con el de su nube electrónica. Sin embargo, tampoco puede
establecerse una medida de esta, debido a las propiedades ondulatorias de los
electrones. En la práctica, se define el radio atómico estimándolo en función de
algún fenómeno físico, como la cantidad y densidad de átomos en un volumen
dado, o la distancia entre dos núcleos en una molécula.
Los diversos métodos existentes arrojan valores para el radio atómico de entre
0,5 y 5 Å. Dentro de la tabla periódica de los elementos, el tamaño de los átomos
tiende a disminuir a lo largo de un periodo —una fila—, para aumentar
súbitamente al comienzo de uno nuevo, a medida que los electrones ocupan
niveles de energía más altos.15
Las dimensiones del átomo son miles de veces más pequeñas que la longitud
de onda de la luz (400-700 nm) por lo que estos no pueden ser observados
utilizando instrumentos ópticos. En comparación, el grosor de un cabello
humano es equivalente a un millón de átomos de carbono. Si una manzana fuera
del tamaño de la Tierra, los átomos en ella serían tan grandes como la manzana
original.16
Niveles de energía
Artículos principales: Nivel de energía y Línea espectral.
Un electrón ligado en el átomo posee una energía potencial inversamente
proporcional a su distancia al núcleo y de signo negativo, lo que quiere decir que
esta aumenta con la distancia. La magnitud de esta energía es la cantidad
necesaria para desligarlo, y la unidad usada habitualmente para expresarla es
el electrónvoltio (eV). En el modelo mecanocuántico solo hay un conjunto
discreto de estados o niveles en los que un electrón ligado puede encontrarse —
es decir, enumerables—, cada uno con un cierto valor de la energía. El nivel con
el valor más bajo se denomina el estado fundamental, mientras que el resto se
denominan estados excitados.
Cuando un electrón efectúa una transición entre dos estados distintos, absorbe
o emite un fotón, cuya energía es precisamente la diferencia entre los dos
niveles. La energía de un fotón es proporcional a su frecuencia, así que cada
transición se corresponde con una banda estrecha del espectro
electromagnético denominada línea espectral.

Un ejemplo de líneas de absorción en un espectro

Cada elemento químico posee un espectro de líneas característico. Estas se


detectan como líneas de emisión en la radiación de los átomos del mismo. Por
el contrario, si se hace pasar radiación con un espectro de frecuencias continuo
a través de estos, los fotones con la energía adecuada son absorbidos. Cuando
los electrones excitados decaen más tarde, emiten en direcciones aleatorias, por
lo que las frecuencias características se observan como líneas de absorción
oscuras. Las medidas espectroscópicas de la intensidad y anchura de estas
líneas permite determinar la composición de una sustancia.
Algunas líneas espectrales se presentan muy juntas entre sí, tanto que llegaron
a confundirse con una sola históricamente, hasta que fue descubierta su
subestructura o estructura fina. La causa de este fenómeno se encuentra en las
diversas correcciones a considerar en la interacción entre los electrones y el
núcleo. Teniendo en cuenta tan solo la fuerza electrostática, ocurre que algunas
de las configuraciones electrónicas pueden tener la misma energía aun siendo
distintas. El resto de pequeños efectos y fuerzas en el sistema electrón-núcleo
rompe esta redundancia o degeneración, dando lugar a la estructura final. Estos
incluyen las correcciones relativistas al movimiento de electrón, la interacción de
su momento magnético con el campo eléctrico y con el núcleo, etc.17
Además, en presencia de un campo externo los niveles de energía se ven
modificados por la interacción del electrón con este, en general produciendo o
aumentando la división entre los niveles de energía. Este fenómeno se conoce
como efecto Stark en el caso de un campo eléctrico, y efecto Zeeman en el caso
de un campo magnético.
Las transiciones de un electrón a un nivel superior ocurren en presencia de
radiación electromagnética externa, que provoca la absorción del fotón
necesario. Si la frecuencia de dicha radiación es muy alta, el fotón es muy
energético y el electrón puede liberarse, en el llamado efecto fotoeléctrico.
Las transiciones a un nivel inferior pueden ocurrir de manera espontánea,
emitiendo la energía mediante un fotón saliente; o de manera estimulada, de
nuevo en presencia de radiación. En este caso, un fotón «entrante» apropiado
provoca que el electrón decaiga a un nivel con una diferencia de energía igual a
la del fotón entrante. De este modo, se emite un fotón saliente cuya onda
asociada está sincronizada con la del primero, y en la misma dirección. Este
fenómeno es la base del láser.

Interacciones eléctricas entre protones y electrones


Antes del experimento de Rutherford la comunidad científica aceptaba el modelo
atómico de Thomson, situación que varió después de la experiencia de Ernest
Rutherford. Los modelos posteriores se basan en una estructura de los átomos
con una masa central cargada positivamente rodeada de una nube de carga
negativa.18
Este tipo de estructura del átomo llevó a Rutherford a proponer su modelo en
que los electrones se moverían alrededor del núcleo en órbitas. Este modelo
tiene una dificultad proveniente del hecho de que una partícula cargada
acelerada, como sería necesario para mantenerse en órbita, radiaría radiación
electromagnética, perdiendo energía. Las leyes de Newton, junto con
las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo aplicadas al átomo de
Rutherford llevan a que en un tiempo del orden de 10−10 s, toda la energía del
átomo se habría radiado, con la consiguiente caída de los electrones sobre el
núcleo.19

Historia de la teoría atómica


Artículos principales: Historia de la teoría atómica y Teoría atómica.

Varios átomos y moléculas como se muestra en A New System of Chemical Philosophy de John
Dalton (1808).

El concepto de átomo existe desde la antigua Grecia, propuesto por los filósofos
griegos Demócrito, Leucipo y Epicuro, sin embargo, no se generó el concepto
por medio de la experimentación sino como una necesidad filosófica que
explicara la realidad, ya que, como proponían estos pensadores, «la materia no
puede dividirse indefinidamente, por lo que debe existir una unidad o bloque
indivisible e indestructible que al combinarse de diferentes formas, creara todos
los cuerpos macroscópicos que nos rodean»,20 conceptos muy vigentes, ya que
la propiedad de indestructibilidad e indivisibilidad fueron el pilar fundamental de
la química y física moderna.
El siguiente avance significativo no se realizó hasta que en 1773 el químico
francés Antoine-Laurent de Lavoisier postuló su enunciado: «La materia no se
crea ni se destruye, simplemente se transforma». La ley de conservación de la
masa o ley de conservación de la materia; demostrado más tarde por los
experimentos del químico inglés John Dalton quien en 1804, luego de medir la
masa de los reactivos y productos de una reacción, concluyó que las sustancias
están compuestas de átomos esféricos idénticos para cada elemento, pero
diferentes de un elemento a otro.21
Luego en 1811, el físico italiano Amedeo Avogadro, postuló que a una
temperatura, presión y volumen dados, un gas contiene siempre el mismo
número de partículas, sean átomos o moléculas, independientemente de la
naturaleza del gas, haciendo al mismo tiempo la hipótesis de que los gases
son moléculas poliatómicas con lo que se comenzó a distinguir entre átomos y
moléculas.22
El químico ruso Dmítri Ivánovich Mendeléyev creó en 1869 una clasificación de
los elementos químicos en orden creciente de su masa atómica, remarcando que
existía una periodicidad en las propiedades químicas. Este trabajo fue el
precursor de la tabla periódica de los elementos como la conocemos
actualmente.23
La visión moderna de su estructura interna tuvo que esperar hasta
el experimento de Rutherford en 1911. Este experimento llevó al modelo atómico
de Rutherford que no podía explicar adecuadamente la estabilidad de los
átomos ni los espectros atómicos, por lo que Niels Bohr formuló su modelo
atómico de Bohr en términos heurísticos, que daba cuenta de esos hechos sin
explicarlos convenientemente. Posteriores descubrimientos científicos, como
la teoría cuántica, y avances tecnológicos, como el microscopio electrónico, han
permitido conocer con mayor detalle las propiedades físicas y químicas de los
átomos.24

Evolución del modelo atómico

Los elementos básicos de la materia son tres.

Cuadro general de las partículas, quarks y leptones.


Tamaño relativo de las diferentes partículas atómicas.

La concepción del átomo que se ha tenido a lo largo de la historia ha variado de


acuerdo a los descubrimientos realizados en el campo de la física y la química.
A continuación se hará una exposición de los modelos atómicos propuestos por
los científicos de diferentes épocas. Algunos de ellos son completamente
obsoletos para explicar los fenómenos observados actualmente, pero se
incluyen a manera de reseña histórica.
Modelo de Dalton[editar]
Artículo principal: Modelo atómico de John Dalton
Fue el primer modelo atómico con bases científicas, fue formulado
en 1803 por John Dalton, quien imaginaba a los átomos como diminutas
esferas.25 Este primer modelo atómico postulaba:

• La materia está formada por partículas muy pequeñas llamadas


átomos, que son indivisibles y no se pueden destruir.
• Los átomos de un mismo elemento son iguales entre sí, tienen su
propio peso y cualidades propias. Los átomos de los diferentes
elementos tienen pesos diferentes.
• Los átomos permanecen sin división, aun cuando se combinen en las
reacciones químicas.
• Los átomos, al combinarse para formar compuestos guardan
relaciones simples.
• Los átomos de elementos diferentes se pueden combinar en
proporciones distintas y formar más de un compuesto.
• Los compuestos químicos se forman al unirse átomos de dos o más
elementos distintos.
Sin embargo desapareció ante el modelo de Thomson ya que no explica los
rayos catódicos, la radioactividad ni la presencia de los electrones (e-) o protones
(p+).
Diferencia entre los bariones y los mesones.
Diferencia entre fermiones y bosones.

Modelo de Thomson
Artículo principal: Modelo atómico de Thomson

Modelo atómico de Thomson.

Luego del descubrimiento del electrón en 1897 por Joseph John Thomson, se
determinó que la materia se componía de dos partes, una negativa y una
positiva. La parte negativa estaba constituida por electrones, los cuales se
encontraban, según este modelo, inmersos en una masa de carga positiva a
manera de pasas en un pastel (de la analogía del inglés plum-pudding model) o
uvas en gelatina. Posteriormente Jean Perrin propuso un modelo modificado a
partir del de Thomson donde las «pasas» (electrones) se situaban en la parte
exterior del «pastel» (protones).
Para explicar la formación de iones, positivos y negativos, y la presencia de los
electrones dentro de la estructura atómica, Thomson ideó un átomo parecido a
un pastel de frutas. Una nube positiva que contenía las pequeñas partículas
negativas (los electrones) suspendidos en ella. El número de cargas negativas
era el adecuado para neutralizar la carga positiva. En el caso de que el átomo
perdiera un electrón, la estructura quedaría positiva; y si ganaba, la carga final
sería negativa. De esta forma, explicaba la formación de iones; pero dejó sin
explicación la existencia de las otras radiaciones.
Modelo de Nagaoka[editar]
Artículo principal: Modelo atómico de Nagaoka
Nagaoka rechazó el modelo de Thomson, debido a que las cargas son
impenetrables por la opuesta de cada una. Debido a su disconformidad propuso
un modelo alternativo en el que un centro de carga positiva estaba rodeado por
un número de electrones que giraban, haciendo el símil con Saturno y sus anillos.
En 1904, Nagaoka desarrolló uno de los primeros modelos planetarios del átomo.
1 Tales como el Modelo atómico de Rutherford. El Modelo de Nagaoka estaba
basado alrededor de la analogía con el planeta Saturno, y con las teorías que
explicaban la estabilidad y relaciones gravitatorias entre este y sus anillos. La
cuestión era esta: los anillos son muy estables porque el planeta que orbitan es
muy masivo. Este modelo ofrecía dos predicciones:
Un núcleo muy masivo (en analogía a un planeta muy masivo). Electrones
girando alrededor del núcleo atómico, atados a esa órbita por las fuerzas
electrostáticas (en analogía a los anillos girando alrededor de Saturno, atados a
este por su fuerza gravitatoria).
Modelo de Rutherford[editar]
Artículo principal: Modelo atómico de Rutherford

Modelo atómico de Rutherford.

Este modelo fue desarrollado por el físico Ernest Rutherford a partir de los
resultados obtenidos en lo que hoy se conoce como el experimento de
Rutherford en 1911. Representa un avance sobre el modelo de Thomson, ya que
mantiene que el átomo se compone de una parte positiva y una negativa. Sin
embargo, a diferencia del anterior, postula que la parte positiva se concentra en
un núcleo, el cual también contiene virtualmente toda la masa del átomo,
mientras que los electrones se ubican en una corteza orbitando al núcleo en
órbitas circulares o elípticas con un espacio vacío entre ellos. A pesar de ser un
modelo obsoleto, es la percepción más común del átomo del público no científico.
Rutherford predijo la existencia del neutrón en el año 1920, por esa razón en el
modelo anterior (Thomson), no se habla de este.
Por desgracia, el modelo atómico de Rutherford presentaba varias
incongruencias:

• Contradecía las leyes del electromagnetismo de James Clerk


Maxwell, las cuales estaban muy comprobadas mediante datos
experimentales. Según las leyes de Maxwell, una carga eléctrica en
movimiento (en este caso el electrón) debería emitir energía
constantemente en forma de radiación y llegaría un momento en que
el electrón caería sobre el núcleo y la materia se destruiría. Todo
ocurriría muy brevemente.
• No explicaba los espectros atómicos.
Modelo de Bohr[editar]
Artículo principal: Modelo atómico de Bohr
Modelo atómico de Bohr.

Este modelo es estrictamente un modelo del átomo de hidrógeno tomando como


punto de partida el modelo de Rutherford. Niels Bohr trata de incorporar los
fenómenos de absorción y emisión de los gases, así como la nueva teoría de la
cuantización de la energía desarrollada por Max Planck y el fenómeno del efecto
fotoeléctrico observado por Albert Einstein.
«El átomo es un pequeño sistema solar con un núcleo en el centro y electrones
moviéndose alrededor del núcleo en órbitas bien definidas». Las órbitas están
cuantizadas (los electrones pueden estar solo en ciertas órbitas)

• Cada órbita tiene una energía asociada. La más externa es la de


mayor energía.
• Los electrones no irradian energía (luz) mientras permanezcan en
órbitas estables.
• Los electrones pueden saltar de una a otra órbita. Si lo hace desde
una de menor energía a una de mayor energía absorbe un cuanto de
energía (una cantidad) igual a la diferencia de energía asociada a cada
órbita. Si pasa de una de mayor a una de menor, pierde energía en
forma de radiación (luz).
El mayor éxito de Bohr fue dar la explicación al espectro de emisión del
hidrógeno, pero solo la luz de este elemento proporciona una base para el
carácter cuántico de la luz, el fotón es emitido cuando un electrón cae de una
órbita a otra, siendo un pulso de energía radiada.
Bohr no pudo explicar la existencia de órbitas estables y para la condición de
cuantización.
Bohr encontró que el momento angular del electrón es h/2π por un método que
no pudo justificar.
Modelo de Sommerfeld[editar]
Artículo principal: Modelo atómico de Sommerfeld
Órbitas elípticas en el modelo de Sommerfeld.

El modelo atómico de Bohr funcionaba muy bien para el átomo de hidrógeno,


sin embargo, en los espectros realizados para átomos de otros elementos se
observaba que electrones de un mismo nivel energético tenían distinta energía,
mostrando que existía un error en el modelo. Su conclusión fue que dentro de un
mismo nivel energético existían subniveles, es decir, energías ligeramente
diferentes. Además desde el punto de vista teórico, Sommerfeld había
encontrado que en ciertos átomos las velocidades de los electrones alcanzaban
una fracción apreciable de la velocidad de la luz. Sommerfeld estudió la cuestión
para electrones relativistas.
El físico alemán finalmente Arnold Sommerfeld, con la ayuda de la teoría de la
relatividad de Albert Einstein, hizo las siguientes modificaciones del modelo de
Bohr:

1. Los electrones se mueven alrededor del núcleo, en órbitas


circulares o elípticas.
2. A partir del segundo nivel energético existen dos o más subniveles
en el mismo nivel.
3. El electrón es una corriente eléctrica minúscula.
En consecuencia, el modelo atómico de Sommerfeld es una generalización del
modelo atómico de Bohr desde el punto de vista relativista, aunque no pudo
demostrar las formas de emisión de las órbitas elípticas, solo descartó su forma
circular.
Modelo de Schrödinger[editar]
Artículo principal: Modelo atómico de Schrödinger

Densidad de probabilidad de ubicación de un electrón para los primeros niveles de energía.


Después de que Louis-Victor de Broglie propuso la naturaleza ondulatoria de la
materia en 1924, la cual fue generalizada por Erwin Schrödinger en 1926, se
actualizó nuevamente el modelo del átomo.
En el modelo de Schrödinger se abandona la concepción de los electrones como
esferas diminutas con carga que giran en torno al núcleo, que es una
extrapolación de la experiencia a nivel macroscópico hacia las diminutas
dimensiones del átomo. En vez de esto, Schrödinger describe a los electrones
por medio de una función de onda, el cuadrado de la cual representa
la probabilidad de presencia en una región delimitada del espacio. Esta zona de
probabilidad se conoce como orbital. La gráfica siguiente muestra los orbitales
para los primeros niveles de energía disponibles en el átomo de hidrógeno.
Modelo de Dirac
Artículo principal: Modelo atómico de Dirac
El modelo de Dirac usa supuestos muy similares al modelo de
Schrödinger aunque su punto de partida es una ecuación relativista para la
función de onda, la ecuación de Dirac. El modelo de Dirac permite incorporar de
manera más natural el espín del electrón. Predice niveles energéticos similares
al modelo de Schrödinger proporcionando las correcciones relativistas
adecuadas.
Modelos posteriores
Tras el establecimiento de la ecuación de Dirac, la teoría cuántica evolucionó
hasta convertirse propiamente en una teoría cuántica de campos. Los modelos
surgidos a partir de los años 1960 y 1970 permitieron construir teorías de las
interacciones de los nucleones. La vieja teoría atómica quedó confinada a la
explicación de la estructura electrónica que sigue siendo explicada de manera
adecuada mediante el modelo de Dirac complementado con correcciones
surgidas de la electrodinámica cuántica. Debido a la complicación de las
interacciones fuertes solo existen modelos aproximados de la estructura del
núcleo atómico. Entre los modelos que tratan de dar cuenta de la estructura del
núcleo atómico están el modelo de la gota líquida y el modelo de capas.
Posteriormente, a partir de los años 1960 y 1970, aparecieron evidencias
experimentales y modelos teóricos que sugerían que los propios nucleones
(neutrones, protones) y mesones (piones) que constituyen el núcleo atómico
estarían formados por constituyentes fermiónicos más elementales
denominados quarks. La interacción fuerte entre quarks entraña problemas
matemáticos complicados, algunos aún no resueltos de manera exacta. En
cualquier caso lo que se conoce hoy en día deja claro que la estructura del núcleo
atómico y de las propias partículas que forman el núcleo son mucho más
complicadas que la estructura electrónica de los átomos. Dado que las
propiedades químicas dependen exclusivamente de las propiedades de la
estructura electrónica, se considera que las teorías actuales explican
satisfactoriamente las propiedades químicas de la materia, cuyo estudio fue el
origen del estudio de la estructura atómica.

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