CARTA DE DESCARGO
Lima, 12 de agosto de 2011
Doctora
KARINA YODELL CABEZAS ACHA.
Sub-Gerente de Recursos Humanos
SERPOST S.A.
De mi consideración:
Me dirijo a usted con el objeto de hacerle llegar el descargo respecto de las faltas graves
que se me imputan en el contenido de la Carta N° 417-AH/2011, de fecha 07 de setiembre
de 2011 expedido por vuestra parte y que me fuera notificada el mismo día, y en donde se
me concede de acuerdo a ley el plazo de 6 días naturales para efectuar mi descargo, el
cual pasaré a exponer seguidamente:
Respecto a las imputaciones y tipificación de faltas graves:
Son Dos las faltas graves que se me imputan:
FALTAS GRAVES CONSISTENTES EN LA INOBSERVANCIA DEL REGLAMENTO
INTERNO DE TRABAJO QUE REVISTEN GRAVEDAD TIPIFICADA EN EL INCISO D
DEL ART. 25 DEL D.S. 003-97-TR. CONCORDANTE CON EL INCISO A) DEL
ACOTADO, específicamente en los incisos a) y b) del artículo 33° del Reglamento Interno
de Trabajo, que señala: “Que está terminantemente prohibido: a) Registrar o marcar
tarjeta de control de asistencia distinta a la que pertenece o hacer que terceras
personas lo hagan por el” y el inciso b) que establece: “Registrar su asistencia y no
presentarse a su puesto de trabajo dentro del tiempo establecido”
HECHOS:
Se afirma en la Carta N° 417-AH/2011, que se ha detectado una serie de irregularidades
en el registro de ingreso de personal, al haberse verificado que el trabajador Luis Eduardo
Sierra Navarro presentaba como ingreso a la Sede Central a las 06:49 a.m.; sin embargo,
al tratar de ubicarlo en las diferentes instalaciones de la Planta, se pudo corroborar que el
citado trabajador no había ingresado por ninguna de las puertas de acceso a la Empresa,
lo que fue corroborado con el personal de la empresa que brinda actualmente el servicio
de seguridad y vigilancia en la Sede Central, tal como fuera informado por el
Departamento de Administración de Personal a través del Informe N° 025-AHP/2011 del
17.08.2011. De la visualización de los videos de seguridad, grabados por el circuito
cerrado, se pudo apreciar que en la hora y minutos que registra la marcación de los
trabajadores Luis Sierra Navarro y Pedro Valdivia Briceño, es el suscrito quien registró los
fotocheks de los citados trabajadores en el reloj tarjetero, aprovechando el desempeño de
mis labores en el horario de amanecida. Que, de la revisión de los ingresos de todo el
personal de Seguridad Postal del mes de agosto de 2011, se encontró como resultado
que en los días 06, 09 y 16 de agosto del presente año, el suscrito fue la persona que
realizo las marcaciones de ingreso del trabajador Luis Sierra Navarro. Asimismo se
verificó que los días 01, 02, 04, 05, 06, 08, 11, 12, 13 y 16 de agosto del presente año, mi
persona fue quien registró las marcaciones de ingreso del trabajador Pedro Valdivia
Briceño, tal como se puede apreciar en las imágenes captadas por las cámaras de
seguridad de la puerta de ingreso a la Sede Central. Asimismo, se ha realizado la revisión
de las “supuestas marcas” del Señor Luis Eduardo Sierra Navarro, las mismas que
coinciden con mi ingreso y marcación a la Sede Central de la Empresa (…). Tales hechos
constituirían faltas graves laborales materia de investigación, teniendo en cuenta que se
trata de personal encargado del resguardo y seguridad de la Empresa y que debería
informar casos similares y no estar involucrado en uno de ellos.
ANALISIS DE LAS IMPUTACIONES
Antes de entrar de lleno en el análisis respectivo, es importante mencionar el Principio de
Tipicidad, regulado en el numeral 4° del artículo 230 de la Ley № 27444, que consiste en
que las conductas expresamente descritas como sancionables no pueden admitir
interpretación extensiva o análoga.
Asimismo, se encuentra el principio del debido procedimiento, tipificada en el numeral 2°
del citado artículo, que consiste en que las entidades aplicarán sanciones sujetando su
actuación al procedimiento establecido, respetando las garantías inherentes al debido
procedimiento, como es la de aplicar sanciones únicamente por los supuestos tipificados
como sanciones en la Ley.
Sobre el particular, debo señalar que la Carta de Pre aviso precitada pretende afectar mis
derechos laborales al considerar la posibilidad de haber incurrido en falta grave como
causal de despido, cuando los hechos suscitados no se enmarcan en ninguna de las
causales contempladas en la legislación vigente. Así es de apreciar que conforme al
artículo 25° del Decreto Supremo N° 003 - 97 – TR, la falta grave es la infracción a los
deberes esenciales del contrato de trabajo que son básicamente la prestación del trabajo
personal con arreglo a las indicaciones del empleador, en tal sentido, el suscrito en el
desenvolvimiento de la relación de trabajo no ha sido merecedor de ninguna sanción por
el contrario ha sido objeto de felicitaciones; a su vez la misma norma aludida establece
que la falta grave debe ser de tal magnitud que haga irrazonable la continuación de la
relación laboral, esto importa que la falta cometida debe ser absolutamente irreparable al
punto de hacer irrazonable continuar con el contrato de trabajo o que el trabajador sea de
tal manera reincidente que haga suponer que no cambiará su conducta, supuesto que no
se presenta en el caso.
En este contexto el inciso a) del artículo 25° aludido señala que es falta grave "la
inobservancia del reglamento interno (...) que revista gravedad cabe resaltar que el
artículo veinticinco del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N° 728 aprobado por
Decreto Supremo número 003 – 97 -TR, Ley de Productividad y Competitividad Laboral
que define la falta grave, señala que es la infracción por el trabajador de los deberes
esenciales que emanan del contrato, de tal índole, que haga irrazonable la subsistencia
de la relación. Que, se advierte entonces que la falta grave como causa de extinción
legítima del contrato de trabajo debe reunir determinadas características suficientes para
sustentar la validez de la decisión extintiva del empleador a saber: a) la infracción de los
deberes esenciales que impone al trabajador el contrato de trabajo y que si bien la Ley de
Productividad y Competitividad Laboral no los enumera expresamente subyacen o se
deducen de las propias causas de despido que constituyen normas secundarias que
establecen una consecuencia jurídica para el caso de violación de las normas primarias
que llevan implícitas; b) la gravedad de la falta grave que consiste en una lesión
irreversible al vínculo laboral producida por acto doloso o culposo del trabajador que hace
imposible o indeseable la subsistencia de la relación laboral que por su carácter intuito
personal por la vinculación directa a veces inmediata y constante entre el empleador y
trabajador impide que pueda sobrevivir una relación que ha sido destruida por la
desobediencia, la deslealtad, el engaño, el abuso de confianza o la inmoralidad; y c) la
culpabilidad del trabajador que alude al actuar libre y no necesario del trabajador lo que
determina su imputabilidad y por consiguiente su responsabilidad por el incumplimiento de
las obligaciones laborales que le conciernen sean estas atribuibles al dolo o a su
negligencia inexcusable.
Que, es a partir de este criterio general de interpretación de la falta grave que debe
examinarse las faltas que en numerus clausus delimita el mismo artículo veinticinco de la
Ley de Productividad y Competitividad Laboral entre ellas las contenidas en los literales a
(primer párrafo) y d) que determinan que son faltas graves: a) el incumplimiento de las
obligaciones de trabajo que supone el quebrantamiento de la buena fe laboral, la reiterada
resistencia a las órdenes relacionadas con las labores, la reiterada paralización
intempestiva de labores y la inobservancia del Reglamento Interno de Trabajo o del
Reglamento de Seguridad e Higiene Industrial, aprobados o expedidos, según
corresponda, por la autoridad competente que revistan gravedad; y d) el uso o entrega a
terceros de información reservada del empleador; la sustracción o utilización no
autorizada de documentos de la Empresa; la información falsa al empleador con la
intención de causarle perjuicio u obtener una ventaja; y la competencia desleal. Así
cuando se alude al: a.1) "incumplimiento de condiciones de trabajo que supone el
quebrantamiento de la buena fe laboral", significa que el contenido estricto de esta falta
reside en el incumplimiento del trabajador de las labores que tiene asignadas en la
Empresa es decir las "obligaciones de trabajo" cuyo incumplimiento se tipifica como
falta grave y se encuentra referido al contenido propio y especifico de la labor que toca
ejecutar al trabajador y no “lato sensu” como conjunto de obligaciones que impone la
relación de trabajo lo cual supondría subsumir en este supuesto todas las infracciones a
las obligaciones derivadas del contrato de trabajo. En este contexto, el suscrito como
personal de seguridad de la Empresa, tiene sus propias obligaciones de trabajo
consignadas en el respectivo Manual de Organización y Funciones - MOF y en el
Reglamento de Organización y Funciones – MOF, obligaciones totalmente distintas a las
que se me ha imputado como falta grave. Por otro lado en lo que respecta a: a.2) "la
inobservancia del Reglamento Interno de Trabajo" cuando revista gravedad, es decir,
si posee la trascendencia necesaria para considerarla falta grave y sancionarla con el
despido; en mi caso concreto las faltas que se me han atribuido (Artículo 33°, incisos a) y
b) del RIT) no están tipificadas como falta grave que ocasiona el despido del trabajador.
Por ultimo en relación a: d.1) "proporcionar información falsa al empleador con la
intención de causarle perjuicio u obtener una ventaja" debe interpretarse que el
elemento material u objetivo es el dato falso que el trabajador suministra al empleador
pero para que se configure la falta es necesario que concurra un elemento subjetivo el
animus nocendi del trabajador con el propósito de obtener una ventaja para sí. Bajo este
marco jurídico es indudable que se ha incurrido en una errónea interpretación del literal d)
del artículo veinticinco del Decreto Supremo N° 003 - 97 -TR pues para la configuración
de la falta referida a "proporcionar información falsa al empleador" no basta la
acreditación del hecho objetivo de la información falsa sino que también se requiere para
la configuración de tal falta que la falsedad obedezca a la voluntad del trabajador de
causar perjuicio al empleador, lo que no se ha demostrado en este caso.
También debe concluirse que vuestro despacho yerra al interpretar el literal a) del artículo
veinticinco aludido cuando entiende que por la información falsa proporcionada por el
demandante se ha configurado falta grave por "incumplimiento de condiciones de trabajo
que supone el quebrantamiento de la buena fe laboral" dado que como se ha dicho esta
se encuentra vinculada al cumplimiento de las obligaciones específicas de la función o
puesto que desempeña el trabajador.
Que, su despacho incurre en error al interpretar el primer párrafo del literal a) del artículo
veinticinco del Decreto Supremo N° 003 - 97 - TR en lo que respecta a la inobservancia
del Reglamento Interno de Trabajo, porque no se ha demostrado que el hecho que el
suscrito haya proporcionado información falsa en relación a la marcación del ingreso de
los trabajadores Luis Sierra Navarro y Pedro Valdivia Briceño, revista de la gravedad
necesaria para estimar configurada dicha falta al no haberse acreditado ni señalado en la
Carta de Pre Aviso el perjuicio o daño cierto y objetivo que produjo esta conducta en la
Empresa.
OBEDIENCIA DEBIDA EN LA COMISION DE LOS HECHOS
Que, los hechos que indebidamente se han considerado como falta grave en la Carta de
Pre Aviso, se ha ocasionado como consecuencia del cumplimiento de órdenes emanadas
del señor Luis Eduardo Sierra Navarro, en su condición de Jefe de Seguridad y como tal
Jefe inmediato del suscrito. Todo ello enmarcado en las Estrategias de Seguridad que se
desarrollan en nuestra Empresa, que en este caso están dirigidas a confundir a los
trabajadores, en relación a los movimientos del personal de seguridad, lo que permite
realizar todo tipo de operativos y lograr éxitos rotundos. En este contexto, debemos tener
en cuenta que el propio Reglamento Interno de Trabajo señala como Falta Grave La
reiterada resistencia al cumplimiento de las órdenes de sus superiores jerárquicos
(Articulo ….del RIT), sancionándose el avasallamiento al deber de obediencia, por lo cual
en estos casos no cabe sancionar a quien en el inevitable cumplimiento del deber
cometió faltas laborales. Ello es explicable, porque el derecho laboral disciplinario no
puede considerar típico el incumplimiento de un deber, y, a la vez, típico su cumplimiento.
Es pues preciso centrarse para los fines a que se contrae el presente descargo en el
deber de obediencia de los funcionarios públicos o privados.
La organización jerárquica y el deber de obediencia están reconocidos dentro de la
Administración Pública y dentro de la Administración Privada, y esto es así en virtud de
que dentro de estas instituciones por su propia organización jerárquica, resulta
imprescindible la relación de subordinación para su real funcionamiento. De lo contrario,
sin dicha relación jerárquica no podría cumplir adecuadamente sus funciones.
ABSOLUCION DE LOS CARGOS IMPUTADOS
Que, por los fundamentos expuestos precedentemente, al no haberse configurado las
supuestas faltas graves que se me atribuyen y que motivaron la expedición de la Carta de
Pre Aviso notificada a mi persona, SE ME DEBERA ABSOLVER DE LOS CARGOS
IMPUTADOS, por cuanto aun cuando en algún modo importen la infracción al deber de
veracidad por su naturaleza y entidad no pueden válidamente sustentar razonable y
proporcionalmente la aplicación de sanción disciplinaria alguna, mucho menos la sanción
máxima de despido que se pretende adoptar, cuanto más si en su ponderación debe
tenerse en cuenta los antecedentes laborales del suscrito que resaltan de mi legajo
personal en donde aparece acreditado mi buen desempeño profesional y la
responsabilidad, eficiencia e identificación con la Institución.
OTROSI DIGO.- Que, debo señalar expresamente que en el supuesto negado, de que
vuestro despacho considere como faltas las indicadas en la Carta de Preaviso, resulta de
aplicación los precedentes sancionadores establecidos en nuestra Empresa y así
tenemos que en el caso de la Dra. Nancy Pilar Quispe Cornejo, Ex Jefa de Personal,
quien adulteró documentos relacionados con la marcación de su ingreso, no se consideró
como falta grave dicho accionar imponiéndosele una sanción leve.
Atentamente
JOSE CARLOS HUAMAN BARDALES
D.N.I. N°