DOS ESTILOS DE VIDA OBSERVAMOS LA
CONTRAPUESTOS REALIDAD (SER): Un nuevo
paradigma para vivir.
La culturas de los pueblos
ancestrales irradian en el
mundo de hoy una sabiduría
que llena de humanidad todo
el entorno del vivir social
y ambiental. Es lo que
podemos llamar la cultura
del “vivir bien” o del “buen
vivir”.
El vivir bien o el buen
vivir se sustenta en la
cultura de la vida.
Cosiste en vivir en
armonía con uno mismo, con
las personas con las que
vivimos en sociedad, con
los seres que nos rodean en
el medio ambiente y con el
ser supremo que nos cuida
y protege.
Todos formando un
equilibrio y una relación
armónica, pues todos
estamos interrelacionados.
Frente a este paradigma
de encuentro y equilibrio,
aparece la otra cultura
del “vivir mejor”, que
provoca una competencia,
no sólo entre los mismos
seres humanos, sino
también con la
naturaleza y en abierto
desencuentro con el
ser supremo.
LA CULTURA EMERGENTE ANALIZAMOS (SABER):
DEL VIVIR BIEN La cultura del vivir bien.
En un ambiente de crisis en el
que se mueve actualmente la
humanidad, el vivir bien propone
un paradigma, no basado en el
individualismo, sino en la
comunidad de seres que viven el
equilibrio de la vida.
Vivir bien es la traducción de
“suma qamaña”, de “sumak
kawsay”, de “ñandereko” (vida
armosiosa), “teko kavi” (vida
buena). “ivi maraei” (tierra
sin mal) y “qhapaj ñan” (vida
noble).
Todas estas ricas y
fecundas expresiones
expresan el sentir de los
pueblos ancestrales de una
vida en plenitud y de
vivir en armonía, en un
equilibrio material y
espiritual.
El vivir bien,“suma
qamaña” o “sumak kawsay”,
se propone como un ideal de
vida y orienta todo
EL ESTILO DE VIVIR SEGÚN EL
VIVIR BIEN Y SUS PRINCIPIOS
Adquirimos un
concepto amplio del
vivir bien mediante
la lectura de la
exposición siguiente
realizada por David
Choquehuanca:
SUMA QAMAÑA: VIVIR BIEN,
NO MEJOR.
El Suma Qamaña en
aymara« Vivir Bien», está
basado en la vivencia de
nuestros pueblos, un Vivir
Bien que significa vivir en
comunidad, en, y
especialmente en
complementariedad, es
decir compartir y no
competir, vivir en armonía
entre las personas y como
parte de la naturaleza.
El Suma Qamaña está
reñido con el lujo, la
opulencia y el derroche,
está reñido con el
consumismo. No es lo
mismo que el vivir mejor,
el vivir mejor que el otro,
a costa del otro. No
buscamos, no queremos que
nadie viva mejor.
Queremos que todos
podamos vivir bien.
Por otra parte, para vivir mejor
se enseña a competir, por ejemplo,
para ser el mejor alumno del
colegio, para vender más, ganar
más plata, buscar más lujo a
costa de los demás. Robar,
atentar contra el proceso de
relación con todos los seres que
nos rodean para vivir en
comunidad armónica.
En esta comunidad, el individuo
mantiene su identidad, pero
sin caer en un
individualismo que rompe la
armonía comunitaria con
todos los seres.
Vivir bien significa
también estar en
armonía con uno
mismo. Apunta a una
vida sencilla, que
reduzca nuestra
adicción al consumo y
mantenga una
producción equilibrada
sin arruinar el
entorno.
En este sentido, vivir
bien, significa estar
en complementariedad y
compartir sin competir,
en una relación
armoniosa con los
demás y con la
naturaleza. Se
quiebra así el esquema
individualista del
abuso de los seres.
La naturaleza, mentir, no es
Suma Qamaña.
Eso posiblemente nos
permita vivir mejor, pero no
es Suma Qamaña, ya que
para el vivir mejor, frente
al prójimo, es necesario
explotar, se produce una
profunda competencia, se
concentra la riqueza en
pocas manos.
Suma Qamaña es basarse en el
Ama Sua, Ama Llulla y Ama
Qhella, no robarás, no seas
flojo, no seas mentiroso, jan
k’arimti, jan lunthatampi, que
son sus códigos principales
recogidos también por la
Constitución Política del
Estado Plurinacional. Es
fundamental que dentro de las
comunidades respetemos estos
principios para lograr el Suma
Qamaña.
El Suma Qamaña tiene cuatro principios
SABER ESCUCHAR Y COMPARTIR, fundamentales, los cuales son:
SABER VIVIR Y SOÑAR.
El saber escuchar, tiene
una importancia enorme,
escucharnos entre
nosotros, escuchar a la
Madre Tierra, a todos
los seres, al río, a
nuestras aves, sobre
todo, a los más humildes.
Y el que escucha aprende,
cambia, está preparado
para servir a su pueblo.
1) Saber compartir es saber
distribuir la riqueza de
manera equilibrada entre
todos, lo que es del pueblo es
para el pueblo, en Bolivia,
nacionalizando los recursos
naturales, que vuelvan a
manos del pueblo. Compartir
es dejar de competir para
complementarse, es saber dar
para recibir, es reconocer que
todos somos hermanos y
tenemos una sola madre, que es
la naturaleza, que es
Pachamama, que es esta tierra.
2) Saber vivir en
armonía y
complementariedad c
omo seres humanos,
y especialmente con
la Madre Tierra.
3) Y saber soñar, sobre
cómo defender nuestra
identidad, cómo
complementarnos de
manera equilibrada, para
que el más abandonado
tenga la posibilidad de
compartir la educación, la
salud, la convivencia
natural y comunal.
SABER ALIMENTARSE, SABER
BEBER Y SABER DANZAR.
Entre otros aspectos
fundamentales, Suma Qamaña
es saber alimentarse, saber
combinar las comidas
adecuadas a partir de las
estaciones del año (alimentos
según la época).
Alimentarse bien en base a la
práctica de los ancestros, que
se alimentaban con un
determinado producto durante
toda una estación,
garantiza la salud.
Tenemos que saber beber. En
nuestras comunidades tenemos
verdaderas fiestas que están
relacionadas con las épocas
del año. Cada fiesta tiene
un significado y el alcohol
está presente en la
celebración, pero se lo
consume sin exagerar o
lastimar a alguien. No es ir a
unas cantinas y envenenarnos
con cerveza y matar las neuronas.
Vivir Bien es saber danzar,
no simplemente saber bailar.
La danza se relaciona con
hechos concretos como la
cosecha o la siembra. Las
comunidades continúan
honrando con danza y
música a la Pachamama,
principalmente en épocas
agrícolas, aunque las danzas
originarias sean consideradas
como expresiones folclóricas
en las ciudades.
SABER COMUNICARSE Y
SABER TRABAJAR
Suma Qamaña es saber
comunicarse. En el
Estado Plurinacional se
pretende retomar la
comunicación que
existía en las
comunidades
ancestrales. El diálogo
es el resultado de esta
buena comunicación.
Tenemos que comunicarnos
como lo hacían antes
nuestros padres, y como
resolvían los problemas sin
que se presenten conflictos,
ya que más que resolver
(conflictos), buscamos
reconstruir (el equilibrio)
para lograr una solución
comunal que permita la
reconstrucción de la armonía
de la comunidad y como parte
de la madre naturaleza.
A diferencia del
capitalismo, donde se paga
para trabajar, en el
Estado Plurinacional se
retoma el pensamiento
ancestral de considerar el
trabajo como felicidad y
fiesta. Por ser parte del
crecimiento de la persona,
en nuestra cultura
trabajamos desde niños.
En el Suma Qamaña, el trabajo
es felicidad, desde el niño
hasta el abuelo. Trabajar es
aprender a crecer, es como
respirar o caminar. No
conocemos persona ni nadie
viviendo y gozando del trabajo
ajeno. No trabajar y explotar al
prójimo posiblemente nos
permita vivir mejor, pero eso no
es Suma Qamaña. Más allá del
socialismo, lo más importante es
la vida.
A nosotros, nos han ofrecido
dos caminos, un camino que va
por el lado del capitalismo,
donde lo más importante es
la plata, la obtención de la
plusvalía, la ganancia, la
vida no importa, no interesan
las personas. Por otro lado, el
socialismo busca la
satisfacción de las
necesidades cada vez más
crecientes, tanto materiales como
espirituales, del ser humano.
En el Suma Qamaña lo más
importante no es el ser humano
y menos la plata; lo más
importante es la vida. Yendo
más allá del socialismo, todo
está en función de la vida. El
ser humano está en segundo
lugar, primero están las
hormigas, las mariposas, el
agua, los ríos, las piedras, los
árboles, los cerros, la luna, las
plantas, los animales.
Después estamos nosotros.
SOMOS PARTE DE LA NATURALEZA,
SOMOS NATURALEZA.
Los seres humanos somos una
parte «nomás» del cosmos, de
la naturaleza, no somos el
centro, sino simplemente una
pequeñita parte. No nos toca
buscar una vida armónica
entre el ser humano y la
naturaleza, ya que somos
parte de la naturaleza, somos
naturaleza. Cuando decimos
«ser humano y naturaleza» lo
separamos de la naturaleza.
Llamada tumpa en aymara, la
responsabilidad de la
comunidad es cuidar a sus
miembros y su entorno, de
manera que cad auno
cuidamos la salud y el
bienestar de todos y todo
sin que falte nadie.
Siempre nos preocupamos,
nos vigilamos, nos estamos
curioseando.
En el Suma Qamaña, todos y todo
nos podemos sentir bien,
disfrutar plenamente una vida
basada en códigos que han
resistido por más de 500 años.
Son la identidad que nos han
legado nuestros abuelos, el
equilibrio, la complementariedad
y el consenso, que todos están
relacionados con el Suma
Qamaña. Al otro lado está la
dignidad, la justicia, la libertad
y la democracia, que todos están
relacionados con el vivir mejor.
En otro orden de cosas, la
construcción de un Vivir
Bien para contrarrestar la
Crisis Global, significa
acabar con el consumismo, el
derroche y el lujo, consumir
nomás lo necesario, bajando
la palanca económica global
hasta niveles de producción
y consumo de energía que la
salud y los recursos del
planeta permitan.
Para lograrlo, se requiere
que cambien ante todo los
países del Norte. Deben
asumir su responsabilidad
de los daños, parar el
cambio climático y la sobre
explotación de los recursos
naturales, y enfrentar el
agotamiento irrevocablede
la materia y la energía.
Deben pagar la «deuda
ecológica» en vez de que
los países del Sur
paguen la deuda
externa, y no solamente
con los países del Sur
sino con todos los
países del mundo.
A las familias del otro polo de la
sociedad que sólo buscan lujos a
cambio de que millones y millones no
tengan posibilidades de vivir bien,
que gastan millones de dólares en
cómo adelgazar, en combatir la
obesidad, mientras millones mueren
de hambre cada año y la salud del
planeta se agrava, a estas familias
hay que persuadirles a que abandonen
el lujo y el exceso de consumo, que no
piensen solamente en la plata, en
acumular capital, sino que piensen en
los demás, en la humanidad, en el
planeta, en la Madre Tierra.
Por la gravedad del fenómeno,
todas las economías occidentales
deben inmediatamente dar un
giro radical en su rumbo. Deben
iniciar las transformaciones
estructurales necesarias para
sustituir los actuales modelos
de desarrollo basados en la
mercancía, en la explotación
irracional de la humanidad y los
recursos naturales, en el
derroche de energía y en el
consumismo.
En un período relativamente
corto, deben abandonar la
industrialización y la fe en el
desarrollo, así como, también,
curar su adicción soluciones
técnicas de gran escala.
Iniciar cambios locales,
regionales y globales hacia
modelos que priorizan la
vida, la armonía y la
complementación entre los
seres humanos y con la
naturaleza.
En la construcción del
Vivir Bien, nuestra
riqueza económica y
espiritual está
directamente ligada al
respeto a la Madre
Tierra y al uso
respetuoso de las
riquezas que ella nos
quiere entregar.
La única alternativa para el
mundo en esta Crisis Global,
la única solución a las crisis
de la naturaleza, es que los
seres humanos reconozcamos
que somos parte de la
Madre Naturaleza, que
necesitamos restablecer las
relaciones complementarias,
de respeto mutuo y de
armonía con ella.
Suma Qamaña (aymara)
= Sumak Kawsay
(quechua) = Vivir Bien
(castellano). David
Choquehuanca.
Canciller del Estado
Plurinacional de
Bolivia, La Paz
GRACIAS