Paleobotánica
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Fósil de un fronde del helecho Neuropteris flexuosa (Carbonífero de Estados Unidos)
Fósil de una hoja de Viburnum lesquereuxii parcialmente comida por insectos
(Cretácico de Estados Unidos)
Reconstrucción de la planta extinta Lagenostoma lomaxii, que habitó en los bosques
pantanosos del Carbonífero de Europa y América del Norte
La paleobotánica (del griego paleo, antiguo y botanikos, de las hierbas) es una
disciplina y una ciencia compartida por la botánica y la paleontología que estudia
los restos de vegetales que vivieron en el tiempo pasado. También contempla el uso
de los restos para la reconstrucción de ambientes antiguos y la historia de la
vida.1 Incluye el estudio de los fósiles de las plantas terrestres, y los
autótrofos marinos como las algas.
Los fósiles vegetales son restos de individuos que se han conservado en las rocas
sedimentarias por un proceso fisicoquímico denominado fosilización. Por lo general
solo se conservan las partes más duras, siendo excepcional que se conserven también
las partes más blandas, gracias a esto es posible que lleguen hasta nosotros
algunas de las partes indispensables a la hora de clasificar una planta, estas son:
las hojas, parte de sus tallos, semillas y resina fósil.
Debido a que la mayoría de los fósiles de plantas se conservan en rocas como partes
desarticuladas, es frecuente encontrar en el sitio una variedad de tipos de hojas,
semillas, polen, madera, etc. dispersos, lo que hace muy difícil el relacionar unas
con otras, es por ello que los paleobotánicos se basan en la morfología y anatomía
de plantas actuales para completar el rompecabezas. Por otra parte, la
clasificación de cada elemento (raíz, tallo, hoja, etc.) se realiza de manera
independiente, como si fueran especies distintas. Las categorías —y por extensión
los componentes de las mismas— de esta sistemática paralela basada en elementos
aislados se denominan parataxones, para diferenciarlas de los taxones formales.
Esta clasificación parataxonómica se realiza de acuerdo a las reglas del ICBN
(International Code of Botanical Nomenclature).
Esta disciplina nos permite deducir el clima del pasado, su evolución y la
influencia sobre otros organismos.
Índice
1 Tipos de fósiles vegetales
2 Reconstrucción de plantas extintas
3 Distribución de la flora a lo largo del tiempo
3.1 Era florística Arqueofítica
3.2 Era floristica Paleofítica
3.2.1 Silúrico y Devónico
3.3 Era florística Mesofítica
3.3.1 Carbonífero y Pérmico
3.3.2 Triásico y Jurásico
3.3.3 Cretácico
3.4 Era floristica Neofítica
4 Aplicaciones de la paleobotánica
5 Véase también
6 Referencias
7 Referencias externas
Tipos de fósiles vegetales
Desde la perspectiva de la tafonomía vegetal23 los restos atraviesan las tres
etapas de la tafonomía clásica: necrobiosis, bioestratinomía y fosildiagénesis, y
dependiendo de cómo se hayan preservado en el sedimento una vez atravesados todos
los filtros tafonómicos, es posible diferenciar:
Impresiones y compresiones: este tipo de fosilización se da cuando los vegetales se
imprimen en el sedimento dejando su huella y el color del resto fósil es idéntico
al de la roca portadora. También se denominan improntas.
Moldes y contramoldes: sucede cuando las partes de las plantas con más volumen se
entierran en el sedimento. Si la materia orgánica se destruye quedará un espacio
dejado por el tronco. Si este hueco se rellena con sedimento se forma el molde y el
sedimento que lo rodea constituye el contramolde.
Permineralizaciones o mineralización: se dan cuando los tejidos quedan impregnados
de minerales como la sílice o el carbonato de calcio. Normalmente se impregnan las
células luego de la destrucción de su contenido. También encontramos frutos y
semillas mineralizadas que son objeto de estudio dentro de la disciplina conocida
como paleocarpología.
Carbonización: al morir la planta o caer un resto de la misma en un ambiente
pantanoso o reductor, en un medio con poco oxígeno, los hidratos de carbono que
constituyen la celulosa se descomponen lentamente, desprendiendo metano y anhídrido
carbónico. Esta forma de fosilización tiene distintas etapas a través de períodos
muy largos de tiempo, formándose distintos materiales: turba, que es el carbón
vegetal menos transformado, es una sustancia negruzca de aspecto esponjoso,
lignito, hulla, antracita, que es el carbón mineral que todos conocemos.
Ambar y copal: resina fósil que puede contener en su interior diversos elementos de
la flora o fauna del momento previo a la fosilización.
Polen y esporas fósiles: células sexuales estudiadas por la paleopalinología.
Reconstrucción de plantas extintas
La reconstrucción de las plantas extintas, a partir de sus restos preservados como
fósiles, es uno de los objetivos principales de la Paleobotánica. Para esto, se
sirve de cuatro métodos, que están ordenados en grado decreciente de
confiabilidad.45
Conexión orgánica: los órganos están unidos por un tejido, o conectados. Es el
único caso irrefutable, pero debe confirmarse que no haya un error de
interpretación. Ejemplo: las Progymnospermas fueron reconstruidas por el hallazgo
de conexión orgánica entre la fronde Archaeopteris y el leño Callixylon.6
Similitud morfológica: los órganos están dispersos, pero presentan características
en común como caracteres epidérmicos (glándulas, papilas), canales secretores,
elementos conductores. Ejemplo: Lagenostoma lomaxii, que fue reconstruida
utilizando como referencia las glándulas epidérmicas similares que aparecen en
hojas y preóvulos.78
Soporte por afinidad: en este caso, los órganos están dispersos, pero por sus
caracteres se los vincula a una misma familia u orden.
Ocurrencia mutua: los órganos están dispersos y son hallados en los mismos
estratos. La reconstrucción será más confiable si aparecen en conjunto con
frecuencia, si tienen una similar abundancia o escasez, y si la asociación donde
aparecen es autóctona.
Distribución de la flora a lo largo del tiempo
Las plantas han evolucionado y distribuido a un ritmo distinto que el resto de los
organismos, es por ello que presentan una escala temporal propia9:
Era florística Arqueofítica
Período(s): Precámbrico 4600 m.a., Cámbrico 542 m.a., Ordovícico 488 m.a.
Se dan los primeros indicios de la vida que surgía en el planeta:
Monera procariota (sin núcleo celular).
Bacteria, se han encontrado registros fósiles de bacterias en rocas terrestres con
una antigüedad de aproximadamente 3500 millones de años.
Cianobacterias, por ejemplo las formadoras de estromatolitos, importantes
organismos formadores de rocas durante este período.
Monera eucariota, (con núcleo celular), que abarca organismos tanto del reino
animal como del reino vegetal.
Protista, representado por los cocolitofóridos, que son algas diminutas y
esféricas, que presentan un exoesqueleto calcáreo y también fueron importantes
formadores de rocas durante este período.
Era floristica Paleofítica
Silúrico y Devónico
Período(s): Silúrico 440 m.a., Devónico 410 m.a..
En la transición a este período las plantas comienzan a penetrar en tierra firme,
apareciendo las plantas vasculares (cormofitas), que poseían una raíz para absorber
los nutrientes, un tejido de sostén y brotes, ocupados en la asimilación. En el
Silúrico, tienen una vida anfibia, levantando sus brotes por encima del agua.
El método de reproducción que utilizaba este tipo de plantas fue el de la
propagación por esporas (pteridofitas o helechos). Representan a este grupo las
psilofitas, que manteniendo sumergidas sus raíces, elevaban sus brotes por sobre la
superficie del agua. Estos brotes eran una simple rama cubierta con microfilos, lo
que les daba un aspecto escamoso.
Otro representante de importancia son las Lycopodiaceae, descendientes de las
psilofitas, en estas los microfilos son reemplazados por macrofilos, que permitían
una mayor absorción de humedad, facilitando la independencia del medio acuático y
colonizar la tierra firme.
Era florística Mesofítica
Carbonífero y Pérmico
Período(s): Carbonífero 360 m.a., Pérmico 300 m.a.
Una vez que las plantas conquistaron definitivamente la tierra firme se produjo un
explosivo incremento en la vida vegetal, apareciendo una gran diversidad de
especies y en gran abundancia; es por eso que a este período se le denomina
Mesofítico.
Durante este período aparecieron especies de gran porte, grandes árboles,
pertenecientes a Licopodiata, que llegaron a alcanzar alturas de hasta 40 metros y
diámetros de hasta 2 metros.
Sus principales representantes son Lepidodendron y Sigillaria.
Una de las adaptaciones más exitosas que tuvieron las plantas durante este período
fue el desarrollo de los primeros tipos de hoja. Muy simples pero comparativamente
superiores a los macrofilos.
Aparecen durante este período las plantas de tallo articulado, las que presentan un
tallo hueco, con interrupciones desde las cuales en ocasiones surgen ramificaciones
secundarias.
Dos especies representativas de este grupo son: Annularia y Calamites.
También en este período aparecen las Lycopsida, grupo de helechos arbóreos que
alcanzaban hasta 30 o 40 m de altura.
Triásico y Jurásico
Período(s): Triásico 251 m.a., Jurásico 208 m.a.
A comienzos del Triásico las espermatofitas, con reproducción por medio de
semillas, inician su predominio de los ecosistemas mediante la clase de las
gimnospermas, cuya reproducción es mediante semillas desnudas.
De estas destacan la subclase Ginkgoales –cuyo único representante actual es él
Ginko biloba– y las coníferas, incluyendo araucarias, abetos, pinos, etc., y las
Cycadales, plantas con aspecto de palmera, con troncos globosos, coronados en un
gran penacho de hojas.
Las Bennettitales provistas de hojas pinnadas y un tronco cilíndrico y la
peculiaridad de contar con un prototipo de flor bisexual, que más tarde aparecerá
como característica de otra clase de plantas, las angiospermas.
Posibles herederos de los licopodios pueden ser la clase Coniferophyta, ya que en
algunos licopodios se producía la heterospora que pudo prosperar hasta la formación
de semillas.
Cretácico
Sistema(s): Cretácico 146 m.a. hasta 65 m.a.
Era floristica Neofítica
Ya antes de este período las condiciones son propicias para las angiospermas, se
reproducen mediante semillas cubiertas, y a partir de ahora logran su máximo
desarrollo y diversificación. No se produce un desplazamiento total de las
gimnospermas que perduran hasta nuestros días.
Las Angiospermas se dividen en: monocotiledóneas, aquellas en que su semilla no se
divide al germinar como por ejemplo las palmaceas y en las dicotiledóneas, su
semilla si se divide al germinar como son abedules, encinas, sauces, laurel, etc.
Aplicaciones de la paleobotánica
Como los fósiles vegetales deben ser comparados con plantas actuales, el acervo de
una colección paleontológica debe ser lo más completo posible y deben estar en buen
estado de conservación que permita su estudio morfológico, anatómico, comparativo,
etc. Es importante que cada ejemplar fósil presente información detallada, por
ejemplo, número de inventario, tipo de preservación, clasificación, procedencia
estratigráfica, edad, etc. Todos estos datos favorecen y enriquecen las
investigaciones de los paleobotánicos permitiendo realizar inferencias relevantes
en el análisis de los fósiles.
Hoja lanceolada del helecho con semillas Glossopteris
Además del reconocimiento de la diversidad vegetal del pasado, el otro objetivo de
la paleobotánica es proveer información sobre el funcionamiento de los organismos
en un contexto paleoecológico. Debido a que el clima ejerce gran influencia en los
atributos estructurales y fisiológicos de las especies, el potencial de las plantas
fósiles como clave para entender los climas del pasado fue reconocido en la
historia temprana de la paleobotánica.10 En la madera, al igual que en las hojas,
se reconoce una estrecha relación entre la expresión de características anatómicas
particulares y diferentes variables climáticas.
Algunos géneros de plantas fósiles constituyeron una evidencia de la deriva
continental propuesta por Alfred Wegener en 1912, por ejemplo Glossopteris es un
indicador de la existencia del supercontinente de Gondwana. Además de proporcionar
información paleobiogeográfica estos fósiles son indicadores bioestratigráficos.
Véase también
Dendrocronología
Referencias
Taylor, Thomas N.; Krings, Michael.; Taylor, Thomas N. (2009). Paleobotany : the
biology and evolution of fossil plants (2nd ed edición). Academic Press. ISBN 978-
0-12-373972-8. OCLC 429897928. Consultado el 7 de septiembre de 2020.
Martín-Closas, C y Gomez, B (2003). «La tafonomía vegetal: una herramienta para la
reconstrucción de la vegetación del pasado». Aportaciones recientes en el
conocimiento de la historia de la vida.
Serrano-Brañas, C y Reyes-Luna, P. (2014). «Paleobotánica forense: Una
aproximación a la tafonomía de plantas». Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana
vol.66 no.1.
Manchester, Steven R.; Calvillo-Canadell, Laura; Cevallos-Ferriz, Sergio R.S.
(2014). «Assembling extinct plants from their isolated parts». Boletín de la
Sociedad Geológica Mexicana. Consultado el 08-10-2020.
Anderson, John M.; Anderson, Heidi M. (1985). Palaeofloras of Southern Africa.
Prodromus of South Africa megafloras. Devonian to Lower Cretaceous (en inglés). AA
BAlkema.
Beck, C. B. (20 de mayo de 1960). «Connection between Archaeopteris and
Callixylon». Science (en inglés) 131 (3412): 1524-1525. ISSN 0036-8075.
doi:10.1126/science.131.3412.1524. Consultado el 8 de octubre de 2020.
Oliver, Francis Wall; Scott, Dukinfield Henry (1 de enero de 1905). «VII. On the
structure of the palœzoic seed lagenostoma lomaxi, with a statement of the evidence
upon which it is referred to Lyginodendron». Philosophical Transactions of the
Royal Society of London. Series B, Containing Papers of a Biological Character 197
(225-238): 193-247. doi:10.1098/rstb.1905.0008. Consultado el 8 de octubre de 2020.
Retallack, Greg J.; Dilcher, David L. (1988). «Reconstructions of Selected Seed
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Álvarez-Ramis, C. (2002). «Historia de la Paleontología vegetal». Miscelánea en
homenaje a Emiliano Aguirre.
Chaloner, W. y Creber, G. (1990). «Do fossil plants give a climatic signal?».
Journal of Geological Society, 147, 343-350. doi:10.1144/gsjgs.147.2.0343.
Referencias externas
[Link]
[Link]
Enlaces de Palaeobotánicos, en inglés
[Link]
[Link]
Control de autoridades
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IdentificadoresGND: 4044361-9LCCN: sh85097026NDL: 00566701AAT: 300379414Microsoft
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Categoría: Paleobotánica
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