La Constitución venezolana de 1999 (CRBV), la cual surge de un proceso
constituyente que culminó el 15 de diciembre de 1999, incorpora por primera vez en
la historia constitucional venezolana lo referente al Estado social. Se constituye
Venezuela de manera expresa y formal como un Estado social de derecho y de
justicia en los términos que señala el artículo 2 de la Constitución venezolana vigente
(CRBV), el cual contempla que: “Venezuela se constituye en un Estado democrático y
social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su
ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la
solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de
los derechos humanos, la ética y el pluralismo político” (CRBV).
Los principios constitucionales se refieren a los valores éticos, sociales, legales e
ideológicos consagrados en la constitución de una nación, a partir de los cuales se
deriva todo el ordenamiento jurídico. Pueden ser llamados también como principios
fundamentales.
Estos principios funcionan como las directrices esenciales de todo el sistema de
orden sociopolítico de una nación y tienen fuerza vinculante. Por lo tanto, cada una
de las leyes, reglamentos y normas que se redactan en una determinada sociedad,
tienen que contener o respetar estos principios, garantes del pacto social entre los
ciudadanos y el Estado.
Además de servir de marco para la redacción de las leyes del Estado, los
principios constitucionales son necesarios para interpretar aquellas áreas en las que
existen ambigüedades o vacíos legales, de manera que se resguarden los derechos
garantizados por la constitución.
Cada país establece sus principios constitucionales de acuerdo al universo de
valores que fundamentan su cultura. Esto quiere decir que pueden existir diferencias
visibles al comparar las diversas constituciones de cada país.
Sin embargo, en los países que se consideran democráticos, existen principios
comunes, lo que permite que estos países se asocien en organizaciones
internacionales que representan tales principios.
De esta manera, los principios constitucionales o fundamentales tendrían que
garantizar los derechos humanos, los derechos fundamentales, los derechos sociales,
económicos y culturales y, finalmente, los derechos colectivos y ambientales.
Los Principios Fundamentales se encuentran plasmados en el máximo texto, en el
título I, en ellos se guían hacia la protección integra de la República y sus ciudadanos,
tal como la República es irrevocablemente libre; e independiente, con altos valores a
la moral, la justicia y la paz social. Fundado estos en los pensamientos del Libertador
Simón Bolívar, aunado a ello propugna valores superiores orientados a la protección
de la vida, libertad, justicia, preminencia a los Derechos Humanos, la ética, la
responsabilidad social, la democracia, en búsqueda siempre del respeto a la persona
y su dignidad humana, la voluntad popular donde radica el elemento de la
participación ciudadana, con lo cual se demuestra la integridad del colectivo, que
camina a una buena convivencia social, mediante la participación y
corresponsabilidad del Estado en brindar la efectiva garantía de cumplimiento y
protección de estos derechos. En este orden de ideas, los principios que repuntan se
dirigen en la solidaridad social y el bien común, en cuanto todos son de sumo interés
por concurrir en la igualdad, cooperación, reciprocidad, promoviendo a su vez la
participación ciudadana y todos van en la voluntad popular. Por todo ello se
incorporan al texto constitucional como valores superiores del ordenamiento
jurídico del Estado y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la
solidaridad, la democracia, la responsabilidad individual y social, la preeminencia de
los derechos humanos, la ética pública y el pluralismo político, tal como se
desprende del preámbulo de la Constitución.
En el título I, sobre los principios fundamentales, expresa: primero, la
organización jurídico-política, que la Nación venezolana adopta como un Estado
democrático social de derecho y de justicia, así como los valores superiores del
ordenamiento jurídico del Estado, por cuanto, es éste quien debe propugnar el
bienestar de los venezolanos “…creando las condiciones necesarias para su
desarrollo social y espiritual, y procurando la igualdad de oportunidades para que
todos los ciudadanos puedan desarrollar libremente su personalidad, dirigir su
destino, disfrutar los derechos humanos y buscar su felicidad” artículo 11 (CRBV).
Segundo, el rol que debe asumir tanto la sociedad como el Estado, puesto que, “.las
personas y los grupos sociales han de empeñarse en la realización y ejercicio de sus
derechos y en el cumplimiento de sus deberes, mientras que el Estado es un
instrumento para la satisfacción de tales fines” artículo 12 (CRBV).
En este sentido, la Constitución venezolana de 1999 (CRBV) presenta una
propuesta en la que se consagra la reestructuración del Estado venezolano en todos
sus ámbitos, como antes se refirió y plantea una nueva realidad en lo jurídico-
institucional, a partir de su consagración como Estado social de derecho y de Justicia.
La idea de Estado Social es la de un Estado con obligaciones sociales, un Estado
de procura de la justicia social, lo que lo lleva a intervenir en la actividad económica
y social, como un Estado prestacional.