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Iglesia Domestica

Este documento es una exhortación del Obispo de Phoenix dirigida a los hombres católicos. En ella, el Obispo aborda tres preguntas: 1) qué significa ser un hombre católico, 2) cómo ama un hombre católico, y 3) por qué la paternidad es crucial para cada hombre. El Obispo contextualiza estas preguntas dentro de la nueva evangelización y hace un llamado a los hombres a mantenerse firmes en la fe.

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Iglesia Domestica

Este documento es una exhortación del Obispo de Phoenix dirigida a los hombres católicos. En ella, el Obispo aborda tres preguntas: 1) qué significa ser un hombre católico, 2) cómo ama un hombre católico, y 3) por qué la paternidad es crucial para cada hombre. El Obispo contextualiza estas preguntas dentro de la nueva evangelización y hace un llamado a los hombres a mantenerse firmes en la fe.

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Serie Construyendo la Iglesia Doméstica

UNA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA A LOS HOMBRES CATÓLICOS


S.E. Mons. Thomas J. Olmsted, Obispo de Phoenix
Construyendo
Iglesia Doméstica
Mientras Fortalecemos Nuestras Parroquias

“La familia como iglesia doméstica es primordial para la obra de la nueva


evangelización y para la futura sostenibilidad de nuestras parroquias.”
– Pasado Caballero Supremo Carl Anderson
Caballeros de Colón presenta
Serie Construyendo la Iglesia Doméstica

Firme en la Brecha
Una exhortación apostólica a los hombres católicos

Incluye una Guía de Estudio para grupos y de manera individual


ofrecida por Caballeros de Colón

S.E. Mons. Thomas J. Olmsted


Obispo de Phoenix
Derechos de Autor © Diócesis de Phoenix, 2015-2021. Todos los derechos
reservados. Impresa con autorización.

Crédito: Shutterstock. Russo, Alex. Estatua de San Miguel Arcángel en lo


alto del Castillo Sant’Angelo en Roma, Italia.

Este folleto no puede ser reproducido o transmitido ni total ni parcialmente


en ninguna forma ni en ningún medio electrónico o mecánico, incluyendo
fotocopias y grabaciones, ni registrado por ningún Sistema de recuperación
de información sin la autorización escrita del editor. Escriba a:

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Knights of Columbus Supreme Council
PO Box 1971
New Haven, CT 06521-1971

[Link]/sic
cis@[Link]
203-752-4267
800-735-4605 fax

Impreso en Estados Unidos de América


ÍNDICE

UN LLAMADO A LA BATALLA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
EL PROPÓSITO DE ESTA EXHORTACIÓN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
CONTEXTOS
Un Nuevo Movimiento Apostólico – La Nueva Evangelización . . 3
Un Hospital de Campaña y una Escuela de Combate. . . . . . . . . . 5
Hombre y Mujer son Personas Complementarias, No Rivales . . 7
PRIMERA PREGUNTA: ¿Qué Significa ser un Hombre Católico?
Ecce Homo – He aquí el Hombre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Los Santos, Nuestros Héroes en la Fe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
La Identidad del Hombre Católico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Hijos Amados y Libres, Llamados a una Batalla Interior . . . . . . . 15
Las Prácticas de un Hombre Católico Comprometido . . . . . . . . 19
Segunda Pregunta: ¿Cómo Ama un Hombre Católico?. . . . . . . . . 22
Un Amigo en Cristo – Hermanos en Cristo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
El Hombre como Esposo – El Propósito del Amor Erótico
Masculino. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
TERCERA PREGUNTA: ¿Por Qué la Paternidad, Entendida en su
Totalidad, es Crucial para cada Hombre?
La Paternidad es Esencial. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
Abuelos, Ustedes son muy Importantes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
Esperanza en la Sombra de la Paternidad Perdida . . . . . . . . . . 40
CONCLUSIÓN
Enviados por Cristo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
¿Dónde está la Fe de Nuestros Padres Hoy? . . . . . . . . . . . . . . . . 42
GUÍA DE ESTUDIO – FIRME EN LA BRECHA. . . . . . . . . . . . . . . . . . 46
RECURSOS ADICIONALES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76
“Busqué entre ellos un hombre que levantara un cerco
y se mantuviera firme sobre la brecha delante mí…”
Ezequiel 22, 30

UN LLAMADO A LA BATALLA
Empiezo esta carta con un llamado fuerte y claro para ustedes,
mis hijos y hermanos en Cristo: hombres católicos, no duden al
entrar en la batalla que se pelea alrededor de ustedes, la batalla
que está hiriendo a nuestros niños y familias, la batalla que está
distorsionando la dignidad tanto de hombres como mujeres.
Esta batalla de seguido está oculta, pero es muy real. Esta batalla
es primordialmente espiritual pero está matando progresivamente
lo que queda del carácter cristiano de nuestra sociedad y cultura,
e incluso en nuestros propios hogares.
El mundo está bajo el ataque de Satanás, como lo predijo el
Señor (1 Pedro 5, 8-14). Esta batalla sucede en la misma Iglesia;
y la devastación es demasiado evidente. Desde el año 2000,
14 millones de católicos han dejado la fe, la educación religiosa
para niños en las parroquias ha bajado un 24%, la asistencia en
las escuelas católicas ha bajado un 19%, el bautizo de niños ha
bajado un 28%, el bautizo de adultos ha bajado un 31%, y los
matrimonios sacramentales católicos han bajado un 41%.1 Esta es
una brecha muy grave, un hoyo en las líneas de combate de
Cristo. Aunque la Diócesis de Phoenix está mucho mejor que las
estadísticas nacionales, las pérdidas son asombrosas.
Una de las razones claves por las que la Iglesia está vacilando
bajo los ataques de Satanás es que muchos hombres católicos no
han estado dispuestos a “mantenerse firmes sobre la brecha” –
llenando ese espacio abierto y vulnerable al ataque. Un tercio ha
dejado la fe y muchos de los que todavía son “católicos” practican
-1-
la fe con timidez y un compromiso mínimo de transmitirles la fe a
sus hijos. Nuevas investigaciones revelan que en grandes números
los hombres jóvenes católicos están dejando la fe para convertirse
en “Ningunos”, hombres que no tienen afiliación religiosa. Las
crecientes pérdidas de hombres católicos jóvenes tendrán un
impacto devastador en la Iglesia en [Link]. en las siguientes
décadas, a medida que los hombres ancianos mueran y los
hombres jóvenes no permanezcan ni se casen en la Iglesia,
acelerando así las pérdidas que ya han ocurrido.
Estos datos son devastadores; porque a medida que nuestros
padres, hermanos, tíos, hijos y amigos se alejan de la Iglesia, caen
más profundamente en el pecado, lo cual rompe nuestros lazos
con Dios y hace a los hombres vulnerables a los fuegos del
infierno. Aunque sabemos que Cristo le da la bienvenida a todo
pecador arrepentido, sucede que cantidades enormes de hombres
católicos están fracasando en el cumplimiento de las promesas
que hicieron en el bautismo de sus hijos niños de llevarlos a Cristo
y criarlos en la fe de la Iglesia.
Esta crisis se hace evidente en el desaliento y la desconexión
de hombres católicos como ustedes y yo; de hecho, es precisa-
mente por eso que considero necesaria esta exhortación, e incluso
la razón de mi esperanza. Porque Dios constantemente supera el
mal con el bien; la alegría del Evangelio es más fuerte que la
tristeza traída por el pecado. Una cultura del descarte no puede
resistir la luz y vida nueva que constantemente irradia de Cristo.
¡Por eso, los llamo a que abran sus mentes y corazones a Él, el
Salvador que los fortalece para permanecer firmes en la brecha!

-2-
EL PROPÓSITO DE ESTA EXHORTACIÓN
Ofrezco esta exhortación como un aliento, un reto, y un
llamado a la misión para cada hombre dispuesto en la Diócesis de
Phoenix: sacerdotes y diáconos, padres e hijos, abuelos y viudos,
hombres jóvenes en preparación para su vocación – a cada
hombre. Con esta Exhortación, quiero dejar clara para ustedes la
naturaleza de esta misión de Cristo con la guía clara de las
Sagradas Escrituras, el Magisterio de la Iglesia, y el ejemplo de los
santos.
Tres preguntas primordiales que quiero contestar:
1. ¿Qué significa ser un hombre católico?
2. ¿Cómo ama un hombre católico?
3. ¿Por qué la paternidad, adecuadamente entendida, es
tan crucial para cada hombre?
Antes de atender estas 3 preguntas, es importante
entenderlas en el contexto apropiado. En la siguiente sección,
explicaré 3 importantes contextos que nos ayudan a entender
estas preguntas cruciales.

CONTEXTO #1:
Un Nuevo Movimiento Apostólico – La “Nueva Evangelización”
Primero, un nuevo movimiento apostólico está entre nosotros
en este preciso momento en la historia de la Iglesia. El Espíritu
Santo está trayendo lo que los recientes Papas han llamado la
“Nueva Evangelización”. Por evangelización nos referimos al
compartir del Evangelio de Jesucristo por todos los medios
disponibles, como la predicación, la enseñanza, el testimonio
fructífero y fiel de la vida familiar, el celibato vivido por el bien
-3-
del Reino de Dios, los medios y otras artes puestas al servicio del
Evangelio. ¿Y qué es lo nuevo? Lo nuevo de nuestros tiempos es
esto: nos encontramos, en Occidente, en medio de culturas en
competencia – en las ciudades y vecindarios donde el Evangelio
antes permeaba con profundidad. ¡La Gran Comisión de
Jesucristo (San Mateo 28, 16-20) de ir por el mundo a compartir la
Buena Nueva ya ha sucedido donde vivimos! Esta impregnación
del Evangelio en la cultura Occidental fue tan profunda que se
convirtió en parte de su cimiento, y en cierta forma, hoy todavía
permanece. Esto es evidente en las ideas contemporáneas sobre
la vida que provienen directamente del cimiento Greco-Romano
y Judío-Cristiano, como nuestro concepto de la “justicia”,
“igualdad”, “virtud”, “dignidad humana”, “compasión”, “gobierno
representativo”, “la Regla de Oro”, los “Diez Mandamientos”,
el “hospital”, la “universidad” y otros desarrollos claramente
positivos en la historia de la civilización. Todo esto es nuestro
patrimonio y la herencia de nuestros ancestros espirituales.
¡Nos encontramos sobre este cimiento, lleno de bendiciones
porque el Evangelio ha sido enseñado aquí, recibido en fe y
puesto en práctica!
Sin embargo, hay termitas trabajando sobre este suelo. Aquí
en este desierto urbanizado que es Arizona, conocemos bien a
las termitas. Los constructores saben que ninguna casa
construida en este clima está completamente inmune de estos
hambrientos insectos subterráneos. De la misma forma, ninguna
cultura, por más profundas que sean sus raíces cristianas, es
inmune a la corrupción de las verdades a medias y el pecado
camuflajeado. Todavía existen muchos frutos de nuestra herencia
cristiana, pero las raíces debajo del suelo están bajo ataque.
Mucho en nuestra sociedad aún es bueno, y debe ser
-4-
preservado, pero sería ingenuo ignorar las crecientes tendencias
que amenazan el bien que aún hay en la sociedad, y que podrían
desperdiciar ese patrimonio con el que hemos sido bendecidos.
La respuesta, y única solución, es la Nueva Evangelización.
El Papa San Juan Pablo II, con quien pude trabajar muy de cerca
por 9 años, quien ha inspirado a muchos hombres, escribió
“No hay solución a la cuestión social fuera del Evangelio”.2 En esta
exhortación, con mucho gusto hago mías sus palabras: ¡no hay
solución a nuestro declive cultural fuera del Evangelio de Jesús!
Desalentador tal vez – ¡pero de seguro, una aventura! En el
libro del Apocalipsis, el Señor Jesús nos dice “Yo hago nuevas
todas las cosas” (21, 5) – que todas las cosas viejas y cansadas,
pecaminosas y rotas, son renovadas en su Encarnación, muerte,
y Resurrección. ¿Puede esto ser cierto? La respuesta es un
rotundo “¡Sí!”. Un verdadero hombre católico basa toda su vida en
esta proposición que todo se hace nuevo en Jesucristo. Nuestro
Señor ha prometido que está y estará con nosotros.
Y así, hombres católicos a través de los siglos han respondido
al ancestral y siempre nuevo llamado de entrar en batalla. Confío
en que ustedes también responderán manteniéndose firmes en la
brecha de nuestro tiempo. Tengan confianza. ¡Sean audaces!
¡Hacia adelante, Firmes en la brecha!

CONTEXTO #2:
Un Hospital de Campaña y una Escuela de Combate
En sus homilías, el Papa Francisco ha descrito a la Iglesia de
hoy como “un hospital de campaña tras una batalla”, en otras
palabras, una fuente constante de misericordia para resistir y sanar
las heridas que todos llevamos; fuente constante de la verdad para
-5-
sanar al hombre y prepararlo para pelear otra batalla por Cristo. La
Iglesia ya está buscando, pero necesita redoblar sus esfuerzos
para encontrar, aquí en Phoenix y en todas partes, la manera de
sanar por nosotros mismos y los medios para cuidar a otros
quienes, como nosotros, llevan el signo de la Caída de manera
debilitante – ya sean heridas físicas o espirituales, problemas de
adicción a la pornografía, a las drogas, el alcohol o la comida; o la
creciente herida de los matrimonios quebrantados, padres
ausentes, o una vida familiar problemática. Nuestros tiempos
requieren la renovación del ingenio de la Iglesia, dado por el
Espíritu Santo, para sanar física y espiritualmente. Como dice
el Papa Francisco, los heridos están alrededor de nosotros, “¡Qué
inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o
el azúcar! Hay que curarle las heridas”.3 Al mismo tiempo la
proclamación de la verdad en su totalidad hallada en la Iglesia
Católica es esencial. Eso los lleva a ustedes, hombres, a vivir
vidas en las que nuestro pecado no causa heridas purulentas. Por
medio de la misericordia y verdad de Cristo nos hacemos fuertes
en la fortaleza de Cristo, valientes con su coraje, y podemos
experimentar la alegría del combate al ser soldados de Cristo.
Siendo así, otra imagen complementaria a la del Hospital
de Campaña es adecuada para nuestros días: la Escuela de
Combate. La Iglesia es, y siempre ha sido, una escuela que nos
prepara para el Combate Espiritual. Los cristianos estamos
llamados a “pelear el buen combate de la fe” (1 Timoteo 6), a
revestirnos “con la armadura de Dios, para que puedan resistir las
insidias del demonio” (Efesios 6, 11).
Desde que Jesús eligió a los Doce Apóstoles, los formó en Su
presencia y los envió en Su Nombre, Él ha continuado, por medio
de Su Iglesia, eligiendo y formando hombres para enviarlos a
-6-
buscar heridos. Ese es el significado de la palabra apóstol –
hombres enviados. Con esta carta, entonces, hijos y hermanos
míos, los urjo a escuchar el llamado de Jesús y a que le permitan
formar sus mentes y corazones con la luz del Evangelio con el
propósito de ser enviados. Por eso esta carta es una exhortación
apostólica; por medio de ella los exhorto a hacer el trabajo de
soldados de Cristo en el mundo de hoy.

CONTEXTO #3:
Hombre y Mujer son Personas Complementarias, no Rivales
La complementariedad de la masculinidad y feminidad es la
clave de la manera en que los humanos son imagen de Dios.
Sin saber o entender esto, no podemos conocernos a nosotros
mismos y nuestra misión como hombres, tampoco las mujeres
pueden abrazar su auténtica vocación confiadas en el amor del
Padre.
El hombre y la mujer son ciertamente distintos. Cada vez más
la ciencia profundiza en su comprensión de esa diferencia. Hasta
hace muy poco, no entendíamos mucho sobre la complejidad de
las hormonas, reacciones químicas y las diferencias cerebrales
presentes en niños y niñas, hombres y mujeres, todos como
respuesta a la presencia de XX o XY como combinación de los
genes presentes durante la concepción. Por ejemplo, la mucho
mayor cantidad de corpus collosum, las fibras nerviosas
conectivas entre los dos lados del cerebro en la mujer es un
descubrimiento fascinante; así como lo es la manera en que el
cerebro del hombre es por lo general más segmentado en sus
funciones. Hay estudios que muestran a niñas bebés, quienes en
promedio, observan el rostro de un adulto que las observa por el
doble de tiempo que los bebés varones, quienes se interesan
-7-
más en el diseño físico que Dios le dio a la persona.4 Todos estos
datos científicos descubiertos por la ciencia añaden a nuestro
conocimiento de la complementariedad sinfónica entre el hombre
y la mujer, algo en lo que acertamos en ponderar y en lo que nos
alegramos al encontrar la belleza de esa diferencia.
Esta diferencia es también un reto, ya que el malentendido
puede infiltrarse y el pecado puede hacer que perdamos respeto,
robándonos la esperanza de una colaboración pacífica y fructífera
entre los hombres y las mujeres. Pero esta lucha de los sexos no
es culpa de la creación de Dios; es el resultado del pecado.
El Papa Francisco lo explica de la siguiente manera:
Hombre y mujer son imagen y semejanza de Dios. Esto nos dice que no
sólo el hombre ha tomado la imagen de Dios, no sólo la mujer ha
tomado la imagen de Dios, pero también hombre y mujer, como pareja,
son imagen de Dios. La diferencia entre hombre y mujer no es por
oposición, por subordinación, pero sí para comunión y procreación,
siempre a imagen y semejanza de Dios.5

Junto a esta lucha, el rápido avance de la “ideología de


género” que ha infectado sociedades alrededor del mundo y que
busca desplazar al masculino y femenino como la manera normal
de entender el género de los humanos, añadiendo otras
categorías, es descorazonador para cualquier individuo y para la
sociedad. Es una mentira. Es dañino para el ser humano, y por lo
tanto un concepto al cual debemos oponernos como cristianos,
y al mismo tiempo mostrar compasión y proveer ayuda para
aquellos quienes experimentan confusión sobre su identidad de
género. Esta confusión es de esperarse cuando el veneno del
secularismo alcanza niveles tan críticos, porque “por el olvido de
Dios la propia criatura queda oscurecida”.6
-8-
El dañino impacto de esta “ideología de género” en cada
individuo y en la sociedad fue mencionado extensamente este
año por el Papa Francisco:
Yo me pregunto si la así llamada teoría del género no es también
expresión de una frustración y de una resignación que apunta a
cancelar la diferencia sexual porque no sabe más confrontarse con ella.
Nos arriesgamos a dar un paso atrás. La remoción de la diferencia,
en efecto, es el problema no la solución. Para resolver sus problemas
de relación, el hombre y la mujer deben en cambio hablarse más,
escucharse más, conocerse más, quererse más. Deben tratarse con
respeto y cooperar con amistad.7

Así como el Papa Francisco nos recuerda que “nos amemos


los unos a los otros”, yo los exhorto, mis hijos y hermanos en
Jesucristo, a abrazar más profundamente la belleza y riqueza de
la diferencia sexual y a defenderla contra las falsas ideologías.
Ahora que ya establecimos el contexto sobre el cual entender
las preguntas que hace esta exhortación, dirijámonos ahora a su
debida respuesta.

PRIMERA PREGUNTA:
¿Qué Significa ser un Hombre Católico?

Ecce Homo – He aquí el hombre


Cada hombre, y en particular hoy, debe llegar a una aceptación
madura y entendimiento de lo que significa ser un hombre. Esto
pareciera obvio, pero en nuestro mundo hay muchas imágenes
distorsionadas y evidencia de confusión sobre lo que es la
masculinidad verdadera. Podemos decir con certeza que por
primera vez en la historia, la gente está tan confundida o es tan
-9-
arrogante que ahora intenta determinar su propia masculinidad
o feminidad.
En un momento llamativo del juicio de Jesús, Pilato, con todo
su poder mundano, presentó a Jesús ante la gente con las
palabras “¡He aquí el hombre!” (Ecce homo en Latín). Pensaba
que sólo presentaba a un hombre de Nazaret, sin saber
reconocer que presentaba a Dios hecho hombre, el Verbo
encarnado, Jesús de Nazaret quien es completamente Dios y
completamente hombre, la perfección de la masculinidad. Cada
momento de Su vida en la tierra es una revelación del misterio de
lo que significa ser hombre – o sea, ser completamente humano,
y a la vez el modelo de la masculinidad. En ningún otro sitio
podemos encontrar la plenitud de la masculinidad como en el Hijo
de Dios. Sólo en Jesucristo podemos encontrar la muestra más
elevada de virtud y fortaleza masculinas que necesitamos en
nuestra vida personal y en la propia sociedad. El Padre envió a Su
Hijo para revelarnos lo que es ser un hombre; y la totalidad de esa
revelación nace de la Cruz. Nos dijo que fue por esa razón que Él
vino al mundo y que ese era sú más grande deseo – para
entregarse a sí mismo por completo. Aquí yace la masculinidad en
su totalidad; cada hombre católico debe estar preparado para
mantenerse firme sobre la brecha, entrar en combate espiritual,
defender a la mujer, a los niños y demás contra la adversidad y
asechanzas del demonio.
Buscar lo que el mundo nos presenta como masculino es ver
las sombras, o incluso fraude, de lo que es masculino. Ningún
atleta, no importa cuántos trofeos, ningún líder político, no importa
cuánto poder tenga temporalmente, ningún artista, hombre de
negocios o celebridad, aunque sea adorado por muchos, ningún
atributo físico, masa muscular, inteligencia o talento, premios o
- 10 -
logros pueden otorgarle masculinidad a un hombre. La idolatría
de las celebridades es una tentación muy particular de nuestros
tiempos – pero el construir nuestra identidad masculina en esos
modelos fugaces es construir sobre la arena. Mis hermanos
católicos, sólo podemos construir una fundación sólida para
nuestra masculinidad sobre la roca, Jesucristo. Vemos a Jesucristo
como la expresión de la masculinidad, para ser transformados en
Él, para ser los hombres que somos llamados a ser, y para dejar
que otros lo vean a Él en nosotros.

Pero no sólo buscamos a Jesús; verdaderamente lo


encontramos en la Misa. Recibimos el regalo del mismo Jesús en
la Eucaristía. Por esa razón, aquí llamo a mis hermanos
sacerdotes a despertar este sentido transcendental en los
corazones de los hombres por medio de la reverencia y la belleza
de la liturgia; y así ayudar a los hombres a descubrir a Jesús en
la Eucaristía cada domingo. Enséñenles a los fieles sobre la
poderosa verdad de la liturgia, de manera que los hombres
puedan relacionarse y entenderla. Ayudar a los hombres, tal vez
por primera vez, a entender la totalidad del poder de la Misa debe
ser su más alta prioridad. ¡Qué alegría es para los hombres
cuando son liderados por un sacerdote con sentido seguro de su
masculinidad, su llamado a participar del amor de Cristo como
esposo, y su paternidad generosa y vivificante!

Los santos, nuestros héroes en la fe

Esto es lo que nuestros padres, los santos, han hecho por


dos milenios. Y así como el Evangelio revela la realidad de la
masculinidad, la podemos encontrar vivida en los santos.
- 11 -
Los santos son como la continuación de los Evangelios
pues nos dan ejemplos de varios caminos de santidad. Y así
como Jesús despliega la perfección de la masculinidad, la
podemos encontrar vivida en los santos quienes fueron guiados
por Cristo. De la misma manera en que un jugador de béisbol es
inspirado por el Salón de la Fama del Béisbol, los hombres
católicos miramos a quienes caminaron antes que nosotros como
inspiración y aliento para pelear la buena batalla.
Piensa en todas las habilidades y talentos de los jugadores
de béisbol. Una persona joven puede soñar con batear como
Babe Ruth, cachar y lanzar como Willie Mays, tener la agilidad de
Henry Aaron, la consistencia y trabajo duro de Lou Gehrig
y Jackie Robinson. Los lanzadores jóvenes soñarían lanzar como
Cy Young y Randy Johnson. Y mientras ven a estos jugadores
jugar el juego de diferentes formas, son inspirados por el amor al
béisbol.
Mucho más grande que un juego es lo que buscamos los
hombres católicos. Nosotros buscamos a los santos como a
héroes, buscando drásticamente vivir como Cristo, unidos a Él,
aprendiendo de Él. En una forma drástica con la que nos
podemos identificar, la vida de un santo dice, “He aquí el
hombre”. Esto es lo que insinuaba San Pablo al decir “Ya no vivo
yo, sino que Cristo vive en mí” (Gálatas 2, 20).
Cada hombre debe decir quién será su santo patrón. Para
ayudarlos, aquí les presento a 10 santos. Llamo a cada hombre
católico a familiarizarse con ellos. Entre paréntesis se encuentra
la virtud asociada al santo y el pecado que se le opone. Una vez
que identifiquemos nuestro pecado y la virtud que necesitamos,
podremos identificar al santo cuya intercesión nos será de
particular ayuda:
- 12 -
• San José (Confianza en Dios – Egoísmo)
• San Juan el Bautista (Humildad – Arrogancia)
• San Pablo (Adherencia a la Verdad – Mediocridad)
• San Miguel Arcángel (Obediencia a Dios – Libertinaje y
Rebeldía)
• San Benedicto (Oración y Devoción a Dios – Pereza)
• San Francisco de Asís (Felicidad – Moralismo)
• Santo Tomás Moro (Integridad – Doble ánimo)
• Beato Pier Giorgio Frassati (Castidad – Lujuria)
• San Josemaría Escrivá (Audacia – Temor Mundano)
• San Juan Pablo II (Defensa de los débiles – Pasividad)
Ni siquiera tenemos que buscar en el pasado distante. Todos
hemos visto a San Juan Pablo II, quien perdonó a quien pudo
haber sido su asesino, y luego de recuperar su salud, continuó
incansable su llamado al mundo de “abrir ampliamente las
puertas a Cristo”.8 Una y otra vez nos exhortó, diciendo “No
tengan miedo”. Todavía hoy en regiones del mundo donde azota
la persecución, hemos visto valientes testimonios de la verdad en
los recientes mártires en Siria, Nigeria, Iraq y otros lugares
destrozados por la guerra. Tan sólo el invierno pasado veintiún
hermanos cópticos fueron decapitados en una playa en Egipto,
como dijo el Papa Francisco “por el sólo hecho de ser cristianos”.9
Hombres, ¡nunca debemos pensar que la santidad y el valor
son cosas del pasado! Ustedes y yo somos llamados a una santidad
que le muestra Cristo al mundo como nuestros padres lo hicieron
incontables veces a través de la historia, siguiendo la inspiración
del Espíritu Santo. De hecho, en este tiempo de creciente osadía
del demonio, cada hombre debe prepararse nada menos que
para el martirio, de cualquier forma que éste se presente, y
sembrar en sus hijos y nietos la voluntad para hacer lo mismo.
- 13 -
¿Qué no continuará inspirando el Señor a los hombres? ¡Por
supuesto que sí! ¡Él continúa haciéndolo! Nuestra preocupación
no es si es que el Señor nos dará las fuerzas necesarias, pero sí
cómo es que lo hace ahora. ¿Cómo su Espíritu nos mueve a
levantarnos y rechazar ser pasivos en una cultura sin padres?
¿Cómo es que ahora nos inspira a una fuerza interior en una
cultura pornográfica? ¿Cómo nos inspirará a buscar más allá de
nosotros y nuestra tecnología hacia las periferias donde necesitan
a Cristo? ¿Cómo nos inspira el Señor a ustedes y a mí, ahora mismo,
para hacer a un lado nuestra preocupación por la comodidad y
servir al prójimo, manteniéndonos firmes en la brecha?
Los aliento a que se familiaricen con las vidas de los santos.
Así como un joven jugador de béisbol se perdería de mucho sin
haber estudiado a los grandes del Salón de la Fama, nosotros
también nos perdemos de mucho permaneciendo ignorantes
sobre la vida de los santos que nos precedieron hacia el mucho
más glorioso Salón de los Cielos.

La identidad del hombre católico


Ahora deseo hablarles de nuestra identidad católica en Cristo.
La mayoría de los hombres santos que mencioné vivieron en
tiempos distintos a los nuestros. Tuvieron retos y llamados
diferentes. Pero todos tuvieron algo en común, ¡fue Cristo quien
les dio su verdadera identidad! Aquí recordamos la sabiduría
expuesta en el Concilio Vaticano II: “Jesucristo manifiesta
plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la
sublimidad de su vocación”.10
De manera sutil somos tentados a mirar a otro lado buscando
nuestra identidad. Las opiniones de los demás, nuestras carreras,
posesiones, juguetes, deportes, aficiones, ropa, tatuajes, casas y
- 14 -
carros son todas formas con las que somos tentados a
identificarnos. Pero aunque algunas de éstas son parte de la vida,
no constituyen el centro de nuestro ser. Después de haber sido
comprados con la sangre del Cordero, “nuestra ciudadanía está
en el Cielo” (Filipenses 3, 20). “Tanto en la vida como en la muerte,
pertenecemos al Señor” (Romanos 14, 8). El mundo no puede
darnos nuestra verdadera identidad. Tenemos que estar alertas
para no distraernos con falsas identidades y permanecer firmes en
Jesucristo.
Sencillamente, nuestra identidad está asida a la identidad de
Cristo, es recibida en nuestro bautismo así como fue declarado en
Su bautismo. “Tú eres mi Hijo muy querido, en tí tengo puesta toda
mi predilección” (Marcos 1, 11). Al hablar de conversión, hablamos
de aceptar nuestro crecimiento hacia esa identidad. Cuando
hablamos del pecado, hablamos de todo aquello que nos aleja de
nuestra identidad como queridos hijos del Padre. Ya que ésta es
nuestra identidad, ser Hijos de Dios Padre, ¿debe sorprendernos
que el diablo esté librando una batalla contra la masculinidad y la
paternidad en nuestros días? El proceso de conversión cristiana
incluye llegar a conocer el amor de Dios, experimentar fraternidad
con Cristo quien profundiza nuestra identidad como hijos del Padre
en el Espíritu Santo. Esta es nuestra meta de vida y nuestra batalla
espiritual.

Hijos amados y libres, llamados a una batalla interior


Veamos a Juan el apóstol y amado discípulo para entender
esta batalla. En su primera Carta a la Iglesia, San Juan habla de la
triple tentación que todos enfrentamos: tentaciones a la pasión de
la carne, codicia y ostentación de riqueza (1 Juan 2, 16-17). ¿Qué no
están todos los pecados ligados a estos tres? Juan identifica las
- 15 -
batallas que todos debemos pelear en nuestro interior. De hecho,
Cristo específicamente lucha contra estas tentaciones durante su
encuentro con Satanás en el desierto (Mateo 4) y luego nos
instruye en su Sermón de la Montaña (Mateo 6) sobre cómo luchar
contra ellas.
Contra las pasiones de la carne, Jesús rechazó el
ofrecimiento de pan de Satanás; y en el Sermón de la Montaña
dos veces nos instruye a ayunar (Mateo 6, 16). Nota que el Señor
no dice “si es que ayunas” más bien “cuando ayunes”. El ayuno
es un entrenamiento en conocimiento propio; es un arma clave
para el autodominio. Si no tenemos dominio sobre nuestras
propias pasiones, especialmente sobre la comida y el sexo, no
podemos poseernos a nosotros mismos y colocar el interés de los
demás antes del nuestro.
Al tentar a Jesús con la codicia, Satanás le ofreció “todos los
reinos del mundo y su gloria”. Jesús los rechazó en el desierto. Él
nos llama a la libertad de la tentación de ganar el mundo a costas
de nuestra alma. Aquí vemos un Satanás que nos tienta no por
medio de personas sino de objetos (un carro, una casa, o la última
tecnología, etc.). No faltan negocios o industrias que nos tientan
a buscar la felicidad por medio de posesiones. Pero recuerden
como el “hombre rico y joven”, se alejó “triste” de su encuentro
con Jesús porque “tenía muchas posesiones”. (Lucas 18, 23). El
Papa Francisco dice: “Mientras más vacío está el corazón de la
persona, más necesita objetos para comprar, poseer y
consumir”.11 Con Jesús, estamos llamados a buscar, no a
“aceptar”, una simplicidad de vida que en verdad nos libera para
nuestra misión en Cristo.
Por último, Jesús fue tentado con el orgullo. Satanás le
ofreció usar Su poder para propósitos egoístas; pero Jesús
- 16 -
rechazó esa gloria sin cruz y escogió el camino de la humildad. En
el Sermón de la Montaña, Él nos dice dos veces que seamos
humildes “cuando oren” (Mateo 6, 5). De hecho, la protección
más grande contra el egoísmo y la autosuficiencia es el buscar a
Dios humildemente en oración. Las nuevas tecnologías de las
redes sociales, por medio de las cuales estamos constantemente
frente a los demás, hablando de nosotros como un mostrador,
pueden llevar a un tipo de idolatría que nos consume. La oración
honesta nos puede mantener con los pies en la tierra y ayudarnos
a evitar esta tentación.
Hombres, la necesidad de que los pastores desafíen a los
hombres a la batalla interior, a la riqueza de una vida interior
comprometida con Dios, no es nada nuevo. Escuchemos las
palabras de San Juan Pablo II frente a estudiantes universitarios
en 1962, cuando era Arzobispo de Cracovia:
Estamos listos para tomar, o conquistar, en cuanto a disfrutar,
beneficios, ganancia y éxito – incluso en el orden moral. Luego llega la
cuestión de dar, y en ese momento nos hacemos hacia atrás, porque
no estamos preparados para dar. El elemento que es tan característico
bajo otras formas en el retrato espiritual de la mujer es casi
imperceptible en el hombre… Tenemos una tendencia a una actitud
religiosa como la de Nicodemo, hacia un tipo de devoción que se
caracteriza casi sólo por discreción superficial pero muy seguido
también por miedo de lo que los demás puedan pensar… Este
catolicismo masculino no es interior ni suficientemente profundo; el
creyente masculino no tiene una auténtica vida interior… nosotros los
hombres no tenemos una vida interior suficientemente profunda.

El ser humano es una criatura, y por lo tanto en relación a Dios


un receptor de amor y coraje antes de que él o ella pueda
transmitírselo a otros. Nemo potest dare quod non habet es el
famoso término en latín creado por la Iglesia sobre esta verdad
- 17 -
fundamental; no puedes dar lo que no tienes. María nuestra
madre, la gran receptora del amor de Dios en su propio cuerpo es
el modelo para nosotros como católicos, pero no sólo María –
Todo gran santo, o sea, gran amante ha sido modelo en la
historia de nuestra Iglesia. No hay un camino corto hacia la
santidad, para convertirnos en los grandes hombres católicos que
somos llamados a ser. ¡No hay un atajo mas allá de la ancestral
batalla interior que cada uno de nosotros debe pelear!
Mientras recibimos el amor y misericordia de Dios en la
oración y los sacramentos, el Señor nos da las armas seguras
para esa “buena pelea” de la que habla San Pablo:
Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las
insidias del demonio. Porque nuestra lucha no es contra enemigos de
carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los
Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que
habitan en el espacio. Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para
que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de
haber superado todos los obstáculos. Permanezcan de pie, ceñidos
con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza. Calcen
sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz. Tengan
siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas
las flechas encendidas del Maligno. Tomen el casco de la salvación, y
la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. (Efesios 6, 11-17)

Podemos estar tentados a decir: “Cuando deje esta triple


batalla atrás, entonces viviré una vida en santidad”. Pero esa es
una mentira. Es precisamente en el transcurso de esta pelea que
vivimos como hombres católicos. Como dijo el Beato Pier Giorgio
Frassati “Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin una
lucha estable por la verdad – eso no es vivir, es existir”. ¿Es que
estamos tú y yo solo existiendo? ¿O estamos viviendo nuestra fe
- 18 -
cristiana como hombres llenos de vida? Recuerden las palabras
famosas del Papa Emérito Benedicto XVI: “No habéis sido
creados para la comodidad sino para la grandeza”. Cualquier
grandeza como hombres cristianos depende de esta lucha por la
santidad; es la misma lucha que Cristo peleó en el desierto y la
misma pelea que nuestros padres cristianos pelearon para
transmitirnos la fe. Pobres de nosotros si no tomamos con valor y
agradecimiento las armas del Espíritu; que nos ofrecen libre de
costo, y luchamos. Lo que necesitamos es coraje, seguridad y
humilde confianza en los recursos infinitos de Dios. ¡Hacia
adelante! ¡Firmes en la brecha!

Las prácticas de un hombre católico comprometido


Dadas estas reflexiones sobre la masculinidad católica,
pasamos a lo práctico - ¿Cómo vivir como un hombre católico?
¿Qué prácticas nos pueden ayudar a cargar nuestra cruz y seguir
a nuestro Rey?
Véanlo de esta manera: aquellos soldados que no se
mantengan fuertes en cuerpo y mente; y que no practiquen las
artes esenciales del combate, no estarán listos para la batalla, y
serán un peligro para ellos mismos y para sus compañeros en
armas. Lo mismo es cierto para los hombres católicos: aquellos
que no se preparen y fortalezcan así mismos para el combate
espiritual son incapaces de mantenerse firmes en la brecha por
Cristo.
Aunque hay muchas prácticas y devociones que un hombre
católico puede seguir, les pido perseverar en estas 7 prácticas
básicas de manera diaria, semanal y mensual. Empiecen ahora
mismo.
- 19 -
DIARIAMENTE
1. Oren todos los días. Cada hombre católico debe empezar su
día con oración. Se ha dicho “hasta darse cuenta de que la
oración es lo más importante en su vida, nunca tendrán tiempo
para orar”. ¡Sin oración, un hombre es como un soldado sin
comida, agua, o munición! Hagan tiempo al iniciar cada mañana
para hablar con Dios. Oren las tres oraciones esenciales de la
fe católica: el Padre Nuestro, el Ave María, y el Gloria. Oren
también en cada comida. Antes que la comida o bebida toquen
sus labios, hagan la Señal de la Cruz y digan “Bendícenos,
Señor” y luego terminen con la Señal de la Cruz. Hagan esto,
sin importar dónde estén, cuándo estén comiendo o con quién
estén. Nunca tengan vergüenza o timidez para rezar al comer;
no nieguen a Cristo. Rezar como un hombre católico antes de
cada comida es simple pero una manera muy poderosa de
mantenerse firme en la brecha.
2. Examinen su conciencia antes de ir a dormir. Tomen unos
minutos para repasar lo que hicieron ese día, piensen en sus
bendiciones y pecados. Denle gracias a Dios por sus bendiciones
y pidan perdón por sus pecados. Digan el Acto de Contrición.
3. Vayan a Misa. A pesar de que ir a Misa todas las semanas es
un precepto de la Iglesia, sólo 1 de cada 3 hombres católicos
acude a Misa cada semana. Para un gran número de hombres
católicos, su negligencia al no ir a Misa es un pecado grave, un
pecado que los pone en peligro mortal.
La Misa es un refugio en el Combate Espiritual, en el que los
hombres católicos se encuentran con su Rey, escuchan sus
mandatos y son fortalecidos con el Pan de Vida. Cada Misa es
un milagro en el que Jesucristo está totalmente presente, un
milagro que es la cumbre no sólo de la semana, sino de nuestra
- 20 -
vida en la Tierra. En la Misa un hombre le da gracias a Dios por
sus muchas bendiciones y escucha a Cristo enviándolo de
nuevo al mundo a construir el Reino de Dios. Aquellos padres
que llevan a sus hijos a Misa están de manera muy real
asegurando su salvación eterna.
4. Lean la Biblia. Como nos dice claramente San Jerónimo
“La ignorancia de las escrituras es ignorancia de Cristo”. Al leer
la palabra de Dios, Jesús está presente. Hombres casados, lean
con su esposa e hijos; si los hijos de un hombre lo ven leer las
Escrituras, ese es buen indicio de que permanecerán en la Fe.
Mis hermanos en Cristo, de esto pueden estar seguros: los
hombres que leen la Biblia crecen en gracia, sabiduría y paz.
SEMANALMENTE
5. Santifiquen las fiestas. Desde la creación de Adán y Eva, al
establecer un ciclo semanal terminando con el Sabbat, el Señor
nos dio el Sabbat para asegurar tanto un día para darle gracias
a Dios como también para descansar y recuperarnos. En los
10 Mandamientos, Dios le da una nueva importancia al Sabbat.
Con toda la conmoción comercial y el ruido causado por los
medios, el Sabbat es el respiro que Dios nos da de esa
tormenta. Como hombres católicos deben empezar, o
profundizar en la santificación de este día. Si están casados,
deben llevar el liderazgo con sus esposas e hijos, para que
hagan lo mismo. Dediquen el día al descanso, y el auténtico
recreo; eviten todo trabajo innecesario. Pasen tiempo en familia,
vayan a Misa, y disfruten el regalo de ese día.
MENSUALMENTE
6. Confiésense. Al inicio del ministerio público de Cristo, Jesús
llamó a todos los hombres a arrepentirse. Sin arrepentirnos de
nuestros pecados, no puede haber sanación o perdón; y no
- 21 -
habrá Cielo. Grandes cantidades de hombres católicos están
en grave peligro mortal como consecuencia de los niveles
epidémicos de consumo de pornografía y el pecado de la
masturbación. ¡Mis hermanos, confiésense ahora mismo!
Nuestro Señor Jesucristo es un Rey misericordioso que
perdonará a quienes confiesen humildemente sus pecados; no
perdonará a quienes se rehúsen. ¡Abran sus almas al regalo de
su misericordia!
7. Construyan fraternidad con otros hombres católicos. La
fraternidad católica tiene un impacto dramático en la vida de los
hombres. Los hombres que tienen lazos de hermandad con
otros hombres católicos oran más, van a Misa y a la Confesión
más frecuentemente, leen las Escrituras más; y están más
activos en la Fe.
Proverbios nos dice: “El hierro se afila con el hierro, y el hombre
en el trato con el prójimo”. Llamo a cada uno de nuestros
sacerdotes y diáconos a reunir a los hombres de sus parroquias
y a empezar a construir una fraternidad católica vibrante y
transformadora. Llamo a los hombres laicos a formar pequeños
grupos de compañerismo para apoyo mutuo y crecimiento en
la fe. No hay amigo, como un amigo en Cristo.

SEGUNDA PREGUNTA:
¿Cómo Ama un Hombre Católico?
Ahora, consideremos el amor masculino. Esto no es fácil de
hacer porque la palabra amor casi ha perdido su significado. Es
una palabra que incluso los hombres se sienten incómodos al usar.
¿Por qué? ¿Qué es lo que ahora implica la palabra amor? ¿Sólo un
sentimiento? ¿Algo que pasa? ¿Útil sólo para el mercadeo o tarjetas
de felicitación, pero nada más?
- 22 -
Cristo dejó claro que en el centro de su misión está el amor.
“Ámense los unos a los otros, como yo los he amado” (Juan 15, 12)
dice con pasión, pero sin señas de sentimentalismo. Todas las
enseñanzas de nuestro Señor se reducen a este mandamiento.
El amor, no es un asunto adicional, es la misión. Y sin embargo,
sólo podemos amar tal cual fuimos creados, como hombres.
¿Cómo aman los hombres?
Por décadas, un modelo de masculinidad ha sido creado en el
personaje ficticio de un espía secreto inglés llamado James Bond.
Varios actores han tomado turnos representando a este hombre,
en muchas aventuras, como una propuesta de lo que significa ser
“masculino”. Pero Bond todavía es un enigma. Como a las mujeres
que usa en sus películas, aquellos que lo ven se hallan tratando
de entenderlo. Él nunca es un padre, tampoco acepta la
responsabilidad por o el amor de una mujer. En Él vemos a un
hombre cuyas relaciones son superficiales y puramente utilitarias.
De hecho “El personaje de James Bond personifica una gran ironía.
Tiene 40 años y no tiene ningún lazo. En realidad, es patético”.12
¿Qué tanto difiere esto con Cristo? ¿Hay miedo en Él? ¡Ni un
ápice! ¿Quién es más hombre, aquel que corre o aquel que
enfrenta sus responsabilidades y los retos de las relaciones, la
familia y la intimidad? ¿Puede un hombre que teme entregarse a sí
mismo ser auténtico discípulo de Cristo? De hecho, ¿puede un
hombre así amar de verdad?
Por el significado de la palabra Bond en inglés: lazo o atadura,
el nombre de James Bond es una gran ironía. Se trata de un
hombre sin ningún lazo sentimental. ¡Pero el auténtico amor
masculino siempre creará lazos! En la cruz y en la Eucaristía,
Jesús entrega su propia sangre para atarnos a Él por amor. En la
Última Cena, se ofrece en la Eucaristía, Su oración hacia el Padre
- 23 -
fue “para que sean uno, como nosotros” (Juan 17, 11). Su amor
comprometido, y atador, como Él dice “atraerá todos los hombres
a Él” (Juan 12, 32). La palabra religión, en su raíz latina, implica
atadura. No es sorprendente que en una cultura de lazos rotos,
tan temerosa del compromiso, escuchemos tan seguido “soy
espiritual, pero no religioso”. ¡Les recuerdo que Satanás también
es “espiritual, pero no religioso!”. Un hombre de 40 años sin un
solo lazo de auto entrega en su vida merece lástima, no nuestra
admiración.
En este sentido debo mencionar eso que se conoce como
machismo. Un hombre católico está por encima del machismo.
Cualquier despliegue de machismo busca seguridad en la imagen
de dureza y falta de emociones. Sin embargo, se trata de una
máscara muy delgada que cubre un miedo interior a los
verdaderos lazos con los demás, lazos que vienen de las
auténticas relaciones y que hacen la vida rica y llena de
significado. Detrás de esa máscara, como lo puede ver cualquier
persona madura, está un hombre estancado en un miedo
adolescente de vulnerabilidad. En muchos casos, él mismo ha
sido herido y ahora repite un ciclo aprendido en la infancia.
En cambio, el verdadero amor que Cristo demuestra está
centrado en desearle el bien al otro, en vaciarse por completo en
caridad hacia los demás. Es así como Él revela el amor del Padre,
“Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes.
Permanezcan en mi amor. Este es mi mandamiento: Ámense los
unos a los otros, como yo los he amado” (Juan 15, 9, 12). En Cristo
vemos que el sacrificio está en el corazón del amor. Sólo el
hombre que ha peleado la batalla interior de autocontrol contra lo
estéril, el hombre que entrega su vida por otros, puede evitar el
estancamiento y la absorción en uno mismo. ¡Nunca lo duden, este
- 24 -
sacrificio vale la pena! Nuestro Señor nos alienta diciendo “No hay
amor más grande que dar la vida por los amigos” (Juan 15, 13).

TRES AMORES MASCULINOS: AMIGO, ESPOSO, PADRE


Un amigo en Cristo–Hermanos en Cristo
En el inicio de su ministerio en la tierra, Jesús llamó a otros
hombres a que lo acompañaran. ¿Qué nos estaba enseñando?
Vimos que Jesús llamó a sus discípulos hacia Él de tal manera que
formaron profundos lazos de amistad y fraternidad. En la Última
Cena, específicamente les dijo “Ya no los llamo servidores,
porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo
amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre”
(Juan 15, 15). Esta amistad con Dios es posible, una verdadera
hermandad con Jesús, porque tenemos el mismo Padre. ¿Ustedes
mis hijos, tienen verdaderos hermanos en Cristo en sus vidas?
A través de la historia, incluida la historia de la cristiandad,
importantes movimientos han sido iniciados por hermandades;
amigos en Cristo. Los padres de la Iglesia San Gregorio y San
Basilio fueron grandes amigos y compañeros de trabajo en la
defensa de Cristo al permanecer firmes en la verdad y vencer las
herejías que amenazaban a la Iglesia. San Benedicto y sus
compañeros monásticos establecieron comunidades de hombres
que preservaron y desarrollaron la cultura occidental, ante la
destrucción bárbara e ineptitud. Esa gran muralla de protección de
lo que es verdadero, bueno y bello fue forjada con una constante
y próspera vida cristiana en fraternidad y amistad. San Francisco y
Santo Domingo empezaron hermandades al servicio de los pobres
y la defensa de la verdad. Los fundadores de la Sociedad de Jesús,
San Ignacio y San Francisco Javier, y otros, trajeron un aire nuevo
- 25 -
en la Iglesia e influenciaron a un sinfín de hombres, llamados a
evangelizar hasta los rincones más lejanos del planeta. En el siglo
20 vemos la amistad entre C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien y su hermano
“Inklings” como esencial para su crecimiento e indispensable en
el florecimiento de sus propios dones literarios y apologéticos.
¿Qué es la amistad? ¿Quién es nuestro amigo? Las Escrituras
nos dicen: “El amigo ama en cualquier ocasión, y un hermano nace
para compartir la adversidad” (Proverbios 17, 17). Estoy convencido
de que ante las adversidades que enfrentamos hoy, si los hombres
procuran una verdadera hermandad, traerán consigo hermanos en
Cristo que serán aplaudidos en el Cielo.
Por eso hombres, pregúntense: ¿Cómo son sus amigos?
¿Tienen amigos con quienes comparten la misión de santidad? De
seguido, en el seminario los hombres jóvenes descubren la
diferencia que hace tener amistades centradas en Cristo, y sus
vidas se ven transformadas. Esas amistades no se limitan a las
órdenes religiosas y los sacerdotes. Una renovada masculinidad
no será posible sin que los hombres primero se unan como
hermanos y verdaderos amigos. En mi propia vida, desde mi primer
año como sacerdote, he sido grandemente bendecido por
mis hermanos sacerdotes en la fraternidad Jesús Caritas. Su
compromiso con la adoración eucarística y simplicidad de vida,
su fidelidad a Cristo en el celibato y la oración diaria, su amor
fraternal, consejo sabio y aliento me han influenciado e inspirado
en sobremanera a perseverar en mi propia misión en Cristo. Ha
sido una alegría ver cómo la fraternidad en nuestra diócesis
ha crecido y florecido en esfuerzos como la Conferencia de
Hombres, Los Caballeros de Colón, Ese Hombre Eres Tú, el
Movimiento de Cursillos y otros grupos. Todavía hay espacio para
- 26 -
crecer, por supuesto, pero desde ya los frutos del Espíritu son
evidentes en estos hermanos y amigos católicos.
De la misma forma hemos visto lo que pasa cuando hombres,
jóvenes y viejos, no forman ni sostienen relaciones sanas.
Muchos, buscando en el lugar equivocado, se encuentran en la
falsa hermandad de las pandillas, o sin ningún tipo de hermandad,
aislados y solos, y así perdiéndose de estas experiencias
formativas tan críticas, sin nadie a quién rendir cuentas, y el
compañerismo que sólo una verdadera amistad puede proveer.
Hay estudios que muestran que muchos hombres hoy viven
vidas sin amistades.13 Esto tiene un efecto en los matrimonios en
los que los hombres no tienen un soporte emocional aparte de sus
esposas, o sus hijos; quienes deberían ver verdaderos amigos en
las vidas de sus padres pero de seguido no es así. ¡Qué bendición
tener la presencia de buenos y leales amigos que provean el
aliento y apoyo responsable que necesitamos para ser libres! De
hecho, como nos dicen las Escrituras, “El hierro se afila con el
hierro, y el hombre en el trato con el prójimo” (Proverbios 27, 17).
El hombre como esposo – el propósito del amor erótico masculino
A continuación, tratemos de entender más profundamente el
llamado del hombre al amor de esposo. Todo hombre es llamado
a vivir como esposo o padre de alguna manera: “Dios le da a cada
hombre como tarea la dignidad de cada mujer”.14 Cada hombre
está llamado a comprometerse y entregarse por completo. Para la
mayoría de los hombres, éste es el matrimonio mientras para
otros éste es el sacerdocio o algún otro servicio sincero y de
entrega completa a Dios. Pero en nuestros días, ese compromiso
es de seguido visto como la elección de algo convencional
incluso aburrido; algo que limita la libertad o amenaza el amor.
- 27 -
¡Nada podría estar más lejos de la verdad! Más bien, les recuerdo
las palabras de San Josemaría Escrivá: “Hay una necesidad de
una cruzada de hombría y pureza para contrarrestar y anular el
trabajo salvaje de los que piensan que el hombre es una bestia.
Y esa cruzada es su trabajo”.15
La preparación para este regalo sincero y completo coincide
con el crecimiento de un hombre en masculinidad. Los “años de
soltería” en la vida de un hombre joven son para esta formación,
y no un tiempo de espera pasiva, mucho menos para el deleite en
el pecado. “La juventud no fue hecha para el placer, sino para el
heroísmo”, nos dice el gran dramaturgo católico francés Paul
Claudel. Los animo, hombres jóvenes, a prepararse para el
matrimonio incluso desde antes de conocer a quien será su novia.
Ese entrenamiento en sacrificio consiste en amar a su novia antes
de conocerla; para que un día puedan decir “antes de conocerte,
ya te era fiel”.
Por el amor de esposos, los hombres experimentan un tipo de
fuerza que perdura, una fuerza que el mundo anhela, una fuerza
que puede estabilizar a una sociedad tambaleante. Es cierto que
este amor no está libre de periodos difíciles. Ninguna vocación lo
está. Sin embargo, con San Pablo “considero que los sufrimientos
del tiempo presente no pueden compararse con la gloria futura
que se revelará en nosotros” (Romanos 8, 18). Hay gloria en el
llamado de un hombre a ser esposo.
Cuando el gran San Juan Pablo II habló de un “significado del
cuerpo como esposo”, él implicaba que todos los hombres
estábamos llamados de alguna manera al amor de esposo.16 Esto
es, un amor comprometido, un amor que da la vida buscando el
bien de aquellos a quienes el hombre se ha comprometido.
Cuando un hombre es llamado a un amor de esposo en matrimonio
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y a la vida en familia, el sacerdocio o la consagración al Señor; ese
hombre es llamado a una vida grandiosa y reveladora. De hecho,
si huimos de esta batalla debido a sus desafíos, nos quedaremos
vacíos. Aquellos que lleguen al juicio de Dios, después de esta
vida, sin las cicatrices de un esposo sacrificado, “tendrán su
hombría en baja estima cuando oigan hablar a aquel que luchará
con nos”.17
Déjenme hablar específicamente a los hombres llamados al
amor conyugal en el matrimonio. Este es un llamado a la dignidad
y belleza de la unión que simboliza el amor de Cristo como
esposo por la Iglesia. San Pablo explica esto en sus instrucciones
para los esposos al decir:
Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó
por ella, para santificarla. Él la purificó con el bautismo del agua y la
palabra, porque quiso para Sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha
ni arruga y sin ningún defecto, sino santa e inmaculada. Del mismo
modo, los maridos deben amar a su mujer como a su propio cuerpo. El
que ama a su esposa se ama a sí mismo. Nadie menosprecia a su
propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida. Así hace Cristo por la
Iglesia, por nosotros, que somos los miembros de Su Cuerpo. “Por eso,
el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los
dos serán una sola carne. Este es un gran misterio: y yo digo que se
refiere a Cristo y a la Iglesia.” (Efesios 5, 25-32)

El matrimonio en Cristo no es solamente una actividad


humana. Es más alto; es un “gran misterio”. El deseo humano de
amor es, en cierta forma, un deseo de amor infinito y eterno. En el
sacramento del matrimonio el amor humano es atrapado en el
amor infinito y eterno de Dios.18 Hombres ¡Esa es la gloria!
Llamados al matrimonio, ustedes son llamados a ser Cristo para su
esposa. Debido a que este amor los une sacramentalmente al
amor infinito que Cristo tiene por cada uno, su matrimonio
- 29 -
sacramental se sobrepone a los límites del matrimonio natural y
alcanza el infinito y eterno carácter al que todo amor aspira.
Aquí ya hemos llegado al epicentro de la batalla masculina en
nuestros tiempos, el nexo entre la vida y el amor que es el regalo
de Dios, la sexualidad. No puedo enfatizar lo suficiente, hijos
míos, la necesidad de desarrollar castidad en su vida.
Aunque gran parte de nuestra cultura no entienda por
completo o aliente este compromiso y la grandeza del amor de
esposos al que estamos llamados, de ninguna manera debemos
desalentarlo. Todo lo contrario, podemos considerar lo
bendecidos que estamos al ser llamados a proclamar esta verdad
en un tiempo en que tanto se necesita. Al hacerlo, mostrarán la
luz de Cristo en un área de la sociedad muy obscurecida por lo
que siempre ha amenazado el amor de esposos. Nuestro
Catecismo los nombra claramente. Se trata de “la discordia, el
espíritu de dominio, la infidelidad, los celos y conflictos que
pueden conducir hasta el odio y la ruptura… ensimismamiento,
egoísmo, la búsqueda del placer propio”.19 Aquí podríamos
añadir el uso de la pornografía, siempre algo tóxico para
quienes participan y quienes observan, y la subcultura tísica
consumista llamada en inglés “hookup cultura” (que consiste en
promiscuidad desenfrenada, incluso con totales extraños), la cual
retira por completo los encuentros sexuales de su contexto de
relación de esposos.
¿Cómo sucedió que una cultura tan determinada en su apoyo
al matrimonio y el compromiso matrimonial dos generaciones
atrás se convirtió en una cultura que ha reducido la sexualidad
a un mero placer con fines egoístas? La respuesta está en la
Revolución Sexual. Para muchos, la Revolución Sexual prometía
“amor libre” y libertad de las cadenas de las viejas ideas sobre la
- 30 -
masculinidad y la feminidad. Como resultado se separó a la
sexualidad del compromiso del matrimonio, una gran aceptación
de la esterilidad (química o quirúrgica) lo que resultó en una
negación de lo que es esencialmente masculino y femenino en la
persona. En vez de un amor verdadero y real, ofreció placeres
baratos como un intento de responder a una profunda soledad y
dolor. En vez de liberación de los lazos tradicionales de la familia,
dejó a los niños sin la estabilidad del amor de una madre y un
padre. En vez de aceptar la verdad del diseño de Dios para el
amor humano entre hombre y mujer, la Revolución Sexual se ha
rebelado de manera arrogante contra la naturaleza humana, la
cual jamás estará en línea con nuestra confusión y falta de
autodominio. La Revolución Sexual también ha impulsado el
azote del aborto, la pornografía, y el abuso sexual que ha ido en
aumento en las últimas décadas. De hecho, el “amor” prometido
por la Revolución Sexual nunca se encontró. Lo que sí hubo fue
destrucción; muchísimos corazones rotos atados al miedo de
seguir sufriendo, vidas, hogares, sueños destrozados, y el
escepticismo en la posibilidad del amor. Esta es la fruta podrida
de la Revolución Sexual.
La razón nos dice que si el amor es nuestro deseo más
profundo y anhelo; la destrucción del amor nos causará el mayor
dolor, y las heridas más profundas. ¿Por dónde empezamos?
¿Dónde empezamos a reconstruir? ¿Qué reparamos primero?
Hijos míos, debemos empezar con nosotros mismos.
Si me permiten regresar a la analogía del atleta, vemos que
ningún campeón llega a la grandeza sin disciplina en la práctica y
el entrenamiento al perseguir la grandeza en su deporte.
Él tiene que ser el señor de sí mismo; tiene que tener autodominio.
Para el hombre llamado al amor conyugal, este autodominio
- 31 -
encuentra su culmen en la virtud de la castidad. Tenemos que ver
la castidad masculina por lo que es. De seguido esta virtud es vista
en una luz negativa, como algo débil. Esto no podría ser más falso.
La castidad es fortaleza y un rechazo a la esclavitud de las
pasiones. Los cristianos siempre han creído que la castidad, en la
vida matrimonial y en el celibato, es una liberación de la esclavitud
del pecado y nuestras pasiones.
Para entender la castidad, debemos entender a Dios. “Dios es
amor y vive en Sí mismo un misterio de comunión personal de
amor. Creándola a Su imagen [...] Dios inscribe en la humanidad
del hombre y de la mujer la vocación, y consiguientemente la
capacidad y la responsabilidad del amor y de la comunión”.20
El amor que vivimos como hombres es una participación y
demostración del amor de Dios. Las mujeres, por supuesto como
iguales en dignidad, también demuestran el amor de Dios. Sin
embargo, lo hacen de manera distinta. Para ambos hombre y
mujer “La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona
humana, en la unidad de su cuerpo y de su alma. Concierne
particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de
procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer
vínculos de comunión con otro”.21 La virtud de la castidad es la…
Integración lograda de la sexualidad en la persona, y por ello en la
unidad interior del hombre en su ser corporal y espiritual. La
sexualidad, en la que se expresa la pertenencia del hombre al mundo
corporal y biológico, se hace personal y verdaderamente humana
cuando está integrada en la relación de persona a persona, en el don
mutuo total y temporalmente ilimitado del hombre y de la mujer.22

Por eso, la virtud de la castidad nos permite perfeccionar y


vivir adecuadamente este llamado a ser hombres de verdadera
comunión.
- 32 -
Déjenme aquí recordarles las palabras cruciales de Jesús
al decir “el que mira una mujer deseándola, ya cometió adulterio
con ella en su corazón” (Mateo 5, 28). Ellas me llevan a un
llamado específico de atención sobre esos actos
(equivocadamente) considerados como “normales” e incluso
alentados por la cultura de hoy. Me refiero a la pornografía y la
masturbación. Los efectos dañinos de estos hábitos escondidos y
narcisistas entrenan al hombre en una manera que es
exactamente opuesta al amor. Él aprende a usar a otros. En vez
del amor vivificante y de auto entrega, se contenta con placeres
egoístas y estériles. Recordemos las palabras de Jesús:
Ustedes han oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. Pero yo les
digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella
en su corazón. Si tu ojo derecho es para tí una ocasión de pecado,
arráncalo y arrójalo lejos de tí: es preferible que se pierda uno solo de
tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu
mano derecha es para tí una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos
de tí; es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que
todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. (Mateo 5, 27-30)

Aquí, de manera profética Jesús se anticipa a la pornografía


moderna que alimenta la lujuria de los ojos. Jesús usa palabras
fuertes, hipérbolas, que los hombres se arranquen los ojos y
corten su mano, para dejar claro que hay que actuar con
urgencia. La pornografía no sólo pone al hombre en peligro de
Infierno; además destruye los lazos con su esposa como lo hace
el adulterio. Piensen en la pornografía como nada menos grave
que el adulterio. El intentar amar a otra persona mientras se
practican estos actos narcisistas, sin ser transformados por la
misericordia, de seguro acarreará graves daños.
- 33 -
Al luchar con las tentaciones pornográficas es importante
considerar los factores que rodean la tentación. Para la mayoría
de los hombres éstos incluyen la soledad, el aburrimiento, el
enojo, la inseguridad, y el estrés. Con sólo entender el contexto
de la tentación, e invitar a Dios a que envié Su gracia
empezaremos a superar las tácticas del diablo. El Sacramento de
la Confesión es el lugar de apoyo y gracia superabundante. Jesús
dijo “Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios”
(Mateo 5, 8). ¡Esta no es solo una promesa con respecto al Cielo!
Esta promesa empieza ahora, en nuestra vida diaria. Los santos
son testigos y puestos a prueba en esta verdad. Creando pureza
en el corazón, ustedes hombres, no sólo verán a Dios en las
mujeres de su vida pero también en ustedes mismos “¡la imagen
de Dios!”. Incluso si la obscuridad parece insuperable, Cristo
nunca nos abandona. Como sacerdote, atesoro el encuentro
honesto en la confesión con aquellos que quieren la sanación del
Señor. Es una bendición trabajar con hombres que quieren
cambiar esta tendencia falsa a un auténtico amor.
Imagínense junto conmigo qué distinto sería el mundo para
nuestras esposas, hermanas, e hijas si los hombres vivieran esa
fuerza interior de la castidad. Hoy día, oímos del alto índice de
abuso sexual en la sociedad especialmente en los planteles
universitarios. ¿No es este el momento de una renovada castidad
masculina? ¿No es este el momento para que los hombres
produzcan la virtud de la templanza por medio del ayuno y la
oración entre hermanos? Es el momento de considerar con mayor
profundidad la proclamación de San Juan Pablo II “Dios le da a
cada hombre como tarea la dignidad de cada mujer”.
¡La castidad masculina es “una obra que dura toda la vida”23
que nos daria orgullo emprender! Imagínense estar ante el trono
- 34 -
de Dios el día del juicio. Los grandes santos del pasado, que
lidiaron con el pecado a su manera, tal vez se dirían uno al otro:
“Nosotros lidiamos con las dificultades de la lujuria en nuestros
tiempos, pero estos hombres del siglo XXI ¡estos pocos tuvieron
la dicha de luchar con la bestia muy de cerca!”. No solo eso,
tendremos la dicha de haber ayudado otros hombres a nuestro
alrededor a buscar el autodominio, ya que eso se consigue mejor
entre hermanos. Yo los aliento a que pongan de lado sus miedos
e inseguridades los cuales impiden que le hagan frente a la lucha
por la castidad. Cristo espera para ayudar a formar a los hombres
de acuerdo con Su propio corazón en cada confesionario de la
Iglesia, en cada Misa donde el poder de Su Sangre derramada en
la cruz se ofrece en Santa Comunión.

TERCERA PREGUNTA:
¿Por qué la Paternidad, Entendida en su Totalidad,
es Crucial para cada Hombre?
La Paternidad es Esencial
Ahora tomemos el tema vital de la paternidad. La paternidad
cambia la historia. En el evangelio según San Mateo, cuando
“Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob,
padre de Judá y de sus hermanos”, 42 padres nos llevaron a
José, el padre adoptivo de Jesús. En las palabras de San Juan
Pablo II, la paternidad es esencial para el florecimiento del
mundo:
Revelando y reviviendo en la tierra la misma paternidad de Dios
(Efesios 3, 15), el hombre está llamado a garantizar el desarrollo unitario
de todos los miembros de la familia. Realizará esta tarea mediante una
generosa responsabilidad por la vida concebida junto al corazón de la
madre, un compromiso educativo más solícito y compartido con la
propia esposa (Gaudium Et Spes, 52), un trabajo que no disgregue
- 35 -
nunca la familia, sino que la promueva en su cohesión y estabilidad, un
testimonio de vida cristiana adulta, que introduzca más eficazmente a
los hijos en la experiencia viva de Cristo y de la Iglesia.24

Todos los hombres son llamados a la paternidad de alguna


manera:
Convertirse en papá y mamá significa realizarse plenamente, porque es
llegar a ser semejantes a Dios. Esto no se dice en los periódicos, no
aparece, pero es la verdad del amor. Convertirse en papá y mamá nos
hace mucho más semejantes a Dios. Como padres vosotros estáis
llamados a recordar a todos los bautizados que cada uno, si bien de
diferentes modos, está llamado a ser papá o mamá.25

Como la masculinidad propia, tal vez la paternidad no ha sido


objeto de reflexión para los filósofos porque siempre se presumía
que su significado era obvio. Ya no. En su libro, Cruzando el
umbral de la esperanza, San Juan Pablo II escribió: “Esta es la
clave para interpretar la realidad… por lo tanto, el pecado original
intenta abolir la paternidad”.26 El gran Papa de la familia dice aquí
que cuando examinamos el primer acto de desobediencia de
nuestros padres -que les costaron a ellos y a nosotros la pérdida
de nuestra inocencia y libertad original de la muerte corporal –
encontramos una rebelión básica contra la paternidad de Dios, un
deseo de eliminar a la paternidad misma. Esto está en el centro
del plan del enemigo, eliminar nuestro apoyo en Dios el padre
benévolo. Para lograrlo, la estrategia principal de Satanás es
dañar y eliminar la paternidad humana, en la que cada uno de
nosotros ve las primeras luces de lo que es la paternidad de Dios.
El ataque a la paternidad que vemos hoy, y también a la
maternidad, es multifacético e impresionantemente dañino.
Hoy 41% de los niños nacen fuera del matrimonio, un aumento
del 700% desde 1950, cuando el índice de nacimientos fuera del
- 36 -
matrimonio era de solo 6%. Estos niños no se quedaron sin padres
debido a algún conflicto desastroso, como la Segunda Guerra
Mundial, que definitivamente causó muchas heridas de orfandad.
Peor aún, se trata de ausencia voluntaria del propio padre a una
escala masiva. El niño debe preguntar: “¿Dónde está mi papá?”
¿Cuál es el impacto en el corazón de un niño, en su entendimiento
del mundo, el amor, y del Padre Celestial, cuando la respuesta a
esa pregunta es: “Nos dejó”, o “No lo sé”, o “Fue el donante en un
banco de esperma, y así es como tu vida empezó, y pues, no dejó
ninguna dirección”?
Los hombres católicos también contribuyen demasiado con
ese mismo escándalo, devastador para el corazón de un niño;
¡y eso hace a demasiadas mujeres en este mundo vivir como si
fueran viudas! El corazón de un niño sin padre llora hacia el Cielo:
“no desoye la plegaria del huérfano, ni a la viuda, cuando expone
su queja… El Señor no tardará y no tendrá paciencia con los
impíos, hasta quebrar el poderío de los despiadados y dar su
merecido a las naciones” (Eclesiástico 35, 14, 18). ¿Por qué
exponen su queja las viudas y los huérfanos? ¡Han perdido a sus
protectores y proveedores! Hay un vacío innatural en el lugar de
aquel llamado por Dios “a asegurar el desarrollo unido y
armonioso de los miembros de la familia”.27 Es debido a esta
pérdida, este vacío, que siempre hemos naturalmente, y
tradicionalmente, lamentado la falta de padres.
Sin embargo, en la cultura de hoy hay quienes no quieren ver
la falta de padres como algo lamentable o innatural. No se dejen
engañar por esas voces que desean borrar las distinciones entre
madres y padres, ignorando la complementariedad que es
inherente en la misma creación. Hombres, su presencia y misión
en la familia es irremplazable; despierten y con amor retomen su
- 37 -
lugar, dado por Dios, como protectores, proveedores, y líderes
espirituales de su hogar. El papel de un padre como cabeza
espiritual de la familia nunca debe ser entendido o tomado como
un dominio, más bien como un liderazgo amoroso y guía cariñosa
de aquellos en su cuidado. Su paternidad, mi paternidad, en su
oculta y humilde manera, reflejan de manera imperfecta pero
segura la Paternidad de Dios el Padre hacia aquellos a quien Dios
nos ha dado para ser sus padres.
¿Qué significa ser “padre”? El Papa Francisco, en una
reflexión sobre la paternidad dijo: “Cuando un hombre no tiene
este deseo, algo falta en este hombre, algo ha pasado. Todos
nosotros, para ser plenos, para ser maduros, tenemos que sentir
la alegría de la paternidad: incluso nosotros los célibes. La
paternidad es dar vida a los demás, dar vida, dar vida”.28 Es por
eso que la paternidad -vivir la vocación de paternidad, ya sea una
paternidad unida por el matrimonio físico o el espiritual en el
sacerdocio o la vida religiosa- es esencial para que un hombre
viva la plenitud de su existencia en la vida. Hablamos de los
Padres de la Iglesia, los Padres del Desierto; llamamos al Papa
Francisco el Santo Padre, y por buenas razones llamamos a
nuestros sacerdotes “Padre”.
¡Para vivir plenamente, todo hombre debe ser padre!
Hermanos míos, no podemos “ser como Dios”, y permanecer sin
este entendimiento, este movimiento del corazón, seguido por
una acción decisiva. Si no abrazas la vocación de esposo y padre
que Dios ha planeado para tí; estarás estancado en la impotencia
de la “semilla” que se rehúsa a morir, se rehúsa a dar vida. ¡No te
conformes con una vida a medias! Sé un padre. La pregunta para
un hombre no es “¿Estoy llamado a ser padre?”, sino más bien:
“¿Qué tipo de padre estoy llamado a ser?”
- 38 -
Abuelos, ustedes son muy importantes
Quiero dirigir unas palabras a ustedes quienes son abuelos.
El mundo les dice que su momento de influenciar ha terminado y
que es tiempo de jubilarse, o sea renunciar a su puesto de
paternidad. Muy pocas culturas han esperado tan poco y
mostrado oídos tan sordos a quienes han luchado y que ahora
tienen sabiduría que ofrecerles a sus hijos y nietos. No se lo
crean. Los abuelos importan mucho.
Tengo el privilegio de llevar el nombre de mis abuelos,
Thomas Tighe Olmsted y P. James Hughes. Además de mi papá,
cada uno de mis abuelos fue un padre para mí. Mi abuelo Jim
sacó fuerzas de su fe católica para enfrentar con dignidad y
esperanza la muerte temprana de su esposa, mi abuela, quien
falleció de cáncer. Sin caer en la desesperanza, o autocompasión,
él luchó con todas sus fuerzas para mantener a una familia de seis
unida, y para proveer por sus hijos. De ellos, la más joven era mi
mamá. Todo esto sucedió durante el difícil tiempo de lo que
después se conoció como La Gran Depresión. Las memorias que
más atesoro de mi abuelo Jim son su espíritu pacífico, su humor
irlandés y su devoción sincera hacia la Iglesia. Mi abuelo Tom
tuvo un mayor impacto en mi vida, a pesar de que nunca fue
bautizado. A su lado, aprendí a cuidar de los árboles de nogal, a
cuidar de las sandías y calabazas, de los caballos y el ganado, de
las gallinas y los cerdos. Dentro de todas las actividades
necesarias para sobrevivir en nuestra granja, aprendí de mi
abuelo Tom y de mi padre la importancia de ser buenos vecinos,
de decir la verdad sin importar el costo, y de tener un profundo
respeto por la madre naturaleza. Cuando fui ordenado sacerdote,
escogí una frase bíblica para las tarjetas de mi primera Misa, la
cual capturó todo lo que aprendí de mi abuelo. Es del profeta
- 39 -
Miqueas (6, 8), “qué exige de tí el Señor: nada más que practicar
la justicia, amar la fidelidad y caminar humildemente con tu Dios”.
Abuelos, ustedes son un don esencial y atesorado por sus
familias, y los aliento a continuar siendo fuertes, a compartir su
visión, y a pelear por ellos. Recuerden al abuelo terreno de Jesús,
San Joaquín, quien vivió una vida fiel a Dios. En sus años
avanzados Dios Padre bendijo a Joaquín y a su esposa, Santa
Ana, con el gran regalo de María, nuestra Madre Bendita. Que
cada abuelo recuerde que incluso cuando la rutina diaria parezca
insignificante, no conocemos los grandes planes que Dios tiene
para los últimos días de nuestras vidas.

Esperanza en la sombra de la paternidad perdida


Y ahora quisiera dirigirme a decirle unas palabras aquellos de
ustedes, mis hijos, quienes han sufrido en su propia vida la
ausencia de un padre. Hay muchas razones por las que los
hombres dejan su puesto, o incluso, al permanecer en Él, están
distantes; y una de ellas es la falta de una experiencia positiva de
paternidad en sus propias vidas. La Iglesia siempre está llamada
a revelar a Dios Padre. Esa herida en su corazón puede que aún
no haya cerrado. Ciertamente, la ausencia de un padre nunca es
el plan de Dios. Pero no se desanimen, y no pierdan las
esperanzas. Permítanle a Cristo que les muestre al Padre que
nunca abandona a Sus hijos, pero que incluso ofreció a Su propio
Hijo amado. Si aún no lo han hecho, Cristo los guiara para ver a
su padre como Él lo ve. Él no los dejará sin la gracia necesaria
para perdonar y sanar. Esto podría suceder en conjunto con las
gracias ofrecidas por sus padres espirituales, sus sacerdotes, en
el Sacramento de la Reconciliación. Al descubrir la paternidad de
- 40 -
Dios Padre, nuestro amoroso Padre Eterno, serán testigos del
único padre que nunca falla.29
Finalmente, quiero ofrecerles una palabra especial para esos
hombres que saben que han fallado en su paternidad, que en
cierto grado somos cada uno de nosotros. Esto puede suceder
por adicciones, abandono, conflictos maritales, desprendimiento
emocional y espiritual, fracaso al guiar a la familia en la fe, aborto,
abuso físico o emocional o un sinfín de maneras en las que
obscurecemos la imagen de Dios el Padre amoroso. Yo me
presento ante ustedes como un padre imperfecto que le pide a
Dios Padre que llene los espacios que dejamos vacíos en la
misión masculina más grande de todas. Es muy importante
identificar la táctica del enemigo de traer desesperación para que
abandonemos nuestra paternidad por completo por nuestros
pecados. ¡Hijos míos, nunca nos demos por vencidos! Oren y
sean renovados en el sacramento de la Reconciliación. Cristo nos
fortalece en la Confesión y en la Santa Eucaristía para dedicarnos
a reconstruir la paternidad de la manera que sea posible.

CONCLUSIÓN: ENVIADOS POR CRISTO


El mejor amigo de San Gregorio Nacianceno fue San Basilio.
Cuando eran hombres jóvenes, como en sus años veinte, su
búsqueda personal hacia un entendimiento más profundo de la fe
cristiana los llevó por caminos separados a Constantinopla.
Pronto desarrollarían un profundo respeto mutuo que Gregorio
describió de la siguiente manera: “Si esto no es mucho para
mí decir, fuimos la regla y modelo de cada uno por medio del
cual aprendimos la distinción de lo que está bien y lo que no”.30
Su amistad inspiró a cada uno a crecer en la virtud y la libertad,
a estar menos preocupados por sí mismos y más dispuestos a
- 41 -
poner su vida al servicio de otros. Espero que cada hombre al leer
esta exhortación experimente, si aún no lo ha hecho, la bendición
de los buenos amigos como estos. No puedo imaginar lo que
sería mi vida sin los buenos amigos que Dios me ha dado.
También espero, que tomen lo que es de ayuda en este
mensaje, lo lleven consigo ante el Señor en oración; y sigan
adelante confiados en su vocación masculina. Nuestra vida en
Cristo no es una vida de “qué hacer” y “qué no hacer”; es más
bien una aventura en la libertad verdadera. Abracen esa libertad
para poner sus vidas al servicio de Cristo, empezando en su
hogar e irradiándola hacia el mundo.

¿Dónde está la fe de nuestros padres hoy?


Al escribir esta exhortación, se hacen públicos una serie de
videos que documentan las prácticas bárbaras de la venta de
partes de bebés por parte de Planned Parenthood. Cómo esta
agencia infame recibe cada año alrededor de 500 millones de
dólares del gobierno de los [Link]. para continuar con su
masacre a los inocentes, ningún ciudadano americano, y
ciertamente ninguno de nosotros hombres, puede permanecer
callado frente a esta deformación de nuestros tiempos. Tenemos
que dejar de permanecer al margen, levantarnos, e ir al frente de
la defensa de la vida. Necesitamos fe como la de nuestros padres
quienes defendieron a los hijos de las generaciones pasadas, y
quienes dieron su propia vida antes de abandonar su fe en Cristo.
Mis hijos y hermanos, hombres de la Diócesis de Phoenix,
¡Necesitamos mantenernos firmes en la brecha!
Los mártires católicos de Inglaterra inspiraron a Frederick W.
Faber a escribir el himno “La Fe de Nuestros Padres” en 1849.
- 42 -
Así como Faber rindió tributo a los hombres que se reusaron a
negar a Cristo “A pesar de calabozos, fuego y espada”, él también
hizo un llamado a las armas a los hombres de las siguientes
generaciones. Acompáñenme en oración para que también
nosotros los hombres del siglo XXI hagamos nuestras las
palabras de este verso:
“Nuestros padres, encadenados en prisiones de oscuridad,
estaban todavía en el corazón y la conciencia libre
cuán dulce sería el destino de sus hijos si,
como ellos, podría morir por tí
¡La fe de nuestros padres, santa fe!
Vamos a ser fieles a tí hasta la muerte”.

Promulgada en la Fiesta de los Arcángeles, 29 de Septiembre de 2015


+ Thomas J. Olmsted
Obispo de Phoenix

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NOTAS FINALES

1 Centro para la Investigación Aplicada en el Apostolado.


[Link]
2 Papa San Juan Pablo II, La Iglesia en América, 3, 5
3 Entrevista, 19 de Septiembre de 2013
4 Claro que hay excepciones a esta regla. Sabemos de excepciones como
resultado de defectos genéticos o insuficiente desarrollo hormonal.
Por ejemplo, el Síndrome de Turner en las niñas y el Síndrome de
Insensibilidad al Andrógeno en los niños causan situaciones muy
dolorosas en las vidas de estos jóvenes hombres y mujeres, y las de sus
familias. Oro para que investigadores católicos, psicólogos y médicos
estén al frente del estudio de estos fenómenos proveyendo consejería
ética, cuidado y apoyo a estos individuos y sus familias.
5 Homilía, 14 de Junio de 2015
6 Vaticano II, Gaudium et Spes, 36
7 Audiencia General, 15 de Abril de 2015
8 Misa de Apertura, 22 de Octubre de 1978
9 Febrero 2015
10 Gaudium et spes, 22.
11 Laudato Si’, 204
12 Dr. Paul Vitz, charla del 21 de Febrero de 2015
13 Aislamiento social en América: Cambios en redes de discusión núcleo en
dos décadas. [Link]
14 Papa San Juan Pablo II, Catequesis sobre el amor humano, 100:6
15 San Josemaría Escrivá, Camino
16 Papa San Juan Pablo II, Catequesis sobre el amor humano, 14:5
17 Shakespeare, Enrique V, Acto IV, Escena 4
18 Gaudium et spes, 48
19 Catecismo de la Iglesia Católica, 1606
20 Catecismo de la Iglesia Católica, 2331
21 Catecismo de la Iglesia Católica, 2332
22 Catecismo de la Iglesia Católica, 2337
23 Catecismo de la Iglesia Católica, 2342
24 Papa San Juan Pablo II, Familiaris Consortio, 25

- 44 -
25 Papa Francisco, Discurso del 14 de Junio de 2015
26 Papa San Juan Pablo II, Cruzando el umbral de la esperanza,
Nueva York, NY, Knopf, 1994, 228
27 Familiaris Consortio, 25
28 Homilía del 26 de Junio de 2013
29 Adaptado de Evangelium Vitae, 99
30 Sobre San Basilio el Grande, Oratoria Funeraria
(Los Padres de la Iglesia, Vol. 22), 27

- 45 -
GUÍA DE ESTUDIO – FIRME EN LA BRECHA
Para estudiarse individualmente y en grupo

Vivimos en una época de crisis para la fe religiosa y la vida familiar


que los hombres deben enfrentar con un sentido de aceptación de la
virtud masculina. Para esbozar los desafíos que enfrentamos y diseñar
un plan de batalla, el Obispo Thomas J. Olmsted escribió el innovador
documento Firme en la Brecha. Dirigido originalmente a los hombres
en su Diócesis de Phoenix, aquí Caballeros de Colón lo pone a
disposición de todos los hombres y ofrece la siguiente guía de
reflexión sobre los importantes temas que plantea.

El Obispo Olmsted comienza su análisis con el perturbador hecho


de que en años recientes, 14 millones de católicos sólo en los [Link].
abandonaron la Iglesia. Lo anterior muestra claramente que existe una
inmensa brecha en el frente de batalla de la fe que está causando
perturbaciones en la Iglesia y en la sociedad en general.

Mientras que esta crisis afecta a toda la Iglesia, en el campo de batalla


de la fe faltan en particular los hombres. Consideren que los hombres
representan solo cerca del 40 por ciento de los asistentes a Misa en
la parroquia promedio. En cambio, muchos hombres buscan en vano
satisfacción conformándose con imágenes falsas del mundo de la
masculinidad.

En este documento, el Obispo Olmsted hace un llamado a los


hombres a algo mejor, algo más grande. Identifica a los enemigos de
la fe – tanto espirituales como temporales – y elabora un plan de
batalla para que los hombres luchen por su propia alma y por la
salvación de sus familias y sus seres amados. Aquí encontrará una
guía para adentrarse en la brecha moral y cultural. Unámonos a
nuestros hermanos católicos en la primera línea y asumamos otra vez
la batalla para difundir la alegría del Evangelio, sanar nuestras heridas
y las de los demás, así como transformar constantemente el mundo.
- 46 -
DIRECTRICES PARA EL ANÁLISIS
Esta guía para la reflexión examina las preguntas que plantea el
Obispo Olmstead. Con ocho semanas de reflexiones que abarcan
las ocho secciones del documento, esta guía puede ayudar a los
hombres a comprender el vacío que existe hoy en la fe, así como
su papel único para llenarlo.

Debe leerse una sección cada semana con la guía de las


indicaciones que presentan las secciones siguientes:

Comprender la Brecha
Preguntas para la reflexión individual o el grupo de análisis
después de leer la sección asignada para la semana.

Ladrillos para la Brecha


Citas del documento que brindan una guía sólida, o “ladrillos” para
reparar la brecha en la Iglesia.

Espada del Espíritu


Pasajes o versículos de las Escrituras que se relacionan con el
texto. Los pasajes pueden considerarse “la Espada del Espíritu”
(Efesios 6, 17) que enfrenta y conquista al mal.

Cuando reflexionen sobre estos pasajes, consideren usar la


práctica tradicional conocida como Lectio Divina (lectura divina).
Primero lean el verso en voz alta y con respeto. Después, lean el
verso otra vez; mientras se lee, comiencen a meditar sobre su
significado. A continuación, oren a Dios para que les revele qué
aspectos del pasaje se aplican a su propia vida. Finalmente,
contemplen estas palabras u oraciones y pidan a Dios que les
hable a través de ellas.

- 47 -
Llamado a la Batalla
Objetivos prácticos para que se transmita el mensaje del
documento. Quien emplee esta guía en un grupo debe analizar el
progreso de estos objetivos en cada reunión.

Oración
Meditaciones y peticiones de la tradición de la Iglesia o escritos
de los santos. Dichas oraciones, que pueden ofrecerse de manera
individual o en grupo, están previstas para ayudar a que los
hombres se familiaricen con los tesoros espirituales de la Iglesia.
A través de la oración, elevamos a Dios nuestra mente y corazón
y nos preparamos para la batalla espiritual.

- 48 -
USO DE ESTA GUÍA PARA LA DISCUSIÓN EN GRUPO
Ya sea que se reúnan con los hombres de su consejo de
Caballeros de Colón o con otro grupo de su parroquia, nombren a
una persona que organice y encabece cada una de las ocho
reuniones. El líder informa al grupo sobre la lectura semanal y
modera la reunión y las reflexiones.
Estructura de la reunión (de 60 a 90 minutos):
• Inicien con una oración sencilla, como el Padre Nuestro, el Ave
María o el Gloria.
• Muestren el video promocional disponible en el sitio web de la
Diócesis de Phoenix (Omita este paso después de la primera
semana).
• Hable sobre los progresos en relación con la metas espirituales
bajo la sección “Llamado a la batalla”, así como sobre las
dificultades con las que tropezaron (omitir este paso en la
primera semana).
• Analicen el texto usando las preguntas que propone
“Comprender la brecha”. Como parte de este análisis, el líder
debe proponer algunas de las citas clave de la sección
“Ladrillos para la brecha”; se pueden usar también para dar
motivación después del análisis. El líder también debe animar
a los miembros a escribir sus propias reflexiones sobre las citas
y compartirlas con los demás en el momento adecuado.
• Mediten sobre el pasaje de las Escrituras que se sugiere en
“Espada del Espíritu” pidiendo que alguien lo lea en voz alta
usando el formato de la Lectio Divina, o sencillamente, lean y
analicen el texto en grupo.
• Anuncie los objetivos espirituales prácticos de la semana
basándose en el estudio del texto de la sección “Llamado a la
Batalla”, e informe a los miembros que analizarán su progreso
hacia estos objetivos la semana siguiente.
• Concluyan con la oración que se sugiere para la semana y
aliente a que reciten esta oración cada día entre las reuniones.
- 49 -
SEMANA 1
Llamado a la Batalla; objetivo de esta exhortación

Comprender la brecha
1. El documento comienza con una cita del profeta bíblico
Ezequiel que es la inspiración del título “Firme en la brecha”.
En este pasaje, Dios advierte que la gente perecerá por sus
pecados a menos que un hombre esté dispuesto a
mantenerse “firme sobre la brecha” para evitar la destrucción.
¿Qué evidencia presenta el Obispo Olmstead de que se lleva
a cabo una lucha en contra de los católicos y de la Iglesia?
¿Quién es el principal enemigo? ¿Cómo debe lucharse esta
batalla?
2. Según el documento, una razón clave por la que “la Iglesia
está vacilando” es que los hombres católicos no se mantienen
firmes en la brecha.
¿Ve esta “vacilación” en su propia parroquia, o la experimenta
en la Iglesia? ¿Qué remedio se propone para apoyar a la
Iglesia? ¿Qué sugerencias haría usted?
3. El Obispo Olmstead usa términos que ya no oímos con
frecuencia actualmente, como “cada vez más hundidos en el
pecado” y “las llamas del infierno”.
¿Cree que estas palabras son aún útiles hoy para instruir a la
gente en la fe? ¿La Iglesia vacila porque no se han usado
palabras fuertes para describir el pecado y el infierno?
4. El documento se escribió para “impulsar, retar y llamar a los
hombres a su misión”.
¿Conoce a hombres católicos que necesiten un impulso? ¿Qué
tipos de retos buscan? ¿Los hombres católicos de hoy tienen
un sentido de misión en la fe, o se han retirado a una religión
privada, o quizá han abandonado la religión por completo?
- 50 -
Ladrillos para la brecha
“Porque Dios constantemente supera el mal con el bien; la alegría
del Evangelio es más fuerte que la tristeza traída por el pecado.
Una cultura del descarte no puede resistir la luz y vida nueva que
constantemente irradia de Cristo. ¡Por eso, los llamo a que abran
sus mentes y corazones a Él, el Salvador que los fortalece para
permanecer firmes en la brecha!” (2).
“Un verdadero hombre católico basa toda su vida en esta
proposición que todo se hace nuevo en Jesucristo” (5).
“La Iglesia es, y siempre ha sido, una escuela que nos prepara
para el Combate Espiritual. Los cristianos estamos llamados a
“pelear el buen combate de la fe” (1 Timoteo 6), a revestirnos “con
la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del
demonio” (Efesios 6, 11)” (6).
“La complementariedad de la masculinidad y feminidad es la
clave de la manera en que los humanos son imagen de Dios. Sin
saber o entender esto, no podemos conocernos a nosotros
mismos y nuestra misión como hombres” (7).

Espada del Espíritu


Ezequiel 22, 30 — “Yo busqué entre ellos un hombre que levantara
un cerco y se mantuviera firme sobre la brecha delante mí…”.

Llamado a la batalla
• Comprométanse a leer Firme en la Brecha y a emprender la
aventura de llevar a Cristo al mundo.
• Busquen hombres de fe para formar una “Hermandad” en su
consejo o parroquia dispuestos a dar un paso adelante y
mantenerse firmes en la brecha dentro de la Iglesia.
- 51 -
• Hagan un plan para leer una sección de la Biblia cada día. Los
que se inician en esta práctica pueden comenzar con unos
versículos de las Escrituras cada día o reflexionando sobre las
lecturas para la Misa del día.

Una oración de entrega al Espíritu Santo


Por el Cardenal Désiré Joseph Mercier

Espíritu Santo, amado de mi alma, yo te adoro.


Ilumíname, guíame, fortaléceme, consuélame.
Dime lo que debo hacer. Dame tus órdenes.
Prometo someterme a todo lo que desees de mí
y aceptar todo lo que permitas que me suceda.
Tan sólo indícame tu voluntad. Amén.

- 52 -
SEMANA 2
Contextos

Comprender la brecha
1. La nueva evangelización nos reta a compartir la Buena Nueva
de Jesucristo con “culturas competidoras” en nuestras ciudades
y barrios por medio de un testimonio diario de fe en Cristo.
¿En qué difiere este “Nuevo Movimiento Apostólico” de las
evangelizaciones anteriores? ¿Cómo podría ser la nueva
evangelización un reto mayor que las precedentes? ¿En qué
propuesta debe el hombre católico basar toda su vida?
2. El Papa Francisco describió la Iglesia de hoy como un “hospital
de campaña después de la batalla”.
¿Qué heridas de batalla físicas y espirituales menciona
específicamente este texto? ¿Se le ocurren otras? ¿A dónde
quiere llegar el Obispo Olsmtead cuando dice que debemos
“vivir vidas en las que los pecados no provoquen heridas
purulentas”?
3. También llama a la Iglesia una “Escuela de combate Espiritual”.
¿Cuáles son las dos formas en las que la Iglesia nos prepara
para “el buen combate de la fe”? ¿Puede pensar en otras
formas en las que la Iglesia nos prepara para la batalla
espiritual?
4. El Obispo Olmstead explica que la persona humana refleja a
Dios por medio de la “complementariedad de la masculinidad
y la feminidad”.
¿Por qué es tan importante esta complementariedad para
comprender lo que significa ser un hombre católico? ¿Cuáles
son los factores biológicos que menciona el texto para ilustrar
la belleza de la diferencia sexual y la complementariedad del
hombre y la mujer? ¿Cómo podría la diferencia sexual
constituir un reto para la forma en que se relacionan los
hombres y las mujeres? ¿Cuál es la raíz del conflicto entre los
sexos?
- 53 -
5. El Obispo Olmstead observa que la “ideología de género” ha
“infectado la sociedad en todo el mundo” y causado
numerosos problemas.
¿Qué es la ideología de género? Según el Papa Francisco,
¿Cómo es que contribuye más a la competencia que a la
armonía entre sexos? ¿Cómo debemos responder a quienes
sienten confusión sobre su sexualidad?

Ladrillos para la brecha


“No hay solución a nuestro declive cultural fuera del Evangelio de
Jesús” (5).
“La Iglesia... fuente constante de la verdad para sanar al hombre
y prepararlo para pelear otra batalla por Cristo” (5).
“Nuestros tiempos requieren la renovación del ingenio de la Iglesia,
dado por el Espíritu Santo, para sanar física y espiritualmente.
Como dice el Papa Francisco, los heridos están alrededor de
nosotros, ‘¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el
colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas’” (6).
“Pero esta lucha de los sexos no es culpa de la creación de Dios;
es el resultado del pecado” (8).
“La diferencia entre hombre y mujer no es por oposición, por
subordinación, pero sí para comunión y procreación, siempre a
imagen y semejanza de Dios” (8).

Espada del Espíritu


Romanos 12, 1-2 — Por lo tanto, hermanos, yo los exhorto por la
misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una
víctima viva, santa y agradable a Dios: éste es el culto espiritual
que deben ofrecer. No tomen como modelo a este mundo. Por el
contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad,
a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que
es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.
- 54 -
Llamado a la batalla
• Aparte un tiempo adicional para la oración o para leer las
Escrituras esta semana y pida a Jesús y al Espíritu Santo que
formen su mente a la luz del Evangelio. Identifique varias áreas
de su vida que estén “viejas y cansadas, llenas de pecado y
rotas” que pueda renovar Jesucristo.
• Tomando en cuenta su situación y vocación en la vida, piense
en al menos tres formas en las que puede adoptar “más
profundamente la belleza y riqueza de la diferencia sexual”
siguiendo la admonición del Papa Francisco de que los hombres
y mujeres “deben hablar más unos con otros, conocerse mejor
y amarse unos a otros”.

Oración de San Juan Pablo II al Espíritu Santo


San Juan Pablo II guardaba esta oración en una nota escrita a
mano y rezaba cada día por los dones del Espíritu Santo, ofreciendo
un Ave María y un Padrenuestro por cada uno de los siete dones.

Espíritu Santo, te pido el don de la Sabiduría


para conocerte mejor a Ti y Tus divinas perfecciones,
el don de la Comprensión para discernir claramente
el espíritu de los misterios de la santa fe,
el don del Consejo para que pueda vivir
según los principios de esta fe,
el don del Conocimiento para que pueda buscar consejo en Ti
y que siempre lo encuentre en Ti,
el don de la Fortaleza para que ningún temor
ni preocupación mundana me separe nunca de Ti,
el don de la Piedad para servir siempre
a Tu Majestad con amor filial,
el don del Temor de Dios para que tema al pecado,
que te ofende a Ti, Dios mío. Amén.

- 55 -
SEMANA 3
Ecce Homo — Miren al Hombre; los Santos,
Nuestros Héroes en la Fe

Comprender la brecha
1. Existen muchas imágenes falsas de la masculinidad que
sentimos la tentación de adoptar como base de nuestra
identidad masculina.
¿Cuáles son las masculinidades falsas que menciona el
documento y que el mundo secular muestra como “viriles”?
¿Ha permitido usted que estas imágenes distorsionadas
influyan en sus pensamientos, palabras y acciones?
2. El Obispo Olmstead habla de la necesidad de alcanzar “una
aceptación y comprensión maduras y de lo que significa ser
hombre” y propone a Jesucristo como la plenitud de la
masculinidad sobre el cual podemos construir nuestra
identidad.
¿Qué deben estar preparados a hacer los hombres católicos
para aceptar la plenitud de su masculinidad a imagen de
Cristo? ¿Dónde debemos buscar para encontrar a Jesús y ser
transformados por Él? ¿Cómo puede transformar nuestro
encuentro con Jesús la forma en que vivimos nuestra
masculinidad?
3. La Iglesia presenta a los santos como ejemplos de la forma de
buscar la virtud y la santidad.
¿Qué santos pueden ayudarnos a vivir nuestra masculinidad
a imagen de Cristo? ¿Qué práctica devota relacionada con
los santos propone el Obispo Olmsted para ayudar a los
hombres católicos a arrancar de raíz el pecado y ayudar a
fortalecer la virtud?

- 56 -
4. El Obispo Olmstead nos recuerda que estamos llamados a la
santidad, a mostrar a Cristo al mundo en esta época de
“osadía creciente del mal”. Plantea esta pregunta importante:
“¿Cómo lo inspira el Señor en este momento para dejar de
lado las preocupaciones por su propia comodidad, para servir
a sus semejantes, para permanecer firme en la brecha’”
¿Cuál es su respuesta?

Ladrillos para la brecha


“En ningún otro sitio podemos encontrar la plenitud de la
masculinidad como en el Hijo de Dios. Sólo en Jesucristo podemos
encontrar la muestra más elevada de virtud y fortaleza masculinas
que necesitamos en nuestra vida personal y en la propia
sociedad” (10).
“De la misma manera en que un jugador de béisbol es inspirado
por el Salón de la Fama del Béisbol, los hombres católicos
miramos a quienes caminaron antes que nosotros como
inspiración y aliento para pelear la buena batalla” (12).
“Hombres, ¡nunca debemos pensar que la santidad y el valor son
cosas del pasado” (13).
“Nuestra preocupación no es si es que el Señor nos dará las
fuerzas necesarias, pero sí cómo es que lo hace ahora” (14).

Espada del Espíritu


Gálatas 2, 19-21 — Pero en virtud de la Ley, he muerto a la Ley, a
fin de vivir para Dios. Yo estoy crucificado con Cristo, y ya no vivo
yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne,
la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por
mí. Yo no anulo la gracia de Dios: si la justicia viene de la Ley,
Cristo ha muerto inútilmente.

- 57 -
Llamado a la batalla
• Identifique el pecado medular en su vida, y la virtud medular
con la que debe remplazarlo. Escriba dos formas en las que
puede poner en práctica esta virtud en su propia vida y realice
esas acciones en la semana siguiente.
• Considere la lista de santos del Obispo Olmstead, junto con
las virtudes particulares que ejemplificaron y los vicios que
superaron. Considere la virtud específica que usted necesita;
elija un santo patron que haya ejemplificado dicha virtud.

Ofrenda matutina

Jesús, por medio del Inmaculado Corazón de María


te ofrezco mis oraciones, mis esfuerzos, alegrías y sufrimientos
de este día por todas las intenciones de su Sagrado Corazón,
en unión con el santo sacrificio de la Misa
en todo el mundo, en reparación por mis pecados,
por las intenciones de todos nuestros asociados, y en particular
por las intenciones de nuestro Santo Padre para este mes.

- 58 -
SEMANA 4
La identidad del hombre católico;
Hijos amados y libres; Llamados a una batalla interior;
Las prácticas de un hombre católico comprometido

Comprender la brecha
1. El Obispo Olmstead cita esta afirmación del Concilio Vaticano
Segundo: “Jesucristo revela al hombre a sí mismo y deja claro
este llamado supremo.”
¿En qué sacramento recibimos primero nuestra identidad en
Cristo? ¿Cómo podríamos sentirnos tentados a buscar en otra
parte nuestra identidad? ¿Por qué lleva el diablo “un feroz
combate contra la masculinidad y la paternidad en nuestra
época”?
2. El pecado ataca nuestra dignidad y nos hace sentir
despreciables. En cambio, cuando vivimos una vida de gracia
nos sentimos más seguros de nuestra dignidad como hombres
creados a imagen de un Dios bueno y amoroso.
¿Qué es la conversión y el pecado según el texto? ¿Cómo se
relaciona cada uno de ellos con nuestra identidad y nuestra
relación con Dios? ¿Cómo experimenta la realidad del pecado
y la gracia en su propia vida?
3. El Obispo Olmstead recuerda las tentaciones de Jesús en el
desierto para ilustrar que el combate espiritual comienza con
una lucha interna con el mal.
¿Cuáles son las tres tentaciones principales contra las que
debe luchar continuamente el hombre? Entre esas tres
tentaciones, ¿contra cuál lucha usted especialmente y cómo?
El ejemplo de Cristo muestra que hay tres formas de
sobreponerse a estas tentaciones: autocontrol, una vida
sencilla y la humildad con raíces en la oración. ¿Hay forma de
- 59 -
que ponga en práctica estas virtudes con más frecuencia en
su propia vida?
4. El Obispo Olmsted escribe que a menudo los hombres buscan
definirse a sí mismos a través de medios artificiales cuando en
realidad, “nuestra identidad se alcanza en la identidad del
eterno Hijo de Dios”.
¿Qué dicen nuestras acciones a los demás acerca de quiénes
somos? ¿Cuáles son las diferencias entre colocar la propia
identidad en Cristo contra colocarla en el éxito social,
académico y profesional?
5. Se citan las siguientes palabras del Beato Pier Giorgio Frassati:
“vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin una lucha
constante por la verdad, no es vivir, sino existir.”
El Obispo Olmstead pregunta explícitamente: “¿Usted y yo
estamos existiendo tan sólo? ¿O estamos viviendo nuestra fe
Cristiana como hombres plenamente vivos?” ¿Cuál es su
respuesta?
6. Hay una diferencia entre llamarse católico y ser realmente un
católico comprometido.
¿Cuál es la diferencia entre estas dos situaciones? ¿En qué
forma se relacionan las siete prácticas descritas en este texto
con esta diferencia? ¿Cómo puede crecer en relación con
ellas?

Ladrillos para la brecha


“Ésta es nuestra identidad, ser Hijos de Dios Padre” (15).
“El ser humano es una criatura, y por lo tanto en relación a Dios
un receptor de amor y coraje antes de que él o ella pueda
transmitírselo a otros. Nemo potest dare quod non habet es el
- 60 -
famoso término en latín creado por la Iglesia sobre esta verdad
fundamental; no puedes dar lo que no tienes” (17).
“Podemos estar tentados a decir: ‘Cuando deje esta triple batalla
atrás, entonces viviré una vida en santidad’. Pero esa es una
mentira. Es precisamente en el transcurso de esta pelea que
vivimos como hombres católicos” (18).
“Cada hombre católico debe empezar su día con oración. Se ha
dicho “hasta darse cuenta de que la oración es lo más importante
en su vida, nunca tendrán tiempo para orar”. ¡Sin oración, un
hombre es como un soldado sin comida, agua, o munición” (20).
“La Misa es un refugio en el Combate Espiritual, en el que los
hombres católicos se encuentran con su Rey, escuchan sus
mandatos y son fortalecidos con el Pan de Vida” (20).

Espada del Espíritu


Efesios 6, 12 — “Porque nuestra lucha no es contra enemigos de
carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra
los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del
mal que habitan en el espacio.”

Llamado a la batalla
• El Obispo Olmstead señala que Cristo enseña a sus discípulos
a ayunar y no indica que esta enseñanza sea condicional.
Cristo dice “cuando ayunan” no “si ayunan”. Intente ayunar una
vez esta semana comiendo sólo pan y agua durante un día, o
haciendo dos comidas pequeñas y una mediana. Si no desea
perderse una comida familiar o llamar la atención sobre su
ayuno, intente ayunar desde el final de la cena de un día hasta
el inicio de la cena del día siguiente. Finalmente, ofrezca su
sacrificio de ayuno por una intención, como por su esposa
- 61 -
(o futura esposa) o por todas las mujeres que han pecado en
contra de los hombres.
• Inicie las siete prácticas de un hombre católico comprometido
que describe el texto. Cree una lista de verificación y táchelas
a diario conforme las vaya realizando. Coloque la lista en un
lugar visible para que se lo recuerde cada día hasta que se
hayan convertido en un hábito.

Oración a San Miguel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha; sé nuestro


amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Que Dios manifieste sobre él Su poder, es nuestra
humilde súplica. Y Tú, Príncipe de la milicia celestial,
con la fuerza que Dios te ha conferido,
arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos
que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

- 62 -
SEMANA 5
¿Cómo ama un hombre católico?
Un amigo en Cristo – Hermanos en Cristo

Comprender la brecha
1. Los hombres pueden estar inseguros sobre el amor en su vida,
ya que la palabra “amor” se asocia a menudo con emociones
pasajeras y sentimentalismo. Pero el Obispo Olmstead nos
reta a considerar el verdadero “amor masculino”.
¿Cuál es la imagen cinematrográfica popular de hombría que
debemos rechazar? ¿Por qué es irónico el nombre del
personaje? ¿Qué imagen distorsionada de la masculinidad
ofrece el “machismo”?
2. Jesús colocó al amor en el centro de su ministerio, ordenando
a sus seguidores que se amen los unos a los otros como Él
los amó.
¿Qué está en el corazón del verdadero amor? ¿Qué batalla
debe pelear un hombre para amar de esta forma?
3. Como hombres católicos, somos llamados a ser ejemplos de
liderazgo caritativo en nuestras comunidades.
¿Qué significa amar a los demás a través del liderazgo?
¿Cómo puedo llevar a aquellos en mi vida – esposa, amigos,
familia, compañeros, novia – más cerca de Cristo?
4. El Obispo Olmstead dice que “el verdadero amor masculino
siempre construye lazos”.
¿En qué forma se relaciona esta afirmación con la raíz latina
de “religión”? ¿“Construir lazos” implica hacerse vulnerable
en la amistad? En ese caso, ¿por qué habría de sentirse
incómodo con esta tarea un “hombre rudo”?

- 63 -
5. El documento cita investigaciones que indican que los
hombres de hoy viven “vidas sin amistades”. Sin embargo, el
Obispo Olmstead exhorta a los hombres a formar amistades
cercanas basadas en la fe.
¿Por qué es importante que los hombres se asocien con una
“hermandad”? “El hierro se afila con el hierro, y el hombre en
el trato con el prójimo.” ¿Esta cita de Proverbios ilustra el tema
de la construcción de lazos? ¿Cuáles son las características
de un verdadero amigo? ¿Sus amistades se basan en Cristo
o en algo más?

Ladrillos para la brecha


“Los hombres que tienen lazos de hermandad con otros hombres
católicos oran más, van a Misa y a la Confesión más frecuentemente,
leen las Escrituras más; y están más activos en la Fe” (22).
“Cristo dejó claro que en el centro de su misión está el amor.
‘Ámense los unos a los otros, como yo los he amado’ (Juan 15, 12)
dice con pasión, pero sin señas de sentimentalismo” (23).
“¿Quién es más hombre, aquel que corre o aquel que enfrenta sus
responsabilidades y los retos de las relaciones, la familia y la
intimidad?” (23).
“Por el significado de la palabra Bond en inglés: lazo o atadura,
el nombbre de James Bond es una gran ironía. Se trata de un
hombre sin ningún lazo sentimental. ¡Pero el auténtico amor
masculino siempre creará lazos! En la cruz y en la Eucaristía, Jesús
entrega su propia sangre para atarnos a Él por amor” (23).
“En Cristo vemos que el sacrificio está en el corazón del amor.
Sólo el hombre que ha peleado la batalla interior de autocontrol
contra lo estéril, el hombre que entrega su vida por otros, puede
evitar el estancamiento y la absorción en uno mismo. ¡Nunca lo
duden, este sacrificio vale la pena!” (24).
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“Una renovada masculinidad no será posible sin que los hombres
primero se unan como hermanos y verdaderos amigos” (26).

La Espada del Espíritu


1 Juan 3, 14-18 — “Nosotros sabemos que hemos pasado de la
muerte a la Vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que
no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un
homicida, y ustedes saben que ningún homicida posee la Vida
eterna. En esto hemos conocido el amor: en que él entregó su vida
por nosotros. Por eso, también nosotros debemos dar la vida por
nuestros hermanos. Si alguien vive en la abundancia, y viendo a
su hermano en la necesidad, le cierra su corazón, ¿Cómo
permanecerá en él el amor de Dios? Hijitos míos, no amemos con
la lengua y de palabra, sino con obras y de verdad.”

Llamado a la batalla
• Recuerde las siete prácticas básicas de un hombre católico
comprometido. Considere en especial su compromiso con la
construcción de una fraternidad con otros hombres católicos.
Acuda a un hermano en Cristo para analizar sus nuevos
compromisos y pídale que rece para que usted permanezca fiel
a ellos. Pídale que lo haga responsable por cada uno de sus
nuevos compromisos planeando una conversación mensual
con él.
• Identifique dos formas en las que puede construir lazos sanos
en su vida por medio de un auténtico amor masculino hacia su
esposa, sus hijos, la familia extensa y sus hermanos en Cristo.
Por medio de un examen de conciencia, pregunte al Espíritu
Santo cómo puede centrar su amor en “desear el bien del
prójimo” y cómo puede aprender a amar por medio del
sacrificio.
- 65 -
Veni, Sancte Spiritus
Adaptado de la Secuencia de Pentecostés

Ven, Espíritu Santo,


y envía desde el cielo un rayo de tu luz.
O Luz santísima,
llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles.
Sin tu ayuda, nada hay en el hombre,
nada que sea inocente.

Lava lo que está manchado,


riega lo que es árido, cura lo que está enfermo.
Concede a tus fieles que en ti confían,
tus siete sagrados dones.
Dales el mérito de la virtud,
dales el puerto de la salvación dales el eterno gozo. Amén.

- 66 -
SEMANA 6
El hombre como esposo — el propósito del amor erótico masculino

Comprender la brecha
1. El Obispo Olmstead dice “Todo hombre está hecho para vivir
como esposo y padre de alguna forma”.
¿Cómo es esto posible para un sacerdote, un religioso o un
hombre soltero? ¿Qué significa “entregarse sincera y
totalmente al matrimonio”? ¿Cómo conduce esta entrega a la
madurez masculina?
2. San Pablo habló sobre la unión en una sola carne en el
matrimonio en relación con el misterio de Cristo y la Iglesia (cf.
Efesios 5, 21-33).
¿Cómo puede este concepto afectar la forma en que los
hombres se preparan para vivir una vocación al matrimonio?
¿En qué formas prepara y faculta el sacramento mismo a los
esposos para que cumplan con los compromisos del
matrimonio?
3. El Obispo Olmstead argumenta que la Revolución Sexual
prometió “amor libre”, pero que no brindó a la sociedad ni
libertad ni amor, sino que distorsionó el sentido de ambos.
¿En qué forma es la verdadera libertad más que una mera
licencia, y el verdadero amor más que sólo pasiones? ¿Cómo
puede un compromiso de por vida—por medio del
matrimonio, la vida consagrada o la ordenación sacerdotal—
ser una expresión auténtica de libertad y amor?
4. En relación con el don de amor y vida encarnados en la
sexualidad humana, los hombres deben batallar para
desarrollar la virtud de la castidad, que se llama “rechazo de
la esclavitud de las pasiones”.

- 67 -
¿Cuál es la diferencia entre practicar la continencia y poseer
la virtud de la castidad? ¿Cómo puede alguien ser célibe y no
casto, o casto y no célibe? ¿En qué forma distorsionan la
pornografía y ciertas formas de la cultura popular el don de
la sexualidad otorgado por Dios?
5. Los hombres a menudo necesitan el apoyo de sus amigos y
sus seres queridos, así como recurrir con frecuencia a la
confesión, para vencer los pecados en contra de la castidad.
¿Cuáles son los factores más comunes que, según el Obispo
Olmstead, llevan a la tentación de la falta de castidad?
Además de recibir con regularidad la gracia de Dios en
confesión, ¿cuáles son algunas de las formas prácticas en las
que los hombres pueden evitar o rechazar las tentaciones?

Ladrillos para la brecha


“La juventud no fue hecha para el placer, sino para el heroísmo”
(28).
“El matrimonio en Cristo no es solamente una actividad humana.
Es más alto; es un “gran misterio”. El deseo humano de amor es,
en cierta forma, un deseo de amor infinito y eterno. En el
sacramento del matrimonio el amor humano es atrapado en el
amor infinito y eterno de Dios” (29).
“En vez de liberación de los lazos tradicionales de la familia, dejó
a los niños sin la estabilidad del amor de una madre y un padre.
En vez de aceptar la verdad del diseño de Dios para el amor
humano entre hombre y mujer, la Revolución Sexual se ha
rebelado de manera arrogante contra la naturaleza humana, la
cual jamás estará en línea con nuestra confusión y falta de
autodominio” (31).
“El Sacramento de la Confesión es el lugar de apoyo y gracia
superabundante” (34).
- 68 -
Espada del Espíritu
Mateo 5, 27-28 — “Ustedes han oído que se dijo: ‘No cometerás
adulterio’. Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola,
ya cometió adulterio con ella en su corazón.”
Efesios 5, 31-32 — “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su
madre para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne. Este
es un gran misterio: y yo digo que se refiere a Cristo y a la Iglesia.”

Llamado a la batalla
• Considere los factores que, en su propia vida, pueden contribuir
a que ceda a la tentación de la lujuria, y también la forma en que
puede evitar esta tentación en el futuro.
• “Dios asigna la dignidad de toda mujer a todo hombre”. Piense
en lo que puede hacer concretamente para honrar la dignidad
de su esposa, sus hijas o las demás mujeres de su vida.
• Siga las instrucciones del Obispo Olmstead e imagínese a sí
mismo ante el trono de Dios en el día del juicio y la forma como
se verán los pecados contra la dignidad a la luz de esto.

Oración por la pureza


Jesús, amante de la castidad: María, madre purísima; y José,
casto guardián de la Virgen; a Ustedes acudo en esta hora
rogándoles que intercedan por mí ante Dios.
Sinceramente deseo ser puro de corazón, palabra y acto
imitando su propia pureza santa.
Obtengan para mí, así, un profundo sentido de modestia
que se refleje en mi conducta externa.
Protejan mis ojos, las ventanas de mi alma,
de todo lo que pueda opacar el lustre de un corazón
que solo debe reflejar la pureza semejante a la de Cristo.
Corazón de Jesús, fuente de toda pureza, ten piedad de nosotros.
- 69 -
SEMANA 7
La paternidad es esencial
Comprender la brecha
1. El Obispo Olmstead dice que, en generaciones pasadas, no
era necesario reflexionar ni definir tanto la paternidad, porque
su significado y su objetivo eran obvios.
¿Por qué esto ya no es cierto hoy en día? ¿Cuáles son algunas
de las fuerzas que hoy buscan disminuir o redefinir la
paternidad? ¿Cómo pone de relieve la paternidad inherente
a todos los hombres la definición del Papa Francisco de la
paternidad como “dar vida a otros”?
2. El porcentaje de niños de madres solteras ha aumentado en
forma astronómica en años recientes, hasta alcanzar el 41 por
ciento de todos los nacimientos. El resultado es que muchos
niños crecen sin la presencia regular de su padre.
¿Cómo afecta la ausencia del padre a los niños y a la
sociedad en general? Si sigue esta tendencia durante
generaciones, ¿cuál será el resultado?
3. Esta sección se intitula “La paternidad es esencial”. Sin
importar las vocaciones, todos los hombres tendrán la
oportunidad de ser modelos para los demás.
¿Cómo se está preparando para ser padre? ¿Qué virtudes
paternales está tratando de desarrollar?
4. El documento dedica una sección a los abuelos, exhortándolos
a seguir en contacto con sus hijos y nietos.
¿Cómo pueden los abuelos desempeñar un papel clave en
las familias, en especial cuando los padres están ausentes?
¿Qué pueden aprender los niños sobre la dignidad de la vida
si tienen un contacto frecuente con sus abuelos?

- 70 -
5. En medio de estas tristes estadísticas, el Obispo Olmstead
ofrece esperanza para los padres, aunque no hayan cumplido
con sus obligaciones.
¿Cómo pueden la Iglesia y sus sacramentos desempeñar un
papel clave en la renovación de la paternidad? ¿En qué forma
puede Dios Padre ayudar a los hombres a recuperar la
paternidad perdida y proporcionar a sus hijos una imagen
positiva del padre?
6. Este documento afirma que hay un “ataque contra la
paternidad” concertado en nuestra sociedad.
¿Cómo experimenta usted este ataque en su propia vida?
¿En qué forma puede repelerlo y defender la paternidad?

Ladrillos para la brecha


“Esta es la clave para interpretar la realidad… por lo tanto, el
pecado original intenta abolir la paternidad” (36).
“Hombres, su presencia y misión en la familia es irremplazable;
despierten y con amor retomen su lugar, dado por Dios, como
protectores, proveedores, y líderes espirituales de su hogar” (37).
“Todos nosotros, para ser plenos, para ser maduros, tenemos que
sentir la alegría de la paternidad: incluso nosotros los célibes. La
paternidad es dar vida a los demás, dar vida, dar vida” (38).
“La pregunta para un hombre no es ‘¿Estoy llamado a ser padre?’,
sino más bien: ‘¿Qué tipo de padre estoy llamado a ser?’” (38).
“Abuelos, ustedes son un don esencial y atesorado por sus
familias, y los aliento a continuar siendo fuertes, a compartir su
visión, y a pelear por ellos” (40).
“Al descubrir la paternidad de Dios Padre, nuestro amoroso Padre
Eterno, serán testigos del único padre que nunca falla” (40).

- 71 -
Espada del Espíritu
Efesios 3, 14-15 — Por eso doblo mis rodillas delante del Padre, de
quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra.

Llamado a la batalla
• El documento afirma que la paternidad de cada hombre debe
reflejar la paternidad de Dios. ¿En qué áreas de la paternidad
se distingue usted? ¿En cuáles áreas debe mejorar? Que estas
dos preguntas formen parte de su examen de conciencia diario,
y encuentre formas de desarrollar las virtudes de un buen
padre.
• Con base en el argumento de que cada hombre está llamado a
ejercer la paternidad en alguna forma dando vida a otros,
considere la forma en que usted está llamado a ser padre. Si
aún no se ha comprometido al matrimonio, la vida religiosa, o
el apostolado laico, rece a Dios para que lo guíe y haga de este
compromiso un importante centro de su vida.
• Un padre está llamado a ser protector, proveedor y líder
espiritual de su familia, la iglesia doméstica. Planee junto con
su esposa las formas de cumplir con estos papeles en su casa.
¿Cuáles son los abusos de estos papeles que debe evitar?
Analice con su esposa cómo puede ella ayudarlo a convertirse
en el padre que Dios lo llama a ser.

- 72 -
Oración a San José
San Juan XXIII

San José, guardián de Jesús y casto esposo de María,


Tú empleaste toda tu vida en
el perfecto cumplimiento de tu deber.
Tú mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret
con el trabajo de tus manos.
Protege bondadosamente a los que se
vuelven confiadamente a ti.
Tú conoces sus aspiraciones y sus esperanzas.
Ellos se dirigen a ti porque saben
que tú los comprendes y proteges.
Tú también supiste de pruebas, cansancio y trabajo.
Pero, aun dentro de las preocupaciones materiales de la vida,
tu alma estaba llena de profunda paz y cantó llena de
verdadera alegría debido al íntimo trato que gozaste
con el Hijo de Dios que te fue confiado a ti,
y con María, su tierna Madre.
Asegura a quienes proteges que no se esfuerzan solos.
Enséñalos a encontrar a Jesús cerca de ellos y a cuidarlo
tan fielmente como tú lo has hecho.

- 73 -
SEMANA 8
Conclusión: Enviados por Cristo

Comprender la brecha
1. En resumen, el Obispo Olmstead expresa la esperanza de que
los lectores reflexionarán sobre su mensaje y avanzarán
confiados en su vocación como hombres.
¿Qué planea hacer para “dejar su pasividad” y vivir una
libertad auténtica como hombre católico? ¿Algunas áreas de
su vida requieren cambios? ¿Qué compromisos tiene que
hacer, qué malos hábitos o pecados debe superar?
2. La fe católica no es una serie de reglas; es una aventura hacia
la buena vida que se encuentra en Dios.
¿Dónde encuentran los hombres el aliento para emprender
esta aventura? ¿Cuál es la diferencia entre la fe que está viva
y la fe basada en obligaciones religiosas? ¿Leer este
documento y reflexionar sobre él ha cambiado de alguna
forma su perspectiva sobre la fe?
3. En este documento, el Obispo Olmstead ha sugerido siete
prácticas concretas para ayudar a alguien a vivir como hombre
católico.
¿Ha aceptado el reto? ¿Qué prácticas le han resultado más
útiles y cuáles piensa continuar?
4. Usted ha pasado cierto tiempo cada semana reflexionando sobre
diferentes pasajes de la Biblia por medio de la Lectio Divina.
¿Cuál de esas citas de la Biblia ha tenido mayor impacto en su
vida? ¿Qué cree que Dios le dice por medio de ese pasaje?
¿Cómo puede poner este mensaje en acción en su propia vida?

Ladrillos para la brecha


“Tomen lo que es de ayuda en este mensaje, lo lleven consigo ante
el Señor en oración; y sigan adelante confiados en su vocación
masculina” (42).
- 74 -
“Nuestra vida en Cristo no es una vida de ‘que hacer’ y ‘qué no
hacer’; es más bien una aventura en la libertad verdadera” (42).
“Tenemos que dejar de permanecer al margen, levantarnos, e ir
al frente de la defensa de la vida” (42).

Espada del Espíritu


Ezequiel 22, 30 — “Yo busqué entre ellos un hombre que levantara
un cerco y se mantuviera firme sobre la brecha delante mí…”

Llamado a la batalla
• Si no tiene un amigo en Cristo con quien compartir su fe, busque
desarrollar esa amistad. Comience a hablar sobre el apoyo y el
sentido de responsabilidad que se pueden brindar uno a otro
como hombres católicos.
• Determine una acción concreta que piense tomar para “mantenerse
firme sobre la brecha” en la vida de su familia y su parroquia.
Hable con su amigo, su esposa o su pastor sobre su plan.

Oración a San José


Glorioso San José, padre sustituto y protector de Jesucristo
A ti elevo mi corazón y mis manos para implorar tu poderosa
intercesión. Por favor, obtén para mí del bondadoso corazón
de Jesús la ayuda y las gracias necesarias para mi bienestar
espiritual y temporal. Pido en especial la gracia de una muerte
feliz y el favor especial que ahora imploro.
(mencione su petición)
Guardián del Verbo Encarnado, me siento animado con la
confianza de que tus oraciones por mí serán bien recibidas ante
el trono de Dios. Glorioso San José, por el amor que sientes por
Jesucristo, y por la Gloria de su nombre, escucha mis plegarias
y cumple mi petición. Amén.
- 75 -
RECURSOS ADICIONALES

Un Examen de conciencia
Por el Arzobispo William E. Lori, Capellán Supremo

1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.


• ¿Amo al Señor, mi Dios, con todo mi corazón, con toda mi
alma y con todas mis fuerzas? (Deuteronomio 6,5)? ¿Pongo
todo o a todos antes que a Dios? ¿Oro diariamente?
• ¿He tenido alguna participación con el ocultismo, la
brujería, wicca, tableros de ouija, sesiones espiritistas,
cartas de tarot, cristales, adivinación, lectura de la mano,
videncia o similares? ¿He tenido fe en los horóscopos?
• ¿He recibido la Santa Comunión en estado de pecado
mortal?
• ¿He abusado del Sacramento de la Penitencia mintiendo
al sacerdote o no confesando deliberadamente un
pecado mortal?
• ¿He negado una verdad de la fe de importancia para el
respeto o la opinión de otros?

2. No tomarás el nombre de Dios en vano.


• ¿He usado el nombre de Dios con irreverencia?
• ¿He blasfemado contra Dios, la Iglesia, María, los Santos
o lugares o cosas sagrados?
• ¿Uso un lenguaje soez?

3. Santificarás las fiestas.


• ¿Trato de mantener el domingo como un día de oración,
descanso y relajamiento evitando trabajo innecesario?
• ¿Deliberadamente he llegado tarde a Misa y salido antes
sin ninguna razón?

- 76 -
4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
• ¿Honro y respeto a mis padres?
• ¿He herido deliberadamente a mis padres?
• ¿Trato a mis hijos con amor y respeto?
• ¿Apoyo y cuido el bienestar de los miembros de mi familia?
• ¿He descuidado mis tareas familiares?
• ¿Honro y obedezco a mis legítimos superiores?

5. No matarás.
• ¿He dañado a alguien deliberadamente?
• ¿He tenido un aborto o alentado a alguien a hacerlo?
• ¿He intentado suicidarme o pensado seriamente en
hacerlo?
• ¿He abusado de las drogas y el alcohol?
• ¿He animado a alguien a pecar mediante un mal ejemplo
o animándolo directamente?

6. No cometerás actos impuros.


Para los casados
• ¿Le soy fiel a mi esposa en pensamiento y actos?
• ¿He usado la contracepción artificial o he sido esterilizado?
• ¿Estuve casado fuera de la Iglesia sin su debida
autorización?
Para los solteros
• ¿Me involucré en una actividad sexual con una persona
de otro sexo o de mi mismo sexo?
Para todos
• ¿He visto deliberadamente revistas pornográficas, videos
o páginas de internet?
• ¿Me he masturbado?
• ¿He usado lenguaje soez o dicho chistes groseros?
• ¿Me visto modestamente?

- 77 -
7. No robarás.
• ¿He robado o aceptado bienes robados?
• ¿He destruido deliberadamente la propiedad de los
demás?
• ¿He engañado a alguien acerca de lo que tengo?
• ¿Apuesto en forma excesiva?
• ¿Comparto lo que tengo con los pobres y la Iglesia de
acuerdo con mis medios?

8. No dirás falso testimonio ni mentirás.


• ¿He mentido? ¿He jurado en vano?
• ¿He plagiado o sido deshonesto académicamente?
• ¿He dicho chismes? ¿He revelado secretos o información
confidencial sin una buena razón?
• ¿He dañado el buen nombre de otros difundiendo
mentiras o revelando de manera maliciosa sus faltas
y pecados?

9. No desearás la mujer de tu prójimo.


• ¿He permitido de manera deliberada y consciente
pensamientos sexuales aparte de mi esposa?
• ¿Contengo mi imaginación y sentidos?
• ¿He visto películas, obras de teatro, programas de
televisión o fotografías que contengan escenas impuras
con la deliberada intención de excitarme?
• ¿Soy responsable de lo que leo?

10. No codiciarás los bienes ajenos.


• ¿Siento envidia de las posesiones, habilidades, talentos,
belleza o éxito de los demás?
• ¿Deseo que los demás no tengan o usen sus dones,
talentos y/o posesiones?

- 78 -
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
• ¿Amo a mi prójimo? ¿Hay alguien a quien no ame o no
desee amar? ¿He deseado mal o desgracia a alguien?
• ¿Perdono desde mi corazón a quienes me han herido?
¿Abrigo odio o rencor?
• ¿He ridiculizado o humillado a otros?
• ¿Trato de ayudar a otros necesitados?
• ¿Me amo a mí mismo como Dios me ama? ¿Cuido mi
salud física, emocional y espiritual?
• ¿Me perdono a mí mismo por mis pecados después de
llevarlos ante Dios en el Sacramento de la
Reconciliación?

Preceptos de la Iglesia
• ¿He dejado de ir a Misa deliberadamente en domingo o
día festivo obligatorio sin una razón seria?
• ¿Me confieso por lo menos una vez al año cuando tengo
serios pecados que confesar?
• ¿Recibo la Santísima Comunión, por lo menos durante
Pascua?
• ¿Participo en las principales fiestas para celebrar a
Nuestro Señor, a la Virgen María y a los santos?
• ¿Me abstengo de comer carne los viernes durante la
Cuaresma (para 14 años de edad y más) y ayuno un día
completo el Miércoles de Ceniza y Viernes Santo (para
18 a 59 años de edad)? ¿Ayuno una hora antes de la
Santísima Comunión (se permiten agua y
medicamentos)?
• ¿Contribuyo para apoyar con las necesidades materiales
de la Iglesia?

- 79 -
ORACIONES A TRAVÉS DE HOMBRES VIRTUOSOS

En la Sección 3, el Obispo Olmsted nos pide que identifiquemos


el principal pecado en nuestra vida y lo reemplacemos con una
virtud principal. Brinda diez ejemplos de hombres santos que
ofrecen virtudes para vencer los vicios. Haga un llamado a estos
santos en su batalla. La virtud de cada santo, junto con el
correspondiente pecado, se enumeran entre paréntesis.

San José
(Confianza en Dios – egoísmo)

¡Oh glorioso San José!


tú que fuiste elegido
para ser el padre adoptivo de Jesús,
el más puro esposo de María, siempre Virgen,
y fuiste instrumento de la Providencia Divina
como cabeza de la Sagrada Familia.
Fuiste elegido por el Vicario de Cristo como
Patrón celestial y Protector de la
Iglesia fundada por Cristo.

Protege a nuestro Soberano Pontífice


y a todos los obispos y sacerdotes Unidos con él.
Sé el protector de todos los que trabajamos por
las almas entre pruebas y tribulaciones en esta vida;
y concede que todos los pueblos del mundo
puedan ser dóciles con la Iglesia
sin la cual no existe salvación.

- 80 -
Querido San José,
Acepta la oferta que te hago.
Sé mi padre, mi protector,
mi guía en el camino de la salvación.
Consigue la pureza de mi corazón
y un amor para la vida espiritual.
Con tu ejemplo,
permite que mis actos se dirijan
a la mayor gloria de Dios,
en unión al Divino Corazón de Jesús,
el Inmaculado Corazón de María,
y tu propio corazón paternal.
Finalmente, ora por mí para que pueda
compartir en la paz y la alegría de su santa muerte.
Amén.

San Juan Bautista


(Humildad – arrogancia)

¡Oh Glorioso San Juan Bautista!


que durante toda tu vida diste testimonio del
total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo
con humildad y fidelidad la voluntad del Padre Celestial
como verdadero Precursor del Mesías, y poco a poco,
con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo
para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios
entre los hombres. Ayúdanos a vivir, según el ejemplo
admirable que Tú nos das, para que un día podamos
contar contigo en las Mansiones Celestiales las glorias
y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

- 81 -
San Pablo
(Adherencia a la verdad – mediocridad)
¡Oh glorioso San Pablo! Apóstol lleno de celo, mártir por amor
a Cristo, intercede para que obtengamos una fe profunda,
una esperanza firme, un amor ardiente al Señor para que
podamos decir contigo: “No soy yo el que vive, sino es Cristo
quien vive en mí”. Ayúdanos a convertirnos en apóstoles que
sirvan a la Iglesia con una consciencia pura, testigos de su
verdad y de su belleza en medio de la oscuridad de nuestro
tiempo. Alabamos junto contigo a Dios nuestro Padre, ‘A Él la
gloria, en la Iglesia y en Cristo por los siglos de los Siglos’”.
Amén.

San Miguel Arcángel


(Obediencia a Dios – libertinaje y rebelión)
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro
amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que
Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.
Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios
te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás
espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición
de las almas. Amén.

San Benedicto
(Oración y devoción a Dios – pereza)
Admirable Santo y Doctor de Humildad, tu practicaste lo que
enseñaste, rezando asiduamente por la gloria de Dios y
cumpliendo con amor todo el trabajo para Dios y para el
beneficio de todos los seres humanos. Tú sabes los muchos
peligros físicos que nos rodean hoy en día, a menudo
causados por las invenciones humanas. Protégenos contra el
envenenamiento del cuerpo, así como de la mente y el alma,
y sé así verdaderamente un “Bendito” para nosotros. Amén.
- 82 -
San Francisco de Asís
(Felicidad – moralismo)

Señor, hazme un instrumento de tu paz, donde haya odio,


ponga amor, donde hay ofensa, perdón; donde hay duda,
fe, donde hay desesperanza, esperanza; donde hay
tinieblas, luz, donde hay tristeza, alegría.

Oh Divino Maestro, que no busque yo tanto,


ser consolado como consolar, ser comprendido
como comprender, ser amado como amar.
Porque dando se recibe, perdonando se es perdonado
y muriendo a si mismo se nace a la vida eterna. Amén.

Santo Tomás Moro


(Integridad – intolerancia)

Dios Glorioso, dame gracia para enmendar mi vida


y tener presente mi fin sin eludir la muerte,
pues para quienes mueren en Ti, buen Señor,
la muerte es la puerta a una vida de riqueza.

Y dame, buen Señor, una mente humilde, modesta,


calma, pacífica, paciente, caritativa, amable,
tierna y compasiva en todas mis obras,
en todas mis palabras y en todos mis pensamientos,
para tener el sabor de tu santo y bendito espíritu.

Dame buen Señor, una fe plena, una esperanza firme


y una caridad ferviente, un amor a Ti,
muy por encima de mi amor por mí.

- 83 -
Dame, buen Señor, el deseo de estar contigo, de no evitar
las calamidades de este mundo, no tanto por alcanzar
las alegrías del cielo como simplemente por amor a Ti.

Y dame, buen Señor, Tu amor y Tu favor; que mi amor a Ti,


por grande que pueda ser, no podría merecerlo si no fuera
por tu gran bondad. Buen Señor, dame Tu gracia para
trabajar por estas cosas que te pido. Amén.

Beato Pier Giorgio Frassati


(Castidad – codicia)

Oh, Padre, tú has dado al joven Pier Giorgio Frassati


la dicha de encontrar a Cristo y de vivir con coherencia su fe
al servicio de los pobres y enfermos; por su intercesión haz
que también nosotros subamos, como él, por los senderos
de las bienaventuranzas evangélicas y que imitemos su
generosidad, para difundir en la sociedad el espíritu del
Evangelio.

Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

San Josemaría Escrivá


(Atrevimiento – miedo mundano)

Oh Dios, que por mediación de la Santísima Virgen


otorgaste a San Josemaría, sacerdote, gracias innumerables,
escogiéndole como instrumento fidelísimo para fundar el
Opus Dei, camino de santificación en el trabajo profesional y
en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano:
haz que yo sepa también convertir todos los momentos
y circunstancias de mi vida en ocasión de amarte,

- 84 -
y de servir con alegría y con sencillez a la Iglesia,
al Romano Pontífice y a las almas, iluminando los caminos
de la tierra con la luminaria de la fe y del amor.

Concédeme por la intercesión de San Josemaría el favor


que te pido... (mencione su intención). Amén.

San Juan Pablo II


(Defensa de los débiles – pasividad)

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos


tu bendición! Bendice a la Iglesia, que tú has amado,
servido y guiado, animándola a caminar con coraje por los
senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a
Jesús. Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión.
Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para
encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la
tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cada familia!


Tú advertiste el asalto de satanás contra esta preciosa e
indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la
tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias
y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones,


guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el
diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que
seamos incansables sembradores de paz.
Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo,
donde te vemos junto a María, haz descender sobre
todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

- 85 -
RECURSOS EN LÍNEA
Además del examen de conciencia y las oraciones anteriores,
existen muchos recursos en línea que pueden ayudarlo en su
búsqueda de su auténtica masculinidad.

Redemptoris custos (Custodio del Redentor) –


([Link] exhortations/
documents/hf_jp-ii_exh_15081989_ [Link])
Una fantástica exhortación apostólica del Santo Papa Juan
Pablo II acerca de San José y el desarrollo de la masculinidad.

Combata la Nueva Droga (Fight the New Drug) –


([Link] Fight the New Drug ofrece hechos y recursos
para aquellos que luchan contra la adicción a la pornografía.

Padres para Siempre (Fathers for Good) –


([Link] Una iniciativa de Caballeros de
Colón para los Hombres y sus familias.

- 86 -
NOTAS

- 87 -
NOTAS
“La Fe es un regalo de Dios que nos permite conocerlo y
amarlo. La Fe es una forma de conocimiento, lo mismo que
la razón. Pero no es posible vivir en la fe a menos que lo
hagamos en forma activa. Por la ayuda del Espíritu Santo
somos capaces de tomar una decisión para responder a
la divina Revelación y seguirla viviendo nuestra respuesta”.
– Catecismo Católico de los Estados Unidos para los Adultos, 38.

Acerca del Servicio de Información Católica


Los Caballeros de Colón, desde su fundación, han
participado en la evangelización. En 1948, los Caballeros
iniciaron el Servicio de Información Católica (SIC) para
ofrecer publicaciones católicas a bajo costo al público
en general, lo mismo que a las parroquias, escuelas, casas
de retiro, instalaciones militares, dependencias penales,
legislaturas, a la comunidad médica, o a personas
particulares que las soliciten. Por más de 70 años, el SIC
ha impreso y distribuido millones de folletos y miles de
personas han tomado nuestros cursos de catequesis.

El SIC ofrece los siguientes servicios para ayudarle a


conocer mejor a Dios: :

Folletos Individuales
Contacte al SIC para obtener una lista completa de todos
los folletos y para ordenar los que quiera.

Curso para Estudiar en Casa


El SIC ofrece un curso gratuito para estudiar en casa por
correo. En diez rigurosas lecciones obtendrá una visión
general de la enseñaza católica.

Cursos en Línea
El SIC ofrece dos cursos gratuitos en línea. Para inscribirse
visite el sitio [Link]/ciscourses.
SERVICIO DE INFORMACIÓN CATÓLICA®
Verdadera información católica y no simples opiniones.
En relación con la nuevas generaciones, los fieles laicos deben ofrecer
una preciosa contribución, más necesaria que nunca, a una sistemática
labor de catequesis. Los Padres sinodales han acogido con gratitud
el trabajo de los catequistas, reconociendo que éstos “tienen una
tarea de gran peso en la animación de las comunidades eclesiales”.
Los padres cristianos son, desde luego, los primeros e insustituibles
catequistas de sus hijos... pero, todos debemos estar conscientes
del “derecho” que todo bautizado tiene de ser instruido, educado,
acompañado en la fe y en la vida cristiana.
Papa Juan Pablo II, Christifideles Laici 34
Exhortación Apostólica sobre la Vocación y Misión
de los Laicos en la Iglesia y en el Mundo

Acerca de los Caballeros de Colón


Los Caballeros de Colón, una sociedad de beneficios fraternales
fundada en 1882 en New Haven, Connecticut por el Beato Michael
McGivney, es la organización más grande de laicos católicos, con más
de 1.9 millones de miembros en América, Europa y Asia. Los Caballeros
ayudan a su comunidad y a las demás comunidades, y cada año
contribuyen con millones de horas de servicio voluntario a causas
caritativas. Los Caballeros fueron los primeros en brindar apoyo
financiero a las familias de los policías y del personal del departamento
de bomberos que fallecieron en los ataques terroristas del 11 de
septiembre de 2001 y trabajan muy de cerca con los obispos católicos
para proteger la vida humana inocente y el matrimonio tradicional.
Para buscar más acerca de los Caballeros de Colón visita el sitio
[Link].

Si tiene preguntas especificas o desea obtener un conocimiento más


amplio y profundo de la fe católica, el SIC le puede ayudar. Póngase en
contacto con nosotros en:
Knights of Columbus, Catholic Information Service
PO Box 1971 New Haven, CT 06521-1971
Phone 203-752-4267 • Fax 800-735-4605
cis@[Link] • [Link]/sic

Proclamando la fe
en el tercer milenio
340-S 3/21

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