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Neumann - El Estado Autoritario y El Estado Democrático

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones del libro "El Estado Democrático y el Estado Autoritario" de Franz Neumann: 1. El libro analiza cómo los conflictos entre libertad y poder político han sido estudiados, particularmente durante períodos de declive de la democracia y ascenso del totalitarismo. 2. Neumann buscó encontrar una solución al problema de por qué la libertad y el poder declinaron en el período de entreguerras cuando las condiciones parecían más propicias para su realización. 3.

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Neumann - El Estado Autoritario y El Estado Democrático

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones del libro "El Estado Democrático y el Estado Autoritario" de Franz Neumann: 1. El libro analiza cómo los conflictos entre libertad y poder político han sido estudiados, particularmente durante períodos de declive de la democracia y ascenso del totalitarismo. 2. Neumann buscó encontrar una solución al problema de por qué la libertad y el poder declinaron en el período de entreguerras cuando las condiciones parecían más propicias para su realización. 3.

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incipalos toreos de lo leorío polí-

1 nuestro tiempo h a consistido en


dicotomía entre libertad y p eder
estudiar .. c6mo los conflictos puc-
FRANZ NEUMANN
tos en fu Vor ·de lo li bertad .. fronz
r tó erudi~n, imaginación y espí·
e sa importante e mp resa, y su con -
la teoría p ol ít ico no es sólo uno
: opiniones y valoraciones, si no lo
•able d e la política. Porque --có-·!:
1-ferbert Morcvse en el pref ocio de
·a política determi n a la s u e rte de
. y lo d ecis ión se origina en los
EL ESTA·D O
; q ue gobiernan e l proceso hist6-
icción se hallaba confirmada por
de la época fascista y posfa scista :
DEMOCRATICO
Y EL ESTADO
1 socialis mo d e mocrático y la te n -
11 hacia e l totalitarismo". ·'
.!i
' " trotó de encontrar una solución !
b lema d e por qué la libertad y lo
a no s declinaron en el _per íodo d e
J civilizació n , cuando los condicio-
p or·o s u realización eran mós pro-
1ca. Trabajó e n un a mplio estudio
AUTORITARIO
·a: sus formas, sus funcion es y sus
Obs ervó que, frente a los hechos
oposición tradicional entre [Link]-
tarismo no ero adecuada .
1ue integran este volumen cubren
tos de esa tensión en tr e liber lo d y
ellos son un te stimonio cloro de
e mpre actuó como m otivo p rincipal
·I ilus t re au to r de Behemot: eJtUe · lo
1 es un ormc1 inclisp e n~oblc en
1 libertad .

r
Tilufo d el original in¡;l é.'i
T ll E Df.\IOCHATIC ANIJ TllE AUTllOHITAll lAN ST.\TE
Es~:ir~ in pc1l i:ic.:•1l a ucl h·i;nl llwn r y f N D 1 C I·:
Pnblicaclo ¡>or
Tf-IE FH EE l'R ESS O F [Link]·:. CLENC.O E, [Link] N O I ~. 1'IU::FACIO . .. . • .. ... ...•.• . . . .... . .....•.. . . . .... .. .•.•... • . • . .. ... .• . ....•..

V rr.'iió,. rnS1clla11a tfo


MlllEY ·\ HJ:: ILl .Y DE F i\Y,\1111 y C,\ HLOS A. F AYAIW l. E NFO!)l l ES f' All A El. f.~T l l lll O 111::1. l'OIH:lt 1'0 [Link]:O . . . . . . . . . . . . . . 1:1
l. P11d«1· p111í1i1·0 )' p~icc1lo~ía, 13 . IJ. At.·1i1111lr~ anlt~ t•I 1>•·clf" r. 16 . 111. l.a
l mpr•· :-: c• 1· 11 IH .\1·¡:'1•11 li11u - l'1·i n l 1·~l i11 ,\r:::1·nlinn. ~iµ:niíiro ciún ck l podiT pnJí1ico. 18 . 1\ . Ha íi~t•.;. clrl pe•<l•·r polílit·n. 2 1 . \ ·.
q11<-<l11 ht••·ho <' I d1•pt1~itP •111•· J•l'<'\' it•He la 1.t•y 11 . i:.?:1.
1.1t ri· 1•rn1l111· rit'o11 to l nl 1• p:trr inl d1• C'lllf" l ih ro ('U <'\1t1 l<1uil't fntn'::.
ltlt·nl i fic:ndf,n dc·I podn µo l ÍI il-o. 26. \ ' l. Pod1·r pul ít i1·0 y lihl'rlatl. 2a.
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1·1litn n ·11 . ,inla 1lt·rt-rh o~ n•scr,·:1do111 . <.:u:th¡uil· r ulilhnC'ión d e llo U J::HNA ... ........ .. ............ .. . . . . .... _, ..... . .... ·............ . . ~O
S<'r 11n•,· i a111t•nlt• ,_o lidl111l;1 .

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'J'1ul n~ los 1l <'r,.1· hoit rc!t.'r,·atlos.
JV. ~ I ON Tl·:SQ l i lE.1 1 . . . . . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 'JI
@ C npyri¡:::l1 t 1h· tnd al" la ~ Plirion t·~ n1 rn~t r ll :rn o l1y l. ;\lonic·o::q11i1•t1: rl l11111il1n', 1Já 11 . ,\l u nt n 1¡11i1·11 y In 11111ítin1 írnne·• "'U, lfl]. 0

J::DITOHL\I, l'MUó::-. S.A.l.C.F. Calii ltln :.?151, 11110 110• 1\irr< fll. ~ l 1 1111 1•!-i q ll i1· u : 1l 1·x1wrlo r 11 c·i1·1wia J111l i1i1·11. 11 1.

V. 5 011 1\E 1.0.S l.f 1\1 ITl·:S IJ E l.A ll ESl lllElll ENLl.I .1 1',.;T I1-"IL·ll ll.I·: . . . . 1·12

VI. El. CONCEPTO UE LI DERTAD POLITI C \ ............................ 152


El conrc plu 11(' lihcrtad j ul'ídica. J!i l . El c·lt·nwnlu t·u~n o!"ri1i\·o de Ja Jilu:r·
1011. 172 . E l t· lc nu-11111 \'oli1ivo dl" Ja lilwrtad , 1 {t), l. u c~ rio;is artunl ""' Ja
libe rtad JP litica, lBI.

VII. [Link] RTA ll [Link] lA L Y f.líl El\T,\ll f'O LIT ICA IR9

VIII. SO Bl\E 1.A T EO HI A 01::1. ESTADO FEIJEll :\ L . . . . . . . . . . . • . • .. . . . .. . . . 203

IX. NOTAS SO UH E •LA T EOH IA I;:E LA l)I CTAIJUI\,\ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 218 v


l. Dcfinicii'm de In dic l aclura, 2 JB . 1 1. Dir l a t l u ra Cl'~3 r i~rn 1J. 221. l fl. Ufrta·
du ra 101ali1nrin. 229. JV. Oc·mC1rra1;in y cl ir1:ui11ra. 23:1. \ ". La íuncii'1n ~11c i al
jh• J ~1 tl ir1ail11ra, 235. V I . [Link] prorc·~n~ p 11 irol1'1;ric n~ 1lt• b d ic taJurn, 236.

X. ECONO~ ll:\ Y l'OLiTICA EN EL SIC:l.0 XX . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . 239

XL ANC:llSTI ¡\ Y P O Li TI CA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . .. . . . . . . . . . . . 250
1. A licnar:c'tn. 251. 1J . A licna c i1·111 y a11µ11 ,-1il. 2-5 3 l l l . :\ ngu ct in ,. id r111 iíi-
257. I V. hll"nlHirM·ión ct·~ar ia lH\ r fnl :it:t ren1idad. 260 . Y. ~i111arinne::;
[Link]'1n,
J e ungustio colect iva. i<[Link]ón y rulp.::1, 270 \'I . ne~u m rn , 276.
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PREI7ACIO
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1 El 2 de septiembre de 1954 Frnnz Neumann murió en Suiza, en un acci-


dente de autrnn<'>vil. Tenla dncucnta y cinco aíios de edarl.
111 Era, en un senlido por:o común, 1111 cr udilO en ciendns pollticas. D esde
j'
¡ 1111 principio su obra teórica estuvo auirnada por el interés polltic:u; para
él, la polltica era un elemento v ital y, en consecu encia, se esforT..c:) por fun-
¡, dir su obra académica con la actividad pdctica. Luego <le graduarse en
la Universidad de Francfort, donde experimentó e n alto grad o la influen-
cia de su amigo y m aestro Hugo Sinzheimer, fundador del derech o labor a l
\i gennan o, ensefió en la Academia del Trabajo desde 1925 h asta 1927, y
,,;i ~
luego se e~tableció en Ilerlln como abogado en asuntos laborales. Desde
;¡ 1928 en adelante e nseñó en la Hochscllllle für Politih, en Ilerlln. La suer te
¡, cordela por la república. de Weimar, la decadencia del sociali5111o demo-
cr;ítico, la luch a contra el régimen nazi, formaron parte <le su existencia
cotidi ana. Se desempeñó como asesor legal del comité ejecutivo del par-
u tido Soci aldemócr\ta,"{ue arrestado en abri l de 1~33, pci-o pudo huir de
Alemania en may9. Franz Neumann fue uno de los primeros a quienes
1
el gobierno de Hitler ,privó de su ciudadanía. El destierro no debilitó su
L intensa pasión política: procuró aconsejar a la em igración antii1a7.Í y ·
-i ¡:
prestar ayuda dondequiera que pudo, tanto en la práctica como en la
orientación teórica. Al mi i;.mo tiempo estudiaba en la Escuela de Econo-
,, mía Política ele Londres, principalmente bajo l a.AJ_rcccióg.~ li,arold L ask.i,
¡~ a quien admiraba y que se convirtió e n su amigo.
;1 En 1936 Fra n z Neumann llegó a Estados Unidos y se i ncorporó .
al Instituto de Investigaciones Soci~C's, por ese enton ces a fil iado a la
" Universidad de [Link], en Nueva York. En sus relaciones con el Ins-
;
jj tituto, can su director Max [Link] y con su cuer po de investig ado-
•·¡ res se formaron vfncum! intelectuales, políticos y personales que perma-
¡¡ necieron inextricablemente entrclazádos; fue Frerlerik Pollock, del J nsti-
tuto, quien, hallándose en Suiza en la época de la muerte de Neumann,
IJ
!¡ habló en su funeral.
j! El [Link] se h abía fijado la tarea de elaborar una concepción t eó-
H rica capaz de a barcar las instituciones económica\ políticas y culturales
de la sociedad moderna como una estru ctura histórica específica, de la
1r

l~
10 PREFACIO PREFAC IO 11

que pud ieran d educirse las fuluras le nde n cias d e l desarrollo. Esta e m - e studio ele l a dictadura: sus forma s, funciones y raíces sociales. Observó
presa estaba funcfada en cierlll s nociones ~omunes a todo el cuerpo ele que, frente a los hechos históricos, l a oposición u·aclicional entre d~ocra­
investigadores, especialmente la de que una t eoría de la historia cm re- cia y totalitarismo no era apropiaela. ¡,a obra queeló incompleta, p ero
quisito previo p ara una adecuada comprensión de los fenómen os sociales v arios artículos, reunidos en este volumen , muestran la clirccción en que
y que esa t eod a proporcion:uJa las pautas de una critica o bjetiva el e buscaba la rcspuesp. C:omparados con e l Bclzcmo th, se observa que ha
determinadas instiLuciones socia les, que evaluara la fun ción y l as a spira- eleclinado el é nfasis pues to en los determinantes económicos, pero única-
ciones de ést as a Ja luz d e las [Link] cialielad cs his tóricas ele la libertad m e nte para colocarlos dentro ele u n a estruc tura más concreta. R eunió
humana. mucho mate rial histó rico rela cionado con las eli versas formas de elict a-
En el Instituto d e Inves tig a c io n es Sociales, Neumann escribió Dch c· dura, material que iba a p ermiti r ahonelar e n la comprensión del totali-
nioth, un intento de ide ntificar las raíces económicas y pc$jt..icas del totl- Larismo ele nuestros días. Uno ele los proble m as que más le preocupaba
lüa rismo en la sociedad indus trial co ntemporán e~, a sí como en l as con- e ra el apoyo que recibía la dictadura c nt1·e las masas menesterosas. A
diciones históricas ele su aparición en Alemani~. Durante sus fun ciones • este respecto r eexaminó el d esa rrollo d e l moclerno m ovimie nto obre1·0,
e n l a Oficina de Scn•icios Estratég icos y, m ás tarcle, e n el Departamento en esp e cial la desintegración d e la trad ició n marxista en los p artidos so-
ele Es tado (1942-1946), Neumann a plicó los con o cimientos aelquiridos en cialelemócratas y e n lo s sindicatos. Lo último que e mprenclió en este
esos estudios a l análisis y antici p ación ele los procesos evol utivos a le ma- -· terreno fue un estudio, r ealizado en el p ropio lugar, ele la ideología y
prácti ca del Mitbcstimm1111gsrccl1 t (d e r ech o de Jos t rahajnclores a l a coges-
nes. Dedicó l a mayor parte de s us esfuerzos a los pla·Rcs para una demo- •
cratización de Alemania que evit:wan l os en-ores de la república de dón empresaria) en l as. industri as alemanas de pos¡:;uerra en la región
Wcimar; intentó demostrar que la d esnazificación, para ser efectiva, clebla : clel Ruhr. Se sintic'> co n sternndo an te la d ecaclenda clcl pensamie nto y la
entrañar a{go. más que una purga del personal oficial y la ele1·ogación '1A; a cción políticos en las [Link] es o-hre1·as, mas también compre ndi6
l a legislación na>;.i, y que elebía atacar las raíces d e l fascismo germano que ello no se d e bla sirnplcn1cn te a la <l c~ i lu sión, la indifere n c.:ia y l:t
mediante la eliminación de las bases económicas de la política a ntidemo<I corrupció n. Se hablan proclu cido ca1nbios es tructura les en· la sociedad con-
crática en la gran inclustcia alein~na. Neumann vio que fraca..aban los temporá nea, cuya teoría aún no se h abía formu laelo. Y esa teoría. a s u
1',, vez, debía proporcionar una orie nl ación pa r a una polít ica de la libe rtad.
esfu er zos destinados a log.-ar ese o bje tivo, p e ro sigüió trabajando p ara
vigo rizar las fuerza s auté nti camente d e mocráticas de Alemania dentro ele! La teoría poiltica s ig u ió s ien do p :i ra é l lo q ue habla s ido al comie nzo:
limitado ca1npo toclaYía abicrtOI a t:ilc s e [Link] ííos. En su calid ael d e e nlace un arma ind i spen sab le e n la luch a por un n1undo mej o r. Era un intelec-
norteamericano con l a Uni ver sid ael Libre d e B erlín, contribuyó grande- tua l en e l 1nás digno sentido ele la p a labra, uno d e aque llos cuya elcs-
mente al progreso de esa institución y colaboró e n la creación del Ins- apa rición hace que el presente esté m:í s d esvalido y menos csp era nzaelo.
tituto d e C iencias Políticas e n BerlJn. R estableció contactos con los sin,
dicatos alemanes y el panido Socialdemócrata, y asesoró a los amigos y La [Link] parle <le los nrlfculos reunidos e n este vo lumen fu eron clcgi·
fun cio narios nortea m erica nos y alemanes sob re e l e mpeoramiento d e Ja d os y preparados p or el propio 1:ra11z. N cumann. He afia<lido los siguientes:
s itua ció n política d e l dividido país. fl "Notas sobre la tcorla de Ja d ic ladu ra". Aun cuando se trata de un
( man11sc.-i to muy fr01gmcntario, m u estra la direcció n que tomaban los esfuerzos
D espué s ele· la g u e rra, Neum::mn se incorporó al claustro d e la Uni- teóricos de Ncuman n <lur:tntc l o~ ül1 imo~ :11íw¡ de su v icia .
versidad de [Link], cu yo depa rta m ento ele A su nto s de Gobierno se con- "Libertad inte lectual y libertad polhict", según un d iscurso pronu n -
virtió para é l en un segundo hogar. Tanto s u personalidad como su s ciado por Ncumann en el marco del bicentenario de la Un ivcrsi(lacl de
ideas l e granj ear oi1 la amistad de sus colega·s y a lumnos; l es inculcó s u Ci>lumbia. cclcb ra<lo en nonn, R cpúh lic."l. Federal Alemana. E.t;tc ar1ículo
con v icción d e que la teoría p o lítica n o es m e rame nte una suma cabal de s in•c d e suplc1ncn to n i e nsayo sobre "El concepto d e l ibertad p olil ica'".
opi nio n es y valoracion es, sino l a b ase indis p e n sable d e la política. P o rque ji "Economfa y polftica en, el siglo xx". versión a b rc,·iatla de una tlisc 1f:t ·
la política d e termina l a s u e rte de l a humanid ad , y la decisión se origina ción p 1·onunc ia da en Ja D eutsch e H oohschulc [ür f'o l itik, e n ncrlfn . 195 1.
e n las l eyes obje tivas que gobiernan el p r o ceso histórico. Esa convicción í Esta d iserta ci ó n me parece u n buen e jemplo del pensamie nto político con ·
se h a llaba confirm ada por la experie n cia ele la época fasci sta y posfascis ta : t; crcto <le N cumann.
la derrota del soci::ilismo d e moc r;\tico y la te nelencia genera l hacia e l t ota-
litari smo. P a ra N c umann esa experiencia a bdó una h e rida que nunca se: Excepto ligeras v a riantes, e~peci a lm e nte en, " Ang ustia y p o líti ca", se
cerró. Durante su .9 úllimos aiios t1·a tó d e h a llar un a ·s olución al terribl e conservó el texto existente a un en los ca~os en que no estaba r edactado
problema ele por qt•é la lihe 1·1a d y la [e)ic icla <l humanas declinaron en e l en forma d e finitiva. E s to e ntraiiaba ciertas su p e rposiciones y repeticio-
p erío do de mad111·cz ,d e la civilizació n , cuando las coneliciones objetivas nes que era impo sible evi tar sin al ter a r el contex to ele los re• pect iYos
para s u realización era n m :'is p1·opicias que nunca. -r rabaj'ó en u n am12lio nrtículos.
12 rREFACIO

Deseo agra<lece1· a Julian Franklin y Peter Gay, ambos de la Univer-


sidad de Columbia, por r evisar y traducir "Notas sobre Ja teoría ele Ja
dictadura" CTulian l ' rankli11), "Libertad jntelectua l y libertad política"
(Pete1· Gay) y "Economía polltica en el siglo xx" (Peter Gay).
Se agradece a los siguientes editores su amable autorización para
publicar el ~iguicnte [Link]: a la Columbia Law Review por "El con-
cepto de libertad poHti ca", 1953; a la Universidad de Columbia por "So-
bre la teoría del Estado federal", 1955; a I-Iafner Publishing Company por CAl'ITULO 1
"lntrc-ducción al Espíritu. de lGJ leyes de Montesquieu", 1919; a Harper
ami Brothers por "Sobre los limites de la desobediencia justificable", ex-
traldo de Conflict of Loyalties, por R. M. lVIclver, comp., l!J52; a Political
Science Quarterly poi- "Enfoques para el estudio del' poder polltico", 1950, ENFOQUES PARA EL ESTUDIO DEL PODER POLfTJCO •
y a la Universidad de Chio1go por "El cambio en Ja función ele la ley
en la sociedad modern a", 1939.
Re~ulta dificil, qui ds imposible, agregar alguna idea 011eva a un ;m;i lisis
HERllERT l'vlARCUSE
<le! poder polltico. Es indudable que existen pocos libros 1:0 11 " 'e lfllrlo,
pero casi todo lo e>erito en el c;1111po ele l as de111;ia.~ pollticas ele alguna
manera se ocupa del tema. Este ensayo no se propone establecer una
nueva teoría del podc1· polhico, sino 111;'1s bien expon er lo~ diversos cnfu.
qucs para su estudio, con panicular d estino a los estudiantes más jóvenes.

l. Poder político y psicología

Pode1· polltico es un concepto esc¡ui\'o. 1 Abarca dos relaciones radical-


J. mente distintas: ,¡) control <le la natu1·aleza y e l control de hombre. 2 El
poder sobre Ja naturaleza es un mero p oder inte lec tual. Con siste en Ja
comp1·ensiún humana d e la legalidad de la naturaleza exterior, con el
fin úilimo d e someter esa naturaleza exterior a las n ecesidades del hom-

• A1·líc:ulo pul>lic ado orjginariamcntc e n I'o litit-al Sciencc Qun rt t!'Tly, Vol. LXV, Nry 2,
junio de l!>!íO, p'1gs. JGl - 180.

1 "J::n cuanlo al gobierno, es una parle [Link] oon oci mic nto. sec reta )' rctir;ida. e n
aque llos d os 1·cspcrtos en que las n~;;;u i::c ju1.g;u1 sccrc1ns; pues algunas cns:to; son sc-
crc&as porque resultan d iíícilcs d e conocc:r, y algunas porque no es apropiado cxprc-
sarfa s . Vemos que to do5 los gob iern os so n o scuros e invisibles:

Tolamq" c i11frun /Jer m·lus


¡ nw11s ngilal "1ofcm et mng,,o se corj1ore miJcct .
¡ (El alma, penetrando a través de las aniculacionc!'i, agita toda la m o le )' se
m ezcla con el enorme cuerpo.)
Tal es la clcsc:ripdón ·d e los "gobiernos ." Ilacon, Tlic Advancemcnt o{ Len,.niug,
edición , J!:.vcryman, [Link]. 201.
2 La relació n crurc ambos se analizará m ás adelante.
EL E STADO O E J\IOCRÁTIC O Y EL ESTADO AUTORITARIO 219

a;ación del po<le1· dictatorial.• El dic tac1 0 1· romano 4 era d e sign ado por uno
de los cónsu les," por un periodo infc1·io 1· a seis mese s," para tle [enclcr al
país contra un e n emig o . ext_e rio 1· o p~ra hacer. frent~ a las dise nsione~
interio res.1 ·renía l a o blig ació n d e desig nar de 1n1n e d1 a to un co mandan·
t e d e la ca b a lle ría; carecía de a utor ida d para modifi car la con stitución,
decla1·a r la g u e rra, intervenir e n los li1igios ci viles o impon e r nuevas
obligaciones fi scales a l o s ciudadanos r o m a n os. Dentro de e stos limites,
CAPÍTULO IX en sus manos se concentraba e l pode r sobe rano del pueblo de Roma.
Los cón sules se convertían en sus subo rdinados; e l p o d e r tribunic io de
in te1·cesió n no r egía en contra <le su s a c t os, ni un ciuda dano conde nado
en un juico criminal po<lla invocar contra é l e l tle rech o normal de
NOTAS somm LA TEORIA DE LA DICTADURA. •pelació n (f1rnvocatio) .s
Los rom a nos recurrie ron a la di c tad u ra p o 1·quc la índo le coleg iada
de la m a gistra tura, incluyentlo el consulado, y la limitac ión d e su man-
l. Definición de la dictadura dato a 1111 a iio , h adan en extremo clifídl el 111:111eJO de Ja ~nena. Pero
la pro pia diclad111·a ha bría de mostrarse inapropiada para las "'11crras de
l arga duración. A fin es del siglo 1v ya se h ;1llaba e n decadencia; du·
Por extraño que pued a parecer, no p o seemos n in g ú n estuclio sistem:íti co ra ntc la s guc 1Tas púni t:as rcaparc<·ic.'> c11 íonuas i1 rcg11 l:irc s, y d c s:ip:n t"<'ic'•
de la dictadura .1 La info nnació n h istórica es abundante y ~e c uenta con al te1·minar la segunda de aquéllas (20 1 a.C.). Desde en t once s l a dic-
muchos a n álisi s <le dictadores individuales en diversos p ~11se s. Pero no tadura romana (la de Si la y C é sar, por ejempl o) cambia radical mente
hay ni n g uno que trate <le _ge n eraliz~r p a rtiendo. no sólo <le. _la exp erie n- de carác t er, d e una mane ra que se anali zará m á s .ade lante.º
c ia p o lítica <le! sig lo x x , sm o t a mbié n ~l e los sistemas. p o lit1 cos del pa- El segundo p1·oblema que plantea nuesl ra [Link]ón e,; e l ele la
sado m á s r e m o to. El p resente ensayo 111tenta bosqu epr los problema s relación entre monarqula y [Link]~·a. Aqul no tiene carácter decisiv<1
teóri cos hallados en el anúlisis <le l a dictadura e indi car todas l as res- el tllulo del gobernante absoluto, llámese rey, emperador, Ude 1· o duce,
puest as que pue dan o [re cene e n la a c tualida d. .Esto ya lo rec onoció Aristóteles.'º quie n conside .-aba el gobierno de 19s
Por dictadura e ntendemos el gobierno <le una persona o de un gru po reyes e ntre l o s pueblos no civilizados (no helé ni co s) '"similar al de la ~i­
ele personas que se arrogan el poder demro del Estado y lo m ond' ranía':. y <lefiuió [Link] tiP? de r eale za, el. caso "en q u e un solo poder
polizan, ejerciéndolo sin restriccion es. r - es sobe1·;u10 en tocias l as c uesti ones, con la nusma clase de po<le1· que una
El pri m e1· pro blema que pl a ntea esta d e fini c_ió n ~s el ele si la di cta- 3 ! ,ara un anál isis g e n e ral. véase Clinton R ossitcr. C o nslitutional Dicta to rslriJ1,,
clm·a roma n a y la monarquía a bsoluta deben inclu1 n e d e ntro de su s Prince to n , 1948.
limites. <f E l 1ncjor análisis es e l <le Ernsl 1'1 c ycr, R6mi$c/1e r Slaal und Staatsgcdn.11Jce1
Z urich, 1918, partic ulanucntc p:\gs. 148· 150.
Parece más colTC'Cto cfa sifi car l a dictadura romana (anterior a Silfl) G Sin embargo, en e l [Link] <le Q . Fabio f\f;\ x imo ', e legido d ictador p o r un vo to
n o como una cli ctad ura pro piamente dicha. sino como una forma de fo rmal del pue blo d espués d e la <le tTola que inrligió Aníbal a c. Flaminjo , se dio
g obi e rno de crisis.2 Ello quizá parezca arbitrario: ~r cullnto la pro~a una temprana~ excepción. L eon Homo , R o mau P o /itical luslilutions from. C ity lo Slal e~
palabra "dictador" proviene del dered10 . co11Sl.ttuc1on a l 1·[Link]. . ~n N u eva Yo rk, l!J47 , p<lg. 101.
O E l dictad o r d e bía re nunciar a su ca q~o a ntes <le C)llC transcurriese e l período
embargo, la dictadura romana era una magistr atura,_ clai·~iente <lehtaida de seis m eses, si e x piraba el cargo d e l C.c:)nsu l d e sig n ado o si [Link] c umplida Ja fi.
e n c uanto a .a utoriza c ió n, esfe ra d e a cción y duraaón, )l!l no debe con-.., nali<.lad pa ra la c ual se lo hab ía n o mbrado.
fun<lfr sela con un sistem.a p o líti co en e l cual un indi viduo_ o ui:i grupp 7 .[Link] e ra n Jos usos po líticos. N o m c 11c io 11amos ciertas o casio nes re ligiosas y
usurpan el poder y ~1ue no cfrc unsa·ibe ni la e sfe ra ele ac:c1ón 111 l a du-,. ceremo niales en Jas que podCa11 coníe l'irsc h o nores dicta lo rialcs.
8 Pa ra <lc la11cs acerca d e Ins po d e res clcl dic tado r antes d e Sila, véase The odor
l\lo mmscn . R ü 111 isch cs Stnats recht, L e ipzig, 1887, Vol. 11, parle 1, págs, 141 - 180. El
• Franz N c umann, fall c citlo sin l 1rtb e r podido completar la vcn ión <~cfin!tiva d e ;i11;ilisis de f\'fo111111 scn sigue s ie ndo e l m ej or, aun cua n do su teoría sobre e l o rigen
este a rtículo. E l [Link] fu e corregido p o r Jnlian. Franklin , d e la Universidad d e de la institución (que scgl'.111 é l proven ía d e la rca le 7.a ) ya no se a cepta. V éase J\fc yc r.
Columbia, pero no se i11t rcxlujc ro 11 cambios sustan ciales ni se llenaro n las lag unas " /'· cit., págs. 37 y ss., y E u gc n TaulJlcr. D e r· ·[Link] e Staat, Lcipzig. 1935, p;\g. l ~
que ~u·111 subsis te n : . .. . . • En los 5istcni:aa poHticos grícgos existía una it16lÍLución aimilar a la [Link]
t Carl Schmilt, D•t! D1k tnl1ff (l\(unu:h , 1928) c o us Litu yc la cxccpdón más s ignt· ro•nana: a &abcr. la "tiranía elcc Livj " ~Aisu muct eia). Ar-iatótclcs1 Polític•. 1285 a
ficaLi va, pero su análi:i;is no es aceplab 1e. (Trad . d e Ilarkc r , D. cap. XIV, parágr a fo 6).
2 Lin<lsay R ogct':i;, Crisis Cove nrmcn/~ N u eva York , 1934 . 10 l l>id ., 1 21!~ a y h ( D , cap. ·X IV. padi;raío. G- 1·1).
220 J'RANZ NEUMANN
EL ESTADO DEMOCRÁTICO Y EL ESTADO AUTORITARIO 221

tribu o 1ma polis ejercen sobre sus asuntos públicos", como una pam- tiranía cualquier siste m a de gobierno corrompido, sea en su origen o
basi/eia,11 una reale7.a absoluta o una superrealeza, en su actividad, por pníc ticas inconstitucionales, o caracterizado por la
falta de iestricciones. Ambos términos ti e nen una carga emotiva y re-
En realidad, el m<>H;n-ca absoluto es un dictador desde el punto de - velan, en diversos grados, el r epudio y el resentimiento que provocan
vista del ejercicio del poder, pero no lo es d esde el punto de vista
esos sistemas ele gobierno.
de la legitimidad. de éste. P odemos habbu de un gol>iem_o n:ionárquic9 La exclusión d e los términos "tiranía" y "despotismo" no significa,
legítimo cuando el acceso al poder se lialla rcgul:tdo cons11tuc1onalmente
empero, que no haya subtipos dentro de la d efinición general de la ._.
p or Ja herencia o por la elección y cuando aquél se acepta de maner;i'
tadura. Existe una serie de distinciones significativas.
general como la forma normal d e gobierno. Estos criterios son bastante
La primc\-a corresponde al alcance del poder político que monopo-
vagos, pero también lo es la situac ión r eal. 'En la historia del pensamiento
liza--d dit:tad"r. Éste puede ejercer su poder sólo a través d el control
político y con stitucional se considera un tirano usurpador al gobernante absoluto de los medios de coerción tradicionales, vale decir, el e jército,
que llega al poder a través de un co11/J d'élal (absquc titulo), p [Link]
la policía, Ja burocracia y Ja magistratura. A este tipo lo podemos lla-
li brarse d e eHe estigrr.a si logra est~blccer forrna lmente su autonda~ y
mar dictadum simpl.e.
Ja de su linaje, que e ntonces se hace "le¡;ítima". Por otra parte, también
l En algunas situaciones, el dictado r p11ede sentirse obligado a contar
se ha sostenido e n genera l 'lue un monarca llegado l egítimamente al •,
con el apoyo popular, a asegurarse una b;isc en las masas, ya s~a para
trono puede, a través de sus actos ~r¡uond [Link]), d~ge_n~rar en 1~n f
'' ascender al poder, para ejercerlo o para ambas corns. A este l•po po-
tirano. Así, pues, si bien resulta posible establecer en pnnci¡q10 una dis- ' demos llamarlo clictad11rn ccsaria11lf, la cual, como el nombre lo indica,
tinción entre monarquía y dictadura, es pre<iw comprende¡j que la re-
• siempre as11me una fOl"m:r ·personal.
gla admite muchas exce pciones y que, en consecu encia, ciertas form_as Aun esLa mezcla de coerción monopolizada y de respaldo p opnbr
de l a mona rquía a b soluta deben también tratarse como formas de dic- puede resultar insuficie nte como gara ntía de poder. Quiz;í sea necesa-
t adura. rio controlar la educación, los medios de comunicación y las institucio-
Nuestra definición, adc;:m:ís, contempla úni camente la dictadura en nes económicas y engranar así el conj unto de Ja sociedad y t!e la v ida
el Estado y no en ot1·a organizac.:ión socia l. Quiz:ís existan situaciones privada del ciudadano con e l sistema ele dominación pol!tica. El tér-
en las cuales el poder abrnluto de un cabecilla de paniclo o del f1atcr mino utilizado para este tipo es el de dictadura totalttapa. Ésta puede
fnmihns podrían ayudarnos a e nte nde r los mecanismos <ple conducen a ser ~lectiva o persoa¡_al, es d ecir, pnede o no contener un elem e nto
una dictadura o sirven para mantener su po d er. Pero hasta ahora no cesariano.
hay pruebas convincentes ele qne l~ estrnctura di~tatorial de l~s orga- Apenas si es neccsar!o menciona~· qu~ estas dasifi~acioncs ~OJ~ s~itu­
nizaciones sociales conduzca n ccesaname nte a la di c tadura polluca o la yen tipos ideales, l'¡ue solo se aproximaran a las reahdad~s h1ston cas.
facilite. La ambigüedad del papel so_c ial y psicológico de la llamada Con t0<lo, nos ayudarán a entender Ja estructura de los diversos casos
"familia autoritaria" 12 constitu ye un ejemplo. La familia autoritaria de dictadura.
(cuasi dictatoria l) puede llevar, como algunos sostienen, a una a cepta-
ción m;\s U1cil de la dictadura políiica, 1 ' p ero ésta también puede ser
provocada (quizá éo11 mayor frec ue ncia) por la decadencia de la auto- 11. Dictadura ces:triana
ridad tradicional, por el propio debilitamie nto ~le la ;intoridad del pa-
dre.u La relación entre !as formas pol!ticas y sociales del autoritarismo La dictatl~·¡¡. simjle - sea militar o b11rocr:\tica, t«ítese del gobi erno ?e
debe, pues, considerarse un problemá especial y no una correlación auto- una junta, un caudillo o incluso un monarca absolut0-- se _-ejerce pnn-
mática. cipal~nte a través del control de los que pocldan llamarse mstrumc ntos
Poi· otra parte, delibcrad;imente n o establecemos una distinción ert~ clá8icos de dominaciór14 e~citd, policía: burouaci;i, •magistratura. Esta
tre un dic t ad o1·, un tirano y un d éspot.;1. [."\ lir;inía y el despotismo sa- limitación se d ebe m enos a la autoimposición ele restricciones que a la
recen de un significado preci:¡p. Por lo general. se a socia el despotis¡no ausencia de cualquier n ecesidad d e controles más amplios. La dictadura
con las dictaduras orientales, mienu·as que a menudo se entiende ppr simple se dn por lo común en países donde las masas populares ca1·ecen
11 !bid., 1285 b (C•p. XV, por;igraío 1).
-de C'Ollcicncia política. donde la política es a sunto de pequeiías cama-
12 La cu;tl , sin emb;lrc;o. no es n [Link] ntc una familia <licta~orial, pncs el rillttos que compiten por Jos favores y esperan obtener i:restigio y riqu~z~
pode r <lcl Jmt~r familia~ puede muy hic n hasarsc e n Ja razón: "autoridad racional",. a sociándose con el dictador. La m asa popular paga impuestos y q111za
13 'l.... "V. A<lorno y otros, Thc Autorillrnrirrn Pt:rso nnlity, Nueva York, 1950. deba servir en el ejéJ·cito, p ero fuera de eso poco tiene que ver con la
l4 Institut flir So7-í;díors{hung, l\l<tx Horkhcimcr y otros, Studic n über A'uioriliit
und Familic, ParÍS', l!l36. vida p o lítica. Los únicos controles sociales que pueden necesita ne son
222 [Link] [Link]/\NN
,
..
F.L ESTADO IJEMOCRÁTICO Y F.L ESTADO AUTORITARIO 223

el soborno y la corrupció n de unos pocos indi viduos influyentes, con el a111mo para la guerra o ambición para ser educa dos como espartanos,
objeto ele :llarlos estrechanu: nte al sist e ma. . que n o le habla quedado m:\s que e l nombre de rey y que los éforos
En la dictarlm·a cc:sal"Ía11a interviene un nuevo ele mento: la necesidad· disp o nía n de todo el poder, él [Cleómenes] resolvió mudar el estado de
de apoyo popular. El término "cesaris1uo" fu e acuiiado. apare•:n e m e nt.e las (·osas."'" Cleómenes realizó, p11es, 11n co11/> tl'étnt para aume ntar su
por Romieu en Ht librito L'i::.rc: rles CésaH (1~!0), y ~-· pni:•e.r. mi- poder 1·ea l y, evidentemente bajo l a influencia del estoicismo, para asc-
nistro de Luis Felipe despu és de la revoluc tun d e 1830, descnb10 M • gura1· la igualdad aboliendo la div isió n de Ja tierra en tre los ciudadanos
clinw de Ja man e ra más ;ip1·opiada. y aum en tando el número de éstos.
"En Ja actu al idad", d ice G11i70t, "el caos se esconde bajo una pal a- ·"!': Pis ístrato (560-527 a. C.) se halla entre los dictadores cesarianos
bra: democ racia. Ésta es ahora la palabra última y universa l de la c¡ue antig u os m;\s conocidos, porque "sus nobles cualida des y su belleza" 10
todos tratan de ap1·opiarse, como si fu e ra un talismá n . Los monárquicos atrajeron s iempre el amor y la admiración aun de aquellos que lo des-
dice n: Nuestra monarq11la es una monarquía elemoc r ática; <~i~iere esen- preciaban por su con d ición de tirano. Además, su tiranía exhibe de la
cialme nte de Ja monarqula antig u a y se adapta a las cond1c10nes mo- manera más dara tanto l a configuración social como l as técnicas del
dernas de Ja sociedad. L os republicano; dicen: La repúbli ca es la de- cesaris mo. Las refo1·mas solónicas no habla n establccielo la democracia
mocracia que se gobierna a si misma . Esta es la úni ca .ror~n'.1 de gobiern'.> e n Ate nas, pues el poder de Ja aristocracia, aun cuando refrenado, se
e n armon ía con la soc iedad democrática, con sus pnnci p10s, su s senlt· mantenla s in quebrantar. 20 La polltica económica de Soló n , al promover
mic n tos y su s inte reses. Ja industria y a t raer inmigrantes, uel1 una situ.,ció n socioecon6mi1·:i 'lue
"Los socialistas, los com1111istas. Jos 111011tng11nrcls, • desea n 1¡ue la condujo a una intensa l11ch a de clases. l'islslrato -rico, aristocrá1ico, con
república se:i una d emocracia p11ra y absoluta. J!.s ta, para ellos, es la una elevada eclucació11- se trasformó e n e l líde1· de Jos campesinos em-
condición d e su leg itimidad. pobrecidos, que formaban el partido ele Ja m o ntaña en con traposición
"El poder ele la palabra democ racia es t"l. que . ni1~gún. [Link] o con e l rico partielo de la llanura, o sea el de Ja ciudad , y el partido de
p :ntido se ••trcve a ex i:;tir o cree que pueda ex1sllr sin 1n scnb1rl a en su la costa, correspond ie ntes a los comerci antes y pescadores: Tomó e l po-
bandera".10 der, se r odeó d e una guardia de corps y, sin cambiar Ja constitución
El cesarismo se convierte e n una n ecesidad c uando las masas lienden solónica,21 llevó realmen te a efecto un programa de reformas socioeconó..
a articularse pollticamente. Permltaseme bosquejar brevemente unos po- micas e n gran escal a. 22 Se confiscaron los bie n es de los nobles, que fue-
cos experimentos cesarianos. • ron cli slt·ibuidos e ntre Jos campesinos pobres; se c ultivó la tierra inc ulta;
1 . Los reyes A g is IV (214 a. C.) y Cleómenes JII (238 a. C.) de se estimulú el comercio marltim o; 23 se llevó a cabo un programa de
Esparta.'º Luego de su abrumado ra derrota et~ i;-e u c tra, en 37 1 a. C., obras públicas, y se ig ualó la administración d e jus ticia co n la cr eación
Esparta e nfren tó un elol>lc problema: el manten1m1ento de su poder ex- ele jueces locales en los elistritos campesi n os. El poder del dictador era
terior y Ja revolución socia l (ab"·aria). Ambos .Problemas. e_staban rel~­ absoluto. "Enseiiaba a los tlteres cómo bailar".•·• Con todo, Ari stóteles
cionados e nu·e sí, corno observó Pl11ta1·co al analizar Ja pohuca de C leo- obser va - Y la cla~e agraria ele Ja época est aba evidentemente d e acu erdo
111enes: :.1 con é l- que "Ja tiran/a de Pislstralo fue Ja Edad de Oro".
"Era pelig r;,so, d espu és de Ja muene de Agis, [Link] siqttiera ~lgo / No es Ja c uriosidad del anticu ario la que nos mueve a con tinuar
como Ja (onnación y Ja educación de su s j<'>venes; y [Link] de 1.a. ~nugua nuestra rev i>ta de a lg un as elictaduras cesarianas. Antes bien, quere mos
tc1nplanza, Lolc ranc ia e ig ualdad, cons tituía una espec ie <le t nuc1qn con- establecer algunos principios que nos ayuden a comprender las condicio-
tra e l Estado." 17 n es que producen e l cesa rismo, las técnicas que em plea y Ja func ión social
" . .. Al o b servar que todos Jos ciudadanos estaban co~Tompielos, lo~ que cumple. Por con siguiente, mu c h o es lo que pueele ensetiarnos __....
ricos olvldaelos del hien público y cleel icad os a su [Link] Y su plac~t ~..a&~ ...-..e · lJesó.~r j:Sle W:i<> de dict;odura . •
privados y los pol>res a[ligidos en s tts prop ios hogar es y por lo tanto sin 18 1/Jfcl., pág. 975.
rn Phuarco, V idas, Soló n, loe. cit., pág. 97.
• Nombre dado en 18'18 a 10~ micmbn.1'> del partido socialdc1~16crata en Vrancia. 20 \Vc rnc r jaegcr. Paideia, 1, pi\g. 140; AJfrcd Zimmcrn, Tite Gn:dt Commonwcalt/11
Tambil·n se denomina a~f a todos los que lic11c n. ideas <lcmacrá.ucas ava n z.a<las. [r.] Londres, 1967, 5• edición, pág. 141; '\.V. l'owlcr, Tl1e Ci ty Stale of tlie Greeks arrd
J l'i G11 itot, Ln. Dt!moc rnUc en· Frnurc, l...ciplig. 1819, p:'\g. 2. lla111n11s, Lo11d1·cs y Nueva York, 1895, p ;\g. 154.
IG Sobre Agis lV )' Clcóm cncs Jll véase Plu1arco, Jlid<U (traducción ,<le Dryden): 21 Aris tol'lc's [Link] o/ Athens, ed. y trad. por K. von Frilz y E. Kapp,
ta mbién H . J\lichcl1, SfJnrtn, C.,mhridgc. Tuglalcrra, 19;';2, _pftg5. 316·329:. i\L Hadas , Nueva York, 1950, C.."lps. 14, 16.
.i
"Thc Social Rcvolution in ThinJ -cc11lltry Sparta.. e n [Link] JYeekly , [Link] ( l 932), 22 R m tovtzc íí, A Hist ory of t/1 c Ancicnl lVorld, Oxíonl , 1928, 1, p~g. 2 16; G .
p:'ags. 6!1·72; E. nu.x, "[Link] so:ialistische Novctlcn bci l•Jutarch", en Klio~ XIX (1923). ,, C lotz. Th c Greck City nud lts [Link], Nueva York , 1930, págs. 121 y ss.
págs. 413 y •ig•. !!!l V é:.sc A 1·istotle's Conslitution .. . , 0/1. cit., ~p . tG.
17 Plularco, Vitlns, Clcómc ncs, Modcrn J....ibrnry, p:\g. 972. 2.¡ Zim m crn, op. cit ., p:\g. 142.
221 FRANZ NEUl\fANN EL ESTADO DEMOCRÁTICO Y EL ESTADO AUTOR IT ARIO 225
La gradual <lc>intcgración <le la con sliluci<Ín romana, e n tre la se- cierto, si n eluda. P e ro sería peligroso i nterpreta r la política romana sim-
gunda guerra púnica y el a sesinato de César, es familiar e n sus líneas plemente como una luch a de "les ele adentro" con " los d e afuera", pa-
principales y no n ecesita un d esarrollo d eta llado. Ya al término de la san<lo así por a lto el impacto político tic los proble mas sociales básicos:
segunda guerra pún ica, el p1·cdomi11io político ele Escipi(m el Africano el aseen:'º. del orden . ecuestre al poder económico, sin el correspondien te
prefiguró la dictadura personal. Y la dictadura <le Sila, alre<lec..lor de un reconpci.m1 enlo político; el .control del poder político por u n a o ligarquía
siglo m;\s larde, r cpresen.tó e l prime r r ed1azo definido tle la constitución terraternente que l'.a?ía d eJ'ldo de monop olizar el poder económico; el
roman a , pues si bie n a provechó e l n o mbre <lcl m a!!;istrad o ele e m e rgen- clctcn?ro de la p os1c1ón <le los p cqucfios ca mpesinos (los Gracos ya ha-
cia clásico, fue una dictadura de por vida y tuvo la finalidad d e cambiar bía n _111 ten~1do c rear con su apoyo una m o narquía absol uta, cesariana);
l a con stitución a nulando reformas semi<lem ocr:íticas tales como l os nue- la ex1stenc1a d e una p lebe u rbana, definida legalmente como e l conjunto
vos poderes del t r ibunaúo y r estaurando la preponderancia de l a o ligar- d e las person as sin ,i ngresos ni ocupación p ero clota<las, a t ravés de sus
quía senato rial (optimates). P e ro el siste ma de Sila no pudo lograr esta asambleas y tribunos, ele un enorme po<ler polí t ico y, p or úl ti mo, los
r estauració n. Menos ele di ez aiios d espués ele haber sal ido éste del esce- p1·oblemas d e un imperio cada vez m ás vasto, con l a necesidad ele de-
n ario político, su sistema se había <lernuubado y la República se ha- f~~sa y comunicacio n es y las luchas por l a participación en los bene-
llaba en p lena decaden cia. "Non m os, n o nius", <lijo T:ícito 2 • a l <lcscribir fia os d e los cargos públicos. El cesarism o, consi<lcraclo con tra este tras·
el hundimiento de la m oral y de la ley. "No h ay República, no hay fondo, era a lg-o m:ís que el inte nto d e h ;ic:erse suprem o por parte ele una
senado, no h ay dignidad e n ning uno <le nosotros": a sí escribía Cicerón persona poderosa; ern ele h echo el m edi o para reorganizar a Roma, a
e n una carta a su h e rmano Quinto. 2 º Ita lia y el lmperio. Y aun si no accpt:unos la image n de César que nos
E l asccmo ele .Julio César al pode r se d e be a una serie <le fac tores: ofre~e. l\.fo mmsen, al yresen tarlo como el genio que clescle el principio se
la desintegración ele la constitución; su contro l personal de un ejército d ec\1co a hacer preasamen le esto, queda e n p ie el h e d10 <le que tales
d evoto, e l apoyo del llamado partido <le los p ofntlares, la elevación del p roblemas lo llevaron a l poder y que les hizo frente, a men udo con
orde n ecuesu·e al poder eco nómico, el d escontento <le la población ita- mucho é xito.
lia na no roman a y l a expansión del Imperio . Su posición, en el momen- El triun fo de Augusto sirve pa ra subrayar el h ech o d e que estos
t o d e su muene, n o podía conci li arse ele man ent con ceb ible con la es- cambios sociales y económicos hicieron inevitabl e Ja monarquía. Con
tructura constitucional <le la República. Era, de h echo, un m onarca las palabras d e Dión Casio: "En esta época [después de Ja derrota de
absoluto.21 Pero es impm·tanle seiiala1· que, por m ucho que Je hubiera Antonio e n A ccio, en 3 1] e l gobierno asumió una fonna mejor y más
agradado hacerlo, César no pudo adop ta r, teniendo e n cu e nta la opinión saludable, pues para los rom anos era harto imposible sal varse con la
pública, el título <le Rey. 2 8 La a cción <le B ruto muestra Ja fu erza que con stitución republican a ." 3 1 ¿Pero qué clase de monarquía? L a r esu-
tenían e n R oma los sentimientos r e publicanos, que son impo rtantes para rrección de la antig ú a realeza romana (el R ex) se mostró imposible. L"l
comprender l as medidas constitucion ales de Aug u sto. · m uerte de César era una a<lverten cia par;t n o inte ntarla. La mon arquía
4 . L os historiadores. modernos n o se can sa n de [Link] que en Roma helénica (oriental) con e l end iosamiento tlel monarca, la fJ1·oskynesis y
no habla realmente un partido o movimiento '"tlcmocr{1tico", que los la completa ide ntificació n de m o narca y Estado,ª• no sólo er a una tra-
p opulares eran e n realidad un populacho urbano m a ni pulado y sobor- dición extranjera sino qué estaba asociada con Antonio y C lcop atra y
n ado 2o por camarillas aristocráticas reunidas a través de );~ institución descartada por Ja d errota d e éstos. La dictadura de por vida, vo tada
<le la amicitia (amistad) y 01·ganizatlas e n factfoncs o partes."º Esto es por e) pueblo, se había vuelto casi ig-ualmenLe dcsacr eclitad ;i . Al•gusto,
con su inusita<la sagacidad_ pollti<A"l, compren<lió que su pode r personal
!?ú Tácito. A1rnlc.'f1 Jll, 2.
debla adaptarse a l a consti tució n. Antes d e 27 a. C. todos los cargos
20 C ice rón, Acl Qui11f11m, 111, 4 . 1. que ocupó fueron irregulares -admisión e n el Sen ado a la edad tic 19
27 Para clc lallcs: E . 'M eycr, of>. cit., c~p. p;\gs. 311·329, pan\ u n a n ~Uisis del pro· años, ,cargo con sula r, etcétera-,ªª pero, según dice él, "Toda Italia me
blctn<i y una revista d e fa literatura. prestó juramento de man era espont<ínea y me recla mó como conductor
28 Véase J. Gagc, ..De César ;, Aug1"lC.., en Rroue 1-Jisloriquc, 1936. págs. 27 y
sig-s., y E. H o hl, "Das Ange[)ol des Dia<.lcm~ an C'..."le\.ar", e n KliO', p ;\gs. 92 y sigr. e n la g ue rra en la cual gané la batalla tle A ccio ... "3t Despu és d e 27
20 ~{a Lhi as Gclzcr. "C:-icsar.., en su Vom r<im üchcn Stant, Vo l. l. L [Link], 1945, Jll Véa<c H omo, loe. cit., p á g. 202.
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:lO Gclzcr, "Die rOm i~r:h c Ccsc11sdrnít. [Link] [Link] Cíceros" e n Vom r~uisclten Staat. z1.g y IlcrHn, l 92G, p ;\gs. 200·325. A cerca <le Antonio e n Egipto, véa~c Symc, op. cit.,
Vol. 11, p:lg. 22; Ronald Symc, T/1 c Rnmnn Rrootution, Oxíonl, 1939, p ágs. 12-13; pág. 273.
Lily R oss Taylor, Party I'olitic.f i11 //u: Agc nf Caesa1-, J\c1·k clcy, 19-19, pág. 7. Para el 33 P ora dciollc• véllsc H orno, 0/1. cit., págs. 20G y sigs.
signi(ica<lo <le lo~ difc1·c n tc~ términos, véase L. R06s Taylor, op. cit ., P.:\gs. 7-14. u ! b id., de la R es Gestac.
226 l'l<ANZ NEUMANN EL ESTADO DEMOC:RÁTIC:O Y EL ESTADO AUTORITARIO 227

a. C., en el que Horno llama el periodo orgánico, el principado de todo el derecho y toda la potestas ele! pueblo romano han sido transferidos
Augusto se esta bleció en una forma completamente constitucional, según a Ja f1otestns imperial"'.ao Ahora sabemos que se promulg<> realmente una
pretendía é l. '"El pue blo y el senado m e confirieron la dictadura, en fórmula <le esta índolc,• 0 aun cuallllo después de Claudio, desde Juego,
mi ausencia y en mi presencia ... y no la a cepté (22 a. C.). En la misma la sobc.-;rnía popular se convirtió en una mera ficción. Y el pueblo
fecha me dieron el consul:ido por un aiio, y no lo acepté... No acepté roman o (f10/1ul11s romantts) sigu ió sie ndo soberano en la ley y fuente d e
ning una fun ció n que contrariara las usanzas de nuestros antepasados ... toda auto1idad política,•• si bien los emperadores posteriores, influidos
Cuando el pueblo me ofreció el cargo de Pontifex l'vfaximus (que h abla por las concepciones helénicas, aiíadicron una legitimación divina a Ja
ocupado mi padre) ... lo rechacé." Y continúa: " ... [Link] puse tér- seuclodemocr:ítica /ex regia.
mino a las guerras civiles.. . trasferí el gobierno del Estado de mis 5. El poder tribunjcio y la lex 1·egia nos llevan a la dictadura de
manos a las del senado y el pueblo romano. Como compensación por Cola cli Rienzo, una de las dictadu ras cesarianas más fascinantes.•• Cola
este servicio, me otorgaron el tíLU!o de Augusto... Desde entonces he <li Rienzo, hijo de un posadero y de una lavandera, nació en Roma en
estado por encima de todos en autoridad [anctoritnte] pero no he tenido abril o mayo de 13 13, durante el destierro del papado (1309-1376). La
m;ís poder [potestns] que aquellos qu e fu eron mis colegas en las magis- población romana, privada de la renta de la corte papal, pasaba por una
traturas." 3 5 situación de a ngustia económica. Su gobierno, además, era una simulación.
Esta conm ovedoi·a m odestia Je resultó barata, por cuan to Augusto Las disputas de los nobles feudales, en particular las de los Orsini y los
ya habla proscrito a Ja mayoría de sus oposi tores y a h ora, invocando su Colon na, d espojaban a la ciudad, que adcm:ls, c:omo en los 1 icmpos ro-
nuctoritas, atendía a que s us propios hombres ocuparan todas las posi- n-ianos, estaba separada e n tres partidos: la noblcz;1 (ella misma desunida),
ciones de influencia y poder. El sistema de la clientela se perfeccionó l os caba lleros burg ueses (cconc'>mic:amcnte "ricos p ero carcnlcs d e pode1·
y se empleó con habilidad. Se purgó e l senado, princip<tlmentc para eli- pol!tico) y el partido popular. Petrarca, en su famosa carta escrita a Cola
minar a los adictos d el difunto Anton io; los plebeyos 1·icos amigos de y al pueblo 1·omano poco después d e que aquél lomara el poder,•• <les-
Augusto ascendieron fácilmente al orden ecuestre y los banqueros y co- cribio así la situación: "Estos nobles en cuya defensa habéis derramado
merciantes ecuestres se elevaron a l a posición de optimates. 30 Además, Lantas veces vuestra sangre, a quienes habéis nutrido con vuestra propia
para con solidar el apoyo se utilizaron la propaganda y la supresión de sustancia, a quienes habéis llevado a la opulencia e n detrimento de las
Ja li teratura opositora y crítica, y en sus últimos años Augusto asumió rentas <lel Estado, esos seiiores os juzgaron indig nos de libertad. Recogie-
la dignidad re ligiosa del Pontifex l\faximus, a fin de apoyar su prestigio. ron los restos muLi latlos del Estado e n las cavernas v en los abominables
Pero l a con solidación ele la victoria p o lítica se produjo, sobre todo, a refugios d e Jos bdndidos. No sinti eron vergüenza d~ que sus crímen es se
t.-avés de cambios en Ja jerarquía social: la ruina de los · nobiles y e l conocie rar1 en el extranjero. No l os contuvo ni la piedad por su desdi-
surgi miento de los ho:ni11r.s 110vi en la sociedad y en Ja polltica. chada patria ni él amor a ella; se apoderaron de las foni(icacione~. las
Despu és d e 27 a. C., los poderes con stitucionales de Augusto depen- rentas públicas y las regiones ele la ciudad ... " Y lu ego, d espués de una
dieron principalmente de dos cargos: e l imf1erium p1·oco11sulare maius acusación más detallada aú n, agrega: '"No p erm itáis que ninguno de los
y Ja potestas tribunicia,31 los cuales ocupó de por vida. El primero le lobos rapaces a quienes habéis arroj;ulo del redil vuelva a abalanzarse eu
otorgó el mando de los ej ércitos en Roma y en las provincias; el segundo
- que se le asig nó con poderes exten sos-- fa sacrosantidad, el derecho de .10l, 17, l, 7.
inte rcesión y, sobre lodo, la legitimación democrática. : .. 40 Para documentos epigr:\ficos con r~pccto al advenimiento de Vc~pasiano, véase
Cor/Jus bucrijJtionum Latinm·um , De rlfn , 1863, scq., Vl, 9.!JO; y para el reinado de Au -
Este último punto tien e una importa ncia esen cial , por cuanto la gusto (juramento que se prestó), F. Oumont. "Un scrmcnt <le FidéHté a l'Empcrcur
potcstas trib1111icia constituye la fuente de la /ex 1·egia que, en la fórmula Augusre", en Rt:vut: J-Jistor·ief.u.e, 1901 , p:\gs. 2G-45.
atribuida a Ulpiano,3• era el principio de que "la voluntad del Prinr:eps • • M cyer , <>f>. cit., pág. 347.
tiene fuerza de ley porque, e n virtud tic la lc x re~ia. . . e l pueblo. . . le <t2 Véase K. Ilurdach y P. Piur, cds. JJ ric/weclrscl des Cola Di Rie nzo, Bcrlln.
1912- 19 19, e n cinco partes; K . [Link], /l ienzo und die Geistige Wandlu11g Seíner Zeit,
trasfiere todo su im¡1c1·i11m y tocia su potl!sta9". Y ele nuevo en el Código Hcrlí11 . 191 3; . Paul t•iur. Cola di [Link], Viena, 1931; un relato popula1· (escrito pen -
de Justinian o: "En virtud d e la antig ua ley que se llamaba lex regin, sando en Hitler) es el de Herl>crl Vic lstcdt, Cola di Rienzo, die GeJc/1ic/1tc des
1-'[Link], Berlín, 1936; Mario Emilio Cosenza, FrancCtsco P elrarca and llie Revolu·
ar. l b ttl. /ion "/ Cola di Rienzo, Chicago, 191 3; E<lward Gibbon, Thc Histor-y of t/11: Dectiue
3G !'ara [Link] vé°'c Syme, o/>. cit., p:"1gs. 3~0·368; y Taylor, op. cit., P~S'· nnd Fa// of tire R oman En~pire, ed. J. ll. llury, Vol. Vil, cap . LXX: Fcrd inand Grc·
176 y , ¡R"· gorovius, History of ll1e Cit y of Rome in tlae Middle Age.s, Londres. 1898. Vol. VI.
37 Para detalles ,·(·ase esp. l\IC'ycr, 0¡1. cit., p~gs. 337-343; Homo, op. cit., págs. parte l. p:\gs. 229-234. Un imporlanle an:\lisis es el de "<fax Horkhcimcr. "Egoismus
207·214; Symc. "/'· cit., p~g<. 336 y sigs: und Freihcitsbcwegung'', e n Zeitscltrrift fü r So:.inlforsc11ung, Vol. V, 1936, p:\g~. J61 ·231.
as Dig. l. 4; Jn.t. 1, 2 , G. 43 Citado en Cosctna, 0/1. cit., p;\¡:s. 16-4·1.
l!28 l.'llANZ NEUl\IANN EL ESTADO DEMOCRÁTICO Y EL ESTAl>O AUTORITARIO 229

medio de vosotros. Aún hoy r ondan incamablemen te, intenta nd o por· P ero la influenci:i. d e Cola, mientras vivió, fue ext raordinaria. Cuando
m ed io del fraude y el e n gaiío . . . r ecuperar Ja entrada a Ja ci udad d e la abdicó, los p o bres d e Europa a cudie ron por millares p a ra ~a l uda rlo como
cual fueron expulsa d os con violencia." l1é roe clemocdti cp. P a ra las masas oprimidas r ep resentó la e n carn ación
El activo de Cola, en su ascenso al poder, esLUvo form ado por su .de la respuesta a 'su s anhelos.
l idera zgo d e l partido p opular, que 1~1·ó al actuar como ~.n a esp ecie de· 6. :Me h e ocupado con algún deta lle d e Cleómenes, Pisístrato, César,
abogado d el pueblo, su .ali a nza con la burguesía rica (los cavalerotti) y Augusto y Cola di Rienzo, porque e n estos casos los hechos n o son q uizá
el apoyo de l Papa, <"¡uien ignoraba si n e m barg? Ja_ in~ención última de .tan fam ilia r es. Para el caso de l:ls principales .f~tnis -rian"5 de la
Cola. La propia Roma fu e Ja fu e nte de las m sp1rac10n es d e Cola: <;l historia moderna -f3tlvonarola, Cromwell, Napoleón I,- Luis Napoleón,
recu erdo d e la vieja glor ia labrado en las columnas de mármol, la ~mll­ Mul&Olini, Hitle.r, Peró»r- los detalles iiistóricos resultarán innecesarios.
gua tr:[Link]ón republican a, y 1n;\s p articul armente la idea del pode r t~i­ P odría seiia la rse, n o ob•tante, q ue en la I glesia católica roma n:i., como
bun icio y de J:i. [ex ,-egia. Estas im;\genes, fusiona~as con su cr~enc1a -con secuencia ele la lucha entre la soberanía papa l y la posición concili ar ,
r eligiosa e n el m i lenio~• .alimentaron a l joven Rie n zo en su triunfal 't ambién surgie1·on e lementos de cesarismo. L.,s órdenes m endicantes, que
ascensión a l liderazgo cesa riano. E l cottfJ d'état de 1317, prepar ado con irepresentaban el elemento clemocr;\tico, se a li staron en la_ cau sa papal
astuta diplomacia, se con vir tió en la hál~il propaganda d<: Cola e_n un~ -cont ra e l elemento aristocrático cuyo programa er a conciliar.
invoca ció n a Ja provid e n cia por el g uardi;\n d e una m oraltdad ca~1 J?lln-

.,,.. ~- :111.
t an a.'" y en un acto d e liberación por el campeó n de todos los oprim idos.
El nuevo líde r utiliz;ó l:i. /ex 1·egia p:[Link] insta larse como gobern:i.n te.~G Dictadura totalitaria
....¿~\ ~.
El pueblo romano -como d u e iío de la sobe~·aní~-;-· represenLado_ por ~~na
sórdida mullitud, confir ió a Cola el cargo tnbumc10 y el poder d1ctatonal, La di~"ttit:rli&ri a , a la cual dirigiremos ahora n uestra atenció n, ao
asf como el fantástico titu lo de "Nicolás, el severo y b o ndadoso, tribun o de .debe ·CNIDÍ[Link] ...coQ el ~ei;a r~m o . ¡.a__ili.ctadura cesariana, al m en os
Ja libertad, l a p:i.z y la justicia, libertador de la san ta. r epública roman a'_'."'7 hasta e l siglo xrx, AO conduce necesai-iame nte a un sistema totalitario,
Ana lizai- la p olítica de Cola di Rienzo podrí~ llevarnos muy lejos. ni el Est&do totalii..tr io es n ecesari:[Link] te e l r esultado de u n a u téntico
liaste decir que stt adm in istración fu e e n general JUSta y progresista, no Tnovimiento cesaria n o. El totalitarismo constituye pues un problema apar -
obstante su dpida asunción del p apel d e un líder cari smát}c~. Pero, para • · ...¡ Q dictadura total itaria moderna puede reducirse, para los fi ne• de
con servar su poder, Cola te ndría que habe r d esarro llado ~s _mten_s~mente un breve a nálisis, a cinco factores esenciale~ .
aún las tenden cias totalitarias que ap:[Link] en su adm1111strac10n, por El primerq_,es la ttansición ele un Estado b asado e n Ja autoridad d el
cuanto sus princi pales problemas era n obtener una base social apropiada -cl.e rechQ. (el R cchtsstaat a le m á n) a un Estado p o lici'.11. La autoridad d e
y eliminar a sus e n emigos, l os nobles. E n amb~s fraca~: La burg uesía la ley <:on stituye •una presunci<'>n e n favor del d er ech o del ciudad ano y
de la cu a l d e p endía para contar con apoyo socia l y n:1'[Link], mostró se_r -en contra d el poder coer citivo del Estad o. E sta presun ció n se invierte en
una aliad:i. indigna <le con fia nza. Los nobles fueron pubhcamente h~nu­ -el Estado totali tario. Aquí n o es n ecesario ocuparnos de l os detalles, pue s
llad os, pero, sea por te [Link] o por decencia innata, Cola no los extermmó- la facu ltad de inmiscuirse a discreción en la vida, libertad y p ropied ad,
E sta política a IT\Cd ias condenó al r égimen a la ruina, c~1ando el pa~a~e> <:ara~ter!sti ca de los órganos ejecu tivos en los Estados totali tarios, puede
se unió a la o posición . E l dictad o r fu e o bligado a ab~hcar, _se convirtió j. ·consider arse el r asgo mejor conocido de este tipo ele dictad ura-.
e n un fu gitivo e n Ita lia y estuvo prisionero en l a corte. •_mpenal de Praga El seguncl~ factor es Ja transició n ele la difusión del podc1· en los
y Juego e n A vignon. Gracias a l Pap:i., q ue deseaba uullzarlo como ·a rma E stados l iberales a su con centración en el r égime n totalitario. E st:i. con-
con tra una n obleza r ecalcitrante, Cola fue restituido e n 1354 con la -centración puede sufrir vari aciones tan to ele grado como He fo rma. P ero
e ntusiaHa aprobació n del pueblo. Para en to;ices, si n embargo, n~ era ya ·en ning ún Estado totalitario p ued e haber lugar p:[Link] los diversos recursos
e l líder cesaria n o, sino e l sirviente d e la I glesia, y dependía de las mffu en• -<le d!Eu sión del poder que' empica e l liberalisn1,0, ta les com o la separación
cías d e esta ú ltima y de las tropas m e rcenarias. El fi nal llegó cuando los -ele las poderes. e l feudalismo, u n siste m a multipartidario que funcione,
Colonna lo asesinaron públicamente, mutila ndo y queman,do su cuerpo. el bicameri s~o. efcétera. ' ~
44 [Link] es paI"Liculanncntc el cri terio de Ilu [Link] y P iur: véa"Sc Piur, op. cit.., · Con todo, estos dos prime ros elementos pued e n hallarse t:[Link] en la
p á¡;•. 14·20. mon~rquia absoluta como en la dictadura totalilaria. Lo que distingue
'4GPiur, OfJ. cit., p:\g. 53. . . pP11Ucamente al totalitarismo es el tercer elemento, es decir, la existencia
40 Luis de naviera , instruido por l\tarsilio d e radua , HlLluó este recurso en 1328,
e n una ceremo nia presenciada prol>ablemcn lc por el joven Cola. VielsLadt, op. cit .,
<le un partido estatal monopolizador. Ese p artido resulta necesario poc
págs. !i5·G I, y l'iur, o/J. cil., p<lgs. 86 y sigs. -cu anto l os instrumen tos t radi cionales de coerción n o son suficie ntes para
<1 Piur, ofJ. cit., p~g . 47. -controlar una sociedad in dustri a l, tanto men os cua nto que no siempre
230 FRANZ NE:UMANN EL ESTADO DEMOCRÁTICO Y EL ESTADO AUTORITARIO 231

!as burocracias y los ejércitos pueden ser dignos ele confianza. E! partido· . narqula absoluta en ciertos períodos de su historia, süw ~lD.iÍs bien .Ja.
monopolizador es ~n i:istrumento flexible q~e proporciona Ja fuerza para destrucción de la línea divisoria entre Estado y sociedad y la politizaci<'m
controlar la maqmnana del Estado y la soc1eclacl y para cumplir la tarea •total de la sociedad mediante el recurso clel partido monopolizador. No
giga ntesca de aglutinar los elementos autoritarios que ésta contiene. se trata de una mera cuestión ele mayor o menor poder político. La dife-
. Además, .el paniclo monopolizador implica un aspecto sociopsicolú- rencia no es cuantitativa , sino cualitativa. Cuando, como ocurre en la
g 1co pertenec1ente a la que en general se llama sociedad "ele masas''· monar<¡ula absoluta, el poder se ejerce ame todo por medio de los instru-
Como las dictaduras tot11litari,.s moderl'P!ls surgen, casi sin excepción, mentos burocráticos de coerción tradicionales, su funcionamiento está
~entro y en contra de las democracias (por débiles que puedan haber gobernado por reglas abstractas y calcu lables, aun cuando a menudo su
sido las estructuras democr;íticas), la camarilla totalitarista debe asumir Ja ejecución pueda ser arbitraria. Por consiguie nte, el absolutismo contiene
forma de un movimie nto democrático y conservar esta fachada aun des- ya los principios institucionales básicos del liberalismo moderno. La dic-
pués <le haber llegado al poder. En otros términos, se ve ~da a pnic• tadura totalitaria, por su parte, es la negación absoluta de esos pri nci pi os.
ticar el ritual ele la democracia aun cuando niegue por completo la · por cuan to los principales órganos represivos no son tribunales y cuerpos
esenci:t de ésta'. · administrativos, sino la polida secre ta y el partido.
El papel del partido monopolizador entrafia el cuarto elemento de. Si una sociedad industrial se ve frente a la necesidad de inc rementar
la dictadura totalitaria: , la transición de los controles sociales pluralislas al m;\ximo su s elementos represivos y eliminar los liberales, puede adoptar
a los totalitarioa. La sociedad deja <le distinguirse del Estado; se ve to.. la forma de una dictadura totalitaria plenamente d esa rrollacla. J>[Link] Ja
talmente penetrada por el poder polltko. El control ele la sociedad, ahor.a dinadura totalitaria n.o es sé>lo hija del i11dustrialis1110 111oderno. l'udcmos
tan importante como el· [Link] clel Estado, se logra mediante las siguien- ana lizar brevemente a Esparta y el r(,gimen de Diodeciano como do~
tes técnicas: · esclarecedores ejemplos más antiguos:'"
lf El principio del liderazgo, para ciar fuerza a la orienilición d esde Quienes llaman democracia a Esparta olvidan que los periecos y, m;ís
la cumbre y a la responsabilidad hacia la cumbre. . importante aún, los ilotas (siervos del Estad o) eran decisivos para sus
2) La "sincronización" de todas las organizaciones socialc:s, no sólo instituciones. Quizás es distinto el caso de Atenas, en la cual, como lo
para con troladas, sino para ponerlas al servi cio del Estado. han demostrado Westermann y Jones, •• la esclavitud era relativamente
3) La creación de élites jerarquizada.<, de modo ele permitir a los insignificante. Pero la relació n entre espar tanos e ilotas era aproximada-
gobern an tes control ar a las n1asas desde adentro y disfrazar la manipula- mente de 1 a 20, y el peligro perpetuo que significaban l0s ilotas exigía
ción desde afu era, esto es, ayudar a .las burocracias en el sentido limitado un sistema de total represión. Plutarco oo percibió el problema al describir
del término mediante grupos de liderazgo privados, dentro ele los diversos los horrores de Ja infamante Criptia, de las misiones ele los jóvenes espar-
estratos d e la población. tanos armados con 'Puñales, a quienes los éforos enviaban "de tanto en
4) La atomización y aislamiento del inclivi4uo, que entraña, nega- tanto" para aterroriza! y asesinar ilotas. Tuddides 01 también se refiere
tivamente, la destrucción o por lo menos el debilitamiento ele las unidades a la espantosa matanza de 2.000 ilotas en 424 a. C. El servicio e n esta
sociales basadas en factores biológicos (familia), en la tradición, la reli- terrible polida secreta formaba parle de la educación ele la juventud
gión o la cooperación en el trabajo o el ocio; y, positivamente, la imposi- espartana, pues el terror, antes que la sanción criminal, constituía el
ción de organizaciones ele masas enormes e indiferenciadas, que dejan al nervio del sistema espartano.
individuo aislado y más fáci l de manipular. La coh esi1ín del estrato gobernante se logró por medio del control
5) La trasformación de la cultura en pí'oyy,iganca, de los va lores total de la sociedad y de la. vida privada, a través ele instituciones tan
culturales en mercancías vendibles. bien conocidas como el traslado de los niiíos a los cuarteles, a la edad
El último factor cid totalitarismo es la . <;onfianza en el tl';,l;ror, es d e seis años, y el rígido sistema de la educación estatal que asignaba
decir, ep el uso de la violencia no calcula!Jle, como amenaza-permanenté fundamental importancia a la astucia y la violencia. Resulta sumamente
contra el individuo. Debe tenerse cu idado, sin embargo, ele no definir ·una esclarecedor comparar !'a descripción ele la educación "liberal" de los
dictadura totalitaria simplemente corno el dominio de la violencia." Es espartanos que hace Plutarco con Ja fórmula ele Himmler para la educa-
cierto que sin ella n o podrían sobrevivir tales reghnenes. Pero tampoco . 41¡ No analiro el antiguo Egipto ni ninglu10 de los otros llamados despotismos
podrían durar much o sin una considerable identificación del pueblo oncntalcs, pues aún. no · he completado mis cslll'dios al respecto.
oprimido con sus gobernan tes. 40 ,V, L. \.Ycstcrmann, .. Atherl'aeum and th.c Slavcs of Athens" en Atl1enian Sludies
prese.n_ted to IV. S. [Link], [Link], 1940; A . H. J\f. Jonc9. "The Economic Basis of
Estos, en breve esquema, w 11 los rasgos ele los sistemas políticos más Athen1an Dcmocracy", en Past mrd [Link], NQ 1, febre ro de 1952, págs. 13-31.
represivos. Lo que los distingue fundamentalmente del absolutismo no r,o Plutarco, Licurgo, loe. cit., pi'\g. 71.
es el elemento cesariano, pues éste también fue característico de la mo- 01 IV, 80.
232 l :RANZ NJ::[Link]
<>.i
ción <le los rusos bajo la ocupación alemana. Plutarco dice: "Aprendían "
'
EL ESTApO DEMOCRÁTICO Y EL ESTADO AUTORITARIO

para cual~uier infracción, '!. p~r últii~o e l propio Estado se sintió o bliga-
233

a lcei· y escribir por r:uones pu·ramcnte prácticas, pero se excluían <le! do a emp1cnder la prodt~cc1on 111clusu·1a l. La policía secreta (frumicutarii)
país tocias las demás forn~:is de educación, inclnycndo en esto tanto libros f~rmada ~h1~·a11tc el [Link] del culto Adriano, gozó de un ininterrum:
y tratados como hombres." " 2 y Himmlcr: "Todo cua nto pueden aprender pido crec1m1c nto.
es a con ta r hasta 12 y a escribir sus n ombres. Fuera <le esto, la educa- . Por lo g~ncral l os historiadores cst;\n de acuerdo e n que esta des-
ció n es peligrosa y no debe fomcntflrsela." piadada pollt1~a .el_~ regimentacit~i~. social salvó al Imperio de Ja ruina
Debemos recordar que esta dictadura totalitaria carecía d e elementos comple ta Y pe1 m1t10 así la trasm1s1on a Occidente <le por l o menos una
cesarianos. No eran necesarios, dehiclo al car;"tcter completamente estático parte de l a h eren cia cUsica.
ele la economfo y la sociedad espartanas. La riqu e1.a tenía dos únicas
fuentes: la agricultura y el robo (mediante la g u erra) . La corrupción
era suficie nte para h acer que el sistem a [unc ion;ira mientras se mantuvo IV. Democracia y dictadura
su carácter est;\tico (el régimen de tenencia de tierras). La gradual con-
centración de la riqueza en manos de unos pocos fue lo que prodújo el Si pasamos revista a los diversos tipos de dic tadu ra bosquejados antes
infructuoso esfuerzo de Cleó1nencs por revitalizar a Esparta mediante una [Link] forzosamente '.l l~ conclusió n ele que el acostumbrado enfrenta:
dictadura cesariana. Finalmente, el gobierno espartano degeneró en el ··miento de la democracia hbernl y la dictadura, como una ;mtltesis ele lo
d ominio p ersonal de Nabis que , con la crueldad <le un déspota oriental, bueno! ~o malo, es insostenible '.Icsde un punto tic vista histt'irico. Cuando
p;irece h aber r estaurado el sistema agrario y una gran parte de la dis- se mor.d1za con respecto a los siste mas pollticos se ~iac:e diíkil comprcn-
ciplina. · ~e1· s u s funciones. La relació n entre democracia y dirtadnra no es tan
Mientras que la sociedad cspart:ina era est<\tica, en la é poca de Dio- sm1ple como a veces se .,firma . '
cleciano el Imperio Romano de Occidente se hallaba en d ecadencia y sur- L La.s dictadur~ pueden ser un instrumento de la democracia. Pero
gió una dictadura totalitaria con un sistema corporativo, como tentativa estos~ i ef'.erc a las c~i~taduras ele [Link], con funciones similares a las
para contener la marca económica. La disminución del número <le esclavos. del ~1po iomano clas1co, que preferimos clasificar como una especie de
que no se vio acompafi ada de un niayor u so de l a tecnología, produjo la rn.ag1stra tura.
migración del comercio y la industria desde Occidente, el desarrollo de 2 . l.n"lS dictaduras pueden ser la preparación para l a democracia. En-
un sistema sciíorial y Ja trasformación d e los arren<l¡itarios libres en tonces p odemos hablar de una dictad ura educativa.
5icrvos (edicto de Constantino del 30 de octubre de 332). La economía
monetaria su frió un derrumbe; las ciudades declinaron, y las distinciones 3. L:is dictad~1ras pueden ser la n egación misma de Ja democracia
e n este caso consutuj'en un si stema totalmente regresivo. y
<le clase se hicieron cada vez m:'1s opresivas: los propietarios sefioriales,
el clero, unas porns familias urbanas ricas y los servidores civiles cons ti- . . El gobierno .de Pisístrato es, probablemente, un ejemplo cl:ísico de
tuían los h oncsti01·es, micntr:is que todos Jos elcm:'1s se convirtieron en dictadura educativa. Segú~ los t érminos de Werncr Jaeger: "Las masas
lwm iliorcs. La inflaci<Jn avanzaba y J;.is familias urbanas se n egaban a todavía cared;~n de experiencia política, de modo que la democracia
asumir los cargos municipales, porque ahora r esultaban intolerables las e~t?bª.. [Link] lcpn:~ ; no pudo l.1acer su apariciún hasta que los tiranos
cargas financi~i·as que tales puestos suponían . Con el objeto de hace r {p1s1str.111cos
.. so111c11e
. : ron
t • ··instoc1·••1t.i"·•1· " p oc¡ cmos agregar que 1a gran
•a la
frente a esta desintegración de la vicia económica, Aureliano (270-275) 11nc1011 ~e los pis1~traticla~ con sis tió en la creaci6n de un espíritu nacio nal
y Constantino (306-337), buscaron establecer un Estado corp.1 >rativo que .~º colcctiv~>).. aLemi;nsc. Esto se ob tuvo facilitando la emergencia de una
garan ti zara la oferta ele trabajo y Ja producción. Todas las industrias y clase mc~rn., considerada. por Aristót eles com o el prcne1¡uisito social de
profesion es se organ izaron e n gremio;, y la afiliación a éstos se volvió l a democ1ac1a. P~ir co ~1siguientc, sería di ficil concebir los regímenes
compu lsiva y hereditaria. Los obreros de las minas y canteras fncron de Cllstcnes y Pendes sm la obra ele Pisístrato.
mai·cados; a los pan aderos se les prohibi<i casarse fu er a d e las familias Conviene r [Link] c¡ue Ja con cepción niaixista-Icninista ele una dic-
de sus colegas, y "pronto Ja afiliación a Jos collcgia (gremios) ... se pre- tadur~ del prolctanaclo ~ue clcmocr<\tica precisamente e n este sentido de
senta como un castigo o ficia l para c ualquier criminal que hasta entonces una .~lictadura prepara.t'?'·ia. La conccntrnción del poder en m a nos d el pro-
hubiera evitad o J;i incorp oración" . GJ En el 301 Diocleciano procuró com - l~ta11ad~ hab1:ia de uuhzarse p a i·a abolir p or completo el g-obierno clasista
b atir la in[Jación fij:indo plccios y salarios mínimos, con Ja pena ele muerle ) para .munciar ui:ia nueva época ele libertad en una sociedad sin clases.
Aquí no cabe anahz~r c01.1 deta lle.s e l hecho de que la que se materializó
G~ Zimmcrn, loe. cit., pflg. 180.
fi:l F. ""· \ ·\'alhank, Thc /Jeclin c of tlie Roman Em/,irc in [Link] lVcst .. Nueva York.
no fue ~sta exp~c.lat1va, ~11:10 precisamente l a contraria. Sin embargo, po-
1!)53, p:\g. 49; F. Ocrlcl, Cambl"idgc A11ciml l-Iislory, Vol. X, 1934; Vol. XII, 1939. demos C1 tar l as 1azoncs basteas por las c u ales, e n las condi ciones modernas,
231 FRANZ NEUMANN EL ESTADO DEMOCRÁTICO Y EL ESTADO AUTORITARIO 235

to<la <licta<lura tiende a conve rtirse en una dictadura totalitaria y a clemoo·;ítico, aun c uando se vea obligado a encaminarse hacia un régimen
entraíiar la n egación de la democracia. totalitario. M
L• ideología democrática se ha hecho ta11 un iversal, que la [Link]ón
<le Guizot parece a ún m;is acertada hoy <¡ue .e'.1 1848. To<la~ !ªs dictaduras V. La funci'ón social de la dictadura
modernas se originaron a partir de condiciones democrallcas. Esto es
v;ilido para Italia, Alemania, Espaiía, Ja Argentina, y acaso hasta para la Ni la atracción ele una id eología clemocr;',ti ca ni el pro pósito ele Ja
U. R . S. S., aunque en m enor grado. dictadura pueden explicar cabalmente los fenóme nos del cesarismo y el
El dictador se ve, pues, ob ligado a buscar el ªPºY':' de la masa y, ui:ia totalitarismo. La compren sión de la funci ó n socia l de la dictadura exi-
vez obtenido éste, a prac:ticar el ritual de la democracia, aun cuando rne- g iría un a nálisis amplio basado en Jos sig11ientes elementos:
g ue su ~ustancia. Como ya lo percibió Eng~ls, un cattfJ cl"t!tat parece de- a) El sistema. económico;
sahuciado contra un e jército moderno; el dictador puede llegar al poder b) La relación entre las clases;
sólo con la ayuda o ia tolerancia del ejército, p ero para mantener su e) La [Link] de la personalidad.
poder depende ele una base brindada por las masas. ! Estos factores -económico, social y psicológic0-- d eben tratarse en
cada situación histórica como una 11nidacl y no como causas ai slad:is,
Existe, sin embargo, una impo r tante distinción entre el tipo na1Jfas-
mdcpcnd ic ntes.. Con frecuenci a -:-Y hasla <liria invariablemente- podr:\
cista y el bolchevique. En el primero, el dict.a~lor pudo. confia~ en .sectores
h a ll:irsc un fmhcc de los cambws e n esos clcinc ntos en las Lentlencias
sustanciales de Jos g rupos gobernantes trad1cwnalcs (mdustna, finanzas,
ii:itelectuales '! artísticas de un determin ado período, vale <lccir, en la
terratenientes, ejército, burocr<1cia, poder judicial), qu~ csta~an obliga_dos f1losoffa, la literatura, las :irles. Quisiera sciia lar ciertos J>l"i11cipios que
a un mínimo de legalidad formal, por cua nto la rebelió n abierta hub•[Link]
pueden ayudarnos ~ n la búsqueda de las causas y funciones d e los diversos
comprometido su propio. status y su propia seguridad .. En consecuei:<.•a,
tipos de dictadura.
en su ascen so a l poder la dictadura debió e ntrar en e l juego democrau~o
(compárese Ja estrategia de Hitler antes de su jJutsc/1 de la [Link]~ecena, En términos de relaciones en tre las clase.f, la función tic Ja dictadura
en 1923, y con posterio ridad a é l). Y, una vez l ogrado este obje~1vo, las puede v inc ularse con tres siwaciones básicas y repe tidas:
exigencias de la competencia con e l mundo exterior y la nec~s1dad ~le 1) L•s clases privadas <le d eredws e insurrectas reclam:in cJ recone>-
asegurarse l a cooperació n activa o p asiva de la mano de obra industrial cimiento de sus. intereses, que l ~s dueños del p oder político se niegan a
llevaron al tipo ele dictaclura nazifascista a p resentarse como l a forma m ;\s concederles. Existen dos alternativas, que dependen de la madurez polltica
elevada y noble de la democracia. de las cl:ises en ascenso:
Pa ra los bolcheviques, la necc~tlad del apoyo de la masa cs. de n at11ra- . Si tienen n{adurez J?Olftica -::orno la burguesía de Inglaterra en e}
lcza distinta. La teoría original de la dictadura del [Link], com o siglo xv11 o la de Francia en el siglo xvlll- , el cesarismo ser;\ un mero
dictadura de la mayoría sobre una mino ría, fue compauble por .lo menos fenómeno transitorio (Cromwell y Robespierre) . Las nuevas clases, llega-
con una versión de b democracia. P ero en 1917 el proletariado ruso das al poder y al frente de una m:i yorfa, exig irán por vari as r :izon es 1111
~onstitula una reducida minorla, y al rechazar los bolcheviques Ja teoría sislema polltico liberal.
de una revoluci6n pcrmanenlc auspiciada por T~·otsky, la base democrá- Pero si no son madur:is, o son demasiado débiles, el movimiento
tica ele las masas debió buscarse enlre les campesm os. Cuando ésta 110 se cesari ano se convcrtir:í en una dictadura, como ocurrió en e l caso ue
logró voluntariamente, el régimen bolchevtr¡uc evoluc:ionó hacia una Pislstrato, Cola di Rienzo o Lcni n .
abierta dictadura totalitaria. 2) El segundo caso lo con stituye la tentativa d e una clase social
amenazada por la decadencia y que se esfuerza por conservar su status
Pero aun en los p~lscs agrarios, coloniales y semicol.onial_e~ en los
y su poder. La <licta<lura puede surgir e ntonces como un intento de man-
cuales no habla democracia o se la [Link].a en forma 1nsu~1c1ente, la
dictadura moderna tiende a :hacerse totalttana. En la actualidad. t odas ~t El lamal1o <le nn [Link] tamhil:n puede constituir un. problema. Platón, Mon.
las n aciones tienen Ja experiencia vicaria ele la democracia . Debido al t~~f1U 1 cu, Ro us.<Jeau , JcHcnon y otros han señ[Link] que el gran tamaíio promueve Ja
alcancf' mundia l ele l as connmica ciones, au n los pueblos m.á s atrasnlos d1ct.,dura; y Ja~o b Uurckhardt y Osw·Jld Spengler predijeron el resurgimiento de las
h an tom ado conoci miento ele la democracia y la desean; el dcsperlar d e l a <1_1cta<luras cesarianas e n razón del crc<'icntc lam:ulo <le los Estados. A mi cntcn<lcr.,
con cie ncia de las masas ado pta por lo com.í~n la for~na. ile una demanda sm e mbargo, F. [Link] y su escuda rcprcscntan el único intento de d"ar una base
cicnc,rica a este ~ip? ele análisis. ~ero h asta ah ora las pruebas no son convincentes.
de emancipación n acional. En con sccue.nc1a, también. e1~ esle cas~ t'.n Véase Ratzcl. Pol1trsc/1e Geograplu~, 5i cd., l\funich, 191!, parte 5, cap. 13J Ono
dicLador d ebe tratar de sr.r un César mediante el cumpl11mento del nt11.1l Maull , Politische Gcographie, Ucrlfn, 1925. pág. G65.
236 FRANZ. NEUf\fANN EL ESTADO DEMOCRÁTICO Y EL ESTADO AUTORITARIO 237
tener e l statu quo. Los ejemplos m;ís notables los constituyen Esparta, perativo obliga a la dictadura a h a llar alguna manera de r eemplazar Ja
en m enor grado los poco entusiastas esl"11erzos de Napoleón I, y probable- solidaridad basada en un interés rac ional (tal como e l jnterés de clase)
mente los regímenes de Franco y Perón. p or alguna otra ide ntificación <1ue, e n lugar de socavar la dictadura, la
3) L'l tercera pasibilidad es la tentativa , por parle de l as que podrían fortalezca.
!la1narse clases arru inadas, de cambiat· radi calmente l a situación socio-
Mussolini e n sayó el corporativismo; Hitler, l a doctrina de Ja co-
.econ ómica, de invertirla y de instalar un s istem" polltico que les devuelva
munidad racial; Stalin, la del Estado socialis ta sin clases. Pero, en g r ados
:su a ntig ua supremacia. Tal es la médula de los movimientos fascistas ale-
diversos, todas estas identificac iones fue ron una farsa. La cir cun stancia
nián e ita liano.
d e que a pesm· de todo "triunfa ron" nos lleva a nuestro ú l timo problema:
Estas relaciones entre las clases deben estudiarse a la luz de los cam-
los procesos psicológicos v incul ados con Ja dictadura. El pr_oblema básico
bios en Jos sistemas económi c°". El tot a litarismo, aun cuando no consti-
es el de la angustia y e l ntiedo y su función en la vida polltica. • •
tuye un fenómeno nuevo, est<'• determinado en su forma moderna por
l os rasgos de una sociedad industrial. El industrialismo moderno es am- Freud definió la angustia como un "aumento de las tensiones, pro-
bivalente desde e l pu n to de vista pol!tico porque contien e e intensifica dos vocado por l a falta de satisCacción de la necesidad [del individuo)". •e
tendencias opuestas de la socie dad mode rna: la tendencia hacia la libe r- Así, pues, l a angustia se h a lla siempre presente - po tencialmente al me-
tad y la tendencia hacia la represión. En general los sociólogos definen n os-- como una situación o estado de indefinición. El miedo, a su vez,
esto como el problema del "rezago moral ", soste niendo que las crecientes constituye el reconocimiento de un pcli¡;ro especifico.
potencialidades de la tecnología mode rna dejan atrás e l progreso de la En con secuencia, los peligros externos, <¡ ue surgen e n si wad011es
"moralidad". Esto puede o n o ser cierto, p e ro, e n mi opinión, no cons- especificas y provienen de obj e tos espedficos, se exp erimentan bajo la
tituye e l fac tor decisivo. influencia de Ja angus tia interior, que de este modo se exte1·ioriza y se
Es fácil decir que la tecnología es política y socia lmente neutral, d e activa.
m odo que puede obtenerse cualquier r esultado, según las personas que la P ero esta ext eriorización de la angustia a través del miedo no es en
utilicen y según sus objetivos. Los optimistas tecnológicos (como Georges modo a lguno siempre peligrosa para Ja personalidad. Es posible distin-
Sorel y Thorstein Veblcn) afirman que sólo e l pleno d esarrollo de los guir tres funciones del miedo:
rec ursos tecnológicos y su eficiente empleo (o sea, la exclusión de~ "con- el miedo como advertencia;
sun~o ostentoso") lleva rían a l a humanidad a su más elevada perfec- el miedo como protección, y
ción. No discutimos esta a firm ación, mas quisiéramos explorar algunas e l miedo como destrucción.
de sus consecu e n cias. Un peligro ekterno puede así muy bien tener una especie d e funci ó n
Por una parte, Ja tecnolog ía en gran escala puede e ntr·nñar l it total monitoria: la de•advertir a l individuo que quizá le ocurra a lgo terrible.
dependencia ele Ja población industrial con respe~ t o a t~n mecanism~ com- Y l a reacción ante l a amen aza puede entonces cumplir una función pro-
plejo e integrado que sólo es dable pon e r en (unc1ona1111ento en un sistema tectora o a un catártica. Quizá no suprima sólo el p e ligro concreto, sino
altamente organizado, estratificado y j edrquico. Este sistema tii::ne 9ue también l a angustia, l iberando así al individuo. P or otra parte, e l miedo
inculcar las virtudes ele la disciplina, la obediencia y la subordmac1ó n, puede activar Ja angustia (en particular la angustia neurótica) ·hasta e l
cualquiera sea e l propietario de los medios d e producción. De e~te modo, punto de hacerla d estructiva. (Hay p sicoanalistas, por cierto, que derivan
el industrialismo pred ica la~ 1nismas virtudes que trata de cultivar todo la angustia de los impulsos destructivos.) P or consiguiente, en a lgunos
sistema político autoritario. Est.•s virtudes son represivas porque se opo- individuos el miedo, al conver tirse en a n g u stia activa o latente, puede
nen a l a autodeterminación del h o mbre . o bien paralizar la personal idad y hacerla incapaz de defenderse (angus-
Por otra parte, la tecnología también puede fortalecer las v irtudes tia depresiv;,t) o bien exaltar sus instintos agresivos (angustia persecu-
exactamen te opuest.•s: confianza e n si mismo•. con c iencia del propio debi::r, t oda) .
sentimie nto de solidaridad, esto es, un espíritu de cooperación contrario Este simple (y bas ta nte escu eto) aná lisis ele algunos términos de la
al autoritarismo. psicología individual puede utilizarse ahora para entender la aparición dt
movimientos tota litarios y el func ionamiento d e l Estado totalitario.
VI. Los procesos ps icológicos de la dictadura
ftG Las dificultades que oCrccc el tratamiento <le este problema n o se d eben sólo al
En mi opinión, estas dos tendencias antagón icas del industri a lismo son h ech o de que soy un lego, sino al d e que e l tema es wmamcntc controvertido, aun
esenciales para l a comprensión d e la di c tadura moderna. El elemento en Ja tcorfa psicuanalltica. Para Jo que sigue véase .. Angusti~ y pol!tica'' (en [Link] YO·
l wnen) y sus notas.
autoritario facilita el surgimiento ele una dic t adura. Pero el aspecto coo- 00 The hoblem of Anxiety, trad. p o r H. A. Bunker, Nueva York, 1936, p ;lg. 76.

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