CONTAMINACIÓN ACÚSTICA
“La contaminación acústica es peculiaridad de las colectividades industrializadas, sobre
todo en los grandiosos núcleos urbanos, donde el tráfico vehicular es grande e intenso. Pero
¿A qué se le llama Contaminación acústica o sonora? La Contaminación acústica o sonora se
precisa como la presencia en el ambiente de ruidos o vibraciones, cualquiera que sea el emisor
acústico que los cause, que involucren molestia, riesgo o daño para las personas, para el desarrollo
de sus actividades o para los bienes de cualquier naturaleza, o que causen efectos significativos
sobre el medio ambiente.
En estas últimas décadas se ha ocasionado un importante acrecentamiento del ruido
ambiental, debido a la crecida de la densidad de población, el automatismo de las
actividades humanas y el uso masivo del parque automotor. Según nuevos datos
estadísticos unos 300 millones de personas residen en zonas donde los ruidos ambientales
superan los 60 dB, excediendo el nivel máximo de ruido apto. Según la Organización
Mundial de la Salud recomienda que el ambiente se pueda mantener dentro de un umbral de 50 dB.
Entre los jóvenes acrecientan los problemas acústicos derivados del empleo de audífonos
para escuchar música y también del aumento del nivel de ruido existente en sus lugares de
diversión (fiestas, discotecas, recitales,...). Este ruido descomunal induce a la pérdida
gradual de la audición e interfiere en el sueño y en la capacidad de lectura y concentración.
Puede incluso estimular transformaciones fisiológicas en el sistema cardiovascular, como
peligro coronario, aumento de tensión arterial, o cambios del ritmo cardíaco; también puede
causar trastornos en el aparato digestivo y aumento de secreción de adrenalina
desencadenando una conducta más agresiva. Sería necesario adoptar ciertas medidas para
cuidar a la población de los ruidos enormes: planear las vías de transporte fuera de las
zonas residenciales, insonorizar los edificios, colocar barreras acústicas, como pantallas
anti ruidos y plantaciones espesas de árboles, y propiciar una educación ambiental que
promueva el gusto por el silencio y por los sonidos naturales y musicales.” Hay que
recordar: La intensidad de los diferentes ruidos se mide en decibeles (dB), unidad de
medida de la intensidad del sonido. El umbral de audición está en 0 dB (mínima intensidad
del estímulo) y el umbral de dolor está en 120 dB. El oído humano tiene la capacidad de
sobrellevar cierta intensidad de los ruidos; si estos exceden los niveles admisibles,
provocan daños en el órgano de la audición.